CAPITULO IV: COMALA La posesi6n del castellano

Anuncio
CAPITULO IV:
COMALA
La posesi6n del castellano ha sido un problema
muy serio para el latinoamericano desde el d{a en
que se impuso a "lo americano.
Mientras que para
" urgente de la narrativa de
el europeo la tarea mas
este
siglo
. t 1a
./
cons1s
en
"destruir
un
lenguaje
viejo, crear uno nuevo y hacer de la novela el
,
vehlCUlO
de
est a
operacion", 1
para
el
latinoamericano, sacudirse el peso del Castellano
ten{a fines pol{ticos.
Para un hispanoamericano, crear un
lenguaje es crear un ser.
El
hispanoamericano no se siente dueno
de un 1enguaj e, suf re un 1enguaj e
ajeno, el del conquistador, el del
senor, el de las academias ... La
historia de America Latina es la de
una
desposesi6n
del
lenguaje:
/
poseemos solo los textos que nos han
1carlos Fuentes,
"Juan Goytosolo: La lengua comun," en Juan
Goytisolo,ed. Julian R{os (Madrid: Fundamentos,1975), p. 144-145.
155
side impuestos para d i sf razar 1o
apropiarnos
los
real;
debemos
contextos.
Para el espanol, por contrario, el
prob 1ema no es poseer una 1engua,
sino desposeerse de ella, renunciar
a ella, 1acerse extranjero a su
lengua ....
Estes
"textos"
impuestos
sabre
America
en
general y sabre Mexico en particular eran los de
las cronicas, de ideolog{a romantica eurocentrica.
El
texto,
en
su
manera
de
ser,
puede
ser
afirmativo, negative o interrogative; y el estado
del
discurso
historico
homogeneamente afirmativo,
historico esta
.
•• I
de
un
constativo:
l1ngu1sticamente
texto
el
vinculado
es
heche
a
un
privilegio de ser: se narra aquello que se sabe que
ha ocurrido, no aquello que nose sabe que tambien
haya ocurrido o sea dudoso. El discurso historico
no conoce la negacion y por su propia estructura
es,
esencialmente,
una elaboracion "imaginaria",
"un texto".
In the historical discourse of our
civilization,
the
process
of
2carlos Fuentes, "Juan Goytosolo: La lengua comun," p.486.
156
signification
always
aims
at
"filling" the meaning of History:
the historian is the one who
collects not so much facts as
signifiers and relates them, i.e.,
organizes them in order to establish
a positive meaning ~nd to fill the
void of pure series.
Este
argumento
articulacion
continente
no
que
pod;'a
la
de
americana
por
haber
la
ten i do
mej or
construccion
los
europeos
y
del
los
eurocentricos en sus Diarios, Cronicas y ensayos
romanticos como ya hemos visto antes.
Esto nos
lleva a
establecer que
humana, dispone inherentemente de
la
mente
una capacidad
de buscar significado a todo lo que aparece ante
sus ojos;
."
proyecc1on
.
,.
/
porque 1a mente human a que rec i be 1a
de
las
imagenes
de
.
los
signos
l1ngu1st1cos no es como una pasiva pantalla
del
cine; muy al contrario, la mente intenta organizar,
dar sentido y trazar unos disenos organicos de
todas las imagenes que percibe.
La relacion entre
lo que se ve y su representaci6n es analoga a la
representacion visual, de por ejemplo, un paisaje
3Barthes, The Rustle of Language (Oxford:
1986), p.139.
Basi 1 Blackwell,
157
" en ciertos elementos del
natural; pues se fija mas
paisaje y se descartanotros elementos.
A picture is not the same as the
item pictured.
In our everyday
vision we perceive people and
objects
and
see
relationships
between them but in a picture these
items and these relationships are
underlined: the picture has the
ability to frame and present its
visual contents and to demand a
meaningful interpretation. Random
objects photographed together would
still invite interpretation (even if
that interpretation was "randomness"
or chaos) whereas the same objects
left lying around might connote no
t~an
objects
left
lying
more
around."
Tal marco de visi6n que solo permite la inclusi6n
de
algunos
"elementos
significativos"
tambien en la representacion del
operaba
paisaje americana
en los "textos" o en "la textualizacion" del mismo
en el "discurso hist6rico" europeo y euroc~ntrico.
Se
.
usa b a por eso un 1 enguaJe
J....
arc~aco,
,
utopico,
b{blico para "describir"/ "descubrir"/ "descifrar"
.
. . "' de 1
1a
rea 1 i dad american a.
La
1 mpos 1 c 1 on
castellano,
al
contrario
enmudecio,
enterro
y
enmascaro el "verdadero" texto americana.
4Trevor Millum, "The Study of Images," Screen, No.23 (Summer
1977), p.4.
158
quedan
contextos,
Los
este
de
modo,
inarticulados y no se pueden ver ni entender.
Los
gestos, el lenguaje y sobre todo los silencios y el
entorno natural constituyen una cotidianeidad que
muy a menudo queda en las zonas de "afuera" de las
corrientes discursivas regulares.
Estas zonas de
"afuera" son, especialmente en Latinoamerica,
de
una dimension poli'tico-geografica. El "afuera" se
articula en el discurso oficial historico como toda
aquella zona fuera de los "textos" a que se refiere
Fuentes.
Estes "textos" pueden leerse parcialmente
en los Diaries, en las Cronicas y en los ensayos
rom~nticos
referidos
contraste con el
cQmo
"Viejo".
"Nuevo"
Mundo",
en
El Nuevo Mundo es una
construcci6n hecha por el europeo, y desde luego,
es solo una representacion a traves de la cual el
, .
europeo transforma el mundo que es Amer1ca. Me base
para tal
postura en
Orientalismo,
el
texto
de
Edward
.
que aqu1 c1to:
~
... my concern with authority does
not entai 1 analysis of what lies
hidden in the Orientalist text, but
analysis
rather of the text's
surface, its exteriority to what it
describes ..... Orientalism
is
premised upon exteriority .... The
principal
product
of
this
exteriority
is
of
course
Said,
159
representation .... Orient
is
transformed into a very distant and
often threatening Otherness ....
representations
not
"natural"
depictions of the Orient. 5
,
ha sido construida
Para i ntentar ver como
Comala
en
Pedro
/
Paramo,
partiremos
de
la
consideraci6n de Comala tambi'n como un texto (u
otro texto), entendiendo por texto todo aquello que
puede articularse con el lenguaje y ser percibido
por la mente.
.~
Pues la construcc1on de Comala
tambi~n tiene que descartar, seleccionar e incluir
unos elementos u otros, y como todo ejercicio de
percepcion, se configura como una representacion
fr~gil, incompleta y variada que opera en contra de
la construccion del Nuevo Mundo que hemos le1do en
los dos primeros cap{tulos.
Esto plantea ante nosotros, pues, la cuestion
clave del texto rulfiano de Pedro Paramo:que no es
otra que e 1 esfuerzo 1ogrado,
como veremos,
de
hacer central esta zona de "afuera" al mismo tiempo
5Edward Said Orientalism, p.20.
160
que el discurso oficial historico se contrapone
y
converge con aquel.
El texto de la novela crea este espacio de
"afuera" en contraste con el de "dentro"al
colocar
e l mundo de afuera en e l
recuerdo de las vi das
incompletas,
insatisfechas
y
ex i stenc i a
que ahora a l estar muertos no 1es
y
importa revelar.
negadas
durante
su
El recuerdo de este mundo queda
representado en la evocacion de un paisaje l{rico
nost~lgico;
estes
aquello que
personajes.
recuerdos
les fue
consisten
n~gado
a
eh todo
los distintos
A Dolores le fue negado el amor de
Pedro Paramo;
a Pedro 1e fue negado a 1 amor de
Susana; a Susana el amor de aquel a quien deseaba.
A Don 1"'s
y
a su he rmana no 1es ace pta ron e 1
arrepentimento, y as{ la salvacion, per su pecado
incestuoso.
"' " con un
A Dorotea quien siempre sono
hijo, le fue negado ser madre.
El mundo de "dentro" (el mundo verdadero donde
ocurrio todo aquello que fue responsable de Comala)
esta representado, per el contrario, per un paisaje
prosaico, crude, seco y violento.
los personajes
161
que "viven" este paisaje no parecen hablar desde de
las tumbas.
•
•
• .I
Sin embargo, tal d1v1s1on se matiza ya que los
vivos
y
los
muertos,
muy
a
menudo,
no
son
conscientes de su condicion de tales; veamos por
ejemplo, la experiencia de Juan al llegar a Comala:
1.
Encuentro con Abundio quien
revela que Pedro
Paramo estaba muerto.6
2.
N
Encuentro con una una senora en vue 1ta en su
rebozo que 1e indica don de vi ve Eduv i ges y
entonces desaparece. 7
3.
Encuentro
con
Eduviges.
Ella
revela
que
Abundio era sordomudo; cuando Juan dice que el
arriero con quien el hab1a hablado ofa bien y
hablaba
clare,
• .I
mur1o. .. g
8Pedro P~ramo, p.80.
ella
dice
que
"Abundio
ya
162
4.
Oye gritos de alguien.
5.
Encuentro con Damiana Cisneros quien le
revela que eran los gritos de un ahorcado,
Toribio Aldrete.
