cincuenta y nueve

Anuncio
1
1
2
PRÓLOGO
Qhuinn, hijo de Lohstrong, entró en casa de su familia a través de su
puerta de entrada grande.
En el instante en que cruzó el umbral, el olor del lugar se acumuló en su
nariz. Limón de la cera de abeja de las velas. Flores frescas del jardín
que la doggen había traído diariamente.
El perfume de su madre. La colonia de su padre y su hermano.
Cinnamon gomas de su hermana. Si la empresa Glade ha hecho un
ambientador de este tipo, que se llamaría algo así como Dehesa de Old
Money. O Salida del sol sobre una cuenta bancaria gorda.
O tal vez el siempre popular sólo estamos mejor que los demás.
Voces distantes flotaban encima del comedor, de vuelta las joyas con
diamantes tallados y brillantes, arrastrando las consonantes de las
palabras sobre cintas de raso liso y largo como:
— Oh, Lillie, esto es precioso, gracias, — dijo su madre al sirviente. —
Pero eso es demasiado para mí. Y no se me dan bien, a Solange si, así
que todo esto se me está poniendo pesado. —
Ah, sí, su madre esta a dieta permanente infringiéndola a la próxima
generación: las mujeres de la glymera se supone que desaparecen de la
vista cuando se volvían a los extremos, les sobresalen las clavículas, las
2
3
mejillas hundidas, y los brazos huesudos, dándoles algún tipo de jodida
medalla de honor.
Como si asemejase a un atizador le haría mejor
Y Virgen Escriba favorecía a su hija y apareciera sana.
persona.
— Ah, sí, gracias, Lilith, — dijo su padre de manera uniforme. — Más
para mí, por favor. —
Qhuinn cerró los ojos y trató de convencer a su cuerpo para dar un paso
adelantarse. Un pie tras otro. Lo que no era tan difícil.
Su brandy nuevo Hardy entre sus dedos como sugiriendo. Por otra
parte, en muchos sentidos, entrar en esa habitación, el comedor, era
como el vientre de la bestia.
Dejó caer su petate al suelo. El par de días en casa de su mejor amigo
Blay le había hecho bien, un descanso de la completa falta de aire en
esta casa. Por desgracia, la quemadura en la entrada fue tan mala, el
coste y beneficio de salir era casi igual.
Bueno, esto era ridículo. No podía mantenerse de pie aquí como un
objeto inanimado.
Volviendo a la pared lateral, se inclinó hacia el espejo antiguo que se
colocó al lado de la puerta. Así poder estar atentos, e ir de acuerdo con
las necesidades de la aristocracia y lucir bien. De esta manera, los
visitantes pudieron comprobar el pelo y la ropa mientras el mayordomo
aceptaba sus abrigos y sombreros.
El joven rostro pretrans que le devolvía la mirada, en el, cumplía todas
las funciones, incluso, la mandíbula y la boca bien en eso, tenía que
admitirlo, parecía que se podría hacer mucho daño a la piel desnuda
cuando él crecía.
O tal vez era sólo una ilusión. El pelo era Vlad el Empalador, de pie con
la espalda recta desde con la cabeza. El cuello fue encadenado con una
cadena de bicicleta, comprada en Urban Outfitters, pero que a él le
había motivado sus doce velocidades previamente.
En igualdad de condiciones, se parecía a un ladrón que había entrado y
que estaba dispuesto a destrozar el lugar embarga busca de la platería,
joyas y electrónica portátil. La ironía es que él una mierda gótico no era
en realidad la parte más ofensiva de su apariencia a su familia.
De hecho, podría haberse montado, colgándose una lámpara del culo y
correr alrededor, jugando con las obras de arte y las antigüedades o
romperlas que no se acercaba la cantidad real de molestia y el
problema que fue para sus padres y eran sus ojos.
3
4
Uno azul y no verde.
Oopsy.
Su mal.
A la glymera no le gustaban los defectos. No en su porcelana o en sus
jardines de rosas. No en su fondo de pantalla o sus alfombras o sus
mostradores. No se encontraba en la seda de su ropa interior o la lana
de sus blazers o la gasa de sus vestidos y ciertamente, no siempre en
sus hijos.
La hermana estaba bien, bueno, excepto por el — problema de poca
importancia— que en realidad no existen, y era un ceceo que en la
transición no se había curado oh, y el hecho de que ella tenía la
personalidad de su madre.
Y no hubo fijación de esa mierda. Su hermano, por otra parte, era la
verdadera estrella de mierda, un físico perfecto, hijo primogénito
preparado para llevar adelante el linaje familiar, reproduciendo de una
manera muy gentil, sin sudar en ninguna situación, con una mujer
elegida para él y por la familia.
Al infierno, su destinado esperma que ya se había alineado. Iba a ser su
compañera tan pronto como pasara su transición
— ¿Cómo te sientes, hijo mío?— Le preguntó a su padre con vacilación.
— Cansado, señor, — respondió una voz profunda. — Pero esto va a
ayudar. —
Un escalofrío se derramó hasta la columna vertebral de Qhuinn.
Eso no sonaba como su hermano. Camino demasiado lento.
Con demasiada masculinidad. También...
Joder, el chico había pasado por su transición.
Ahora el Hardys. Qhuinn llegó preparándose adelantado hasta que
pudo ver dentro del comedor. Su Padre estaba en su asiento en la
cabecera de la mesa. Comprobado. La madre estaba en su asiento a los
pies de la mesa frente a la puerta solapa de la cocina. Comprobado. La
hermana estaba mirando hacia fuera de la habitación, casi lamiendo el
borde dorado de su plato con hambre. Comprobado.
El hombre cuya espalda daba a Qhuinn no era parte de la familia.
Luchador, era dos veces el tamaño de cuando había sido Qhuinn,
habían contactado al doggen y le dijeron que recogiera sus cosas y
fuera a casa de Blay.
4
5
Bueno, eso explicaba el permiso. Había asumido que su padre había
cedido finalmente a la solicitud que Qhuinn había presentado semanas
atras.
Pero no, que solo habían querido a Qhuinn fuera de la casa debido a
que el cambio había llegado al niño de los genes de oro.
¿Su hermano tubo a la chica? ¿A quién habrían utilizado para la sangre?
Su padre, nunca fue el tipo demostrativo, extendió una mano y le dio
una torpe palmadita en el antebrazo.
— Estamos muy orgullosos de ti. Te ves... perfecto. —
— Usted, — como por una tubería, la madre de Qhuinn se levantó. —
Simplemente perfecto. ¿Mira a tu hermano Solange, perfecto? —
— Sí, así es. Perfecto. —
— Y tengo algo para ti, — dijo Lohstrong.
El hombre metió la mano en el bolsillo interior de su chaqueta y sacó
una caja de terciopelo negro del tamaño de una pelota de béisbol. La
madre de Qhuinn empezó a quebrarse y se secó bajo sus ojos.
— Esto es para ti, mi querido hijo. —
La caja se deslizó por el mantel de damasco blanco, y su hermano,
ahora temblaba, manos grandes como las de él tomaron la caja y le
sacó la tapa. Qhuinn captó el destello del oro desde el camino en el
vestíbulo.
Como todo el mundo en la mesa quedo en silencio, su hermano se
quedó mirando el anillo de sello, claramente abrumado, como su madre
e incluso su padre creció brumoso. Y su hermana echó un bollo a la
panera.
— Gracias, señor, — dijo Luchando por ponerse el pesado anillo de oro
en el dedo índice.
— Esto encaja, ¿no?, — Preguntó Lohstrong.
— Sí, señor. Perfectamente.
— Usamos el mismo tamaño, entonces. —
Por supuesto que lo hacían. En ese momento, su padre apartó la
mirada, como si estuviera esperando que el movimiento de sus ojos lo
hicieran esconder el brillo de las lágrimas que habían llegado a su
visión.
Vió a Qhuinn al acecho fuera de la sala del comedor.
5
6
Hubo un breve destello de reconocimiento.
No eres de la clase alta
¿Cómo iba estar allí?, y el... oh, bueno... mi otro vástago.
Más aun fue como cuando se ibas caminando por el pasto y se dio
cuenta de un montón de mierda de perro demasiado tarde para detener
el pie y aterrizar en el mismo.
El hombre volvió a mirar a su familia, y bloqueo a Qhuinn fuera.
Está claro que él era la última cosa que quería Lohstrong en ese
momento histórico, que se arruinó y fue probablemente por eso no hizo
las señales manuales de que provocaría el mal de ojo.
Por lo general, todos los miembros de la familiar realizaban el ritual
cuando veían a Qhuinn.
No esta noche.
El padre no quería que los demás lo supieran.
Qhuinn se acercó a su petate. Cargando el peso sobre el hombro, tomó
la escalera principal a su habitación. Por lo general, su madre prefería
que use el acceso de la servidumbre, pero eso significaría que tendría
que crusar a través de todo el abundante amor allí.
Su habitación estaba lejos de la de los demás, era lo que podría
conseguir, en todo su camino. Él había preguntado a menudo por qué
no dar el salto completo y no le puso un doggen, pero entonces el
personal probablemente renunciaría.
Encerrándose en sí mismo, él dejó sus trapos en el suelo mientras
desnudo se sentó en su cama. Mirando su única pieza de equipaje,
pensó que sería mejor arreglar la ropa pronto, ya que había un traje de
baño mojado en allí.
Las doncellas se negaban a tocar su ropa, como que el mal en él
persistía en las fibras de sus vaqueros y sus camisetas. Lo bueno fue, él
nunca era bienvenido en los eventos formales, por lo que su vestuario
era prelavado y desgastado.
Él descubrió que estaba llorando cuando miró hacia abajo a sus Hardys
(calzado) y se dio cuenta de que había un par de gotas de agua justo en
el medio de los cordones. Qhuinn no era conseguiría un anillo.
Ah, diablos... este dolor.
6
7
Estaba fregando la cara con las palmas de las manos cuando sonó su
teléfono. Tomando el teléfono fuera de su chaqueta de motorista, tuvo
que parpadear un par de veces para enfocar.
Aceptó la llamada, pero él no respondió.
— Acabo de escucharlo, — dijo Blay a través de la conexión. — ¿Cómo
te va?—
Qhuinn abrió la boca para responder, su cerebro se atropelló con todo
tipo de respuestas:
— puto aterciopelado petimetre. —
— Por lo menos yo no estoy — gordo— como mi hermana. —
— No, yo no sé lo de mi hermano me despidieron. —
En cambio, dijo, — Ellos me echaron de la casa. Ellos no quieren que
maldijera la transición. Pero adivina, funcionó, porque el chico parece
que llegó bien, él está bien. —
Blay maldijo en voz baja.
— Oh, y él consiguió su anillo ahora. Mi padre le dio su anillo... —
El anillo de sello con el escudo de la familia, el símbolo de que todos los
hombres de buena línea de sangre llevaban para atestiguar el valor de
su
linaje.
— No luchó para ponérselo en el dedo, — dijo Qhuinn, sintiendo como si
estuviera tomando un cuchillo afilado y recorriendo el interior de los
brazos. — Encajaba perfectamente. Parecía genial. Sabes, sin
embargo..., cómo podría no—
Él comenzó a llorar en ese momento.
Solo eso lo perdió.
La terrible verdad era que, bajo su contracultura de “Que les den” ,
quería gustarle a su familia. Como remilgado como su hermana era,
como erudito friki y su hermano era tan reservado como sus padres, vio
el amor entre ellos cuatro. Sintió el amor entre ellos. Era el lazo que los
unía a los individuos en conjunto, la cadena invisible de un corazón con
otro, el compromiso de cuidar todo, desde lo mundano de mierda todo
verdadero drama, mortal. Y la única cosa más poderosa en ese
sentido... era lo que se quiere conseguir, dejarlo fuera de ella.
Cada maldito día de su vida.
7
8
Voz de Blay se cortaba. — Estoy aquí para ti. Y me siento tan
condenadamente... Estoy aquí para ti... No hagas nada estúpido, ¿de
acuerdo? Déjame estar—
Dejar a Blay saber que él estaba pensando acerca de las cosas en que
participaban cuerdas y cabezal de ducha. De hecho, con la mano libre
había ido hasta el cinturón improvisado que había formado de un
bonito, resistente tejido de nylon, porque sus padres no le dieron
mucho dinero para ropa, y la adecuo, algo que había tenido años atrás
roto. Al tirar de la longitud libre, echó un vistazo al otro lado de la
puerta cerrada de su baño. Lo único que tenía que hacer era atar la
cosa para el aparato en la ducha. Dios sabía que esas tuberías de agua
había sido arregladas hacía demasiado tiempo, cuando las casas eran lo
suficientemente fuertes como para sostener algo de peso. Incluso tenía
una silla en la que podía mantenerse en pie y luego una patada por
debajo.
— Me tengo que ir—
— ¿Qhuinn? ¿No me cuelgues no te atrevas a colgarme —
— Escucha, me tengo que ir—
— Voy para allá ahora mismo. — Lote de aleteo en el fondo, cuando
Blay estaba poniéndose la ropa. — ¡Qhuinn! No cuelgue el teléfono
¡Qhuinn...!
—
ONE
ACTUALIDAD
Ahora, en la iglesia con eso de un rito.
Jonsey miró al idiota que estaba agachado junto a él en la parada del
autobús a la par de ellos que había estado estacionado durante tres
horas. Por lo menos. Aunque los comentarios como la había hecho
parecer una cuestión de días.
Y le iba a hacer mierda, homicidio justificable.
— Eres una joven blanca, ¿lo sabías?, — Señaló Jonsey — fuera. —
— ¿Qué?—
8
9
Está bien, esperaría tres años. — Amigo caucásico. — Era igual, de los
que que necesitan el maldito protector solar en la verano. No era igual
si estaba en su auto —
— Lo que sea, el hombre, te echó un vistazo—
— Usted actúa como si yo fuera una tonta. — En este momento, él sólo
quería que llegara la noche. Hacía frío, estaba nevando, y tuvo que
preguntarse quién se había cabreado y metido con Vanilla.
Helaba más aquí.
De hecho, estaba pensando en retirarse de toda esta mierda. Estaba
haciendo un buen documental relativo a Caldwell, que tenía dos meses
de cárcel por asesinat y que lo había cumplido en un reformatorio; lo
que menos le interesaba era salir con una perra blanca decidida a
conseguir credibilidad callejera a través de su boca.
Ah, y luego estaba el barrio de Richie Rich en que estaba.
Por lo que sabía, había una ordenanza a este respecto que no se
permiten en las calles a nadie después de 22:00
¿Por qué demonios había acordado esto?
Solo para encerrar al chico, Jonsey volvió la cabeza y se asomó de la
vivienda. Viendo como la nieve soplaba entrando en los ojos, y maldijo:
— Follando al norte del estado de Nueva York en el invierno. Con frío
como para que sus bolas fueran cubitos de hielo. —
— Bueno... hola allí. —
A través de un estacionamiento, sentado justo en frente de una pared
brillante, y limpia, sin graffiti de, había, dado un latigazo la mierda en
su dulce culo. Un taxi Hummer oscurecido totalmente fuera, no tenía
cromado en ningún lugar, no en las ruedas, no alrededor de las
ventanas, ni siquiera en la parrilla. Y era de estructura muy grande y, a
juzgar por todo, sin duda también tenía el motor grande.
El taxi era del tipo de cosa que ves en las calles de dónde era, el
vehículo de una de las principales distribuidoras. Excepto que estaban
lejos de la ciudad interior por aquí, así que era sólo uno tratando de
buscar algo que retuviera su pene.
Vanilla caminó hasta el hombre con su mochila, era fornido.
— Soy a la que diste el vistazo. —
— El autobús estará disponible muy pronto. — Jonsey miró su reloj e
hizo un poco de ilusión.
9
10
— Cinco, quizás diez minutos. —
— Vamos, —
— Adiós, imbécil. —
— ¿Tienes miedo o alguna mierda?— Levantado sus manos como
haciendo un sollozo y empezó a hacer una Actividad Paranormal.
— Oh, aaggg—
Jonsey desenfundó su pistola y apretó el caño a la derecha en la cara
del tonto del culo. — No tengo problema de matarte aquí mismo. Lo he
hecho antes. Y lo hago de nuevo. Ahora, de vuelta a la mierda y hazme
un favor. Cierra la puta boca. — Cuando Jonsey encontró con los ojos
del
tío,
no
le
importaba
cuál
era
el
resultado.
Disparar a la perra.
No le dispares. Por lo que sea.
— Está bien, está bien, está bien. — Respaldado al Sr. Hablador lejos y
salió de la parada de autobús. Gracias y vete a la mierda.
Jonesy puso su revólver lejos, cruzó los brazos y miró en la dirección
que el autobús iba a venir, el tipo se fue.
Estúpido idiota.
Miró su reloj. Al hombre le bastó con esa mierda.
Si un autobús lo ponía de regresar en el centro tendría aquí el primer
lugar, sólo iba a subir y la mierda con todo.
Desplazando la mochila que había visto al llegar, sintió algo duro en el
interior poniéndose en jarra.
Un paquete era entendido. Si iba a transportar producto desde el barrio,
entonces sí. ¿Pero un frasco?
¿Para qué diablos necesitas eso?
¿A menos que fuera polvo suelto?
El hecho de que él había sido elegido por el hombre, el C—Rider mismo,
esto hubiera sido jodidamente genial.
Hasta que conoció a White Boy y entonces la idea de que era especial
perdió un poco de jugo.
El Maestro le dio instrucciones eran claras: Conecta con el tío en la
parada de la calle Cuarta. Tome el último autobús a los suburbios — y
10
11
esperar. Cambie a la línea cuando se reanudó el servicio rural cerca del
amanecer. Bajar en el Condado de Warren al parar a pie una milla en
una propiedad agrícola. C—Rider se reuniría con ellos y un montón de
tíos que hay por ahí para el negocio. Y después de eso… Jonsey sería
parte de un nuevo equipo a dominar la escena.
Le gustaba esa mierda. Y el pleno respeto al C—Rider ese hijo de puta
era estricto y estaba en lo alto de la campana de mando.
Pero si el resto de ellos eran como Vanilla…
El rugido de un motor le hizo suponer que algo, cualquier cosa, del
tránsito, Caldwell, se había mostrado finalmente, y él se puso de pie—
— Puto camino, — suspiró.
Un Hummer oscuro se había detenido justo en frente de la parada de
autobús, y cuando fue bajada la ventana, se vio a White Boy, fue una
completa locura en la membrana detrás de la rueda, y no sólo porque
Cypress Hill fuera, de hecho, a todo volumen.
— ¡entre! ¡Vamos! ¡entre! —
— ¿Qué demonios haces, yo?— Tartamudeó Jonsey, incluso cuando le
dispararon por detrás de la camioneta y subió en el asiento del
pasajero.
Puto de mierda Santa perra del culo, total, no era un tonto no tirar de
algo
como
esto.
El hombre pisó a fondo el acelerador, el motor rugió, y los dientes de
los neumáticos se agarraron a la capa de nieve y les disparó hacia
adelante a cincuenta kilómetros por hora. Jonsey se aferró a lo que
encontraba a su paso disparando a través de una intersección con luz
roja y luego subió a lo largo de la acera y entro al estacionamiento de
un Hannaford. A medida que los disparos quedaban en el otro extremo,
y la música enterraba el pitido de la alarma porque no se había puesto
el
cinturón
de
seguridad.
Jonsey empezó sonriendo. — Que te den sí, 'hijo de puta! Perra loca,
loca del culo, copo de nieve... mierda! —
— Creo que es Justin Bieber. —
De pie frente a una línea de papas fritas Lay’s, Qhuinn miró de arriba a
la bocina y al recuadro en los azulejos del techo.
11
12
— Así es. Estoy en lo cierto, y no me gusta que lo sepan. —
A su lado, John Matthew firmando (FIRMAR se refiere hablar con
señas), “¿Cómo lo sabes?”
— La mierda está en todas partes. — Para probar el punto, le hizo
señas a una pantalla de la tarjeta de felicitación y corto, quince minutos
“Are Up”.
— Te lo juro, ese chico es una prueba que es el Anticristo que viene.
— A lo mejor ya está aquí. — Explicaría Miley Cyrus. — Buen punto.
Cuando John volvió a contemplar el menú, marcó su alimento con el
dedo, Qhuinn dio doble comprobación de la tienda.
Cuatro horas y CVS estaban bien equipados y completamente vacío,
excepto por ellos dos de y el chico en el mostrador de recepción, que
estaba leyendo una revista National Enquirer y comiendo una barra de
Snickers.
No lessers.
No Banda de Bastardos.
Nada de disparar.
A menos que fuera Bieber en la pantalla.
“¿Qué vas a tener?” John firmaba.
Qhuinn se encogió de hombros y siguió mirando a su alrededor. Como
Ahstrux Nohtrum (protector) de John era responsable de asegurarse
que el chico volviera a la mansión de la Hermandad todas las noches en
una sola pieza, y mucho después, más de un año, hasta ahora, todo
estaba bien....
Dios, se perdió Blay.
Sacudiendo la cabeza, levantando al azar, cuando el brazo volvió hacia
él, había enganchado un poco de crema agria y cebolla.
Mirando el logo de Lay, y en primer plano de una, lo único que podía
pensar en la forma en que él, John y Blay utilizaban el tiempo que
pasaban en casa de los padres de Blay, jugando a la Xbox, bebiendo
cervezas, soñando ser mayores y mejores vidas posttrans.
Desafortunadamente, ya grandes y mejores… habían resultado ser sólo
el tamaño y la fuerza de sus cuerpos. Aunque tal vez eso era sólo su
Punto de vista. John estaba, después de todo, felizmente emparejado. Y
Blay estaba con... Mierda, no podía ni siquiera pronunciar el nombre de
su primo en su cabeza.
12
13
— ¿Estás bien, J—man?, — le preguntó con brusquedad. John Mateo se
enganchó con un Doritos original y asintió. “Vamos a conseguir las
bebidas”.
Mientras se dirigían más en la tienda, Qhuinn deseaba estar en el
centro, la lucha en las calles, luchando contra de cualquiera de sus dos
enemigos. Demasiado tiempo de inactividad, mucho en esos detalles
suburbanos, y viviendas significaban demasiado.
Se interrumpió de nuevo.
Lo que sea.
Además, odiaba tener cualquier contacto con la glymera y la mierda era
mutua.
Por desgracia, los miembros de la aristocracia fueron poco a poco
regresando a Caldwell, y significó que habían quedado inundados por la
Wrath, con llamadas acerca de avistamientos de asesinos. Al igual que
los no muertos Omega no tenían cosas mejores que hacer que acechar
los alrededor de los árboles frutales estériles y congeladas piscinas.
Sin embargo, el rey no estaba en posición de decir a los dandis fueran
por sí mismos. No desde que Xcor y su Banda de Bastardos habían
metido una bala en la garganta del rey.
Traidores. Hijos de puta.
Con un poco de suerte, Vishous iba a demostrar sin sombra de duda de
que el disparo de fusil se había realizado, y luego el grupo de ellos
habían destripado a sus soldados, y pusieron sus cabezas en estacas, y
la
luz
y
los
cadáveres
quedaron
en
llamas.
Además de averiguar exactamente quién en el Consejo estaba en
convivencia con el nuevo enemigo.
Sí, fácil de usar es el nombre del juego ahora que una noche a la
semana, cada uno de los equipos terminaba aquí en el barrio, tocando
puertas y buscando debajo de las camas.
En el museo como las casas que le dejaban los pelos de punta en más
de un centro subterráneo oscuro.
Un golpecito en el brazo trajo su cabeza.
— ¿Sí?—
Iba a preguntarte lo mismo.
— ¿Eh?—
13
14
Se detuvo allí. Y acabó mirando... bueno, ya sabes. Qhuinn frunció el
ceño y miró la pantalla del producto. Luego perdió toda línea de
pensamiento, así como la mayor parte de la sangre de la cabeza.
— Oh, sí... ah... — ¿Mierda, tenía a alguien subió el calor?
— Um. —
Biberones. Fórmula bebé. Baberos y las siestas húmedas y Q—tips
(bastoncitos). Los chupetes. Botellas. Todo tipo de artilugio.
Oh, Dios, un extractor de leche.
Qhuinn hizo un uno ochenta muy rápido, y consiguió enfrentar una pila
de seis pies de alto de Pampers (pañales), y se recuperó en la tierra de
los Nuks(tetinas), y finalmente rebotó fuera del espacio aéreo gracias a
un rebote infantil de A + D. ¿Qué nunca tendría la mierda de infierno
que era lo de: Babe. Babe. Babe. Oh, bueno. Ya lo había hecho, fue
hasta la caja. Metiendo la mano en su chaqueta de motorista, Qhuinn
sacó su billetera y la otra mano detrás de John que tenía alimentos en
la mano.
— Dame tus cosas. —
A medida que el tipo empezó a discutir, pronunciando las palabras,
porque sus manos estaban llenas, Qhuinn enganchó la Mountain Dew
(refresco) y Doritos que se obstruía el paso.
— No tienes. Mientras que nos está sonando, puedes gritarme
adecuadamente. —
¿Y tú qué sabes, las manos de John volaron a través de las posiciones
de ASL (lenguaje de señas) en varias combinaciones.
— ¿Estás sordo?— El hombre detrás de la caja registradora le preguntó
en un susurro. Como si alguien que usase ASL era una especie de
monstruo.
— No. Ciego. —
— Oh. —
A medida que el hombre se lo quedó mirando, Qhuinn quería estallar.
— ¿Nos va a ayudar con esto o qué?—
— Oh... sí. Oye, ¿tienes un tatuaje en la cara. — Observaba el Sr.
mientras movía lentamente, los códigos de barras y metía en las bolsas
estaban creando algún tipo de resistencia al viento bajo su lector láser.
14
15
— ¿Sabías eso? — En serio. — No lo sabías. —
— ¿Estás ciego, también?—
Sin filtro de este y ningún tipo. Ninguno.
— Sí, lo estoy. —
— Oh, así que por eso sus ojos son tan extraños. —
— Si. Eso es correcto. —
Qhuinn sacó un billete de veinte y no esperaba el cambio era más que
un pequeño asesinato demasiado tentador.
Asintiendo con la cabeza a John, que también estaba midiendo al
querido muchacho por un sudario,
Qhuinn iba a alejarse.
— ¿Qué pasa con el cambio?— Llamó al hombre.
— Soy sordo, también o no te puedo oír. —
El hombre gritó en voz más alta: — Yo mismo lo haré luego, ¿sí?—
— Suena bien, — gritó Qhuinn por encima del hombro. Idiota fue
escenario de cinco estúpidos.
Pasando a través de la barra de seguridad, Qhuinn pensó que era un
milagro que los seres humanos, con los que contactaba durante del día
y la noche en lo absoluto. Y el hijo de puta había conseguido poner sus
pantalones tras una caja registradora.
Nunca cesan los milagros.
A medida que se abrió paso fuera, el frío le dio una palmada alrededor,
el viento soplaba su pelo. Copos de nieve conseguían llegar a la nariz.
Qhuinn se detuvo. Miró a la izquierda. Miró a la derecha.
¿Dón... dónde está mi Hummer?—
En su visión periférica, las manos de John comenzó a volar alrededor
como si estuviera preguntando lo mismo.
Y entonces el hombre señaló hacia abajo con la nieve recién caída... y
las huellas profundas de cuatro neumáticos del monstruo que hizo un
círculo y salió del estacionamiento.
15
16
— Maldita puta mierda!— Qhuinn apretó. Y pensó Observando Sr. fui un
estúpido—
DOS
De vuelta a la mansión de la Hermandad, Blaylock se sentó en el
borde de la cama, con el cuerpo desnudo sonrojado, un brillo de
sudor en el pecho y los hombros.
Entre sus piernas su pene estaba gastado, y sus caderas estaban
sueltas de todo tipo de topar y moler. En el otro extremo de la
espectro, su respiración se apretó, su carne que requieren
oxígeno sólo un poco más de lo que sus pulmones podrían
proporcionar. Así que, naturalmente, él cogió el paquete de
Dunhill rojos que guardaba en su mesita.
Los sonidos de su amante en la ducha del baño de enfrente,
junto con el aroma picante del jabón, fue dolorosamente familiar.
¿Había pasado casi un año?
Sacar uno de los cigarrillos, tomó el mechero de Sax Van Cleef &
Arpels que tenía, era el más ligero que le había dado para su
cumpleaños.
La cosa estaba hecha de oro y grabado con un Mystery, la marca
de la empresa Rubíes, un 1940 precioso que nunca falló tenía
buen ojo, o al hacer el trabajo.
Cuando la llama del mechero se levantó, cuando la ducha se
apagaba.
Blay se inclinó para poner la mano sobre el fuego, inhalaba, y
tiró de la parte superior de la tapa hacia abajo. Como siempre, el
más
mínimo
toque del líquido para encendedores quedaba, la dulzura se
mezclaba con el humo que exhalaba
Qhuinn odiaba fumar.
Si, nunca lo aprobó. Lo cual, considerando la cantidad de
barbaridades que el tipo hizo un hábito regular, parecía
francamente ofensivo.
16
17
¿El sexo con desconocidos en los baños de un sinnúmero de
clubes? ¿Tríos con machos y hembras? ¿Piercings? ¿Tatuajes en
lugares
distintos?
Y este tipo no “aprueba” el fumar. Como si fuera un hábito vil
nadie en su sano juicio lo haría molestarse.
En el baño, el secador de pelo que él había compartido arranco, y
Blay podía imaginar que lo había agarrado y el pelo rubio corría
hacia atrás duro y fluyendo en la brisa artificial, la luz capturaba
sus brillantes reflejos que eran naturales.
Saxton era hermoso, toda la piel suave y el cuerpo musculoso y el
sabor perfecto.
Dios, la ropa en ese armario de la suya. Asombroso. Al igual que
el gran Gatsby había saltado de las páginas de la novela, bajando
a la Quinta Avenida, y compró bloques enteros de la alta costura.
Qhuinn no era así. Llevaba slips camisetas y camisetas de tirantes
o cueros, y todavía lucía el chaqueta de motociclista que había
comprado justo después de su transición. No Ferragamo o Ballys
para él; nuevos tipo Rocas con plantas del tamaño de los
neumáticos para camiones. ¿Cabello? Cepillado, si tenía suerte.
¿Colonia? Pólvora y orgasmos.
El infierno, en todo el año Blay había conocido al chico
prácticamente desde su nacimiento, a Qhuinn nunca lo había visto
en
un
juego.
Había que preguntarse si él sabía que un Tuxedo (ropa elegante
de hombre) puede ser propiedad, no sólo de alquiler.
Si Saxton fue el aristócrata de ensueño, Qhuinn era un matón
recto.
— Aquí iban sus cenizas en esto. —
Blay hizo un gesto con la cabeza. Saxton estaba desnudo, peinado
y perfumado perfectamente con agua de colonia y sosteniendo el
pesado cenicero de Baccarat que había comprado como regalo de
solsticio de verano., y pesaba tanto como una bola de boliche.
Blay cumplía, tomando la cosa y haciendo equilibrio en la palma
de su mano.
— ¿Vas a trabajar?— igual no era obvio
— Así es. —
Saxton se dio la vuelta y lanzó un culo espectacular hacia él
cuando fue al armario. Técnicamente se supone que vive al lado
17
18
de una de las habitaciones vacías, pero con el tiempo tenía su
ropa emigrando aquí.
No le importaba el hábito de fumar. Incluso compartido de vez en
cuando después de un particular intercambio de energía..., por así
decirlo.
— ¿Cómo te va?, — Dijo Blay en una exhalación. — Tu misión
secreta, es. —
— Bastante bien. Estoy casi terminando. —
— ¿Eso significa que por fin me puede decir qué ha sido todo
esto?—
— Te enterarás muy pronto. —
A medida que el aleteo de una camisa saliendo de la cabaña, Blay
dio la vuelta y miró el cigarrillo en la punta que brilla
intensamente.
Saxton había estado trabajando en algo de alto secreto para el
rey desde el accidente, y no había habido conversaciones de
almohada al respecto que probablemente fue sólo una de las
muchas
razones
de
su
Wrath
por hacer al hombre a su abogado privado.
Saxton tenía toda la discreción de una bóveda de banco.
Qhuinn, por otra parte, nunca había sido capaz de guardar un
secreto.
Desde la fiestas sorpresa a los chismes a embarazosas datos
personales como si hubiera quedado establecido entre ellos como
una puta barata.
— ¿Blay?—
— Lo siento, ¿qué?— Saxton surgió, completamente vestido con
un Ralph Lauren de tweed empalmador. — Ya dije, te veré en la
última
comida. —
— Oh. ¿Es tan tarde? —
— Sí. Lo es. —
Supongo que la había jodido creando en primer lugar su camino,
el día, que era la forma en que había rodado desde entonces...
18
19
Dios. Ni siquiera podía pensar en lo que había pasado sólo una
semana atrás.
No podría incluso poner en la mente palabras para lo que sentía
por la única cosa por la que nunca se había preocupado que fuera
a pasar, justo en frente de sus propios ojos.
¿Y él había pensado que ser rechazado por Qhuinn era malo?
Observándolo el tipo tenía algo con una joven mujer, tenía que
responder a su amante, no lo hará.
— Sí, absolutamente. Te veré entonces. —
Hubo una vacilación, y luego Saxton se acercó y le dio un beso en
los labios.
— Blay. ¿Estás fuera en rotación esta noche? —
Blay asintió con la cabeza, sosteniendo el cigarrillo de una manera
tan hermosa con ropa del macho no recibas quemadas. — Yo iba
a leer el New Yorker tal vez empezaría en la terraza. —
Saxton sonrió, claramente al apreciar el atractivo de ambos. —
Cómo te envidio. Después de que haya terminado, esto Vamos a
tomar un par de noches fuera y relajarme. —
— Tal vez podríamos ir a algún sitio. —
— Tal vez podamos. —
La expresión que tenía apretada enel hermoso rostro era rápida y
triste. Porque sabía que Saxton no se iba a ninguna parte.
Y no sólo porque las sandalias no estaban incluidas en su futuro.
— Está bien, — dijo Saxton, rozando los nudillos por la mejilla de
Blay.
Blay le acarició la mano. — Tú también. —
Un momento después la puerta se abrió y se cerró... y él estaba
solo. Sentado en la cama desordenada, en el silencio que parecía
aplastarlo por todos los lados, se fumó el cigarrillo hasta el filtro,
dejándolo en el cenicero, y encendió otro.
Cerró los ojos y trató de recordar el sonido de los gemidos de
Saxton o la visión de la espalda del macho arqueandose o la
sensación de piel sobre la piel.
No pudo.
19
20
Y esa era la raíz del problema, no podía.
— Vamos a ver si lo entiendo, — arrastrando las palabras V sobre
la conexión del teléfono celular. — Has perdido tu Hummer. —
Qhuinn quería poner su cabeza a través de una ventana de vidrio.
— Si. Yo lo hice. ¿Podrías por favor? —
— ¿Cómo se puede perder ocho mil libras de vehículo?—
— Eso no es importante—
— Bueno, en realidad, es si quieres tener acceso a los GPS y me
dirás dónde encontrar la maldita cosa razón por la cual estoy
llamando, ¿verdad? ¿O simplemente pasar confesión sin detalle es
bueno para el alma o algo de esa mierda. —
Qhuinn se aporreó duro con su teléfono. — dejé las llaves en el
mismo. —
— ¿Cómo dices? No escuché eso. —
Mierda.
— Dejé las llaves en el mismo. —
— Hijo esa fue una mala jugada tonto del culo,. —
No. mierda. Es broma. — Así que me pueden ayudar—
— Sólo por e—mail tienes el link. Es una de las cosas para
recuperar el vehículo. —
— ¿Sí?—
— Comprueba si los secuestradores se tomaron un momento para
poner el asiento hacia adelante, ya sabes, ponte cómodo y esa
mierda, como tienen las llaves. —
El sonido de Vishous como de asqueado, equipo de seguimiento
está con tuercas con un guardabarros coche.
— Escucha, tengo que irme. Yo necesito ambas manos para
sostener mi instinto y el rastreador, se río como el culo. Hasta
más tarde. —
En la medida que la llamada se cortó,
20
21
Qhuinn se tomó un momento para frenar el deseo de tirar el
teléfono.
Sí, — perder eso también iba a ayudar realmente a la cuz de su
situación. Al entrar en su cuenta de Hotmail, y se preguntó cuánto
tiempo iba a tener que vivir este bajón, y puso su atención en el
maldito coche.
— Se dirige al oeste. — Él inclinó el teléfono para que John
pudiera ver.
— Vamos a hacer esto. —
Desmaterialización, Qhuinn era vagamente consciente de que el
nivel de su Wrath era desproporcionada en relación con el
problema: A medida que sus moléculas dispersas, eran una
mecha encendida a la espera de contactar con un poco de
dinamita y no se trata sólo de él que era un tonto del culo, o que
le faltaba el coche, o el hecho de que estaba mirando como un
idiota a uno de los hombres más respetados que en la
Hermandad.
No había otra mierda tanto.
Tomando forma en un camino rural, comprobó su teléfono de
nuevo y esperó a que John se presentara. Cuándo él lo hacía,
recalibrado se fueron hacia el oeste, acercándose, y cruzando en
una dirección... hasta que Qhuinn era el fantasma en la tira
precisa de hielo cubriendo el asfalto y su puto Hummer estaba en
marcha.
Un centenar de metros por delante el vehículo.
Cualquiera que sean los hijos de puta estaban al volante iban a
cien kilómetros por hora en la nieve, en dirección a una curva.
Que
a...
Bueno, llamárlos estúpidos era exactamente el tipo de caldera
negro en la que la noche había degenerado.
“Déjame disparar a las ruedas”, John firmó, como si supiera que
un arma en la mano de Qhuinn no era la mejor idea.
Antes de que el hombre pudiera levantarse y salir a los cuarenta,
Qhuinn se desmaterializó justo sobre el capó del el SUV.
Cayó de cara contra el parabrisas, el culo terminó golpeado con
estilo la brisa provocó el fallo de funcionamiento. Y entonces se
trataba de un caso de ho… hey… nena… hola: Gracias a la luz del
tablero de instrumentos, él cogió el OMG tirándolo en el asiento
21
22
delantero ante los rostros de la pareja de chicos... y luego su idea
brillante se convirtió en número cabra joder. En vez de pisar el
freno, el conductor arrancó de golpe, como si tal vez pudiera
evitar lo que tenía aterrizado ya en el capó del Hummer.
El lanzó a Qhuinn con su cuerpo ingrávido mientras arrancó en el
espacio para mantener sus ojos en su paseo. Resultó que él era el
afortunado.
Como Hummers fueron diseñados y construidos para otras cosas
aparte de la aerodinámica y la instalación de frenado, las leyes de
la física se agarró con todo al metal y removió la mierda en el
proceso, y a pesar de la cubierta de nieve, el metal se reunió con
el asfalto, con el grito agudo soprano de se acabó la noche
El impacto estruendoso de la camioneta al clavarse en algún tipo
de objeto sólido cortó todo el sistema.
Qhuinn no le prestó mucha atención a la caída, sin embargo, él
aterrizó a su vez, el chasquido de carretera pavimentada contra el
hombro y la cadera, con su cuerpo haciendo su propia versión de
cerdo engrasado bajo de la cubierta de nieve y el pavimento;
¡CRACK!
Su impulso se detuvo también, algo duro le capturó en la cabeza
y cuello un espectacular show de luces, como si alguien hubiera
encendido un cohete justo en frente de su cara. Entonces era
hora de Piolín, pequeñas estrellas que circundan su visión cuando
el dolor en varios lugares comenzó a mostrarse.
Lo estaba empujando más cerca de él, no estaba seguro de si era
el suelo o un árbol o acaso que vestido de rojo, Santa Claus, él se
acomodó sobre su espalda. Cuando se dejó caer de plano en el
frío subió a la cabeza y eso le ayudó.
Tenía la intención de levantarse. Comprobar el Hummer. Tirar a la
mierda a quien se había aprovechado de su momento idiota. Pero
eso era sólo su cerebro jugando con el mismo.
De su cuerpo se había hecho cargo la rueda y acelerador, y no
tenía intención de ir a ninguna mierda de lugar.
Acostado tan quieto como pudo, y exhalando nubes irregulares de
hielo, el tiempo se ralentizó y luego comenzó a transformarse. Por
un segundo, se confundió en cuanto a lo que le había puesto en
este lado de la carretera y en esta condición.
El accidente ¿lo había causado? O... ¿fue la Guardia de Honor
antes de los ataques?
22
23
Con esta copia de plano sobre el asfalto llegó un recuerdo de su
pasado o algo que en realidad que estaba pasando.
La buena noticia era que la elección era fuera de la realidad y dio
su cerebro algo que hacer aparte de seguir martillando para hacer
un movimiento.
La mala noticia era que los recuerdos eran de la noche en que su
familia había le había repudiado, era más doloroso que cualquier
cosa que actualmente sintiera en su cuerpo.
Dios, era todo tan claro, el doggen trayendo los documentos
oficiales y exigió un poco de sangre para un ritual de purificación.
Él tirar la bolsa de lona sobre su hombro y saliendo de la casa por
la última vez. El camino que se extiende delante de él, estaba
vacío y oscuro
Este camino, se dio cuenta… era real y era en el que había caído
sucesivamente. O... estaba abajo en... lo que sea. Cuando él
había dejado la casa de sus padres, lo que pretendía dirigirse
hacia el oeste, donde había oído que había un clan de
delincuentes críos como él. En cambio, cuatro hombres se habían
presentado en túnicas encapuchados y lo golpearon hasta casi la
muerte, literalmente. Había ido a la puerta del Fade, y sobre ella,
había visto un futuro que no había creído... hasta que sucedió.
Estaba sucediendo en estos momentos.
Con Layla...
Oh, mira, John estaba hablando con él.
Justo en frente de sus ojos, las manos del tío estaban pasando
por las propuestas de resolución, por así decirlo, y Qhuinn
pretende responder con algún tipo de últimas noticias.
— ¿Es esto real?— Murmuró. John y miró momentáneamente
confundido. Tenía que ser real, Qhuinn pensaba. Debido a la
Guardia de Honor pero eso le había ocurrido en el verano, y el
aire que se inhala estaba frío.
“¿Estás bien?” John articuló mientras firmaba.
Metiendo la mano en el suelo cubierto de nieve, Qhuinn empujó
tan fuerte como pudo. Cuando no consiguió moverse más de una
pulg (empuje tapon clavija)—ada o dos, dejó que hable la
situación por sí misma... y se pasó a la mierda.
23
24
TRES
El sonido era de coque y consiguió olfatearlo, tenía. el tabique
desviado hizo que el hombre fuera de la puerta aprerando para su
control el cuchillo. Que te jodan. ¡Qué hijo de puta.
La primera regla de cualquier comerciante exitoso era no utilizar a
Los adictos que financiaron su empresa y utilizar Asociados que
necesitaba apalancamientos que se necesitaban en las calles muy
utilizadas.
La dirección no usarla.
Siempre.
La lógica era tan sólida, que era fundamental, y nada diferente
que, por ejemplo, al ir a un casino que tenía una instalación de
seis millones de metros cuadrados, con suficiente comida que
mantendría a un país pequeño, y el oro estaría en todas partes,
siendo sorprendido de que ha perdido todo su dinero. El consumo
de drogas era unable maldita idea tan caliente, ¿por qué la gente
regularmente mueren a causa de que destruyen vidas por ella,
siendo arrojados a la cárcel gracias a eso?
Tonto del culo.
El hombre giró el picaporte y empujó. Por supuesto, la puerta
estaba abierta, y al entrar en la sórdida habitación, el olor a talco
para bebés le habría abrumado él, si él no se hubiera
acostumbrado a el olor en sí mismo.
Que desagradable la nariz de pincher era lo único que no le había
gustado del cambio. Todo lo demás como la fuerza, la longevidad,
la libertad le habían gustado.
Pero, El maldito olor. No importaba la cantidad de colonia que
usara, no podía deshacerse de él.
Y se perdía la posibilidad de tener relaciones sexuales.
Aparte de eso, la Sociedad Lessening (restrictiva) era su boleto a
la dominación.
La inhalación se detuvo y el Fore—lesser levantó la vista de la
revista People end la que había hecho unas líneas encima.
24
25
Debajo, un tío llamado Channing Tatum estaba mirando a la
cámara, todo caliente como mierda.
— Hey. ¿Qué estás haciendo aquí? —
Como los ojos saltones luchaban por encadenar y enfocar, el Jefe
se veía como si le hubieran dado un electro shock empleando el
suministro de corriente.
— Tengo algo para ti. —
— ¿Más? Oh, Dios mío, ¿cómo lo sabes? Sólo tengo dos manos
izquierdas y yo —
Connors, también conocido como C—Rider, se movió rápido,
dando tres pasos hacia adelante, lanzando su brazo a lo ancho, y
oscilando un cuchillo en círculo con gracia que termina en al lado
de la cabeza del Fore—lesser. La hoja de acero fue en
profundidad, cortando el hueso más blando de la cabeza, y de la
perforación la materia gris volaba.
El Fore—lesser entró en crisis, tal vez a causa de la lesión... más
probable debido a sus glándulas suprarrenales habían bombeado
sólo una de millones de centimetros cubicos de esa santa mierda
en su torrente sanguíneo y en lo personal no era bueno mezclarla
con la cocaína. A medida que la mierda se dejara caer a su silla y
regara su camino hasta el suelo, el cuchillo se quedó con Connors,
que lo desenganchó de esa parte del cráneo, la hoja estaba
marcada con sangre negra.
Connors se reunió la mirada sorprendida de su ahora ex superior,
pies no se sentía muy bien acerca de esta promoción. El Omega
había ido a él y le ofreció el puesto de trabajo, sin duda, por
reconocimiento, ya que todos ellos lo hicieron, y un punk no era lo
que quería a cargo de la organización que era más grande que
una partida de póquer.
Sí, claro, el chico había sido útil en el crecimiento de las filas. Pero
la cantidad no vale, era la calidad, y no pasó mucho del Ejército,
Armada, Fuerza Aérea o la Marina de ver que a la Sociedad
Lessening estaba siendo invadida por jovenes fuera de la ley, y
difícilmente de cumplir cualquier tipo de programa con ese tipo de
tropa, a menos que tubiera un verdadero profesional comiendo
mierda. Razón por la cual el Omega había puesto todo esto en
movimiento.
— ¿Qu... qu... qu... —
25
26
— Fuiste despedido, hijo de puta. Es tu parte final de la jubilación
forzosa, — vino otro movimiento punzante, éste teniendo la
cuchilla y la conduciendola a la derecha en el centro del pecho.
Con un pop! y el espectáculo de humo, el régimen de cambio era
completo. Y Connors era el jefe de todo.
La Supremacía lo hizo sonreír por un momento, hasta que sus
ojos se abrieron por la habitación. Por alguna razón, pensó en ese
comercial Febreze (ambientador) en el que había mierda en
algún lugar, hechaban spray como locos, siendo personas reales,
no actores.
El hombre, a excepción de los remanentes de la comida, que no
fuera un show, porque no requería asesinos come todo en forma:
el moho en el techo, los muebles molestos, el goteo encima en el
lavabo...
y
sobre
todo
la mierda que fue junto con una adicción a múltiples jeringas con
sustancias químicas, cucharas, incluso recipientes de dos litros de
Sprite en el laboratorio de metanfetamina en el rincón. Esto no
era un centro de poder. Esta era una casa de crack comúnitario.
Connors se acercó y cogió el teléfono celular de mierda. La
pantalla estaba rota y había algún tipo de parche adhesivo en la
parte posterior. La cosa no estaba protegida por contraseña, y
cuando entró en la sección de mensajes, todo tipo de besides y
lamidas de culos habían volado end el teléfono, los textos, bla bla
y mas bla... felicidades sobre la ceremonia de inducción que
estaba pasando esta noche. Pero el Fore—lesser no lo había
sabido. ¿No era su concierto?
Connors no iba a tomar represalias, sin embargo. Estaban
tratando de quedarse vivos y no le chupaban los genitales a nadie
para seguir respirando: Él esperaba la lista que golpear y quería
espias en su propósito y en el gran esquema de las cosas.
El hombre, no había llegado allí no trabajando por sí, sino por lo
que había descubierto durante un corto período de besar culos, y
las disminuciones
La sociedad tenía pocos bienes en términos de armas o
municiones o materiales. No hay dinero, porque lo que hacian
venía de pequeños robos que habían aumentado la coda en una
mierda.
No hay una lista maestra del Salón de la Fama, ninguna
organización tropa, sin formación.
La reconstrucción tenía que suceder rápido
26
27
Una corriente de aire frío disparó en la habitación, y Connors se
dio la vuelta. El Omega había llegado de fuera y de ninguna parte,
túnicas blancas del mal brillando en la negra sombra debajo al
parecer una ilusión óptica. La repulsión que pasó por Connors era
algo que él sabía que él también iba a tener que acostumbrarse.
El Omega gozaba siempre de una relación especial con su Fore
lesser y tal vez por eso era qué rara vez duraban mucho tiempo.
Por otra parte, dado que tomó la palabra... — Me hice cargo de él,
— dijo Connors, asintiendo con la marca de quemadura en el
suelo.
— Lo sé, — respondió el Omega, que la deformación de la voz a
través del aire fétido y frío.
En el exterior, una ráfaga de viento sopló nieve contra las
ventanas, la brecha en un alféizar dejaba allí algunos copos de
nieve. Al entrar en el espacio, en que cayó al suelo hubo un
resplandor, la temperatura era lo suficientemente fría para
sostenerlos, gracias a la presencia del maestro.
— Él está de vuelta en casa. — El Omega se presentó como un
borrador, de evidencia de cualquier tipo. — Y estoy muy contento.
— Conners dijo a sus pies para quedarse. No había ningún lugar
para correr, o para escapar, sólo tenía que continuar a través de
lo que iba a ocurrir. Al menos se había preparado para esto.
— Tengo algunos nuevos reclutas para ti. —
El Omega se detuvo.
— ¿De veras?—
— Un homenaje, por así decirlo. — O más bien como un punto
final definido para esta mierda: Tuvo que salir pronto, y él había
planeado cuidadosamente estos dos eventos juntos. Para el
Omega, después de todo, eran sus juguetes, pero le gustaba su
sociedad y su propósito de eliminar aún más vampiros.
— Ustedes me parece que no tiene fin, — susurró el Omega, — Yo
creo que vamos a llevarnos muy bien... Sr. C. —
CUATRO
27
28
La Elegida Layla había existido en su propio cuerpo físico sin
ningún tipo de compromiso en la totalidad de su existencia.
Nacido en el Santuario de la Virgen Escriba, y entrenada en la
tranquilidad sobrenatural existente, nunca había conocido un
hambre, o fiebre, o dolor de cualquier tipo.
No conoció el calor, ni el frío, ni una contusión, conmoción
cerebral, o contracción. Su cuerpo había sido, al igual que con
todas las cosas de la madre en el espacio más sagrado de su
carrera, siempre la misma plácidez, un espécimen perfecto
funcionando al más alto nivel
— Oh, Dios, — tragó saliva mientras ella salió disparada de la
cama y se lanzó hacia el baño.
Sus pies descalzos se deslizaron sobre el mármol como se tiró de
rodillas, se inclinó en el asiento del inodoro, y se metió para estar
cara a cara con el agujero de la taza.
— Sólo... hacerlo.... — ella jadeó cuando la náusea contaminaba
su cuerpo hasta los dedos del pie estaban rizados se bajo y agarró
al suelo.
— Por favor... por el amor de la Virgen Escriba... — Si tan sólo
pudiera vaciar el contenido de su estómago, sin duda, la tortura
cedería
Tomando la delantera y el dedo medio en su garganta, ella
empujó con tanta fuerza que se ahogó. Sino que era el punto de
la misma. No hubo coordinación de su diafragma, no se liberaba
de la grasa que se estaba estropeando, en el estómago... no era
que ella realmente había comido eso, o cualquier otra cosa,
para... ¿Cuánto tiempo llevaba en estado? Días.
Tal vez ese era el problema.
Rodeando su brazo alrededor de sus caderas, ella puso su frente
sudorosa con fuerza en el borde, fresco de la taza del baño y trató
de respirar superficialmente, porque la sensación del aire que se
movía hacia arriba y abajo de la parte posterior de su garganta
hizo que el deseo impotente de vomitar empeorara.
Pocos días atrás, cuando ella había estado en su necesidad, su
cuerpo había tomado el control, el impulso de aparearse lo
suficientemente fuerte como para acabar con todo el pensamiento
y la emoción. Supremacía que había pasado rápidamente, sin
embargo, y también tenía los dolores del apareamiento,
implacable, la piel y los huesos, una vez más la reanudación de
de su cerebro.
28
29
La balanza se inclinaba hacia atrás una vez más.
Reanudar, cuidadosamente reposicionadose a sí misma, poniendo
sus hombros contra el frío y bendito mármol de la pared.
Teniendo en cuenta cómo se sentía enferma, su pensamiento sólo
era que estaba perdiendo el embarazo.
Nunca había visto a nadie en el Santuario pasar por esto, esta
enfermedad era lo que es normal aquí en la tierra?
Cerró los ojos y deseó poder hablar con alguien acerca de todo.
Sin embargo, muy pocos sabían su condición y por el momento,
tenía que mantener las cosas de esa manera: la mayoría no sabía
que ella había pasado por su necesidad y había sido reparada. El
período fértil del otoño había llegado en primer lugar, y en
respuesta, la Hermandad se habían dispersado por todas partes
ya que no había ninguna posibilidad que tuvieran una la
exposición a las hormonas, por buenas razones, como había
aprendido de primera mano.
Cuando la gente la tenía regresaban a sus habitaciones normales
en la mansión. Su período había pasado, y ningún flujo hormonal
residual
había sido apuntado en el aire por nadie y cada una a su tiempo
fue dejando atrás el otoño.
La privacidad en estas salas no iba a durar durante la continuidad
del embarazo, sin embargo.
Por otro lado, su estado se detectaría por los otros, especialmente
los machos, que se adaptaron particularmente a ese tipo de
cosas.
Y después de un tiempo, ella comenzaría a mostrarse.
Excepto si se sentía tan mal, ¿cómo podría sobrevivir a los
jóvenes?
Como una vaga sensación de tirantez se acomodó en su bajo
vientre, sintió como su pelvis estaba siendo comprimida por un
tornillo invisible, ella trató de entrenar a su mente en algo,
cualquier cosa que no fuera sus sensaciones físicas.
Los ojos del color del cielo y de la noche se acercaron a ella.
Penetrantes ojos, ojos que miraban desde un rostro que estaba
ensangrentado y distorsionado... y bello incluso en su fealdad.
Bien.
29
30
Esto no era una mejora.
Xcor, líder de la banda de bastardos. Un traidor en contra del rey,
un hombre perseguido que era enemigo de la Hermandad y los
vampiros legales en todas partes. El guerrero feroz que había
nacido de una noble madre que no lo quería por su rostro, y padre
desconocido, que nunca había reconocido parentesco alguno.
Una carga no deseada arrastrando los pies de la casa al orfanato
hasta que había entrado en el Bloodletter de formación de un
nuevo campamento en el Viejo Mundo. Un luchador despiadado
entrenado a la lucha con gran efecto, y luego, en su madurez, un
maestro de la muerte que recorrió el país con una banda de
luchadores de élite alineada con la primera Bloodletter, y
después, con Xcor y con nadie más.
El rastro de información en la biblioteca del Santuario terminó allí,
porque ninguna de las elegidas fueron actualizar nada. El resto,
sin embargo, podría llenarlo en sí misma: La Hermandad cree que
el atentado contra la vida de Wrath en el otoño había sido hecha
por Xcor, y ella había oído que aún no había sublevados en el
glymera, trabajando con Xcor.
Un hombre traicionero, brutal, sin conciencia, sin lealtad, no hay
principio de salvar al servirle.
Sin embargo, cuando ella había mirado a los ojos, cuando ella
había estado en su presencia, cuando ella había sin saberlo,
alimentado a este nuevo enemigo... ella se había sentido como
una mujer completa por primera vez en su vida. Porque él la
había mirado a ella, no con agresión, pero con…
— Acaba de eso, — dijo ella en voz alta. — Deja de hacer eso
ahora mismo. —
Como si se tratara de una joven que consigue algo en un armario
o algo así. Se obligó a ponerse en pie, y sacó la bata de su
alrededor y decidió salir de su cuarto y hacer su camino a la
cocina. Un cambio de escenario que necesitaba, y así fue la
comida, aunque sólo sea para dar su estómago revuelto algo que
expulsar.
Al salir, ella no comprobó el pelo o la cara en el espejo. Sin
quejarse sobre la forma en que su túnica cayó. No perdió ni un
momento preocupándose de sus sandalias idénticas al desgaste.
Tanto tiempo que había perdido en el pasado en los más mínimos
detalles de su apariencia. Hubiera sido mucho mejor estudiar o
formarse a sí misma por una vocación. Pero que no tenía
30
31
permitido en la prescripción de las actividades permitidas para
una Elegida.
Cuando salió al pasillo, ella tomó una respiración profunda, se
estabilizó y comenzó a caminar en la dirección del estudio del rey
Más adelante, Blaylock, hijo de Rocke, estalló en el pasillo de las
estatuas, las cejas hacia abajo apretadas, su cuerpo revestido de
cuero de la parte superior de los hombros hasta las suelas de sus
enormes botas a medida que avanzó delante, y que estaba
revisando su único armamento, sacándolos de a uno de sus
fundas, en orden.
Layla se detuvo en seco.
Y cuando el hombre finalmente la miró, hizo lo mismo, con los
ojos cada vez más remotos.
Rojo profundo de cabello y azul zafiro los hermosos ojos, de
sangre aristócrata completamente era un luchador por la
Hermandad, pero no era un bruto. No importa cómo le pasaban
las noches en el campo, permaneció en el recinto de un caballero
educado, inteligente y comportamiento con la escolarización.
Así que no fue una sorpresa que incluso en su prisa, se inclinó
ligeramente por la cintura a modo de saludo formal antes de
retomar su prisa por la escalera.
En su descenso hacia el vestíbulo, la voz de Qhuinn se acercó a
ella.
“Yo estoy enamorado de alguien....”
Layla hizo uso de su nuevo hábito de maldecir en voz baja. Este
triste estado de cosas entre los dos combatientes, y el embarazo
no era de ayuda.
Pero la suerte estaba echada.
Y todos iban a vivir con las consecuencias.
Cuando Blay golpeó la escalera, sintió que estaba siendo
perseguido, y que estaba loco. Nadie de algún modo amenazaba
detrás de él. No había ninguna trituradora en una máscara de
Jason, o un bastardo enfermo con un suéter de Navidad, con
cuchillos para los dedos, cual payaso asesino...
Sólo una probablemente embarazada elegida que casualmente
había pasado unas buenas doce horas tirándose a su ex mejor
amigo.
31
32
No hay problema.
Al menos, no debería haber sido cualquier problema.
El problema era que cada vez que veía a esa mujer, sentía que
recibía un puñetazo en el estómago. Lo que era otro caso de
locura. Ella no había hecho nada malo.
Ninguno tenía a Qhuinn.
Si, bien, Dios, si ella estaba embarazada...
Blay arrancado todos esos pensamientos felices a un segundo
plano mientras cruzaba a través del vestíbulo a un trote.
No hay tiempo para psico—balbuceo, incluso si era sólo para sí
mismo: cuando Vishous le pidió su noche libre y le dijo que
estuviera al frente de su equipo en cinco minutos, no fue porque
las cosas iban bien.
No se habían dado detalles durante la llamada telefónica, no se lo
había pedido.
Blay había tomado sólo un momento a Saxton, y luego se había
arrojado encima el cuero y el acero, dispuesto a todo.
En cierto modo, esto era bueno. Pasar la noche leyendo en su
habitación había resultado ser una tortura, y aunque él no quería
que nadie tuviera problemas, al menos eso le detuvo en alguna
actividad. Estallando a través del vestíbulo, se encontró cara a
cara con el camión de la Hermandad.
La cosa estaba equipada para la mirada de un humano,
deliberadamente pintado con rojo el logos AAA y el nombre
inventado de remolque de Murphy. Número de teléfono falso.
Puesto el lema de: “Siempre estamos aquí para ti… ”
Mierda. A menos que, por supuesto, el “ti”, — fuera uno de la
Hermandad.
Blay saltó al asiento del copiloto y se encontró Tohr no a V, detrás
de la rueda.
— ¿Vishous, no es el que viene? —
— Somos tú y yo, los chicos todavía están trabajando en las
pruebas de balística analizando balas. —
El hermano apretó el acelerador, el rugido del motor diesel como
una bestia, las luces oscilantes en un círculo alrededor de la
32
33
fuente del patio y en toda la línea de automóviles estacionados a
distancia entre ejes.
Así como Blay comprobaba los vehículos e hizo los cálculos sobre
el que faltaba, Tohr dijo:
— Es Qhuinn y John. —
Tapas, Blay se quedó con la boca cerrada por una fracción de
segundo.
— ¿Que sucedió? —
— Yo no sé mucho. John llamó a V para que le ayudase en una
emergencia. — El Hermano miró. — V y yo somos los únicos
libres. — Blay tomó la manija de la puerta, listo para hacer
estallar la cosa y desmaterializarse a la mierda de ahí.
— ¿Dónde están ellos—
— Cálmate, hijo. Ya conoces las reglas. Ninguno de nosotros
puede estar solo, así que mantén el culo en el asiento o yo estoy
violando mi maldito protocolo propio. —
Blay dio un puñetazo en la puerta, golpeando con tanta fuerza
que le aguijoneó la mano, y se la frotó en la cabeza un poco.
Jodida banda de hijos de puta acalambrados todos ellos, y el
hecho de que la norma tenía sentido sólo le ponía más enojado.
Xcor y sus muchachos habían demostrado ser astutos, agresivo y
totalmente sin moral no exactamente del tipo de enemigo que
quería reunir a todos por un pequeño solitario.
Pero vamos.
Blay agarró el teléfono, con la intención de mandar un texto a
John, pero se detuvo porque no quería distraer al chico por el
tratando de obtener más detalles.
— ¿Hay alguien que pueda llegar a ellos rápidamente?—
— V llamó a los otros. En el centro hay intensos combates, y
nadie puede salir de ellos. —
— Maldita sea. —
— Voy a conducir tan rápido como pueda, hijo. —
Blay asintió con la cabeza, con tal de que no fuera a ser tan
grosero.
33
34
— ¿Dónde están y qué tan lejos?—
— De quince a veinte minutos. Y fuera, más allá de los suburbios.
—
Mierda.
Mirando por la ventana y ver la nieve con rachas, se dijo que si
John estaba enviando mensajes de texto, estaban vivos, y por el
amor de dios, el hombre había pedido un camión de remolque, no
una ambulancia. Por todo lo que sabía que tenía una rueda
pinchada o un parabrisas roto y poniéndose histéricos no iba a
acortar la distancia, o disminuir el drama, si había alguna forma
de cambiar el resultado.
— Lo siento si soy un culero, — murmuró Blay, cuando el
hermano disparó a la carretera.
— No tienes que pedir disculpas por estar preocupado por los
chicos. —
Hombre.
Tohr estaba fresco con eso.
Como era tarde, tarde para la noche, el Northway no tenían
autos, sólo un semi o dos, carriles conductores por los cuales iban
como murciélagos al infierno. La grúa no permanecería en el
cuatro carril por mucho tiempo.
Hicieron unos ocho kilómetros más, y bajaron en una salida muy
al norte de la ciudad de Caldwell, en una zona suburbana que era
conocido por mansiones, ranchos, no Mercedes, no Mazdas.
— ¿Qué demonios están haciendo aquí?, — Preguntó Blay.
— La investigación de esos informes. —
— ¿Acerca de lessers?—
— Sí. —
Blay negó con la cabeza a su paso por los muros de piedra tan
altos y gruesos con apoyadores, y puertas de fina filigrana de
hierro forjado que estaban cerradas a los extraños.
De repente, él tomó una respiración profunda y relajada. Los
aristócratas que se mueven de nuevo a la ciudad se asustaron y
viendo evidencia de menor actividad en todo lo que les rodea, lo
cual
no
significa
34
35
que los asesinos fueron de hecho saltar desde atrás de estatuas
de jardín o esconderse en sus sótanos.
Esto no fue un acontecimiento mortal. Era mecánico. Blay se frotó
la cara y dio una palmada y a la mierda con su botón de pánico
interior.
Al menos hasta que salió en el otro lado del código postal y
encontraron el accidente.
Al doblar un recodo del camino, había un par de luces traseras de
color rojo brillante del lado lejano, y al revés.
La mierda esto no era sólo un problema mecánico. Blay saltó
antes de Tohr incluso había comenzado a detenerse, y se
desmaterializó directamente al Hummer.
— Oh, Dios, no, — él gimió al ver a dos patrones de rayos de sol
en el parabrisas delantero, el tipo de cosa que sólo puede ser
hecha por un par de cabezas al estrellarse contra el cristal.
Disparo a través de la nieve, y se dirigió hacia la puerta del lado
del conductor, entre un aguijón dulce del gas y cuchilladas en la
nariz del humo del motor que lo hicieron parpadear.
Un silbido agudo cortar a través de la noche más a la izquierda.
Azotando alrededor, Blay buscaba en el paisaje cubierto de
nieve... y encontró dos formas descomunales unos veinte metros
de
distancia,
que se agrupaban en la base de un árbol casi del tamaño del
Hummer que había quedado colgado.
Luchando a través de las derivas, Blay corrió y cayó de rodillas.
Qhuinn estaba tirado en el suelo, con las piernas largas y pesadas
extendidas, la parte superior del cuerpo en el regazo de John.
El hombre se limitó a mirarlo con los ojos desiguales, sin
moverse, sin hablar.
— ¿Está paralizado?— Exigió Blay, mirando a John.
— No que yo sepa, — respondió secamente Qhuinn.
“Creo que él tiene una conmoción cerebral”, John firmaba.
— Yo no —
“Salió fue volando del capó de su coche y paró en este árbol”
— Me perdí la mayoría de los árboles—
35
36
“He tenido que sujetarlo desde entonces”.
— ¿Qué… me está meando? —
— ¿Cómo vamos, muchachos?, — Dijo Tohr mientras crujían hacia
ellos, sus botas aplastando el hielo.
— ¿Es el único afectado?—
Qhuinn se empujó a sí mismo liberándose de John y poniéndose
en la vertical.
— No estamos sólos—
En ese momento, se tambaleó el balance del chico, forzando su
cuerpo tanto por mantenerse que Tohr tuvo que cogerlo.
— Uno vaya a esperar en el camión, — dijo el hermano
torvamente.
— Que te den—
Tohr lo sacudió en el de avance por lo que fueron cara a cara. —
Disculpa, hijo. ¿Qué le dijiste? Porque… —
— No sé porque lo hice fue… como una bomba,. —
Bien… Blay sabía de primera mano que hay pocas cosas en la vida
de Qhuinn en que se retractase,
Dicho esto, el hermano lo respetó, pues estaba más que dispuesto
a comenzó el trabajo que tenía de derribar un árbol de pino, y era
sin duda uno de esos.
Qhuinn miró a su arruinado SUV. — Lo siento. Mala noche. Tu y
yo acabamos con mareados por una fracción de segundo. Está
bien. —
Era la manera típica de Qhuinn, el muy cabrón se soltó y se alejó
en dirección a la pila humeante de metal previamente manejable
como si hubiera arrojado sus heridas por la fuerza de voluntad.
Dejando a todos los demás en su polvo.
Blay se puso de pie y se obligó a concentrarse en John.
— ¿Qué pasó?—
Gracias a Dios por el lenguaje de signos, sino que le dio algo a la
vista, y por suerte, John se tomó su tiempo completando los
36
37
detalles. Cuando la narración había terminado, Blay sólo podía
mirar a su amigo.
Pero vamos,
No era como para que alguien hiciera eso.
No es acerca de alguien que les gustaba, en todo caso.
Tohrment se echó a reír.
— Fue un Hyslop, lo que estás diciendo. —
— ¿No estoy seguro de saber qué es eso?— Cortó Blay
Tohr se encogió de hombros y siguió camino con Qhuinn a través
de la nieve, haciendo un gesto con el brazo hacia la el accidente.
— Justo aquí. Esta es la definición de un Hyslop—precipitado por
tu chico dejando las llaves en el encendido. —
No es un chico, Blay dijo a sí mismo. Nunca lo ha sido. Nunca lo
será. Y el hecho de que le dolía más que cualquier otro tipo de
conmoción cerebral era algo que, como tantas otras, que mantuvo
en silencio al respecto.
A un lado y fuera del resplandor de los faros, Blay se quedó atrás
y vio como Qhuinn agachado en la puerta del conductor y maldijo
en voz baja.
— Sucio. Muy sucio. —
Tohr entro por el asiento del pasajero.
— Oh, mira, un juego completo. —
— Creo que están muertos. —
— En serio. ¿Cómo… a esa distancia; o el hecho de que no se
mueven o que este tipo de aquí no tiene características faciales en
la izquierda? —
Qhuinn se enderezó y miró a través del tren delantero. —
Tenemos que girarlo y remolcarlo. —
— Y yo que pensaba que íbamos por malvaviscos tostadas, — dijo
Tohr.
— ¿John? ¿Blay? aquí. —
37
38
Los cuatro se alinearon hombro con hombro entre los juegos de
neumáticos y cavaron con sus botas, cerrando sus posiciones en
la nieve. Cuatro pares de manos palmearon los paneles; cuatro
cuerpos se inclinaron en la lista; cuatro pares de hombros más
estrictos. Una sola voz, la de Tohr, se escuchó.
— A las tres. Una. Dos. Tres —
El Hummer ya había tenido una mala noche, y esto lo dejó peor lo
hizo gemir en voz tan alta que una lechuza se voló atravesando la
carretera y un par de ciervos se dieron a la fuga a través de los
árboles.
Por otra parte, la camioneta no era la única maldición. Todo el
mundo iba George Carlin bajo el peso muerto mientras trabajaban
para levantarla para dejar libre todo ese acero.
Las leyes de la física son posesivas, sin embargo, y como el
cuerpo de Blay, tenso, todos sus músculos apretando contra sus
huesos, Volvió la cabeza y cambió su presa.
Estaba de pie al lado de Qhuinn. Justo al lado de Qhuinn ojos
estaban enfocados hacia el frente, los labios desprendiendo sus
colmillos,
su
feroz
expresión el resultado del esfuerzo anatómico total....
Estaba cerca de cómo era cuando llegó.
Santos inconvenientes, Batman (frase al estilo del personaje). Y
tan malo era este hecho que no hizo nada para cambiar su patrón
de pensamiento. El problema era que Blay sabía por experiencia
propia lo que era un orgasmo para el, aunque no porque él fuera
uno de los actores de miles de personas que habían sido
destinatarios.
¿Oh, no? No que. Dios, por amor de Dios.El tipo se oferta, metía
su pene en todo lo que tenía vida y tal vez en algo inanimado,
objetos que alguna vez vió Blay.
Sí, porque ese paladar exigente sexo, lo que ha dado lugar a las
bolas de Qhuinn a todo en Caldwell entre las edades de veinte y
veinte y ocho, Blay se había filtrado fuera de esa piscina de
mierda.
— Ella en... empieza a moverse... — Tohr apretó. — Métanse
debajo de ella!— Blay y Qhuinn bruscamente fueron a la acción,
el liberalo los mantiene, agachados, empujando con sus hombros
bajo el borde de la cubierta.
38
39
Uno frente al otro, sus ojos se encontraron con que el aliento
explotó fuera de sus bocas, sus muslos entrando en acción, sus
cuerpos se enfrentaron en una guerra contra todo lo que era dura
y fría con peso que pasó a ser resbaladizos gracias la nieve.
A su poder se añadió el punto de inflexión, literalmente. Un eje
formado en los neumáticos opuestos, y el Hummer de Cuatro
toneladas de carga comenzó con ellos, a hacerse más y más
ligero
¿Por qué demonios estaba Qhuinn mirándole de esa manera? Esos
ojos, ese par azul y verde, estaban fijos en Blay… y ellos no se
movían. Tal vez fuera sólo concentración como, que estaba
concentrado en realidad sólo en las dos pulg (empuje tapon
clavija)—adas delante de su rostro y Blay acababa de pasar a
estar en el lado más alejado de eso.
Tenía que ser...
— ¡Allí, muchachos!— Llamaba Tohr. — ¡O vamos a voltear la
maldita cosa todo el camino de nuevo!—
Blay soltó, y hubo un momento de la suspensión, una fracción de
segundo en que el que lo imposible sucedió, cuando una
camioneta de ocho mil libras de peso perfectamente equilibrado
en el borde de dos neumáticos, lo que había sido insoportable...
se convirtió estimulante, Y todavía Qhuinn lo miraba fijamente.
A medida que el Hummer aterrizó con un rebote en cuatro ruedas,
Blay frunció el ceño y se alejó. Cuando miró hacia atrás... Los
ojos de Qhuinn estaban exactamente donde habían estado.
Blay se inclinó y susurró,
— ¿Qué?—
Antes de que hubiera algún tipo de respuesta, Tohr se acercó y
abrió la puerta de la camioneta de su lado. El olor de sangre
fresca flotaba sobre la brisa.
—Hombre, aun cuando esto no esta pérdido totalmente, no estoy
seguro de que vas a quererla de vuelta. La limpieza aquí va a ser
perra. —
Qhuinn no respondió, parecía haber olvidado todo sobre el
comercial Mayhem Allstate (actor) su SUV estaba vivo y él se
quedó allí, mirando a Blay.
Tal vez el hijo de puta había acariciado parado fuera?
39
40
— ¿Cuál es tu problema?— Repitió Blay.
— Voy a ponerlo sobre plano, — dijo Tohr cuando arrancó el otro
vehículo.
— Vamos a dejar los cuerpos donde están, se puede disponer de
ellos en el camino a casa. —
Mientras tanto, John y Blay podían sentir una pausa y mirarse
ellos a la par, Qhuinn no parecía que algo le preocupase,
naturalmente.
Con una maldición, Blay resolvió el problema por corrió hacia el
camión de remolque y caminaba junto a Tohr respaldándolo,
hacia la cubierta abollada del Hummer.
Fue por el cabestrante, Blay desengancho la garra y comenzó a
liberar el cable.
Tenía la sensación de que sabía lo que estaba en la mente de
Qhuinn, y si estaba en lo cierto, el chico había estado mejor
callado y estar sin la mierda de nuevo.
Él no quería escucharlo.
CINCO
Como Qhuinn estaba en el fuerte viento y contempló a Blay
conectar el Hummer, nieve suelta voló por encima de sus botas,
liviana, silenciosa, suave, oscureciéndose poco a poco la parte
superior de su bota con punta de acero. Mirando hacia abajo, él
tenía la vaga idea de que si se quedaba donde estaba lo
suficiente, sería completamente cubierto por ella, de la cabeza a
los
pies.
Lo malditamente raro entraba en su cerebro.
El rugido del motor en la plataforma atrajo su cabeza hacia atrás,
con los ojos controlando como el cabrestante que empezó a
arrastrar desplazando su las ruinas con una capa de nieve.
Blay era el del trabajo de la extracción, el macho estaba de pie a
un
lado,
haciendo
un
seguimiento
cuidadoso
y
controlando la velocidad del arrastre de manera que no haya
presión indebida en los diversos componentes mecánico
de este buen samaritano, reproducción de automóvil.
40
41
Así cuidado.
Así controlado.
Con el fin de parecer casual, Qhuinn se acercó por Tohr y fingió
que él, al igual que el hermano, iba sólo por el seguimiento del
progreso de y la elevación.
No.
Se trataba de Blay, por supuesto.
Siempre había sido sobre Blay.
Tratando de añadir toda la indiferencia posible, cruzó los brazos
sobre el pecho, pero tuvo que abandonar de nuevo porque el
hombro magullado le gritó.
— Lección aprendida, — dijo en la conversación.
Tohr murmuró algo, pero maldito si lo oyó.
Y maldito no podía mirar a Blay. Ni por un instante.
Por un aliento.
Por un latido del corazón.
Mirando a través de los remolinos de nieve, se maravilló de cómo
alguien que sabía todo sobre él, que vivía en la misma sala, que
comió con él, trabajaba y dormía en el mismo momento que él...
podía convertirse en un extraño.
Por otra parte, y como de costumbre, la distancia emocional, en el
trabajo, bajo, en el mismo techo de mierda.
La cuestión era que Qhuinn se sentía como que quería explicar las
cosas.
Por desgracia, la diferencia con su puto primo, Saxton, el cabrón,
no tenía don con las palabras y las cosas complicadas, en el
centro de su pecho estaba haciendose un tenso mudo de lo peor.
Después de una final de molienda, el Hummer fue subido de la
tierra en la plataforma, y Blay comenzó a correr la cadena dentro
y fuera del tren de aterrizaje.
— Está bien, ustedes tres tomen este pedazo de chatarra de
nuevo, — dijo Tohr cuando ráfagas de nieve comenzaron a caer
de nuevo.
41
42
Blay se congeló y miró al hermano.
— Vamos a pares. Así que tengo que irme contigo. —
Como si fuera más allá y listo para rebotar.
— ¿Has visto que hemos llegado hasta aquí? Por un trozo de
chatarra, un incapacitado y con dos personas muertas. ¿Crees
que estamos en situación de perder el juego? —
— Ellos pueden manejar, — dijo Blay en voz baja. — Los dos
estarán apretados. —
— Y contigo son aún más fuertes. Yo sólo voy a
desmaterializarme a casa. — En el tramo de silencio que siguió,
Blay sintió el equivalente de un dedo medio que iba en la línea
recta desde su culo hasta la base de su cráneo.
No al dijo nada al
exactamente qué era.
hermano, sin
embargo.
Qhuinn
sabía
Las cosas se trasladaron rápidamente a partir de entonces, el SUV
quedó asegurado, al partir Tohr, y John saltó detrás en la
plataforma. Mientras tanto, Qhuinn dio la vuelta a la manivela de
la puerta del lado del pasajero del camión, para abrirla, y se
quedó a un lado, esperando.
Como un caballero podría, hacér.
Blay se acercó, al acecho a través de la nieve. Su rostro era como
el paisaje: frío, cerrado, inhóspito.
— Después de ti, — murmuró él, sacando un paquete de
cigarrillos y un encendedor de oro elegante.
Qhuinn inclinó la cabeza brevemente en un movimiento de
cabeza, y luego arrastrando los pies entro, deslizándose por el
asiento
hasta
que
rozó el hombro de John.
Blay se subió último, cerró la puerta y en una rendija de la
ventana, colocando el extremo encendido de su clavo de ataúd
en la apertura para mantener el olor bajo.
La plataforma fue la conversación de unos cinco kilómetros o así.
Sentado en medio de lo que solían ser sus dos mejores amigos,
Qhuinn miró por el parabrisas y contaba los segundos entre los
golpes intermitentes de los limpiaparabrisas... tres, dos... uno...
de arriba a abajo. Y... tres, dos... uno... de arriba a abajo. Había
42
43
nieve apenas lo suficientemente suelta en el aire para requerir el
esfuerzo
— Lo siento, — le espetó.
Silencio. Excepto por el gruñido del motor delante de ellos y el
sonido metálico ocasional de una cadena
de nuevo cuando
pisaban un bache.
Qhuinn miró, y lo supo, Blay miró como si estuviera masticando
metal.
— ¿Estás hablando conmigo?, — Dijo con brusquedad.
— Si. Lo estoy. —
— No tienes nada de qué disculparse. — Blay apuñalado el
cigarrillo en el cenicero del salpicadero.
Y encendió otro. — Por favor, deja de mirarme. —
— Yo sólo... — Qhuinn puso una mano por el pelo y le dio un
tirón, mierda. — Yo no... yo... yo no sé qué decir de Layla —
Blay cabeza giró bruscamente. — Lo que hagas con tu vida no
tiene nada que ver conmigo —
— Eso no es cierto, — dijo Qhuinn en voz baja. — Yo —
— ¿No es cierto?—
— Blay, escucha, Layla y yo —
— ¿Qué te hace pensar que quiero oír una sola palabra acerca de
tu y ella?—
— Sólo pensé que puede ser que necesite un poco de... no sé, del
contexto o algo así. —
Blay simplemente lo miró fijamente durante un momento.
— ¿Y por qué es exactamente lo que creo que quieres con el
“contexto”?. —
— Porque... yo pensé que podría encontrarte,... molesto. O algo
así. —
— ¿Y por qué lo estaría?—
Qhuinn no podía creer que el tipo quería que lo dijera en voz alta.
Mucho menos en frente de otra persona, incluso John.
43
44
— Bueno, porque, ya sabes. —
Blay se inclinó, su labio superior quitando de sus colmillos. — Sólo
para que quede claro, tu primo me da lo que necesito. Todo el
día. Todos los días. ¿Usted y yo? —
Él hizo un gesto de ida y vuelta entre ellos con el cigarrillo.
— Trabajamos juntos. Eso es todo. Así que queremos que nos
haga un favor antes de que tú creas que "necesita" saber algo.
Pregúntatelo a ti mismo Si yo estuviera cocinando hamburguesas
en
McDonald’s,
¿estaría
diciendo que estoy friendo mierda? Si la respuesta es no,
entonces cierra la boca. —
Qhuinn volvió a centrarse en el parabrisas. Y considerado poner la
cara por él.
— John, detente. — El guerrero miró al otro lado. Entonces
comenzó a sacudir la cabeza.
“John, tiró un joder. O lo haré por ti.”
Qhuinn era vagamente consciente de que su pecho estaba
bombeando hacia arriba y hacia abajo y que sus manos tenían
que
convertirse en puños.
— ¡Tiralo joder!— Rugió mientras marcaba el tablero de
instrumentos suficientemente fuerte como para enviarlo por uno
de los orificios de ventilación volando.
Tiró contra una superficie plana al lado de la carretera y los frenos
chirriaron cuando su velocidad disminuyó. Sino
Qhuinn ya estaba fuera de allí. Desmaterializandose, se escapó a
través de la grieta en la ventana, a lo largo con una exhalacion
frustrada,
Blay.
Casi de inmediato, volvió a formarse a un lado de la calle, incapaz
de mantenerse en sus moléculas, sus emociones estaban
corriendo demasiado alto por eso. Poniendo un shitkicker en
frente
de
la
otra parte, él caminó a través de la nieve, su necesidad de
deambular ahogándolo todo, incluyendo el dolor en ambos grupos
de nudillos.
En la parte de atrás de su cabeza, algo sobre el tramo de la
carretera había registrado demasiado ruido en su cráneo para
obtener información específica para no romperse.
44
45
Ni idea de dónde iba.
Que hacía frío.
****
Sentado en la plataforma, Blay se centró en el extremo encendido
un cigarrillo, el resplandor naranja iba de un lado a otro como una
cuerda de guitarra.
Supuso que le temblaba la mano.
A su lado un silbido que se fue a él, era la forma en que John
trataba de llamar su atención, pero él lo ignoró.
¿Qué tenía?
Le dio una palmada en el brazo.
“Este era un trago muy malo para él”, John firmaba.
— Me estás tomando el pelo, ¿verdad?— Murmuró Blay. — Estás
bromeando absolutamente. —
“El siempre quiso un acoplamiento convencional, y la Elegida está
embarazada de él. Me dijo que esto era importante”
— No, aquí, aquí mismo. —
John señaló al asfalto.
Aquí.
Blay movió los ojos en el parabrisas sólo porque estaba
demasiado cansado para discutir. Por delante de la plataforma,
los faros iluminan todo, el paisaje cubierto de nieve blanca
cegadora, una figura que caminaba al lado de la carretera como
una sombra proyectada.
Gotas rojas de la sangre marcaban el camino de las huellas.
Las manos de Qhuinn estaban sangrando desde el momento en
que había golpeado el tablero
De repente, Blay frunció el ceño. Se incorporó un poco más alto.
Como piezas de un rompecabezas que se colocan en sus ranuras
apropiadas, los detalles al azar sobre dónde y cómo se
encontraban, desde la curva de la carretera, a los árboles, a la
pared de piedra al lado de ellos, se reunieron y se completó una
imagen.
45
46
— Oh, mierda. — Blay se golpeó la cabeza con la mano. Cerró los
ojos un momento, quería encontrar otra solución para esto, otra
cosa que le trastocaba.
No se le ocurrió nada mas grande y gordo.
En cuanto abrió la puerta, el frío se precipitó en el interior caliente
de la cabaña del camión.
No dijo nada a John. No había razón para salir a una nevada
después de que alguien facilite el entender.
Tomando una profunda calada, terminó. El camino había sido
arado antes, pero era muy temprano para cierta especie de cosas.
Lo que significaba que probablemente tenía que actuar rápido.
Aquí, en esta parte rica de la ciudad, donde las calles y aceras
tenían amplios jardines la rodadura, será mejor para ocultarla.
Creo que otros de esos arados tamaño mini amarillos de las casas
iban a venir seguramente antes del alba.
— No hay necesidad de jugar con esto en frente de los seres
humanos. Especialmente con el par de fugados, muertos y los
quitamos
de
el Hummer. —
— Qhuinn, — dijo ásperamente. — Qhuinn, para. —
No me grites.
No tenía la energía.
Esta cosa..., sea lo que sea que hubo entre ellos, había
conseguido agotarlo hacía mucho tiempo, y esta carretera lateral
fue un enfrentamiento sólo un episodio más para el que no tenía
la fuerza.
— Qhuinn. En serio. —
Por lo menos el chico le retrasaba un poco. Y con un poco de
suerte él estaría muy enojado, él no pondría todas las pistas
juntas y en su lugar.
Jesucristo, ¿cuáles eran las posibilidades, pensó Blay mientras
miraba a su alrededor. Fue justo sobre el kilómetro y medio más
o menos, donde fue lo de la Guardia de Honor que habían hecho
su negocio con Qhuinn cuando casi había muerto por la paliza.
Dios, Blay recordó equiparse esa noche, un conjunto diferente de
los faros recogiendo una figura oscura, la hemorragia, en el suelo.
46
47
Sacudiéndose a sí mismo, se dio el nombre de un juego.
— Qhuinn. —
El se detuvo, sus shitkickers sembrando en la nieve al ir más
lejos.
Él no se dio la vuelta, sin embargo. Blay hizo señas a John para
apagar los faros, y un segundo después todo lo que tenía que
enfrentar era el sutil resplandor naranja de las luces de
estacionamiento del camión.
Qhuinn puso las manos en las caderas y miró hacia el cielo, con la
espalda inclinanda, la cabeza hacia atrás, su respiración
escapando hacia arriba en una nube de condensación.
— Regresa y sube a la plataforma. — Blay dio otra calada y soltó
el humo.
— Tenemos que mantenernos en movimiento—
— Sé lo mucho que significa para ti Saxton, — dijo Qhuinn
bruscamente.
— Lo entiendes de verdad. — Blay se obligó a decir.
— Bien. —
— Supongo... oírlo en voz alta es todavía un shock. — Blay
frunció el ceño en la penumbra. — No lo entiendo. —
— Sé que no lo haces. Y eso es culpa mía. Todo esto... es mi
culpa. —
Qhuinn miró por encima de su hombro, su rostro fuerte y duro
configurado con gravedad.
— Yo simplemente no quiero que pienses que estoy lado de el.
Eso es todo. —
Blay fue a tomar un golpe de su Dunhill, pero no tenía suficiente
en sus pulmones.
— Yo... lo siento yo no te... ¿por qué...? —
Bueno, eso fue una respuesta increíble.
— Yo no estoy enamorado de ella. Ella no está enamorada de mí.
No estamos durmiendo juntos. —
Blay se rió ásperamente.
47
48
— Mierda. —
— Muerete. Yo atendí a ella en su necesidad porque quiso un
joven, y por eso lo hice, empezo y se terminó ahí. —
Blay cerró los ojos mientras la herida en su pecho quedó
desgarrando de nuevo.
— Qhuinn, vamos. Has estado con ella todo este último año. Te
he visto, todo el mundo los ha visto a los dos —
— Yo tomé su virginidad hace cuatro noches. Nadie había estado
con ella antes de eso, incluyéndome a mí. —
Oh, había una imagen que tenía en su cabeza.
“Yo no estoy enamorado de ella. Ella no está enamorada de mí.
No estamos durmiendo juntos”.
Blay no podía quedarse quieto por más tiempo, por lo que se
paseaba alrededor de la nieve bajo sus botas. Y luego de la nada,
la voz de la Señora en el Fade le vino a la cabeza: Bueno, no es
que sea especiaaaaallllllll.
— No estoy con nadie, — dijo Qhuinn.
Blay volvió a reír. — ¿Al igual que en una relación? Por supuesto
que no. Pero no esperes que crea que te estás gastando haciendo
tapetes de ganchillo todo el tiempo en el alfabetizar un estante
especial femenino. —
— No he tenido sexo en casi un año. —
Eso lo detuvo en seco.
Dios, ¿dónde diablos fue todo el aire de estaba en esta parte del
universo?
— Tonterías, — respondió Blay con voz cascada. — Tú estabas
con Layla y cuatro noches atrás. Como, dijiste. —
En el silencio que siguió, la horrible verdad levantado su fea
sensación desde el culo a su cabeza otra vez, el dolor haciéndose
imposible para él ocultar lo que había sido enterrado con tanta
diligencia los últimos días.
— Estabas realmente con ella, — dijo. — Yo vi la araña de la
biblioteca que va y viene bajo tu cuarto. —
Ahora Qhuinn era el que cerrar los ojos como si quisiera olvidar.
48
49
— Fue a propósito. —
— Escucha... — Blay sacudió la cabeza. — No está muy claro el
porqué me estás diciendo todo esto. Quise decir lo que dije yo no
necesito ninguna explicación sobre lo que haces con tu vida. Tú y
yo... hemos crecido juntos, y eso es todo. Sí, compartimos un
montón de cosas en ese entonces, y estábamos ahí para el otro
cuando importaba. Pero ninguno de los dos puede caber en la
ropa que solía usar, esta relación entre nosotros es lo mismo. No
encaja en nuestras vidas por más tiempo. Nosotros no... cabemos
más. Y escucha, no significaba que obtener algo en el camión,
pero creo que tiene que ser claro en esto. ¿Usted y yo? tenemos
un pasado. Eso es todo. Eso es... todo lo que tendrás. —
Qhuinn miró hacia otro lado, con el rostro una vez más en las
sombras.
Blay se obligó a seguir hablando.
— Sé que esta... cosa... Layla es un gran problema para ti o yo
estoy,
suponiendo
que
podía
estar
embarazada.
¿Para
mí?
Sinceramente, les deseo a ambos lo mejor. Pero no me debes
ninguna explicación, y lo que es más, yo no la requiero. He
pasado del enamoramiento infantil, y eso es lo que yo tenía por ti.
En aquel entonces, sólo era un capricho, Qhuinn. Así que por
favor
toma
cuida a de tu mujer, y no te preocupes que me corte las venas
porque has encontrado a alguien que amas. Como lo he hecho yo.
—
— Te lo dije. Yo no estoy enamorado de ella. —
Espere a que, Blay pensara para sí mismo. Debido a que se
acercaba.
Este era el clásico Qhuinn, aquí mismo.
El varón era increíble en el campo. Y fiel al punto de la psicosis. Y
listo. Y SEXUAL a la distracción. Y cientos de miles de otras cosas
que Blay tuvo que admitir que nadie más estuvo a punto.
Pero tenía un defecto grave, y que no era su color de ojos.
No podía manejar las emociones.
En todas.
Qhuinn se había quejado siempre de todo lo profundo, incluso si
él no se movía. Podía sentarse justo delante, asentir y hablar,
49
50
pero cuando las emociones fuertes que tenía, él dejaba el interior
de su piel.
¿Y si se trataba de obligarlo a enfrentarlos?
Bueno, eso no era posible. Nadie obligaba a Qhuinn que hacer
nada.
Y sí, claro, había un montón de buenas razones para la forma en
que estaba. Su familia lo trataba como una maldición. La glymera
mirando hacia abajo con él.
Él había sido desarraigado toda su vida. Pero cualquiera que sea
el factores de estrés, al final del día, el macho se iba a correr de
todo lo que le era demasiado complicado, o requería algo de él.
Probablemente la única cosa que podría cambiar eso era un
joven.
Así que no importa lo que dijera ahora, no había duda de que
estaba enamorado de Layla, pero después de haber pasado la
necesidad de ella, y ahora a la espera de los resultados, que
estaba perdiendo la razón y la preocupación y alejándose de ella.
Y por lo tanto aquí de pie a un lado de la carretera, parloteando
acerca de cosas que no tenían un maldito sentido.
— Les deseo a ambos lo mejor, — dijo Blay, su corazón
martilleando en su pecho. — Honestamente lo hago
Realmente espero que esto funcione bien para los dos. —
En el silencio tenso, Blay salió del agujero en que había caído una
vez, arañando en su camino; volver a la superficie, lejos de la
agonía dolorosa, ardiente en el centro de su alma.
— Ahora, ¿podemos entrar en el camión y terminar nuestro
trabajo?, — Dijo de manera uniforme.
Las manos de Qhuinn se alzaron brevemente a su cara. Luego
agachó la cabeza, metió los nudillos ensangrentados en los
bolsillos de su mono, y echó a andar por la superficie plana.
— Si... Vamos a hacer eso. —
SEIS
50
51
— Oh, Dios mío, va a venir—Va a venir—
Más al sur, en el centro de Caldwell, en el estacionamiento detrás
de la máscara de hierro, Trez Latimer estaba feliz de escuchar la
noticia de última hora, y no se sorprendió. Pero nadie más en la
zona TriCounty (barrio bajo) necesitaría enterarse.
Con él trabajando dentro y fuera como participante muy dispuesto
encerrándola debajo de su cuerpo, iba a besarla con fuerza, su
lengua entraba en esa boca caliente, todo eso con un comentario
innecesario iba a ser cortado, a off.
El coche en que estaba era pequeño y olía a perfume de la
mujer: dulce y picante y a mierda barata, la próxima vez que él
fuera a recoger a un voluntario sería con un SUV o, mejor aún, un
Mercedes S550 con un cierto espacio adecuado en la parte
posterior.
Claramente, este producto Nissan no había sido construido para
albergar a dos setenta y cinco jodiendo, el cerebro de un
asistente dental medio desnudo. ¿O había sido un asistente legal?
No podía recordar.
Y él tenía asuntos más inmediatos de que preocuparse. Con un
cambio abrupto, se rompió el labio debido a que se acercaba a su
propia liberación, sus colmillos se extendían desde su mandíbula
superior y no quería errores: como el sabor de la sangre fresca
que lo lanzase derecho sobre otro era peligroso estaba al borde, y
él no estaba seguro de que el alimentarse de ella fuera una buena
idea.
Era una mala idea.
Y no porque no era más que un ser humano.
Alguien los observaba.
Levantó la cabeza y miró por la ventana del asiento trasero. Como
una sombra, sus ojos eran tres o cuatro veces más perspicaces
que los de un vampiro normal, y él era fácilmente capaz de
penetrar en el oscuridad.
Sí, había alguien con palomitas de maíz y lo demás, a la izquierda
en la entrada del personal.
Es hora de terminar con esto. Inmediatamente tomó el control,
alcanzado por el cuerpo, la búsqueda de relaciones sexuales con
51
52
la mujer, y tomarle el pelo a medida que él continuó su
penetración, haciéndola liberarse con tanta fuerza, que se
apoderaba de su cabeza, echándola hacia atrás y cerró de golpe
en la puerta.
No hubo orgasmo para él.
Por lo que sea.
Alguien merodeando alrededor, tomó esto como rápida diversión
y juegos en un territorio diferente, y eso significaba que tenía que
cortar con la basura. Incluso si no le bajaba.
Él tenía un número de enemigos gracias a sus diversas
asociaciones. Y luego estaban las complicaciones... eso era lo
suyo.
— Oh, maldito por Dios—
A juzgar por la exhalación explosiva, y los pulsos que se
apoderaron del grueso miembro de Trez, la asistente dental,
asistente de abogado de Vet—Tecnologic estaba teniendo un buen
momento de balanceo. Él, sin embargo, se dejó las tonterías y se
mentalizo, bien, podría estar acechandolo al salir del coche,
haciendo fuego, era... una hembra. Sí, quienquiera que fuese era
definitivamente femenina o... derivación.
Trez frunció el ceño cuando se dio cuenta de quién era.
Mierda.
Entonces de nuevo, al menos no era un menor.
El symphath.
Un traficante de drogas que temía que debía cuidarse del chulo
rival, a su opinión.
Un vampiro estaba fuera de su lugar.
Yo soy, su cuñado, pero nah.
Sólo una mujer inofensiva, es demasiado malo que no volver a su
pedazo de felicidad.
Humor arruinado.
La asistente dental/asistente legal/Vet—Tecnología/peluquería,
jadeaba como si hubiera tratado de poner un bombero espera un
piano.
52
53
— Eso fue... increíble... que... era... —
Trez sacó y metió su miembro por detrás de la bragueta. Lo más
probable era bueno que fuera a tener una caja por pelotas con
neones en una media hora, pero él se ocuparía de eso cuando
llegarse.
— Eres increíble. Tú eres el más increíble—
Trez dejaba que el aluvión de palabras tontas cayera sobre él.
— Tú también, pequeña. — La besó para hacerla parecer como
que le importara y lo hacía, en cierto modo.
Estas mujeres humanas que usaba le importaban en el sentido de
que fueran seres vivos, dignos de respeto y amabilidad por el solo
hecho de tener sus corazones latiendo.
Eran pequeños, pero mientras que lo dejaran usar sus cuerpos, y
a veces sus venas, lo apreciaba, como esos regalos, que siempre
se les dieron de buena gana, y a veces más de una vez. Y el
último era el problema que estaba de pie allí.
Comprimiéndose al levantarse, Trez maniobró con cuidado su
gran cuerpo con el que no acabó sus diez minutos asociados, o
provocarse a sí mismo una craneotomía en el techo del coche.
La niña no parecía querer moverse, sin embargo. Ella sólo estaba
allí como un almohadón contra la asientos, sus piernas todavía
extendida, su sexo todavía listo, sus pechos aún fuera de su casa
y desafiando la gravedad como dos melones pegados en la caja
torácica.
Debe estar débil de músculo, pensó.
— Vamos a conseguir vestirse, — sugirió, tirando de las mitades
de su sostén de encaje hasta estar juntos.
— Estabas tan fantástico.... —
Ella era como jalea, bueno, excepto por las tetas falsas, duras
como rocas toda maleable y agradable, pero completamente
inútiles cuando él le puso de nuevo juntos los muslos, ella se
incorporó y se alisó las extensiones.
— Fue divertido, nena, — murmuró, y lo decía en serio.
— ¿Puedo verlo de nuevo?—
— Tal vez. —
53
54
Sonrió a ella con fuerza para que sus colmillos no se presentaran.
— Yo estoy cerca. —
Ella ronroneó como un gato ante eso, y luego procedió a recitar
su número, que él no se molestó en memorizar.
La triste verdad sobre las mujeres como ella es que con un
centavo hay una docena: En esta ciudad de varios millones de
dólares, tenía que ser una pareja cien mil veinteañeras con culos
apretados y piernas sueltas que buscaban un buen rato. De
hecho, todos eran variaciones justas de la misma persona, que
fue por eso que era necesario para mantenerlos frescos.
Con tantas cosas, una puerta giratoria de la oferta estaba
obligadolo a mantener su interés.
Trez había salido del coche un minuto y medio más tarde, y no se
molestó dejar sus recuerdos. Como una sombra, tenía muchos
trucos mentales que podía llamar, pero había dejado de
molestarlo como en los años atrás. No vale la pena el esfuerzo, y
de vez en cuando le gustaba una repetición.
Comprobada rápida de su reloj.
Maldita sea, ya iba a ser tarde para llegar, pero él claramente
tenía que tratar con el problema en la puerta de atrás antes de
irse.
A medida que se acercó y se detuvo frente a la mujer, ella levantó
la barbilla y puso una mano sobre su cadera. Esta versión en
particular de productos listos y dispuestos tenían extensiones de
cabello rubio y le gusta los pantalones calientes se oponía a las
faldas por que se vería ridícula con el frío, con su parka rosa
mullida de Patagonia y su culo piernas desnudas en la brisa.
Algo así como una bola con dos palillos de dientes.
— ¿Sigues ocupado?— Exigió. Ella estaba obviamente tratando de
mantener la calma, pero dada la forma en que su estilete
golpeaba, ella estaba caliente y mojada, y no en el buen sentido.
— Hey, nenita. — Él las llama a todas así. — ¿Tiene una buena
noche?—
— No. —
— Bueno, eso está muy mal. Escucha, te veré por ahí—
54
55
La mujer cometió el colosal error de
hundiendo las uñas en su camisa de
piel. Trez giró bruscamente la cabeza,
al menos se las arregló para atraparla
agarrar su brazo al pasar,
seda y sujetando sobre su
sus ojos le quemaban. Pero
y enseñar los colmillos.
— ¿Qué demonios crees que estás haciendo?, — Dijo, apoyándose
en él.
— Trez!— Alguien gritó.
De pronto, su jefe de seguridad con la voz cortada. Y no era algo
bueno.
Las Sombras eran una especies pacífica por naturaleza, siempre
que no fueron agredidos.
Cuando Xhex se precipitó, como si supiera que el asesinato no
estaba cien por ciento fuera de la esfera de las posibilidades, le
arrancó la mano con el brazo libre, sintiendo cinco llamas de dolor
de las uñas de la mujer.
El bloqueó su furia, se quedó mirando a la cara de la mujer. —
Vete a casa ahora. —
— Me debes una explicación—
Él negó con la cabeza. — Yo no soy tu novio, nena. —
— ¡Maldita sea, ¡sabes cómo tratar a una mujer!—
— Así que vete a casa con él, — dijo Trez gravedad.
— ¿Qué haces, joder a una chica diferente cada noche de la
semana?—
— Si. Y, a veces dos veces los domingos. — Mierda, y debería
haber borrado esta.
¿Cuándo había estado con ella? ¿Dos noches atrás? ¿Tres?
Ahora yaera demasiado tarde.
— Vete a casa con tu hombre. —
— ¡Me enfermas! Maldito hijo de puta sopla pollas —
Cuando Xhex se interpuso entre ellos y empezó a hablar en voz
baja, ante la histéra de Trez, y era más que feliz de tener el
respaldo... porque ¿qué sabe, del pollo en el Nissan, eligió ese
momento exacto para ser caballero y girar en el estacionamiento
y a la derecha otra vez.
55
56
Bajó la ventana, sonrió como si fuera a otra mujer. — Te veré
pronto, amada. —
Señalando el llanto: Bebé con parka rosa, y novio y con trastorno
de apego se echó un llanto digno de una tumba.
Yyyyyy, naturalmente, es cuando, mmm apareció
En presencia de su hermano, Trez cerró los ojos.
Grande.
Jodidamente maravilloso.
SIETE
Combatieron a diez cuadras de distancia a Trez la noche le venía
de mal en peor, Xcor se limpiaba la hoja de su guadaña con un
paño de gamuza que era suave como la oreja de un cordero.
Al otro lado del callejón, Throe estaba en su teléfono, hablando en
voz baja. Había sido así dese que el tercero de los tres lessers que
habían encontrado en este cuadrante de la ciudad había sido
revivido de nuevo por el Omega. Xcor no estaba interesado en
ninguna demora, por los celulares o cualquier otra cosa. El resto
de su banda de bastardos estaban en otros lugares del centro, en
busca de uno o ambos de sus dos enemigos, y él preferiría estar
comprometido esta manera.
Sin embargo, tenía necesidades biológicas. Maldita sea.
Throe terminó su llamada y miró, su hermoso el rostro dibujado
en líneas graves.
— Ella está dispuesta. —
— ¡Qué amablilidad la de ella!. — Xcor envainó su guadaña y
guardó su paño de limpieza. — Estoy, sin embargo, menos
interesado en su aquiescencia que en la cuestión de si ella es
capaz. —
— Ella lo es. —
— ¿Y cómo lo sabemos?—
Throe se aclaró la garganta y desvió la mirada. — Me fui con ella
anoche y aproveché para mí. —
56
57
Xcor sonrió con frialdad. Así se explica la ausencia y su soldado la
razón de la salida fue un alivio. Había temido por otro hombre...
— ¿Y cómo era cada vez. —
— Ella era viable. —
— ¿Sabías que muestra todos sus encantos?—
El era un caballero, que había sido una vez un miembro de la
glymera, pero ahora era útil, se aclaró la garganta.
— Yo, ah... sí. —
— ¿Y cómo eran.? —
Cuando no hubo respuesta, Xcor hizo un seguimiento a través de
la nieve teñida de negro, y acerca a su segundo al mando.
— ¿Cómo era ella, Throe? ¿Mojada y dispuesta? —
Ras del macho se profundizó en el rostro perfectamente hermoso.
— Ella era adecuada. —
— ¿Cuántas veces le has tomado?—
— Varias. —
— Y en diferentes posiciones, ¿verdad?— Cuando no era más que
un gesto rígido, Xcor cedió.
— Bueno, luego has cumplido fielmente tu obligación hacia tus
compañeros. Estoy bastante seguro de que los demás desean
participar tanto de la vena como del sexo también. —
En el ritmo incómodo del silencio que siguió, Xcor nunca lo habría
admitido ante nadie, pero que había presionado para obtener más
detalles para no incitar deliberadamente a su subordinado... sino
porque tenía a Throe contento acostado con la mujer. Quería
distancia entre el hombre y lo que había ocurrido en el otoño.
Quería calendarios completos de los años, y las hembras
innumerables, y los ríos de sangre de las mujeres de otros....
— No hay sino una codición, — dijo Throe. Xcor adelgazaba su
boca. A medida que la mujer en cuestión no lo había visto aún, no
podría ser más favorable
Además, él no tenía necesidad de alimentarse a partir de ahora.
Gracias a... — ¿A que? —
57
58
— Hay que hacerlo en su domicilio. En un, principio, mañana por
la noche. —
— Ah. — Xcor sonrió con frialdad. — Es una trampa entonces. —
— La Hermandad no sabe quién hizo la investigación. —
— Se identificaron seis hombres, ¿no es cierto. —
— No utilizamos nuestros nombres. —
— No importa. — Xcor miró a su alrededor en el callejón, sus
sentidos llegando en busca del Brother menor — No hay que
subestimar el alcance del rey. Tampoco debería hacerlo él. —
De hecho, sus propias ambiciones habían enfrentado a todos
contra un enemigo común.
El intento de asesinato De nuevo le provocó la Wrath, era su vida,
en el otoño había sido su abierta declaración de guerra, y como se
esperaba, se había producido un polvillo radiactivo predecible.
La Hermandad había encontrado la guarida de la banda de
Bastardos, se infiltraron, y les dejó el estuche del rifle que lo
contenía que había utilizado para poner la bala en la garganta del
Rey ciego.
Sin lugar a dudas, iban para la prueba.
La pregunta era, ¿de qué? No sabían hasta el momento si el rey
vivía o había muerto, y tampoco lo sabía el Consejo, por lo que se
entendía. De hecho, que la glymera no sabía del incluso intento
que había ocurrió.
¿Había sobrevivido a la Wrath? ¿O había sido asesinado y la
Hermandad se encontraba en el momento ocupado tratando de
llenar la vacante? La ley antigua era muy clara sobre las reglas de
sucesión, siempre que el rey tuviera descendencia, que no lo hizo.
Por lo que sería su pariente más cercano, suponiendo que
siguiente no había ninguno. Xcor quería saber, pero no hizo
preguntas. Lo único que podía hacer era esperar hasta que la
palabra fuera presentada, mientras tanto, él y sus soldados se
mantenían matando lessers, y continuó para apuntalar su base de
poder dentro de la glymera. Al menos dos de esos esfuerzos iban
bien.
Cada noche, apuñalado asesinos que iban de vuelta al Omega.
58
59
Y su contacto en el Consejo, el no particular venerable Elan, hijo
de Larex, estaba demostrando características bastante ingenuas y
maleables uno de dos muy útil como herramienta desechable.
Xcor estaba, sin embargo, cada vez más cansado del vacío de
información. Y de hecho, este asunto de la mujer que Throe había
encontrado era necesario, pero lleno de peligros. Una mujer capaz
de vender sus venas y su sexo a varios usuarios era ciertamente
capaz de intercambiar información por dinero en efectivo, y
aunque tenía a Throe ocultando sus identidades no estaba
tranquilo, el número de ellos había sido dado. La Hermandad
puede
obtenerlo
apropiadamente
supo
Xcor estaba, sin embargo, cada vez más cansado del vacío de
información. Y de hecho, este asunto de la mujer que Throe había
encontrado era necesario, pero lleno de peligros. Una mujer capaz
de vender sus venas y su sexo a varios usuarios era ciertamente
capaz de intercambiar información por dinero en efectivo, y
aunque tenía a Throe ocultando sus identidades no estaba
tranquilo, el número de ellos había sido dado. La Hermandad
puede obtenerlo apropiadamente suponiendo que ninguno de la
banda de hijos de puta se aparearan, y que tarde o temprano, en
esta nueva tierra, requerirían lo que habían tenido una en el Viejo
Mundo.
Tal vez esta hembra fuera una trampa puesta por el rey y su
guardia privada.
Bueno, lo descubriría al día siguiente. Las emboscadas se
establecían con facilidad, y no había ninguna más vulnerable que
el momento cuando un macho con hambre estaba en una
garganta y entre las piernas de una mujer. Sin embargo, era el
momento. Sus soldados estaban dispuestos a luchar, pero sus
rostros estaban consumidos, sus ojos hundidos, su piel demasiado
ajustada a través de sus mejillas. La sangre humana, que
sustituye era débil, no estaba prestando suficiente fortaleza, y
sus bastardos habían estado viviendo fuera de ella por mucho
tiempo.
De volver al viejo país, tendrían suficientes hembras para dar
servicio cuando las necesidades se presentaban. Pero nunca
desde que habían llegado a al Nuevo Mundo, y habían tenido que
conformarse.
Si esto era una trampa, estaba dispuesto a luchar contra los
hermanos. Por otra parte, le habían sido suministrado servicio.
Querida Virgen Escriba, no podía pensar en eso.
59
60
Xcor se aclaró la garganta cuando el dolor en el pecho hacía que
fuese difícil tragar.
— Dile a la mujer, en primer lugar que venderemos a ella con la
oscuridad, no demasiado temprano, a la medianoche a ella. Y haz
los arreglos para la alimentación humana tan pronto como caiga
la noche. Si los hermanos están ahí, vamos a participar con ellos
desde
una
posición
de
relativa
fuerza. —
A Throe las cejas se le levantaron como si estuviera impresionado
con el pensamiento de XCOR.
—Aye. Voy a hacer precisamente eso. —
Xcor asintió con la cabeza y miró hacia otro lado.
En el silencio, los acontecimientos del otoño de lleno en medio de
ellos, enfriando el aire gélido de diciembre aún más.
— La luz del día se acerca rápidamente sobre nosotros, — dijo
Throe con su acento perfecto. — Ya es hora de partir. —
Xcor miró hacia el este. El resplandor del alba todavía no habían
llegado, pero su segundo en el mando estaba en lo correcta. Muy
pronto... muy pronto... la luz mortal del sol llovería, y no importa
que se trataba de en su punto más débil, con el solsticio de
invierno, así que hace poco pasó.
— Llama a los soldados que estan fuera, — dijo Xcor. — Ellos se
encuentran en posicion. — Throe escribió alguna combinación de
letras en un mensaje que Xcor no habría sido capaz de leer. Y
entonces el soldado puso su teléfono lejos con el ceño fruncido.
— ¿No vas a venir?, — Preguntó Throe.
— Voy. —
Hubo una larga pausa. Y luego el otro soldado dijo suavemente,
— ¿Wither ven?—
En ese momento, Xcor pensó en cada uno de sus combatientes.
Zypher, el conquistador sexual. Balthazar, el ladrón. Syphon, el
asesino. Y el otro que no tenía nombre, los pecados eran
demasiados para contarlos. Así que se fue apodado como Syn.
Entonces él consideraba Throe justo, leal, su segundo al mando.
Perfectamente criado, Throe era de sangre impecable.
60
61
Throe Guapo.
— Ve ahora, — dijo el hombre.
— ¿Y qué hay de ti?—
— Ve. —
Throe vaciló, y en la pausa, el recuerdo de la noche en que Xcor
casi había muerto volvió a los dos.
— Como quieras. —
Su soldado se había desmaterializado, dejando a Xcor de pie
contra el viento solo. Cuando estuvo seguro de que había
quedado, envió sus moléculas también a las ráfagas frías,
aventurarse hacia el norte, a una prado que estaba cubierto de
nieve. Tomando forma, se paró en la base de su suave colina,
mirando al el hermoso árbol de pie orgulloso y en el ápice.
Pensó en el aumento suave de mamaba de la mujer, de sus
clavículas elegantes, de la más sublime columna de un pálido
cuello
A medida que el viento le golpeaba la espalda, cerró los ojos y dio
un paso adelante, elaborado para volver al punto donde había
conocido en su pyrocant (amada).
¿Dónde estaba su elegida?
¿Ella todavía vivía? Si la Hermandad le había quitado la vida por
la naturaleza, de su regalo generoso, a el enemigo de su rey?
Xcor sabía que habría muerto sin su sangre. había sido
gravemente herido durante el atentado contra la vida de Wrath, y
había estado a punto de expirar cuando Throe le llevó a este
campo y convocó a la Elegida y la escritura ya estaba hecha.
Throe había dirigido todo. Y, en el proceso, incrustado dentro del
maldito corazón oscuro de XCOR.
Sus ambiciones se mantuvieron como lo habían estado: Tenía la
intención de quitarle el trono del Rey Ciego y Reinar a los
vampiros. Hubo, sin embargo, una debilidad crítica que lo
perseguía.
Esa mujer.
Ella había sido injustamente involucrada en el conflicto entre
hombres de daga en mano, una inocente que tenía sido
61
62
manipulada y utilizada y a continuación muy preocupado por su
bienestar.
De hecho, él no tenía más que un arrepentimiento en su vida de
sus malas acciones. Si no hubiera enviado a Throe a los brazos de
la Hermandad, su segundo al mando no se hubiera cruzado ella
en su camino y le alimentara a él.
Y a excepción en esa intersección, Throe la habría llamado
entonces para su servicio más adelante, y no habría venido a ellos
a ese campo... y Xcor nunca se habría visto esos
ojos
compasivos y perdido una parte de sí mismo.
Él no era más que un sucio actor, malformado, sun arraigo, un
traidor de la orden y bajo la protección de la que ella por derecho
vivia.
No había merecido su regalo.
Y tampoco lo tenía Throe y no porque se habiera caído de su alta
posición anterior en la glymera. Ningún hombre mortal la merece.
Al hacer la parada bajo el árbol, Xcor se quedó mirando el lugar
donde había permanecido tumbado delante de ella... donde se
había arrodillado sobre él y ofreció su muñeca, él abrió su boca
para recibir el poder que sólo ella podía darle.
Hubo un momento en que sus ojos se habían encontrado y el
tiempo se había detenido... y luego se detuvo y bajó lentamente
la muñeca a la boca. Oh, demasiado breve el contacto.
Suponiendo que ninguno de la banda de hijos de puta se
aparearan, y que tarde o temprano, en esta nueva tierra,
requerirían lo que habían tenido una en el Viejo Mundo.
Tal vez esta hembra fuera una trampa puesta por el rey y su
guardia privada.
Bueno, lo descubriría al día siguiente. Las emboscadas se
establecían con facilidad, y no había ninguna más vulnerable que
el momento cuando un macho con hambre estaba en una
garganta y entre las piernas de una mujer. Sin embargo, era el
momento. Sus soldados estaban dispuestos a luchar, pero sus
rostros estaban consumidos, sus ojos hundidos, su piel demasiado
ajustada a través de sus mejillas. La sangre humana, que
sustituye era débil, no estaba prestando suficiente fortaleza, y
sus bastardos habían estado viviendo fuera de ella por mucho
tiempo.
62
63
De volver al viejo país, tendrían suficientes hembras para dar
servicio cuando las necesidades se presentaban. Pero nunca
desde que habían llegado a al Nuevo Mundo, y habían tenido que
conformarse.
Si esto era una trampa, estaba dispuesto a luchar contra los
hermanos. Por otra parte, le habían sido suministrado servicio.
Querida Virgen Escriba, no podía pensar en eso.
Xcor se aclaró la garganta cuando el dolor en el pecho hacía que
fuese difícil tragar.
— Dile a la mujer, en primer lugar que venderemos a ella con la
oscuridad, no demasiado temprano, a la medianoche a ella. Y haz
los arreglos para la alimentación humana tan pronto como cayera
la noche. Si los hermanos están ahí, vamos a participar con ellos
desde una posición de relativa fuerza. —
A Throe las cejas se le levantaron como si estuviera impresionado
con el pensamiento de XCOR.
—Aye. Voy a hacer precisamente eso. —
Xcor asintió con la cabeza y miró hacia otro lado.
En el silencio, los acontecimientos del otoño de lleno en medio de
ellos, enfriando el aire gélido de diciembre aún más.
— La luz del día se acerca rápidamente sobre nosotros, — dijo
Throe con su acento perfecto. — Ya es hora de partir. —
Xcor miró hacia el este. El resplandor del alba todavía no habían
llegado, pero su segundo en el mando estaba en lo correcta. Muy
pronto... muy pronto... la luz mortal del sol llovería, y no importa
que
se
trataba
de
en su punto más débil, con el solsticio de invierno, así que hace
poco
pasó.
— Llama a los soldados que están fuera, — dijo Xcor. — Ellos se
encuentran en posición. — Throe escribió alguna combinación de
letras en un mensaje que Xcor no habría sido capaz de leer. Y
entonces el soldado puso su teléfono lejos con el ceño fruncido.
— ¿No vas a venir?, — Preguntó Throe.
— Voy. —
Hubo una larga pausa. Y luego el otro soldado dijo suavemente,
— ¿Wither ven?—
63
64
En ese momento, Xcor pensó en cada uno de sus combatientes.
Zypher, el conquistador sexual. Balthazar, el ladrón. Syphon, el
asesino. Y el otro que no tenía nombre, los pecados eran
demasiados para contarlos. Así que se fue apodado como Syn.
Entonces él consideraba Throe justo, leal, su segundo al mando.
Perfectamente criado, Throe era de sangre impecable.
Throe Guapo.
— Ve ahora, — dijo el hombre.
— ¿Y qué hay de ti?—
— Ve. —
Throe vaciló, y en la pausa, el recuerdo de la noche en que Xcor
casi había muerto volvió a los dos.
— Como quieras. —
Su soldado se había desmaterializado, dejando a Xcor de pie
contra el viento solo. Cuando estuvo seguro de que había
quedado, envió sus moléculas también a las ráfagas frías,
aventurarse hacia el norte, a un prado que estaba cubierto de
nieve. Tomando forma, se paró en la base de su suave colina,
mirando al el hermoso árbol de pie orgulloso y en el ápice.
Pensó en el aumento suave de mamaba de la mujer, de sus
clavículas elegantes, de la más sublime columna de un pálido
cuello
A medida que el viento le golpeaba la espalda, cerró los ojos y dio
un paso adelante, elaborado para volver al punto donde había
conocido en su pyrocant (amada).
¿Dónde estaba su elegida?
¿Ella todavía vivía? Si la Hermandad le había quitado la vida por
la naturaleza, de su regalo generoso, a el enemigo de su rey?
Xcor sabía que habría muerto sin su sangre. Había sido
gravemente herido durante el atentado contra la vida de Wrath, y
había estado a punto de expirar cuando Throe le llevó a este
campo y convocó a la Elegida y la escritura ya estaba hecha.
Throe había dirigido todo. Y, en el proceso, incrustado dentro del
maldito corazón oscuro de XCOR.
64
65
Sus ambiciones se mantuvieron como lo habían estado: Tenía la
intención de quitarle el trono del Rey Ciego y reinar a los
vampiros. Hubo, sin embargo, una debilidad crítica que lo
perseguía.
Esa mujer.
Ella había sido injustamente involucrada en el conflicto entre
hombres de daga en mano, una inocente que tenía sido
manipulada y utilizada y a continuación muy preocupado por su
bienestar.
De hecho, él no tenía más que un arrepentimiento en su vida de
sus malas acciones. Si no hubiera enviado a Throe a los brazos de
la Hermandad, su segundo al mando no se hubiera cruzado ella
en su camino y le alimentaraa él.
Y a excepción en esa intersección, Throe la habría llamado
entonces para su servicio más adelante, y no habría venido a ellos
a ese campo... y Xcor nunca se habría visto esos
ojos
compasivos y perdidos una parte de sí mismo.
Él no era más que un sucio actor, malformado, sun arraigo, un
traidor de la orden y bajo la protección de la que ella vivía por
derecho.
No había merecido su regalo.
Y tampoco lo tenía Throe y no porque se hubiera caído de su alta
posición anterior en la glymera. Ningún hombre mortal la
merecía.
Al hacer la parada bajo el árbol, Xcor se quedó mirando el lugar
donde había permanecido tumbado delante de ella... donde se
había arrodillado sobre él y ofreció su muñeca, él abrió su boca
para recibir el poder que sólo ella podía darle.
Hubo un momento en que sus ojos se habían encontrado y el
tiempo se había detenido... y luego se detuvo y bajó lentamente
la muñeca a la boca. Oh, demasiado breve el contacto.
Él estaba convencido de que ella no era más que una aparición de
su mente errante, pero como Throe lo había llevado respaldado a
la guarida, y había llegado a su conciencia de que era real. Muy
real.
Semanas habían pasado. Y entonces, una noche, en la ciudad, la
había percibido, y siguió el eco de su sangre en las venas para
verla.
65
66
En esos minutos transcurridos y horas, ella había descubierto la
verdad sobre él: ella había mirado a la oscuridad, directamente a
él, y su angustia era evidente. A partir de entonces, su guarida
había sido infiltrada. Probablemente a causa de su dirección.
Con una ráfaga de viento, la nieve comenzó a caer de nuevo, el
engrosamiento de los copos de nieve en el aire, girando
alrededor, y llegandole a los ojos.
¿Dónde estaba ahora?
¿Qué habían hecho con ella?
Hacia el este, el resplandor del amanecer comenzó a reunirse a
pesar de las nubes, y sus ojos quemadose por lo que tuvo cuidado
de mantener los entrenados ojos en el del melocotón de la luz del
día, sólo por el dolor.
Nunca antes se había quebrado en pedazos por emociones como
esta. En toda su vida había sido el único entrenado en la
supervivencia, primero a través de los años en el campo de la
guerra, y luego durante eones en el marco del Sangrador, y ahora
en esta actualidad como jefe de su banda de luchadores.
Pero ella le había escindido, creando una fisura vital. Tan seguro
como que ella le había dado su vida, ella había tomado una parte
de él, y él no sabía qué hacer.
Tal vez él acaba de estar aquí y permitirse a sí mismo ser
incinerado.
Parecía una situación fácil que lo que estaba viviendo en el
ahora....
¿Qué destino le había sucedido a ella? Él tenía que saber. Era tan
importante como su búsqueda del trono.
OCHO
— Así que ¿dónde volcaron los cuerpos?— Exigió V cuando salió
de la parte trasera del centro de formación.
Como Qhuinn esperó a que John y Blay salieran de la cama plana,
dejó que uno de ellos respondiera a V la cuestión. Él se hizo
demasiado para preocuparse del hecho, mientras miraba por el
parabrisas y dio un vistazo a muchas de las instalaciones del
66
67
aparcamiento subterráneo, que él consideraba justo que iría hacia
allí, saldría de los asientos delanteros del camión se iría a dormir.
Estaba demasiado jodidamente cansado para preocuparse por
nada más. Al final, sin embargo, él siguió el ejemplo de John y
cambió su culo al asiento de la puerta del conductor.
Él tenía que ir a ver a Layla, y eso no iba a suceder aquí.
Confrontar en carretera a pesar de, por lo menos, John y Blay
habían trabajado bien juntos en el camino a casa. A unas diez
millas antes de que el punto de corte del compuesto de la
Hermandad, que habían quitado del camino, se despojaron de los
dos hombres muertos, lanzando los cuerpos en un pozo natural
que no tenía fondo que nadie podía ver. Entonces… se trataba de
un caso de marcha atrás, retomaron la carretera, y en el
fantasma de la distancia, lo que permitía que la nieve, que había
comenzado a caer en serio, una vez más, cubriera sus huellas, así
como varios rastros que habían dejado de sangre de color rojo
brillante. Al mediodía, asumiendo las estimaciones de
acumulación fuera correcta, sería como si no hubiera pasado nada
en absoluto.
Un trabajo perfecto nieve. Har—Har. (har: el poder creativo de
dios)
Supuso que debería sentirse mal por los tipos muertos —
familias—nadie nunca iba a encontrar esos restos. Pero la
evidencia anecdótica sugirió que los chicos habían vivido al
margen de la ley, y no porque eran hippies: pistolas, cuchillos,
una navaja, mala hierba, y algunas drogas se habían encontrado
en sus bolsillos. Y sólo Dios sabía lo que había en las mochilas.
Vidas violentas tienden a llegar a extremos violentos.
— Hijo de puta, — V decía mientras caminaba alrededor de la
Hummer en su plataforma de superficie plana. — ¿Qué carajo se
toparon? ¿Una barricada de cemento? —
John firmado algo, y V miró fijamente a Qhuinn.
— ¿Qué demonios estabas pensando? podrían haberte asesinado.
—
Qhuinn golpeó su propio pecho. — Todavía late. Mudo culero. —
Pero el Hermano sonrió, mostrando los colmillos afilados.
— Normal, yo habría hecho la misma cosa. —
67
68
Por el rabillo del ojo, Qhuinn señaló que Blay estaba en silencio y
discretamente a la deriva hacia la puerta que daba a la
institución. Él iba a desaparecer en un segundo y medio
terminado, con el drama que había vuelto a caer a sus pies.
Qhuinn sintió una urgencia repentina y sorprendente para seguir
el combate en el pasillo y lejos de miradas indiscretas. Pero como
tenía que hacerlo en otra oportunidad.
“Tu primo me da lo que necesito. Todo el día. Todos los días”.
Oh, Jesús, que iba a vomitar.
— ¿Así como también efectos personales?—
Qhuinn sacó la mierda y consiguió lo que necesitaba.
— Voy por ellos. —
Saltando sobre la plataforma, se obligó a abrir la puerta trasera
arrugada del Hummer y exprimido a través de una brecha de doce
pulg (empuje tapon clavija)—adas hasta el asiento trasero. Se
sentía bien para tocar su cuerpo en lugares que no llegaba y no
encajaba—dio su mente algo que hacer, y los pequeños ¡ouch! de
sus lesiones fueron otra desviación fantástica.
Las dos mochilas habían rebotado alrededor bastante. Encontró
una que había visto por primera vez en la rueda, detrás del
asiento del pasajero, y la otra era en frente sobre el freno y el
acelerador. Raro equipaje para los dos por lo que él sabía, el
ambiente peatonal no era como con todas las otras clases de
típico indígena urbano era que habían sido deportistas.
El recorrido a la escuela era más que un medio en el comercio de
drogas. A menos que necesitaran un lugar para poner sus
medallas al mérito de laboratorio de metanfetaminas o algo así.
Qhuinn estaba malhumorado y vio el camino de vuelta por el
asiento trasero, tomando una abrupta decisión de no salir de la
forma en que entró Giró a su alrededor, se quedó mirando la piel
arruinada y atrajo sus rodillas a su pecho. Con una inhalación
aguda, empujó sus shitkickers en la puerta del otro lado que voló
abriendo las bisagras de metal, y se rasgaba gratis con un grito,
la puerta rebotó tras una caída contra el hormigón.
Satisfaciéndolo.
Mientras que los sonidos se hicieron eco a través del garaje de
estacionamiento, V encendió uno de sus manuales de radar y se
apoyó en el agujero Qhuinn acababa de hacer.
68
69
— ¿Sabes que tienen tiradores las puertas para eso, verdad?—
Qhuinn se incorporó y se dio cuenta de que acababa abrió de una
patada lo único del equipo que no había sido destruido.
Bueno, eso no era más que una metáfora de toda su vida en este
punto.
Lanzaba el par de paquetes, e hizo aterrizaje libre, cuando John
llamó a la carga y empezó a abrir las cremalleras.
Mierda Blay se había ido.
La puerta en el centro de formación
Maldiciendo en voz baja, murmuró:
estaba
cerrándose.
— Los teléfonos celulares todavía tendrían que estar en algún
lugar dentro aunque las ventanas están destrozadas, el cristal
sigue intacto, por lo que debería haber sido no vuelo de salida. —
— Bueno, bueno, bueno..., — dijo el hermano en una exhalación.
Qhuinn frunció el ceño y miró a John lo que había encontrado.
¿Qué... demonios...?
— ¿Estás bromeando? — Su mejor amigo había sacado sólo un
tarro de cerámica uno, al igual que lo que se obtiene del
departamento artículos para el hogar en Target. Y ¿qué es lo que
sabes? El otro había preparado uno, también.
¿Cuáles eran las probabilidades?...
— Tenemos que encontrar a los teléfonos, — murmuró Qhuinn,
plataforma plana de nuevo. — Toda persona tiene una linterna —
Vishous se quitó el guante forrado de plomo cuero y levantó la
mano que brillaba intensamente.
— Perfecto Chere. —
El hermano saltó sobre el borde delgado de la cama, Qhuinn entró
en y volvió a el Compartimiento trasero del Hummer.
— No me pegues con esa cosa, ¿quieres, V?—
— Sería una paliza que nunca olvidarías, te lo aseguro. —
El hombre, que fue mano a mano. Cuando V lo metió dentro, todo
el interior estaba iluminado brillante como el día, toda la
carnicería dentro arrojando sombras nítidas y oscuras.
69
70
Arrastrándose, Qhuinn alcanzó debajo de los asientos, palmeando
con las manos, en las esquinas. El olor era espantoso, una
combinación desagradable de gas, quemado, plástico, y de sangre
fresca y cada vez que ponía una mano hacia abajo, ahuecada el
residuo del aire polvo bolsas, volaba.
Pero valió la pena todas las posiciones de pseudo yoga.
Salió con un par de iPhones.
— No me gusta esto, — murmuró V mientras se ponía los guantes
en su espalda y se llevó el juego completo. Volviendo al aire
relativamente fresco, Qhuinn se quedó sin aliento acortó el cuello
y saltó de nuevo. Había una especie de conversación en ese
momento, y él asintió con la cabeza un par de veces como sabía
qué coño estaba diciendo.
— Oye, te importa si tomo una T.O. y el registro en un segundo,
— interrumpió él. Los ojos V eran diamantes estrechados.
— ¿Con quién?—
Justo en ese momento, John saltó, preguntando por el Hummer y
su plan de rehabilitación, como si fuera alguien agitando una
antorcha delante de un T. rex para redireccionarlo.
Como V empezó a hablar sobre el futuro de la camioneta
comoescultura de jardín, Qhuinn casi lanzó un beso a su amigo.
Nadie sabía de Layla con excepción de John y Blay y las cosas
necesarias para permanezcan así durante este primer período.
Como Qhuinn era ahstrux nohtrum de John, no pudía ir muy lejos
y no lo hizo. Aflojando de más con Blay quien había dado a la
puerta un buen uso y sacó su teléfono.
Marcó una de las extensiones de la casa y esperó, y se quedó
mirando a su vehículo arruinado.
Podía recordar la noche en que llegó la maldita cosa. Aunque sus
padres habían tenido dinero, no había sentido la necesidad de
proporcionar gran regalo para él como lo habían hecho por su
hermano
y
su
hermana.
Antes
de
su
transición, que habían obtenido con la venta de humo rojo a
escondidas, pero no se habían hecho una gran cantidad, sólo lo
suficiente para cerrar la brecha de su asignación miserable, y
evitar que se vagara con Blay todo el tiempo.
La crisis de liquidez había terminado tan pronto como había sido
ascendido a la guardia personal de John. Su nuevo trabajo había
70
71
venido con un gran salario setenta y cinco mil dólares al año. Y
teniendo en cuenta que no pagan impuestos al el gobierno de
mierda humano, y su alojamiento y comida eran pagos, tenía una
gran cantidad de restos de verdes.
