con el cónyuge supérstite - Asociación de Escribanos del Uruguay

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El pacto de continuación
con
el cónyuge
Spinelli Santomauro.
-
supérstite, excluyendo
Rev:'AEU,
vol.
81, n^^ 1-6,
a
los herederos del socio
p. 79
-
116
(ene.i/jun.
fallecido. I Hugo
1995)
1.6. El pacto de continuación
excluyendo
a
con el cónyuge supérstite,
los herederos del socio fallecido
Por el Esc.
Hugo SpinelU Santomauro
Sumario
Preámbulo. Primera Parte. I) Planteo. II) Evolución histórica: a) Derecho
romano; b) Derecho medioeval y la práctica italiana; c) Código Civil francés; d)
Código de Comercio y decreto-ley 8.992. III) Código Civil. IV) Autonomía
privada y calidad personal del socio. V) No hubo modificación del Derecho
Civil. VI) Nuestra opinión sobre el fundamento del pacto de continuación
con los herederos. VII) Debates doctrinarios: a)
Obligatoriedad del pacto; b)
Continuación con heredero determinado; c) Continuación con el cónyuge supérstite
sin los herederos. Segunda Parte. I) Estudio previo de figuras del Derecho
Civil: A) Pactos sobre sucesión futura, a) Requisitos; b) Clasificación; c)
Derecho Positivo uruguayo, d) Conclusión. B) Donaciones por causa de matri
monio, a) Requisitos; b) Clasificación; c) Donaciones por causa de matrimonio
hechas para después de la muerte de donante; d) Donación matrimonial de un novio
a
otro, hecha para después de la muerte del donante. C) Partición por acto entre
vivos, a)
Disposiciones relativas a la misma y sus diferencias con el régimen
jurídico general de la partición; b) Antecedentes al Código Civil francés; c) Código
Civil francés; d) La partición testamentaria; e) Teorías sobre la naturalezajurídica
de la partición por acto entre vivos y nuestra opinión. II) La relatividad del
contrato. III) Excepciones a la transmisión de los efectos del contrato a los
sucesores. IV) Estipulación para otro. Tercera parte. Ley 16.060 de socie
dades comerciales, grupos de interés económico y consorcios: A) Esencialidad del aporte; B) La calidad intuiíu personae y la parte social; C)
Innovaciones de la ley sobre el tema; D) Transferencia de cuotas por causa
de muerte en la S.R.L.; E) El pacto de continuación con el cónyuge
supérstite, excluyendo
obligatoriedad; 2) Efectos.
Preámbulo
Es muy poco
probable
que el
profesional
de
a
los herederos del socio fallecido:
1) Validez
y
Cuarta parte: Conclusiones finales.
das entre sí; pero no es lo que sucede entre el
Derecho Civil y el Derecho Comercial. El estudio
del tema que nos ocupa, lo comprobará.
Derecho puedaresolver los problemas atinentes
a su cotidiana labor, aplicando exclusivamente
disposiciones de una materia. Lo frecuente es lo
contrario, es decir, que tenga que utilizar concep
tos y aplicar normas de diversas materias, sin
olvidar que
en
definitiva el Derecho
es uno
solo.
No
la
a
se
trata
tampoco de eliminar diferencias
fuerza, suprimiendo las particularidades
que tienen su razón de ser, sino de unificar esa
gran base común, evitando repetición de normas
o
sutilezas que
no
el hecho de haber
Las divisiones se realizan para la enseñanza,
y si bien actualmente en los planes de estudio
se enseña Derecho Privado, la verdad es que
esta área dos
grandes
cuerpos normativos: el Código Civil y el Código
de Comercio, lo que no se justifica, además del
actual "Código de Sociedades".
seguimos teniendo
Es cierto que
en
hay especialidades
muy
aleja-
tienen otra
explicación,
correspondido
a
que
redactores
distintos.
En suma, que lo diferente en los hechos
siga
tratándose diferente por el Derecho, pero lo que
es
igual, pase a ser regulado igual. La diferencia
realidad, no de la norma.
debe surgir de la
Unificar sin someter, será simplificar, y con
ello tendremos todos la mejor herramienta de
80
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
para enfrentar las dificultades que la
vida por sí sola se encarga de crear.
trabajo
No
que por estas latitudes hayamos
tanto la iniciativa, para que debamos
creemos
perdido
esperar
Derecho
siempre a que abunden ejemplos en el
Comparado o a que algún organismo
internacional nos señale el camino. Todo lo con
trario. Por ello, ¡bienvenidos sean los esfuerzos
por la unificación!
Primera Parte
I) Planteo.
La creación de
normas
al mismo
jurídicas,
tiempo que resuelve problemas, suele plantear
dudas, generalmente sin culpa de sus redac
tores, las que tienden a desaparecer, ya sea por
los estudios que
ficaciones.
La
ley
se
realizan,
bien,
o
por modi
(cónyuge
en
el
supuesto) de
carácter personal
(crédito).
Ello
obliga entonces, (con el permiso del
poco de historia, par
tiendo del Derecho romano; a estudiar dispo
lector),
nos
comenzar con un
siciones uruguayas y los debates de la
doctrina,
fundamentalmente extranjera. Luego, en una
segunda parte, será nece sario repasar conceptos
sobre los pactos de sucesión futura, el alcance
de su prohibición y su excepción: la donación
por causa de matrimonio hecha para después
de la muerte del donante, así como la partición
por acto entre vivos, por existir opiniones que
afirman que es otra excepción al art. 1285 del
Código Civil y, a su vez si puede de alguna ma
nera ser aplicable; y culminando esta parte, ve
la relatividad del contrato y la estipu
remos
lación para otro. En la tercera parte, estudia
remos la ley 16.060 y como cuarta y última, da
remos las conclusiones finales.
II) Evolución histórica.
16.060 ha introducido innovaciones.
Una de ellas es la expresa admisión del pacto de
a) Derecho
continuación con el cónyuge supérstite del socio
fallecido. Pero,
¿cuáles
son sus
El punto de
Así, en el ámbito notarial,
por
se
transmite
rederos
cónyuge, salvo pacto
o
consecuencia
sociedad
no
lógica,
tantos
otros,
partida
es
este
en
el Derecho
tema,
como en
romano.
sociedad
a
Enseña Huvelin (1) que el antiguo Derecho
conoció las sociedades convencio
los he
expreso. Como
la continuación de la
quienes indica el pac
Si los herederos son excluidos, sus derechos
se verían lesionados, dado que estos tienen
se
dará sólo
esa
opinado que
una
calidad
no se
to.
ha
el fallecimiento del socio de
personal,
romano.
efectos?
con
romano no
en cambio, un régimen de comunidad
de clan y de familia: el consortium, que es la
asociación resultante de la voluntad manifes
nales y sí,
tada por los hijos de un jefe de familia fallecido,
de mantener el estado de
que existía
derecho nada más que a lo que les fue trans
mitido por el fallecimiento del causante: el va
lor patrimonial de laparte a la fecha del mismo.
vida de su padre.
dad familiar.
no haber transmisión sucesoria en favor
del cónyuge que continúa, no estaríamos en
presencia de un pacto de sucesión futura (art.
1285 del Código Civil).
La societas omnium bonorum (de todos los
bienes) aparece por la extensión del consortium
fuera del supuesto indicado (entre coherederos)
cosas
en
Surge entonces, de la copropie
Por
y,
a su
vez, tomando
como
referencia
a
dicha
Pero, y sigmendo con esta opinión, aquí
viene lo principal: como resultado de lo anterior,
es decir, que el cónyuge adquiere la calidad de
socio porexistirpacto ensufavor, sehasosterúdo
que tiene también pleno poder de disposición de
sociedad, se establece otra forma de sociedad
universal, que es la sociedad de adquisiciones y
dos formas de sociedades particulares: la uniui
rei y la alicujus negotii.
la que otrora fuera la parte social del causante,
siendo la satisfacción de los derechos patri
moniales que corresponden a los herederos, un
problema de la herencia y de la parte cedente
En la sociedad de adquisiciones (societas
quaestum) o sociedad de todas las ganancias
(societas lucri), los asociados sólo ponen en co
mún las adquisiciones que harán en el futuro a
título
(1) Derecho romano. Tomo III, págs. 122
Comercial, Tomo II, pág. 574.
y
ss.
y 249 y ss., ed.
oneroso.
F.C.U.; G. Ripert, Tratado elemental de Derecho
DOCTRINA
81
En la societas unius
común
es
rei, el objeto puesto
nada más que
Las societas
un
anterior,
en
que
se
estipulase la continuación
con
determinado heredero, sin perjuicio de enten
derse que esto también afectaba la libertad de
bien.
un
alicujus negotii se diferencian
o varios negocios especia
testar.
por sufin: realizar uno
El citado autor, en contra de lo que en gene
ral sostiene la doctrina, afirma y fundamenta
analizando otros textos, que en el propio Derecho
romano clásico era viable pactar la continua
ción entre los restantes socios, en sociedades de
lizados.
Las sociedades modernas entrarían en la ca
tegoría de las societas alicujus negotii.
Por
origen,
no debemos olvidar que
la sociedad del Derecho romano
último,
más de dos miembros
en su
no
también sentó las bases para la posterior admi
sión del pacto de continuación con los herederos.
finalidad obtener ganancias, sino que
fue un medio de ayuda rantua(Jusfraternitatis).
vo como
El contrato de sociedad, en este período,
apoyado enla confianza recíproca y apreciación
de las cualidades personales de cada uno, im
porta por vía de consecuencia que cualquier
Resumiendo:
muerte del socio
la la cláusula de continuación con los herederos,
implicar quedar
en
sociedad
con
en
Distintos textos
romanos
aluden
a
favor de la validez de la cláusula de conti
con los restantes socios
de más de dos miembros.
lo expre
Finalmente, cabe señalar que las sociedades
de cobradores fiscales (societates vectigalium)
nuación
cuyo estudio
seguimos a Antonio Am
brosio (2), a quien corresponde, por supuesto, la
tenían
traducción de los mismos.
heredero
en
sociedades
descono
cidos.
sado,
las sociedades privadas, la
produce la disolución total de
en
la sociedad y es nulo el pacto de continuación
con los herederos o con heredero determinado.
Sin perjuicio de la recopilación justineanea, pa
ra el Derecho romano clásico, Ambrosio opina
vicisitud de los socios, entre ellas la muerte,
traiga aparejada su disolución total, siendo nu
por
(que Justiniano luego re
cibe) y expresa además, que el Derecho romano
tu
un
tratamiento
no
en
distinto, pues si bien el
pleno derecho al socio
sucedía de
continuaba con el consentimiento de
los sobrevivientes. Su carácter público y necesa
rio la desvinculaba de las vicisitudes personales
de sus miembros.
fallecido,
UlpianoD 17,2,35. -Nemopotestsocietatem
heredi
suo
sic parere, ut ipse heres socius sit
procurar sociedad a su heredero,
(nadie puede
de forma tal que el mismo
sea
socio).
b) Derecho medioeval y la práctica ita
liana.
Papiniano D. 17,2,52,9.- Societatem non
posse ultra mortem porrigi (la sociedad no se
puede extender más allá de la muerte).
Pomponio D. 17,2,59.- Adeo
Ambrosio (3), Vivante (4) y Mezzera (5) ex
presan que el importante aumento del comercio
la Edad Media, provoca el desarrollo de las
sociedades mercantiles. Y es justamente la
morte socii sol-
en
vitur societas, ut nec ab initiopaciscipossimus,
ut heres etiam succedat societati (a tal punto la
práctica italiana, apoyada
sociedad
cia, la
disuelve por la muerte de un socio,
que ni desde un comienzo podemos estipular su
continuación con el heredero).
se
alteri
Además,
imposibilitaría,
(2) "La muerte de
a
duración paralas sociedades, pues la aplicación
estricta de los principios romanistas era to
talmente desfavorable a las necesidades de la
época. Dice Vivante: "los jurisconsultos con
cillaban esa costumbre con la doctrina de los
stipulari nemopotest, lo que
fin de superar el obstáculo
un
socio
(3) Opinión citada, pág.
en
las sociedades de
por la jurispruden
que busca soluciones de estabilidad y
personas". Jurisprudencia Argentina, Tomo 57, págs.
38
(4) Tratado de Derecho mercantil, Vol. II, N- 724, pág.
479
(traducido por Ricardo Espejo).
(5) Curso de Derecho comercial, Tomo II, Vol. I, N° 8, pág. 22
33 y
ss.
82
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
hechos, considerando
a
antigua sociedad
la
dice que los romanos admitían la continuación
en las sociedades de carácter público y
entonces,
¿por qué no admitirlo para las sociedades comu
nes?
continuada con los herederos como una socie
dad nueva. Pero la autoridad de la tradición
debió sufrir desgarraduras cada vez más ex
ser vencida finalmente por la fuerza de
las circunstancias, de modo que se estimó válido
el pacto de continuar la sociedad con los he
rederos cuando el difunto era simplemente so
cio de capital y no de obra; cuando el pacto no se
hallaba consignado en favor de los herederos,
sino de los socios supérstites, y cuando era
tensas y
corroborado
conjuramento,
que
se
Por
trario.
su parte, Deispesses (7) sostiene lo con
Expresa que sí es posible pactar la con
tinuación de la sociedad entre los restantes so
cios, por ser conocidas sus cualidades (indus
tria),
cosa
cuestión,
que
no
la cláusula
con
la admite
como
en
válida.
aparentaba
El prestigio de Poithier fue desequilibrante,
aceptándose su opinión al redactarse el Código
prestar por una de las acostumbradas cláusulas
notariales. Un nuevo argumento en pro de la
validez de estos pactos surgía de la doctrina do
minante respecto a las comanditarias, para las
que, mediante buscadas analogías con el prés
tamo y con el mandato, se reconocía el derecho
de sobrevivir a la muerte, a la quiebra y a la in
solvencia de los socios".
Civil francés.
La admisión del pacto (vahdez), en definitiva,
más que legalizar la muy extendida si
no era
tuación
en
los
hechos, tomando los criterios
elaborados por la práctica italiana medioeval.
c) Código Civil francés.
El llamado Código de Napoleón (8), establece:
Estos antecedentes y el debate entre Poithier
Art. 1865.- La sociedad
Deispesses, están presentes al momento de
redactar la gran obra, que será a la postre,
fuente principal de la codificación latinoame
Art. 1868.- Si
de muerte de
Dice Poithier (6) que las razones de los juris
consultos romanos para no admitir la cláusula
de continuación con los herederos del socio
fallecido, no es decisiva y entiende que es más
sutil que sólida. Así la razón de aquella decisión
estaría en que la sociedad se funda en la amis
tad, la confianza recíproca y las buenas cua
nocidas y,
en
a
tinuará
a
se
ha
estipulado que,
en caso
de los socios, la sociedad con
heredero, o solamente entre los
uno
con su
supérstites, esas disposiciones serán
observadas; en el segundo caso, el heredero del
fallecido no dispone de derecho sino a la par
tición de la sociedad, teniendo en cuenta la
situación de la misma
cimiento,
y
no
en
participa
el instante del falle
en los derechos ul
teriores sino en tanto que sean consecuencia ne
personas inciertas y desco
consecuencia,
alguno de los
socios
lidades, siendo contrario a esa naturaleza acep
socios
extingue:...
socios;
ricana.
como
se
3°. Por la muerte natural de
y
tar
sucedería
no
por lo que
cesaria de lo que se hubiere hecho antes de la
muerte del socio al cual suceda.
los herederos de
las partes contratantes. Tampoco podrían obli
garse a dar por heredero una cierta persona. En
Estas normas son también aplicables a las
sociedades comerciales por la remisión del Có
el derecho intermedio, aunque normalmente la
sociedad termina con la muerte de uno de los
miembros y su heredero no le sucede en los de
digo de Comercio de 1807 (art. 18).
rechos enla sociedad para el futuro, sin embargo
el pacto en contrario sería válido. Asimismo,
La doctrina civilista y comercialista
la innovación (9).
(6) Ouvres, Traite du
contrat de
société, Tomo IV, N* 145, pág.
(7) Des Contr. Parte I, Título III, sect.
Code Civil, Tomo 7, N» 712, ed. 1884.
(8) El Código Civil francés
está
3, N- 4, citado
agregado
como
por Paul
apéndice
a
apoyó
293.
Pont,
en
Explication Théorique
la obra de Mazeaud.
(9) Vé opinión citada por Antonio Ambrosio, ob. cit., pág. 40, N- 7.
et
practique du
83
DOCTRINA
d) Código de Comercio y decreto-ley
8.992.
Las sociedades de responsabilidad limitada,
disuelven por muerte, ...de alguno de sus
no se
socios, salvo disposición contraria de los estatu
El art. 510 de la
ley
16.060 establece:
tos.
A partir de la vigencia de esta ley quedará
derogado el Título III del Libro II del Código de
Comercio y todas las disposiciones legales que
directa o indirectamente se opongana la misma.
Igualmente interesa analizar el régimen ju
rídico derogado, pues de su cotejo con el vigente
surgirán elementos clarificantes del alcance de
no aclaró si a falta de pacto, la so
mantenía únicamente entre los res
tantes o si ingresaban los herederos del socio
fallecido. Mezzera ( 10) se postuló en favor de la
El artículo
ciedad
se
continuación con los herederos. Personalmente
entendemos que no correspondía el ingreso de
los herederos por falta de pacto expreso, produ
ciéndose por lo tanto la rescisión parcial.
este último.
III) Código Civil.
El
juicio
de Comercio establecía (sin per
de otras normas vinculadas al tema como
Código
los arts. 490 y 491):
Art. 484. Las sociedades
totalmente:
se
disuelven
Art. 1928. Disuélvese asimismo la sociedad
por la muerte de cualquiera de los socios,
...
5-.- Por la muerte de uno de los socios, si no
contiene la escritura social pacto expreso para
que continúen
en
socio
o
difunto,
particularmente de este Código,
siguientes disposiciones aún vigentes:
Interesan
las
la sociedad los herederos del
que ésta subsista entre los
so
cios sobrevivientes.
menos
cuando por ley o pacto especial haya de continuar
entre los socios sobrevivientes con los herederos
del difunto o sin ellos.
Sin embargo, en todo caso se entenderá con
tinuarla sociedad, mientras los socios adminis
tradores
no
reciban la noticia de la muerte; y
Art. 485.- En el caso de haberse pactado que
aún recibidapor éstos la noticia las operaciones
la sociedad no se disuelva por la muerte de uno
de sus individuos, sino que continúe entre los
iniciadas por el difunto que no supongan una
aptitudpeculiar a éste, deberán llevarse a cabo.
sobrevivientes, los herederos del muerto sólo
tienen derecho a la partición, considerada la
sociedad al tiempo de la muerte, y no participan
sociedad
de los derechos ulteriores, sino
en
cuanto
son
consecuencia necesaria de lo que se hizo antes
del fallecimiento del socio a quien heredan.
De estas disposiciones resulta, sigmendo al
Derecho romano, que la muerte del socio pro
vocaba la disolución total de la sociedad como
consecuencia de
calidad intuitu personae;
el contrato social (sea origi
su
ello siempre que en
nariamente o por modificaciones posteriores)
no hubiesen acordado expresamente (poder
normativo y autonomía privada) la continuación
con los herederos del socio fallecido o entre los
Art. 1929. La estipulación de continuar la
con los herederos del difunto se sub
entiende en las que se forman para el arren
damiento de un inmueble o para el laboreo de
minas.