6.
Damiana
tambien
habfa muerto:
anuncia
que
"Pobre Eduviges.
Eduviges
ya
se
Debe de andar
penlao todav{a. " 9
};:.
7.
Desaparece Dami ana. 10
8.
Encuentro con
la pareja desnuda,
Don{s y
mujer. 11
9.
Una vieja entra en su cuarto de puntillas. 12
9Pedro Paramo, p. 98.
10 Pedro P~ramo, p. 109.
11Pedro Paramo, p.114.
12 Pedro Pa'ramo, p.121.
la
163
10.
'La
mujer
(hermana
"
de
Don1s)
le
dice
que
aquella vieja era su hermana. 13
11 •
Juan se muere. 14
12.
Encuentro con Dorotea en la sepultura. 15
El texto se mueve hacia una despersonalizacion
progresiva,
se experimenta
una gradual
I
del mundo que es/fue/sera/es Comala.
expulsion
As{ que
1a
I
lectura del texto se hace analoga a la experiencia
de Juan Preciado en Comala.
saben al
Ni el lector, ni Juan
comienzo que los (ex)habitantes de aquel
pequeno pueb 1o ya no vi ven. 16 As 1 cad a vez que Juan
Preciado (y el
lector) se encuentra con alguien,
este le dice que la persona a la que se refer(a ya
13 Pedro Paramo, p.124.
14 Pedro
P~ramo, p. 125.
15 Pedro P~ramo, p. 126.
16 Leido · as{ Comala,
se
acuerda de
La vida es
suen'o
calderoniana puesto que no se sabe si se esta viviendo un sue~o o
s i se esta son an do una vida. '
164
Esto comienza con Abundio quien
estaba muerta.
,
declara que Pedro Paramo se
I'
hab1 a muerto hac{a
mucho tiempo. 17 Lo mas extrano es que a Juan no se
le ocurra regresar puesto que si hab{a venido a ver
,
I'
a Pedro Paramo y ya se hab1a enterado de que este
estaba muerto, ~para que' continuar el viaje?
El
lector se entera, al cabo de un cierto tiempo, que
tambi9'n Juan se hab{a muerto ya que ahora estaba
enterrado en el abrazo "moribundo" de Dorotea. 18
Se empieza a recrear la historia de Comala, en
torno
a
Paramo
"'
Pedro
y
sus
actividades
y
su
inaccibn, su trato con la gente del pueblo y con el
unico amor que tuvo. Este texto es interrumpido por
unas murmuraciones desde las sepulturas entre Juan
y Dorotea,
muertos;
,
.
~
qu 1enes oyen 1as voces de 1os demas
dato significative este por el tema de
las mascaras mexicanas a que se refiere Paz en su
Laberinto de soledad,pues no hubiera sido posible
que se revelaran si no fuera por el heche de que
estaban muertos.
17 Pedro Paramo, p. 10
165
La narrativa, se dirige, as{, hacia un intento
por fijarse en las zonas de "afuera";es decir, en
los mundos silenciosos y exteriores marginados del
mexicano.
lo
real
Problematiza as{ el texto la nocion de
y de
lo ficticio.
ciertos y ficticios
hasta saber si
desvirtua la historia o al
pc{ 1 pi to de que
"J ugar con
"
reves.
hechos
lo ficticio
Yo tengo el
la ficci6n va a ganar,
por mas
"
rea 1" 19
"'
Esta postura de Rulfo ser1a
,..J
anos
reelaborad~
mas tarde por Mario Vargas Llosa en su nueva teor{a
de
la
novela.
Reaccionando
contra
su
. .
.;
op1n1on
anterior, en que consideraba la novela como una
representacion de la realidad; ahora Vargas Llosa
/
propondra que la novela distorsiona la realidad,
que es efectivamente, una negacion de la realidad
porque
la
·"
vocac1on
del
novelista
insatisfaccion con el mundo.
surge
de
En este sentido, el
N
nove 1 i sta s i empre anade a 1 go nuevo a 1 texto,
forma de nostalgia, resentimiento o
19 Juan
su
en
cr1"'t 1.ca.
Rulfo citado en Lida Aronne-Amestoy, Utop{a, para1so
historia (Philadelphia: John Benjimins Publishing Company, 1986),
p.58.
166
Un escritor serio es alguien capaz
de distorsionar la realidad a partir
de una obses; on persona 1 0 de una
creenci a persona 1, Y de presentar
esta distorsion de una inanera tan
persuasiva que es percibida por el
1ector como una desc r i pc ion objet iva
de la realidad, del mundo real. En
esto consiste el logro de literatura
y el arte. 20
Como consecuencia de esta postura, concluye que el
producto artfstico es una "mentira verdadera".
Opina, pues,
porque
al
que las novelas siempre mienten
describir
la
realidad,
la
elaboran
verbalmente con palabras que no son en su esencia
la real idad sino solo sus simbolos.
novelas mienten
tambien
porque
/
Ademas,
hacen
las
centrales
asuntos que no se articulan en la vida cotidiana.
Ment i r es i nventar, anadi r . . a 1a
vida
verdadera
otra
ficticia,
disfrazada de realidad .... La ficcion
es la vida que no fue, la que
quisieramos que fuera, la que no
hubiera sido o que volviera a ser,
aqella vida sin la cual la que
tenemos
nos
resultaria
siempre
trunca.
Porque a diferencia del
animal, que vive su vida de
20 vargas Llosa,
pp.418-424.
"El arte de mentir," Contra Viento II. 1984,
167
/
principia a fin, nosotro~ solo
vivimos parte de la nuestra. 1
Es esta concepcion de la "mentira"
la que va a
"
operar en el texto de Pedro Paramo.
Comala es un
espacio que se manifiesta en virtud de la ausencia,
--
--.,
I
la at·,mosfera infernal, el silencio y la muerte.
Todo ello suplementa a la presencia,
s~l ida,
el ruido y la vida;
trazan
las
fronteras
positivas.
Resul ta
de
que
la tierra
ltDS entes negatiV,Os
las
supuestas
zonas
se
atri buye
mayor
importancia a lo marginal sin que ello constituya
tampoco un
nuevo centro sino
una subversion de
distinciones entre dos oposiciones contrarias.
que
las
oposiciones
(complementarias
contrastivas,
como
presencia/ausencia,
vida/muerte,
rui do/s i 1enci o
etc.
se
hemos
hacen
y
As{
no
·ver)
de
para1so/infierno
cada
vez
"
mas
problem~ticas.
,
Antes de poder apreciar como tales oposiciones
operan complementariamente, cabe echar una rapida
21 Kathie vel hipop6tamo, 1983, p.9, en David Sobrevilla, "La
nueva teori'a de la novel a de Mario Vargas Llosa,"
Hispanoamericanos, No.496 (Octubre, 1991), p.66.
Cuadernos
168
ojeada al
tratamiento que
de este asunto
hace
Jaques Derrida en su "Of Grammatology" 22 . Derrida
se niega a aceptar las jerarqu{as normales de las
oposiciones dialecticas/conflictivas como dadas y
presta
la
misma
lados/puntos/asuntos
• I
atenc1on
de
a
cualquier
dos
los
•
• I
opos1c1on.
Consigue hacer esto mediante el cuestionamiento de
las oposiciones filosoficas sobre las cuales se ha
apoyado inevitablemente el pensamiento cr{tico. Se
evita as{ que las relaciones jerarquicas se acepten
como dadas de antemano y se deja de considerarlas
como meros instrumentos fiables.
Como ejemplo, el se fija en la mayor atencion
prestada al habla sobre la escritura por Rousseau.
La considera como
anadida al habla.
si
hemos
un
suplemento o una
•
Derrida mantiene sin embargo que
de considerar que
suplemento,
I
tecn1ca
entonces
hay
que
la escritura es
reconocer
que
un
tal
naturaleza suplementaria de la escritura anticipa
ciertos fallos o ausencias en el habla; o sea que
" s1. hay ya en el habla una falta o ausencia,
solo
22
~n
Jaques Derrida, Of Grammatology citado en Jonath(
Sobre Deconstruccion, p.94 y p.159.
,......_.
C~ller,
169
puede ser posible que la escritura le sirva de
suplemento.
~
As1
el
~
habla ya esta marcada con
cualidades que se suelen predicar de la escritura:
De forma simi 1a r ,
ausencia y malinterpretacion.
Rousseau
habla
"suplemento
de
la
peligroso"
masturbacion
porque
es
una
como
un
tecnica
anadida ala sexualidad normal, del mismo modo que
la escritura se ahade al habla.
.
.
deconstruye esta Jearqula tamb1en.
~
Pero Derri da
~
Pero la masturbacion tambien toma el
lugar o sustiuye a la actividad
sexual "normal".
Para funcionar
como sustituto tiene que recordar de
algun modo inesencial a lo que
sustituye, y en efecto la estructura
fundamental de la masturbaci6n - el
deseo como amor hacia uno mismo
proyectado en un objeto imaginado
que nunca se puede poseer - se
repite en otras relaciones sexuales,
que pueden entonces considerarse
mementos
de
una
masturbaci6n
genera 1 i zada. 23
Tal lectura de las perversiones de las relaciones
jeraquicas es analoga a la posicion de Vargas Llosa
en su consideracion de las novelas como mentiras,
pues son
precisamente el
23 Jonathan Culler, p.95.
espacio donde
se
las
170
encaja.