El Hummer fue su primera gran compra. Había hecho su
investigación sobre él en Internet, pero la verdad era que él ya
sabía lo que quería. Fritz había salido a hacer la negociación con
el
funcionario
de
compras... y esa primera vez Qhuinn había llegado al volante,
arrancó la clave, y sintió el retumbar bajo el capó, que había
estado a punto de que se llenaran de lágrimas sus ojos como un
gatito.
Ahora estaba en ruinas: era apenas un mecánico, pero el daño
estructural fue tan severo, que sólo No tenía sentido arreglarlo—
— ¿Hola?—
El sonido de la voz de Layla le regresó a la atención.
— Hey. Acabo de regresar. ¿Cómo te sientes? —
La enunciación precisa que volvió a él le recordaba a sus padres,
cada palabra perfectamente pronunciado y elegido con cuidado.
— Estoy bien, muchas gracias. He descansado y visto televisión,
como me sugeriste. Tenían un maratón de venta del millón de
dólares. —
— ¿Qué demonios es eso?—
— Un espectáculo donde se venden casas en Los Angeles, pensé
un poco que era ficción, pero Resulta que es un reality show?
Pensé que lo inventaban todo. Madison tiene un pelo… y bien que
me gusta Josh Flagg. Es bastante sagaz y muy amable con su
abuela. —
Le hizo un par de preguntas más, como lo que había comido y si
se había tomado una siesta, sólo para que siguiera hablando,
porque en medio de las sílabas, iba en busca de pistas de
incomodidad o preocupación.
— Así que estás bien, — dijo.
— Sí, y antes de preguntar, ya he pedido a Fritz que me preparen
para la última comida. Y sí, me voy a comer toda mi carne asada.
—
71
72
Frunció el ceño, porque no quería que ella se sintiera enjaulada.
— Escucha, no es sólo por el bien del bebe. También es para tuyo.
Yo quiero que estés bien, ¿sabes? —
Su voz se convirtió en un poco.
— Siempre has sido así. Incluso antes de que... sí, sólo… alguna
vez has querido lo mejor para mí. —
Centrándose en la puerta del coche que se había roto, pensó en lo
bien que se había sentido al patear a la mierda algo.
— Bueno, mi plan es ir al gimnasio un rato ¿vale? —comprobando
otra vez antes que chocar,
— Está bien. Estas bien. —
— Tú también. —
Al colgar, se dio cuenta de V había dejado de hablar y estaba
mirándolo a él como tal cosa, y estaba muy lejos de cabello en
llamas, los pantalones alrededor de los tobillos, las cejas afeitada.
— Tú tienes una mujer, Qhuinn?— El hermano arrastrando las palabras.
Qhuinn miró a su alrededor buscando una tabla de salvación, y no dio
con nada.
— Ah... —
V exhalado por encima del hombro y le encontró.
— Lo que sea. Voy a ir a trabajar en estos teléfonos. Y necesitas
comprar otro vehículo, cualquier cosa, siempre y cuando no sea un
Prius.
Más
tarde
nos
vemos.
—
Cuando John y él estaban solos, fue muy claro el tipo estaba calentando
para decir algo al respecto del enfrentamiento en la carretera.
— No quiero oírlo, John. Yo no tengo la fuerzas en estos momentos. —
“Mierda”, John firmaba.
— Eso lo cubren, hombre vamos a casa? —
Bajo la interpretación estricta del trabajo de ahstrux nohtrum, Qhuinn
necesitaba estar con John veinticuatro hs./siete días. Pero el rey les
había dado una dispensa si estaban dentro de los límites del complejo.
De lo contrario Qhuinn habría estado aprendiendo demasiado sobre su
amigo y Xhex. Y John habría tenido que presenciar él y Layla... um, sí.
Cuando John asintió, Qhuinn abrió la puerta y lo invitó.
72
73
— Después de ti. —
Se negó a mirar a su amigo a la cara, como a un combatiente,
simplemente no podía hacerlo. Porque él sabía exactamente lo que
estaba en la mente del hombre, y él no tenía ningún interés en hablar
de lo que había sucedido en ese tramo de carretera que había entrado
por delante. No es la mierda de esta noche. No, es la mierda de todas
las... noches atrás, gracias a la Guardia de Honor.
Él había terminado con la charla.
Mierda nunca ayudó a nadie más que nada.
****
Saxton, hijo de Tyhm, cerró el libro final de la historia oral y sólo podía
mirar el grano fino cubierta de cuero con sus detalles de oro en relieve.
El último.
No lo podía creer. ¿Cuánto tiempo hacía que esta investigación empesó?
¿Tres meses? ¿Cuatro meses?
¿Como no podía ser de nuevo?
Una encuesta rápida visual de la biblioteca de la Hermandad, con sus
cientos y cientos de volúmenes de ley, el discurso y decretos reales... y
pensó que, si, en efecto, se había tomado meses y meses para
investigar a través de todos ellos. Y ahora, con la completa
investigación, las anotaciones hechas, y el camino legal para lo que el
rey quería lograr, debería haber tenido un sentido de logro.
En cambio, sintió miedo.
En tubo su formación y práctica como abogado, que había abordado
problemas pegajosos antes, sobre todo después que había venido a
esta enorme casa y comenzado a funcionar como abogado personal del
Rey Ciego.
Antiguas leyes eran muy complicada, arcaicas, no sólo en su tenor
literal, sino en su muy contenido y el príncipe de la raza de los vampiros
no era en absoluto así. El pensamiento de Wrath era a la vez sencillo y
revolucionario, y cuando llegó a su gobierno, el pasado y el futuro no
suelen coexistir sin buena parte de la reformulación de las viejas leyes,
y lo hacía.
Esto era de un nivel completamente diferente, sin embargo. Wrath,
como soberano, no podía hacer bastante más de lo que quería
proporcionado por los precedentes apropiados
73
74
Se identificaba, refundía, y se registraba.
Después de todo, el rey era la vida, la ley de la respiración, una
manifestación física del orden necesario para una sociedad civilizada.
El problema era que la tradición no fue así por accidente, sino que fue el
resultado de generación tras generación, que viven y toman decisiones
basadas en un cierto conjunto de normas, que fueron aceptadas por el
público. Pensadores progresistas que tratan de llevar arraigada una
sociedad conservadora llevándola en nuevas direcciones tienden a tener
problemas.
Y esta... alteración adicional de la manera que las cosas se habían
hecho. En el ambiente político actual, el liderazgo de Wrath ya estaba
siendo cuestionadado
— Estás sumido en tus pensamientos. —
Con el sonido de la voz de Blay, Saxton saltó y casi perdió su bolígrafo
Montblanc encima del hombro. Inmediatamente, Blay se inclinó hacia
delante como para calmar lo que se había ruborizado.
— Oh, lo siento—
— No, está bien, yo — Saxton frunció el ceño mientras consideraba la
ropa mojada y ensangrentada del soldado.
— Querida Virgen Escriba... ¿qué pasó esta noche?—
Evidentemente, en lugar de contestar, Blay se dirigió hacia el bar
antigüo de la en bombé en la esquina. Al tomandose su tiempo para
elegir entre el jerez y un Dubonnet, fue bastante claro que era para
preparar una secuencia de palabras en su cabeza.
Lo que significaba que tenía que ver con Qhuinn.
De hecho, Blay no entendía ni de jerez ni de Dubonnet, y por supuesto,
él mismo ayudó a un puerto.
Saxton se echó hacia atrás en su silla y miró hacia arriba a la araña que
colgaba tan por encima del suelo. El aparato era un espécimen
impresionante de Baccarat, hecha en mediados del siglo XIX, con todos
los cristales con plomo y una cuidadosa fabricación. Sería de esperar.
Recordó que balanceándose de un lado a otro sutilmente, las
refracciones del arco iris se desprendían de la luz centelleante todo
alrededor de la habitación. ¿Cuántas noches atrás había visto eso?
¿Cuánto hace que Qhuinn tenía que ayudar a la elegida directamente
por encima de esta habitación?
74
75
Nada había sido lo mismo desde entonces.
— Un coche averiado. — Blay tomó un largo trago. — Sólo problemas
mecánicos. —
¿Es por eso que sus pieles están húmedas, y hay sangre en la parte
delantera de tu camiseta? Saxton se preguntó.
Y sin embargo, se mantuvo la demanda para sí mismo.
Se había acostumbrado a mantener las cosas para sí mismo. En
silencio.
Blay terminó su trago y se sirvió otro con el tipo de diligencia
normalmente reservado para borrachos. Lo que él no era.
— Y... ¿verdad?, — Dijo el hombre. — ¿Cómo estubo tu trabajo?—
— Estoy acabado. Bueno, casi. —
Los ojos azules Blay se dispararon de nuevo.
— ¿En serio? Pensé que ibas a estar en esto para siempre. —
Saxton remontó a esa cara que conocía tan bien. Esa mirada que había
estudiado durante lo que pareció una larga vida. Esos labios que había
pasado horas encerrado. La aplastante sensación de tristeza que sentía
era tan innegable como la atracción que lo había llevado a esta casa, a
su trabajo, a su nueva vida.
— Yo también, — dijo después de un momento. — Yo también... pensé
que iba a durar mucho más tiempo que lo que hice. —
Blay miró a su vaso. — ¿Cuánto a sido el tiempo transcurrido desde que
empezaste?—
— Yo no... no me acuerdo. — Saxton alzó una mano y se frotó el
puente de la nariz. — No importa. —
Más silencio.
¿Cuánto estaba dispuesto Saxton a apostar?, el mismo aliento en sus
pulmones que la mente Blaylock se había ido al otro hombre, el que
amó como a nadie, su otra mitad.
— Entonces, ¿qué pasa?, — Preguntó Blay.
— ¿Lo siento?—
— Su proyecto. Todo este trabajo. — Blay hizo un gesto a su alrededor,
vidrio elegante. — Estos libros que había estado estudiando
75
76
minuciosamente. Si has terminado, puedes decirme de qué se trataba,
¿no? —
Saxton consideró brevemente de dicir la verdad... que no había habido
otra cosa, igualmente apremiante e importante, que había sido
tranquilo.
Las cosas que él había pensado que podía vivir, pero que, con el
tiempo, había demostrado ser una carga demasiado pesada de llevar.
— te enterarás muy pronto. —
Blay asintió con la cabeza, pero fue con esa distracción vital que había
tenido desde el principio. Excepto que luego dijo:
— Me alegro de que estés aquí. —
Saxton alzó las cejas.
— ¿De hecho...?—
—Wrath debe tener un abogado muy bueno a su lado. —
Ah.
Saxton empujó su silla hacia atrás y se puso de pie.
— Sí. Cierto. —
Fue con una extraña sensación de fragilidad que reunió montones de
papeles.
Ciertamente parecía, en este momento tenso, triste, como si fuera todo
lo que él sufrió, hojas frágiles, pero poderosas con sus innumerables
palabras, cada una escrita a mano y hecho a mano con cuidado, que
figura claramente en sus líneas de texto.
No sabía qué iba a hacer sin ellos en una noche como esta.
Se aclaró la garganta. — ¿Qué planes tienes para lo poco que queda de
la noche?— Mientras esperaba la respuesta, su corazón latía con fuerza
dentro de su caja torácica, porque él, y sólo él, pareció darse cuenta de
que la cesión de parte del rey no era lo único que llegaba a su fin esta
noche.
De hecho, el optimismo sin fundamento que lo había sostenido en las
etapas iniciales de esta historia de amor estuvo decaído en una especie
de desesperación que había tenido él agarrándose a un clavo ardiendo
de una manera poco habitual... pero ahora, incluso eso se había ido.
Era irónico, de verdad.
76
77
El sexo no era más que una conexión física y transitoria hubo muchas
veces
en
su vida en el que había sido todo lo que había estado buscando. Incluso
con Blaylock, en el principio, había sido el caso. Con el tiempo, sin
embargo, el corazón se había mentido, y que lo había dejado donde
estaba esta noche.
Al final de la carretera...
— Funcionó. —
Saxton se sacudió.
— ¿Lo siento?—
— Voy a trabajar por un tiempo. —
Después de haber tomado una botella de oporto. Saxton pensaba. Por
un momento tuvo la tentación de presionar para obtener detalles
precisos sobre la noche, el aquellos minutos y qué, donde y como fue
para sentir algún tipo de alivio. Pero él sabía que no lo haría.
Blay era alma compasiva, amable, y la tortura era algo que hacía sólo
como parte de su trabajo cuando era necesario.
No habrá alivio que llegara, de cualquier tipo, conversar de sexo, o el
silencio. Sintiendo como si se estuviera preparando, Saxton se abotonó
la chaqueta cruzada y comprobando que la corbata estaba en su lugar.
A mirando de su pectoral cuadrado reveló su bolsillo estaba
precisamente arreglado, pero los puños franceses de la camisa
necesitaban un fuerte tirón, y él se encargó con prontitud.
— Tengo que tomar un descanso lo necesito antes de prepararme para
hablar con el rey. Mis hombros me están matando por haber estado en
esa mesa toda la noche. —
— Que te des un baño. Podría soltarte? —
— Sí. Un baño. —
— Nos vemos más tarde, entonces, — dijo Blay mientras se servía otro
y se acercó. Sus bocas se encontraron en un beso breve, después de
que Blay dio la vuelta y salió al vestíbulo, desapareciendo por las
escaleras a ir a cambiarse.
Saxton le vio partir. Incluso avanzó un par de pasos para poder ver los
shitkickers, como los Hermanos les llamaban, subir la escalera un paso
a la vez.
77
78
Una parte de él estaba gritando que siguiera al hombre a su dormitorio
y le ayudara a salir de su ropa. Emociones aparte, lo físico chisporroteo
entre ellos dos siempre había sido fuerte, y sentía como que quería
explotar eso ahora.
Salvo que incluso una curita se deshilache.
Repao y se sirvió una copa de jerez, se lo bebió y fue a sentarse junto
al fuego. Fritz tenía actizado la madera no hacía mucho tiempo, y las
llamas eran brillantes y activas y había una pila de troncos.
Esto iba a doler, Saxton pensaba. Pero no se iba a romper.
Él finalmente podía superarlo. Sanaría. Siguiría adelante.
Los corazones se rompen todo el tiempo....
¿No había una canción sobre eso?
La pregunta fue, por supuesto, ¿cuándo hablar con Blaylock al
respecto?
NUEVE
El sonido de los esquíes de fondo que viajan a través de la nieve
era un torrente rítmico, repetido en un recortar rápido. La
tormenta que se había desplazado desde el norte había limpiado
después del amanecer, y el sol naciente que brillaba bajo el borde
de la cubierta de nubes partía en rodajas el bosque hasta el
espumoso suelo.
Sola Morte, los rayos eran de oro y parecían cuchillas.
Más adelante, su objetivo se presentaba como un huevo Fabergé
sentado en un state.
La casa de la rivera del Hudson era una obra maestra de
arquitectónica, una jaula de vigas, que sostienen la pila
aparentemente frágiles, de sinnúmero de paneles de vidrio. Por
todas partes, los reflejos del agua y el sol naciente, eran como
fotografías captadas por un verdadero artista, las imágenes
congeladas en la construcción misma de la propia casa.
78
79
No podía pagar para vivir así, solo pensaba.
A menos que todo fuera a prueba de balas? Pero, ¿quién tenía el
dinero para eso.
De acuerdo con el departamento de registros público de Caldwell,
la tierra había sido comprada por un Vincent DiPietro dos años
antes, y desarrollado por la compañía del hombre de bienes
raíces.
El gasto había sido salvo en la construcción, por lo menos,
teniendo en cuenta la valoración de las listas de contribuyentes,
que se encontraba en el norte era de unos ocho millones de
dólares.
Justo después que la construcción fue terminada, la propiedad
cambió de manos, pero no a una persona: a una inmobiliaria de
confianza con sólo un abogado en Londres aparece como
fiduciario.
Ella sabía que vivía aquí, sin embargo. Él era el motivo por el que
había venido.
También fue la razón por la que se había armado tan a fondo.
Sola tenía un montón de armas en lugares fáciles de alcanzar un
cuchillo en una funda en la parte baja de la espalda, una pistola
en la cadera derecha, un interruptor oculto en el cuello una parka
de camuflaje.
Hombres como su objetivo no apreciaba ser espiada a pesar de
que sólo llegó en busca de información, y no para matarlo, ella no
tenía ninguna duda de que si se encontraban en la propiedad, las
cosa se ponía tensa.
Rápido.
Cuando ella tomó sus binoculares de un bolsillo interior, se
mantuvo quieta y escuchó. No había sonidos de algo que se
aproximera a la parte de atrás o los lados, y en frente, tenía un
tiro claro, la visual en la parte trasera de la casa.
Por lo general, cuando fue contratada para una de estas clases de
tareas, ella funcionó en la noche. No con este objetivo.
Maestros del narcotráfico llevaban a cabo su negocio de nueve a
cinco, pero eso sería pm a a.m., no al revés. Durante el día era
cuando dormía y era jodido, así que fue cuando quiso aprender
sus hábitos, sus cosas, obtener una lectura sobre su personal y
79
80
cómo protegerse de ellos durante su tiempo de inactividad. Llevar
a la casa un foco cercano, hizo su evaluación.
Las puertas de garaje.
Puerta trasera.
En la mitad ventanas que se supuso asomaba la cocina. Y luego
la totalidad de piso con techo de correderas de cristal se puso en
marcha, corriendo por el costado trasero y alrededor de la
esquina que y se dirigió a la costa del río.
Tres pisos de altura.
Nada se mueve dentro sin que ella lo pudiera ver.
Era un montón de vidrio. Y dependiendo del ángulo de la luz, se
podía ver a algunas de las habitaciones, especialmente el gran
espacio abierto que parecía tener al menos la mitad de la
primeraplanta. El mobiliario era escaso y moderno, como si el
propietario no daría la bienvenida a la vagancia de las personas.
Apostaba que la vista era increíble. Sobre todo ahora, con la
cubierta de nubes y el sol parcial.
La capacidad de los prismáticos le permitió ver bajo la lunes de
los aleros bajo la línea del alero, las cámaras de seguridad, a la
espera una cada veinte pies.
Yupi.
Bueno, eso tiene sentido, por lo que le habían dicho, el propietario
era astuto como el infierno, y que especie de desconfianza
iimplacable tendían a ser accesorios con una buena dosis de
seguridad a conciencia compartiéndolo, con los guardias
personales, incluyendolos pero no limitadolos, con coches
blindados, y sin duda, el constante seguimiento de cualquier
ambiente o individuo pasado cualquier cantidad de tiempo en ello.
El hombre que la había contratado tenía todo eso y más, por
ejemplo.
— Lo que el... — susurró, reorientando los prismáticos.
Ella dejó de respirar para asegurarse de que nada cambiaba. Esto
estaba... todo mal. Había un patrón de onda de lo que estaba
dentro de la casa. Los muebles que podía ver era sutilmente
onduladados.
80
81
Quitó las lentes de alta potencia, miró a su
preguntándose si tal vez sus ojos eran el problema.
alrededor,
Nope.
Todos los árboles de pino en el bosque se comportaban
adecuadamente, de pie todavía, sus ramas inmóviles en el aire
frío. Y cuando ella puso los lentes de aumento de nuevo, y se
trazó la azotea de la casa y los contornos de las chimeneas de
piedra.
Todos estaban totalmente inanimado.
Volviendo al vidrio. La inhalación profunda, ocupó el oxígeno en
los pulmones y equilibrarse con el tronco más cercano de abedul
para dar su cuerpo extra de estabilidad.
Algo seguía siendo apagado.
Los marcos de las puertas correderas de cristal y las líneas de los
porches y todo lo relacionado con la casa Estático y sólido. El
interior, sin embargo, parecía... pixelada de alguna manera, como
una imagen compuesta se había creado para hacer aparecer las
cosas como si no hubiera muebles... y que la imagen se ha
superpuesto en algo así como una cortina... que pasó a ser
sometido a una corriente suave de aire.
Esto iba a ser un proyecto más interesante de lo que había
supuesto. Presentación de informes sobre las actividades de este
socio de negocios de un “amigo” de ella no había encendido un
fuego exactamente debajo de su culo.
Ella prefería muchos y mayores desafíos.
Pero tal vez hay algo más en esto que apareció por primera vez.
Después de todo, el camuflaje significaba que se e staba
escondiendo algo, y que había hecho una carrera fuera de la toma
cosas de la gente que querían mantener: Secretos. Los artículos
de valor.
Información.
Documentos.
El vocabulario utilizado para definir los nombres era irrelevante
para ella. El acto de penetrar en una casa bloqueada o un
automóvil o seguros o maletín y extraer lo que ella buscaba era lo
que importaba.
81
82
Era una cazadora.
Y el hombre de la casa, quienquiera que fuese, era su presa.
DIEZ
Blay no tenía nada que hacer cerca de conseguir un hierro pesado
en su mano, y mucho menos el tipo de hierro que estaba en el
gimnasio en el centro de entrenamiento. Martilleo de nuevo ese
punto con el estómago, vacío, se le había hecho todo borroso y
sin coordinación. Pero tenía que tomar algún tipo de dirección...
un plan, un destino donde arrastrar su culpa, y sin lamentaciones.
Sentado en la cama de nuevo, y comenzando ese día de la misma
manera que había empezado la noche, con la mirada perdida en
el espacio.
Probablemente con algo mucho añadido.
Saliendo del túnel subterráneo, caminó hasta la oficina y empujó
la puerta de cristal para abrir a su paso, aún bebiendo de un vaso
medio lleno, su mente le estaba dando vueltas, preguntándose
cuando toda esta mierda entre él y Qhuinn se iba a terminar.
¿En su lecho de muerte?
Dios, no lo haría.
Creo que no podría durar tanto tiempo, suponiendo que tuviera
una vida normal delante de él.
Tal vez necesitaba salir de la mansión.
Antes de que Wellsie hubiera muerto, ella y Tohr habían sido
capaces de vivir en una casa propia. Diablos, si lo hacía, no
tendría que ver Qhuinn excepto durante las reuniones, y con tanta
gente a su alrededor en la Hermandad, era fácil salir de la vista.
Él había estado haciendo eso desde hacía un tiempo, en realidad.
De hecho, en esa construcción, un par de ellos no tendrían que
cruzarse en absoluto John siempre estaba asociado con el tipo por
lo de ahstrux nohtrum, y entre la programar la rotación, y al
dividir el territorio era la manera, nunca Qhuinn y él lucharían
juntos excepto en caso de emergencia.
82
83
Saxton podía ir y venir al trabajo.
Blay se detuvo a la entrada de la sala de pesas.
A través de la ventana de cristal vio a un conjunto de pesos subir
y bajar de la máquina en cuclillas reclinable, y sabía por el equipo
quién era.
Maldita sea, no podía conseguir un descanso.
Inclinándose, se golpeó la cabeza una vez, y más.
Dos veces.
Tres
— Se supone que tienes que hacer repeticiones en las máquinas,
no en la puerta. —
Era Manny Manello, su voz fue tan bien recibida como una patada
con punta de acero en el culo.
Blay se enderezó, y el mundo gritó wheeeeeeee un poco, hasta el
punto que tuvo que subrepticiamente poner su mano libre en la
jamba sólo para que el tema equilibrio no se presentase. También
escondiendo su bebida casi poniéndola fuera de la vista
El médico probablemente no pensaría que hiciera ejercicio
mientras estaba bajo esa influencia fuera una buena cosa.
— ¿Cómo estás?, — Preguntó Blay, a pesar de que no le
importaba, y que no era un comentario de la pareja de Payne.
Él no daba una mierda en este momento.
La boca de Manello empezó a moverse y Blay pasó el tiempo
viendo la forma de los labios del hombre y sílabas en liberación.
Un momento después, un adiós de algún tipo se intercambió, a
continuación, Blay estaba solo con la puerta de nuevo.
Parecía una jugada para quedarse duro allí, y le había dicho el
buen doctor que entrase. Y, además, había, veinte y cinco
máquinas en la habitación. Mas un plus de barras y pesas libres.
Cintas de correr. Escaladoras elípticas,... suficiente para todos.
"Yo no estoy enamorado de Layla".
Con una maldición, Blay se abrió paso y se preparó. Excepto que
Qhuinn ni se dio cuenta de la llegada.
83
84
En vez, iba con su música encima, el chico llevaba auriculares
alrededor de sus oídos, y él se acercó a la barra con la barbilla
levantada por lo que se enfrentaba, en la pared de hormigón
alejada.
Blay se quedó tan atrás como fue posible, saltando de forma
aleatoria a la máquina de pectorales. Lo que sea.
Después de apoyar el vaso y ajustar el perno en la pila de pesas,
se instaló en la asiento acolchado, agarró las asas dobles, y
comenzó a empujar hacia fuera de su pecho.
Todo lo que tenía para mirar era a Qhuinn.
O tal vez fue más porque sus ojos se negaban a ir a otro lugar.
El hombre llevaba una musculosa negra que ponía los enormes
hombros a pantalla completa... y los músculos los flexionó con
fuerza al llegar a la cúspide de tracción, las crestas y los
contornos de un luchador... no un abogado—
Blay se detuvo ahí.
No era justo hasta el punto de la náusea hacer cualquier
comparación de esa manera, nunca. Después de que el año
pasado o así, sabría el cuerpo de Saxton casi tan bien como el
suyo, y el varón fue construido maravillosamente, así fuerte y
elegante.
Qhuinn las bajó, otra alzada del peso y su cuerpo forzándose
debajo y la fuerza en los brazos y el torso, eso... Y, gracias a sus
esfuerzos, el sudor se había desatado en toda su piel, haciéndole
brillar bajo las luces.
El tatuaje en la parte posterior de su cuello cambiado con él alzo y
descendió a colgar de su agarre, y entonces fue de nuevo. Y
abajo. Y arriba.
Blay pensó en la manera en que había visto al hombre entregado
con el Hummer: potente, masculino... erótico. Esto no sucedía.
Él no estaba, de hecho, aquí sentado, mirando a un Qhuinn como
este. Imágenes se filtrándose de los últimos años, convirtiendo su
cerebro en una pantalla de televisión. Vio a Qhuinn inclinado
sobre una mujer humana que había sido puesto el culo en el
borde de una mesa, sus caderas giraban mientras se la "follaba",
sus manos entrelazadas sobre sus caderas para sostenerla en su
lugar. Si no hubiera tenido una camisa en el momento, y los
hombros hubieran sido apretados, como estaban ahora...
84
85
Cuerpo duro y bien utilizado.
Había tantas imágenes como esas, con Qhuinn en posiciones
diferentes con diferentes personas, masculino y femenino. En un
principio, justo después de su transición, se había producido un
sentimiento de emoción ya que los dos se habían ido de la casa
juntos, o mejor dicho, Qhuinn había arrastrado Blay y había
tomado lo que le había de vuelto. Sexo, tanto y con mucha gente
aunque en ese punto, Blay había quedado solo con hembras.
Tal vez porque había sabido que estaban a salvo, que no
“cuentan” en muchos sentidos.
Así no se complicaba al principio. Pero en algún momento a lo
largo del camino, las cosas habían empezado a cambiar y había
empezado a darse cuenta de que mientras observaba Qhuinn con
los fortuitos, se estaba imaginando que era el bajo su cuerpo,
recibiendo lo que el tipo era tan bueno para dar.
Después de un tiempo, no había sido un extraño quien tuvo en su
boca en el miembro de Qhuinn, que era suyo. Y cuando esos
orgasmos vinieron, y lo hicieron siempre, fue él quien lo tomaba
dentro Fueron sus manos sobre el cuerpo de Qhuinn, y sus labios
bloqueando duro, y que sus piernas se extiendan.
Y eso había jodido todo.
Mierda, podía recordar mantenerse despierto durante el día y
mirando a su techo, diciéndose a sí mismo que cuando estaban de
nuevo en el club, en los baños, o donde cayera, a él no le hacía
eso. Pero cada vez que salían, era como un adicto que se ofrece
al sabor preciso de la píldora que necesitaba.
Luego hubo los dos besos el primero de ellos por el pasillo de
aquí, en la clínica de la sala de examen. Y él había tenido que
mendigar para ello. Y luego el segundo en su dormitorio, justo
antes de que hubiera salido con Saxton por primera vez.
Había tenido que pedir eso. De repente, Blay dio de fingir que en
realidad estaba haciendo pesas y puso sus manos sobre sus
muslos.
Se dijo que debía irse. Apenas conseguía apoderarse del asiento y
salir antes de que Qhuinn se trasladarse, y lo siguiente, su
portada se había quemado.
En su lugar, se encontró con sus ojos de nuevo en los hombros,
la columna vertebral, la cintura estrecha y apretado culo, entre
esas musculosas piernas.
85
86
Tal vez fue el alcohol. La postcombustión de ese argumento en la
superficie.
Todo el sexo con Layla cosa...
Pero por el momento, exageró.
Duro como una piedra. Listo para ella.
Blay miró hacia abajo a su pecho a la parte delantera de sus
pantalones cortos sueltos y se sentía como pegarse un tiro en la
cabeza. Oh, Jesús, que tenía que salir de aquí ahora mismo.
Como Qhuinn continuó después de establecer un equipo, sus
manos estaban entumecidas, y sintió como sus bíceps eran se
despega de sus huesos con cuchillos, y eso fue sólo parloteo sin
sentido en comparación con su hombros. Ellos eran el verdadero
problema.
Alguien claramente se había acercado por detrás, para poner un
separador entre ellos, y luego pulir con una lijadora industrial.
****
Ni idea de cuántas repeticiones había hecho. No tengo idea
cuántos kilómetros había corrido. No recuento de los
abdominales, sentadillas, estocadas, sólo sabía que iba a seguir
adelante.
Objetivo: agotamiento total.
Quería pasar el momento en que subir las escaleras y llegó en
horizontal a su cama.
Cayendo en el bar, se puso las manos en las caderas, bajó la
cabeza y respiró profundamente.
Su hombro derecho aprovechó de inmediato, pero ese era su lado
dominante, por lo que se esperaba. Para aflojar el nudo de los
músculos, barrió su brazo alrededor en un gran círculo mientras
se volvía, Qhuinn se congeló.
En el otro lado de las colchonetas azules, Blay estaba en la
máquina cerca de la puerta, sentado tan inmóvil como los pesos
que no levantó.
La expresión de su rostro era volcánica.
Pero él no estaba loco.
86
87
No, no lo estaba. Él tenía una gran erección suficiente para verla
a través del gimnasio. Tal vez todo el estado.
Qhuinn abrió la boca.
Cállate.
Abierto de nuevo.
Al final, él decidió que era un buen ejemplo de cómo la vida nunca
lo pudo sorprender.
De todas las situaciones que pensaba que nunca se le radian...
esta lo era todo. No, después de... bueno, de todo.
Se puso los auriculares dejándolos colgando de su cuello, el ritmo
golpeando bajo y cambio de concierto a rugido silbido impotentes.
¿Es para mí? quería preguntar.
Por un segundo, pensó que podría ser, pero entonces, ¿cuan
arrogante seria?
El tipo sólo habría terminado de dar un discurso acerca de cómo
ellos dos no eran más que compañeros de trabajo por horas.
Entonces Blay se muestra con tamaña excitación come una barra
de hierro, y la primera lo que fuera a su mente era que podía, tal
vez, más o menos, algo así... ¿será para él?
Lo que le dio un pinchazo.
Y PS, ¿qué diablos? iba a hacer si de repente se encontraba en un
universo paralelo, con Blay y tirado sobre él, y en ese
departamento.
Por supuesto que quería a aquel el hombre.
Por el amor de Dios, que siempre había lo había querido él, hasta
el punto en que tuvo que preguntarse cuánto de eso de empujarlo
lejos que había hecho fuera para beneficio de Blay, no, había sido
realmente por su cuenta.
Reflexionando sobre aquello, se dio cuenta de la copa cerca
pie del tipo.
del
Ah, el alcohol estuvo involucrado, sinceramente dudaba que la
pulg (empuje tapon clavija)—ada oscura en ese vaso fuera Coca—
Cola.
87
88
Mierda, por lo que sabía, Saxton le acababa de mandar un
mensaje de texto y dio un tiro el medio de su entrepierna, y que
fue la causa de toda su erección.
Y no era que un deflactor.
"Tu primo me da lo que necesito todo el día, todos los días".
— ¿Tienes algo más que decirme?, — Preguntó Qhuinn con
dureza.
Blay negó con la cabeza hacia atrás y hacia adelante una vez.
Qhuinn frunció el ceño. Blay no era un exaltado que nunca había
estado, y que era parte de la razón por la que, durante mucho
tiempo, había estado tan apretado, balanceandose y toda esa
mierda. Por el momento, sin embargo, el tipo parecía como si
fuera a una pulgada de espesor de perderlo.
Problemas en el paraíso de la pareja feliz?
Nah, estaban demasiado bien juntos.
— Está bien. —
El hombre, la idea de colgar por aquí mientras Blay amplificado
para otra sesión con Saxton el Magnífico era insostenible.
— Te veré más tarde. —
Mientras caminaba por allí, sintió los ojos de Blay sobre él, pero
no estaban en el nivel de su cara. Por lo menos, no parece. ¿Qué
demonios estaba pasando?
Empujando hacia el pasillo, se detuvo a verificar que las paredes
de concreto no se estaban derritiendo y que no tenía de repente
tomado de las manos o algo así. Tampoco era cierto, pero un
sentido de exagerada irrealidad lo persiguió mientras bajaba a los
vestuarios, no por una ducha obligatoria, porque estaba cubierto
en sudor, y por mucho que lo amaba al doggen hacerle un buen
lío, él no estaba dispuesto a darles más trabajo sólo porque él
había tratado de matarse en el gimnasio—
Despierta.
Despertado.
Listo para el sexo.
A medida que la imagen de Blay maltratada por el interior de su
cráneo, cerró los ojos, y después hizo clic en el la puerta a la
tierra de los accesorios, azulejos y agua. Tenía la intención de ir a
88
89
las duchas directamente, pero no terminó hasta salir de su
estancamiento de la mitad delantera de la sala, donde los
armarios se apilan en filas ordenadas y las bancos corrían por el
medio de los pasillos.
Terminando, él desató su Nikes, que pateó al retirarselas, y
descalzo libre de los calcetines.
Totalmente jodido excitado.
Blay había estado fuera de su mente para ello.
Por alguna razón, Qhuinn en los últimos dos encuentros sexuales
le vino a la cabeza.
El chico pelirrojo de la máscara de hierro, que lo había seducido y
follado en el baño. Le había escogido al azar de entre la multitud
para que una definición de las características físicas, y,
naturalmente, el hecho es que no había sido nada extraordinario
para él. Por otra parte, había sido como querer herrarlo
(equivocarlo), y poner Gingeale (cerveza) en la garganta.
Y luego había sido la materia con Layla que había sido más que
exigirse físicamente, un trabajo, como cavar una zanja o la
construcción de un muro....
Dios, se sentía como un piojo por pensar así, y él no pretendía
faltar al respeto a las Elegidas. Pero en por lo que estaba bastante
claro que ella era de una mente similar.
Eso fue todo para el último año.
Sólo esos dos.
Casi doce meses de nada, y que no se había masturbado,
tampoco.
Él no estaba interesado en nada, al igual que sus bolas habían
entrado en hibernación.
Es curioso, justo después de su transición que había golpeado
algo con las dos piernas y un corazón que late, y con él
dificultades para recordar algunos de los muchos rostros Dios
sabía que no se había molestado en obtener los nombres en una
gran cantidad del tiempo y la incómoda sensación de apretarse el
estómago.
Todo lo que el maldito anonimato, sin nombre, sin rostro...
delante de Blay.
89
90
Siempre con el chico, venga pensar en ello. En ese momento, se
había sentido como una especie amigo/compañero de situaciones,
pero ahora se preguntaba.
Sí, a joder con eso. Sabía lo que había estado a punto.
Era un coñazo, ¿no es cierto?.
Poniéndose de pie, se desnudó y dejó que su musculosa de
básquet—ball poniéndose en chanclas, pantalones cortos en un
atado de ropa mojada y dejándolo sobre un banco. En un lío
Caminando hacia el cuarto de baño, cogió una de las duchas al
azar, móvil la manivela y dio un paso bajo la ducha. El agua
estaba para el encogimiento, fría, pero no escapó. Se enfrentó
cerrando los párpados y abriendo la boca.
Esa pelirroja en el club hace casi un año? Cuando había estado
seduciendo al hombre en el baño, y que thabía sido Blay en su
mente todo el tiempo.
Fue Blay a quien había empujado hacia atrás contra el fregadero y
la besó duro. La polla era para Blay, lo había deseado, era el
cuerpo de Blay lo había tomado desde atrás y
— Por el amor... — se quejó.
De la nada, la imagen de su viejo amigo sentado en la máquina
hace un momento, sus rodillas ancho, forzando su miembro
contra el material tan delgado de los pantalones cortos entró en
su mente y lo derribó su columna vertebral, cayendo
directamente sobre sus piernas. Con una maldición, él se hundió
y tuvo que poner una mano sobre los azulejos.
— Oh... mierda... —
Inclinándose, apoyó la frente sobre el brazo y trató de
concentrarse en la sensación del agua que le golpea la nuca y su
cuello.
Ni siquiera cerca.
Lo único que sabía era de los latidos del corazón estaban en su
miembro.
Bueno, eso y una fantasía de él cayendo de rodillas y presionando
en el medio de Blay abierto de muslos, lamiendo su camino en
esa boca... mientras lo madreaba
bajo la cinturilla de los
pantalones cortos y empezando a dar al hombre un trabajo con la
mano que nunca olvidaría, mierda.
Entre muchas otras cosas.
90
91
Dando la vuelta a la cara lejos de la pulverización, Qhuinn metió
las manos en su pelo, lo hecho hacia atrás, arqueando su espalda.
Podía sentir su miembro en línea recta desde la cadera, pidiendo
atención.
Pero él no iba a hacer nada al respecto. Blay se merecía algo
mejor que eso de alguna manera, sí, no tenía sentido, pero se
sentía sucio por masturbándose en la ducha por la excitación con
el chico.
Diablos. El socio del tipo.
El propio primo de Qhuinn, por Dios.
A medida que su erección sólo colgaba fuera allí, imperturbable
ante esa lógica, sabía que iba a ser un largo y maldito día.
ONCE
Blay bajó la cabeza con una maldición con la puerta de la
habitación cerrada el peso aliviado.
Y, por supuesto, de ese punto de vista, lo único que podía ver era
su miembro.
Lo cual no sirvió de nada.
Cambiando sus ojos mirando hacia arriba, luego al los lados de la
barra con la barbilla para arriba, supo que tenía que hacer algo.
Sentado aquí, medio borracho con una fiesta en el pantalón era
apenas una posición que él quedaba atrapado. Si un hermano
como Rhage entrara? Blay tendría noticias de él por el resto de si
vida natural. Además, él estaba con su ropa de ejercicios,
rodeado por el equipo, por lo que podría mantenerse, así
ocupado, la bomba un poco de hierro, y espero que el señor Feliz
se hundiese en una depresión por falta de atención.
Buen plan.
En serio.
Yupi.
Cuando él miró el reloj un tiempo después, se dio cuenta de los
91
92
quince minutos que habían pasado y fue él no más cercano al
movimiento constructivo, repetitivo, menos que contar la
respiración.
Su erección le hizo una sugerencia para ese tipo de objetivo.
Y su palma estaba inmediatamente a bordo, pasando entre sus
piernas, encontrándose duro Blay se echó encima de la silla y se
dirigió hacia la puerta.
Basta de tonterías se iba a pegar en el retrete del vestuario con la
esperanza de echar una parte del alcohol de su sistema. Luego se
pondría en una cinta de correr y sudar el resto de la bebida fuera.
Siendo que ya era hora de dirigirse a la cama, donde, si
necesitaba una salida de variedad erótica, se iba a encontrar en
el lugar apropiado.
La primera señal de que su nuevo plan podría haber llegado más
lejos sólo, salió como él pudo y se abrió paso en el armario—
landia: el sonido del agua corriendo significaba que alguien estaba
usando jabón y champú. Estaba tan concentrado en sí mismo
dándose patadas en el trasero, sin embargo, él no se molestó con
las extrapolaciones.
¿Qué le habría hecho parar, dar la vuelta y buscar otro baño lo
antes posible. En su lugar, se fue más allá de los armarios e hizo
su negocio. No fue hasta que él se lavaba las manos que la
matemática comenzó a tener sentido. De su propia voluntad, con
la cabeza en torno a manivela en la dirección de las duchas.
¡Tienes que salir, se dijo. Cuando él cerró la llave, el chirrido sutil
parecía fuerte como un grito, y se negó a mirar o a sí mismo en
los espejos. Él no quería ver lo que había en sus ojos. Regresa a
la puerta. Sólo tienes que ir de nuevo a la puerta.
El hecho de que su cuerpo para seguir ese imperativo simple, no
era un ejercicio de física y rebelión.
Era, por desgracia, su patrón.
Y él lo lamentaría más tarde.
Por el momento, sin embargo, cuando se tomó la decisión de
caminar, y el pato alrededor de la pared de azulejos de la ducha,
cuando se mantenía oculto en su mayoría, cuando espiaba a un
hombre que no debía tenía... la loca emoción de la carrera y era
tan dolorosamente familiar, era su traje a medida equipado para
su locura.
92
93
Qhuinn se enfrentaba en la ducha que estaba de pie bajo, la una
mano que tenía apoyada con la cabeza inclinada oscuridad bajo el
chorro. El agua pasó por encima de sus hombros y por las
hectáreas de piel flexible que le cubría la poderosa espalda... y
luego fluyó sobre su magnífico culo... y se fue cada vez más
lejos, más allá de esas piernas largas y fuertes.
En el último año, el luchador había llenado un poco. Qhuinn había
sido grande después de su transición, y había vuelto aún más
grande durante los primeros meses de una alimentación intensa.
Pero había sido un tiempo desde que Blay había visto al hombre
sin ropa... y hombre, castigarse en las rutinas de gimnasio, había
sido una puesta en escena mostrándose a través de todo ese duro
corte de músculo.
Abruptamente Qhuinn cambió de posición, girando alrededor,
echando la cabeza hacia atrás, baldeo el agua del pelo oscuro,
arqueando el increíble cuerpo.
Había mantenido su PA.
Y maldita sea, estaba excitado—
Un orgasmo inmediatamente amenazó en la cabeza del miembro
de Blay, sus testículos se tensaron como puños.
Girando a su alrededor, salió del vestuario como si fuera
disparado de un cañón, perforando a través de la puerta, saltando
por el pasillo.
— Oh, mierda... mierda... maldito... joder... —
El caminar tan rápido como pudo, trató sacar esa imagen de la
cabeza, recordándose a sí mismo que él tenía un amante, que
había pasado de todo esto, que podría autodestruirse con más de
lo mismo, sólo como muchas veces, y luego te estaban dañando.
Cuando los dos trabajaban… , él repite el discurso que había dado
a Qhuinn en el remolque de camiones
¿Dónde diablos estaba la oficina?
Deteniendo una palabra, miró a su alrededor. Oh, fantástico. Se
había ido en la dirección opuesta a lo que había previsto, y que
ahora estaba abajo más allá de la clínica y en la parte de las aulas
del centro de formación.
Kilómetros de la entrada al túnel... — Que laceración profunda.
Pero él no lo haría. —
93
94
Voz profunda Manny Manello precedió al hombre caminando por el
pasillo principal a la sala de examen. Un segundo después, Doc
Jane hizo su aparición justo detrás de él, un esquema abierto en
su mano, su dedo trazando una página. Blay se metió por la
primera puerta que vio y corrió a la derecha en un muro de
negrura.
Palmaditas alrededor en busca de un interruptor de la luz, porque
estaban demasiado esparcidos a su vez mentalmente recordó las
linternas, encontró con una, le dio la vuelta, cegándose a sí
mismo.
— ¡Ay!—
El francotirador que disparó desde la espinilla a su cerebro le
decía que había entrado en algo grande.
Ah, un escritorio.
Él estaba en una de las oficinas de mini—satelital de los salones
de clase, y eso era una buena noticia. Como el programa de
formación continua suspendido a causa de las redadas, no había
nadie aquí, y no es probable pensar en una razón para estar en
esta pequeña habitación vacía.
Podría tener un poco de intimidad por un tiempo, y eso fue una
bendición.
Dios sabía que no iba a tratar de llegar a la mansión ahora. Con la
suerte que había corrido con Qhuinn, y era lo último que
necesitaba estar cerca del tipo.
El fue detrás de la mesa, se sentó en la silla de oficina cómodo y
estirando sus piernas, ellos en la parte superior donde debería
haber tenido una computadora, una planta, y un soporte completo
de plumas en él. En cambio, era estéril, aunque no cubierta de
polvo. Fritz nunca lo toleraría incluso en espacio de alguna toma
de salida.
Se raspó en la llaga en la parte frontal de la pantorrilla, estaba
claro que iba a ser un infierno, un punto negro y uno azul. Pero al
menos el dolor lo distrajo de lo que lo había llevado hasta aquí.
Eso no duró mucho, sin embargo. Al inclinar la silla hacia atrás y
cerrar los ojos, su cerebro volvió a los vestuarios.
Nunca fue una tortura iba a terminar, pensó. Y, Dios, su miembro
latía con fuerza. Teniendo en cuenta sus decisiones, él quería las
luces, cerró los ojos, y le ordenó a su cerebro que se callara y
94
95
fuera a dormir. Si pudiera descansar un poco por aquí durante
una hora o dos, él despertaría sobrio, flácido, y listo para
enfrentar a la gente de nuevo.
Ahora bien, esto era un buen plan, y también fue el ambiente
perfecto. Oscuro, un poco supersilenciado fresco, en el camino
únicas instalaciones subterráneas eran. Su cuerpo se acomodaba
aún más en la silla, cruzó los brazos sobre el pecho y se preparó
para el tren del REM para tirar en su puesto. Cuando eso no
funcionó, comenzó a imaginar todo tipo de situaciones “off“, como
aspiradoras desenchufadas de la pared, y los extinguidores de
incendios con agua, y las pantallas de televisión en negro....
Qhuinn había parecido tan eminentemente follable así, su cuerpo
resbaladizo y suave tallado con músculo, su sexo tan espeso y
orgulloso. Toda esa agua le habría hecho tanto resbaladizo y
caliente... y, más… querida Virgen Scriba, Blay le habría dado casi
cualquier cosa por caminar sobre las baldosas, ponerse de
rodillas, y tomar ese sexo en la boca, sintiendo la cabeza
contundente, su carrera punzante en la lengua mientras subía y
bajaba.
El ruido de disgusto que hizo eco alrededor, sonando más fuerte
de lo que probablemente había sido.
Al abrir los ojos, trató de despejar cualquier fantasía a la de
participar chupando fuera de su mente. Pero todo el tono negro
no ayuda, sino que sólo formó la pantalla perfecta para mantener
y proyectar sucesivamente.
Maldiciendo, él dio esa cosa yoga un tirón, en el que se relajó la
tensión en todas y cada una de las células de su cuerpo,
empezando por el frunce permanente entre las cejas, luego las
cuerdas rígidas que iban desde la hombros hasta la base del
cráneo. Tenía el pecho apretado, también, sus pectorales
contracturado por ninguna buena razón, sus bíceps acabaron en
sus brazos.
A continuación, se suponía que debía centrarse… en su abdomen
y luego su trasero y sus muslos, las rodillas y las pantorrillas... su
pequeño guarro era su hogar.
Él no estaba tan lejos. Entonces otra vez, tratando de hablar a su
erección con cualquier tipo de maleabilidad que tuviera los
poderes necesarios de persuasión que su medio borracho cerebro
no poseía.
Por desgracia, sólo había una forma más segura de deshacerse de
Mr. Happy. Y era en la oscuridad, por mismo, con el amparo de
95
96
que nadie lo sabría nunca, no tendría que proteger el momento,
¿por qué no habría de hacerlo sólo trabajar la maldita cosa,
drenar la quemadura, y se desmayaría? No fue diferente desde el
despertar en el otoño en la noche con una erección, porque Dios
sabía que no había nada emocional involucrado. Y él no estaba
bajo la influencia, ¿no? Así que ese era otro paso.
Él no estaba engañando a Saxton, se dijo. Él no estaba con
Qhuinn y Saxton era el quería....
Durante un tiempo, él continuó discutiendo los pros y los contras,
pero al final su mano tomó la decisión para él. Antes de darse
cuenta, su mano estaba excavando debajo de su cintura y suelto.
El silbido se le escapó cuando él se apoderó de él mismo era como
un disparo en el silencio, y así fue el gemido en la silla cuándo el
empuje sus caderas, empujó sus hombros en el acolchado de
cuero,
caliente y duro grueso y largo, su miembro estaba
pidiendo atención, pero el ángulo estaba mal, y no había espacio
mas que para malditas caricias cortas.
Por alguna razón, la idea de despojar de la cintura para abajo fe
ropa le hacía sentirse sucio, pero su sentido de decoro entró en el
cagadero bastante rápido cuando lo único que podía hacer era
apretar. Levantando su culo, barrió los pantalones cortos fuera...
y luego se dio cuenta de que iba a necesitar algo para limpiar el
lío con.
Se desprendió la camisa.
Desnudo en la oscuridad, tirado lejos de la silla y el escritorio, se
entregó, extendiendo sus muslos, bombeando hacia arriba y hacia
abajo. La fricción hizo que sus ojos rueden atrás en la cabeza,
muerde su labio inferior. Dios, las sensaciones eran tan fuertes,
que fluyeron a través de su cuerpo.
Vete a la mierda.
Qhuinn estaba en su mente.
Qhuinn estaba en su boca...
Qhuinn estaba dentro de él, ellos dos moviéndose juntos—
Esto estaba mal.
Se quedó helado.
Sólo se detuvo en seco.
96
97
— Mierda. — Blay liberó su miembro, a pesar de que el mero
proceso de dejar ir la traición le hizo apretar los molares.
Abrió los ojos y miró hacia la oscuridad. El sonido de su
respiración de perforación dentro y fuera de su pecho le hizo
maldecir de nuevo. Lo mismo hizo su necesidad palpitante de un
orgasmo que se negó a ceder.
Él no iba a tomar más todo esto.
De la nada, una imagen de Qhuinn se arqueó bajo el chorro que
caía, estrellándose contra su cerebro, haciéndose cargo de todo.
En contra de un razonamiento superior, su lealtad, y su sentido
de la justicia... su cuerpo entró en sobrecarga instantánea, el
orgasmo dispara fuera de su miembro, antes de que pudiera
detenerlo, antes de que podía decirle que no, que no estaba
bien... antes de que pudiera decir, no otra vez.
Nunca más.
Oh, Dios. La sensación dulce y punzante repite una y otra vez
hasta que se preguntaba si alguna vez fuera el final a pesar de
que no ayudó a las cosas.
Esta reacción física podría estar fuera de su control.
Su respuesta no fue así.
Cuando por fin se calmó, su respiración era áspera y la frescura a
través de la piel desnuda de su pecho sugirió que había roto a
sudar... y mientras su cuerpo se recuperó de la fiebre, su
conciencia regresó y su erección se fue desinflando como un
barómetro de su estado de ánimo.
Alcanzando hacia delante, le dio unas palmaditas sobre el
escritorio hasta que encontró la camisa, luego la arrugó y pulsa la
cosa en la unión de sus muslos. El resto del lío en el que estaba
no iba a ser tan fácil de limpiar.
****
En la ciudad, en el piso dieciocho del Commodore, Trez se sentó
en una elegante silla de acero y cuero que daba a una pared con
ventanas con vistas al río Hudson. El sol del mediodía brillaba
abajo un cristal transparente, y el cielo, se veía diez veces más
brillante a causa de la nieve fresca que había caído durante la
noche en las orillas.
— Sé que estás ahí, — dijo secamente, tomando un sorbo de su
taza de café.
97
98
Cuando no hubo respuesta, giró su silla en su base.
Efectivamente, IAM, tenía
que venir de su habitación y se
sentaba en el sofá, el iPad en su regazo, a través de la creación
de bandas, con en el índice marcaba.
Él estaría leyendo el New York Times, edición en línea, por
supuesto, que hizo que todas las mañanas cuando se levantó.
— Bueno, — Trez señaló
fuera. — Adelante. —
La única respuesta que obtuvo fue un levantamiento de cejas de
IAM. En una fracción de segundo.
El bastardo presumido ni siquiera miró por encima.
— Debe ser un artículo fascinante. ¿De qué se trata? ¿Hermanos
recalcitrantes? —
Trez pasó algún tiempo cuidando su café caliente.
— IAM. En serio. Esto es una mierda. —
Después de un momento, la mirada oscura de su hermano se
levantaba. Los ojos cumplieron con los suyos eran, como siempre,
totalmente despejado de emoción y de duda y todo lo sucio de lo
que los simples mortales luchaban.
IAM era sobrenatural sensible... más bien como la forma de una
cobra: vigilante, inteligente, listo para atacar, pero no quieren
perder el poder hasta que fuera necesario.
— ¿Qué, — Trez miraba fuera.
— Es redundante, para decirte lo que ya sabes. —
— Mi humor... — Tomó otro sorbo en el borde de la taza, y se
preguntó por qué demonios estaba voluntariado para esto.
— Adelante. — los labios fruncidos IAM, como lo hicieron cuando
él estaba considerando su respuesta. Luego dejó caer la cubierta
roja del iPad hacia abajo, marcando cada uno de las cuatro
secciones, como los pasos a través de la pantalla. Luego puso la
cosa a un lado, sin cruzar la pierna, y se inclinó hacia delante
para equilibrar los codos en las rodillas. Los bíceps del tío era tan
espesos, las mangas de su camisa parecía que se iban a dividir a
lo ancho.
— Su vida sexual está fuera de control. — Trez hizo rodar sus
ojos, su hermano seguía hablando. — Tú estas follando tres o
cuatro mujeres por noche noche, a veces más. No se trata de la
98
99
alimentación, por lo que no pierdes nuestro tiempo justificando
que de ese modo. Estás comprometiendo el nivel profesional. —
— Correr licor y prostitutas. ¿No crees que es poco intelectual——
IAM recogió el iPad y la agitó hacia atrás y adelante.
— ¿Si vuelvo a leer?—
— Sólo estoy diciendo—
— Se me pidió que hablara. Si esto es un problema, la solución no
consiste en ponerse a la defensiva, ya que no les gusta lo que
escuchan. La respuesta es que no me inviten a hablar. —
Trez apretó los dientes.
Mira, este fue el tema con su maldito hermano. Demasiado
malditamente razonable.
Estallando, él atravesó la sala de estar abierta a la cocina era
como todo en los condominios modernos, espacioso y ordenado.
Lo que significaba que mientras se servía un poco más de cafeína,
podía ver a su hermano en su visión periférica.
El hombre, a veces odiaba este lugar. A menos que si se
encontraba en su habitación con la puerta cerrada, no podía
conseguir un descanso de los malditos ojos.
— ¿Estoy leyendo o hablando?, — Dijo IAM con calma, como si no
le importara de cualquier manera.
Trez desesperadamente quería explicarle al chico pero metía su
nariz de nuevo en el Times, se sentía como una derrota.
— Vas de cabeza. — Trez volvió a su silla y se acomodó para más
patadas en el culo.
— No te estás comportando de una manera profesional. —
— Se come su propia comida con Salsa. —
— Mi lingüini con salsa de almejas no requiere una orden de
alejamiento cuando decido la noche siguiente estar con "Diavolo".
—
Era buen punto. Y de alguna manera, que le hacía sentirse casi
violento.
— Sé lo que estás haciendo, dijo IAM constantemente. ¿Y el por
qué?. —
99
100
— Tú por supuesto no eres un santo Yo sé que te ha enviado. —
Trez se congeló. — ¿Y cómo? —
— Cuando no respondí su llamada telefónica. —
Trez empujó la alfombra con el pie y se volvió para mirar al río.
Mierda.
Pensó que había que aclarar las cosas con esto, ya sabes, dar a
su hermano una maldita sesión para que los dos pudieran volver a
ser normales, por lo general estaban más cerca la piel a los
huesos, y la relación era tan fundamental como que a él podía
manejar casi cualquier cosa excepto la fricción con su hermano.
Desafortunadamente, los problemas que se habían quedado allí
aludidos no eran lo único.
— Cualquier cosa ignórala. —
— Ignorarlo no hará que desaparezca, Trez. —
Esto fue dicho con una cierta suavidad de tonos demostraban
como el chico se sentía mal por él.
Como Trez miró hacia el río, se imaginó que estaba en su club,
con los seres humanos en y en las manos el efectivo de una
negociación y las mujeres que trabajaban allí haciendo lo suyo en
la parte posterior.
Niza (clasificaciones internacional de registros y marcas).
Normal.
En el control y cómoda.
— Tienes responsabilidades. —
Trez aumentó la presión
voluntariamente. —
sobre
su
tasa.
—
Yo
me
di
— No importa. —
Se dio la vuelta tan rápido, que el café caliente salió volando y
aterrizó en su muslo. Hizo caso omiso de la quemadura.
— Deberías. Es jodido deberías. No soy un objeto inanimado que
se puede dar a alguien. Es un conjunto de mierda. —
— Algunos lo encontrarían como un honor. —
100
101
— Bueno, yo no. Yo no estoy acoplado a una mujer. No me
importa quién es o quién crea ser o cómo de “importante” es su
ser. —
Trez se preparó para un aluvión de "oh sí que hacer". En cambio,
el hermano parecía triste.
No le hubiera gustado la maldición, tampoco.
— Voy a decirlo una vez más, Trez. Esto no sucede por arte de
magia va a desaparecer. Y tratando de tomarlo a mi manera,
fuera de él Eso no es sólo inútil, es potencialmente peligroso. —
Trez se frotó la cara. — Las mujeres son seres humanos. Ellos no
importan. —
Él se volvió hacia la río de nuevo.
— Y, francamente, si no hago algo, me voy a enloquecer. Tener
un par de orgasmos tiene que ser mejor que eso, ¿verdad? —
Mientras el silencio se reanudó, él sabía que su hermano no
estaba de acuerdo con él. Sin embargo, una prueba positiva de
que su vida estaba entre la mierda era de hecho que la
conversación se quedó en ese punto.
IAM al parecer no era de dar patadas a un hombre cuando estaba
en el suelo.
Lo que sea no le importaba, ni lo que se esperaba de él, él no iba
a volver y ser condenado a una vida de servicio.
No le importaba si se trataba de la hija de la reina.
DOCE
Era tarde en la tarde, cuando la Wrath contra la pared en su
escritorio, con el culo en el trono de su padre, los dedos corriendo
sobre un informe escrito en Braille, cuando de repente él no podía
ver una maldita palabra del texto.
Empujando a un lado los papeles, maldijo y se arrancó su
cobertor de su cara. Justo cuando estaba a a punto de lanzarlos
contra una pared, un morro le tocó el codo.
101
102
Poniendo el brazo alrededor de su golden retriever, apretó su
mano sobre la suave piel que creció a lo largo de los flancos del
perro.
— Siempre sabes, ¿verdad? — George se enterraba su pecho en
lo profundo, presionando contra la pierna de Wrath, que era la
señal de que alguien quería entrar y otra vez. Wrath se agachó y
recogió todas las noventa libras en sus brazos.
Como se estableció nuevamente en las cuatro patas, se sacudió la
melena de león, y la cola, así fluyendo para que todo encaje,
puesto que era una cosa tan jodidamente buena el estar a la
altura.
Muslos grandes ofrecen una vuelta más grande.
Y el acto de acariciar la piel lo tranquilizó, aunque no alivió su
mente.
Su padre había sido un gran rey, capaz de soportar muchas horas
de ceremonia, sin fin noches llenas de la redacción de proclamas
y citaciones, meses y años enteros de protocolo, la tradición, eso
fue antes de las capas de cartas como en el arroyo perenne y
quejarte que viene a ti desde todos los rincones: cartas, llamadas
telefónicas, e—mails, aunque, por supuesto, de estos últimos no
habían sido un problema para el, era su pop de la época.
Wrath había sido un luchador una vez.
Uno muy bueno.
Poniendo su mano, sintió a lo largo de un lado de su cuello, el
lugar donde la bala había entrado.
El golpe en la puerta era fuerte y al punto, una demanda de una
solicitud respetuosa más en la entrada.
— Entra, V, — gritó.
El olor del Ahstrux Nohteum que precedió al Hermano fue un
chivatazo claro que alguien se estaba sintiendo cachondeo. Y,
efectivamente, esa voz profunda tenía un borde desagradable.
— Por fin terminó la prueba de balística. Los fragmentos siempre
tardan una eternidad. —
— ¿Y?— dijo Wrath.
— Es el partido cien por ciento. — Cuando Vishous se sentó en la
silla frente al escritorio, crujía bajo su peso. — Los tenemos. —
102
103
Wrath exhalaba, y algunos de los rumores que tenía se drenaban
de su cerebro.
— Bien. — Se pasó la palma por la parte superior de la cabeza
cuadrada de George hasta sus costillas.
— Esta es nuestra prueba, entonces. —
— Así es. Lo que iba a suceder de todos modos ahora es bonito y
legal. —
La Hermandad había sabido todo el tiempo quien había estado en
el gatillo disparando la bala que casi lo mata en el otoño y el
deber de recoger a la banda de bastardos, uno por uno algo que
estaban viendo como mucho más que un deber sagrado para sus
carreras.
— Escucha, tengo que ser honesto, ¿verdad?—
— ¿Cuando no estás?— Arrastró las palabras Wrath. — ¿Por qué
demonios me estás atando las manos?—
— No sabía que era yo. —
— Con Tohr. —
Wrath reposicionado a George para que el suministro de sangre a
la pierna izquierda no estuviera completamente cortado por el
peso del perro.
— Me preguntó por el anuncio. —
— Todos tenemos derecho a llevar a cabo lo de Xcor. Ese cabrón
es el premio que todos queremos. No debería ser limita sólo a él.
—
— Me lo pidió. —
— Esto hace que sea más difícil de matar el hijo de puta. ¿Qué
pasa si uno de nosotros lo encuentra por ahí y Tohr no está con
nosotros? —
— Entonces lo traes, listo—
Hubo un silencio largo y tenso.
— ¿Me oyes, V? Tú trae a ese pedazo de mierda, y que Tohr
cumpla con su deber. —
— El objetivo es eliminar la banda de hijos de puta. —
103
104
— ¿Y cómo es eso que les impide el trabajo?— Cuando no hubo
respuesta, Wrath negó con la cabeza.
— Tohr estaba en la camioneta conmigo, mi hermano. Me salvó la
vida. Sin él... — A medida que la frase deriva, V maldijo en voz
baja como si estuviera corriendo la matemáticas en la memoria, y
llegando a la conclusión de que el hermano que había tenido que
cortar un tubo de plástico y traqueostomizarlo a su rey en un
vehículo en movimiento millas lejos de cualquier ayuda médica
rápida por lo que podría tener más derecho a matar al asesino.
Wrath sonrió un poco.
— Te diré algo, sólo porque soy buena persona, te apuesto todo
un crack en Tohr le mata antes al hijo de puta con sus propias
manos. Trato? —
V se rió. — Eso hace tomar que la molestia quede fuera. —
El golpe que los interrumpió era tranquilo y respetuoso, un par de
toques suaves que parecían sugerir quien quiera que fuese estaría
feliz de ser arrancado, contento de esperar, y con la esperanza de
una inmediata audiencia todo al mismo tiempo.
— Sí, — El llamado furioso de colonia cara anunció la llegada de
su abogado: Saxton siempre olía bien, y en las formas de su
persona. Por lo que recordaba Wrath, además de gran educación
del tipo y la calidad de su pensamiento, se vestía a la manera de
un hijo bien educado de la glymera. Es decir, perfectamente.
No es que Wrath lo había visto recientemente.
Se puso sus protectores en un movimiento rápido. Una cosa era
estar expuestos delante de V; no iba a pasar por delante del
macho joven, eficiente que entraba por la puerta sin importar
cómo Sax se confió mucho y entró .
— ¿Qué tienes para mí?, — Dijo Wrath peinando la cola de George
hacia atrás y hacia adelante en señal de saludo.
Hubo una larga pausa. — ¿Tal vez debería volver?—
— Se puede decir delante de mi hermano. —
Otra larga pausa, durante la cual V fue probablemente el abogado
mirando como si quisiera tomar una pedazo de su fantasía, de
niño bonito culero por sugerir que había una brecha de
información que se necesita para ser respetado.
— ¿Incluso si se trata de la Hermandad?, — Dijo Saxton
desapasionadamente.
104
105
Wrath casi podía sentir los ojos helados de V pivotar alrededor. Y,
por supuesto, a la salida el hermano diciendo:
— ¿Qué pasa con nosotros? —
Cuando Saxton permaneció en silencio, Wrath lo pondría al tanto
de lo qué se trataba.
— ¿Puedes darnos un minuto, V? —
— ¿Me estás jodiendo?—
Wrath tomo a George y lo puso en el suelo.
— Sólo necesito cinco minutos. —
— Está bien. Que se divierta con ella, mi lord, — escupió V
mientras se ponía de pie.
— jodido. —
Un momento después, la puerta se cerró de golpe.
Saxton se aclaró la garganta. —
Yo podría haber regresado. —
— Si hubiera querido eso, yo os lo hubiera dicho. Cuentame. —
Una respiración profunda se tomó y dejó escapar, como si el civil
estuviera mirando a la salida y se preguntaba si V cabreado al
salir podría causar que se despierte muerto más tarde.
—Ah... la auditoría de la
Viejas leyes se ha completado, y puedo ofrecerle una lista
completa de todos los sectores que requieren enmienda, junto
con la nueva redacción propuesta, y una línea de tiempo en el que
los cambios podrían hacerse. —
— Sí o no. Eso es todo lo que me importa. —
A juzgar por el sonido de susurro suave de mocasines pisando,
Wrath extrapola que su abogado iba a dar un batazo. Se imaginó
el estudio, con sus paredes de color azul pálido y sus molduras
con floritura y todos los muebles frágiles, franceses antiguos:
"Saxton tenía más sentido en esta sala que Wrath con sus pieles y
su camisa.
...Pero la ley prescribe si lo quiere el rey.
105
106
— Hay que empezar a batir las encías, Saxton. Yo te garantizo
que no serás despedido así que dime cómo es esto de intentar
editar la verdad o bateas o estás en el culo, a mi no me importa
con quién te acuestas. —
Hubo otro carraspeo. Y luego esa voz culta llegó a él desde la
cabeza a través del escritorio. — Sí, usted puede hacer lo que
quiera. Me preocupa el tiempo, sin embargo. —
— ¿Por qué? La cruzada va a tomar dos años para hacer las
modificaciones? —
— Estás haciendo un cambio fundamental en un sector de la
sociedad que protege a la especie y podría desestabilizar aún más
las reglas. Yo no estoy al tanto de las presiones que están por
debajo, y sería negligente de mi parte no señalar lo obvio. Si se
altera la prescripción de quien pueda entrar en la Hermandad de
la Daga Negra, bien podría dar apertura aún más a la disidencia,
esto es diferente a todo lo que usted ha intentado durante su
reinado, y viene en una época de malestar social extremo. —
Wrath inhala largo y lento por la nariz y cogió un montón de aire,
malo: hubo... hay evidencia que sugiera que el tipo estaba siendo
hipócrita o no quería hacer el trabajo.
Y él tenía razón.
— Aprecio la idea, — dijo Wrath. — Pero yo no voy a ceder ante el
pasado. Me niego. Y si yo tuviera dudas sobre el hombre en
cuestión, yo no estaría haciendo esto. —
— ¿Cómo se sienten los demás hermanos?—
— Eso no es de tu incumbencia. — De hecho, no se había
abordado esta idea con ellos todavía. Después de todo, ¿por qué
de molestaría si no existía la posibilidad de avanzar. Tohr y Beth
eran los únicos que sabían exactamente hasta dónde estaba
dispuesto a aceptarlo. — ¿Cuánto tiempo toma para que sea
legal?—
— Puedo tener todo preparado para el amanecer de mañana a la
noche a más tardar. —
— Hazlo. — Wrath cerró el puño y golpeó en el brazo del trono. —
Hazlo ahora. —
— Como desees, mi señor. — Hubo un susurro de ropa fina,
como si el hombre se inclinarse, a continuación, donaron más pies
antes de la mitad de la puerta doble mientras era abierta y
106
107
cerrada. Wrath con la mirada perdida en la nada, proporcionado
por sus ojos ciegos.
Era peligroso tenía razón. Y, francamente, lo más inteligente que
hacer es agregar más Hermanos, no pensaba en razones para no
hacer que aumente en contra de lo que fue, si esos tres
muchachos estaban dispuestos a luchar junto a ellos sin ser
admitidos, ¿por qué molestarse?
Pero qué carajo. Era una ley de la vieja escuela al querer honrar a
alguien que había puesto su vida en la línea de fuego para que la
propia pudiera continuar.
El verdadero problema, incluso al margen de las leyes, sin
embargo... era, ¿Qué piensan los demás?
Esos eran más probables que se negaran a hacer esto que
cualquier bodrio legal.
****
Al caer la noche horas después, Qhuinn estaba desnudo con las
sábanas revueltas, ni su cuerpo ni su mente en reposo, incluso
mientras dormía.
En su sueño, él estaba de vuelta en la orilla de la carretera,
alejándose de la casa de su familia. Él tenía una bolsa de lona
sobre un hombro, una proclamación de desheredación metida en
la cintura, una cartera y tenía once dólares de distancia para estar
vacía.
Todo estaba claro, nada desnaturalizado debido a una
reproducción defectuosa, la memoria desde la noche del verano
húmedo con el sonido de sus cosas
como
piedras en el
hombro... el hecho de que él era consciente de que no tenía nada
en su futuro.
No tenía a dónde ir.
Ningún hogar al que volver.
No había perspectivas.
Ni siquiera un pasado ya.
107
108
Cuando el coche se detuvo detrás de él, sabía que eran John y
Blay
Excepto, no.
No fueron sus amigos.
Era la muerte en la forma de cuatro hombres con túnicas negras
que
salieron de cuatro puertas y se arremolinaron a su alrededor.
Una guardia de honor. Enviado por su padre a golpearlo por
deshonrar el nombre de la familia.
Qué irónico. Se podría suponer que apuñalar a un sociópata que
había estado tratando a la violar a su amigo sería considerado
una buena cosa. Pero no cuando el agresor era su primo hermano
perfecto. En cámara lenta, Qhuinn se dejó caer en su posición de
combate,
dispuesto
a
enfrentar
el
ataque.
Allí
no
había ojos para mirar directamente, ni rostro a tener en cuenta y
no había una razón para ello el hecho de que las túnicas
ocultaban sus identidades se supone que la persona que había
transgredido sentir como si toda la sociedad le desaprueba las
acciones que había tomado.
Dando vueltas, y vueltas, acercándose... con el tiempo iban a
derribarlo, pero el iba a hacer daño en el proceso.
Y así fue.
Pero él también tenía razón. Después de lo que parecieron horas
de la defensa, terminó en la espalda, y que fue entonces cuando
la paliza realmente sucedió.
Tirado en el asfalto, se cubrió su saco lo mejor que pudo, los
golpes llovían sobre él, las túnicas negras volando como las alas
de los cuervos como estaba siendo golpeado una y otra vez.
Después de un rato, él no sentía dolor.
Él iba a morir aquí en un lado de la carretera—
— ¡Alto! No se supone que tengan que ¡matarlo! — La voz de su
hermano cortó en medio de todo, al reconocer el hundimiento de
esa manera produjo lo que la paliza no le hizo. Qhuinn se
despertó con un grito, lanzando sus brazos sobre su rostro, sus
muslos empujando hacia arriba para proteger la ingle de sus
puños o patadas que venían hacia él.
Y él no estaba en un lado de la carretera.
108
109
Dispuesto por algunas algunas luces, miró alrededor de la
habitación que había estado viviendo desde que había sido
expulsado de la casa de su familia. No le convenía en absoluto, el
papel pintado de seda y antigüedades que su madre hubiera
elegido y sin embargo, por el momento, a la vista de toda esa
basura
vieja
alguien más lo había elegido, comprado, colgado, y se mantuvo
después consiguió tranquilizarse.
A pesar de que en la memoria se quedó.
Dios, el sonido de la voz de su hermano.
Su propio hermano había sido parte de la Guardia de Honor que
había sido enviada por él padre. Entonces de nuevo, envió un
mensaje más que poderoso a la glymera acerca de la seriedad
con
que
la
familia
estaba
tomando
las
cosas
y
no era como si el tipo no hubiera sido entrenado. Le habían
enseñado artes marciales, aunque, naturalmente, nunca se les
ha permitido luchar. Diablos, apenas había sido permitido
simulacros.
Demasiado valioso para la línea de sangre. Si se lesionó El que iba
a caminar en sus pasos bla bla y eventualmente su ascenso y
convertirse en un leahdyre del Consejo podría verse
comprometido.
Pequeño riesgo para una lesión catastrófica para la familia.
Qhuinn, por otro lado. Antes de que él fuese repudiado, que había
sido puesto en el programa de formación, tal vez con la esperanza
de que sufriera una lesión mortal en el campo y tener la gracia de
morir con honor para cada uno.
"¡Alto! No se supone que ¡matarlo!"
Esa había sido la última vez que había oído la voz de su hermano.
Poco después de que Qhuinn había sido arrojado fuera de la casa,
la Sociedad Lessening había ido en un ataque y mataron a todos,
Padre, Madre, hermanos.
Todos se habían ido. Y aunque una parte de él los había odiado
por todo lo que le habían hecho, él no lo hubiera deseado esa
clase de muerte a nadie.
Qhuinn se frotó la cara.
Duro el momento. Eso era todo lo que sabía.
109
110
Se levantó, se extendía hasta la espalda rota, y miró el teléfono.
Un menaje al grupo... a todo el mundo, se anuncia que se realiza
una reunión en el estudio de Wrat; y un rápido vistazo al reloj le
dijo él estaba fuera de tiempo.
Lo cual no era una mala cosa. Cuando se volcó a toda marcha y a
empujones dejo todo en el baño, que era un alivio, para centrarse
en cosas reales en lugar de la mierdas del pasado.
Nada de lo que pudiera hacer al respecto, salvaría de la último
maldito suceso. Y mierda sabía que le habían hecho lo suficiente
para que doce vidas.
¡Hey atiende! piensa—.
Es hora de ir a trabajar.
TRECE
Por el mismo momento en que Qhuinn se estaba aseando en la
casa principal, Blay se despertaba en la silla en esa oficina
subterránea. El dolor de cabeza que le servía de alarma de reloj
fue por el hecho de que había saltado la última comida. Pero el
hombre, deseaba alcohol había estado detrás de los golpes en el
cráneo.
Podría haber usado el hecho que había sido un total, descuidado,
con la pérdida de su mente hecha un lio que le había llevado
hasta aquí.
Maldiciendo, retiró sus piernas desde debajo del
sentó.
escritorio y se
Su cuerpo estaba rígido como una tabla, dolores floreciendo en
todo tipo de lugares. Todavía estaba desnudo.
Pero vamos, como los elfos la modestia se habría colado, que le
desvistieran en su sueño, sólo para él no recordaba que lo hubiera
hecho.
Se puso sus pantalones cortos, empujó sus pies en las zapatillas y
luego cogió su camisa antes que recordar para lo que la había
usado.
110
111
Mientras miraba a los pliegues arrugados de algodón y sintió los
lugares duros en el paño, se dio cuenta que ninguna
racionalización iba a cambiar el hecho de que él había engañado a
Saxton. Sólo había una manera de medir la infidelidad y era si
había contacto físico, que era el más fuerte. Pero lo que había
hecho la noche anterior había habido una violación de la relación,
a pesar de que el orgasmo había sido causado por su cerebro, no
la mano.
Poniéndose de pie, estaba medio muerto mientras se dirigía a la
puerta y la entreabrió. Si, no había nadie más, que iba a agachar
y esperar una oportunidad clara en el pasillo.
Él no quería quedar atrapado saliendo de esta oficina vacía, a
medio vestir y con un aspecto el infierno. La ventaja de vivir en el
complejo era que estábamos rodeados de gente que se
preocupaba pero, la desventaja era que todo el mundo tenía los
ojos y oídos, y no era negocio de nadie iba sólo por su cuenta.
Al no oír voces o pasos, salió al pasillo y comenzó a caminar
rápidamente, como si hubiera estado en algún lugar por una
buena razón y se dirigía a su habitación por un igualmente
importante propósito. Tenía la sensación de que se había salido
con la suya cuando entró en el túnel. Claro, él no solía ir sin
camisa, pero muchos se sorprendieron, siendo que cuando salían
del gimnasio, no era nada inusual. Y realmente se sentía como si
hubiera ganado la lotería cuando salió de debajo de la gran
mansión a la escalera y le dieron otra buena dosis.
El único problema fue que, a juzgar por los sonidos están
limpiando en el comedor, tenía que ser más tarde de lo que había
pensado.
Obviamente primero perdióa cena, mala noticia para la cabeza,
pero al menos tenía algunas barras de proteínas en su habitación.
Su suerte se acabó cuando tomó las escaleras hasta el segundo
piso. De pie frente a las puertas cerradas al estudio de Wrath,
Qhuinn y John estaban vestidos para la lucha, las armas atadas,
sus cuerpos cubiertos en cuero negro.
No hay manera más que en el infierno que estaba mirando a
Qhuinn. El solo hecho de que el tipo en su visión periférica era
suficientemente malo.
— ¿Qué está pasando?, —
Se preguntó Blay.
111
112
Tenemos una reunión ahora, John firmaba. O al menos, se supone
que debemos. ¿No has recibido el mensaje?
Mierda, no tenía ni idea de dónde estaba, el teléfono. ¿Su
habitación?
Espere.
— Voy a darme una ducha y vuelvo. —
Es posible que no tengas que correr. Los hermanos han sido
secuestrados la última media hora. Yo no tengo idea de lo que
está pasando.
Al lado del chico, Qhuinn estaba meciéndose hacia adelante y
hacia atrás en sus shitkickers, su cambio de peso era como si él
estaba en un paseo donde él no llega a ninguna parte.
— Cinco
necesito.
Esperaba
lo último
cualquier
minutos, — murmuró Blay. — Eso es todo lo que
—
que la Hermandad le abriría las puertas, para entonces
que quería era estar pegado con el paso del tiempo en
lugar cerca de Qhuinn.
Maldiciendo a su paso, Blay corrió a su habitación. Por lo general,
se tomaba su tiempo preparándose, especialmente, si Sax estaba
de humor, pero esto iba a ser un dale que te pego algo así no
mas y gracias
Cuando abrió la puerta, se congeló.
¿Qué... demonios?
Petates. En la cama. Muchos de ellos no podía ver más que una
pulg (empuje tapon clavija)—ada y media del extra grande
edredón, y él sabía de quién eran.
Coincidencia de Gucci, en color blanco con el logotipo de color
azul marino y rojo los flejes, porque de acuerdo a Saxton, el
tradicional café marrón con el rojo y el verde era — demasiado
obvio. —
Blay cerró la puerta sin hacer ruido. Su primer pensamiento fue:
¡Mierda, Saxton lo sabía. De alguna manera, el tipo sabía lo que
había pasado en el centro de formación.
El hombre en cuestión salió del baño con un montón de champú,
acondicionador, y producto. Se paró en seco.
— Hola, — dijo Blay. — ¿Tomas unas vacaciones?—
Después de un momento de tensión, Saxton tranquilamente se
acercó, puso su carga en una bolsa de viaje, y se dio la vuelta.
112
113
Como siempre, su hermoso cabello rubio fue barrido de la frente
en ondas gruesas. Y estaba vestido perfectamente, en otro traje
de tweed con chaleco a juego, una corbata roja y un bolsillo rojo
cuadrar la adición de sólo el color correcto.
— Creo que sé lo que vas a decir. — Saxton sonrió con tristeza. —
Debido a que estamos lejos de ser estúpidos. —
Blay fue a sentarse en la cama, pero tuvo que volver a mirar
porque no había ningún sitio donde ponerse. Terminó en el diván,
con un magro discreto hacia un lado, él metió la arrugada camisa
bajo el rodapié. Fuera de la vista. Era lo menos que podía hacer.
¿Dios, estaba esto realmente sucediendo?
— Yo no quiero que te vayas, — Se escuchó a sí mismo decir
Blay.
— Eso crees. —
Blay miró a través de todos esos petates.
— ¿Por qué ahora?—
Pensó en el par de cosas sólo del día anterior, bajo las sábanas,
teniendo sexo duro. Habían estado tan cerca, aunque si fuera
brutalmente honesto, tal vez eso había sido sólo físico.
Que saque el mejor.
— Me he estado engañando a mí mismo. — Saxton negó con la
cabeza. — Pensé que podía seguir adelante con esto, Pero no
puedo. Me está matando. —
Blay cerró los ojos.
— Sé que he estado fuera mucho en el campo—
— Eso no es de lo que estoy hablando. —
Qhuinn ocupaba todo el espacio entre ellos, Blay quería gritar.
Pero, ¿qué serviría hacer? parecía que él y Saxton habían llegado
a la misma esquina difícil al mismo tiempo, triste momento.
Su amante lo miró por encima del equipaje. — Acabo de terminar
la tarea para Wrath. Es un buen momento para tomar un
descanso, salir y buscar otro trabajo —
— Un momento, porque estás dejando al rey también?—
113
114
Frunció el ceño Blay.
— Sin importar las cosas entre nosotros, es necesario que sigas
trabajando para él. Esto es más grande que nuestra relación. —
Los ojos de Saxton se hundían. — Sospecho que es mucho más
fácil para ti decirlo. —
— No es cierto, — respondió sombríamente Blay. — Dios, estoy
tan... lo siento. —
— No has hecho nada malo lo que necesitas saber es que no
estoy enojado contigo, o amargado. No. Siempre has sido
honesto, y siempre he sabido que las cosas iban a terminar así.
Yo no sabía cuanto tiempo, yo no sabía... hasta que llegó al final.
Lo que es ahora. —
Oh, a la mierda.
Aunque sabía que Saxton tenía razón, Blay sintió una necesidad
compulsiva de luchar por ellos. — Escucha, he estado muy
distraído durante la semana pasada, y lo siento. Pero las cosas
tienen una forma de regulación, y voy a volver a la normalidad —
— Estoy enamorado de ti. —
Blay cerró la boca con un aplauso.
— Así que ya ves, — Saxton continuó con voz ronca: — No es que
haya cambiado. Es que tengo miedo de que mis emociones tontas
nos han puesto a bastante distancia unos de otros. — Blay se
puso de pie y se dirigió a través de la fina alfombra hasta el otro
macho.
Cuando llegó a su destino, se sintió aliviado y a punto de
romperse, Saxton aceptó su abrazó. Y mientras sostenía a su
verdadero amante primero contra él, luego sintiendo que la
diferencia familiar de su altura y con el olor de su maravilloso
perfume, una parte de él quería debatir esta ruptura hasta que
ambos se rindieran y siguió intentando. Pero eso no era justo. Al
igual que Saxton, había tenido la vaga noción de que las cosas
iban a terminar en algún momento. Y al igual que su amante,
también fue sorprendido y era ahora.
Esto no cambia el resultado, sin embargo. Saxton dio un paso
atrás. — Nunca quise involucrarme emocionalmente. —
— Lo siento mucho, yo... lo siento mucho.... — Mierda, eso era
todo lo que salía de su boca. —
114
115
Lo hacía
Daría cualquier cosa por ser diferente. palanca de cambios.
— Ojalá pudiera ser diferente... —
— Lo sé. —
Alcanzó a decir eso y Saxton y le pasó una mano por el costado
de la cara.
— Yo te perdono y te necesitas perdonar a tí mismo. —
Lo que sea, él no estaba seguro de poder hacer eso, sobre todo
porque, en este momento, y como una costumbre de mierda, un
apego emocional, que no quería mostrar y no podía cambiar, una
vez más se le priva de algo que quería.
Qhuinn era una maldición maldito sea, el hombre era una
realidad.
****
A unos quince kilómetros al sur de complejo, en la cima de la
montaña de la Hermandad, hubo un asalto, despertó en su cama
circular en la suite principal general de su mansión en el Hudson.
Por encima de él, paneles de espejo montados en el techo, su
cuerpo desnudo brillaba en el suave resplandor de las luces
instaladas alrededor de la base del colchón. La sala octogonal más
allá estaba oscura, las contraventanas interiores todavía estaban
abajo, la noche caída oculta.
Al considerar todas las ventanas de la casa, sabía que los
vampiros encontraban estos alojamientos inaceptables.
La mayoría habría evitado la mansión del todo.
Por el exceso de riesgo durante las horas del día de asaltos, sin
embargo, nunca había sido obligado por la convención, ni los
peligros inherentes a vivir en un edificio con acceso a tanta luz,
era algo a lo que logró no estar sujeto.
Se levantó, se acercó a la mesa, tecleando en su ordenador, y así
acceder al sistema de seguridad que controlaba sólo, la casa,
pero no los jardines.
Alertas habían sonado varias veces durante la anterior hora del
día, eran las notificaciones de un ataque inminente, pero de algún
115
116
tipo de actividad que había sido marcado por el programa de filtro
del sistema de seguridad.
En verdad, no tenía la energía para preocuparse demasiado, un
signo inoportuno de que se necesitaba alimentar—
Assail frunció el ceño mientras revisaba el informe. Bueno, no era
instructivo. Y de hecho, esta era la razón por lo que había
instalado todos sus controles.
En la recepción de las imágenes de las cámaras traseras, vio
como una figura vestida de camuflaje de campo de nieve viajaba
con esquís de fondo a través del bosque, acercándose a su casa
desde el norte.
Se quedó escondido entre los pinos en su mayor parte, e
inspeccionando la propiedad desde varios puntos de vista durante
aproximadamente diecinueve minutos... antes de regresar al
oeste
La frontera de los árboles, cruzaba a la propiedad del vecino, y
descendía sobre el hielo.
Doscientos metros más adelante, el hombre se detuvo, se bajó
los prismáticos, rodeando la casa. Entonces fue por la península
que se adentraba en el río y volvió a entrar en el bosque, y
desapareció.
Inclinándose más cerca de la pantalla, reprodujo el enfoque, del
zoom para intentar identificar las características faciales, si le era
posible, y no pudo. La cabeza estaba cubierta con una máscara de
punto, con cortes sólo para los ojos, la nariz y la bocaestaban
ocultos. Con los pantalones parka de esquí así, el hombre se
cubría en su totalidad.
Sentado, Assail sonrió para sí, sus colmillos hormiguearon en
respuesta territorial. No había sino dos "partes" que podrían estar
interesados en sus negocios, y estar a la luz del día, como había
reinado durante esta reconstrucción, estaba claro que la
curiosidad no había sido generada por la Hermandad: Wrath
nunca usaría seres humanos como algo más que una fuente de
alimento de último recurso, y no podían los vampiros soportar esa
cantidad de luz del sol sin convertirse en una antorcha.
Lo que dejaba ver a alguien en el mundo humano, y sólo había un
hombre con el interés y los recursos para tratar de localizarlo en
su paradero.
— Entre, — dijo, justo antes de que alguien llamara a su puerta.
116
117
A medida que el par de hombres entró, él no se molestó en mirar
hacia otro lado que a la pantalla del ordenador.
— ¿Cómo a dormido? —
Una voz familiar, en el fondo respondió: — Al igual que los
muertos. —
— Qué suerte para ti. El avión se retraso y eso puede ser un
aburrimiento, o eso he oído. Hemos tenido una visita esta
mañana, por el camino. —
Assail se inclinó hacia un lado para que sus dos socios pudieran
revisar las imágenes.
Era extraño tener compañeros en la casa, pero iba a tener que
acostumbrarse a su presencia.
Cuando había llegado al Nuevo Mundo, había sido un viaje en
solitario, y él tenía la intención de mantener las cosas de esa
manera por numerosas razones.
El éxito en campo que había elegido, sin embargo, había exijido
que prepare algun tipo de seguridad y las únicas personas que
incluso parcialmente tenían su confianza eran su familia.
Y ello le ofrece una ventaja única.
Sus dos primos eran una rareza en la especie de los vampiros, un
par de
gemelos idénticos. Cuando estaban completamente
vestidos, la única manera de que nadie pudiera distinguirlos era
solo una marca detrás de la oreja, aparte de eso, de sus voces y
sus ojos oscuros y suspicaces sus cuerpos musculosos, eran un
reflejo en el espejo del otro.
— Yo voy a salir, — Assail les anunció. — Si nuestro visitante
viene de nuevo, se hospitalario, ¿quieres?—
Ehric, el mayor por una cuestión de minutos, miró, su rostro y
destacaba por el brillo en torno a la base de la cama. Tal vez mal
en esa combinación de guapo que lo caracterizaba, hasta el punto
de que uno sentía lástima por el intruso. — Será un placer, te lo
aseguro. —
— Mantente con vida. —
— Por supuesto. —
— Esa es una línea más fina que ustedes dos tienen a veces que
apreciar. —
117
118
— Confía en mí. —
— No eres tú quien me preocupa. — El miró a el asaltante otra
vez. — ¿Me entiendes?—
El doble de Ehric se mantuvo en silencio, aunque el macho hizo
un gesto a la vez.
Esa reacción fue precisamente darle la razón a regañadientes que
Assail hubiera preferido mantener su nueva vida simple. Pero era
imposible estar en más de un lugar al mismo tiempo y que esta
violación de la privacidad era la prueba de que no podía hacerlo
todo por sí mismo.
— Saben cómo localizarme, — dijo, antes de despedirlos de su
habitación.
Veinte minutos más tarde, salió de la ducha, se vistió y estaba al
volante de su Range Rover blindado.
Centro de la ciudad de Caldwell por la noche era hermosoo a
distancia, especialmente cuando se acercaba a la entrada del
puente.
No fue hasta que penetró en el sistema de cuadrícula de las calles
que el lodo de la ciudad se hizo evidente: los callejones con sus
montones de nieve sucia y sus contenedores de basura
superados, y desbordados, medio congeladas las personas sin
hogar, cuentan la verdadera historia de las entrañas del
municipio.
Su lugar de trabajo, por así decirlo.
Cuando llegó a la Galería de Arte Benloise, aparcó en la parte
posterior, en uno de los dos espacios que iban paralelos al edificio
detrás de la instalación.
Cuando salió de la camioneta y libre, al viento frío se acomodó en
su abrigo de pelo de camello, tenía que mantener las dos mitades
juntas mientras cruzaba la acera y se acercaba a una puerta de
tamaño industrial.
Él no tenía que tocar. Ricardo Benloise tenía un montón de gente
que trabaja para él, y no todos ellos eran del tipo de un
distribuidor de arte, su socio: Un macho humano del tamaño de
un parque de diversiones abrió el camino y se puso a un lado.
— ¿Él está esperando?—
— No, no está. —
118
119
Disneyland asintió.
— ¿Quieres esperar en la galería?—
— Eso estaría bien. —
— ¿Necesita un trago?—
— No, gracias. —
Mientras caminaban por la zona de oficinas y en el espacio de
exposiciones, Assail era ahora se concede algo nuevo, obtenido a
través de los enormes pedidos de productos que había estado
exponiendo así como de la sangre derramada de innumerables
seres humanos.
Gracias a él, los suicidios entre los hombres privados de sus
derechos, de dieciocho hasta veintinueve años de edad con
registros criminales o por droga, había golpeado a un máximo
histórico en la ciudad, lo que incluso las noticias nacionales
ignoraban eso.
Cuando presentadores de noticias y reporteros trataron de dar
sentido a la tragedia, se limitó a continuar creciendo en su
negocio por cualquier medio necesario.
Las mentes humanas son muy sugestionables, y no requiere de
casi ningún esfuerzo, para conseguir a los distribuidores, e
intermediarios de drogas y usar sus propias armas en sus cabezas
y entrenarlos sin consecuencias y por su naturaleza aborrecía el
vacío, lo mismo que sucedía con las exigencias de la
suplementación química.
Assail tenía los fármacos. Los adictos tenían el dinero en efectivo.
Un sistema económico que sobrevivió a la reorganización forzada.
— Voy a avisarlo, — dijo el hombre en una puerta oculta. — Y él
sabrá que estamos aquí. —
— Que se tome su tiempo. —
En contra de sus propios dispositivos, Assail paseaba por el techo
alto, en el espacio abierto, uniendo sus manos y poniéndolas en la
parte baja de su espalda.
De vez en cuando, se detuvo a mirar el "arte" que colgaba de las
paredes y tabiques y recordó por qué los seres humanos deben
ser erradicados, preferiblemente por medios lentos y dolorosos.
119
120
Usado platos de papel pegados en aglomerado barato y cubierto
con citas manuscritas ¿de TV comerciales? Un autorretrato hecho
en dentífrico. Y ofensivo igualmente fue el engrandecimiento de
placas montadas al lado de los líos que declaran estas tonterías
ser la nueva ola de América
Expresionismo.
Este era su comentario sobre la cultura en muchos aspectos.
— Está listo ahora. —
Assail sonrió para sus adentros y se volvió.
— ¿Cuán complaciente? —
Al entrar por esa puerta disimulando ascendió al tercer nivel,
Assail no por su culpa, solo el proveedor tenía sospechas, tenía
ganas de más información sobre su cliente más importante.
Después de todo, en tan corto de tiempo, el tráfico de drogas en
la ciudad había sido desviado, redefinido, y capturado por un
completo desconocido.
Se puede respetar la posición del hombre.
Sin embargo, la investigación se iba a terminar aquí.
En la parte superior del de la escalera industrial, con otros 8
hombres grandes se paró frente a otra puerta, seguro y sólido
como muros de carga. Al igual que con la guardia en el primer
piso, se abrieron rápido y asintió con la cabeza con respeto.
Benloise estaba sentado en el otro extremo de una habitación
larga y estrecha que se tenía ventanas hasta abajo a un lado, y
sólo tres piezas de mobiliario: la mesa elevada, que no era más
que una gruesa capa de teca con una lámpara modernista y un
cenicero en él, la silla, de alguna derivación moderna, y una
segunda asiento frente a él para un solo usuario.
El hombre mismo era como su entorno de oficioso limpio, y
ordenado en su pensamiento.
De hecho, sin embargo, demostró que el comercio de drogas
ilícitas eran sus principios de gestión y habilidades interpersonales
juegos con un largo camino, si quería hacer millones en el y
guardar su dinero.
— Assail. ¿Cómo estás? — El caballero diminuto se levantó y le
tendió la mano. — Es un placer inesperado. —
120
121
Assail fue al otro lado, y esperaba una invitación a sentarse.
— ¿Qué puedo hacer por usted?, — Dijo Benloise con él culo
asentado en su silla.
Assail sacó un cigarro cubano fuera de su bolsillo interior. Tomo
su cara cigarrera, tomo un cigarro y al final, se inclinó hacia
adelante y colocó la pieza desairado sobre el escritorio.
Benloise frunció el ceño como si alguien hubiera defecado en su
cama, Assail sonrió justo antes de que parpadearan sus colmillos.
— Que es lo que yo puedo hacer por ti. —
— Oh. —
— Siempre he sido un hombre privado, viviendo una vida privada
por elección. —
Se puso lejos y sacó su encendedor Clipper de oro. Haciendo
estallar una llama, él se inclinó dando una calada para conseguir
prender el cigarro en forma sostenible.
— Pero más allá de eso, yo soy un hombre de negocios atraído
por una forma peligrosa de comercio. En consecuencia, me tomo
como una falta a mi propiedad... una intrusión, con anonimato,
como un acto directo de agresión. —
Benloise sonrió suavemente y se echó hacia atrás en su silla que
parecía un trono. — Yo puedo respetar eso, por supuesto, y
todavía estoy confundido en cuanto a por qué siente la necesidad
de señalarme esto a mí. —
— Tú y yo hemos entrado en una relación de beneficio mutuo, y
es mucho mi deseo de continuar con estanos... asociados. —
Assail dio una calada al cigarro, liberando una nube de humo azul.
— Por lo tanto, quiero que se pague el respeto que se le debe, y
dejar todo en claro antes de tomar medidas que, si descubriera a
cualquier persona en mi local a la que no han invitado acto
seguido, no sólo se va a erradicar a el o ellos, sino a quien se
encuentra en el origen de la misma, — él resopló de nuevo, — y
hacer lo que debo para defender mi privacidad. ¿Estoy siendo lo
suficientemente claro? —
Cejas Benloise se quedó muy abajo, sus ojos oscuros crecientes
astutos.
— ¿Lo Soy ?— Assail murmuró.
121
122
Hubo, por supuesto, sólo una respuesta.
Suponiendo que el humano quería vivir mucho más allá del
siguiente fin de semana.
— Sabes, me recuerdas a tu predecesor, — dijo Benloise en su
acento Inglés. — ¿Tu has de cumplir con el Reverendo? —
— Nos encontramos en algunos de los mismos círculos, sí. —
— Lo mataron y violentamente. Hace aproximadamente un año
ahora? Su club fue volado. —
— Los accidentes ocurren. —
— Por lo general en la casa, por lo que he oído. —
— Algo que podría tener en cuenta. —
Assail le clavó esos ojos de frente, Benloise bajó su mirada
primero. Se aclaró la garganta, él el mayor importador del litoral
oriental de drogas y mayorista del barrió la palma sobre su
escritorio
brillante,
como
si
estuviera sintiendo los granos que corrían a través de la teca.
— Nuestro negocio, — Benloise dijo, — tiene un delicado
ecosistema que, pese a su solidez financiera, debe mantenerse
cuidadosamente. La estabilidad es rara y altamente deseable para
los hombres como tú y yo. —
— De acuerdo. Y, para ello, tengo la intención de volver al final de
la tarde con mi interino pago, según lo programado. Como
siempre, vengo a usted de buena fe, y no le doy ninguna razón
para dudar de mi o mis intenciones. —
Benloise ofreció otra sonrisa suave. — Lo haces sonar como si yo
estuviera detrás, — él movió su mano alrededor, agitando con
desdén por el aire, — de lo que te ha molestado. — Inclinándose,
Assail bajó la barbilla y lo miró. — No estoy molesto. Sin
embargo,. —
Una de las manos de Benloise subrepticiamente cayó fuera de la
vista. Una fracción de segundo después, oyó que asaltaban la
puerta en el otro extremo de la habitación ahora abierta.
Manteniendo su voz baja, Assail dijo: — Esta fue una cortesía a
usted. La próxima vez que me encuentre a nadie en mi propiedad,
ya sea si los envió o no, no voy a ser ni la mitad de amable. —
122
123
Con eso, se puso de pie y se sacó el cigarro encendido hacia
apagandolo sobre la mesa.
— Le deseo una buena noche aficionado, — dijo, antes de
marcharse.
CATORCE
Para comenzar a hablar era tarde.
Qhuinn quería desmaterializarse lejos de la mansión, no lo podía
creer, tenía diez años en la noche que todo dio comienzo.
Por otra parte, la Hermandad se había quedado encerrado en el
estudio de Wrath para siempre, y cuando él y John habían sido
llamados finalmente y los dejaron entrar, V les anuncio de que la
prueba en contra de la banda de bastardos era de hierro, había
dado lugar a una buena media.
Ahora hablaban de la basura. de Xcor y sus amigos. Gran
cantidad de usos creativos daria a la palabra joder, así como
algunas sugerencias para Crackerjack (campeón, magnifico) como
lugare para poner los objetos inanimados. Nunca había pensado
en hacer... eso con un rastrillo de jardín, por ejemplo.
Diversión.
Diversión.
Y Blay había perdido todo.
Reasumir su forma en una zona boscosa al sur y al oeste del
recinto, Qhuinn se armó de valor en contra de hacer cualquier
inferencia sobre lo que había detenido al hombre. Aunque el
hecho de la cuestión es que Blay había ido a su habitación y no
había vuelto. Y mientras que la mayoría de los accidentes que
ocurrieron en la casa, no era una buena suposición, de los que lo
habían tenido, fue solo un resbalón y caída.
A menos que Saxton hubiera estado jugando sin alfombra sobre
el mármol en el baño.
123
124
Sentía que él quería abofetearlo, contempló el paisaje cubierto de
nieve, mientras que John, Rhage y Z aparecían a su lado.
Las coordenadas de la ubicación se había encontrado en los
teléfonos de los ladrones del coches de la noche anterior, la
propiedad aparentemente abandonada cerca de diez o quince
millas pasando el lugar en que había alcanzado a su Hummer.
— ¿Qué demonios es eso?—
Como alguien habló, él miró por encima del hombro. Lo que el
infierno estaba en lo cierto, que asoma detrás de ellos era un
edificio cuadrado alto como un campanario de la iglesia y con
adornos como un contenedor de reciclaje.
— Un Hangar, — anunció Zsadist mientras comenzaba a caminar
en esa dirección.
— Tiene que ser. —
Qhuinn lo siguió, cerrando la marcha en caso de que alguien se
decidiera a tirar de él
¿Cómo sería?
A partir de la nada, Blay hizo su aparición, el hombre se vistió en
piel, y como mucho iba armado como el resto de ellos.
En respuesta, Qhuinn se desaceleró sus pies y se detuvo en la
nieve, en su mayoría porque no quería perder el equilibrio y se
ven como un imbécil.
Dios, eso era un hijo de puta triste, pensó mientras Blay empezó
a caminar hacia adelante.
¿Hubo algunos problemas en el paraíso?
A pesar de que no había contacto visual entre ellos, Qhuinn se
sintió obligado a decir algo.
— ¿Qué pa... —
No terminó el de hacer parte de la pregunta. ¿Por qué podría
molestarse? El era un hombre acechado pero lo que a él le
gustaba de Blay no estaba allí.
— Estoy muy bien, — murmuró a Qhuinn mientras volvía
caminando a través del hielo. — Puedes preguntar, y gracias por
hacerlo, oh, teniendo... tuvimos un problema con Saxton... ¿En
serio? ¿ Te gustaría salir a beber y hablar de ello... Sí. Perfecto...
124
125
Yo daré contigo después de la cena. — Le cortó el monólogo de
fantasía cuando la brisa cambió y a su nariz llego un aroma dulce
y desagradable.
Todo el mundo sus armas fuera y se centró en el hangar.
— Estamos contra el viento, — dijo Rhage en voz baja. — Así que
no tiene que ser un gran problema en mi pais. —
Ellos cinco se acercarom a la instalación con cautela en abanico,
buscando la luz ambiental azul de luz de la luna se refleja, por lo
que se moviera.
El hangar tiene dos entradas, una que era bifurcada y lo
suficientemente grande para caber a través de una envergadura,
y el otro que se supone que es para la gente, y se veía tamaño
Barbie en comparación. Y Rhage tenía razón: a pesar del hecho
de que las ráfagas heladas de invierno se les golpea en la
espalda, el olor era suficiente como para sentir un hormigueo por
dentro de la nariz, y no en el buen sentido.
El hombre, por lo general frío atenúa el mal olor, también.
La comunicación era a través de señales con la mano, se
dividieron en dos grupos, con él y John toma una parte de las
puertas dobles, y Rhage, Blay y Z reducirían a cero la entrada
más pequeña.
Rhage fue por un mango requisito mientras todos se preparaban
para el compromiso.
Si había una pelota de fútbol vale equipo de lessers de allí, tenía
sentido enviar el Hermano en primer lugar, porque él tenía el tipo
que nadie más lo tenía de seguridad, su amada bestia asesina, y
no en un sentido relativo.
Y hablando acerca de sus mentas finas.
Hollywood puso su mano sobre la cabeza. Tres... dos... uno...
El hermano penetró en silencio total, empujando la puerta abierta
y se desliza dentro. Z estaba al lado—
Blay y entró con ellos.
Qhuinn sintió el latido del corazón con puro terror como el hombre
saltó hacia lo desconocido con nada más que un par de dagas de
cuarenta años para protegerlo. Dios, la idea de que Blay pudiera
morir esta noche, justo en frente de él, en esta asignación, le dio
125
126
ganas de dejar todo esto de la mierdas de defensa de la raza y
convertirse en un bibliotecario. Un modelo de la mano. Peluquero.
El agudo silbido que venía no mayor de sesenta segundos más
tarde fue un regalo del cielo. Y Z tenía todo claro
Era la señal para que él y John cambiaran de posición,
arrastrando los pies lateralmente a la puerta ahora abierta, y
pasando a través de ella.
Bien. Wow.
Hablando acerca de una mancha de aceite. Y el santo
hedor.
y puto
Los tres que había pasado en la primera tanda habían roto sus
linternas, y los haces de luz en torno a su daga, el espacio
cavernoso, cortando en la oscuridad, iba iluminando lo que al
principio parecía nada más que un capa de hielo negro. Excepto
que no era negro y la mierda no se congela. Se congeló era
sangre humana sobre los 300 galones mezclado con una gran
cantidad de Omega.
El hangar fue el sitio de una inducción masiva, la magnitud de lo
que hizo esa cosa en ese campo a sus espaldas mientras miraban
como nada más que una cita para jugar.
— Supongo que los chicos que le tomaron la camioneta se dirigían
a un infierno de partido, — dijo Rhage.
— Palabra, — murmuró Z.
A medida que los rayos de las linternas iluminaron un viejo avión,
decrépito a su espalda y absolutamente nada más Z negó con la
cabeza.
— Vamos a buscar en el área exterior. No hay nada aquí. —
****
Teniendo en cuenta que la cabaña no era gran cosa desde el
exterior, sólo la típica caza de pesca, una choza en el bosque, el
Sr. C tuvo la tentación de pasar por alto la maldita cosa.
126
127
Rigurosamente tenía sus virtudes, sin embargo, la ubicación de la
cabaña, a una milla o dos en la zona de un camino, que había
sido utilizado como una sede en momento.
A fin de cuentas, hubiera sido más inteligente revisar la propiedad
antes de que él la hubiera utilizado, ese avión del hangar y hacer
la mayor inducción en la historia de la Sociedad de Lessening.
Pero la prioridad era en primer lugar, que tenía que haber
controlado, en segundo lugar, tenían que justificar la promoción,
y tercero, que tenía que lidiar con todos esos lessers nuevos.
Y eso significaba que necesitaban recursos. Y ya.
A raíz de lo desordenado del Omega, para la gran ceremonia, y el
período nauseabundo que había durado varias horas a partir de
entonces, el Sr. C había ordenado a los nuevos reclutas en un
autobús escolar usado que había robado de un concesionario
hacía una semana. Entre el cansancio y las molestias físicas en
que se encontraban, habían sido buenos chicos, jóvenes, en la
presentación y sentados de a dos en dos como si estuvieran en
una especie de jodida Arca de Noé.
A partir de ahí, se habían echado a sí mismos, porque no se fiaba
de los activos como de nadie más.
La Escuela para Niñas Brownswick. Era una escuela preparatoria
muerta, estaba en las afueras, tenía treinta y cinco hectáreas de
ignorados jardines crecidos y ruinosos, los rumores de su ser
perseguidor mantenía a la gente normal fuera.
Por el momento, la Sociedad Lessening eran sus ocupantes
ilegales, pero el cartel de venta en la esquina cerca de la
carretera significaba que podía arreglar eso. Tan pronto como él
sacara algo de dinero junto con sus muchachos terminando su
recuperación y de vuelta en la escuela, y el centro de la ciudad
actual asesinos, troles para la Hermandad, fue por su cuenta, la
catalogación de los pocos activos que quedan en la sociedad
incluyendo este tramo de bosque al norte casi vacío de la ciudad.
A pesar de que estaba empezando a creer que estaba perdiendo
el tiempo. intensificando la seguridad del pórtico cuando una luz
en la cabaña, que brillaba, una linterna a través de la ventana
más cercana.
Una estufa panzuda. Una mesa de madera áspera con dos sillas.
Tres literas que no tenían colchones o sábanas sobre ellos en la
cocina.
127
128
Revisando por atrás, se encontró con un generador eléctrico que
estaba fuera de uso, con un tanque gasolina y de aceite oxidados,
lo que sugiere que el lugar había tenido algún tipo de calefacción
en él en algún momento.
Volviendo a la parte delantera, moviendo el pestillo de una puerta
la encontró cerrada.
¿Qué habra? No habrá mucho allí.
Tomando el mapa de la parte interior de su chaqueta de
bombardero, lo desdobló y ubicó donde se encontraba.
Controló la casa, sacó su brújula, se ajustó la parca, y comenzó a
caminar en dirección noroeste.
De acuerdo con este mapa, que él había encontrado en la antigua
casa de la sociedad, este tramo del bienes totalizaron unos 500
acres y había estas cabañas esparcidas alrededor a intervalos
aleatorios.
El lugar había sido en otro tiempo una zona de acampada
propiedad de varias personas, una especie de hoy en día de coto
de caza que se había perdido en la carga fiscal de Nueva York, y
adquirido por la Sociedad en los años ochenta.
Al menos, eso era lo que las anotaciones manuscritas en la
esquina, decían, aunque sólo Dios lo sabía La Sociedad era
todavía el titular del registro. Teniendo en cuenta la situación
financiera de la organización, en el buen Estado de Nueva York
podría tener un gravamen por impuesto de tamaño de un gorila,
en la superficie ahora, lo han revalorizado y a la mierda.
Hizo una pausa y miró la brújula. El hombre, al ser un chico de
ciudad, que odiaba a hurgar en el bosque de noche, dificultando el
caminar a través de la nieve, teniendo un control de mierda como
una especie de guarda parque. Sino que tenía que ver con sus
propios ojos lo que tenía que trabajar, y lo que estaba ocurriendo
sólo en un sentido.
Al menos tenía un flujo de ingresados en fila.
En otras veinticuatro horas, cuando los chicos finalmente
estén´en sus pies otra vez, iba sa empezar a rellenar las arcas.
Ese era el primer paso hacia la recuperación.
¿Paso dos?
Dominación Mundial.
128
129
QUINCE
Ella estaba sangrando.
Como Layla miró el papel higiénico en la mano, la mancha roja en
todo lo que fuel blanco y era el equivalente visual de un grito.
Alcanzando detrás de ella, se sonrojó, y tuvo que usar la pared
para mantener el equilibrio el equilibrio mientras se puso de pie.
Con una mano en la parte baja del abdomen y el otro en el lavado
y luego tropezó en el marco de la puerta, del dormitorio y se fue
derecho al teléfono.
Su primer impulso fue llamar a la Doc Jane, pero decidió en
contra de eso.
Asumiendo que ella estaba en el
posibilidad de que el Primale le
guardando esto en secreto. Y el
Hermandad probablemente no
garantizar la privacidad.
proceso de abortar, existía la
perdonara a Qhuinn su ira o
uso de personal médico de la
fuera la mejor manera de
Después de todo, sólo había una razón para que una mujer
sangrara y las preguntas acerca de su necesidad y cómo ella se
había manejado inevitablemente seguiría.
En la mesa junto a la cama, abrió el cajón y sacó un pequeño
libro negro. Localizando el número de la clínica, marcó con la
mano temblorosa.
Cuando colgó un poco más tarde, tenía una cita en treinta
minutos.
Excepto ¿cómo iba a salir de allí? No podía desmaterializarse,
demasiado ansiosa, y de todos modos, mujeres embarazadas
fueron disuadidas de ello. Y ella no se sentía como si ella pudiera
manejarlo.
Las lecciones que Qhuinn había dado fueron amplias, pero no
podía imaginar, en su estado, subir a un carretera y tratando de
mantenerse al día con el flujo del tráfico humano.
Fritz fue la única respuesta.
129
130
Fué al armario, sacó una camisa suave, lo retorció en una cuerda
gruesa, y la aseguró entre las piernas con la ayuda de varios
pares de ropa interior. La solución a su problema de sangrado fue
increíblemente voluminosa y hacía difícil caminar, pero eso era el
menor de sus problemas.
Una llamada telefónica a la cocina, aseguró que el mayordomo la
llevara.
Ahora sólo tenía que bajar por la escalera, el vestíbulo y en esa
berlina larga y sin caer con ninguno de los varones de la familia.
Justo cuando estaba a punto de salir de su habitación, cogió su
reflejo en los espejos en la pared.
Su túnica blanca y su peinado formal anunció su rango de Elegida
como nada más podía. Nadie al lado de las mujeres sagradas de
la Virgen Escriba en la especie iban vestidas así.
Aunque ella aparecía bajo un nombre falso
proporcionado a la recepcionista, todo se sabría
que
había
Supongo que su afiliación al otro mundo.
Quitándose su túnica, intentó aprovechar un par de pantalones de
yoga, pero la guata que tenía aplicado a sí misma hace que fuera
imposibilidad. Y los pantalones vaqueros que ella y Qhuinn había
comprado juntos no querían entrar, tampoco.
Retiró la camisa, usaba toallas de papel del baño para hacer
frente a su problema y logró que el dril de algodón entrara con un
suéter pesado, suministrados a granel y el pelo con un rápido
cepillado hacia fuera y luego retenido pelo en una cola la hacía
parecer... casi normal.
Al salir de su habitación, sonó al dispositivo celular que Qhuinn le
había dado. Ella pensó que sólo brevemente llamaría, pero en
verdad, ¿qué podía decir? No tenía ningún control sobre esto más
procesar que lo hizo—
Oh, querida Virgen Escriba, que estaba perdiendo a su cría.
La idea se le ocurrió justo cuando ella llegó a la cima de la
escalera de principal. Ella estaba perdiendo su cría. En este
mismo momento. Aquí fuera del estudio del rey.
De repente, el techo se desplomó sobre su cabeza y las paredes
del gran vestíbulo, espacioso parecía exprimido y tan apretado
que no podía respirar.
130
131
— ¿Su gracia?—
Sacudirse a sí misma, ella miró hacia el corredor la alfombra roja.
Fritz estaba parado al pie de la escalera, vestido con su librea
estándar, con el rostro antiguo, transformado por la
preocupación.
— ¿Su gracia, vamos a ir ahora?, — Dijo.
Cuando ella asintió con la cabeza y con cuidado comenzó a la
baja, no podía creer que todo había sido en vano, todas esas
horas de esfuerzo con Qhuinn... las secuelas congeladas, por lo
que no se había atrevido a moverse... preguntando por la
preocupación y la esperanza silenciosa, era traicionera.
El hecho de que ella le había dado el don de la virginidad y fuera
en
vano.
Qhuinn iba a estar con tal dolor, y añadir que le estaba fallando a
él
y cargándolo a su propio sufrimiento. Había sacrificado su propio
cuerpo en el curso de su necesidad, su deseo de un joven con
lazo de sangre que la impulsaron a hacer algo que de otra manera
no habría elegido.
Que la biología tiene su propia agenda y no la facilita.
La pérdida... todavía la sentía como su culpa.
****
El pelo del perro que le mordió. (dicho que
significa que la cosa salió al revés
ej con alcohol se cura una borrachera, está relacionado con curaciones, en Medioevo
con pelo de perro se curaban las heridas)
Saxton creía que era el dicho crudo y sin embargo, más bien apto.
De pie desnudo frente al espejo de su baño, usó el secador de
pelo, y sacó con sus dedos las cosas de encima de la tapa. Las
ondas se asentaron en su patrón normal, los mechones rubios
encontraron una perfecta disposición para complementar su plaza,
incluso la cara.
La imagen que él consideraba era exactamente como había
aparecido la noche antes y la noche antes de eso, y sin embargo,
tan familiar como su reflexión, se sentía como si fuera una
persona diferente… y separado.
Sus entrañas se había cambiado tanto, parecía razonable suponer
la transformación, haciendose eco en su apariencia. Por
131
132
desgracia, no fue así. Dió la espalda y caminando hacia su
armario, suponía que no debería sorprenderlo, ya sea por su
malestar interno, o la compostura exterior, falsa.
Después de que él y Blay había hablado, había tardado una hora
para mover todo desde el dormitorio que se había quedado con su
ex amante de nuevo a esta suite en el pasillo. Que le habían dado
estos alojamiento cuando en un principio había venido a quedarse
dentro de la casa, pero como las cosas habían progresado con
Blay, sus pertenencias habían hecho poco a poco su camino en
ese otro cuarto.
El proceso de migración había sido gradual, al igual que su amor
lo había sido, un caso de una camisa aquí y un par de zapatos allí,
un cepillo para el pelo una noche, y la siguiente calcetines... una
conversación
de
valores
compartidos
seguido de un maratón sexual de siete horas persiguió con una
bañera de hielo de crema de café y Breyers sólo una cuchara.
Se había dado cuenta de la distancia recorrida por el corazón,
similar a la forma en que un excursionista se perdió en el
desierto. A media milla fuera y aún se podía ver dónde había
comenzado, podría encontrar fácilmente el camino de vuelta a
casa. Pero diez kilómetros y una serie de horquillas en su camino
adelante y no había vuelta atrás.
En ese momento, no tenía más remedio que organizar los
recursos para construir por sí mismo un abrigo y dejar las raíces
frescas.
Había supuesto que sería la construcción de este nuevo lugar
personal con Blay.
Sí, lo había hecho. Después de todo, ¿cuánto tiempo puede
sobrevivir realmente el amor no correspondido? Como el oxígeno
al fuego requería ser encendido, también lo hizo la emoción.
No cuando se trataba de Qhuinn, al parecer. No con Blay.
Saxton se resolvió por no dejar la casa así, sin embargo. Blay
había estado en lo cierto acerca de que a Wrath, el rey, le hacía
falta, y por otra parte, disfrutaba de su trabajo aquí. Fue rápido,
un reto... y el egoísta en él quería ser el abogado que reformara
la ley de la manera adecuada.
Suponiendo que el trono no se volcara y él no perdiera su cabeza
bajo un nuevo régimen.
Pero no podría vivir su vida preocupado por cosas como esas.
132
133
Retiró un traje de lana pata de gallo del armario, cogió uno
desplegable y un chaleco al tono, y puso todo sobre la cama.
Era un cliché triste, más bien poco atractivo para ir en busca de
algo núbil y para a automedicarse el dolor emocional, pero él
prefería tener un orgasmo durante una descuidada borrachera.
Asimismo, imaginando hasta encontrar el fin de nuevo, como
máximo retendría el agua.
Y fue especialmente cierto cuando se miró a sí mismo vestido en
el cuarto de baño de cuerpo entero en el espejo. Desde luego,
parece que eastamos juntos, y eso ayudó.
Antes de irse, una doble comprobación de su teléfono. Las viejas
leyes habían sido refundidas por órdenes de Wrath, y ahora se
encontraba en estado de alerta, en espera de su próxima misión.
Él sabría lo que era muy pronto, él se lo imaginaba.
Wrath estaba notoriamente exigente, pero nunca excesivo.
Mientras tanto, se iba a ahogar sus penas en el único tipo de
paquete de seis que hizo un llamamiento veinteañero algo, de
seis pies en deportivo.... Y preferiblemente de pelo oscuro. O
rubio
DIECISÉIS
— Alguien ha estado por aquí. —
Cuando Rhage habló, Qhuinn sacó su linterna y alumbró el haz
discreto hacia abajo sobre el suelo. Efectivamente, las
impresiones a través de la nieve eran frescas, no retocadas con
escamas sueltas... e iban directamente al claro en el bosque. Al
hacer clic en la luz apagada, se centró en la cabaña más adelante
que parecía estar abandonada al frío, sin bocanada de humo que
se encrespa de su chimenea de piedra, sin el brillo de la
iluminación, y lo más importante, sin olor de cualquier cosa.
El cinco se acercaron, rodeando sigilosamente la limpieza y con el
enfoque de gran angular. ¿Cuándo no hubo una reacción
defensiva de nadie, todo montado el pórtico poco profundo y el
ámbito interior a través de las ventanas de una sola hoja.
133
134
— Nada, — masculló Rhage mientras se dirigía a la puerta.
Una prueba rápida de la puerta y estaba cerrada.
Con un empuje, el hermano golpeó con el hombro en forma
masiva en los paneles y a la puerta le vuela en fragmentos el
mecanismo de bloqueo que cae en dispersándose junto con
astillas de madera.
— Hola, cariño, estoy en casa, — gritó Hollywood mientras
marchaba por dentro. Qhuinn y John siguió el protocolo y se
quedaron en el porche como Blay y Z presentando y registrando.
El bosque estaba silencioso a su alrededor, pero sus ojos
penetrantes rastrear las huellas... que, después de permanecer
en la cabaña, se dirigió en dirección noroeste.
Alguien sugirió que pudo ser alguno buscando un hotel al mismo
tiempo que ellos.
¿Humano? ¿Menores?
Estaban pensando en esto último, dado toda la mierda en ese
hangar y el hecho de que esta casa era característica remota y
entera, y relativamente segura por eso.
Aunque estaban queriendo traer a
edificio para una primera limpieza.
Stanley Steemer en ese
Voz Blay se desvió hacia la puerta abierta.
— Tengo algo. —
Los tomó a todo por sorpresa la formación de Qhuinn decía: no
romper el pacto con el paisaje y se dio la topografía dándose la
vuelta para mirar dentro y no porque se preocupara por todo lo
que habían encontrado. A lo largo de su búsqueda, sino que había
sido constante control sobre Blay, y midiendo para saber si su
estado de ánimo había cambiado.
En todo caso, había conseguido sólo estar peor. Suaves voces
iban y venían en la cabaña, y luego surgieron ellos.
— Hemos encontrado una caja de seguridad, — anunció Rhage
mientras se desabrochó la chaqueta y se deslizó el metal largo y
delgado contenedor en el pecho.
— Vamos a abrir esto más tarde. Vamos a encontrar al dueño de
esas botas, muchachos. —
134
135
Se desmaterializaban cada cincuenta y hasta sesenta pies de, y
se dispersaron a través de los árboles, siguiendo las huellas de la
nieve, silenciosamente.
Se encontraron con él a un kilómetro más adelante.
El asesino solitario marchaba por el bosque cubierto de nieve a un
ritmo que sólo un ser humano con entrenamiento olímpico podría
haber mantenido durante más de un par de cientos de metros. La
ropa era oscura, una mochila en la parte posterior, y el hecho de
que estaba caminando a simple vista era otra pista de que era el
enemigo.
La mayoría de Homo sapiens no habría sido capaz de moverse tan
rápido en tan poca luz sin iluminación.
Usando señales, Rhage había
orientado al grupo en una
formación triangular inversa que tomó sendero alrededor del
lesser. Continuaron la labor junto con él, y lo observaron durante
un partido de fútbol y prolongado, y luego, de repente, se
cerraron, rodeado al homicida, y lo bloquearon a él contrastando
los puntos cardinales con las armas.
El lesser dejó de moverse.
Él era un recluta reciente, con el pelo oscuro y la coloración de
oliva que sugiere que era de México o tal vez descendientes de
italianos, y él consiguió mostrarse sin miedo.
A pesar de que los estaba mirando tranquilamente por encima del
hombro, como para confirmar que en realidad había sido una
emboscada.
— ¿Cómo estás?— Arrastró las palabras Rhage.
El no se molestó en contestar, que estaba en contra de lo que
habían estado viendo últimamente.
A diferencia de los otros, no era punk y cuando parecía
fue justo cuándo. se vio el flash de su revólver.
hablar
Calma, calculadora... controlado, era el tipo de enemigo que
mejoró su desempeño en el trabajo.
No es exactamente una mala cosa...
Y, por supuesto, la mano desapareció en su abrigo.
— No seas tonto, hombre, — ladró Qhuinn, dispuesto a poner una
bala en el hijo de puta en un momento.
135
136
El lesser no dejaba de moverse.
Bien. Pero sacó el puto arma y gatilló e hizo caer al perro.
El instante en que golpeó la nieve, Blay se congeló con sus armas
en su lugar. Los otros hicieron lo mismo.
En los segundos que pasaban silenciosos, mantuvieron los ojos
fijos en el matador caído. No había
movimiento. No hubo
respuesta en la periferia. Qhuinn había incapacitado la cosa, y
parecía haber trabajando solo y divertido aunque Blay no había
oído el disparo en la oreja izquierda, había sabido que Qhuinn fue
el tirador. Todos los demás le habrían dado al enemigo otra
oportunidad para pensar las cosas.
Como Rhage silbó en un estallido corto, que era la señal para
cerrar. Ellos se movían como una manada de lobos rapaces, con
más caídos, rápidos y seguros, atravesando la nieve con los
cañones hacia arriba. El asesino permaneció completamente
inmóvil, pero no había habido una muerte en la familia, por así
decirlo. Necesitaba el acero de un puñal en el pecho para eso.
Pero este era un estado deseable, quería que fuera capaz de
hablar.
O por lo menos, en condiciones de ser forzado a hablar—
Más tarde, cuando repite lo que pasó después... cuando su mente
se agitaba y se quema en los hechos obsesivamente... cuando él
se quedó hasta días tratando de reconstruir cómo todo se lanzó
con la esperanza de adivinar un cambio de procedimiento que
asegure algo parecido nunca, nunca.
Blay se encontraba contracturado y tuvo un tirón repentino en el
brazo. Sólo un idiota autonómico aparentemente ajeno a
cualquier conciencia, pensamiento, o voluntad
vería eso
peligroso. No había señal de lo que estaba por venir.
Sólo un tic.
Excepto luego, con un movimiento que estaba parpadeando
rápidamente, el asesino como un tic y un arma... de algún lado.
Era sin precedentes un segundo estaba muerto en el suelo, y al
siguiente, estaba rodando de manera controlada en un giro.
E incluso antes de que los sonidos de chasquidos se
desvanecieran, Blay vio la horrible imagen de Zsadist recibir un
disparo justo en el corazón, un impacto lo suficientemente fuerte
como para detener el impulso hacia adelante del Hermano, su
136
137
torso cayendo hacia atrás, con los brazos agarrándose a un lado
mientras él caía a sus pies.
Al instante, la dinámica cambió. Nadie miraba por interrogar al
hijo de puta más.
Cuatro dagas brillaron altas.
Cuatro cuerpos intervinieron.
Cuatro brazos recortaron el aire hacia abajo y con el frío, agudo
cuchillas.
Cuatro impactos golpearon, una tras otra.
Era demasiado tarde, sin embargo.
El asesino desapareció justo debajo de ellos, con las armas
punzantes de la nieve teñida de negro debajo de donde el
enemigo había caído, en lugar de una cavidad con el pecho vacío.
Cualquiera que sea, no habría tiempo para cuestionar la
desaparición sin precedentes después. Al momento, tenían un
luchador caído.
Rhage casi se abalanzó sobre el hermano, poniendo su cuerpo en
la forma de hacer cualquier cosa... todo. — ¿Z? ¿Z? Oh, madre de
la raza —
Blay sacó su teléfono y marcó. Cuando Manny Manello respondió
no había tiempo para ser desperdiciado. — Tenemos un hermano
caído de bala en el pecho—
— ¡Espera!—
La voz de Z fue una sorpresa. Y así fue que el brazo del hermano
se disparaba hacia arriba y empujaba a la Rhage un lado.
— ¿Sal de mí!—
— Pero yo te estoy dando RCP—
— Voy a morir pero np antes de que te bese Hollywood. — Z trató
de incorporarse, su respiración era pesada. — Ni siquiera puedo
pensar en ello. —
— ¿Hola?— Dijo la voz de Manello a través del teléfono. — Blay?—
— Un momento—
137
138
Qhuinn dejó caer de rodillas junto a Zsadist, y a pesar del hecho
de que el hermano no le gustaba ser tocado, se apoderó bajo una
axila y ayudó al hombre levantar su torso de la nieve.
— Tengo la clínica en la línea, — dijo Blay. — ¿Cuál es su
situación?—
En respuesta, Z se acercó y trastornado puso en su funda el
puñal. Luego se bajó la cremallera de su chaqueta de cuero y le
desgarró la camiseta blanca por la mitad.
Para revelar el chaleco a prueba de balas, para Blay fue lo más
bello que jamás había visto. Rhage se hundió con alivio, hasta el
punto de que Qhuinn tubo que cogerlo con la mano libre y
mantener al tipo lejos del suelo, también.
— Kevlar, — murmuró para Manello Blay. — Oh, gracias a Dios,
lleva kevlar. —
— Eso está muy bien, pero escucha, necesito que tomes el
chaleco y compruebes para ver si se rechazó la bala, ¿Vale? —
— Entendido. — Él echó un vistazo por encima de John y se
alegró de encontrar al hombre levantado sobre sus pies, dos
armas de fuego ante sus exploradores ojos , mientras que el resto
de ellos se evaluó la situación.
— Yo me encargo de él. — Blay arrastrando los pies y se puso en
cuclillas delante del hermano. Qhuinn podía haber tenido las
pelotas para ponerse en contacto con Zsadist, pero él no iba a
hacer eso sin permiso expreso.
— Dr. Manello quiere saber si se puede quitar el chaleco para que
podamos ver si había alguna lesión? — Z tiró sus brazos, y luego
frunció el ceño. Apareció dar a las cosas un nuevo intento.
Después de un tercer intento, las manos de Brother lograron
levantar tan alto como las tiras del velcro, pero parecía que no
podía hacer mucho. Blay tragó saliva. — ¿Puedo tomarlo con
cuidado? Te prometo que te molestaré lo menos que sea posible.
—
La gramática muy bien allí. Pero hablaba en serio.
Z levantó los ojos hacia él. Eran negro de dolor, no amarillos. —
Haz lo que tienes que hacerlo, hijo. Voy a seguir con fuerza. —
El Hermano miró hacia otro lado, con el rostro atornillado duro en
una mueca, la cicatriz se hizo un S desde el puente de la nariz a
la comisura de la boca que se destaca en relieve áspero.
138
139
Con un severo sermón, Blay ordenó a sus manos para ser
estables y srguras, y el mensaje era que de alguna manera lo
debía realizar, desgarró las tiras de sujeción en los hombros, los
ruidos fueron más fuertes que los gritos en su cabeza, y luego le
quitó el chaleco, aterrado por lo que iba a encontrar.
Había una gran mancha redonda en el centro del amplio y
musculoso pecho de Z. Justo sobre el corazón.
Pero era un moretón. No un agujero.
Era sólo un moretón.
— Moreton única herida. — Blay cavó su dedo en la tela densa del
chaleco y encontró la bala.
— Puedo sentir la bala en el chaleco—
— Entonces, ¿por qué no puedo moverme — El olor de la sangre
fresca del Hermano parecía golpear las narices de todo el mundo
al mismo tiempo. Alguien maldijo, y Blay se inclinó.
— Ha sido golpeado bajo el brazo, también. —
— ¿Disparo?, — se preguntó Z.
Por teléfono, Manello dijo: — Ve ahí y mirar si se puede. —
Blay levantó ese brazo pesado y mostró con su linterna en la
parte inferior. Al parecer, tenía una bala entró en el torso a través
del chaleco en un pequeño, bolsillo sin protección, una
oportunidad en un millón que si se hubiera tratado de recrearlo,
no podría llevarlo a cabo.
Vete a la mierda. — No veo una herida de salida... Está justo al
lado de sus costillas, allíí arriba. —
— Está respirando de manera constante, — le preguntó Manello.
— Trabajosa pero constante. —
— Se le administró RCP?—
— Me amenazó con castrarlo Hollywood si había algún tipo de
fallo. —
— Mira, déjame desmaterializarse. — Z tosió un poco. — Denme
un poco de espacio—
139
140
Todo el mundo le ofreció una variedad de opiniones en ese punto,
pero Zsadist no quiso saber nada de eso. Empujando a las
personas a distancia, el hermano cerró los ojos y...
Blay sabía que tenían un verdadero problema cuando no pasó
nada. Sí, Zsadist no había sido asesinado, y el infierno que le fue
mucho mejor, de lo que hubiera sido sin el chaleco.
Pero él no era capaz de moverse por sí mismo, y que estaban en
el medio de una nada, tan profundo en el bosque que aunque
pidiesen ayuda, nadie iba a ser capaz de obtener un SUV a pocos
kilómetros de ellos.
Y lo peor? Blay tuvo la sensación de que el asesino que había sido
derribado había sido algo considerablemente mayor que un
ordinario leasser.
No se sabe cuándo iban a llegar refuerzos.
El sonido del teléfono de alguien sono avisando de un texto, y
Rhage miró hacia abajo. — Mierda. Los otros están respaldados
en el centro. Tenemos que manejar esto por nosotros mismos. —
— Maldita sea, — murmuró en voz baja Zsadist.
Yupi.
Eso lo cubre.
