Pedro Fabo, Historia general…

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HISTORIA GENERAL
DE LA
ORDEN
DE
AGUSTINOS RECOLETOS
II
OBRAS DEL MISMO AUTOR
I.- El Doctor Navascués. (Novela, tercera edición, premiada por Biblioteca Patria.)
II.- Restauración de la Provincia de la Candelaria (Agotada).
III.- Idiomas y Etnografía de la región oriental de Colombia (Agotada).
IV.- Rufino José Cuervo y la Lengua Castellana. (Tres volúmenes, obra premiada en
concurso de la Academia Colombiana de la Lengua, agotada.)
V.- Corazón de oro. (Novela, 2.ª edición, premiada por Biblioteca Patria).
VI.- Liberaladas de una Revolución.
VII.- Varias novenas y ejercicios piadosos.
VIII.- Novena a N. P. San Agustín. (3.ª edición).
IX.- Ruiseñores. (Poesías).
X.- Los aborrecidos, o en defensa de la vida religiosa. (Agotada).
XI.- Historia de la Provincia de la Candelaria. (Dos volúmenes).
XII.- Un sabio del siglo XIX. (Estudio biográfico).
XIII.- Los Agustinos Recoletos y la Francesada.
XIV.- El convento de San Millán. (2.ª edición).
XV.- Catecismo del Terciario Agustino Recoleto.
XVI.- Olor de Santidad. (Datos para el tomo II de la Biografía del Ilmo. Fr. Ezequiel
Moreno).
XVII.- Biografía de la Venerable Madre de Ágreda.
XVIII.- Historia de Marcilla.
XIX.- Historia del convento de Marcilla.
XX.- Biografía del Rsmo. P. Mariano Rernad, del Pilar.
XXI.- Biografía del Ilmo. Fr. Pedro de Santiago, Obispo de Lérida.
XXII.- Historia General de la Orden de Agustinos Recoletos. (Tomo V).
XXIII.- Historia General de la Orden de Agustinos Recoletos. (Tomo VI).
XXIV.- Amores y Letras. (Novela premiada).
XXV.- Historia de la ciudad de Manizales. (Dos volúmenes en medio folio, premiada en
concurso).
XXVI.- San Agustín no fué GRAN PECADOR ni fué hereje. (Estudio histórico teológico).
EN PRENSA
Vida del Excmo. P. Toribio Minguella, Obispo de Sigüenza.
Vida del Ilmo. P. Nicolás Casas, Obispo de Casanare.
Biografía del P. Santiago Matute del Santo Cristo.
EN PREPARACIÓN
Conversión de San Agustín. (Novela histórica).
Hispanoamericanismo, sí; latinoamericanismo, no.
Críticas de un académico.
Plumadas de un académico.
Sermones y discursos de un académico.
Biografía del Rsmo. P. Fidel de Blas, de la Asunción.
Anécdotas de un misionero.
Pétalos de novelas. (Cuentos)
III
HISTORIA GENERAL
DE LA
DE
ORDEN
AGUSTINOS RECOLETOS
POR
FR. PEDRO FABO
DEL CORAZÓN DE MARÍA
CRONISTA DE LA MISMA ORDEN
TOMO VI
(Segunda parte)
AÑOS 1706 – 1714
BARCELONA
IMP.
EDITORIAL, LIBRERÍA RELIGIOSA
CALLE AVIÑÓ, NÚMERO 20
1927
DE LA
IV
GENERALATO DE AGUSTINOS RECOLETOS
Visto el informe de los Censores, imprímase.
Madrid, 9 de Marzo de 1927.
Fr. Gerardo Larrondo de San José.
Por mandato de N. P. Prior General,
FR. BERNARDINO GARCÍA DE LA CONCEPCIÓN
NIHIL OBSTAT.
El Censor, Dr. José M.ª LLOVERA TOMÁS, Canónigo.
Barcelona, 4 de Mayo de 1927.
Imprímase.
✠ José, Obispo de Barcelona.
Por mandato de su Excia. Ilma.,
DR. FRANCISCO M.ª ORTEGA DE LA LORENA,
Canciller-Secretario.
V
ADVERTENCIAS
En el año 1919 se acabó de imprimir el tomo VI de Historia General de
nuestra Orden, o sea, las Crónicas Agustino-recoletas, y se principió la impresión de este tomo que quedó paralizada en la página 168.
No se prosiguió el trabajo de imprenta porque, aunque el tomo estaba concluido, necesitaba todavía algún retoque. Así, pues, hecho el trabajo definitivamente, sale a luz el presente volumen siguiendo el mismo método que los anteriores, por décadas.
Bueno será que al lector se le explique un pormenor: la ausencia de biografías de nuestras monjas Agustinas Recoletas y de sus asuntos. A suprimirlas por
entero nos han movido dos razones: primera, la unidad de plan de la obra, donde
desde el principio no les dieron cabida nuestros Cronistas, si bien hay un tratado
muy erudito y razonado en el tomo III con el epígrafe de Adiciones Apologéticas
para vindicar a nuestras Religiosas de los ataques del P. Villerino, Agustino
Calzado; y segunda, porque ellas, que son nuestra Orden segunda, poseen materiales para una historia aparte o Crónicas, en varios volúmenes; trabajo que debe
acometer algún Agustino Recoleto cuanto antes, para corregir los errores del
citado P. Villerino, cuyos tres tomos de noticias y biografías llegan al año 1694,
y para aprovechar las muchas vidas e historias impresas, y también los numerosos datos que se guardan inéditos en los archivos de nuestras Religiosas desde
entonces hasta la fecha presente.
Por lo demás, si escribimos en el tomo VI de esta Historia General algunos
apuntamientos sobre la Beata Inés de Benigamin, al tocar el año de su fallecimiento, fué precisamente por defenderla y en guarda de otros derechos de nuestra sagrada Orden.
Pasando a otro punto secundario, creemos humildemente que importa no
prodigar demasiado el nombre de Recoletos, a secas, omitiendo Agustinos; porque, aunque Agustinos es lo genérico y Recoletos es lo específico, lo uno conviene que vaya unido a lo otro para evitar dudas históricas. Sabido es que hasta
hace pocos años existían varias Recolecciones no agustinas, v. gr., la de los
Franciscanos, a cuyos miembros se les nombraba Recoletos
VI
por antonomasia, y, si bien es cierto que esas denominaciones oficialmente
ya no subsisten, empléanse, sin embargo, en lo hablado y en lo escrito todavía
muchas veces.
En una República de América hubo hasta hace muy poco un convento Recoleto de San Agustín, que no perteneció a nuestra Recolección en modo alguno,
así como hubo la Congregación de Agustinos Recoletos o Descalzos conocida
en otro tiempo por el Brasil y por otras partes, que tampoco nos perteneció; y los
Padres Dominicos tuvieron alguna casa Recoleta en América. ¿A qué, pues, dar
pábulo a equivocaciones que en nada nos favorecen? Mas, no quiero decir que la
denominación de Recoletos es en todo caso inexacta e inconveniente, por cuanto
fuimos y somos Recoletos a mucha honra, así como fuimos y somos Descalzos
y Reformados, que todo es uno; como se demuestra por los Breves y Diplomas
Pontificios, en los cuales se nos llamó indistintamente de las tres maneras; pero
sépase que la denominación predominante por el uso, según los documentos de
archivo y los impresos, en las cinco Provincias, hasta la extinción de las de España, fué Descalzo, a excepción de los conventos de Madrid, Valladolid y Toledo, en que usóse más Recoleto. Tengo estudiado el punto. Empero, a partir de
dicha extinción, prevaleció en la Provincia de Filipinas, únicamente en esta Provincia, prevaleció, repetimos, este último calificativo. De todas suertes, hoy en
día ya sabemos que, dejado el nombre de Descalzo y de Reformado, aunque no
el carácter de Descalcez y Reforma, lo oficial y jurídico es el de Ermitaños Recoletos de San Agustín, y el vulgar es Agustinos Recoletos. Opinamos nosotros
que conviene, por lo tanto, unir entrambos, o variar así: Recoletos de San Agustín, y no decir Recoletos a secas; y, en todo caso, no prodigar este nombre demasiadamente, para evitar confusiones en la historia de las Comunidades, y para
facilitar a los no eruditos, que son la mayoría, el conocimiento de nuestros
hechos.
Por lo que hace a la materia documental, observaremos el mismo criterio y
procedimiento que en los anteriores volúmenes, procurando que esta obra no
resulte una colección de documentos de archivo ordenados cronológicamente,
sino historia documentada, en que se mezclen biografías y asuntos vistos con la
luz que despiden los documentos dispersos. Por la misma causa hemos procurado omitir la transcripción literal de varias piezas, porque, además de ser, salvo
excepciones, de escaso interés histórico, nos parece mejor colocar en las biografías correspondientes las enseñanzas y datos de carácter jurídico, electivo y ascético que brindan.
Conste, pues, que, si este volumen ve la luz pública ahora, fué trabajado durante el sexenio 1914-1920, y parte del tomo quedó ya estampada en Madrid, en
la misma imprenta que el tomo antecedente, quedando guardado en la Casa Generalicia todo lo impreso; con el bien entendido que lo impreso ahora en Barcelona débese a las expensas sólo de la humilde y heroica
VII
Provincia de la Candelaria, la cual ha hecho actualmente lo que estuvo dispuesta a ejecutar, y lo hubiera ejecutado, con el tomo V y el VI, en caso necesario.
Al entregar, pues, el último fruto de nuestras labores como Cronista, y despidiéndonos definitivamente de estas tareas, manifestamos religiosa y grande
satisfacción por el bien obrado, no menos que por haber acrecentado copiosamente los fondos historiales de nuestro archivo general con adquisiciones de
numerosos documentos y de Breves pontificios; documentos y Breves que, muy
espontáneamente y con gusto por nuestra parte quedaron incorporados al archivo general de la Orden, ya para la facilidad de la continuación de la Historia, ya
para la formación del Bulario, como consta en el Boletín de la Provincia de Filipinas, Marzo de 1920, página 143 y siguiente, y puede atestiguarlo nuestro predecesor en el oficio comparando las existencias actuales con las de otros tiempos.
Barcelona 19 de Febrero de 1927.
EL AUTOR
CONTINUACIÓN DE LA DÉCADA
XII
CAPÍTULO SEXTO
ARTÍCULO I
Biografía del Ilmo. Fr. Pedro de Santiago, Obispo de Lérida.
Sumario: Nacimiento.– Rectificaciones.– Niñez de Fr. Pedro.– Informaciones y profesión religiosa.– Lector de teología.– Predicador muy señalado.– Trabaja por la fundación del
convento de Barcelona.
Fué bautizado Fr. Pedro en la ciudad de Jaca el 5 de Marzo de 1590, hijo de
Pedro de Anglada y Petronila Sánchez, el mismo día de nacer o al siguiente, según
costumbre de la cristiana España.
Consta por la partida sacramental que reposa en el archivo de la parroquia de
Jaca: “Don Alberto Bandrés Marial, Presbítero, Coadjutor encargado accidentalmente de la Parroquia de la ciudad de Jaca.
Certifico: Que en uno de los libros de Bautismos que obran en el Archivo de esta Iglesia y que principia el año mil quinientos treinta, al folio cuarenta y dos,
vuelto, se halla una nota que dice– Los baptizados en el año 1590 siendo Obispo
de Jacca el Ilmo y Reved.mo Señor Don Pedro de Aragon, Capellan Mayor el Doctor Pedro Torralva, y Cura mossen Joan de Vaca.– Después siguiendo las partidas
del citado año, se halla una que literalmente es como sigue– Marzo– En 5 de Marzo fue baptizado Pedro de Anglada, hijo de Pedro de Anglada y de Petronilla Sanchez, padrinos Domingo de Ollosa y Chatalina garassa.
Y para que conste, autorizo la presente, que firmo y sello con el de esta Parroquia de Jaca, a siete de Febrero de mil novecientos diez y nueve.– Hay un sello.–
Alberto Bandres. Rúbrica.»
2
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Por tanto, la primera rectificación que debemos hacer es al libro del P. Fray
León Benito Martón, titulado Sallent, cabeza de el Valle de Tena, etc.1, en que se
lee lo siguiente: “Don Rodriguez Mendez Silva, en su Población de España, impressa en Madrid el año de 1645, afirma(*): Que tan esclarecido varón tenia en
Sallent su Naturaleza, y el Padre Fr. Geronimo Fuser(*), que era visnieto de sus
vecinos Don Alonso Sanchez, y Doña Juana de Lanuza, conforme verificó al capítulo siete esta Historia. Evidencialo no poco Joseph Pellicer de Tobar, el qual
aprobó dicha Poblacion o Libro; siendo el Autor, aprobante, y el mismo Padre Fr.
Pedro contemporáneos, o noticiosos de quanto de su tiempo certifican. Por sus
empleos de Escritores, y General, o Predicador del Rey, concurrentes todos de la
Corte, para comunicarse como se hace creible, y assi parece firme la noticia de
aver sido su Patria Sallent, con ser allí su Nacimiento.
Confirmase de el Apellido de su Madre Sanchez, tan conocido en el mismo
Sallent, subsistiendo aun, segun se dijo(*), el Casal, y Torre de essa Familia, con
tantos vestigios de su antigua Nobleza, aunque del de su Padre Anglada no aya allí
tanta memoria, bien que por el Valle de Benasque es muy Hidalgo, y Noble”. Estas conjeturas y razones de congruencia traídas por el P. Martón quedan, pues,
destituidas de fundamento ante la fe de bautismo transcrita.
El mismo error hay que corregir en “Constitvciones synodales, hechas, y ordenadas en la synodo que se celebró en la ciudad de Lérida, en los días 20 y 21 de
Noviembre del año 1714, por el Ilustrissimo y Reverendissimo Señor D. Fr. Francisco de Olasso Hypenza, en el orden del gran Padre y Doctor de la Iglesia San
Agustin.– Lérida: Imp. de Montes hermanos, 1879”. Volumen de 324 pp. en 4.º
Reimpresión de las publicadas por el Obispo Olasso. Al final está el catálogo de
los Obispos ilerdenses, hecho sin mérito, ni crítica ni gramática, y dice del Obispo
Santiago2, que fué de Sallent.
Ahora aprovechemos algunos datos relativos a su infancia y a sus ascendientes que se encuentran en el Expediente de limpieza incluido en las genealogías de
Aragón, que está en el archivo histórico nacional, en el legajo 1343, número 8,
Inquisición; expediente hecho para examinar la genealogía de Fray
1
Sallent, cabeza de el Valle de Tena. –Sus antigüedades y varones insignes que ha tenido en Armas, y Letras –Recopilado por el P. Fr. Leon Benito Marton, Monge Professo de Santa Engracia
de Zaragoza, etc.… Con licencia: En Pamplona, por Francisco Picarte. Año 1750. Cap. XIV, pág.
177.
(*) Población de España, fol. 143.
(*) P. Fuser. Vida del Venerable Lanuza, discur. 2, foxa, 1, vuelta.
(*) Esta Historia, y cap. 5 y 7.
2
Pág. 319.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 1º AÑO 1706
3
Pedro en orden a conferirle el título de Calificador del tribunal supremo de la
santa Inquisición el año 1634. Según el cual, Fr. Pedro tuvo por abuelos paternos a
Pedro de Anglada y Catalina Abarca, y por maternos, a Antonio Sánchez de Lanuza y Orosia Borao.
Los padres de Fr. Pedro casaron en 1583, y nada hemos averiguado en el
curso detallado y curioso del mentado expediente acerca de si tuvieron otros hijos.
Sucedió que, a los dos años de nacer el niño, su padre, que era abogado en Jaca,
tuvo gravísimo quebranto en su carrera de Notario de la ciudad, y fué conducido
preso a Zaragoza, en cuya cárcel llamada real estuvo encerrado desde el 29 de
Enero de 1592. Un mes duró en ella, y a 28 de Febrero lo enterraron porque “se a
muerto en la carcel”, dice el expediente. Los que testifican, unos dicen que en la
prisión se le dió veneno, otros que murió en ella de muerte natural, y todos contestes asignan su muerte acaecida en prisiones. En el año 1634, se solicitó el proceso
incoado y no apareció por ningún sitio. Fecha trágica que nos trae a la memoria la
particularidad de haber muerto hacía poco en un día y sido enterrados juntos sus
padres, o sea los abuelos de Fr. Pedro.
Apenas contaba dos años de edad el niño cuando quedó huérfano, mas así
por los bienes patrimoniales como por la protección que dispensó a él y a la madre
un su pariente, Canónigo de Jaca, Arcediano de la Catedral, llamado doctor D.
Gaspar de Borao, la desgracia dicha no les ocasionó sufrimientos materiales. Viuda doña Petronila se acogió a la casa de éste que era primo hermano o carnal, donde permaneció hasta que casó de nuevo con Juan de Villacampa, vecino de Jaca.
Este dato consta en Expediente de limpieza que después veremos. En Jaca no existe la partida de matrimonio. Es que por este tiempo hay meses y aun años en que
no se apuntaron las partidas en el libro. Si después de casada continuó viviendo
con su pariente, no podemos afirmarlo categóricamente, si bien de las declaraciones acaso se deduzca que sí, pero el niño Anglada, a lo menos, transcurridos algunos años, vivió al lado de su tío Canónigo y muy cuidado por una hermana de éste,
llamada doña Julia de Borao. Varios testigos declaran haberlo visto de niño en
casa de su tío el Canónigo. Uno de ellos, vecino de Sallent, especifica que en Sallent, pueblo de los abuelos de Pedro, donde había parientes cercanos, “le vio en
una ocassion en este lugar que llego a el siendo muchacho con su madre del y despues le vio en la ciudad de Jaca en casa y seruicio del D.or Gaspar de Borau Arcidiano de la Camara y esto antes que se pussiese en Religión”. Otro testigo, llamado Mosén Pascual Franco, de ochenta y cuatro años de edad, presbítero, pariente
de los Angladas, solía
4
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
ir a Jaca y hospedarse en casa de ellos, y este testigo recuerda un detalle curioso, muy intencionado, con el cual nos pinta al niño Pedro en medio de una escena doméstica: “Iba —dice— con unos çapatos destalonados y sin acauarselos de
calçar y desaliñado, y q.e dezia su madre q.e jamas apro-uecharia, y después a oydo
dezir (el testigo) q.e se hauia puesto Religiosso y q.e era grande predicador”. Otro
testigo declara haber oído este detalle pintoresco: que Juan Abarca, pariente del
niño Anglada, “le dixo q.e las primeras medias q.e el dho Fr. Pedro se hauia puesto
las hauia hecho el dho Juan Abarca”.
En casa, pues, de este Canónigo, don Gaspar, fué donde el futuro Fr. Pedro
se aficionó al estado sacerdotal viendo en el tío ejemplos y oyendo insinuaciones
que a ello tendían. Por ventura en casa de éste aprendería las primeras lecciones de
la carrera eclesiástica, y para perfeccionarse en el estudio se trasladó a la ciudad de
Huesca. A lo menos sábese por uno de los declarantes en el expediente mencionado que estudió en Huesca: “Conoce —dice— a Fray Pedro de Santiago de trato y
conuersacion de todo el tiempo de su memoria porque siendo estudiantes estauan
en Huesca en una posada juntos estudiantes”.
Cómo ni por qué causa resolvió hacerse agustino recoleto ignorámoslo por
entero, a no ser que afirmemos que de Huesca pasó a Zaragoza a continuar los
estudios, ya que un testigo parece lo da a entender aunque con palabras no claras,
y una vez aquí, contraería relaciones con los Padres de la Recolección agustina, y
llevado del atractivo de las virtudes que en dichos religiosos resplandecían, resolvería ingresar en su Orden. Pero, si fué tal el origen de su vocación religiosa, debemos asignar su permanencia en Zaragoza hacia el año 1604.
En este año precisamente se fundó el convento de Alagón, y quedó destinado
para casa de novicios, razón por la cual encaminaron al pretendiente al claustro
que después tantos varones ilustres produciría.
En el archivo histórico nacional de Madrid, sección conventos1, se conservan
las informaciones para su profesión religiosa. Consta por ellas que no se hicieron
para la toma de hábito sino para la profesión, según entonces se practicaba en muchos casos en que se tenía certeza moral de que el pretendiente era intachable. El
P. Prior de dicha casa abrió las informaciones a 3 de Enero de 1606, o sea poco
tiempo antes de que el novicio pronunciase los sagrados votos. Para evacuarlas
comisionó al P. Prior de la Nava del Rey, Fr. Bernardino de San Ildefonso, quien
aceptó la comisión y se trasladó a Zaragoza. Tres testigos
1
Alag., leg. 5.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 1º AÑO 1706
5
declararon: el primero, Diego Palacio, vecino de Jaca, después de responder
a las generales de la ley, afirmó que los padres y abuelos de Fr. Pedro “todos son y
an sido tenidos y reputados por cristianos biejos y por limpios de toda raça de moros y judios y no a oido decir cosa en contrario porque lo supiera si dicha cosa
hubiera”. Respecto del novicio asegura que “sabe que es pacífico, de buena fama y
costumbres y que no a visto cosa en contrario, antes sabe que por seruir mas a
Dios S.or N.tro a tomado ese estado y auito”. El segundo testigo, Juan Domec, vecino de Jaca, confirma “que es moço pacifico y quieto sin ruidos ni pleitos y que es
de buena fama, vida y costumbres”. Y el tercero, Bartolomé Caro, concluye confirmando, a 2 de Marzo del mismo año, casi con las mismas palabras lo que firmaron los anteriores. La información féchala el P. Bernardino en el convento de Zaragoza y la dieron por válida el Prior y Subprior de Alagón a 4 de Marzo del repetido año.
Respecto del acta de su profesión la tenemos inédita y quizás sea autógrafa;
a juzgar por la firma suya, que es de muy hermosos trazos. Su rúbrica, contra la
costumbre de la época, no es historiada: una especie de 8 horizontal. Está su profesión en un cuaderno, folio 4, que perteneció al dicho convento de Alagón1. En
1678, el P. Cronista, por conducto de N. P. Vicario General, pidió copia auténtica
del acta de profesión; y fue expedida en la forma siguiente2:
“In nomine Domini nostri Jesu christi benedicti. Amen.
Anno natiuitatis eiusdem millessimo sexcentessimo sexto, die septima mensis Martii: ego frater Petrus a Sancto Jacobo filius legitimus Petri de Anglada, et
Petronilæ Sanchez Oppidi Jacensis, e Parrochiæ Sancti Petri, facio professionem, e
promitto obedientiam Deo Omnipotenti, e Beatæ Mariæ Semper Virgini et Beato
Patri Nostro Augustino, e tibi Reuerendo Patri Fratri Ludobico, a sancto Augustino Priori huius Conuentus de Alagon, eiusdem ordinis Sancti Patris Nostri Augustini, nomine et Vice Reuerendissimi Patris Magistri Hippoliti de Rauena Prioris
Generalis, ordinis fratrum Heremitarum Sancti Patris Nostri Augustini, et Succesorum eius canonice intrantium; e uiuere sine proprio, et in castitate secundum
hanc regulam eiusdem Sancti Patris Nostri Augustini usque ad mortem; in cuius
textimonium, nomen meum, propria manu subscripsi: Anno, et die, supra dicto. –
Frater Ludovicus, a Santo Augustino Prior. –Frater Petrus, a Sancto Jacobo. –
Frater Bartholomeus, a Santo Joseph, Supprior et magister nobiciorum.
1
2
Arch. gen., Carp. C.
Ib.
6
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Yo frai diego de San Nicolas Prior de dicho convento de Alagon ago relacion y fe, de que esta profesion, y traslado corresponde con su original, como esta
en el libro de las Profesiones de este conuento”.
Nuestro biografiado y otro joven que tomó el hábito pocos meses antes,
constituyeron, pues, el primer noviciado de este convento.
De sus primeros años en la Religión no sabemos cosa pormenorizada, fuera
de que, como escribe su primer biógrafo1, Fr. Luis de Jesús, estudió filosofía y
teología en que aprovechó mucho por su grande ingenio. En varios documentos se
le llama Lector jubilado, y por tanto no se puede negar que se dedicó a la cátedra
en nuestras aulas en sus primeros años de sacerdocio; conjetura que recibe fuerza
de certeza en vista de la declaración que dos testigos dieron en Roma cuando se
hicieron las informaciones para promoverlo al Obispado; declaraciones que obran
en el archivo secreto del Vaticano, Processus Episcoporum... Ann. 1640; en las
cuales se le llama profesor de teología.
Practicó además el apostolado del púlpito, en que sobresalió muy famosamente en toda la buena extensión del concepto: agudo, erudito, persuasivo, devoto,
tales son las notas que lo distinguían. Dan testimonio de ello las cátedras sagradas
de Madrid, Zaragoza, Huesca, Jaca, y otras de dentro y fuera de España, pues los
testigos que declararon para su promoción episcopal nos revelan que en el año
1624 estuvo en Roma y que predicó “con mucho fruto y alabanza universal”.
Siendo gran latino, suponemos nosotros que predicaría en latín en la Ciudad Eterna, a no ser que hubiera entonces, como hay ahora, una iglesia, llamada San Andrés del Valle, en la cual suelen predicar alguna vez los oradores famosos de lengua española que por Roma pasan. A la gloria de su magisterio en nuestros colegios y a los méritos extraordinarios de su predicación en las catedrales y muy célebres templos adúnese el de haber sido también profesor en la Universidad de
Zaragoza, probablemente de teología, por cuanto está indicado por el P. Fr. Jerónimo de Santa María en la información dada para la promoción supradicha, a saber: “Es teologo y ha leído en la Vniversidad de Zaragoza”. Para obtener este título de catedrático universitario, además de sus méritos personales, influiría acaso la
intervención del famoso Doctor Vicencio Blasco, Canónigo de Zaragoza, que era
pariente suyo2.
Alaba su primer biógrafo la fama del P. Fr. Pedro como predicador, sus dotes de sabio y el linaje de su familia, y no nos parecen estas alabanzas ponderativas
1
2
Hist. gen., II, pág. 380.
V. Expediente de limpieza, etc.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 1º AÑO 1706
7
sino justas y antes muy lacónicas; que si no tuviera cualidades de virtud y
ciencia no comunes, y ascendiente en la sociedad de entonces no le habrían encargado los superiores una comisión muy difícil y de importancia, a saber: establecer
los preliminares de la fundación de nuestro convento de Santa Mónica, en Barcelona. Indícalo el P. Fr. Andrés de San Nicolás1: “Nuestros religiosos para encaminar el negocio y pretension prosperamnente, habían ya enviado el año antecedente
(1618), al P. Fr. Pedro de Santiago, despues Obispo de la Iglesia de Solsona y
tambien de la de Lerida, con una carta, en particular, de los Jurados de la nobe
Zaragoza que pedía a la de Barcelona lo que tanto se deseaba. Hizo efecto este
favor, siendo tan grande, porque luego los Consilleres juntos, en la Sala del consejo, que llaman de los Ciento, por la parte que les tocaba, concedian la licencia necesaria. Faltaba la del Obispo, y entonces nuestros Padres Calzados se opusieron”.
Despréndese de esta cita la afirmación que, a los doce años de profeso nuestro biografiado, era Padre y de muchas reverendas, según lo proclama la calidad de
la comisión o encargo que lo llevó a Barcelona, donde había fuertes inconvenientes para la erección del convento, en aquellos tiempos en que se multiplicaban las
comunidades tanto, que los que fían más de los recursos humanos que los de la
santa Providencia temían no lograr los suficientes para la vida. Halló, pues, el P.
Fr. Pedro expedición en el asunto, juntó las trazas de la prudencia con las valentías
del derecho, invocó los fueros de la amistad para respaldarse en los apoyos del
valimiento de los hombres de suposición y política, para quienes llevaba recomendaciones que acaso se le facilitaron por relaciones de familia, y la fundación del
convento fué luego un hecho consumado y favorecido por el Rey, el Cardenal Sauli, y por todas las autoridades eclesiásticas y civiles. Por gran dicha, consérvase en
el archivo de la Delegación de Hacienda, de Barcelona, el Libro de Estado, con la
historia de la fundación, inédita, en la cual se echa de ver que le tocó al P. Fr. Pedro incoarla, y al mismo, siendo ya Vicario General, ver coronada la obra. Pero
antes de tratar de esta fundación es de justicia y deber de cronología que toquemos
la de los conventos de Bolea y Huesca, en las que tuvo parte, según vamos a ver en
el artículo siguiente.
1
Hist. gen., I, pág. 531.
ARTÍCULO II
Interviene en la fundación de algunos conventos
Sumario: Reside en el convento de Bolea. –Comienzos de esta casa. –Dificultades graves. –
Actuación del P. Fr. Pedro. –Fundación del colegio de Huesca. –Contiendas. –Triunfo. –
Establécese el convento de Barcelona. –Relación inédita.
Relatando el P. Cronista de la Recolección agustina tomo I1 la celebración
del Capítulo Provincial tercero, año 1608, dice incidentalmente que en las actas
que se dieron en él hállase “la primera memoria del Convento de Bolea, no muy
lexos de la Ciudad de Huesca en Aragon para cuyo Prior fue nombrado el Padre
Fray Joan de San Lucas; sin dezir en que tiempo le admitieron. Dexose esta Casa
ya passados por lo menos doze años, mediante la incomodidad que padecian los
Religiosos de morada y sustento”. En los tres siguientes volúmenes nada se vuelve
a decir de este convento de Bolea. Para corregir, pues, la fecha apuntada de la dejación de él y para que queden ampliadas las notas historiales, mayormente que
van entrelazadas con el famosísimo colegio de Huesca, recogemos algunas notas.
Por cierto que también hay que rectificar fechas y sucesos que nos da el mismo
Cronista hablando del colegio de Huesca2, por más que los cuenta con un laconismo excesivo. En Teatro historico de las Iglesias del reyno de Aragon, que citaremos luego, nos refiere el P. Ramón de Huesca detalles curiosos, y además declara
que el Padre Fr. Pedro de Santiago representó papel importante en la fundación de
nuestro colegio, hasta el punto de tenerlo él por verdadero fundador. Por de pronto
fijémonos que dice que tenía la conventualidad Fr. Pedro en Bolea antes del año
1616; joven sacerdote por lo tanto, y destinado allá, a no dudarlo, para que con sus
grandes partes y con las relaciones de familia diese vida al nuevo y pobre convento; con lo cual proveyó la divina Providencia a la subsistencia del de Bolea y a la
fundación del de Huesca.
Veamos qué es lo que trae el dicho P. Ramón sobre el convento de Bolea3:
1
Hist. gen., pág. 436.
Ib., pág. 535.
3
Pág. 586.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
9
“El Convento de Agustinos Descalzos de la villa de Bolea, de que se ha
hecho mencion, se fundo en el año 1607, para lo qual les dio la Villa una Iglesia de
la Santísima Trinidad con la casa y huerto contiguos, a media hora de distancia,
como consta del acto, que testifico Jayme Sanclimente, Notario Real, vecino de
Bolea. Algunos años. despues de fundar en Huesca, lo desamparo la Religion, y
dicha villa lo dio a los Padres Servitas con algunas tierras, obligandose a ararlas y
recoger las mieses, segun resulta del acto de fundacion, que testifico Simon Perez
de Olivan, habitante de Bolea, a 30 de Mayo de 1658”.
El convento de Bolea y el de Huesca tenían finalidad: aquél como convento,
éste como colegio, al calor de la Universidad que alimentó a su seno tantos sabios,
émulos de la de Alcalá y Salamanca. Tal vez, como en un principio no dió resultado el conato de fundar en Huesca, optaron los prelados por establecerse en Bolea,
esperando mejores coyunturas, y no sería aventurada la presunción de que en Bolea funcionó algún tiempo un colegio para los Religiosos de aquella comarca aragonesa, y en él ejerció los primeros años de Lectorado el P. Fr. Pedro; casa de noviciado por lo menos fue, y cónstanos por un documento del archivo histórico nacional1, en que se dice que el V. P. Fr. Juan Bautista Coronas, Definidor y Vicario
Provincial, en aquellas partes, a 8 de Diciembre de 1618, comisionó desde Alagón
al P. Fr. Martín de Santa Catalina “Prior del convento de Bolea”, para que incoase
la información del Hermano Fr. Miguel Dieste, de Ayerbe, o encargase a dos religiosos del mismo convento el hacerla.
Poco más tarde toleró una contradicción este convento por parte de las autoridades eclesiásticas y ocasionada por los privilegios de Orden mendicante que
tanto dieron que sufrir a la nuestra y a las demás Ordenes, en diversas partes de
España y América. Con efecto, el Sr. Obispo de Jaca se oponía a que los Padres de
este convento pidieran limosna en los pueblos, alegando que los privilegios de los
mendicantes a este respecto estaban derogados, y, debido a esto, el convento elevó
al Obispo una defensa de derecho en la que se lee:
“Excusado era representar a V. I. los fundamentos de esta parte habiendolo
hecho con tanta erudicion otra vez los mismos Padres asi fundando su intencion
como respondiendo a las doctrinas que por el Señor Obispo se presentaron”. Luego añade el manuscrito: “Pero si la negaren (facultad de pedir limosna) sin justa
causa los señores Obispos, faltarian a la caridad y piedad que se debe a los
1
Alag., leg. 5.
10
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
religiosos y entra en este caso la autoridad de los Delegados Apostolicos para preservarlos de tan manifiestos agravios.
Y con estos Padres corren mayores, pues de proceso resulta quan ordinarias
misiones hacen a las montañas de Jaca y los empleos santos que en ellas hacen, los
quales otros señores Obispos como consta de sus cartas en proceso, les an agradezido mucho alentando y mandando a sus curas y a los fieles de aquella Diocessi se
esforzasen lo posible en socorrerlos y ayudarlos en lo temporal pues lo eran de
ellos en lo espiritual con su predicacion y enseñanza maxime siendo la facultad de
pedir limosna los mendicantes de derecho natural y divino”1. Por la letra se colige
que este escrito es obra del P. Fr. Pedro de Santiago.
Parece que no se satisfizo el Sr. Obispo con esto, y así, hubo de escribir otra
defensa el P. Fr. Pedro de Santiago, cuya letra es, poniéndole por epígrafe: “Respuesta a vna obyeccion por parte del Sr. Obispo de Jaca q. se a puesto contra la
orden de S. Agustin de los descalzos en orden a los pribilegios de pidir limosna sin
Iiçençia del ordinario estan rebocados”. Es un manuscrito de tres hojas en cuarto,
borrador del escrito que se dirigió al Sr. Obispo2. No lleva fecha alguna ni cita
nombres por los que podamos sacarla, pero sin duda que cae dentro de los años
1620-1621.
Consecuencia de estas contiendas fué que el Rector de la iglesia de Arres,
Mosén Domingo Piedrahita, de la Diócesis de Jaca, se opuso con pertinacia y escándalo a que pidiesen los Religiosos por algunos pueblos, y aun los desposeyó de
lo recolectado, y entonces fué excomulgado por sentencia3 de Don Antonio Javierre, Prior de Santa Cristina en la Santa metropolitana iglesia de la Seo de Zaragoza
y Conservador apostólico, etc., con fecha 28 de Julio de 1621, pero Mosen Domingo apeló ante el Sr. Obispo de Barbastro, y éste por sentencia de su Vicario
General, D. Francisco Antonio Fuser, confirmó la anterior sentencia, y ordenó4
que se le devolviese al convento de Bolea todo lo que le habían sustraído, y que
pudieran en adelante pedir limosna dichos Religiosos. Este auto o decreto tiene
fecha 25 de Agosto del 1621.
Nada más sabemos de este convento, pero importa fijarse que no hicimos dejación de él tan aína, sino que estuvo en nuestro poder unos cincuenta años, hasta
que el colegio de Huesca se vió bien consolidado y de capacidad suficiente para
vivienda de la comunidad.
Ocupemos ahora la atención en la casa de Huesca, para lo cual copiaremos
1
Arch. gen., carp. C, núm. 1-A.
Ib., núm. 1-E.
3
Arch. gen., Carp. C, núm. 1-D.
4
Ib. núm. 1-C.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
11
por entero el capítulo XIII del mencionado libro del P. Ramón, capuchino1,
que es así:
“DEL CONVENTO DE AGUSTINOS RECOLETOS.- La fundación de este convento
tuvo grandes contradicciones. En el año 1607, día 26 de Septiembre dió la Ciudad
su licencia para fundar Convento de Agustinos Recoletos dándoles la iglesia de
San Vicente el baxo, y en efecto vinieron a fundarlo en dicho año, pero el Dr. Don
Felipe Puivecino Dean de la Sta. Iglesia de Huesca, y Vicario general en Sede Vacante por muerte de Don Diego Monreal, nunca quiso prestar su consentimiento,
pareciendole que había demasiados Conventos en la ciudad, y así les fué forzoso
abandonar por entonces su pretension, habiendo estado ya de asiento algunos días
en la mencionada Iglesia, como refiere Aynza, pág. 495, testigo ocular. En el año
1616 hicieron los Religiosos segunda instancia, estando también la Sede vacante
por muerte de Don Fr. Belenguer de Bardaxí. Vino a Huesca con este objeto el R.
Padre Fr. Pedro de Santiago, que estaba de familia en el Convento de Bolea, sugeto muy recomendable por sus prendas. Propuso a la Ciudad, congregada en Consejo pleno, los grandes deseos que tenían los Prelados de la Orden de fundar convento en Huesca por la proporción que ofrecía su Vniversidad para el aprovechamiento de la juventud en el estudio de las ciencias, y presentó una carta del Virrey, que
recomendaba su pretension.
De veinte y ocho ciudadanos que componían el Consejo, los catorce fueron del
dictamen que se difiriese la resolucion hasta que el Vicario General prestase su
licencia y se allanasen otras dificultades: los otros catorce votaron porque se concediese, desde luego, dicha licencia; el Prior de Jurados accedió a estos aplicando
su calidad, con que deshizo el empate, y por lo tanto resolvió y concedió el permiso para la fundacion, de que testifico Sebastian de Canales, Notario público de la
Ciudad de Huesca y Secretario de su regimiento, en el día tres de Mayo de dicho
año. El Vicario General y Oficiales eclesiasticos se excusaron de dar su consentimiento, alegando que ya el Rey habia nombrado Obispo, que era razon esperar su
dictamen en un negocio tan grave.
Luego que se verifico el arribo del nuevo Prelado Don Juan Moriz de Salazar,
continuaron su instancia los PP. Agustinos, y dicho Prelado, atento a que
1
Teatro histórico de las Iglesias del reyno de Aragon, tomo VII. Iglesia de Huesca: Contiene las
últimas noticias de la Santa Iglesia de Huesca: las concernientes a las Parroquias, Conventos,
Colegios y Universidad literaria de esta Ciudad, etc. Autor el R. V. P. Fr. Ramon de Huesca del
Orden de Capuchinos, etc. Con las licencias necesarias. En Pamplona: En la Imprenta de Miguel Cosculiuela. Año 1797. Págs. 83-68.
12
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
a los obstáculos mencionados se había añadido la oposicion de quatro Comunidades, mandó cesar y sobreseer el negocio.
La Religión apeló de esta sentencia al Nuncio de España, que lo era Don Francisbo Cennino, Patriarca de Jerusalem y Obispo de Amelia, el qual inhibió al
Obispo de Huesca. Al mismo tiempo solicitó y obtuvo la Religion letras comendaticias del Sumo Pontífice Paulo V dirigidas al Obispo de Huesca por mano del
Cardenal Sauli, Protector de la Orden, para que, vencidas todas las dificultades y
contradicciones, se efectuase la fundacion que solicitaban los Agustinos Recoletos1. Presentadas dichas letras al Señor Obispo Don Juan Moriz de Salazar, se excuso con la inhibicion: acudieron de nuevo los PP. al Señor Nuncio, quien decretó
dicha fundacion en 12 de Mayo (Noviembre) de 1619 ante Bartolomé Gutierrez
Notario Apostolico, a que accedió el mencionado Obispo, dando tambien su licencia en el día 12 de Diciembre del mismo año, de que testificó acto Jorge de Salinas, Notario de los del número de Huesca2.
1
2
Estas son las letras a que se refiere, publicadas en nuestro Bulario Funiculus, pág. 40. Paulus
Papa V. ad perpetuam rei memoriam. Exponi nobis nuper fecerunt, dilecti filii Prior, et fratres
Ordinis Eremitarum Sancti Augustini Discalceatorum nuncupator. Hispaniar. quod in civitate
Oscensi domus eorum Regularis, Collegium studii nuncupatum, in loco admodum inconmodo sita
ac alteri Collegio Scholarium contigua existit; unde non leves eisdem Fratribus perturbationes
proveniunt.
Quare Prior, et Fratres prædicti præmissis objicere volentes, aliam similem domum Regularem
in eadem civitate in magis congruo, et amœniori, ac salubri loco; etiam si ob ejusdem civitatis
angustiam aliter fieri non potest, trecentarum cannarum distantia juxta decretum fœl. record.
Clementís Papæ IV, prædecessoris nostri non servetur, et ad illam se transferre posse semmopere desiderat.
Nobis idcirco humiliter supplicari fecerunt ut sibi de infrascripta licentia providere, de benignitate Apostolica dignaremur. Nos igitur Prioris, et Fratrum prædictorum votis in præmissis annuere, illosque specialibus lavoribus, et gratiis prosequi volentes, et corum singulares personas
a quibusvis excommunicationis, suspensionis, et interdicti, aliisque Ecclesiasticis sententiis,
censuris, et poenis, a jure, vel ab homine, quavis occasione, vel causa latis, si quibus quomodolibet innodatæ existunt, ad effectum præsentium, dumtaxat consequendum, harum serie absolventes, et absolutas fore censentes, hujusmodi supplicationibus inclinati: de Venerabilium S. P.
E. Cardinalium negotlis Regularium Præpositorum consilio, eisdem Priori et Fratribus, ut in dicta civitate, et loco, ut praefertur, cualificato; etiam si trecentarum cannarum distantia hujusmodi non servetur, ut Præfertum, aliam similem domum Regularem cum Ecclesia, campanili, campanis, hortis hortalitils, aliisque membris necessariis, et opportunis construere, seque ad eam
transferre libere, et licite valeant, auctoritate Apostolica, tenore præsentium licentiam, et
facultatem impartimur, ac concedimus, et indulgemus. Non obstantibus...
Dat. Romæ apud Sanctam Mariam Majorem, sub annulo Piscatoris. Die ix Decembris.
MDCXX. Pont. nostri anno XV.=Card. Sanctæ Susannæ.
He aquí dos documentos, copias de los originales hechas en la época del litigio, a juzgar por la
forma de la letra, copias que reposan en el archivo general de la Orden. Cap. C, núms. I-G y IH. “Il.mo Señor, Juan de Pau en n.re del P.e prouinçial y prouinçia de España de la orden de S.t
Agustín descalços. Digo que habiendo mis partes entrado en la ciudad de Huesca en el Reyno de
Aragon con liçençia y permisso de la dicha Ciudad a fundar en ella un conuento y cassa de la
orden y teniendo el lugar señalado y comodo aproposito para dicho efecto es ansi que por la
contradicçion que entonces hicieron las demas ordenes de la dicha ciudad y otras personas y fiscal cud.º el Señor obispo de Huesca denego a mis partes la Licençia para dicho efecto de que se
apelo por mis partes y se introduxo la causa en este Tribunal. Despues de lo qual haviendose por
mi parte acudido a su B.d viue vocis oraculo dio orden al Ill.mo y R.mo señor Cardenal SauIi Protector de la dicha orden para que escriuiese al dicho obpo de Huesca no impidiesse a mis partes
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
13
Vencidas todas las dificvltades, tomaron posesión pacífica dichos Padres a 13
de Enero del año 1620, en las casas que fueron de Esteban Silves, en la calle del
Coso, las que compró la Religion para este efecto. Acomodaron una pequeña Iglesia, en que dixo la primera Misa, y colocó el Santisimo Sacramento el R. P. Fr.
Antonio Moriz de Salazar, Monge Geronimo, hermano del Señor Obispo de Huesca, con asistencia del Senado de la ciudad, y de muchos Prevendados de la Catedral, Prelados y Religiosos de otras Ordenes. Luego se construyó
la erection y construcçion del dicho conuento que su mente era se hiçiesse y fabricasse por las
causas y raçones que a su S.d se le representaron y sin embargo de la dicha lite y de otra cualquier cossa en contrario, y hauiendose dado la carta del S. cardenal al dicho Obispo respondio
que ya no estaua en su mano por estar inhibido por letras de V. S. I. y la causa pendiente en este
tribunal q’estando en su mano obedeciera y executara luego la dicha orden y mente de su S.d y
en conformidad de todo lo suso dicho el obispo escriuio a V. S I. remitiendo un traslado de la
carta de dicho S.s Cardenal Sauli que dio en manos de V. S. I. El Padre Alarcon Prior del conuento de la orden desta uilla juntamente con carta particular de los Jurados y Justicia de la dicha Ciudad y de otros caualleros particulares y personas eclesiasticas y universidad del estudio
general de la dicha Ciudad por la conueniencia y necessidad que hay de q’los dichos religiosos
Agustinos descalços funden en la dicha vniuersidad para estudiar y para que con su vida y
exemplo y doctrina instruian y edifiquen las almas de los fieles.
Atento a lo qual a V. S. I. suplico mande dar la dicha licençia para fundar mis partes en la dicha
ciudad de Huesca sin embargo de dicho pleito ni de otra cualesquiera contradicçion pues es esta
la mente de su S.d como le consta a V. S I. que en ello se seruirá nuestro Señor y mis partes reciuiran merced y justicia que pido.– Juan de Pau.
«En la villa de Madrid a los 12 dias del mes de nouiembre de mil seyscientos y diez y nueue
años visto por el Ill.mo y Rmo Señor Don Fran.co cennino Patriarcha de Hyerusalem obispo de
Amelia Nuncio y Colector Jeneral Apostolico en estos Reynos de España lo pedido por el
Prouinçial y Prouincia de España de los Agustinos descalços, dixo que atento que el S.or obispo
de Huesca a escrito a su s.ª Ill.ma que ay orden de su S.d por la carta del Ill.mo S.or Cardenal Sauli
Protector que es de la orden de sanct Agustín que se pueda hacer la firndaçion que los Padres
Agustinos descalços pretenden haçer en la ciudad de Huesca no obstante la litis pendencia que
ay ante su S.ª Ill.ma remitia y remitio al dicho señor obispo que execute la horden de dicho S.or
Cardenal Sauli no obstante la inhibicion dada en la dicha raçon por su S.ª Ill.ma y haga haçer la
dicha fundaçion y así lo prometo mando firmo su S.ª Ill.ma esto no obstante que cualquere contradicçion conforme la carta del dicho Ill.mo S.or Cardenal Sauli y asi lo proueio i mando su S.ª
Ill.ma y lo firmo y ua aqui el traslado quel señor Obispo imbio a su s.ª Ill.ma
Patriarcha Hyerosolimit.s Nunc.s Apt.
Ante mi Bartholome Gutierrez, Not. S.º
14
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
el Convento en el sitio referido: la Iglesia nueva es bastante espaciosa; está dedicada a San Nicolas de Tolentino, en la qual dixo la primera Misa D. Martin Carrillo Abad de Montearagon a 15 de Mayo de 1722.
Dicho Convento reconoce por fundador al Ilustrísimo Señor D. Fr. Pedro de
Santiago, natural de Jaca... Hallandose de familia en el Convento de Bolea vino a
Huesca a solicitar la fundación: a su eficacia, teson y manejo se debe el vencimiento de tantas dificultades como dexamos insinuadas, pues no ceso de instar y
excogitar medios hasta que logro el fin de sus deseos: y finalmente contribuyo con
liberalidad a la construccion y dotacion del nuevo Convento. Ha sido desde su
principio casa de estudios, en que se enseña la Teologia. La Religion lo tiene por
Colegio y da al Superior titulo de Rector. En él se han formado los sugetos principales de esta Provincia. Hasta pocos años hace estaban inhibidos los PP. Agustinos
Descalzos por estatutos de su orden de hacer oposiciones a Catedras en las Vniuersidades; pero habiendo cesado este obstáculo se halla Catedratico de Filosofia en
la Sertoriana el R. P. Fr. Manuel de la Santísima Trinidad, por sobrenombre Castro, hijo de esta ciudad. Consta la Comunidad de treinta y dos individuos, que se
dedican al púlpito y confesonario, y a la aasistencia de los moribundos con mucha
utilidad y consuelo de los fieles”.
Hasta aquí el citado P. Ramón; ahora recortamos unos párrafos de la obra del
P. Aynsa, en la que se inspiro el otro.
Asegura el P. Aynsa1 que los Descalzos se valieron para insistir por segunda
vez en la fundación “de cartas de fauor de su Magestad, y de otras personas de
cuenta, con que se recabaron de la ciudad su permiso y licencia, que se les dio en
vn dia del mes de Junio, del año mil seyscientos diez y seys”. La fundación no se
ejecutó por esperar al Obispo nuevo, y “llegado que huuo prosiguieron los frayles
su peticion, pero le parecio se deuia sobreseer desse negocio: porque los monasterios de san Francisco, san Agustin, y el Carmen les hazian y hazen contraste, pareciendoles se menoscaua mucho la limosna de sus conventos, por auer hartos religiosos de ordenes mendicantes en esta ciudad: y assi esta este negocio en pleyto:
viuiendo entretanto estos religiosos en vna casa particular que para su sitio compraron, luego que la ciudad les dio licencia: aunque no tienen Iglesia; cogen empero con su alforja como las otras ordenes mendicantes”. Esto se escribía el año
1619, y es de creer sea verdadero.
1
Fundacion, excelencias, grandezas y cosas memorables de la antiquissima Ciudad de Huesca &.ª
recopiladas por Francisco Diego de Aynsa de Iriarte &.ª En Huesca: Por Pedro, Cabarte. Año
M.DC.XIX, pág. 500.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
15
Toca ahora hablar de la fundación del convento de Barcelona, para que se
vea la participación que tuvo nuestro biografiado, y como hay documentos narrativos, preferimos ponerlos así como son, dada su originalidad e importancia. Esta
redacción es inédita, a la cual pondremos a guisa de notas otros documentos que se
conservan en la colección agustiniana del mismo archivo de Barcelona1:
“Fundacion de este Convento de nuestra Madre Santa Monica de esta ciudad
de Barcelona.
1. Siendo Provincial de todo nuestro Instituto de los Descalços de nuestro P. S.
Agustin de España e Indias nuestro P.e fr. Gregorio de Alarcon, vinieron a fundar
este Convento de nuestra Madre Santa Monica el P. fr. Pedro de Santiago y el P.
fr. Geronimo de S. Agustin, alias Rubi, el año de mil seyscientos y diez y ocho.
Para esto se valieron de una carta de la ciudad de Çaragoza, escrita a los Sres.
Conselleres de esta Ciudad de Barcelona, y de otras cartas de Señores y de otra del
Illmo. Sr. Obispo de Tortosa D. Luys de Tena, para el Illmo. Sr. D. Luys Sanz,
Obispo de Barcelona.
2. Entre tanto, que tratauan los dichos Padres, de la fundacion dicha estuvieron
alojados en casa del Sr. Marques de Aytona, que a la sazon era Conde Osona,
donde la Sra. Condesa su mujer les hizo muy buen hospedage y favorecio en quanto pudo, hasta que les dio la Ciudad la hermita del Señor S. Beltran, que esta orilla
de la mar en la falda de Montjuy, en ella estuvieron dichos Padres con otros Religiosos algun tiempo, tratando de la dicha fundación; Hasta que vino el P. fr. Andres de la Madre de Dios, alias Aguilera, con otros mas religiosos nombrado por
Presidente; y luego los dichos Padres fr. Pedro de Santiago y fr. Geronymo de S.
Agustin se volvieron a Çaragoça dexando el negocio de la fundacion en buen estado; si bien es verdad que los Padres Calçados nuestros nos haçian braua contradicion, y le dieron a entender al dicho S. Obispo de Barcelona que de nuestra fundacion les resultaua gran daño y menoscabo en las limosnas y otras cosas, tanto que
nos desacreditaron con su Señoria y mostro tener poca gana de que fundassemos.
3. Vino pues el P. Aguilera por Presidente con los dichos mas Religiosos y vivieron en la dicha ermita del Sr. S. Beltran, prosiguiendo la dicha pretension; para
esto se valieron de un Breve de nuestro SS. P. Paulo V Papa que comienza: Paulus
Papa Quintus, ad perpetuam rei memoriam; Ad Uberes et speciales etc.
1
Arch. de la Deleg. de Hac., Libr. de Est., fol. 1 y sigs.
16
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
su data en Roma, apud Sanctam Mariam Majorem a diez y ocho de Março del
año de mil seyscientos y diez y nueve; de cuio Breve hay un tanto en el arca del
depossito de este Convento, authentico; y en el se nos da facultad para poder fundar seys Conventos en España; non servata forma Brevis SSmi. Dni. Patris nostri
Clementis Pp. Octavi.
4. Atento a la buena informacion, que asi la Ciudad de Çaragoça, como personas principales della, hizieron con cartas a esta Ciudad de Barcelona; los Magnificos Señores Consellers della, unanimes y conformes, con esperanças de que hauia
de ser muy del servicio de Nuestro Señor nuestra fundacion, por lo mucho que los
fieles habian de interesar, para bien de sus almas; dieron su licencia y facultad
como consta por una patente que esta en el Deposito de este Convento originalmente, cuya fecha es en diez y siete de Noviembre de mil seyscientos y diez y
ocho; para que habida primero del Sr. Ordinario, pudiessemos fundar en dicha
Ciudad o, su territorio, un Convento de nuestra Sagrada Religion1.
5. El dicho año de mil seyscientos y diez y nueve, se celebro Capitulo Provincial en la Villa de Madrid, que a la sazon no habia mas, que una Provincia comun
a todos los Conventos de España e Indias; y en dicho Capitulo fue electo en Provincial, nuestro P. fr. Agustin de S. Gabriel; y fue nombrado por Presidente de este
nuestro Hospicio de Barcelona el dicho Padre fr. Andres de la Madre de Dios,
alias Aguilera, entre tanto que no salia con su pretension; y en saliendo con la fundacion, y puesto el SSmo. Sacramento, le nombraba el
1
“Licencia de la Ciudad de Barna. para poder fundar un convento de N.tra Reforma en dicha Ciudad o territorio suyo.
Die XXVII mensis Novembris anno a nat.e Domini M. D. C. XVIII.
Los mag.chs Consellers de la Ciutat de Barcelona tots sinch ajustats y congregats en la sala del
Consell de çent Jurats de la casa de dita Ciudad Attes que han rebut una carta dels señors Jurats
de la Ciutat de Çaragoza ab quels demanen ab molta instantia y encariment sien seruits donar
lloch a que les Pares Augustins Descalsos pugan fundar en esta Ciutat un conuent de sa Religio,
y en conformitat desta Carta lo senyor virrey de Cathalunya y lo señor Arcabisfe de Tarragona,
y moltes altres persones graues han enniat Recados a dits señors Consellers demandant los lo
matiex, altesa la relatio que tenent dits señors Consellers de la virtut, Religio y doctrina destos
Religiosos de la cual esperen ha de redundar molt gran seruey a Deu omnipotent, y notable fruit
spiritual als habitants en esta Ciutat. Perço deliberen dits señors Consellers que en quant toca al
interes de la Ciutat pugan dits Religiosos fundar en dita Ciudad o en son territori un conuent de
Sa Reilgio de Augustins Descalsos donant perço son beneplacit, et consentiment obtinguda empero per dits Religiosos llicentia ecclesiastica pera dita fundatio:–
De præmisis aliena manu fideliter scriptis fidem facio, ego Galcerando Franciscus Calopa. Notarius publicus Barcinonensis, ac Genor. consilii, et dictæ Civitatis scriba major. Me subscribens manu ad impressione sigilli maioris dictæ Civitatis”.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
17
dicho Capitulo o su diffinitorio por Prior y como a tal le dieron votos para el
Capitulo siguiente.
6. Como no se concluya con la fundacion y se iba dilatando, con harta contradicion de nuestros Padres Calçados se obtuvo una carta de recomendacion de la Magestad del Rey Filipo tercero nuestro Señor. Dada en Madrid a nueve de enero de
mil seyscientos y diez y nueve, de que ay un traslado en el deposito de este Convento, para el Sr. Obispo de Barcelona, significandole seria servido en que nos
diesse la dicha licencia para fundar, que se haria servicio a nuestro Señor. Tambien
intercedio el Illmo. Sr. Obispo de Tortosa D. Luys de Tena con muchas veras1.
7. Hauiendo presentado el dicho Breve de la Santidad de nuestro P.e Paulo Papa
Quinto, en que nos daua la dicha facultad para poder fundar los dichos seys Conventos en España, e instando el dicho Padre Aguilera con el dicho Breve, para que
se nos diesse la dicha fundacion, replicaron nuestros Padres de la Observancia de
Ntro. P. S. Agustin, poniendo obstaculo, en que no se nos deuia conceder, atento, a
que quando se obtuvo el dicho Breve, no se hizo relacion de la Lite pendente con
los dichos Padres Calçados y con los demás que lo contradezian.
8. Vista la dicha replica por el dicho P. Aguilera, dio orden para que se suplicasse al Illmo. Sr. Cardenal Sauli, Protector de toda la Orden de Ntro. Padre S.
Agustin, para que sin embargo del dicho obstaculo y réplica, su Eminencia supplicasse a su Santidad de Ntro. P. Paulo Papa Quinto, se executasse el dicho su breve,
y assi su Santidad lo concedió, por un vive vocis oraculo, de que da fe su Eminencia, escriuiendo al dicho Sr. Obispo de Barcelona una carta que comiença assi:
Molto Illtre. y Rmo. Signore: La Santita di Ntro. Signore
1
Carta del Rey de España, Felipe Ill, al Obispo de Barcelona para favorecer la fundacion del
Convento de Santa Monica de Barcelona.
Rdo. en Christo padre Obispo de n.ro Cons.º Los Religiosos de la Orden de San Agustin, descalzos, desean, como sabeis, yr a fundar monasterio en esa Ciudad, y los Consellers della han offrecido, segun he entendido, de acomodarles en la casa y monasterio de Santa Madrona, y porque siendo esta Religion tan exemplar es bien que se amplie en las partes que se pudiere, y particularmente en essa Ciudad donde la devocion de los naturales y vuestro amparo y proteccion
facilitaran el buen suceso, he querido encomendarlos como lo hago para que en todo lo que
hubiere lugar hallen lo que han menester para conseguir su fundacion, que en ello sere de os
servido. Data en Madrid a nueve de Enero de MDXIX. Yo el Rey. Augus.n de Villanueua Secrett. Al Obispo de Barcelona.
Este es el único documento que trae el autor del tomo; lo reproducimos de nuevo, por darlo con
la misma ortografía y puntuación que está en el Libro de Estado, de Barcelona.
18
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
concesse nel messe de mayo etc. Su fecha de 9 de setiembre de 1619. La qual
carta original esta en el depossito de este Convento1.
9. Visto el dicho Vive Vocis Oraculo y carta del Illmo. Cardenal Protector y la
del Rey Ntro. Sr. por una parte y los favores e intercession del Ill.mo Señor Obispo de Tortosa, y la buena diligencia del dicho P. Aguilera; Haviendolo consultado
primero con el dicho Sr. Obispo de Barcelona D. Luys Sanz; su official y Vicario
General el Sr. D. Mathias Amell; nos dio sentencia en favor para poder fundar, no
obstante la replica de los que lo contradezian, por no haver hecho mencion de la
dicha Littis pendente, como consta de letras originales, cuya data es en Barcelona
a 21 del mes de noviembre del año 1619, que se hallaran en el Deposito de este
Convento.
10. En el entretanto que se proseguia el pleyto dicho, trato el dicho P. Aguilera
de comprar a censo una casa y huerta, del Quondam Micer Juan Gallego del Consejo de su Magestad en su Real Audiencia de este Principado de Cataluña, y concertados se passaron nuestros Religiosos a la dicha casa y huerta, y luego los Padres Carmelitas Calçados del Collegio de San Angel de esta Ciudad, nos pusieron
pleyto, atento a que edificauamos dentro del término de las Canas, nombrando
para esto su Juez Conservador; Reclamamos ante el Illmo. Sr. Nuncio D. Francisco Cimimo y advoco a si la causa por quanto no pertenecia al dicho Conservador
el conocer de ella, inhibiendole, y mandando, que dentro de 15 dias llevassen el
processo original a Madrid, a su Auditor, y que comparesiesse el Procurador del
dicho Collegio a seguir el pleyto para lo
1
«Carta del Eminentisimo Sr. Cardenal Sauli, Protector de la Orden, al Obispo de Barcelona, en
que le encarga conceda su licencia a los PP. de la Reforma para fundar de un vivæ vocis oraculo de Paulo V, no obstante la lite con los PP. Observantes Calzados.
Molto Il.mo et B.mo Signore. La S.ta de N. S. concesse nel mese di Maggio prossimo passao alli
Padri scaizi Agostiniani di Spagna un Breve di poter fondare sei conventi in quelli Regni, no
obstante la Constitutione di Papa Clemente Octavo de S. Mem.a Et per che nel detto Breve non
fu fulta mentione delle Citta, et che s’agitava avanti V. I.ma fra Ii detti Padri Scalzi, et li Padri
calzati dell’istesso Ordine sopra la fondatione del novo Convento da farsi nella Citta di Barcellona da detti Padri scalzi Sua San.ta nel Consistoro di questa mattina (che sono li. 9 di Septembre), m’ha ordinato vive vocis oraculo, che lo come Protettore di l’ordine di S.to Agostino scriva
a V. S. Il.ma tutto che ancor che nel detto Breve non sia stata fatta mentione della detta litispendentia, e mente, et volonta di S. S.ta che detta fondatione di novo Convento da farsi in Barcellona dalli Padri scalzi, vada inanzi et habbia effeto, come se nell’istesso Breve fusse stata espressa la detta litispendentia. Piacerà dunque a V. Il.ma di darne alli detti Padri scalzi la licentia,
in essecutione della mente di S. Santità. Et dal S.re Dio io pego a V. I. R.ma Signori desiderata
felicità. D. Roma li 9. di Settembre 1619.=D. V. I. et R.ma Car.le Sauli Mons. Vesc’ di Barcellona».
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
19
qual le daua quarenta dias de termino precisamente. Viendo esto los dichos Padres del dicho Collegio del Carmen, dexaron de proseguir el pleyto y quedamos en
pacifica possesion, sin otra contradicion alguna.
11. Despues de haber vencido todas estas dificultades, trato el dicho Padre
Aguilera de poner el SSmo. Sacramento, como hecho se hizo: Dixo la primera
missa y puso el SSmo. en su Sacrario, el Illmo. S.or Obispo de Tortosa D. Luys de
Tena, en 18 del mes de Diziembre del año 1619 como consta de un pergamino
manuscrito, autorizado, y signado, por Raphael Pastor, Notario publico de esta
Ciudad de Barcelona, su fecha del mismo dia mes y año, que se hallara en el deposito de este Convento1.
12. Acerca de la vocacion y titulo de este Convento, huuo diferentes pareceres,
porque unos se inclinauan a S. Nicolas de Tolentino, otros a S. Guillelmo, al cabo
a instancia de algunas señoras viudas devotas de Nuestra Madre Santa Monica, se
le dio titulo a este Convento de nuestra Gloriosa Madre Santa Monica.
13. Despues de haber salido con la fundacion, cayo malo el dicho S.or Obispo
Sanz y dio muestras de dolor de hauer controdicho nuestra fundacion en pago de
lo qual encargo mucho a su sobrino el S.or D. Francisco Sanz nos favoreciesse lo
posible, lo qual dixo el dicho Sr. D. Francisco a algunos religiosos, y asi lo hizo
despues de muerto su tio.
1
«Publico Instrumento de haber celebrado el Ilmo. Obispo de Tortosa D.n Luis de Thena la primera misa rezada, y haber puesto al SSmo. Sacramento en el altar mayor de la iglesia de Santa
Monica.
In nomine sanctisimae et individuae Trinitatis Patris et Filii et Spiritus Sancti. Pateat Vniversis
die decima octava mensis decembris anno a nativitate Domini millessimo sexcentesimo decimo
nono in presentia Raphaelis Pastor auctoritate apostolica atque regia notis publlcae civis Barcinonae infrascriptis et testium. Admodum R.mus eu Xs.to pater Ludovicus a Thena Dei apostolicae sedis gratia Episcopus (Dertusensis) personaliter constitutus in ecciesia monasterii et conventus sanctae Monicae Ordinis S.ti Augustini fratrum Discalcatorum Civitatis Barcinonensis
noviter fundati instanti et supplicante R.do Fratre Andrea de la Madre de Dios et Aguilera dixit
et celebravit in altari majori ejusdem ecclesiae primam misam baixiam reposuitque suis sacris
manibus in quodam vaso sine capsiuncula parvula argenti rotunda Corpus X.ti, seu Sacrosanctum eucharistiae sacramentum ipsumque cum dictu vaso custodivit posuit et recondidit in quodam sacrario in supradicto altari posito. De quibus omnibus et singulis dictus R.dus Fratres Andreas de la Madre de Dios et Aguilera prior predictus petiit fieri publicum instrumentum in testimonium premissorum: pro testibus qui omnia supradicta oculariter viderunt: R.do Sebastiano
Illa Presbitero V. I. D. rectoeque parrochialis ecclesiae Sanctae Crucis de ordine. Gaspare Montaner, Magino Grau et Hyeronimo de Navel, civibus honoratis Barcinonae et alliis quam plurimis in dicta ecclesia asistentibus in multitudine copiosa. Quae fuerunt acta Barcinona sub anno
die mense et loco predictis presente me dicto etc. Signum meum. Raphaelis Pastor auctibus
aplica. atque Regia notari publici civis Barciae et de Colegio notariorum etc., etc.»
20
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Bendicion de esta iglesia de nuestra madre Santa Monica.
El año de mil seyscientos y veynte y seys en diez y seys dias mes de Junio Governando la Universal Iglesia Catholica, Nuestro muy Santo Padre Urbano Papa
VIII, de feliz memoria; Reynando Nuestro Catholico Rey Filipo III. Bendixo los
cimientos y suelo de esta Iglesia, y assi mismo la primera piedra que esta puesta y
soterrada debajo del arco toral de la Capilla Mayor inmediato al Presbiterio, Illmo.
y Rmo. Sr. D. Juan Sentis, Obispo de esta ciudad de Barcelona, a honra y gloria
del Omnipotente Dios, y de su SSma. Madre la Virgen Maria Nuestra Señora y de
Nuestro P. S. Agustin y su Madre la Gloriosa Santa Monica, y de todos los Santos;
concurriendo a este acto algunos Señores, y otra gente. La qual piedra puso en el
dicho lugar el P. Fr. Juan Bautista de Altaraque, Prior que a la sazon era de este
Convento, assistiendo todos los Religiosos del; y ministrandole de lo necessario
para poner la dicha piedra, Mastre Magi Mercader el mayor, Maestro de Casas, y
Albañil de el dicho Convento.
Traslacion del SSmo. Sacramento a la nueba Iglesia y bendición de la
mesma.
Sea en memoria de todos que el año de mil y seiscientos y treinta y seis a veinte
y siete de Agosto governando la Iglesia Catholica Nuestro Muy Santo Padre Urbano Octabo y en España el Catholico Rey Don Felipe quarto se paso el SSmo. Sacramento a la nueba Iglesia de este Convento siendo Vicario General de nuestra
Congregacion Nuestro Muy Rdo. Padre fr. Pedro de Santiago y Rector Provincial
de esta Provincia Ntro. Padre fr. Juan de S. Augustin y Prior de esta cassa el Padre
fr. Francisco de St. Jheronymo. Hizose para la dicha translacion una prosession
muy solemne en que asistio el muy Iltre. Sr. D. Egidio Garcia Obispo de esta Ciudad, bestido de Pontifical y se aliaron juntamente en dicha prosession los muy
Magnificos Señores Conselleres de la misma Ciudad y assi mismo siete religiones
della y cinco cofadrias con sus estandartes. Llebaron el Pendon tres Caballeros
muy principales, a saber es Don Francisco Sala, Don Phelipe Ferran y Don Pedro
Aymerich. Al otro dia que fue el de Ntro. Padre S. Augustin ubo mui solemne officio y sermon a que asistieron todos los Conselleres de esta Ciudad, dixo la Misa
el Doctor Ferran Canonigo de Urguel y Mastre Escuelas de esta Ciudad y predico
el muy Rdo. P. fr. Pedro de Cuenca de la orden de los minimos, y asi mismo a
veinte y nuebe del dicho mes ubo mui solemne officio y sermon, dixeron la Misa
los Rector y Beneficiados de
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 2º AÑO 1706
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Sant Juste y predico el Rdo. P. Ros de la Compañia de Jessus y a la tarde ubo
unas visperas muy solemnes en las quales se allaron la muy Iltre Sr.ª Princesa de
Cariñana mujer del Principe don Thomas con todas sus damas.
Bendixo dicha Iglesia el dicho P. fr. Francisco de S. Jheronymo Prior que al
presente era de este Convento».
Notable circunstancia: a nuestro biografiado le tocó comenzar la fundación
del convento de Barcelona, y siendo ya Superior General de la Orden, cúpole la
suerte de ver terminada y coronada felicísimamente la obra.
ARTÍCULO III
Cargos honoríficos del P. Fr. Pedro
Sumario: Rector de nuestro colegio en Zaragoza.– Asiste a un Capítulo General y queda elegido
Definidor.– Escribe un libro.– Se demuestra que es suyo.– Un tratado acerca de San José y varios
de historia eclesiástica.– Juicios críticos sobre su obra España restaurada.– Nuestro parecer.– Una
página de prueba.– Es elegido Superior General.– Publica algunos sermones.– Calificador del Tribunal de la Inquisición.– Expediente de limpieza.– Declaraciones curiosas.– Algunos recuerdos de
su prelacía general.
Por seguir el hilo de la fundación de los conventos, asunto que no se toca casi nada en el tomo I, hemos llegado a los años del Vicariato general de nuestro
biografiado; pero ahora retrocedamos algunos años para ir anotando otros puntos
que se relacionan más directamente con esta biografía.
Entregado a las faenas del Lectorado debía de estar el P. Fr. Pedro de Santiago probablemente en el colegio de Bolea, cuando fué a cumplir el muy delicado
encargo de sentar en Barcelona las bases de la fundación ya referida, porque, dada
su prudencia e inteligencia, sería capaz de vencer el cúmulo de dificultades que
todos preveían y que, en verdad, sobrevinieron. Una vez que cumplió su misión,
ignoramos a qué casa se dirigió, hasta que lo hallamos en el año 1621 desempeñando el oficio de Rector en Zaragoza1. Y en calidad de tal hubo de concurrir a la
celebración del primer Capítulo General que la Congregación Recoleta celebró en
el convento de Madrid a los 19 de Noviembre de 1621. En este Capítulo memorabilísimo se ejecutó el Breve de Su Santidad Gregorio XV por el cual se erigía la
Provincia de los Descalzos en Congregación, y se eligieron Vicario General y Definidores, se organizó la Congregación en Provincias y se acordaron disposiciones
de transcendental importancia, en cuyo estudio intervino nuestro biografiado, a
fuer de sabio y celoso del nombre recoleto. A los seis años, 1627, tuvo lugar el
segundo Capítulo y lo hallamos elegido Definidor General. Entonces dos solamente eran los Definidores generales, y el que resultara escogido entre tantos varones
que en la Congregación había significa que su figura culminaba
1
Hist. gen. II, pág. 4.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
23
majestuosamente. “Eligieron, confiesa el P. Fr. Luis de Jesús1, los Definidores Generales, que fueron el P. Fr. Bernardino de San Ildefonso y el P. Fr. Pedro
de Santiago, sugetos que daran que decir mucho y bueno en esta Historia”.
Viene por orden cronológico un episodio de su vida muy glorioso: la publicación de una obra de historia. Optaríamos por agrupar todas las suyas en un solo
artículo y estudiarlas ordenadamente, mas resolvemos seguir el curso de las fechas. El libro en cuestión es éste: España restavrada en Aragon, por el valor de
las mugeres de Jaca, y sangre de Santa Orosia. Por el Padre Fr. Martin de la
Cruz Religioso Agustino Descalço, Procurador general de la Prouincia de Aragon. A los muy ilustres Señores, Mateo de Conte Justicia, Juan de Arto y Mur
Prior de Jurados, Juan Merin Jurado Hidalgo, Geronymo Costa, y Felipe de Val
Jurados, y Juan de Villanueua Prior de Veinticuatro de la Ciudad de Jaca. (Dibujo grabado de Santa Orosia, en medio de estas dos palabras: Año 1627.) Con licencia. En Çaragoça, por Pedro Cabarte, Impressor del Reyno. Vuelta en blanco.
Aprobación dada por Fr. Andrés Ramírez Prior, en Zaragoza a 27 de Abril de
1626, Licencia del Doctor D. Juan Salinas, Vicario General, en Zaragoza a 20 de
Enero de 1627. Aprobación y licencia del Doctor Francisco Miravete, 12 de Mayo
de 1626. Aprobación de Fr. Jerónimo de San Agustín, Zaragoza, 18 Mayo de
1626. Aprobación de Fr. Gregorio de Santa Ana y San José (2), Provincial absoluto y Predicador, Zaragoza, 23 de Mayo de 1626. Licencia del P. Provincial de
Aragón Fr. Valerio de la Concepción, Zaragoza, 23 de Mayo de 1626. Dedicatoria
A los mvy ilvstres señores, Jvsticia, Prior y Jurados de la Ciudad de Jaca. Otra, a
la mvy ilvstre Señora Doña Orosia de Latrás de Agullana. Erratas. 16 páginas de
preliminares sin numeración. Libro en cuarto, 226 páginas de texto. Al final, Tabla
de los Capítulos del presente libro.
A primera vista resulta que el autor de esta obra es otro distinto de nuestro
Fr. Pedro, pero no cabe duda que pertenece la propiedad de autor a nuestro biografiado. En primer término, hase de advertir que el Padre Censor de la Orden, Fr.
Gregorio de Santa Ana y San José2 dice textualmente:
“Sacalo a luz el Padre fray Martin de la Cruz Procurador general de dicha
Prouincia, y Orden, de vnos quadernos y apuntamientos de cierto Autor graue de
la misma Religion. En segundo lugar, el P. Provincial, Fr. Valerio de la Concepción, en el
1
2
Hist. gen., pág. 110.
Este doble apellido religioso, Santa Ana y San José, constituye el único caso, que sepamos, dentro de la Orden de Agustinos Recoletos.
24
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
decreto por el que autoriza la impresión de la obra declara que el P. Fr. Martín
“ha recogido (el libro) de vnos escritos de vn gran ingenio de nuestra Orden y
Prouincia, para que todos gozemos deste bien”. Tenernos, pues, un dato nuevo,
que el grande ingenio era un religioso de la Provincia del Pilar o de Aragón. Después de este decreto de licencia sigue en los preliminares del libro una dedicatoria
A los mvy ilvstres señores, Jvsticia, Priory Jvrados de la Ciudad de Jaca, y en esta
dedicatoria se dice: “No juzgue Señor V. S. por atreuimiento (suplico) el auer intentado mi pluma delinear las grandezas de la Patria, el martyrio y milagros de su
Patrona Santa Orosia, en tiempo que ay tantas cultas (estudiosa emulación de los
hijos deste Reyno) que descriuen las grandezas de sus Ciudades. Sera mi libro
lunar de su eloquencia, la baja de tan grandes escritores, y siendo yo Isaias entre
tantos Serafines celebrara la mia mi ignorancia, pintando sus elogios en deseos.
Helos tenido años ha de lograr este, y el estar ocupado (si no en mayores obligaciones, si en mas peligrosas, por ser de honra y pulpito en las partes mas publicas destos Reynos, y los agenos) lo ha trampeado hasta aora. Dichosa remission,
pues ha llegado a lograrse en año en que gouiernan essa Ilustrissima Ciudad vnos
retratos de aquellos Heroes Ciudadanos antiguos, que en el libro celebramos, pues
parecen mas V. S. sucessores suyos en la imitacion que en la naturaleza; y en todo
son tan parecidos, que contrapuesta la nobleza, erudicion, ingenio, zelo al bien
comun, vigilancia en el gouierno, y otras virtudes (que porque no ofenda la verdad
a la modestia callo) mas parece continuacion de vnos mismos sujetos, que sucesion de vnos en otros.
Quien lo puede todo en mi, me ha mandado, no saliesse este libro en nombre
mio (parecele pequeño para lo que de mi espera, y el estilo no tan culto, como sabre en otro argumento, quando no hable a Montañeses, gente de buenos ingenios,
pero en lo vniversal sin cultura) y que aguarde a darme a conocer en el Priuado de
Faraon, Redentor de Egypto, loseph, exemplar de los Aulicolas, que (con la ayuda
de Dios) saldra presto en vn tomo; y en muchos, los Triunfos celestiales de Aragon. Y assi sale en el de vn amigo, y con el mio tacito hago presente del a V. S y
de la voluntad prendada a su seruicio con echizos de Patria, y tantas mercedes recibidas. Prospere Dios a V. S. de Çaragoça a 20 Março 1627”.
De lo cual se desprende que, aunque la dedicatoria la firma Fr. Martín, quien
habla es Fr. Pedro, autor de un libro sobre el Patriarca José, que se ha perdido, y
autor de varios tomos de historia eclesiástica de Aragon que Fr. Pedro,
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
25
como Cronista del reino, tenía trabajados y listos para la imprenta. ¿Se exigen más pruebas de que éste es el autor legítimo de España reitaurada? Pues oigamos al supuesto autor Fr. Martín, quien asegura en la dedicatoria que hace a la
muy ilustre señora doña Orosia de Latrás y Agullana: “No auer su autor honrado la
fachada deste libro con el nombre de su Patria Jaca (Fr. Pedro era de Jaca), fuera
fortuna suya, y eleccion mía”. Y más adelante, hablando de la descendencia de
Pedro de Lanuza y María de Reo o Beon, hija del Barón de Reo en Francia, afirma
que tuvieron tres hijos y tres hijas. “La hija segunda, dice, se llamó Doña María de
Lanuça, caso con Alonso Sanchez de Sallen, de quienes desciende, y es su bisnieto
el autor de este libro”. Esta afirmación es tan precisa como verdadera; por el Expediente de limpieza, atrás citado, sabemos que el padre de Petronila Sánchez,
madre de Fr. Pedro, se llamó Antonio y el abuelo Alonso. Pues todavía más; en el
tal Expediente de limpieza declaró con juramento un testigo del pueblo de Cortillas a 14 de Octubre de 1634 que conoció a Fr. Pedro “de vista y de hauerlo platicado y tratado una vez en una ocasion q.e estuuo en este lugar (Yebra) y llego a
posar en la casa del Padre de este testigo, que le parece habra ocho o diez años
poco mas o menos q.e trataua de componer un libro a la gloriossa S.ta Orosia Patrona destas montañas”. Por lo tanto, hasta el tiempo en que estaba preparando su
obra nos es conocido: hacia el año 1624. Otro testigo añade que “habra esa ocasion
(de su viaje a Yebra) diez años”, y que lo sabe “por hauerlo visto una vez en el
valle de Yebra y lo oyo predicar”.
Y, finalmente, sépase que en el decurso del libro pinta el autor paisajes que
vió y rarezas topográficas y geográficas que se le presentaron a la vista. Copiaremos un párrafo de índole descriptiva, que por cierto tiene vigor, y da sensación de
la realidad muy artísticamente sugerida. “El monte que llamamos de Santa OrosÍa,
por auer padecido en el la Santa, se descuella a la parte Setentrional entre los demás, que cercan a la Villa de Yebra, en una altura admirable a la vista, y formidable al regalo, por ser intolerable el trabajo de subirlo, si bien su misma aspereça
causa aliuio, por auer arrojado la naturaleza entre las grietas de sus erizados peñascos muchos arboles siluestres, pero frondosos, y haziendo de sus ramos pauellon a la multitud de aues, que en la montaña se crian, ellas placenteras pagan el
hospedaje cantando, y rinden tributo grato con sus voces al monte, a quien por
devocion le camina. Las yeruas y florecillas, con que la naturaleza, emula del Arte,
tiene hecho el suelo un tapete Flamenco, en tiempo oportuno son tantas, que no se
si se admira mas la hermosura en la
26
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
variedad, la fragancia en el sentido, la virtud en la medicina o la muchedumbre. Todas reciben risueñas vn golpe de agua, que desmontandose por los peñascos
lucha con las breñas que le impiden su carrera, hasta que forçada culebreando se
divide en varios arroyuelos, para fertilizar la tierra. Estas aguas se originan de la
fuente milagrosa de la Santa; la qual nace al lado de vna hermita, que la deuocion
de los Fieles fabrico, en el lugar donde padecio el martyrio, y obra en los tres continuos milagros que diré”1.
A esta obra aludía el P. Cronista del tomo II, cuando dijo que el P. Fr. Pedro
“no pudo sacar a luz algunos Papeles que tenia trabajados (si bien algunos salieron
en nombre ageno) porque la continua predicacion no le dio lugar y el govierno de
la Religion, que le ocupó en el superior puesto”2.
Pero ocurre preguntar: ¿qué motivos tan poderosos indujeron a los prelados
a que el P. Fr. Martín figurase como autor y no el verdadero? Los que se traen en
las dos dedicatorias parécennos harto inconsistentes, y propios más bien para ocultar los que en el fondo había; mayormente que D. Orosia de Latrás resulta pariente
de los Sánchez de Lanuza, y por tanto del autor legítimo.
Por lo demás, esta obra, editada en 1627, sería la primera que publicó la
Descalcez agustiniana, si no hubiese existido el P. Fr. José Laínez de la M. de
Dios, Obispo electo de Solsona; el cual, habiendo profesado en un convento de los
de Castilla, estampó en 1619 en Madrid una obra suya titulada Los dos estados de
Nínive cautiva y libertada, libro que escribió siendo Lector de Teología en nuestros colegios de Salamanca y Alcalá y que salió a luz precisamente por orden del
P. Rector Provincial Fr. Gregorio de Santa Catalina, que luego fué Obispo de
Nueva Cáceres en Filipinas, promovido después a la Sede de Santiago de Cuba.
¡Tres gloriosísimos Obispos brotando en pocos años del seno de la Recolección!
El P. Fr. José, sucesor del P. Fr. Pedro como escritor y como Obispo de Solsona, era de natural enfermizo, y no pudiendo observar el rigor de vida, de los
agustinos recoletos, pero muy amante de todo lo agustino, donde quiera que estuviese, se incorporó el año 1621 en la Familia de los Calzados.
¡Rara coincidencia! Este Fr. José imprimió una obra en 1644 que trata de José, Privado de Faraón, y nuestro biografiado compuso, pero no se imprimió con su
nombre, otra que trataba del Privado de Faraón, Redentor de Egipto, José, escrita
antes del año 1627.
De todas suertes, en cierto sentido resulta muy verdadera la afirmación por
la
1
2
Págs. 112 y 113.
Págs. 121.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
27
cual se establece que el P. Fr. Pedro fué el protopublicista de nuestra Orden.
Qué concepto formasen de la obra los que intervinieron en su censura, sácase de lo que en los preliminares leemos: El P. Fr. Andrés Ramírez, censor del Arzobispado de Zaragoza, al aprobar el libro, no vacila en afirmar: “He aduertido
singular eloquencia en el lenguaje, curiosidad en lo historico que trata, sacando a
luz muchas cosas, que no solo ilustran y honran a la antiquissima y valerosisima
Ciudad de laca y sus Montañas, sino a todo lo restante del Reyno de Aragon. Va
inserto en el el martyrio y milagros de la gloriosa Virgen y Martyr Santa Orosia,
con pensamientos tan superiores y doctos para el pulpito, en que el autor se muestra muy grande oficial, que fuera lastima no salieran a luz, y con moralidades tan
ajustadas al prouecho de las almas, que del dar la licencia que se pide para imprimirlo, se puede prometer muy grande vtilidad”. El censor del Estado civil, Doctor
Francisco Miravete añade: “No solamente no hallo cosa contraria a nuestra Santa
Fé Catolica y buenas costumbres; antes bien el Autor descubre grande ingenio, y
estar versado assi en cosas de historia y antiguedades, como tambien en las diuinas
letras y Sagrada Escritura; pues adorna marauillosamente la narracion de la historia con lugares que vienen muy a proposito de las Santas Escrituras”. El Padre
censor de la Orden se expresa de esta suerte: “Habla el Autor como grande Teologo, con todo rigor de Teologia: y como Predicador, con erudicion de letras Sagradas y de Padres, y como bien fundado en historias, pues habla marauillosamente
dellas, autorizandolas con diuinas letras: y assi lo juzgo por muy digno de que salga a luz, y vaya a manos de todos”. El otro censor dice: “He considerado el libro, y
hallo que el asumpto es marauilloso, de grande deuocion, de pasto para el alma y
de muy grande recreo para el entendimiento; y que lleua tal traza, artificio y ingenio, que puede importar para todos los estados, como son Predicadores, Historiadores y para gente que trata de espiritu; y por tanto digo, que es muy justo que
salga a luz y que se imprima, pues no ay cosa alguna en el que sea contra la Doctrina Christiana, que nuestra madre la Iglesia Catolica enseña, ni contra las buenas
constumbres; antes, de ver y leer el martyrio y valor de la gloriosa Santa Orosia, y
el valor de las mugeres de Iaca, pueden aprender las vnas y las otras a ser muy
obedientes a sus Padres, y muy zelosas de la honra de Dios y de sus Patrias”.
Nosotros, por nuestra parte, reconocemos que en su aspecto puramente literario tiene gran copia de voces y giros genuinamente castizos; en cuanto al estilo
está caracterizada la obra por las influencias del latín clásico; abunda en
28
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
erudición de los autores resucitados por el renacimiento, mezcla en la materia historial elementos ascéticos y alusiones teológicas. El P. Juan Mir, S. J., ultracastizo literato cita en Prontuario de hispanismo y barbarismo a nuestro P. Fray
Pedro como modelo de buen decir y le toma alguno de sus aciertos. En cuanto al
fondo, básase en los tan fementidos cronicones, por lo cual como documento crítico poco aporta al tesoro de la Historia de España, siquiera a la de Aragón le brinde
detalles y observaciones aprovechables como hechas por un ingenio perspicaz y
sensible a las influencias de la cultura de aquellos tiempos. Aprovecha para sus
disquisiciones históricas varias fuentes y alude con frecuencia a unos documentos
inéditos que estaban en su poder, nombrándolos con satisfacción y como preciosos
en no pequeño grado. Acaso los documentos manuscritos citados por él sean Las
memorias historicas y noticias de Santa Orosia Virgen y Martir, Patrona de Jaca
y sus montañas, que cita Gómez Uriel1 como escritas por un Racionero de la Santa
Iglesia Catedral de Jaca en pergamino.
La vida de Santa Orosia es, más bien, una exposición en prosa de los versos
de Basurto sobre el mismo asunto; pero no critica la narración sino da por bueno
cuanto el otro poetiza, y por eso escribe como escribieron Flavio Dextro, Juliano
Diácono, Lucio Marineo Sículo, o como el comentarista Juan Anio, bogando en un
mar de leyendas y fantasías a vela desplegada. Pintoresco, muchas veces ascético,
nunca pragmático y menos, si cabe, analizador de la filosofía de la historia, este
libro pudo ser estimado y muy leído, sobre todo en las provincias aragonesas, a
mediados del siglo XVII, hoy, con todo eso, apenas vale para jalonar la historia
eclesiástica con el producto de un esfuerzo de un ingenio culto y sincero.
Hemos copiado adrede un párrafo del libro, y ahora damos otro para que el
lector forme juicio personal y directo de la modalidad literaria e ideológica de
nuestro biografiado. “Quedaron, dice2, en la ciudad (Jaca) las mugeres con algunos pocos hombres para la custodia della, y sospechando de la tardança el peligro,
visto el grande que tendrían sus maridos, peleando con tantos barbaros ferozes,
alentadas del amor que les tenían y recelosas de ver su honestidad violada del vencedor Africano, eligieron ser antes victima de su crueldad que materia
1
2
Bibliotecas antigua y nueva de Latassa aumentadas y refundidas en forma de diccionario bibliográfico biográfico por D. Miguel Gómez Uriel oficial del archivo y biblioteca del ilustre colegio
de abogados de Zaragoza. Zaragoza, Imprenta de Calisto Ariño, Coso, 100, piso bajo, 1884, I,
pág. 67.
Págs. 43 y 44.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
29
de su concupisciencia; y de comun acuerdo de todas se resoluieron salir al
campo armadas a socorrer sus maridos. Burlose San luan Chrisostomo de Platon,
que quiso armar las mugeres en defensa de la patria, porque solo son acciones las
de la milicia dadas al despejo y soltura de los hombres, mas el fin dichoso de las
nuestras dexo acreditado su sexo. No se difirio la execucion del pensamiento, mas
de en quanto las mas principales conuocaron a las que no lo eran tanto, y las instruyeron en el modo de ordenarse y acometer al enemigo, y supliendo la industria
la falta de armas (porque como dixo Cambises a Ciro, segun dize Xenofonte, no
siempre se puede vencer por fuerça, y es cordura, quando no, saberse valer de maña, como le parecio a Lisandro, y lo aseuera Plutarco), se pusieron en las cabeças
vnos tocados altos al modo de morriones, con que no solo se hermoseavan, pareciendo de mayor disposicion, sino defendían de vn golpe de espada, y en lugar de
petos y espaldares se vistieron sobre las sayas las camisas, y como el mostrarse al
exercito contrario, fue quando el primer esplendor del Alua se descollaua en los
montes cercanos al Real de los Moros, brillando en las camisas blancas, parecian
mirandolas de lexos armas tersas y lustrosas.
Y antes que la mucha claridad ostentasse el desengaño, al son de muchos
instrumentos se començaron a arrojar por las cuestas, que llaman la Cantera, las
velicosas mugeres gritando, animo, socorro, victoria. Creyeron sin duda los moros
que era nueua gente de Francia, que conspiraua en su daño, y temiendo con esta
nueua ayuda a los pocos christianos, ya brumados del trabajo en tan proxima pelea, sin que el miedo diesse lugar a la consideracion, dexaron las armas, y a espalda buelta pusieron el remedio en sus pies y començarn a huyr y dexar el campo.
Vistosa accion seria el ver esquadrones enteros de moros, ferozes en la apariencia,
peritos en la milicia, hechos al trabajo de las armas, cargados de hierro, acostumbrados a vencer, a rendir, a conquistar Reynos, a romper exercitos, a expugnar
ciudades, a arrasar fortalezas, huyr de vnas mujeres, y que solo con armas fantasticas los desbarata, los echa del campo, gana los alojamientos, los amilana y
acouarda de manera, que ofreciendoseles mayor esperança de viuir en la fuga que
en la resistencia, se abalançaron a los rios de Aragon y Gas, que tienen aislado el
territorio donde fué la batalla”.
Y ahora continuemos la biografía. Queda dicho que fué elegido Definidor
general en el Capítulo de 1627, y como este cargo duraba entonces un trienio, y
como recomienda la Constitución que no sean reelegidos los sujetos, no continuo
en la Definitura sino el tiempo establecido, mas en llegando el Capítulo
30
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de 1633, otra vez fué nombrado Definidor1. Sucedió a poco que, habiendo
fallecido N. P. Vicario General, la Congregación se reunió en Capítulo, según disponían nuestras antiguas leyes, y reunidos los vocales en el convento de Madrid,
procedieron a la elección de Vicario General. “Presidio, dice el mismo autor2, el
Eminentísimo señor Cardenal Monti, que era Nuncio en España, y fué elegido
tercero Vicario General el P. Fr. Pedro de Santiago, Calificador del Santo Tribunal
de la Suprema Inquisición, Predicador de su Magestad... Fue esta eleccion en 29
de Abril de este año de 1634”.
Tenemos, por lo tanto, a nuestro biografiado en la cúspide de la grandeza
humana, o sea constituido cabeza y pastor de toda la familia descalza, y, según se
apunta en la anterior cita, andaba ya por las cumbres de la fama como orador y
hombre de ciencia; el título de Predicador del Rey fuéle otorgado a 10 de Octubre
de 1633 por Felipe IV3. El repetido Gómez Uriel4 nos revela que fué examinador
Sinodal de diversas Diócesis, y también que tuvo el título de Cronista del Reino de
Aragón.
Permítasenos introducir aquí unas octavas reales compuestas en su honor por
el citado autor de Sallent y su cabeza del valle de Tena &, que, si podían ser mejores en la forma, expresan un concepto verdadero y revelan el eco de la opinión de
sus contemporáneos.
Fray
Pedro
de
Santiago
fué
el
decoro
De
la
Casa
de
Sánchez
tan
elogiado,
En
quien
sobresalió
el
mayor
Tesoro
De
la
Ciencia,
y
Virtud
mas
extremada.
Del
Evangelio
fue
Orador
sonoro,
A
quien
por
honras
plausibles
su
amada
Religión
con
gozo
extraordinario,
Lo elevó luego a General Vicario.
Clarín
vocal
de
Sonó,
o
mejor
En
Descalzez
este
Segunda
vez
sonar
se
En
un
Hijo
su
Oyóse
predicar
Pensando
el
Auditorio
Que a mas valor se habia descalzado.
1
Hist, gen., tom. I, pág. 217.
Ib., pág. 241.
3
Ib., tom. IV, núm. 299.
4
Bibliotecas, pág. 67.
2
Espíritu
volcan
Sánchez
oyó
zelo
el
entre
animado,
divino,
consagrado,
Agustino
traspasado,
Aquilino,
pasmado,
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
31
Como orador sabemos que publicó dos sermones acerca de Santiago Apóstol. Del primer sermón, que suponemos panegírico, hace mención Gómez Uriel1
así: “Sermón de la traslación del Patrón de España el Apóstol Santiago el Mayor.
Madrid, 1633”. El segundo sermón lo cita el P. Juan Mir y Noguera, entre las
obras por él consultadas2, en esta forma: “Sermón en la traslación del Maestro,
Apóstol y Capitán de las Españas, Santiago, por el P. Fray Pedro de Santiago,
agustino descalzo, 1638”. El año de impresión quita la duda de que sea el mismo
sermón que el citado por Gomez Uriel. Convengamos en que son distintos.
En cuanto a cargos honoríficos, de más a más obtuvo el nombramiento de
Calificador del Tribunal Supremo de la Inquisición, honor muy apetecido de todos
y que exigía gastos y diligencias múltiples, pero daba honra tal, que de ella no podía prescindir quien tuviese que pasar por hombre público, puesto que equivalía a
patente de católico no contaminado ni aun de sospecha en asuntos de fe, en aquellos tiempos que España luchaba contra tantas y tan arteras corrientes que de los
países extranjeros procedían. Por gran dicha, el expediente practicado consérvase
en el archivo histórico nacional3, del cual tomamos los siguientes datos, que son
curiosos por traer noticias de su genealogía y explicar a la vez el escudo episcopal
que eligió después como Obispo.
“Copia y traslado de una carta de los señores del Consejo de su Mag.d de la S.ta
General Inq.n escrita para la lnqui.on de Çaragoza que es como se sigue:
Con esta se os Remite memoria de los Padres y abuellos del Padre Fray P.º de
sanctiago Predicador de su mag.d y vicario general de los agustinos descalços de
esta villa para que con toda Breuedad Recato y secreto ordeneis señores se reciba
infor.on de su genealogía limpieça en la forma que se acostumbra para calificador
del Consejo y hecha la vereis y remitireis con vuestro parecer en madrid 16 de
Mayo 1634. D.or Don P.° Pacheco. El licen. don Fer.d0 Remirez farinas. Licen.d0
don fran.co Çapata y mendoça. El licen.do don Christoual de ibarra y mendoça.
Reg.da 12 de Junio 1634.
Genealogía
El P. Fray P.º de santiago Predicador de su mag.d y vicario general de los Agustinos descalços es natural de la ciudad de Jaca en las montañas del Reyno de aragon.
1
Bibliotecas, pág. 67.
Prontuario de hispanismo y barbarismo, etc., tomo I, Madrid, 1918. –Sáenz de Jubera, Hermanos,
Campomanes. núm. 10.
3
Inquis. Genealog. dc Arag., leg. 1343, núm. 8.
2
32
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Padres
Su padre se llamo P.º de Anglada y abarca natural de la misma çiudad y Petronilla Sanchez delanuça natural de la villa de Sallen en la valle de tena.
Abuellos paternos
P.º de Anglada y catalina abarca natural de la villa Cassuas (Casbas) de la misma montaña.
Abuellos maternos
Ant.º Sanchez delanuça natural de Sallen en la valle de tena y orosia Borao natural de la villa de Canfran en las mismas montañas de Jaca. Fray P.º de sanctiago.
Reciuida en 12 de Junio de 1634 años Por los señores Inquis.es Brauo y Astiria
y mandaron que se haga notoria a las personas que asisten en el secreto y que se
reconozcan los registros.
Esta genealogia del dho Fray P.º de santiago se leyo y conferio entre las personas que asisten en el secreto que son el Licendo P.º de Allande y Mon Fiscal y los
secretarios Juan Ochoa de çarate y Domingo Forcada los quales dixeron que no
tenian que dezir contra la dha genealogia y mirados y reconocidos los Registros de
la Camara del secreto de este S.º Off.º no se halla en ellos cossa alguna contra la
dha genealogia solo que ay una partida en el libro del fiscal 8 fol.s que dize asi =
Sallen en el numero 184 Domingo Cassa no salio con la Comisiatura porque Maria
Sanchez su madre la quisieron prender por Bruxa y eran gabachos los padres, que
estan las informaciones en el quader.º Prim.º del año 1586 n.º 58 y en Çaragoza no
ay otra cossa que adbertir a esa. Sebastian de Iiçaum y heredia.
Auto
En el Palaçio Real de la Aljaferia de Çaragoça a dos dias del mes de Junio de
mill y seiscientos y veinte y quatro años estando los ss.es Inq.es D.ores Don Andres
Brauo y Domingo de Astiria en la audiencia de la mañana auiendo visto la genealogia del P.e Fray P.º de Santiago no resulta cossa contra su limpieza mandaron
que deposite trescientos R.s para sus gastos y lo rubricaron ante mi Domingo Fresneda. Concuerda con su original Ju.º Ochoa de Çarate”.
El tribunal de la Inquisición de Zaragoza procedió a formar el expediente de
costumbre y cursó a los oficiales y ministros de Jaca el auto correspondiente,
quienes pasaron en 21 de Junio de 1634 a tomar juramento a los testigos. Escojamos de las declaraciones de éstos, que fueron trece, las notas que más hacen
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
33
a nuestro propósito: el segundo dice que el P. Fr. Pedro era “Religiosso muy
grande predicador y estudiante, y muy pacífico y quieto, y vive en su religion con
mucha quietud y sosiego”. Otro dice que conoció a sus padres “por christianos
viejos, limpios de limpia sangre sin raza, macula ni descendencia de judíos moros
conuersos ni luteranos ni de otra secta de nueuamente conuertidos, y por tales los
ha visto public.te hauer y tener y sin que de lo contrario haya hauido fama ni rumor”. Respecto de Fr. Pedro asegura que lo conoce “por hauerle visto en esta ciudad predicar algunas quaresmas”. Además le consta que “es gran teologo y predicador y exemplar Religiosso, de buena vida, fama y costumbres, pacifico y quieto”. El décimo testigo especifica que su madre Petronila Sánchez “desciende y
sabe que es de la cassa llamada Sanchez de mercader en el dho lugar de Salient y
tenida y reputada por muy limpia, principal y honrada”.
En Sallen se practicaron también informaciones, a 27 de Agosto del propio
año, bajo la gravedad del juramento, y declararon dieciocho testigos. El primero,
llamado Sebastián Martón, labrador y familiar del oficio, de cuarenta y ocho años
de edad, dijo que “conoze a Fray Pedro de Santiago de trato y conuersacion de
todo el tiempo de su memoria porque siendo estudiantes estauan en Huesca en una
posada juntos estudiantes”. Añade que Petronila era “deste lugar de Salient y que
viuio en Jacca toda su vida porque casso alli con el padre del dho Fr. Santiago y
que despues de muerto aquel con uno llamado Juan de Villacampa vez.no de dicha
ciudad”. También declara que sabe que a “Juana Sanchez hermana de la susodicha
Petronila en este lugar le hicieron un processo criminal de Bruxa a la qual condenaron a muerte y ella se ausento destos lugares de la valle por ello y despues oyo
que había muerto en Huesca o Zaragoça”. El séptimo testigo confirma lo de la tía
bruja, pero advierte que sabe quedó libre de reato: “la hauian prendido y despues
la hauian librado”. Otro testigo confiesa que conoce al pretendiente “de vista y
trato y lo ha oydo predicar algunas vezes en Jacca y Zaragoça”. Otro: “conoce bien
a Fr. Pedro de Santiago de veynte años a esta parte de hauerle platicado y comunicado muchas vezes y hauerle visto predicar en la seu de Jacca y en la de Huesca”.
En Casbas declararon seis testigos muy favorablemente; en Canfranc, doce
de igual manera, y en Cortillas, catorce; todos con mucha loa. Dijo el testigo cuarto que juró en Cortillas a 14 de Octubre de 1634, que hacia el 1626 a Fr. Pedro “le
llamaban en la Ciudad de Huesca a donde entonzes predicaua”; y el undécimo,
Mosén Domingo Isabal, dice que le oyó predicar hacia el 1627 ó 1628 en Jaca y
Huesca.
34
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Hechos cumplidamente los expedientes en los lugares dichos y resultando
verdadera la limpieza genealógica y la gran fama de virtud y letras del pretendiente al título de Calificador de la Suprema, el tribunal de Aragón remitió al de Madrid todas las piezas con el siguiente libramiento:
“En Za a 18 de Nouie.be 1634.
M. P. s.r
Con esta remitimos a V. A. las informaciones de la genealogía y limpieza del
Padre Fr. Pedro de S. tiago predicador de su Mag.d y Vicario General de los Agustinos descalços natural de la Ciudad de Jacca en este Reyno hechas por mandado
de V. A. por carta de 16 de Mayo deste año y nos parece que estan bastantes para
que V A.le Aga la m.d que pretende g.de nro S.r a V. A. de la Aijaferia de Çarag.a
nobiembre 19 de 1639. D.or Don Andres Brauo. El D.or B.me Guigarro y Carrillo.
Al Consejo de su Mag.d de la S.ta General Ing.n Inq.on de Aragon.
Madrid”.
El decreto o auto por el que se le confiere el título no está en el expediente;
fáltanle muchas hojas que parecen violentamente arrancadas, pero es indudable
que le dieron el título, porque lo usó toda su vida.
Veamos ahora su actuación como prelado general de los Recoletos de San
Agustín. Consistió una de sus primeras medidas en nombrar Comisario suyo para
la Provincia, entonces Comisaría de Nuestra Señora de la Candelaria, al P. Juan
Ramírez. Por desgracia, este sujeto primeramente agustino calzado, recoleto después, hijo de la Provincia de Andalucía en un principio, luego prohijado en la de la
Candelaria, agregado más tarde a la de Castilla, Comisario general en seguida de
la de Colombia, y por fin, agustino calzado en la Provincia de Nuestra Señora de
Gracia se fingió tan celador de la suerte de los conventos de la Candelaria, que
engañó a Nuestro P. Vicario General, pero no tanto, que dejara de ver éste muy
presto el mal paso dado con tal nombramiento; por lo que, como no ansiaba N. P.
Fr. Pedro sino el bien de todo su rebaño, y especialmente de la parte más necesitada, una vez que comprendió el error, lo remedió como mejor pudo; “tanta alegría
mostro el P. Ramírez —escribe Fr. Pedro de San Francisco de Asís1— al ver conseguido su intento, que se hizo sospechoso, dando motivo para discurrir que no
procedia con buenas intenciones en orden a la Descalcez. Por lo cual dicho N. P.
Vicario General escribio
1
Hist. gen. III, núm. 310.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 3º AÑO 1706
35
al P. Fr. Francisco, mandándole que le observase los pasos, y que renunciase
el Priorato del Toboso, si conocía ser necesaria alli su persona para defensa de
aquellos conventos; en el cual caso le ordenaba que impidiese a dicho Padre la
posesion, por cuantos medios hallase proporcionados enjusticia: y le daba autoridad para que reasumiese el gobierno de aquella Reforma, en virtud de la Patente
antigua que tenia de Comisario, la que confirmaba en un todo. No fue dable —
añade—, valerse de otros medios, porque las sospechas que se concibieron contra
el P. Ramirez no se graduaron de bien fundadas hasta que se hallaba proximo a su
embarque, y entonces por la cortedad del tiempo, solo pudo oponerse el remedio
de esta carta al daño que se temía”. Esta carta, en verdad, debía ir en el mismo
barco que el interesado; pero hallarnos que puso N. P. Vicario General otro remedio más formal nombrando a 14 de Junio Comisario General de aquellos conventos al P. Fr. Juan Bautista Altaraque, cuya santidad y prudencia eran proverbiales1.
Quien quisiere ver el desenlace tormentoso de estos sucesos, puede consultar el
torno I de Historia de la Provincia de la candelaria. En esta obra, al biografiar al
P. Altaraque como Comisario de la Candelaria, consignamos nuestras dudas de si
se trasladó o no a América; hoy nos ratificamos, afirmando que no se verificó su
viaje, y que por tanto fué Comisario titular, o sea que no desempeñó funciones
comisariales. Sabido es cómo y cuándo consiguió el virtuosísimo e integérrimo P.
Fr. Francisco de la Resurrección, el Moisés de la Candelaria, salvar los conventos
de la rapacidad del P. Ramírez, no sin graves disturbios y quebrantos de la fama; y
por lo mismo que en el tomo III de esta Historia se contiene todo, evitamos repeticiones.
Otra de las cosas notables en que intervino N. P. Fr. Pedro fue el nombrar
Visitador General de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva, ya que él no
podía visitarla entonces personalmente, a uno de sus Definidores, que por cierto lo
hizo muy bien y a satisfacción de todos2. Cuéntase3 que, con este motivo, N. P.
Vicario, quien gustaba de que sus súbditos no careciesen de nada, como le entregase al P. Visitador para el viaje algunos dineros, este no los recibió; “no los quiso
recibir, diciendo que era gasto excusado, y que deseaba correr a cargo de la Providencia la cual no se puede descuidar en mantener a los hombres pues con tanto
conato se desvela por sustentar a las aves”4. ¡Digno súbdito de tal superior!
Tocóle también actuar en la devolución de los conventos de Valencia y de
1
Hist. gen., núm. 203.
Ib., núm. 477.
3
Hist. gen., núm. 479.
4
Núm. 560.
2
36
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Caudiel, que poseía provisionalmente la santa Provincia de Andalucía, a la
de Nuestra Señora del Pilar. A este propósito leemos en el tomo III de esta Historia1: “Celebró su Capítulo la Provincia de Andalucía a 12 de Abril de 1636 en el
Toboso, en que hizo espontanea cesion de los referidos conventos a la de Nuestra
Señora del Pilar: en cuya virtud, celebrando esta su Capítulo a 2 de Mayo de 1637
en el convento de Calatayud, nombro prelados de las dos casas, como pertenecientes a su jurisdiccion; y despues a 30 de Mayo, en el Capítulo Intermedio General,
celebrado en el Colegio de Alcala, se confirmo la cesión y restitucion hecha a favor de la Provincia de Nuestra Señora del Pilar, siendo Vicario General y presidiendo estos dos Capítulos N. P. Fr. Pedro de Santiago”.
A los pocos días de ser elegido Superior General, sucedió la fundación del
convento de Valdefuentes, Cáceres, en la que, por ventura influyó, siendo Definidor General, cultivando la amistad del Excmo. Sr. D. Alonso de Alencastro, Marqués de Valdefuentes y de Puerto Seguro, de los Consejos de Estado yGuerra de
Felipe IV y Capitán General de las Galeras de Portugal, en una de cuyas casas y
huerta se comenzó la fábrica del convento.
En el sexenio tuvo el consuelo de saber que en el Japón había sido martirizada gloriosísimamente la Beata Recoleta o Terciaria María Magdalena. Además vió
que su rebaño místico entró a evangelizar las islas de Romblón en Filipinas y supo
la noticia del glorioso cautiverio de tres misioneros en Mindanao, el primero de los
cuales entregó su alma a Dios, ante quien intercedería por la prosperidad de los
superiores y de todos sus hermanos. Entre otros acontecimientos dignos de apunte,
puede figurar además el de las notables mejoras, o mejor dicho, la segunda traslación del convento de Toledo el año 1636.
Todavía hay más datos pertenecientes a este ilustre religioso que entran de
lleno en los límites de la historia, y se refieren a su intervención como prelado
superior en la fundación del convento de Almagro. Consérvase en nuestro archivo
general2 una breve relación inédita de este suceso, debida a la pluma del P. Lector
de teología, Fr. Juan de Santiago, quien la debió de escribir el año 1716, o sea poco antes de pasar a mejor vida, como se detallará en su lugar correspondiente, y
esta breve relación, bien sea porque trae detalles que atañen de cerca a la biografía
que ahora llevamos entre manos, y bien porque la historia de la fundación de este
convento adolece en el tomo II de un laconismo exagerado3, vamos a publicarla
íntegramente.
1
Núm. 560.
Cap. D. Alm.
3
Hist. gen. II, págs. 280 y 281.
2
ARTÍCULO IV
Fundación del colegio de Almagro
Sumario: Principios de la fábrica. –Acerca de los fundadores del colegio. –Causa de los pleitos en
la fundación. –Pleitos y estado a que llegaron. –Fin de los litigios. –Sobre el patronato de la casa. –
Capitula-ciones. –Nota. –Más datos y aclaraciones. –Rastros de documentos historiales.
“Principio y fundacion de este Collegio del SS.mo Sacramento de esta S. Prouincia
de Andalucia de Descalzos de N. P. S. Aug.”1
Este Conu.to del SS.mo Sacratn.to de Aug.os Descalzos se fundo en veynte y
ocho dias del mes de Enero del año de mil seizientos y treinta y cinco, dia domingo y suzedio de esta manera.=Despues que murio la S.ra D.ña Maria de Figueroa q.e
fue a los ultimos de Noviembre del año de mil seiz.tos y treinta y quatro, por parte
de la Comp.ª de Jesus de esta villa, como albacea suia y interesada en la hazienda,
no habiendo lugar nra fundaz.on, se hizo requerim.to en Madrid al P.e Procurador
gen. de que sacase las Liz.as y viniesemos a fundar y tomar la hazienda en que
quedaba la fundaz.on dotada.=Era Vic.º gen. nro. R.mo P.e Fr. Pedro de S.n Tiago
predic.or de su Mag.d y calificador de la suprema Inquisz.on el cual fue despues
Obispo de Solsona y con el cuidado que siempre tubo del augm.to y propagaz.on de
la relig.on saco Zedula R.l2 de su
1
2
Arch. gen., cap. D., Alm.
En la obra Documentos para la Historia de Almagro, por Federico Galiano y Ortega, Ciudad
Real, imprenta del Hospicio provincial, 1902, se cita una obra titulada Manifestacion de los
agravios, por D. Frey Luis de Salazar y Castro, instrumentos que comprueban la respuesta, etc.,
en la cual manifestación a la pág. 42 se lee: “Asi mismo doy fe que en otro semejante libro, que
empieza en tres de septiembre de 1633 y fenece en 19 de noviembre de 1635, al fol. 289 ay una
Cedula, que dice”:
“El Rey. Por cuanto aviendo entendido que los Religiosos Recoletos de la Orden de San Agustin, tratan de fundar un Convento della en la Villa de Almagro, que es de la Orden de Calatrava,
cuya adminitracion perpétua yo tengo por autoridad Apostolica, para mayor bien de las almas y
servicio de Dios nuestro Señor, y que la dicha fundacion no puede tener efecto sin licencia mia,
corno Administrador perpetuo de la dicha Orden de Calatrava, respecto de ser en la jurisdiccion
della, con acuerdo de los del mi Consejo de las Ordenes, he tenido por bien dar la presente, por
la cual sin perjuicio de mis rentas Reales y Maestrales y en quanto ha lugar de derecho, doy licencia y facultad a los dichos Religiosos Recoletos de la Orden de San Agustín, para que puedan fundar el dicho Convento en la dicha Villa de Almagro, en la parte y lugar que tienen tratado y dispuesto, sin por ello incurrir en pena alguna. Con que el dicho Convento este sugeto a
mi, como Administrador susodicho, y a los del dicho mi Consejo de las Ordenes en mi nombre,
y a los Visitadores generales de la dicha Orden de Calatrava que son, o por tiempo fueren del
partido de dicha Villa. Y que de esta mi Cedula se aya de pedir confirmacion en el primer Capitulo General, que de la dicha Orden de Calatrava se celebrase &. Fecha en Madrid, &.—Yo el
Rey.
Y al margen de esta Real Cedula certifica el escribano de Camara, Matheo de Mallea Ivarra,
Escribano de la Camara del Consejo de las Ordenes en lo tocante a Calatrava y Alcantara que
los Señores del dicho Consejo concedieron esta licencia, con que no se pueda usar della, sin
permisión del Reino, conforme al Capitulo de Millones.
Asi mismo doy fe, que en otro libro de assientos, que empieza en 9 de Março de 1655 y acaba
en 5 de Diciembre de 1657, al fol. 45, se halla un assiento del tenor siguiente: Dicho dia (es 30
de Septiembre de 1654) se despachó titulo, en que S. M. y Señores del Capitulo Definitorio,
confirmo la facultad que se dio a los Recoletos Agustinos de la Villa de Almagro, de que pudiesen fundar vn Colegio de su Orden en dicha Villa, firmado de S. S. y de los señores del dicho
Capitulo, refrendado del Secretario Gra. D. Pedro Coloma”.
38
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Mag.d Phelipe quarto por el R.l Consejo de las Ordenes y en persona vino a
efectuar la dha. fundaz.on traiendo p.r sus compañeros a los Padres Fr. Juan de la
Madre de D.s secret.rio que era de la Prou.ª de Castilla, Fr. Juan del Sp.tu Santo
Prior que era del comu.to de Toledo, y el Her.mo Fr. Jacinto de S.n Aug.n lego, limosnero del comu.to de Madrid. Llegaron a esta villa viernes en la noche, veintiseis de Enero, y nro. P.e Vic.º llebando p.r su compañero al P.e Prior de Toledo se
fue a la cassa de la dha. S.ra, y despues abrio la puerta vna señora q.e viuia en ella y
desde que vio a los Padres fueron tantas las vozes q.e dio, q.e se inquieto mucha
gente, y el Colleg.º de la Comp.ª vino a la cassa y alzando la posezion de ella procuraron q.e el S.r Gouern.dor q.e a la sazon era D.n Juan Rexon de Silua Sotomayor
cauallero del abito de Calatraua nos echase con violenzia de ella, mas su merced
como tan xptiano y recto procedio con los terminos del derecho, y ultimam.te viendo N. P.e no surtia efecto su intento y que el estar la parte contraria en la cassa
obstaba, se determino a las quatro de la mañana a salir de la cassa y irse a la posada. Sabado por la mañana nombro p.r Procurador a Bern.do de Agujetas que lo era
del num.ro de la V.a y p.r letrado al liz.do Juan Vaillo, Toledano, abogado de los
Consejos. Vbo este dia muchos deuates de una y otra parte aiudando la villa a la
contraria, y aqueste dia a las nuebe de la noche, puestos a cauallo, como q.e se volbian a Madrid los Padres Prior de Toledo y Secret.rio acompañandoles el dho. liz.do
Vaillo y abiendo dispuesto donde con el liz.do Juan Carlos de Sahagun
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
39
presbitero, se salieron del lugar y abiendo desmentido espias q.e abia muchos, se fueron a la calle del Jeme, cassa de Beatriz Çuniga y abiendose ella salido
a dormir fuera, aquella noche dispusieron el altar y a las cuatro domingo, veinte y
ocho celebro el P.e Prior de Toledo y pusso el SS.mo Sacram.to en el zaguancito de
la cassa y embio a llamar a nro. P.e V.º q.e estaba en la posada. Fue y dijeron vn Te
Deum y preuiniendo con su prudencia los lanzes nombro p.r Prior del nuebo comu.to al dho. P.e Fr. Juan del Sp.tu S.to y a los otros por comventuales, y llamando
vn escribano celebro en su presencia el P.e Secret.rio y dos testigos de como estaba
puesto el SS.mo Sacramen.to y se admiministro el sacram.to de la Penitencia y celebro en aquel altar.=Vbo muchos requirim.tos de la parte de la Comp.ª y Comu.tos.
Este dia predico nro. P.e en S. Barth.me y fue cosa prodigiosa lo que se aficiono el
lugar, y muchas personas buscaron casa mas acomodada para mudarnos. Hallaron
la de D.n Alonso Parsagues en la calle de Balthasar Sanchez y el martes siguiente a
al amanecer se mudo el SS.mo Sacram.to a ella. Juebes se le hizo fiesta, estubo patente, y nro. P.e V.º predico tarde y mañana en la fiesta.=Acudio la Comp.ª al Consejo del S.or Arzobispo sobre aber fundado sin su liz.a. Vbo muchos meses Zensuras y nro. P.e Prou.l Fr. Marcos de S.n Aug.n padecio mas de dos meses m.s trabajos
con guardas que tenia puestas la Justizia para defensa del SS.mo Sacram.to porque
el S.or Arzobispo intentaba consumirle y otras desecomodidades.=Fue nro. Sen.or
seruido q.e despues de onze meses de pleitos su Ma.d hizo decreto en que mandaua
pasar la fundazion adelante. Replico el Consejo R.l y hizo segundo en corfirmaz.on
del primero con q.e cesso el pleito de la fundaz.on quedando ella permanente y el
comu.to en obligaz.on de rogar a nro. Señor p.r el augmento de su bien y de los q.e
nos ayudaron.=Todo lo supra escripto en estas dos foxas lo halle yo Fr. Juan de
Sanhiago, lector de Thelog.ª, en este collegio, y a cuyo cargo corre la rereforma de
este nuebo libro de estado, en el principio del libro primero de estado q.e se hizo.
Y pareçiendome escassa noticia para tanto como vbo memorable en la fundazion de este Collegio, me determine en apuntar algunas cossas mas, entresacandolas de un Legaxo grande de papeles q.e se guarda en el Archivo.
Acerca de los fundadores de este Collegio
Consta de una Relacion de los Pleitos q.e vbo acerca de la fundacion, la qual
esta a foxas veinte y dos del dicho Legaxo: que en esta Villa de Almagro Diego
Gutierrez de Figueroa y Leonor de Huelva su mujer tubieron p. hijos a los
40
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Padres Fr. Balthasar y Fr. Gaspar de Figueroa del horden de N. P. S. Agustin, y al Liz.do Melchor de Figueroa, Clerigo, a D.ª lsabel, D.ª Maria, y D.ª Luisa de
Figueroa: y todos con deseos de fundar una obra pia de sus bienes, se concordaron
en q.e fuese un Conuento de Religiossos o Religiossas de la horden de N. P. San
Aug.n y el Liz.do Melchor de Figueroa dexando conçertado lo suso dicho entre sus
Padres y her.os passo a las Yndias donde tuvo aviso de sus her.as D.ª Luisa y D.ª
M.ª de Figueroa q.e eran muertos sus Padres y Religiossos sus her.os y al tiempo de
su muerte les avian encargado a las her.as D.ª Maria y D.ª Luisa q.e la obra pia q.e
tenian conçertada fundando de todos sus bienes un Conuento en las cassas q.e fueron de sus Padres, y q.e dicho Conv.to fuesse de Religiossos o Religiossas de N. P.
S. Ang.n de la Recoleccion; y q.e asi lo avian prometido las susodichas, y lo deseaban cumplir =Y el dicho Liz.do Figueroa conformandose con esto p.r clausula de su
testamento mando se fundasse el dicho Conuento en la conformidad dicha, sin otra
condicion alguna; encargando mucho a sus hermanas q.e asi lo cumpliesen= Dispusso asi mismo que en caso q.e la fundaçion de dicho Conuento no tubiesse efecto, la vltima de sus her.as que sobreviviesse, fundasse de los dichos bienes, y de los
q.e el dexaba, que importaban segun su declaracion ciento y viente mil r.s de plata
poco mas o poco menos, una obra, o obra pias como mejor le pareciese aconsejandosse con hombres doctos y de buena conciencia: y con esta disposicion y testam.to murio el suso dicho en la Ciudad de la Paz de cuya Ig.ª Cathedral era Canonigo, quedando p.r sus herederas las dichas D.ª Luysa y D.ª Maria de Figueroa,
quienes en virtud de dho. testam.to y con el pretesto de la fundacion q.e en el se
mandaba cobraron en la Cassa de la Contratacion de Sevilla muchos bienes y averes del dho su hermano=Y este fue el primer principio de esse Collegio.
Causa de los pleitos en la fundacion de este Colleg.º
Los Padres de la Compañia de esta villa de Almagro sabidores de la dicha
haçienda y sus vssu frutos, procuraron q.e vnica y redondamente recaiesse en ellos;
y no hallando (segun se dice en la relazion zitada) medio para alterar absolutam.te
la voluntad de los q.e la dexaban para la fundazion, ordenaron una donaçion en
nombre de las dichas D.ª Maria y D.ª Luisa de Figueroa, en q.e ratificando ante
todas cossas la fundaçion de dicho conuento de n.ra Recolecçion, la agravaron con
condiçiones imposibles moralmente de cumplir, para q.e p.r este medio recaiesse
en ellos la haçienda qe directam.te no podia.=Las condiciones
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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fueron; q.e se vbiesse de sacar p.r n.ra Recolecçion la liz.ª, para fundar de su
Mag.d el Rey, y de su Real Consejo de las hordenes; q.e se vbiesse de fundar sin
contradiçion de los dos cavildos de clerigos q.e ay en esta V.ª: ni de ninguno de los
conuentos q.e estaban fundados en ella: Y q.e en casso de no tener las lizençias
dentro del termino de seis messes, o q.e p.r alguno de los Cavildos Eclessiasticos o
secular, o qualquiera de los conuentos se hiziesse contradiçion, p.r qualquiera de
los dichos cassos rebocaban el testamento quanto a la fundazion del conu.to, y confirmaban la donaçion en fabor de la Compañia de Jesus.=A esto se añadieron otras
declaraziones p.r via de testamento de las suyo dichas; en unas llaman para fundar
a los Religiosos del Paño q.e son n.ros Padres Calzados; y en otras nos llaman a
nosotros o a n.ras Monjas Recoletas, gravando a todos con q.e dentro de seis messes
ayan de sacar las lizençias para fundar, y q.e aya de ser la fundaçion sin contradiçion ninguna; y q.e en caso de contradiçion o de no sacar las lizençias, p.r el mismo
casso recaiesse toda la hacienda en los P.es de la Compañia de esta villa quienes
quedaban p.r Albaçeas de todos los otros testamentos. De q.e ya se dexa inferir la
causa y fundamento de tantos y tan agrios pleitos como ubo para fundar nosotros
pues siendo los Padres de la Compañia los q.e avian de percivir la hacienda (la
qual era muy quantiossa como consta de un memorial impresso q.e esta al principio de dho legajo) y teniendo tan a su fabor los instrumentos para perçevirla p.r
razon de las circunstancias tan imposibles para fundar nosotros, esto manifiesta la
mucha repugnancia q.e pusieron para excluirnos.
Los muchos pleitos q.e ubo para fundar, y el grado a q.e llegaron
Fue tan grande y con tal arte y diligencia hecha, q.e luego al punto que murio
la Señora Figueroa q.e avia sobrevivido a los demas sus hermanos, los Padres de la
Compañia presentaron ante la Justicia Secular de esta Villa la donacion y declaraciones mencionadas: presentaron tambien un testimonio de una informacion q.e se
avia hecho a la Justicia y regimiento de esta Villa a petición y diligencias de los
dichos Padres, atestiguando q.e la hacienda de las S.res Figueroas asignadas para la
nueva fundazion eran solos diez mil ducados, y q.e seria mas combeniente entregarselos luego al punto al Collegio de la Compañia para sus augmentos, como
tambien el q.e la Villa decretasse el contradecir la nueva fundaçion determinada p.r
las testadoras. Con estos instrumentos, y juntamente con testimonio del decreto q.e
avia hecho la Villa en vissta de la dicha
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
informaçion para contradecir la fundaçion en casso q.e en algun tiempo se intentase, se presentaron los d.hos Padres ante el Gobernador y Alcalde Major de esta
Villa, pidiendo q.e en virtud de dhos instrumentos se les entregasse la hacienda sin
inventario, y q.e se pregonasse en esta Villa q.e ningun vezino della recogiesse en
su cassa ni amparasse de ningun modo a Religiosos ni Religiosas del horden de S.
Augustin q.e viniesen con designios de fundar Conuento. Lo qual todo se conçedio
y executo entregando a los Padres de la Compañia la haçienda y derechos a ella, y
pregonando q.e ninguno acoxa ni ampare a Religiossos ni Religiossas de nro Orden so pena de gravissimas penas pecuniarias, y de destierro para los Nobles, y de
galeras para los pleveios = Hecho esto, dieron quenta los Padres de la Compañia
de la determinacion de las testadoras a Nuestro Procurador General de la Curia
Regia, para q.e en conformidad de lo dispuesto p.r los dhos testamentos y declaraciones, se sacassen las lizençias y viniesemos a fundar: Y como asi se hiçiesse
sacando facultad del Rey como Maestre de Calatrava, y viniendo y fundando en
virtud de ella (todo como se dice al principio de esta primera parte); y como tambien por buena diligencia y maña de los nros. tomasemos posesion de las cassas
principales de las testadoras desaloxando de ellas a un Religiosso de la Compañia
q.e con gran cuidado y estandosse siempre en ellas las defendia de nra entrada, el
P. Rector de la Compañia a vista de tal suçesso nos pusso dos pleitos inmediatam.te; uno ante la Justicia Secular contradiciendo la nueva fundaçion y protestando la Real Çedula; y otro ante el Gobernador acusandonos de intrussos violentam.te en las dichas cassas, y pidiendo q.e fuesemos lanzados de ellas, y aun de
todo el lugar siendo segunda vez pregonados. Y agravando las penas a todos los
vezinos q.e nos amparasen o nos diessen algun sustento aun q.e fuesse p.r el dinero.
Consiguieron el q.e dexasemos las cassas, lo qual se hizo p.r evitar escandalos, y
protestando la facultad que teniamos de fundar en ellas: Mas acerca de la contradiçion q.e haçian a la nueva fundaçion, se mando q.e se nos diesse traslado, y para
responder pedimos q.e se compeliesse a algun Abogado q.e lo fuesse de nra parte
porq.e ninguno queria; y assi se mando a uno con pena de diez ducados. Dimos
respuesta a la contradiçion de la Compañia, y no fue otra q.e pedir en virtud de la
Real Çedula ser admitidos a la fundacion y puestos en posesion de las cassas aplicadas para ello; a q.e proveio el Gobernador admitiendo la Real Çedula y obedeciendola p.r lo q.e toca a la fundaçion; pero no en horden a darnos posesion de las
cassas. Tomamos testimonio, y con el obtubimos nueva Çedula en el Consejo de
hordenes para q.e se nos diessen las dichas cassas y fundassemos
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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en ellas. No tubo efecto el cumplimiento deste Real despacho, porq.e ya la
Compañia nos tenia provenido otro mayor pleito: fue este, q.e el Padre Palomares
de la Compañia sin orden del ayuntamiento de esta Villa, en nombre de ella y de
sus Regidores, y de los Cavildos eclesiasticos, y de los P.es de S. Franzisco de esta
Villa q.e tambien dieron su pedimento de contradiçion, se presento ante los del
Consejo del arçobispo de Toledo acusandonos de intrussos a la fundaçion sin facultades legitimas, y pidio Juez contra nosotros; diossele y notario q.e passaron a
esta Villa donde procedieron p.r censuras, llegando hasta la de entredicho en q.e
pusieron a la Villa, juntando el Clero para demoler el nueuo Conuento; lo qual no
consiguieron p.r q.e la Justicia Seglar p.r virtud de la Real Çedula de fundaçion
estoruo la demoliçion, y de oficio proçedio en averiguar el exçesso de jurisdiccion
del Juez al hordinario de Toledo. Agravose mas este punto, p.r q.e el Real horden
de Calatraba viendo q.e el hordinario de Toledo se intrometia a la jurisdiçion despotica del Rey como Maestre para fundar Conuentos en este partido, acudio a Roma, o a las letras y bullas Apostolicas las quales fueron cometidas al Obispo de
Sigüenza, quien subdelegó en el Doctor Camargo, cura o Prior del Pozuelo, el qual
con dichas letras Apostolicas, con las bullas y regalias del horden de Calatraba, y
con la subdelegaçion del Obispo de Sigüenza passo a esta Villa a oponerse al Juez
del hordinario de Toledo. Vino tambien a este efecto D.n Juan B. Triviño Velarde,
cavallero de Calatrava, como Visitador General de dho orden y en nombre de su
capitulo general: Con cuya concurrenzia y oposiçion de los dichos tres Jueces y en
competencia de Jurisdiçiones, vbo en esta Villa cassos muy notables, pleitos y
lanzes mui reñidos: Unos se descomulgaban a otros, poniendo çensuras y entredichos, unos en las Yglesias, y otros en las plazas, implorando cada uno de su parte
el auxilio secular, unos para demoler al nuevo convento, y otros para castigar de
protervidad y reveldia, lo qual en alguno se hizo, llegando el casso a tal aprieto de
revoluçion q.e el Alcalde mayor proveio este Auto en la Villa de Almagro a onze
de Septiembre de 1637, el P. S.r Liz.do D. Nicolas de Almazan Leon, alcalde mayor en ella y su partido, p.r el Rey nro S.r aviendo visto esta informacion: (se hiço
a pedimento de nro Collegio de las muchas tropelias y diligencias que hizo para
destruirlo y demolerlo el Juez del hordinario). Digo: q.e atento al riesgo grande q.e
amenaza y puede suçeder si el dicho Maestro Manuel de Talavera procede a delante con los dichos medios violentos para hacer la demolicion q.e pretende, y p.r lo
q.e combiene procurar la paz e impedir las desgracias que de ello pueden resultar:
Mando q.e el presente escribano notifique a todas las
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
personas contenidas en un memorial q.e se le entregara q.e esten advertidas y
prestas para en casso q.e se ofrezca ser nezesario impedir q.e los clerigos de San
Pedro, y los dichos frailes y sus devotos y afiçionados no lleguen a las manos, y
suçeda alguna desgraçia: y para ello no salgan ni auyenten de esta Villa =Y asi
mismo se notifique a los vezinos mas cercanos del dicho Convento hagan lo mismo, y luego al punto como sintieren ruido asi de dia como de noche den aviso a su
m.d y no consientan q.e p.r sus cassas entre persona alguna a la del dho Conuento:
y todos lo cumplan pena de quinientos ducados y de diez años de destierro = otro
si q.e el presente escrivano de notiçia de estas diligencias al Rector y frailes de
dicho Conuento y les encargue den aviso a su m.d de lo que se ofreciere sobre lo
suso dicho, y de las demas diligencias q.e les pareciere conuenientes para impedir
los dichos malos suçessos y pesadumbres; q.e p.r su parte y la de sus ministros estaran siempre promptos y vigilantes para ocurrir a qualquier daño, y lo firmo=
Con esta y otras diligenzias asi Judiziales como extra Judiciales del dho Alcaide mayor, y de los S.res Regidores y Amparo de otras muchas personas de todas
clases, q.e ya a vista al buen proceder de nros. Religiosos les avian tomado cariño,
se libro el nueuo Collegio de las violenzias y excesos q.e contra el executaban el
Maestro Talabera Juez p.r el hordinario y la mayor parte de los Clerigos q.e seguian su vando: Pero no p.r esso quedo en paz, porq.e los Padres de la Compañia
viendo q.e aun a vista de los Pleitos referidos perseveraba la fundazion, no dexando de fomentar estos en Almagro, fueron a suscitar otros en Madrid =Declina-ron
la Jurisdicion al Alcalde mayor de esta Villa, y llebaron los Auctos proveidos
açerca de la Contradiçion, ante el Consejo Real de las hordenes; y como alli nos
contradixessen y nosotros nos defendiessemos; y con tan buen exito, q.e obtubimos
aucto del Real Consejo para q.e durante el litijio se asegurasen los bienes y hacienda q.e dexaron las figueroas, sacandolos del poder de los P.es de la Conipañia y
poniendolos en deposito, los dichos Padres a vista de este aucto apelaron ante la
Junta de ministros Reales q.e llaman de Comisiones: y reclamando nossotros no
admitiendo la apelacion por no poder ser reos ni los Padres de la Cornpañia ni Nosotros en aquel tribunal, los dichos Padres fomentaron otra competencia de jurisdiçiones no menos grave q.e la q.e avia al mismo tiempo en Almagro; p.r q.e era
aquella de ministros mas superiores, quales son el Consejo de las hordenes y la
Junta de ministros R.s; y no contentos con esto los dichos Padres de la Compañia,
con diversos pretestos y motibos, nos fueron llamando y juiziando en otros tribunales
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DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
de tal calidad y modo q.e como diçe N. R.mo Fr. Pedro de Santiago el Obispo,
en un memorial q.e presento al Rey, el qual memorial esta en las foxas intermedias
del citado legado grande de papeles pertenecientes a esta fundaçion: Siendo una
sola causa de un solo hecho individuo el de la fundaçion del dicho conuento, el P.
Rector y Procurador de la Compañia de Jesus de dicha villa de Almagro tienen
convenidos a los dichos Descalzos en el Consejo Real de Castilla, en el Real de
hordenes, en el del Señor Arçobispo de Toledo, en la Junta del Reyno, en la de
competenzias, en la de comisiones, ante el S. Nunzio, ante el hordinario de Toledo, ante el de Ziudad Real, ante Juez delegado del Consejo Arçobispal, ante Juez
conservador creado p.r los dichos Padres de la Compañia, ante el Gobernador y
Alcalde mayor de dicha villa, con las expensas gastos y vexaciones q.e se dejan
considerar en tantos y tan distinctos tribunales y Jueces, siendo solo un hecho y
entendido como se deue, un solo articulo=Hasta aquí N. P. Santiago en el segundo
§ de su memorial; lealo todo el que q.e quisiere mas notiçia de pleitos y de trabajos
en la fundaçion de este Collegio1.
