Fallo Completo - Poder Judicial de Corrientes

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Superior Tribunal de Justicia
Corrientes
C02 13585/5
En la ciudad de Corrientes, a los
ocho
días del mes de marzo de dos
mil doce, estando reunidos los señores Ministros del Superior Tribunal de Justicia,
Doctores Fernando Augusto Niz, Alejandro Alberto Chain y Guillermo Horacio Semhan,
con la Presidencia del Dr. Carlos Rubín, asistidos de la Secretaria Jurisdiccional Dra.
Marisa Spagnolo, tomaron en consideración el Expediente Nº C02 - 13585/5, caratulado:
“CARBALLO CARLOS ALBERTO C/ PINARELLO LUIS OSCAR E IBERA S.R.L.
Y/O Q.R.R. S/ LABORAL”. Habiéndose establecido el siguiente orden de votación:
Doctores Fernando Augusto Niz, Guillermo Horacio Semhan y Alejandro Alberto Chain.
EL SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA
SE PLANTEA LA SIGUIENTE:
CUESTION
¿QUÉ PRONUNCIAMIENTO CORRESPONDE DICTAR EN
AUTOS?
A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO
DOCTOR FERNANDO AUGUSTO NIZ, dice:
I.- Contra la sentencia N°7/2.011 pronunciada por la Excma.
Cámara de Apelaciones de la ciudad de Santo tomé (fs.811/820), que en lo pertinente a esta
instancia receptó parcialmente el recurso de apelación interpuesto por la actora, en su
mérito, hizo lugar a la demanda contra la firma IBERA SRL, condenándola a pagar las
sumas allí consignadas derivadas del ejercicio abusivo del "ius variandi" y de la extinción
indirecta justificada de la relación laboral, esa firma interpuso el recurso de inaplicabilidad
de ley que se tiene a consideración (fs. 821/826).
II.- Encontrándose satisfechos los recaudos formales previstos para
este medio impugnativo extraordinario (arts. 102 y 104, ley 3540), corresponde analizarlo
sustancialmente.
III.- El primero de los agravios refiere a la extemporaneidad del
recurso de apelación deducido por el actor. Insiste que el "a-quo" incurrió en contradicción
- argumentando al respecto-
y arbitrariedad, teniendo por válida la presentación del
memorial de apelación de la contraria cuando ni siquiera lleva cargo, mereciendo la sanción
procesal de tenerlo por no presentado.
En adelante, tacha de arbitraria la sentencia por incluir un rubro no
pedido - la doble indemnización del art. 16 de la ley 25.561- incurriendo en violación del
art. 85 de la ley 3540 y fallando "extra petita" a diferencia de lo que debe entenderse por
"ultra petita", confundiendo el "a-quo" - dice- los términos y alcances de la facultad
concedida en el mentado precepto legal. Arguye (fs. 825) como fundamento central de la
prohibición de fallar "extra petita", que el demandado no tuvo la posibilidad de hacer valer
su derecho de defensa frente a la pretensión. Por ello, pide se revoque la inclusión del rubro
no reclamado del art. 16 de la ley 25.561.
Acerca del ejercicio abusivo del "ius variandi" expresa que no hubo
prueba de la concesión particular valorada por la Cámara, que no existen constancias de los
horarios fijos pretendidos por el actor; tampoco acreditación de la justificación del despido
indirecto y menos de la realización de horas extras.
IV.- La cuestión referida a la extemporaneidad de la interposición
del recurso de apelación ordinaria importa una típica cuestión procesal que, en principio,
deviene ajena al conocimiento de esta instancia extraordinaria. Resulta bien entendido que
el recurso de inaplicabilidad de ley no tiene por objeto abrir una tercera instancia ordinaria
para debatir cuestiones de hecho y de derecho procesal, ni cubre las divergencias
interpretativas respecto de temas como el propuesto, típicos de los jueces de la causa y
ajenos - como regla- a conocimiento del Alto Cuerpo. Ello siempre - claro está- que lo
decidido no evidencie un claro apartamiento de la solución normativa o un grosero déficit //
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de fundamentación o de razonamiento que justifiquen la vía intentada (S.T.J. CTES.
