Exclusión y marginación a transgeneristas

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Exclusión y marginación a transgeneristas
trabajadores sexuales del barrio Santa Fe
de la ciudad de Bogotá.
Tifanny Aponte Mora
Helmman Cantor Hernández
Jaime Bernal Méndez
1816
INTRODUCCIÓN
La construcción de la identidad de género es un elemento de gran relevancia
para la comprensión de la configuración de la identidad de las personas. Este
proceso está enmarcado por un contexto que determina e influye en dicha construcción. En el presente documento se pretende realizar, en primera instancia,
una descripción de las dinámicas y la realidad de las personas trasgeneristas que
ejercen la prostitución en el barrio Santa Fe de la ciudad de Bogotá, Colombia, y
su relación con otros agentes sociales como los transeúntes, vecinos y la policía.
En segunda instancia, se realizará un análisis de dichas dinámicas identificadas
en la descripción anterior, con el fin de comprender los procesos y las dinámicas
de exclusión hacia esta población.
Es importante destacar, que además es necesario el conocimiento de una serie de términos que permiten el entendimiento del presente escrito y que además facilita el análisis por parte del lector. En esta medida, el escrito presenta
la definición de categorías y conceptos necesarios para el análisis de los datos
empíricos, recogidos en el trabajo de campo en el barrio Santa Fe de la ciudad
de Bogotá; como observaciones, entrevistas e historias de vida de personas
de la población transgenerista, del sector mencionado. Estas categorías son de
gran importancia ya que permiten una comprensión más amplia de varios aspectos que implican la trasgresión del género y, por lo tanto la adopción de una
identidad transgenerista en una situación particular como lo es el ejercicio de
la prostitución, sin embargo, consideramos que es pertinente aclarar que las
discusiones sobre muchos de estos conceptos aún se están dando en diferentes
círculos académicos y movimientos sociales, con el fin de dar cuenta de la realidad respecto a la identidad, el placer y las practicas eróticas del ser humano,
entre otras.
Adicionalmente se hace una aproximación a las dinámicas y a la realidad de
la población transgenerista en ejercicio de la prostitución, con el propósito de
contrastar las observaciones sobre lugar y la población, con las percepciones de
algunas de las personas inmersas en este contexto, como la policía, los vecinos
y los transeúntes. Para cumplir con el objetivo se realizaron una serie de entrevistas a transgeneristas del sector, que buscan identificar las necesidades que en
gran medida deben traducirse en la construcción de un centro comunitario LGBT
en el sector por parte de la alcaldía y particularmente impulsado por el Instituto
Distrital de la Participación y Acción Comunal (IDPAC) de la ciudad.
Finalmente se pretenden reconocer los diferentes elementos que inciden en
el surgimiento de dinámicas de exclusión hacia la población transgenerista por
parte de agentes sociales externos, instituciones y la misma estructura de la
sociedad. Enmarcadas en el paradigma sexo-género-heteronormatividad que ha
operado históricamente en nuestra sociedad y por el cual han emergido colectivos y organizaciones que buscan generar trasformaciones políticas, sociales y
culturales que permitan una ruptura y construir una sociedad más incluyente
basada en el respeto por la diferencia.
Problema de investigación
Objetivo general
• Identificar las dinámicas de exclusión que se ejercen a la población transgenerista en el ejercicio de la prostitución del barrio Santa Fe de la ciudad
de Bogotá, en relación con otros actores sociales (vecinos, policías, transeúntes).
Objetivos específicos
• Describir las dinámicas que caracterizan el ejercicio de la prostitución en el
contexto del barrio Santafé por parte de la población transgenerista.
• Establecer las características de la relación e imaginarios sociales y culturales construidos entre la población transgenerista y agentes sociales
externos, específicamente la policía, los vecinos y transeúntes del sector.
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Para comenzar, es necesario plantear nuestro problema de investigación en
la medida en que permite comprender los intereses específicos en la realización
del presente trabajo. En este sentido, buscamos indagar alrededor del siguiente
interrogante: ¿Cuáles son los procesos de exclusión que experimentan las personas que apropian una identidad transgenerista en ejercicio de la prostitución
en el contexto del barrio santa fe de la ciudad de Bogotá? Es importante aclarar
que la exclusión hacia esta población se presenta desde dimensiones personales
y cotidianas, hasta dimensiones institucionales y estatales. Por lo tanto, fue necesario realizar un trabajo de campo en el sector para lograr identificar dinámicas específicas de la población y comprender las características de los procesos
de exclusión que se dan hacia este grupo poblacional.
• Reconocer las formas de marginación hacia los transgeneristas que conllevan a procesos de exclusión.
MARCO CONCEPTUAL
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Sexo: “según Macionis y Plumier el termino sexo se refiere a la diferencia
biológica de los seres humanos como machos y hembras (Macionis y Plumier,
1999). Por lo general se distinguen seis componentes principales del sexo: la
composición cromosomática, los órganos reproductores, los genitales externos,
el componente hormonal y características sexuales secundarias” (Cantor, 2007).