Fin
de
los
pleitos,
y estado en que quedo este Collegio
lo
mucho
que
en
ellos
se
gasto,
Duraron los dichos pleitos (como diçe, haciendo relacion y compendio de
todos ellos el Liz.do D.n Juan Vaillo Toledano, Letrado de mucho credito en esta
villa y comarcha, afecto n.ro y q.e estubo de n.ra parte en esta fundazion manejando
muchos de los pleitos y lanzes que se ofrecieron en ella mas de quatro años, con
cassos increibles e inumerables: y en hacer y sustentar esta fundaçion sin tener en
si hacienda de dichas fundadoras, la religion gasto de su propia hacienda mas de
çinquenta y quatro mil Reales. Y en fin de este tiempo, en lo tocante a hacienda,
vino a hacer transaçion y concierto con dicho Collegio de la Compañia de Jesus q.e
poseia la de las dichas señoras testadoras: Y p.r concierto se le dio a dicho Collegio de la hacienda referida seis mil quinientos ducados, los seis mil en juros y censos, y los quinientos en bienes muebles q.e lo balian; en q.e fue lo principal de la
hacienda, p.r que este conuento y fundaçion se hallaba con tantas opresiones, salio
a qualquier partido,
1
En el Libro de Estado de Almagro que se conserva en el archivo histórico nacional, leg. 8, al
folio 29 v.º, hay un índice de los papeles del archivo de dicha casa, existentes aún el año 1716 y
hoy perdidos, índice en el cual se especifica: «Vn Memorial de los muchos pleitos e injusticias
contra la fundaçion, dado al Rey p.r N. R.mo P. Santiago». Luego: «Otro Memorial al Consejo de
N. P. Santiago».
46
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y solo trato de quietarse y conserbar la fundaçion, y se contento con q.e le
quedasse tassadamente renta correspondiente para poder cumplir las cargas, memorias de missas y aniversarios q.e dejaron dispuestos, y a cargo del conuento el
cumplirlos de dichas señoras Figueroas; y assi de su hacienda solo quedo para el
convento hasta mil y novezientos R de renta en un juro y un censo, y en las cassas
y bienes muebles; y los aniuersarios y cargas de missas, q.e son quatro missas resadas en cada semana, nueve cantadas en las nueve fiestas de n.ra Señora, otras dos
missas cantadas en los dos dias de las muertes de las dichas dos testadoras con
Vigilia y Sermon; todo perpetuo, a cuyas pensiones no alcanza dicha renta siendo
muy corto estipendio. =Con esto, estando ya satisfecho el Collegio de la Compañia
de Jesus, el conuento se traslado a las cassas de dichas señoras Figueroas, y p.r ser
anosotras y no tener comodidad de Iglesia ni ser bastantes para el convento, para
hacerle la villa de Almagro q.e ya viendo ser preçissa la fundazion zesso en contradecirla, dio para solar una calle q.e cruzaba por espaldas de las dichas cassas, y
el conuento compro otras particulares junto de ellas, y con limosnas y socorros de
la religion edifico la Iglesia, cuya capilla prinçipal donde esta el Sanctisimo Sacramento, esta en la calle agregada q.e dio la villa; y en todos dichos solares se
dispuso el convento, y en otro pedazo de solar q.e dio la señora doña Maria de Rotulo con carga de permitirle solo por sus dias un pasadizo y tribuna a la capilla
mayor de la Iglesia de dicho conuento=Hasta aqui el dicho D.n Juan Vaillo en la
caveza de un informe q.e haçe en derecho sobre otro pleito de q.e inmediatam.te se
a de tratar, el qua! informe se hallara en las foxas intermedias de el legajo grande
de papeles sobre la fundazion. Y constando de lo dicho que los Padres de la Compañía se quedaron p.r fin con lo mas y mas florido de la hacienda, de camino se
diçe q.e tubieron fin los pleitos, quedandose todos indeçisos y suspenssos especialmente el de competencia de jurisdicion entre el horden de Calatraba y la dignidad de Toledo, la qual nos dejo absolutamente viendo q.e la compañía dexo de
contradeçir. Luego q.e tomo la haçienda, y q.e N. Procurador General le pidio Lizenzia de fundacion, que la concedio inmediatamente, y la dio D.n Diego de Castejon y Fonseca obispo de Anillo en nombre de su Alteza el Sr. Cardenal Infante,
Administrador perpetuo de la Sancta Iglesia y Arçobispo de Toledo: La qual dicha
lizenzia se hallara en su original al fin de dicho legajo. Tambien se hallaran en
dicho legajo y en otros papeles q.e deuen estar juntos con el, otras muchas cossas
dignas de memoria por pertenezer a competenzias y jurisdiçiones.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
47
Pleito sobre el Patronato de este collegio
Y despues (asi prosigue el citado abogado D. Juan Vaillo Toledano en el ya
citado informe) murio en Almagro D.ª Cathalina de Zurbaran muger de D.n Geronimo de Obiedo, que pretende el Patronato; y dejo fundada una capilla y memorias
de missas en dicho conuento con aplicacion de las limosnas de missas para los
religiosos, y hizo otras disposiciones pias, y dejo el remanente de su hacienda al
convento1. Y el dicho D.n Geronimo de Oviedo movio pleito al conuento con gran
pasion, y mediante ella y labor q.e tubo con los justicias se quedo con la hacienda
q.e quiso por concierto, de suerte q.e no dejo remanente alguno para el conuento, y
tasadam.te dejo los capitales de los aniuersarios y misas, y no solo no vbo remanente sino q.e no alcanzo la hacienda a otros legados y obras pias. Y en este tiempo
de los pleitos, y despues con obras y palabras a mostrado notable emulazion al
conuento y religion, y en esto se dejan de decir cosas particulares de odio. =Con lo
dicho el conuento de Augustinos de Almagro hasta oy no a tenido ni tiene caudal
propio, y se a sustentado y sustenta con las limosnas de missas de los aniversarios
referidos, y con las q.e hacen los religiosos predicadores, confesores y limosneros
de los lugares del partido, de suerte q.e pasan con gran trabajo y viven mediante su
industria pocos religiosos q.e no puede aver muchos.=
Esto supuesto, D.n Geronimo de Oviedo pretende que se le de el Patronato
como a llamado p.r las dichas S.ras Figueroas testadoras, por ser muerto el lizen.do
Leonardo de Oviedo primero llamado: y estriba y se funda en q.e dichas señoras
Figueroas mandaron fundar y le nombraron por patron en el segundo lugar; y en
q.e le admitio el conuento p.r patron combiniendo el liz.do Leonardo de Oviedo
primero llamado.=
Mi resolucion supuesto lo dicho es q.e el Patronato de dicho conuento no
pertenece a los patronos llamados p.r las dichas señoras Figueroas, y consiguientemente no toca a dho. D. Geronimo de Oviedo p.r las razones y fundamentos
1
Según el Libro de Estado, de Almagro, fol. 18, que está en el citado archivo histórico nacional,
legajo 8, doña Catalina de Zurbarán dejó al colegio muchos bienes, e impuso las obligaciones
siguientes, entre otras: comprar treinta bulas, dar al Hospicio de San Juan de Dios el rédito de
cien ducados de principal; dar comida especial a la comunidad el Jueves Santo, San Juan Bautista, Santa Catalina y San Nicolás de Tolentino; dar comida especial en la portería en esos días
a los pobres; dar cuatro reales a veinte pobres vergonzantes, a cada uno; y que fuera enterrado
su cadáver en la capilla del Santo Cristo.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
siguientes. =Hasta aqui el dho. D.n Juan Vaillo, cuias razones y fundamentos
para la supra scripta resolucion se pueden ver ad longum en el dicho informe donde estan con sus citas de derecho; contentandome con apuntarlas aqui p.r parezerme q.e esto basta. Son tres las dichas razones: la primera, q.e para adquirir derecho
de Patronato es nezesario que concurran tres cossas copulativam.te en el adquirente, conbiene a saber: fundacion, construccion y dotacion, sin q.e baste concurrir
una sin las demas: y las S.ras Figueroas aunq.e fundaron el conuento, no lo construieron ni edificaron, sino los religiosos; ni lo dotaron, porq.e solamente se reconoce capital escaso para sus memorias=La 2.ª razón es, q.e las señoras Figueroas
dejaron toda su hacienda para la fundacion, con la condicion q.e dentro de seis
meses se fundasse; lo qual aunq.e se hizo, no fue legitimam.te y sin contradiccion
alguna segun q.e los Padres de la Compañia (albaceas de dichas señoras) litigaron
hasta llebarse la hacienda: de q.e se sigue q.e cesso la causa p.r cuyo respecto quisieron el Patronato en sus testamentos=La tercera razon es, q.e patrono no es otra
cossa q.e Pater oneris, segun lo qual deue defender, socorrer, amparar, conserbar y
sustentar la fundacion de la iglesia o monasterio de quien es patron: y esto se puede mal esperar de D.n Geronimo de Oviedo q.e siempre a procurado quitar aun lo
q.e pertenece al convento, y tiene con el y la religion oposicion notoria &=Ni es de
reparar (añade el dicho Vaillo) decir q.e el conuento admitio a D.n Geronimo a
dicho Patronato, porq.e si no era suyo el conuento no lo pudo hacer, y hubiera justo
titulo de restitucion contra hecho tan dañoso p.r derecho=Demas q.e no se hizo en
tiempo avil, y fue imbalido, p.r q.e entonzes vivia Leonardo de Oviedo primero
patrono llamado; y assi lo a entendido el conuento q.e hacia una cosa frustratoria:
Y la verdad es que solo se hizo p hacerle placer a la señora D.ª Cathalina de Zurbaran, su muger, muy rica y aficionada al conuento, a quien siempre avia ofrecido
las limosnas de las dotaciones de sus aniversarios, y q.e le dejo el remanente aunq.e
no le vbo p.r los pleitos q.e movio dho D.n Geronimo contra el conuento. Y asi mi
resolucion es la advertida, salbo &.
Con este parecer de D.n Juan Vaillo (el qual he puesto y escrito casi a la letra, p.r q.e como advertira el curioso se da en el noticia de la traslacion q.e tubo la
fundacion a este sitio en q.e aora esta el conuento, y de la fabrica y estado q.e en
aquellos principios tubo) se conformaron otros abogados de Granada y de esta
tierra, y tambien de Madrid, a quienes consulto N. Difinitorio General p.r una demanda y queja q.e pusso D.n Geronimo de Oviedo, q.e aviendosele dado el Patronato de este collegio y poseidolo aigun tiempo, dice en su demanda q.e sin causa alguna el año de 1640, el P. Fr. Andres de Jesus Maria,
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
49
Rector q.e era entonzes de este collegio, le perturbo la posesion del dicho Patronato, no conociendole ni teniendole como a tal patrono; sobre q.e pidio justicia a
N. P. Vicario General, quien con su Difinitorio i en virtud de los dichos pareceres
confirmo la accion de dho Rector no conociendo por patron de este collegio a dicho D. Geronimo, ni a otro ninguno q.e al SS.mo Sacramento, a quien atribuimos,
como a patrono y tutelar de este collegio, la manutencion en tantas adversidades
para fundarlo, y los augmentos asi espirituales como temporales con q.e de dia en
dia va creciendo.
Capitulaziones con q.e se fundo este Collegio
No ay otras q.e las q.e sé contienen en la Real Çedula en q.e se nos da lizençia
para fundar, q.e son las comunes de derecho, y algunas de derecho particucular a
este partido de Calatraba; las quales todas trasladadas de dicha Real Çedula, q.e
original y firmada de mano del R.l Phelipe Cuarto esta p.r caveza de dicho legado
grande de papeles tocantes a la fundaçion, son como se siguen=
Que este Conuento este sugeto al Rey nro. P. como Administrador perpetuo
del orden y cavalleria de Calatrava, y a los de su Real Consejo de ordenes en su
nombre, y a los Visitadores generales de la dicha Orden de Calatrava, q.e son o por
el tiempo fueren del partido de dicha Villa de Almagro= Y no ay otras mas.—
De parte de la Dignidad y hordinario de Toledo no se nos pusieron capituiaçiones ni condiçiones algunas para q.e fundasemos, ni aun las generales de derecho
como se puede ver la dicha lizençia=Ni tampoco la villa para admitirnos puso pacto ni capitulaçion alguna, pues como se hiçiese la fundaçion con las contradiçiones
q.e se han dicho, y estas parassen en la suspension de tanto pleito despues de quatro años de fundado ya el Conuento, de ai es q.e no vbo otro pacto de la Villa para
admitirnos, que quitarse de pleitos y dexarnos=
Nota
Y esto lo se con evidençia, porq.e aviendose ofreçido el año passado de
1715, un pleito entre la Villa de Almagro y el Collegio de la Compañia de dicha
Villa, y aviendo venido a este Collegio dos Comissarios en nombre de la Villa
pidiendo q.e por ser en fabor nuestro y de las demas Comunidades el salir la Villa
con el dicho pleito en su labor, (como de facto lo era, pues querian los Padres de la
50
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Compañia ocupar y disfrutar con sus ganados todos los terminos i campos
comunes de esta Villa, especialm.te el de los Cavezos donde echaron tres mil cavezas de ganado lanar destruiendo de camino el poquito de ganado q.e en dicho sitio
tenemos nosotros), por tanto suplicaban se les manifestasse los papeles y pleitos
tocantes a la fundaçion de este Collegio, los quales sabia la Villa q.e teniamos
guardados; y que contenian el traslado de las liçençias y capitulaçiones con q.e
fundaron los Padres de la Compañia, que era lo q.e buscaban=Hicieron esta suplica
en nombre de la Villa (y estando yo presente) el Conde de Balparaiso D.n Juan de
Gaona, y D.n Bernardino de Contreras Regidor Decano, y el q.e p.r su inteligencia
y antiguedad tiene el manejo y comprehension del Archiuo de la Villa. Y como se
les replicase q.e alla, su señorias tendrian en su Archiuo las lizençias y capitulaciones de todos los Conuentos de esta Villa, respondieron, q.e en essa inteligencia
estaban, pero q.e aviendolas buscado en la ocasion presente, no las avian hallado,
dando p.r causa (una q.e es muy cierta) que el Archiuo de la Villa se avia recalado
con algunas goteras grandes, las quales avian destruido gran parte de papeles y
entre ellos los tocantes a fundaçiones de Conuentos=Con esta respuesta y ocasion,
yo q.e siempre e deseado saber de las capitulaciones con que este Collegio se fundo, p.r no averlas hallado en nro. Archiuo, pregunte a dho. D.n Bernardino de Contreras si se acordaba o tenia noticia de dichas capitulaziones, a q.e respondio q.e de
otros Conuentos de esta Villa si tenia noticia y tradiçion, pero q.e de este nro. Conuento no sabia capitulaçion alguna, atribuiendolo el y otros Regidores en las ocasiones q.e se avía ofrecido tratar de fundaciones de Conuentos a la causa q.e queda
insinuada en la plana antecedente=
Lo qual todo e querido notar aqui; lo uno para encargar la guarda de dho. legajo grande de papeles de la fundazion donde esta traslado de las liz.as de fundazion de todos los Conu.tos de este partido hasta la fundaçion del nro., y las condiciones con que se dieron dichas lizençias, lo cual puede servir en adelante como
sirvio en el lance referido, p.r lo q.e toca a la Compañia, pues con aver exhivido
solam.te la liz.a para su fundaçion fue bastante para obligarle a q.e se mantubiesse
como hasta aora se avia mantenido, dandose a partido y composiçion en el dho.
pleito=Y lo otro e notado lo suprascripto para borrar la tradiçion q.e se ha introducido en este Collegio de q.e no puede pedir ostiatin en esta Villa p.r pacto y capitulaçion con ella atendiendo a no estorbar las limosnas al Conuto de S. Franzisco; la
qual tradiçion es falsam.te intrussa como se infiere de lo referido=Y ultimam.te no
habra q.e temer como hasta ahora se a temido
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
51
o se a tenido por estorbo con decir q.e era capitulaçion el solizitar de la Villa
el Prelado q.e quisiesse que nra. Comunidad no asista como de facto a asistido y
asiste a todas funciones de Procesiones de Villa como las de traer y llebar a nra.
S.ª de las Nieves y otras a este modo: sino q.e asista con alternaçion a las dos
Comunidades de S.to Domingo y S. Franzisco, como lo haçen dhas. Comunidades
q.e cuando asiste la una no asiste la otra, asistiendo nosotros siempre".
Nos parece que el autor de esta relación, llevado de amor santo al hábito, recarga un tanto la parte odiosa que desempeñaron los Padres Jesuitas en Almagro.
Sería curioso oír a la contraparte, para poder dar un juicio que estuviese exento de
inexactitudes. Razón tenían nuestros Religiosos en mucho, pero se descubren también algunas deficiencias, por lo menos curialescas, que no nos favorecen en este
asunto. Sea corno sea, vamos a copiar unas páginas del repetido libro Documentos
para la historia de Almagro, de Galiano y Ortega, que dice de esta conformidad:
“Leyendo atentamente la relación que precede, a Real Cédula de 22 de Enero de
1635 y el Libro de Estado del convento1, podemos exponer algunas consideraciones sobre este ruidoso pleito que conmovió por algún tiempo a los pacíficos moradores de Almagro.
Es evidente que la licencia para fundar el convento no se ajustó a las reglas
establecidas, pues ni se solicitó en forma2 ni precedió la información acostumbrada. La Real Cédula difiere de todas las de su clase, y no es de extrañar que los jesuitas y demás conventos se opusiesen a las pretensiones de los agustinos, fundados en estas razones. Pero los jesuitas, no queriendo alzarse contra !a resolución
del Rey, acudieron al Arzobispo de Toledo (como si este Prelado pudiese impedir
la erección de iglesias en el Campo de Calatrava), y este hecho cambió la situación
de las cosas. En rigor desaparecieron los jesuitas y agustinos y quedaron frente a
frente el Arzobispo y la Orden. El Arzobispo comisionó al M. Manuel de Talavera
para que impidiera la fundación e hiciese demoler la obra empezada, pidiendo
auxilio a la autoridad civil; mas el alcalde mayor D. Nicolás de Almazán, negóse a
ello, y por esta razón fué excomulgado. Defendióse Almazán contra la extralimitación del Arzobispo, dió cuenta de Ío ocurrido al Consejo de las Ordenes, y este
alto tribunal acudió al Obispo de Sigüenza, D. Fr. Pedro González de Mendoza,
ejecutor de la Bula de Clemente VII, suplicando la hiciese guardar. El Obispo lo
mandó así, y dió especial
1
2
Existente en el archivo de la Delegación de Hacienda de esta capital (Ciudad Real).
No hubo solicitud. El Rey dice: Por cuanto aviendo entendido.
52
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
comisión para ello al doctor Fr. Alonso Rodríguez de Camargo, rector de la
iglesia del Pozuelo de Calatrava, que inhibió al comisario del Arzobispo, presentando una alegación en Almagro a 14 de Noviembre de 1637, probando que el
derecho de la Orden a erigir iglesia en su territorio era incuestionable, y que el
Alcalde mayor no había incurrido en las censuras fulminadas contra él1.
Entretanto el M. Talavera procuraba cumplir la comisión recibida demoliendo la obra del convento; opusiéronse los agustinos impetrando la autoridad del
Alcalde, y éste, después de practicar cierta información para averiguar la certeza
de los hechos denunciados, dictó el siguiente auto que refleja el estado de los ánimos. A continuación pone el auto que ya conocemos, y después añade: “Terminado el pleito (no podemos asegurar si por sentencia firme o por transacción)2 trasladáronse los agustinos a las casas de los Figueroas3 que ocupaban el sitio en que se
emplazó la iglesia, y como el solar era insuficiente para construir ésta y el convento, la villa les cedió la callejuela de Pecellín4, D.ª María de Rótulo un solar con
cierta carga5, y además la comunidad compró otras casas de particulares.
La edificación se hizo con mucha lentitud por falta de recursos, pues de los
antecedentes que tenemos a la vista, consta que en 1715 aún no estaba terminada
la iglesia.
Y por cuanto tarde tornaremos a ocuparnos de este colegio importantísimo
para la historia de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva, permítasenos copiar
una lista de documentos que existieron en el archivo colegial de Almagro y que
han desaparecido. La lista está tomada del Libro de Inventario del Archivo de Almagro, folio 6, archivo general de la Orden.
“Bula de Su Santidad para que podamos fundar conventos, no obstante la Bula de los Padres Franciscanos que impide se funde en el distrito de sus conuentos cinco leguas de distancia.
1
Salazar y Castro, ob. cit.
Ya hemos visto que el P. Luis de Jesús dice que el pleito concluyó luego que obtuvieron la segunda Real cédula por la influencia que del P. Fr. Pedro de Santiago, y el libro de Estado, dice que
los agustinos dieron a los jesuitas 6.500 ducados de la hacienda de los Figueroas, y que aquéllos
solo se reservaron 1.900 rvn. de renta, las casas principales y los bienes muebles.
3
Hacían esquina a la calle de la Feria y a la del Buen Suceso, hoy San Agustín.
4
Partía de la calle de la Feria y desembocaba en la de la Estafeta precisamente en el sitio que hoy
ocupa la puerta falsa de la casa de D. Vicente Ruiz Moja. El presbiterio de la iglesia esta sobre
la callejuela.
5
Se le concedió por sus días un pasadizo que iba de su casa a una de las tribunas del altar mayor.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
53
Indulgencias concedidas a los que rezaren tres salves a nuestra Señora de Gracia, y otras tres salves
a Santa Rita.
Copia del Breve de Su Santidad, en que se concede sea fiesta de precepto el día de N. P. S. Agustin.
Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos en que se extiende a nuestra Congregación Descalza
el privilegio de rezar del patrono patriarca San José.
Bula de la Sagrada Congregación de Ritos, para que la fiesta del Señor San José sea doble de primera clase, con misa y oficio propio.
Bula de Benedicto XIII, para que se adopte en nuestras iglesias el canto gregoriano y se pueda usar
órgano.
Bula en que consta estar la Cofradía de la Virgen de la Correa, establecida en nuestro Colegio de
Almagro y agregada a la primaria de Bolonia.
Bula de Clemente XI, en que concede indugencia plenaria en los días de los aniversarios de nuestra
Congregación.
Bula de Benedicto XIII, en que se concede altar privilegiado perpetuo que lo es el de San Nicolás
de Tolentino, en Almagro.
Bulas auténticas de la identidad de seis relicarios que trajo de Roma el Padre Procurador General
para este Colegio.
Bula de la unión de la iglesia del Coiego con la de San Juan de Letrán de Roma, al efecto de ganar
las indulgencias, dada a 10 de Enero de 1729.
Bula de las reliquas de San Tito, mártir, y licencia y reconocimiento del Vicario Ordinario de Ciudad Real.
Provisión del señor Vicario de Ciudad Real, en que se ordena que no paguen derechos de sisa los
víveres que consume el Colegio de Almagro.
Decreto de la villa de Almagro, para que los mozos y criados de nuestro Colegio no entren en sorteo para el servicio militar.
Voto de la villa de Almagro, para asistir el día de N. P. S. Agustín a la fiesta en forma corporativa
de villa.
Decreto de la villa, en que se concedió a este Colegio una vara más de sitio en la calle de la Feria,
para agrandar la iglesia.
Provisión y ejecutoria del Real Consejo en favor de nuestra Religión, declarando los privilegios
que ésta tiene y los que gozan los Hermanos (Terciarios) cuando hospedan en sus casas a nuestros
religiosos transeuntes
Provisión Real para poder hacer este Colegio sus pedimentos y seguir sus pleitos en papel timbrado
en la clase de pobres; y otra Provisión para que como pobres no paguemos derechos en nuestros
pleitos.
54
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
ARTÍCULO V
Continúase su labor de Vicario General
Sumario: Trata de publicar nuevas Constituciones. –Una carta al P. Procurador de la Curia Romana. –Capítulo General Intermedio. –Es propuesto para Obispo. –Sigue siendo a la vez Vicario General de la Descalcez. –Publica el primer Ceremonial. –El prólogo. –Salen a luz las Constituciones
nuevas. –Descripción bibliográfica. –Prefacio. –Es el primer historiador de nuestra Orden. –Su
Relación del tránsito. –Dedicatoria.
Si actuar tan celosamente en el asunto de la fundación del célebre colegio de
Almagro llena de gloria a nuestro biografiado haciéndolo merecedor a nuestra admiración, brinda aún la historia otro título mucho más glorioso que éste y más
transcendental, por cuanto versa sobre la legislación interna de nuestra Orden, o
sea sobre la actuación del P. Fr. Pedro como canonista, que estudia el Derecho
común y el regular para combinarlos con armonía sabia y fecunda que así estimule
a la práctica de la virtud como al respeto de los derechos y deberes ajenos en la
vida de relación y de comunidad. Más ardua empresa que fundar conventos es
redactar las Constituciones, y el P. Fr. Pedro puédese llamar con razón el principal
coautor de esta obra jurídica que reguló la vida de nuestras comunidades por más
de un siglo. Con efecto, en el Capítulo en que fué elegido Vicario General, se
aprobó un acta en orden a tener Constituciones distintas de las de los Padres Agustinos Calzados, de las cuales se tomase lo que mejor conviniera al estado humilde
y reformado de los Recoletos, incluyendo en las nuevas las rigurosísirnas y sapientísimas que nos dió Fr. Luis de León y la doctrina de algunos Breves pontificios
que la Recolección tenía ganados. El documento que tenemos a la vista1 habla del
“libro del Becerro adonde se escriben las elecciones y determinaciones de los Capitulos generales”, y que “en la foxa treynta y ocho del dho. libro ay un decreto
que es como sigue=Determinamos que de las Constituciones de latin que guardan
los Padres observantes de nro. Padre San Augustin se quite aquello que no es conforme a nro. instituto y que de ellas y demas leyes de romance se haga un cuerpo
para que nra.
1
Arch. gen., cap. A.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
55
Congregacion se gobierne y que en quanto a lo que toca a la Reformacion de
algunas Constituciones que tiene el Breue del SS.mo Padre Gregorio decimo quinto
se le suplique a su Santidad la reforma en el tenor siguiente”. Aquí pónense cinco
modificaciones que debían introducirse en la legislación. Como este acuerdo capitular, a más de importantísimo, era muy del agrado suyo, nuestro Padre comenzó
en breve a tratar de su ejecución de acuerdo con sus Definidores y del P. Procurador de Roma. Este parece que ponía reparos, y, sobre todo, se acobardaba ante las
dificultades de la tramitación del negocio, y por eso tienen gran sentido ciertas
frases estampadas en la carta que vamos a copiar en seguida, y por las cuales se
descubre la entereza del prelado, la clarividencia de jurista y el celo del religioso.
Dice la carta1: “Jesus Maria. Padre Procurador de Roma. Dos de V. R. hemos reciuido, una de catorce y otra de diez y nueve de agosto, no nos dice en ellas que a
reciuido una letra de mill reales emplata que nosotros le emos remitido, y asi con
esta le embiamos a V. R. segunda letra de cambio de la misma cantidad, y en todo
lo que nos fuere posible acudir a V. R. y a ese hospicio lo haremos con mucho
gusto, pero no se puede dar el asiento que se desea hasta versse el estado de ese
hospicio que se ha embiado a pedir. Podrale V. R. embiar con el padre Fr. Franco,
de San Joseph que por hauer embiado a pedir licençia al Padre Prouinçial de esta
Provinçia quando hacia oficio de Vicario se la embio, y en su lugar (envía) a ese
hospicio al P. Fr. Christoual de los Angeles Retor de nro. colexio de Caragoça que
por ciertos negocios me he mouido a embiarle ay, y porque en los que presumimos
se han de ofrecer a la Religion tendra V. R. necesidad de ayuda de un hombre tan
practico como el. Digo pues que los negocios son no solo la reformacion del Breue
en la conformidad que a V. R. le hemos escrito, que eso es lo que conviene a la
Religion sino el golpe que todas las Descalças esperamos en opinion de unos y en
la de los otros todas las Religiones. Aca se dice por muy cierto que los señores
Embajadores extraordinarios que tiene su Mag.d han ganado un Buleto contra las
Religiones de España, en saber lo que contiene ay variedad, porque unos dicen que
nos extinguen a los descalços, otros que no, sino que quitan a todas las Religiones
el reciuir nobicios por diez años. Que ay Buleto es cierto, lo que contiene se ignora; cualquiera cossa que sea nos a de ser de muy grande perjuicio y hemos de reclamar todas las Religiones. Y asi para esto como para ayudarle a V. R. en los
trauajos que se le representan y nosotros conocemos que
1
Arch. gen., cap. A.
56
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
tendra en la expedicion del Breue, embiamos al dicho Padre con esperança
que en el hallara V. R. quien le descanse y sirua, y porque V. R. nos embia en la
suya los puntos de lo que se pide acerca del Breue, para que nos retifiquemosen
ellos boluemos a repetirlos aqui”.
Pónense los puntos y prosigue la carta animando al P. Procurador a continuar en las negociaciones para contrarrestar la influencia de las Religiones calzadas y el empeño de los políticos que creían ser excesiva la multiplicación de los
conventos. Añade: “Conoçemos lo que V. R. nos dice que sera dificultosso, pero
lo dificultosso es lo que a de allanar la industria y la negociacion. Veran esos señores que toda la Religion halla combeniençia en esto; las raçones son muchas, y si
fuere necesario que el señor Cardenal Monti (Ex nuncio de España) como persona
que las ha practicado diere informe dellas, yo le escriuo y suplico assi. Y sobre
este punto no se canse V. R. en darnos ynconbenientes que no los ay mas que responderle a V. R. sino pedirle con encareçimiento que trauaje esto”.
A continuación le comunica varias noticias que no hacen a nuestro intento, y
le advierte que al P. Definidor General Fr. Pedro de la Madre de Dios lo mandó a
Sevilla con motivo de la celebración del Capítulo Intermedio de la Provincia para
cierto asunto que requería su presencia, y firma la carta con el otro Definidor General Fr. Felipe de la Madre de Dios, en Madrid y Octubre 7 de 1634.
Iban surtiendo buen resultado las gestiones entabladas al efecto de modificar
el Breve de Gregorio XV sobre el gobierno de la Congregación, y el secreto del
éxito descubrímoslo en los procedimientos prudentes y bien aconsejados del P.
Vicario General, quien no se contentaba, para asunto de tanta monta, en cumplir el
dictamen de su Definitorio, sino que exploraba el de los Provinciales. Por eso notamos en el mismo documento que vamos trasladando, que celebró una reunión
extradefinitorial en la siguiente forma: “Para cuyo fin y efecto habiendo el sobredicho Padre Vicario General llamado de sus provincias a los R.dos Padres Fray
Gabriel de Santiago, Prouinçial de la prouinçia de Castilla la nueua y vieja, Fray
Joseph de San Augustin Prouinçial de la prouinçia de Aragon y Cathaluña, Fray
Manuel de San Augustin Prouinçial de Andaluçia y Valencia, los quales habiendo
venido a esta Villa de Madrid y traydo poderes bastantes de todos sus conbentos
nemine discrepante, de que yo el presente escriuano doy fee hauerlos visto, a que
me refiero, y juntos con los R.dos Padres Fray Phelipe de la Madre de Dios y Fray
Pedro de la Madre de Dios, Diffinidores Generales de la dicha Congregaçion en
veinte dias del mes
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
57
de Mayo de este presente año de mill y seiscientos y treynta y çinco, acordaron se suplicasse a su Santidad que para bien y aumento de su Religion reformasse
las clausulas del dicho Breue en la forma arriua dicha por hauerse practicado muchos yncombenientes en la obseruançia de el y temerse que en adelante se seguirian mucho mayores”. Verificóse esta reunión a 20 de Mayo de 1635, y a 15 de
Diciembre del propio año el Papa Urbano VIII, de feliz memoria, expedía su Breve Exponi nobis, como puede verse en el Funiculus triplex1 de nuestros privilegios. Por durar entonces un trienio solamente los cargos generales, excepto el de
Vicario, N. P. Fr. Pedro convocó a los Padres vocales, y la Congregación se reunió
en Capítulo Intermedio, que fué el tercero, a los 30 de Mayo de 1637, dando por
resulta la provision de oficios en personas muy meritorias, como advierte el P. Fr.
Luis de Jesús2. Mas no terminó el segundo trienio en el superiorato general nuestro
biografiado, por cuanto Felipe IV, grande admirador suyo, lo favoreció tanto, que,
llevado de veneración hacia sus virtudes y haciendo justicia al mérito sobresaliente, propúsolo para Obispo de Solsona3 en 30 de Septiembre de 1639. Surge una
duda a este propósito: este autor dice, hablando de la celebración del Capítulo General de 1640, en el lugar citado, que los Reyes le honraron con la Cédula de
Obispo de Solsona, en Cataluña, y que “despachose la dicha Cedula en 30 de Septiembre de 1639... Por esta promocion vaco el oficio de Vicario General, que a la
saçon tenia”. Y se celebró el Capítulo General a 26 de Mayo del referido año.
Después, cuando escribe su biografía4, confirma lo dicho así: “Antes de acabar
esta ocupacion (el superiorato general), le proveyo el Rey Filipo Quarto en el
Obispado de Solsona”. De donde resulta, según este autor, que vacó el Vicariato
desde el 30 de Septiembre de 1639; y, según el mismo, no se celebró el Capítulo
General hasta el 26 de Mayo del siguiente año. Si vacó, ¿quién ejerció las funciones de Vicario General al vacar el oficio por la promoción episcopal? ¿Por qué no
se celebró el Capítulo apenas fué promovido? Creemos humildemente que en el
lenguaje de este P. Cronista hay cierta vaguedad o impropiedad de vocablos, pero
se hace preciso aceptar la afirmación de que continuó rigiendo los destinos de la
Congregación N. P. Fr. Pedro, Obispo electo; acaso en atención a lo raro del suceso, ya que era el primer superior general promovido al Obispado durante la prelacía.
Evidénciase que, siendo electo, prosiguió como Vicario General, en vista
1
Pág. 84.
Hist. gen., II, pág. 288.
3
Hist. gen., II, pág. 299.
4
Ib., pág. 381.
2
58
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de la portada que puso a un libro publicado bajo la responsabilidad de su
nombre. Es
un volumen en 16.º, cuya portada reza de este tenor: Manvale ordinarivm
secvndvm vsvm congregationis Fratrum Eremitarum Discalceatorum. S. P. nostri
Augustini Hispaniarum, et Indiarum iuxta normam Ritualis Romani. Escudete de
la Orden con el corazón biflechado. Vuelta en blanco. Sigue: “Fr. Pedro de Santiago, Predicador de su Magestad, Calificador de la Suprema Inquisicion, Obispo
electo del Solsona, y Vicario General de la Congregacion de España y Indias, de
los Descalzos de nuestro P. S. Augustin a sus Religiosos.
Avnque principalmente el culto que deben las criaturas a su Dios, ha de ser
con la verdad del Espíritu porque dependen de el, no solo en el alma, sino en el
cuerpo, le deben tambien veneracion y reuerencia espiritual y corporal. Y assi dixo
el Trimegistro in primo (hablando con Dios): Excipe sacrificia sancta ab animo, et
corpore debito tibi manantia. Y con mas alto espiritu que el, el Santo Profeta Rey
en el Psalm. 83. Cor meum, et caro mea exultaverunt in Deum viuum. Para esta
exterior, que pertenece al cuerpo, tiene la Iglesia Catholica nuestra Madre sus Ritos. Que segun Festo, significan la costumbre aprobada en administrar los sacrificios: Ritus mos est comprobatus in administrandis sacrifficiis. De los quales trata
este librito en lo particular que pertenece a nuestra sagrada Religion, cuya obseruancia no solo nos la encomendo el Apostol San Pablo en el cap. vlt. de su primera Epist. a Thimotheo, quando dixo. Depositurn custodi debitans prophana vocum
nouitates. Con vigilancia guarda los ritos q. aprendiste de tus mayores, euitando de
innouar, no solo en las ceremonias, sino en las vozes. Assi entendio este lugar
Randulpho Decano Tungrense, en el lib. de Canon. obseruan. propos. 6. Prophanae vero vocum nouitates hic accipiantur noui cantas, nouae hystoriae, nouae
lectiones, et caetera huiusmodi noua, quae Patres nostri non coluerunt. Sino expresamente San Augustin nuestro Padre en la Regla que nos dio, dexandonos
aduertidos. Que no se cante en el oficio Diuino, sino lo que leyeremos q. se debe
cantar. Et nolite cantare, nisi quod legitis esse cantandum. Esto dize el gran Padre,
y Hugo de Sancto Victore, explicando esta clausula de la Regla: Non enim decet,
vt cantus, et vsus Ecciesiasticus fieri debeat secundum arbitrium diuersorum, sed
firmiter seruandus est secundum scripta, et instituta maiorum, similiter caeterae
cosuetudines, monasterii cum auctoritate, et discretione ordinanda sunt. Si quid
autem mutari oportet, aut constitui, non debet hoc cito, aut lebiter fierp neque
arbitrio tantum duorum, aut trium, sed conuocatis fratribus, sicat sanlor pars canonicae congregationis decreuerit ordinandum est. Y porque toda nuestra
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
59
obligacion consiste en observar la ley diuina, y la particular de nuestra Regla, ceso dexexandoles (sic) a Vuesas Reuerencias aduertidas, a mas de lo que dize
Ricardo. Que en la obseruancia de entrambas leyes, les encargan las de estos Ritos, y que sera transgresor de las dos, quien con ligereza de animo, o soberuia inobare, mudare o fuere transgresor de ellos. VALE.
Siguen en la misma cara Erratas. Después Index Rervm notavilium in hoc rituali contentarum por orden alfabético. Estos preliminares, sin numerar, constan
de cuatro páginas dobles. El texto tiene 288 páginas; citas y apostillas, al margen;
todo redactado en latín.
Es el primer Ritual que gozaron los Descalzos de San Agustín como organismo religioso distinto del de los Calzados. No cabe dudar de que tuviera grande
participación en su redacción, de suerte que, si no fue el autor, intervino por lo
menos en su revisión, corrección y estampación definitiva eficacísimamente.
Intervino, amén de esto, en otra obra de más alientos que versa acerca de la
legislación por la que se regiría en adelante la nueva Familia, o sea acerca de las
Constituciones. Tal obra fué publicada primero que la antecedente con prioridad
de un año, y si la ponemos a continuación y no antes, es por haber tenido que tratar
de la fecha de su Obispado y del Vicariato General conjuntamente. La descripción
bibliográfica que damos débese a N. Rmo. P. Fr. Enrique Pérez de la Sagrada Familia, que la hizo a ruego nuestro; teniendo a la vista un ejemplar que se encuentra
en la biblioteca del convento de San Millán de la Cogolla; descripción mucho mejor de lo que nosotros la hubiéramos hecho tomada de otro ejemplar de la Biblioteca Nacional de Madrid.
Encuadernación original en pergamino con atadores o amarradijos de badana. Tamaño en 16.º Ejemplar muy limpio y perfectamente conservado. Guardas
interiores blancas; en la del principio hay una nota escrita con letra y tinta antigua,
que dice: “Este libro tiene que expurgar, en Madrid 21 de Noviembre de 1645. D.
Agustin Lopez de Anguiano”. El mes no es otra cosa que un garabato que a mi
juicio significa Noviembre.
El título es: Regla y Constituciones de los Frayles Descalços de Nuestro Padre San Agustin de la Congregación de España y Indias. En medio hay un escudo
ovalado con el sello de la Orden. N. P. S. Agustín arrodillado delante del Crucifijo; alrededor se lee: Congreg. Discalceator. S.i Avg.i Hispania. et: Indiarvm.
Al pie; En Madrid, en la imprenta Real, año M.DC.XXXVII. La numeración
es por hojas y no por páginas. En la segunda hoja, sin título alguno, comienza
60
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
la introducción del Vicario General. Dice así: “Fr. Pedro de Santiago, Predicador del Rey Nuestro Señor, Calificador de la Suprema Inquisición y Vicario
General de la Congregación de España y Indias de los Descalzos de Nuestro Padre
San Agustín, a todos sus Religiosos”. Ocupa dos hojas. En la cuarta comienza la
Regla en latín y en castellano, a dos columnas, y termina en la primera página de
la 14. Hay una particularidad, y es que la hoja 13 está sin numerar, y falta la 15, no
por que haya sido arrancada, sino por descuido del encuadernador. Y en la 16 da
principio a un prólogo con este título: “Comienzan las Constituciones de los Descalzos de Nuestro Padre San Agustín de las Provincias de España e Indias”. Es el
mismo prólogo que en latín traen las que ahora llamamos Constituciones antiguas.
Tiene en el folio 18 v.º una tachadura, que debe ser de la censura. En el folio 19
comienzan ya las Constituciones, que son las mismas antiguas, si bien con algunas
variantes y diferencias debidas a las modificaciones que sucesivamente fueron
introducidas por los Capítulos Generales. En el folio 183 v.º terminan las Constituciones; sigue una hoja en blanco, y en la siguiente comienza la tabla de los capítulos de estas Constituciones, qu ocupa cuatro páginas enteras. Después sigue la
tabla de las cosas más notables que se contiene en estas Constituciones. Llena 24
hojas, y termina en la primera página de la 25. Al reverso de esta se ponen las erratas, que llenan dos páginas y parte de otra. En las dos tablas y en las erratas las
hojas no están numeradas.
Con mucho gusto insertamos aquí el prólogo: “Fr. Pedro de Santiago, Predicador del Rey Nuestro Señor, Calificador de la Suprema Inquisicion, y Vicaio General de la Congregacion de España, y Indias de los Descalzos de Nuestro Padre
San Agustin, á sus Religiosos.
No hay ley humana que merezca aprobacio, sino siendo imagen de la diuina:
sintiolo assi nuestro gran Padre en el libro 9. de Civitate Dei. Omnium legum est
inanis censura, nisi diuinae legis imaginem gerat. Y como todos los preceptos de
la diuina tienen por fin feruoriçar a los hombres en amor de Dios, y del proximo,
entre las humanas aquella sera mas perfecta q.e nos conduzca a este fin: por esso
nuestro gran Padre San Agustin puso estas dos primeras piedras por fundamento,
al edificio de su Religion, dando principio a la Regla. Ante omnia Fratres charissimi diligatur Deus, deinde proximus. Al mismo blanco tiran estas Constituciones,
pues en la primera parte se les da forma a VS. Reuerencias del culto y reuerencia
con que han de seruir a Dios, que es el medio para amarle: y en la segunda conque
asperezas han de mortificar sus afectos, para viuir en paz, y amor con su proximo.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
61
Tambien entiendo que llamo nuestro Patriarca a la ley humana, imagen de la
diuina, por que aya en esta, como en aquella, premio para la virtud, y castigo para
el vicio, siguiendo estos dos efectos a los dos atributos q.e ay en Dios de justicia, y
misericordia, por que constando el hombre (segun aduirtio Philon, Iudio) de dos
partes, de cuerpo y alma, vna bruta, y otra racional, para el cuerpo, parte bruta, es
necessario que aya un Dios vindicatiuo, en quien resplandezca la justicia punitiua,
que le enfrene y atemorize con castigos: y para el alma, parte intelectual, vn Dios
con atributo de misericordia para que le beneficie y rija con esperaça de premios.
En estas Constituciones lo hallaran VS. Reuerencias todo comprendido; pues en la
tercera parte se trata los premios que tiene la Religion para los insignes en virtud y
letras, en los oficios que reparte en sus Capítulos, y en la vltima las penas y penitencias, los castigos con que corrige a los que delinquen contra la ley de Dios y
esta.
Y para que VS. Reuerencias vean lo mucho q.e tienen en lo que professan, y
lo mucho que se les da en darles este libro, lean al de Surio en la vida de san Vualdo, Canonigo Reglar y Obispo Eugubino a 16 de Mayo, y hallaran en un milagro
el fundamento desta estimacion. Dexose el Santo, por oluido, en un camino este
libro de la Regla de San Agustin nuestro Padre; y auiendo sobreuenido grande
agua, acordose el Sancdel, y aunque presumiendo que estaria el papel passado y el
libro sin prouecho, boluio a buscarle, y vio q.e el agua, con ser grandissima, no
auia llegado a el. Reddit vero ad locum, vbi codicem reliquerat, & eum iuxta viam
positum, nec ablatum reperiit, nec vllis aquae plubiis madefactum. (no era possible que se atreuiesse el agua a vn libro todo fuego, lleno de amor a Dios, y del
proximo) Mayor estimacion merece por haberle tenido la Virgen Santissima en sus
manos; pues como refiere Michael Florentino al principio de la Coronica de los
Seruitas; ella le dio de su mano a los Padres fundadores y dixo: Sub regula diui
Augustini Victores esse, quemadmodum liber declarabat apertus. Ofrecioles que
guardando la Regla de San Agustin, saldrian victoriosos del Mundo, Demonio y
Carne: sobre la seguridad desta promessa, hecha por la Soberana Reyna de los
Angeles Maria Santissima, queda acreditada la que hizo san Agustin nuestro Padre
a San Norberto, Fundador de los padres Premostratenses, refierela Surio a 16 de
Junio, y dize que a este Santo le dio Agustino su Regla escrita con letras de oro, y
le dixo: Ecce habes Regulam quam ego conscripsi, sub qua si bene militauerint
Fratres tui Filii mei adstabunt securi in extremo tremore iuditii. Que si guardassen
sus hijos essa Regla, que el auia escrito, estarian seguros de los rigores del juizio,
y es cosa clara; por que no tiene
62
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que temer la cuenta, quien no la tiene mala; si en esta Regla se enseña amar
a Dios y al proximo, en ella se abraça toda la ley. Diliges Dominum tuum, et
proximum tuum. Si la Virgen dize que con esta Regla se saldra vencedores de los
vicios, luego seguramente puede prometer san Agustín nuestro Padre, que con ella
no tendran que temer los Religiosos rigor de juizio, en que solo se castiga a quien
los hubiere cometido Donec (sic) Dominus, ut obseruemus haec omnia, tanquam
spirituales Christi amatores, non sicut serui sub lege, sed sicut liberi svb gratia
constituti”.
No hay para qué ponderar la importancia de este libro. Son las primeras
Constituciones que editó la Descalcez agustiniana. Fundada en 1588 y reglamentada inmediatamente por el devotísimo Fr. Luis de León, que además de legislador
fué su fautor, por no decir su fundador, la nueva Familia guardó las Constituciones
que él le diera, pero, pasados los años, y gobernándose no como conventos de
Descalcez, ni como Provincia religiosa, sino como Congregación dividida ya en
varias Provincias, y poseyendo numerosos Breves y privilegios apostólicos que
atañían a la disciplina interna y al gobierno y régimen potestativo, y siendo, en fin,
muy conforme al Instituto el manifetar sus observancias rigurosisimas con independencia de los Padres Calzados, de ahí la necesidad de reunir en un libro todo el
cuerpo de doctrina jurídica, en la cual, respetando la base de las Constituciones de
Fr. Luis de León, se concertara el derecho nuevo que gozaban los Recoletos.
No diremos que el libro es hijo exclusivamente de nuestro biografiado, pero
cualquiera ve que, siendo superior general, tuvo él la idea del proyecto, y la principal parte en nombrar comisiones que lo realizaran, y la revisión y enmienda de
los trabajos, asistido de sus Definidores Generales.
Mucho es esto en realidad de verdad, pero todavía posee Fr. Pedro otro título
a la admiración de los Agustinos descalzos. Que no sólo les dió leyes y un manual
de liturgia, sino que también fué el protohistoriador suyo. Véase la obra histórica
que compuso y dió a la estampa:
Relacion del transito qve hizieron a las Indias los Padres Agustinos Descalços
de España el año de 1605, y progressos que han tenido en entrambas, hasta el año
de 1630. (Escudo de armas de don Lorenço de Cárdenas, Conde de la Puebla &.ª)
Al Ilustrissimo y Excelentissimo señor don Lorenço de Cardenas y Valdo, Conde
de la Puebla, Marques de Bacares, Mayordomo de su Magestad, y Qentilhombre
de su Camara, del Consejo de Estado y de Guerra, y Presidente en el Real de Indias.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
63
Tal es la portada del libro, sin pie de imprenta. En cuarto, 75 páginas dobles;
vuelta de la portada en blanco. Dedicatoria al citado Conde, en la cual leemos lo
siguiente que da idea del contenido del libro y alaba, agradecido al bienhechor de
la nueva Familia Recoleta, en esta conformidad: “... La (protección) que nuestra
Descalça Religion Augustina ha recibido de V. Excelencia, dixera a vozes la fundacion del conuento de Seuilla, la ereccion y dotacion de la Capilla de nuestra Señora del Populo, en el, a no saber que gusta de encubrir humilde a su siniestra, lo
que sabe hazer su diestra liberal, pues ni vna demostracion, ni vnas armas (que son
recuerdos del tiempo, lenguas de la fama) ha permitido en el edificio, cumpliendo
el precepto del mejor maestro en San Mateo. Cum facis eleemosynam, noli tuba
canere.
Traxole a V. Excelencia nuestro mayor Monarca, y su primer Ministro del
Gouierno que con aplauso de la embidia exercio en Seuilla, para que gouernasse
vn mundo, en la Presidencia de Indias; pero no le traxeron sino las virtudes propias, y oraciones y deseos agenos. Essa llaneza con los negociantes, esse zelo del
bien publico, essa honra que haze a todo lo que es Religion y Religiosos, cuyas
oraciones (hidalga recompensa de lo mucho que le deuen) solicitan, sin duda, en
Dios estos aumentos...
No ha mudado V. Excelencia en las ocupaciones los afectos, pues tan aficionado le experimentamos oy Ministro grande de vn mundo, como ayer de vna ciudad, aunque insigne, particular. Milagro es humano, y prouidencia que tiene Dios
con sus Religiones (cuya frecuencia en casa de V. Excelencia es tanta, que la haze
parecer mas Conuento, que Palacio), y misericordia que usa con la nuestra, pues a
la sombra del fauor que V. Excelencia le haze, respirará en España, y se dilata en
las Indias, con los aumentos que estos dias ha tenido en el Peru, y otras partes. Y
deseandole para la Nuena España, y hospicio que pretendemos en Mexico, he querido hazer esta sumaria relacion de nuestro transito, y progressos en Indias, para
que asi quede justificado, y conste, que recae sobre mucho merito toda la merced
que V. Excelencia nos haze...”
En la página 4 comienza, sin título o encabezamiento, a explicar aquel famosísimo texto del Abad Joaquín Florense, benedictino: Surget Ordo que videtur novus &.ª, y a aplicarlo muy juiciosamente a la Descalcez agustiniana, y termina
recontando la difusión de nuestros misioneros por Filipinas. En la 18 leemos este
rótulo: Entrada y predicacion de los Religiosos Descalços de nuestro padre S.
Agastin en el Japon por los años de mil y seiscientos y veinte y tres. En la 45 éste:
Progressos en los Reynos de Caldea, Prouincias de Bassora,
64
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Chaban, Munectar, Durach, Abiza y sus islas, y obediencia que dieron a la
Sede Apostolica por medio de los Padres Agustinos Descalços. En la 54 dice:
Agustinos Descalzos en el Peru; fundacion y conuersiones de Vraba, Dayen (sic) y
otros.
El libro no lleva ni índice ni colofón. ¡Observación curiosa! Es el primer libro de historia de la Recolección agustiniana, muchos años anterior a Proventus
messis dominicae del P. Andrés de San Nicolás, y anterior al volumen I de Historia general. Es de creer que se imprimió poco tiempo después de compuesto, y por
cuanto llegan las noticias hasta el año 1633, no hay que dudar que lo publicó durante su prelacía general, en Madrid. Con que así resulta que le corresponde el
mérito de ser el primer Cronista de la Orden, aunque sin nombramiento de tal; y
también arguye gran corazón y amor al hábito el mero hecho de escribir los hechos
gloriosos de la nueva Orden que se estaba formando. Conque, siendo hijo virtuoso
de ella, fué su Padre, su Legislador, su Maestro litúrgico y su Cronista.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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ARTÍCULO VI
Es nombrado Obispo de Solsona
Sumario: Precisando fechas. –Proceso informativo en Roma. –Otros documentos sobre lo mismo. –
Consistorio. –Conságrase en Madrid. –Asiste la Corte. –¿Cuándo tomó posesión del Obispado? –
Su escudo episcopal. –Un punto sin aclarar. –Sínodo que celebra. –La guerra de Cataluña. –
Destierro de nuestro Obispo. –Sufrimientos que tolera. –Epoca muy revuelta. –¿Qué fué la guerra
llamada de los segadores? –El Ilmo. Fr. Pedro fué siempre fiel a la Patria. –La Diócesis de Solsona
en tiempo de guerra. –Síntesis de unas Constituciones Sinodales suyas.
Dicho se está que el Rey Felipe IV propúsolo para Obispo de Solsona a 20
de Septiembre de 1639. Conjeturamos que, por ser a propuesta personal del Rey,
no obra expediente alguno en el archivo del Real Consejo, de Madrid, en donde se
conservan varios de personas que fueron propuestas por el Consejo para Obispados, Canonjías, Capellanías y otras provisiones. Y consta que fué presentado por
el Rey y con la fecha mencionada, por el proceso informativo para la promoción
que se guarda en el archivo secreto del Vaticano, al año 1640, como ahora vamos a
ver.
En el Semanario erudito 1, por Valladares, que es una compilación o miscelánea de obras manuscritas que el autor iba publicando, hay en el tomo XXXI incluida una obra que llena todo él, y es: “Avisos históricos, que comprehenden las
noticias y sucesos mas particulares, ocurridos en nuestra Monarquía desde el año
de 1639, por Don Josef Pellizer y Tobar, Cronista del Reino de Aragón”. En dicha
obra léese esto: “21 de Octubre de 1639. Han hecho Obispo de Solsona al P. Fr.
Pedro de Santiago, Predicador de su Magestad, Agustino Recoleto”. No es que
hubiera sido consagrado Obispo, ni siquiera preconizado, sino solamente presentado, y a lo más aceptado, según informes recibidos acaso de Roma.
1
Semanario erudito que comprehende varias obras inéditas, críticas, morales, instructivas, poéticas,
históricas, satíricas y jocosas de nuestros mejores autores antiguos y modernos. Dalas a luz Don
Antonio Valladares de Sotomayor. Con privilegio real, Madrid, MDCCXC. Por don Antonio Espinosa. Se hallara en el Despacho principal, &.
66
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
El proceso de información para ser promovido a la Sede de Solsona se conserva en el archivo secreto del Vaticano en un mamotreto forrado con pergamino,
donde se reunen los distintos expedientes por orden cronológico. Fué hallado el
proceso por el laborioso P. Fr. Daniel Delgado del Rosario, Postulador general de
causas de beatificación de nuestra Orden, quien nos remitió el traslado, signatura y
descripción siguientes: “El mamotreto se titula Procesi dei Vescovi. Vol. 2. N.º
2457. En el dorso tiene estas señas:
1640 F. 2457
No lleva paginación. En el folio 1.º dice así
MDCXXXX Processus Ecclesiarum & Monasteriorum anni MDCXXXX:
ordine alphab.co cura D: losephi Frenfanelli secretarii dispositi:
Sigue después la enumeración de los Procesos, y en el décimo lugar aparece
éste:
1640
Ecclesia Celsonen.
C. Cueua
In nomine Domini. Amen.
Pnti. publico Insto. cunctis ubique pateat euidenter, et sit notum, quod anno
a Natiuitate D. N. Jesu Christi milles.º sexcentesimo quadragesimo, Ind.ne octaua,
die uero quarta Mensis Januarii, Pontus. autem S.mi in Christo Patris et D. N. P.
Urbani Diuina Prouidentia P. P. octaui. Anno eius decimo septimo. Emin.mus et
R.mus D. D. Carolus S. R. E. Card.lis Pius Epus. Ostien. et Veliternen. existens Roma in Palatio suae solitae Presidentiae, uolens tanquam Regnorurn Hispaniar. Protector processum conficere super statu Ecc.ae Celsonen. uacan. per translationem
R. P. D. Didaci Sarano ad Ecclesiam Segobricen., nec non de qualitatibus Ad.m R.
Frt. Petri de S.to Jacobo Ord.is Heremitar. S. Augustini ad eam promouendi iuxta
formam Sacri Concil. Trident. et Const. fel. record. Gregorii Papa Decimi Quarti.
Propterea ad se ex officio uocauit infrastos. testes quibus delato juram.to ueritatis
dicendæ p.s tactis et omnes iurarunt, et commissit Mihi Notario ad id a S.ta Sede
Apostolica specialiter deputato, ut tam de depositione testium per E. S. ex officio
uocandorum et examinandorum, quam de productione jurium et publicorurn documentorum si quae necessaria erunt exhibenda, ceterisque necesariis rogaren,
omniaque (fol. v.º) in publicam formam redigerem omni &.
Nomina testium
Petrus Ghettuglius fil. g. Joannis Celsonen.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
67
R. D. Hieroninius Cagliari J. V. D.
P. D. Franciscus Sanchez Dioc. Jacen.
R. Fr. Hieronimus a S.ta Maria Ord.is Fratrum Discalceator. S.ti Augustini
prof.
Interrogatoria infraspta. Mihi Notario per D. S. E. exhibita de quibus supra
fit mentio suntque sequent. uidelicet.
1. An cognoscant R. P. Frtm Petrum de S.to Jacobo promouen. quomodo a
quo tempore citra, an sint ipsius consanguinei, cognati, affines, nimium familiares,
inimici, emuli, uel odiosi.
2. An sciant in qua Civitate, uel loco, et Diocesi promouendus sit natus, et
quae sit causa scientiae.
3. An sciant ipsum natum esse ex legitimo matrimonio, atque honestis, et
Catholicis Parentibus, et quae sit causa scientiae.
4. An sciant cuius etatis sit, an expleuerit annum 30 et quae sit causa scientiae.
5. An sciant eum esse in Sacris Ordinibus constitutum, quibus a quanto tempore citra, presertim an ante sex menses, et quae sit causa scientiae.
6. An sciant eum esse in Eccticis. funcionibus, et in exercitio ordinum susceptor. diu uersatum, in susceptione Sacramentorum frequentem et deuotum, et
quae sit causa scientiae.
7. An sciant eum catholice semper uixisse et in fidei puritate permansisse, et
quae sit causa scientiae.
8. An sciant eum preditum esse innocentia vitae bonisque moribus, et an sit
bonae conuersationis, et famae, et quae sit causa scientiae.
9. An sciant eum esse uirum grauem, prudentem, et usu rerum praestantem,
et quae sit causa scientiae.
X. An sciant eum aliquo gradu in Jure Canonico, vel in Sacra Theologia insignitum esse, quibus in locis, quanto tempore et quo succesu ipsi Theologiae, uel
Juri Canonico operam dederit, et an uere ea doctrina polleat, quae in Epo. requirit.
ad hoc ut possit aliis docere, et quae sit causa scientiae.
XI. An sciant eum aliquo munere aliquando functum esse uel circa curam
animar. aut regimen alterius Ecclesiae se exescuisse, et quomodo in eis se gesserit,
tam quoad doctrinam, quam quoad prudentiam, integritatem, et mores, et qua sit
causa scientiae.
XII. An sciant eum aliquando publicum aliquod scandalum dedisse circa fidem, mores, siue doctrinam, uel aliquo corporis aut animi uitio, alioue
68
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
can.º impedimento teneri, quominus possit ad Ecc.am Cathedralem promoueri, et qua sit causa scientiae.
XIII. An eum idoneum existiment ad bene regendam Ecciesiam Cathedralem, et prasertim eam, ad quam ipse est prornovendus, an dignus, qui ad illam
promoueatur, et an ipsius promotionem eidem Ecclesiae utilem et proficuam futuram esse censeant, et quare ita existiment.
Super Statu Ecclesiæ
1. An sciant in qua Prouincia sit sita Ciuitas Celsona cuius situs, qualitatis, et
magnitudinis sit, quot constet domibus, et a quot Christi fidelibus inhabitetur,
cuius dominio in temporalibus subiaceat, et qua sit causa scientiae.
2. An sciant in illa Ciuitate esse Ecclesiam Cathedralem, sub qua inuocatione, cuius structuræ et qualitatis et magnitudinis sit, et an aliqua reparatione indigeat, et qua sit causa scientiae.
3. An sciant cui Archiepo. sit suffraganea et qua sit causa scientiae.
4. Quot et quales sint in d.ª Ecclesia Dignitates, Canonicatus et alia Beneficia Ecclesiastica, quis sit numerus omnium Presbiter. et Clericor. ibi in Diuinis
inseruientium, qua sit Dignitas major post Pontificalem, quales sint Dignitatum et
Canonicatuum redditus, et an adsint Praebenda Theologalis, et Poenitentiaria, et
qua sit causa scientiae.
5. An in ea Cura Animar. exerceat. per quem, an in ea sit fons baptismalis, et
qua sit causa scientiae.
6. An habeat Sacrarium sufficienter instructum, Sacra Supellectili ceterisque
rebus ad diuinum cultum inseruientibus, et etiam ad Pontificalia exercend. uecessariis, Chorum, Organum, Campanile cum Campanis, et Coemeterium, et qua sit
causa scientiae.
7. An sint in ea corpora, uel aliasque insignes Reliquias Sanctorum, quomodo asservent. et qua sit causa scientiae.
8. An habeat domum pro Epi. habitatione, ubi, et qualem, et quantum distet
ab Ecclesia, et an reparat.e indigeat, et qua sit causa cientiae.
9. An sciant uerum ualorem redituum Mensa Epalis. ad quam summam annuatim ascendat, in quibus consistant, et an sint aliqua pensione onerati, ad cuius
seu quorum fauorem d.ª pensio sit reservata, et qua sit causa scientiae.
X. Quot existant in illa Ciuitate Ecclesiae Parochiales, et an unaqu. habeat
fontem baptismalem; quot item in illa existant Collegiata, quot Monria. virorum et
mulierum; quot Confraternitates, et Hospitalia, et an ibi sit Mons Pietatis, et qua sit
causa scientiae.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
69
XI. Quantum sit amplia Diocesis, quot, et quae loca complectat, et qua sit
causa scientiae.
XII. An in ea erectum sit Seminarium, quot in ea pueri aleant, et qua sit causa scientiae.
XII. An ipsa Ecc.ª uacet, quomodo, a quo tempore citra, et qua sit causa
scientiae.
Eisdem Anno. Ind.ne, die, mense, et Pontus. quibus supra.
Pro ad.um R. P. Fre. Petro de Sancto fausto (sic) ord.nis Eremitar. Discalceatorum professo promouend, ad Ecc.am Cathed.lem Celsonen. contra quoscunq.
Escam.tus fuit Roma in Palatio E. S. p. eand. meq. Petrus Ghettullius fil. g.
Joannis de Ciuitate Celsonæ ætatis annor. 44 c.r, cui delato Juram.to ueritatis dicenda prout tactis & discit et deposuit, Ut infra uidelicet.
Ad p.um R.t La Città di Celsona è posta nel Principato di Catalogna nella
Prouincia di Tarracona situata parte in piano, e parte in colle tutta murata, di
buon’aere, facendo circa un miglio e mezzo di circuito, uien’ habitata da quattro
mila anime inc.’ e contiene in se circa ottocento fuoghi, et d’essa la metà n’è Padrone il Vescouo, et l’altra meta il Duca di Cadona (sic), e queste cose le so p.
esser natiuo d d.ª Città et hauer uisto il tutto.
Ad 2 R.t In d.ª Città è la Chiesa Cathedrale sotto l’Inuocat.e di S.ta Maria
dell’assunta di struttura bella, e buona, nè ha bisogno di reparat.e et io l’ho ueduta.
Ad 3 R.t Il d.º Vescouo di Celsona è Suffraganeo all’Arciu.º di Taracona
hauendo uisto le cause dell’appellationi andar’ al medemo.
Ad 4 R.t Il d.º Vescouo di Celsona e Suffraganeo all’Arciu.º di Taracona
come ho detto. Et in d.ª Chiesa sono quattro Dignità, cioè Decano, Tesoriere, Archidiacono, et Cantore, ui sono dodici Canonici, et altri beneficiati, Portionarii, et
altri Preti ordinati a titolo delle distribucioni, e clerici, che seruono alla d.ª Chiesa,
la p.ª Dignità è il Diacono dopo la Pontale, che frutta quattro cento scudi, et cosi
anno l’altre tre Dignità et li Canonici fruttano trecento scudi, et li beneficiati sopra
cento scudi comprenseui le distribut: non só se ui siano le Prebende Theologale,
ma la Penitenciaria sò bene, che u’e, e queste cose le so p. la prattica come sopra
et p. hauerle uiste.
Ad 5 R.t In d.ª Chiesa s’escercita la Cura dell’anime da un Prete deputato dal
Vescouo con congrua, et u’e il fonte battismale, e queste cose le so p. hauerle uiste.
Ad 6 R.t La Sacrestia e dotata sufficientemente dalla suppellettili sacra p. il
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
diuin Culto, et p. essercitar Ii Pontificali, ha choro, organo, campanile con
campane e cemeterio, e queste cose le sò per hauerle uiste.
Ad 7 R.t In d.ª Chiessa u’e un pezzo del Legmo della Croce, et altre reliquie
de Santi tenute con molta decensa p. quanto ho ueduto.
Ad 8 R.t La Casa p. il Vescouo è uicino la Chiesa commoda ne ha bisogno di
repar.e et l’ho ueduta.
Ad IX R.t Il reddito della mensa Epale. è di sette mila scudi di quella m.ta
consistenti in decime et altre essazzioni, sopra quali non so se ui sia pens.e alcuna,
e queste cose le sò p. esser paessano, et per la pub.ª uoce e fama.
Ad X R.t In d.ª Città oltre la Cathedrale non u’è altra Parochiale ne Collegiata, ui sono dei Monasterii de Frati, et non u’è Monast.º di Monache, ui sono due
Confraternite de Laici, un Hospedale, et non u’è Monte di Pieta, et tutte queste
cose sò per hauerle uiste.
Ad XI R.t La Diocesi è amplia e contiene sotto di se molti luoghi, e terre, et
io n’ho caminato parte d’esse.
Ad XII R.t Non u’è Seminario in d.ª Città.
Ad XIII R.t Vaca d.ª Chiesa p. translat.e di Mons. Diego Sarano alla Chiesa
di Segorbe, e queste cose le so p. la pub.ª uoce e fama.
In causa scientiae dixit pta. omnia scire p. ea quæ su. uidit, audiuit, et respue. pns. fuit.
Yo Pietro Gatuelles manu propria.
Successiue pro eodem contra quoscunq.
Exam.tus fuit Romae, ubi, et, p. quen S.ª meq.
R. D. Hieronimus Cagliar J. V. D. Cbo. Celsonen. ætatis annor. 42 c.ª cui delato Juram.to ueritatis dicendæ p.s tactis & dixit, et deposuit, ut infra uidelicet.
Ad p.m R.t La Città d. Celsona è posta nella Prouincia di Taracona nel Principato di Catalogna uicino a Montagne di buon’aere, ma fredda, murata altorno di
circuito d’un miglio, e più, facendo ottocento fuoghi, e da quattro mila anime incir.ª et la meta d’essa è sotto il dominio temporale del Vescouo, et l’altra meta
sotto il duca di Cardona, e queste cose le so p. esser natiuo e prattico di d.ª Cittá.
Ad 2 R.t In detta Città è la Chiesa Cat.Ie sotto l’Inuocatione dell’Assunta e di
S. Agostino, di struttura bella e nuoua, nè ha bisogno di reparat.e, et io l’ho ueduta.
Ad 3 R.t d.ª Chiesa è suffraganea al!’ Arciuescou. di Taracona; lo so p. hauer
uisto l’appelli andar al med.º anzi in una mia causa mi son appellato al med.º
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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Ad 4 R.t In d.ª Chiesa sono quattro Dignità, cioè Decanato p.ª post Pontificalem, Archidiacono, Tesoriere et Cantore, ui sono undici, molti Portionarii et altri
Preti e Clerici in buon numero obbligati a seruicio di d.ª Chiesa per esser ordinati a
titolo delle distributioni dessa. Il Decanato frutta c.ª quattro cento scudi di quella
m.ta et le altre Dignitá circa trecento et li Canonicati similm.te tanto, et gli altri Benifii cento, non n’è Prebenda Theologale, ma la Penitentiaria, lo so p. la prattica,
che ho in d.ª Chiesa et hauer uisto il tutto.
Ad 5 R.t In d.ª Chiesa è essecitata la Cura delli anime da un Prete deputato
dal Vecouo, el u’è il fonte battismale, et io l’ho ueduto il tutto.
Ad 6 R.t In d.ª Chiesa è la Sacrestia ornata sufficientemente della Suppellectile Sacra p. il diuin Culto, et p. essercitar li Pontificali, ha Choro, organo, campanile con buone campane, e cemeterio, et io ho ueduto il tutto.
Ad 7 R.t d.ª Chiesa sono alcune Reliquie de Santi, e del Legno della Croce
decentemente tenute, et io l’ho uedute.
Ad 8 R.t Vicino la Chiesa è il Palazzo Ponteficale comodo, ne ha bisogno di
reparatione, et io l’ho ueduto.
Ad 9 R.t Il frutto della Mensa Episcopale è di seimila scudi di quella mon.ta
consistenti in decime, primitie, et altri fruti Jurisdittionali sopra quali non u’è pensione alcuna, lo sò p. la prattica come sopra e fama publica.
Ad X R.t Dentro la città oltre la Cathedrale non u’è altra parochiale, ne collegiata, ui sono dei Monasterii de Frati, un Hospedale, due confraternite di Laici,
non u’è Monasterio de frati (sic) ne Monte di Pieta, e queste cose le so p. hauerle
uisto.
Ad XI R.t La Diocesi è amplio contenendo sotto di se molti loughi, et io ho
caminato buena parte d’essa.
Ad XII R.t in d.ª Città non u’è Seminario.
Ad XIII R.t Vaca d.ª Chiesa p. translatione di Mons Serrano a quella di Segorbe da un anno in qua, e q.º lo so p. la pub.ª uoce, e fama.
In causa scientiae dixit pta. omnia scire p. ea, qua supra uidit, audiuit, et respue. pus. fuit.
Il d.º Geronimo Cagliar ho deposto come s.ª
1
Fidem facio ego Franciscus de Larraga et Rojas Regia Cat.ª Maiestatis ac
eiusdem ordinaria Legationis in Urbe secretarius quod eadem maiestas per suas
1
Aquí viene el pliego de la Embajada, sin duda porque le cayó así al Secretario, pero debía figurar al principio del Proceso, o al último; después vienen las dos informaciones sobre la persona.
72
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Lras. ad Ill.mum et Ex.mum Dnum. meum Marchionem CastriRodrigo apud
Sctissimum Dnum nost.um P. P. sctamq. Sedem aplicam ordinarium orem, scriptas
sub Dat. Matriti die 20 de septembris prox.i sua manu signatas ac sigillo et Regio a
tergo munitas et per Dnum Petrum Villanueua secretarium qui eas scripsit uoluit et
mandauit per eundem Dnum.orem. S.mo Dno. præsentari Dominum Petrum de Santiago ob innumeras ipsius qualitates ad ecctiam celsonen. qua de jure prouat. d.ae
Maiestatis Cat. et ex priuil. app.º cui non est hactus. in aliquo derogatum dignoscit
uacam per translationem P. P. D. Didaci ad ecctiam. segobricen. Propterea d.
ex.mus Dnus or. eiusdem M.tis nomine execuendo illius mandatum et jusionem eundem D. Petrum S.ti suae præsentauit et præsentat atque S.tas sua præsent. hunc admittere d. eumque D. Petrum d.ª ecca. Celsonen. prouiden.º eumque illi in epum.
proficere ltrasq. aplicas. desuper expediri mandare dignetur humil. supplicauit et
suplicat per pntes. In cuius rei testimonium has sigillo d.i ex.mi Dni. mei munitas
manu me subscripsi Dat Romæ in Palatio suæ solitæ habitationis.
Die 4 Decembris 1639. Pontus. praelibati S. D. N. P. P. anno eius Decimo
septimo.
(L. S.) F.co Larraga et Rojas
Successiue pro eodem contra quoscunq.
Exam.tus fuit Romae, ubi, et p. quem s.æ meq.
R. D. Franciscus Sanchez Diœcesis Jacen. ætatis annorum 50 cui delato juramento ueritatis dicenda p.s tactisq. dixit, et deposuit ut infra uidelicet.
Ad p.m R.t Yo conosco Mons. Santiago dell’ord.e di S. Agostino de Scalzi da
molti anni in qua, mi pase dal 1624 in Roma p. hauer trattado assieme negozii, ne
sono suo parente, affine, troppo amico o nemico.
Ad 2 R.t So che è nato nella Cittá di Jacen, et loso p. la publica uoce, e fama.
Ad 3 R.t Yo tengo che sia nato di legmo. matrimonio d’honesti e Catholici
parenti, perchè egli ha habuto carichi pnpali. nella sua Religione, p. Ii quali soglono fare deligense essattissime p. ottenere d.i carichi, et p. tale io l’ho uisto tenere,
et reputare publicamente da tutti che lo conoscono.
Ad 4 R.t Lo stimo d’età di cinquanta anni inc.ª argumentando ciò dalla cognizione, che ho di Lui, e dal aspetto.
Ad 5 R.t Io l’ho ueduto celebrare dal tempo che lo conosco con molta deuozione e feruore.
Ad 6 R.t So, che è prattico e uersato nelle funzioni EccL come Religioso p.
quanto ho uisto e pratticato.
Ad 7 R.t So, che seinpre è uissuto catholicamente et nella purità della fede, et
come tale l’ho uisto tenere et reputare da tutti, essendo ciò publico e notorio et p.
tale l’ho pratticato.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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Ad 8 R.t So, che è persona di buona fama, uita e costumi, ottimo religioso,
ornato d’un ottimo essempio p. le cause da me sud.e
Ad 9 R.t So, che è persona e graue, prudente, e prattico nelle cose humane, p.
le cause da me sud.e
Ad X R.t Io non sò, che sia dottorato, ne che la sua Relig.ne sogli far dottori,
sò però che fa Proffss.e di Theologia et è stato molti anni Predicatore attuale del
Re, con fama publica, d'una ben fondata dottrina, come anco ha predicato in Roma, et altri luoghi, con molto frutto, et lodo unale. essendo cosi publico, e notorio
et io p. la prattica hauuta seco, et p. le cause soprad.e l’stimo di dottrina tale che si
ricerca in un Vescouo ad effetto, che possa insegnar’ altri.
Ad XI R.t Non sò che habbia hauuto altra Cura d’anime che quella d’ suoi
frati, mentre ha essercitato gl’offizij di Vicario gnale. et p. prima altri offizii d’essa
con molta sua lode et sodisfatt.e de tutti, essendosi egli portato con prudenza, dottrina, et integrità di uita.
Ad XII R.t Mai sò, che habbia dato scandalo ueruno, anzi egli è stato Consultore dal Sant’Offizio, ne sò egli habbia uizio di corpo, ò d’animo, o altro impedim.º Can.º, che lo possa ostare ad esser promosso ad una Cathedrale, perchè
s’altrim.te fosse lo saprei p. la prattica, et altre cause da me sud.e
Ad XIII R.t Lo stimo idoneo a ben reggere qualsiuoglia Cathedrale e particularm.te q.ª di Celsona, a cui spero sarà p. esser d’utile, e profitto, p. le cause da me
soprad.e
In causa scientiae dixit pta. omnia scire p. ea, quæ supra uidit, audiuit, et respue. pns. fuit.
Ita deposui pro ueritate Ego Franciscus Sanchez.
Successiue pro eodem contra quonumq.
Exam.tus fuit Romae ubi, et p. quem S.ª meq. R. Fr. Hieronimus a S.ta Maria
ord.nis Fratrum Discalceator. S. Augustini prof.s ætis annon 56, cui delato Juram.º
ueritatis Dicenda p.s tacts. & dixit, et deposuit, in supra uidelicet.
Ad p.um R.t Conosco il Prè Santiago sud.º da trenta quattro anni inc.ª in mo!ti
luoghi di Spagna et in Roma p. esser della istessa Religione, non sono suo parente,
affine, troppo amico o nemico.
Ad 2. R.t Sò che è nato nella Città di Jacen, lo sò p. le sud.e cause.
Ad 3. R.t Per le sud.e cause e p. quello (che) è stato uerificato nella nostra
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
religione só che è nato di legitimo matrimº d’honesti, nobili, et catholici Parenti, essendo cosi publico, e notorio, e come tale ha hauuto carichi in d.ª ntra.
Religione, et Consultore del offizio.
Ad 4. R.t Lo stimo d’età di cinquanta anni, lo sò p. la cognizione, che ho di
lui, essendo noi dell’ istessa età.
Ad 5. R.t è Sacerdote da molti anni, in qua, circa neuti, e più anni, hauendolo
ueduto celebrare.
Ad 6. R.t E uersato nelle funzioni Eccliche, e nell’essercizio degi’ ordini è
frequente essi, è deuoto, p. quanto ho ueduto.
Ad 7. R.t Sò, che sempre è uisuto catholicamente e nella purità della fede lo
sò p. le sud.e cause.
Ad 8. R.t So, è ornato d’innocenzia di uita, fama, e costumi essendo cosi tenuto e reputato publicamente.
Ad 9. R.t So, che è prattico delle cose del mondo, persona graue, e prudente,
e come tale ha gouernato la nostra Religione.
Ad X. R.t Nella nostra religione non s’usa di dottorare mà però egli è Theologo, et ha letto nell’ Università di Saragozza, con la cui dottrina ha fatto frutto
grande essendo cosi publico, e notorio, e lo stimo di di dottrina tale, che si riceua
in un Vescouo, come publicamente p. tale uiene stimato da tutti, essendo egli Predicatore famoso, et attuale del' isteso Rè di Spagna.
Ad XI. R.t Io so, che egli' corn’ ho detto è stato Prelato nella nra. religione,
ne sò, che habbia hauuto altra Cura d’Anime, e nelli sui carichi s’è portato con
molta lode p. la sua prudenza, et integrità di uita.
Ad XII. R.t Mai ha dato scandalo nessumo, ne circa la fede, dottrina, o costumi, ne so, che habbia uizio di capo, o d’animo, o altro, imped.to Canonico che lo
possa ostare ad esser Vescouo, perchè se il contrario io lo saprei p. le sud.e cause e
p. la prattica como s.ª
Ad XIII. R.t Lo stimo idoneo a ben reggere qualsiuoglia Cathedrale, e particularm.te q.ª di Celsona p. la sua dottrina, prudenza, et bontà, e maniera particolare
nel fare le paci, di modo tale che li sarà d’utile, e gran profitto p. la cognizione,
come sopra.
In causa scientiae dixit pta. omnia scire p. ea, qu supra uidit, audiuit, et respue. pns. fuit.
Ita deposui pro ueritate Ego Hieronimus a Maria.
Ego Odoardus Jibaldesius clericus spoletanae Diocesis publicus Apostolica
aucte. notus. et ad rogandos et scribendos processus Ill.mos et R.mos D. D. Archiep.rum
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
75
Episcoporum et Monasteriorum Consistorialium priuatiue quoad omnes alios
specialr. astr. (sic) sede Apostolica deputatus de praemissis rogatus pns. Instrum.
subscripsi et publicaui requisitus. J.
Ego Carolus Card.lis Pius ex præmissis censeo suptum, P. Petrum a Sancto
Jacobo dignum esse, qui ad Ecclesiam. Celsonem. promoueat, illiq. præficiat. in
Epum. et Pastor.
C. Epus. Ostien. Card.s Pius
M. Eps. Portuen. Card.lis Sanctes
G. Card Rentinolus
V. Card.is Barberinus
Este es el proceso oficial, digámoslo así, para distinguirlo de otras varias
piezas en que aparecen algunas deposiciones sueltas, que también reposan en dicho archivo secreto. Así nos lo comunicó el P. Daniel, a luego de haberlas hallado,
y en confirmación de ello, y para aclaración de algunos detalles del proceso copiado, desglosamos estos párrafos de una carta suya, fecha Roma 29 de Abril de
1919. Dice de esta laya: “He visto confirmados mis presentimientos respecto de
los dos ejemplares-de informationes. La una era, en efecto, el borrador que iba
haciendo el notario mientras deponían los testigos, y por esto aparecen autógrafas
las firmas de los mismos testigos. La otra copia, la que me ha servido para hacer la
de V. R., es la auténtica que constituye propiamente el proceso.
Sepa V. R. para su gobierno que el documento de la Embajada es original;
por eso no está en el archivo de la Embajada de España cerca del Vaticano; así
como es original también la autenticación del notario Ego Odoardus, etcétera, etc.,
y finalmente, la firma de los cuatro Cardenales que subscriben el proceso. Digo
original para distinguirlos de las declaraciones y firmas de los testigos que están
originales y autógrafas en el primitivo borrador.
Como observará, he puesto un che que falta. Después de la palabra requisitus, hay un pequeño garabato que parece ser una jota mayúscula; quizá sea la inicial del notario, que lo hizo así por no firmar antes de los Cardenales. No hay rúbrica, como tampoco la tienen los Cardenales.
La letra inicial de la última firma parece ser V; pero no he podido cerciorarme, por más que he visto veinte o treinta firmas del mismo".
Pues bien; el 4 de Enero de 1640 se firmó el proceso informativo, y el 30 del
propio mes, en Consistorio secreto, fué nombrado obispo. El citado P. Daniel en
sus investigaciones halló en Acta Consistlia. 1640. Urb. VIII. P., folio
76
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
198 v. y 199, la relación de lo verificado en el Consistorio en referencia, al
cual se hallaron presentes estos Cardenales: Sanctis, Crescencio, Torres, De Cueva, Shonuphrii, Cayetano, Spada, Cornelio, Pamphilio, Albornotio, Santacrucio,
Palotta, Biblio, Duratio, Franciotto, Barberino, Burghenio, Casarino, Ant.º Barb.º
y Columna. Copiemos el acta consistorial: “Consist. iii=Feria ii Die XXX Januarii
habitu fuit consist.um secretum in loco suprascripto partibus Rmis. Dnis. Cardinalibus qui superiori interfuerant exceptis Torres, et Sancti Honuphrii additis Roma, et
de Bolneo.
In quo primum (E.œ Massilien.) Sancmo D. N. proponen. profint Eccle.æ Massilien...
(E.æ Vicen) Referente Rmo D. Cardle de Cueua pro Rmo D. Card. Pio...
(E.æ Celsonen.) Eodem referente eiusdem nomine Stas Sua Ecc.ª Celsonen.
vacan. per translationem R. D Didaci Serrani ad Ecclesiam Segobricen. perfecit R.
D. Petrum a s. Jacobo a Rege Catholico prtatum. cum decreto emittendi professionem fidei autequam eius ecclesia posessionem adipiscatur. Item cum decreto erigendi præbendam Penit.ª ac seminarium, et procurandi erectionem Montis Pietatis.
(Firmado) J Card.lis Cornelins S. E. Cams."
Despachadas las Bulas sin ningún embarazo, procedió la Orden a proveer a
su favorecido hijo de todo lo necesario. Asegura su primer biógrafo que se alegró
mucho la Corte de su promoción episcopal, y que los Reyes gustaron de hallarse a
su consagración que fué en la iglesia de San Jerónimo. El acto fué ostentoso y lucido, por asistir los Reyes y la Grandeza de España. Y cuenta el mismo historiador
que, al ver el Rey al nuevo Obispo vestido ya con los capisayos e insignias episcopales, y como éste era de arrogante y gallardísima figura, dijo Felipe IV al oído de
la Reina: —Buen Obispo hace Santiago—. Y si con esto aludió a la parte exterior,
parece presagio de lo que después sucedió en la ajustada y virtuosa administración
de su Obispado.
Adoleciendo del defecto general de los historiadores eclesiásticos de la época, omite el P. Fr. Luis la fecha de la consagración y otras circunstancias tan convenientes a la narración de los hechos, omisión que no se puede subsanar en modo
alguno.
Leemos en el supradicho Semanario Erudito:
“13 de Marzo de 1640. El jueves pasado profesó en el Convento Real de las
Descalzas la señora Sor Juana Evangelista, hija de los señores Marqueses de Navarrés. Por la mañana predicó el señor Obispo de Solsona Don Fr. Pedro de Santiago, con el mayor concurso de Grandes y Señoras, que se ha visto
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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en acto semejante. A la tarde asistieron al velo Sus Magestades; y la Reyna
Nuestra Señora dió aquel día una solemne comida a todas las Religiosas”.
En vista de esta noticia tendríamos por seguro que a la fecha estaba ya consagrado, si el autor hubiera dado muestras de más precisión en la noticia de la presentación para el Obispado. Con todo eso, creemos que había transcurrido suficiente tiempo desde el 30 de Enero para que hubieran llegado las bulas y se hubiera dispuesto todo convenientemente para la dicha consagración en Madrid.
Como religioso, siquiera fuese prelado superior, nada tenía con que subvenir
a los gastos que reclamaba su estado de Obispo, por eso la Orden gastó en proveerle de todo, y sospechamos que, a fin de que no todos los bienes de la renta
episcopal se considerasen de pertenencia ajena, en un caso no previsto, hizo ante
Notario público el Obispo una especie de inventario de lo que le había dado la
Religión, y así se debe entender el siguiente instrumento1: “Sepan quantos esta
carta de poder vieren como nos el prior y frailes deste convento de los descalços
de san Agustín, extramuros de la villa de Madrid, estando juntos y congregados a
campana tañida, &. (cítanse los nombres del P. Prior y de los Conuentuales)...,
dezimos que su senoria el s.r don Frai Pedro de Santiago, obpo. de Solsona, del
consejo de su magestad y su predicador, Religioso de nuestra Sagrada Religion,
estando en este dho conuento, en doce de maio del año mill y seisçientos y quarenta y ante el presente escribano hiço y otorgo en fauor del y de los conuentos de
nuestra Sagrada Religion de las ciudades de Zaragoça y de guesca la donacion
siguiente: In dei nomine amen. Sepan los que vieren la presente scriptura de donacion irrevocable como nos don Frai Pedro de Santiago del consejo de su magestad,
obpo. y señor de Solsona que e sido Religiosso de los descalzos de Orden de nuestro padre San Agustin, Residente en el conbento de dha Orden, extramuros de la
villa de Madrid = digo que yo tengo hecho inuentario de mis bienes ante el Ilustrissimo S.r Nuncio de su santidad que rreside en esta corte y ante Angelo Peligrini, notario y secretario de su audiencia y tribunal, de que se mando dar traslado
signado y en publica forma por auto proueido por su Ilustrissirna, &.”
Y sigue el inventario del Obispo.
El Nuncio que aceptó la donación se llamaba César Fachinetti, Arzobispo de
Dalmata, Nuncio y Colector general Apostólico en los Reinos de España.
1
Arch. gen., carp. A.
78
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Los bienes eran ropas, objetos de iglesia, pontificales, etc., y fueron a él donados y costeados por la Religión y él los donaba a los conventos de su Orden de
Zaragoza, Barcelona, Huesca, etc.
Varios autores aseguran que tomó posesión del Obispado a 15 de Abril del
propio año, otros como Gams1, Villanueva2, Nicolás Antonio3, dicen que el día 5.
Luego o la tomó por medio de Procurador, o hizo su entrada personalmente en
Solsona y regresó a Madrid para el 12 de Mayo, fecha que lleva el inventario de
que venimos hablando. Lo que sí consta por el tomo II de esta Historia, es que
“partió a Solsona (no se dice cuándo), donde fue bien recibido, y con su presencia,
agrado y predicacion conciliaba las voluntades de todos. Tomó posesión a 15 de
Abril”.
Ahora hablemos del sello y cómo lo blasonó con las armas propias de su linaje. Vaya la descripción que de él hizo el doctísimo D. Juan Bibiloni, a quien
debemos grandes favores de investigación, que después detallaremos, uno de los
escritores más entendidos en sigilografía, que, entre otros trabajos, está reconstituyendo los escudos de los Obispos leridanos para que se escriba después el correspondiente episcopologio. La sociedad catalana de Heráldica publicó la descripción
en Anuari heráldic MCMXVII, páginas 262 y 263, en esta forma:
“Rvmo. Sr. D. Pedro de Santiago (1645-1650).
Las partidas sacramentales que4 se refieren a la venida al mundo de este Prelado
han permitido esclarecer la significación del escudo que usó.
Usó siempre un mismo sello, elíptico, de 4 por 34 mons., con esta leyenda: F.
P. a SANCTO JACOBO EPISCOPVS ILLERDENSIS, sombrero y escudo sobre
la cruz de Calatrava (?) y el escudo cuartelado: 1.º, Anglada, en campo de oro, tres
fajas negras, cargadas cada una de tres cabezas de clavos, y en la bordura azul
ocho crucecitas gules5; 2.º, Sánchez, en campo de plata cuatro barras gules, sobre
el todo un león rampante de azul; 3.º, Abarca, en campo de oro dos alpargatas entre cadenas azules en forma de bordura y banda; 4.º, Borrés, árbol terrazado con
lobo pasante a la izquierda, y bordura de aspas. El escudito central está ocupado
por las armas de la célebre Casa aragonesa de los LANUZA (1.º y 4.º, en campo
de oro, león gules; 2.º y 3.º, en campo azul, un ala de plata), por cuanto el obispo
era biznieto de D. Alonso Sánchez, caballero muy
1
Series episcoporum, etc. Ratisb., 1873.
Viage, etc., tom. IX, pág. 76.
3
Bibliotheca Hispana nova, etc., tom. II, pág. 237.
4
Parida de matrimonio de los padres… iden de nacimiento…
5
Linajes de Aragón, tom. IV, 1913, pág. 456.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
79
principal de la villa de Sallent1 y de D.ª Juana de Lanuza, hija de D. Pedro de
Lanuza; barón de Beón y Regna, Señor de Gratal, Puibolea, Sierta y buena parte
de Plasencia”2.
Este escudo tal como va descrito corresponde al que usó en la Sede leridana,
mas es de notar que el mismo empleó en la de Solsona, excepto la leyenda que lo
rodea. Dos cosas extrañan a primera vista en él: usar como Obispo el mismo nombre y apellido que usó en la Religión, práctica que ahora no se acostumbra; y dígase lo propio de la firma estampada al pie de los documentos episcopales o en su
encabezamiento. Su firma como religioso y como Obispo fué la misma: Fr. Pedro
de Santiago. Hoy en día estampan sólo el nombre sin apellido de ninguna clase,
precedido de una cruz. Digno de nota es también el acuartelar el escudo poniendo
rigurosa y exclusivamente las insignias heráldicas correspondiente al linaje de sus
ascendientes; usanza que aunque ahora se emplea, va cediendo terreno en la sigilografía episcopal a los emblemas religiosos y figuras sagradas, elemento no
heráldico, sobre todo en España y en la América Latina, a diferencia de Francia,
Italia y otros países en que predomina el elemento heráldico puro. Los Obispos de
la Recolección agustina en estos últimos tiempos han acogido en sus escudos el de
la Orden, o el de la Provincia a que pertenecieron, cuando no ha consistido toda su
ornamentación en un signo religioso, orlado con un texto de la Sagrada Biblia.
Costumbres de los tiempos. El señor Bibiloni califica el sello del Ilmo. Fr. Pedro
de sencillo, artístico y muy bien hecho.
No estará de más consignar aquí un error que advierte y corrige el citado Bibiloni en carta de 28 de Enero de este año así: “La revista Linajes de Aragón, (hoy
linajes de la Corona de Aragón) en su tomo y, correspondiente a 1914, páginas
134 a 136 y 408 a 412, habla de la familia o linaje Santiago, y por ignorancia crasa
pone a nuestro Obispo como perteneciente a ella y miembro ilustre de la misma. Y
aun hay personas que se glorían de llamarse descendientes de Fr. Pedro de Santiago, solamente por llevar este apellido”. Es práctica de las religiones descalzas o
recoletas suprimir el apellido paterno y tomar uno de santo o misterio sagrado. Fr.
Pedro al hacer su profesión religiosa eligió el de Santiago, Patrón de España, apellido muy más usado en nuestra Recolección durante el siglo XVII que en los
tiempos presentes. Figura el sello estudiado y descrito por
1
El mismo escudo, con alguna equivocación, figura en el cuaderno, colección de escudos de armas de D. Valentín Carderera, existente en el Museo Provincial de Huesca.
2
Fr. Jerónimo Fuser, Vida del Venerable Lanuza, disc. 2, fol. vuelto.
80
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Bibiloni en un libro de cofradía de la parroquia de Sena autorizando un decreto de visita del Obispo firmado en el Real monasterio de Sijena en 30 de Octubre de 1649.
Otra observación digna de tenerse en cuenta: Según lo dicho anteriormente,
no cabe dudar de que su abuela materna se llamó Orosia Borao. Pues, a contradecir esto viene la partida o fe de matrimonio que se halla en la parroquia de Jaca,
que es así: “1583. A 22 de Febrero yo Mosen Salvador Benedito Vicario de la Parroquial de Jaca despose y vele a Pedro Anglada y Petronila Sanchez, hijo de Pedro Anglada y Chatalina Abarqua, y Petronila hija de Antonio Sanchez y Isabel
Borreo, hechas las canonicas moniciones que el derecho pide, fueron testigos Jaime Palacio y Pedro de Sarsa çapatero”. El señor párroco de Jaca al expedir el traslado del original en nota aparte advierte de este modo: “Nótese que el Abarqua es
el Abarca, cual hoy se escribe. El Borreo se encuentra en tal forma, que podría ser
Borres”.
De ser cierto esto, la abuela de nuestro biografiado no fué Orosia Borao, sino
Isabel Borrés o Borreo. ¿Sufrió una distracción el que asentó la partida de matrimonio en el libro original estampando Isabel por Orosia, y que en cuanto a Borrés
es simplemente un tropiezo de caligrafía? Por otra parte, él usó en su escudo episcopal el blasón del linaje Borrés, o sea un árbol terrazado con lobo pasante a la
izquierda, y bordura de aspas, y no el del linaje Borao que es muy distinto. ¿Qué
contradicción es ésta? ¿Cómo se llama él a sí mismo Borao y también varios testigos, y luego usa el escudo heráldico de los Borrés? En grande aprieto hemos andado ante esta dificultad y sin poder resolverla. He aquí el resultado final, negativo
por desgracia, que hemos obtenido. La siguiente carta es de los Sres. de Rújula y
de Ochotorena, Reyes de Armas, &., de fecha 4 de Mayo de 1919. Dice de este
modo:
“Como le prometí, hemos hecho un registro general del apellido Borao o Borrao de todo lo que tenemos aquí en este archivo y de lo que hay en la Biblioteca
Nacional, y resulta ya indudable que el escudo de esta familia es:
«En azul castillo de oro saliendo fuego de las tres torres y a cada lado de la
puerta un lobo negro».
Lo describen y señalan nuestros primeros heraldistas, como son D. Francisco
Zazo y Rosillo, que usted ya conoce, y además Juan Matías Esteban, Miguel de
Salazar Vitales, D. Juan Francisco de Hita y D. Juan Félix de Rújula, en su nobiliario general.
Después de terminado este registro y estudio general, puedo asegurarle que
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
81
este es el verdadero y único escudo del apellido. Si el Obispo usaba otro, le
aseguro que no correspondía a su apellido Borao; sería otro unido anteriormente a
su familia por enlace matrimonial o por razón de vínculo o mayorazgo”.
A lo cual por vía de curiosidad genealógica añadimos nosotros que, según la
deposición de los testigos que intervinieron en la formación del Expediente de
limpieza de sangre para conferir al obispo de Santiago el título de Calificador de la
Suprema Inquisición, el apellido Anglada era oriundo de Fiscal; Borao, de Canfranc; Abarca de Casbas y Sánchez de Lanuza, de Sallent de Gallego.
Una vez en Solsona el nuevo Obispo, ¿qué actuación le correspondió durante su pontificado? Las historias callan, los archivos de Solsona se incendiaron, y
tenemos que resignarnos al silencio. D. Jaime Villanueva, en su Viage literario1,
dice que “tomó posesión de esta Sede a 5 de Abril de 1640. En Septiembre inmediato tuvo sínodo, y otros dos en los dos años siguientes. Por las actas del último
que quedan incompletas, consta que el partido francés, que a la razón gobernaba
en Cataluña, le desterró de su iglesia e hizo pasar a Aragón. Estando allá y recobrada la ciudad de Lérida por las armas del rey católico, fué promovido a aquella
silla, cuyas bulas despachó el Papa Inocencio X en 14 de Noviembre de 1644, y la
silla de Solsona se declaró vacante en 22 de Diciembre inmediato. Esto consta en
los registros originales de acá”. Nos dirigimos al eminente escritor y arqueólogo
Dr. D. J. Serra y Vilaró, presbítero, quien en carta de 21 de Febrero de 1919, después de confirmar lo anterior, añadió lo siguiente:
“Por las actas del tercero de estos sínodos consta que la fidelidad a Felipe IV le
valió el destierro de su diócesis, que le fué intimado en 11 de Septiembre de 1642
por el partido francés que entonces gobernaba en Cataluña.
Desde Aragón a donde se había retirado, continuó rigiendo la diócesis, por medio de Vicario general hasta 22 de Diciembre de 1644, en que fué declarada vacante esta Sede por haber nuestro Obispo tomado posesión de la de Lérida.
Durante su Pontificado se construyó la iglesia de la Universidad, que bajo la dirección de los PP. Dominicos había en esta ciudad, 1641”.
La carta concluye con la siguiente postdata: “Los originaks a que se refiere
Villanueva, fueron quemados durante la guerra del pasado siglo”.
1
Viage literario a las iglesias de España; su autor D. Jaime Villanueva, presbítero, ndividuo de la
Academia de la Historia. Madrid. Imprenta de la Real Academia de la Historia. 1851. Tomo IX,
págs. 76 y 77.
82
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
He aquí otro párrafo epistolar: “Apenas se conserva documento antiguo en
este archivo episcopal, que fué quemado en las pasadas guerras.
Hoy he buscado, dice, en el de la Pía Unión de Presbíteros de ésta, y si bien
he hallado el sello del ilustrísimo Santiago en el original de las constituciones que
aprobó su Vicario general en 1644, resulta ininteligible no sólo en los colores, sino
también en el conjunto. Creía encontrarle también, pero impreso, en las sinodales
de este Obispado; pero ha resultado de otro Prelado que las edito”. La carta es de
D. José María Jou, Vicesecretario del Obispado de Solsona, en 16 de Setiembre de
1919, al Sr. Bibiloni.
Añade el P. Cronista del tomo II, en el lugar citado: “Fue por entonces el
motin de Cataluña, y en aquella ocasion hizo servicios considerables a la Corona,
de que dándose por servido el Rey, le ascendió al Obispado de Lerida. Duravan las
guerras, y los franceses tenían ojeriza con nuestro Fray Pedro de Santiago; porque
con su ingenio, maña y buena disposicion, les avia quitado de las manos la ciudad
de Solsona. Por esto y otras causas padecio mucho”. Por la vaguedad de estas
afirmaciones, en que no se marcan fechas ni se especifican motivos, nada rigurosamente histórico, con solidez documental, osaremos afirmar de nuevo, aunque sí
importa recalcar en el patriotismo de que estuvo poseído su pecho así como del
amor al Rey que entonces se identificaba con el amor al orden y a la autoridad
cristiana de que fué representante muy genuino el piadoso cuanto infortunado Felipe IV, como particular y como Rey español. En el ya aducido Semanario erudito,
regístranse otras fechas y sucesos relacionados con esta materia, que trascribiremos al pie de la letra. Dos versiones hay sobre la conducta patriótica de nuestro
santo Obispo, si bien la que trata de tiznarlo se apoya en un “paréceme” del informante. No puede esta opinión destruir los hechos antecedentes y siguientes al caso
que tratamos. Ni por la sangre, ni por su educación religiosa, ni por fuero de su
intimidad con el Rey, debemos creer que el nuevo Obispo siguiese el partido de
Cataluña anexionada a Francia, a cuya sanción definitiva tendía la tan famosa guerra comenzada por ils segadors. Además, de haber resultado exacto que el Obispo
fué traidor o cobarde, ¿habríalo promovido el Rey al Obispado de Lérida, andando
las cosas tan barajadas, que sólo a personas de acrisolada lealtad podíasele encomendar una Diócesis como la de Lérida que fué la roca donde se estrellaron los
maquiavelismos de Richelieu y de Mazarino? Felipe IV conocía bien a Lérida; en
ella estuvo dos semanas en Agosto de 1644. Repetimos que trasladamos la información tal como la hallamos para que cada uno interprete los hechos con criterio
personal,
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
83
porque si el Obispo Fr. Pedro nos es amable por proceder de una Orden religiosa tan excelsa como la de los Agustinas Recoletos, nos es más cara aún la verdad que procede del cielo.
Léanse las siguientes noticias:
30 de Oct. de 1640.
A esta sequedad se añade lo que los Catalanes han hecho con el Sr. Obispo de
Solsona Fr. Pedro de Santiago, Religioso Agustino Descalzo, que habiéndole enviado a llamar a la Junta que tuvieron los brazos generales en Barcelona, y no queriendo acudir a la convocatoria, antes bien persuadiendo a sus feligreses siguiesen
la voz del Rey como más segura, le quisieron volar con pólvora su Casa y Palacio.
Siendo avisado se salió huyendo para entrarse en Aragón; pero no lo pudo hacer
tan secreto que no lo supiesen, y saliéndole al camino una tropa de rebeldes, le
prendieron, y con gran desacato reconociéndole hasta la cabeza y cabellos, le llevaron preso a Barcelona. Su Secretario se puso en salvo y llegó con la nueva a la
Corte, que se ha sentido mucho...1
13 de Nov. de 1640.
Ha tenido Su Magestad, que Dios guarde, información más cierta del suceso del
Sr. Obispo. Paréceme quiso hacer a dos haces: mostrarse fino con el Rey, y cumplir con los Catalanes. Aseguran por constante que quando le llamaron a la Junta
de Brazos Generales, fué sin replicar, al mismo punto despacho aquí un compañero suyo, que informase de como viniéndose huyendo a Aragón, le prendieron;
siendo así que es muy mal modo de huir con literas y coches. Hanlo sentido el Rey
y los ministros mucho, por ser persona tan beneficiada de todos, y que tenía grangeadas estimación y crédito; y querer engañarlos cuando en Barcelona está muy
bien tratado y respetado, lo han llevado muy mal.
De mejor calidad se ha puesto el Sr. Obispo de Lérida Don N. de Insausti2, pues
siendo sospechoso a los Cónsules de aquella Ciudad, trataron de prenderle con
pretexto de guardarle. Fueron a verle diendo tenían entendido como dexaba salir al
campo y por la Ciudad, por recelo de ser ofendido; y asi que para su resguardo le
querian poner gente de guarda. Respondióles: “Que no había ocasion porque el
Pastor se recelase de sus ovejas” y que no había para qué. Salió con esto en público dos días. Traíanle agua de cierta fuente, legua y media de allí, a propósito para
sus achaques. Fióse de un carretero suyo Montañés que se la conducía en una cuba. Puso lo mejor de su plata y dinero en la cuba,
1
2
Pág. 233.
El Rvmo. D. Bernardo Caballero de Paredes, cuñado de D. Juan de Insauste, Secretario del Rey.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y un Capellán suyo que lo recibiese fuera de la Ciudad, y lo llevase a Monzon a
un Convento de Monjas de su obediencia. Hízose así: salió el carro algunas veces,
volvía con agua sin dar sospecha: quando vió ocasión se salió en trage de Capuchino, sin dar parte a nadie, con otros tres Religiosos, como que salían al campo.
Anduvo a pie dos leguas: y pareciéndole que ya en su casa (a quien callo su designio) le echarían menos, mudo trage Francisco Descalzo, y con este disfraz se entró
en Monzon.
Algunos Religiosos graves de la Orden de nuestra Señora de la Merced, redención de cautivos, zelosos del servicio de S. M. o que estuviesen apasionados contra
su General, le acusaron de cómplice en estos movimientos de Cataluña1.
25 de Dic. de 1640.
En primer lugar llegó (a Madrid?) el Señor Obispo de Lérida disfrazado en trage de San Francisco: es hermano de Diego Suárez. Contó el caso con las propias
circunstancias que avisé el correo pasado...2
12 de Feb. de 1641.
A los fines del mes pasado partió el Señor Duque de Nochera a Fraga, frontera
de Lérida, donde está Mos de San Pol, Francés... Ha ido orden al Señor Duque de
Nochera el Domingo de que acometa a Lérida, y hacer por otra parte alguna diversión. En esta Ciudad a 26 del pasado se levantó un motín de 900 hombres, publicando a voces habian de matar a la Señora Doña Catalina de Bolea, Religiosa Bernarda, hermana del Señor Marques de Torres, muerto, llamándola traidora a la
patria, por hablar en favor del Rey. Llegaron con todo furor a su Convento de San
Hilario, y le invadieron por todas partes, y entraron quebrantando con suma violencia su clausura. Encubrióse milagrosamente esta Señora debaxo de los hábitos
de algunas Religiosas donde estuvo muchas horas: sacáronla de allí mas muerta
que viva: saqueáronla la celda: escapóla Mos de San Pol, Francés, que en esto procedió como buen Caballero. Envióla con una criada, comboyándola los batidores
de Extrada, que eran Franceses, hasta la raya de Aragón donde la dexaron. Llegó a
Monzón maltratada y desnuda casi donde la hospedo el Señor Obispo de Lérida, y
estando resuelta en pasar al Monasterio de Casbas, de la Orden misma, con la Señora Doña Ana de Bolea su hermana, la dió un accidente con grandes calenturas,
de que queda sangrada y muy de peligro3.
1
Ib., págs. 239 y sigs.
Ib., pág. 256.
3
Ib., pág. 285.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
85
No tocan las últimas efemérides a nuestro biografiado, con todo eso, hémoslas traído para confirmarnos más y más en el conocimiento de la situación de las
cosas de entonces, época terrible en que se embarullaban, por parte de muchos, los
principios religiosos, los políticos, los militares y cívicos con espantoso desorden.
Si al antecesor de Fr. Pedro le sucedió todo esto, tanto o más embrollada pudo estar la fama del contemporáneo de Solsona y después sucesor leridano. Mas, a
fin de que no vayamos como a oscuras en este negocio, digamos cuatro palabras
sobre la tan desgraciada guerra de Cataluña, por la que estuvo a punto de dejar de
ser española por ser francesa aquella región, guerra que comenzó casi al mismo
tiempo que ocupaba su Sede episcopal nuestro Fr. Pedro de Santiago. A esta guerra aludía el muy culto y esmerado investigador don Juan Ayneto, en su obra El
Sitio de Lérida en el año de 1646 &., obra que tornaremos a citar con tanto gusto
como provecho1: Cataluña vióse “despreciada y hollada por la soberbia de aquel
hombre infame que se llamó Conde-Duque de Olivares; de aquel hombre infausto
para España, precursor y congénere de Godoy; de aquel hombre de mala sangre
que aborreció toda su vida de corazón a los catalanes, y con tantos y tan atroces
agravios como les hizo, les obligó a levantarse en armas contra España y a echarse
desesperados en brazos de Francia, que astutamente y paso a paso los iba enredando y apresando en las mallas de una política nebulosa y traidora. Antes de un año
cayó, por fin, Cataluña en la celada que se le había parado secretamente desde
París, y al cabo de otro año estaba cansada ya de ser francesa, al entender el torpe
juego de que era víctima por parte de Francia, que realmente despreciaba a los
catalanes como pueblo pobre, soberbio y rebelde a sus reyes, y sólo aparentemente
les halagaba y les ayudaba, más con palabras que con obras, para lograr la ruina y
humillación de España en provecho y engrandecimiento propio”.
A esta síntesis pone el mismo autor las anotaciones que siguen: “Cuatro eran
aquellas mallas eslabonadas y concéntricas, a saber: la alianza, el protectorado, la
infeudación y la anexión lisa y llana de Cataluña como provincia francesa. Esta
sólo deseaba y pidió y consintió lo primero en Octubre de 1640; pero colocada en
la pendiente fatal, había de rodar forzosamente al abismo, arrastrada ladinamente
por el robusto brazo de Richelieu, que para llevar adelante sus planes
1
El Sitio de Lérida en el año de 1646, llamado Sitio de Santa Cecilia. Discurso religioso-histórico
pronunciado el 22 de Noviembre de 1915 por el Doctor D. Juan Ayneto, canónigo de la Santa
Iglesia Catedral de la misma ciudad. Págs. 21 y 22.
86
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
había enviado a Barcelona sus dos sabuesos, Plessis y Serignan, cuya era
aquella mano oculta que en Barcelona y en otros puntos atizaba la revolución
popular. (Bofarull, Historia de Cataluña, tom. 8.º, cap. 1.º). Mas como esto no
diera resultado por la enérgica represión de Claris, presentó Plessis más desembozadamente en 16 de enero de 1641 a la Junta General de Brazos una proposición
del gobierno francés, ofreciendo mayor auxilio a Cataluña, si ésta se avenía a declararse independiente y separada de España. Trasladó la Junta aquella proposición
al Consejo de Ciento el 18 de enero, y éste la rechazó, admitiendo tan sólo la protección del rey Luis. Pero después de aquel día se precipitaron con asombrosa rapidez los sucesos, pues el de Vélez estaba con las tropas españolas a las puertas de
la Ciudad, y los agentes secretos de Richelieu no cesaban de conmoverla y tenderle la mano de Francia como única salvadora suya. Viendo Plessis que las cosas se
ponían para Francia mejor de lo que pudiera esperarse, el día 23 de enero se presentó nuevamente a la Junta de Brazos proponiendo y exigiendo descaradamente
el afrancesamiento de Cataluña mediante la proclamación de Luis XIII por Conde
de Barcelona; y como tenía de antemano bien preparadas las cosas, no faltaron
voces que defendieran y razonaran la legitimidad, la conveniencia y la necesidad
del acuerdo, que se tomó sin que se viera el juego. Al dar en seguida traslado del
mismo al Consejo de Ciento, éste lo recibió después de algunas discusiones, no
sabemos cuáles fueron. Y no debió estar muy conforme con lo hecho ni tomarlo en
serio, cuando dos días después ofrecía a Vélez entrar en negociaciones con el Rey
de España, si éste retiraba el ejército de Cataluña. (Dietario de Barcelona.) Así, en
medio del mayor aturdimiento y bajo presiones extrañas, se entregaba Cataluña a
Francia, su mortal enemiga desde el siglo XII, y paraba en humilde camarera de su
eterna rival la princesa de los Berengueres y de los Pedros de Aragón, despojada
por los reyes cristianísimos de la mitad más grande y mejor de Francia: Desinit in
piscem mulier formosa superne. Hasta septiembre, sin embargo, no se confirmó y
consumó aquel vergozoso rapto de Cataluña, que bien merece el perdón generoso
de todas sus hermanas, las otras regiones españolas, cuyas maldiciones sean para
el de Olivares y para Richelieu, verdaderos causantes de aquel amargo drama de
familia. En los apéndices se verá con cuánta más cordura procedió Lérida y principalmente su Ilmo. Cabildo Catedral.
El día 20 de febrero de 1641 partía de Barcelona para París, monsieur de
Plessis, con el acta o mensaje de la proclamación de Luis XIII por Conde y Señor
de los catalanes, y en el mismo día, rara coincidencia por nadie observada,
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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caía enfermo, casi repentina y misteriosamente, D. Pablo Claris, encarnación
viva del alma y del genio grande de Cataluña, que falleció a los siete días, como
casi todos los varones insignes, de mal de su corazón, esto es, de enfermedad acaso moral más que física. A raíz de la victoria de Montjuich (26 de enero), comprendió el riesgo que habían corrido Barcelona y la causa de la patria, que se salvaron entonces casi por milagro, y por las deficiencias y torpezas del enemigo; lo
cual podía bastar y alegrar a la plebe docta e indocta; pero no a un hombre serio y
reflexivo como él. Vió claramente la doblez de Francia en la traidora entrega de
Tarragona, y las funestas consecuencias de la reciente y ya resuelta transformación
de Cataluña en provincia francesa. Conoció, finalmente, su fracaso político en el
anhelo constante y supremo de toda su vida por una patria grande y libre, y la razón del Obispo de Urgel cuando decía, algunos meses atrás en oposición a él, que
Cataluña, en medio de dos monarcas tan grandes como el de España y el de Francia, era como el pez que, deseando volar, o le traga una ballena o le despedaza una
águila”.
Durante este trastorno militar tan desagradable y reprobado, ignoramos los
lugares en que vivió nuestro Obispo. Unicamente sabemos por los libros del archivo parroquial de Benabarre, que el día 13 de Marzo de 1644, siendo ya Obispo
electo de Lérida, administró allí el sacramento de la Confirmación. No podemos
tampoco circunstanciar las gestiones realizadas para impedir que Solsona cayese
por el pronto en manos del ejército francés; pero conviene repetir que no fué desleal a Felipe IV, sino, antes bien, fiel a la Monarquía y defensor de los derechos de
la Iglesia de Solsona. A mayor abundamiento, quisimos averiguar la opinión del
insigne historiador, actual director del Museo arqueológico diocesano, D. Juan
Serra y Vilaró, a este respecto, quien nos respondió en carta de 5 de Marzo de
1919 categóricamente: “Es evidente que el Ilustrísimo Fr. Santiago fué contrario a
la causa de Cataluña”.
De la misma opinión es el autor de un artículo que acaba de publicar la revista Linajes de la corona de Aragón1, el cual autor, conociendo como conoce
Semanario Erudito, no vacila en declarar: “Estalló a los pocos meses la rebelión
de Cataluña contra el Gobierno del Conde Duque de Olivares, y el ilustrísimo Sr.
D. Pedro de Santiago, que era tenido por todos por uno de los personajes más notables de su tiempo, fué llamado a Barcelona para la Junta que celebraron los Brazos generales del Principado, y no queriendo acudir a la convocatoria
1
Tomo II, Marzo de 1919.
88
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
por su fidelidad al Rey, antes al contrario, persuadiendo a sus diocesanos siguiesen el partido del Rey, como el más seguro, los enemigos intentaron volar con
pólvora su Palacio, y al saber esta resolución el Ilmo. Sr. D. Pedro de Santiago,
huyó para refugiarse en Aragón, y enterados de esta huida sus enemigos le salieron
al paso, prendiéndole en el camino, cometiendo con él toda clase de desmanes,
llevándole preso a Barcelona. Su secretario, que pudo huir y ponerse a salvo, llevó
la nueva a la Corte, que sintió mucho el suceso, que ocurrió en Octubre de 1640.
Sin embargo de haber sentido mucho el Rey y sus Ministros lo acontecido al
citado Sr. Obispo, por ser persona tan beneficiada de todos y que tenía granjeada
la estimación y crédito y querer engañarlo cuando en Barcelona está muy bien
tratado y respetado, lo han llevado muy a mal, es lo cierto que tan pronto pudo este
Prelado abandonar Barcelona, en vista de estar desterrado de su diócesis, vínose a
Aragón, y opinamos residió en su convento de Huesca, aunque no hemos podido
encontrar documentos que lo confirmen.
Pasadas las alteraciones de Cataluña, el Rey Felipe IV, agradecido a su fidelidad, le nombró Obispo de Lérida el año 1644, a la que fué a regir con general
aplauso de todos”.
Para que se vea lo dificultuoso de la época para la autoridad eclesiástica,
queremos transcribir unos párrafos de la obra La Diócesis de Solsona1:
La guerra entre Felipe IV y Francia tuvo sin Obispo a la Iglesia de Solsona por
espacio de tres años. Para suceder a D. Pedro de Santiago2, el Monarca español
había nombrado a Fr. José de Lainez, agustino, el cual suena como Obispo de esta
Iglesia hasta 1653, en que fué promovido a Guadix, sin haber podido tomar posesión de la Sede de Solsona por estar esta ciudad en poder de los franceses. Al
mismo tiempo, por nombramiento del Rey de Francia, se llamaba Obispo de Solsona Fr. Vicente Margarit, que figura con este título desde 1647 hasta 1652. Se vió
también privado de tomar posesión y no pudo lograr que se le expidieran las bulas.
En sustitución de Lainez, Felipe IV nombró para esta Sede a Fr. Francisco Roger; y según las actas capitulares de Urgel, el Rey de Francia nombró en vez de
Margarit a Juan Bautista Chaveri y Valentí, que desde 1655 hasta todo el 1659 se
llama arcediano mayor de Urgel y electo Obispo de Solsona3.
1
1904; Barcelona. Tobella y Costa, impresores; 45, Conde del Asalto. Cap. II, págs. 40 y 41.
En tiempo de este Obispo se construyó la Iglesia del Seminario (1641).
3
Villanueva: Viage literario, tomo IX, pág. 77.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
89
De donde resulta que, a pesar de tan repetidos nombramientos y de llevar varios
simultáneamente el título de Obispo de Solsona, esta Iglesia estuvo en realidad sin
Obispo desde 1644 hasta 1657, en que sometida Solsona al dominio de Felipe IV,
prevaleció el nombramiento que éste había hecho a favor de D. Francisco Roger,
dominico (1657-1663)”.
Por último, en este libro, un poco más adelante1, tratando del Obispo D. Luis
de Pons y Esquerrer, benedictino (1664-1685), se dice que éste celebró seis sínodos, en el tercero de los cuales se aprobaron las Constituciones de los Obispos
Miguel Santos y Pedro de Santiago, las que fueron mandadas imprimir por decreto
de 22 de Septiembre de 1670.
El Sr. Jou hizo con gran diligencia un breve extracto de las Constituciones
de nuestro biografiado, extracto que nos complacemos en reproducir; advirtiendo
que las Constituciones decretadas en el Sínodo celebrado por el Rvmo. Sr. D. Fr.
Pedro de Santiago, Obispo de Solsona, en esta ciudad en 22 de Octubre de 1641,
están en las páginas 189 a 201 de “Constituciones —Synodales— Diœcesis Coelsonensis —ab... etc., in lucem editæ— Cervariæ in Lacetanis. Typ. Academ. apud.
Josephum Barber, et Soc. anno 1751. He aquí el extracto: “Mandan guardar inviolablemente las Constituciones sinodales del Obispo Santos de San Pedro, su predecesor, suprimiendo sólo la pena de excomunión latæ sententiæ, a excepción de
aquellas penas que sean de Derecho o fueren impuestas por Constituciones provinciales de Tarragona, substituyendo aquélla por diez ducados de multa.
Prohiben la reducción de Misas y mandan entregar las sobrantes a principios
de Mayo de cada año al Obispo.
Se decretan como reservados los casos declarados en la Bula, «In Ccena
Domini».
Tratan de que los clérigos lleven corona abierta, sobre la residencia, sobre el
uso de cédulas de confesión para el cumplimiento pascual, sobre confesonarios y
lugar y tiempo de confesión para hombres y mujeres, sobre guardar las fiestas sin
que se consideren dispensados de ellos los herreros, los barberos y los arrieros, y
sobre prohibición de celebrar a los religiosos expulsados.
Dan disposiciones para constituir los archivos parroquiales y de comunidades, registrar (capbreuar) los bienes inmuebles de la Iglesia y de los Beneficios.
Ordenan las juntas de sufragios o funerales y prohiben abusos introducidos.
Prohiben a los Presbíteros y Clérigos la entrada en las tabernas.
1
Pág. 43.
90
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Establecen que los Curas y Vicarios se provean de aras, y que en el plazo de
dos meses a contar de la fecha de celebración del Sínodo, tengan un ejemplar de
las Sinodales en cada parroquia.
Fecha, 24 de Octubre 1641. –Fr. Pedro de Santiago, Obispo de Solsona. José
Pintor, Notario y Oficial de la Curia eclesiástica”.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
91
ARTÍCULO VII
En el pontificado de Lérida.
Sumario: Un colaborador notable. –Fecha de su promoción. –Primeras relaciones entre el Prelado,
el Cabildo y la ciudad. –Toma posesión por apoderado. – Preparativos de recibimiento. –Solemne
entrada. –Organiza luego un Sínodo. –Nombra Vicario general. – Temores de asedio en Lérida. –
Providencia hermosísima del Obispo. – Comienza a girar la visita pastoral. –En Gelsa expone a una
gran Sierva de Dios los intentos de renunciar la Mitra. –Lo disuade. –Revélanse sus grandes virtudes morales. –Iti-nerario de la visita. –Rige bien los destinos de su Diócesis. –Continúa la visita y
regresa a la capital diocesana.
Entramos en los años del pontificado leridense del Ilmo. Fr. Pedro. Ante todo, debemos rendir tributo de agradecimiento a D. Juan Bibiloni, Vicesecretario
del Obispado de Lérida, autor de varios estudios sigilográficos, erudito amador del
arte cristiano, por los trabajos de investigación y copia de documentos para esta
biografía. Con diligencia que Dios le pagará y la ciencia tendrá en cuenta ha duplicado los esfuerzos de la voluntad para poner muy liberalmente a nuestro servicio
cuanto se halla en los archivos capitular y municipal de aquella ciudad, y no tan
sólo lo de los archivos, sino que ha logrado interesar a otros sujetos en orden a la
colaboración de búsqueda y crítica de no pocas piezas documentales. Hombres
como Bibiloni necesita la ciencia en sus academias, no personas de viso y suposición a quienes premiar méritos políticos, sino correspondientes talentosos y enamorados de la Historia y de sus disciplinas auxiliares que trabajen por afición, por
cumplimiento del deber corporativo y por amor a España.
Antes de ahora hemos citado a este sacerdote, y queremos que conste que
todo lo que aquí se dijere es fruto de su trabajo, ya traigamos su nombre expresamente, ya lo encubramos, por fuero de laconismo: nuestra labor es la del que zurce
y entrecruza datos. Por de pronto nos honramos en encabezar el artículo poniendo
esta reflexión de una de sus epístolas, como síntesis crítico de la materia y a la vez
como explicación de las deficiencias que se notarán en esta parte biográfica del
Ilmo. P. Santiago: “Por sus virtudes y por la época en que vivió, dice, se me figura
un Prelado de mucho relieve y de no fácil estudio, dado su
92
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
pontificado accidentadisimo”. Por lo demás, apesar de la escasez de información sobre sus últimos años, la agitación político-militar causada por la guerra
de los segadores y la confusión que reina aún sobre varios puntos históricos de
carácter general relacionados con el promedio del siglo XVII y que esclarecerían
lo que a nuestro propósito hace, la figura de este Obispo se destaca sobre la Diócesis leridana como una gloriosa proyección de solicitud pastoral, de prudencia, de
magnanimidad de carácter, de grandilocuencia oratoria, de sacrificio personal y de
esa virtud que es grande, porque se humilla y se humilla porque es grande y que
llamamos modestia. Amarga fué su vida en la Sede de Solsona y tremenda iba a
ser en la de Lérida también. Pero primero que todo precisemos la fecha de su traslación. Rechazamos como inexactitud manifiesta lo que enseña Nicolás Antonio1,
a saber: Que a los tres años de nombrado Obispo de Solsona fué promovido a la
Silla de Lérida; error que sigue el P. Herrera2 cuando pone por fecha de la traslación el año 1642; y error que aumenta el P. Jordán3 haciéndolo Obispo de Lérida
el 1641. Su primer biógrafo, Fr. Luis de Jesús, no determina fecha alguna, sino
dice que sucedió cuando “el motin de Cataluña”.
El 11 de Septiembre de 1642, como tenemos dicho, el partido francés que
mandaba en Solsona, desterró al Obispo fuera de la Diócesis, el cual se retiró a
Aragón, probablemente a Benabarre y Zaragoza, donde tenía su Religión convento, pero siguió gobernando la Dióçesis por medio de Vicario general hasta el 22 de
Diciembre de 1644, en que fué declarada vacante la Silla, por haber ascendido a la
de Lérida. La presentación para este Obispado acaeció, sin género de duda, antes
del 13 de Marzo de 1644, fecha en que, según se consigna en el archivo parroquial
de Benabarre confirió el sacramento de la confirmación como Obispo electo de
Lérida en el convento de Agustinos Descalzos.
Muy verosímil parece que el Obispo Santiago estuviese en Zaragoza algunos
días en Marzo de 1644, que coincidiesen con la permanencia del Rey Felipe IV en
la capital aragonesa.
En 26 de Agosto sabían de sobra en Lérida que el Rey lo había propuesto, y
el resultado favorable, y por eso el M. I. Cabildo le dirigió la comunicación que
dice al pie de la letra4:
1
Bibl., etc., tom. II, pág. 237.
Alphabetum august., tom. II, pág. 275.
3
Historia de la provincia de Cataluña, etc., tom. III, pág. 281.
4
Archivo / Capitular Cartuari, 1616-1653.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
93
“Ill.mo y R.mo Sr.
Con notable contento quedamos por la assertada election que Su Mag.d Dios le
g.e, ha sido seruido azer a V. Ill.ma para prelado y Pastor desta Iglesia, que bien se
hecha de ver con effectos el affecto y amor con que nos haze m.d su Mag.d, pues
entre ellas nos ha onrrado con tan notables partes por cuyo medio nos prometemos
en lo espiritual y temporal felicissimo gouierno y en nuestro comun y particular
grandes mercedes quedando a nuestro cargo en todo el deuido agradecimiento como nos desempenyara la experiencia en todas las ocasiones se offrecieren, gosela
V. Ill.ma muchos anyos en los augmentos proporcionados a sus grandes merecimientos que a nosotros nos quedara siempre la precisa obligation de rogar a nro.
Senyor por la salud de V. Ill.ma y muy en particular de Su Mag.d como muy reconocidos a tan superior m.d
Lerida y agosto a los 26 de 1644. Al Ill.mo y R.mo Sr. Fray Don Pedro de Santiago obispo de Solsona electo de Lerida del consejo de su mag.d, Guarde Dios.
Ill.mo y R.mo Sr. B. a V. Ill.ma las manos sus mejores capellanes. Los Dean y Cabildo de la S.ta Iglesia de Lerida”.
Fueron dadas las Bulas por Inocencio X con fecha 22 de Diciembre de 1644,
y antes del 25 de Febrero de 1645 estaban en poder del favorecido, quien lo notificó al Cabildo Catedral de Lérida, pues le dirigió éste en respuesta la siguiente muy
respetuosa y amable comunicación1: “Ill.mo Sr. La nueua de tener V. Ill.ma las bulas
del Obispado desta su Iglesia ha sido para este Cabildo en comun y en particular
de singular contento, assi por ver tan luzidas en V. Ill.ma las virtudes y letras como
por prometernos prosperos successos con tal pastor y prelado, offreciendonos con
summa voluntat y affecto seruir a V. III.ma en quanto podamos y valgamos en toda
ocasion estimando y teniendo por siguras las muchas mersedes nos ofrece en su
carta a la qual respondemos offreciendo hazer lo que nos tocare en lo que nos significa del palacio y demas cosas del seruicio de V. Ill.ma a quien rogamos de Dios
nro. Sr. largos años de vida para bien y consuelo desta su Iglesia y de todos nostros. Y para cumplir con nuestras obligationes recebiremos merced nos mande
hauisar V. Ill.ma el dia que llegara a la Villa de Fraga o en otro lugar deste principado. Leryda y Febrero a los 25 de 1645. Los Dean y Cabildo de la S.ta Iglessia de
Leryda”.
Hallábase en Fraga el 15 de Febrero de 1645 y notificó a los Paheres su
1
Arch. cap. Cart. 1616-1653.
94
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
promoción en esta forma: “Su Santidad me hizo merced de proveerme la
gracia de ese Obispado y he recibido las Bulas. Enviare con brevedad a tomar posesion y a disponer mi vivienda, porque deseo mucho asistir al servicio de V. S. y
serle compañero en los trabajos, procurándole el alivio de ellos siquiera con consolarle”1.
El 22 de Febrero de 1645, el Obispo, estando en Zaragoza en esa sazón y
punto, extendió nombramiento de Procurador General con el objeto de que tomase
posesión de la Diócesis en su nombre el Dr. D. José de Santa Eulalia, Catedrático
de la Universidad de Huesca, como se dice en el Libro del archivo de la Curia, de
Lérida, Vicariatus annorum 1641-1650, armario 33. Dicho apoderado partió a Lérida, y el día 24 de Marzo hizo la presentación de sus poderes ante el Cabildo civil.
He aquí una traducción literal del acuerdo tomado por el Concejo: “24 de Marzo
de 1645… A los cuales así convocados y reunidos fué propuesto por dichos señores Paheres (Concejales), que por parte del Dr. Jose de Santa Eulalia, catedrático
de prima y vísperas de la Universidad de Huesca, procurador del Sr. Obispo electo
de esta ciudad Fray Pedro de Santiago, se les ha enviado un recado en el que deseaba venir a notificar y presentar en este Ilustre Lugar las Bulas Apostólicas de la
gracia hecha a Su Señoría por Su Santidad de la traslación del Obispado de Solsona al de Lérida, y la Bula monitoria dirigida al pueblo Ylerdense para que tengan y
respeten a dicho Señor su Principal como Pastor y Prelado suyo, y las Letras Reales del Excmo. Lugarteniente y Capitán General deste Principado, mandando que
dichas Apostólicas Letras sean ejecutadas, y tratar y acordar con V. S. la forma en
que tenía que tomar posesión del Obispado en nombre de dicho Señor su Principal,
al que los señores Paheres han respondido, por medio de la persona que trae el
recado, que siempre que fuera de su agrado podía venir, que la Sociedad estaba
pronta para servirle en todo lo que se le ofreciera; y estando ahora afuera aguardando la licencia para entrar en este Iltre. Lugar, deliberaron sobre si podía entrar.
Y pues se ha de tratar de la posesión que ha de tomar del Obispado, como se portarán dichos señores Paheres y el Reverendo Cabildo, por no darles éste el lugar que
antiguamente se acostumbraba darles, y al mismo tiempo se sirvieran determinar
el lugar que se ha de dar a dicho Procurador y a los que vienen en su compañía.
Acuerda y delibera dicha Magnífica Prohonienía que el Dr. José de St.ª Eulalia
1
Arhc. mun. Cart., etc. Catálogo 855.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
95
entre siempre que guste y que a él y a los que vienen en su compañía se les
dé el lugar acostumbrado, y en todo lo demás se ofrezcan los señores Paheres a
hacer todo lo que a los predecesores de Su Señoría han acostumbrado”1.
A continuación de este acuerdo tomado por el Ayuntamiento, entró el Procurador, presentó los Poderes y las Bulas, se levantó acta notarial y se despidió cortésmente el Procurador del Sr. Obispo. Todo lo cual verificóse en presencia de
testigos calificados y “altres molts en multitut copiosa”.
Los Priores de las Cofradías de Santa María y San Salvador, de la Catedral,
solicitaron a 26 de Marzo de los señores Concejales su mediación e influencia para
que el Procurador del Obispo presentase al Clero de la Diócesis, a quien representan, en tales solemnidades, las Bulas apostólicas. Los Paheres resolvieron intervenir a favor de dichas antiquísimas Cofradías2. “Es de advertir, dice el Sr. Bibiloni
en carta particular, que las Cofradías de San Salvador y Santa María, existentes
desde la construcción de los claustros de la Catedral y en un altar o capilla de ellos
fundadas, representaban al Clero diocesano y hasta el presente han recibido la Bula pontificia”.
En el citado Libro del Archivo de la Curia, las actuaciones del Vicario general van encabezadas con esta nota: “Illmus. et Rmus. in Christo Pater et D. D. frater domnus Petrus de Santiago Dei et S.te Sedis Aplicae. gratia Epus. Ilerderns.
Regiuq. Consiliarius etc. per mediam personam Ill.i et admodum R.di dni. Josephi
de Santolaria presbi. Y. D. D. ac caesarei Uniuersitatis Oscens. Primarii ac vespertini interpretis subtilissimi suae dutionis. procuris. adeptus fuit possenem. de Eccl.ª
et Episcopatu Ilerdens. Die XXVII mensis Martii anno a nat.e Domini millessimo
sexcentessimo quadragessimo quinto. Ad plures annos. Amen”. Por lo tanto, presentadas las Bulas al Cabildo eclesiástico, tomó posesión de la Sede el 27 de Marzo y no el 24 como apuntan algunos autores.
Pocos días tardó en hacer su entrada triunfal en Lérida el nuevo Prelado; durante los cuales se prepararon para el debido recibimiento. A Fraga llegó antes del
1.º de Abril, pues a esta población le dirigió el Ayuntamiento una comunicación
con tal fecha, en que respondía al Obispo de esta conformidad: “Muy ilustre y
Rmo. Sr.: Mucho nos hemos alegrado por saber tenemos tan cerca a V. S., pues
nuestros deseos de gozar de su presencia en esta ciudad se lograran pronto. Quiera
Dios que la llegada sea sin novedad; para el recibimiento acudiremos
1
2
Arch. mun. Llibr. de Conselis particulars, an. 1643.
Ibid.
96
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
con particular gusto y contento conforme nuestros predecesores han acostumbrado siempre en semejantes entradas en esta ciudad, en donde nos encontrará
V. S. dispuestos para servirle en toda ocasión en que nos quiera emplear; estimaremos que el aviso de la llegada de V. S. sea lo más anticipado posible para poder
acudir a lo necesario para el recibimiento de la entrada, y guarde Dios a V. S. como puede. Lérida, Abril el 1.º de 1645. Muy Iltre. y Rmo. Sor. —Los Paheres.—
Al muy Iltre. y Rmo. Sr. D. Pedro de Santiago, Obispo de Lérida, del Consejo de
S. Mag.d Fraga”1.
En orden al cual se lee en Regestum Capitulis2 que el día 8 de Abril de 1645
nombraron “assistens. duodecano. ad recipiendu. juramentu. a dno. Epo. in suo
ingresu dnos. ribot et belluer et quod fiat in portali al entrar de la muralla aixi com
se fere al peu de les grades del portal dels apostois…”
Llegó a la ciudad el Prelado muy tarde, el día 9 de Abril, razón por la cual
pernoctó en una casa particular sin aparato de recibimiento. Al siguiente día, sin
duda muy temprano, se reunieron los Paheres o Concejo para recibir al Vicario
General de la Diócesis que iba a comunicarles de parte del señor Obispo que omitiesen cualquier manifestación oficial porque el Prelado deseaba entrar modestamente y sin demostraciones públicas de agasajo ni festejo. Pero veamos cómo se
expresa el Libro de Consejos particulares en el lugar citado:
“10 Abril de 1645.