,/
narrac1on
La
novel {stica,
de
este
modo,puede concebirse, como la escritura ante el
habla o como la masturbaci6n ante la sexualidad,
como una anadidura lib{dica a otra narrativa (o
texto)
que
ausencias.
constaba
de
ciertas
carencias
o
Asi afirma Said tambien.
I said parenthetically above
that the nove 1 is a 1 i terary
form of secondariness, here we
can refine this generality to
say that the novel makes,
procreates a certain secondary
and alternative life possible
for h.eroes .who rre otherwise
lost 1n soc1ety. 2
Nuestra
lectura
de
Pedro
,
Paramo,
pues,
pretende observar, efectivamente, como este texto
es una extension suplementaria de otro que fuera
epico-hist6rico.
Europa como un
Se sabe que la novela surgio en
,
, .
genera opuesto a la ep1ca.
En
Latinoamerica la novela fue, par eso, prohibida y
"'
.
. .;
;
.
solo en el s1glo XIX aparec1o en Mex1co la primera
novela, El Perriquillo Sarrniei(ttg_(1816).
Des de
entonces la novela se desenvuelve en Latinoamerica
24 Edward Said, Beginnings:
Basic Books, 1975), p.93.
intention and method,
(New York:
171
como una voz de disidencia,
de insatisfaciO'n;
la
novela, narrativa "mentirosa", es ala 'pica lo que
Derrida consideraba en
escritura era
al
su
habla
Grammatolog~
que
y la masturbacion
a
la
la
sexua 1 i dad norma 1 ••• consecuenci a de una ausenci a
muy intensa.
Asf, la novela hace posible pro-crear
una vida alternativa para los heroes perdidos.
Construcc ion
m{t i ca
de
Comala
por
Dolores:
Nostalgia
;'
cita 1.
"Sube o baja segun se va o se
viene.
Para el que va, sube;
para el que viene, baja". (p
65). 25
cita 2.
"Hay all{, pasando el puerto de
Los Colimotes, la vista muy
hermosa de una llanura verde,
algo amarilla por el
mafz
maduro. Desde ese lugar se ve
Comala, blanqueando la tierra,
i luminandola
durante
1a
neche. " 26
cita 3.
"A 11 ~ me oi rc:i's mejor. Estare
mas cerca de t i.
Encontraras
mas cercana la voz de mis
recuerdos que la de mi muerte,
25 Pedro P~ramo, p. 65
26 Pedro P~ramo, p. 66.
172
s i es que a 1gun a vnz 1a muerte ha
tenido alguna voz."
cita 4.
" .... L1anuras verdes.
Ver
subir y bajar el horizonte con
el
viento
que
mueve
las
espigas, el rizar de la tarde
con una lluvia de triples
rizos. El color de la tierra,
e 1 o 1or de 1a a 1fa 1fa y de 1
pan.
Un pueblo qtle hue 1e a
miel derramada .... "
cita 5.
" ... No sentir otro sabor sino
el del azahar de los nara~jos
en la tibieza del tiempo."
cita 6.
" .... E1 a ban dono en que nos
tuvo
mi
hijo,
c6braselo
caro 30
0
" ... Todas las madrugadas el
pueblo tiembla con el paso de
las carretas. Llegan de todas
partes, copeteadas de salitre,
de mazorcas, de yerba de para.
Rechinan sus ruedas haciendo
vibrar
las
ventanas,
despertando a la gente. Es la
misma hora en que se abren los
hornos y hue 1e a pan rec i en
horneado. Y de pronto puede
tronar el cielo.
Caer la
11 uv i a.
Puede
ven i r
1a
primavera. Alla te
cita 7.
/
27 Pedro Paramo,
p 71
0
28 Pedro
"
0
/
Paramo, p.83.
29 Pedro Paramo, p.83.
"'
I
30 Pedro Paramo,
p.84.
173
/
acostumbraras a los tderrepentes',
mi hijo" 31
cita 8.
"Alla hallaras mi querencia.
E1 1 ugar que yo q u Cse.
Don de
los suenos me enflaquecieron.
Mi pueblo, levantado sobre la
llanura. Lleno de arboles y de
hojas, como una alcanela donde
hemos
guardado
nuestros
recuerdos.
Senti r8:s que a 11 1
uno quisiera vivir para la
eternidad.
El amanecer; la
manana; el mediod{a y la noche,
siempre los mismos; pero con la
diferencia del aire.
All{,
donde el aire cambia el color
de las cosas; donde se ventila
la vida como si fuera un
murmullo; como si fuera un fluro
mu rmu 11 o de 1 a vida ...... "
La Comala de Dolores es una Comala embellecida
por la nostalgia, y la distancia. Aparece toda esta
construcci6n perfectamente diferenciada del texto
mediante el uso de letra cursiva y comillas y en
b 1 oque admi te una segunda 1 ectura.
Tal
lectura
crea del pasado de Dolores un mundo idealizado que
tiene proyeccibn en el futuro en la sensibilidad de
Juan.
31 Pedro Paramo, p.113.
32 Pedro P~ramo, p. 127.
174
De una manera deliberadamente artificial, es
con el lenguaje paisajista creado por Dolores como
t'
separab 1e de 1
se desaf 1a a 1 pas ado como pasado,
presente, distinto y muerto: El
"Nuevo. Mundo" de
las Cronicas, tierra proyectada hacia el futuro no
podfa carecer de "pre-textos" 'picos, arcad{acos,
picarescos, b{blicos.
El pasado controla interroga
y significa extendiendose en el presente mientras
que
este
distancia.
tambi~n
transforma
el
pasado
por
la
En el juego vertiginoso entre el pasado
y el presente se negocia la incompatibilidad entre
lo que se espera del mundo actual y lo que se ve
que es e 1 mundo; as1" se articula, se percibe el
N
fallo eterno de un futuro enganador.
As in Kafka's novels and Beckett's
p 1ays,
God
J01 ns
the "unhappy
consciousness" of the world and is
invited to share death as a joy for it is life that we shall blame
on the Gods, if life becomes a
future indistinguishable from death,
echoing Milton's unhappy Adam
Did I request thee, Maker, from my
Clay to mould me Man, "did I
sollicitte thee from darkness to
promote me ..... ?
These are
the fruits
of
the
huckstering of the future which has
been
the
biggest
con-game
of
modernity.
They are dead fruits,
rotten, born from barren grounds and
175
trees that shine b 1ack and nakf3d:
beautiful, perhaps, but deadly."
Se evoca el pasado nostalgicamente porque el
pasado era,
entonces,
5e,
,.
la
unica garant1a de
;'
IV
futuro con e 1 que .A- hab1 a sonado.
El
un
recuerdo de
aquel pasado siempre esta protagonizado a traves de
un
paisaje
poetico que
el
futuro
se
,
negara
a
concebir.
Yo imaginaba ver aquello a traves de
1os recuerdos de mi madre; de su
nostalgia,
entre
retazos
de
suspires.
Siempre vivi6 ella
suspi rando por Coma1a,
por e1
retorno; pero jamas volvio.
Ahora
yo vengo en su 1ugar.
Traigo los
ojos con que ella miro estas cosas,
porque me dio sus ojos para ver. 34
No era posible separar lo que se imaginaba de
lo que se recordaba.
Asi, e1 parad{siaco paisaje
de 1 "pasado" opera tn{g i camente en 1os senti mi entos
de los personajes, a quienes les fue negado este
para1so.
"'
33 car1os Fuentes, "Remember the Future," p.337.
34Pedro Paramo, p. 66.
176
Alla afuera debe estar variando el
tiempo. Mi madre me dec{a que, en
cuanto comenzaba a llover, todo se
llenaba de luces y del olor verde de
los retonos.
Me contaba como
llegaba la marea de las nubes, como
se echaban sabre la tierra y la
descompon fan
camb ian dole
1 OS
colores .... Mi madre, que vivio su
infancia y sus mejores anos en este
puebl~ y qu~
siquiera pudo venir
a mor1 r aqu1.
n;
Evidentemente, toda la evocaci6n de la Comala de
"alla" de Dolores es "ahist6rica".
Si hemos de
fijarnos en la ubicaci~n real o mental del sujeto,
/
veremos que Dolores esta o en Sayuela o en Comala,
pero nunca en el mismo lugar.
En la cita, "sube o
" se va o se viene. Para el que·va, sube,
baja segun
para el que viene, baja. " 36 Ella parece estar en
Comala
("para el
que
viene,
realidad ella habla en Sayuela.
baja. ")
aunque
en
Pero ella
aunque
nunca regreso" a Comala, habla en presente.
Juan,
al contrario, hablando desde la tumba de Comala,
35 Pedro P~ramo, p. 134.
36 Pedro
Paramo, p. 65.
177
"2C6mo dice usted que
se llama el pueblo que se ve alla abajo?" 37
parece hablar desde fuera.
En
las
citas
evidentemente
en
2
Sayuela
y
Dolores
3
lejos
de
Comala.
esta
Las
repito para poder volver a leerlas.
"Hay all{, pasando el puerto de los
colimotes, la vista muy hermosa de
una llanura verde, algo amarilla por
el ma{z maduro. Desde ese lugar se
ve Coma 1a, b 1anqueando 1a t i ersra,
ilumin~ndola durante la noche."