DIECISIETE
Xcor no esperaba esto.
Mientras él y sus soldados se materializaban en un lugar
previamente acordado, para la alimentación común, él había
previsto una propiedad que estaba en decadencia o quizá al borde
de la condena, un lugar de gente con estado financiero decadente
de tal manera que la hembra se viera obligada a vender sus
venas y su sexo para mantenerse a flote.
No existe tal cosa.
Los alrededores de la finca fueron designados a un nivel de la
glymera, la casa solariega se extendía hasta la colina brillando
140
141
con luz cálida, y los jardines bien podados a una pulg (empuje
tapon clavija)—ada de alto, y en el interior de las puertas en
perfecto estado a pesar de su obvia edad.
Tal vez era alguien de un menor de edad de algún gran linaje?
— ¿Quién es esta mujer?, — Se preguntó Throe.
Su segundo al mando se encogió de hombros. — Yo no conozco a
la familia personalmente. Pero lo hice verificar su afiliación con
una línea de sangre de pena. —
A su alrededor, sus combatientes estaban inquietos, sus botas de
combate cargadas de nieve bajo sus pies, y al ritmo de su
respiración su aliento dalía de sus fosas nasales, como si se
tratara de caballos de carrera de la puerta de salida.
— Uno se pregunta si ella sabe a lo que se ofreció como
voluntaria, — murmuró Xcor, no especialmente preocupado si la
mujer lo hizo o no lo hizo.
— ¿Lo haré yo?, — Preguntó Throe.
— Sí, Pasando de los demás se liberó de sus voluntades y entrar
en la casa de campo de ella. —
Throe se desmaterializó hacia una puerta delantera pintoresca,
algo arqueada una luz superior y un poco
esperava poder
encontrarla equipada como una casa de muñecas. Su mano
derecha masculina no fue persuadida por el encanto, sin
embargo. La iluminación encima de la cabeza estaba cortada
abruptamente, seguramente porque así lo quiso, y el golpe militar
sería duro y rápido, por una demanda, no una investigación.
Momentos después, el portal se abrió. La luz del fuego se derramó
en la noche, las luces amarillas como de oro por lo intenso que
parecía al menos nominalmente capaz de derretir la nieve de la
cubierta y justo en el medio con una iluminación una silueta
oscura cortada una figura de una mujer preciosa, llena de curvas.
Ella estaba desnuda. Y el olor que flotaba sobre la brisa helada
indicó que ella estaba muy lista. Zypher gruñó en voz baja.
— Mantenga sus ingenios — ordenó Xcor. — Para que el hambre
no la pudiera utilizar como un arma contra nosotros. —
Throe habló con ella y luego metió la mano en el bolsillo interior
para tomar el dinero en efectivo. La hembra aceptó lo que se le
dio y luego estiró un brazo en alto, su cuerpo delicioso para
mostear un seno delicioso que estaba bañado en luz suave.
141
142
Throe miró por encima del hombro y asintió.
Los otros no esperarían otra invitación. Los Combatientes de
XCOR convergieron en la puerta, sus cuerpos masculinos tan
grandes, y en tal número, que la mujer se hizo invisible al
instante.
Con una maldición, él se acercaba a pie también.
Zypher naturalmente entró primero, llevando a sus labios y
ahuecando sus pechos, pero no estaba solo. Los tres habían
luchado por la posición, uno iba atrás y arqueando sus caderas,
como si estuviera frotando su miembro contra su culo, los otros
dos para llegar a sus pezones y su sexo, sus manos atravesaban
por ella cuando fue rodeada.
Throe habló por encima de los gemidos en aumento.
— Voy a estar fuera de guardia. —
Xcor abrió la boca para ordenar a otra cosa, y entonces se dio
cuenta de que le haría parecer como si evitaba la escena, y eso
era apenas una cosa masculina que hacer.
— Sí, lo hace, — murmuró. — Voy a cuidar el interior. —
Sus hombres tomaron a la mujer, daga en mano y sosteniéndola
por los brazos, los muslos, la cintura, y en masa se la llevaron
hacia atrás en los acogedores confines. Xcor fue el que cerró la
puerta y se aseguró de que no había dispositivo de bloqueo para
poner ellos.
Él fue también al alcance en el interior de la cabaña. A medida
que sus bastardos llevaron su comida hacia el fuego, donde una
alfombra de piel grande había sido tumbada en el suelo, se apoyó
en la ventana más cercana, levantó las cortinas, y comprobó los
paneles de vidrio.
Viejo y con plomo, y con puntales de madera, no de acero.
No es seguro. Bueno.
— Que alguien esté dentro de mí, — se quejó la mujer con una
voz profunda.
Xcor no se molestó en averiguar si estaba acomodado, o no,
aunque su gemido sugirió que lo estaba. En cambio, miró a su
alrededor... buscando cualesquiera otras puertas o lugares de los
que una emboscada pudiera ser montada.
142
143
No parecía haber ninguna.
La casa no tenía un segundo piso, el esqueleto de su techo se
arqueaba por encima de su cabeza, y sólo había un baño, la
puerta estaba abierta, una luz revela a la izquierda una bañera de
patas de garra y un lavabo antiguo.
El abierto de la cocina era más que un tramo de la encimera y
electrodomésticos, unos pocos y modestos.
Xcor echó un vistazo a la acción. La mujer estaba tendida boca
arriba, con los brazos hacia fuera de su torso, el cuello expuesto,
con las piernas abiertas. Zypher la había montado y estaba
rítmicamente empujando dentro de ella, moviéndose la cabeza
adelante y atrás sobre la piel blanca de ella absorbiendo los
golpes. Dos de los primos se habían aferrado a sus muñecas, y el
otro había sacado su polla y estaba tirando de ella en su boca. De
hecho, había muy poco de ella que no estuviera cubierta de un
vampiro masculino, y sus éxtasis al ser utilizada era evidente no
sólo para el ojo, sino para el oído. Alrededor de la erección que
iba en y salía de sus labios gruesos, su respiración pesada y
eróticos gemidos se escaparon con un suave, olor a sexo en en
aire.
Xcor se acercó al fregadero de la cocina. No había nada en su
vientre, no persistían restos de comida, y vasos abandonados a
medio llenar. Había platos en los armarios, sin embargo, cuando
abrió la nevera de tamaño europeo, botellas de vino blanco
estaban alineados horizontalmente en los estantes.
Una maldición masculló llevó sus ojos hacia la diversión y los
juegos. Zypher estaba teniendo un orgasmo, su cuerpo
inclinándose hacia adelante mientras su cabeza hacia atrás y
pateó en medio de su puesta en libertad, uno de los primos lo
empujó fuera del camino, ocupando su lugar, levantando las
caderas de la mujer y metió su erección en su sexo húmedo, de
color rosa. Al menos Zypher parecía enteramente contenido sino
hubiera mostrado sus colmillos, agachó la cabeza bajo el pecho,
ahora palpitante de su compañero, y mordió el pecho de la mujer
para poder alimentarse a cerca de su pezón.
El que está en su boca también tuvo su orgasmo, y se lo tragó,
chupando la cabeza de la polla en un combate desesperado, luego
lo dejó ir y lamió su boca manchada como si aún tuviera hambre.
Alguien más pronto estuvo obligado a otra excitación sumergirse
entre sus labios, el contrarrestaba empujando a un ritmo de lo
que estaba pasando en su cabeza, así que entre sus piernas
rebotaban a un lado y a otro su cabeza de una manera que
143
144
parecía no salir adelante. Xcor se acercó y verificó el baño, pero
su primera evaluación había sido correcta:
No había ningún lugar para esconderse en sus confines estrechos.
Una vez asegurado el interior, no había nada que hacer sino
inclinarse hacia atrás contra la esquina que ofrecía el mayor
acceso visual y el testimonio de la alimentación.
Como las cosas se intensificaron, sus combatientes perdieron la
semblanza de civilidad que tenían, tomándose a golpes el uno al
otro como leones sobre una presa fresca, sus colmillos
destellando, sus ojos salvajes con la agresión, ya que competían
por el acceso. Ellos no pierden por completo la cabeza, sin
embargo. Y se hizo cargo de la hembra.
Muy pronto, alguien anotó su vena y se lo puso en los labios.
Xcor bajó la vista a sus botas y dejó a su visión periférica para
controlar los alrededores.
Hubo un tiempo en que habría de excitarse al verlo no porque
estaba particularmente interesados en el sexo, pero más de la
misma manera que cuando veía la comida, el estómago
refunfuñaba. Y en consecuencia, en el pasado, cuando había
tenido la necesidad de tener una mujer, había hecho
precisamente eso.
Por lo general, en la oscuridad, por supuesto, por lo que la
querida niña no se sienta ofendida o asustada.
Se podría imaginar a los machos con expresiones tensas que lucía
cuando estaban en su erótica agonía, haciendo poco para mejorar
su aspecto.
Ahora, sin embargo, se sentía extrañamente desconectada de
todo, como si estuviera viendo a un equipo de hombres mover
algunos muebles pesados o tal vez un rastrillo del césped.
Fue su Elegida, por supuesto. Después de haber tenido sus labios
contra su piel pura, después de haber mirado a los ojos verdes
luminosos, conocer como olía su delicado perfume, él estaba
completamente desinteresado en los encantos de esa mujer muy
usadas frente al fuego.
Oh, su elegida... él nunca había sabido que existía tanta gracia, y
por otra parte, que no podía tener nunca supuso que iba a estar
tan conmovido completamente lo que era la antítesis para él.
144
145
Ella era su contrario, amable y danda cuando él era brutal e
implacable, hermosa para su fealdad, etérea paraa su inmundicia.
Y ella lo había marcado. Tan seguro como que si ella lo había
golpeado y dejado una profunda cicatriz en su carne, fue herido y
debilitado por ella.
No había nada que hacer.
Hasta el recuerdo de los momentos que había compartido con
ella, cuando ella había estado completamente vestida, y él había
sido tan gravemente herido, fueron suficientes para agitar a sus
caderas, su sexo rígido, pero no bastaba una buena razón, Incluso
si no hubieran estado en lados diferentes de la guerra por el
trono, no la haría nunca venir a él como un hombre hace cuando
está cautivado por una hembra de valía.
Aquella ventosa noche de otoño cuando se habían encontrado
debajo de ese árbol, se había estado llevando a cabo un servicio
válido en su propia mente. No tenía nada que ver con él en
particular.
Pero, oh, la deseaba, sin embargo....
De pronto, la mujer ante el fuego se arqueó bajo el peso de los
cambiantes, orgasmos encima de ella, y él volvió a centrarse en
ella. Como si presintiera su excitación sexual, ella lo lleno de
encanto, con una mirada borrosa derivada otra vez en su
dirección y una breve sorpresa cruzó su rostro o lo poco que podía
ver de él con todo un antebrazo grueso ofreciendo su alimento.
Abrió mucho los ojos. Evidentemente, ella había dejado de
advertir su presencia, pero ahora que lo había hecho, el miedo, no
la pasión, claramente se encendió en su interior.
No queriendo interrumpir la acción, él negó con la cabeza y le
dirigió su mano en un movimiento de parada para asegurarle que
no iba a tener que soportar su mordedura, o algo peor, su sexo.
La mensajería al parecer funcionó, porque el temor salió de su
expresión, y como uno de sus soldados presentó su polla para la
atención, ella le acercó y comenzó a acariciarlo por encima de su
cabeza.
Xcor sonrió de una manera desagradable. Esta puta sin embargo
no tendrá su cuerpo, con toda su estupidez biológica, insistía en
responderse: esa Elegida como que es una mujer sagrada nunca
se debe ser mirada dos veces.
Tan tonto.
145
146
Comprobando su reloj, se sorprendió al encontrar que la
alimentación había estado sucediendo durante una hora ya. Que
así sea. Siempre que sus hombres cumplieran con sus dos reglas
básicas, se contentaba con dejar que esto continuara. Tuvieron
que permanecer sustancialmente vestidos, y sus armas tuvieron
que ser enfundadas.
De esta forma, si el tenor cambiaba, podrían defenderse con
rapidez.
Él estaba más que dispuesto a darles el tiempo.
Después de este interludio. La gran cantidad de ellos iban a estar
a su plena potencia y en la forma en iban las cosas con la
Hermandad... iban a tener que estarlo.
DIECIOCHO
— No. Jodas no hay manera. —
Qhuinn tenía que estar de acuerdo con lo que decía Z la idea de
Rhage era brillante.
El grupo de ellos había luchado por el bosque, Rhage llevaba más
peso, mientras que Z y todos los demás daban la vuelta a la par,
listo para encargarse de cualquier cosa o persona que amenazara
desde la periferia.
Ahora estaban de vuelta en el hangar de los aviones, y era la
solución de Hollywood a su problema de movilidad parecía una
complicación con consecuencias mortales, no era todo lo que en
realidad iba a ayudar.
— ¿Qué tan difícil puede ser para volar un avión?—
Como todo el mundo, incluyendo Z, se limitó a mirarlo, Rhage se
encogió de hombros.
— ¿Qué?. Los humanos lo hacen todo el tiempo. — Z se frotó el
pecho y lentamente y se dejo caer al suelo. Después de reunir un
aliento corto, sacudió la cabeza.
146
147
— En primer lugar, no sé si... la maldita cosa... incluso puede
levantar el vuelo. Es probable que no tenga gasolina... y nunca
has volado antes. —
— ¿Quieres decirme cual es nuestra opción? Todavía estamos a
millas de cualquier pickup en ubicación verosímil, no estás
mejorando, y podemos conseguir una emboscada. Déjame por lo
menos llegar allí y ver si puedo conseguir que el motor se
encienda. —
— Esta es una mala decisión. —
En el silencio que siguió, Qhuinn hizo los cálculos para sí mismo, y
miró hacia el hangar.
Después de un momento, él dijo:
— Yo te cubro. Vamos a hacer esto. —
En pocas palabras, Rhage estaba en lo cierto. Esta carrera
pedestre de una evacuación estaba tomando demasiado tiempo, y
temían que el lesser hubiera desaparecido antes de que lo
hubieran apuñalado, no al revés.
¿El Omega daba a sus muchachos algunos poderes especiales?
Cualquiera que sea un luchador inteligente nunca subestima al
enemigo, sobre todo cuando uno de los suyos estaba herido.
Tenían que conseguir llevar a Z a la seguridad, y si eso significaba
un puente aéreo, pues, a la mierda, que sea.
Él y Rhage se presentaron en el hangar y encendió su linterna.
Estaba en lo cierto con el avión cuando había sido dejado en la
esquina trasera, mirando como si fuera el hijastro feo de algún
modo era un transporte que hacía tiempo que había huido de la
escena. Acercándose, Qhuinn se dio cuenta de que la hélice
aparecía estar sana, y, aunque las alas estaban llenas de polvo,
podía colgar su peso en ellas.
El hecho de que la escotilla de puerta chirrió como una perra
cuando Rhage abrió el fue menos grave en una buena noticia.
— Menos mal, — murmuró Rhage mientras retrocedía. — Huele a
algo muerto allí. —
El hombre, debe haber sido un infierno de apestoso, si el
Hermano podría diferenciarlo del resto del olor en el interior del
hangar.
Tal vez esto no era una buena idea.
147
148
Antes de que Qhuinn pudiera ofrecer una segunda opinión del
hedor, Rhage lo convirtió en un bocadillo y lo sacaba a través del
agujero oval.
— Mierda… claves. Hay claves, ¿puedes creerlo? —
— ¿Qué hay de la gasolina?— Murmuró Qhuinn, mientras barría
su haz de luz en torno a un amplio círculo.
Nada más que el maldito piso sucio.
— ¿Es posible que desees dar un paso atrás, hijo? — le gritó
Rhage que estaba fuera de la cabina. — Voy tratar de echar a
esta vieja dama hacia arriba. —
Qhuinn se apartó, pero vamos. Si la cosa iba a arder en llamas,
sería más de quince pies no iba a hacer mucha diferencia.
La explosión en el encendido era fuerte y el humo espeso, y el
motor sonaba como si estuviera sufriendo una la infección
mecánica de la tos ferina.
Pero mierda… igualito.
Cuanto más tiempo lo dejaba que funcione, más parejo se hizo
aún el ritmo.
— Tenemos que salir de aquí antes de que nos asfixie — gritó
Qhuinn en el avión.
Justo a tiempo, Rhage debió haber tenido la cosa algo como el
coche, porque el avión fácilmente salió adelante con un gemido
como si cada tuerca y tornillo en su cuerpo estuvieran heridos.
¿Y esto iba a levantar el vuelo?
Qhuinn corrió al frente y golpeó la puerta doble. Agarrandolo de
un lado, tiró todo el poder en su y arrancó, cosa aparte, varios
pestillos y cerraduras parecían libres, e iba a volarlo.
Esperaba que el avión no se rompiera en fragmentos.
En la luz de la luna, las expresiones en las caras de John y Blay
eran jodidamente inestimables, ya que tenían un buen aspecto
con el plan de escape, y él sabía que venían.
Rhage pisó el freno y apretó de nuevo. — Vamos a cargar. —
Silencio. Bueno, excepto por el plano de sibilancias detrás de
ellos.
148
149
— No lo llevaremos — dijo Qhuinn, casi para sí mismo. Rhage
frunció el ceño en su dirección. — Disculpa. —
— Eres demasiado valioso. Si esa cosa se cae, no podemos perder
dos hermanos. No va a suceder. Yo soy prescindible, tu no lo
eres. —
Rhage abrió la boca como si fuera a discutir. Pero luego la cerró,
una extraña expresión que se depositaba en su hermoso rostro.
— Tiene razón, — dijo Z con gravedad. — No se puede poner en
peligro, a Hollywood. —
— Al diablo con eso, puedo desmaterializarme fuera de la
cabina—
— ¿Y crees que vas a ser capaz de hacer eso cuando estemos en
una espiral? Mentira —
Un puñado de disparos procedían de la línea de árboles,
resoplando en la nieve, silbándole en la oreja.
Todo el mundo rompió en acción. Qhuinn se zambulló en el avión,
se arrastró hasta el asiento del piloto, y trató de darle sentido a
todo el infierno... mierda, había un montón de diales. Lo único
que lo redime a él era que se pu—
Rat—tat—tat—tat!
Tenía vistas suficientes películas para saber que la palanca con el
mango era la gasolina y el arco en forma de rueda era lo que lo
hacía subir, y empujando hacia abajo para bajar.
— Mierda, — murmuró mientras él se quedó en una posición
encogida tanto como pudo.
Dados los sonidos de chasquidos que siguieron, John y Blay
estaban disparando de nuevo, por lo que Qhuinn se sentó un poco
más alto y echó un vistazo a las filas de los instrumentos.
Descubrió donde tenía el marcador del tanque de gasolina estaba
con poco, era lo que estaba buscando.
Un cuarto de los depósitos. Y a la mierda, allí era probablemente
que la mitad sea condensación.
Esta fue una muy mala idea.
— Conseguir que aquí, — gritó Qhuinn, midiendo el campo vacío,
plano a la izquierda.
149
150
Rhage estaba lanzando a Zsadist en el avión con toda la ternura
de un estibador. La Hermano aterrizó en un montón arrugado,
pero al menos estaba maldiciendo, lo que significaba que estaba
con él lo suficiente como para sentir dolor.
Qhuinn no esperó una mierda a que la puerta se cerrarse. Soltó el
freno de pie, golpeó el acelerador, y rogó que no patinara en la
nieve—
La mitad del vidrio del parabrisas destrozado delante de él, la bala
que hizo el daño rebotando alrededor de la cabina, el olor desde
el asiento de al lado le sugería apuro.
¿Que era mejor su brazo o cráneo?.
La única buena noticia, era que el avión parecía a punto de sacar
su culo de allí, con el oxidado motor girando, la hélice en la
carrera como en pos de levantar del suelo era el único modo
seguro. Fuera de las ventanas laterales, el paisaje comenzó por la
creación de bandas, y orientándose en el medio de la pista
manteniendo los conjuntos de árboles equidistantes.
— Espera, — le gritó por encima del estruendo.
Viento rasgaba en la cabina como si no hubiera un ventilador
industrial llenando el espacio donde el panel de vidrio había
estado, pero no era como si estuviera pensando en ir lo
suficientemente alto como para requerir presurización.
En este punto, sólo quería talar el bosque más adelante.
— Vamos, nena, tú puedes hacerlo... vamos.... —
Tenía el acelerador en forma plana, y él tuvo que decirle a su
brazo que se moderarse, no había más jugo a jugar tenía que
hacerlo, pero sin romper la maldita cosa y le hacía, la mierda, aún
más difícil.
El ruido se hizo más fuerte y más fuerte.
Los árboles se movían más rápido y más rápido.
Los golpes se hicieron más y más violentos, hasta que sus dientes
estaban aplaudiendo juntos, y él tubo la convicción que ambas
alas se iban a desquiciar y quedar en el camino.
Entendía que no había tiempo que perder, Qhuinn se retiró tan
duro como pudo en la dirección de la rueda, agarrandola con
fuerza, como si de alguna manera pudiera transmitirselo al cuerpo
del avión y mantenerlo todo junto—
150
151
Algo cayó del techo y se agitó de nuevo en la dirección Z.
¿Mapa? ¿Manual del propietario? ¿Quién diablos lo sabía?
Hombre, esos árboles en el otro extremo se estaban acercando.
Qhuinn sacó aún más, a pesar del hecho de que la rueda estaba
tan lejos de él, y que podría ir.
Era una verdadera lástima, porque estaban fuera de la pista y
todavía no despegaba del suelo—
Raspado sonaba como rastrillado algo por la barriga del avión,
como si maleza estuviera llegando y tratando para agarrar la
chapa de acero.
Y aún aquellos árboles estaban incluso más cerca.
Lo primero que pensó al mirar a la muerte de frente era que él
nunca iba a conocer a su hija.
Al menos no en este lado de la Transición.
Su segunda y última era que no podía creer que él nunca había
dicho a Blay que lo amaba. En todos los minutos y las horas y las
noches de su vida, en todas las palabras que había hablado con el
hombre a través de los años que se habían conocido, nunca lo
rechazó, siempre estaba.
Y ahora era demasiado tarde.
¡Tonto del culo!. Qué maldito tonto del culo que era.
La cuz era que estaba seguro que su tarjeta de la biblioteca esta
noche estaba sellada.
Enderezándose por la fuerza de la explosión que le golpeó en
plena cara, miró a Qhuinn la prisa, imaginando esos pinos por
delante que no podía ver porque sus ojos estaban cegados por el
viento. Abriendo su boca, él gritaba asesinato sangriento (algo así
como vamos por todas), añadiendo su voz a la vorágine.
Maldita sea, él no iba como a un gatito. No agachado, patético no
oh por favor Dios nos saaaaaalveeee. Al diablo con eso. Iba a
encontrarse con la muerte, con sus colmillos y preparó su cuerpo
y su corazón latía no de miedo, sino de todo un bote lleno de...
—Chupamela, Grim Reaper!(como gritandolo a la Parca)—
Cuando Qhuinn estaba tratando de levantar el vuelo, Blay tenía el
caño de la pistola apuntando en la línea de los árboles y fue un
151
152
bombeo de rondas como si tuviera un suministro interminable de
plomos.
Esta fue una cabra loca de mierda total. Él y John y Rhage
estaban sin cobertura, no había manera de saber cuántos
asesinos había en ese bosque, y por el amor de Dios, todo ese
avión antiguo solo estaba dejando una nube tóxica de humo a su
paso.
Ah, y que estaba muy lejos de POS(pedazo de mierda)
jodidamente lejos de las balas, pero evidentemente tenían gas en
su tanque. Qhuinn y Z no lo iban a hacer. Iban a quedar y chocar
en ese bosque al final de la campo, suponiendo que no vuelen en
primer lugar.
En ese momento, cuando él sabía que de un momento u otro la
bola de fuego era inminente, quedaría partió por la mitad.
La parte física de él permanecía conectado a defenderse de esa
agresión, sus brazos se pegaban hacia afuera, sus dedos índices
exprimiendo las balas, los ojos y los oídos en el seguimiento de
los sonidos y la vista en el caño, los flashes de los disparos y los
movimientos de su enemigo.
La otra parte de él estaba en ese avión.
Era como si estuviera mirando su propia muerte. Podía imaginar
muy claramente la violenta vibración del avión, y los golpes fuera
del control sobre el terreno, y la visión de que la línea continua de
árboles se vienen a él… seguro, como si estuviera mirando a
través de los ojos de Qhuinn y no los suyos.
Ese hijo de puta temerario.
Ha habido muchas veces cuando Blay había pensado, que iba a
suicidarse.
Tantas veces como fuera del campo.
Pero ahora este era el que tenía que quedarse
Una bala le atravesó el muslo, y pensó que el dolor corría de su
pierna a su corazón que toda la atención necesaria debía cambiar
de nuevo a la lucha si quería vivir, tenía que concentrarse por
completo.
Sin embargo, aunque la convicción lo golpeó, hubo una fracción
de segundo cuando pensó, terminar con todo esto ahora. Así se
acabaría con toda la mierda y el castigo de la vida, el solo… la
152
153
agonía crónica implacable que había estado viviendo en... él
estaba tan cansado de todo eso.
No tenía la menor idea de lo que le hizo golpear la nieve.
En un momento estaba mirando hacia el avión esperando el
estallido en llamas. El siguiente fue el pecho hacia abajo en el
suelo, con los codos cavando en la tierra helada, intratable, con la
pierna lesionada palpitante.
¡Estalla!Estalla! Pop—
El rugido que interrumpió el sonido de las balas era tan fuerte que
él agachó la cabeza, como que ayudaría a evitar la bola de fuego
del avión.
Excepto que no había luz ni calor. Y el sonido estaba en lo alto....
Altísimo.
Ese cubo de pernos en realidad estaba en el aire. Por encima de
ellos.
Blay ahorrado un segundo para mirar hacia arriba, por si acaso
había conseguido un disparo en la cabeza y su percepción de la
realidad estaba jodida. Pero no, ese pedazo de mierda de
fumigador estaba arriba en el cielo, haciendo un giro y despego
en la dirección que, si pudiera permanecer en el aire, con el
tiempo daría lugar a Qhuinn y Z para llegar al complejo de la
Hermandad.
Si tenían suerte.
El hombre, que la trayectoria de vuelo no era bonita, no era un
águila recto y verdadero a través de la noche en el cielo. Más
como una golondrina fresca fuera del nido, con un ala rota.
De ida y vuelta y el depósito de lado a lado.
Hasta el punto de que parecía más como si hubieran logrado lo
imposible y conseguido llegar el aire... sólo para estrellarse y
quemarse rápidamente en el bosque...
De la nada, algo que lo sorprendió a lado de la cara, así que
pegarle
duro
se dejó caer sobre su espalda y casi pierde bodega de unos
cuarenta años. Una mano que había sido una mano que tenía
palmeó sus cara como una pelota de baloncesto.
153
154
Y luego un peso enorme saltó sobre su pecho, aplastando él en la
capa de nieve, lo que le hizo exhalar con tanta fuerza, se
preguntó si no necesitaba mirar a su alrededor para buscar su
hígado.
— ¿Vas a mantener tu maldita cabeza abajo?— Siseó Rhage en su
oído. — O vas a recibir un disparo otra vez. —
A medida que el período de calma se extendía en los tiros, de
segundos a un minuto, los lessers salían de la línea de árboles
más adelante, el cuarteto de asesinos caminando por la nieve con
sus armas desenfundadas y equilibrados.
— No te muevas, — le susurró Rhage. — Dos pueden jugar este
juego. — Blay hizo lo posible por no respirar tan fuertemente
como la quemadura en sus pulmones le decía que necesitaba.
También trató de no estornudar tenía cosquillas en la nariz con
cada inhalación.
Espera.
Espera.
Espera.
John estaba a unos tres metros de distancia, y acostado en una
posición contorsionada que hizo que el corazón de Blay
parpadeara
El hombre esbozó una sutil pulgar hacia arriba, como si estuviera
leyendo la mente de Blay.
Gracias. Vete a la mierda. Blay cambió alrededor de los ojos sin
cambiar el ángulo incómodo de su cabeza, y luego discretamente
intercambiaron una pistola para una de sus dagas.
Como un zumbido desquiciado empezó a vibrar en su cabeza, y
calibrando los movimientos de los lessers , su trayectorias, sus
armas. Estaba casi sin balas, y no había tiempo para recargar
municiones de su cinturón y él sabía que John y Rhage se
encontraban en una situación similar.
Los cuchillos que V había hechos a mano para todos ellos eran su
único recurso.
Más cerca... más cerca...
Cuando los cuatro asesinos fueron finalmente en el rango, su
momento fue perfecto. Y también lo eran los demás. —
154
155
Con un cambio coordinando el oleaje, se levantó de un salto y
empezó a apuñalar a los dos más cercanos a él. John y Rhage
atacaron a los otros—
Casi de inmediato, más asesinos provenían de los bosques, pero
por alguna razón, probablemente porque la gente de la Sociedad
no estaba armada. “El salón de la Fama” todo bien, no había
balas.
La segunda ronda corrió por la nieve con el tipo de armas que se
esperaría encontrar en un callejón de lucha palos de béisbol,
barras de hierro, planchas de neumáticos, cadenas.
Fino con ellos.
Fue así el jugo y estaba cabreado, podía salir en un mano a
mano.
DIECINUEVE
Sentado en la mesa de exploración, con una bata de papel que
cubre su frágil cuerpo y colgando sus pies descalzos fuera del
borde del acolchado, Layla se sentía como si estuviera rodeado de
instrumentos de tortura. Y suponía que era. Toda clase de
implementos de acero inoxidable fueron acomodados en la
encimera por encima del fregadero, sus envolturas de plástico
transparente que indican que eran estériles y preparados para su
utilización.
Había estado en la clínica de Havers por una eternidad absoluta.
O al menos, eso parecía.
En contraste con el viaje por tierra, cuando el mayordomo había
conducido como si supiera entonces era la esencia de todo, desde
que había llegado aquí había habido demora después mas
demora.
155
156
Desde trámites, a la espera de una habitación, a la espera de la
enfermera, a la espera de Havers para presentar la prueba de
sangre que da lugar a ella.
Fue suficiente para volver loca su cabeza.
Al otro lado de donde estaba sentada, un grabado enmarcado en
vidrio colgada en la pared, no tenía mucho tiempo memorizado
pinceladas de la imagen y los colores, el aroma de las flores que
representaba en azules vibrantes y amarillos. El nombre debajo
se leía: Van Gogh.
En este momento, no quería volver a verlo en su oris de nuevo.
Cambiando su peso ella hizo una mueca. La enfermera le había
dado una pista adecuada para la hemorragia, y ella se horrorizó al
darse cuenta de que iba a necesitar otra pronto
La puerta se abrió de un golpe, y su primer instinto fue correr, lo
cual era ridículo.
Esto era donde tenía que estar.
Excepto que no era más que la enfermera que le había asentado
aquí, tomado de muestras de sangre y sus signos vitales, e hizo
anotaciones en un ordenador.
— Lo siento mucho ha habido otro caso de emergencia. Yo sólo
quiero asegurar a usted que usted es el próximo en línea. —
— Gracias, — Laylasede había oído decir a sí misma.
La mujer se acercó y le puso una mano en el hombro de Layla. —
¿Cómo estas?—
La amabilidad la hizo parpadear rápidamente. — Me temo que voy
a necesitar otro...
— Ella señaló hacia su caderas. La enfermera asintió y apretó la
mano suavemente antes de ir a los armarios y la extracción de un
envoltorio cuadrado. — Tengo más aquí. ¿Quieres que te lleve de
vuelta al baño? —
— Sí, por favor—
— Espera, no te pongas de pie todavía. Déjeme darte una mejor
cobertura. —
Layla se miró las manos, las manos enredadas en un nudo, no
podía estar quieta.
156
157
— Gracias. —
— Aquí tienes. — Algo suave se sitúar en torno a ella. — Está
bien, vamos a pararmos. —
Deslizamiento de la mesa, ella se tambaleó un poco, y la
enfermera estaba allí, agarrando su codo, estabilizándola.
— Vamos a ir poco a poco. —
Y así lo hicieron. En el pasillo, había enfermeras corriendo de una
habitación a otra, y viniendo la gente y yendo a las citas, y otros
miembros del personal a la carrera... y Layla no podía creer que
habían ido tan rápido con ellos. Para mantener fuera a la
multitud, ella y su escolta amablemente quedaron cerca de la
pared para evitar ser pasadas por encima, pero por los demás
eran realmente muy agradables. Como si todos supieran que ella
sufría de alguna manera estaba grave.
— Yo voy a entrar con usted, — dijo la enfermera al llegar a las
instalaciones. — Su presión sanguinea es muy baja y me
preocupa que corras riesgo de caída, ¿de acuerdo? —
Layla asintió con la cabeza, se fueron por el pasillo giró y fue. La
enfermera quien le acomodó la manta, y ella torpemente arrastró
el papel de esa forma, sentandose ella.
— Oh, querida Virgen Escriba. —
— Shh, está bien, está bien. — Doblada hacia abajo y la
enfermera le dio el apósito límpio. — Vamos a cuidar de esto.
Estás bien... aquí, no, querrás darme eso a mí. Tenemos que
enviarlo al laboratorio. Hay una posibilidad de que se pueda
utilizar para determinar por qué está sucediendo esto, y usted va
a querer esa información si quiere intentarlo de nuevo. —
“Inrentarlo de nuevo”. Como si la pérdida fuera un hecho.
La enfermera se colocó unos guantes y me alcanzó una bolsa de
plástico de una consola.
Las cosas fueron atendidas de forma discreta y con presteza, y
Layla vio como el nombre que había dado fue escrito en el
exterior de la bolsa con un marcador negro.
— Oh, cariño, estás bien. —
La enfermera se quitó los guantes, sacó una toalla de papel del
soporte en la pared, y se arrodilló hacia abajo. Tomando Layla de
157
158
la barbilla con su mano suave, le secó cuidadosamente las
mejillas que se habían mojado con lágrimas.
— Yo sé lo que estás pasando. He perdido uno, también. — El
rostro de la enfermera se convirtió en hermosa con la compasión.
— ¿Estás segura de que no puedes llamar a tu marido?— Layla
se limitó a sacudir la cabeza.
— Bueno, quiero saber si cambias de opinión. Sé que es difícil
verlos molestos y preocupados, pero ¿no crees que él querrá
estar contigo? —
Oh, no obstante se lo iba a decir a Qhuinn. Él parecía tan seguro
de todo, como si lo tuviera ya se veía en el futuro y se quedó
mirando a los ojos a sus crías. Esto iba a ser un shock.
— ¿Voy a saber si alguna vez estaré embarazada?— Murmuró
Layla.
La enfermera vaciló. — La prueba de sangre puede decir, pero
depende de qué tan avanzado está usted con lo que está
sucediendo. —
Layla se miró las manos otra vez. Sus nudillos estaban blancos. —
Necesito saber si estoy perdiendo el bebe o esto es sólo el
sangrado normal que ocurre cuando uno no concibe. Eso es
importante. —
— No es que yo lo diga, me temo. —
— Usted sabe, sin embargo. ¿No?
— Layla miró y se encontró con los ojos de la hembra.
— No lo sé. Una vez más, no es mi lugar, pero... con tanta
sangre… Yo estaba embarazada. —
La enfermera hizo un gesto de cobertura con las manos,
frunciendo los labios. —
No le digas a Havers que te dije esto... pero probablemente. Y
debes saber, no hay nada que puedas hacer para detener el
proceso. No es tu culpa, y no has hecho nada malo. Es sólo que, a
veces, estas cosas simplemente suceden. —
Layla bajó la cabeza. — Gracias por ser honesta conmigo. Y... en
verdad, eso es lo que yo creo que está ocurriendo. —
— Una hembra lo sabe. Ahora, vamos a llevarte de regreso. —
158
159
— Sí, muchas gracias. —
Excepto Layla luchó con conseguir ponerse sus bragas en su lugar
mientras se levantaba.
Cuando se hizo evidente que
No podía tener sus manos coordinadas, la enfermera entró y
ayudó con una facilidad envidiable, y todo era tan vergonzoso y
alarmante. Para estar tan débil y a merced de otro para una cosa
tan simple.
— Usted tiene el acento muy hermoso, — dijo la enfermera, ya
unidas al tráfico en el corredor, pero de nuevo a su carril lento. —
Es tan viejo, mi País: mis gran mahmen lo aprobaría. Ella cómo
odiaba el Inglés se había convertido en su lengua dominante aquí.
Pensaba que iba a ser la ruina de la especies. —
La conversación sobre nada en particular ayudó, dando a Layla
algo en qué concentrarse que no sea cuánto tiempo iba a ser
capaz de ir hasta ella, necesitaba hacer este viaje de nuevo... y si
las cosas estaban empeorando con el aborto involuntario... y lo
que iba a ser como cuando se vio obligada a mirar a Qhuinn a los
ojos y decirle que había fracasado....
De alguna manera lo hizo de nuevo a la sala de examen.
— No deberás esperar mucho más. Te lo prometo. —
— Gracias. —
La enfermera se detuvo junto a la puerta, y cuando ella se quedó
inmóvil, una sombra cruzó el fondo de sus ojos, como si estuviera
reviviendo partes de su propio pasado. Y en el silencio entre ellos,
un momento de comunión llamó su atención y aunque era raro
tener algo en común con una mujer terrenal, la conexión fue un
alivio.
Se había sentido tan sola en todo esto.
— Tenemos gente que puede hablar, — dijo la mujer. — A veces,
después de hablar realmente puede ayudar. —
— Gracias. —
— Usa ese teléfono blanco si necesita ayuda o se siente mareada,
¿de acuerdo?
No lo estoy ahora. —
159
160
— Sí lo hace. —
A medida que la puerta se cerró, las lágrimas regaban su visión, y
sin embargo, aun cuando a ella le dolía en el pecho, como un
aplastamiento,
más
la
sensación
de
pérdida
parecía
desproporcionada en relación con la realidad.
El embarazo fue sólo el principio de las etapas, lógicamente, no
había mucho que perder.
Y sin embargo, para ella era su juventud.
Esta fue la muerte de su niño.
Se oyó un golpe suave en la puerta, y luego una voz masculina.
— ¿Puedo pasar?—
Layla cerró los ojos y tragó saliva.
— Por favor. —
El médico era alto y distinguido, con gafas de carey y una corbata
de lazo en su garganta. Con un estetoscopio alrededor de su
cuello y el abrigo largo y blanco, parecía el sanador perfecto,
tranquilo y competente.
Cerró la puerta y le sonrió brevemente.
— ¿Cómo te sientes?—
— Muy bien, gracias. —
Él la miró desde el otro lado de la habitación, como si hiciera una
evaluación médica a pesar de que no la tocó a ella o a los
instrumentos..
— ¿Puedo hablar con franqueza?—
— Sí. Por favor. —
Él asintió con la cabeza y sacó un taburete rodante. Se sentó, se
equilibró un expediente en su regazo y le miró a los ojos. — Veo
que no hay nombres ni de su marido… del padre. —
— ¿Yo debo?—
El médico dudó. — ¿Usted no tiene familiares, querida?— Cuando
ella negó con la cabeza, los ojos registraron verdadera tristeza. —
Lo siento mucho por sus pérdidas. ¿Así que no hay nadie aquí
para ti? ¿No? —
160
161
Cuando ella se sentó allí, sin decir nada, tomó una respiración
profunda.
—Está bien—
— Pero puedo pagar, — dijo abruptamente en un apuro. Ella no
estaba segura de dónde podría obtener el dinero, pero…
— Oh, querida, no te preocupes por eso. No necesito ser
remunerado si no eres capaz. — Él abrió el archivo y se trasladó
una página fuera del expediente. — Ahora, tengo entendido que
usted ha pasado a través de su necesidad. —
Layla se limitó a asentir, ya que era lo único que podía hacer para
no gritar,
— ¿Cuál es el resultado de la prueba?—
— Bueno, he mirado los resultados de su sangre y se han
mostrado algunas cosas... yo no esperaba. Si que a tal acuerdo,
me gustaría tomar otra muestra y enviarla al laboratorio para mí
unas cuantas pruebas más.
Con suerte, voy a ser capaz de dar sentido a todo esto, y me
gustaría hacer una ecografía, si no te importa. Es un examen
estándar que me va a dar una idea de cómo van las cosas. —
— Da igual, ¿cuánto tiempo tengo para que el abortar esté
completo?, — Dijo con gravedad.
El Médico se acercó y le tomó la mano. — Vamos a ver cómo está,
¿de acuerdo?—
Layla respiró hondo y volvió a asentir.
— Sí. —
Havers fue a la puerta y llamó a la enfermera. Cuando la mujer
entró en la habitación, puso con ella lo que parecía ser un
ordenador de sobremesa montado en un carro, se produjo un
teclado, un monitor, y algunos varitas montados en los lados del
artilugio.
— Voy a dejar que mi enfermera para hacer las extracciones
manos son mucho más competente que la mía en ese respecto. —
Él sonrió de una manera suave. — Y mientras tanto, voy a
comprobar en otro paciente. Yo
Volveremos inminente. —
161
162
El pinchazo de la aguja segunda fue mucho mejor que la primera,
ya que sabía qué esperar, y fue ella brevemente a la izquierda por
sí misma cuando la enfermera se fue a entregar la mercancía al
laboratorio, donde sea, lo que sea que era. Ambos regresaron en
breve.
— ¿Estamos listos?, — Preguntó Havers.
Cuando Layla asintió con la cabeza, él y su enfermera
conversaban, y el equipo se organizó cerca de donde ella estaba
sentada. El médico vuelve a desplazarse sobre en su banquillo y
sacó dos brazos como extensiones de los lados de la mesa de
examen. Movió de un tirón lo que parecía un par de estribos
libres, él asintió con la cabeza a la enfermera, que apagó las luces
y se dio la vuelta para poner la mano en el hombro de Layla.
— ¿Quieres descansar?, — Dijo Havers. — Y se abajo a fin de
estár en el extremo de la mesa. Usted es va a poner los pies aquí
después de quitarse su ropa interior. —
Indicó, de los reposapiés, los ojos de Layla se ensancharon. Ella
no tenía ni idea de que el examen le iba a hacer.
— ¿Nunca has tenido un examen interno antes?— Havers dijo con
vacilación. Cuando comenzó a negar con la cabeza, asintió. —
Bueno, eso no es raro, sobre todo si se trataba de tu primera
necesidad. —
— Pero no puedo abrirme— Se detuvo. — Estoy sangrando. —
— Nosotros nos encargaremos de eso. — El médico parecía
totalmente seguro. — ¿Vamos a empezar?—
Layla cerró los ojos y se echó hacia atrás, de modo que estaba
acostada, el papel fino que cubría el superficie acolchada con
arrugas por su peso. Con una elevación de las caderas y sin
rodeos rápido, ella acabó con lo que la cubría.
— Yo me encargaré de por tí — dijo la enfermera en voz baja.
Cerrandole las rodillas a Layla, juntas mientras le acariciaba un
poco los pies para mientras estos abandonaban los estribos.
— Eso es todo. — El taburete rodante chirriaba cuando lo corrió
nuevamente. Pero se movió más hacia abajo. —
Por un segundo, pensó, no podía hacer esto.
Puso sus brazos alrededor de su vientre, los tenía apretados,
como si de alguna manera pudiera ser la bebé dentro de ella al
mismo tiempo que se mantenía. Pero no había nada que pudiera
162
163
hacer, no podía tener conversaciones con su cuerpo para
calmarse y mantener lo que se había implantado, no charlar del
amor que podía impartir a sus crías por lo que siguiera tratando
de sobrevivir, ninguna cepa de palabras para calmar su pánico
total.
Por una fracción de segundo, ella anhelaba la vida de clausura
que había encontrado una vez tan sofocante. Arriba en el
Santuario de la Virgen Escriba, la placidez de su existencia había
sido algo que ella había dado por concedida. De hecho, desde que
había bajado a la tierra y trató de encontrar un propósito aquí,
había sido sacudida por trauma después de otro.
La hacía respecto a los machos y las hembras a quien le habían
dicho estaban por debajo de ella.
Aquí abajo, todo el mundo parecía estar a merced de las fuerzas
fuera de su control.
— ¿Estás lista?, — Preguntó el doctor.
Como las lágrimas rodaron por el rabillo de sus ojos, se concentró
en el techo por encima de ella, y se apoderó del borde de la
mesa.
— Sí. Hagalo ahora. —
VEINTE
Mierda, Qhuinn estaba completamente fuera de control.
Casi no había visibilidad. El aeroplano tambaleándose hacia atrás
y adelante como si tuviera tos el motor.
Y ni siquiera podía comprobar a Z. Demasiado viento había para
gritar otra vez, y no estaba teniendo su visión de donde se
dirigían, o más bien donde creía que fueran a estrellarse con la
tierra, incluso aunque no podía ver malditamente nada,
Ni un millón de años hubieran hecho que esto fuera una buena
idea.
Lo único que parecía funcionar era el compás, así que al menos
163
164
que pudiera orientarse donde estaba la base. El Complejo de la
Hermandad era al norte y un poco al este, en la parte superior de
una montaña rodeada por el límite invisible, a de lsa defensas de
V.
Así que direccionalmente, tenía razón en adelante, suponiendo
que marca NSEW era de hecho de lo más operativo que había, oh,
digamos, todos lo demás eran cajas de mierda en lata.
Al mirar a su derecha, el viento implacable que entraba a través
del parabrisas destrozado se estrelló contra su canal auditivo.
Por la ventana lateral, podía ver... un montón de oscuridad. Que
tomó en el sentido de que habían pasado a través de los
suburbios e iban a lo largo de las tierras de cultivo.
Tal vez ya habían llegado a las colinas y que un poco mas
aparecería la montaña
Un sonido como un petardeo de un coche le llamó la atención en
un mal camino, pero lo que era peor?
El repentino silencio que siguió.
Sin ruido del motor. Sólo el silbido del viento en la cabina.
Bien, ahora estaban realmente en problemas.
Por un segundo, pensó en desmaterializarse a cabo. Él era lo
suficientemente fuerte, lo suficientemente conscientes pero él no
se iba sin Z. Una mano fuerte se posó en su hombro, asustándolo
y subiéndole las bolas.
Z se arrastró hacia adelante, y por la expresión de su rostro,
estaba teniendo problemas para permanecer de pie. El hermano
cuando habló, su voz era profunda, cortando a través del
estruendo. — Es hora de que te vayas. —
— Al diablo con eso, — gritó Qhuinn a su espalda. Acercandose
hacia adelante, se fue a probar el encendido. No puede doler,
¿no?
— No me obligues a echarte. —
— Intentalo. —
— Qhuinn—
164
165
El motor pateó de nuevo y reintensificando el estruendo. Todas
eran buenas noticias. El problema era que, si el bastardo se iba
una vez más, ¿iba a salir de nuevo?
Qhuinn metió la mano en su chaqueta. Cuando él enganchó su
teléfono celular, pensó en todos ellos dejandolos tras de sí, y él le
pasó
el
teléfono
al
Hermano.
Si había una jerarquía en el orden a su alcance estaría fuera y Z
estaba en la cima de la lista. Él tenía una esposa y una hija, y si
alguien iba a hacer una llamada, era él.
— ¿Qué es esto?, — Dijo Zsadist oscuramente.
— Te puedes imaginar... —
— Y se puede dejar—
— No tengo que salir, volando de esta trampa mortal hasta que
lleguemos. —
Había algo de seguir discutiendo en ese momento, pero él no se
movía desde el asiento del conductor, y como fuerte como el
hermano no estaba bajo circunstancias normales, Z no estaba en
condición de usar ningún músculo ni modo de tomar una hogaza
de pan. Y con eso no duraría mucho. Después de la charla Z se
calló, desaparecido, no dudó en agacharse de nuevo en la parte
trasera para que pudiera tener ese último contacto con sus seres
queridos.
Decisión inteligente.
En contra a sus propias decisiones, Qhuinn cerró los ojos y echó
una oración a cualquiera que pudiera escucharlo.
Y entonces se imaginó la cara de Blay
— Aquí. —
Abrió los párpados. Su celular estaba justo en frente de su cara,
en su lugar sujeto por un robusto Z agarrándolo. Y el mapa del
GPS fue configurado y funcionaba, la flecha parpadea poco y le
mostraba exactamente dónde estaban.
— Otras tres millas, — gritó el hermano por encima del ruido
crepitante. —
Eso es todo lo que necesitamos—
Hubo un momento… un fiasco, y luego otra ronda de ese
espantoso silencio.
165
166
Maldiciendo, Qhuinn centrado duro en la pequeña pantalla todo el
tiempo esperando que las cosas cambiase por sí mismas. Más al
norte, obviamente, pero más al este. Mucho más lejos. Su cálculo
aproximado había sido bueno, pero difícilmente en el clavo.
Sin el teléfono? podía ser una putada.
Bueno, eso y estar sin motor.
Comprobando la ubicación precisa, hizo algunos cálculos en su
cabeza, y se dirigió a la derecha, tratando de conseguir que el
indicador puntiagudo en el mapa los llevara exactamente a su
montaña. Entonces era el momento para tratar de poner en
marcha el motor.
Estaban perdiendo altitud. No de la forma de las película cayendo
en espiral, hubo un primer plano en la altímetro y la cosa estaba
girando más rápido y deseaba que la hélice funcionara. Pero poco
a poco, inexorablemente se estaban quedando a la deriva y
descendiendo... y si perdían impulso suficiente hacia adelante, por
lo poco fiable, era una máquina de coser lo que había bajo el
capó, se supone que profetiza que se les va a caer del cielo como
una piedra.
Trabajo con la ignición y otra vez, murmuró: — ¡Vamos, vamos,
vamos, vamos....! —
Era difícil mantener la nariz hacia arriba con una sola mano, y
justo cuando iba a tener que dedicar toda su atención a la lucha
contra el volante, el brazo Z se disparó hacia adelante, pateó la
mano de la camino, y se hizo cargo del intento de arrancar el
motor.
Por una fracción de segundo, Qhuinn tenía una instantánea
absurdamente clara de la banda de esclavos que asomaba del
brazalete de cuero de la chaqueta del hermano, y entonces todo
era negocio.
Dios, sus hombros estaban en llamas desde tirando hacia atrás de
la rueda.
Y pensar que él se moría por oír ese ruido desde y de repente, el
motor volvió de nuevo a la vida, y el cambio en la altitud no se
hizo esperar. Los enchufes y la chispa instantánea en los pistones
y comenzó a rugir de nuevo, los números comenzaron a subir.
Mantener el acelerador completamente comprometido, comprobó
el indicador de combustible. En E.(vacío) Tal vez se estaban
quedando sin gasolina, y no fue un problema mecánico?
166
167
— Sólo un poco más lejos, nena, sólo un poco más, vamos, nena,
tú puedes hacerlo.... —
Con una corriente interminable de ánimo y un murmullo salió de
sus labios, las palabras se ahogaron impotentes por lo único que
importaba, era ir como el Cessna, hablando Inglés...?
Al hombre, le parecía que tardaban siglos, la esperanza en la
oración su cerebro rebotaba hacia el pasado y el futuro entre
mejor y peor de los escenarios como las millas se cruzaron a un
ritmo maldito, muerto, lento.
— Dime que llamas a tus mujeres, — gritó Qhuinn.
— Dime que puedes mantenernos arriba de la tierra. —
— No sin mentir. —
— Ve más al este. —
— ¿Qué?—
— ¡Este! ¡Ve hacia el este! —
Z enfocandose sobre el mapa y empezó a correr la yema del dedo
en una dirección, de este a oeste.
— ¡Puedes acabar en la tierra de esta manera, pero detrás de la
mansión!—
Qhuinn se supone que debía tomarlo como una señal positiva de
que el estaba haciendo planes de aterrizaje que no implicaran
bolas de fuego. Y la sugerencia era buena. Si pudieran orientarse
a lo largo del lado largo de esa gran casa del culo, en el otro
extremo de la piscina, que podría acabar con una línea de
árboles frutales... pero no sería más o menos la misma cantidad
de terreno que había usado para despegar.
Mejor que se estrelle contra el muro de contención enorme que
corría alrededor de la propiedad—
El motor no pereció en este momento. Simplemente se apagó,
como si estuviera cansado de rogar, y fuera a ser permanente.
Al menos estaban dentro del rango de aterrizaje.
Una oportunidad. Eso era todo lo que tenían.
Un solo intento para aterrizar en el suelo que, suponiendo que
pudieran parar ellos en las proximidades de la propiedad, y
167
168
penetrar en el sistema y gestionar que no los golpeara, estaban el
poso, los coches, las puertas, o nada. la avioneta realmente no
soportaría otro... resultaría… él entregando el orgulloso de padre
y amante esposo y luchador extraordinario... de vuelta a los
brazos de su familia.
Pero Z no lo que estaba pensando.
El Primale se encargaría de supervisar la salud y la seguridad de
Layla. Blay tuvo sus padres amorosos y a Sax.
John tenía su Xhex.
Todos iban a estar bien.
Qhuinn se arrancó de su alrededor. — ¡Ponte en un asiento!
¡Volveremos allí! Pónte en una silla y las correas en tí mismo—
El Hermano abrió su boca, y Qhuinn hizo lo impensable. Dio una
palmada en la mano abierta sobre el macho labios. — Siéntate de
una puta vez y correa! Hemos llegado tan lejos que no será una
razón para que esto me joda acá arriba! —
Cogió el teléfono. — Vamos! Ya los tienes! —
Los ojos negros de Z se clavaron en los suyos, y por una fracción
de segundo, Qhuinn se preguntó si no iba a conseguir expulsado
de la cabina. Pero entonces sucedió el milagro: una conexión
instantánea surgió entre ellos, una cadena con eslabones gruesos
de uno al otro.
Z levantó su dedo índice y apuntando directamente a la cara de
Qhuinn.
Después de que él asintió con la cabeza una vez, desapareció en
la parte trasera.
Qhuinn reorientando la nave que con su inercia era que si se
quedasen en el aire ya sin gasolina, gracias a la dirección de Z
que tiraron un poco más a la derecha, los había creado así en el
GPS, y que se estaban acercando a la intersección de las
carreteras que dividen alrededor de la base de la montaña,
centímetro a centímetro. Pulgada a…
Estaba bastante seguro de que estaban sobre la propiedad ahora.
Cuando el avión descendió más lejos, se preparó, sin dejar de
tirar duro en dirección a sus hombros. No había tren de aterrizaje
para acabar como la mierda se había bloqueado, un ruido
repentino, un silbido penetró en la cabina, y que, junto con un
168
169
cambio brusco, anunció que la gravedad había empezado a ganar
la lucha, amortiguando con la fibra de vidrio y la construcción
metálica junto con su par de vidas y con respiración como premio.
Ellos no iban a morir, era demasiado pronto.
Una vibración salvaje siguió, y por un momento, se preguntó si no
se había dado contra el suelo y no notado las copas de los
árboles, tal vez? No. Algo...
¿Los suyos?
El amortiguador repentino parecía extenderse hacia arriba, y lo
supo, el avión reaccionó de otra manera, la nariz se niveló sin
ningún esfuerzo de Qhuinn o ayuda del peso muerto de motor.
Incluso en un lado a lado subió y tambaleante se detuvo.
Al parecer, la defensa invisible de V sólo mantiene fuera a los
seres humanos y lessers, se podría festejar pues eran un Cessna
en el aire.
Excepto luego tuvo otro problema. La velocidad no parece ceder
Con la mierda no había manera, era como que iba flotando aquí
por una maldita vez, iban a salirse de la pista de aterrizaje que
tenían.
De repente, el ruido se reanudó, y comprobó el altímetro. Habían
descendido unos veinticinco pies, y él tuvo que preguntarse si
hubían penetrado la barrera.
Luces. Oh, dulce Niño Jesús, luces.
Por la ventana lateral, abajo, podía ver el resplandor de la
mansión, y el patio. Estaba demasiado lejos para distinguir los
detalles, pero tenía que ser yupi, el pequeño retoño tenía que ser
el asombroso.
Al instante, su cerebro todo tridimensionado y reorientado.
Vete a la mierda. Su punto de vista era incorrecto. Si él seguía su
camino como éste, iba a aterrizar de delante hacia atrás en la
propiedad, más que por ese lado largo. Y fuera, no tenía
suficiente sustentación para ejecutar un círculo bien grande para
conseguir que apuntara en la dirección correcta.
Estaba fuera de opciones, no tenía más remedio que hacer que
funcione.
169
170
Su mayor problema sigue siendo la falta de jardín trasero. Había
sólo una compensación en la montaña. Todo lo demás… Los
árboles los iban a masticar.
Tenía que ir más bajo, como ahora.
— Prepárate!—
A pesar de ser contrario a la intuición, empujó el eje delantero, y
señalando el suelo. Hubo un pico instantáneo en la velocidad, y
rezó para que él pudiera recuperarse de ella cuando llegó a la
zona de strike (recepción en beisbol). Y una mierda, el temblor
empeoró aún más intensamente, hasta el punto que le hacía
tambalear al infierno, y sus antebrazos picaban de aferrarse a la
rueda.
Más rápido. Más cerca. Más rápido. Más alto. Más cerca.
Y entonces llegó el momento.
La casa y los jardines eran más adelante, y que viene a ellos en
un maldito muerto ejecutar.
Tiró con fuerza, y la nueva velocidad les dio un descenso breve.
Más cerca de la casa...
— ¡Prepárate!, — Gritó en la parte superior de sus pulmones.
Como a cámara lenta se hizo cargo, todo se magnificaba los
sonidos, los segundos, un aguijón en sus ojos cuando miraba
hacia el frente, la sensación de su cuerpo empujando de nuevo en
el asiento—
Vete a la mierda. Él no tenía ningún tipo de arnés.
No se había molestado en él. Tenía mucho más que pensar.
Mudo culero—
En ese mismo instante, se puso en contacto con algo. Resiste. El
avión rebotó hacia arriba, golpeando algo, otra cosa, rebotó
descentrándose, rebotó de nuevo. Al mismo tiempo, su cabeza
chocó contra los paneles por encima de él, y su culo pero choco
también con el asiento.
La siguiente fase del aterrizaje del infierno fue una sacudida
traqueteo—desplazándose de lado que casi lo echó de la cabina.
Esta era la tierra tenía que serli y maldición, que iban rápido.
Luces azotaban por las ventanas laterales, todo era como en
170
171
Studio 54, hasta que fue cegado prácticamente. Y teniendo en
cuenta que eran las luces estroboscópicas, pensó que estaban en
el jardín, pero ellos se estaban quedando sin espacio.
giraba la rueda, que los envió en picada, con la esperanza de que
las mismas leyes de la física se aplicaran y pusieran fuera de
control en los coches podría traducirse aquí como sin frenos, a
campo limitado, y la única manera de frenar su impulso era el
coeficiente de arrastre.
La fuerza centrífuga lo golpeó contra el costado de la cabina, y la
nieve golpeaba su cara, y luego algo fuerte.
Mierda, no sabía que pasó en absoluto.
Y eso de seis metros de altura, dieciocho pulgadas de ancho del
muro de seguridad se acercaba rápidamente.
Hablando acerca de sus puntos y aparte....
VEINTIUNO
Blay desmaterializandose a la mansión en el instante en que el
último asesino en el claro que fue enviado de vuelta a él Omega.
Con Qhuinn en el aire con Z, no había ninguna razón para perder
el tiempo esperando otro escuadrón para hacer acto de presencia.
Aunque en realidad, no había nada que se pudiera hacer para
ayudarlos a la par.
Volvió al patio.
Directamente por encima de él, sin hacer ruido en absoluto, ese
avión olvidado de Dios bloqueó la luna.
Se habían hecho mierda, y maldito, pasaron tan cerca, que sentía
que podía alcanzar a tocar el tren de aterrizaje del Cessna.
El silencio era de piedra no era una buena señal, sin embargo....
El primer impacto vino de las copas de los arboles que limitaban
el jardín. El avión rebotó en las puntas agudas, cogido un poco de
171
172
aire, y luego se perdió de vista. Blay desmaterializado en torno a
la terraza justo a tiempo para ver el golpe Cessna en la nieve, el
accidente fue como que un hombre gordo haciendo un planchazo
en una piscina, grandes olas blancas levantaron en todo el lugar.
Y entonces, el avión se convirtió en el mayor Weedwacker (marca
cortadora de cesped) conocido por el hombre, la combinación de
su cuerpo de acero y la velocidad demasiado rápida que rasgó a
través de los árboles frutales, y las camas de flores que tenían
asegurado para el invierno, y la mierda, incluso la alineación y las
fuentes de las aves.
Pero a la mierda con todo eso. No le importaba si el lugar tiene
reclasificación, siempre y cuando el avión se detenga antes de
que llegue al muro de contención.
Por una fracción de segundo, estaba de casi decidido a
materializar en frente de la avioneta y llevó las manos hacia
fuera, con resignación, sino fuera que era una total locura.
Si el Cessna no parecía aún molesto por las estatuas de mármol
que estaban cortando el paso debajo de él, no le iba a dejar una
mierda vivo o no.
Sin razón aparente, todo lo que fuera de control comenzó a girar,
el brazo oscilante frente a Blay como si Qhuinn estaba tratando
de cambiar la dirección de la cola de pez era el movimiento
perfecto
siendo que no había frenos, y suponiendo que el siguiera girando
les daría más espacio para bajar el impulso hacia adelante —
Mierda, estaban poniendo muy cerca del muro de contención—
Las chispas iluminarom la noche, junto con un grito del metal
sobre la piedra que anunció que cambiaba el "muy cerca de la
pared" había sido re por "justo contra la pated', pero gracias a la
Qqhuinn había tirado a su vez desgarrador off, que había patinado
en una posición paralela, en lugar de uno de frente.
Blay empezó a correr en dirección al espectáculo de luz, y
mientras lo hacía, otros se unieron a él, en su elenco de personas
que en línea. No se podía parar esto, pero podría muy bien dar
una mano cuando cosas
Crunch!
De composición.
172
173
El avión finalmente se encontró con un objeto inanimado con el
que no podía llevarse, lo mejor de la nave se quedó con parte del
equipo y suministros de jardinería en la parte trasera del jardín.
Punto muerto.
Y estaba todo demasiado tranquilo. Todo lo que Blay escuchó
eran los impactos de sus shitkickers viajar a través de la nieve,
su aliento, puñetazos por el aire frío, y la lucha de los otros detrás
él.
Él fue el primero en llegar a la aeronave, y se fue hacia la puerta
que por algún milagro se enfrentaba al exterior y no contra la
pared de hormigón.
Abrió la puerta y uso su linterna, se no sabía qué esperar dentro
por el humo.
¿Los humos?
La sangre y ¿partes de cuerpos?
Zsadist estaba sentado rígido en un asiento que miraba hacia
atrás, su gran cuerpo atado, con ambas manos aferrado a los
apoyabrazos.
El hermano estaba mirando al frente y no parpadea.
— ¿Hemos dejado de movernos?, — Dijo con voz ronca.
Bueno, al parecer, incluso un hermano podía sentir un shock.
— Sí, es cierto. — Blay no quería ser grosero, pero ahora estaba
bien y seguro uno de ellos, tenía que ver si Qhuinn—
El hombre salió de la cabina a la luz a Blay, le parecía que había
estado en un núcleo duro de un parque de diversiones, con el pelo
peinado hacia atrás desde la frente quemada por el viento, sus
ojos azul y verde bien abiertos en una cara que era rayado con
sangre fresca, cada miembro de él temblando.
— ¿Estás bien! — Gritó él, podría tener los oídos resentidos como
consecuencia de una gran cantidad de ruido.
— Z di algo—
— Estoy aquí, — respondió el Hermano, haciendo una mueca
cuando él arrancó una de sus manos que eran como garras en el
reposabrazos y la levantó. — Estoy bien, hijo Estoy bien. —
173
174
Qhuinn se agarró a lo que pudo, y fue entonces cuando sus
rodillas salió lo dejaron caer arrugado sus palmas juntas, con la
voz quebrada tanto que apenas podía hablar.
— Yo sólo... quería que estuvieras bien.... Yo sólo... quería... a
estar bien—oh, Dios... para tu hija... Yo sólo quería que
estuvieras bien.... —
Zsadist, el hermano que nunca tocó a nadie, se acercó y puso su
mano libre sobre Qhuinn la cabeza inclinada. Alzó la vista y dijo
en voz baja: — No dejes que nadie entre aquí. Dame un minuto,
¿vale? —
Blay asintió y se dio la vuelta, el bloqueo de la puerta con su
cuerpo.
— Están bien estan bien.... —
Mientras balbuceaba a la multitud, el número de caras mirando
hacia él erante mas de una buena docena, pero Bella no estaba
entre ellos. ¿Dónde estaba ella—
— Zsadist! Zsaaaaaaaaaaaaadist! —
El grito recorria todo el camino a través del césped azul brillante
ya que, hasta en la terraza, una figura solitaria se tiro a la nieve a
la carrera.
Hay mucha gente que le gritó a Bella, pero dudaba que ella oyera
nada.
— Zsaaaaaaaaaadist!—
Blay fue inmediatamente alcanzado por ella.
Y, oh,
Dios, que nunca iba a olvidar la expresión de su rostro
Era más terrible, como si viera la peor atrocidad de guerra, como
si estuviera desollado vivo, tan seguro como que sus brazos y
piernas estaban atados hacia abajo y pedazos de su carne
colgaban de su pelado cuerpo.
Qhuinn saltó de la aeronave atrapandola. — Está bien, está bien,
te lo prometo que está muy bien. —
Bella se quedó inmóvil, como eso era lo último que esperaba que
nadie dijera.
174
175
— Mi nalla, vamos entra, — dijo Z en el mismo tono tranquilo que
había usado en Qhuinn. — Ven aquí. —
La mujer miró a Blay en realidad como que estaba por chequear
que estaba escuchando correctamente.
En respuesta, él simplemente la tomó por el codo y la ayudó a
través de la puerta pequeña de la aeronave.
Entonces se dio la vuelta y de nuevo bloqueando el portal. Los
sonidos de una mujer llorando abiertamente en alivio emanaban,
Qhuinn vio como el secaba con sus manos sus ojos y como el
hombre
estaba
limpiando
su
propia
cara
de las lágrimas.
— Mierda, hijo, yo no sabía que se podía volar este avión, — dijo
alguien.
Cuando Qhuinn levantó la vista y parecía mirar a través del
paisaje, Blay hizo lo mismo. Hablar de post apocalípticas
escenas... Un barranco, mas que un surco, se extiende a lo largo
de la trayectoria de vuelo, como si el dedo de Dios le había
trazado una línea por el jardín.
— En realidad... no puedo, — murmuró Qhuinn.
V puso su mano rodado entre los labios y extendió la palma de la
mano. — Estas mi hermano en casa una en una pieza. Vete a la
mierda y al resto con esa mierda. —
— Palabras —
— Sí, y gracias a Dios—
— Sí, claro—
— En verdad—
Uno a uno, los Hermanos se dieron a conocer, cada uno poniendo
su mano en la daga. La procesión se llevó tiempo, pero nadie
parecía preocuparse por el frío. Blay ciertamente no podía
sentirlo. Hasta el punto de que llegó a ser paranoico....
Metiendo la mano en el calor de su chaqueta de cuero, se
encontró con su caja torácica y pellizcó tan fuerte como pudo.
Ow.
Cerrando los ojos, se elevó una plegaria silenciosa que esta era la
realidad... y no el horror que podrían haber sido.
175
176
Toda la atención estaba haciendo a Qhuinn ponerse nervioso.
Y no era como si su vuelo con un poco de imaginación huboers
sido una experiencia de un maldito Zen. La quemadura en la cara
por el viento, los dolores en los hombros y la espalda, las
tambaleantes piernas se sentía como si estuviera todavía allí,
todavía rezando a nada que él creyera que existía, todavía y
siempre al borde... De morir.
Además estaba tan condenadamente incómodo delante de Z de
esa manera rompiéndose.
Vamos.
Qué joder coño.
— ¿Te importa si echo un vistazo?— Dijo Doc Jane mientras se
acercaba entre la multitud.
Sí, buena idea. El propósito de esto era porque Z había sido
herido gravemente
suficiente
para no ser
capaz
de
desmaterializarse.
— ¿Qhuinn?, — Dijo la mujer. — Lo siento—
Oh, él estaba en el camino.
— Aquí, déjame salir de la... —
— No, no Zsadist. Tu. —
— ¿Eh?—
— Estás sangrando. —
— ¿Lo estoy?—
El médico se volvió con las manos encima.
— ¿Ves?— Efectivamente, sus palmas estaban goteando rojo. —
Sólo le limpió la cara. Tu tienes un corte profundo en la cabeza.
—
— Oh. Está bien. — ¿Tal vez por eso se sentía tan amplia? —
¿Qué pasa con Z?—
— Manny ya está ahí. — He. Supongo que se había perdido esa
parte.
— ¿Quieres verme aquí? —
176
177
Ella se rió un poco. — ¿Qué tal si vamos a la casa, si puedes
caminar. —
— Yo me ocuparé de él—
— A ver si él... —
— Me quedo con él—
— Lo tenemos—
El coro de voluntarios fue una sorpresa, lo mismo que todas las
armas que ayudan aparecieron desde fuera de la nada, era
literalmente envuelto por las armas de combate, y casi arrastrado
desde el sitio como si alguien dirigiera a la multitud en un
concierto.
Miró hacia atrás, esperando ver a Blay, rezando para encontrar
los ojos del tío, sólo para conectar, a pesar de que estaba como
loco. Pero Blay estaba allí.
Esa mirada azul hermosa estaba allí, tan firme y verdadero, ya
que se encontró con la propia que se sentía como descomponerse
de nuevo. Y sacó fuerzas de esos ojos, al igual que lo había hecho
nuevo cuando que habían pasado tanto tiempo juntos. La verdad
era que él deseaba que volver con Blay a la mansión, pero no dijo
una mierda a la Hermandad cuando pateó en masa de esta
manera. Y, además, no cavía duda de que el tipo se sentiría como
que estaba demasiado cerca.
Qhuinn vuelve a centrarte en el camino a seguir. Santa...
mierda...
El jardín fue completamente diezmado, un surco de tres metros
de alto desde la casa cortando, todo tipo de árboles derribados,
arbustos segados por los restos del aterrizaje forzoso dispersos
alrededor como metralla de bomba.
Y había un montón de escombros que parecían piezas del avion.
Oh, mira, un panel de acero.
— Espera, — dijo él, tirando para liberarse. Se agachó, recogió el
fragmento afilado a donde se había derretido la nieve. Podría
haber jurado que la cosa estaba todavía caliente.
— Lo siento mucho, — dijo sin dirigirse a nadie en particular.
La voz del rey resonó por delante de él.
— ¿Por mantener a mi hermano vivo?—
177
178
Qhuinn levantó la vista. Wrath había salido de la biblioteca con
George a un lado de él y de su reina en el otro. El hombre parecía
tan grande como la mansión detrás de él, y tan fuerte incluso
ciego, parecía como un superhéroe en esos tonos envolventes.
— Joder, he destrozado su jardín, — murmuró Qhuinn mientras
subía hacia el macho real.
— Quiero decir... lo has ajardinado en una mala manera. —
— Vas a dar a Fritz algo que hacer en la primavera. Ya sabes lo
mucho que le gusta tirar de las malas hierbas. —
— Ese es el menor de sus problemas. Estoy bastante seguro de
que está en territorio de una retroexcavadora. —
Wrath se adelantó, encontrarse con él a medio camino a través de
la terraza.
— Esta es la segunda vez, hijo. —
— He arruinado cosas mecánicas en las últimas veinticuatro
horas. Lo siguiente que haré, sabe, voy a volar un barco de
guerra. —
Las cejas de color negro azabache se hundieron bajo.
— Eso no es lo que estoy hablando. —
Bueno, esto tenía que terminar ahora mismo. Realmente odiaba
tener la atención en él, ser ignorado deliberadamente y su
declaración del rey, fue:
— Bueno, la buena noticia, mi señor, es que yo no soy buscando
un tercer campeonato. Así que creo que estamos a salvo de ahora
en adelante. —
Hubo una gran cantidad de quejas ante eso.
— ¿Puedes venir a la clínica ahora? — Corto la Doc Jane.
Wrath sonrió, sus colmillos destellando en la luz de la luna.
— Si haces eso. —
Gracias a Dios... fue hecho en esta noche.
— ¿Dónde está Layla?, — preguntó el médico, cuando entró en el
calor de la biblioteca. — Creo que hay necesidad de alimentación.
—
178
179
Vete a la mierda.
Como las gallinas madre en cuero negro detrás de él comenzó a
cacarear en apoyo a esa idea, Qhuinn puso los ojos en blanco en
su cabeza. Una crisis en esta noche era más que suficiente. Lo
último en lo que estaba interesado, era en explicar exactamente
por qué la elegida no podría ser utilizada como una fuente de
sangre.
— Te ves mareado, — dijo alguien. — Creo que va demasiado
rápido —
Yyyyyyy eso fue lo último que oyó durante un buen rato.
VEINTIDÓS
Al otro lado del río, en la clínica de Havers, Layla finalmente tuvo
que salir de la mesa de examen y pasear por la pequeña
habitación. Había perdido la noción del tiempo en este punto. De
hecho, se sentía como si hubiera estado mirando a las cuatro
paredes de siempre, y sería para el resto de su la vida natural en
la tierra.
La única parte de ella que estaba viva y comprometida era su
mente. Lo lamentable era que se acosaba sin cesar por lo que la
enfermera había dicho... que se trataba de un aborto involuntario.
Que en con toda probabilidad, podría concebir.
Cuando el golpe que había estado esperando por fin llegó, fue
inesperado y la hizo saltar.
— ¿Entra?, — Dijo.
La enfermera que había sido tan amable entró... pero parecía
cambiada.
Ella se negó a cumplir con los ojos de Layla, y su cara se congeló
en una máscara. Envueltos en el brazo era un rollo de tela blanca,
y ella empujo la tela hacia adelante mientras le mira lejos. Y
luego se redujo a una reverencia.
179
180
— Su gracia, — dijo ella con voz temblorosa. — Yo... nosotros...
Havers... no teníamos ni idea. —
Layla frunció el ceño. — ¿Qué estás?—
La enfermera sacudió la tela, como si tratara de que Layla lo
aceptara.
— Por favor. Ponte esto. —
— La sangre en ti es de una elegida — Tembló la voz de la
enfermera. — Havers es... loco. —
Layla se esforzaba por comprender las palabras. ¿Así que esto no
era... acerca de su embarazo?
— Lo que no entiendo es ¿Por qué él es... él está molesto porque
yo soy una elegida? —
La otra mujer palideció. — Pensábamos que eras... caída?—
Layla se puso las manos sobre sus ojos.
— Pronto podrá, dependiendo de lo que pase. —
Ella no tenía la energía para esto.
— ¿Podría alguien decirme los resultados de la pruebas cuales son
y lo que tengo que hacer para cuidar de mí misma? —
La enfermera perdió el balón con el drapeado, todavía tratando de
entregarlo.
— No puede volver aquí—
— ¿Qué?—
— No si eres... no puedes estar aquí. Y nunca debería estar —
Layla avanzó, su temperamento la quemaba
— Quiero dejar algo perfectamente claro yo quiero hablar con el
médico. —
En la demanda, la enfermera realmente miró a la cara. — Tengo
derecho a saber de lo que él se enteró de mi cuerpo le dices que
venga aquí y ahora. —
No había nada estridente en su voz. No histeria aguda, sólo un
tono plano, de gran alcance que ella nunca había oído salir de su
boca antes.
180
181
— Iré. Y lo entiendo, — ordenó.
La enfermera levantó la cortina hacia arriba.
— Por favor. Ponte esto. Él es... —
Layla se obligó a no gritar.
— Yo sólo soy una paciente—
La enfermera frunció el ceño y cuadró los hombros. — Disculpe,
pero eso no es exacto. Y en la medida de lo que a él respecta, él
te violó durante el examen. —
— ¿Qué?—
La enfermera se quedó mirando fijamente.
— Él es un hombre bueno. Un hombre de bien que es muy
tradicional en sus formas—
— En el nombre de la Virgen Escriba ¿Que tiene eso que ver con
nada?—
— El Primale puede matarlo por lo que te hizo a ti. —
— ¿Durante el examen? Acepté, era un procedimiento médico que
necesitaba! —
— No tiene importancia. Él hizo algo ilegal. —
Layla cerró los ojos. Ella debería haber utilizado la clínica de la
Hermandad.
— Deben darse cuenta de donde viene, — dijo la enfermera. —
Ustedes son de una jerarquía con la que no debemos entrar en
contacto y, además, no debe... —
— Tengo un corazón que late y un cuerpo que necesita ayuda.
Eso es todo lo que es y nada más que las necesidades sabes... La
carne es la misma. —
— La sangre no lo es. —
— Debe venir a verme—
— No lo hará. —
Layla volvió a centrarse en la hembra. Y luego puso su mano
sobre su vientre.
181
182
Era toda su vida, hasta ahora, ella había vivido en el lado de los
justos, sirviendo fielmente en el desempeño de sus funciones,
existiendo dentro de los parámetros prescritos que fueron
impuestas por otros.
No más.
Ella entrecerró los ojos. — Dile a ese médico que o bien viene y
me dice en persona lo que está pasando dentro de mi o iré al
Primale y recitar palabra por palabra lo que ha pasado aquí. —
Ella deliberadamente cambió su mirada a la máquina que se había
utilizado durante su examen interno.
A medida que la enfermera palideció, Layla no sentía alegría por
el apalancamiento que usó. Pero no hubo arrepentimiento,
tampoco.
La enfermera hizo una profunda reverencia y salió de la
habitación, dejando que la tela ridícula en aguas poco profundas
y contrarrestar el fregadero.
Layla nunca había considerado su condición de elegida, ya sea
como carga o beneficio.
Simplemente era todo lo que había conocido, el destino que se le
había dado era manifestado a través de la respiración y
conciencia. Otros no estaban tan claramente flemáticos, sobre
todo aquí abajo.
Y esto era sólo el comienzo.
Por otra parte, estaba perdiendo el embarazo, no por ella. Así que
este era el final.
Extendiendo la mano, tomó la tela blanca y se envolvió a sí
misma. No le importaba la delicada sensibilidad del médico, pero
si ella se encubrió, ya que lo había pedido, a lo mejor, lo haría
centrarse en ella en vez de lo que era.
Casi inmediatamente se oyó un golpe en la puerta, y cuando Layla
contestó, entró Havers, mirando como si hubiera una pistola en la
cabeza.
Con los ojos en el suelo, sólo parcialmente cerrados juntos antes
de cruzar sus brazos sobre su estetoscopio.
— Si yo hubiera sabido su, nunca le habría tratado. —
182
183
— He venido a mi propia voluntad, como un paciente en
necesidad. —
Él negó con la cabeza. — Eres una santidad en la tierra. ¿Quién
soy yo para intervenir con lo sagrado no importa? —
— Por favor. Sólo pon fin a mi sufrimiento, y dime cuál es mi
posición. —
Se quitó las gafas y se frotó el puente de la nariz.
— No puedo divulgar esa información para ti. —
Layla abrió su boca.
Cállate.
— ¿Perdón?—
— Usted no es mi paciente. Es joven y las cosas del Primale la son
así, o seaque voy a hablar con él cuando pueda—
— ¡No! No lo llame. — La mirada que le dirigió sugería un desdén
que ella imaginó que era generalmente reservado para las
prostitutas.
Y
luego habló en voz baja, vagamente amenazante.
— Usted no está en condiciones de exigir nada. —
Layla retrocedió. — He venido aquí por mi propia voluntad, como
una mujer independiente—
— Tú eres una elegida. No sólo es ilegal que yo te abrigue, pero
puedo ser procesado por lo que que te hice antes. Un organismo
elegido es: —
— ¡Suyo!—
— Es del Primale por ley, como debe ser. Usted no es importante
no más que un receptáculo de su propiedad y llevas lo que el te
da. ¿Cómo te atreves a venir aquí de esta manera, pretendiendo
ser una simple mujer y poner mi práctica y mi vida en riesgo con
tal duplicidad. —
Layla sintió un temblor y rabia silvestre a lo largo de cada
terminación nerviosa de su cuerpo.
— Cuyo corazón late en este cofre? — Ella se golpeó a sí misma.
— ¡Que su respiración se dibuja aquí!—
183
184
Havers negó con la cabeza. — Voy a hablar con el Primale, y sólo
él——
— No puedes estar hablando en serio! Yo solo vivo en esta carne.
Nadie más lo hace —
El rostro del médico se apretó con disgusto.
— Como he dicho, no eres más que una vasija para el misterio
divino en su seno el Primale manda y está dentro de tu carne. Eso
es más importante y en consecuencia, se mantiene hasta aquí —
— En contra de mi voluntad? Yo no lo creo. —
— Te quedarás aquí hasta que el Primale venga a buscarte. No
seré responsable de dejarte suelta en el mundo. —
Los dos se miraron.
Con una maldición, Layla se quitó el drapeado. — Bueno, eso es
un gran plan en lo que a ti respecta. Pero estoy haciendo bien
ahora desnuda... y me voy caminando de esta manera si debo
hacerlo. Quédate y mira si te gusta, o podrías
tratar de
tocarme... pero yo
no lo creo pues sería considerada una
violación más de algun tipo para ti, ¿no es así. —
El médico dejó tan pronto, tropezó hacia fuera en el pasillo.
Layla no perdió ni un segundo, tirando de sus ropas y corriendo al
pasillo. Aunque era poco probable que sólo había un único camino
de entrada y salida a través de la zona de recepción, que tenía
que haber fugas rutas, en caso de un ataque, pero por desgracia,
no tenía ni idea acerca de la disposición de las instalaciones.
Así que su única opción era la cabeza adelante Y tenía que hacerlo
a pie, ella estaba demasiado enojada para desmaterializarse.
Caer en un trote, Layla fue en la dirección que ella había venido, y
casi de inmediato, como si hubieran recibido instrucciones para
hacerlo, el personal de enfermería femenino saltó a su manera,
ahogando
la
sala,
por
lo
que
era
imposible que pase.
— Si alguien toca mi persona, — gritó ella en la Antigua Lengua,
— yo lo considero una violación a mi santidad sagrada. —
Todas ellas se congelaron.
Miró a cada una a los ojos, ella se adelantó y obligó un camino en
formación y luego se cerraba detrás de ella. Afuera, en la sala de
184
185
espera, se detuvo frente a la recepción y miró fijamente a la
mujer que estaba sentada en la alarma.
— Tienes dos opciones. — Layla asintió con la cabeza a la puerta
de salida reforzada.
— Ya sea que voluntariamente abres para mí, o de un soplo con
mi voluntad a exponer a sí mismos y a sus pacientes a los
embates
de
la luz del sol que venía con ella miró el reloj grande de cara a la
pared— menos de las siete. Esta...
— ¿No sabes si puedo con ese tipo de daño? —
El clic de la cerradura se sonó ruidosamente surgido en el silencio
resonante.
— Gracias, — murmuró cortésmente cuando ella salió. — Su
aceptación fue muy apreciado. —
Después de todo, nada más lejos de ella, que olvidar sus
modales.
****
Sentado detrás de su escritorio, con ropa de cuero, y el culo
confortable en el trono de su padre había hecho siglos y siglos
atrás, Wrath, hijo de Wrath, corría el dedo índice hacia arriba y
abajo de la hoja llana de plata sobre un abridor de cartas en
forma de daga. Junto a él, en el suelo, unos desmayados
ronquidos
desde
el
morro de George.
El perro dormía solo en raros momentos de inactividad.
Si alguien llamaba o entraba, o si Wrath se movía en cualquier
forma, elevaba la cabeza grande, y pesada, el collar tintineaba.
La instantánea alerta también si venía alguien caminando por el
pasillo, o corría por el halla o limpiando en cualquier lugar, o se
abría la puerta del vestíbulo en la entrada. O el horario
establecido de una comida fuera. O que
estornudó en la
biblioteca.
Después de la subida de cabeza, había una escala variable de
respuesta de la nada (actividad de comedor, vacío, o estornudo) a
185
186
una alegría (apertura de puerta de abajo, y caminar) para una
atención incorporarse (tocaron, o la entrada).
El perro nunca fue agresivo, sino que era como un detector de
movimiento, dejando a su decisión sobre lo que debe hacer su
dueño.
Este caballero era el perro guía.
Y, sin embargo, a pesar de tener una naturaleza domesticada era
una parte animal, y con su piel suave, pelo largo y su gran cuerpo
esbelto. Wrath, había visto destellos de vez en cuando de la
bestia dentro de su disposición encantadora:
Cuando estaba en el torno era muy agresivo, con paso pesado
como los luchadores, como la Hermandad, la cabeza se le ponía
caliente de vez en cuando, incluso con el rey.
Y a la mierda no se molestaba con Wrath había estado con
demasiados hijos de puta demasiado tiempo para ser irritable.
George, sin embargo, no le gustaba eso. Si alguno de ellos como
cabezas huecas se metía en el territorio hacia de su rey, el ponía
los pelos de punta y ese perro manso se levantaba y le gruñía en
señal de advertencia mientras apretaba su cuerpo cerca de las
piernas de Wrath, como si estuviera preparado para mostrar a los
Hermanos cuán largos eran sus colmillos reales y estaban para el
evento si las cosas se pusieran feas.
Lo único que amaba más Wrath en su vida era a su reina.
Se inclinó, acarició el flanco del perro, y luego vvolvió a centrarse
en la sensación de su dedo en el abridor de cartas.
Jesucristo.
Los aviones que caen del cielo...
Hermanos lesionados...
Qhuinn salvando el día otra vez...
Al menos la noche no había sido el teatro de variedades con un
ataque al corazón.
De hecho, había empezado con una buena nota con la prueba de
la banda de bastardos. V había hecho sus pruebas de balística y
valla genio maldito la bala que había salido de cuello de Wrath
había iniciado su viaje en un rifle encontrado en la guarida de
XCOR.
186
187
Wrath sonrió para sí mismo, sus colmillos hormiguearon
Los traidores estaban ahora oficialmente en la lista de enemigos,
con el pleno respaldo de la ley, y así era el momento para hacerlo
ruborizar un poco.
En ese momento, George soltó un chuff (de aviso) y el golpe
insistente que siguió a Wrath le había sugerido que podría haber
perdido la primera explosión en la puerta.
— Sí. —
Sabía quién era antes de la Hermandad incluso entró V el policía.
Rhage. Tohr. Phury. Y al final, Z. ¿Quién, pasando por el golpe,
parecía estar usando un bastón.
Cerraron la puerta.
Cuando nadie se sentó era porque se trataba de una pequeña
charla, él sabía exactamente por qué habían ido a él.
— ¿Cuál es el veredicto, damas, — dijo arrastrando las palabras
mientras se recostaba en el trono.
La voz de Tohr le respondió. — Hemos estado pensando acerca de
Qhuinn. —
Apostó que lo tenían. Después de introducir la idea en la reunión
de hacía un rato, él no los había presionado por un sí o un no.
Había un montón de mierda que, como rey, él estaba más que
dispuesto a meter bajo las gargantas de la gente. A quién los
hermanos iban a acoger en el club… no lo era.
— ¿Y?—
Zsadist tomó la palabra en el idioma antiguo. — Yo, Zsadist, hijo
de Ahgony, instalado en el 200 cuarenta y dos años del reinado
de Wrath, hijo de Wrath, presente nomino a Qhuinn, un huérfano
del mundo, a la adhesión a la Hermandad de la Daga Negra. —
Al escuchar las palabras formales de la boca del hermano fue una
sorpresa. Z, por encima de todos ellos, pensamos que lo pasado
era un montón de mierda. No cuando se trata de esto al parecer.
Wrath pensaba. Que lo iban a correr con ella. Y rápido, había
pensado que tomaría más tiempo que esto. Dándole vueltas…
días. Semanas. Tal vez al mes, y luego, tal vez, un no por una
variedad de razones.
Pero estaban jugando a la pelota, y en consecuencia, también lo
hizo Wrath.
187
188
— ¿En qué se basa para hacer de esta prenda suya, y con el
nombre de tu linaje?— Wrath preguntó.
Ahora Z dejó caer la formalidad, y se fueron a lo real.
— Él me trajo a casa a salvo a mi Shellan y mi hija esta noche por
poco. Aun a riesgo de su propia vida. —
— Me parece bien. —
Wrath escaneó a los hombres que estaban de pie alrededor de la
mesa, a pesar de que no podía verlos con sus ojos. La vista no
importaba, sin embargo. No necesitaba retinas operacionales para
decirle donde todos eran o cómo se sentían con la sola mierda de
los aromas de sus emociones, y eran claras.
Eran, como grupo, firme, decidido y orgulloso.
Pero las necesidades de las formalidades se deben.
Wrath comenzó caminando por el extremo.
— ¿V?—
— Yo estaba listo para subirlo a bordo cuando se arrastró por
todos contra Xcor. — Hubo un gruñido de asentimiento.
— ¿Butch?—
Ese acento de Boston se encontró con voz alta y clara.
— Yo creo que es una lucha contra fuertes malvados. Y me gusta
el tipo. Él está creciendo bien, dejando caer todo en la actitud, va
en serio. —
— ¿Rhage?—
— Debiste haberlo visto esta noche. Él no me dejó traer el avión
hacia aquí, dijo que dos hermanos eran demasiado que perder. —
Más que una aprobación una queja.
— ¿Tohr?—
— La noche que te dispararon? Yo te saqué de allí gracias a él. Él
tiene el material adecuado. —
— ¿Phury?—
188
189
— Me cae bien. De verdad. Él es el primero en correr en cualquier
situación. Literalmente, hará cualquier cosa por cualquiera de
nosotros, no importa lo peligroso. —
Wrath golpeó la mesa con los nudillos.
— Está decidido, entonces. Le diré a Saxton que haga los
cambios, y lo vamos a hacer.
—
Tohr interrumpió — Con todo el debido respeto, señor,
tenemos que resolver la designación nohtrum ahstrux.
Él no puede estar mirando el culo de John más como su directiva
primaria.
—
— De acuerdo. Vamos a decirle a John que lo libere y no puedo
creer que la respuesta será no. Después de eso, voy a tener
Saxton redactar los documentos, y luego después de la inducción
de Qhuinn, V, tu retira con cuidado la tinta de su rostro. ¿Al igual
que si John había muerto de causas naturales o algo así? —
Hubo un susurro de ropa, como si algunos de los hermanos
estaban haciendo el símbolo de — Queridisima Virgen Escriba lo
quiera — sobre sus pechos.
— Entendido, — dijo V.
Wrath cruzó los brazos sobre el pecho. Este fue un momento
histórico, y bien lo sabía. Butch inducido había sido legal por el
lazo de sangre del macho tenía con la realeza. Qhuinn era
diferente historia. No hay sangre real. No hay sangre elegida o
Hermandad, a pesar de que técnicamente era un aristócrata.
No tenía ninguna familia.
Por otra parte, ese chico había demostrado una y otra vez en el
campo, que estaba a la altura del estándar, en cuanto a las leyes
de los Antiguos actualmente, estaba reservado sólo para los de
linajes
específicos
y
eso era una mierda. No es que Wrath no aprecie el plan de cría de
la Virgen Escriba. Los apareamientos prescritos entre los machos
más fuertes y los más inteligentes mujeres de hecho había
producido resultados extraordinarios cuando se trataba de
combatientes.
Pero también había dado lugar a defectos como su ceguera. Y
restringido de méritos y promociones. En pocas palabras, esta
refundición de las leyes sobre quién puede y no puede estar en la
Hermandad no sólo era apropiado en función de la clase de
sociedad que quería crear, era una cuestión de supervivencia. Los
aviones de combate son, mejores.
189
190
Además, Qhuinn se había ganado el verdadero honor.
— Que así sea, — murmuró Wrath. — Ocho es un buen número.
Un número de la suerte. — Ese gruñido de “de acuerdo” ondulaba
en el aire, una vez más, el sonido de una completa solidaridad
absoluta.
Este era el futuro, Wrath pensó mientras sonreía y les enseñó los
colmillos.
Y tenía razón.
VEINTITRÉS
Como Sola Morte estaba en la oficina de su jefe, su cuerpo estaba
listo para una pelea. Entonces de nuevo, que era su SOP
(procedimiento operativo estándar), y no por un tema específico
sobre el medio ambiente o la forma en que la conversación fuera.
Esto último ciertamente no mejoró su estado de ánimo, sin
embargo.
— Lo siento—
— Sientes, ¿qué?— Preguntó ella.
Ricardo Benloise sonrió en su típica manera fresca y tranquila. —
Su tarea se ha completado. Agradecer. Gracias por su tiempo. —
— Ni siquiera he dicho lo que he encontrado por ahí. —
El hombre se echó hacia atrás en su silla.
— Puede recoger el pago con mi hermano. —
— No lo entiendo. — Cuando él la había llamado no más de
cuarenta y ocho horas atrás, había sido una prioridad.
— Usted ha dicho—
190
191
— Sus servicios ya no son necesarios para este fin específico.
Gracias. —
¿Estaba trabajando con alguien más? Pero, ¿quién en Caldwell
hacia el tipo de cosas que ella hacia?
— No quiero saber lo que me enteré. —
— Su tarea ha terminado. —
El hombre sonrió de nuevo, de tal manera profesional, que habría
jurado que era un abogado o un juez. No es un transgresor de la
ley a escala global.
— Estoy buscando. Esperamos trabajar con usted en el futuro. —
Uno de los guardaespaldas en la parte de atrás se llevó un par de
pasos hacia adelante, como si estuviera a punto de tomar la
basura.
— Hay algo que pasa en esa casa, — dijo mientras se alejaba. —
Sea quien sea, se esconde ——
— Yo no quiero que te volvamos a ver allí. —
Sola se detuvo y miró por encima del hombro.
La voz de Benloise era tan suave como siempre, pero sus ojos
fueron acertadas. Bueno, esto es interesante.
Y la única explicación posible que contenía lógica era que el señor
misterioso en esa gran casa había advertido a Benloise apagado.
Si su pequeña visita había sido descubierta? ¿O era el resultado
tipo "pelota dura" que habitualmente se hunde en el tráfico de
drogas?
— ¿Toque sentimental para mí?, — Dijo en voz baja. Después de
todo, ella y Benloise volvían de muchas maneras.
— Usted es un producto muy útil. —
Tomó su sonrisa lenta, como una picadura de las palabras. —
Ahora ver y estate seguro, de la niña. —
¡Oh, por el amor de Dios... no había ninguna razón para pelearse
con el hombre. Y ella iba a cobrar. Entonces, ¿qué diablos le
importa?
Ella lo saludó con la mano, se dirigió a la puerta, y se dirigió
escaleras abajo. Afuera, en la galería espacio, se dirigió a la parte
191
192
trasera de la casa, donde sus empleados estaban trabajado
durante horas de negocios. Utilizando de los archivadores y en
escritorios, que parecían de tamaño Barbie gracias al techo
industrial a cincuenta metros de altura, estaba dentró de un
estrecho corredor que se marcó con cámaras de seguridad.
Llamar a la puerta no tenía sentido, pero lo hizo de todos modos,
en los paneles ignífugos eran fuertes el sonido de sus nudillos
sonaba como si tuviera hambre y ayudar a Benloise. Desde fuera
Eduardo necesitaba verla, se volvió hacia la cámara más cercana
con el objetivo de mostrar su rostro lleno.
Los bloqueos fueron liberados poco después. Y la resistencia era
tan fuertes que incluso tuvo que poner el hombro en la apertura.
Hablaba acerca de otro mundo. La oficina de Ricardo era
minimalista hasta al extremo; Eduardo algo así como Donald
Trump, con su fetiche de oro, se sentía sofocada.
Si lamia un poco más el mármol aquí y estaría en un prostíbulo.
Eduardo sonrió, sus dientes eran falsos con la forma y el color de
las teclas de un piano, y su bronceado era tan profundo y
uniforme, parecía que había sido pintado de ese color con
rotulador. Como siempre, fue vestido con un traje de tres piezas,
su uniforme, algo así como el Sr. Roarke de Fantasy Island, salvo
que negro en lugar de blanco.
— ¿Y cómo estás esta noche?— Llevando a sus ojos en un
recorrido por su cuerpo. — Te ves muy bien. —
— Ricardo dijo que fueran a verte por mi dinero. —
Al instante, a Eduardo se le puso la sangre fría estaba serio, y se
acordó de por qué Ricardo la mantenía a ella, por sus lazos de
sangre y juntos eran una combinación poderosa.
— Sí, me dijo que te esperara— abrió un cajón del escritorio y
sacó un sobre.
— Aquí está. —
Extendió su brazo sobre la mesa a ella y se lo ofreció, abriéndolo
de inmediato.
— Esta es la mitad. — Ella miró hacia arriba. — Esto es de veinte
y dije quinientos. —
Eduardo sonrió exactamente igual que su hermano lo hizo facial,
pero no a los ojos. — La tarea no fue completada. —
192
193
— Su hermano lo canceló. No me... —
Eduardo puso las palmas hacia arriba. — Eso es lo que va a
pagar. O puede dejar el dinero aquí. —
Solo redujo su mirada.
Poco a poco el cierre de la solapa del sobre, se volvió la cosa más
en la mano, se inclinó hacia delante, y lo puso boca arriba sobre
la mesa. Mantener el dedo índice sobre el mismo, ella asintió con
la cabeza.
— Como quieras. —
Dio la vuelta y se dirigió a la puerta y esperó a que el
desbloqueara.
— Niña, no seas así, — dijo Eduardo. Cuando ella no respondió, el
crujido de la silla sugería que él se levantaba para una mejor
solución.
Efectivamente, su colonia flotaba a su derecha directo a la nariz y
sus manos cayeron sobre sus hombros.
— Escúchame, — dijo. — Eres muy importante para Ricardo y yo
lo doy por sentado. Te respeto, ¿no? —
Solo miró por encima del hombro.
— Déjame salir. —
— Niña. —
— En este momento. —
— Toma el dinero. —
— No. —
Eduardo suspiró. — No tienes que ser así. —
Sola disfrutando de la culpa que escuchaba a través de la voz del
hombre, la reacción fue, de hecho, precisamente lo que ella
buscaba. Como muchos hombres de su cultura, Eduardo y Ricardo
Benloise habían sido criados por una madre y tradicional que
significa culpabilidad sensación era un acto reflejo.
Más eficaz que gritarles o rodillazos en las bolas para ellos.
— Fuera, — dijo. — Ahora. —
193
194
Eduardo suspiró de nuevo, más profundo y más largo esta vez, el
sonido de una confirmación de su manipulación una vez había
encontrado mas verdaderamente.
Él no le daría el dinero que se le debía, sin embargo. El más alto
cargo oficina y decorador de la escena retrospectiva de su infancia
dinámica a un lado, él era más fuerte que una bóveda de un
banco. Una vez dicho esto, fue
Confiamos en que ella efectivamente había arruinado su noche,
así que no había satisfacción en eso... y fue ella se iba a hacer
cargo de lo que Ricardo le debía.
Podía hacerlo todo legal. O, como él había elegido, podría forzar la
mano.
Eso vino con un recargo, por supuesto. Sí, hubiera sido mucho
más barato para él sólo para darle el precio del contrato, pero ella
no se responsabiliza de las decisiones de otros.
— Ricardo se molestó, — dijo Eduardo. — Odia estar molesto. Por
favor, sólo acepta el dinero. —
La parte lógica de su cerebro le sugirió que se aproveche la
oportunidad para señalar la injusticia de estar siendo mas que
engañados de lo que" debía. Pero si ella sabía sobre los
hermanos, el silencio... Oh, el silencio...
Como la naturaleza aborrecía el vacío, al igual que la conciencia
de un bien planteado y educado, América del Sur.
— Sola... —
Ella cruzó los brazos sobre el pecho y miró al frente. Señal al
español: Eduardo interrumpió en su lengua nativa, como si su
angustia le hubiera despojado de sus habilidades en el inglés.
Finalmente se rindió y la dejó salir unos diez minutos más tarde.
No habría rosas en su puerta a las nueve. Ella no iba a estar en
casa, sin embargo.
****
Había trabajo que hacer.
194
195
— ¿Qué quieres decir con que no se presentó?— Assail había
exigido en el Idioma Antiguo.
Mientras estaba sentado en el asiento de su Range Rover, ocupó
su oído con su teléfono celular allí apretado. El semáforo rojo más
adelante estaba obstaculizando su avance y era difícil no verlo
como algo paralelo.
Su primo actuó, como siempre.
— Las pastillas no llegaron a la hora fijada. —
— ¿Cuántos de ellos?—
— Cuatro. —
— ¿Qué?— Pero no había necesidad de que el hombre que lo
repitiera — ¿Y ninguna explicación?—
— No hay nada en la calle de los otros siete, si es eso lo que
quieres decir. —
— ¿Qué hiciste con el producto extra?—
— Lo traje conmigo a casa ahora mismo. —
Verdes brillaron, Assail pisó el acelerador. — Estoy haciendo el
pago provisional a Benloise y luego me reuniré contigo. —
— Como quieras. —
Assail giró a la derecha y se alejó del río. Dos manzanas más
arriba, a la izquierda se le aproxima la galería otra vez, y otra a la
izquierda.
Había un coche aparcado ya en la parte posterior, un Audi negro,
y aliviado por detrás de la berlina.
Metiendo la mano a los pies del asiento del acompañante, tomó el
maletín de metal plateado por el mango negro y salió del SUV.
En ese momento, la puerta trasera de la galería se abrió y salió
alguien.
Una mujer humana, por el olor.
Ella era alta y tenía las piernas largas. Pelo oscuro, pesado hacia
atrás. Chin estaba arriba, como si estuviera listo para luchar o
había hecho sólo.
Pero nada de eso era relevante para él. Era su parka de camuflaje
blanco sobre crema.
195
196
— Buenas noches, — dijo en voz baja cuando se reunieron en el
centro del callejón, él entrando, ella en su salida. Ella se detuvo y
frunció el ceño, su mano colándose en el interior de ese abrigo.
En un instante, se preguntó lo que parecían sus pechos.
— ¿Nos conocemos?, — Dijo.
— Lo estamos en estos momentos.
— El puso su mano y deliberadamente enunciado sus palabras.
— ¿Esta es la forma de hacerlo? —
Ella miró su mano, y luego volvió a centrarse en su cara.
— Cualquiera diría que suene como Drácula con ese acento? —
Sonrió con fuerza para que sus colmillos no se presentaran. — Ha
habido ciertas comparaciones hechas de tiempo a tiempo. ¿No vas
a darme la mano? —
— No. — Ella asintió con la cabeza a la puerta trasera de la
galería. — Eres una amiga de la Benloises?—
— Así es. ¿Y usted? —
— Yo no los conozco a todos. Maletín para el camino. —
Con eso, se dio la vuelta y caminó hacia el Audi. Después de que
destellaban luces intermitentes, y envuelta por el viento que
capturaba su pelo y soplándolo por encima de su hombro
mientras desaparecía detrás de la rueda.
Él salió de su camino mientras adelantaba y apuró. Assail la vio
alejarse y se puso a pensar con desdén acerca de su socio de
negocios Benloise. ¿Qué clase de hombre fue que envió a una
mujer a hacer ese tipo de trabajo?
Cuando las luces de freno se encendieron brevemente, y luego dio
la vuelta a la esquina, Assail espera sinceramente que la línea que
había sido elaborado a principios de la noche fuera respetada.
Sería una lástima tener que matarla.
No es que él dudaría un instante si todo se redujo a eso.
196
197
VEINTICUATRO
Como Zypher yacía en el duro hormigón, sus muchos años como
miembro de la banda de hijos de puta, estaba bien familiarizado
con la falta de un lugar de disfrute en la actualidad; su culo se
adormecía por el frío, así como la ausencia de un colchón debajo
de su pesado cuerpo. Del mismo modo, su cabeza estaba
amortiguada sólo por la mochila que había usado para llevar sus
pocas pertenencias a su nueva sede en este sótano de almacén.
Además, la manta delgada, y áspera que lo cubría no pasaba el
tiempo suficiente, dejando a sus pies expuestos al aire frío y
húmedo.
Pero él estaba en el cielo.
El paraíso total.
Corriendo por sus venas era la sangre de esa mujer, y, ¡oh, el
sustento. Después de haber pasado sin una fuente de
alimentación apropiada durante casi un año, se había habituado a
la fatiga y la inquietud músculos y los dolores se acabaron. Pero
eso se acabó ahora.
De hecho, era como si estuviera inflando con fuerza, su piel
rellenándose de nuevo volviendo a sus propias dimensiones, su
altura y regresar una vez más a sus pulgadas de pies, su mente lo
guía en el período posterior, y se afilaba de momento a momento.
Ahora, si hubiera tenido una cama, él lo habría disfrutado, por
supuesto. Almohadas suaves y perfumadas sábanas, ropa
limpia... de aire caliente en invierno, el aire fresco en verano... la
comida para el estómago vacío, el agua para una garganta seca...
todo esto era bueno y si se pudiera obtener.
No han sido necesarias, sin embargo.
Una pistola limpia, una hoja afilada, un luchador de habilidad
igual a su izquierda y a su derecha. Eso era lo que él requerida.
Y, por supuesto, durante el tiempo de inactividad, era bueno
tener una. Hembra dispuesta y en la espalda O su estómago. O a
su lado con una rodilla hasta los pechos y el sexo expuesto y listo
para él.
No estaba molesto por el estilo.
197
198
Querida Virgen Escriba, esto era... felicidad.
No era una palabra que él utilizara muy a menudo, y él no quería
dormir con este despertar. Incluso mientras los otros estaban
sumidos en el reposo de los muertos, cada uno en la misma
recuperación espacial que él mismo era tamponada, él seguía
siendo absolutamente consciente de su brillo interno, glorioso.
Sólo había una cosa que estaba poniendo de los nervios.
La estimulación.
Abrió un ojo.
Justo en el borde de la luz de velas Xcor estaba caminando hacia
atrás y adelante, su camino limitado por dos de la columna de
soporte que sostenía el piso encima de ellos.
Su líder nunca se sentía cómodo, pero esta inquietud era
diferente. A juzgar por la forma en que fue la celebración de su
dispositivo móvil, que estaba esperando una llamada y que
explicaba por qué estaba como estaba
El único lugar donde podía conseguir una señal de teléfono abajo,
era de pie debajo de una de las dos trampillas.
Los paneles en ellos eran de madera, y la malla de acero que
habían clavado debajo había sido el único cambio realizado
cuando habían ahuyentado a los humanos vagabundos, sellado
los pisos exteriores, y se trasladaron de esta manera: los
vampiros no podrían materializarse deadelante allí abajo.
Y mierda que olía a humanos y no eran lo suficientemente fuertes
para forzar la apertura de madera de seis pulgadas de espesor
juntas—
El ruido tintineante que emanaba desde el teléfono de su líder
estaba demasiado civilizado para los alrededores, la campana que
suena falso alegremente seguro como un carillón de viento tocado
por una brisa de primavera. Xcor se detuvo y miró el teléfono y lo
dejó sonar una vez más. Dos veces más.
Es evidente que el hombre no quería parecer como si hubiera
estado esperando. Cuando finalmente respondió y colocó el
teléfono en su oreja, con la barbilla levantada y calmó su cuerpo.
Él estaba recuperando el control.
— Elan, — dijo suavemente. Hubo una pausa. Y luego esas cejas
siempre abajo hasta el final.
198
199
— ¿En qué fecha y la hora?— Zypher se sentó.
— ¿El rey te llama?—
Silencio.
— No, en absoluto. Sólo el Consejo le permitiría, en todo caso.
Nosotros permaneceremos en la periferia, a petición del cliente. —
La última parte la hablaba con no poca ironía, aunque era dudoso
que el aristócrata en el otro extremo de la conversación recogiera
eso. Por lo que Zypher poco había visto y escuchado de Elan, hijo
de Larex, estaba menos que impresionado.
Por otra parte, los débiles eran fácilmente manipulables y Xcor
bien lo sabía.
— Hay algo que debes saber, Elan. Se trató sobre la vida de
Wrath en el otoño y no se sorprenda si hay una implicación contra
mí mismo y mis soldados en esta próxima reunión, qué se
produjo en un asalto, en realidad, pero cualquier otros detalles
no son relevantes. Así, de hecho, se puede suponer que Wrath
está llamando a la reunión con el propósito de exponer lo mío y
me retire que yo he advertido de este tipo solo recuerde que
usted ha sido completamente protegido. Los Hermanos y el rey no
saben de nuestra relación, es decir, a menos que uno de sus
caballeros haya reportado de alguna manera a los mismos.
Nosotros, sin embargo, hemos mantenido la boca cerrada.
Además, también sabemos que no tengo miedo a ser tildado de
traidor o de ser un objetivo para la Hermandad.
Me cuenta, sin embargo, que tienen una sensibilidad mucho más
culta y refinada, y no sólo yo respeto eso, voy a hacer todo lo que
este en mi poder para aislarme de cualquier brutalidad. —
Uh—uh, bien, Zypher pensó con una caída de ojo.
— Usted debe recordar, Elan, usted está protegido. —
Xcor sonrió más ampliamente, lo hizo con un espectáculo lleno de
colmillos, como si estuviera a punto de prenderse a la garganta
del otro hombre y de molerle la tráquea.
Me despido le dijo poco después, y entonces Xcor puso fin a la
llamada. Zypher habló. — ¿Todo está bien?—
Su cabeza se volvió, el líder y en la medida que sus ojos se
encontraron, Zypher sintió pena por el idiota en el teléfono...
como por Wrath y la Hermandad.
199
200
La luz en la mirada de su líder fue pura maldad.
— Oh, sí. Todo está muy bien. —
VEINTICINCO
Cuando el sonido del timbre no tuvo respuesta l a través de la
línea fija, Blay llevó el receptor a su oreja y se sentó en el borde
de su cama.
Esto era extraño.
Sus padres deben haber estado en casa a esta altura de la noche.
Estaba tan cerca la madrugada.
— ¿Hola?, — Dijo su madre, por fin.
Blay exhaló, largo y lento, y se deslizó hacia atrás contra la
cabecera.
Dobló la parte inferior de su túnica sobre sus piernas, y se aclaró
la garganta.
— Hola, soy yo. —
La felicidad que cubría la voz en el otro extremo le hizo sentir el
calor en su pecho.
— ¡Blay! ¿Cómo estás? A ver si tu padre puede subir la otra
extensión —
— No, espera. — Cerró los ojos. — Vamos a... hablar. Tú y yo. —
— ¿Estás bien?— Él oyó el sonido de una silla al rayar el suelo
desnudo y supo dónde estaba, en la mesa de roble en la preciosa
cocina.
— ¿Que está pasando? No has sido herido, ¿verdad? —
No en el interior.
— Estoy... bien. —
200
201
— ¿Qué es eso?—
Blay se frotó la cara con la mano libre. Él y sus padres siempre
habían sido de cerca de ordinario, no había nada que él no
hablara con ellos a cerca, y esta ruptura con Saxton era
exactamente del tipo de lo que normalmente haría que pareciera
que estaban molestos, confundidos, desorientados, un poco
deprimidos... ¡Todo lo habitual en materia emocional que él y su
mamá se transformaran dos vías de llamadas telefónicas.
Mientras permaneció en silencio, sin embargo, recordó que de
hecho había, una cosa que nunca hubo abordado con ellos.
Una cosa muy grande...
— Blay? Me estás asustando. —
— Estoy bien. —
— No, no lo estas. —
Es cierto.
Supuso que no había hablado con ellos con respecto a su
orientación sexual, porque su amor la no era algo que la mayoría
de la gente comparte con sus padres. Y tal vez también hubo una
parte de él, sin embargo era lógico que estuviera preocupado
acerca de si lo aceptarían o lo mirarían de otra manera.
Era mejor.
Después de todo, la política del glymera sobre la homosexualidad
estaba bastante clara siempre y cuando no se manifieste al
respecto, y que se aparearon con alguien del sexo opuesto como
se suponía que, debería ser o sería expulsado por su perversión.
Su, cuz de conseguir estar enganchado a alguien por quien no se
sentía atraído o enamorado, y de mentir sobre la infidelidad
sostenido, que era mucho más honorable que la verdad.
Pero Dios le ayude si era un hombre y tenía un novio con un “cara
a cara” como había tenido durante la últimos doce meses más o
menos.
— Yo... ah, rompí con alguien. —
Yyyy ahora era gritos en el lado de su madre.
— ¿En serio?, — Dijo después de un momento, como si estuviera
sorprendida, pero tratando de no mostrarlo.
201
202
¿Crees que es una sorpresa?, supongo que lo que viene próximo
si, mamá pensó.
Porque, maldita sea, iba a...
Espera, ¿estaba realmente a punto de hacer esto ahora, a través
del teléfono? ¿No... debería hacerlo en persona? ¿Cuál es
exactamente el protocolo aquí?
— Sí, yo, ah... — Él tragó saliva. — He estado en una relación
durante casi todo el año pasado, en realidad. —
— Oh... mi. —
El dolor en su tono le picó.
— Creo que tu padre y yo nunca conocí... —
— No estaba seguro de cómo lo diría. —
— ¿Acaso la conozco? O ¿a su familia? —
Cerró los ojos, y el pecho le comprimió.
— Ah... ya sabes la familia. Si. —
— Bueno, lo siento mucho que no haya funcionado. ¿Estás
bien?... ¿Cómo terminó? —
— Acaba de morir, para ser honesto. —
— Bueno, las relaciones son tan difíciles. Oh, mi amor, mi querido
corazón, puedo oír lo triste que estás. ¿Te gustaría volver a casa
y...? —
— Fue Saxton. — Hubo una fuerte inhalación sobre la conexión.
Cuando su madre quedó absolutamente silenciosa, el brazo de
Blay empezó a temblabar tanto que apenas podía sostener el
teléfono.
— Yo... yo, ah... — Su madre tragó saliva. — Yo no lo sabía. Eso
ah, tú... —
Terminó lo que no podía en su cabeza: yo no sabía que eras una
de esas personas.
Al igual que los gays eran leprosos sociales.
Oh, al infierno. No debería haber dicho nada. Ni una sola maldita
cosa sobre esto.
202
203
Maldita sea, ¿por qué lo hizo tenía que soportarlo durante toda su
vida? ¿Por qué no era su primer amante, su primera verdadera
ruptura con él... y entonces había que esperar un par de años,
quizás una década, antes de que saliera con sus padres y lo
dijera?
Pero noooooo, tenía que…
— ¿Es por eso que nunca hemos hablado de cin quién estabas?,
— Preguntó.
— Porque... —
— Tal vez. Sí... —
Había un resfriado. Y entonces un aliento enganchado.
Su decepción viene sobre la conexión era demasiado difícil de
soportar, el peso aplastante de peso en el pecho y que le hacía
imposible respirar.
— ¿Cómo pudiste? —
Corrió a interrumpirla, porque no podía soportar que su dulce voz
decir las palabras.
— Mahmen, lo siento. Mira, no lo decía en serio, ¿de acuerdo? No
sé lo que estoy diciendo. Estoy justo — Lo que tengo que hacer
ahora o nunca—
— Mahmen, deténgase. Pare. — En la pausa que siguió, pensó en
su cita algunos Lady Gaga, y respaldándose con un montón de:
en esto él no tiene culpa… no hace nada malo… . como mi padre…
cosas. — Mahmen, yo sólo—
Él se rompió en ese momento, llorando tan silenciosamente como
pudo. La sensación de que en opinión de su madre, había
quedado decaída su familia sólo por ser quien era... era una falta
de aceptación de que nunca iba a superarlo. Él sólo quería vivir,
honestamente y de frente, sin disculpas.
Al igual que todos los demás.
Amar a quien él amaba, que quién era él... pero la sociedad tenía
un nivel diferente, y como lo había hecho siempre temía que sus
padres formaban parte de que vagamente, se dio cuenta de que
su madre hablando con él, y él luchó para reunir fuerzas y poner
fin a la llamada...
203
204
— ¿Como crees que puedes venir a nosotros con esto? ¿Eso es
algo que cambiaría cómo nos sentimos acerca de ti? — Blay
parpadeó cuando su cerebro tradujo lo que acababa de oír en un
lenguaje que tenía algún tipo de sentido.
— ¿Lo siento...? ¿Qué? —
— ¿Por qué tienes..?. ¿qué podemos hacer para hacerte sentir
que nada de ti habría disminuido de alguna manera... a nuestros
ojos? — Se aclaró la garganta, como si estuviera reuniendo
fuerzas. — Te encantaría un: Tú eres mi corazón latiendo fuera de
mi pecho. No me importa que estás acoplado a… o si tiene el pelo
rubio, de pelo negro, ojos azules o verdes, macho o hembra,
siempre y cuando seas feliz, eso es todo lo que me preocupa. Lo
que quiero para ti es lo que quieres para ti. Te quiero, Blaylock.
Te amo. —
— ¿Qué... qué dices... —
— Te amo. —
— Mahmen... — gruñó él, con lágrimas formando de nuevo.
— Me gustaría que no me lo hubieras dicho por teléfono, —
murmuró. — Me gustaría abrazarte ahora mismo. —
Se echó a reír de una manera fea, descuidada. — No fue mi
intención. Quiero decir, yo no pensaba esto. Me acaba de salir. —
Divertido elección de las palabras, pensó.
— Y lo siento, — dijo ella, — que las cosas no funcionaron con
Saxton. Es un caballero muy agradable.
¿Seguro de que ha terminado? — Blay se frotó la cara como la
realidad misma recalibrado, el amor que siempre había sabido
claramente aún con él. A pesar de la verdad. O tal vez... gracias a
él.
En momentos como éste, se sentía como el más afortunado hijo
de puta en el mundo.
— ¿Blay?—
— Lo siento. Sí, lo siento. Acerca de Saxton... — Pensó en lo que
había hecho en esa oficina en el centro de formación cuando
había estado solo. — Sí, Mahmen, se acabó. Estoy muy seguro. —
— Está bien, esto es lo que tengo que hacer. Se toma un poco de
tiempo y hacer un poco de curación. Sabrás cuando se ha hecho
204
205
lo suficiente. Entonces tiene que estar abierto a conocer a alguien
nuevo. Eres un captador, ya sabes. —
Y allí estaba ella,
diciéndole que ir al encuentro de otro tipo. — ¿Blay? ¿Me has
oído? Yo no quiero que te pases la vida solitario. —
Se secó la cara otra vez.
— Eres la mejor madre del planeta, ya lo sabes. —
— Así que cuando vas a venir a casa a verme. Quiero cocinar para
ti. — Blay se relajó en las almohadas, a pesar del hecho de que
su cabeza empezaba a dolerle probablemente, porque a pesar de
que estaba solo, todavía había tratado de mantener las cosas en
su sin llorar. Probable también porque todavía odiaba cuando
estaba con Qhuinn. Y todavía el perder a Saxton de esa manera,
porque que era difícil dormir solo.
Pero esto era bueno. Esta honestidad... fue un largo camino para
él — Espera, espera. — Se sentó erguido frente a las almohadas.
— Escucha, no quiero que digas nada a papá. —
— ¿Querida Virgen Escriba por qué no?—
— No lo sé. Estoy nervioso. —
— Cariño, él no va a sentir de manera diferente que yo. —
Sí, pero como el único hijo nacido y el último de la línea de
sangre... y con el toda la cosa de padre e hijo... — Por favor.
Déjeme decirselo cara a cara. — Oh, como que no le hacía querer
vomitar. — Yo debería haber hecho esto con usted. Iré tan pronto
como tenga rotación —
— No te preocupes por eso. Esta es tu información, tienes el
derecho de compartirlo con la gente cuando y como quieras. Te
agradecería que lo hagas pronto, sin embargo. En virtud de la
normal circunstancia, tu padre y yo te lo contamos todo. —
— Te lo prometo. —
Hubo una pausa en la conversación. — Háblame del trabajo,
¿cómo te va?—
Él negó con la cabeza.
— Mahmen, no quiero oír hablar de eso. —
— Claro que sí. —
— Yo no quiero que pienses que mi trabajo es peligroso. —
205
206
— Blaylock, hijo de mi amado hellren, amable exactamente
¿Crees que soy idiota yo?—
Blay se echó a reír y luego se puso serio.
— Qhuinn voló un avión esta noche. —
— ¿En serio? Yo no sabía que sabía volar. —
¿No fue el tema principal de la noche.
— No puede. —
Aliviado Blay se dio vuelta y cruzó los pies en los tobillos.
— Zsadist se lesionó y tuvo que salir de ese lugar urgente. Qhuinn
decidió a... Quiero decir, ya sabes como es, intenta cualquier
cosa. —
— Muy aventurero, un poco salvaje. Pero un joven encantador.
Una verdadera lástima lo que su familia hizo con él. — Blay
jugueteó con el lazo de su bata. — Siempre me gustó él, tu no. Es
curioso, yo creo que muchos padres no lo aprobarían a él en
muchos niveles. —
— Eso es porque le compran ese tipo duro del exterior. Para mí,
es lo que hay dentro de él lo que cuenta. —
Ella hizo un sonido chasqueando, y él sólo podía imaginarla
sacudiendo la cabeza con tristeza.
— Sabe. Nunca olvidaré la noche en que lo trajiste por primera
vez. Fue este trocito de un pretrans, con esa imperfección
evidente que estoy segura de que le habían dado un mal rato a
cada paso. Y sin embargo, incluso con eso, él vino a mí, me
tendió la mano, y se presentó. Me miró directamente a los ojos,
no con cualquier tipo de confrontación, sino como si quisiera que
le eche un buen vistazo y echarlo allí mismo si fuera necesario. —
Su madre soltó una maldición suave. —
Le hubiera tomado a él en esa misma noche, ya sabes. En un
santiamén. Al diablo con la glymera. —
— ¿De verdad, de verdad, totalmente eres la mejor madre del
mundo. —
Ahora ella se echó a reír.
— Y piensa y di que te gustaría que ponga de comida en frente de
ti. —
206
207
— Bueno, la lasaña que hace la mejor madre del universo. —
— Voy a empezar a hervir las pastas ahora. —
Al cerrar los ojos, su cabeza le devolvio la imagen en la parte
posterior fácil y suelta de lo que ha sido su especial relación.
— Cuéntame más sobre el valor de Qhuinn. Me encanta oírte
hablar de él, te pones tan animado. —
Blay se negó a pensar en cualquiera de los por qué de eso. Él
acaba de lanzarse en la historia, con alguna edición juiciosa por
eso no se divulgaba nada de los hermanos no quieren estar en las
bocas, pero su madre nunca le diría nada a nadie.
****
— Bueno, estábamos fuera de alcance es este área, y... —
— ¿Necesita algo más, señor?—
Qhuinn sacudió la cabeza y se mordió lo más rápido que pudo
para limpiar su boca. — No, gracias, Fritz. —
— ¿Tal vez un poco más de carne asada?—
— No, gracias, está bien. — El acepto de buena manera más de la
carne perfectamente cocida que llegó a su plato.
— Pero yo no necesito — Más patatas. Más squash.
— Y yo voy a traer otro vaso de leche, — dijo el mayordomo con
una sonrisa.
A medida que el viejo doggen se volvió, Qhuinn tomó aire
vigorizante y escondido su segunda ronda. Él tenía la sensación
de que toda esta comida era mucho y le decía aFritz gracias, y era
extraño, cuanto más comían, más empezó a sentir hambre.
Ahora que lo pienso... ¿Cuándo fue la última vez que había tenido
una comida?
Como el mayordomo le entregó más leche, Qhuinn bebió como un
niño bueno.
Maldita sea, él no había querido perder este tiempo en la cocina.
Su intención original, cuando había llegado de la clínica, había
207
208
sido ir directamente a la habitación de Layla. Fritz, por su parte,
había tenido otras ideas, y el viejo no había aceptado un no por
respuesta, lo que sugería que había sido una orden de lo alto.
Como de Tohr, como jefe de la Hermandad. O el propio Rey.
Así que Qhuinn había renunciado aceptó... y terminó sentado en
este mostrador de granito, como un muñeco y conseguir estar
firme como una piñata.
Al menos la rendición era deliciosa, pensó un poco más tarde
cuando dejó su tenedor y se limpió la boca.
— Aquí, señor, algo de postre. —
— Oh, gracias, pero— Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí:
un tazón de helado de café con agua caliente dulce de azúcar
salsa por todas partes sin crema batida o frutos secos. Así como a
él le gustaba.
— Realmente no tenía más ganas. —
— Es tu favorito, ¿no?—
— Como cuestión… de hecho, sí. —
— Y mira, aquí estaba la cuchara de plata. Ya sabes, sería de
mala educación dejar que el helado se derrita.
Qhuinn se inició en el postre, las puntadas que la Doc Jane había
puesto encima de su ceja empezó a palpitar bajo su vendaje y el
dolor le recordaba lo que fue una noche loca del culo.
Parecía irreal considerar que una hora antes había estado al borde
de la muerte, bailando a través del cielo oscuro en un
destartalado pedazo de mierda—de avión no tenía idea de cómo
volar. ¿Ahora? Se trataba de un caso del mejor “Breyers“(marca
de helados). — Con chocolate caliente.
Y pensar que él se sintió aliviado en realidad no había nueces o
crema batida para cortar para que su paladar se arruinará.
Porque, sí, eso era el problema más grave allí mismo.
A medida que sus glándulas productoras de adrenalina eructaron
un tiro de ansiedad temblaba a lo largo de todos los nervios de su
cuerpo,
Sabía muy bien que las réplicas se van a ir y venir. Un poco como
latigazo de su sistema nervioso.
208
209
Pero se trata de un caso de post—desastre estaba muy cojo pero
nudo mejor que ir en llamas. O hacia caer, según sea el caso
habría sido.
Después de la segunda parte de su comida terminó, se hizo todo
lo posible para ayudar a limpiar antes de ir a ver a Layla, pero
Fritz metió en un aleteo de él incluso tratando de llevar su plato y
cuchara en cualquier lugar cerca y hundirse. Ceder una vez más,
se dirigió a través del comedor, y se detuvo para mirar a su
alrededor, en un rato la mesa, imaginando a todos sentados en
sus sillas habituales.
Lo único que importaba era que Z había vuelto y estaba a salvo
en los brazos de su shellan y nadie más lo había sido lesionado
— Perdone, señor, — dijo Fritz cuando él miró. “La puerta”.
Más adelante en el vestíbulo, el doggen fue a la comprobación de
seguridad en pantalla. Un segundo más tarde, saltó el bloqueo en
el interior del vestíbulo.
Y llegó Saxton.
Qhuinn se quedó atrás. Lo último que quería hacer era meterse
con ese hombre en este momento. Iría a ver cómo Layla, y luego
estrellarle fuera
El olor que flotaba hacia él no estaba bien.
Frunció el ceño y se acercó al arco. Más adelante, su primo habló
con Fritz por un momento y luego comenzó a caminar hacia la
gran escalera.
Qhuinn se inhala profundo, sus fosas nasales dilatadas. Sí, de
acuerdo, eso fue la colonia elegante de Saxton... pero hay otro
olor que se mezclaba con él. Otra colonia estaba todo sobre el
macho.
No era de Blay. O cualquier cosa del luchador.
Y luego estaba también el aroma inconfundible del sexo.... No
había ningún pensamiento consciente pasando como Qhuinn salió
con él.
— ¿Dónde has estado?. —
Su primo le detuvo. Miró por encima del hombro. — ¿Cómo
dices?—
209
210
— Ya me has oído. — En una inspección más cercana maldita, fue
realmente maldito obvio que el tipo tenía estado haciendo. Sus
labios eran rojos y había un rubor en las mejillas que Qhuinn
estaba dispuesto a apostar que no tenía una mierda que ver con
el clima frío. — ¿Dónde diablos has estado? —
— No creo que eso sea asunto tuyo, primo. —
Qhuinn acechado por el suelo de mosaico, sin detenerse hasta
que sus shitkickers estaban con su punta de acero con los
mocasines del chico.
— ¡Maldita puta! —
Saxton tuvo el descaro de parecer aburrido.
— No te ofendas, querida pariente mía, pero yo no tengo tiempo
para esto. —
El hombre giró en torno a si
Qhuinn sacó una mano y le agarró un brazo. Con un tirón, le trajo
nariz a nariz otra vez.
Y una mierda, el hombre apestaba haciéndole mal a su mierdas
de estómago.
— Blay está fuera arriesgando su vida en una guerra y no está
jodiendo con el azar a sus espaldas Real cabrón con clase —
— Qhuinn, esto no es asunto tuyo —
Saxton trató de empujarlo fuera. No fue una buena idea. Antes de
que Qhuinn supiera lo que estaba haciendo, le bloqueo las palmas
de las manos alrededor de la garganta del macho.
— ¿Cómo te atreves maldito?, — dijo con sus colmillos
completamente
desnudos.
Saxton abofeteó las dos manos en las muñecas de Qhuinn y trató
de liberarse, tirando, y tirando, no consiguiendo absolutamente
nada.
— Tú me.... eres... asfixia... —
— Yo debería matarte aquí mismo, ahora mismo, — gruñó
Qhuinn.
— ¿Cómo diablos pudiste hacerle eso a él? Él está enamorado de
ti—
210
211
— Qhuinn... — La voz ahogada creció más y más delgado.
— Q—
La idea de todo lo que su primo tenía, y todo lo que el hombre no
estaba cuidando, le dio super—fuerza, y lo canaliza a las manos.
— ¿Qué demonios te pasa, imbécil? ¿Crees que algunos extraño
va a ser mejor que lo que tienes en tu cama? —
La fuerza de su ataque comenzó a empujarlo hacia atrás a
Saxton, los zapatos del tío chillando en el piso liso cuando Qhuinn
llevaba a ambos, cuando los hombros de Saxton se estrellaron
contra la barandilla de la enorme escalera.
— ¡Maldita zorra! —
Alguien gritó. También lo hizo otra persona.
Y luego había un montón de pisadas rápidas que venían de
diferentes direcciones, seguidos de un grupo de personas que
tiran de sus brazos.
Lo que sea. Siguió sus ojos y sus manos entrelazadas, la furia en
sus entrañas convirtiéndolo en un bulldog que haría...
No...
Vamos...
ve...
La idea de todo lo que su primo tenía, y todo lo que el hombre no
estaba cuidando, le dio super—fuerza, y lo canaliza a la derecha
en sus manos.
— ¿Qué demonios cosa que necesite, imbécil? ¿Usted creo que
algunos extraño va a ser mejor que lo que tienes en tu cama? —
La fuerza de su ataque comenzó a empujar hacia atrás Saxton,
zapatos del tío chillando en la piso liso como shitkickers Qhuinn
llevó a ambos sucesivamente. Se detuvo cuando Saxton con los
hombros se estrelló contra barandilla de la enorme escalera.
— ¡Maldita zorra! —
Alguien gritó. También lo hizo otra persona.
211
212
Y luego había un chingo de pisadas rápidas que vienen de
diferentes direcciones, seguido de un grupo de personas que tiran
en sus brazos.
Lo que sea. Siguió sus ojos y sus manos entrelazadas, la furia en
sus entrañas convirtiéndolo en un bulldog que haría...
No...
Vamos...
Ve…
VEINTISÉIS
— ¿Así que creo que ustedes nunca volverán a Caldwell?, —
preguntó Blay a su madre.
— No lo sé. Tu padre entra y sale del trabajo tan fácilmente
todas las noches, y nos gusta tanto la tranquilidad y la privacidad
aquí. ¿Crees que es más seguro en la ciudad, ahora —
A partir de la nada, gritos penetraron en la puerta cerrada de su
habitación. Una gran cantidad de ellos. Blay miró al otro lado y
frunció el ceño.
— Hey, Mahmen, lo siento que te corte pero esta pasando algo en
la casa —
Bajó la voz, había miedo lazado en sus palabras.
— No estás siendo atacado, ¿no?—
Por un momento, esa noche en su casa de Caldwell de un año y
medio atrás, volvió a él de una forma rápida serie su estómago,
su propia madre huyendo del terror, su padre tomando las armas
contra el enemigo, la casa en ruinas.
A pesar de los gritos parecía estar cada vez peor, no podía bajar
sin
tranquilizarla.
— No, no, no, Mahmen este lugar es difícil como una garrapata.
Nadie nos puede encontrar, e incluso si pudieran, no se puede
entrar. Es que a veces los hermanos entran en discusiones,
honestamente, está bien. —
212
213
Al menos, esperaba que fuera. Las cosas parecían estar yendo a
más.