A partir de esto podemos definir el sexo como la dotación biológica de los seres
humanos al momento del nacimiento, que diferencia a los seres humanos en
hombres y mujeres, la cual determina solamente características físicas y químicas.
Género: Según Marta Lamas (1994:08) el concepto de género se refiere al
conjunto de ideas sociales construidas a partir de la diferencia sexual machohembra, que atribuye características “femeninas” y “masculinas” a cada sexo,
a sus actividades y conductas, y a las esferas de la vida. Mediante el proceso
de construcción de género, la sociedad fabrica las ideas de lo que deben ser los
hombres y las mujeres, de los que es propio de cada sexo. (Cantor, 2007) Por lo
tanto podemos establecer que el género es una construcción que se establece
en función del sexo ya que determina las conductas propias de los hombres y
las mujeres entendidas como comportamientos masculinos y femeninos respectivamente.
Identidad de Género: “concepto que se refiere al estado psicológico que
le permite a la persona auto identificarse con lo masculino, lo femenino u otro
género diferente y de afirmarse a si mismo diciendo “soy hombre”, “soy mujer”,
“soy andrógeno” o “soy hombre e la cotidianidad y mujer en una presentación
artística”, como ocurre con algunos hombres transformistas”. (Cantor, 2007).
Performancia del Género: “Poder de los actos lingüísticos para crear lo que
nombran y “constituir la materialidad de los cuerpos, materializar la diferencia
sexual que consolida el imperativo heterosexual”. “Complejo juego de actos
reiterativos que son los que hacen la condición genérica de los sujetos… normalizada y controlada por prácticas culturales ritualizadas” (Serrano, 2007).
Sexualidad: “se entiende en este trabajo como el saber o régimen discursivo (Foucault, 1991; citado por Esguerra, 2002) construido sobre las relaciones
que se dan a través de las experiencias eróticas entre hombre y mujer, mujer
y mujer, hombre y hombre –sin dejar de lado prácticas colectivas- que rodean,
preceden, constituyen y siguen a los acercamientos corporales y también el
autoerotismo en sus diversas formas” (Esguerra, 2002)
Habitus: este concepto se “refiere a la construcción del sujeto por un proceso
histórico personal en un contexto social histórico y estructural que comprende la
mentalidad, los gustos, la situación socio-económica, las prácticas de consumo,
etc. Bourdieu también propone que el habitus es al mismo tiempo estructural
y estructurante y que tiene por ello el poder de excluir o incluir al sujeto en los
distintos niveles colectivos de la sociedad” (Esguerra, 2002)
Identidad: “proceso situado históricamente en el cual confluyen el individuo
y el colectivo, también como la relación capaz de atravesar las diferencias (Barth, 1976:18; citado por Esguerra, 2002). Es decir, la relación social que se da
a través de esas fronteras, la conducta social individual por medio de la cual se
relaciona los grupo, pero también aquello que particulariza al individuo como
persona única” (Esguerra, 2002)
Identidad paródica: “para algunos autores el travestismo es una parodia de
la mujer en dónde el objetivo central es imitar, a partir de su propia representación, el rol femenino” (Moreno, 1997). La identidad paródica constituye la única
alternativa posible para las travestis de combinar su representación intermedia
entre lo masculino y lo femenino, dadas las restricciones sociales mediadas por
las identidades de género preestablecidas (masculino-femenino únicamente).
(Moreno, 1997).
Erotismo: ideas, conceptos, valores
y actitudes acerca de
las
reacciones y son interiorizadas por el individuo fisiológicas placenteras (deseo
sexual, excitación sexual y orgasmo) que se dan como respuesta a la
estimulación sexual. Estas concepciones son establecidas a nivel cultural.
(Rodríguez y Parra, 2004)
Homofobia: Aversión, rechazo o temor, que puede llegar a lo patológico, a
gays y lesbianas, a la homosexualidad o a sus manifestaciones. (Serrano, 1997)
Marginado: es el que está al margen, por voluntad propia o circunstancias
ajenas a él. En algún momento y lugar la marginación ha sido voluntaria, el que
no quería entrar en el sistema por rechazo, descontento o rebeldía, se situaba
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Travestis: sujetos con identidad personal ambivalente (que alterna lo femenino y lo masculino) que se construye interactivamente entre la sociedad y la
acción individual. No obstante, es una identidad culturalmente marginada. (Moreno, 1997).