"All a" me 01. ras
"' me.Jor.
.
Es t are"' mas
"'
cerca de ti. Encontraras mas arcana
la voz de mis recuerdos que la de m1
muerte, si es que alguna vez la
muerte ha tenido alguna voz. u39
" mi modo de ver, son
Las frases subrayadas, segun
las claves que senalan que el sujeto, en este caso
/
Dolores, no esta en Comala sino fuera.
37 Pedro Paramo, p.65.
38 Pedro Paramo, p. 66.
39Pedro Pel'ramo, p. 71 •
178
La Comala de estos dos fragmentos contrasta
con la perpectiva emp{rica de Comala que ofrece
Juan.
La "llanura verde" se opone ala "laguna
E1 "amar i 11 o
. .
,
se opone a "un horizante gns; y as1
transparente; deshecha en vapores.
/
del ma1z,
.
sucesivamente.
Sin
embargo
este
empi ri smo
tambien
se
desarticula al enterarse de que Juan es un sujeto
que "habla" desde la tumba, muerto. Juan contin~a
sonando
con
/
para1so.
el
equivocado de camino
y
Piensa
que el
solitario.
se
ha
lugar parad{siaco
existe: "Te equivocaste de domici 1 io.
direcci6n mal dada.
que
Me diste una
Me mandaste ...... a un pueblo
Buscando a alguien que no existe. "40
I
Pero el sigue dependiendo de las direcciones de su
madre.
Su conscienciacibn se anula.
Las citas 4
habla Dolores.
y
5 no dejan claro
I
desde donde
Se confunde as{ la colocaci6n del
/
,
sujeto en un aqu1/all1.
/
Quiza" el sujeto esta/ mas
lejos que antes, y Comala mas distante.
~Pedro P~ramo, p.71-72.
179
La cita 6, sin embargo, coloca claramente al
sujeto dentro del
marco del
" ..... El
en
abandono
que
discurso hist6rico.
nos
tuvo,
mi
hijo,
No est~ hab 1an do de Coma l a,
c6brase 10 caro. " 41
sino de Pedro Paramo.
La cita 7, otra vez, evidencia que Dolores
esta en Comala pero los verbos estan en el presente
de
0
indicative.
sea que, aunque
habla
Sayuela, ella imagina encontrarse ahora
desde
en Comala
..... y se sabe que eso no pudo ser ya que nunca
volvi6
~
a111
•
distorsionar/pervertir
As{
la
se
vuelve
representaci6n
a
del
pueblo.
En la cita 8, se nota, claramente que se trata
de una Comala recordada por Dolores .... y, como en
las citas 2
y
3, embellecida por la distancia de
la nostalgia desde afuera. 42
41 Pedro
P"
~~~~a=r~a=m=o~,
p. 84 .
42 Me resisto a explorar y exponer una lectura freudiana del
paisaje de Comala evocado por Dolores. Es seguro en todo caso, que
ser{a una lectura enriquecedora pues es evidente que este paisaje
es altamente er6tico y sexual tambien, si se puede percibir que su
evocacion parece ser analoga al coito.
"sube o baja segun se va o se viene ..... (p.65)
180
El otro lade de la Comala m1tica: 1a experiencia de
En 1os mi tos,
/
.
1eyendas etc. e 1 heroe eplCO
abandona el mundo normal para aventurarse en uno
desconocido
y
entonces,
tras
fabulosa
y
maravil1oso.
un
Este
/
heroe
triunfo decisive,
vuelve
ilustrado
y
consigue
una fuerza
poderoso
para
extender la felicidad entre la gente. AslI ocurre
con
todos
/
los
heroes
/ .
C1aSlCOS.
Prometeo,
por
ejemplo, sube al Olimpo para robar el fuego a los
dioses y regresar luego a la tierra con este don
fundamental;
terrible
Eneas desciende al Hades, cruza el
,
Aqueron
arroja
una
hogaza
al
can
Cerbero y hab 1a con su padre para regresar 1uego
" ... La vista muy hermosa de una llanura verde
amarilla por el ma{z maduro ... "(p.66)
algo
" ... Llanuras verdes. Ver subir y bajar el horizonte con
el viento que mueve las espigas, el rizar de la tarde con
una lluvia de triples rizos ..... un pueblo que huele a
miel derramada ... "p.83)
" ... No sentir otro saber sino el del azahar de
naranjos en la tibieza del tiempo" (p.83).
los
Tal erotismo es consecuencia de la ausencia y el recuerdo pues es
una evocacion que por eso es analoga mas bien a la masturbaci6n,
consecuencia de la l{bido freudi~na.
181
con el precioso tesoro de las revelaciones que este
le hace.
cronistas
e
historiadores de Latinoamerica era diferente.
su
experiencia
La
a
viaje
America,
los
de
tierra
deseada
I
por
varias
I
razones, no hab1a de ser como hab1an imaginado.
,
Muchos que se hab1 an embarcado con esperanzas de
recuperar el paraiso perdido, puesto que eran los
"expulsados" del - v~ orden socio-econ6mico espaffol'
iban a ser victimas desgraciadas de la Naturaleza
americana.
Otros tuvieron que adaptarse a vivir de
cualquier manera.
con
el
Al no poder dialogar ni negociar
inh6spito
e
indiferente
involucraron en la conquista,
medioambiente .se.
la violaci6n y la
explotaci6n de aquellas tierras.
Juan rreciado, que habfa dejado la casa de su
madre, bajo a Coma 1a para vengarse de su padre.
Sin
embargo
testimonies,
/
solo
y
en
hall a
vez
las
de
consumi do por todo aque 11 o.
tanto,
queda
incomplete.
huellas,.
una
El
ecos
victoria,
ciclo,
y
queda
por
La aventura de
lo
Juan
Preciado se hab{a iniciado como un viaje hacia la
conquista de la fortuna que le era debida; as{ se
182
lo hab{a dicho su madre:
t'
mov1a
Le
i 1 us i O'n,
la
"c6braselo caro ...... ".
..
t'
comence
a
llenarme
sue~os,a darle vuelo a las ilusiones.
de
Y de este
modo se me fue formando un mundo alrededor de la
que
esperanza
,
Paramo.
..
43
era
aquel
,..J
senor
Est a esperanza se
llamado
Pedro
proyecta en
el
paisaje: "Todo parec1a
"' estar como en espera de
,
/
algo . .44 Cuanto mas penetra
tanto mas se le va
'
derrumbando aquel mundo. En contraste con la
percepci6n dorada, fertil y parad{siaca de Dolores,
Juan
unicamente
ve
un
paisaje
des~rtico
donde
siente el calor sopor{fero de la can{cula y el olor
a podri do de 1 as saponari as. 45 El no 1 o 9 ra ver mas
que el aspecto demonfaco de Comala: sobre la cima
de
1a
,.J
montana no hay una c i udad de d i oses, como
generalmente cuentan los mites, sino una tierra
/
.
.
ar1da, de cl1ma sofocante, con un pueblo de
pecadores muertos
a
sus
pies.
En
vez
de
la
arquet{pica fuente inagotable de agua pura, Juan ve
un
desierto
43 Pedro Paramo, p.65.
44 pedro Pa'ramo,p.68.
45Pedro Pa'ramo, p. 65
que
parece
una
laguna
en
la
183
reverberacion del sol.
En lo alto nose divisa el
dorado p~j aro de 1 so 1 ,
siniestro
anuncio,
una
promesa de tr i unfos sino
bandada
de
cuervos
que
cruzan el cielo vac{o. 46
Como en todas 1 as par abo 1 as epi cas donde e l
haroe se encuentra con
un
~
gu1a,
Juan
Preciado
;'
tamb i en se top a con uno, Abund i o Mart 1nez;
perc
este es un gu1a
" degradado que no le pueda ayudar a
I
que se 1e presentaran.
superar 1as pruebas
Al
contrario, Abundio se molesta con el "vayase mucho
al carajo! "47 y lo encamina hacia un lugar de donde
no podra regresar.
La
aventura
de
un
he roe
, .
eplCO
siempre
constituye un paso de lo conocido a lo desconocido.
"
Los heroes
se alejan de su pueblo para enfrentarse
a peligros, y la aventura es siempre un riesgo.
Perc todos estes peligros se desvanecen en cuanto
los afronta una persona con coraje. Juan preciado,
sin embargo, va a morirse de miedo
46 Pedro Paramo, p. 67.
47Pedro pc(ramo,
p. 70.
ante el funesto
184
paisaje de Comala.
Porque al entrar en ella, Juan
se encuentra con un pueblo de muertos.
Si El Llano en llamas configuraba la eterna
busqueda
de
un
"all{"
no-central,
ilusorio
y
enga~ador, Pedro P~ramo representa el memento de la
verdadera llegada, estancia y consumacion de aquel
"all{". "Se les tragb la selva" se hab{a dicho en
Ahora este
las ultimas paginas de la Voragine.
texto y el de las cronicas, y muchos otros textos
impuestos, se entrecruzan en el sentido bartheano;
la escritura y la lectura, las imposiciones y las
de-imposiciones, la mascara y la cara, lo suprimido
y lo revelado .... todo se
yuxtapon~
al mismo tiempo
en el mismo lugar o texto que es Comala.
viaje
del'
"h~roe
queda
totalmente
El mftico
invertido
y
derrumbado.