— Oh, eso es un alivio. No puedo permitir que nada te suceda. Ve
a cuidar de las cosas, y llámame cuando sepas que estás viniendo
para una visita. Voy a preparar tu habitación todo el set, y yo voy
a hacer la lasagna. —
A la orden, su boca comenzó a regar. Y lo mismo hizo con los
ojos, un poco.
— Te quiero, Mahmen y gracias. Ya sabes, para... —
— Gracias por confiar en mí. Ahora ve a averiguar lo que está
sucediendo, y estate seguro. Te quiero. — Al colgar, se movió de
la cama y golpeó la puerta. La segunda fue al pasillo de las
estatuas, estaba claro que había una pelea grande el tiempo pasa
en la parte principal de la casa había un montón de hombres
voces de todos los cuales estaban en un volumen que mostraba
“emergencia” escrito por todas partes.
Romper a correr, él alineo para el segundo piso balcón del balcón.
Cuando llegó al gran vestíbulo, no respondió de inmediato quería
entender lo que estaba viendo mirando hacia abajo: Había un
nudo de gente en la base de la escalera, todos con sus brazos
extendidos adelante como si estuvieran tratando de romper una
pelea.
Excepto que no era entre dos hermanos.
¿Qué carajo? ¿Estaban realmente tratando de
entre Qhuinn Saxton...?
acabar una pelea
Jesús, el hijo de puta vicioso tenía sus manos alrededor de la
garganta de su y fue, pasando por la gris palidez de la cara del
otro hombre, estaba a punto de matarlo.
— ¿Qué demonios estás haciendo?— Gritó Blay, mientras tomaba
las escaleras a la carrera.
Cuando llegó a la refriega, había demasiados hermanos en el
camino, y los que no eran el tipo de los hombres sólo le dio un
codazo a un lado. Desafortunadamente, si alguien iba a conseguir
algo de Qhuinn, sería él. Pero ¿cómo demonios iba a conseguir la
atención tonto del culo.
Tengo que ir, pensó.
213
214
Disparar a través del vestíbulo, rompió el cristal de la alarma
manual anticuada de fuego con el puño y luego metió la mano y
tiró de la palanca hacia abajo.
Al instante, el ruido explotó a través del espacio, la acústica del
techo de la catedral y actuando como un altavoz de la alarma
como el motor del jet tan alto que lo enloqueció.
Fue como golpear un montón de perros de pelea con un cubo de
agua.
Toda la acción se detuvo y su cabezas salió de la maraña,
mirando alrededor.
El único que no se le había apagado la mente era a Qhuinn.
Estaba estrangulándolo en pie y apretando duro.
Blay aprovecho y fue al fin capaz de abrirse paso a través de ka
multitud.
Centrándose en Qhuinn, empujó su cara a la derecha del tipo.
— Que lo dejes, ahora. —
En el momento de su voz registrada, una expresión de shock
sustituyó a la violencia que tenía fría y puso como una marca.
Qhuinn nunca había esperado que Blay moviera esto Y eso fue
todo lo que necesitó. Una simple orden de él y las manos lo
liberaban rápidamente, Saxton se dejó caer al suelo como peso
muerto.
— Doc Jane! Manny! — Gritó alguien. — Traigan a un médico!—
Blay quería gritar a Qhuinn justo en ese momento, pero estaba
demasiado aterrorizado por la condiciones de Saxton para perder
el tiempo en cualquier mierda o ser malo con el.
El abogado no se movía en absoluto. Agarrando el hermoso traje
del tipo, Blay le dio la vuelta a toda máquina y se fue a la carótida
con los dedos, orando encontró un latido del corazón. Cuando no
lo hizo, él inclinó la cabeza de Saxton hacia atrás y se agachó
para comenzar a administrar RCP.
Excepto luego Saxton dejó escapar una tos y la arrastró en un
carga pesada de aire.
— Manny viene, — dijo Blay aproximadamente, aunque él no
sabía que para ser verdad. Pero vamos, alguien tenía que estar en
el camino.
214
215
— Quédate conmigo.... — Tosía mas, y a respirar mas. Y el color
empezó a volver a esa refinado y guapa, cara.
Con mano temblorosa, Blay apartó el cabello suave, rubio grueso
de la frente le había tocado tantas veces antes. Mientras miraba a
los ojos borrosos mirando hacia él, quería sentir algo que
definiera su alma y alterara su vida y... rezó para tener ese tipo
de reacción.
Diablos, en ese momento, habría cambiado tanto su pasado como
su presente. Pero era simplemente no existía. Al pensar en eso la
ira sobre el varón, le dio tristeza, y alivio... él registró todo
aquellos. Eso fue todo, sin embargo.
— Aquí, déjame ver, — dijo la Doc Jane cuando ella puso su bolso
médico negro en el piso y se arrodilló en el mosaico. Blay se
acercó de nuevo a la shellan de V dando cierto margen, pero se
quedó cerca, a pesar de que no era así que podía hacer cualquier
cosa. Infierno, él siempre había querido ir a la escuela de
medicina, pero no para que pudiera resucitar ex—amantes,
porque algunos psicótico chupa pollas había tratado de
estrangularlo en la parte delantera del maldito pasillo.
Miró hacia Qhuinn. El luchador seguía siendo retenido por Rhage,
al igual que el hermano no estaba completamente seguro de que
el episodio había terminado.
— Vamos a ponerte en tus pies, — dijo la Doc Jane. Blay tenía
razón en eso, dio ayuda a Saxton, sosteniéndolo firme, llevándolo
hacia las escaleras. A la par de ellos todos permanecieron en
silencio mientras subían, y cuando llegaron al segundo piso, Blay
lo llevó hacia abajo a su habitación por costumbre.
Dispara.
— No, estoy bien, — murmuró Saxton. — Sólo déjame sentarme
aquí un minuto, ¿quieres?—
Blay pensó en la cama, pero Sacar se puso rígido mientras se
dirigía en esa dirección, y se conformó con la calesa. Ayudando al
hombres con sus pies, y él retrocedió torpemente.
En el silencio que siguió, la ira violenta le pegó desde la nada.
Ahora le temblaban las manos por una razón diferente.
— Entonces, — dijo Saxton con voz ronca. — ¿Cómo estuvo tu
noche?—
215
216
— ¿Qué diablos pasó ahí abajo?— Saxton se aflojó la corbata y
desabrochado el cuello. Tomó otra respiración profunda. —
Familia, ¡ha! lo que hay. —
— Mierda. —
Saxton desplazaba los ojos agotados terminado dijo. — ¿Tenemos
que hacer esto?—
— ¿Que pasó? —
— Creo que tú y él tienen que hablar. Y una vez que lo hagan, no
tendrás que preocuparte de esconderte como un delincuente de
nuevo. —
Blay frunció el ceño. — Él y yo no tengo nada que decir el uno al
otro—
— Con todo el debido respeto, las marcas de
cuello sugieren lo contrario. —
alrededor de mi
*****
— ¿Cómo estamos de lo de allí, grandote?—
Cuando la voz de Rhage fue registrada en el oído de Qhuinn,
estaba claro que el hermano estaba controlando para ver si el
drama estaba finalizado bien y verdaderamente. Y constatar que
no era necesario.
Blay en un instante le había dicho que corte con la mierda, y el
cuerpo de Qhuinn había obedecido, tan seguro como que si el
tuviera el mando a distancia de su televisor.
Otras personas se arremolinaban alrededor, mirandolo a él,
obviamente, también a la espera de ver si aparecía cualquier
inclinación a correr detrás de Saxton y reanudar la rutina del
agarre de la muerte.
— ¿Estás bien?— llegó de Rhage.
— Si. Sí, estoy bien. — Sentía barras de hierro a través de su
pecho y se dejó caer poco a poco y se aflojó. Entonces una mano
grande le dio una palmada en el hombro y le dio un apretón. —
Fritz odia cadáveres en el vestíbulo. —
— Pero no hay una gran cantidad de sangre con la estrangulación,
— señaló a alguien. — Limpiarlo hubiera sido fácil. —
216
217
— Sólo un pulidor de suelos después, — intervino otro. Hubo una
pausa fuerte en ese punto.
— Voy a ir arriba. — Como los ojos entrecerrados empezó a
sacudir la cabeza Qhuinn. — No voy a repetir. Lo juro por mi... —
Bueno, él no tenía una madre, un padre, un hermano, una
hermana... o un joven, aunque es de esperar que, último lo
tuviera, sin embargo no eran su tipo de cosas.
— Yo no lo haré ¿vale? —
Él no esperó ningún comentario adicional. No te ofendas, pero un
accidente de avión y un intento de homicidio en uno de tus
parientes creo que será suficiente para pasar la noche.
Con una maldición, él se dirigió a la segunda planta, y recordó
que todavía tenía que ver a Layla.
Colgando a la derecha en la parte superior de la escalera, bajó a
la habitación de invitados de las Elegidas se había trasladado y
llamó a la puerta con suavidad.
— ¿Layla?—
A pesar del hecho de que ellos iban a tener un bebe juntos, él no
se sentía cómodo en irrumpir sin invitación.
La segunda ronda con los nudillos era un poco más alto. Así lo era
su voz también.
— ¿Layla?—
Ella debe estar durmiendo. Con esa seguridad, se fue a su propia
habitación, caminando frente a la oficina de Wrath pasado, por
sus puertas cerradas, y luego por el pasillo de las estatuas. Al
pasar por la puerta de Blay, no pudo evitar detenerse y mirar a la
maldita puerta.
Jesucristo, que casi había matado a Saxton.
Aún sentía como quería seguir adelante.
Siempre había sabido que su primo era una puta, y él odiaba
estar en lo cierto.
¿Qué carajo estaba pensando Sax? El tipo tenía lo mejor en su
cama cada maldito día, y sin embargo, de alguna manera, algún
azar en un bar o un club o la Biblioteca de la maldita Caldwell
217
218
Municipal era mejor que eso? O incluso ¿necesario? Desleal hijo
de puta.
Mientras sus se ponían manos en puños y él acarició la idea de
patear su camino en esa habitación sólo para estar cara a cara y
dar a Saxton de su propia sopa, casi no podía controlar el
impulso.
"Que lo dejes, ahora".
De la nada, la voz de Blay retumbó en su cabeza una vez más, y
por supuesto, la violencia se fue desconectando. Literalmente,
entre un momento y el siguiente, pasó de toro salvaje neutral.
Sacudiendo la cabeza, se dirigió a su habitación, entró y cerró la
puerta.
Después dispuesto en las luces, él se quedó allí, con los pies
pegados al suelo, con los brazos colgando como cuerdas, la
cabeza en la parte superior de la columna vertebral. Todo sobre la
nada.
Sin razón aparente, pensó en uno de Dysons queridos de Fritz, y
los puso en un armario de servicio, dejando todo en la oscuridad
hasta que alguien lo sacó para su uso.
Grandote. Había sido reducido al nivel de una aspiradora.
Finalmente maldijo, y se ordenó a sí mismo a seguir adelante con
desvestirse y acostarse.
La noche había sido muy rompe pelotas desde el momento en que
el sol se había puesto, y tubo la buena noticia de que lamentaba
el desorden y había terminado. Las persianas estaban en su lugar
para mantener fuera al sol. La casa estaba tranquila. Es hora de
reiniciar el sistema REM del sueño.
Cuando él cautelosamente se quitó la camisa sus músculos
gruñeron a todos los dolores y molestias, se dio cuenta de que
había dejado su chaqueta de cuero y sus armas en la clínica. Por
lo que sea tenía
extras aquí si necesitaba durante el día, y él
podría conseguir sus cosas por los criados antes de la primera
comida. Apostando por la bragueta de sus cueros, qu...
La puerta detrás de él explotó abriéndose con tal fuerza, que
rebotó en la pared, sólo para ser capturado en el rebote por las
garras de un duro cabreado hijo de puta Blay era un rasgón de
mierda, mientras permanecía de pie en las jambas, su cuerpo
temblaba de rabia tal que incluso Qhuinn, que se había
enfrentado a un montón de cosas en su vida, fue ¡Guau!
218
219
— ¿Qué carajo te pasa, — gritó el hombre.
¿Me estás tomando el pelo?, Qhuinn pensaba. ¿Cómo no podría el
hombre haber reconocido que olor extraño en su propio amante?
— Creo que debes preguntarle eso a mi primo. —
Blay marcho hacia adelante, Qhuinn se movió alrededor del Blay
sacó una cuchara y le enseñó los colmillos con un siseo. —
¿Corres?—
Dijo en voz baja, Qhuinn — No. Estoy cerrando la maldita puerta
para que nadie más oiga esto. —
— No me importa una mierda!—
Qhuinn pensó en Layla abajo en el otro extremo de la sala,
tratando de dormir.
— Bueno, lo hago. —
Qhuin los encerró a ellos juntos. A continuación, antes de que
pudiera dar la vuelta, tuvo que cerrar sus ojos y tomar un poco de
aire.
— No me gustas, — dijo Blay.
Qhuinn dejó caer la cabeza.
— Jaz llevado mi vida a la mierda. — La amargura en esa voz le
fue familiar y directamente a su corazón.
— ¡Me dejas el infierno fuera de mi negocio!—
Qhuinn miró por encima del hombro. — No me importa que estés
con alguien más —
Blay abrió la boca. La cerró. Luego bajo las cejas. — ¿Qué?—
Oh. Grande.
En la carrera de todo, Blay tenía claro no apostar tanto a los
porqués.
— ¿Qué has dicho?— Repitió Blay.
— Ya me has oído. —
Cuando no hubo respuesta, no maldijo, nada ni tirado golpes u
objetos, Qhuinn se dio la vuelta.
219
220
Después de un momento, Blay se cruzó de brazos, alrededor de
su pecho, pero su centro, sintió vagamente náuseas.
Qhuinn se frotó la cara y habló con una voz quebrada.
— Lo siento. Estoy tan jodido lo siento.... no lo hago quiero esto
para ti. — Blay se sacudió. — ¿Qué...? — Esos ojos azules
enfocado. — ¿Es por eso que lo atacaste?—
Qhuinn dio un paso hacia adelante. — Lo siento... es que... él
entró por la puerta y me llamó la atención el olor, y me perdí. Ni
siquiera estaba pensando. —
Blay parpadeó, tal vez se estaba frente a un concepto extraño.
— Es por eso que... ¿por qué demonios hiciste eso?— Qhuinn dio
otro paso hacia adelante, y luego se obligó a detenerse a pesar de
la
casi
abrumadora necesidad de acercarse al hombre. Y cuando Blay
sacudió la cabeza como si estuviera teniendo problemas de
comprensión con todo eso, Qhuinn no tenía la intención hablar.
Pero lo hizo.
— ¿Te acuerdas en la clínica, hace más de un año... — Señaló el
suelo, como, en caso de que el tipo había olvidado dónde estaba
el centro de formación. — Fue antes de que tu y Saxton la
primera... — Así es. No había acabado y no, si quería mantener
toda esa comida que había comido.
— ¿Recuerda lo que te dije?—
Blay parecía confundido, y él ayudó al chico. — Te dije que si
alguna vez alguien te lastimaba, lo perseguiría y dejaría para el
sol — Incluso oyó la forma en que su voz se convirtió en un
amenazante gruñido. — Saxton te lastimó esta noche, así que
hice lo que dije que iba a hacer. — Blay se frotó la cara con la
mano.
— Jesús... —
— Te dije lo que iba a suceder. Y si lo haré de nuevo, no puedo te
prometo que no voy a terminar el trabajo. —
— Mira, Qhuinn, no puedes... no puedes estar haciendo esa
mierda. Simplemente no puedes. —
— ¿No te importa? Él era infiel. Eso no está bien. —
Blay exhaló un largo y lento, como si estuviera cansado de llevar
un peso. —Sólo... no vuelvas a hacer eso. —
220
221
Ahora Qhuinn era el que sacudía la cabeza. Él no lo entendía. ¿Si
tuviera en una relación con Blay y saliera de ella? Él nunca lo
superaría.
Dios, ¿por qué no se había aprovechado de lo que le habían
ofrecido? Él no debería haber corrido. Él debería haberse
quedado.
Espontáneamente, sus pies dieron otro paso adelante. — Lo
siento.... —
De repente, él estaba diciendo esas palabras una y otra vez,
repitiendo con cada pisada que lo llevó más cerca de Blay.
— Lo siento.... lo siento.... Yo... lo siento.... — No sé qué carajo
estaba diciendo o haciendo; él acababa de tener una urgencia por
arrepentirse de todos sus pecados.
Hay muchos cuando se trata de este hombre honorable que
estaba muerto pero aún ante él.
Por último, sólo había un paso a la izquierda antes de llegar al su
pecho desnudo de Blay.
Lavoz de Qhuinn se redujo a un susurro. — Lo siento. —
En el espeso silencio que siguió, los labios de Blay se separaron...
pero no con sorpresa.
Más como no podía respirar.
Recordándose a sí mismo como el mundo gira alrededor del
gilipollas,
Qhuinn lo trajo de vuelta a lo que estaba pasando entre Blay y
Saxton.
— Yo no quiero eso para ti, — dijo, con los ojos vagando
alrededor del rostro. — Has sufrido bastante, y sé que lo amas. Lo
siento.... lo siento mucho.... —
Blay se quedó frente a él, con una expresión congelada, con los
ojos danzando a su alrededor como si no tuviera luz. Pero él no se
echó atrás, tirándose lejos de la tormenta a la que enfrentaban.
Se quedó... justo donde estaba.
— Lo siento. —
221
222
Qhuinn observaba desde una distancia tan grande como su puño
y extendió la mano y tocó el rostro de Blay, el punta de los dedos
corrieron sobre la sombra de los cinco.
— Lo siento. —
Oh, Dios, que lo tocara. Para sentir el calor de su piel, para
inhalar su aroma limpio y masculino.
— Lo siento. —
¿Qué demonios estaba haciendo? Hombre... demasiado tarde para
responder a eso él estaba llegando con su cuerpo. Por otro lado y
poniendo la palma de la mano sobre el hombro pesadamente.
— Lo siento. —
Oh, Dios, que estaba dibujando en Blay, tirando de ese cuerpo
contra el suyo.
—Lo siento. —
Se movió una de sus manos a la muesca del cuello de Blay y lo
empujó profundamente en el cabello grueso que estaba
acurrucado debajo.
— Lo siento. —
Blay estaba rígido, que la columna recta como una flecha, con los
brazos alrededor de su vientre apretado. Pero después de un
momento, casi como si estuviera confundido por su propia
reacción, el hombre comenzó a inclinarse, ese peso cambiando
sutilmente al principio, y luego más.
Con un rápido movimiento, Qhuinn puso sus brazos alrededor de
la persona más importante en su vida. Y no era Layla, aunque
sentía una punzada en esa negación. No era John, o su rey. No
era un Hermano.
Este macho era su razón para todo. Y a pesar de que él mató a
ese Blay, estaba enamorado de esta otra persona, y se había
jodido por no tomarlo. Había pasado demasiado tiempo desde que
lo había tocado... y nunca así.
— Lo siento. —
Palmeando la parte posterior de la cabeza de Blay, instó al
hombre a acercarse a él, metiendo esa cara en su propio cuello.
— Lo siento. —
222
223
Cuando Blay estaba fue con él, Qhuinn se estremeció, volviendo
la cara hacia el propio interior, aspirando completamente,
sintiendo todas las sensaciones profundas en el cerebro para que
pudiera recordarlo para siempre. Y mientras su palma frotó arriba
y abajo, calmante en su musculosa espalda, hizo lo que pudo para
reparar tanto o más la infidelidad de su primo.
— Lo siento, —
Con un cambio rápido, Blay sacudió la cabeza. Se liberó.
Empujado hacia atrás. Empujadolo lejos.
Qhuinn dejó caer los hombros. — Lo siento. —
— ¿Por qué sigues diciendo eso?—
— Porque... —
En ese momento, mientras sus ojos se encontraron, Qhuinn sabía
que era el momento. Había volado tanto con Blay, había tantos
errores y malentendidos deliberados, tantos años de negaciones.
Habían estado separados durante tanto tiempo, pero eso se
acabó.
Cuando abrió la boca para decir las tres palabras, ojos Blay se
endureció en su boca. — No necesito tu ayuda, ¿de acuerdo? Yo
puedo cuidar de mí mismo. — Libérate. Libérate. Libérate.
Su corazón latía tan fuerte, se preguntó si iba a explotar.
— Te vas a quedar con él, — dijo Qhuinn aturdido. — Vas a— No
estarás con esa mierda de Saxton nunca más. Juro… — A pesar
de que lo mataba, Qhuinn era incapaz de negarle nada al chico. —
Está bien. — Él levantó las palmas. — de las manos fuera — Blay
asintió con la cabeza, y el acuerdo sellado. — Yo sólo quiero
ayudarte, — dijo Qhuinn. — Eso es todo. —
— No puedes, — respondió Blay. Dios, a pesar de estar una vez
más en desacuerdo, anhelaba un contacto más y de repente, vio
el camino exactamente como era. Una propuesta difícil, pero al
menos había cierta lógica interna.
Levantando sus brazos, las manos buscando, encontrarlo, para
prenderse a los hombros de Blay. El cuello de Blay. Su sexo subió
en él, endureciéndose su miembro, haciéndole jadear. — Pero yo
puedo ayudarte. —
— ¿Cómo?—
223
224
Qhuinn se superó, acercando su boca a la oreja derecha de Blay.
Luego lo puso deliberadamente contra el pecho desnudo a Blay.
— Usa me. —
— ¿Qué?—
— Dame una lección. — Qhuinn apretó su abrazo y la cabeza
inclinada Blay se había vuelto. — Hazlo con la persona correcta…
Conmigo. —
Para hacer las cosas tan clara, Qhuinn extendió su lengua y la
pasó por el lado de la garganta de Blay.
El silbido de respuesta fue fuerte con una maldición.
Blay golpeó contra él, empujándolo hacia atrás. — ¿Has perdido la
cabeza… mierda?—
Qhuinn tomó su sexo fuerte y duro. — Te quiero. Y voy a tomarte
de alguna forma como pueda, incluso si se trata de sólo
vengarme de mi primo. —
La expresión de Blay jugado tenis de mesa entre incredulidad y el
enojo épico. — Maldito hijo de puta! Me rebaje durante años, y
luego, de repente, hacer esto? ¿Qué carajo te pasa! —
Con su mano libre, Qhuinn jugó con uno de sus anillos del pezón
y se centró en lo que estaba haciendo a nivel de la cadera de
Blay. Por debajo de esa ropa, el hombre llegó estar
completamente erguido, la tela de toalla no puedo competir con
ese tipo de erección.
— ¿Estás malditamente loco! ¿Qué mierda? —
Por lo general, Blay no maldijo ni levantó la voz.
Cerró sus ojos en los de su amigo, Qhuinn se dejó caer
lentamente sobre sus rodillas.
— Deja que yo me ocupe de tí—
— ¿Qué?—
Se inclinó hacia delante y tiró de la parte inferior de la túnica,
tirando de ella hacia él. — Ven aquí. Dejame voy a enseñar cómo
lo hago. —
Blay agarró el lazo que mantiene las dos mitades, y tiró de él con
más fuerza.
224
225
— ¿Qué demonios estas haciendo? —
Dios, el hecho de que él estaba de rodillas, pidiendo limosna,
parecía apropiado.
— Quiero estar contigo. Ya no me importa una mierda por qué,
sólo quiero estar contigo —
— ¿Después de todo este tiempo? ¿Qué ha cambiado? —
— Todo. —
— Estás con Layla—
— No. Lo. Diré.Nuevamente, sin embargo hay muchas cosas que
necesita saber. No. Estoy. Con. Ella. —
— Ella está embarazada. —
— Una vez más. Yo estube con ella una vez, y al igual yo lo dije,
fue sólo porque quiero una familia por lo que lo hice. Una vez,
Blay, y nunca más. —
La cabeza de Blay cayó hacia atrás, cerrando los ojos como si
alguien estuviera con las uñas bajando por su cuerpo.
— No me hagas esto, por el amor de Dios, no puedes hacer esto
— A medida que su voz se agotó, la angustia era un visión triste
por todo. Qhuinn había causado problemas. — ¿Por qué ahora?
¿Tal vez quieres volver con Saxton? —
— A la mierda con tu primo, que ya no tengo nada que ver con él.
Si estuviera solo, yo estaría por cierto en esta alfombra, de
rodillas, con ganas de estar contigo. Te apareaste con una mujer.
Son novios o solo alguien casual y mierda, si estuviera en un
millón de lugares diferentes en la vida... yo todavía estaría aquí.
Rogando por algo, cualquier cosa, una sola vez, si eso es todo lo
que tienes. —
Qhuinn se acercó de nuevo, pasando por debajo del manto,
acariciando las fuertes y musculosas piernas, y cuando Blay
retrocedió de nuevo, sabía que estaba perdiendo la batalla.
Mierda, iba a perder esta oportunidad si él no lo hacía.
— Mira, Blay, he hecho un montón de cosas de mierda en mi vida,
pero siempre he mantenido real. Casi me muero esta noche, y
que establece un derecho masculino. Allá arriba, en el avión,
mirando por encima de la oscura noche, lo haré lo iba a hacer.
Todo lo que tengo claro para mí es que quiero estar contigo. —
225
226
En realidad, él había reconocido a mierda de mucho antes, antes
de la situación way del Cessna, pero él esperaba que la
explicación tuviera sentido para Blay.
Tal vez lo hizo en respuesta, al hombre en sus pies, como si fuera
a ceder, o abandonar. No se sabía cuál era.
Qhuinn se apresuró a conseguir más palabras. — Yo siento que he
perdido el tiempo y tanto quiere estar conmigo, si no lo haces lo
entiendo. Voy a dar marcha atrás. Voy a vivir con las
consecuencias. Pero por el amor de Dios, si existe una posibilidad
por cualquier razón de tu lado, como la venganza, la curiosidad...
el infierno, incluso si me lo permites sólo una vez y nunca más,
nunca más vete a la mierda, ¿si la única razón es de conducir una
estaca en mi corazón? Voy tomarlo. Te llevaré... de alguna
manera te lo daré. — Él extendió la mano por tercera vez, su
mano alrededor de la parte posterior de la pierna de Blay.
Acariciando. — Ya no me importa lo que me cueste.... —
VEINTISIETE
Asomándose sobre Qhuinn, Blay estaba inexplicablemente
consciente de todo lo que le rodeaba y a la sensación de Qhuinn
con su mano en la parte posterior de su muslo, la forma en que el
dobladillo de la túnica rozó su pantorrilla, el olor de sexo denso el
aire.
En muchos sentidos, había querido esto toda su vida o en su
totalidad, al menos desde que había sobrevivido a su transición y
no tenía ningún impulso sexual en absoluto. Este momento fue la
culminación de un sin número de ensoñaciones y fantasías
innumerables, su secreto deseo manifestado.
Y fue honesto, los ojos desiguales de Qhuinn estaban sin sombras
o dudas. El varón era, no sólo hablar con honestidad, un Dios,
sino que él lo sabía en su corazón, él estaba en paz con él mismo
por el era vulnerable con él.
226
227
Blay cerró los párpados brevemente. Esta presentación fue todo lo
contrario de todo lo que define a Qhuinn como un hombre. Él
nunca se rindió, no a sus principios, no a sus armas, nunca,
nunca a sí mismo. Entonces de nuevo, el cambio lo hizo por algún
tipo de sentido por enfrentar a la muerte y se se tienden a ver los
sentimientos como seguido por una cometa.
Jesús....
El problema era que tenía la sensación de que esto no iba a durar.
Esta "revelación" fue, sin duda, vinculado a ese viaje en avión,
pero como con una víctima de ataque cardíaco, al reanudar su
pobre dieta poco después, viene la "revelación" probablemente no
tenía una vida útil larga. Sí, Qhuinn quería decir lo que estaba
diciendo en este de momento era embriagador y no había duda de
eso. Era difícil creer que fuera permanente, sin embargo. Qhuinn
era quien era. Y muy pronto, después del choque se disipara,
quizá al caer la noche, tal vez la próxima semana, tal vez un mes
a partir de ahora que iba a volver a cerrarse, manos libres,
distante de mi.
Blay tomó la decisión y volvió a abrir los párpados y se inclinó.
Cuándo sus rostros se acercaban Qhuinn se le separaron los
labios, en la más completa, sin la menor duda y como si ya
estuviera probandolo el sabor de lo que él quería, y degustando.
Vete a la mierda. El era tan magnífico, con el pecho desnudo
poderoso brillando en la luz de la lámpara, su piel lleva un brillo
de excitación, sus pezones perforados, su pecho subía y bajaba al
ritmo de su climatizada sangre.
Blay le pasó la mano por los músculos del brazo como cable que
los unía, desde el grosor pesado del hombro hasta la
protuberancia del bíceps y el rizado corte de los tríceps.
Se quitó la palma de su muslo.
Y se alejó.
Qhuinn palideció hasta el punto de estar gris.
En el silencio, Blay no dijo ni una palabra. Él no podía su voz se
había ido.
Con las piernas descuidado, flojo, trepó por el camino, su aleteo
de manos alrededor de la perilla de la puerta hasta que se reunió
la coordinación suficiente para abrir la salida. Al salir, él no podía
decir si
227
228
Cerró la puerta o la cerró silenciosamente.
Y si no lo hace ahora. Apenas tres pies hacia su habitación, se
dejó caer hacia atrás contra el suave, fría pared del pasillo.
Jadeante. Estaba jadeando. Y todo ese esfuerzo no estaba
haciendo ningún bien. El ahogo en el pecho era cada vez peor, y
abruptamente su visión fue sustituida por casillas del tablero
negro y blanco.
Calculando que estaba a punto de desmayarse, se dejó caer sobre
sus patas traseras y apoyó la cabeza entre sus rodillas. En lo más
recóndito de su mente, él oró para que la sala quedara vacía. Este
no era el tipo de cosas quería explicar a nadie, fuera de la
habitación de Qhuinn, y con una erección evidente, el cuerpo
temblando como si tuviera pasando su propio personal terremoto.
— Jesucristo... —
Casi me muero esta noche, que establece que un varón
heterosexual. Allá arriba, en el avión, mirando por encima de la
noche oscura, no piense que iba a hacer todo lo que tengo claro
para mí.
— No, — dijo Blay en voz alta. — No... —
Puso la cabeza entre las manos, trató de respirar con calma,
pensar racionalmente, actuar razonablemente. Él no podía
permitirse el lujo de ir más alla en esto las acciones acaloradas,
los ojos brillantes, que no coinciden habían sido parte de la
leyenda.
— No, — dijo entre dientes.
A medida que su voz resonó en el interior de su propio cráneo,
decidió escucharse a sí mismo. No podía más. No iría más lejos.
Y había perdido hace mucho tiempo su corazón masculino.
No había ninguna razón para perder su alma, también.
****
Una hora más tarde, tal vez dos, tal vez seis, Qhuinn estaba
desnudo entre las sábanas frescas, mirando la oscuridad de un
techo que no podía ver.
¿Fue este horrible dolor, el dolor que había sentido Blay? Al igual
que, después de esa pelea en sus padres en el sótano, cuando
228
229
Qhuinn se había preparado para dejar Caldwell, y dejó claro que
no había nada más para él. Ya sin vínculos entre ellos. O tal vez
después de ese tiempo se habían besado en la clínica, y
Qhuinn se había negado a ir más lejos? O después de que la
colisión final cuando había llegado casi juntos, justo antes de la
primera fecha de Blay con Saxton?
Así el maldito hueco.
Al igual que esta sala, en la realidad. Sin iluminación, y
esencialmente vacía, sólo cuatro paredes y un techo.
O una bolsa de piel y un esqueleto, por así decirlo.
Cambiando su mano, la puso sobre su corazón que latía sólo para
tranquilizarse él todavía tenía uno.
El hombre, el destino tenía una manera de enseñar las cosas que
necesitaba saber, incluso si no eran conscientes de la lección fue
necesario hasta que se la había entregado.
Había pasado demasiado tiempo envuelto en él y su defecto, el
fracaso con su familia y la sociedad. Una maraña de mierda que
había sido durante tanto tiempo, y Blay, había cuidado de él, y
había sido absorbido por el vórtice.
Pero ¿cuando alguna vez apoyó a su mejor amigo?
No había hecho nunca algo por el chico.
Blay había hecho bien en salir de esta habitación. Demasiado
poco, y demasiado tarde, y no era importante el decirlo.
Y no fue como Qhuinn estaba ofreciendo todo tipo de ganancia.
Debajo de la superficie, no era más estable.
No tenía más paz.
No, él se merecía esto
El rayo de luz era de color amarillo limón, y cortaba a través del
campo negro de su visión como si la ceguera fuera de tela y haz
un cuchillo afilado.
Una figura se metió en su habitación en silencio y cerró la puerta.
Por el olor, sabía quién era.
El corazón. De Qhuinn comenzó a tronar
verticalmente de las almohadas.
229
cuando
él
tiró
230
— ¿Blay...?—
Se oyó el suave roce de una túnica que se cayó de los hombros
de un hombre alto. Y luego, momentos más tarde, la depresión
del colchón como un gran peso, vital se levantó sobre él.
Qhuinn llegó a través de la oscuridad con infalible precisión, con
las manos buscando los lados de Blay
Cuello seguro como si hubieran sido guiados por la vista.
No se permitió hablar. Tenía miedo de que las palabras rompieran
este milagro.
Levantando su boca y llevo a Blay a la suya, y cuando esos labios
de terciopelo estaban en rango lo besó con una desesperación
que lo devolvió de repente, al pasado y fue lanzado con furia, y
con él sabor de la sangre, que no se da a quién había mostrado
colmillos.
¿A quién coño le importaba?.
Con un fuerte tirón, puso Blay hacia abajo y luego se dio la vuelta
en la parte superior del otro hombre, extendiendo los muslos y se
empujó entre ellos hasta que su miembro duro se enfrentó a
Blay....
Ambos gimieron.
Rosando de toda la piel desnuda, Qhuinn comenzó a bombear sus
caderas hacia arriba y hacia atrás, la fricción de sus sexos y su
carne caliente aumento del calor húmedo y el de su boca. Frenesí,
en todas partes, deprisa, deprisa, santa prisa puta mierda, había
demasiado hambre para tener cualquier sentido de dónde tenía
las manos o lo que se frotaba contra él, o... por el amor de Dios,
no había demasiada piel al tacto, pelo demasiado tirar,
demasiado... Qhuinn fue duro, los cojones iba apretado, su
erección patadas entre ellos, su venga y va en todas partes.
¿No lo detuvo en lo más mínimo.
Con un rápido movimiento, él se separó de su boca se podría
haber gastado los próximos cien años de trabajo, y se empujó por
el pecho de Blay. Los músculos que se encontraron eran nada
como los tipos humanos con los que había jodido esto era un
vampiro, un luchador, un soldado que había entrenado mucho y
trabajó su carne en una condición que no sólo era útil, pero
francamente mortal. Y el infierno santo era que una vez en pero
230
231
más que eso, sin embargo, se trataba de Blay, que era él
finalmente, después de tantos años...
Blay.
Qhuinn arrastró sus colmillos hacia abajo a sus abdominales que
eran roca firme, y el olor de sí mismo en la piel de Blay era una
marca que él sabía que había hecho a propósito.
Esa especia oscura iba otros lugares, también.
Él gimió cuando sus manos encontraron la polla de Blay, y
mientras rodeaba la columna duro, se arqueó el tipo
bruscamente, una maldición cortando a través de la habitación,
tanto en la misma forma que la luz tenía sólo momentos antes.
Qhuinn se humedeció los labios, le tomó el sexo de Blay, y dejó
que el mande en esa parte su gruesa polla, contundente en su
boca, y chupando a fondo, llevó a su base, abriendo su boca
ampliando, tragando todo y en respuesta, las caderas de Blay se
dispararon hacia arriba, y sus ásperas manos en su pelo, lo que
obligó a su cabeza aún más hacia abajo hasta que no pudo
conseguir ninguna aire para sus pulmones y que carajo tenía el
oxígeno necesario, de todos modos.
Excavando las manos debajo de culo de Blay, inclinó la pelvis y
empezó a ir hacia arriba y hacia abajo, con el cuello esforzándose
bajo el ritmo impuesto, con los hombros y la liberación se unió
mientras seguía adelante con exactamente lo mismo que había
estado ofreciendo antes de que Blay se liberaba. Él no iba a parar
con esto, sin embargo.
No.
Esto fue sólo el comienzo.
VEINTIOCHO
Como Blay estaba secuestrado contra las almohadas en la cama
de Qhuinn, con la cabeza casi apagó su columna vertebral. Todo
231
232
estaba fuera de control, pero no se habría ralentizado las cosa.
Con sus caderas bombeando arriba y hacia abajo, su miembro
estaba empujando dentro y fuera de succión de la Boca de Qhuinn
Gracias a Dios, las luces estaban apagadas.
Las sensaciones que solo eran muy difíciles de controlar, la
adición de un visual. El no poder ver.
El orgasmo se disparó fuera de él, su aliento lo capturó, su cuerpo
estaba apretado por todas partes, su sexo golpeaba duro. Y como
él se liberó en grandes espasmos, fue ordeñaba con esa boca, y
el hombre, que mantuvo la succión grandes oleadas de placer
barriendo de su cerebro a sus genitales, su cuerpo golpeando a un
plano diferente de existencia del todo—
Sin previo aviso, le dio la vuelta con una mano áspera, su cuerpo
lo manejaba como si no pesara un maldita cosa. Luego un brazo
salió disparado bajo su pelvis y lo subió a él para arriba sobre las
rodillas. Hubo una breve pausa, durante la cual lo único que oía
era la respiración pesada detrás de él jadeando cada vez más
rápido, y más difícil.
Oyó la evitación de Qhuinn y sabía exactamente lo que era. A
pesar de que todo su cuerpo se debilitaba con anticipación, sabía
que tenía que ser bueno y se preparó como una pesada mano que
posó en su hombro y la penetración fue un hierro de marcar,
brutal y caliente, directo al corazón de él. Y maldijo en una
archivo. exhalación explosiva, no porque le dolía, aunque lo hizo
en el mejor sentido posible Ni siquiera porque esto era algo que
había querido siempre, le tenía, y tenía la extraña sensación de
que estaba siendo marcado y por alguna razón, un silbido sonó en
su oído, y luego un par de colmillos se hundieron en su hombro,
Qhuinn cambió el agarre. a sus caderas, el torso encerrado en
tantos lugares ahora. Y luego el martilleo incesante marchaba.
Blay apretando los molares y las palmas juntas, los brazos
sujetandolo y presionandolo a su cuerpo hacia arriba, las piernas
y el torso en el esfuerzo del ataque. Tenía la sensación de la
cabecera de la cama estaba golpeando contra la pared, y por una
fracción de segundo, se Recordó la araña en la biblioteca que iba
y venian cuando Layla había sido objeto de esto. Blay maldijo la
imagen. Él no podía permitirse ir allí, él sólo no podía. Dios sabía
que un montón de tiempo para pensar en eso más tarde.
¿Ahora mismo? Esto era demasiado bueno para perder....
Como los golpes continuaron, palmas de las manos se deslizaron
sobre las sábanas de algodón fino, y él tuvo que cambiar de
posición, empujando hacia abajo en el suave colchón para tratar
232
233
de mantenerse a sí mismo en su lugar. Dios, los sonidos de
Qhuinn eran entre gruñido que retumbó por entre los colmillos
enterrados en el hombro, el golpeteo era del cabecero. Por
supuesto.
Con la presión acumulada nuevamente en sus testículos tuvo la
tentación de palma a sí mismo, pero había esperanza de que.
Tenía los dos brazos en el trabajo—
Al igual que Qhuinn leyo su mente, el hombre llegó a su alrededor
y se apoderó de él.
No fue necesario mas bombeo el orgasmo de Blay era tan fuerte
que su visión se fue un titilante parpadeo con pequeñas estrella,
y en ese mismo instante, Qhuinn comenzó su orgasmo, también,
aquellas caderas pinchando en su interior y el congelamiento
durante una fracción de segundo antes de retirarse de una
pulgada y profundizar en otra explosión patadas. Y sí, wow, la
combinación de los dos haciendo lo suyo era tan erótico,
simplemente preparado todo de nuevo:
No hubo descanso para la recuperación, sin pausa alguna. Qhuinn
sólo reanuda la conducción, en todo caso, era al igual que la
liberación había sido su mayor necesidad.
Con el sexo haciendo estragos y a pesar de toda la fuerza que
tenía en la parte superior del cuerpo Blay terminaron teniendo
que limpiar la cama, tuvo un bloqueo, al levantarse y rival que
apoyar su mano en la mesa lateral para no golpearse y chocar
contra el muro.
— Mierda, — dijo ásperamente—. — La lámpara—
Qhuinn no estaba interesado en muebles para el hogar, al
parecer. El macho sólo tiró la cabeza de Blay dándole vuelta y
comenzó a besarlo, y lo perforó con la lengua penetrando en su
boca, lamiendo y chupando como... no podía conseguir
estabilizarse lo suficiente. Mareado. Se puso francamente
vertiginoso del todo.
En todas las fantasías que había tenido, él siempre había
imaginado Qhuinn como un amante feroz, pero esto fue... en otro
nivel.
Así que fue a la distancia que se oyó decir con voz gutural, —
muérdeme otra vez.... —
233
234
Un gruñido grande desde arriba enroscado en sus oídos, y luego
otro silbido rasgó a través de la oscuridad con Qhuinn cambiado
de posición, su peso en enorme torcion para que esos colmillos
afilados pudieran hundirse en profundidad en el lado de la
garganta. Blay maldijo, había limpiado el resto de lo que estaba
sobre la mesa con el pecho tomando el lugar de los objetos, su
sudor chirriando contra las estrías de la pared sobre el barniz
mientras yacía medio de lado. Lanzo una mano, tocó la superficie
plana del suelo asentarse, captó la y empujó hacia atrás,
manteniéndolos a la vez estables cuando Qhuinn se alimentó y
fue tan bueno....
Muchas veces fueron para contar, y hasta las almohadas estaban
en el suelo, las sábanas estaban rotas, otra lámpara fue noqueada
por encima, y él no estaba seguro, pero le pareció que golpeó la
imagen de la pared a través de la cama. Cuando finalmente la
quietud reemplazó de todo el esfuerzo, Blay respiraba con
dificultad, y se sintió aún como si estuviera bajo el agua.
Qhuinn estaba haciendo lo mismo.
El cuello mojado y creciendo en la garganta de Blay sugería que
las cosas se habían puesto tan fuera de control que tenía no
haber sellar la vena que había sido tomada. Lo que sea. No le
importaba, no podía pensar, no se iba a preocupar. El Momento
lleno de encanto, tras estar flotando era demasiado glorioso para
echarlo a perder, su cuerpo a la vez hipersensible y entumecido,
caliente y templado, dolor de garganta y saciado.
Hombre, las sabanas iban a necesitar una limpieza. Y Fritz iria, sin
duda, tendría que encontrar un poco de un pegamento estupendo
para esas lámparas.
¿Dónde exactamente estaba?
Poniendo su mano, tocando alrededor y se encontró con la
alfombra y un poco de polvo volando... y una comoda manta.
Oh, está bien colgando del extremo de la cama. Lo que explicaría
la prisa y que la cabeza se mecía.
Cuando Qhuinn finalmente aflojó de él, Blay quería seguir, pero
su cuerpo estaba demasiado interesado en ser un objeto
inanimado. O más bien como un rollo de tela, tal vez...
Manos suaves lo levantaron con cuidado, y con cuidado, le dio la
vuelta sobre su espalda. Hubo cierta otro movimiento en ese
momento, y entonces él se sintió reposicionado contra las
almohadas que habían sido regresadas a su lugar de origen. Por
234
235
último, una manta ligera fue colocada a mitad de su cuerpo, como
si Qhuinn sabía que estaba casi demasiado caliente para tener un
cobertor más, y sin embargo, ya está sintiendo que se relajaba y
como el sudor que lo cubría comenzó a secarse.
Su cabello estaba peinado hacia atrás desde la frente, y luego en
su cabeza a un lado. Labios como seda besaron en la columna de
su cuello, y luego largo, lento lambetazo sellaba las heridas
punzantes que él había pedido y recibido.
Cuando terminó, dejó que su cabeza se volviera hacia Qhuinn. A
pesar de que estaba oscuro, sabía exactamente lo que estaba
mirando, su propio aspecto, color en las mejillas, media asta,
labios rojos
El beso que se presionó contra su propia boca era reverente, el
contacto no más pesado que el cálido aire de la habitación. Fue el
beso del amante consumado, el tipo de cosas que había querido
incluso más que el sexo caliente que acababa de tener. El pánico
golpeó en el centro de su pecho y hacia el exterior resonó a
través de él en un abrir y cerrar de ojos. Sus manos salieron
disparadas por su propia voluntad, empujando a Qhuinn a la
distancia.
— No me toques así. No me toques como en el pasado. —
Saltó de la cama y cayó sólo Dios sabía en qué parte de la
habitación. Iba a tientas, golpeó diversas piezas de mobiliario,
pero luego fue capaz de orientarse por la delgada línea de luz que
brillaba bajo la puerta, era la forma de salir.
Agarrando su ropa del suelo, él no miró hacia atrás al salir.
No podría soportar ver las consecuencias de cualquier tipo de luz.
Eso lo hizo muy real.
****
Finalmente, Qhuinn tenía voluntad de prender las luces de su
habitación. No podía soportar la oscuridad prolongada.
La iluminación inundó el espacio, él parpadeó con fuerza y tuvo
que poner los brazos para protegerse los ojos.
Después de calibrar las cosas en la retina la tierra, miró a su
alrededor.
Caos.
235
236
Caos total. Así que todo lo que había sucedido fue realidad, eh. Y
lo irónico que el interior de su cabeza tenía un maldito lío, buscar
el orden militar en la comparación.
“No me tocas así”.
Ah, diablos, pensó mientras se frotó la cara. No podía culpar al
hombre.
Por un lado, se había mostrado casi tanto finura como un
Bulldozer Demoledor. Un tanque armado. La problema era que
todo había sido demasiado para mostrar cualquier paciencia:
instinto, tan puro como el octano y solo acaba por ser inflamable,
le había iluminado, la reunión había dado lugar a permitir los
palos
Oh, Dios, había marcado al tipo. Joder. No es exactamente una
buena cosa, teniendo en cuenta que Blay estaba ya emparejado,
en una relación... y volvía a la cama de su amante.
Por otra parte, cuando el hombre fue en su busca, sobre todo si
se trataba de la primera vez, que era lo que pasó. El infierno se
desataría....
Sobraba decir que había sido el mejor sexo de su vida, el primero
justo después de una larga historia. La cuestión era que, al final,
quería a Blay. Estaba buscando palabras de confianza para
ponerse en contacto y así preparar el camino a la confesión.
Pero estaba claro que el hombre no quería estar cerca de eso.
Que lo hizo llegar a un segundo arrepentimiento, aún más
profunda. Sexo venganza no era acerca de la atracción, se trataba
de utilidad. Y Blay lo había utilizado, al igual que se había
permitido utilizar.
Esa sensación de vacío volvió diez veces. Un ciento por uno.
Incapaz de soportar la emoción, cayó a sus pies, y tenía que
maldecir: La baja estanqueidad era notable y no tenía un carajo
que ver con el accidente del avión, y todo era por lo que acababa
de pasar en la última hora... o más... lanzando alrededor.
Mierda.
Al entrar en el baño, dejó las luces apagadas, pero no había más
que suficiente para pasar del dormitorio, encendió la ducha. Esta
vez, esperaba a que el agua se caliente, su cuerpo no estaba para
otra sorpresa.
236
237
Era tan patético, pero lo último que quería era lavar el olor de
Blay de su piel, sino que era él siendo llevado a la locura. Dios,
esto debe ser lo que las hellrens en la casa sentían como cuando
lo tienes eres todo posesivo: estaba casi decidido a acechar al
final del pasillo, irrumpir en la habitación de Blay y Saxton
empujón fuera del camino. De hecho, le habría encantado ver a
su primo, sólo con lo que el tipo sabía... Para cortar sanamente
ese tren realmente maldito de pensamiento, entró en el recinto de
cristal y se fue hacia el jabón.
Blay estaba en una relación, señalandose a sí mismo de nuevo.
El sexo que acababa de tener no había estado a punto de
conectar emocionalmente.
Así era, en ese momento de vacío, obteniendo un sosten para su
propia historia.
Mientras se lavaba, el jabón no era un medio tan suave como la
piel de Blay, y no olía una cuarta parte de bueno. El agua no
estaba tan caliente como había sido la sangre del luchador, y el
champú no era tan relajante.
Nada se acercó.
Nada haría.
Cuando Qhuinn volvió su rostro a la pulverización y abrió la boca,
se encontró rezando que Saxton se alejara de la cama de nuevo,
a pesar de que era una mierda que esperar.
El problema era que no tenía la horrible sensación de que el caso
de las infidelidades era la única manera de Blay vendría a él de
nuevo.
Cerró los ojos y volvió a ese momento en que él había besado
Blay al final... realmente, realmente lo besó, sus labios
suavemente en cumplimiento de la tranquilidad después de la
tormenta. A medida que su mente volvió a escribir el guión, no se
apartó al otro lado de una frontera que él mismo había creado.
No, en su imaginación, terminaron las cosas como deberían
haberlo hecho, con él acariciando el rostro de Blay y dispuestos
en las luces para que pudieran miran el uno al otro.
En su fantasía, besó a su mejor amigo de nuevo, echándolo hacia
atrás, y...
— Te amo, — dijo en el aerosol de la ducha. — Yo... te quiero. —
237
238
Al cerrar los ojos ante el dolor, era difícil saber cuánto de lo que le
corría por las mejillas era agua, y cuánto era otra cosa.
VEINTINUEVE
Al siguiente día, al caer la tarde. El visitante de Assail regresó. A
medida que el sol se ponía con el último de sus rayos rosados oscuro a
través de bosque, vio hacia su monitor como una figura soltaría en sus
esquíes en medio de los árboles, los bastones apoyados en las caderas,
y binoculares en la cara. O en su cadera o en la cara. La buena noticia
era que sus cámaras de seguridad no solo tenían un zoom fantástico,
sino su enfoque y línea de visión eran fácilmente manipulables por el
equipo.
Así que se acercó aún más. A medida que la mujer dejó caer los
binoculares, miró las pestañas, alrededor de sus oscuros y calculadores
ojos, y el tinte rojo de en sus mejillas con poros finos, y el ritmo
constante de la arteria que corría hacia su mandíbula, latía. La
advertencia que le había dado a Benloise había sido recibida. Y sin
embargo ahí estaba ella de nuevo. Claramente estaba conectada con
ese vendedor de drogas mayorista, y aparentemente la
noche anterior había sido reprendida por Benloise, dado que se había
marchado por la puerta trasera de la galería haciendo parecer que
alguien la había insultado. Y sin embargo Assail nunca la había visto
antes, y eso era extraño. En el año pasado o así, se había familiarizado
con todos y cada uno que los trabajadores de Benloise, desde el
incalculable número de guardaespaldas, hasta el irrelevante personal de
la galería, y desde los importadores, a el hermano de su — carne y
hueso— que supervisaba las finanzas. Así que solo podía asumir que
ella era un contacto independiente, contratado para un propósito
específico. Excepto que, por que estaba ella todavía en su propiedad?
Comprobó la lectura digital en la parte inferior derecha de la pantalla.
Cuatro treinta y siete. Por lo general, apenas momento de alegrarse,
era demasiado temprano para salir. Pero el horario de verano había
llegado, y ese invento humano de manipular el horario del sol
realmente había funcionado a su favor durante seis meses. Iba a
ponerse un poco caliente allí, pero podría manejarlo.
238
239
Assail se vistió deprisa, colocándose un traje Gucci sobre una camisa de
seda blanca, y tomando su abrigo de pelo de camello. Su par de Smith
& Wesson de los cuarenta eran los accesorios perfectos desde luego. El
metal de un arma era el nuevo negro. Tomando su iPhone, frunció el
ceño al tocar la pantalla.
Había una llamada de Rhevenge junto con un mensaje.
Caminando fuera de su habitación, escuchó el mensaje de voz del
leahdyre del consejo en su camino escaleras abajo. La voz del macho
era el todo o nada de juegos y había que darle respeto a ese: — Assail
tu sabes quién es. Estoy convocando a una reunión del consejo y no
quiero ir solo con un quórum, sino con perfecta asistencia, el rey va a
estar allí así como la hermandad. Como el macho de más edad
sobreviviente de tu estirpe has estado en la lista del consejo, pero
apuntado como inactivo ya que permaneciste en el viejo país. Ahora
que estas de vuelta, es hora de empezar a asistir a estos pequeños y
felices encuentros. Llámame con tu itinerario para que pueda arreglar el
tiempo y lugar para todos. — Legando a un descanso antes de la
puerta de metal que bloqueaba el final de las escaleras, metió su móvil
en un bolsillo, abrió la cerradura, y se deslizo por la puerta abierta al
primer piso, era oscuro debido a los protectores en las ventanas que
bloqueaban toda la luz, y el gran espacio abierto de la sala parecía una
caverna en la tierra en lugar de una jaula de cristal encaramada a las
orillas de un rio.
Desde la cocina escucho que chisporroteaba y olía a tocino. Caminando
en dirección opuesta, fue a su oficina con paneles de nogal que había
dado a sus primos para usarlo, entro a los veinte metros cuadrados.
Dentro el aire era templado, que se mantenía a precisos setenta grados,
una humedad de exactamente sesenta y nueve por ciento, estaba
perfumado con el tabaco de docenas de cajas de cigarros. Después de
una considerable alineación, con el aroma tomó tres cubanos. Los
cubanos eran los mejores después de todo. Y era otra de las cosas que
Benloise le había dado por un buen precio. Sellando de nuevo su
preciosa colección, reapareció en la sala de estar. El chasquido se había
detenido, los ruidos de fondo de la plata sobre lavajilla lo
reemplazaban. A medida que se acercó a la cocina, sus dos primos que
estaban sentados en taburetes frente al mostrador de granito, el par de
ellos estaban comiendo precisamente al mismo ritmo, como si hubiera
algún ritmo de tambores, insonoro, que regulaba sus movimientos.
Ambos levantaron la vista hacia él con el mismo ángulo de la cabeza.
— Saldré toda la noche. Saben cómo encontrarme, — Les dijo.
Ehric se limpió la boca.
239
240
— He rastreado a tres de los comerciantes desaparecidos están de
vuelta en acción, listos para moverse haré una entrega a media noche.
—
— Bien, bien. — Assail hizo un rápido chequeo a sus armas. — Trata de
averiguar en donde estaban, quieres?. —
— Como desees. —
Ambos inclinaron sus cabezas en una articulación rápida, y luego
volvieron a sus desayunos. No habría comida para él. Junto a la
cafetera, cogió un termo de color ámbar y desenrosco la tapa. Esta
tenía una cuchara de plata pequeña unida, que hizo un ruido tintineante
mientras el llenaba su vientre con Coca.
Un golpe por fosa nasal lo despertó bien despierto. Se llevó el resto con
él, poniéndolo en el mismo bolsillo que los cigarrillos. Había pasado un
tiempo desde que se había alimentado y comenzaba a sentir los
efectos, dejando su cuerpo y su mente propensos a una falta de
claridad que era desconocida.
La desventaja del nuevo mundo Era que era más difícil encontrar
hembras.
Afortunadamente la cocaína pura era un buen sustituto, al menos por el
momento.
Deslizándose un par de gafas de sol casi opacas, paso por el cuarto de
la entrada facilitando el mismo la puerta trasera.
Abriéndose de golpe
— Assail retrocedió y gimió por la embestida, su peso tambaleándose
en sus zapatos, a pesar del hecho de que el noventa por ciento de su
piel estaba cubierta por varias capas de ropa, e incluso con las gafas
oscuras, la luz que se desvanecía en el cielo era lo suficiente para
hacerle vacilar. Pero no había tiempo para ceder a la biología. Se obligó
a desmaterializarse al bosque detrás de su casa, se puso a rastrear a la
mujer en la oscuridad cercana. Era bastante fácil localizarla, ella estaba
retirándose, moviéndose con velocidad en esos esquíes, haciendo su
camino sinuoso, y a través de las mullidas ramas de los pinos y robles.
Extrapolando a partir de su trayectoria, y aplicando un poco de lógica
que ella había demostrado en las cintas de la mañana anterior, estaría
pronto frente a ella, anticipando justo donde ella pasaría…
Ah sí.
El Audi negro de la galería. Estaba estacionado en el lado arado de la
carretera a unas dos millas de su propiedad. Assail estaba apoyado en
240
241
la puerta del lado del conductor y fumando un cubano cuando ella salió
de la línea de árboles. Se detuvo en las marcas dobles que habían
hecho, sus esquíes en ángulo amplio.
El sonrío hacia ella al tiempo que xhaló una nube de humo en el
crepúsculo.
— Una buena tarde para hacer ejercicio. Disfrutando de la vista de mi
casa? —
Su respiración era rápida por el esfuerzo, pero no por algún miedo que
él pudiera percibir, lo que era excitante.
— No sé de que estás hablando—
Él corto la mentira.
— Bien, yo puedo decirte que en este momento estoy disfrutando de mi
vista. —
A medida que sus ojos paseaban deliberadamente hacia debajo de sus
largas y atléticas piernas, dentro de sus pantalones de esquí, ella lo
fulminó con la mirada.
— Me resulta difícil creer que se puede ver algo con esos lentes de sol.
—
— Mis ojos son muy sensibles a la luz. —
Ella frunció el ceño mirando alrededor.
— Difícilmente queda luz en el cielo. —
— Es suficiente para verte. — Tomó otra calada. — Qieres saber que le
dije a Benloise la noche pasada?—
— ¿A. Quien?—
Ahora ella estaba molesta con él, y su voz se agudizó.
— Un consejo. No juegues conmigo eso te llevara a estar muerta más
rápido que otro tropiezo. —
Frio llenaba su mirada.
— Yo no era consciente de que una ofensa a la propiedad conlleva un
castigo capital. —
— En mi caso hay toda una lista de cosas que tienen consecuencias
mortales. —
241
242
Ella levantó su barbilla.
— Vaya, sino eres peligroso. —
Como si fuera un gatito pasando por una cadena y maullando. Assail se
movió tan rápido, sabiendo que sus ojos no podrían rastrearlo un
momento él estaba a metros de distancia, al siguiente estaba de pie en
la punta de sus esquíes, atrapándola en el lugar. La mujer gritó
alarmada y trato de saltar hacia atrás, pero, claro, sus pies estaban
atrapados en los amarres. Para detenerla de la caída, él sostuvo su
brazo con la mano que no sostenía su cigarrillo. Ahora su sangre
bombeaba con miedo, y a medida que inhalaba profundamente se
endureció. Sacudiéndola hacia adelante, miró su rostro.
— Ten cuidado— Dijo en voz baja. — Me ofendo muy fácilmente, y mi
temperamento no es fácilmente calmable. —
Aunque podía pensar en al menos una cosa que ella podría darle para
calmarlo. Inclinándose inhaló profundamente. Dios, amaba su esencia.
Pero no había tiempo para distraerse con eso.
— Le dije a Benloise que enviara gente a mi casa era bajo su propio
riesgo... y el de ellos. Me sorprende que no te informen de esos,
digamos, muy claros límites, es mí propiedad… —
Por el rabillo del ojo, vio un borde sutil en su hombro. Iba a intentar
sacar un arma con la mano derecha. Assail puso su cigarrillo entre los
dientes y capturó esa muñeca delgada. Aplicando presión y
deteniéndola, solo cuando ella exhalo con dolor, inclinó su cuerpo hacia
atrás solo para que ella estuviera completamente consciente del poder
que tenía sobre el mismo, y sobre ella.
Sobre todo. Y fue entonces cuando ella se excitó.
Había pasado tanto tiempo, quizás demasiado, desde que había
deseado a un hombre. No era que no los encontrara deseables en
general, o que no se habían producido ofertas para encuentros
horizontales de miembros del sexo opuesto. Nada había parecido valer
la pena. Y quizá, después de esas relaciones que no habían funcionado,
había regresado a su estricta educación brasileña. Lo cuál sería irónico
considerando lo que hacía para ganarse la vida. Este hombre, sin
embargo, le llamaba la atención. En una gran manera. El agarre en su
brazo y su muñeca no eran amables, y más que eso, no había tregua
por que fuera una mujer, sus manos apretaban a tal grado que el dolor
se canalizaba en su corazón, acelerándolo.
Del mismo modo el ángulo en que había forzado su espalda estaba
poniendo a prueba los límites de capacidad de su columna vertebral
para doblarse, y sus muslos ardían. Estar excitada era… un
242
243
incumplimiento grave de autopreservación. De hecho, mirando aquellas
gafas negras era muy consciente de que podría matarla allí mismo.
Romper su cuello. Quebrar sus brazos justo para verla gritar antes de
sofocarla en la nieve. O tal vez noquearla y tirarla en el rio.
La voz con el acento marcado de su abuela vino a su mente:
"¿Porque no puedes conocer a un buen chico? Un chico católico con una
familia que conozcamos? Marisol, rompes mi corazón con esto."
— Sólo puedo asumir— susurró con esa voz de acento sombrío e
imposición que no conocía, — ¿el mensaje no te fue transmitido, es eso
correcto?, Benloise simplemente falló en decírtelo y es por eso, después
de que expresamente indiqué mis intenciones, todavía ¿apareciste
vigilando mi casa? Creo que eso es lo que paso quizá el mensaje de voz
aún no lo has recibido. O un mensaje de texto, un e—mail. Sí, creo que
la comunicación de Benloise está perdida, es eso cierto?—
La presión en ella aumentó aún más, sugiriendo que el tenía la fuerza
de sobra, lo cual era una perspectiva desalentadora por no decir menos.
— Es eso cierto— Gruñó
— Si— Escupió ella. — Si eso es correcto—
— ¿Así que puedo dejar de esperar encontrarte por aquí con tus esquíes
no es cierto?—
Él la sacudió de nuevo, el dolor hizo que sus ojos rodaran hacia atrás un
poco.
— SI— Ella se ahogó.
El hombre se ablando lo suficiente para que pudiera tomar algunas
respiraciones. Luego siguió hablando con esa voz extrañamente
seductora.
— Ahora, hay algo que necesito antes de dejarte ir. Tú me dices todo lo
que sabes de mi. Cada cosa. —
Ella frunció el ceño pensando que era una tontería. No hay duda, un
hombre como este sería muy consciente de cualquier información que
un tercero pudiera reunir acerca de él. Así que era una prueba. Dado
que ella tenía muchas ganas de ver a su abuela de nuevo, Solo dijo:
— No sé tu nombre, pero puedo adivinar lo que haces y también lo que
has hecho—
— ¿Y eso es?—
243
244
— Creo que eres uno de los que ha estado disparando a to dos los
comerciantes de poca monta en la ciudad para asegurar tu territorio y
tener el control. Los documentos y los informes de noticias han
etiquetado las muertes como suicidios—
Ella continuó después de todo, no había razón para discutir.
— Sé que vives solo, tanto como puedo decir que tu casa está equipada
con equipos en ventanales muy extraños. Como camuflaje diseñado
para aparentar el interior de la casa, pero… son otra cosa más allá de
eso solo que no sé qué es—
Su cara pareció permanecer impasible. Calmado. En paz. Como si no la
estuviera forzando en la posición o amenazando con daño corporal. El
controlaba… erótico.
— ¿Y?—
— Eso es todo—
Él inhalo del cigarro en la boca, el ancho círculo naranja en el extremo
estaba brillando con más intensidad.
— Solo diré esto una vez. ¿Entiendes eso?—
— Si—
Se movió tan rápido que tuvo que mover los brazos para volver a ganar
equilibrio por si misma, con sus bastones clavados en la nieve, espera,
en donde estaba… El hombre apareció justo detrás de ella con los pies
plantados a ambos lados de las pistas que sus esquíes habían hecho de
muestra física del camino que había hecho desde su casa, a medida que
sus bíceps izquierdo y la muñeca derecha quemaban con la sangre
circulando de nuevo por ellos en las zona donde él había apretado, una
advertencia paso a través de su nuca.
¡Fuera de aquí, Sola, se dijo a ella misma, ahora mismo!, Sin estar
dispuesta a correr el riesgo de otra captura se lanzó hacia adelante por
el camino arado, la base encerada de sus esquíes luchado por avanzar
en el camino compacto cubierto de nieve. Mientras se iba, él la siguió
caminando lentamente, inexorablemente, como un gran gato
rastreando a su presa que se contentaba solo con jugar por ahora. Sus
manos temblaban mientras usaba la punta de los lbastones para saltar
los obstáculos, y luchaba por poner los esquíes de vuelta en el coche.
Todo el tiempo, él estuvo de pie a mitad de la carretera mirándola, ese
humo de cigarrillo desvaneciéndose sobre su hombro en las frías
corrientes de aire, que se canalizaban hacia el rio.
244
245
Entrando en su auto, cerró las puertas, encendió el motor y miró el
espejo retrovisor. En el resplandor de las luces de sus frenos, el parecía
francamente malvado, alto, de cabello negro, un hombre con un rostro
apuesto como un príncipe, y tan cruel como una cuchilla. Golpeando el
acelerador, se quitó la hombrera alejándose a toda velocidad, el coche
con las ruedas dándole toda la tracción que necesitaba. Echó un vistazo
al retrovisor de nuevo. Él todavía estaba allí, Los pies se movieron al
freno de golpe y casi golpeo.
Se había ido.
Seguro, como si hubiese desaparecido en el aire. Un momento ahí
estaba a su vista… al siguiente, invisible. Sacudiéndose a sí misma,
golpeo el acelerador de nuevo, y se hizo la señal de la cruz sobre su
corazón acelerado.
¿Qué mierda era él? se preguntó con pánico.
TREINTA
Justo cuando las persianas se levantaban por la noche, Layla escuchó
que llamaban a su puerta e incluso antes de la esencia que percibía a
través de los paneles, sabía quién había ido a verla.
Inconscientemente su mano fue a su cabello y se encontró con que era
un desastre, enmarañado por haberle dado vueltas todo el día. Peor
aún, no se había molestado en cambiase la ropa de calle que había
usado para ir a la clínica. Sin embargo no podía negarle la entrada.
— Adelante, — dijo en voz alta, sentándose más arriba en la cama y
enderezando las mantas que había tirado hasta su esternón. Qhuinn
estaba vestido en ropa de combate, lo que le llevó a pensar que estaba
en rotación por la noche quizás no. Ella no estaba al tanto del itinerario.
A medida que sus ojos se encontraron ella frunció el ceño.
— No te ves muy bien. —
El llevó una mano a la venda sobre su ceja.
— Oh esto? es solo un rasguño. —
Excepto que no era la lesión lo que había llamado su atención. Era su
mirada en blanco, y los huecos sombríos bajo sus pómulos. Él se
detuvo. Olfateo el aire y palideció. Inmediatamente ella se miró las
manos una vez más entrelazadas.
245
246
— Por favor, cierra la puerta. —
— ¿Qué está pasando?—
Cuando cerró la puerta como le había pedido, ella tomo una respiración
profunda.
— Fui a ver a Havers por la noche. —
— ¿Qué?—
— He estado sangrando —
— ¡Sangrando¡—
Se apresuró hacia adelante, arrastrándose sobre la cama.
— ¿Por qué diablos no me lo dijiste?—
Querida Virgen Escriba, era imposible para ella no acobardarse ante la
furia que reflejaba su rostro en verdad, no tenía fuerzas en ese
momento, y era incapaz de mantener la auto conservación.
Instantáneamente Qhuinn retraso su ira, caminaba en círculos y de
regreso.
Cuando la encaró de nuevo dijo ásperamente.
— Lo siento, no quería gritar Yo... solo... estoy preocupado por ti —
— Lo siento. Debí habértelo dicho… pero estabas fuera luchando, y no
quería molestarte. No lo sé… honestamente. Probablemente no estaba
pensando de forma clara. Estaba desesperada. —
Qhuinn se sentó a su laso, sus enormes hombros curvándose cuando
entrelazo los dedos y apoyo los codos en las rodillas.
— Entonces. ¿Qué está pasando?—
Todo lo que ella pudo hacer fue encogerse de hombros.
— Bien cómo puedes ver… estoy sangrando. —
— ¿Que tanto?—
Pensó en lo que la enfermera había dicho.
— Bastante. —
— ¿Desde cuándo?—
246
247
— Comencé hace cerca de 24 horas. No quería acudir a la Doctora Jane,
porque no estaba segura de cuan privado seria, y también, ella no tiene
tanta experiencia en embarazos de nuestra especie. —
— ¿Que te dijo Havers?—
Ahora ella estaba frunciendo el ceño.
— Se negó a decírmelo. —
La cabeza de Qhuinn giro rápidamente.
— ¿Disculpa?—
— Dado mi estatus como elegida, el únicamente hablara con el Primale.
—
— ¿Me estas jodiendo?—
Ella negó con la cabeza. — No, no lo podía creer y me temo que salí de
ahí bajo menos que óptimas circunstancias. Me redujo a un objeto,
como si no me concerniera en absoluto… nada más que un repuesto —
— Tú sabes que eso no es cierto —
Qhuinn tomo su mano, con sus ojos dispares ardiendo. — No para mi,
nunca para mí. —
Ella se estiró y alcanzó su hombro. — Lo sé pero gracias por decirlo. —
Se estremeció. — Necesito saber ahora mismo. Y en cuanto a lo que
está pasando… conmigo… la enfermera dijo que no hay nada que se
pueda hacer para detenerlo. —
Qhuinn miró hacia la alfombra y se quedó así por un largo tiempo.
— No lo entiendo. No se suponía que sucediera de esta forma. —
Tragando esa horrible sensación de fracaso, ella se sentó y acarició su
espalda. — Se que deseabas esto tanto como yo. —
— No puedes estar perdiéndolo. Simplemente no es posible. —
— Por lo que entiendo, las estadísticas no son alentadoras. No al inicio…
y no al final—
— No, esto no está bien. Yo la vi… a ella —
Layla aclaró su garganta.
— Los sueños no siempre se hacen realidad Qhuinn—
247
248
Parecía una cosa tan simple de decir. Tan meramente obvio también.
Pero dolía hasta la médula.
— No era un sueño— Dijo ásperamente. Pero después se miró a sí
mismo, y después a ella.
— ¿Cómo te sientes? ¿Duele?—
Cuando no respondió inmediatamente, ya que no quería mentirle acerca
de los calambres, él se puso a sus pies.
— Iré a buscar a la Doc. Jane—
Ella alcanzó su mano y lo mantuvo en el lugar. — Espera. Piénsalo. Si
estoy… perdiendo al bebé… — Hizo una pausa para tomar fuerza que
después puso en palabras.
— No hay motivo para decírselo a nadie. Nadie necesita saberlo. Solo
podemos dejar que la naturaleza — Su voz se quebró en ese punto,
pero se forzó a continuar. — Siga su curso. —
— Al diablo con eso. No voy a poner en peligro tu vida solo por evitar
una confrontación. —
— No voy a detener el aborto Qhuinn. —
— El aborto no es lo único que me preocupa. — Apretó su mano. — Tú
me importas. Así que iré por la Doc. Jane ahora mismo. —
Si, al diablo con mantener el secreto, Qhuinn pensó mientras alcanzaba
la puerta. Había escuchado historias sobre hembras con hemorragias
durante abortos involuntarios y aunque no estaba dispuesto a compartir
nada de eso con Layla, iba a actuar.
— Qhuinn detente. — Gritó Layla, — Piensa en lo que estás haciendo.
—
— Lo hago, claramente. — No espero para discutirlo más. — Quédate
aquí. —
— Qhuinn —
Podía seguir escuchando su voz cuando cerró la puerta y se fue
corriendo, yendo por el pasillo corto y bajando por las escaleras. Con
suerte la Doctora Jane seguiría en la última cena con su macho el par
de ellos habían estado en la mesa cuando el subía a ver a Layla. En su
cuanto piso del vestíbulo, sus Nikes chirriaron en el mosaico cuando
paso por el arco que daba al comedor. Viendo a la médica justo donde
había estado antes, un golpe de suerte, su primer instinto fue gritar su
248
249
nombre. Excepto que se dio cuenta que había varios Hermanos
sentados en la mesa, comiendo postre.
Mierda. Era fácil para el decir que podía lidiar con las consecuencias de
lo que habían hecho.
¿Pero Layla? Como una Elegida sagrada, tenía mucho más que perder
que él. Phury era un tipo bastante razonable, así que había una buena
probabilidad que estuviera bien con eso. ¿El resto de la sociedad? Él
había estado allí en el pasado a punto de quedar fuera. No quería eso
para ella.
Qhuinn se apresuró hacia donde V y Jane estaban echados y relajados,
el Hermano fumando un liado a mano, la Doc. Fantasmal sonriendo a su
compañero cuando él hizo una broma. En el momento que la buena
doctora miró hacia él, se inclinó hacia adelante. Qhuinn se dejó caer y
susurro en su oído. Ni siquiera un segundo después estaba de pie.
— Debo irme, Vishous. —
Los ojos diamantinos del Hermano se alzaron. Aparentemente, una
mirada a Qhuinn fue todo lo que necesitaba: no hizo ninguna pregunta,
solo asintió una vez. Qhuinn y la terapeuta corrieron fuera juntos. En
favor de la Doctora Jane, ella no perdió tiempo con cómo es que se
embarazó?
— ¿Hace cuanto que está sangrando?—
— Veinticuatro horas. —
— ¿Que tanto?—
— No lo sé. —
— ¿Algún otro síntoma? ¿Fiebre? ¿Nauseas? ¿Dolor de cabeza?—
— No lo sé—
Ella se detuvo en cuanto llegaron a las escaleras.
— Ve al Pit. Mi botiquín está en el mostrador junto al cuenco con
manzanas. —
— Entendido. —
Qhuinn nunca había corrido tan rápido en su vida. Fuera del vestíbulo. A
través del patio cubierto de nieve. Marcando el código del Pit. Corriendo
en el lugar de V y Butch. Por lo general, nunca habría entrado sin tocar
al diablo, sin tiempo para un anuncio apropiado. Que se joda eso esta
249
250
noche pensó. Bien ¡El botiquín! Estaba en realidad junto a los Fujis.
(Variedad de manzana)
Tomándolo, salió corriendo, disparado a través del estacionamiento,
pateando el suelo mientras esperaba a que Fritz abriera las puertas de
la mansión, casi arrolla al doggen. A medida que subía al segundo piso,
salió disparado más allá de las puertas del estudio de Wrath e irrumpió
en el cuarto de invitados que usaba Layla. Cerrando la puerta, jadeó
camino a la cama, donde la buena doctora estaba sentada justo donde
él había estado. Bien Layla estaba blanca como una sábana, desde
luego, el miedo y la pérdida de sangre le hacían eso a una hembra.
Doc. Jane estaba a mitad de una frase cuando tomo sus cosas.
— Creo que debería empezar por tomar tus signos vitales —
¡¡¡Boooom!!!
En cuanto el ruido atronador resonó por toda la sala el primer
pensamiento de Qhuinn fue arrojarse sobre las hembras como un
escudo. Pero no era una bomba. Era Phury abriendo la puerta a sus
anchas. Los ojos amarillentos del Hermano brillaban, y no de una buena
manera, mientras pasaban de Layla a Doc Jane a Qhuinn… y de vuelta.
— ¿Qué diablos está pasando aquí?— Demandó, con las aletas de la
nariz agitándose cuando capto la misma esencia que Qhuinn antes.
— Vi a la Doctora subiendo en una carrera de muerte. Luego Qhuinn
con el botiquín. Y ahora… alguien mejor comience a hablar. En este
maldito minuto. —
Pero él lo sabía. Porque estaba mirando a Qhuinn.
Qhuinn encaró al Hermano.
— Yo la embaracé —
No hubo oportunidad de terminar la frase. Apenas llegó a la palabra con
E de hecho. El Hermano lo levanto y lanzó contra la pares. Mientras su
espalda absorbía el impacto, su mandíbula explotó en dolor lo que
sugería que el hermano le había dado una buena. Las manos ásperas lo
clavaron en el lugar con los pies colgando cerca de seis centímetros de
la linda alfombra Oriental justo cuando las personas comenzaban a
reunirse en la puerta. Genial.
Audiencia. Phury acercó su cara a Qhuinn y expuso los colmillos.
— ¿Le hiciste qué?—
Qhuinn tragó una bocanada de sangre.
250
251
— Ella entró en necesidad. La serví. —
— Tú no la mereces —
— Lo sé. —
Phury lo golpeó de nuevo.
— Ella es mejor que esto —
— Estoy de acuerdo —
Bangi. (Deporte de riesgo, vulgarmente es tirarse del puente atado)
De nuevo contra la pared.
— Entonces, porque mierda tú—
El gruñido que llenó la habitación fue lo suficientemente fuerte para el
espejo junto a Qhuinn temblara. Al principio estuvo seguro de que era
Phury… excepto que las cejas del hermano se fruncieron y el macho
miró sobre su hombro. Layla estaba fuera de la cama y acercándose a
ellos, y jodida mierda, la mirada en sus ojos era suficiente para derretir
la pintura de un auto, a pesar del hecho de que no se encontraba bien,
sus colmillos estaban desnudos, sus dedos curvados en garras… y la
helada corriente que venía de ella hizo que la espalda y cuello de
Qhuinn cosquillearan en advertencia. Ese gruñido no era más que lo que
podría venir de un macho… mucho menos de una delicada hembra del
estatus de la Elegida.
Y en todo caso, su desagradable tono de voz era peor: — Déjalo. —
Ella miraba a Phury como si estuviera completamente preparada para
quitarle los brazos al Hermano y golpearlo con los muñones si él no
hacia exactamente lo que quería. Pronto. Y hey, quien iba a saberlo de
repente Qhuinn podía respirar bien, y sus Nikes estaban de vuelta en el
piso. Como magia. Phury puso las palmas frente a él.
— Layla, Yo —
— Tú no lo toques. No por esto… ¿estamos claros?—
Su peso estaba sobre los talones, como si pudiera lanzarse a la
garganta del tipo en cualquier segundo.
— Él era el padre de mi hijo, y se le brindaran todos los privilegios de
esa posición—
— Layla —
— ¿Nos entendemos?—
251
252
Phury asintió con su cabeza multicolor. — Sí, pero —
Ella siseo en la antigua lengua, — Si algo le pasa a él, iré por ti, te
encontraré en donde duermes.
No me importa en donde o con quien duermas, mi venganza caerá
sobre ti hasta derrumbarte—
La última palabra fue dicha, hasta que la última silaba se convirtió en
un gruñido.
Silencio de muerte.
Hasta que Doc Jane dijo secamente, — Yyyyyyy esto es por lo que dicen
que la hembra de cada especie es la peligrosa no el macho—
— Palabra— Murmuró alguien desde el pasillo.
Phury levanto las manos con frustración.
— Yo solo quería lo mejor para ti, y no solo como un amigo preocupado
este es mi jodido trabajo. Tu atravesaste la necesidad sin decírselo a
nadie, te acostaste con él — Como si Qhuinn fuera mierda de perro — y
después sin decirle a nadie sobre tu condición. Y se supone ¿que deba
estar feliz con esto? ¿Qué mierda?—
Hubo una especie de conversación entre el par de ellos en ese punto,
pero Qhuinn no la escucho: Toda su parte consciente se había retraído
profundamente en su cerebro. Hombre, ese pequeño comentario feliz
del Hermano, no debió haber dolido como una perra, no era como si no
lo hubiera escuchado antes, o diablos, incluso pensado así acerca de sí
mismo. Pero por alguna razón, las palabras desencadenaron una falla
que existía en su núcleo.
Recordándole que difícilmente era una tragedia apuntar lo obvio, se
liberó de la espiral de vergüenza y miró alrededor. Sip, todos habían
asistido al pasillo y de nuevo, las cosas que prefería haber recordado en
privado pasaron frente a miles de personas.
Por lo menos eso no le importaba a Layla. Mierda, ella ni siquiera
parecía notarlo. Y era bastante divertido ver a todos esos guerreros
profesionales dispuestos a alejarse por lo menos una, milla de la
hembra. Por otra parte, si querías sobrevivir haciendo el trabajo que
hacían, la precisa evaluación del riesgos era algo que se desarrollaba
deprisa — incluso Qhuinn, que era el objeto de ese instinto protector
que la elegida mostraba, no se habría atrevido a tocarla.
— Por la presente renuncio a mi estatus de Elegida, y así mismo a todos
los derechos y privilegios. Soy Layla, Caída desde este latido de corazón
en adelante —
252
253
Phury intento cortarla. — Escucha, no tienes que hacer esto —
—...y para siempre. Estoy arruinada a los ojos de la tradición y de la
práctica, no soy virgen, he concebido un hijo, a pesar de que lo esté
perdiendo. —
Qhuinn golpeo la parte posterior de la cabeza contra la pared. Maldita
sea.
Phury pasó una mano por su cabello. — Joder—
Cuando Layla se tambaleo sobre sus pies, todos fueron a alcanzarla,
pero ella empujo todas las manos y se alejó bajo su propia cuenta de
vuelta a la cama. Descendiendo con cautela, como si todo doliera, ella
bajó la cabeza.
— Mi suerte está echada, y estoy lista para enfrentar las consecuencias,
sean las que sean. Eso es todo. —
Hubo un gran número de cejas levantándose en su despido a la
multitud, pero nadie dijo ni boo. Después de un momento, el gallinero
se fue, aunque Phury permaneció donde estaba. Así como Qhuinn y la
Doc. Jane. La puerta se cerró.
— Ok, especialmente después de todo esto, realmente necesito revisar
sus signos vitales. —
Dijo la Doc. Jane ayudando a la hembra contra las almohadas y a poner
las mantas en su sitio de donde habían sido arrojadas. Qhuinn no se
movió mientras un medidor de presión era deslizado por su brazo y una
serie de puff—puff—puffs resonaba. Phury por otra parte, paseaba
alrededor, al menos hasta que frunció el ceño y saco su teléfono.
— ¿Es por esto que Havers me llamó anoche?—
Layla asintió.
— Fui allí en busca de ayuda. —
— ¿Por qué no viniste a mí?—
Murmuro el Hermano para el mismo.
— ¿Que dijo Havers?—
— No lo sé ya que no escuché el mensaje de voz. No pensé que hubiera
porque hacerlo. —
— El indicó que solo te lo diría a ti. —
En ese momento Phury miró hacia Qhuinn, con esa mirada amarillenta.
253
254
— ¿Vas a emparejarte con ella?—
— No. —
La expresión de Phury se volvió helada de nuevo.
— Que maldito tipo de macho eres tú —
— Él no está enamorado de mí. — Lo cortó Layla, — Ni yo de él. —
Cuando la cabeza del Primale giro, Layla continuó.
— Nosotros queríamos un bebé. —
Ella se inclinó hacia adelante mientras la Doc Jane escuchaba su
corazón desde atrás.
— Empezó y terminó ahí. —
Ahora el hermano maldijo.
— No lo entiendo. —
— Ambos somos huérfanos, en tantos sentidos. — Habló la Elegida. —
Nosotros buscamos… buscábamos... una familia propia. —
Phury exhaló, y se acercó a la mesa en la esquina, tendiendo su peso
sobre la delicada silla.
— Bien. Ah. Supongo que eso cambia las cosas un poco. Yo creo que —
— No importa nada. — Intervino Layla, — Esto es lo que es. O… era, en
todo caso. —
Qhuinn se encontró frotándose los ojos por ninguna razón en particular.
No era como si estuvieran húmedos o alguna mierda así. Nah. No, en
absoluto. Estaba… tan malditamente triste.
Toda la jodida situación. Desde la condición de Layla, al agotamiento e
impotencia de Phury, hasta su propio dolor en el pecho, era tan solo,
seriamente un asunto malditamente triste.
TREINTA Y UNO
—Esto es justo lo que estaba buscando. — Mientras Trez hablaba, se
movía alrededor del vasto y vacío espacio de la bodega. Sus botas
254
255
impactando tan fuerte que hacían eco. Detrás de él, podía sentir con
facilidad el alivio que desprendía la agente de bienes raíces que estaba
de pie junto a la puerta.
¿Negociar con humanos? Como quitarle un caramelo a un niño.
—Usted podría transformar esta parte de la ciudad — dijo la mujer. —
Es una verdadera oportunidad.
— Cierto — Aunque no era como si la clase de tiendas y restaurantes
que le seguían fueran a ser del tipo intelectual. Más bien tiendas de
Tatuajes y Piercings, buffets baratos y teatros XXX. (porno)
Pero él no tenía ningún problema con eso. Incluso los proxenetas
podían sentirse orgullosos de su trabajo, y francamente, tendía a
confiar en los artistas del tatuaje bastaaaaaante más que en muchos de
los llamados “ciudadanos honrados”.
Trez giró a su alrededor. El espacio era enorme, casi tan alto como
amplio, con filas y filas de ventanas cuadradas, muchas de las cuales
estaban rotas y habían sido cubiertas con madera contrachapada. El
techo era sólido, o al menos en su mayoría sí. Las cubiertas de hojalata
mantenían la nieve, aunque no el frío de afuera. El suelo era de
hormigón y era evidente que había un nivel inferior; en algunos lugares
había trampillas, aunque ninguna de ellas se abría con facilidad. La
electricidad parecía estar bien, sistema de ventilación era inexistente, la
fontanería era una broma.
En su mente, sin embargo, el no veía el lugar como estaba ahora. No,
podía imaginárselo transformado en un club de proporciones Limelight
(tipo de luz usada en teatros grandes antiguamente). Naturalmente el
proyecto iba a requerir una gran inyección de capital y algunos meses
para estar terminado. Sin embargo, al final Caldwell iba a tener un
nuevo escenario picante, y él, otro lugar para hacer dinero.
Todo el mundo gana.
— Así que, ¿Le gustaría hacer una oferta?
Trez miró a la mujer. Ella era una Señora Profesional con su abrigo de
lana negro y su traje oscuro de falda por debajo de la rodilla. El noventa
por ciento de su cuerpo cubierto y no solo porque estábamos en
Diciembre.
Y sin embargo, incluso con todos esos botones y ese peinado práctico,
ella era atractiva en la forma en la que las mujeres lo eran para Trez:
tenía pechos, la piel suave y lisa, y un lugar entre las piernas en el que
él pudiera jugar.
255
256
Y a ella le gustaba él.
Lo podía decir por la forma en la que ella bajaba sus ojos ante él y
porque parecía no saber qué hacer con sus manos en el bolsillo del
abrigo, jugando con su pelo, metiendo su camisa dentro de su falda…
A él se le ocurrían algunas maneras de mantenerla ocupada.
Trez sonrió mientras caminaba hacia ella y no se detuvo hasta que
estuvo justo dentro de su espacio personal.
— Sí, lo quiero. —
El doble sentido hizo mella. Sus mejillas estaban enrojecidas y no por el
frío sino de excitación.
— Oh, bien. —
— ¿Dónde quieres hacerlo? — dijo él arrastrando las palabras.
— ¿Te refieres a hacer la oferta? — ella se aclaró la garganta.
— Todo lo que tiene que hacer es decirme que… quiere… y haré… que
suceda.
Aw, ella no estaba acostumbrada a tener sexo casual. Qué dulce.
— Aquí.
— ¿Cómo dice? —dijo ella mirándole a los ojos por fin.
Él sonrió lenta y apretadamente para que no pudiera ver sus colmillos.
— La oferta, ¿vamos a hacerla aquí?
Sus ojos se abrieron. — ¿Enserio?
—Sí, enserio. Dio un paso más cerca, pero no lo suficiente como para
que se tocaran. Él estaba dispuesto a seducirla, pero ella tenía que
estar cien por ciento segura de lo que estaba haciendo.
— ¿Estás lista?
— Para… hacer… la oferta.
— Sí.
—Hace, eh… hace frío aquí —dijo ella — ¿Tal vez en mi oficina? Allí es
donde la mayoría… de las ofertas de manejan, también.
De la nada, la imagen de su hermano sentado en el sofá en casa,
mirándolo como si fuera un maldito problema le golpeó duramente, y se
256
257
dio cuenta que había mantenido relaciones sexuales con todas las
mujeres que se había topado en los últimos… días, mierda. ¿Cuánto
tiempo?
Bueno, obviamente si no estaban en edad de aparearse no se acostaba
con ellas. O si eran fértiles.
Lo que sumaba un total de... ¿Una docena o dos? Genial. Qué héroe.
¿Qué demonios estaba haciendo? No quería volver a la oficina de esta
mujer por una cosa, no tenía tiempo suficiente ya que quería estar en el
Iron Mask a la hora de abrir.
Así que la única opción era aquí, de pie, con la falda en la cintura y sus
piernas alrededor de sus caderas. Rápido y directo al grano. Y luego
volver sus caminos separados.
Después de que él le hubiera dicho la cantidad de dinero que estaba
dispuesto a pagar por ese almacén, por supuesto.
Pero entonces ¿Qué? No era como si fuera a tirársela para cerrar el
trato. Él rara vez repetía y solo si le atraía realmente o le picaba mucho.
Y no era el caso.
¿Qué sacaba él de todo esto? No es como si fuera a verla desnuda o
tener mucho contacto piel con piel.
A menos que… ese fuera el punto.
¿Cuándo fue la última vez que realmente había estado con una mujer?
De forma correcta. Del tipo de buena cena, un poco de música, algunas
caricias que llevarla al dormitorio... y entonces, esa mierda larga, lenta
y paciente que daba lugar a un par de orgasmos.
Y sin sensación de pánico al acabar.
— ¿Iba a decir algo? — preguntó la mujer.
iAm tenía razón. No necesitaba hacer esta mierda. Diablos, ni siquiera
se sentía atraído por esa agente de bienes raíces. Ella estaba ahí de pie
frente a él, disponible, y el anillo de bodas en su dedo significaba que
probablemente no iba a causar muchos problemas después de que
hubieran terminado, porque tenía algo que perder.
Trez dio un paso atrás.
—Mira, yo — Cuando su teléfono sonó en su abrigo pensó justo a
tiempo.
257
258
Y lo comprobó, era iAm. — Disculpe, tengo que contestar. Hey, ¿qué
pasa hermano? —
La respuesta de iAm fue suave, como si hubiera bajado la voz. —
Tenemos compañía.
El cuerpo de Trez se tensó. — De qué tipo y dónde. —
—Estoy en casa. —
Oh mierda. — ¿Quién es? —
—No es tu prometida, relájate. Es AnsLai. —
El Sumo sacerdote. Fantástico. —Bueno, estoy ocupado. —
— Él no está aquí para verme a mí.
—Entonces será mejor que se regrese por donde vine, porque tengo
otro compromiso. —
Cuando no hubo más que silencio en la línea, lo único que tenía que
hacer era entender la
patada en el culo. Incapaz de permanecer quieto comenzó a caminar a
su alrededor. — Mira, ¿qué quieres que haga? —
—Dejar de correr y hacer frente a esto. —
—No hay nada que afrontar. Te veo más tarde ¿de acuerdo? —
Esperó una respuesta, en cambio, la línea se cortó. Por otra parte,
cuando se esperaba que su hermano limpiara su mierda, el tipo no
estaba probablemente de humor para un largo adiós.
Trez colgó y miró a la agente de bienes raíces. Sonriendo ampliamente
se acercó a ella y miró hacia abajo. Su lápiz de labios era demasiado
coral para su cutis, pero no le importó. La mierda no iba a estar en su
boca por mucho tiempo.
—Déjame enseñarte cuán calientes puedo hacer que estemos aquí —
dijo con una leve sonrisa.
****
De vuelta en la mansión de la Hermandad, en la habitación de Layla, se
había llegado a una especie de distensión entre las partes interesadas.
Phury estaba tratando de hacer un tapiz con Qhuinn. Layla le estaba
evaluando. Y la puerta había sido cerrada para que cualquier cosa que
se decidiera no tuviera más de cuatro testigos.
258
259
Qhuinn estaba esperando que la Doc Jane hablara.
Cuando finalmente se quitó el estetoscopio del cuello se echó hacia
atrás y la expresión de su cara no le daba esperanza.
Él no lo entendía. Había visto a su hija en la puerta del Fade cuando
había sido golpeado y
dado por muerto en un lado de la carretera por la Guardia de Honor. El
había ido a Dios sabe dónde, se había acercado a una puerta y había
visto en el panel una niña cuyos ojos habían comenzado siendo de un
color y terminaron siendo azul y verde como los suyos.
Si no hubiera visto eso, probablemente no se habría acostado con Layla
en primer lugar. Pero había estado tan seguro de que el destino estaba
escrito que nunca se le había ocurrido…
Mierda. Quizás esa niña era el resultado de otro emparejamiento en
algún lugar de su linaje.
Pero, ¿Cómo si él fuera a estar con alguien más alguna vez?
Imposible. No ahora que ya había tenido a Blay.
No.
Aunque él y su antiguo amigo no se habían acostado de nuevo, el no
iba a estar con nadie más.
¿Quién podría compararse? Y el celibato era la segunda mejor opción
que él podía ofrecer al resto del planeta.
La Doc Jane se aclaró la garganta y cogió la mano de Layla. — Tienes la
tensión arterial un poco baja. Tu pulso es lento. Creo que ambas cosas
pueden mejorar con la alimentación.
Qhuinn casi saltó de la cama con la muñeca extendida. —Aquí, justo
aquí. —
Doc Jane puso la mano en el brazo de Qhuinn y le sonrió. — Pero no es
eso lo que me preocupa.
Se quedó quieto y por el rabillo del ojo vio a Phury hacer lo mismo.
—Aquí está el problema — la doctora se dirigió a Layla, hablando con
suavidad y claridad. —No sé mucho acerca de los embarazos
vampíricos. Así que, aunque detesto decir esto, necesitas ir con Havers.
— Ella levantó la mano como si previera argumentos en contra desde
todos los rincones. — Esto se trata de ella y el bebé. Tenemos que
conseguir alguien que pueda tratarla adecuadamente. Incluso si en
259
260
otras circunstancias ninguno de nosotros querría tocar la puerta del
tipo. Y Phury — ella miró al Hermano — Tienes que ir con ella y Qhuinn.
Que tú estés allí lo hará todo más fácil.
Muchos labios fruncidos después de eso.
—Tiene razón —dijo Qhuinn finalmente antes de volverse hacia el
Primale. —Y tienes que decir que eres el padre. La respetarán más de
esa forma. ¿Conmigo? El tío bien podría negarse a tratarla. ¿Una
elegida caída y follada por un defectuoso? Él podría darle la espalda.
Phury abrió la boca y la cerró. No era como si hubiera mucho que decir.
Cuando Phury cogió su teléfono y llamó a la clínica para informar de que
iban a ir, su tono de voz sugería que estaba listo para incendiar el lugar
si Havers y su equipo se ponían a joder.
Con eso siendo ordenado, Qhuinn fue con Layla y le dijo en voz baja. —
Va a ser diferente esta vez. Él va a hacer que las cosas funcionen. No te
preocupes, esta vez vas a ser tratada como una reina.
Los ojos de Layla estaban muy abiertos pero seguían mirándole. —Sí,
está bien.
¿En pocas palabras? El Hermano no era el único dispuesto a echarlo
todo abajo. Si Haver volvía a tener su aversión de macho de la Glymera
con Layla, Qhuinn iba a romperle el ego a ese macho. Layla no se
merecía esa mierda. Ni siquiera por elegir a un rechazado para
aparearse.
Joder. Tal vez era mejor que perdiera el embarazo. ¿De verdad querían
condenar a un niño a su ADN?
— ¿Tu vienes también? —ella le preguntó como si no fuera de cajón.
—Así es. Voy para allá. —
Cuando Phury colgó, miro hacia detrás y hacia delante entre ellos
estrechando sus ojos amarillos. — Está bien. Nos van a atender en el
instante en que lleguemos. Le diré a Fritz que tenga el Merced
encendido, pero yo conduzco.
—Lo siento. Dijo Layla mientras miraba al gran macho. —Sé que he
dejado mal a las Elegidas y a ti. Pero nos dijiste que viniéramos a este
lado y… viviéramos.
Phury puso sus manos sobre sus caderas y exhaló. Mientras negaba con
la cabeza estaba claro que no habría elegido esto para ella. —Sí dije
eso. Eso hice. —
260
261
TREINTA Y DOS
Oh, un gran poder se ha desatado, pensó Xcor mientras contemplaba a
sus soldados, cada uno de ellos armados y listos para una noche de
combates. Después de veinticuatro horas de recuperación y después de
que la banda se alimentara, y se mordían las uñas por salir y encontrar
a sus enemigos y el estaba dispuesto a dejarlos salir del sótano del
almacén.
Solo había un problema alguien estaba caminando por el piso de arriba.
Como si fuera una señal, escucho pasos atravesando las vigas de
madera de encima de su cabeza.
Durante la última media hora, habían seguido el progreso de sus
visitantes no invitados. Uno de ellos tenía una forma corpulenta
masculina. El otro era más ligero, una variedad femenina. No había
olores específicos, porque el sótano del almacén estaba cerrado
herméticamente.
Con toda probabilidad, serian solo un par de humanos que pasaban por
aquí, o quizás serian dos vagabundos perdiendo el tiempo, dando
vueltas con una estructura tan decrepita en una noche fría. El no podía
saber, cuales eran las razones por la que habían venido, sin embargo,
tal como estaban, el no tendría ningún problema en defender su
derecho de ocupantes ilegales.
Pero no había nada de malo en esperar. Si pudiera evitar un sacrificio
inútilmente de algunos humanos aquí. Significaba que él y sus soldados
podían seguir utilizando el espacio sin ser molestados.
Nadie dijo nada de continuar. Las voces se mezclaban, bajaban y
subían. A continuación, un teléfono sonó.
Xcor escucho la llamada y la conversación que siguió, alguien caminaba
en silencio hacia la otra escotilla donde el orador decidió parar. Aun
yéndose el podía escucharlo claramente y se entero de la mitad de una
muy poco interesante conversación que no le dio ninguna pista sobre la
identidad de los visitantes.
No mucho después, los sonidos inconfundibles de sexo se escucharon.
Zypher rio suavemente, Xcor miro en la dirección del bastardo para que
se callara. A pesar de que cada uno de las compuertas estaban
bloqueadas desde abajo, nunca sabía qué tipo de problemas podían
traer estas ratas sin cola en esta situación.
261
262
El comprobó su reloj, esperando a que parasen los gemidos Miro su
reloj y le hizo señas a sus soldados para que permanecieran en sus
puestos hasta entonces.
Moviéndose en silencio, se dirigió hacia la trampilla del rincón mas
alejado del sótano, la que daba a lo que había sido una oficina de
supervisión. Abriendo el pestillo el palmeo una de sus armas y se
desmaterializo fuera y aspiro el aire.
No había humanos, bueno, no había nadie aquí... pero del otro lado era
otra cosa. En la otra esquina, la puerta exterior se cerro de golpe y la
cerradura se bloqueo.
Pasando a escondidas, Xcor apoyo la espalda contra la pared del
almacén de ladrillo y miro por las ventanas de cristal tintados. Un par
de luces se encendieron en frente, en el aparcamiento de arriba.
Desmaterializándose a través de un panel roto, se lanzo hacia adelante
hasta el techo del almacén hacia la calle. Bueno, no era tan interesante.
Una Sombra estaba allí, sentado al volante del BMW con la ventana
bajada del lado del conductor y una hembra humana apoyándose en el
todoterreno. Era la segunda vez que se topaba con ella en Caldwell y
eran peligrosas.
Cogiendo su teléfono, llamo al número de Throe, encontrándolo por la
foto en sus contactos y ordeno a sus soldados que salieran a pelear. El
se ocuparía solo de este problema. Más abajo, la sombra se acerco a la
mujer, la agarro por el cuello y la beso. Entonces puso el vehículo
marcha y se alejo sin mirar atrás.
Xcor cambio su posición para seguir al macho, pasando de tejado en
tejado, cuando la Sombra se dirigió hacia el distrito del club en la zona
a la ladera del rio.
En un primer momento, su cuerpo sintió una sensación cuando cambio
la dirección del viento, las ráfagas de aire helado parecían venir de
detrás de él en lugar de darle en cara. Pero entonces lo pensó... no. Fue
puramente interno. Sintió vibraciones bajo su piel.
Su Elegida estaba cerca.
Su Elegida.
Inmediatamente abandono el seguimiento de la Sombra, que se le
escapaba y se dirigió cerca del rio Hudson.
¿Que hacia abajo? En un coche. Ella viajaba en un coche. Por lo que sus
instintos le decían, qui iba a alta velocidad pero sin embargo rastreable.
262
263
Así que la única explicación era que ella estaba en Northway e iba a
sesenta o setenta kilómetros por hora. Dirigiéndose de nuevo en la
dirección de las filas de almacenes, se centro en las señales para poder
seguirla.
Como había pasado meses desde que se había alimentado de ella, a él
le asustaba saber que la conexión creada por la sangre de sus venas se
estaba desvaneciendo, hasta el punto de que era difícil precisar el
vehículo.
Pero luego se concentro en el lujoso sedan, agradeciendo el hecho de
que aminorara la marcha y se bajara en la salida que canaliza el tráfico
en los puentes.
Desmaterializándose arriba sobre las vigas, planto sus botas de
combate en la cima de uno de las vigas de acero y espero a que ella
pasase por debajo de él.
Poco después la encontró y luego continuo hacia adelante, en dirección
a la otra mitad de la ciudad en el orilla opuesta.
Se quedo cerca de ella, manteniendo una distancia segura, aunque se
pregunto a quien estaba engañando. Si el podía sentir a su hembra?
Sería lo mismo para ella.
Pero el no abandonaría su rastro.
***
Mientras Qhuinn se sentaba en el asiento del copiloto del Mercedes, su
Heckler & Koch
cuarenta y cinco (marca de armas) que estaba
escondida discretamente en su muslo y sus ojos se desviaban sin cesar
por el espejo retrovisor hacia la ventana lateral, el parabrisas. Junto a
él, Phury estaba al volante, las manos del Hermano haciendo un "diez y
diez" (se refiere a la posición de las manos en el volante) con tanta
fuerza como si estuviera estrangulando a alguien. El macho, estaba
intentando digerir toda la mierda en ese momento.
Layla y el bebe, todo ese incidente del Cessna, lo que Qhuinn había
hecho a su propio primo la noche antes y esto... bueno, estaba también
la cosa con Blay.
Oh, querido Dios en el cielo... lo de Blay.
Aunque Phury bajo por la salida que los llevaría a los muelles, el
cerebro de Qhuinn paso de la preocupación sobre Layla a la revisión de
todo tipo de imágenes, sonidos y sabores... de las horas de luz del da.
Intelectualmente, sabía que lo que había pasado entre ellos no había
sido un sueno y su cuerpo seguro como el infierno que recordaba todo,
263
264
al igual que en el sexo había dejado una especie de marca en su carne
que cambio la forma en que lo había visto siempre. Y todavía, mientras
iba a lidiar con el maldito drama más reciente, esa sesión, demasiado
corta, parecía prehistórica y no como si solo hubiera pasado una noche.
Temía que solo fuera una única vez.
No me toques.
Gimiendo, se froto la cabeza.
—No se trata de tus ojos— dijo Phury.
— ¿Perdona?—
Phury miro al asiento trasero. — Hey, ¿Como estamos?, — le pregunto
a las hembras. Cuando Layla y la Doc. Jane contestaron una especie de
respuesta positiva, asintiendo. —Escuchen, voy a cerrar la ventanilla un
segundo ¿Vale? Todos estarán bien aquí. —
El hermano no les dio la oportunidad de responder de una manera u
otra y Qhuinn se puso rígido en su asiento cuando la opaca ventana se
levanto, dividiendo el sedan en dos mitades. No iban a oír ningún tipo
de confrontación, pero eso no quería decir que estuviera esperando una
segunda ronda con él y si Phury cortó el contacto con la pareja de atrás
era porque no iba a ser bonito.
—Tus ojos no son el problema, — dijo el hermano.
— ¿Perdón?—
Phury lo miro. —Que yo este molesto no tiene nada que ver con ningun
defecto. Layla está enamorada de ti—
— No, no lo está. —
—Mira, estas realmente meando fuera ahora mismo. —
—Preguntale. —
— ¿Aunque ella aborte a su bebe? — Espeto el Hermano. — Si, lo hare.
—
Cuando Qhuinn dio un respingo, Phury continúo. Mira, esta es la cosa,
te gusta vivir al límite y ser salvaje, francamente, creo que le ayuda a
aceptar toda esa mierda que tu familia te ha hecho pasar. Si así rompes
con todo esto? Nadie debe cortártelo. Y lo creas o no, yo no tengo
ningún problema con eso. Puedes pasar tus noches y tus días de
cualquier manera que quieres. Pero si le rompes el corazón a una
264
265
inocente, especialmente si ella está bajo mi cuidado? Ahí es cuando tú y
yo tenemos un problema. —
Qhuinn miro por la ventana. En primer lugar, era el apoyo del Gran
Padre. La idea de que habían juzgado a Qhuinn basándose en su
personalidad en vez de por una mutación genética que no había
buscado, era un cambio refrescante. Y bueno, no es que el no estuviera
de acuerdo con el tipo, al menos no hasta hacía aproximadamente un
año. ¿Era así antes? Diablos. Si, había estado fuera de control en
muchos niveles. Pero las cosas habían cambiado.
El había cambiado.
Evidentemente, que Blay dejara de estar interesado, era el tipo de
patada en las pelotas que había necesitado finalmente para crecer.
—No me gusta esto, — dijo.
—Asi que, ¿estas preparado para emparejarte?—
Cuando el no respondió,
Phury se encogió de hombros. —Y ahí lo tienes. En pocas palabras, eres
responsable de ella, tanto legal como moralmente.
—No te comportas como el Primale en algunos aspectos, pero el resto
de la descripción del trabajo te lo vas a tomar malditamente en serio. —
—La idea de que ella se metiera en este lio me pone enfermo del
estomago y me resulta muy difícil de creer que ella no lo hizo para
complacerte. ¿Tú dijiste que ambos querían un hijo? ¿Estas seguro de
que no era mas y ella lo hizo porque ella Quería hacerte feliz? Eso es
muy de su forma de ser. —
Le soltó esto como un discurso. Y no era como si Qhuinn pudiera criticar
la lógica, aunque resulto estar errada. Pero a medida que pasaba una
mano por el pelo, el hecho de que Layla era la que había ido a él lo
guardaba para sí mismo. Si. Phury quería pensar que todo era culpa
suya, estaba bien, pensaba llevar esa carga. Cualquier cosa para
quitarle problemas y atender a Layla.
Phury miro al otro lado de los asientos. No estuvo bien, Qhuinn. Eso no
es lo que un verdadero macho hace. Y ahora viendo la situación. Tú le
has hecho esto a ella. La has puesto en el asiento trasero de este
coche, y eso está mal. —
Qhuinn cerró los ojos. Bueno, no era como si no fuera a estar
merodeando por el interior de su cabeza para los próximos cien años.
Más o menos.
265
266
Cuando entraron en el puente y vio las luces parpadeantes del centro
de la ciudad detrás, el dejo su boca cerrada "fuera de la mano de dios"
y Phury se cayó también.
Por otra parte, el Hermano lo había dicho todo, el no lo haría.
TREINTA Y TRES
Assail terminó con el seguimiento de su presa desde detrás del volante
de su Range Rover. Era mucho más cómodo de esta manera—y no era
como si la posición de la hembra fuera un problema. Mientras esperaba
por el Audi que era de su propiedad, había conectado un dispositivo de
seguimiento en la parte menos vulnerable de su espejo retrovisor.
Su iPhone se encargó del resto.
Después de que ella hubiera dejado su residencia, la siguió a prisa
evitando deliberadamente, manteniéndose lo suficientemente lejos para
no perderla de vista ella había cruzado el río y se había dirigido a la
parte posterior de la ciudad, donde las casas eran pequeñas, unas al
lado de otras, con un terminado revestido en aluminio.
Cuando él se arrastro detrás de ella, guardando por lo menos dos
bloques de distancia entre sus vehículos, considero que las luces del
vecindario tenían colores muy intensos, los miles de hilos del cableado
estaban ensartados entre arbustos, colgando por las esquinas de las
azoteas y embaladas hacia fuera, en ventanas y marcos de las puertas.
Pero no eran la mitad las adornadas. También había pequeños pesebres
colocados sobre el césped en la parte delantera de las casas mientras
que desde el interior brillaban muñecos gordos de nieve blanca
enredados con bufandas blancas y pantalones azules.
En el contraste con los adornos de temporada, estaba dispuesto a
apostar que las estatuas de la Virgen María eran permanentes.
Cuando su vehículo se detuvo y se quedó de esa manera, él se acerco
aparcando a cuatro casas más atrás apagando sus luces. Ella no salió
inmediatamente del coche y cuando finalmente hizo se había dejado la
parka dentro, los pantalones de esquí ajustados ya no eran los mismos
que había tenido mientras él la espiaba. En su lugar se había puesto un
grueso jersey rojo y un par de jeans.
Se había dejado el pelo suelto.
266
267
El peso de los oscuros cabellos le llegaba por debajo del hombro
provocando que las puntas se le rizaran.
Él gruñó en la oscuridad.
Con pasos rápidos y fáciles, ella subió los cuatro escalones de concreto
que la condujeron a la entrada de la modesta casa. Apoyándose en la
puerta abierta de placa, introdujo una llave, giro en la cerradura y la
empujo con la cadera, con otro movimiento volviéndola a cerrar.
Cuando se encendió una luz en la planta baja, vio una forma caminar a
través de la sala, las cortinas finas le otorgaban privacidad, sus
movimientos, no eran claros a su visión clara.
Pensó en sus propias ventanas. Le había llevado mucho tiempo
perfeccionar esa invención, y la casa cercana al río Hudson había sido
perfecta. Las barreras funcionaban incluso mejor de lo que había
previsto.
Pero ella era lo suficientemente distraída como para haberse dado
cuenta de las anomalías, dejando que él se preguntará qué tipos de
gustos tendría.
En el segundo piso, una luz se encendió, como si alguien la hubiera
estado esperando y se moviera ante su llegada.
Sus colmillos pulsaron. La idea de que un hombre humano la esperará
en su habitación le hacía desear mostrarle que ese era su dominio a
pesar de que no tenía sentido. Después de todo, fue siguiendola para su
propia protección, y nada más.
Absolutamente y nada más.
Al igual que su mano buscaba el cerrojo de la puerta, su teléfono sonó.
Una buena distracción.
Cuando vio quién era, frunció el ceño y se puso el celular a la oreja.
—Dos llamadas en tan poco tiempo. ¿A qué debo el honor? —
A Rehvenge no le hizo gracia.
"No me las has regresado."
— ¿Se me requiere? —
"Ten cuidado, crío."
Los ojos de Assail permanecieron fijos en la pequeña casa. Estaba
curiosamente desesperado por saber lo que estaba pasando en su
267
268
interior. ¿Estaba subiendo las escaleras, desnudándose mientras lo
hacía?
¿Exactamente a quién le escondía sus actividades? Y de hecho, lo hacía,
estaba ocultándolo, o de lo contrario, ¿por qué cambiarse en el coche
antes de entrar en la casa?
—¿¡¡¡Hola!!!? Agradezco la amable invitación, — se oyó decir.
"No es una invitación. Eres un maldito miembro del Consejo ahora que
estás en el Nuevo Mundo".
— No. —
"¿Disculpa?"
Assail recordó la reunión en la casa de Elan en el invierno pasado,
Rehvenge no sabía que aquella banda de bastardos hijos de puta se
había presentado ahi. También pensó en el atentado contra Wrath, el
Rey Ciego, en su propiedad, lo que provocó que sus músculos se
tensaran ante el recuerdo.
Demasiado drama para su gusto.
Con la facilidad practicada, se lanzó en el mismo discurso que había
dado al macho Xcor.
—Yo soy un hombre de negocios, con prioridades y propósitos a seguir.
Aunque respeto tanto la soberanía y la base actual del Consejo, no
puedo desviar la energía o mi tiempo lejos de mi empresa. Ni ahora ni
en el futuro. —
Hubo un largo silencio. Y luego en el fondo, una profunda y malevola
voz vino sobre la conexión.
"He oído hablar de tu negocio."
—Lo tengo. —
"Yo estaba en lo mismo hace un par años."
—Así que lo entiendes. —
"Me las arreglé para hacer ambas cosas."
Assail sonrió en la oscuridad.
—Tal vez no soy tan talentoso como tú. —
"Voy a dejarte algo muy claro. Si no te presentas en esta reunión, voy a
asumir que estás jugando en el equipo equivocado”.
268
269
—Con esa declaración, reconoces que hay dos y uno se opone al Rey. —
"Tómalo como quieras. Pero si no estás conmigo y el Rey, tú y tú
equipo son mis enemigos."
Y eso era precisamente lo que había dicho Xcor. Por otra parte, ¿Había
alguna otra posición en la guerra que estaba creciendo?
—El rey recibió un tiro en tu casa, Assail. —
— Ah si... me acuerdo, — murmuró con sequedad.
"Me gustaría pensar que te gustaría dejar de lado cualquier idea de tu
participación."
—Ya lo hice. Les dije a los hermanos esa misma noche que no tenía
nada que ver con eso. Les di el vehículo en el que escapó el rey. ¿Por
qué iba a hacer tal cosa si yo fuera un traidor. —
"Para salvar tu propio culo".
—He logrado sentirme bastante satisfecho con esta conversación, te lo
aseguro. —
"Entonces, ¿A qué hora prefieres la junta?"
La luz en el segundo piso se apago, y tuvo que preguntarse lo que la
mujer estaba haciendo en la oscuridad, y con quién.
Por propia voluntad, sus colmillos se desnudaron.
"Assail. En serio, me estas aburriendo con esta mierda de hacerte el
difícil. "
Assail puso el Range Rover en marcha. No iba a sentarse en el bordillo
mientras pasaba lo que pasaba a dentro... y como la mierda que estaba
pasando algo. Esa era la clara razón por la que ella permanecería en la
casa. Además, su teléfono le alertaría en caso de que su automóvil
fuera puesto nuevamente en marcha.
Mientras avanzaba por la calle aceleró, hablando con claridad.
— Estoy dimitiendo a renunciar a mi puesto en el Consejo. Mi
neutralidad en esta batalla por la corona no será cuestionada por ambos
lados...—
"¿Y sabes quiénes son los otros?"
— Voy a decir esto tan claro como sea posible, no tengo ningún bando
aquí, Rehvenge. No sé cómo decir esto con mayor honestidad y no voy
a ser empujado a la guerra, ya sea por ti y tu rey, o por cualquier otro.
269
270
No traten de empujarme, y sabemos que la neutralidad que les
presento es justamente la misma que le doy a ellos. —
En esa nota, había hecho una promesa a Elan y Xcor de no revelar su
identidad, además de que iba a seguir, no porque creyera que el grupo
le devolvería el favor, sino por el simple hecho de que, dependiendo de
quién ganase esta pelea, macho de confianza a uno y otro lado sería
visto, ya sea como un traidor y a ser erradicado o un héroe para ser
alabado. El problema era que ninguno sabía que hasta el final, él no
estaba interesado por un juego de azar.
"¿Así que se han acercado a ti?", dijo Rehv.
— Si, recibí una copia de la carta que enviaron en la primavera de este
año. —
"¿Es que el único contacto que has tenido?"
— Sí. —
"Estás mintiendo".
Assail se detuvo en un semáforo.
— No hay nada que puedas decir o hacer para meterme en esto,
querido Leahdyre. —
Con la amenaza en la voz, el macho en el otro extremo gruñó.
"No estés tan seguro de eso, Assail".
Con eso, Rehvenge colgó.
Maldiciendo, Assail tiró el teléfono en el asiento del pasajero. Luego
poniendo sus dos manos en puños golpeó en el volante.
Si había una cosa que no podía soportar, era ser absorbido por el
remolino de los argumentos de los demás. No daba ni un penique por
quien estaba sentado en el trono, o quien estaba a cargo de la glymera.
Él sólo quería que lo dejaran solo para hacer su dinero a costa de las
ratas sin cola.
¿Era eso tan jodidamente difícil de entender?
Cuando el semáforo se puso en verde, piso fuerte el acelerador, a pesar
de que no tenía verdadero destino en mente. Sólo se guió en una
dirección aleatoria... y unos quince minutos más tarde, se encontró
pasando sobre el río en uno de los puentes.
Ah, así que su Range Rover había decidido llevarlo a casa.
270
271
Cuando salió a la orilla opuesta, el teléfono soltó un sonido de
campanadas, y casi lo ignoró.
Sin embargo, los gemelos habían salido a hacer la entrega mas resiente
a Benloise, sin embargo quería saber si los pequeños distribuidores
habían cumplido a sus cuotas después de todo. No era una llamada de
teléfono o un texto.
El Audi negro estaba en marcha otra vez.
Assail pisó el freno, corto en frente del semaforo hizo girar su Range
Rover como un cuerno volviendo sobre la cubierta de nieve.
Voló positivamente de regreso sobre el puente.
***
Desde su punto de vista en la periferia bien distante, Xcor necesitaba de
unos binoculares para ver correctamente a los guerreros.
El gran sedan negro en el que había estado viajando, los había seguido
después de atravesar el puente, yendo de unos cinco o seis kilómetros
antes de bajar por un camino rural que lo llevo hacia el norte. Después
de otro número de kilómetros, y casi sin previo aviso, se había
convertido en un camino de tierra en el que se ahogó de ambos lados
con una fuerte maleza.
Finalmente, se detuvo ante una granja de hormigón de baja altura que
no sólo no mostraba ningún tipo de pretensión, sino que al parecer
apenas tenía un par de ventanas y una puerta.
El foco del frente se ensombreció momentáneamente cuando dos
machos salieron desde la parte frontal. Los reconoció al instante el pelo
era un claro indicativo: Phury, hijo de Ahgony que, según los rumores,
se había hecho Primale de las Elegidas.
El oscuro corazón de Xcor comenzó a golpear duro. Especialmente
cuando reconoció a la segunda figura: el luchador con los ojos
desiguales con quien se había enfrentado en la casa de Assail mientras
atentaba en contra del Rey.
Ambos machos sacaron sus armas inspeccionando el paisaje. Xcor
estuvo a favor del suceso, él mismo lo había comprobado y no parecía
haber nadie más alrededor, pensó que había una expectativa razonable,
salvo la revelación de su posición por su Elegida, por lo que el par de
machos seguiría adelante con lo que habían planeado para su hembra.
271
272
De hecho, parecía como si estuviera siendo entregada a una prisión.
Como. Un. Cuerpo. Muerto.
Ella era una inocente en esta guerra, que había sido utilizada para
propósitos nefastos por causas ajenas a la suya pero era evidente que
iba a ser ejecutada o encerrada en una celda de aquel lugar para el
resto de su vida en la tierra.
O no.
Él palmeó una de sus armas.
Era una buena noche para hacerse cargo de este asunto. De hecho,
ahora era su oportunidad de tenerla como suya, para salvarla de
cualquier castigo que se le hubiera dado, sin darse cuenta de que había
estado ayudando al enemigo. Y tal vez las circunstancias alrededor de
su injusta condena le darían una favorable predisposición hacia su
enemigo y salvador.
Sus ojos se cerraron brevemente cuando la imaginó entre las sabanas
de su cama.
Cuando Xcor una vez más levantó los párpados, Phury estaba abriendo
la puerta trasera de la camioneta llegando al interior. Cuando el
hermano se enderezó, la Elegida fue sacada del vehículo... y tomada
por los codos, los guerreros se aferraban a cada uno de sus lados
mientras era trasladada hacia el lugar.
Cuando Xcor se dispuso a acercarse. Después de tanto tiempo, toda
una vida, ahora, al fin estaba tan cerca de ella, y él no iba a
desperdiciar la oportunidad que el destino le estaba ofreciendo, no
ahora, no cuando su vida estaba obviamente en juego.
Y él prevalecería en esto la amenaza contra ella fortalecía su cuerpo con
un poder inimaginable, su mente se agudizó de tal manera analizando
posibilidades de ataque y dejándolo completamente tranquilo.
De hecho, no eran más que esos dos machos los que la custodiaban, y
con ellos, una hembra que apareció desarmada, pero no considero aun
así que ella estuviera en desacuerdo a la situación.
Era más poderoso que los captores que tomaban a su hembra.
Justo cuando se disponía a lanzarse hacia delante, el olor de su Elegida
le llegó con la fuerte brisa fría, ese perfume seductor de ella era lo
unico posible para dejarlo hundido en sus botas de combate—
Inmediatamente, reconoció un cambio en ella.
272
273
Sangre.
Ella estaba sangrando. Y había algo más...
Sin pensar conscientemente, su cuerpo se movió hacía el fondo para
estar cerca de ella, trato de restablecer el peso y poner una distancia de
apenas tres metros, detrás de un anexo de las instalaciones principales.
Ella no era una prisionera, se dio cuenta, pues no estaba siendo llevada
a una celda o a ejecución.
Su Elegida estaba teniendo dificultades para caminar. Y los guerreros
estaban apoyándola con cuidado, incluso con sus armas fuera y los ojos
en busca de signos de un ataque, eran tan amables con ella, como si
fuera la más frágil de las flores.
Ella no había recibido malos tratos. Ella no
moretones y ribetes. Mientras el trío avanzaba,
machos y luego el otro hablándoles como si
tranquilizarlos, pero no parecía que fuera por
guerreros le estuvieran dando.
estaba marcada con
ella miró a uno de los
estuviera tratando de
una agreción que los
De hecho, fue el mismo terror que sintió al oler su sangre.
El corazón de Xcor latía aún con más fuerza detrás de su pecho, su
mente tratando de dar sentido a todo.
Y entonces recordó algo de su propio pasado.
Después de que naciera su mahmen lo había rechazado, había caído en
un orfanato en el Viejo Mundo dejándolo a cualquier destino que le
aconteciera. Él, se había quedado entre los raros no deseados, la
mayoría de los cuales poseían deformidades físicas, como la suya,
durante casi una década tuvo suficiente para formar recuerdos
permanentes de lo que ocurría en aquel lugar triste y solitario.
Lo suficiente para reconstruir lo que significa cuando una solitaria
hembra aparecía en las puertas, entrará, y entonces gritará durante
horas, a veces días... antes de dar a luz, en la mayoría de los casos, un
crío muerto. O un aborto espontáneo.
El olor de la sangre en ese entonces había sido muy específico. Y el olor
en el viento frío de la noche era el mismo.
El embarazo era lo que tenía en la nariz ahora.
Por primera vez en su vida, sintió una total y absoluta agonía...
"Querida Virgen del Fade..."
273
274
TRINTA Y CUATRO
La idea de que los miembros de la Hisbe estaban en el código postal de
Caldwell hizo que Trez quisiera hacer las maletas con todo lo que
poseía, agarrar a su hermano y largarse fuera de la ciudad.
Mientras conducía desde el almacén al Iron Mask, su cabeza estaba tan
jodida que tuvo que pensar conscientemente como dar la vueltas y
frenar en las señales de Stop en el lugar que se suponía que aparcaría
una vez que llegara a el club. Y luego, después de dejar el motor del X5
apagado, él se sentó al volante y se quedó mirando la pared de ladrillo
de su edificio... como por un año.
La Jodida metáfora, todo su futuro no iba a ninguna parte.
No era como si no supiera lo mucho que
pueblo.
estaba defraudando a su
¿Por ese tema? No daba una mierda. Él no iba a volver a las viejas
costumbres. La vida que llevaba ahora era el suya y se negaba a
cumplir el compromiso que habían acordado al nacer para cuando fuera
adulto.
No iba a suceder.
Desde que Rehvenge había hecho su buena acción del siglo y salvó su
culo y el de su hermano, las cosas habían dado un giro para Trez. IAm y
él habían acordado asociarse con el symphath fuera del Territorio con el
fin de trabajar para pagar esa deuda "forzosa" y la deuda había sido su
billete para viajar, justo lo que él había estado buscando. Y aunque él
se arrepentía de haber arrastrado a iAm en el problema, al final el
resultado era que su hermano había tenido que ir con él y era más que
otra parte de la solución perfecta en la que ahora estaba viviendo.
Dejando el Hisbe y venido al mundo exterior había sido una revelación,
la primera, el delicioso sabor de la libertad, no había protocolo. No
había reglas.
Nadie respiraba en su cuello.
¿La ironía? Se suponía que iba a ser un golpe en la parte posterior de la
mano por atreverse a ir más allá del Territorio y asociarse con extraños.
Un castigo previsto para llevarlo de vuelta al camino. ¡Ay! y desde
entonces, en los resquicios de su mente, el había tenido esperanza en
relación al alcance de sus asuntos con el reino unido en la última
274
275
década, o así lo habían ensuciado a ojos de la Hisbe, haciéndolo
inelegible para el honor que le habían concedido en su nacimiento.
Ensuciándole en una libertad permanente, por así decirlo.
El problema era que si habían enviado a AnsLai, el sumo sacerdote, era
evidente que el objetivo no se había cumplido.
¿A menos que la visita había sido para renegarlo?
Sin embargo había oído eso de iAm en eso
¿No es cierto?
Trez miró el teléfono. No había MMs. Ni había SMS. Él estaba en la
caseta del perro con su hermano de nuevo, a menos que iAm hubiera
decidido coger toda la mierda y se fuera a casa a la tribu.
Maldita sea
El golpe seco de su ventana no acaba de llegar a su cabeza cuando saco
su arma.
Trez frunció el ceño. De pie frente a su coche estaba un macho humano
del tamaño de una casa. El tipo tenía una barriga cervecera, pero sus
gruesos hombros sugerían que hacia trabajo físico regularmente y su
ancha y rígida línea de la mandíbula ponía de manifiesto la ascendencia
del hombre de Cromañón, así como el tipo de arrogancia más común de
animal tonto y grande. Tan grande, como agujeros de sus fosas nasales
que brotaban con cada aliento, se inclinó y golpeó la ventana. Con un
puño del tamaño de una pelota de fútbol, naturalmente.
Bueno, era obvio que quería un poco de atención y sabía que Trez
estaba más que dispuestos a concedérsela.
Sin previo aviso, él abrió la puerta, atrapando directamente al macho
por los testículos. A medida que el hombre se tambaleó hacia atrás y
agarraba su entrepierna, Trez se levantó en toda su estatura y se metió
la pistola en la parte baja de la espalda, fuera de la vista, pero de fácil
acceso.
Cuando el Señor Agresivo se había recuperado lo suficiente para mirar
hacia arriba, muuuucho mas arriba, él pareció perder por un momento
su entusiasmo. Por otra parte, Trez tenía fácilmente pie y medio mas de
altura y setenta y cinco kilos o tal vez un centenar de libras. A pesar de
que llevaba ropa deportiva Dunlop.
— ¿Estas buscándome a mí?, — dijo Trez. Léase: ¿Está seguro que
quiere hacer esto, chico grande?
275
276
—Sí, lo estoy. —
Bueno, tanto la gramática como la evaluación de riesgos eran un
problema para él. Y probablemente tenía el mismo problema con un
solo dígito sumando y restando.
—Lo estoy, — dijo Trez.
— ¿Qué?— dijo desconcertado.
—Creo que "Sí, lo estoy". No "soy". —
—Puedes besar mi culo. ¿Qué te parece eso?— El hombre se acercó. —Y
aléjate de ella. —
— ¿Ella?— ¿Eso solo lo reducía a cientos de miles de personas?
—Mi chica. Ella no te quiere, ella no te necesita y ella no te va a tener
nunca más. —
— ¿De quién exactamente estamos hablando? Voy a necesitar un
nombre. —
Y tal vez ni siquiera en eso ayudaría.
En lugar de darle
Probablemente el
una
respuesta,
el
hombre
tomó
impulso.
imbécil quería darle un golpe bajo, pero su aliento era muy lento y
laborioso, la maldita cosa podría haber venido con subtítulos.
Trez capturó su puño con la mano con las palmas de las manos como si
fuera una pelota de baloncesto. Y luego, con un rápido giro tubo al
pedazo de carne retorcido y lo mantenía en su lugar, demostrando que
los puntos de presión funcionaban y la muñeca era uno de ellos.
Trez le habló al oído del hombre, sólo para que las reglas del juego
fueran recibidas con claridad.
—Si haces esto otra vez te voy a romper todos los huesos de la mano
inmediatamente. — Él lo remarco con una sacudida que dejó al chico
lloriqueando. —Y luego voy a seguir con tu brazo. Seguido por el cuello
y no podrás hacer nada. Ahora, ¿de qué coño estás hablando? —
—Ella estaba aquí anoche. —
—Estuvieron gran cantidad de mujeres. ¿Puede ser más específico?—
—Se refiere a mí. —
Trez miró. Oh... mierda maravilloso.
276
277
Era la chica que se había puesto como una moto, su pequeña acosadora
feliz.
—Te he dicho que está todo controlado—, gritó su novio.
Sí, ajá, el hombre realmente se veía que lo controlaba todo. Así que al
parecer ambos vivían engañados, tal vez eso explicaba que tuvieran
una relación: él pensaba que ella era una supermodelo y ella suponía
que él tenía un cerebro.
— ¿Esto es tuyo?—, Preguntó Trez a la mujer. —Porque si lo es, llévelo
a su casa, antes de que necesite un cargamento de cubos para limpiar
el desorden—
—Te dije que no vinieras—, dijo la mujer. — ¿Qué estás haciendo
aquí?—
Yyyyyyy más evidencia de por qué estos dos eran una pareja hecha tal
para cual.
— ¿Qué os parece si resuelven esto ustedes dos?—, Sugirió Trez.
— ¡Estoy enamorada de él!—
Por una fracción de segundo no calculo la respuesta. Pero entonces, el
acento basura de su lado se hundió en la mierda. La fulana estaba
hablando de él.
Cuando Trez miro a la mujer de pestañas rizadas, se dio cuenta de que
esta mierda ocasional suya había acabado con malas hierbas de alguna
mala manera.
— ¡No lo estas!—
Bueno, al menos el novio utilizo el verbo correctamente esta vez.
—Sí, ¡lo estoy!—
Y fue entonces cuando todo se desbordo. El toro se lanzó contra la
mujer, rompiendo su propia muñeca para liberarse. Entonces los dos se
quedaron nariz con nariz, gritando obscenidades y arqueando sus
cuerpos enfrentados.
Claramente, habían tenido práctica en esto.
Trez miró a su alrededor. No había nadie en la explanada del
estacionamiento y nadie caminando por la acera, pero no necesitaba
una disputa doméstica en el callejón de la parte posterior de su club.
Inevitablemente, si alguien la viera llamaría al 911 o peor aún, que cien
kilos de puño iban a dejar a su gran novio mudo, sólo una pulgada más
277
278
lejos dejarlo bien pisoteado. Si, y sólo tenía un cubo de agua o como
mucho una manguera de jardín para hacer que se separaran.
—Escuchen, ustedes necesitan hablar de esto—
— ¡Te quiero!—, Dijo la mujer, provocando a Trez y agarrando la parte
delantera de su corpiño. — ¿No lo entiendes? ¡Te quiero! —
Teniendo en cuenta el brillo del sudor en su piel, a pesar del hecho de
que hacia treinta grados, estaba bastante claro que ella había tomado
algo. Coca o metanfetamina, si tuviera que adivinar. Lo que iba
asociado con este tipo de agresión.
Genial. Otra bendición.
Trez negó con la cabeza. —Nena, tú no me conoces. —
— ¡Sí!—
—No, no lo haces—
— ¡No me jodas hablando con ella!—
El tipo fue a por Trez, pero la hembra se puso en el camino, poniéndose
delante de un tren a toda velocidad.
Joder, este era el momento que trataba de evitar: No a la violencia
contra las mujeres de su alrededor. Nunca, incluso si se trataba de daño
colateral.
Trez se movió tan rápido, que estaba cerca de volver atrás en el
tiempo.
Cambió su "posición de defensa" de la línea de fuego y lanzo un
puñetazo que le dio al animal de carga justo en la mandíbula.
Causó la misma impresión o ninguna. Al igual que golpear a una vaca
con un fajo de papel.