Art. 1930. Si la sociedad sólo hubiere de
continuar entre los sobrevivientes, los herederos
del
no podrán reclamar sino lo que to
autor, según el estado de los negocios
sociales al tiempo de saberse la muerte; y no
participarán de los emolumentos y pérdidas
difunto
care a su
posteriores, sino en cuanto fueren consecuencia
de las operaciones que, al tiempo de saberse la
muerte, estaban ya iniciadas.
restantes sobrevivientes.
rV) Autonomía privada y calidad perso
responsabilidad limi
tada, el art. 14 del decreto-ley 8.992 de 26 de
abril de 1933 (que amplió el Título III del Libro
II del citado Código) atenuó la consecuencia del
Para las sociedades de
fallecimiento de
un
nal del socio.
En
gadas
socio, al establecer:
(10) Curso de Derecho comercial, Tomo II. Vol. II, pág. 136, 4^ ed.
definitiva,
normas
por
ser
supletorias las dero
igual que las ci-
comerciales (al
84
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
viles vigentes),
en
todos los
casos
de sociedades
V) No hubo modificación del Derecho
personales (11) quedaba Hbrado a la voluntad
de los contratantes valorar la importancia del
intuitu personae, quienes podían optar por:
Civil.
La normativa
vigente,
a)
la
su
su
que
máxima
muerte
consideración, permitiendo
produjera la disolución total de
b)
causal de rescisión
pues
en la sociedad, pacto
expreso
mediante, los herederos debían acreditar su
y para continuar
no
dose entre los restantes;
condición de tales.
o
En lo que refiere al supuesto de ser ganancial
la parte social, transcribiré la opinión de Vaz
Ferreira por su reconocida solvencia en la ma
c) postergarlo, estipulando la continuación
los herederos, ya que a ciencia cierta todos
algunos de ellos podían no existir al momento
con
o
teria, no sin antes distinguir los conceptos de
"parte social" y "cuota social".
de realizarse el pacto o no estar en condiciones
de ser apreciadas sus cualidades.
En los
casos
b)
y
c), predomina la
Para Servan Bauzón (12) parte social es la
parte del capital que un socio suscribe. Cada
socio sólo tiene una parte o participación social.
Cuotas sociales (en las sociedades de respon
sabilidad limitada), son las fracciones en que se
divide la parte de cada socio.
conser
vación de la empresa (sociedad), combinándose
en el último con la
protección de los intereses
familiares,
al permitir
su acceso a
aquélla.
Más adelante ampliaremos nuestra opinión
sobre cuál fue el motivo que llevó al legislador
a
derogada, mientras estuvo
en colisión con el Derecho
Así, en caso de muerte del socio, sus derechos
patrimoniales se transmitíanpormodosucesión
parcial, postura
ingresaban los herederos,
pero tampoco se disolvía la sociedad, mantenién
ser
entró
Civil.
sociedad;
intermedia,
no
Vaz Ferreira (13) sostuvo:
admitir el ingreso de los herederos (infra VI).
"Las partes sociales
principio ince-
son en
(11) Existen distintas clasificaciones de las sociedades: de personas o de capital,
por acciones
o
No obstante, utilizamos la de sociedades personales
por ser ilustrativa para el fin de este trabajo,
salvedad que la S.R.L. tiene rasgos comunes de ambos
como ser la limitación de la
por
interés,
etc.
dejando expresa
tipos,
responsabilidad; la no
época la razón social; la injerencia
de los socios en la administración y gobierno de la
sociedad; la imposibihdad de representar sus cuotas en títulos
negociables y las limitaciones a su transmisión. Por ello se han sostenido distintas posiciones: que se trata de un
nuevo tipo; que es una sociedad de
capital y también, por otros, que es una sociedad personal. Si bien todas las
opiniones son fundadas, en la pequeña o mediana empresa las condiciones de sus miembros
pueden ser (y
comúnmente son) desequilibrantes para sus
logros. La S.R.L. es nada más que una de las formas que puede
adoptar la pequeña o mediana empresa, por lo cual el elemento personal, a pesar de todo, sigue siendo
predommante. En abril de 1994, la Inspección General de Hacienda elaboró una propuesta de modificación de la
ley 16.060, que mayoritariamente refiere a cuestiones contables y de las S.A., aunque también modifica, entre
repercusión sobre la sociedad de los
eventos que afectan
a sus
socios;
en
otra
cosas (y por ello hacemos alusión a la
propuesta) disposiciones de las S.R.L., estableciendo en forma
supletoria la libre cesión de las cuotas a terceros y la continuación con el cónyuge y herederos del socio fallecido,
otras
si
no se
pacta lo contrario. En cuanto a la libre cesión, la propuesta nos parece inadecuada por lo que
expresamos
anteriormente. En la S.R.L. la persona de los socios
importa y que por mera omisión del redactor del contrato,
o por no ajustarse las cláusulas hmitativas de la
transmisión a las exigencias legales, pueda cualquier socio ceder
libremente, ingresando extraños, no es más que abrirle las puertas a los litigios en la empresa, con su
consiguiente
deterioro e inclusive desaparición.
Si
se
es
invertir el
quiere,
pueden reducir o simplificar las exigencias actuales para la cesión a terceros, pero muy diferente
principio, despersonalizando a la S.R.L.
se
(12) Manual de sociedades comerciales. Tomo I, pág. 251, ed. Asociación de Escribanos del
( 13) Tratado de la sociedad conyugal. Tomo II, págs.
316 y 3 1 7, ítem 403
(Ver también G.
Uruguay.
Ripert, ob. cit., N** 673).
85
DOCTRINA
sibles" (ver art. 480 del Código de Comercio y
art. 1911 del Código Civil).
"Si uno de los cónyuges había ingresado
durante el matrimonio en una sociedad y ésta
sobrevive a la disolución de la comunidad, la
parte social permanece hasta la partición indi
visa entre los copartícipes, y si la disolución de
la comunidad se produce en vida de ambos
esposos, el cónyuge del asociado desempeña,
mientras tanto, el papel de un croupier (340).
Luego, cuando se pone fin a la indivisión por la
partición, debe tenerse en cuenta que, siendo la
calidad de socio personal al cónyuge que integra
la sociedad, éste conserva el título de socio con
todas las prerrogativas inherentes a tal título,
de modo que ni la disolución de la comunidad ni
la partición repercuten sobre el funcionamiento
de la sociedad. En cambio, la doctrina más co
rrecta admite que el valor de la parte social de
be considerarse incluido en la masa partible;
pero dicha parte debe siempre adjudicarse al
cónyuge social mediante compensación al otro
cónyuge. Es decir que en virtud del carácter
incesible de la parte social se reconoce a dicho
cónyuge un derecho de adjudicación prefe
rencia!. Y aunque el punto sea controvertido,
entendemos que el valor de dicha parte debe
calcularse (como el de todos los bienes) al día de
la partición y no al día de la disolución de la so
ciedad
conyugal".
"En el
gal
una
caso
sociedad civil
o
cónyuge
comercial
que
a
integraba
la que había
el matrimorüo y de tener
ésta que continuar entre los sobrevivientes, los
problemas son menos complejos, pues no existe
ingresado durante
a
quien la parte social estaba ligada.
los herederos del extinto podrán
reclamar lo que le tocare a él, según el estado de
los negocios sociales al tiempo de saberse la
muerte (art. 1930 del Código Civil y 485 del Có
digo de Comercio): entendemos que la misma
regla que para los herederos rige para el cónyuge
En este
caso
que reclama
su
parte de gananciales y
que
en
queda com
pagado
prendido en los valores gananciales partibles".
ese caso
lo
por la sociedad
Capitant) el interés
mismo el
comunidad. Ciertas decisiones de la
jurisprudencia francesa incurren, sin embargo,
cae en
que
confusión: partiendo del principio según
el cual el interés en una sociedad de personas es
incesible, deciden que ese interés no entra en la
comunidad conyugal y aplican la regla conteni
da en el art. 1861 (art. 1911 de nuestro Código),
en una
según el cual ningún socio puede incorporar
a
la sociedad sin el consentimiento
unánime de sus consocios, pero puede sin ese
consentimiento asociarlo a sí mismo, y se for
un
tercero
en
mará entonces entre él y el tercero
una
sociedad
particular, que sólo será relativa a la parte del
socio antiguo en la primera sociedad. Capitant
sostiene que el expuesto es un mal razona
que el art. 1861 no tiene nada que ver
miento;
la hipótesis que estudiamos, y que aquí no
una subsociedad entre el socio y la
comunidad conyugal, como ocurre entre el socio
con
se
forma
y el croupier; la situación es diferente porque el
interés mismo del cónyuge en la sociedad de
personas, aunque sea incesible, se hace común,
ya que la incesibilidad de un bien no
es
obstáculo
ingreso en la comunidad, pues dicho ingre
so no equivale a una cesión. Por lo tanto, no hay
que decir que la parte social sea del cónyuge
socio y que la comunidad con5aigal o el otro cón
yuge sea simplemente un croupier, sino que la
a su
parte social misma es un bien de la comunidad"
(14).
de disolverse la sociedad conyu
por la muerte del
la persona
deramente (dice
"Hasta aquí Capitant. Nosotros considera
bien fundada la asimilación del cónyuge a
croupier, y entendemos que ello no impide
mos
un
considerar común la parte social".
"Pero de que la parte de interés misma se ha
común, no se sigue que la comunidad con
yugal tome el lugar del cónyuge en la sociedad.
De ahí deriva una situación un poco compleja
cuando la comunidad conyugal se disuelve antes
que la sociedad; si por ejemplo, el socio es el ma
rido, se pregunta cuáles son los derechos de la
mujer durante la indivisión postcomunitaria.
Hay que admitir que la parte de interés, siendo
común, queda indivisa entre los cónyuges o sus
ga
representantes, pero que los coindivisarios del
socio
de los cónyuges durante el ma
trimonio se ha convertido en socio de una socie
dad civil o comercial de personas, el interés que
él tiene en dicha sociedad es común. Es verda
"Si
uno
(14) Ob. cit., págs. 216
y
217,
ítem 340.
no pueden inmiscuirse en los negocios
sociales ni, por lo tanto, pedir la disolución de la
sociedad: no tienen derecho más que a la mitad
del valor de dicha parte. Y para partir ese valor
no es
necesario esperar
a
la disolución de la
so-
86
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
ciedad civil o comercial, ya que la partición pue
de hacerse simplemente avaluando la parte y
sin entorpecer lo más mínimo el funcionamien
parte social du
to de la sociedad. Para ceder la
rante laindivisiónpostcomunitaria es necesario
el consentimiento de ambos cónyuges
herederos (334)".
o
sus
en los juegos de car
alusión a la costumbre
que tenían antiguamente las personas que via
jaban a caballo cuando las carrozas escaseaban
y los caminos eran malos, de llevar a alguien a
ta
palabra es muy antigua
tas
de dados. Es
o
una
la grupa (sroupe) para hacerle
vor.
La palabra
con
ello
un
fa
croupier se emplea también pa
designar el beneficiario de la cesión que no
haya sido autorizada por los estatutos ni por los
asociados (así, Guillouard, num. 263)".
ra
Compartimos en términos generales las afir
maciones de Vaz
Ferreira, aunque no es opor
precisiones sobre el crou
tuno efectuar algunas
Los citados autores también enseñan que la
pier, dejando para más adelante el tratamiento
de la incesibilidad
La
ley
16.060
o no
jurisprudencia atribuyó a veces a la mujer ca
sada bajo el régimen de comunidad de bienes, el
de la parte.
carácter de croupier en relación con los derechos
dispone:
de
Art. 55.- Socio de socio.
podrá dar participación a terceros en lo que le
corresponda en ese carácter. Los partícipes
carecerán: de la calidad de socio y de toda
acción social y se aplicarán las reglas sobre las
sociedades accidentales
o en
su
marido
en una
sociedad de personas.
socio
Cualquier
En nuestro
medio, ha sido objeto de polémi
tema conexo, como lo es el de la sociedad
de hecho entre cónyuges separados de bienes
ca un
(16).
participación.
Un detenido tratamiento de esta
El
Código
de Comercio establecía:
escapa
Art. 480.- Ningún socio puede transmitir a
no sea socio el interés que
tenga
la sociedad, ni sustituirla
en
en su
lugar
para que desempeñe las funciones que le tocaren
cuestión,
los ya extensos límites de este
importa
pero
otra persona que
a
tener
en
cuenta el
trabajo,
debate, aun
siendo distinto el supuesto, pues el fallecimiento
del socio hace caer generalmente su participa
ción social enindivisión, y los resultados varían,
según el camino
la administración social, sin expreso con
sentimiento de todos los socios, so pena de nu
a
seguir.
en
lidad del contrato.
Sin embargo podrá asociarlo
aún cedérsela
asociado
El
se
íntegra sin
a su
que, por tal
parte y
hecho, el
haga miembro de la sociedad.
Código
Art. 1911.- Ningún socio, aún ejerciendo las
a un
puede
tercero en la sociedad sin el
consocios; pero
sin este consentimiento asociarle
mismo,
tercero
sus
a
relativa
a
a
buena parte de la doctrina. No obstante,
en
estos últimos casos, de sostenerse el criterio
de
su
transformación
formará entonces entre él y el
sociedad particular, que sólo será
la parte del socio antiguo en la
primera sociedad.
Planiol y Ripert (15) dicen: "El empleo de
no
en
sociedad (de
mero
he^
sería
lo que indudablemente llama la atención, por
las diferencias que existen entre comunidad y
sociedad, además de lo dispuesto por el art
1876 del
Código Civil.
sí
y se
una
lado
cho),
más amplias facultades administrativas, puede
incorporar
activas", como la
posible la indivisión entre su
cesores y cónyuge supérstite para tales bienes,
Civil establece:
consentimiento unánime de
Las llamadas "indivisiones
resultante de la coparticipación de un buque,
un establecimiento comercial, etc., han desve
es
dable recordad a Ripert
entre indivisión y socie
dad se desvanece fácilmente en algunos casos
es porque históricamente la sociedadha surgido
de la indivisión. Es el Derecho romano el que
nos muestra el paso de una a otra forma".
Pero también
es
(17): "Si la distinción
(15) Tratado práctico de Derecho civil francés, Tomo XI, W 1050, llamada (5). Vé G. Ripert, ob. cit., N- 672.
(16) Anido, Raúl, en Revista de la Asociación de escribanos del Uruguay, Tomo 77, W 1-6, págs.
Ferreira, en Revista del Colegio de Abogados, Tomo XV, págs. 7 y ss.
(17) Tratado eleinental de Derecho comercial, Tomo II, N" 574.
23 y
ss.
Yaz
DOCTRINA
87
Por lo tanto, frente a la indivisión de la par
ticipación social producida, por ejemplo, por el
fallecimiento del socio, habrá que considerar
esta polémica.
la posición que ocupará
su sucesor
("vistiéndo
veces im
propio ropaje")
prescindible para la subsistencia de éste y de la
famiha, y ello ha sido recibido por el legislador,
se
con
muchas
su
admitiendo tal acuerdo
en
sede de sociedades.
VI) Nuestra opinión sobre el funda
mento del
pacto de continuación
con
los
herederos.
El fundamento
no
está
en
el consentimiento
anticipado de los socios sobre la calidad perso
nal de los herederos, que en muchos casos ni
siquiera en ese momento pueden evaluar, sino
en la renuncia admitida por la ley, permitiendo
igualmente su ingreso ("continuación") a la
sociedad sin su consideración, por prevalecer
otros intereses de mayor jerarquía. Antes de
realizar el contrato (o su modificación), en su
fuero interno cada uno apreciará las ventajas o
desventajas de esas previsiones, decidiéndose
entre todos por la que estimen más conve rúente.
La doctrina discutió si
esa
estipulación com
prendía sólo a los herederos a6 intestato o tam
bién a los testamentarios, si nada más que a los
hijos legítimos o también a los naturales reco
nocidos, si exclusivamente ala primera genera
ción o no (18), concluyéndose que en definitiva
seguiría en la sociedad quien resultase heredero,
sin analizar las distintas posibilidades plan
Mazeaud (20) sobre el fundamento e historia
de la transmisión sucesoria, dice: "... En efecto,
la herencia se basa sobre los imperativos de la
famiha. Cuando se reconoce la utilidad de la fa
célula de la nación, se está obligado
del patrimonio familiar;
porque la defensa de la familia implica la nece
sidad de mantenerle sus bienes, de asegurarle
la perpetuidad de un patrimonio, del cual se be
miha
como
a admitir la transmisión
neficiarán las generaciones que se sucedan,
unidas a la realización de los mismos objetivos".
bien, ese fundamento logra
principio de las sociedades per
sonales y nada más, al aceptar el ingreso de los
Pero entiéndase
exceptuar
un
herederos (extraños). Sería muy diferente y
también erróneo, creer que la calidad de socio
se transmite por herencia, aunque haya acuerdo
social. Por ello más adelante (infra Tercera
Parte, I-B) la distinguiremos de la parte social.
Irureta
Goyena (21) dice
con
claridad meri
diana: 'Tuede señalarse también como excepción
a la regla según la cual se transmiten los
derechos patrimoniales, las disposiciones en
son transmisibles a los
teadas.
virtud de las cuales (no)
originaron por
legis
lativa de la mencionada cláusula: la protección
de los intereses familiares, con las variaciones
del concepto "familia" a través de las épocas (si
comprendía a los hijos naturales, etc.) Pero, si
el legislador no distinguió, el intérprete no pue
de hacerlo. Excepcionalmente puede resultar
herederos, en principio, ni la calidad de socio en
una sociedad, ni los derechos inherentes a esa
calidad. Normalmente, la sociedad se disuelve
alguien que no tenga vínculos familia
en puridad,
Es cierto que los arts. 1928 y 1929 admiten
que la sociedad pueda continuar, por disposición
Los titubeos de la doctrina
se
analizar el fundamento de la admisión
heredero
el causante, lo que implica
la confirmación de la regla (19).
res con
Todo
lo que respecta al socio fallecido y sus here
deros sólo tienen el derecho de percibir la parte
en
que le
no
correspondía al
de intervenir
en
causante
en
la sociedad;
la sociedad.
de
sujeto tiene presente la importancia de
un pacto expreso o tácito, con los herederos
del socio fallecido. Pero entonces puede decirse
que esa continuación, más bien que un efecto de
( 18) Revista de la Asociación de Escribanos del Uruguay, Tomo 54, N- 9-12, págs 266 y ss. y Manual cit., pág. 286.
Curbelo Urroz, Hebert, Carpeta AVI, en Biblioteca de la Asociación de Escribanos del Uruguay, N- 39. Ripert,
Georges,
ob. cit., N- 747.
( 19) Cierto es que familia y sucesión conceptualmente difieren demasiado, pero el familismo en cuanto a órdenes
de llamamiento ha
quedado impreso
en
la sucesión.
(20) Lecciones de Derecho civil, Parte 4-, Vol. II, pág. 9, N- 662.
(21) Curso de sucesiones. Tomo 3, Vol. I, N° 62, pág. 99.