Construccidn l{rica de Comala:
La Comala de Pedro
I
Paramo:
cita 1.
"E 1 agua que goteaba de 1as
tejas hac{a un agujero en la
arena del patio. Sonaba: plas
plas y luego otra vez plas, en
mitad de una hoja de laurel que
daba vue 1tas y rebotes met ida
en
la
hendidura
de
los
185
ladrillos. Ya se hab{a ido la
tormenta.
Ahora de vez en
cuando la brisa sacud{a las
r a mas del gran ado hac i en dol as
chorrear una lluvia espesa,
estampando la tierra con gotas
br i ll antes
que
1 uego
se
empanaban.
Las
gallinas,
engarrunadas como si durmieran,
sacud{an de pronto sus alas y
salfan al patio, picoteando de
prisa, atrapando las lombrices
desenterradas por la lluvia.
Al recorrerse las nubes, el sol
sacaba 1 uz a 1as piedras,
irisaba todo de colores, se
bebfa el agua de la tierra,
jugaba con el aire d~ndole
brillo a las hojas con que
j~gaba el aire." 48
cita 2.
"Pensaba en ti, Susana. En las
Cuando vo 1abamos
papalotes en la epoca del aire.
o{amos alla abajo el rumor
viviente del pueblo mientras
estabamos encima de ~1, arriba
de la lorna, en tanto se nos iba
e 1 hi 1o de canamo arrastrado
por
el
viento.
'Ayudame,
Susana.' Y unas manos suaves
se apretaban a nuestras manos,
'suelta mas hilo. 49
cita 3.
"El
a 1. re nos h ac 1' a
re 1' r,
juntaba la mirada de nuestros
ojos, mientras el hi lo ,corr{a
entre los dedos detras del
•
h asta que se romp1a
I
v1ento,
con
un leve crujido como si hubiera
sido trozado por las alas de
algun pajaro.Y all{ arriba, el
pajaro de papel cara en maromas
1omas verdes.
48 Pedro Paramo, p. 75.
49 Pedro Pa'ramo, p. 75.
186
arrastrando su cola de hilacho,
perdiendose en el verdor de la
tierra.
"Tus labios estaban
mojados como si los hubiere
besado el roc{o."
De ti me acordaba. Cuando
tu estabas all{ mirandome
con
~us .. so ojos
de
aguamar1na.
cita 4.
"A centenares de metros, encima
de todas las nubes, mas, mucho
mas
alla
de
todo,
est~
escondida
tu,
Susana.
Escondida en la inmensidad de
Dios, detras de su Divina
Providencia, donde yo no puedo
alcanzarte ni verte y adonde no
llegan mis palabras."5 1
cita 5.
"Mi raba
caer
1as
gotas
iluminadas por los relampagos,
y cada que respiraba suspiraba,
y cada vez que pensaba, pensaba
en t i , Susana. " 52
cita 6.
"El d{a que te fuiste
entend1
,
que no te volver1a aver. Ibas
tenida de rojo por el sol I de la
tarde,
por
el
crepusculo
ensangrentado
del
cielo.
Sonrefas.
Dejabas atnis un
pueblo del que muchas veces me
dijiste: 'Lo quiero. por ti;
pero lo odio por todo lo demas,
hasta por haber nacido en el.'
50 Pedro Paramo, p. 7 5-76
51Pedro Paramo, p. 78
52 Pedro
Pa'ramo, p. 79.
187
/
,
/
.
~
Pense: No regr.esara Jamas; no
53
YO 1vera nunca " •
cita 7.
"Esper~ treinta an'os a 9ue
regresaras, Susana.
Espere a
tenerlo todo.
No solamente
alga, sino todo lo que se
pudiera conseguir de modo que
no nos quedara n i ngun des eo,
solo el tuyo, el deseo de ti.
Cuantas veces invite a tu padre
. .
. .
a que v1n1era
a v1v1r
aqu1"
nuevamente, diciendole que yo
1o neces.i,tab '? Lo hi ce hasta
con enganos. 5
cita 8.
"Le ofrec( nombrarlo administrador,
con tal de volverte a ver. Y que me
contesto?
'No hay respuesta - me
dec{a siempre el mandadero
-.
El
,
senor don Bartolome rompe sus cartas
cuando yo se las entrego.' Pero por
,.
el muchacho supe que te hab1as
casado y pronto me entere que te
hab 1as quedado vi uda y 1e hac {as
otra vez campania a tu padre. " 55
~
cita 9.
"Senti que se abr1a el cielo.
Tuve animas de correr hacia ti.
De rodearte de alegr{a.
De
llorar.
Yo llore, Susana,
cuando ~sup:
que
al
fin
regresan as. 5 6
cita 10.
-Sablas,
Fulgor, que esa es la
.
muJer mas hermosa que se ha
,
53 Pedro Paramo,
p 84-85.
,.
54 Pedro
Paramo, p.151.
55 Pedro
Paramo, p.151.
56 Pedro
Paramo, p .152.
/
~
(
~
188
dado sobre la tierra? L1egue a
creer que 1a habia perdido para
siempre. Pero ahora no teng~
ganas de vo 1ver1 a a perder . Tu
me entiendes, Fu1gor? ..... 57 .
cita.11
/
Pensaba mas
en Susana San Juan,
met ida s i empre en su cuarto,
durmiendo, y cuando no, como si
durmiera. La noche anterior se
la
hab{a
pasado
en
pie,
recostado
en
1a
pared,
observando a traves de la
pal ida luz de la veladora e1
cuerpo en movimiento de Susana;
la cara sudorosa, las manos
agitando
las
sabanas,
estrujando la a1mohada hasta el
desmorecimiento.
Des de que 1 1a hab{ a tra 1do a
vi vir aqu1 no sab(a de otras
noches pasadas a su 1ado, sino
de estas noches doloridas, de
interminable inquietud.
Y se
preguntaba
hasta
cuando
terminar1a aquello.
Esperaba que alguna vez. Nada
puede durar tanto, no existe
ningun recuerdo por interaso que
sea que no se apague ... 8.
cita.12
Mientras Susana San Juan se
revolv(a inquieta, de pie,
junto a la puer1f' Pedro Paramo
la miraba ..... .
57 Pedro Paramo, p.154.
58 Pedro Pa'ramo, p. 164-165.
59 Pedro Pciramo, p. 170-171 .
189
~
Pa~ramo
.___
Pedro
evoca desde su muerte cercana
un pasado de felicidad inalcanzable, suspirando por
una Susana i nacces i b 1e
Florencio
en
evocaci6n
reconstruye
inalcanzable
una
con
que vi ve sus amores
conciencia
todo
proyeccion
escindida.
un
mundo
clara
al
con
Su
ideal
e
pasado.
(Dolores, al contrario, hab{a recreado un posible
futuro a base de recuerdos
nostalgia).
distanciados por
la
Por eso el paisaje esta representado
en el imperfecto, como un pasado que se continua en
el presente.
Es una tierra mojada, alegre, verde y
rJ
sensual que suena
con Susana:
"Pen saba en t i , Susana .... Ayudame,
Susana .... El
aire
nos
hacfa
re1r ... Tus labios estaban mojados
como si los hubiera besado el
roc1o ..... De ti me acordaba ....... so.
Sin embargo, desde la cita
tono.
4 ya camb i a e 1
Susana se empieza a despegar de la tierra
/
;
para alejarse mas alla de los entes perceptibles:
"Escondida en la inmensidad de Dios, detras de la
Divina Providencia, donde yo no puedo alcanzarte ni
60 Pedro
Pa'ramo,
p. 75-76.
190
verte y adonde no llegan mis palabras" 61 El paisaje
continua mojado pero el sensualismo es reemplazado
por violencia:
"Miraba caer las gotas iluminadas
por los relampagos ... " 62
(antes era
"El
agua que
goteaba de las teja~ hac{a un agujero en la arena
del patio. Sonaba: plas, plas .... ) 63 El verdor y el
viento alegre del paisaje anterior, son sustituidos
ahora por el
tJ,d a
ten1
de
rojo del
sol
del
rojo por el
sol
de
atardecer:
la tarde,
"I bas
por el
~
' 1o ... u64El juego y
crepusculo ensangrentado del c1e
la risa del paisaje anterior
"Sent{ que se
correr
hacia
S usana.... u65 .
61 Pedro Paramo, p. 78 •
. 62 Pedro Pa'ramo, p. 79.
63Pedro pc{ramo,
p. 75.
64Pedro P~ramo, p. 84.
65 Pedro pc{ramo, p. 152.
"' el
abna
t i .... De
c~den
cielo.
11 orar.
,
a la melancol1a:
Tuve ani mos
Yo
de
~
1 lore,
191
/
La otra Comala de Pedro Paramo:
La
I
.
1 1 ncas
otra
Comala
entre
Coma 1a
de
las
interpolaciones
const i tuyen
narrativa
la
hist6rica de lo que verdaderamente ocurr{a en el
/
momento en que Pedro Paramo evocaba su mundo ideal.
El
esta' en
la tumba o en el
evocaba las citas
2 y
1'
excusado mientras
3.