al margen (Bel Adell, 2002)
Excluido: es quedar fuera de... una persona, un colectivo, un sector, un territorio, está excluido si no pertenece a... no se beneficia de un sistema o espacio
social, político, cultural, económico, al no tener acceso al objeto propio que lo
constituye: relaciones, participación en las decisiones, en la creación de bienes
y servicios por la cultura y la economía etc. (Bel Adell, 2002)
Exclusión social: en qué medida se tiene o no un lugar en la Sociedad, marcar la distancia entre los que participan en su dinámica y se benefician de ella,
y los que son excluidos e ignorados fruto de la misma dinámica social. …. Es la
propia organización social la que elabora en su interior “poblaciones sobrantes”
(Bel Adell, 2002)
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CAPITULO I
CONTEXTO DEL MUNDO TRANSGENERISTA
EN EL BARRIO SANTA FE
El barrio Santa Fe está ubicado en la localidad de Los Mártires, de la ciudad
de Bogotá, siendo uno de los más antiguos de la capital y antiguamente uno de
los más importantes y elegantes; hoy en gran medida está asociado a prácticas
como la prostitución, expendio de drogas y delincuencia; aunque todavía hay
estructuras coloniales las cuales han perdido importancia, y se han dejado en
un segundo plano por espacios como “La Piscina” que se refiere a un espacio
nocturno donde gran cantidad de mujeres, hombres y transgeneristas ejercen la
prostitución; por estos y otros motivos es considerada como una zona de “tolerancia”, quizá una de las más conocidas de la capital; dicha zona según la Alcaldía de Bogotá en su decreto 400 del 2011 las reconoce con el fin de: “i)Corregir
el desorden urbano relacionado con los usos y actividades que generan impacto
sobre los ciudadanos y el espacio público. ii) Controlar y dignificar las actividades
relacionadas con la prostitución, a partir de acciones de control y programas de
acompañamiento social. iii) Erradicar los usos relacionados con la prostitución,
en los que no se cumplan las condiciones adecuadas de funcionamiento o que
se localicen por fuera de las zonas destinadas para dichos usos. iv) Solucionar,
en los sectores específicos en los que se permitan tales usos, los problemas que
afectan a la comunidad, tales como delincuencia, abusos a trabajadores sexuales, venta y consumo de drogas ilícitas, basuras, deterioro del espacio público,
entre otros. v) Planificar e identificar las zonas susceptibles de desarrollar usos
ligados a la prostitución” (2001). Teniendo en cuenta lo anterior describiremos
pequeños aspectos particulares de la población objeto de estudio.
La población transgenerista que permitió la realización de este trabajo, se
ubica entre la calle 19 a la calle 21, sobre la carrera 16, aunque no es el único
sector donde estas personas se encuentran. Los lugares donde ejercen su labor
están ubicados al costado oriental de la carrera 16 y se caracterizan por tener 3
o 4 plantas en las cuales habitan la gran mayoría de los transgeneristas. En la
primera planta de estos edificios se encuentra el establecimiento donde ellas se
ubican para realizar las respectivas labores. En estas cuadras los transgeneristas
se movilizan de un establecimiento a otro y se desplazan durante la jornada, la
cual es de lunes a viernes de 10 a.m. A 8:00 p.m y los fines de semana se extiende hasta la madrugada. Todos los establecimientos básicamente cuentan con
el mismo equipamiento, el cual consta de un reproductor de sonido, un espacio
amplio donde permanecen bailando y seduciendo a posibles clientes, y cuenta
además con una serie de habitaciones compuestas de una cama donde prestan
los servicios contratados.
Como se había descrito con anterioridad los transgeneristas están en las calles
en espera de alguna persona que contrate sus servicios; las personas que acceden a estos, son diversas, aunque la gran mayoría son hombres con identidad
masculina de todos los estratos y ocasionalmente parejas hombre/mujer con el
fin de realizar otras prácticas eróticas. Las cuales se enmarcan en una serie de
tarifas, el “rato”, como lo denominan, para un hombre tiene un valor entre $20 y
$30 mil pesos y a las parejas puede estar entre $150 y $300 mil pesos, sin embargo, los precios pueden variar según las exigencias del cliente o su apariencia,
como lo afirma un transgenerista:
“porque mirándole el semblante a la persona que venga con un poco de dinero,
mínimo cien” (K, Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
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La población transgenerista se caracteriza por tener un nivel de escolaridad
bastante bajo ya que la mayoría hace la construcción de su identidad transgenerista a temprana edad (14 -16 años) lo que impide que puedan continuar con sus
estudios debido a que en la escuela hay sanciones para estos casos y en muchas
circunstancias constituye una razón para ser expulsados del hogar. En segundo
lugar, esta población se caracteriza por sufrir constantes movimientos migratorios que en muchos casos tienen un fuerte componente de desplazamiento.
Fenómenos que hacen del barrio santa fe un lugar de recepción de gran cantidad
de personas con dicha identidad. Sin embargo, ellos afirman que también hay
posibilidades de trabajo en otras ciudades del país. Es importante destacar que
la falta de oportunidades, la baja escolaridad, el rechazo por parte de algunos
grupos sociales son variables que aumentan la probabilidad del uso abusivo de
sustancias psicoactivas, pero más que una probabilidad es una realidad evidente
en la población.