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
88
la transmisión hereditaria, es una consecuencia
asociados (en contra Domat), así
efecto del contrato, de la
cial misma".
herederos, quienes
o un
te
estipulación
so
La reciente admisión del cónyuge (supérsti
adjudicatario) al permitir pacto en su favor,
es más que una parte de la protección le
o
no
gislativa mundial que le corresponde recibir
conforme al sentir de estos tiempos. Pasa a ser,
junto con la de los herederos, otra excepción al
intuitu personae mencionado y a su vez apli
cación de un principio que podríamos denomi
nar de "conservación del individuo" o de éste y
su
familia.
na
normas
fundamentalmente extranjera debatía,
entre
los
los
que también es una carga, siendo a su vez
indivisible la vocación de heredero, por lo cual
no sería posible aceptar la sucesión sin aceptar
todos los derechos activos de la herencia.
opinión, Baudry
En nuestra
y Wahl con
funden parte social con calidad de socio, pues
siendo, como lo son, conceptos distintos, no hay
ningún inconveniente en admitir que los here
en
la cual
(estipulación
se
acordó
su
continuación
para otro que confiere la
ventaja
aspecto personal, ventaja resul
tante del contrato, no transmitida por el modo
sucesión).
de
a) el alcance de la obligatoriedad del pacto
con
para
sión sin entrar en sociedad. En cuanto a la
objeción de que nadie puede ser obligado a
aceptar un beneficio, los citados autores mani
fiestan que no se trata sólo de un beneficio, sino
sociedad
expresas, la doctri
otras cosas, sobre:
de continuación
como
pueden aceptar la suce
deros aceptantes de la sucesión (aspecto patri
monial) no estén obligados a ser socios de una
VII) Debates doctrinarios (22)
Ante la falta de
no
ser
socio
—
herederos;
b) la posibilidad de prever la continuación
con algún heredero o varios de ellos especí
Los citados autores llegan a igual conclusión
nosotros, pero solamente en caso de pactar
que
se
la continuación
con
heredero determinado,
ficamente determinados y,
Pero, ¿cuál
nulidad del pacto de con
el cónyuge supérstite sin los
c) la validez
tinuación
con
o
que
en un
es
la diferencia para sostener
es obligatorio y en el otro
supuesto
no?
herederos.
No la hay. En el primer caso, la parte social
a) Obligatoriedad del pacto.
Sobre este tema, en general se sostuvo la
obligatoriedad tanto frente a los socios sobrevi
vientes, como frente a los herederos aceptantes.
del difunto estará, a igual que en el segundo, en
indivisión entre los herederos, teniendo el de
recho de ocupar por la ventaja que emana del
contrato, todos o solamente uno, según se haya
dispuesto, el lugar del socio fallecido (causante
en
Baudry y Wahl (23) (24) expresan que la
cláusula puede establecer que la continuación
sea
de
pleno derecho
o
que ella
sea
dejada
a
elección de los asociados sobrevivientes o a
elección de los herederos. Si simplemente dice
que la sociedad continuará, la continuación es
de pleno derecho, siendo obligatoria
para los
lo
patrimonial).
En forma minoritaria
se
afirmó,
en
cambio,
que la obligatoriedad alcanzaba nada más que
a los restantes socios, no a los herederos (25).
Asimismo,
y
en
base
lOdel decreto-ley 8.992,
a
lo que
se
disponía el art.
planteaba la dudasi
(22) Véase Servan Bauzón, Guillermo, Revista de la Asociación de Escribanos del Uruguay,
cit.
389 y 390, págs. 224 y 225.
(23) Traite Théorique et Pratique de Droit Civil. De la société, Du Prét, Du Dépot, Nos.
cit.. Nos. 739.
Vé. Vivante, bo.
305. Se adhieren a la
Rault, Traite Thérique et Practique de Droit Commercial, N» 271 1), pág.
a beneficio de inventario,
herencia
la
estos
socios
hayan aceptado
y herederos, aunque
obligatoriedad para
(24) Escarra
y
planteándose
dificultades cuando algún heredero
(25) Sirote, Bernardo, cit.
por Servan Bauzón
en
es menor.
del
Revista de la Asociación de Escribanos
Uruguay,
cit.
89
DOCTRINA
en
las sociedades de responsabilidad Hmitada,
o no a los restantes socios.
obligaba
Creemos que la
citado
no
previsión del pacto en el
al planteo de la
tergación, no es correcto extender en su favor el
derecho de preferencia consagrado para la cesión
a terceros y concluir que no están obligados por
propia estipulación.
su
decreto-ley, contribuyo
En nuestra opinión, el pacto de continuación
to de la entonces
controversia (y además por ser diferente al tex
ley 11.645 argentina, art. 12)
con
(26).
a
No tiene sentido sostener (como se hizo) la
obligatoriedad para los restantes socios de
una sociedad de responsabilidad limitada, por
del
no
derecho de preferencia en la cesión a terceros,
cuando se reconocía su obligatoriedad para los
los herederos siempre obhgó ( y sólo a ellos)
los restantes socios de todas las sociedades. El
ordenamiento jurídico lo admitió y su obligato
riedad no es ni más ni menos que la aplicación
del principio pacto sunt servanda (arts. 1291
Código Civil y 209 del Código de Comercio).
su
restantes socios de
una
sociedad colectiva, don
de la calidad intuitu personae es más trascen
dente por su responsabilidad subsidiaria, soli
daria e ilimitada.
Pero
en
ción
con
sociedad colectiva.
realidad lo que decide el problema
la mencionada
sino que no son
asimilables la cesión a terceros con la continua
no es
Finalmente, cabe consignar que esta cuestión
obligatoriedad planteó grandes contro
versias respecto a se comprendía o no a los he
rederos menores de edad, especialmente en la
de la
calidad,
los herederos.
Por la afirmativa se
argumentaba que el art.
Civil francés) no distinguía. Por
la negativa, el hecho de que los menores deben
aceptar la herencia a beneficio de inventario,
1868
(Código
hay un control de la persona,
que pretende adquirir la parte
el requisito de tener 18 años de edad
míiúmo, condición necesaria para ser co
merciante, y por lo tanto socio. Por este problema
nime. En cambio en la sociedad de responsa
bilidad limitada, si no se obtuvieron las mayorías
preveía que, al fallecer el socio, el menor pasara
a ser comanditario. En nuestro país, la situación
era más compleja que en el Derecho francés,
así
En la cesión
sujeto extraño
social, llevado a su extremo en la sociedad co
lectiva, pues necesita el consentimiento uná
ounanimidadhabilitantesdey 16.060, art. 232;
anterior art. 10 incs. 2-, 3- y 4- del decreto-ley
8.992), existiendo oposición, la cesión aún puede
llegar a ser autorizada judicialmente, surgiendo
en ese entonces el derecho de preferencia de los
socios para su adquisición; derecho que no tiene
razón de existir para la sociedad colectiva, por
que la oposición de un socio es suficiente para
como
como
se
llegó
a
aceptar
como
válida la cláusula que
por existir la
norma del art. 490 del Código de
Comercio, soporte principal de la opinión de
Irureta Goyena, negando la continuación con
menores. Sin embargo, la validez de la cláusula
predominó.
Hoy, vigente la ley 16.060, esta última cues
tión ha sido resuelta por los arts. 44
a
46.
obstaculizarla definitivamente.
b) Continuación con.heredero determi
Con el pacto de continuación, el ordena
miento jurídico permite que los contratantes li
bremente posterguen el citado "control de in
greso", por otro valor superior: los intereses fa
miliares. Entonces, realizada por ellos
esa
pos
nado.
La
estipulación que preveía la continuación
algún heredero (o varios) determinado, era
aceptada por la doctrina, fundándose en que de
con
en Revista La Ley, Tomo 50, pág. 149, dice: De acuerdo a estas normas de la
ley 11.645, si
prevé la disolución, el heredero del socio queda obligado por el contrato social. La ley no
supedita su incorporación a su aceptación previa; sino a la inversa, a la aceptación de los socios sobrevivientes,
con el contralor judicial para el supuesto de un rechazo arbitrario, como lo prevéel art. 12, parr 4°. El socio fallecido
transm.mite a sus herederos las cuotas sociales; la aceptación de la herencia implica para ellos la forzosa aceptación
(26) Halperin, Isaac,
el contrato social
no
.
de la calidad de socio.
90
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
esa
forma
se
cía al pacto
solucionaba la crítica que se le ha
sin individualización
comercial" inserta
moniales (30).
con herederos
en
las
capitulaciones matri
(27).
a
La jurisprudencia, luego de la sentencia de
principio dictada por la Cámara Civil de la Cor
te de Casación, el 11 de enero de 1933 (31),
siempre afirmó la nulidad de la cláusula por la
cual se prevé la adjudicación del fondo de
comercio, que fuera bien propio del cónyuge
premuerto, al cónyuge supérstite, contra el pa
go de su valor a la sucesión, por considerarla
constitutiva de un pacto sobre sucesión futura
Nos remitimos, en cuanto a nuestra opinión,
lo expresado anteriormente en a) y supra VI.
c) Continuación con el cónyuge supérs
tite sin los herederos.
Algún
autor
inclinó por la nulidad del
se
mismo.
(32).
Servan Bauzón, Capitant (28) y Ripert (29)
sostuvieron su validez, pero siempre que se es
La doctrina francesa reaccionó contra
esa
posición jurisprudencial (excepto Capitant que
tableciese la obligación de la viuda de desin
teresar a los herederos, no existiendo perjuicio
para éstos fundándose en la estipulación para
la defendió pero sugiriendo la reforma legal),
ya que si la adjudicación era onerosa y no le
sionábalos derechos de los herederos, la cláusu
otro.
era nula, siendo, en cambio, válida de ser
gratuita (probablemente lesionando sus dere
la
A nuestro
un
entender, debió distingiúrse
lado el análisis de la validez
o
por
chos).
nulidad del
pacto por falta de previsión legal (poder nor
mativo) y por otro, de considerarse válido, qué
Por
su
utilidad (cuando
era
onerosa), la doc
uñas y dientes expuso distintos argu
mentos para salvarla de la nulidad, entre ellos,
trina
alcance o efectos tenía sobre los derechos pa
trimoniales. Por cierto, si el cónjoige supérstite
resultaba heredero, existiendo pacto de conti
nuación con ellos, no había inconvenientes,
pero continuaba por tener esa calidad y no la
con
el de la promesa de venta cuya realización se
concreta en el día de la muerte (promesa posí
mortem). Pero ante la falta de texto legal, tanto
Capitant como la jurisprudencia, se mantuvie
aquella posición (nulidad).
del cónyuge supérstite.
ron en
En Francia los cuestionamientos
comenza
Ahora bien, el tema llega trascendentemente
con el "caso Ga-
fuera del ámbito de las sociedades, en torno
la validez o nulidad de la llamada "cláusula
ron
a
al ámbito de las sociedades
(27) Ver también Ambrosio, ob. cit., pág. 41 y G. Ripert, ob. cit., N- 749 y Rev. General du Droit Com., págs. 7 a
18, 1938.
Asimismo, algún
autor tomó como fundamento para la validez, que el art. 1868 del Código Civil francés dice que
puede continuar con "su heredero". Ello es desvirtuar el verdadero alcance de la norma, pues fue establecido "su
heredero" como género. Colín y Capitant, T. II, N° 704 in fine, relacionan que la jurisprudencia francesa ha
interpretado con rigor la prohibición de los pactos sobre sucesión futura, considerando como tal la cláusula
contenida en el contrato de sociedad, por la cual se prevé que a la muerte de uno de los socios, la sociedad continuará
entre los restantes y ciertos herederos, excluyendo a otros. Sobre esto, hay que mantener separado, por un lado
la transmisión de la parte social por modo sucesión a todos los herederos y, por otro, la posibilidad de ingresar
como
socio por efecto del contrato. El acuerdo social
no es
apto
para modificar las
normas
sucesorias.
(28) Dalloz, pág. 108, 1929.
(29) Ob. cit. N** 748, Planiol y Ripert, Trat. Práct., N« 1058.
(30) Vé. Mazeaud, Lecciones, Parte 4^ Vol. II, págs. 57
(31) Dalloz, págs. 10
a
a
63 y N» 690.
Nast, Trat. Práct, Tomo 8, N^ 35.
12, 1933, sentencia y comentario de Capitant. Dicha sentencia figura traducida por Ma
zeaud.
(32) Sería válida si
de matrimonio.
se
incluye
en
las
capitulaciones matrimoniales
como
donación de
un
novio
a
otro, por
causí
91
DOCTRINA
tellier",
por sentencia dictada por las Cámaras
pero
nos
obliga a fundamentar nuestra opinión.
reurüdas de la Corte de Casación, el 29 de abril
de 1961, cambiando el criterio.
\
Esta sentencia convalida el acuerdo por el
una S.R.L. habían decidido
cual los socios de
¡que
hay discrepancias. Sin
a propósito de la cláusula que fija
difunto. Sobre esto
los herederos directos del socio premuerto,
'mientras que si las partes de éste se transmi
las condiciones dentro de las cuales serán de
terminados los derechos de los herederos, don
de surge la polémica.
uno
de
rederos,
ellos, la sociedad con
tinuaría entre el socio sobreviviente y el cónyuge
a
la muerte de
Cuando en caso de muerte del socio, la so
ciedad continúa con los restantes, se produce la
rescisión parcial, no teniendo derecho los he
nada más que al valor de la parte del
'O
tan a otros sucesibles, el socio podría rescatar
las según un precio y las modalidades señaladas
Heredando, en el caso, la madre
Gatellier, obviamente por no ser cónyuge ni
"descendiente, el socio sobreviviente pretende
Wquirir la parte social del fallecido, ejerciendo
%u derecho de preferencia consagrado en el con
trato. Así surge el litigio. La madre de Gatellier
en
el contrato.
embargo,
es
no
Escarra y Rault (33) señalan que
a
fin de
de
capital que significaría la
partición parcial prevista por el art. 1868 del
Código Civil francés, generalmente se descarta
la aplicación de esa norma supletoria, previén
dose abonar una suma fija, o determinada por
^solicitando la nulidad de la cláusula y el socio su
asamblea o por expertos, o por inventario. En
tonces la doctrina se pregunta, ¿cuál es la na
aplicación.
evitar la reducción de
turaleza
fundamenta en que, si bien
se trata de un pacto sobre sucesión futura, por
:atribiur un derecho eventual sobre una sucesión
ano abierta, ello estaría permitido por el art.
La sentencia
se
(Código Civil francés), consagrando en decfiíútiva otra excepción a la prohibición.
jurídica de
esa
operación? Algunos
afirman que es una modalidad de partición o
una cesión equivalente a partición; para otros,
es una promesa de venta condicionada al pre-
deceso del
promitente.
fl868
Dice el célebre fallo: "Pero considerando
según los términos del art. 1868 del Código
Civil, el pacto social puede prever, a la muerte
de uno de los socios, la continuación de la socie{dad únicamente entre los sobrevivientes, que
fique,
entonces, en las condiciones
el contrato, las partes sociales del
premuerto; que tal estipulación, aun cuando
les atribuya a los socios sobrevivientes un dere-
¡pueden
rescatar
previstas
en
ícho eventual sobre
una
parte de
una
abierta,
'futura...".
i
I
—
Pero, ¿qué sucede si se acordó que la parti
cipación social del socio que muera, será adqui
rida por los restantes o por cónyuge supérstite,
por un precio determinable?
sucesión
está
autorizado, por excepción, por
¡el art. 1868 y, por consigmente, no cae bajo el
peso de la prohibición de los pactos de sucesión
no
Por nuestra parte, podemos afirmar que in
dudablemente no es partición, pues los here
deros están en indivisión entre ellos, no con la
sociedad ni con los socios, ni aunque la sociedad
se disuelva (34). Es simplemente una relación
de crédito deuda.
En
no se
esa
hipótesis, la parte social del difunto
convierte
en una suma
de dinero
a
abonar
contrapartida de la reducción de capital,
sino que se trata del precio a abonar por dicha
participación, manteniéndose el mismo capital
como
El art. 1868 del Código Civil francés (transcripto en este trabajo. Primera Parte, II, c) es si
social.
milar al derogado art. 485 del Código de Comer
Pero, ¿no es un pacto sobre sucesión futura?
¿Son válidas las promesas posí mortem?
cio uruguayo y al art. 1930 del
Código Civil.
Su texto es claro, y no admite la interprestación que le dio la Corte en el caso Gatellier,
(33) Traite
...
T.
I, Nos.
273 y 274,
págs.
309
a
Estamos
punto
es
en
el epicentro del
problema; el
complejo.
314.
(34) Las diferentes opinior^es interpretativas del art. 510 del Código de Comercio han pasado a la historia, conforme
a
lo
dispuesto
por los arts. 168 y 180 de la
ley 16.060.
92
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
Relativo
a
ello dice Mazeaud (35):
"La convención debe
versar
sobre derechos
susceptibles de formar parte de la
sucesión de
de los contratantes, si se trata de un pacto
sobre la propia sucesión; sobre los derechos
sucesorios eventuales de uno de los contratantes,
si se trata de un pacto sobre la sucesión ajena.
uno
se
Hace falta, evidentemente, que la convención
celebre en consideración de la muerte de una
?ero todo pacto de esta naturaleza no
pacto de sucesión futura. Las promesas
persona.
es un
post mortem (Conf. Parte
obligaciones
a
Segunda,
término incierto
blemente válidas;
e
n.
rol capital: transforma la naturaleza
del derecho: de eventual en efectivo. Los he
rederos deberían cumplir el compromiso si el
pacto de sucesión futura fuera válido. Pero no
juega un
750)
son
pertenece
contra
a
una
persona
crear
obligaciones
herederos. Es contrario al derecho
de las obligaciones y condenada a quedar inoperante (es el pacto inútil que decía Gayo). En
cambio, en la promesa post mortem la obligación la crea el causante en su patrimoiüo, que
dando postergada la exigibilidad de la
misma,
por lo cual la disposición del bien, incumplien
do dicha promesa, puede acarrearle daños
sus
y
perjuicios.
indiscuti
efecto, el promitente que
fija como término del contrato su propia muer
te, no enajena su libertad de testar y no dispone
de su sucesión; tan sólo crea una obligación
cuyo cumplimiento queda sometido a un tér
No nos vamos a dedicar a cuestionar la va
lidez o no de las promesas post mortem, pero te
mino".
mitente
Planiol y Ripert (36) expresan que los pac
tos sobre sucesión futura confieren un derecho
Ahora bien, en el ámbito de las sociedades,
hay que distinguir dos situaciones que no son
idénticas, y que por lo tanto requieren un aná
lisis por separado.
en
eventual,
una pura expectativa, siendo impo
sible determinar en ese momento, la consistencia
actual de los derechos hereditarios. Esos dere
chos no se tomarán y fijarán hasta que se abra
la sucesión. La noción de derecho eventual
deviene muy difícil de asir cuando el derecho se
refiere a un bien o a un derecho determinado,
y habiendo sido
por el Código, no es
naturaleza si no se lo con
trapone a un derecho afectado por una condición
suspensiva y al derecho afectado por plazo
suspensivo. Y, en este último caso (plazo sus
pensivo), los citados autores distinguen el pacto
sobre sucesión futura de la promesa post mor
tem, manife stando de esta última, que el derecho
posible revelar
ignorada
su
inmediatamente contra el promitente
(futuro causante), marcando la apertura de la
sucesión, nada más que el momento de la exi
nace
gibilidad. La obligación que pesa sobre los
herederos, es la que personalmente contrajo el
difunto. En cambio, el pacto sobre sucesión
futura no engendra en lo inmediato más que un
derecho eventual. La apertura de la sucesón
nemos
licada
el deber de decir que puede ser una de
de hacer indirectamente, lo que
manera
directamente está prohibido. Véase que el pro
se
obliga a dar algo el día que se muera,
Si en el contrato social, uno de los socios
realizó la promesa de venderle a los restantes
su parte social (o lo hicieron
recíprocamente)
suj eta al plazo incierto de su muerte, podría ad
mitirse (con bastante buena voluntad), que los
herederos reciben la obligación de venderla en
las condiciones predeterminadas (promesaposí
mortem).