Es interesante
fijarse en la yuxtaposici~n de lo escatologico y lo
eschatologico
como
proceso/fen6meno/d i scurso
y
de
f i n
u n
e 1 comi enzo de otro.
/'J
Esto se anade al proceso de derrumbar boca abajo el
N
/
texto de ensueno construido por Pedro Paramo. Pues,
si
la
./
construcc1on
paradis1aca
de
Dolores
fue
deconstruida por la experiencia contraria de su
hijo Juan,
la de Pedro se ve derrumbada por las
interrupciones terrenales y banales de su madre y
de su abuela.
El tiempo es sucesivo, y esta' hecho
de momentos enlazados en una cadena secuencial.
/
Ademas,
hay que
hacer cons tar
con que
1as
/
pa 1abras de l a madre estan recordadas por Pedro,
/
aunque no estan en cursiva, igual que en el caso de
Juan; pero la Comala evocada por Dolores contrasta
notablemente con la construcci6n de Comala que hace
192
la madre de Pedro,
la cual
parece ser como una
sucesicin causal determinante de la condici~n actual
de este pueblo, tal como lo experimenta Pedro.
/
As1
que todas las interpolaciones de Juan Preciado y
las de la madre y la abuela de Pedro coinciden en
la representaciO'n prosaica,
violenta y seca del
mismo lugar, Comala.
Entre estos dos niveles de narraciones - uno
lirico y otro prosaico -Comala se va construyendo
como un espacio pa1pitante en el sentido de que las
dos "Comalas" se entre1azan en un abrazo violento
para
concebir
un
"otro
mundo"
que
derrumba,
destruye, vence al constructor ~pico-m1tico Pedro
P'ramo.
Otra vez ~1 h'roe conquistador, al fin y
a1 cabo, queda expulsado del para1so.
"'
La construcci6n biblica de Comala:
/
Los heroes se ha 11 an expu l sados dentro de 1
mismo espacio
del
que
se
los
expulso.
/
Estan
"' Coma1a y estan
/
expulsados del para1so
condenados al
infierno, que tambien es Comala.
Comala tiene la
cruz y la cara del cielo y del infierno.
Es como
un signo saussuriano, como una hoja de dos caras;
193
una la del significado y la otra del significante.
Pero el significante y el significado no son entes
esta't i cos
d i nam i cos ... es
sino
dec i r
que
se
entre 1 azan, se buscan y se pi erden mutuamente e 1
uno en el otro hasta que s~lo se percibe el signo
en su condicibn inestable.
Exp l i quemos esto con
/
mas detalle.
Conforme al c6digo b{blico, el otro mundo estA
constituido por un para{so o un infierno que son un
donde que sigue a la vida terrenal.
del
otro
causal
mundo
y
(para1so/infierno)
1 i neal ;
este
mundo
La relaci6n
con
este
funciona
es
como
determinante de la colocaci6n del ser en el para1so
o en el
infierno.
,.
El c6digo b{bl ico, as1 pues,
opera a partir de la creencia de que hay vida,
otra vida despues de la muerte.
En esta otra vida
se les castiga a los pecadores sus culpas mientras
las almas buenas conviven
Para
los
cronistas
con Dios en el para1so.
"
y
otros
idealistas
latinoamericanos, el otro mundo tal como lo hab1an
concebido, iba a derrumbarse al llegar all{ y les
hab{a
de
dominar,
veneer
o
subyugar.
Comala
par ad { s i aca y Coma 1a i nferna 1 se yuxtaponen.
Los
194
sujetos que "viven" Comala y "viv1an en" Comala
menu do no son consc i entes
a
de sus condiciones de
vida/muerte; pero a nosotros como lectores, nos es
pos i b 1e ver que
ambos mundos se yuxtaponen,
confunden y se pierden el uno en el otro.
se
Comala
es el mismo espacio donde las almas expulsadas de
Comala siguen paseando, penando y sufriendo por sus
culpas.
El significante y el significando
sus fronteras;
pierden
la funci6n lineal determinante de
este mundo que se da en el otro esta deconstruido
por
la
circularidad ~
'
la
confusibn
de
ambos.
Resulta en fin que, para las almas penadas de este
mundo no hay ninguna salida a otro, porque no hay
"otro" mundo. 66
66 Muchos
cr{ticos han comentado que el texto rulfiano convierte
el tiempo en un eterno ahora: yo anado a esa anulaci6n del tiempo,
la anulaci6n del espacio tambiE:$n; el aquf/alli' se reduce a un
eterno aqu{, como acabamos de ver. De hecho, es este "aqu{" e 1 que
puede concebirse como la zona de "afuera" del texto historico y
cronico euro-centrico que este texto incluye y articula.
Al mis,91o tiempo hay que contar con la muerte tal Y.. como la
conceb1an los ind{genas aztecas. Para ellos, la oposicion entre la
vida y la muerte no estaba tan marcada como para loo/'cristianos
europeos. La vida se prolongaba en la muerte y a la inversa. La
vida se nutr{a de la muerte y tambien al reves. La muerte no era
un fin natural de la vida, sino una fase de un ciclo infinito. La
vida, la muerte y la resurrecci6n eran proceses c6smicos que se
repet{an interminablemente. (Octavio Paz. Laberinto ...... p.49).
Una lectura de la novela siguiendo este motivo indigenista tampoco
explica la lenta y constante "desubjetivizaci6n'' de la narrativa
hasta rendirse completamente a un espacio ocupado por huellas de
voces, voces que emanan de los muertos que recuerdan sus vidas y
195
. " " ?A
/ d es ?..... "
. d one
Coma 1 a d e " esenc1a:
Ya
hemos
visto
. .,
yuxtapos1c1on
como
Comala
varias
de
de cons tr ucci ones
de
epicas/l{ricas/biblicas
constituye
una
construcciones
0
si tuac iones
varias
"
segun
las
experiencias
/
particulares de individuos .... caso analogo ala
construccion
del
europeos
cuanto
en
b{blico.
Pero
Nuevo
los
croni cas conforme
1 eyer amos
1 as
a
Mundo
por
"
angulo
al
r
.
m1t1co,
cronistas
1 as
los
cronistas
1 {rico
escribieron
eu ropeas
normas
y
las
y
si
crdn i cas con forme a nuestro mode 1o
I
que
cr1't.1co venamos
se
I
hab1 an quedado
les
sin
art i cu 1 ar much as otras rea_l i dades, rea 1 i dades que
/
he expuesto en
1os
prime ros dos cap 1 tu 1os .
Comala evocada
por
Dolores
constituyen,
I
.
1 1 r l cos
y'
por un
por otro,
burla de los mismos.
y los textos.
o
por
Pedro
La
Paramo
lado modelos paradi'siacos y
por su pura inesencia,
una
Son a la vez los contratextos
Del mismo modo se pod(a apreciar que
los textos de las cr6nicas, no solo ideologicamente
voces que emanan de los "vivos" que recuerdan como se murieron. La
muerte no se da a la vida sino que es un "fin" inevitable de un
recorrido por el mundo laberrntico.
196
contratextualizan
esencialmente,
tambien
sino
dichos textos ... por la irrelevancia de los signos
caste llanos en cuanto a la "real idad" americana.
Comala es un nombre y su "esencia" queda dudosa e
El
incierta.
"descubrimiento"
consecuencia de un error de
mundo.
de
America
fue
nomenclatura de
un
Se creyo que hab{an llegado a la "India" ;
s6lo despues de largo tiempo, al conocer su error
procuraron
enmascarar
europe a
nomenclatura
su
fallo
con
"America"
una
mera
e log iada
triunfalmente con mucho ruido para suprimir las
otras voces.
nuestra
Estas otras voces marginadas nutren
lectura
de
la
."
evocac1on
paisajista
de
Comala.
?Como dice usted que se llama
el pueblo que seve alla abajo?
Comala, senor.
?Esta seguro de que ya es
Comala?
Seguro, s~or. 67
Los buscadores del para1so
" y los que anhelaban
el para{so perdido toparon con otro mundo.
Algunos
fueron devorados y otros sobrevivieron ; pero al
67 Pedro P~ramo,
p. 65.
197
fin todos se enteraron de que la tierra descubierta
no era "la India" sino otra.
?Por que seve esto tan triste?
Son los tiempos, se~or. 6 8
Qui za' por eso Coma 1a aparece ante nosotros como
1 i geros,
esbozos
descuidadas.
aparentemente
pinceladas
Nunca llega a concebirse como algo
descriptive.
En
la
reverberacion del sol, la
parec 1a
una
1aguna
transparente, deshecha en vapores
por donde se traslucfa un horizonte
.
/
I
de
gns.
Y mas
a 11'
a,r una
l1nea
/
/
montanas.
Y todav1 a mas all a, l a
mas remota l ej an,...a. 69
11 anura
~
Se
va
evocando
experiencia
del
este
que
lo
paisaje
conforme
atraviesa.
caracteriza por sehales, distancias
Por
y
a
la
eso
se
antojos.
" de trasmutar los cerros,
Despues
"
"
bajamos cada vez mas.
Hab1amos
dejado el aire caliente alla arriba
y nos i'bamos hund i en do en e l pu ro
68 Pedro P~ramo, p. 66.
69 Pedro Pel' ramo,
p. 66.
198
calor sin aire. Todo p~rec(a estar
como en espera de algo.
