Poder Judicial de la Nación

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Poder Judicial de la Nación
Neuquén, 30 de marzo de 2012.
Y VISTOS: Para dictar sentencia en los presentes
autos caratulados: “DOMENE, ANTONIO C/ INSTITUTO NACIONAL DE
SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS (PAMI) S/
ACCIÓN DE AMPARO” (Expte. Nº 15, Folio 321, Año 2011), de los
que
RESULTA:
1)
Que
a
fs.
12/28
comparece
el
Sr.
Antonio Domene, por derecho propio y con patrocinio letrado,
a iniciar acción de amparo contra el Instituto Nacional de
Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados a fin de que
proceda a brindarle en forma urgente la plena cobertura para
la
operación
cardiológica
requerida
de
reemplazo
de
la
válvula mistral, con plástica mistral o prótesis descartable,
a realizarse con el equipo de especialistas médicos de su
USO OFICIAL
confianza conformado por los Dres. Fernando Boullon, Chantal
Lejour y Alejandro Lupiañez, en el Policlínico de la ciudad
de
Neuquén
o
en
el
Policlínico
Modelo
de
la
ciudad
de
I.N.S.S.J.y
P.
Cipolletti.
Relata
que
es
beneficiario
del
padeciendo de una insuficiencia mitral severa que requiere en
forma
urgente
de
la
realización
de
una
intervención
quirúrgica consistente la plástica mistral o reemplazo con
prótesis biológica.
Refiere que solicitada la cobertura al PAMI, se le
indicó que sólo se le proveería de una válvula mecánica, cuya
eficacia ha sido desechada por su médico de cabecera a fin de
evitar la recepción de por vida de anticoagulantes, que le
podría ocasionar un grave daño a su salud considerando su
condición de deportista.
Expone
que
tras
diversas
intimaciones
extrajudiciales cursadas la demandada aceptó suministrarle la
prótesis requerida (biológica) pero mantuvo la negativa a
otorgar cobertura en el establecimiento sanitario y con el
equipo
médico
elegido,
comunicándole
que
le
brindaría
la
prestación a través de la Fundación Médica de Río Negro y
Neuquén con los profesionales que trabajan en ese lugar, a
cuyo
fin
lo
dependencias
instruyó
a
correspondiente.
para
iniciar
que
el
se
presentara
trámite
a
sus
administrativo
En
suma,
cuestiona
la
negativa
del
Instituto
demandado a permitirle elegir el médico de su confianza para
llevar a cabo la operación. Destaca el alto riesgo que para
su salud conlleva la misma así como su grado de complejidad,
manifestando no conocer a los profesionales del centro médico
ofrecido
por
la
accionada
y
denunciando
que
una
persona
allegada a él falleció durante el curso de una intervención
quirúrgica allí practicada, habiéndosele colocado a otra una
válvula
de
menor
tamaño
que
deterioro para la salud del
la
necesaria
con
un
grave
paciente.
Afirma además que el Instituto ha permitido que los
pacientes
cuya
identidad
denuncia
fueran
intervenidos
quirúrgicamente por los especialistas requeridos y en los
nosocomios
en
los
que
ellos
atendían,
por
lo
que
se
vulneraría la garantía de igualdad si se le negara a él lo
que a otros se autorizó.
Detalla
los
antecedentes
de
los
galenos
cuyos
servicios pretende obtener, destacando la relevancia de la
confianza en la relación médico-paciente.
Cita
las
normas
de
jerarquía
constitucional
que
protegen el derecho a la salud, afirmando que en ella se
incluye el completo bienestar físico, mental y social de una
persona,
mencionando
provincial
de
salud
diversas
(nº
disposiciones
2611)
y
la
de
la
Constitución
de
ley
la
Provincia de Neuquén la que, asegura, fija el principio de
“progresividad en materia de salud”.
Analiza las disposiciones de las leyes 23.660 y
23.661 recordando que la Corte Suprema de Justicia de la
Nación ha sostenido la jerarquía constitucional del principio
“in dubio pro justitia sociales”.