Pero muy diferente es que se haya previsto
entre los socios, que para el supuesto del falle
cimiento, la parte social será adqmrida por el
cón5aige supérstite, pues para que sea promesa
(post mortem o no), en el referido acuerdo ten
dría que haber participado el cónyuge (como
promitente comprador), cosa que en los hechos
no
sucede (es
un
acuerdo entre los socios
clusivamente). Para el cónyuge,
res
Ínter alios
principio
es
ese
ex
acuerdo es
y la única excepción a este
la estipulación para otro, por la
...
(35) Ob. cit., N^ 688. Vé además N« 750.
Tomo III, Nos. 1484 a 1501.
(36) traite Elémentaire
successions non ouverts", en Rev. Crit. de Leg. y Jur.,
...,
é. también
igs. 87
a
Capitant, "La prohibition des pactes
115, 1933.
sur
les
93
DOCTRINA
cual
se
confieren ventajas exclusivamente,
obligaciones (con
o
verse sobre derechos
formar
parte de la sucesión de
susceptibles de
uno de las contratantes, si se trata de un pacto
sobre la propia sucesión o sobre los derechos
sucesorios eventuales de uno de ellos, si se trata
sin derechos) (37).
Por otra parte, no debemos olvidar que la
compraventa entre cónyuges está prohibida.
de
Finalmente, más allá de todos los funda
mentos que se esgriman en favor de la validez
de la cláusula de continuación con el cónyuge
sin los herederos, no hay ninguna duda que la
Por
2) el derecho, objeto de la convención, debe
reglas
sucesión
una
no
abierta,
y
modificación al juego
sucesorias.
b) Clasificación.
Se clasifican
ello,
a
y
en
institutivos, renunciativos
dispositivos.
Otra clasificación los agrupa en pactos sobre
ajena y pactos sobre sucesión propia.
sucesión
Etitularidad pase directamente del causante al
cónyuge supérstite, por efecto del pacto.
Segunda
una
3) debe importar
de las
no se trata solamente de "desinlos herederos", sino que es impres'cindible la correspondiente enajenación (o parItición si está en indivisión con el cónyuge) de la
¡parte social, por no ser admisible que esa
*teresar
pacto sobre sucesión ajena;
un
formar parte de
titularidad de la parte social del difunto la reIciben siempre los herederos (38), quienes poste'riormente deberán realizar la transmisión de
la misma al supérstite.
'
que la convención
1)
no
Pacto de institución.
Por éste, el eventual causante designa a la
parte o a un tercero como heredero o lega
Parte
otra
I) Estudio previo de figuras del Derecho
ambas partes se instituyen recípro
como herederos o legatarios. Se regula
y distribuye por adelantado la herencia.
tario,
civil.
o
camente
A) Pactos sobre sucesión futura (39).
Pacto (40) de renuncia.
a) Requisitos.
Es
aquél por el cual el presunto heredero
(anticipadamente) al todo o parte de
Los Mazeaud establecen tres requisitos para
¡que el acuerdo quede comprendido en la prohi
renuncia
bición:
determinada.
sus
fututos derechos sin cederlos
a
persona
'(37)
El pacto de continuación con el cónyuge sin los herederos, otorgaría a aquél, la ventaja de ser socio (EPO).
de preverse además en el contrato, la forma de pagar la parte social del difunto, ¿podría significar unporte
fort (art. 1257 C. Civil), sujeto a la ratificación del supérstite? En esta línea de razonamiento, siempre caminando
iPero,
Ipor los límites de los pactos sobre sucesión futura, podría afirmarse que los herederos recibirían la responsabilidad
jde venderle al supérstite; responsabilidad que les fue transmitida por herencia y que asumió el causante, no con
el cónyuge, sino con los restantes socios.
i
(38) Máxime en el Derecho uruguayo, que a diferencia del francés e italiano, al contrato (fuente de
hábil para transferir el dominio, se le debe sumar el modo tradición.
obligaciones)
!
(39) Sobre el tema, véase Vaz Ferreira, Tratado de las Sucesiones, Tomo VII, Nos. 930 y 931; Gamarra, Jorge,
Tratado de Derecho Civil uruguayo, Tomo XIV, págs. 189 y ss.; Mazeaud, Lecciones de Derecho Civil, Parte 4-,
Vol. II, Nos. 688 a 690; Cohn y Capitant, Traite de Droit Civil, Tomo II, Nos. 701 a 709; Capitant, La prohibition
des pactes..., cit.
que existen diferentes
(40) En atención
a
sería hablar de
negocio
posiciones en cuanto a la naturalezajurídica de la renuncia, lo correcto
de pacto, pues esta expresión parecería presuponer su naturaleza contractual.
Asimismo, dejando de lado que se trate de derechos sucesorios, la posibilidad de renunciar derechos eventuales
o futuros en general, no es aceptada en forma unánime. Véase De Cores, Carlos, "En torno al concepto de
y
no
renuncia".
Anuario de Derecho Civil uruguayo,
págs
340 y ss.,
opina
que
se
puede
renunciar derechos futuros.
94
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
Pacto de
disposición.
1651 (y
(1-6), I995
1656), al establecer que la donación por
de matrimonio para después de la muerte
del donante (contrato de institución), es una
excepción a la prohibición del art. 1285. Asicausa
a
Por el mismo, el eventual beneficiario cede
sus derechos en una herencia
otra persona
futura.
mismo,
c) Derecho Positivo xuniguayo
Pasando ahora a nuestro Derecho
el art. 1285 del Código Civil:
Positivo,
veamos
debe olvidarse que el testamento es
partes) institutivo, salvo expresa excepción
legal. Además, si el consentimiento de la "per
inútil para dar validez a un pacto
coherente pensar que sea vá
lido para el pacto institutivo. Por último, si bien
la expresión que da origen a la pregunta no se
sona
El derecho de suceder por causa de muerte a
una persona viva no puede ser
objeto de ningún
contrato, aun cuando intervenga el consenti
miento de la misma persona. (Artículos 1053 y
1651).
El texto
to de
no
esencialmente revocable (art. 779), por lo que
entraría en franca colisión la admisión de un
contrato (irrevocable por arbitrio de una de las
comprende sin duda alguna, al pac
disposición. Y es más ...aun cuando in
viva"
es
dispositivo,
no es
adecúa desde la óptica del instituyente (no es el
derecho de suceder sino el derecho de ser su
cedido), sin embargo, sí encuadra mirada desde
el punto de vista del instituido (el derecho de
suceder a otro: el instituyente).
tervenga el consentimiento de la misma perso
na,
o
sea, el futuro causante. De esta manera,
queda incluida
que
en
la prohibición la excepción
el Derecho romano confería al pacto
en
dispositivo.
Pero, ¿los acuerdos relativos a bienes deter
minados, a.sí como los pactos renunciativos e
institutivos, están comprendidos en la pro
Por otra parte, el fundamento alcanza tam
bién a los acuerdos sobre bienes determinados,
pues sería contradictorio establecer la nulidad
de los pactos dispositivos, intitutivos y renun
ciativos sobre el derecho de suceder (a título
universal) y admitir la validez de los mismos si
se realiza sobre bienes singulares. Con ese cri
terio, sería muy fácil eludir la prohibición.
hibición?
d) Conclusión.
Vaz Ferreira manifiesta que la prohibición
los alcanza a todos sin distinciones (41).
La interrogante surge de las reservas efec
tuadas por Irureta Goyena (h), en conside
ración a que el art. 1285 dice: El derecho de
suceder..., pareciendo dejar fuera al acuerdo
institutivo que se realiza sobre la propia su
cesión (el derecho a ser sucedido), así como a
que tenga por objeto bienes determinados y no
la vocación
a
título universal (derecho de
Todos los tipos y formas de pactos sobre su
cesión futura están alcanzados por la prohi
bición, siendo nulos absolutamente por objeto
ilícito.
B) Donaciones por
causa
de matrimo
nio.
a) Requisitos.
su
ceder), quedando en consecuencia en duda, in
clusive, el llamado pacto renunciativo (42).
Son requisitos de la donación por causa de
matrimonio, los siguientes: (art. 1644)
Personalmente, creemos que la norma com
prende sin problemas al pacto renunciativo
nio;
(43) y sobre el institutivo viene
en
1) que
se
haga en consideración al matrimo
apoyo el art.
2) antes de celebrarse éste;
(41) Ob. cit., N= 931, pág. 238
(42) Curso de sucesiones. Tomo III, Vol. I, N^ 73, págs. 127
(43) Debe
en
tenerse
sede de
en
cuenta que la renuncia
capitulaciones
matrimoniales.
es un
a
130, versión taquigráfica.
negocio dispositivo en sentido amplio. Ver también
art.
1940
95
DOCTRINA
3) en favor de ambos novios o de uno de ellos;
indicando además la doctrina (44);
4) que el matrimonio esté determinado y
c) Donaciones por causa de matrimonio
hechas, para después de la muerte del do
nante (46).
sea
jróximo.
una salvedad. No debe confundirse
de
donación, con las que en doctrina se
tipo
llaman donaciones por causa de muerte ("mortis causa") y que por el art 16 14 están suprimi
das al ser sometidas a las reglas establecidas
Primero
este
b) Clasificación.
.
Tomando
en
cuenta el
lonación, puede
1)
un
por
camente),
ser
novio
sujeto que realiza la
efectuta:
a
para los testamentos.
Enseña Vaz Ferreira que la única excep
(inclusive recípro
otro
ción ala
o
prohibición establecida en el art. 1285,
la donación por causa de matrimonio) reali
zada para después de la muerte del donante
es
2) por
i^ios
o
un
Tomando
(45)
tercero
sólo de
en
en
favor de ambos
no-
(47).
de ellos.
uno
cuenta los
efectos, pueden
Nuestros Tratadistas de Derecho Civil dis
en cuanto a los efectos de la referida
ser:
crepan
Dhechas para producir efectos en el presen
te,
donación.
o
Por
2)
para
después
de la muerte del donante.
un
trata de
lado, Vaz Ferreira afirma que se
pacto institutivo, siendo la insti
un
tución contractual
Ambas clasificaciones pueden combinarse.
uno
de los tres títulos de
cación sucesoria (los otros dos
la
son
ley
vo
y el
testamento), rigiéndose en parte por las normas
Importa destacar, conforme a lo dispuesto
iipor el art. 656 inc. 2°, que la capacidad se am
plía para la donación matrimonial entre novios,
siendo suficiente la exigida para el matrimo
nio (con la asistencia de las personas llamadas
ila tal fin). Asimismo, en cuanto a la forma, de
liren
realizarse
las capitulaciones matrimo-
en
Por
último,
entre
no
debemos olvidar que la donaestá prohibida, siendo su
cónyuges
nulidad absoluta (más bien es un caso de falta
de poder normativo negocial, por lo que resul
taría
El donatario
adquiere la calidad de heredero
del donante y como su título resulta no del tes
tamento, sino del contrato, deviene irrevocable.
se le prohibe al donante disponer,
gratuito, de los bienes comprendidos en
En principio,
a
título
la donación (art. 1652 inc. 1-). La situación del
donatario es muy similar a la de un heredero
íoiales.
iitción
de los contratos y en parte por las normas de
derecho sucesorio, de ahí su carácter de anfibio.
inexistente).
forzoso. Si bien el art. 778 establece
cipio general,
que la sucesión
se
como
prin
defiere por
voluntad delhombre manifestada en testamento
y, a falta de éste, por disposición de la ley, de los
arts. 1651 y 1285 surge que por excepción la
sucesión puede
ser
deferida por contrato. Por la
(44) Gamarra, Jorge, ob. cit.. Tomo VI, pág. 187.
(45) En realidad
es
parte del
contrato de donación. Se dice "tercero"
con
relación al matrimonio.
(46) Véase Vaz Ferreira, Eduardo, Tratado de las sucesiones. Tomo VII, Cap. XXXI. Gamarra, Jorge, Tratado
VI, Cap. IV, C, págs. 185 y ss.; Tomo VIII, N- 7, págs. 27 y ss.
de Derecho Civil uruguayo, Tomo
(47) No obstante, existen opiniones que incluyen a la partición
1285. Por ello, más adelante estudiaremos esta figura.
por acto entre
vivos,
como
otra
excepción al
art.
96
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
(1-6), I995
forma es una donación y por su resultado, una
liberalidad de última voluntad. Esuna donación
de sucesión. Puede hacerse a título universal
("del todo"), o a título singular ("parte"), res
pondiendo en consecuencia el donatario como
heredero o legatario según el caso, por las deu
das hereditarias, siendo absurdo sostener que
puede tener derecho a todos los bienes sin respojider de ninguna deuda. El heredero insti
tuido por contrato, puede optar luego de abier
ta la sucesión por aceptarla pura y simplemen
te o con beneficio de inventario e incluso repu
diarla, pues al aceptar la donación sólo aceptó
el título de heredero y ese derecho implica la
facultad de optar a la apertura de la sucesión.
La parte final del art. 1654 no está mal redactada
contempla la posibilidad que el donante imponga
dice Gamarra, sino que es útil a fin de se
ñalar que rige respecto a estas donaciones la
prohibición de declarar inalienables los bienes,
armonizando a su vez, con normas sucesorias,
art. 1039, que dispone que
apertura de la sucesión, la propiedad y
contractual. Es un acreedor bajo plazo suspen
sivo desde el surgimiento del contrato, tornán
dose exigible tal crédito en el momento de la
muerte del donante. Desde ese entonces, está
en situación de reclamar la tradición (negocio
de cumplimiento que será realizado por los he
pleno derecho
rederos) adqmriendo una vez efectuada la mis
condición de pagar sus
deudas, tratándose, por lo tanto, de una even
al donatario la carga
tualidad que requiere previsión expresa. Por
otra parte, el art. 1651 no dice que se dona el
título de heredero ni la facultad de convertirse
que el donante
muerte". A su vez, el art. 1038 reqvdere que el sucesor a título universal o par
ticular exista en el momento de abrirse la suce
en
pasa de
sión, y tal circunstancia puede no producirse en
causa de matrimonio, ya que la
donación subsiste aunque el donante sobreviva
al donatario (art. 1653). El donatario, luego que
aceptó no puede repudiar. La necesidad de
doble aceptación no condice con la naturaleza
ma, el
los herederos del difunto. Asimismo, critica
que no es un error la remisión del art. 1651 al
a
defectuoso
e
innecesario,
Esperamos que esta síntesis haya sido reflejo
fiel de la confrontación entre los prestigiosos
civilistas.
heredera).
d) Donación matrimonial de un novio a
otro, hecha para después de la muerte del
Por su parte, Gamarra admite que es un
pacto sucesorio de institución (contractual) de
donante.
excepción y
en homenaje a la institución del matrimonio,
permite que una persona disponga en forma
irrevocable de su sucesión. No obstante, deja
de lado el origen del instituto y los comentarios
de la doctrina francesa, por diferir el Código Ci
heredero. Es
un
contrato,
que por
Interesa
ner en
ha sido
reglamentado
como
donación,
sucesión,
no
responsabilidad
trabajo te
modalidad, pues como vere
los fines del presente
una forma por la cual el cónyuge
supérstite podría consolidar su posición en la
sociedad, siempre claro está, que exista pacto
en su favor y sin perjuicio de la acción de re
ducción que pudiere corresponder (art. 1659).
no re
C) Partición por acto entre vivos (48).
sultando de ninguna norma que el donatario
tenga la calidad de heredero, ni que adquiere
por modo
a
cuenta esta
mos, sería
vil francés del uruguayo, y ate niéndose a nue stro
derecho positivo, manifiesta que dicho contrato
su
es
pues este artículo
suceder por causa de muerte a una persona
viva, a la persona que por tal pacto instituye a
otra
poder de disposición sobre los bienes. El
inc. 2- del art. 1654
comprende al pacto de
institución (que tiene por objeto el derecho de
1285,
a su
la donación por
particularmente el
posesión de la herencia
heredero, sino "los bienes
dejare
como
por la
o
a) Disposiciones relativas
consagrándose tampoco
por deudas del donante
sus
fallecido. El único precepto que hace mención
diferencias
general de
la
con
el
a
la misma)
régimen jurídico
partición.
de las deudas es el art.
1650, que no corresponde
a la disciplina específica del contrato en estudio,
sino al régimen general de toda donación por
causa
Las únicas normas específicas sobre lapartición por acto entre vivos (y la testamentaria)
son los arts. 1123, 1153 y 1160 del Código Civil
de matrimonio. Más aún, el art. 1650
(48) Sobre
este tema
trabajamos principalmente
en
base
a
la obra La partición.
97
DOCTRINA
Se distingue de la partición común en que no
de aplicación el art. 1151 (49), no existe la po
sibilidad de accionar por lesión, salvo que la
partición realizada afecte las legítimas y no hay
es
contiene
una
to sobre las
vio de este
miento.
entre vivos.
un
sería
jara
facilitar la partición del ascendiente entre
lescendientes:
reglas de
La forma de realizar partición testamentaria,
b) Antecedentes al Código Civil firancés.
existieron dos figuras
las
Es conveniente realizar un comentario pre
tipo de partición, en virtud de tener
tratamiento similar a la partición por acto
legítimas. Los acreedores, además,
a la misma, en la medida
pueden
oponerse
¡no
jOn que sus efectos son inmediatos al falleci
romano
a
partición testamentaria.
d) La
iTesponsabilidad por evicción, excepto lo dispues
En el Derecho
remisión expresa
las donaciones (50).
cualquiera de las formas admitidas
para
realizar testamento, regulándose por tales nor
mas además en cuanto a la capacidad. Se sos
asimismo, que es distributiva, o sea que
requiere tener la calidad de heredero ab intes
tiene
a) la divisio parentum inter liberas y
tato
h) el
tenga eficacia. Puede serrevocada por testamen
to posterior expresamente o, por ejemplo, de
testanientum
parentum inter liberas.
o ser
instituido por testamento para que
leí patrimonio que suponía el derecho hereiitario de los copartícipes, sin transformar este
tácita por una segunda partición incon
ciliable con la primera. Surte efectos recién
desde el momento del fallecimiento del testa
dor, correspondiendo inscribirla (si hay bienes
ierecho
registrables) desde
manera
La primera
era
en una
sólo
un
acto de distribución
institución testamentaria. La
segunda daba lugar a
os hijos y hacía de
uentarios, siendo
en
iccidental. Ambas
vocación hereditaria de
ellos herederos testa-
el que también
figuras
no
entonces, momento
en
las le
e) Teorías sobre la naturalezajurídica
de la
vida.
partición
por acto entre vivos.
Distintas teorías han pretendido
naturaleza
Francia, país de derecho consuetudilario, apareció otro instituto: la dimisión de
jienes, en la que anticipando el tiempo de su
sucesión, una persona en vida se despojaba de
En
a universalidad de sus bienes en favor de sus
lerederos presuntivos, reteniendo sin embargo
ú derecho de
o no
gítimas.
tenían efectos
apertura de la sucesión: eran actos de
lltima voluntad que no transferían la propiedad
recuperarla cuando
lo entendie-
conveniente.