Trez sintió un puño en el ojo, un espectáculo de luces estalló en medio
de su visión, pero fue un golpe de suerte más que de coordinación. Su
réplica de la situación, sin embargo, era todo eso y mucho más: con la
coordinación rápida, se desató en sucesión rápida con sus puños,
dándole en los intestinos, hígado, volviendo al chico a la vida,
respirando como saco de arena, hasta que el Novio se dobló y gimió
fuertemente de dolor.
Trez termino las cosas a patadas en el peso muerto que gemía en el
suelo.
278
279
Después de lo cual él cogió de nuevo su pistola y la metió el cuello junto
a la garganta del tipo.
—Te digo que tienes una oportunidad de alejarte de esto—, dijo Trez
con calma. —y así es como lo vas a hacer. Tú vas a levantarte y no vas
a verla ni hablar con ella. Vas a salir alrededor del frente del club y a la
mierda, coge un taxi y ve a casa carajo—
A diferencia de Trez, el hombre no tenía un bien desarrollado y
mantenido sistema cardiopulmonar y estaba respirando como un tren
de carga. Sin embargo, dada la forma en la que sus ojos inyectados en
sangre y llorosos estaban mirándolo hacia arriba en estado de alarma,
había logrado enfocarlo a pesar de la hipoxia y había recibido el
mensaje de mierda.
— ¿Si la agredes a ella de cualquier forma, si a ella le pasa algo por tu
culpa o si cualquiera de sus propiedades salen dañadas por alguien?—
Trez se inclinó cerca. —Voy a venir a por ti. No sabrás que estoy ahí, y
no vas a querer vivir para lo que pienso hacerte. Te doy mi palabra. —
Yup, Las Sombras tenían una manera especial para eliminar a sus
enemigos, y aunque él prefería la carne baja en grasa como el pollo o el
pescado, estaba dispuesto a hacer excepciones.
Lo hacía, tanto en su vida personal como en su vida profesional, que
había visto cómo la violencia doméstica se intensificaba. En muchos
casos, algo grande tenía que pasar para al fin romper el ciclo y ¿esto?
Se ajustaba a ese modelo.
—Asiente si entiendes los términos. — Cuando llegó el visto bueno, le
clavó difícilmente más el arma en cuello. —Ahora mírame a los ojos y
entiende que digo la verdad. —
Cuando Trez miró hacia abajo, le insertó directamente un pensamiento
en la corteza cerebral, implantado con tanta seguridad como si se
tratara de un microchip que le había instalado entre los lóbulos
frontales de su cabeza. Su activación sería algún tipo de idea brillante
de la mujer, su efecto sería la absoluta convicción de que la muerte del
propio hombre iba a ser inevitable y rápido si seguía adelante.
Era el mejor tipo de terapia cognitivo conductual que había.
Cien por ciento de éxito asegurado.
Trez lo soltó y le dio a la bola de grasa una oportunidad de ser un buen
chico. Y así fue, el hijo de puta se arrastró de la acera y luego se
sacudió como un perro con las piernas muy separadas y plantadas
agitando su camisa suelta alrededor.
279
280
Cuando se fue, lo hizo cojeando. Y fue entonces cuando escucho un
ruido.
Trez se dio la vuelta. La mujer estaba temblando de frío, su ropa no
ofrecía ninguna barrera para la fría noche de diciembre, su piel pálida,
su cuerpo aparentemente agotado, como si el haber puesto su cuarenta
mm en la garganta a su novio hubiera sido una influencia aleccionadora.
Su rímel corría por su rostro mientras observaba la salida de ese perro
chino de caza. Trez miró al cielo e hizo una reflexión interna. Al final, él
no podía dejarla de lado aquí en el estacionamiento sola, sobre todo
mirando lo inestable que estaba.
— ¿Dónde vives, chica?— Incluso oyó el agotamiento de su propia voz.
— ¿chica?—
La mujer miró en su dirección, y al instante cambió de expresión. —
Nunca nadie se ha preocupado de mí antes. —
Bien, ahora quería golpear su cabeza a través de una pared de ladrillo.
Y caramba, había una justo al lado de él.
—Déjame llevarte a casa. ¿Dónde vives? —
A medida que se acercaban, Trez tuvo que decirle a sus pies para
permanecer donde estaban y, efectivamente, ella se acurrucó apretada
contra su cuerpo.
―Te amo.―
Trez cerró los ojos.
—Vamos— dijo, la agarró y la llevó hasta su coche. —Vas a estar bien.
—
TREINTA Y CINCO
Mientras llevaban a Layla a la clínica, su corazón latía con fuerza y sus
piernas temblaban. Afortunadamente, Phury y Qhuinn no tenían ningún
problema para sostener su peso.
Sin embargo, su experiencia fue totalmente distinta esta vez gracias a
la presencia del Prímale. Cuando el panel exterior de entrada se deslizó
a un lado, una enfermera estaba allí ya esperándoles y les trasladaron
inmediatamente a una zona de la clínica distinta a la que había estado
la noche anterior.
280
281
A medida que entraban en la sala de examen Layla miró a su alrededor,
¿Qué... era eso? Las paredes estaban cubiertas con seda pálida y de
ellas colgaban cuadros con marcos dorados a intervalos regulares. No
había una mesa de examen clínico como en la que había estado la
noche anterior, no. Aquí había una cama cubierta con un edredón
elegante y un montón de mullidas almohadas. Y entonces, en lugar de
un fregadero de acero inoxidable y sencillos armarios blancos, una
pantalla pintada ocultaba una esquina entera de la habitación, detrás de
la cual, ella asumió que estaba el instrumental de Havers.
A menos que hubieran sido enviados a las habitaciones personales del
médico.
―Enseguida estará con usted ― dijo la enfermera sonriendo a Phury y
haciendo una reverencia. ― ¿Puedo ofrecerle algo? ¿Café o te?
―Solo el Doctor ― respondió el Prímale.
― Ahora mismo, su Excelencia. ―
Ella se inclinó de nuevo y se fue corriendo.
―Vamos a subirte aquí ¿de acuerdo? ― dijo Phury señalando la cama.
Layla negó con la cabeza. ― ¿Estas seguro de que estamos en el lugar
ucorrecto?
―Así es ― el Primale fue y la ayudo a caminar por la habitación. ―Esta
es una de las suites VIP.
Layla miró por encima del hombro y vio que Qhuinn se había sentado
en el lado opuesto de la pantalla. Su cuerpo vestido de negro como una
sombra amenazante. Él estaba inexplicablemente quieto, con los ojos
fijos en el suelo y la respiración constante, las manos detrás de su
espalda. Sin embargo él no estaba a gusto. No, parecía dispuesto a
matar, y por un momento, una lanza de miedo la recorrió. Ella nunca
había tenido miedo de él antes, pero tampoco le había visto tan
potencialmente agresivo.
Al menos, la violencia almacenada no parecía dirigirse a ella, ni al
Prímale.
Desde luego tampoco a la la Doc. Jane, que se sentaba en una silla
cubierta de seda.
―Vamos ― dijo Phury suavemente. ―Vamos a subirte.
Layla trató de subirse pero el colchón estaba demasiado lejos del suelo
y la parte superior de su cuerpo estaba tan débil como sus piernas.
281
282
― Te tengo ― Phury deslizo sus brazos cuidadosamente alrededor de su
espalda y pasó uno de ellos por debajo de sus rodillas para levantarla
con suavidad.
― Aquí vamos.―
Al dejarla en la cama ella soltó un gruñido, un calambre agudo atacó su
área pélvica. Como todas las miradas en la habitación se dirigieron a
ella, trató de disimular su mueca con una sonrisa. No tuvo éxito:
aunque el sangrado se mantuvo estable, las ondas de dolor se
alargaron, los espacios entre ellas cada vez eran más cortos.
A este paso, pronto iba a ser una agonía constante. ― Estoy bien. ―
El golpe en la puerta la interrumpió. ― ¿Puedo pasar?
El mero sonido de la voz de Havers fue suficiente para hacerla querer
huir.
― Oh, querida Virgen Escriba ―dijo mientras cogia fuerzas.
―Si ― dijo Phury de manera amenazante. ―Entra. ―
Lo que sucedió después fue tan rápido y furioso que la única manera de
describirlo era con una expresión coloquial que había aprendido de
Qhuinn.
Todo el infierno se desató.
Havers abrió la puerta y entró, y Qhuinn atacó al doctor, saltando hacia
adelante desde ese rincón, directo con una daga. Layla dio un grito
alarmada, pero él no mató al macho.
Él, sin embargo, cerró aquella puerta con el cuerpo del médico, o quizás
fuera la cara del macho. Y era difícil saber si el portazo que resonó era
de la unión de ambas jambas o el impacto del sanador siendo arrojado
contra los paneles.
Probablemente una combinación de ambos.
La hoja terriblemente afilada se apretaba contra la garganta pálida del
macho. ― ¿Adivinas que es lo que vas a hacer primero gilipollas?
―gruño Qhuinn. ―
Vas a pedirle disculpas por tratarla como a una maldita incubadora.
Qhuinn dio un tirón del macho. Las gafas de carey de Havers quedaron
destrozadas. Uno de los cristales tenía tantas grietas que parecía una
tela de araña y la patilla del lado opuesto sobresalía en un mal ángulo.
282
283
Layla lanzó una mirada a Phury que no parecía molesto con lo que veía.
Solo cruzó sus brazos sobre su pecho y se apoyó contra la pared junto a
ella, evidentemente complacido con lo que estaba viendo. En la silla de
enfrente, la Doc. Jane estaba igual, sus ojos verde bosque calmados
mientras observaba todo el drama.
―Mirala a los ojos ― escupió Qhuinn. ― Y pídele disculpas.
Cuando el guerrero zarandeó al sanador como si no fuera más que una
muñeca de trapo, una confusión de palabras salió del médico.
―Disculpa. ―
Layla se supone que debería ser una dama y no disfrutar de esto, pero
se sentía satisfecha con la venganza. Triste también sin embargo,
porque nunca se debería haber llegado a esto.
― ¿Aceptas sus disculpas? ―dijo Qhuinn con un tono malvado. ― ¿O te
gustaría que se arrastrase? Sería jodidamente feliz de convertirlo en
una alfombra a tus pies.
― Eso fue suficiente. Gracias. ―
― Ahora vas a decirle ― Qhuinn lo agito de nuevo haciendo a su bata
ondear como una bandera. ― Y solo a ella, que cojones está pasando
con su cuerpo. ―
― Necesito... el grafico. ―
Qhuinn le enseñó los colmillos y los puso justo contra el oído de Havers
como si estuviera considerando el morderle. ― Mierda. ¿Estas diciendo
la verdad? Ese lapso de memoria va a hacer que pierdas la vida, ahora
mismo. ―
Havers que estaba pálido, se quedo totalmente blanco.
― Empieza a hablar doctor. Y si el Prímale, de quien estás jodidamente
impresionado, fuera tan amable te diría que si apartas la vista de ella,
sería genial.―
―Sera un placer ―dijo Phury.
― No estoy escuchando nada Doctor, y no soy un macho paciente. ―
― Tu estas... ― desde detras de sus gafas rotas, los ojos del macho se
encontraron con los de ella. ― Tu hijo es... ―
Ella casi deseaba que Qhuinn dejara de forzar el contacto. Esto era
bastante difícil de escuchar sin tener que enfrentar al médico que la
283
284
había tratado tan mal. Por otra parte, Havers era el que tenía que
mirar, no ella. Ella miraba los ojos de Qhuinn mientras Havers dijo.
― Tu estás perdiendo el embarazo. ―
Las cosas se volvieron onduladas en ese momento, lo que le decía que
estaba llorando. Sin embargo no podía sentir nada. Era como si su alma
hubiera sido purgada de su cuerpo. Todo lo que la había animado a
hacer contacto con el mundo había desaparecido como si nunca hubiera
existido.
Qhuinn no mostró ninguna reacción. No se inmutó ni cambió su postura
o la: posición de su daga.
― ¿Hay algo que se pueda hacer medicamente? ―pregunto la la Doc.
Jane.
Havers fue a sacudir su cabeza pero se congeló cuando la afilada punta
de lua daga cortó la piel de su cuello. Mientras la sangre fluía y se
encontraba con el cuello almidonado de su camisa formal, el rojo igualó
al de su pajarita.
―Nada que yo sepa. ―dijo el médico más o menos. ― No sobre la
tierra en todo caso. ―
― Dile que no es su culpa ―exigió Qhuinn ― Dile que no hizo nada
malo. ―
Layla cerró los ojos. ―Suponiendo que sea cierto… ―
― En los humanos es normal el caso, a condición de que no haya
trauma. ―
Intervino la la Doc. Jane.
―Dile a ella ― espeto Qhuinn. Su brazo comenzando a vibrar
ligeramente, como si estuviera a un paso de desatar toda su violencia.
― Es verdad ― grazno Havers.
Layla miró a médico, buscando su mirada a través de sus gafas
arruinadas.
― ¿Nada?
Havers hablo rápidamente. ― El aborto involuntario espontaneo se
presenta aproximadamente en uno de cada tres embarazos. Creo que al
igual que en los seres humanos es causado por un sistema de
autorregulación que garantiza que los defectos de diversa índole no se
lleven a cabo.
284
285
―Pero definitivamente estoy embarazada ― dijo Layla en un tono vacio.
― Si, los análisis de sangre lo demostraron. ―
― ¿Hay algún riesgo para su salud? ― pregunto Qhuinn ― ¿Si
continuara? ―
― ¿Eres su Marido? ― espeto Havers.
Phury intervino. ― El es el padre del nino. Asi que tratalo con el mismo
respeto que me tendrías a mí.
Los ojos del médico se abrieron de par en par, sus cejas sobresaliendo
por encima de la montura de sus gafas de carey. Y fue divertido, porque
fue entonces cuando Qhuinn mostró un atisbo de reacción. Solo un
parpadeo antes de que la máscara de agresividad volviera a su rostro.
―Responde ― espeto Qhuinn ― ¿Ella esta en peligro?
― Yo... yo... – Havers trago saliva. ― No hay garantias medicas. En
general yo diría que no. Ella está saludable en todo lo demás y el aborto
involuntario parece seguir el curso genérico. Además... ―
Mientras el médico continuaba hablando, su educado y refinado tono
era mucho más desigual que la noche anterior, comprobó Layla.
Todo se desvaneció. Su audición desapareció y con él su sentido de la
temperatura de la habitación, de la cama sobre la que estaba y del
resto de cuerpos a su alrededor. Lo único que vio fueron los ojos
desiguales de Qhuinn.
¿Su único pensamiento mientras él sostenía el cuchillo contra la
garganta del otro macho? Que a pesar de que no estaban enamorados,
él era justo lo que ella hubiera querido como padre para su hijo. Desde
que había tomado la decisión de participar en el mundo real, ella había
aprendido lo dura que era la vida, cómo otros podían conspirar en tu
contra, y como a veces tus fuertes principios era todo lo que tenías en
la noche.
Qhuinn tenía con creces esto último.
Él era un gran y temible protector. Y eso era precisamente lo que una
hembra necesitaba cuando estaba embarazada, amamantando o
cuidando un hijo.
Eso y su bondad innata lo hacían noble ante ella. No importaba el color
de sus ojos.
****
285
286
Casi medio centenar de kilómetros de donde Havers se estaba haciendo
pis en los pantalones aterrorizado en su propia clínica, Assail estaba al
volante de su
Range Rover y moviendo la cabeza con incredulidad.
Las cosas se volvían más interesantes con esta mujer.
Gracias al GPS, él había seguido su Audi desde lejos mientras había
pasado con decisión por su barrio y se había metido en el Northway. En
cada salida de los suburbios él esperaba que saliera, pero habían dejado
atrás Caldwell y él había empezado a pensar que ella podría estar
siguiendo el camino hasta Manhattan.
No fue así.
West Point, sede de la venerable escuela militar humana, estaba a
medio camino entre Nueva York y Caldwell. Y cuando ella salió de la
carretera en ese lugar se sintió aliviado. Mucho había pasado en la
tierra de los códigos postales que empezaban por 100 y él no quería
estar demasiado lejos de su casa por dos razones:
Primero, el aún no había tenido noticias de los gemelos acerca de si los
distribuidores de las ligas menores habían aparecido y en dos horas, el
amanecer llegaría en y algún momento no le gustaba la idea de
abandonar su modificado y reforzado Range Rover, en un lado de la
carretera porque necesitaba volver a desmaterializarse para ponerse a
salvo.
Una vez fuera de la autopista, la mujer condujo a unas cuarenta y cinco
millas por hora a través del preámbulo del municipio: estaciones de
servicio, hoteles turísticos y restaurantes de comida rápida. Luego, en
el lado contrario de todo lo rápido, barato y fácil, las cosas empezaron a
ser caras.
Grandes casas, de esas en las que el césped parecía alfombras
comenzaron a surgir bajos de piedra suelta, pintorescamente
desmoronadas a ambos lados de la carretera. Ella pasó todas las
propiedades. Sin embargo, finalmente entró al parking de un pequeño
parque que tenía una vista del río.
Justo cuando ella salió condujo hacia ella, su cabeza girada en la
dirección e iba, midiéndola.
Unas cien yardas más adelante y lejos de la vista de ella, Assail detuvo
su coche en el arcén de la carretera y salió fuera subiéndose hasta
arriba los botones del abrigo. Sus mocasines no eran lo ideal para
realizar un seguimiento a través de la nieve pero no le importó. Sus
286
287
pies se pondrían al día con el frío y la humedad y tenía una docena de
pares más esperándole en casa.
Como su vehículo tuviera un dispositivo de rastreo y no su cuerpo,
mantuvo sus ojos fijos en ella. Efectivamente, ella estaba yendo campo
traviesa y entonces, con un pasamontañas blanco sobre su cabeza y el
mono cubierto del camuflaje su cuerpo ágil, casi desapareció en el
paisaje del invierno.
Él se quedó directamente con ella.
Desmaterializándose en intervalos de quince o veinte yardas, se
encontró con unos pinos en los que esconderse mientras ella avanzaba
hacia las mansiones, sus esquís comiéndose el nevado suelo.
Ella iba a ir a una de esas casas grandes, pensó mientras mantenía su
ritmo, anticipándose a sus movimientos y en su mayor parte acertando
correctamente.
Cada vez que ella se aproximaba donde él estaba sin saber que se
encontraba allí, su cuerpo quería saltar sobre ella.
Tirarla al suelo.
Morderla.
Por alguna razón esa humana lo volvía hambriento.
El ratón y el gato eran muy eróticos, sobre todo si el gato era el único
que sabía que el juego había comenzado.
La propiedad en la que ella finalmente se infiltró estaba a casi una milla
de distancia. Su ritmo no disminuyó en absoluto. Entró por la esquina
frontal derecha del césped, acercándose al eterno muro bajo y luego
reanudando su camino.
Esto no tenía sentido. Si ella se encontrara en peligro estaría más lejos
de su coche. Sin duda, la esquina más cercana a su vehículo habría
tenido más sentido.
Después de todo, y en cualquier caso, estaba expuesta ahora, no había
árboles que la cubrieran ni nada que se interpusiera ante ella si era
descubierta. A menos que ella conociera al dueño. En cuyo caso, ¿Por
qué esconderte y entrar sigilosamente por la noche?
Las siete u ocho hectáreas de césped daban a una casa de piedra de
unos quince a veinte mil metros cuadrados. Con esculturas modernistas
como ciegos y brillantes centinelas y un amplio jardín en la parte
trasera.
287
288
Durante todo el tiempo ella se mantuvo cerca de la pared y él la
observaba a unos veinticinco pies de distancia, sintiéndose
impresionado por ella. Contra la nieve ella se movía como la brisa,
invisible y rápida. Su sombra contra la pared de piedra gris, parecía
desaparecer.
Ahhhhhhh, ella había escogido la ruta especialmente por eso.
Si, en efecto. El ángulo de la luz de la luna colocaba su sombra
exactamente sobre las piedras, creando un camuflaje adicional.
Un extraño cosquilleo le recorrió.
Inteligente.
Assail se desmaterializó más cerca, encontrando un lugar en el que
esconderse entre las plantas. De cerca vio que la mansión no era
nueva, aunque tampoco antigua. Una vez más era raro encontrar en el
Nuevo Mundo alguna construcción anterior al siglo XVIII. Un montón de
ventanas emplomadas, porches, terrazas. ¿Todo junto? Riqueza y
distinción. Sin duda protegido por un montón de alarmas.
Parecía poco probable que ella estuviera espiando la propiedad como lo
estaba haciendo por su propia cuenta.
Parecía poco probable que estuviera espiando la propiedad como lo
hacía por su cuenta. Por un lado, había un cartel de crecimiento forestal
del el lado más lejano del muro de piedra que ella lo habí:a atravesado.
Ella podía haber dejado los esquíes, atravesado ese tramo de diez a
veinte pies de longitud de zarzas y hubiera tenido una vista plena de la
casa.
¿Por otro lado? En ese caso no sería necesario todo lo que tenía en la
mochila que llevaba a su espalda. La cosa era casi lo suficientemente
grande como para llevar a un cuerpo dentro, y estaba lleno.
En ese preciso momento ella se detuvo, sacó sus prismáticos y observó
la propiedad, permaneciendo inmóvil con solo su cabeza en
movimiento. Y entonces, empezó a cruzar el césped de la propiedad,
moviéndose más rápido de lo que había hecho antes. Hasta el punto de
que estaba corriendo de la casa.
Corriendo hacia él.
De hecho, ella se dirigió directamente donde estaba Assail, a esa
coyuntura entre los arbustos que marcaban la fachada frontal de la
mansión y rodeaba el jardín trasero.
Claramente, ella conocía la propiedad.
288
289
Claramente, el había elegido el lugar perfecto.
Y sobre el acercamiento de ella, el retrocedió solo un poco... porque no
le hubiera importado que le atraparan espiando.
La mujer esquiaba justo a cinco pies de donde él estaba, acercándose
tanto que el podía sentir su olor no solo en la nariz sino también en la
parte posterior de la garganta.
Él tuvo que dejar de ronronear.
Después del esfuerzo de cubrir ese tramo de césped con tanta rapidez
respiraba con dificultad, pero su sistema cardiovascular se recuperó con
bastante rapidez, un signo evidente de su estado de salud y fuerza. Y la
velocidad con la que ahora se movía era igualmente erótica. Fuera los
esquíes. Fuera la mochila.
Sacando...
Él pensó que ella iba a subir a la azotea al verla reunir lo que parecía
ser un fusil, apuntar hacia arriba y apretar el gatillo. Momentos después
se oyó un sonido metálico arriba.
Al mirar hacia arriba, se dio cuenta de que ella había elegido uno de los
pocos tramos de piedra que no tenía ventanas... y estaba protegida por
un muro muy largo de arbustos altos en el que él mismo estaba
escondido.
Ella iba a entrar.
En ese momento, Assail frunció el ceño... y desapareció de donde había
estado observando.
Volvió a tomar forma en la parte trasera de la casa a nivel del suelo y
miró por varias de las ventanas, haciendo hueco con sus manos
apoyadas en la ventana. El interior estaba oscuro en su mayoría aunque
no del todo: aquí y allá había luces encendidas, arrojando luz sobre los
muebles, que eran una combinación de antigüedades y arte moderno.
Lujoso. El lugar, así en reposo, parecía un museo, o algo digno de
fotografiar para una revista. Arreglado todo con tanta precisión que uno
se preguntaba si no habían utilizado reglas para ordenar los muebles y
los objetos de arte.
No había desorden en ningún lugar. No había periódicos por ahí, ni
facturas, letras o recibos. No había abrigos sobre el respaldo de ninguna
silla ni un par de zapatos a los pies de un sofá.
Todo y cada uno de los ceniceros estaban limpios como una patena.
Una persona, y solo una, vino a su mente.
289
290
―Benloise, ― susurró para sí mismo.
TREINTA Y SEIS
Basado en las vibraciones regulares que provenían de su bolsillo, Xcor
supo que su presencia estaba siendo requerida por sus bastardos.
Él no respondió.
De pie fuera de la instalación donde había sido llevada su Elegida, era
incapaz de marcharse aun cuando el flujo de otros de su clase comenzó
a llegar o a materializarse en la misma entrada por donde ella había
sido dejada. De hecho, como muchos iban y venían, no había duda de
que se trataba de una clínica.
Por lo menos nadie parecía notar su presencia, demasiado preocupados
consigo mismos, fuera lo que fuera que los aquejaba no se daban
cuenta que él estaba de pie casi a la intemperie.
Parcas, la sola idea de lo que había llevado a su Elegida ahí le provoca
nauseas al punto de tener que aclararse la garganta ―
Arrastrando el aire helado en sus pulmones se ayudó a luchar contra el
reflejo nauseabundo.
¿Cuando había
recientemente.
sido
necesario
traerla
aquí?
Debía
haber
sido
Él la había visto por última vez...
¿Quién era el padre? Pensó por enésima vez. ¿Quién había tomado lo
que era suyo―
―No tuyo, ― se dijo. ―No tuyo.―
Excepto que esa era su mente hablando, no sus instintos. En su
corazón, en la parte más masculina de su médula, ella era su hembra.
Irónicamente, eso era lo que le impedía atacar las instalaciones― con
todos sus soldados, si era necesario. Mientras ella estaba recibiendo
atención, lo último que quería hacer era interrumpir el proceso.
Mientras que el tiempo pasaba, y la falta de información lo torturaba
hasta el punto de la locura, se dio cuenta de que él ni siquiera sabía
acerca de esta clínica. ¿Si ella hubiera sido suya? No habría sabido
dónde llevarla para ayudarla, sin duda habría enviado a Throe a
290
291
encontrar algún lugar, de alguna manera, para asegurar su cuidado,
¿pero en caso de una emergencia médica? Una hora o dos podrían ser
la diferencia entre la vida y la muerte si no encontraban algún sanador.
La Hermandad, por otra parte, sabía exactamente dónde se encontraba.
Y cuando fuera puesta en alta de la instalación, sin duda, a su regreso
la esperaría un hogar cálido y seguro, donde habría comida en
abundancia, y una cama suave, y una fuerza robusta de al menos seis
pies de pura sangre de guerreros para protegerla mientras dormía.
Le resulto irónico encontrar con tanta facilidad aquella visión. De nuevo,
recordó que la Sociedad Lessening era un adversario muy serio, y a
decir verdad, la Hermandad, había demostrado a lo largo de los eones
ser defensores capaces.
De repente, sus pensamientos se desplazaron a la bodega, donde él y
sus bastardos se alojaban. Los alrededores eran fríos, húmedos e
inhóspitos, de hecho estaban un paso adelante si los comparaba con
otros lugares que habían usado de campamento. ¿Si ella estuviera con
él, a donde podría resguardarla? Ninguno de sus bastardos podría verla
en su presencia, sobre todo si ella se cambiaba de ropa o cuando se ―
Un gruñido se filtro por su garganta.
No. Ningún macho le pondría una mirada encima o él lo desollaría vivo
Oh, Dios, ella se había apareado con otro. Se había abierto a sí misma y
aceptado otro macho dentro de su carne sagrada.
Xcor puso su rostro entre las palmas de sus manos, el dolor en su
pecho estaba haciendo que permaneciera clavado en sus botas de
combate.
Debía haber sido el Prímale. Sí, por supuesto que ella se había acostado
con Phury, hijo de Ahgony. Ese era el camino que propagaba una
Elegida, si la memoria y los rumores no fallaban.
Al instante, su mente estaba nublada por la imagen de su rostro
perfecto y su esbelta figura. Pensar que otro le había desvestido y la
había cubierto con su cuerpo―
Basta, se dijo. Basta.
Arrastrando su mente lejos de esa locura, se enfrento al reto de definir
las áreas de vivienda adecuadas para ella que él podría haberle
proporcionado. En cualquier circunstancia.
El único pensamiento que le vino a la mente, era volver y matar a la
hembra de la que sus bastardos se habían alimentado. Esa casa había
sido pintoresca y acogedora...
291
292
Pero, ¿Dónde estaría su Elegida durante el día?
Y además, él nunca la avergonzaría a caminar por aquella alfombra
donde se había tenido todo aquel sexo.
―Disculpe.―
Xcor fue por el arma de fuego en el interior de su chaqueta mientras se
daba la vuelta. Excepto que no había necesidad de la fuerza era
simplemente una hembra diminuta con sus crías. Al parecer, había
salido de una camioneta estacionada a unos tres metros de distancia de
él.
A medida que el joven se acurrucó detrás de su madre, en los ojos de la
hembra se encendió el miedo.
Por otra parte, cuando alguien tropieza con un monstruo como él, su
presencia no era recibida a menudo con alegría. Xcor se inclinó
profundamente, en gran medida debido a que la visión de su rostro
seguramente no podría estar ayudando a la situación.
―Por supuesto.―
En ese momento, él se apartó de ellos a la vez y luego se giró,
volviendo al punto original que había ocupado.
De hecho, no se había dado cuenta de lo expuesto que estaba.
Y él no quería pelear. No con la Hermandad. No con su Elegida siendo
como era. No... Aquí.
Cerró los ojos y deseó poder volver a aquella noche cuando Zypher lo
había llevado a la pradera con Throe, con el pretexto de salvarlo, lo
había condenado a una suerte de caminar muerto.
¿Un macho vinculado que no estaba con su pareja?
Muerto, aunque siguiera con vida―
Sin previo aviso, el portal se retiró y apareció su Elegida. Al instante,
los instintos de Xcor gritaron por la acción, a pesar de todas las razones
para dejarla ir.
¡Tómala! ¡Ahora!
Pero no lo hizo: Las expresiones sombrías de los machos que la guiaban
con tanto esmero lo congelaron donde estaba malas noticias habían
sido impartidas durante su permanencia dentro de la clínica.
Como antes, ella estaba casi siendo cargada hacía el vehículo.
292
293
Y aún así, allí estaba el olor de su sangre en el aire.
Su Elegida fue acomodada en hel fondo de ese sedán, con la hembra a
su lado. Entonces Phury, hijo de Ahgony, y el guerrero con los ojos
desiguales se metieron en la parte delantera. El vehículo se dio la vuelta
lentamente, como si fuera por la preocupación de la preciosa carga en
el compartimiento trasero.
Xcor siguió su estela, materializándose a una velocidad constante que
fue ganada primero en el camino rural en el extremo de la pista, y
luego sobre la carretera. Cuando el coche se acercó al puente colgante,
una vez más lo siguió desde la viga más alta, y entonces después de
que su hembra pasara por debajo de él, saltó de tejado en tejado, como
el sedán, eludiendo su presencia.
Rastreó el vehículo por el norte hasta que salió a la carretera y entró en
el área de tierras de cultivo.
Se quedó con ella todo el tiempo.
Y así fue como se encontró con la ubicación de la Hermandad.
TREINTA Y SIETE
Mientras Blay retorcía el anillo del sello de su familia alrededor de su
dedo
índice, su cigarrillo ardía suavemente en la otra mano, el
entumecimiento en su trasero crecía... y nadie volvía a través de las
puertas del vestíbulo.
Sentado en el último escalón de la mansión, no iba a cumplir la
promesa que había hecho a su madre de volver a casa. Esta noche no,
por lo menos. Después de la locura de la noche anterior, con lo del
aterrizaje forzoso y el drama siguiente, Wrath había ordenado a la
Hermandad y los guerreros veinticuatro horas fuera de combate. Así
que, técnicamente, debería haber llamado a sus padres y decirle a su
madre que Preparara la salsa con carne y mozzarella.
Pero no había manera de que él saliera de la mansión. No después de
escuchar gritos desde la habitación de Layla, y luego la visión de ella
siendo llevada abajo sobre la magnífica escalera.
Naturalmente, Qhuinn había estado con ella.
293
294
No John Matthew.
Así que significaba algo más importante que la cosa de Ashtrux
nohtrum, y significaba que... tenía que estar perdiendo a su bebe. Sólo
para algo tan serio le darían un pase.
Mientras continuaba jodiendo su cabeza, sin nada más de que la
preocupación para que le hiciera compañía, naturalmente su mente
decidió hacer las cosas peor: Mierda,
¿Realmente había dormido con Qhuinn anoche?
Dando una calada profunda a su Dunhill, exhaló una maldición.
¿Realmente había sucedido?
Dios, esa pregunta había estado golpeando alrededor de su cráneo
desde el momento en que había despertado de un sueño caliente, con
una erección que parecía pensar que el otro macho estaba durmiendo a
su lado.
Reproduciendo las escenas, por enésima vez, lo único que podía pensar
era… en la conversación que podía haber llegado al final.
Después de que había girado debajo de Qhuinn, el macho había
quedado de rodillas, él se había ido a su habitación y caminado de un
lado a otro, comenzó a tener un debate en el que no estaba interesado
en tener consigo mismo girándole alrededor de su cerebro.
Pero él había tomado la decisión correcta al salir. En serio. Lo había
hecho.
El problema era que se había quedado atascado. Cuando las horas de
luz se habían puesto en marcha, todo lo que había pensado era el
momento en que había sido atrapado por su padre robando un paquete
de cigarrillos de un de doggen de la familia. Había sido un pretrans
joven, y como castigo, su padre le había hecho sentar fuera y fumar
cada uno de esos Camel sin filtro. Había caído terriblemente enfermo, y
apenas había sido un año o dos antes de que él fuera capaz de soportar
incluso el humo de segunda mano.
Así que había sido su nuevo plan.
Había amado a Qhuinn tanto desde hacía tanto tiempo, pero todo había
sido hipotético, dividido en las fantasías de una manera que podía
atender. No todas a la vez, no dando el paso completo, sobrecargando,
destrozando las cosas que había conocido muy bien en la vida real,
Qhuinn no se iba a contener o a hacerlo fácil. El plan había sido tener la
experiencia real, y aprender que se trataba de sexo
294
295
duro. O infiernos, descubrir que no era ni siquiera bueno en el sexo.
No se suponía que debiera fumar todos los cigarrillos del paquete... y
sólo seguir queriendo más.
Jesucristo todo poderoso, había sido la primera vez en que la realidad
había superado a la fantasía, era absolutamente la mejor experiencia
erótica de su vida.
Más tarde, sin embargo, la bondad que había mostrado Qhuinn había
sido insoportable.
De hecho, cuando Blay recordó aquella ternura, salto poniéndose en pie
de donde él había estado sentado caminando alrededor del árbol de
manzana en el piso frente a la escalera como si tuviera un lugar a
donde ir.
En ese momento se abrieron las puertas. No del vestíbulo, sin embargo.
La biblioteca.
Cuando él miró por encima de su hombro, Saxton salió de la habitación.
Se veía como el infierno, y no sólo porque, sanaba tan rápido como
cualquier macho, todavía tenía algo de hinchazón en la mandíbula
gracias al ataque de Qhuinn.
Bueno, Blay pensó. Esa era la manera de expresar la decepción en el
comportamiento de alguien, fuera a follar, la mierda que quedaba
después, tratando de estrangular a su ex.
Muchíiiiiiiiiisimo estilo.
― ¿Cómo estás?, ― Preguntó Blay, y no de una manera social. ―
Fue un alivio cuando Saxton se acercó. Lo miró a los ojos. Sonrió un
poco como si estuviera decidido a hacer un esfuerzo.
―Estoy agotado. Tengo hambre. Estoy inquieto . ―
― ¿Quieres comer conmigo?― Espetó Blay. ―Me siento exactamente de
esa manera, también, y lo único que puedo hacer al respecto es
satisfacer la necesidad de alimento.―
Saxton asintió y se metió las manos en los bolsillos de sus pantalones.
― Esa es una excelente idea. ―
Terminaron en la cocina frente a la mesa de roble maltratada, sentados
uno al lado del otro, mirando hacia la habitación. Con una sonrisa de
295
296
felicidad de Fritz, que
inmediatamente se volcó en el modo de
proporcionar sustento y lo sabía hacer.
Diez minutos más tarde, el mayordomo dio a cada uno de ellos un tazón
con guisado de ternera hecho al vapor, así como un baguette crujiente
y para compartir, una botella de vino tinto y un poco de mantequilla
dulce sobre un pequeño plato.
―Estaré de vuelta, mis señores, ― dijo el mayordomo en un tono
suave. Y luego se encargo de sacar a todos de la habitación, mientras él
se dedicaba a preparar los vegetales, pulir los cubiertos de plata y lavar
los ventanales que se encontraban en la alcoba de más allá.
Cuando la puerta se cerró detrás de la salida del último de los doggens,
Saxton dijo:
―Todo lo que necesitamos es una vela y esta sería una cita.―
El macho se inclinó hacia delante y comió con modales perfectos.
―Bueno, supongo que necesitaríamos algunas otras cosas, ¿o no?―
Blay echó un vistazo a su paquete de cigarrillos. Incluso con las bolsas
debajo de aquellos ojos y la magulladura descolorida sobre su cuello, el
abogado tenía algo para mirarle. Porque él no podría...
―No digas que lo sientes de nuevo.― Saxton se limpió la boca y sonrió.
―Realmente no es necesario o apropiado. ―
Sentado al lado del macho, parecía tan improbable que hubiesen roto
como lo era el que hubiese dormido con Qhuinn. ¿Habían pasado de
verdad las dos últimas noches?
Bueno, duh. Él no hubiera follado con Qhuinn si él y Sax estuvieran
juntos.
Eso estaba muy claro, una cosa era masturbarse a escondidas, y eso
era ya bastante malo. ¿El engaño completo?
Mierda, a pesar del hecho de que él y Saxton se habían separado,
todavía sentía como si debiera confesar la transgresión... aunque si
Qhuinn tenía razón, Saxton ya habría seguido adelante en más de un
sentido de la palabra.
Mientras comían en silencio, Blay negó con la cabeza, aunque no le
habían hecho ni una pregunta y hubiera conversación. Sólo que no
sabía qué otra cosa hacer. A veces, los cambios en la vida venían tan
rápidos y con tanta furia, que no había manera de mantenerse al día
con la realidad. Esto requería tiempo, el nuevo equilibrio en el que tenía
296
297
que establecerse después de un período de tiempo en el que su cerebro
chapoteaba de ida y vuelta contra las paredes de su cabeza.
Todavía estaba en la zona de chapoteo.
― ¿Te has sentido como si hubieran pasado años en lugar de Horas?. ―
Dijo Saxton.
―O tal vez décadas. Sí. Por supuesto.― Blay lo miró otra vez. ―
―En realidad estaba pensando lo mismo.―
―Somos un par de morbosos.―
―Tal vez deberíamos vestir de negro. ―
― ¿Brazaletes?― Preguntó Saxton.
―El Atuendo completo, de pies a cabeza. ―
― ¿Qué voy a hacer con mi llamarada de color?― Saxton mostró su
pañuelo Hermès naranja.
―Por otra parte, se puede personalizar cualquier cosa.―
―Ciertamente, eso explica la teoría detrás de las rejillas dentales. ―
―Rosa Flamingo.―
―La franquicia Hello Kitty.―
De repente, ambos se echaron a reír. Ni siquiera era tan gracioso, pero
el humor no era el punto. Romper el hielo lo era. Volver a un nuevo tipo
de normalidad.
Aprender a relacionarse de una manera diferente.
Cuando las cosas se apartaron de las risas, Blay puso su brazo
alrededor de los hombros del macho y le dio un rápido abrazo. Y fue
bueno que Saxton se inclinara por un breve momento, aceptando lo que
le ofrecía. No es que Blay pensará que porque se habían sentado
juntos, compartido una comida, y se habían reído, todo de repente iba a
ir viento en popa.
No, en absoluto.
Era difícil pensar que Saxton había estado con otra persona, y
absolutamente increíble saber que él había hecho lo mismo
especialmente teniendo en cuenta con quien había sido.
297
298
No podían cambiar el hecho de haber sido amantes durante casi un año
para patearlo y tirar todo en cuestión de un día o dos.
Sin embargo, ahora podían empezar un nuevo camino. Y poner un pie
delante del otro, sobre él y el pasado.
Saxton siempre iba a tener un lugar en su corazón. La relación que
habían compartido había sido la primera para el no solo con un macho,
sino con alguien. Y había habido un montón de buenos momentos,
cosas que llevaría consigo, recuerdos que valían un espacio en el
cerebro.
―¿Has visto los jardines de atrás?, ― Le preguntó Saxton mientras le
ofrecía el pan.
Blay rompió un pedazo y luego paso la placa de mantequilla a Saxton
tomando una porción para sí mismo.
―Estan mal, ¿No es así? ―
―Recuérdame nunca tratar la maleza con un Cessna. ―
―Tu no eres jardinero. ―
―Bueno, si lo hago alguna vez, entonces.― Saxton vertió un poco de
vino en su copa.
― ¿Vino?―
―Por favor. ―
Y eso fue todo. El tiempo que duro, desde el guiso hasta la tarta de
melocotón que milagrosamente apareció ante ellos gracias a la
sincronización perfecta de Fritz. Cuando el último bocado se había
tomado y la servilleta golpeo la mesa al finalizar la comida, Blay se
apoyo contra los cojines del empotrado y suspiro.
Lo cual era mucho más que simplemente un estómago lleno.
―Bueno, ― dijo Saxton, cuando puso su servilleta junto al plato de
postre, ―creo que finalmente voy a tomar ese baño del que te hablé
noches atrás.―
Blay abrió la boca para señalar que las sales que el macho prefería
todavía estaban en su cuarto de baño. Las había visto en el armario
cuando había tomado su crema de afeitar antes del accidente de la
noche anterior.
Pero... él no estaba seguro de que debiera mencionarlo. ¿Qué pasaba si
Saxton pensaba que estaba pidiéndole venir y bañarse a su habitación?
298
299
¿Eso era un recordatorio de cómo las cosas habían cambiado? y ¿por
qué? ¿Y si...
―Tengo un nuevo tratamiento de aceite que me muero por probar, ―
dijo Saxton mientras se deslizaba a su lado apartándose de la mesa.
―Finalmente llegó del extranjero en el correo de hoy. He estado
esperándolo durante mucho tiempo. ―
―Me parece increíble. ―
―Estaba deseando que llegara. ― Saxton reacomodo su chaqueta sobre
los hombros, tiró de los puños en su lugar, y luego levantó la mano en
una onda, caminando sin ningún signo de complicación o tensión en su
rostro.
Lo cual era útil, en realidad. Plegando su propia servilleta, la colocó
junto a su plato, y se deslizó por el empotrado apartándose de la mesa,
extendió sus brazos sobre su cabeza y se inclinó hacia atrás, su
columna vertebral se relajo de un buen modo.
La tensión en él regresó tan pronto como entró nuevamente en el
vestíbulo.
¿Qué demonios estaba pasando con Layla?
Maldita sea, no era como si pudiera llamar a Qhuinn. El drama no era
suyo, o cualquier cosa que estuviera conectado a él: Con lo referente a
aquel embarazo, él no era diferente de los demás en la casa, también
habían visto y oído el show y sin duda estaban tan preocupados como él
mismo lo estaba, pero no tenía ningún derecho a recibir información
sobre lo que sucedía.
Lástima que su estomago ahora lleno no comprendiera eso. El
pensamiento de Qhuinn perdiendo a su hijo era suficiente motivo para
querer estudiar detenidamente la ubicación de los baños. Sólo en caso
de que una orden de evacuación fuera emitida por la parte posterior de
su garganta.
Al final, se encontró arriba en la sala del segundo piso, sentado para
dejar de dar vueltas. Desde ese punto de vista, no era un problema oír
la puerta del vestíbulo, y sin embargo, no era como si estuviera
esperando a la intemperie ―
Las puertas dobles del estudio de Wrath fueron empujadas, y John
Matthew salía del santuario del Rey.
Inmediatamente, Blay se dirigió al otro lado de la sala de estar, listo
para ver si tal vez el macho habia oido algo― pero se detuvo cuando le
llegó un vistazo de la expresión de John.
299
300
Perdido en lo profundo de sus pensamientos. Había recibido noticias
personales de variedad inquietante.
Blay se quedó atrás, mientras su compañero se iba en la dirección
opuesta, pasando por el pasillo de las estatuas, sin duda, para
desaparecer en su habitación.
Parecía que las cosas estaban en marcha en las vidas de otras
personas, también.
Genial.
Con una maldición suave, Blay dejó a su amigo y reanudó su propio e
inútil paseo... esperando.
***
Mucho más al sur, en la localidad de West Point. Sola estaba dispuesta
a entrar en la casa de Ricardo Benloise en el segundo piso, a través de
la ventana al final del pasillo principal. Habían pasado meses desde que
había estado en el interior, pero estaba apostando a que el contacto de
seguridad que había manipulado cuidadosamente seguía siendo su
amigo.
Había dos claves para el éxito de irrumpir en cualquier casa, edificio,
hotel o centro: y eran planificación y velocidad.
Ella tenía ambos.
Colgando del alambre que había arrojado contra el techo, metió la
mano en el bolsillo interior de su abrigo y sacó un dispositivo, lo acercó
a la esquina derecha de la ventana de guillotina. Buscando una señal,
esperó, mirando la lucecita roja que brillaba en la pantalla frente a ella.
Si por alguna razón no se alteraba, iba a tener que entrar por uno de
los tragaluces que daban al patio lateral, lo que iba a ser un dolor en el
culo―
La luz se volvió verde sin hacer ruido, y ella sonrió mientras tomaba
más de sus herramientas.
Cogió una taza de succión, introduciéndola en el centro del cristal
inmediatamente por debajo de la cerradura, y luego hizo girar alrededor
de la cosa un cortador de vidrio. Un empujón hacia el interior, y el
espacio para encajar su brazo estuvo listo.
Después de dejar el círculo de vidrio caer suavemente hacia el interior
del corredor, ella deslizó su mano hacia arriba y por alrededor, liberó el
artefacto de cobre que mantenía la ventana cerrada, y deslizó la hoja
hacia arriba.
300
301
El aire caliente se precipitó a saludarla, como si la casa estuviera feliz
de tenerla de vuelta.
Antes de entrar, miró hacia abajo. Echando un vistazo hacia el corredor.
Se
apoyo hacia afuera para poder ver los jardines traseros.
Se sentía como si alguien la estuviera observando... aunque no tanto
como cuando ella había estado conduciendo a la ciudad, pero si tan
pronto como había aparcado su coche y puesto sus pantalones de esquí.
No había nadie alrededor, sin embargo, no es que ella hubiera sido
capaz de ver algo peligroso, en todo caso, y considerando que la
conciencia era fundamental en una misión en esta línea de trabajo, la
paranoia era una pérdida de tiempo.
Así que tenía que cortar aquella mierda.
Volviendo al juego, extendió la mano enguantada, tiró de sus piernas y
su culo por encima y a través de la ventana. Al mismo tiempo, aflojo la
tensión en el alambre dejando que su cuerpo se trasladara en otra
posición dentro de la casa.
Aterrizó sin hacer ruido, gracias no sólo a la alfombra, que corría por el
largo pasillo, sino también a sus zapatos de suela blanda.
El silencio era otro criterio importante a la hora de hacer un trabajo con
éxito.
Se detuvo donde estaba por un breve momento. No había sonidos en la
casa, pero eso no necesariamente significa algo. Estaba bastante
segura de que la alarma de Benloise era silenciosa y muy clara de que
la señal no fuera a la policía local o estatal: a él le gustaba manejar las
cosas en privado. Y Dios sabía que, con la clase de músculos que él
empleaba, había un montón de fuerza para todos.
Afortunadamente, ella era buena en su trabajo, y Benloise y sus
matones no estarían en casa hasta poco antes de que saliera el sol― él
vivía la vida de un vampiro, después de todo.
Por alguna razón, la palabra son "V" le hizo pensar en aquel hombre
que había aparecido en su coche y luego desaparecido como por
encanto.
Era una locura. Y esa era la única vez en la historia en la que alguien le
había dado una pausa. De hecho, después de haberse enfrentado de
esa manera, ella estaba considerando no volver a esa casa de cristal
sobre el río, aunque no había una jodida justificación para eso. No era
301
302
que ella estuviera preocupada de que se pusiera físicamente en peligro.
Dios sabía que ella era perfectamente capaz de defenderse.
Era la atracción.
Más peligrosa que cualquier arma de fuego, cuchillo, o puño, a la que a
ella se refería.
Con pasos ágiles, Sola corrió por la alfombra, saltando sobre las puntas
de sus pies, en dirección al dormitorio principal que daba al jardín
trasero. La casa olía exactamente como ella lo recordaba, madera vieja
y cera para muebles, y sabía lo suficiente como para pegarse a la orilla
izquierda del corredor. Sin hacer ningún sonido.
Cuando llegó a la habitación principal, la pesada puerta de madera
estaba cerrada, sacó su palanca antes de siquiera intentar tocar el
mango. Benloise era un obsesivo en dos cosas: la limpieza y la
seguridad. Su impresión, sin embargo, era que este sitio era aun más
crítico que la galería en el centro de Caldwell. Después de todo,
Benloise no guardaba nada bajo este techo que no fuera arte que
estuviera asegurado hasta el último centavo, y él mismo durante el día,
teniendo muchos guardaespaldas y armas de fuego con él.
De hecho, esa era probablemente la razón que de que fuese un ave
nocturna. Lo que significaba que la galería nunca estaba desatendida a
ninguna hora, y su personal legítimo estaba allí durante el día.
Como un ladrón, pero sin duda era preferible entrar en lugares que
estuvieran vacíos.
En ese sentido, trabajó el mecanismo de bloqueo de la puerta, libero el
seguro, y entró. Tomo una profunda respiración, el aire estaba teñido
de humo de tabaco y de la colonia picante de Benloise.
La combinación la hizo pensar en la película Clark Gable en blanco y
negro sin alguna razón.
Con las cortinas corridas y la luz apagada, todo era negro como boca de
lobo, pero ella había tomado fotografías de la distribución de la
habitación cuando había ido a ese partido, y Benloise no era el tipo de
hombre que movía las cosas. Joder, cada vez que se instalaba una
nueva exposición en la galería, ella casi podía sentirse retorcerse bajo
su piel.
El miedo al cambio es una debilidad, siempre decía su abuela.
Claro que hacia las cosas más fáciles para ella.
Disminuyendo la velocidad, se adelantó diez pasos en lo que fuera el
centro de la habitación. La cama estaría contra la pared de la izquierda,
302
303
al igual que el arco en el baño y las puertas al vestidor. Frente a ella
estaban las largas ventanas que daban a los jardines. A la derecha,
habría una oficina, un escritorio, varias sillas para sentarse, y la
chimenea que nunca era utilizada porque Benloise odiaba el olor del
humo de la leña.
El panel de alarma de seguridad se encontraba entre la puerta de
entrada a la bañera y el cabecero ornamentado de la cama, al lado de
una lámpara que se elevaba unos tres pies de distancia de una mesa
auxiliar.
Sola giró en su lugar. Caminó cuatro pasos
Compadeciendo a su pie al encontrarse con la cama.
hacia
delante.
Golpeándose, una, dos, tres veces. Se adelanto por el flanco del colchón
king size. Esquivo una mesa y una lámpara, alargó la mano izquierda...
Y allí estaba el panel de seguridad, justo donde tenía que estar.
El Interruptor estaba cubierto con la oscuridad, usó una linterna que
guardaba entre sus dientes para iluminar el circuito. Saco otro
dispositivo de la mochila, enganchó alambres y hasta cables,
interceptando las señales, y con la ayuda de un ordenador portátil en
miniatura y un programa que un amigo suyo había desarrollado,
creando un circuito cerrado dentro del sistema de alarma de tal manera
que, como se siempre y cuando el router estuviera en su lugar, los
detectores de movimiento no eran capaces de registrar lo que estaba
por suceder.
En cuanto a la tarjeta madre se refería, nada iba a estar fuera de lugar.
Dejo la computadora portátil colgando de su conexión, salió de la
habitación, golpeó el pasillo, y bajó por el hueco de la escalera hasta la
primera planta
El lugar estaba decorado exactamente como una miniatura de su vida,
listo para una cámara con disparador de flash, aunque, por supuesto,
Benloise había protegido su intimidad con demasiado cuidado evitando
ser fotografiado para el consumo público. A pies raudos, paso por el
frente de la recepción, la sala a la izquierda, y entro en su estudio.
Dando vueltas en la penumbra, ella hubiera preferido ponerse algo
sobre su parka de camuflaje cubriendo los pantalones de nieve,
haciendo de esto en un traje negro, aunque era un cliché que estaba
fuera de práctica. No había tiempo, sin embargo, y ella estaba más
preocupada por ser vista desde fuera en el paisaje de invierno que por
estar dentro en esa casa vacía.
303
304
El espacio privado de Benloise era, como todo lo demás bajo este techo,
más escenografía que nada funcional. En realidad no utilizaba un
escritorio grande, o se sentaba en el mini trono, o leía alguno de los
libros encuadernados en cuero de los estantes.
Él, sin embargo, camina por el espacio. Una vez al día.
En un momento de franqueza, en una ocasión le había dicho que antes
de irse a la cama cada noche, mientras paseaba por su casa viendo
todas sus cosas, se recordaba a sí mismo la belleza de sus colecciones y
su casa.
Como resultado de esa visión, y algunas otras cosas, Sola había
extrapolado que el hombre había crecido en la pobreza. Por un lado,
cuando hablaban en español o portugués, su acento de clase baja
desmentía pronunciaciones siempre sutiles.
Por otro lado, los ricos no apreciaban sus cosas como él lo hacía.
No había nada raro para los ricos, y eso significaba que tomaban las
cosas por sentado.
La caja fuerte estaba escondida detrás del escritorio en una sección de
las estanterías que fue liberada por un interruptor localizado en el cajón
inferior de la derecha.
Había descubierto esto gracias a una pequeña cámara oculta que había
colocado en el rincón más alejado durante una fiesta.
Después de activar su liberación, un recorte de tres por cuatro metros
en la estantería, rodó hacia delante y se deslizó hacia un lado. Y allí
estaba: una caja cubierta en acero, ella reconoció al fabricante.
Por otra parte, cuando había roto más de un centenar de esas malditas
cosas, tiendes a conocer a los fabricantes íntimamente. Y ella aprobaba
su elección.
Si tuviera que tener una caja fuerte, esta sería sin duda la que
conseguiría y si, él había echado cerrojo en ella fijándola al suelo.
El soplete que sacó de su mochila era pequeño, pero poderoso, y
cuando encendió la punta, la llama se apagó con un siseo suave y un
brillo de color blanco y azul.
Esto iba a llevar tiempo.
El humo del metal quemándose irritaba sus ojos, nariz y garganta, pero
ella mantuvo su mano firme mientras hacía un cuadrado de
aproximadamente un metro
304
305
de alto y dos metros de diámetro en el panel frontal. Había algunas
cajas de seguridad que ella era capaz de volar las puertas fuera de su
sitio, pero ese camino estaba ya pasado de moda.
Y tardaba siglos.
Sin embargo, ella logró traspasarla.
Coloco la sección pesada de la puerta a un lado, mordió la base de su
linterna y se inclinó de nuevo hacia el frente. Las estanterías que
quedaron abiertas mostraban la joyería, sets de valores y algunos
relojes de oro relucientes que él había dejado a su alcance. Había una
pistola que estaba dispuesta a apostar estaba cargada. No había dinero.
Por otra parte, con Benloise, no había tanto dinero por todas partes, era
lógico que no se molestara en tener las cosas ocupando un espacio
seguro.
Maldita sea. No había nada allí que valiera la pena, sólo cinco mil
dólares.
Después de todo, en este trabajo, ella no quería más de lo que se le
debía, que era bastante.
Con una maldición, se sentó sobre los talones. De hecho, no había ni
una maldita cosa en la caja fuerte que valiera veinticinco mil. Y no era
como si pudiera hacerse de la mitad de las cosas arrastrándolas, porque
¿cómo demonios podía monetizar eso?
Un minuto pasó.
A un segundo.
Al diablo con esto, pensó mientras se inclinaba hacia el panel que había
recortado contra el costado de la caja fuerte, deslizó de nuevo la
estantería en su lugar. Poniéndose de pie, miró alrededor de la
habitación con la linterna. Los libros eran todas las primeras ediciones
de colección que hicieron y eran cosas muy antiguas.
Arte en las paredes y las mesas no eran sólo excesivamente caras, pero
eran difíciles de convertir en efectivo sin tener que ir bajo tierra...
donde había gente conectada íntimamente con Benloise.
Pero ella no se iría sin su dinero, maldita sea―
De repente, sonrió para sí misma, la solución cada vez más evidente.
Por muchos eones en el curso de la civilización humana, el comercio
había existido y prosperado en el sistema de trueque. Lo que significaba
305
306
que una mercancía o servicios comercializados individuales se podían
dar a aquellos de vida similar.
Para todos los trabajos que había hecho, nunca antes había considerado
la suma de los costos de las consecuencias de sus objetivos: cajas
fuertes, nuevos sistemas de seguridad, más protocolos. Podia apostar
que estas eran caras aunque no lo fuera tanto como cualquier cosa que
normalmente tomaba. Y ella había entrado aquí dando por sentado esos
costos adicionales que iban a ser sufragados por Benloise, una especie
de daño material por lo que él la había engañado.
Ahora, sin embargo, ese era el punto.
En su camino de vuelta a las escaleras, miró por encima de las
oportunidades disponibles para ella... y al final, se acercó a una
escultura de Degas de una pequeña bailarina que había sido puesto a
un lado en una alcoba. La representación de bronce de la joven era la
clase de cosas que a su abuela le hubiera encantado, y tal vez por eso,
de todo el arte en la casa, ella se concentró en él.
La luz que se había montado encima de la estatua en el techo estaba
apagada, pero la obra maestra se las arregló para brillar. Sola en
especial se encanto del tutú, la explosión delicada y rígida de tul
delineado por carpintería metálica de malla que capturó perfectamente
lo que se suponía que era maleable.
Sola fue hasta la base de la estatua, envolvió sus brazos alrededor de
ella, y tiró con toda su fuerza para rotar su posición por no más de dos
pulgadas.
Entonces subió corriendo las escaleras, sin desconectar su router y
ordenador portátil del panel de alarma en el dormitorio principal, volvió
a cerrar la puerta, y se dirigió a la ventana que había cortado.
Ella estaba de vuelta en sus esquís y deslizándose a través de la nieve,
después de no más de cuatro minutos.
A pesar del hecho de que no había nada en sus bolsillos, sonreía
mientras dejaba la propiedad.
TREINTA Y OCHO
Cuando el Mercedes finalmente estaciono en la entrada de la mansión
de la Hermandad, Qhuinn salió primero y fue hacia la puerta de Layla.
306
307
En cuanto la abrió sus ojos se levantaron para encontrarse con los
suyos.
Sabía que nunca iba a olvidar la forma en que se veía. Su piel estaba
blanca como el papel y parecía igual de delgada, su hermosa estructura
ósea luchando contra la piel que la cubría. Los ojos hundidos en su
cráneo. Los labios planos y delgados.
Tuvo una idea en ese momento de cómo ella se vería al morir, sin
embargo eso pasaría en muchas décadas o siglos.
―Voy a cargarte, ― dijo, inclinándose y levantándola en brazos.
La forma en que no discutió le dijo exactamente qué tan poco quedaba
de ella.
Cuando las puertas del vestíbulo se abrieron gracias a Fritz, como si el
mayordomo hubiese estado esperando su llegada, Qhuinn se arrepintió
de todo: De aquel breve sueño que había tomado durante su necesidad.
La esperanza desperdiciada. El dolor físico que ella atravesaba. La
angustia emocional por la que ambos habían pasado.
"Tú le hiciste esto a ella."
En el momento en que la había servido, había estado tan sólidamente
enfocado en un resultado positivo.
Ahora, estando en el otro extremo, ¿ sus Shitkickers plantadas en la
mal oliente y sólida tierra de la realidad?.
No había valido la pena.
Incluso la posibilidad de un bebé saludable no valía todo esto.
Lo peor era verla sufrir.
A medida que entraban en la casa, rezó por qué no hubiera una gran
audiencia. Solamente quería evitarle algo, cualquier cosa, incluso si era
simplemente no enfrentarse a un completo sets de tristes y
preocupados rostros.
No había nadie alrededor.
Qhuinn tomo las escaleras, dos escalones a la vez, y mientras ascendía
al segundo piso, las puertas ampliamente abiertas, del estudio de Wrath
lo hicieron maldecir.
Pero bueno, el Rey estaba ciego.
307
308
Cuando George salió y bufo saludando, Qhuinn solo siguió caminando,
de prisa hacia la habitación de Layla. Pateando la puerta para abrirla, se
encontró con que los doggens habían estado allí y limpiado, la cama
estaba hecha, las sabanas indudablemente habían sido cambiadas, un
fresco bouquet de flores colocadas en el buro.
Parecía que no era el único que quería ayudar en lo que pudiera.
― ¿Quieres cambiarte?― Pregunto mientras pateaba la puerta para
cerrarla.
―Quisiera una ducha…―
―Vamos a ponerla en marcha.―
―…Excepto que estoy demasiado asustada. Yo no…no quiero verlo, si
sabes a lo que me refiero.―
La acostó y se sentó a su lado. Poniendo las manos en su pierna,
frotando su
rodilla, atrás y hacia adelante.
―Lo siento tanto, ― dijo ella secamente.
―Joder…no, no hagas eso. Ni siquiera pienses en decirlo, ¿de acuerdo?
Esto no es tu culpa.―
― ¿De quién mas es?―
―No es ese el punto.―
Mierda, no podía creer que el aborto iba a durar otra semana o más.
Como era eso posible…
La mueca que contrajo la cara de Layla le dijo que estaba teniendo otro
calambre. Mirando hacia atrás, y esperando encontrar a la Doc. Jane,
descubrió que estaban solos. Lo que le dijo más que cualquier otra
cosa, que no había nada por hacer.
Qhuinn bajó la cabeza y tomó su mano. Había empezado con los dos.
Terminaba con los dos.
―Creo que me gustaría ir a dormir, ― Layla hablo mientras apretaba su
mano. ―Te ves como si necesitaras hacerlo también.―
Él miró el chaise lounge al otro lado de la habitación.
―No tienes que quedarte conmigo, ― Murmuro ella.
308
309
― ¿En qué otro lugar crees que podría estar?―
Una rápida imagen mental de Blay sosteniendo sus brazos cruzó su
mente.
Vaya fantasía, pensó.
"No me toques así."
Qhuinn se sacudió esos pensamientos fuera de la cabeza.
―Dormiré allí.―
―No puedes quedarte aquí siete noches seguidas.―
―Lo dire de nuevo. .Donde más crees…―
―Qhuinn.― Elevo la voz. ―Tienes un trabajo allá afuera. Y escuchaste
a Havers. Esto simplemente llevara tanto tiempo como deba, y
probablemente va a ser un buen tiempo. No estoy en peligro de
desangrarme, y francamente, siento como si debiera ser fuerte frente a
ti, y no tengo la energía para eso. Por favor ven a visitarme, si, hazlo.
Pero me enojaré si acampas aquí hasta que termine con todo esto.―
Silencio desesperante.
Eso fue todo lo que Qhuinn obtuvo mientras seguía sentado ahí a los de
la cama, sosteniendo la mano de Layla.
Se levantó para irse poco después. Ella estaba en lo correcto, desde
luego.
Necesitaba descanso, tanto como el que pudiera tener, y realmente,
además de verla fijamente haciéndola sentir como un fenómeno, no
había nada más que él pudiera hacer.
―Nunca estaré lejos.―
―Lo sé.― Ella se llevo su puño a los labios, y el se sorprendió de lo
fríos que estaban. ―Has sido… más de lo que pude haber pedido.―
―Nah, no hay nada que haya… ―
―Has hecho lo que es correcto y apropiado. Siempre.―
Eso era una cuestión de opinión. ―Escucha, tengo mi teléfono conmigo.
Estaré de vuelta en un par de horas solo para verte. Si estas dormida,
no te molestare.―
―Gracias.―
309
310
Qhuinn asintió y se encaminó hacia la puerta de espaldas. Había
escuchado alguna vez que nunca le debes dar la espalda a una Elegida,
y se imaginó que un despliegue de protocolo no lastimaba a nadie.
Cerrando detrás de él, se recostó contra la puerta. La única persona que
quería ver era el único macho en la casa que no estaba interesado en…
― ¿Que está pasando?―
La voz de Blay fue un shock que pensó que la había imaginado. Excepto
que el macho cruzo la puerta de la sala de estar en el segundo piso.
Como si hubiera estado esperando allí todo el tiempo.
―Lo está perdiendo.― Qhuinn se escuchó el mismo decirlo con voz
muerta.
Blay murmuró algo de vuelta, pero él no lo registró. Gracioso, el aborto
no había parecido real hasta este momento. No hasta que se lo dijo a
Blay.
― ¿Lo siento?― Dijo a Qhuinn, consciente de que el hombre parecía
estar esperando una respuesta. ― ¿Hay algo que pueda hacer?―
Que gracioso. Qhuinn siempre había sentido como si hubiera salido de
vientre de su madre hecho un adulto. Por otra parte, nunca había
habido ninguna mierda para él, nada de cariño, pequeño, cosita, ningún
abrazo cuando se lastimaba, nada de mimos cuando estaba asustado.
Como resultado, si trataba de carácter o de la forma en que había sido
educado, nunca había regresado. No había nada de por que hacerlo.
Y aun así fue con la voz de un niño que dijo.
― ¿Puedes hacer que se detenga?―
Como si Blay por si mismo tuviera el poder de hacer un milagro.
Y entonces…el macho lo hizo.
Blay extendió los brazos amplios, ofreciendo el único cielo que Qhuinn
había conocido.
***
― ¿Puedes hacer que se detenga?―
El cuerpo de Blay comenzó a temblar cuando Qhuinn pronunció esas
palabras: Después de todos esos años, él había visto al tipo en una
gran cantidad d estados de ánimo y en muchas circunstancias. Nunca
así, sin embargo. Nunca…tan completa y absolutamente arruinado.
Nunca como un niño, perdido.
310
311
A pesar de su necesidad de mantenerse real y verdaderamente alejado
de cualquier cosa emocional, sus brazos se abrieron por voluntad
propia. En cuanto Qhuinn se paró contra él, el cuerpo del guerrero
parecía más pequeño y frágil de lo
que realmente era. Y los brazos
que rodearon la cintura de Blay simplemente se quedaron contra él
como si no hubiera fuerza en sus músculos.
Blay los sostuvo a ambos.
Y esperaba que Qhuinn se apartara rápidamente. Usualmente, el
hombre no podría manejar ningún tipo de conexión intensa a no ser
sexual, durante más tiempo que un segundo y medio.
Qhuinn no lo hizo.
Parecía preparado para quedarse de pie para siempre en la puerta de la
sala de estar.
―Ven aquí, ― Blay dijo, arrastrando al macho dentro y cerrando la
puerta.
―En el sofá.―
Qhuinn lo siguió, con
marchando.
las Shitkickers arrastrándose
en
vez
de
Cuando llegaron al sofá, se sentaron uno frente al otro, sus rodillas
tocándose. Cuando Blay miró hacia otro lado, la resonante tristeza lo
toco tan a fondo, no pudo detener su mano de extenderse y acariciar
ese cabello negro…
Abruptamente Qhuinn se curvó contra él, simplemente colapsó, su
cuerpo doblándose a la mitad y cayendo en el regazo de Blay.
Había una parte de él que reconoció ese territorio peligroso. El sexo era
una cosa y bastante duro de manejar, que lo jodan bien. ¿Este espacio
callado? Era potencialmente devastador.
Lo cual era precisamente el porqué el día anterior había dejado la
habitación tan rápido como el infierno.
La diferencia esta noche, sin embargo, era que el controlaba esto.
Qhuinn era el que buscaba confort, y Blay podía retirarse o dárselo
dependiendo de cómo se sintiera: Estar confiado de algo era tan
diferente de recibir… o necesitar.
Blay estaba bien con ser necesitado. Había una especie de satisfacción
en eso… una certeza, control. No era lo mismo que caer en el abismo.
Infiernos, si alguien sabia de eso era él. Dios sabía que había pasado
años allí.
311
312
―Haría cualquier cosa para cambiar esto, ― Dijo mientras acariciaba la
espalda de Qhuinn. ―Odio que estés pasando por esto…―
Oh, las palabras eran tan malditamente inútiles.
Se quedaron así durante mucho tiempo, el silencio en la habitación
formando una especie de capullo. Periódicamente, el reloj antiguo en la
repisa de la chimenea sonó, y después de un tiempo, las persianas
comenzaron a descender sobre las ventanas.
―Desearía que hubiera algo que pudiera hacer. ― Dijo mientras los
paneles se cerraban en su sitio con un chasquido.
―Probablemente debes irte.―
Blay dejo pasar eso. La verdad no era algo que quisiera compartir:
Caballos salvajes, armas cargadas, barras de hierro, mangueras de
incendio, elefantes pisoteando…incluso una orden del Rey no habría
hecho que se fuera.
Y había una parte de él que se enfadaba por eso. No con Qhuinn, sino
con su propio corazón. El problema era que no podias pelear con tu
naturaleza… y el estaba aprendiendo eso. En la ruptura con Saxton. En
salir del closet ante su madre. En este momento.
Qhuinn gimió mientras levantaba su torso, y después frotó su cara.
Cuando aparto las manos, sus mejillas estaban rojas y también sus
ojos, pero no por que estuviera llorando.
Indudablemente su asignación de lágrimas por década, habían salido la
noche anterior cuando lagrimeaba de alivio por haber salvado la vida de
un padre.
¿Habría sabido que Layla no lo llevaba bien entonces?
― ¿Sabes que es lo más difícil?― Preguntó Qhuinn, sonando más como
el mismo.
― ¿Qué?― Dios sabía que había mucho de donde escoger.
―Había visto a la bebe.―
Los finos cabellos en la nuca de Blay se erizaron. ― ¿De qué estás
hablando?―
―La noche en que la Guardia de Honor vino por mi, y yo casi muero…
¿recuerdas?―
Blay tosió un poco, el recuerdo era crudo y vivido como algo que
hubiera pasado hacía solo una hora. Y aun así la voz de Qhuinn era
312
313
plana y tranquila, como si hiciera referencia a una tarde fuera en un
club o algo así. ―Ah, si, lo recuerdo.―
Te vi al lado de la maldita carretera, pensó.
―Fui al Fade…― Qhuinn frunció el ceno. ― ¿Estás bien?―
Oh, sí claro, genial. ―Perdona, continua.―
―Fui allí. Quiero decir, era como… lo que escuchas sobre eso. Todo
blanco.―
Qhuinn froto su cara de nuevo. ―Tan blanco, en todas partes. Había
una puerta y me acerque a ella… sabía que si giraba el picaporte iba a
entrar y no habría regreso. Alcance la cosa…y entonces la vi. En la
puerta.―
―Layla, ― Blay intervino, sintiendo como si hubieran apunalado su
pecho.
―Mi hija.―
El aliento de Blay quedó atrapado.
―Tu… ―
Qhuinn miró hacia otro lado.
―Ella era…rubia. Como Layla. Pero sus ojos… ―El tocó a un lado de los
suyos.
―…eran como los míos. Me detuve acercándome cuando la vi… y de
pronto, estaba de vuelta en el suelo a un lado de la carretera. Después
de eso, no tuve ninguna pista de que se trataba todo esto. Pero
entonces, como, mucho tiempo después,
Layla entro en necesidad y vino a mí, todo cayó en su lugar. Fue como…
si todo esto debiera pasar. Se sintió como el destino, sabes. Nunca me
habría acostado con Layla de otra forma. Lo hice solo porque sabía que
tendríamos una hija.―
―Jesús.―
―Estaba mal, supongo― Volvió a frotar su cara de nuevo, esta vez mas
fuerte. ―Estaba jodidamente equivocado… y realmente desearía que no
hubiera seguido este camino. El mayor arrepentimiento de mi vida…
bien, el segundo más grande, en realidad.―
Blay tuvo que adivinar que en el infierno podría ser peor que en lo que
el hombre estaba ahora. ¿Qué puedo hacer?, se preguntó a sí mismo.
313
314
Los ojos de Qhuinn buscaron su rostro. ― ¿De verdad quieres que te
responda a eso?―
Aparentemente, había hablado en voz alta. ―Sí, lo quiero―
La mano con que Qhuinn sostenía su daga se extendió y sujetó la
mandíbula de Blay. ― ¿Estás seguro?―
El ambiente cambió al instante. La tragedia seguía bastante presente
con ellos, pero esa poderosa resaca sexual regresó entre un latido y
otro de corazón.
La mirada de Qhuinn comenzó a quemar, sus parpados cayendo.
―Necesito… un ancla ahora mismo. No sé de
explicarlo.―
qué otra forma
El cuerpo de Blay respondió instantáneamente, su sangre disparándose
al punto de ebullición, su sexo engrosándose, alargándose.
―Déjame besarte.― Qhuinn gruño mientras se inclinaba. ―Se que no
lo merezco, pero por favor… es lo que puedes hacer por mí. Déjame
sentirte… ―
La boca de Qhuinn rozó la suya. Volvió por más. Persistió.
―Rogaba por esto. ― Más con la devastadora caricia de labios. ―Si es
lo que se necesita. No me importa una mierda, rogaré…―
De alguna manera, eso no iba a ser necesario. Blay permitió que su
cabeza se inclinara dejando más espacio para maniobrar, La mano de
Qhuinn en su cara era a la vez gentil y demandante.
Y después hubo más boca sobre boca, despacio, drogando, inexorable.
―Déjame estar dentro de ti otra vez, Blay…―
TREINTA Y NUEVE
Assail llegó a casa cerca media hora antes del amanecer. Al estacionar
su Range Rover debió esperar hasta que la puerta del garaje bajó para
salir.
Siempre se había considerado un intelectual… y no en el sentido que la
Glymera le daba a la palabra, en donde uno se sentaba con alta
314
315
importancia y pontificado acerca de literatura, filosofía, o cuestiones
espirituales.
Era más como que había muy pocas cosas en la vida a las cuales no
pudiera aplicar su razonamiento y entenderlas en su totalidad. ¿Que en
el infierno había hecho esa mujer donde Benloise?
Claramente, era una profesional, con ambos: el equipo apropiado y el
conocimiento, además de práctica en infiltración. También sospechaba
que había conseguido los planos de la casa o había estado ahí antes.
Tan eficiente. Tan decidida. Y él estaba calificado para juzgar: La había
seguido todo el tiempo que habían estado dentro, como un fantasma
por la ventana que ella había abierto, pegado a las sombras.
80
Persiguiéndola por detrás.
Y aun así no entendía: Que tipo de ladrón atravesaba los problemas de
irrumpir en una casa de seguridad, encontrar una caja fuerte, quemarla
hasta abrirla, y descubrir bastante riqueza portátil para llevarse… ¿pero
no tomaba nada? Porque él había visto de cerca a todo lo que ella había
tenido acceso, tan pronto como había dejado el estudio, el entró,
librando la sección de estantes como ella había hecho, y usado su
propia linterna para mirar en la caja fuerte.
Solo para descubrir, en todo caso, lo que ella había dejado atrás.
Cuando había vuelto a la casa en sí, evadiendo los charcos de luz, la
había mirado mientras ella se detenía un momento en el vestíbulo, las
manos en sus caderas, la cabeza girando lentamente, como si
considerara sus opciones.
Y entonces había ido sobre lo que tenía que ser un Degas… y girado la
estatua una pulgada más o menos hacia la izquierda.
No tenía sentido.
Ahora, era posible que hubiera ido a la caja de seguridad buscando algo
en específico que de hecho no había estado allí. Un anillo, alguna
chuchería, un collar.
Un chip de computadora, una memoria, un documento como un
testamento y última voluntad, o una póliza de seguridad. Pero el retraso
en el vestíbulo no había sido caracteristico de su presteza anterior… ¿y
cuando movió la estatua?
315
316
La única explicación era que debió ser una violación deliberada a la
propiedad de Benloise.
El problema era, cuando se trataba de venganza contra objetos
inanimados, era difícil encontrar mucho significado en sus acciones.
Tumbar la estatua, después. Llevársela. Usar aerosol pintando
obscenidades. Golpearla con una barra de hierro y arruinarla. ¿Pero un
giro minúsculo que era prácticamente imposible de ver?
La única conclusión que pudo hacer era que se trataba de alguna clase
de mensaje. Y eso no le gustaba en absoluto.
Sugería que ella quizá conociera a Benloise personalmente.
Assail abrió la puerta del lado del conductor…
―Dios― Siseo, retrocediendo.
―Nos preguntábamos, ¿cuánto tiempo estabas pensando quedarte
aquí?―
A medida que la voz seca se escuchaba, Assail salió y miro con disgusto
alrededor del garaje para 5 autos. El hedor era algo entre algo muerto
por tres días, mayonesa echada a perder, y perfume barato y
desnaturalizado.
― ¿Es eso lo que creo que es?― Preguntó a sus primos, que estaban de
pie en la puerta de la entrada.
Gracias a la Virgen Escriba, se acercaron y cerraron la puerta de la
casa… o ese hedor iba a inundar el interior.
―Son tus traficantes. Bien, parte de ellos, de todos modos.―
Qué. Rayos.
Los pasos largos de Assail lo llevaron en la dirección que Ehric
señalaba… a la esquina más alejada, donde había tres bolsas largas de
plástico verde oscuro tiradas en un montón sin cuidado alguno.
Poniéndose en cuclillas, aflojo el amarre amarillo de una de ellas, aparto
las solapas, y… Se encontró los ojos ciegos de un macho humano al que
reconoció. La cabeza todavía animada había sido cortada limpiamente
de la columna vertebral, alrededor de tres centímetros por debajo de la
línea de la mandíbula, y estaba orientada de modo que podía ver hacia
fuera de su ataúd. El cabello negro y la piel curtida estaban manchadas
de sangre, brillante y negra, y si el olor había sido malo desde el auto,
de cerca hacia que los ojos se le humedecieran y la garganta se le
cerrara en señal de protesta.
No es que le importara.
316
317
Abrió las otras dos bolsas y, usando el plástico como barrera rodaron
las otras cabezas en la misma posición que el primer tipo.
Después se sentó y miro a los tres, viendo esas bocas abiertas
impotentes para tomar aire.
―Dime que paso.― Dijo sombríamente.
―Llegamos al punto de encuentro acordado.―
― ¿La pista de patinaje, la fuente en el parque, o debajo del puente? ―
―El puente. Llegamos… ― Ehric hizo un gesto a su gemelo, quien
permaneció en silencio y vigilante a su lado―…a tiempo con el
producto. Cerca de cinco minutos después, los tres parecieron.―
―Como lessers.―
84
―Tenían el dinero. Estaban listos para hacer la transacción.―
Assail giro la cabeza alrededor.
― ¿No iban para atacarlos?―
―No, pero no nos dimos cuenta de eso hasta que era demasiado
tarde.―
Ehric se encogió. ―Eran asesinos que llegaron de la nada. No sabíamos
cuántos de ellos habían, y no tomaríamos ningún riesgo. No fue hasta
que registramos los cuerpos, y encontramos la cantidad de dinero
correcta, que nos dimos cuenta que solo venían a cerrar el trato.―
¿Lessers en el comercio? Esto era una nueva. ― ¿Apuñalaron los
cuerpos?―
―Tomamos las cabezas y escondimos lo que quedaba. El dinero estaba
en una mochila, esa a la izquierda, y naturalmente, trajimos el dinero a
casa.―
― ¿Teléfonos?―
― Los tengo.―
Assail comenzó a sacar un cigarrillo, pero entonces, no quería
desperdiciar el sabor. Cerrando las bolsas, se levantó de la carnicería.
― ¿Están seguros de que no eran agresivos?―
317
318
―Estaban mal equipados para defenderse.―
―Estar mal armados no significa que no fueran a intentar matarte.―
― ¿Por qué llevar el dinero?―
―Podrían haber estado haciendo un trato en otro lugar.―
―Como dije, era la cantidad exacta de dinero ni un centavo más.―
De repente, Assail les indico que entraran a la casa, y oh, el alivio que
vino con el aire limpio. Con los paneles descendiendo lentamente sobre
el vidrio, y el amanecer acercándose, fue hacia el bar, sacó un doble
magnum de Bouchard Père et Fils, Montrachet, 2006 y sacó el corcho.
― ¿Les importa acompañarme?―
―Por supuesto.―
En la mesa circular de la cocina, se sentó con tres vasos y la botella,
Sirviendo el trió, compartió el Chardonnay con sus dos socios.
No le ofreció a sus primos ninguno de sus cubanos. Demasiado valiosos.
Afortunadamente, los cigarrillos aparecieron y entonces todos se
sentaron juntos, fumando y tomando muestras de felicidad con el borde
afilado de su Baccarat.
―Ninguna agresión por parte de los asesinos., ― murmuró, echando la
cabeza hacia atrás para exhalar, el humo azul alzándose sobre su
cabeza.
― Y la cantidad exacta.―
Después de un largo rato, regreso los ojos al nivel. ― ¿Es posible que la
sociedad Lesser esté buscando meterse en mi negocio?―
***
Xcor se sentó a la luz de una vela, solo.
El almacén estaba en silencio, sus soldados a punto de llegar a casa,
ningún humano o sombra o nada caminando cerca de él. El aire estaba
frío, igual que el concreto debajo de él. La oscuridad estaba por todas
partes, excepto el charco de luz dorada en que estaba sentado.
Algunos pensamientos en la parte trasera de su mente señalaron que
estaba peligrosamente cerca del amanecer. Había algo más, también,
algo que debía haber recordado.
318
319
Pero no había posibilidad de recordar nada a través de la bruma que
llenaba su mente.
Repasó la noche anterior una y otra vez con los ojos fijos en la llama.
Decir que había encontrado la ubicación de la Hermandad era quizá
cercano a la verdad… pero no una mentira total. Había seguido el
Mercedes fuera en el campo milla a milla sin ningún plan en realidad de
lo que podría hacer cuando se detuvieran… cuando salida de la nada, la
señal de su sangre en el cuerpo de su Elegida no solo se había perdido,
pero redireccionado abruptamente como una pelota lanzada contra una
pared cambiando su trayectoria.
Confundido, había rastreado alrededor, desmaterializándose a un lado,
hacia otro, arriba y abajo… cuando al mismo tiempo, un extraño
sentimiento de temor vino hacia él, como si su piel fuera una antena de
peligro y le avisara de un daño inminente. Regresando, se había
encontrado a sí mismo en la base de una montaña, registrando solo los
contornos, incluso a la luz brillante de la luna, tan difusa, indistinta,
poco clara.
Eso debía ser en donde pararon.
Quizás en la cumbre, o abajo en algún lateral.
No había otra explicación… después de todo, la Hermandad vivía con el
Rey para protegerlo… así que indudablemente, tomarían precauciones,
de alta talla del tipo que nadie más podría, y quizá tenían a su
disposición alta tecnología, así como disposiciones místicas que en otros
lugares no era posible encontrar.
Frenético, había circulado el espacio vecino, yendo alrededor de la base
de la montaña varias veces, sin detectar nada más que la refracción de
su señal y ese extraño temor. Su conclusión final era que tenía que
estar en algún sitio de ese vasto y espeso lugar: La habría sentido
viajando en cualquier dirección, si hubiera salido hacia otro lugar, y
parecía razonable asumiendo que ella había ido a su templo sagrado,
sobre la existencia de alguna alternativa, o… rápidamente desecho esa
idea… muerta, de esa forma el eco de él en ella habría desaparecido.
Su Elegida estaba ahí en algún lugar.
De vuelta en el almacén, en el presente, en donde estaba ahora, Xcor
frotó sus palmas de adelante hacia atrás lentamente, el sonido de los
callos alzándose en el silencio. A la izquierda, en el borde de la luz de la
vela, sus armas estaban colocadas una al lado de otra, las dagas, las
armas, y su amada guadaña cuidadosamente colocada junto a la pila de
ropa sucia que se había quitado tan pronto como había llegado a ese
lugar específico en el suelo.
319
320
Se concentró en su guadaña y espero a que le hablara: Ella solía
hacerlo, su sed de sangre unísona con la agresión que fluía por sus
venas y definía sus pensamientos, motivando sus acciones.
Esperó a que ella le dijera que atacara a la Hermandad donde yacían.
Donde estaban sus hembras. Donde sus hijos dormían.
El silenció fue preocupante.
De hecho, su llegada al nuevo mundo se había basado en el deseo de
alcanzar el poder, y la más grande, audaz expresión de eso era derrocar
el trono… así que, naturalmente ese era el camino que había elegido. Y
estaba haciendo progresos. El intento de asesinato en el otoño, que sin
duda había puesto una sentencia de muerte sobre la cabeza de sus
soldados y de él, había sido un movimiento táctico que había muy
cercanamente terminado con la guerra antes de que empezara siquiera.
Y sus esfuerzos en curso con Elan y la Glymera estaban promoviendo su
agenda y apuntalando su apoyo con y entre la aristocracia.
Pero lo que él había aprendido esta noche…
Parcas, casi un año de trabajo y sacrificio, planificación y lucha,
palidecía en comparación con lo que había descubierto esta noche.
Si su corazonada era correcta… ¿y cómo podía no serlo?... Todo lo que
tenía que hacer era reunir a sus soldados e iniciar el asedio tan pronto
como cayera la noche. La batalla sería épica, y la residencia de la
Hermandad y la primera familia quedarían permanentemente
comprometidas sin importar el resultado.
Sería un conflicto para los libros de historia… después de todo, la última
vez que la casa real había sido golpeada, el padre y la mahmen de
Wrath habían sido sacrificados antes de su transición.
La historia se repetía.
Y él y sus soldados tenían una gran ventaja sobre esos asesinos de
entonces:
La Hermandad ahora tenía varios miembros unidos. De hecho, el creía
que estaban todos unidos… y eso iba a dividir la atención y lealtad de
los machos como nada más podría. Aunque su directriz primaria como
la guardia personal del Rey era proteger a Wrath, muy en el fondo se
romperían, e incluso el guerrero más fuerte con las mejores armas
podía debilitarse si sus prioridades estaban en dos lugares.
Por otra parte, si Xcor o alguno de sus machos pudieran hacerse por lo
menos con alguna de las shellans, la Hermandad se doblarian… porque
320
321
la otra cosa que era verdad acerca de ellos era que el dolor de sus
Hermanos era agonía propia.
Una hembra de cualquiera de ellos podría ser todo lo que se requería,
elarma definitiva.
Él lo sabía en el alma.
Sentándose a la luz de la vela, Xcor frotó la mano con que empuñaba su
daga contra su otra palma, adelante y atrás, adelante y atrás.
Una hembra.
Eso era todo lo que necesitaba.
Y entonces sería capaz de reclamar no solo su pareja… sino el trono.
CUARENTA
Qhuinn sabía que iba a poner Blay en una posición totalmente injusta.
Dar lastima es una mierda. Pero, ¡oh!, Dios... mirando a esos ojos
azules, esos malditos ojos azules sin fondo que estaban abiertos en él
en la forma en que una vez habían estado... era todo en lo que podía
pensar. Y sí, técnicamente era por el sexo en cuanto a que quería estar
en varias partes de su cuerpo― bueno, en una específicamente. Pero
sin embrago también había mucho más que eso.
No podía expresarlo con palabras, el simplemente no era bueno
utilizando las sílabas. Pero su deseo de conectar era por lo que lo había
besado. Había querid mostrarle a Blay lo que quería decir, lo que él
necesitaba, el por qué esto era importante: Su mundo entero se sentía
como si se estuviera rompiendo y quemando y la pérdida que estaba
teniendo solo era una puerta al final del pasillo iba a doler po mucho
tiempo.
Sin embargo, estar con Blay, sintiendo el calor de su contacto, era
como una promesa de la curación. Aunque durara sólo mientras
estaban en esta habitación juntos, él lo cogería y mantendría... y lo
reviviría en la memoria cuando lo necesitara.
—Por favor— susurró.
321
322
Excepto que él no le dio al macho una oportunidad para responder. Su
lengua serpenteó y lamió aquella boca, deslizándose en el interior,
tomando el control. Y la respuesta de Blay estaba en la forma en la que
se permitió quedarse relegado de nuevo en los cojines del sofá.
Qhuinn tenía dos vagos pensamientos: Uno era que la puerta estaba
encajada solamente, no cerrada, pero él se encargó de poner en su
lugar el pestillo de latón. La segunda era que... eh, ah, esto… no podian
destrozar el lugar.
Lanzar una bomba H en su dormitorio era una cosa pero esta sala era
propiedad pública y estaba toda bonita, con cojines de seda y cortinas
Dancy de lujo y un montón de cosas que se veía fácilmente
estropeables, deformable y, Dios no lo quiera, podrían mancharse;
además, ya había destrozado su Hummer, destrozado el jardín, y luego
reformado su dormitorio. Así que su cuota de Destructor estaba cubierta
para toooooodo el año…
Naturalmente, la solución más razonable para no dar a Fritz más
trabajo del qué preocuparse seria un viaje rápido por el pasillo hacia su
propia habitación, per cuando las manos talentosas de Blay se
dispararon a la parte delantera de las caderas de Qhuinn y comenzó a
trabajar en la bragueta, lanzó la brillante idea por el retrete.
—Oh, Dios, tócame , — gimió, empujando su pelvis hacia adelante.
Él sólo iba a tener que ser limpio y ordenado al respecto. Suponiendo
que fuera posible.
Cuando la palma de Blay tocaron su piel, el cuerpo de Qhuinn se
arqueo, con e torso inclinándose de nuevo cuando él empezó a trabajar.
El ángulo era bastante malo, así que no había mucha fricción y sus
testículos que estaban aplastándose en la bragueta de sus pantalones,
pero santo infierno si le importaba. El hecho de que Blay era suficiente
para él.
Hombre, después de tantos años de mamadas, trabajos manuales
masturbándose, se sentía como si fuera la primera vez que alguien le
había tocado.
Tenía que devolverle el favor.
Saltando a la acción, echo su pecho hacia adelante, con lo que sus
rostros quedaron cerca. Hombre, amaba la mirada de esos ojos azules
cuando Blay lo miraba fijamente, caliente, salvaje, brillante. Dispuesto.
Qhuinn se agarró fuerte y juntó sus bocas, chocó contra esos labios,
disparando su lengua, agarrándolo como un loco―
322
323
—Espera, espera. — Blay lo empujo hacia atrás —Vamos a romper el
sofá. —
— ¿Qu...?— El tipo estaba aparentemente hablando en Inglés, pero
maldito fuera si podía entenderle.
— ¿Sofá?—
Y entonces se dio cuenta de que había empujado a Blay tan atrás contra
el brazo del sofá que la cosa estaba empezando a salirse hacia afuera.
¿Qué le podrían hacer más de quinientos kilos de sexo a un mueble?
—Oh, mierda, lo siento. —
Estaba empezando a retirarse cuando Blay tomó el control y Qhuinn se
encontró bruscamente junto al sofá y en el suelo boca arriba, con las
piernas puestas juntas, sus pantalones de cuero bajados hasta los
tobillos.
Perfecto. Follar. Buena idea.
Gracias al hecho de que él tomo el mando, su pene estaba empalmado
todo tiempo pesado y duro, cuando salió hacia afuera golpeando
hinchado y duro sobre su vientre. Se agachó, le dio un par de golpes
cuando Blay arrancó sus Shitkickers1 que bloqueaban el camino y los
tiró a un lado. Los pantalones fueron lo siguiente en irse y Dios era su
testigo de que Qhuinn nunca había estado tan contento de ve un par de
pantalones de cuero volar sobre un hombro en su vida.
Y luego Blay se puso a trabajar.
Qhuinn tuvo que cerrar los ojos cuando sintió que sus muslos se
abrieron y el par de manos del guerrero se arrastraron hasta el interior
de sus piernas.
Inmediatamente soltó su erección, después de todo, ¿por qué pondría
su mano en medio cuando Blay podría hacerlo?
No eran las manos del tío lo que se apoderó de él.
Fue esa caliente y húmeda boca como la mierda que Qhuinn había
besado.
Por una fracción de segundo, mientras le succionaba la cabeza y le
agarraba su miembro, se le encogieron los testículos con el
pensamiento de que Saxton había enseñado a Blay cómo hacerlo, la
puta de su primo se lo habría hecho al macho y ahora él se lo estaba
haciendo a él.
323
324
¡Para!, se dijo. Cualquiera que fuera la historia o las lecciones
aprendidas su erección estaba consiguiendo su atención en este
momento. Así que a la mierda con esa porquería.
Para asegurarse de que estaba claro, obligó a sus párpados a abrirse.
Joder... demonios...
La cabeza de Blay iba arriba y abajo sobre sus caderas, su puño
sosteniendo la base del pene de Qhuinn y su otra mano trabajando sus
testículos. Pero entonces, como si hubiera estado esperando el contacto
visual, el hombre se detuvo en la cima, libero la cabeza y se lamió los
labios.
—No querrías hacer un desastre en esta bonita habitación— dijo Blay
arrastrando las palabras
Y entonces extendió la punta de su lengua, para chupar la punta del
pene de Qhuinn, la carne rosada entre el metal del aro y sus testículos.
—Mierda, voy a irme ahora, — Qhuinn expulso una tremenda y caliente
liberación. —Yo…estoy… —
Él era incapaz de detenerlo, era como si alguien se hubiera tirado de un
acantilado y pudiera decidir, como a diez metros de caída libre volverse
atrás.
Excepto que él no quería frenarse.
Y no lo hizo.
Con un poderoso rugido, que sin duda se escuchó en el otro lado de la
pared, Qhuinn se retorció en el suelo, su culo apretado, sus testículos
explotando y su erección golpeando duramente contra la boca de Blay.
Y no era sólo su sexo el que se vio afectado. La liberación recorrió todo
su cuerpo, la energía resplandecía surgiendo a través de él cuando
clavó los dedos en la alfombra en la que estaban y apretó los dientes...
cayendo como un animal salvaje.
Afortunadamente, Blay era más que capaz de limpiar y no sólo lo que
salía de su orgasmo, sino mucho más. Le dio también mucho por lo que
seguir: Para el resto de sus días, Qhuinn nunca iba a olvidar la visión de
la boca del macho envuelto alrededor de él, chupándolo con su boca
mientras él se liberaba y se lo tragaba todo. Una y otra y otra vez.
Por lo general, Qhuinn estaba listo para continuar inmediatamente
después pero cuando las olas de placer finalmente dejaron de sacudirle,
se quedo completamente flácido, con los brazos cayendo a ras del suelo
y las rodillas y la cabeza colgando floja.
324
325
A fin de cuentas, este probablemente había sido el mejor orgasmo de
su vida. Y en segundo lugar solamente estaban los que había tenido el
día antes con el macho.
—No me puedo mover, — murmuró.
La risa de Blay era profunda y sexy. —Te ves un poco exprimido. —
— ¿Puedo devolverte el favor?—
— ¿Puedes levantar tu cabeza?—
— ¿Esta aún adherida a mi cuerpo?—
—Por lo que puedo ver, sí. —
Cuando Blay se echó a reír de nuevo, Qhuinn sabía lo que quería hacer
y estaba un poco sorprendido de sí mismo. En todas sus hazañas
sexuales, nunca se había permitido a sí mismo que le jodieran.
Simplemente no era lo que le iba. Él era el conquistador, el dominante,
el que establecía el control y mantenía la superioridad. Tocar fondo no
era nada en lo que él había estado interesado. Sin embargo el ahora
quería.
El único problema era que, literalmente, no podía moverse. Y, bueno,
además había otra cosa, ¿cómo iba a decirle a Blay que era virgen?
Porque él quería. Si es que alguna vez lo hacía, quería que fuera Blay.
Por alguna razón eso era importante.
De pronto, el rostro de Blay entró en su campo de visión, y Dios, el
luchador era hermoso, sus mejillas sonrojadas, sus ojos brillantes, esos
grandes hombros bloqueándolo todo.
Y, oh, sí, esa sonrisa era sexy como el infierno, tan satisfecho de sí
mismo y tan seguro de sí mismo, como si para Blay el hecho de haber
dado tanto placer a otra persona fuera suficiente para no necesitar
siquiera una liberación.
Pero eso no era justo, no lo era.
—No creo que puedas moverte a corto plazo, — dijo Blay.
—Tal vez. Pero puedo abrir mi boca , — respondió Qhuinn oscuramente.
—
Casi tan amplia como sea posible. —
****
325
326
Bien, correcto, la idea de que él le había dado un orgasmo a Qhuinn
estaba más que confirmada, pero Blay se había olvidado por completo
de su propio cuerpo.
La cuestión era que, después de tantos años de cerrarse a él ahora era
una completa carrera para sentirse poderoso contra el hombre, ser él
quien marcara el ritmo... ser la persona que daría a Qhuinn un
momento erótico que lo dejara mucho más vulnerable de lo que había
estado en toda su vida. Y eso era lo que había sucedido. Sabía
exactamente como se veía y como sonaba Qhuinn cuando llegaba y
Blay podía decir, sin ninguna duda, que nunca había visto a su
compañero yacer as tendido en una alfombra, con los músculos del
cuello tensos, rígido, con sus caderas bombeando duramente.
Qhuinn se había corrido literalmente unos veinte minutos seguidos.
Y ahora, en el momento posterior, tuvo una extraña revelación: Hasta
este preciso momento, Blay nunca había reconocido el cinismo que
Qhuinn mostraba en su cara todo el tiempo... el ceño fruncido, una
sonrisa falsa perpetua en un lado de su boca y la mandíbula que nunca,
nunca aflojaba. Era como si toda la porquería que su familia había
hecho con él le hiciera tener permanentemente deformadas sus
facciones.
Pero eso no era cierto, no lo era. Durante ese orgasmo, y ahora, cuando
las cosas se habían calmado, no había encontrado ninguna tensión en
ninguna parte. La cara de Qhuinn estaba... limpia de toda reserva tanto
que le hacía parecer mucho más joven, incluso Blay tuvo que
preguntarse por qué nunca se había dado cuenta antes.
— ¿Podrías darme algo para chupar hasta que me pueda recuperar?, —
Preguntó Qhuinn.
— ¿Qu...?—
— Dije que tengo sed. Y necesito algo para chupar. — Al oír esto,
Qhuinn se mordió el labio inferior, sus colmillos blancos brillantes
hundiéndose en la carne.
— ¿Me ayudas?—
Los ojos de Blay se pusieron en blanco.
—Sí... Yo puedo hacer eso. —
—Entonces vamos a ver… quitate los pantalones. —
Las piernas de Blay aparecieron en el suelo tan rápido, que desafiaba
las leyes de la física y mientras él se quitaba los mocasines, le
326
327
temblaban las manos para conseguir desabrochar su pantalón. Las
cosas salieron rápidamente de allí, y todo el tiempo mientras se
desnudaba, era consciente de todo lo sobrenatural de la habitación,
especialmente Qhuinn. El macho estaba duro otra vez, su grueso
miembro, a pesar de todo lo que acababa de pasar, se apretaba contra
los muslos pesadamente y levantaba su pelvis... su entrepierna tan
dura que cada pedazo de piel se veía tensa.
—Oh, sí...— susurró Qhuinn, sus colmillos se extendieron desde la
mandíbula superior. Su mano busco su sexo y se lo acaricio largo y
lento. —Ahí está. —
La respiración de Blay respiración comenzó a bombear y su ritmo
cardíaco se disparo por las nubes cuando esos ojos dispares de Qhuinn
se posaron en su sexo.
—Eso es lo que quiero, — gruñó el macho, soltándose a sí mismo y
levantando las dos manos.
Por una fracción de segundo, Blay no estaba seguro de cómo iba a
colocarse.
Qhuinn estaba frente al sofá, paralelamente a lo largo, así que no había
mucho espacio…
Un gruñido sutil atravesó sutilmente a través del aire cuando Qhuinn
flexiono los dedos… como si no pudiera esperar para apoderarse de lo
que quería.
Que se joda la planificación anticipada.
Las rodillas de Blay obedecieron la llamada, se doblaron hacia adelante,
con
lo que su cuerpo cayó al suelo a la altura de la cabeza de Qhuinn.
Qhuinn se hizo cargo a partir de ahí. Sus manos se deslizaron y lo
agarraron, colocando a Blay y antes de que se diera cuenta, tenía una
rodilla detrás de la cabeza del chico y la otra pierna echada a un lado, y
bajaba hasta el fondo de la cadera de Qhuinn.
—Oh... mierda...— Blay gimió al sentir su sexo entrando entre los labios
de Qhuinn.
Su cuerpo cayó hacia delante hasta que su torso terminó tirado en los
cojines del sofá y fue entonces cuando inesperadamente se encontró
con su boca capturándolo completamente. Apoyando los brazos en el
sofá, distribuyó su peso
entre sus rodillas, sus pies, y las palmas... y luego procedió a joder en
la Boca de Qhuinn.
327
328
El hombre lo tomó por completo, incluso cuando Blay movía
desquiciadamente sus caderas y empujaba con todo lo que tenía.
Con los dedos de Qhuinn clavándose en su culo y esa succión increíble,
y... Cristo, ese piercing en la lengua, la bola se clavaba en su eje con
cada golpe... Blay
empezó a prepararse para tener exactamente el tipo de orgasmo que
acababa de tener Qhuinn.
Y, sin embargo, en el fondo de su mente, se preguntaba si le estaba
haciendo daño al macho. En este momento, miro a su amigo por debajo
de sus caderas, ¡por dios santo!.
Demasiado tarde para preocuparse por eso.
Su cuerpo se hizo cargo, poniéndose rígido con una serie de espasmos
que iban desde la parte superior de su espalda hasta debajo de sus
piernas.
Y así como las sensaciones de control comenzaron a menguar, el mundo
se tambaleo sobre él, como si su sentido del equilibrio se hubiera
quemado junto con él…
No, el mundo estaba bien. Qhuinn le acababa de levantar del piso,
saliendo de debajo y se estaba colocando detrás....
Cuando Qhuinn empujó dentro con una ultrarrápida embestida, Blay
dejó escapar un gemido que él estaba segurísimo que se podría haber
escuchado en Canadá…
El grito que atravesó la sala le hizo fruncir el ceño, incluso a través del
dolor y del placer.
Oh. El sofá se movía sobre el suelo.
Lo que fuera. Si la maldita cosa se rompía compraría otro, pero no
pensaba dejar esto.
El ritmo era tan castigador como lo había sido el suyo… y en este caso,
la recuperación de la invasión no era precisamente lo que le
preocupaba, era exactamente lo que quería. Con cada golpe, su rostro
se empujaba contra los blandos cojines; con cada retirada podía
respirar y luego lo penetraba duro, cerrando de nuevo el círculo.
Reajustando las piernas para que Qhuinn pudiera entrar aún más
profundo, Blay tenía una vaga idea de que estaban definitivamente
golpeando el sofá en una posición diferente, pero ¿a quién demonios le
importaba, siempre y cuando no estuvieran en el pasillo?
328
329
En el último momento, justo antes de que llegara otra vez, tuvo fuerza
de voluntad necesaria para agarrar sus pantalones. Sacudiéndolos
libero sus boxes, el…
Qhuinn extendió su mano contra la suya, tomó los Calvins y los coloco
en su entrepierna, asegurándose de que había algo para coger su
liberación. Luego, un momento después, arrastro su pecho hacia atrás
alzándose sobre sus rodillas. Qhuinn se encargo de todo, agarrando el
pene de Blay mientras le cubría la cabeza todo el tiempo golpeando,
golpeando, golpeando...
Llegaron al mismo tiempo, un par de gritos resonaron por toda la
habitación.
En medio del orgasmo, a Blay se le ocurrió mirar hacia arriba. En el
gran antiquísimo espejo que colgaba entre las dos ventanas de
enfrente, los vio a los dos, saber que estaban unidos... y lo hizo
correrse de nuevo.
Finalmente, el freno los embistes. Su frecuencia cardíaca se redujo. La
respiración se hizo más lenta.
En el vidrio con plomo del espejo, vio como Qhuinn cerraba los ojos y
bajaba
la cabeza contra el costado de su garganta, Blay sentía el más suave de
los cosquilleos.
Los labios de Qhuinn.
Y entonces la mano libre del macho se desvió hacia arriba, haciendo
una
pausa para acariciar al otro lado de pecoso cuello de Blay…
Qhuinn se congeló. Se echó hacia atrás. Eliminado el contacto de sus
labios.
—Lo siento. Lo siento, yo... sé que no estás en esto conmigo . —
El cambio en la cara del tipo, ese retorno a la normalidad cínica, era
como si le estuvieran robando.
Y, sin embargo Blay no podía decirle que regresara al fin y al cabo
Qhuinn tenía razón, en el instante en que la ternura apareció, empezó a
entrar en pánico.
La retirada fue rápida, demasiado rápida y Blay perdió la sensación de
plenitud y poder, pero era hora de terminar con esto.
329
330
Qhuinn se aclaró la garganta. —Ah... yo quiero...—
—Yo me encargo de eso, — murmuró Blay, sustituyendo la mano de
Qhuinn que agarraba los boxes arrugados en sus caderas.
Durante el sexo, el silencio en la habitación había sido por la privacidad.
Ahora, sólo se escuchaba a Qhuinn poniéndose nuevamente su pantalón
de cuero.
Joder.
Habían caído en la madriguera del conejo de nuevo. Y mientras sucedía,
las sensaciones eran tan intensas y abrumadoras, que no hubo forma
de pensar en cualquier cosa que no fuera el sexo. Como en las
consecuencias, sin embargo, el cuerpo de Blay sentía demasiado frío a
los setenta grados del aire, con palpitaciones en diferentes lugares, con
las piernas flojas y tambaleantes, su cerebro confuso...
Nada parecía tranquilo o seguro. En lo más mínimo.
Se obligó a vestirse, colocándose la ropa tan rápido como pudo, hasta
sus mocasines. Mientras tanto, Qhuinn fue el que regresó al sofá donde
habían estado, colocando cuidadosamente las patas hacia atrás
quitando los pliegues que habían hecho en la alfombra. También
reorganizo los cojines. Enderezo el mueble Oriental.
Era como si nunca hubiera ocurrido. A excepción de los boxes que Blay
tenia aplastados en su puño.
—Gracias, — dijo Qhuinn en voz baja. —Yo, ah...—
—Sí. —
—Así que... creo que voy a irme ahora. —
—Sí. —
Eso era todo.
Bueno, aparte de la puerta al cerrarse.
Una vez solo, Blay decidió que necesitaba una ducha, más comida, y
dormir.
En cambio, se quedó en la sala del segundo piso sentado, mirando ese
espejo, recordando lo que había visto en el. En su mente, él tenía una
leve sensación de que no podían seguir haciendo eso. No era seguro
para él emocionalmente, de hecho, era el equivalente al juego de pasar
su palma por encima de un mechero encendido una y otra vez, excepto
330
331
que cada vez que ponía la mano encima de la llama, se reducía la
distancia entre su carne y el calor. ¿Tarde o temprano? Las quemaduras
de tercer grado serian el menor de sus problemas, porque todo su
maldito brazo estaría en llamas.
Después de un tiempo, sin embargo, la cosa
conservación no eran lo que él hacia normalmente.
del
instinto de
Era lo que había empezado todo.
Haz que se detenga.
Blay se paso una mano por el pelo. Luego miró hacia la puerta cerrada
y frunció el ceño, su mente se agitaba, batiendo, y batiendo...
Un momento después, se marchó a toda prisa, caminando rápidamente.
Antes de empezar a trotar.
Y acabar corriendo deprisa.
CUARENTA Y UNO
Eran alrededor de las diez de la mañana, cuando Trez se dirigía a el
Restaurante Sal´s. El viaje desde su apartamento en el Commodor al
establecimiento de alta cocina de su hermano no era largo, a unos diez
minutos y no había muchas plazas de aparcamiento libres en la
explanada cuando llego allí.
Por otra parte, el lugar no se podía abrir, hasta que el personal de
cocina preparara las cosas, hasta la una de la tarde.
Mientras caminaba hacia la entrada, sus botas crujían sobre la nieve, él
casi esperaba que el código que abría el local desde fuera no funcionase
para no trabajar. IAm no habían llegado a casa al final de la noche y
suponiendo que esos hijos de puta del Hisbe no lo hubieran tomado
como garantía, sólo había un lugar donde su hermano podría estar.
Después de dos jarras de café y un montón de miradas a su reloj, Trez
sabía que si quería tener paz, tenía que dirigirse por la ciudad.
Perfecto. La combinación no había sido cambiada. Sin embargo. En el
interior, el lugar estaba a la vieja escuela, una interpretación moderna
de la época que había dado lugar a la talla de Peter Lawford y el
Presidente de la Junta: Una entrada en negro y rojo con pantallas al
fondo que llevaban a la zona de recepción, donde estaba el
331
332
guardarropa, el puesto de azafata retro y el mostrador de recepción. A
la izquierda, y a la derecha, había dos comedores principales, ambos
decorados en negro y rojo con terciopelo y cuero, pero no era donde se
reunían los chicos de la localidad, sino donde se juntaban los políticos y
los tipos ricos. El punto clave era el bar de adelante, una sala con
paneles de madera que tenia banquetas de cuero rojo ajustado contra
las paredes y, durante las horas normales, un camarero de esmoquin
estaba detrás de una barra de roble de diez metros que sirve nada más
que lo mejor.
Caminando a lo largo del tenue del bar, Trez entro por el panel del
fondo de la sala con cinco niveles de botellas y golpeo la puerta
abatible. A medida que se abrió paso a la cocina, el aroma de la
albahaca, la cebolla, el orégano y vino tinto, le dijo lo que le destacaba
de iAm.
Efectivamente, el tipo estaba frente a frente a la cocina de dieciséis
quemadores en la pared del fondo, con cinco ollas enormes cociendose
a fuego lento delante de él y qué podría apostar lo que quisiera a que
había cosas en los hornos también. Mientras tanto, tablas de madera de
corte se alineaban en los mostradores de acero inoxidable, las cabezas
cortadas de varios tipos de pimientos colgando alrededor al lado de los
cuchillos afilados que habían sido utilizados.
Diez dólares a que adivinaba en quién había estado pensando el tipo
cuando había estado cortando cosas.
— ¿Vas a hablarme después de todo? , — Dijo Trez a la espalda de su
hermano.
iAm se trasladó a la siguiente olla, levantando la tapa con un trapo
blanco, metió una cuchara grande con ranuras y revolvió lentamente.
Trez se inclinó hacia un lado y se detuvo frente a un taburete de acero
inoxidable. Tomo asiento, se frotó los muslos a lo largo.
— ¿Hola? —
iAm fue a la siguiente olla. Y luego a la siguiente. Cada una tenía una
cuchara separada para no mezclar sabores y su hermano era cuidadoso
para no contaminarlas.
—Mira, lo siento, yo no estaba allí cuando viniste por el club esta noche.
—
Cada noche, iAm se dirigía al Iron Mask para un chequeo después de
que cerrara el Sal´s.
—Yo tenía algunos asuntos que atender. —
332
333
Mierda, sí, los tenia. La Niña con el novio gorila había tomado una
eternidad en salir de su coche cuando la había llevado hasta su casa,
con el tiempo la había caminado hasta la puerta, abrió el camino, y todo
menos meterla a ella a través de las jambas. De vuelta en su Beamer,
él había pisado el acelerador como si hubieran colocado una bomba en
el edificio, y mientras él había regresado rápidamente al Iron Mask,
todo lo que había oído en su cabeza era la voz de IAM.
No puedes seguir haciendo esto.
iAm se dio la vuelta en ese punto, cruzando los brazos sobre su pecho y
apoyándose contra la estufa. Sus bíceps eran grandes, para empezar,
pero cruzados así, ellos desbordaban los límites de la camiseta negra
que llevaba puesta.
Sus ojos almendrados estaban entrecerrados. ―En realidad, .piensas
que estoy cabreado por qué no estabas cuando llegué al club? En serio.
No porque me dejaste hacer frente a AnsLai o ¿algo así? ―
Yyyyyyyyyyyyyyyyy se pusieron en marcha a las carreras.
―No puedo ver a ninguno de ellos cara a cara, ya lo sabes.― Trez
levantó sus manos, en toda la cosa de ¿Qué voy a hacer? ―Ellos
tratarian de obligarme a volver con ellos, y entonces ¿cuáles eran mis
opciones? ¿Luchar? iba a terminar matando al hijo de puta, y entonces,
¿dónde estaría yo? ―
iAm se restregó los ojos como si tuviera un dolor de cabeza.
―En este momento, parece como si estuvieran tomando un enfoque
diplomático. Al menos conmigo. ―
―¿Cuándo van a volver?―
―No lo sé, y eso es lo que me pone nervioso. ―
Trez se puso rígido. La idea de que el frio como pepino de su hermano
estaba ansioso le hizo sentir como si tuviera un cuchillo en la garganta.
Por otra parte, era muy consciente de exactamente cuán peligroso
podía ser su pueblo. El Hisbe era en gran parte una nación pacífica,
contenta de
permanecer fuera de las batallas con la Sociedad Lessening y lejos de
los humanos molestos. Eruditos, muy inteligentes y espirituales, ellos
eran, en general, un grupo muy agradable de gente. Siempre y cuando
no estuvieras en su lista negra.
Trez miró hacia las ollas y se preguntaba ¿Qué tipo de carne en salsa
era?.
333
334
―Todavía estoy trabajando para cancelar la deuda a Rehv, ― señaló.
―Así que esa obligación tiene que ser lo primero.―
―Nunca jamás el Hisbe. AnsLai dijo, y cito: ―Ha llegado el momento.
―
―Yo no voy a volver allí.― Él miró a los ojos de su hermano. ―No va a
suceder.―
iAm se volvió hacia los ollas, revolviendo cada una con su cuchara
designada.
―Lo sé. Es por eso que he estado cocinando. Estoy tratando de pensar
en una manera de salir de esto. ―
Dios, amaba a su hermano. Incluso cabreado, el tipo estaba tratando de
ayudarlo.
―Siento haber sido como un fantasma y que tuvieras que hacerles
frente en esto. Yo realmente lo siento. Eso no era justo... lo se, sí,
realmente no pensaba que fuera seguro estar en la misma habitación
con el tipo. Lo siento mucho. ―
El pecho grueso de IAM subía y bajaba.
―Sé que lo haces.―
―Yo sólo podría desaparecer. Eso resolvería el problema. ―
A pesar de que, hombre, lo mataría dejar a IAM. La cuestión era si se
fugaba del Hisbe, nunca podía tener contacto con el macho de nuevo.
Nunca.
― ¿Dónde te gustaría ir?, ― señaló iAm.
―No tengo idea. ―
La buena noticia era que el Hisbe no le gustaría tener algún contacto
con el reino unido. Sin duda, incluso aparecer en su apartamento y en
el de iAm había sido traumático, aun cuando el sumo sacerdote se había
desmaterializado a la terraza. Pero ¿El trato directo con seres humanos?
¿Estar cerca de ellos? La Cabeza de AnsLai explotaría.
―Entonces, ¿de qué trataba tu negocio?, ― preguntó iAm.
Genial. Hablemos de un tema igual de feliz.
―Fui a ver una propiedad de almacén, ― él soltó. Pero vamos, ¿no es
como si fuera a traer voluntariamente el tema de la chica y su novio? ―
¿A la 01 a.m.?―
334
335
―He hecho una oferta. ―
― ¿Cuánto?―
―Uno cuatro. El precio de venta es de dos millones y medio, pero no
hay manera de que ellos vayan a conseguirlo. El lugar ha estado
vacante durante años y se nota. ―Aunque... incluso mientras decia eso,
él tuvo que admitir que había sentido presencias allí. Por otra parte, tal
vez era su nivel de estrés hablando. ―Yo creo que volverán a los dos,
voy a tirar a uno seis, y vamos a llegar a un acuerdo en uno siete.―
―¿Seguro que quieres hacer frente a ese proyecto en este momento?
Salvo que quieras presentarte en el territorio para tu apareamiento listo
para ser utilizado, el problema con el Hisbe sólo va en aumento. ―
―Si las cosas llegan a ese punto, yo me encargo entonces.―
―Cuando, ― corrigió iAm. Eso cuando sería. ―Y sé lo que pasó en el
estacionamiento trasero, Trez. Con el hombre y la mujer. ―
Pooooooooor supuesto que lo sabía.. ― ¿Vistes las cintas o algo así?―
Maldito monitoreo de seguridad.
―Sí. ―
―Yo manejé eso.―
―Al igual que usted está manejando el Hisbe . Perfecto. ―
Con Su temperamento a punto de explotar, Trez se inclinó unos
centímetros
― ¿Quieres estar en mis zapatos,
que tratas con esa mierda. ―
hermano? Me gustaría ver lo bien
― No podrías estar jodiendo con putas, Podría decirte lo que yo haría.
Lo cual me hace pensar... ¿no es nuestro agente de bienes raíces una
mujer? ―
―Vete a la mierda, iAm. En serio. ―
Trez tiro el taburete y salió de la cocina. Tenía bastantes problemas… y
no necesitaba al Sr. Superior con las habilidades de Julia Child, y Brazos
de mariscal de campo en toda la cosa de doce clases de comentarios al
azar…
―No puedes seguir postergando esto , ― iAm gritó desde atrás. ― O
tratando de enterrarlo entre las piernas de un sin número de mujeres.―
Trez se detuvo, pero mantuvo sus ojos en la salida.
335
336
―Tu simplemente no puedes seguir asi, ― su hermano dijo sin rodeos.
Trez giró alrededor. iAm estaba por el bar, la puerta abatible se
balanceaba a su lado para que hubiera un efecto luces estroboscópicas
de brillante, oscuro, brillante y oscuro. Cada vez que la iluminación hizo
acto de presencia, parecía que su hermano tenía un halo alrededor del
cuerpo entero.
Trez maldijo.
―Sólo necesito que ellos me dejen en paz.―
―Lo sé.― IAm se frotó la cabeza. ―Y sinceramente, no sé qué carajo
hacer al respecto. No puedo imaginar la vida sin ti, y no quiero volver
allí, tampoco. Sin embargo me estoy quedando sin opciones. ―
―Esas mujeres... ya sabes, las que yo... ― Trez vaciló. ―¿No crees que
me harían no elegible?―
―Si ellas no lo hicieron, ― dijo iAm secamente: ―Yo no veo por qué
estás preocupado por ello.―
Trez tuvo que sonreír un poco. ―No, quiero hablar con el Hisbe . Estoy
tan lejos de ser virgen en este punto. ―Aunque por lo menos no se
había hundido al nivel de los animales de granja. ―Sabes lo que es
peor? Todas ellos han sido de reino unido… sobre todo seres humanos,
también. Eso tiene que ser para ellos desagradable. Estamos hablando
de la hija de la reina. ―
Cuando iAm frunció el ceño como si no hubiera considerado plenamente
la idea, Trez sintió un rayo de esperanza.
―No lo sé, ― fue la respuesta. ―Tal vez eso podría funcionar, pero
todavía hemos engañado a Su Majestad sobre lo que quiere y necesita.
Si los consideran prometidos, pueden simplemente decidir matarte
como castigo. ―
Lo que sea. Tendrían que derribarlo primero.
En una ola de agresión, Trez bajó la barbilla y lo miró desde debajo de
las cejas.
―Si ese es el caso, van a tener que pelear conmigo. Y te garantizo que
no saldrá bien para ellos. ―
****
De vuelta a la mansión de la Hermandad, Wrath sabía que su reina
estaba molesta desde el momento en que llegó a través de las puertas
336
337
de su estudio. Su delicioso aroma estaba teñido de un olor fuerte y
ácido: ansiedad.
— ¿Qué pasa, leelan? , — Exigió, extendiendo sus brazos.
A pesar de que no podía ver, sus recuerdos le proporcionaron una
imagen mental de ella atravesando la alfombra Aubusson, con su
cuerpo largo y atlético moviéndose con gracia, el cabello oscuro suelto
sobre sus hombros y su Hermoso rostro marcado por la tensión.
Naturalmente, el macho vinculado en él quería cazar y matar a todo lo
que le hubiera disgustado.
—Hola, George, — le dijo a su perro. A juzgar por el thump thump
thump en el suelo, el perro Retriever era el primero en conseguir un
poco de amor.
Y luego fue el turno del maestro.
Beth subió hasta en el regazo de la Wrath, no pesaba casi nada y su
cuerpo estaba cálido y vivo cuando envolvió sus brazos alrededor de
ella y la besó en ambos lados del cuello y en la boca.
—Jesús, — gruñó el al sentir la rigidez de su cuerpo —estas realmente
molesta. ¿Qué mierda está pasando? —
Maldita sea, ella estaba temblando. Su reina estaba realmente
temblando.
—Háblame, leelan, — dijo mientras frotaba su espalda. Y preparándose
para armarse y salir en maldita plena luz del día si tuviera que hacerlo.
—Bueno, tú sabes lo de Layla, — dijo ella con voz áspera
Ahhhhh. —Sí, ya lo creo. Phury me lo dijo. —
Cuando su cabeza cambio de hombro, él la colocó de nuevo,
sosteniendo y acunándola contra su pecho y estaba bien. Había veces,
no a menudo, pero si de vez en cuando, cuando a él parecía que era
menos macho debido a su falta de vista: Una vez fue un luchador,
ahora estaba pegado detrás de este escritorio. Una vez fue libre para
vagar por cualquier parte donde él quisiera, ahora confiaba en un perro
para poder moverse. Una vez fue completamente autosuficiente, ahora
necesitaba ayuda.
No era exactamente bueno para el concepto de macho.
Pero en un momento como éste, cuando esta increíble hembra estaba
desconsolada y lo buscaba necesitando de la comodidad y tranquilidad,
se sentía fuerte como una jodida montaña. Después de todo, los
337
338
machos vinculados protegían a sus compañeras con todo lo que tenían,
y aún con el peso de su derecho de nacimiento y este trono en el que
estaba obligado a sentarse, él se mantenía centrado en ser el hellren de
esta hembra.
Ella era su primera prioridad, incluso por encima de la mierda de ser
rey. Su Beth era su corazón detrás de las costillas, la médula de sus
huesos, el alma en su cuerpo físico.
—Es muy triste, — dijo. —Tan condenadamente triste. —
— ¿Has ido a verla? —
—Ahora mismo. Ella está descansando. Quiero decir... en algún nivel,
no puedo creer que no haya nada que se pueda hacer . —
— ¿Hablaste con la Doc Jane? —
—Tan pronto como todos ellos regresen de la clínica. —
A medida que su shellan lloraba un poco, el olor a lluvia fresca, tan
adorable de sus lágrimas era como un cuchillo en el pecho y él no
estaba sorprendido por su reacción. Había oído que las mujeres
llevaban mal la pérdida de un embarazo de otras personas, entonces,
¿cómo no iba a ponerse así? Él estaba seguro como la mierda que
podría ponerse en las botas de Qhuinn.
Y, OH, Dios... ¿la idea de Beth sufriendo de esa manera? O peor, si ella
fuera quien llevara uno…
¡Válgame dios! Ahora el tendría un grave caso de temblores.
Wrath puso su cara en el cabello de Beth, respirando, calmándose. La
buena noticia es que era que ellos nunca iban a tener críos, por lo que
no tendría que preocuparse por eso.
—Lo siento, — susurró.
—Yo, también. Odio esto por los dos. —
Bueno, en realidad, se estaba disculpando por algo completamente
distinto.
No era que quisiera que le pasara algo jodido a Qhuinn, a Layla o a su
cría.
Pero tal vez si Beth veía esta triste realidad, podría recordar todos los
riesgos que se presentaban en cada paso del camino cuando se trataba
de un embarazo.
338
339
Joder. Eso sonaba horrible. Eso era horrible. Por amor de Dios,
sinceramente no quería esto para Qhuinn y él realmente no quería que
estuviera mal su shellan tampoco
Desafortunadamente, sin embargo, la triste verdad era que
Él no tenía absolutamente ningún interés en poner su semilla dentro de
ella.
Y ese tipo de desesperación hacia que pensara cosas… imperdonables.
Con un poco de paranoia, mentalmente calculó el número de años
transcurridos desde su transición… un poco más de dos. Por lo que el
sabia, la hembra vampiro tenia por promedio su primera necesidad a
los cinco años después de la transición y luego cada diez años más o
menos a partir de entonces. Así que a todas luces, aun tenía algo de
tiempo antes de que tuvieran que preocuparse de todo esto....
Por otra parte, como era mestiza, no había manera de estar seguro en
el caso de Beth. Cuando los seres humanos y los vampiros se
mezclaban todo podía suceder y él tenía alguna razón para estar
preocupado. Después de todo habían mencionado el tema de los niños
una o dos veces antes. Pero sin duda tenía que ser algo hipotético.
—Entonces, ¿vas a esperar para la inducción de Qhuinn?, — Dijo.
—Sí. Saxton está llevando a cabo la actualización de las leyes, pero
¿con Layla estando donde está? No es el momento adecuado para
meterlo en la Hermandad. —
—Eso es lo que pensé. —
Los dos se quedaron en silencio, y Wrath sintió en ese momento su
corazón, no podía imaginar posiblemente la vida sin ella.
— ¿Sabes una cosa? , — Dijo.
— ¿Qué? — Había una sonrisa en su voz, del tipo que le decía que tenía
una ligera idea de lo que iba a decir.
—Te quiero más que a nada. —
Su reina se rió un poco, y le acarició la cara.
—Nunca lo habría imaginado. —
Diablos, ni siquiera noto el olor de su vinculación. En respuesta, Wrath
tomó su cara y se inclinó, encontrando sus labios y moviéndolos en un
suave beso que no se quedó así. El macho siempre había sido así con
339
340
ella. Cualquier contacto mínimo y antes de darse cuenta estaba duro y
listo.
Dios, no sabía cómo lo manejaban los hombres humanos. Por lo que él
entendía, tenían que preguntarse si sus parejas eran fértiles cada vez
que tenían una maldita relacione sexuale, evidentemente, no podían
reconocer los sutiles cambios de olor de sus hembras. Menuda locura. Al
menos, cuando una mujer vampiro estaba en su necesidad, todo el
mundo lo sabía.
Beth se movió en su regazo, aplastando su erección, haciéndole gemir.
Y porlo general, esta era la señal para que George saliera a través de
las puertas dobles
y se quedara desterrado temporalmente. Pero no esta noche. Por
mucho que Wrath lo deseara, la situación de la casa estaba poniendo
freno incluso a su libido. Y luego estaba la necesidad de Autum. Ahora
Layla.
No iba a mentir, la mierda le hacía estar irritable. Se sabia que las
hormonas en el aire tenían una efecto rebote en una casa llena de
mujeres, influyendo en una y luego en otra y después una tercera
necesidad, teniendo en cuenta que ella estaba bastante cerca de su
periodo.
Wrath acarició el cabello de Beth y recostó la cabeza de su reina en su
hombro.
—Tú no quieres... —
Mientras se perdía la frase, le tomó la mano y la levantó, sintiendo el
pesado Rubí Saturnine que su reina había usado siempre a lo largo de
su vida.
—Yo sólo quiero abrazarte, — dijo. —Es suficiente para mí en este
momento. —
Levantándose, ella se pego más a él. —Bueno, esto es agradable,
también. —
Si lo Era. Y curiosamente aterrador.
— ¿Wrath? —
— ¿Sí? —
— ¿Estás bien? —
Pasó un poco de tiempo antes de que pudiera responder, antes de que
él confiara en que su voz estuviera en calma y no distorsionada.
340
341
—OH, sí, estoy bien. Perfectamente. —
Mientras se alisó las mangas pasándose la mano arriba y abajo por sus
bíceps, rezó para que ella lo creyera... y prometió que lo que estaba
ocurriendo seria caso cerrado para ellos y nunca les iba a ocurrir eso.
Nop. Esa crisis no era algo por lo que iban a tener que pasar. Gracias a
la Virgen Escriba.
CUARENTA Y DOS
Layla no estaba durmiendo, por supuesto.
Cuando ella le dijo a Qhuinn que se fuera, ella había querido decir lo
que había dicho acerca de no querer mantener una fachada con él
alrededor. Pero lo curioso era, que incluso con nadie en la habitación
con ella, no se ponía histérica.
Nada de lágrimas. No maldecía.
Ella sólo estaba en su lado, con los brazos y las piernas acurrucadas, su
mente retrocediendo en su cuerpo profundamente, el seguimiento
constante de cada dolor y calambre era una compulsión que la estaba
volviendo loca. Nada había cambiado, sin embargo. Era como si una
parte de ella estuviera convencida de que si no podía saber en qué
etapa se encontraba, de alguna manera ella podría tener algún control
sobre el proceso.
Lo cual era, por supuesto, una mierda. Como diría Qhuinn.
La imagen de él en la clínica, con la daga en la garganta del sanador,
era parecido a uno de los libros de la biblioteca― un episodio dramatico
del santuario que formaba parte de la vida de alguien.
Su punto de vista sobre la cama, sin embargo, le recordó que ese no
era el caso....
El golpe en la puerta fue suave, lo que sugería que era una hembra.
Layla cerró los ojos. Tanto como ella apreciaba la bondad estaba
esperando una respuesta, ella hubiera preferido que todo aquel se
quedara fuera en el pasillo.
341
342
La Breve visita de la reina había sido agotadora, a pesar de que lo había
apreciado.
―Sí.― Cuando su voz no llego más lejos que sus propios oídos, se
aclaró la garganta.
― ¿Sí?―
La puerta se abrió, y al principio no reconoció quién era la sombra que
llenaba el espacio entre las jambas. Alta. Fuerte. No era un hombre,
aunque...
― ¿Payne?, ― Dijo.
― ¿Puedo pasar?―
―Sí, por supuesto.―
A medida que Layla fue a sentarse, la hembra guerrera le indicó que se
acostara, y luego cerró distancia entre ellas. ―No, no, por favor...
siéntete a gusto. ―
Una lámpara había sido dejada encendida sobre el escritorio, y en la
luzsuave, la hermana de sangre del Hermano de la Daga Negra Vishous
era bastante temible, sus ojos de diamante parecían brillar en los
ángulos fuertes de su rostro.
― ¿Cómo te encuentras?, ― preguntó la hembra con suavidad.
―Estoy muy bien, gracias. ¿Y usted? ―
La guerrera se adelantó. ―Lo siento mucho... sobre tu condición.―
¡Oh, cómo deseaba que Phury o los demás no hubieran compartido esto
con nadie! Por otra parte, su salida de la casa había sido bastante
espectacular, el tipo de cosas que sería motivo de interrogatorios. Sin
embargo, su privacidad tendría que ayudarla a evitar esta
desagradable, aunque compasiva, intrusión.
―Le agradezco por sus amables palabras, ― susurró.
― ¿Puedo sentarme?―
―Por supuesto.―
Ella esperaba que la hembra descansara sobre una de las sillas que se
habían previsto con sentido del decoro. Payne no lo hizo. Se acercó a la
cama y bajó su peso junto a Layla.
342
343
Forzada a aparecer al menos un buen tipo de anfitriona, Layla se
empujó
hacia arriba, haciendo una mueca cuando una serie de calambres la
congeló a mitad de camino.
Cuando Payne maldijo en voz baja, Layla ya no tuvo que seguir
mintiendo. Con voz áspera, dijo: ―Perdóname, pero no puedo recibir
visitas en este momento, no importa cuán bien intencionada eres.
Gracias por su expresión de simpatía…―
― ¿Eres consciente de quien es mi madre?― la cortó Payne.
Layla negó con la cabeza contra la almohada. ―Por favor, sólo déjalo...
―
― ¿Lo Sabes?, ― Dijo la hembra con brusquedad.
De repente, Layla tenía ganas de llorar. No tenía energía para cualquier
conversación en este momento, pero ciertamente no acerca de
mahmens. No cuando ella estaba perdiendo su propia bebe.
―Por favor. ―
―Yo nací de la Virgen Escriba.―
Layla frunció el ceño, las palabras registrándose incluso a través del
dolor, mental y físico.
― ¿Lo siento?―
Payne respiró hondo, como si la revelación no fuera algo de lo que ella
se alegrara, sino más bien una especie de maldición.
―Yo soy de la carne misma de la Virgen Escriba, nacida de ella hace
mucho tiempo atrás y oculta de los registros de las Elegidas y de los
ojos de terceros.―
Layla parpadeó en estado de shock. La aparición de la hembra allá
arriba había sido una clase de misterio, pero ella ciertamente no había
realizado preguntas, ya que ese no era su derecho. Lo único que ella
tenía claro era que no había habido ninguna mención de la santa madre
de la raza jamás dando a luz a un niño.