Afirma que el derecho a la elección del médico de
confianza
integra
el
derecho
a
la
salud
y
se
explaya
largamente sobre la violación a las normas que regulan la
defensa
de
la
competencia
que
implica
que
el
Instituto
demandado contrate como único prestador autorizado en la zona
para realizar cirugías cardiovasculares a la Fundación Médica
de Río Negro y Neuquén, considerando la magnitud del mercado
neuquino.
Recuerda
por
lo
demás
que
la
“prohibición
de
regresividad” u obligación de progresividad surge no sólo de
la Constitución de la Provincia de Neuquén sino también del
Poder Judicial de la Nación
Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC)
en cuyo art. 2.1. los Estados Parte se obligaron a adoptar
medidas “hasta el máximo de los recursos” disponibles para
lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos
reconocidos. En consecuencia, afirma, las obras sociales, en
su
carácter
contenido
de
de
asociados,
agentes
las
de
de
salud,
prestaciones
modo
que
si
la
no
que
pueden
les
empeorar
brindan
accionada
ha
a
el
sus
otorgado
la
cobertura aquí requerida a otros pacientes, autorizando su
intervención quirúrgica por los especialistas solicitados y
en los nosocomios en los que ellos atienden, no se puede
retroceder “con esos decisorios” (fs. 25).
Funda la procedencia
formal de la vía elegida,
hace reserva del caso federal, ofrece prueba y solicita que
oportunamente se haga lugar al amparo, con costas.
USO OFICIAL
2) Requerido el informe previsto por el art. 8 de
la
ley
16.986,
el
organismo
accionado
lo
contestó
a
fs.
156/158 por medio de su apoderada, quien destacó que desde la
fecha
de
su
creación
el
Instituto
fue
ampliando
constantemente el ámbito de cobertura médico asistencial de
sus beneficiarios y fue variando las prestaciones de acuerdo
a las priorirdades que se fijaron en cada momento, dando
cobertura
en
la
actualidad
a
tres
millones
y
medio
de
afiliados.
propias,
Explica
que
ante
la
contrata
con
terceros
carencia
los
de
instalaciones
servicios
médicos
que
brinda, debiendo los interesados afiliarse como prestadores
en
la
Unidad
de
Gestión
Local,
Distrito
o
Agencia
que
corresponda a su domicilio, señalando que el art. 6 bis de la
ley 19.032 considera a las Unidades de Gestión Local unidad
de ejecución de
Instituto,
todos los programas implementados por el
debiendo
ellas
elaborar
propuestas
y
programas
prestacionales para la jurisdicción.
Admite que en ese marco el actor, cuya condición de
beneficiario
del
Instituto
acepta,
concurrió
a
la
Unidad
local para solicitar la cobertura pretendida, accediendo su
parte
a
prótesis
cubrir
la
biológica
válvula
–por
mitral,
excepción,
cobertura regular por el PAMI,
mecánica-
indicándole
que
con
por
plástima
no
ser
que suministra
debía
iniciar
mitral
o
ésta
de
la válvula
el
trámite
adminstrativo correspondiente a tales fines, lo que nunca
hizo.
Reconoce
denunciada
y
pretendida,
prestador
que
el
requiere
afirmando
alternativo
actor
de
la
que
el
padece
intervención
Instituto
inscripto
la
en
el
le
dolencia
quirúrgica
ofreció
PAMI,
sin
que
un
le
resultase posible cubrir la operación con médicos que no han
firmado convenio con la Institución, no sólo por infringir
ello
normas
reglamentarias
sino
además,
explica,
por
una
cuestión de costos, ya que los prestadores de la institución
trabajan
con
un
precio
diferente
al
de
los
prestadores
externos.
En síntesis, afirma que su parte ha ofrecido al
actor
la
cobertura
ofreciéndole
un
para
insumo
las
que
prestaciones
normalmente
que
no
necesita,
cubre
y
un
prestador idóneo para la atención requerida.
Ofrece
prueba
documental
–cuya
autenticidad
fue
cuestionada a fs. 160- y pide que se rechace la acción de
amparo incoada. Subsidiariamente, solicita que las costas se
impongan por su orden.