A los cuales (Consellers) fué propuesto por dichos Sres. Paheres cómo en el día
de hoy se ha presentado en esta Casa el Sr. Vicario Gral. del Sr. Obispo de Lérida
participando que este Señor llegó ayer a esta Ciudad. Que pide a los señores Paheres de parte de Su Ilma. que ya que, por motivo de haber llegado el Sr. Obispo
muy tarde, en el último convoy, a esta Ciudad, no pudo hacer la entrada en la forma acostumbrada por sus antecesores, tendría gusto Su Señoría de que esta ceremonia se excusase, y que la entrada sólo fuera desde la casa en donde ahora se
hospeda hasta la Catedral, a pie: al que se le ha respondido que, en su carta que
desde Fraga escribió el Sr. Obispo a la Ciudad se sirve, entre otras cosas, decirle
que tendría gusto de que la Ciudad le hiciera en su entrada las mismas solemnidades que de costumbre hizo a sus predecesores; y como hace días que esta Ciudad
está sin Prelado, el pueblo desearía ver a Su Señoria en público, pero procurarían,
no obstante esto, reunir la Magnífica Prohomenía de Capbreu, que es la que dispone en estas materias, a la que harían presentes
1
2
Arch. mun. Libr. de cartas, 1643-1661. Catálogo 856.
Arch. cap. Libro de actas capitulares, año 1645-1646.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
97
los deseos de Su Señoría sobre su entrada, y de todo lo que se resuelva se dará
noticia al Sr. Obispo. Acuerda y delibera dicha Mag.ª Prohomenía que los Sres.
Paheres se sirvan ir en embajada con las personas a los mismos Sres. Paheres bien
vistas a representar al Sr. Obispo el sentimiento de toda la Ciudad tiene de que Su
Sría. quiera entrar en la forma que ha significado su Vicario General y no en la
forma que siempre la Ciudad ha acostumbrado a recibir a los Señores Obispos sus
predecesores, significándole lo mho que la Ciudad se honrará de que Su Sría. tenga a bien se haga su entrada en la forma que se acostumbra, asegurándole que para
verificarla tiene ya prevenido la Ciudad todo lo necesario y resuelto que se haga de
esta manera, como ahora de nuevo se resuelve se haga así y no en otra forma”.
En el Regestum citado hallamos anotado con fecha 10 de Abril lo siguiente:
“Illmus. dnus. Epus. prestitit primo juramentu. ante portale de la muralla... (ilegible) decano portante veram crucem et postea induit se veste pontificali et vltimo
prestitit juramentu. in presbiterio prope altare maius more solito et dictis oratbs.
aliis dedit benedictionem et ingresus sacristiam se exuit vestibus pontifficalibus et
postea exiuit et in rexia coruli dni. decanus et canonici Illum Salutan. dimiserunt et
positus inter Don Joannem Pons et Josephum Martorell Patiarios exiuit ab ecca. et
in porta palatii Epalis. Illum domini patiarii dimiserunt et Testes fuerunt domnus.
Michael de Ager et Josephus de Sagarra Ilerd. domiciliati.
La súplica, pues, del humildísimo Obispo no halló eco en los cristianos y
magníficos concejales, por cuanto el recibimiento se verificó según costumbre.
¡Curiosa coincidencia! La entrada en Lérida debía haberse hecho, según parece, el
domingo de Ramos, que aquel año cayó a 9 de Abril; pero por llegar retrasado el
viajero que iría en mula, o si se quiere, en litera, y mejor aún a pie, por lo que después se dirá, hubo de entrar en su iglesia el lunes santo. Por ser días tan ocupados
y solemnes, ya para la consagración de los óleos, ya para la festividad de la Pascua, el Cabildo catedral reunióse en capítulo y deliberó:
“Die XI... ex ordinac. dui. Epi. petiit assistentes ad pontifficalia resp. ad diem
paschæ resurreccionis inclusiue D. Decanus dicta quel seruiran a sa señoria Illma.
Dr. Reig y Dr. Jaume Ferrer.
Et incontinenti nominarunt assistentes dno. ribot et belluer.
Item per quant los sors. Canonges Ager Pedret et Janer en lo día de air no donaren la embaixada al Sr. bisbe ab la forma ques deuie donar los priuen per un mes
de distribucions et pa de canonge”1. Comentando esta nota, nos escribe en carta el
docto Bibiloni: “Por no cumplir la embajada en la forma que se debía, quedaron
privados por un mes de distribuciones y pan de canónigo; el Cabildo tenía horno
especial, y en tiempos, carnicería propia. Entiendo por embajada una Comisión
nombrada para darle la bienvenida. De entradas de personas notables en aquel
tiempo en Lérida, recuerdo la de Felipe IV en 1632; la de la Reina de Hungría, dos
años antes; la de D. Juan de Austria, en 1669; y tengo leído que el Cabildo eclesiástico iba en comisión o embajada al Palacio a dar la bienvenida a los huéspedes
ilustres”.
1
Regestum... 1645-1646.
98
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Es notable la solicitud que manifestó el Prelado inmediatamente que se posesionó de su Iglesia. Apenas trascurridos los días de la Pascua, organizó un Sínodo diocesano, en el cual tendría representación, como es obvio, el clero de la Colegiata de Roda.
Die XXI aprilis 1645.
Conuocati domini decanus, Ripæ. (quiere decir el otro Deán de Ribagorza),
Ribot, ager, belluer, gali, pedret, manugat, Torres, Jener et Sanou canoci captantes,
coram quibus comparuit Ill.mus et R.mus dnus. Fr. don Petrus a S.to Jacobo Epus.
llerden. qui petiit consilium et consensum ad sinodum juxta tenorem concordiarum
a dnis. decano et capto. ad dictam Synodum conuocandam. Et dicti dni. captantes
respondentes dixerunt quod habito solito tractatu satisfacient petitioni sue Ill.me
domnais. de quibus testes sunt Jacobus Massart et Raymundus Vilanyer sedis beneff.ti
Item preffati dni. captantes. (acompañaron al Obispo a su palacio episcopal los
Canónigos Belluer, Pedret, Ager, Manugat) reuersi ad domum captarem. annuentes petitioni sue Ill.me dnais. desuper facte deliberauit quod prestabant consilium et
consensum suos et dicti capti. ad conuocandam Synodum per suam lll.mam D. celebrandam juxta tenorem concordiarum et commiserunt dnis. Joanni Belluer, Antonio Pedret, Francisco de Ager et Michaeli Manugat quat.s referat ex parte dicti Ill.s
capti. pntem. deliberaen. et ut tractent cum sua Ill.mam dominaem. de tempore et
loco in quo dicta Synodus per suam Ill.mam dominaem. valeat ce lebrari modo et
forma quibus ats. fieri solitum est.
Qui odie et quasi incontinenti supradicti Ill.es admodum R.di domini canonici
commissarii constituti personalr. coram et ante presentiam Ill.mi et R.mi d. Fratris
Don Petri a S.to Jacobo dei gra. Ilerden. Epi. in quadam aula palatii
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
99
episcopalis Ilerdens. existentis eidem Ill.mo dno. Epo. ex parte per Ill.i capti
Illerdens. consilium et consensum prestiterut. ad conuocandam Synodum juxta
thenorem concordiarum Ecc.e Illerdens. de quibus. T. masart et vilanyer.
Die 24 abril 1645.
Conuocati Ill.mus et in christo Pater et D. Fr. don Petrus a S.to Jacobo dei gra.
Illerdens. Epus. regiusq. consiliarius et concionator ac Ill.i et admodum R.di domini
Joannes Belluer Francisco de Ager Anthonius pedret et Michael Manugat, Canonici Commissarii a capto. superius deputati in quadan aula Palatii Episcopalis Illerdens. qui habito inter eos maturo tractatu deliberarut. quod Synodus Illerdens celebretur in Cappella S.ti Saluatoris claustri Ecc.e Illerdens. die vigesima nona mensis
Maii proxime veniens. Et dictus Ill.mus d. Epus. mandauit lras. in debita forma expediri de quibus. Testes sunt Jacobus Massart presbiter et michael ortodo sartor
Ilerden, habit.s
Letras convocatorias:
Nos Fr. Don Petrus a S.to Jacobo Dei et S.ta Sedis apticae. gra. Ilerden. Epus.
Regiusq. consiliarius et concionator Dilectis nobis in Christo Vniuersis et singulis,
Abbatibus, Collegiatarum canonicis, Parrochialiunq. ecclesiae rectoribus. Vicariis
perpetuis cuiuscunq. ordinis presbris. et clericis qui canonum jure vel ecclicis.
sanctionibus aut s. c. t. decreto vel consuetudine aliave. rone. Synodo Diocesano
habentibus interesse salutem in eo qui omni. est vera salus. NOTUM facimus per
pntes. etc., cum pastorali officio juxta s. c. t. ac sacrorum canonum observaem. ac
moderandos mores, corrigendos excesus, controuersias componendas, aliaq. a sacris canonibus permissa precipue in nouo ingressu Synodum conuocare et habere
incumbat. Hinc est quod habito maturo tractatu ac de consilio et consensu Capti.
dictæ Ecc.æ Cathedralis Ilerden. Juxta Thenorem concordiarum aucte. aplica. confirmatarum et per nos juratarum Illam in Cappella S.ti Salvatoris claustri dictae
Ecc.æ celebrare decreuimus Diemq. vigessimam nonam mensis maii px.e venientis
assignauimus. Quamobrem praedicta publicantes intimantes et notifficantes, vos
omnes predictos quibus presentes nostrae lrae. Diriguntur et vestrum quemlibet
monemus vobisque in virtute sanctae obedientiae ac sub poenis sacrorurn canonum mandamus et prestatuta die vigessima nona maii px.e venientis mane ad Synodum predictamque in dicta Cappella S.ti Saluatoris Ecc.l Ilerden. scelebrabitur
compareatis personaliter et vestrumquilibet personatr. compareat ad faciendum et
tractandum ac promulgandum quæ ad animarum salutem clericorumque diciplinæ
diuini cultus incrementum totuisque dioc. reformaem. spiritu sancto altlantem.
censebimus pertinere alioquim, vos et
100
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
vestrumquemlibet procedimus justitia suadente vestri absentia in aliquo non
obstante verum contumatia exhigente. Super presentatione vero vobis de presentibus facienda latores earumdem relationi fidem indubiam intendimus adhibere.
Datt. in nro. Palatio Epali. llerdens. die vigessima quarta mensis apprilis. Anno a
nat. dni. millo. sexmo. quadragessimo quinto”.
Tocóle muy pronto celebrar con la magnificencia del caso la fiesta del Patrón
de la Ciudad, San Anastasio, el 11 de Mayo, en previsión de lo cual se reunió el
Cabildo catedral y resolvió lo siguiente1:
“Die 9 Maii 1645. Conuocati dni. decanus Ripa.e ribot, beluer, ferrer, Manugat,
torres, Jener, et Sanou captantes. coram quibus comparuit vener. Joannes anglada
presbiter, qui ex ordinae. Illmi. dni. don Petri a S.to Jacobo gra. Ilerdens. Epi. petiit
assistentes ad processionem Sti. anastasii. Et dicti dni. captantes. deliberarunt quod
habito tractatu responderunt. T. masart et vilanyer beneff.ti
Item nominarunt in assistentes dno. Epo. ad vesperas et ad processionem S.ti
anastasii dnos. beluer et ribot et attento quod sunt pauci capitulares deliberarunt
quod ad portantes capas nominentur quatuor portionari. Conviene advertir que
estos llamados aquí porcionarios eran beneficiados de patronato laical subsistentes
aún en la Santa Iglesia Catedral de Lérida. Respecto del presbítero que figura con
el nombre de Juan Anglada, no hemos podido averiguar si era pariente del Prelado; entre los varios sacerdotes que testifican en el expediente de limpieza de sangre que se levantó para conferir a Fr. Pedro el título de Calificador del Santo Oficio, vense algunos que declaran ser parientes suyos, pero ninguno lleva el apellido
paterno. Es posible que lo fuera, porque la familia, numerosa y no plebeya, de apellido Anglada, podía contar entre el clero con algún representante.
El 24 de Abril, como hemos visto, están firmadas las convocatorias para el Sínodo, y parece que no les dió curso el Prelado hasta bien metido el mes de Mayo,
toda vez que el día 17 se presentó al Cabildo con ellas José Guillermota, uno de
los escribanos de la Curia, de parte del Obispo, “et dicti captantes., dice el acta
capitular, receptis dictis Iris. reuerentia et onore quibus decet respondentes dixerunt quod offerebant se prompte et paratos facere quod juris fuerit. De quibus testes Michael Sanso pretr. et Raymundus Vilanyer subdiaconus eccae. llerdens. beneff.ti
1
Regestum, loc. cit.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
101
Item dicti dni. captantes, firmarunt Syndicatum ad interessandum in dicta Synodo Il.bus dnis. decano, Belluer, ager, et manugat canonici simul et eorumdem
cuilibet in solidum dantes omnimodam facultatem et potestatem dari in similibus
assuetam actibus. Testes supradicti”.
En 22 de Mayo, según asegura Villanueva en su obra conocida1, tuvo lugar
en Lérida el Sínodo proyectado, “que se imprimió, dice, en esta ciudad el mismo
año. En él se hicieron varias Constituciones sobre los males que ocasiono la pasada guerra con el Rey de Francia, y sobre la reedificación de los monasterios asolados, que cuenta hasta veinte”. Será verdad lo de la impresión del Sínodo, pero en
Lérida no hay huella alguna de él, por desgracia, Sáinz de Baranda en el tomo 85
de España Sagrada, cap. VIII, Disciplina de la Iglesia de Lérida, pág. 185, dice:
“De los sínodos impresos no hemos podido ver tampoco el de don Fray Pedro de
Santiago, sino tan sólo su convocatoria, que está dada en 24 de Abril de 1645».
Dentro de breves días, y quizá en previsión de que saldría pronto a visitar
parte de su Diócesis, nombró a don Miguel Arnat, su Vicario General, que juró el
cargo ante el Cabildo a 30 de Mayo de este año de 16452. Lo extraño es que antes
de pasar un mes actuó con el mismo cargo el Canónigo Jener3, 3 de Junio, y siguió
figurando en varias fechas y documentos.
En el antes citado Libro del Archivo de la Curia, donde se registran las actuaciones del Vicariato General de la Diócesis, 1641-1650, hácese notar que el
Obispo aceptó “hallado en una sala de su Palacio episcopal de Lérida” la renuncia
de la pieza eclesiástica del presbítero José Lapuente, Beneficiado de Alcalea; fecha 3 de Junio de 1645.
Mientras tanto la fatídica guerra de Cataluña seguía amagando a Lérida que
era una de las ciudades más importantes, de cuya toma dependía la solución del
conflicto general, al decir de juiciosos historiadores. Rugía a lo lejos la tormenta y
los bravos y fidelísimos leridanos se apercibían para cualquier evento.
El clero con su Prelado a la cabeza estaba identificado con las autoridades
civiles y militares y también con el pueblo que en gran parte defendían la causa de
la integridad nacional amenazada.
No parecían ser apremiantes los peligros de asedio, pero convenía precaucionarse militarmente y más que todo hacerse dignos de que Dios no echase sobre
la católica ciudad del Segre la sentencia de los pueblos que apostatan. Véanse
1
Tom. XVII, pág. 85.
Libr. de act. cap., loc. cit.
3
Arch. mun., Libre de Consells dels anys 1644 a 1651, ms., fol. 60.
2
102
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
por las actas del Concejo municipal algunos detalles que revelan el estado de
los ánimos y la gloriosa actuación del Obispo. Las traducimos fielmente, así como
haremos con otras piezas más adelante.
“Dia 20 Junio 1645.
…Concellers…
A los cuales fué propuesto por dichos Sres. Paheres que, por medio del Canónigo Jener, Vicario Gral., han tenido hoy un recado del Sr. Obispo en el que les dice
que S I. deseaba bajar a la Casa de la Ciudad y en este ilustre lugar exponer ciertas
materias importantes a la conservación de la presente Ciudad y que por esto han
convocado el Consejo Gral. y entretanto que baja el Señor, se vea si se propondrán
otras materias1.
E incontinenti, teniéndose aviso de la venida del Sr. Obispo, se levantaron los
Sres. Pahers, y siguiéndoles todo el Consejo, bajaron hasta la primera puerta de la
casa de la Ciudad y alli se recibió al Sr. Obispo que, bajando de una carroza, vino
hasta dicha puerta y subiendo juntos a la sala superior, vieja, de dicha casa, y entrando en ella se le dió asiento en el primer lugar que es la mano derecha del Sr.
Paher, y sentándose, despues de haber saludado a dicho Consejo Gral., dijo y refirió que, no obstante haber respuesta de palabra a la embajada que, de parte de la
Ciudad en aquel dia se le había hecho, no estaba satisfecho de ella sino que a viva
voz queria volver a darla al llustre Consejo Gral. por lo que había pedido se reunieran, y así como la embajada consistia en darle aviso de las noticias que la Ciudad tenía del enemigo y de las provisiones que para dicho efecto iba haciendo la
ciudad para un caso de invasión y que se sirviesen obrar con uniformidad con la
ciudad, ofreciéndole ésta con todo afecto hacer lo mismo y asistirle en todo y por
todo, y que se dignase encomendar a Dios los buenos sucesos de las armas de S.
M. (que Dios guarde), y que en caso que fuese menester se sirviese dejar un lugar
de su palacio para poner las harinas y otros viveres necesarios; y así, por orden
suya S. I. respondió a todos los Capítulos, y en cuanto al primero dijo que estimaba mucho el cuidado y diligencia de la Ciudad, y en cuanto al segundo, que las
noticias que él tenía del enemigo no eran cosa de cuidado, pero que, con todo, el
prevenirse, como hacia la ciudad, era cosa muy prudente, y que él, por su parte,
ofrecia con muchisimo gusto, asistir y ayudar en todo cuanto le fuese posible, y
que estén seguros de que no será el último en exponerse a los peligros en
1
Ib.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
103
servicio de S. M. y beneficio y conservación de la Ciudad y consuelo de sus
ciudadanos. Y en cuanto a encomendar a Dios los buenos sucesos de la guerra, ya
aquellos días pasados, en el Synodo que ha tenido, se ha tratado largamente y lo ha
encomendado con muchas veras a los Sres. Curas Párrocos, y en lo tocante a su
Palacio dice que está siempre dispuesto para todo lo que convenga al servicio de la
Ciudad, no sólo para guardar harinas y víveres, sino también para retirarse de la
ciudad y sus ciudadanos, que cuando llegue el caso (del que Dios nos libre) él se
irá a una capilla de la Seo, suplicando a toda la Ciudad como Prelado y Padre, y
pidiéndoles encarecidamente, tengan todos buen ánimo y estén muy unidos,
prescindiendo de toda mala voluntad y rencores con motivo de todas las acciones y
cosas pasadas, y especialmente eviten las ofensas de Dios por cuanto aquel que
está en pecado es contrario a S. M. y el que puede causar mayor daño estorbando
los buenos sucesos de la guerra, rogando asimismo y encargando a los Sres Paheres se sirvan expurgar la Ciudad de tanta mujer vaga como hay que manifiestamente están ofendiendo a Dios aniquilando el real ejército del Rey, nuestro Señor,
que él, por su parte, ya ha hecho todas las diligencias susodichas valiéndose del
Excmo. Sr. Virrey y Gobernador de las armas, pero que emprendiéndolo y ayudándole la Ciudad, confía se alcanzara el fin que se desea, y haciéndolo de esta
manera, podemos estar bien ciertos tendremos a Dios de nuestra parte, y teniendo
a Dios por nuestro podemos estar sin temores ni peligros. Todo lo cual es, en sustancia, lo que refirió el Sr. Obispo, pero dicho de manera que se fundaba en las
Autoridades de la sagrada Escritura y especialmente en el lugar de la visión del
profeta Ezequiel cuando vió el carro triunfal que llevaban aquellos monstruosos
animales, que causó admiración. Respondióle el Paher, que presidía, dándole las
gracias con muchas demostraciones de alegría, estimando en mucho el favor y
merced. Y dicho Sr. Obispo se levantó y los Paheres y Concellers del mismo modo
que cuando salieron le acompañaron hasta la puerta de la casa con muchos cumplidos, y se fué”1.
Al oír la elocuente y patriótica palabra del Sr. Obispo, el Ayuntamiento acordó cumplir sus votos sobre evitar los pecados públicos y tomar medidas y
anunciarlas a voz de pregón por las calles y plazas y hacer cumplir lo acordado
con todo rigor; y si en la ejecución se ofrecían dificultades, serían expuestas a Su
Señoría a fin de que él diera su parecer según conviniere2.
1
2
Ib., fol. 60 v.º y sigs.
Ib., fol. 62.
104
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Hay en el archivo capitular un legajo de cartas, y en una de 21 de Junio de
este mismo año, del Cabildo al Obispo, se habla de pensiones apostólicas que pagaba al Prelado el Cabildo, sobre once cirios que la Mitra debe dar, y sobre cuenta
de los días de ausencia del Obispo, durante la cual éste sólo percibirá la mitad de
la distribución de un Canónigo, y se dice que “en quanto a las ciento y veinte y
tres libras que libramos al licenciado Galbi, majordomo de V. Il.ma por quenta de
los 15 soldados, estamos bien informados que el día se libraron no hauia ia soldado”. En esto último hay una rectificación de cuenta del Mayordomo; pero ¿a qué
soldados se refiere la carta? ¿Los tenían las autoridades con destino a la guardia y
honor del Obispo, en aquellos tiempos tan soliviantados y revueltos? Tal vez hubo
repetición de ciertos hechos que obligaron a su antecesor, Ilmo. Sr. Paredes, año
1640, a rodearse de soldados para defensa de su persona y palacio, como consta de
las Actas del Cabildo Catedral correspondientes a dicho año.
Poco menos de un mes había transcurrido cuando el celoso Prelado, que se
distinguiría como Pastor que recorrería los pueblos atendiendo a las necesidades
de todas sus ovejas, manifestó a la ciudad su propósito de empezar la visita de su
Obispado. El siguiente acuerdo de la Prohomenía da cuenta de ello: “17 de Julio
de 1645. Se leyó a los Sres. Paheres una carta del Sr. Obispo en la que se despide
de la ciudad, diciendo que va a visitar su Obispado y como el ausentarse el Sr.
Obispo tal vez causará alguna admiración en el pueblo, se propone a V. S. para
que entienda y delibere lo que hay que hacer.=Acuerda y delibera dicha mag.ª
prohomenia que se haga embajada por parte de la ciudad al Sr. Obispo y por las
personas que designarán los Sres. Paheres, significando a Su Señoría el desconsuelo en que va a quedar esta ciudad por su ausencia, y el gusto que tendría la misma
si Su Señoría difiriera su jornada hasta que las cosas de la guerra hayan tomado
buen estado, pues se tienen confianzas ciertas que ha de ser (el tomar buen estado)
dentro de breves días, ofreciendo a Su Señoria de parte de la ciudad servirle y asistirle en todo lo que se le ofrezca”1.
Declara el Consejo Municipal o los Paheres en esta acta, que en breves días
el peligro de la guerra habrá desaparecido, y tal afirmación no la harían por ocultar
la verdad y hacer al Obispo que retardase el comenzar la Santa Visita, sino convencidos de que era lo cierto; fuera de que no cabe suponer tal insidia ni por parte
de Corporación tan digna ni para engañar a quien sabría de
1
Arch. mun.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
105
este negocio tanto como ellos. El Canónigo Ayneto, asegura1 “que prevalecieron a estas miras humanas de la ciudad, los deberes del fervoroso y apostólico
celo de nuestro Obispo para la visita pastoral, supongo que por la parte de Aragón,
añade, que por la de Cataluña no había que pensar en ello, puesto que hallo que el
día 4 de Agosto no habitaba en palacio (P. C. 4 Agosto 1645) ni se habla de él para
nada en los meses que siguen”. Los acontecimientos demostraron que la guerra
todavía no amagaba muy de cerca a Lérida, pues casi un año tardaron en verse
tropas sitiándola.
El P. Fr. Juan Ginto, franciscano, refiere en un libro que contiene la autobiografía de la célebre, por su virtud, Madre Sor María Salinas, libro de donde toma
las noticias nuestro Cronista Fr. Luis, que el Obispo estuvo en Gelsa “mas de quatro meses, en el espacio de vn año, en compañia de los Marqueses de Ossera”; que
durante los cuales predicó algunos sermones con grande provecho de las almas, y
algunas pláticas a las religiosas franciscanas de dicha comunidad. Si los cuatro
meses fueron continuos, si dedicaba algunos días para visitar los pueblos más inmediatos de su Diócesis, resulta indescifrable, así como ignoramos si se dirigió a
la villa por acompañar a los Marqueses o por tratar, como espiritual y fervoroso
que era, a la Sierva de Dios, Sor María Salinas, o por recuperar la salud quebrantada. El hecho es que llevado “de vna fuerça grande de Espiritu, quiso intentar el
dexar, y renunciar el Obispado que posseia... porque se sentia con vna determinacion grandissima, y fuerte de executar su intento”2. Consultó este caso con la Venerable Madre y le mandó que le pidiese al Señor le dijera qué camino era más
conforme a su divina voluntad. “Fué aquella tarde a la casa adonde posava, y luego al otro dia bolvió al Convento, a saber, qué me parecía (habla la Religiosa) de
su resolucion... Confusion grande para vna ignorante Muger, y mas con vn Sujeto
tan lleno de sabiduria y Doctrina, como lo es este señor Obispo”. La religiosa se
resistía a consultar con Dios el caso por motivos de humildad; pero el Obispo insistió y le dijo que “con todo gusto dexaria el Obispado, y se bolveria a la Religion. Dixome esto con tan vivos afectos, y con tanta abundancia de lagrimas, que
se conocia muy bien, quan de lo interior del coraçon le nacía el deseo”. Por fin, la
Religiosa, consultado su confesor, hizo a Dios la petición y “vi a este señor Obispo
vestido de Pontifical, con grandissima Magestad y ostentacion, y con grandisimo
aplauso de todos, y en vn puesto eminente, adonde todos
1
2
El sitio de Lérida, pág. 186.
Hist. Gen., tom. II, pág. 382.
106
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
le miravan con grande atención. Luego llegó Christo Señor Nuestro, y lo
arrebato con sus manos, levantandolo en alto, y apartandolo de aquella grandeza.
Despues entendi, que no era su voluntad el que dexasse el Obispado, sino que
viuiese en el con todo desapego de las cosas temporales”. Cuenta a continuación la
Madre Salinas, que el Obispo en vista de esto desistió de su renuncia e hizo muy
buenos propositos de virtud “que me consta, que al presente los cumple; y fio ha
de lograr muchos talentos, y que ha de viuir muy santamente”. Relatado todo esto
en el libro del P. Ginto, añade éste por su cuenta que, desde que comunicó con
dicha Madre el Obispo, trató el P. Ginto con él “muy intrínsecamente” hasta el día
de su muerte, y le conoció “grande Virtud”.
Era el P. Ginto confesor de la Madre Salinas, y a la sazón estaba ausente, por
eso la Religiosa, por orden del sustituto del P. Ginto, manifestó por carta la visión
y su significado al Obispo que residía en Gelsa; pero la Religiosa, temerosa de sí
misma, sacó una copia y se la remitió a su confesor ordinario, mientras remitía el
original al Obispo. La carta remisoria en que enviaba al confesor ordinario la copia
tiene fecha de 28 de Agosto de 1645, día de Nuestro Gran Padre San Agustín. Y
por cuanto la carta está inserta en el tomo II de esta historia, y toda vez que se reduce su contenido a decir al Prelado no renuncie la mitra y que haga de su palacio
una especie de convento en donde viva a lo religioso: penitente, humilde y caritativo, omitímosla de todo punto.
El propio historiador P. Ginto concluye diciendo que el Obispo, muy reconocido y obligado a la Madre Salinas y a la Comunidad de Gelsa, introdujo en el
monasterio una muy loable costumbre que fué instituir una especie de Hermandad
llamada de Esclavitud a María Santísima, para lo cual les díó un libro en blanco a
fin de que asentasen su nombre las religiosas presentes y venideras, comprometiéndose a dar a cada una de las que se hiciesen esclavas de María treinta reales de
plata de renta anual, “lo qual cumplió lo restante de su vida con tanta puntualidad”. Dejóles de su propio puño y letra para el servicio de la Hermandad estas
preces con el siguiente encabezamiento: “I porque me parece seria bien hazer vn
reconocimiento de Comunidad a la Virgen Santissima Nuestra Señora; y que las
Esclavas se pongan a los ojos de su Señora cada dia y cada noche para ver lo que
las manda en su servicio, he juzgado que sera no poco devota, y nada onerosa a la
Comunidad el cantarla por las mañanas al entrar en el Coro, y por las noches al
salir del, la Antifona, Verso y Oracion siguiente: “Ant. Adducentur Regi Virgines
post eam, Ancillæ eius afferentur illi in lætitia, et exultatione, adducentur in Templum Regis.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
107
V. Sicut oculi Ancillae in manibus Dominae suae,
R. Ita oculi nostri ad Dominam nostram donec misereatur nostri.
Oremus. Deus qui sponsabus tuis Gratiam conferre clignatus est, ut Genitricis Filii tui Ancillae effici mereremur: Concede propitius, ut eius servitutem colentes cum Regina Domina Nostra MARIA in janua Gloriæ tuæ nos cognoscas, et in
eius gaudium intromitas. Per Dominum, &.” Esta práctica piadosa y la esclavitud
no se acabaron con la muerte del Prelado leridano, sino que subsistieron hasta ha
poco tiempo; y nos consta por la Madre Abadesa de Gelsa a quien nos dirigimos
por carta que fué contestada de esta manera, con fecha 9 de Marzo de 1919: “La
antífona Adducentur, &., con el verso y oración hace ya unos 20 años que no se
practica en esta Comunidad, y lo mismo sucede con la hermandad de esclavitud a
la Santísima Virgen.
Del Ilmo. Sr. Fr. Pedro de Santiago, no hemos encontrado ningún escrito de
que habla V. R.ª, ni tampoco libro alguno que con él y la hermandad se relacione”.
Las fechas de los acontecimientos que poseemos, fechas que irá viendo el
lector, nos vedan dar asentimiento completo a la afirmación del mencionado P.
Luis sobre que permaneció en Gelsa el Obispo cuatro meses. Cuatro meses continuos antes del 28 de Agosto de 1645 no pudo ser, y cuatro después de tal fecha,
tampoco.
Tenemos, por consiguiente, entre otras cosas, que el Prelado demoró en Gelsa unos cuatro meses; que estaba achacoso, al decir del P. Fr. Luis de Jesús, y que
trató ahincadamente de renunciar el Obispado, o por temor a los sucesos futuros de
la guerra, o por inclinación de ánimo y efecto de su mucha modestia religiosa. Nos
parece que su temperamento, por no decir su virtud, como hombre sacado de los
claustros, se avenía mal con las grandezas humanas, con el trato de etiqueta social
y el tráfago del Obispado. Esto no obstante, y aunque preveía el sacrificio enorme
que se le venía encima, resolvió continuar en el cargo que la divina Providencia le
encomendara.
Ahora sigamos las huellas de su itinerario. El día 8 de Septiembre hallábase
en Roda, y aquí administró el sacramento de la confirmación a varios niños de la
parroquia de Merli; así consta en el archivo de ésta. En Fraga estaba el Obispo el
24 de Septiembre, ya que con esa fecha allí confirmó y con la misma dió el Decreto de visita de la parroquia de Berbegal, según se ve en los correspondientes archivos; y a principios de Octubre estaba allí, pues contestó a los Paheres con la siguiente carta modelo de cortesía y justicia, que se conserva original
108
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y autógrafa1: “Illts. Sres. los Paeres de la ciudad de Lerida. Siempre que se
ofrezca ocassion en que manifestar la estimacion que hago de V. S. tendre atençiones a su interçession y assi lo are en la de la pretension de el Retor de la
Vniuersidad que V. S. se propone arbitrando en fauor suyo lo que permitiere la
Justicia que es a quien se deue el primer lugar en las distribuciones de los Beneficios quando ai muchos opositores para ellos. G.de Dios a V. S.ª Fraga y Octt.e 2 de
1645. Fr. Pedro de S.t tiago, Obpo de Lerida”. El 12 del mismo mes visitó la parroquia de Adahuesca y confirmó, como se registra en el archivo de ella.
El Ilmo. Fr. Pedro, en Noviembre de 1645, comisionó al Doctor Arnal, su
Vicario General, para que hiciese la visita en la parroquia de Benabarre dándole
por Notario a su muy querido hermano y compañero P. Fr. Manuel de San Nicolás. El actual señor cura de Benabarre halló el auto de clausura de visita: “Nos el
Dr. Miguel Arnal coms.º del Sto. Off.º de la Inq.on de Aragon y en lo espiritual y
temporal Off.e y Vicario G.l de la Ciudad y Obispado de Lerida. Por el Il.mo y R.mo
Sr. Dr. Fr. Pedro de Santiago por la gracia de Dios y de la Santa Sede Applca.
Obispo de Lerida del Consso de su Mag.d y su Predicador. Por quanto visitando su
Señoria Ilma. las parroquiales de la Villa de Benabarre vissitamos assimesmo el
presente quinque Libris el que habemos hallado con la disposicion que pide el Sto.
Concilio de Trento, por lo qual Mandamos al Vicario o Regente la cura de la dicha
Villa prossiga como hasta aqui. Datts. en la Villa de Benabarre a 26 dias del mes
de Diciembre de 1645 años. L.do Arnal Off.l y V.º G.l =Por mandato de dicho Off.l
y V.º G.l Fray Manuel de S. Nicolas. N.º” Hay un sello de papel pegado con oblea.
En Adahuesca estuvo a 12 de Octubre, y también en Berbegal por Noviembre de 1645, pues confirmó Su Illma. en esta parroquia a 3 y 30 de Noviembre; el
22 de Diciembre hallábase en Sopeira; y el día 1.º de Enero de 1646 no había regresado aún a la capital diocesana. Nos lo manifiesta la siguiente carta2: “Al Ill.mo
Sr. Fray don Pedro de S.t tiago G.e Dios Obispo de Lerida del Consejo de su mag.t
y su predicador.
La de 26 de V. S. Ill.ma auemos recibido estimando el zelo y cuydado tiene
en deffender los drechos de su mitra y Yglesia, nosotros auemos dado a los auogados nuestros la informacion V. S. Ill.ma nos ha remitido encargandolos la
1
2
Cartuari municipal 1640-1647, Catálogo núm. 855.
Arch. cap. Cartuari, etc.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
109
breuedad para que luego se pueda remitir su sentia. (sententia) G.e Dios a V.
S. Ill.ma Lerida y Henero al primero de 1646. Seruidores de V. S. Ill.ma Los Dean y
Cabildo de la S.ta Iglesia de Lerida”.
Para que se vea que, a pesar de la ausencia, regía los destinos de su amada
Iglesia, interesándose por ella con amor de Padre y Pastor, publicaremos estos
documentos que obran en el archivo capitular en el lugar citado: “Illmo. y Rmo.
Sr: Del buen zelo y animo que V. S.ª tiene desta S.ta Iglesia esperamos que desta
ves quitara V. S. Ill.ma el monstruo de monçon tan de poca reputacion y prouecho a
todos. Si el Canonigo Ager que gose de Gloria huuiese pecado en la visita bien
sabe V. S. Ill.ma que a todos juntos nos tocaria el castigarle conforme de drecho,
que los lugares el carruaje que se llama esso es de obligacion consuetut que en
nombre de la Igla. pidiesse a los retores por amor de dios esso sentiriamos mucho
y si todos los que le han dado viniessen aca o se firmassen en un memorial a dexado asienda y de ella le ariamos satisfaser todo lo injustamente tomado y esso lo
estimariamos para que conesca el mundo todo como se procede en los ministros
desta Iglesia y en esto sintimos su muerte para desenganyar a todos caso huuiese
errado, pues en el Sinodo no huuo retor se lamentasse en nada adonte entonces nos
huuieran dado occasion de satisfaser a los injustamente molestados y pueden en
esto desenganyarse que el major sentimiento que auemos tenido es de que el en
nada aia faltado.
Su V.ª P. nos pidio las quatro raciones que este Cabildo ase a V. S. Ill.ma
Respondemos lo que ya le es notorio que esso se paga de los frutos de las pabordias cuios estan casi todos en tierras del enemigo y como nosotros no los gosemos
claro esta que no estamos obligados a pagarlas, pues nosotros tambien estamos
priuados de ellas por falta de frutos de donde dezimos que ciento y sinquenta scudos de pencion que V. S. Ill.ma haze a las pabordrias essos se pueden compensar
con dichas raciones por ahora y quando Dios nos quisiesse dar lugar podamos recoger los frutos deste tiempo coxidos entonces se dara a cada vno lo que fuere suio
y de justicia a cuia crehemos que V. S. Ill.ma estara.
Por estar los anniuersarios desta Iglesia tan destruidos nos obliga a suplicar a
V. S. Ill.ma sea seruido pagarles la pension de 360 libras y la prorrata del año passado que con 47 libras 14 s. que la mensa epal. los haze todos los anyos para que
con ella podamos satisfaser a los pobres clerigos que estan tan necessitados esta la
speramos de la mano liberal de V. S. Ill.ma Soplicandole nos muchas cosas de su
seruicio. Lerida y henero a 1.º de 1646.
Il.mo y R.mo Sr. Fray Don Pedro de Santiago Obispo de Lerida, etcétera.
110
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Seruidores de V. S. Ill.m Los Dean y Cabildo de la S.ta Iglesia de Lerida.
Ill.e Sr:
Por estar el dean Propietario desta Igla. fuera y no hauer persona de quentas
y pague los males que su dignidad haze a esta Igla. ha determinado el Cabildo pedir al V.º General de V.ª Ill.ma senyalase vn Economo para recoger los frutos della
va para este effecto a adaguesca y otras partes donde estan Suplicamos a V. Ill.ma
sea seruido mandar se le de assistencia y todo fauor para este effecto que lo estimaremos aparticularm.te de V. Ill.ma que Dios g.e muchos anyos como se lo suplicamos. Lerida a los 26 de febrero de 1646. Ills.mo Sr. B. a V. Ill.ª las manos Los
Dean y Cabildo de la S.ta Igla de Lerida.
(La misma dirección.)
Illme. Sr:
Nos hauemos holgado mucho en que V. S.ª Ill.ma aia alcansado la pretension
del lugar de Gil tan deseada por sus predecessores gosele Vuessa Ill.ma muchos
anyos.
Los papeles que aqui se han hallado en el archiuo podran hazer al proposito
los hauemos dado al padre Segretario los demas los tiene en Caragossa el Canonigo Anthonio aler o sabra el adonde estan. Le scriuimos la enclusa para que los
entregue a quien V. S. Ill.ma ordenare.
Estimamos a V. Ill.ma la diligencia ha mandado hazer serca de lo de vaIlmanya.
Auemos visto las trampas y embelecos del Dr. Torres ha vsado con sus firmas crehemos a de ser todo para mas condenacion suia y serca del ajustamento
hizo con el Dr. Ager fue con esta conformidad que el nos dio por quenta auia recibido en todo su tiempo por los derechos 1244 ls. y pagandole el seruicio hauia
echo de Vicario Gral. le passo por 850 ls., en consideracion del memorial auia
dado pero si por otra parte consta que el a echo mas tocante a nosotros todo aquello nos deue restituir y tenemos drecho para pedillo pues con la dicha conformidad
de sus quentas se ajusto dicho Canonigo Ager conforme ellas pero si aliunde consta auernos el enganyado conforme V. Ill.ma nos dize todo aquello se deue y pediremos pues el ajustamiento, solo ha sido en orden a lo que el ha confessado y para
esto suplicamos a V. Ill.ma nos haga merced como siempre de mandar auisarnos de
todo lo demas se descubiere por que lo pediremos como es justo con que en todo
lo demas y la pena que V. S. Ill.ma le ha condenado por su sentencia por los
agrauios echos a nosotros y a la Iglesia si se aplica a ella como lo ha de menester
lo pediremos en la misma conformidad pues a sido
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
111
la agrauiado y se halla oy con tanta necessidad confiando que V. S.ª Ill.ma
tendra mira a ello.
Dicho Torres nos imbio a pedir la omnimoda jnrisdiction por razon de que
non stat tutus accessus y lo mismo la villa de monçon pero nunca el Cabildo quiso
hoirle sino conforme la nominacion echa en virtud de la concordia y que el aya
renunciado lo que le pareciere. De Dios a V. Ill.ma tan felices Pasquas comoto dos
desseamos y la Iglesia ha menester. Lerida y março a los 27 de 1646. Ill.mo Sr. B. a
V. S. Ill.ma L. M. Los Dean y Cabildo de la S.ta Iglesia de Leyda”.
Por la carta del señor cura de Benabarre poco ha recortada, sabemos que el
Obispo estaba en Benabarre el 24 de Febrero de 1646, puesto que confirió el sacramento de la confirmación en nuestro convento, y es probable que permaneciese
allí no pocos días porque los dilataba cuanto podía al llegar a un convento de la
Orden donde expandía su corazón, verdaderamente mortificado, a las efusiones de
la piedad. Tal vez algunas de las anteriores cartas fueron dirigidas a este convento.
Unamos a dichas cartas otra de los Concejales dirigida a Fraga pocos días
después1: “Ilmo Señor. Por orden de V. S. Ilma. manda capturar el Vicario Gral.
de su tribunal la persona de Mosén Jerónimo Barceló, beneficiado y vicario de la
parroquial iglesia de S. Juan de esta Ciudad, sin que persona alguna haya podido
alcanzar la relajación de dicho Vicario Gral., antes bien ha respondido que no podía restituirle a la libertad sin orden de V. S. Ilma., por lo que, atendiendo esta
Ciudad a las demostraciones y afectos tan grandes que ha hecho el referido M.n
Barceló al servicio de las divina y católica Majestades, y que en tiempo de Cuaresma necesita la parroquia de Vicario, suplica esta Ciudad a V. S. Ilma. en todo lo
que sea posible mire con ojos de piedad la relajación y restitución a la libertad de
dicho M.n Barceló, a quien, considerándole inmune de culpa, se sirva mandarle
restituir a su libertad, pues esta Ciudad lo tendrá a particular merced y favor, confiando alcanzarlo, de la misma manera que en todas las demás ocasiones que se
han ofrecido, se ha alcanzado de V. S. Ilma., cuya persona Dios guarde. –Lérida y
Marzo a 16 de 1646. –Los Paheres. –Al Ilmo. & Fraga”2.
Fué esta carta contestada con otra al día siguiente, es decir, con la premura
que el caso requería y por un Obispo tan diligente como el nuestro. “Acauo de
Recivir vna de V. S. y me dize en ella que por orden mia mi Vicario G.l ha
1
2
Arch. mun., Llibr. de letres, de 1643-1661, catálogo núm 856.
Ib.
112
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
presso a Moss. Barcelo. A que respondo que le han informado mal a V. S.
porque no he dado tal orden, ni me persuadiera que Moss. Barcelo diera ocasion a
semejante demostracion halo hecho el Vicario G.l como siempre ha procedido tan
atentadam.te1 y con tanta justificacion: creo yo que debe de tener algun graue fundam.to que yo ignoro y no seria Justicia ni buen Gouierno desacreditar sus acciones
y deshazerlas sin oyrle. Yo estoy aguardando por momentos comboy para irme a
essa Ciudad donde me informare de este Neg.º y todo lo que fuere gracia y arbitrio
se ha de darse a Moss. Barcelo por seruir a V. S. a quien g.e Dios. Fraga y Marzo
17 de 1646.=Fray Pedro de Sant Tiago Obispo de Lerida”.
Continuando según la cronología, vemos que los Paheres le dirigieron la siguiente comunicación, cuyo punto de destino no se expresa2, y por consiguiente,
inferimos que se hallaba ya el Obispo en la capital; inducción que hacemos al observar que el Ayuntamiento estilaba omitir tal punto cuando habitaba el Prelado en
su palacio, y no lo omitía nunca cuando estaba ausente.
“De parte de la Universidad y Estudio General de esta Ciudad hace más de
un mes que se nos piden las Bulas originales de las concesiones de las pensiones
recibidas sobre los frutos de la Mesa Episcopal que están guardadas en esta Casa
en la Caja de nuestros privilegios, y entendiendo lo piden con razón, nos ha parecido, antes de entregarlas, participárselo a Su Ilma. para que se sirva entenderse
con dicha Universidad, porque no estando de acuerdo con ella, si continúan sus
instancias, será forzoso entregarselas por tener derecho a ellas, pues nosotros no
tenemos más que el de la custodia como protectores de la Universidad. Guarde
Dios a V. S. Ilma. como lo deseamos. Lérida y Abril 7 de 646. –Los Paheres. –Al
Ilmo. Sr. Obispo de Lérida”3.
Mas, si es verdad que se hallaba en la capital, bien pronto hubo de emprender la continuación de la santa visita pastoral, en la cual quedará ocupado y pasamos al siguiente artículo, en donde acabaremos de ver la gestión de su pontificado.
1
Con tiento. Véase la acepción 4,ª del Diccionario de la R. Academia Española.
Arch. mun., Llibr. de concells, l. c.
3
Arch. mun., Llibr. de concells, 1643-1661. cat. 856.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
113
ARTÍCULO VIII
Prosíguese la misma materia
Sumario: Lérida, en sitio. –Descripción y desenlace. –Consecuencias desastrosas. –Itinerario de la
visita episcopal. –En la catedral de Roda. –En otras parroquias. –Durante el cerco, estuvo ausente
el Prelado. –Causas de su ausencia, después del asedio. –Alegría por el triunfo. –El voto de Santa
Cecilia. –Aprobación del Obispo. –Correspondencia con Felipe IV. –Otros puntos interesantes. –
Visitando más parroquias. –Los Comendadores de San Juan. –Inversión de las rentas. –Su residencia habitual en Fonz. –Litigio con los Padres Carmelitas. –Otra vez de visita pastoral.
Ausente de la capital diocesana el pacífico Prelado, y mientras se ocupaba en
recorrer sus parroquias organizando todo y repartiendo limosnas con largueza,
sucedió el terrible sitio de Lérida. No entra en los moldes de esta biografía conferir
largamente sobre este trance militar; mas por cuanto dice relación con el rebaño
del Ilustrísimo señor de Santiago y sirvió para acibarar su vida de Pastor, daremos
una noticia sumaria del asedio. Quien quisiere ponerse al tanto de lo sucedido en
ese tiempo, lea El Sitio de Lérida, por el Sr. Ayneto, que le ha de entrar muy en
provecho lo por él investigado, pues resulta, en verdad, original, ordenado y precioso. Contentámonos nosotros con apartar unos párrafos descriptivo-históricos,
que son de la siguiente conformidad1: «El ejército francés, de veinte mil infantes,
tres mil seiscientos caballos (Dis. de Ant. Roselló, 1836) y copiosa artillería, que
en la tarde del día 12 de mayo de 1646 habían divisado a lo lejos los centinelas de
la Azuda, empezaba a esparcirse con los estandartes desplegados por las alturas de
la Bordeta, al mando de Enrique de Lorena, Conde de Harcourt y primo del rey de
Francia, y de los generales Chambot (o Chabot) y Saint Onez, y de los marqueses
de Geurs y de Vinabre, aquellos señores de melena larga y rizada, vestidos de calza ancha y corta, con capa ligera de escarlata, los brazos y el pecho cubierto de
bronce, y casco de metal con pluma blanca. Emplazaron allí los franceses sus baterías contra la ciudad, y un espeso bosque de lucientes picas apareció enfrente de
Lérida.
1
Pág. 28 y siguientes.
114
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Intimó el generalísimo la rendición a la ciudad, y como ésta, con laconismo
espartano se negara a ello, cruzó el río, tomó el puente y circunvaló la muralla. Y
empezaron a tronar, a tronar los cañones del Castillo del Rey (castillo principal) y
de Gardeny y de las baterías francesas. Ensoberbecido el de Lorena porque el año
anterior había paseado su espada triunfante por el llano de Urgel y por Balaguer,
emprendió finalmente la conquista de Lérida, que le ordenaba terminantemente
desde París la voluntad seca y omnipotente de Mazarino, que la necesitaba para
tener en su poder la puerta de Cataluña que diera a España y la altiva atalaya entre
los Pirineos y el Ebro. Con su mirada de águila rapaz, vió aquel astuto y perverso
diplomático la importancia militar y estratégica de Lérida y lo mucho que le importaba su posesión para los fines que meditaba de ulteriores negociaciones cancillerescas en provecho de Francia; pero más de cerca, desde aquí vió también el de
Harcourt cuán formidable era el pueblo con quien se las había. Muchas veces probó rebasar sus trincheras y escalar sus murallas, y otras tantas fué rechazado y pagó muy caro su arrojo inútil; es más, con audacia y valor desusado hicieron los
nuestros varias salidas contra el campamento de los sitiadores, llevando éstos generalmente la peor parte...
Tanto como crecían los apuros y las angustias de los sitiados, otro tanto eran
mayores las esperanzas y la seguridad de los sitiadores de que la ciudad se les entregaría de un momento a otro, cosa que se esperaba con ansia en París por Mazarino y en Munster por los plenipotenciarios de Francia. Imaginando estaba por
ventura Enrique de Lorena o de Harcourt que iba a sentar por fin los pies de su
caballo en los hermosos pechos de Lérida, que tenía delante, el día 21 de Noviembre por la tarde, y a la sazón que en las bóvedas de nuestra Seo resonaban con la
voz grave del sochantre de coro estas palabras: Con los brazos abiertos pedía Cecilia a Dios que la librara de sus enemigos. Fueran entonces estas palabras una
gloriosa profecía, o fueran los sones poderosos de una trompa bélica, asomaron de
pronto por el Norte las tropas españolas capitaneadas por el Marqués de Leganés,
que cargaron con brío sobre el campamento de los franceses, como el recio aquilón que arremolina las hojas otoñales en la arboleda. Apoyó Brito con sus cañones
desde el Castillo a nuestras tropas, y, abriendo las puertas de la ciudad, corrió con
sus valientes al lugar del combate, que duró hasta que la noche vino a cubrir con
sus sombras la fuga vergonzosa de Harcourt, que dejó en el campo la tercera parte
de su gente. Y mientras los leones de Borgoña estuvieron llorando desesperados
aquella noche junto al Ródano, llamando y más llamando de los campos de Lérida
a sus cachorros
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
115
que no respondían, estuvieron también aquella noche junto al Segre rugiendo embravecidos de cara a Francia los leones de Aragón y Castilla.
El día siguiente, que fué el 22 de Noviembre, después de picar y desbaratar
la retaguardia del ejército enemigo que huía hacia Balaguer, hizo el de Leganés su
entrada triunfalmente en nuestra ciudad, cuyos pobres moradores, que parecían
muertos resucitados, causaban espanto y congoja, con el rostro extenuado y macilento, los ojos hundidos, la boca entreabierta, la respiración anhelosa y una sonrisa
cadavérica que la alegría interior cincelaba afuera en su semblante. Y unos saldrían a mirarse en las caras márgenes y corrientes del río que no habían pisado en
seis meses y que no pensaban ya tornar a ver; y otros irían a sus huertas a saber el
estrago que los enemigos habían hecho en ellas; y todos, finalmente, levantando al
cielo sus ojos llorosos, vieron a Cecilia que extendía su brazo sobre la ciudad con
su corona de azucenas y de rosas blancas. Y así, al contemplar la riza grande causada en el campo francés sembrado de cadáveres insepultos, de picas y espadas
rotas, de cañones y mosquetes y de todo el repuesto de la pólvora abandonados, y
al comprobar la inferioridad de las tropas y del auxilio prestado por el de Leganés,
no a éste, sino a Santa Cecilia, decretaron los honores del triunfo en el primer
Consejo general que se tuvo a tres de Diciembre de aquel año, aclamándola por su
verdadera libertadora y salvadora, y aplazando para el día del primer aniversario,
al año siguiente, hacer con la mayor pompa y majestad posibles la proclamación
pública y solemne del patronato de Santa Cecilia sobre la ciudad”.
Desde el 26 de Mayo, pues, de 1646 hasta el 21 de Noviembre de 1647, los
leridanos, sitiados, supieron luchar por su Dios, por su Patria y por su Rey bizarrísima y muy heroicamente. ¡Más de un año de angustias, de hambres y de muerte!
Si Lérida hubiera sucumbido, las provincias catalanas habrían sido desde entonces
como perros atraillados por Francia, pero ella, venciendo al galo, hizo que las cuatro provincias continuaran siendo cachorros del león español que se asienta en un
trono en que se destaca la magnificencia de la hidalguía alumbrada por la fe de
veinte siglos.
Repetimos que no intentamos pormenorizar los horrores de que fueron víctima, sino producir una impresión general de los acontecimientos. Como detalle de
excepción, sépase que el mucho trigo depositado con anticipación por el Ayuntamiento en el palacio episcopal, se consumió rápidamente1. Respecto
1
Arch. mun., Llibr. de Consells, etc.
116
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de la situación material de la ciudad, he aquí el siguiente apunte que trae
Prim Tarragó1: “Al empezar en el año 1640 las guerras llamadas de los «Segadores», tenía Lérida 1.800 casas aproximadamente, de las cuales, durante los tres
sitios que sufrió en 1644, 46 y 47, perdió más de mil, según una información judicial que los ilustres Paheres hicieron recibir ante el Veguer en 14 de marzo de
1648, de la que fue actuario el discreto Tomás Capdevila, escribano de la Curia y
del Colegio y número de Lérida. En esta información, los testigos D. Juan Tubau,
vicario de la Catedral y regente de San Andrés; D. José Sanou vicario de San Lorenzo; D. Juan Vidal, vicario de Magdalena; D. Pedro Mallada, párroco de San
Juan; D. Pablo Monsó Doncel, doctor; D. Pedro Juan Melianta y Antonio Salla,
ciudadanos honrados, y D. Manuel Sampre, cirujano, declararon que en los tres
cercos que acababa de sufrir, perdió Lérida mucho más de mil casas, pues sólo
había entonces en la ciudad 310 habitadas y cien poco más o menos habitables,
distribuidas las primeras del modo siguiente: Parroquia de la Seo, 7; ídem de San
Andrés, 31; ídem de San Lorenzo, 136; ídem de la Magdalena, 50; ídem de San
Juan, 86”.
¿Dónde estuvo el Obispo el año 1646? Vemos que visitó la parroquia de Estadilla, y también la de Fonz y la de Alíns del Monte, vecina de la de Fonz, fundada como tal parroquia no muchos años antes, pues sus libros sacramentales se
abren en 1643. Según datos del archivo parroquial de Serraduy, en 2 de Septiembre de 1646 confirmaba en aquella antiquísima Iglesia, situada en el corazón de la
montaña pirenaica de la Diócesis, administrando el Sacramento a hijos de muchas
parroquias vecinas y más elevadas cuanto menos accesibles. Tocante a la de Estadilla, copiamos una carta del actual Coadjutor, dirigida al señor Vicesecretario de
Cámara: “Debo manifestarle que el Rdmo. Sr. Obispo de esta Diócesis D. Pedro
de Santiago, hizo la entrada solemne en esta villa para celebrar la Santa Visita Pastoral, el día 4 de Septiembre del año 1646; el 7 del mismo mes y año, festividad
del Santísimo Rosario, celebró misa con exposición del Santísimo Sacramento, y
aquella tarde, después de confirmar a los niños y niñas, se celebró procesión del
Rosario por toda la población con asistencia de todo el clero y mayoría de la población, terminando la función con sermón de las excelencias del Rosario y con
bendición del Santísimo Sacramento. Luego visitó varias capillas que hay en la
población, que ya han desaparecido
1
Cosas viejas de Lérida, por Agustín Prim Tarragó. Lérida. Tip. de la Casa Provincia, de Misericordia; 1893, págs. 163 y 164.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
117
algunas, y después de dar los decretos oportunos los firmó y selló el día 13
del mismo mes y año”.
También en Roda encuéntrase muy marcada la huella de su permanencia por
Septiembre. Las Efemérides religiosas del Obispado de Lérida por el Licenciado
D. Luis Borrás, presbítero, publicadas en el Diario de Lérida, nos declaran que el
11 de Septiembre de 1646 expidió en Roda un decreto por el que reconoce la catedralidad de aquella iglesia, y manifiestan que se inscribió de su puño y letra en la
Cofradía de San Ramón, allí establecida. En otro libro1 se nos descubren nuevos
detalles de su celo apostólico: “En el año 1646 Fr. Pedro de Santiago, obispo de
Lérida, subió a hacer su visita pastoral a la Catedral de Roda, el cual declaró y
decretó que la iglesia de Roda había sido Catedral y que se sabía de justicia los
honores y autoridad de Catedral. Así constaba en un documento original que se
conservaba en la misma.
A expensas del mencionado Obispo se dio principio a la reedificación y extensión de la capilla de San Ramón y San Valero, y al mismo tiempo mandó hacer
diferentes zanjas en el pavimento y algunas aberturas en las columnas o pilastras
del templo, con objeto de buscar el sepulcro de los obispos rotenses que sabía estaban ocultos y sepultados en dicha iglesia, pero habiendo muerto en Fonz a fines
de Mayo de 1650 antes de cumplir sus deseos, se prosiguió su obra a expensas de
la Cofradía de San Ramón y de otros devotos”.
Del libro original a que se refiere antes, está tomado el siguiente decreto que,
por ser importante, transcribimos aquí. Llámase el dicho libro Notables sobre la
Catedral de Roda. En el pliego titulado Serie Cronologica de algunas noticias
conducentes para el conocimiento de q.e la S.ta Iglesia de Roda desde su cierta
Epoca de Cathedral ha conservado los honores de tal, las que se han podido recoger de Pergaminos, Codizes, y libros q.e existen en el Archivo de dha. S.ta Iglesia, se lee:
“Siglo X…
Siglo XVII. En onze de sepbre. de 1646 el Illmo S.r D.r Fray Pedro de Santiago obispo de Lerida
dio un decreto en favor de la cathedralidad de la iglesia de Roda, y es como se sigue: Nos D.n Fray
Pedro de Santiago por la gracia de Dios y de la Santa sede Apostolica Obpo. de Lerida, y Roda,
Predicador de su Mag.d y de su Consejo &.a Decimos q.e en la visita general que andamos haciendo
de nuestro Obispado, llegamos a visitar la S.ta Iglesia de Roda que es de Canonigos
1
Reseña histórica de la antigua e ilustre ciudad ribagorzana villa de Roda, por Pedro Pach y Vistuer. Barcelona. Tip. de Víctor Berdós y Geliu; 1899, pág. 171.
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Reglares de Nro. Padre S.n Agustin, y en el archivo de sus papeles, y privilegios
hallamos q.e ntra S.ta Iglesia fue erigida en Cathedral el año 957, y q.e fueron sus
Obpp. Odisendo, Arnulfo, Salomon, Arnulfo segundo, Raimundo Dalmacio, Poncio, Estevan, Pedro, D.n Ramiro, Ganfrido y Dn Guillem Perez, en cuyo tiempo se
traslado la sede a Lerida p.r los años de 1149, en que se gano de los Moros pero q.e
por dha transiacion no perdio la calidad ni los privilegios que tenia dha. Cathedral,
como lo prueban largamente los Jurisconsultos a quien nos remitimos, en cuya
confirmacion como dize Zurita en diversas partes de sus Anales, los Obispos de
Lerida se intitularon Obpp.s de Lerida y Roda de que hay diversos instrumentos, y
escrituras en el Archivo de dha S.ta Iglesia, y como tal Cathedral no paga el subsidio caritativo al ingreso de los SS. Obpps como ni tampoco le paga la Cathedral de
Lerida, y quando la eleccion de los Obpp.s se hacia por el Cavildo de las Cathedrales de Lerida, y Roda sinal. como consta de algunas eleciones, cuyos autos estan
en dho Archivo de Roda, y de una sentencia dada en este caso por el Arzobispo de
Tarragona a quien nos remitimos, y p.r el Obpo. de Lerida como Arbitros para ella,
y en conformidad de esto en el sinodo se sientan juntos interpoladan.te los Canonigos de Lerida y Roda, y quando de esta Iglesia van a aquella algunos Canonigos, y
Dignidades tienen asiento con Habito en el Coro, y se les da distribucion, y pan de
Canonigo, y como Iglesia Cathedral, la Iglesia de Roda está inseculada en los oficios de la Diputacion, y por tal ha sido admitido su Pror. las Cortes q.e al presente
se tienen en la Ciu.d de Zaragoza.
Y porq.e en la estimacion de Dios, no solo tienen aprecio las cosas por lo q.e
son, sino por lo que fueron, siendo esta la razon q.e halló Tertuliano para q.e en
Christo Nro. Redentor asistiesen a la transfiguracion Moyses y Elias, pues aunq.e
entonzes ya no eran y el esplendor Ill.e de la Sinagoga se havia acabado con la
venida del Mesias, en consideracion de lo q.e havia sido y de los muchos Patriarcas, Profetas, y Santos que havia tenido se les dio parte en aquellas glorias; llevados de este exemplo, y de lo q.e esta S.ta Yglesia ha sido en los siglos pasados, en
los quales tubo tan Santos, y insignes Obispos, cuyos huesos, y reliquias posehe, y
q.e al pnte. resplandeze en religion, virtud, y buen exemplo de dignidades, Canonigos, y Clero que la havitan, acudiendose con suma puntualidad al Oficio Divino y
asistencia del Coro, y remidiando con fervorosa caridad las necesidades de los
progimos, pues siendo este territorio poblado de gente pauperrima, y p.r la Guerra,
y otros incidentes ser extrema su necesidad sin tener renta alguna fundada para
ello, sino la de un Canonicato que tiene
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dedicado para este fin, tienen hospital donde con mucha caridad curan, y alimentan los enfermos, acuden a casas Huerfanas del Priorato, y desde el dia de todos Santos, q.e es el tiempo que comienza a apretar el Invierno hasta los primeros
de Julio q.e es quando comienzan a recoger las mieses en este territorio dan limosna a todos quantos Pobres bienen a pedirla siendo muchissimos p.r las razones
dhas. y los dias de fiesta es de una libra de pan a cada uno.
Y asi juzgamos que son titulos repitidos lo q.e en lo pasado fue, y lo que al presente es, y que redundara en honrra de este Ill.e Reyno de Aragon, y de nuestra
Sede Episcopal que se le restituya a esta S.ta Iglesia la honrra q.e tuvo, y q.e de Justicia se le deve el que en este auto de nuestra general visita con la Authoridad
Apostolica con que en ella obramos, decretemos y declaremos, como de hecho
decretamos, y declaramos q.e dha nuestra Iglesia de Roda ha sido y es Iglesia Cathedral, y que puede y deve tener la autoridad, y calidad de tal, y asi mandamos que
en los actos Capitulares a los Capitulares de dha nuestra Iglesia se trate de Señoria,
como a las demas cathedrales de este Reino se acostumbra a tratar y que dho Capitulo goze de los Pribilegios, inmunidades, y esepciones que como Cathedral puede, y deve tener, y gozar; y que de oy en adelante se abstengan del titulo de Colegial q.e la corruptela de los tiempos, y la remision de los antiguos poco circunspecta de la autoridad, y conservacion de esta Ill.e Iglesia han introducido, y que usen
del titulo de Cathedral, salva siempre en todo la autoridad, y preheminencia de
nuestra Iglesia Catedral de Lerida, y la jurisdiccion de nuestra Mitra Episcopal.
Y exortamos, y amonestamos en el S.r a nuestros amados Hermanos Prior, Dignidades, y Canonigos de Nuestra Iglesia Cathedral de Roda, que pues nuestro fin
es restituirle el antiguo explendor Ill.e que tenia en lo antiguo, cumpliendo en esto
con la obligacion de Prelado a quien toca si arrancar, y extirpar los vicios, tambien
edificar, y plantar las virtudes, q.e en quanto fuese de su parte procuren por la Autoridad de la Iglesia, devocion del Culto Divino, caridad con los Pobres, buen
exemplo en la vida, y que sean con ellas Maestros de virtudes en todo este Reyno,
y que como en lo antiguo fue esta S.ta Casa su propugnaculo aora sea quien la conserve con sus oraciones; porque los titulos de honrra sino se fundan sobre meritos
son afrenta de quien los tiene, y seria irrision ser la Cathedra Santa y pecadores los
que se sienten en ella, y suplicamos a Su Santidad que siempre, y quando por parte
de nuestros Hermanos los sobre dhos Prior, Dignidades, y Canonigos de dha S.ta
Iglesia se les suplicare, que confirme, y decrete esta nuestra Declaracion, y decreto, les haga merced de
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hacerlo, porque juzgamos es de mucha importancia al servicio de Nuestro Señor, a su Divino culto, y a la autoridad del Estado Eclesiastico en toda esta tierra.
Dattis en la Villa de Roda a onze dias del mes de Sepbre. de mil seiscientos quarenta y seis años.
Fr. Pedro de Santiago Obispo de Lerida, y Roda.
De mandam.to de su Sria Ill.e el Obispo mi S.r Fr. Manuel de S.n Nicolas Notario y Secretario de la visita”.
Sigue inmediatamente estotro:
“En el libro de la Cofradia de S. Ramon fundada en dha Iglesia de Roda, y en
las Partidas de entradas de Sacerdotes, y años 1646, se escrivio en ella el referido
S.r Obpo. Santiago de su propria mano asi: «Fr. Pedro de Santiago indigno Obispo
de Roda y Lerida». Y en todos los decretos de visitas, y cartas dirigidas al Cabildo
de Roda firma Fr. Pedro de Santiago Obispo de Lerida, y Roda”.
Terminados en Roda los asuntos eclesiásticos por cuya evacuación fuera,
continuó su viaje apostólico, y vemos que visitó la parroquia de Santaliestra donde
confirmó en 18 de Septiembre del mismo año; y después visitó la ciudad y Colegiata de Monzón, firmando y sellando con su firma y sello los decretos de visita a
6 de Enero de 1647, después de haber confirmado el día anterior. A los 13 de Febrero ya lo vemos en Azanuy confiriendo el sacramento de la confirmación, como
puede comprobarse por los documentos de los archivos parroquiales respectivos.
Fuera de estos viajes, su permanencia habitual fué Benabarre, en donde, como después veremos en una declaración, predicó la cuaresma, que debió de ser la
del año 1647. En el convento de Religiosas Dominicas de Benabarre existen documentos por los que consta que el Obispo las favoreció con varias limosnas, así
como se conservan otras noticias cuyo extracto hizo y remitió el señor capellán del
convento al tantas veces citado Vicesecretario de Cámara en carta de fecha 1.º de
Junio, de la cual escogemos lo siguiente: “En el archivo0 de este convento de Madres Dominicas de Benabarre se encuentra:
1.º Que las tropas francesas hicieron varias incursiones por este condado de
Ribagorza desde el año 1639 a 1643.
2.º Que estas Madres tuvieron que abandonar el convento por salvar la vida.
3.º Que aquellos extranjeros ejércitos saquearon esta santa morada, dejando
sólo las paredes lavadas.
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4.º Que al volver estas Madres a su santo retiro, como palomas a su amado
palomar, con pena, si bien con resignación, vieron les era imposible vivir si almas
caritativas no las socorrían.
5.º Que en aquella necesidad acudieron al Rey D. Felipe IV, y al Obispo de
la Diócesis, y a algunas otras personas bienhechoras. El Rey las socorrió como
Rey, y Fray Pedro de Santiago, Obispo, como padre compasivo. El citado señor
Obispo, durante el año de 1644, en cada mes dió de 5 a 10 libras jaquesas (cada
libra equivale a 7,50 pesetas). En 1646 dió 4 libras para un Aniversario en sufragio
del alma de la marquesa de Osera.
En el mes de Junio del referido año de 1646 dió 21 libras y 12 sueldos. En el
mes de Julio 10 libras.
En el mes de Julio de 1648 dió cuatro cahices de trigo (que equivalen cada
cahíz a 140 kilos próximamente) y tres quintales de aceite (50 kilos quintal).
En el mes de Abril de 1650 dió 30 libras.
Las limosnas entonces eran de muchísima consideración, y con ellas muchas
necesidades se podían remediar. Como el dinero escaseaba, en esta santa casa se
compraba entonces una libra de buena carne por un sueldo (medio real), una docena de huevos por un sueldo, un quintal de aceite por 40 reales...
Esos son los datos que he podido adquirir.
No se encuentra ningún sello del referido señor Obispo. Pasaban la visita a
este convento los Padres de la Orden, a quienes entonces estaba sujeto”.
Ahora bien; durante todo el sitio estuvo el Obispo fuera de Lérida. Este es un
hecho, si bien no se apoya más que en razones negativas, es decir, en que no hay
documentos que descubran su presencia continua en la capital, y sí alguno de donde por inducción se ve que no estuvo presente. ¿Pudo regresar a Lérida y no regresó porque no le vino en voluntad? He aquí una pregunta a que nadie osará contestar afirmativamente apoyado en escritos. Nosotros que amamos la pieza documental hasta un punto quizá excesivo, porque tememos errar si nos valemos del propio
criterio, no rechazamos, con todo eso, las pruebas que brindan las razones de carácter psicológico. En historia las fuentes que proporcionan argumentos de sana
crítica prestan no pocos recursos que nos llevan al descubrimiento de la verdad.
Tiene el Ilmo. D. Fr. Pedro derecho a que la posteridad lo considere fiel cumplidor
de sus obligaciones por cuanto su virtud está reconocida en varios documentos,
citados unos y por citar otros, en tal grado, que se hizo respetar y querer de todos.
Modesto, docto, pío, celoso, prudente, fiel a sus deberes de amistad y de política,
la hermenéutica nos veda sacar consecuencias
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que no se compadecen con estas virtudes suyas. Las conjeturas cavilosas
manchan la reputación del crítico que quiera correr plaza de imparcial y ecuánime.
Creemos muy conforme a los cánones de interpretación histórica afirmar en este
caso que estudiamos que el prelado leridano no pudo permanecer en Lérida durante el cerco. Pero, aunque hubiera podido y no querido realizarlo, ¿es censurable
ante la historia su conducta?
En primer lugar ninguno osará demostrar que, como Obispo, tenía obligación de residir precisamente en Lérida y no en otro lugar de su Diócesis; el deber
de la residencia procedente de lo estatuido por el santo Concilio de Trento no le
exigía aquel heroísmo. Pero acaso ni siquiera se puede llamar en él acción heroíca
el meterse en una ciudad sitiada para exponerse a perder la vida. Si por ausencia
suya hubiera también peligrado gravemente la salud espiritual de su rebaño, podría
tachársele de infiel a su vocación pastoral, mas lejos de ser tal ausencia causa de
ello, pudo contribuir a todo lo contrario, pues los enemigos de Lérida sabiendo que
en la ciudad se hallaba aquel Obispo tan partidario de la causa española, hubieran
apretado más y más el ataque para apresar a quien una vez se les escapó ya de las
manos, y tanto trabajaba contra las influencias conquistadoras de Francia; fuera de
que el Obispo, estando libre en los pueblos de su Diócesis, podía obrar activamente y con eficacia con el Rey y las autoridades militares para favorecer a la ciudad
sitiada, como es de creer lo haría, así como favoreció a otros lugares.
Es cierto que la presencia del Obispo contribuiría a dar ánimo a los sitiados,
pero en resumidas cuentas, ¿qué podía hacer él encerrado en Lérida que no lo
hiciera muy bien su Vicario General y el Cabildo? Y cuando tan bien provistos
estaban de consuelo espiritual los leridanos, no sabemos qué imperioso deber de
conciencia podía obligar al Obispo a exponer su vida sin necesidad por el bien de
una parte del rebaño, dejando la otra abandonada y también muy necesitada de la
presencia del Pastor quien procuraría a más fomentar la fidelidad al Rey para que
el contagio de rebelión no se extendiese por las fronteras aragonesas. No confundamos la Religión con el fanatismo religioso, ni el patriotismo con la patriotería.
La fortaleza sin prudencia degenera fácilmente en arrojo pagano.
Esto dicho respecto de su ausencia de un año largo que duró el asedio es por
todo extremo puesto en razón. No es, sin embargo, tan cara de entender su habitual
residencia, pasado el asedio, fuera de Lérida, aunque sí dentro de la Diócesis.
Consta que residió en su palacio algunas veces, pero, juzgando por varias
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cartas y comunicaciones, temporadas muy dilatadas pasó fuera de él, visitando los pueblos y haciendo muchas obras laudables. Su primer biógrafo, y además un testigo que después aduciremos, nos revelan que el Obispo vivía enfermizo. Aparte, pues, de la mayor o menor inclinación que tuviese a recorrer las parroquias, como resultado de su manera de entender la vigilancia pastoral, parécenos
que influía en ausentarse de la capital la falta de salud que aumentaba con sus estancias en ella. Dicen que el clima de Lérida es muy bueno; pero ignoramos de qué
clase de enfermedad adolecía el Prelado. Además, la medicina muda fácilmente y
tiene muy inestables los postulados de su ciencia. Hoy reputa bueno lo que ayer
malo. Un ejemplo de lo dicho tenemos en Madrid: hasta hace medio siglo los médicos consideraron la sierra del Guadarrama como causa de muchas enfermedades,
y hoy atribuyen los mismos a tal sierra muchas virtudes y muy recomendables.
Razones son éstas que, cada una de por sí y más todas juntas, pueden explicar la ausencia de su Ilustrísima, rehuyendo cuanto podía morar en su palacio de la
ciudad del Segre, pero hay aún otra que será quizás la principal para entender ésta
que nos parece deficiencia o sombra moral de su conducta. Es innegable que Lérida, representada por sus autoridades civiles y eclesiásticas, Ayuntamiento, Cabildo
catedral y por el pueblo, fue desde el principio partidaria de la política de toda
Cataluña que defendía el bando de Luis XIII, y sufrió por esta causa un asedio
terrible que terminó con las capitulaciones hechas en Julio de 1644, rindiéndose al
poder de las armas españolas. Lérida estuvo, pues, afrancesada por espacio de cuatro años, persiguiendo el mismo ideal que las otras provincias del Principado. A
partir del triunfo de Silva, que abrió las puertas de la ciudad sitiada para que entrase en ella el Rey Felipe en 7 de Agosto, donde permaneció éste dos semanas
prodigando mercedes reales ya por ser bondadoso, magnánimo y cristiano (virtudes que no resplandecían tanto en algunos de sus ministros), ya también por bienquistarse con los vencidos y atraerse todas las simpatías, Lérida comenzó a sentirse española, en la mayoría, cambio que se manifestó sincero en la resistencia que
opuso al sitiador francés Harcourt, a quien derrotó brillantemente, según hemos
visto.
Pues bien; nosotros, que reconocemos estos hechos, no podemos menos de
creer que el cambio de política no fue tan total, que dejase de haber entre la clase
directora de la ciudad y aun entre la clase dirigida, no pocos que seguían el partido
de los enemigos de España. No cambian los pueblos de ideas tan de repente como
cambian los individuos. Hay en la psicología de las multitudes
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
factores complejos a que tienen que obedecer aun los mismos que las encabezan. Sometida la ciudad al poder de las armas de España, acató a su Rey, pero
no todos doblegaron la cerviz gustosamente. Y por eso seguimos como muy cierta
esta sentencia del autor de El sitio de Lérida1: En 1644 “no todos los canónigos
eran desafectos a Francia y al resto de Cataluña; ni todos estaban igualmente iniciados y comprometidos en favor de España”. Dígase lo mismo de gran parte de
los clérigos y del elemento civil.
Esto es resulta lógica de los hechos, o más bien son los hechos mismos, a
juzgar por los documentos que hasta ahora han sido publicados. Los comentaristas
no pueden desvirtuarlos. Y por cuanto conocía muy bien el Rey D. Felipe la situación política de la primera ciudad que acababa de arrebatar a la astucia francesa,
precisamente por eso hizo que fuese promovido a la silla leridana el prudente, el
bondadoso, el patriota Obispo de Solsona. Y por parte de éste, ¿no estaría justificada, en vista de la situación, la resistencia que opuso a aceptar mitra tan comprometida y dolorosa? Residir en Lérida equivalía a un tormento de equilibrio y tensión de ánimo tremendo. La lucha de las pasiones políticas tenía que influir en los
intereses de la Religión, cuya cabeza era el Obispo. ¿Qué estado de cosas vió en la
capital? ¿Qué tanto de ecuanimidad le exigía el gobierno de aquella Diócesis tan
atormentada por la guerra? ¿No sería lo más provechoso para su Iglesia el ausentarse? Si no favorecía el partido de los catalanes, ¿se revolverían más los intereses
religiosos y la piedad de los leridanos? Y si favorecía las partes de los adictos a
España, ¿se multiplicarían los rozamientos entre los ciento treinta clérigos, que
tenía entonces la Catedral, de encontradas opiniones?
Acerca de este particular consultamos el parecer del Sr. Bibiloni, quien en
carta particular nos escribió: “Sobre la continuada ausencia del obispo Santiago de
la capital de su Diócesis, todo lo que tengo copiado y enviado a usted convence de
que sus relaciones con Pahería y Cabildo fueron siempre afectuosas, sin que asomen por ninguna parte disgustos ni diferencias; pero no sabemos todo el fondo de
las cosas, y probablemente la suya fue conducta pacífica de Prelado que, siguiendo
el partido del Rey, no quería ser obstáculo ni obstruir la acción de los leridanos; y
por esto gobernó habitualmente la Diócesis en Lérida por su Vicario General, y en
la parte aragonesa por su Vicario General de Monzón y con su presencia y Visita
Pastoral en todas partes. Las noticias que, según
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los libros parroquiales de los pueblos oscenses de este Obispado recibo, me
confirman en la continuidad relativa de la residencia episcopal.
En una contestación, impresa, del Cabildo al Rey sobre un escrito del Obispo Olaso Hipenza, agustino (principios del XVIII), que dirigió a Su Majestad por
haber sido denunciado por los señores canónigos de no residir en Lérida (residía
en Monzón), se alude a Obispos anteriores que tampoco residieron a tiempos; pero
no se menciona para nada al Obispo Santiago. Si tanto había llamado la atención la
ausencia del Ilmo. Fr. Pedro, ¿por qué no la citan?
Allá van dos párrafos de esta contestación del Cabildo: “Ni puede dezir el
Obispo, lo que el impresso; que es mentir à V. Magestad, afirmar, que todos los
Obispos han residido en Lerida: porque sabe ser assi ciertamente, despues de la
expulsion de los Moros, y restitucion de la Sede; y que aun destinada la Casa
Episcopal al Real servicio, residió el Obispo Escartin, habitando en vna casa particular.
Ni se opone à la certeza de está verdad, lo que le han impressionado del
obispo Copons, que estuvo en Barcelona poco mas de vn año, por motivo superior,
ni las ausencias del Obispo Molina; pues jamàs faltò este Prelado a la residencia
precisa dispuesta por el Santo Concilio de Trento; y aunque estos, y otros Obispos
saliessen a visitar la Diocesi, huir los calores, ò à diversion mucha parte del año,
siempre se verifica, que residían en Lerida, porque dexaban su casa dispuesta, y
con familia, y la Curia corriente del mismo modo, en que manifestaban siempre
que se iban, el animo verdadero de bolver, y residir”. Hasta aquí, el Señor Bibiloni.
Sin embargo de todo ello, no es posible explicar por entero tanta ausencia,
una vez pasada la guerra, y, aunque respetando los motivos que al virtuoso Prelado
movían a virvir fuera de la capital, parécenos que la marcha de ciertos asuntos en
la Curia no podían ir tan en su punto manejados por el Vicario General como por
el Obispo en persona, que goza de más ascendiente entre los Canónigos, Clero y
pueblo.
El Cabildo, andando los años, o sea en Abril de 1649, con motivo de una
desavenencia sobre asunto de jurisdicción entre el Vicario General y el de Monzón
para fallar un pleito, llegaron a quejarse al Rey de la ausencia del Obispo, a la cual
atribuyen todos los males que sufre la ciudad, apreciación en la que hay exageración manifiesta, pues se olvidan de los diez años de guerra que llevaban, de los
cercos sufridos y de tantas causas que contribuyeron a asolar la parte material y
moral de la capital diocesana.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Pero volvamos a reasumir el hilo de la cronología. Mientras el venerable
Prelado acudía fuera de Lérida a remediar no pocas necesidades corporales y espirituales, prolongábase el cerco de los infelices leridanos, cuyo recuerdo acuitaba su
corazón viendo a aquella porción de su rebaño en tan apretado padecimiento. Pero
quiso la divina Providencia que se estrellara por fin la acometida de los sitiadores,
y entonces, tanto como prensaba su ánimo la pesadilla del asedio, así tanto se expandió a los regocijos cuando supo el Obispo la noticia de la liberación y triunfo.
Uno de los primeros que le participaron tan fausta nueva fué el Ayuntamiento, a
quien envió una misiva el Obispo a los tres días de sucedida; de donde se saca que
le enviarían posta especial. He aquí la carta1:
“Ill.es Sr.es los Paeres de Lerida. Doy a V. S. la enorabuena de la oppresion de
que la ha librado Dios y la gloriosa victoria que su tolerancia, su suffrimiento, y
fidelidad ha ocasionado a las Armas de su Magestad. Yo quedo disponiendo mi
Partida para la residencia de mi Iglesia donde me tendra V. S. para su seruicio y
consuelo como tengo obligacion, a quien guarde Dios. Çaragosa y Nouiembre 24
de 1646. Fr. Pedro de St. Tiago Obpo. de Lerida”.
Vese por esta pieza que los deseos del buen Prelado argüían nobilísimas y
muy levantadas miras; pero no se olvide que, si su obligación era consolar y servir
a las autoridades y al pueblo, la prudencia, aunada con la fortaleza en los dominios
de la razón, al entrar a distribuir los actos de sacrificio personal, había de atender a
todos los deberes, sin omitir alguno. Cuál fuese la razón que lo retrajo de trasladarse a su palacio leridano, ninguna nos parece que obró en su ánimo tanto como
la enfermedad que se le agravaría. Mas, aun cuando no en Lérida, estaba presente
a todo con su dirección y consejo, y de ahí que aparezca su intervención en votar a
Santa Cecilia como Patrona de Lérida.
No sabemos con precision si procedió la idea del piadosísimo señor Obispo,
del Cabildo o de los señores concejales. La primera noticia se apunta en un acuerdo de éstos, pero nadie sabe aún si en carta particular del Obispo o por insinuación
verbal de algún delegado suyo se propuso a estos señores previamente la idea de
establecer la fiesta votiva. Afirmar que no procedió absolutamente del Obispo es
cosa muy aventurada. En el Catálogo de los Obispos de Lérida, etc., de que hemos
hecho mención atrás, que es un apéndice a las Constituciones Sinodales, etc., de
Lérida, editadas en Zaragoza en 1714, al hablar de nuestro Obispo nada se dice de
su intervención en el voto de Santa Cecilia; pero en la
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Cart. mun., Catal. 855.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
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reedición hecha en Lérida en 1879 se lee: “Indujo (el Obispo) a hacer el voto
de S.ta Cecilia por haberse levantado en su día el asedio de la Ciudad”. ¿En qué se
apoyaría este editor para añadir tal dato? Quizás en un apunte marginal manuscrito
que hay en dichas Constituciones Sinodales. Pero ¿quién sugirió al apostillador tal
noticia? En fin, minucia biográfica es ésta que no regatearemos para nuestro biografiado, que se distinguió por su devoción a los Santos y su fervor religioso, como en otros lugares se advierte.
El acuerdo de los Padres es de esta conformidad, vertido al castellano1: “...
Acuerda y delibera dicho Ilustre Consejo General que los S.res Pahers piensan tratar con el S.r Obispo y Capitulo del voto de estas fiestas, y que el dia de S.ta Cecilia
se haga todos los años solemne procesion por toda la Ciudad en accion de gracias
de tan señalada merced”.
En efecto, trataron el Cabildo eclesiástico y el secular con el Prelado, y resultado de ello fué el establecimiento de dicha fiesta, que honra a los leridanos y
los señala muy mucho como católicos verdaderos. El Doctor Ayneto copia el voto,
diciendo antes estas palabras: “El día 22 de Noviembre de 1647 y en el presbiterio
de la Seo, acompañados de los notarios de la Pahería y del Cabildo, comparecieron
al tiempo del ofertorio de la misa mayor los canónigos Janer, Ferrer y Torres, en
representación del Cabildo y del estado eclesiástico, y los Paheres en representación de la ciudad, y después de comulgar, arrodillados delante de la Vera Cruz y
de los Santos Evangelios, guardando silencio la muchedumbre que llenaba las naves y capillas de aquella Catedral, dijeron así en lengua catalana. Etc.” Nosotros
documentaremos lo sucedido con lo que relata el Libro de actas capitulares2, no
sin suprimir algunos párrafos que no hacen muy a nuestro intento:
Instrumentum emissionis voti festiuitatis gloriosissimae Stae. Ceciliae Virginis
et martyris. In nomine Domini... Noscat presens aetas pariterque et futura sub anno
a natiuitate Domini millesimo sexcentesimo quadragesimo septimo, die vero vigesima secunda mensis novembris... Inter Missarum solemnia tempori offertorii intus capellam moiorem sine presbiterium dictae Ecclesiae et coram altare majore
ejusdem Sancta Dei vera debitis cum honore et reuerentia ibidem posita. In totius
fere militum ciuium incolarum et habitatorum ejusdem ciuitatis ad infra conuocatorum conuentu et assistentia intus dictam ecclesiam existentium comparuerunt et
fuerunt personaliter constituti per Illustris admodumque
1
2
Arch. mun. Llibre de Consells, etc., fol. 114 v.
Tom. 48, años 1647-1649.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Rdi. domini Petrus Morato, D. Dr. Decanus Franciscus Ferrer, S. T. Dr. Michael Torres, D. Dr. Jacobus Ferrer D. D. ac Josephus Sanou artium et Philosophiae, canonici dictae Ecclesiae cathedralis Ilerdensis conuocati ibidem et congregati ex causa infra de mandato dicti Domini Decani et ad vocem janitoris ut moris
est capitulantes capitulum tenentes, facientes, celebrantes et representantes tanquam major et sanior pars et plusquam duae partes canonicorum dictae Ecclesiae
presentium in dicto Capitulo interesse valentium...
Y dice que vienen en representación de todo el estado eclesiástico; nómbrase
luego a los Paheres asistentes como representantes de todo el estado seglar, y sigue: “in anno proxime praeterito, hoc inminenti bello esstante, quando haec ciuitas
ab hostibus et peruersis inimicis tam acriter, et potenter obsidiata... omnipotenti
Dei auxilio, Beataque ac gloriosissima sancta cicilia virgine et martire, eos, (antes
dice ciues) coram domino prout fatentur patrocinante et deprecante, a tan crudeli et
ferventi obsidione et opressione in suo die, nempe vigessimo secundo mensis
nouembris, liberata mirabiliter et auxiliata fuit...”
Por esto, deseando perpetuar tanta merced, haciendo que fuese día de precepto el 22 de Noviembre y que lo solemnizaran todos los leridanos, pronunciaron
el siguiente voto en catalán:
“Nosaltres (los Capitulares presentes, uno por uno) et nosaltres (los Paheres)
en nom nostre et con los representants tot lo stat secular de dita ciutat... Hauent
praecedit consulta per part de tots nosaltres interposada ab lo Illm. y Rsrno. Sr. Fra
Don Pere de Santiago... et obtengut lo decret y auctoritat del Ille y molt Re señor
Jaue. Janer en D. Dr. canoe. de dita lgta. y en lo spiritual y temporal son viccari
general y official para estas cosas que abaix decretara… prenent desde ara com
prenem aquella per especial patrona, advocada y protectora nostra y de la dita ciutat, comensant a celebrar y venerar aquella lo dia present com lo día sant del diumenge, y millor si millor podrem, cessant ab tot rigor a tota obra temporal y servil.
Y així ho juram a N. S. Deu y als seus quatre Sant Evangelis ab nostras mans y de
quiscú de nosaltres sobre la santa vera creu corporalment tocats”.
Termina el documento confirmando que el Vicario general, Jaime Janer, del
Ilmo. y Rsmo. Sr. Obispo de Lerida “a ciuitate absenti, praedictis omnibus et singulis tanquam de suis dicto nomine presentía conuentu et voluntate dictaque praecedente consultatione cum Illmo. et Rsmo. Ilerdem episcopo... ad hoc ut debita
obtineat roboris firmitatem suo dicto nomine imo uerius dicti Ilmi. ac Rmi. d. Ilerden. episcopi interposuit autem pariterque decretum &.”
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
129
No le fué posible asistir a esta simpática festividad votiva de Santa Cecilia,
porque en este año estuvo en varios pueblos de la Diócesis ocupado en asuntos
diversos. El M. I. Cabildo catedral, con fecha 17 de Marzo, le dirigió a Benabarre
una respetuosa y amable carta1:
“A la sombra del grande zelo, xpiano., piadoso, y catholico pecho de V. Ill.ma,
luzira muy el representar la extrema necessidad y miseria tan notorias esta Igla.
padece, occasionadas por las desdichas pntes., para que con lo primero seremedie
lo segundo q. han llegado tan a lo vltimo, que se teme el miserable stado de hauer
de cessar en ella los diuinos officios, por no poder acudirha pagar las distribu.es a
los prebendados y clerigos della, lo q. no quiera Dios por su infinita bondad y misericordia; mayormente en tiempo que tan deuida y tiernamente reconocemos por
sus mayores columnas a su Mag.d, Dios g.e, y a V. Illma por cuyo medio los queremos prometer y aun assegurar el reparo y enmienda delIos en esta conformidad y
para q. no se llegue a tan lastimoso y apretado lance por nra. taciturnidad, hauemos
determinado por descargo de nra. conscia. acordarle de lo ya tendra. V. Illma entera
notitia, como la mitra paga cada vn año a esta Igla y deuersas admnes della 644 ls. 3
a saber es a los aniuos maiores pention aplica 360 ls. a los mismos por el censal de
San Esteua 52 Is. a la admon de las pabordias pention aplica 150 ls. a las mismas
por las tertias de los abogados cada año 18 Is. por los cirios de la Rexa cada año 12
Is. por los presbratos. cada año 17 ls. los por los cirios del Monumento 6 Is. los
por el Capiscoi del Coro de Su Illma cada año 5 ls. que en todo junto lo q. ha de
pagar cada año importa la dicha cantidad de 644 Is. 3 Y como a los 27 de pnte.
hara dos años, que tomo Su Illma possons del obispado, vendra a deuer por ellos
1289 Is. s 6. Suplicamos a V. Ill.ma quan encarecidamete podemos que alentando
las fuerças con su gran zelo y catholico pecho nos haga md de lo mas q. pudiere
para q. con esso podamos mantener el culto diuino en esta su Igla. que es cierto no
sabemos de donde poder hacerlo, y q. sea con la breuedad q. el caso pide y q. de su
piedad confiamos, quedando nosotros de todo con el deuido agradcto y con el cargo de rogar a nro Sr. como lo hazemos por la salud y augtos de V. Ill.ma Lerida y
março a los 17 de 1647”.
Sucedió que el 26 del mismo mes llegó a Lérida una carta del Rey para el
Ilmo. Fr. Pedro, y debía de ser interesantísima y urgente por cuanto su Majestad
encargaba respuesta con brevedad; la carta, por lo mismo, fué enviada a
1
Arch. cap. Cart., &.
130
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Benabarre, con otra que el Cabido pedía contestación a la carta del 17 de los
corrientes: “Illmo Señor: La inclusa de su Magd, Dios le ge, para V. Illma, hauemos
recibido oy con cargo muy special de cobrar respuesta della y assi para que podamos acudir con breuedad a esta obligation, se seruira con la misma hazernos md de
remitir la respuesta por este propio, que ademas sera el hazerlo seruitio de Su
Mag.d nosotros por star encargados della lo tendremos a particular fauor y m.d
Dias ha que hauiamos scrito a V. IIIma la que va con esta, pero sucedio a
quien la lleuaua la desgratia de topar con el enemigo; y assi pensamos no habra
podido llegar a sus manos. Por lo que y por ser tan praecisa la causa, hauemos
buelto a scribir otra vez, con confiansa muy cierta, de que por medio del gran zelo
y catholico pecho de V. IIIma lograra esta Igla. sus justificados dezeos, de que no
cessen en ella los diuinos officios, cosa que stremece el coraçon solo el pensarlo y
q. nos mandara muchas cosas del mayor seruitio de V. Illma que Dios g.e Lerida y
Março a los 26 de 1647”.
Importantísima reputamos la siguiente carta del Rey por la que se descubre
el celo de nuestro Obispo que, aunque ausente de Lérida durante el cerco, defendía
los intereses a él encomendados. Tráela el Marqués de la Fuensanta en Colección
de documentos inéditos para la historia de España. Madrid, Imprenta de Rafael
Marco Viñas, 1890, y es como sigue1: “El Rey.—Ilustre Marqués de Aytona, gran
Senescal de Aragón, primo, mi lugarteniente y Capitán General: Al Obispo de
Málaga, mi lugarteniente y Capitán y General de ese Reino, escribo que comunique y confiera con vos unos papeles que me ha remitido que le envió el de Lérida
sobre diligencias que hacen Franceses para despojarle de la villa de (Barrabés),
que pertenece a aquella mitra en lo temporal, y lo que los naturales se han resistido, no queriendo admitir unos despachos que dió el Conde de Harcourt para secretar las rentas y pedir los homenajes de fidelidad a los lugares, y que entre vos y el
Obispo de Málaga dispongáis lo que os pareciere proveer para las asistencias de
aquellos vasallos, alentándoles mucho, por todos los medios posibles, para que se
mantengan en el buen afecto que muestran y dándoles muchas gracias por lo bien
que proceden; encargo y mándoos que en esta conformidad ejecutéis lo que os
tocare, en que me serviréis. Dado en Madrid, a 2 de Agosto de 1647.—Yo el
Rey.—Pedro de Villanueva”.
A principio de Octubre residía en Zaragoza, adonde el Cabildo le remitió
1
Tom. VLVI, pág. 486.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
131
una carta que comienza así: “Damos a V. Illma. las gracias por la md. que
hizo a esta Sta. Igla. con la carta que escriuio a su Sand. que Dios le ge. sperando
della todo buen sucesso si llega a tiempo, cuia diligentia y fauor tenemos a particular md.”
Sigue la carta interesándole sobre percepción de los frutos de las Rectorías
de Azanuy y Viacamp. Las preces a Su Santidad de que habla son para que deje en
suspenso la provisión del Arcedianato de Benasque, y con sus rentas se pueda
atender al cuidado de la Catedral, al servicio del coro impedido y casi nulo a causa
de la guerra. Esta carta lleva fecha 6 de Octubre. Otra carta del Cabildo al Obispo,
dirigida también a Zaragoza con fecha 26 del mismo mes, contiene una queja contra el Vicario general, Sr. Arnal, por no favorecer éste, como era justicia, la pretensión del Cabildo sobre cobro de los frutos de la vacante de Azanuy. Insistiendo
acerca del mismo asunto escribió otra carta el Cabildo a los 20 de Noviembre, y a
los 22 de Diciembre consta que aún demoraba el Prelado en la capital aragonesa,
tal vez evacuando algún asunto u orden real, puesto que el Cabildo escribió a Zaragoza a un Canónigo llamado Perandreu, que era de la Real Cámara, Canónigo a
la sazón de Tortosa, y anteriormente de Lérida, que se hallaba en Zaragoza; a éste
recomendó en carta dicho Cabildo que influyese cerca del Obispo Fr. Pedro a fin
de que el caso de Azanuy quedase resuelto favorablemente. Todavía moraba en
nuestro convento de Zaragoza a 6 de Enero del año entrante, y sábese a lo claro,
por una misiva del Cabildo que lleva esta fecha y expone la pobreza de la Iglesia,
la no cobranza de las vacantes ni los frutos ni la pensión apostólica que el Obispo
debía a la Catedral hace tres años.
En el libro de Visita Pastoral del Pontificado del Obispo Fr. Pedro de Santiago, que se conserva en el archivo de la Secretaría episcopal, aparece que aquélla
se efectuó, por medio de Visitadores generales, en esta forma y tiempo:
Por el Lic. D. Miguel Arnal, principiando por Zanuy (hoy Azanuy) en 11 de
Febrero de 1647 hasta 13 de Abril siguiente, y desde 29 de Septiembre de 1647
hasta 25 de Octubre inmediato; desde 4 de Diciembre del mismo año, comenzando
por Lagunarrota y siguiendo por todo lo que es hoy Arciprestazgo de Berbegal
hasta día 29 de los propios mes y año; y desde 9 de Enero de 1648 hasta 16 de
Junio siguiente.
Por el Dr. Juan F. Marquina, Vicario general y Oficial del Obispado de Lérida (como el anterior) comenzando en Estadilla y terminando en Estada, desde 16
hasta 23 de Marzo de 1648.
132
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Y por el Lic. Ignacio Guilleuma, oficial del Ilmo. Sr. Obispo, principiando
en Capella en 4 de Noviembre de 1648 hasta el día 30 del propio mes.
Al primero de estos Visitadores, Comisario del Santo Oficio, Rector de Lascuarre y Vicario general del sobredicho Obispado, acompañó, como Notario, Fr.
Manuel de San Nicolás. Y de la relación de la visita practicada en Sena se deduce
con toda claridad que el Obispo Fr. Pedro de Santiago no estuvo personalmente en
1647 en Sena ni en el Monasterio de Sijena. El sello, por lo tanto, autoriza el Decreto firmado por el V.º Gral. Sr. Arnal.
En 6 de Enero de 1648 dejamos por Zaragoza al señor Obispo, y a 17 de Febrero lo encontramos en Fonz, adonde le enviaron los Paheres un oficio del tenor
siguiente1: “Ilmo. Señor. No obstante los procedimientos de Su Ilma. en la materia
de los cuartos de Benavarre, se justifican por lo tocante al Colegio viejo; por esto y
por todo lo que afecta a esta ciudad agradecemos el buen zelo con que su Ilma. ha
procedido, suplicandole continue mirando por la conservacion y reedificacion de
dicho Colegio, pues esta Ciudad lo tendra a singular merced y se ofrece a estar
muy pronta en todo lo que sea servicio y disposicion de Su Ilma. de cuya presencia
en los trabajos tan grandes que esta Ciudad ha padecido y padece, nos alegraremos
mucho por considerarla de mucho consuelo. Dios a Su Ilma. guarde. Lerida y Febrero 17 de 1648. Los Paheres. Al Ilmo. Sr. D. Fr. Pedro de Santiago Obispo de
Lerida y del Consejo de Su Magestad que Dios guarde, Fonts”.
Del Deán y Cabildo es la carta enviada a Fonz, que en seguida ponemos:
“Illmo. señor: Esta es la copia de vna carta que hauiamos scrito habra algun mes y
medio a V. Ill.ma, y como no tenemos respuesta, pensamos no habra llegado a sus
manos, con ella vera la necessidad que padece esta su Igla. despues aca se esta
innouado que muchos clerigos no han querido tomar la parte de la limosna que V.
Ill.ma les hizo, por poderse ir como en effecto se han ido muchos y otros que se
quieren ir por no tener caridad de missa y porque no les pagamos distribution; suplicamos a V. Ill.ma mire esto con ojos de piedad y de las pentiones que la mitra
haze a esta Igla. se sirua mandar se paguen hasta mil libras a buena cuenta, que en
caso que tenga lugar la pretention de V. Ill.ma de las Rationes de pan, aun con dichas mil libras no se pagara lo que queda deuiendo; esperamos que V. Ill.ma lo
mandara executar con la breuedad requiere la necessidad, que con esto animaremos a que los clerigos no se vayan, y se puedan
1
Libr. de Letres, etc., catálogo 856.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
133
continuar los diuinos offitios; guarde Dios a V. Ill.ma como puede y en stado
prospere. Lerida y Febrero a los 16 de 1648”.
No sabemos si en Julio de 1648 estaría en la capital el Prelado diocesano,
pero es la verdad que el día 4 de dicho mes escribió el Cabildo sendas cartas al Dr.
Miguel Arnal, Vicario general del Obispo Fr. Pedro, al Dr. Bautista Canet y al
Canónigo Francisco Perandreu, que estaban en Zaragoza, para que allí defiendan
un derecho del señor Obispo que ponían en duda los Comendadores de San Juan,
conviene a saber: Si el Obispo, y el Cabildo en Sede vacante, podían visitar las
iglesias de la jurisdicción de aquéllos. Sabido es que la Orden militar de San Juan
tenía territorio sui juris en el Obispado, en el Sur de la provincia de Huesca (Alcolea, Sijena, etc.). El Prelado Fr. Pedro se ofrecía, según asegura el Cabildo, a pagar
todos los gastos de la defensa; el Cabildo acepta la propuesta del Obispo, nombra
a los doctores Canet y Perandreu para que se junten con el Vicario general a este
fin e informa que hay precedentes de ejercicio de jurisdicción, pues habían practicado visitas pacíficas los Obispos en las iglesias de los Sanjuanistas en 1445, siendo Obispo García Aznares; en 1541, siéndolo D. Jaime Conchillos; en 1598, en
Sede vacante; y en 1620, también vacando la Sede1.
En su colegiata de Roda de Isábena estuvo en Septiembre de este año de
1648 el Obispo, por cuanto confirmó, fecha 2 de Septiembre, según consta en el
archivo de aquella iglesia, la que también recibió entonces su visita pastoral.
Para Diciembre ya tenía la residencia en Fonz el señor Obispo, y consta por
una carta suya de 28 de Diciembre que trata del asunto de la anterior. De ella hácese mención en la sesión capitular de 8 de Enero de 1649, en la cual los Canónigos
dan recibo de 600 escudos que Francisco Dexea les pagó por orden del Obispo “a
buena cuenta de los cargos y pentiones (que) haze su Mitra a la dicha Iglesia Cathedral de Lerida”. El mismo Francisco Dexea, en carta de 29 de Diciembre2 de
1648, escrita en Fonz, dice al Cabildo: “El Sr. Obispo de Lerida me ha pidido
diesse por su q.ta a V. S.ª seiscientas libras y que desde el Principio del año que
empezara a Santa Cruz de Maio diesse cien libras cada mes durante su boluntad
las quales da su S.ª de limosna a essa Santa Iglesia para las distribuciones cotidianas y en esta conformidad las pagare a V. S.ª, o a quien me trajere su carta de Pago... (pero con la condicion de) que en casso
1
2
Cartuario de la Cat. 1616-1653.
Arch. cap. Legajo de cartas.
134
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que el Capitulo le ponga pleito y su S.ª fuese condenado en el de hauer de
Pagar ciertos yntereses que el Capitulo pretende ha de hauer de la mitra y su S.ª
que no lo ha de pagar, porque pretende ha de hauer del capitulo cantidades maiores, que en tal casso se haya de reciuir en q.ta de lo que el S.r Obispo vbiere de dar
todas las cantidades que en nombre de su S.ª yo vbiere dado a esse Ilustre Capitulo”.
Relacionada con esto de estar la nota suelta que se halla en dicho Legajo de
cartas, a saber: “Francisco dexea deue al Mui Ill.e Cabildo de Lérida... Mas 600
libras por consignacion del S.r Obispo de Lerida D. Frai Pedro de S.t tiago que
empieza a correr de p.º de Henero 1645... 600 lbs. Mas 1100 lbs. por once messes
de consignacion del S.r Obispo de Lerida S.tus tiago desde 1.º de Julio de 1649 asta
Mayo de 1650... 1100 lbs.”
Y por cuanto se relaciona con cuentas de bienes temporales, allá van otras
notas que se hallan en el Libro de actas capitulares: “Dia 10 Dic. 1648 D. Antonio
Artassona, Pbro. procurador fiscal de la Curia epal. de Lerida presenta al Cabildo,
en su nombre y de parte tambien del Ob.º Santiago, una instancia exponiendo que
el lugar de Conchell, del Reyno de Aragon, con sus terminos, es de la mensa epal.;
que los Obispos ilerdenses lo dieron siempre en feudo a los mismos vezinos y
habitadores del lugar; que el Ob.º Santiago, por pensiones y trendos no pagados,
commisso los terminos de dicho lugar, y de aqllos. tomo la verdadera real y actual
posesion, hauiendose consolidado en ella el dominio vtil en el Direcho que dicho
Sr. Obispo y su mensa epal. tenia en dichos terminos, que el Ob.º quiere volver a
darle con el mismo trendo infeudandolo a quien mas bien visto le fuese y juzgare
pagara mas bien; por lo qual suplica al Cab.º de su consentimiento para que se le
de a el en feudation”. Acordaron que se diese el consentimiento.
Die 23 Jul. 1649. Los Canónigos libran apoca en favor del Ob.º Santiago licet absentis por 400 libras en moneda jacense “per lo socorro de les distributions
et pro mensibus maii, juny, july et Aug.ti anni portis. habitis per manum domini
francisci Ant. de Xea”. Die 27 Sept. 1649. Otra apoca al mismo, licet absenti, de
200 libras moneda jacense por Septiembre y Octubre siguiente. Die 9 Nov. 1649.
Otra apoca al mismo por 200 libras por los meses de Noviembre y Diciembre.
Consérvanse en el Cartuario del archivo capitular una carta de 9 de Enero de
1649, escrita por el Cabilbo al Obispo, que permanecía en Fonz, la cual habla de
haber recibido un crédito de 600 libras, con ruego de que sean envíadas
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
135
para socorrer las necesidades de los clérigos. Según otra del mismo al Prelado, éste continuaba en Fonz en 24 de Abril, fecha de la misma. Es carta de asunto
privado del Cabildo. En otra de 4 de Mayo le pide el Cabildo los cien escudos
mensuales de los meses vencidos de Enero-Abril, con que contribuye por via de
limosna el Obispo, residente aún en el mismo lugar, y serán para subvenir a las
necesidades del clero.
De Fonz se partió el Obispo a practicar visita, y consta que el 16 de Agosto
estaba en Monzón, el 20 de Septiembre en Barbuñales, el 27 de Octubre en Berbegal, donde confirmó, y el 30 del mismo mes en Sena.
Por este tiempo, viéndose el señor Obispo acuciado por imperiosas necesidades ocasionadas por la guerra, y su clero empobrecido y extremadamente sacrificado, acudió al Rey, a su amadisimo Rey Felipe IV, implorando, por su parte,
merced para su rebaño, e insinuó que el Cabildo hiciese un ruego al mismo Monarca, a lo cual obedece, sin duda, el siguiente Memorial, que obra en el archivo
capitular de Lérida:
“Señor:
Esta su Ciudad de Lerida sta tan exausta por no hauerse executado V. Reales
Ordenes hechos en su fauor, que no sola.te a sinco años que no paga pention alg.ª a
esta S.ta Igl.ª y demas de la Ciudad lo que es en tan particular detrimento que la
impossibilita a que no se continuen los diuinos offitios en ella y mucho mas ausente su Pastor como a V. Mag.d varias vezes se ha significado, y pero aun mil y quinientas quarteras de trigo y harina que dicha Ciudad tenia reseruada para occasion
de sitios tan del seruitio de V. Mag.d como en dos occasiones se ha experimentado,
les es forçoso irla vendiendo como en effecto se haze para socorrer a los cuerpos
de Guardia y otros gastos que podran pagar los lugares de contribution como se
haze en Tarrag.ª todo lo qual ademas que lo reptan. la dicha Ciudad por parecernos
de tan conocido detrimento contra el servitio de entrambas Mag.des lo repntamos. a
V. R. Magd fiados de V. R. clementia lo mandar remediar conforme tan grande
necessidad pide, g.e Dios la Catholica y Real persona de V. R. Mag.d como la
xptiandad ha de menester. Lerida y henero a los 29 de 1650.
Al Rey nro. S.r
Señor.
B. sus manos &. –Los Dean &.”
Siguiendo el orden cronológico de los apuntes, decimos que en el archivo
parroquial de Fonz hay constancia de que Su Illma. visitó la parroquia a 26 de
136
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Abril de 1646; y conflrmó tres veces, por lo menos, conviene a saber: el día
10 de Abril de 1648 en su palacio de Fonz a Jusepe Aguarca, paje de su Sria. Illma., natural de la villa de San Esteban de Litera y a María Francisca, Agustina,
Cena Guilleuma, de Fonz; el día 19 de Junio del repetido año confirmó, siendo
padrino Fr. Juan del Espíritu Santo; y el 18 de Septiembre otra vez en la iglesia
parroquial. En el archivo parroquial de la Curia leridana obran las Letras de colación del Beneficio de Santa Lucía vacante en San Juan de Lérida, en favor del
presbítero ilerdense Rdo. Agustín Sacases, dadas por el Vicario General y Oficial
Dr. Marquina, Pronotario Apostólico, en la Villa de Fonz a 27 de Marzo de 1649,
presente, como testigo, Fray Manuel de San Nicolás, Pronotario Apostólico, habitante en Fonz. Estos datos, indica el Sr. Bibiloni, junto con los antecedentes, declaran que la residencia del Prelado habitualmente era en Fonz. He aquí un trozo de
su carta:
“En un decreto de provision de Beneficio firmado por el Vicario General Dr.
Marquina, en Fonz y Marzo de 1649, hallo que sirve de testigo el mismo religioso
Fray Manuel de San Nicolás, Protonotario Apostólico y habitante en Fonz. Esto
hace presumir que la residencia habitual del Obispo fuese Fonz; y otro dato induce
a creerlo, y es: que los tres Visitadores del Obispado, que usted ya sabe, visitaron
toda la parte aragonesa y la más elevada de la parte catalana de esta Diocesis; pero
no parroquia alguna del llano de la provincia ni toda aquella que ardía en guerra.
Sería curioso saber si Fray Pedro de Santiago estaría con el Rey en 1646 y en
1647, en que Felipe IV iba de Fraga a Berbegal con sus tropas”.
Por Abril de 1649 ocurrió algún disturbio entre los Canónigos y el señor
Obispo. Los Padres Carmelitas Descalzos, de Lérida, compraron huertos contiguos
al del convento, y juzgando que estaban exentos de pagar las décimas a la Iglesia
ilerdense, se resistían a reconocer tal derecho de la misma. Parece que el Obispo
les daba la razón a dichos religiosos, y de esta divergencia de criterios nació algún
malestar y resentimiento. Se inició pleito en Lérida estando ausente el Prelado;
éste envió un mandato a su Vicario General, Janer, para que le remitiese la causa
que en el tribunal se ventilaba entre el Cabildo por una parte y el convento de San
José, de Carmelitas, por otra; pero esta resolución era contraria a un indulto de
Roma, desconocido tal vez por el señor Obispo, por el cual indulto las causas de
dicho Capítulo no conciernen a otro sino al Vicario General de Lérida o al de Barbastro. El Obispo quería que la causa fuera tramitada por el Vicario General Sr.
Marquina, Foraneo de Monzón. El Cabildo no
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 8º AÑO 1706
137
accedió a los deseos del Obispo, y para asegurar la observancia de sus derechos pidió apoyo al Ayuntamiento reunido en pleno1, y escribieron al Prelado, que
estaba en Fonz, haciéndole ver que les asistía el derecho. Esta carta lleva fecha 22
de Abril de 1649. En esta ocasión fue cuando el Cabildo se dirigió al Rey ponderando y exagerando, a no dudarlo, los males y hambres que padecían la Iglesia y la
ciudad precisamente a causa de la ausencia del Prelado.
Hallamos luego a éste, con fecha 16 de Agosto de 1649, en la Colegiata de
Monzón administrando el sacramento de la confirmación; al siguiente día firmó de
su propia mano y sello el decreto de visita correspondiente. En la parroquia de
Barbuñales confirmó a 20 de Octubre, y en el real monasterio de Sijena en 30 del
propio mes y año. El P. Ramón de Huesca, hablando de la iglesia de Roda, dice lo
siguiente: “Visitando la iglesia y monasterio de Roda D. Fray Pedro de Santiago,
obispo de Lérida, en el año 1651, trasladó las reliquias de San Valero y de San
Ramón de los túmulos de piedra en que estaban a otros de madera y las colocó en
la iglesia subterránea; las de San Valero el día 24 y las de San Ramón el día 26 de
Octubre de dicho año, en cuyos días se reza en Roda de sus traslaciones. La iglesia
subterránea está debajo del presbiterio de la principal, adonde se baja por una escalera de piedra de nueve gradas: tiene tres naves que dividen dos órdenes de columnas, cinco en cada bandas”2. Está tomado este apunte del libro atrás citado,
pero tiene equivocada, a no dudarlo, la fecha; y así, donde dice año 1651, debe
leerse 1649, que es cuando sucedió lo que narra el P. Huesca. De Roda siguió recorriendo sus parroquias, algunas de las que ahora figuran no existían entonces,
como es obvio, y se explica por el aumento del censo de habitantes, que en toda
España está hoy casi triplicado. Además, sabido es que, antes del siglo XVIII, los
señores Obispos no pasaban más arriba de Roda de Isábena por lo inaccesible de
aquellas montañas pirenaicas, sino que en Roda demoraban muchos días, y aquí
eran llevados los niños para confirmar y los libros para ser visitados. En Azanuy
confirmó a 4 de Marzo de 1650. Por medio del Vicario General, Marquina, visitó a
Benabarre con fecha 10 de Marzo de 1650, y a 17 estaba visitando la villa de Tolva; mientras él, en persona, practicaba la santa visita en la iglesia de Castigaleu,
arciprestazgo de Benabarre, a los 21 de Marzo.
1
2
Arch. mun. Llibr. de Consells, fol. 212 y 213.
Teatro de las iglesias de Aragon, tomo IX, etc.
ARTÍCULO IX
En que se trae su muerte y sus grandes virtudes
Sumario: ¿Qué era la villa de Fonz? –Señorío temporal del Obispo. –Recrudécensele al Prelado los
achaques. –Fecha exacta de su fallecimiento. –Acta notarial del sepelio. –Fe de muerto. –Sucesos
extraordinarios. –Hállase su cadáver incorrupto. –Su sombrero episcopal existe. –Inventarlo de su
pontifical. –Pobreza evangélica. –Virtudes no comunes. –Caridad y largueza con el prójimo. –
Proceso informativo. –Respuesta del convento de Benabarre. –Otra declaración importante de
Benabarre. –Carta del Ex rector de la Universidad de Lérida. –Declaraclón del señor Vicario de
Fonz. –Retrato al óleo del Obispo.
A lo que se ve, nuestro Obispo fijó en la postrera temporada de su vida la residencia habitual en la villa de Fonz, parroquia que pertenecía en lo eclesiástico y
en lo temporal a la Mitra de Lérida. Era villa del Señorío del Obispo, en la que
ejercía jurisdicción por título inmemorial, muy anterior al año 1438; y como tal
Señor tenía allí su palacio y nombraba anualmente alcalde que ejercía las dos jurisdicciones, civil y criminal1. El Señorío temporal de Fonz, hoy reducido no más
que a ser de patronato episcopal la provisión de aquel curato de término, se halla
consignado en un Privilegio a los obispos ilerdenses del Rey D. Ramiro de Aragón
que contiene varias donaciones, y, entre ellas, la del Castillo que se llama Fonz
con su villa, “castrum —dice— quod vocatur Fontes cum sua vila, et cum omnibus suis terminis ab integris”. Tiene por fecha este privilegio, cuya copia auténtica,
catalogada, obra en el archivo de la Secretaría del Obispado2, Noviembre de 1134,
era 1172. Y sin embargo de llamarse auténtico este documento parece estar equivocada la fecha; pues en 1134 no era aún yerno del Rey Ramiro el Conde Berenguer IV, a quien se cita en dicha escritura o privilegio de donación.
Dato curioso relacionado con el pontificado de nuestro Obispo: Consta por
las mismas fuentes informativas que el 16 de Agosto de 1646 Jaime Olivella, sacerdote de la Diócesis de Solsona, tomó posesión de la villa de Aspa y de las jurisdicciones civil y criminal que tenía y acostumbró a recibir el Obispo de Lérida.
1
2
Arch. cap. Libr. verde, fol. 355.
Leg. 12, núm. 630. Lugares de Señorío de la Mitra.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
139
Aspa era Señorío de este Obispado. Dice el testimonio público que obra en
dicha Secretaría que dieron a Olivella «la pocessio de dit Lloch civil, y criminal,
conforme en altres ocasions la han donada als Bisbes de Lleyda, corn a Señors de
dita Vila”.
En Aragón histórico1, artículo Fonz, escrito por Joaquín de Moner, se lee
que el Obispo Santiago “dio a censo y con una modica pension al municipio su
palacio para casa consistorial”. Aún existe, pero la fachada no ostenta insignia
episcopal alguna. Quizá lo del censo sea un hecho verdadero, aunque nada se sabe
cuándo se verificó, ni las condiciones ni las causas que para ello hubo. Siendo de
la Mitra dicho palacio y residiendo él hasta la muerte, raro por extremo resulta lo
que Moner refiere. Hoy en día, la casa que fue del Obispado es casa del Ayuntamiento. De una carta del Sr. Bibiloni recortamos la noticia, a saber: “Hablé con un
Señor de Fonz, Barón de Valdeolivos, que me dijo que, según datos que obran en
su archivo, la hoy Casa-Municipio de Fonz, edificada a principios del siglo XVII,
fue antes Residencia de Padres Jesuitas, cedida para ello por su propietario; lo fue
no más de cuatro años; y pasó a ser propiedad de la Mitra”.
En esta villa, pues, y en esta casa, adoleció nuestro biografiado de la grave
enfermedad que lo llevó al sepulcro, o vió, mejor dicho, recrudecérsele la que le
aquejaba hacía años. Y en esta sazón y punto, decimos, tuvo estricto cumplimiento
la vision de la extática Madre Salinas, según el lugar citado: “Vi —escribe— a
este señor Obispo vestido de Pontifical, con grandisima magestad, y ostentación, y
con grandísimo aplauso de todos, y en un puesto eminente, a donde todos le miraban con atención. Luego llegó Christo Señor Nuestro, y lo arrebato con sus manos,
levantándolo en alto, y apartándolo de aquella grandeza”.
A fines del mes de Mayo ya sabían en Lérida que estaba gravemente enfermo el Obispo, por lo cual el Deán y Cabildo leridense escribieron al licenciado
José Tallada una carta que dice de esta suerte2: “Su carta de v. m. de los 27 del
corriente con el propio hauemos recebido con mucha estimacion del cuydado y
affecto con q. v. m. ha sido seruido hacernosla de q. le damos particulares gracias
en cuya conformidad embiamos sindicato para que v. m. pueda exigir
1
Aragon histórico, pintoresco y monumental. Obra ilustrada, publicada con la colaboracion de
distinguidos escritores por D. Sebastián Monsertat de Bondía y D. José Pleyán de Porta. Tom. I,
Huesca & Pág. 256.
2
Arch. cap. Cart., etc.
140
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y cobrar qualquier cosa tocante a esta Iglesia y como todo el Pontifical pertenesca a la Sacristia desta S.ta Iglesia q. el S.r tiene caso que muera embiamos
especial poder para q. v. m. lo tome en su poder y en nro nombre fimar apochas y
quantos recibos fueren necessarios lo q. correra de llano con los Sres Officiales de
la Camara pues saben nro antiquissimo derecho encargandole todo cuydado hasta
que llegue a su poder. A Fran.co Anthonio de Xea le remitimos el incluso q. se
seruira v. m. remitirselo con propio suplicandole nos avise de lo q. sucediere y en
particular con propio de la muerte del S.or Obispo en caso q. Dios disponga de su
vida remitiendonos autentica del obito. Ge Dios a v. m. Lerida y Mayo 28 de 1650.
Los Dean y Cabildo de la S.ta Iglesia de Lerida”.
Esta carta, escrita el 28, llegó a su destino cuando el Prelado era ya difunto,
pues pasó a mejor vida el mismo día, a las siete de la noche, como se sabe por las
actas capitulares. Fr. Luis de Jesús añade en el lugar tantas veces citado, que “recibidos los Santos Sacramentos de la Iglesia, con mucha devocion, entregó su alma
al Señor, dexando mucho sentimiento en todas sus Obejas, por aver sido tal Padre
y Pastor... haviendo concurrido mucha Clerecia a su Entierro, que fue de limosna,
por no aver con que pagarles”.
La noticia llegó con presteza a Lérida; por eso, el Cabildo, reuniéndose en
sesión el día 30 de Mayo, hizo constar lo siguiente1: “Item, dicta die (XXX maii
1650) conuocati dicti dni. capitulantes ad vocem janitoris ut moris est in Domo
Capitulari Capitulum tenentes quia regimen et administratio Ecclae. et Episcopatus
Ilerdens. Sede Vacante de jure antiquissima consuetudine ad dictum Ill.e Capitulum pertinet et espectat ideo de ponti. Sede Vacante per obitum Ill.mi et R.mi Domini Don Petri de S.cto Jacobo Episcopi Ilerdens. qui sicut Dno. placuit die vigessima octaua mensis may ora septima post meridiem vel inde circa sicut Dno. placuit diem suum clausit extremum Reuocauerunt citra tamem infamiæ notam omnes et singulos ac quoscumq. Vicarios generales officiales Regentes aduocatos,
procuratores, Bajulos Subbajulos et alios quoscumq. Officiales ac ministros per
dictum dnum. Episcopum positos et creatos.
Ahora hablemos de su sepelio. En el archivo general de la Orden2 consérvase el siguiente Acto publico de deposito del cadaber del Illmo. y R.mo señor D. Fr.
P.º de santiago obispo que fue de Lerida, que dice así: In Dei Nomine Amen. Sea
a todos manifiesto que en el año contado del nacimiento de nuestro señor Jesuchristo de mil seyscientos cinquenta dia es a saber que se contaba
1
2
Lib. de Act. caps., tom. 47, años 1650-1632.
Carp. C.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
141
a treynta del mes de Mayo, en la Villa de Fonz del Reyno de Aragon dentro
de la Parrochial Iglesia de Santa Maria de la absuncion estando un cuerpo muerto,
siquiera cadaber, dentro de un ataud clavado y cerrado para darle sepultura ante la
presencia de mi Francisco Monserrate Boronad, Notario, y del Licenciado Pedro
Murillo, Vicario Perpetuo de dicha Parrochial Iglesia, y de los testigos infrascriptos, parecio y fue personalmente constituydo el Rev.do padre fray Diego de san
Pablo, Religioso Profeso del orden de los descalzos de san Agustin Confesor y
Compañero del Illmo. y Rs.mo señor D. Fray Pedro de Santiago obispo que fue de
Lerida, residente en la Villa de Fonz, el qual dixo que en aquellos mexores via
modo forma y manera que mexor de drecho hacerlo podia y deuia despositaua
segun que de hecho deposito en una sepultura en medio de la segunda nauada a las
gradas del Presbiterio de dicha Iglesia el cuerpo siquiera cadauer del dicho Illmo.
y Rs.mo Señor Don Fray Pedro de Santiago obispo que fue de Lerida el qual estaua
dentro de dicho ataud muerto y sin spiritu de vida y hauiendolo visto y reconoçido
en las cassas de su propia hauitaçion en la ataud antes de clavarle vimos ser y que
era el mismo cuerpo del dicho señor obispo el qual viviendo bien conozimos, yo,
dicho Notario y testigos infrascriptos, y pidio y requirio a dicho Vicario de dicha
Iglessia lo tuviesse por depositado a fin de poderlo sacar de alli dicho cadauer o
sus guesos para darles sepultura en la parte y lugar y siempre que pareciese a quien
tubiere legitimo derecho para ello y dicho Vicario respondio que otorgaua hauer
recibido debaxo de dicho deposito el cadauer de dicho señor obispo y que lo daria
y lo restituyria el a sus sucesores en la dicha Vicaria, siempre que por parte legitima les fuere pidido; de las quales cosas y cada una de ellas yo dicho e infrascripto
notario legitimamente instado y requerido por el dicho Padre Fr. Diego de San
Pablo y por conseruaçion del derecho de quien eso ser puede interese hize y ratifique el presente acto publico, uno y muchos y tantos quantos sean necessarios. Esto
fue hecho los dho dias mes año y lugar al principio recitados y calendados, siendo
a ello presentes por testigos llamados y rogados el Licenciado Francisco Antonio
de Rasal, Retor del Lugar de Lucas y Antonio Marquez Presbiteros hallados de
presente, en la dicha Villa de Fonz. Firmado de mi Francisco Monserrate Boronad
hauitante y domiciliado en la Villa de fonz y por las Authoridades apostolica por
dondequiera y real por todas las tierras, Reynos y Señorios del Rey nro. señor.
Publico notario que a lo sobre dicho presente fui y cerre”.
Véase la fe de muerto que se registra en el archivo de Fonz: “Don Agapito
142
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Rodríguez Calvo, P.bro, Cura párroco de la Villa de Fonz, Provincia de
Huesca y Obispado de Lérida.
Certifico. –Que en el folio trescientos ochenta y ocho, vuelto, del torno de
los cinco libros, parroquiales, correspondiente a los años mil seiscientos veintitres
a mil seiscientos ochenta, hay una partida que literal y ortográficamente copiada
dice así: Al margen: Sr. Obispo Santiago. =Dentro: “En 28 de Mayo año 1650
murio en fonz el señor Obispo de Lerida, don Pedro Santiago rescivio todos los
Sanctos Sacramentos no dispuso su Iltma. Assi mismo se dio a esta Parrochial de
fonz una cassula Blanca de alama labrada de las q. tenia en el pontifical el Sr. Don
Pedro Santiago con un cubre caliç colorado, mas una cassulla y capa de terciopello
carmessi con un pallio para llevar el viatico a los enfermos dio su Iltma para esta
Iglesia de fonz”.
Hay, además, una nota marginal, sin firma, que dice de esta manera: “El Illmo. Sr. D.n fray Pedro Santiago Obispo que fue de Solsona y Lerida, Predicador
de Su Mag.d y Religioso Agustino Recoleto Descalzo de esta Provincia de la Corona de Aragon y oy 21 de Mayo de 1755 esta aun su cuerpo en esta Iglesia parroquial”.
La partida de defunción no está firmada, como tampoco ninguna de las demás del volumen. Y para que conste, a los efectos consiguientes, expido la presente en Fonz a diez de Abril de mil novecientos diez y siete. –Dr. Agapito Rodríguez. –Rubricado. –Hay sello”.
A los tres años de sepultado el cadáver del Obispo, o sea, el 3 de Enero de
1653, por petición del P. Fr. Diego de San Pablo, que es el mismo que figura en el
acta del sepelio, expidióse certificación auténtica del acta notarial en la villa de
Benabarre, y la otorgó D. Joseph de Bardaxi, Justicia general de Ribagorza, firmando como notario Domingo Rami.
Según el documento original del sepelio fué enterrado el Obispo “en una sepultura en medio de la segunda nauada a las gradas del Presbiterio”. En la mencionada obra Aragón Histórico leemos: “El pavimento del edificio (habla de la Iglesia) se encuentra sembrado de supulcros con inscripciones, siendo de notar los de
los Ilustrísimos Obispos de Lérida. Pertenece el uno al Señor Obispo Virgili; que
consagró el monumento; y el otro guarda los restos del señor Santiago. El citado P.
Cronista del tomo II añade que “esta sepultado en la Parroquial de dicha Villa, y
está sobre su Sepultura vna loza de Alabastro, con las insignias de Obispo. Hase
observado —continúa— que quando en esta iglesia se predica se mueve el Capelo,
que esta colgado encima del Sepulcro, no moviendose
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
143
en otras ocasiones, aunque la Iglesia es capaz, y corre ayre”. Esto lo afirmaba hacia el año 1678 por referencias que pudieron proceder de testigos de vista.
Adviértese que la nota marginal citada asegura que el año 1755 estaba aún su
cuerpo en aquella iglesia. ¿Qué significa su cuerpo? ¿Per ventura su esqueleto? ¿Y
qué importancia tendría el consignarlo si tan sólo significara su esqueleto? Además, ¿para qué o por qué lo consignan al lado de la partida de defunción? Nos da
luz sobre el asunto otro libro, Sepelios, tomo I, folio 41 vuelto, del mismo archivo,
en que al asentar la fe de defunción del Ilmo. Sr. Molina, Obispo de Lérida, muerto allí también, revela que el cadáver de nuestro biografiado estaba incorrupto.
Transcribimos literalmente: «En trenta y uno de Agosto de mil seiscientos nobenta
y ocho murio en su villa de Fonz el Illusmo y Revmo Sr. Dr. fray Miguel Molina
obispo de Lerida y antes de Malta. Recivio todos los santos sacramentos de penitencia Viatico y extremauncion, se los administro el Doctor Miguel Sobias Vicario
perpetuo de dicha Yglesia. No dispuso su Illustrisima y el Sr. Vicario General de
Monzon el Sr. Dr. D. Joseph Serra y Costran Canonigo de dicha Villa le hizo
hazer entierro y honores, cuyo entierro se compuso de todas las cofadrias de dicha
Villa de Fonz, llevandolo por todas sus calles, asistiendo dicha villa y consejo vestidos de luto con publico pregon para que dicho dia no se trabaxara y asistieran a
el todos sus vecinos y se enterro junto el Sr. Obispo Santiago que murio el año de
1650 y se allo su cadaver entero y vienen a tocar sus cavezas cerca de las gradas
baxo del presbiterio en las losas del medio de la iglesia, y por estar el Sr. Obispo
Santiago mas hacia la epistola se enterro dicho Sr. Obispo a la parte del Evangelio”.
Comentando este importantísimo documento el Sr. Bibiloni, declara: “Yo
entiendo (y los de Fonz también) que entero quiere decir no descompuesto, incorrupto”.
El mismo nos informa también en carta: “Ya no existe el sombrero episcopal
ondeando en la bóveda de la magnífica iglesia Parroquial de tres naves, sobre el
sepulcro de Fr. Pedro de Santiago. Ni el sepulcro sabemos ya si está cubierto por
el enladrillado de mosaico puesto hace una veintena de años en el presbiterio, o si
ha desaparecido. Lo que parece seguro que desaparecieron fueron muchas sepulturas del pavimento cuando, muchos años atrás, se puso nuevo de mal ladrillo”.
“Repito que el sombrero existe; y no lo tendrá usted —nos decía en otra epístola—
por apócrifo, pues tanto el de Fr. Pedro como el del Obispo Molina, muerto también en Fonz cuarenta y ocho años después del Illmo. de Santiago, estuvieron colgados hasta hace pocos años de la bóveda perpendicularmente
144
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
sobre sus cuerpos enterrados en la vasta nave de Fonz. El sombrero del Illmo. Fr. Pedro tiene derecho a figurar en el museo de la Diócesis. Es ancho de alas
y posee todas las características de los sombreros usados a mediados del siglo
XVII. Es de vaqueta, pero piel fina, con forro de seda verde; carece ya de copa y
borlas. La copa era otra pieza cosida al ala. De diámetro mide 51 centímetros, y el
ala 16 1/2 de anchura. Las gotas de agua que en días de lluvia pasarían por el agujero de la bóveda y el polvo, deterioraron la piel y pudrieron la seda”.
El Cabildo de Lérida, como es obvio, una vez que cumplió los deberes sagrados en relación con los funerales del Prelado, dio providencias para recoger e
inventariar las cosas pertenecientes a la iglesia Catedral, y al efecto en 2 de Julio
deliberó que el señor Deán fuese a recibir los bienes pontificales que había en
Fonz y los trasladara a Lérida aprovechando una caballería que orecía para convoyarlos el señor Gobernador. Se realizó la traslación de los objetos, y por eso el día
15 del propio mes se reunieron los Canónigos capitularmente, y se dio cuenta de lo
siguiente, que reproducimos con absoluta precisión ya por respeto al original, ya
como comprobación literaria de la evolución e influencias del lenguaje catalán en
el latín y también en el castellano de la época. Dice así el documento: “Apocha
spolii R.mi dni. don Petri a S.to Jacobo bonæ memoriæ Iledens Episcopi.
Conuocati domini Paulus Morato D. D. decanus et Canonicus Franciscus Ferrer S. I. D.r Michael Torrres D. D. Franciscus Terrades Philosoffiæ D.r Jacobus
Janer D. D. et Josephus Sanou Philosoffiæ D.r omnes canonici dictæ Ecclesiæ de
Mandato dicti dni. decani et ad Vocem Janitoris vt moris est capitulariter conuocati et congregati tanquam Administratores sachristiæ et ornamentorum dictæ, Ecclesiæ dicto noie. Gratis firmarunt Apocham III.l et Admodum R.do Domino Paulo
Morato D. D. decano et Canonico ex dictis capitulantibus tanquam habentes potestatem expressam a Ill.mo et R.mo in xto Patris. et D. don Julio Rozpillosio Dei et
Apostolicæ Sedis gracia Archipiscopo tarbens. S.mi Domini ntri Innocenthy diuina
Prouidentia Papæ decimi eiusdemq. Sedis in his Hispaniarum Regnis cum facultate legati de latere Nuntio Juriumq. cameræ Apostolicae colectore generali prout
constat a quibusdam literis Apostolicis per dictum Ill.mo et R.mo Dnum. Nuntium
Provisis datis In Vila Matriti die decima octaua Juny Milli sex.cmi quinquagessimi
ad declarandum ea omnia que Ratione Spoly Ills.mi et R.mi Dni. In xto Patri D. D.
doni Petri a S.cto Jacobo Episcopi Ilerdens. Pertinent et spectant ad opus et vtilitatem Sacristie et ornamentorum dictæ Ecclesie de omnibus bonis mobilibus et Jocalibus in infra inserendo Memoriali
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
145
siue Inuentario continendis et expressandis que fuerunt et processerunt ex
dicto spolio bonorum dicti Admodum Ill.is et R.mi In xto Patris Don Petri a S.to
Jacobo bonæ Memoriæ Dei et S.tae sedis Apostolicæ gracia Ilerdens. Episcopi que
quidern Bona Jocalia ex spolio Predicto Vt Predicitur prouenientia dictus dnus.