Las practicas por las cuales son contratadas son diversas y además van acompañadas por el consumo de sustancias psicoactivas (en algunos de los casos
constituyen una exigencia de los clientes). El riesgo de ser agredida por parte de
los clientes que en algunos casos termina convirtiéndose en crímenes de odio,
delincuencia común, amenaza de grupos “paramilitares”, entre otros. Es preciso
tener en cuenta que esta situaciónaumenta cada día con la intensificación del
conflicto y la violencia en el sector. Una de ellas afirma:
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“me convido pa (sic) la 24 con Caracas apenas estaba timbrando me cogió a puñaladas sin yo saber ¿por qué? Hasta me cogió de gancho y me llevo de gancho, y
estaban haciendo batidas los policías, por ejemplo, mire, estaba yo más joven y él
me dijo cójame de gancho que usted pasa como una mujer, que no sé cuántas yo
pase por medio de los policías, pase todo, yo que me... camine salgo a la piscina
cuando me zampó tres puñaladas una acá (señala la parte izquierda de su espalda
a la altura de la cintura), y a lo que yo le di la vuelta me dio otra acá (a la altura
del pecho) y otra acá (a la altura del hombro) que me mando de tubo de tórax
(…)”(C. Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
Las manera como los clientes se acercan a ellas son diversas, se pudo observar que algunos acercan sus automóviles y con un taxi atrás el cual las recoge
y las conduce al lugar de encuentro, mientras que otros simplemente se ubican
en unos bares aledaños y hacen el llamado a los mismos para fijar los términos,
otros se acercan a ellas y van directamente a los cuartos, algunos se dirigen a
los establecimientos donde se puede consumir alcohol y allí mismo se presta el
servicio e incluso muchos clientes ya las conocen y simplemente las llaman a los
celulares y fijan un punto de encuentro.
Otra situación a la que hacer referencia algunas transgeneristas es a la forma
que deben vestir para poder llamar la atención y así “bajar bandera” puesto que
los hombres sólo se fijan en las mujeres que visten ropa interior y en muchos
casos dejan al descubierto partes del cuerpo como sus senos y su pene.
CAPITULO II
LOS TRANSGENERISTAS Y LOS AGENTES
SOCIALES EXTERNOS
A. Los transgeneristas y la policía
La presencia de la fuerza pública en el sector hace parte de la cotidianidad,
se observa presencia de la policía permanentemente en la zona ya que es considerada una de las más peligrosas de la ciudad. Es por esto que nos interesa
determinar algunos patrones que se dan en la relación entre la policía y la población transgenerista que ejerce la prostitución en el sector. Según el informe
de la primera encuesta realizada a la población LGBT de Bogotá, realizada por la
Corporación Promover Ciudadanía, el 45.5 % de la población transgenerista ha
sido víctima de agresión policial.
Respecto a la presencia de la policía en la zona es pertinente aclarar que aunque si hay una serie de prácticas delictivas dentro de la población transgenerista
como consumo de sustancias psicoactivas, asaltos, riñas entre otros, esto es
característico de todos los grupos poblacionales y no es una conducta que esté
determinada por la identidad de género.
El uso de sustancias psicoactivas es una práctica cotidiana de algunas personas de la zona entre las cuales están algunas personas de la población transgenerista. Esta práctica es reconocida por las transgeneristas y justificada por
varias razones, una de las cuales es la situación laboral. Una de ellas dice:
”No es frecuente pero cuando se da se hace por estrés, porque el trabajo está pesado entonces el refugio es. ¡Vamos a ponernos a tomar, a meter perico! y así se
pasa todo el día y cuando uno se da cuenta ya están borrachas y embaladas todas
y sin un peso” (K, Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
“hay clientes que son viciosos y lo convidan a uno para que los acompañe, yo soy
una, que a mí me sale un cliente vicioso yo digo bueno, cobro por horas deme 40
por una hora (…) (Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
Sin embargo, aunque el consumo se da en estas situaciones no se puede establecer como una práctica determinada por el trabajo desempeñado, sino que es
una práctica que surge como un producto de las configuraciones sociales, económicas y culturales en un contexto determinado, por lo cual se adquieren una
serie de elementos que definen y estructuran la realidad, además de configurar
el habitus de las personas.
Al considerarse esta práctica como una infracción de la norma es pertinente
la intervención de la policía para tomar los correctivos necesarios y establecidos
en la norma para solucionar esta situación, sin embargo, según declaraciones de
algunas de las personas podemos establecer que aunque si es necesaria la intervención de la policía en este sentido, en ocasiones es una excusa para vulnerar
los derechos de la población transgenerista.