3) Ordenada a fs. 161 la producción de la prueba
ofrecida, a fs. 168/203 se agregó la informativa dirigida a
la
Subsecretaría
de
Salud
de
la
Provincia
de
Neuquén,
glosándose a fs. 227/231 y 248/251 la pericial psicológica
producida. Finalmente, a fs. 207/208 se agregó la documental
en poder de la demandada ofrecida por la actora, llamándose a
fs. 254 AUTOS para dictar sentencia; y
CONSIDERANDO:
I)
Que
el
actor
pretende
que
el
Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y
Pensionados le
otorgue dos prestaciones: por
suministro
una
de
prótesis
biológica
para
un lado, el
sustituir
su
válvula mistral que no funciona adecuadamente, y por el otro,
cobertura para
que la intervención quirúrgica
en la cual
dicha prótesis le será colocada sea realizada por el equipo
médico de su elección, en los establecimientos sanitarios en
los que ellos atienden, pese a no haber celebradeo ni unos ni
otros
los
respesctivos
convenios
prestacionales
con
el
Instituto demandado.
Por su lado, éste último acepta
-y lo hizo antes
de que se iniciara la acción, a juzgar por el texto de la
carta documento aportada como prueba por la actora y glosada
Poder Judicial de la Nación
a fs. 11, cuyo contenido se reproduce en el escrito inicial,
fechada el 18 de diciembre de 2010- proveer al actor de la
válvula
o
prótesis
biológica),
pero
de
la
rechaza
calidad
su
requerida
pretensión
de
(prótesis
realizar
la
intervención con los médicos de su confianza, alegando que ni
ellos ni el nosocomio en el que trabajan son prestadores de
la institución, proporcionando un centro médico alternativo a
tales fines.
II) Delimitada de tal modo la pretensión, es un
hecho cierto, no controvertido por la demandada,
que el
actor necesita de una intervención quirúrgica cardiovascular
para la colocación de una prótesis que supla la insuficiencia
de su válvula mitral, que ha solicitado cobertura para ello
al Instituto, y que éste la ha autorizado pero a través de un
prestador distinto que el equipo médico elegido por el actor.
USO OFICIAL
Con este contexto fáctico, entonces, tenemos que el
meollo de la cuestión reside en dilucidar si asiste derecho
al afiliado del Instituto a elegir al facultativo que lo
atenderá así como a seleccionar el centro asistencial donde
será intervenido quirúrgicamente, o si por el contrario, la
obligación legal de la obra social de brindar prestaciones
médicas
a
sus
afiliados
no
se
extiende
a
tal
extremo,
satisfaciéndose con el otorgamiento de la cobertura requerida
a través del prestador que al efecto contrate.
Se trata, en suma, de verificar si el beneficiario
del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y
Pensionados tiene derecho a la elección del facultativo o
debe aceptar la atención del que la obra social le asigne.
Para ello será necesario analizar el marco legal
aplicable.
Así
Instituto
tenemos
aludido,
que
lo
la
ley
declaró
19.032,
que
comprendido
creó
en
el
las
disposiciones de la ley 18.610, antiguo régimen de las obras
sociales,
con
la
aclaración
de
que
estaba
excluido
del
control del Tribunal de Cuentas y de la ley de contabilidad
(art. 15).
La norma fue luego modificada por la ley 19.465,
que estableció el sistema de control financiero eliminando la
mención inicial a la ley 18.610.
La supresión autorizaría en principio a concluir
que no son aplicables al Instituto las reglas de las leyes
23.660 y 23.661. Sin embargo, con posterioridad el art. 1 de
la ley 25.615 incorporó un último párrafo al art. 1 de la ley
19.032 -que evidentemente, entendió necesario- aclarando que
el Instituto “...no está incluido en la ley 23.660, y por
tanto no integra ni podrá integrar el fondo solidario de
redistribución.”, párrafo que sin embargo fue observado por
el Decreto 1309/2002 (B.O. 23/7/2002).
Ello así, si el Poder Ejecutivo vetó la disposición
que excluía al INSSJyP del régimen de la ley 23.660, cabe
interpretar que aún está comprendido en sus previsiones.