•a
ese
aprecia si lesionó
él la división un elemento
lasta la
m
se
pasamos
a
jurídica de
esta
explicar la
partición, las
que
exponer sucintamente:
1) Sucesión anticipada. Laurent.
Sería
Los
una
ficción de apertura de sucesión.
copartícipes tendrían inmediatamente la
calidad de herederos
con
todas
sus
conse
cuencias.
Se la critica diciendo que
c) Código Civil francés.
no
puede aceptarse
ficción sin texto expreso. Además conduci
ría a la necesidad de dos sucesiones de la misma
una
Este
Código reguló la partición
por acto
en-
vivos (y la testamentaria), pero se diferencia
leí nuestro en que sólo permite tal partición
;re
persona.
;uando se trata de dividir entre descendientes
se la llama partición del ascendiente) y además
2) Teoría de los dos momentos. Gény.
Es
seguida
por la
mayoría de la doctrina
y
19) No hay lugar a que se produzca el efecto retroactivo, por no existir indivisión o más bien por producir los efectos
ie
partición
en
el mismo momento
en
que surge la indivisión.
^50) Art. 1075 inc. 2~ (ley de 20 de julio de 1940). "Estas particiones podrán hacerse por acto entre vivos o
;estamentarios, con las formalidades, requisitos y reglas prescriptas para las donaciones entre vivos y los
testamentos".
98
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
(1-6), 1995
jurisprudencia francesa, quienes afirman que
la asignación de bienes que hace qmen parte
5) Copropiedad familiar. Bonelli.
entre vivos
Se funda
dero,
consideración al título de here
donación entre vivos conteniendo
en
es una
en
los institutos familiares.
la división anticipada en vista de la sucesión.
Por lo tanto, produce efecto inmediato y tendrá
Es rechazada por ser extraña a nuestro Có
digo, ya que puede reahzarse partición por acto
efecto como partición al momento de la apertu
de la sucesión. Habrían dos momentos: uno
actual y cierto (donación) y otro futuro e incier
vínculo familiar.
ra
(partición). En el momento de la muerte am
bos títulos se acumularían sin influir sobre uno
sobre otro, quedando como donatario, por ejem
plo, si pierde la calidad de heredero.
entre vivos entre
y
Ripert.
Se trataría de
ra
permitido
Vaz Ferreira
que
Entienden que
hay
conexión íntima
una
e
e
inmediata eficacia del acto
pero
no
en
separados momentos.
vos es una
los dos diversos
El acto entre vi
donación y también
una
partición
actual y definitiva.
Dentro de esta corriente
hay matices,
pues
sostienen que el partidor dona y divide al
mismo tiempo, otros que dona indiviso y luego
unas
divide (se objeta a esta última variante,
puede partir algo que no le pertenece).
que
no
pacto sobre sucesión futu
un
por
excepción
a
las
reglas
gene
rales.
Polacco y otros autores.
indivisible de la donación y partición y la actual
tengan ningún
no
6) Pacto sobre sucesiGn futiu-a. Planiol
to
Donación-partición hecha en contem
plación de la futura sucesión. Duranton,
quienes
no es
en
contra de esta
pacto sucesorio
en
teoría, dice
el sentido que esta
blece el art. 1285. No tiene como consecuencia
asegurar a nadie ningún derecho en la sucesión
del
partidor. Si aquéllos entre quienes se parte
herederos forzosos, nada impide, después
de haber partido entre vivos, testar dejando
no son
todos sus bienes a otras personas; y si bien no
por ello pierden los adjudicatarios lo recibidoen
la partición, lo conservan a título de donatarios
y no de herederos, como bienes adquiridos por
tradición y no por sucesión. Si la partición se
hizo entre herederosforzosos, éstos tienen como
regla
su
derecho hereditario
asegurado,
pero
consecuencia del contrato de partición
sino de su calidad de legitimarios. Y así como la
partición no impide al partidor excluir de suheno como
Vaz Ferreira descarta esta teoría para nues
tro derecho pues, por
ejemplo, de
ser
admitida
habría que aceptar la posibilidad de accionar
por lesión en forma inmediata, lo que no resul
ta
posible
rencia
a
marios,
los
no
adjudicatarios que no sean legiti
impide tampoco a éstos repudiar.
Uruguay, ya que sólo se sabrá si
legítimas una vez cubierta la su
en
vulnera las
7) Acto unilateral del partidor, sin
cesión.
efectos hasta el momento de
4) Donación-partición colectiva
con
sucesoria que sería al mismo tiempo
condición resolutoria. Belotti.
causa
Lagarmilla,
Esta teoría
perfecciona
su
muerte,
revocable expresa o tácitamente, sujeto a
la forma de escritura pública, para la cual
sería suficiente la capacidad de testar,
De Freitas.
la anterior.
Sería
donación, por lo que cada particionario podría disponer librementedelosbienes
El art. 1123 al decir "acto", se ha referido a
acto unilateral que no requiere acuerdo de
voluntades. Se rige por las disposiciones de
adjudicados; pero al mismo tiempo, tal acto ten
última voluntad
la sucesión del particionario al
partidor, y por lo tanto la donación sólo sería
eficaz en el caso de que tal sucesión tenga lugar,
mientras que en caso contrario quedaría sin
revocabilidad, distinguiéndose del testamento
una
dría como
causa
efecto por verificarse
ria.
una
condición resoluto
un
en
cuanto
a
la
capacidad J
en cuanto al contenido en que
sólo puede serlo la partición y no legados ni
instituciones de herederos. No hay transmisión
de la propiedad y es revocable. Es un proyecto
por la forma y
de
partición.
99
DOCTRINA
El propietario
realiza ningún acto que
importe abandono irrevocable de su derecho, y
sus disposiciones, destinadas a tener eficacia
después de
su
timiento de
sus
no
no requieren el consen
herederos, a quienes la ley obli
ga a pasar por la partición que realiza, cuando
las legítimas no resulten lesionadas. Supone
un acto anterior o posterior mediante el cual el
difunto haya llamado a sucederle a cualquier
muerte,
título a las personas entre las cuales ha dividi
do su herencia. El escribano actuante no debe
expedir hijuelas, inscribir la escritura en nin
gún Registro, ni anotar títulos. El otorgante
puede revocar expresa o tácitamente. Es privile
giada,
doble título, el de donatario y el de heredero y
sólo perderá su lote en caso de que ambos títu
los resulten ineficaces.
pues escapa
a
la acción de rescisión por
sanear por evicción
lesión y cesa la obligación de
¡(salvo lo dispuesto sobre las legítimas).
9) Nuestra opinión.
En atención
a
esta
a
las pocas
especial figura,
se
normas
que refieren
torna necesario y pre
vio el análisis de la naturaleza de partición
propiamente dicha; si se trata de un contrato
o de un negocio jurídico colectivo, si
plurilateral
es o no
un
título de adquirir (hábil para
producir
efecto real) (51).
La noción del contrato plurilateral ha sido
desarrollada por la doctrina moderna en base
fundamentalmente al estudio del contrato de
sociedad.
B) Opinión de Vaz Ferreira.
El citado autor
momentos)
y
a
sigue
a
Gény (Teoría de los
Riostra.
Critica la opinión de Lagarmilla, diciendo
que no es correcta la oposición entre "acto" y
"contrato". Lo que importa destacar es la ex
presión "entre vivos" por oposición a "mortis
causa", indicando la misma, por regla general,
que estamos en presencia de un contrato, lo que
se confirma por las disposiciones del Código que
así lo distinguen (arts. 3 10, 439, 495 y 1613). La
partición por acto entre vivos es un contrato,
acto jurídico bilateral y fundamentalmente un
contrato de donación irrevocable.
Se ha dicho que el contrato de sociedad no se
ajusta a la definición del art. 1247 del Código
Civil, puesto que en su formación pueden in
tervenir más de dos partes y que tampoco se
ajusta a la clasificación del art. 1248 del Código
Civil, que divide a los contratos en unilaterales
bilaterales, tomando en cuenta el vínculo
obligacional producido por el contrato; la socie
dad produce dos obligaciones o más, y éstas no
son interdependientes, sino convergentes, por
cuanto su cumplimiento tiende a realizar una
finalidad común (que existe en la sociedad y no
y
en
los contratos de cambio). De ello se derivan
serie de reglas particulares que distinguen
una
a
la sociedad de los otros contratos de cambio
(52).
Si bien el
Código no relaciona expresamente
la partición por acto entre vivos con la donación,
es evidente que la división de la futura herencia
está animada por una causa liberalitatis, es un
contrato gratuito e irrevocable, una donación.
Pero ademas
es una
partición, operando
como
Resulta por tanto, de quienes
trato de sociedad un contrato
(51) Creemos que lo correcto,
melliza: la
partición
a
falta de
previsión
expresa,
el
con
un
elemento que entendemos fundamental: el naci
miento de obligaciones; elemento que no resulta
natural en la partición.
tal desde el fallecimiento y funcionando en ese
entonces la eventual acción de rescisión por
lesión. Cada particionario normalmente vendrá
a ser considerado adquirente de los bienes a
ven en
(plurilateral),
Más acertada es entonces,
la opinión que ve
es
tomar
como
en
referencia el
testamentaria.
(52) Gamarra, Jorge, Tratado de Derecho civil uruguayo, Tomo VIII, págs. 170
a
nuestro
la partición no
y
ss.
un
criterio,
contrato,
género (partición)
y
su
100
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
sino
un
ción
a
negocio jurídico colectivo (53),
en
aten
que no encuadra en la definición de
contrato como fuente de obligaciones. No todo
negocio que no seamortis causa es un contrato.
Puede ser que, por regla general, la expresión
"por acto entre vivos" indique la presencia de
un contrato, pero justamente la partición no lo
es. No obstante, y como este punto es objeto de
discusión en doctrina, corresponde recordar el
régimen del Código para la transferencia del
dominio, es decir, el sistemta de la doble causa,
dejando de lado
si
trata
se
o no
de
un
contrato.
En nuestro derecho (salvo alguna figura del
derecho marítimo), los modos de adquirir el do
minio son la ocupación, la accesión, la tra
dición, la sucesión por causa de muerte y la
prescripción. Los títulos de adquirir (como dice
el Código) sólo producen efecto personal, esto
Las teorías que ven una donación, en la
particiónpor acto entre vivos, pueden ser váHdas
para el
Derecho francés,
remisión
a
no en
pero
en
el cual existe una
las donaciones (art. 1075 inc.
Uruguay. Además,
a
2°),
nuestro juicio
la donación de determinados bienes que realiza
persona a sus herederos presuntivos, no es
una
partición
una
por acto entre vivos
(55).
El
viejo Código italiano (56) relacionaba (al
francés), a la figura en es
tudio con la donación, por lo que fue poste
riormente suprimida, pues la intención del
disponente podía igualmente cumplirse median
que el actual
igual
te donaciones. Pero
lación
existe.
en
nuestro Derecho tal
Además,
re
corresponde, en
sede de partición, hablar de gratuidad (u onerosidad), pues su causa es neutra, estando inspi
rada en la igualdad.
no
no
es, derecho
a la cosaad rem (art. 705 del Código
Civil). Por lo cual para que un "título de adqmrir"
(causa remota) produzca la transferencia del
dominio, es necesario sumarle otro negocio ju
rídico: la tradición (causa próxima) (art. 769,
N- 3). Y sobre este punto no hay lugar a dudas:
la partición no es título de adquirir (hábil...) y
por
supuesto, mucho
menos
Coincidimos
porque la
Lagarmilla (57)
en
cuanto
expresión "acto"
se
opone
a
la de
con
trato; nosotros, por la naturaleza de la partición
en
el
Uruguay.
modo de adquirir
(54).
A esta altura
De lo expuesto surge que, el negocio partición
regulado en forma minuciosa, no es título o cau
sa de adquisición y obviamente, tampoco es
modo de adquirir. Por lo tanto, determinar la
naturaleza jurídica de una forma especial de
partición, como lo es la realizada por acto entre
vivos, en base a la expresión "entre vivos" y de
manera por demás diferente como atributiva,
no puede aceptarse sin un texto expreso
que así
lo disponga, por apartarse de los principios
establecidos en el propio Código.
(53) Arezo Píriz, Enrique, Partición, pág. 23, 1979, quien
se nos
podría preguntar, ¿qué
sentido tiene que el legislador haya distinguido
la partición testamentaria de la realizada poi
acto entre vivos?
La respuesta no es fácil. La distinción es bá
sicamente formal. Los arts. 1153 y 1160 les dan
el mismo tratamiento: en ambos tipos de parti
ción
no
hay posibilidad de accionar por lesiono
no se afectan las legítimas.
evicción si
En
como
en
(54) La ley
con
las consecuencias de esta partición, aunque
llegamos por caminos diferentes, el citado autor
a
un
este
caso, la forma es la del testamento y
es un acto personalísimo, no admite
él concurrencia de otra persona (arts. 781 J
a su vez
sigue
a
Messineo.
16.060 soluciona los problemas que planteaba el art. 5 10 del
Código de Comercio. La sociedad disuelta
personalidad jurídica (art. 168) y si existiese remanente, culminada la hquidación, se transmiten los
conserva su
bienes
a
los socios por tradición (art. 180).
(55) En contra, R.A.E., Tomo 21, pág. 265.
(56) El Código Civil italiano de 1865, en el inc. 1° del art. 1045 decía: "Estas particiones pueden hacerse por acto
o por testamento, con las mirmas formalidades, condiciones y reglas establecidas para las donacion#
entre vivos
y testamentos". Colección de
(57) Irureta Goyena
se
afilia
Códigos Europeos,
a
la
comentados por
posición de Lagarmilla,
Aguilera y Velasco.
Curso de
Sucesiones, Tomo III, Vol. II, pág. 571.
101
DOCTRINA
782 Código Civil). Si el futuro causante quisiera
recabar el asentimiento de sus futuros herederos
en
la partición que va a realizar, deberá utilizar
otra forma: la
partición
yuge
o
no
los comunes).
por acto entre vivos
(concurriendo todos los futuros herederos). Y
aquí la siguiente pregunta sería, ¿qué conse
cuencias jurídicas tiene tal concurrencia? Esta
le da al negocio mayor firmeza, pues reduce la
posibilidad de impugnación. Al respecto dice el
art. 439: Después que una persona ha fallecido,
no pueden ser impugnados sus actos entre
vivos, por causa de demencia, a no ser que ésta
tesulte de los mismos actos, o que se hayan con
sumado después de intentada la demanda de
incapacidad (artículo 831).
El
como vimos (supra Segunda
requiere que tal pacto importe una
modificación al juego de las reglas sucesorias, y
la partición por acto entre vivos (al igual que la
testamentaria) no es atributiva, siendo necesa
No lo es, pues
Parte I-A)
rio para
legislador, luego que una persona ha fa
es más exigente en cuanto a la prueba
para la impugnación de los "actos entre vivos",
un
que para el testamento
so,
(art. 831
num.
3). Ade-
taiás, la intervención de los futuros herederos
lien el negocio, estaría de acuerdo con la causa
!que le dio origen: evitar enfrentamientos y Uti
cos luego del fallecimiento del causante (58).
í
Consecuencia de lo manifestado, discrepa
mos con
Lagarmilla
para
quien
esta
partición
unilateral. Para nosotros, se trata de
^un negocio jurídico colectivo, al que deben ne¡Icesariamente concurrir todos los interesados.
Por no ser una forma de testar, la capacidad es
permitido?
de sucesión futura
ley
por
llecido,
¿esta figura, es otra excepción al
Código Civil? ¿Se trata de un pacto
Por último,
art. 1285 del
que no
'
a derecho ajeno (por ejemplo, el cón
puede partir los bienes propios del otro
contraria
se
su
o
eficacia tener la calidad de heredero
hay duda, entonces,
pacto de institución, pero, ¿no será
testamento. No
esun
pacto de disposición? Opinamos que
no,
pues la partición es declarativa, y si bien la apli
cación del art. 1151 no corresponde en este ca
no es
porque
sino que
su
sea una
eficacia
se
partición "traslativa",
produce
en
el mismo
que surge la indivisión: el falleci
miento. Finalmente, si las dudas subsisten to
momento
en
davía, existe un argumento fundamental para
todos los pactos posibles: la partición por acto
entre vivos es revocable expresa o tácitamente,
por arbitrio del futuro causante.
íes un acto
la
requerida para partir. No es un proyecto, es
Coincidimos en que debe realizarse
partición.
lía
pn escritura pública por ser de aplicación las
j|normas sobre partición extrajudicial (art. 1128
¡del Código Civil), quedando su eficacia sujeta a
que se produzca la apertura legal de la sucesión;
que los participantes tengan la calidad de hereque no haya sido revocada expresa o
(tácitamente (ésta última, por ejemplo, por la
pnajenación definitiva de los bienes que realice
el futuro causante, pues no pierde el poder de
i¡deros;
disposición sobre los mismos); que
las
legítimas
por lesión
[58) Es de lamentar que
o
no
no se
afecten
evicción y que
no sea
II) La relatividad del contrato.
El
principio de la relatividad del
significa
que la eficacia de éste
se
contrato
limita
a
las
partes que lo han formado, quedando por lo
tanto fuera de su alcance los terceros: Res inter
alios acta, aliis ñeque nocere, ñeque prodesse
potest (las cosas hechas entre otros no pueden
perjudicar, ni aprovechar a los demás) (59).
"Partes" sonlos
y entre los cuales
cional; "tercero"
sujetosque crean elcontrato
se
es
traba la relación
quien
no es
obliga
parte.
Gamarra (60) señala que el art. 1292 (61), a
diferencia del art. 1165 francés, (62) nada dice
tenga la suficiente reglamentación
como
para que
sea
utilizada
con
frecuencia.
'^59) Mazeaud, ob. cit., N» 165.
(60) Gamarra, Jorge, Tratado de Derecho civil uruguayo. Tomo XV, N- 1, pág. 8
(61) Art. 1292 del Código Civil uruguayo; Los efectos de los contratos se extienden activa y pasivamente a los
herederos y demás sucesores de las partes, a menos que lo contrario resulte de una disposición especial de la ley,
de una cláusula de la convención o de la naturaleza misma del contrato.
(62) Art.
1 165 del
oerjudican a
Código Civil francés Las convenciones no surten efecto sino entre las partes contratantes;
no les favorecen sino en el caso
previsto por el artículo 1121.
terceros, y
no
102
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
del principio referido, limitándose a consagrar
la extensión a los sucesores. Ese principio (efi
Código Civil extiende el al
de la eficacia más allá de las partes que
inicialmente dieron origen al negocio, lo cual,
"El art. 1292 del
cance
cacia inter partes) surge de los arts. 1247 y 129 1
(63). Asimismo, manifiesta (64) que a pesar de
la opinión de Narvaja, que incluye en el art.