Paulus Morato decanus et canonicus nomine prelibato Tradidit et liberauit dictis
Dominis canonicis Capitulantibus noie. præfato ad opusq. ac Vtilitatem dictæ Sacristiae et ornamentorum presentis Ecclesiæ tanq. habens Potestatem expressam a
dicto Ill.mo et R.mo dno. Nuntio Vt supra dictum est quorum quidem bonorum et
Jocalium Memoriale siue Inuentarium de Verbo ad Verbum Nihilq.e addito neq.e
mutato sequitur sub his verbis.
Memoriale spolii predicti. Inuentario, Memorial del apolio del S.r Obispo fra
Don Pedro de Santiago entregado al Ill.e Cabildo de la S.ta Iglesia de Lerida como
Administrador de la Sacristia de Aquella per el S.r Dean Pablo Morato Juez Apostolico para declarar las Cosas Pertenecientes al Pontiffical en la forma siguiente:
Primo Vn Pectoral de Oro con onse piedras Violadas y Vna Sortiya de Oro
con Vna Piedra grande Violada.
Mas Vna saluilla de Plata quadrada.
Mas Vn Apuntador de Plata.
Mas Va Jarro de Plata liso Pequenyo.
Mas Vn Calis con su Patena de Plata dorado.
Mas Vn Misal.
Mas Vn facistol de Hyerro plateado.
Mas Vna Crus de Plata el pie de buxia.
Mas quatro Buxias de Plata.
Mas Vn Ostiero de Plata.
Mas Dos Vinaxeras de Plata.
Mas dos Saluilas de Plata Ouadas, la Vna fullejada.
Mas Vna Palmatoria de Plata con su Cadenilla y Spabiladera.
Mas dos libros Pontifficales.
Mas Vna Casulla de dos Asses la Vna Parte de taffetan Verde la otra de spolin de seda blanco y colorado guarnecida con Vn fris de Oro por las dos Partes.
Mas Vna Mitra Rica blanca bordada de Oro en Campo de lama con su caxa.
Mas Vna Mitra de taffetan blanco con Vn galon de Oro y Plata.
Mas dos Almoadas de Media Seda Moradas por la Vna Parte y Por la otra de
taffetan morado.
146
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Mas Vna capa de taffetan blanco con galon de Oro.
Mas Vnas medias de seda y ligas de taffetansillo colorado.
Mas Dos Amitos con Puntillas.
Mas Vna Alba ordinaria con Puntas.
Mas Vnos Çapatos colorados bordados de Plata en campo de Raso.
Mas un Sobrecalis de Muchas sedas bordado.
Mas Vnos guantes de Punto bordados de Oro colorados.
Mas Vna Casulla stola y Manipulo y dos Tunicellas de taffetan morado con
Vn galon de Plata y Oro guarnecido todo ello.
Mas Vnos Çapatos de Raso blancos.
Mas Vna mitra de taffetan morado.
Mas Vn cetial de damasco Verde y dos Almoadas de lo mismo.
Mas Vna Alba ordinaria con Puntas.
Mas dos Albas delgadas Vna con Puntas de Oro y otra con Puntas del mismo
lienso.
Mas una toalla delgada con Puntilla pequenya.
Mas Dos toallas grandes con Puntas.
Mas Vna Toalla de taffetan blanco con Puntilla de Oro.
Mas Dos toallas de taffetan blanco con puntas de Oro A los cabos.
Mas dos toallas de taffetan Morado.
Mas Vn Pluuial de taffetan Morado con un galon de Oro.
Mas Vn citial de taffetan Morado con su franxilla de Plata y seda gremial de
lo Mismo.
Mas Vn singulo de Nacar de taffetan censillo con botones de Plata y seda.
Mas Vna casulla de taffetan negro y morado con Vn fris de Plata Manipulo y
Stola.
Mas Vn baculo de tres biesas de Plata sobredorado.
Mas Vna casulla de taffetan Verde Por la Vna parte Por la Otra Colorada con
Vn Iris de Plata por medio.
Mas Vna casulla de taffetan blanco con stola y manipulo con Vn Iris de Oro.
Mas Vn Par de Çapatos de Raso blanco bordados con cordoncillo de plata y
medias de seda blanca con Vna liga.
Mas Vna capa Pluuial con flores de Oro de lama blanca Mitra bolsa de corporalles con sus corporalles sobrecalis y gremial de lo mismo.
Mas Vna bolsa de corporales de Punto de seda colorada y Plata y dentro
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
147
della Vnos corporales con Vna Punta grande fina con su Palia de lo mismo y
un purificador con puntilla pequenya.
Mas Vn sobrecalis de Raso Carmesi bordado con un cordoncillo de Plata.
Mas Dos Tunicellas de taffetan carmesi guarnecidas con un galon de plata.
Mas Dos Almoadas de la china labradas por la Vna parte y por la otra de
damasco colorado.
Mas Vna Capa Pluuial de Lama Cabellada con Las seneffas de punta de plata.
Mas Vna Casulla stola manipulo y gremial de lo mismo.
Modus Vero solutionis et liberationis predictorum Jocalium et Rerum ac
Mobilium Spoly Predicti Talis fuit et est quoniam ea omnia et singula dicti domini
Canonici Capitulantes dicto nomine et Dicto Domino Paulo Morato Decano et
canonico Nomine Prelibato habuerunt et receperunt in especie pro Vt superius
descripta sunt et continuata Realiter et de facto In not.ii Testiumq. infrorum. Pntia.
que quidem Vno et eodem costextu Incontinenti fuerunt comendata et liberato Pedro Paulo fortuny sacriste dicte Ecclecie Ilerdens. Ad effectum ea omnia et singula
Pro Vt tenetur in Sacristia dictæ Eccleciæ custodiendi et Ideo Renunciando firmarunt Apocham Et Nihil omnium thenore pntis. publici Instri. dicti domini Capitulantes Promiserunt Ill.ibus ac Admodum R.dis dnis. Decano et capitulo canonicorum
Solsonen q.d Ratione Supradicti Spoly facient omne Id quicquit Juris fuerit et Rationis Nech Non etiam dictus Dominus Decanus Paulus Morato, Ratione Supradictorum Aliquod dampnum Paciatur Promisserunt dicti domini canonici capitulantes
dictum Dnum. Paulum Morato seruare Indemnem a quibuscumq.e molestiis damnis expensis et interesse que dictus Dnus. Paulus Morato suportabit tam per dictum
Capitulum canonicorum Ecclesiae Solsonens. q. per alias quascumq.e personas
cum obligatione bonorum fabrica et dictæ Sachristiæ Actum.
Testes sunt R.di Dni. Jacobus Masart et Bartholomeus Massana Presbiteri In
dicta Ecc.ª benefficiati.
Su primer biógrafo escribe que a la muerte del caritativo Prelado se le encontraron diez reales solamente. Los objetos de su propiedad personal debían de
ser escasísimos y de insignificante precio, como veremos luego al punto. En 20 de
Junio dirigieron los Paheres al Señor Nuncio una carta1 rogándole mandase al Colector Apostólico que pagara cien escudos que, por explicar filosofía,
1
Libr. de Letr., 1643-1661, cat. 856.
148
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
tenía derecho a cobrar Fr. Francisco Tapiol, Carmelita descalzo, y que no
cobró éste por el último día de sa conducta (contrato o conducción), que empezó a
St. Joan de Juny de 1649, y feneció en dicho día de este corriente año por fallecimiento de Fr. Pedro de Santiago. Contestó a esta misiva el Señor Nuncio Julio,
Arzobispo de Tarso1, con otra de fecha 31 de Julio de 1650, en la que se lee: “Las
deudas que dejo el obispo difunto de esa Ciudad se han de pagar de sus bienes los
quales hasta agora no es sauido en que consisten ni a que cantidad lleguen sino que
por mayor me a sido escrito que son pocos y las deudas muchas...”
Tócanos ya explicar la causa de estas deudas y dar algunos detalles de su
santo y ejemplarisimo modo de vivir, y para ello no emplearemos pruebas sicológicas ni sutilezas que obedezcan a prejuicios, sino testimonios fidedignos, publicados unos e inéditos otros. Nicolás Antonio atribuye su promoción episcopal al
mérito de su doctrina y de su vida religiosa, doctrinæ ac religiosæ vitæ mérito2.
Latassa3 dice: “En ambas diocesis fue Prelado muy ejemplar, y su caridad con los
pobres es digna de toda alabanza. Retirabase en algunas temporadas para darse
mas a la oracion y mortificacion; en todo tiempo fue notable su tenor de vida”. El
P. Jordán añade: “Fue varon de muchas prendas de letras, virtud, y governó con
gran prudencia”4. Fr. Luis de Jesús, en la citada biografía, nos da estos pormenores: “Cuando estaba en Roda, passava lo mas del tiempo en el Coro de aquella
Santa Iglesia, y en el lugar donde estan las Santas Reliquias. En Fonz no tenia en
su Casa mas que tres cortinas de rasilla verde; dos escritorios, y estos eran prestados; y asi se los llevo Don Pedro Villalpando, cuyos eran, despues de muerto el
señor Obispo. Con esta escasez en su Persona, pudo hazer tantas, y tan continuas
limosnas a sus Ovejas, descarnado en todo de sus Deudos, y Parientes en quienes
no empleo cosa alguna”.
Después, hablando de lo sucedido luego de su muerte, concluye: “Pudo aver
vna Señora Principal de esta Villa (Fonz) la Correa del señor Obispo, y hallandose
en peligro de parto, se la ciño, con mucha devocion, y luego experimento buen
suceso; y con esta buena fe guardan esta Correa en la Familia, y Herederos de
aquella devota Señora”.
“Yo digo —afirma el mentado Fr. Juan Ginto— que al señor Obispo, de
quien aquí se habla, conoci, y comunique muy intrinsecamente, con especialidad
1
Cart. Mun., 1648-1655, cat. 857.
Bibliotca Hispana nova, tom. II, pág. 237.
3
Biblioteca nueva, tom. III, pág. 134.
4
Hist., tom. III, pág. 281.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
149
despues que comunico con la Madre Sor Maria Salinas, hasta el dia de su
muerte. Y puedo assegurar que en quanto vi en aquel señor Prelado, conoci grande
Virtud. Murio santamente, y con grande edificacion de los que en ella (muerte)
asistieron”.
Sea por reunir materiales para escribir la biografía de este varón famoso, sea
para incoar el primer proceso de la fama de sus virtudes en orden a su beatificación, pues un testigo, como veremos, parece indicar esto último, es lo cierto que en
el año 1678, o sea a los veintiocho años de la muerte del Obispo Recoleto, se pasó
a varias personas una especie de interrogatorio que se conserva en el archivo general de la Orden1. Que se escribió en tal fecha infiérese de la contestación del Dr.
Arena, y también de la del P. Fr. Isidro de Jesús María, Manegat, Prior a la sazón
del convento de Barcelona, según puede verse en el tomo anterior de esta Historia
General de la Orden2. Lo que no se sabe del todo es quién dirigió el interrogatorio.
El P. Cronista Fr. Luis no, porque la letra corresponde a otro. Por ventura sería el
mismo P. Vicario General, ya que el dicho Prior de Barcelona a éste le contesta
directamente dando expresiones respetuosas para el P. Secretario General. No extrañe nadie que dirigieran interrogatorio a este Prior de Barcelona, por cuanto conoció y trató al Obispo en el convento de Benabarre, mientras fué Obispo Fr. Pedro. He aquí la serie de preguntas:
1.ª Si saben que el Señor Obispo hizo vna Cisterna de agua para socorro de
los Pobres.
2.ª Si saben diera limosna a los Pobres en la porteria del Conuento por su
propia mano.
3.ª Si saben que en la plaza enseñasse la doctrina a los Niños ignorantes, y
predicasse la quaresma con grande espíritu y pruecho de las almas.
4.ª Si saben, que socorriera con limosnas ocultas a Personas de estado, y
viudas, y si daba lo más de su renta a los Pobres en el obispado de Lerida.
5.ª Si saben que su habitacion era en Comunidad de ordinario sin fausto, sin
mas que vna Celda, y si acudia de ordinario a la Disciplina, y Maitines de la Comunidad.
6.ª Si saben, no auer reconocido Deudos a quien diera cantidades, ni auer los
leuantado, poniendolos en puestos.
1
2
Carp. C.
Pág. 401-402.
150
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
7.ª Si saben, que en la Visita de su obispado, en los lugares, donde entraba,
lo primero, que visitaba era la iglesia, y despues los Hospitales socorriendolos con
sus limosnas.
8.ª Si saben, que los puestos y curatos de su obligado daba a las Personas
mas benemeritas.
9.ª Si saben ser mui ordinario en hazer ordenes, recogiendo en su Cassa los
religiossos, teniendolos a su messa.
10. Si saben, que quando iba a Visitar anduuiera a pie algunas vezes.
11. Si saben, el buen exemplo que daba a sus ouejas con su vida, y lo benigno, y apacible de su conuersacion, y trato.
Y lo demas que supieren”.
A este cuestionario respondieron de Benabarre como a continuación se expresa:
“1. A lo primero: No ay quien de noticias de que el Fr. Obispo hiciesse la
cisterna del agua.
2. A lo segundo, es la voz comun, y fama publica de que el S.r Obispo por su
propia mano daba la limosna en la porteria, y segun lo calamitoso de los tiempos
aumentaba el socorro de los pobres. Item, affirma Bartholome MaulI, Apoticario
de la villa de Benabarre, que auiendo un dia su Ill.ma repartido la limosna con
abundancia, en tiempo de muchas niebes, acabada de repartir, crecio el numero de
pobres; y no teniendo que darles se fue al P. Prior del convento y le pidio el pan
que auia en cassa, escusabase el dho P. Prior con que no tenia sino el necesario p.ª
los Religiosos, yera ya hora de tocar a comer. Porfio el S.r Obispo pidiendo el pan,
y diciendo al P. Prior confiara en la divina misericordia, dio el pan a los pobres, y
dentro de poco rato llamaron a la porteria, y dexaron dos canastos de pan floreado,
sin saber de donde se auian traido.
3. A lo tercero, affirman todos los que conocieron al S.r obispo, que su Ill.ma
enseñaba publicamente la doctrina en la plaza de Benabarre, y predico la quaresma
de esta Villa con mucho espiritu y aprovechamiento de las almas, acudiendo a oir
su doctrina, de todos los lugares convecinos; singularmente lo affirma esto D. Joseph de Bardaxi, Justicia General de este condado de Ribagorza.
4. A lo 4, dice el S.r D. Joseph de Bardaxi, Justicia &.ª, que sabe, y le consta
hauer el S.r obispo socorrido muchas necesidades de personas de calidad de esta
Villa de Benabarre ocultamente: y que fue excesivo en la caridad con los pobres.
5. A lo 5, dice el P. fr. Patricio de S.ª Monica, que al presente se alla en este
convento y se allo en tiempo del S.r obispo, que su Ill.ma hauitaba en el convento,
siendo el primero a la oracion, maitines, y disciplina con edificacion de todos los
Religiosos. Tambien affirma el P. fr. Patricio de S.ª Monica que su Ill.ma vestia
todos los años doce niñas, y doce niños, las unas de monjas, y los otros de religiosos, y a mas las asistia con limosnas entre año, de ellos ay algunos aun vivos, y
vivas, en esta villa que lo publican, esto es lo que de cierto hauemos podido saber,
si bien todos conbienen en que fue Padre Unibersal de pobres y ejemplar vivo de
Prelados”.
Al final léese esta nota: “Noticias que del Sr. Obispo se allan en Benabarre”.
Imaginamos que esta respuesta pertenece al P. Prior del convento de Benabarre o a
algún Padre del mismo convento.
Es de distinta letra que el manuscrito anterior éste que damos ahora, y parece
declaración de algún religioso de la misma comunidad: “Siendo Obispo de Lerida
por estar aquella ciudad en poder de los franceses se retiro a esta villa de Benabe.,
y estubo en ella asta poco antes q. muriera y para su auitacion hizo dos quartos en
el combto., y en este tiempo fue su exercicio en muchas obras grandes de charidad
y de obligacion de buen prelado, en particular su muy continuo y puntual enseñar
la doctrina Cristiana saliendo todos los dias de fiesta con una caña en la mano por
las calles conbocando al pueblo en particular a los de menor edad, y juntos en la
plaza, el mismo la explicaba con admiracion y aprovechamiento de todos, mas en
el tiempo que asistio aqui fueron los años muy esteriles, por esta ocasion y la vecindad de la guerra se padecia grandes necesidades, y aiudo a remediarlas de manera que muchas veces la avia en su misma casa y palacio porque daba con tanta
generosidad la limosna que venia a faltar para el sustento de su persona y familia y
quien dice esto oyo de la voca del mismo que dixo muchas veces que cuando se
llegase la hora de su muerte si se le allasen cien escudos que no lo enterrasen en
sagrado, y asi sucedio que ni aun quando le llego el caso, le allaron diez reales; en
el vestir y habito lleuo siempre el de religioso recoleto, conque no se conocia que
era Obispo, quando iba vestido de coro en el pectoral y en la presencia y aspecto
que era. En cuanto a la caridad que tenia con los pobres sucedio que un año cargaron mucho las niebes y a mas de la limosna que daba a los que las llegaban a pedir
a las puertas del Convento, las enbiaba muy considerables a pobres vergonzantes y
de mucha calidad, mas sucedio una ocasion que llegando muchos pobres a la puerta del Convento pidiendo limosna no allandose con ella el Sr. Obispo, dixo al Prior
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
del conbento diera del pan que tenia, respondio que no auia sino para comer
los religiosos, pero replicole el Sr. Obispo, que fiase en la misericordia de Dios,
con que dio el Prior el pan que tenia y dentro de una ora llamaron en la porteria
que al Sr. Obispo le mandaban dos canastos de pan sin saberse la persona que los
mandaba y de esto hay personas muchas que lo dicen. El tiempo que fue Obispo
fue un apostol continuo en su predicacion pues con ella desterro muchos vicios en
esta Villa. Siendo Obispo predico la Cuaresma continua de que saco mucho fruto,
en sus Visitas hizo lo mismo gouernando a todos con mucha erudicion y ejemplo
tanto que aora los demas Obispos goviernan por las determinaciones que dexo el
Sr. Obispo S. tiago. Finalmente en todo fue un Sto. Thomas de Villanueba. De
Solsona no se sabe por aca cosa alguna”.
No satisfecho con esto el P. Prior de Benabarre, escribió al que fué Rector de
la Universidad de Lérida durante el Pontificado de nuestro Obispo, y que residía
ya en Juseu, de donde procedió esta hermosa carta. Después lo vemos desempeñar
el cargo de Visitador General del Obispado, en Sede vacante, a la muerte de nuestro Obispo.
“Mi padre prior de Benabarre.
Despues de besar a V. P. la mano por la merced es servido hacerme, y alegrarme de su buena salud, digo que obedezco con mucho gusto a lo que me manda, en decirle de las cosas del Señor obispo Santiago que esta en el cielo, pues
pocos le podran decir con mas certeza de sus muchas partes de Religioso, y perlado como yo que le comunique muchos años, pues me halle Retor de la Universidad de Lérida, el tiempo que su Illma residio en aquella ciudad, y le visitaba los
mas de los días, y despues continue la comunicacion en Benabarre y en Fonz, y
assi respondiendo a los artículos, al primero digo, que no se lo de la cisterna, pero
que de su mucha charidad creo mucho mas. Al 2, que diese en la portería por sus
manos la limosna, es cierto lo hizo muchas vezes con todo amor y charidad. Al 3,
todo el mundo sabe predico la quaresma en Benabarre, con mucho espiritu y doctrina, aciendo mucho fruto, enseñando assi en el pulpito, como por las calles la
doctrina cristiana, y lo que importa para salvarse las almas, y de enseñar la doctrina cristiana tenia tan gran celo, que en los mandatos de visita el primero era mandar con penas a los curas lo hiciesen todas las fiestas y despues lo puso por constitucion. Al 4, no solo socorria con limosnas ocultas, a muchos que no las podían
pidir pero tenia dos personas de satisfaccion, que cuidaban de inquirir las necesidades ocultas y por su mano las socorría con mucha largueza, y estos eran confesores, y el uno el Vicº
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
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de Benabarre, gastando las rentas en estas, y las demas limosnas, como dire
despues. Al 5 digo que estaba en una celda en el Conbento, con una cama muy
modesta, y que acudia al coro y actos de comunidad quando las ocupaciones de su
officio le daban lugar, no lo dudo pues tenia santo anelo a lo tocante al oficio dibino, que quando algun sacerdote delinquia, le enbiaba a la Iglesia de Roda para que
asistiese todas las horas en el choro, por el tiempo que se le señalaba, y en este
punto no solo dio muestras de su celo en esto, pero sucediendo en lerida, hallandose su Ill.ma en Benabarre, que por el trabajo de la guerra no se cobraban las rentas
subio su sindico de parte de los clerigos de la catedral, a representarle estaban a
pique de desamparar la Iglesia, y dejar solos en ella a los S.es canonigos y dignidades, por no tener los clerigos particulares con que sustentarse, compadezido con
amor paternal, deseoso que no se disminuyese el culto dibino, y de camino socorrer los necesitados, que era su maior gusto, pidio prestados, que no los tenia, como yo lo se muy bien, quinientos escudos, y se los dio al clerigo, para que de ellos
se pagasen las distribuciones con puntualidad, y que acabados avisasen para ir
probeiendo, porque no desamparasen el coro. Al 6 de que no gasto sus rentas en
sus deudos es tan ebidente, que no reconocio alguno, ni guardo cosa para hazerlo,
antes bien arrendo las rentas del obispado en 6 mil escudos con condicion que todos los primeros dias de cada mes le havian de dar quinientos, y despues dixo,
havia echo esto, porque si moria el segundo dia, no se hallase sin haberlos ya empleado el primero, y asi fue, que quando murio en Fonz le asistio mucha clerezia,
pero de limosna, por no haber con que pagar. Al 7 quando visitaba el obispado, en
llegando visitaba la Iglesia, y luego predicaba al pueblo con gran ferbor, y muchas
exortaciones, llenas de espiritu, luego salia en procesion con una caña en la mano
cantando la doctrina cristiana, y despues enseñandola, yo le he acompañado muchas vezes, socorria los hospitales y demas pobres como era su costumbre. Al 8 en
las probisiones de los curatos se holgaba hubiese muchos opositores, y a los que
quedaban sin el beneficio consolaba con mucho amor, y tenia tal conozimiento que
ver los sujetos los conozia, y sucedio alguna vez con ver alguno, no admitirle al
examen como yo lo se sin otro informe que mas que verle la cara. Tenia ordenes
frecuentemente, y hospedaba los religiosos con mucho agasajo, y lo mismo en las
visitas si los topaba, y el no hacerlas a pie, era por estar impedido y enfermo para
poderlo hacer, que de voluntad lo hiciera con mas gusto, y en todas partes dexaba
mucho deseo de si, muy edificados con sus conbersaciones, y ejemplo, honrrando
sobre manera a los buenos, y si havia algun descuido, lo
154
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
remediaba con mucha charidad y secreto. Finalmente fue un perlado muy
digno de memoria. Tengalo Dios en el cielo, y a V. P. gue. muchos años cuia mano beso.
esta su casa juseo setiembre a 5 de 1678.
Capellan de V. P. que
v. s. m. su s.
El Dr. Raimundo Arena.
Olvidabame de una cosa muy digna de memoria; fue muy deboto de los santos, en particular de los de su obispado, pues biendo un rotulo en la Sa. Iglesia de
Roda donde dice que alli estan sepultados siete santos obispos, deseando sacarlos
a luz hizo cabar mucho el lugar, y no hallandolos, le oy decir muchas veces con
toda humildad no ser digno de hallar tan gran tesoro, por sus pocos meritos, y que
echaba de ver, no era la voluntad de Dios se hallasen, con que ceso de hacerlos
buscar, pero no ceso en desear que los cuerpos de los Sst.os obispos S. Valero y S.
Roman, que estaban en la misma Iglesia se pusiesen con más decencia los sepulcros, de lo que entonces estaban, y para principio de la obra dio quinientos escudos, con proposito de hacer todo el gasto, y hacer una gran fiesta en la translacion,
como soy buen testigo, pues me comunico la fiesta que pensaba hacer, y me convido a ella; no quiso Dios pudiese cumplir su deseo atajandole la muerte, pero con
este principio se consigio que aquel Ilustre cabildo continuase la obra y se pusiese
con la grandeza que estan los sepulcros, con gran consuelo y gozo de los debotos
que visitan aquel santuario. De las mejoras que hizo en el conbento de Benabarre,
escusado es que yo lo refiera, ni lo mucho auido para la fabrica del colegio de
huesca, y otras obras pias, fue tan Religioso de S. Agustin, que siempre tubo un
Religioso por secretario, y otro para notario, y consecutibamente, por lo menos dos
Religiosos a su mesa, y le oy algunas veces que deseaba su M.d le redujese a una
celda, y tal vez lo procuro como yo se”.
Por último vaya la siguiente declaración del señor Vicario de Fonz, en la que
no firma ni pone fecha, pero dícese ser suyo el contenido: Según los libros del
Archivo parroquial el Vicario era entonces el Licenciado Gregorio Marzuelo.
“1. Al primer articulo se responde q. no saben q. el Sr. obispo hiziera la cisterna, solo el Licen.do Jaime Alfos, Presbitero y beneficiado de la Parroquial de Fonz
dice lo ha oido decir y lo mismo afirma el D.r D. Rodrigo de Fuertes Canonigo y
Limosnero de la santa Iglesia de Roda, el cual era muy intrinseco amigo del Sr.
obispo.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
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2. El D.r D. Rodrigo de Fuertes dice sabe daua el Sr. obispo la limosna a los
pobres en la portería del conuento de Benabarre por su misma mano.
3. Iten. El mismo Sr. Limosnero de Roda dice q. le oyo predicar muchas veces
en la Iglesia de Roda, y q. una vez predicando en ella se enfervorizo de tal manera,
que conociendo los muchos obispos que hauian sido de aquella Iglesia santos varones y en particular S. Ramon, conociéndose, y teniendose por indigno de la Mitra y hauer llegado a ocupar aquella silla, se puso a llorar amargamente y a predicar con tanto fervor y espíritu, q. edifico a todos los Prenendados de aquella S.ta
Ig.ª y a los demas oyentes, exortandoles al servicio de Dios nro. Sr. y a la veneracion de tan santo templo, y tan santas Reliquias como en aquel ay, diciendo, q.
hasta la tierra y piedras de el eran Reliquias, y teniendose siempre por indigno de
ser obispo de aquella S.ta Ig.ª diciendo que no merecía serlo por ser tan gran pecador como era, hauiendo sido obispos tan santos varones.
Iten. El Licen.do Ambrosio Guilleuma, Presbítero y Beneficiado dela Parroquial
de Fonz dice q. tambien le oyo predicar en la dha. Ig.ª de Fonz una y muchas veces, y en un sermon que su Ill.ma predicaba de la Asumpcion de la Virgen, predicaba con tanto espíritu q. se puso a llorar diciendo los elogios de nuestra señora, y
esto lo bieron mucho concurso que estaua en el sermon de los de Fonz.
Iten. Toda la villa de Fonz dice que por muchas veces le oyeron predicar a su
Ill.ª con mucho fervor y aprobechamiento de las almas. Mayormente en una ocasion que por necessidad subieron la Ig.ª de Fonz y la villa a la santa casa de nuestra señora La Carrudilla en procesion a implorar el socorro de la Madre de Dios, y
a pedirle agua, q.do baxo la procesion, viéndola el Sr. obispo con la devocion que
venia, se hizo lleuar la silla a la Iglesia, y cogiendo a todo el pueblo en ella, se
puso a predicar con mucho espíritu, y con mucha edificacion de todos y exortandoles tubieran fe que Dios les daría agua y los socorrería.
4. El dho. Lic.do Ambrosio Guilleuma presbítero, y toda la villa de Fonz y el Sr.
limosnero de Roda dice que el Sr. obispo daua todo cuanto tenia a pobres, y que
no tenia cosa suya, diciendo que la renta de su Mitra era de Pobres.
Item en Fonz casso muchas viudas y doncellas dandoles su lll.ma el dote competente a cada una, segun la calidad de ellas a quales les daua a 14 libras, a cuales a
25, a cuales a 30, y si veía que el matrimonio se dilataua por no tenerla mejor, el
Sr. obispo para que se efectuase luego, ofrecia luego el dote, y asi las acomodaba
dandoselos.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Item que el Sr. obispo auia dado orden a un particular de Fonz que se llamaua
Jaime Garuz para que casase doncellas, y para este efecto le dio una cantidad de
dinero y hauiendolo este tal empleado en el efecto dho. tenia tres doncellas para
casarlas, y no teniendo dinero para el dote se fue al Sr. obispo, y le dijo: Sr. tres
doncellas tengo para casar, y se a acabado el dinero; y que el Sr. obispo le respondio: ¿En donde me tienes, Jaime Garuz, obligado para que yo les de dote?; respondiole este: Sr. por lo que su S.ia Ill.ma me tiene dho; y se levanto el Sr. obispo y
abrasso al dho Jaime Garuz, y le dixo: si, amigo, casalas, y a todas cuantas haya,
que, aunque no tengo, no faltara, que Dios aiudara; y que no solo a estas, sino a
quantas huuo mientras vivio las caso en el forma dicha dando a cada una como se
dice arriba.
Item. El sobredicho Limosnero de Roda dice, que el Sr. obispo no se dexaba
cosa alguna por hacer limosna a los necesitados y en tanto es verdad, que habiendo
hecho prender tres eclesiasticos de su obispado por viuir poco atentos los hizo subir a Roda, y que estuvieran alli detenidos, y encomendados al dicho Sr. Limosnero, por ser este señor muy intimo amigo del Sr. obispo, y viendo este Sr. la necesidad que pasauan estos sacerdotes, aunque de los tres, los dos tenian suficientemente con que socorrerse, mas el otro no tenia por lo cual pasaria necesidad, le escribio al Sr. obispo, que viera lo que queria hacer de ellos, porque mayormente el uno
tenia mucha pobreza y necesidad y le respondio el Sr. obispo diciendo que no los
queria oprimir porque los amaba como ovejas suyas, que su intencion no era sino
que se conocieran y vinieran ajustados a la ley de N. Sr. y le hizo dar al eclesiastico necesitado dos reales todos los dias mientras lo tuvo en Roda, y que estos dos
reales se los daria el Sr. Limosnero por su mano con que el eclesiastico se sustentaua, y se los dio dos meses y medio que fue el tiempo que estuvo el tal en Roda
detenido, y despues como Padre y Pastor benigno les dio libertad con la corrección
como de tal Prelado.
Item. Dice el Sr. Limosnero que llego a Roda un sacerdote del obispado de Lerida en Cataluña derrotado, y con mucha necesidad habiendo dexado su curato por
la invasion del Frances, y que viendolo el Sr. obispo que entonces estaua en Roda
tan pobre sin sotana que pudiera cubrir su cuerpo le mando dar una sotana, y que
no teniendo el tal sacerdote mangas, el Sr. obispo se quito las que lleuaua en sus
braços y se las puso el sacerdote y le acomodo en un curato de aquel contorno de
Roda.
Item. Dice el Sr. Limosnero, que estando el Sr. obispo en Roda convoco
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
157
todos los del obispado de aquel contorno en el lugar de la Roda, y que un dia
predico el Sr. obispo con mucho espiritu como siempre, y otro dia el P. Fray Manuel de S. Nicolas, y que el dia que su Illma, predico dio de limosna a cada persona de las que concurrieron un real, y el dia que el P. Fr. Manuel predico dio un
sueldo, queriendo antes hacer amasar pan para socorro de los pobres, pero lo dexa
a peticion del Sr. Limosnero por el engorro de amasar, y asi se dio dinero en limosna, y ese mismo dia que predico el P. Fr. Manuel dixo al Sr. Limosnero, que
mas bien merecia el dicho P. Fr. Manuel la mitra que el, teniendose siempre por
indigno, y conociendo las prendas y virtud del dicho Padre.
Item, dice el Sr. Limosnero que todo el tiempo que su lll.ª estuuo fuera de Lerida socorria a los señores canonigos y demás sacerdotes de la Catedral para que no
desistieran de la Iglesia con cantidades de dinero.
Item, dice el Sr. Limosnero, que por quanto el Sr. obispo honrraba su casa ospedando en ella le vio muchas veces del modo que iba vestido, y que no lleuaua
otra ropa menor que ropilla y calçon del sayal que los Religiosos visten, y aquella
apedazada y diciendole el Limosnero: Sr. ¿pues V. Ills.ma a de llevar esa ropa y
estos vestidos? Le respondió el Sr. obispo: si amigo, que esto es lo que me honrra,
y este es el vestir de mi Religion.
Item, dice el Sr. Limosnero, que llevando el Sr. obispo una ropa larga, que vulgarmente se llama (ilegible) la lleuaua forrada de pelliças de cabrito, y sin adereçar
y diciendole que por que lleuaua aquella ropa tan rustica, le respondio lo mismo
que arriba del vestido se dice, y que ya tenia otra forrada de martas y esta por no
lleuarla el Sr. obispo por parecerle era mucha gala la dió al Dr. Marquina su V.º
GI.
Item, dice el Sr. Limosnero, que visitando en su compañia la Iglesia de Roda
por causa de deuocion viendo un santo Christo que en dicha Iglesia ay sin adorno
de cortinas, mando dar para cortinas un pontifical de tafetan morado que tenia, y
este no se dio porque el P. Fr. Juan del Espiritu Santo no lo dio porque el Sr. Obispo no tenia otro, ni mas pontifical que aquel, y no obstante lo queria dar.
Item en Fonz el Sr. Obispo tenia una huerta en la cual empleo mucho dinero,
pues por el fin se colige para que la hacia trabajar, q.do veia algunos hombresque
podian trabajar y estauan ociosos, les llamaua y decia, que por que no trabajaban,
y respondiendole que no tenian jornal les decia como Xto.: ite vos in vineam
meam, etc., id a la huerta y trabajad alli, y les daua siete sueldos de jornal,
y vino; con que de esta suerte no permitia estuvieran ociosos, y les socorria; y
preguntandole un dia sobre esto un hombre de Fonz que se llamaua Jaime Guileuma; Señor, porque gasta tanto en esta huerta, le respondio, que hauian de hacer
tantos pobres; de esta suerte tienen que comer, y no se crian ociosos.
A mas de estas limosnas hacia otras secretas a viudas, a muchas casas necesitadas que no lo sabian sino Su Illus.ma y el Limosnero secreto que para esto tenia,
que fue el Dr. Ignacio Guilleuma de la Parroquial de Fons y despues Prior mayor
de la Iglesia de Roda.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
5. El Sr. Limosnero sobredicho de Roda dice que cuando estaba en Benauarre
su habitacion era una celda sin fausto ni adorno, y que no faltaba al coro ni a la
discipina, sino que el primero de todos acudia guardando en esto la regla de la
Religion, y que cuando su Ill.ma estaba en Roda lo demás del tiempo lo pasaba en
el coro de aquella Sta. Igls.ª y en el lugar donde estan las SS. Reliquias. Item,
quando estaua en Fonz no tenia en su casa mas de tres cortinas o colgaduras de
rasilla verde y otras tres de tafetan verde con su galoncillo de seda amarilla, llanas,
sin mas fausto ni adorno y dos escritorios, y que estos eran de D. Pedro Villalpando y que asi como murio el dho. D. Pedro se los lleuo y las cortinas las dexo a la
Igisia de Fonz donde estan aun.
6. El dho Lic.do Ambrosio Guilleuma y toda la villa de Fonz dicen que no se sabe haya reconocido a deudo alguno, ni subido de puesto ni dado dinero, ni otro,
antes bien a los sobrinos que tenia en su servicio les dexo con mucha pobreza
cuando murio, y aun dicen algunos que han oido decir que uno de sus sobrinos por
estar con tanta pobreza despues de muerto el Sr. Obispo llego a ser leñador en un
orno y que a los pajes que tenia los lleuaua mas adornados que a sus sobrinos.
7. El dho Lic.do Ambrosio Guilleuma dice que sabe que cuando el Sr. Obispo
visitaua el Obispado lo primero que hacia era visitar la Igsia. Luego en llegando al
lugar sin divertirse a otro, y esto lo sabe por haberlo visto quantas veces vino a
visitar a Fonz y que dexo para la Iglesia de Fonz una casulla de tolla pasada, en
donde esta aun.
Item el Sr. Limosnero de Roda dice que en cuantas Iglesias visitaua dexaba para adorno de las Iglesias, o capa, o casulla o otro adorno, por hauerlo visto.
8. El dho Lic.do Ambrosio Guilleuma dice que no sabe mas que procuraba tener
en su obispado sujetos benemeritos, indicio que no daua los beneficios sino a los
tales.
9. El dho Guilleuma dice que en quantas ordenes celebro en Fonz vio que
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
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acogio a todos los Religiosos que a ellas venían y que comian con su Illma. a
una misma messa y muchos de Fonz lo vieron.
10. El dho Guilleuma dice con otros de Fonz que se acuerdan de la primera vez
que vino a visitar la parroquia de Fonz, que vino aquí, y entro a pie en la villa.
11. Toda la villa dice, era tan Benigno su Ilma. que con todos se portaua con
mucha igualdad, desde el menor al mayor, y vice versa comunicandoles con mucha afabilidad dando siempre buen exemplo con su vida y hechos.
Item. dicen los de la villa de Fonz que todos los años daua por el día de Jueues
santo, despues de lavar los pies a los pobres, y uesarlos, de comer, y los vestía de
nuebo y a mas a cada uno cuatro reales y despues hacia un acto eroyco de humildad hechandose en tierra a la puerta del salon y hacia que todos le passassen por
encima estando su Illma. con las manos juntas, y los ojos cerrados como difunto, y
aun ay muchos que se hallaron a estas limosnas y hechos. Iten, muchos en Fonz
han observado que siempre que se predica en la parroquia donde esta su cuerpo,
han visto mientras se predica se mueve el capelo que esta pendiente sobre su sepulcro, y de otra manera no se mueve, siendo la Igisia capaz, que parece el ayre lo
hauia de hazer mouer. Iten, una señora de Fonz tuvo la Correa del Sr. Obispo y
aun esta en la casa de los herederos de esta, y siempre y quando alguna muger anda en parto con ponerle la correa ceñida paren con felicidad, y no se sabe que teniendo la dha Correa ceñida hayan peligrado, sino siempre han tenido partos dichosos; esto es mi, P. Prior, lo que he podido descubrir hasta agora; si es que puedo sacar a luz otras cosas las anotare, y quiera Dios lo veamos canonisado en este
mundo y despues glorioso en el otro. Amén.
Todo lo suprasscrito afirman el Vicario de Fonz y las personas referidas en dichas noticias”.
Existe en la sala de sesiones del Ayuntamiento de Fonz un lienzo al óleo,
único retrato, que tiene al pie la siguiente inscripción: “Verdadero retrato del Il.tre
S. D. Frai Pedro Santiago, Dignissimo Obispo de Solsona y Lerida. Murio en esta
villa de Fonz y sepultado en dicha parroquia. 1650”. Tomó una fotografía del retrato con una máquina harto imperfecta el entusiasta y habilísimo Sr. Bibiloni, y
para cerciorarnos de si era o no verdadero retrato, se la enseñamos a nuestro muy
respetado amigo el Barón de la Vega de Hoz, Director de Revista de amigos del
Arte español, una de las figuras contemporáneas de mayor excepción en estas materias, el cual por escrito consignó, a petición
160
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
nuestra, lo siguiente: “El retrato me parece hecho del natural, y nada encuentro que no sea de la época, aunque es difícil dar opinión solamente por una pequeña fotografía. Pero buscando parecer más autorizado, se lo he mandado a un amigo
que pertenece a la Junta de Iconografía, suprema autoridad en la materia, y me ha
contestado que en la primera reunión lo presentará, y ya transmitiré a usted lo que
me digan”. Y a los ocho días nos escribió el sabio Barón esta carta: “El señor D.
Elías Tormo, que es de mayor competencia en la Junta de Iconografía, dice que el
retrato le parece unos setenta u ochenta años posterior a la fecha de la muerte del
Obispo, pero que puede ser copia del natural, pues no cree que sea retrato inventado, a menos de que se haya tratado de completar una serie de Obispos, como suele
suceder. No tema usted en reproducirlo como verdadero retrato”.
Ante tan autotizados pareceres, ocúrrenos la idea de que tal vez cuando en el
año 1698, o sea a los cuarenta y ocho años después de fallecido el Obispo, encontraron su cadáver incorrupto, ante tan insólito caso llamaron a un pintor para que
reconstruyese la fisonomía del difunto y la trasladase al lienzo. Esto suponiendo
que estuviese momificado, porque pudo suceder que la incorrupción fuese tal como se ha verificado en el famosísimo Siervo de Dios Fr. Ezequiel Moreno de la
Virgen dl Rosario, Obispo de Pasto, de la Orden de Agustinos Recoletos, cuyo
cadáver se ha encontrado hace dos años sonrosado y fresco. De todas suertes y en
cualquier sentido que sea, dicho retrato puede llamarse verdadero.
Debemos advertir que casi al final del tomo anterior, trajimos una carta que
elogiaba las virtudes del Obispo Fr. Pedro de Santiago, lo cual nos dió margen
para fijar los ojos de la consideración en este individuo notabilísimo de nuestra
Historia, cuya figura aparece también en el tomo II, pero tan borrosa e incompleta,
que sería injusticia no aprovechar cualquier coyuntura para reconstruir, en cuanto
se pudiera, las partes históricas que se ignoraban. Fué Superior General y además
Obispo Fr. Pedro de Santiago, de quien en los tomos supradichos se nos han revelado interesantes pormenores, que hemos completado ahora, ya porque se lo merecía el Ilmo. Fr. Pedro, ya porque puédese considerar esta biografía como continuación de la materia allí tratada. En todo caso, si faltaren motivos justificativos para
cometer un anacronismo en el curso de los anales, admítase esta biografía y dese
por oportuna a título de excepción y como adición preliminar a este tomo. Que no
sería laudable privar a los venideros de los datos que a mano tenemos por reparillos de procedimiento y método, mayormente
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 9º AÑO 1706
161
que no faltan hoy investigadores de la historia que los solicitan. En Lérida,
por ejemplo, intentan escribir una biografía del que fué su Obispo, para incorporarla al Episcopologio en proyecto, y en Solsona parece acometerán también la
publicación de la serie biográfica de Obispos de aquella Sede; con que aportando
nosotros las dispersas materias históricas resultará algo que merezca el esfuerzo de
darse al público; fuera de que en ciertos escritos impresos, libros y revistas, hay
inexactitudes gravísimas acerca de su nacimiento, de su apellido, de su conducta
política y de su muerte, que conviene corregir, no sea que degeneren en fallos con
el correr de los tiempos.
Además, por ventura en fecha no lejana alguno de nuestros escritores intentará la empresa de biografiar a todos los Obispos de la Recolección con la amplitud que el caso demanda, o también a todos nuestros Superiores Generales, como
representantes de nuestro Instituto lleno de merecimientos y tres veces centenario,
y entonces bendecirán la hora en que insertamos este modestisimo trabajo.
Por contera, bueno será advertir que, aprovechando la composición de imprenta de esta biografía, hemos hecho y estampado un folleto aparte, en el cual
logramos corregir algunas omisiones y añadir algunos datos nuevos, además de
publicar en él el retrato del biografiado, su escudo episcopal y un facsímil de su
firma.
Ahora prosigamos el curso cronológico de nuestra Historia, interrumpido
por introducir la supradicha biografía.
ARTÍCULO X
Recuerdos historiales del P. Fr. José de Santa Maria
Sumario: Nace en Sevilla. –Se prohija en la Provincia de Filipinas. –Comienza la carrera pública. –
Procura-dor de la Provincia. –Como Comisario Provincial, regresa a España. –Reune pronto y bien
una misión numerosa. –Torna con ella a Manila. –Un caso prodigioso en el viaje. –Plática que al
llegar se predica en nuestro templo. –Un párrafo muy encomiástico. –Vicario Prior de Manila. –
Prior Provincial. –Otra vez Provincial. –Una real Cédula. –Su fallecimiento.
En la Casa de Contratación de Sevilla, punto de embarque de los misioneros
que partían a Indias, reseñaban a éstos, y por esa documentación, copia de la cual,
en parte, existe aún1, sabemos que Fr. José de Santa María fué natural de Sevilla,
que nació el año 1645, y que profesaría en el convento de Nuestra Señora del Populo, sito en dicha ciudad. De este individuo cuyas referencias nos interesan ahora
omitiremos lo relativo a su niñez y juventud religiosa, porque ni el más leve vestigio ha llegado a nosotros. Por eso, Fr. José de Santa María hace su aparición en
esta Historia siendo uno de los misioneros que partieron a Filipinas el año 1666, a
la edad de veintiún años, bajo la presidencia del P. Fr. Cristóbal de Santa Mónica,
Comisario, y habiendo salido de Cádiz a los 16 de Junio de dicho año, llegado a
Veracruz en Septiembre, zarpado de Acapulco en Marzo del siguiente y arribado a
Manila en Agosto2.
Desde su llegada hasta el año 1674, o sea los siete primeros años, es de creer
que se ocuparía en administrar algunos curatos o ministerios en el archipiélago.
Fué en 1674 cuando el Capítulo lo eligió Procurador de Provincia; afirmación ésta
y las siguientes que tomamos del Libro 1.º de Becerro; el Capítulo de 1677 hízolo
Prior del convento titular de Butuán, y el siguiente lo confirmó en el Priorato. “En
Capítulo privado de 17 Septiembre 1680, fué nombrado Presdente del Hospicio de
Méjico; pero no debió de tomar entonces posesión de este cargo, pues en el Capítulo Intermedio de 1681 lo vemos nombrado otra vez Procuradora3. El lapso de
tiempo hasta 1687 no puede llenarse con noticias; únicamente vemos en el citado
Libro de Becerro4 que por el Capitulo Intermedio
1
Arch, gen., cap. E.
Hist. gen., tom. IV, pág. 442.
3
Catal., pág. 119.
4
Fol. 140.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
163
de ese año fué eligidó “En Procurador Genal. para las Prov. de España el R.
P. Fr. Joseph S.ta Maria Pres.te de nro. Hospicio de Mexico”. Y un poco más abajo
hablando de los que fueron Definidores y Discretos para el Capítulo General dice:
“Fue electo por diff.or Genal. para el Cap.lo Genal. proximo futuro de Nra. Congr.on
que se ha de celebrar el año de mil seiscientos y noventa en primer lugar el R.do P.e
Fr. Joseph de S.ta M.ª Procurador Genal. para las Prov.as de España y Presidente de
nro. Hospicio de San Nicolas de México”. Algo extraño es que en el Capítulo anterior no se mencione para nada absolutamente al tal Presidente de la casa mejicana, aunque este nombramiento no era capitular, pues algunas veces indicase en el
libro de Capítulos algunas de las atribuciones que al dicho Presidente se otorgan.
Probablemente ejerció la Presidencia desde el año 1683 por nombramiento del
Capítulo. Sea como sea, no cabe duda que el nuevo empleo de Procurador y Comisario encargado de asistir al Capitulo General y de organizar y conducir misioneros a las Islas Filipinas revela en él aptitudes no comunes, y por parte de la Provincia, confianza grandísima.
Mientras le llegó de Manila el nombramiento a Méjico y hubo barco de que
disponer transcurriría el año 1687 y gran parte del siguiente. En aquellos tiempos
en que el P. Comisario tenía que ir a las casas que hoy llamaríamos generalicia y
provincialicias a tratar con los superiores el asunto, y luego, de convento en convento invitando a los religiosos a ir a Filipinas, pues los prelados no obligaban a
cambiar la vida conventual por la de misiones, arduo era en aquellos tiempos y
muy meritorio el oficio de Comisario que, a fuerza de viajes, cartas, expedientes,
selección de los individuos que a veces no convenía admitir para los oficios de la
vida activa, y también a fuerza de gastos pecuniarios, lograba reunir un grupo de
religiosos y llevarlos salvamente a su destino. Tales cosas practicó el P. Fr. José de
Santa María con diligencia y buenos resultados.
Relativamente a sufragar en el Capítulo General, no lo efectuó porque, como
falleciese el P. Vicario General, se adelantó la celebración del Capítulo, al tenor de
nuestras leyes antiguas, y por eso no pudo asistir nuestro biografiado. Dícelo así el
tomo IV1: Faltaron “los votos de Definidores y Discretos por las Provincias de
Indias; sin duda, porque no llegaron las listas de sus nombramientos a tiempo, por
causa de haverse adelantado dos años el Capítulo”. De donde inferimos nosotros
que el P. Fr. José no llegó de Méjico a España antes
1
Hist. gen., pág. 561.
164
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Pentecostés de 1688, pues, de lo contrario, habría asistido como vocal,
pues su nombramiento estaba hecho, si bien por el Capítulo Intermedio, cosa que
entonces se toleraría en atención a las dificultades y anormalidades imprescindibles con que vivió siempre la Provincia de Filipinas.
Esta conjetura adquiere fuerza de evidencia ante la declaración hecha por el
Hermano Fr. Francisco de San Agustín, cuya biografía quedó pergeñada en el tomo anterior, declaración en que se precisa que estaba aún en la ciudad de Méjico
Fr. José el año 1900, a quien le dió una suma para ayuda de la misión1: “Pasando
el P. Fr. José de Santa María por mision a España, dice, di a su Reverencia 2.000
pesos el año de noventa”.
Decimos, pues, que el P. Comisario, una vez en España, multiplicó las diligencias y consiguió reunir un número crecido de misioneros. ¿Cuántos? En el tomo anterior2 trajimos a colación varias dudas originadas al confrontar los documentos que reposan en el archivo general de Indias referentes al embarque de misioneros con lo que afirma el Libro I de Misiones del archivo provincial de Filipinas. Este libro dice que la misión constó de treinta y seis religiosos, y la documentación de la Casa de Contratación de Sevilla asegura que de cuarenta y seis. Pueden consultarse allí estos detalles y otros que no repetimos en obsequio del método
y de la brevedad. De esta numerosa lista de religiosos, por lo general sacerdotes
jóvenes, consiguió el P. Comisario que el Estado costease los gastos de veintiséis.
Fueron llegando a Sevilla por grupos, antecedidos por el P. Comisario, quien, si
estaba aún en nuestro convento de Copacavana o la Candelaria de Madrid a 20 de
Junio de 1691, como consta del Libro I de profesiones3, a una de las cuales asistió
como Notario “residente al presente en este convento”, consta también por la certificación del Prior del mismo convento, Juan de San Nicolás4, que partióse el P.
Comisario hacia Sevilla el día 25 del mes indicado. Hizo este viaje solo; esto se
deduce de la declaración dada por el P. Prior del convento del Pópulo, de Sevilla5,
y de los pocos días que gastó en recorrer la distancia que hay de Madrid a Sevilla.
Y todavía tardaron un año en reunirse en la ciudad del Betis todos los misioneros.
Congregados ya en nuestro convento, pasaron, encabezados por el Padre Fr. José,
a la Casa de Contratación con el objeto de quedar reseñados en las oficinas del
Gobierno. La reseña o descripción fisonómica de nuestro biografiado
1
Pág. 378.
Págs. 274 y sigs.
3
Fol. 525 vto.
4
Archiv, gen., Carp. E.
5
Archiv. de Indias, Contr., Est. 45, caj. 2, leg. 8-11.
2
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
165
fué la siguiente: “El dho. Pe. Fr. Joseph de Sta Maria Procurador y Comisario de esta mision natural de esta Ciudad de Seuilla de quarenta y siete años de
buena estatura, rehecho, entrecano”. Pues bien; arreglados los requisitos, embarcóse con tan lucida y copiosa misión en el navío Nuestra Señora de los Dolores, capitaneado por Antonio Gómez de Irisar, Maestre de flota de Nueva España, hacia
últimos de Junio o primeros de Julio de 1692, arribó a Méjico sin mayores trastornos; aquí esperó navío hasta el 19 de Marzo del siguiente año, fecha en que zarpó
la embarcación con rumbo a Filipinas, donde tomó puerto en 28 de Junio de 1694.
¡Dos años de viaje! A esta misión fué a la que le acaeció que, teniendo que lastrar
el navío en las Islas Marianas porque el bastimento y los víveres que hacían de
lastre se habían consumido, como advirtiese el oficial encargado de lastrar el buque con piedras que el casco estaba de tal suerte podrido, que se podían abrir agujeros con el dedo en las tablas, ocultaron el peligro, tomaron rumbo hacia Cavite, y
no quiso el capitán dejar salir del barco a los misioneros hasta desocupar todo lo
contenido en él, porque tal era la afición piadosa y la veneración que tenía al P.
Presidente y a sus religiosos, que estaba persuadido de que a su presencia se debía
el que no se hubiera hundide el buque en la travesía. Dicho y hecho: apenas salieron de la embarcación, se hundió. Así lo asegura Fr. Juan de la Concepción1.
En el Libro I de Misiones2 se consigna o apunta el arribo de los misioneros
con estas palabras: “Barcada de el año de 1694. En 28 de Junio de 1694 dio fondo
en el Puerto de Cavite el Patache S. Joseph: y en ella el Pe Comisario fr. Joseph de
Sta Maria. Traxo los Religiosos siguientes:” Y los enumera y describe muy lacónicamente. Fueron recibidos como en triunfo en el convento de Manila. Por ventura a su llegada celebróse alguna fiesta religiosa, porque da la circunstancia de conservarse impresa una muy hermosa plática que predicó el P. Exprovincial Fr. Isidoro de Jesús María, la cual se titula3 In accesu 36. fratrum excalceatorum, etc.,
como puede verse en la biografía del mencionado P. Isidoro, en el tomo V, al describir su Santoral. Y si no se celebró fiesta, por lo menos harían entonces el recibimiento que se practicaba a fines del siglo XIX, a saber: salir a la puerta del templo procesionalmente, introducirlos hasta el presbiterio y cantar un muy solemne
Te Deum; a lo cual se añadió aquel año el sermón en referencia. Vamos a trasladar
aquí algunos párrafos que vienen
1
Hist. gen. de Philip., tom. VIII, pág. 172.
Fol. 93.
3
Págs. 241 y sigs.
2
166
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
muy al caso, lo uno por ser de tan esclarecido y virtuoso varón, y lo otro
porque hay alusiones biográficas del P. Fr. José de Santa María.
“Llegaron —exclama el predicador— los clamores de esta Provincia a nuestros hermanos que estaban en las de España, y fueron tan bien oídos, que apenas se
publicó la convocatoria, cuando de todas partes, como vemos, han venido en nuestra ayuda: annuimus sociis qui erant in alia navi, ut venirent, et adjuvarent nos; et
venerunt. ¡Oh, gran Dios! ¿Qué nos queréis decir con tan señalada providencia,
sino que nunca se malogra puesta en vos la confianza? ¿Qué nos queréis enseñar,
sino que a los Ministros de esta Provincia, que se emplean en extender vuestra fe y
atraer a vos las almas, cuando por pocos se hallan en aprieto, estáis vos en las de
España previniendo compañeros y hermanos, que enviar acá de socorro? Bene
accidit, qui laboraturos Dóminus sciebat, et auxilium de sociis ministravit1. Y
¿qué nos pedís, Señor, en correspondencia, sino que llevemos adelante esta empresa, buscando en todo vuestra mayor gloria, y que del beneficio presente os rindamos de todo corazón humildemente las gracias? Con toda la Iglesia hablaba Isaías
al capítulo cuarenta y nueve; pero en este día debe esta Provincia darse por entendida de que habla especialmente con ella. Oigamos, pues, con reverencia y con
gozo a Dios en su Profeta: Dices in corde tuo2. ¿Estarás tu ahora, oh Provincia de
San Nicolás de Filipinas, entre admirada y gozosa, entre consolada y suspensa?,
diciendo allá entre ti misma ¿quieres te repita lo que dices? ¿Quieres que te diga lo
que piensas, cuando ves de repente a tus ojos tanta copia de hijos? Pues tu pensamiento es éste: quis genuit mihi istos? ¿Quién me ha dado a un tiempo tantos
hijos? Ego sterilis, et non pariens trasmigrata, et captiva, et istos? quis enutrivit?
Yo soy una Provincia traspuesta desde el corazón de Europa a estos extremos del
Asia, más encerrada entre dos aguas de estas Islas que los cautivos en mazmorras;
mi esterilidad no da de si estos partos, ¿pues de dónde a mí tantos hijos adultos?
Ego destituta, et sola, et isti ubi erant? Yo me hallaba destituída y sola, ¿a dónde
estaban estas prendas de que súbitamente me hallo asistida y acompañada? Estas
son las palabras del Profeta, y verdaderamente estos son los sentimientos de esta
Provincia”.
Luego el orador previene los trabajos y arduas ocupaciones que sufrirán los
recién llegados al evangelizar a los indios: “Todo esto llevan y padecen, y se debe
padecer y llevar, por echar la red de la palabra de Dios y extender la doctrina
1
2
Luc., cap. 5.
Isai., cap. 49, n. 21.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
167
Evangélica; aquí, a caza de unos hombres como fieras, que tales son los bozales de estas serranías y espesuras; allí, a pesca de otros, como peces, que tales
son los de estas playas, no en balde les solemos dar ese nombre. ¿Y faltan hombres de estos que entren en la red? ¿Y no hay de estas almas en quien se haga un
lance? ¡Ay dolor! Que en esto está el dolor y el ay de los buenos Ministros Evangélicos; en que despues de haber hecho lo que deben, no logran el lance que
hacen... ¿Qué lances copiosísinios no hay en este Mindoro, en estas Islas de Calamianes, en esas de Caraga y en todas las demás en que esta Provincia extiende las
redes de la doctrina evangélica a pesca de almas? ¿Mas cómo no podía dejar de
malograrse gran parte de estos lances, cogiendo las redes tan dilatados distritos,
siendo los pescadores tan pocos y estando unos de otros tan distantes?”
Para terminar, el elocuente P. Fr. Isidoro se dirige al P. Comisario, y con frases llenas de agradecimiento y celo religioso dícele:
A V. Reverencia, Padre Comisario, en particular, doy el pláceme del logro de
su trabajo, que tengo por cierto que en la aceptación divina le asegura en premio
muy especial corona; ni dude V. Reverencia que esta Provincia tendrá de él y de
V. Reverencia la justa estimación y memoria. Cuánto sea el trabajo y la fatiga de
los que sirven a Dios y a esta Provincia en el ministerio en que V. Reverencia la ha
servido, de conducir a ella una barcada como la presente, muchos de los que vienen en el discurso del viaje no lo reconocen, ni lo ponderan, pero después que acá
se considera despacio, no sólo se confiesa, pero se admira, y todos conocemos que
es empleo que pide fuerzas gigantescas y muy extraordinarias asistencias divinas.
Mucha estimación y muchísima compasión se debe al trabajo de V. Reverencia;
pero consuélese V. Reverencia con que también se le puede tener igual envidia.
Débesele compasión, y muy grande, por ser tan excesivo el trabajo, como enseña
la experiencia, y puédesele tener igual envidia, porque a un Padre Comisario encargóle Dios el empleo que de otro ninguno fía. Para otros empleos se sirve Dios
de ministros, pero esto es una regalía tan propia del mismo Dios, que quiere que
entendamos que a nadie la delega. Quiso su Majestad hacer demostración de su
liberalidad y de su magnificencia en un banquete misterioso, y para convocar los
convidados a la mesa envió sus criados: misit servos suos hora coenae dicere invitatis, ut venirent1. Quiso comunicar los tesoros de su infinito saber y a matricular
oyentes y congregar
1
Luc., cap. 14, n. 17.
168
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
discípulos en el alcázar de la sabiduría, con alto acuerdo de extraña providencia
envió sus criadas: misit ancillas suas, ut vocarent ad arcem 1. Trató de conducir
operarios que le cultivasen su viña, ¿y a quién dió esta conducta? ¿cómo, a quién?
Ahí es donde el supuesto se niega. Ese cuidado de conducir operarios a nadie lo
fió. El mismo dueño de la viña en persona salió a esa diligencia: exiit conducere
operarios in vineam suam2. Pues digan que fué una sola vez. Cinco veces se hubieron de conducir operarios y todas cinco salió a conducirlos el padre de familias por
sí mismos: Exiit primo mane... egressus circa horam tertiam... Exiit circa sextam,
et nonam horam... circa undecimam exiit. Y es el misterio (dice San Gregorio),
que esas cinco veces son todas las edades del tiempo, del principio al fin del mundo, y quiere Dios que entendamos que en ningún tiempo ha de desistir de esa empresa de conducir por sí mismo operarios a su viña, esto es, ministros de su doctrina, predicadores de su palabra: Hic itaque pater familias ad excolendam vineam
suam mane, hora tertia, sexta nona et undeclina operarios conducit; quia a mundi
hujus initio usque in finem praedicatores congregare non desistit. ¡Notable cosa!
Aun para pagar el trabajo y remunerar los servicios de los mismos operarios, lo
encargó a su Procurador el dueño de la viña: dicit Dominus vineae, Procuratori
sao, voca operarios et redde illis mercedem, mas para congregarlos y conducirlos,
no hay Procurador que valga; el mismo dueño toma la conducta. De tanta importancia es esta empresa. Y esta regalía de Dios tan reservada, este ministerio que no
parecía delegable, según el rigor de esta parábola, cometió Dios a V. Reverencia,
cuando para la conduccion de esta barcada le hizo Procurador de esta Provincia.
Llévese V. Reverencia toda nuestra compasión, que merecida la tiene su trabajo;
pero déjenos con la envidia que nos queda de tan honrada fatiga. Y mirando hacia
otro lado, cualquiera que en adelante se viere puesto por la obediencia en tan religioso empeño, llévese desde luego esta parábola misma por prenda cierta y segura
de que lleva en su ayuda a todo Dios, desde la hora en que sale a conducir operarios a su viña hasta que vuelve con ellos a esta Provincia. Ella envía el Procurador,
en este Procurador va el supremo Padre de familias a hacer invisiblemente esta
conducción: Exit Paterfamilias conducere”.
Manifestóse también la satisfacción que la Provincia tenía de su conducta
como Comisario que entrega tan lucido y crecido número de hijos y rinde cuentas
de la administración de dinero laudablemente, manifestóse, repetimos, nombrándolo
1
2
Prov., cap. 9, n. 3.
Matt., 20, n. 1.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
169
Vicario Prior del convento de Manila, cuyo Priorato estaba vacante desde
principios de Enero de 1693 en que murió el P. Fr. José de la Encarnación. Por eso
el día 19 de Octubre de 1694 nuestro biografiado quedó hecho superior de Manila.
A 15 de Julio de 1695 congregó una Consulta y propuso “como la estancia
que era del Genl. D. Nicolás Muñoz de Pamplona, estaba para rematarse en publica almoneda, y aviendo noticia cierta que la queria comprar quien una vez comprada podia removernos algunos pleitos que nos perjudicasen y de que se nos siguiesen algunos daños a la que oy tenemos..., se resolvió adquirirla”1.
Como Vicario Prior asistió a la celebración del Capítulo provincial del año
siguiente2. En este Capítulo fue elevado a la dignidad del Provincialato, merecido
premio de su religiosidad y de su talento administrativo. Acerca de lo actuado en
este Capítulo hablamos en su lugar correspondiente, y, si sobre algo insistimos
ahora, es sobre una de las determinaciones, la 7.ª, que versa sobre el gobierno interior del hospicio mejicano, sobre todo en tiempo de misión o barcada, a fin de
que no hubiera colisión entre el P. Comisario que gobernaba a los misioneros y el
P. Presidente del hospicio con quien residían uno o dos religiosos, de ordinario.
¿Qué cosas notables acaecieron durante su trienio? Los archivos callan. En
15 de Mayo reunió Capítulo privado o Definitorio y nombró Presidente de la casa
de Méjico al P. Fr. Rafael de San Bernardo, Definidor actual, quien por haber enfermado luego al punto, no salió para su destino, y por consiguiente reunió Definitorio de nuevo y quedó nombrado en su lugar el P. Fr. José de Santa Gertrudis3, y
en Definitorio de 29 de Enero de 1698 fué éste sustituido como Presidente por el
P. Fr. Martín de San Pablo. De su Visita Provincial ni de sus otras actuaciones ha
quedado recuerdo, fuera de la celebración del Capítulo Intermedio que fué a su
tiempo debido. También fué así la del Capítulo de 1698 en que resignó los sellos
del Provincialato en manos de su sucesor Fr. Juan de la Concepción. Como Provincial absoluto, concurrió al Capítulo Intermedio inmediato y también al Capítulo
de 1701, en que recibió el nombramiento de Prior del convento de San Sebastián.
En llegando el día 11 de Abril de 1704, fecha del Capítulo, fué otra vez elegido
Provincial. Tenía a la sazón cincuenta y nueve años, edad por cierto no muy adecuada para prelado de una Provincia, cuyos individuos estaban tan dispersos y a
quienes tenía que visitar dos veces en el trienio; a no ser que digamos que su salud
era muy buena y que suplía las otras cosas con ventaja. A sus diligencias de Provincial
1
Arch. Prov. Libr. de cons. de Man. Fol. 49.
Libr. 1.º de Bec., Fol. 165.
3
Libr. 1.º de Bec., Fol. 171 v.º y sigs.
2
170
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
se debe la muy hermosa Cédula que expidió el Rey con fecha 16 de Agosto
de 1705, y que tal vez no pudo llevar a su ánimo la satisfacción santa que ocasiona
el ver que los hombres reconocen el esfuerzo que el cumplimiento de los deberes
exige, porque quizá había muerto cuando llegó a Manila el documento regio que
dice de esta suerte: “Venerable y devoto P. Proul de Recoletos de S. Agustín de las
Islas Filipinas. Entendido en mi Consejo de las Indias el celo con que os aplicáis, y
los demás Religiosos de esa Provincia al maior fomento de las Nuevas Conbersiones de los Indios montarazes, he rresuelto manifestaros el aprecio que me ha deuido esta noticia y daros particulares grazias por vuestro celo y gran aplicación al
bien desas Almas y al maior adelantamiento de esas Conbersiones, esperando lo
continuareis (como os lo encarezco) de forma que se consiga un copioso fruto en
estas reducciones a cuio fin he benido en aprouar al gou.or toda la asistencia y
auxilio que dio a los Religiosos insinuandole ha merecido mi gratitud en ello, fecha en Madrid a diez y seis de Agosto de mil setecientos y cinco. Yo el Rey”.
Hemos dicho que acaso no recibió el P. Fr. José esta real Cédula, porque
moriría antes de llegar a sus manos. A punto fijo no sabemos el día en que acabó
su carrera mortal; pero como el Capítulo de Mayo de 1707 fué convocado por el P.
Fr. Bartolomé de la Santísima Trinidad, como Rector Provincial, resulta que nuestro biografiado falleció antes de esa fecha. Conjeturamos que pasó a mejor vida el
año 1706.
Impresas ya las páginas anteriores, hemos podido aclarar algunas conjeturas,
que aventuramos sobre este Padre, conjeturas bien hechas y que ahora confirmamos en virtud de nuevos datos adquiridos. Bien sea en Capítulo, bien sea en Definitorio, pasado el Capítulo, fué nombrado Presidente del hospicio de Méjico el P.
Fr. José el año 1683; y consta que para el 22 de Febrero de 1684 ya residía como
tal en el hospicio. Debió ser reelegido o confirmado, pues sábese que “el Padre
Presidente Fr. Josefh de Santa María, remitió (mil pesos) a nuestro Padre Vicario
Genl. Fr. Augustín de San Bernardo este presente año de 1688 por mano de el Capellán D. Miguel de Urrea...” Respecto de la fecha de su viaje y llegada a España y
el por qué no concurrió al Capítulo General de 1688, sabemos ya que fué en el año
1690 por una partida de dinero que figura como entregada a él como Comisario
por el Presidente de Méjico en 1690 cuando partía hacia España en busca de misioneros. Todas éstas noticias están tomadas de un documento del Archivo general
de la Orden, Carpeta E. Méjico.
Además de esta determinación y para mayor desarrollo de la misma, nombró
por Presidente del hospicio al P. Definidor Fr. José de Santa Gertrudis, en sustitución del P. Fr. Juan de San Antonio, quien regresaría luego a Manila. Además de
Presidente nombrólo Procurador y Comisario de la Provincia y a fin de que las
gestiones del nombrado fuesen muy
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
171
eficaces, dióle por escrito ciertas normas de conducta o instrucciones en provecho del hospicio, una de las cuales reza de este modo: “Item, por cuanto uno de
los principales intentos de enviar a dicho P. Definidor esta Provincia por Presidente de dicho Hospicio en esta ocasión es para que Su Reverencia asiente, (mediante
las experiencias que tiene la Provincia de su celo y actividad), las utilidades que
dicho Hospicio tiene y ventas de las posesiones inmediatas”1.
A esta instrucción añade otras muy importantes, y le exije al P. Presidente
que dé cuenta todos los años de cómo ha cumplido los encargos, y que pase también anualmente las cuentas de cargo y data del hospicio y también la llamada
carta capitular para que se informe del estado del hospicio el Capítulo.
No se olvidó el buen Provincial de hacerle recomendaciones muy prácticas
que aquí vamos a trascribir para dar color local a esta casa mejicana en que vivió
casi dos trienios consecutivos. Dícele de esta suerte:
“La primera es que la devocion de San Nicolás de Tolentino es mucha en la
Ciudad de México y assi no se podra faltar a hazerle al Santo en el Hospicio los
tres dias de fiesta acostumbrados con tres sermones y la pompa necessaria de juegos, musica y demas aparato estilado, convidando como ha sido costumbre al Sr.
Arzobispo para la autoridad de la fiesta. Para ayuda de ella el primer dia que es el
del Santo la haze Esteban Talero de Alfaro, y da cien pesos para el gasto, el segundo día lo haze el conttador mayor de Tributos, D. Fernando Deza, y da cinquenta pesos para el gasto. El tercer dia se suele hazer con diferentes limosnas que
dan algunos devotos a solizitud del P. Presidente y en todos tres dias esta su Magestad descubierta por mañana y tarde. –El monumento es estilo antiguo en el
Hospicio hazerse todos los años; hay un deuoto que se llama Diego Samudio,
maestro de platero de oro, el cual ha años, que se le da la llave del Sagrario aquel
dia, y embia quarenta pesos de limosna para cera, y assi para estos dos días come
para los tres de la fiesta de San. Nicolás, se llaman cantores de San Gregorio, y p.
estos dos días se les dan siete pesos, los tres de la fiesta de San Nicolas, doze pesos, sino es que para estos tres dias se quiera traer otra mejor musica que costara
mas cara.
–Item es de advertir que fuera de la obligazion referida de las ciento y quatro
misas en cada un año, no tiene el Hospicio mas q. otras dos; la primera es una misa
cantada en el Altar de San Onofre el primer Domingo desocupado del mes de Junio, por la intencion de D.ª Antonia de Aragon; esta dha. Misa ha de ser cantada
con Diacono y Subdiacono, una docena de candelas en dho. altar, y adornado con
flores; traense para cantarla dhos.
1
Arch. Prov., Cap. 59, Leg. 2, núm. 9.
172
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
musicos y se les da tres pesos; y para Diacono, y Subdiacono quando no hay en
casa quien lo haga ni algunos amigos Eclesiasticos, se puede convidar, assi por
este día como para los demas; se llaman dos Sacerdotes pobres, y se les da un torton a cada uno, y para los ciriales otro par de monigotes, y se les da la misma
limosna.
–La segunda y última obligazion es de dos misas rezadas, la una el día de la
Asumpzion de Ntra. Sra. y la otra el día de su Concepcion en el altar donde esta
puesta la Virgen de los Dolores, y estas misas son por el alma, o intenzion de Maria de la Candelaria, a quien debemos algunas limosnas, y afecto: Y para la primera misa q. es la cantada quedaron trescientos pesos señalados, y para las dos rezadas, doscientos, y unos, y otros se gastaron en una casa que es la mas principal q.
tiene el Hospicio en sus posesiones. –Item es advertir, q. en el Hospicio no conviene tener la porteria abierta para que saquen agua de la pila, por que ademas de
otras inconvenientes lo es muy grande el que hay en no haver cosa segura en la
casa, y assi es menester vivir con mucho cuydado en que no entren ni salgan sin
cuenta y razon. De la pila que esta inmediata a la cocina, por ser en utilidad del
Hospicio, se podra señalar hora”.
Celo y cariño indican estos pormenores dados por el P. Provincial, Fr. José;
y no es de extrañar, porque los años que vivió en Méjico tuvo que trabajar no poco
en el mejoramiento de la casa y templo. Según el P. Cronista del tomo III, la iglesia y el hospicio quedaron en lo formal y material como un convento, aunque con
el nombre de hospicio, y en él se llegó a haber Sagrario, retablos dorados, cuadros
primorosos, y mucho culto de misas cantadas y procesiones, etc.1 –Dicho P. Cronista no dice cuándo se terminaron estos trabajos de fábrica; pero, según un documento del archivo general2, recibieron el debido remate el año 1692 y 1693; conque a él no le cupo la suerte de verlos concluidos del todo.
1
2
Núm. 784.
Cap. A. – 7.
ARTÍCULO XI
Pleito entre dos superiores
Sumario: Traslado de un Religioso hecho por un Superior General. –Se opone el Padre Provincial.
–Duda de derecho. –Apelan a la Nunciatura de Madrid. –Alegatos en pro y en contra. –Sentencia. –
Un Impreso. –Abuso de autoridad. –Datos para la biografía del P. Fr. Juan de la Cruz, uno de los
contendientes.
En este año de 1706 sucedió un caso muy digno de figurar en esta obra, porque
se retratan dos almas de temple recio que van buscando luz, la luz de la verdad, en
cierta duda jurídica sobre jurisdicción de prelados. Eran los litigantes el- P. Vicario General, Fr. Diego de San Buenaventura, y el P. Provincial de la Provincia de
Castilla, Fr. Juan de la Cruz, ambos sujetos que merecen toda loa por la prudencia,
tesón y caridad con que supieron alegar sus razonamientos para fundar hechos que
sirvieron de norma a los venideros. Es el caso que el Rsmo. P. Vicario General
quiso que el P. Bernardino de San Antonio, Lector de Teología, que explicaba en
el colegio de Alcalá de Henares, fuese trasladado a Salamanca, traslación que no le
pareció bien al superior inmediato del P. Bernardino, o sea, al P. Provincial. Cruzáronse entre ambos prelados y el P. Bernardino algunas cartas en las que predomina el tono correcto. De la del Rsmo. P. Vicario al P. Bernardino, en que le indica el cambio de conventualidad, recortamos este aparte: “Procuro y he procurado
siempre portarme con todos con el amor y benignidad que me ha sido posible, estimando ser excesivo en piedad, que en lo de justicia, regularmente en personas
como V. R., a quien, como sabe, y dixe en Alçalá, he amado tiernamente, y aviendo allí tocado con las manos algunas cosas, como representé a V. R., soy de dictamen importará a V. R. mucho Salamanca, mucho a su quietud interior, mucho al
cumplimiento de la obligación, en que le ha puesto la Religión, sin tanto tráfago,
como tiene V. R. en Alcalá...”
El P. Bernardino, en vista de esta indicación, acudió a su Provincial pidiéndole el cambio, mas el Provincial, que reputaba inconveniente la traslación, contestóle desde Toledo a 13 de Agosto de 1905: “Me admiro de la resolución que V.
R. propone para salir de Alcalá sin reparar en la grande falta que hará V. R. para
concluir la obra de los Colaterales, para el aprovechamiento de los estudios, para
ayudar a aquel Colegio, así en la necesidad que padece, como en la paz que le falta; y sobre todo, que, estando
174
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
V. R. bien quisto y conocido en aquella Universidad, ha de ser su salida acia
fuera de nota, y de escándalo, por lo cual hallo no convenir la mudanza que V. R.
propone; y así paciencia, que en otra ocasión serviré a V. R. a quien nuestro Señor
guarde muchos años. De V. R. siervo y hermano que más le estima en el Señor, Fr.
Juan de la Cruz”.
He aquí la colisión de dos autoridades, la del P. General que razones tendría
para querer fuese trasladado el P. Lector, y la del P. Provincial que juzgaba no
debía ser cambiado de residencia. Tal vez el primer mal paso lo dió el P. Lector
dirigiéndose al P. General antes que al Provincial, para lograr mejor sus deseos de
ser trasladado.
De todos modos, el conflicto estaba planteado. ¿Podía el primero ordenar la
traslación del P. Bernardino? Juzgaba el P. Provincial que no, y por consiguiente
con mucha entereza religiosa que velaba por la integridad del derecho, trató de
oponerse a la voluntad del P. General, quien a su vez estaba firmemente convencido de que no extralimitaba sus facultades jurisdiccionales. Así las cosas, y como
no pudieran avenirse las encontradas opiniones, fué llevado el caso al Excmo. señor Nuncio, quien entonces podía intervenir en estos asuntos, como ahora interviene la Sagrada Congregación de Religiosos, y ordenó fuera estudiado con diligencia el caso para fallar lo que fuese justo.
Bien hicieron el General y el Provincial; antes que sobreviniesen escándalos
en las comunidades y que se enterara el público seglar, era lo mejor acudir a este
medio de apelación, animados ambos de muy rectas intenciones. Ante el tribunal
de la Nunciatura presentaron ambos las razones y alegatos, que, por cierto son
ingeniosos y curiosos, y estudiado este caso de carácter constitucional a la luz de
la más severa imparcialidad, cayó sobre él la resolución siguiente: “Vistos los autos e informes por escrito que por una y por otra parte se dieron, y los informes
verbales de los abogados, se proveyó auto en que se mandó que sin perjuicio del
artículo introducido en quanto a la remoción del P. Fr. Bernardino, el R. P. Vicario
General respondiese derechamente sobre lo principal; y habiendo tomado los autos
y respondido, alegando y reproduciendo lo que tenía dicho, se dió traslado al R.
Provincial, quien reprodució lo que ya tenía alegado; y por parte del R. Vicario
General se concluyó; y estando la causa legítimamente conclusa, y haviendo informado los abogados de una y otra parte, se dieron las determinaciones siguientes: –Auto. –En la Villa de Madrid a 29 días del mes de Enero de 1706 años. Vistos estos autos y proceso por el Ilustrísimo y Reverendísimo señor don Francisco
Aquaviva y Aragón, Arzobispo de Laressa, Nuncio, y Colector General Apostólico
de restos Reinos de España, que son entre partes; de la una el Reverendísimo Padre Provincial de las dos Castillas de Agustinos Recoletos; y de la otra, el Reverendísimo Padre Vicario General de dicho Orden, sobre jurisdicción:
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
175
Dixo, que remitía y remitió esvos autos a el P. Provincial, para que en orden
a la remoción del Padre Bernardino de San Antonio del convento de Alcalá y su
lectura a el de Salamanca, proceda en su primera instancia a lo que hubiere lugar
en derecho. Así lo proveyó, y mandó su Ilustrísima, y lo firmó el señor Auditor. –
Scipio Zanelus, Auditor. Ante mí, Balthasar Fernández Montero.–
Auto. –En la Villa de Madrid, etc. Dixo que declaraba tocar y pertenecer a el
Padre Provincial la primera instancia de las causas, y pleytos de los Religiosos de
su Provincia, que por su naturaleza, y según las Constituciones de su Religión no
tocaren a los Priores locales o a el Padre Vicario General; y también tocarle y pertenecerle en conformidad de sus Constituciones el remover a los dichos Religiosos
de un convento a otro de la Provincia, y el concederles facultad y licencia para
confessar a los Religiosos de ellos y darles Dimisorias para que acudan a los señores Obispos, y Ordinarios para recibir las Ordenes, y licencias de confessar a los
seglares a la recepción del santo Hávito. Así lo proveyó, y mandó su Ilustrísima; y
lo firmó el señor Auditor. –Scipio Zanelus, Auditor. Ante mí, Balthasar Fernández
Montero”.
Estos datos hémoslos tomado de un cuaderno impreso, en medio folio, que
lleva de mote: Por el R. P. Fr. Juan de la Cruz, Provincial de la Provincia de las
dos Castillas de Descalzos de nuestro Padre San Agustín, Lector de Theología
Jubilado, y Calificador de la Suprema. En el pleito con el R. Padre Fray Diego de
San Buenaventura, Vicario General de dicha Religión, y Calificador de la Suprema. Sobre a quien de los dos toca el conocimiento de las primeras instancias de
las causas de los Religiosos de dicha Provincia, de Castilla, el removerlos de un
convento a otro dentro de ella, el concederles facultad, y licencia para confessar,
a los Religiosos de dicha Provincia, y dar dimissorias para que acudan ante los
señores Obispos, para obtener licencias para confessar seglares; el nombrar Jueces para la oposición de las Cáthedras; el proveerlas, y dar títulos de Lectores; el
dar dimisorias a los Religiosos para ordenarse; y conceder licencias para admitir
a los seglares a la recepción de su Santo Hábito.
No lleva el impreso pie de imprenta. Resulta, como hemos dicho, un estudio
muy concienzudo y razonado, en el cual se citan y comentan muchos pasajes de
nuestras Constituciones y muchas obras de tratadistas de Derecho. Tal impreso
abunda, pues lo hemos visto en varios archivos y bibliotecas.
Una de las razones alegadas era ésta, dicha con otras palabras: Aunque es
cierto que el Superior General tiene la misma potestad y las mismas facultades y
más aún que el Prior Provincial; pero la jurisdicción de aquel, si bien acumulativa,
es mediata, no inmediata, y el ejercicio de ella está sometido a reglamentación, por
fuero de régimen y buena marcha de la disciplina;
176
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de modo que el General no debe coartar, ni suspender el ejercicio de las facultades del superior inmediato, sino en segunda instancia, y cuando lo determinen
taxativamente las Constituciones, y con causas suficientes, y con los debidos trámites, y siempre sin abuso de autoridad. Dígase lo propio respecto del Provincial
con los superiores locales.
Por lo mismo, procede mal el súbdito que sin tocar con el Prior acude al
Provincial, y el Prior que, teniendo su Consulta para resolver los asuntos, acude al
Provincial para que los resuelva; y el Provincial, que no consulta a su Definitorio,
y acude al General, y el General que, sin el voto del suyo, hace las cosas por sí y
ante sí, o acude a la Santa Sede. La disciplina engendra la paz, la paz es hermana
de la caridad y Dios es el origen de la ley.
De este pleito se infiere que uno de los abusos que dió motivo a la Visita
Apostólica, por los años de 1692, y de la cual trataremos en este tomo en la biografía del Ramo. P. Vicario General, Fr. Simón de San Agustín, duraba todavía,
por cuanto se ventilaba la cuestión del abuso de mando e intromisión jurisdiccional; defecto que dió ocasión, andando los años, a obtener por medio del rey la famosa Bula Piana, o sea, el Breve de la Santidad de Pío VI, de 18 de Agosto de
1795, en virtud del cual se limitaron más y más aún a los Superiores Generales las
facultades excesivas que se habían ido apropiando.
Ahora agregaremos algún dato biográfico del P. Provincial, Fr. Juan de la
Cruz, que tenemos a mano, porque, aun cuando no murió hasta el año 1722, conviene adelantar estos datos, sin detrimento de los que el futuro Cronista, a quien
toque historiar los sucesos de ese año, hallará en los archivos; y los adelantamos
para que se vea que este contendor del Superior General, que salió triunfante, no
era díscolo ni levantisco, sino, a lo que parece, prelado serio y celoso.
Durante el tiempo del litigio que comenzó el año 1705, se dice que hacía
treinta y seis años que vivía en la Provincia; luego profesó en el de 1669; obtuvo el
grado de Lector, recibió la jubilación, y quedó constituido en el Capítulo de 1692
Prior de Toledo1. Desde luego es menester que vaya el Cronista con cautela al
asignar a este Padre oficios y sucesos que se vean apuntados en papeles sueltos,
porque están barajados dos homónimos más, casi contemporáneos, uno que figuró
en los Capítulos de la Provincia del Pilar y otro, en la de la Candelaria.
Sobresalía en su Provincia, y de ello es argumento o indicio el que en el Capítulo de la Provincia de San Nicolás, año 1698, quedara acordado como uno de
los Discretos para el Capítulo General próximo2. Sin embargo
1
2
Hist. Gen. V, pág. 270.
Ib. VI, pág. 110.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 11º AÑO 1706
177
de esto, vémoslo en este Capítulo figurar no por la de San Nicolás sino como Discreto por la de San Agustín1; lo cual puede significar que no aceptó el primero porque también fué simultáneamente destinado para el segundo por su
Provincia.
Fué electo el P. Juan Provincial en el Capítulo de Talavera de la Reina en
1704. Era entonces ya Lector Jubilado y Calificador del Santo Oficio. Díó este
Capítulo trece actas importantes, casi todas confirmatorias de las del Capítulo pasado. En este Capítulo, cuyo relato está al por menor en el tomo VI de esta Historia, a la página 371 y siguientes, merecen atención las actas que allí se reproducen,
y en cuanto a los nombramientos hechos, puédense ahora añadir dos nuevos que
tengo apostillados en el ejemplar príncipe de esta edición, y son el P. Agustín Carlos de la Madre de Dios, Subprior de Toledo, y el P. Gregorio de San Agustín,
Subprior de Valladolid.
Ya habemos dicho que durante su Provincialato aconteció el litigio con el
Superior General, pero no debemos pasar por alto que durante el curso del expediente anduvo enérgico, pero comedido; defensor integérrimo de los derechos de
un súbdito suyo, pero respetuoso, y sobre todo defensor de la majestad del derecho
constitucional, porque por sobre los prelados está la ley. Por eso, así como vió la
carta del P. Vicario General en que ordenaba al P. Bernardino que se trasladase a
Salamanca, y entendiendo como Provincial que no convenía el traslado por ser el
P. Bernardino conocido y estimado como Lector en la Universidad, y que causaría
extrañeza o sospechas malignas el cambio, y porque en aquella sazón se encontraba el dicho Padre activando mucho la construcción de unos altares de las capillas
colaterales, no convino en que pasara a explicar a Salamanca. Véanse unos trozos
de correspondencia con su prelado: “Padre y señor mío: háseme ofrecido pasar de
aquí a Toledo, por motivos, (según creo) de el servicio de Dios, y de la Religión;
alegrareme que lo sea de V. R.”2 Y a continuación trata del asunto de establecer
una fábrica de tela de hábitos que surtiese a toda la Congregación, idea que estaba
estudiándose a la sazón en todos los conventos y en la cual convenían los Provinciales con sus Definidores. Esta carta está fechada en Alcalá a 26 de Junio de
1705. Otra carta dirigióle el mismo año de Toledo a 2 de Julio y en ella dice: “Padre y señor mío, de la salud de V. R. me alegro, y deseo se continue; yo llegue con
ella a esta Ciudad, y quisiera emplearla en obsequio de V. R., a quien, alabo y doy
las gracias por la singular providencia que V. R. ha dado, etc... B. L. M. de V. R.
Hijo Fr. Juan de la Cruz”. A 21 de Agosto escribe: “... Me hallo molestado de Alcalá pidiéndome encarecidamente, que me empeñe con
1
2
Hist. gen., VI, pág. 221.
Arch. Gen., Carp. A, n. 8.
178
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
V. R. para que se suspenda la salida del P. Lector Bernardino; hagalo, P. N.,
y si con V. R. he merecido algo, para esta ocasión lo he menester; espero que me
ha de consolar, haziendome este favor, así Dios N. S. conceda a V. R. el ver su
divina cara, y N. S. guarde a V. R. muchos años para bien de la Religión”.
Tocóle a este activo Padre trasladar de Alcalá a Salamanca a varios coristas
estudiantes porque no cabían en un solo colegio1, año 1705. Y en carta a N. Rsmo.
P. Vicario General, fecha 25 de Agosto del mismo año, declara: “Ya despachamos
los Opositores, y aunque no premiados, fueron todos contentos; así lo está con su
Maestría el P. Fr. Pedro Pascual, que exercitó muy bien; la cátedra se dió a el P.
Fr. Andrés de San Fulgencio, que en los actos positivos... ha excedido mucho a
todos.
Ahora trato de ajustar el Curso, que es harto engorroso; por ser necesario,
para poner el nuevo, deshacer los cinco: mas así quedará entablado el uso antiguo
de esta Provincia de poner todos los años Curso nuevo de Artes. Yo estoy en todo
resignado en lo que V. R. dispusiere de mí y de los demás, etc...”2
Fué, en el Capítulo de San Nicolás, celebrado el año 1704, elegido otra vez
Definidor para el Capítulo General nuestro biografiado, lo cual significa que esta
Provincia teníalo en grandísima estima, empero no concurrió a él en calidad de tal
Definidor, según veremos luego en este mismo tomo. Por ultimo, la Provincia de
San Nicolás en el Capítulo de 1716 tornó a nombrarlo Definidor para el próximo
Capítulo General3.
No se sabe si se retiró al convento de Toledo al concluir el Provincialato; por
lo menos su nombre aparece en la Carta capitular presentada por el P. Prior, Fr.
Felipe de la Ascensión, en el segundo trienio, que corresponde a los años 17101713, carta capitular que, así como la del trienio antecedente, del mismo Padre,
que fué reelegido, reposa en el Archivo Histórico Nacional4 y dice de esta manera:
“Mas quedan de aumento en el convento siete quadros, uno grande y los demás
medianos, con marcos dorados y entallados, una cruz de ambar con una peana de
lo mesmo, que dieron de limosna a N. P. Fr. Juan de la Cruz, y está puesta en el
altar de la Concepción”. El regalo, por consiguiente, le fué hecho en los años
1710-13, y él lo dejó para el servicio de la iglesia toledana.
Acaeció su fallecimiento el año 1726; así se registra en el Necrologio de Toledo.
1
Arch. Gen., Carp. A, n. 8.
Exped. Pleit., pág. 3.
3
Arch. prov. Libr. de Bec.
4
Libr. de Bec., Tol. Leg. 91.
2
ARTÍCULO XII
Apuntes para un Capítulo Provincial del Pilar
Sumario: Fecha de su celbración. –Algunos nombramientos.
De la celebración de este Capítulo de la Provincia del Pilar han quedado escasísimas noticias; como que por ignorar, hasta ignoramos dónde se verificó. Sólo
sabemos que acaeció la celebración el 23 de Abril; el nombre de Provincial, el de
dos Definidores y los que a continuación se expresan:
Provincial, P. Fr. Bartolomé de San José.
P. Fr. Antonio de Santa María, y
P. Fr. Lucas de la Crus.
Secretario de Provincia, P. Fr. Laureano de Santo Tomás de Aquino, reelegido.
Prior de Barcelona, P. Fr. José de San Antonio, reelegido.
Prior del convento de Zaragoza, P. Fr. Martín del Pilar.
Prior del de Guisona, P. Fr. Raimundo de San Nicolás.
Rector del colegio de Huesca, P. Fr. Miguel de San José.
Definidores,
ARTÍCULO XIII
Celebración del Capítulo General de 1706
Sumario: Vocales. –Actas. –Breve Pontificio. –Nombramientos.
Previos los requisitos exigidos por nuestras sagradas Constituciones, se reunieron en el Convento de Borja los Padres Vocales para celebrar el Capítulo General, la fecha de cuya celebración correspondió al 26 de Mayo de 1706. Fué presidido por el Definidor más antiguo, P. Fr. Martín de la Concepción, Definidor
General que representaba a la Provincia de la Candelaria.
Los Padres Capitulares fueron los siguientes:
Fr. Diego de San Buenaventura, ex-Vicario General.
Fr. Martín de la Concepción, Definidor General y Presidente.
Fr. Rodrigo de San Juan Bautista, Definidor General.
Fr. Pablo de San José, Definidor General.
Fr. Juan de San Francisco, Definidor General.
Fr. José del Espíritu Santo, Definidor General por la Provincia del Pilar.
Fr. Bartolomé de San José, Provincial de la Provincia del Pilar.
Fr. Juan de Jesús, Definidor General por la de San Augustin.
Fr. José del Santísimo Rosario, Definidor General de la del Pilar.
Fr. Juan de Jesús, Definidor General por la de San Augustín.
Fr. Andrés de la Madre de Dios, Definidor General por la de Santo Tomás.
Fr. Nicolás del Espíritu Santo, Definidor General por la de San Agustín.
Fr. Martín de la Virgen del Pilar, Definidor General por la de la Candelaria.
Fr. Francisco de San Pablo, Definidor General por la de la Candelaria.
Fr. José de San Eugenio, Procurador General de la Curia Romana.
Fr. Pedro de San Agustín, Procurador General de la Curia Regia.
Fr. Miguel de la Purificación, Discreto por la del Pilar.
Fr. José de la Encarnación, Discreto por la del Pilar.
Fr. José de la Encarnación, Discreto por la de San Agustín.
Fr. Pedro de San Joaquín, Discreto por la de San Agustín.
Fr. Pedro de San José, Discreto por la de Santo Tomás.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 13º AÑO 1706
181
Fr. Fernando de San Agustín, Discreto por la de Santo Tomás.
Fr. Pedro del Angel de la Guarda, Discreto por la del Pilar.
Fr. Lucas de la Cruz, Discreto por la de la Candelaria.
Fr. Miguel de San Jerónimo, Discreto por la de la Candelaria.
Fr. Pedro de Santa Orosia, Secretario General.
Esta lista de vocales tomámosla del Libro de actas y mandatos & de Manila , lista que está al pie de las Actas de dicho Capítulo, y que no figuran al pie de
dos copias de las mismas actas que se conservan en el archivo general2. Echase de
ver en la lista que no asistieron los Padres Definidores y Discretos por la Provincia
de San Nicolás, y fué debido a que, como los miembros de la Provincia eran escasísimos, pues no llegaban a ochenta, se veía precisada a nombrar representantes
suyos elegidos de entre los padres de las Provincias peninsulares; pero sucedía
muchas veces como la presente, que los nombramientos hechos en Manila llegaban a España tarde. Véase3 un trozo de carta de N. P. Vicario General Fr. Pedro de
Santiago de 28 de Agosto de 1707, al P. Provincial y Definidores de la Provincia
de San Nicolás. “Remito a VV. RR. la nomina de los religiosos de las Provincias
graduadas para que elijan de ellos los que les pareciere, y VV. RR. cumpliran con
el mandato de nuestro Padre Fr. Diego y del Difinitorio General en elegir en todos
los Capítulos votos para el Capítulo General para que si no llegan unos, aia prouidencia de otros, y no quede defraudada la provincia, como en este Capítulo General, que no llegaron a tiempo”.
1
En cuanto a las actas observamos que en el libro citado de Manila se cuentan
treinta y séis, y en las dos copias del archivo general, treinta y cinco. Precisamente
una que versa sobre el hospicio de Méjico y que dió ocasión a discusiones no la
trascribió el Capítulo, al circular las actas por España; y, en cambio, se halla en el
libro de la Provincia de San Nicolás. Después hablaremos por separado de esta
acta; ahora fijaremos la atención en las demás. Ocurre en primer lugar la observación de que son muchas actas treinta y cinco para dadas por un Capítulo General
en tiempos normales, en que parece no había necesidad de ellas; pues, si de algo se
puede tachar a nuestro Instituto de entonces, era de rutinario y tradicional, o no
sabemos cómo llamar aquel género de vida conventual sin las alteraciones y vicisitudes y revueltas de los tiempos que hoy experimentamos. Además del examen de
las actas de éste y los Capítulos contemporáneos se desprende que versan, por lo
común, sobre cosas de poca monta, más propias de los Capítulos Provinciales que
de los Generales, y más propias
1
Fol. 119.
Carp. B. Leg. 21.
3
Arch. Gen. Carp. E.
2
182
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
aún de un Visitador que de un Capítulo Provincial. Casi todas se reducen a
prohibir o mandar alguna cosa que ya está sancionada en las Constituciones. Pues
si lo está, ¿para qué hacerla objeto de acta capitular? No podemos creer que ello
obedeciese a relajación tal, que se necesitaba de semejante apoyo para estirpar
abusos, pues observamos que la marcha general de la Recolección Agustina era
satisfactoria, y no habían degenerado sus miembros de su primera vocación. Tal
vez tenga su explicación en el estilo curialesco y ordenancista de la época que gustaba de aparato para rodear de prestigio la autoridad legislativa. Resabios de aquellos tiempos de pragmáticas y reales cédulas. En todo caso, vista la venialidad del
contenido de las actas, podemos deducir que no había faltas graves en la Orden, lo
cual arguye observancia.
Vamos a omitir las menos interesantes y las que son confirmación de anteriores Capítulos.
1.- Primeramente se determinó que los Visitadores, así Generales como Provinciales, solamente el que ejerce oficio de Visitador tenga el asiento del medio y la procedencia; y el otro guarde
el asiento que la corresponde como Secretario General o Provincial, conforme fuere su empleo.
2.- Item se determinó que cuando del informe de los Maestros de novicios deba seguirse
quitar el hábito de los novicios, tengan obligación los prelados de suspender la ejecución de los
votos tres o cuatro días, según les pareciere, para que en ellos puedan informarse y certificarse los
Religiosos de la verdad de todo, para con más acuerdo determinar lo que procediere en justicia.
3.- Item se determinó que los Maestros primeros de novicios de las tres casas de Madrid,
Zaragoza y Sevilla, en atención a su trabajo tengan voto en los Capítulos Provinciales con la condición de que el tener voto en los Capítulos no los exima de la jurisdicción inmediata de los Padres
Priores, sino que en todo estén sujetos a dichos Padres Priores, como lo están todos los demás Religiosos, súbditos inmediatos suyos; y que en adelante se procure elegir en dichos Maestros de
novicios a los Religiosos que hayan sido Priores de alguna casa grande, Definidores de Provincia o
Lectores de Theología, y así mismo se suplique a Su Santidad, conforme a dicha determinación, un
especial Breve suyo, para que en adelante no se innove.
Con efecto, se solicitó el Breve y se obtuvo algunos meses después. Porque
no es de este lugar, no lo transcribiremos íntegro, pues ha de aparecer en nuestro
nuevo Bulario; pero conviene insertar aquí la parte histórica o expositiva de él, y la
insertamos de contado.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 13º AÑO 1706
183
Clemens Papa XI. Ad futuram Rei memoriam
Exponi Nobis nuper fecit Dilectus Filius modernus Procurator Generalis Fratrum Eremitarum Recollectorum Discalceatorum nuncupatorum Congregationis
Hispaniae, Ordinis Sancti Augustini, quod in Capítulo Generali dictae Congregationis in Oppido Civitate nuncupat. Borgia in Regno Aragoniae, die 20 Maji 1706
celebrato, inter alia duae sequentes Constitutiones pag. 171, editae fuerunt, videlicet, quod Magistris Primariis Novitiorum trium Domorum Regularium, nempe
Matritensis, Caesaraugustam., et Hispalem, attentis eorum laboribus jus ferendi
suffragium, sive votum in Capitulis Provincialibus suarum Provinciarum competat, ea tamen lege, ut dicti Magistri Novitiorum ab immediata Priorum jurisdictione exempti minime sint, et in omnibus, et per omnia iisdem Prioribus subjecti remaneant, quemadmodum alii Religiosi subdite immediate illis subjecti reperiuntur
et quod in posterum ii Religiosi, qui Priorum alicujus Domus, sive magni Conventus sive Deffinitorii Provinciarum, seu Lectoris Sacrae Theologiae muneribus fuerint fuerunt in Magistros Novitiorum eligantur; ac insuper in praedictis Constitutionibus fol. 173, statutum fuit, quod decedente Vicario Generali praedictae Congregationis sive naturaliter, sive civiliter in ejus Gubernio pro tempore existens
Prior Provincialis Provinciae, cujus est filius usque ad complementum sexennii
succedat, ad hoc, ut omnes Provinciae dignitatis honore per dictum sexennium
aequaliter frui valeant, ac officia generalia periformiter nonisi post triennium cessent, necnon expensae ocasione Capitulorum faciendae evitentur, casu vero quo
eumdem Priorem Provincialem in praedicti Vicarii generalis officio succedere
contingat, officium Prioris Provincialis hujusmodi vacet, et id quod in Constitutionibus super praecedentia Rectoris Provincialis dispositum reperitur adimpleatur.
1.- Cum autem, sicut eadem expositio subjungebat, Capitulum generale
praedictum, confirmationem Decretorum seu Statutorum hujusmodi pro firmiori
illorum subsistentia et observatione ab hac Sancta Sede impetrati mandaverit: Nobis propterea praefatus Procurator generalis tam suo quam dictae Congregationis
nomine humiliter suplicari fecit, ut in praemissis opportunae providere, et ut infra
indulgere de benignitate Apostolica dignaremur.
2.- Nos igitur ipsum Procuratorem Generalem specialibus favoribus, et gratis
prosequi volentes...
Datum Romae apud S. Petrum sub annulo Piscatoris die X Februarii
MDCCVIII. Pontificatus nostri Anno Octavo”.
4.- Item se determina que se vean y registren las actas confirmadas por tres Capítulos Generales, las declaraciones, dudas y anotaciones que se
184
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
han hecho sobre nuestras Constituciones, para lo cual nombra N. P. Vicario General tres religiosos,
cada uno de su Provincia, a cuyo cuidado y diligencia esté el mirar y componer dichas declaraciones, dudas y actas generales: y de lo que acordasen con aprobación y justas consultas del Definitorio General, se remitan copias a las Provincias para que conferidas, y así examinadas, las que deban
quedar por ley se impriman en las Constituciones.
5.- Item se confirmó el acta de los Capítulos Generales de los años pasados de mil seiscientos noventa y cuatro, y mil setecientos, que dispone y ordena que el Adviento de la Religión comience al otro día de Todos los Santos, trasladando a este tiempo los quince días de recreaciones
que disponen nuestras Constituciones; y se encarga a los PP. Priores o Rectores velen y cuiden de
la exacta observancia de dicho Adviento so pena que, si en ello faltan, por la primera vez se les
suspenda de sus oficios y por la segunda los priven de ellos; y debajo de las mismas penas se encarga a los PP. Priores o Rectores que en dicho Adviento no permitan se den cenas públicamente a
los Religiosos, excepto los de sesenta años de edad, y los que tuvieren necesidad que manifiestamente conste a la Comunidad.
6.- Item se determinó que en orden a los estudios se guarden puntualmente.
13. Item se determinó que los ayudantes o sustitutos de los Lectores de Artes no pueden
tomar las lecciones a los estudiantes sino en falta de los Lectores por ausencia o enfermedad; y que
dichos ayudantes asistan en los actos literarios para mayor educación y ejercicio de los estudiantes,
sin que esto los exima de las cargas y obligaciones que tienen todos los demás Religiosos conventuales: y que los Maestros de Teología no lo puedan ser, sino es los que hayan leído Artes como lo
disponen nuestras Constituciones, y en el caso de no haber Maestros de estudiantes en las casas de
Teología, los PP. Lectores asistan por semanas a tomar lección a los estudiantes y demás ejercicios
literarios.
16. Item se confirmó el nombramiento que hizo el Definitorio General de Cronista de nuestra Sagrada Religión en el P. Fr. Diego de Santa Teresa, Lector público y Definidor General.
19. Item se determinó que en las Cartas Capitulares tengan obligación los Priores y Rectores
de expresar con toda claridad lo que deben sus conventos y colegios, con la expresión de las personas a quien se debe, y que dichas Cartas las escriban en el libro de Recibo y Gasto de sus conventos
o colegios selladas y firmadas en la misma forma, como las que traen a los Capítulos.
23. Item se determinó que los Secretarios Generales y los de Provincia concurran y asistan a
las Juntas Generales o de Provincia sin voz ni
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 13º AÑO 1706
185
voto, quedando al arbitrio del Definitorio General o Provincial el omitir la concurrencia de dichos
Secretarios.
21. Item se determinó se suplique a Su Santidad conceda un especial Breve para que las
profesiones se hagan dando sólo la obediencia a N. P. Vicario General se haga sólo por los Presidentes de los Capítulos Generales, y que en orden a las apelaciones o recursos, se haga sólo de los
Priores a los Provinciales, a N. P. Vicario General al Eminentísimo señor Cardenal Protector.
Esta acta 21, tomada literalmente del Libro Actas y mandatos &, de Manila,
no hace sentido y contiene dos asuntos importantes; y advertimos que en ninguna
de las dos copias del archivo general existe tal acta, sino que la marcada con el
número 22 ocupa en ellas el número 21.
22. Item se determinó que en muerte de N. P. Vicario General ahora sea civil o natural,
suceda en su gobierno el P. Provincial de la Provincia de donde es hijo hasta la conclusión del
sexenio; para que así todas las Provincias gocen igualmente del honor de la dignidad por los seis
años: y los oficios generales corran igualmente sus trienios, y se eviten los gastos por la ocurrencia
de los Capítulos, para lo cual se suplique a Su Santidad que por el oficio de Vicario General quede
vacante el oficio de Provincial, siguiéndose lo que manda y ordena la Constitución en la Provincia
de Rector Provincial.
23. Item se determinó que, cuando a los Jueces de Causas se les ofreciere ocurrir al Definitorio para la discusión de alguna causa o causas graves, se entienda haya de entenderse por Definitorio General todo el Capítulo General: y fuera de dicho Capítulo General se entienda sólo por Definitorio N. P. Vicario General y su Definitorio.
En las Constituciones actuales la palabra Definitorio está sustituida por Consejo del Capítulo. Cuando resigna el sello de la Orden el Prior General en manos
del P. Presidente del Capítulo, aquél queda absuelto del cargo y con él su Curia; y
en sustitución de ellos entra el P. Presidente y los cinco Consultores nombrados
por el Capítulo.
24. Item se confirmó el acta que dispone que en orden a admitir Hermanos Generales quede
al arbitrio y voluntad de N. P. Vicario General y su Definitorio.
Esta acta 24 sólo figura en el Libro de actas y mandatos de Manila; y en su
lugar se lee en las dos copias del archivo general la siguiente acta: “Item habiendo
N. P. Vicario General propuesto al Capítulo que en virtud de sus años y achaques,
necesitaba de algún alivio para sus viajes y Visitas, siendo contra su salud hacerlas
en mula, se determinó que dicho N. P. Vicario General dispusiera el carruaje que
le pareciera más conveniente y decente para dicho efecto”.
26. Item habiéndose representado al Capítulo que en orden a las
186
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
licencias de vestir lienzo, comer carne y otras gracias hechas en detrimento de la observancia regular son muchas y que no están bastantemente justificadas, se determinó que los PP. Priores y Rectores velen y cuiden que los Religiosos usen de estameña sin permitirles vestir lienzo y comer carne,
registrando con gran cuidado las licencias de los médicos y Superiores si convienen con los achaques que son notorios a la Comunidad, y no siéndolo, se las quiten y hagan guardar la ley y observancia regular: y el P. Prior o Rector que fuere omiso en ejecutarlo los PP. Provinciales lo suspendan por la primera vez por seis meses de sus oficios y al P. Provincial que le constare y no lo corrigiese y enmendare N. P. Vicario General le aplique la misma pena; y en caso de reincidencia, sean
privados respectivo de sus oficios, y en lo que toca a las gracias y excepciones que tienen los Religiosos de cualquier género que sean, tengan obligación dichos Religiosos, dentro de ocho días de
como les constare de esta determinación, de remitirlas a N. P. Vicario General, para que conferida
con su Definitorio, queden en su valor las que fueren justificadas y las demás rasgadas y nulas.
27. Item se determinó que los PP. Priores y Rectores cuiden y velen del recogimiento de sus
Religiosos, no dando lugar a que las salidas sean frecuentes y continuas, especialmente en los jóvenes; y que, cuando éstos hubieren de salir, se les señalen compañeros ancianos, modestos y virtuosos, para la edificación de los seglares: y al P. Prior o Rector que fuere omiso en ésto el P. Provincial por la primera vez lo suspenda por dos meses de su oficio, y el P. Provincial que lo disimulare que sea castigado por N. P. Vicario General y mandamos en virtud de santa obediencia, debajo
de precepto formal de excomunión mayor ipso facto incurrenda a todos los Religiosos prelados
que no puedan dar licencia a Religioso alguno, para que se entrometa, siga o agencie negocios de
seculares: y si algún Religioso tuviese padre o madre a quien atender, presentada su ncesidad N. P.
Vicario General dará la providencia que más convenga, dándole licencia, o señalándole otro Religioso para que lo haga.
28. Item mandamos a todos los Religiosos, y cada uno en particular entreguen a los Prelados
todos los dineros de limosnas libres, Misas, cuaresmas, sermones, &, en el tiempo determinado por
nuestras Constituciones, y al que fuere omiso o negligente en guardar este mandato se le castigue
como a propietario, y al P. Prior que lo permitiere se le aplique la misma pena. Y mandamos en
virtud de santa obediencia y debajo de precepto formal a los dichos Priores o Rectores que los que
fueren más diligentes en adquirir trabajar o traer para la Comunidad dichos emolumentos sean
especialmente atendidos en todo aquello que es conforme a nuestro estado, y que el arbitrio en este
punto quede solo al de N. P. Vicario General, que dirá a los Priores lo que han de hacer.
34. Item se determinó que el Hospicio, que tiene nuestra Religión en
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 13º AÑO 1706
187
la ciudad de Méjico, esté y quede al gobierno inmediato de N. P. Vicario General, sin que de aquí
adelante quede al gobierno de la Provincia de Filipinas, por ordenarlo así la escritura de fundación
de dicho Hospicio, que no tuvieron presente los Capítulos que se lo dieron por entonces, y porque
estando al gobierno de N. P. Vicario General, se dará a la Provincia más oportuna en lo que toca a
las misiones y conducción de Religiosos, por haberse experimentado grande omisión en este punto,
en todo el tiempo que ha estado dicho Hospicio al gobierno de dicha Provincia y estar muy faltos
de ministros, como tiene representado dicha Provincia.
De esta carta hablaremos en artículo aparte:
35. Item se determinó que el Capítulo General próximo venidero se celebre en nuestro convento de la vida de Campillo de Altobuey de la Provincia de Andalucía.
36. Item se determinó y declaró queden en su fuerza y vigor las actas que tocan al gobierno
especial de las Provincias, y que las demás actas generales hasta aquí hechas se deroguen y queden
anuladas y de ningún valor ni efecto, excepto aquélla o aquéllas que se hallaren estar confirmadas
por tres Capítulos Generales, como queda a la disposición de N. P. Vicario General el nombramiento de los Religiosos para que las vean y registren, como consta de dicha acta, mandando este
capítulo General que en todo se observen nuestras Constituciones, como en ellas se contiene, fuera
de lo que en él se ha determinado nuevamente: y mandamos que en cada convento o colegio los
PP. Priores o Rectores en el primer Capítulo después del recibo de estas nuestras determinaciones
las hagan leer de verbo ad verbum, y a los PP. Provinciales, Priores o Rectores las hagan cumplir y
ejecutar como en ellas se contiene. Y esto tué lo que acordaron y determinaron, y habiendo concluido este Capítulo General con la solemnidad y forma que mandan nuestras Constituciones, lo
firmaron de sus nombres en el convento de la ciudad de Borja en veintiseis días del mes de Mayo
de éste año de mil setecientos y seis”.
Y firman los que antes hemos nombrado como vocales.
Recogidos de diversos documentos, podemos dar los nombres de los elegidos, que fueron, a saber:
Fr. Pedro de Santiago, Vicario General.
Fr. Martín de la Concepción, Presidente del Capítulo y Definidor General en el trienio anterior, fué
reelegido, de la Provincia de San Agustín.
Fr. José de San Agustín, de la Provincia de la Candelaria.
Fr. Diego de Santa Teresa, de la de San Nicolás, y conjuntamente Cronista de la Orden.
Fr. Pedro de Santa Orosia, de la del Pilar.
Fr. Pedro de Santa Mónica, Procurador General, cerca de la Santa
188
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Sede, quien, habiendo aceptado el Priorato de Sevilla en 1708, fué sustituido por el P. Simón de
Santo Tomás.
Fr. Pedro de San Agustín, Procurador de la Curia Regia.
Fr. Diego de la Santísima Trinidad, Secretario General.
ARTÍCULO XIV
Cuestión sobre el hospicio de Méjico
Sumario: Algo de historia. –¿El Hospicio pertenecía a la Orden o a la Provincia de San Nicolás? –
Alegatos por una y otra parte. –El Hospicio era de la Provincia, pero por muchos años estuvo bajo
la dependencia inmediata del Superior General. –Potestad de éste para exigir contribuciones pecuniarias a las casas y a las Provincias.
Existe en el archivo general, Carpeta A, n. 7, un informe u alegato sobre Méjico por el P. Fr. José de Santa Gertrudis, y en el propio archivo reposan otros documentos relacionados con la cuestión que nos proponemos estudiar; alegato que
no lo reproduzco en este artículo al pie de la letra por dos razones; primera, porque, al publicarlo íntegramente y no publicar los puntos de vista de la contraparte,
acaso induciríamos indiscretamente a que el lector se inclinase a un lado con detrimento del otro; y segunda, porque somos poco inclinados a trascribir documentos literalmente, sino más bien a aprovecharlos, citándolos, según el curso de los
acontecimientos. El mencionado informe u alegato ya está explotado en beneficio
de la biografía del Hermano Fr. Francisco de San Agustín, tomo VI, página 324 y
siguientes, a cuya actuación se debió gran parte de las adquisiciones temporales
que en Méjico obtuvo la Provincia de Filipinas, biografía en la cual trajimos copiada una declaración importante que hizo a la hora de su muerte, como pieza distinta que es del informe u alegato y que se encuentra en la misma Carpeta, pero
marcado con número 8. Además el informe u alegato lo aprovecharemos en la
biografía del P. Fr. José de Santa Gertrudis, que verá el lector en este tomo.
En el anterior de esta Historia, al tratar de las actas que dió el Capítulo General antepasado, como versara una de ellas acerca de una carga o contribución
para el Definitorio General aneja al hospicio de Méjico, no quisimos tocar esta
materia, porque la reservábamos para este lugar, o sea para cuando explicáramos
el acta 54 del Capítulo de 1706 en que se trata del mismo asunto. Ahora, pues, no
vamos a añadir casi nada a lo que dijo el autor del tomo II de esta Historia ni a lo
que aumentó el del IV, ni a rectificar siquiera algunas inexactitudes históricas,
porque son de poca monta; pero sí nos ocuparemos directamente en el asunto de
Méjico en cuanto a los bienes temporales y a derechos de potestad administrativa
vinculados a este hospicio y al Definitorio General, asunto que dió lugar a varios
190
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
alegatos entre ambas partes, y a que se dictaran en los Capítulos dentro de
las Provincias de Filipinas como de la Orden algunas actas que necesitan explicación. Y con este motivo, al paso que esclarecemos el asunto, traeremos nuevos
apuntamientos rigurosamente históricos que completarán lo omitido o lo erróneo
que en los anteriores volúmenes se nota.
En primer lugar, como elemento de juicio para dilucidar lo que nos proponemos, débense consignar los preliminares de la fundación que ninguno de los dos
citados Cronistas traen y hemos hallado en el archivo de la Provincia de Filipinas1,
formando parte de un estudio escrito después del año 1743, supuesto que trae su
autor anónimo citas del tomo III de nuestra Historia. Dice así: “Es de saber que el
P. Fr. Andrés del Espíritu Santo uno de los primeros religiosos que pasaron a las
Islas Filipinas, habiendo vuelto a España con el empleo de Comisario alcanzó de
Su Majestad una Cédula con fecha en Madrid a 5 de Abril de 1620 por la cual su
Majestad mandaba al Virrey de Nueva España acomodase a los religiosos, que
entonces pasaban a Filipinas y a los que en adelante pasaren, de modo que pudiesen estar en la Ciudad de México hasta el tiempo de su embarque con el recogimiento y religión que requería su regla. Esta Cédula fué presentada en la Real Audiencia en México, y vista en el Acuerdo se dieron las providencias para el acomodo de los religiosos. No costa de instrumento alguno qué providencias fueron
éstas; pero por carta de dicho V. P. Fr. Andrés del Espíritu Santo dirigida a nuestro
P. Vicario General su fecha en México en 16 de Octubre de 1621 se viene en pleno
conocimiento de que la Providencia dada fué que se alquilase otra casa por cuenta
de su Majestad donde se acomodara los Religiosos”.
Tampoco nosotros hemos averiguado cuáles fueron las providencias; pero
hemos hallado copia de la Cédula Real en el archivo general de la Orden2 y nos
place reproducirla: “Mi Virrey, Gobernador y Capitán General de la Nueva España, la persona o personas a cuyo cargo fuere su gobierno. Por parte del P. Fr. Andrés del Espíritu Santo y Fr. Francisco de la Madre de Dios, Procuradores de la
orden de los Descalzos de San Aguatín, de las Islas Filipinas. Se me ha hecho relación que con licencia mía llevan a más de veinte Religiosos; y que los que pasan
para ir a esas Islas, no tienen en esa Ciudad de México casa a donde puedan estar
recogidos, el tiempo que esperan en ella la embarcación para hacer su viaje ni a
donde puedan curarse de sus enfermedades (que le es grandísima incomodidad y
trabajo), suplicándome atento que los religiosos que pasaren en dichas Islas van en
servicio de Dios, y mío, y aumento de Nuestra Santa Iglesia Católica, mandase que
en esa dicha ciudad se les señale alguna casa donde puedan
1
2
Carp. 59, leg. 2, núm. 9.
Carp. E, núm. 1.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 14º AÑO 1706
191
recogerse, y tener algún refrigerio, y estar con el recogimiento que requiere
su regla; y porque tengo voluntad de hacer limosnas, y que no les falte lo necesario
a los dichos Religiosos; os mando que los que al presente pasan y pasaren de aquí
adelante a las Islas Filipinas, de los Descalzos de la Orden de San Agustín, los
acomoden en esa dicha ciudad de México de modo que puedan esperar en ella
hasta el tiempo de la embarcación para dichas Islas, con el recogimiento y religión
que requiere su regla, haciéndoles todas buenas acogidas y limosnas, que de ello
me tendré por servido. Fecha en Madrid a cinco de Abril de mil seiscientos y veinte años. Yo el Rey”.
Parece ser que con estos despachos los Religiosos al llegar a Méjico dieron
los pasos conducentes a su propósito, pero no consiguieron sino que las autoridades los alojasen en casa decente y les costeasen la mantención. Algo más hubo,
pero sin éxito perfecto, a juzgar por lo que se dice en el documento anónimo citado, a saber: “Lo que si se halla en el Archivo General y que puede ser ocasión y
dar motivo a esta ficción o engaño, es una escritura otorgada en la ciudad de Méjico en 7 de octubre de 1621 ante Juan Illon Escribano Real, por la cual Pedro Ruiz
de Ordoñana vecino de dicha ciudad se obliga a gastar en la fábrica de un convento treinta mil pesos, con tal que se saque licencia del Rey para este efecto dentro
de dos años, que esté sujeto el convento a la Provincia de Filipinas y otras muchas
consideraciones que no hacen a nuestro propósito. –También se halla otra escritura
otorgada por el mismo Pedro Ruiz Ordoñana en 11 de Junio de 1622 por ante Diego Núñez, Escribano Real de Méjico, en la cual, dejando en su fuerza y vigor la
escritura antecedente, prolonga el tiempo para alcanzar dicha licencia hasta tres
años y declara que el convento que se haga de fundar esté sujeto a N. P. Vicario
General”.
Después de esto, nada sabemos hasta el año 1637 en que dice el P. Cronista
del tomo III que se comenzó la fundación del hospicio en las afueras de la ciudad;
y después, el año 1646 solicitó N. P. Vicario General licencia del Rey para pasarlo
a otra casa pero de las afueras, y que lo concedió con cláusulas sumamente desventajosas para nosotros, las cuales cláusulas al año siguiente fueron moderadas y
siempre sobre la base de que no fuera convento sino hospicio, sujeto al Arzobispo.
N. P. Vicario General envió de España, por Presidente, al P. Fr. Antonio de la Natividad, quien iba con carácter de Reformador de la observancia del hospicio. Desde entonces fueron nombrados por N. P. Vicario los Presidentes del Hospicio enviándolos de España. A los diez años, o sea el año 1656 mejoraron más aún las
condiciones jurídicas de la fundación, pues el señor Arzobispo amplió los favores.
Por este tiempo también un sacerdote, muy aficionado a los nuestros, donóles una
casa en uno de los sitios más acomodados y céntricos, y previa la licencia arzobispal y virreinal, trasladaron el hospicio,
192
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
a lo cual se opusieron varias comunidades, y les obligaron a volverse al antiguo local, y lo peor fué que surgieron disturbios domésticos hasta el punto de que
los descontentos recurrieron a los Padres Calzados, los cuales trataron de anexionarse el hospicio. Todo, al fin, se arregló con la intervención inmediata de N. P.
Vicario General, que envió por Presidente del Hospicio a un Padre docto y celoso,
Lector jubilado, llamado Fr. Manuel de la Encarnación, quien tomó posesión el
año 1660 del local nuevo, donde se inauguró presto un hospicio muy lucido y provechoso para los fieles. Bajo la jurisdicción de Presidentes nombrados por N. P.
Vicario General siguió rigiéndose el hospicio hasta 1666; pero la Provincia de San
Nicolás reclamó que el hospicio le pertenecía y que debía, por consiguiente, ser
gobernado por individuos de ella misma. A esto obedece que en el Capítulo General celebrado en 1666 se diese la siguiente acta: “Primeramente se determinó que
el hospicio de la ciudad de Méjico que al presente está al gobierno de N. P. Vicario General, se dé e incorpore a la Provincia de Filipinas, para que su gobierno y
disposición corra por el Capítulo Provincial de aquella Provincia. Y por cuanto
ofrecen hacer limosna de doscientos pesos en cada un año, se determinó que dicha
limosna se de el año que hubiere misión al convento de Nuestra Señora del Pópulo
de la ciudad de Sevilla, atento a los gastos que hace con los Religiosos, que pasan
a dicha Provincia; y lo demás restante sea para el Depósito General. Y asimismo
se da poder al P. Fr. Cristóbal de Santa Mónica, Comisario General, para que pueda nombrar, luego que llegue a dicho hospicio, un Presidente hasta el Capítulo
Provincial próximo de aquella Provincia”.
Pues bien, el P. Cristóbal llegó a Méjico y a 15 de Noviembre del propio año
tomó posesión del hospicio a nombre de su Provincia1; y consta que el primer Presidente P. Fr. Juan de la Madre de Dios cumplió la obligación del pago de los doscientos pesos.
Llegó el año 1700 y el Capítulo General dictó la siguiente acta: “Se determina que el hospicio que tiene nuestra Congregación en la ciudad de Méjico en la
Nueva España, contribuya todos los años con mil pesos al Definitorio General,
como lo ha ofrecido por los demás vocales que en este Capítulo General se hallaron nombrados por dicha Provincia; y que de esta obligación dejen a dicho Definitorio General hecha escritura, firmada por los dichos vocales, obligando para su
cumplimiento las haciendas y parte de una mina de plata que posee dicho hospicio”.
Pecaron nuestros antepasados por defecto de precisión y claridad en sus determinaciones capitulares, y ahora no podemos sacar en limpio muchas de sus
ideas. Con efecto, en el acta de 1666 se afirma que se dé el hospicio a la Provincia,
con carácter de propiedad se entiende, y luego añade
1
Arch. gen., carp. E, núm. 2.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 14º AÑO 1706
193
que la Provincia entregue al Definitorio General de limosna doscientos pesos. ¿Cómo se compagina la limosna con la cesión de la propiedad de una cosa?
Ahora se observa que el acta de 1700 parece afirmar que el hospicio es de la Congregación o que tiene la Congregación, y se aumenta la contribución hasta mil
pesos. Por el documento poco ha citado sábese que el hospicio siguió dando no
mil pesos sino los doscientos consabidos. El aumentar la suma obedeció a informes que dió algún Religioso acerca de la mucha riqueza de que disponía aquella
casa, consistente en haciendas y una mina que no sabemos si era de plata o de oro
o de otro metal, pues en Méjico, así como en muchas partes de Sur América, plata
es muchas veces equivalente de dinero.
Reclamó luego la Provincia contra el aumento de contribución pecuniaria, y
presentó el Presidente del hospicio un informe al Definitorio General tratando de
acreditar que la casa era de la Provincia y que no había derecho a exigirle ni aun
los doscientos pesos. Y, como viniese la celebración del Capítulo de 1706, éste
aprobó la siguiente acta que es la 54: “Item, se determinó que el Hospicio que tiene nuestra Religión en la ciudad de Méjico, esté y quede al gobierno inmediato de
N. P. Vicario General, sin que de aquí adelante quede al gobierno de la Provincia
de Filipinas por ordenarlo así la escritura de fundación de dicho hospicio, que no
tuvieron presente los Capítulos que se lo dieron por entonces, y porque estando al
gobierno de N. P. Vicario General, se dará a la Provincia más oportuna (sic) en lo
que toca a las misiones y conducción de Religiosos, por haberse experimentado
grande omisión en este punto, en todo el tiempo que ha estado dicho hospicio al
gobierno de dicha Provincia y estar muy faltos de ministros, como tiene representado dicha Provincia”.
Parece que insiste el Capítulo en sugerir que el hospicio es de la Congregación y no de la Provincia y ahora invoca la escritura de fundación, y añade razones
de conveniencia para entregárselo, a otra Provincia, y para fomentar la buena marcha de las misiones. ¿Tenía razón el Capítulo o la Provincia? Nos declaramos incompetentes para fallar en firme, pues carecemos de muchos elementos de juicio;
mas, nada sabemos, fuera de lo apuntado aquí, respecto de las razones que abonaban la conducta del Capítulo General. Así la cuestión, nos inclinamos a creer que
el hospicio pertenecía a la Provincia, si bien estuvo más de dieciocho años gobernado por la Congregación; pero nadie podrá negar a ésta el derecho de imponer al
hospicio una contribución adecuada y justa, como la solía poner a las demás casas
de las Provincias de España, y en algunos tiempos a las de Ultramar, para atender
a los gastos del Definitorio General, como antes llamaban a lo que hoy llamamos
Casa Generalicia, y para atender también al sostenimiento del hospicio de Roma
que estuvo siempre sujeto al dicho Definitorio. Negar este derecho al Definitorio
General y más al
194
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Capítulo General sería destruir la potestad que tiene respecto de una de los
más graves constitutivos de la vida religiosa: el voto de pobreza. Cierto, que cada
convento gozaba de sus rentas propias y modo de vivir independiente de los otros
conventos en cuanto a lo económico; pero todos contribuían al sostenimiento de la
Provincia respectiva, mediante colecta obligatoria que marcaba y tasaba el Capítulo Provincial. Y las Provincias, independientes unas de otras, ayudaban con colectas obligatorias al sostenimiento decoroso de las cargas de la Orden. Negar esto
sería destituir al Superior general de un derecho muy legítimo, consignado muy
explícitamente en las Constituciones y de acuerdo con los sagrados cánones de la
iglesia. Puede y debe la autoridad suprema de la Orden intervenir en la administración de los bienes temporales de las casas y de las Provincias.
Esto es indudable, pero, viniendo a nuestro caso, ignoramos si las determinaciones del Capítulo General estaban plenamente justificadas. Según los documentos de los informantes de la Provincia, no lo estaban, y de ahí su resistencia a
cumplirlas. Aviniéronse todos, en fin, a una transacción benévola por la cual el
Definitorio o Casa Generalicia cedía el gobierno y ésta se comprometía a entregarle los doscientos pesos estipulados en un principio.
Antes de terminar este asunto de Méjico del que no volveremos a tratar con
detención en ninguna parte, importa recoger algunas observaciones para esclarecimiento de lo anterior. El hospicio de Méjico, con haber recibido ya a los principios del siglo XVIII proporciones de convento en cuanto al edificio y en cuanto al
templo, no pudo ser elevado a la categoría de convento matriz y principio de otras
fundaciones que aspirasen a Provincia independiente, porque el estado civil no
sólo ponía trabas al establecimiento de los nuevos sino que no permitía la existencia de los antiguos edificios como conventos, porque decían los adversarios que se
multiplicaban con exceso las comunidades religiosas en el nuevo continente. El de
Méjico, como pormenorizamos en el tomo VI al traer la biografía del Hemano Fr.
Francisco de San Agustín1 adquirió en donación dos minas y algunas fincas, con
cuyo producto atendió a la construcción de las citadas fábricas y a los gastos de la
conducción de los misioneros a Filipinas. ¡Admirables designios de Dios! Un
miembro de la Provincia de la Candelaria fué el instrumento de la Provincia divina
para adquirirse estos haberes: el Hermano Fr. Francisco de San Agustín venido de
Panamá.
En cuanto a la conveniencia de que el hospicio estuviese bajo el gobierno
inmediato de la Provincia acaso sea cosa clara; pero no olvidemos que algunos
misioneros que pasaban a Filipinas, en tocando en Méjico, o bien llegaban enfermos y tenían que demorar allí un año o más dejando partir a
1
Pág. 324 y sigs.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 14º AÑO 1706
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los compañeros, o bien llegaban con la vocación de misioneros perdida, y
arrepentidos del viaje, se resistían a continuarlo, y entonces esperaban embarcación de retorno a la Península, lo cual sucedía en casi todas las barcadas o misiones con alguno. Tales individuos en rigor no pertenecían aún a la Provincia de San
Nicolás; de donde, la pugna de jurisdicciones y el criterio distinto para apreciar las
cosas.
ARTÍCULO XV
Apuntamientos históricos acerca del P. Fr. Francisco
de la Concepción, Giralt
Sumario: Es natural de Guisona. –Dos veces Prior de este convento. –Piadoso y humilde. –Muere
en Barcelona.
Débese registrar en los anales de esta Historia como correspondiente al año
1706 el fallecimiento del P. Fr. Francisco de la Concepción, a los 14 de Octubre.
— Los escasos documentos que de él nos quedan, hácenlo natural de Guisona,
bautizado a 29 de Diciembre de 1639, según reza la partida de bautismo que se
halla incorporada al expediente de Informaciones1, las cuales para la toma de hábito se practicaron en Barcelona; con lo cual difiere la breve necrología que trae el
libro 137 del archivo de la Delegación de Hacienda, que apunta haber nacido dos
años antes; si bien este libro no merece gran crédito en estos pormenores porque el
amanuense solía escribir de memoria. En las Informaciones y en el acta de profesión se hace constar además que era hijo de Pedro Giralt y de Jerónirna. Veintiún
años tenía cuando pronunció los sagrados votos en el convento de Santa Mónica
ante el P. Fr. Jerónimo de San Nicolás.
Nada más sabemos acerca de este Religioso en los primeros años de su vida.
En el cuaderno impreso titulado Sumarium del archivo de la Provincia de San Nicolás se dice que fué dos trienios Prior del Convento de su pueblo natal; pero esto
no se verificó sino antes del año 1687, en que comienza la serie de apuntes del
cuaderno supradicho. Después hallámoslo en Barcelona con el oficio de predicador y sacristán, según consta en la carta capitular del año 1703 y en la de 1706 que
están en el libro de Recibo de dicho convento2. Y nada más podemos ofrecer de la
biografía de este Padre ejemplar y laborioso, si no es la nota necrológica que se
encuentra al folio 16 en el libro poco ha citado; nota que es de este tenor: “En el
año de 1706 a los 14 del mes de Octubre que fué jueves a las doce horas del día
murió en este Convento de nuestra Madre Santa Mónica de la Ciudad de Barcelona el Padre Fr. Francisco de la Concepción, Predicador y Confesor, de edad de 65
años y de hábito 48. Natural de la Villa de Guisona
1
2
Libr. 1.º de Inform., Arch. de la Deleg. de Hac. de Barc.
Ib. fols. 148 v. y 172 v.
DEC. DEL CAP. SEXTO. ART. 14º AÑO 1706
197
obispado de Urgel de la Provincia de Cataluña. Fué Prior seis años del convento de dicha Villa de Guissona, el cual gobernó con gran aplauso de todos los
del lugar, por su buen ejemplo, y así mismo de todos los conventuales, fué sacristán de este Convento de Barcelona cerca de 15 años. Lo que por su gran diligencia
y trabajo fué de mucha utilidad a dicho Convento, exercitándose con mucho cuidado en la asistencia del confesonario, siendo muy conocido de todos los fieles de
esta ciudad por el consuelo que hallaban en él, conociéndose esto en el sentimiento
que todos hicieron cuando supieron su muerte. Fué su enfermedad una destilación
que le pegó en el pecho, la cual padeció por mucho tiempo, y apretándole más, se
puso en cama por orden de los médicos, en la cual estuvo algunos 15 días. Llevó
todo este tiempo la enfermedad con mucha paciencia, a vistas de lo mucho que
padecía causando lástima y compasión a todos los que le veían en aquel trabajo, lo
que él tomaba con toda resignación haciendo continuamente actos de amor de
Dios con muchas lágrimas que derramaba de sus ojos. Fué su muerte casi repentina, pues, estando comiendo a lo último de la comida, le sofocaron las flemas. Recibió el Sacramento de la Extrema Unción, y al cabo de una media hora entregó su
alma a Dios Nuestro Señor con demostraciones de un verdadero arrepentimiento.
Murió siendo Vicario General de toda la Congregación N. P. Fr. Pedro de Santiago, Lector jubilado, Predicador de su Majestad y Calificador de la Suprema; y
Provincial de esta provincia N. P. Fr. Bartholorné de San José, Lector Jubilado; y
Prior de este Convento el P. Fr. José de San Antonio. Está enterrado en los entierros debajo del Camarín de Nuestra Señora de Copacavana en el nincho escrito de
su nombre”.
CAPÍTULO SÉPTIMO
ARTÍCULO I
Trátase del P. Fr. Juan de la Madre de Dios, Cuenca
Sumario: Su procedencia. –Con rumbo a Filipinas. –Sus primeras ocupaciones. –Torna a España
como Comisario. –Casos raros en la navegación. –Su actuación en España. –Embárcase de nuevo:
Cargos honoríficos en Filipinas. –Varios informes del P. Cuenca. –Rectificaciones a un libro que
trata de nuestro biografiado.