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El consumo en muchas ocasiones se debe a exigencias de los clientes como
nos cuenta Constanza en una entrevista,
“A una compañera una vez le metieron una bolsa de perico sin tenerla en la cartera, se la llevaron y la judicializaron por eso…sólo porque le tienen rabia a los
travestís.” (K, Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
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Por otra parte, es evidente la agresión verbal por parte de la policía, la cual
se da frecuentemente y que además ha sido normalizada en la institución invisibilizando la vulneración de derechos que conlleva el ejercicio de esta práctica, y
aunque este ejercicio es indiscutible y recurrente por parte de la fuerza pública
no es propia de la misma. Los transgeneristas son víctimas de esta práctica por
gran parte de grupos sociales. Según una serie de estudios respecto al tema podemos ver que la agresión verbal es bastante alta, es una práctica que se da en
diferentes lugares y es ejercida por diferentes grupos poblacionales, en Bogotá
el 83.3% de las personas transgeneristas ha sido víctima de este tipo de agresión, en Rio de Janeiro el 77% mientras que Buenos Aires el porcentaje es del
82%. Una de las personas entrevistadas relata una de las situaciones en la que
es víctima de agresión verbal por parte de la policía:
“nos dicen groserías vulgares como pirobos, gonorreas, hijueputas, malparidos,
maricos mal vestidos… cosas así por el estilo. (…) a mí me han gritado cosas de
esas, me han dicho ¡metase pa´ dentro marico hijueputa! Por el micrófono de la
patrulla” (K, Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
Esta agresión policial este motivada por el rechazo o la homofobia característica de nuestra cultura, la cual está bajo un modelo judeocristiano patriarcal y
machista excluyente de todo lo que no esté dentro de los cánones de normalidad
establecidos y que además legitima la violencia en todo sentido contra lo “anormal”. Un agente de policía afirma:
“el hombre es hombre y la mujer es mujer” (Cantor, 2007)
Mientras que otro narra la manera de ejercer dicha vulneración:
“cuando vamos en la patrulla comenzamos a grítales comentarios para hacerlos
sentir mal” (Cantor, 2007)
Para terminar este apartado, consideramos que aunque si es necesaria la
intervención de la policía para el cumplimiento de la norma, también lo es aumentar el control y la capacitación en derechos humanos y diversidad de género
en esta institución para evitar la vulneración de derechos por parte de la fuerza
pública. Es necesario implementar capacitaciones que permitan concienciar a
los miembros de esta institución del significado del respeto y el reconocimiento
de lo diverso ya que nuestra cultura está inmersa en un sistema dicotómico que
legítima e invisibiliza las vulneraciones que se dan a lo que es concebido como
anormal o que se percibe como peligroso. Sin embargo, se debe reconocer que
en Bogotá ya se ha empezado el diseño de una serie de políticas públicas que están encaminadas hacia este objetivo. No obstante, no han sido suficientes para
evitar que por lo menos la policía no sea uno de los actores que más violación
de derechos ejerce.
B. Los transgeneristas y los vecinos
Por otra parte, una de las transgeneristas afirma que vivía en un barrio de la
ciudad que se caracterizaba por estar habitado por una gran cantidad de miembros de la policía, puesto que está compuesto de casas fiscales, y contrario a lo
que parecería, la relación con los vecinos es mucho mejor que la que se presenta
en el barrio santa fe. Aunque, la gran mayoría coincide en que la relación con
los vecinos se da en buenos términos y que no intervienen de ninguna mane-
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Como vecinos entendemos, a las personas que viven o trabajan en el entorno
de los establecimientos donde la población transgenerista está ubicada; entre
los cuales podemos mencionar: las tiendas, bares, hogares y demás sitios que
de una u otra manera interactúan, y lo que es más importante la relación con las
personas con las que se comparte el espacio o están presentes en la cotidianidad
de los transgeneristas. Aunque evidenciamos que los bares son los que más se
benefician por la presencia de estas personas, dado que se favorecen por el consumo de los clientes que van en busca de un contacto para pracicas eroticas con
los transgeneristas; al mismo tiempo permite a muchas de las transgeneristas
hacer contacto con los clientes, es decir sirven como medio de acercamiento.
Sin embargo, hay que recalcar, según testimonios de la propia población, que
los vecinos son agentes neutros, ya que no se presenta por parte de ellos una
vulneración, pero tampoco un interés por apoyar a la población en el camino
al reconocimiento y al respeto de los derechos. De acuerdo a lo dicho en una
reunión con el IDEPAC, parece que hay personas que desean que el barrio deje
de ser una zona de tolerancia, lo cual tiene graves implicaciones para todas las
personas que trabajan alrededor del ejercicio de la prostitución ya que no sólo
perjudica a los transgeneristas sino que también a todas las mujeres que ejercen
prostitución en esta zona. En el estudio que realizó la Corporación Promover Ciudadanía podemos observar que el 29.2% de los transgeneristas son obligados
a cambiar su lugar de residencia por rechazo a su orientación sexual (Cantor,
2007) es por esto que consideramos que el desplazamiento de esta población
sería una variable que aumentaría estas cifras. Sin embargo, esta no resulta ser
la consecuencia más relevante, en realidad se debe trabajar por generar una
oferta laboral para personas transgeneristas las cuales han sido relegadas al
ejercicio de la prostitución o de salón de belleza.
ra en sus prácticas. Por lo tanto podemos afirmar que aunque las estadísticas
muestran que si hay una vulneración por parte de los vecinos, en este sector, las
relaciones que se establecen con esta población es mucho más cordial, relación
que da cuenta de la gran cantidad de personas transgeneristas que habitan en
el lugar.