Sentencias Laborales N°13/2.010; 55/2.010 y más recientemente N° 70/2.011);
circunstancias que no alegadas ni probadas en el concreto planteo.
En efecto, al tratar esta cuestión como previa, reflexionó el inferior
acerca de cuando se notificó el actor de la sentencia de primera instancia y de la suspensión
de términos, dando fundamentos del porqué adoptó el día 01 de junio de 2.010 como fecha
de toma de conocimiento, motivando seguidamente lo referido a la suspensión de términos
desde el día 07 de junio de 2.010 (providencia N°2014, fs. 721) y no levantada al momento
que el actor presentó la pieza recursiva. A lo expuesto, debe sumarse el análisis que hizo
del planteo del cargo, concluyendo que el hecho que no esté confeccionado por el secretario
no es óbice cuando no fue presentado aquél en plazo de gracia.
El decisorio, en ese análisis, cuenta con suficiente argumentación
fáctica y legal que obsta la tacha de arbitrariedad endilgada, por lo que el planteo en debate
carece de entidad para conmover el razonamiento de Cámara y como tal deberá
desestimarse.
V.- Idéntico déficit de fundamentación evidencia el pretendido
agravio contra la condena a pagar la doble indemnización de conformidad a lo dispuesto en
el art. 16 de la ley 25.561. Manifiesta que hubo confusión del inferior entre el alcance
conferido por el ordenamiento procesal laboral de fallar "ultra petita", y la prohibición de
hacerlo "extra petita". Que en el caso incurrió no en "demasía decisoria" sino en el dictado
de un fallo "extra petita", haciendo lugar a un rubro no pedido y violando su derecho de
defensa y al debido proceso.
Sin embargo - y sin perjuicio de las consideraciones que a
continuación efectuaré en orden a los distintos casos de incongruencia- este concreto
planteo de indefensión omite indicar clara y concretamente cuáles son las defensas de las
que se vio privada la parte en plantear, comportamiento que cancela su posterior protesta
formulada de modo genérico. Es que la simple invocación de haberse violado esta garantía
constitucional no basta, cuando no va acompañada de una clara alegación de los planteos
defensivos de los que la parte se vio privada de oponer en defensa de sus derechos.
Esto solo bastaría para desestimar esta concreta impugnación. Sin
embargo, oportuno resulta precisar que tampoco el caso evidencia la ocurrencia del vicio
argumentado por la demandada (sentencia "extra petita"), ocurriendo como fundamentó el
"a-quo" el supuesto contemplado en el art. 85 de la ley 3540 que autoriza fallar "ultra
petita".
A propósito, entendió el inferior que el monto que resulte de aplicar
el art. 245 de la L.C.T. conlleva el reconocimiento del art. 16 de la ley 25.561 (norma de
orden público) de acuerdo a la reglamentación vigente al momento del distracto, pues en
virtud de la regla del "iura novit curia" y de la posibilidad de fallar de conformidad al art.
85 de la ley 3540 (ultra petita), correspondía incluir la doble indemnización que vino a
"agravar" este rubro en virtud de la emergencia declarada al momento de materializarse el
despido indirecto.
Si bien es cierto que del escrito de demanda y de la planilla
practicada (fs.3/11 vta.) este rubro no fue pedido de modo expreso, sí fue solicitada la
indemnización por despido indirecto justificado.