De hecho, toda la estructura del sistema de creencias estaba basada en
que no había ocurrido.
― ¿Cómo es esto posible?― Susurro Layla.
Los Ojos brillantes de Payne eran graves.
343
344
―Esto no es lo que hubiera deseado. Y no es algo de lo que quiera
hablar.
En el momento de tensión que siguió, Layla encontró imposible no ver
la verdad en lo que la hembra hablaba. Tampoco en el enojo estridente,
la causa de la cual uno podría imaginar.
―Usted es un una santa, ― dijo Layla con asombro.
―No en lo más mínimo, te lo aseguro. Pero mi linaje me ha
proporcionado una cierta... ¿cómo lo decimos? Habilidad. ―
Layla se puso rígida.
― ¿Y eso sería?―
Los ojos de diamantes de Payne nunca vacilaron.
―Yo quiero ayudarte. ―
La Mano de Layla fue a su bajo vientre.
―Si te refieres a acabar con esto cuanto antes... no.―
Tuvo su bebe por un tiempo tan preciosamente corto en su interior. No
importa cuánto tiempo el dolor tardara en desaparecer, ella no iba a
sacrificar un minuto de lo que estaba pasando sin ninguna duda de su
primer y único embarazo.
Jamás se pondría en esto de nuevo. En el futuro, cuando la golpeara su
necesidad, estaría drogada, y eso era todo.
Una vez en la vida era demasiado para la pérdida que ella estaba
sosteniendo ahora.
―Y si usted cree que puede detener esto, ― añadió Layla, ― No es
posible. No hay nada que cualquiera pudiera hacer. ―
―Yo no estoy tan segura de eso.―
Los ojos de Payne no fallaron.
―Me gustaría ver si puedo salvar el embarazo. Si me lo permites. ―
****
En la abandonada Escuela para Niñas Brownswick, el Sr. C. había
asumido el mando en lo que había sido la oficina de la directora.
La señal agrietada fuera en el pasillo tomo la decisión por él.
344
345
Como no había calefacción, la temperatura ambiente era exactamente
la de los grandes espacios abiertos, pero gracias a la sangre del Omega,
el frío no era un problema. Y gracias a esa mierda: A través del nevado
césped en la residencia principal de la cordillera, cerca de cincuenta
lessers estaban durmiendo el sueño de los muertos.
Si esos cabrones hubieran requerido alimentos, habría sido una mierda
de suerte.
Pero nah, todo lo que tenía que hacer era darles refugio. Sus
inducciones se encargaban del resto, y el hecho de que tenían que
desconectar la conciencia cada veinticuatro horas era un alivio.
Necesitaba tiempo para pensar.
Jesucristo, qué desastre.
Forzado por la urgencia de ritmo, fue a empujar la silla hacia atrás, y
luego recordó que él estaba sentado en un bote de yeso volcado.
―Maldita sea. ―
Mirando alrededor de la habitación decrépita, midió el yeso que colgaba
en las hojas de las vigas del techo, las ventanas tapiadas, y el agujero
en el piso en una esquina. El lugar estaba igual que las cuentas
bancarias que había encontrado.
Ningún dinero en ninguna parte. Sin comunicaciones. Las armas que
podrían ser utilizadas solo servían para traumatismos por objeto
contundente, y eso era todo.
Después de su ascenso, había estado tan jodidamente lleno de planes.
Ahora estaba mirando a un montón de nada. Ni dinero, ni recursos, ni
nada.
El Omega, por otra parte, estaba esperando todo tipo de resultados.
Como había quedado muy claro durante su pequeña visita la noche
pasada.
Y eso era otro problema. Odiaba esa mierda.
Por lo menos él podría hacer algo acerca del resto.
Extendiendo los brazos sobre su cabeza y resquebrajando los hombros,
dio gracias a Dios por dos cosas: una, que los teléfonos celulares no
habían sido cortados―para que pudiera comunicarse con sus hombres
en el campo, y tenian acceso a Internet. Y dos, que todos los años en la
calle le habían dado un puño de hierro a la hora de controlar a los
jóvenes idiotas tontos del culo en el tráfico de drogas.
345
346
Tenía que traer un poco de trabajo.
Había tenido un maldito plan para eso, también, enviando los últimos
nueve mil trescientos dólares de descuento de la Sociedad con tres de
sus muchachos en la medianoche de ayer. Todos esos hijos de puta lo
que habían tenido que hacer era hacer la compra, obtener la droga, y
traerlo de vuelta aquí, donde se cortaría la mierda, y luego repartirla a
los nuevos inducidos para la venta en la calle.
El problema era, que estaba todavía a la espera de la entrega de
mierda.
Y él estaba esperando bastante impacientemente para averiguar dónde
estaban o bien las drogas o su dinero habían desaparecido.
Era posible que los hijos de puta se hubieran escapado con uno o lo
otro, pero si ese fuera el caso, él iba a darles caza como perros y
mostrar a todos los demás lo que pasaba cuando lo hacían
A medida que su teléfono sonaba, tomó la cosa, vio quién era, y
pulsaba para contestar.
―Se trata de joderme el tiempo. ¿Dónde diablos estás y dónde está mi
mierda? ―
Hubo una pausa. Y luego la voz que se apoderó de la conexión no era
nada parecido al idiota con cara de granos al que le había dado el
celular, y el dinero en efectivo, y el último cañón de trabajo de la
Sociedad.
―Tengo algo que quieres. ―
Mr. C frunció el ceño. La voz era muy profunda. Mezclada con un borde
que él reconoció desde las calles, y un acento que no podía ubicar.
―No eres el pedazo de mierda dueño del teléfono que me estás
llamando― arrastró las palabras el Señor C... ―Tengo un montón de
ellos.―
Después de todo, cuando no tenías nada en la mano, en tu teléfono o
en tu billetera, el farol era su única opción.
―Bueno, bien por ti. ¿Tienes un montón de lo que tú me has enviado,
también? ¿Dinero? ¿Drogas? ―
― ¿Quién carajos eres?―
―Yo soy tu enemigo.―
―Si usted tomó mi dinero de mierda, apuesto el culo a que lo era.―
346
347
―En realidad, eso es una respuesta simplista a lo que es un problema
bastante complejo. ―
El Señor C. se levanto sobre sus pies, tirando el cubo. ― ¿Dónde está
mi puto dinero, y que hiciste con mis hombres?―
―Me temo que no pueden podrán el teléfono nunca más. Es por eso
que estoy llamando. ―
―No tienes ni idea de con quién estás tratando, ― Soltó el Señor C.
―Por el contrario, usted es el que está en particular desventaja al igual
que tantos otros.― Cuando el señor C. estuvo a punto de estallar, el
tipo corto con ello.
―Esto es lo que vamos a hacer. Voy a llamar al caer la noche con una
ubicación. Tú, y sólo tú, te vas a reunir allí conmigo. Si alguien viene
contigo yo lo sabré, nunca oirá de mí otra vez. ―
El señor C fue usado para sentir el desprecio por los demás, venia con
el trabajo cuando lo único que trataba era matones callejeros de
pacotilla y adictos con problemas de drogas. ¿Pero este chico en el otro
extremo de la conexión?
Auto controlado.
Calmado.
Un profesional.
El señor C marcó de nuevo la calma.
―Yo no necesito jugar estos juegos… ―
―Sí, tu lo necesitas. Porque si quieres vender drogas, necesitas venir a
mí. ―
El señor C hizo el silencio. Esto era un lunático con delirios de grandeza,
o... alguien con verdadero poder. Al igual que, tal vez el que había
estado matando a todos los intermediarios en el comercio de drogas en
Caldwell en el último año.
― ¿Dónde y cuándo?, ― Dijo él bruscamente.
Hubo una risa oscura. ―
Contesta el teléfono al caer la noche, y lo descubrirás.―
347
348
CUARENTA Y TRES
Layla no podía hablar cuando las palabras de Payne se clavaban en ella.
—No, — le dijo a la otra mujer. —Havers me dijo que... no hay nada
que se pueda hacer. —
—Médicamente puede que sea cierto, pero puede que tenga otra
manera, sin embargo, no sé si será posible hacerlo, pero si me lo
permites, me gustaría hacer lo que pueda. —
Por un momento, Layla sólo podía respirar.
—Yo no...— Ella se toco la superficie plana de su estómago. — ¿Qué vas
a hacer conmigo?—
— Para ser honestos no estoy segura. — dijo Payne encogiéndos de
hombros. ―De hecho, aun no me acostumbro a la situación. Pero sé
que puedo curar todo lo que necesita curación. Una vez más, no estoy
segura de si aplicara aquí.
Podriamos intentarlo, sin embargo… y no te haría dano. Eso si lo puedo
prometer. ―
Layla buscó en el rostro de la guerrera. — ¿Por qué... haces esto por
mí?—
Payne frunció el ceño y se centró en otra cosa. —No necesitas saber los
porqués. —
—Sí, creo que si lo necesito. —
Su perfil se puso completamente frío. —Tú y yo somos hermanas, en la
tirania de mi madre… victimas de de su gran plan de cómo deben ser
las cosas. Las dos estábamos encarceladas por ella de formas
diferentes, tú como una Elegida y a mí misma como su hija de sangre.
No hay nada que no haría para ayudarte. —
Layla se echó hacia atrás. Nunca se había considerado a sí misma antes
como una víctima de la madre de la raza. Excepto... mientras
consideraba su desesperación por una familia, su sentido del
desarraigo, su propia falta de identidad fuera de su servicio como
Elegida... ella lo había pensado. El libre albedrío le había traído aquí a
este horrible lugar, pero al menos ella había elegido el camino y los
medios. Como miembro de la clase especial de hembras de la Virgen
Escriba no había tenido elección, sobre nada en su vida.
348
349
Nada en absoluto, la verdad.
Estaba perdiendo el embarazo, lo que era evidente. Y si Payne pensaba
que había una posibilidad de...
—Haz lo que quieras, — dijo ella bruscamente. —Y te estoy agradecida,
no importa el resultado. —
Payne asintió una vez. A continuación, encendió sus manos,
flexionándolas, los dedos llameaban con fuerza. — ¿puedo tocar tu
estómago?—
Layla empujó hacia abajo las sabanas. — ¿Tengo que quitarme
completamente la camisa?—
—No—
Menos mal. Incluso el cambio de posición con la manta le pondría una
contracción adicional, el mínimo cambio era suficiente para que le
pasara…
—Tienes mucho dolor, — murmuró la otra hembra.
Layla no respondió cuando se pudo ver la piel de su estómago.
Claramente su expresión ya había dicho suficiente.
—Sólo relájate. Esto no debe causarte ningún dolor—
Cuando estableció contacto, Layla levantó la cabeza. Las manos de la
guerrera eran cálidas como el agua del baño. Cuando las poso en su
vientre muy suavemente eran calmantes como un baño caliente,
extrañamente calmante en realidad.
— ¿Te duele?, — Preguntó Payne.
—No. Se siente... — Cuando sintió que venía otra contracción, agarró
las sábanas preparándose.
A excepción de otras veces la oleada de dolor no le hizo levantarse
como antes, sin duda, esa sensación era como hacer una gran
escarpada por una montaña cuya cumbre había sido eliminada.
Fue el primer alivio que había sentido desde que había empezado todo.
Con un gemido de satisfacción, dejó que su cabeza cayera laxa
amortiguada por las almohadas. Un cansancio repentino le indico el
gran malestar que había tenido su cuerpo.
—Y ahora comenzamos. —
349
350
De repente, la luz de la habitación parpadeó... y luego se apagó. Sin
embargo su iluminación fue sustituida pronto. De las suaves manos de
Payne, un tenue resplandor comenzó a emanar y el calor de su toque se
hizo más intenso. Una especie de desfibrilación extraña y maravillosa
que parecía penetrar bajo la piel y el músculo, y cualquier hueso que se
encontrara en el camino... iba directamente al vientre de Layla.
Y entonces sintió una explosión interna.
Con un silbido, ella se entregó a la gran oleada de energía que le
atravesó, aquel calor no le quemaba y sin embargo hervía alejándose
del dolor, alejando la agonía de su cuerpo como el vapor de una olla
levantándose y alejándose.
Pero no había terminado. Un gran rubor corrió a lo largo de todo su
cuerpo, sentía mariposas saliendo de su torso hasta su mente y su alma
cuando las piernas y los brazos le hormiguearon también.
Oh, qué gran alivio, conmovedor...
Oh, increíble poder...
Oh, dulce gracia salvadora.
La curación todavía no estaba terminada, sin embargo, en medio de la
vorágine, Layla sintió un... ¿cómo era? Un cambio en su vientre. Una
presión, ¿tal vez? Pero no era una contracción, no, eso no era. Era más
como si lo que estaba perdido encontrara una fuerza vigorizante.
Ella fue poco a poco consciente de que sus dientes castañeteaban.
Mirando hacia debajo de su cuerpo, ella vio que toda ella estaba
temblando, y eso no era todo. Su forma física estaba radiante. Cada
centímetro de su piel era como una sombra en una lámpara, revelando
la luz de debajo, la ropa que se movía como barreras frágiles que
flotaban sobre ella.
A la luz, la cara de Payne era áspera, como si le costara un gran
esfuerzo la transferencia de la milagrosa curación. Y Layla se hubiera
alejado, dejando esto, si pudiera moverse, porque la otra mujer
comenzó a mirarla con los ojos demacrados.
No había manera de romper la conexión, Sin embargo, ella no tenía
control de sus extremidades, no tenía manera ni siquiera de hablar.
Pareció durar para siempre, la conexión entre ellas.
Cuando Payne finalmente se echó hacia atrás, rompiendo el vínculo, se
dejó caer de la cama, aterrizando en el suelo.
350
351
Layla abrió la boca para gritar. Intentando llegar a su salvadora.
Estirándose para alcanzar el peso muerto del suelo.
Pero no había nada que pudiera hacer. Lo último que pensó antes de
perder la conciencia era su preocupación por la otra hembra. Y entonces
todo quedó a oscuras.
CUARENTA Y CUATRO
Qhuinn se despertó con una erección.
Se acostó sobre su espalda y sus caderas se movían solas,
balanceándose, acariciando la erección contra el peso del edredón y las
sábanas. Por un momento, mientras él permanecía en esa etapa en la
que estas medio despierto antes de
tomar plena conciencia, se imaginó que Blay era el que lo acariciaba,
las palmas del macho se deslizaban hacia arriba y abajo... antes de
hacerlo con la boca. Cuando él se acercó a enterrar sus dedos en ese
pelo rojo fue cuando se dio cuenta de que estaba solo: sus manos
encontraron sólo capas de tela.
En un arrebato de eternas esperanzas primaverales, él alargo un brazo,
acariciando el espacio junto a él, dispuesto a encontrar un cuerpo
caliente
masculino. Justamente mas capas de ropas que estaban frías.
―Joder, ― suspiró.
Al abrir los ojos, la realidad le golpeo duramente y se desinflo su
excitación.
A pesar de los encuentros, las dos increíbles duras sesiones, Blay
estaba justo ahora, en este preciso momento, despertando con Saxton
y era probable que
estuviera teniendo relaciones sexuales con el tipo.
OH, Dios, iba a derribarlo de una puta vez.
La idea de que Blay estuviera tocando a otro, montando otro, lamiendo
y acariciando el culo de otro… su maldito primo, como sabia que hacia…
351
352
era casi tan insoportable como la mierda con Layla. El hecho era que,
quitando lo que había pasado abajo, la atracción que Qhuinn tenía hacia
el tipo había aumentado en lugar de disminuir.
Genial. Otra ronda de buenas noticias.
Sin ningún entusiasmo en absoluto Qhuinn se arrastró fuera de la cama
y fue hasta el cuarto de baño. Él no quería encender la luz, no tenía
ningún interés en ver como parecía una mierda de perro, pero afeitarse
sin luz solo palpando no era la más brillante de las ideas.
Cuando él encendió el interruptor, parpadeó con fuerza y sintió un dolor
de cabeza empezando a golpear justo detrás de los ojos. No tenia duda
que debía alimentarse de nuevo, pero por el amor de Dios, las
demandas incesantes de su cuerpo estaban consiguiendo agotarlo.
Abrió el agua del lavabo, cogió su gel de afeitar Edge y se llenó la
palma con un pequeño remolino. Mientras se frotaba las manos para
extenderse la crema por la cara, él pensó en su primo. Tenía la
sensación, aunque él no lo sabía con certeza, que Saxton usaría una
anticuada brocha para enjabonar desde su mandíbula a sus mejillas
hacia arriba. Y no maquinillas de afeitar Gillette como él. Probablemente
tenía cuchilla de barbero con un mango de nácar.
El padre de Qhuinn había tenido una de esas. Y a su hermano le había
dado una con las iníciales de él después de su transición.
Junto con ese anillo de sello.
Bueno, bien por ellos. Además, dado que los dos estaban muertos, no
era como si fueran a afeitarse más.
Cuando su rostro estaba cubierto de blanco, al igual que la piel exterior,
cogió su vulgar Mach 3 con su cabeza desechable.... Sin razón
aparente, pensó que tal vez debería coger uno nuevo. Sí, como algo
más fresco, fuerte y limpio.
Qhuinn rodo sus ojos a su reflejo. No hay nada como tener tu propia
valía envuelta en tres pequeños cuchillas y una banda hidratante.
Auto dándose una bofetada en un lado de la cara, empezó a rebuscar
en los cajones debajo de los lavabos, sacándolos, encontrando todo tipo
de mierdas de baño y belleza que nunca usó y nunca miró.
Sacando el último cajón, el más cercano al suelo, se detuvo, frunció el
ceño y se inclinó.
Había una pequeña caja de terciopelo negro allí, el tipo de cosa que dan
en las joyerías. Excepto que él no tenía ninguna y ciertamente no de
Reinhardt, que estaba en el centro de la ciudad. Como nadie se había
352
353
quedado en su habitación, se preguntó si tal vez ¿ había estado allí
desde que se había mudado y que nunca lo había visto?
Cojiendo la caja, el tiro de la tapa y…
—Hijo de puta. —
En el interior, como si valieran algo, estaban sus pendientes de acero
gris, así como el aro que había llevado siempre en el labio inferior. Fritz
debía haberlos
recogido al limpiar una noche y los habría puesto en la caja. Solo esa
era la explicación. Porque ciertamente Qhuinn no se había molestado
con ello después de habérselos quitado uno a uno. Él sólo los había
tirado por detrás de uno de los armarios del baño.
Qhuinn pasó los dedos por las piezas de acero, recordando cuando él
los había comprado y se los había puesto. Su padre estaba mortificado
y su madre también, hasta el punto que ella misma se había excusado
de la última comida e ido a su habitación privada durante veinticuatro
horas después de que hubiera llegado al salón con ellos puestos.
En el lugar él había pedido estos piercing aparte de los que habían
utilizado para hacérselos y aunque le habían dicho que no podía
cambiárselos aun, ese consejo era solo para los humanos. Pasadas un
par de horas, todo estuvo bien y se los había cambiado.
En el baño de Blay en realidad.
Qhuinn frunció el ceño, recordando el momento en que había ido a la
habitación del chico. Blay había estado sobre la cama, agarrando una
Corona y viendo la televisión. Su expresión había estado tranquila y
relajada hasta que su cabeza se había vuelto y le había echado un
vistazo a Qhuinn.
Su rostro, tan sutil siempre, se había endurecido. El tipo de cosas que,
a
menos que conocieras a una persona de verdad y muy bien, no te
darías cuenta.
Pero Qhuinn lo hacía.
En ese momento, él había asumido que era porque la mierda heavy
gótica había sido mucho para el Sr. Conservador. Pero ahora, pensando
en ello, recordó algo más. Blay se había girado mirando hacia la
pantalla de plasma... y cogiendo de casualidad una almohada, la puso
sobre su regazo.
353
354
Debía de haberse puesto duro.
Cuando Qhuinn reconstruyo toda esa escena en su cabeza, su propio
sexo se endureció de nuevo.
Sólo que era una pérdida de tiempo, no estaba allí.
Mirando esos malditos pendientes, pensaba en su rebeldía y su ira, y en
su jodida idea de lo que necesitaba para ser feliz en la vida.
Una hembra. Si pudiera encontrar a alguien que lo aceptara.
Qué... mentira... había sido todo.
Gracioso, los cobardes los hay de muchas formas. No hagas eso. Tu no
tienes que estar escondiéndote en un rincón, temblando como un gatito
y lloriqueando. Por supuesto que no. Tu puedes ser decidido, fuerte,
con una actitud dura y con la cara llena de Piercings y gruñéndole a la
cara al mundo... y aún así no ser nada más que un pedazo de cobarde.
Después de todo, Saxton podría llevar trajes de tres piezas y corbatas
y zapatos, pero el macho sabía quién era, y él no tenía miedo de
demostrar lo que quería.
Y que tú sepas, Blay estaba despertando en la cama del macho.
Qhuinn cerró la tapa y puso los Piercings de nuevo donde los había
encontrado. Luego miró hacia el espejo. ¿Qué estaba haciendo otra
vez? pensó mientras se miraba a la cara.
OH, sí. Afeitándose.
Eso era todo.
****
Unos veinte minutos más tarde, Qhuinn salió de su habitación.
Caminando por el pasillo de las estatuas, pasó por las puertas cerradas
del estudio de Wrath y siguió su camino.
Mientras seguía adelante, era difícil mirar directamente al salón del
segundo piso, era difícil mantener la calma cuando el sofá apareció
delante de él.
Nunca volvería a ver un pedazo de mueble de la misma manera.
Demonios, tal vez incluso todos los sofás estaban acabados para él,
para siempre.
354
355
En la puerta de Layla, se inclinó y puso su oído en el panel de madera.
Cuando no se oyó nada, se preguntó que pensaba exactamente que iba
a encontrar de esa
manera. Llamó a la puerta sin hacer ruido. Al no obtener respuesta, se
le subió un nudo en la garganta de miedo irracional, y sin pensárselo
siquiera, él abrió la puerta.
La luz penetro en la oscuridad.
Su primer pensamiento fue que ella había muerto; que el hijo de puta
de Havers le había mentido y el aborto involuntario se le había ido de
las manos y la había matado. Layla estaba inmóvil y yacía sobre la
almohada, con la boca ligeramente abierta, con las manos cruzadas
sobre el pecho como si la hubiera puesto así un director de una
funeraria que tiene respeto por los muertos.
Excepto... que algo era diferente, y se tomó un minuto para averiguar
lo que era.
No había ningún olor abrumador de sangre. De hecho, sólo una delicada
fragancia de canela marcaba el aire, refrescándolo de una manera que
iluminó toda la habitación.
¿Lo había perdido por fin?
— ¿Layla? , — Dijo, a pesar de que él se había dicho que si la
encontraba dormida, él la dejaría seguir así.
Fue un alivio ver a su fruncimiento de cejas cuando su nombre se
registró en su cerebro, incluso bajo el velo del sueño. Tenía la sensación
de que si dijera algo de nuevo, ella se despertaría.
Parecía cruel obligarla a despertarse. ¿Qué le contaría ella cuando se
despertara? ¿El dolor que había sentido? ¿La sensación de pérdida?
Al diablo con eso.
Qhuinn se escabulló en silencio, cerró la puerta y se quedó allí. No
estaba seguro de qué hacer consigo mismo
Wrath le había dicho que se quedara en casa, aunque John Matthew
saliera… él supuso que era una especie de licencia de ahstrux nohtrum
por asuntos propios. Y apreciaba el gesto. No era como si pudiera hacer
nada por ayudar a Layla… pero por lo menos podía quedarse por si
necesitaba algo.
Refresco.
Aspirina.
355
356
Un hombro para llorar.
"Tú le has hecho esto a ella".
A juzgar por las campanadas que flotaban fuera de esa habitación la
espera de mala muerte, pensó que se había perdido la primera comida.
Las nueve PM. Yup, se había dormido mientras y era mejor así. Si
hubiera tenido que sentarse a la mesa y pasar cuarenta y cinco minutos
en compañía de cerca de dos docenas de personas que estaban
tratando de no mirarlo fijamente, él perdería su jodida mente.
El sonido de alguien caminando abajo en el vestíbulo le hizo levantar la
cabeza.
Sin ningún pensamiento siquiera ni planificarlo se acercó a la barandilla
y miró hacia abajo.
Payne, hermana de V pateadora de culos, estaba saliendo del comedor.
No conocía a la hembra del todo bien, pero respetaba toda la mierda de
ella. Imposible no hacerlo, teniendo en cuenta la manera en que se
manejaba en el campo... dura, muy dura. Por el momento, sin
embargo, la shellan del Dr. Manello
parecía como si hubiera sido golpeada en una pelea de bar. Caminaba
despacio, arrastrando los pies a través de el mosaico del suelo, con el
cuerpo encorvado, apretando su brazo contra su cuerpo, lo que hacía
que pareciera estar manteniendo su posición vertical.
¿Habría sido herida en una mano a mano?
No había olor de sangre.
El Dr. Manello le dijo algo que ella negaba, pero luego la chica asintió
con la cabeza en dirección a la sala de billar, como si le estuviera
preguntando si quería ir allí. Se dirigieron hacia allí a paso de tortuga.
Dado que no le gustaban que les miraran, Qhuinn se separo de la
barandilla y esperó hasta que no hubiera moros en la costa. Luego
corrió por la gran escalera.
Alimentarse. Entrenarse. Volver con Layla. Esa iba a ser su noche.
Camino de la cocina, se encontró a sí mismo preguntándose dónde
estaría Blay. Que estaría haciendo. Si había ido a pelear o tenía la
noche libre y...
Dado que él no sabía dónde estaba Saxton, detuvo esa línea de
pensamiento ahí.
356
357
Si Qhuinn estuviera fuera de la rotación, y pudiera pasar su puto tiempo
con ese macho, sabía lo que estaría haciendo.
Y Saxton, la puta de su primo, no era tonto.
CUARENTA Y CINCO
La falta de alimentación de Assail por fin lo alcanzó unas cinco horas
después de que cayera la noche. Estaba colocándose la camisa, de un
azul pálido con botones en los puños franceses, cuando sus manos
empezaron a temblar tan gravemente que tuvo que sujetar la maldita
cosa para cerrarla sobre su pecho. Y luego el agotamiento lo golpeó, tan
abrumadoramente que se balanceaba sobre sus pies.
Maldiciendo entre dientes, se dirigió a su oficina. En la parte superior de
la estantería caoba pulida, su vial y una cuchara estaban esperando, y
él se hizo cargo, en dos rápidas inhalaciones, una por cada fosa nasal.
Un Repugnante habito… y uno en el que caía de nuevo solo cuando
realmente lo necesitaba.
Al menos, el soplo se hizo cargo del cansancio. Pero iba a tener que
encontrar una hembra. Pronto. De hecho, fue un milagro que hubiera
durado tanto tiempo: la última vez que había tomado una vena Hacía
meses atrás, y la experiencia ha sido menos que fascinante, un rápido y
sucio con una hembra de la especie bien versada en proporcionar
sustento a los machos para ser precisos. Por un precio.
¡Que fastidio!
Después de armarse a sí mismo y recuperar un abrigo de cachemir
negro, bajó las escaleras y abrió la puerta corrediza de acero. cuando
abrió el camino hacia el primer piso, fue recibido por el sonido de armas
que se comprueban.
En la cocina, los gemelos estaban ejecutando pruebas a varias armas.
― ¿Has hecho la llamada?― Assail preguntó a Ehric.
―Como tu has dicho. ―
― ¿Y?―
―Va a estar ahí y viene solo. ¿Necesitas armas? ―
357
358
―Las tengo. ― Cogió las llaves del Range Rover de un plato de plata
sobre el mostrador. ―Tomaremos mi vehiculo. En el caso de que
alguien resulte herido. ―
Después de todo, solo un idiota tomaba la palabra de un enemigo, y su
SUV viene con un dispositivo de tren de aterrizaje que pudiera ser muy
útil en caso de un ataque en masa.
Boom.
Quince minutos más tarde, los tres estaban cruzando el puente hacia
Caldwell, y mientras Assail conducía, se acordó de por que traía a los
primos aquí había sido una idea genial: No solo eran buen respaldo,
sino que no estaban dispuestos a perder el aliento en conversaciones
inútiles.
El silencio era un cuarto pasajero bienvenido en su transporte.
Siguiendo por el centro de la ciudad de
que se enroscaba alrededor y salió
Procediendo paralelamente al río, entró
que sostenían las carreteras, el paisaje
vacío.
Hudson, bajó en una salida de
por debajo de la Northway.
en el bosque de torres gruesas
desierto, oscuro y básicamente
―El Parque es por aqui a la derecha a unos cien metros, ― dijo Ehric
desde atrás.
Assail tomo un lado, acercándose a la acera y se detuvo en el desnivel.
Ellos tres salieron al frío, sus sobretodos abiertos, las armas en la
mano, los ojos explorando. Mientras caminaban hacia adelante, el
gemelo de Ehric iba en la retaguardia, las tres bolsas Hefty sacadas
desde el porta equipaje iban en una de sus manos, el plástico negro
haciendo un ruido de roce a medida que todos caminaban.
Sobre ellos, gruñía el tráfico, los coches en movimiento a un ritmo
constante, la sirena de una ambulancia gimiendo en un grito agudo, un
camión pesado retumbaba sobre las vigas. A medida que Assail
inhalaba profundamente el aire era helado en sus fosas nasales, todo
olía a suciedad o a peces muertos asesinados por el frío.
―Sigue derecho, ― dijo Ehric.
Ellos calmadamente y de manera constante cruzaron el asfalto y
entraron en más del suelo duro y helado. Con los grandes bloques de
hormigón de la carretera bloqueando el sol, nada crecía aquí, pero
había vida de una especie.
358
359
Personas sin hogar en viviendas improvisadas de cartón y lonas se
agazapaban contra el invierno, sus cuerpos envueltos con tanta fuerza,
que no se podía entender de que manera lo estaban enfrentando.
Teniendo en cuenta su preocupación por mantenerse con
estaba preocupado por la interferencia de los mismos. Por
no cabe duda de que estaban acostumbrados a ser los
periféricos en este tipo de negocio, y sabían que
entrometerse.
vida, él no
otra parte,
personajes
no debían
¿Y si lo hicieran? El no dudaría en sacarlos de su miseria.
El primer signo de que su enemigo se había mostrado era un mal olor
en el viento. Assail no estaba particularmente bien versado en los
caminos de la Sociedad Lessening y sus miembros, su agudo olfato no
era capaz de determinar los matices dentro del mal olor. Así que asumió
lo que sus sentidos le decían que las instrucciones habían sido seguidas
y que este no era un caso de miles que llegan a la escena, aunque era
posible que los moradores del Omega fueran un solo ramo.
Pronto lo descubriría.
Assail y sus hombres se detuvieron. Y esperaron.
Un momento después, un solo lesser salió de detrás de un pilón.
Ah, interesante. Este había sido un cliente antes, viniendo con dinero en
efectivo y aceptando las medidas de X o de heroína. Había estado justo
en el borde de ser eliminado, su volumen de compras justo debajo de la
línea de la calificación de intermediario.
Lo Cuál era la única razón por la que todavía respiraba... y había sido
por lo tanto, en algún momento, o convertido en un asesino. Ahora que
lo pensaba, el hombre no había estado por aquí últimamente, por lo que
uno podría suponer que él había estado ajustándose a su nueva vida. O
no vida, como fuera el caso.
―Jesús... Cristo, ― dijo el lesser, claramente capturando sus olores.
―Lo decia en serio cuando dije que era tu enemigo, ― Assail arrastro
las palabras.
― ¿Vampiros...? ―
―Lo cuál nos pone a usted y a mi en una posición curiosa, ¿no lo
cree?―
Assail asintió hacia los gemelos. ―Mis compañeros vinieron aquí de
buena fe anoche. Estaban igualmente sorprendidos con lo que
descubrieron cuando sus hombres llegaron. Ciertamente... Un
359
360
comportamiento agresivo... fue exhibido de nuestra parte antes de que
las cosas se ordenaran. Mis disculpas. ―
A medida que Assail asintió con la cabeza, las tres bolsas Hefty fueron
lanzadas a lo largo.
La voz de Ehric era seca. ―Estamos dispuestos a decirte donde están el
resto de ellos. ―
―En espera de la resolución de esta transacción, ― agrego Assail.
El lesser miró hacia abajo, pero por lo demás no mostro ninguna
reacción. Lo que sugería que era un profesional.. ―Trajiste el producto?
―
―Usted pago por ello. ―
Los ojos del asesino se estrecharon. ―Vas a hacer negocios conmigo. ―
―Puedo asegurarle que no estoy aquí por el placer de su compañía. ―
Cuando Assail hizo un gesto con la mano, Ehric saco un paquete
envuelto.
―Algunas reglas básicas primero. Va a contactarme directamente. No
voy a aceptar llamadas de cualquier otra persona dentro de su
organización. Puede delegar el intercambio a quien lo desee, pero usted
me dará la identidad y el número de representantes que está enviando.
Si hay algún tipo de emboscada, o si hay alguna desviación a mis dos
reglas, voy a dejar de negociar con usted. Esas son mis únicas
estipulaciones. ―
El lesser miro hacia atrás y hacia adelante entre los Assail y primos. ―
¿Qué si deseo comprar mas que esto?―
Assail había considerado esta probabilidad. No había pasado los últimos
doce meses consiguiendo intermediarios para pegarse un tiro en la
cabeza por nada, y él no estaba dispuesto a ceder su duramente
ganado poder a nadie. Esta era una oportunidad única, sin embargo. Si
la Sociedad Lessening quería hacer un poco de dinero en la calle, él
estaba muy bien con proporcionarles las drogas para hacerlo. No era
como si ese hijo de puta mal oliente fuera a ser capaz de llegar a
Benloise porque Assail iba a asegurarse de que no sucediera. Más
concretamente, Assail tenía un tipo de cuestión inherente limitativa a su
modelo de negocio, con solo tres de ellos, él tenía más producto de lo
que había vendido.
Así que era hora de empezar la subcontratación. Su dominio sobre la
ciudad completa, la fase siguiente consistía en seleccionar
360
361
personalmente algunos terceros para el trabajo de contratado, por así
decirlo.
―Vamos a comenzar lentamente y ver cómo va, ― murmuro Assail.
―Tu me necesitas. Yo soy la fuente. Así que es tu elección sobre cómo
proceder. Ciertamente no estoy... ¿cómo se dice?... poco dispuesto a
aumentar sus pedidos. Con el tiempo. ―
― ¿Cómo se que no estás trabajando con la Hermandad?―
―Si así fuera, habrías caido en una emboscada en estos momentos., ―
Señaló las bolsas a los pies del asesino. ― Además, como un gesto de
buena fe, y en reconocimiento de sus pérdidas, te he acreditado tres mil
dólares en esta entrega.
Uno de los grandes por cada una de las, que digamos, malas
interpretaciones de la noche anterior. ―
Las cejas del asesino se alzaron.
En el silencio que siguió, el viento se llevó todo a su alrededor, barría
los abrigos, el cuello de la chaqueta del lesser silbando.
Assail se contentó con esperar una reacción. Había una de dos
respuestas:
Sí, en cuyo caso Ehric iba a tirar por encima el paquete. No, momento
en el cuál ellos tres abrirían fuego contra el hijo de puta,
discapacitándolo, y apuñalándolo y mandándolo de nuevo al Omega.
Cualquiera era aceptable para él. Pero él estaba esperando por la
primera.
Había dinero de por medio. En ambos lados.
****
Sola se mantuvo a distancia del cuarteto de hombres que se habían
reunido bajo el puente: prologándose en la periferia, usó sus
binoculares para centrarse en la reunión.
El Sr. Hombre Misterio también conocido por ella como el Gran Houdini
en la carretera, estaba respaldado por dos enormes guardaespaldas que
eran imágenes especulares el uno del otro. Por todas las características,
parecía que se estaba llevando a cabo una reunión y que no era una
sorpresa para ella, podía suponer cuál era
el orden del día.
361
362
Efectivamente, el gemelo de la izquierda se adelantó y le dio un
paquete del tamaño de la caja del almuerzo de un niño al hombre que
estaba solo.
Mientras esperaba que el acuerdo se llevara a cabo, sabía que estaba
tomando su vida en sus propias manos con esto… y no solo porque ella
estaba bajo el puente por la noche.
Teniendo en cuenta el periodo previo que había mantenido con el
hombre la noche anterior, era muy dudoso que él fuera a apreciar que
ella estuviera pisándole los talones, siguiéndole hasta aquí y jugando a
ser un tercer testigo en sus actividades ilegales. Pero ella había pasado
la mayor parte de las últimas veinticuatro horas pensando en el… y
estando enojada por ello. Era un puto país libre, y si quería estar aquí
en propiedad pública, ella podría estarlo
¿Él quería privacidad? Entonces él debía ocuparse de los negocios en
otro lugar que en al maldito aire libre.
A medida que su temperamento resurgía, apretó los dientes... y sabía
que este era su peor defecto de carácter en su línea de trabajo.
En toda su vida, había sido del tipo hacer todo lo que le prohibieran. Por
supuesto, cuando que implicaba cosas como: No, no puedes comer
galletas antes de la cena, o, no, no puedes sacar el auto, ó estas
castigada, o... No, no deberías ir a ver a su padre a la cárcel... las
implicaciones eran muy diferentes de lo que estaba pasando en frente
de ella.
No, tú no puedes volver a esa casa.
No, tú no puedes verme nunca más.
Sí, lo que sea, peces gordos. Ella iba a decidir cuando ya había tenido
suficiente, muchas gracias. ¿Y en este momento? Ella no había tenido
suficiente.
Además, había otro punto de vista a su tenacidad: no le gustaba
ponerse nerviosa, y eso era lo que había sucedido la noche anterior.
Como ella se había alejado de la confrontación con ese hombre, había
sido por miedo, y eso no iba a ser la forma en que pasara la vida.
Desde aquella tragedia, oh, hace tanto tiempo, cuando las cosas habían
cambiado para siempre, ella decidió, se prometió, que nunca más
tendría miedo de nada.
No al dolor.
No a la muerte.
No a lo desconocido.
362
363
Y ciertamente no a un hombre.
Sola reforzó el foco acercándolo a su rostro. Gracias al resplandor de la
ciudad, allí era suficiente para ella poder verlo correctamente, y Yup,
era tal como lo recordaba. Dios, su cabello era tan malditamente negro,
casi como si se lo hubiera pintado. Y sus ojos… entrecerrados,
agresivos. Y su expresión, tan altiva y en control.
Francamente, parecía demasiado elegante para ser lo que era. Por otra
parte, tal vez él fue cortado de la misma tela del traficante de drogas de
Benloise.
Poco después, las dos partes se separaron: el hombre solo se volvió y
caminó en la dirección de la que él había venido, una colección de
bolsas de basura apenas llenas al hombro y los otros tres volvieron a
cruzar la acera, regresando al Range Rover.
Corrió de vuelta a su coche de alquiler, ella con su traje oscuro y una
máscara de esquí le ayudaba a mezclarse en las sombras. Colocándose
al volante del Ford, ella se agachó fuera de la vista y utilizo un espejo
para observar en e sentido único que salía bajo el puente.
El camino era la única salida disponible. A menos que el hombre
estuviera dispuesto a arriesgarse para ir en contra del tráfico.
Momentos después, el Range Rover pasó por ella. Y le permitió obtener
un poco la delantera, encendiendo el vehículo se deslizó en su posición
a una cuadra atrás.
Cuando Benloise le había dado el encargo, él le había proporcionado la
marca y modelo de SUV del hombre, además de la dirección en el
Hudson. No el nombre, sin embargo.
Todo lo que tenía era información de bienes raíces y de su único
administrador.
Mientras ella seguía al trío, memorizó la matrícula. Uno de sus amigos
en la estación de policía podría ser capaz de ayudarla con eso, aunque,
dado que la casa era propiedad de una persona jurídica, se conjeturó
que había hecho lo mismo con el automóvil.
Lo que sea. Había una cosa de la que estaba segura.
Donde quiera que fuera su próximo destino, ella iba a estar ahí.
363
364
CUARENTA Y SEIS
El grito que se precipito a través de la habitación oscura fue fuerte,
agudo, e inesperado.
En cuanto resono en sus oídos, Layla no supo de inmediato quien la
había despertado con él, ¿Qué había…
Mirando hacia abajo. Supo que estaba sentada en posición vertical, las
sabanas arrugadas en sus puños, su corazón desbocado, su caja
toracica resonando.
Mirando alrededor, se encontró con que tenía la boca abierta de par en
par…
Cerrando su mandíbula, supo que tenía que haber sido ella la que hizo
el ruido, No había nadie más en la habitación, y la puerta estaba
cerrada.
Levantando las manos, giro las muñecas para que estuvieran las palmas
arriba, luego hacia abajo. La iluminación en la habitación, tal como era,
no venía desde su piel, era la luz del baño.
Sacudiéndose hacia un lado, se asomo por el borde de la cama.
Payne ya no estaba acostada ahí, La hembra debía haberse ido… ¿o se
la habían llevado?
Su primer pensamiento fue ir y encontrar a la hermana de Vishous,
levantarse y empezar a buscar. Aunque no entendía exactamente que
había pasado entre ellas, no había duda que le había costado
demasiado a la guerrera.
Pero Layla se detuvo a sí misma, en cuanto la preocupación por su
propio bienestar apareció: Su conciencia cambio de lo externo a lo
interno, su mente haciendo madriguera en su cuerpo, buscando o
esperando encontrar contracciones, el cálido brote entre sus piernas,
los extraños dolores rezagados en sus huesos.
Nada.
Como una habitación podía quedar en silencio cuando todos los que
estaba en ella se callaban, así también podía el cuerpo cuando todos
sus componentes no tenían ninguna queja.
364
365
Levantando las mantas, movió las piernas a un lado para que colgaran
del borde de la cama alta. Inconscientemente, se preparo a si misma
para la espantosa sensación de la sangre dejando su vientre. Cuando no
hubo nada de eso, se pregunto si el aborto se habría terminado por si
solo. Pero. no había dicho Haver que tomaría otra semana?
Tomo coraje para levantarse. Incluso cuando supuso que era ridículo.
Aun nada.
Layla camino hacia el baño despacio, esperando la embestida de los
síntomas en cuálquier momento y que la pusiera sobre sus rodillas.
Espero a que el dolor llegara, que las contracciones rítmicas regresaran,
para que ese proceso se estableciera nuevamente dominando su cuerpo
y mente.
"No sé si va ser posible hacerlo, pero si me lo permites, me gustaría
hacer lo que pueda"
Layla casi se arranco la ropa, quitándose lo que la cubría en una loca
carrera.
Y entonces estaba sobre el inodoro.
Ningún sangrado.
Ninguna contracción.
La mitad de ella entro en un dolor tan profundo, que temía que nunca
tocaría el fondo con la emoción… de una manera extraña, durante el
proceso del aborto involuntario, ella sintió como si todavía tuviera algún
tipo de conexión con su pequeña.
¿Si todo había terminado? Entonces la muerte estaba completa…
aunque lógicamente sabia que no había nada que hubiera vivido o fuera
capaz de sobrevivir, de lo contrario, el embarazo no se hubiera
terminado a sí mismo.
La otra parte de ella fue golpeada por una resonante esperanza.
Y si…
Tomo una ducha rápida, a pesar del hecho de que no sabía por que se
estaba apresurando, o a donde iría.
Mirando hacia su vientre, paso sus manos enjabonadas sobre el tramo
liso suave y su piel plana.
365
366
―Por favor…cualquier cosa que quieras, toma cualquier cosa que
quieras…dame esta vida dentro de mi, y puedes tomar cualquier otra
cosa… ―
Estaba hablándole a la Virgen Escriba, desde luego… no era como si la
madre de la raza estuviera escuchando.
―Dame a mi bebe… déjame conservarlo… Por favor… ―
La desesperación que sintió era casi tan mala como el malestar físico
por el que había pasado, y salió a trompicones de la ducha, secándose
de forma ruda y poniéndose encima algo… lo que sea… pero limpio.
Por lo que había visto en la televisión, las mujeres humanas tenían
pruebas que podían hacerse ellas mismas, varitas y todo eso al parecer
diseñado para informarles de los misterios de la procreación de sus
cuerpos. Los vampiros no tenían esa clase de cosas… por lo menos, no
que ella estuviera al tanto.
Pero los machos lo sabían. Ellos siempre sabían.
Saliendo de la habitación, se apresuro en dirección del pasillo de las
estatuas, rezando para toparse con alguien, quien sea…
Excepto Qhuinn. No, ella no queria que el fuera quien averiguara si un
milagro había ocurrido… o nada había cambiado, Eso era demasiado
cruel.
La primera puerta con la que se encontró fue la de Blaylock y ella tocó
después de dudar un poco. Blay sabia de la situación desde el inicio. Y
dentro de él, era un muy buen macho, un fuerte y buen macho.
Cuando no hubo respuesta, maldijo y se dio la vuelta. No había revisado
la hora, pero dado que las persianas estaban arriba y no había señal de
la cena siendo servida en el piso de abajo, era probablemente cerca de
la media noche. No había duda de que habría salido a luchar...
― ¿Layla?―
Ella miro alrededor. Blay estaba asomado en la puerta de su habitación,
su expresión era de sorpresa.
―Lo siento mucho… ― cuando su voz se quebró, tuvo que aclararla.
―Yo…Yo… ―
― ¿que esta mal? Estas… Whoa, cuidado ahí. Aquí, vamos a sentarte. ―
Cuando algo se acerco y atrapo su parte inferior, se dio cuenta de que
el, la había acomodado en la banca dorada justo fuera de su habitación.
366
367
El se arrodillo frente a ella y tomo sus manos.
― ¿Puedo buscar a Qhuinn por ti? Creo que el esta… ―
―Dime si sigo embarazada. ―
En cuanto sus ojos se abrieron ampliamente, ella apretó las palmas.
―Necesito saber. Algo… ― No estaba segura si Payn querría que
hablara de eso que había pasado entre ellas. ―Yo… solo necesito saber
si ha terminado o no. Puedes… por favor, Necesito saber… ―
Mientras ella empezaba a balbucear, el puso la palma sobre su
antebrazo le dio un apretón.
―Cálmate. Solo respira profundo… así, respira conmigo. Eso es…ok… ―
Hizo su mejor esfuerzo por seguirlo, enfocándose en el profundo
equilibrado tono de su voz.
―Quiero llamar a Doc. Jane, ¿está bien?―
Cuando ella comenzó a discutir, el negó con la cabeza firmemente.
―Tu quedate aquí. Prométeme que no iras ninguna parte. Yo solo iré a
por mi teléfono. Quédate aquí. ―
Por alguna razón, sus dientes empezaron a castañear. Extraño, ya que
no hacia frio.
Un segundo después, el soldado regreso y se arrodillo de nuevo. Tenía
su teléfono en el oído, y estaba hablando.
―Ok, Jane vendrá ahora mismo. ― Dijo mientras apartaba el aparato.
―Y yo me quedaré aquí contigo. ―
―Pero tú puedes decirlo, ¿no es así?, tu puedes percibir si… ―
―Shhh. ―
―Lo siento. ― Ella giro la cara, mirando hacia abajo. ―No quería
arrastrarte en esto. Yo solo… Lo siento mucho. ―
―Está bien. No debes de preocuparte por eso. Estamos simplemente
esperando por la Doc. Jane. Hey, Layla, mírame. Mírame. ―
Cuando finalmente miro a sus ojos azules, fue golpeada por su
amabilidad.
Especialmente cuando el macho sonrió con gentileza.
367
368
―Me alegra que vinieras a mi. ― Dijo. ―Cualquier cosa que este mal,
nos encargaremos de ello. ―
Mirando a esa fuerte, y apuesta cara, sintiendo la tranquilidad que le
ofrecía tan generosamente, percibiendo la decencia innata del guerrero,
pensó en Qhuinn.
―Ahora se por que esta enamorado de ti. ― Murmuro Blay se volvió
blanco, todo el color drenado de sus mejillas. ―
¿Que… dijiste…? ―
―Estoy aquí. ― La Doc. Jane llamo desde el inicio de las escaleras. ―
¡Esto justo aquí! ―
Mientras la doctora corría hacia ellos, Layla cerró los ojos.
Mierda. ¿Qué acababa de salir de su boca?
****
En el centro de la ciudad, en el almacén donde Xcor había pasado el
día, e líder de la Banda de Bastardos, finalmente salió a la fría oscuridad
de la noche.
Tenía sus armas en su cuerpo, y su teléfono en las manos.
En algún momento durante las largas horas del día, la sensación de que
había olvidado algo se había resuelto definitivamente por si misma, y el
recordó que les había dicho a sus soldados que se largaran del lugar. Lo
cuál explicaba por que ninguno de ellos llego antes del amanecer.
Su nueva guarida no estaba en el centro. Y después de reflexionar,
había sido un error de cálculo de su parte tratar de establecer una sede
en esta parte de la ciudad, incluso si las cosas habían aparecido
desiertas: Demasiado riesgo de ser descubiertos, complicaciones o
circunstancias comprometedoras.
Como habían aprendido la noche anterior con la visita del Sombra.
Cerrando sus ojos un instante, pensó que era extraño como los eventos
podrían desencadenarse mas allá de las intenciones originales. Si no
hubiera sido por la intromisión de esa sombra se preguntaba si alguna
vez hubiera sido capaz de rastrear a su elegida. Y si no la hubiera
seguido hasta la clínica, no hubiera sabido que ella tendría un crio... o
hecho su descubrimiento sobre la Hermandad.
Arrojándose dentro del fuerte viento, el se materializo en la azotea del
rascacielos más alto de la ciudad. Las ráfagas eran feroces en las
alturas, azotando su abrigo en toda su longitud alrededor de su cuerpo,
368
369
la funda de su guadaña era todo lo que llevaba en su espalda. Su pelo,
que estaba cada vez más largo y enredado obstruyó su visión,
oscureciendo la vista de la ciudad extendiéndose bajo sus pies.
Se dio la vuelta en dirección a la montana del rey, el gran lugar en el
lejano horizonte.
―Pensamos que habías muerto. ―
Xcor giro sobre sus botas de combate, el viento azotando el cabello en
su cara.
Throe y los demás estaban de pie en un semicírculo a su alrededor.
―Por desgracia, aun vivo y respiro. ― Excepto que, en realidad, solo se
sentía muerto. ― ¿Cómo les va en los nuevos alojamientos?―
― ¿Dónde estabas?― Exigió Throe.
―En otras partes. ― cuando parpadeo, se recordó buscando en el
extraño paisaje, niebla, dando vueltas alrededor de la base de la
montana. ―Los nuevos alojamientos ¿Cómo están?―
―Bien, ― murmuro Throe. ― ¿Puedo hablar contigo?―
Xcor arqueó una ceja. ―De hecho, pareces ansioso por hacerlo. ―
El par de ellos dio un paso a un lado, dejando a los otros al viento… y
por casualidad, el paso a colocarse frente a la dirección del complejo de
la Hermandad.
―No puedes hacer eso, ― dijo Throe durante las fuertes, ráfagas
heladas.
―No puedes desaparecer durante el dia otra vez. No con este clima
político… asumimos que te habían matado, o peor aún, capturado. ―
Hubo una época en que Xcor habría contrarrestado la censura con un
rechazo agudo o algo mucho más físico. Pero el soldado estaba en lo
correcto. Las cosas eran diferentes entre todos ellos… desde que había
enviado a Throe al vientre de la bestia, había empezado a sentir una
conexión reciproca con estos hombres.
―Te aseguro que no era mi intención. ―
―Entonces, ¿que paso? ¿Dónde estabas? ―
En ese momento, Xcor veía ante sí una encrucijada. En un sentido, el
tomaba a sus soldados y los llevaba hasta la Hermandad, en un
369
370
sangriento conflicto que cambiaria sus vidas para siempre para bien o
para mal. ¿En otro?
Pensó en su Elegida estando en posición vertical solo al ser sostenida
por dos luchadores, tan cuidadosamente tratada como un cristal tallado.
¿Cómo podía ser?
― Estaba en el almacén, ― se oyó decir después de un momento. ―
Pasé el dia en la bodega. Volví allí distraído, y ya era demasiado tarde
para ir a otro sitio.
Pase las horas del día bajo el suelo, y mi teléfono no tenía recepción.
Vine tan pronto como salí del edificio. ―
Throe frunció el ceño. ―Es bien pasado el ocaso. ―
―Perdí la noción del tiempo. ―
Esa era la cantidad de información que estaba dispuesto a dar. No más.
Y el soldado debe haber sentido esa línea demarcadora, aunque las
cejas de Throe permanecieron apretadas, el no insistió.
―Necesito un corto recuento aquíí y luego saldremos a buscar a
nuestros enemigos, ― declaro Xcor.
cuando saco su teléfono, no podía leer la pantalla, pero sabia como
comprobar sus correos de voz. Había algunos que solo eran llamadas
perdidas…
Throe y los demás, muy probablemente. Y luego hubo un mensaje de
alguien que había estado esperando oír.
―Soy yo, ― anuncio Elan, hijo de Larex. Se hizo una pausa, como si en
su cabeza, el fuera solo un sonido de flauta en una fanfarria de
trompeta. ―El Consejo se reúne mañana a la medianoche. Pensé que
deberías saberlo. La ubicación es en una finca aquí en la ciudad, en la
cuál los propietarios se habían mudado recientemente de vuelta de su
casa de seguridad. Rehvenge fue muy insistente en lo que respecta a la
programación, por lo que solo se puede adivinar que nuestro razonable
leahdyre nos llevara un mensaje del rey. Me comprometo a mantenerte
plenamente informado de lo que sucede, pero no espero verte. Se
bueno, mi aliado. ―
Al presionar eliminar, Xcor enseno los colmillos, y el resurgimiento de
su agresión se sentía bien… un retorno a la normalidad.
¿Cómo se atreve ese pequeno aristócrata amanerado a decirle sobre
que cosa debo hacer?
370
371
―El Consejo se reúne mañana en la noche, ― dijo mientras ponía su
teléfono.
― ¿Dónde? ¿Cuándo?― Pregunto Throe.
Xcor miraba de la ciudad a la montana. Entonces le dio la espalda a ese
punto de la brújula.
―El fino Elan ha determinado que no vamos a estar ahí. De Lo que no
se da cuenta es que esa será mi elección. No la suya. ―
¿Cómo si el que olvidara darle la dirección lo mantendría lejos si quería
otra cosa?
―Suficiente conversación. ― El se acerco a la reunión de sus soldados.
―Bajemos a la calle y comprometámonos como lo hacen los guerreros.
―
Entre los omóplatos, su guadaña empezó a hablar con él una vez más,
su voz aguda y clara en su mente, las palabras sedientas de sangre
eran similares a la suplica de un amante.
Su silencio era extrañamente inquietante.
Fue no poco alivio que se desmaterializo desde las alturas de los
rascacielos, su férrea voluntad formo sus moléculas en el suelo en el
campo de combate. En muchos sentidos, las anteriores veinticuatro
horas se habían sentido
como si hubieran sido vividas por otro.
Sin embargo, ahora Estaba de nuevo en su vieja piel.
Y listo para matar.
CUARENTA Y SIETE
Qhuinn corría a once millas de las treinta sobre la cinta cuando la
puerta de la sala de entrenamiento se abrió.
371
372
El segundo movimiento que vio, fue quien era, salto sobre los rieles
laterales y golpeo el botón de parar: Blay estaba de pie en las jambas,
sus ojos saltando, con la cara jodida… y no porque alguien lo hubiera
golpeado o algo.
― ¿que pasa?― Exigió Qhuinn.
Blay se paso una mano por su pelo rojo. ―Ah, Layla está abajo en la
clínica… ―
―Mierda. ― El salto fuera y se dirigió a la puerta. ― ¿que tiene de
malo?―
―No, no, nada. Esta ahí solo para un chequeo. Eso es todo. ― El macho
se hizo a un lado, apartándose de la puerta. ―Pensé que te gustaría
saber. ―
Qhuinn frunció el ceño y se detuvo donde estaba. Escudriñando la
expresión del otro macho, llegó a la conclusión de lo ansioso que
estaba: Blay estaba ocultando algo. Era difícil determinar exactamente
como sabía eso, pero entonces de nuevo, después de haber sido amigo
de alguien desde la infancia, había aprendido a leer detalles minuciosos.
― ¿Estás bien?, ― pregunto al macho.
Blay hizo un gesto en dirección a la clínica. ―Sí. Claro. Está en la sala
de exámenes en estos momentos. ―
Claro, claro, el tema estaba cerrado. Fuera lo que fuese.
Terminando con el momento, Qhuinn corrió por el pasillo, y casi se echó
a traves de la puerta cerrada. En el último momento, sin embargo, un
sentido del decoro lo detuvo en seco. Algunos exámenes de hembras
embarazadas involucraban zonas muy privadas… y a pesar de que el y
Layla habían tenido relaciones sexuales, ciertamente no eran íntimos de
esa manera.
Llamó a la puerta. ―Layla ¿Estas ahí? ―
Hubo una pausa y luego Doc. Jane abrió. ―Hola, ven, entra, me alegra
que Blay te haya encontrado. ―
El rostro de la Doc. No decía nada, lo que lo pusiera psicótico. En
términos generales, cuando los médicos hacían lo que profesionalmente
era agradable, no era una buena noticia lo que seguía
Más allá de la hembra de V, se centro en Layla… pero Blay fue a quien
agarro, apropiándose de uno de los brazos del macho.
―quedate si puedes, ― Dijo Qhuinn contra la comisura de su boca.
372
373
Blay parecía sorprendido, pero cumplió con la solicitud, dejando que la
puerta los encerrara a todos.
― ¿Qué está pasando?― Exigió Qhuinn.
Chequeo: los ojos de Layla estaban muy abiertos y lucían un poco
salvajes, sus manos jugaban con su pelo suelto y enredado tratando su
nerviosismo.
―Hubo un cambio, ― dijo la Doc. Jane con vacilación.
Pausa.
Qhuinn casi gritó. ―Está bien, escuchen, si alguien no me dice que coño
está pasando, voy a dejar que mi maldita mente haga mierda toda la
maldita habitación―
―Estoy embarazada, ― espetó Layla.
Y esto es un cambio, ¿Cómo? , se pregunto, con la cabeza empezándole
a zumbar.
―El aborto involuntario parece haberse detenido, ― dijo Jane. ―Ella
todavía está embarazada. ―
Qhuinn parpadeo. Luego sacudió la cabeza… y no de un lado a otro,
sino en la forma en que alguien se podría masturbar con un globo de
nieve.
―No lo entiendo. ―
La Doc. Jane se sentó en un taburete rodante, abrió una carta en su
regazo.
―Le hice una prueba de sangre. Hay una escala en aumento de
hormonas del embarazo… ―
―Voy a vomitar― corto Layla ―En este momento… ―
Todo el mundo corrió hacia la pobre hembra, pero Blay fue el
inteligente.
Trajo una papelera con él, y eso fue lo que la Elegida utilizó.
Mientras ella vomitaba, Qhuinn sostuvo su pelo hacia atrás sintiendole
un poco mareado.
―Ella no está bien, ― le dijo a la Doc. Jane que lo miro a los ojos sobre
la cabeza de Layla. ―Esto es una parte normal del embarazo. Para las
hembras vampiros, también, al parecer… ―
373
374
―Pero ella está sangrando… ―
―Ya no lo está. Le hice un ultrasonido. Puedo ver el saco gestacional.
Ella todavía está embarazada… ―
―Oh, ¡mierda!, ― grito Blay.
Por una fracción de segundo, Qhuinn no logro entender por que el
macho estaba maldiciendo. Y entonces se dio cuenta... eh, el techo
había cambiado de lugar con la pared.
No, espera.
Era él quien estaba cambiando de lugar.
Su último pensamiento consciente fue que Blay era realmente genial
para atraparlo cuando cayó como un árbol en el bosque.
***
En el contexto del idioma Inglés, había muchas palabras más
importantes que el "en". Había palabras bonitas, palabras históricas,
palabras que significan vida o muerte. Había trabalenguas poli silábicos
que requerían una especie de clase antes de hablar, y otras para
comenzar o terminar guerras... y palabras que parecían poéticas, tal
como una sinfonía que salía de los labios.
En términos generales, en, no jugaba con los chicos grandes. De hecho,
apenas tenía una definición verdadera, y, en el curso de su útil vida, por
lo general era nada mas que un puente, un conducto para levantar
cualquierr pesada frase que se diera.
Había, sin embargo, un contexto en el cuál esa pequena y humilde
palabra de cuatro letras, eran dos silaba trabajosas.
"Amor".
La diferencia entre alguien que te gusta o alguien del cuál estás
enamorado era solo el borde del Gran Cañon. La cabeza de un alfiler en
todo el Medio Oeste. Una exhalación en un huracán.
"Ahora se porque el... " cuando Blay se sentó en el suelo de la sala de
exámenes con Qhuinn desmayado como ganso en su regazo, no podía
recordar lo que Layla había dicho después. Si hubiera sido te quiere. En
cuyo caso, bueno, si, el sabia que el macho lo quería como a un amigo
y lo había sido durante décadas. Eso no cambiaba nada.
¿O había sido con la adición del en?
374
375
En cuyo caso, el estaba considerando tomar ventaja de Qhuinn y
tenerlo así sobre el azulejo.
― ¿Cómo esta mi otro paciente?, ― Pregunto la Doc. Jane cuando Layla
se derrumbo de nuevo sobre la mesa de exámenes.
―Respirando, ― dijo Blay.
―El va a entrar en razón. ―
Era de esperar, Blay pensó mientras se centraba en la cara de Qhuinn
incluso en las características familiares. A pesar de que estaba fuera de
sí, de alguna manera podría responder a la pregunta de una manera u
otra.
La Elegida no podría haber dicho "Te ama". ―
No podría haberlo dicho. El simplemente se negío a que dos episodios
de buen sexo pudieran ser reescritos por las palabras de otra persona.
― ¿Estas segura de que esto está bien?― Oyó decir a Layla a la Doc.
Jane.
― ¿El vomitar? De acuerdo con lo que Ehlena me dijo antes, puede
ciertamente ser parte de los síntomas de un embarazo exitoso. De
hecho, puede ser una señal de que las cosas van por buen camino. Son
las hormonas. ―
―No tengo que volver a donde Havers, ¿no?―
―Bueno, Ehlena va a regresar de visitar a su padre esta noche. Así que
tenemos que averiguar como de cómodo es el tratamiento y luego ver a
donde lo tomaras. No voy a mentir... Creo que esto es un milagro. ―
―Estoy de acuerdo. ―
Mientras las hembras hablaban, Blay mantuvo sus ojos en los parpados
cerrados de Qhuinn. Fue un milagro, está bien. Desde arriba…
Como si fuera una señal, el macho se dio la vuelta, esas pestanas
gruesas y oscuras bateando como si estuvieran tratando de decidir lo
serio que estaba volver a estar consciente.
― ¡Layla!, ― grito mientras irrumpía en posición vertical.
Blay se empujo hacia otras, dejando que el macho se fuera. Sintiéndose
un poco estúpido.
Sobre todo porque Qhuinn se puso de pie y se dirigió a la hembra.
375
376
Blay se quedo donde estaba, recostándose contra los armarios cerrados
bajo el fregadero, sus manos en sus muslos. A pesar de que lo hizo
pedazos, no podía dejar de ver a los dos juntos, la mano con la cuál
Qhuinn empuñaba la daga era increíblemente suave mientras alisaba el
pelo rubio de la cara de Layla.
Él le estaba diciendo algo a ella, algo suave y tranquilizador.
Antes de que Blay lo supiera, se encontraba en el pasillo, caminando
hacia alguna parte, cualquier lugar. Era duro aceptar la compasión de
Qhuinn... y francamente era imposible ser testigo de que se la daba a
otra persona… aún más de lo que ellos merecían.
La idea de que Layla había tenido en su necesidad exactamente lo que
el había tenido los últimos dos días hacía que su pecho doliera… pero
¿lo peor? Al parecer, con ella, la acción había cumplido su función
biológica. Ella estaba embarazada… y gracias a Payne, tenía la
sensación de que iba a seguir así.
En general, había hecho lo correcto al ir con la hermana de V el día
anterior.
Asumiendo que esa había sido la causa del cambio increíble. Pero aún
así, y a pesar de que no tenía sentido, se sentía…
― ¿Estas bien?―
Se detuvo de inmediato, la voz de Qhuinn lo dejo en shock. Uno podría
imaginar que el tipo se habría quedado con la Elegida.
Preparándose, metió las manos en los bolsillos y respiró hondo antes de
darse la vuelta.
―Sí, estoy bien. Imagine que ustedes dos querían un poco de
privacidad. ―
―Gracias por atraparme. ― El macho levanto las manos. ―No se lo que
pasó ahí. ―
―Alivio. ―
―Supongo. ―
Hubo un momento incomodo.
especializado en ellos.
Por
otra
parte,
ellos
se
habían
―Escucha, voy a volver a la casa. ― Blay puso una sonrisa en su boca y
espero a que el tipo lo entendiera.
―Es bueno tener una noche libre. ―
376
377
―Oh, sí. Saxton probablemente te esta esperando. ―
Blay abrio la boca, pero luego cogió el porque que estaba a punto de
salir volando de entre sus labios.
―Sí, lo está. Ten cuidado con tu hembra. Tal vez te vea en la última
comida. ― Cuando el se alejo y se metió en la oficina, sabía que estaba
siendo un cobarde por esconderse detrás de una relación inexistente.
Pero cuando tienes un mal corte, necesitas una curita.
Cristo, no era de extrañar que Saxton hubiera roto con él.
¡Que jodido romántico!
CUARENTA Y OCHO
Cuando Assail condujo a través de las grandes puertas de una finca en
la parte rica de Caldwell, estaba molesto, agotado y al límite. Y no solo
porque el
había estado tomando cocaína regularmente y no había comido.
La casa estaba a la izquierda y el aparco el capo del Lange Rover por
debajo de uno de los poco alegres ventanales. Hubiera preferido
haberse desmaterializado aquí… era mucho menos complicado. Pero
después de haber dejado a los gemelos fuera de ese club gótico, el Iron
Mask, había tenído que hacer frente a la realidad de que si no se
alimentaba, no iba a ser capaz de seguir adelante.
Odiaba esto. No era que le importara el dinero que le costaba. Era mas
bien que no estaba particularmente atraído por la hembra, y no
apreciaba sus intentos de cambiar eso.
Cerrando la puerta salió del coche y el aire frio que golpeo su cara trajo
algo de conciencia en el, haciéndole consciente de cuán torpe había
sido.
En ese mismo momento, un coche paso mas allá por la calle, algún tipo
de sedan familiar.
Y entonces la pintoresca puerta de la cabaña se abrió.
Los colmillos de Assail hormiguearon cuando sus sentidos registraron a
la hembra en la entrada. Vestida con algo negro y ropa interior, ella
estaba lista para él, el embriagador aroma de su excitación marcaba el
377
378
aire, aunque eso no era lo que consiguió avivar su deseo. Era su vena,
nada más y nada menos...
Assail frunció el ceno y miro mas allá de la casa de campo, en el bosque
que bordeaba la finca.
A través de los arboles esqueléticos, las luces traseras del coche que
acababa de pasar llamearon rojas. Entonces quien quiera que fuera giro
el vehículo alrededor con los faros balanceándose en un círculo… freno
en seco apagando las luces.
Inmediatamente, Assail saco su pistola. —Ve dentro. No estamos
sólos—
La hembra inmediatamente cumplió la orden y desapareció dentro de la
casa cerrando la puerta con un golpe.
Desmaterializarse en el bosque hubiera sido la mejor jugada, pero, por
supuesto, estaba demasiado condenadamente Hambriento para
hacerlo…
De repente, el viento cambió de dirección y se abalanzo sobre él y sus
fosas nasales.
Assail gruñó en voz baja… y no en modo de advertencia. Más bien como
un saludo de otro tipo.
Como si fuera a olvidar esa particular combinación de feromonas.
Su pequeña ladrona lo había vuelto a poner como una tabla como lo
había hecho la noche anterior. ¿Cuánto tiempo había estado siguiendo
su rastro?, se preguntó. Sentía una punzada de respeto en su pecho y
frustración a la misma vez.
No le gustaba la idea de que podría haberlo visto bajo el puente.
Conociéndola, sin embargo, no podía descartarlo.
Aparte de su largo y lento aliento, no capto nada más de importancia.
Lo que significaba que estaba sola.
¿Recogiendo información? ¿Para quien?
Assail se giro de nuevo hacia la casa y sonrió sobriamente. Sin duda,
una vez que estuviera en el interior se acercaría... y no sería el mismo
sino le diera un espectáculo.
Llamo una vez, y la hembra le abrió de nuevo.
— ¿Estamos seguros? — Preguntó.
378
379
Sus ojos recorrieron su rostro y luego se detuvieron en su pelo. Era
oscuro y grueso. Más o menos como era el de su pequeña ladrona.
—Todo despejado. Solo un humano con problemas con el coche—
— ¿Así que no hay nada de que preocuparse? —
—Nada en absoluto. —
Cuando el alivio relajo la tensión de su cara, cerró la puerta
encerrándolos juntos y echó la llave.
—Estoy tan contenta de que hayas vuelto a mi otra vez, — dijo la
mujer, abriendo su bata de encaje satinado y dejandola caer a los
lados.
Esta noche llevaba un negligé negro que empujaba sus pechos hacia
arriba y la hacía parecer que su cintura se podía abarcar con una sola
de sus manos. Olía exageradamente: A demasiada crema de manos,
loción para el cuerpo, champú, acondicionador y perfume todo mezclado
por su cuerpo. Realmente deseaba que ella no se esforzara tanto.
Con un rápido vistazo, Assail comprobó la posición de todas las
ventanas.
Naturalmente, ninguna de ellas había cambiado: Había dos, una a cada
lado de la chimenea de piedra. Un tramo con tres paneles de cristal
sobre el fregadero. Y otra en la sección de la izquierda, que estaba por
encima del sofá con sus cojines y almohadas bordados.
Su ladrona elegiría la ventana a la derecha de la chimenea. Estaba
fuera de la luz que alumbraba sobre la puerta principal y al abrigo de la
chimenea.
— ¿Estas listo para mí? — Ronroneo la mujer.
Assail metió la mano en el interior de su chaqueta. Los mil dólares en
efectivo estaban doblados por la mitad, diez billetes de cien dólares que
formaban una línea delgada.
Moviéndose sinuosamente, se puso de espaldas a la ventana y la
chimenea.
Por alguna razón, no quería que su pequeña ladrona lo viera hacer el
pago. Del resto de lo que iba a suceder, sin embargo, si quería que
fuera testigo.
—Aquí. —
379
380
La hembra se llevo el dinero, el no queria que ella lo contara, y no lo
hizo.
—Gracias. — Dio un paso atrás y puso su cuenta en un tarro de
cerámica roja. — ¿Vamos? —
—Sí. Vamos. —
Assail se acerco y asumió el control, tomando el rostro de la mujer
entre sus manos, inclinando la cabeza hacia su espalda, y besándola
con fuerza. En respuesta, ella gimió, como si el ataque inesperado fuera
algo que, no solo le daba la bienvenida, sino que no se había atrevido a
esperar.
Se alegraba de que ella disfrutara, pero el placer no era de lo que se
trataba.
Moviéndose a su alrededor, él la llevo hasta el sofá bajo la pared del
fondo de la casita, empujándola con su cuerpo, usando su fuerza para
ponerla de cara a la chimenea. Cuando ella se reclino, puso sus brazos
a los lados, levantando sus pechos hacia arriba hasta que se tenso el
satén que los cubría.
Assail la monto completamente vestido y con su abrigo puesto, puso su
rodilla entre las de ella, una de sus manos pasando hacia abajo y
tirando hacia arriba el negligé.
—No, no, — dijo mientras dirigia al aire sus brazos alrededor de su
cuello. — Quiero verte. —
Jodida mentira. Quería que se pudiera ver desde la ventana. Cuando
ella accedió fácilmente, el primero volvió a besarla para conseguir el
tiempo que ella necesitaba para bordear el camino… Y segundo ella
estaba acogiéndolo con sus piernas abiertas.
—Fállame, — dijo la hembra, arqueándose debajo de él.
Bueno, eso no iba a ser posible. No estaba duro.
Pero no todo el mundo tenía que saber eso.
Para parecer apasionado, el se encogió de hombros deslizando el abrigo
y luego con una rápida cuchillada de sus colmillos, mordió a través de
correas del negligé, dejando al descubierto los pechos de la mujer a la
luz del fuego, los pezones se pusieron duros al instante encima de toda
esa carne pálida.
Assail hizo una pausa, como si se tomara tiempo en mirarla, extendió
luego su lengua y bajo la cabeza.
380
381
En el último momento, justo antes de empezar a lamer y succionar,
alzo sus ojos, concentrándose en la ventana ennegrecida de la derecha,
encontrando la mirada de la mujer que él sabia que estaría allí en las
sombras, mirándolo....
Un rayo de pura lujuria atravesó el cuerpo, haciéndose cargo de la
sustitución sin más razonamiento que el instinto de sus acciones. La
mujer debajo de él dejo de ser una de su especie a la que había
comprado para un Corto tiempo.
Ella se convirtió en su pequeña ladrona.
Y todo cambio. Con un aumento repentino de deseo, mordió el lado de
la garganta de la mujer, tomando su vena, cogiendo lo que
necesitaba... Todo el rato imaginando que era la humana la que estaba
debajo de él.
****
Sola se quedo sin aliento…
Se empujo a si misma fuera de la ventana de la casa de campo cuando
su espalda golpeo el lado desigual y duro de la chimenea de piedra,
cerró los ojos, con el corazón golpeando contra sus costillas y sus
pulmones arrastrando en el aire frio.
En la parte posterior de sus parpados, lo único que veía eran los pechos
desnudos delante de él antes de que su oscura cabeza descendiera, con
la lengua saliendo libre de su boca... y luego sus ojos se elevaron y se
encontraron con los suyos.
OH, Jesús, ¿Cómo había sabido que estaba allíí?
Joder, ella nunca iba a olvidar la imagen de esa mujer extendida debajo
de él, con su negligé a un lado y con el cuerpo pegado a la base de esas
delgadas caderas. Podía imaginar el calor del fuego al lado de ellos, y el
calor aún más potente que salía de él, la sensación de piel contra piel,
la promesa del éxtasis.
No imagines mas, se dijo. El sabe que estás aquí…
El quejumbroso grito de una mujer teniendo un orgasmo vibro por toda
la casa de campo, rompiendo la tranquila apariencia del lugar.
Se apoyo en la ventana, mirando a través del cristal de nuevo... a pesar
de que sabía que no debería.
El estaba dentro de la mujer, su parte inferior del cuerpo embistiendo,
con la cara enterrada en su cuello, sus brazos se inclinaron para apoyar
el peso del torso.
381
382
No la miro mas y el iba a estar ocupado por un largo tiempo.
Ahora era el momento de retirarse.
Además, ¿Cuanto ella realmente necesitaba ver?
Con una maldición, Salió sigilosamente distanciándose del sitio,
arrastrando los pies a través de la maleza áspera, esquivando los
delgados árboles sin hojas. Cuando llego a su coche de alquiler, saltó
adentro, cerró las puertas, y encendió el motor.
Cerró los ojos una vez más, repitiendo la escena: ella acercándose a la
casa de campo, llegando hasta la ventana, permaneciendo en las
sombras arrojadas por la chimenea. El de pie al otro lado de la amplia
habitación, la mujer frente a él, con el cuerpo cubierto de un negro y
elegante satén, su largo pelo negro que llega hasta la parte baja de la
espalda. Le había puesto las manos en la cara y la beso con fuerza, sus
hombros se encresparon cuando se había inclinado hacia abajo para
hacer el contacto con una expresión totalmente erótica...
Y entonces el bajo a la mujer hacia el sofá.
A pesar de que la mataba admitirlo, había sentido una punzada de celos
irracionales. Pero eso no había sido lo peor de todo. Su propio cuerpo
había respondido, su sexo floreciendo entre las piernas igual que si
hubiera sido su Boca la que lo estuviera besando, su cintura en sus
manos, sus pechos contra su torso. Y esta reacción solo se había
intensificado a medida que había colocado a la mujer en el sofá, con el
rostro marcado con sombras por el hambre, con los ojos brillantes,
como si lo que estaba debajo de él fuera una comida para ser
degustada.
Veía que estaba mal. Veía que era malo.
Pero incluso la amenaza a su seguridad personal y… posiblemente, de
su salud mental… no había sido suficiente para conseguir distanciarse
del cristal. Sobre todo él se había inclinado y había arrastrado su
pesado abrigo negro por sus hombros. Era imposible que ella no lo
hubiera imaginado desnudo, al ver su pecho expuesto a la luz del fuego,
las imágenes de como se vería su abdomen cuando se encontrara
apretado bajo su piel.... Y entonces parecía que el la había mordido…
mordido, por el amor de dios… los tirantes del sostén del negligé
volaron, cuando los malditos pechos perfectos de la maldita mujer,
fueron expuestos... el la había mirado.
Sin advertencia alguna, los brillantes ojos depredadores se habían
levantado y atravesado los suyos y una sonrisa socarrona levantó la
comisura de su boca.
382
383
Demostrándole que el espectáculo era solo para ella.
—Jodida mierrrda. —
Una cosa estaba clara, fue como si hubiera querido darle una lección
sobre el espionaje? Era difícil pensar en una mejor manera… excepto
hacerla comer el cañón de una cuarenta y ocho mm.
Hundió los hombros y se puso en el camino. A medida que el Ford
Taurus cogió diez kilómetros por hora hasta, el límite de velocidad de
cuarenta y cinco km/h, ella deseo estar en su Audi: Con su sangre
bombeando aun a través de sus Venas, que necesitaban un poco de
acción para calmar el rugido de su cuerpo.
Algún tipo de salida.
Como... el sexo, por ejemplo.
Y no con ella misma.
CUARENTA Y NUEVE
Mientras tanto en los Grandes campamentos en la Adirondack, Rehv
tenía de todo. Una gran casa principal rustica con tejas de cedro
alineadas y cubiertas
terrazas. Una serie de edificios exteriores,
incluyendo casas de huéspedes. Vista al lago. Habitaciones.
Después de que Trez e iAm tomaron forma en el patio lateral,
caminaron alrededor de la nieve hasta la entrada trasera de la cocina.
Incluso en invierno, el lugar emitía un ambiente acogedor, con todo ese
brillo de las despensas que se veían a través del cristal de paneles de
diamante. Pero no todas las cosas eran del tiempo de las Hadas de
Azúcar: Los victorianos adinerados que habían construido estos
compuestos lo habían hecho como una forma de escapar del calor y la
industrialización de las ciudades durante los veranos ciertamente no las
habían equipado con laseres detectores de movimiento, tecnología de
ultima generación de contacto en todas las ventanas y puertas, y no
una, sino varias, tarjetas madres diferentes que controlaban un total e
integrado, sistema de alarma de multi-interfaces.
Boo―yah.
La Huella digital de Trez en el teclado montado discretamente a la
izquierda de la puerta abrió el camino al centro de actividad de la casa
383
384
una cocina de tamaño industrial que estaba equipada
electrodomésticos de acero inoxidable a la altura de Sal´s.
con
Algo se estaba cociendo en el horno vikingo. Pan, el cuál olía sabroso.
―Tengo hambre, ― comento Trez mientras cerraba la puerta. El
mecanismo de bloqueo se cerraba a si mismo, pero el comprobó de
todos modos por costumbre.
A lo lejos, alguien estaba pasando la aspiradora… probablemente una
Elegida. Desde que Phury había asumido el cargo de Primale, y
esencialmente había liberado a ese grupo enclaustrado de mujeres
desde el Otro Lado, Rehv. había estado dejándoles quedarse en el
campamento. Tenía sentido. Había un Montón de privacidad, sobre todo
en temporada baja, además que la lejanía de la ciudad ofrecía una
transición suave, si Trez entendía las cosas correctamente, de la placida
monotonía del Santuario a la naturaleza frenética, a veces traumática
vida en la Tierra.
Había pasado mucho tiempo desde que había estado en la casa… y no
desde que las Elegidas estaban viviendo allí eso era una cuestión de
hecho. Por otra parte, cuando Rehv. Había hecho saltar el Zero Sum, y
terminó su papel como capo de la droga, esa deuda entre ellos había
perdido una parte de su tracción de pago.
Además, ahora que el tipo no tenía que hacer las entregas de los rubíes
y sexo a la princesa nunca mas, no había habido razones para venir al
norte.
Aparentemente eso había cambiado, sin embargo.
―Yohooooooo, Rehv, ¿Donde estas?― Trez grito, su voz resonando.
Por mucho que protestaba su estomago, él y su hermano salieron a la
sala principal. El Victoriano efímero estaba en todas partes, desde los
orientales color granate en el suelo, a los bancos cubiertos de tapices,
el bisonte disecado, ciervos, alces, y las cabezas de lince montados
alrededor de la chimenea de piedra áspera.
― ¡Rehv!, ― Grito de nuevo.
Hombre, esa lámpara de mapache siempre le había parado los pelos de
punta. También Lo hizo el búho de peluche con las gafas de sol.
―El va a venir enseguida. ―
Trez se volvió hacia la voz femenina.
Y en ese momento, el curso de su vida había cambiado para siempre.
La escalera hacia abajo desde el segundo piso era una línea recta, los
384
385
escalones bajos y su sencilla barandilla emergiendo desde arriba y sin
artificio arquitectónico.
La mujer en el vestido blanco de pie en su base la convirtió en una
escalera al cielo. Era alta y delgada, pero sus curvas estaban en todos
los lugares correctos, su vestido suelto incapaz de ocultar sus pechos
altos, grandes o el oleaje agraciado de sus caderas. Su piel era suave y
de color café au lait su cabello oscuro y enroscado en lo alto de la
cabeza. Los ojos eran pálidos y fuertemente bordeados.
Labios carnosos y rosados. Quería besarlos.
Sobre todo mientras se movían, pronunciando lo que ella estaba
diciendo con intoxicánte de precisión
El codazo de iAm en su caja torácica lo hizo saltar.
― !Ay! ¿Qué carajo…
joder, quiero decir. Mierda… quiero decir, cagada. ― Trez iba metiendo
la pata más y más porque lo que trata de hacer era buscarle un
sinónimo a Mierda sin que fuera grosero... Obvio no lo logró.
Calmado, fresco, sereno, e imbécil.
―Ella nos pregunto si queriamos alguna comida, ― murmuro iAm. ―Yo
dije, no, no para mí. Ahora es tu turno. ―
Oh, el quería comer algo, todo sobre ella. Quería caer de rodillas a sus
pies y empezar a…
Trez cerró los ojos y se sintió como un completo bastardo hijo de puta
―No, estoy bien. ―
―Pensé que habías dicho que tenías hambre. ―
Trez movió sus parpados y miro a su hermano. ¿El hombre intentaba
hacer que se viera como un idiota?
La luz del conocimiento en esos ojos negros lo sugería, si, iAm lo
intentaba.
―No. Estoy bien, ― gruñó.
Subtexto: No me presiones, Pendejo Cara de Culo.
―Yo Estaba a punto de comprobar mi pan. ―
385
386
Los ojos de Trez se cerraron de nuevo, la voz de la Elegida era
cadenciosa a sus oídos, el sonido de la misma, levantando su presión
arterial y calmándolo al mismo tiempo.
―Sabes, ― se oyó decir, ―tal vez veré si puedo gorronear una comida.
―
Ella le sonrió. ―Sígame. Estoy segura de que podemos encontrar algo
de su agrado. ―
Mientras se dirigía en torno a la puerta de entrada que acababa de
atravesar, Trez parpadeo como el tonto del culo que era.
Hacía mucho, mucho tiempo desde que una mujer había hablado
cualquier cosa con el sin un doble entender... pero por lo que el sabía,
esas palabras, que sin duda podrían ser consideradas una insinuación…
al menos dado lo que su lujuria había filtrado… no contenían ninguna
promesa de una felación o un poco de sexo completo. O incluso
atracción de ningún tipo.
Naturalmente, esto lo hizo desear aun más.
Sus pies comenzaron a dirigirse en su dirección, su cuerpo siguiéndola
mas bien como un perro lo haría con su amo, sin pensar en desviarse
del camino elegido por ella para él…
IAm lo agarro del brazo y tiro de él hacia atrás. ―Ni siquiera
jodidamente pienses en ello. ―
El primer impulso de Trez era tirar para liberarse, aunque dejó su
propia extremidad detrás en el agarre de su hermano.
―No se de que estas hablando… ―
―No me obligues a agarrar tu erección para probar mi punto, ― siseo
iAm.
Aturdido, Trez miró hacia abajo en la parte delantera del mismo. Bueno.
¿Cómo lo sabes?
―Yo no voy a... ― Joderla vino a la mente, pero Dios, que no podía
usar la palabra con J en torno a esa mujer, incluso en el caso hipotético.
―Ya sabes, hacer cualquier cosa. ―
― ¿De verdad esperas que me lo crea?―
Los ojos de Trez voltearon hacia la puerta por la que ella había
desaparecido.
Mierda.
386
387
Hablando acerca de no tener credibilidad en el tema de la abstinencia.
―Ella no está disponible para tí, ¿me entiendes?― iAm mascullo. ―Eso
no es justo para alguien como ella, más concretamente, si la tócas,
Phury va a ir por ti con una daga negra. Ella es suya, no tuya. ―
Por una fracción de segundo, Trez se enfado ante eso… salvo que no era
porque su feminista interior estaba rugiendo sobre que las mujeres son
tratadas como propiedad, aunque naturalmente eso estaba equivocado.
No, era porque... Era Mía.
Desde algún lugar muy dentro de él, esa palabra emanaba hacia afuera,
como si cada célula de su cuerpo hubiera encontrado de pronto su voz y
estuviera diciendo la única verdad que importaba.
―Lo siento por hacerlos esperar. ―
Al sonido de la voz de Rehv. Trez arrastró su conciencia de vuelta desde
el acantilado en el que había encontrado de manera inesperada
volando.
El rey symphath estaba bajando las mismas escaleras que la Elegida
había utilizado, el bastón del macho estabilizándolo, su abrigo de visón
negro manteniendo su medicinal cuerpo caliente.
Como iAm dijo algo y Rehv. Respondió, Trez volvió a centrarse en la
puerta de la cocina. ¿Qué estaba haciendo?... el, hombre,
probablemente, inclinándose para mirar a ese pan...
Un gruñido sutil se filtro de su garganta.
― ¿Perdón?― Rehv exigió, sus ojos púrpura estrechándose. Otro golpe
en las costillas trajo de vuelta a Trez a la realidad.
―Lo siento. Indigestión. ¿Cómo has estado? ―
Rehv. enarco una ceja, pero luego se encogió de hombros. ―Necesito
tu ayuda. ―
―Cualquier cosa, ― dijo Trez, exactamente lo que significara eso.
―Hay una reunión del Consejo mañana por la noche. Wrath va a estar
allí. La
Hermandad proporcionará protección, pero quiero que ambos vengan
conmigo. ―
Trez retrocedió. El Consejo se había reunido regularmente antes de los
ataques de un par de años atrás, y Rehv nunca había necesitado
respaldo.
387
388
― ¿Qué está sucediendo?―
―A Wrath le dispararon en otoño. ―
Vete. A. La. Mierda.
Trez rechino los dientes.
― ¿Quien?― Después de todo, le gustaba el rey.
―La Banda de Bastardos. Ustedes no los conocen, pero pueden reunirse
con ellos mañana en la noche, si se comprometen a venir. ―
―Por supuesto que vamos a estar aquí. ― cuando iAm asintió, Trez
cruzo los brazos sobre el pecho.
― ¿Dónde?―
―Lo haremos en una finca de Caldwell a medianoche. Es una de las
pocas que no fue infiltrada por la Sociedad Lessening… las familia
fueron en su mayoría, aniquiladas, sin embargo, se salvaron debido a
que estaban de visita en otro lugar de la ciudad en el momento del
ataque. ― Rehv se acerco y se sentó en el sofá tapizado, haciendo girar
su bastón en el suelo entre sus piernas. ―Déjenme que les cuente
como lo vamos a hacer. Wrath está ahora totalmente ciego, pero la
Glymera no lo sabe. Quiero que este sentado en el salón por la mañana
cuando los aristócratas lleguen para que no se le vea depender de nadie
para encontrar su lugar. Entonces... ―
Mientras Rehv. Siguió diciéndoles el plan, Trez se sentó frente al fuego
y asintió con la cabeza en los lugares correctos.
Para él, su lugar sin embargo, estaba en esa cocina, con esa hembra...
¿Cuál era su nombre? , se pregunto.
Igualmente importante...
¿Cuándo él la podría ver de nuevo?
CINCUENTA
388
389
Abajo, en la sala de examen de la clínica, Qhuinn sentía como si
estuviera en el aire, volando. Y no a punto de chocar un Cessna contra
un muro con un Hermano herido en la parte de atrás.
― Lo siento. Puedes repetirlo?
La Doc. Jane sonrió mientras traía una mesa con ruedas a un lado de la
cama. Vagamente, el registraba las cosas, pero estaba concentrado en
lo que podía o no podía salir de la boca de la doctora.
― Aun siguen embarazados. Sus niveles de hormonas se están
duplicando exactamente como deberían, su tensión esta perfecta y su
ritmo cardíaco es genial. Y todavía no ha sangrado... ¿Verdad? ―
Cuando la doctora miró a Layla, la Elegida negó con la cabeza. Parecía
aturdida.
― No, en absoluto.―
Qhuinn camino un poco. Pasando la mano por su pelo mientras sentía el
cerebro como acalambrado.
― No lo entiendo... quiero decir, esto es lo que quiero… lo que
queremos… pero no entiendo porque ella...
Después de haberse montado en la montana rusa del infierno, que se
desarmaba totalmente al volver a caer de forma inesperada en la tierra
de nuevo.
La doctora negó con la cabeza.
― Esto probablemente no sirva de ninguna ayuda pero Ehlena no había
visto esto antes tampoco. Así que estoy igual de confundida que tú, y
más en el punto, entiendo mejor de lo que tú lo haces, cuan traicionera
puede ser la esperanza. Es difícil ser optimista después de lo que ambos
han pasado.
Hombre, la shellan de V no era ninguna idiota.
Qhuinn se centro en Layla. La Elegida llevaba una túnica blanca suelta,
pero no del tipo de las que usaba en el santuario de la Virgen Escriba.
Era un albornoz de
diario, y debajo llevaba una bata de hospital con corazones rosas y
rojos sobre un fondo blanco.. Y en esa mesa con ruedas? Resulto que
había una caja de galletas saladas y un pack de seis botellines Canada
Dry ginger ales.
Hablando de medicamentos de venta libre.
389
390
La Doc. Jane abrió las galletas.
― Se que en lo ultimo que estas pensando es en comida ― le dió una
de las galletas con sal por encima. ― Pero si te comes esto y bebes un
poco de soda te sentirás mejor.
¿Y sabes que? Lo hizo. Layla acabo terminándose media caja y dos de
las botellas verdes.
― ¿Eso realmente ayuda, eh? ― murmuro Qhuinn al ver a la Elegida
echarse hacia atrás y suspirar de alivio.
― No te haces una idea ― Layla puso su mano en la parte baja de su
abdomen ― Lo que sea que necesite voy a hacerlo, o a comerlo, o
beberlo.
―Las nauseas son malas ¿eh?
―No se trata de mí. No me importa si me tiro así los próximos dieciocho
meses siempre y cuando el crio este bien. Solo me asusta que con las
nauseas pueda perderlo… bueno, ya sabes.
Bueno, cuálquiera que pensara que las mujeres eran el sexo debil tenía
la cabeza llena de mierda.
Miro a la Doc. Jane. ― ¿que hacemos ahora?
La doctora se encogió de hombros. ― ¿Mi consejo? Confiad en los
síntomas y en los resultados de las pruebas. De lo contrario se van a
volver locos. El cuerpo de Layla ha estado y esta sobrellevando esto. En
este momento no hay indicios de un aborto involuntario, pero... De ahí
a tenerlas todas para creer que el embarazo ha retomado un curso
positivo. Respiremos hondo y veamos noche a noche. Si miramos
demasiado hacia delante y nos quedamos estancados en hace un par de
dias no iba a salir de esto de una pieza.
Palabras, pensó Qhuinn.
El teléfono de la buena doctora sonó.
― Espera un momento ― Colgó.
―Tengo que revisar a un doggen que se corto una mano anoche. Layla,
en lo que a mi respecta, no hay razón medica para que te quedes aquí.
Sin embargo, no quiero que abandones el recinto en el próximo par de
dias. Vamos a observarte por un tiempo, ¿de acuerdo?―
―Por supuesto.―
390
391
La Doc. Jane se marcho poco después y Qhuinn estaba perplejo. El
quería ayudar a Layla a volver a la casa principal pero ella no estaba
paralitica, por dios Santos. De todos modos el tenía ganas de llevarla en
brazos durante… por ejemplo todo el jodido embarazo.
Se apoyo contra los gabinetes de acero inoxidable. ― Me encuentro
queriendo preguntarte ¿Cómo estás? cada dos minutos.
Layla se rio un poco. ―Ya somos dos adultos. ―
― ¿Quieres volver a la casa?
― ¿Sabes? Ahora mismo no, me siento… ― ella miro a su alrededor ―
segura aquí abajo, para ser sinceros.
― Tiene sentido para mí. ¿Necesitas algo?
Ella señaló con su cabeza la pequena bandeja llena de cosas contra las
nauseas. ― Mientras tenga esto estaré bien. Y tú debes sentirte libre de
salir y luchar.
Qhuinn frunció el ceno.
― Pensé que me quedaría…
― ¿Y hacer que? No te estoy diciendo que te vayas, de ningún modo.
Pero tengo la sensación de que solo voy a estar aquí sentada y
reposando. Si pasa algo, puedo llamarte y tú volverás derecho de la
casa.
Qhuinn pensó en donde se dirigían la Hermandad y los guerreros de la
casa a medianoche: la reunión del Consejo.
Si hubiera sido una noche normal en las calles se habría quedado en
casa.
Pero con Wrath fuera reuniéndose con todos esos gilipollas de la
Glymera…
―Estás bien ― dijo lentamente. ― Voy a llevar el teléfono conmigo y a
decirle a todos que si me llamas me largo de allí.
Layla tomo un sorbo de su ginger ale y luego se quedo con la botella en
las manos, como si estuviera viendo el surgir de las burbujas alrededor
del hielo.
Penso en donde habían estado la noche anterior con Havers… Fuera de
control, aterrorizado, de luto.
391
392
Mierda, se recordó que aun podían volver a eso. Era demasiado pronto
para apegarse de nuevo.
Y sin embargo no era capaz de ayudarse a si mismo a ponerse de pie en
esa sala cubierta con azulejos, con el olor a Lysol colándose en su nariz,
y el borde de la encimera en la que estaba apoyado mordiendo su
culo... se dio cuenta que este era el momento en el que había
comenzado a querer a su hijo.
Aqui mismo, ahora mismo.
Como un macho se vinculaba con su hembra, también lo hacia un padre
con su descendencia, y en consecuencia, su corazón se abrió y dejo
entrar todo el compromiso que viene con la elección de cuidar a un hijo,
el terror a perderlo que apostaba que nunca se iría, la alegría de que
quedaría algo suyo en la faz de la tierra después de que se hayas ido, la
impaciencia de conocerlo por primera vez, el desesperado deseo de
cogerlo en brazos y mirar a sus ojos para darle todo el amor que tienes
para dar.
―Está bien… ¿Puedo tocar tu estomago? ― pregunto en voz baja.
― ¡Por supuesto!, no tienes ni que preguntarlo. –Layla se recostó con
una sonrisa. ―Lo que esta ahí es mitad tuyo, ya lo sabes. ―
Qhuinn froto sus manos nerviosas mientras se acercaba a la mesa.
Desde luego había tocado a Layla durante la necesidad. Y desde
entonces de manera solicita cuando la situación lo requería.
Pero el nunca había pensado en tocar a su bebe.
Qhuinn miró desde la distancia como su mano con la que manejaba la
daga se acercaba. Jesús, Las puntas de los dedos temblando como
locas.
Pero dejaron de hacerlo en el momento en que la conexión se hizo.
―Estoy aquí― dijo – Papá está aquí. No voy a irme a ninguna parte.
Voy a esperar a que estés listo para salir al mundo y entonces, tu
madre y yo vamos a cuidar de tí. Así que agárrate fuerte ¿está claro?
Tu haz tu parte y nosotros te esperaremos cuanto sea necesario. ―
Con su mano libre, cogió la de Layla y la puso sobre la suya.
―Tu familia esta aquí, esperándote… y te queremos. ―
Era totalmente estúpido hablarle así, sin duda no era más que un
conjunto de células. Pero no podía evitarlo. Las palabras, las acciones…
eran totalmente suyas y a la vez le venían de un lugar que le era ajeno.
392
393
Se sentía bien sin embargo.
Se sentía… como que era lo que un padre tenía que hacer.
****
Mano izquierda, cuarenta milímetros.
Comprobado.
Derecha, cuarenta. Comprobado.
Munición de reserva en el cinturón.
Comprobado.
Dagas en la funda del pecho.
Comprobado.
Chaqueta de cuero… cuando llamaron a la puerta de la habitación de
Blay, este se asomo desde su armario.
―Adelante ―
Cuando Saxton entro, terminó de ponerse la chaqueta sobre sus
hombros y se giro.
― Hey, ¿Cómo estás?
Algo estaba pasando.
Los ojos del otro macho hicieron un escáner de 360° de la “ropa de
trabajo” de Blay, como ellos alguna vez la habían llamado. La inquietud
hizo que Saxton alzara las cejas una vez, y otra más. Nunca había
estado del todo a gusto con las armas.
―Saliendo al campo, entonces. ― murmuró el macho.
―A una reunión del Consejo en realidad. ―
― No sabia que se necesitaran tantas armas como accesorios. ―
―Nueva era. ―
― Si, por supuesto. ―
Hubo una larga pausa.
― ¿Cómo estas? ―
Los ojos de Saxton vagaron por la habitación.
393
394
― Quería ser el primero en decírtelo... Oh, joder. ¿Y ahora que?
Blay trago saliva.
― ¿Sobre que? ―
―Me voy de la casa por un tiempo. De vacaciones, por así decirlo. ―
levanto la mano para detener cualquier discusión. ― No, no es
permanente. He conseguido poner todo al día para Wrath y no hay nada
que necesite de mí por el próximo par de días. Naturalmente, si me
necesita volveré de inmediato. Voy a estar con un viejo amigo.
Realmente necesito relajarme y descansar… Y antes de que te
preocupes, te juro que voy a volver, y esto honestamente no es por lo
nuestro. He estado trabajando durante meses sin descanso y
simplemente quiero dejar de tener un horario, si es que eso tiene
sentido.
Blay respiro hondo.
― Si, tiene sentido. ¿Dónde… ― se detuvo recordándose que ya no era
asunto suyo. ― Házmelo saber si necesitas algo. ―
―Lo prometo. ―
En un impulso. Blay se acerco y rodeo con sus brazos a su ex amante.
La conexión platónica tan no forzada y natural como cuando estaban
juntos.
Aferrándose al macho, giro su cara.
―Gracias ― dijo Blay― Por venir a decírmelo…
En ese momento, alguien paso por el pasillo con paso vacilante.
Era Qhuinn, Blay lo supo por su olor, incluso antes de ver su alto y
poderoso cuerpo. Y en la breve vacilación del chico, que siguió adelante
con los ojos fijos en el hombro de Saxton.
El rostro de Qhuinn se convirtió en una máscara de inmediato, parecía
congelado, sin revelar nada.
Y entonces el guerrero se fue, sus largas piernas llevándolo fuera del
marco de la puerta abierta.
Blay se aparto y se obligó a reconectar con la despedida.
― ¿Cuándo vas a volver?
―Un par de días como mínimo. No más de una semana. ―
― De acuerdo. ―
394
395
Saxton dejo vagar su vista de nuevo por la habitación y mientras lo
hacía, era evidente que estaba recordando.
― Que te vaya bien. Y ten cuidado ahí afuera. No trates de ser un
héroe. ―
Lo primero que pensó Blay fue, bueno… teniendo en cuenta que Qhuinn
era siempre el primero para eso, era poco probable que se fuera a
poner el traje de Superman.
―Te lo prometo. ―
Cuando Saxton se fue, Blay se quedo mirando al vacío. No veía lo que
estaba delante de el, ni recordaba lo que el y Saxton habían compartido
en esa habitación.
Más bien, su mente estaba en la próxima puerta con Qhuinn, y las
cosas de Qhuinn… y los recuerdos de esa sesión con Qhuinn.
Mierda.
Echando un vistazo al reloj, puso su teléfono en el bolsillo del pecho de
su chaqueta y salió. Mientras corría hacia la escalera, las voces desde el
vestíbulo hacían eco a través de la sala. Señal de que la Hermandad se
había reunido y se estaban preparando para salir.
Efectivamente, todos estaban allí. Z y Phury. V y Butch. Rhage, Tohr y
John Matthew.
Mientras bajaba, deseaba que Qhuinn fuera con ellos… pero
seguramente el macho se quedaría en casa, dada la situación de Layla.
¿Dónde estaba Payne? Se pregunto mientras iba a ponerse al lado de
John Matthew.
Tohr asintió con la cabeza a Blay a modo de saludo. ― Esta bien,
estamos esperando a uno más y entonces empezaremos a movernos.
La primera tanda ira a la posición, por todo el claro. Yo voy a
desmaterializarme con Wrath a la casa por seguridad.
Lassiter apareció por la puerta de la sala de billar, el ángel caído
brillando desde ese pelo negro y rubio y sus ojos blancos hasta sus
Shitkickers. Por otra parte, tal vez la iluminación no fuera su naturaleza.
Pero si ese oro que insistía en llevar.
Parecía un árbol de joyería viviente.
―Aquí estoy,. Donde esta mi sombrero de chofer?
395
396
―Aquí, usa el mío ―dijo Butch, sacando una gorra de los Red Sox y
lanzándola. ―Te ayudara con ese pelo tuyo.
El ángel la cogió al vuelo y se quedo mirándola. – Lo siento, no puedo.
―No me digas que eres de los Yankees – V arrastro las palabras – Voy
a tener que matarte y francamente, esta noche necesitamos a todos los
hombres que tenemos.
Lassiter tiro la gorra. Silbo. Parecía casual.
― ¿En serio? ― dijo Butch, mirando al tipo como si se hubiera ofrecido
voluntario para una lobotomía. O una amputación del miembro. O una
pedicura.
―De ninguna jodida forma. ― Se hizo eco V ― ¿Cuando y donde te
hiciste amigo del enemigo?...
El ángel alzo las palmas de sus manos. ― No es mi culpa de que
ustedes apesten…
Tohr se puso delante de Lassiter, como si estuviera preocupado de que
algo más que las palabras que empezaron a volar. Y lo triste es que
tenía razón para estar preocupado. Aparte de sus Shellans, Butch y V
amaban a los Red Sox por encima de todas las cosas… incluida su salud.
―Está bien, está bien ― dijo Tohr ― tenemos cosas más importantes
de las que preocuparnos…
―Tiene que dormirse en algún momento ― murmuro Butch a su
compañero de cuarto.
― Seeh, ten cuidado ángel ― se burlo V ― No nos gustan los de tu
clase.
Lassiter se encogió de hombros como si los Hermanos no fueran mas
que unos perros rodeándole los tobillos. ― ¿Alguien me está hablando?
O es solo el sonido de los perdedores…
Muchos gritos en ese punto.
―Dos perras palabras, ― se burlo Lassiter ― Johnny. Damon. Oh
espera, Kevin. Youkilis. O Wade. Boggs. Roger. Clemens.. La comida
también apesta en Boston? ¿O solo es un juego de pelota?
Butch se lanzo en ese momento. Claramente preparado para encender
al tipo como si fuera un árbol de Navidad…
― ¿que diablos está pasando ahí abajo?
396
397
El rugido desde arriba de las escaleras acabo con el enfrentamiento
entre Yankees y Red Sox.
Mientras Tohr arrastraba al policía fuera del alcance del ángel, todo el
Mundo miro al Rey, que estaba bajando las escaleras junto a su reina.
La presencia de Wrath tenso a todo el mundo. La tripulación se volvió
profesional, incluso Lassiter.
Bueno, excepto por Butch, pero entonces, el había sido “terriblemente
pinchado”, como él lo llamó, desde hace veinticuatro horas. Y tenía
buenas razones para estar irritable: Su Shellan iba a estar en la reunión
del Consejo. Lo cuál, desde el punto de vista del Hermano, era como
tener a dos Wraths allí. El problema era que Marissa era la mayor de su
linaje, y eso significaba que si Rehv quería que hubiera una asistencia
completa, ella tenía que ir.
Pobre bastardo.
En la pausa que siguió, la mano de Blay con la que tomaba la daga
comenzó a hormiguearle al punto de ser tener la urgencia casi
irresistible de palmear el arma.
Todo lo que podía pensar era que esto era idéntico a la antesala del
disparo a Wrath en otoño… en esa noche, todos se habían reunido aquí,
y Wrath había bajado con Beth… y un rifle había disparado una bala que
había ido a parar a la garganta del Rey.
Al parecer no era el único que pensaba en ello, porque un buen numero
de manos fueron hasta sus pistoleras y se quedaron allí.
― Oh bien, estas aquí – dijo Tohr.
Blay se giro con el ceno fruncido y tuvo que tragarse su reacción. No
era Payne quien se unió a ellos sino Qhuinn. Y tío, el macho parecía
dispuesto a joder a quien mierda fuese. Sus ojos tristes, su cuerpo
tenso como la cuerda de un arco enfundado en todo ese cuero negro.
Por un momento, una grieta de pura conciencia sexual atravesó a Blay
hasta el punto de que una fantasía totalmente inapropiada de él y
Qhuinn en la despensa en un polvo rápido con la ropa puesta paso por
su mente.
Con un gemido volvió a mirar al Rey. Lo que parecía apropiado. Wrath
era lo que importaba aquí, no su maldita vida amorosa…
Una sensación de inquietud sustituyo a la lujuria.
¿Qhuinn y el nunca iban a estar juntos de nuevo?
397
398
Dios mío, que pensamiento mas extraño. No era como si el sexo
hubiera sido una buena idea emocionalmente. Podría decirse que fue
una muy mala.
Pero el quería mas de eso. Que Dios le ayudara…
― Muy bien, vamos a hacerlo – dijo Tohr. ― ¿Todo el mundo sabe a
dónde vamos?
Era preocupante sentirse aliviado por tener la gravedad de la misión
para aclarar su cerebro de todo, pero el compromiso era salvar la vida
de Wrath… aunque le costara la suya.
Sin embargo, eso era mejor que preocuparse por toda la mierda con
Qhuinn.
Ciertamente.
CINCUENTA Y UNO
Qhuinn tomo forma en una terraza cubierta de nieve, así como todo el
mundo en la Hermandad, pero Butch se materializó junto a él. No
estaba sorprendido por todo lo ostentoso. La finca en la que se iba a
reunir el Consejo era típica de la Glymera: gran cantidad de tierra que
había sido despejada y ajardinada, con una pequeña casa de campo en
la entrada que parecía como si estuviesen en una postal de la
Cotswalds. La parte trasera de la mansión que, en este caso, estaba
hecha de ladrillo tenía estilo dentil (diseño como a cuadrados en los que
sobresale uno), persianas brillantes y tejados de pizarra.
—Vamos a hacer esto, — dijo V, caminando hacia una puerta lateral.
En el instante en que el la golpeo, se abrió, como si eso fuera así como
lo demás, hubiera sido acordado. Pero OH, hombre, ¿Esta era la
anfitriona? La mujer que estaba en la puerta estaba vestida con un
largo y oscuro vestido de noche que se estrechaba hasta el ombligo y
tenía un collar de diamantes alrededor del cuello del tamaño del collar
de un Doberman. Su perfume era tan fuerte que era como un puñetazo
en sus fosas nasales… a pesar del hecho de que estaban todavía al aire
libre.
—Estoy lista para ti, — le dijo en voz baja y ronca.
398
399
Qhuinn frunció el ceno, pensando que incluso con ese diseño o lo que
fuera, la chica parecía una tarta. No era su problema, sin embargo.
Al presentarse con los demás, la habitación en la que entraron era una
Especie de jardín de invierno, el gran tamaño de las cosas verdes en las
macetas y
El piano de cola sugería que tenían muchas tardes con invitados viendo
alguna opera o un cantante tirolés en la esquina.
Que. Asco.
—Por aquí— anuncio la mujer con un broche de oro que brillaba en una
mano.
Con su estela, ese perfume… ¿tal vez era algo mas como un aerosol que
cubre todo tipo de olores de la basura?... casi coloreando el aire detrás
de ella y sus caderas estaban haciendo un doble movimiento a cada
paso, como si estuviera esperando que todos estuvieran mirando su
culo y quisieran un pedazo de él.
Nope. Al igual que los otros, estaba rebuscando hasta el último rincón,
listo para disparar y hacer preguntas después de que el cuerpo se
redujera.
No fue hasta que llegaron a la sala principal, con sus pinturas al oleo
iluminadas hasta el techo, sus oscuras alfombras orientales rojos y el...
Mierda, ese espejo era exactamente igual al que había estado colgado
en la casa de sus padres. Misma posicion, misma distancia del suelo al
techo, misma floritura de oro.
Si, tenía los pelos de punta. Malo.
Toda la casa le recordaba a la mansión en la que había crecido, todo en
su lugar, la misma decoración, lejos, muy lejos de la clase media, pero
no era nada llamativo y Pomposo. No, esta mierda era esa sutil mezcla
de la antigua riqueza y el sentido clásico del estilo que solo puede ser
innato, no se ensena.
Sus ojos buscaron a Blay.
El chico estaba haciendo su trabajo, permaneciendo firmemente,
revisando el lugar.
La mamá y el papá de Blay no habían sido lo bastante ricos. Sin
embargo, su hogar había sido mucho mejor en muchos niveles. Mucho
más cálido… y no tenía nada que ver con los sistemas calefacción
centralizada.
399
400
¿Cómo estarían los padres de Blay? se pregunto bruscamente. Había
pasado casi más tiempo bajo su techo que en el suyo y los extrañaba.
La ultima vez que los había visto... Dios, hacía mucho tiempo. Tal vez
esa noche de las redadas, cuando el padre de Blay había ido con un
traje de señor contable para patear varios culos.
Después de eso, la pareja se había mudado a su casa de seguridad y
luego la amistad de él y de Blay se había desmoronado por completo.
Esperaba que estuvieran bien…
La imagen de Blay y Saxton de pie pecho con pecho, cadera con cadera,
en el dormitorio de Blay atravesó su cerebro.
Dios... maldita sea... eso había dolido.
Y hombre, el karma era bueno para su trabajo.
Conectando con la realidad, se reducía a ver la pelvis de doble
articulación y a la Hermandad en un enorme comedor en la que se
habían establecido con las especificaciones de Tohr: Todas las cortinas
debajo de los bancos de las ventanas que daban al jardín trasero se
habían corrido y la puerta de solapa que se imaginaba llevaban a la
cocina había sido Atrincherada por un pesado aparador antiguo.
Cualquiera que fuera la mesa en la que iban a sentarse en el centro de
la habitación había sido removida, y veinticinco sillas a juego de caoba
con asientos de seda roja fueron alineadas en filas frente a una
chimenea de mármol.
Wrath iba a estar delante de la chimenea para hacer su discurso, y
Qhuinn se acerco y comprobó que la salida de humos de acero estuviera
cerrada. Lo estaba.
A cada lado de la chimenea, había dos juegos de puertas con paneles
que se abrían a un antiguo recibidor. El, John Matthew y Rhage hicieron
un recorrido de la habitación, cerrando por fuera la cosa y entonces el
tomó posición frente a la entrada a la izquierda y John Matthew hizo lo
mismo a la derecha.
— ¿Confío en que todo está a su gusto? — Dijo la hembra.
Rehv se acerco a la chimenea y se volvió para enfrentarse a todas las
sillas vacías. — ¿Dónde está tu hellren? —
—Arriba. —
—Tráelo aquí. Ahora. De lo contrario, si se mueve por la casa, es
susceptible de recibir un disparo en el pecho. —
400
401
Los ojos de la mujer brillaron, y esta vez cuando ella se marcho, no
había exageración de sus caderas, ni movimiento de su mano echando
su pelo hacia atrás sobre los hombros. Era evidente que el mensaje de
No estamos jodiendo con esto había sido recibido y quería que su
compañero sobreviviera a esta noche.
A la espera que siguió, Qhuinn mantuvo su arma en la mano, con los
ojos en la habitación, su oído agudizado en algo, cualquier cosa fuera
de orden.
Nada.
Lo que sugería que el anfitrión y la anfitriona habían seguido las
órdenes…
Una extraña inquietud punzante cosquilleo en su cuello hasta su
columna vertebral, lo que le hizo fruncir el ceño y estar en alerta
máxima para el primer combate. Al otro lado de la chimenea, John
parecía captar la misma esencia, elevo su arma, sus ojos se
estrecharon.
Y luego una niebla fría golpeo los tobillos de Qhuinn.
—Le he pedido a un par de invitados especiales que se unan a
nosotros— dijo Rehv secamente.
En ese momento, dos columnas de niebla se levantaron del suelo,
alterando las moléculas de aire en busqueda de formas... que Qhuinn
reconoció al instante.
Gracias joder.
Con Payne fuera de servicio por cualquier razón, se había sentido como
si fuera poca la luz para cubrir, aun reconociendo las habilidades de la
Hermandad.
Pero a medida que aparecían Trez e IAM, tomaron un profundo aliento.
Ahora eran un par de asesinos diestros a su favor, el tipo de cosas que
realmente no quieres tener en contra en cualquier tipo de lucha. La
buena noticia era que Rehvenge durante mucho tiempo se había
asociado con las sombras, y Rehv. estaba relacionado con la
Hermandad y el rey e hizo que los dos hermanos estuvieran,
obviamente, dispuestos a venir y jugar dándoles un poco de apoyo.
Qhuinn se acerco a saludar a la pareja, les saludo como los otros lo
hicieron con una combinación de darse la mano, un rápido tirón y una
palmada en la espalda.
401
402
—Hey, amigo... —
— ¿Qué están haciendo...? —
— ¿Cómo has estado... —
Después de que se hicieran todos los “Hola -¿Cómo están?”, Trez miro a
su alrededor.
—Está bien, así que solo vamos a quedarnos fuera de la vista a menos
que nos necesiten. Pero ten por seguro, que estaremos aquí. —
Después de un discurso de agradecimientos de los hermanos, Rehv les
dijo un par de palabras en privado a las Sombras... y luego los dos se
fueron, nebulizando sus formas y flotando alrededor del suelo, aquel
frio recordaba ahora un resguardo.
Justo a tiempo. Menos de un minuto después, la anfitriona regreso con
un diminuto hombre mayor a su lado. Considerando el curso de
envejecimiento de los vampiros, con una rápida aceleración de la
decadencia física hacia el final sus vidas, Qhuinn adivino que al tipo le
quedaban unos cinco anos. Diez como máximo.
Se hicieron algunas presentaciones, pero Qhuinn no se preocupaba por
esa mierda. Estaba más preocupado por si el resto de la casa estaba
vacía.
— ¿Hay algún doggen aquí? — Rehv exigió a la hembra que coloco al tío
viejo en una de las sillas del comedor.
—Se han ido durante esta parte de la noche, como lo solicito. —
V hizo una seña a Phury y Z. ―Los tres revisaremos el lugar. A ver si
era cierto. ―
****
A pesar de que Blay confiaba en sí mismo, la Hermandad, en John
Matthew y Qhuinn, se sentía mucho mejor sabiendo que las Sombras
estaban alrededor.
Trez e IAM no eran combatientes simplemente impresionantes, e
inherentemente peligrosos para cuálquiera que se declara enemigo, sino
que tenían una notable ventaja sobre la Hermandad.
Invisibilidad.
No estaba seguro de si realmente podían participar, mientras se
encontraban es ese estado, pero no importaba. Cualquiera que entrara
aquí… como por ejemplo la banda de los malditos bastardos… haría una
402
403
evaluación de reconocimiento que incluyese solo los cuerpos duros y
visibles en la habitación.
No a los dos hermanos.
Así que esto era bueno.
En ese momento, V regreso con Phury y Z de su vuelta a los
alrededores y
Butch estaba con ellos, sugiriendo que el hermano acababa de llegar de
“limpiar” el coche.
Hubo una breve pausa. Y entonces, como si estuviera preestablecido,
Tohr se dirigió a la puerta y le abrió paso a Wrath. Empieza el
espectáculo, pensó Blay, sus ojos parpadeando en la dirección de
Qhuinn antes de que el mismo se obligara de nuevo a enfocar.
Tohr y el rey entraron por el lateral del comedor uno al lado del otro,
con las cabezas juntas como si estuviesen en una profunda
conversación sobre algo importante, la mano del Hermano en el
antebrazo de Wrath como si estuviera tratando de conducirlo a un cierto
punto.
Todo era una actuación para los anfitriones.
Tohr estaba, de hecho, guiando a Wrath con esa posicion de brazo,
llevandolo hacia la chimenea, colocandolo justo en el medio de la repisa
de la chimenea.. ¿Y esa conversación? Se trataba de donde estaban
sentados los dos aristócratas anfitriones, donde se alineaban las sillas y
donde estaban los Hermanos, los guerreros… y las dos Sombras
también.
Mientras Wrath asentía con la cabeza, el rey deliberadamente movía su
cabeza como si sus penetrantes ojos estuvieran tomando detalles de la
habitación.
Y luego reconocio a los anfitriones, ya que se presentaron para besar su
enorme anillo de diamante negro.
Despues de eso, la creme de la creme del Glymera comenzó a llegar.
Desde su lugar asignado en la parte posterior de la sala junto a la pared
de las ventanas, Blay consiguió un buen vistazo de cada uno. Jesús,
recordaba a algunos de ellos de su vida de antes de las redadas, antes
de que el comenzara a vivir en la mansión y a luchar con los hermanos.
Sus padres no habían estado a la altura de estos hombres y mujeres,
sino mas bien alrededor, todavía, las líneas de sangre de su familia eran
403
404
buenas y habían sido incluidos en muchas celebraciones del festival en
las mejores casas. Así que estas personas no eran desconocidas para él.
Pero seguro que no podía decir que les había echado de menos.
De hecho, tuvo que reírse de si mismo cuando un gran número de
hembras fruncieron el ceño y miraron a los pies de sus delicados
vestidos, sus Louboutins (Marca de Zapatos). Se levantaron y se
agitaron... como si el frio de las Sombras se notara. Cuando Havers
llego, parecía un poco agotado el doctor. No había duda de que estaba
nervioso por volver a ver a su hermana de nuevo y tenía sus razones.
Por lo que Blay sabía, Marissa le había dado una patada en el culo
delante de toda la sala en la ultima reunión formal del Consejo.
Blay lamentaba haberse perdido eso.
Marissa llegó poco después de su hermano, y Butch se acerco a ella, la
saludo con un persistente beso antes de llevarla cogida de su brazo
orgulloso y protector hasta un asiento en la esquina justo al lado de
donde estaba parado.
Despues de que el poli le ayudara con su silla, se puso de pie junto a
ella, grande, amplio y mirando fijo... especialmente cuando entrecerró
los ojos a Havers y sonrió mostrando sus colmillos.
Blay se encontró envidiando un poco a la pareja. No sobre el
alejamiento familiar, seguro. Pero Dios.... poder ser visto con su pareja
en público, mostrando su amor entre ellos y que su relación fuera
respetada por todos los demás parejas heterosexuales se daba por
sentado porque nunca querían saber de nada diferente.
Sus uniones estaban sancionadas por la Glymera, incluso si las parejas
no estaban enamoradas, o engañaban a los demás o de lo contrario
eran un fraude.
¿Dos machos?
Nah
Solo una razón más para odiar a la aristocracia,
realidad, tenía la sensación de que no iba a tener
ser discriminado. El hombre que quería nunca iba
en público, no porque Qhuinn diera una mierda
pensara. Sino porque, uno, el tipo no mostraba
manera. Y dos, el sexo no los hacia una pareja.
supuso. Aunque, en
que preocuparse por
a estar al lado de él
por lo que la gente
sentimientos de esa
De lo contrario ese hijo de puta estaría con la mitad de Caldwell, por
haberlos jodido.
404
405
OH, ¿Qué estaba diciendo?
Era mucho mas que eso, Qhuinn era un sueño imposible.
En serio.
Totalmente…
—Cállate, — murmuro para sí mismo cuando llego el último del
Consejo.
Rehv no perdió el tiempo. Cada segundo que Wrath estaba en frente de
este grupo, el rey no solo estaba mortalmente expuesto, sino también
corría el riesgo de que su ceguera de alguna manera se descubriera.
El rey symphath se dirigió al Consejo, con la mirada violeta explorando
la multitud y una sonrisa maliciosa en su rostro… Como si tal vez el
estuviera disfrutando el hecho de que este grupo de sabelotodo no tenía
ni idea de que un devorador de pecados estuviera liderándoles.
—Por la presente, llamo a la orden a esta reunión del Consejo. La fecha
y la hora son... —
En el preámbulo que continuo, Blay mantuvo los ojos ocupados,
pasando por los perfiles de los hombres y mujeres, donde en los brazos
y las manos se veían si alguien estaba nervioso. Naturalmente, el grupo
se había puesto de corbata negra y terciopelo, con las joyas en las
hembras, y relojes de bolsillo de oro en los varones.
Por otra parte, hacía mucho tiempo que habían estado juntos
oficialmente y eso significaba que deseaban competir unos con otros
sobre su posición social, no tenía ninguna duda de lo que habrían
sufrido al no hacerlo en tanto tiempo.
—...Nuestro líder, Wrath, hijo de Wrath. —
Sonó un educado aplauso y la multitud se enderezo en su silla cuando
Wrath dio un paso adelante.
El macho, ciego o no, sin duda parecía ser una fuerza de la naturaleza:
A pesar de que no estaba vestido con una especie de manto de armiño
adornado, el rey estaba irrefutablemente al mando, su cuerpo enorme y
alto y su Oscuro pelo negro y gafas envolventes hacían más
amenazante al monarca.
Y esa era la idea.
Liderazgo, especialmente cuando se trataba de la Glymera, todo se
basaba en parte en la percepción… nadie podría negar que Wrath
parecía ser la viva representacion del poder y la autoridad.
405
406
Y esa voz profunda y autoritaria no hacia daño tampoco.
—Reconozco que ha pasado un largo tiempo desde que nos hemos
visto. Las redadas de casi dos anos atrás diezmaron a muchas de sus
familias, y yo comparto su dolor. Yo también perdí mi línea de sangre
en un ataque de lesser, por lo que sé exactamente lo que están
pasando mientras tratan de conseguir encaminar sus vidas. —
Un hombre de delante se movió en su silla....
Pero fue solo un cambio de posición, no el preludio de un arma que
salía. Blay se echo hacia atrás en su postura, al igual que varios otros.
Maldita sea, no podía esperar a llegar al final de esta reunión y poderse
ir a casa a salvo.
—Muchos de ustedes conocían bien a mi padre, y recuerdan su estancia
en el Viejo Mundo. Mi padre era un sabio y un líder moderado, un
caballero de pensamiento lógico y porte real quien se ocupaba
únicamente de la mejora de la raza y la ciudadania. — Wrath hizo una
pausa con esas Wraparounds (Marca de gafas) haciendo un circulo por
la habitación. —Comparto algunas de las características de mi padre...
pero no todas. De hecho, no soy tranquilo. Yo no sé perdonar. Soy un
hombre de guerra y no de paz. —
Ante esto, Wrath desenvaino una de sus dagas negras, la hoja oscura
intermitente a la luz del cristal de la sobrecargada araña. Por delante
del rey, la multitud de aristócratas reacciono con un estremecimiento
colectivo.
—Me siento muy cómodo con el conflicto, ya sea del tipo legal o mortal.
Mi padre era un mediador, un constructor de puentes. Yo soy un
fabricante de tumbas. Mi padre era un persuasor. Yo soy un
conquistador. Mi padre era un rey que se sentaría voluntariamente en
sus mesas y conversaría con ustedes acerca de las minucias. Yo no soy
ese hombre. —
Si, de acuerdo, El Consejo sin duda nunca había sido abordado de esta
manera. Pero Blay no podía estar en desacuerdo con el enfoque. No
mostro debilidad. Por una parte, con este grupo, la ley sola
probablemente no iba a mantener más estable el trono de Wrath.
El miedo. ¿Por otra parte? tenía muchas más oportunidades.
—Mi padre y yo, sin embargo, tenemos una cosa en común. — Wrath se
inclinó la cabeza hacia abajo, como si estuviera mirando la daga negra.
—Mi padre causo la muerte de ocho de vuestros familiares. —
Hubo un asombro colectivo. Pero Wrath no permitió que lo retrasaran.
406
407
—A lo largo del reinado de mi padre, hubo ocho atentados contra su
vida, y no importo cuanto tiempo le tomaba, si se trataba de días,
semanas o incluso meses, el hizo su investigación para saber quien
estaba detrás de cada uno... y cazo a los individuos personalmente y los
mato. Puede que no hayáis oído hablar de las verdaderas historias, pero
ustedes sabrán de las muertes de los traidores que fueron decapitados
con las lenguas arrancadas. Seguramente, si recorren sus memorias
atras, pueden acordarse de los miembros de sus linajes que fueron
enterrados así —
Inquietud. Mucha inquietud. Lo que sugería que les habían llegado los
recuerdos.
—Ustedes recordaran además que esas muertes fueron atribuidas a la
Sociedad Lesser. Os digo ahora que yo se los nombres y yo sé donde
están las tumbas, porque mi padre se aseguro de que los aprendiera de
memoria. Esa fue la primera lección de la realeza que el me enseño. Mi
ciudadanía debe ser honrada, protegida, y servida. Los traidores, por el
contrario, son una enfermedad de cualquier sociedad derecha y deben
ser erradicados. — Wrath sonrió de una manera puramente animal. —
Digan lo que quieran de mí, yo he estudiado bien a los pies de mi
padre. Y que quede claro, mi padre, no la Hermandad, fue el que asistió
a esas muertes. Lo se porque el decapito a cuatro de ellos frente a mí.
Eso fue lo más importante de la lección. —
Varias de las mujeres se acercaron a sus machos pasando a estar
sentado al lado de ellos.
Wrath continúo. —No voy a dudar en seguir los pasos de mi padre en
esto.
Reconozco todo lo que han sufrido. Yo respeto sus ideales y quiero
guiarlos. No dudare, sin embargo, en tratar cualquier insurrección
contra mí y los míos como el acto de un traidor. —
El rey bajo la barbilla, y apareció para mirar desde detrás de las gafas
envolventes, hasta el punto que incluso Blay sintió un escalofrió de
adrenalina.
—Y si creéis que lo que hacia mi padre era violento, no habéis visto
nada de nada todavía. Voy a hacer que esas muertes parezcan
misericordiosas. Lo juro por mi linaje. —
407
408
CINCUENTA Y DOS
Hasta un cierto punto, Assail no podía creer que estuviera caminando
por un restaurante. Por un lado, él por regla general no utilizaba
frecuentemente refugios humanos y por otro lado no tenían ningún
interés en comer en el garito. El aire olía a comida frita y a cerveza, y
por lo que veía en las bandejas de las camareras, no estaba seguro si
los entrantes se calificarían como seguros para el consumo humano.
OH, mira. Al otro lado, había una zona en la que había una pared de
tela metálica en la parte delantera de la misma.
Con clase.
—Bien, hola, aquí, — le susurró alguien.
Assail arqueó una ceja y miró por encima del hombro. La hembra
humana
estaba vestida con una ajustada camisa y un par de
pantalones de mezclilla que claramente habían sido cosidos para sus
piernas. Su pelo era rubio y lacio. Estaba demasiado maquillada, con
una barra de labios lo suficientemente brillante para calificarse como
una pintura plástica de exteriores.
Él preferiría sacarse con una cuchara sus propios ojos a participar de
cualquier manera en lo que ella quería.
Deseando olvidar lo que había visto se dio la vuelta. Había una gran
multitud, con más gente que mesas y sillas, por lo que tuvo una buena
cobertura cuando se acercó a una esquina y escaneó....
Y allí estaba ella.
Su pequeña ladrona.
Maldiciendo entre dientes, él vagamente reconoció la pérdida de tiempo
que era todo esto… sobre todo teniendo en cuenta que los primos
estaban, en este momento, haciendo un trato con los lessers de nuevo.
Desafortunadamente, tan pronto como él había conseguido la alerta de
que el Audi negro de ella se había puesto en movimiento, se había visto
obligado a encontrarlo y seguirlo.
Sin embargo él no estaba preparado para esto.
¿Qué estaba haciendo ella aquí? Y ¿por qué estaba vestida así?
408
409
Cuando ella encontró una de las pocas mesas vacías y se sentó sola, se
encontró a sí mismo aprobando la forma en que su pelo caía suelto
sobre los hombros, pesado, oscuro y rizado sobre su cara. O la
ajustada camisa que se veía mientras se quitaba el abrigo. O… el
maquillaje que llevaba, también, para dios sabe que. Y no como Esa
mujer que acababa de cruzarse en su camino. Su ladrona había
mantenido la claridad de sus facciones, de manera que solo realzaba
sus características....
Ella era hermosa. Demasiado hermosa.
Todos los hombres en el restaurante estaban mirándola. Y eso le daba
ganas de matar a todos y cada uno de ellos, arrancándoles la garganta
con los dientes…
Como si estuviesen de acuerdo con ese plan, sus colmillos
hormiguearon y comenzaron a descender en su boca, su cuerpo se
puso tenso.
Pero todavía no, se dijo. Tenía que averiguar por qué estaba allí.
Después de haberla seguido hasta La mansión de Benloise, esperaba
cualquier número de
destinos... aunque nunca esto. ¿Qué estaba
haciendo?...
Ella Volvió la cabeza, y por un momento, pensó que de alguna manera
lo había sentido, a pesar de que no era un vampiro.
Pero entonces un hombre humano muy alto y muy bien parecido, se
acercó a su mesa. Su ladrona miró al chico, le sonrió y se puso de pie,
rodeándolo con sus brazos alrededor de los grandes hombros del tipo.
La mano de Assail entró en su abrigo y encontró su pistola.
De hecho, se vio a si mismo apuntando y poniendo una bala entre los
ojos del hombre.
— ¿Hey, ¿has estado aquí antes? —
La cabeza de Assail se giro alrededor. Un macho humano bastante
grande se había acercado a él y lo miraba con cierta agresividad.
—Te he hecho una pregunta. —
Había dos respuestas, decidió Assail. Él verbalmente podía responder,
entrando así en una especie de diálogo que consumiría su atención… Lo
que sin duda no era una mala idea, ya que su mano se quedó
bloqueada en su arma y sus impulsos homicidas no habían disminuido.
409
410
Ella Volvió la cabeza, y por un momento, pensó que de alguna manera
lo había
sentido, a pesar de que no era un vampiro.
Pero entonces un hombre humano muy alto y muy bien parecido, se
acercó a
su mesa. Su ladrona miró al chico, le sonrió y se puso de pie,
rodeándolo con sus
brazos alrededor de los grandes hombros del tipo.
La mano de Assail entró en su abrigo y encontró su pistola.
De hecho, se vio a si mismo apuntando y poniendo una bala entre los
ojos del hombre.
—Hey, ¿has estado aquí antes? —
La cabeza de Assail se giro alrededor. Un macho humano bastante
grande se había acercado a él y lo miraba con cierta agresividad.
—Te he hecho una pregunta. —
Había dos respuestas, decidió Assail. Él verbalmente podía responder,
entrando así en una especie de diálogo que consumiría su atención… Lo
que sin duda no era una mala idea, ya que su mano se quedó
bloqueada en su arma y sus impulsos
homicidas no habían
disminuidos.
—Estoy hablando con usted. —
O lo que hizo...
Assail descubrió sus colmillos descendidos y gruñó profundamente en su
garganta, reorientando su furor de nuevo a la escena de su ladrona con
ese tonto humano para quien se había vestido y maquillado.