1291, los
sucesores a
título
particular
encuentran alcanzados por los efectos
no
(1-6), 1995
por lo
demás,
no es
otra
cosa
que la
aplicación
del principio que resulta del art. 1039 del Código
Civil; o sea que el heredero sucede al causante
se
(créditos
en
todas,
sus
relaciones jurídicas,
sean con
rol
deudas) del contrato. La regla del artículo
citado queda circunscripta exclusivamente a
activo
las partes y
"Esta concreción del art. 1292 del Código
Civil no es otra cosa que la aplicación al ámbito
del contrato de una norma de carácter general;
esto es: fija la extensión subjetiva de la eficacia
y
sus
herederos (sucesores
a
título
universal)
No obstante, al tratar la cesión de contrato
(65), afirma que si bien esta expresión es errónea
(el contrato
trativos
elocuente,
posición que un sujeto asume en la relación que
genera un contrato, apareciendo la idea de su
cesión
como
la noción central
o
pasivo".
simplemente en términos demos
ejemplificantes, no siendo, por tanto,
contractutal
bien que circule) es concisa
significando cesión de la compleja
no es un
y
o
o
una norma
que por sí determine
un
efecto pro
pio, sino que describe para el campo contractual
una
básica de la
consecuencia
general dispuesta
por otra
norma".
misma.
"Así
como
la indicada extensión encuentra
universal sólo cambia el sujeto. En la sucesión
a título particular hay dos relaciones jurídicas
primer contenido en sucesor a título univer
sal, también debe quedar comprendidala situa
ción del sucesor a título particular, por cuanto,
si bien se ocupa el lugar de la parte inicial en
una relación o relaciones específicamente deter
minadas
y no en todas las que integran el pa
sucesivas (66).
trimonio del sucedido
en
"Suceder" etimológicamente significa entrar
el puesto de otro (sub-cedere). En sentido
aruplio comprende todos los casos en que cambia
el titular de
un
derecho. En la sucesión
a
título
su
—
cualitativa entre
una
—
no
existe diferencia
y otra sucesión"
Carnelli y Cafaro (67) dicen:
"La eficacia del
negocio contrato se expresa,
como consecuencia inherente al tipo, a través
del surgimiento de una relación obligatoria,
concebido ello a partir de la noción que de tal
negocio contiene el art. 1247 del Código Civil".
"Por
consiguiente de principio, alcanza
a
qmenes han dado origen a la propia relación en
carácter de parte sustancial de la fuente con
"Constituye caso de sucesión a títutlo parti
cular, con el efecto antedicho, la cesión de con
trato mediante la cual
una
persona ocupa la
misma posición jurídica que tenía el cedente co
mo
parte de un contrato, y por ello se le imputan
la totalidad de las consecuencias, bien activas,
bien pasivas. Tal sucesión podrá derivar no sólo
de un acto voluntario sino también de una
norma legal, como sucede a nivel del Código Ci
vil
en caso
de
enajenación de un bien arrendado
a lo que dispone el art. 1792".
de conformidad
tractual."
(63) Art. 1247 del Código Civil uruguayo: Contrato es una convención por la cual una parte se obliga para conla
o ambas partes se obligan recíprocamente a una prestación cualquiera, esto es, a dar, hacer o no hacer alguna
cosa. Cada parte puede ser una o muchas personas.
Art. 1291 del Código Civil uruguayo: Los contratos legalmente celebrados forman una regla a la cual deben
someterse las partes como a la ley misma.
otra,
(64) Ob. cit., N^ 4, pág. 30.
(65)Ob. cit., N«4, pág. 201.
(66) Ob. cit., N« 3, pág. 22.
(67) Eficacia contractual, Cap. III, N° 9, págs. 49
a
51
103
DOCTRINA
propios del conrato no alcanzan a terceros, es decir, a quienes
10 han sido parte del mismo, pues la conseluencia de aquél únicamente radica en el patrinonio de la persona o personas que consintieron,
"De
manera
que los efectos
ustamente, para sí, consecuencias jurídicas
a pasivas, siendo de principio que toda
III) Excepciones a la transmisión de los
efectos del contrato
a
los sucesores.
El art. 1292 establece tres excepciones a la
transmisibihdad de los efectos del contrato alos
sucesores, que
resultarán de (69):
ictivas
nodificación enla esfera jurídico
le
su
—
patrimonial
titular es dependiente de él, o excepcional-
una norma legal que impone un des
imputabilidad, sin ser trascendente la
/oluntad de quien será parte de la relación
nente de
a) una disposición especial de la ley,
b) de una cláusula de la convención, o
c) de la naturaleza misma del contrato.
aino de
)bligatoria".
"Es por esto que el contrato, en sí mismo, es
o no
entendiendo el término en su ex
3ficaz
—
significado estrictamente técnico
/a que
posible afirmar una eficacia respecto
ie alguien que no ha sido parte inicial o sub
siguiente (por sucesión a título universal, o a
presión
o
título particular por cesión de contrato)".
corresponde, en razón de lo expresado,
distinguir eficacia entre partes de eficaciafrente
a terceros. La noción de eficacia, entonces, dice
"No
el
a
el
que incurren los autores al estudiar
so
del
herederos
los
con
continuación
de
pacto
cio fallecido, comienza en la incorrecta inter
pretación y aplicación de las mismas.
error en
Está claro que las partes voluntariamente
pueden impedir la transmisión de los efectos
afirma la
Tampoco hay inconvenientes en admitir que
la naturaleza intuitu personae de algunos con
tratos, determina la intransmisibilidad a los
embargo, en la medida que
se
ineficacia frente aterceros, ello debe ser enten
dido como forma negativa de lo anteriormente
de lo cual aparece como
consecuencia totalmente necesaria".
expresado, respecto
una
Corresponde estudiar detenidamente estas
excepciones, ya que en nuestra opinión, (el
las partes, por lo que
tercero o terceros".
con
significado excluye
"Sin
efectos,
turaleza intuito personae.
—
no es
relación únicamente
Las partes pueden libremente convenir que
los efectos del contrato no pasaran a sus suce
los
sores, resultando también intransmisibles
cuando la convención sea de la na
del contrato
diar las excepciones a la transmisión de los
efectos del contrato, no sin antes recordar que
en Uruguay el contrato no es (como en Francia
e Italia) traslativo o con eficacia real, sino obli
gacional.
(b).
herederos (c).
Pero el
Los comentarios, de estos destacados civi
listas dan luz sobre el tema y nos habilita (68)
hechos los cimientos, a seguir adelante y estu
a sus sucesores
error
radica
en
sostener que cuando
lanaturaleza del contrato tornaintransmisibles
sus efectos, las partes puedan por su voluntad
hacerlos transmisibles.
Hay contratos en los cuales la calidad perso
es gravitante, como lo son, por ejemplo, la
sociedad y el arrendamiento de obra (respecto
al arrendador) estableciendo la propia ley (70)
nal
estamos en condiciones de apreciar que el art. 226 del Código de Comercio tiene la virtud de
principio romano enunciado, pero equivoca al incluir a los representantes, pues dice: Las
convenciones sólo producen efecto, entre los contrayentes y sus representantes legales o convencionales. No
perjudican ni aprovechan a quien no ha intervenido en ellas, fuera del caso de los artículos 332, 333 y 334.
(68) También
establecer el
(69) Aunque nos interesan las excepciones b y c, puede ponerse como ejemplo del primer caso la legislación de
arrendamientos, que modifica, para el supuesto de fallecimiento del inquilino, el orden de transmisión establecido
Del procedimiento en arrendamientos y desalojos
por el Código. Art. 20 de la ley 14.219. Vé. Véscovi, Enrique,
urbanos y rurales. Cap. III, N° 8.
;70) Arts. 1928 y 1849 del Código Civil;
de la
ley 16.060.
arts. 484 N= 5
-derogado- y 588 incs. 2° y 3° del Código de Comercio;
art. 144
104
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), I995
de
fallecimiento, los efectos vincu
a los herederos, lo cual
en defiíútiva es superabundante, pues aunque
tales disposiciones legales no existiesen, los
que
en caso
lantes
no se
Pero,sila calidad de socio no es transmisible
(sucesión), entonces, ¿cuál es la
transmiten
por herencia
naturalezajurídica del pacto de continuación?
referidos efectos no serían transmisibles por la
naturaleza de la convención (71).
Indudablemente, al dejar fuera la transmi
sión por herencia, debemos volver al principio
de la relatividad del contrato y, en atención a
Ahora bien, lo que induce a confusión en
sociedades, es que la propia ley (72) es
tablece, a pesar de la referida naturaleza, que
las partes pueden evitar las consecuencias,
que el heredero del socio
no fue parte de la con
sólo
cabe
(tercero),
pensar en la única
excepción a ese principio: la estipulación para
sede de
vención
otro.
pactando la continuación con herederos, lo que
lleva a concluir, eqmvocadamente, que los efec
tos de esa convención, en virtud del pacto, se
IV) La estipulación para otro.
transmiten por sucesión.
La jurisprudencia francesa utilizó esta figu
ra no
No
perder de vista que la voluntad
de los individuos tiene, entre otros, el límite de
lo posible. Las cualidades de un sujeto: su cul
tura, su inteligencia, su destreza, etc., no son
transmisiblesporherencia, ni aunque las partes
hay
para la continuación
con
algunas oportunidades,
efectos atributivos de
lo deseen. Va de suyo en
tonces, que la intransmisibilidad de los efectos
del contrato por su "naturaleza", no admite ex
la parte social del difunto.
cepción.
deterúmiento que
—
incluido el mismo
—
Pero entonces, ¿qué
ese acuerdo?
los herederos, al
entender, erróneamente, que estos continuaban
como sucesores del socio, sino para aquellos ca
sos en que se estipulaba la continuación con un
heredero determinado, dándole inclusive, en
que
Es necesario, por lo tanto, estudiarla conel
merece.
Tenemos en la misma tres sujetos vinculados:
significa, qué efectos
tiene
a) el estipulante,
Significa,
que la
ley les permite
a
los socios
a un
a
quien interesa favorecer
tercero;
renunciar a apreciar las cualidades personales,
b) el promitente, que asume la obligación de
cumplir una prestación en favor de ese tercero,
exclusivamente en quien tenga la calidad de
heredero del socio fallecido.
y
quedará incorporado a la socie
la muerte de aquél que, sólo en lo pa-
El heredero
dad por
trimoiúal,
No
es
c) el beneficiario (tercero), sujeto ajeno al
el de cujus.
obstante, la
contrato, pero que obtiene
una
ventaja.
Este último adquiere por el contrato del cual
atenuación del intuitu per
nada más que al momento de la incor
poración, pues posteriormente su actuación
sonae es
no
fue parte,
un
derecho directo
e
inmediat»
contra el promitente, sin que haya manifestado
voluntad alguna, e inclusive sin tener siquiera
inadecuada puede determinar su exclusión, de
lo que se desprende que la sociedad no pierde su
naturaleza personal por ese acuerdo (73).
conocimiento
(74), habiendo actuado el estipu-
(71) Vé. Curbelo Urroz, Hebert, Disolución de sociedades comerciales por fallecimiento
de
uno
de los
socios,V
4, pág. 44, Carpeta AVI, Biblioteca de la Asociación de Escribanos del Uruguay.
(72) Art. 1928 del Código Civil
(73) Ver supra, 1^ parte, VI,
en
y 484 N« 5
-derogado-
especial las palabras
del
Código
de Iriu-eta
de Comercio; arts. 146 y 235 de la
ley 16.060.
Goyena.
(74) Se sostiene que basta que sea determinable, pudiendo inclusive no existir, no siendo aplicables los arts. 1611
no pasa por el patrimonio del estipulante
y 835. Este punto fue controvertido en Francia. Al ser su derecho directo,
El beneficiario no es sucesor a título particular del estipulante. No obstante, por negocio indirecto (donación
Gamarra reserva, por
ejemplo, la
acción de reducción para el heredero del
estipulante.
DOCTRINA
105
lante a nombre propio. Por ello se afirma que en
la estipulación para otro hay una ampliación de
que el nacimineto y
los efectos del contrato, pues como vimos supra
II, el principio es de su eficacia entre las partes.
En cambio aquí resultaría triangular en -sus
efectos,
a
pesar de
bilateral
ser
en
su
for
mación.
En el Derecho
romano
clásico
no era
no se
favor del tercero;
lari non potest.
partes (estipulante y prometiente).
obligaba a su respecto, sino en
en
consecuencia: alteri
Llevada esta excepción al campo de las socie
se puede decir que el pacto de conti
nuación confiere al beneficiario, la ventaja de
stipu
dades,
El Derecho justineaneo admitió excepciones
a ese
El
ser
Código
Civil
Pero tener pasaporte no significa que vaya a
viajar; deberá además, tener derechos (titula
ridad patrimonial) sobre la parte social del di
funto. La estipulación no asigna derechos di
rectos contra el patrimonio del estipulante. Los
derechos (ventaja) los tiene' contra los promi
forma autónoma
estar incluida
oneroso
socio, siendo promitentes ("deudores") los
restantes socios de la sociedad.
rigor.
francés, si bien no la acepta
e independiente como el
nuestro, sí la admite como excepción, siempre
que contemple el interés del estipulante. Debe
en
en una
donación
o en un
contrato
(75).
tentes
En El
Civil uruguayo es una figura
autónoma de otro contrato, y si bien el art. 1256
(76) plantea dudas al referirse a la aceptación
Esta norma, así
como
ese
una
son
ti
figura se pretendería recibir la titu
laridad de derechos que pertenecieron al socio
fallecido, cuando lo que ocurre no es eso, sino
por esta
que los restantes socios
se
obligan a recibirlo en
sociedad y nada más.
La estipulación para otro se desarrollófundamentalmente a instancias del seguro de vida,
en el cual el beneficiario resulta ser un tercero
las necesidades prác
criterio, descartándose
(75) Art. 1121 del Código Civil francés: Se puede estipular asimismo
condición de
no
directa de derechos del que a la postre, en el su
puesto, será el socio fallecido. De otra manera,
excepción al citado principio.
ticas han impuesto
(socios) y éstos obviamente
tulares de la parte social del difunto. Ergo, no
se le pueden atribuir efectos de asignación
Código
del beneficiario, se sostiene que consagra un
derecho directo e inmediato del tercero como
efecto de lo estipulado. Tal "aceptación" podría
hacer pensar que el derecho recién nace con
ella. Si así fuese, quedaría comprendida en el
principio de la relatividad del contrato. Pero el
art. 1293 (77) es categórico, estableciendo que
es una
del derecho
la
Mientras no haya sido aceptada, puede ser
revocada (ad nutum) sin expresión de causa,
siendo retroactiva. Salvo que el estipulante sea
el único interesado (causa donandi), para revo
carla será necesario el consentimiento de ambas
obligaciones (eficacia inter
partes), impedía cualquier acción del beneficia
rio contra el promitente. Aquél era un tercero.
A su vez, el estipulante no podía reclamar el
cumplimiento de la obligación del promitente,
porque éste
con
admi
tida; la rígida aplicación de los principios del
derecho de las
exigibilidad
aceptación. Ella sólo tor
proceda
na irrevocable la estipulación; es confirmatoria
del derecho, no constitutiva y por no estar pre
vista su forma, puede ser expresa o tácita. Es
recepticia (sistema del conocimiento). El benefi
ciario puede también rechazar la ventaja, pues
no está obligado a ser titular del derecho.
recién
estipulación
que
se
hace por sí mismo
o
de
una
a
favor de
donación que
se
un
tercero cuando
hace
a
esa sea
la
otro.
(76) Art. 1256: Si contratando alguno a nombre propio, hubiese estipulado cualquier ventaja
persona, aunque no tenga derecho de representarla, podrá esta tercera persona exigir el
obligación, si la hubiese aceptado y hécholo saber al obligado, antes de ser revocada.
(77) Art. 1293: Los contratos no pueden oponerse a terceros,
1254
a
1256.
ni invocarse por ellos, sino
en
en favor de tercera
cumplimiento de la
loacasos de los artículos
106
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
que recibe
gurado,
en
el
caso
una suma
de fallecimiento del
de dinero del
ase
asegurador.
Dice Mezzera (78):
ocurra
el hecho previsto (fallecimiento del
es
tipulante); luego, tiene un derecho (ventaja) no
una obligación, que emana de un acuerdo del
cual
no
fue parte, ni tampoco resulta sucesor,
"La mayoría de la doctrina entiende que el
estipulante del seguro, hasta tanto no se pro
duzca el hecho previsto (por ejemplo, su muerte
en el caso del seguro de vida entera) puede
revocar la designación del beneficiario, es decir,
que durante todo el plazo del seguro, el bene
2) La estipulación es revocable antes de que
fallezca el socio. Puede ser en forma expresa o
tácita. Es expresa cuando se modifica el supuesto
ficiario no tiene nada más que una mera expec
tativa que no puede consolidar de modo incon
movible, haciéndole llegar al asegurador la
cónyuge.
aceptación del beneficiario".
"Se entiende que el beneficiario solamente
su derecho al beneficio, cuando se
circunstancia tenida
parte: la muerte si
ese
seguro
es
en
a
la
caso
de
vista
para
muerte....
"De tal modo, que mientras tanto la desig
un acto revocable
todo momento por parte del estipulante del
nación del beneficiario sería
en
seguro".
o
"La revocación del seguro puede ser expresa
tácita. Es expresa cuanto el estipulante lo
revocación tácita, por ejemplo,
por el hecho de designar a otro beneficiario en
lugar del anterior, o por actos que impliquen
una
como el del estipulante que
segundas nupcias, ya que parece que
revoca la estipulación pactada en geneficio de
su anterior esposa".
una
revocación
contrae
"Se entiende que esa facultad de revocación
que tiene el estipulante del seguro es un derecho
personalísimo y, por lo tanto, no puede ser ejer
cida por sus herederos".
requiere de la con
estipulante y promitente (todos los
socios). Interesa a los promitentes (restantes
socios) por el principio de conservación de la
empresa (la rescisión parcial, a diferencia de la
continuación, implicauna reducción de capital),
Además, la convergencia de las obligaciones
(contrato de sociedad) a un mismo fin, también
impone dicha conformidad.
3) El estado matrimonial que importa es el
del momento del fallecimiento y no el de la es
tipulación, de lo cual deriva que si el socio
cambió de primeras a segundas nupcias, por
ejemplo, será este último quien tiene la ventaja.
4) Es un derecho eventual. El nacimiento (y
no
la exigibilidad) resulta recién cuando
está
la),
o
en
condiciones de aceptar (consolidándo
rechazar.
5) Que los herederos sean personas futuras,
plantea inconveniente, pues, el pacto de con
tinuación con ellos se dirige a ese fin y tiene el
respaldo legal. Asimismo, el derecho surge al
no
momento del deceso.
Tercera Parte
sociedades, entonces, podemos sacar
siguientes conclusiones:
1) No es posible la aceptación del beneficiario
para volver irrevocable la ventaja, antes de que
Ley 16.060, de Sociedades Comerciales,
Grupos de Interés Económico y Consor
cios (79)
(78) Curso de Derecho Comercial, Tomo III, "Contratos comerciales", N- 116.
(79) Vigente desde el 5 de
enero
de
1990,
art. 511 de la
acaece
el supuesto: la muerte del socio, deviniendo en
consecuencia y simultáneamente irrevocable.
Se trata de una ventaja, que en estricto derecho
Para las
las
tácita, por ejemplo, si cam
La revocación expresa
hace saber al asegurador. Pero, puede haber
también
ser
bia de estado matrimonial de casado a divor
ciado, cuando convino la continuación con el
formidad de
consolida
produce la
previsto y puede
ley y
19 del decreto 335/90.