En nuestra Historia debe figurar el P. Fr. Juan de la Madre de Dios con el
sobrenombre Cuenca, para distinguirlo de otros varios que llevaron el mismo
nombre en varias de las Provincias. En la de Filipinas que es donde más culminó
su fama de religioso y prelado era una necesidad apodarlo así para distinguirlo de
un su contemporáneo a quien se le denominaba, Blancas. De la ciudad de Cuenca
era nuestro biografiado, y recibió el bautismo en la parroquia de Santiago a 24 de
Agosto de 1638, hijo de Juan de Alcántara y de María Elguera, según se lee1 en el
acta de su profesión religiosa hecha en nuestro convento de Copacavana de Madrid a 27 de Diciembre de 1661. Por cierto que el acta está hecha con primor a dos
tintas, negra y roja, y adornada con un corazón flechado. Desde esta fecha hasta la
de 1666 en que embarcó para Filipinas nada hemos averiguado; mas déjase entender que embarcó ordenado de sacerdote, por cuanto tenía ya veintinueve años en
religión, y entonces eran sobrados cuatro años y medio de carrera escolástica.
Y decimos que embarcó con rumbo a Manila dicho año siguiendo lo que dice el tomo IV de esta Historia2 y anotando lo que el mismo libro señala
1
2
Bibl. nac., secc. man., Libr. 6583, fol. 236.
Hist. Gen., IV, núm. 911.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 1º AÑO 1706
199
en otro lugar1 aseguramos que zarpó de Cádiz el 16 de Junio en compañía de
veintitrés Religiosos, cuyo presidente era el P. Fr. Cristóbal de Santa Mónica.
Después de algunos días de navegación, en alta mar, se declaró fuego a bordo;
fuego que se extinguió milagrosamente mediante el patrocinio de San Nicolás, uno
de cuyos panecillos benditos fué arrojado al incendio. Y a fin de dar gracias a Dios
por el milagro, celebróse a bordo un devoto novenario al Santo; durante la celebración de la última misa, tuvo la inspiración el celebrante de no arribar a la llamada Aguada, donde se refugiaban los buques, sino que debía entrar el barco en el
mismo puerto de la ciudad de Puerto Rico; y sucedió que apenas anclaron, se desencadenó una tempestad formidable que duró diez días. Nuestro biografiado arribó
a Veracruz el 17 de Septiembre, pasó con los compañeros a Méjico, donde se detuvo hasta el 8 de Marzo que hizo a la vela en Acapulco, y llegó a Manila en
Agosto de 1667.
Es de suponer que desde tal año hasta el de 1674 vivió en provincias ocupado en el ministerio de las almas. En el dicho año de 1674 fué nombrado capitularmente Secretario Provincial; y mucho dice en pro de su religiosidad que en el intermedio del año siguiente fuera elegido Vicario Prior de Manila. Como tal convocó una consulta a 2 de Noviembre de 1675; otra a 26 de Marzo de 1676, en que se
trató de obligarse a cantar anualmente una misa porque don Lorenzo de Zuleta y
doña Fabiana de Mercado, su mujer, “donaron a este convento una gran reliquia
del Santo Lignum-Crucis y una espina de Cristo nuestro Redentor”, fol. 27.º Otra
acta de consulta vemos, fol. 28 escrita en correcta letra española, autógrafo del P.
Fr. Juan, que, como pendolista merece aplauso, consulta en la cual propuso “como
por fin y muerte de nuestro Hermano Fr. Jerónimo de San Nicolás (alias Capellán
de Gamarra), habían quedado a este conu.º dos posesiones de tiendas en el Parian
de los Sangleyes...” “y que necesitando reparaciones, convenía gastar, &.”
Llegado el Capítulo de 1677, quedó constituido Prior de Bagumbayan, y en
el de 1680, nada menos que Comisario y Procurador con amplias facultades para
organizar en España una misión de operarios evangélicos. Al mismo tiempo fué
nombrado Definidor por la Provincia, para votar en el Capítulo general próximo.
Dice el Libro de Becerro2: “In Diffinitorem ad Capitulum Generalem Congregationis proxime futurum eligimus R. P. Fr. loannem a Matre Dei nunc electum simul in Procuratorem hujus Provinciae ad Regna Hispaniae”.
El mismo año, como a mediados de Julio, embarcó en Cavite en un galeón
llamado San Telmo, y fué su viaje asaz peligroso y dilatado. El P.
1
2
Hist. Gen. 909.
Fol. 121, v.º.
200
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Cronista del tomo IV, al relatar la materia histórica correspondiente al año
1683 toca despacio lo relativo a este viaje y a la misión preparada por el P. Fr.
Juan; y porque no debemos repetir las narraciones, nos limitaremos a compendiar
lo más preciso para seguir el curso de esta biografía, añadiendo los datos nuevos
que a mano tenemos. En el mar pacífico sufrió el P. Comisario nada menos que
cuatro tormentas y el día 26 de Octubre comenzó la quinta con muy encontrados
vendavales, que duró dos días sin interrupción. “Después de tan dilatado padecer,
describe el Cronista1, estaba el tiempo tan trabajoso y los horizontes tan cerrados,
que no había esperanzas de remedio. Fueron los mares de tal furia, que se llevaron
los corredores de popa, y cuanto había sobre cubiertas; la verga mayor se quebró
con un balance, y el timón se soltó dos veces, quedando por mucho rato sin gobierno el navío; el cual por cuatro distintas ocasiones estuvo casi sumergido, dándose todos por muertos, hasta los pilotos y los marineros más prácticos”. Luego
continúa diciendo que se encomendaran a San Nicolás de Tolentino y que el P.
Comisario, en medio de la espectación más ansiosa y con lágrimas de todos, cogió
un panecillo del Santo y lo hechó al mar, y en pocos minutos, dice, cesó la tormenta. Cuenta además que el día 4 de Enero estando ya en las costas de Méjico, yendo
el navío viento en popa y muy velozmente, cayó un indio al mar; y por muy aprisa
que pretendieron acudir en su auxilio, pasó una hora hasta que echaron un bajel o
bote para recogerlo. Mientras tanto se hizo de noche, y los del bote no pudiendo
dar con el náufrago, regresaron al navío. El mar estaba embravecido; pero, sintiéndose la tripulación con nuevos bríos, echó de nuevo el bote y se lanzaron a buscar
al caído; el P. Comisario lanzó otro panecillo a las aguas y todos encomendaron la
suerte del indio a la protección del glorioso taumaturgo. Otra vez las aguas se calmaron de repente, y pudieron buscar al náufrago a quien hallaron asido de una
tabla que los pasajeros arrojaron al mar al tiempo de la caída. El indio se había
encomendado en sus apuros a San Nicolás. “Al día siguiente cayó también al mar
un artillero llamado Manuel de Arévalo, pero al caer se dió un recio golpe en una
de las sondas, que a la parte de afuera están pendientes por proa; con lo cual quedó
tan aturdido, que aunque le echaron por la popa un cabo grueso, no pudo asirlo y
se ahogaba sin remedio. Mas por la intercesión de nuestro Santo, a quien invocaron todos, se libró de la muerte con tales circunstancias que se hizo evidente la
maravilla”.
Con navegación, pues, que se extendió a siete meses, y vencidas no pocas
dificultades, logró el P. Fr. Juan el arribo a Acapulco el día 22 de Enero de 1681
sin que en la salud padeciera el menor daño; pero aquí toleró unas recias calenturas, que le detuvieron algún tiempo. En Méjico, a donde
1
Núm. 911.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 1º AÑO 1706
201
llegó a 3 de Marzo, hizo las diligencias precisas, y éstas evacuadas, prosiguió su derrota. A 5 de Julio ya estaba en Veracruz; y a 29 del mismo, se embarcó
en un pingüe de la flota, llamado San Ignacio, cuyo capitán era don Rodrigo de
Vivero, aunque por falta de viento no se hizo a la vela hasta el día 4 de agosto.
Llegó a la Habana a 2 de Septiembre, y salió el día 14 para la prosecución de su
viaje. A los 7 de Noviembre dió fondo en la bahía de Cádiz, a cargo de su General
don Gaspar de Velásco: donde sin saltar a la ciudad por miedo de la peste, se mantuvo el Padre dieciséis días, al cabo de los cuales se fué a Sevilla, donde emprendió su jornada a Toledo, para echarse a los pies de N. P. Vicario General, que estaba allí; y luego pasó a la Corte para entablar su pretensión. Negoció tan bien, que
el día 5 de Febrero de 1682, salió consulta del Consejo concediéndole una misión
de cuarenta Religiosos de coro y cinco legos, lo que luego decretó el Rey, y en 28
del mismo mes se despacharon las cédulas necesarias a este fin. Consiguió asimismo una Real Cédula con fecha 16 de Abril del mencionado año en que prorrogó su Majestad la anual limosna de 150 pesos por las medicinas que se gastan en
nuestra enfermería de Manila; y otra de 30 del mismo mes en que prorrogó también las limosnas de 250 pesos, y otras tantas fanegas de arroz cada año, para la
mantención de los cuatro Religiosos nuestros que en Manila administraban a los
indios”.
En otro lugar1 el mismo Cronista que, a no dudarlo, tuvo a la vista alguna relación de viaje hecha quizás, por el P. Fr. Juan, pues tales y tanto lujo de datos es
ajena a su modo de historiar, nos refiere que, habiéndose encargado nuestros misioneros de los curatos de Calamianes nuevamente, llevó el P. Fr. Juan el encargo
de solicitar Real Cédula que confirmase la propiedad de los mismos, como lo obtuvo en Madrid, a pedimento suyo, según se vé por la Real Cédula de 24 de Diciembre de 1682.
N. P. Vicario General circuló un llamamiento a los religiosos por todos los
conventos, y se obtuvo la numerosa misión de que hemos hablado. El P. Comisario Fr. Juan, afortunado y dichosísimo, ya estaba en nuestro convento de Sevilla a
18 de Noviembre de 1682, como consta de un recibo del P. Prior por la suma de
doscientos pesos que el P. Juan le entregó2 por gastos de los misioneros durante la
permanencia en dicha casa, cantidad traída del hospicio de Méjico en cumplimiento de un acuerdo del Capitular General del año 1666.
Algo de confusión observamos en cuanto al número de misioneros de esta
barcada. En la casa de contratación de Sevilla, corno es sabido, llevábase el registro de los religiosos que pasaban a las colonias españolas, y se reseñaban fisonómicamente. Pues bien, existe en el archivo general de
1
2
Núm. 827.
Arch. gen., carp. E, núm. 2.
202
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Indias1 una lista minuciosa de cincuenta y siete Religiosos que formaban esta misión; en cambio, el P. Cronista citado nos da otra con cuarenta y tres, de los
cuales uno murió y tres regresaron desde Puerto Rico a sus Provincias; y el P. Sádaba nos da uno menos. ¿Quién tiene razón? Conviene advertir que la lista del
archivo de Sevilla está fechada a 31 de Enero de 1683, y pudo suceder que desde
tal fecha hasta el 5 de Marzo en que zarpó la embarcación, alguno renunciara o
desistiera de ir a Filipinas, y en ese caso, acaso tenga razón el P. Cronista.
Sea como sea, salió de Cádiz el P. Comisario con lucidísima comitiva el 4 de
Marzo y, perdidos los cuatro misioneros indicados, “llegaron con muy buen ejemplo de la flota a Veracruz a 1.º de Junio y pasaron a Méjico con toda la posible
brevedad. Aquí se portaron con el mayor rigor, observancia, recogimiento y ejemplo, de modo que parecía un desierto el hospicio; y así lograron que les favoreciera
el señor Virrey Conde de Paredes, y el V. Arzobispo don Francisco de Aguiar y
Seyjas, quienes visitaron a los Padres en el hospicio no una vez sola. Prosiguieron
los estudios los que no los habían finalizado. A los 5 de Marzo de 1684 comenzaron a salir por tropas para Acapulco, donde se hicieron a la vela el 4 de Abril en la
nave Almirante llamada San Telmo y dieron fondo en el puerto de Sorsogón de
Filipinas a los 14 de Julio, conque llegaron a Manila por Agosto”2.
A los dos meses, como celebrara la Provincia su Capítulo Intermedio, eligiólo Vicario Prior del Convento de Manila; y en el Capítulo siguiente, Definidor, y
en el Intermedio de 1687, Prior de Romblón, y en el de 1689, Prior Provincial.
Tres mandatos en virtud de santa obediencia vemos en el Libro de mandatos
y actas de Manila impuestos por este celoso Prelado a los Religiosos de dicho
convento, mandatos que son autógrafos con letra clara, rasgo firme y elegante; el
primero de ellos lleva fecha 9 de Octubre de 1688, y versa sobre disciplina interior
en orden a cortar un abuso; el segundo es de igual data y prohibe que en la iglesia
de nuestro convento se dé cosa de comida a ningún seglar; y el tercero reglamentó
el modo de percibir los estipendios de las misas y por qué deben ser entregados al
Prior.
Incluimos aquí tres documentos del Archivo de la Provincia3 informes dados
por el P. Fr. Juan de la Madre de Dios a las autoridades civiles y militares, los cuales son hermosas y preciosas relaciones estadísticas del número de Religiosos y
ocupaciones que tenían: “Cumpliendo con lo mandado por carta de V. Señoría:
Digo que en esta Provincia de San Nicolás de los Descalzos del Señor San Agustín
de estas Islas Filipinas se halla el
1
Contr. Est. 45, caj. 2, leg. 8-11.
Hist. gen., IV, núm. 915.
3
Carp. 2.ª, leg. 2, núm. 1.
2
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 1º AÑO 1706
203
numerario de Religiosos precisos y necesarios para el ejercicio y empleo para que su Majestad que Dios guarde, los remite, careciendo al presente de los supernumerarios para cuyo respecto se ha embiado por barcada que se espera en esta
nao que ha de salir. Los empleos que a su cargo tiene, el primero es el convento y
casa de Manila que al presente se halla con los precisos para el cumplimiento de
las obligaciones de comunidad sin que pueda faltar ninguno sin que se note su
falta por ser los que al presente tiene hasta unos veinte del coro sin los hermanos,
de esos cuatro asisten al ministerio de las confesiones de naturales a quien su Majestad concede limosna de doscientos y cincuenta pesos y doscientos y cincuenta
fanegas de arroz.
Tiene el convento de San Juan Bautista extramuros de esta Ciudad en el barco y se llama Bagumbayan que aunque no el ministerio, asiste de día y de noche a
las confesiones y Santos Sacramentos que frecuentemente se ofrece administrar a
la mucha gente que vive en el dicho barrio; en dicho convento lo ordinario es
haber un Padre con dos compañeros, y en él suele residir el P. Provincial con su
compañero; en él se acude al coro y al culto divino donde hay más frecuencia de
fieles que en las parroquias de fuera.
Tiene también el convento de San Sebastián que es ministerio de naturales
tagalos, en donde se hallan Prior y compañero, y tiene de estipendio de siete a
ocho pesos y otros tantos cabanes de arroz por ser corto el número de tributos que
el otro dicho ministerio hay.
Tiene también el convento de Cavite donde asisten dos o tres Religiosos
asistiendo al bien común de los fieles y a las obligaciones de comunidad como
convento.
En Cebú hay convento donde asisten ordinariamente dos Religiosos acudiendo asimismo a todo lo que es de su obligación. Tiene la provincia de Caraga
que es la más distante de todas las Islas y la gente más caribe que en ellas hay, en
donde hay cinco ministerios; parte de ellos de encomenderos y parte de su Majestad; lo cual no puedo diferenciar y remítome a los libros reales y a las certificaciones de los ministros por las cuales constará de la cantidad de tributos que en ellos
hay en cada uno de dichos cinco ministerios, están dos Religiosos, en el de Tanda
y que es la cabecera donde está el principal presidio de aquella Isla está un Religioso destinado por Capellán de la fuerza a quien su Majestad socorre con el estipendio de Capellán.
En la Isla de Calamianes y Cuyo hay tres ministerios donde asisten al presente siete Religiosos, y uno de ellos por Capellán de la fuerza de Taytay, a quien
su Majestad también acude con el estipendio de Capellán, como consta de los libros reales a que me remito. La Isla de Mindoro se encargó a la reducción el año
79, y en ella asisten otros Religiosos en cuatro ministerios que se han formado,
donde antes había dos, y se ocupan en administrar
204
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y catequizar a los naturales de dicha Isla. El encomienda y no se qué cantidad de tributos tiene por no tener a mano las cartas de Capítulo. Remítome a las
certificaciones.
En la Isla de Romblón se hallan tres Religiosos, el uno para la asistencia de
la cabecera, y los dos que andan en continuo movimiento ocupados en la administración de seis iglesias anexas a la cabecera, que llaman visitas, para todos tres se
les acude con solo el estipendio asignado a uno.
En la Isla de Masbate que nuevamente se ha encargado esta Religión, están
dos Religiosos empleados en reducir hasta unas 60 familias de Cimamarrones en
que se han bautizado muchos de edad mayor; es también de encomienda. En la
contra Costa de Manila que llaman la del ampón, Baler, Casiguran y Paranan son
cuatro ministerios, los más míseros, desventurados, porque que carecen de toda
comunicación española por no estar tan a la mano y ser tierra corta y mísera y continuamente infestada de enemigos, en donde asisten ocho religiosos sin más socorro que su estipendio, tan necesitados, que lo más del año pasan sin arroz y es necesario acudirles con ello de Manila, trasportando por tierras y por caminos asperísimos, a que se liga lo dilatado que están unos de otros los ministerios, y lo peligroso de las mares que impiden la comunicación y sólo la permiten una vez al año.
No refiero lo que cuesta a la Provincia la conservación de aquellos ministerios por
que no parezca increíble por que lo que por Dios se hace y padece no se dice.
La Provincia de Zambales en que se ha ocupado la Religión desde los años
primeros de su llegada a estas Islas hasta el de 79 en que entró la Religión de los
padres predicadores a administrarla la tiene la Provincia por suya, por cuanto no
ha desistido de su acción, y espera la determinación de la Real Audiencia a quien
está cometida por auto del supremo y Real Consejo de Indias en dicha Provincia
de Zambales; y con Maribeles se ocupaban seis religiosos en su administración sin
que hubiese más ayuda costa que los estipendios asignados, los cuales siempre han
pagado los encomenderos si son de encomienda o su Majestad estando en su Real
Corona. Lo dicho es cuanto puedo responder a la de V. Sría. y por lo que toca al
número de tributos en caso necesario se pueden numerar por las certificaciones
que pasan en la Real Contaduría. Guarde Dios nuestro Señor en su santo servicio y
de su Real Majestad. Manila y Mayo de 1691.
Besa la mano de V. Sría. su capellán y servidor Fr. Juan de la Madre de
Dios”.
Parece ser que el señor Gobernador pidió más datos que completasen los anteriores, y contestó el mismo P. Provincial al señor Oidor Alonso de Abella Fuertes lo siguiente: “Como lo esperamos también en la viña de Masbate en donde de
un año a esta parte se han reducido cincuenta familias con esperanzas próximas de
muchas más, dejo aparte dos nuevos Ministerios,
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 1º AÑO 1706
205
uno en Mindoro, en cuya Isla están ocho sacerdotes ocupados con infieles y
cristianos, y otro en Calamianes, en cuyas Islas se hallan seis sacerdotes ocupados
asimismo con católicos y con infieles, y por los demás empleos en que esta Provincia está empleada pasa lo mismo, pues no sólo atiende a conservar los convertidos sino también a convertir de nuevo lo cual no puede excusar por estar en todas
las partes que tiene a su cargo con bastante número de cristianos, moros y gentiles,
conque no le falta mérito a su ocupación, aunque le falta el logro a sus deseos.
Para tener mucho que ofrecer a su Majestad por cuyas manos se consagra todo al
Jesucristo Redentor de las almas. Dios guarde a Vtra. como desea esta Provincia”.
Satisfizo por el mismo tiempo a un oficio que le dirigió el señor Gobernador
don Fausto Cruzart y Góngora, Capitán General de Filipinas en esta forma: “Fr.
Juan de la Madre de Dios, Prior Provincial de esta Provincia de San Nicolás de los
Descalzos del Orden de N. P. San Agustín de Filipinas. Satisfaciendo al ruego y
encargo de VS.ª de ocho del corriente sobre que informe qué número de Religiosos hay en mi convento, de San Nicolás de esta Ciudad de Manila, y cuántos debe
tener según su primera erección: Digo, que de la erección de dicho mi convento no
consta cuántos Religiosos haya de tener, ni en ella se le prescribe número determinado. Y casi siempre se halla sin el número suficiente, así por la falta de medios
para su precisa sustentación, como por la falta do Religiosos, que de ordinario padece mi Provincia, para los empleos y asistencias forsosas en las casas y doctrinas
de su cargo. Porque es experiencia continuada que cuando llega de España a esta
Provincia una barcada de Religiosos, pocas veces alcanza su número a llenar los
vacíos, que ha hecho la muerte en los años corridos desde la antecedente, que rara
vez no pasan de seis, las más son ocho y nueve, y algunas diez años intermedios.
Ni en dicha mi Provincia es practicable conducir de España a ella barcadas de Religiosos más numerosas ni con más frecuencia. Porque si bien la grande y singular
piedad de nuestro católico Rey y Señor, que Dios guarde, siempre que por parte de
otra mi Provincia se le representa su diminución y necesidad se extiende a concederle la conducción de buen número de Religiosos, y para ella las copiosas asistencias de su Real Hacienda que son notorias, todavía los gastos de la conducción
son casi la mitad más cuantiosos, como sucedió en la última barcada que llegó el
año pasado de mil seiscientos y ochenta y cuatro, cuya conducción hasta esta ciudad de Manila, sobre diez y nueve mil ciento y ochenta y los pesos y cuatro reales
suministrados de la Real Hacienda, tuvo de costa otros diez y ocho mil ochocientos y cincuenta y ocho pesos y siete reales, suplemento muy sobre las fuerzas temporales de esta mi Provincia, la cual por esta razón y por los asaltos de la muerte y
accidentes ocurrentes en jornadas tan dilatadas y prolijas ni puede conducir las
barcadas de Religiosos más tempestivamente ni recibe enteras las que
206
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
conduce, como lo experimenta en la referida última del año de ochenta y
cuatro que llegó con ocho Religiosos menos: y en la de el año de mil seiscientos y
sesenta y tres, que llegó diminuta en seis, y otras a este modo. De todo lo cual resulta que dicho mi convento de San Nicolás de Manila sucede bajar a número de
catorce, y pocas veces sube de veinte; y hoy se halla con veinte y un Religiosos,
entre sanos, y enfermos, del Coro y Legos; siendo, como es, el convento capital, y
matriz de esta mi Provincia y que regularmente necesita de treinta, y a lo menos de
veinte y ocho religiosos del Coro y Legos, así para mantener entera la observancia
de las obligaciones Religiosas intra claustra, y la asistencia a las de necesidad y
caridad que urgen y ocurren fuera; como y principalmente para suplir y llenar los
vacíos de los Ministros, que van faltando en las Doctrinas las cuales por lo permanentemente remoto y opuesto de sus situaciones y braveza de los mares, en unas
siempre, y en otras la mitad del año, es impracticable la comunicación de unas con
otras, y consiguientemente el suplir de unos Ministerios las faltas ocurrentes de los
otros, como lo pueden hacer por la mayor parte las demás religiones de estas islas,
por la situación unida y comunicable de sus Doctrinas, de que carecen las de dicha
mi Provincia, como es notorio. Y ésta es la verdad, que certifico a V. S.ª en conformidad de lo que me encarga.
Manila y Agosto 27 de 1691 años. Fr. Juan de la Madre de Dios. Provincial”.
Concurrió al Capítulo Intermedio de 1693; y a 22 de Noviembre quedó constituido Visitador del convento de Romblón; y como falleciese el Padre Provincial,
Fr. José del Rosario a 4 de Enero de 1694, hubo de encargarse de la Provincia como Rector Provincial, oficio que desempeñó laudablemente hasta el Capítulo de
1695. En 3 de Noviembre del año siguiente ejerció de Visitador Provincial en Manila, Bagumbayan, San Sebastián y Cavite. En el Capítulo de 1698 eligiéronlo
Definidor de Provincia; cumplido el trienio de Definidor, prosiguió viviendo de
conventual en Manila, como lo acredita su firma al pie de varias consultas conventuales. En el de 1704 fué elegido Prior de Cavite. “Este benemérito Padre dió gran
impulso a la cofradía del Carmen, establecida canónicamente en la iglesia de San
Sebastián, dice el autor del Catalogo 1, y por sus gestiones fué enriquecida aquella
Santa Hermandad con singulares gracias y privilegios por la Santa Sede y por los
generales de la Orden Carmelitana. Nuestro biografiado figura como censor de la
obra Nombres de Christo Sacramentado, del P. Fr. Diego de Jesús de los Ermitaños de N. P. San Agustín, impresa en Manila, año 1676. La aprobación del Ordinario se dió “por el parecer del P. Juan de la Madre de Dios, de los Descalzos de
San Agustín”.
1
Pág. 117.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 1º AÑO 1706
207
Esto que se lee en el repetido Catálogo, refiérese a la primera edición de los
Nombres de Christo Sacramentado, pues en la segunda edición, uno de cuyos
ejemplares se conserva en la Biblioteca Nacional, de Madrid, no figura al parecer
de nuestro biografiado. Esta edición va dedicada al patriarca San José; agotada la
primera, hubo de complacer a muchos que solicitaban la segunda, sobre todo religiosas, según el autor dice en los preliminares del libro. Ignoramos en qué año se
reimprimió porque la portada está rota de modo que aparece solamente el título y
nada del pie de imprenta.
Resta ahora rectificar ciertas inexactitudes que nos parece hay en la obra del
P. Gregorio de Santiago, agustino calzado, Ensayo de una Biblioteca, &., tomo V,
página 62 y siguientes. Un error de bibliografía que se deriva de otro error de biografía. Dicho autor dice que nuestro Fr. Juan quizá fuera americano y acaso del
convento de Mizque, hoy Bolivia. Y luego le atribuye un impreso que fué prohibido por las autoridades y mandado recoger como nocivo a la fe y buenas costumbres. Y la razón en que se apoya para atribuírselo es que el libro se dirige a los dos
conventos de Recoletos de la Provincia de Lima, y el libro está moralizado por un
Padre Fr. Juan de la Madre de Dios, hijo de la Santa Recolección de Mizque, y que
este Padre estaba en Cádiz para embarcarse con destino a Indias el año 1664, año
de la delación del libro pernicioso.
Por los datos auténticos traidos por nosotros en la biografía se ve claramente
que las conjeturas hechas por el autor del Ensayo son infundadas de todo punto; ni
nuestro Fr. Juan fué americano, ni de Mizque, ni estaba en Cádiz ese año, ni pudo
estarlo, y por lo tanto no es autor del libro. Nuestros religiosos misioneros no iban
a Cádiz a embarcarse sino que embarcaban en Sevilla; el P. Fr. Juan en el año
1664 apenas si estaría ordenado de sacerdote; embarcó el año 1666; y conócense
muchas fechas de su vida, de las cuales se deduce que es casi imposible que hiciera viaje a esas tierras americanas en las que nada tenía que hacer ni qué deshacer.
Cierto es que los Agustinos Recoletos del Perú o Bolivia procedieron de los de
Colombia; pero, excepto muy a los principales, las relaciones que mediaron entre
unos y otros fueron nulas, o por lo menos las ignoramos por entero. El libro en
cuestión debe pertenecer a algún Fr. Juan de la Madre de Dios de esos Agustinos
Recoletos del antiguo Perú, que usaban apellido religioso como los nuestros, mas
en modo alguno pertenece al Fr. Juan de esta biografía. En cambio dicho autor del
Ensayo nos parece que atinó perfectamente en atribuirle un Memorial dirigido a S.
M. por Fr. Juan de la Madre de Dios, Procurador y Comisario General. M. S., en
el cual expone que su Provincia de Filipinas tiene 68 pueblos y sólo 38 misioneros
y suplica se les conceda licencia para enviar a Filipinas 40 religiosos más. Este
Memorial reposa
208
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
original en el archivo de Indias y lo trae el tomo XXV de Biblioteca Filipina, de Manila.
Y con esto damos fin a esta biografía, pues ni la fecha precisa de su fallecimiento nos es conocida; aunque conjeturamos que acació su muerte antes de la
celebración del Capítulo de 1707, puesto que asistió a él el Vicario Prior de Cavite, y el nombre de Fr. Juan no vuelve a asomar por ninguna parte. En el Necrologio de Toledo figura como llegada la noticia de su muerte a mediados del año
1708, al folio 16, y apunta que falleció en Manila. El autor del Catálogo llámalo
Venerable y hombre de muy extraordinarias prendas.
ARTÍCULO II
Algo del mártir Fr. Benito de la Asunción, Pineda
Sumario: Descúbrese cuál fué su verdadero pueblo natal. –Marcha a Filipinas. –Varios curatos. –
Superiora-tos. – Trabajos apostólicos. –Fallece envenenado por un indio.
Como mártir de la fe presentamos al Religioso, cuya biografía motiva el artículo presente. Es uno de tantos héroes que coronaron su carrera de sufrimientos
apostólicos con el halo resplandecientísimo del martirio en las Islas Filipinas, tan
regadas con sangre de humildes Recoletos de San Agustín. Murió envenenado por
un indio alevosamente. Recojamos algunas notas de varón tan insigne.
Ante todo conviene aclarar una duda respecto del lugar de su nacimiento:
Valdefuentes. Hay dos pueblos llamados así: uno en la provincia de Salamanca,
obispado de Coria, denominado Valdefuentes de Sangusín; otro, en la de Cáceres,
obispado de Badajoz. El P. Sádaba1, asegura que nació en el Valdefuentes de la
provincia de Salamanca; pero debe ser un descuido de redacción, porque en un
documento del archivo e Indias, copia del cual existe en el archivo general, según
dijimos en tomo V de esta Historia2, se consigna que Valdefuentes pertenecía al
Priorato de Santiago, y en tal Priorato precisamente se hallaba entonces el Valdefuentes que es hoy de la diócesis de Badajoz, provincia de Cáceres, donde estuvo
nuestro convento.
A quitar toda sombra de duda viene la fe de bautismo expedida por el párroco y tomada del libro 2.º de bautismos, al folio 71, vuelto, que dice: “En la villa de
Valdefuentes a treynta días del mes de Noviembre de mill y seyscientos y sesenta
y un años yo el licenciado, Antonio de Pineda Ramiro, Cura propio de la parroquial de ella, bauticé a Benito hijo de Benito Hernandez familiar del Santo Officio
y le adverti el parentesco y firmo. — El licenciado Antonio de Pineda Ramiro”.
Muy amablemente nos escribía el párroco licenciado Francisco Leo Sánchez lo
que sigue: “Encontré la adjunta partida, y, aunque desde luego supuse que sería la
solicitada, por compaginarse bien con la edad y fecha de su muerte, que serán sin
duda los datos que hayan hecho a usted fijar el año de su nacimiento, quería obtener
1
2
Pág. 144.
Pág. 280.
210
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
la seguridad y para ello busqué datos y compulsé fechas, y por fin encontré
en el libro Becerro la siguiente anotación que no deja lugar a dudas: “El día de la
conversión de San Pablo se dice misa cantada con un nocturno de difuntos por
Benito Hernández Tirado y sus difuntos y la paga la cofradía de Nuestra Señora de
Bienvenida por razón de cuatrocientos y treinta y dos reales que Fr. Benito de la
Asumpción su hijo dio de limosna al tiempo que tomó el hábito de religioso en el
convento de san Agustín de esta villa”.
Por el Libro 1.º de Misiones1, sabernos hizo su profesión religiosa en el convento de Talavera a 30 de Abril de 1684; luego tenía veintitrés de edad entonces.
Ocho transcurrieron desde su profesión hasta su embarque a Filipinas, y consta
que era sacerdote porque así lo consigna el documento citado del archivo de Indias; y sabemos que además tenía ganado el título de Predicador porque lo hace
constar el Libro 1.º de Misiones.
Respecto de cómo y cuándo se organizó la misión a que se agregó nuestro
biografiado díjose lo suficiente en el tomo V, por eso ahora únicamente apuntamos
que la misión constó de cuarenta y cinco individuos presididos por el P. Comisario
Fr. José de Santa María, cuya vida describimos en el presente tomo; que el P. Fr.
Benito residía en el colegio de Salamanca de donde partió para Sevilla el 14 de
Mayo de 1693 con tres Religiosos más, al decir de otro documento del archivo de
Indias2, y que llegó al término de su caminata el 22 del propio mes.
Reseñado en la casa de Contratación para los efectos del embarque, resulta
que el P. Fr. Benito era de “buena estatura, blanco, señal de herida encima del labio alto”. Se verificó el embarque en el navío Nuestra Señora de los Dolores, a
fines de Junio, cuyo capitán se llamaba Antonio Gómez de Irisar, maestro de flota
de Nueva España, y llegaron a Méjico, donde detuviéronse hasta el 19 de Marzo
de 1694, fecha en que se hicieron al mar en Acapulco con rumbo al Archipiélago
de Magallanes, en el patache llamado San José, a bordo del cual llegaron a Cavite
el 28 de Junio de 1694.
En 24 de Septiembre fué destinado el convento de Cebú; en 29 de Enero del
año siguiente, a Butúan; en 4 de Febrero de 1697 fué nombrado Presidente de Cebú y en el Capítulo de 1698, Subprior del convento de Manila. Registrando el Libro de consultas de esta casa, hallamos una de 12 de Noviembre de 1699 en que
intervino como Subprior y en la cual se trató de aceptar un número de misas rezadas que el capitán don Atanasio de Guevara dejó en favor de la comunidad; en otra
consulta de 1700 intervino, en la cual se trató de “comprar un solar que está en la
esquina de el patio frontero de la torre de esta iglesia”, solar que antes se había
vendido
1
2
Arch. prov. fol. 93.
Contr. Est. 45, caj. 2, leg. 8-11.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 2º AÑO 1706
211
al General Zamora; y se trató además de que “se solicite el pedacillo de solar
que está contiguo a éste”. Aun hay otra consulta conventual a 8 de Marzo de 1701,
en que aparece su nombre. Del Subpriorato de Manila fué promovido al Priorato
de Cavite, agraciado además con el título de suplente tercero de Definidor, resultado del Capítulo de 1701; en el siguiente quedó elegido Vicario Prior de Masbate,
y a la vez segundo suplente o ádito de Definidor; y en el del año 1707 el Capítulo
lo honró con el oficio de Definidor de Provincia, cargo que no desempeñó porque
antes de trasladarse a Manila fué envenenado por uno de sus feligreses de Masbate. Extractemos lo que de este caso adelantó el autor del tomo IV, porque es muy
propio de este lugar. El cual Cronista, después de probar con datos estadísticos la
prosperidad que el partido de Masbate había logrado desde que estuvo su administración espiritual a cargo de la Recolección Agustina, enumera algunos de los
principales misioneros que trabajaron en dicha viña evangélica, entre los cuales
ocupa puesto distinguido el P. Fr. Benito. Con efecto, como Religioso nacido para
los afanes y aciertos de la administración espiritual, parecióle, sin propasar los
límites de la prudencia, que era muy conveniente a sus feligreses el reducirlos a
vivir juntos en menor número de pueblos, y se propuso que los indios convertidos
que vivían en un pueblo nuevo fundado en la contracosta de Mobo, se mudasen y
viviesen en la cabecera donde asistía de continuo el misionero. Empresa ardua la
de persuadir a los indios en este género de ideas que limita la libertad de la vida
salvaje, y quitarles el vicio de la holganza, por lo cual padeció tanto este venerable
Padre con su empresa, que causó universal admiración el que no le costara la vida.
“Y no sólo en éste sino también en otros proyectos de conocida utilidad, tuvo
harto que sufrir, y mucho en que merecer. Con el celo de Elías perseguía inexorable las divinas ofensas, al mismo tiempo que amaba sobre modo a las personas. Lo
mismo era descubrir algún rastro de superstición o el más mínimo vestigio de la
mal extinguida infidelidad, que volar a su destrucción con todo su poder. Entre
incesantes riesgos de perder la vida, ejercitó su agigantada caridad por muchos
años en dirigir a Dios las almas de estas islas sin temor alguno de la muerte, cuya
guadaña vió sobre sí muchas ocasiones. Los moros con sus furtivos asaltos, los
infieles o apóstatas con malicia declarada y los malos cristianos con simulaciones
encubiertas le hicieron casi de continuo agonizar por la justicia. Pero el obraba
varonilmente, como quien tenía en Dios el refugio de su vida, y confortando su
debilitado corazón con la divina gracia, soportaba las persecuciones con que Dios
le tegía la corona. En el referido pueblo, un indio principal, llamado Canamán,
irritado por la intentada reducción (que no se llevó a cabo), y porque el Padre le
reprendió públicamente cierto amancebamiento escandaloso, levantó cabeza en
declarado motín, teniendo no pocos
212
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
secuaces, lo buscó y persiguió para quitarle la vida; con la cual revolución padeció mucho el Venerable Religioso, y se tuvo por especial prodigio que pudiera
escapar de tan sacrílegas manos. Finalmente, por el mismo motivo, otro indio del
pueblo de Ticao, exasperado con la justa reprensión y castigo que como medicina
indispensable le aplicó a sus culpas este célebre ministro, le hizo ser holocausto de
su ardiente celo por el bien de las almas con lo oculto de un veneno, a cuya actividad perdió el P. Fr. Benito la vida para lograrla mejorada en la gloria”.
Advierte este autor que obró el Padre con gran prudencia; porque a las veces
sobrevienen los disgustos por seguir los dictados del amor propio, tenaz y engañoso, en asuntos de tal linaje, que con no escasa frecuencia ocurren en la administración de feligresías; así como en ocasiones la timidez y el amor excesivo a la comodidad se disfraza de prudencia para aconsejar al ministro de las almas el dejar
correr los abusos con perjuicio de los intereses de Jesucristo que murió en un patíbulo afrentoso por salvar a todos. Los audaces y temerarios que mueran defendiendo una causa buena, no son buenos; pero los cobardes y egoístas que no mueren defendiendo el Evangelio, son peores todavía.
ARTÍCULO III
Capítulo de la Provincia de San Agustín
Sumario: Actas curiosas. –Observaciones. –Elecciones del Capítulo.
No ha sucedido con este Capítulo lo que con los otros, conviene a saber: que
no se perdieron los datos históricos de él, sino que se han podido integrar con unas
y otras fuentes de información. Una copia de las actas consérvase en el archivo
general1 autenticada por el Secretario Provincial de la de San Agustín, y también
se conserva impreso en la sección de Raros2 de la Biblioteca Nacional, de Madrid,
un folleto que contiene el sermón laudatorio que en tales actos se estila, y que fué
predicado por el famoso conceptista y gongorino, P. Fr. Manuel de los Santos,
Secretario Provincial de quien a su debido tiempo se hablará mucho, y de quien el
autor de Ensayo de una biblioteca de escritores agustinos tratará largamente porque hay datos en los archivos y bibliotecas extrañas, además de los que hay en el
general. En cuanto a los nombramientos verificados los hemos espigado en muy
dispersos documentos.
El Capítulo se reunió el día 13 de Mayo de 1707 en el convento de Talavera,
llamado del Avemaría. Redactaron los Capitulares veinticuatro actas, algunas de
las cuales copiamos a continuación, corregida la ortografía y puntuación antiguas:
“Primeramente se determinó que la casa y fábrica que esta Provincia tiene en
la villa de La Calzada de Oropesa esté al gobierno y disposición de N. P. Provincial y sus Definidores, y que dicho N. P. Provincial tome cuentas al P. Administrador en sus visitas.
Item, que para el aumento y conservación del caudal de dicha fábrica, por
ahora, hasta que tenga de caudal dos mil ducados, casa suficiente, y alhajas suficientes para el ministerio y fin de ella, tasaba y tasó este Capítulo la vara de sayal
negro estambrado de toda calidad y del ancho que debe tener según arte y estilo, a
seis reales menos cuartillo, y la vara de sayal blanco de la misma calidad a cuatro
reales y medio, y la de paño blanco estambrado, de toda ley, según arte, a ocho
reales y medio, y que estos precios se los diesen a los conventos, pero que en estando dicha fábrica en estado
1
2
Carp. B, leg. 21.
Oración, &. 1 - 338 -13.
214
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y con el caudal referido, se hará cada año nueva tasa después de la visita y
ajuste de cuentas para que se les dé a los conventos a razón del coste preciso que
hubiere, la cual tasa después de las visitas provinciales la ha de hacer N. P. Provincial con sus Definidores, y después de la Visita general, podrá hacer, si gustare
de asistir N. P. Vicario General con N. P. Provincial y dichos Padres Definidores
de Provincia, y se advierte que a los seglares que hubieren de tomar nuestro santo
hábito y a los novicios que profesaron vistiéndolos sus parientes, se les dará el
vestuario de la fábrica al precio corriente en que vendan la ropa los mercaderes
seculares.
Item, se determinó que en dicha casa y fábrica haya sólo un religioso sacerdote si pareciese conveniente y un hermano lego o donado, los cuales sean a elección de N. P. Provincial, y este Capítulo los asigna por conventuales de nuestro
Convento de Talavera; y asimismo, que no tengan ni se sirvan de mujer alguna en
la casa, ni más familia que un mozo, ni más caballerías que aquellas que N. P.
Provincial y sus Definidores juzgaran suficientes para el servicio de dicha fábrica
y portar la ropa a los Conventos y que el tiempo que no tuviesen que hacer en la
fábrica dichos religiosos, se recojan a dicho nuestro convento de Talavera.
Item, se determinó el caudal de dinero que tuviere dicha fábrica esté y se
guarde en nuestro convento de Talavera debajo de tres llaves en un arca, de las
cuales una tenga el P. Prior de dicho Convento, otra el P. Administrador de dicha
fábrica, y otra el religioso que nombrare N. P. Provincial, con intervención de los
cuales y a su visita se haya de entrar y sacar el dinero; y de lo que diere el P. Administrador para las compras, gastos y labores en el tiempo conveniente deje recibir en dicha arca del depósito.
Item, se determinó que los Padres Priores y Rectores de las casas, el correo
inmediato después de la fiesta de N. P. San Agustín, escriban a N. P. Provincial de
las varas que necesitan de cada especie de ropa para el vestuario de sus religiosos
aquel año para que su Reverencia lo mande prevenir y esté pronto en dichas casas
para algunos días antes o después de Todos los Santos que es tiempo en que manda la Constitución se provean los vestuarios; y se les mande a dichos Padres Priores y Rectores que para este tiempo en que se les entregare dicha ropa tengan prevenida y paguen con efecto la mitad del precio de élla y la otra mitad la hayan de
pagar en todo el mes de Marzo siguiente, so pena de que el P. Prior o Rector que
retardare o descuidare estas cuentas por la primera vez N. P. Provincial le suspenda seis meses de su oficio y por la segunda lo prive de él indispensablemente.
Asimismo se determinó y mandó, so pena de excomunión mayor, latae sententiae, trina canonica monitione premisa, a los Padres Priores y Rectores que
para el vestuario de sus religiosos no saquen ni compren ropa de otra alguna parte
sino la que se labre en dicha nuestra fábrica, y no por eso
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 3º AÑO 1706
215
se les prohibe que si algún bienhechor hiciese a los conventos alguna limosna de misas o de otra forma en especie de ropa o se dieren o hallaren con la conveniencia que sea considerable y de mucho útil pueden admitirla, pero deben consultar y proponer dicha limosna o conveniencia a N. P. Provincial para que a Su
Reverencia le conste”.
Continúan todavía tres actas sobre la misma materia con las que se reglamentan algunas cosas de menos importancia sobre el tema de las anteriores. Claro
está que trátase en todas ellas de una fábrica de sayal blanco y negro, que la Provincia tenía montada hacía años en la Villa de La Calzada de Oropesa, fábrica que
se montó para surtir de tela de hábito y túnica a todos los conventos de la Provincia y de las otras Provincias que la pidiesen. Nótese que pertenecía la fábrica al
Convento de Talavera, y en ella había un Padre Administrador con un Hermano de
obediencia o al menos un Donado y algunos criados con las suficientes dependencias y caballerías para su debido funcionamiento y provisión; el Padre Administraba la Hacienda y el dinero se guardaba en Talavera en una arca triclave por manos
del Prior, del Administrador y de un Padre nombrado por el Provincial, los cuales
llevaban las cuentas; los pedidos de tela hacíanse por lo regular en Agosto, pasada
la fiesta de N. P. San Agustín, y así podían llegar las telas a los conventos para la
fiesta de Todos Santos.
Por el acta 11 se viene en conocimiento de que había establecido en el colegio de Jarandilla una escuela de latinidad para los postulantes del hábito agustino
recoleto y estaba regentada por un Religioso idóneo. Por eso se lee: “Item se confirmó el Acta que determina que en nuestro Colegio de Jarandilla haya un Religioso idóneo para la enseñanza de latinidad, y que el tiempo que estuviere en este
ministerio goce las exepciones que tienen los Lectores de Artes; pero no le servirá
esto de ascenso para efecto de la regencia de cátedra, o adelantarse en las oposiciones”.
Otra de las actas que merecen transcripción por la organización que introduce, es la que dice así:
Item, se confirmó el acta que señala las casas de noviciado en esta Santa
Provincia solamente en cuanto a serlo sean nuestro Convento de Madrid y el de La
Viciosa; y el de Talavera tenga profesorado en la clausura y modo que dispone la
Constitución: nuevamente determinó que en el noviciado de La Viciosa, sólo puede haber ocho novicios, de los cuales séis a lo menos han de ser coristas y ninguno
se admite en dicho convento sin que primero lo vea y examine N. P. Provincial en
sus visitas, lo cual se le encarga a Su Reverencia lo haga si fuere posible, con los
que se hubieren de recibir en el noviciado de Madrid, sin que por esto se les excusa a los Padres Priores de uno y otro convento de hacer el examen y aprobación de
los pretendientes que también pueden y deben hacer según manda la Constitución.
Asímismo determina y manda este Capítulo que en dicho Convento (La Viciosa)
216
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
o Colegio alguno, fuera de las dichas dos casas, señaladas para Noviciado,
no puedan dar hábito a algún preteniente sino que hayan de ir a tomarlo a una de
dichas dos casas, la que le señalará N. P. Provincial”.
Por estas dos actas conocemos que la Provincia tenía dos casas de noviciado,
a saber: Madrid y La Viciosa; el principal era el de Madrid; en el acta se determina
que en el de La Viciosa haya, a lo sumo, ocho novicios. Es que había exceso de
personal y falta de conventos que no podían multiplicarse por las dificultades y
prohibiciones que ponía el Estado regalista. Estaba el profesorado principal de esta
Provincia en Talavera. Después el año de 1719, el Capítulo Provincial ordenó que
se abriese también noviciado en el convento de Valladolid, conforme lo consignará el Cronista futuro.
La situación, en cuanto al personal no sólo de la Provincia de San Agustín,
sino de las otras, está como retratada en el acuerdo que tenía dado el Definitorio
General con fecha 2 de Noviembre de 1704 y es de este modo1: “Primeramente
que por cuanto las Provincias están muy llenas y cargadas de Religiosos, de modo
que los conventos no tienen habitación para los conventuales y según la penuaria
de los tiempos los PP. Priores y Rectores no pueden asistirles con lo necesario
según mandan vuestras constituciones, y que los conventos principales de las Provincias, como son Madrid, Zaragoza y Sevilla, se hallan sin la asistencia de novicios que se requiere para su crianza y buena educación por ser pocos, y estos juntados en los noviciados de dichas casas menos principales; consulta que hemos
hecho con los Venerables Provinciales de dichas Provincias, por ahora suspendemos los noviciados de las demás casas y que sólo se puede dar hábitos y tener novicios en las tres casas referidas, a donde se admitirán en la forma que dispone
nuestra Constitución; por lo tanto mandamos en virtud de Santa Obediencia a los
Padres Provinciales se abstengan de dar licencias para dar hábitos hasta tanto que
vuelvan las Provincias a tener sólo el número competente de religiosos que se
puedan sustentar en dichas Provincias, aunque no se prohibe que en los tres conventos de las Provincias se dé el hábito a alguno o algunos de casas conocidas y de
conocidas prendas”.
En fin, el acta 18 confirma otra del Capítulo anterior que ordena que para la
celebración de los Capítulos Provinciales “en la casa donde se celebraren, el domingo por la mañana esté patente el Santísimo Sacramento a la misa y sermón”.
Antes de poner la lista de los elegidos para cargos de Provincia, trascribamos
unos párrafos del sermón predicado por el nombrado P. Fr. Manuel: “Si es lícito
—dice en la página primera— pronosticar por los principios
1
Arch. gen., carp. de Def.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 3º AÑO 1706
217
los sucesos, bien puedes, o generosa prosapia de Agustino, Provincia docta
religiosa y santa, empezarte a prevenir de piedras blancas para ir notando los días
de este trienio. Principio con tan alegres señas, con promesas tantas de felicidad,
sólo otra vez se ha visto; pero fué el trienio más dichoso que tuvo”. Habla el orador de la mucha y excelente concurrencia que en la fiesta religiosa del Capítulo
hubo y dice, página 7... “Pero ¿para qué les parece, señores, que convidamos a este
grave y autorizadísimo concurso de Comunidades Religiosas, personados y dignidades eclesiásticas, Militares, Cavalleros, Señoras, todo lo bueno, y aun lo mejor
de la República? Pues no es más que para que sean autorizados testigos de la asistencia quasi sensible del Espíritu Santo. Descendit Spiritus Sanctus corporali specie. ¿Adónde está? Tal modo de proceder en quien deja, en quien recibe, en quien
da la dignidad. Tal acierto, tal unión, tal regocijo, tal conformidad de voces, muchas señas son del Espíritu Santo. ¿Para qué necesitamos de los ojos, si lo estamos
tocando casi con la mano en sus efectos?... ¡Provincia santa, pueblo escogido de
Dios, que aun en el número de las trece casas o familias (son trece sus conventos)
quiso Dios que te parecieses a su pueblo, que has probado la tierra de promissión!... La militante o tantas Provincias y Congregaciones, todas hijas tuyas, en
España, Alemania, Italia, Francia, el Nuevo Mundo de las indias. ¡O lo has producido en todas partes de Varones eminentes, insignes Predicadores, grandes Escolásticos, Escritores, Obispos! ¿Qué Provincias? ¿Qué Reynos no han conquistado
para Dios y aun para el Rey en las Indias tus Misiones Apostólicas? ¿Qué, en otras
partes? Un solo hijo tuyo, Fr. Rodrigo de San Miguel, después de haber dado vuelta a todo el orbe, y alumbrado con su predicación quanto el sol ilustra con su luz,
bolvió a los pies de Urbano Octavo trayéndole cinco Reynos. ¡Grande hacer de un
hombre solo! A pocos Fr. Rodrigos no le quedará a Dios Reyno rebelde en el
mundo. Esto y aun más en la Iglesia militante que en la triunfante, en el Cielo, ya
andan las estrellas con tus Santos Religiosos compitiendo sobre el número. De
ochenta en ochenta esperas de oy a mañana ver rotulados tus Martyres; y así, a
tropas, andas de canonizar tus confessores: que a sacarlos uno a uno, ¿dónde
hubiera papel para los processos? ¡Ves quánto has poblado la tierra de promissión!
Pues esta insigne Villa, este sitio y esta casa fué la puerta por donde entrase a poblar. Adora reverente sus umbrales, bessa esas piedras, que al contacto de sus
primeros fundadores virtud les ha quedado de hazer Santos”. Continúa apropiando
y aplicando textos al asunto, y, por fin, en el exordio manifiesta que el pensamiento capital de su discurso es el contenido en estas palabras: “Haze, Señores,
esta Religiosa Provincia y hará mañana sus Prelados, no niños que están
creciendo, hombres sí que están crecidos: en edad, en ciencia en gracia”. Más
adelante habla de las condiciones que deben tener los prelados y confiesa.
“Háganse,
218
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
pues, hombres que sepan, que sepan Theología, que sean agudos metaphisicos, bizarros predicadores, escriturarios de mucha y varia erudición, porque de
esto, gracias a Dios, tenemos mucho en qué escoger. Andan por acá muy florecientes los estudios, muy floridos los ingenios”.
En cuanto a nombramientos capitulares he aquí los convenidos:
Fr. Pedro de San Agustín, Provincial.
Fr. Félix de San Gregorio, Definidor.
Fr. José de la Encarnación, idem.
Fr. Simón de Jesús, idem.
Fr. Pedro de San Joaquín, idem.
Fr. Antonio de Jesús María, Secretario,
Fr. Juan de San Francisco, Prior del convento de Madrid.
Fr. Juan de la Concepción, Subprior.
Fr. Felipe de la Ascensión, Prior del de Toledo.
Fr. Andrés de la Ascensión, Subprior.
Fr. Manuel de los Santos, Rector del colegio de Salamanca.
Fr. Miguel de San Agustín, Prior del convento de Valladolid 1.
Fr. Cristóbal de San Agustín, Subprior.
Fr. Alonso de San José, Subprior del de Talavera.
Fr. Nicolás de la Presentación, Subprior del de Valdefuentes2.
1
Este es el famoso Padre que fomentó mucho el culto a Santa Rita de casia durante el trienio, que
construyó lugar apropiado para su culto e hizo fiestas solemnes el día de la colocación de su
imagen en nuestro templo. A él alude la siguiente nota tomada del Libro de oro, de Valladolid,
que reposa en el Archivo general, al folio 234: “Licencia de los Señores Provisores de esta ciudad y obispado, fecha 8 de Octubre de 1709, para salir en procesión con Santa Rita hasta el
Hospital General y vuelta por el Humilladero, día de su colocación”.
2
Para que no se pierdan, transcribimos los siguientes nombres que apostillamos en el ejemplar
príncipe del tomo V de esta Historia, pág. 270, correspondientes al Capítulo celebrado el año
1692: Pué nombrado Rector del Colegio de Alcalá el P. Fr. Juan de la Visitación, y Prior del
convento de Madrid el P. Fr. Pedro de la Concepción; y correspondiente al Capítulo de 1695,
pág. 509: Fué nombrado Rector del colegio de Salamanca el P. Fr. Pedro de Jesús María.
ARTÍCULO IV
Capítulo de la Provincia de San Nicolás
Sumario: Nombramientos. –Actas que merecen aclaración. –Un informe.
El mismo día, 13 de Mayo, en que la Provincia de San Agustín se reunió en
Capítulo, según acabamos de escribir, hízolo la de San Nicolás en el convento de
costumbre, Manila, ocupando la presidencia el Definidor más antiguo, P. Fr. Juan
de San Agustín. Fueron los vocales veintiuno, y dieron once actas y veintitrés definiciones, y por cuanto ninguna de ellas, excepto la catorce de que hablaremos
ahora, tienen valor histórico, o las que lo tienen son confirmaciones de las que
apuntamos al hablar de los Capítulos anteriores, omitímoslas por entero, dejando
campo a los nombramientos que fueron tal como siguen:
Prior Provincial, José de San Nicolás.
Definidor, José de la Concepción.
Idem, Benito de la Ascensión.
Idem, Antonio de Santa Mónica.
Idem, Manuel de San Nicolás.
Secretario, Antonio de Santa Mónica, que era a la vez Definidor.
Procurador de Provincia, Sebastián de San Marcos.
Prior de Manila, Juan de San Nicolás.
Subprior, Francisco de Santa María.
Prior de Cavite, Juan de Santiago.
Prior de Cebú, Francisco de la Madre de Dios.
Prior de San Sebastián, Felipe de San Agustín.
Omitimos, según costumbre, los nombres de los Priores titulares de Mariveles, Romblón, Mangarin, &., &.
Hemos dicho que merece explicación una de las definiciones capitulares y es
ésta: “Item se determinó que en caso que requieran a N. P. Provincial que nos sujetemos a los Señores Obispos de facto, se haga renunciación de todos los ministerios, que están a nuestro cargo, en manos del Vice-Patrón por lo que toca a su Majestad”. Tema antiguo, en verdad, era el querer los obispos de Filipinas someter a
su jurisdicción y visita los curatos administrados por los religiosos, jurisdicción
que si no se ve hubiera extendido más allá de la cuenta, no hubiese tenido nada de
particular; pero propasábanse los obispos en sus medidas de gobierno, y de ahí, las
querellas y desavenencias.
220
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
El autor del tomo IV dedica a esta cuestión nada menos que tres artículos,
que por cierto revelan un fondo de doctrina jurídica muy estimable, además de
mucho método en la apología y dialéctica y mucha cordura de frase. Dicho Cronista que escribió esto en 1743, introdúcelo en el año 1656, por haberse suscitado
entonces la cuestión con empeño extraordinario. Según él varios Pontífices Romanos con especialidad San Pío V, concedieron privilegio a los Regulares de Indias
para administrar los ministerios con total independencia de los señores obispos;
mas no satisfechos los de Filipinas, obtuvieron a 30 de Enero de 1705 a pedimento
del Arzobispo de Manila un Breve de Clemente XI en que se dice que “compete al
Arzobispo y a los demás Obispos de las Islas Filipinas el derecho de visitar a los
Regulares en aquello que concierne a la cura de almas y administración de los santos sacramentos”; lo cual dió lugar a excitación de ánimo entre los Religiosos de
todas las Ordenes; y de ahí, el acta Capitular que hemos trascrito. Remitimos al
lector a la muy sensata y doctrinal defensa que hace de los derechos de los Regulares nuestro Cronista; pero aprovechemos la ocasión para recalcar sobre lo mismo
no con explicaciones y razonamientos nuestros sino con un memorial inédito redactado por el P. Fr. Francisco de San José, Provincial de dicha Provincia de San
Nicolás en 1653 y 1659; memorial que dirigió a la autoridad civil, y que puede
servir de explicación del acta en que andamos entretenidos; amén de que tráense
en él muchos datos históricos desconocidos y razones no empleadas por el P. Cronista. A más, servirá dicho alegato para acreditar al P. Fr. Francisco de escritor, y
de complemento a la lista de sus obras, entre las cuales no se cita este manuscrito.
Advertimos que el autógrafo no existe, sino copia, y que es incompleta, o
borrador, puesto que le falta la dirección, la data y la fecha. Consérvase en el archivo provincial, carpeta 2, leg. 2, número 1, y lleva este título puesto, sin duda,
por el archivero. Varios servicios enumerados por el Provincial Fr. Francisco de
San José”.
“Fr. Francisco de San José, Provincial de esta Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Descalzos de mi P. San Agustín, en nombre de dicha mi Provincia;
parezco ante V. A. en la mejor vía y forma que de derecho haya lugar, para responder a un auto que se me notificó acerca de las presentaciones por parte de V.
A. a instancia de vuestro fiscal, pidiendo se pongan en ejecución las Reales Cédulas en que mandan se presenten tres religiosos suficientes en lengua y ciencia a
vuestro gobernador, y que éstos hayan sido primero examinados por los Ordinarios, para que conste se pueden presentar, para que de los tres escoja uno para ministro de cada partido porque dice que se va perdiendo el patronazgo real en estas
islas, sin que se haga ningún acto en que se reconozca. Y alega que en el Real
Consejo de las Indias están vencidos los inconvenientes, y sobre ellos ha
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 4º AÑO 1706
221
habido determinación, alegando también que a don Diego Fajardo, gobernador
que fué, se le manda la ejecución, y que guarde la forma dada por su Majestad. Y
que así lo dispone el Concilio de Trento y las deelaraciones y Bula de Gregorio
XV. Y pide que se despachen provisiones, encargando a los obispos que, dentro
del término que asignaren, hagan parecer a los ministros ante sí, para que, examinados y aprobados en lengua y suficiencia, dé la colación el Obispo a aquel a
quien el gobernador le propusiere. Y que la súplica que sobre esto han hecho las
Religiones no puede suspender el efecto, y otras razones que dicho fiscal alega en
sus escritos, como más largamente se contiene en ellos. Y habiendo suplicado al
tiempo de la notificación se sobresea en la ejecución, alegue lo que parecía en dicho auto, y afirmándome en la dicha súplica y en lo contenido en ella sobre la ejecución, por razón de la imposibilidad por parte de mi Religión, como por lo que
aquí alego: En cuanto a enviar tres en la nómina para cada ministerio, bien se conoce es imposible, pues apenas hay uno idóneo en lengua y letras para cada ministerio; y dado caso que hubiera tanto número de religiosos que se pudieran enviar
tres, no todos fueran convenientes ni a propósito para administrar; pues aunque
fueran doctos y supieran lengua, han menester para ministros más calidades, como
se sabe; y si por llenar el número de tres para la presentación, fueran algunos no
convenientes, y de esos se escogieran alguno o algunos para ministros, hallándoles
los ordinarios suficientes en lengua y ciencia, no tenía título para no darles la colación: y claro está que para obviar tantos inconvenientes como se siguen en una
Doctrina, de administrar quien no hubiera de dar buena cuenta del ministerio que
estaba a su cargo, debía el prelado legítimo del religioso advertir a vuestro gobernador que no convenía, y dar las razones por qué: con lo cual venían las religiones
a padecer mucho descrédito, pues hacían públicas las faltas de los religiosos, que
habían estado ocultas dentro de la religión. Y si estos religiosos se habían de examinar en lengua para ser presentados al gobernador, ¿quién había de examinar los
ministros de Calamianes y Cuyo, de Masinlog y Bolinao, cuyas lenguas no tienen
similitud en cosa alguna con ninguna otra de todas las de estas islas? porque en
Manila, a cuya diócesis pertenecen Bolinao y Masinlog, ni entre clérigos ni entre
religiosos se hallará ninguno que supiera esas lenguas, y mucho menos entre seglares; ¿pues quién había de examinar a estos ministros? Y en Cebú, a cuya diócesis
pertenecen Cuyo y Calamianes, ¿quién había de examinar los ministros que se
habían de presentar, si, no solamente ninguno sabe dicha lengua, pero ni las han
oído, por no haber ninguna comunicación de una parte a otra? Con lo cual dicha
Real Cédula venía a ser imposible de ejecutar; o se había de reducir el examen a
los examinadores que tienen la Religión, que siempre se había de tener por sospechoso, o se redujera al examen de algún indio de dichas lenguas, y
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
se hallara que fuera muy dificultoso: y así la suficiencia la juzgara el indio, Arzobispo u Obispo? Y si no se hallara para examinar indio ninguno ni religioso entendido en dichas lenguas, o mi Religión, por obviar sospechas de afecto, no le
pareciera conveniente ofrecer religioso que examinara al dicho ministro que había
de comparecer ante el Arzobispo u Obispo, quedaba el ministro aprobado por no
más, sin quedar dichos Prelados satisfechos de su obligación, y con muchos más
escrúpulos de conciencia que si no se hubieran intentado dichos exámenes, y seguir de la misma manera.
Y si aseguro a V. A. que todos los religiosos que están administrando en las
doctrinas, están como violentos y forzados de la obediencia, y la mayor parte de
ellos me están pidiendo cada día absolución de sus oficios, como son los Priores
de Cuyo, Bislig, Siargao, Cagayán, Masinlog y Mariveles, sin tener sobre sí más
gravamen que el de la obediencia de sus prelados legítimos de la religión, a cuya
obediencia se ligaron con voto en la profesión; ¿qué sería si se les quisiese sujetar
a la jurisdicción de los Obispos, a quienes hasta ahora no han reconocido por legítimos superiores, y ponderarán que estos también les habían de visitar? Crea fuera
infalible que no quisieran administrar, ni nungún superior les pudiera obligar a lo
que por vía de su profesión no se obligaron; y quedaran los ministerios desiertos, y
concluido y destruido en breve todo lo que había costado muchos años de trabajo,
y creo que vuestro fiscal no ponderó que este inconveniente no sólo no se había
visto en el Real Consejo de Indias, pero que no se podrá vencer jamás, por ser tan
en perjuicio de las religiones, y muy en particular de la mía, que en los ministerios
que administra no tiene otro útil más que el servicio de ambas Majestades; y por
cumplir con ellos, padece muchos trabajos y miserias. Y es infalible cosa que, si a
los religiosos que por cuenta de su Majestad han pasado a estas partes, se les
hubiera propuesto no sólo que se habían de sujetar a los Obispos, sino que se había
de intentar tal, ninguno pasara; pues allá en su recogimiento tenían segura su quietud, y hallaban su salvación a pié quedo, y acá supieran que les había de faltar sosiego con riesgo de perderlo todo; y ninguno quisiera aventurar lo cierto por lo
dudoso: y también que, si de aquí adelante envían las religiones a pedir a su Majestad ministros, y los procuradores dan antecedentes que quieren obligar los ministros a la sujeción del obispo, ninguno habrá que venga, ni ningún superior los
podrá obligar; pues cuando van los Procuradores de estas provincias a los reinos
de España, éstos escriben a los conventos de la religión a lo que van, para que firmen los que voluntariamente quisieren; y de esos que por su gusto firman, escoge
dicho Comisario Procurador, (informado secretamente de los superiores de sus
costumbres), los que son más a propósito: y hasta ahora no se ha visto que ningún
superior haya mandado a ningún religioso que viniese a estas partes, por no poderles obligar a eso. A más de que mi religión está
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 4º AÑO 1706
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muy pronta a hacer manifestación de que los que administran en los pueblos de
los indios son idóneos en lengua y ciencia, no por vía del examen que se pide sino
porque a V. A. conste como suficientemente descargan la conciencia de su Majestad, que Dios guarde.
A más de que en esta Provincia tenemos mandato de N. P. Vicario General en
que nos ordena que en caso que nos quieran sujetar a la jurisdicción de los obispos, hagamos con la debida sumisión en manos de su Majestad, y en su nombre,
de su gobernador, dejación de todos los ministerios que están a nuestro cargo, para
que su Majestad provea lo que más conviniere al servicio de Dios y suyo: de lo
cual no podemos exceder. Y con esta sola razón me parece bastantemente satisfactoria a todas las que alega vuestro fiscal, al Concilio de Trento, Bula de Gregorio
XV, y las declaraciones y a las Cédulas de su Majestad, sin contravenir en cosa
alguna a ellas: y claro está que ponderó dicho nuestro Superior los muchos y graves inconvenientes que se seguían de ponerse en ejecución lo que vuestro fiscal
intenta presentando las Reales Cédulas. El primero la confusión de jurisdicciones
y diverso modo de proceder en visitar los ministros; pues el obispo ha de visitar
por edictos, por pesquisas entre seculares, por censuras, procesos y vía jurídica; y
en caso que el ministro entendiese se le hacía agravio, había de recurrir a la Real
Audiencia por vía de fuerza, todo prohibido a los religiosos: y vendrían a ser los
ministros, religiosos en cuanto a haber de estar sujetos a sus legítimos prelados; y
no religiosos, pues, en el caso propuesto, habían de acudir a las audiencias como
seculares. También porque los religiosos ministros serían monstruos, pues venían
a tener dos cabezas a quien obedecer, y éstas no subordinadas; y si sucedía encontrarse los superiores en mandar a un mismo tiempo cosas incompatibles, el obispo
en lo tocante al ministerio y el Provincial en lo tocante a la religión, no sabría el
ministro a quien obedecer; pues por vía del voto de obediencia debía ejecutar lo
que su superior le mandaba, y, por ser cura, debía desobedecerle y obedecer al
obispo; con lo cual siempre el tal ministro estuviera sujeto al castigo o reprensión
del obispo o de su prelado; y por el consiguiente, siempre habrían de estar ambos
encontrados en sus jurisdicciones, y los religiosos, afligidos: y la distinción que se
pone en cuanto cura o en cuanto a religioso es muy voluntaria, pues el mismo que
es cura es fraile, y es un mismo sujeto; y más hábito tiene a religioso que a ministro; y siendo en todos los casos uno mismo el sujeto, vendría a ser castigado el
religioso inocente por los delitos que cometió el cura; y la distinción de castigarle
sólo en cuanto cura quedaba sólo en el entendimiento del que le dividía así, siendo
uno mismo el sujeto, siendo como la sustancia el ser religioso y accidente el ser
cura; y otros muchos inconvenientes que se dejan bien entender.
Y es infalible cosa que por ser nuestros partidos que administramos los
más pobres y de gente más miserable que hay en las islas, de la gente más miserable que hay en las islas, de la gente más indómita y los más lejos, por ser los que
no quiso nadie, aunque hubiera muchísima copia de clérigos lenguas, ninguno se
quisiera encargar de ellos, a donde sólo el servicio de ambas majestades nos lleva;
y el celo de aquellas almas nos obliga a socorrerlas con caridad. Y los obispos no
pudieran por sí ni por otros visitar dichos partidos; pues perteneciendo la mayor
parte de los que tenemos al obispado de Cebú, ¿cómo era posible ir o enviar a visitar a Cuyo y Calamianes, estando tan distantes, con tantos riesgos de enemigos, y
habiendo de ir por las últimas brisas y volver con los primeros vendavales,
habiendo de detenerse allá muchos días, y aún, muchas veces, meses, y navegando
a travesías de 40 y 60 leguas, con tan crueles tiempos como suelen coger en medio
de esa mar y con embarcaciones tan pequeñas? Y así mismo, Cagayán, Linao, Butuán, Siargao y Bislig tan distantes de Cebú, pues Linao dista aun de Butuán, que
está en la isla de Mindanao, 40 leguas, el río arriba, y rodeado todo de manobos,
gente alzada, para quienes han de ir en embarcaciones muy bien pertrechadas y
defendidas, para que las flechas que tiran estos cimarrones no maten a los que van
navegando. Y siendo, a más de esto, dichos nuestros convertidos de doctrinas tan
pobres, que apenas tienen para sustentarse los religiosos, ¿cómo pudieran costear
las visitas de los obispos, sus ministros, y oficiales en salarios, caminos, comidas,
paga de hogares y matalotajes? Y ¿cómo fuera posible que partidos que tienen a
50 pesos de estipendio, y el de Cagayán 15 no más, sin otro emolumento pudiera
acudir a estos gastos? pues certifico a V. A. que este año a dicho Convento le he
socorrido de lo que la Provincia tiene con 57 pesos; y, finalmente, cuando va el
Provincial a visitar, hace el gasto a costa de la Provincia de misas que busca; y
para esto, cada sacerdote de ministerio dice cada semana una misa por la intención
de dicho P. Provincial, y buscando la limosna en Manila, esto gasta en ir a visitar y
en socorrer los conventos más pobres y necesitados, sin que ellos exhijan para
dichos gastos un real, antes bien hallan socorro de sus necesidades en los Provinciales cuando visitan. Y si acaso de sus estipendios y obrenciones sobre algo; lo
gastan en el adorno de las iglesias; y no se hallará en dichos nuestros partidos en la
casa e iglesia ornamento de altares y lo demás cosa alguna que haya costado a los
indios un real; pues la dicha mi religión a su costa ha hecho las casas, iglesias,
ornamentos de iglesia y altar y sacristía, libros y armas (que son tan necesarias
para defendernos estas por estar entre mil géneros de enemigos, como para estudiar aquellos).
Y si los religiosos de esta mi Provincia, en cuanto curas, llegasen a estar sujetos
en los ministerios a las visitas de los obispos, venían a tener por premio ser de
peor calidad (cuando trabajaban tanto en servir a su Majestad) que los que a pie
quedo en los conventos de comunidad cumplían
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 4º AÑO 1706
225
con mucho menos; pues éstos tienen otra obligación que la de obedecer a un
prelado o a dos subordinados, y que jamás, se pueden encontrar en los mandatos,
ni quedarle duda al súbdito de lo que debe hacer; y aquellos, después de todo su
afán, habían de estudiar muy particularmente en obedecer a sus legítimos prelados
y en tener contentos a los obispos; y a veces, como tengo ponderado atrás, le serían imposibles ambas cosas, de donde se le habían de originar muchas inquietudes
y pleitos. Otro sí, que jamás se ha visto que quien ha servido a su Majestad, que
Dios prospere muchos años, con fidelidad y amor, no haya salido con mejorías,
pues es correspondencia, al modo que lo usa Dios, premiar servicios; y en nuestro
caso viéramos transvertido el orden de la naturaleza, pues después de tanto afán y
trabajo, después de haber entregado mi religión al cuchillo en servicio de su Majestad 13 religiosos en las provincias de Caraga y Calamianes, sin otros muchos
cautivos que en prosecución de su oficio y ministerio han llevado Camucones y
Joloes y Mindanaos, veníamos a hallarnos, (sin cesar de trabajar dichos ministros,
conservándose sus vasallos en paz y cristiandad), deteriorados y de peor condición
que los que en estos afanes y trabajos no se ocupan; pues aquéllos se hallan libres
de esta carga, y éstos habían de acomodar el hombro a tanto gravamen, sin haberlo
desmerecido en tantos años como ha que sin esta carga sirven a su Majestad.
Y cosa clara es que mi religión no quiere huir el cuerpo a la dificultad por lo
que tiene de trabajo, sino por lo que tiene de incompatible con el estado religioso y
con la conservación del buen nombre que es necesario para ser ministros en ministerio de convertir almas para Dios: y se prueba evidentemente no ha huido mi religión en 50 años la cara a las fatigas, pues habiendo muerto 13 religiosos a hierro a
manos de los mismos que administrábamos en las provincias de Caraga y Calamianes, no hemos dejado de acudir en esta misma ocupación tan cara al servicio
de ambas majestades, entrándonos a reducirlos por en medio de ellos, con evidentes riesgos y peligros, como se comprueba en los Zambales serranos, gente tan
brava y feroz, que ningún alcalde mayor ni otro alguno ministro de su Majestad se
ha atrevido jamás a ir allá; y los ministros de mi religión, fiados en Dios, los visitan y administran siempre; y estamos prontos a proseguir la empresa misma aunque se ofrezcan nuevas y mayores dificultades sobre las dichas, por ampliar el
divino nombre y el estado de su majestad, con darle nuevos vasallos que le reconozcan por padre de sus bienes espirituales, pues por su desvelo tienen ministros
que les enseñen el camino del cielo, sacándoles de sus errores. Y no debo disimular que mi religión redujo a la obediencia de su Majestad más de doce mil tributos
en la Laguna de Malanao con su industria y muchos gastos, llevando por tierra
embarcaciones desarmadas para armarlas en dicha laguna, como lo hizo el P. Fr.
Agustín de San Pedro, ministro entonces del partido de Butúan, sustentado y pagando
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
muchos indios que llevaba a costa de la dicha mi religión: y se consiguió felizmente la sujeción de dicha laguna, ayudado de Dios, costeando y trayendo dicho
Padre los principales de aquellos pueblos a dar la obediencia a D. Sebastián Hurtado de Corcuera, como de facto se la dieron en nombre de su Majestad; pidiendo
ministros de mi religión que les enseñaran: y habiendo insinuándoles Padres de la
Compañía dicho gobernador, protestaron que, si no les administraba mi religión,
no querían otros Padres, como de facto no los han admitido, ni han sido por esta
causa administrados hasta ahora: y no faltó por mi religión la total reducción de
tanta alma para Dios y tanto vasallo para su Majestad, pues lo más dificultoso lo
hizo, como es notorio y a V. A. puede constar. Y según esto, evidente cosa es que
si mi religión expone a tan manifiesto peligro a sus religiosos en servicio de su
Majestad, no excusará lo que ahora le manda por sus Reales Cédulas, si no le fuera
imposible por tener mandato de nuestro legítimo superior.
Y a lo que alega nuestro fiscal que se va perdiendo el patronazgo real en estas
islas sin que se haga ningún acto en que se reconozca, digo que mi religión lo ha
reconocido desde que salieron de España para venir a estas islas los primeros religiosos: pues estando dispuestos el año de 1604 por mi religión para las misiones
de Persia, la majestad de Filipo 3.º, que Dios haya, mandó a mi religión vinieran
los dichos religiosos acá a estas islas; y las demás barcadas que han venido después han sido por cuenta de su Majestad, que como patrón envía ministros a estas
partes; y es fuerza que desde entonces le reconozcamos patrón de dichos ministerios. Y en todos los capítulos envía la tabla a vuestro gobernador de los ministros
nombrados para doctrinas; y claro está que en esto y en pedir libranzas para los
estipendios y en cobrar los de sus encomiendas y en obedecer en todo, le reconocemos por patrón; y mucho más en que cuando su Majestad, como patrón, fuere
servido que cesemos en la administración de los Santos Sacramentos en los pueblos de indios, renunciaremos de muy buena gana la dicha administración, cómo y
de la manera que su Majestad fuere servido; sin que mi religión alegue jamás derecho, posesión, título ni prescripción, pues será a voluntad de su Majestad y no a
de dicha mi religión: de lo cual consta que jamás ella ha pasado in pretender pasar
ningún perjuicio al dicho patronazgo real, ni en la administración de los santos
sacramentos ni en cosa alguna.
Y en cuanto al sagrado Concilio Tridentino y declaraciones, no se entiende a
donde hay prelados regulares que pueden visitar los curas regulares que pueden
visitarlos curas regulares, como en las mismas declaraciones se insinúa, y aquí los
hay. Y la bula de Gregorio XIII en que revoca el Breve de Pío V reduciéndolo a
términos del derecho común, Gregorio XIV que le sucedió volvió a confirmar lo
dispuesto por Pío V, poniendo penas a los ordinarios si fuesen contra su disposición. Y aunque Gregorio
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 4º AÑO 1706
227
XV ordena que los regulares en cuanto curas estén sujetos a la jurisdicción del
ordinario, se suplicó de esta Bula, y no se admitió; y así, no quedó revocado lo
dispuesto por Pío V. A más de que a instancia del Duque de Pastrana, embajador
de su Majestad en Roma, revocó Urbano VIII por una su Bula la de Gregorio XV
para los reinos de España; y luego por otra se manda al Arzobispo de Méjico que
guarde los privilegios a las religiones de Santo Domingo, San Francisco y San
Agustín que tienen de la Sede Apostólica. Con lo cual, constándole a V. A. por lo
alegado la justificación que pedimos se sobresea en las dichas Cédulas, debe admitir, si fuere servido, la dicha súplica; advirtiendo que dicha mi religión está muy
pronta a obedecer a V. A. no solo en el título del patronazgo sino en todo aquello
que le dispusiese; y ni es su intento contravenir en cosa alguna a las reales Cédulas, ni perjudicar a su Majestad en el patronazgo real, ni resistirse a lo dispuesto
por el sagrado Concilio de Trento, declaraciones ni Bulas, como ni tampoco desobedecer a nuestros superiores en lo que con tanto acuerdo nos mandan, y todo se
compadece y puede ser. Por lo cual a V. A. pido y suplico humildemente sea servido de disponer lo que fuere servido y conociere es más conveniente al servicio
de Dios nuestro Señor y de su Majestad; que como ministros y vasallos suyos estamos prontos a obedecer en todo aquello que nos fuere posible, que en ello mi
religión recibirá favor y merced. — De V. A. Fr. Francisco de San José. — Provincial”.
ARTÍCULO V
Breve biografía del P. Fr. José del Espíritu Santo, Brea
Sumario: Su nacimiento para el mundo y para la Orden. –Diversos Prioratos y quehaceres. –Su
Provincialato. –Capillas hechas por él en Calatayud y en Caudiel. –Concurso al Capítulo General. –
Varios títulos honoríficos. –Rector Provincial. –Visitador Apostólico. –Muere en Zaragoza.
Consérvase en el archivo histórico nacional1 el expediente de la información
que se hizo para la profesión de Fr. José, y en él hay copia de la partida de su bautismo, por donde se sabe que nació y fué bautizado en Añón, obispado de Tarazona (Zaragoza) el día 8 de Mayo de 1636, hijo de Pedro Brea y Francisca Martínez,
Calahorra, vecinos de dicha villa. Cumplida la edad justa para ser admitido en el
noviciado, recibió el sagrado hábito en el convento de Alagón, y a 28 de Octubre
de 1652, o sea pocos días antes de ligarse a Dios con los santos votos, el P. Prior
del convento do Borja, y no el de Alagón, abrió la información comisionando a
dos Padres para que la llevasen a cabo. Acabáronla muy bien; y por ella consta que
los testigos juraron que tenían “al dicho pretendiente por hombre quieto, y de buen
ejemplo”; y que desciende de “cristianos viejos y gente bien reputada y de buena
opinión”. El día 3 de Noviembre se recibió en el convento de Alagón la información y la declararon válida el P. Maestro de novicios y otro Padre que no era el
Prior. A los tres días profesó. El acta se encuentra en un cuaderno de profesiones
del archivo general2 firmada de su puño y letra que por cierto no es modelo de
elegancia caligráfica.
Todo lo referente a los años de estudio y primeros de su sacerdocio está envuelto en la oscuridad más completa; consta que ejerció el Lectorado porque se
firma muchas veces Lector Jubilado; la primera vez que lo vemos figurar como
prelado es como Prior del convento de Calatayud, a juzgar por su firma al pie de
un asunto relacionado con los Padres Depositarios, Fr. José del Angel Custodio y
Fr. Pedro del Angel de la Guarda3. Entre los documentos del archivo histórico nacional se conserva un dato muy curioso,
1
Alag., leg. 5.
Carp. C. Cuad. 11.
3
Arch. hist. nac. Calat., leg. 30.
2
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 5º AÑO 1706
229
a saber: que fabricó una capilla dedicada al Santo Cristo y que la dotó con
retablo, recuadros y lámpara de plata, y en atención a esto fundó para sí un aniversario perpetuo anejo a nuestra iglesia. Sin duda que estos gastos provinieron del
patrimonio, a raíz de la muerte de sus padres1. Lo que no está claro es si la fábrica
de la Capilla y la fundación del aniversario tuvieron lugar durante el Priorato o
mientras el segundo Provincialato porque todo cabe dentro de la vaguedad de fechas que el documento trae.
Hay indicaciones ciertas de que fué Prior de Barcelona, pero no se sabe en
qué trienio. En la Carta Capitular que presento, y se halla en el archivo de Hacienda de Barcelona, léese que se invirtieron “en argumentos de Iglesia, sacristía, coro,
librería, y demás oficinas 2,501 libras y ocho sueldos”.
Sábese asimismo que en el Capítulo de su Provincia celebrado a 18 de Abril
de 1682, quedó elegido Provincial, y no titubea el P. Cronista del tomo IV en llamarlo digno sucesor del V. P. Fr. José del Angel Custodio quien tanto se distinguió como prelado y fervoroso hijo de San Agustín2. En Guisona se hallaba a los 9
de Noviembre del mismo año, practicando por ventura la santa visita, como se ve
por un oficio de esa fecha en que autoriza a dos Religiosos para que informen
acerca de un aspirante a nuestro hábito, oficio que está en el Libro 2.º de Informaciones del convento de Barcelona.
Declara el autor de Historia de la Virgen del Niño Perdido3, tantas veces citado en los tomos anteriores, que a él se debe la capilla de la imagen de este título
en nuestra iglesia de Alagón; pero en cuanto a la fecha de los sucesos necesita interpretación el relato. No fué esto en 1687 cuando verificó el Padre su primera
visita provincial, sino en 1682 ó 1683. Copiemos: “Siendo nuestro Fr. José del
Espíritu Santo Provincial de esta corona de Aragón, que pasando en su primera
visita por Caudiel, viendo la sobrenatural hermosura, y continuadas maravillas de
esta gran princesa, se enardeció tanto en su afecto, que procuró extender su veneración y culto. Para esto hizo hacer una Imagen hermosísima, observando las dimensiones, y simetría de la de Caudiel; fabricóle su Capilla en el Convento de San
Juan Bautista de Alagón; dedicóle su altar dorado, y en él su Nicho aseado y espacioso; su Camarín adornado de cuadros que expresan de ésta gran Señora los principales misterios: sacristía aparte con los ornamentos para celebrar en su altar el
incruento sacrificio; y así la expresó a la veneración de los fieles para escudo y
defensa de todas sus adversidades...
1
Arch. hist. nac. Calat., leg. 30.
Núm. 941 y 942.
3
Pág. 107 y sigs.
2
230
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
A 21 de Septiembre del año 1687, se colocó Nuestra Señora del Niño Perdido de Alagón en su convento de San Juan Bautista. Habían depositado esta Santa
Imagen en la torre, que llaman de cascarro, para hacerla desde allí procesionalmente a su caja: y aquí es donde obró según se refiere su primera maravilla. Al
pasar por cerca de un olivo, tocó la peaña en una de sus ramas, la cual con sus
flexibles renuevos llegó a lamer su corona. Es cosa muy digna de admiración que
el contacto de nuestra prodigiosa Reina le comunicó tal fecundidad a este árbol tan
afortunado, que desde ese mismo punto todos los años ha rendido fruto, no siempre con igualdad, aunque excediendo siempre a la cosecha común. Administraba
entonces esta torre Roque Abadía; hoy continúan sus hijos en cultivar estas tierras,
y todos aseguran la verdad de este milagro, desde que logró el contacto de la Virgen del Niño Perdido.
Al Noviembre siguiente de este mismo año 1687 floreció un rosal que estaba
inmediato a la Santa Capilla, de que muchos se acuerdan haberlo oído, y otros
muchos lo vieron.
En el mismo año haciendo las fiestas de la Virgen, dió con Juan Segura un
toro furioso, cogiéndole contra los bancos, que había en la plaza del convento.
Rasgóle los vestidos, y todos juzgaron que había recibido grave daño; pero lo
hallaron sin lesión alguna, no permitiendo la Virgen que entre los regocijos de su
fiesta se mezclase tan lamentable desgracia.
De aquí huyendo el mismo toro, pegó con José Candoa, el cual viendo que
con tanta furia le embestía, invocó a Nuestra Señora; y no sólo lo dejó sin lesión,
sino que tampoco lo pudo derribar, Juan Bion se hallaba presente en este lance, y
justifica el suceso para mayor gloria de la Virgen del Niño Perdido.
No sólo después de venir a honrar este país se ostentó Nuestra Sagrada Imagen milagrosa, sino también antes de poner en él sus sagradas plantas resplandeció
en maravillas. Martín Camarasa se hallaba el año 1686 totalmente impedido de
una pierna. Hacía ya más de trece meses que estaba en manos del cirujano, sin dar
con el remedio ni hallar el menor alivio. Supo por entonces, que habían de traer a
Nuestra Señora del Niño Perdido, y le suplicó lleno de fé que lo acogiese debajo
de su manto. Hízolo luego la piadosa Reina; pues a la mañana se halló sano del
todo embiándole esta misericordia como prenuncio de su admirable venida.
No cesaron en esto sus propiedades; porque repitió con este nombre sus clemencias el año 1687”.
Del contexto de esta relación se desprende que a los comienzos del Provincialato del P. Fr. José, tuvo la idea éste de propagar la devoción mariana en la casa
noviciado en que se hizo Religioso, y desde el año 1682 hasta el de 1687, tuvo
gran empeño en finalizar las obras. Es de creer que asistió a la fiestas de inauguración referidas honrando el convento con
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 5º AÑO 1706
231
su presencia de ex-Provincial, sino es que digamos que se halló ejerciendo el
oficio de Visitdor Provincial, como vemos que lo ejerció en Calatayud a 16 de
Junio de 1687 por la firma puesta al pié de un precepto de obediencia intimado al
convento1.
A los comienzos también del primer trienio de su Provincialato, o sea en
1682, creemos también que se hallaría en las fiestas dedicadas a N. Patriarca San
Agustín en Calatayud. En ese año hay dos notas en el Libro de Estado que encajaremos aquí para que no se pierdan. En dicho libro abierto el año 16332 se lee lo
siguiente: “Año 1682. La fiesta de N. P. San Agustín la hizo muchos años, Don
Gaspar Podino, y despues se fué a vivir a Maluenda, y cesó porque allá la hace por
obligación que le dejó su madre Doña Theresa Gomez, hija del sobredicho Antonio Gomez, y dicen que la obligación es de hacerla en nuestro convento porque su
agüelo y su madre la hacían aquí, pero no se le ha hecho fuerza por ser hombre de
autoridad, ni se ha averiguado por no ver el testamento. Y todo procede de que
Bartólomé Berzosa tenía un hijo que le dieron un carabinazo una noche de San
Agustín, y fue milagro no quedase en el tiro; despues, de muchos meses de enfermedad cayendo en ello su padre, ofrecio el hazer la fiesta, y por estar ocupado el
primer dia, la hacia el dia octavo; el año que se desocupo el primer dia porque ceso
Don Gaspar Godino entró el dicho Berzosa en el dia propio. Los Berzosas para la
fiesta traen la cera, polvora y fuegos y chirimias y musica y enramada, y para el
refectorio una masada de pan, un carnero, seis libras de arroz y dos cántaros de
vino, y para el predicador un par de pichones o perdices y un jarral de vino blanco.
El convento predica y convida al Vicario Gral. y a los canonigos del sepulcro y a
los conventos, porque la Ciudad no puede venir porque va ese dia, por voto, a los
mercedarios, pues su iglesia era ermita de San Agustín y es el titular y por eso los
llaman Agustinos o frailes de S. Agustín, y a nosotros, de la Correa”.
He aquí la otra nota: “La fiesta de San Nicolás hace la Cofradía de los sastres. El predicador lo elije el Convento, y ellos le suelen enviar un regalo. Los demás gastos los hace la ciudad y hacen lo mismo que en la fiesta de N. P. San
Agustin, menos que no dan nada para el refectorio, pero por la misa del dia y requiem del otro, a la cual baja la comunidad a la iglesia a tres responsos, dan veinte
reales y por cada cofrade que muere quince misas”.
Como Provincial que era cuando ocurrió la celebración del Capítulo General
de 1684, hubo de concurrir a él3 y desempeñó el oficio de excrutador,
1
Arch. hist. nac. Calat., leg. 30.
Arch. hist. nac. Calat., leg. 30.
3
Hist. gen., IV, núm. 936.
2
232
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
según se especifica en la carpeta de Capítulos de nuestro archivo general. Es
bueno prevenir que para esta fecha ya figura en varios documentos con el título de
Calificador del Santo oficio. Terminado el trienio, entregó el gobierno de la Provincia al P. Fr. Martín de San Florencio, quien, como se ha dicho, nombrólo Visitador de Calatayud. Y llegado el 7 de Mayo de 1688, fecha de la celebración del
Capítulo de su Provincia en el convento zaragozano del Portillo, tornaron los Capitulares a nombrarlo Provincial. Por el citado legajo 30 perteneciente al convento
de Calatayud sábese que visitó esta casa a los 30 de Noviembre de este año; la de
Zaragoza1, a los 17 de Agosto del 1689, y a los 15 de Noviembre estaba otra vez
visitando la de Calatayud. En el auto de visita añade otro título honorífico, el de
Examinador Sinodal del Arzobispado de Zaragoza; lo cual significa que era
hombıe de estimación nada vulgar. Concurrió por lo mismo que era Provincial al
Capítulo general celebrado2 en Calatayud el año 1688.
Antes de pasar adelante, sépase además que el convento de su preferencia, si
cabe preferencia en un Religioso, era el de Zaragoza. Sacamos esta conclusión del
examen del Libro de consultas del Portillo3, al pie de las cuales vemos desfilar su
nombre muchas veces. Con efecto, estampa su firma a 2 de Mayo de 1688, o sea
antes de celebrarse el Capítulo de este mismo año, que fué el 7 añadiendo el título
de Provincial absoluto. Provincial absoluto. A este título unía los de Lector jubilado, Calificador del Santo Oficio y Juez ordinario del Obispado de Lérida, y, por
último, Examinador sinodal del Arzobispado de Zaragoza. Tal vez per efecto de
las turbulencias internas que ya se notaban en la Provincia, se explique que, siendo
Provincial, convoque a 13 de Julio de 1688 una Consulta como Presidente del
convento. El trienio de 1681-1693 lo pasó íntegramente en Zaragoza. Una vez sale
su nombre a 14 de Junio de 1698, y de nuevo, en varios del año 1703. En el mismo
convento se mantuvo hasta la celebración del Capítulo que fué a 27 de Abril de
1703. En tres años su firma desaparece hasta por Abril de 1706, a 23 de cuyo mes
se celebró en El Portillo el Capítulo, al cual asistió como Provincial absoluto. El
Provincial elegido, P. Pr. Bartolemé de San José, debió de renunciar luego, o no
encargarse del Provincialato, pues vemos que a 12 de Julio figura como Rector
Provincial del Pilar. Nos inclinamos a creer que no ejercía tal Rectoria en la fecha
de su muerte porque en el Necrologio se le llama Provincial absuluto y no de otra
manera.
Volvamos al año 1688. Agitada por demás era esta época para que brillase
como hombre de gobierno ningún Religioso; y para remediar la
1
Libr. 2.º de Infor. de Barc.
Hist. gen. IV, núm. 1127.
3
Arch. hist. nac. Zar. leg. 246.
2
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 5º AÑO 1706
233
situación, recibió el nombramiento de Visitador y Pro-Vicario o ViceVicario dado por el Cardenal Protector, nombramiento que hemos tomado del Archivo de la Nunciatura de Madrid, y es como se sigue1. “Palutius miseratione divina Episcopus prenestinus Cardinalis de Altierys S. R. E. Camerarius, ac totius Ordinis Eremitarum S. Augustini apud S. Sedem Protector, &.
Curn nuper et sub die 10 Augusti 1691 Nos in Visitatorem Congregationis
Religiosorum Discalcatorum Ordinis Eremitarum S. Augustini Hispaniarum et
Indiarum, et in Pro-Vicarium Generalem Congregationis durante suspensione Vicarii Generalis a nobis per alias nostras litteras sub eadem die 10 praedicti Mensis
ordinata de mandato S. S. D. N. Inocentii Pap. XII P. Fr. Josephum elegerimus, et
deputauerimus prout in nostris litteris tunc expeditis eamdem electionem continentibus latius aparet hujusmodi sub tenore videlicet. = Palutius misericordia Divina
Episcopus Prenestinus Cardinalis de Altierys S. R. E. Camerarius, ac totius Ordinis Eremitarurn S. Augustini apud S. Sedem Protector: R. P. Fr. Josepho a Spiritu
Sancto Visitatori Aplico Congregationis Discalceatorum Hispaniarum et Indiarum
Praedicti Ordinis S. Augustini, et Pro Vicario Generali salutem in domino: Nuper
per nostras Litteras ab officio, et exercitio Vicariatus Generalis dictae Congregationis Discalceatorum Hispaniarum et Indiarum iustis et rationabilibus causis in
illis expresis, aliisque animum nostrum digne moventibus suspendimus et interdiximus, ac suspensum et interdictum declaramus P. Fr. Michaelem a Sto. Augustino usque ad visitationis et reformae dictae Congregationis ejusque Religiosorum,
vel ad nostrum beneplacitum respective perfectionem, et ne interim praedicta
Congregatio suo legitimo Superiore, et capite pro eius recto gubernio destituatur,
de tuis prudentia, morum provitate, zelo, desteritate rerumque agendarum experientia in Domino confisi. = Te Patrem Fr. Josephum a Spiritu Sancto in Visitatorem Apostolicum Generalem praedictae Congregationis ejusque Conventuum, et
Religiosorum speciali facultate a SS. D. N. Inocentii Pap. XII ac nostra qua uti
Protector dicti Ordinis, et alias omni mode fungimur confirmantes et quamvis opus
sit denuo eligentes, et deputantes cum omnibus et singulis facultatibus, auctoritatibus et iurisdictioníbus in promisis et circa ea quomodolibet necesariis, et oportunis; te ipsum insuper in Pro-Vicarium Generalem totius predictae Congregationis
Discalceatorem Hispaniarum et Indiarum S. Augustini tenore praesentium elegimus, deputamus et constituimus tribuentes tibi omnem, quamcumque facultatem,
auctoritatem, potestatem, iurisdictionem in spiritualibus, et temporalibus examinandi, procesus faciendi, excomunicandi, deponendi, suspendendi, et interdicendi
tuo arbitrio omnes et singulos fratres
1
Tom. 24, C.te 99.
234
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
inferiores praedictae Congregationis; atque contra illos juxta eiusdem Congregationis decreta, et Constitutiones procedendi aliaque omnia, et singula gerendi
quae de iure et consuetudine ab aliis Vicariis Generalibus ipsius Congregationis
legitime electis exercere solita fuerunt, in nomine Patris, et Filii et Spiritus Sancti;
Amen. Mandamus igitur, et praecipimus exprese omnibus Provincialibus, Prioribus coeterisque Patribus et fratribus cujuscumque generis, gradus et conditionis in
ipsius Hispaniarum et Indiarum Provintiis existentibus, ut sub merito salutaris
obedientiae, et privationis vocis activae et pasivae, ac subsidium excomunicationis
majoris sentenciae, quam hac pro trina canonica monitione praemissa, licet inviti
ferimus poenis ipso facto incurrendis, cuius absolutionem nobis reservamus prefatum P. Fr. Josephum a Sancto Spiritu in Provicarium per nos auctoritate praedicta
legitime electum et institutum prompte recognoscant eidem religioso pareant et
obediant debitamque reverentiam exhibeant usque ad nostrum beneplacitum ut
supra et respective proedictarum visitationis et reformationis perfectionem per nos
in posterum declarandam. Datis ex edibus nostrae solitae residentiae Romae hac
die 10 Augusti 1691. P. Card. de Alteriis, Protector”.
Premunido con esta autorización tan amplia y honrosa, pero a la vez tan ardua, acometió la empresa, y comenzando por la Provincia del Pilar, recorrió los
conventos de ella. Acaso por enfermedad y también por considerarse incapaz de
remediar el daño, renunció el cargo y se retiró a un convento de su Provincia. El
Cardenal Protector cuando le aceptó la renuncia y nombró a otro asegura: “forsam
mala valetudine et aliis impeditus dictum oficium Visitatoris et Vicarii Generalis
respective exercere non valeat”.
En el documento reproducido en la página 343 del tomo V de esta Historia
un anónimo informante interpreta que renunció porque le embarazaba el P. Vicario
General mucho el curso de la Visita y porque no lograba el P. Visitador que lo
nombraran en Roma Vicario General. De todas suertes el oficio de Visitador resultaba dificilísimo dadas las circunstancias, y teniendo que hacer cumplir “treinta y
tres Instrucciones que ntro. Cardenal Protector envió al P. Fr. Joseph del Espíritu
Sto. Provincial de la de Aragón, para que las intimase a toda nuestra Congregación”1.
Enfermo del cuerpo y también del alma al ver la situación tormentosa de su
amada familia, digna de mejor suerte, se retiró al convento de Zaragoza donde
pasó sus años postreros. En el Necrologio de la Congregación no figura su defunción, pero la falta queda suplida con el Necrologio del convento de Toledo2 el cual
consigna que acaeció en Zaragoza,
1
2
Arch. gen., Carp. A.
Arch. gen., fol. 14.
DEC. DEL CAP. SÉPTIMO. ART. 5º AÑO 1706
235
y juzgando por el orden en que está registrada, infiérese que sobrevino la
muerte al P. Fr. José al comenzar Noviembre de 1707, a la edad de setenta y un
años. La Santísima Virgen del Niño Perdido, de la cual fué devoto, y cuyo culto
extendió, recogería su alma y la conducirá a la región de la luz, del amor y de la
gloria indeficiente.
ARTÍCULO VI
El lego Fr. Tomás de San Nicolás, García y el P. Fr.
Alejandro de San Nicolás, Maroto
Sumario: Profesa en el convento de Madrid. –Ignorante pero virtuoso. –Predijo su muerte, que
acaeció fuera del convento. –El P. Maroto fué varias veces Superior local. –Definidor Provinoial. –
Secretario General. –Muere en Toledo.
Síntesis de una historia muy edificante es la que nos da el Libro de necrologias del convento de Toledo1, a la cual, por desgracia nada de importancia nos es
dable añadir para edificación espiritual de propios y extraños. Tan sólo un dato
habemos de corregir, y es el relativo a la fecha de su nacimiento que tuvo lugar el
15 de Marzo de 1656 en Pozuelo del Rey, Madrid, teniendo por padres a Pedro
García y Lucrecia Martínez, y según consta del acta de su profesión religiosa verificada en nuestro convento de la Villa y Corte a 21 de Enero de 1681, en manos
del P. Prior Fr. Simón de San Agustín2, que después desempeñó el Generalato de
la Recolección Agustina. En consecuencia de lo cual, fueron cuarenta y uno los
años que vivió, de los cuales veinticuatro pasó en nuestra sagrada Orden; hermosísimos, en verdad, fueron estos últimos que dedicó al servicio de Dios y de sus
hermanos los Religiosos en quienes veía ministros del Altísimo en orden a salvar
las almas. Es un hermano de obediencia digno de tal nombre. Entró en el claustro
para ser humilde y lo fué siempre; entró para servir a Dios en la persona de los
Religiosos y no se cansó de servirlo ni se avergonzó nunca jamás de ser Lego. No
supo nada de letras; ni tan siquiera poner su firma en el acta de su profesión; pero
supo obedecer hasta el fin, trabajar sin pereza, y rezar con fervor.
Lo que sigue es la síntesis necrológica: "Murió el día 16 de Enero de 1707 el
Hermano Fr. Tomás de S. Nicolás natural del Pozuelo del Rey, de edad de 50 años
y 25 de hábito. Empleóse en pedir la limosna por las aldeas de esta comarca con
ejemplar vida y buenas costumbres, no perdiendo en los lugares función de Iglesia,
aunque estuviese molestado del camino, ni comunión de Orden, guardando las
Constituciones y regla en cuanto era posible.
1
2
Arch. gen., fol. 184 v.º.
Libr. 1.º de Profs., fol. 408.
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237
Era muy cándido y de natural muy apacible, y con él procuraba instruir en
buenas costumbres a las personas con quien trataba, refiriendo algunos ejemplos,
que aunque los decía con palabras poco cultas, eran con eficacia muy grande. Es
opinión común que predijo su muerte, la cual le cogió como a Raguel en el camino, siendo el lugar de su tránsito el de Totanes, donde tuvo sólo posibilidad de
recibir los santos sacramentos. Está sepultado en la bóveda de este convento, sepultura 45. Algunos sucesos de su muerte se dejan de referir por la variedad con
que los cuentan, pero no hacen repugnancia con sus costumbres los más raros y
peregrinos, dejándonos segura esperanza de que Requiescit in pace”.
* * *
Ahora pasemos a tratar de la vida y muerte de otro Religioso que murió este
mismo año en el convento de Toledo; juntamos ambas necrologías por razón de
conveniencia, si bien no sale ganando la cronología porque el uno murió el 16 de
Enero y el otro el 11 de Diciembre.
Breve, por falta de información, resulta la biografía del P. Fr. Alejandro de
San Nicolás; ello no obstante, merece no dejarla en el olvido. En el Libro de difuntos, del convento de Toledo1 pusieron en su loor unos apuntes necrológicos, en
parte inexactos, en parte verdaderos, que nos han servido de base para ulteriores
investigaciones coronadas por el éxito. Con la vaguedad propia del que escribe
historia valiéndose de recuerdos y díceres no sometidos a examen se apunta en
dicho libro que murió Fr. Alejandro este año de 1707, que vivió setenta y dos años
y que fué Religioso cuarenta y siete; de donde se colige que nació en 1635, y que
profesó el 1660 teniendo veinticinco de edad. Damos por cierto que falleció ahora,
porque lo consignan así también los dos libros que tenemos de listas de difuntos;
mas hay divergencia en cuanto al año de su profesión religiosa, que, al decir del
acta de ésta2 acaeció el 16 de Marzo, de 1664. Hijo de Juan de Maroto y Luisa de
Revuelta, vecinos de Dos Barrios, Provincia y Obispado de Toledo: “honrados y
los primeros en la dignidad y ejercicios honrosos de aquella villa”3. Ingresó en el
noviciado de Madrid previas las informaciones4 mandadas hacer por N. P. Vicario
General, Fr. Manuel de San Agustín.
En los apuntes necrológicos se dice que gobernó con grande acierto como
prelado los conventos de Nava del Rey, Portillo y Maqueda y los colegios de Jarandilla, Alcalá y Salamanca. Luego añade que tuvo otros oficios en la Religión,
cuales fueron tres veces Definidor Provincial, una Secretario
1
Arch. gen., fol. 185.
Fol. 172 v.º.
3
Necr. de Tol., fol. 185.
4
Arch. hist. nac., Madr., leg. 41.
2
238
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
General y Definidor en el Capítulo Cneral, una por su Provincia y otra por la
de la Candelaria. ¿En qué orden desempeñó estos cargos? No lo sabemos; he aquí
el resultado de algunas investigaciones. En primer lugar vémoslo asistir al acta de
una profesión en el convento de Madrid en Julio de 1677, y se le llama Definidor
de Provincia, por consiguiente sería elegido en el Capítulo que se verificó ese
mismo año; su firma aparece también en acto parecido al siguiente año. El de
1683, nombráronlo Rector del colegio de Jarandilla de donde pasó a regentar el de
Salamanca a 1.º de Junio de 1685, sin que sepamos a qué obedeció este cambio
extemporáneo. Tal traslación está consignada en una lista de Lectores de Salamanca1. Por cierto que en ella se comete el error de hacerlo natural de Villarrubio, junto a Ocaña, en la Mancha. En el Capítulo siguiente, es decir, en el de 1686 volvió a
ser elegido Definidor; lo acredita así su firma en unas consultas conventuales
habidas en 8 de Enero de 1687 y 12 de Octubre de 1688 y en otras; de que inferimos que vivía habitualmente o por largas temporadas en Toledo, aunque su residencia oficial era el convento madrileño2. Antes más, por el año 1684 en que se
celebró el Capítulo General en Alcalá fué vocal con título de primer Discreto por
la Provincia de la Candelaria, elegido quizás para ello no por su nombre, sino como Rector entonces de Jarandilla3. También fué honrado con el cargo de primer
Definidor para el Capítulo General celebrado en Alcalá en representación de su
Provincia de Castilla, y en efecto concurrió con su otro compañero en la Definitura, P. Fr. Juan de la Cruz, año 1694. ¡Caso raro entonces! Ejerció cargos a que iba
anejo el título de Lector y no era. De él se podría decir que no era doctor, pero era
docto. De las virtudes religiosas que tuviera nuestro biografiado es argumento la
serie de cargos que desempeñó, y aparte de esta prueba, indirecta, hay una afirmación que cifra en cuatro palabras toda una vida de merecimientos, a saber: “Fué
muy celoso del bien común y observantísimo en las leyes, y estatutos de la Religión”4.
Desde el año 1695 en que acabó la Definitura hasta su muerte residió en el
convento de Toledo; por eso lo vemos asistir a las consultas conventuales que corren desde 6 de Diciembre5 de ese año hasta 30 de Junio de 1707 en que aparece la
última firma; y en verdad esta vez con pulso débil, a juzgar por la firmeza de rasgos de las anteriores. Estaría ya atacado de la enfermedad que lo llevó al sepulcro;
y enfermo y todo resistió las penalidades de la ancianidad hasta el 11 de Diciembre en que descansó en la paz de los justos.
1
Arch. gen., carp. B.
Arch. gen., Libr. de cons., fols. 80 y sigs.
3
Hist. gen., IV, núm. 936.
4
Necr. de Toled., fol. 185.
5
Arch. gen., Libr. 2.º de cons., fol. 2.
2
CAPÍTULO OCTAVO
ARTÍCULO I
Constelación mariana
Sumario: La orden Agustino Recoleta y la Virgen María. –P. Fr. Antonio de San Anastasio y la
Virgen de Caudiel. –P. Fr. Felipe de la Soledad y sus relaciones marianas en Caudiel. –P. Fr. Vicente de San Gregorio y la Virgen del Pilar.
Registrando en las listas de difuntos pertenecientes al año 1708 observamos
que de varios de ellos habla el tantas veces estudiado libro Historia de la Virgen
del Niño Perdido con motivo de algunos milagros obrados por esta Santísima Señora, valiéndose de dichos Religiosos como de instrumento. Bueno será, pues,
agrupar en un artículo los nombres de tres de ellos y las maravillas verificadas, a
fin de que vivamos más y más reconocidos a las bondades que la Madre de Dios
dispensó a nuestros antecesores por ser fidelísimos capellanes suyos en el colegio
de Caudiel.
Ocasión habrá de estudiar las relaciones existentes entre la Virgen María y
los Recoleto de San Agustín, desde el día de su fundación hasta nuestros días;
mientras tanto conviene decir que no parece sino que esta Orden tiene por finalidad la propagación de su devoción y culto. Nacieron los Agustinos Recoletos, se
propagaron y se perpetúan al amparo de María. Viven por María y para María. No
es Orden mariana propiamente dicha, y sin embargo de esto, su actuación en el
decurso de los siglos lleva ventaja a muchas que lo son por razón de origen e instituto. Comenzó su misión en Talavera, precisamente en un convento llamado del
Avemaría; dos Provincias llevan un nombre de la Virgen Santísima; la del Pilar y
la de la Candelaria; en Madrid nuestro convento se llamaba oficialmente de San
Agustín, y luego el pueblo cristiano le dió el título de Copacavana, en el Ministerio de la Candelaria; los conventos de Valencia, Barcelona, Toledo, veneraron a la
Virgen de Copacavana dedicándole capillas suntuosas con muchísima devoción; el
de Sevilla estaba dedicado a Nuestra Señora del
240
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Pópulo; el del Portillo, a la Virgen de la Fuente Santa, el de Campillo a la
Virgen de la Loma; el de Granada a la de Loreto; el de Zuera a Nuestra Señora de
los Santos; uno de los dos de Zaragoza, a la Virgen del Portillo; el de Tunja, a la
Virgen del Topo, el de Honda, Cartagena y el Desierto, a la Virgen de la Candelaria, los de San Sebastián y Cebú a la Virgen del Carmen y la Concepción, respectivamente, y otros títulos que ahora omitimos porque cae fuera de nuestro propósito agotar esta materia.
Que vivimos por María y para María, demuéstralo principalmente la historia
del colegio de Caudiel con su famosísima Virgen del Niño Perdido, en la cual historia salen a relucir muy frecuentemente hechos milagrosos obrados en nuestros
Religiosos que murieron en este año de 1708. El primero es el P. Fr. Antonio de
San Anastasio, cuya memoria se ha conservado en el Libro de necrologías de Barcelona1, y es de este tenor: “En 29 días del mes de Mayo del año 1708 día martes a
los tres quartos para las dos de la tarde murio en este Convento de Nuestra Madre
Santa Monica de la Ciudad de Barcelona el Padre fr. Antonio de S. Anastasio Predicador y lector expectante de hedad de 48 años y de habito 28 natural del lugar de
Ateca en el Reyno de Aragon, Obispado de Tarazona; fue Secretario de Provincia
y dos trienios Rector del Colegio de Caudiel esmerandose mucho en el aumento de
dicho Colegio, pues doro el altar de la Virgen SSma. del Niño Perdido, exonero la
caxa en mil ducados: de los muchos censos que esta cargado y puso en forma para
que los venideros quitaran censales como el lo hizo; en su tiempo se empezo el
Camarin de la Virgen SSma. Nuestra y lo dexo cubierto; fue muy religioso en su
obrar, al Pulpito muy aficionado; y aun por esto pidio ir a la Mision a los Obispados de Jaca, Huesca y Barbastro, adonde fue quatro años con mucho provecho de
las almas. Su enfermedad fue de calenturas de mala especie, tanto, que el quinto
dia de la cama le mandaron recibir los Sacramentos lo que hizo con grande ternura
de corazón y exemplo de sus hermanos, pues a todos nos hizo llorar y a poco
tiempo de recibida la Eucaristía pidio se le administrara el Sacramento de la Extrema Uncion, y al tiempo de recibirla, respondió a todo derramando copiosas lagrimas, despues dando gracias a Dios dixo: omnia tempus habent y este es para mi
el de morir, y sin cesar sus labios de pedir perdon a Dios murio al cabo de hora y
media”.
Registrando papeles hemos visto que la Secretaría la desempeñó desde 1694
hasta 1697, a juzgar por la firma de Secretario estampada en un oficio del P. Provincial Fr. José de Jesús María, Cuarte, que se hallaba en Zaragoza a 1.º de Noviembre de 1696, oficio que versa acerca de un aspirante del noviciado de Barcelona2. En cuanto a los dos trienios que fué
1
2
Pág. 28.
Arch. de la Del. de Hacien., Libro II de inf.
DEC. DEL CAP. OCTAVO. ART. 1º AÑO 1706
241
Rector de Caudiel no hemos averiguado sino la fecha de uno, 1700-1703,
tiempo en el cual se comenzó la fábrica del Camarín de la Virgen Maria, que coincidió con la muerte del virtuosísimo Hermano Juan de la Virgen del Niño Perdido,
a quien dió la profesión religiosa. El 2 de Junio escribiendo el P. Fr. Antonio de
San Anastasio al P. Provincial, dábale cuenta del fallecimiento del Venerable
Hermano y añadía: “En la obra del Camarin ya se abren los fundamentos, y se
trabaja aprisa, y la primera piedra se pondrá el Domingo”1. He aquí un hecho sucedido durante uno de los dos trienios, relatado por el autor de la Historia de la
Virgen, &.2: “Siendo Rector de Caudiel el P. Fr. Antonio de San Anastasio, vino a
Nuestra Señora del Niño Perdido en romería un hombre del obispado de Cuenca.
Fueron tales sus demostraciones, que se persuadieron los Religiosos, habria recibido algun singular favor de esta gran Reina de los Serafines. Preguntándole la
causa de su jornada para mayor gloria de tan divina Princesa, el cual bañado en
lagrimas de alegría, les habló de esta manera: — Yo Padres, habiendo tenido la
fortuna de lograr un librito de nuestra Señora, di en leerlo delante de mi familia, y
de aquí resulto el encenderse asi en mi como en mi esposa una cordial devocion a
esta imagen sacrosanta. Teníamos un niño que, habiendo caido enfermo, se lo
ofrecimos muchas veces a la Virgen del Niño perdido; pero nada aprovecho, porque agravandose cada dia su dolencia, por ultimo perdio la vida.
El sentimiento de su madre fue excesivo; y aunque pasaron muchas vecinas,
solicitandole algún alivio en su trabajo, no hallaron modo que pudiese servirle de
consuelo. Las mujeres amortajaron el niño y en ese tiempo la madre pedía con
lastimosas voces a la Virgen le resucitase a su hijo. Pasando rato, notaron algun
movimiento dentro de la mortaja, y llegando a reconocerla, hallaron que la piedad
de esta gran reina lo había restituido a la vida por defraudarnos de este singular
consuelo”.
Otro de los Religiosos favorecido por la Madre de Dios, de Caudiel, fué el P.
Fr. Felipe de la Soledad, fallecido a últimos de este año. Residió muchos años en
Valencia; allí lo encontramos en 1687 y 16953, pero viviendo en Zuera fué cuando
le acaeció lo que trae el autor de la repetida Historia4. “Dare fin a esta materia con
lo que sucedio al Padre Fray Felipe de la Soledad, estando en el convento de nuestra Señora de los Santos de la Villa de Zuera: este era tan devoto de Nuestra Señora del Niño Perdido, que apenas habia instante en que no pronunciase su divino
nombre. Sucedio, pues, que andando por cerca de Gállego, tropezo y cayo en el
río: y como iba por entonces rapido, lo arrastraron sus corrientes, y lo
1
Hist. de la Virg. del N. P. pág. 443.
Pág. 306.
3
Arch. reg. de Val., sec. conv., leg. 266.
4
Pág. 310.
2
242
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
condujeron a un profundo dilatado pozo. En el se vio con manifiesto peligro
de perder su vida, y para evitarlo no podian bastar sus fuerzas. Entonces, de todo
su corazón llamo a la Santa Virgen en su amparo, y sin saber como, se vio fuera de
aquel abismo de aguas, y se mostro tan agradecido a este favor, que conservo su
devocion mientras Dios lo tuvo en este mundo”. Y sobre todo, añadimos, los últimos años de su vida que transcurrieron en el colegio de esta santísima Virgen.
El P. Fr. Antonio de San Fulgencio ejercía el Subpriorato en el convento de
Valencia a 23 de Junio de 1696, según la lista de vocales de un Capítulo conventual1; pasó a Barcelona y residía allí el año 1701 y 17032. Finó en el convento de
Benavarre. He aquí su nombre unido a un milagro de la Virgen de Caudiel, como
lo relata dicha Historia3: “Antonio Bono vino a visitar la Capilla de Nuestra Señora a 26 de Septiembre de 1680, dia en que se cortejaba con celebridad festiva.
Postrose a sus divinas plantas, tuvo un rato de oracion, rezó despues una salve y
trato de volverse a la ciudad de Segorbe. Estaba ya como a la mitad del camino, y
queriendo descansar un rato, se hallo poseido de profuido sueño. Dos crueles asesinos andaban buscando a este hombre para darle muerte, y queriendo lograr ocasion tan oportuna, desnudo uno de ellos el puñal. Pasole al primer golpe la garganta, y despertandose Antonio, se levanto animoso y comenzo a luchar con uno de
ellos. El otro le dio en este tiempo veintidos puñaladas y con una de ellas le clavo
impíamente el corazón. Entre tantas ansias no cesaba de invocar a esta divina Reina suplicandola le conservase la vida hasta confesar sus culpas.
Viendo los asesinos que aun vivia, cogiendo uno de ellos un pesado canto, le
quebranto con violento impulso la cabeza. Aqui es cuando segunda vez se levanto
Antonio con esfuerzo prodigioso, quitoles el puñal, y pareciéndoles que esta era
animosidad mas que humana le dejaron solo, poniendose en precipitada fuga. A
este tiempo que seria como a las tres de la mañana, se oye tocar arrebatadamente
la campana de la portería, baja presuroso el P. Fr. Antonio de San Fulgencio y se
lo halla pidiendo que lo confiese y que lo lleve a la capilla de la Virgen. Confesole
este Religioso, si bien por respirar por la herida de la garganta, no se le ministro el
viatico. En ese interin llaman al medico y cirujano los cuales dijeron que el vivir
un solo instante era milagro patente. Condujeronlo, no obstante, al hospital donde
al tercer dia no solo se vio sano de todas sus heridas, sino que vino por su pie a dar
infinitas gracias a su Bienhechora”.
Engarzado primorosamente en esta constelación quedará también el
1
Arch. reg. de Val., sec. conv., leg. 266.
Ib.
3
Pág. 310.
2
DEC. DEL CAP. OCTAVO. ART. 1º AÑO 1706
243
P. Fr. Vicente de San Gregorio, como devoto de la Virgen María, por cuanto
trabajó con mucho celo en sostener y mejorar en nuestro convento de Valencia la
devoción a la Virgen del Pilar organizando la famosa cofradía de este título. Y no
tan sólo por esto sino además por sus grandes méritos de sabiduría y virtud en que
sobresalió. Decímoslo por boca del P. Cronista del tomo IV quien lo apellida
“docto y santo”1, tanto, que de él promete escribir la biografía correspondiente al
año 1707. Los apuntes o materiales que él tenía para escribirla se han extraviado, y
esto lo consignamos a modo de inventario religioso. Conocemos de este insigne
Religioso que ejerció el Lectorado en el convento de Valencia2 por el año 1695 y
1699 como se ve por la lista de los vocales de un Capítulo conventual. Además
éste es el Padre de quien dijimos en el tomo anterior3 que dirigía a la persona piadosa de Valencia a la cual se apareció el alma del Hermano Lego Fr. José de Santo
Tomás de Villanueva en Abril de 1701, le manifestó que se había salvado y que
pronto iría al cielo.
Respecto de los trabajos que puso por obra en pro de la cofradía de la Virgen
del Pilar véase lo que relatamos en el mismo tomo citado4, y cuánto fué su talento
y habilidad para impedir que desapareciese en nuestra iglesia tan simpático culto
de que otra comunidad religiosa quería encargarse, y qué bien modificó los estatutos o el reglamento para la pía asociación mariana.
Aquí resta al historiador lamentar la pérdida de los materiales históricos que
servirían para fomentar la devoción de María, ser sus devotos verdaderos y consagrarnos a ella hasta que algún día nos hagamos dignos de que la Iglesia nos conceda a nosotros la gracia de invocarla en la letanía lauretana con esta muy verdadera
y consoladora invocación: Regina Mater Augustinianae Recolectionis, ora pro
nobis.
1
Núm. 542.
Arch. reg. de Val., sec. conv., leg. 266.
3
Pág. 425.
4
Pág. 140.
2
ARTÍCULO II
Dos Capítulos Provinciales
Sumario: Capítulo de la Provincia de Santo Tomás. –Elecciones. –Capítulo de la Provincia de la
Candelaria. –Nombramientos. –Discretos y Definidores para el próximo Capítulo General. –Algo
sobre la Virgen de la Popa.
Tocábale en el turno de los Capítulos a la Provincia de Santo Tomás celebrar
el suyo a 27 de Abril de 1708, y lo hizo dando por resultado las elecciones, conviene a saber:
Provincial, el P. Fr. Pedro de San José, que renunció a los tres meses, y ocupó la Vicaría prioral por
atender a las obras de su querido convento del Campillo, del que había sido Prior cuatro trienios,
por dar cabo a las obras de fábrica. Vemos por el Libro de profesiones del convento de Granada
que ejercía de Rector Provincial el P. Fr. Diego de la Santísima Trinidad a los 18 de Mayo de 1711.
El nombre de este Padre, antes de esta fecha, no lo hemos visto en documento alguno que acreditase haber sido Provincial. ¿Sería Rector Provincial o por nombramiento del N. P. Vicario General, o
Rector Provincial honorario?
Definidor P. Fr. Martín de la Asunción; otro documento da a entender que en este trienio ejerció el
Priorato de Luque.
Definidor, P. Fr. Juan de San Guillermo.
Prior del convento del Campillo, P. Fr. Fernando de la Encarnación, quien renunció a los tres meses.
Prior del de Granada, P. Fr. Antonio de San José.
Prior del de Sevilla, P. Fr. Pedro de Santa Mónica.
Prior del de El Toboso, P. Fr. Melchor de Santa María; bien que lo sonsignamos con inseguridad,
porque en uno de los necrologios, lo llaman Prior de Maqueda1.
***
Tuvo lugar en el Desierto el mismo día 27 de Abril de 1708 la celebración
del Capítulo Provincial de Nuestra Señora de la Candelaria, en e! cual quedó elegido por unanimidad:
1
Para que no se pierdan, incluimos aquí los siguientes nombres que apostillamos en el ejemplar
príncipe del tomo V de esta Historia, después que fué publicada, correspondiente al Capítulo celebrado en 1690, página 144: Fué nombrado Prior del Campillo de Altubuey el P. Fr. Miguel de
San José, y Subprior, el P. Miguel de Jesús María.
DEC. DEL CAP. OCTAVO. ART. 2º AÑO 1706
245
Fr. Francisco de Santa Isabel, Provincial.
Fr. Juan de Santa María, Definidor.
Fr. Isidro de los Santos, idem.
Fr. Juan de San José, idem.
Fr. Esteban de la Trinidad, idem.
Eligiéronse en este Capítulo los individuos que desempeñarían los cargos de
Definidores y Discretos por dicha Provincia para el Capítulo General próximo;
pero no especificaron los nombres, sino los cargos que desempeñasen en la fecha
de la celebración, vgr., el Prior de Toledo, Almagro, Alcalá, Sevilla, &., &. Sin
duda procedieron de esta suerte porque no conocían personas individualmente que
fueran hábiles para desempeñar los mencionados cargos. Esto se explica por la
carencia de relaciones que existían entre esta Provincia y las de España. Sospechamos que, en viendo el Definitorio General estos nombramientos, no los aprobó,
y por ventura se apoyaría el Definitorio en que los votos habían recaído no en personas que pendían de un nombramiento futuro, por cuanto faltaban aún cuatro
años para la celebración del Capítulo General. Pero no podían proceder los Capitulares de la Candelaria de otro modo, porque precisamente este Capítulo Provincial
era el próximo anterior que, según las Constituciones, debía elegirlos. Casos no
previstos por la ley se llaman éstos.
Decimos que abrigamos vehemente sospecha de que no fueron aprobados,
por cuanto vemos en el Libro de Becerro un Definitorio Provincial de 11 de Septiembre de 1710, en que se hicieron de nuevo tales nombramientos, probablemente
porque el Definitorio General envió listas adecuadas de sujetos elegibles y delegación suficiente para que llenasen los oficios vacantes. Los favorecidos en el susodicho Definitorio de Provincia celebrado en Bogotá fueron éstos, advirtiendo que
elegían tres para cada cargo por si acaso faltaba el que ocupaba en la terna el primer lugar: Definidor primero: Fr. Benito de la Concepción, Lector jubilado: Fr.
Juan de Santiago, Lector jubilado; Fr. Angel (?) de San Agustín, los tres eran de la
Provincia de San Agustín.
Definidor segundo: Fr. Juan de la Concepción, Rubio, Lector jubilado; Fr.
Juan de San Agustín, Bernal, Lector jubilado; Fr. Martín de la Virgen del Pilar; los
tres eran de la Provincia del Pilar.
Discreto primero: Fr. Miguel de Santiago, Lector jubilado; Fr. Fernando de
San Agustín, Lector jubilado; Fr. Pedro del Rosario, Lector jubilado; los tres eran
de la Provincia de Santo Tomás.
Discreto segundo: Fr. Bernardo de Santa Inés, Predicador, de la Provincia de
San Agustín; Fr. Bartolomé de la Virgen del Niño Perdido, Lector jubilado, de la
Provincia del Pilar, y Fr. Miguel de la Soledad, Predicador de la Provincia de Santo Tomás.
246
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Cuanto a los nombramientos hechos por el Definitorio intra Capitulum, o
sea Definitorio capitular, fueron así:
Fr. Ildefonso de la Presentación, Prior de El Desierto.
Fr. Juan de la Purificación, Subprior.
Fr. Agustín de San José, Maestro de novicios.
Fr. Tomás de la Encarnación, Peralta, Prior del de Cartagena.
Fr. Bernardo de San Guillermo, Subprior y Maestro de novicios.
Fr. Juan de Santa Gertrudis, Prior del de Panamá.
Fr. Juan de San José, Apolinar, Subprior.
Fr. Carlos de San Jerónimo, Rector del colegio de Bogotá.
Fr. Félix de Jesús, Vicerrector.
Fr. Manuel de San Agustín, Peralta, Procurador de Provincia, con derecho de voz y voto en los
Capítulos Provinciales, según Breve Pontificio para los Procuradores de esta Provincia.
Fr. José de San Nicolás, Prior de Tunja.
Fr. Cristóbal de la Cruz, Prior del de Honda.
Fr. Diego de San Francisco Javier, Secretario.
Fr. José de San Agustín, “Doctrinero y perfecto misionero” de Iximena. Así reza el libro Becerro
de Provincia.
Respecto de actas y definiciones nada de importante en lo histórico redactó
el Capítulo, sino es que digamos que impuso un precepto de obediencia con privación de oficio por el cual se prohibía que bajasen de su altar la imagen de la Virgen de la Popa, y que solamente la bajasen el día de la fiesta para vestirla y que la
vistieran Religiosos Sacerdotes. Lo cual significaba la gran devoción y respeto que
profesaban a esta divina Señora, obradora de estupendas maravillas.
CAPÍTULO NOVENO
ARTÍCULO I
Capítulo de la Provincia del Pilar y Capítulo Intermedio General
Sumario: Labor electiva. –Definidores Generales y otros cargos.
Fué el día 14 de Abril de 1709 cuando se congregaron los Padres Vocales de
la Provincia del Pilar y celebraron su Capítulo, en que resultaron con nombramientos nuevos los que a continuación se expresan:
Provincial, P. Fr. Pedro de Santa Orosia.
Definidor, P. Fr. Pedro de San Agustín.
Idem, P. Fr. Juan de la Concepción.
Secretario, P. Fr. José de San Francisco Javier.
Prior del convento de Barcelona, P. Fr. José de San Antonio.
Prior del de Valencia, P. Fr. Francisco de Santo Tomás de Villanueva.
Prior del de Zaragoza, P. Fr. Tomás de Santo Domingo.
Prior del de Alcalá, P. Fr. Pedro de San Pablo.
Prior del de Guisona, P. Fr. Manuel de San Pablo 1.
Vaya a modo de nota lo siguiente que hallamos al folio 20 en el Libro I de
Recibo del convento de Barcelona, a saber: que no fueron a Barcelona durante el
trienio los Prelados mayores “por no averse podido visitar este convento a causa
de las guerras”.
* * *
Un mes más tarde, es decir, el día 18 de Mayo, congregáronse los Vocales
para verificar el Capítulo General Intermedio en el convento de Madrid,
1
Pasamos aquí lo que pusimos en el ejemplar príncipe del tomo V de esta Historia, página 199, al
tratar del Capítulo celebrado en 1691: Fué elegido Rector del Colegio de Zaragoza el P. Fr. José de Jesús María y Vice-Rector, el P. Fr. Martin del Pilar. Asimismo añadimos en lo tocante al
Capítulo de 1694, a la página 398: Fué elegido Secretario de Provincia el P. Fr. Antonio de San
Atanasio.
248
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
con el objeto de proveer los cargos generales que duraban un trienio; verificado lo cual, resultó que fueron éstos los agraciados:
Definidores:
P. Fr. Bartolomé de San José.
P. Fr. José de San Agustín.
P. Fr. José de la Concepción.
P. Fr. José de la Encarnación.
Relativamente al primero, sépase que representaba a la Provincia de San Nicolás, aunque no era hijo de dicha Provincia; respecto del segundo Definidor, representaba a la de la Candelaria, y tampoco era hijo suyo; en cuanto al tercero,
pertenecía a la del Pilar en todo sentido; mas observamos que en Definitorio de 9
de Noviembre de 1711 figura en su lugar un Padre Fr. Francisco de San Pablo de
la misma Provincia; y en cuanto al cuarto, en el dicho Definitorio está sustituído
por el P. Fr. Félix de San Gregorio quien presidió el Capítulo General de 1712.
Procurador ante la Curia Regia quedó nombrado el P. Fr. Miguel de la Soledad.
Procurador cerca de la Santa Sede el P. Fr. Simón de Santo Tomás de Villanueva.
Secretario, P. Fr. Manuel de la Presentación.
ARTÍCULO II
Vida del P. Fr. Simón de San Agustín, Sánchez, Vicario General
Sumario: ¿Por qué no se continuó escribiendo las Crónicas? –Disturbios profundos, pero pasajeros.
–Orí-genes de nuestro biografiado. –Informaciones para la profesión. –Lector y Prior del convento
de Madrid. –Predicador del Rey. –Visitador Apostólico. –Vice-Vicario General. –Recorre las Provincias. –Graves disgustos en Calatayud. –Documentos del Archivo de la Nunciatura de Madrid. –
Nuevas dudas jurídicas. –Más luz. –Pasa la tormenta.
Quien fijare mientes en la interrupción de tiempo que hay entre el tomo IV,
de esta Historia, impreso el año 1756, y el tomo V, no podrá menos de asombrarse
y de inquirir la causa de ello. ¿Por qué no se continuó la Historia de los Agustinos
Recoletos? Punto es éste que nos ha dado mucho en qué entender para llegar no
sin trabajo a descubrir la explicación verdadera de tanta tardanza en continuar la
serie de los dos tomos.
No cabe ni la suposición de que escaseaba la materia documental. El autor
del tomo IV afirma que tenía preparado un volumen de apuntes y notas que contenían suficiente materia para dos tomos comolos anteriores. Adviértase que este
Cronista escribía en 1756; pero la materia histórica correspondía cronológicamente
al de 1689. Nunca han faltado Cronistas en la Orden; eran nombrados por los capítulos Generales, y solían ser confirmados o reelegidos, conforme consta en los
Capítlos Generales ya publicados; v. gr., respecto del P. Fr. Diego de Santa Teresa.
Más todavía: al ser elegidos, quedaban, ipso facto, honrados con el título de exProvincial y con las excepciones y privilegios anejos. Hubo Cronistas muy activos
y muy inteligentes que escribieron y publicaron libros de historia particular y de
otras disciplinas. El volumen de apuntes y notas preparado por el Cronista del tomo IV que vivió en Alagón, juzgamos que pasaría al archivo general, antes o después de la muerte de su autor, y que lo hubieron a mano siempre los sucesores
inmediatos. ¿Por qué, pues, no continuaban las llamadas Crónicas? No vacilamos
en afirmar nosotros que por temor de descorrer el velo a una época algo borrascosa
y desedificante en que se vió azotado nuestro Instituto. Nos referimos al tiempo de
la Visita Apostólica. En las postrimerías del siglo XVII, debido a Ias instancias de
algunos, el Cardenal Protector que entonces tenía ingerencia en las Religiones
250
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que patrocinaba, creyó necesario enviar Visitadores que corrigieran los abusos; y tan lo creyó necesario, que envió hasta tres distritos sucesivamente porque
los dos primeros renunciaron el cargo. Intervino también el Señor Nuncio, en Madrid, que entonces podía mediar en los asuntos y litigios de los Religiosos, y con
unas cosas y otras se revolvió la situación gravemente.
En el tomo V manifestamos nuestro parecer acerca de tan odiosa Visita.
Creemos que no era necesaria, es decir, que los abusos y corruptelas no eran tan
graves, que hubiese necesidad de acudir a remedio tan extremo y público. Y ahora
añadimos que, si en lugar de Visitadores, el Cardenal Protector se hubiera entendido directamente con los Superiores Generales y con los Provinciales por medio de
disposiciones y cartas, y aun de preceptos y medidas coercitivas, se hubieran arreglado mejor las cosas. Treinta y tres puntos mandó dicho Cardenal que corrigieran
o implantasen los Visitadores, y uno de ellos era que los Provinciales no se inmiscuyesen autoritariamente en la potestad de los Priores, y que los Vicarios Generales, a su vez, dejaran obrar a los Provinciales y Priores en sus respectivos cargos.
Si de Roma hubieran enviado tales puntos para que se tratasen en los Capítulos
Generales y Provinciales, y si hubieran vigilado si se observaban o no las disposiciones de los Capítulos, habríase remediado la situación, sin duda alguna.
Pero, en fin, hubo Visita Apostólica, y acaso por haberla, se recrudeció el
malestar, y sobrevinieron escándalos no pequeños, y resultaron tiznados individuos que por muchos respectos eran honorables, si bien no exentos de flaquezas.
Ahora bien; como el plan de los Cronistas antiguos era proponer a la consideración
de los conventos y de los fieles, galerías de varones esclarecidos principalmente
por virtudes heroicas, perfumadas por un ambiente de tranquilidad y sosiego, ¿cómo continuar los anales comenzando a descubrir defectos y miserias de que huían
horrorizados?
Era preciso, pues, romper los moldes viejos y formar otros, o, mejor dicho,
modificarlos para que el historiador pudiese dar cabida en los tomos siguientes a
ciertos hechos y procedimientos dignos de publicidad, según los criterios de escribir la historia que hoy emplean las Ordenes religiosas. Porque hay que repetirlo:
una cosa es entreteger coronas o crónicas y otra cosa escribir historia. Nosotros
verificamos lo segundo, como puede verse en éste y en los dos tomos antecedentes, donde hacemos notorios ciertos apuntamientos que hubieran callado nuestros
antecesores por temor de escandalizar a los pusilánimes.