Recuerdo - antes de continuar avanzando en el tema- que el vicio
de incongruencia admite la siguiente tipología:
a) Sentencia extra petita: conceder algo distinto a lo peticionado,
introducir cuestiones no planteadas por las partes y ajenas de este modo a la relación
jurídico-procesal. En este caso, si la sentencia condena a algo distinto de lo pedido se afecta
la garantía de la defensa en juicio (arts 17 y 18 C.N.); b) Sentencia ultra petita: ocurre
cuando el decisorio otorga más de lo solicitado, de tal modo que el juez o tribunal - dentro
de los conceptos y categorías introducidos por las partes- resuelve por encima; y en el ///
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procedimiento laboral esta posibilidad está admitida pudiendo el juez acordar mayores
sumas que las reclamadas, ajustándose
a las disposiciones legales aplicables y a las
pruebas rendidas en la causa, art. 85, ley 3540; y c) Sentencia citra petita: se presenta
cuando se incurre en omisión de pronunciamiento, dejando de resolver algo de lo pedido y
conducente al pleito.
La cuestión venida a reflexión se dilucida al responder esta
pregunta si la indemnización del art. 16 de la ley 25.561 está comprendida en el rubro de la
indemnización por despido indirecto justificado de los arts. 245 y 246 de la L.C.T.
solicitada, mejorando su cuantía o resulta un rubro diferente, que debió pedirse al
demandar. La respuesta despeja cualquier confusión entre la facultad de condenar ultra
petita y el límite de hacerlo extra petita.
Insisto, según la primera regla, cuando un tribunal determina la
cuantía de lo adeudado en concepto de la "cosa demandada" no debe atenerse al cálculo
inicial o reclamación patrimonial, sino que debe determinar el verdadero monto adeudado,
pudiendo fallar por más de lo pedido en relación con la cosa pedida. En cambio, tiene
vedado dar lo no pedido, fallando en relación a rubros, conceptos o prestaciones que no
fueron objeto de petición en la demanda.
En el supuesto que gloso, si bien este límite no es tan nítido desde
el punto de vista conceptual, reflexiono que se está en presencia de una decisión "ultra
petita" pues la doble indemnización significó un agravamiento a la fecha del despido de la
indemnización resultante en virtud de la emergencia declarada y la prohibición de los
despidos injustificados (o justificados de ocurrir de modo indirecto).
Interpreto que ello es así, no logrando en el caso la parte recurrente
demostrar que hubo un déficit en el razonamiento.
El art. 16 de la ley 25.561 suspendió los despidos sin causa
justificada y en caso de contravenir lo allí dispuesto, la norma sancionaba la conducta de
los empleadores del trabajador perjudicado con un incremento de la indemnización fijada
para el caso. Y no se trata de un reclamo diverso al efectuado en la demanda, pues en ella el
actor hizo valer su derecho constitucional contra el despido arbitrario, reclamando la
reparación legal estipulada. La expresión de esa pretensión resulta suficiente, importa el
ejercicio de un derecho subjetivo (despido indirecto) en el cual el damnificado persigue la
indemnización del art. 245 de la L.C.T. que solamente experimentó una variación
cuantitativa que el Juez deber aplicar.
A propósito, según lo decidió la Cámara Nacional de Apelaciones
del Trabajo Sala VII por mayoría de votos "Para más, el despido sin causa siempre ha
recibido sanción legal; lo único que ha variado temporalmente es el cuantum, de manera tal
que ella no requiere un reclamo autónomo, sino el ajuste que el juzgador debe efectuar del
monto en el momento de dictar sentencia" (Al referir a la procedencia del art. 16 de la ley
25561 aún sin pedido expreso en la demanda. Del voto de la Dra. Estela Ferreirós, en
mayoría, CNAT, Sala VII, Expte N° 25.903/05, Sent. 39405 17/06/06 "Penayo c/ Cons. De
Prop. Amenábar s/despido").
No hubo entonces una decisión "extra petita", sino el ejercicio por
el juez de la facultad que le otorga el art. 85 de la ley 3540, mejorando el cuantum de la
indemnización por despido del art. 245 de la L.C.T., en función del art. 246, aplicando la
normativa de emergencia 25.561 que en su art. 16 vino a intensificar la protección contra la
rescisión arbitraria del contrato de trabajo en el marco de una crisis general descripta en el
art. 1 de esa legislación para de este modo disuadir una conducta del empleador que podía
agudizar la elevada tasa de desempleo.