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C) Los transgeneristas y los transeúntes
Por último, otro actor representativo que tiene gran participación en las dinámicas del sector en relación con la población transgenerista en ejercicio de la
prostitución son los transeúntes, estos son hombres y mujeres de todas las edades y de diversas condiciones socioeconómicas. cabe señalar que la gran cantidad de transeúntes son hombres con una identidad masculina los cuales se ven
motivados a circular por este lugar por curiosidad y por la cercanía a sus sitios de
trabajo, en busca de los servicios sexuales y/o a contemplar a los transgeneristas muchas veces con el fin de realizar prácticas eróticas como la masturbación
en la vía pública, la cual se constituye en una forma de vulneración de derechos
a ellos mismos y a los transgeneristas. Como está estipulado en los “Derechos
Sexuales y Reproductivos los cuales fueron se consagraron por primera vez en
el programa de acción de la conferencia mundial sobre población y desarrollo (el
cairo 1994) y confirmado en 1995 en la conferencia mundial de la mujer (beijin
1995)” (SDIS, UPN y CPC, 2007). en el artículo acerca de la “Privacidad Sexual:
se refiere a la toma de decisiones relacionadas con la protección de la intimidad
siempre y cuando ellas no interfieran con las libertades y los derechos sexuales
de los demás. Las personas tienen derecho a que se les respete su intimidad.”
(SDIS, UPN y CPC, 2007).
Respecto a dichas situaciones, los transgeneristas conciben estas prácticas
como molestas y a las personas que las realizan las denominan como depravados, enfermos, cochinos y puercos como afirma Karen en la entrevista:
“son los clientes enfermos, son los clientes enfermos que solo tienen diez mil o
doce mil pesos para entrar entonces se ponen a enfermarse viéndole la verga y
viéndole el culo a las maricas de acá, esos son los enfermos de todos los días” (K,
Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008)
Respecto a las medidas que toman los transgeneristas, estas consisten ejercer violencia a estas personas, en algunos casos arrojan huevos y piedras a los
carros o a las personas que ejercen esta práctica.
“Esos son los hombres a los que nosotros les tiramos piedras y huevos, porque se
lo merecen.”(K, Mujer transgenerista, Fecha de la entrevista, 2008).
Sin embargo, consideramos que este no es el mecanismo más idóneo para
defender sus derechos, ya que nos permite identificar que los imaginarios hacia
el transgenerismo no solamente provienen de los agentes externos, sino que las
mismas transgeneristas configuran un imaginario frente al otro, y al no encontrar apoyo en instituciones que garanticen sus derechos, deciden defenderse por
cuenta propia.
Finalmente, evidenciamos que los transeúntes también realizan actos de agresión verbal a esta población, ya que ellas comentan que se refieren a ellas con
términos despectivos como maricas, maricones, locas entre otros.
CAPITULO III
FORMAS DE MARGINACIÓN Y EXCLUSIÓN
De acuerdo con lo anterior, la población transgenerista mediante el trabajo de
campo reportó de una serie de características que nos conducen a concluir que
es una población excluida socialmente, y no solamente son excluidas sino que
además ellas mismas conservan una serie de imaginarios que las hacen excluirse de la sociedad pero reconocerse como parte de una colectividad transgenerista. ¿Pero de donde podemos concluir esto?, en esta medida, debemos retomar
algunos fenómenos que inciden en la prostitución como única manera de trabajo
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Hemos realizado una breve pero significativa descripción de las dinámicas
asociadas al transgenerismo en el barrio Santa Fe y específicamente referente
al ejercicio de la prostitución. Ahora nos dedicaremos a indagar y a descubrir las
formas de exclusión que se presentan en dichas dinámicas. Es así, que resulta
de vital importancia referirse en primera instancia a la diferenciación conceptual
entre marginación y exclusión, ya que resulta indispensable reconocer que “la
exclusión va más allá de la pobreza y marginación, puede participar de estas
realidades pero abre una nueva realidad social” (Bel Adell, 2002) es decir, las
personas que están excluidas del sistema social no solamente están apartadas,
como lo están los marginados, voluntaria o involuntariamente, sino que además
no se encuentran inmersas en algún Estado, colectividad, grupo, etc. por el contrario, no son reconocidas como parte de algo y ellos o ellas tampoco lo hacen.