Así
fue
aceptado
por
la
Cámara
Nacional
de
Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, sala III, en
pronunciamiento emitido el
05/11/2004 en “Red Odontológica
S.A. c. Instituto Nac. de Servicios Sociales para Jubilados y
Pensionados” (LA LEY 02/03/2005, pág.16) donde sostuvo que
“...el
Instituto
Jubilados
y
Nacional
Pensionados
de
se
Servicios
encuentra
Sociales
incluido
para
en
las
prescripciones de las leyes 23.660 y 23.661 ...”.
También fue el parecer de la Corte
Suprema
de
Justicia de la Nación en “Albónico, Guillermo R. y otro c.
Instituto Obra Social” (08/05/2001), en cuyo Considerando 10
mencionó
que
el
Instituto
está
comprendido
en
las
leyes
23.660 y 23.661 que regulan el sistema de salud.
Ello
sentado,
tenemos
que
la
ley
23.661
del
Sistema Nacional del Seguro de Salud, dispone en su artículo
25 que “...Las
acuerdo
con
prestaciones del seguro serán otorgadas de
las
políticas
nacionales
de
salud,
las
que
asegurarán la plena utilización de los servicios y capacidad
instalada existente y estarán basadas en la estrategia de la
atención
primaria
de
la
salud
y
la
descentralización
operativa, promoviendo la libre elección de los prestadores
por parte de los beneficiarios, donde ello fuere posible.”.
Si bien el propósito de la norma es tender a la
libre elección del prestador, no impone a las obras sociales
el deber de garantizarla a sus afiliados en todos los casos.
Cuando ese deber es ineludible, la norma así lo expresa, tal
como sucede en el caso previsto por el art. 16 inc. G) del
Decreto
512/95
(en
que
expresamente
establece
que
“…la
ADMINISTRACION NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD y los Organismos
similares, deberán asegurar la libre elección del paciente
Poder Judicial de la Nación
respecto del Centro de Transplante habilitado en el que se
asistirá”.).
Por ello se ha dicho en “Bruno, Rodolfo Mario c/
Asociación
(Cámara
Francesa
Nacional
Filant.
de
Federal, sala I,
de
Benefic.
Apelaciones
en
lo
Hospital
Civil
y
Francés”
Comercial
16/05/2002) que “Si bien los agentes del
Seguro de Salud deben garantizar a sus afiliados un nivel
determinado de cobertura -ley 23.660 de obras sociales y ley
23.661-,
ello
no
implica
que
deben
asegurar
a
los
beneficiarios la libre elección del prestador -en el caso
tratamiento y médicos en una entidad ajena a la coberturaque no es prestadora, ya que las prestaciones que tienen a su
cargo pueden ser brindadas directamente por aquéllos o a
través
de
profesionales
o
entidades
contratados
a
esos
efectos...”.
USO OFICIAL
También,
la jurisprudencia ha entendido que “Las
obras sociales pueden ... ofrecer atención médico asistencial
a
través
de
entendiendo
prestadores
que
“...en
contratados
tanto
el
por
servicio
ellas,
se
..”,
preste
...
mediante prestadores contratados sometidos a su control... no
se muestra en sí abusivo, ni implica un incumplimiento de la
obligación
legal
de
brindar
dicho
servicio....”
(CNEspCivCom., Sala 2, 1988/04/15, De La Salle, Ernesto O. c.
Osecac,LA
LEY,
1989-A,
90
-
DT,
1989-A,
298
-
DJ,
1989-1-589.), por cuanto “La obra social puede funcionar de
diversas maneras, sea por sistema de reintegros o a través de
prestaciones de atención médica o mantenimiento de la salud
en especie o servicios...” (CNEspCivCom., Sala 5, 1983/12/30,
Bettini, Alfonso c. Sindicato de Obreros y Empleados de la
Madera, LA LEY, 1985-B, 150, DJ, 985-51-664.).
También la Cámara de Apelaciones en lo Civil
y
Comercial de Junín (en autos Canevari, Italia y otros c.