Y viniendo al caso presente, casi nada de nuevo vamos a contar; pues en varias ocasiones en que se rozaba la biografía de este notable Superior General con
otros subordinados habemos manifestado cuanto convenia para el proceso de la
historia.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
251
En Serradilla (Cáceres) vino al mundo el P. Fr. Simón a 9 de Noviembre de
1641. Logramos haber a mano copia autorizada de la partida de bautismo que reposa en el archivo parroquial de Serradilla, en el libro 6.º de bautizados, folio 154,
y dice así: “En la villa de Serradilla a nueve días del mes de noviembre de mill y
seiscientos cuarenta y un años, yo el Bachiller Lorenzo Sanchez, cura teniente de
la dicha villa batice a Simon, hijo de Lorenzo Sanchez y de su muger Magdalena
Gonzalez, la Perera. Fue su padrino el licenciado Juan Mateos Caballero, testigos
Juan Sanchez y Francisco Jimenez y lo firmo el Bachiller Lorenzo Sanchez”. El
señor párroco don Francisco Cabello, a 14 de Enero de 1920, fecha en que nos
comunicó la partida anterior, nos explicaba en nota marginal que “la Perera, aplicado a la madre, era el apodo o mejor el sobrenombre vulgar que tenía para ser
más conocida; en las partidas antiguas, añade, existen varios apodos y todavía hay
Pereros en esta villa”.
Dieciocho años tenía cuando pretendió ser religioso nuestro; era huérfano de
madre1. Para practicar las informaciones canónicas se trasladaron a Serradilla dos
Padres de nuestro convento de la Viciosa a 21 de Mayo de 1659, y de ellas resultó
no haber ningún impedimento para ser admitido en el convento; antes al contrario
uno de los testigos, que era sacerdote, atestiguó que los padres de Simón “han vivido casados mui conformes con lo que enseña nuestra Santa Fee y que los tiene y
ha tenido por mui chritsianos, viejos y que en su linaje no se a conocido mala rraça
de moros, moriscos, ni indios ni otra cosa que sea en contra de lo que se cree y
confiesa en nuestra Santa Iglesia Católica”; que Simón es “persona mui quieta,
virtuosa y de loables costumbres y exemplar en la Republica”.
Parece ser que sus padres no pertenecían a la clase pobre sino que “en la rrepublica an tenido los puestos de más autoridad y que su comunicación a sido
siempre con las personas de calidad y quenta de esta villa y de otras partes, por sus
honrados terminos y correspondencias” y que sus abuelos “an sido virtuosos, y an
ocupado los puestos onoríficos de la rrepublica y comunicado con los mas nobles”.
En cuanto a salud “es de buena salud, afirma un testigo, como lo dice su
buena disposición y colores de rostro. Conoce al pretendiente por muy virtuoso y
que le a visto ocupado en la Iglesia aiudando a missa y a lo tocante a ella”.
Emitió los santos votos en el convento de Madrid a 8 de Junio de 1660, al
decir del acta de su profesión2; en la cual nada de extraordinario notamos. Como
natural y corriente cosa debemos escribir que se dedicó inmediatamente a la carrera escolástica en la que debió de manifestarse muy
1
2
Arch. hist. nac., Libr. de Inform. Madrid, Leg. 41.
Fol. 328, v.º.
252
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
aventajado porque luego obtuvo el título de Predicador, y sin tardar mucho
el de Lector de teología. Creemos que en recibiendo el presbiterado comenzó la
carrera de Lector, de modo que al Colegio de Salamanca debió de ir hacia el año
1670 a explicar teología. Entre los Lectores de este reputadísimo colegio ocupa el
número 34 y la lista de los mismos hácele aparecer antes del año 1680 en que salió
elegido Prior del convento de Madrid, fecha en la cual tenía ganado el título de la
jubilación en el Lectorado. Por eso deducimos que comenzó las explicaciones teológicas por el año arriba apuntado.
Nadie nos exija detalles de su cátedra ni de su forma docente; sábese que era
elocuentísimo orador; pero es de creer que no pondría cátedra de ampulosas oraciones ante sus tiernos discípulos, ni dedicaría muchos ratos a cuestiones inútiles o
poco prácticas para lucirse, sino que escogería la doctrina de los autores y la expondría a los coristas con claridad, precisión y método en aquellos tiempos en que
no había libros de texto para los alumnos. No se presta la ocupación de los Lectores a relumbrones de vida social, sino que se deslizan en la soledad de la celda
sosegada pero activa, elaborando panales de doctrina. El P. Fr. Simón, a fuer de
excelente panegirista, predicaría en las funciones principales de nuestro colegio y
de las otras iglesias, si bien no ha llegado hasta nosotros sino, tal vez, una pieza
oratoria, algunas de cuyas páginas irán más adelante.
Celebrado que hubo su Provincia el Capítulo el año 1680, encargóle la dirección del importantísimo convento de Madrid en el cual residía la Curia General
y la Provincial. Algunos días tardó en tomar posesión, dado que a los 8 de Mayo
recibió la profesión de un noviciado un P. Definidor General con el título de Presidente del convento. Profesó otro novicio en 23 del referido mes, y ya aparece
aceptando los votos nuestro biografiado. Uno de los primeros asuntos en que sabemos intervino durante esta prelacía es hacer un convenio legal a 6 de Diciembre
de 1680 con la Condesa de Oñate, con cuyo jardín limitaba la huerta del convento;
así se saca de una consulta verificada en esa fecha1. Por este tiempo dió su opinión
sobre un asunto de Derecho, comisionado por los Superiores. Es el caso que el M.
I. Cabildo de Valencia se dirigió al Superior de la Recolección Agustina pidiéndole su parecer sobre el derecho de incidir en procesiones y otros actos eclesiásticos,
y para responder debidamente comisionó a varios Padres, encabezados por el P.
Fr. Simón, que lo eran: Fr. Agustín de San Bernardo, Fr. Baltasar de la Magdalena,
Fr. Andrés de la Asunción, Fr. Marcos de San Agustín y Fr. Felipe de la Madre de
Dios. El dictamen, por cierto muy precioso y razonado está fechado en Madrid a
21 de Enero de 1681; y fué impreso convenientemente, de cuyas páginas hemos
tomado
1
Arch. hist. nac., Madr., leg. 42.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
253
este apuntamiento. Añadido a su firma vemos en documento de 19 de Febrero de 1622 un título interesante: Predicador del Rey, lo cual deja comprender que
en la villa y corte se ejercitaba en la predicadón con aquel acierto y fama que lo
llevaron a merecer predicar ante el Rey y a recibir de éste el honroso calificativo1.
Ignórase si por este tiempo o cuando desempeñó el Superiorato General, obtuvo
además el título de Calificador del Santo Oficio; mas indudablemente lo obtuvo
porque de él hace uso en repetidas ocasiones.
Otra de las veces que vemos su nombre en los archivos es asistiendo a una
consulta especialísima verificada en Madrid a la que asistieron N. P. Vicario General, y un P. Definidor suyo, el P. Provincial con otro Definidor suyo, y además
el P. Prior que lo era Fr. Simón. En esta junta se trató de reorganizar en nuestro
templo la cofradía del Santo Cristo del Desamparo, como en efecto se reorganizó,
conforme veremos en el lugar correspondiente de este mismo tomo; razón por la
que omitimos todo ahora.
Tuvimos la curiosidad de recontar el número de novicios que profesaron durante el trienio de su Priorato y vimos que ascendieron a treinta y ocho, uno de los
cuales fué aceptado por el P. Subprior y otro por el P. Provincial, de donde infiérense dos cosas: primera, base para la estadística de aquellos tiempos; segunda,
que no se ausentó de Madrid por mucho tiempo. La última profesión está fechada
en 20 de Abril de 1663.
Luego que terminó el trienio, se nos pierde su huella. Probablemente ocupó
algún cargo en el convento de Santa Cruz de la Sierra, por cuanto consta en el archivo de las Agustinas Recoletas de Serradilla que fué nombrado confesor extraordinario de la V. Madre Mariana de Cristo, de cuya vida y milagros tocaremos
algo en otro capítulo; cargo espiritual que ejerció hasta el año 1690.
Se nos descubre su huella otra vez llevándonos al año 1692 en que actúa el
P. Fr. Simón como Visitador Apostólico. Déjase, ello no obstante, entender que en
los trienios siguientes al de 1680-1683 ejercería algunos cargos de Provincia, siquiera no fuese Provincial, pues este cargo está averiguado que no lo ejerció. Y al
llegar aquí, otra vez tenemos que recordar los tiempos oscurísimos de fines del
siglo XVII, en que sin saber cómo ni por qué causas fué visitada apostólicamente
nuestra sagrada Congregación. Con efecto, habiendo renunciado el P. Fr. Andrés
de la Asunción el cargo de Visitador hecho en Roma a su favor, recayó en el P. Fr.
José del Espíritu Santo, y renunciando éste, nuestro Cardenal Protector nombró
Visitador y a la vez Vice-Vicario General al P. Fr. Simón de San Agustín en atención a su “zelo, prudentia, idoneitate, et dexteritate,” según Decreto de 12 de Abril
de 1692, que es así tal como se halla en el Archivo de la Nunciatura
1
Arch. hist. nac., Madr., leg. 42.
254
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Madrid1. “Modo autem cum ad nostram notitiam pervenerit quod dictus
P. Fr. Josephus a Spiritu Sancto forsam mala valetudine, et aliis impeditus dictum
oficium Visitatoris et Vicarii Generalis respective exercere non valeat, nos ideo
cerciorati de zelo, prudentia, idoneitate, et dexteritate P. Fr. Simonis a Sancto Augustino, Lectoris Jubilati, qualifcatoris S. Inquisitionis, et Contionatoris Regiae
Maiestatis Catholicae, ad utrumque munus explendum eumdem P. Fr. Simonem a
S. Augustino in Visitatorem dictae Congregationis, Conventuum, et Religiosorum,
ac etiam in Pro-Vicarium Generalem eiusdem Congregationis praefata supensione
durante in locum P. Fr. Joseph ab Spiritu Sancto electus, et deputamus constituimus, substituimus, et subrrogamus modo ac forma et cum omnibus et singulis facultatibus, praerrogativis, iurisdictionibus honoribus et oneribus ac prout dictus P.
Fr. Joseph a Spiritu Sancto electus, et deputatus fuerat, et in prefatis nostris praeinsirtis litteris eius electionis et deputationis continetur et exprimitur. Mandantes
omnibus Provincialibus, Prioribus, Vicariis, coeterisque quibuscumque gradus, et
conditionis in praedictis Hispaniarum et Indiarum Provintiis existentibus, et sub
precepto Stae. Obedientiae, privationis vocis activae et pasivae, ac in subsidium
excomunicationis maioris latae sententiae quam hac una pro trina canonica monitione praemisa licet inviti ferimus, aliisque a nostro arbitrio poenis ipso facto incurrendis, et infligendis respectiva, cuius excomunicationis absolutionem nobis reseruamus proefactum P. Fr. Simonem a Sto. Augustino in Visitatorem et ProVicarium ut supra electum institutum, substitutum subrogatum propte, et omnino
habeant, et recognoscant, eidemque religiose pareant et obedientiam exhibeant
usque ad nostrum beneplacitum ut supra, et respective praedictarum Visitationis,
et reformationis perfectionem et complementum per nos in posterum declarandi.
Datis ex edibus nostrae solitae Residentiae Romae hac die 12 Aprilis 1692, P.
Card. de Altieriis Protector. Gregorius Griparius, Secretarius”.
Desde esta fecha hasta Junio no tomó posesión del muy difícil encargo que
le confiaban de Roma. Sabemos que, lejos de buscarlo, lo rehuía, y por abstraerse
de todo y por no verse metido en ninguno de los dos bandos, se retiró temporalmente a Serradilla, su pueblo, donde se ocupó como luego hemos de ver, en un
asunto muy laudable. Según la autorizadísima voz del Cardenal Altieri, el P. Fr.
Simón fué escogido de entre tantos graves Religiosos como la Recolección Agustina gozaba, porque era celoso, prudente, idóneo y acertado; pero no deja de llamar
la atención que fuese provisto tan tremendo cargo en un Religioso que no había
descollado en los Superioratos, pues no ejerció el Provincialato ni siquiera la Definitura General.
1
Tom. 24, C.te/99.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
255
Mas, vistas a distinto respecto las cosas, por ventura se tuvo en cuenta tal
circunstancia para ello; y se buscaría un Religioso de autoridad personal, reconocido por todos como docto, incontaminado, discreto y amante de la Orden; mayormente que, a juzgar por las quejas de los súbditos consignadas en diferentes
papeles, necesitaba la Congregación ir a la mano a los Superiores para que no se
entrometiesen en las funciones de régimen propias de los subalternos. Uno de los
treinta y tres puntos, según lo dicho, que el Cardenal Protector quería que los Visitadores implantaran en la marcha de la Orden era éste precisamente, porque algunos Provinciales sin consentimiento del Definitorio y sin causa suficiente se inmiscuían en los asuntos de los conventos y los Vicarios Generales, en los de los
Provinciales, y aun en los de la jurisdicción ordinaria de los prelados conventuales;
y claro es que para corregir este abuso, podía dar garantías de imparcial y justo
uno que no hubiera dejado huellas de absolutista y autoritario en el ejercicio de las
prelacías, como el P. Fr. Simón.
Excusado es y nada conveniente sacar a plaza lo mucho que tuvo que sufrir
en el desempeño de su cargo de parte de los díscolos y también de parte de esos
casuistas y remilgados cultivadores del derecho canónico que ven fantasmas de
ilegalidades en cualquier medida de gobierno que se salga de la rutina. Tomando
por Secretario para la Visita al P. Fr. Nicolás del Espíritu Santo, Provincial absoluto1 suspendió a algunos de la prelacía; no lo intimidaron los altaneros; corrigió y
castigó a algún Provincial; mudó a ciertos individuos de un convento a otro; impuso graves preceptos de obediencia, y se acreditó de integérrimo y activo no menos
que de amante de recibir y seguir consejos ajenos por más que contradijesen las
ideas propias que él acariciaba, y además amparó a los flacos, restauró las prácticas observantes y estimuló con su ejemplo a todos los conventos que visitaba.
Leemos, con efecto, en el Libro de Registro2: “Visitó esta Provincia de Castilla,
suspendiendo algunos Priores, y otros renunciaron: y el P. Provincial renunció
también y su Secretario; y nombró Rector Provincial y Secretario, y puso Vicarios
Priores en todos los conventos, excepto en Salamanca, Jarandilla y Toledo”. Poco
más adelante añade el mismo libro: “En cinco de Febrero (1693) acabó su Visita
Apostólica en la Provincia de Castilla N. P. Fr. Simón. Después pasó continuando
su Visita a la Provincia de Andalucía, y en ella renunció el Prior de Granada y
nombró Vicario Prior. En este año por Noviembre envió el Excmo. Sr. Cardenal
Protector un Breve para que visitase Apostólicamente la Provincia de Aragón, no
obstante, la que había hecho el P. Fr. José del Espíritu Santo, Lector Jubilado,
Provincial absoluto y Calificador y Consultor del Santo
1
2
Arch. gen., carp. A. núm. 8.
Libr. de Regist., fol. 5.
256
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
oficio en la ciudad de Zaragoza. Por Diciembre de este año recibió N. P. Fr.
Simón un Breve de la Santidad de Inocencio 12 en que le elegía por Vicario General de la Congregación por seis años como los demás”. Este Breve pontificio no lo
conocemos e interesa conocerlo porque confirma y amplía el Decreto del Cardenal
Protector.
Qué medidas disciplinares y coercitivas tomase en cada uno de los conventos el P. Visitador, no lo sabemos; excepción hecha de las contenidas en el auto de
visita del de Valladolid, que trasladamos aquí para que se vea que no todos los
puntos de reforma eran trascendentales ni altamente deshonrosos a la Recolección
de San Agustín, como fantasearán los amigos de rebuscar defectos en las vidas
ajenas. Por otro lado, este auto dará idea de la entereza, prudencia y celo del P.
Visitador, que cumplía el encargo fielmente buscando ante todo que la Descalcez
Agustiniana, que se debe distinguir de las Ordenes no reformadas en ser austera en
las costumbres, vestido, comida y demás prácticas religiosas, no sufriera quebranto
y no fuera igualándose poco a poco a las otras Ordenes menos estrechas. “Fr. Simón de San Agustín, &. Por cuanto estando visitando este nuestro convento de la
ciudad de Valladolid hemos reconocido que para la mayor observancia de nuestras
Constituciones debemos ordenar algunas cosas, determinamos lo siguiente:
Primeramente mandamos en virtud de santa obediencia, sopena de excomunión mayor latae sententiae trina canónica monitione quanlicet inviti in scriptis
ferimus, al P. Prior de este convento que es o fuese, no pueda salir ni enviar ni
permitir salga Religioso alguno a recibir ni despidir a los prelados superiores o
visitadores cuando vengan a este convento ni hacer con ellos más gastos en su
comida y asistencia que lo que manda nuestra Constitución.
Item… que provea a todos los Religiosos del vestuario según la necesidad de
cada uno dándoles y haciéndoles traer túnicas de estameña ni permitirles usen
lienzo, sino es a los que por sus achaques tengan licencia in scriptis para ello de
los prelados superiores.
Item... que tenga un libro según manda nuestra Constitución, en que se escriban todas las misas que dieren a decir los fieles en este nuestro convento mediante carta de pago de dichas misas notando en él las personas que las dieron, de
donde son, y por quien se encomendaron; y así mismo se escriba en dicho libro las
limosnas que se juntaren en este convento, de trigo, vino, lanas y otros géneros.
Item… que haga que todos los Religiosos de este nuestro convento traigan
los hábitos dos dedos distantes del suelo, cerrados y sin maneras, las capillas angostas, como manda nuestra Constitución, y los mantos que disten media vara del
suelo, y los hábitos blancos (túnicas) cerrados y sin corchetes,
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
257
y las alpargatas abiertas de modo que se descubra bastantemente la desnudez
de los pies, lo cual mandamos en virtud de santa obejdiencia.
Item mandamos que todos los Religiosos que tuvieren algunas rentas o capellanías den cuenta de ellas al P. Prior de este convento y al P. Procurador General
de nuestra Congregación en la Curia Regia para que al cuidado de ese, corra la
cobranza de dichas rentas y capellanías, las cuales cobradas se pondrán en depósito de este nuestro convento para que de allí el P. Prior con los Padres Depositarios
socorran las necesidades de los Religiosos.
Item mandamos que el P. Prior no envíe a sus Religiosos solos a decir misa
fuera del convento, sino que siempre los envíe con su compañero. Y que estos
nuestros mandatos en todos los Capítulos de culpas cada mes se lean. Dado en
nuestro convento de Valladolid, firmado de nuestra mano, sellado con el sello menor de nuestro oficio y refrendado de nuestro Secretario en veinte días del mes de
Noviembre de 1694 años. Valeat sic. Fr. Simón de San Agustín, Vicario General.
Por mandato de N. P. Vicario General Fr. Nicolás del Espíritu Santo. Secretario
General”1.
Este auto parece ser autógrafo, y si vacilamos en afirmarlo es porque la letra
del P. Secretario resulta muy parecida a la otra. Gran mejoría en la letra del P. Fr.
Simón advertimos desde la firma de la profesión religiosa, hasta la presente; en
ambas la rúbrica está formada por una especie de garabato o jota casi vertical.
Antes de esta fecha había practicado Visita, pues así lo acredita el Libro de
recibo y gasto que termina el año 1720 y reposa en el Archivo histórico nacional.
Visita que se hizo a 2 de Diciembre de 1692; y figura el Padre Fr. Simón visitándolo de nuevo por el año 1697, a 9 de Diciembre.
Consta también que visitó el de Toledo tres veces a saber: 24 de Octubre de
1693; 8 de Octubre de 1694; y 15 de Marzo de 1698, así lo atestigua el Libro de
recibo y gasto del convento2.
Ahora volvamos a tomar notas del Libro de Registro: “Año 1694. En este
año mediante el Breve referido pasó N. P. Fr. Simón a visitar apostolicamente la
Provincia de Aragon, y no le dieron cumplimiento (los Religiosos al Breve) por
estar visitados ya; promulgo censuras para que lo reconocieran, y no habiendolo
hecho, pasaron a celebrar el Capitulo Provincial a la ciudad de Calatayud, en donde les volvio a notificar otras censuras, apelando de unas y otras para ante Su Santidad, y de la sala capitular se apartaron cuatro vocales, los cuales hicieron un Capitulo Provincial y los otros celebraron otro Capítulo”. Debemos anticipar que los
cuatro que se salieron de la sala siguiendo al P. Presidente y Vicario General hiciéronlo
1
2
Arch. gen., carp. A., núm. 1 ter.
Arch. hist. nac., leg. 91.
258
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
en son de protesta contra las pasiones desenfrenadas. Estos cinco, según está
dicho en el tomo V, proveyeron todos los cargos de Provincia legalmente.
En el citado Archivo de la Nunciatura1 existe un documento que refiere algunas de las cosas dichas, trae noticias nuevas y explica las demás, y por eso, a
mayor abundancia, vamos a trascribirlo, excepto los primeros párrafos que nada
traen de nuevo. Advertimos que el autor de este documento que es desconocido y
adversario del P. Fr. Simón, lo escribió en Madrid, por el año 1694, y es uno de los
varios que se cursaron entre la Nunciatura y el Real Consejo. Al pie de la letra
dice: “Hallándose el P. Fr. Simon de S. Agustin asistiendo al convento de Agustinas Recoletas de la Villa de Serradilla y excusandose con este motivo de aceptar
este cargo, se le mandó por el Nuncio que entonces era viniese y la aceptase, y
obedeciendo este mandato el día veinte de Julio de 92 le acepto, y nombro por su
secretario al P. Fr. Jacinto de San Raphael.
Hallabase en esta Corte el P. Fr. Miguel de San Agustín Vicario General por
la Provincia de Andalucía junto con el Deffinitorio General, le dió la posessión y
entrego los sellos de la Religión para que exerciesse el officio de Vice-Vicario
General.
La mesma posesion le dio el Provincial de Castilla y su Deffinitorio y como
tal Vice-Vicario General visito y reformo esta Provincia de Castilla.
Hallandose Provincial de Castilla el P. Fr. Jose de Jesus Maria, y ascendido
al obispado de Alguer, hizo Provincial de esta Provincia a su Secretario Fr. Jacinto
de S. Raphael que ha dado la posesion al virtuoso Vice-Vicario General.
Passo de esta presente vida Fr. Miguel de San Augustin, Vicario General en
la Provincia de Andalucía, en mismo caso dispone la Constitucion suceda el Provincial de aquella Provincia; y Fr. Juan de S. Miguel que lo era actual no pretendio
el govierno de Vice-Vicario General, por constarle de la posesión de Vice-Vicario
General en que estaba dicho P. Fr. Simon de San Augustin.
Murio de allí a dos meses dicho Padre Provincial, Fr. Juan de San Miguel y
le sucedio Fr. Pedro de Santiago, pretenso Vicario General.
Estando en el exercicio de Provincial, y aviendo pasado el P. Fr. Simon de S.
Augustin a hacer la visita de la Provincia de Andalucia como tal visitador y ViceVicario General, el mismo Fr. Pedro de Santiago con su difinitorio le dio la posessión el dia tres de febrero del año pasado de 1693, hizo la visita, presidio en el
Capitulo Provincia, reformo y hizo todo lo neceasario para el buen govierno de la
Provincia con mucho consuelo de ella, de que le dio las gracias al Cardenal Protector en nombre de Su Santidad.
1
Tom. X, C.te 113 1 118.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
259
Aviendo vuelto a esta Provincia de Castilla celebro Capitulo Intermedio en
ella donde aviendose ofrecido algunas dudas sobre la visita y continuacion de ella,
y celebracion del Capitulo General, y si avia de volver a visitar la Provincia de
Aragon, se consulto al Cardenal Protector quien en vista de todo en 2 de Julio de
93 dio nuevo despacho con relacion de que aquella visita estaba diputada por la
Santidad de Inocencio Undecimo, y roborada por especial Rescripto por su Santidad Inocencio Duodecimo, manda continue la visita y convoque a Capitulo para la
vispera de Pasqua de Espiritu Santo de este año de 94.
El dia diez de octubre se expidió nuevo Breve para que se vuelva a hacer la
visita de la Provincia de Aragon expresando que era así la mente de la Santa Sede
Apostolica. El dia 20 de noviembre del año pasado de 93, a instancia del Procurador General de la Religion Su Santidad, a consulta de la Sagrada Congregación de
Obispos y Regulares, informada de lo que avia executado y avia hecho para la
duracion della le crio Vicario General por un sexenio con las clausulas y derogaciones acostumbradas en tales Breves.
Con la noticia de esta expedicion la Provincia de Aragon recurrio a Su Santidad pretendiendo que Su Beatitud recogiese este Breve alegando vicio de obrepcion y subrepcion, y que era contra las Constituciones de la Religion. Su Santidad
lo cometio a la Congregacion de Obispos y Regulares y en juicio contradictorio se
dio Decreto el 2 de Abril de este año por la Congregación, declarando no tenia
vicio de obrepcion y subrepcion y mandandole guardar.
Hallandose el P. Fr. Simon de San Augustin en la Provincia de Aragon a visitarla y presidir en el Capitulo en conformidad de lo mandado por la comission
del mes de octubre de 93 se le resistio con el motivo del recurso a Su Santidad, y
aunque en el tribunal de la Nunciatura se dio autto de manutencion a favor del P.
Fr. Simon de San Augustin, manumitiéndole en la posesion y exercicio de ViceVicario General y Visitador Apostolico, no obstante, apelaron los inconbenientes y
firmaron de derecho de no inobar pendiente apelacion.
Como en la Provincia de Aragon avía estos disturbios, los mal contentos de
esta Provincia y poco afectos a la Reforma se juntaron y hicieron cabeca al P. Fr.
Pedro de Santiago que avia dado (como queda dicho) la obediencia al P. Fr. Simon
de San Augustin, siendo Fr. Jacinto de San Raphael Provincial de esta Provincia
echo por el dicho P. Fr. Simon quien authoriza esta eleccion sin acordarse de que
lo nulo no produce effecto, y aunque se ha pretendido por todos los medios reducirlos a la obediencia no se ha podido precisando su obstinacion a que se les processe y se impenda (sic) la autoridad del Nuncio para corregirlos, sin que haya
bastado, pues de la parte a donde estan, estan suscitando nuevos caminos para
eximirse de la obediencia y turbar la Religion.
260
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Todo el echo que se ha referido consta de los auttos que se han recogido a
peticion del Fiscal de Vuestra Majestad, y paran en el Consejo”.
No pararon aquí las ofuscaciones: como hubiese muerto, conforme está
apuntado, en Granada el Vicario General suspendido al poco tiempo de ser nombrado Visitador el P. Fr. Simón, suscitase nueva, cuestión sobre que debía cesar en
su oficio éste para que entrase a gobernar quien estaba designado por la ley, y a
ello obedece el siguiente apuntamiento que vemos en el citado Libro de registro1:
“En 7 de Mayo (1694) en el convento de la villa de Madrid, considerando habia
concuido N. P. Fr. Simon su Visita Apostolica y por haber cesado y vacado el Vice-Vicariato General, y que le tocaba al Provincial absoluto inmediato de la Provincia de Andalucía por haber muerto en ella N. P. Fr. Miguel de San Agustin,
Vicario General, mando el P. Rector Provincial tocar a Capitulo, y juntos en la sala
de De profundis se reconocio por Vice-Vicario General a dicho Provincial absoluto inmediato en virtud de la constitucion fundada en las Bulas de Gregorio 15 y
Urbano 8 por las dos partes de la Comunidad, y la otra (parte) con el P. Prior del
Convento protestaron dicho reconocimiento y obediencia, y habiendose quejado
dicho Prior a Monseñor Nuncio, promulgo censuras agravatorias para que no innovasen, y mando depositar a dos (Religiosos) en Doña Maria de Aragon, y otro
en San Felipe, y que N. P. Fr. Simon prosiguiese en sus officios”.
Estos ruidosos incidentes tendían a impedir la celebración del Capítulo General, cuya fecha se avecinaba; pero no lo impidieron, pues quiso Dios nuestro
Señor que se celebrase en Alcalá de Henares, que el Capítulo General declarase
nulo y sedicioso el celebrado en Calatayud a espaldas de N. P. Vicario General, y
por fin que todos los Vocales eligieran Vicario General, capitularmente, al que lo
era por nombramiento pontificio.
Pero esto se consiguió no sin medidas de energía y prudencia empleadas por
el P. Fr. Simón, a quien no querían reconocer por Superior apoyándose en sutilezas y falsedades que el mismo P. Fr. Simón descubrió y manifestó al Rey en Memorial que copiamos del Archivo de la Nunciatura de Madrid y dice de este modo:
“Señor:
Fr. Simón de S. Agustín, Predicador de Vuestra Magestad y calificador de la
Suprema, puesto a los pies de Vuestra Magestad dice que la Santidad de Inocencio
Undecimo con noticia que la Congregación de Recoletos Agustinos Descalzos de
España habia decaido de su reglar observancia dio orden al Cardenal Altieri Protector de ella para que diputase un Visitador de la misma Religion para que la reitegrase en su primitiva observancia, y habiendose dado por el referido Cardenal
diferentes comisiones, mandatos
1
Fol. 7 y 8.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
261
y instrucciones para este efecto, ultimamente se cometio al Orador con la facultad de Vice-Vicario General, que fue admitido por los Superiores de la Religion, y
con efecto ha visitado, y reformado las Provincias de Castilla y Andalucía como
mas por extenso se refiere en el hecho adjunto, y a vista de lo que havia obrado, y
executado, y el mucho fruto que se havia seguido a la regular observancia, Su Santidad a instancia del Procurador General de dicha Religion residente en Roma, a
fin de que se mantuviese la Reforma hecha por el dicho Fr. Simon expidio Breve
creandolo Vicario General para el sexenio que viene.
Hallandose el referido Fr. Simon en la Provincia de Aragon a la presidencia del
Capitulo Provincial que se celebro en primero de este mes de Mayo, algunos de los
Religiosos de esta Provincia mal contentos con la reforma y bien hallados con vivir a sus anchuras, y sin la verdadera disciplina regular con el incierto motivo de
que por la derogación que Su Santidad ha hecho de las facultades de los Cardenales Protectores de las Religiones se juntaron y hicieron un Vice-Vicario General
dandole la obediencia los mal contentos, causando un cisma entre los Religiosos, y
aunque por el Nuncio de Su Santidad se ha asistido al referido P. Fr. Simon para
impedir tan grave y escandaloso exceso, no se ha podido conseguir, y en particular
porque ultimamente, estando asignado el Capitulo General para el día 29 de este
mes de Mayo por las Constituciones de la Religion, y convocados los Capitulares
para el solo, a fin de impedirle, y mantenerse en su obstinada inobediencia los mal
contentos han usado del subterfugio de valerse del Fiscal de Vuestra Magestad, y
con el motivo de que el Breve sobredicho de Su Santidad de Vicario en persona de
dicho P. Fr. Simon, y las demas comisiones del Cardenal Altieri son en perjuicio
de las Constituciones, han ganado Decreto del Consejo mandándolos recoger, y
porque esto solo mira al fin de dilatar el Capítulo, y que no se execute lo mandado
por Su Santidad de que resulta los graves inconvenientes que no es fácil explicar, y
particularmente el de disensión y inobservancia que desto se está siguiendo, para
cuyo remedio el Orador suplica a Vuestra Magestad mande al Consejo que luego,
y sin dilación alguna vea y reconozca el referido Breve, y los demás despachos,
que para ese efecto se han entregado, y como de su inspección consta no ser ciertos los motivos porque se pretenda se recojan, y mediante esto se restituyan para
que se pueda celebrar el Capítulo General, y pacificar esta Religión que es tan del
servicio de Dios y de la obligación de Vuestra Magestad el patrocinar este negocio. Así lo espera de la suma benignidad de Vuestra Magostad”.
Esta solicitud debió ser escrita antes del 22 de Mayo de 1694, pues en esta
fecha Alonso Camero envió el Memorial al Rey rogándole lo despachase pronto,
como en efecto lo despacharon, facilitando la ejecución del Breve pontificio y la
celebración del Capítulo.
262
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Tomemos otras notas del Registro: “En veintiseis de Mayo de dicho año se
juntaron en el colegio de Alcalá de Henares para celebrar el Capítulo General de la
Congregación en el cual fue presentada la Bula, de N. S. S. P. Inocencio 12 en que
nombraba Vicario General a N. P. Fr. Simon, y fue admitida y obedecida, y votado
por votos secretos N. P. Fr. Simon en Vicario General... Año 1695. En este año se
confirmo y aprobo el Capitulo General que se celebro el año de noventa y cuatro
por la Santidad de Inocencio 12 y anulo el Capitulo Provincial de Aragon y aprobo
el que celebraron los cuatro por sentencia de la Sagrada Congregacion de Obispos
y Regulares”.
Muy sensatamente procedióse en este asunto: era necesario desterrar pretextos y sofismas para seguir disputando y dudando de la legitimidad jurisdiccional, y
por eso acudieron a Roma donde la Sagrada Congregación expidió un Decreto con
fecha 10 de Marzo de 1695 que vió la luz pública en el tomo VI, y un Breve de
Inocencio XII de 10 de Abril, la mayor parte del cual estampamos ya en el tomo V
de esta Historia, al que nos remitimos, documentos que hablan muy bien de nuestro biografiado.
A partir de estas fechas, fueron calmándose los ánimos; el Nuncio Apostólico contribuyó a ello, ya que entonces podía intervenir en estos asuntos; las penas
impuestas fueron levantadas a los obcecados que volvían a buen camino; y luego
se afianzó la obra de la paz. Relativas a esto hallamos en el Registro las siguientes
notas: “En seis de Abril (1697) recibió N. P. Vicario General Decreto o Breve de
Roma para que perdonase a los culpados”.
“En dicho dia (25 de Mayo) el Señor Nuncio por su Breve especial concluyo
las discordias de la Provincia de Aragon mandando reconocer por legitimo Provincial al P. Lector Fr. Jose de Jesús María, Cuarte”. El 15 de Junio “dio el Señor
Nuncio su Decreto para que se celebrase el Capítulo Provincial de Aragon el 29 de
Junio que se prorrogo hasta que se ajustasen las cosas de aquella Provincia”. “Por
el mes de Septiembre en virtud del Decreto dicho restituyo sus honores y preeminencias el Definitorio General a los Padres Fr. Jacinto de San Rafael y Fr. Gabriel
del Epiritu Santo, hijos de la Provincia de Castilla. En 26 de Noviembre acepto N.
P. Vicario General el Decreto del Señor Nuncio en que restituyo a sus honores y
preeminencias el P. Fr. Pedro de Santiago, Provincial absoluto de Andalucia y P.
Fr. Manuel de San Jose, Lector jubilado de la de Castilla”.
Otra medida sorprendemos en el Libro de Gasto del convento de Barcelona1
y es que con fecha 15 de Marzo de 1700 visitaron el convento el P. Definidor General Fr. José del Rosario, de la Provincia del Pilar, y el Secretario General, Fr.
Pedro de San José, por comisión y en nombre de
1
Fol. 98.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 2º AÑO 1706
263
N. P. Fr. Simón; así como a 15 de Octubre de 1695 había nombrado Presidente del Capítulo Intermedio de la del Pilar al P. Fr. Miguel de San Jerónimo,
Lector jubilado. Esto puede significar que creyó no ser necesaria su presencia en
Barcelona; o tal vez que el enviar Visitadores produciría mejor resultado que yendo él mismo, y en todo caso arguye que este Superior no se creía necesario para
todo como si él sólo tuviese condiciones de mando, sino que reconocía en otros las
cualidades que él tenía y se las dejaba desarrollar. Por último advertimos que con
este Secretario General fueron tres los que tuvo durante el Generalato: uno que le
resulto desleal, otro que fué reelegido al año 1697 en el Capítulo Intermedio, y
este Fr. Pedro de San José, que aquí aparece, pocos meses antes de celebrarse el
Capítulo General de 1700.
Sin duda alguna, en los últimos años de este Generalato la bonanza acarició
la marcha de nuestra navecilla, gracias al esforzado piloto que supo dirigirla esquivando los peligros en vez de meterse en ellos. No conocemos, en verdad, prelacía tan azarosa, ni prelado tan enérgico y a la vez prudente; pues, como hemos de
ver, unos pecaron por osados, otros por pusilánimes, muchos no pecaron sino que
se acreditaron de atinadísimos; pero dudamos que se halle un varón tan afortunado
en medio de situaciones tan desventuradas. Con lo cual, no queremos justificar
todos y cada uno de sus procederes porque no tenemos suficientes documentos
para examinar bien su conducta y la de sus adversarios.
Y basta de aspectos desagradables; veamos ahora las huellas de su gobierno
en otros campos de acción.
ARTÍCULO III
Continúa la misma vida
Sumario: Actividad del N. P. Vicario General Fr. Simón. –Varios conatos de fundaclones. –¿Por
qué no se fundó convento en Serradilla? –Documentos interesantes. –Reimprime el Ceremonial. –
Prólogo del Ceremonial. –Fomenta el estudio de las ciencias. –Su actuación en relación con las
Provincias. –Su devoción a San José. –Cesa en el Superiorato.
Muy a pesar de los contratiempos, resultó notabilísima la actividad de N. P.
Fr. Simón en el Generalato; en cuya virtud atendía simultáneamente a arrancar
abrojos y espinas en la viña de la Orden y a plantar vástagos de savia muy pura.
Ya sabemos1 que por el año 1695 se intentó abrir en Coria del Río, villa situada en
la Provincia de Sevilla, una fundación que se dedicara, entre otras cosas, a la enseñanza de las materias que en aquel tiempo caían bajo la denominación de gramática, a trueque de lo cual la villa ofreció ventajas bastantemente notorias. En el Libro de Registro2 de la Congregación hay un apunte de este tenor: “Por el mes de
Diciembre (1698) recibió N. P. General Vicario una carta firmada de la Justicia y
Regimiento de la Villa de Coria, Arzobispado de Sevilla, en la cual le suplicaban
solicitase algún empeño eficaz para el Sr. Marqués de Leganés, Señor de la Villa
para que diese licencia para la fundación de un hospicio de nuestra Descalcez con
obligación de a los hijos de los vecinos enseñarles la gramática, y dicho Sr. Marqués dió su consentimiento; y para efectuarse solo falta la licencia del Sr. Arzobispo de Sevilla”. La cual añadimos nosotros, no debió de otorgarla, quizás por instancias en contra hechas por alguna comunidad vecina que temía ser perjudicada
con la fundación.
El Libro de Registro no lo trae, pero bueno será recoger la noticia que de
otra fundación intentada por este celoso P. General nos da el Cronista del tomo IV,
quien asegura3 que por el año 1696 se logró establecer un ensayo de fundación en
el pueblo natal del P. Fr. Simón y que en ella residieron de asiento el Padre Lector
Fr. Pedro de San Agustín y el P. Fr. Juan del Rosario. Juzgamos que por las influencias de su familia que, como hemos dicho, era de lo principal de Serradilla, y
debido al cariño y protección de
1
Hist. gen., núm. 480.
Fol. 13.
3
Núm. 481.
2
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 3º AÑO 1706
265
nuestras hermanas, las Agustinas Recoletas, que allí tenían ya bien fundado
el convento, se estableció dicha casa; mas a 26 de Enero de 1697 hubieron de
abandonarla, a pedimento de los Franciscanos de la Almoheda, quienes valiéronse
del Real Consejo para contradecir y obligarles a ello.
Sobre este incidente obran en el archivo del convento de nuestras monjas de
Serradilla algunos documentos que conviene tener presentes. El Rey don Carlos
por conducto de su Real Consejo dió la orden contra nuestros Religiosos el día 27
de Enero, y por lo tanto no es precisa esta fecha del Registro, a no ser que digamos
que se anticiparon a salir de Serradilla previendo el resultado desfavorable. Trascribamos el documento de real procedencia: “Don Carlos, por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Leon, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra,
&., a Vos, la Justicia Ordinaria de la Villa de la Serradilla, salud y gracia. Bien
sabéis que en 27 de Enero de este año (1697), a pedimento de Fr. Pedro Manuel de
Aquilón, Comisario de Corte y Procurador General de la Religión de nuestro Padre San Francisco, se despachó nuestra Carta y Provisión para que no se permitiese que en esa villa asistiesen Religiosos Agustinos Recoletos con título de hospedería ni en otra forma, ni para ello tuviesen casa ni hospicio, y si lo hubieseis permitido y para ello dado alguna licencia, la revocaseis y todo lo que en su virtud se
hubiese ejecutado, y que dichos religiosos volviesen a sus conventos, lo cual cumplieseis, pena de quinientos ducados, que se los sacaran a cualquier cosa que se
contraviniese; y ahora por parte del convento de Religiosas Agustinas del Santísimo Cristo de la Victoria de esa villa, y de Fr. Francisco de Santo Tomás de Villanueva Procurador General de dicha Religión de Agustinos Recoletos de España e
Indias por peticiones que presentaron ante los de nuestro Consejo en cuatro de este
mes, se nos hizo relación que habían tenido noticia de que se había ganado dicha
nuestra Carta y Provisión por parte de dicho Comisario de corte con el supuesto de
que dichos Religiosos Agustinos Recoletos habían fundado o querían fundar en
esa villa un hospicio o convento nuevo, y respecto de que era incierto, y que en
ella sólo asistían el confesor de dichas Religiosas, que era Agustino Recoleto, y su
compañero, los cuales vivían donde siempre habían vivido todos los confesores
que habían sido de dicho convento que era en la misma casa donde residía la familia que asistía a las Religiosas de él, y de mandarla cerrar se seguía el inconveniente de privarlas del uso de ella a dicha familia, criados y huéspedes que frecuentan
aquel devoto santuario, y de expeler los dichos Religiosos se seguiría el privar a
dicho convento de quien ministrase a las Religiosas de él el santo sacramento de la
penitencia a que únicamente asiste dicho confesor con licencia de su Superior y
del Obispo de Plasencia, y más a vista de no haber en esa villa más que dos confesores seculares, siendo el numero de vecinos de más que quinientos, que no podían
asistir todos los días a reconciliar
266
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
a dichas Religiosas, y que dicho despacho se había ganado con siniestra relación, y motivado de algunos particulares que por odio que tenían a dichas Religiosas por haber expelido a una parienta suya en el año de noviciado, por cuyo
motivo pretendían privarlas del consuelo de su confesor, a que no debíamos dar
lugar porque se nos suplicó nos sirviésemos de mandar sobreseer en el dicho despacho dado para la expulsión de dichos Religiosos, y que se recogiese o como la
nuestra merced fuese, y visto por los de nuestro Consejo fué acordado dar esta
nuestra Carta para vos en la dicha razón. Por lo cual queremos es nuestra merced,
y mandamos que la Provisión que por los de mi Consejo se dió y despachó en esta
Villa de Madrid en veinte y siete de Enero pasado de este año para el efecto en ella
convenido de que se hizo ya mención, no se entienda con el Religioso Agustino
Recoleto y su compañero que fuesen o estuviesen en esa villa a confesar a las Religiosas del convento de Recoletas Agustinas del Santo Cristo de la Victoria de
ella, con tal que no vivan ni asistan en casa separada en forma de comunidad ni
con título de hospedería, hospicio ni convento, ni tengan en ella oratorio, sino en la
forma y según han ido y estado hasta aquí, a ejercitar el sacramento de la penitencia a dichas Religiosas; lo cual os mandamos así hagáis y cumpláis siendo en la
forma suso referida y no en otra; y mandemos pena de la nuestra merced y de cincuenta mil maravedís para nuestra cámara a cualquier nuestro escribano que la
notifique y de ello de testimonio, &.
Dada en Madrid a cinco días del mes de Febrero de mil seiscientos y noventa y siete años”.
Nuestros émulos debieron seguir inquietando a los Padres, Fr. Pedro de San
Agustín, Lector jubilado y su compañero Fr. Juan del Rosario, quienes, ausentes
ya de Serradilla, se preparaban para el regreso, en virtud de la contra orden real
dada al mes completo. Favorecía a los Franciscanos de Almoheda el Obispo diocesano, don Bartolomé de Ocampo, quien estrechó rigurosamente no solo a los Padres dichos que estuvieron en Serradilla sino a todos los que vivían en la Diócesis
de Plasencia, inclusive al P. Fr. Simón de San Agustín, encargado que estaba de un
sermón extraordinario. Así las cosas, nuestro Padre Procurador cerca de la Curia
Regia intervino en el asunto y consiguió un fallo del Excmo. Sr. Nuncio, don José
Archinto, Cardenal y Arzobispo de Milán, legado a latere, según Letras originales
dadas en Madrid a 13 de Febrero de 1700, que se conservan en el archivo de Serradilla. Por ellas venimos en conocimiento de que el apoderado Don José de Cabrero, en nombre de la Priora, monjas y convento de la villa de la Serradilla elevó
una petición al Excmo. Sr. Nuncio, quejándose de que el Sr. Obispo de Plasencia
había privado a los Conventos de los Agutinos Recoletos que había en su Diócesis
de la participación de las misas y de predicar, y que por redimir esta vejación el P.
Vicario General sacó de
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 3º AÑO 1706
267
Serradilla a los Padres confesores, y sin embargo de hacerlo así, todavía no
les permitía confesar ni predicar a los Religiosos de los conventos. “Ha puesto
censuras precisas para que el Rsmo. P. Fray Simón de San Agustín Vicario General de su Orden de Recoletos, que ha sido Vicario de dicho convento, con título del
Sr. Obispo, Semaniego, y tenía señalado para predicar el sermón de las Cuarenta
Horas no le admitan ni den recado para decir misa, y también su Ilma., estando
unos devotos haciendo el retablo para el altar mayor del Santísimo Cristo por el
recurso de unos Maestros que le supusieron estaba al cargo de la obra, pasó a expedir mandamiento con censuras contra dicha Priora, mi parte, y contra el mayordomo del convento sin que la Priora ni el mayordomo tengan en la fábrica del retablo parte alguna por ser a cargo de los devotos, y aunque todo esto se le ha representado al Sr. Obispo, sin embargo, se mantiene en sus mandatos y censuras de
que demás del gravísimo perjuicio que a mis partes se les sigue, se origina una
gravísima nota y escándalo... &.” Y suplicaba al Sr. Nuncio que pusiera remedio.
El Representante Apostólico citó a las partes contrarias para que alegasen su justificación en el término de quince días, y por último, el Nuncio impuso precepto de
Santa Obediencia al Obispo y a su Curia para se inhibiesen en el pleito y cesara la
contradicción. Esta resolución fué dada en Madrid a 13 de Febrero de 1700, según
está dicho.
Por lo demás, viendo nuestros superiores que era de imposible ejecución el
abrir nueva casa de religiosos en Serradilla, desistieron de que los Padres permaneciesen como confesores en el observantísimo y muy querido convento de Serradilla, cuyas Religiosas profesaban el más genuino y austero espíritu de agustinismo, como reconoce y confiesa el Sr. Nuncio en las Letras.
Todavía consigna el Libro de Registro1 tercera tentativa de fundación, y ésta
no la cita el P. Cronista, cuyo silencio no comprendemos. El apunte del Libro de
Registro es de este tenor: “Por el mes de Agosto (de 1698) llegó a manos de N. P.
General Vicario una carta de don Rodrigo de Teygero de Valcarcel, Regidor y
vecino de la Villa de Cacabelos, en el Obispado de Astorga con un papel jurídico
firmado del Ilmo. Sr. Don Maximiliano de Austria, Arzobispo de Santiago de Galicia por el cual a instancia de dicha villa y de don Pedro de Osorio, Marqués de
Villafranca y el Señor de dicha villa, hizo donación en bastante forma, el año 1704
de una iglesia parroquial que tenía en dicha villa, cuyo título es de Nuestra Señora
de la Edrada con todo lo que tenía perteneciente al culto divino, y otras cosas como parece de dicha donación para que con ella fundasen e hiciesen convento los
Padres Agustinos Descalzos; y viendo la gran necesidad que representaba de dicha
fundación y convento dicho don Rodrigo,
1
Fol. 13.
268
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y el común consentimiento que aseguraba de todos los de la villa, se presentó otro instrumento al Excmo. Señor Marqués de Villafranca que al presente se
hallaba Presidente del Consejo de Italia; y habiendo oído con gran agrado el informe y representación respondió haría lo que pudiese para el logro de dicha fundación, y habiendo tenido carta de dicha villa firmada de toda la Justicia y Regimiento pidiendo a Su Excelencia dicha fundación, la estorbaron los Padres Franciscanos de dicha villa de Villafranca”. En este apunte hay englobadas varias fechas, algunas de las cuales no corresponden a nuestro biografiado; y esto lo afirmamos, en vista de otro aparte que copiamos del Libro de oro del convento de
Valladolid donde se advierte que en el archivo del convento existía “un traslado
simple del testimonio, que está en el archivo general, por el que la justicia, y Regimiento de la Villa de Cacabelos, concedió licencia para fundar un convento de
Nuestra Religión en el sitio que llaman de Nuestra Señora de Hedrada, y extramuros de dicha Villa bajo de ciertas condiciones poco gravosas que en dicho testimonio se contienen; pasó ante Francisco Arias de Velasco, escribano de Ayuntamiento de dicha Villa en 5 de Mayo de 1704. Dicho traslado es letra del P. Fr. Diego de
San Nicolás de Tolentino, quien hizo dicha pretensión, y en cuyo nombre se concedió a la Religión dicha licencia”1.
Conviene recordar aquí, de pasada, lo que se lee en la última acta del Capítulo General de 1694 en que fué reelegido N. P. Fr. Simón, a saber: que, mediante la
autorización dada por el Capítulo, admitió N. P. Vicario, con su Definitorio, por
Hermanos Generales a tres muy distinguidas personas: Condesa de la Ribera, don
Fabián Cortes y Orellana, Vicario General del Priorato de Magazela, en Extremadura y don Diego Gómez de Escobar, de Cazar de Escalona; lo cual prueba que
procuraba fomentar relaciones decorosas con personas de viso y protección.
En relación con las letras de las que fué favorecedor habla claro la nueva
edición del Ceremonial de la Orden hecha en su tiempo, año 1697. En otro lugar
de este tomo tenemos dicho cuándo se imprimió nuestro primer Ritual, ahora importa añadir que hasta el año 1664 no tuvimos Ceremonial propiamente dicho, el
cual fué publicado en la imprenta de Andrés García de la Iglesia, Madrid, y
habiéndose agotado la edición y teniendo que añadirle variaciones y no pocas enmiendas para acomodarlo a lo mandado por la Iglesia, N. P. Fr. Simón acometió la
empresa de reimprimirlo convenientemente. Adviértase que la licencia para imprimirlo se concedió en Madrid a 14 de Febrero de 1696 por don Gonzalo Fernández de Córdoba en nombre de la Cruzada, previa la del Administrador General del
Nuevo Rezado, Fr. Bartolomé de Medina.
1
Pág. 237.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 3º AÑO 1706
269
El primer Ceremonial de que se tiene noticia, fué editado en Madrid año
1664, en tiempos del P. Pedro de San Pablo, Vicario General, y debido acaso al P.
Gabriel de Santiago, a quien el Capítulo General Intermedio de 1657 le encomendó la ejecución de la obra, según una determinación que dice: “que N. P. Fr. Gabriel de Santiago, puntualísimo y muy escientífico en las Ceremonias Eclesiásticas
fuese ajustando el Ceremonial para luego imprimirle y gobernarse en adelante por
él”1.
Después de esta edición vino la de nuestro biografiado, del año 1697, cuyo
epígrafe dice: Ceremonial, segvn el Romano, y el vso de los Religisos Descalços
de Nuestro Padre S. Angustin, de la Gongregacion de España, e Indias. De nuevo
añadido y enmendado. Año (Escudo o armas de la Orden) 1697. Con licencia. En
Madrid: Por Jvan Garcia Infanzon.
En cuarto, cuatro hojas sin numerar de preliminares, más 740 páginas de texto y 11 sin numerar. La portada con orlas. — Vuelta en blanco. — Sigue, Fr. Simón de San Agustín, &. Introducción. — Licencia, Madrid, 10 febrero de 1696.
— Licencia de La Cruzada, idem, 14 idem, ídem, — Texto del Ceremonial. —
Poesía piadosa. — Oración de N. P. San Agustín, Ante oculos tuos, castellano.
Tabla de los capítulos.
De esta edición de 1697 hay un ejemplar en la Biblioteca Nacional, de Madrid, bajo la signatura 1 - 68193.
No vaya a confundirse ésta con la edición de 1861, que es la usada actualmente; en aquélla estaba dibujado el escudo de la Orden; en ésta, el sello de la
Congregación; en aquélla no figuran algunas variantes que hay en ésta; y fué aquí
añadido el Breve tratado... sobre el órgano.
Vamos a describir la edición reimpresa de 1861.
Esta es la portada: Cerernonial según el Romano y el uso de los Religiosos
Descalzos de nuestro Padre San Agustín de la Congregación de España e Indias.
De nuevo añadido y enmendado. Año 1697. (Hay sello de la Congregación) Reimpreso en Madrid en 1861. Imprenta de la Compañía de Impresores y Libreros, a
cargo de D. A. Avrial. Esta edición hecha en 1861 tiene alguna variante con relación a la de 1687, y es la que ha regido hasta la hora en que escribimos.
N. P. Fr. Simón encabeza el libro con unas Letras comendaticias que reproducimos aquí íntegramente y con mucho agrado porque se lo merecen en más de
un sentido: “Fr. Simón de San Agustín. Humilde Vicario General de la Congregación de España e Indias de los Descalzos de Nuestro Padre San Agustín, Calificador del Santo Oficio y Predicador del Rey:
A todos los Religiosos de la misma Congregación.
Siendo, amantísimos Padres y Hermanos, el exterior culto (como lo enseña
el Angélico Doctor Santo Tomás) el que nos ordena y dirige a la adoración
1
Hit. Gener. III, págs. 507 y 535.
270
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y reverencia de Dios a quien debemos toda honra y rendimiento, en cosa que
tanto nos importa debemos poner sumo cuidado. Y tocándome a mí por obligación
del Oficio el procurarlo con todas mis fuerzas, he solicitado que nuestro Ceremonial antiguo se mire y vea muchas veces por personas doctas y experimentadas en
los sagrados Ritos; para que si le hallasen en algo defectuoso, se añadiese todo lo
necesario, y se diese de nuevo a la estampa. Y habiéndonos hecho relación cómo
la Santa Iglesia Romana (que es nuestro norte y guía) ha ordenado algunas cosas
de nuevo, y la Sagrada Congregación de Ritos hecho algunos Decretos; y en las
mismas cosas particulares de nuestras ceremonias y reglas de policía se han puesto
algunas en mejor orden: para que todo se una y haga un cuerpo bien ordenado, y
nos sirva de regla fija para que todos unánimes y conformes usemos unas mismas
ceremonias, y con ellas veneremos a la Suprema Majestad (como lo pide nuestro
estado, y conviene a legítimos hijos de tan fervoroso Padre y celador continuo del
culto Divino) he diligenciado esta nueva y copiosa impresión, obtenidas las licencias que para esto se requieren. Pido a V. V. Reverencias y Caridades, con entrañas paternales, que se esmeren en la observancia de ellas: pues en tanto podemos
esperar grandes progresos y aumentos en nuestra Sagrada Religión, en cuanto pusieren todos los Religiosos de ella la proa en la observancia de las Ceremonias
después de cumplidas las Leyes. Toda la dicha que prometió Dios al linaje de
Abrahám, fué: Eo quod obedierit Abraham voci meae, et custodierit proecepta, et
mandata mea, et ceremonias: Gen. 26. Ojalá así le imitemos todos para que Dios
sea glorificado en nosotros. Esto exorto con las palabras que nos lo persuade nuestro gran Padre S. Agustín en su Regla: Donet Dominus, ut observetis haec omnia,
tamquam spiritualis pulchritudimis amatores, et bono Christi odore, de bona conversatione fragrantes. El Señor, que nos puso debajo del yugo y enseñanza de tan
Soberano Maestro, nos lo conceda. Amen, Amen.
Humilde hermano de VV. RR. y Caridades.
Fr. Simón de S. Agustín”.
La obra es de tamaño en cuarto menor. Por preliminares o principios lleva
las Letras copiadas y a continuación la Introducción y División, luego las dos licencias indicadas; todo ello en tres hojas, sin paginar. Termina el Ceremonial en la
página 740. Como apéndices hay un soneto que tiene por título Afligido, llama a tu
Señor, y principia: Jesús, bendigo yo tu santo nombre. Pónese en seguida la oración atribuida a Nuestro Padre San Agustín: Pongo, Señor, mis culpas ante los
ojos de tu bondad, &., y dase fin al libro con la Tabla de los capítulos.
No se puede dudar que fomento las buenas letras y el amor al estudio en
nuestros claustros y que otorgó los honores correspondientes a los que los merecían, y entre otros apuntamientos que ahora hacemos del dominio
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 3º AÑO 1706
271
público son los que de seguida se expresan: Dió licencia al famoso P. Fr. José de la Encarnación, Provincial absoluto, para que con su compañero P. Fr. Juan
de San José acompañase como Capellán al Virrey de Navarra, Marqués de Valero,
como en su lugar se ha dicho. En el tomo V, cuando trajimos la biografía del Ilmo.
P. Fajardo, Obispo nuestro, vimos que le tocó al P. Fr. Simón ser el Superior General que actuó en la presentación, consagración y demás ocupaciones del caso. Y
por eso el Libro del Registro1 dice: “En este año (1693) N. P. Fr. Simón de San
Agustín dió licencia al P. Fr. José de Jesús María para que admitiese el obispado”.
En el mismo libro se añade: “En este año se dió licencia al P. Fr. Diego de San
Gregorio de la Provincia de Andalucía para que consiguiese la gracia de Calificador. Y en este año se dió la patente de jubilación al P. Lector Fr. Manuel de San
Nicolás de la Provincia de Andalucía”. Y según el mismo libro, en el año 1696, le
otorgó lo mismo Nuestro Padre a Fr. Pedro de San José, Ocaña, también de la de
Santo Tomás; en 1697 al P. Fr. Pedro de San Agustín, de la Castilla, y a los Padres
Fr. Francisco de San Pablo, Tomás de San Agustín y José de San Nicolás, de la del
Pilar y a Fr. Pedro de Santo Tomás, de la de San Agustín; dió en 1698 patentes o
títulos de Lectores de teología, jubilados, a tres de la de San Agustín. Por contera,
estando en Salamanca a 23 de Noviembre de 1697, según vemos en los papeles de
la Inquisición de Toledo del Archivo histórico Nacional2 otorgó licencia al P. Fr.
Juan de la Cruz, Triviño, para recibir el cargo honorífico de Calificador del Santo
oficio, previo el expediente del caso.
Fuera de esto, pasando él por el convento de La Viciosa expidió con mucho
gusto la licencia para que se diese a la estampa el libro titulado Templo nuevo de
Granada, del cual reprodujimos algunos capítulos en el tomo V, licencia que lleva
fecha de 20 de Enero de 1695. Muy extraño es que el censor de la Orden dé su
informe favorable a 16 de Febrero, o sea, después de aprobado el libro y dada la
licencia. ¿Habrá error de fecha? En el año siguiente de paso por Almagro, a 4 de
Mayo, extendió asimismo el imprimatur a la Oración fúnebre predicada por el P.
Fr. Carlos de la Concepción en honra de nuestra Hermana Terciaria Gabriela de
Jesús, que ya conocen nuestros lectores. Igualmente autorizó la publicación de otro
sermón predicado en nuestra iglesia de Alcalá, panegírico en honor de San Justo y
Pastor, por el P. Fr. José de la Encarnación. Lleva por fecha la autorización Madrid 22 de Marzo de 1699.
“Por el mes de Junio (1698) leemos en el Registro, llegó a este convento de
Madrid el P. Fr. Rafael de San Bernardo, Procurador y Comisario
1
2
Fol. 6.
Leg. 297. núm. 510.
272
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Filipinas para la misión de los Religiosos”1. Debe la Provincia de San Nicolás a este celoso Superior de la Recolección Agustina gran parte del éxito venturoso que alcanzó el P. Comisario en sus diligencias para organizarla tan lucida
como fué, pues ascendió el número de misioneros a cuarenta y seis, y no hu-bieran
sido tantos, a no pasar el Vicario General una convocatoria en términos fervorosos
y entusiastas. De la misión se hizo el correspondiente relato en el tomo V, al cual
nos remitimos.
“En el mes de Noviembre, (1694), consigna el Registro, folio 8, se envió a la
Provincia de la Candelaria la confirmación de su Capítulo, y licencia para que
vuelvan a tomar posesión, precediendo las licencias necesarias, de la ermita de
Nuestra Señora de Montserrate, y de una calera adjunta por ser muy útiles para el
colegio de Santa Fe, de dicha Provincia”. También puso de su parte cuanto pudo
para enviar misioneros de España a Colombia, según se ve en un documento del
Archivo general2; y teniéndolos ya listos, escribió al P. Provincial, quien, por no
disponer de dinero para costearles el viaje según declaración hecha en un Definitorio, no pudieron los misioneros prohijarse en la tan necesitada Provincia. Débesele
a este P. General haber hecho un nombramiento muy atinado de Visitador General,
y después de Rector Provincial, en la persona del docto, prudente y activo P. Fr.
Lucas de San José, a la muerte del P. Fr. Pedro de Santa Catalina, Provincial de la
Candelaria, nombramiento hecho a 6 de Enero de 1699, según consta del tomo
primero de Becerro de aquella Provincia.
He aquí otras fechas proporcionadas por el Registro: “En 31 de Octubre (de
1698) se celebró eon asistencia de N. P. General Vicario en Calatayud el Capítulo
Intermedio Provincial de Aragón, y pasó desde allí a la Visita de Andalucía... En 9
de Mayo (1698) se celebró en Sevilla el Capítulo Provincial de Andalucía con
asistencia de N. P. General Vicario”.
En cuanto a la celebración de Definitorios Generales nada sabemos, y tan sólo consigna el Registro, folio 13, estos datos que son resultado de Definitorios celebrados por N. P. Fr. Simón: “El 14 de Julio (1699) en Congregación especial se
eligió por Definidor General de Andalucía al P. Fr. Juan Custodio de la Cruz por
vacante del P. Fr. Alonso de San Agustín, que fué electo Provincial de dicha Provincia. En dicho día, por haber renunciado el oficio de Procurador General de la
Curia Regia el P. Fr. Juan Bautista de la Virgen del Pópulo, eligieron al P. Fr. Andrés de la Madre de Dios...”
Intervino también con laudable solicitud en la busca de unas reliquias de
santos mártires que se decía estaban enterradas en nuestro convento de
1
2
Fol. 18.
Carp. F, núm. 17.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 3º AÑO 1706
273
Santa Cruz de la Sierra. Esta noticia la proporciona el Registro que, al folio
15, correspondiente al año 1699, escribe: “Por el mes de Enero pasó N. P. General
Vicario al convento de Santa Cruz de la Sierra en Extremadura con el ánimo de
buscar las reliquias que en la iglesia de dicho convento se presume hay escondidas
desde la entrada de los sarracenos en España, como se refiere en la segunda parte
de nuestras Crónicas; habiendo citado para este descubrimiento al Provisor de Plasencia, a quien por sede vacante toca la jurisdicción ordinaria, y habiéndolas buscado, no se encontraron”.
Sabemos por otro documento del Archivo General1 que envió un valioso donativo al convento del Campillo consistente en un sol y coronas para Nuestra Señora de la Loma y el Niño Jesús.
Atento de más a más a los actos de piedad y devoción hacia los Santos, puso
empeño en que el rezo de nuestro Santo Protector y Patriarca San José fuese elevado a rito de primera clase; y por eso se asentó en el Registro, folio 10, lo siguiente: “Año 1697. En 24 de Enero envió el Definitorio General orden al P. Procurador General de Roma para que suplicase a su Santidad concediese a la Religión celebrar al Patriarca San José con fiesta de primera clase”. No se obtuvo tal
gracia por entonces, sino que tardóse el logro hasta el año 1722, pero es indudable
que este Definitorio, presidido por N. P. Fr. Simón, se hace acreedor a nuestro
elogio. Poco más tarde, ya que esto no se había conseguido, acudió a Roma N.
Rsmo. Padre en demanda de que concediese la Sagrada Congregación a los Recoletos Agustinos el oficio litúrgico del Patrocinio de San José. Alguna resistencia
hubo de parte de Roma, y a esto obedece el siguiente apunte del Registro, al folio
14: “Por este mes de Octubre (de 1698), de orden de N. P. General Vicario en este
convento de Madrid y con asistencia de Notario Apostólico se hizo una declaración por los Padres más graves de la Provincia y de la Congregación, explicando
los motivos que tiene para solicitar en Roma el Patrocinio de San José con rezo, y
se remitió al P. Procurador General, Fr. Diego de San Buenaventura, para que lo
solicitase y de facto se logró”. Se refiere al Decreto de 23 de Enero de 1700 por el
cual se nos concedió el oficio y la misa, concedida a los Padres Carmelitas Descalzos. La gracia fué solicitada conjuntamente por nuestro Procurador y el de los
Descalzos Agustinos de la Congregación de Italia. Este Decreto es muy conocido;
salió impreso en Roma el mismo año en hoja suelta, en la tipografía de la Cámara
Apostólica. El P. Van Etten en su Compendio de privilegios, pág. 187, refiere que
los Padres Calzados pidieron la misma gracia años después y se les concedió a
modo de extensión de nuestro privilegio: Sancta Rituum Congregatio, dice, ad
humillimas preces P. Gasparis
1
Carp. C, Camp.
274
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Molina Ordinis Eremitarum Calceatorum Sancti Augustini... extendendo
benigne indulsit.
¡Magnífica terminación del Superiorato General! Poner bajo el manto del
virginal Esposo de María y Padre adoptivo de Jesús a todos sus súbditos!
En el Capítulo General de 1700 entregó nuestro biografiado el gobierno de
la Recolección Agustina muy pacíficamente. Ocho años la rigió. Encontróla turbada por la acción de las flaquezas muy propias de los hombres, y la entregó al sucesor en calma muy bonancible. Las amarguras que tuvo que devorar en silencio, los
actos de energía que ejecutó, como el cirujano los ejerce con los enfermos y el
padre con los hijos descaminados, la torcida interpretación que sus émulos dieron
a algunas de sus providencias, las acusaciones de que fué víctima repetidas veces,
déjanse comprender, así como debe tenerlas en cuenta el historiador para penetrar
a fondo el temple de este varón que se vió obligado a ser reformador de una colectividad en época de crisis.
ARTÍCULO IV
Acaba sus días mortales
Sumario: Su permanencia en Serradilla y en el convento de Santa Cruz de la Sierra. –Recortes de
cartas. –Más datos a su favor. –Es electo obispo y no acepta. –Nuestras monjas agustino-recoletas.
–Sermón fúnebre sobre una religiosa nuestra. –Preliminares del sermón. –Cópianse algunos párrafos notables. –¿Es autor de un libro biográfico? –Muere en Santa Cruz de la Sierra.
El P. Fr. Simón parece que se retiró al convento de Santa Cruz de la Sierra; a
juzgar por un acta del Capítulo de 1700, en que, al designar los siete Religiosos
que, al tenor de la legislación eclesiástica de entonces, debían formar tribunal colegiado para la expulsión de los Religiosos, recuéntase N. P. Fr. Simón; con todo
eso, no consta que interviniese en estos asuntos nunca. Más aún: llegado el tiempo
del Capítulo de 1706, no asistió, ni aparece su nombre en documento alguno de los
archivos.
Da a entender la siguiente carta de fecha 25 de Junio de 1699 escrita en Madrid y dirigida a la Madre Mariana de Cristo a Serradilla por don Claudio Cerdán
que N. P. Fr. Simón estaba en Serradilla y acaso interviniendo en bien del convento de Agustinas Recoletas. Dice aí la carta: “Me alegro mucho que nuestra Madre
Mariana de Cristo haya hecho testamento y revocado la escritura, y puesto que nos
deja a D. Baltasar y a mí por testamentarios, procuraremos cumplir con su disposición con vivo deseo de la mayor gloria del Santísimo Cristo, y todo se dispondrá
muy bien con la venida de N. P. Fr. Simón que le considero en camino, según noticias que me ha dado N. P. Provincial. Deseo tenga buen viaje”.
Estaba, pues, en Serradilla en esa fecha.
En otra carta de la misma procedencia y destino, pero fechada en 13 de Mayo de 1700, o sea, breves días antes de la celebración del Capítulo General, se lee:
“N. P. Vicario General llegó a esta corte tres días ha, aunque maltratado del camino, mas ya se halla más alentado, y me manda remita a V. R. la inclusa (carta)”.
¿A qué viaje se refiere?
Pasado ya el Capítulo General, el mismo señor Cerdán en carta de 15 de Julio de 1700 escribe a la V. Madre desde Madrid: “Al P. Lector y Mayordomo dará
V. E. mis memorias, y si hubiese llegado N. P. Fray Simón, se las dará V. E. de
parte de mi hermano y mías”.
Por lo visto, en esta fecha iba en viaje a Serradilla nuestro biografiado.
276
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
La carta habla de un Padre Lector y Mayordomo residente en Serradilla.
¿Quién era? El P. Pedro de San Agustín.
En otra carta de 29 de Julio del propio año va hablando el señor Cerdán de
las contradicciones sufridas en la obra del Santo Cristo de la Victoria y explica que
a vencerlas ayudó N. P. Fr. Simón: “También habrá ayudado, dice, a lo que veo, la
presencia de N. P. Fr. Simón, como teníamos discurrido, y que importaba su viaje
para la serenidad de cualquier tormenta. He sentido, añade, que S. Rsma. haya
sufrido la destemplanza del catarro, y me alegro de su mejoría, a quien dará V. R.
mis cariñosas memorias”.
Recortamos este párrafo de otra carta de 12 de Agosto: “Quedo con algún
consuelo en que hayan cesado las calenturas a N. P. Fr. Simón que es lo que podía
dar cuidado, que en lo demás el tiempo lo mejorará, si estos calores amainaren”.
Toda esta correspondencia epistolar está tomada del Archivo de las Agustinas Recoletas de Serradilla, y fueron proporcionadas por don Francisco Cabello, cura
párroco de Serradilla, del cual es también la siguiente carta que me dirigió a 20 de
Abril de 1920: “En este correo recibirá usted la copia de las cartas cruzadas entre
don Claudio Cerdán, que debía ser abogado de la Orden en aquella época, y la
Madre Mariana de Cristo, Priora de este convento, en varias de las cuales habla
incidentalmente del P. Fr. Simón.
Se ve claro que dicho Padre fué el alma del engrandecimiento de esta casa,
debió ser confesor de doña María de Arratia, mujer de D. Pedro de Zúñiga, ministro de Estado del rey Felipe IV, después en este convento Sor María de Cristo, que
visitó este Santísimo Cristo cuatro veces con su marido e hizo la huerta del mismo,
y después viuda, profesó y trajo aquí su capital con el que enriqueció esta casa y
todo fué obra del P. Simón que gracias a usted hemos conocido, pues no se conservaba memoria de él. Sic transit gloria mundi.
Rectifico, continúa, la noticia que le di de que la casa que construyó el P.
Simón era para servicio de barcas en el Tajo, pues si bien por dicho sitio pasa el
camino de Almanzor, dejó de usarse antes de esa época al contruirse el puente del
Cardenal y ya no haber barca. La casa fué construida para pasarlo en el campo o
hacer vida de solitario, pues hay un verdadero desierto entre imponentes riscos del
Tajo, habitado únicamente por los lobos y las águilas que anidan en el próximo
risco de la Peñafalcón, (Peña del Alcón).
Registrado el archivo del convento no he encontrado del P. Simón más que
este dato, 8.º cajón, con su rótulo Pertenencias de Serradilla. Cerca del Rsmo. P.
Fr. Simón, no parece la escritura de venta, pero sí la de redención del censo que
dicha cerca tenía, libro de inventarios de bienes, folio 38 vuelto.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
277
Por si le interesa, de los libros de profesiones y defunciones, resulta que María de Cristo murió en 1.º de Noviembre de 1701, en el siglo María de Arratia,
mujer de D. Pedro de Zúñiga, ministro de Estado de Felipe IV, hija de D. Lorenzo
de la Fuente y D.ª Ana de Navarro; hizo los tres retablos, profesó en 21 de Noviembre de 1699”.
Ahora tomemos algunos apuntes del opúsculo del P. Eugenio Cantera de la
S. Familia, escrito el año 1922 bajo el epígrafe de Historia del Santísimo Cristo de
la Victoria que se venera en la villa de Serradilla, &.: “Justo es mencionar aquí a
la tan celebrada M. María de la Fuente Arratia. Era esta señora natural de Madrid y
había casado con el noble caballero don Pedro Jáuregui, Secretario del Rey Felipe
IV. Muerto su esposo, llamóla el Señor al claustro, y como era devotísima del Santo Cristo, sintióse inspirada a recogerse y vivir los años que le quedaban de vida en
el convento de que tenían sus esposas en Serradilla. Se dilató por varios años el
cumplimiento de sus deseos por dificultades que surgieron en el arreglo de sus
asuntos y negocios. Por fin, logró lo que tanto anhelaba. Vistió el hábito de agustina recoleta en Mayo de 1699; profesó al año siguiente en el mismo mes a la edad
de 77 años. Vivió tres años aún, y en el testamento que otorgó en 27 de Mayo de
1699 deja heredero de sus bienes al Santísimo Cristo de la Victoria; y entre sus
mandas, legados y limosnas que hizo en él, fué una el que se hicieran los retablos
que están en la iglesia del Cristo... Todo se cumplió según sus deseos. Comenzóse
la obra de los retablos el año 1699 y terminóse el 8 de Octubre de 1701. Subió el
importe de todo a más de 80,000 reales. El 1.º de Noviembre de aquel mismo año
murió la M. María, con gran alegría al ver acabada su obra. Dejó a la Comunidad y
al Santo Cristo más de 40,000 ducados. Era Priora, al morir la M. María y durante
la obra de los retablos, la M. Mariana de Cristo, religiosa insigne por su piedad y
egregias virtudes.
Estuvo al frente de las obras durante este tiempo el Rsmo. P. Simón de San
Agustín, que había sido en el mundo director espiritual de la M. María de Cristo,
por cuyo consejo entró ésta en el convento de Serradilla. Fué este Padre Simón
religioso ejemplar y Prelado de relevantes prendas... Durante el tiempo de su Generalato hizo varios viajes a Serradilla, ayudó a las religiosas cuanto pudo y fué
por algún tiempo Vicario y Capellán de ellas”1.
En confirmación de su celo por el bien de nuestras monjas cabe citar, aunque
sea retrotrayendo fechas, el hecho de que en el año 1683, a 11 de Junio figura como uno de los albaceas de un testamento otorgado por la religiosa Manuela Antonia de la Santísima Trinidad, del convento de Serradilla, natural de Talavera de la
Reina, en el siglo doña Antonia de Velásco,
1
Págs. 49 y sgs.
278
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de familia acaudalada y piadosa; testamento una de cuyas cláusulas contiene
una memoria o capellanía de misas para el convento del Santo Cristo.
El mismo P. Eugenio Cantera a la página 68 recuenta a nuestro P. Simón entre los capellanes del santuario nombrados por el Ordinario diocesano, que se distinguieron mucho por su diligencia en pro de aquella comunidad: “Se afanó, dice,
por el culto y esplendor del Santo Cristo, propagando su devoción por Extremadura y Castilla, sobre todo por Madrid donde él residía, siendo causa de que muchas
hijas de familias distinguidas tomasen el hábito en el convento del Cristo”. Conviene advertir, añadimos por nuestra cuenta, que la hija de don Francisco Suárez
de Zúñiga, Secretario de su Majestad Felipe IV, y con el cargo de Contador del
Hospicio Real de Desamparados, de que él habla en la página 89, no puede ser una
de ellas porque habría que suponer que la actuación se ejecutó por los años de
1665, o antes, en que hizo testamento Suárez de Zúñiga fundando una capellanía
en favor del Santo Cristo, a la sombra de cuyo convento vivió su hija; pero este
Francisco Suárez de Zúñiga podía estar emparentado con Pedro de Zúñiga, Ministro de Estado o Secretario de Felipe IV, marido de María de Fuente Arratia, que
después fué Madre María de Cristo.
Más, en el año de 1700 cierta clase de personas trataron de arrebatar a nuestras religiosas el Santo Cristo que tan legítimamente poseían, y para conseguir más
eficazmente sus propósitos, quisieron interesar en ello al señor Obispo de la Diócesis; pero, estudiado el caso, se reconoció plenamente el derecho de ellas. En
esto, claro se ven las gestiones habilísimas, aunque recatadas, de Fr. Simón, celoso
defensor de las hijas de San Agustín, amante devoto del Santo Cristo de la Victoria.
“En el mes de Septiembre de 1705, dice un testigo ocular, se concluyó la
obra del dorado de los retablos y pinturas de la iglesia y se colocó a 13 del mismo
mes la imagen del Santísimo Cristo. Antes de eso se cantaron vísperas y se organizó una gran procesión, muy solemne todo, asistiendo la capilla de la Catedral de
Plasencia. La procesión se hizo con Su Divina Majestad por todo el lugar, muy
grave; en diversas calles se levantaron altares donde se detenía la procesión y se
cantaban coplas al Cristo de la Victoria; concurrió gran gentío que no cabía en las
casas, pues habían venido de todos los pueblos para honrar al Santo Cristo. Al
siguiente día hizo la fiesta el convento; al segundo, la villa; el tercer día la hizo el
Marqués de Monroy, don José Antonio Caamaño y Sotomayor, devoto de la imagen; el cuarto, la hizo don Claudio Cerdán, vecino de Madrid, devotísimo del Santo Cristo y bienhechor de la casa; el quinto y último día la hizo el Duque de Béjar,
excediendo a todos, aunque todos lo hicieron con mucho lucimiento. Hubo muchos fuegos todas las noches; y dos días, toros. El domingo siguiente por la devoción de la Marquesa de Canales, doña Ana de
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
279
Tapia, se hizo fiesta con la misma grandeza y música, como los demás. Todos los días de fiesta se predicaron muy elegantes sermones. El convento pagó las
fiestas de su día dando por ellas y por otros gastos que ocasionó la colocación del
Señor en su camarín, la cantidad de 1,508 reales; el Duque de Béjar por el suyo,
1,500; la villa también pagó el suyo; don Claudio Cerdán dió por los gastos de su
día de fiesta 1,100 reales; la Marquesa de Canales 950. Fueron unas fiestas regias
y la iglesia estaba hecha un cielo, estrenándose para estas funciones muchos adornos y ramilletes”. Página 79.
Aquí no se especifica, y no convenía especificarlo, que uno de los oradores
sagrados fué el Rsmo. P. Fr. Simón, organizador entusiasta de aquellas fiestas.
Otro apuntamiento: Al margen de la partida de bautismo reproducida al
principio de esta biografía, se lee: “Fr. Simón de San Agustín, religioso de esta
Orden. Vicario General. Calificador del Santo Oficio. Predicador del Rey, Carlos
II. Electo Obispo de Canarias y lo renunció, hizo la casa de Barbaón, casa del fraile”. El que escribió esta apostilla, por lo visto estaba bien informado. Con redacción harto oscura revela que fué electo Obispo de Canarias y que renunció al
Obispado. No sabemos si quiere significar que fué propuesto y presentado, y se
negó él a que continuaran las gestiones, o si fué verdaderamente electo y consagrado, pero no quiso tomar posesión de la mitra o diócesis.
Me inclino a creer que la M. María de Cristo, que conocía los grandes caudales de virtud, experiencia y sabiduría que lo adornaban hizo las diligencias para
que en la Corte fuese aceptado como candidato; mas, habiendo sabido él que de
ello se trataba, consiguió que desistiesen del proyecto sus admiradores; de modo
que no fué obispo porque no quiso serlo, llevado de humildad religiosa. Nada se
apunta de la fecha de este negocio.
Añade la nota que hizo la casa de Barbaón, Casa del fraile. Acaso la hizo
con bienes patrimoniales o con dinero adquirido por sus devotos, que eran muchos
y pudientes, y puede ser que con destino a futuro convento u hospicio. No sería
extraño tampoco que, luego como acabó el Superiorato, se retirase a ella, y que
como Capellán y Confesor de las Agustinas Recoletas llegasen los vecinos a llamarla la Casa del fraile. Esta casa nos dice el señor párroco, “está en la dehesa
boyal a la orilla del Tajo a 4 kilómetros del pueblo y está en ruinas; se conservan
bien los cimientos”.
La nota, por último, no indica ni la fecha del nombramiento de Obispo de
Canarias ni la en que construyó Fr. Simón la casa; mas, si la nota calla, un sermón
suyo nos dirá algo en relación con su permanencia en Serradilla: Sermón fúnebre,
que en el día veinte y siete de Março de Mil setecientos y dos, y noveno de la
muerte y feliz transito de la Venerable Madre Mariana de Christo, Priora del Religiosísimo convento del Santo Christo de la Vietoria,
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Recoletas de N. P. S. Agustín de la Villa de la Serradilla, en que celebró sus
Honras el mismo Convento. Dixo el Rsmo. P. Fr. Simón de San Agustín, Lector de
Teología jubilado, Calificador del S. Oficio, Predicador del Rey, y Vicario General absoluto de la Congregación de España e indias de Descalzos de N. P. S. Augustin. Sacala a la lvz pvblica nvestra Madre y Señora Priora del Real Monasterio
de Señoras Desealças de la Encarnacion de la villa de Madrid. Consagrala a la
Milagrosissima imagen de Jesu Christo Señor Nuestro de la Victoria, patrono
titular del Religiosissimo Convento de Recoletas Descalças de N. P. San Agustín
de la villa de Serradilla. Can licencia en Madrid. Año de 1703. — Es un cuaderno
en cuarto menor, de 24 hojas, diez de las cuales contienen los principios, dedicatoria, aprobaciones, censura, &., sin numerar. La portada está orlada; creemos que
no fué puesta por él, pues no se llamaría Maestro; hay en el texto notas marginales,
o apostillas. La dedicatoria va al Santo Cristo de la Victoria y no la hace el autor,
sino un anónimo; en ella se le llama al P. Fr. Simón siervo y devoto del Santo
Cristo. En la censura dada por el P. Maestro Fr. Matías de Burgos, Ex-provincial
de los Mínimos, en Madrid a 17 de Marzo de 1703, quien indudablemente había
oído predicar a Fr. Simón en más de una vez, dice: “Con la novedad deleita el autor al sentido lisonjea el afecto y enseña al entendimiento, siendo tan dispierto en
sus discursos, que a este Simón no se le puede preguntar si duerme... Por lo cual
hallo muy digna esta fúnebre oracion de que se de a la prensa; pues habiendola
leído con toda atencion y cuidado, hallo mucho que admirar, sin haber encontrado
en toda ella cosa que desdiga de la pureza de nuestra Santa Fe Catolica, ni contra
las buenas costumbres. Antes me ha edificado mucho la templanza y modestia de
tan grande y religioso orador en un campo tan dilatado”.
La aprobación hecha por el P. Fr. Pedro de Santiago, a 13 de Junio del mismo año, dice: “Son tan ajustadas al asunto las clausulas que propone, tan eficaz en
las doctrinas que persuade, tan claro en lo que discurre y tan dulce en que exhorta,
que parece que solo mirando a esta Oración dijo Plinio, el Menor: Narrat aperte,
colligit fortiter, ornat excelse, docet, delectat, afficit”. Bueno será recordar que
este Fr. Pedro de Santiago era a la sazón Definidor General y ostenta los títulos de
Lector jubilado, Calificador de la Suprema, Predicador del Rey y ex-Provincial de
la Provincia de Santo Tomás, y sobre todo, que es aquel a quien algunos pusieron
frente a frente al P. Fr. Simón queriendo levantar un cisma en la Orden apoyados
en la interpretación de un punto constitucional. Si algo hubo entre ambos, ya se ve
que ahora reconoce el mérito del ex-Vicario General y lo alaba. A mayor abundamiento, registramos esta otra afirmación suya: “Todo se halla junto en el Orador
presente, inteligencia en las Escrituras,
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
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claridad en las catedras, en los confesonarios erudicion y ejercicio en las virtudes”.
La licencia del V. P. Vicario General, F. Diego de San Buenaventura, fué
dada en Calatayud a 30 de Junio.
Desglosemos un juicio del P. Pedro de Morán, jesuita, consignado en la
aprobación de 26 de Marzo del mismo año de 1703: “Confieso que, sin dar parte a
la admiración, se llevó el todo la ternura de mi devoción y afecto a la Venerable
Madre Mariana; porque ni la elegancia de voces ni la propiedad solida con ingenio
en los textos con que el orador habla, no debe admirar en sujeto tan conocido por
sus relevantes prendas en cátedra y púlpito, sujeto dignísimo del más elevado
puesto de su Religión que ejercitó con los créditos que la fama logra en ellos”.
Hay otra aprobación de 5 de Marzo y licencia del Ordinario a 28 del mismo mes.
El texto del sermón es: Quae est ista quae ascendit, &. Tiene exordio que
ocupa cinco folios; después otro pequeño y viene el sermón repartido en tres parágrafos. Está el orador, como es obvio, inficionado del jerundianismo de la época;
entretege y zurce párrafos biográficos con aplicaciones y explicaciones bíblicas
pegadas como a la fuerza.
Vamos a reproducir los trozos narrativos dejando los otros, y los reproducimos por dos razones: primera, porque se vea que esta virtuosa monja fué hija espiritual de N. P. Fr. Simón, con quien se confesó y por quien se rigió, siendo seglar
ella, y después como Religiosa y Prelada; de donde se infiere que N. Padre residió
en Serradilla no breve tiempo; segunda, porque se vea en estos párrafos el estilo y
el valor intelectual de este predicador. La Madre Mariana murió el día 18 de Marzo de 1702.
Y debemos advertir que aquí no insertamos los rasgos biográficos de esta
Madre, por ser precisamente Agustina Recoleta, no, puesto que es impropio de
esta Historia General el que aparezca la de las monjas, por las dos razones expuestas en los preliminares de este tomo, que ahora repetímos: primera, por la unidad
de plan, ya que los Cronistas antiguos las excluyeron, si bien existe incorporado en
el tercero de los tomos un tratado muy bien hecho bajo el nombre de Adiciones
Apologéticas, &., en favor de ellas; segunda, porque las Agustinas Recoletas, formando nuestra segunda Orden, merecen historia aparte, que resultará voluminosa e
interesantísima, la cual debería escribir cuanto antes algún Agustino Recoleto,
enmendando lo defectuoso que tiene el Esclarecido Solar de las Religiosas Reformadas de N. P. San Agustín, &., por el P. Villerino, Agustino Calzado, que no
llega sino hasta el año 1694, y añadiendo lo que va de entonces a la fecha de hoy,
que es muy merecedor de las letras de molde. Materia sí había para nuestra Historia General sobre Agustinas Recoletas, según el orden de cronología, para los dos
tomos antecedentes; por ejemplo, la historia de algunos conventos, sobre todo en
Méjico y el antiguo Perú, y la
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
biografía dé algunas religiosas nuestras por los años 1690-1684; mas he ido
omitiéndola toda por las razones indicadas.
Repetimos que ahora no se publica la vida de la Madre Mariana de Cristo,
por ser Agustina Recoleta, sino por estar contenida en unas páginas oratorias de
nuestro biografiado, Fr. Simón, a fin de que se conozca su estilo en el quizás único
escrito que de él nos queda.
“Tan lleno de dolor vengo, que temo dar en algún escollo con el navichuelo de
mi discurso. ¿Qué es lo que intento? ¿Es enjugar las lágrimas de aqueste Coro de
Vírgines, cuyos ojos hechos fuentes deshacen sus corazones en lastimosos raudales? ¿Pretendo restañar el sentimiento de mis oyentes en la- pérdida de una joya de
tan subidos quilates? Si el consuelo del que padece la pena consiste en acompañarle en ella sintiendo la misma congoja, como el Seráfico San Buenaventura enseña:
Laborantem consolari est pariter in labore consistere, bien pudiera mi amargura
desterrar toda tristeza. ¡Qué mal que acompaña en ella el que da lugar a la risa y
alegría! ¿Es, pregunto, mi empeño sondar de virtudes un Occeano, de perfecciones
un piélago, y de favores un mar dilatado, en que explicó Dios su afecto? Arduo y
dificultoso empleo, pues puedo decir con San Ambrosio, mejor que de Valentiniano: Quod fragilitatis fuit, quod talis fuit admirationis. Que muriese (como me atrevo a decirlo) Nuestra Venerable Madre Mariana de Christo, tres veces Priora dignísima; Portera, Superiora, y Maestra de Novicias de este Religiosíssimo Convento, fue tributo de la naturaleza, precisa aduana de que nadie se exceptua; pero sus
virtudes fueron admiracion de la gracia. Habiendo de predicar San Gregorio las de
su hermana Santa Gorgonia, dió principio a su Oración de esta forma: Sororem
laudans domestica predicabo; no es mi empeño el predicar de mi hermana los tiernos favores con que Dios la regalaba, no las misteriosas luces con que la ilustraba
ni las altíssimas virtudes con que su alma adornaba, si las que comunmente ejercitaba; lo mismo digo yo, viéndome precisado de decorosos respectos, a decir de mi
Venerable Madre, y hermana, los elogios. Callaré, hasta que quiera Dios, los más
arcanos, y ocultos; y diré los que vimos con los ojos y tocamos con los sentidos
los que fuimos de ellos testigos. Y protesto con humilde rendimiento, como fiel
hijo, aunque indigno, de Nuestra Santa Madre Iglesia Romana, que en cuanto diga
de Nuestra Venerable Madre, sujeto mi dictamen a la corrección y enseñanza de
dicha Nuestra Santa Madre Iglesia Católica, y que hasta que ella no declare otra
cosa, no intento ni quiero se dé más autoridad ni crédito a lo que diga que la que se
da a una piadosa y humana historia...
Hermana y Esposa pura y regalada fué la Madre Mariana de Cristo de su Majestad Santísima, previniéndola su amor para serlo desde niña. Cuando las guerras
de Portugal andaban más vivas, se alojaron en Logrosán, Patria feliz de nuestra
Mariana, cinco Compañías de soldados; hospedóse
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en casa de su tío alcalde de aquel año el Maestro de Campo con unos camaradas, y a instancias del tío asistió a la mesa, para repartir la cena con otras doncellas
parientes, a las cuales uno de los comensales, con la ocasión de los manjares y
brindis, decía palabras menos puras y decentes, que como militares celebraban
algunos de los oyentes, sólo a nuestra Mariana, aunque la miraba, no habló palabra
alguna; y uno de los compañeros, le preguntó que por qué sola a ella la exceptuaba, hablando a todas las demás con menos compostura? Y respondió, volviendo a
mirarla; porque aquella señora, tiene una señal en la cara, que no me da licencia
para que la hable una palabra menos honesta y pura; (así me lo dijo ella misma
siendo ya Religiosa) y no teniendo, como de facto no tenía en su rostro, señal que
se le conociese alguna, saque la piedad cristiana la consecuencia de si Dios para su
Esposa la prevenía. Doctora y Maestra fué María hermana de Aarón; no podré
decir las altísimas enseñanzas que oí a nuestra Venerable Madre. La primera vez
que llegó para mi dicha a mis pies en el confesonario, siendo seglarcita, me dejó
admirado y con nueva inteligencia de que a los Doctos y Maestros del mundo
oculta Dios su ciencia; y que a una alma humilde y pura se la manifiesta y enseña.
El Ilustrísimo Señor Don Fr. José González, siendo su Prelado, por Obispo dignísimo de Placencia, habiéndola comunicado, me dijo, hablando de ella: — Padre,
nosotros vemos las cuestiones en los libros; pero la Madre Priora, Mariana de
Cristo, las ve en la fuente de los Divinos misterios.
Pastora fué María Profetisa de muchas almas; pongo por testigos a sus hijas
venturosas de los cuidados y desvelos con que procuraba nuestra Venerable Madre
sus espirituales aumentos, buscábanlos en ella y el consuelo en sus aflicciones: y
me dicen muchas que sin que la hablasen palabra, parecía les leía los corazones y
las consolaba con suaves y eficaces razones, dejándolas gustosas y alegres. Sin
faltar a la autoridad de Prelada era suave y apacible para todas y especialmente
para las enfermas que publican que haciendo la señal de la cruz sobre ellas, las
sanaba de muchas dolencias. Estaba con su Comunidad en una ocasión en la recreación que dispone su constitución a la puerta del convento que sale a la huerta,
y se apareció en medio una espantosa culebra de largo de vara y media, levantando
el cuello y sacando la lengua; huyeron atemorizadas todas las Religiosas, como si
fuera de un lobo carnicero unas ovejas; quedóse sola la Prelada, deliberando qué
haría; y como si en hollar serpientes estuviera ejercitada, la atravesó el pie encima;
hacía grande diligencia por morderla la culebra, pero en nada logró su ira, pues sin
levantar el pie, la dejó muerta debajo de su planta, y ésta es la menor señal de los
peligros que libró a sus hijas siendo su Prelada y Pastora. Y muchas de estas cosas
experimentaron personas devotas de este Convento, de aquesta villa y comarca.
Muy general es la pena; pero qué mucho si ha sido común la pérdida; no dudo
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que de sus hijas será mayor la congoja, y de los que la tratamos cerca, que
quien más siente la pérdida de la joya es el que mejor conoce el valor de ella; muchos esmaltes la adornaban de virtudes, muchos realces de perfecciones labrados a
impulsos de la divina gracia. De esta necesito, para hablar de la difunta con el debido acierto...
Tan temprana y espontánea fué la mortificación y penitencia en Nuestra Venerable Madre siendo niña, que sin saber que cosa era pecar, estudió cuidadosa cómo
se mortificaría. Tenía por Maestra de esta ciencia a una gran sierva de Dios llamada la tía Bermeja, ponía a la tierna niña cilicios de fuerte alambre a la cintura y
cruces de agudas puntas a las espaldas, dábala golpes sobre ellos haciéndola derramar sangre de penosas llagas; iba afligida a su directora y Maestra para que la
quitase las cruces y cadenas; y la respondía; — Hija con esas penitencias agradas a
la Majestad Divina, mereces y ganas la corona: — Pues no me las quite aunque
muera, decía la constante niña, que más quiero agradar a Dios que no mi vida. —
¡Oh! ¡fortaleza de la divina gracia! ¡Oh! ¡confusión de una juventud lozana y enseñanza de la edad primera empleada en estos tiempos en la malicia y propia conveniencia; sin atender a una eterna vida ni a que ha de llegar la estrecha cuenta! De
tan buena discípula en la mortificación, salió toda su vida aventajada Maestra;
tenía, siendo seglar, para sí y otras compañeras escuela de penitencia, y decía como discreta que la pureza de la gracia se conservaba cerrando a los sentidos la
puerta, negándose a la voluntad propia y andando en la Divina presencia. Mandéla
siendo ya Religiosa y Prelada que me dijese qué caminos había tomado y de qué
medios se había valido para adelantar en la virtud tantos vuelos. Y me respondió:
— Padre, de adonde he conocido mis mejores aprovechamientos ha sido de haber
andado desde que me conozco pendiente de aquellos ojos divinos. — No quisiera
yo de mi sermón más fruto que imprimir en los corazones de mi auditorio este
importante documento. ¡Qué mortificación de sentidos! ¡Qué muerte de gustos y
apetitos no ejecutaría ella, de una bondad infinita y de una recta justicia? Toda su
vida andaba enferma de las continuas mortificaciones que hacía; los más de los
días con calentura; y siempre con recios dolores de cabeza. No tenía gusto en la
comida; y decía que sólo la conocía porque la veía, no por el gusto que la daba.
Las mayores festividades de la Iglesia las celebraba siempre con mayor penar,
hasta llegar a términos de morir; íbanla a la mano sus hijas, y las respondía que
llamándose Mariana de Christo, no cumplía con menos que con ser de su Majestad
en padecer una copia o trasunto; siendo toda su ansia y anhelo vivir siempre crucificada con Cristo...
Es Cristo Crucificado la Palma de la Victoria, y el ser su Esposa su retrato e
imagen es su mayor excelencia.
Con la novedad de la vida se halló la sierva de Dios un poco turbada
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
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siendo novicia; procuraba persuadirla el común enemigo que la vida que antes
tenía era más acomodada para servir a la Majestad Divina, y que los ejercicios en
que en el siglo se ejercitaba eran más aceptos a Dios que no los que en la Religión
hacía; y aunque firme y constante en su santa vocación, el demonio la hacía fuerte
guerra para que la dejara; pedíale con ansias a Nuestro Señor la enseñase a hacer
en todo su santa voluntad y estando en la oración, se le manifestó Cristo Señor
Nuestro en visión imaginaria con la cruz a cuestas, lleno de lastimosas llagas, y
coronado de espinas, y que le decía con amorosas palabras: —Sígueme Esposa
mía—, dejando con su preciosa sangre estampadas sus huellas en la tierra y su
corazón atravesado de una penetrante flecha, y enseñaba que el camino de la obediencia era el que más le agradaba: Fasciculus mirrhae dilectus meus mihi, inter
ubera mea commorabitur...
Mirra tenía en el corazón cuando vivía nuestra difunta; eran tales los saltos que
la daba, que decía muchas veces que parecía se la arrancaba y que con cada respiración se le acababa la vida.
Todas sus obras iban con las de su amante Esposo acompañadas, y en hablar de
sus altos misterios y trabajos comunmente se empleaban sus labios; fué Palma que
siempre se aumentó de amarguras, fué Palma que, por la misericordia divina, no
perdió del bautismo la gracia, siempre conservó la hermosura de su alma, por eso
creció tanto: Nemo repente fit summus, dice mi Gran Padre San Agustín; y, si como dice Alapide, la palma tiene sobre su cabeza la Corona; Palma in summo vertice coronatur, piadosamente podemos creer que nuestra Sierva de Dios subió a coronarse a la Patria Celestial.
Pudo ser que lo indicase una exhalación con apariencia de estrella, que notó y
vió esta Comunidad gravísima sobre el claustro de este religiosísimo Convento
todos los días a las dos de la tarde, dos meses antes de la muerte de nuestra V.
Madre, hasta el mismo día de ella, que fué el de el Glorioso Patriarca San José, su
especialísimo devoto, a la misma hora que la estrella se manifestaba. Poníase la
Sierva de Dios a hablar con ella muchas veces, y la preguntaba: — ¿Qué me quieres estrella? ¿Qué me dices? ¿Qué me anuncias? — Y juzgo decía esto dudando
delante de las religiosas, por ocultar que la entendía, estilo con que comunmente
su humildad y recato encubría muchas cosas que Dios la manifestaba...
¡Oh, Madre Mariana de Cristo! ¡Oh Esposa de Cristo amada! Su Majestad, si
no me engaño, juzgo que en aquella estrella se te mostró como Corona y premio,
por haber vencido con tan valeroso empeño, y que patente, claro y sin sombras te
quitó las dudas que por tu grande humildad te atormentaban de si sus luces y doctrinas podían no ser suyas. ¿Qué sé yo si aquel Astro quiso dar testimonio de que
su Majestad le había enseñado lo que de sus altísimos misterios dejaste escrito?
Puedo piadosamente creer
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que lucero hermoso te asistió al tiempo de tu feliz tránsito para tu consuelo,
asegurándote se te acababan ya los trabajos de este penoso destierro, de este peligroso mundo y de este mar proceloso, que tu tenias tan deseado: y que de tanta
Cruz y amargura tenía ya en la mano el premio; por salir como fragante mirra del
desierto: Ex aromatibus myrrhae...
Vimos algo de la mortificación de la Madre Mariana de Cristo, y llevo, en cuidado otra de mayor aprecio por pertenecer a este punto. Veamos cuál fué su oración. Apenas se sabía cuándo dormía, por estar siempre con Dios ocupada, solía
decir muchas veces que no podía vivir entre las criaturas, y el tiempo que no era
preciso asistir a las obligaciones de su oficio se retiraba y escondía de las mismas
Religiosas para gozar en la oración a solas y sin nota de las delicias divinas, y se
atormentaba y decía a Dios que no las quería ni admitía, si habían de ser conocidas, y por más que su profunda humildad lo resistía, muchas veces la vieron las
Religiosas en el coro levantada en el aire; y en el refectorio, y estando enferma sin
tocar su pobre lecho sobre él levantado sin perder la compostura de Religiosa enferma. Era tan continuo este empleo, que la quitaba comer y el preciso sueño, y me
ví obligado a mandarla que desde las doce de la noche hasta las tres de la mañana
se abstrayese de la oración, retirando los sentidos y potencias para que pudiese
vivir, pagando a la naturaleza estas pensiones precisas. Obedeció pocos días porque queriendo retirarse una noche de la oración para cumplir el mandato, se le
apareció Cristo Nuestro Señor con un arco en las manos y tres manojos de encendidas flechas, y la dijo con palabras amorosas: — Si no me atiendes, y de mi amor
te retiras, te he de atravesar el pecho y el corazón con todas estas saetas—. Señor,
me ha dicho mi confesor que en estas ocasiones me retire de Vos—. Dile a tu confesor, la respondió, que Yo soy el que hiero y el que sano, y que sin sueño ni comida te puedo dar larga vida—. En cuanto a la comida se veía con evidencia que
naturalmente no podía vivir con la que comía; las Religiosas a quien tocaba asistirla me decían: — Padre, más gasta un jilguerillo encerrado en una jaula en su comida que nuestra Madre Mariana gasta en la suya. Y aun siendo tan certísima la
que tomaba, era tal la repugnancia que la tenía, que muchas veces al recibirla la
ponía en lances de perder la vida quedándose sin comer; y sus hijas, llenas de admiración y pena; el sueño apenas le admitía, pues sólo dormitaba, y aun entonces
procuraba no perder a Dios de vista...
Nuestra Venerable Madre, cuanto más volaba en el conocimiento de Dios, vivía
más crucificada; esta Cruz fué la que prometí y dije que me faltaba que publicar:
Cuanto más conocía los atributos divinos y perfecciones sagradas, temía más el
perderlos. ¿Que puedo pecar, decía? Y perder aquella bondad inmensa? ¿Que puedo ofender a esta hermosura infinita? ¿Que puedo desagradar a aquella bondad
suma? ¡Qué dolor! ¡Qué martírio
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
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y mortal pena! ¡Oh pecador ciego! qué poco conocimiento tienes de tan Soberano Duño cuando por un interés, por un vil gusto, te arrojas a ofenderle sin temor
y sin respeto! Pedíale continuamente a Dios la arrojase a pena eterna, antes que la
dejase caer en grave culpa; suplicábale con grande instancia y empeño la concediese el privilegio de no ofenderle, ni poder cometer ningún pecado grave, y que
este tendrá por el mayor fervor y firmeza de su amor: y compadecido su Majestad
de su perpetuo martirio y obligado de su grandísimo afecto, se lo concedió piadoso
y benigno, diciéndola: — Esposa mía, aunque hasta aquí habías podido ofenderme, desde aquí adelant ya no pecarás, porque será en ti tan poderosa mi gracia, que
no de lugar a culpa. ¡Fineza excesiva, alma venturosa! y prueba clara de tu gran
pureza. La imposibilidad de pecar es la que más se acerca a la Majestad Divina, y
esta es la más alta entre las criaturas, dice San Alberto Magno: Imposibilitas peccandi est summa apropincuantis ad puritatem Dei, et sic etiam ad puritatem in
summo reducitur. Y habiéndola concedido esta gracia, considere cada uno cuál
sería su perfección, y pureza. Pero no por verse tan favorecida, vivía la sierva del
Señor descuidada, antes con nueva diligencia procuraba servirle más agradecida,
estando siempre a su vista, de donde recibía aquel altísimo conocimiento que de
los misterios tenía…
Madre piadosa y discreta y general bienhechora fué nuestra difunta de cuantos
la pedían alivio en su pena. Era admiración: a todos daba consuelo en su aflicción;
en los más dificultosos pleitos que la consultaban hallaba medios oportunos para
componerlos, quedando los ánimos sosegados y quietos. Señores Obispos y Prelados la consultaron cosas muy arduas y dificultosas, y siguiendo sus dictámenes,
hallaron altísimos aciertos. Un confesor docto prudente y virtuoso Comisario del
Santo Oficio, que en el siglo fué su párroco, y después en la Religión mucho tiempo su Padre de espíritu, me dijo: — La Madre Mariana de Christo tiene don de
consejo, y de la Sagrada Escritura altísima inteligencia. — De esto último soy testigo por haberla oído explicar muchos lugares de ella muy dificultosos con novedad y delicadeza. En el coro entendía todo el Oficio divino; y explicaba muchos
versos de los Salmos con documentos altísimos; no son ajenos para ella los elogios
de Débora, pues siempre estudiaba en la escuela de la oración y tenia por maestro
a Cristo Señor nuestro, que regentaba esta Cátedra, siendo tan buena discípula, que
salió en la Mística aventajada maestra para subir como incienso a la presencia divina...
Fué nuestra Venerable Madre un vivo ejemplar de las virtudes todas; persuadialas a sus hijas con las obras y palabras, diciéndolas que el ejercicio de ellas, selamente hacía santas, y que eran del alma los castillos, baluartes y murallas para
defenderlas de las infernales furias. La virtud de la humildad la ejercitaba con
grandísima fineza que Dios con ella obraba.
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
¿Cómo es posible, me decía muchas veces, que su Majestad haga tan crecidos
favores a quien toda su vida ha malogrado sus piedades con ingratitudes y desatenciones? Nunca admitió oficio que no fuese obligada por la obediencia y en
ellos se portaba con sus Religiosas, cuando la necesidad no pedía otra cosa, como
si las sirviera, no como si las mandara; tenía bien entendido de San Bernardo la
doctrina, que enseña que la humildad no sólo es de las virtudes basa, si también
segura guarda y firmeza: Humilitas est fundamentum, custosque virtutum. Era en
la fortaleza constante, en el celo de la Religión vigilante, puntual en la observancia
y muchas veces decía, que ni quería ni podía hacer nunca cosa alguna que fuese
contra la voluntad divina, y aunque en todas las virtudes resplandecía, la que en
ella más sobresalía, era el amor de Dios; vivía de él tan prendada, que en una ocasión me dijo: — Ya veo que es imposible, y de que lo sea me gozo, pero, si pudiera sin desagradar a Dios robarle alguno de sus atributos, fuera el de su amor. —
Siempre estaba enferma de un fuego o alquitrán divino que la abrasaba y decía no
había agua en el mundo para apagar aquella llama. Siete meses estuvo en una cama enferma, sin habérsela conocido dormir una hora, y todo era decir la abriesen
ventanas y puertas, porque se quemaba viva, y decía la había tocado la suerte de
amar y vivir muriendo, y que tenía el corazón más que un cribo penetrado y herido
y su continuo ejercicio era traer atravesado su pecho con una lanza de fuego y que
le parecía vivía de milagro y que cada respiración le parecía era la última de su
vida siendo de aquesta forma para Cristo Señor Nuestro el alma de esta su Esposa
trofeo de su fineza...
Desde niña fué siempre creciendo de virtud en virtud nuestra difunta, como
nuestra Madre la Iglesia canta de una alma; que cuidadosa toda se emplea en el
agrado de su Majestad Divina. Desde que tuvo uso de razón nunca estuvo parada
en la virtud, ni entretenida con los lícitos entretenimientos de esta vida; todo lo que
no era estar en su casa ocupada, estaba en la iglesia en oración retirada o visitando
a alguna persona enferma que sabía estaba o en alguna necesidad temporal o espiritual trabajaba, a las cuales asistía con caridad y prudencia y con grande frecuencia a los enfermos que en el hospital había hacíales las camas, administrábales la
comida y si les faltaba, la llevaba de su casa con grande gusto de su buena madre,
que era muy piadosa y caritativa. Persuadíales al amor santo y temor de Dios y a
que llevasen con conformidad y paciencia la cruz de sus trabajos, siendo ya Religiosa y Prelada de esta santa casa, en sabiendo que alguna persona de ella devota
padecía alguna penosa o peligrosa enfermedad, le rogaba a Dios que la traspasase
a ella el dolor, congojas y penalidades que padecía y muchas veces se lo concedió
su Majestad, quedando libre el paciente y la piadosa Madre enferma y doliente.
Fué tan estremada en la pureza, que ni por obra, pensamiento o palabra turbo la
hermosura de su
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
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alma; vivía tan recatada, que aun a las más leves tentaciones tenía cerrada la
puerta. Decía que la castidad es como un delicado vidrio, que con muy pequeño
golpe podía padecer riesgo, y que perdía la hermosura, como el espejo, solo con el
vapor o aliento, y dijo que Dios la había concedido la virtud de la pureza, pues
nunca había padecido tentaciones contra ella, aunque siempre andaba tan prevenida. Con esta preciosa flor, y las demás de sus virtudes, dejaba por dondequiera que
iba, en palabras y acciones, suavidades y preciosos olores deseando que en el amor
de su Esposo ardiesen los corazones: estaba el suyo abrasado, y así quería pegar a
todos el fuego, conocía que el ejercicio de todas las virtudes se le había encendido,
y así se las persuadía a todos los que hablaba con empeño. Era carroza de escogidísimo cedro en que brillaban las virtudes, y sobrepujaban del amor Divino los
blasones.
Pedíale a Dios continuamente que no le quitase la vida otro accidente más que
un acerbo fervoroso de su amor. — Sea, Señor, decía, yo tan dichosa que en un
acceso de vuestra fineza os entregue mi alma; sea la que me quite la vida una flecha en la fragua de vuestro amor encendido—. ¡Oh Mística mariposa de la luz
aficionada, que intentas entre tus llamas fabricar tu sepultura! ¡Aguila caudalosa,
que enamorada de tal, le intentas ver sus rayos, estimando menos que se te abrasen
los vuelos, y más el que le gocen tus ojos! ¡Salamandra peregrina que te alimentas
del fuego, ¿quieres acabar en el incendio de tu mayor regalo? No lo dudo, ni tampoco que le concedió el Señor este favor; pero ¿cómo? Diré lo que me dijo: que
retirósele su Majestad cinco días antes de su muerte, dejándola en una sequedad de
espíritu y gran desamparo; en este tiempo padecía mortales congojas a solas, aunque fortalecida de la divina gracia; pero sintiendo más que todo la ausencia y retiro
de su amado Dueño. Y este digo yo que fué del amor el mayor exceso...
—Gustosa fuera mi muerte, si la tuviera a la vista; pero su retiro y ausencia es
la muerte más amarga. ¿Qué saetas me atraviesan? ¿Qué espadas traspasan mis
entrañas?; — decía nuestra difunta aquellos últimos días. — ¿Qué dolores me cercan? ¿Qué penas me afligen? ¿Qué tormentos me matan? Y si a una alma pura y
de su agrado al sacarla de este mundo la trata Dios de este modo, ¿qué te sucederá
entonces a ti, pecador, en tus vicios divertidos? Nunca bien arrepentido, todo el
tiempo mal logrado, y ya concluido, verás un fallo irrevocable y rectísimo, un tremendo juicio y un eterno infierno. Es verdad que padeció, como he dicho, nuestra
Venerable Madre; pero fué para su mayor corona y lauro, como dijo bien del caso
mi Gran Padre Agustino: Deus adjuvat, uy vincas, et certantem inspectat, et vincentem coronat. Aunque Dios se retira, esta muy a la vista ayudándonos con su
gracia para darnos más preciosa corona y ésta en su mayor fineza...
290
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Sello mis labios diciendo que he llegado a la orilla, mas no he salido del puerto.
No he despegado de la arena mi pobre barquichuelo; no he tendido las velas todavía al viento. ¡Oh! quiera que descubra Dios prudentes y doctos maestros, diestros
y entendidos pilotos, sabios y verdaderos marineros que descubran estas Indias
que hunden estas olas; que examinen estas minas y que saquen las margaritas y
piedras preciosas que están ocultas en ellas, para mayor honra y gloria de la Majestad Suprema y de su hija querida, nuestra Madre la Iglesia; para temor y rabia
de las infernales furias y dicha de muchas almas que viendo abiertos nuevos caminos de la divina gracia, caminen fervorosas a la gloria: Quam mihi et vobis prestare dignetur Jesus-Christus Dominus noster, etc.”
Una hora le costó, según dice el P. Pedro de Santiago, predicar esta Oración fúnebre; y no sabemos si residía en aquella razón en Serradilla o en el convento de
Santa Cruz. De todas suertes, como se celebraron estas exequias solemnes a los
nueve días de la defunción, tiempo tuvo para trasladarse. Tenía 61 años. Sea como
fuere, resulta evidente que asistió a la enferma algunos días, porque en el sermón
fúnebre acaba de decirnos que le dijo la M. Mariana, cinco días antes de morir,
que se le había retirado la Divina Majestad. Ella murió el día de San José, del año
1702, y las honras fúnebres celebráronse el 27 de Marzo.
Ahora proponemos una duda: Consérvase en el archivo de las Agustinas Recoletas de Serradilla un cuaderno manuscrito que se titula Vida de la Venerable
Mariana de / Cristo Religiosa que fué Agustina / Recoleta en el Convento del
Saintísi / mo Cristo de la Victoria que está en / esta Villa de Serradilla. Comienza
por el título, vuelta en blanco, otra hoja entera en blanco, y comienza de nuevo el
título en la tercera hoja y sigue el texto de la biografía o vida. Estas tres hojas están sin numerar y son de papel y letra distinta de las páginas siguientes; la letra de
estas primeras es de mediados del siglo XIX; la restante tiene los caracteres inequívocos de la caligrafía de principios del siglo XVIII; la foliación comienza por
2 y no se va paginando por caras sino por hojas; a la mitad de la cara 21 cambia la
letra, que es de la misma época, y las dos caras finales tienen otra letra distinta,
muy moderna.
La vida está inconclusa; sólo están escritos cinco capítulos; el autor parece
que intentaba continuarla. Más aún; la letra de las últimas páginas no es suya, sino
parece de algún amanuense contemporáneo.
De este manuscrito han sacado las religiosas de Serradilla dos copias que
conservan en su archivo; la última copia, que tiene 114 páginas, fué hecha a 12 de
Abril de 1891.
Pues bien; ¿cuyo es el autor de la vida? En carta remisoria nos avisaba la M.
Priora, Manuela de Santa Rita: “Lo que olvidé poner es que (el
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
291
P. Simón) fué Confesor y Vicario de la Comunidad hasta que marcharon.
Nos parece que la vida de la V. M. Mariana de Cristo, de la que le remito una copia, fué escrita por dicho Padre y no está terminada, como verá V. R., pues esta
Madre murió en 1702 y los Padres marcharon antes, según he podido ver. La casa
que el referido Padre tenía en este pueblo, me ha dicho D. Francisco Cabello que
estaba situada en la calle del Cristo, y que sobre ella había fundada una Capellanía
en nuestra iglesia, que así lo había leído en un papel”. Tenemos, pues, que es tradición en aquel convento que el libro de la Vida, de la M. Mariana, fué escrito por
el N. P. Fr. Simón. Examinado detenidamente su contexto, nosotros no pudimos
poner en claro la duda; es cierto que varias veces manifiesta el autor que ella le
dijo, contó, &., la vió hacer esto y lo otro, como testigo de oído y vista, y como
confesor, ya de niña, ya de religiosa, ya de superiora; pero también lo es que hay
pasajes que indican ser obra de otro Padre, como por ejemplo: “Oíle a un Religioso nuestro que la trató y aun la dirigió algún tiempo, siendo seglar esta sierva de
Dios, que fué nuestro Padre Fr. Simón de San Agustín, Vicario General que fué de
toda nuestra Congregación, que cuando esta sierva de Dios tomó el hábito era mujer insigne en virtud, que había hecho repetidos milagros y prodigios, &.” Lugares
como éste pueden explicarse e interpretarse sin quitarle al P. Simón la paternidad
de la obra, como es obvio. Sin embargo de ello, coinciden varios hechos y circunstancias en favor de la hipótesis de la tradición de las monjas, vgr.: lo que dice en la
Oración fúnebre, acerca de escribir algún día los hechos notables: “Callaré, hasta
que quiera Dios, los más arcanos y ocultos”; el que la confesase “siendo seglarcita”; el que le manifestara ella cierta cosa cuando tenía sesenta años; y el hablar
extensamente del tiempo y detalles “cuando dispusieron hacer los retablos de la
iglesia del convento”, tiempo en que vivió allí nuestro biografiado dirigiendo los
trabajos.
Con todo, parece evidente que el autor fué un Agustino Recoleto, por varios
textos y modos de hablar. Llamamos la atención sobre el detalle de denominar a
Santa Ana así: “Mi señora Santa Ana” y en otra ocasión: “Mi santa Ana”, modos
de hablar entonces de ciertos santos.
Pero lo que más mueve a opinar que tal biografía pertenece al P. Simón es el
resultado del cotejo paleográfico del auto de visita, autógrafo, que copiamos atrás
y las páginas de esta vida. La letra, con sus rasgos, caracteres, espacios y alineación, es muy parecida. Por último, guardadas las diferencias entre una biografía y
un sermón fúnebre, el estilo no sólo aparece el predominante en la época, sino
parecido el uno al otro. Si se averiguase que el P. Simón había permanecido en
Serradilla nueve años y algunos meses, la solución sería evidente. Y a pesar de
todos estos elementos de criterio, si alguien pretendiera adjudicarse el libro, tendría
292
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
derecho a reclamación el P. Lector jubilado y buen Predicador, Fr. Pedro de
San Agustín.
Por lo demás, al P. Simón toca mucha ingerencia en estos asuntos de la M.
Mariana, y de ello habla el libro manuserito de esta conformidad: “E:ste Religioso
que llevo referido (el P. Simón), que sabía el tesoro qu Dios tenía en esta su sierva
encerrado, deseó fuese Religiosa Recoleta en el convento de Serradilla: solicitólo
con grandes veras, y ella sobremanera lo deseaba...”
“Quedó determinado el día en que había de venir a tomar el hábito y para este fin fué por ella el dicho Rdo. P. Fr. Simón de San Agustin, y púsola Dios en el
estrecho de poner en este tiempo a su madre muy mala…”
“Partió con dicho Religioso y otro pariente suyo a tomar el hábito, y este dia
tomó, no sin especial luz del Cielo, el nombre de Mariana de Cristo”.
Con tal Prelada y Maestra, no podré explicar con pocas palabras, como encontré aquella Comunidad Sagrada, cuando me hizo Dios el beneficio de llevarme
por nueve años y algunos meses a su asistencia y compañía”.
“Un día de fiesta que yo había de cantar la misa, me dijo la sacristana: Bien
pudiera mi padre rezar y no cantar la Misa: yo la respondí: No me atrevo, como no
lo mande la M. Priora: a que me replicó; pues iremos, y se lo diremos: y contestó a
la propuesta de la sacristana: hija, si mi padre no está para cantarla, bien; que la
rece; pero si puede hacerlo, ¿por qué quiere le quitemos este culto a la Magestad
divina? Yo que oí la respuesta que para mí la tenía más clara que la luz que nos
alumbra, la dije; vamos a cantarla, que siendo Ley que hoy sea la Misa cantada, no
querrá de ningun modo que se falte a ella. Fueron a cantar su Misa, y la Priora que
había conocido algún género de repugnancia en cantarla, al comenzarla, vió bajar
un globo de luz que llenó el coro y cubrió a todas las religiosas; y a este tiempo
oyó que la decía la Magestad divina; quiero que veas con los ojos, que este poquito de más esfuerzo que ponéis en alabarme cuando cantáis, le pago con divinas
misericordias; y así nunca permitas que lo que habéis de cantar, se deje de cantar”.
Insertamos aquí los siguientes apuntes que nos ha proporcionado la diligente
y devota M. Manuela de Santa Rita: “En el año 1694 a 29 de Mayo, en el folio 18
del libro de profesiones se encuentra la primera firma del P. Fr. Pedro de San
Agustín, Lector jubilado y Predicador de la Orden de N. P. San Agustín de Descalzos. Aparece su firma inmediata a la del P. Fray Francisco Ignacio del Castillo,
y siendo Priora la M. Mariana de Cristo. Su última firma en dicho libro se encuentra en 1698 a 3 de Noviembre, siendo Prelada la referida M. Mariana de Cristo;
dicho P. Pedro firma cuatro profesiones y una elección de la M. Mariana de Cristo
1697, folio 10; del P. Simón no se encuentra ninguna firma, pero se sabe por un
papel que se encontró en el archivo que estaban aquí el P. Simón y el otro, de confesores
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
293
y Vicario, (en aquella época había dos confesores); el P. Simón estaba frente
a la obra del Retablo mayor y marcharon antes de terminarlo”.
Nada más hemos podido averiguar de los últimos años de N. P. Simón. El
Necrologio opor o tro nombre, Libro de difuntos, de la Congregación pónelo como
difunto antes del 10 de Octubre de 1709, en el convento de Santa Cruz de la Sierra. Con que es muy de creer que N. P. Fr. Simón, como prudente y buen religioso,
escogió este convento como uno de los más retirados de la Provincia de San Agustín, y menos importante en los destinos humanos. Aquí se prepararía para rendir
cuentas ante el tribunal supremo que juzga las justicias. A los 68 años de edad,
purificado por los desengaños de la existencia y entregado a Dios en el retiro de su
celda, pasó de esta vida a otra más alta dejándonos como recuerdo acciones grandiosas de reformador, ejemplos de orador sagrado, y documentos de amor a la Orden.
ARTÍCULO V
Apuntes sobre el P. Fr. Nicolás de San Eugenio, Moreno
Sumario: Su pueblo natal y su parentela. –Se distingue por lo humilde y piadoso. –Acaba sus días
en Toledo.
El Religioso cuyas notas biográficas presentamos ahora perteneció a la muchedumbre de varones humildes, piadosos y sencillos, que poblaron nuestros conventos al servicio del culto y de la salmodia contrastando con el boato de los seglares rumbosos y magníficos y con la fama de los otros Religiosos que en las universidades y púlpitos lucían los talentos que del cielo habían recibido. Del acta de su
profesión religiosa que se halla en el Libro primero de profesiones del convento de
Madrid1 sacamos que nació a 7 de Mayo de 1656 en Almonacid de Zurita, (Toledo), hijo de Juan Moreno e Isabel Alfonso. Tenía veintidós años cuando solicitó
nuestro hábito en Madrid, donde emitió los sagrados votos a los 17 de Octubre de
1679 en manos del famoso P. Fr. Luis de Jesús. Excepto los altos dedicados a la
carrera de estudios eclesiásticos, pasó lo restante de su vida, según parece, en el
convento de Toledo; por lo menos, en muchos Capítulos conventuales sale su
nombre, a contar desde el año 1680 hasta el actual. Vemos su huella de humildad
por los años 1693 y 1694, época en que se activó mucho la fábrica de convento e
iglesia, pidiendo la limosna de los agostos y vendimias por los pueblos de Nebrada, Polán y Guadamur; así como mendigaban por otras partes otros Padres del
propio convento. En muriendo, se apuntaron en el Necrologio2 las siguientes pinceladas que lo retratan: “En 10 de Octubre de este año de 1709 murió en este convento de Toledo el P. Fr. Nicolás de S. Eugenio, natural de Almonacid de Zurita,
arzobispado de Toledo, de edad de 53 años poco más o menos, y de Religión 33,
en los cuales además de la asistencia a lo regular, en que era muy esmerado, sobresalió en la humildad y conocimiento propio, con el cual era incansable en la solicitud del bien común sin reparar en las descomodidades del tiempo, ni en las iras de
soles y fríos, contentándose para su alimento con la pobreza de los que comunmente le hospedaban. Cayó en la enfermedad
1
2
Fol. 387.
Arch. gen., fol. 185.
DEC. DEL CAP. NOVENO. ART. 4º AÑO 1706
295
ultima, donde descubrió el precioso tesoro de la humildad, paciencia y conformidad: porque puesto en ésta con tenacidad cristiana, sufría con valor las desazones de su mal prolijo y fortalecido con los santos sacramentos que recibió con
pleno conocimiento. Solía decir que el día 10 caminaría a otra parte. Así se lo
cumplió su Majestad, pues el mismo día con los sentidos enteros y conocimiento
claro se lo llevó Dios para sí, dejando a todos con esperanzas cristianamente evidentes de su salvación. Requiescat in pace”.
CAPÍTULO DÉCIMO
ARTÍCULO I
Misión a Filipinas
Sumario: Filipinas, Provincia misionera. –Modo de formar misiones expedicionarias. –Personal de
la de 1710. –Documento interesante. –Reseña fisiológica de los misioneros. –Datos muy curiosos.
–Cuadro estadístico de las cinco misiones de la primera mitad del siglo VIII.
Hemos llegado al año 1710 y en él se registra un hecho memorable y feliz
para la Provincia de Filipinas; a saber: el envío de la XV misión de religiosos.
Bien sabido es cómo se formaban estas misiones y qué tramitación llevaban el
despacho y viaje de las mismas; pero no estará demás que discurramos ahora sobre
este asunto y recordemos lo dicho en otros lugares. La Provincia de San Nicolás se
fundó con personal selecto de las otras Provincias españolas y vivió sostenida en
todo tiempo con individuos de la misma procedencia porque en aquellos países
filipinos no estaba abonado aún el terreno para que produjera las exquisitas y delicadísimas flores de los votos del claustro. Era el funcionamiento del noviciado
punto menos que imposible en dichas latitudes y con aquellas razas, y por consiguiente los conventos de las restantes Provincias tenían que surtir de personal a la
gloriosísima Provincia, única entre todas, que se consagraba a la vida activa y a la
evangelización de infieles, mientras las otras sostenían el esplendor de la vida contemplativa y mixta de España y Colombia. Porque Colombia, que tuvo al principio
en el Darién y Urabá, durante dos o tres años tan sólo, no más de tres misioneros,
que fueron coronados con el martirio; y después, acabada así esta empresa, administró dos o tres pueblos en otra región, Casanare; y más tarde, o sea, a mediados
del siglo XVIII, ocho o nueve misioneros solamente, fué conventual, porque la
mayoría de sus religiosos, por no decir la casi totalidad, vivió en los conventos.
Tuvo misiones gloriosísimas, pero no fué misionera. Y el que no fuese misionera
no la deshonra, ni mucho menos. Téngase presente el error teológico llamado
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
297
Americanismo, condenado por el Papa León XIII y véase lo que escribimos
en la Introducción al torno V de esta Historia, y lo que escribiremos al fin de este
tomo.
Pues bien, periódicamente, según eran las necesidades de Filipinas y el desarrollo de los ministerios y curatos, enviaba la Provincia a un religioso, que ejercía
la jurisdicción de Comisario Provincial, con el fin de alistar a los religiosos que
voluntariamente quisiesen ir a Filipinas, siguiendo los impulsos de la vocación y
de la divina gracia, para trabajar en la viña del gran Padre de familias. El Comisario se presentaba ante el Superior General de la Recolección y recibía los despachos convenientes, luego ante los Provinciales, y por último iba de convento en
convento explorando las voluntades, informando a unos, confirmando a otros, y
obviando cualesquiera embarazos que ocurrieran, porque el empeño de todos los
Comisarios era conducir la misión lucida y crecida, o sea, con individuos selectos
y numerosos. Con esto, dicho se está, cuántos sufrimientos morales y físicos,
cuántas cuitas, qué de viajes por carreteras, caminos y sendas, a pie o en vehículos
muy desacomodados, tenían que tolerar aquellos celosos Comisarios. Y ¡qué gastos y dispendios, hasta conducir a los operarios al término del viaje! Y si muchos y
amarguísimos eran los trances antes de formarse la misión, tanto mayores resultaban durante la travesía del Atlántico y durante la permanencia en Méjico, y en la
navegación en el Pacífico hasta llegar a la capital del Archipiélago filipino. Pues,
si hoy día, en vapores rápidos y cómodos, resulta un viaje a América o Filipinas
inquietante, ¿qué sería en el siglo XVII con aquel género de embarcaciones lentas,
inseguras, peligrosísimas y tales, que se consideraba pasar el mar un acto heróico y
propio de corazones muy esforzados?
La misión del año 1710, fué formada bajo la dirección del P. José de Santa
Gertrudis, quien salió de Méjico, donde estaba de Presidente el año 1708 con rumbo a España y logró alistar y reunir cincuenta y siete religiosos, a saber: veintiocho
Padres, veintitrés Coristas y séis Hermanos legos. Entre ellos, además del P. Comisario, fué a Manila el Presidente del Hospicio de Méjico, Fr. Juan de San Andres, tres Padres Lectores y ocho con títulos de Predicadores. A fé que podía estar
satisfecho y dar por ello gracias a Dios Nuestro Señor el P. Fr. José, por verse rodeado de tantos y tan buenos operarios. Debían de serlo cuando el gran historiador
de Filipinas, P. Fr. Juan de la Concepción, consignó en su Historia General este
suceso con las siguientes palabras1: “Las administraciones sentían la falta de sugetos; quando llego oportunamente el Reverendo Padre Comisario Fray Joseph de
Santa Gertrudis, de los Recoletos Descalzos de San Agustín con cinquenta y siete
religiosos escogidos, y en ellos la flor de la Provincia
1
Non. Part. Cap. VI, pág. 195.
298
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Castilla pues venía el curso de Salamanca con sus Lectores y Maestros...”
En otros documentos hemos visto no ceñidos elogios a esta misión sino muy dilatados y expresivos, y tanto, que empezó a llamarse la misión grande, por antonomasia, hasta entonces no sobrepujada por ninguna otra, y después apenas vencida
en número por la del año 1768.
Vamos a reproducir importantes documentos con que topamos en el Archivo
general de Indias, en Sevilla1, y lo hacemos textualmente porque no pierdan el
perfume de antigüedad y autenticidad:
“El Rey. — Mis Presidente y Juezes ofiziales de la Casa de Contratación de la
Ciudad de Seuilla. Yo os mando dejeis voluer a las Yslas Philipinas, a Fray Joseph
de Santa Gertrudis, Provincial absoluto y Comisario General, de la Prouinçia de
San Nicolás de recoletos de San Agustín de aquellas Yslas; y que pueda llebar,
çinquenta religiosos sacerdotes, y siete legos, que le he conzedido para las Misiones de ella, a costa de mi Real Hazienda, yncluyendole a el en este gasto. Lo qual
cumplireis no obstante que aya venido de las Yndias, y de lo proveido en contrario
cerca de que no puedan volber a ellas los religiosos que ubieren venido de aquellas
partes, que para esta vez, y en quanto a esto toca, lo delego, quedando en su fuerza
y vigor para lo en adelante. Fecha en Madrid a catorze de Henero de mill setecientos y diez. — YO EL REY. — Por mandato del Rey Nuestro Señor, Don Felix de
la Cruz Haedo. — (Y al pie de dicha Real zedula estan quatro rubricas de firmas...)
Auiamiento y entretenimiento de 58 Religiosos del orden descalzo de San Agustín que ban a las
Misiones de Philpinas a expensas de la Real Hazienda.
El Presidente y Juezes ofiziales por su Magestad desta Casa de la Contratación
de las Yndias. Dezimos que el hauiamiento Viatico que han de hauer cinquenta y
un religiosos de choro y siete legos del orden descalzo de San Agustín que a expensas de la Real hazienda, han de yr a las Misiones de las Yslas Philipinas, conzedidos
NOTA.- Además de los ochozientos y veinte y quatro mil doscientos y treinta y seis maravedises plata antigua, que importa el aviamiento, Viatico, y entretenimiento, que expressa el libramiento, de la oxa antes desta. Pagaran los Señores ofiziales de la Real Hazienda de la Veracruz o Mcxico al dicho Padre Fay Joseph de Santa Getrudis o a quien su poder hubiere, ciento y sesenta y dos
pesos exs, y tres Reales, que valen quarenta y quatro mill ciento y sesenta y seis maravedises mas
de plata a que queda reducido el vellon, que hubieron de hauer, los cinquenta y dos Religiosos, que
expresa dicho despacho, por el entretenimiento de veinte y un dias contados desde onze deste mes
(porque hasta el antezedent sta librado) hasta trinta y uno de el, ambos inclusives, a razon de dos
Reales vellon al dia a cada religioso que es el tiempo que consideramos tardaran en executar su
viaxe los referidos Nauios, los quales doszientos y sesenta y dos pesos exs y tres reales de plata se
an de satisfacer al mismo efecto de messadas ecelesiasticas o otro de Real Hazienda que se exprsa
en el libramiente citado, fecha en seuilla a veinte y dos de marzo de mill setezientos y diz años.
(hay tres rubricas)
1
Contr. Libros Registros de Misioneros. Est. 45, caj. 2, leg. 1-12. Libr. 1.º, fol. 7.
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
299
al padre Fray Joseph de Santa Gertrudis, Prouincial y Comisario General de la
Prouinçia de San Nicolás de Tolentino de ella, (incluso en dicho numero). Y se
han de embarcar en los Nauios que proximamente, an de hazer viaxe a Nueua España a cargo del Capitan de mar y guerra D. Manuel Lopez Pintado, Maestre de
ellos, D. Joseph Antonio Gutierrez; Pareze importa segun ajustamiento hecho por
contaduría Principal de esta Casa: Ochocientos y veinte y cuatro mill doscientos
treinta y seis maravedises de plata y treinta pesos dos reales, y diez y siete meravedises, que oy corren en estos reynos con nombre de escudos de a diez Reales de
Peseta, hauiendose reduzido a esta especie el Visitador de el dicho hauiamiento,
viatico y entretenimiento, con el premio que corresponde a la plata, regulado cada
peso a quinientos y doze maravedises de vellon segun la extensión dada a esta
moneda por el Real pragmatica de su Magestad expedida el año passado de mill
seiscientos y ochenta y seis: los quales dichos tres mill y treinta pesos escudos de
rreales y diez y seis maravedises pagaran los ofiziales de Real Hazienda de la ciudad y puerto de la nueba Veracruz, o los de la de Mexico de caudal que vbiese o
entrara en las cajas de su cargo prozedido de mesadas eclesiasticas, o en su defecto
de otro qualquiera de Real hazienda, al dho. Padre Fray Joseph de Santa Gertrudis,
o a quien su poder tubiere, como Su Magestad lo manda en las dos Reales Zedulas
antezedentes, ecriptas en quatro foxas que con carta de pago del dicho Padre Fray
Josep, o de quien su poder ubiere y esta zertificación sera bien hecha la paga, en
las cazas en donde se executare, constando primero a dichos ofiziales reales que
todos cinquenta y ocho religiosos se embarcaron para hazer su viaje en los citados
nauios porque si alguno faltare se le ha de descontar lo que le correspondiere de
los dichos ochozientos y veinte y quatro mill doscientos y treinta y seis maravedises de plata antigua fecha en Seuilla a ocho de febrero de mil setecientos y diez
años. (Hey tres rubricas).