De lo cual podemos inferir que la exclusión tiene mayores niveles de complejidad
que la marginación. En ese sentido, cuando nos referimos a exclusión social, el
concepto se amplía en gran medida, ya que involucra un “carácter estructural de
un proceso que excluye a parte de la población, de las oportunidades económicas y sociales. El problema no reside tan sólo en las disparidades entre los más
favorecidos y los más desfavorecidos de la escala social, sino también en las que
existen entre quienes tienen un lugar en la sociedad y los que están excluidos de
ella» (Libro Verde sobre la Política social europea (Bel Adell, 2002).
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y además su relación con la trasgresión de género.
En este sentido, EL 90% de la población transgenerista provenía de pueblos
de diversos sectores del territorio del nacional. En su mayoría provienen de familias caracterizadas por la pobreza y la falta de oportunidades para la educación y el empleo. Pero no es solamente la pobreza una característica en común
de los transgeneristas, son también los procesos de exclusión que presentes
en el proceso de la construcción de su identidad de género. Pues después de la
pobreza, como primera forma de exclusión hacia esta población, y que además
no es exclusiva solamente para los transgeneristas sino para diferentes grupos
poblacionales de la sociedad; también deben afrontar exclusión en su entorno
y contexto en el momento en el que deciden hacer visible su trasgresión de género, pues empezando por la escuela y la familia, los transgeneristas reconocen
que al momento de hacer pública su identidad de género y la corporeidad de la
misma, son rechazadas por sus familias y la escuela se convierte en un espacio
prohibido para ellas, ya que la institución no permite la asistencia de jóvenes
transgeneristas en sus lugares de residencia. Una tercera manera en la que se
da la exclusión hacia esta población es en el campo laboral, ya que al no poder
asistir a la escuela por el rechazo hacia ellas, son pocas las oportunidades laborales que pueden llegar a tener, y tal como lo describimos en la primera parte
del presente escrito, sus únicas opciones son la peluquería o el trabajo sexual.
Además, es importante señalar las oportunidades frente a la prestación de servicios por parte del Estado o cualquier institución pública o privada, cabe señalar
esto, ya que la mayoría de las personas transgeneristas del sector no tienen
acceso a un servicio de salud digno para ellas, además de no poseer un nombre
que las identifique como tal, sino que además de su condición como excluidas,
son un grupo objeto de múltiples vulneraciones de derechos. Pero estas formas
o maneras de exclusión surgen también como un producto de imaginarios individuales y colectivos que no permiten la inclusión de nuevas concepciones frente
a la identidad de género.
Para comprender estas formas o maneras de exclusión hacia la población
transgenerista del barrio Santa Fe, es indispensable señalar tres factores que
inciden en las condiciones de exclusión, estos son el factor estructural, social
y subjetivo enmarcados en una ruptura entre los social, lo económico y lo vital
(Bel Adell, 2002). Es decir, que desde el factor estructural, nos enfrentamos a la
realidad de un sistema social determinado por las relaciones de poder que lo
configura como excluyente, y genera muchas de las formas de exclusión hacia
los transgeneristas, como el desempleo, la desatención social y el empobrecimiento. Por su parte, el factor social, se puede hacer visible en la ruptura de la
solidaridad y lazos de proximidad en el actual sistema social (Bel Adell, 2002),
de este modo, los diferentes actores sociales actúan y se configuran de un modo
específico que no permite el pleno reconocimiento e integración de la diversidad
de actores y en este sentido, la población transgenerista se convierte en un grupo minoritario que no hace parte de las dinámicas de la sociedad y por lo tanto
se encuentra excluido. Finalmente, quizá uno de los factores que mayor incidencia tiene en la exclusión de la población transgenerista, es el factor subjetivo,
ya que es precisamente en esta dimensión en donde se configuran y establecen
las formas de concebir aspectos como lo “normal” o “anormal” y es en donde
la trasgresión de genero genera más resistencia hacia este tipo de conceptos y
percepciones de las personas. Es así, que en el excluido, su dimensión subjetiva le genera sentimientos que lo alejan y lo incitan a una exclusión voluntaria,
pues, tal como lo pudimos ver en la población transgenerista, el rechazo de los
agentes externos, o los actos de violencia hacia ellos, generan sentimientos de
rechazo hacia esos otros, y en esta medida, la exclusión que caracteriza a esta
población se vuelve más compleja, por su doble sentido desde y hacia la población transgenerista.
CAPITULO V
CONCLUSIONES
Aunque todas los transgeneristas que entrevistamos, desde el principio dejaron claro que no consumían sustancias psicoactivas, si se evidencia un consumo
relativamente frecuente (principalmente de marihuana), justificado por ellas,
como una forma de realizar el trabajo; y que al mismo tiempo que funciona o
actúa como válvula de escape. Sin embargo, creemos que se da por las condiciones socioeconómicas de esta población y por la exclusión a la que están sometidas a lo largo de su vida.