De esta manera, la Cámara ejercitó la facultad acordada por aquél
precepto normativo procesal laboral, sin incurrir en violación de los derechos y garantías
constitucionales de la parte recurrente. De ahí que propicie desestimar esta impugnación.
VI.- Finalmente, las objeciones que efectúa la quejosa acerca del //
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"ius variandi" y las "horas extras" en el punto c) de su líbelo recursivo, reflejan tan solo una
mera disconformidad - generalizada por cierto- con la condena de origen, omitiendo criticar
concreta y razonadamente los fundamentos esenciales que el decisorio contiene y en cuyo
mérito esos rubros prosperaron.
A todo evento, recuerdo que la calificación de la injuria laboral es
cuestión circunstancial privativa de los jueces de la instancia ordinaria y solamente
revisable en esta sede extraordinaria si se demuestra que aquella no se ha realizado con el
discernimiento o la prudencia que la ley exige (art. 242, L.C.T.; S.T.J. CTES, Sentencia
laboral N° 5/2.000).
En el caso, las pretensiones explicitadas en el recurso que me ocupa
no se avienen con las causales alegadas ni con la excepcionalidad que caracteriza la
intervención de este Superior Tribunal en materia de hecho y prueba (art 103 de la ley 3540
y jurisprudencia acerca de la doctrina del absurdo), al no lograr desvirtuar la impugnación
la motivación del decisorio impugnado, pronunciamiento que brindó un análisis adecuado y
preciso de los motivos que condujeron al trabajador a considerarse despedido de modo
justificado. Razonamiento fundado en los hechos y pruebas atraillados al proceso acerca de
los cuales no esgrimió el recurrente ni probó la ocurrencia de un vicio de absurdidad que
pudiera modificar la solución que ahora recurre.
Idéntico yerro advierto al objetar la procedencia de las horas extras,
sin indicar en qué consiste la violación o el error del judicante en la aplicación de la ley. La
sentencia contiene suficientes motivos que le dan sustento, los cuales no merecieron crítica
alguna de parte de la quejosa.
Por lo expuesto, de compartir mis pares el voto que propicio,
corresponderá desestimar el recurso de inaplicabilidad deducido a fs. 821/826, con costas a
cargo del recurrente vencido y pérdida del depósito de ley. Confirmar la sentencia
impugnada y regular los honorarios profesionales de los Dres. Daniel O. Ojeda, perdidoso,
Monotributista frente al IVA y Héctor Vincenti, por el memorial de contestación de fs.
832/842, como vencedor, en calidad de Monotributista frente al IVA, en el 30% de la
cantidad que a cada uno de ellos deba fijarse para los honorarios de primera instancia
(art.14, ley 5822).
A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO
DOCTOR GUILLERMO HORACIO SEMHAN, dice:
Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por
compartir sus fundamentos.
A LA CUESTION PLANTEADA EL SEÑOR MINISTRO
DOCTOR ALEJANDRO ALBERTO CHAIN, dice:
Que adhiere al voto del Sr. Ministro Dr. Fernando Augusto Niz, por
compartir sus fundamentos.
En mérito del precedente Acuerdo el Superior Tribunal de Justicia
dicta la siguiente:
SENTENCIA Nº 11
1°) Desestimar el recurso de inaplicabilidad deducido a fs. 821/826,
con costas a cargo del recurrente vencido y pérdida del depósito de ley. Confirmar la
sentencia impugnada. 2°) Regular los honorarios profesionales de los Dres. Daniel O.
Ojeda, perdidoso, Monotributista frente al IVA y Héctor Vincenti, por el memorial de
contestación de fs. 832/842, como vencedor, en calidad de Monotributista frente al IVA, en
el 30% de la cantidad que a cada uno de ellos deba fijarse para los honorarios de primera
instancia (art.14, ley 5822). 3°) Insértese y notifíquese.
Fdo: Dres Niz-Semhan-Chain-Rubin.
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