107
DOCTRINA
El socio podrá evitar su exclusión reempla
zando el bienporotro de igual especie y calidad.
En cualquiera de los casos deberá los daños
A) Esencialidad del aporte.
El art. 1- establece:
y perjuicios
Habrá sociedad comercial cuando dos o más
físicas o jurídicas, se obliguen a rea
lizar aportes para aplicarlos al ejercicio de una
actividad comercial organizada, con el fin de
participar en las ganancias y soportar las pér
didas que ella produzca.
personas
Por
parte el art. 6- dispone:
su
El contrato de sociedad comercial se otorgará
en
escritura pública
o
privada.
Las
ocasionados.
precedentes se aplicarán igual
usufructo o el uso de
lo pierda por evicción. (81)
normas
mente al socio que aporte el
un
bien y
En síntesis, en la sociedad el fin perseguido
el lucro siendo necesario aportar. Aún en las
sociedades llamadas personales, lo patrimonial
importa tanto como lo personal.
es
B) La calidad intuitu personae y la parte
social (82).
Deberá contener... los aportes...
Si decimos que la calidad de socio es personal,
El aporte es fundamental en la sociedad,
pues forma el capital y al no poder existir ésta
sin
capital,
va
de suyo que
no
hay sociedad,
ni
ello basta para determinar
dad. Lo mismo ocurre por
su
intransmisibili
ejemplo
con
la
ca
lidad de admirústrador (art. 211, inc. 1-).
socio sin aporte (80).
La parte social
en
cambio, puede
cedida,
objeto de
ser
Si bien es indudable que en las llamadas "so
ciedades personales" se contrata en conside
está en el comercio de los hombres yes
ración al
nial. Es transmisible por herencia y puede em
bargarse (art. 78). Ese contenido se rige por el
individuo,
no es menos
cierto que el
aporte que debe efectuar es soporte de su calidad
de socio, pues su incumplimiento determina
exclusión (art. 70).
El art.
su
derecho,
Derecho
por
indudable contenido patrimo
derecho de fondo, aunque
no sea suficiente
para adquirir el status de socio (art. 55) (83).
Civil,
como
la sola transmisión del mismo
58, inc. 4-, corrobora lo anterior:
La otra
no
su
cara
de la misma moneda indica que
El crédito personal y la mera responsabilidad
si no se tienen tales derecho tampoco
serán admisibles
el status de socio, aunque los restantes socios
"consientan" o exista pacto de continuación en
el contrato. Su ingreso como sucesor
en sentido
como
aportes.
Tan relevante es el aporte (aspecto patri
monial), que aún luego de haberse constituido
la sociedad, el art. 71, establece:
se
adquiere
—
amplio exige la referida adquisición. De otra
forma, para ser socio sin suceder a nadie, además
—
de
ser
aceptado, deberá aportar.
El
cónyuge
La evicción del bien
aportado autorizará la
exclusión del socio. Si no fuera excluido deberá
su
por
su
mitad de
gananciales.
valor.
(80) G. Ripert, ob. cit., N» 572.
(81) No
nos
detenemos
en
el anáhsis del aporte de industria
previsto
en
el art. 61, por
no ser
viable para las
responsabilidad limitada, considerando a su vez que, en las demás sociedades personales sin
perjuicio de los requisitos de cada tipo en especial, esa clase de aporte no puede ser realizado por todos los socios
sociedades de
como
consecuencia de lo antes reseñado (sin olvidar que ese "hacer"
va a
generar derechos de carácter económico.
(82) Vé. arts. 480 del Código de Comercio -derogado- y 191 1 del Código Civil y Primera Parte, numeral V) de este
trabajo.
(83) El croupier puede darse cuando
cede la
parte social,
se conviene sobre las
utilidades, por ejemplo, pero también se da cuando
sin consentimiento de los restantes socios para el
ingreso, Vivante ob. cit. N- 361
se
108
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6). I995
cumple con esa exigencia, aunque no sea propia
Art. 144. Causas de rescisión parcial.
mente sucesor.
Inc. 1 -. El contrato de sociedad se rescindirá
parcialmentepor la muerte,..., salvo disposición
legal o pacto en contrario..
Por lo tanto, la calidad de socio se apoya o
sustenta necesariamente sobre una base patri
monial,
cuyo enunciado
se resume en
nuestra
hay socio sin aporte.
Esa base puede estar enindivisión, lo que no es
obstáculo ni para adquirir la calidad de socio,
siempre que exista pacto de continuación, ni
para conservarla, por ejemplo al fallecer el cón
yuge del socio, si esa participación era ganan
En el Código de Comercio
lución total.
cial (84).
de la sociedad con los
opiíúón, al decir
que
no
Inc. 1-. Se admitirá el pacto de continuación
sucesores o el cónyuge del
socio
manas
no
se
porque
fallecido...
en
transmiten por
negocios
El régimen anterior sólo preveía la conti
con los herederos.
nuación
Inc. 2°. El pacto obligará a los sucesores del
socio fallecido y al cónyuge supérstite en su
caso...
Este inciso termina con el debate doctrinario
el alcance de la obligato
riedad.
que se planteaba sobre
entre
mortis causa, ni tampoco por imperio
legal. Cuando los socios consienten la adquisi
ción de la parte social, no provocan que el socio
vivos
causal de diso
Art, 146.- Pactos de continuación.
doctrina (85) se sos
tiene que la parte social es incesible en principio,
lo que determina razonamientos equivocados
en cuanto al pacto de continuación. Lo incesible
es la calidad de socio o de administrador expre
samente designado, no los bienes. La parte so
cial (bien: art, 460 C.C.) es objeto de derecho y
puede enajenarse y transmitirse por herencia,
lo que no determina de por sí la adquisición de
aquel status. Por otro lado, las cualidades hu
Reiteramos,
era
o
Pero cabe plantearse la siguiente pregunta:
¿esa norma está o no en contradicción con el de
recho de libre asociación, consagrado en el art.
39 de la Constitución?
cedente transmita su calidad de socio, sino que
le otorgan a un nuevo sujeto esa calidad, el que
desde el punto devistapatrimorúal serásucesor
del saliente.
Sí lo está, por lo que prosperará en el caso
concreto, como acción, excepción o de oficio, la
solicitud de declaración de inconstitucionalidad
de la misma (arts. 256 y ss. de la Constitución
y 508 y ss. del C.G.P.) (86),
C) Innovaciones de la ley sobre el tema.
Laley 16.060 introdujo varias innovaciones.
( 84) En el croupier, igualmente se conserva la calidad de socio, por el hecho de que el tercero no pasa a serlo, aunque
adquiera la totalidad de la parte social. Ello no significa que pueda existir socio sin derechos sobre la parte social,
sino que esa hipótesis determina la creación de una subsociedad como titular de la parte social, cuyo ejercicio de
los derechos inherentes a la calidad de socio, corresponderá exclusivamente a uno de los subasociados.
(85) Vé. Vaz Ferreira, opinión transcripta; G. Ripert, ob. cit., Nos.
676 y 747; Escarra y Rault, ob. cit., N" 207.
666 y
670,
aunque
se
contradice
en
Nos. 672,
(86) Llama la atención esta "obligatoriedad legal" por dos motivos: uno, porque no se puede transformar el derechi
(ventaja) que tiene una persona, en obligación; derecho que emana de un acuerdo del cual no fue parte, ni tampow
sucesor (inclusive aunque sea heredero); y otro, es la vulneración del derecho de libre asociación consagrado po)
la Constitución. En cuanto a esto último, hay que reconocerlo: la creación de los sistemas de previsión socia
originaron en su momento grandes polémicas, por su afiliación obligatoria. Sin embargo, la consideración de sin
fines determinó el predomminio de uno sobre otro. Pero no debemos olvidar (si es que sirve de excusa) que los fm®
de la previsión social son públicos, a diferencia de lo que acontece con las sociedades comerciales, cuyos fines soi
privados y de lucro. Se enfrentan entonces, por un lado, la obligación de ingresar a una sociedad por efecto deui
acuerdo del cual no se fue parte (teoría de la Institución conservación de la empresa-sociedad) y, por otro, lo
derechos individuales consagrados por la Constitución (derecho de libre asociación). En consecuencia, 1
derogación de la norma legal se impone.
-
109
DOCTRINA
cesariala aceptación de los restantes integrantes
A pesar que el texto no lo diga, resulta claro
que los restantes socios están obligados, ya que
'así libremente
^vanda).
as
lo acordaron
(pacta
sunt
de la sociedad.
ser-
Falta consignar que la norma se consagró
paralas sociedadesderesponsabihdad hmitada,
si esa previsiún es
por lo que vale dudar sobre
En la Sección IV del Capítulo II, titulado: De
sociedades de responsabilidad limitada, el
jrt, 235
La sociedad
rescindirá
no se
permitida en otras sociedades personales, y
además precisar que la disposición concierne
incisos, dice:
dos primeros
en sus
claramente al supuesto que las cuotas sociales
otro modo
hayan sido gananciales, pues de
indivisión
postcomu
éstas no caerían en la
en la partición de los
nitaria su
parcialmente
de muerte.. .del socio.
La transferencia de cuotas por causa de
muerte se regirá por el artículo 232 salvo que se
zn caso
adjudicación
y
quedados a la disolución de la sociedad
a
conyugal, requeriría tradición (89), pasando
de
control
el
art.
el
exige
que
232,
regularse por
ciertas mayorías de orden público.
bienes
haya previsto pacto de continuación con los
sucesores o el cónyuge del socio fallecido.
En nuestra doctrina
(87)
se
sostiene, que
Schwartz, (90) comentando el art. 211
pecto a las sociedades colectivas, dice:
el art. 235, inc. 2-,
no plantean la disyuntiva que el pacto de con
tinuación pueda ser sólo con los sucesores sin el
146, inc. 1-,
tanto el art.
cónyuge
sólo
o
con
como
éste sin
aquéllos,
"Como
sino que
pueda
sucesores
y el
cónyuge supérstite, criterio
cesión debe
ser
consentida unánimemente por los socios, admi
tiéndose en el único caso de cesión a consocio
pacto en contrario".
posibilidades antedichas y además
estipularse la continuación con los
admiten las
que
principio general la
res
que
compartimos.
"La cesión
Y el art. 236:
por
a un
"extraño" (entendiéndose
tal quien no es eonso€io) no admite pacto
en
contrario".
Las disposiciones del artículo precedente
se
"Pero entiendo que, si en elcontrato social se
de disolución y liquidación
aplicarán
de la sociedad conyugal de alguno de los socios.
pacta, explícita, la posibilidad de ceder
Se permite ahora sin discusión, acordar que
de disolución de la sociedad conyugal,
(88), la sociedad continúe con el cónyuge que
terminada persona con nombre y apeHido o con
determinada calidad,, será posible este pacto,
ya que no se aféctala caracHerística intuitu per
sonae. Por esta vía el 'extraño' dejia de serlo."
en caso
en caso
resulte
adjudicatario
en
a
de
la partición.
Y comentando el art.^ 146, (91) dice:
No existía previsión
en
el
régimen anterior,
por lo que la validez de su inclusión
trato social era cuestionable.
en
el
"¿Cabe pacto de continuación con el cónyuge
con<-
régimen, de faltar dicha esti
pulación, al efectuarse la partición sólo puede
adjudicarse la parte social sin inconvenientes
al cónyuge socio. De no realizarse así, será ne-
del socio
en caso
conyugal
que
de disolución de la sociedad
por causa de muerte?
no sea
En el actual
"O sea, ¿es
posible pactar
o
{87} Manual, cit., págs. 217 y 283.
(88) Ver art. 1998 del Código Civil. Lo más frecuente
(89) Ver
arts. 1675 y 1663 del
(90) Manual, cit., pág.
Código
216. Vé. G.
(91) Manuxil, cit., pág. 218.
Civil y
es
por
el art. 6° de la ley 10.783.
posiciones doctrinarias sobre
Ripert, ob. cit., N«
que
en caso
de di
separación judicial de bienes conforme
ley 10.783, los cónyuges condóminos en la cuota
vorcio
674. Escarra y
su
alcance.
Rault, ob. cit.,
N'' 259.
lio
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81 (1-6), 1995
social
ganancial otorguen partición,
que la
parte social al cónyuge
continúe
como
socio
se
adjudi
socio y éste
no
deja
de
ser
se
cláusula carecería de valor.
sociedad?"
en
"Obsérvese que el art. 146 sólo permite la
continuación en caso defallecimiento. Entiendo
que es posible pactarlo, dado que así convenido
y conforme
consecuencia, en esta línea de razonamiento, la
No obstante, lo dicho precedentemente, es
también posible hacer otro enfoque de este
asunto, si se admite la promesa de sociedad.
Así pues, las causales de rescisión de la
ser causales de legítima des
estudió el art. 211, el cónyuge
sociedad, deben
'extraño'".
vinculación, de la
El citado autor
plantea
tuaciones diferentes. Por
realidad dos si
lado, la previsión
un
de una futura cesión a persona determinada o
determinable y por otro, la posibilidad de con
venir la contribución con el cónyuge adjudi
catario en otras sociedades personales que no
sea la S.R.L., en caso de disolverse la sociedad
No presentan inconvenientes la muerte, la
incapacidad o inhabilitación de la persona,
¿cómo ejercer la acción de exclusión o el
derecho de receso (art. 144), si todavía no existe
sociedad?
pero,
Si varían las cualidades de
conyugal.
jetos
Para la
primera hipótesis
aún compar
tiendo el fundamento de Schwartz, duda se
mantiene, pues la norma es de orden público y
la "razón" de la misma puede ser, no sólo si es
extraño
o
no, sino que la valoración
personal
debe hacerse al momento del ingreso y no antes
por
su
promesa de sociedad.
en
que
se
comprometieron
ciedad nueva,
o
del tercero
alguno de los su
a
formar
una so
individualizado,
respecto a quien los integrantes de una sociedad
ya formada se obligaron a recibir como socio, la
única posibilidad que tendrían, sería no realizar
prometido, el que
además, de ejecución forzada.
el contrato
no
es
pasible,
posible variación.
Es decir, por ejemplo, hastael efectivo ingreso
socios, salvo pacto en con
trario o que varíe el régimen de las mayorías, es
libre en las sociedades de responsabilidad li
La cesión entre
mitada y en las colectivas reqmere el consen
timiento unánime, siendo admisible el pacto en
contrario (arts. 231 y 211).
Lo anterior confirma que en ciertas hipótesis,
la cesión
a un
consocio
puede
ser
libre,
no
sien
do necesario un nuevo contralor (consenti
miento de los restantes).
Pero
no
hay
que olvidar que aunque la
ce
sión entre consocios sea libre, la sociedad su
pervisa esa calidad intuitu personae del mismo,
pudiendo prosperar su exclusión (art. 147). Y
hay más, por ejemplo, en una sociedad colectiva,
ese tercero individualizado, sin estar quebrado,
puede ser hoy mucho menos solvente que antes,
y
éste,
entre otros,
es un
aspecto fundamental
del tercero
individualizado, cualquiera de las
partes podría válidamente oponerse existiendo
justa causa. Si la oposición es arbitraria, igual
mente prospera como tal, por no admitir la pro
mesa de sociedad su ejecución forzada, pero
generará responsabilidad por los daños y per
juicios que ese incumplimiento ocasione. Todc
ello, claro está, conforme a los regímenes de
mayorías a unanimidad que correspondan, se
gún los diferentes tipos sociales.
De lo expuesto, y como segundo planteo,
podemos extraer lo siguiente: la que es de orden
pública, y por lo tanto irrenunciable, es el de
recho de aceptar vínculos societarios, ya sea
formando una sociedad nueva, ya sea admi
tiendo a un nuevo integrante en una sociedad
anteriormente constituida. Ese asentimiento
debe
ser
prácticamente simultáneo al ingreso
("control del intuitu personae").
su aceptación, por la responsabilidad sub
sidiaria, solidaria e ilimitada de los socios colec
para
tivos.
no
Es posible entonces, prometer sociedad, pero
renunciar a valorar las cualidades al mo
mento del
Esto
último,
pone
en
tela de juicio la validez
del consentimiento anticipado para admitir a
tercero individualizado y que deja de ser
un
"extraño" pues si sus "cualidades" variaron en
tre el momento del acuerdo y el inminente in
greso, los socios
no
podrían
oponerse
a
ello. En
ingreso,
justificadamente
y por lo
tanto,
a
oponerse
o no.
La diferencia lo constituye la posibilidad de
reclamar daños y perjuicios cuando, luego de
haberse comprometido, la oposición es arbi
traria.
111
DOCTRINA
último, para que la cláusula señalada
por Schwartz, sea propiamente promesa de
sociedad, requeriría la aceptación del promi
tente cesionario; de otraforma, para ese tercero
lo convenido sin su aceptación será res inter
alios acta..., operando como estipulación para
Por
otro,
en
lo concerniente
a
la calidad de socio.
Sintetizando: o bien la cláusula es nula, o
bien, admitiendo la validez de la promesa de
sociedad, lo irrenunciable es el derecho de opo
nerse, por ejemplo, al ingreso de un nuevo socio
sin controlar, en ese momento, sus cualidades
segunda hipótesis, comentada por
Schwartz, entendemos que la no regulación del
En la
acuerdo previsto por el art. 236, en el art. 146,
no es una simple omisión del legislador sino que
por el contrario, está marcando los límites den
tro de los cuales los contratantes pueden libre
autorregularse.
en
4) disipó dudas (con rango legal, pero
a
contradicción con la Carta Magna), en cuanto
la obligatoriedad del pacto de continuación
respecto
a
los
sucesores
y al
cónyuge supérstite
en su caso.
D) Transferencia de cuotas por
en
causa
la S.R.L.
Sinpretenderagotar todas las estipulaciones
darse en una sociedad
y situaciones que pueden
de responsabilidad limitada, veremos seguida
mente varias de ellas.
Así, los socios pueden convenir que lamuerte :
a) provocará la disolución total de la sociedad.
Además, si pensamos su aplicación fuera de
las S.R.L., podrían resultar anecdóticas las
expresiones de los acreedores sociales y de los
socios de la colectiva, por ejemplo, cuando se les
diga que "desapareció" un socio por el efecto re
troactivo de la partición de los bienes de la
disuelta sociedad conyugal (ver arts. 211 incs.
b) la rescisión parcial,
c)
no
o
que
provocará ninguna de ellas, sino
que
continuarán:
1) con el cónyuge supérstite y herederos,
2) con el cónyuge supérstite sin losherederos,
3) con los herederos sin dicho cónyuge, o
4) con algún a algunos herederos deter
22 y 32).
Resumiendo:
1) la Ley de Sociedades Comerciales je
rarquizó el principio de conservación de la em
presa en el art. 144., al establecer como norma
supletoria, que la muerte del socio no es causal
de disolución total de la sociedad, sino de
rescisión
de muerte, pero éste exclusivamente
de responsabilidad Hmitada.
la
sociedad
para
El régimen anterior no los preveía, y
causa
por
de muerte
personales.
mente
el cónyuge adjudicatario en la partición por
fuese
disolución de sociedad conyugal que no
con
parcial;
minados sin el cónyuge sobreviviente
juntamente con él (92).