En sus discursos todavía no hay una apropiación fuerte de los conceptos de
sexo, género e identidad, dado que aun en ellas está la idea dual hombre- mujer,
y por lo tanto de un “deber ser” al punto de hablar de “normalidad”, cuando se
refieren a instituciones (como la familia) establecidas y aceptadas socialmente.
Al preguntarles por su nombre, preguntan ¿Cuál? Y aunque siempre prefieren
identificarse con el que corresponde a su identidad de género, todavía no afianzan el paso total a su identidad. Esto también está ligado al nivel de escolaridad
1829
Si bien, en un principio, se pensó a modo de hipótesis, que para la población
transgenerista la presencia y las miradas constantes de los transeúntes, eran
percibidas como normales; por medio de sus testimonios, comprobamos que
por el contrario, les incomoda y evidentemente lo conciben como una forma de
vulneración, al punto de tomar medidas contra las personas que tengan actitudes o prácticas como la masturbación entre los vehículos que circulan y pasan
frente a ellas.
que en la mayoría de los casos es bajo.
1830
Este ámbito de la escolaridad está atravesado por la falta de oportunidades,
evidenciada en el difícil o casi imposible acceso algún tipo de educación profesional, diferente a la peluquería. De lo cual, los transgeneristas son consientes y lo
expresaron en la reunión con el IDEPAC, esto nos permite afirmar que si existe
un fuerte interés por cambiar sus situación de vida y mejorar la calidad de la
misma, por lo tanto nos parece necesario y urgente la apertura de espacios para
que se haga política pública desde lo que ellas piensan, sienten y realmente necesitan, esto teniendo en cuenta los tiempos que ellas manejan ya que notamos
que el ejercicio de la prostitución y su vida privada muchas veces no se tiene en
cuenta impidiendo una participación masiva. Por otra parte consideramos necesaria la capacitación de esta población en otros campos que les permita dedicarse a otras labores y la inclusión en las mismas.
Es evidente de igual manera, que el principal agente agresor que perciben
las personas transgeneristas es la policía; muchas de ellas ya sea de manera
directa, o por interceder por alguna compañera han experimentado altercados
con representantes de esta institución; Sin embargo, desde las observaciones
hechas en el lugar, también nos parece que muchas de sus prácticas cotidianas,
que se han normalizado (o vuelto propias) dado el ejercicio de la prostitución,
particularmente el consumo de drogas, dan pie para que se presente intervención por parte de esta institución, el problema radica en las formas en que se
presenta esta intervención, no obstante es importante reconocer el trabajo que
se ha hecho por parte de la alcaldía, mencionado por los mismos transgeneristas, en el que la policía recibe talleres con la población, con el fin de disminuir
las agresiones por parte de miembros de la institución; De todos modos se debe
intensificar los esfuerzos en la educación tanto de la población transgenerista
como el de la policía (además del resto de la sociedad). En este mismo aspecto queremos valorar y destacar el esfuerzo de la lidereza transgenerista Diana
Navarro, que concentra sus esfuerzos por la reivindicación de los derechos de la
población transgenerista, mejoramiento de la calidad de vida, y otros aspectos.
todas sus acciones llevadas a cabo desde su posición política y humana, sino que
también desde su autoridad, respeto y amistad, se esfuerza por crear en sus
compañeras una conciencia de identidad de género, y de promover en ellas una
responsabilidad consigo mismas que incluye el consumo de drogas y el exhibicionismo, como lo manifestó.
Las agresiones que sufre la población transgeneristas, por los otros agentes
(transeúntes y clientes), requieren de un proceso mucho más largo y de mucho
más compromiso, ya que se requiere un proceso de inclusión en el que finalmente la población transgenerista, tenga acceso a los diferentes bienes y ser-
vicios creados por la sociedad, en la misma proporción que la tiene el resto de
las personas. Lo cual implica, generar condiciones básicas de participación en
los diferentes ámbitos de la vida humana y por lo tanto de la sociedad, (vivienda, salud, educación, trabajo, entre muchos otros), que garanticen la calidad
de vida de toda la comunidad transgenerista. Además debe hacerse una labor
educativa, para que se dé un primer paso en la consolidación de un proceso de
inclusión, que erradique las diferentes formas de exclusión que en últimas, son
estas formas las que impiden el desarrollo normal de la vida de la población
transgenerista.
Los principales factores de exclusión de la población transgenerista de nivel
estructural y subjetivo, en la medida en que ambos factores sostienen una relación de causa-efecto, por lo cual, la exclusión y marginación de la población
transgenerista surge desde factores estructurales pero tiene efectos en la dimensión subjetiva de dicha población, generando lo que se ha denominado “exclusión voluntaria”, al no encontrar formas de integración a ese mundo que las
excluye constantemente.
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Es por eso que nos parece importante, que desde la academia, las instituciones, los movimientos y los demás espacios sociales se discuta, debata y ante
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