Consorcio Región Sanitaria III y otro. • 17/02/1998 • LA LEY
1999-C LA LEY 1999-C, 758 • AR/JUR/826/1998) sostuvo que “La
garantía de la libre elección del médico por parte de los
afiliados
de
una
obra
social
se
halla
limitada
a
los
prestadores adheridos no pudiendo ser absoluta, porque lo
contrario conduciría a la anarquía del sistema”.
De
modo
tal
que
en
principio,
la
obra
social
cumple con su deber legal brindando la cobertura médica, aún
a través de un prestador distinto que el elegido por el
paciente.
El
vigorosamente
mentado
en
la
principio
de
progresividad,
demanda,
no
tendría
en
invocado
este
marco
aplicación alguna en la medida en que no nos encontramos en
presencia de norma alguna que hubiese reconocido el derecho a
la libre eleccción del prestador sin limitaciones y cuyo
alcance
512/95
hubiese
es
un
sido
avance
restringido.
o
progreso
Antes
en
ese
bien,
el
sentido,
Decreto
que
sin
embargo, no se extiende a la situación que se juzga.
En
el
contexto
legal
y
jurisprudencial
vigente,
entonces, sólo mediando circunstancias especialísimas de las
que surja un beneficio comparativo relevante para el paciente
entre el prestador elegido y el ofrecido -tal lo meritado a
título cautelar en los autos “ESPÍNDOLA, MARÍA DAIANA C/ OBRA
SOCIAL DEL PERSONAL DEL AUTOMÓVIL CLUB Y OTRO S/ SUMARÍSIMO
(ACCIÓN DE AMPARO)” (Expte. Nº 167,Folio 30, Año 2005) (SI
del 28/4/05), y por la Alzada en “FLORES, LUZ NAIR
C/ OBRA
SOCIAL DEL PERSONAL DE AGUAS GASEOSAS Y AFINES (OSPAGA) S/
ACCION DE AMPARO” (Expte. Nº 15, Folio 110, Año 2007) (SI
102/08 de la Alzada)-,
podría eludirse la aplicación de
aquél principio general.
En la hipótesis en estudio, el actor ha alegado que
la complejidad de la intervención quirúrgica programada y la
importancia que ella reviste para su salud exigen que se
respete la elección del médico de su confianza, denunciando –
y acreditando, con la pericial psicológica producida a fs.
227/231 y 248/251- el estrés adicional que le ocasionaría
someterse a la prestación con otro equipo médico, aún de
idéntica idoneidad y experiencia profesional. No quedó en
cambio
establecida
relación
alguna
entre
este
estrés
o
sufrimiento psíquico adicional y su salud (es decir, que ese
estrés incida necesariamente de manera negativa, y en qué
medida, en su dolencia).
Invocó que diversos pacientes que fueron atendidos
en
la
Fundación
víctimas
de
Médica
mala
praxis
de
Río
médica
Negro
y
–hecho
Neuquén
éste
han
sido
sugerido
al
denunciarse el fallecimiento de uno de ellos y la colocación
en otro de una válvula de menor tamaño que el adecuado-, pero
no lo demostró.
Tampoco quedó justificada –y en realidad, no
fue tampoco expresamente alegada, aunque quedó insinuada- la
Poder Judicial de la Nación
falta de idoneidad del equipo médico del prestador elegido
por el INSSJyP, ni la mejor calidad técnica o humana de los
galenos cuya participación se pretende.
Es decir, no se comprobó que objetivamente exista
diferencia alguna entre la prestación que brindará uno y otro
equipo
médico.
defender
el
El
eje
derecho
del
del
reclamo
paciente
pasó,
a
en
elegir
cambio,
por
libremente
el
prestador de su confianza, el que como se vio, se encuentra
en el marco jurídico vigente sujeto a limitaciones.