Despacho de embarcación a 58 Religosos descalzos del Orden de San Agustín que pasan a las
Misiones de Philipinas a expensas de la Real Hazienda y a cargo del Padre Fray Josep de Santa
Jetrudis.
El Presidente o Juezes Ofiziales por su Magestad de la Real Audiencia de la
Casa de la Contratación de las Indias. Decimos que como paresce de las dos Reales Zedulas de su Magestad, sus fechas en Madrid a 14 de Henero proximo pasado refrendadas del Secretario Don Pedro de la Cruz Haedo, de donde se sacaron
los trasladados autorizados antes de esto escriptos, es Su Magestad seruido manda
a los Ofiziales de la Real Hacienda de la Ciudad de la Veracruz, o lo de la Mexico,
paguen lo que por zertificacion de este tribunal le constare en de hazer por razon
de su hauiamiento viatico y entretenimiento flete y pasage cincuenta y ocho religiosos del orden descalzo de san Agustin que a expensas de la Real Hacienda ban
a
300
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
las Misiones de Philipinas, y hauiendose presenttado en este Tribunal el Padre
Fray Joseph de Santa Gertrudis provincial absoluto y comissario general de la
Prouincia de San Nicolas de Tolentino de dichas Yslas y comisario de la Misión
expresada, (en que esta incluso) con las cedulas citadas y carta orden del Consejo
su fecha de el mismo dia catorce de Henero, en que se aprueban los religiosos que
la componen, pidiendo le diesemos los despachos necesarios, y que se hiciese la
reseña de ellos y ajustase con Don Jose Antonio Gutierrez maestre del nauio nombrado, Nuestra Señora de Begoña y su patache Nuestra Señora del Mar y Santa
Theresa de Jesús que an de hazer viaze en azogues a nueva España en que han de
ir embarcados los dichos cinquenta y ocho religiosos; con vista de dichas reales
Cedulas carta orden y otros instrumentos le mandamos dar los despachos procediendo a hacerse la reseña, que executada por el Juez semanero parecio ser de los
nombres patrias, estados, hedades y señas siguientes:
1. El Padre Fray Joseph de Santa Getrudis, sacerdote comisario de esta misión,
natural de la Ciudad de Borja, Obispado de Tarazona, de hedad de cuarenta y ocho años, cerquillo
mas que entrecano, alto.
2. El Padre Fray Andres de San Fulgencio, sacerdote natural de Berzocana, Obispado de Prasencia, de hedad de treinta y cinco años, pelo negro magujo.
3. El Padre Fray Francisco de la Concepción, sacerdote natural de Madrid, de treinta
años, cerquillo castaño obscuro, b. c. (buen cuerpo).
4. El Padre Fray Antonio de S. Juan Bautista, predicador, natural de Santander, de
treinta y tres años, blanco, cerrado de barba.
5. El Padre Fray Juan de San Geronimo, sacerdote, Predicador, natural de Romanones, Arzobispado de Toledo, de treinta y un años, pelo castaño.
6. El Padre Fray Mathias de Santa Florentina, sacerdote, Predicadorf natural de
Berzocano, Obispado de Plasencia, de treinta años, cerquillo negro y nariz larga.
7. El Padre Fray Pedro de la Purificación, sacerdote, Predicador, natural de Algueruela, Arzobispado de Zaragoza, de veinte y nueve años, nariz acaballetada.
8. El Padre Fray Francisco de Asuncion, sacerdote, Predicador, natural de Callen,
Obispado de Huesca, de veinte y cinco años, algo hoyoso de viruelas.
9. El Padre Fray Blas de la Madre de Dios, sacerdote, Predicador, natural de la villa
de Madrid, de hedad de treinta años, blanco, pelo castaño claro.
10. El Padre Fray Joseph de la Asumpción, sacerdote, Predicador, natural de Tornavacas, Obispado de Plasencia, de veinte y ocho años, hoyoso de viruelas.
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
301
11.El Padre Fray Francisco de la Asumpción, sacerdote, Procurador, natural de Alcazaren, Obispado de Segovia, de veinte y ocho años, ojos pintados.
12. El Padre Fray Juan de San Joseph, sacerdote Predicador, natural de Lagunilla,
Obispado de Salamanca, de veinte y seis años, pelo castaño, ojos pardos.
13. El Padre Fray Bernardo de Jesus Maria, sacerdote, Predicador, natural de la ciudad de Toledo, de hedad de veinte y seis años, blanco y rubio.
14. El Padre Fray Joseph del Espiritu Santo, sacerdote, Predicador, natural de Madrid, de veinte y cuatro años, blanco, ojos pardos.
15. El Padre Fray Miguel del Espiritu Santo, sacerdote, Predicador, natural de Talavera de la Reyna, Arzobispado de Toledo, de veinte y cinco años, mediano, rehecho.
16. El Padre Fray Joseph de Santa Maria, sacerdote, natural del Escorial, Obispado
de Plasencia, de veinte y cuatro años, algo hoyoso, arrugas en la frente.
17. El Padre Fray Benito de San Pablo, chorista, natural de Jarandilla, Obispado de
Plasencia, de veinte y tres años, buen cuerpo, moreno.
18. El Padre Fray Francisco de Jesús Maria, chorista, natural de Herreruelo, Obispado de Plasencia, de veinte y tres años, lunar en el carrillo derecho.
19. El Padre Fray Francisco de la Natividad, chorista, de la villa de Madrid, de veinte
y dos años, pequeño y chato.
20. El Padre Fray Cristobal de la Soledad, chorista, natural de Paralela, Obispado de
Plasencia, de veinte y un años, trigueño, algo hoyoso.
21. El Padre Fray Joseph de la Soledad, corista, natural de la Casatejada, Obispado
de Plasencia, de veinte años, cicatriz en la mexilla derecha.
22. El Padre Fray Diego de Santa Inés, corista, natural de Tornabacas, Obispado de
Plasencia, de hedad de veinte y un años, alto, rojo.
23. El Padre Fray Roque de san Joseph, corista, natural de Santander, Arzobispado de
Burgos, de veinte y dos años, blanco, pelinegro.
24. El Padre Fray Juan de San Francisco, corista, natural de Campanario, Obispado
de Plasencia, de veinte y dos años, trigueño, poca barba.
25. El Padre Fray Juan de la Concepción, corista, natural de Cabanillas de la Sierra,
Arzobispado de Toledo, de edad de veinte años, blanco y rubio.
26. El Padre Fray Benito de San Joseph, corista, natural del Cazar de Cazares, Obispado de Coria, de veinte y cuatro años, cicatriz entre las dos cejas.
302
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
27.El Padre Fray Feliz de la Encarnación, corista, natural de Granada, de veinte y un años, ojos
negros.
28. El Padre Fray Miguel de Santa Maria, corista, natural de Pazacuellos, Obispado
de Cuenca, de edad de veinte y tres años, blanco y rubio.
29. El Padre Fray Juan de San Vicente, corista, natural de Seuilla, de veinte y un
años, trigueño, ojos negros.
30. El Padre Fray Joseph de San Geronimo, corista, natural de Santa Fé, Arzobispado
de Granada, de hedad de veinte y tres años, buen cuerpo, moreno.
31. El Padre Fray Felipe de Santa Ana, corista, natural de Villamandos, Obispado de
León, de veinte y ocho años, muy hoyoso de viruelas.
32. El Padre Fray Geronimo de San Miguel, sacerdote natural de Lachago, Arzobispado de Zaragoza, de veinte y cinco años, pequeño, pelo castaño claro.
33. El Padre Fray Miguel de Santa Theresa, sacerdote, natural de Zaragoza, de veinte
y cinco años, ojos azules.
34. El Padre Fray Joseph de San Antonio, sacerdote, natural de Villarluengo, Arzobispado de Zaragoza, de veinte y cuatro años, ojos pardos.
35. El Padre Fray Ygnacio de San Bernardo, corista, natural de Calatayud, Obispado
de Tarazona, de edad de veinte y dos años, nariz quebrada.
36. El Padre Fray Manuel de la Concepcion, corista, natural de Torrelovatón, Obispado de Palencia, de edad de veinte y dos años, moreno y hoyoso.
37. El Padre Fray Matias de la Encarnacion, corista, natural de Medellin, Obispado
de Plasencia, de hedad de veinte y dos años, ojos y pelo negro.
38. El Padre Fray Joseph de San Miguel, corista, natural de la ciudad de Viana, Obispado de Calahorra, de veinte y tres años, casi redondo, pelo castaño claro.
39. El Padre Fray Gabriel de San Antonio, corista, natural de la Villa de Bernabarre,
Obispado de Lerida, de veinte y tres años, ojos pardos.
40. El Padre Fray Francisco de Jesus, corista, natural de la Villa de Madrid, de veinte
y dos años, cerquillo algo rubio.
41. El Padre Fray Diego de San Miguel, corista, natural de la villa de Madrid, de
veinte y dos años, trigueño, ojos atrauesados.
42. El Padre Fray Diego de San Nicolás de Tolentino, corista, natural de Pellos,
Obispado de Valladolid, de veinte años, mellado de la parte alta.
43. El Padre Fray Lorenzo de San Juan Bautista, corista, natural de Madrid, de diez y
ocho años, moreno, nariz gruesa.
44. El Padre Fray Manuel de Santa Theresa, corista, natural de
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
303
Pinto, Arzobispado de Toledo, de edad de diez y nueve años, dos cicatrices en la frente.
45. El Padre Fray Agustin de Santa Rosa, corista, natural de Madrid, de diez y ocho
años, trigueño, mediano de cuerpo.
46. El Padre Fray Sebastian de Santo Tornas de Villanueva, corista, natural de Repariegos, Obispado de Avila, de diez y ocho años, trigueño, ojos pardos.
47. El Padre Fray Roque de Jhesus Maria, corista, natural de Madrid, de diez y nueve
años, cerquillo, castaño claro.
48. El Padre Fray Eugenio de San Bartolomé, corista, natural de Madrid, de diez y
siete años, nariz gruesa.
48. El Padre Fray Joseph de San Juan Baptista, corista, natural de Madrid, de diez y
nueve años, muy hoyoso de viruelas.
50. El Padre Fray Diego de San Gabriel, corista, natural del Cazar de Cazares, Obispado de Coria, de veinte y dos años, ojos azules, pelo castaño claro.
51. El Padre Fray Joseph de Jesus Maria, sacerdote, Predicador, natural de Santander,
Arzobispado de Burgos, de veinte y cinco años, trigueño, pelo negro.
Legos:
1.º Fray Antonio de San Geronimo, Religioso lego, natural de Campillo de Altobuey,
Obispado de Cuenca, de veinte y tres años, blanco, cejas pobladas.
2.º Fray Manuel de San Agustin, lego, natural de la Torre de Esguiba, Obispado de
Palencia de hedad de veinte y nueve años, nariz quebrada, ojos pardos.
3.º Fray Thoribio de San Juan Baptista, lego, natural de Casa vieja, Obispado de
Auila, de veinte y siete años, lunar encima de la nariz.
4.º Fray Pedro de San Juan Baptista, lego, natural de la ciudad de Borja, Obispado de
Tarasona, de veinte y seis años, señal de herida en la frente.
5.º Fray Joseph de Nuestra Señora del Niño Perdido, lego, natural de la ciudad de
Borja, Obispado de Tarazona, de veinte y cinco años, cerrado de barba.
6.º Fray Simón de Jhesus, lego, natural de Castrillo, Arzobispado de Burgos, de
veinte y dos años, ojos y pelo negro.
7.º Fray Isidro de San Pedro, lego, natural de Madrid, de veinte y tres años, rojo, de
pelo castaño.
Que son los dichos cincuenta y ocho religiosos aprovados como ha expresado
en la carta orden citada por cuio flete y pasage han de pagar los oficiales Reales de
la Ciudad de la Vera Cruz y en su defecto los de la de Mexico, al dicho Don Joseph Antonio Gutierrez con quien se hizo concierto para que los lleuase en sus
nauios o a quien su poder ubiere, del caudal
304
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que ubiere entrado o entrare, en las cajas de su cargo, prozedido de mesadas
eclesiásticas y en su falta de otro qualquiera de Real Hazienda, Dos mill setecientos y cinquenta y un ducados de plata, que valen; un quento, y un mill seiscientos
y veinte y cinco maravedises, y hazen: tres mili setecientos y noventa y dos pesos
escudos cinco Reales de plata, como corren en las Yndias, y no a los diez que valen en estos reynos, por hauerse librado siempre este gasto en aquellas partes, a
distinción del hauiamiento, viatico y entretenimiento, que a causa de no hauer
caudal en esta Casa se consigna en ellas, considerando el peso, a quinientos y doze
maravedises de vellon, conforme a la Real pragmática de S. M. expedida el año de
mill seiscientos y ochenta y seis, de que este dia se ha dado despacho aparte, por
este tribvnal al dicho Padre Fray Joseph de Santa Jetrudis.
Y de los dichos setezientos y cinquenta y un ducados de peseta, son los mill
ciento y sesenta, por el flete y pasaje de dichos cinquenta y ocho religiosos, a veinte ducados cada uno novecientos veinte y ocho, por onze camarotes, y tres quintos
de otro, de diez y ocho pies de largo, y ocho de ancho, en que bayan decentemente, acomodados, cinco en cada uno y a echenta ducados camarote: Y los seiscientos y sesenta y tres restantes, por veinte y cinco toneladas y media, a razón de
veinte y seis ducados cada una, en que han de llebar sus libros y vestuarios, los
cinquenta y un religiosos de Coro, porque a los siete legos se excluye de esta consideración, las quales dichas tres partidas componen los expresados: dos mill setecientos y cinquenta y un ducados de plata, que como dicho es an de pagar los ofiziales de la Real Hazienda de la Ciudad de la Veracruz, o de la de Mexico, de los
caudales citados, al dicho Maestre Don Joseph Antonio Gutierrez, o a quien su
poder vbiere, constándoles primero por recado autentico, que los dichos cinquenta
y ocho religiosos, se embarcaron para hazer su viaxe, porque si alguno faltare, le
han de descontar al respecto lo que le correspondiere: Y para efecto de mandarles
sentar, en la lista de Pasaxeros de los dichos Nauios, se han de presentar con este
despacho en la Cidad de Cadiz, ante el Señor Don Francisco Antonio de Sanmillan y Zeus, Cauallero del orden de Santiago, Juez ofizial de esta Casa, que asiste al de su salida. Fecho en Seuilla a ocho de Febrero de mill setecientos y diez
años”. (Hay tres rubricas).
Volviendo a las consideraciones hechas al principio acerca de las dificultades vencidas y gastos ocasionados para organizar la misión y llevarla a su destino,
no vamos a repetir conceptos ni a valernos para el debido conocimiento de ella
sino de un medio muy objetivo y concluyente, como es el reproducir las partidas
más importantes de cargo y data, tal como se encuentran en el Libro de cuentas y
lista de las misiones, que se conserva en el Archivo provincial, bajo el número 56.
Con este procedimiento, al mismo tiempo que iremos siguiendo de cerca los pasos
de los misioneros y
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
305
nos damos cuenta de lo sucedido, sacaremos por consecuencia los sacrificios
que aquella santa Provincia se imponía para obtener dinero suficiente a este objeto: Copiemos alguna que otra cantidad:
“De sacar tres tantos de los poderes, substituirlos para España y otro para Mexico y de trasladar
una instrucción ....................................................................................................................................
De la litera para el P. Comisario de Mexico a la Veracruz cuando iba a España, por estar enfermo
Del gasto en la Veracruz hasta que salió la flota ..............................................................................
De desembarcar los trastes en la Habana, alquiler de casa, comida, labar la ropa .........................
Al Capitán del navío, para el pasaje desde la Veracruz a España ....................................................
De casa, comida y labar la ropa en San Sebastián (España) ............................................................
De las mulas y calesa de San Sebastián a Madrid, comida y demás gastos ....................................
Para traer a N. P. Vicario General desde el Toboso a Madrid en ida y vuelta ................................
Por dos docenas de tumbagas que se hicieron en Madrid para regalar a los Señores del Consejo
Más ciento y veinte pesos que costó una caxa de oro que se dió para vencer cierta dificultad .....
Gastos en el viage a Castilla la Vieja .................................................................................................
Agasajos en los Colegios de las tres Provincias ...............................................................................
Viajes a Alcalá y Guadalaxara ...........................................................................................................
Lo que di en dos ocasiones al Convento de Madrid para ayuda de gasto .......................................
En diligencias y despachos del Consejo de Indias y con el Sr. Comisario General de la Cruzada
Regalos a los señores del Consejo y demás oficiales por pascua de Navidad ................................
Gasto para conducir a los Religiosos de sus conventos al de Sevilla entrando algunos que no llegaron a Sevilla y otros que devolví por no ser a propósito, otros que se quedaron en Sevilla enfermos
Calzones, mantas, almohadas, caxas y esteras para los Religiosos .................................................
Gastos en la contratacion de Sevilla, agasaxo quando fueron al convento a hacer la reseña de los
religiosos, regalo al Juez que asistió a dicha reseña y otros gastos de trasladar cedulas y substituir
poderes .................................................................................................................................................
Recado para el Hermano barbero .......................................................................................................
Gasto que se hizo en Sevilla desde el 16 de Henero que
27 pesos
150
65 pesos
131 pesos
500 pesos
38 pesos
157 pesos
102 pesos
36 pesos
120 pesos
48 pesos
28 pesos
10 pesos
50 pesos
457
66 pesos
588
400 pesos
135 pesos
24 pesos
pe
pe
pe
306
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
fueron llegando los Religiosos hasta el 19 de Febrero que corrio el P. Prior del Convento con el
gasto a razón de tres reales de vellon al día cada religioso ..............................................................
336
Setenta botixas de agua del río de Sevilla para beber, puesta en el navío .......................................
17
Mas del gasto en el convento de Sevilla desde el 19 de Febrero hasta el 23 de Marzo que salimos
Por las hachas y tres libras de cera para la función de la salida de Sevilla .....................................
6
Ajuar de cocina y refectorio ...............................................................................................................
37
Flete del barcoluengo que llevó la mision de Sevilla a la isla de Leon ...........................................
96
Provisión para el río de Sevilla y Isla de León ..................................................................................
84
Regalo que se le hizo a D. Joseph Colarte que nos dio la casa de balde en la Isla de Leon ..........
96
Fletes diversos para traer de Cádiz mantenimiento que no había en la Isla de León .....................
50
Gasto de cuarenta días que estuvimos en la Isla de León .................................................................
529
Gasto de dos Religiosos que fueron de Sevilla a Cádiz a arreglar la casa .......................................
20
Más de comida de quatro días que estuvimos embarcados hasta darnos a la vela .........................
72
Al Capitán del navío de Cádiz, que es la mitad del flete y pasaje hasta Veracruz por sesenta y un
religioso que nos embarcamos a razón de doscientos setenta y cinco pesos por cada uno ............ 8,387
Por cinco catres volantes para los religiosos que no cupieron en la cámara de popa .....................
48
Por treze días que estuvimos en Puerto Rico ....................................................................................
187
Alquiler de la casa en Puerto Rico .....................................................................................................
26
Del tiempo que estuvimos en la Veracruz .........................................................................................
209
Al médico y al cirujano que curaron y sangraron a los religiosos en el navío y la Veracruz ........
124
Gasto desde la Veracruz a Mexico .....................................................................................................
466
NOTA. — Las mulas hasta Mexico no se ponen por gasto porque las conciertan y pagan los oficiales reales.
Al oficial mayor por todos los despachos y diligencias que se hazen en la Veracruz ....................
180
Alquiler de la casa de la Veracruz .....................................................................................................
40
Gasto de la Veracruz a Mexico del P. Comisario y dos Religiosos, el uno enfermo, tres criados,
alquiler de mulas y de una litera ........................................................................................................
309
pesos
pesos
428
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pe
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
307
Otra mitad de flete y embarque de los 61 religiosos que se pagaron al capitan del navío ............. 8,387
Más quatrocientos quarenta y quatro pesos que costó el flete desde Mexico a Acapulco de quatrocientos y ochenta arrobas que pesaron los caxones de libros ...........................................................
444
A los tres religiosos que fueron a prevenir el rancho en Acapulco .................................................
100
Más 13 pares de disciplinas para los religiosos que no las tenían ...................................................
6
Gasto ordinario y extraordinario del mes de Diziembre y regalos al médico y boticario ..............
502
Quarenta Bullas para los religiosos que las pidieron ........................................................................
10
Gasto ordinario y extraordinario del mes de Henero ........................................................................
410
Al Fiscal del Rey por mano de Don Manuel Garces, su confidente, para que disimulara el pleito
que pusieron algunos declarando que algunos Religiosos de la misión no estaban pasados por el
consejo, y que venían con nombres supuestos de otros y por otros también que se habían quedado
en España que eran los que propiamente avía aprovado el Consejo ...............................................
400
Gasto ordinario del Hospicio en el mes de Febrero ..........................................................................
201
Viático de los Religiosos de Mexico a Acapulco .............................................................................
570
Gasto ordinario en Acapulco del mes de Febrero .............................................................................
525
Gasto ordinario en el mes de Marzo ..................................................................................................
564
Trescientas cinquenta y siete tinajas para el agua de embarque ......................................................
526
Alquiler de dos casas en Acapulco ....................................................................................................
500
Mil, y quatrocientas gallinas a seis reales cada una .......................................................................... 1,050
Por todo el refresco en las Islas Marianas .........................................................................................
114
Refresco que se iba comprando hasta Cavite ....................................................................................
52
Los gastos totales de esta misión ascendieron a 60,104 pesos, pues las cantidades que aquí hemos reproducido, son las que podían orientar al lector por la ruta
de aquellos viajes y el modo dificilísimo de ordenarlos y coronarlos. Por lo demás,
dejamos en el olvido muchas menudencias referentes a vestido, alimentación, posadas, transportes por mar y tierra, y tantas cosas anejas a aquel método de navegación en el que los barcos tan sólo daban albergue a los pasajeros, quienes tenían
que proveerse de lo necesario para la subsistencia, hasta el agua potable; de donde
se originaban gastos, incomodidades, desazones y conflictos que hoy día ni imaginar podemos, dado el sistema de navegación desarrollado por el progreso de los
siglos. Así, pues, tenemos que el P. Comisario solía partir de Filipinas o Méjico, y
recorrer el siguiente itinerario; Puerto de Veracruz, Habana, San Sebastián, Cádiz,
Madrid, y los conventos de las tres Provincias; y una
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
pesos
308
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de Sevilla, de aquí salían embarcados por el Guadalquivir, iban a la Isla de
León, luego a Cádiz, y emprendían seguidamente la travesía a Puerto Rico para
desembarcar en Veracruz, punto del cual salían por tierra en dirección a la ciudad
de Méjico, y, cuando era tiempo, emprendían el itinerario terrestre a la playa
opuesta del Pacífico y embarcándose en Acapulco, llegaban a las Marianas, luego,
a las islas del Archipiélago filipino y por fin a Cavite o Manila.
Esta misión del 1710, por ser numerosa, no podía alojarse fácilmente en una
ni en dos posadas, y lo mismo solía acaecer a las otras, y por eso tuvo que ir alquilando en los puntos de embarque y desembarque alguna casa capaz para todos,
para lo cual se adelantaban un par de religiosos y la proveían de lo indispensable
en los días o meses que tardaba en zarpar el navío. En Sevilla se detuvieron desde
mediados de Enero en que fueron llegando los misioneros hasta el 23 de Marzo
que se embarcaron en navío fluvial, después de haber celebrado una solemne fiesta
religiosa en nuestro convento implorando los auxilios del cielo para viaje tan dilatado; cuarenta días permanecieron en la Isla de León esperando la salida de la embarcación, y algunos más en la ciudad de Cádiz; pero una vez embarcados, como
no soplase viento favorable, detuviéronse cuatro días en la bahía; en Puerto Rico
se detuvieron trece días; llegaron a Veracruz a los nueve meses de embarcados y
demoraron lo suficiente para descansar y curar a algunos religiosos, y después
prosiguieron la marcha a nuestro hospicio de Méjico, en el cual pasaron el mes de
Enero y parte de Febrero, y se trasladaron a Acapulco permaneciendo allí hasta
principios de Abril en que zarpó la embarcación con rumbo a Manila, a cuyo puerto arribó el 11 de Julio.
Nótese que todos los que salieron de Sevilla llegaron a Manila; es cierto que
enfermaron algunos gravemente, pero ninguno falleció ni se quedó rezagado en los
puertos del tránsito ni en el hospicio mejicano, gracias a la divina misericordia.
Por estos apuntes se sabe también que en la embarcación no sólo celebraban la
santa misa, sino que los sábados cantaban solemnemente la salve a la Nuestra Señora, la Virgen María, Consolación de los afligidos y Estrella matutina. También
es digno de notarse que, si bien los religiosos pidieron la Bula de la Santa Cruzada
para lograr la dispensa de ayunos, &., cosa por cierto muy puesta en razón, también hubo no pocos que no quisieron proveerse de ella, y por lo tanto observaron
lo más riguroso de los ayunos y abstinencias durante el viaje, por amor a la mortificación y observancia. Pero ¿qué mucho si aun el ejercicio de tomar disciplina lo
practicaron casi todos los misioneros, en los tres días a la semana, según lo prescriben las Constituciones?
Bueno será explicar que fueron realmente cincuenta y ocho los misioneros;
pues si figuran en algunas partidas de cuentas sesenta y uno, debe entenderse este
número con los tres criados que llevaban consigo para muchos
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
309
menesteres, impropios de los Hermanos legos, y relacionados con posadas,
caminos y tiendas; criados que figuraban como Hermanos legos para los efectos
del pasaje y requisitos de expedientes oficiales.
Recordando que fueron 60,104 pesos los gastados durante la misión y con
motivo de la misma, fuera de una pequeña cantidad invertida en objetos peninsulares que condujeron a aquellas islas, podríamos hacer algunas deducciones de instructiva curiosidad con el parangón entre aquellos tiempos y éstos en orden al valor de la moneda, precios de los transportes y fletes, y de varias mercancías y vituallas1; pero dejámoslas a un lado porque no nos interesan cosa mayor; repararemos, esto no obstante, en que, si ha sido depreciada la moneda desde aquellos
tiempos a los nuéstros, tanto que un real de entonces tendría hoy el valor de una
peseta aproximadamente, y el de un peso, el de cuatro duros, resultaría que la suma total del costo de la misión ascendería hoy a cerca de 240,000 duros, o sea, un
poco menos de 4,000 duros por individuo. Cerca de la verdad deben de andar estos
cálculos, cotejados con aquella tasa cobrada a los misioneros en el convento de
Sevilla a razón de tres reales diarios por cada uno, pues sabido es que el diario de
gastos de un religioso a principios del sigle XX, en el seno de una comunidad numerosa, andaba al rededor de tres pesetas. Ultimamente, porque ya no puntualizaremos tan por menudo la razón económica de las misiones, ni su organización y
ruta, agradézcanos el lector que formemos ahora un cuadro estadístico de las verificadas en la primera mitad del siglo XVIII con todo aquello que sirva para describirlas y realizarlas; bien entendido que en dicho cuadro están refundidas las dos
misiones organizadas por el P. José de la Soledad, el año 1726, siguiendo el orden
que observamos en el Catálogo del P. Sádaba, y no en el Libro de cuentas y listas
de misiones arriba citado.
1
He aquí una nota puesta por el P. Comisario de la misión de 1737 a sus cuentas, que están en el
libro numerado 56: “Desde principios del año 1726 mandó su Majestad por público bando, que
los pesos y tostones mejicanos tuviesen en España, de manera quo el tostón mejicano, o Cixúbero, valiese cinco reales de plata, y el peso valiese diez. Y así en España cuando se dice un peso
se expresa ser fuerte, se entiende y debe entender por de ocho reales la plata; es verdad que con
la subida de plata, han subido también los precios de las cosas, y así sirva de regla general que
de los pesos que van de la Nueva España, y quedan líquidos en Cádiz después de pagados los
derechos de Inpuestos Reales y demás cuya paga se hace en la misma moneda fuerte, que se trae
registrada por disposición real, quedan de aumento dos reales de plata en cada un peso, y en
cada cien pesos veinticinco, y en cada mil auméntanse doscientos y cincuenta pesos”.
310
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Cuadro que representa varios datos referentes a las msiones de la mitad del siglo XVIII
Años llegada
a Manila
Nombres de los Comisarios
1711
1716
1723
1726-1730
1737
P. José de Santa Gertrudis
P. Diego de San José
P. José de San Miguel
P. José de la Soledad
P. Francisco de la Encarnación
SUMAS TOTALES
Número
Misioneros
Gastos
totales
58
18
26
43
52
60.104
26.538
29.929
41.015
49.092
197
206.678
Gastos
extraoficiales
3.000
7.055
2.400
1.000
Dado
por el
Rey
Limo
snas
varias
26.000
6.643
9.109
19.981
19.080
4.709
13.455
80.813
12.06
3
1.557
2.735
3.062
Varias observaciones podrían hacerse, aunque no rigurosamente históricas,
en vista del siguiente resumen, mas no las haremos; ni siquiera osaremos comparar
gastos entre unas y otras misiones, ni el número mayor o menor de misioneros
voluntarios, porque todo ello depende de circunstancias imprevistas ante los hombres y de causas de tiempo y lugar, dirigidas por la diestra del Omnipotente, a cuyo influjo se mueven los corazones. Nosotros insistimos en reconocer en el gobierno de la Provincia una asistencia especial de la gracia que hacía que los Padres
educados para la vida claustral, al verse en medio de un mundo enteramente nuevo
para ellos, desarrollasen en los curatos energías de adaptación tal, que los conducía
aun al sacrificio personal en bien de Dios y de España.
Débeles la Patria el grado de cultura que implantaron en aquella colonia;
mientras el gobierno español derramaba en América toda su opulencia étnica, artística y científica, dejaba las Filipinas solamente a merced del elemento monástico, que llevaba por equipaje quintales de libros, y por armas de defensa el Santo
Cristo y las disciplinas.
Justo es, por lo tanto, que admiremos las erogaciones pecuniarias que la Provincia se imponía en la conducción de estos heróicos varones; que, si bien es cierto
que las reales cajas costeaban el pasaje de los misioneros y muchos de los gastos
de avío, matalotaje y bastimentos, quedaban, sin embargo de esto, crecidos gastos
por parte de la Provincia. Por eso, nunca jamás llegará a indemnizar el Estado
español a nuestra Orden, ni comprenderá siquiera los sacrificios de sus misioneros
en Filipinas. Ellos conquistaron con la predicación y civilizaron el Archipiélago,
sin que España
Dado
por la
Provincia
25.874
12.840
16.863
17.298
26.949
99.824
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 1º AÑO 1706
311
se gastara ni en ejércitos ni en funcionarios públicos ni en elementos de enseñanza escolar. El misionero hacía las veces de padre, de juez, de maestro, con
miras desinteresadas y eminentemente patrióticas, y muchas veces dejaba la vida
en manos de un verdugo que le atravesaba el corazón con una flecha o con una
lanza.
ARTÍCULO II
Dos Capítulos Provinciales
Sumario: Capítulo de la Provincia de San Agustín. –Actas curiosas. –Cargos capitulares. –Sermón
gratulatorio. –Capítulo de la Provincia de San Nicolás. –Actas. –Elegidos en Capitulo. –Idem para
el próximo Capítulo General.
Como en el trienio anterior, verificóse el Capítulo de la Provincia de San
Agustín en el convento de Talavera; y fué presidido a 9 de Mayo de 1710 por N.
P. Vicario General, Fr. Pedro de Santiago. Eligieron por Provincial al P. Fr. José
de la Encarnación, Lector jubilado. Lo raro y peregrino es que el Padre que predicó el sermón de laudibus Provintiae dijo según veremos, que se llamaba Pedro.
No podemos acoplar estas afirmaciones sino diciendo que acaso se llamaba Pedro
José, pero lo llamaban José. José firma en todos los documentos. Ni puede ser
error de imprenta, dado el contexto o índole del caso a que trae el orador el nombre del nuevo elegido.
Se dieron en este Capítulo veinte actas: en la 6.ª se dice: “Item se determino
y mando que se guarde rigurosamente la ley que manda que los estudiantes que
acaban los estudios tengan un año de reclusión, sin que en esto pueda dispensar
ninguno de los Superiores: y por quanto la ley dice que indispensabiliter se tenga
dicho año de reclusion en convento de observancia, y Maitines a media noche, por
tanto se manda a los Padres Priores de dichas casas en virtud de santa obediencia
que no puedan enviar a dichos reclusos fuera de casa ni con el pretexto de salir a
decir misa”. Las actas consérvanse en el Archivo histórico nacional1; actas que no
copiamos por ser de escaso interés para nuestro intento.
Podemos redimir del olvido los siguientes nombres y oficios, como resultado
del Capítulo:
Provincial, Fr. José de la Encarnación.
Prior de Madrid, Fr. Diego de San Pedro.
Subprior, Fr. Manuel de la Santísima Trinidad.
Prior de Toledo, Fr. Felipe de la Ascensión, reelegido.
Subprior, Fray Juan de San José.
Rector de Salamanca, Fr. Manuel de los Santos.
Prior de Valladolid, Fr. Juan de Santiago.
1
Tol., leg. 92.
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 2º AÑO 1706
313
Subprior, Fr. Juan de San Miguel.
Prior de Maqueda, según un documento, Fr. José de Santa Gertrudis; y según otro, Antonio de
Jesús María.
Prior de Valdefuentes, Fr. José de la Virgen de los Remedios.
Subprior, Fr. Nicolás de la Presentación.
Prior de la Nava del Rey, Fr. Diego de la Asunción.
Prior del Toboso, Fr. Melchor de Santa María.
Muy curioso es el sermón que se predicó en la fiesta de este Capítulo por el
P. Fr. Pedro de San Joaquín, que entre otros títulos llevaba el de “Comisario General de Indias”; y por serlo muy curioso, y además muy propio de esta historia, damos al lector los siguientes párrafos, tomados de un folleto impreso que forma el
sermón y del cual se hablará a su debido tiempo: He aquí un párrafo del exordio1:
“Santa, sagrada Provincia, Madre mía, tus hijos son esta Corona, y esta gloria de
tu Protector Jose; desde tu oriente en el mundo para Dios, fué tu ascendiente en el
Cielo la protección de este Santo Patriarca; así han podido con sus benignos influjos llenar de hijos ambos mundos, y esperas con brevedad declaración pontificia
de que pueblan ya muchísimos el Alcazar del Imperio. O como parece oigo a nuestro Protector José hablando con vuestra santa Reforma aquellas voces de Pablo a
los Filipenses: Gaudium meum et Corona mea. Vosotros sois mi gozo, mi gloria,
mi alegría y mi Corona”. Después el orador hace notar que San Pedro es el Vicario
de Jesucristo, el P. Fr. Pedro de Santiago, Vicario General es el Presidente del Capítulo; el Provincial absoluto se llamaba Pedro, y Pedro también el recientemente
elegido. “Es una gracia exclama: admirable, singularísima de un Pedro, piedra
fundamental de toda nuestra Congregación, grande, angular, labrada por todas
partes de realces y relieves de naturaleza y arte, de letras y de virtudes. De un Pedro se comunicó esta gracia a otro Pedro, dignísimo Provincial del trienio antecedente, feliz por cierto, y señalado por tal a la memoría de los siglos con dos piedras tan preciosas, que son las más ricas joyas del pectoral de Augustino, en el
racional de su gobierno, con finísimos esmaltes de amor, de benignidad y paz; así
se ve en el Capítulo... En tantos votos sólo se ha oído una voz… oyendo proponer
lo justo, obedecieron gustosos a sola la insinuación logrando la elección ser voz en
el entendimiento, de justicia y voto en la voluntad, de especialísimo gozo para toda
la Provincia... Ya dije el nombre de nuestro meritísimo electo nuevo, mas sin novedad alguna, pues a cara descubierta pueden competir sus prendas, por más que
las oculte su modestia, con cuantos veneran ya los trienios per antiguos: de tales
Padres tal Hijo, tal Padre, tal Padre Nuestro... Sea para bien, Venerables Padres
Nuestros, será para bien por cierto. ¡Con qué
1
Pág. 4 y 5.
314
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
gusto que lo pronuncian mis labios! ¡Oh, sí, el eco de esta voz se aelantara al
tiempo, para anticipar la enhorabuena a todos nuestros Conventos! ¡Oh, dichosísima Provincia con tan feliz elección! Mira, mira con los propios ojos qué gozosísimas que vienen estas Santas Religiones a celebrar tus aciertos, a autorizar el
Concurso, a solemnizar la Fiesta y a ayudarnos a dar gracias a la Majestad Divina,
unidos en sus movimientos con los nuestros... Repara, atiende, repitiendo parabienes a tu ilustre Talavera, insigne por sus proezas, por su antigüedad y su nobleza,
primera Fuente, fuente en quien bebiste las aguas de tu observancia, copiosísimos
raudales que, divididos ya en ríos en los conventos, forman ya un grande mar de
virtudes y de letras...; de aquí salieron y aquí vuelven a congregarse en Capítulo
para volver a salir a fecundar todo el mundo con los ternísimos cristales de su santidad y su doctrina… con todas admirables circunstancias, tanto amor, tanta union
de voluntades, tanta conformidad de entendimientos, tal quietud, tal sosiego, tal
paz”.
Más adelante, en el cuerpo del sermón, confiesa: “Extrañaba en estos días la
tibieza de mi espíritu, tanta asistencia en el Coro, a la mañana, a la tarde, a todas
horas, Maitines a media noche, rezar, cantar en continuo movimiento, dos horas de
oración mental todos los días, todo silencio, todo observancia, todo el tiempo para
Dios. ¡Válgame su Majestad! Vamos claros, Padres Nuestros. ¿Venimos a Talavera a la elección de Prelados o a hacer pruebas de novicios para la Recolección?
¿Esto es Capítulo? Si, aquestos son los de nuestra Religión; no se lee ni se estudia
en el Capítulo otra cosa; las salas Capitulares de aquesta Santa Provincia son esta
Iglesia y aquel Coro; aquí y allí se consultan los dictámenes, se regulan en la conciencia los votos en la presencia del Altísimo; consultas y más consultas con Dios,
en Dios y por Dios... ¡Oh, qué instrucción de elecciones...!
Nunca llegué a saber mejor que ahora que las Prelacías eran sombras cuando
otros juzgan a las dignidades luces. Júzguelas como quisiera cada uno, que a lo
menos en mi Sagrada Reforma han sido hasta ahora sombras que siguen a quien
las huye. En nuestras Crónicas pudiera dar infinitos ejemplares; pero ¿para qué he
de revolver los Anales cuando están viendo nuestros ojos que es necessario todo
un Dios, para obligar a aceptar las Prelacías a los ahijados de San José en el presente Capítulo?...”
Y concluye: “Ceso ya, Altísimo Dios Sacramentado, Dueño nuestro, el Panegírico que mi deseo y obligación han consagrado a la protección de vuestro San
José; Oratoria que es deuda de gracias a vuestra Soberana Majestad, por tan alto
patrocinio como hemos hallado siempre y experimentamos ahora en los aciertos de
elecciones en este santo Capítulo. He acabado-el sermón; mas será eterno el agradecimiento a tanta deuda; y aunque lo agradezco, no lo extraño, porque es promesa
vuestra, Dulcísimo Jesús mío… que seréis vos el Patrono de quien José fuere Protector... El
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 2º AÑO 1706
315
presente Capítulo es acreedor a vuestros favores, de justicia, pues toda nuestra Congregación celebra este día en honra de San José los sacrificios de la Misa
en sus altares, con propio y especial rezo en sus Coros. Y así, Dios mío, yo me
animo a suplicar... en nombre de toda esta Provincia, mi Madre, y de este Santo
Capítulo, por los méritos y protección del gloriosísimo San José, que todos los
Capítulos que siguieron a éste en toda nuestra Congregación, se celebren con tanta
paz, con tanta unión, con tanta discreción, con tal virtud, con tal gracia, prenda
segura de la gloria”.
* * *
Coincidiendo las fechas de la celebración de los Capítulos de las Provincias
de San Agustín y San Nicolás, ésta congregóse también a 9 de Mayo, con la presidencia del P. Fr. José de la Concepción, en el convento de Manila. Concurrieron
veintiún vocales, y formaron once actas y veintitrés definiciones, de las cuales
escogemos el acta 8.ª y las definiciones 16.ª, 20.ª y 21.ª que dicen de esta manera:
Item se confirmó lo que manda que la caja que tiene la Provincia con tres llaves
para tener en ellas las partidas que se recibieren, tengan las dos llaves los Padres
Definidores más antiguos, y a falta de éstos, los menos antiguos; y por falta de
todos, pueda tener una el P. Prior de Manila o el de San Juan, según donde estuviere dicha caja, o el P. Provincial o Provinciales absolutos que tuvieren dichos
conventos, conforme le pareciere convenir a N. P. Provincial, y que con éstos haga
cuentas de dos a dos meses, o de cuatro a cuatro, según le pareciere convenir y los
accidentes dieren lugar. Y en cuanto a las cantidades, las que dicho N. P. Provincial hubiere de sacar para cualquier efecto, que sea con consulta de sus Definidores”.
16.ª Item se determinó que en cada uno de nuestros ministerios haya un libro
en donde se escriban los padrones de los indios de cada pueblo, para que queden
en los depósitos de dichos ministerios firmados; y en cuanto a los padrones que
han de traer a Capítulo se dé por certificación en dicha carta, y no de por sí, sino
con sola advertencia de los tributos que quedan.
20.ª Item se determinó que la cabecera del partido de Calavite persevere y se
fomente en el pueblo de Illo a que se agregan las dos visitas de Illo que lo eran y la
de Mambulao; y dicho pueblo de Calavite quede visita del dicho pueblo de Illo,
donde irá a visitar el P. Ministro con las demás visitas, sin poder obligar a ningún
indio de dicho pueblo de Calavite se vaya a vivir a Illo.
21.ª Item se determinó que las visitas de Dongon y Santa Cruz sean agregadas al Partido de Mangarin; y que el estipendio que corresponde a todos los tributos de infieles de dicha isla de Mindoro, lo perciba el Padre Ministro de Calapan”.
316
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Por lo que respecta a elecciones, éste fué el resultado:
Fr. Francisco de la Madre de Dios, Provincial.
Fr. Juan de San Agustín, Definidor.
Fr. José de la Madre de Dios, Definidor.
Fr. Juan de Santo Tomás de Aquino, Definidor.
Fr. Francisco de la Soledad, Definidor.
Fr. Atilano de San Agustín, Secretario.
Fr. Juan de San Nicolás, Procurador.
Fr. Antonio de Santa Mónica, Prior de Manila.
Fr. Francisco de Santa Teresa, Subprior.
Fr. Esteban del Pilar, Prior de Cavite.
Fr. Felige de San Agustín, Prior de Cebú.
Fr. Manuel de S. Nicolás, Prior de San Sebastián.
"Y se procedió, escribe el libro Becerro 1, a la elección de Definidores y
Discretos para el Capítulo General, y fueron electos, según lo ordenado y dispuesto por N. P. Vicario General y su Definitorio en una de las determinaciones de la
tercera parte de los seis meses en la forma siguiente:
Definidores Generales de Castilla:
P. Fr. Nicolás del Espíritu Santo, Lector jubilado y Provincial absoluto.
P. Fr. Juan de Jesús, alias Belmonte.
El P. Rector del Colegio de Salamanca.
Definidores de Aragón:
P. Fr. Jerónimo de San Miguel, alias Calazán, Lector jubilado.
P. Fr. Bartolemé de San José, Lector jubilado.
El P. Prior de Calatayud.
Discretos generales de Andalucía:
P. Fr. Pedro de Jesús, Lector jubilado y Provincial absoluto.
P. Lector Fr. Carlos de la Concepción, alias Gante.
El P. Rector de Salamanca.
Discretos segundos generales:
P. Lector Fr. Juan de Jesús, Belmonte, de Castilla.
P. Fr. Rodrigo de San Juan Bautista, de Andelucía.
El P. Prior de Borja.
1
Fol. 309, v.º
ARTÍCULO III
Rasgos biográficos de dos Felipes
Sumario: P. Fr. Felipe de la Madre de Dios. –Religioso, muy observante. –Apuntes biográficos del
mismo. –Empleos capitulares desempeñados per él. –Hermano Fr. Felipe de Jesús María.
En 16 de Febrero de 1710 murió en este convento de Toledo el P. Fr. Felipe
de la Madre de Dios, al que llamaron Gante, sobrenombre de su familia ilustre de
los Gantes, de donde vienen los Mariscales de Castilla. Nació en Vargas, aldea de
esta ciudad de Toledo y distante de ella dos leguas.
Los principios de su vida y el motivo de tomar nuestro santo hábito se ignoran. “En la Religión fue adelantado, pues mereció tener los oficios y dignidades de
nuestra Sta. Provincia repetidas veces, los cuales obtuvo y mantuvo en prudencia y
madurez, siendo el primero en las funciones de mayor penalidad. Así lo decía la
continuación de levantarse a media noche al coro, pues en su mayor edad, siendo
Prior de este convento, parecía, en la continuación, de pocos y robustos años.
Mantuvo con edificación y actos ejemplares la opinión de religioso dado al
ejercicio de las virtudes, siendo muchas veces obediencia en la escuela de Cristo,
de Salamanca, Madrid y Toledo, en donde con aceptación común procuró como
diligente y prudente jornalero del padre de familias plantar las virtudes, desarraigar los vicios y reformar las vidas de los mayores escolares, empleando talento y
tiempo en estas gloriosas ganancias.
Fué siempre muy recogido en su celda, empleando el tiempo en leer, escribir, rezar y coser sus vestidos, sin permitir un rato a la introducción de la ociosidad, a quien aborrecía, como manantial universal de todos los vicios. Tan permanente fué en el rezo y Oficio Divino, que no cesó en esta obligación hasta pocas
horas antes de espirar; porque amante de la ocupación religiosa, la tenía por tan
leve carga que la conceptuaba como prudente entretenimiento cristiano.
Llegóse el tiempo que Dios tenía determinado para llevársele a sí, y padeció
una enfermedad prolija, en que tuvo mucho lugar para su paciencia y describir el
sufrimiento, pues que era contra su natural y deseado empleo. Recibió los santos
sacramentos con juicio y conocimiento cabal, el cual tuvo hasta la última respiración, y habiéndole ocupado siempre en el exacto cumplimiento de sus obligaciones, entregó su alma al Señor en el día referido, lleno de méritos y años que llegaron a ser sus días 71 años
318
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de edad, de Religión 46. Su cuerpo yace dentro de la bóveda del Patrón, sepultura 8 donde descansa. Amén”. Hasta aquí el Necrologio de Toledo1.
Añadamos algunas fechas y precisemos algunos hechos. Fiándonos de la veracidad de esos datos, resulta que nació el P. Fr. Felipe el año 1639 y que tenía
quince años cuando solicitó nuestro sagrado hábito.
Verificóse su consagración a Dios en el convento de Madrid, a los 30 de
Septiembre de 1655, al decir del acta correspondiente2 en que se traen los nombres
de sus progenitores, don Felipe de Gante y doña Margarita de Miranda. Recibió su
profesión el P. Prior, Fr. Pedro de San Pablo, y actuaron como testigos un Padre
Definidor General, y el otro fué el Prior Provincial.
Y hasta el año 1663 no tornamos a ver por parte alguna su nombre. Dedicado Fr. Felipe a los estudios, coronó la carrera del sacerdocio; y con fecha 22 de
Septiembre del año referido, figura como testigo de una profesión en el convento
de Toledo3. Después de haber ejercido el cargo de Maestro de estudiantes en algún
colegio menor, pasó a Salamanca a explicar teología con el título de Lector el año
1667, según registra la lista de Lectores de este Colegio, tantas veces repetida; en
la cual débese rectificar el lugar de su nacimiento que no fué Toledo, sino Vargas.
De Lector pasó a Prior de la Nava del Rey, año 1674, elegido en el Capítulo
y consta por una Consulta verificada bajo su presidencia a 1.º de Mayo del siguiente año. Su Provincia le dió el voto de Definidor para el Capítulo General de
1694 y lo ejerció laudablemente4. Actúa después como Vicario Prior de Valladolid, nombrado por N. P. Fr. Simón de San Agustín durante la Visita Apostólica5.
Esto acaeció año 1698 en Noviembre, y duró en el cargo nuestro biografiado hasta
fin del trienio, pues a 22 de Enero de 1701 hay una consulta conventual por él presidida6.
Asistió al Capítulo de este año y quedó nombrado Prior de Toledo, cargo del
cual se posesionó a 23 de Abril7, o sea, sin dilación alguna, pues el Capítulo el día
18 se clausuró. Lo notable de este Superiorato son las notas tomadas del Libro 2.º
de Consultas8, a saber: A 13 de Enero de 1702 “les propuso a los Padres Consultores si convendría admitir una custodia sobredorada guarnecida de piedras con dos
gradas que tienen en una cara dos hojas de plata para el altar mayor, muy rica y de
coste de ciento cincuenta
1
Fol. 185 v.º
Libr. de prof., fol. 185.
3
Arch. gen., Libr. de prof., fol. 17 v.º
4
Hist. gen., V, pág. 422.
5
Ib. VI, pág. 111.
6
Arch. hist. nac., Vall., leg. 213.
7
Ib., Tol., leg. 91.
8
Arch. gen., Cap. B, fol. 15 y sigs.
2
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 3º AÑO 1706
319
y cinco doblones de a dos escudos con las calidades siguientes: la primera
que al bienhechor (Blas Martin Pingarón) que la ha dado, se le ha de enterrar en la
bóveda donde se entierran los Religiosos, porque es nuestro Hermano General y
tiene devoción con nuestra Orden; item, que se le ha de dar para sus herederos e
hijos un nicho de la bóveda; y que cuando se muera, se le han de cantar nueve misas con nueve vigilias en los nueve días siguientes a su fallecimiento”. Y todos
nemine discrepante aceptaron agradecidos la custodia, pero no admitieron la condición de dar nicho a los hijos y herederos. En otra Consulta de 7 de Junio propuso
y se resolvió hacer nuevo cancél para la puerta principal del nuevo templo; en otra
de 16 de Octubre propuso “si convendría dar nuestra custodia antigua al convento
de Maqueda, que carece de ella, y en este convento la hay duplicada, en atención a
que dicho convento de Maqueda prestó a este de Toledo cincuenta fanegas de trigo
y treinta de aceite en años pasados en caso de necesidad, de que no se ha dado
satisfacción, la cual actualmente se pide con petición firmada ante N. P. Provincial
y su Definitorio, y vinieron los Padres Consultores en que se diese liberalmente la
dicha custodia”. Esto se hizo además con la voluntad positiva de N. P. Vicario
General. En otra de 5 de Marzo de 1703, se arbitraron recursos para mejorar la
hacienda que el convento poseía en Mambroca.
Al día siguiente se practicó la Visita Provincial sin tropiezo alguno, y el 17
de Marzo del año siguiente, la General en que N. P. Fr. Diego de San Buenaventura dejó unas disposiciones muy buenas, que redundan en pro del P. Prior. Eran
asuntos antiguos, que, estudiados ahora por los Padres de Consulta bajo la presidencia del P. Vicario General, iban a resolverse convenientemente: “Lo primero,
que un caballero llamado don Martín Sánchez, vecino de esta ciudad de Toledo y
heredero, en el lugar de Mambroca, pedía se le diese una viña que tenía el convento en dicho lugar que confina con otras suyas, y que en retorno daría una viña suya
tan grande y de mejor calidad. Lo segundo, que ha ocho o diez años que tienen
estancados en el depósito trece o catorce mil reales por no hallar parte segura donde poder imponerlos sin mucho riesgo; y habiéndolo consultado con algunos abogados y algunas Religiones, les habían aconsejado que podían redemir muy bien
los males y censos que tiene el convento contra sí con dichos capitales, &. Lo tercero, que había un devoto que daba trece láminas con sus marcos muy aseados con
condición de que cada año se le rezase un responso; y que el P. Prior, Fr. Felipe de
la Madre de Dios, Lector jubilado, daba cien reales, como de facto los dió, para
que impusiesen y cargasen, y el rédito de ellos sirviese de limosna anual para dicho responso”.
En cuarto lugar, se extendió el modo de hacer efectiva una donación u obra
pía consistente en dos mil ducados, con carga de dos misas por semana: y lo quinto que se ventiló fué la manera de mejorar un pedazo de tierra
320
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de la hacienda de Mambroca. Todo se llevó a debido término con unanimidad de pareceres y mucho celo por el bien común.
Nos consta (1) que, concluído el trienio, asistió al Capítulo de 1701. A partir
de esta fecha, su residencia la fijó en el convento de Toledo; por lo menos a todas
sus Consultas acudió como Prior estampando al pie de ellas la firma; la última
corresponde al dia 19 de Junio de 1708 (2) Del tiempo que resta hasta su muerte
no hay huellas, sino es lo que a los principios dijimos: que adoleció de enfermedad
larga durante la cual fué sufrido y devoto.
En el Libro o Lista de difuntos del convento de Toledo (3) se registra así su
óbito: “El P. Fr. Felipe de la Madre de Dios, alias Gante, Lector jubilado, y despues de muchos oficios que tuvo en esta Provincia, fué Prior de este convento”.
* * *
Ahora recojamos algunas arenillas de oro pertenecientes al hermano lego Fr.
Felipe de Jesús María. En el libro de profesiones del convento de Madrid (4) se
registra una en que consta que sus progenitores se llamaron Pedro de Guevara y
María Gil, residentes en el pueblo de Gumiel de Icán, Obispado de Osma. Profesó
en Madrid teniendo por Maestro al P. Fr. Eugenio de San Nicolás.
De lo restante de su vida nos informa esta breve necrología que hay en el dicho Necrologio de Toledo (5). “En dicho año de setecientos y diez a doce días del
mes de Julio murió en este convento el Hermano Felipe de Jesús María, religioso,
lego, natural de Gumiel de Hizán, Obispado de Burgos. Cirujano de ejercicio, y
desde que entró en la religión ocupado en el de enfermero; lo más en el convento
de Madrid, en donde dió bastantes muestras de su habilidad y discreción y de su
caridad con los enfermos a quien asistia con tan grande amor y vigilancia como
quien está hecho cargo de la obligación de su estado. A esta caridad ardiente añadía el desengaño cristiano para la última hora: porque en el peligro le daba a entender al doliente para que pusiese el cuidado que merecía tan grande punto, sin
permitir la consolación dilatada de los físicos, que engendra comunmente algún
descuido en los enfermos; porque con prudencia les endulzaba la verdad, que se
hallaban desengañados con la frecuencia de su trato. En este ejercicio fué aplicado
a la conservación de los bienes comunes: porque sin faltar al regalo debido a los
enfermos, detenía el desperdicio con tenacidad
DEC. DEL CAP. DECIMO. ART. 3º AÑO 1706
321
religiosa, que no se doblaba a la distribución superflua ni a los ruegos de
personas grandes. Lo mismo ejecutó en otros ejercicios, después como se vió este
convento, porque siendo de crecida edad, estuvo en la portería principal de él, y a
la diferencia de tratados que suele concurrir en tal oficina, daba satisfacción, sin
permitir en ella ni en las personas cosa que desdijese.
No se descuidó en este tiempo de sí, porque con la consideración de sus días,
se daba a la devoción y oraciones frecuentes, juntando en todo la solicitud de Marta con la quietud de Magdalena. En la última enfermedad, dió muchos testimonios
de esta continua consideración, pues le halló el lance tan prevenido, que desde el
primer accidente conoció el peligro de su vida y que Dios lo llamaba para si. Conque disponiéndose confofme a las disposiciones de Dios, se armó con los santos
sacramentos, que recibió de juicio cabal; y dió su vida fin en el referido año, siendo los de su edad setenta y siete, y los que vivió en religión cuarenta y seis, dejándonos en muerte no sólo el olor de su buena vida en tales ocupaciones sino esperanzas de su salvación. Fué enterrado su cuerpo en la bóveda en el primer tramo,
junto a la escalera, en la sepultura, según el orden de la planta de ella, donde descansa en paz. Amén”.
DÉCADA XIII
CAPÍTULO PRIMERO
ARTÍCULO I
Fiesta en nuestra iglesia de Bogotá
Sumario: Colocación de un cuadro de la Inmaculada Concepción. –Función solemne. –El pintor
Vásquez Cebalos. –Su técnica artfstica. –Fué muy adicto a nuestra comunidad. –Temporadas en el
Desierto. –Arreglo de sus funerales. –Es enterrado con nuestro hábito y correa.
Por tocarse aquí dos aspectos distintos de un mismo asunto acontecidos uno
en el año 1710 y otro en el año siguiente 1711, hemos vacilado en colocar esta
materia al final del capítulo anterior o al principio de éste. De todas suertes, hay
razón para ambas cosas, y además la diferencia es tan corta, que no queda roto el
hilo de la cronología
Es el 8 de Diciembre de 1710, día de la Purísima Concepción de María. En
el templo de la Candelaria, de Bogotá, nótase el preparativo de una función extraordinaria; la afluencia de fieles es grande y sobre todo escogidísima: miembros de
ambos Cabildos, eclesiástico y civil, señores Oidores de capa y espada al cinto, de
birretes, garnachas y togas, los principales oficinistas de la Real Audiencia y de la
Justicia, así como los Catedráticos de los Colegios, se dirigen todos al templo,
movidos por devoción y por una curiosidad artística excitada por un anuncio. Van
entrando y se dirigen hacia la capilla segunda de la nave del evangelio donde se ve
un altar adornado y con abundancia de luz. En el fondo del altar hay un cuadro
cubierto con un velo, de unos tres metros de alto por la consiguiente anchura. Cesan las campanas de tocar, salen los sagrados ministros, descórrese el velo y aparece la imagen de la Inmaculada Concepción, pintada al óleo, que en aquel mismo
momento va a ser bendecida, para proseguir con
DEC. XIII DEL CAP. PRIMERO. ART. 1º AÑO 1706
323
la celebración de una misa solemne1. Del pecho de todos los circunstantes
brota un murmullo de admiración y complacencia al verla: es la última obra pictórica del famoso don Gregorio Vásquez de Ceballos, Arce.
Extendida por la capital del Virreinato la noticia de esta colocación y dedicación de una nueva obra del maestro Ceballos en la iglesia de los Agustinos Recoletos, afluyen los personajes más notables, porque gozaba justa fama de inspirado aquel pintor, siquiera fuese a su edad de ultraseptuagenario. Ya para terminarse
la misa, al llegar el momento de la sagrada comunión, el anciano Ceballos, de rasgos fisonómicos netamente españoles, de gola rizada, jubón y calzón corto,
aproxímase reverentemente al altar y comulga a Jesús Sacramentado. Después el
piadoso comulgante recibe felicitaciones de los más amigos y de los entendidos, se
retira a su casa que está enfrente de la puerta de la iglesia, calle por medio, y el
público queda admirando de cerca la pintura.
Efectivamente, Vásquez Ceballos pintó una Inmaculada, de la escuela sevillana, a la que él perteneció toda su vida, pero menos espiritual que las siete u ocho
que nos legó Murillo, porque espiritualizar más que Murillo el cuerpo humano no
cabe so pena de convertir a la Virgen María en un ser irreal por el misticismo, o en
una belleza demasiado humana por el naturalismo con detrimento de la devoción.
Las Concepciones de Murillo tocaron el ápice de lo perfecto e inimitable. Es la de
Vásquez devota, sobria de colorido y de dibujo, y, aunque obra de mano maestra,
revela decadencia y flaqueza de espíritu. Al pie del cuadro estampó su nombre y la
fecha, fecha que cierra un ciclo de arte no superado por ningún pintor antecedente
a él ni posterior en la historia de la pintura colombiana, para gloria de España que
supo trasladar a América las influencias de su genio intelectual y artístico de aquellos tiempos.
Vásquez, hijo de Bartolomé Vásquez y María de Ceballos, personas de buen
nacimiento y oriundas de España, nació en Bogotá el día 9 de Mayo de 1638, como su fe de bautismo lo señala, y aprendió el arte con el sevillano don Baltasar
Figueroa, que residía en la capital del Virreinato y con el que trabajó hasta que
llegó a superar al maestro. No debe confundirse éste con su hijo Bartolomé, pintor
también, contemporáneo de Vásquez. Dícese que don Baltasar hallábase pintando
el cuadro de San Roque para la parroquial de Santa Bárbara, y que no pudiendo,
tras mucho intentarlo, pintarle bien los ojos, salió del taller, y entonces, cogiendo
el joven Vásquez los pinceles, suplió la deficiencia del maestro, por lo cual fué
despedido del taller, y dedicóse a pintar por su cuenta.
1
Cron. de Santa Fe de Bogotá y el Antiguo Virreinato por Pedro María Ibáñez, cap. XIV.
324
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
“Empezó, escribe el historiador colombiano Groot1, a pintar, y empezó a ganar fama, tanto, que desde entonces decayó la de Figueroa, a pesar de que la había
adquirido con las pinturas del claustro de San Francisco y de la sacristía, en donde
había hecho cosas muy buenas y de grande composición. Estos fueron los principios de Vásquez; de ahí para adelante no hay más que ver sus obras, que son muchas; tantas, que los antiguos decían ser mayor el número de cuadros que había
pintado que el de los días que había vivido; y era una buena parte de ella de grandes dimensiones de asuntos históricos con muchas figuras de tamaño natural; tales
son las de la Capilla del Sagrario y las de Santo Domingo. No se puede decir más
sino que por rareza se encontrará alguna iglesia, aun de los pueblos pobres, donde
no se halle algún cuadro de Vásquez. En Tunja y en Monguí había varios muy
buenos. Se llevaron en tiempos anteriores para Méjico por encargo especial. No
hay casa de familia antigua, que conserve algo de sus antepasados, que no tenga
pinturas de Vásquez; porque antiguamente no había casa de buen tono que no tuviera en las principales salas pinturas exquisitas de este artista, con preciosos marcos de carey embutidos de concha o de marfil. Muchos de estos cuadros se conservan, a pesar de que los extranjeros se han llevado bastantes. Casi todas esas pinturas las hacía en tabla”.
Don Gregorio como buen artista vivió pobre; de costumbres honradas, jefe
de un hogar cristiano, se acompañaba de una hija suya en los trabajos de pintura, y
de otros oficiales para dar abasto a los encargos, principalmente de retratos y de
asuntos religiosos. Sobresalió en el diseño, en el claro oscuro y en el colorido, sobre todo tratándose de angelillos, a quienes pintó en todas formas y posturas, aislados y en grupos, escorzados en el aire con originalidad y gracia. Parece mentira
que tan gran pintor hubiera reinado en una colonia tan apartada de Europa e inaccesible por carencia de puertos marítimos; y sin embargo de ello, toda su obra
evoca influencias sevillanas, porque poseía talento de asimilación artística además
de originalidad tales, que no han sido sobrepujadas, repetimos, ni aun por los
grandes pintores de nuestros días, que se llaman Borrero, Acebedo, Zamora, Páramo, Gómez Ricardo, Portocarrero, Peña, Torres Medina, Pizano, &., algunos de
los cuales figuran como miembros de la Academia de Bellas Artes. Pero ni todos
sus cuadros son perfectos, ni los perfectos lo son del todo suyos, y ello se explica
porque encomendaba algunos trabajos totales o parciales a su hija y a sus discípulos de oficina para atender a la demanda.
Por lo respecta a sus relaciones con nuestra comunidad, tiene su explicación
1
Historia Eclesiástica y Civil de Nueva Granada, &., por J. M. Groot, tom. II, página 1 y sigs.
DEC. XIII DEL CAP. PRIMERO. ART. 1º AÑO 1706
325
el afecto que le profesó a ella porque vivía, conforme hemos dicho, enfrente
del atrio de la iglesia, en el cual a la vez estaba la potería del convento, que ahora
es Seminario, y gustaba de frecuentar el templo y de visitar a los religiosos no pocas veces. Permítaseme insertar aquí un punto de cierto discurso que pronunciamos en dicho templo y que corre publicado: “Al frente de la puerta de la iglesia
hay una casa que ostenta una lápida de mármol con esta inscripción: —Aquí vivió
y murió Gregorio Vázquez Ceballos. Bogotá, su patria, se honra tributándole este
homenaje. Abril 23 de 1863.— Las relaciones afectuosas del rey de los pintores
colombianos con esta iglesia están bien conocidas; el convento de La Candelario
amparó al ilustre aıtista, cuya inspiración genial es obra de su fervor religioso; al
pie de este tabernáculo soñó sus sueños de grandeza mística; Vásquez aparece más
grande por su fe que por su arte, o más bien, su arte fué grande porque su amor al
Dios de nuestros altares fué ingenuo y profundo. Ese lienzo, que véis, de la Inmaculada Concepción, realizado con el pulso tembloroso de la ancianidad, constituye
un obsequio suyo a este santuario y representa el estipendio de sus funerales. La
anécdota del criadillo del convento mirando desde la ventana del antecoro hacia la
casa del artista, el cual tenía una hija más piadosa que rica, no la creáis: es invento
de una fantasía romántica”.
Además conviene añadir que el artista vivió temporadas en las hospederías
de El Desierto, a donde iba con su hija a veranear, a la vez que se entretenía en
pintar para aquel convento, donde aún se conservan algunos cuadros, aunque muy
deteriorados, de mucha composición. Hay ángeles en ellos que merecen recortarse
del lienzo estropeado y guardarse en marcos aparte. Por lo demás, no todos los
lienzos que se conservan en nuestra iglesia del Desierto pertenecen a este pintor,
pues algunos fueron trasladados de Bogotá y enmarcados a principios del siglo
XX. También conviene advertir que los cuadros de la Vida de San Agustín, Nuestro Sunto Padre, que hermosean los claustros del Desierto y los de Manizales, pertencieron al convento antiguo de Bogotá, pero no son obra suya, sino de un pintor
escaso de mérito de posterior fecha. En el cuadro que representa la consagración
episcopal en Hipona se lee una inscripción con fechas que orientan al crítico. Con
motivo de una de las temporadas que allí transcurrió Vásquez, compuso don José
Caicedo Rojas, no recordamos si en Apuntes de ranchería, o si en Escritos escogidos, compuso, alguna leyenda de unos amoríos entre la hija del pintor y cierto caballero; pero es cuento todo ello y nada más.
Vivió y murió pobre. Poco tiempo antes de la colocación del cuadro, referida
al principio, el buen pintor se llegó a la celda del P. Rector, que a la sazón era el P.
Fr. Carlos de San Jerónimo, Lector Jubilado, y le manifestó cómo estaba muy enfermo y sin dineros, y que en previsión de que le
326
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
sobrecogiera la hora de la muerte impensadamente, deseaba arreglar de una
vez lo de los funerales, que quería se celebrasen en la iglesia de la Candelaria. El
P. Superior díjole amablemente que no se procupara sino que dejara las cosas venir, que todo se haría convenientemente. Entonces replicó él que, si bien no tenía
dinero, pero que podía pagar adelantados los honorarios del entierro pintando una
Purísima Concepción para el templo. He aquí, pues, la explicación de la fiesta con
que hemos principiado el artículo.
Groot y también Ibañez aseguran que el pío artista salió de la iglesia el día 8
de Diciembre atacado del accidente de que murió; y el mismo Ibañez, médico,
añade que sufrió demencia. Ignórase le fecha de su muerte, y sólo se consigna que
acaeció este año de 1711. Como muy aficionado que era a nuestros religiosos, y
siguiendo la costumbre general de la época, Vásquez dispuso ser amortajado con
el hábito recoleto de San Agustín y su sagrada correa; hiciéronsele los funerales
con toda pompa, cual convenía a su piedad y afecto de cinturado agustino, así como a la condición de artista afamado y querido de plebeyos y de nobles.
Así premia la Virgen Santísima a los buenos; y así se confirma la observación de que nuestra Orden ha sabido amparar y fomentar siempre las ciencias y las
artes.
ARTÍCULO II
Un Capítulo Provincial
Sumario: Capítulo de la Provincia de Santo Tomas. –Labor electiva.
Cayó la fecha de la celebración del Capítulo de la Provincia de Santo Tomás
a 24 de Abril de este año de 1711, y en dicho día tuvo lugar, en el convento de
Sevilla probablemente, y presidido por N. Vicario General.
Las noticias que de tal acto nos han quedado desperdigadas son éstas relacionadas con las elecciones, a saber:
Provincial, P. Fr. Fernando de la Encarnación.
Definidor, Fr. Pedro de la Concepción.
Prior del Convento del Campillo, Fr. Pedro del Rosario, quien renunció luego al punto, y en su
lugar fué constituido Vicario Prior el P. Fr. Pedro de San José, el cual regiria aquella casa por cuarta vez, por llevar a térmnio la edificación del convento, como luego veremos.
Subprior, Fr. Bernardo de Santo Tomás. Este nombre damos con alguna probabilidad, pues la noticia está deducida de un apunte que hay en el libro de cofrades de la Consolación perteneciente al
susodicho convento, apunte que narra cosas del año 1718 y en que figura como Subprior Fr. Bernardo.
Prior del convento de Granada, Fr. Diego de la Santísima Trinidad. Vicerrector del de Santa Fe, Fr.
Juan de San José.
Tuvo la casa de Santa Fe diversos destinos: unas veces era convento y otras,
colegio. Ahora era esto último.
ARTÍCULO III
Elogio del P. Fr. Francisco de la Madre de Dios, Tabuenca
Sumario: Su procedencia. –Misionero a Filipinas. –Acláranse algunos pormenores. –Retrato físico.
–Comienza a ser honrado con oficios. –Su proceder empresario en Manila. –Varias mejoras en su
convento. –Más superioratos. –Virtudes morales. –Rector Provincial. –Muere religiosamente.
Algo importante ofrece la vida del P. Fr. Francisco de la Madre de Dios y
vamos a presentarlo en obsequio de la Provincia del Pilar que le dió el ser, y de la
Provincia de San Nicolás en que desarrolló sus virtudes, ya que llegó a ser Provincial de la misma. En el Libro 1.º de profesiones y misiones, del archivo provincial,
carpeta 84, número 7, al fijar la lista de los religiosos que llegaron a Filipinas el
año 1676, pónese con el número 10 a nuestro biografiado de quien se dice que era
“natural de Tavuenca en la provincia de Aragon, de edad de 26 años. Tomo el
habito en el Convento de Borja de dha. Provincia; y porfeso en el a 15 de Mayo de
el año 1669”. Esto asegura el citado libro, de donde se infiere que nació el año
1650 y que tenía diecinueve años cuando hizo su profesión religiosa. Desconocemos por entero los días de su niñez y juventud, hasta la fecha indicada, y de aquí
en adelante tan sólo podemos asegurar que era sacerdote cuando embarcó y que
además tenía el título de Predicador cuando llegó a Filipinas, porque dicho libro
llámalo así. Adviértase que en seguida de la palabra predicador alguien añadió con
distinta letra y tinta el título de Lector, pero no puede referirse a esa fecha de desembarque el título de Lector, porque en España es casi moralmente imposible que
lo adquiriera, y aunque se admita que ejerció tal oficio durante la navegación o en
Méjico, no parece ni siquiera posible que ganara constitucionalmente el título.
Debe referirse esa añadidura de entre líneas al tiempo en que explicaría alguna
materia en Filipinas.
Pues bien; recientemente ordenado de sacerdote hallábase en el colegio de
Huesca, cuando se afilió a la misión organizada por el P. Fr. Juan de la Madre de
Dios, Cuenca, por los años de 1675. En el archivo general de Indias, de Sevilla1 se
conservan los siguientes documentos que copiamos
1
Est. 45, caj. 2; leg. 8-11.
DEC. XIII DEL CAP. PRIMERO. ART. 3º AÑO 1706
329
literalmente para que se vea el expediente que se estilaba con los misioneros
entonces. Dice así un documento: “Licencia... de F. Francisco de la Madre de
Dios. Fr. Francisco de San Joseph, Vicario General de los heremitas Recoletos
descalços de la orden de Nuestro Padre Señor San Agustin de la Primitiva obseruancia en las Prouincias de España e Yndias, &., por quanto el padre fray Francisco de la Madre de Dios, Predicador en nuestra sagrada religion y conventual en
nuestro conuento de Guesca nos ha significado auerle Dios tocado en el coraçon
de que le resultaron ferborosos deseos de passar a nuestra prouincia de san Nicolas
de Tolentino en las yslas Philipinas en seguimiento de los obreros euangelicos y
aiudar a sus hermanos que alli asisten exercitandose en la enseñança de nuestra
sancta fee a los yndios y conuersion de las almas en dicha prouincia, por tanto
aiudando segun nuestra obligacion a tan loable proposito y determinación santa,
por la presente le admitimos para que en la Mission presente que hace el padre
fray Juan de la Madre de Dios, prouincial absoluto de dicha prouincia y comissario
general de dicha mission que con licencia del Rey nuestro Señor y a expensas
suias se hace, pueda ir y vaya a dicha nuestra prouincia de donde le hacemos hijo
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espiritu Santo, y mandamos en virtud de
santa obediencia que ningun nuestro inferior se lo impida y al padre retor del dicho
nuestro conuento de Guesca que ponga el día que sale para nuestro conuento de
Seuilla autenticado con fee de escriuano publico o notario apostolico que de fee y
suplicamos a todos los Arçobispos, obispos, justicias, vicarios y curas de qualesquier ciudades, villa o lugares por donde passaren que les aiuden con sus limosnas
esperando el premio de Dios nuestro Señor; dada en nuestro conuento de la ciudad
de Granada en quince de abril de mil seiscientos y setenta y sinco.
Valeat. Fray Francisco de san Joseph, Rubricado”.
Al dorso dice: “Sale el contenido en dicha licencia a cumplirla de este colegio de Huesca de descalços de nuestro Padre san Agustin a seis de mayo de mil
seiscientos y setenta y cinco y lleba el vestuario necesario en fe de lo firmamos en
dicho dia mes y año.
Fray Sebastián de san Lorenzo, Depositario. Rubricado.
Fray Nicolás de san Juan Baptista. Rubricado.
Fray Gerónimo de la Concepción, Depositario. Rubricado.
Hago fe y verdadero testimonio yo el notario auaxo firmado como en seis
días del mes de mayo del año de mil seiscientos setenta y cinco sale de la ciudad
de Huesca y del collegio de los Agustinos de dicha ciudad el padre fray Francisco
de la madre de Dios, predicador a donde era conbentual morador y en fe de verdad
lo firmé de mi mano en dicha ciudad de Huesca del reyno de Aragon los dichos
dias mes y año arriua declarados. Rúbrica.
330
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Orencio de san Clemente. Y Zelaya notario del número de la ciudad de
Huesca del Reyno de Aragón aceptó todo lo arriua dicho”. Rúbrica.
Es de creer que salió de Huesca en compañía de tres misioneros más que
fueron en la misma barcada. Sin embargo de esto, llámanos la atención que en otro
documento del archivo general, en que se habla del número de leguas y días que
emplearon todos y cada uno de los misioneros de este año, para ir desde sus respectivos conventos hasta Sevilla, asigna desde Huesca hata la capital andaluza
ciento treinta y séis leguas, y para los cuatro misioneros que partieron de Huesca,
distintos días de jornada y parada; al que más marca es veintisiete días, y a nuestro
biografiado solamente diecinueve. Pero en esta asignación debe haber error por
cuanto, según el expediente del archivo de Indias, donde reposa la certificación del
P. Prior del Pópulo, de la fecha en que llegaban los misioneros a este convento
sevillano, consta que el P. Francisco con séis compañeros más llegó el 6 de Junio
del referido año de 1675.
Sea de esto lo que fuere, he aquí el retrato físico que un documento de la casa de Contratación de Sevilla hizo de él: “Fr. Francisco de la Madre de Dios, sacerdote, y predicador, natural de Tabuenca, arçobispado de Zaragoza, de edad de
veinte y cinco años, descolorido, ojos undidos, lampiño, de buen cuerpo”.
Embarcóse en Junio con veinticinco Religiosos en el navío Nuestra Señora
de Roncesvalles, cuyo capitán era Juan de Manurga. No queremos repetir más
veces lo dicho acerca de este viaje; únicamente concluiremos diciendo con el Libro de profesiones y misiones citado que el navío llamado San Antonio de Padua
dió fondo en la bahía de Cavite el 20 de Julio.
Llegado que hubo al convento de su nueva Provincia, veamos qué carrera de
superioratos le marca el libro Becerro. Celebrado el Capítulo Intermedio de 1678
quedó elegido Subprior de Manila y conjuntamente Maestro de novicios, pero antes de ser nombrado Subprior de Manila, residía aquí con derechos de Consultor
conventual, como se deduce de su intervención en varias consultas, la primera de
las cuales lleva fecha 28 de Noviembre de 1676, en que se trató de dar el hábito de
Terciaria a cierta señora muy devota. Fol. 28 V.º.
Por la consulta celebrada a 16 de Noviembre de 1677 viénese en conocimiento de que era Lector, o a lo menos así lo titulan en el encabezamiento del acta,
si bien él en la firma se llama Depositario. El objeto de la consulta fué, “conferir y
tratar el sitio de la enfermería i su fabrica y como era nezesario auer de empeñarse
para su fabrica... y hauiendo todos entendido dijeron que conuenia se fabricase
dha. enfermería y que si para ello fuese necesario el empeñarse lo hiziese pero con
calidad que dho. Padre Prior y Definidor vaya siempre al desempeño antes que
acauase el oficio”. Fol. 29.
DEC. XIII DEL CAP. PRIMERO. ART. 3º AÑO 1706
331
A 24 de Octubre de 1678 se celebró otra para admitir una estancia en la jurisdicción de Bulacán, fol. 30. vº. y en ella firma como Subprior por primera vez.
¡Cosa rara! El Capítulo Intermedio se celebró el 31 de Octubre y a 24 figura como
tal Subprior. A 12 de Octubre de 1679 concurrió a otra en que se trató de dorar el
retablo del altar mayor dando al maestro dorador todo el oro y 545 pesos, fol. 32,
en tres plazos. La última en que figura es de 10 de Abril de 1680.
En el año 1683 fué elegido para el mismo cargo, y por lo tanto quedó sin
empleo capitular un trienio. Dos seguidos desempeñó el Priorato de Siargao; luego, en el Capítulo de 1692 ocupó la Definitura y Secretaría de Provincia. En el año
de 1693, en el Capítulo Intermedio nombráronlo Vicario Prior de Manila; pero es
de saberse que ejercía el Superiorato de la misma casa en calidad de Presidente
antes de la referida fecha, pues en el Libro de consultas de Manila, al fol. 46, se
lee en una convocada a 26 de Agosto de 1693 que: “El P. Fr. Francisco de la Madre de Dios Deffinidor desta Provincia, Presidente deste convento junto a los PP.
Consultores”; y se trató de que “se hiciera un baño en la guerta de dicho convento
para la salud de los Religiosos de el...” En la consulta de 15 de Abril de 1694 se
propuso “como estaba el convento sin medico asalariado para la asistenzia de los
enfermos”, y el Padre Superior contrató a uno de la ciudad, muy notable.
Con la propia fecha se trató “como unos nipales que tiene dicho convento
perdidos y que puede abrirse la boca de un estero y darlos, a renta o alquilarlos...”
y se convino en ello. Fol. 47.
Sigamos registrando el mismo libro de consultas y veremos que su prelacía
se distinguió por varias fábricas y reformas introducidas en beneficio de la comunidad. Por lo visto, era diligente y activo, pero no inconsulto ni imprudente en el
obrar. El Libro de consultas dice a la letra, folio 47: “En veinte ocho días del mes
de Mayo de mil seiscientos y noventa y cuatro años, el P. fr. Francisco de la Madre
de Dios, Prior de este Convento de S. Nicolas de Manila, junto en su celda a los
PP. Consultores de este y les propuso lo siguiente:
Que si convenian en dar para la estancia de esta Provincia un retablo pequeño de Nuestra Señora del Pilar que esta en la sala de la enfermería, en atencion de
que la Provincia ha dado dos hombres para trabajar en el baño y actualmente estan
para trabajar en la obra que se ha de hacer en la cocina; y dicha Provincia da un
tanbobo con la madera de molabe para la estancia de dicho convento... Y dichos
PP. Consultores es a saber: Nuestro P. Fr. Jose de la Santísaima Trinidad, Provincial absoluto, el P. Predicador Fr. Francisco de Santa Maria, Prior de este convento
de Mansinglo; el P. Procurador general Fr. Joaquin de S. Nicolás; el P. Subprior de
332
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
dicho Convento Fr. Justino Antonio de S. Agustin unanimes dijeron que se
de o permute dicho retablo por dicho tanbobo...
Item les propuso de como les era a sus RR. manifiesto se había quemado cocina y procuracion con lo que tenían y de como eran necesarias otras oficinas, para
cuya reedificacion les pido sus pareceres de que cada cual dijera el como se podrían reedificar con menos riesgo del que había padecido el Convento en dicho incendio, y despues de haber confabulado entre todos, de parecer de todos se determinó: que se reedificase en la forma que antes estaba con teja; y que lo restante,
que es dispensa y partidor se teche con una zotea o terrado con toda la fortaleza
posible y que dicha zotea se levante por la banda que mira a la calle una pared tan
alta como la que viene desde la librería, de suerte que desde el suelo de dicha zotea
tenga la pared mas de un estado de alto y en lo restante de dicha zotea por la banda
que mira a la cocina y por la que mira a la libreria se haga dos dindines de ladrillo
fuertes y tan altos como dicha pared con asiento y con disposicion que de las casas
circunvecinas no pueda ser registrado religioso alguno si saliese a dicha zotea y
que juntamente en frente de la escalera del Convento se abra una puerta para que
puedan entrar y salir los religiosos a gozar del fresco cuando necesitaren y que en
dicha puerta se ponga llave para que se cierre y abra cuando al P. Prior de dicho
convento le pareciere convenir.
Item les propuso de como el dindin de ladrillo del cuarto que va a la enfermería rinde el suelo del cuarto para cuyo remedio les propuso, si convenia que se
desarmara dicho dindin, y unanimes dijeron que dicho dindin se formara en la pared inmediata, de suerte que su peso no llegue a la tablazon del suelo del Convento
y que dicho dindin sea de ladrillo para que se pueda quitar el otro dindin inmediato.
Item les propuso el riesgo que tienen el Convento por el dindin que mira a la
cocina de la celda en que vive el P. Procurador General por ser de cañas y facil de
prenderse con cualquier chispa de fuego, y unanimes dijeron que dicho dindin se
desbarate y que se fortalezca el fundamento, de suerte se haga de ladrillo.
Item les propuso que si convenian en que la sala que estaba ante la celda del
P. Procurador se hiciese celda y unanimes dijeron que si.
Item, les propuso que en conformidad de lo mandado por Nuestro P. Fr. Isidoro de Jesus Maria en la visita para el aderezo de las celosias de las ventanas que
miran a la gola de muralla si les parecía conveniente el que a dichas celdas se les
dejase una ventana en la conformidad que antes tenían o si les daría corredores en
la forma que dicho N. Prior les explico; lo cual entendido por dichos PP. Consultores dijeron que se formase el corredor con celosías en la conformidad que les propuso, quitándoles dichas celdas... para formar el corredor.
Item les propuso que si convenia en que se empeñara el Convento en
DEC. XIII DEL CAP. PRIMERO. ART. 3º AÑO 1706
333
trescientos pesos para todo lo referido y unanimes dijeron que si y lo firmaron dicho día, mes y año. Nota: No hubo necesidad de este empeño”. Siguen las
firmas de los Padres Consultores.
Este superior obraba bien: no acudía subprepticiamente al P. Provincial para
resolver cosas en que debían intervenir los Padres Consultores.
Después de este superiorato, ocupó el de Cebú, dos trienios consecutivos, en
calidad de Prior. Siéndolo, fué honrado a la vez con el cargo de Vicario Provincial
de Caraga por nombramiento hecho en Enero de 1702. En el Capítulo de 1704 fué
constituido por tercera vez Prior de Cebú; y a la vez Definidor de Provincia; y en
Abril de dicho año fué confirmado en el empleo de Vicario Provincial de Caraga y
nombrado Visitador de la Vicaría.
No cabe dudar de la idoneidad de este Religioso para los cargos, en vista de
la acumulación de los mismos.
De su religiosidad y celo por la salvación de las almas hay un argumento que
importa poner muy de manifiesto, conviene a saber; el ofrecimiento generoso de
su persona para pasar a China, la tierra de los martirios, a predicar el evangelio, a
la sazón que un Legado de la Silla Apostólica para dicho imperio y otras partes de
Asia trataba en Manila por el año 1704 de organizar una misión, como se refiere
en el tomo IV de esta Historía1. El P. Sábada en su Catálogo2, recogiendo este
dato escribe: “Distinguióse el P. Tabuenca, entre otras excelentes cualidades que le
adornaron, por su ardiente celo de la salvación de las almas, y fué uno de los Padres que nuestra Provincia destinó a China a principios del siglo XVIII, en compañía del Patriarca de Alejandría, después Cardenal, D. Carlos Tomás de Tocernón:
mas lo calamitoso de los tiempos impidió la realización de tan santos y nobles
deseos”.
Pasaron tres años, y como falleciese, año 1707, el Provincial, Fr. Bartolomé
de la Santísima Trinidad, fué elegido nuestro biografiado Rector Provincial, y así
gobernó la Provincia desde el primero de Mayo hasta el día 13 en que se celebró el
Capítulo, que lo volvió a nombrar Prior de Cebú, y en 15 de Mayo del mismo año
se le nombró de nuevo Vicario Provincial de las parroquias y misiones de Caraga.
Por último, diremos que en el Capítulo de 1710 ocupó el Provincialato.
Nada hemos averiguado respecto de su actuación como Provincial; únicamente vemos su nombre en una consulta del convento de Manila, en el libro citado, al folio 56, recién elegido.
Congregáronse, pues, los Consultores conventuales a 30 de Mayo de 1710
para dilucidar el siguiente asunto en el que medió el P. Provincial,
1
2
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Pág. 125.
334
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que en Manila moraba: “El Capitan D. Sebastian de Falces hermano maior
de la Cofradia de Jhs. Nazareno de esta Ciudad, en su nombre y de los Diputados
della me presento y digo como dha. Cofradia se halla sin sachristia competente
para poder guardar todo lo perteneciente a ella con la seguridad y decencia necesaria porque la que tiene y se le ha señalado en la Portería en este convento no es
suficiente por estar mui estrecha; por lo qual pedimos y suplicamos a dho. R. P.
Prior se sirua de adjudicar para sachristia de dha. Cofradia la sala que actualmente
se acabo de componer, que esta en el claustro de dho. convento junto a la sachristia de dha. iglesia para poder tener con seguridad todos los bienes de dha. cofradia
en que se le hará caridad, &.”
Reunidos los Padres Consultores, entre los cuales hallábase, conforme lo dicho, el P. Provincial resolvieron “que solo convenian en que dha. sala Capitular se
concediese por tiempo limitado, como es el de un año, y a lo mas hasta el capítulo
intermedio, para que en dho. tiempo puedan dichos señores dar prouidencia se
haga dha. sacristia al lado de la capilla de Jhs. Nazareno, que es el sitio mas conveniente y porque dha. sala capitular la tiene el convento determinado sirva para
las juntas del Capitulo y otras funciones pertenecientes a nuestro estado”.
Nos es ignorada la fecha precisa del fallecimiento de este benemérito Religioso; que acaeció antes del 31 de Octubre de 1711 es verosímil, aunque no cierta,
pues el Capítulo Intermedio de este año fué presidido por otro Religioso con carácter de Rector Provincial.
CAPÍTULO SEGUNDO
ARTÍCULO I
Fr. José de la Concepción
Sumario: Apuntes. –Celo por los bienes comunes. –Amante de la pobreza. –Su muerte.
En once días de Abril de este año de 1912, rindió la última jornada para subir a la gloria celestial el Hermano Fr. José de la Concepción, de quien sabemos
que nació en la ciudad de Santander hacia el alío 1672.
Cómo y por qué vino a tomar nuestro santo hábito lo ignoramos, si bien nos
queda el dato que hizo su profesión religiosa el año 1694, o sea, teniendo cerca de
veintidós años de edad. Desempeñó en la Religión casi siempre el oficio de procurador, en el cual se portó con ejemplo. Esto quiere decir que atendía a los quehaceres de la despensa, a las relaciones de mercado, a las salidas a la calle como limosnero, al trato con seglares en asuntos de bienes y manejo de dinero. Y en todo ello
fué ejemplar procurando el bien de la comunidad y no el propio, adquiriendo víveres de buena calidad, a tiempo y con prudente economía, sin menoscabar los derechos ajenos y siendo bien hablado, sufrido y honesto, de todo lo cual estaban edificados los extraños y los propios. Y esta clase de vida durante dieciocho años
consecutivos no mermó su fervor religioso, porque todo lo hacía por Dios y por
sus hermanos de hábito.
Aquí se cumplió al pie de la letra el pensamiento agudísimo de Nuestro Santo Padre, que dice en su Regla que la medida para aprovechar en la virtud está en
relación directa con el celo por los bienes temporales de la Comunidad: Cuanto
más procuréis el aumento de la cosa común, y no la personal, sabed que otro tanto
aprovecharéis en la virtud: quanto amplius rem communem, quam propiam curaveritis, tanto vos amplius proficere noveritis.
Murió pobre. Así lo atestigua el apunte necrológico de donde tomamos
336
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
estos pormenores1, y a fe que no hacía falta consignarlo, por supuesto, a no
ser que quiera decirse que murió pobre extremadamente, y así vendremos mejor en
conocimiento de que, a pesar de manejar dineros y proveer a todos de lo necesario,
vestía él y comía y se trataba a lo pobre de espíritu, y dormía en celda desposeída
de comodidad y confortamientos.
Ocurre una breve consideración acerca de las economías de los conventos en
contraposición de las ideas comunistas y socialistas de estos tiempos. En la Regla
de San Agustín al fraile poseedor de cualquiera cosa en privado se le castiga como
a ladrón: furti judicio condemnetur. ¡Qué socialismo y comunismo tan hermoso,
tan antiguo y tan apostólico, como que se entronca con el mismo Evangelio! Así
es cómo las democracias modernas que aborrecen a los Religiosos, se aborrecen
así mismas menospreciando la solución verdadera de los conflictos de la sociedad.
Murió nuestro buen Hermano Lego confortado con los santos sacramentos
en su convento de Toledo el día supradicho y fué enterrado en la sepultura 32,
marcada por el Necrologio conventual.
1
Necr. de Tol., pág. 186, v.º
ARTÍCULO II
Dos Capítulos Provinciales
Sumario: Capítulo de la Provincia del Pilar. –Capítulo de la Provincia de la Candelaria. Reflexiones sobre algunas actas. –Elecciones.
He aquí los restos del Capítulo Provincial del Pilar, celebrado a 15 de Abril
de 1712, salvados del naufragio de los archivos: Fueron elegidos en él:
Provincial, Fr. Pedro de Santa Orosia.
Definidor, Fr. Juan de la Concepción.
Definidor, Fr. Francisco de Santo Tomás de V.
Secretario, Fr. Juan de San Agustín.
Prior de Barcelona, Fr. José de San Antonio.
Subprior, Fr. Manuel de San Pablo.
Prior de Valencia, Fr. Laureano de Santo Tomás de A.
Subprior, Fr. José de San Agustín.
Prior de Portillo, de Zaragoza, Fr. Tomás de Santo Domingo.
Prior de Alagón, Fr. Lorenzo de San Cristóbal.
Rector de Caudiel, Fr. José de San Bartolomé.
* * *
En el día establecido por nuestras sagradas Constituciones congregóse en
Capítulo la Provincia de Nuestra Señora de la Candelaria en el colegio de Bogotá.
Una de sus actas versó acerca de confirmar otra del Capítulo Intermedio que establecía el noviciado en la casa de Bogotá, medida que ya daba buenos resultados;
pero al confirmarla, resolvieron limitar el número de novicios que debían ser admitidos. Estos debían ser escogidos y que no pasasen de cuatro. De donde se saca
que vocaciones al hábito no escasearon nunca, pero que no llegaban a sazón cuantos novicios eran de esperarse.
Esta Provincia nació, se desarrolló y sobrevivió por tres siglos con personal
exclusivamente colombiano; los ciento o ciento veinte religiosos de que ha constado en sus mejores tiempos eran de sangre no indígena, porque los colonizadores
fueron muchos y de costumbres cristianísimas; pero, dada la relativa escasez de
este elemento, tan repartido por países tan dilatados y remotos y ciudades tan distantes, sin relaciones ni vías de comunicación fáciles, escaseaban las vocaciones y
había necesidad de aumentar
338
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
los noviciados, de modo que hubo tiempos en que funcionaba noviciado simultáneamente en El Desierto, en Bogotá, La Popa, y Panamá, con dos o tres novicios en cada casa. Ya se comprenden los enormes inconvenientes de este procedimiento, mas no cabía otro entonces. De ellos se resentía, como es lógico, el noviciado de Bogotá. Entraban varios pretendientes, y luego, por deficiencias del
local, del personal y del método, abandonaban el santo hábito. ¡Oh, qué tres deficiencias!
Y ya que estamos explicando esta acta que procede de otra del Capítulo Intermedio del año 1710, trascribamos una muy curiosa del mismo Capítulo Intermedio. Por este tiempo discutieron los entendidos muy acaloradamente sobre los
perjuicios que acarrea la bebida alcohólica de aquel país llamada chicha que es
una fermentación del maíz molido. Intervinieron en la discusión las autoridades
civiles, conminaron penas las eclesiásticas, y trajo agitados los ánimos por mucho
tiempo la campaña contra aquel licor que, a falta de vino, o de aguardiente, era y
aun es hoy empleado, principalmente por los indios y la clase del pueblo.
No podía menos de llegar el efecto de la agitación pública a nuestras casas; y
así se explica el acta en referencia. Debe deducirse de ella el empeño muy solícito
de nuestros antepasados en conservar incólume el espíritu de observancia, inclinándose siempre a las opiniones más seguras. Dice el acta: “Determinamos prohibir, como prohibimos con efecto, el uso de la aguardiente de la tierra, en consideración de los daños y perniciosas consecuencias que podían causar sus efectos, los
cuales, aunque hasta aquí por la misericordia de Dios no los hemos experimentado
en ningún religioso, por ningún desorden, indicio ni inquietud que se haya notado;
no obstante, por obviar y precaver lo que necesariamente podría ocasionar, no sin
grave perjuicio y daño de las conciencias, la usanza de ella, mandamos bajo pena
de voz activa y pasiva por seis años que ningún Religioso habitante en los Conventos u Hospicios de este Reino use por ningún pretesto o motivo de dicha
aguardiente de la tierra...”
Las elecciones que resultaron en este Capítulo de 1712 son como siguen:
P. Fr. Gabriel de Santa Teresa, Provincial.
P. Fr. Carlos de San Jerónimo, Definidor.
P. Fr. Juan de San Antonio, Definidor.
P. Fr. Carlos de Santiago, Definidor.
P. Fr. Félix de Jesús, Definidor.
P. Fr. Cristóbal de la Cruz, Rector de Bogotá.
P. Fr. Nicolás de San Fulgencio, Vice-Rector.
P. Fr. Diego de San Javier, Prior de El Desierto.
P. Fr. Pedro de la Purificación, Subprior.
P. Fr. Juan de la Purificación, Maestro de novicios.
P. Fr. Bernardo de San Javier, Prior de la Popa.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 2º AÑO 1706
339
P. Fr. Miguel de San Lorenzo, Subprjor y Maestro de novicios.
P. Fr. Tomás de la Encarnación Peralta, Prior de Panamá.
P. Fr. Juan de la Madre de Dios, Subprior y Maestro de novicios.
P. Fr. Esteban de la Trinidad, Secretario Provincial.
P. Fr. José de Santa Lugarda, Procurador.
P. Fr. Tomás de la Encarnación, Prefecto de misiones.
Echamos en falta en este capítulo los nombramientos para los conventos de
Tunja y Honda.
Tenemos por inexplicables las causas de los siguientes hechos: En el Capítulo Intermedio siguiente proveyeron los cargos del Rectorado de Bogotá, Subpriorato de Tunja, Subpriorato de Honda, Secretaría, Procuración de Provincia, y Subpriorato de la Popa. — Todos, por efecto de renuncia canónica. Además a 5 de
Febrero de 1715 renunciaron el Prior y Subprior de El Desierto. Después el elegido Vicario Prior de El Desierto renunció. Con razón se puede apodar el Cuatrienio
de las renuncias. Y para remate de ello, sépase que debiéndose celebrar el Capítulo
inmediato en el colegio de Bogotá, se verificó en El Desierto.
ARTÍCULO III
Celebración del Capítulo General
Sumario: Observaciones. –Algunas actas. –Nombramientos hechos.
Año 1712, mes de Mayo, día 12. He aquí la fecha de la celebración del Capítulo General de los Agustinos Recoletos. La casa capitular fué el convento del
Toboso. Se llamó el Presidente P. Fr. Félix de San Gregorio, nombre que no
hallamos unido a la Definitura General en parte alguna, antes del 9 de Noviembre
de 1711, en que figura en el Definitorio, como hijo de la Provincia de Castilla; en
el Capítulo General Intermedio de 1709 salió nombrado Definidor General, hijo de
la de Castilla, el P. Fr. José de la Encarnación.
Pues bien, presidido por el P. Fr. Félix, verificóse el Capítulo, del cual nos
quedan treinta y una actas; copia hay en el Libro de Actas del convento de Manila,
muchas veces citado, y otra copia en el Archivo histórico nacional1. La redacción
de ellas parece como compendio; pues usan pocas palabras y todas significativas,
al revés de lo que se observa en la redacción de las actas de los Capítulos anteriores. Al llegar a la 19 se lee en ambas copias esto: “Todas las cuales actas hasta
aquí están confirmadas por tres Capítulos Generales, en virtud de lo cual tienen
fuerza de Constitución”.
Relativamente a la importancia intrínseca de las mismas, dedúzcanse las observaciones que hicimos al tratar de las actas del Capítulo General celebrado el
año 1706: versan sobre asuntos de escaso interés unas, otras se refieren a mudar
algunas observancias religiosas, moderando las antiguas, y otras no son propias de
esta Historia. Lo que sí es conveniente advertir que no todas las actas confirmadas
por tres Capítulos fueron en sexenios continuos, y aunque lo fueron en sexenios
discontinuos o interrumpidos, se reputaron las confirmaciones como suficientes
para la validez.
Como muestra de las actas y porque tienen algún valor biográfico vayan éstas:
“23. Item se confirmó el nombramiento de Cronista de nuestra sagrada Religión en el
P. Fr. Diego de Santa Teresa, Lector jubilado.
1
Tol., leg. 92.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 3º AÑO 1706
341
Luego no eran vitalicios en el cargo, sino que eran reelegidos o confirmados
cada sexenio.
25. Item se confirmó el acta que dispone que en orden a admitir Hermanos Generales
quede a la voluntad y arbitrio de N. P. Vicario General y su Definitorio.
Una carga grave sobre toda la Orden, como es la de celebrarse misas por los
Hermanos Generales, ¿carece de mérito para imponerse por sólo el Superior General sin su Definitorio?
27. Item se confirmó el acta de la Junta General en que se manda a los PP. Priores y
Rectores o a los que estuvieren por mayores en los actos de comunidad, no permitan se lean Gacetas, ni que se trate de novedades que toquen al gobierno de las Monarquías, sino que se emplee el
tiempo en las conversaciones útiles y religiosas que mandan nuestras Constituciones. Y que en las
Visitas así generales como provinciales se ponga esta pregunta; si saben o han oído decir que algún
religioso ha manifestado de palabra o por escrito desafecto o poca fidelidad al Señor Felipe IV,
Nuestro Rey, que Dios guarde; y que, encontrando a alguno defectuoso, procedan contra él haciéndole sumaria aparte, y fuera de Visita secreta; y sustanciada y averiguada la culpa, se castigue rigurosamente.
28. Item se determinó que el V. P. Fr. Félix de San Gregorio, Lector jubilado, Definidor General, y Presidente del presente Capítulo General goce de aquí adelante del título, exenciones y honor de Provincial absoluto, con el asiento inmediato después de los demás Provinciales
absolutos, excepto el no tener voto en los Capítulos Provinciales, en atención a sus muchos méritos
y servicios de la Religión, por haberlo así pedido y determinado dicho Capítulo General”.
Eso de singularizar con honores, títulos y exenciones a los individuos como
tales, por muchos que fueran sus méritos, constituyó siempre una medida muy
peligrosa y de dudosa bondad, y llegó más tarde a ser un abuso intolerable que Pío
VI en un Breve cortó de raíz con no leve provecho de la humildad religiosa y de la
caridad fraterna. Otra cosa es cuando se refieren los honores, &. y van anejos ex
jure a ciertos oficios, lo cual no está prohibido.
Ultimamente este Capítulo dispuso que el próximo futuro se celebrara en el
Colegio de San Nicolás de Tolentino, de Alcalá de Henares.
Cuanto a elecciones resultaron las siguientes:
Vicario General, Fr. Juan de Jesús.
Definidor, Fr. Pedro de San Agustín, por la de San Nicolás.
Definidor, Fr. Manuel de la Presentación, por la de la Candelaria.
Definidor, Fr. Juan de San Guillermo, por la de Santo Tomás.
Definidor, Fr. Francisco de San Pablo, por la del Pilar.
Procurador de la Curia Regia, Fr. Martín de Jesús María.
342
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Procurador de la Curia Romana, Fr. Diego de Jesús.
Secretario General, Fr. Pedro de Santa Verónica.
Importa advertir que en la Junta General o Definitorio celebrado a 25 de Junio de 1714, el P. Fr. Francisco de San Pablo no concurrió a causa de enfermedad,
y en el Definitorio de 11 de Junio del año siguiente figura como Definidor el P. Fr.
Bartolomé del Niño Perdido, por haber muerto el P. Fr. Francisco de San Pablo a
fines del año 1713.
Además en el Libro primero de actas del convento de Manila, es de notarse
que figura al pié de una copia de ellas el P. Fr. Pedro de San Bernardo como Secretario General, pero debe de leerse Pro-Secretario.
ARTÍCULO IV
El P. Fr. Diego de San Pedro, Rodríguez
Sumario: Nace en Madrid. –Profesa en el convento de dicho Villa y Corte. –Su inclinación a la
virtud. –Pronostica su muerte.
Alvarez Baena en su obra Hijos de Madrid, &.1, trae unas noticias biográficas del P. Fr. Diego de San Pedro, que le dieron en el convento de Madrid los
Agustinos Recoletos, según él asegura. Nada de nuevo añadimos, sino que éste es
el mismo llamado en el acta de su profesión religiosa2 hecha en Madrid Fr. Diego
Féliz, cuya madre se llamó, según el mismo documento, María López; y el nacimiento del mismo no fué en Mayo sino en Junio.
“Ven. P. Fr. Diego de San Pedro... nació en Mayo de 1663 en la parroquia de
San Sebastián, Madrid. Fueron sus padres Pedro Rodríguez Pasarón y María García López. Tomó el hábito año de 1679, profesó el siguiente el día del apóstol S.
Pedro; y obtuvo varios puestos en la Religión hasta el de Prior de Madrid, en cuyo
oficio murió. En todos los tiempos fué un religioso exemplar, e inclinado al estudio de la Teología Mística, en que adelantó mucho, y así hablaba con grande acierto y fervor en las conferencias espirituales, y dirigía muchas almas religiosas por
el camino recto. Hizo misiones repetidas por la sierra de Guadarronca en las Cuaresmas, sufriendo gustoso, nieves, fríos, y otras incomodidades. Ayunaba continuamente, no omitía jamás acto de comunidad, y profesaba tanta pobreza, que en
su muerte no se hallaron en la celda otras alhajas, que los manuscritos de los sermones que había predicado. Purificóle el Señor con una penosa enfermedad de
cinco meses, que sufrió con grande paciencia, hasta que conociendo, y aún pronosticando la hora de su muerte, espiró a 24 de Octubre de 1712 en el convento de
esta Corte”.
1
2
Tom. I, pág. 369.
Libr. de prof.
ARTÍCULO V
Algo sobre el P. Fr. José de San Antonio, Mir
Sumario: Dilucídase su origen y apellido. –Profesa en Barcelona. –Prior. –Otros cargos. –
Necrologio del convento de Santa Mónica, de Barcelona.
En el Libro primero de Informaciones del convento de Barcelona muy citado está la del P. Fr. José de San Antonio, y por ella sábese que fué bautizado a 2
de Octubre de 1664 en Guisona, hijo de Pedro Mir y de Gertrudis. No consta el
apellido materno porque en los matrimonios de entonces de Cataluña el del marido
era común a la esposa. En el Sumarium, alegato impreso en latín e italiano que
hemos citado varias veces, en el cual se defiende la Provincia del Pilar de varias
inculpaciones de que le acusaban los hijos de las provincias valencianas con tendencias a dividir en dos la de Aragón, apellídase a este Religioso Miró; pero debe
de ser equivocadamente, pues en el acta de la profesión hecha en Barcelona se le
llama otra vez Mir.
1
Estando el Provincial en Guisona, probablemente de visita, dictó un oficio o
decreto con fecha 9 de Noviembre de 1682 en que comisionaba a dos Padres conventuales para que practicasen las informaciones en orden al noviciado del joven
José que tenía, según es obvio, dieciocho años de edad, y estaba en el siglo con sus
padres.
Entró de novicio en el convento de Barcelona, y pronunció los sagrados votos el día 17 de Noviembre de 1683. De ingenio despejado y de muchas esperanzas
debía de ser, cuando los Superiores lo destinaron a la carrera de las ciencias, que
completó obteniendo el título de Lector de teología. En Zaragoza explicó muchos
años su asignatura, según se deduce de algunas consultas habidas en el colegio, las
cuales subscribió con tal aditamento2. En dos ocasiones, por lo menos, hemos visto que obtuvo la jubilación en el Lectorado.
Por sus dotes de buen religioso y aventajado en la ciencia, el Capítulo celebrado en 1697 hízolo Secretario de Provincia, cargo en que fué reelegido en el
siguiente trienio. O el José de San Antonio que figura como Prior de Barcelona el
año 1688 en el Libro de Colecturía de misas, al folio 49, V.º es otro, o la fecha
está equivocada. Comenzó a ser Prior en el trienio
1
2
Arch. de la Del. de Hac., pág. 29.
Arch. hist. nac. Zarag., leg. 246.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 3º AÑO 1706
345
1703 y terminó su vida siéndolo por reelección continua de los Capítulos. En
un lugar del Sumarium se dice que fué Prior de Barcelona siete años y medio, y en
otro del mismo documento que más de tres trienios. Nosotros, antes de haber observado esta inexactitud, ya teníamos notas de que lo había sido tres trienios y lo
que va del 15 de Abril al 7 de Agosto en que falleció.
Al Capítulo General del año 1700 concurrió en calidad de Discreto, lo que
acredita a nuestro biografiado de docto y notable entre los de su Provincia. Y esto
es todo lo que hemos averiguado respecto del P. Fr. José de San Antonio. Breve,
pero sustanciosa biografía se conserva de él en el Necrologio del convento de Barcelona, la que, publicada ahora, dejará entrever algo de lo mucho que ignoramos.
“En el año 1712 a los 7 de Agosto, dia domingo a las diez horas ymedia de la
noche murio en este convento de Nuestra Madre Santa Monica de Barcelona el
Venerable Padre fr. Joseph de S. Antonio, lector jubilado y Prior actual natural de
la villa de Guisona en el Principado de Cataluña, Obispado de Urgel, siendo de
edad de 48 años y de hábito 30, fué Secretario de Provincia dos trienios y cerca de
tres Prior de este Convento; en cuyo gobierno dio muestras de los grandes talentos
de que el cielo lo había dotado, pues siendo en casi todo su govierno los tiempos
muy desconcertados mantuvo con grande acierto a sus religiosos anhelando siempre sus aumentos y esmerándose mucho en ilustrar al Convento en quanto el tiempo permitio. En su vida fue muy ejemplar observante y celoso de la Religión fue
muy devoto de Reyna Santissima de los Angeles rezandole todos los dias su Santíssimo Rosario por muchas que fueran sus ocupaciones. Su enfermedad fue un
dolor de emicranea o jaqueca que le duro por espacio de más de diez y ocho meses
llevándolo con gran paciencia y resignación y abiendole sobrevenido el dicho día
7 de agosto un accidente repentino de perlesia y plopexia solo pudo recibir el Santísimo Sacramento de la Extrema Uncion aunque dos días antes se había confesado
y el mismo dia en que murio habiendole pedido un sacerdote señales de dolor de
haber ofendido a Dios para observarle se hirio tres veces al pecho con grandes
muestras de contrición. Murio siendo Vicario General de toda la Congregación N.
P. Fr. Juan de Jesus lector jubilado calificador de la Suprema y Provincial de esta
Provincia N. P. Fr. Bartholome de S. Joseph lector jubilado. Esta enterrado en los
entierros debazo el Camerin de Nuestra Señora de Copacavana en el nincho escrito
de su nombre”.
ARTÍCULO VI
Iglesia de Campillo
Sumario: Inauguración. –Datos históricos retrospectivos. –Bases de la fundación. –Oposición. –
Proceso de la fábrica del edificio durante algunos trienios. –Solemnidades y regocijos con motivo
de la inauguración. –Archicofradía de la Virgen de la Correa. –Terciarias agustino-recoletas.
Estamos en Septiembre del año 1712, y toca hablar de la inauguración del
convento del Campillo de Altobuey, que es la última fundación antigua verificada
en España. De los principios de ella habló el P. Cronista del tomo IV de esta Historia General, y nosotros, al biografiar a N. P. Vicario General, Fr. Miguel de San
Agustín, en cuyo Generalato se tomó posesión de la nueva casa, añadimos varias
noticias que completaban las anteriores1. Ahora que se inauguró la nueva fábrica
debemos recoger otras que darán idea de lo mucho y bien que nuestros Religiosos
hicieron en Campillo. Dice un documento escrito el año 1830 lo que sigue:
“Este convento de Nuestra Señora de la Loma de Campillo de Altobuey corresponde al obispado de Cuenca. Dista de la población 400 varas castellanas; la construcción es sólida, como de piedra sillar que es; el plan o plano según el cual está
ejecutado está conforme a las leyes más rigurosas de la higiene y del arte, y presenta una perspectiva muy vistosa, al mismo tiempo que tiene bien distribuidas sus
oficinas necesarias para el servicio de la comunidad y treinta celdas para habitación de otros tantos religiosos. Entre las fincas de la propiedad rural de este convento posee una viña y una huerta cerrada, contiguo todo ello al convento. La
huerta es de terreno de secano o pan llevar porque el pozo que hay en ella da poca
agua para el riego.
Las circunstancias de estar situado en una llanura y vega de buena vista, cuando
el pueblo ocupa un sitio pedregoso y áspero, y la circunstancia de estar la iglesia
de la parroquia en lo más alto del cerro donde está el pueblo, y más de la mitad de
este hallarse al pie, juntamente con la particularidad de que desde el pie del cerro
hasta el convento es tierra llana adornada con una alameda y paseo cómodo, todo
esto hace que la iglesia del convento sea muy concurrida de los fieles a la cual
tienen mucha devoción, por ser milagrosa la Virgen de la Loma, no solo los habitantes del Campillo sino
1
Hist. gen., tomo V, pág. 333.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
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también los pueblos circunvecinos. En diez leguas de distancia no hay otra comunidad de religiosos”.
Esta descripción hecha el año 1830 se refiere a la obra perfecta, cuyos detalles deben historiarse por menudo en este lugar. Y primeramente, a fin de que se
vea entre líneas las grandísimas dificultades que las autoridades eclesiásticas y
civiles formaban a las nuevas fundaciones y a fin de que se conozca el género de
vida de las comunidades, vamos a dar aquí las capitulaciones de fundación de esta
casa. Ambos objetos se logran con ellas.
En las llamadas capitulaciones hay veinticuatro cláusulas, que no copiamos
aquí sino compendiamos: en ellas establécese la entrega a la comunidad de la Imagen de la Virgen, ermita, ornamentos y demás objetos; que no puedan adquirir los
Religiosos fincas, heredades ni bienes rústicos de ningún género; que la Virgen de
la Loma ha de poder ser trasladada a la parroquia en tiempo de epidemias para
hacerle devotos cultos; también se reglamenta el número y condición de procesiones públicas, la asistencia del Clero secular y regular, la procedencia y detalles de
ritualismo; la asistencia a los entierros del clero de la villa y de los Religiosos respectivamente; que el clero secular ha de celebrar la fiesta de N. P. San Agustín en
nuestra iglesia, y que los Religiosos han de celebrar la fiesta de San Pedro en la
parroquia; se reglamenta minuciosamente la forma de los entierros de seglares
devotos de la comunidad; varias funciones religiosas de la villa en nuestra iglesia,
procesiones de Semana Santa y Pascua; la cofradía de la Sangre de Cristo; los días
que los Religiosos han de predicar en Adviento y Cuaresma en la parroquia; confesores, asistencia a moribundos, limosnas que la villa ha de dar a la comunidad,
derechos de pedir limosna en todo tiempo, especialmente en los “agostos y vendimias”; y así por este estilo se tocan todos los puntos principales de la vida y relaciones de culto entre el clero y la comunidad y de ambas entidades con los fieles
de Campillo y de la comarca.
No vamos a repetir aquí que desde que se dieron los primeros pasos de la
fundación hasta el año 1690 en que se tomó posesión difinitiva pasaron diez años
de oposición hecha por los Padres Franciscanos de otra localidad cercana; ni queremos siquiera epilogar lo que está escrito en el tomo V, sino que aprovechándonos de parte del Libro de Estado que obra en el Archivo General de la Orden,
hacemos la siguiente transcripción, por cierto muy detallada y precisa. Dice así1:
“A los principios de Octubre de dicho año de noventa entró por Presidente de
dicho convento el P. Fr. Alexo del Espíritu Santo, del Toboso, prosiguiendo la
misma planta referida, y continuando la regular observancia, en cuyo tiempo se
tiraron las primeras líneas del nuevo convento en
1
Carp. D.
348
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
la forma que tiene (siendo voluntad de algunos Artifices fabricarle a la parte de
medio día detrás de la ermita), se sacaron los cimientos, haciéndose entretanto en
la dicha ermita divisiones donde los religiosos habitasen, y coro para su asistencia.
Después, por el mes de Octubre de noventa y tres, fué electo en Capítulo el P. Fr.
Manuel de S. Joseph del Toboso, Lector de Teología, en cuyo tiempo se levantaron los cimientos de la nueva fábrica, igualmente dos varas y media con poca diferencia aumentóse mucho la comunidad en todo: se sacó y venció el pleito del censo que nos dejó el Licenciado Fernando Nieto contra algunos vecinos de Hiniestra,
la puebla ledaña y el castillejo, hízose la custodia y retablo que hoy tiene Nuestra
Señora y otras muchas cosas en la sacristía continuando con celosa religión el provecho suyo y utilidad en todo. Siguióse el P. Fr. Andrés de la Madre de Dios Pantoja, del Toboso, en cuyo Priorato y tiempo se aumentó mucho la religión en esta
nueva planta, y en la obra y fábricas hizo levantar hasta primeras maderas, asegurándose en dicho tiempo un pinar en el término de la villa Paracuellos donde a la
benignidad de la villa dicha, al celo del dicho P. Fr. Andrés y a las diligencias de
la comunidad se ha sacado y se saca, (aunque con excesivo trabajo por lo fragoso
del sitio), la madera necesaria: Aumentó también en la Sacristía muchas cosas
provechosas y útiles a nuestro estado de que antes necesitábamos; y por renuncia
de dicho P. Fr. Andrés entró en el gobierno de este dicho nuevo convento el P. Fr.
Francisco del Espíritu Santo, de Granada, en cuya presidencia no se obró por la
calamidad de los tiempos, sólo se aserraron dos gruesos olmos que había a la puerta de dicha ermita junto a los dos postes o columnas de la entrada de ella, para
mesas del refectorio nuevo.
No descaeciendo, si antes aumentando la Recolección Agustiniana, después por
el mes de Mayo, en el año de mil seiscientos y noventa y seis se encomendó el
gobierno y priorato de esta aurelia familia para su mayor observancia regular al P.
Fr. Pedro de S. Joseph, Ocaña, Lector de Teología que en continua vigilancia y
celo, celó no sólo la obligación estrecha que tan rígidamente le incumbía, sino los
ánimos seculares para el aumento y bien del nuevo convento en el cual se erigió la
nueva efigie de nuestro magnánimo Doctor y Padre S. Agustín, en cuya colocación
y fiesta, día del dicho Nuestro Augusto Padre que celebra esta villa, representó lo
principal de ella su comedia y conversión, habiéndole traído en una solemnísima
procesión desde la parroquia de esta villa, en la cual vino acompañado con la gloriosa Majestad de María Santísima de la Loma, mostrando en esta función el cabildo secular y eclesiástico y demás gente vulgar los júbilos que en sus pechos
rebosaban, entre las cuales demostraciones festivas y alegres danzas delante de la
mejor Arca, reconocimos los recíprocos aplausos de su felicidad y veneración de
nuestro Santo hábito; hízose para más decencia y adorno de Nuestra Señora el
transparente, el cual costó de todo trabajo
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
349
cien reales de a ocho, hízose la imagen de Cristo Nuestro Señor en el huerto, y
la efigie de Nuestro P. S. Nicolás de Telentino. Y en la dicha fábrica se pusieron
en el cuarto que mira a medio día las primeras maderas prosiguiéndose continuamente hasta cubrirlo todo. Item tubo de aumento en este trienio un par de mulas
para la labor y un carro, más un macho grande para el chirrón que en este tiempo
se hizo; en la iglesia se aumentó un Sagrario y un pedestal para el Altar mayor, dos
Retablos pequeños para Santa Rita y San Guillermo, dos casullas una encarnada de
raso y otra verde de tafetán doble; dos albas guarnecidas de encajes, cuatro amitos,
y dos roquetes y una capa para N. P. S. Agustín con hábito de teletón de Italia para
dicha efigie, y otro hábito de tafetán doble para N. P. S. Nicolás; más se aumentó
en la labor doscientas cabezas de ganado lanar; treinta tomos de libros y otras cosas que por menudas no se refieren; importó todo el aumento de este trienio cincuenta y nueve mil setecientos y treinta y seis reales como consta de la carta Capitular.
Trienio de N. P. Fr. Alonso de San Agustín, Lector Jubilado y Prior Provincial de esta
Provincia.
En este trienio volvieron a reelegir al P. Fr. Pedro de S. José, Lector Jubilado, y
estando la obra del cuarto que mira a la villa levantada hasta el dintel de la portería, prosiguió el cuarto hasta dejarlo cubierto todo, empezó la iglesia, haciendo en
ella parte de la fachada hasta encima de los arcos como una vara más alto, y por la
parte de la viña, habiendo sacado los cimientos de aquella pared, la dejó levantada
dos varas en alto; más aumentó en dicho trienio la casa y viñas de la Motilla, el
terno blanco de pitiflor, dos casullas y tres albas, el estandarte de la Cofradía y dos
frontales. Y en dicho trienio dió N. R. Fr. Simón de S. Agustín, Vicario General, el
sol y coronas para Nuestra Señora de la Loma, que costaron cien Rles. de a ocho;
más se aumentó otro par de mulas y un carro. Y en este trienio se cabaron quarenta
Almudes de prado de la hacienda del Castillejo, y otras muchas cosas, que por
menudas no se refieren. Importó el augmento de este trienio ochenta i dos mil
ciento y quarenta Rles.
Trienio de N. P. Fr. Agustín de la Ascensión, Prior Provincial y Lector Jubilado.
Volvieron a reelegir al dicho P. Fr. Pedro de S. José, el cual prosiguió con la
obra de la iglesia y camarín, se hicieron las ocho celdas que miran a la villa, las
cuales adornó con cajones, estantes, silletas, bancos, tarimas, esteras, jergones y
mantas y demás requisitos necesarios para dichas celdas; item se aumentaron las
dos peanas de plata de Nuestra Señora que costaron siete mil doscientos reales, un
vestido de espolín para dicha Imagen, un terno encarnado de damasco, una casulla,
una alba; se trajo el
350
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
salterio, el cuadernillo de la Orden, y de los Santos nuevos, treinta tomos de diferentes libros para la librería, en el Castillejo. Se hizo el mesón, se echaron puertas falsas a la casa, y se hizo casa de orno; importó el aumento de este trienio setenta y seis mil doscientos y tres reales.
Trienio de N. P. Fr. Pedro de Santiago Lector Jubilado, Calificador de la Suprema, y
Predicador del Rey, y Prior Provincial.
Volvieron a reelegir al P. F. Pedro de S. José, el cual prosiguió con la obra de
iglesia y camarín; y se hicieron en dicho trienio las bobedillas del cuarto que mira
a la vega, los cajones de la sacristía. Y tres roquetes guarnecidos con encajes, una
casulla, dos albas, la muceta, se doraron los copones de los dos sagrarios, se hizo
el carro triunfal para Nuestra Señora, se aumentó la librería en cincuenta tomos, se
aumentó la casa que tenemos en Almodovar; importó el aumento de este trienio
setenta i cuatro mil ochocientos sesenta i cuatro.
Trienio de N. P. Fr. Pedro de S. José, Lector Jubilado y Prior Provincial.
En este trienio hicieron Prior de este convento al P. Fr. Fernando de la Encarnación, Predicador, el cual por poco tiempo que usó del oficio, pues no fueron más
de tres meses, no pudo aumentar cosa alguna en la fábrica del Convento. Renunció
el oficio de Provincial, N. P. Fr. Pedro de S. José, y habiéndole hecho Prior Presidente de este convento prosiguió con su acostumbrado celo con la fábrica de iglesia y camarín, la qual dejó cubierta, y la capilla mayor con la media naranja, y las
tres bóbedas, de suerte que en dicho trienio quedó la capilla mayor acabada del
todo. Hizo la imagen de Jesús Nazareno. Dió en este trienio N. P. Fr. Pedro de
Santiago Vicario General actual la imagen del Niño Napolitano, el Sancto Cristo
que se pone en la mesa del altar mayor, Nuestra Señora del Traspaso, la Virgen del
Coro, el brebiario grande, dos Misales, dos cuadernillos de las misas de los Santos
de la Orden, y muchos ramos de flores de seda; se hicieron seis amitos, un alba, y
una casulla, dos preparatorios, las mesas del refectorio; se cercó el patio de la
puerta del campo; se hicieron siete bancos para la iglesia, se trajeron tres sillas
para el altar mayor; se empezó la casa de Matallana; se plantaron tres mil vides, y
quinientos olivos, y se renovó un par de mulas para la labor; importó el aumento
de este trienio setenta y ocho mil doscientos, y quince reales.
Trienio de N. P. Fr. Fernando de la Encarnación, Prior Provincial.
En este trienio fué electo por Prior de este Convento el P. Fr. Pedro del Rosario,
Lector Jubilado, el cual renunció sin venir a tomar posesión. E hicieron Prior Presidente a dicho P. Fr. Pedro de S. José, Lector Jubilado
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
351
y Provincial Absoluto, el cual con su acostumbrado celo y deseo grande de ver
acabada la iglesia, prosiguió con tanto fervor, que en el primer año acabó del todo
la iglesia; hizo el retablo del altar mayor, y el de Jesús Nazareno; esteró la iglesia y
coro, se hizo el púlpito, se hicieron dos campanas; en este trienio dió el Doctor
Don Cristoval, Escribano Beneficiado de San Juan del mercado de Valencia, y
Comisario del Santo oficio, dos cálices, dos pares de vinajeras, un atril, una sacra,
y una campanilla, y todo de plata; cinco casullas, un terno de raso adamascado con
frontal, y paño del púlpito, muchos ramos y otras muchas alhajas para la sacristía,
con una cruz de plata sobre-dorada, con muchas reliquias; hízose en este trienio un
vestido muy rico para Nuestra Señora, se acabó la casa de Matallana; se plantaron
otras cuatro mil vides, y otras quinientas olivas; se hizo la casa de Cardenete, y,
finalmente, se hizo la dedicación de la iglesia con la mayor grandeza y ostentación
que se pudo, respecto del país, porque la tarde antecedente, que fué Víspera de la
Natividad de Nuestra Señora, a la hora de las doce se tocaron las campanas así en
la parroquia como en las demás ermitas y conventos. Se dispararon muchos morteretes y otros infinitos cohetes voladores, que con el alborozo de las campanas y sus
estruendos, se movieron los corazones de los devotos de esta Villa para ir haciendo las funciones siguientes:
A la hora de las tres de la tarde se tocó a Vísperas con toda solemnidad y
habiendo cantádolas en la parroquia, se tocó inmediatamente a la procesión. Bajó
dicha parroquia acompañada de la villa de cien hombres vestidos a lo militar que
eran los obligados del Corpus, vestidos todos muy ricamente, con otros muchos
forasteros, todos de gran clase, dos cajas de guerra y dos dulzainas, llegaron al
convento y saliendo la Comunidad a recibir dicha procesión con toque de campanas y disparada de muchos morteretes, se empezó inmediatamente con la bendición de la iglesia, la cual hizo D. Antonio Sevilla, Cura propio desta Villa, a quien
cometió esta función el Sr. D. Miguel del Amo, Obispo de Cuenca, que por hallarse en la ocasión indispuesto no vino personalmente, como lo tenía prometido.
Acabada esta función se empezaron las Vísperas con toda grandeza y majestad, las
cuales cantaron todos los señores eclesiásticos que fueron muchos los que asistieron a esta función; pues no sólo los de esta Villa sino otros muchos forasteros acudieron gustosos por gozar de lo sonoro de la música que se compuso de sujetos de
Reguena y de la Motilla, todos muy diestros en su facultad. Acabadas las Vísperas,
entraron todos a tomar un refresco, el cual se administró en la sacristía con diversidad de dulces y bebidas; hízose señal para la procesión la cual se ordenó con
mucha devoción y grandeza, pues delante iban disparando muchos cohetes voladores con otras muchas figuras de pólvora. Salieron primero todos los obligados del
Corpus, con sus dos cajas o tambores de guerra y una dulzaina, se siguieron
352
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
después todos los estandartes de las hermandades y cofradías de esta Villa, inmediatamente iban las Imágenes de Santa Rita, S. Guillermo, San Nicolás, San
Cristóbal, Nuestra Señora de los Angeles, el Niño Napolitano y Nuestra Señora de
la Loma, todas ricamente vestidas, porque las personas quienes se les hizo el encargo del adorno de dichas imágenes procuraron esmerarse en tanto grado, que
andaban a porfía, buscando joyas preciosas, cadenas de oro y otros muchos adornos para sacar cada una su imagen más lucida que la otra. Logróseles sus buenos
deseos porque salieron todas a las mil maravillas, hízose para esta ocasión un vestido de la tela más rica que se halló en Valencia para Nuestra Señora de la Loma,
el cual tuvo de costa ciento y veinte Reales de a ocho, con cada Imagen iban cuatro hombres de los más principales con cuatro hachas grandes, y con la de Nuestra
Señora de la Loma, doce. La comunidad (que en la ocasión se juntaron treinta Religiosos) que con las de las demás Ordenes llegaron a cincuenta, llevaba velas de a
libra, la Clerecía iba tan lucida, que con los desta Villa y forasteros llegaron a sesenta y cuatro, todos con velas de a libra, que admirándose de ver tantos eclesiásticos así seculares como Religiosos, daban gozosos infinitas gracias a María Santísima de que sin ser convidados concurriesen a tan solemne función.
Finalmente, los señores de la villa, no faltando los señores alcaldes a la regalia
de sus lugares, dieron entrada a muchas personas de autoridad, como fueron el
Marqués de Maenza, los Corregidores de Alarcón, Incesta y Requena con otros
muchos Caballeros conocidos por tales en este país, a los cuales todos, que fueron
hasta cuarenta y cuatro, se les dieron hachetas blancas para que fuese con más lucimiento toda la función. Fueron caminando hasta la placeta del Liso donde se
detuvieron y haciendo dos filas los soldados dieron entrada a todo lo restante de la
procesión hasta que llegó María Santísima y poniéndola sobre una muy adornada
mesa, haciendo lo mismo con todas las demás Imágenes, hicieron mansión en dicha placeta los soldados disparando los mosquetes y el Alferez corriendo la bandera con mucho aire y bizarría, hicieron la salva a la mejor aurora. Entró la danza e
hizo todas sus habilidades de que se alegró mucho la gente forastera, porque echaron el resto en esta función; la música cantó unos billancicos, e inmediatamente
corriendo unas cortinas se apareció un tablado majestuosamente adornado donde
se representó un acto hecho a propósito de la función.
Prosiguió, pues, la procesión por las calles acostumbradas, las cuales estaban
ricamente adornadas, unas con tafetanes y otras con paños de corte. Llegaron a la
parroquia donde a la puerta tenían prevenidos los morteretes y al llegar la Santa
Imagen a entrar por el pórtico dispararon dichos morteretes y los soldados los
mosquetes dando a entender el gozo que tenían en servir a tal Señora.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
353
Toda esta función hasta poner la Santa Imagen y las demás en la iglesia, corrió
por cuenta de la comunidad, como la prevención de olores y perfumes así para las
procesiones como para la iglesia; llegó la hora de las nueve de la noche, y los comisarios que nombraron los dos cabildos eclesiásticos y secular, por cuya cuenta
corrió la función del día siguiente, que fueron el Licenciado D. Julio Cano, Clérigo
Presbítero Capellán, D. Fernando Nieto, fundador de este Convento, y D. Asensio
Escribano y Gabaldón, Abogado de los Reales Consejos, y Familiar del Santo Oficio, mandaron empavesar las ventanas de la Plaza nueva, poner muchas luminarias, echaron bando para que todos los vecinos pusiesen luminarias a las puertas de
sus casas, lo cual hicieron todos gustosamente, mandaron hacer señal con las campanas y dar principio a la fiesta de la pólvora, la cual fué tan vistosa, que a todos
admiró la diferencia de cohetes, montantes, toros, y castillos, que competían con lo
alto de la iglesia. Gastó en esta función la villa y la clerecía a quien tocó la primera
fiesta, cien reales de a ocho. Duró dicha función por espacio de una hora, y con el
estruendo de la pólvora las dos cajas de guerra y las dos dulzainas, se alegró la
gente gustosamente.
Llegó el día siguiente, y al clarear el día, se tocaron las campanas en el Convento, y disparando los morteretes, hicieron salva a la mayor, la cual acabada se hizo
señal para la procesión, la cual se hizo del mismo modo que el día antecedente,
solo que en esta función salió el Santísimo Sacramento de dicha parroquia al cual
acompañaron todas las hachas de las cofradías, que con las del día antecedente se
ordenó una muy lucida procesión. Las calles estaban muy adornadas, que con religiosa emulación procuraron los vecinos adelantar al adorno del día antecedente,
quedóse la mitad de la comunidad en el Convento y mientras la procesión bajaba
por la calle derecha, salió del Convento la comunidad con N. G. P. S. Agustín y
llegando hasta la puerta, se adelantó la compañía, que incorporándose con dicha
comunidad llegaron a recibir la procesión a la puerta de la casa de D. Antonio Levilla, la cual tenía ricamente adornada de tafetanes y paños de corte, y en frente en
la casa de Miguel Agudo formado un ameno jardín con dos fuentes, una de vino y
otra de agua, hizo en este sitio mansión la procesión, y puestos en dos filas los
soldados, el Alferez jugó de rodillas la bandera delante de su majestad, y al acabar
dispararon los mosquetes y morteretes que estaban prevenidos haciendo la salva al
Rey de la gloria. Inmediatamente salió la danza, la cual executaron con gran primor. Después cantó la música unos villancicos y empezaron dos niños puestos
sobre dos mesas a representar loores y alabanzas de tan grandes Majestades.
Volvieron a tomar sus puestos la compañía delante con N. G. P. S. Augustín,
que iba como franqueando el camino a Cristo Sacramentado y a María Santísima.
Siguiéronse los estandartes de las cofradías, las Santas
354
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Imágenes, Cristo Sacramentado a quien acompañaba la muchedumbre de religiosos, y Señores eclesiásticos, y otros muchos seglares con luces, a quien siguió
la villa con las hachetas referidas. De esta suerte llegó la procesión hasta los arcos
de la puerta de la iglesia que estaban adornados con ricas colgaduras, donde volviendo a hacer mansión, se detuvieron todos hasta que llegó Cristo Sacramentado,
y cantando la música otros villancicos, se hizo la salva así por los soldados, como
con los morteretes, las dos cajas de guerra y las dos dulzainas, con el toque de
campanas, conque entró su Majestad Sacramentado, y María Santísima, con todas
las demás imágenes a tomar posesión de su nuevo templo; y habiendo colocado a
Cristo Sacramentado en lo alto del retablo y a María Santísima en su nicho, que
aunque no estaba dorado el retablo, estaba tan adornado de luces y flores artificiales, que no se echaba menos el estar dorado. Colocáronse las demás imágenes en
sus capillas, y tomando asientos que estaban señalados para el Clero, villa, soldados, predicadores y para otros convidados, empezó inmediatamente la música a
cantar la misa la cual celebró dicho D. Antonio Sevilla. Al empezar la Gloria estaban prevenidos cuatro niños, vestidos de ángeles en el corredor de la media naranja, y desde allí en señal de gozo y alegría esparcían estampas de Nuestra Señora, y
papeletas impresas que decían: Ave María en la Loma engrandecida; y flores naturales con mucha confitura, continuando hasta acabar la misa. Acabada la Epístola
cantó la música unos villancicos muy del intento. Predicó el muy Rdo. P. Fr. Gabriel Martínez, Lector Jubilado del orden de N. P. S. Francisco, confirmaron los
primores de este Predicador por verdaderas las voces, que de su rara habilidad
había esparcido la fama. Prosiguióse con la missa, llegando a la elevación de su
Majestad, salieron seis niños ricamente vestidos con sus hachas, y haciendo las
debidas inclinaciones asistieron hasta acabar la missa, habiendo cantado la música
otras letrillas. Al tiempo de elevar a su Majestad, se hizo una estruendosa salva,
porque, prevenidos los morteretes, muchas bombas y ruedas de pólvora, al son de
las cajas y dulzainas, se dispararon causando gran gozo y alegría por ser ésta la
vez primera, que se consagraba el cuerpo y sangre de Nuestro Señor Jesucristo en
el nuevo templo. Acabada la misa empezó la música a cantar el Tantum ergo, con
que se encerró a su Majestad. Se hizo señal con las campanas para volverse con la
cruz procesional a la parroquia, asistió la comunidad, como deuda bien reconocida
a tan supremos bienhechores para despedirlos, y esta diligencia de salir la comunidad, el repique de las campanas, salva de morteretes, al recibir y despedir a los
señores Eclesiásticos y villa que vinieron a honrarnos, se hizo todos los días que es
lo que pudo discurrir nuestro agradecimiento.