Pero también
puede
ocurrir que
no
o
con
exista
el contrato social, en cuanto al
fallecimiento de los socios, por lo que se aplicará
estipulación
en
supletoriamente el régimen legal.
la sociedad de responsabilidad limitada,
2)
también supletoriamente, lamuerte ni siquiera
en
Veamos cómo funciona.
que abre el proce
dimiento señalado por el art. 232 para la trans
provoca tal
rescisión, sino
3) acepta el pacto de continuación
cónyuge supérstite,
La muerte del socio
no
provoca ni la disolu
total, ni la rescisión parcial de la sociedad
de responsabilidad limitada (arts. 144 y 235
ción
ferencia de las cuotas;
con
el
y también la continuación
inc. 1-). Obviamente tampoco continúan loshe
rederos o el cónyuge por no haberse pactado.
(92) La continuación con algún heredero o algunos específicamente determinados, puede ser tachadr por la
doctrina, de afectar el principio de igualdad entre los herederos Pero en contra de ello, si el causante tuvo derecho
a lo máximo, es decir, convenir la disolución de la sociedad por su muerte, no habría inconveniente en que excluya
a algún heredero, ya que igualmente todos habrán de recibir por modo sucesión la participación social del causante.
El acuerdo tiene relación nada más que respecto a la calidad de socio, no a los derechos hereditarios.
.
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
112
sino que
Comunicada
los socios la
(1-6), 1995
pretensión de
queda abierta la posibilidad de iiúciar
el procedimiento de transferencia de cuotas por
causa de muerte a que refiere el citado art. 235
en su inciso 2^.
ingresar, si éstos no se pronuncian y notifican
su oposición en el término de 15 días, importa
Primero una salvedad: no debe confundirse
lo que la propia ley llama "transferencia de
cuotas por causa de muerte" con el modo su
norma
a
consentimiento (93).
Servan Bauzón entiende (94) que al ser la
de orden público, no podría establecerse
el contrato porcentajes inferiores, pero nada
aumentar las mayorías exigidas (el
fundamento legal estaría en el art. 234) (95)
en
cesión (arts. 705, 776 y 1039). La norma refiere
ya a la incorporación de los sucesores a la so
impediría
ciedad (comprendiendo al cónyuge supérstite si
era ganancial), ya a la adquisición de
sus cuotas por quienes tienen derecho de pre
ferencia.
(96).
la parte
En
caso
de formularse
alguna oposición, el
juez podrá:
a) aceptar la oposición, quedando rechazada
Afin de facilitar la comprensión del complejo
mecanismo legal sobre el punto, recomendamos
la propuesta de
ingreso,
o
tener a la vístalas normas vinculadas al mismo:
arts.
235, 232, 233, 234
b) a la inversa, rechazar la oposición y auto
y 231.
rizar el
El
el art. 235 inc.22, asimila
con los terceros, en forma correcta, el trata
miento a los sucesores y cónyuge del socio,
legislador,
nen en su
Así, los socios pueden adquirir las cuotas y
subsidiariamente si no lo hacen o lo hacen par
cialmente, la sociedad puede resolver su adqui
sición con utilidades y, en defecto de ello, puede
236), quienes pasan a regularse por el art. 232.
Por lo tanto, para, incorporarse
a la
aún resolverse la reducción del
sociedad
o de la unanimidad, según la cantidad de
miembros que tenga la sociedad. Así, si la so
ciedad tiene más de cinco socios, será necesario
el acuerdo que represente más del 75% del
capital y si tiene cinco o menos, se necesita la
unanimidad (no computándose el capital que
fuera del fallecido).
es
necesario determinar si
por
no
se
trata de
un
capital (arts.
232 incs. 4 y 5 y 242). Cílaro está, también pue
den tolerar que se realice el ingreso autorizado
judicialmente, sin ejercer los derechos que la
necesitan del "control" de los socios, debiendo
recabar el consentimiento de ciertas mayorías
legalmente calificado,
hipótesis no se le agotan los
los socios ni a la sociedad, pues tie
favor el derecho de preferencia.
En esta última
recursos a
fallecido (que no adquirieron ese status por fal
ta de pacto), y el cónyuge no socio, adjudicata
rio en la partición por disolución de la sociedad
conyugal que no sea por causa de muerte (art.
(93) No
ingreso.
en
ley les otorga.
La referida posibilidad de
adquisición de las
cuotas por la propia sociedad ya estaba prevista
en
a
el art. 10 del decreto-ley 8.992, parala cesión
terceros.
consentimiento
tácito, presunto
o
de
un
comportamiento
variar la consecuencia.
(94) Manual, cit., pág. 265.
(95) Mezzera, comentando el art.
II, Vol. II, pág. 135.
10 del
decreto-ley 8.992, opinaba que no era de orden público.
Curso cit. Tomo
(96) Este art. 232 (al igual que el art. 211, inc. 1^), confurma nuestro parecer sobre el fundamento del pacto de
con los herederos. Así, de establecerse en el contrato un consentimiento anticipado para la cesión
continuación
a
terceros "extraños"
(por ejemplo,
que
sea
parte de la doctrina. Entonces, ¿podemos
libre
o con menores
sostener que el
exigencias) dicha cláusula sería nula para buena
de continuación con los herederos, que gene
pacto
'
cualidades (son extraños"), es un consentimiento
no ingresan porque la cláusula les quite la calidad
herederos
dado
los
socios?
La
es
no.
Los
anticipado
por
respuesta
ralmente
no
existen
en ese
momento
o no se conocen sus
de "extraños", sino porque el ordenamiento permitió, para el supuesto de fallecimiento del
del mgreso.
tratantes renuncien al control de sus cuahdades personales al momento
socio,
que los con
113
DOCTRINA
Servan Bauzón (97) comentando el art. 232,
dice:
no
así
a
los restantes socios (el art. 232 inc. 2°,
dice: El que
"Parece que
paradoja admitir que la
titular de cuotas contra sí
ser
misma. Los terceros serían
engañados
aparente capital social, que realmente
por el
va a es
disminuido por el monto mantenido de
tas".
tar
cuo
proponga ceder...).
Contrariamente, puede sostenerse que el
es una
sociedad pueda
se
valor se fija al momento de la cesión. De no ser
así, el adquirente de cuotas sociales no lograría
la condición de sucesor a título singular en toda
su dimensión, por existir un período intermedio
improductivo para él solamente (ejemplo: crédi
tos devengados), determinando en consecuencia
"Nuestra
ley,
para mantener la
intangibi-
lidad y realidad del capital sólo permite la
adqmsición mediante utilidades".
"Si reflexionamos 3obie lo expresado llega
la conclusión de que las cuotas en cartera
mos a
los socios
en
las utilidades
no
pertenecen
tenían
en
a
la proporción que
repartidas".
Al ejercer el derecho de preferencia puede
también impugnarse el precio de las cuotas a
ceder, el que entonces se fijará por peritaje
judicial que será obligatorio, salvo que esta
blezca un precio mayor que el de cesión propues
ta
o menor
(topes
que el ofrecido por los
impugnantes
máximo y mínimo).
enriquecimiento injusto de los restantes so
utilizaron, mientras tanto, el capital
(patrimonio) de los cedentes (sucesores y cón
yuge del fallecido).
un
cios que
Discutible, pero también pueden argumentar
se formaría un croupier entre los sucesores
y el cónyuge por un lado, con los socios por otro,
que
lo que ameritaría tener en cuenta la variación
del valor de las cuotas sociales.
Apesar que el art. 235 se remite al art. 232,
igualmente aplicable el art. 231, si en vez de
pretender ingresar a la sociedad directamente,
es
desean ceder
puesto,
no
sus
se
socios" pero ello
Sobre esto último, el art. 235 en su inciso
final marca una diferencia con el mecanismo de
cesión a terceros por el socio, al establecer que
el valor de las cuotas (para la "transferencia
por causa de muerte") se fija en defecto de nor
mas contractuales, directamente por peritaje
judicial, impidiendo que los herederos (y cónyu
ge en su caso) determinen libremente el precio
de las mismas.
Pero, ¿ese valor o precio de las cuotas se fija
conforme al patrimonio social a la fecha de fa
llecimiento,
o a
la fecha de la cesión?
La respuesta
no es
fácil.
En favor de que el valor se determina a la fe
cha del fallecimiento, puede decirse que como
en
el
caso
previsto
la calidad de socios,
a esa
no
adquirieron los cedentes
derechos quedan fijados
sus
fecha, ya que de otra manera tendrían un
enriquecimiento (o detrimento) injusto por no
haber participado en la empresa. Funcionaría
además
estímulo
ceder las cuotas, en
atención a que la normativa aplicable le da la
iniciativa a los herederos y cónyuge en su caso.
como un
(97) Manual, cit., pág. 266.
a
cuotas
a
tratará de
su
"cesión entre
la aplicación de la
legal está realizada
no en base a quien cede, sino en relación a quien
adquiere (socio o tercero). Además, tampoco
hay inconvenientes legales para que puedan
ceder sus cuotas a otros terceros, siempre que
cumplan con los requisitos del. art. 232.
no
obsta
los socios. Por
una
a
norma, ya que la distinción
En síntesis: de
producirse el fallecimiento
sociedad de responsabilidad
limitada, sin previsión contractual modificativa
del régimen legal supletorio, las cuotas sociales
del causante no se transforman en una suma
determinable de dinero a pagar a sus herederos
de
un
socio de
una
y cónyuge por sus gananciales, sino que esas
cuotas pueden ser cedidas no sólo a los restantes
socios y a la sociedad, sino también a terceros,
adquiriendo éstos el correspondiente status de
socio; status que no llegaron a tener los cedentes.
Asimismo, cumpliendo con las exigencias legales
(consentimiento de socios) pueden ingresar a la
sociedad.
Debe quedar bien clara la diferencia que
existe entre la "transferencia de las cuotas por
causa de muerte" del art. 235, con la rescisión
parcial
en caso
de
fallecimiento,
pues
en
la
se-
114
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
gunda sí desaparecen las cuotas como tales,
importando una reducción del capital (arts.
153
a
155).
E) El pacto de continuación con el cón
yuge supérstite, excluyendo
ros del socio fallecido.
a
los herede
2) Las necesidades de estabilidad para las
empresas, determinaron que pasara al
b,
c
y
laley.
Por
ser
estipulación para otro, puede ser
revocada por los socios mientras no acontezca
el hecho previsto: la muerte del socio.
La ley dispone su obligatoriedad para el
cónyuge supérstite, pero ello vulnera el derecho
de libre asociación consagrado por la Consti
tución de la República.
d,
m y TV).
3) Los imperativos de familia logran excep
principio de las sociedades personales,
permitir el pacto de continuación con los
herederos, por implicar la renuncia a valorar
sus cualidades al momento del ingreso (supra
Primera Parte, VI). Esto de ningún modo sig
nificó la modificación del derecho patrimonial
de fondo (supra Primera Parte, V).
tuar
servanda) por así haberlo convenido y admitido
ámbito
de la autonomía de la voluntad de los con
tratantes el prever qué consecuencias tendrían
las vicisitudes personales de los miembros
respecto a la sociedad (supra Primera Parte, II,
1) Validez y obligatoriedad.
Esta cláusula del contrato social es plena
mente válida y obliga a los socios (pacta sunt
(1-6), I995
un
al
4) Fundamentalmente en la doctrina france
se
sa,
debatió sobre el alcance de la
obligato
riedad y la validez de ciertas cláusulas, entre
ellas la que nos ocupa (supra Primera Parte,
VII). De ese estudio resulta que la obligatoriedad
alcanza sólo
2) Efectos.
Para el
El có nyuge adquiere la calidad de socio en la
medida que tenga derechos patrimoniales sobre
•
la parte social del difunto, aunque no sea en ex
clusividad, como por ejemplo, cuando la par
ticipación haya sido ganancial.
a los socios (pacta sunt servanda),
cónyuge supérstite, con pacto en su
ese acuerdo es res inter alios... y en la
medida que le confiere una ventaja (la de ser
socio), le es aplicable el régimen jurídico de la
estipulación para otro, con las particularidades
favor,
del caso,
en especial en cuanto a revocación y
aceptación (supra Segunda Parte, II, III y IV),
El pacto es impotente por sí solo para atri
buir derechos patrimoniales (titularidad) sobre
no teniendo efecto atributivo (titularidad) sobre
la parte social (Primera Parte, VII, c y Segunda
la participación del causante. Es una cláusula
del contrato social y, por la tanto, inhábil para
Parte, I,A).
alterar el orden sucesorio.
5) Los acuerdos
no previstos por la ley, como
ejemplo la continuación con los legatarios¡
cesionarios de derechoshereditarios, o cualquier
sujeto individualizado, pueden ser cuestionados.
Enlas sociedadespersonales, el ¿níMÍíuj3crsomie
tiene rango esencial y la falta de respaldo legal
para esas estipulaciones, puede significar, o
por
Indirectamente, si por las reglas aplicables
del derecho patrimonial de fondo resultase que
la participación social del difunto quedare en
indivisión entre el cónyuge supérstite y los
herederos, el pacto de continuación con aquél le
otorga, en cuanto al cese de la indivisión, un
derecho de adjudicación preferencial en la par
tición, pues, en el supuesto, es el único que pue
de continuar en sociedad por efecto del referido
pacto. Asimismo, le confiere a él, y no a los he
rederos, el ejercicio exclusivo de los derechos
inherentes a la condición de socio.
Cuarta Parte
Conclusiones finales.
1) En el Derecho romano la muerte del socio
provocaba la disolución total de la sociedad
(supra Primera Parte, II,a).
bien que carecen de todo valor y, por lo tanto,
los socios no quedan obligados por ellas, o bien,
son válidas y generan responsabilidad por
el incumplimiento injustificado (oposición arbi
que
ingreso). En cualquiera de las posicio
planteadas, está claro que los socios no pue
traria al
nes
den renunciar válidamente a valorar las cuali
dades en forma concomitante al ingreso. Por
otra parte, en aquellos casos en que la ley ex
presamente lo admitió (continuación con el
con herederos) los socios carecen del
derecho de oponerse al ingreso, aún justifica
damente. Tendrán que resignarse a tal incor
poración a la sociedad (continuación), y posterioi
cónyuge o
y
eventualmente, accionar
su
exclusión si
co-
115
DOCTRINA
titu
la
8) Si el cónyuge supérstite no tuviese
di
laridad, aún compartida, de la parte social
la
en
sociedad,
funto, no asumirá ningún lugar
rrespondiere. Esa es la diferencia (supra Tercera
t>arte, C).
¡
excepto que reahce el correspondiente aporte y
como cualquier otro
que los socios la aceptan,
'
6) Debtie distinguirse la calidad de socio de la
'parte social (supra Tercera Parte, B). La propia
'Ley de Sociedades, como ejemplo, regula en
tercero que
forma por demás exhaustiva el procedimiento
de transferencia de cuotas por causa de muerte
9) Descartado que el pacto tenga por efecto
la atribución patrimonial de la parte del difunto
ienlasSRL(supraTerceraParte,D),confírman'do la posibilidad de ser titular de derechos so'bre la participación del causante, y de cederla,
'inclusive a terceros, sin haber tenido en ningún
( supra Segunda Parte ,1, A), así como que pudiera
imphcar una partición por acto entre vivos (su
Segunda Parte, II, C), teniendo en cuenta
además que no es posible partir la mitad de
gananciales del cónyuge), para consolidar la
posición del supérstite, el cónyuge socio podría
legársela por testamento, o bien (si se tiene fe),
pra
'momento la calidad de socios.
li
7) El pacto
'
por sí solo
no es
suficiente para
lograr el status de socio (supra Tercera Parte,
A). Es necesario, además, ser titular de la parte
antes de contraer
participación,
no
li ejemplo, cuando
es
era
obstáculo para ello, por
ganancial y cae por la
en
las
Parte, A).
la indivisión postcomunitaria y hesreditaria, entre cónyuge y herederos. TampoII co la indivisión es obstáculo para conservar
¡dicha condición, por ejemplo, cuando siendo la
«muerte
matrimonio, efectuar
capitulaciones de un novio a otro, donación ma
trimonial de la misma, para después de la
muerte (supra Segunda Parte, I, B y Tercera
isocial del causante, aunque no sea en forma
lexclusiva. Así, la indivisión sobre la referida
!
pretenda ingresar.
en
Al culminar este
¡conyugal por separación judicial de bienes.
¡j Aunque en tales casos el ejercicio de los derechos
socio corresponda exclusivamente
, inherentes al
una persona, para enajenar la parte social
],a
herederos
tra el
la partición (u otro
negocio
como
no
tienen meramente un crédito
con
cónyuge supérstite, muy por el contrario,
son, de
II indivisa se necesita el consentimiento de todos
,,los coindivisarios (supra Primera Parte, V). De
a
tan extenso
cónyuge supérstite, excluyendo alosherederos,
es inhábil para dotar a aquél de pleno poder de
disposición sobre laparte social del difunto. Los
liparte del socio ganancial, se disuelve la sociedad
procederse
trabajo,
de inevitable fundamentación, creemos haber
demostrado que el pacto de continuación con el
regla, coindivisarios de la parte social.
La enajenación de la parte social indivisa
requiere el consentimiento de todos los coindi
visarios, siendo innecesario analizar la natura
lezajurídica de aquélla. De otraforma, el nego
cio quedará sujeto al resultado partición.
entre
coindivisarios de similar resultado), quientiene
pacto en su favor gozará, en consecuencia, de
preferencia para su adjudicación (98) (supra
Primera Parte, V), pues no necesita de la acep
tación de los socios. De partirse de otra manera,
adjudicatario deberá lograr que los socios
su ingreso, a cuyo efecto recibirá el
tratamiento de cualquier tercero.
el
Y
(98) El pacto indica nada más, quién
o
quiénes siguen
finalizando, decimos
como
al principio, la
en un sólo
unificación del Derecho Privado
consientan
cuerpo
en
la
normativo, simplificará. No tiene razón
sociedad, confiriéndole
por vía de consecuencia
un
derecho de adjudicación preferencial en la partición. Si es uno sólo, éste tendrá el ejercicio exclusivo de los derechos
inherentes a dicha calidad; si fuesen varios, deberán designar un representante común para ese ejercicio (art. 56).
Es decir, para aplicar el art. 56, es necesario que sean "condóminos" de las cuotas sociales, pero además y
especialmente, que se tenga con otro u otros, compartida la legitimación para el ejercicio de los derechos inherentes
a la calidad de socio, conferida, por ejemplo, por el pacto de continuación.
no vinculadas con este tema, pero sí ilustrativas, nuestro ordenamiento jurídico concedió
derechos de preferencia para la adjudicación de determinado bien de la indivisión, como por ejemplo, el derogado
Estas disposiciones no
art. 20 de la ley 9.770 de Bien de Familia y el art. 15 del decreto-ley 15.597
vigente
alteraron el régimen de fondo sobre los derechos sucesorios. Mediante el derecho de adjudicación preferencial, re
En otras materias
—
—
.
solvieron posibles conflictos en cuanto a que hubiese más de un interesado para la adjudicación del que fuera bien
de familia. Pero dicho bien, hasta el respectivo cese, se mantiene en la indivisión.
REVISTA DE LA A.E.U.- T. 81
116
de
ser
que
hoy las sociedades civiles tengan
sobre estos temas
un
tratamiento distinto
a
las
sociedades comerciales; que se dupliquen dis
posiciones para la relatividad del contrato, así
como
(1-6), 1995
para tantos otros temas. Nada más que
las diferencias que surjan de la realidad deben
ameritar disposiciones especiales. Todo lo demás
debe regularse por un único cuerpo normativo.
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