En este sentido, cabe señalar que no se verifica en
autos la situación presentada en “FLORES, LUZ NAIR
C/ OBRA
SOCIAL DEL PERSONAL DE AGUAS GASEOSAS Y AFINES (OSPAGA) S/
ACCION DE AMPARO” (Expte. Nº 15, Folio 110, Año 2007) (SI
102/08 de la Alzada) pues no se ha argüido que el Instituto
haya
sido
USO OFICIAL
motivando
remiso
ello
en
que
brindar
el
las
prácticas
paciente
se
requeridas
viera
obligado
a
seleccionar un prestador por las suyas. Tampoco surge de las
actuaciones que se haya establecido una relación humana de
confianza entre
actor
–más
aquéllos
allá
en
los médicos del Policlínico Neuquén y el
de
la
función
confianza
de
sus
depositada
antecedentes
por
éste
en
académicos
y
profesionales- y muchos menos que ello haya tenido causa en
alguna causa imputable a la accionada.
En
suma,
ninguna
conducta
de
la
institutción
demandada ha provocado que el actor acudiera a atenderse con
profesionales no prestadores del Instituto, siendo del caso
destacar que tampoco se ha acreditado que la Fundación Médica
de
Río
Negro
y
Neuquén
sea
el
único
prestador
en
intervenciones quirúrgicas cardiovasculares contratado por la
Unidad de Gestión local del PAMI y menos aún, que éste haya
rechazado
establecer
similares
convenios
con
otros
prestadores. Tampoco se demostró que el Policlínico Neuquén o
el Modelo de Cipolletti hayan manifestado interés en adherir
al régimen de prestadores del Instituto, todo lo cual resta
sustancia a toda la línea argumental basada en el derecho a
la defensa de la
competencia. No puede dejar de observarse
por otro lado que el principal legitimado para cuestionar el
denunciado monopolio no sería el actor sino las clínicas o
prestadores
perjudicados
–como
queda
evidenciado
identidad de las partes que han ventilado los
por
la
conflictos
judiciales cuya jurisprudencia se cita en la demanda a fs. 21
vta.,
tratándose
sistema
de
en
salud-,
todos
sin
los
que
en
casos
el
de
caso
prestadores
concreto
se
del
haya
mencionado que lo hubiesen hecho.
En cuanto a la alegada violación de la garantía
constitucional de igualdad, generada por la circunstancia de
haberse admitido que otros pacientes obtengan la atención
médica del equipo con el cual el actor pretende ser asistido,
cabe
mencionar
que
no
han
quedado
establecidas
en
el
expediente las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que
aquéllos servicios habrían sido brindados, de modo que aún
teniendo por cierto que ello así sucedió –a tenor de la
presunción que nace del art. 388 del CPCyC (fs. 225 último
párrafo)-, no es posible considerar que se encontraban todos
en igualdad de condiciones en el sentido requerido por la
Corte Suprema de Justicia de la Nación en su tradicional
doctrina. En efecto, explica María Angélica Gelli, en su
“Constitución de la Nación Argentina” (Editorial La Ley, pág.
136) que de acuerdo a la doctrina de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, la ley debe ser igual para los iguales
en igualdad de circunstancias. “Con lo cual ha examinado la
categoría normativa hacia adentro, para evaluar si a alguno
de los integrantes de aquélla se los excluye del goce de los
derechos que se reconocen a los otros”. Y concluye: “Una
garantía
mayor
de
la
igualdad
exige
un
análisis
de
razonabilidad más intenso para controlar las pautas con las
que se construyeron las categorías”.
Así, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha
admitido
que
el
legislador
contemple
en
forma
distinta
situaciones que considera diferentes, pero sujeto a que la
discriminación
no
sea
arbitraria
ni
importe
ilegítima
persecución o indebido privilegio de personas o de grupos de
personas,
aunque
su
fundamento
sea
opinable
(CSJN,
1977/11/22, Fiori, Pedro A., Fallos: 299-181).
Es
que
según
la
doctrina
del
Alto
Tribunal,
“...Para que haya denegación de la igualdad ante la ley no
sólo ha de existir discriminación, sino que, además, ella
deberá ser arbitraria. No sucede así, por supuesto, cuando el
"distingo" se basa en la consideración de una "diversidad de
circunstancias"
que
fundan
el
distinto
tratamiento
legislativo. Todo depende, pues, de que concurran "objetivas
razones" de diferenciación que no reciban o no merezcan tacha
Poder Judicial de la Nación
de irrazonabilidad....” (1990/12/27, Videla Cuello, Marcelo
c. Provincia de La Rioja, LA LEY, 1991-D, 518 DJ, 1991-2-810
- ED, 142-119.).