Por la tarde, los dichos comisarios dispusieron que en la plaza nueva se hiciese
un teatro con vistosas colgaduras, se representó a la hora acostumbrada
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
355
una loa hecha de propósito para el intento con una comedia, sainetes y entremés, conque cumplió la villa y clerecía la función que le tocó quedando gustosos
de haber hecho tan excesivos gastos en servicio de tan Soberanas Majestades.
Función del segundo día. — El segundo día hizo la fiesta D. Cristóbal Escribano y Duesgas, Doctor en sagrada Teología, Beneficiado de S. Juan del mercado de
Valencia y Comisario del Santo Oficio que lleno de afecto y devoción a María
Santísima, y al señor don Cristóbal, el mismo pidió le administrasen a una de las
fiestas y se le señaló el segundo día, el cual se celebró en la forma siguiente. La
noche del día 8 que fué día de Nuestra Señora a la hora competente se hizo señal
con las campanas en el convento donde acudió todo el pueblo, y dispuestas las
luminarias desde la placeta del Lisco hasta el mismo Convento y en las ventanas
de dicho convento muchas luces y empavesado el campanario, se empezó la fiesta
de la pólvora que si no fué tanta en cantidad como la noche antecedente, fué más
en la cualidad por la diferencia de los fuegos, al que con el toque de las campanas;
de las dos cajas, y las dos dulzainas que alternativas tocaban, anunciaban la alegría
del día siguiente: fueron entrando después de los fuegos todos los vecinos y admirados de ver la compostura de la iglesia con las muchas luces, llenos de gozo y
alegría, daban gracias a las Majestades divinas. Estaban en la ocasión cien velas
encendidas en el altar mayor, cincuenta en el corredor del anillo de la Media Naranja, doce en el altar del Niño Napolitano, otras doce en el altar que le corresponde, cuatro hachas de a cuartilla en las gradas del Altar mayor, en cada una de las
capillas cuatro luces encima de las mesas de los altares y dos en las cornisas por la
parte de afuera, otras diez luces en la cornisa de la celosía del Coro y al mismo
tiempo la música con sonoras voces cantaba la salve con otras muchas letricas
hechas para el intento. Por la mañana al amanecer, con las campanas, las cajas, y
dulzainas y morteretes se hizo la salva al Alborada. A la hora de las nueve se hizo
señal con las campanas para la misa, a la que acudieron los convidados que fueron
los señores eclesiásticos, la villa, la compañía y otros muchos sujetos que viniendo
juntos desde la iglesia al Convento acompañados con las cajas, dulzainas, y danzas
llegaron a la puerta del Convento, y saliendo la comunidad a recibirlos, después de
hecha oración tomaron asientos en los bancos que tenían señalados.
Empezó la música con sus templados instrumentos y voces a cantar la misa la
cual celebró este día D. Asensio Escribano y Guesgas, Beneficiado de Requena,
predicó su hermano dicho D. Cristóbal, Escribano, dando mucho gusto, pues con
general aclamación de todos los oyentes dió fin a sus delicados discursos. En todo
lo restante de la función de este día se hizo de la misma manera que el antecedente. Sólo hubo la diferencia en las letrillas que cantó la música, que fueron hechas
para el intento, acabada
356
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
esta función salió la comunidad a despedir a tan honrados huéspedes. A la tarde
se hizo la misma función que el día antecedente; solo se diferenció en la loa que
hicieron en alabanza del Sr. San Cristóbal.
Función del tercero y cuarto día. — El tercer día hizo la fiesta doña Antonia
Ferrer, hija de doña Josefa Ferrer y de don Pedro Ferrer, vecinos de la Minglanilla
con las mismas circunstancias, así en los fuegos de la noche antecedente, como en
la función de la iglesia, sólo hubo la diferencia en el que celebró la misa, que fué
D. Andrés Descalzo, Cura de la villa de Seclaña, en el predicador que fué el P. Fr.
Juan de San Pablo, Lector jubilado, Definidor General, e hijo de la Provincia de
Aragón de Nuestra Sagrada Religión; muy desempeñado dejó nuestro célebre orador el concepto que de sus relevantes prendas tenía el auditorio, pues con regocijado efecto se daba cada uno de los oyentes el parabién de haber logrado la fortuna
de tan dichoso rato. Por la tarde se hizo la misma función que el día antecedente;
sólo hubo la diferencia de loa, comedias que se hicieron muy al intento.
El cuarto y último día que fué domingo, día doce, hizo la fiesta D. Manuel de
Alfaro Zanquis, Colegial mayor que fué de Alcalá, Cura propio de Albacete y Beneficiado de Alborea, y Alcalá del Río, en el Obispado de Murcia, el cual unido
con esta religiosa comunidad celebró su fiesta con la misma solemnidad y circunstancias que los demás días antecedentes. Cantó la misa N. P. Fr. Pedro de San José, Lector jubilado, Provincial absoluto y Prior presidente de este Convento, siendo favorecido para la epístola y evangelio de los PP. Fr. Manuel de la Presentación, Definidor General, y Fr. Pedro de Santa Verónica, Secretario General, y predicó el P. Fr. Juan de San Guillermo, Lector jubilado, Predicador Apostólico, Revisor del Santo Oficio, y Definidor General, el cual dió mucho gusto en su oración
dando las gracias a todos los que en esta función nos asistieron. Acabada la función, salió la comunidad a despedir a los señores Convidados, rindiendo los agradecimientos debidos a tan cariñoso afecto. Por la tarde hubo la misma función que
las antecedentes. Y a la noche a la hora de las ocho y media, hubo un festín en la
forma siguiente: hízose señal con el repique de las campanas de la parroquia, y
desde la casa del Sr. D. Cristóbal Escribano salieron doce sujetos con caballos,
enjaezados en forma de universidad con mucetas y borlas de diferentes colores,
delante de los cuales iban las cajas y dulzainas también a caballo, llebaba cada uno
de los Doctores su hacha de campaña ardiendo, y subiendo con todo lucimiento a
la plaza nueva fueron entrando de dos en dos hasta el teatro donde se habían representado las comedias y donde estaba esperando el pueblo; dejando los caballos y
encendiendo las luminarias, que había prevenidas, representaron unas conclusiones tan graciosas y regocijadas, que si antes habían estado en todas las funciones
gustosos, allí rebosó la alegría, porque fué
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 6º AÑO 1706
357
una de las funciones más célebres que se pudo imaginar; toda la poesia así en
esta función, como en las loas, villancicos, y música de la iglesia, y demás funciones, fué ideada y hecha por el dicho P. Fr. Juan de San Guillermo.
Acabada, pues, esta función, volvieron a tomar los caballos y otros muchos caballeros que estaban también prevenidos salieron a hechar el vítor con toda grandeza, y majestad; pues iban delante cuatro caballeros haciendo el oficio de exploradores, otros disparando muchos cohetes voladores, después cuatro ministriles
con sus chirimías, que alternando con las cajas y dulzainas, llenaban de gozo las
calles: seguían a estos muchos caballeros en sus caballos y después la universidad
que llenaba el vitor con sus hachas encendidas, dieron el paseo por todas las calles
públicas, las cuales estaban adornadas de lucidas luminarias, y bajando de esta
suerte el Convento, fijaron su vitor en el cancel de la puerta de la iglesia. Se les dió
un refresco de diferentes dulces y bebidas por parte de la comunidad, y agradeciendo el cortejo, se volvieron gustosos a la villa, conque se finalizó el regocijo de
estos dos días.
Quinto día de la función. — Este día se coronó la fiesta con una corrida de seis
toros de muerte, dos dió la villa, otro el cabildo eclesiástico, otro entre diversos
particulares, y dos dió esta comunidad; hubo muchos lidiadores, los cuales pagó
con generosidad esta villa; no sucedió desgracia ninguna, conque se finalizó la
función con gran gozo y alegría. Fuéronse los huéspedes y quedamos sumamente
agradecidos de lo mucho que nos favorecieron, recompensando esta comunidad
con encomendarlos a esta gran Señora.
No por los muchos gastos que se originaron en dicha colocación, se acobardó el
ánimo de nuestro Prelado, antes bien prosiguió con los aumentos porque en dicho
trienio se hicieron las dos custodias pequeñas de plata en que se reserva el lignum
crucis y la espina de la corona de Cristo nuestro Redentor, la cual dió la señora
Condesa de Villa, con un vaso para consagrar las formas. Seis bolsas con otros
tantos corporales muy ricos, dos humerales, uno blanco y otro encarnado, un palio,
un anillo de oro para N. P. S. Agustín, el cuadro que sirve de cortina a Nuestra
Señora. Dexó para la obra seis mil rajolas, mil ladrillos, seiscientas fanegas de
yeso, mucha cal mezclada, piedra, y mucha madera. Finalmente acabó su trienio y
dejó trigo, garbanzos, carne y tocino hasta lo nuevo, cuatro arrobas de cera y otras
cuatro de aceite; no dejó deuda alguna en contra del convento, antes bien pagados
todos los oficiales y mozos hasta el día del Capítulo. Dejó muchas deudas de cobrar, con que dió fin a su tidenio”.
Aunque estamos historiando ya sucesos del año 1712, bueno será recoger
una nota muy simpática de este convento, del año 1693, por que se refiere a la
erección de la Archicofradía de la Correa. Así, pues, en dicho
358
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
año el P. Prior, Fr. Manuel de San José, ex-Provincial, dirigió un instancia al
Obispo de Cuenca para que autorizara la erección de la asociación mencionada.
Hubo no pocos inconvenientes por parte del clero parroquial que invocaba no sé
qué capitulaciones de fundación. Los nuestros entonces resolvieron fundarla inscribiéndose en ella todos los religiosos conventuales. El Obispo otorgó la licencia
el 28 de Febrero de 1693. Diéronse las debidas ordenanzas o reglamento, y por fin
el Cardenal Primado de Toledo, D. Luis Manuel Fernández Portocarrero, aprobó
los estatutos y todo lo actuado el 14 de Noviembre de 1699. El libro de la Cofradía
fué llevado muy bien, y contiene datos hasta el año 1819. Figuran en él muchos de
nuestros Religiosos como cofrades.
Otro dato que revela el amor que los Religiosos de esta casa profesaban a todo lo agustiniano. El P. Alonso de S. Agustín, Lector jubilado y Prior Provincial
de Andelucía, con fecha 17 de Febrero de 1701 extendió en el convento de Campillo Letras en que facultaba al P. Prior para que diese el hábito de terciarias agustino-recoletas a dos señoras llamadas Catalina y María, Salvador de apellido, en
atención a sus buenas dotes y méritos. Refrenda la Letras el P. Secretario Fr. Rodrigo de San Juan Bautista. Era P. Prior Fr. Pedro de San José, Lector jubilado, el
cual comisionó para que hiciesen la competente información a los Padres Pr. Manuel de la Presentación y Miguel de la Soledad, conventuales. Lo cual manifiesta y
explica la devoción que a nuestros antepasados profesaron en la comarca.
ARTÍCULO VII
Las misiones en Zambales
Sumario: Marcha próspera de los misioneros. –Diferencias surgidas con los Padres Dominicanos. –
Afecto de los indios Zambales. –Un testimonio muy oportuno. –Otro historiógrafo a nuestro favor.
En varias ocasiones y en distintos tomos está tratada la materia de la evangelización de esta gloriosa isla de Filipinas, y cómo y por qué hubieron de abandonar
los nuestros sus labores apostólicas, así como las medidas que fueron tomándose
en los Capítulos Provinciales, y aun Generales, a este respecto, razón por la cual
omitimos de todo punto lo anterior y vamos a recortar de varios documentos algo
nuevo de este año de 1912, que pregone los heróicos sacrificios de la Provincia de
San Nicolás. “Progresaban rápidamente, dice un manuscrito1, nuestras conquistas
espirituales en esta Provincia tanto que el año seiscientos setenta y nueve ya teníamos fundados doce pueblos amén de las misiones vivas que asistían en los
montes. Mas, en este año fuimos obligados por el Capitán General que entonces
gobernaba las Islas, D. Juan de Vargas, y por el señor Arzobispo de Manila, Ilustrísimo D. Fr. Felipe Pardo a entregar esta administración y provincia a los religiosos de Santo Domingo como lo hicimos con mucha paz y tranquilidad exterior,
aunque no sin gran dolor y pena interior, y protestando contra la violencia que se
nos hacía. Porque los Padres Recoletos sentían en el alma abandonar de este modo
a la hija primogénita de sus espirituales conquistas que tantos sudores y tanta sangre les había costado. En virtud de esto recurrieron al Supremo Consejo, el cual
determinó que las partes recurriesen y alegasen su derecho ante la Real Audiencia
de Manila como lo hicieron. Después de treinta años de litigios determinó su Alteza por sentencia de veintidós de Octubre de mil setecientos doce, que fuese devuelta dicha administración y provincia a los Padres Recoletos, y los Padres Dominicanos nos la devolvieron con la misma paz, y armonía y caridad”.
No hay para que seguir el curso de los incidentes judiciales habido en esta
contienda entre dos Provincias religiosas, curso que está muy determinado y preciso en Historia General de Philipinas del P. Fr. Juan de la Concepción2,
1
2
Arch. prov., carp. 84., núm. 1.
Tomo IX, pág. 123 y sigs.
360
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
por lo cual tan sólo copiamos unos párrafos de esta obra y la sentencia.
“Poco o nada contentos los Indios Zambales, de intratable condición, y de costumbres silvestres, estaban violentos con los ministros Dominicanos en las reducciones; gemían en el jugo de una vida más arreglada de lo que permitían sus inclinaciones; y esto les hacía meditar en sublevaciones y alzamientos: Conteníanlos en
el Presidio de Panaiven bien reforzados, y las entradas de su cabo con destacamentos en los montes los intimidaba en sus pretensiones.
Parecíales el gobierno de los Padres Recoletos más suave, y así le suspiraban,
toleraban éstos en gente tan feroz sus costumbres bárbaras y conseguían con su
paciencia mitigarlas, y reducirlas: no así los Padres Dominicos, que experimentaron a propia costa su tenacidad.
En el Pueblo de Balachac había un Indio Principal llamado Dalinen, y aunque
en él vivía tenía sus alhajuelas en el monte, y a un sobrino por custodio, y otro
Indio llamado Calignao de los Cimarrones le mató alevosamente. Para vengar esta
muerte, se retiró Dalinen con muchos de su séquito a la espesura, y el Padre Fray
Domingo Pérez, que era Ministro de esta doctrina, procuró evitar esta fuga, y no
pudo en todo remediarla; porque diecisiete familias se huyeron con Dalinen; el
cabo de la fuerza dió con su escolta sobre ellos, y abrazó la ranchería de Aglao,
sitio inmediato de Balachac, de donde era el matador, y el ofendido”.
Prosigue el P. Juan relatando cuán alevosamente asesinaron al Misionero
dominico los zambales, y a continuación pormenoriza lo sucedido en el pleito entre ambas comunidades: de Agustinos Recoletos y Dominicos por la administración espiritual de esta isla, y concluye con la sentencia que es del tenor siguiente:
“En la ciudad de Manila en veinte, y dos de Octubre de mil setecientos y doce:
Los señores Presidentes, y oydores de la audiencia, y Real chancillería de estas
islas, estándola haciendo en los Reales Estrados de ella: Haviendo visto en relación los Autos seguidos por parte de la Provincia, y Religiosos Recoletos de el
señor San Nicolás de Tolentino de estas islas, contra la Provincia del Santo Rosario, y Religiosos de Santo Domingo, sobre la restitución a la administración espiritual de los Naturales de la Provincia de Zambales. — Dijeron: Que debian restituir, y restituyeron a la dicha Provincia, y Religiosos Recoletos de el señor San
Nicolas de estas islas a la administración espiritual de los Naturales de Zambales,
segun, y como la tenian, el tiempo y cuando hizo reparción se desistió, y apartó de
su administración el muy Reverendo, y devoto Padre Provincial de dicha orden.
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 7º AÑO 1706
361
Fray Joseph de San Nicolás de Tolentino el año pasado de seiscientos setenta y
nueve; en cuya consequencia mandaba y mandaron se libre a la parte de dicha Religión de San Nicolás, el despacho que convenga para su encargo en forma, y por
este Auto, así lo proveyeron, mandaron y firmaron y presente el señor Fiscal de su
Majestad. — Doctor Torralva — Licenciado Villa — y señor Fiscal; ante Antonio
de Yepes y Arce; Escribano público. Cuya sentencia prosigue el P. Fr. Juan, fué
oída y obedecida puntualmente por las Partes; y con los despachos competentes,
fué reintegrada en la administración de Zambales la Provincia de San Nicolás de
Recoletos Agustinos pacíficamente.
Acaso no tendría presentes estos instrumentos originales el muy Reverendo Padre Cronista Fray Domingo Collantes en la cuarta parte de la crónica de su Provincia del Santísimo Rosario, que poco ha se dió al público, y este será el motivo de
desconformar tanto en la restitución de Zambales, con la individuación que aquí se
ha tratado”1.
Ahora procede que añadamos lo que escribió el P. Fr. José de la Concepción
en su Reseña Histórica, que vió la luz pública en el Boletín de la Provincia de San
Nicolás, números 92 y 93 del mismo. “Este año, escribe el P. Fr. José refiriéndose
al de 1712, a pedimento de algunos principales de la Provincia de la Pampanga
que atendían más a su natural conservación y conveniencia que al bien de las almas, por los informes de algunos Religiosos hermanos nuestros los MM. RR. PP.
Agustinos Calzados de la Pampanga y por las instancias de algunos particulares
individuos de esta mi Provincia que, a impulsos de su notorio celo deseaban con
mucha eficacia la conversión de las almas, se formaron autos en este Superior Gobierno sin citación de los Prelados de mi Provincia, y por lo que produjeron al M.
Iltre. Sr. D. Martín de Ursua y Arismendi, Conde de Lizárraga, Gobernador y Capitán General de estas Islas, despachó ruego y encargo al V. P. Provincial, que
entonces era de esta mi Provincia Fr. José de S. Nicolás de Tolentino, para que
señalara Ministros misioneros en los montes de Zambales por la banda que mira a
la Pampanga y en los sitios llamados Panipoan o Bamban y Mabalacat, para que
con su acostumbrado celo redujeran a nuestra santa fe y debida obediencia a la real
corona a los Negros de Pasa, que como fieras viven en dichos montes y sitios.
Por la mucha experiencia que dicho V. P. Provincial tenía de estas Islas y
sus moradores, pareciéndole que no podrían con el tiempo subsistir dichas misiones y que sería poco el fruto de ellas, en su respuesta a dicho ruego y encargo, suplicó al Sr. Conde Gobernador que su señoría se sirviera relevar a esta Provincia
de semejante carga, por no hallar conveniencia alguna en servicio de ambas Majestades en la pretendida fundación de Misiones
1
Cap. IV, núm. 15.
362
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y asignación de misioneros, pues los progresos espirituales y temporales que
se le proponían eran sólo aparentes y que la experiencia demostraría con el tiempo
cómo no se podía conseguir el deseado efecto, por ser los Negros muy caribes y
feroces, inconstantes por naturaleza y enemigos de la humana. Y que de gentiles
de semejante calidad que no guardan el derecho natural, nada o poco bueno se
podía esperar.
No tuvo efecto esta tan bien fundada súplica de dicho V. P. Provincial en la
aceptación del Sr. Conde e insistiendo su señoría en su pedimento, despachó segundo ruego y encargo a nombre de su Majestad para la asignación de Ministros
misioneros en dichos parajes, al que respondió dicho Prelado que había cumplido
con su conciencia expresando a su señoría que no le parecía conveniente al servicio de ambas Majestades la fundación de dichas Misiones, pero como fiel vasallo
de la real corona, en servicio y obsequio suyo, obedecía gustoso a dicho segundo
ruego y encargo que se le hacía a nombre de S. M., y en su conformidad señalaba
por Misioneros al P. Predicador Fr. Manuel de S. Nicolás, sujeto de conocida virtud y distinguidos méritos; al P. Lector jubilado Fray Andrés de S. Fulgencio y al
Padre Lector Fr. Juan de Santo Tomás de Aquino.
Estos tres primeros Misioneros de relevantes prendas pasaron a dichos montes y parajes, y vinieron en ellos con imponderables trabajos, cuidados, desvelos,
descomodidades y desconsuelos. Tenían por habitación unas casillas o chozas de
paja como las de los Negros. Procuraron cuanto fué posible la salud de aquellas
perdidas almas y se aplicaron con fervoroso celo a la conversión de ellas; caminaban a pié por los montes instruyendo, catequizando y predicando el santo Evangelio. Y a los principios bautizaron a muchos negros y balogas, que son mestizos de
indias y negros, porque aunque bárbaros e inhumanos, no tienen especial aversión
a la religión católica ni repugnancia para bautizarse. No se puede negar que el celo
de dichos tres religiosos era a todas luces bueno; pero demostrándoles la experiencia que muchos de los negros bautizados no cumplían con las obligaciones de cristianos y que con la misma facilidad que salían de los montes a bautizarse se volvía
a ellos y vivían peor que antes, se fueron en adelante con más tiento en la administración del Santo Bautismo.
Con los pocos nuevos cristianos que había, fundaron a costa de imponderables trabajos tres pueblos llamados Patlin, Panipoan y Mabalacat con las circunstancias que tengo expresadas en la consulta que presentó a este Superior Gobierno
por Octubre de este año de mil setecientos y cincuenta, con los padrones de dichos
pueblos, con expresión de otros que no tuvieron substancia ni el deseado efecto. A
dichos tres misioneros sucedieron en el empleo el P. Lector jubilado Fr. Juan de la
Encarnación y los Padres predicadores Fr. José de Jesús María, Fr. Diego de S.
Nicolás, Fr. Agustín de Santa Rosa, Fr. Francisco de Jesús María, Fr. Diego de S.
Juan Bautista,
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 7º AÑO 1706
363
Fr. Diego de S. Fulgencio, Fr. Juan de la Virgen de Moncayo, Fr. Felipe de
Santa Ana, extremeño, Fr. Francisco de Jesús, alias Cabanillas, Fr. Juan de la V.
del Niño Perdido, Fr. Francisco de la Natividad, Fr. Francisco de la Asunción,
Fray Juan de la Concepción, Fr. José de S. Agustín, Fr. José de la Virgen del Camino, Fr. Pablo de S. Agustín, Fr. Buenaventura de S. Matías, Fr. José de S. Pablo,
Fr. Alonso de S. Gabriel, Fr. Magín de Santo Tomás de Villanueva, Fr. José de
Santa Mónica, Fr. Miguel de los Dolores y Fr. Felipe de Santa Ana, valenciano.
Todos los cuales administraron en dichos pueblos y misiones y en otros que se
habían fundado, llamados Dinalupian y Talimarín, que después a pedimento de mi
Provincia y de orden de este Superior Gobierno se suprimieron, agregando los
nuevos cristianos de ellas a las misiones de Pampoan y Mabalacat, y pasando a la
otra banda de los montes que mira a Zambales, con los que se formó el pueblo de
Santa Mónica de Babayán con asignación de ministro misionero, como se dirá
después; y en tan santo empleo murieron los Padres Misioneros Fr. Manuel de S.
Nicolás, Fr. Francisco de Jesús María, Fr. Diego de S. Nicolás, Fr. Juan de la V.
del Niño Perdido, Fray Juan de la Concepción, Fr. Buenaventura de S. Matías, Fr.
José de S. Pablo, Fr. José de la V. del Camino, Fr. Miguel de los Dolores y los dos
Fr. Felipes de Santa Ana.
Hoy día se hallan reducidas dichas misiones a dos pueblos con sus distritos,
que son: Panipoan o Bamban y Mabalacat, y los misioneros de ellas son los PP.
Predicadores Fr. Pablo de San Agustín y Fr. Francisco de la Natividad, que por
prácticos en dichos pueblos, los ha puesto segunda vez la Provincia de ministros
de ellos. El pueblo de Bamban tiene treinta y una casa; cuarenta y cuatro hombres
solteros; diez y nueve mujeres viudas, y doncellas solteras que acá llaman Tributantes, de veinte años para arriba; diez muchachos de escuela; veintitrés doncellas
también de escuela, de ocho años hasta veinte; de indios reducidos negros y balogas cristianos nuevos; y ochenta y cuatro personas casadas, de negros y balogas
catecúmenos. En el barrio llamado Capas de dicho pueblo de Bamban, hay treinta
y una casas de los dichos, o sesenta y dos personas casadas, sesenta solteros y muchachos de escuelas; treinta y seis solteras y doncellas de escuela; de dichos indios
reducidos, negros y balogas cristianos nuevos; trece casas de catecúmenos y cuatro
solteros también catecúmenos. En el barrio de Aliuat, perteneciente a dicho pueblo
de Bamban, hay nueve casas; sesenta y seis solteros y muchachos de escuela y
cuarenta y una mujeres viudas o solteras, y muchachas también de escuela de dichos indios reducidos, negros y balogas, que son mestizos de negros e indios cristianos nuevos; diez casas de catecúmenos, negros y balogas y trece solteros de los
dichos también catecúmenos. Por otra cuenta, se compone el pueblo y misión de
Bamban o Panipoan, de cuatrocientas treinta y tres personas de
364
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
padrón, esto es, de ocho años para arriba sin contar los niños y niñas hasta
los ocho años, que serán más de ciento de dichos indios reducidos, que apóstatas y
fugitivos andaban dispersos por dichos montes y sitios; y de ciento cuarenta y siete
catecúmenos de los dichos negros y balogas cristianos nuevos sin contar sus hijos
niños.
El pueblo y misión de Mabalacat consta de treinta y dos casas o sesenta y
cuatro personas casadas, cuarenta y nueve hombres solteros, treinta y seis mujeres
entre viudas y doncellas de edad de pagar tributo, veinte y nueve muchachos y
muchachas de escuela, todos de indios reducidos negros y balogas nuevos cristianos, veinte y seis personas casadas catecúmenos y veinte y dos solteros y solteras
también catecúmenos negros y balogas. Por buena cuenta consta esta misión de
ciento setenta y ocho almas cristianas de las calidades expresadas y de edad de
ocho años para arriba, sin contar los niños hasta ocho que no entran en padrón y de
cuarenta y ocho catecúmenos. No se bautizan más en otras misiones, porque no lo
hallan por conveniente los Religiosos misioneros a causa de la veleidad e inconstancia de dichos negros y balogas que, con la misma facilidad con que se bautizan
sin ninguna repugnancia se vuelven a lo montes a sus antiguas perversas costumbres. Si consistiera sólo en bautizar negros, a centenares pudieran bautizarse y
pudiéramos tener grandes padrones de nuevos cristianos, porque los negros no
repugnan el bautismo, pero los Prelados tienen dadas sus órdenes para que no se
bautice ningún negro ni baloga si no después de algún tiempo de instrucción y
catequismo y de bastante experiencia de su vocación y certeza moral de su perseverancia.
Débense tener aquí presentes por progresos espirituales de estas misiones,
trescientas sesenta almas que el celo y aplicación del P. Predicador Fr. José de
Jesús María, alias el Montañés, sacó de ellas y las pasó a la otra banda de los montes al sitio que llama Babayán donde se fundó el pueblo y misión de nuestra madre
Santa Mónica, perteneciente a la Provincia de Zambales, como se dirá a su tiempo.
Los progresos temporales que se han seguido desde la fundación de estas misiones, son el vivir resguardados los naturales de la Pampanga y defendidos de las
hostilidades que antes les hacían los negros, en tal conformidad que ni podían salir
de sus pueblos ni tenían libertad para labrar sus tierras en las cercanías de ellos sin
peligro de la vida, y desde que hay Misiones pueden extenderse tres y cuatro leguas para buscar su vida y sembrar sus tierras. Hablando en cierta ocasión con el
alcaide mayor de la Pampanga que era el Dr. D. Domingo Sanz y Aranaz, sobre el
poco adelantamiento que tenían dichas Misiones, me dijo: Que aunque no se siguiera de ellas más provecho que el de servir de freno a los negros para que no
hicieran daño a los Pampangos, podía y debía su Majestad darse por bien servido y
dar por bien empleados los estipendios
DEC. XIII DEL CAP. SEGUNDO. ART. 7º AÑO 1706
365
de los misioneros de su Real Erario y que si en algún tiempo le podían parecer sobre el asunto, diría lo mismo con juramento.
El segundo progreso temporal es el de haber por dichas Misiones comercio y
paso franco desde Manila a la provincia de Zambales por tierra y a la de Pangasinam, de manera que puedan traficar y traer a Manila de Zambales y Pangasinam
por las Misiones cualquiera géneros y mercancías para buscar su vida y preciso
mantenimiento, y de Manila pueden llevar lo que necesitan, sin necesidad de exponer a los peligros de la mar, y antes que hubiera Misiones estaban los caminos
cerrados y no permitían transporte por ellos los negros. Por lo que debe su Majestad estimar libertad de los indios de las tres provincias en su comunicación, transporte y comercio por dichas Misiones y si se quitaran como antes los pasos cerrados en perjuicio del bien común de los naturales Zambales, Pampangos y Pangasinanes.
No han tenido más adelantamiento estas Misiones por las razones que expreso en la citada consulta, que presenté a este superior Gobierno, de la que irá testimonio al real y supremo Consejo de las Indias con los padrones, según tiene mandado S. M. al que desde ahora me remito. Nosotros bastante hacemos en vivir entre negros y conservar las Misiones por el mérito de la obediencia, compelidos y
apremiados por los citados ruegos y encargos, de dicho Sr. Conde Gobernador y a
fuerza de fieles vasallos de la real corona. Pues de nuestra voluntad no estuviéramos en semejantes parajes, como se deduce de la primera respuesta que dió N. V.
P. Fr. José de S. Nicolás al primer ruego y encargo que le despachó dicho Sr. Conde Gobernador. Después, por parte de la Provincia, se han hecho varias representaciones a este superior Gobierno para el aumento de dichas Misiones, las que se
refieren en la citada consulta, las que por la exhaustez de las reales cajas, no tuvieron efecto.
También ha hecho mi Provincia las diligencias para dejar dichas Misiones y
trasladarlas a otras partes de mayor utilidad y provecho, y aunque el superior Gobierno condescenció a nuestras súplicas e informes y a los que dió el Sr. Licenciado D. José Arzadum, Oidor de la Real Audiencia de estas Islas, y Visitador que
fué de Zambales, y otras Provincias mandando agregar a los nuevos cristianos de
ellas a los pueblos de nuestra jurisdicción de Zambales que están a la otra banda de
dichos montes, o a los de los Padres Agustinos calzados de la Pampanga: vinieron
a Manila y alegaron, que primero se volverían todos a los montes que permitir salir
a los PP. Recoletos de las Misiones, y que en caso de dejarlos se alborotarían los
cristianos y los infieles, y se seguirían muchas muertes y otros daños a los pueblos
de los cristianos. Por cuyo motivo la Provincia desistió de su pedimento y ha proseguido hasta ahora con la intolerable carga de dichas Misiones, que solo sirven de
sepultura de los religiosos, y el único consuelo que tenemos
366
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
es: que obligados de la obediencia las recibimos y conservamos, y que de estar en ellas los misioneros se logran muchos niños moribundos que reciben el santo bautismo sin repugnancia de sus padres y de muchos adultos que a la hora de la
muerte se bautizan. De los demás, poco o nada hay que esperar, pues de tantos
como habitan dichos montes, no tenemos más catecúmenos que los referidos arriba. Si estas Misiones se trasladaran a la Paragua en Calamianes, o a la laguna de
Linao o al partido de Bislig, en la Provincia de Caraga, en poco tiempo se experimentaría muchísimo adelantamiento espiritual y temporal de la real Hacienda.
Porque en dichos parajes no habitan negros, sino indios como los demás, y muchos de ellos llamados Tagavaloyes son blancos amestizados, dóciles y muy
humanos, y se convierten muchos a nuestra santa fé”.
CAPÍTULO TERCERO
ARTÍCULO I
Dos Capítulos Provinciales
Sumario: Capítulo de la Provincia de San Agustín. –Elecciones. –Capitulo de la Provincia de San
Nicolás. –Explicación de algunas actas. –Sucesos escandalosos con motivo de este Capítulo.
Fué con fecha 5 de Mayo de 1713 cuando congregados en Capítulo los Padres vocales, celebró su Capítulo trienal la Provincia de S. Agustín. Ninguna de
sus actas ha venido a nuestras manos; de sus elecciones hemos podido entresacar
de acá y allá los siguientes datos:
Fué elegido Provincial el P. Fr. Manuel de los Santos.
Secretario, el P. Fr. Francisco de San Jose.
Prior de Toledo, el P. Fr. Juan del Espíritu Santo.
Subprior, el P. Fr. Juan de San Luis.
Prior de Valladolid, el P. Fr. Benito de la Concepción.
Rector de Jarandilla, el P. Fr. José de San Nicolás.
Prior de Maqueda, el P. Fr. José de Santa Gertrudis.
* * *
Convocado por el P. Rector Provincial Fr. José de San Nicolás, pues el Prior
Provincial era difunto, y presidido, no por el primer Definidor, que fué disidente,
sino por el segundo, efectuó canónicamente el Capítulo de la Provincia de San
Nicolás en el Convento de Manila a los cinco días de Mayo de 1713, con la asistencia de diez y siete vocales. Se celebró a las siete de la noche, y asistieron el
señor Arzobispo, Francisco de la Cuesta y el Maestre de Campo, Tomás de Endaya, “por cuya causa se dilató el tocar a Capítulo a la hora que mandan nuestras
leyes”1.
En la enumeración de las actas hay algunas inexplicables y otras de
1
Arch. prov., lib. Bec., fol. 315, v.º
368
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
explicación muy dolorosa. Copiemos: “Item que el Religioso que tratare directo o indirecto de división en la Provincia formal o material o tomase en la boca
facción o parcialidad ni cosa que pueda conducir a esta materia, a más de las penas
de nuestras Constituciones, sea castigado con pena al arbitrio del Definitorio por
ser al presente esta materia tan odiosa por las circunstancias que ocurran por las
composiciones que sobre esta materia hizo N. P. Prior Provincial con dos Definidores: por tanto este Capítulo las declara por nulas, atentatorias y de ningún valor.
Y así mismo declara no tener autoridad N. P. Provincial ni todo el Definitorio pleno en adelante para poder tratar ni determinar cosa alguna tocante a esta materia...”
“Item. Que el P. Provincial con consejo de sus Definidores haga todas las diligencias posibles para sacar los tantos necesarios auténticos de los autos que se
siguieron en orden al auxilio que se pidió al Señor Gobernador de estas Islas, a fin
de que los Religiosos de San Sebastián obedecieran a su Prelado Superior y fuesen
a nuestros conventos de Ministerios a aprender lengua para poder administrar; y
que remita a España los tantos que pareciere convenir. Y que con la misma eficacia ponga toda su aplicación hasta conseguir que quiten del Protocolo o borrar los
poderes que los Padres de San Sebastián otorgaron ante el escribano José Hernández el año próximo pasado por el mes de Noviembre, por convenir al lustre de la
Provincia en lo venidero”.
¿A qué asuntos se refiere esta acta 13? Es indudable que son distintos de los
que luego vamos a referir sucedidos en el convento de Bagunbayan de Manila.
“Item, sigue el acta 14, se determinó que en caso que sea necesario para el
bien y buen gobierno de la Provincia, con consentimiento del Definitorio prosiga
el P. Provincial en pedir el auxilio hasta conseguirlo para dichos Padres del convento de San Sebastián sin epiqueya ni cosa semejante obedezcan; y caso que no
se consiga dicho auxilio, ponga el Provincial por obra las diligencias que le parecieren más convenientes a la consecución de dicha obediencia consultándolo primero para su ejecución y modo con todos los Religiosos Capitulares que se hallaren en todos los conventos de estos contornos”.
Item. Se determinó que el Definitorio ni Definidores puedan dar ni comunicar ninguna de su autoridad al P. Provincial, sino que en todo y por todo se esté al
tenor de nuestras Constituciones”.
Parece que estas actas tienen lado de contacto con el lamentable escándalo
que luego narraremos.
Ahora concluimos diciendo que las actas fueron dieciocho y las definiciones
veintidós. En cuanto a nombramientos, he aquí los legítimos:
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 1º AÑO 1706
369
P. Fr. Antonio de Santa Mónica, Provincial.
P. Fr. Sebastián de San Marcos, Definidor.
P. Fr. Juan de la Encarnación, Definidor.
P. Fr. Vicente de la Encarnación, Definidor.
P. Fr. Esteban del Pilar, Definidor.
P. Fr. José de San Miguel, Secretario.
P. Fr. Francisco de Santa María, Procurador.
P. Fr. Tomás de San Lucas, Prior de Manila.
P. Fr. Cristóbal de la Soledad, Subprior.
P. Fr. Francisco de la Soldad, Prior de Cavite.
P. Fr. Juan de San Antonio, Prior de Cebú.
P. Fr. Juan de la Ascensión, Prior de San Sebastián.
Para el Capítulo General fueron elegidos:
Definidores de la Provincia del Pilar: P. Comisario, Fr. José de Santa Gertrudis, Provincial absoluto
de esta Provincia y Calificador del Santo Oficio.
P. Fr. Pedro de San Agustín (alias Ibdes).
El P. Rector del Colegio de Zaragoza.
Definidores de la de San Agustín: P. Fr. Miguel de San Agustín, Lector jubilado.
P. Fr. Juan de San Francisco, Predicador.
El P. Rector del Colegio de Salamanca.
Discretos de la de Santo Tomás: P. Fr. Pedro de la Purificación, Lector.
El P. Rector del Colegio de Almagro.
Discretos segundos: P. Fr. Félix de Santiago, Predicador. P. Fr. Diego de San José, Predicador.
El P. Prior del convento de Borja.
Hemos dicho que estos son los nombramientos legítimos porque en los mismos días celebraron algunos Religiosos díscolos y ambiciosos un simulacro de
Capítulo que originó gravísimos escándalos. Pero dejemos al Padre Fr. Juan de la
Concepción que cuente todo pormenorizado en su Historia General de Filipinas 1
publicada en 1790. Dice de este modo: “Cuando la serpiente venenosa del genio
nacional con tortuosos movimientos entra al ameno paraíso de una Religión, hace
lo mismo que en el otro paraíso la antigua serpiente; introduce sediciones, desobediencias, cismas, batallas; violento fuego destruye el espiritual edificio, se atropella el mérito, tumultúa la ira, la ambición reina y la indigndad se exalta. Con las
disensiones suscitadas por el señor Camacho se detuvieron muchos años las remisiones de misionero a estas islas, hasta que decidió la Corte suspender
1
Tom. IX, Cap. VI, núm. 9.
370
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
tan arduo negocio; por esto y estar infestados los mares con escuadras inglesas y holandesas se retardaron tales despachos, demorándose los Comisorios en la
Corte. Todas las Religiones escaseaban de sujetos, y las administraciones sentían
la falta de Ministros, cuando llegó el Reverendo Padre Comisario oportunamente
Fray José de Santa Gertrudis, de los recoletos descalzos de San Agustín, con cincuenta y siete Religiosos escogidos, y en ellos la flor de la Provincia de Castilla,
pues venía el curso de Salamanca con sus Lectores, y Maestros; pero no hay ciencia religiosa sin temor de Dios. Hallaron su Provincia solo surtida de ancianos en
que por necesidad habían recaído en uno, dos o tres oficios, y quisieron evitar esta
ancianidad venerable y entrar a los primeros puestos. Para esto metió su cola la
venenosa serpiente de Espíritu nacional, y sintieron los estímulos de que los aragoneses medio dueños del gobierno eran los árbitros muchos años antes en la distributiva, confiriendo a los castellanos algún oficio, y no de los más estimables.
Esto causó un lastimoso cisma, dividiólos en partidos como de sectas. Los que se
distinguieron en ministerios, fueron los que menos peligraron porque solo les alcanzaron las resultas; pero como no se pudieron acomodar todos, quedaron los
suficientes a mantener su empeño.
Llegó el tiempo de celebrar el Capítulo; y pretendían los nuevos se distribuyesen en ellos los oficios que por duplicados en un sujeto, resultaban vacantes, y
tenían anejo voto local o personal. Como no lo consiguieron, pudieron hacer de su
parte al que debía ser Presidente, y con él y otros castellanos en una junta se proveyeron en ellos los resultantes votos; pidieron luego ser admitidos en la Sala capitular como tales, y repelidos, determinaron hacer también su particular capítulo
en el convento de San Juan de Bagumbayan, y los ancianos le celebraban en el
convento de San Nicolás de Manila. Con las mismas formalidades y con las mismas sesiones se celebraron dos Capítulos en los dos conventos; salieron dos Provinciales, como era preciso, y del mismo modo duplicados Definidores: y con estas elecciones procedieron a las tablas de los demás oficios en que, si convinieron
en alguno, fué por casualidad. Cada Provincial se trataba como legítimo, y era
consiguiente mandar uno a otro; los oficios locales se hallaban también con dos
pretendientes, que igualmente aspiraban a la posesión y una materia tan cierta la
revocaron tan en duda y la pusieron en tal confusión, que no se conocía el legítimo
principio. Recurrían unos y otros al gobierno, que se halló indeciso en causa tan
tumultuante; era Gobernador el señor Conde de Lizárraga, quien considerando el
orden de los partidos y en sus empeños implacables su gran prudencia los templó
en que recurrieren para su decisión a su Prelado general, despachando cada una de
las partes sus procuradores con suficientes poderes; y entre tanto que ellos se ligasen, fuese reconocido sólo el Capítulo celebrado en Manila en
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 1º AÑO 1706
371
quien se reconocía mejor derecho, sin ofender a los comprendidos en el
opuesto Capítulo, sin hacerlos de ello causa; suspendiendo éstos la ejecución de
sus distribuciones.
Convínose en ello como que era lo que más podia el Gobernador hacer y lo
más conveniente a sosegar escandalosos litigios; cedieron los ancianos con repugnancia porque se admitía la competencia, y cedieron los nuevos como mejorados
en ser reconocidos suficientes partes, aunque no en ser Aragonés el Provincial;
despacharon los ancianos al Reverendo Padre Fray José de la Soledad, sujeto eficaz y de habilidad extraordinaria que, aunque castellano estaba sentido o emulaba
la parcialidad opuesta; los nuevos despacharon por su procurador al Padre Lector
de Teología Fray Nicolás, natural de Madrid, y de singular erudición; los dos procuradores se embarcaron en distintos navíos, y emprendieron su viaje por la costa;
este segundo tuvo la desgracia de perderse por el navío en que iba, y el primero la
felicidad de entrar en Madrid y presentarse a su Vicario General. Como no había
ya oposición con los instrumentos que llevaba y que se tuvieron por suficientes, se
procedió a sentencia, que fué contra el Capítulo de Bagumbayam.
Declarándole por atentado y nulo y privados sus secuaces de voz activa y
pasiva, con otras penas ordinarias: al ejecutar aquí esta sentencia, apeló la parte
que se sentía agraviada, por no haber sido oída en juicio; respecto a no haber asistido a él su procurador, y no haberse dado por esto en juicio contradictorio, que
con intervención de el Señor Conde se admitió sólo en lo devolutivo; con lo que
despacharon a otro Procurador con sus poderes a que se revocase la sentencia, bien
oída esta parte. Llegó a Madrid, y queriendo entablar su pleito y reducirle a juicio,
se le dijo por el Vicario General, era ya la sentencia en cosa pasada, y juzgada, y
no era revocable; mandóle de conventual al convento de Maqueda, imponiéndole
perpetuo silencio y quitándole los poderes.
La restitución del convento de Bagumbayan, que había sido separado para
habitación de los suspensos, se instaba por la parte de los ancianos, concluido ya el
litigio por sentencia; en él estaban los coristas de esta misión que eran bastantes, y
continuaban allí sus estudios, a la dirección de el Padre Lector Fray Juan de la
Encarnación, castellano; quería el Provincial llevarlos a Manila, y que allí proseguirían en sus ejercicios literarios; conocieron les quería quitar su Lector, y darles
o ponerles un aragonés, y clamaron reciamente que eran tomistas, que en su Provincia no se conocía más doctrina que la de Santo Tomás, que de ningún modo
entrarían en la suarista, que seguía la Provincia de Aragón, y así pedían se les dejase con su Lector en aquel convento; resistía el Provincial, y acudieron al señor
Conde Gobernador, y entendiendo su prudente afabilidad pretendían con justicia,
fué parte poderosa para que el Provincial condescendiese,
372
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
en que, se quedasen en aquel convento a concluir sus estudios en la dirección, doctrina y gobierno de su Lector el Padre Encarnación.
Así vivían quietos, y sosegados en adelantamientos conocidos, sustentándose de los propios y rentas, que aunque escasas, no les faltaban limosnas libres;
hasta que muerto el señor Conde de Lizárraga, pretendió el Provincial reasumir
este convento sacar de allí el curso y llevarle a Manila.
El señor Torralba se le mostró favorable, y se requirió a aquella comunidad
de su entrega, respondieron una y dos veces estaban allí con orden del Gobierno
hasta la decisión de su General Prelado, que con sus resultas dejarían el convento
libre.
Viendo la resistencia, se empeñó la autoridad del Gobernador en extraerlos
con buenos modos, y no siendo suficientes, los conminó con tropas. A esta amenaza, fortificaron a su parecer con seguridad el convento, empeñados en resistir
cualquiera violencia. En efecto, despachó el Gobernador tropa, que no pudiendo
penetrar las puertas cerradas a cal, y canto, se volvieron sin hacer efecto. Sentido
de ello el señor Torralba, y de que se despreciase su autoridad, mandó prevenir la
artillería del baluarte de en frente, amenazándoles que con ella en un despacho que
se les hizo, pero manifestaron su obstinación diciendo, perderían gustosos la vida.
Con esto empezaron a hacer fuego contra el convento con los cañones, bien que
con puntería alta, que sólo maltrataba los tejados en sus partes eminentes, y no así
se rendían, hasta que bajando la puntería un poco más y apostados soldados para
que no les entrasen bastimentos, hubieron de rendirse.
Fué con formalidad de capitulaciones; que irían al convento de Manila sin
acompañamiento de soldados y que en aquel convento no se les haría cargo, ni
vejación alguna, por la resistencia pasada, y se les trataría como a Religiosos en
observancia de sus leyes. Admitidos estos capítulos, salieron de allí en comunidad,
y en la puerta real los detuvieron, registrándolos hasta lo más oculto, por si llevaban algunas armas, y sólo les quitaron algunos cortaplumas; escoltáronlos hasta el
convento en que los entregaron al Prelado, quien tenía dispuestas celdas separadas
en disposición de cárceles; y en ellos los recluyeron. Así estuvieron algún tiempo,
hasta que dieron señas demostrables de arrepentimiento; con lo que los pusieron
en libertad y continuaron en ella los actos religiosos con bastante ejemplo de
humildad y resignación. Bien vistas después en España las cosas, el Prelado General los habilitó a todos, y sirvieron después en ministerios y oficios con mucho
explendor a esta Provincia”.
ARTÍCULO II
El Santo Cristo del Desamparo, de Madrid
Sumario: En la iglesia parroquial de San José. –Origen de la sagrada efigie. –Descripción de la
misma. –Es trasladada de Granada a Madrid. –El piadoso donante. –Cómo vino la Imagen a nuestra
iglesia.
¡El Santo Cristo del Desamparo! Nos encontramos frente a un bello ejemplar
de iconografía cristífera de tamaño casi natural, cuya vista impresiona grandemente, como objeto religioso y como obra de arte. Sus proporciones escultóricas están
reguladas por el canon estético más exigente: líneas y modelación anatómicas llenas de dulzura mística y de humanismo sin los escorzos hieráticos del gusto bizantino y medioeval. La cruz es de las conocidas con el nombre de inmisas. Por sus
caracteres y detalles de iconografía, esta estatua pertenece a la escuela española, y
es obra, sin duda, de alguno de nuestros maestros del siglo de oro.
Existe un folleto que contiene una novena del Santísimo Cristo del Desamparo, compuesta nada menos que por un Padre Agustino Recoleto, Fr. Miguel de
Jesús María, y en ella se hace alusión a un trabajo histórico acerca de la Imagen
escrito por otro Padre nuestro, Fr. Lorenzo de San Nicolás, y también a un libro
más moderno que de todo ello trataba. Consultemos estas fuentes de información.
El libro del P. Lorenzo lo encontramos, al fin, en la Biblioteca de Filosofía y Letras de San Isidro, signatura 12-2, 4395-6, con este título: Origen de la devotísima
Imagen del Santo Christo del Desamparo, y erección de su cofradía en el convento de Agustinos Descalzos de Madrid, &., &. En Madrid. Año de 1663. La obra
más moderna y que se halla en varias partes llámase Noticias históricas acerca de
la veneranda Imagen del Santísimo Cristo del Desamparo, &., por D. Jorge Borondo y Romero, Pbro. Madrid, 1889. Este libro se basa en el del Padre Recoleto
de San Agustín, y además recopila con método las noticias que en los libros de la
Cofradía se conservan. Pues bien, el trabajo está hecho totalmente, y nosotros no
vamos a tomarnos sino el de reproducir lo dicho por Borondo poniendo de nuestra
cosecha únicamente aquello que sirve para la debida urdimbre o trabazón de las
materias.
Acontecimientos notables acerca de este Santo Cristo y de su Cofradía ocurrieron en este año de 1713, pero antes de narrarlos, conviene hablar de sus orígenes con palabras del autor citado ahora: “Es indudable, dice, que las sagradas imágenes tienen poderosa influencia en el humano espíritu,
374
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
llevándole, con las ideas que en él levantan, a la formación de eficaces resoluciones y a la práctica de saludables propósitos. Las imágenes del Salvador y de
su bendita Madre son, a no dudarlo, las que más seguramente consiguen tan felices
resultados; mayormente, si a la grandeza del asunto que representan, se une la ejecución artística en la forma.
Porque el arte simboliza la inspiración encarnada en una obra, producida por
la fantasía, con forma armónica y bajo el principio de lo bello. Por esto la obra
artística seduce el espíritu, llevándole, irresistiblemente, a la contemplación de las
formas armónicas, con los atractivos de la belleza. Cuando estas dos condiciones
se reunen en la obra, imposible expresar el embeleso que en el alma producen, y la
admiración que despiertan en nuestras facultades. Tal el Crucifijo de la Real Archicofradía intitulada del Desamparo, y tales los efectos que, en cuantos le contemplan, consigue. Fué esta joya propiedad de D. Juan Fariñas, Corregidor de Granada, por el año de 1631, y fué su artífice el famoso escultor Alonso de Mena. La
causa de su construcción parece haber sido el deseo que el piadoso Corregidor
tenía de una efigie del Salvador en su agonía, y habiendo contemplado la preciosísima de Nuestra Señora del Triunfo, que terminaba el artista, quiso aprovechar su
rara habilidad para realizar su deseo. La perfección de la obra revela, desde luego,
que por ambas partes se puso formal empeño en producir un verdadero modelo de
belleza artística, en un asunto simpático y religioso.
Efectivamente, mientras el devotísimo Corregidor consultaba libros y se informaba de personas doctas y piadosas para cerciorarse de la postura y situación
en que el Hijo del Hombre pasó las horas solemnes de su tremenda agonía, el artista limpiaba su conciencia, no queriendo poner las manos en la sacrosanta Imagen,
ni ejecutar. las recibidas instrucciones, sin procurar antes por la confesión purificarse, y por la comunión robustecerse; siendo fama que nunca dejó de practicar tan
saludables actos, cuantos días a tal trabajo consagraba.
Pero el más feliz resultado coronó los empleados esfuerzos, y una prueba es
la inapreciable joya. Cuando se contempla, ni el artista ni el devoto echan de menos detalle que pasara desapercibido, ni rasgo que no acuse profundo conocimiento de las escrituras, y juicio formado en un concienzudo estudio de las diversas
tradiciones. La materia elegida, con buen acuerdo, la madera; y entre las diversas
maderas, el cedro; no sólo para evitar en lo posible el empleo de la pintura, si que
más principalmente para revelar en su color oscuro, el lastimosísimo e indecible
estado en que el Redentor del mundo debió encontrarse, tras de los multiplicados
azotes, las diversas heridas, los innumerables golpes.
Prescindiendo de su solidez y permanencia, nada mejor que el cedro para
decirnos cómo así debieron estar sus benditas carnes; doquier, por
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 2º AÑO 1706
375
tan duro y prolongado tormento, acardenaladas; doquier cubiertas de extensas capas de negra sangre congelada; recta la cabeza y no inclinada sobre el pecho,
significando que aquel cerebro, por donde tantas y tan sublimes ideas habían cruzado, que había soportado todo el peso del pensamiento divino, podía soportar
mejor el peso de una corona humana, aunque fuera de agudas y penetrantes espinas; y que aquella frente traspasada y del dolor ceñida, no tenía por qué inclinarse
vergonzosamente, en aquellos supremos momentos, ni podía, sin permisión divina,
el helado soplo de la muerte apagar la llama de la vida que oscilaba en ella; los
ojos elevados, para enseñar al mundo que en la hora de la agonía, los recursos de
la ciencia, las facilidades de la fortuna, los sentimientos de amigos y deudos, que
los auxilios humanos, en una palabra, son de todo punto ineficaces, teniendo necesidad entonces de volver los ojos al Cielo, en demanda de gracia que fortalezca el
espíritu en aquellos tremendos instantes.
El artista representa al Salvador en este trance, y debió colocar en su angustiado semblante, los ojos elevados al Cielo, los labios abiertos y la lengua en actitud de hablar, porque quizá señala la ocasión en que dirigía al Eterno Padre esa
misteriosa frase que la inteligencia humana no ha podido todavía comprender ni
explicar: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Denotando, además, los descubiertos nervios de su cuello, la fatiga que le atormentaba: desnudos
y patentes los huesos, el pecho levantado, la ennegrecida espalda descarnada por
los azotes, tirantes los brazos, encogidas las manos, hinchadas las venas y distintas
las costillas, en cumplimiento de la predicción del Real Profeta1; Dinumeraverunt
omnia ossa mea, han contado todos mis huesos.
Tiene, además, la veneranda Efigie, una condición que manifiesta cuán poco
se atendió en su hechura al capricho, y cuán mucho a las singulares prerrogativas
del prototipo a quien representa. Bueno que el Salvador sufriese todas las flaquezas y debilidades de la humana carne; pero nunca las que reconocen por causa el
pecado o que son sus consecuencias. Bueno que por su carne pasible y mortal padeciese y muriese; pero nunca con ese desfallecimiento y esa incapacidad que se
descubre en todos los demás, en el tremendo trance, en los instantes que preceden
al viaje para la vida eterna. Efectivamente, nadie, exceptuando al Divino Verbo
Encarnado, podría en esos momentos, tras de una pasión tan dolorosa, conservar el
dominio de sí mismo, no ya en sus espirituales facultades, pero lo que es más, en
todos los movimientos de su cuerpo, en la parte que, dada su crucifixión, era posible. Por eso, cercano el instante de poner su espíritu en manos del Eterno Padre,
habla, no con esos apagados sonidos de los agonizantes, sino clamando con gran
voz, como dice el Santo Evangelio: “Dios
1
SaIm. 21, v.º, 18.
376
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Al presentarlo en este paso,
debía hallarse, y así se halla, recto y no inclinado; flagelado, herido, fatigoso, sí;
pero no en forma que revele abandono y decaimiento; triste, pero majestuoso;
compasivo, pero con virilidad; muriendo y dominando, hasta su postrer suspiro, la
muerte.
Hizo bien el diestro escultor en atender esta importantísima circunstancia, y
no hizo mal, quizá, en suponer que los pies del Rødentor fueron atravesados por
dos clavos, descansando sobre un maderillo sus divinas plantas. Testimonios numerosos, y por igual autorizadísimos, sostienen ambas opiniones, si bien ha prevalecido algo más, la que afirma que fué e! Señor crucificado con tres clavos y no
con cuatro. En cuanto al sustentáculo en que los pies de la Efigie se apoyan, es la
creencia más unánime; pudiendo asegurarse que se está muy cerca de la verdad,
creyendo que se halló también en la que Jesús padeció el martirio. San Ireneo mártir, hablando de los límites o remates de la cruz, asegura que tenía: dos en su longitud, dos en su latitud y uno en medio donde descansa el Crucificado...
Tal es la obra maestra de Alonso Mena. Si se tiene en cuenta lo que la razón
y la fe nos dicen respecto a la situación del Mártir del Calvario, en su misteriosa
agonía, encuéntrase tan acabada y perfecta, que se hace creíble este hecho que
refiere Fr. Lorenzo de San Nicolás, religioso en el convento de Agustinos Descalzos de Madrid. Tardóse dos años en perfeccionarla, y al cabo de ellos, según testificó a muchas personas de crédito y autoridad el mismo D. Juan Fariñas, habiéndole dado el último toque salió una voz de la Imagen y dijo al atento escultor: —
¿Dónde me viste que tan bien me dibujaste? — Por esta o por otra causa, murió al
poco tiempo, siendo ésta su última obra.
La admirable Efigie del inspirado artista fué extraordinariamente estimada
del Corregidor piadoso, dado que, en posesión de ella, colocóla en preparado oratorio, embellecido con ricos adornos, y día y noche espléndidamente iluminado.
Frecuentemente llevaban allí a D. Juan el santo deseo de inspirarse en el ejemplo
del divino Mártir, y el quieto placer que disfrutaba tomando parte, con el pensamiento, en los angustiosos tormentos de su tormentosa agonía. En tan devoto género de vida, pasaba el tiempo de descanso que su importante cargo le permitía,
hasta que, nombrado Corregidor de esta Villa de Madrid, fué su determinación
traer consigo la veneranda Imagen.
Ocupóle seriamente la manera de hacer el trasporte de un modo digno del
objeto que había de ser trasportado; que al fin, las atenciones debidas a las alhajas
están en razón directa de su mérito, y no era escaso el del Crucifijo, ya artística, ya
religiosamente considerado. Las precauciones tomadas revelan, sin embargo, que
ambas circunstancias fueron atendidas, al mismo tiempo que patentizan la injusticia con que nos acusan los enemigos,
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 2º AÑO 1706
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por nuestras devociones a las imágenes. Pues qué, ¿ignoraba el favorecido
dueño que había seguido los trabajos del escultor día por día, que un tronco, aunque sea de cedro, no merece tantas distinciones, y que aquella escultura primorosamente labrada era, después de todo, un tronco de cedro? No lo ignoraba ciertamente, ni a hombre de tal posición y condiciones era dado ignorarlo. Pero sabía
también que el madero, por el buril y el genio transformado en figura del Hijo de
Dios espirante, era por el prisma del arte, mirado, una joya, y por el prisma religioso, mucho más que una joya, un tesoro, y mucho más que un tesoro; que era el
Crucifijo, con ser de madera, la llave mística y segura para franquear las puertas
del Paraíso, y tomar posesión eterna de una herencia incalculable.
Porque sabía esto, procuró que se observara en el trasporte, la mayor decencia posible, el más constante cuidado y la devoción más cumplida. En adornada
caja el Crucifijo colocado, y en hombros, a guisa de féretro, la caja conducida,
cuatro personas, con encendidas hachas, servían, de acompañamiento, dando así
honor y veneración al Hijo del Hombre, durante todo el viaje desde Granada a la
Corte.
Pasada la jornada y mientras duraba el descanso, armábase altar portátil, cubierto de blanca y finísima sabanilla, y sobre él puesta la santa Imagen, velando
unos en tanto que descansaban otros, hacíase de la posada templo en que la religiosa actitud de los acompañantes, influyendo en el ánimo de los hospedados transeuntes, abría sus labios a la oración, pidiendo al Hijo del Hombre que no les desamparase en los azares de su trabajosa vida, perdonando el olvido en que tenían las
cosas del Cielo, por los intereses de la tierra. Tales escenas con frecuencia repetidas y por el Corregidor observadas, congratulábanle de tal manera, que por dicha
tenía y por inspiración del Cielo, contaba el pensamiento de formar parte de la
comitiva, en tan largo y penoso viaje...
Esto explica las inesperadas devotas demostraciones de los transeuntes, y el
secreto contentamiento del dueño, al observarlas. Por lo demás tanto corrió la noticia del suceso, que, antes que la comitiva llegase a la Corte, y antes que la maravillosa Efigie fuese instalada en hermosa estancia, ya de antemano prevenida, era
la casa del Corregidor de muchos cortesanos visitada, con el fin de recrear su vista
en la soberana prenda; siendo después tan extraordinario el número de los que
acudieron, y tan extendida la fama de su pasmosa hermosura, que por desdichados
se contaban los que no habían logrado ver el, desde entonces, llamado Santo Cristo
de Fariñas.
Sucedió luego, que terminado el tiempo de su mando y ansioso de retirarse
del bullicio del mundo, buscó de nuevo D. Juan vivienda apartada cerca de Recoletos, donde, como siempre, colocada la Imagen en oportuno y preparado oratorio,
quiso en quieta paz y por el resto de su vida, consagrarse
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
a prácticas piadosas y devotas ocupaciones, acudiendo por la mañana al santo sacrificio de la Misa, meditando por la tarde, recogido en su oratorio, en el desamparo del Señor durante su agonía, y tomando por la noche, en penitencia de sus
culpas, sangrientas disciplinas…
Esto explica la conducta del piadoso don Juan Fariñas, despreciando honores
y divertimientos, para recluirse en su oratorio a meditar los infinitos dolores del
Hijo del Hombre en su acerbísima agonía. Hallaba consuelo en tales meditaciones,
y solaz en sus ejercicios, y alegría en sus voluntarios castigos, y preferíalos a las
inútiles, si no pecaminosas ocupaciones humanas, que no llevan esperanzas para la
vida futura, ni alivian al ánimo apenado, ni ensanchan el corazón opreso en la vida
presente.
Presintiendo D. Juan Fariñas que se acercaba el día de su muerte, ocurrida en
el año 1644, pensó, ante todo, en la persona a que debía llegar la veneranda Imagen.
Este pensamiento, el más importante, como que se refería a su principal tesoro, preocupóle tenazmente por algún tiempo, sin que las soluciones, allá en su interior buscadas para resolver el arduo problema del heredero de la Efigie, aquietasen su espíritu, ni le satisficiesen por completo. Una y otra vez oró al Señor que le
descubriese su voluntad soberana, no queriendo, por seguir su peculiar juicio, contrariar en lo más mínimo sus altos designios.
Acordóse, en cierta ocasión, de aquellas palabras de los Proverbios “las suertes se meten en el seno, mas el Señor dispone de ellas”; y regocijado con tan
acuerdo, y encontrando preferible a una persona particular, una iglesia pública,
preparó cedulillas en número igual a las parroquias y conventos de esta Corte, entendiendo que de ningún modo mejor cumpliría la voluntad del Señor, que confiando el asunto, por medio de la suerte, a su Providencia…
Cuenta el P. Lorenzo que por tres veces repetida la elección, por tres veces
salió designada la iglesia de Agustinos Recoletos, a donde por disposición suya,
fué trasladada después de su muerte.
Acababa de hacerse por entonces en esta iglesia una capilla costeada por D.
Francisco Sardaneta, Caballero de la Orden de Santiago y Regidor de esta Villa, y
a ella fué trasladada secretamente en una noche del mes de Abril de 1645. Referir
el júbilo con que los religiosos recibieron tan rica herencia; contar la universal
devoción que el pueblo de Madrid consagró desde entonces al Crucifijo, así como
las constantes pruebas de gratitud a los singulares favores recibidos por mediación
de la santa Imagen, sería empeñarnos en un asunto trabajoso, y por ende inútil. Era
natural que los alcanzados beneficios corriendo de boca en boca atrajesen, más
bien que a los devotos, a los infortunados, moviéndoles a postrarse a los piés del
Crucifijo, pidiéndole con lágrimas y con afecto de devoción sincera, auxilio en
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 2º AÑO 1706
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sus trabajos, alivio en sus dolencias y consuelo en sus aflicciones; y al sentir
después sus enfermedades por maravilloso modo curadas, sus necesidades socorridas, era natural, decimos, que la devoción cundiera creyendo tener el pueblo de
Madrid, en la veneranda Imagen, el remedio eficaz y seguro de todos sus infortunios”.
Así corrieron los sucesos hasta el año 1713 en que ocurrió lo que se dirá en
el artículo siguiente.
ARTÍCULO III
Continúa el mismo asunto del Santo Cristo
Sumario: Cofradía religiosa. –Ordenanzas. –Agrégase a una de Roma. –Reforma de las ordenanzas.
–Decaimiento de la Cofradía. –Reorganización. –Error histórico.
En este año de 1713 tuvo la comunidad del convento madrileño un disgusto
grave con motivo de una Asociación religiosa, disgusto que, andando los años, se
arregló a contentamiento de los Religiosos.
Existía en nuestro convento la benemérita Cofradía del Santo Cristo del
Desamparo, que desde antiguo venerábase en una capilla especial, como objeto de
mucha devoción y culto, al cual iba vinculada una historia de milagros estupendos
en pro de sus devotos. Era uno de tantos regalos con que Dios señalaba y favorecía
a nuestros mayores en premio de la observancia religiosa que en sus claustros
practicaban. Desde el año 1658 funcionaba la Cofradía, y no es cosa de maravillar
que en el medio siglo de existencia que llevaba hubiese tenido vicisitudes favorables y adversas y alternativas de mayor o menor prosperidad, que, originadas por
las pasiones de los hombres, suelen llevar a este género de entidades religiosas al
desarrollo de una organización perfecta mediante el estudio detenido de sus deberes y derechos.
El establecimiento de la Asociación se debió al P. Lorenzo de San Nicolás,
quien movido por afectos de gratitud a la veneranda imagen del Santo Cristo, ideó
la institución que constaría de treinta y tres cofrades en memoria de los treinta y
tres años de la vida de Nuestro Señor Jesucristo que expiró desamparado de Dios y
de los hombres. Al efecto, formuló unas Ordenanzas y un Memorial, y lo dirigió
todo al Cardenal, Arzobispo de Toledo, D. Baltazar de Moscoso y Sandoval, quien
se dignó aprobarlas a 25 de Mayo de 1658. He aquí el Memorial: “Eminentísimo
Señor: Fr. Laurencio de S. Nicolás, digo: Que en mi convento de Madrid de N. P.
San Agustín hay una Imagen de Cristo N. Redentor, cuyo título es del Desamparo.
Está en capilla particular que V. Excia. ha visto; al cual sus devotos, y yo con
ellos, pretendo fundar una Hermandad o Congregación de treinta y tres Hermanos,
que corresponden a los treinta y tres años de Cristo nuestro Señor. Suplico a V.
Eminencia pase los ojos por estas ordenanzas; y siendo ajustadas me mande dar su
aprobación, y conceder las indulgencias que pudiere, que será del servicio de
Nuestro Señor y aprovechamiento de los fieles”.
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 3º AÑO 1706
381
A continuación viene un prenotando de carácter piadoso que concluye ponderando lo meritorio y conveniente que es venerar a Jesucristo en este paso del
desamparo; y más si es ante una imagen tan devota y edificante como aquella. “Y
así, qué cosa más ajustada, prosigue, que tener en la memoria su vivo retrato, como le tiene este religioso convento de los Descalzos de nuestro Padre San Agustín
de esta Villa de Madrid, en particular capilla que para ello costó mucho desvelo a
aquellos Religiosos celosos y santos; y después de haber conseguido el tener prenda, le dieron el nombre de que más blasonó Cristo en la cruz, que fué del Desamparo; y porque no le padezca de las çriaturas, algunos devotos, para mayor honra y
gloria de Dios, desean fundar una Hermandad, &.”
Finalmente, preséntanse a examen once ordenanzas que, entre otras cosas,
prescriben que todos los cuartos domingos del mes, confesados los cofrades, han
de tener obligación de comulgar en la Capilla donde está o estuviere el Santo Cristo; que en los Jueves Santos, desde que se encierra el Señor hasta que se desencierra, que son veinticuatro horas, han de estar de dos en dos, velando delante del
monumento, por espacio de una hora, en compañía de los Religiosos; que el Viernes Santo, desde las doce del día hasta las tres de la tarde, se ha de descubrir el
Santísimo Cristo con sus velas y los treinta y tres hermanos o cofrades se han de
repartir estas tres horas de vela entre sí, y “acabadas, saldrá un sacerdote revestido
y dirá la antífona Crucem sanctam, &., y la oración Domine Jesu, &. Y acabada,
correrán las cortinas, advirtiendo que para este día y el de la Cruz de Mayo y Septiembre y el del Triunfo de la Cruz de Julio, se pide a Su Santidad Jubileo con
otras indulgencias para los Viernes de cuaresma, los de entre Pascua y Pascua... Y
las fiestas que han de tener el Viernes Santo y los tres días de la Cruz ha de estar el
Santísimo Cristo descubierto solo con seis u ocho velas, sin que en ninguno de
estos días haya ni puede haber música porque en desamparo de Cristo no ha de
haber sino pura devoción. Sólo podrán celebrar uno de los siete Viernes de entre
Pascua y Pascua con sermón y Miserere en la forma que el convento lo hiciere; y
los otros tres días de la Cruz, el convento les ha de cantar su misa con Diácono y
Subdiácono, &.” También se regula que los treinta y dos cofrades acompañen el
cadáver del Hermano, por cuya alma se celebrarán treinta y dos misas rezadas en
la capilla de la Cofradía. Parece ser que el P. Lorenzo, antes de pedir la aprobación
de las ordenanzas reglamentarias al Cardenal Primado, celebró alguna reunión
general y se hicieron los nombramientos de la Junta Directiva para dicha Asociación por cuanto el Cardenal en su decreto aprobatorio menciona al Hermano Mayor, que lo era el P. Lorenzo de San Nicolás, y menciona también a los oficiales de
la Cofradía. Introdujo la autoridad eclesiástica en ellas alguna modificación accidental, y además mandó “que se haga poner, y ponga por cabeza de éstas la doctrina cristiana,
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
y la aprendan y la enseñen a los de sus casas y familias... Y así presentadas
las dichas ordenanzas y vistas por los de nuestro Consejo, juntamente con otras
diligencias e informes que por nuestro mandado se hicieron, por la presente damos
licencia y facultad, para que se pueda fundar y funde la dicha Hermandad: y para
su buen gobierno confirmamos, loamos, y aprovamos los dichos Capítulos y Constituciones, de suso insertos...” Toledo 25 de Mayo de 1658.
El primer hecho notable que ocurre en la historia de esta Cofradía, después
de su establecimiento, y en el mismo año de 1658, es el haber sido agregada a la
Archicofradía del Gonfalón de Roma. Notóse desde luego la conveniencia de enriquecer la Congregación con gracias espirituales para el aprovechamiento de los
fieles, y buscando el medio más oportuno, creyeron encontrarlo agregando la nuevamente erigida a alguna de las más ilustres de las existentes en Roma. Y teniendo
la mencionada del Gonfalón esta prerrogativa de hacer agregaciones, a ella fué
agregada la nuestra del Desamparo, viéndose desde su origen enriquecida con tantas y tales espirituales gracias, que, difícilmente hubieran llegado a conseguirse de
no tomar esta resolución acertadísima...
Véase cómo se expresa el Padre Fray Laurencio acerca de este asunto:
“Hecha la erección y confirmadas las Leyes, y Ordenanzas sobredichas, fué necesario recurrir a la Curia Romana, para obtener el beneficio de indulgencias convenientes a la Congregación y fervor de sus Hermanos. Túvose por acertado no sacar
el Breve ordinario, que se expide en favor de las nuevas Cofradías, sino agregarla
a una de las más ilustres que ay en aquella Santa Ciudad, que es la que llaman del
Gonfalón, y así se puso por obra el mismo año de mil y seiscientos y cinquenta y
ocho, por el mes de Septiembre en la indición undécima, según consta por las letras que empiezan: Dilectis utriusque sexus, etc., despachadas por el Eminentísimo
Francisco Barbarino, Obispo Cardenal Portuense, Protector de aquella insigne Archicofradía, y sus Custodes, que fueron Monseñor Odoardo Veatuareli, Auditor de
la Cámara Apostólica, Pedro Casarrilli, Marqués César Bevilaqua”.
Una vez establecida la Congregación bajo las bases y ordenanzas que hemos
visto, fueron tantos los que solicitaron ingresar en ella y participar de sus gracias,
que aun duplicado el número señalado como límite en las Constituciones, no
habría bastado a llenar los deseos de todos los que lo pretendieron. Creyóse conveniente no sostener esta limitación en el número de los hermanos, y para poder
admitir a cuantos lo solicitasen, acudieron en súplica al Emmo. Sr. Cardenal, para
que se dignara modificar la cláusula en que se establecía que no pasase de treinta y
tres el total de los congregantes. Así se hizo, y examinada atentamente la petición,
el Eminentísimo Sr. Cardenal, acordó en 29 de Enero de 1663, dar su licencia para
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 3º AÑO 1706
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que se pueda recibir a todos los que por su devoción quisieran entrar en dicha Hermandad, sin que por ello se incurra en pena alguna.
Se concedió, pues, esta licencia, a los cuatro años y siete meses de la fundación de la Cofradía; pero siendo el número treinta y tres la base en que descansaba
la razón de muchas cláusulas de las Constituciones, alterada esta base, se vieron
precisados a modificar y extender a la vez todas las condiciones que se justificaban
por ella.
La concesión del Sr. Cardenal se limita a permitir la entrada en la Cofradía a
cuantos lo solicitasen llevados de su devoción, y por lo tanto, la ampliación de los
restantes artículos de las Constituciones, debió hacerse con su verbal autorización,
ya que en la licencia no se expresa, ni eran fáciles de cumplir algunos artículos,
pasando de treinta y tres el número de los congregantes.
Por su redacción y forma se ve que el autor de aquellas ordenanzas es el
mismo de esta ampliación; es decir, el P. Fr. Laurencio, que después debió someter
a la aprobación de la Junta general las reformas exigidas por la alteración de la
base principal de la Cofradía.
Este Padre escribe: “Antes de concluir con lo que toca a la erección, Ordenanzas, y agregación de esta piadosa Hermandad o Cofradía, conviene añadir como aviéndose considerado que el número de los treinta y tres Hermanos era muy
corto y no bastaba para los que deseavan entrar a la participación de sus gracias y
exercicios; se suplicó al Eminentísimo al Cardenal Arzobispo de Toledo, tuviese
por bien dispensar en que entrasen los que quisiesen segun consta del decreto que
así dize: D. Baltasar de Moscoso y Sandoval, por la divina misericordia, Presbytero Cardenal de la Santa Iglesia de Roma, del Título de Santa Cruz de Jerusalén,
etc. Por quanto el padre F. Laurencio de San Nicolás de la Orden de los Descalzos
de San Agustín de la Villa de Madrid; por petición presentada ante Nos, nos fué
hecha relación, que aviéndose erigido en el dicho Convento con nuestra licencia
una Congregación o Hermandad del Santo Christo del Desamparo, y aprobando
sus Ordenanzas, se hallaba en ellas que el número de los Hermanos no excediese
de treinta y tres; y agora se hallaba ser inconvenientes; y que era de mucha utilidad
el que se abriese el dicho número para que se pudieren recibir todos los que quisieren entrar, y gozar de los bienes espirituales y buenos exercicios de la dicha Hermandad, para remedio de lo qual nos pidió y suplicó, fuésemos servido de dispensar en la dicha Ordenanza y dar licencia para poder recibir a todos los Hermanos
que por su devoción, quisieren entrar en la dicha Hermandad: Y aviéndole remitido al nuestro Consejo y visto juntamente en las Ordenanzas confirmadas en veinte
y cinco de Mayo de mil y seiscientos y cinquenta y ocho, acordaron que debíamos
mandar dar esta nuestra carta, por la qual abrimos el dicho número de Hermanos,
para que se puedan recibir a todos los que por
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
su devoción quisieren entrar en dicha Hermandad, sin que por ello se incurra
en pena alguna. Dado en Toledo a veinte y nueve días del mes de Enero de mil y
seiscientos y sesenta y tres”.
“Supuesta la dispensación sobredicha, se advierte finalmente, que tiene esta
Congregación costumbre y devoción de dar de comer a los pobres cada viernes
tanto en la puerta segunda del Convento, y quando no, en la cárcel; la qual obra de
caridad no podemos dexar de notar aquí para que vaya adelante y no se pierda”.
Hasta aquí son palabras del Padre Lorenzo
Como se puede notar, a las prácticas piadosas iba agregándose un aumento
variado de obras sociales, como con las de enseñar la doctrina cristiana, y la de
que el convento diese de comer a los pobres comida especial los viernes; y decimos especial, porque había costumbre ya de dar la consabida sopa todos los días.
Obsérvese además que la caridad se extendía a los presos: Habla el P. Lorenzo: “se
lo pueden dar sazonado llevando las cosas que le hubieren de dar a hora competente, y de suerte que se haga sin inquietud; y cuando se diere en Casa el viernes Santo será bien que el Hermano Mayor y los Conciliarios y Tesorero acudan a ayudar
a dar la limosna, y los demás Hermanos podrán estar velando al Santo Cristo; y el
Padre Capellán hará una plática a los pobres, así a los de la Portería, como a los de
la Cárcel, y los de casa; acabada la limosna irán en procesión al Santo Cristo a
darle gracias; a los Hospitales, si llegaren a tener caudal para todo, en quando en
quando será bien que visiten los enfermos remitiéndole a quatro que lo hagan por
todos, dándoles alguna cosa que los lleven, o por lo menos que los sirvan la comida, y cena, como lo hazen muchos señores desta corte; y los cuatro que hubieren
de ir, los nombre el Hermano mayor cada domingo de Comunión, quatro o seis de
ellos. Es costumbre, que el último viernes hagan los Congregantes el último Miserere, hasta que Dios quiera que tenga la Congregación con qué hazerlos todos; éste
día acabando el sermón y Miserere, se hace Procesión por la Lonja y de siete a
siete años por el Prado. La Congregación da cera a los Religiosos; y los Hermanos
y Hermanas si las quieren llevar al Sacristán, se las den por quenta para que acabada la procesión se las buelva; y los Hermanos que repartieren la cera tendrán
cuidado de recogerla, para que con lo del Convento se buelva al cerero, con que
vendrá a ser el gasto muy poco y mucho el lucimiento.
Será buen consejo que los Viernes de Cuaresma vengan los Hermanos al
anochecer a la iglesia, al exercicio de la disciplina con los Religiosos del Convento; pues en hazerlo, cada uno haze su negocio en su aumento espiritual; pues a la
hora de la muerte tendremos pesar de lo que hubiéremos sido omisos en este u en
los demás exercicios. Que a la verdad, el medio más eficaz, para alcanzar perdón
de los pecados es de la Penitencia, Oración
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 3º AÑO 1706
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y Limosna, en que debe exercitarse, el que desea su salvación; no perdonando este poco trabajo a su cuerpo, pues él también ha de participar del gozo el
día de su resurrección, como su alma le tendrá entrando en la Bienaventuranza,
desde aquel instante, y le durará eternos siglos, si sus obras lo hubieren merecido.
Que aunque a la verdad todos los que se salvan, se salvan por los méritos de mi
Señor Jesu Christo, mas con esta circunstancia, que ha de aver cooperado con esos
mismos méritos, para que por los de su Señor y suyos se salve”.
Para que se vea cómo y cuánto intervino nuestra Comunidad en el desarrollo
de esta Santa Cofradía, y hasta qué punto se encarnaba su reglamento en los religiosos, copiamos lo que sigue:
“Siempre han de tener un religioso de el Convento que les asista y haga sus pláticas en sus juntas, con título de Capellán de la Congregación, y se ha de hallar en
los votos, y elecciones, sin que su voto sea más que el de un congregante, que
también ha de estar como suele en todo en el libro de la Congregación, y el día que
muriere ha de gozar de las Misas, que deben dexir los Hermanos y Hermanas por
los difuntos; y faltando el tal Padre Capellán, han de acudir al Padre Prior del
Convento que les señale otro, y esto lo han de hacer el Hermano mayor con los
Coadjutores; y todos los Religiosos que se quisieren sentar por congregantes, los
ha de hazer sentar el Hermano mayor para que participen de las indulgencias; y
porque los Religiosos no tienen dineros, no tendrán tampoco obligación a dar la
limosna de la entrada, ni la limosna de los meses; ni tampoco tendrán obligación
los Hermanos y Hermanas, dezirles Misas ningunas sino es en caso que den la
limosna”.
Aprobada la expresada reforma, y derogada la base en que se establecía, que
fuera solo de treinta y tres el número de los congregantes, pudieron ser admitidos
cuantos solicitaron formar parte de tan importante Cofradía siempre y cuando los
solicitantes reunieran las condiciones expresamente señaladas. Tiene esta aprobación, como hemos visto, la fecha de 29 de Enero de 1663, y es de presumir, que
aumentado el número de los cofrades, y completamente normalizada la vida de la
asociación, se iría ésta paulatinamente ensanchando, y difundiendo cada vez más,
con la devoción a la bendita Imagen de Jesús en el trance de su Desamparo, los
muchos beneficios, así espirituales como temporales, que desde su misma fundación disfrutaba.
Decimos que es de presumir esto, porque la reforma de las Constituciones
recientemente aprobadas, reconoció por causa ser muchos los que deseaban ser
contados en el número de los congregantes, cuyos deseos no podían cumplirse por
la limitación establecida en la primera de sus bases. Pero quitado ese obstáculo, la
Congregación debió ser numerosa, y con el buen espíritu que suele animar las
nuevas fundaciones, distinguirse por
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
una emulación benditísirna en honor de Jesús crucificado y por un celo laudable en la propagación de su culto, y en el cumplimiento y práctica de los saludables fines de la asociación.
Pujante surgió en los comienzos de su reorganización la Cofradía del Santo
Cristo del Desamparo, mas para antes del año 1682 decayó notablemente. No
creemos que influyera en esto la muerte de su fundador y reorganizador P. Lorenzo, porque el sustituto que entró como Hermano mayor y como Capellán, emularía
el celo primitivo, sin duda alguna. Lo cierto es que languideció muchísimo la Asociación. Lamentábalo la Comunidad de Agustinos Recoletos, por lo cual trataron
los Superiores de remediar con eficacia la decadencia, y al efecto se redactaron
nuevas bases, según los dictámenes de la experiencia, las cuales fueron aprobadas
oficialmente el año 1682.
Era, a la sazón, Cardenal Primado D. Luis Manuel Fernández, Portocarrero,
a quien se dirigió el Conde de Benavente con el objeto de que aprobase las nuevas
Ordenanzas. El alma de esta Cofradía lo fué dicho Conde desde este momento y él
la presidió y la condujo por los caminos del más brillante adelanto por muchos
años. Véase el Memorial: “El Conde de Benavente por sí y en nombre de los demás congregantes que lo desean ser de la Congregación de indignos Esclavos del
Santísimo Cristo del Desamparo, que se venera en el convento de Recoletos Agustinos de Madrid, dice: que reconociendo la antigüedad que dicha Congregación ha
tenido, y que con la variedad de los tiempos se había minorado la frecuencia del
culto y veneración que se acostumbraba tener a dicha Imagen, por los pocos o ningunos congregantes que habían quedado; y deseosos de que su Divina Majestad
tenga la asistencia, culto y veneración que le desea el suplicante, juntamente con
los demás devotos que han firmado las Constituciones, que presenta con la solemnidad necesaria, para su más deseado acierto: suplica con todo rendimiento a vuestra Eminencia se sirva de mandarlas ver y reconocer. Y respecto de estar admitidas
por la Consulta de dicho Convento, aprobarlas en la forma ordinaria, que en ello
recibirá el suplicante y todos los demás devotos muy particular merced, como lo
esperan de la grandeza de V. Emcia.”
Quince eran las ordenanzas que con título de Constituciones aprobó el Cardenal Primado, en las que se echan de ver modificaciones e innovaciones muy
bien pensadas y al mismo tiempo conducentes al fin de honrar y amar a Jesús Crucificado, santificar las almas y hacer obras de misericordia. El avance de organización era, pues, notable y las consecuencias se habían de palpar prontamente. No
cabe dudar que en ellas anduvo la actuación de nuestra Comunidad tan amante del
Redentor la cual llegó a blasonar su sello oficial con la imagen de Jesús crucificado con la de Nuestro Padre San Agustín arrodillado al pie en representación de
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 3º AÑO 1706
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sus humildes y fervorosos hijos. Desglosemos algunos puntos relacionados
más directamente con el convento: “Lo tercero que en dicha Congregación haya de
haber un Hermano mayor, el cual ha de ser cabeza de ella, y presidir en todas las
juntas así generales como particulares, acompañando a los Reverendísimos Padres,
Vicario General, Provincial o Prior de dicho Convento, que han de asistir en las
juntas que tuviere la Congregación.
Lo sexto, que para dar el culto y veneración que dicha Congregación desea a
la Santísima Imagen del Santo Cristo del Desamparo, que ha tomado por protectora determina hacer las siete fiestas de Misereres que se acostumbran hacer cada
año en dicho Convento en los siete Viernes de entre las dos Pascuas de Resurrección y Pentecostés; las cuales han de ser a disposición de la Congregación, con el
culto y veneración que se han hecho hasta aquí por el dicho Convento; y si a la
Congregación pareciere que el último día, que se hace la procesión con el Santo
Cristo, salga Su Majestad por el Prado, lo pueda hacer precediendo la licencia del
Sr. Vicario, y la del Convento, como dueño de la Santísima Imagen.
Lo séptimo, que dicha Congregación pueda poner en medio de la capilla
mayor de dicho Convento bancos por ambos lados, para que en forma de comunidad asistan los congregantes a las fiestas que tuvieren; y de los siete sermones de
los Misereres dichos, los dos de ellos se han de dar precisamente al Convento, y
los demás quedan a la elección y disposición de la Junta, para encargarlos a quien
le pareciere; y en estos días saldrá la Congregación con el estandarte del Santo
Cristo, y velas encendidas, delante de la Comunidad de dicho Convento, a reservar
al Santísimo Sacramento, dando la Congregación velas para todos.
Lo octavo que ordena es que las fiestas de la Invención, Triunfo y Exaltación
de la Cruz se celebren en dicho convento con Misa, sermón y música, según se
pudiere, atento a estar el Convento tan distante y ser días muy ocupados para la
música...
Lo décimo cuarto, que el día de nuestro Padre San Agustín, en cada un año,
por ser el fundador de dicha Religión, asista la Congregación en forma de Comunidad como a las demás fiestas referidas a Misa, sermón y a reservar al Santísimo
Sacramento...”
Firman el documento quince señores, que suponemos serán de lo más granado de la Cofradía. Claro está que la Comunidad agustina conocía el nuevo Reglamento, pero, para hacerlo todo más a derechas, los cofrades sometiéronlo a la
aprobación de la misma que expidió el siguiente acuerdo: “Habiendo visto los Reverendísimos Padres Fray Juan de la Presentación, Vicario general de España y de
las Indias de los Descalzos de nuestro Padre San Agustín, y el Padre Fr. Luis de
Jesús, Provincial de la Provincia de Castilla de dicha Recolección y el Prior y demás padres de la Consulta
388
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
de este Convento de Madrid de dicha Orden, las Constituciones que el señor
Conde de Benavente y demás señores congregantes proponen a dicha Consulta
para el culto de la Imagen del Desamparo de Cristo bien nuestro, que se venera en
dicho Convento, respondieron: que por lo que toca a su parte aceptan dicha Congregación, y se obligan a las condiciones que ellas piden a dicha Comunidad; en fe
de lo cual lo firmaron en este Convento de los Descalzos de nuestro Padre San
Agustín de Madrid a doce de Julio de mil seiscientos ochenta y dos. Fr. Juan de la
Presentación, Vicario General. Fr. Luis de Jesús, Provincial. Fr. Simon de San
Agustin, Prior. Fray Rafael de San Miguel, Definidor general. Fr. Francisco de
San Nicolás, Definidor de Provincia”.
Aceptadas por la Comunidad a 13 de Julio de 1682, en 31 de Octubre fueron
remitidas de Toledo a informe del Sr. Visitador Eclesiástico en 7 de Noviembre, y
en cumplimiento del decreto del Consejo del Excmo. Sr. Cardenal, nombraron al
señor cura de la parroquia de San Ginés y San Luis, su anejo, para que diese su
parecer e informe; en 14 del mismo mes las devolvió con un reparo acerca del derecho de asistir la parroquia con la Cruz y Preste; en 2 de Diciembre le dió el Sr.
Visitador su informe favorable, y, por último, fueron aprobadas y confirmadas en
11 de Diciembre de 1682 por el Cardenal Portocarrero.
Importa ahora, siquiera sea de camino, rectificar un error histórico que
hemos leído en los novísimas Constituciones de esta Cofradía de fecha 20 de Octubre de 1884, conviene a saber: que fué fundada la Cofradía el año 1642; error en
que incurrieron los que organizaron en 1782 la celebración del primer centenario
de la referida Hermandad.
Cuánta fuera la devoción que Madrid tuvo a este venerando crucifijo, lo dice
el siguiente dato tomado de las listas de misas de aquel convento: En el altar del
Santo Cristo, por encargo especial de los fieles, se celebraban al año doscientas
sesenta misas rezadas y trece cantadas.
ARTÍCULO IV
Gobierno de la Cofradía y otras cosas importantes
Sumario: Juntas de la cofradía. –Principales acuerdos. –Procesiones y otros cultos. –Mirada retrospectiva. –Semana Santa. –Las Tres Horas. –Los Hermanos difuntos. –Más funciones religiosas. –
Primer Centenario.
Con el fin de completar de una vez la materia de esta Cofradía y sus vicisitudes a través de los años, vamos a compendiar los materiales del libro arriba
apuntado.
Repetimos que el año 1782 no es el centésimo de la fundación de la Cofradía, sabiéndose, como se sabe, que en 1682 llevaba ya más de veinte años de existencia. De la lectura del Memorial dirigido al Emmo. Sr. Cardenal Portocarrero
por el Sr. Conde de Benavente se deduce legítimamente, que la Congregación del
Santísimo Cristo del Desamparo, fundada por Fray Lorenzo de San Nicolás, no
estaba por completo extinguida, siendo por lo tanto las Constituciones presentadas
una ampliación o reforma, más o menos reclamada por las circunstancias, pero
nunca un nuevo pensamiento. Afirma en el predicho Memorial el Sr. Conde de
Benavente, “que reconociendo la antigüedad que dicha Congregación ha tenido, y
que con la variedad de los tiempos se había minorado la frecuencia del culto y
veneración que se acostumbraba tener a dicha Imagen por los pocos o ningunos
congregantes que habían quedado, etc.,” pedía que su Eminencia aprobara las
presentadas bases.
No necesita comentario este testimonio. Se declara que la santa Imagen se
veneraba en nuestro convento; se reconoce la antigüedad de la Congregación, sólo
que por haberse minorado la frecuencia del culto al Santo Cristo, y ser pocos o
ningunos los congregantes, se trataba de reanimar la entibiada devoción y de aumentar el disminuido número de los congregantes. ¿De dónde por lo tanto ha podido deducirse que el comienzo de la Congregación data de esta fecha, cuando los
mismos inspiradores de las Constituciones confiesan, y no podían menos de hacerlo, que su pensamiento era reparar y restablecer y de ningún modo erigir y plantear
otra nueva Cofradía?
Y que tal era su pensamiento se confirma con las palabras que sirven de epígrafe a las bases presentadas, y cuyo epígrafe dice: “Constituciones
390
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
que establece y ordena la Congregación de indignos esclavos… sita en el
Convento de Agustinos… para reparar y mantener”, etc.; de modo que la Congregación estaba ya establecida sita en el Convento de Agustinos, y de no estarlo no
habrían hecho los solicitantes afirmación tan rotunda. El objeto que se proponían
éstos era reparar y mantener el culto. Pues bien, se repara lo que está fundado, se
mantiene lo que existe; lo que de nuevo se establece, se significa con otras voces;
se emplean los verbos fundar, erigir, levantar, nunca reparar y mantener, que usan
los firmantes. Nótese cómo se expresó el verdadero fundador en el Memorial dirigido a la autoridad competente. “Fray Laurencio de San Nicolás, digo... que pretendo fundar una Hermandad, etc.” Esto es tan evidente que acumular nuevas
pruebas sería hasta fastidioso.
Conviene también, antes de pasar adelante, consignar que desde muy antiguo, cada cofrade, al ingresar en la Hermandad, tenía que pensar defender el misterio de la Inmaculada Concepción.
La fecha en que se estableciera nos es desconocida, aunque es de suponer
viniera desde la época de la fundación de la Hermandad en 1658. En el libro de
acuerdos de la Cofradía correspondiente al 1713, se copia la fórmula que a la letra
dice:
P. “¿Jura usted a Dios nuestro Señor defender el Misterio de la Inmaculada Concepción de
María Santísima, Madre suya y Señora nuestra?
R. “Sí, juro”.
P. “¿Promete usted hacer todo cuanto pueda en obsequio y culto del Santísimo Cristo del
Desamparado y en bien y aumento de su Real Congregación?
R. “Sí, prometo”.
“Pues si así lo hiciere usted, etc.”
Hermoso detalle que demuestra el pensamiento de nuestra Orden respecto de
una de las mayores prerrogativas otorgadas a la Santísima Virgen.
Ya hemos manifestado en otro lugar que la primera Junta de Congregantes,
de que tenemos noticia, se celebró en 19 de Noviembre do 1713. Pues bien, esas
Juntas están designadas en las nuevas y novísimas Constituciones con los nombres
de generales y particulares; entiéndese por junta general aquella a que son invitados todos los congregantes, y particular, la que solamente son convocados los individuos que forman la Junta directiva. Unas y otras pueden ser ordinarias o extraordinarias, según que se hallan determinadas en los Reglamentos o convocadas
por el Hermano mayor para tratar asuntos, más o menos perentorios, relacionados
con la Congregación.
Estas juntas tuvieron efecto con la debida regularidad, generalmente, en
nuestro convento, en lo pasado; y en la parroquia de San José, desde que se trasladó a ella la Imagen del Santo Cristo del Desamparo con su Congregación. Y decimos generalmente, porque algunas veces, por disidencias
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 4º AÑO 1706
391
más o menos justificadas o por circunstancias todavía más lamentables, se
han verificado en las casas de los Secretarios, y en las sacristías de otras iglesias.
En 22 de Julio de 1714, se reunió la Junta de gobierno en casa del Hermano
mayor, don Manuel Herrera, a la que no asistió el Padre Prior del Convento, protestando de la misma por no haberse verificado en el convento, según concordia
establecida. La razón estaba de parte del P. Prior, y basta para convencerse de ello,
la lectura de la tercera base de las nuevas Constituciones. Si bien allí no se cita el
lugar donde habían de reunirse, se dice que el Hermano mayor presidirá la Junta
acompañando a los Rmos. Padres; y los Padres entendieron que debían ser acompañados en su propia casa. Las deferencias suelen crear dificultades, cuando no
están bien deslindados los derechos.
Las juntas volvieron a celebrarse en nuestro convento, reuniéndose allí los
congregantes por última vez el 21 de Septiembre de 1808, según se colige del acta
de este día, y de la de 3 de Mayo de 1809. Se dice en la primera, que los congregantes volverían a reunirse, “para tratar lo que convenga en cuanto a la función
que se deba hacer al Santísimo Cristo por las ocurrencias de estos tiempos, que es
el fin para que ha sido convocada esta junta, en la que nada se ha resuelto por las
razones estampadas”. No se hace mención de otra junta hasta el 3 de Mayo del año
siguiente, en el acta de cuyo día se lee: “Habiéndose juntado los señores que al
margen se expresan, en casa del infrascrito Secretario, mediante no poderle practicar en la Sala Capitular de Agustinos Recoletos de esta Corte, por haberse extinguido de Real Orden, para tratar asuntos pertenecientes a nuestra Real Congregación, etc.”
Las ocurrencias de estos tiempos, a que se refiere el acta de 21 de Septiembre, fueron indudablemente la salida de Madrid de José Bonaparte en 31 de Julio
de 1808, bien ajenos los congregantes de que las tropas auxiliares mandadas por el
Emperador, bajo las inmediatas órdenes del general Berthier, se hallarían en las
inmediaciones de Madrid en el primer día de Diciembre. Pero después de la ocupación del convento por las tropas francesas, no se hace mención de otra Junta en
los libros de acuerdos.
Esta opinión se robustece con lo que se dice en el acta de 24 de Febrero de
1814, en la cual se afirma que en los años de 1812 y 1813 no se había hecho la
elección de cargos ni se celebraron Juntas normales por efecto de las circunstancias, y que convenía acordar esta elección. Sin embargo, la última Junta celebrada
en casa del Secretario lo fué en 30 de Enero de 1815, y las siguientes en la sala
capitular del convento, hasta la expulsión de los Religiosos; con cuyo motivo la
Efigie fué llevada al convento de la Trinidad, donde parece se hallaba establecido
el depósito. Por los libros de acuerdos se ve que la Congregación continuaba en
dicho convento en 12 de
392
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
Octubre de 1835, sin hablarse palabra de los acontecimientos de aquella
época hasta el 19 de Abril de 1836 en que aparece que el convento estaba cerrado.
En cuanto a la procesión con el Santo Cristo ya sabemos que las ordenanzas
determinaban que el último viernes, acabado el sermón y Miserere, se hacía procesión por la Lonja y de siete a siete años por el Prado. También hemos visto que las
nuevas dejan estas circunstancias de lugar y tiempo al arbitrio de la Junta. En
cuanto al modo de cumplir estos mandatos, hallamos estas noticias en los libros de
acuerdos, Mayo 3 de 1714: “Se dispone salga en procesión el Santísimo Cristo por
el Prado”.
No es aventurado afirmar que en el principio se cumplirían las Ordenanzas
rigurosamente, y que, dadas las nuevas Constituciones, se atendrían también las
Juntas a su letra y espíritu; desconocemos lo acontecido anteriormente, por el motivo que ya hemos alegado de la falta de los libros de actas.
Desde este año de 1714 hasta el 1758, se hizo la procesión con toda regularidad, a veces por la Lonja, a veces por el Prado, sin otra circunstancia digna de
mencionarse, que el haber solicitado los vecinos de la Puerta de Alcalá formar en
la procesión vestidos de armados; y que en 1845 se concedió que llevasen el palio
sacerdotes y congregantes, teniendo en cuenta la dificultad que siempre había para
lograr que concurriesen los guardias alabarderos, quienes, por lo visto, acostumbraban a llevarlo.
En 1758 se negó por el Emmo. Sr. Arzobispo de Toledo la licencia para que
se hiciese la procesión por el Prado; y desde esta fecha hasta 1807 se vino haciendo por la Lonja del convento; no sin que se hicieran en séis y ocho ocasiones, por
las Juntas respectivas, las oportunas gestiones, para sacar la Imagen por el Prado,
siendo por otras tantas veces negada.
En 1807 se alcanzó la anhelada licencia y vamos a permitirnos trascribir el
camino que llevó porque recuerda lugares que ya han desaparecido. Dice el acta de
24 de Mayo de 1807 que a instancias del Hermano mayor, Excmo. Sr. Duque de
Hijar, se obtuvo del Sr. Vicario licencia para que que se hiciese la procesión por el
Prado, y que se hizo en la tarde del último viernes, día 15 de dicho mes, a las seis
de la misma, “habiendo salido de este Convento de Recoletos, tomando la acera de
la derecha en cuya esquina se puso un altar y haciendo parada con Su Majestad se
cantó un villancico. Siguió la procesión por la calle de árboles de este lado del
campo hasta el puente que da enfrente del convento de Monjas Franciscas, titulado
de San Pascual, y pasando dicho puente se entró la Efigie en la iglesia del citado
convento donde se hizo otra parada y cantaron villancicos; desde allí siguió la procesión la acera de la derecha hasta llegar a la fuente que llaman de la Cibeles y
tomando la izquierda se encaminó a la esquina del Real Pósito que mira a la calle
de Alcalá, en donde se había colocado
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 4º AÑO 1706
393
otro altar y se hizo parada con Su Majestad y cantaron otros villancicos;
continuó la procesión por la acera del Real Pósito hacia el Convento, y antes de
entrar en la Lonja de él, se hizo otra parada y cantaron villancicos, delante de otro
altar que estaba colocado en la misma acera; y enseguida se entró la procesión en
la iglesia de dicho Convento y se concluyó a cosa de ponerse el sol, habiendo asistido a la referida procesión la Cruz, capa que llevó el señor Cura, y clerecía de la
parroquia de San José en cuyo distrito está establecido el convento, y se pagó por
esta asistencia 267 reales en esta forma: 15 reales por la Cruz; 22 al Sr. Cura y
beneficiados; 22 a la Fábrica; 15 por la asistencia del Sr. Cura; 30 a los dos Tenientes y 15 al sacristán mayor; 20 a los dos menores. Por la asistencia de ocho
sacerdotes más a 15 reales, 120; y 8 reales al que llevó el pendón y además se dió
en cera: una vela de libra al Sr. Cura; de media a los Tenientes, y de cuarterón a
los demás sacerdotes y sacristanes.
En la Junta de 31 de Enero de 1808, se determinó que la procesión saliese,
en su día, siguiendo la carrera que acabamos de describir, pero no pudo verificarse
por los lamentables sucesos de aquel tiempo. Desde 1815 al 1829 la procesión
siguió haciéndose por la jurisdicción del convento, llegando alguna vez a la Cibeles. En las actas se lee con frecuencia, que se hacía la procesión por la Lonja, y
entendemos que se significan por esta palabra los alrededores o cercanías del convento, a juzgar por lo que se dice en el acuerdo de 22 de Mayo del referido año de
1829: hablando de que el último Viernes se saque la sagrada efigie en procesión,
se añade “como los años precedentes, por solo el distrito del Convento, saliendo
solo al frente de la pequeña rinconada del huerto del Convento”.
Relativamente a la fiesta de la Invención de la Santa Cruz por la Emperatriz
Elena celebrada por la Archicofradía, tenemos que decir muy poco. Omitiendo lo
que aconteciera en los primeros años, de los que faltan noticias, parece poder afirmarse que nunca la Congregación dejó de cumplir lo prevenido en las Constituciones en este punto. Desde antes de 1713 hasta 1738, fué siempre la función costeada por D. Alfonso de Toledo, según se lee en el acta de 9 de Marzo de dicho
año. Desde el 1738 al 1837, lo fué por la Congregación, exceptuando la habida en
1755, cuyos gastos fueron sufragados por el P. Fray Francisco de Jesús María.
Al fundarse la Congregación con el fin de dar culto al Redentor, singularmente en memoria de su agonía en el santo madero, era natural que no se olvidase
consignar en las Ordenanzas la obligación de conmemorar la fiesta de la exaltación de la Cruz por la victoria de Constantino, aunque no era posible por entonces
cumplir lo preceptuado. Y creemos que se descuidó demasiado el cumplimiento de
esta obligación, puesto que no se concibe que se prorrogase la imposibilidad hasta
el 1735, en cuya acta de 2 de Agosto aparece que fué aquel año por primera vez
celebrada.
394
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
No vuelve a mencionarse nada respecto a la misma, en los años que transcurrieron desde la fecha anotada hasta el 1751, año en el cual, se cumplieron rigurosamente todas las ordenanzas, e igual silencio se advierte en los doce años siguientes hasta el 1768.
Durante siete años siguió solemnizándose esta festividad en algunos, con sólo misa cantada, no contándose entre ellos el 1769, cuya solemnidad fué costeada
por el P. Jesús María, según consta del acta de 18 de Febrero del referido año.
Nada se dice de lo que aconteciera en los años del 70 al 73; leyéndose en el
acta de 20 de Febrero del 1774, que se reduce la solemnidad a la Misa cantada,
siendo evidente que volvió a omitirse la celebración de esta festividad durante
once años, a juzgar por lo que afirma en el acta de 10 de Julio de 1785 el contador
D. Francisco Bernaldo de Quirós, el cual viene a expresarse en estos términos:
“Reconocida la cuenta del año 1774, observo que en aquel tiempo se pagaba al
Padre Fray Pedro de San Joaquín, sacristán mayor que era entonces del convento,
la cantidad de 48 reales por limosna de dos Misas cantadas que se celebraban en
los días del Triunfo y Exaltación de la Santa Cruz, y que en lo sucesivo no constaba dicha limosna.
En su consecuencia, se acordó que con la brevedad posible, se digan las
veinte misas cantadas que se han dejado de celebrar en los años de 1775 al 784, y
que, hallándose en la Congregación un caudal suficiente para celebrar con solemnidad las tres festividades de la Cruz, según previenen las Constituciones que por
ahora, e ínterin la Congregación sale de su empeño, se digan en cada una, una misa cantada solamente por la Comunidad...”
El Triunfo de la Cruz en las Navas de Tolosa: La Real Archicofra!día de Indignos Esclavos de Jesús, en el trance de su Desamparo, reconociendo la importancia de este hecho y conformándose con las disposiciones de la Iglesia, tiene en
sus Constituciones consignada la obligación de celebrar con la posible magnificencia esta festividad, y así se ha venido haciendo desde su fundación, aunque
haya que lamentar que extrañas coincidencias o penurias, sentidas por las respectivas Juntas de Gobierno, no hayan permitido que se cumpliera con la regularidad
preceptuada, esta obligación importantísima.
Todo lo que dejamos consignado al tratar de la fiesta de la Exaltación, es del
mismo modo aplicable a ésta del Triunfo, con la sola excepción de que se da la
noticia de celebrarse aquella en 1735, mientras que no se lee nada referente a esta
del Triunfo hasta el 1763; sin que ésto quiera decir que no se celebrara antes de
esa fecha; y además que el Padre Jesús María costeó en 1769 la función de la
Exaltación, sin que sepamos quién costeó ésta ni si llegó a celebrarse.
La Ordenanza VI de las antiguas Constituciones, y la X de las nuevas
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 4º AÑO 1706
395
previenen que en el Viernes Santo de cada año esté el Santo Cristo del Desamparo descubierto en su capilla con las más luces que se pueda desde las doce del
día hasta las tres de la tarde, velando los Hermanos alternativamente durante estas
tres horas, en la última de las que se predica un sermón alusivo al desamparo de
Jesús en la Cruz.
Es ésta, sin duda, la principal de todas las fiestas de la Archicofradía, toda
vez que responde al título del Santo Crucifijo y al fundamento primario de la Asociación. Así que, siempre se ha puesto singularísimo empeño en darle la mayor
solemnidad, acudiendo para conseguirlo a todos los medios imaginables.
Al fundarse la Congregación, las tres horas se pasaban velando al Santo
Cristo y meditando en los dolores de su agonía; después un sacerdote revestido
rezaba algunas antífonas y oraciones, y con ésto terminaba el acto. Ninguna particularidad, fuera del sermón, añadieron las Constituciones dadas en 1632.
De la lectura de algunas actas se desprende que se venía observando la religiosa costumbre de velar al Santísimo, en los días de Jueves y Viernes Santo, hasta
los oficios, según previenen las Constituciones.
En el acta de 23 de Mayo de 1751 se establece que se pase aviso a los Consiliarios para que se vele al Santísimo Cristo en las tres horas; disposición que se
renueva en 20 de Febrero de 1774, en 8 de Marzo de 1789 y en 26 de Marzo de
1816; en que de igual modo se acuerda que concurran los señores congregantes el
Viernes Santo, durante las tres horas, a velar a la santa efigie.
La Ordenanza IX de las primeras Constituciones establecía que muerto un
cofrade, los 32 restantes acompañasen hasta la tumba su cadáver, imponiendo
además la obligación, a cada uno, de mandar decir una Misa en sufragio de su alma.
Ampliado ilimitadamente el número de los congregantes, pareció esta ordenanza de difícil cumplimiento, y acordóse, en su vista, que solamente doce hermanos llevasen las hachas de la Congregación al acompañar el cadáver, y que las
treinta y dos Misas, que debían celebrarse en sufragio de su alma, se costeasen por
la Congregación, siempre que el difunto se encontrare en las condiciones establecidas por las mismas Ordenanzas.
Estas condiciones eran: “aver tres años que el Hermano o Hermana esten
sentados en el libro y dado sus limosnas en la forma que la VIII Ordenanza lo dispone”.
Cuando faltaba alguna de estas condiciones, la obligación de la Cofradía
quedaba reducida “a acompañar al difunto o difunta, a su entierro con doce hachas
de la Congregación”.
Las nuevas Constituciones, en sus bases XII y XIII, se ocuparon también de
los sufragios que debían hacerse por las almas de los congregantes
396
HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
finados, sin más diferencia que la que resultara, del número de las Misas que
debían aplicarse. Efectivamente la base XII establece que, cuando muriese uno de
los congregantes, y dentro del novenario del fallecimiento, el día que determinare
el Hermano mayor, se cantase una Misa con su vigilia en la capilla del Santísimo
Cristo, y en cada año, en la octava de los difuntos, una fiesta general por todos los
congregantes fallecidos, con Misa, sermón y adornada la iglesia lo más decentemente posible.
La décima tercia manda que en muriendo algún congregante, el Secretario
tendrá la obligación de avisar a los demás, para que cada uno, según su devoción y
posibles, ponga en poder del Tesorero la limosna de las Misas que se ofreciere por
el difunto y que se habían de decir en el altar del Santo Cristo.
El día de la fiesta de San Agustín debía la Congregación asistir en forma de
comunidad, a la función que celebraba el Convento, al que daba para ayuda de
gastos una limosna que, según acuerdo de 26 de Agosto de 1714, era de 50 reales.
Este precepto de las Constituciones se ha observado religiosamente por la
Congregación durante su larga historia, aunque solamente en la parte que se refiere
a la limosna, pues respecto a la puntualidad en la asistencia, se encuentran dos
acuerdos en los libros de actas, el primero de fecha 2 de Agosto de 1785, en que se
suspende tal asistencia; y otro de 20 de Febrero de 1774, en que se recomienda que
no se deje de asistir.
Al trasladarse la Congregación a la iglesia de San José, quedó sin motivo
justificado esta fiesta del titular de la Orden, y sin efecto la base CIX de las Constituciones. La limosna que se venía dando, aumentada hasta 80 reales, se dedicó
para ayuda de gastos de la procesión del Santo Entierro, que se verifica en la parroquia, y a cuya procesión asiste la Cofradía con su estandarte.
Nada más tenernos que decir con relación a este asunto, pero aprovecharemos la ocasión para dar a conocer otras varias funciones religiosas, no preceptuadas por las Constituciones, que se han verificado por la Congregación en diferentes épocas, y que conviene tenerlas presentes, porque su conocimiento puede interesar en lo sucesivo.
Una de éstas es la solemne función religiosa celebrada en 16 de Mayo de
1782, para conmemorar la fundación de la Cofradía.
En su lugar dijimos que se había padecido equivocación por la Junta respecto a la fecha en que debía celebrarse la centuria, y respecto a los detalles de tan
extraordinaria fiesta, éste será el lugar correspondiente.
La relación de la fiesta centenaria se hace en el libro de actas en los términos
siguientes:
“Dispuesto todo en la forma dicha, a las tres y media de la tarde del Jueves 16
de Mayo, ora de Vísperas, se empezó a solemnizar la fiesta de la
DEC. XIII DEL CAP. TERCERO. ART. 4º AÑO 1706
397
primera centuria de la erección y fundación de la Real Congregación del Santísimo Christo del Desamparo con el repique general de campanas del Convento, y
con el primer toque de los timbales y clarines, que siguió con las pausas
acostumbradas hasta las nuebe de la noche, en que se acavaron de arder las
luminarias, que se encendieron, una ora antes, repitiéndose en ella, el repique
general de las campanas. — En el siguiente día 17 de Mayo único de la fiesta se
abrieron las puertas de la Iglesia a el amanecer, y en el mismo instante se llenó de
gente que ansiosa de gozar el todo de la función estaba esperando se franquease la
iglesia para su entrada. A las siete empezó la música de los intermedios tocando
diferentes composiciones que continuaron hasta las nueve y media. A las siete y
media dijo misa rezada a la Real Congregación el Sr. D. José Antonio de Valladar,
Consiliario eclesiástico primero de ella, en que como todos los años fué la
Comunión general de los señores congregantes y congregantas quienes después
pasaron a sus respectivos sitios a tomar el desaiuno de chocolate que sirvió el repostero.
“El Ilmo. Sr. Obispo Auziliar tenía dada la ora de las diez en punto para empezar la Misa: A las nueve y media dieron orden los señores Comisionados para encender a fin de no detener a su Ilma. La Capilla de Música de San Cayetano estaba
colocada en el Coro frente al Altar mayor. Como era tan grande el concurso de
todas clases de gentes de Madrid, y de fuera, se tomaron las puertas que tiene la
iglesia por la Real guardia de Alabarderos para evitar la confusión y ruido; y otra
igual guardia se colocó como acostumbra, al rededor del Estrado y barandilla del
Altar mayor.
“Avisada la Real Congregación de que venía a la iglesia el Ilmo. Sr. Obispo salió a recibirle en dos filas incorporada con la Comunidad Agustina recoleta, hasta
la puerta de hierro del Atrio en donde por el Rvmo. P. Fray Ignacio de San Bernardo, Vicario general de toda la religión, con su Provincial el R. P. Fr. Nicolás de
San Josef, y el R. P. Fray Ramón de la Concepción, Prior actual de dicha Comunidad. Luego que se apeó del coche S. Ilma. le dió el Agua bendita, y ésta S. Ilma. la
dió a todos, y con este acompañamiento fué S. Ilma. por la Portería de la Sacristía
al cuarto que en ella le estava prevenido. Interin descansó un corto rato S. Ilma. se
vistieron de sus respectivos Ornamentos los señores Eclesiásticos que havían de
servir y acompañar en la Misa a S. Ilma. quien a las diez en punto salió por la
Puerta de la Sacristía al Presviterio para celebrarla en esta forma: Primero dos
guardias Alabarderos. La Congregación precedida de los dos congregantes Asistentes de Altar que lo eran como más modernos los señores Conde de Torruvia,
Marqués de Villamayor, y D. Lucas Pascual Mrñz. Contador principal de la Mesa
Maestral con sus Bastones los cuales; quatro señores Eclesiásticos con Sobrepellices; el Maestro de Cenemonias; otros dos con Capas de Coro para Mitra y Báculo;
dos con Dalmáticas para
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
cantar la Epístola y Evangelio; dos Asistentes de Onor con iguales Dalmáticas,
siendo de éstos el principal el Sr. D. Manuel Josef de Molina, Consiliario eclesiástico segundo de la Real Congregación; el Sr. D. Josef Antonio Valladar como
Consiliario Eclesiástico primero de ella, hizo de primer Asistente de honor con
Capa de Coro. A este señor seguía S. Ilma. con sus Capellanes y Pajes, cerrando
este acompañamiento otros dos guardias Alabarderos. A la salida de la Real Congregación a su estrado, y todo el referido acompañamiento, empezó la Música a
tocar una Obertura que duró ínterin se vistió S. Ilma. de Pontifical para la Misa.
Después de cantado el Evangelio, dijo la Oración Panegírica, el expresado Sr. D.
Julián de Caparrós, que la desempeñó con general aplauso de todo el concurso. La
Misa que se cantó, fué la correspondiente a la festividad de San Pascual Baylón,
por no querer S. Ilma. altetar el orden de la rúbrica, pues se rezaba de este Santo, y
es doble. Acavada la Misa Pontifical que se celebró con la mayor solemnidad, tomó S. Ilma. Ia Capa, y en la forına devida reservó al Señor Sacramentado que estava en tabernáculo. Interin se desnudó S. Ilma. de las Bestiduras Pontificales, dió
gracias y se bolbió a la sacristía con el mismo acompañamiento; tocó la Música
una Sonata primorosa. En la misma pieza ya referida se sirvió el chocolate a S.
Ilma. y a los señores Eclesiásticos diferentes vizcochos y vino generoso; y con el
mismo acompañamiento salió el Ilmo. Sr. Obispo a tomar su coche.
"En atención a ser Protector de la Religión Agustina recoleta el Excelentísimo
Sr. Duque de Hijar y hallarse ausente el Excmo. Sr. Hermano mayor, la Real Congregación convidó por los señores Comisionados a S. E. y al Rvmo. P. Prior para
que ocupasen el banco testero con los señores Consiliarios Seculares que lo eran
los señores D. Diego Sastre Navas, Secretario del Rey Nuestro Señor y de los Pósitos del Reyno, y D. Francisco Soto y Mata oficial de la Secretaría de Indias en su
Real y Supremo Consejo: teniendo en este acto la derecha del Rvdo. P. Prior el
dicho Excmo. Sr. Duque de Hijar."
"En consideración al particular favor que dicho Ilmo. Sr. Obispo hizo a la Real
Congregación en la celebración de la Misa Pontifical, y en su asistencia por la tarde a reservar y a la Procesión los señores Comisionados a la ora de las doce de este
mismo día embiaron a S. Ilma. un esquisito ramillete, compuesto de abundantes y
diferentes géneros de dulces y flores de Italia, que recivió S. Ilma. con particular
gusto por su ermosura y dulzura dando a la Real Congregación muchas gracias por
la expresión tan de su agrado que le hacía.
"Por la tarde y con tiempo se bajó la Sagrada Imagen del Cristo que ocupó en el
Altar mayor y se puso en el acostumbrado para la Procesión. A las tres antes de
abrir las puertas de la iglesia las tenía tomadas la Real Guardia de Alabarderos
como por la mañana para evitar la confusión en
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la entrada, del mucho concurso que estaba esperando. A las quatro y media estando ya encendida la iglesia salió la Real Congregación a su estrado como en los
seis Viernes anteriores. El Preste religioso con la Comunidad recoleta descubrió al
Señor. Siguióse el Sermón del Desamparo, que predicó con mucho aplauso y desempeño, el R. P. Fray Alexo de la Soledad, ex-Provincial de Castilla, y actual Definidor general en el mismo Orden de Recoletos.
“Después se hizo el devoto exercicio del Septenario por un religioso de la propia Comunidad Agustina. Concluido ésto, se cantó el Miserere acostumbrado por
la misma Capilla de San Cayetano; al concluirse salió al Presbiterio por la Sacristía el Ilmo. Sr. Obispo Auxiliar solamente acompañado de los mismos Ministros
que por la mañana con sus respectivas Capas y Dalmáticas pertenecientes a la solemnidad, y rito de la vespertina fiesta. Revestido S. Ilma. dijo la oración del Miserere y reservó al Santísimo Sacramento dando antes con el mismo Señor las tres
Bendiciones. Inmediatamente se formaron interpoladas la Comunidad y la Real
Congregación, para la Procesión que se hizo así: Primeramente dos Guardias Alabarderos; los dos referidos señores Asistentes de Altar con sus Bastones que guiaban la procesión, y acompañaban a la Cruz que llevaba con Dalmática uno de los
señores Eclesiásticos en medio de los ciriales. Seguían en dos filas la Comunidad
y la Real Congregación presididas pr los RR. PP. Vicario general y Provincial. En
medio de las filas el señor D. Juan Antonio Bringas de la Torre, Caballero del ávito de Alcántara, y Contador general de Pósitos del Reyno, congregante, llevava el
Estandarte, y sus vorlas los mencionados D. Diego Sastre Navas y D. Francisco
Soto y Mata, Consiliarios Seculares de la Real Congregación con otros dos Guardias Alabarderos a los lados. Seguía a las filas la Imagen del Santísimo Christo en
sus Andas, y en ombros de cuatro relixiosos, legos del mismo Convento, y en los
de otros quatro señores congregantes, y a los lados de las Andas, ocho Guardias
Alabarderos. Seguíase el Palio cuias varas llevaron seis señores congregantes.
Después ivan los mismos Ministros con Dalmáticas y Capas que salieron a reservar. Cerrava la Procesión el Ilmo. Sr. Obispo con Mitra y Báculo en medio de los
Diácono y Subdiácono de honor, y a la derecha del primero el Asistente primero
de honor. Y para evitar la confusión y atropellamiento del mucho gentío, y que no
cometiesen algún desorden, seguía a toda la procesión la mayor parte de la Real
Guardia de Alabarderos con el expresado oficial. De este modo se executó la Procesión sólo por el ámbito de la Lonja de la iglesia del Convento. Restituida la Sagrada Imagen del Santísimo Christo al propio sitio fuera del Presviterio, la Música
cantó un devoto Motete, y la Antífona correspondiente, a que se siguió la oración
que dijo S. Ilma. Después entonó el Sr. Obispo el versículo Sit nomen Domini benedictum, y dió la Bendición Episcopal a un inmenso pueblo que estaba
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
en la iglesia, en su Atrio y en el Prado. Interin S. Ilma. se desnudó de sus bestiduras, la Música tocó un concierto que duró asta que S. Ilma., con todos los Ministros del Altar, la Comunidad y la Real Congregación, se retiraron con el mismo
orden que salieron, a la Sacristía.
“Finalizado todo en la iglesia, la Real Congregación con algunos relixiosos de
la misma Comunidad, condujo al Ilmo. Sr. Obispo a la sala que llaman del Deprofundis, en donde a S. Ilma., a los religiosos, a los Predicadores de mañana y tarde
y a todos los señores congregantes, se les sirvió por el citado repostero un abundante y esquisito refresco de dos bevidas y vizcochos. Al mismo tiempo se dió
otro igual a las señoras congregantas en la sala inmediata a la portería del Convento. Después del refresco y al despedirse se dieron a los señores Eclesiásticos que
asistieron a toda la función, a cada uno una libra de dulces, y muchas gracias, que
se repitieron a S. Ilma. a quien acompañó asta el coche la Real Congregación.
“Del modo referido se ha hecho y solemnizado la primera Centuria de la erección y fundación de la Real Congregación del Santísimo Christo del Desamparo;
función que a merecido a todo el pueblo de Madrid, los mayores aplausos, y extraordinarias henorabuenas.
“Cuya disposición y hecho de la fiesta relacionda de acuerdo de esta Junta se
pone en el libro de ellos para noticia en lo sucesivo”.
Los congregantes de la Real Archicofradía del Santísimo Cristo del Desamparo han procurado en las épocas en que ha correspondido el año Santo, ganar las
indulgencias concedidas, y se leen en los libros de actas, las siguientes noticias
referentes a este asunto:
En 1753 asistió la Congregación a uno de estos jubileos, puesto que se dice
en el acuerdo de 28 de Abril de 1776, que “la Cofradía acompañe a la Comunidad
para ganar el jubileo, según se había efectuado en 1753”, y en el acta de Junio del
mismo año de 1776, se describe el orden que llevó la procesión y que textualmente
insertamos:
Dice así el acta de 1.º de Junio de 1776: “En consecuencia de lo determinado
por la Junta general que antecede, por mí el presente secretario se dió aviso a los
señores congregantes y congregantas que componen la Real Congregación del
Santísimo Cristo del Desamparo citándolos estuviesen a la hora de las cuatro y
media de la tarde en la iglesia de Padres Relixiosos Agustinos Recoletos de esta
Corte donde se halla establecida dicha Real Congregación a fin de que unidas las
dos Comunidades saliesen a practicar las diligencias de visitar las cuatro iglesias
señaladas por el Excelentísimo Sr. Arzobispo de Toledo para el logro del Jubileo
del Año Santo concedido por N. Santísimo Padre Pío Sexto de gloriosa memoria;
y habiéndose executado el salir las dos Comunidades los días 28, 29, 30 y 31, del
próximo de Majo de este año fué de esta suerte:
“Estando diferentes señores congregantes a la ora de las cuatro y media
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de la tarde en la iglesia de dhos. Padres Agustinos Recoletos, bajó esta Comunidad y formándose en dha. iglesia uniéndose con la Real Congregación, por el
presente señorío, se hizo la distribución de Insignias y lugares que correspondía,
según lo acordado con la Comunidad relixiosa recoleta; lo que se executó en esta
forma, por no haver asistido, nuestro hermano maior, el Excmo. Sr. Duque de
Osuna a quien pertenecía llevar el Estandarte delante de las dos Comunidades, lo
llevó el presente Secretario acompañado del Contador de la Real Congregación y
otro señor congregante precediendo al Estandarte otros dos señores congregantes
con sus vastones por no haver concurrido los dos Asistentes de altar a quienes correspondía estos dos primeros vastones; después del Estandarte seguían dos filas
principiándolas con Religioso lego cada una, luego un señor congregante siguiendo esta alternativa en el todo de dhas. filas yendo en la conclusión de ellas y en los
dos penúltimos lugares en el derecho un Sr. Consiliario secular, y en el izquierdo
el señor Thesorero, cerrando dichas filas en cada una un Relixioso grave; Presidiendo al todo de esta formación el R. P. Provincial y el R. P. Prior, acompañados
de los señores Consiliarios eclesiásticos el primero de estos a la derecha de dhos.
dos prelados, y a la izquierda el segundo consiliario, con cuia disposición, se salió
de la referida iglesia de los Padres Agustinos Recoletos, a la de la parroquial de
Santa María, luego a la de S. Isidro el real, siguiendo a la de la parroquial de Santa
Cruz, y concluiendo en la del Convento de Dominicos de Santo Tomás de Aquino,
restituiéndose desde aquí con dho. metodo a la referida de RR. PP. Agustinos Recoletos, cuio reximen y govierno se observó las tardes de los quatro días citados
28, 29, 30 y 31, del próximo mes de Maio, en las que las señoras congregantas que
concurrieron aunque fué muy corto número fueron después formadas en otras dos
filas siguiendo a las dos Comunidades, y presididas de un señor congregante Eclesiástico, todo lo cual se pone aquí para noticia en lo subcesivo, y lo certifica y firma. — Joachin Vallois, Secretarjo”.
ARTÍCULO V
Más sobre la Cofradía del famoso Cristo del Desamparo
Sumario: Donantes y donativos. –Estampas del Cristo. –Escapularios. –Gastos extraordinarios y
movimiento de fondos. –Lista de los Hermanos mayores o Presidentes de la Cofradía. –
Adelantando fechas. –Personajes de la Familia Real que protegieron la Cofradía –Sucesos de la
Francesada en nuestra iglesia. –La sagrada efigie es trasladada a otra iglesia. –Supresión de nuestro
convento de Madrid.
De limosnas y donativos ha vivido la Archicofradía del Santísimo Cristo del
Desamparo, y puede asegurarse que las no despreciables sumas que invirtió en sus
funciones de estatuto fueron costeadas por la piedad de los devotos; y todos los
objetos que se necesitan en estas festividades, se renuevan o componen con fondos
que vienen del mismo origen, es decir, con la limosna de los fieles.
Difícil, por lo tanto, nos sería, aunque lo pretendiéramos, citar los nombres
de los que han hecho respetables donaciones ora en objetos, ora en metálico, a la
Cofradía, pues son muchos los nombres que se citan en los libros de actas durante
su prolongada historia.
En el acta de 21 de Mayo de 1719 se dice que sabiendo la Junta Directiva de
la Congregación que D. Manuel Peralta, había dejado un donativo a la Imagen, se
nombró una comisión para informarse del hecho que, resultando dudoso, por
haberse hecho la designación de palabra, hubo necesidad de dividir en partes iguales con el convento; no pudiendo decir la importancia de este legado porque se
calla en el acta.
En 1727 con motivo de algunas noticias suministradas por D. Alonso de Toledo sobre una donación hecha a la Imagen por la señora doña Mariana Melchora
de Quintana, Dueñas, Marquesa de la Floresta, muerta en Sicilia, dejando otorgado
su testamento en Madrid a 29 de Agosto de 1663 ante el escribano real D. Juan
García de Vega, se informó, igualmente, la Junta Directiva, resultando que dicha
señora había legado “al Convento de Recoletos Agustinos en esta Corte, en cada
un año, 20 ducados para aiuda de la zera y gastos que hazen en los Misereres que
dizen en las siete semanas de las dos Pascuas de Resurrección y Pentecostés”, de
cuyo legado se hizo cargo la Congregación, si bien hubo necesidad de perdonar los
atrasos, cobrándose por bastante tiempo lo dispuesto por la finada.
En varias alhajas regaló un devoto, cuyo nombre no se cita, en 1758,
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a la Cofradía, valor de 1,348 reales, producto obtenido de Ia venta de aquéllas.
Fué un donativo de importancia el del Padre Miguel de Jesús María, consistente en el costo de un septenario, por él dispuesto, cuyas oraciones se recitan hasta el día de hoy, y además 500 ejemplares del mismo.
Véase lo que dice el autor en la advertencia preliminar: “Considerándo esto,
y viendo que en los cultos que en los siete inmediatos Viernes después de Resurrección se tributan en éste de Agustinos Recoletos al mismo Misterio del Desamparo, en la admirable imagen de Cristo Señor nuestro que le representa al vivo,
aunque celebrados con la solemnidad que es notoria, la multitud de fieles que concurre a ellos no tiene algún método de determinado ejercicio con que meditar y
orar delante del Señor sobre tan admirable y doctrinal asunto; me pareció, no sin
consejo de otros, que no sería inútil componer el breve ejercicio de este Setenario
para los que devotos quieran practicarle.
En él he elegido por puntos para las siete consideraciones los que he juzgado
de utilidad y doctrina más general y común”.
De este opúsculo haráse por el Cronista, es de creer, estudio detenido en su
lugar correspondiente.
Vamos a añadir lo que sobre estampas y escapularios de esta devota imagen
hemos encontrado en los libros de actas de la Asociación. Se desconoce la fecha
en que hicieron las primeras estampas; se habla de ellas por vez primera en 6 de
Marzo de 1718, como de cosa que existía ya mucho tiempo antes, al manifestar a
la Junta el Sacristán mayor, que por no haber una persona que asistiese “a la mesa
del petitorio” en los días festivos para pedir y dar las estampas, se perdía la devoción y la limosna.
En 28 de Abril de 1776 se dió cuenta de una comunicación de D. Francisco
Matheu y Camporredondo, en la que manifestaba que habiendo observado “que
algunos devotos por la falta de quatro quartos no llevaban una estampa había
hecho abrir a sus expensas una lámina pequeña con la sagrada Efigie del Santísimo
Cristo del Desamparo que, con ciento cincuenta estampas, incluía para la Congregación”.
En otra comunicación de igual fecha dice que teniendo noticia de que la
Congregación trataba de suprir el escudo de su casa, que había puesto en las estampas, creía deber reclamar contra ello, por ser muy reparable dicha novedad, y
que suplicaba la suspensión de semejante acuerdo.
A otro recordatorio del mismo, sobre dicho particular, y ante la amenaza de
separarse de la Congregación, acordó ésta en 26 de Mayo de 1776, “que no podía,
por ningún motivo condescender a que se imprimiesen estampas de la Efigie del
Santísimo Cristo de! Desamparo, su titular, poniendo en ellas escudo de armas que
no sean las del Rey nuestro Señor, Protector y Congregante que es de la Congregación, o las de ésta como Esclavitud,
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HISTORIA GENERAL DE LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS
pues de consentir escudo de armas de particular alguno puede en lo sucesivo
resultar motivo de disensiones o disputas que incomoden a la Real Congregación;
y que en quanto a borrarse de la Esclavitud, la Junta no borra Individuo, sino con
causa que le precise a executarlo”.
Sin duda para evitar la cuestión y mayores males, un congregante, cuyo
nombre no se cita, regaló a la Congregación al año siguiente una lámina pequeña
con la efigie del Santísimo Cristo y profusión de estampas; no habiendo ya necesidad de borrar el escudo familiar del anterior donante de la piedra que regalara con
la Imagen del Santísimo Cristo grabada en ella, por no ser ya aquélla necesaria.
El año 1783 tenía ya la Congregación cuatro láminas; dos grandes, una mediana y una pequeña. Debían ser muy malas o usarse mucho, cuando en el año
1787 se mandó componer una “porque se hacían mal las estampas y no se vendían”.
Nada se encuentra referente a escapularios hasta el día á3 de Febrero de
1785, en cuya Junta tratóse sobre ser conveniente solicitar bula-licencia para poder traer los señores congregantes escapularios descubiertos con la imagen del
Santísimo Cristo del Desamparo en todas las funciones públicas de la Real Congregación, para que, con este distintivo, sean conocidos todos los individuos que la
componen y no se introduzcan en el coro de los señores congregantes, personas
que no deben estar en él, como así mismo en el estrado de las congregantas. Se
acordó y dió comisión a D. Manuel García Navas a fin de que en el Tribunal de la
Nunciatura practique las diligencias proporcionadas a el logró de la licencia para
poder usar los citados escapularios.
Practicólas el comisionado con el resultado que se expresa en acta de 14 de
Abril del mismo año.
Las diligencias practicadas y los resultados obtenidos se conocerán perfectamente por lo que se lee en el acta de 4 de Marzo de 1787, en la cual dice el Sr.
Secretario: “que en la Junta general de 14 de Abril de 1785 se autorizó al Sr. D.
Manuel García Navas, para el asunto de los escapularios, y casualmente he tenido
yo lo que se desea saber, siendo que lo individuos de la Congregación del Gonfalón de Roma visten una ropa larga y blanca con una cruz blanca y encarnada en
campo azul a el hombro derecho, en la cintura llevan una corona
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