Cuando Juan descubre que el mundo buscado no
~
~
~
responde a las senales que ten1a de el, se siente
desenga~ado
y
se
aterroriza.
Los
elementos
~
naturales estan cargados de significado y per esc
tiene que verlos, fijarse en ellos y hacerlos case.
Cosas que normalmente vienen como dadas, cosas que
normalmente no se ven/oyen comienzan a verterse por
todas partes ante sus ojos.
La intensidad de lo
asombroso y lo terror1fico se hace m~s aguda.
Las
on{ricas imagenes visuales del texto adquieren una
escueta y tersa calidad escalofriante y fantasmal.
Era la hera en que los ni~os juegan
en las calles de todos los pueblos,
11 enando con sus gr i tos 1a tarde.
Cuando aun
1as
paredes negras
reflejan la luz amarilla del sol
Al
menos'- eso habi'a
visto
en
Sayue l a ..... Ahera estaba aqu {, en
este pueblo sin ruidos.
oi'a caer
mis pisadas sobre
las piedras
redondas con que estaban empedradas
las calles.
Mis pisadas huecas,
repitiendo su sonido en el eco de
las paredes tenidas por el sol del
atardecer. 71
~
70 Pedro Paramo,
p. 68-69.
71 Pedro Paramo,
p. 70.
199
A pesar de haber visto que aque1 era otro
mundo, y no aque1 que e1 hab{a imaginado, Juan no
Ni siquiera se 1e
pudo sa1ir para regresar.
ocurre, en este memento 1a idea de sa 1 i r.
Va
entrando en e1 1aberinto, penetr,ndo1o e intentando
fijarse en los nombres de la escasa vegetacion que
1o pob1aba.
Fui andando por la cal1e rea) en esa
hera.
Mire las casas vac1as; las
puertasdesP.ortilladas, invadidas de
yerba. ~Cdmo me dijo aquel fulano
que se 11 amaba esta yerba?
"La
capitana, se~or.
Una plaga que
nomas espera que se vaya la gente
para invadir las casas.
Asi' las
vera us ted". 72
~
Y, en efecto, el sigue creyendo estar en Comala.
Pues al encontrarse con la Senora envuelta en su
rebozo, le pregunta por la Eduviges.
En el memento
de su encuentro con esta senora, Juan se fija en
I'
que su cara ten1a todos los aspectos de una cara
./
norma 1: Es deci r, ;1e 11 aman la atenc1on
los
aspectos
"norma 1es"
de
su
car a!
y 1uego
s i gue
caminado.
/ n1nos
·"""
.
... Y aunque no h a b 1a
Jugando,
ni palomas, in tejados azules, sent{
que el pueblo vivi'a.
Y si yo
escuchaba solamente el silencio, era
72 Pedro Pa:'ramo,
p. 70-71.
200
porque aun no estaba acostumbrado al
silencio; tal vez porque mi c~beza
ven{a llena de ruidos y voces.
Estas voces constituian la Comala de Dolores.
s61o ahora ~1 admite que quiza se haya equivocado
su madre.
Me diste una direcci6n mal dada, me
mandaste al 'ad6nde es esto y d6nde
es aquello?' A un pueblo solitario.
Buscando a a 1gu i en que no ex i ste? 74
Sin embargo, ya no puede regresar.
L1ega a una
casa donde le dicenque pase y ~1 entra.
Comala atmosf~rica~ " ... Y entr'"
Es interesante detenerse a echar un vistazo al
contorno espacial de Comala en cuanto a ,su "BU";
Este "en" esta constituido por pura
"inesencia"
como el aire, los cuartos oscuros y desolados, las
/
sombras, el vac1o ... y Juan penetra en este en
inesencial donde decide quedarse.
L1egu~ a
1a casa de 1 puente
orientandome por el sonar del r{o.
Toque la puerta; pero en falso. Mi
mano se sacudi6 en el aire como si
el aire la hubiera abierto ....
73 Pedro Paramo,
p. 71 .
74Pedro Pa'ramo,
pp. 71-72.
201
~
Parec1a que me hubiera estado
esperando.
Ten 1"'a todo d i spuesto,
segun me dijo, haciendo que la
siguiera por una larga serie de
cuartos, al parecer desolados. Pero
no; porque en cuanto me acostumbre a
1 a oscu r i dad y a 1 de 1 gado hi 1o de
""
luz que nos segu1a,
v1. crecer
sombras a ambos 1ados y sent 1 que
ibamos caminando a traves de un
angosto
pasillo
abierto
entre
bultos.
-
,
~
~
~
.es lo que ha~. aqu1 ?--pregijnte
T1l1ches- me d1JO ella .....
e,!Q~e
Sin embargo, una vez que entra en este "en" ,
dicho espacio queda encerrado y se hace muy sblido.
El
cuarto donde
puertas,
'1
solamente
entrado. " 76
finalmente entra
aquella
por
"No
donde
tenfa
hab1amos
/.
Lo que 1ba a ver dentro de 1 cuarto,
~
/
correspond1a otra vez, a lo que hab1a visto justo
al entrar en Comala,
el vaci'o: "Encendio la vela y
lo vi vac{o"77
En cuanto se le apaga la vela, la onuridad
acaba
con
el
75Pedro Paramo,
p. 73.
76 Pedro Paramo,
p. 7 3.
77 Pedro Pci'ramo, p. 73.
~
vac1o
para
sustituirlo
por
el
202
silencio.
Este era un silencio
intensamente escalofriante,
cargado, pesado e
interrumpido solo por
los gritos de un ahorcado Toribio Aldrete.
No era posible calcular la hondura
del si lencio que produjo aquel
grito, como si la tierra se hubiera
vaciado de su aire. Ningun sonido;
ni el del resuello, ni el del latir
del coraz6n, como si se detuviera el
mismo ruido de la conciencia. Y
cuando termino la pausa y volvi a
tranquilizarme, retorno el grito y
se s i gu
oyendo por un 1 argo
rato: ... 7
1o
Lo
"'
/
mas
extrano
es
que
cuando
llega
Damiana
Cisneros, ella se queda asombrada porque en aquel
mismo cuarto hab{an ahorcado a Toribio Aldrete y
hab{an cerrado 1 uego 1 a puerte para s i empre. Ell a
no
puede
entrar,
compren d er
C o1mo
1
e/1
h a b"1a
consegu1'd o
"cuando no ex i ste 11 ave para abr i r est a
puerta". 79
78Pedro P£ramo, p. 98.
79Pedro P£ramo,
p. 99.
203
Comala fantasmal: "Este pueblo .....
/
Juan Preciado ya esta atrapado.
,.._)
Acompana a
Damiana hacia fuera de aquella casa; perc otra vez
se halla a
I
s1
mi smo por
las vac{as calles del
pueblo y entonces comienza a percibir que no s6lo
el pueblo estaba vac{o
sino tambi~n muerto.
Este pueblo esta lleno de ecos. Tal
parece que estuvieran encerrados en
el hueco de las parades o debajo de
las piedras.
Cuando caminas,
sientes que te van pisando los
pasos. Oyes crujidos. Risas,unas
risas ya muy viejas, como cansadas
de re1r, Y voces ya desgastadas por
el uso.
Todo eso oyes. Pienso que
llegar~ el dfa en que estes sonidos
se apaguen.
Yo ya no me espanto.
Oigo el
aullido de los 1 perros y dejo que
aullen. Yen d1as de aire seve al
viento arrastrando hojas de arboles,
quando ~qu 1/ , como tu"' ves, no hay
arboles 8
/
La ca 1 i dad fantasma 1 de Coma 1 a se hace aun mas
"
evidente un poco mas adelante.
Y 1o peer de todo es cuando eyes
p 1 at i car a 1 a gente, como s i 1 as
voces salieran de alguna hendidura
80 Pedro Pa'ramo, p.107-108.
204
y, sin embarg~, tan claras que las
reconoces .....
Toda
esta
/
pertenec1a a
./
evocac1on
Damiana y
habia aparecido de
desaparece y Juan
fantasmal
de
repente,
1a
de
Comala
mi sma manera que
tambien
de
se encuentra otra vez
repente
solo,
abandonado y aterrorizado:
Y me encontre" de pronto
solo en
,
aquellas
calles
vac1as.
Las
ventanas de 1as casas abi ertas a 1
cielo, dejando asomar las varas
correosas de la yerba.
Bardas
descarapeladas q~e ense~aban sus
adobes revenidos.
Sblo ahora,
despues
de darse cuenta del
ambito
fantasmal en que ha entrado, anhela Juan regresar.
Esta" completamente seguro de que debe regresar.
Carretas
vac{as,
remoliendo
el
silencio de las calles. Perdi~ndose
en el oscuro camino de la noche. Y
las sombras. El eco de las sombras.
Pense regresar. Sentqalla arriba la
huella por donde hab{~ venido, como
81 Pedro
P~ramo, p. 108.
82 Pedro Pa"ramo, p. 109.
205
una herida rbierta entre la negrura de
1os cerros. 8
Justo entonces aparece otro impedimiento; alguien le
sugiere que entre, Juan tiene que entrar.
Otra vez entra
en una casa, pero esta casa tiene la mitad del techo en
el suelo y esta ocupada por una pareja desnuda.
duerme
entonces pero cuando se
des pi erta,
Juan se
vue 1 ve
a
intentar salir:
--- .... ?Como se va uno de aqu{?