En el caso, no se ha demostrado que el Instituto
haya expedido reglamentaciones que regulen de distinta manera
la situación de afiliados en condiciones análogas, ni tampoco
que los haya tratado de manera disímil.
En definitiva, ningún fundamento se ha acercado que
permita a la suscripta exigir de la obra social demandada que
brinde la prestación a la que se encuentra obligado a través
de un centro asistencial determinado.
El caso se presenta así similar al fallado por este
Tribunal
en
“NAPAL,
LUIS
ESTEBAN
C/
OBRA
SOCIAL
DE
LA
FEDERACIÓN ARGENTINA DE TRABAJADORES DE LUZ Y FUERZA DE RÍO
NEGRO Y NEUQUÉN S/ AMPARO (SUMARÍSIMO)” (Expte. Nº 429, Folio
USO OFICIAL
150,
Año
2007)
sentencia
que
(sentencia
fuera
del
confirmada
19
de
agosto
de
2008),
por
la
Alzada
en
su
SI
301/2008.
De
rechazada,
tal
modo,
la
acción
de
amparo
incoada
será
por cuanto no surge de la causa elemento alguno
que explique las desventajas que representa para el actor ser
atendido en la Fundación Médica de Río Negro y Neuquén, ni
los
beneficios
que
su
atención
con
los
prestadores
pretendidos le traerá aparejada, como no sea la tranquilidad
de mantener el trato con el facultativo ya conocido y que ha
tomado intervención en el caso.
Las costas serán soportadas por el actor perdidoso.
Sin
acreditada
perjuicio
la
de
condición
advertir
de
todos
que
no
los
se
encuentra
profesionales
intervinientes frente al Impuesto al Valor Agregado en el
modo exigido por la Resolución General 689/99 de la AFIP y
por razones de economía procesal, se procederá igualmente en
este estado a regular los honorarios de todos ellos según la
actuación cumplida por cada uno, dejando aclarado que sólo
corresponderá adicionar el 21% del Impuesto al Valor Agregado
de
aquellos
profesionales
que
acrediten
su
condición
de
Responsables Inscriptos ante aquél Tributo.
Por lo expuesto,
RESUELVO: 1) RECHAZAR la acción de amparo intentada
por el Sr. ANTONIO DOMENE contra el INSTITUTO NACIONAL DE
SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS, tendiente a
obtener
cobertura
para
la
práctica
quirúrgica
y
prótesis
requerida por un prestador distinto que el ofrecido por la
obra social, por las razones expuestas en el Considerando.
2) Con costas al actor perdidoso (art. 68 CPCyC y
14 de la ley 16.986). Teniendo en cuenta las pautas previstas
por el art. 6 de la ley 21.839, regulo los honorarios de la
Dra. VANESA RUIZ, patrocinante del actor, en la suma de pesos
TRES
MIL
($
QUINIENTOS
($
ARGÜELLES
por
3.000).
2.500)
su
Asimismo,
los
regulo
honorarios
actuación
en
en
de
doble
pesos
la
Dra.
carácter
DOS
MIL
LETICIA
por
la
demandada, quien si bien representó a la parte victoriosa,
tuvo una actuación más limitada en el proceso.
Del mismo modo, fijo los honorarios de la perito
psicóloga NATALIA A. MARTÍNEZ en la suma de pesos UN MIL ($
1.000).
Los
honorarios
regulados
precedentemente
devengarán, en caso de mora, un interés a la tasa pasiva
promedio que publica mensualmente el Banco Central de la
República Argentina, hasta el efectivo pago.
3) Firme que sea la presente, abone el actor la
tasa judicial que se fija en la suma de $ 69,67 en el término
de cinco (5) días y bajo el apercibimiento previsto por el
art. 11 de la ley 23.898.
Notifíquese y regístrese.
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