El tipo que preguntó levantó las manos y dio un paso atrás.
—Hey, está bien, lo que sea. Mi culpa. Sea cual sea. —
El hombre desapareció entre la multitud, lo que demostraba que, en
determinadas
circunstancias,
las
ratas
sin
colas
podrían
desmaterializarse también.
Los ojos de Assail regresaron a la mesa. El caballero que había tomado
asiento frente a su ladrona estaba apoyado con los ojos fijos en su
rostro, incluso
mientras ella examinaba el menú y miraba a su
alrededor.
410
411
Iba a tener que hacer algo con esto.
*************************
Cerró el menú y se echó a reír. —Yo nunca he dicho eso. —
—Lo hiciste. — Mark Sánchez sonrió. —tú me dijiste que tenía unos ojos
bonitos. —
Mark era exactamente lo que necesitaba en una noche como esta. Era
muy fácil de mirar, súper encantador, y siempre y cuando él no hiciera
ni gota y ella le diera diez mil, no tenía nada de qué preocuparse
sobre… ¿Su entrenador personal?
Él era un demonio. Ella debería saberlo.
— ¿Así que esto es una forma de untarme mantequilla? —
Él se echó hacia atrás cuando la camarera les trajo dos cervezas.
— ¿Tratando de obtener algo de luz sobre ti en el gimnasio? —
—Yo sé eso mucho mejor. —
Sola lamió la fría espuma del grueso borde de la jarra de cerveza. —Sin
cuartel. Esa es tu política. —
—Bueno, para ser justos, nunca has solicitado ningún tipo de
tratamiento especial. — Hizo una pausa. —No es que en tu caso, yo no
estuviera dispuesto a darte más holgura... en algunas áreas. —
Esquivó el contacto con los ojos que estaba parpadeando hacia ella. —
Así que no sales con clientes, eh? —
—No, por lo general no. —
—Conflicto de intereses. —
—Podría causar problemas… pero en algunos casos, vale la pena el
riesgo. —
Miró alrededor del pub. Gran cantidad de personas.
conversaciones. El aire que estaba caliente y espeso.
Muchas
Ella frunció el ceño y se puso rígida. En la esquina, algo... alguien...
— ¿Estás bien? —
Se sacudió liberándose de la paranoia. —Sí, lo siento… ¡OH!, sí, nos
gustaría pedir, — dijo cuando la camarera regresó. —Voy querer una
411
412
hamburguesa con queso. Suponiendo que a mi entrenador personal no
le produzca una embolia de desaprobación. —
Mark se echó a reír.
—Que sean dos. Pero quite las patatas fritas. En ambos platos. —
Cuando la camarera se fue, intentó no mirar en la dirección de la
esquina de atrás en la oscuridad. —Así que... —
—No creía que alguna vez vinieras aquí. Te pregunté ¿hace cuánto
tiempo? —
Cuando Mark sonrió, se dio cuenta de que tenía una dentadura
fantástica, recta y muy blanca. —Ha pasado algún tiempo, adivino. Has
estado muy ocupada. —
—Entonces, ¿qué haces para ganarte la vida? —
—Esto y aquello. —
— ¿En qué campo? —
Por lo general, ella se enojaba rápido cuando la gente se entrometía.
Sin embargo, su efecto era tranquilizador y fácil, por lo que aquí se
acababa la conversación.
—Creo que se puede llamar justicia penal. —
—OH, tu trabajas con la ley. —
—Estoy muy familiarizada con ella, sí. —
—Eso está bien. — Mark se aclaró la garganta. —Así que... te ves muy
bien. —
—Gracias. Creo que es por mi entrenador. —
—OH, de alguna manera creo que lo harías bien sin mí. —
Al caer en una sencilla ida y vuelta, en realidad comenzó a relajarse… y
luego sus cenas llegaron y pidieron otra ronda de cerveza. Era tan...
normal, estar en el bar, haciendo el tet.a.tet, conocer a otra persona.
Todo lo contrario de lo que ella había sido testigo la noche anterior.
Se estremeció cuando las imágenes volvieron a ella... la luz de las
velas,
el hombre de pelo negro que se cernía sobre la mujer
semidesnuda como si fuera a devorarla, los dos desatándose y sin
inhibiciones.... Entonces esos ojos brillantes mirando hacia arriba y el
412
413
encontrándose con su mirada a través del cristal, como si
sabido todo el tiempo que ella estaba mirando.
hubiera
— ¿Estás bien? —
Se obligó a concentrarse. —Lo siento, sí. ¿Qué decías? —
Cuando Mark volvió a hablar de su entrenamiento para Iron Man, se
encontró de nuevo en el frío fuera de esa casa, viendo al hombre y la
mujer.
Frena.
Ella había preparado esta cita sólo porque ella quería salir. No porque
ella estuviera particularmente preocupada acerca de Mark, o interesada
en el.
De hecho, tal vez lo había hecho porque su entrenador personal era
muy alto y realmente bien construido, con el pelo muy oscuro y ojos
muy claros.
Cuando sonó la campana de la culpa, se dijo, OH, por Dios. Ella era
adulta.
Mark era un adulto. Las personas tienen relaciones sexuales por todo
tipo de razones diferentes, sólo porque ella no quería casarse con el
hombre no significaba que estuviera rompiendo alguna regla cardinal...
excepto, mierda. Colocando la moralidad de su abuela a un lado, sus
brillantes dientes blancos y sus grandes hombros no le hacían estar
atraída hacia Mark.
Ella se sentía atraída por el hombre al que le recordaba Mark.
Y eso era lo que hacía que estuviese mal.
CINCUENTA Y TRES
A pesar de que Qhuinn era de, buen agrado, apenas un mediador a la
hora de las reuniones del Consejo, estaba jodidamente claro para él
que el grupo reunido había llegado a la casa esperando una cosa, sólo
para obtener algo completamente distinto.
Wrath no tenia pelos en la lengua y después de darle la vuelta a la
tortilla, finiquito las cosas en cinco o diez minutos.
413
414
Esta era una buena cosa, en realidad. Cuanto antes se terminara, más
rápido podrían llevarlo a casa.
—Para terminar, — dijo el rey en voz baja —Agradezco la oportunidad
de dirigirme a este angosto grupo. —
En este caso, "angosto" claramente significaba "agujero de mierda".
—No tengo otros compromisos en este momento. — Es decir, aparte de
seguir con vida. —Así que voy a partir. Sin embargo, si ustedes tienen
algún comentario que hacer, por favor diríjanselo a Tohrment, hijo de
Hharm. —
En un abrir y cerrar de ojos el rey salió del edificio con V y Zsadist.
A raíz de la salida, todos los “pantalones de fantasía” del comedor se
quedaron sentados en sus sillas, en estado de shock y ahora jugaban
con sus atractivas características. Es evidente que habían esperado
más... pero también menos. Algo así como cuando los niños habían
empujado a sus padres demasiado y finalmente habían conseguido un
golpe con un palo de madera en el culo.
Desde la perspectiva de Qhuinn, era jodidamente divertido, en
realidad.
La fiesta finalmente comenzó a terminarse después de que la dueña de
casa se puso en pie y gimoteó hablando de que era una honra que iban
a tener todos y blah, blah, blah.
Qhuinn se preocupaba sobre una y sola cosa.
Y eso era el texto que le llegó a través de su teléfono cerca de un
minuto más tarde Wrath estaba en casa a salvo.
Exhaló lentamente, puso su nuevo celular en el bolsillo interior de su
chaqueta de cuero y barajo la posibilidad de mover con el pensamiento
un par de tablas del piso para conseguir que ese montón de estirados
bailaran un poco. Pero
pensó que probablemente se metería en
problemas por eso.
Vaya desastre.
La multitud empezó a salir en fila poco después, a la clara insatisfacción
de la dueña de casa, como si hubiera estado vistiéndose y reorganizado
su casa con la expectativa de una larga y prominentes noche social para
sólo descubrir que lo único que recibiría serian dos segundos de
celebridad y un cubo de Pollo frito con Kentucky para comer.
Lo siento, señora.
414
415
Tohrment dominaba el éxodo, de pie delante de la chimenea, asintiendo
con la cabeza, diciendo unas cuantas palabras. En esta delegación,
Wrath había hecho una buena elección. El hermano tenía la apariencia
de un pateador de culos, con todas sus armas, pero siempre había
estado dispuesto e inclinado internamente a ser un pacificador, y eso
no era diferente esta noche.
El fue especialmente agradable con Marissa cuando la compañera de
Butch los dejó, su rostro mostrando un destello de auténtico afecto
mientras la abrazaba y ella asintió mientras el policía la escoltaba fuera.
Ese trozo de realidad fue inmediatamente reemplazado por su máscara
profesional, sin embargo.
Finalmente, la anfitriona ayudó a su viejo hellren a ponerse en pie, he
hizo algo de ruido al levantarlo. Y entonces sólo quedaba uno.
Elan, hijo de Larex, quedó ante la hilera de ventanas cubiertas.
Qhuinn había tenido un ojo puesto en el hombre todo el tiempo,
contando con exactitud cuántos de los miembros del Consejo se
acercaban a él, le estrechaban la mano y murmuraban en su oído.
Todos y cada uno.
Así que no fue exactamente una sorpresa que en lugar de salir como un
niño bueno, se abriera paso hasta la chimenea como si quisiera una
audiencia.
Genial.
Elan se acercó a Tohr. Mientras más se acercaba, más tenía que
levantar el mentón para mantener contacto visual con el Hermano.
—Fue un honor tener una audiencia con el rey, — dijo el caballero con
seriedad. —Me quedé con cada palabra. —
Tohr murmuró algo a cambio.
—Y he estado dándole vueltas a algo, — continúo el aristócrata. —
Tenía la esperanza de hablar con él directamente sobre esto, pero... —
Sí, no contengas la respiración por eso, amigo.
Tohr intervino para llenar el silencio. —Cualquier cosa que me digas irá
directamente a los oídos del rey, sin filtro o interpretación. Y los
guerreros en esta sala han jurado guardar el secreto. Ellos van a morir
antes de que Repetir una palabra. —
Elan miró a Rehv claramente esperando una promesa similar del
macho.
415
416
—Lo mismo vale para mí— Rehvenge murmuró mientras se apoyaba en
su bastón.
De repente, el pecho de Elan se hinchó como si este tipo de atención
personalizada fuera más de lo que había pedido con la esperanza de
salir de la reunión. —Bueno, esto ha permanecido en gran medida en
mi corazón. —
Desde luego, no en los pectorales, pensó Qhuinn. Estaba constituido
como un niño de diez años de edad.
—Y eso sería… — le solicito Tohr.
Elan cruzó los brazos detrás de la parte baja de la espalda y caminó un
poco como si estuviera escogiendo sus palabras. Algo le decía a Qhuinn
que habían sido preparadas de antemano, sin embargo… a pesar de
que no podía decir lo que era.
—Esperaba a su rey para tratar un cierto rumor que he oído. —
— ¿Cuál es? , — Dijo Tohr en un tono uniforme.
Elan se detuvo, respiro y habló con claridad.
— Es sobre que le dispararan el pasado otoño. —
Nadie mostró ninguna reacción. Ni Tohr, ni Rehv. Ni los restantes
hermanos en la habitación. Por supuesto que tampoco Qhuinn o sus
chicos.
— ¿Cuál es tu prueba para decir esto? — Preguntó Tohr.
—Bueno, en honor a la verdad, pensé que él iba a estar aquí esta
noche. —
— ¿En serio? — Tohr miró las sillas vacías y se encogió de hombros. —
¿Quieres decirme lo que has oído? —
—El hombre hizo referencia a una visita del rey. Al igual que cuando
Wrath vino y me vio en mi casa durante el verano. — Así lo informó con
presunción, como si eso fuera lo más destacado de Wrath en estos
años, justo así. —Él dijo que la Banda de Bastardos le disparó al rey,
mientras que estaba en su propiedad. —
Otra vez sin reacciones.
—Pero, obviamente, el rey sobrevivió. — La pausa sugirió que Elan
esperaba detalles para llenar los huecos. —Lo está haciendo bastante
bien, de hecho. —
416
417
Hubo un largo silencio, como si los dos lados de la conversación
estuvieran esperando al otro para poner tranquilidad en el asunto.
Tohr arqueó las cejas. —Con todo respeto, usted no nos dijo mucho de
nada, y el chismorreo ha estado existiendo desde el principio de los
tiempos. —
—Pero eso es lo raro. También me habló de él antes de que ocurriera.
Yo no lo creí, sin embargo. ¿Quién se encargaría de un intento de
asesinato? Parecía... sólo la arrogancia de un hombre insatisfecho con
la forma en que las cosas se están manejando. Salvo que entonces, una
semana más tarde, dijo que había seguido a la
Banda de Bastardos y que Wrath había recibido un disparo. Yo no sabía
qué hacer.
No tenía forma de entrar en contacto con el rey personalmente, y no
había manera de verificar que esta persona estaba diciendo la verdad.
Dejé ir todo… hasta que fui llamado a esta reunión. Me preguntaba si tal
vez esto estaba... bien. Está claro que no lo estaba, pero entonces me
pregunté ¿por qué no estaba aquí?. —
Tohr bajó la mirada hacia el pequeño hombre. —Sería de gran ayuda si
usted nos diera un nombre. —
Ahora, Elan frunció el ceño.
— ¿Quieres decir que no sabes quién están en el Consejo? —
Cuando Rehv puso los ojos en blanco, Tohr se encogió de hombros.
Tenemos mejores cosas que hacer que preocuparnos de los asuntos de
Rehvenge.
—En el Viejo Mundo, la Hermandad sabía quiénes éramos. —
—Hay un océano entre nosotros y nuestra patria. —
—Es una lástima. —
—Esa es su opinión. —
Qhuinn dio un paso adelante, con la intención de intervenir, en caso de
que el Hermano lanzara las manos al delgado cuello del HDP(hijo de
p…). Alguien probablemente debería ponerse al mando antes de que sus
anfitriones vieran sangre en sus alfombras y el peso de un cuerpo
muerto.
Parecería poco hospitalario.
417
418
—Entonces, ¿de quién estás hablando?, — presionó Tohr.
Elan miró tranquilamente a los peligrosos hombres que se centraban en
él.
—Assail. Su nombre es Assail. —
****
En las profundidades del centro de Caldwell, las oscuras calles se
formaban como laberintos para ratas y pocos de los humanos estaban
sobrios y muy distantes entre sí, Xcor blandió su guadaña en un gran
círculo de alrededor de cinco pies y medio de altura del fangoso suelo
teñido de negro.
El Lesser estaba capturado por el cuello y la cabeza, ahora liberada de
su torso, la cabeza voló sobre el edificio, el viento racheado por el frío.
La sangre negra salía en espiral fuera de las arterias seccionadas
cuando la mitad inferior del cuerpo se desplomó hacia adelante.
Y eso era todo.
Bastante decepcionante, la verdad.
Girando alrededor, sostuvo a su amada sobre su hombro para que ella
se acurrucara detrás de él y lo protegiera, mirando a su espalda
mientras se preparaba para lo que vendría a continuación. El callejón en
el que había entrado a perseguir Al ahora incapacitado asesino, estaba
abierto por el otro extremo, y detrás de él, estaban estacionados los
tres primos hombro con hombro y debían estar llegando más en esa
dirección…
Algo se acercaba.
Algo estaba... con un vistazo rápido, escucho el estruendo de un motor
cada vez más y más fuerte y…
La camioneta salió por el callejón, sus neumáticos encontraron poca o
ninguna estabilidad en la carretera helada. A consecuencia De la falta
de tracción, el vehículo se estrelló contra la pared, sus rayos de luz
altos cegaron a Xcor.
El que estaba detrás del volante no pisó el freno.
El motor rugió.
Xcor se enfrentó contra el vehículo y cerró los ojos. No había razón para
mantener sus párpados abiertos, cuando su visión había dejado de
funcionar. No le preocupaba realmente quien conducía, si era asesino,
vampiro o humano.
418
419
Ellos venían por él y él iba a detenerlos. A pesar de que probablemente
era más fácil salir desmaterializándose. Nunca se había preocupado
especialmente por lo fácil, sin embargo.
— ¡Xcor! — Gritó alguien.
Agarrando una profunda bocanada de aire helado, dejó escapar un
grito de batalla mientras él seguía guiándose en sus sentidos.
Extendiendo la mano y lanzando la guadaña en el aire a medida que
avanzaba hacia adelante. Su guadaña desapareció en un momento, y
sus armas, dispuestas a participar, salieron de ambas palmas.
Esperó unos veinte pies.
Y entonces comenzó a disparar sin pausa.
Con los silenciadores puestos, las balas solo sonaron cuando hicieron
impacto y volaron el parabrisas delantero, golpeando la parrilla,
desinflando una rueda....
En ese momento las luces cegadoras se apartaron, la parte de atrás del
vehículo giro en torno a la trayectoria general sin cambios gracias a esa
tremenda aceleración… incluso cuando todo iba sin control
Justo antes de que el panel lateral se lo llevara, Xcor saltó fuera del
camino, levantando sus botas, el techo apenas pasando bajo sus pies
controlando las tres mil libras de su cuerpo en el aire.
Los guerreros de Xcor aterrizaron en el suelo, el deslizamiento del coche
se detuvo contra un contenedor de basura, el recipiente para basura
detuvo el vehículo mejor de lo que podría cualquier juego de frenos.
Xcor no tardó en rodearlo, con ambas armas apuntando, listas para
disparar. A pesar de que había disparado una tanda de balas, sabía que
tenía por lo menos cuatro en la recamara de cada arma. Y sus soldados
estaban una vez más detrás de él.
El subió para mirar dentro, no le importaba lo que encontrara, uno de
su raza, un hombre o una mujer, un Lesser, no le importaba.
El olor a carne podrida y melaza le informó a cuál de sus muchos
enemigos se enfrentaba, y de hecho, mientras se inclinaba entro por el
parabrisas delantero revisando, dos nuevos reclutas, que aún
conservaban su color de cabello oscuro y tonos de piel rojiza, estaban
colgando del asiento delantero.
Incluso con el cinturón de seguridad puesto estaban en mal estado.
Aparte de ser acribillado a balazos y sus rostros llevaban las
magulladuras de haber golpeado contra la cabina del sedán, se
estrellaron contra el panel de mando y habían formado una lluvia de
419
420
cristales rotos. Sangre aceitosa y negra encima de sus narices rotas y
mejillas y barbillas laceradas, la mierda caía sobre su pecho como el
agua de los grifos de la bañera.
No tenía airbag o tal vez no funcionaron.
—Yo no pensaba que fuerais a hacerlo, — murmuró Balthazar.
—Sí, —estuvo de acuerdo alguien más.
Xcor se quitó la preocupación cuando enfundó sus armas, se agarró la
puerta del lado del conductor, y tiró de los soportes de la cosa
limpiamente. A medida que el chirrido de los metales desgarrándose
hizo eco en el callejón, tiró el panel a un lado, desenvainó su daga de
acero, y se inclinó de pronto.
Al igual que con todos los restrictores, estos integrantes del Omega
todavía se movían y parpadeaban a pesar de su catastrófica lesiones y…
seguirían haciéndolo perpetuamente si se dejaban en este estado, como
si sus cuerpos duraran más tiempo.
Había solo una y sólo una manera de acabar con ellos.
Xcor pasó su brazo derecho sobre su hombro izquierdo y hundió la hoja
de su daga en el centro del pecho de quien estaba detrás del volante.
Volvió la cabeza a un lado y cerró los ojos para no cegarse de nuevo,
esperó a que pasara la explosión y el flash desapareciera antes de
inclinarse sobre el asiento y hacer lo mismo al pasajero de al lado.
Luego se volvió a revisar y enviar a los decapitados, cadáveres
retorciéndose... tenían huellas de neumáticos por el pecho, gracias a la
trayectoria del coche que llego a través del callejón.
Acechando a través de la nieve teñida de negro, levantó de nuevo su
mano con la daga por encima del hombro y hundió la hoja en el
esternón con tanta fuerza que el arma a punto estuvo de clavarse en el
asfalto.
Cuando se puso de pie una vez más, su aliento salía de su nariz como
humo de una locomotora. —Registremos el vehículo y luego tenemos
que salir rápidamente.
Él miró la hora. La policía de Caldwell estaba decepcionantemente
sensible, incluso en esta parte de la ciudad… y viviendo bajo la
constante amenaza de la intervención humana era, como siempre, un
aburrimiento. Pero con un poco de suerte, habrían desaparecido como si
nunca hubieran estado en cuestión de minutos.
Estirando la espada, miró hacia el cielo, haciendo crujir el cuello y
aflojando los hombros.
420
421
Era imposible no pensar en la reunión del Consejo que se había
programado; esto había estado en su mente toda la noche. ¿Wrath
había aparecido? ¿O había ido sólo Rehvenge y los representantes de la
Hermandad? Si el rey había ido, había asistido sin duda, Xcor podía
imaginarse así el itinerario muestra de fuerza, advertencia, y luego una
salida rápida.
Tan poderosa como era la Hermandad y tanto como Wrath quería
flexionar sus músculos ante el grupo de infieles aduladores
aristocráticos, era difícil imaginar que un hombre que casi había sido
asesinado recientemente iba a correr ningún riesgo. Únicamente por su
propio interés, la Hermandad le quería vivo, ya que ellos estaban en la
cumbre del poder, también.
Y eso era por lo que había decidido mantenerse alejado.
No había nada de malo en dejar que Wrath intentara recuperar algo de
su estatus perdido y mucho que perder en un confrontación directa con
la Hermandad
frente a ese público en particular. El porcentaje
garantizado de daños era demasiado grande. Lo último que quería era
asustar a la Glymera y que se alejaran de él o... matarlos por completo
en el proceso de extracción del rey.
Pero en realidad había descubierto, gracias a los contactos de Throe,
exactamente donde y cuando iba a ocurrir la asamblea. Qué sería
ahora... y en la finca que la hembra, la de quien sus soldados se
habían alimentado en esa pequeña casa de campo.
Evidentemente, ella estaba dispuesta a permitir que otras personas la
utilizaran y no sólo su jardín, sus habitaciones también.
Y muy pronto, tendría una trascripción de lo que había ocurrido que le
proporcionaría el chivato de Elan… Sin ninguna otra razón más que la
de que el hombre quería disfrutar del acceso que había tenido y
exhibirse un poco…
De repente un silbido de la parte de atrás del coche arruinado trajo su
atención.
Zypher estaba junto a la puerta del maletero abierta, las cejas alzadas
cuando se inclinó y sacó un... ladrillo cubierto de celofán que contenía
algo blanco.
—Es un buen botín el que tienen, — dijo, sosteniéndolo en alto.
Xcor se acerco de nuevo. Había tres más como ese, simplemente
arrojados sueltos en la parte posterior, ya que el par de asesinos habían
estado más preocupados por su seguridad física que por la disposición
de las drogas.
421
422
En ese momento, las sirenas comenzaron a sonar desde el Este, quién
sabe si en relación con el accidente o quizás no.
—Llevemos los paquetes con nosotros—ordenó Xcor. —Y salgamos de
aquí. —
CINCUENTA Y CUATRO
En definitiva, la fecha no fue del todo mala.
Comió. Se levantó de su silla y comenzó a ponerse el abrigo, Mark
se colocó detrás de ella y ayudado con el abrigo de lana a ponerse
sobre los hombros.
La forma en que sus manos se demoraron sugirieron que era más
abierto a que este sería el final de la cena, pero el principio de el
resto de la noche. No era agresivo, sin embargo. Dio un paso
atrás y sonrió, señalando el camino a la salida con una mano
galante.
Moverse en frente de él, parecía una especie de delito grave de
salud mental que no lo hizo hervir la sangre... y sin embargo muy
agresivo, dominando el hombre de la noche anterior lo hizo.
Iba a tener que dar a su libido una charla. O tal vez una paliza...
Tal vez de ese otro tipo, forma parte de ella sugirió.
—No, — murmuró.
—Lo siento, ¿que?—
Negó con la cabeza. —Solo hablándome a mí misma. — Después
abriéndose paso entre la multitud, llegaron a la puerta del
restaurante, y wow, claro salieron a la noche.
—Así que... — Mark dijo, metiéndose las manos en los bolsillos de
sus vaqueros, su torso bien desarrollado del levantamientode
pesas y aún así no lograba acercarse al tamaño de… Basta.
—Gracias por la cena, que no tenías que pagar. —
422
423
—Bueno, esto era una cita. Tú lo dijiste. —Él sonrió de nuevo. —Y
yo soy un tipo tradicional de hombre. —
Hazlo, se dijo a sí misma. Pregúntele si puedes ir a su casa.
Después de todo, no puede haber relaciones sospechosas
pasándolo en ella. Alguna vez. No con su abuela arriba La sordera
de la mujer era muy selectiva.
Solo hazlo.
Es por eso que se lo pediste....
—Tengo una reunión a primera hora de la mañana, — le espetó.
—Así que tengo que salir. Pero muchas gracias
Y me gustaría hacerlo otra vez. —
Para dar crédito a Marcos y, cubrir cualquier decepción que
pudiera haber sentido por otro de los sonrió triunfal.
—Me parece bien. Esto sería genial. —
—Estoy aparcado aquí. — Ella hojeó por encima del hombro. —Así
que... —
—Yo te voy a acompañar a tu coche. —
—Gracias. —
Se quedaron en silencio mientras sus botas crujieron a través de
la sal que se había puesto en el hielo.
—Una buena noche. —
—Sí, — dijo ella. —Lo fue. —
Por alguna razón, sus sentidos comenzaron a disparar en la
alerta, sus ojos buscando en la oscuridad del exterior del
estacionamiento iluminado.
Tal vez fue Benloise viene estaba detrás de ella, pensó. Él sabía,
sin duda, a estas alturas que alguien había entrado en su casa
segura, y probablemente también había notado el cambio en la
posición de esa estatua.
Es difícil saber si iba a tomar represalias, sin embargo. A pesar
del negocio que se encontraba, tenía cierto código de conducta
que se adhirió a y en algún nivel, debe ser consciente de que lo
que había hecho al cancelar ese trabajo y cortar su salario había
sido un error.
423
424
Él ciertamente comprendería el mensaje.
Además, ella podría haber tenido todo lo que había encerrado.
Acercándose a su Audi, desactivó la alarma. Luego se dio la vuelta
y miró hacia arriba.
— ¿Te voy a llamar?—
—Sí, por favor, — dijo Mark.
Hubo una larga pausa. Y entonces ella levantó una mano, se
deslizó detrás de su cuello, y acercó su boca hasta la suya.
Marcos se dirigió inmediatamente a la invitación, pero no en una
manera dominante y agresiva. Mientras inclina la cabeza, él hizo
lo mismo, y sus labios se encontraron, rozando suavemente,
luego con un poco de más presión. Él no la quería aplastar, o
atraparla contra el coche... no había sentido para estar fuera de
control.
No hay sensación de gran pasión, tampoco.
Ella rompió el contacto.
—Te veré pronto. —
Marcos exhaló
encenderla.
con
fuerza,
como
si
hubiera
conseguido
—Ah, sí. Espero que sí. Y no solo en el gimnasio. —
Levantó la mano, sonrió por última vez, y se dirigió a su
camioneta.
Con una maldición tranquila, Se puso detrás del volante, cerró la
puerta y dejó caer la cabeza hacia atrás contra el respaldo. En el
espejo retrovisor, vio sus luces traseras se encienden y lo vio
hacer un giro a la cabecera de la playa de estacionamiento.
Cerró los párpados, y no vio la reluciente sonrisa de Marcos, o
imaginó sus labios contra los de ella, o sentir sus manos vagando
por su cuerpo.
Ella había vuelto a estar fuera de esa casa mirando hacia adentro,
jugando a ser testigo de un par de calientes, y ligeramente sus
ojos mirándola sobre el pecho descubierto de otra mujer.
—Oh, por el amor de Dios... —
424
425
Se sacudió a sí misma sacándolo de la memoria, temía que en
este caso, su deseo de, oh, por ejemplo, chocolate, lo iba a
cambiar por un refresco de dieta. O galletas de un Snackwell. O
incluso un Hershey (línea de chocolates)
A este paso, iba a tener que fundir un caso de trufas Lindt e
inyectárselo a través de un Intravenosa, directamente en una
vena.
Poso el pie en el freno, pulsó el botón en el salpicadero y oyó la
llamarada del motor a la vida. Como las luces se encendieron Se
echó hacia atrás en su asiento y dejó escapar un grito.
****
Cuando Qhuinn regresó a la mansión con los demás, rompió filas
y se fue a través del gran vestíbulo. Moviéndose a un trote rápido,
subió las escaleras y se dirigió directamente a la habitación de
Layla. De acuerdo con sus textos, que había decidido abandonar
la clínica, después de todo, y él estaba ansioso por saber cómo se
encontraba.
Llamando a la puerta, empezó a rezar. Una vez más. No hay nada
como el embarazo para que un agnóstico (no acepta lo
metafísico) a religioso.
— Entra—
Ante el sonido de su voz, que se preparó y se metió dentro.
— ¿Cómo te sientes?—
Layla levantó la mirada de la revista Us Weekly que estaba
leyendo en la cama.
— ¡Hola!—
Qhuinn retrocedió en la alegría.
—Ah... hola —
Mirando a su alrededor, vio Vogue, People y Vanity Fair alrededor
de ella, y a través del edredón
Así, la televisión estaba en Nattering, un comercial de
desodorante cambiando a uno pasta de dientes de Colgate. Había
cervezas de jengibre y galletas saladas en la mesita junto a ella, y
luego, en el lado opuesto estar de pie, un cartón de Häagen-Dazs,
un par de cucharas en una bandeja de plata.
425
426
—Me siento muy mareada, — dijo Layla con una sonrisa. Al igual
que fue una buena noticia.
—Suponía que era. Cualquier cosa... ya sabes... —
—No en lo más mínimo. Ni siquiera un poco. No estoy vomitando,
tampoco. Solo tengo que asegurarme de que como un poco todo
el tiempo. Demasiado y me siento mal si no lo hago por
demasiado tiempo. —
Qhuinn se recostó contra las jambas, con las piernas literalmente
con un bamboleo de socorro. —Esto es... increíble. —
— ¿Quieres sentarte?— Como si estuviera mirándolo pálido como
de pronto se sintió.
—No, estoy bien. Yo solo... He estado muy preocupado por ti. —
—Bueno, como puedes ver, — indicó su cuerpo —Yo solo estoy
haciendo lo mío, y agradecer a la Virgen Escriba por eso. —
Cuando Layla sonrió hacia él, le gustó mucho la forma en que se
veía, y no en cualquier sentido sexual de la palabra. Fue solo...
ella aparecía tranquila, relajada y feliz, el pelo suelto sobre sus
hombros, su coloración perfecta, sus manos y sus ojos fijos. De
hecho, parecía... muy saludable.
De repente, ese cetrino de su piel ahora notorio por su ausencia.
—Así que supongo que has tenido algunos visitantes, — comentó,
mientras asentía a las revistas, los saladitos y el helado.
—Oh, todo el mundo ha pasado. Beth se quedó más tiempo. Se
estiró a mi lado no hablamos de nada en particular. Acabamos de
leer y miramos fotos y vimos una mortal de la maratón. Me
encanta ese show que es donde todos los seres humanos salen en
barcos en el mar. Es muy emocionante. Me hizo sentir feliz de
estar en tierra firme. —
Qhuinn se frotó la cara, y rezó para que su sentido del equilibrio
comenzara a regresar rápido. Evidentemente, su glándulas
suprarrenales todavía estaban luchando para ponerse al día con la
realidad, la idea de que no había drama, no de emergencia, no
hay nada grave para reaccionar o curiosamente difícil de manejar.
—Estoy contento de las personas estén viniendo, — murmuró,
sintiendo que tenía que decir algo.
—Oh, sí, lo ha sido— Layla desvió la mirada, una expresión
extraña apretando sus facciones.
426
427
—Un buen número de ellos. —
Qhuinn frunció el ceño. —Nadie se extraña, sin embargo, ¿no?—
No podía imaginar que alguien en la casa diera otra cosa que
apoyo cualquier cosa, pero no tenía nada que preguntar.
—No... No es extraño. —
—Qué. —
Como Layla solo tocó la portada de la revista en el regazo,
algunas morenas, descerebradas, El rostro de Bimbo blanco de
ojos distorsionados y volvió a la normalidad.
—Layla. Dime. — Para que pudiera ir fijar algunos jodidos límites
si tenía que hacerlo.
Layla se apartó el pelo hacia atrás. —Vas a pensar que estoy
loco... o no, no lo sé. — Se acercó y se sentó a su lado. —Está
bien, mira. No sé cómo decir esto bien, así que estoy no se como
van a salir las palabras. ¿Tú y yo? Vamos a estar frente a un
montón de... ya sabes, mierda personal, una relación con... —
Oh, Dios, realmente esperaba que ella mantuviera el embarazo.
—También podríamos empezar a ser totalmente honestos con los
demás ahora. ¿Sea lo que sea? No voy a juzgar. Después de toda
la mierda que he hecho en mi propia vida? No estoy juzgando a
nada por nada. —
Layla tomó una respiración profunda. —Estás bien... bueno,
Payne vino a verme anoche. —
Él frunció el ceño de nuevo.
—Y. —
—Bueno, ella dijo que podría ser capaz de hacer algo por el
embarazo. No estaba segura de si funcionaría, pero no creí que
me hiciera daño. — El pecho de Qhuinn se reforzó, con una
punzada de miedo de hacer su corazón latir. V y Payne tenían
cosas de los que no eran de este mundo. Y eso fue genial. Pero no
en torno a su bebe por el amor de Dios, V su mano era una
asesina hecha y derecha....
—Ella tomó mi mano y la puso sobre mi vientre, justo donde el
está el bebe.... —
Una sensación como de aseo íntimo de Qhuinn lo había sonrojado
toda la sangre de su cabeza golpeó duro. —Oh, Dios —
427
428
—No, no. — Ella se acercó a él. —No estaba mal. Se sentía...
bueno, en realidad. Lo miré... desde esta perspectiva, que fluía a
través de mí, me reforzó. Sanándome. Se centró en el abdomen,
pero fue tanto más allá de eso. Después de eso, yo estaba tan
preocupado por ella, sin embargo. Se dejó caer en el suelo junto
a la cama.... —Layla hizo un gesto hacia abajo, hacia el suelo. —
Pero entonces perdí el conocimiento. Debo haber dormido un
largo tiempo. ¿Cuando finalmente me desperté? Fue entonces
cuando me sentía... diferente. Al principio, supuse que era debido
a que el aborto involuntario se había detenido porque estaba...
otra vez. Salí corriendo y me encontré a Blay, y me llevó a la
clínica. Eso fue cuando viniste y la Doc Jane nos dijo que... —
tocado elegante la mano de Layla su bajo vientre, y luego se
quedó allí. —Eso fue cuando nos dijo que nuestra bebe todavía
estaba con nosotros —
Su voz se quebró en ese momento, y ella parpadeó rápidamente.
—Así que ya vez, creo que nos salvó el embarazo. —
Después de un largo momento de shock, Qhuinn le susurró
—Oh... mierda. —
****
De vuelta en el estacionamiento del restaurante, Assail se cernía
sobre el capó del Audi de su ladrona, de pie plenamente en el
resplandor de los faros.
Por mucho que le había hecho la noche anterior, cerró los ojos
con ella por instinto más que por la vista.
Y mientras estaba parado en el frío, estaba caliente por su
temperamento, y tantas otras cosas como ese saco de
excrementos en dos patas que le había acompañado a su coche, y
tenía la locura de besarla, asaltándola y se había enfrentado de
nuevo por dos opciones. Realizar el seguimiento del hombre en la
noche y seguir adelante con todo lo que la garganta rugía, o
esperar a la humana, y... Algo muy dentro de él había tomado
una decisión, había sido incapaz de alejarse de ella.
Su ladrona dejó la ventana, y el olor de su excitación le ponía
duro.
También le hizo sonreír. Fué la primera vez en toda la noche en
que había capturado un olorcillo de él, y eso le refrescó más que
otra cosa podría haberlo hecho.
Bueno, excepto tal vez un hombre desollado y vivo.
428
429
— ¿Qué es lo que quieres?, — le espetó. Oh, no era la pregunta.
Se movía hasta su lado del coche. — ¿Te gustó a ti?—
— ¿Perdón?—
—Yo creo que escuchaste la pregunta. —
Abrió la puerta del lado del conductor y salió.
— ¿Cómo te atreves a esperar ninguna explicación de mí por nada
—
Él manipuló su peso hacia adelante en la cintura, inclinándose
hacia ella. —Te recuerdo que invadiste mi privacidad primero —
—Yo no salté delante de tu coche y—
— ¿Te gustó lo que viste anoche?— Eso lo encerró en sí. Y como
el silencio persistía, se sonrió un poco. —Así que admites que
estabas mirando. —
—Maldito sabías que yo estaba, — le espetó.
—Por lo tanto, responde a la pregunta. ¿Te gustó lo que viste, —
dijo con una voz que sonó ronca hasta sus propios oídos.
Oh, sí, pensó mientras inhalaba profundamente. Ella lo hizo.
—No importa, — ronroneó. —No es necesario ponerlo en palabras.
Ya sé la respuesta—
Ella le dio una bofetada tan rápido y con tanta fuerza, su cabeza
golpeó realmente en su columna vertebral.
Su primer instinto fue desnudar sus colmillos y morderla, para
castigarla, para tentarse a sí mismo, porque no había mejor sabor
al placer que un poco de dolor. O un montón de él.
Enderezó la cabeza y bajó los párpados.
—Eso se sintió bien. ¿Quieres hacerlo de nuevo? —
Como otra flor emanaba de ella, se rió en el fondo de su pecho, y
pensó, “sí, en efecto,”
esta reacción de ella solo se había
asegurado de que ese hombre humano iba a seguir viviendo. O
por lo menos moriría en las manos de otro.
A ella la quería para sí. Y a ninguna otra.
429
430
Assail se colocó aún más cerca, hasta que sus labios estaban
justo al lado de la oreja.
— ¿que hiciste cuando llegaste a casa? O ¿no podrías esperar
tanto tiempo. —
Ella dio un paso atrás deliberadamente. — ¿Quieres saber? Fine.
He cambiado la arena de los gatos, hice dos huevos revueltos y
un trozo de canela tostadas, y luego me puse a dormir. —
Dio un paso deliberado hacia adelante. — ¿Qué hiciste cuando
estabas entre las sábanas?—
A medida que el olor de ella se encendió una vez más, puso su
boca de nuevo donde estaba... cerca, oh, tan cerca. —Creo que sé
lo que hiciste. Pero quiero que me lo digas. —
—Vete al diablo—
— ¿Has pensado en lo que viste?— Como una ráfaga de viento
sopló un poco de su cabello en sus ojos, escondiendo las hebras
en la espalda. — ¿Te imaginas que eras tú la que me estaba
follando?—
Su respiración comenzó a bombear en su pecho, y querida Virgen
en el Fade que le hacía desear llevarla.
— ¿Cuánto tiempo te quedas?— Susurró. —Hasta el final
femenino... o hasta que acabe?—
Sus manos estaban en puños. —Vete a la mierda. —
En un cambio rápido, se disparó alrededor de su cuerpo, saltó de
nuevo en su coche, y cerró la puerta.
Se movió tan rápido.
A través de la ventana abierta, le giró la cabeza y la besó con
fuerza, tomando su boca otra vez, y limpiando cualquier rastro de
ese hombre humano haciendo liberar su sexo.
Ella le devolvió el beso.
Con la misma fuerza.
A medida que sus hombros eran demasiado grandes para pasar a
través de la ventana, quería garra a través del acero. Él Tuvo que
quedarse donde estaba, sin embargo, y eso lo hacía aún más
agresivo, su sangre rugiendo en su venas, su cuerpo tenso
cuando sus lenguas entraron, su mano serpenteando detrás de su
430
431
cuello, enterrándose en su pelo. Ella estaba resbaladiza y dulce y
caliente como el infierno.
Hasta el punto de que tuvo que desprenderse de una respiración
profunda, o correr el riesgo de perder el conocimiento.
Mientras lo separaba, la miró a los ojos. Ambos estaban
abarrotados, y su excitación espesaba el aire, y quería estar
dentro de ella.
Con motivo del sonido de su teléfono... tenía que ser exactamente
la cosa equivocada en el momento equivocado. El sonido de la
chaqueta parecía encajarlo de nuevo a la realidad, con los ojos
quemaban, deslizándose lejos, con las manos en el volante la
rueda en dirección, como si estuviera tratando de conectar a
tierra ella misma; lo miró mientras subía la ventana, encendía el
motor, y se marchaba.
Dejándolo jadeando en el frío.
CINCUENTA Y CINCO
Qhuinn dejó la habitación de Layla poco después, sus shitkickers
lo llevaban rápidamente a través de la estrecha alfombra, que
corría por el pasillo hasta el rellano de la escalera. Como él siguió
su camino por el estudio de Wrath, que era vagamente consciente
de que alguien gritaba su nombre, pero él no le prestó atención.
En el otro extremo de la sala de estatuas, pasado Z y Bella del
baño, a la sala donde Payne y Manny había quedado tras una
puerta cerrada, pero el sonido de un televisor murmuró en voz
baja, al otro lado.
Qhuinn se tomó un segundo para recoger los pedazos de su
mente que soplaban, y luego llamó.
—Entre, — fue la respuesta.
Cuando entró, la habitación estaba inundada de la luz azul, la TV.
Payne estaba tumbada en la cama, con la piel tan pálida que
reflejaba las imágenes cambiantes proyectadas sobre ella.
—Saludos, — dijo en una voz muy baja para lo que solía hablar.
431
432
—Jesús... Cristo... —
—No, me temo que no. — Ella sonrió. O por lo menos, la mitad de
su boca lo hizo.
—Perdóneme si no me levanto ofrezco saludos. —
Cerró la puerta suavemente. — ¿Qué pasó?—
A pesar de que el tipo lo sabía.
— ¿Está bien?— Preguntó Payne. — ¿Esta tu mujer embarazada
todavía?—
—Las pruebas parecen indicar que sí. —
—Bueno. Eso me agrada. —
— ¿Te estás muriendo?, — Le espetó. Y luego aflojándose sus
rodillas cosa que no era propio para él.
Ella se echó a reír bruscamente.
—No lo creo. Estoy muy débil, sin embargo. —
Los pies de Qhuinn lo llevaron por la alfombra.
—Así que... ¿qué pasó?—
Payne luchó para impulsarse más alto en las almohadas, pero
luego desistió. —Creo que me estoy volviendo regalona. — Ella
gimió mientras movía sus piernas bajo el edredón. —cuando vine
por primera vez, tuve la oportunidad de sentar manos y curar con
poco o nada de efectos posteriores. Cada vez que lo hago, sin
embargo, el esfuerzo parece arrastrar me aún más. Y lo que me
esforcé con su mujer y su bebe fue... —
—Casi te mató a ti misma, — él dijo.
Ella se encogió de hombros. —Me desperté en el suelo junto a su
cama. Me arrastré hasta aquí. Manny consiguió meterme en la
cama temprano, y yo tenía un poco de energía. Ahora, parece
haber mejorado una vez más. —
— ¿Hay algo que pueda hacer?—
—Creo que necesitaré ir al santuario de mi madre por las
necesidades. — Esto lo dijo con una burla total. —Por una
recarga, por así decirlo. Parece lógico, ya que bien pudo haber
sido el lugar de mi regalo. Solo necesito ponerme lo
suficientemente fuerte como para hacer el viaje, por así decirlo,
432
433
bueno, eso y reunir la voluntad. Mucho que preferiría permanecer
aquí. La decisión, sin embargo, parece estar haciéndose en mí por
sí sola. Uno no puede negociar con la propia forma física, después
de un punto. —
Sí, sabía lo que era.
—No puedo... — Él se pasó una mano por el pelo. —No sé cómo
darte las gracias. —
—Cuando ella dé a luz, entonces es posible que me des las
gracias. Hay mucho por delante desconocido que aún no se ha
cruzado. —
Ya no, pensó. Su visión, la de la puerta, la Aparición, fue una vez
más en camino de la realidad.
Y esta vez no iba a seguir así.
Qhuinn sacó una de las dagas de su pecho y poniéndola en su
palma y manchando la y afilada hoja en el interior. Como brotó
sangre y comenzó a gotear, se ofreció a la mujer.
—Por la presente ofrezco el juramento de mi sangre— Se detuvo
en seco. Él no tenía ningún linaje que ofrecer, no con la negación
de su pasado. —Ofrezco el juramento de honor para ti y los tuyos
a partir de ahora hasta el último y ceñido latido de mi corazón y el
último aliento en mis pulmones. Todo lo daré con esta mí palabra
te facilitaré sin duda ni vacilación. —
Por un lado, le parecía ridículo ponerse de esa manera por la hija
de un hijo de puta y una deidad. Al igual que Payne no le era
necesario ningún tipo de ayuda.
Colocó la daga en la mano de Payne y se la aferrado firmemente.
—Prefiero tener el honor de que cualquier lazo de sangre sobre la
tierra. — Cuando sus ojos se enfrentaron, tuvo un pensamiento
que no era de hombre a mujer, pero combate a combate, a pesar
de sus sexos.
—Nunca podré agradecerte lo suficiente, — dijo.
—Ojalá que ella lo haga a través del tiempo. Ambos, lo aremos.
—
—Tengo la sensación de que lo harás ahora. Gracias a ti. — Se
sentía raro querer someterse a la mujer, pero lo acababa de
hacer, y lo hizo. Luego fue despidiéndose, pues no quería
mantenerla despierta si tenía que descansar.
433
434
Así con la mano cerrada sobre el pomo de la puerta, Payne
murmuró —Las gracias a nadie, solo a Blaylock. —
Qhuinn se congeló. — ¿Qué... qué has dicho?—
****
Assail permanecido entró en el Audi patinó, saliendo fuera de la
zona de aparcamiento a la carretera más allá, al igual que su
ladrona había colocado una bomba en el restaurante y acababa de
golpear el detonador.
Su cuerpo le dijo que fuera por ella, dejara el coche y arrastrarla
hacia el asiento trasero.
Su mente, sin embargo, sabía que no.
Al sentir el alza en su cuerpo, sabía que el grado en el que había
perdió el control a su alrededor era peligrosa. Él era un hombre
que se definía a sí mismo por su sangre fría.
¿Con esa mujer?
Especialmente si ¿estaba excitado por tener sexo con ella?
Estaba consumido por la necesidad de poseerla.
Así que tenía que acortar sus propias riendas. En realidad, no
tenía tiempo que perder con el negocio y acechando a una mujer
humana, pasando el rato con él en una esquina de un lugar
barato, mirándola con un hombre.
También le consumía con el impulso de matar a su compañero de
cena con el queso.
¿Qué había sucedido, en el nombre de la Virgen Escriba?
La respuesta, cuando se trataba de él, era algo que él rechazó
firmemente. En un intento por reenfocar sus energías, sacó su
teléfono para comprobar quien había llamado y cortó el
explicaría que había sido muy necesario cortar.
Rehvenge.
En muchos niveles, no tenía ganas de hablar con el hombre. La
última cosa que le interesaba era un refrito de todas las razones
que tuvo para no participar en el statu quo social y político que
era el Consejo.
Pero era mejor que ir después de su ladrona.
434
435
Ni siquiera, se dio cuenta que no sabía su nombre.
Y sería en su mejor interés que nunca se entera, se dijo.
Cuando regresó la llamada, tomó el iPhone y le puso la mano libre
que tenía en el bolsillo de su abrigo de lana para mantener el
calor.
—Rehvenge, — dijo que el hombre. —Yo estoy hablando contigo
más de lo que hablo con mis mahmen. —
—Pensé que su madre estaba muerta. —
—Lo está. —
—Usted tiene un nivel muy bajo para la comunicación. —
— ¿Que puedo hacer por ti? —
— Tengo una pregunta. No hay razón para promover una
respuesta. En realidad, es lo que puedo hacer yo por ti. —
—Con el debido respeto, prefiero cuidar de los negocios por mí
mismo. —
—Una muy buena política. Y por mucho que sé que te gusta el
negocio, no es por eso que te llama. Yo Pensé que te gustaría
saber que el Consejo se reunió con Wrath esta noche. —
—Creo que renuncié durante nuestra última conversación. Así que
no veo que tiene que ver conmigo? —
—Tu nombre apareció en el final. Después que todos se habían
ido. —
Assail arqueó una ceja. —En calidad de que. —
—Un pajarito me dijo a Wrath que tuviste contacto con la Banda
de Bastardos en tu casa el pasado otoño. —
Assail apretó el agarre de su teléfono. Y durante la breve pausa
que siguió, él eligió sus palabras con sumo cuidado.
—Wrath sabe que no es cierto. Yo fui el que le dio el vehículo en
el que él escapó.
Como te dije antes, yo no lo tengo, y nunca he tenido, conectado
con la insurgencia. De hecho, me he quitado a mí mismo de ser
parte del Consejo, precisamente porque no quiero estar envuelto
en ningún drama. —
435
436
—Relájate. Él le hizo un favor. —
—Exactamente de que manera. —
—El individuo dijo delante de mí. —
—Y además, ¿cómo te equiparas?—
—Yo sabía que estaba mintiendo. —
Assail se quedó en silencio. Era, por supuesto, una buena cosa
que Rehvenge conociera que la declaración era falsa. Pero,
¿cómo?
—Antes de preguntar, — el hombre murmuró sombríamente —Yo
no voy a entrar en eso estoy seguro de ello. Lo que voy a decir,
sin embargo, es que me estoy preparado para premiar tu fidelidad
como un regalo al rey. —
— ¿Un regalo?—
—Wrath es un hombre que está bien llamado. Se entiende, por
ejemplo, ¿cómo se sentiría una persona si llegara a ser acusado
injustamente de traición. Él sabe que álguien que falsamente
implican con información y no es ampliamente conocido es
probable que esté tratando de echarte la culpa de sus propias
acciones sobre todo si la persona que habla tiene un... buen,
digamos, un buén efecto... que no indica solo el engaño, pero un
cierto nivel de intriga. Como si estuviera pagando de nuevo por
algo que considera indicativo de deslealtad o mala decisión. —
— ¿Quién es? — Assail respiraba. Aunque lo sabía.
—Wrath no está pidiendo que hagas ningún tipo de trabajo sucio.
De hecho, si decides no tomar medidas, la persona morirá en
menos de veinticuatro horas. El rey solo se siente, como yo, que
sus intereses son no solo alineados con los nuestros, en este
caso, sustituyen a suyos. —
Assail cerró los ojos, la venganza hervía en su sangre, de la
misma manera que en lo sexual, su instinto acababa de hacerlo.
El resultado final, sin embargo, iba a ser oh, muy diferente.
—Di el nombre. —
—Elan, hijo de Larex. —
Assail cerró los párpados y enseñó los colmillos.
436
437
—Dile a tu rey me encargaré de esto con celeridad. —
Rehvenge rió sombríamente.
— Lo voy a hacer. Te lo prometo. —
CINCUENTA Y SEIS
Blay estaba ansioso mientras se paseaba por su habitación. A
pesar de que estaba completamente vestido para la lucha, nadie
se iba a ninguna parte.
Después de la reunión del Consejo, Tohr había ordenado a la
Hermandad permanecer preparados. Rehv estaba tratando de
llegar a los miembros del Consejo, conectándose en el exterior de
la mansión, para conseguir apoyo de la glymera desde fuera. En
la medida que el hombre no podría aparecer con un paquete de
seis hermanos en el culo, por lo menos, no si quería conservar
algo pretensión de civilidad y tenían que descansar.
Pero dado el clima político, era importante la seguridad y estarían
listos en caso de que el reverendo necesitara ayuda. No es que
se le tratara a él por ese nombre nunca, más. ..
La puerta de su habitación se abrió en todo su ancho y sin un solo
golpe, o un saludo, un bueno sería lo más decente.
Qhuinn se paró entre las jambas, respirando con dificultad, como
si
hubiera
corrido
por
el
pasillo
de
las
estatuas.
Maldita sea, ¿había perdido Layla el embarazo después de todo?
Esos ojos desiguales buscaron alrededor. — ¿Estás solo?—
¿Por que demonios haría... Oh, Saxton. Claro.
—Sí,—
El hombre dio tres pasos hacia adelante, extendió la mano... y le
besó a la mierda su siempre amante Blay.
El beso era del tipo del que te acordarás toda la vida, la conexión
establecida y con tal totalidad que todo, desde la sensación de su
cuerpo contra el suyo, a disposición, el calor de los labios del otro
sobre los suyos, o la energía, como el control, fue grabada en su
mente.
437
438
Blay no hizo ninguna pregunta.
Él solo aguantó, deslizando sus brazos alrededor del otro hombre,
acogiendo su lengua que entró en él, para besarlo de nuevo a
pesar de que no entendía lo que había motivado esto.
Probablemente debería importarle.
Probablemente debería apartarse.
Podía parecer caliente.
Lo que sea.
Era vagamente consciente de que la puerta estaba abierta al
salón, pero no le importaba a pesar de que la cosa iba a ser
bastante malditamente indiscreta, bastante rápido. Excepto que
Qhuinn bruscamente puso freno, bloqueando sus labios.
—Lo siento. Esto ¿no es esto a lo que he venido. —
El todavía estaba jadeante, y que, así como sentía la quemadura
por la increíble mirada, fue casi suficiente para Blay decir alguna
línea, eso estuvo bien, pero podemos terminar lo que empezamos
primero.
Qhuinn
los
¿Cómo
nuevo.
trataba
se volvió y cerró la puerta. Luego se metió las manos en
bolsillos
de
su
mono.
era eso? o le preocupaba que pudieran prenderse de
Vete a la mierda con los bolsillos, Blay pensó mientras
de reorganizar sutilmente su erección.
— ¿Qué pasa?, — Le preguntó.
—Sé que fuiste a ver a Payne. —
Las palabras fueron pronunciadas con claridad, lentamente y eran
la única cosa que Blay no podía realmente manejar. Rompió el
contacto visual, y se paseó por la habitación.
—Me has salvado el embarazo, — Qhuinn anunció, el tono de su
voz muy cerca del asombro para mayor comodidad.
—Así que todavía está bien?—
—Me la has salvado—
—Payne hizo. —
—La hermana de V dijo que nunca se le hubiera ocurrido a ella
tratar hasta que fuiste a hablar con ella. —
438
439
—Payne tiene algo de talento en serio—
Qhuinn estaba repentinamente justo en su camino, era una sólida
pared de músculo que no había pasado.
Sobre todo porque el hombre se acercó y acarició la mejilla de
Blay.
—Has salvado a mi hija. —
En el silencio que siguió, Blay sabía que tenía algo que tenía que
decir. Sí... Fue… Fue...
Mierda.
Con Qhuinn mirándolo así, no podía recordar su propio nombre.
¿Blaysox?
¿Blacklock?
¿Blabberfox?
¿Quién diablos sabía...?
—Salvaste a mi hija, — le susurró Qhuinn.
Las palabras que salieron de la boca de Blay fueron por las que
más tarde se arrepentiría, porque era especialmente importante,
teniendo en cuenta el sexo, que parecía estar ocurriendo de vez
en cuando, para mantener una distancia.
Pero vinculado como estaban, mirada a mirada, era impotente no
detener la verdad.
— Cómo no voy a intentarlo... te estaba matando. Yo no podía
dejar de probar algo. Cualquier cosa. —
Qhuinn se bloqueó brevemente. Y luego se reunió con Blay en un
abrazo que les conectaba desde la cabeza a los pies.
—Siempre estás ahí para mí, ¿no es así. —
Habló cerca agridulce: La realidad de que el hombre iba a formar
una familia con otra persona, con una mujer, como Layla,
doliendo un poco en el centro del pecho de Blay.
Era su maldición, de muchas maneras.
Soltó los brazos de la espalda de Qhuinn y los bajó.
439
440
—Bueno, espero que —
Antes de que pudiera terminar, Qhuinn estaba frente a él una vez
más, y esos ojos azules y verdes eran quemaban.
— ¿Qué?, — dijo Blay.
—Te debo... todo. —
Por alguna razón, eso duele. Tal vez porque después de años de
tratar de darse a sí mismo con el hombre, la gratitud fue
finalmente ganada por ayudarlo a tener un hijo con otra persona.
—Lo que sea, habrías hecho lo mismo por mí, — dijo con voz
ronca.
Y sin embargo, incluso como él decía que por ahí, no estaba
seguro. Si alguien lo atacó. Bueno, claro, por supuesto, Qhuinn lo
respaldaría.
Pero, de nuevo, el hijo de puta tenía filo duro y encantaba pelear
y era un natural héroe que no era nada de Blay.
Tal vez ese fue el punto de este vacío. Todo había estado siempre
en términos de Qhuinn.
La amistad.
La distancia.
Incluso el sexo.
— ¿Por que me miras así?— Preguntó Qhuinn.
— ¿De que la forma? —
— Como si yo fuera un extraño. —
Blay se frotó la cara. —Lo siento. Solo estuvimos una noche larga.
—
Hubo un largo y tenso momento, en el que lo único que podía
sentir era a Qhuinn.
—Voy a ir, — dijo el guerrero después de una pausa. —Supongo
que solo quería... sí. De todos modos. —
Los sonidos de shitkickers se dirigieron a la salida Blay había
maldiciendo.
El golpe en la puerta era uno sonó y muy alto… era un Hermano.
440
441
La voz de Rhage cortó fácilmente a través de los paneles. —
¿Blay? Tohr llama a una reunión para repasar mañana el territorio
para la noche. ¿Sabes dónde está Qhuinn? —
Blay miró a su habitación al chico.
—No, no lo sé. —
Oh, por el amor de Dios, Qhuinn pensó por la interrupción.
Aunque, en realidad, la conversación había terminado, no lo era.
La buena noticia es que, al menos, Rhage no entra demonios. No
Blay dudó preferiría que el par no quedara atrapado, colgado en
su habitación.
Hollywood enrosca las cosas. —Si lo ves, le haces saber que si
quiere asistir estamos convocados en cinco minutos. Totalmente
entendido si él prefiere quedarse con Layla. —
—Entendido, — dijo Blay con voz muerta.
Cuando Rhage se fue al lado y llamó a la puerta de Z, Qhuinn se
frotó la cara. No tenía ni idea de lo que había pasado por la mente
de Blay hace un momento, pero la forma en que esos ojos azules
lo habían mirado lo había hecho sentir como si un fantasma había
pasado por encima de su tumba.
Por otra parte, ¿que esperaba?
Él irrumpió en la habitación que el hombre comparte con Saxton,
consiguió un importante bloqueo, y luego tubo el recuerdo sobre
el tema Payne.... Este era el lugar de Saxton. No de Qhuinn
espacio.
Tenía la costumbre de juntar las cosas, sin embargo, ¿no es así?.
—No voy a entrar aquí de nuevo, — dijo Qhuinn, tratando de
hacer algún tipo de compensación. —Yo solo quería que sepas
que... te debo tanto. —
Qhuinn se acercó a la puerta y se inclinó, si escuchaba la voz de
Rhage, cerrando los ojos y esperando para salir al salón de las
estatuas para ser claros.
Jesús, él podría tener un pinchazo egoísta a veces, que realmente
pondría…
—Qhuinn. —
441
442
Su cuerpo se convirtió en una moneda de diez centavos, claro,
como si la voz de Blay era un cordón de apertura que lo tiró todo.
— ¿Sí?—
El hombre caminó hacia adelante. Cuando estaban ojo a ojo, dijo
Blay,
—Todavía quiero follarte. —
Las cejas de Qhuinn aparecieron tan alto, que casi se posaron en
la alfombra. Y al instante, fue duro.
El único problema era que Blay no parecía contento con la
revelación.
Pero ¿por que sería? Él no era el tipo de hombre que estaría con
dos al mismo tiempo con facilidad, aunque la falta de claridad de
la monogamia de Saxton lo de ser fiel se había curado.
Qhuinn de hecho quería estrangular a su primo de nuevo. Y lo
único que le impidió ir y a encontrar a la puta era que en este
caso, una situación trabajosa para Qhuinn.
—Quiero estar contigo, también, — dijo.
—Voy a venir a tu habitación después del amanecer. —
Qhuinn no quería preguntar. Tenía que hacerlo. — ¿Qué pasa con
Saxton?—
—Se ha ido de vacaciones. —
Verdaaadddd. — ¿Por cuánto tiempo?—
—Solo un par de días. —
Es una pena. ¿Hay alguna posibilidad de prórroga... por como un
año o dos? ¿Tal vez para siempre?
—Está bien, es un… — Qhuinn se detuvo antes de terminar que
con la frace.
No tenía sentido la broma para sí mismo. Saxton estaba ausente.
Blay quería tener sexo. Y Qhuinn estaba más que dispuesto a
suministrar al hombre lo que él quería.
Esa construcción no era una cita. Pero a la mierda.
—Ven a mí, — dijo en un gruñido. —Voy a estar esperando por ti.
—
442
443
Blay asintió con la cabeza, al igual que había hecho un pacto, y
entonces él fue el que salió primero, el desplazando el cuerpo con
agresión, mientras caminaba y se fue por la puerta.
Qhuinn miró al chico irse. Se quedó atrás. Casi se encerraba solo
para poder tirar de él y estar juntos.
De repente, él estaba jodido de la cabeza, a pesar de la promesa
de que estaría enganchando en una cuestión de horas esa
expresión en el rostro de Blay lo perseguiría, hasta el punto que
su pecho comenzó a doler.
Mierda, tal vez la serie actual las conexiones, eran solo una
evolución de los puntos malos en los que habían estado en antes,
una nueva faceta de infelicidad colectiva.
Nunca se le había ocurrido a él que no eran el uno para el otro.
En eso no habría futuro, una especie de reunión de las mentes
ahora que se había abierto él mismo después de todos estos
años.
Un puño, que se estrelló en el marco de la puerta, dejando una
huella en la moldura de nuevo de la palma de la mano.
Cuando el dolor se encendió y luego de que golpeó, por alguna
razón, pensó en perforar el panel que aplanó y gritando por salir.
Me sentí como que había sido una eternidad.
Pero él no estaba retrocediendo. Si el sexo era lo que podía tener,
lo iba a tomar. Además, ¿Blay lo había hecho por Layla?
Seguramente que eso significaba algo. El chico se había
preocupado lo suficiente como para cambiar el curso de Qhuinn
de toda la vida.
No es que Blay no lo hubiera hecho hace mucho tiempo.
CINCUENTA Y SIETE
Assail tomó forma junto a un arroyo que estaba sin hielo debido a
su constante movimiento.
443
444
La casa delante de él era una que había sido una vez, de ladrillo
victoriano con motivos por excelencia como el pan de jengibre de
la época marcando sus porches y puertas.
Así pintoresco.
Así hogareño.
Especialmente con esas cuatro ventanas largas acristaladas de
vidrio con plomo, y los rizos de fumar holgazaneando de no una,
sino tres de sus cuatro chimeneas, que parecían indicar que su
dueño estaba de vuelta a casa por la noche.
Su calendario bien, por así decirlo. El amanecer sería muy pronto,
por lo que era lógico cerrar las escotillas personales propio por el
sol. Asegurar el entorno. Prepárese para las horas en que uno
tenía que permanecer en el interior y protegerse de cualquier
daño.
Assail acechado por la nieve virgen, dejando huellas de pisadas
profundas.
No mocasines para este trabajo.
No traje de negocios, tampoco.
No Rover Range su ladróna podría seguirlo.
Pisando el césped, se acercó a las ventanas que iban del piso al
techo de la recepción de la habitación que tenía el amo de la casa,
que no hace tanto tiempo, dió la bienvenida a algunos miembros
del Consejo... junto con la banda de bastardos.
Assail habían sido contados entre los varones en esa reunión. Por
lo menos hasta que se hizo evidente que tuvo que alejarse o ser
arrastrado a precisamente el tipo de discurso y del drama que lo
estaba interesando. Mierda
Miró dentro.
Elan, hijo de Larex, estaba en su escritorio, un teléfono fijo en la
oreja, una copa de coñac cerca de su codo, un cigarrillo encendido
en un cenicero de cristal tallado a su lado. Cuando se echó hacia
atrás en su sillón de piel y cruzó las piernas por las rodillas,
parecía estar en un estado de relajación y autosatisfacción similar
a la de la felicidad postcoital.
Assail hecho un puño, el cuero negro de su guante estaba
crujiendo sutilmente.
444
445
Y luego se desmaterializa en la misma habitación, para volver a
formarse directamente detrás de la silla del hombre.
Por un lado, él no podía creer que Elan no fortificara su morada
con mayor seguridad que una malla de acero en las ventanas y
en las paredes, por ejemplo. Por otra parte, el aristócrata
claramente sufría de una falta de evaluación adecuada del riesgo,
así como una arrogancia que le otorgaría una mayor sensación de
seguridad que la que en realidad tenía.
—...Y luego compartiría una historia acerca de su padre. Debo
confesar, que en persona, el rey es muy... feroz. Aunque no lo
suficiente como para cambiar la carrera, naturalmente. —
No, Assail se iba a hacer cargo de eso.
Se inclinó hacia delante y cogió el cigarrillo. La cosa se enroscan
en una de esas anticuados titulares, de esos que las mujeres
tendían a utilizar, y al fin él lo atrajo a sus labios para tomar una
calada, la punta extendía más allá del borde de la silla.
Assail desenvainó una espada de acero brillante que era tan larga
como su antebrazo.
Había sido su arma preferida para este tipo de cosas.
Su ritmo cardiaco era tan firme como su mano, su respiración
constante y regular, mientras que él se alzaba detrás de la silla.
Con deliberación, se hizo a un lado, colocándose de manera que
su reflexión aparecido en la ventana frente al mostrador.
—No estoy al tanto si se trataba de toda la Hermandad. ¿Cuántos
quedan? Siete u ocho? Esto es parte del problema. No sabemos
los que son. —
Elan golpeó el cigarrillo, la pequeña pila de ceniza caía en el
vientre del cenicero.
—Ahora, mientras yo estaba en la reunión, indique a un colega
mío de estaba en contacto con ustedes… ¿Le ruego me
disculpe?... Por supuesto que le di su número y me molesta el
tono de su… Sí, estuvo aquí en la reunión en mi casa. Él va a…
No, no voy a hacerlo de nuevo… ¿Deje de interrumpirme? Creo
que sí, sí… —
Elan dio otra calada y soltó el humo en un apuro, su molestia se
manifestaba en el aliento.
445
446
— ¿Que nos movemos?... Gracias. Como iba diciendo, mi colega
se pondrá en contacto con respecto a una determinada
disposición legal que nos puede ayudar. Me ha explicado a mí,
pero ya que es bastante técnico, que asumo usted desearía
hacerle preguntas a él mismo. —
Hubo una larga pausa. Y cuando habló Elan, su tono era más
tranquilo, como si las palabras lo aplacaron, habían calmado los
ánimos y su ego.
—Ah, y una última cosa. Tuve cuidado de nuestro pequeño
problema con una cierta mentalidad empresarial caballerosa—
Assail deliberadamente acurrucando el puño. A medida que una
vez más dejó escapar el sonido tranquilo de la protesta, Elan se
enderezó en su asiento, con el pie cruzado para incorporar su
columna vertebral, y extenderse de tal manera que la cabeza
apareció sobre el respaldo de la silla. Miró a la izquierda. Se veía
bien.
—Es menester ir—
En ese momento, los ojos de Elan fueron a la ventana a través de
él, y vio el reflejo de su causa de muerte en el cristal.
****
Como Xcor estaba en una sala de aislamiento con un sistema de
calefacción adecuado, tuvo que admitir que lo prefería
Una nueva selección de viviendas de Throe sobre esa mazmorra
del
almacén
que
habían
estado
anteriormente.
Tal vez gracias a la sombra que se había entrometido, si sus
caminos se cruzaron de nuevo.
Por otra parte, tal vez la sensación de calor en su cuerpo era su
temperamento quema, y no una función buena, de conductos
operativos. El aristócrata en el otro extremo de su teléfono celular
estaba poniendo a prueba sus nervios.
Él no quiere contactar con nadie más en el Consejo. Gestionar
con un miembro de la glymera era más que suficiente.
A pesar de que por lo general le dio un enfoque pacificador con
Elan, su ira se llevó a cabo.
—No doy mi número a cualquier otra persona. —
Elan y él iba y venía un poco por la ira del aristócrata que iba en
aumento.
446
447
Lo que era, por supuesto, no bueno. Uno quería una herramienta
útil en las manos. No con un agarre espinoso.
—Mis disculpas, — Xcor murmuró después de un momento. —Es
solo que prefiero tratar con los tomadores de decisiones solo. Es
por eso que me comunico con usted y solo usted. Yo no tengo
interés en los demás. Solo en ti. —
Como si Elan fuera una mujer y la suya era una relación amorosa.
Xcor puso los ojos en blanco cuando el aristócrata se enamoró y
reanudó su discurso....
— Y una última cosa. Ten cuidado de nuestro pequeño problema
con la cierta esa de mentalidad empresarial caballerosa —
Al instante, la atención de Xcor se terminó.
En el nombre del destino ¿qué había hecho el idiota ahora?
En verdad, esto podría ser monstruosamente inconveniente.
Diga lo que diga acerca de Assail falta para ver la luz del
destronamiento de Wrath “caballerosamente” en particular no se
reducía a Elan, frágil, seda rasgadle. Y por mucho que Xcor
detestaba tratar con el hijo de Larex, había invertido tiempo y
recursos considerables en la relación.
Sería una pena perder el malandrín ahora, y tener que establecer
otro conducto en el Consejo.
— ¿Qué has dicho?— Exigió Xcor.
El tono de Elan cambió, desconfianza rastrero demonio — Es
menester estar—
El grito que resonó a través del teléfono era tan fuerte y agudo,
que Xcor arrancó el celular hacia afuera.
En el sonido, sus combatientes, que estaba descansando en la
habitación en varias posiciones, dirigieron sus cabezas en su
dirección, dando testimonio, de lo que fue, el asesinato de Elan.
Los maullidos se prolongaron durante bastante tiempo, pero no
había pedido clemencia, ya sea porque su agresor estaba
trabajando rápidamente, o porque era muy claro, incluso para un
hombre moribundo, que no habría ninguna clemencia en el
atacante.
—Confuso, — comentó Zypher con otro increscendo vibrado del
teléfono. —Muy sucio. —
447
448
—Todavía tiene una vía aérea, —señaló otro.
—No por mucho tiempo, — otro sonó demoníaco
Y tenían razón. No más que un momento después, algo cayó al
suelo duro y ese fue el final de los sonidos.
—Assail, — dijo Xcor bruscamente. —Coge el maldito teléfono.
Assail. —
Hubo un crujido, como si el receptor de Elan en el que había
estado hablando había sido recuperado de allí donde había caído.
Y entonces se oyó el ruido de un aliento en la línea.
Lo que sugería Elan podría estar en pedazos.
—Sé que se trata de usted, Assail, — dijo Xcor. —Y solo puedo
adivinar que Elan se sobrepasó y la indiscreción llegó a sus oídos.
Sin embargo, usted ha tomado a mi compañero, y que fue a
vengarse.
Fue una sorpresa cuando el hombre contestó, su voz profunda y
fuerte.
—Vengo del viejo mundo, donde se toman medidas para las
afrentas contra la reputación. Seguro que lo recuerda, pero que
no se me niegan mi derecho a retribución en el Nuevo Mundo. —
Xcor enseñó los colmillos, pero no porque estaba frustrado con la
que estaba hablando. Follaron a Elan. Si el hijo de puta tonto no
lo hubiera pegado de ser un informante, él todavía estaría vivo y
Xcor podría haber tenido la satisfacción de matarlo al final de todo
esto.
Assail continuó. —Declaró a los representantes del rey de que yo
era responsable de su disparo, el que le fue dado en mi propiedad
sin mi conocimiento ni permiso, —iba a cortar antes de Xcor
pudiera hablar.
— Eres muy consciente exactamente lo poco que tenía que ver
con ese ataque, ¿no? —
Atrás en el tiempo en la Bloodletter, nunca se le hubiera ocurrido
esta conversación. Tendría que haber perseguido a Assail como
un obstruccionista y eliminado, tanto para su propósito y como
deporte.
Pero Xcor había aprendido la lección.
448
449
A medida que sus ojos se posaron en Throe, de pie tan alto y
elegante entre los demás, pensó, sí, tenía que enterarse de que
no era el lugar adecuado y el tiempo para ciertas... normas, que
creía que fueran sus palabras.
— Quise decir lo que dije como Xcor hijo de Bloodletter. —
Como Xcor se estremeció ante la referencia, y se alegró de que
esta conversación tuviera lugar a través del teléfono.
—No tengo ningún interés en cualquiera de su orden del día o del
rey. Yo soy un hombre de negocios solo renuncié al Consejo, no
estoy alineados con usted. Y Elan intentó hacerlo un traidor, algo
que, como usted bien sabe, viene con un precio a su cabeza.
Tomé la vida de Elan porque trató de tomar la mía. Es
perfectamente legal. —
Xcor maldijo para sus adentros. El hombre tenía un lugar buen
punto. Y mientras que Assail quería neutralidad rígida en un
principio parecía increíble, ahora Xcor estaba empezando a
tomar... bien, la confianza no era una palabra que usó con nadie
más que a sus soldados.
—Dime algo, — arrastrando las palabras Xcor.
— ¿Sí?—
—Está la cabeza en ese pequeño y débil cuerpo aun conectada?—
Assail riendo. —No. —
— ¿Sabe que es una de mis maneras favoritas de matar?—
—Una advertencia para mí, Xcor?—
Xcor miró a Throe, y volvió a pensar en la virtud de los códigos de
conducta, incluso en guerra de varones.
—No, — declaró. —Solo es algo que tenemos en común. que te
vaya bien, Assail, por lo que queda de esta noche. —
—Ti mismo. Y en las palabras de nuestro amigo común, necesito
salir fuera o estaré obligado a masacrar a él mayordomo doggen
que estuviera golpeando con violencia, en este mismo instante en
la puerta que tengo bloqueada. —
Xcor echó la cabeza hacia atrás y se rió con él terminó de la
llamada.
—Saben, — dijo a sus combatientes, —Lo prefiero me gusta. —
449
450
CINCUENTA Y OCHO
Ya la noche siguiente, las persianas se levantaron y un reloj de
alarma, Blay no lo reconoció al comenzó era un chirrido, abrió los
ojos.
Esta no era su habitación. Pero él sabía exactamente dónde
estaba.
Junto a él, en la espalda, Qhuinn, el cuerpo del hombre se
extendía en contra el suyo, su piel desnuda rozando su piel
desnuda y no había que hacer, fue su llamada a la erección
comenzando a palpitar.
Qhuinn se inclinó sobre la cabeza de Blay, su pesado brazo se
extendió, su mano golpeando el reloj en el silencio.
Para que no haya ninguna pregunta de si él daría la bienvenida a
uno rapidito antes de que el conjunto de dirigirse a la ducha.
La primera comida, Blay se arqueó, empujando su culo en el
asiento de la pelvis de Qhuinn. El gemido que lanzó en su oído le
hizo sonreír un poco, pero las cosas se pusieron serias, como a
una daga, la mano de Qhuinn se deslizó hacia abajo y encontrado
el miembro de Blay.
—Oh, mierda, — Blay respiró mientras movía su pierna hacia
arriba y salir del camino.
—Tengo que estar dentro de ti. —
Divertido. Blay estaba pensando exactamente lo mismo. Cuando
Qhuinn lo montó, Blay bajó sobre su estómago, aplastando la
palma de Qhuinn en esa cresta dura de la excitación.
No pasó mucho tiempo para que el ritmo fuera rápido y furioso,
los testículos de Blay estaban apretados con embargo, otra
versión, se maravilló de que en su desesperación el hombre solo
parecía crecer no podía pensar en el número de veces que el par
de ellos habían llegado juntos, literalmente, durante el día, se
habrían tomado para quemar hasta que hirviera.
No es el caso.
450
451
Entregándose al placer, Blay apretó los dientes mientras su
liberación se disparó al mismo tiempo, las caderas de Qhuinn
cerradas a cal y canto y el macho gruñó. No hubo segunda vuelta.
No es que Blay no lo quisiera y Qhuinn no podía el reloj era el
problema. Cuando Blay reabrió los ojos, la lectura digital le dijo
que la alarma de Qhuinn proporciona solo quince minutos de
conseguir estar listos a tiempo para la ducha y el armado rápido
de un hombre, nada extra. De hecho deseo pelear había sido más
que una mousse, doble del afeitado, colonias, igualación atuendo,
tipo de persona.
Con otro de sus gemidos eróticos marca registrada, Qhuinn, le
facilitó echándose a un lado, manteniéndolo unido. A medida que
el hombre respiró profundamente, Blay se dio cuenta de que
podría quedarse así para siempre, los dos, ellos en una habitación
en penumbra silenciosa. En este momento de paz y tranquilidad,
no hay proyección del pasado, o todo lo que había que decir, pero
no lo era, o de terceros, reales o inventados, entre ellos.
—Al final de la noche, — dijo Qhuinn con voz grave, —vas a venir
a mí. —
—Sí, lo haré. —
No había otra respuesta que se le ocurriera. De hecho, se
preguntó cómo iba a esperar a través de las doce horas de la
noche y las comidas y el trabajo hasta que pudiera escapar y
regresar aquí.
Qhuinn murmuró algo que sonó como: —Gracias a Dios. — Luego
gimió cuando desacotaba, retirandose a sí mismo.
En la secuela, Blay se quedó donde estaba por un momento, pero
al final no se había otra opción salvo levantarse, salir por la
puerta, y volver a donde pertenecía.
Gracias a Dios nadie lo vio.
Él lo fue de nuevo a su habitación sin que nadie tuviera testimonio
de
la
caminata
de
la
vergüenza,
y
sip,
dentro de los quince minutos se duchó, afeitó, y se había armado.
Al salir de su puerta, se cruzó con Qhuinn que salió exactamente
en el mismo momento.
Ambos se congelaron.
Por lo general, bajando juntos hubiera sido ligeramente torpe, el
tipo de cosas que habrían provocado una pequeña charla. Pero
ahora... Qhuinn bajó los ojos.
451
452
—Tú primero. —
—Está bien. — Blay volvió a alejarse. —Gracias. — Blay acomodó
su funda de pecho y la chaqueta de cuero sobre su hombro y se
alejó. En el momento en que dio en el hueco de la escalera, se
sentía como habían pasado años desde que habían yacido tan
juntos.
Tenía el día entre ellos aún ¿Qué mierda pasó? Jesús, que estaba
empezando a sentir era una locura.
Entrando en el comedor abajo, tomó una silla vacía al azar y colgó
sus cosas sobre el respaldo, los otros lo hicieron a pesar de que
Fritz odiaba las armas alrededor de su comida. Luego agradeció a
la doggen que le entregara un plato a plena carga, y se puso a
comer.
No podía habe dicho lo que había sido servido con él, o que se
estaba hablando en la mesa. Pero sabía exactamente cuando
Qhuinn atravesó las jambas. Su núcleo empezó a tararear, y era
imposible no mirar por encima del hombro.
Hubo un impacto físico inmediato mientras lo tomaba ese enorme
cuerpo vestido de negro, y el golpeteó de las armas, como una
batería de coche se había conectado a su sistema nervioso.
Como Qhuinn no cumplía con los ojos, se suponía que era una
buena
cosa.
Los
otros
alrededor
de
la
mesa
ellos sabían muy bien, sobre todo John, las cosas se complicaron
bastante sin el gallinero benevolente teniendo la oportunidad de
opinar, no se puede decir que todo lo hiciera público.
En privado, sin embargo? las almohadas hablaban en las nubes.
Algo que envidiar. Qhuinn dio un paso adelante, pero cambió
repentinamente de dirección y caminó tooodaaaa la vuelta a la
mesa yendo al otro lado de la a la única silla, que no estaba al
lado de Blay, vacía.
Por alguna razón, pensó Blay en la conversación que había tenido
con
su
madre
por
teléfono,
en
la
uno en el que finalmente había admitido a un miembro de su
familia, que era en realidad era.
La inquietud en la nuca. Qhuinn nunca haría algo como salir, y no
porque sus padres estaban muertos, o porque, cuando esa pareja
había estado viva, habían odiado a su hijo.
452
453
Veía un largo plazo de mujeres. No podía explicarlo. Es solo la
forma en que iba a ser.
Blay apartó el plato.
— ¿Blay? ¿Hola? — Sacudiéndose a sí mismo, miró a Rhage.
— ¿Cómo dice?—
—Te pregunté si estabas listo para jugar Nanook of the North. —
Oh, eso es correcto. Ellos iban de nuevo a ese tramo de bosque
donde
habían
encontrado
las
cabañas
y
al menos con el poder especial para ir de fantasmas, así como el
avión que en un momento, recogió la nieve en el patio trasero.
Él, Jhon y Rhage estaban cubriendo su asignación. Y Qhuinn.
—Yo... sí, por supuesto. —
El más bello miembro de la Hermandad frunció el ceño, sus ojos
azules del Caribe se estrecharon.
— ¿Estás bien?—
—Así es. Estoy muy bien. —
— ¿Cuando fue la última vez que te dieron de beber?— Blay abrió
la boca. Cállate. Trató de hacer los cálculos.
—Uh-huh. Ya me lo imaginaba. —Rhage se inclinó hacia adelante
y habló a Z.
— ¿Yo, veo a Phury? ¿Tendrá a una de sus elegidas para que
pueda venir aquí y reemplazar a Layla en la madrugada. Tenemos
algunas necesidades de sangre. —
Grande. Justo lo que quería hacer al final de la noche. Alrededor
de una hora más tarde, Qhuinn dio un profundo suspiro mientras
se materializó en el frío. Estaba nublado revoloteaba nieve
alrededor de su cara, encontrado en los ojos y la nariz.
Uno por uno, John, Rhage y Blay asumieron su forma con él.
Cuando se enfrentó en el hangar, con la cubierta ahuecada le
trajo recuerdos de ese fatal Cessna, y el viaje de Dios te salve
María, y el aterrizaje de emergencia.
Feliz, feliz, alegría, alegría.
— ¿Bueno vamos?, — Dijo Rhage.
453
454
—Vamos a hacer esto. —
El plan consistía en proceder en tramos de cuartos de milla hasta
llegar a las primeras cabañas en las que habían estado ya.
Después de eso, lo situarían en los otros edificios de la propiedad,
utilizando el mapa que había encontrado previamente como una
guía. Solo el típico protocolo de búsqueda y de reconocimiento.
No tenía ni idea de lo que iban a encontrar, pero que era el punto.
¿No lo sabían que pasaría hasta que hicieran el trabajo.
Con Qhuinn enviada a la cabeza, él era muy consciente de que
Blay estaba. Sin embargo, como se hab'ia re-formado en frente
de la primera cabaña que volvió en sí, no se veía más que a Blay
apareciendo a unos cinco metros de distancia.
No es una buena idea. A pesar de que estaban en una misión,
todo lo que tenía que hacer era cerrar los ojos y su mente se llenó
de imágenes de cuerpos desnudos entrelazados en la penumbra
de su habitación. Además la visual confirma que el chico estaba
caliente como la mierda no era una ayuda. Le daba vergüenza
admitirlo, pero en ese momento, lo único que los mantenía juntos
era el hecho de que Blay se había prometido venir a él en la
madrugada. Las secuelas de torpeza en primera comida le había
hecho desear la comunión aún más, hasta el punto en que se vio
acudiendo la idea de que algún día, en un futuro próximo, Saxton
volvería y Blay dejaría de caminar a su lado, y luego que diablos
iba a hacer.
¡Que maldito lio!.
Al menos Layla lo estaba haciendo bien, todavía tenía náuseas y
estaba sonriendo constantemente.
Aún embarazadas, gracias a la intervención de Blay...
—Está por el noreste, — dijo Rhage mientras consultaba el mapa.
—Entendido, — contestó Qhuinn.
Y así se fueron, a profundizar en el territorio, en el bosque en
abanico a su alrededor por cientos y cientos de metros... y luego
por una milla. Y luego por varias millas.
Las cabañas eran básicamente lo mismo, más o menos veinte por
veinte, en espacio abierto en el centro, no cuarto de baño, no
cocina, solo un techo y cuatro paredes alineadas en el peor de los
climas.
454
455
Eran las más ruinosas estructuras que se hicieron y todas estaban
vacías.
Lógico.
Este era un largo viaje si se iban a pie los restrictores, tan fuertes
como lo eran, no podía desmaterializarse.
Por lo menos, la mayoría de ellos no podían.
El que lo hacía tenía que haber sido el Fore-lesser, pensó. Solo
esa explicación de cómo no se lesionó, había sido como un
fantasma.
Llegaron a la séptima cabaña y estaba directamente en un rastro
que había sido utilizado con bastante frecuencia en algún
momento por lo que todavía podía ver su paso a través de los
árboles de hoja perennes.
Éste le faltaba una serie de paneles de vidrio, y la puerta había
sido abierta, un montón de nieve irrumpía como un ladrón.
Qhuinn crujía la nieve con gravedad y a través del hielo, sus
shitkickers picaban la superficie inmaculada cuando cerró el
porche. Con una linterna en la mano izquierda y un cuarenta y
cinco en la derecha, se colocó de un salto bajo el alero y se
inclinó.
Mierda.
La misma mierda, diferente del espacio muerto. Mientras barría el
interior, no había absolutamente nada.
No hay muebles.
Algunas telarañas en estanterías que ondeaban en la brisa que
entraba por los cristales rotos de la ventana.
—Claro, — le gritó.
Dándose la vuelta, él pensó que era una mierda. Quería estar en
el centro dando patadas en el culo, no aquí, en el medio de la
nada, cazando y picoteando nieve y sin dar con nada.
Rhage le puso una linterna entre los dientes y desplegó el mapa
otra vez. Haciendo una marca con una pluma, que tocó el papel
grueso.
—El último está de aproximadamente un cuarto de milla al oeste.
—
455
456
Gracias.
Vete a la mierda. Suponiendo que todo fue tan inútil como lo
había sido, deben de estar fuera de esto y la participación del
enemigo en las calles dentro de los quince, tal vez veinte minutos.
Pedazo de torta.
CINCUENTA Y NUEVE
—Te ves muy feliz. —
Layla miró. En cierto modo, era insondable de que la reina
estuviera apoyada a su lado en la cama, leyendo la revista Us
Weekly y People, y viendo la televisión.
Entonces de nuevo, a excepción de la sangre roja del enorme
Ruby Saturnine e hizo un guiño a su dedo, ella era tan normal
como cualquiera podría ser.
—Yo estoy. — Layla dejó de lado el artículo sobre la temporada
más reciente de The Bachelor y puso su mano sobre su vientre. —
Estoy extasiada. —
Sobre todo teniendo en cuenta que Payne había detenido el
aborto y parecía haber vuelto a sentirse ella misma. Aunque Layla
deseaba de que el embarazo continúe era casi patológica, la idea
de que la bendición había llegado a un costo para la otra mujer no
se había sentado nada bien.
— ¿Deseas tener bebes?— Layla espetó. Y luego tuvo que añadir:
—Si no se ofende—
Bet miró lejos con preocupación. —Puedes preguntarme cualquier
cosa. Y, Dios, sí. Lo quiero tanto. Es curioso, las vuelta antes de
que mi cambio? No tenía ningún interés en ellos en absoluto.
Estaban, fuera del control de ruido, complicación, sinceramente,
no sé por que la gente se molestaba en traer bebes a sus vidas.
Entonces conocí a Wrath. —Ella se apartó el pelo negro hacia
atrás y rió. —Puedo decir que todo ha cambiado. —
— ¿Cuántas necesidades has tenido?—
—Estoy esperando. Orando con una cuenta regresiva. —
456
457
Layla frunció el ceño e hizo el duro trabajo de abrir una nueva
bolsa de galletas saladas. Era difícil recordar tanto en concreto las
horas locas con Qhuinn pero había sido una prueba de
proporciones épicas.
Teniendo en cuenta el milagro que todavía estaba descansando en
su interior, todo había valido la pena.
Sin embargo, no podía decir lo que querría si pasara otra vez su
período fértil de nuevo. Por lo menos no, no con medicados.
—Bueno, me gustaría que su necesidad fuera pronto, entonces. —
Layla mordió otra galleta, que se astilló y se fundió en la boca. —
Y yo no puedo creer que esté diciendo esto. —
— ¿Es tan difícil como... Quiero decir, yo no llegué a hablar con
Wellsie
mucho
sobre
ella
antes
de
morir,
y
Bella no dijo nada acerca de su tiempo. —Bet miró el anillo de la
reina, como admirando la forma de sus facetas capturando y
reflejando la luz.
—Y yo no sé Autumn ella esta bien, ella es encantadora, pero
teniendo en cuenta todo lo de ella y Tohr han atravesado, no me
parece un tema apropiado para tener con ella. —
—Es sobre todo una falta de definición, para ser honesto. —
—Probablemente una bendición, eh. —
Layla hizo una mueca. —Me gustaría poder decir lo contrario, pero
sí, creo que es una bendición. —
—Tiene que valer la pena —
—Sin duda. Estaba pensando eso mismo, como una cuestión de
hecho. —
Layla sonrió.
—Usted sabe lo que dicen de las mujeres embarazadas, ¿sí? —
— ¿Qué?—
—Si pasas tiempo con ellas, van a animar a su necesidad a venir.
—
—Verdaaadddd. — Sonrió la reina. —Entonces podría ser la
respuesta a mis oraciones. —
457
458
—Bueno, no estoy segura de si es verdad. Por otro lado, somos
fértiles
todo
el
tiempo.
Es
solamente
aquí
en
Tierra que las mujeres están sometidas a las fluctuaciones
hormonales, pero he leído sobre el efecto en la biblioteca —
—Entonces vamos a hacer nuestro propio experimento, ¿de
acuerdo?— Bet ofreció su mano para un apretón.
—Además, me gusta estar aquí. Es muy inspirador. — Las cejas
de Layla alcanzó su punto máximo mientras negaba con lo que se
le presentó. —Inspira oh, no. No puedo ver esto en absoluto. —
—Piensa en todo lo que me has pasado. —
—El embarazo se ha resuelto, sin embargo,—
—No solo eso. Usted es el sobreviviente de una secta.
—Como Layla le dio una mirada en blanco, la reina le preguntó:
—Nunca he oído hablar de eso?—
—Sé que es la definición de la palabra. Pero no estoy segura de
que se aplica a mí. —
La reina miró hacia otro lado, como si no quisiera crear discordia.
—Hey, puedo estar equivocada, y sin duda sabes mejor que yo,
además, eres feliz ahora, y eso es lo que importa. —
Layla se centró en la televisión y en todo el camino. Por lo que
ella entiende, un culto no era una buena cosa, y sobreviviente fue
un término por lo general asociados con las personas que habían
pasado por algún tipo de traumatismo.
El santuario había sido tan plácido y templado, como un día de
primavera en la tierra, todas las mujeres en el lugar sagrado
están en calma y en paz con sus funciones importantes para la
madre de la raza.
No hay coerción. No hay lucha.
Por alguna razón, la voz de Payne entró en su mente.
Tú y yo somos hermanas de la tiranía de mi madre de su plan
maestro para la que las cosas deben ser a su manera. Las dos
estábamos encadenas por ella en diferentes formas, como
elegidas, tú, yo como hija de su sangre.
—Lo siento, — dijo la reina, alcanzando y tocando el brazo de
Layla.
458
459
—No quise molestarte. Yo Sinceramente, no sé que demonios
estoy hablando. —
Layla llamó a ella de a la atención.
—Oh, por favor, no te preocupes. —
Ella agarró la mano de la reina.
—No cometiste ningún delito en absoluto. Pero ahora, vamos a
hablar de cosas más felices, como tu hellren. Debe estar
impaciente por que tu necesidad llegue también. —
Bet se rió con fuerza. —Eso no es exactamente como está. —
— ¿Seguramente él debe querer un heredero?—
—Creo que me va a dar uno. Pero solo porque quiero un hijo
tanto como lo hago. —
—Oh. —
— Oh es correcto. — Bet dio la palma a Layla y le dio un apretón.
—Él solo se preocupa demasiado. Soy fuerte y saludable y estoy
lista para ello. Ahora, si tan solo pudiera conseguir que mi cuerpo
se pusiera en marcha, con suerte, se me quitará las ganas. —
Layla sonrió y se frotó el vientre plano.
— ¿Has oído eso, pequeña? necesita ayuda
importante para la familia real tener un bebe. —
tu reina. Es
—Pero no es por el trono, — intervino Beth. —No lo es de mi
parte. Yo solo quiero ser una mamá, y yo quiero
tener el hijo de mi marido. En mi centro, es tan simple como eso.
—
Layla se quedó en silencio. Estaba tan contenta de tener a Qhuinn
con ella en este viaje, pero hubiera sido maravilloso tenerlo de
compañero adecuado para acostarse al lado de ella y su cuna
durante el día, para amarla y abrazara y le dijera que ella era
preciosa no solo por lo que su cuerpo podía hacer, pero por lo que
gritaba su corazón.
Una imagen de la cara dura de XCOR brilló en el ojo de su mente.
Sacudiendo la cabeza, pensó, no, ella no tiene que vivir con eso.
Tenía que mantenerse tranquila y relajada para su bebe que
seguramente su estrés se transmite a lo que su vientre nutría.
Además, que ya había sido bendecida con mucho, y si este
embarazo llegaba a término y ella vivía a través del nacimiento,
ella se había concedido un milagro verdadero y perdurable.
459
460
—Estoy segura de que todo saldrá bien con el rey, — anunció. —
El destino tiene una manera de darnos lo que necesitamos. —
—Amén, hermana. Amen. —
****
Sola sacó su Audi directamente del camino de entrada de la casa
de cristal en el río, y se estacionó justo en la puerta trasera de la
maldita cosa.
Al salir, plantó sus botas en la nieve, puso su mano dentro de su
parka en la culata de su arma, y cerró la puerta con la cadera. A
medida que avanzó hasta que la entrada de nuevo, hizo contacto
visual con la línea del techo.
Tenía que haber cámaras de seguridad allí.
Ella no se molestó en llamar a la puerta o llamar a la puerta. Él
sabía que estaba aquí. ¿Y si él no estaba en casa? Bueno,
entonces pensaría en una pequeña tarjeta de visita de algún tipo
para dejarlo.
¿Tal vez una alarma de seguridad? Una ventana abierta ¿o un
armario?
O algo que falta en el interior...
La puerta se abrió y allí estaba él, en vivo y en persona,
exactamente como lo había estado la noche anterior,
y, sin embargo, como siempre, de algún modo más alto, más
peligroso, y más sexy de lo que recordaba.
— ¿No es esto un poco obvio para usted?— Dijo arrastrando las
palabras.
Estaba vestido con un traje oscuro de algún diseñador y la cosa
tenía que haber sido hecho a mano así, dada la forma en que le
sentaba, a la perfección.
—Estoy aquí para poner algo en claro, — dijo.
—Y usted parece querer imponer condiciones. —
Como si se tratara de una idea pintoresca.
— ¿Algo más? ¿Quiere usted pasar a llevar la cena? Tengo
hambre. —
— ¿Vas a dejarme entrar, o quieres hacer esto en el frío?—
460
461
—Está la mano en él un arma, por casualidad?—
—Por supuesto que lo está. —
—En ese caso, entra—
Como él se apartó, ella puso los ojos en blanco. ¿Por Qué el hecho
de que ella pudiera dispararle alentaría al hombre que la dejara
entrar en su casa?, era un misterio.
Se quedó inmóvil mientras miraba en una cocina moderna. De pie
hombro con hombro eran dos hombres de apariencia idénticos el
uno del otro. También eran tan grandes como el hombre que
había venido a buscar, e igual que peligrosos, y cada uno tenía
una pistola en su mano.
Tuvieron que ser los que habían estado con él bajo el puente.
La puerta golpeó al cerrarse, y aunque sus glándulas
suprarrenales dejan salir una ráfaga de advertencia, mantuvieron
la reacción ante ella. El que ella había venido a ver sonrió
mientras pasaba por delante de ella.
—Estos son mis compañeros. —
—Quiero hablar contigo a solas. —
El hombre se echó hacia atrás contra un mostrador de granito,
puso un cigarro entre los dientes, y lo encendió con un mechero
de oro ligero. Como le pegó el cierre superior, exhaló una
bocanada de humo azul y la miró. —Señores, le disculpennos un
momento. —
Los Srs. gemelos Happys no parecían satisfechos con el despido.
Por otra parte, usted probablemente podría han tratado de darles
a la vez un billete de lotería premiado y le hubieran comido la
mano limpiamente hasta la muñeca. Solo para comenzar.
Ellos andaban fuera, sin embargo, se movieron en una forma
sincronizada que era muy inquietante.
— ¿Dónde lo encontraste ese par?— Preguntó secamente. —En
Internet?—
—Es increíble lo que se puede conseguir en eBay. —
De repente, se cortó la mierda. —Yo quiero que dejes de
seguirme. —
461
462
El hombre dio un tirón del puro, el final la brasa era brillante de
color naranja.
— ¿Tiene usted? —
—No tienes ninguna razón para hacerlo. No voy a venir aquí de
nuevo para nada. —
—En serio. —
—Te doy mi palabra. —
No había nada que odiara más que admitir la derrota y quería
desengancharse de la vigilancia de este tipo y su propiedad era
una especie para dejar de fumar. Pero lo que se hizo anoche,
mientras había estado en una cita con un espectador inocente,
por amor de dios, le había dicho las cosas estaban fuera de
control. Ella era perfectamente capaz de jugar al gato y el ratón,
lo hacía todo el tiempo en su profesión. Con este hombre, sin
embargo? No había ningún objetivo final que se ganara, no había
pago en espera por la información reunida, y sin intención para
que ella le robe.
Y las apuestas iban en aumento. Sobre todo si es que alguna vez
se besaban de nuevo, porque dudaba que lo detendría, y la
definición de estúpido estaba durmiendo con alguien como él.
— ¿Tu palabra?, — Dijo. —Y exactamente cuánto vale eso. —
—Es todo lo que tengo que ofrecer. —
Sus ojos, eran rayos láser, se estrecharon en su boca.
—No estoy tan seguro de eso. —
Su acento y esa deliciosa voz profunda, volvieron las sílabas en
una caricia, algo que casi podía sentir en su piel. Lo que era
precisamente por eso que estaba haciendo esto.
—No tienes ninguna razón para que me sigas. Derecho efectivo,
ahora. —
—Tal vez me gusta la vista. —
A medida que sus ojos viajaron por su cuerpo, otro choque pasó
por ella, pero no del tipo ansioso.
—Sí, creo que sí. Dime una cosa, ¿te gusta salir por la noche?
¿Alimentación de tú agrado? Compañerismo... a tu gusto —
462
463
—Yo voy a parar esta noche. No me vas a ver otra vez. — Con
eso era todo lo que tenía que decir, fue a darle la espalda.
— ¿De verdad crees que esto muere aquí entre tú y yo?—
Su hermosa voz oscura, que se celebró una amenaza ominosa en
ella. Miró por encima del hombro.
—Me pidió que no ofenda o espié no voy a... —
—Y digo una vez más, ¿crees sinceramente que termine de esta
manera. —
—Te voy a dar lo que quieres. —
—Ni siquiera cerca, — gruñó.
Por un momento, a este respecto recordó se habían besado en el
frío, cuando se había encerrado en su coche y su cuerpo habían
colado por la ventana, y surgieron a la vida.
—Es demasiado tarde para retroceder. — Dio otra calada.
—Tu oportunidad de escapar... ha llegado y se ha ido. —
Ella se volvió hacia él.
—No es para poner un punto demasiado fino en ti, pero una
mierda. Yo no tengo miedo, a nadie, así que ven a mí. Pero sé
que voy a hacerte daño para defenderme —
Un sonido abrupto vibró a través del aire entre
¿Un.Ronroneo? Era el hombre en realidad quien ronroneo
ellos.
Dio un paso hacia adelante. Luego otro. Y como un caballero
podría, él dejó su cigarro a un lado, como que no quería quemarla
ni echar humo en su cara.
—Dime tu nombre, — dijo. O mándamelo, me gusta más. —
—Me resulta difícil creer que no lo sepas. —
—Yo no lo creo. —
Esto fue dicho con una de la ceja arqueada, como si buscara
información y estaba por debajo de él.
—Dime tu nombre, y te dejaré salir de aquí ahora. —
Dios... sus ojos... eran la luna y las sombras entrelazadas, un
color imposible en algún lugar plata y entre violeta y azul pálido.
463
464
—En la medida que nuestros caminos no se crucen, no es
relevante-—
—Para que lo sepas... te entrégate a mí—
— ¿Disculpe?—
—Pero usted que me pedir en primer lugar. —
Sobresalía hacia adelante su temperamento y soplaba, estaba en
todo su derecho vamos a ser razonables fuera del agua.
—A lo largo de mi cadáver. —
—Lo siento, no es de mi gusto. — Dejó caer la barbilla y lo miró
desde abajo de los párpados entornados.
—Yo te prefiere, caliente y húmeda.... —
—No va a suceder. —
Giró vuelta y se dirigió hacia la puerta.
—Y ya está. —
Justo cuando ella entró en la antesala, sus ojos captaron algo en
el banco que corría en cuclillas a la pared del fondo del lugar.
Su cabeza se giró, y sus pies se tambalearon. Era un cuchillo, un
cuchillo muy largo, tan largo que era casi una espada.
Había sangre roja brillante en la hoja.
— ¿Repiensa tu salida?, — Dijo en esa voz oscura directamente
detrás de ella.
—No. — Ella tiró hacia la puerta y la abrió. —Estoy justo en el
blanco de la misma. —
Golpeando la cosa detrás de ella, quería correr hacia su coche,
pero se negó a ceder al pánico, incluso cuando ella esperaba que
viniera tras ella.
Y sin embargo, el hombre se quedó donde estaba, y se asomó en
la ventana de la puerta observando mientras ella entró, ensendió
su motor y puso el Audi en la marcha.
Cuando ella salió contacto el coche, su corazón latía con fuerzaEspecialmente cuando un pensamiento verdaderamente aterrador
le ocurrió.
464
465
Metiendo la mano en su bolso, ella buscó a tientas el teléfono, y
cuando lo encontró, ella fue a sus listas de contactos, seleccionó
uno y pulsó enviar.
Hecha un trapo por el miedo, se puso el celular a la oreja, incluso
aunque estaba habilitado para Bluetooth y que estaba en contra
de la ley en Nueva York no quiso el manos libres.
Ring. Ring. Continuó— ¡Hola! Tenía la esperanza de tener noticias de ti. —
Se hundió en el asiento del conductor, con la cabeza caída hacia
atrás contra el respaldo.
—Hola, Mark. —
Dios, el sonido de la voz del hombre era un alivio.
— ¿Estás bien?— Le preguntó a su entrenador.
Ella pensó en esa hoja ensangrentada.
—Yo lo estoy. Sí. ¿Tú puedes salir del trabajo? —
Se embarcaron en una conversación bastante agradable, ella se
marchó, con su pesado pie en el pedal del acelerador, el rayado
paisaje de la nieve blanca, y sucia del camino salado. Árboles
esqueléticos. Una poca anticuada cabaña con una luz en su
interior. La plaza de Calvo contra el río a la izquierda.
Cada vez que ella parpadeaba, veía sus ojos la en los cristales de
la puerta. Mirando. Haciendo.Planificación...sobre Ella.
Y maldita sea, su cuerpo estaba desesperado por ser atrapado por
él.
SESENTA
Qhuinn rematerializado, con su linterna iluminó la cabaña hasta el
final. Él no esperó a a los otros, esta vez, solo marchando hacia
adelante, iluminando para la puerta, que estaba intacta y bien
cerrada.
Su primer indicio de que algo estaba mal , fue cuando agarró la
manija tosca, una carga eléctrica de bajo nivel lamió en su mano
465
466
y subió por el brazo. Retrayendo la mano, y la sacudió, su instinto
iba en alerta máxima.
— ¿Qué pasa?— Preguntó Rhage como el hermano llegó al
porche. Qhuinn miró a su alrededor, observando que Blay y Jhon
estaban en la periferia.
—No lo sé. —
Rhage salió por la puerta,
retrocediendo bruscamente.
y
tenía
la
misma
reacción,
— ¿Qué mierda? —
—Lo sé, bien, — murmuró Qhuinn mientras daba un paso atrás y
pasó la luz en el exterior.
Las dos ventanas a cada lado de la entrada habían sido tapiadas,
y cuando él se acercó y vio una estructura flaca, lo mismo puede
decirse de los que estaban a ese lado, también.
—A la mierda esto, — gruño Rhage. El hermano dio tres pasos
hacia atrás y luego corrió hacia la puerta, su hombro pesado
inclinado como un ariete. Y ¿Qué sabes tú?, el impacto astilló los
paneles de madera. De repente, una luz cegadora quemo toda la
noche, iluminando el bosque como una bomba hubiera apagado,
girando Rhage fue lanzado hacia atrás como en una película.
Como Blay y Jhon corrieron para hacer una evaluación de los
daños en el guerrero, Qhuinn se lanzó hacia adelante,
preparándose a su paso por las jambas esperando recibir un par
de cientos de voltios de solo Dios sabe que.
En cambio, a él no le golpeó nada más que aire, con un impulso
tan grande que tuvo que hacerse una bola y rodar para evitar el
aterrizaje con su rostro. Una respiración más tarde, le recibió un
puñetazo que lo levantó del suelo y aterrizó en cuclillas, y con el
arma en una mano, y la linterna en otra.
Algo olía mal.
—Detrás de ti, — dijo Blay, como un segundo haz de luz se unió a
la suya.
El aire dentro de la cabaña era curiosamente cálido, como si
hubiera un calentador enchufado en algún lugar excepto que no
era posible. No hay electricidad ni tanque de gas. Y nadie había
estado allí por un tiempo, pasando por la capa de polvo sin
marcas en el piso y las delicadas telarañas que colgaban
verticales del techo inmóviles como cuerdas pesadas.
466
467
— ¿Qué es esto? — exigió Blay.
Qhuinn miró y frunció el ceño. Había una serie de lo que parecía
ser aceite en tambores contra la pared del fondo, la agrupación en
racimo entre sí, como si hubieran sido asustados por algo y
hubiera un círculo con los vagones de autoprotección.
Qhuinn se acercó, al mismo tiempo paneo con la linterna en el
círculo, y frunció el ceño de nuevo cuando él consiguió un buen
vistazo a los contenedores de gran calibre. Ninguno de ellos tenía
las tapas, y su luz parecía reflejarse en una especie de aceite.
— ¿Qué... demonios es esto?—
Inclinado sobre la más cercana, tomó una respiración profunda
por la nariz, y quemaba estaba lleno del hedor de asesino. A
juzgar por la forma en que su haz no penetró en la superficie del
líquido, sabía que podía ser una sola cosa, y seguro como la
mierda no podía usarlo para alimentar un calentador o un
generador.
Era la sangre de la Omega.
—Detrás de ti, — dijo Rhage cuando el hermano entró.
Un suave silbido anunció que John había llegado también.
— ¿Eso es lo que yo creo que es?— Blay murmuró mientras se
paraba al lado de Qhuinn.
Qhuinn puso la linterna entre los dientes y se inclinó hacia delante
con la mano desnuda. Justo cuando se puso en contacto con el
desagradable y viscoso líquido, algo surgió desde dentro del
tambor
— ¡Mierda!, — Gritó, saltando hacia atrás. Cuando su linterna
cayó al suelo y rodó hacia un lado, y Blay iluminado lo que se
había movido.
Un brazo.
Había alguien en el interior del tambor.
—Jesucristo, — respiró Blay. Detrás de ellos, la voz de Rhage
gritó en voz alta,
— ¿V? Necesitamos refuerzos aquí. Estadística. —
Qhuinn se inclinó y atrapó su luz. Volviendo al líquido aceitoso,
vio como el antebrazo se movió de nuevo en movimiento lento
467
468
justo debajo de la superficie, con lo que el cambio de la parte
exterior de la muñeca y el dorso de la mano quedando a la
vista....
Algo brilló, con un destello llamativo de Qhuinn. Inclinando su
rayo, aún más sobre el tambor. Era un anillo de escudo familiar.
La mano no tenía bien, sus articulaciones, estaban deformadas, la
totalidad o parte de cada dedo, como si pudiera haberlo metido
en una amoladora de coca....
Ese rayo rompió a través de la cloaca de la sangre del Omega,
una vez más
—Espera, espera, Qhuinn que necesitas para retirarte—
Qhuinn ignoró el comentario mientras se inclinaba todavía más,
cada vez más cerca, más cerca....
Más cerca...
Al principio, no podía creer lo que estaba viendo. Simplemente lo
podría estar buscando un familiar anillo de escudo.
Pero ¿Qué otra cosa podría ser? Estaba en el dedo índice, el
único dígito que no había sido destrozado y arrancado. Y era oro,
incluso a través del aceite negro, el resplandor del amarillo era
evidente. Y el anillo en sí tenía un ancho rostro en el que se habia
puesto algo.
—Qhuinn, — dijo Rhage bruscamente. —Sal de esa mierda y
lejos—
El brazo se movió de nuevo, incumpliendo ordenes continuó, la
mano pálida de la superficie del líquido, parecía como de un
espectro que podría salir de una tumba, o llegando....
Retiró la sangre del Omega de la superficie del anillo, revelando...
—Qhuinn, no estoy jugando—
Un ruido estalló en la cabaña, llenando el aire.
Estaba completamente inconsciente de que se trataba de un grito
que venía de su propia boca.
Al principio, Blay pensó que lo que estaba en el tambor había
agarrado a Qhuinn y tiraba de él hacia adentro y por ese motivo
Qhuinn gritó.
468
469
Por instinto, saltó hacia adelante y agarró de la cintura a Qhuinn,
rompiendo el anclaje y tirando hacia atrás.
Lo que salió de ese tambor perseguiría en pesadillas a Blay
durante años... décadas después.
De hecho, lo que había dentro no había aferrado a Qhuinn, era al
revés. Y cuando Blay lo arrastró hacia atrás, una forma masculina
salió del apretado tanque de la sangre del Omega derramándose
en ríos, en los tablones de madera fríos de la cabaña, golpeando
los shitkickers de Blay los cueros, Qhuinn de forma torrencial.
Qhuinn tenía que luchar para mantener su agarre y no se deslice,
soltando el arma y la linterna olvidando el tiempo, sus manos con
guantes y luchaba para no perder el contacto....
Cuando lo izó...
El barril como de petróleo cayó a su lado con un hombre tendido
plano a sus pies.
Nadie se movió. Era como si todos hubieran intervenido y
asumido sus lugares en un cuadro.
Blay reconoció quién era inmediatamente.
No podía creerlo.
Los muertos habían regresado a la vida... era una manera de
hablar. Qhuinn se agachó y tocó los hombros del hombre. Luego
dijo el nombre de su hermano más o menos:
—Luchas—
La respuesta no se hizo esperar. Las manos de su hermano
empezaron como un molinillo lentamente, con las piernas
destrozadas, su cuerpo desnudo tratando de moverse. Su piel
estaba magullada por todas partes, la dura iluminación de las
linternas mostraban cada
contusión y corte, negro y azul,
manchado por la sangre del Omega retrocediendo poco a poco de
la piel pálida.
Dios mío, ¿Qué habían hecho con él?
Uno de sus ojos estaba hinchado cerrado, y su boca estaba
ladeada, como si le hubieran dado un puñetazo allí. Comosi él
hiciera una mueca, parecía que sus dientes estaban se habían
salvado, pero esa fue la única misericordia, parecía haber sido
dado por muerto.
469
470
— ¿Luchas?, — Dijo Qhuinn de nuevo. — ¿Puedes hablar
conmigo?—
Desde un lado, Rhage estaba en su teléfono de nuevo.
— ¿V? Realmente tenemos una situación. ¿Cuál es su... ¿Qué ?
No, no abso... Te necesito ahora.... No,. Y a Payne. —
Miró
— ¿Sí sabemos quién es?
Blay tuvo que aclararse la garganta, su respuesta tropezaba.
—Es su... hermano. —
Rhage parpadeó. Sacudió la cabeza, inclinándose. Mierda
—Lo siento, lo siento—
—Su hermano, — Blay repitió en voz alta y con claridad.
—Jesús... — Rhage susurró. Y entonces se rompió de nuevo en
acción.
—Ahora, V. Ahora. —
—Luchas, ¿puedes oírme?— Habló Qhuinn.
Vishous irrumpió en la cabaña de una fracción de segundo más
tarde. El hermano estaba cubierto de sangre y su sangrado era
rojo gracias a una herida en su rostro, también respiraba como un
tren de carga y tenía un goteo en la daga negra en su mano.
En el instante en que vio que estaban todos agrupados alrededor,
se detuvo.
— ¿Qué demonios es esto?—
Rhage hizo rápidamente movimientos tomandolo por el cuello,
evitando cualquier comentario adicional. Entonces lo agarró del
brazo a V y lo arrastró fuera del alcance de los oídos. Cuando la
pareja regresó, V no mostraba emoción.
—Déjame echar un vistazo— dijo V a Qhuinn que seguía hablando
a su hermano, las palabras que salían era una corriente constante
que no tenía mucho sentido. Por otro lado, en cuanto a que nadie
había conocido, al hombre, había muerto en los ataques, junto
con la madre de Qhuinn, su padre y hermana. Así que, sí, esto
era suficiente para hacer que incluso Shakespeare sufriera un
caso de balbuceos.
470
471
Excepto que... esto no era posible, pensó Blay. Hubo cuatro
cuerpos en la casa y Luchas había sido uno de ellos.
Blay debe saber. Había ido a la identificación.
Puso una mano sobre el hombro de Qhuinn.
—Hey. —
Las palabras de Qhuinn pararon. Luego miró a los ojos a Blay.
—Él no me contesta. —
— ¿Puedes dejar a V a echar un vistazo? Es necesario consultar a
un médico. —Y tal vez mucho más cojonudo que responder al que
demonios estaba pasando aquí.
—Vamos, de pie aquí conmigo. —
Qhuinn se enderezó y se apartó, pero no fue lejos, y sus ojos
nunca dejaron a su hermano.
— ¿Lo han vuelto?— Se cruzó de brazos y se acurrucó hacia
delante. —
¿Crees que lo volvieron a él? —
Blay negó con la cabeza, y deseaba poder tumbarse.
—No lo sé. —
SESENTA Y UNO
Como Qhuinn miró el suelo de la cabaña, su cerebro estaba disparando
en una serie de desconexión, la noción concreta que toda su familia
había sido aniquilada chocando en lo que parecía ser una realidad muy
diferente.
Él volvía a una noche, hace mucho tiempo, cuando él había entrado por
la puerta grande de sus padres para encontrar a su familia sentados
juntos en la mesa del comedor... y su hermano consiguiendo el anillo
que estaba en su mano ahora destrozada.
Uno pensaría que los ojos del hombre torturado, pero vivo sería en todo
lo que había de concentrarse.
471
472
— ¿Qué está pasando, V, — se preguntó. — ¿Cómo está?—
—Él está vivo. — El hermano cambió su daga negro alrededor y limpió
la hoja fuera de su ropa de combate en el muslo.
— ¿Hijo? Hijo, ¿puedes mirarme? —
Luchas seguía mirando hacia Qhuinn, su conjunto perfectamente
complementado y sus hermosos ojos grises inyectados en sangre y
como loco de grandes. La boca se movía, pero ningún sonido salía.
—Hijo, voy a tener que cortar, ¿de acuerdo? ¿Hijo? — Qhuinn sabía
exactamente lo que iba a hacer V.
—Hazlo. —
El corazón de Qhuinn golpeó como un puñetazo en el esternón cuando
el hermano tomó esa daga negro surcado un punto en la parte exterior
de brazo de Luchas. El tipo ni siquiera se inmutó, y luego otra vez, con
lo que pasaba por él? como una gota en el mar.
Por favor, se de color rojo, por favor, se de color rojo, por favor...
La sangre roja brotó y se filtró a cabo, contraste y brillante sobre el
aceite negro con el que estaba cubierto. Todo el mundo dejó escapar el
aliento que había estado conteniendo.
—Está bien, hijo, eso es bueno, eso es bueno.... —
Ellos no lo habían cambiado. V se levantó del suelo y echó la cabeza
hacia un lado, haciendo un gesto para un combo privado. Cuando
Qhuinn se acercó, tomó el brazo Blay y lo trajo a sí. Era la cosa más
natural del mundo.
Esto era una mierda y él sabía que no estaba rastreando y no había a
nadie más que él prefiriera tener con él.
—No tengo un manguito de presión arterial o un estetoscopio, pero voy
a decir ahora mismo, su pulso es débil y errático y estoy muy, muy
seguro de que está en estado de shock. Yo no sé cuánto tiempo ha
estado allí o que le hicieron a él, pero él está vivo en el sentido
convencional. El problema es, que fuera Payne de la comisión. — los
ojos de V brillaban. —Y poder saber por que. —
Ah, por lo que había hablado con su hermana. —Ella no iba a ser capaz
de trabajar su magia, — continuó el hermano, —y estamos a millones
de kilómetros de todas partes.
—En pocas palabras, — dijo Qhuinn gravedad extrema. V le miró
directamente a los ojos. —Él va a morir en el próximo par de... —
472
473
—V— Rhage ladró. — ¡Ven aquí!—
Abajo en el suelo, el cuerpo maltrecho de Luchas estaba moviendose en
sí mismo, con las manos rotas sus palmas, rodillas giro a cal y canto, la
columna vertebral se encrespaba hacia el techo de la cabaña.
Qhuinn cayó de rodillas junto a la cabeza de su hermano.
—Quédate conmigo, Luchas. Vamos, lucha contra el destino—
Esos ojos grises se volvieron a cerrar, Qhuinn entró en agonía, se
estaba rompiendo, Qhuinn era apenas consciente de V corriendo para
tomando el guante de su mano brillante.
—Qhuinn— el hermano gritó como si tal vez hubier dicho el nombre de
Qhuinn un par de veces.
Él no apartó la mirada de su hermano.
— ¿Qué ?—
—Esto podría matarlo, pero a lo mejor haga tener a su corazón un
latiendo mejor. Es un mal tiro, pero es lo único que él tiene. —
En la fracción de segundo antes de responder, sintió una necesidad
imperiosa de su hermano por venir de alguna forma, de algún modo. A
pesar de que apena conocía al tipo, y le había molestado durante
años.Y luego lo hizo golpear, cuando Luchas se habían unido a la
Guardia de Honor, que no había dado cuenta hasta ya no tuvo lo timón
en el planeta, cuando no había sangre suya para derramar a la tierra.
Por otro lado, ese vacío fue exactamente lo que lo había impulsado
durante la necesidad de Layla. Y lo que tenía que le hizo llegar a Blay
instintivamente. Amor o el odio por ellos, por la sangre o la memoria,
de la familia es una especie de oxígeno necesario para la vida.
—Hazlo, — dijo una vez más.
—Espera, — Blay cortó, azotando su cinturón fuera y dándoselo a
Qhuinn. —Pónselo en la boca. —
Solo una razón más para amar al hombre. Aunque no era como si
necesitara a otro.
Qhuinn ángulo la correa en la boca abierta de su hermano y
mantuvo en su lugar mientras asentía a V.
la
—Quédate conmigo, Luchas. Vamos, ahora, estaras con... —
Por el rabillo de su ojo, él siguió la brillante luz blanca en el esternon de
su hermano...
473
474
El pecho de Luchas tiró alto, todo su cuerpo en un espasmo,
separándolo de las tablas del suelo en forma de inyección resplandor
brillante a través de él, canalizando hacia abajo sus brazos y sus
piernas, irradiando hasta la cabeza. El sonido que hizo fue inhumano,
un gemido gutural que fue directamente a la médula de Qhuinn.
V tiró de nuevo su mano, palma brillante levantándola en alto, Luchas
cayó como la peso muerto era, su cuerpo rebotando, con los miembros
aleteando.
Él parpadeó rápidamente, como si una brisa soplara en su rostro.
—Pégale otra vez, — exigió Qhuinn. Cuando V no respondió, él miró.
Una vez más. —
—Esto es jodidamente loco, — murmuró Rhage. V midió al macho por
un momento. Luego trajo esa mano mortal en rango. —Una vez más,
eso es todo lo que obtendrás, — dijo a Luchas.
—Maldita sea vamos, — Rhage interrumpió: —Un poco más y podría
durar un poco más el hijo de puta. —
El segundo golpe fue tan malo que el cuerpo maltrecho estaba
retorciéndose salvajemente, Luchas hizo un espantoso sonido antes de
aterrizar de nuevo en con un estrépito de huesos.
Pero él tomó una respiración profunda. Una grande que alcnzó y amplió
su caja torácica.
Qhuinn sintió deseos de orar, y él supuso que lo hizo por lo que le
empezó
a
decir
—
¡Vamos!,
vamos....
—
La mano mutilada con el anillo, se extendió y agarró a la camisa de
Qhuinn. El asimiento era débil, pero Qhuinn se inclinó
— ¿Qué? — dijo. —Habla lento.... —
Esa mano saltando por encima de su chaqueta.
—Háblame. —
La mano de su hermano encerrado en garras tomó una de sus dagas.
—Mata... me.... —
Los ojos de Qhuinn abiertos a lo ancho.
La voz de Luchas no era nada como lo había sido, nada más que un
susurro ronco. —Mata... me... hermano... mío.... —
474
475
SESENTA Y DOS
— ¿Cómo lo llevas?— Preguntó Blay.
De pie en el porche de la cabaña, Qhuinn respiraba y cogió una pizca de
humo en el aire.
Blay había encendido de nuevo, y por mucho que Qhuinn odiaba el
hábito, no lo culpaba al chico. Diablos, como si fuera de ese tipo de
cosas, en que se habían roto los clavos del ataúd, también.
Miró a Blay lo miraba con paciencia, claramente preparado para esperar
una respuesta a la cuestión, incluso se tomó lo que quedaba de la
noche.
Qhuinn miró su reloj. Una a.m.
¿Cuánto tiempo le va a tomar al resto de la Hermandad para llegar
hasta aquí? Y fue este plan de evacuación que todos decidieron que
realmente iba a funcionar
—Me siento como que estoy perdiendo mi mente de mierda, —
respondió.
—Estoy contigo. — Blay exhalado en la dirección opuesta. —No puedo
creer que es él... —
Qhuinn miró los árboles delante de ellos. —Nunca te pregunté acerca de
esa noche. —
—No y, francamente, no te culpo. —
Detrás de ellos, en la cabaña, Rhage, V y Jhon estaban con Luchas.
Todos habían tomado sus chaquetas fuera y le envolvieron alrededor
del hombre con la esperanza de mantenerlo caliente.
De pie con una camiseta musculosa y sus armas, Qhuinn no sentía frío.
Se aclaró la garganta. — ¿Los habías visto? —
Blay habría querido volver a la mansión después de las redadas.
Qhuinn simplemente no había podido ver los sacos para identificar los
cadáveres.
—Sí, lo hice. —
— ¿Estaban muertos entonces?—
475
476
—Por lo que yo sabía, sí. Él era... sí, no pensé que había alguna
posibilidad de que estuvieran vivos. —
—Sabes, yo nunca vendí la casa. —
—Yo lo había oído. — Técnicamente, como miembro renegado de la
familia, no había tenido ningún derecho sobre la propiedad. Pero hay...
había tantos muertos que nadie hizo ningún reclamo de la finca, y
según las Antiguas Leyes, volvieron a Wrath las propiedades con lo cuál
el rey me la había dado prontamente en pleno dominio. Cualquiera que
sea el infierno que significaba. Yo no sabía que pensar cuando me
dijeron que habían llegado sacrificados. —
Qhuinn miró a las estrellas. La previsión era de más nieve, así que no
había estrellas a la vista. —Me odiaron. Supongo que los odiaba a ellos.
Luego se fueron. —
A su lado, Blay se quedó muy quieto.
Qhuinn sabía por que y una torpeza repentina le había metió las manos
en los bolsillos. Sí, hablando de emociones y basura, pero no pudo más
a la mierda. Pero aquí. En privado. Con Blay. Se aclaró la garganta, él
siguió su camino.
—Me sentí aliviado más que nada, para ser honesto. No puedo decirte lo
que fue crecer en esa casa. Toda esa gente que me mira como si yo
fuera caminando y hablando de ellos, maldición sobre ellos. — Negó
con la cabeza. —Yo solía evitarlos en la medida de lo posible, usando
los accesos de la servidumbre las escaleras, permanecer en esa parte
de la casa. Pero entonces el doggen amenazó con renunciar. En
realidad, los mayores beneficios para mi los conseguí a través de la
transición así que podía desmaterializarse por la ventana de mi
habitación. Entonces ninguno de ellos tuvo que tratar conmigo. —
Incluso cuando Blay maldijo en voz baja, Qhuinn todavía no tenía ganas
de callar.
— ¿Y sabes lo que jode verdaderamente?, el jefe. Vi que el amor era
posible en él cuando mi padre miró a mi hermano. Sería distinto si el
bastardo nos hubiera odiado a todos nosotros, pero no lo hizo. Y eso me
hizo darme cuenta cómo yo estaba bloqueado. —Qhuinn miró. Movió los
shitkickers. — ¿Por que me miras de esa manera? —
—Lo siento. Sí, lo siento. Tú solo... nunca has hablado de ellos. Nunca.
— Qhuinn frunció el ceño y miró de nuevo el cielo, imaginando las luces
de las estrellas a pesar de que no podía verlas. —Yo quería. Contigo, es
esto. No con cualquier otra persona. —
— ¿Por que no lo hiciste?— Como si esto fuera algo que el chico se
había preguntado por un tiempo.
476
477
En el silencio que siguió, Qhuinn tamiza a través de los recuerdos que
nunca había tenido imágenes de ellos solo figuras, de sí mismo. Al ver a
su familia. Al ver... a Blay. —Me encantaba ir a su casa. No puedo decir
lo que quería decir para mí, me acuerdo de la primera vez que me
invitaste. Estaba convencido de que tus padres iban a echarme. Yo
estaba preparado para ello. Ella no se preocupo, ocultaba la mierda en
mi casa todo el tiempo, ¿por que unos completos extraños no me harían
lo mismo? Pero tu madre... — Qhuinn se aclaró la garganta. —Tu mamá
me sentó a su mesa en a cocina y me dio de comer. —
—Ella estaba mortificada de lo enfermó que te veías. Justo después, te
metió en el baño y te quedaste por una hora. —
—Yo no estaba vomitando. —
La cabeza de Blay dio la vuelta. —Pero tu dijiste...—
—Yo estaba llorando. —
Blay retrocedió, Qhuinn se encogió de hombros. —Vamos, ¿Qué iba a
decir? ¿Que me descompuse y que lloré al lado del lavabo en el piso?
Corrí el agua para que nadie oyera y tire de la cadena de vez en
cuando. —
—No sabía. —
—Ese era el plan. — Qhuinn miró. —Ese fue siempre el plan. Yo no
quería que tú lo supieras lo mal que estaba en mi casa, porque yo no
quería que te sintieras mal por mí. Yo no quería que tú o tus los padres
lo supieran y sintieran como si tenían que tomar medidas, yo quería
que fueras mi amigo y tú. Siempre lo has sido. —
Blay apartó la mirada rápidamente. Luego se frotó la cara con la mano
que no tenía el cigarrillo. Mierda
—Ustedes fueron lo que me ayudaron a sobrellevarlo, — Qhuinn se oyó
decir. —Yo viví durante la noche, porque podía ir a tu casa. Fue lo único
que me permitió seguir. Tú fuiste el único, en realidad. Eras... tú. —
Los ojos de Blay volvieron a los suyos, tenía la sensación de que el tipo
estaba buscando palabras.
Y que Dios los ayude a los dos, si no hubiera sido por Saxton, Qhuinn
hubiera dejado caer la guardia y decir todo en ese mismo momento, a
pesar de que el momento era estúpido.
—Tú ya lo sabes, — dijo Blay finalmente. —Háblame. — Qhuinn pateó el
suelo y se siñó de hombros, estirando los músculos de la espalda.
—Sé cuidadoso. Puede ser que te tome la palabra. —
477
478
—Sería de gran ayuda. — Qhuinn miró otra vez, Blay sacudió la cabeza.
—No sé lo que estoy diciendo. —
Mierda, pensó Qhuinn.
Sin previo aviso, V salió de la cabaña, aún con la mano iluminada
enrollada.
Qhuinn se quedó en silencio, no estaba seguro de si estaba aliviado que
la conversación se había visto obligada a llegar a su fin o no.
En una exhalación, dijo Vishous, —Tengo que asegurarme de que
entiende las consecuencias. —
Qhuinn asintió. —Ya sé lo que vas a decir. —
Esos ojos de diamante fijos en los suyos. —Bueno, vamos a cielo
abierto de todos modos, ¿de acuerdo? Yo no detecto nada del Omega
en él, pero si aparece, o si me he perdido algo, voy a tener que
hacerme cargo de él. —
"Mátame, hermano mío. Mátame".
—Haz lo que tengas que hacer. —
—Él no puede entrar en la mansión. —
—De acuerdo. —
V extendió la mano letal. —Juro por ella. — Se sentía extraño para
dándole la mano al hermano y enlazar su palabra en el contacto porque
era lo que los familiares tenían que hacer en situaciones como esta, y
todo eso sabía que no había estado al lado de cualquier cosa por
Alguien alguna vez. Incluso antes de la desmentida por su familia,
habría sido la última persona en responder por la línea de sangre.
Los tiempos habían cambiado, sin embargo, no había.
—Una cosa más. — V tocó la punta de la mano rodado. —Va a ser un
largo y duro camino para la recuperación. Y no estoy hablando solo de
la mierda física. Te necesita para prepararse. — ¿Qué, como que
habían tenido una relación antes de esto o algo así? Podría compartir
algo de ADN con el chico, pero aparte de eso, Luchas era un extraño.
—Lo sé. —
—Está bien. Me parece bien. —
A lo lejos, un par de gemidos agudos superaba a la oscuridad. —Gracias
a la mierda, — Qhuinn espetó mientras regresaba a la cabaña.
478
479
En la esquina, al lado de la batería que se había volcado, su hermano
no era más que un montón de chaquetas, con el cuerpo retorcido
cubierto por una manta improvisada.
Qhuinn caminó a través de las tablas del suelo, asintiendo con la cabeza
a Jhon Mateo y Rhage. Se arrodilló junto a su hermano, se sintió como
si estuviera en un paisaje de ensueño, no la realidad.
— ¿Luchas? Escucha, esto es lo que va a pasar. Van a llevarte en un
trineo. Tú va a nuestra clínica para tratamiento. ¿Luchas? ¿Puedes
oírme? —
Cuando el par de motos de nieve llegaron a la cabaña, Blay siguió su
progreso desde el porche, mirando sus luces que se hacían más grandes
y más brillantes, el par de los motores de regulación en constante
ronroneo cuando llegaron a su destino. Oh... esto era bueno. Detrás de
una de ellas, había un trineo cubierto, el tipo de cosas que había visto
en la televisión en los Juegos Olímpicos cuando algún esquiador se
había estrellado a través de las cuerdas y lo bajaban de una montaña.
Perfecto.
Manny y Butch desmontaron y corrieron otra vez.
—Están bien ahí, — dijo Blay, al salir de esa manera el doctor. —
¿Luchas? conmigo, —escuchó Qhuinn en un murmullo. Mirando en, Blay
viendo como Manny se inclinó sobre el cuerpo de Luchas.
—Hombre, que puta noche. Y pensamos que el espectáculo aéreo de un
par de noches atrás ¿había estado lleno de drama? Siempre te toca a ti.
—
Volviendo a enfrentar el bosque, Blay se frotó la cara otra vez, al igual
que le iba a ayudar. Y quería encender otro Dunhill, pero cuanto más
tiempo esto llevara, el más paranoico se ponía. Lo último que esta
situación necesitaba era un escuadrón de lesser apareciendo antes de
que pudieran sacar a Luchas a la seguridad.
Es mejor tener una cuarenta que un cigarrillo en la mano.
“Siempre ha sido tú”.
— ¿Estás bien?— Preguntó Butch.
Con espíritu de la honestidad, ya que parecía ser el tema musical de
esta noche, él negó con la cabeza.