?Para d6nde?
-- Para donde sea 84
y mientras la mujer le da indicaciones, Juan se olvida de
que tiene que salir.
Hay multitud de caminos. Hay uno que va para
.
, Otro mas
" que
Contla; otro que v1ene
de alla.
enfi la derecho a la sierra.
Ese que se mira
desde aqu
que no se para donde i ra--y me
senalo con sus dedos el hueco del tejado, allf
donde el techo estaba roto--Este otro de por
aca, que pas-a por 1a Media Luna. Y hay otro
mas, que atrav5iesa toda la tierra y es el que
va mas lejos. 8
<'
83 Pedro Paramo, p. 113.
84 Pedro Paramo,
p.117.
85 Pedro Pt'ramo,
p.117.
206
Evidentemente la mujer hablac,on·:muchas vaguedades y
comprendemos que ya no hay salida para Juan. Mas
tarde, sin embargo Juan repite su preocupacio'n
par ..
salir
"Quisiera volver al lugar de donde
vine.
Aprovec~~r~ la poca luz que
queda del di'a."
Pero la mujer le detiene diciendo que "puede usted
N
,
/.,
per d erse. Manana
yo 1o encam1nare.
Juan se queda
a 11 {. 87
Es importante fijarse en que mientras Comala
va
pas an do
inesencial,
de
seco
ser
un
pueblo
y abandonado
a
atmosferico,
ser
un
pueblo
fantasmal oni'rico y laber{ntico, tambi~n Juan va
perdiendo su sentido y su ser.
-Me han pasado tantas cosas,
mejor quisiera dormir".
que
de vez en cuando el sonido de
las palabras y notaba la diferencia.
Porque las palabras que hab{a o-ldo
hasta entonces, hasta entonces 1o
-"O{a
86 Pedro P~ramo,
p. 120-121 .
87Pedro Pa'ramo,
p.121.
207
supe, no ten{an ni ngun soni do, no
sonaban;
se
senti'an;
pero
sin
sonido, como las que se oyen durante
.N
los suenos. (pp, p.115).
- "Cada vez ent i endo menos------ ...... as
Y
a1
fin ,
como
se
sa be ,
tamb it~n a
~ 1 1e toea
morirse.
Des de esta parte de 1 texto,
hablarnos
evidente
veremo~
ya
que
de
est~
1a
condici6n
dormido,
1o
Juan
del
que
ins i ste en
cie1o.
es,
como
punto significative .
Por el techo abierto al cie1o o1
/
pasar
parvada
de
tordos,
esos
pajaros que vue1an a1
atardecer
antes que 1a oscuridad les cierre
1os cami nos.
Luego, unas cuantas
nubes ya desmenuzadas por e1 viento
que
viene
a
11evarse
el
d1a.
Despues sa 1 i 0' 1 a estre 11 a de 1 a
tarde, y m~s tarde la luna B9
88 Pedro PAramo,
p. 120.
89Pedro Paramo, p. 121.
Es
ya
208
Era de noche y Juan, por miedo o por asco se siente
.
./
Tiene que aguantar su resp1rac1on.
sof acado . 90
.
. " ... .. 91
"Yo me quede" tieso aguantando la resp1rac1on
Luego necesita aire: "voy a salir a buscar un poco
de aire,
/
u92
porque siento nauseas.
;/
y
mas
tarde
vuelve a acostarse con la hermana de Don{s. Luego
el vuelve a despertarse por el calor y por falta
del ai re.
Tiene que sal i r pero el
calor no se
/
despegaba de el y va a experimentar un momenta de
asfixia y entonces parece que se muere.
Tengo memoria de haber vista algo
as { como nubes espumosas hac i en do
remolino sabre mi cabeza y luego
enjuagarme con aquella espuma y
perderme en su. nublaz6n.
Fue lo
Oltimo que vi.93
90 miedo porque mientras dorm{a, hab{a entrada una mujer vieja
de punti llas, sin despertarle para cambiar las sabanas. Juan no
sab{a quien era y tuvo miedo ... (Pedro Paramo, p.121).
Asco al
enterarse de que aquella mujer desnuda, la hermana de Don{s, estaba
acostada con el ..... "Junto a mis rodillas sent1a las piernas
desnudas de la mujer, y junto ami cara su respiraci6n." (Pedro
Paramo, p.123.)
91 Pedro
Paramo,
p.121.
92Pedro Paramo,
p.123.
93 Pedro
p.125.
Pci'ramo,
209
/
Aqu1I ser1a
apropiado fijarse en que toda esta parte
consta de tres situaciones muy significativas:
1)
Juan
esta acostado con
1a
hermana de
Donfs, puede ver las estrellas y la luna
en el cielo.
2)
~
~
La mujer acostada con el se descompon1a
como si estuviera derriti~ndose en un
charco de lodo."
3)
A Juan 1e cuesta mucho poder respi rar
hasta que al final se muere viendo "nubes
espumosas" .
Y entonces
nos enteramos
de que Juan hab 1a des de 1a tumba. 94
De una Comala fantasmal, ahora pasamos a
Comala selpulcral.
una
I
La casa de Don1s y su hermana
constituye un signo multidimensional.
El techo a
medias representa la ruina f{sica e hist6rica de
Comala.
Tambien
implica
la
ambigUedad
entre
interior/exterior, si recordamos la direccibn que
la mujer da a Juan en cuanto a los varios caminos
94 Pedro P~ramo, p.125-126.
210
que la atraviesan. 95 El texto se desenvuelve de tal
manera que se confunden el
1)
y el 3); es decir
.
Juan esta/ a h ora con una muJer
que po d"'
1a po bl ar e 1
mundo; la mujer se descompone y ahora Juan esta con
El mito barroco de
Dorotea en su abrazo materno.
la
yuxtaposici6n
de
la
cuna
y
la
tumba
esta
deconstruido ya que aqu{ la tumba que pudiera ser
cuna se ve abortada por 1a i ncapaci dad de Juan
Preciado de vivir el presente.
La escena del lecho presenta a la mujer en su
dob 1e func i 6n de
hembra y de madre ... 1a
reviste visiones m{ticas.
cero
(tiempo
sin
tiempo);
escena
Es medianoche, la hora
hay
oscuridad
plena
(indiferenciacion), la cama es un charco viscose y
a Juan le falta el aire:
nacimiento,
una representacion del
/
invert ida. Juan regresa a 1 utero, el
tiempo de la eternidad de la oscuridad, del medio
1 {qui do y de 1a ausenc i a de a i re.
E1 "desnace. " E1
se niega a vivir la realidad devastada del presente
la cual se hace responsable de la muerte de Juan,
el perseguidor del otro mundo.
,/
tamb 1en se
1e desaparece Coma 1a;
95 Pedro Pa'ramo, p.117-118.
Juan se muere y
de hecho Juan
211
tragado, consumido por Comala.
qu~da
El texto se
rinde completamente ahora a Comala; otra Comala que
es sepulcral y de donde se oyen las voces de los
muertos.
n i nguna confusion entre 1a
Ya no hay
realidad y la ficci6n.
El espacio entero es pura
tumba.
En fin, las voces muertas de Dolores, Abundio,
Eduviges, Damiana,
,.
Don 1 s y su herman a y Dorotea
llevan a Juan hacia una reconciliacion imposible.
Juan entra en este laberinto y se pierde entre los
susurros,
entre los tiempos simultaneos,
angustiosa
orfandad.
y
/
as1,
en una
perdido
en
el
laberinto, queda preso sin poder salir, v{ctima de
sus propias ilusiones.
Comala desde la tumba: Considerando el marco de la
representation:
Nuestro enfoque en este trabajo se ha centrado
principalmente
en
la
Comala
de
"afuera"
para
explorar el espacio "otro" de dicho pueblo; este
espacio
"otro"
const i tuye
efect i vamente
e1
"silencio" o todo aquello que en la Comala viva
hab{a sido callado y enmudecido.
De esta manera,
212
nuestra lectura
la novela
algunos
contratextual (o intertextual) de
rulfiana frente
textos
coloniales
eva 1 uac ion de 1 a
a
las
I
.
cron1cas
a
una
re-
rep resentac ibn de Coma 1 a.
Lo
importante de tal
posibilita
y
lectura es que se concibe la
rep resentac i 6n de Coma 1a ( desde 1a tumba) dentro
del
propio
marco
mexicano,
mas
"
que
fiarse
modelos, categorias o valores euro-centricos.
de
Esto
la hace muy diferente a la de la representacion del
espacio americana de epocas anteriores, cuando toda
representaci6n del "Nuevo Mundo"
se apreciaba por
mirillas europeas y se anhelaba enmarcarlo dentro
de aquellas estrechas visiones.
1a
El marco final de
rep resentac i 6n de Coma 1 a es 1 a tumba y des de
all1" y hasta all1"
se desenvuelve todo el espacio.
La tumba, por otra parte, tambien desarticula el
sentido de un futuro alegre que nutr1a la violencia
colonizadora.
La
cumbre
celestial
del
viaje
mitico-biblico e ideolOgico queda invertido en la
tumba terrenal de un viaje laber{ntico infernal y
" .
caot1co.
Descargar