—No en lo más mínimo. —
El policía le dio una palmada en el hombro. —Por lo que sabía. —
479
480
—Pensé que lo hacía, sí. — Oh, espera, la pregunta era sobre Luchas. —
Quiero decir, sí, lo hice. —
—Tiene que ser malo y duro, todo esto. —
Blay miró por encima del hombro y se puso otra imagen a la vista de
Qhuinn se agachó al lado de su hermano. La cara de su viejo amigo era
antigua a las luces de las linternas, hasta el punto de Blay
se preguntó si lo había visto en realidad se relajó después de que
habían estado juntos, o que había sido confundido.
Fue el único que... en realidad.
—Es difícil, — murmuró.
Y extraño, también.
Justo después de la transición, había buscado alguna señal de la
manera en que se sentía su amigo era correspondido, alguna pista de
dónde estaba Qhuinn. Pero no había nada de lo que había sido capaz de
ver nada más que la lealtad perdurable, la amistad y habilidades de
lucha pateando culos a través de la conexiones que habían tenido con
otras personas, y la formación, y luego las salidas nocturnas en el
campo... siempre había estado al otro lado de la conexión que hubiera
querido, mirando a una pared y que no podía moverse y por un rato de
este porche
Era la primera vez que había tenido un vistazo de lo que había anhelado
aún más considerablemente que el sexo.
Mierda, por un peligroso momento, se preguntó si había sido en
realidad un “en” su participación con Layla o había derramado los
frijoles fuera de su dormitorio.
—Lo estaban moviendo. — Butch enganchó el brazo de Blay y lo sacó
del camino de la puerta.
—Ven quédate junto a mí. —
Luchas habían sido debidamente cubierto ahora, con una manta de
Mylar envuelto alrededor de él de la cabeza a los pies, nada más que la
cara llevaba desnuda indirectamente y se mostró. Ellos lo habían puesto
en una camilla plegable, con Qhuinn en un extremo y V en el otro.
Manny caminaba a su lado, como si no estuviera seguro de si iba a
tener que resucitarlo en algún momento dado más en el trineo,
transfirieron al hermano de Qhuinn y lo ataron abajo.
—Lo voy a expulsar, — anunció Qhuinn mientras subía y ensendía el
motor de la moto de nieve.
480
481
—Lento y constante, — advirtió Manny. —Es una maldita masa de
huesos rotos. —
Qhuinn miró a Blay. — ¿Viaja conmigo?— No hay razón para responder
a eso. Marchó a una y subió detrás del chico.
Típico de Qhuinn, no se molestó en esperar a los demás. Solo clavado el
acelerador y puso en off. Él, sin embargo, escuchaba al buen doctor: Él
hizo dio amplia vuelta y siguió las huellas que habían hecho,
manteniendo la velocidad lo suficientemente rápido como para hacer
algo de tiempo, pero no tanto como para que licuara a Luchas.
Blay tenía dos pistolas.
Manny y Butch iban junto a ellos, los otros hermanos y John Matthew
desmaterializándose en distancias regulares, que aparecen en los lados
de las dos vías paralelas.
Tardó un siglo.
Blay literalmente pensaba que nunca iba a salir de allí. Parecía como si
el agudo lloriqueo de los motores y la falta de definición en la oscuridad
del bosque, y las manchas blancas brillantes de los claros iban a ser las
últimas cosas que había visto.
Rezó durante todo el camino. Cuando la estructura del hangar grande,
cuadrada, finalmente apareció a la vista, aparcando justo al lado de él
era la única y más hermosa que jamás había visto Blay. V y Butch en el
Escalade. Las cosas se movieron en un santiamén dividiéndose allí:
Qhuinn tirando hacia arriba al lado de la camioneta, Luchas transferido
en el asiento trasero, las motos de nieve recargados en el remolque
enganchado a la parte posterior, Qhuinn iba en el asiento del pasajero
del vehículo.
—Quiero Blay para conducir, — dijo antes de subirse Hubo un instante
de pausa. Entonces Butch asintió y le lanzó las llaves. —Manny y yo
estaremos en la parte posterior. — Blay se puso al volante, los trasladó
a la sede para dar cabida a sus piernas, y encendió el motor. Qhuinn se
instaló a su lado, miró por encima.
—Ponte el cinturón de seguridad. —
El hombre hizo lo que le dijo, estirando la correa de nylon alrededor de
su pecho y haciendo clic en su lugar. Entonces inmediatamente se
aseguró a sí mismo en torno a centrarse en su hermano. Un
sentimiento de determinación inquebrantable establecido en los
hombros de Blay y apretó sus manos. No lo hizo cuidar lo que tenía que
cortar más, derribar o dejar marcas en la parrilla, sino que iba a Qhuinn
481
482
y su hermano al centro de formación y a la clínica. Dió gas, sin mirar
hacia atrás.
SESENTA Y TRES
Trez frunció el ceño ante la máquina de sumar que había estado
haciendo números. Llegando a la lengua de papel blanco que colgaba a
un lado de su escritorio, trató de ver la columna de números que había
estado haciendo.
Él parpadeó. Se frotó los ojos. Al abrirlos. No. El círculo resplandeciente
en el cuadrante superior derecho de su visión todavía estaba allí, y no
era una función de deslumbramiento.
—Mierda.... —
Empujando los recibos que había hecho con un total de un lado, miró su
reloj y puso la cabeza en las manos. Cuando cerró los ojos, el aura
seguía en su sitio, el patrón de la geometría de enclavamiento brillando
con todos los colores del arco iris.
Tenía unos veinticinco minutos antes que se desatara el infierno, y él no
iba a ser capaz de desmaterializarse.
Hurgando en su teléfono de la oficina, él golpeó el intercomunicador.
Dos segundos más tarde, la voz de Xhex salió del altavoz, suave
habitual. Lo que significaba que la sensibilidad al sonido era pateante
—Hey, ¿Qué pasa?, — Dijo.
—Estoy dando teniendo migraña. Tengo que rebotar. —
—Oh, hombre, eso apesta. ¿No la tienes desde hace una semana? —
Lo que sea. No es el punto. — ¿Puedes tomar el control?—
— ¿Necesitas te lleve a casa?—
Sí. —No. Yo puedo hacerlo. —Él empezó a recoger su cartera, su
celular, sus llaves. —Llámame si necesitas de mí, ¿de acuerdo? —
—Así será. —
482
483
Trez respiró hondo mientras cortaba la conexión y se puso de pie. Se
sentía perfectamente bien por el momento. Y la buena noticia era que
había más de quince minutos a su apartamento, incluso
suponiendo que encontrara todas las luces rojas. Lo cuál le dejaría unos
diez minutos en llegar a los sudores, en la línea de una papelera y una
toalla al lado de su cama, y prepararse para el colapso digestivo total.
Seis, siete horas ¿a partir de ahora? Él iba a sentirse mejor. Por
desgracia, el aquí para que iba a quedarse. En su camino a la puerta
cerrada de su despacho, se colgó su chaqueta sobre sus hombros y se
preparó para la música del otro lado.
Cuando salió, se dirigió directamente a la pared del pecho considerable
de IAM.
—Dame las llaves, — le dijo a su hermano.
—Tú no tiene que—
— ¿Te pido una opinión?—
—Maldita Xhex—
—Justo detrás de su hermano, — el corte femenino
—Y sé que querías decir eso como un cumplido. —
—Estoy bien, — dijo Trez, mientras trataba del ángulo de su visión para
que su jefe de seguridad estuviera fuera de su punto ciego.
—Ha cuántos minutos antes de que llegue el dolor?— Xhex sonrió,
mostrando sus colmillos.
— ¿Tiene Realmente ganas de perder a alguno de ellos por discutir
conmigo? —
Trez se quejaba por su manera de salir de su club, y en el instante en el
aire frío lo golpeó sus senos nasales, y su estómago se apoderaron
hasta estar preparando para ir a la ciudad temprano.
Caer en el asiento del copiloto de su BMW, cerró los ojos e inclinó la
cabeza hacia atrás.
El aura se estaba poniendo más grande, la línea original de brillo lo
dividía en dos en abanico, se movía lentamente hacia el borde de su
visión.
Durante el viaje a casa, se encontró sintiendo que iAm no era un
charlatán. Aunque no era que él no lo supiera que el chico estaba
pensando. Demasiado estrés. Demasiados dolores de cabeza. Es
483
484
probable que sea necesario alimentarse así, pero eso no estaba
sucediendo desde un tiempo.
Como su hermano conducía con presteza, Trez pasó el tiempo
imaginando que estaban en la ciudad; los semáforos que estaban
pasando o parados en, lo que resulta que estaban haciendo, donde el
Commodore era, su longitud torre se avecinaba cada vez más alto
cuanto más se acercaban.
Una disminución repentina le dijo que estaban en el garaje, y que se
había quedado atrás en su cartografía mental: la medida de lo que él
había conocido, todavía estaban a un par de manzanas de distancia.
Vueltas a la izquierda que vinieron después, ya que en espiral hacia
abajo tres plantas en las que aparcar en uno de los dos puntos que les
fueron asignados.
En el momento en que se presentaron en el ascensor y apretó el botón
iAm marco el XVIII, el aura la tenía vagado fuera de los límites de su
visión y desapareció como si nunca hubiera existido.
Calma antes de la tormenta.
—Gracias por traerme a casa, — dijo. Y en serio. Odiaba depender de
nadie más, pero fue muy, muy difícil no golpear algo cuando tenía un
letrero de neón parpadeante en la parte posterior de ambos ojos.
—Me imaginé que era mejor así. —
—Sí. —
Él y su hermano no había hablado acerca de la visita del pontífice desde
que ocurrió, pero que él como, AnsLai eran todavía muy ellos, pero al
menos iAm había dejado de lado lo muy cabreado que estaba
por traerlo de vuelta aquí.
La primera pista de Trez era el dolor de cabeza se estaba preparando
era la forma en que el sutilmente anunciaba su destino como un disparo
en su cerebro como una bala.
Él gimió cuando las puertas se abrieron.
—Esto va a ser malo. —
— ¿No tuviste uno la semana pasada?— Se preguntó cuántas personas
más podían soportar eso.
iAm se hizo cargo de la cerradura de la puerta, y Trez dejó su chaqueta
a tres metros en el apartamento.
484
485
Se quitó el jersey de cachemir negro en el camino a su dormitorio, y fue
desabrochando su camisa de seda mientras caminaba.
Cuando se congeló, la única cosa que se disparo en la cabeza fue la
escena de la película Trading Places, cuando Eddie Murphy entra en su
habitación en las instalaciones de lujo y una chica medio desnuda
se sienta en su cama y se pone, —Hey, Billy Ray. — La diferencia en
esta situación era que su acosador, tenía el novio, un gorila en
cuestiones de confianza, era rubio y no era en los ochenta primeros,
con pantalones de spandex. De hecho, ella era plenamente, una hija de
puta, con un macho cabrío del culo desnudo que apareció con un arma
sobre su hombro y accesorios en ropas menores
Así iAm podría haberla matado, no había problema.
—Pensé que estarías contenta de verme, — dijo la chippie, mirando
hacia atrás y adelante entre él y la boca del hermano. Al igual que ella
quería hacerse más atractiva, levantó un brazo para arreglarse el pelo,
pero si estaban esperando con sus pechos influir seductoramente,
estaba fuera de suerte: Eran duros como una piedra, postizos no suyos
eran tan inamovible como algo atornillado a la pared.
— ¿Cómo has entrado aquí? — exigió Trez.
— ¿No te alegras de verme?— cuando nadie le contestó, y el arma
quedó a la vista, ella hizo un mohín. —Yo tiene amistad con el guardia
de seguridad, de acuerdo. Lo. Oh, vamos... bien, yo lo arruiné, está
bien. —
Con clase.
Y ese tonto del culo bastardo policía de alquiler iba a estar fuera sin
trabajo. Trez se acercó a la pila de ropa al final de la cama.
—Ponte esto de nuevo y sal. —
Dios, que estaba cansado.
—Oh, vamos, — se quejo y sus cosas se agitaban a su alrededor. —Solo
quería darte una sorpresa al llegar a casa del trabajo. Pensé que esto te
haría feliz. —
—Bueno, no es así. Usted tiene que estar a la mierda — cuando abrió la
boca como si tomara aire, sacudió la cabeza y la cortó. —Ni siquiera lo
pienses. No estoy de humor, y mi hermano por aquí realmente no le
importa si sales de aquí o te deja para llevar en una bolsa. Vístete. Y.
Fuera. —
485
486
La chippie miró hacia atrás y adelante de nuevo. —Fuiste muy amable
conmigo la otra noche. —
Trez hizo una mueca cuando el dolor se acercó y empezó a golpear en
el lado derecho de su cabeza.
—Cariño, yo voy a ser honesto verdaderamente aquí. Ni siquiera sé tu
nombre. Nos revolcamos dos veces —
—Tres veces—
—No me importa cuántas se trataban. Lo que sí sé es que tú vas a dejar
pasar esto esta noche. Si vienes a mí o a mi lugar de nuevo, voy a... —
La sombra en él quería ir de una manera más sanguinaria en dirección,
pero se obligó a permanecer en términos humanos para que lo
entienda... — Llamaré a la policía. Y tú no quieres eso, porque eres una
adicta a las drogas y que, si buscan entre tus cosas, tu coche, tu casa,
van a encontrar algo más que la parafernalia. Te van a reventar, y a
ese idiota carnoso con que te acuestas, por posesión con intención de
distribuir, y vas a una cárcel de mierda. —
La chippie solo parpadeó.
—No me empujes, cariño, — dijo Trez con voz agotada. —No te gustará
lo que pasa. —
Ella se apresuró cuando estaba debidamente motivada. Una cuestión de
Momentos más tarde, después de algunas posturas de yoga para
conseguir meterse en la rejilla de plástico que usaba de blusa, que tenía
dos tallas más pequeña, que estaban en su camino, su bolso baratito
colgado del hombro, con zapatos de las correas en el tobillo.
Trez no dijo una palabra más. Simplemente la siguió a su paso a la
puerta, abriéndole el camino de salida... y cerró la puerta en su rostro
cuando se volvió para decir algo.
Echó el cerrojo manual.
iAm puso su arma s distancia. —Tenemos que movernos. Esta ubicación
se ve comprometida. —
Su hermano tenía razón. No era como se había mantenido en gran
secreto, pero alojándose en el comodoro se basaba en la idea de que
un guardia de seguridad no sería tan estúpido como para dejar que una
mujer entrara en el lugar de otra persona sin el consentimiento de los
propietarios.
Si sucedía una vez, podría volver a ocurrir
486
487
De repente, el dolor se intensificó, al igual que el volumen de su
concierto de cráneo del infierno había sido repentinamente manipulado.
—Voy a ir a vomitar durante un tiempo, — Trez murmuró mientras
mantenía distancia. —Vamos a empezar a empacar tan pronto como
esta migraña no esté más.... —
No tenía ni idea de lo que respondió iAm, o incluso si el chico lo hizo.
Vete a la mierda.
SESENTA Y CUATRO
De pie frente a la sala de examen del centro de formación, Qhuinn tenía
las manos en los bolsillos de sus pantalones de piel, sus dientes
cerrados firmemente, y sus cejas dibujadas todo el camino juntos.
Esperaba. Y Esperaba... se parecía mucho a la lucha, decidió: largos
períodos de no hacer nada, de repente intervienen con explosiones de
vida o muerte
Esto fue suficiente para certificar y acabar con él. Miró hacia la puerta.
— ¿Cuánto tiempo más crees que llevará?— Al otro lado del camino,
Blay cruzados sus brazos y sin cruzar sus largas piernas. El chico se
había tendido en el suelo
Hace alrededor de una media hora llegaron, pero había sido su única
concesión al agujero de gusano del tiempo en que habían estado
absorbidos.
—Tiene que estar llegando a su momento, — respondió.
—Si. Son tantas las partes de un cuerpo, de acuerdo. —
Después de un momento, Qhuinn se centró en el otro macho
correctamente. Había círculos oscuros bajo los ojos de Blay, y sus
mejillas se habían excavado. También estaba más pálido que de
costumbre, con el rostro demasiado claro.
Qhuinn se acercó, se apoyó contra la pared, y dejó que sus shitkickers
deslizan hasta que su culo golpeó el piso al lado de Blay.
Blay miró hacia arriba y sonrió un poco, luego volvió a mirar fijamente
la punta de las botas.
487
488
Qhuinn miró mientras su mano se acercó y rozó la mandíbula de su
amigo. Como Blay y comenzó a mirarlo, Qhuinn se sorprendió al
descubrir que quería hacer mucho más, y no sexual. Él quería llevar al
macho en su regazo y Blay se puso su cabeza hacia abajo. Quería
acariciar los hombros fuertes y pasar los dedos por que el pelo corto y
de color rojo. Quería conseguir que algo pasara a encontrar una manta
y llevarlo encima, para poder envolver un poco de calor en todo el
cuerpo de gran alcance que parecía haberse debilitado. Qhuinn forzó
sus ojos y dejó caer la mano.
Dios, se sentía tan jodido... atrapado. A pesar de que no había cadenas
en él.
Mirando hacia abajo, comprobó sus dos muñecas. Los tobillos,
totalmente libres aquí. Nada que le retiene.
Cerrando los párpados, inclinó la cabeza hacia atrás contra la pared. En
su mente, él estaba tocando a Blay y de nuevo, no sexualmente. Solo
sentir la vitalidad debajo de la piel, el cambio del músculo, la solidez
ósea.
—Creo que deberías ir a ver a Selena, — le dijo al chico. Blay exhalado
como si tuviera a alguien sentado en su pecho. —Si. Ya sé. —
—Podríamos ir juntos, — Qhuinn oyó voluntariamente y abrió los ojos a
tiempo para ver el látigo de la cabeza de Blay alrededor.
—O podrías, ya sabes, hacerlo por tu cuenta. — Qhuinn hizo crujir los
nudillos. —Lo que se siente cómodo con. — Mierda. A la luz de todo
esto Saxton, que podría ir demasiado lejos. En la Alimentación, después
de todo, podrían ser vistos como más íntimos que con el sexo
—Sí, — dijo Blay suavemente. —Voy a hacer eso. —
El corazón de Qhuinn comenzó a latir con fuerza. Y de nuevo, no fue
porque estaba todo para ponerse manos con el tipo. Él solo quería...
Compartir, suponía que era la palabra correcta.
No, espera. Fue más allá que eso. Quería cuidar de los machos.
—Sabes, yo no creo que nunca te di las gracias, — murmuró Qhuinn.
Como la tristeza del bebe Blay esquivó más la mirada, quería mirar
hacia otro lado. Hacer contacto visual era casi demasiado. Pero
entonces pensó en su hermano en la cama y el hospital todas las
formas en que se robaron tiempo. Jesús, habían tenido tanto y por
tantas razones, todo le parecía perfectamente válido. Pero
lo arrogante que era eso. Ese tipo de reticencia la tendría asumida que
el tiempo para hablar de cosas lo tenía cuando quisiera. Que la persona
488
489
que tenía en la parte posterior de su mente siempre estaría a su
alrededor. Que él sería mismo.
— ¿De que?, — Preguntó Blay.
—Porque nosotros volvímos a casa. Yo y Luchas. —
Lanzó un gran aliento y lo dejó escapar lentamente. —Y por sentarte
aquí conmigo toda la noche. Para ir a Payne y conseguir que me
ayudara. Por mí, seguridad en el campo, y durante el entrenamiento.
Además, para todas aquellas cervezas y videojuegos. Las patatas fritas
y la M & M'S. La ropa que me prestaste. El suelo en que dormí en
cuando me alojé de nuevo. Gracias por dejar que me abrace tu mamá y
hablar con tu padre. Gracias... por las diez mil cosas buenas que has
hecho. —
De la nada, pensó una vez más de esa noche en que había entrado en
él y ser testigo de su padre dando el anillo de sello de oro a su
hermano.
—Gracias por llamar esa noche, — dijo con voz ronca. Las cejas de Blay
se dispararon.
— ¿Qué noche?—
Qhuinn se aclaró la garganta. —Después de que Luchas pasó por su
cambio, y mi padre le dio... lo que sabes, el anillo. — Negó con la
cabeza. —Fui a mi habitación y me iba a hacer algo... sí, algo realmente
estúpido. Me llamaste. Viniste. ¿Te acuerdas? —
—Yo hago. —
—No fue la única vez que hiciste algo por el estilo. —
Blay miró hacia otro lado, Qhuinn sabía exactamente donde estaba la
mente del hombre se había ido. Sí, esa noche no tenía
que haber sido la única repisa que casi había sacado de la cordura.
—He dicho que lo siento, — entonó Qhuinn sus ojos. —Pero no creo que
jamás te haya dicho gracias. Así que, sí... gracias. —
Antes de que él supiera lo que estaba haciendo, él extendió la mano,
ofreciendo su mano. Lo consideró oportuno para conmemorar este
momento, aquí y ahora, de su rota a la mierda en las afueras del
quirófano de su hermano, con algún tipo de contacto solemne.
—Solo... gracias. —
Increíble.
489
490
Después de lo que había sentido con tiempos de su vida con Qhuinn,
Blay había pensado que las sorpresas fueron finalmente más. Que el
hombre no podía sacar nada más que lo dejara sin palabras.
Mal.
Jesús... de todas las conversaciones imaginarias que había tenido en la
cabeza con el chico, hablar con el y había pretendió que Qhuinn se
abriera, o dicho algo parecido a lo correcto, que nunca había estado a
punto con la gratitud. Pero esto... era exactamente lo que necesitaba
oír, a pesar de que él no lo había sabido.
Y la ofrecida palma rompió su maldito corazón.
Sobre todo teniendo en cuenta que el hermano del hombre lo llevó a la
puerta a la sala de la muerte en través de su mano.
Blay, no temblaba la mano que le ofrecía.
Se acercó, se apoderó del rostro del luchador, y miró a Qhuinn para
darle un beso.
Se supone que es solo una fracción de segundo igual y que sus labios
eran los que se apretaron en vez de sus manos. Cuando iba a retirarse,
sin embargo, Qhuinn lo capturó y lo mantuvo en su lugar. Sus bocas
se reunieron otra vez... y otra vez... y otra vez, las cabezas se
inclinación y a los lados, el contacto fue prolongado.
—De nada, — dijo Blay aproximadamente. Luego sonrió un poco. —No
se puede decir que fue todo un placer, sin embargo. —
Qhuinn se echó a reír.
—Sí, me imagino que los pantalones no eran definitivamente divertidos.
— El hombre se puso serio. — ¿Por qué diablos te quedaste ahí? — Blay
abrió la boca, con la verdad en la punta de la lengua—Oh. Mierda. Ah... excusen, muchachos, no quiero interrumpir. —
Qhuinn se echó hacia atrás tan rápido que literalmente arrancó la cara
de agarre de Blay. Luego se levantó de un salto poniéndose en
de pie y se enfrentó con V, que habían salido de la sala de operaciones.
—No hay problema, ¿no hay nada que hacer? —
Con la expresión de V registró que iba por derecha, Qhuinn se limitó a
su hermano, como si estuviera desafiando a Vishous a tener una
opinión diferente a la suya.
490
491
Por el silencio entre los dos hombres, Blay levantó más despacio, y se
encontró que estaba mareado, y no porque tuviera que alimentarse.
“No hay problema, ¿no hay nada que hacer?”.
Seguro que no había sentido para él. Peeeero una vez más, Qhuinn
había roto cualquier cercanía, rehuyó, se retiró, se desenchufó. Excepto
que estaban en. Mal momento. Mal lugar. Y V fue la última persona con
la que quería ir de frente con corazones y flores.
Fue, sin embargo, un buen recordatorio. Las situaciones estresantes
tenían una manera de hacerse que incluso la más rígida de las
personalidades eran maleables con un tiempo.
Tristeza, shock, ansiedad intensa... todo podría hacer a alguien
vulnerable y obligarlo a hablar de maneras que normalmente no lo haría
simplemente porque había tenido toda su defensas golpeadas como la
mierda. El comportamiento inusual no señaló un cambio radical, sin
embargo. No fue indicativo de algún tipo de conversión religiosa que,
desde ese día en adelante, todo sería para siempre diferente.
Qhuinn estaba conmocionado por lo que estaban haciendo con su
hermano. Y las revelaciones, o sentidos, declaraciones, que salieron de
su boca fueron, sin duda, un producto de la tensión que el tipo estaba
decaído.
No, un “en” en el amor. En realidad no. No de forma permanente. Y
necesitaba un maldito recuerdo que...
— Los huesos se van a restablecer, — preguntó Qhuinn.
Blay se negó a la atención como V encendió un armado a mano y
exhaló lejos de ellos dos.
—Tiene que ser estabilizado primero. Selena va a darle de comer otra
vez, y luego vamos a abrir su abdomen y realizar una cirugía
exploratoria para localizar el origen del sangrado es. Luego hay que ver
cómo le va?
Vamos a trabajar en los huesos. —
— ¿Tenemos alguna idea de lo que le pasó?—
—No está hablando por en el momento. —
—Si. Okay. —
—Así que tenemos tu consentimiento. Él no es capaz de comprender los
riesgos y beneficios. —
491
492
Qhuinn se pasó la mano por el pelo. —Sí. Por supuesto. Haz lo que
tengas que hacerle. —
V exhaló de nuevo, el olor del tabaco turco llenando el aire y
recordando a Blay exactamente cuántas horas, minutos y segundos
habían pasado desde que había durado la calada iluminándose a sí
mismo.
—Estamos Jane, Manny, Ehlena, y yo ahí. No vamos a dejar que le pase
nada a él, ¿de acuerdo? —Dio una palmada en el hombro a Qhuinn. —Él
va a salir adelante. O los cuatro vamos a morir en el intento. —
Qhuinn murmuró algunas gracias a ese punto.
Y luego miró a Blay y a V. Se aclaró la garganta.
Sí, el hermano estaba haciendo todas las clases de matemáticas en su
Gran cabeza..
—Así que ustedes van a seguir aquí. Vas a salir y actualizarme tan
pronto como sepa algo. Así. Sea. —
Las cejas del Hermano levantadas en lo alto de la frente, los tatuajes en
la sien distorsionados mientras apisonaba su apenas fumado enrollado a
mano en la planta de su shitkicker.
—Estaré con ustedes en unos momentos, — dijo mientras se agachaba
para entrar.
A raíz de la partida del hermano, Qhuinn paseaba alrededor, los ojos en
el suelo de cemento, con las manos en sus delgadas caderas, y en las
armas que se había olvidado de quitar la captura de la luz de los
relucientes fluorescente.
—Voy a ir a fumar, — dijo Blay. —Voy a estar de vuelta en un rato. —
—Se puede fumar aquí, — Qhuinn interrumpió: —Hay un cartel en la
puerta. —
—Necesito un poco de aire fresco. No pasará mucho tiempo, sin
embargo. —
—Está bien. —
Blay se alejó a toda prisa, haciendo fuego a la puerta al final del pasillo
que daba al garaje. Cuando llegó, le dio un puñetazo a su salida y
respiró profundo.
492
493
El aire fresco, del culo. Lo único que consiguió fue una decepción había
echando por tierra cosas concretas, y por lo menos era más fresco, sin
embargo.
Vete a la mierda.
Había dejado sus cigarrillos en su maldita chaqueta.
En la planta. Fuera de la sala de operaciones.
Él maldijo y pisoteó todo, tuvo la tentación de golpear algo, sino fuera
a tener un conjunto de nudillos rotos, era solo una cosa más que
tendría explicarle a la gente. Y sabía que la mierda de imagen que
acababa de dar a V era más que suficiente.
Empujó las manos a los bolsillos de su mono, él frunció el ceño mientras
que en el de la derecha tenía algo.
Era un liguero, de Saxton. El que le había regalado en su cumpleaños.
Tomando la cosa, lo volvió una y otra vez en la palma de su mano,
pensando en todo lo que tenía y había dicho en ese corredor.
Hubo un tiempo en que habría tomado esas palabras y ponía en una
repisa de la chimenea con la cabeza y el corazón, dándoles un lugar de
honor que aseguró que su preciosidad quedara con él para
el resto de sus días de vida.
Había habido tantos años, nombrados en esos momentos en que la
cabaña y en ese frío y duro suelo justo ahora habría sido suficiente para
eliminar todo el conflicto, el conflicto, y el dolor, limpiando todo de tal
manera que pudiera relacionarse como con una virgen, daría a Qhuinn
un nuevo comienzo. Todos no perdonado, pero olvidado. Eso ya no era
el caso.
Dios, él fue probablemente demasiado joven para ser tan viejo, pero la
vida tenía una forma de ser y dar experiencia, y no días calendarios. Y
aquí de pie, solo, fue positivamente geriátrico. Fue de color rosa
absoluta y totalmente, totalmente fresco con optimismo, ingenuidad
que venía con una perspectiva de una persona más joven en la vida.
Cuando uno cree que los milagros no eran imposibles... sino
simplemente inusuales.
Gracias V había salido a joder cuando él lo tenía.
De lo contrario, tres pequeñas palabras habrían escapado de su boca. Y,
sin duda, lo condenaban en formas que ni siquiera podía adivinar.
“Mal momento. Mal lugar. Para ese tipo de cosas. Siempre.”
493
494
SESENTA Y CINCO
iAm paseaba por el apartamento, él mantuvo su arma con él, a pesar
de que era muy poco probable que habría una segunda ronda con una
poco tonta desnuda gata en su hogar dulce hogar y de su hermano.
Maldita sea, quería un poco de humo rojo. Solo para salirse del borde,
¿por qué, en este momento? Estaba al borde de la violencia. La buena
noticia, supuso, era que en realidad no tienen un objetivo, y que podía
efectivamente mantenerlo bajo control: que la migraña le latía como el
infierno a su hermano. Y ese pobre, usado por la mujer que había salido
de aquí. Ella ya estaba siendo torturada en demasiados niveles a
cuenta.
Ahora, el guardia de seguridad era un excelente candidato para él, pero
el hijo de puta había bajado hacía una hora y iAm no iba a dejar a Trez
en un estado vulnerable solo para poder corregir a un imbécil.
A lo lejos, oyó un susurro a través de las tuberías de fontanería.
Era el inodoro en el baño de Trez.
Una vez más.
Y entonces llegó el murmullo de maldiciones, y el crujido de la
estructura de la cama cuando Trez se reasentaba en su cama.
Pobre. Bastardo.
iAm se acercó a los ventanales que daban al río, y se detuvo para mirar
a través del agua al Lado opuesto del Caldwell. Puso las manos en las
caderas, hizo un recorrido por los lugares que podrían trasladarse.
Lista corta. Infierno, una de los principales bienes del Commodore había
sido su seguridad, ya que no se habían ni siquiera molestado en
encender la alarma y había sido un error. Ellos necesitaban un lugar
seguro. Inexpugnable.
Especialmente si su hermano continuaba con el éxito y dejar era una
mierda, y si seguía haciéndolo AnsLai lo tirotearía con diplomacia. —
iAm reanudó su paseo. Era imposible ignorar el hecho de que su
hermano estaba empeorando.
494
495
La materia sexual había estado sucediendo durante años y durante más
tiempo, iAm acababa de atribuirlo a lo duro del hombre para el
apareamiento.
Algo que había pensado a menudo que le faltaba.
Por otra parte, su hermano había estado follando suficientes hembras
por los ellos dos. En los últimos meses, sin embargo, se hizo evidente
que había un proceso de adicción al trabajo y que había sido antes el
sumo sacerdote que había comenzado a aparecer. Ahora que las cosas
parecían estar llegando a un punto con AnsLai, El Hisbe,
las
maquinaciones fueron solo a poner más presión sobre su hermano, y
que iba a hacerle actuar aún más.
Mierda. iAm sentía como si estuviera de pie delante de un cruce de
tren, la triangulación la velocidad del motor de la locomotora con el
enfoque de un auto que viene... y ver la matanza que iba tener
como resultado. La metáfora también tendía impotencia a la hora que
sentía por no poder poner frenos a esa fuerza. Él no estaba al volante o
en el asiento del ingeniero. Lo único que podía hacer era sentarse
y mirar.
O gritar en el lado de la carretera que era más como él.
¿Dónde diablos podrían irFrunció el ceño y levantó los ojos hacia arriba, hasta más allá de la vista
de la moldura, hasta el techo.
Después de un momento, sacó su celular e hizo una llamada.
Cuando colgó, se fue a la habitación de su hermano. Al abrir la puerta
un poco, dijo al denso silencio y oscuridad.
—Voy a salir por un segundo. No pasará mucho tiempo. —
Trez dió gemido podía significar cualquier cosa, desde,
Guay.
Que.
Oh, Dios, no tan alto.
A.
Que te diviertas.
Voy a colgarme aquí y lanzar un poco más.
iAm caminó rápido. Fuera de la vivienda. Al ascensor.
495
496
Dentro de los cuáles, golpeó el botón “P” para el Penthouse.
puertas se abrieran, había dos opciones:
Si las
Una dirección lo llevaba al Hermano. El piso de Vishous.
El otro a su viejo amigo.
Caminó hacia allí y tocó la campana de Rehvenge.
Cuando el symphath abrió, Rehv apareció como siempre era un
mohicano de ojos púrpura, vestido como Soy peligroso, o Un poco
malo.
—Hey, amigo, ¿cómo estás? — dijo al hombre mientras se abrazaban y
aplaudían entre sí en el hombro.
—Entra. —
iAm entró en el espacio privado del reverendo, por primera vez en un
buen año o así, se encontró con que nada había cambiado, y por algún
motivo, eso fue un alivio.
Rehvenge se acercó a un sofá de cuero y se sentó, apoyando el bastón
a su lado y cruzando sus piernas en las rodillas.
— ¿Qué necesitas?—
iAm trató de juntar las palabras adecuadas, Rehv juró un poco.
—Hombre, yo sabía que esto no era para una llamada social sino no
esperaba que sus emociones fueran una mierda. —
Ah, sí, la forma en que lo miraba el comedor de pecado significaba que
no había escondido nada el hombre.
Sin embargo, era difícil hablar de todo. —No estoy seguro de que usted
esté enterado de lo que ha estado pasando con Trez? —
Rehv frunció el ceño, sus cejas oscuras redujeron esa intensa, mirada
violeta.
—Pensé que la máscara de hierro eraun buen negocio. ¿Ustedes están
en problemas? Tengo un montón de dinero en efectivo si es necesario—
—El negocio va a lo grande. Tenemos más dinero del que se puede
gastar. El tema son actividades de mi hermano extracurriculares. —
—Él no está en las drogas, ¿verdad? — dijo Rehv oscuro.
—Mujeres. —
496
497
Rehv se rió y se sacudió con el movimiento de una mano con una daga.
—Oh, si eso es todo lo que es—
—Está totalmente fuera de control, por arte de magia apareció en su
cama esta noche. Entramos a casa y allí estaba ella. —
Rehv volvió al fruncir el ceño.
— ¿En su apartamento? ¿Cómo diablos llegó ella allí? —
—El denominador común más bajo, con un guardia de seguridad. —
IAm paseaba por la sala moderna, débilmente señaló que la vista era,
de hecho, mejor a partir de esta altura. —Trez se ha jodido todo lo que
se mueve desde hace años, pero últimamente ha sido tan imprudenteno
de no limpiar memorias, golpear más de una vez, sin preocuparse por
las consecuencias. —
— ¿Qué diablos le pasa?—
iAm volvió hacia el mestizo, que era lo más cercano a la familia que
tenía fuera de su carne y sangre. De hecho, él confió en el hombre que
era más del noventa y nueve por ciento de su propio linaje.
—Trez está acoplado. —
Un largo silencio.
— ¿Perdón?—
iAm asintió.
—Él está acoplado. —
Rehv se levantó del sofá.
— ¿Desde cuando?—
—Su nacimiento. —
—Ohhhhhh. —
Rehv silbó suavemente. —Así que es una cosa del Hisbe. —
—Se le prometió a la primera hija de la reina. —
Rehv se quedó en silencio por un tiempo. Luego sacudió la cabeza.
—Es él el futuro rey, ¿no es así? —
497
498
—Eso es correcto. Y a pesar de que somos una sociedad matriarcal, que
no es algo irrelevante. —
— ¡Visítenoslo, — murmuró el hombre.
Absolutamente somos la trilogía perfecta. —
—Él,
yo,
y
Wrath.
—Bueno, es diferente para el Hisbe, por supuesto. La reina es la que
dicta todo para nosotros. —
—Entonces, ¿Qué
se sigue
irreconocible para nosotros? —
haciendo en
el
exterior. ¿Eso es
—Él no quiere tener nada que ver con el Hisbe. —
— ¿Se ha conseguido una elección?—
—No. — iAm echó un vistazo al bar de la esquina. — ¿Te importa si
tomo una copa?—
— ¿Me estás tomando el pelo? Estaría recibiendo golpes si fuera tú. —
iAm acercó, consideró sus opciones y terminó recogiendo una botella
que tenía una etiqueta donde leía Bourbon alrededor de su cuello. Fue
directamente hacia arriba, y mientras tomaba de una vaso de cristal
tallado, lo saboreó con la quemadura sobre su lengua.
—Bien. —
—La colección de la Herencia de Parker, un lote pequeño. La mejor. —
—No pensé que eras un gran bebedor. —
—Eso no es excusa para no saber lo que servir a tus clientes. —
—Ah. —
— ¿Cuál es el plan?—
iAm inclinó la cabeza hacia atrás y vació el vaso en la boca y tragó
saliva.
—Necesitamos un lugar seguro para quedarnos. Y no solo de las
mujeres. Tuvimos la visita del Sumo Sacerdote esta semana pasada y
dado que estamos en el exterior, lo que significa que nos van a llevar
de vuelta a casa. Están buscándolo a él, y si lo encuentran? Me temo
que lo va a matar el representante del Hisbe. Entonces realmente
tenemos un problema. —
— ¿Crees que lo llevaría tan lejos?—
498
499
—Sí, lo creo. — IAm se despachaba. —Él no va a volver allí, y necesito
tiempo para encontrar la manera de resolver el conflicto antes de que
ocurra algo desastroso. —
— ¿Quieren ir a mi casa en el norte?—
iAm apuró su segundo bourbon era una excepción.
—No. — Él niveló sus ojos. —Quiero que nos movemos al complejo de la
Hermandad. —
Rehv maldijo largo y bajo, iAm sirvió una tercera.
—Es el lugar más seguro para nosotros. —
****
Xcor estaba cubierto de sangre y sudor cuando regresaba a su nueva
guarida. Sus combatientes seguían el centro, con el enemigo, pero
había tenido que recortar fuera y buscar refugio. Por un maldito corte
en su brazo.
En la casa que Throe les había encontrado estaba situado en un barrio
modesto lleno de casas modestas con garajes para dos autos y
columpios en el patio de sus casas. Entre sus ventajas estaba que se
encuentra al final de una calle sin salida, y había un montón de edificios
vacíos en un lado y una alcantarilla al Caldwell La Unidad de
procesamiento y el departamento en el otro. Tenían que estar durante
tres meses, con una opción de compra.
Mientras se desmaterializaba a través de las ventanas en gran medida
cubiertos por la sala de estar, él se burló del sofá acolchado que
formaba una L, sus cojines con pelo insertado, como rollos, con un color
parecido al caldo de res.
A pesar de que apreciaba el calor de trabajo, el hecho de que la
instalación había venido amueblada era molesto para él. Temía que
estaba solo en esto, sin embargo. En los últimos días, había tantas
veces atrapado a uno u otro de sus soldados en reclinables en ese
monstruo olvidado de Dios, con la cabeza recostada, y sus piernas
extendidas con comodidad.
¿Qué haremos después? ¿Deseche las mantas?
Acecho la estrecha escalera, perdió el pesimismo de que el castillo
todavía no era de su propiedad
De vuelta en el viejo mundo. Anhelaba el peso de la piedra que los
había rodeado, y el carácter inexpugnable de la disposición, con un foso
y los altos muros.
499
500
Entristecido, también, el que se divertía tenía que asustar a los
habitantes del pueblo, dando presencia física en materia del mito.
Buenos tiempos, como se decía aquí en el Nuevo Mundo.
En el segundo piso, se negó a mirar a los dormitorios. El rose de la
frente le quemaba, los ojos eran el mar con espuma verde, otro asalto a
los sentidos, así. Y no habría alivio cuando entrara en el dormitorio
principal.
Empapelado con motivos florales, en todas partes. Incluso en la
cama, y a través de las ventanas, y la silla en la esquina. Por lo menos
sus botas de combate aplastaron la gruesa alfombra, dejando huellas
de rodadura, como moretones en su camino hacia el baño.
Por el amor de Dios, ni siquiera estaba seguro de que color era para
llamar al programa desde aquí en su Blackberry.
Temblando, quería mantener las luces fuera del lavabo, pero con las
cortinas con capullos de rosas dibujadas, la iluminación de las farolas
inferiores lo ahogó por completo, y que tenía que ver lo que que estaba
haciendo
Oh, queridas Parcas.
Se había olvidado de los tonos de encaje en los candelabros.
De hecho, en cualquier otro entorno, los resplandores rojos eran
gemelos podrían haber sugerido algo de naturaleza sexual. Pero no en
esta tierra de carne tierna. En este caso, eran un conjunto de gominolas
que brillan en la pared.
Él casi se ahoga con el estrógeno.
En un ataque de auto-preservación, que apareció tanto de los
delincuentes libres y los puso debajo del fregadero. El resplandor era
ofensivo para sus retinas, pero a elegir entre maldiciones y apretones
de manos. Siempre, elegiría la primera. Extrayendo la guadaña en
primer lugar, que la colocó sobre el mostrador entre los dos lavabos. A
continuación, se quitó sus arneses, luego se despojaba de su capa, sus
puñales y sus armas de su cuerpo. La camiseta que llevaba estaba
manchada de las largas noches de lucha, pero se limpiaba
regularmente, y se podía utilizar de nuevo. Después de todo, era Ropa
nada más, la piel de los vampiros no, se la habían dado al nacer. No
eran para la decoración personal, por lo menos, no para él.
En cuanto al espejo, murmuró al verse a sí mismo.
El asesino que había estado luchando mano a mano y había sido
brutalmente herido bueno con un cuchillo, probablemente él como
500
501
resultado de lo que fue la vida en las calles, y lo que una carrera para
luchar contra una de la finas habilidades. Había ganado, por supuesto,
pero había sido una batalla con refuerzos. Desafortunadamente, sin
embargo, había llevado a casa un recuerdo precioso del conflicto. La
herida corrió hacia la delante de sus bíceps y hacia el lado, que
terminaba en la parte superior de su hombro. Muy desagradable. Pero
había tenido peores.
Y en consecuencia, sabía cómo tratarse a sí mismo. Alineados sobre el
mostrador estaban los diversos artículos que él y sus combatientes
usaban de vez en cuando. Una botella de alcohol para fricciones, un
Encendedor BIC, varias agujas de coser, un carrete de hilo de pescar de
nylon negro. Xcor hizo una mueca mientras se quitaba la camisa y la
manga corta que había sido cortada por rastrillado más
la lesión, que le dividió ampliamente. Apretando los dientes, se quedó
inmóvil, el dolor afilado hasta el punto de que se le hizo un nudo en el
estómago como un puño.
Respirando hondo, se esperó a que pasaran las sensaciones, y luego se
fue para el alcohol. Torciéndose tomó el frasco blanco, se inclinó sobre
el lavabo, se preparó y El sonido que salió de sus dientes cerrados era
parte gruñido, parte gemido. Y como su visión chequeo, cerró los ojos y
apoyó la cadera en el borde de la pileta. La inhalación fue dura, sus
senos picaban por el olor, pero no había puesto el tapón aún. Sus
habilidades motoras finas no estaban a tiro, dudo.
Dar un paseo para despejarse la cabeza, regresó al dormitorio y le dio a
su cuerpo la oportunidad de recalibrar. Cuando el dolor se quedó con él,
como si tuviera un perro atado en su brazo que estaba tratando de
comérselo vivo, maldijo muchas veces.
Y terminó abajo. ¿Dónde estaba el licor.
Para beber, investigó la bolsa de lona de las botellas que había traído
Zypher para ellos desde el almacén. El soldado disfrutaba de una copa
de vez en cuando, y aunque no lo hacía Xcor aprobaba, había aprendido
hacía mucho tiempo que había que hacer ciertas concesiones a la hora
de estar con incansables agresivos luchadores.
Y en una noche como esta, se encontraba agradecido.
¿Whisky?
¿Gin?
¿Vodka?
¿Qué importaba?
501
502
Tomó una al azar, rompió el sello de la tapa, e inclinó la cabeza hacia
atrás. Abriendo su garganta, vertió lo que estaba, tragándose a pesar
del hecho de que el esófago se le quemó como si fuera fuego.
Xcor continuó bebiendo mientras se dirigía al piso de arriba. Además de
beber mientras se paseaba alrededor un poco más y esperó a que el
efecto se produjera. Incluso y lo más potable. No estaba seguro de
cuánto tiempo le tomó, pero al final estaba de regreso en la brillante luz
del cuarto de baño, dibujando una longitud de dos metros de una la
línea negra en la cabeza con una aguja fina. Frente al amplio, espejo
rectangular sobre los sumideros, que estaba agradecido de que la hoja
había encontrado su brazo izquierdo. Lo que significaba que como un
hombre diestro, que podía manejar esto por su cuenta. ¿Si hubiera sido
el otro lado? Él habría tenido que pedir ayuda. La bebida era de gran
ayuda. Apenas se estremeció cuando él atravesó su propia piel e hizo
un nudo limpio con la ayuda de sus dientes. De hecho, el alcohol era
una sustancia curiosa, pensó mientras empezaba a hacer una fila de
puntos de sutura.
El entumecimiento que le había sobrevenido le hizo sentir como si
hubiera sido sumergido en agua caliente, su desprendimiento del
cuerpo, el dolor sigue haciendo acto de presencia, pero el volumen de la
agonía se volvió bajo.
Despacio.
Preciso.
Cuando llegó a la parte superior de su hombro, hizo otro nudo, luego se
cortó dejando la aguja libre, y puso todo de nuevo donde lo había
encontrado, y comenzó la ducharse.
Excluyendo sus cueros por sus piernas, se quitó las botas de combate y
dio un paso por debajo de la lluvia del aspersor.
Esta vez, el gemido era de socorro. A medida que el agua caliente
cubrió sus hombros doloridos, la espalda rígida, y músculos de los
muslos apretados, la sensación de confort fue tan abrumadora como la
agonía había sido.
Por una vez, se permitió ceder a ella. Probablemente porque estaba
borracho.
Facilitó el ponerse contra la pared de azulejos, el agua le golpeó en la
cara, pero de una manera suave, como la lluvia, antes de que viajara
por la parte delantera de su cuerpo, pasando por encima de su pecho y
su vientre duro, más allá de sus caderas y su sexo.
502
503
De la nada, vio a su Elegida inclinada sobre él, sus ojos verdes brillando
en la luz de la luna, la sobrecarga del árbol que parecía albergarlos a los
dos. Ella le estaba dando de comer, su esbelta muñeca pálida en la
boca, la garganta al tragar rítmicamente.
En medio de la neblina inducida por el alcohol, la necesidad sexual se
apoderó de él, que parecía desarrollarse en su pelvis como una mano
abierta.
Llegó a estar duro.
Al abrir los ojos no había sido consciente de cerrarlos bajó la mirada
hacia sí mismo. La luz brillante en los lavabos había sido atenuada por
la cortina opaca que mantenía el agua en el suelta en el plato de ducha,
pero no había más que suficiente a pasar. que deseaba que hubiera sido
completamente oscuro... porque no trajo ninguna alegría de ver su
excitación tan estúpida destacando la longitud orgullosa de su cuerpo.
No podía imaginar lo que estaba pensando. Si la talla de putas había
que pagarla extra para acomodar sus impulsos, estaba en apuros para
pensar que algo tan precioso habiendo una Elegida pero él gritando en
la dirección opuesta. tan bruscamente, que le pareció deprimente, sobre
todo porque el palpitante entre sus piernas creció más fuerte.
En verdad, su cuerpo era un instrumento tan triste, tan patético en este
deseo, que quedaba inconsciente y no era deseado por todos.
En particular, por el que se desea.
Dándose la vuelta, inclinó la cabeza hacia atrás y metió las manos por
el pelo. Era hora de dejar de pensar y estar limpio. El jabón en el plato
que se montó en el azulejo hizo su deber con prontitud a su piel y su
cabello
Y él seguía erguido cuando llegó el momento de salir.
El aire frío se haría cargo de eso.
Caminando sobre la alfombra de baño, que también se hizo en ese
espantoso profundo rosado a rojo, se secó con la toalla haciendo lo
pasar por au miembro.
Aún erecto.
Echando un vistazo a su ropa de combate, se encontró poco dispuesto a
ponerla en su piel.
Áspero.
Raspaba.
503
504
Sucio.
Tal vez el ambiente femenino le estaba contaminando. Xcor terminó en
la gran cama, desnudo, de espaldas.
Aún erecto.
Un rápido vistazo al reloj de la mesilla de noche y sabía que no tenía
mucho tiempo antes de la casa fuera inundada con los combatientes.
Esto iba a tener que ser rápido.
Canalizó la mano debajo de las sábanas y abajo de su cuerpo, se agarró
a sí mismo....
Los ojos de XCOR cerraron con fuerza y gimió, su torso retorcido por el
calor y la necesidad y se acurrucó en su parte inferior. A medida que la
almohada se acercó a saludar a un lado de su cara, lógicamente, era la
otra revés, supuso empezó a bombear hacia arriba y hacia abajo.
Delicioso.
Especialmente en la parte superior, donde su cabeza roma dolía por la
atención y lo consiguió en toda la carrera ascendente.
Más rápido.
Más apretada.
Todo el rato viendo a su elegida.
En realidad, la imagen de ella hizo más por él que lo que él asistió a
abajo. Y como las sensaciones crecían cada vez más fuerte, se dio
cuenta por primera vez por que sus soldados hacían esto tan a menudo.
Así bueno.
Así que es muy, muy bueno...
Oh, su mujer era hermosa. Hasta tal punto que, pese a la potencia de lo
que estaba haciendolo para sí mismo, no se preocupaba de su rostro.
En su lugar, se convirtió dolorosamente claro para él, de su pelo claro a
los labios rojos al cuello, muy delgada hacia abajo tanto tiempo, el
elegante cuerpo que tenía a la vez escondido y revelado por el atavío
blanco inmaculado que había llevado.
¿Cómo sería ser como para ser querido por esa criatura? La reunión se
celebrará dentro de su cuerpo sagrado con hombre de valía...
En ese mismo momento, la realidad de su embarazo volvió a aterrizar
en él como un peso físico. Pero en menos, ya era demasiado tarde. A
504
505
pesar de que su corazón se heló y su pecho empezó a dolerle con
conocimiento de que había aceptado otro, cuerpo continuando en
viaje de placer, la conclusión tan imparable como el orgasmo que
extendió a través de él y le hizo gritar y gracias a las hadas de
almohada que le llamaron a la capitulación.
el
su
se
la
En ese mismo momento, abajo, oyó al primero de sus soldados de a pie
a través de la casa, el tambor de botas de combate como un trueno
inconfundible que reconocería en cualquier lugar.
Las consecuencias de su liberación era horrible en demasiados niveles
para contar. Se había vuelto a su hombro lesionado, se había llenado en
toda la mano y el abdomen, así como las sabanas, y la visión de belleza
había desaparecido de su cabeza, su dura realidad era todo lo que
quedaba.
El dolor dentro de él estaba en carne viva como una herida fresca. Pero
por lo menos no de otra manera saber de ella.
Era, después de todo, en primer lugar, un soldado.
SESENTA Y SEIS
—Sí, por supuesto que puedes ir a verlo. Está aturdido, pero
consciente. —
La Doc Jane le sonrió a Qhuinn, que se apoderó de sus piel quería
tomándole más alto en las caderas y la rodearla contra su camiseta
musculosa. Alisó su cabello hacia abajo, sin embargo, obligó a sus
brazos mantenerse a suslados a pesar de que sus manos estaban con
ganas de tirar y arrastrarla a él.
—Y él ¿va a estar bien?—
El médico asintió con la cabeza mientras comenzaba a desatar la
máscara quirúrgica que colgaba alrededor de la parte delantera de su
cuello. —Hemos eliminado el equivalente vampiro del bazo humano, y
que se encargaba del sangrado interno. También fuimos a través de él
con un peine de dientes finos. Cerca de lo que podemos imaginar, era
de alguna especie de éxtasis en ese barril de petróleo, que era la
sangre del Omega alguna que de alguna manera lo ha preservando en
su estado actual, a pesar de las lesiones. Si se hubiera quedado fuera,
505
506
estoy muy seguro de que hubiera muerto. — La maldición de que se
provocó un milagro, pensó Qhuinn.
— ¿Y no está contaminado?— Jane se encogió de hombros. — Él sangra
rojo, y nadie puede sentir nada de los Omega en él, era solo un caso en
o alrededor de él. —
—Está bien. Muy bien. —Qhuinn miró hacia la puerta. — Bueno. —
Es hora de entrar, se dijo. Vamos....
Sus ojos fueron a Blay. Durante el transcurso de la operación de cuatro
horas, el chico había estado por el pasillo, tomando descansos en la
playa de estacionamiento para cigarros. Siempre había vuelto, sin
embargo.
Dios, él parecía sombrío.
No lo veía desde que V había salido y los encontró... Sí. Cristo, ¿Qué
tiempo había sido ese?.
—Voy a ir ahora, — dijo. No fue sino hasta después de que Blay asintió
con la cabeza que en realidad entró en el quirófano.
Abriéndose paso a través de la puerta, lo primero que lo recibió fue ese
olor a antiséptico que se asoció con contusiones posteriores a la pelea.
El siguiente fue el pitido sutil en la camilla en el centro de la ambiente,
y el sonido de Ehlena escribiendo en la computadora.
—Te voy a dar un poco de tiempo a solas, — dijo con una voz amable,
ella se puso de pie.
—Gracias, — respondió en voz baja. Cuando la puerta se cerró detrás
de ella, Qhuinn acomodó su camisa a pesar de que no necesitaba la
ayuda.
— ¿Luchas?—
Esperando que su hermano respondiera, miró a su alrededor. Los restos
de la operación, las gasas ensangrentadas, los instrumentos utilizados,
el tubo de plástico, había desaparecido, nada más que el cuerpo aún en
las sábanas blancas y una bolsa de riesgo biológico rojo para mostrar
las horas que habían pasado.
— ¿Luchas?—
Qhuinn se acercó y miró hacia abajo. El hombre, que no suelen tener
problemas con su presión sanguínea, pero cuando echo un buen vistazo
a la cara dibujada de su hermano, las cosas se fueron a dar una vuelta,
506
507
una oleada de mareos haciéndole comprender exactamente lo alto que
era y hasta que punto tenía que caer.
Los ojos grises de Luchas se abrieron.. Ambos habían sido grises, y
todavía lo eran.
Qhuinn puso su mano detrás y rodó sobre un pequeño taburete. Cuando
se sentó, él no sabía que hacer con sus brazos, sus manos... su voz.
Nunca había esperado ver a un miembro de su familia de nuevo. Y eso
había sido antes de la redada, cuando había sido expulsado.
— ¿Qué estás haciendo?— que pregunta más tonta del culo que era.
— Mantener... me... —
Qhuinn se acercó más, pero maldita sea, esa voz débil y ronca no llevó
lejos.
— ¿Qué ?—
— Él me mantuvo con vida....... —
— ¿Quién...?—
— Por tu culpa. —
— ¿De quién estás hablando?— Es difícil de imaginar al Omega tenía
una vendetta contra él
— Lash... —
Al oír el nombre, el labio superior de Qhuinn quitó los colmillos. Ese hijo
de puta del primo ellos que resultaron no ser de sangre en absoluto,
sino más bien, el hijo trasplantado del Omega. Cuando era niño,
ha sido un desagradable fin del show. Estubo como pretrans en el
programa de formación, que había hecho con John haciendo la vida de
Mattew un infierno. ¿Como posttrans?
Su verdadero padre le había dado la bienvenida de vuelta al redil, y la
destrucción total había sido el resultado.
Lash era el que había llevado a los ataques. Después de siglos de la
Sociedad. La disminución y tener que cazar y picoteado enclaves de
vampiros, ese bastardo sabía exactamente a dónde enviar los asesinos
y porque había sido adoptado en una familia aristocrática, que había
diezmado a las clases altas.
507
508
Pero al parecer Daddio y el chico de oro habían tenido un altercado.
Mierda, la idea de que Lash había torturado a su hermano? Solo le daba
ganas de matarlo de nuevo.
Luchas gruñó y tomó una respiración profunda, Qhuinn levantó una
mano para... darle una palmadita en el hombro o algo. Pero él no
cumplió.
—Escucha, no tenemos que hablar. —
Esos ojos grises rojos fijos en él. —Él me mantuvo vivo... por lo que te
hice... a ti.... —
Bajando hacia
la camilla, las
lágrimas comenzaron a caer, las
emociones de su hermano se derramaron en sus mejillas, lamentándose
y mezclándose con lo que fue, sin duda, el dolor físico, así como los
narcóticos utilizados para tratarlo.
Debido a Qhuinn estaba en apuros para pensar que el chico estaría
mostrando algo como esto bajo circunstancias normales. No había sido
la forma en que todos habían sido levantados. La etiqueta sobre la
emoción.
Siempre.
—La Guardia de Honor.... — Luchas comenzó a llorar en serio.
Qhuinn... Lo siento... lo siento.... —
¡No se supone que tuvieran que matarme!
Qhuinn parpadeó y volvió a la golpiza a un lado de la carretera, los
hombres vestidos de negro él y la caza de las ballenas alrededores de él
como él había tratado de proteger su cabeza y sus genitales.
Luego fue hasta la puerta a la decoloración, al encuentro de su hija.
Así extrañas las cosas llegaron al punto de partida.
¿Y cómo algunas tragedias en realidad llevó a las cosas buenas. Ahora,
Qhuinn tocó a su hermano, apoyando su mano en la daga en el hombro
delgado. —Shh... Está bien. Estamos bien, está bien.... —
No estaba seguro de si eso era cierto, pero ¿Qué otra cosa iba a decir,
mientras el chico se rompió?
—Él quería... darme vuelta.... — Luchas respiró hondo. —Él me trajo...
de vuelta. Me. Despertó en los bosques, sus hombres me golpearon...
me hizo cosas a mí... me puso en esa... sangre. Esperé a que volviera,
nunca lo hizo. —
508
509
—Estás a salvo aquí. — Eso era todo lo que podía pensar. —No te
preocupes acerca de esa maldita cosa no va a llegar a ninguna parte
cerca de ti. —
— ¿Dónde... estoy...? —
— En el Centro de formación de la Hermandad. —
Sus ojos se agrandaron. — ¿En verdad?—
—Sí. —
—En realidad... — La expresión de Luchas cambió, las características
una vez guapos se apretaron aún más.
— ¿Qué hay de Mahmen. Papa. Solange? —
Qhuinn se limitó a mover la cabeza hacia atrás y hacia adelante.
Y en respuesta, una fuerza repentina entró en esa voz frágil.
— ¿Estás seguro de que están muertos? Son ¿Estas seguro? —
Como si él no quisiera lo que había sufrido con cualquiera de ellos.
—Sí, estamos seguros. —
Luchas suspiró y cerró los ojos.
Mierda.
Qhuinn se sintió un poco barato por mentir, pero a pesar del hecho de
que las máquinas de la cama sugirieron que su hermano estaba estable,
si el chico se derrumbó, no quería enviar Luchas a pensamiento de sus
tumbas que después de lo que se habían hecho con él, nadie podía
estar seguro de cuántas personas habían sido tomadas o cuando.
En el silencio, Qhuinn miró la mano de su hermano. Ese anillo se había
quedado en él porque la articulación por encima de ella estaba tan
hinchada, habrían tenido que cortar. El escudo que había sido tallada en
la cara de oro lleva a los símbolos sagrados que solo los fundadores y
familias podrían marcar su linaje. Y sí, wow, estaba completamente
trastornado y groseramente inadecuado para codiciar la maldita cosa.
Después de todo lo que había sucedido, se podría pensar que él estaría
disgustado.
Por otra parte, tal vez fue solo un acto reflejo, un eco de todos esos
años de la esperanza contra espera que conseguiría uno de los suyos.
— ¿Qhuinn?—
509
510
— ¿Sí?—
—Lo siento.... —
Qhuinn negó con la cabeza, a pesar de que los parpados de las Luchas
estaban cerrados. —No te preocupes por nada.
Ahora estás a salvo. Has vuelto. Todo va a estar bien. —
A medida que aumentaba el pecho de su hermano y volvía a caer como
si estuviera aliviado, Qhuinn se frotó la cara y no lo hizo sentirse bien
acerca de nada de eso. No estaba en condiciónes su hermano, para su
regreso.
No era que él quería que al chico muerto.
Torturado.
Congelado siempre.
Pero él había cerrado la puerta a toda esa materia familiar dinámica.
Relegado a la parte posterior de su mente, como archivos
contenedores. Sácalo fuera para siempre, para nunca más ser mirado
de nuevo.
¿Qué podría hacer, sin embargo?
Vida se especializaba en bolas curvas.
****
Lo lamentable es que de alguna manera inevitablemente terminaron
atrapándolo en las bolas. Cuando un suave silbido sonó junto a Blay,
saltó.
—Oh, hey, John. —
John Matthew levantó la mano en un hola.
“¿Cómo están las cosas?”
Blay se encogió de
ponerse de pie en el
significaba que era
mientras se ponía de
hombros, pensó que podría ser una buena idea
suelo otra vez. Su culo estaba entumecido, lo que
hora de que otra de sus caminatas. Gruñendo
pie, estiró la espalda.
—Creo que está bien. Luchas era lo suficientemente despierto después
cirugía Qhuinn está allí ahora. —
“Oh. Wow”.
510
511
Mientras Blay entró a sacar cosas en un círculo cerrado, John se colocó
contra la pared. Estaba sudado, y el pelo del chico todavía estaba
húmedo y había una marca de mordedura en el cuello.
Blay miró hacia otro lado. Abrió la boca para decir algo. Se quedó sin
gas para la conversación.
Por el rabillo del ojo, vio a John señalado.
“¿Cómo lo está Saxton?”
—Ah, bueno. Es bueno en unas pequeñas vacaciones. —
Él ha estado trabajando muy duro.
—Sí, lo se. — Mientras esperaba que el tema quedara ahí, se sentía
extraño tener algo de John. Otro de Qhuinn, el tipo había sido el mejor
amigo que tenía, aunque lo habían desplazado durante el año pasado,
también.
—Pero va a volver pronto. —
“Lo vas a perder”. John apartó la mirada, como si supiera que estaba
presionando.
Tenía sentido. Blay siempre había cerrado cualquier conversación
acerca de su relación, desviando a hablar de otros temas.
—Sí. —
“Entonces, ¿cómo lo lleva Qhuinn? Yo no quiero entrometerme, pero... ”
Blay solo se encogió de hombros nuevamente.
—Él ha estado allí un rato. Me estoy tomando esto como una buena
noticia. —
“¿Y Luchas va a hacerlo?”
—El tiempo lo dirá, pero al menos está remendado. —
Blay sacó sus Dunhills y lo encendió, exhalando lentamente. Cuando no
había más que un incómodo silencio, dijo.
—Escucha, lo siento si estoy siendo raro. — La verdad era que la marca
de la mordedura era un recordatorio de lo que iba a tener que pasar por
él, y él Realmente no necesitaba llevar la delantera y el centro.
La voz de Qhuinn irrumpió en su cabeza. Podríamos ir juntos.
¿Qué demonios hubiera aceptado?
511
512
“Está estresado”, John firmó mientras se concentraba en la puerta.
“Todos estamos estresados. Todo esto es... estresante.”
Blay frunció el ceño cuando se registra el estado de ánimo de una
persona.
—Hey, ¿estás bien?—
Después de un momento, John firmó, “Lo más extraño sucedió la otra
noche. Wrath me llamó a su oficina y me dijo que Qhuinn ya no era mi
nohtrum ahstrux. Quiero decir, eso está bien, eso está bien, que es lo
que en realidad no muy complicada. Pero Qhuinn nunca me dijo nada, y
yo no sé si debo decirle algo? Yo tampoco sabía que era posible. Quiero
decir, cuando comenzó, era como, —Su carta de despido por un doble
toque, y eso es todo”
— ¿sabes? ¿Acabó de dejar de fumar? ¿Es por lo Layla? Pensé que no se
estaban acoplados”. Blay exhaló una maldición, el humo pasó por
encima de su cabeza.
—No tengo ni idea. —
Mierda, esa cosa de apareamiento probablemente debería habérsele
ocurrido a él, y tal vez por ese motivo Qhuinn había saltado fuera de
rango cuando V había aparecido. ¿Podrían Qhuinn y Layla conseguir
engancharse ahora que el bebe estaba bien?
La puerta se abrió de par en par, y Qhuinn salió, mirando como si le
hubieran dado una patada en la cabeza.
—Oh, hey, John, ¿Cómo estás. —
Mientras los dos se aplaudieron mutuamente en el hombro, Qhuinn miró
por encima, pero luego continuó con una ida y vuelta con John. Y
entonces él y Qhuinn estaban solos después de que Jhon se fue un
momento después.
— ¿Está bien?, — Dijo Qhuinn. Es evidente que la cuestión de la hora,
no lo estaba.
—En realidad, yo voy a estarlo. ¿Cómo está Luchas? —Blay sacó una V
y apagó su cigarrillo sobre la huella de su shitkicker.
Antes de Qhuinn pudiera responder, Selena salió de la oficina, como si
hubiera sido convocada desde el casa principal. La Elegido caminó hacia
ellos con gracia, pero con un propósito, vestida con su tradicional
blanco fluyendo alrededor de sus piernas.
—Saludos, sementales, — dijo mientras se acercaba. —La Dr. Jane
indicó que yo viniera? —
512
513
Blay exhalado, sintió ganas de golpearse a sí mismo. Esto es el último.
—Sí, los dos, — contestó Qhuinn.
Blay cerró los ojos como un aumento repentino que lo sacudió.
La idea de ver la alimentación Qhuinn era como una drogas en su
sangre, le aflojar y amenazaba con hacérsele difícil. Pero en realidad,
no lo era.
—Al final del pasillo sería genial, — murmuró Qhuinn.
Bueno, era mejor que un dormitorio. ¿Cierto? Más profesional, ¿no? Y él
no necesita la alimentación y Qhuinn sin duda tuvo que así después de
todo el drama.
Blay abandonó la colilla en un bote de basura y cerraba la marcha con
Qhuinn abrió la marcha.
Estaba de acuerdo, no seguir los movimientos de La Elegido. No, no
estaba en lo más mínimo. Sus ojos estaban pegados a Qhuinn, a partir
de los hombros, de las caderas... paró en el culo....
Bueno, esto se va a detener. Ahora mismo.
Solo necesitaba rehacerse, hacer la alimentación, y dar una excusa para
conseguir irse.
¿Tal vez este plan sería uno de los que no funcionaban?
A travesaron una puerta.
Conversación.
Sonrisa cortés, a pesar de que él no sabía porque había sido preguntado
o contestándole a él.
Ah, una de las habitaciones del hospital, se dio cuenta. Esto fue
realmente bueno un entorno clínico. Solo tomar la vena y se mueven a
lo largo, una función biológica no conduce necesariamente a otra…
— ¿Cómo dice?, — Dijo La Elegida, lo miraba con una cara abierta.
Grande. Iba suelta, pero no había forma de saber lo mucho que habían
compartido.
—Lo siento, — dijo suavemente. —Estoy hambriento como todos
conseguir sacárselo. —
—En ese caso, ¿te gustaría ser el primero?— Preguntó Selena.
513
514
—Sí, lo haría, — Qhuinn respondió cuando él se recostó contra la
puerta.
Bueno, esto es todo, pensó Blay. Todo estaba arreglado. ¿Cuándo
Qhuinn comenzara? Él iba a irse.
Dando un paso adelante, se preguntó cómo iba a funcionar con
precisión, pero Selena resolvió que una mediante la elaboración de una
silla y se sienta junto a la cama del hospital. Entendido. Blay saltó sobre
el colchón, su peso desplazando la almohada de la cabeza ligeramente
levantada, el crujido de resortes. Y entonces su mente cerrada, lo cuál
fue un alivio. Como Selena estiró el brazo y reatrajo la manga blanca a
la espalda, su hambre llegó a la vanguardia, los colmillos descendieron
de su mandíbula superior, la respiración era profunda.
—Por favor, participen como deseen, — dijo tranquilamente.
—Le doy las gracias por el regalo, Elegida, — respondió en voz baja.
Inclinándose, él golpeó profundamente, pero tan suavemente como
pudo, y en el primer trago, él lo sabía Había pasado demasiado tiempo.
Con un gran aullido, de su estómago que rugió de necesidad, su
cortesía drenó fuera de él, sus instintos de recepción. Dibujó duro,
beber más y más rápido, el desembarco de energía en el estómago y
extendiéndose desde allí Sus ojos fueron donde estaba Qhuinn.
Vagamente, se dio cuenta de que una vez más, uno de sus planes
pronto iban a estar fuera de la ventana, se había ido y olvidado. De
hecho, esta había sido una muy mala idea, suponiendo que no quería
coger con el de nuevo.
La lógica era bastante difícil cuando era solo un caso de conflicto de
emociones. ¿Un impulso sexual al máximo, impulsado por la bebida?
Tenía la cabeza en el culo en primer orden, y realmente lo era. Y eso
fue especialmente cierto al ver la erección de Qhuinn inflar detrás de la
cabeza de ella dentro de los cueros.
Vete a la mierda.
Vete a la mierda.
Hombre, uno de estos días, iba a ser lo suficientemente fuerte como
para alejarse. Él realmente era, de verdad. Oh, joder.
SESENTA Y SIETE
Cuando Qhuinn miró el espectáculo, abrió su boca y sacó su lengua
514
515
tomándole entre sus labios. Al otro lado de la habitación bajo, Blay
estaba en la cama de hospital, ese perfecto torso inclinado hacia
adelante para que pudiera participar de la vena de la Escogida, las
manos, eran son capaces y bien entrenadas, manos fuertes,
manteniendo la muñeca frágil en la boca con cuidado, como si, aun en
medio de la alimentación, que era un caballero.
A medida que continuó bebiendo, con el torso curvado, con más fuerza,
su caja torácica se flexión y la solución con cada respiración, con la
cabeza sutilmente cambiando con cada trago.
Todo era Qhuinn podía hacer que se quedara donde estaba. Él lo quería
en ese colchón, girando alrededor de ese cuerpo para que pudiera venir
de atrás. Quería estar en la garganta del hombre cuando Blay tomó de
la Elegida. Quería coger el chico durante doce o quince horas seguidas,
cuando se habían hecho tanto. Después de todo el drama con Luchas,
este corto, intenso respiro de la conmoción y el dolor, era un glorioso,
alivio, era demasiado malditamente bueno centrarse en algo como esto,
su mente cansada y agotada su cuerpo listo para ser renovado para que
pudiera volver a la realidad del combate, fuerte una vez más.
Dios, su hermano...
Sacudiendo la cabeza, deliberadamente dio su cerebro algo erótico para
jugar. Cuando parte de él, Blay lo coló entre las piernas y se había
reorganizado algo en la bragueta, que era muy muy claro que había
totalmente despertado.
Como si ese delicioso olor no se hiciera evidente.
Así como Qhuinn estaba a punto de perder la cabeza, Blay levantó la
cabeza y dejó escapar un sonido de alegría y satisfacción. Luego el
macho le lamió las heridas punzantes que él había hecho.
Se que, piensas Qhuinn. A la mierda la alimentación. Todo lo que
necesitaba era a Blay....
— ¿Y usted, señor?— La Elegido preguntó.
Mierda. Tal vez debería hacerlo.
Además, Blay estaba claramente en un estado lógica post alimentación,
su cuerpo se movia lentamente, con los ojos borrosos y Qhuinn se
aprovechó de ella, empujándose entre el guerrero y la Elegida, su culo
frotando contra la cresta dura del miembro de Blay mientras saltaba a
la cama.
Mientras Blay dejó escapar un gemido, Qhuinn se inclinó y tomó la otra
muñeca de la hembra. Sosteniendo por un lado, usó su otra mano para
515
516
dar un tirón a la parte inferior de su camiseta musculosa y luego
empujar la palma de Blay en la parte delantera de sus pantalones.
Qhuinn mantuvo su propio gemido para sí mismo mediante la adopción
de un fuerte tirón en la vena de la Escogida, pero el silbido de Blay
sondeaba. Tal vez la Elegida asumiría que los ojos de Qhuinn deshacían
en su cabeza mientras Blay lo acarició, la fricción amenazaba con
hacerle llegar a ese mismo momento, que no era algo que quería hacer
frente a Selena. Pero, oh, mierda, eso era...
Él puso su mano ahí abajo, y al aquietar ese movimiento. Blay acaba de
dar a sus testículos un buen apretón.
Qhuinn culminó en su próximo trago, el orgasmo se disparó fuera de él
antes de que pudiera pensar en alguna tipo de distracción aburrido y
poco atractivo, el placer crecía con tal poder que él se hundió e propio
pellejo.
La risa de Blay era erótico como el infierno.
Lo que sea, retorno de la inversión iba a ser una perrada. Qhuinn se
comprometió a sí mismo.
Y como se vio después, no podía esperar. Se retractó de sus colmillos y
dejó de beber antes de que hubiera estado satisfecho porque su hambre
de algo más había asumido el control totalmente, y era más allá del
tiempo para enviar a Selena por su camino. La Elegida de manera
cortés pero rápido hizo una maniobra que el piloto automático no tenía
ni idea de lo que estaba diciendo, pero al menos estaba sonriendo y
mirando contento, por lo que debe haber hecho lo correcto.
Era muy consciente de bloquear la puerta, sin embargo.
En cuanto se dio la vuelta, se encontró con Blay extendió y asistiéndose
a sí mismo, su mano acariciando hasta abajo entre las piernas. Sus
colmillos se alargaron aún por la alimentación, y sus ojos estaban
brillando desde debajo de los párpados pesados y gloriosa mierda
estaba caliente...
Qhuinn abandonó sus shitkickers. Sus pieles. Su camisa. Blay tenía un
orgasmo antes de que él se dirigiera a la cama, el se arqueo y gimiendo
mientras su cabeza disparaba en la delgada almohada, y sus caderas se
sacudieron.
Al igual que Qhuinn a culo desnudo era muy difícil de controlar.
Era. Para El. Mejor. Piropo. Alguna. Vez. Dicho.
Qhuinn atacó a la cama, abalanzándose sobre Blay, encontrando esa
boca de terciopelo y que se hiciera cargo. La ropa rotos los botones de
516
517
la bragueta de los cueros de Blay y aterrizando como monedas arrojó
sobre el linóleo, quedando libre la camisa consiguió rasgado en
pedazos. Entonces estaban piel con piel, nada les separaba sus carnes.
Como se retorcían entre sí, Qhuinn sabía lo que quería. Y él estaba muy
desesperado y con hambre para pedir bien o incluso hablar de ello. Lo
único que podía hacer era desprenderse de esa boca, y rodar lejos de
Blay... y llegar detrás, tirando de el macho poniéndose sobre él
mientras estiraba una pierna.
— ¿Qué sabes tu?, —Blay se hizo cargo a partir de ahí. Y sabía
exactamente lo que hacer. Qhuinn sintió hacerse un puesto como un
bruto con las manos antes de que se diera cuenta, estaba de rodillas, la
cara en el colchón, su aliento golpeando fuera de su boca. Todo era tan
extraño, dejar que alguien otro se haga cargo y se sentía vulnerable,
también, incluso queriendo
— =Oh mierda!— Bramó cuando le golpeó la posesión, las sensaciones
de dolor y placer, el tire y afloje, la mezcla en un cóctel que le hizo
venir con tanta fuerza que vio las estrellas. Y a continuación, Blay
empezado a moverse. Qhuinn apoyó los brazos y la llevó hacia atrás,
como sosteniendo su propia virginidad con esa cosa entera era de
hecho y espolvoreadoentre dolor y placer pero bueno.
Al hombre, le dio un subidón increíble, y todo mejoró. Con el brazo de
Blay serpenteando al alrededor de su pecho y bloqueándolo en un
ángulo cambiado, las penetraciones que iban más y más profundo, más
rápido y más rápido, la cama empezaba a balancearse hacia adelante y
hacia atrás contra la pared, el jadeo al oído cada vez más duro y más
duro....
La cúspide fue la única gran quemadura que jamás había sentido,
estando al borde, no solo de su puesta en libertad, pero Blay, tubo un
endurecimiento de todos, los muslos apretando, la inclinación de la
pelvis para recibir, sus grandes brazos y sosteniendo a los dos, lo
levantó de la cama- cuando llegó Blay, los empujes fueron tan fuerte de
Qhuinn golpeó contra la pared con la cabeza y no es que se dio cuenta
ni le importaba. Y luego lsu miembro comenzó sacudiéndose
violentamente... Y Qhuinn se sentía bien y verdaderamente poseído por
primera vez en su vida. Era... nada menos que un milagro.
Naturalmente, se tomó un tiempo para que Blay tuviera su terraplén. Y,
curiosamente, Qhuinn estaba totalmente bien con eso. Las cosas
llegaron a una pausa que duró más de un minuto y medio, Qhuinn
liberó la tensión en sus brazos y se dejó caer a la cama, girando hacia
un lado. Blay estaba aparentemente agotado, así, con su cuerpo siguió
el ejemplo y se extendió a su espalda.
El brazo de Blay se quedó en su lugar. Y lo que importaba ahora, a
pesar de toda la experiencia, fue la flojedad, el peso pesado de esa
517
518
extremidad. Mentir como lo hizo, no, lo que hicieron no fueron dos
hombres que habían tenido relaciones sexuales, pasaron a estar uno al
lado del otro... pero los dos estaban enamorados.
En realidad, nunca había tenido un amante antes y no porque acababa
de tocar fondo por primera vez en su vida. Había tenido mucho sexo.
Pero nunca había sido con alguien con quien hubiera querido tenerlo
después. Nunca con alguien que había querido contenerlo. Si... Blay fue
su primer amante real.
Y a pesar de que se había perdido ese honor cuando llegó el chico,
parecía apropiado que fuera "su Blay". Nadie podía quitarle su primera
vez y considerado afortunado. Había oído a través de los rumores de
que una gran cantidad de veces que o bien estaba realmente con
mujeres que era doloroso para solo una lucha tan loca, nada registrado.
Esto, él lo recordaría por siempre. Detrás de él, Blay todavía respiraba
profundamente, el calor que irradiaba de él, su cuerpo todavía unido. Y
Qhuinn quería aprovechar este espacio tranquilo: Muy lentamente como
tal vez si no se movía demasiado rápido el chico no se daría cuenta
cubrió el antebrazo de Blay con el suyo... entonces puso su mano sobre
su amigo. Cerró los ojos y rezó para que esto estuviera bien. Que
podían permanecer así durante un rato. Mierda, el repentino miedo que
sentía era nada menos que a la tortura, y que le hizo pensar en la
naturaleza de su coraje.
Específicamente lo poco que había tenido de el cuando había llegado a
Blay.
A partir de la nada, se acordaría de decirle al chico que él solo se vio a
sí mismo con una mujer, a largo plazo, que esa era la razón por la que
no podía tomar a Blay al día de hoy, con lo que le estaba ofreciendo.
En ese momento, él significaba cada palabra para él, pero él no la había
mirado muy lejos la condena.
Él había sido un cobarde en ese entonces.
—Dios, me siento cruel, — susurró.
— ¿Qué ?— Llegó una respuesta desde el sueño.
—Me siento... — Expuesto.
Al igual que él Blay se apartó en ese momento? Se rompería en pedazos
que nunca encajarían de nuevo por derecha.
Blay soltó un resoplido y se sacudió el brazo, tirando de Qhuinn más
cerca, no empujándolo.
— ¿Tienes frío? Estás temblando? —
518
519
— Estoy caliente —
Había muy poco que barajar, y luego una manta fue arrojada sobre
ellos dos. Entonces las luces se apagaron. Blay tomó una respiración
profunda y parecía contento de quedarse, Qhuinn cerró sus ojos... y se
atrevió a entrelazar sus dedos con los de su mejor amigo, formando un
sello con sus manos.
— ¿Estás bien?— Blay preguntó de una manera amortiguada. Como no
había más que un piloto encendido en su cerebro, pero a él le
importaba.
— Si. Solo tengo frío. —
Qhuinn abrió los párpados contra la oscuridad. Lo único que podía ver
era la línea de luz que vino debajo de la puerta a ras del suelo. Como
Blay se desvió fuera, que la respiración cada vez más lento e incluso,
Qhuinn miró al frente, a pesar de que no podía ver nada delante de él.
Coraje.
Pensó que había tenido todo lo que necesitaba, que la forma en la que
había crecido lo había hecho de la forma más dura y más fuerte que
nadie. Que la forma en que hizo su trabajo, corriendo en edificios en
llamas o volar en el asiento del capitán del avión en desuso, lo
demostraron. Que cómo vivió su vida, esencialmente separados,
significó que era fuerte. Significaba que estaba a salvo.
La verdadera medida del valor todavía estaba esperando por él, sin
embargo. Después de demasiados años, por fin había Blay dicho que lo
sentía. Y a continuación, después de demasiado drama, finalmente
había dicho el chico que estaba agradecido. Pero presentarse y ser real
en el hecho de que él estaba enamorado. Incluso si era de Blay ¿o de
alguien más?
Esa era la verdadera línea divisoria.
Y maldito él, que iba a hacerlo.
Para no romper la pareja de ellos, no, no era eso. Y Blay no era una
carga.
En este caso, la recuperación de la inversión, como se vio después, era
una promesa de realidad. Algo que se hacía sin expectativas y sin
reservas. Era el salto sin paracaídas, el salto sin saber, la altura de la
caída sin nada para encontrarse. Blay lo había hecho una sola vez, sino
varias veces, y sí, claro, Qhuinn quería volver a cualquiera de esos
momentos de vulnerabilidad y golpear a sus encarnaciones anteriores
519
520
tanto que la cabeza se le aclarara y reconoció la oportunidad que le
habían dado.
Por desgracia, la mierda no se presentó de esa manera. Había llegado el
momento para él para pagar la fuerza... y con toda probabilidad,
soportar el dolor que iba a venir cuando seconvirtiera en una manera
mucho más amable de lo que había previsto.
Obligar a los párpados a cerrarse, él trajo los nudillos de Blay a su boca,
rozándolo con un beso. Entonces se entregó a dormir, dejándose caer
en la inconsciencia, sabiendo que, al menos por las próximas horas,
estaba a salvo en los brazos de su único...
SESENTA Y OCHO
La noche siguiente, al caer la noche, se sentó Assail desnudo en su
escritorio, sus ojos en la pantalla del equipo delante de él. La imagen
del monitor se divide en cuatro cuadrantes que fueron marcados norte,
sur, este y oeste, y de vez en cuando, manipuló las cámaras,
cambiando su enfoque y dirección. O quién sabe si se traslada a otros
objetivos en la casa. O volvió a los que había estado observando.
Después de haber tomado una ducha y afeitado hacía horas, sabía que
tenía que vestirse y salir. Que menos con el gran apetito como producto
de haberse levantado en armas, alegando que había sido engañado por
una oferta de cocaína. Excepto los gemelos habían completado la
transacción particular de acuerdo con los deseos del asesino. Y lo tenían
grabado en video.
Solo un poco de precaución Assail lo había iniciado. Así que él no sabía
de que se trataba todo esto, pero estaba seguro que iba a saberlo y lo
había enviado a grabar en el teléfono del menor hacía una hora, y
estaba a la espera de una respuesta.
Tal vez iba a involucrar otra reunión cara a cara.
Y su comprador descontento no era el único que se cernía sobre él. Se
estaba convirtiendo en ese momento lo que meses atrás cuando
Benloise y tenía que hacer su propia cuadratura implicando
transferencias de fondos que hizo que todo el mundo se pusiera
nervioso, incluyendo Assail. A pesar de que hizo pagos semanales, y
520
521
que ascendieron a una cuarta para de sus compras reales, y que iba a
haber que liquidar el balance. Lotes de dinero en efectivo. Y la gente
puede tomar decisiones muy pobres cuando no había mucho dinero en
juego. También estaba la cuestión de que, por primera vez, iba a querer
a los gemelos que le acompañen. No imaginaba que Benloise fuera a
apreciar la compañía añadió, pero fue adecuado para sus dos asociados
que se llevaron más lejos en el pago e iba a ser el más grande
que jamás había hecho.
Un registro seguro de ser roto si él y que lesser continuaba haciendo
negocios juntos.
Assail desplazado el ratón. Seguido en uno de los cuadrantes a la
cámara de seguridad de alrededor, buscando en la selva virgen detrás
de su casa. Nada se movía. No había sombras moviendose. Ni siquiera
las ramas de los pinos se desplazaban con cualquier tipo de viento. No
había pistas de esquís. Ni figura oculta espiando. Ella podría estar
mirándolo de otro punto de vista, pensó. Al otro lado del río. Al otro
lado de la carretera. Por el carril.
Con la distracción, él extendió la mano hacia el vial del polvo que
mantuvo al lado del teclado. Lo había utilizado hacia el final de la tarde,
cuando la luz menguante del día había necesitado cambiar a visión
nocturna para las cámaras. Él también había utilizado un par de veces
desde entonces, solo para mantenerse despierto. No había dormido
durante dos días llegando a este punto. ¿O se trataba de tres?
A medida que avanzaba la pequeña cuchara de plata alrededor, dibujar
en un círculo en la base del vial, todo lo que tenía era el tintineo de
metal sobre vidrio. Él miró en su interior. Era evidente que había
terminado una gran cantidad de ella.
Irritado por simplemente todo en su existencia, Assail arrojó el frasco a
un lado y se echó hacia atrás en su silla. A medida que su mente se
volvió y la compulsión de ir de una imagen a otra imagen, apretaba
como una soga alrededor de su libertad de elección, era vagamente
consciente de su cerebro estaba lleno de una manera saludable.
Estaba encerrado, sin embargo. No iba a ninguna parte con rapidez.
¿Dónde estaba su bella pequena ladrona?
Seguramente ella no podía haber creido lo que dijo.
Assail se frotó los ojos, y odiaba la forma en que su mente estaba
corriendo, disparando pensamientos de ida y vuelta de un lado de su
cráneo al otro. Simplemente no podía creer que ella quiciera decir que
se mantuviera alejado. A medida que su teléfono sonó, lo buscó con sus
521
522
reflejos que eran demasiado rápidos, demasiado reprimidos. Y cuando
vio quién era, le ordenó a su cerebro rehacerse.
— ¿Tienes el video?— Exigió, en lugar de "hola". La voz de su mayor
cliente no estaba contenta.
— ¿Cómo puedo saber cuando fue tomada?—
—Usted debe ser consciente de lo que sus hombres estaban usando y el
momento. —
— ¿Y dónde está mi producto?—
—Eso no es para decirme. Una vez que hago un trato con sus
representantes, mi responsabilidad es descargada. Entregué la
mercancía solicitada en el momento y lugar de mutuo acuerdo, y por lo
tanto cumplido con mi deber. Lo que sucede después de eso no es
asunto mío. —
—Si alguna vez que te cojo en una mierda conmigo, voy a matarte. —
Assail dejó escapar un suspiro aburrido.
—Mi querido amigo, yo no perdería mi tiempo. Cómo le dije a
continuación, podrá obtener lo que usted requiere. Y para ello, me
permito recordarles que no hay ningún incentivo que sea deshonesto
con usted o su organización. El beneficio que representa es lo que me
importa, y voy a hacer mi mejor esfuerzo para mantener mis fondos
que fluya para mí. Es un negocio. —
Hubo un largo silencio, pero Assail sabía que no debía suponer que era
porque el asesino del otro lado de la conversación era confusa o se
perdía.
—Necesito otra oferta — el lesser murmuró después de un momento.
—Y yo con mucho gusto puedo proporcionársela. —
—Necesito un préstamo. — Ahora Assail lo vió mal pero el lesser
continuó antes de que pudiera cortar.
—Me das una nueva orden, y me aseguraré de que se te pague. —
—Esa no es la forma en que hacemos negocios. —
—Esto es acerca de usted y los suyos. Usted tiene una pequeña
operación que controla un área enorme. Necesitas distribuidores porque
mataste a todos los que estaban aquí antes. Sin mí y mi organización,
no te ofendas, estás jodido. No se puedes atender toda Caldwell y su
522
523
producto no vale nada si no se no puede ponerlo en las manos de los
usuarios. —
Assail no dio inmediatamente una respuesta, el lesser se rió en voz
baja.
— ¿O piensas que no te conocía, mi amigo?—
Assail se apoderó de su teléfono celular duro.
—Así que estoy pensando que tienes razón, — concluyó el asesino. —Tú
y yo somos colegas. No necesito tratar con el que el comerciante
grande. Sobre todo en mi... encarnación actual. —
Si, el olor solo haría Benloise cerrarle la puerta en las narices, Assail
pensó.
—Te necesito. Me necesitas. Y es por eso que vas a llevar mi pedido y
me das cuarenta y ocho horas para pagarlo. Es como has dicho. No
tenemos cosas el uno sin el otro, hermano. —
Assail enseñó los colmillos, el reflejo de su rostro en el espejo del
monitor fue de hecho terrible Y sin embargo, mantuvo la voz serena y
tranquila.
— ¿Dónde le gustaría encontrarnos. —
El lesser volvió a reír, como si estuviera disfrutando de esto, Assail
centrado en la imagen gruñendo de a sí mismo. No sería prudente para
los homicidas, fueran codicioso, o tmarse demasiadas libertades.
La única cosa que siempre fue cierto en los negocios? No había nadie
insustituible.
****
Como Trez se despertó, se sentía como si estuviera flotando en una
nube, y por una fracción de segundo, se se preguntó si era él. Su
cuerpo estaba completamente sin peso, hasta el punto en que no
estaba seguro de si él estaba en la espalda o el estómago. Un extraño
sonido se filtraba a través de la niebla.
Shhhscht.
Levantó la cabeza, y la orientación se le apareció en una carrera. El
resplandor rojo de su despertador dijo que él estaba en su estómago y
en diagonal en la cama.
Ese sonido se repitió.
523
524
¿Qué era? Metal sobre metal? Podía sentir a iAm moverse por el
pasillo, la presencia de su hermano, cuando lo reconocía a él como a si
mismo.
Así que si se tratara de cualquier otra persona en el apartamento o una
amenaza de cualquier tipo? iAm se ocuparía de esa mierda.
Empujandose a sí mismo, se levantó de la cama y, sí, espera, se dio la
vuelta.
Por otra parte, no había nada absoluta, y positivamente nada en su
estómago. De hecho, era posible que hubiera arrojado hasta su hígado,
los riñones y los pulmones durante la migraña. La buena noticia era
que había desaparecido el dolor y con el las amplias consecuencias no
estaba mal. Algo así como estar borracho, con una resaca de carga
frontal. Entróen el baño, él sabía que no debía encender las luces. Era
un poco temprano todavía.
La ducha se sintió tan bien que casi se llenó de lágrimas de una puta
vez. Y él no se molestó en afeitarse para hacer tiempo, eso más tarde,
después de haber echado un poco de combustible en sus entrañas. El
salto de cama era de un agradable tostado, especialmente en el rizado
de las solapas con el que se cubrió la garganta hacia arriba; llevaba los
pies descalzos, advirtió, sobre todo cuando salió de su dormitorio al
suelo de mármol del pasillo, pero necesitaba saber que demonios
estaba haciendoTrez, se detuvo cuando llegó a la puerta de la suite de
su hermano. iAm estaba en su armario, sacando las camisas que
estaban en perchas. Mientras se ponía otra brazada juntas en la varilla
de latón, del que salía el shhhscht que sonó de nuevo.
Naturalmente, su hermano no parecía sorprendido de que Trez hubiera
hecho acto de presencia. Él acababa de lanzar la carga en su cama.
Vete a la mierda.
— ¿Vas a algún lado?— Trez murmuró, con voz muy fuerte en la
cabeza.
—Sí. —
Mierda. —Escucha, yo, no me refiero—
—Te voy a empacar, también. —
Trez parpadeó un par de veces.
— ¿Ah, sí?— Al menos el chico no estaba sacando solo. ¿A menos que
que quiciera con satisfacción de los lanzar las obras de Arte del Trez por
el balcón?
524
525
—Me he encontrado para nosotros en un lugar más seguro. —
— ¿Está en Caldwell?—
—Sí. —
Señaló el peligro del tema. — ¿Quieres darme un código postal?—
—Lo haría si pudiera. —
Trez gimió y se apoyó en la jamba, frotándose los ojos.
— Tienes un lugar donde ir ¿y no sabes dónde está? —
—No, no lo sé. —
Bueno, tal vez no hubiera sido una migraña, pero un accidente
cerebrovascular.
—Lo siento. No te entiendo—
—Tenemos— iAm miró su reloj — tres horas preparar las maletas. Ropa
y cosas personales solamente. —
—Así que está amueblada, — dijo Trez secamente.
— Así. Es. —
Trez perdió algún tiempo mirando a su hermano debe tener mayor
eficiencia en el embalaje. A las camisetas las despojó de las perchas,
doblado con precisión, puesto en equipaje negro. Pantalones. Armas de
fuego y el juego de cuchillos de acero en sus maletines.
A este ritmo, el chico iba a hacerse con su mierda en una media hora.
—Tienes que decirme a dónde vamos. —
iAm miró. —Estamos yendo con la Hermandad. —
El cerebro de Trez quedó enrojecido, se aclaró la niebla en un instante.
—Lo siento. ¿Qué?
—
—Nos estamos moviendo con ellos. —
Los ojos de Trez se hincharon.
—Soy... espera, no he oído ese derecho. —
—Lo hiciste. —
—Con que autoridad. —
525
526
—Wrath, hijo de Wrath. —
—Shiiiiiiiiit. ¿Cómo demonios lo lograste? —
iAm se encogió de hombros, como si él no había hecho nada más que
hacer una reserva en un Motel.
—Hablé con Rehvenge. —
—No sabía que el hombre tenía ese tipo de poder. —
—Él no lo hace. Pero fue a Wrath que aprecia nuestra seguridad por él
en la reunión del Consejo. El rey se siente como si estuvieramos con el
en el frente interno. —
— ¿Está preocupado por un ataque,?— dijo Trez suavemente.
—Tal vez él lo esté. Tal vez él no lo esté. Pero lo que sí sé es que nadie
nos va a encontrar allí. —
Trez exhalado. Así que eso era por lo que se fue. — ¿Por qué?— Su
hermano no quería que él fuera arrastrado de vuelta a el Hisbe más de
lo que él lo hacía.
—Eres increíble, — dijo.
iAm simplemente se encogió de hombros, como era su costumbre.
— ¿Puedes empezar a empacar tus cosas, o debería hacerlo yo al
respecto? —
—No, estoy bien. — Salió de la jamba y comenzó a alejarse.
—Yo te la debo, hermano. —
—Trez. —
Echó un vistazo por encima del hombro.
— ¿Sí?—
Los ojos de su hermano eran sombras. —Esto no es una cosa consegui
mantenernos fuera de la cárcel, libres. No se puede ejecutar desde la
reina. Estoy comprando algún tiempo aquí. —
Trez miró los pies descalzos, y se preguntó hasta que punto, de hecho,
podría ir con los pies descubiertos sin sus Nike. Bastante jodido ahora.
Su hermano era el único lazo que no se había cortado, lo único que
sentía que no quería dejar atrás a fin de salvarse a sí mismo de una
vida dorada de esclavitud sexual.
526
527
Y en un momento como este, con el tipo de nuevo después de haber
dado un paso a lo grande... se preguntó si era posible que no pudiera
alejarse de iAm.
Tal vez iba a tener que ceder a su destino, después de todo.
Puta reina. Y su hija maldita.
Las tradiciones no tenían sentido. Nunca había conocido a la joven
princesa. No lo había hecho. Esa era la forma de trabajó de la siguiente
en la línea sucesoria al trono era tan sagrada como su madre, porque
ella era la que iba a dar lugar al trono en el futuro. Y como era una rosa
rara nadie podía verla hasta que fuera acoplada correctamente.
Pureza y todo eso.
Bla, bla, bla.
Una vez que estaba enganchado, sin embargo, ella era libre de salir a la
sociedad, en libertad para vivir su vida dentro el Hisbe.
El hijo de puta triste era el que se casó con la perra. Él tomaría su lugar
en el palacio paredes, haciendo lo que sea que ella quería, cuando
quería, suponiendo que no estaba adorando a los pies de la madre en
un momento.
Sí, era una fiesta.
Y ellos pensaban que él debería sentirse honrado de la correa, de ese
yugo.
En serio.
Se había convertido su cuerpo en un vertedero de basura en la última
década, follando todos los seres humanos y fue verdaderamente
golpeado. Deseaba recoger todas esas molestas enfermedades de los
Homo Sapiens, el tipo de cosas. No. no lo hacía. Había tenido tanto
sexo inseguro como pudo con las otras especies y todavía estaba sano
como un caballo.
— ¿Trez?— Enderezó iAm. — ¿Trez? Habla conmigo. ¿Dónde estás? —
Trez se quedó mirando a su hermano, memorizando su cara inteligente
orgulloso y aquellos ojos sin fondo, penetrantes.
—Estoy aquí, — murmuró. — ¿Ves?—
Extendió sus manos e hizo un pequeño círculo con los pies descalzos,
con su túnica, en su espacio borroso, postmigraña era una bruma.
527
528
— ¿Qué está pasando en esa mente tuya?— Exigió iAm.
—Nada. Creo que es genial lo que hiciste. Voy a hacer las maletas y
prepararme. Ellos envian un coche o algo así? —
iAm estrechó su mirada, pero contestó. —Si. Un mayordomo llamado
Fred? ¿O era Foster? —
—Voy a estar listo. —
Trez se marchó, la secuela de ese dolor de cabeza drenadp de él
mientras miraba hacia el futuro... y muy preocupado por éste último
embate de los suyos.
Pero esta medida era una buena cosa. iAm tenía razón: había estado
enga;andose a sí mismo en estos últimos años, consciente de que la
princesa estaba envejeciendo, y el tiempo pasaba, y sus día del juicio
final serían rápido se acercaban.
Hay cosas que puedes dejar fuera. Esto no era una de ellas.
Joder, tal vez iba a tener que desaparecer. Incluso si lo mataban.
Además, si su hermano estaba con Rehv en la casa del rey? iAm iba a
tener el tipo de apoyo que iba a necesitar si Trez consegía ser un
fantasma. Y tal vez, después cómo mierda se iba?
El hombre se sentiría aliviado de librarse de él.
SESENTA Y NUEVE
Toda la vida de Qhuinn tomó otro sacacorchos cerca de quince horas
después de que perdió su virginidad.
Más tarde, él decide que la cosa viene en grupos de tres podría ser
cierto. Cuando la mierda se le vino abajo, sin embargo, lo único que
quería hacer era vivir a través de él....
En algún momento durante las horas del día, él y Blay habían
despertado, dividiendo, sus caminos.
Qhuinn hubiera preferido que regresar a la casa principal, en conjunto,
pero había tenido que pasar por la habitación de Luchas y Blay había
528
529
estado ansioso por volver a la casa y ducharse. Y en cierto modo, no
había sido tan malo, porque Qhuinn había tenido la oportunidad de
visitar en Layla también.
Tanto su hermano, y La Elegida, todo estaba tranquilo en ambos
frentes: El par de ellos estaban durmiendo en sus camas. Luchas estaba
mejor, y por primera vez, cuando Qhuinn había entrado en la habitación
de Layla había sentido el embarazo: La ola de hormonas lo había
golpeado tan pronto como había entrado, y había dejado el de muerte
que era tan fuerte; había sido muy bueno. Lo que no había hecho tan
feliz, había estado pasando por la puerta de Blay, y con ganas de tocar
y pasar al interior y volver a dormir.
En su lugar, había terminado dentro de sus cuatro paredes, solitario.
En su cama. En la oscuridad. Entrando y saliendo de REM-landia
durante las dos horas que tenía antes de la primera comida que
servían.
Así que cuando la puerta se abrió de ancho y una línea de hombres
altos vestidos de negro encapuchados llegó, la presentación de su
pasado y su presente chocaron los dos, intercambiables de manera que
el ataque de la Guardia de honor se levantó de la tumba en su memoria
y aterrizó justo en su habitación en la mansión.
No estába seguro si estaba soñando o nada de esto era real, su primer
pensamiento fue que se alegraba Blay no estaba con él. El chico ya lo
había encontrado muerto a un lado de la carretera una vez.
Nadie necesitaba una repetición de eso.
Su segundo era que él se iba a llevar a todos los que pudiera antes de
que finalmente terminaran el trabajo con él.
Con un grito de guerra, Qhuinn explotó fuera de su cama, su cuerpo
desnudo ir al ataque con tal poder, que en realidad se estrelló en los
dos primeros varones. Girando con sus piernas, dio patadas y
puñetazos a cualquier cosa que se le acercó, y hubo una breve
satisfacción sus objetivos maldijeron y saltaron.
Algo lo encerro alrededor de su pecho por detrás, y le dio la vuelta con
tanta fuerza, con los pies surgido de la tierra y voló en un loco círculo
contra la pared.
El impacto fue un boletín de tres puntos a su remontada idea brillante,
la cara, el torso y las caderas estrellándose contra el yeso tan fuerte,
que sin duda dejó un estilo de dibujos animados en 3-D de sí mismo en
la mierda. Al instante, se palmeó el plano horizontal, dispuesto a
empujar su camino fuera del apretón que se lepegó a la nuca y lo
529
530
mantenía en su lugar, podría haber sido el acero. Allí literalmente nada
dio en la carne y el hueso, incluso mientras se esforzaba, su cuerpo se
negaba a ser dominado
—Chico, imbécil. Solo congelate antes que me veo obligado a hacerte
daño. —
El sonido de la voz de Vishous no tenía ningún maldito sentido. Y luego,
abruptamente, desde el rabillo del ojo, vio el circulo que se había
formado en torno a él, todos esos trajes negros que lo rodean, al igual
que el agarre.
Pero ellos no estaban atacando.
—Relájate, — dijo V en su oído. —Respira para mí, vamos, ahora, solo
respira tranquilo. No hay nadie que vaya a hacerte daño. —
La conversación ayudó, esa voz fresca, tranquila llegó a través de la
respuesta de lucha o huida y vuelta reduciendo el nivel de su pánico.
Por la secuela, Qhuinn comenzó a temblar, los músculos de su
procesamiento de la adrenalina.
— ¿Vishous?—
—Así es. Soy yo, amigo. Es necesario mantener la respiración. —
— ¿Quién más?—
—Rhage. —
—Butch. —
—Phury. —
—Zsadist. —
—Tohr. —
Todas las voces coinciden con los nombres, los profundos y graves,
tonos había mierda hundiéndose en su cerebro, ayudandolo a conectar
a tierra a sí mismo en una realidad que no implicaba el pasado.
Y el último fue el peldaño final de la escalera que le salió de esa picada
mental y lo hizo volver a lo que era real.
—Wrath. —
Qhuinn fue a masturbarse en la cabeza hacia el rey, pero el impulso no
lo llevó a ninguna parte.
530
531
—Voy a dejarte ir, amigo, ¿de acuerdo?, — Dijo V. — ¿Vas calmar tus
maneras?—
—Sí. —
—A las tres. Una. Dos. Tres—
Vishous saltó hacia atrás y cayó en una posición de combate cuerpo a
cuerpo con los brazos, y puños listos, y la postura estable. A pesar del
hecho de que el rostro del hermano estaba cubierta por la capucha,
Qhuinn solo podía imaginar la expresión: No hay duda de que Qhuinn
no hizo ningún movimiento, él se volvió a poner contra la pared, y que
los había conocido ya había estado bien y verdaderamente hizo, que se
joda mucho.
Se sintió unos seis centímetros más plano.
Con una maldición, Qhuinn dio la vuelta lentamente, con las manos en
la espalda para que la Hermandad pudiera verkas.
— ¿Me estan pateando fuera de la casa?— No tenía ni idea de que
diablos lo había hecho, pero con su historia de enojar a la gente, a
propósito y por defecto? Podría ser cualquier cosa.
—No, idiota, — dijo V con una sonrisa.
Frente a la línea de figuras solemnes, encapuchados, buscó dónde
estaban los rostros, la toma de contacto, recordándose que estos eran
los chicos con los que había luchado uno al lado del otro, que siempre lo
habían tenido a su espalda, que habían trabajado juntos. Entonces,
¿Qué diablos estaba pasando?
La tercera figura de la izquierda, levantó el brazo, un dedo que se
extiende hacia fuera y señalando el centro del pecho de Qhuinn. Al
instante, Qhuinn estaba de vuelta en el Cessna, y el drama del vuelo
otra vez, con Zsadist y vivos y así, el objetivo alcanzado...
En la Antigua Lengua, Wrath dijo: —Harás una pregunta. Usted debe
pedir solo una vez. Su respuesta debe resistir el paso del tiempo, se
extiende desde este momento a tu línea de sangre por siempre. ¿Está
usted dispuesto a pedir? —
El corazón de Qhuinn comenzó a tronar. Ojos rebotando, no podía creer
de que se trataba de...
Excepto que... ¿cómo era posible? Basado en sus líneas de sangre y su
defecto, que no era legal para alguien como élDe la nada, la imagen de Saxton trabajando en la biblioteca todas esas
noches lo golpeó.
531
532
Santo... joder.
Tantas preguntas: ¿Por que él? ¿Por que ahora? ¿Qué pasa con Jhon
Mateo, cuyo pecho ya, mágicamente, llevaba la marca de la
Hermandad? A medida que su mente corría, él sabía que tenía que
responder, pero mierda, no podía,
Con una claridad repentina, pensó en su hija, imaginando que la imagen
que había visto en la puerta del Fade.
Qhuinn miró a cada una de las capuchas de nuevo. Que irónico, pensó.
Hace casi dos años un Guardia de honor de la túnica negra había sido
enviado a él para asegurarse de que sabía que su familia no lo quería.
Y ahora, estos hombres venían a atraerlo de un modo diferente, era de
las pocas veces que era tan fuerte como la sangre.
—Claro que sí, — dijo.
—Pídeme. —
***
Blay tenía la impresión que algo grande estabapasando por el sonido de
las pisadas que pasaban por su cuarto: Estaba en frente a su espejo,
afeitandose cuando se enteró de ellos pasaban por el pasillo de las
estatuas, con paso pesado, y repetitivo eran muchos de ellos.
Tenía que ser la Hermandad. Entonces, cuando se inclinó sobre el
lavabo para enjuagar la crema de afeitar residual de sus mejillas, algo
duro golpeó el piso de al lado, o fue arrojado a una pared. En lo que
seguro que la mierda parecía a Qhuinn en su habitación.
Mezcló agua caliente y fría, enganchó una toalla y la envolvió alrededor
de sus caderas mientras trotó fuera de su habitación y se dirigió allí
Blay se detuvo en seco. La habitación de Qhuinn estaba oscura, pero la
luz del pasillo iluminó en... en un círculo de túnicas negras que
rodeaban al tipo. Cuando lo tenían de bruces contra la pared.
Solo el pensamiento de Blay era una segunda guardia de honor había
llegado para cazarlo a pesar de que sabía muy bien que era la
Hermandad en esas ropas.
Tenía que ser, ¿verdad?
La voz de Vishous lo resolvió que una, las palabras del hombre lento y
uniforme.
532
533
Luego Qhuinn fue puesto en libertad. En cuanto se dio la vuelta, estaba
blanco como el papel, mientras se levantaba desnudo en el centro de
ese círculo de figuras encapuchadas.
Wrath, entró con el silencio profundo de barítono del rey llenando la
oscuridad.
—Harás una pregunta. Usted debe pedir solo una vez. Su respuesta
debe resistir el paso del tiempo, se extiende desde este momento a tu
línea de sangre por siempre. ¿Está usted dispuesto a pedir? —
Blay puso su mano de la daga a la boca cuando la cosa se abrió. Esto
no puede ser... ¿o sí? ¿Ellos o estaban induciendo a la Hermandad de la
Daga Negra?
Al instante, se puso todo junto-Saxton trabajo durante todos esos
meses, los actos de heroísmo de Qhuinn;
John siendo informado de que el hombre ya no era su nohtrum ahstrux.
Wrath debe de haber cambiado las antiguas leyes.
Santa mierda.
—Diablos, sí. Pídeme. —
Blay tuvo que sonreír como él lo esquivó y se fue a su habitación.
Dejando que Qhuinn pudiera ser franco. cuando cerró la puerta, se
quedó contra, ella a la espera. Momentos más tarde, llegaron los
pesados pasos de nuevo, la presentación junto a su habitación, fue por
el pasillo, desapareciendo...
La historia cambia para siempre.
En todos los eones de la Hermandad, nunca tubo a nadie admitido que
no fuera el hijo de un Hermano y una hembra de sangre o Elegida.
Qhuinn era técnicamente un aristócrata, incluso con él abandono de su
familia, y con su defecto, su linaje era lo que era. Pero él no tiene el
tipo de credenciales o ADN el nombre, ese guerrero, otros lo hicieron. Y,
sin embargo, en el supuesto que vivió a través de la ceremonia, él
volvería a la mansión como un hombre entre los iguales, abandonado
nunca más.
Era bueno que Luchas estuviera vivo para ver esto. Eso iba a importar.
Blay se vistió, y cuando miró el teléfono, vio que el texto de grupo que
había salido de Tohr, diciendo que nadie iba al campo esta noche, y que
estaban recibiendo un par de nuevos compañeros: Las sombras venían
para quedarse en la mansión.
Genial.
533
534
Teniendo en cuenta la inquietud de la aristocracia, y que querían
atentar contra la vida de Wrath? Nada mejor que tener a los dos
asesinos bajo el mismo techo. Junto con las payasadas de Lassiter, eso
significaba que el rey tenía un trío de chicos con capacidades
adicionales para protegerlo. Con un poco de suerte, Trez y iAm serían
puestos de forma permanente.
Dejando su habitación, se fue corriendo por las escaleras y no se
sorprendió al encontrar al doggen corriendo todo, para la creación de
una fiesta. ¿Cuánto tiempo le va a tomar, se preguntó.
Y el hombre, le gustaría tener algo en que ocupar el tiempo.
Vagando en la sala de billar, porque él sabía que no debía acercarse a
Fritz con una oferta para ayudar con los preparativos, cogió un taco y
acumuló un conjunto de bolas. Cuando estaba la tiza en la punta, el
timbre de la puerta del atrio sonó.
—Ya lo tengo, — le gritó a cabo mientras tomaba su taco con él,
caminando hacia la pantalla del control de seguridad.
Saxton estaba en el porche, el macho mirando descansado y saludable.
Blay abrió.
—Bienvenido de vuelta. —
Hubo un momento de sorpresa en el rostro del otro hombre, pero se
recuperó rápidamente con una sonrisa.
—Hola. —
Blay no estaba seguro de si debía aceptar o no si se estrechan
—Tenemos que poner fin a esta dificultad, — anunció Saxton. —Ven
aquí. —
—Lo sé, cierto—
Después de un rápido abrazo, Blay tomó los bolsos de Gucci del macho,
y el par de ellos golpeó la gran escalera, ascendente uno al lado del
otro.
—Entonces, ¿cómo te fue en las vacaciones, — preguntó Blay.
—Maravilloso. Fui alo de mi tía, el que sigue hablando de mí? Ella tiene
un lugar en Florida. —
—Lugar peligroso para los vampiros. No, un montón de sótanos. —
534
535
—Ah, pero ella vive en un castillo de piedra. — Saxton asintió alrededor
en el vestíbulo. —No hay diferencia con éste. La noches eran c'alidas, el
mar era una maravilla, y había vida nocturna
Como Saxton se detuvo en seco, Blay miró. —Está bien, ya sabes. Me
alegro de que hayas tenido un buen tiempo. Honesto. —
Saxton le miró fijamente, y luego murmuró: —Has estado muy ocupado
a sí mismo, ¿no es cierto. —
Maldita color pelirrojo. Cualquier rubor siempre se había mostrado y en
este momento, su rostro era el maldito fuego.
A medida que tomó a la izquierda en frente del estudio de Wrath y se
dirigió por el pasillo de las estatuas, Saxton rió un poco.
—Estoy feliz por ti, y yo no voy a hacer preguntas. —
Él sabía que el quién, pensó Blay. —
Si. Así es —
— ¿Qué tal si me llenas con el chisme, — Saxton dijo al entrar en la
habitación del hombre.
—Me siento como si me hubiera ido desde siempre. —
—Bueno... prepárate. —
Luchas. Trez e IAM. Qhuinn y su inducción.
Por el momento Blay había terminado la descarga, Saxton estaba
sentado en su cama con la boca abierta.
—Pero sabías lo de Qhuinn, ¿verdad? — dijo Blay cuando finalmente
dejó los informes.
—Sí, lo hice. — Saxton se arregló la corbata, aunque el nudo era
perfectamente simétrico. —Y tengo que decir que, a pesar de que no sé
tanto como tu acerca de cómo se está en el campo, todo lo que he oído
sugiere que es un honor bien situado. Entiendo que jugó un papel muy
importante en conseguir asegurar la vida de Wrath cuando fue el
intentó de asesinato. —
—Es valiente, eso es cierto. —
Entre muchas otras cosas.
Como Blay miró hacia el pasillo y se imaginó esas figuras encapuchadas
agrupadas en torno a su amigo, todo lo que se le ocurrió fue... Que
demonios iban a hacer con él?
535
536
SETENTA
Qhuinn no tenía ni idea de dónde estaba.
Antes de que hubiera salido de su habitación, le habían dado un traje
negro e instrucciones de ponerse la capucha arriba, bloqueando sus
ojos en el suelo y mantener las manos entrelazadas detrás de la
espalda. Él no debía hablar a menos que le hallan hablado, y se dejó en
claro que la forma en que actuaban era parte de lo que estarían
juzgado. No era un imbécil o un gatito.
No podía hacer eso.
La siguiente parada después de ser llevado por la escalera había sido en
el Escalade de V, se sabía por el olor del tabaco turco y el sonido del
motor. A corta distancia, moviendolo lentamente. Y entonces se le dijo
que saliera, el aire frío se filtraba bajo la capucha de su túnica y el
dobladillo.
Sus pies desnudos recorrieron un frío como un tramo de hielo,
congelado en la tierra y, a continuación, golpeó suave tierra,
apisonando que no había nieve. A juzgar por la acústica, estaba claro
que se dirigían a través de un corredor o quizá una cueva...?
No pasó mucho tiempo antes de que él se detuvieran con una sacudida,
oyó una especie de puerta que se abrió, y luego se encontró en un
declive. Un poco más tarde, se le dio un tirón a su fin por segunda vez
y, a continuación, había otro susurro, como si se estuviera atravesando
una barrera de más de una especie de Mármol suave bajo sus pies
descalzos ahora. Y la mierda estaba caliente. También había una luz
suave pero fuente de las velas-.
Dios, su corazón sonaba fuerte en sus oídos.
Después de varios metros, fue nuevamente y se detuvo, y luego oyó
tela caminando por todas partes a su alrededor. La desnudez de los
Hermanos. Quería mirar hacia arriba, ver dónde se encontrab, averiguar
lo que estaba haciendo, pero no lo hizo. Como se lo instruyó, mantuvo
la cabeza baja y los ojos fijos en el suelo. Una mano pesada cayó sobre
la nuca en su cuello, y la voz de la Wrah se disparó en el Antiguo
Idioma.
—Tú eres digno de entrar aquí como estás parado ahora. Asiente con la
cabeza. —
536
537
Qhuinn asintió.
—Di que eres indigno. —
En la Antigua Lengua, respondió:
—No soy digno. —
Todos los Hermanos que lo reodeaban dejaron escapar un grito
explosivo en la Antigua Lengua, un desacuerdo que le dio ganas de
darles las gracias por tenerlos a la espalda.
—A pesar de que eres indignos, — el rey continuó, —que el deseo de
llegar a serlo esta noche. Cabecea —
Él asintió con la cabeza.
—Di que quieres llegar a ser digno. —
—Quiero llegar a ser digno. —
Esta vez el tremendo grito de los hermanos fue una de aprobación y
apoyo. Continuó Wrath. —Solo hay una manera de ser digno, y es la
manera correcta y adecuada.
La carne de nuestra carne. Asiente con la cabeza. —
Qhuinn asintió.
—Di que deseas convertirte en carne de nuestra carne. —
—Quiero llegar a ser carne de su carne. —
Tan pronto como su voz se desvaneció, un canto puso en marcha, las
voces profundas de la Hermandad mezclada hasta formar de un acorde
perfecto y una cadencia perfecta. No se unió, porque no había sido así
lo indicado, pero alguien se puso delante de él, y alguien cayó en la fila
detrás de él y, a continuación, todo el grupo comenzó a tponerse al lado
del otro, su cuerpo siguió su ejemplo. Moviendose juntos, se
convirtieron en una sola unidad, sus poderosos hombros desplazandose
de ida y vuelta al ritmo del canto, su peso agarrandolo de sus caderas
la formación comenzaba a moverse adelante.
Qhuinn comenzó a cantar. Él no quiso, sino que acaba de suceder. Sus
labios se separaron, sus pulmones se llenaron, y su voz se unió a los
otros....
En el instante en que lo hizo, se puso a llorar. Gracias a la cogida de la
campana. Toda su vida había querido pertenecer. Ser aceptado. Ser
uno entre los muchos que él respetaba. Él había deseado con tanta
537
538
necesidad de que la negación de todas y cada unidad casi había lo
matado a él, y él tenía que sobrevivir solo por rebelarse contra la
autoridad, sus costumbres, y normas. Ni siquiera había sido consciente
de renunciar a encontrar jamás esta comunión. Y sin embargo, allí
estaba, en la tierra en algún lugar, rodeado de hombres que lo habían...
elegido.
La Hermandad, los luchadores más respetados en la carrera, los
soldados más poderosos, la élite de la elite... lo había elegido. Ningún
accidente de nacimiento, esto.
Había sido considerado como una maldición, pero ser aceptado aquí y
ahora? De repente, se sintió como si fuera todo de una manera que
nunca había sido antes. De repente, la acústica había cambiado su
resonando el canto colectivo a su alrededor, como si hubieran entrado
en un gran espacio, como una gran loft.
Una mano en el hombro lo obligó a detenerse.
Y luego el canto y el movimiento se detuvo, las cepas finales de sus
voces a la deriva.
Alguien lo agarró por el brazo y lo llevó hacia adelante. —Escaleras, —
dijo la voz de Z. Subió sobre seis de ellos, y luego hubo una recta,
cuando fue detenido, fue con el pecho y los pies contra lo que parecía
ser una pared de mármol del mismo tipo que estaba hecho el suelo.
Zsadist se alejó, dejándolo donde estaba.
Su corazón golpeando contra su esternón.
La voz del rey era fuerte como un trueno.
— ¿Quién propone este hombre?—
—Yo, — respondió Zsadist.
—Sí, quiero— se hizo eco de Tohr.
—Yo lo hago. —
—Yo lo hago. —
—Yo lo hago. —
—Yo lo hago. —
Qhuinn tuvo que parpadear varias veces, uno por uno, cada hermano
tomó la palabra. Todos y cada uno de los hermanos le propuso.
Y entonce llegó el último.
538
539
La voz del rey resonó fuerte y claro:
—Lo hago. —
Que lo jodan, que necesitaba parpadear más.
Entonces Wrath continuó su acento aristocrático de la vieja lengua
respaldado por un guerrero de fuerza. —Sobre la base de los
testimonios de los miembros reunidos de la Hermandad de la Daga
Negra, y sobre las propuestas de Zsadist y Phury, hijo del Guerrero de
la Daga Negra Ahgony; Tohrment, el hijo del guerrero Negro Dagger
Hharm; Butch O'Neal, relación de sangre de la propia línea; Rhage, el
hijo del Guerrero de la Daga Negra Tohrture, Vishous, hijo del Guerrero
de la Daga Negra conocido como el Bloodletter, y mis propias como
Wrath, hijo de Wrath, se encuentra este hombre ante nosotros, Qhuinn,
hijo de nadie, una nominación apropiada a la Hermandad de la Daga
Negra. Ya que está en mi poder y discreción para hacerlo, y lo que es
adecuado para la protección de la raza, y además, que las leyes que se
han reconstruido para ofrecer lo que es correcto y apropiado,
renunciado a todos los requisitos de linaje. Ahora podemos comenzar.
Date la vuelta. Te das a conocer. —
Antes de que nadie se acercara a él, Qhuinn cuadró los hombros y logró
un cepillo rápido de sus ojos, por lo que fue un hombre una vez más a
medida que se giraba alrededor y el manto fue tomado de él
Qhuinn se quedó sin aliento. Se levantó sobre una tarima, y la cueva
que estaba delante de él se encendió con un centenar de velas negras,
las llamas creando una sinfonía de luz suave y dorada que titilaba sobre
las toscas paredes y se reflejaba en el suelo brillante. Pero eso no fue lo
que realmente llamó su atención: Justo en frente de él, entre él y el
remendo, espacio iluminado, era un altar. En el centro de los cuáles
había un cráneo grande.
La cosa era antigua, el hueso no es el blanco de los recién muertos,
pero llevando la penumbra, con la semill pátina de la edad, lo sagrado,
lo venerado.
Ese fue el primer hermano.
Tenía que ser.
Cuando sus ojos se apartaron de él, fue golpeado con asombro: Abajo
en el suelo, mirando hacia él, eataban los que viven y respiran, los
portadores de la gran tradición. La Hermandad estaba hombro con
hombro, los cuerpos desnudos de los combatientes que forman un gran
muro de carne y músculo, a la luz de las velas jugar a través de su
fuerza y poder.
539
540
Tohr tomó el brazo de Wrath y llevó al rey por las escaleras que el
propio Qhuinn había superado.
Vuelve a la pared, y agarra las clavijas, — Wraht ordenó en Inglés
mientras era escoltado al altar.
Qhuinn obedeció sin vacilar, sintiendo sus omóplatos y culo golpear la
piedra, mientras sus manos tomaron un par de gruesas, salientes de
espiga.
Cuando el rey levantó su brazo, Qhuinn de repente sabía exactamente
cómo cada uno de los hermanos había conseguido la cicatriz de la
marca en forma de estrella en su pectoral: Un guante de plata
envejecida fue entregado a Wrath em una mano, con púas que en los
nudillos y en el puño, estaba el mango de una daga negra.
Con un mínimo de esfuerzo, Tohr extendió la muñeca de Wrath hacia el
cráneo.
—Mi señor. —
Como rey la sacó. La hoja, con los gravados rituales que delineaban su
linaje llameado, la resplandeciente luz y luego el borde afilado, tocó su
piel.
La sangre roja brotó y cayó en una copa de plata que había sido
emplazada en la corona del cráneo.
—Mi carne, — proclamó el rey.
Después de un momento, Wrath lamió la herida cerrandola. Y luego el
gran hombre, con su pelo largo hasta la cintura negro y en el pico de su
vista y girandose a su alrededor, se llegó a Qhuinn. incluso sin el
beneficio de la vista, Wrath de alguna manera sabía exactamente cómo
sus cuerpos estaban posicionados, la altura Qhuinn era, donde la cara
de Qhuinn estaba.... porque el rey con una mano a la derecha en la
mandíbula de Qhuinn, con una fuerza brutal, empujó la Cabeza de
Qhuinn hacia atrás y hacia un lado, exponiendo su garganta.
Ahora sabía para lo que eran las malditas clavijas. Con una sonrisa
cruel de Wrath exponiendo sus enormes colmillos, del tipo que Qhuinn
nunca había visto antes.
—Su carne. —
Con la caída de un rayo-rápido, el rey se aferró sin piedad, a su vena
perforando a Qhuinn en una forma brutal morder y luego dibujar en una
serie de tiras y una rasgadura que se tragó uno tras otro. cuando por
fin se retractó los caninos, sacó la lengua entre los labios y sonrió como
un señor de la guerra.
540
541
Y entonces llegó el momento.
Qhuinn no necesita que le digan que se preparen a la mierda siempre
amoroso de sí mismo. Que soportaría, cuadró los hombros y las
piernas, dispuestos a resistir.
—Nuestra carne, — gruñó Wrath.
El rey no se contuvo. Con la misma precisión infalible, se acurrucó un
puño dentro del antiguo guante y golpeó a Qhuinn en el pectoral,
recibiendo el impacto de los nudillos de púas tan grandes,
Los labios de Qhuinn agitaban en el viento que soplaba hacia arriba y
fuera de sus pulmones. Vision fue un adios por un momento, pero
cuando regresó, se puso un cristal-clara ante de la cara de Wrath
La expresión del rey era de respeto y una total falta de sorpresa, como
si hubiera esperado Wrath a que Qhuinn lo tomara como un hombre. Y
así fue. Tohr estaba al lado primero en la línea, aceptando el guante y
la daga, diciendo las mismas palabras, anotando su antebrazo,
sangrado dentro del cráneo, volteando la garganta de Qhuinn, entonces
golpeó tan duro como un camión. Y luego Rhage. Vishous. Butch.
Phury. Zsadist. Al final de la misma, Qhuinn estaba sangrando de las
heridas en la garganta y el pecho, su cuerpo estaaaba cubierto de
sudor, y la única razón por la que no estaba en el suelo era el perro
agarre que tenía sobre las clavijas. Pero él no le importaba el mal que le
hicieron a él, que se iba a quedar en pie, no importa lo que pase. Él no
tenía ni idea sobre la historia de la Hermandad, pero estaba dispuesto a
apostar que ninguno de estos chicos habían caído como un saco de
arena durante sus inducciones, y que no quería ser el primero en
algunos sentidos, pero no en las incrustaciones
Además, hasta ahora fue adivinando. Los otros hermanos estaban de
pie alrededor y sonriendo de oreja a oreja de él, como si totalmente
aprobaran la forma en que estaba manejando de mierda y eso solo lo
hizo aún más decidido.
Con un movimiento de cabeza, como si le hubieran dado una orden,
Tohr llevó al rey de nuevo hacia el altar y le entregó él el cráneo. El
aumento de la alta sangre recogida, Wrath dijo: —Este es el primero de
nosotros. Salve a él, el guerrero que dio nacimiento a la Hermandad. —
Un grito de guerra estalló de los hermanos, sus voces combinadas
tronando en la cueva, y luego
Wrath acercó Qhuinn. —Bebe y únete a nosotros. —
De acuerdo. Eso. Con un repentino aumento de la fuerza, cogió el
cráneo y miró a la derecha en las cuencas de los ojos cuando él atrajo
541
542
la copa de plata a la boca. Abriendo el camino a su intestino, derramó la
sangre en su garganta, aceptando los hombres en él, absorbiendo su
fuerza... uniendose a ellos.
A su alrededor, los hermanos gruñeron su aprobación. cuando terminó,
se puso el cráneo de nuevo en manos de Wrath y se limpió la boca. El
rey se rió profundamente en su enorme pecho. —Vas a querer aferrarte
a esas clavijas de nuevo, hijo.... —
Yyyyyyyyyy eso fue lo último que escuchó durante un rato.
Como un relámpago que sale del cielo y le perforó la cabeza, un
repentino estallido de energía lo golpeó, superando a todos sus
sentidos. Dio un salto hacia atrás, la búsqueda de las mordazas y de
bloqueo en él al igual que su cuerpo empezó a entrar en una
convulsión....
Tenía toda la intención de permanecer consciente. Pero, por desgracia...
lo siento, Charlie. La vorágine era demasiado grande. A medida que su
cuerpo se estremeció, y su corazón parpadeó, y su mente se desinfló
como un petardo, ¡Boom! que se le apagaron las luces.
SETENTA Y UNO
—Solo, ¿por que usted no me digas que tenemos visitantes?— hizo una
pausa mientras se ponía su mochila hacia abajo de la encimera de la
cocina. A pesar de que su abuela estaba esperando claramente una
respuesta, que no iba a dar la vuelta hasta que estuviera segura de que
su expresión mostraba nada de la sorpresa que sentía, cuando estuvo
lista, ella giró sobre una bota.
Su abuela estaba sentada en su pequeña mesa, la bata de color rosa y
azul en coordinación con los ruleros en el pelo y las cortinas de flores
detrás de ella. A la edad de ochenta años, ella tenía el rostro lleno de
gracia, una mujer que había vivido a través de trece presidentes, una
guerra mundial, e innumerables luchas personales. Sus ojos, sin
embargo, quemados con la fuerza de un inmortal.
— ¿Quién vino a la puerta, vovó? (abuela en portugues) — preguntó.
542
543
—El hombre de —su abuela levantó la mano fuertemente nudillos y
rodeó sus rulos —Pelo oscuro. —
Mierda.
— ¿Cuando se detiene por el camino?—
— Fue muy agradable. —
— ¿Ha dejado su nombre?—
—Así que usted no hizo lo esperado. —
Ella respiró hondo, y rezó para que un efecto neutral quedara en lugar a
pesar. Infierno, después de haber vivido con su abuela por tantos años,
se podría pensar que estaría acostumbrada al hecho de que la mujer
era una calle de sentido único a la hora de las preguntas.
—Yo no esperaba a nadie, no. — Y la idea de que alguien había entrado
a tocar la hizo poner la mano en la bolsa. Había un nueve allí con una
mira láser y un silenciador, y que era muy buena cosa.
— ¿Qué le pareció?—
—Muy grande. Y el pelo oscuro. Ojos hundidos. —
— ¿De que color eran?— Su abuela no vio del todo bien, pero seguro
que habría de recordar eso.
— Eran —
—Al igual que nosotros. Habló conmigo en el español. —
Tal vez ese hombre erótico que había estado siguiendo era trilingüe,
dado su extraña acento.
—Así que no le había quedado su nombre?— No es que eso ayudara.
Ella no sabía como el hombre que había estado siguiendo se hacía
llamar.
—Me dijo que te conocía, y que iba a estar de vuelta contigo. — Miró la
lectura digital en el microondas. Era justo antes de 22:00
—¿Cuándo vino? —
—No hace mucho tiempo. — Entornó los ojos a su abuela. —Lo has
estado viendo, Marisol? ¿Por que no me lo dijiste? —
En ese momento, todo lo que volcó al portugués, su lengua, estaba en
superposición, entre todas. Yo no me veo con nadie, entrelazado con el
por que solo consigo casados. Había sido el argumento para muchas
543
544
veces, que, básicamente, solo reasumia su parte bien practicada en
este juego exagerado.
—Bueno, me gustaba — la abuela anunció mientras se levantaba de la
mesa y golpeó la superficie con las palmas abiertas. A medida que
cargaba con la revista Vanity Fair salto, queriendo maldecir. —Y creo
que deberías traerlo aquí para una cena adecuada. —
Yo, abuela, pero yo no lo conozco, y te sentirías así si supieras que él
era un criminal y un playboy?
— ¿Es católico?— Su abuela le preguntó a su salida.
Es un traficante de drogas, por lo que si se es religioso, tiene increíbles
poderes de reconciliación.
—Parece un buen chico, — dijo su vovó por encima del hombro. —Un
niño de bien católico. —
Y eso que por ahora.
Con esas zapatillas desgastadas siguió su camino a través de las
escaleras, sin duda, haciendo todo tipo de señales de la cruz. Ella solo
podía imaginarlo.
Con una maldición, bajó la cabeza y cerró los ojos. En algún nivel, no
podía imaginar que el hombre fuera todo calidez y difuso solo porque
una pequeña anciana católica brasileña abrió la puerta maldita.
Católico, tiene su culo.
—Maldita sea. —
Por otra parte, ¿quién era ella para ser mojigata? Ella era una criminal,
también. Lo había sido durante años y el hecho de que había tenido que
proveer para ella y su abuela no justificaba toda las roturas y entradas.
¿Quién lo hizo su misterioso hombre, se preguntó mientras el perro del
vecino de al lado empezó a ladrar.
¿Los gemelos? Lo había visto muy autosuficiente. ¿Tenía hijos? ¿Una
mujer?
Por alguna razón, eso la hizo estremecerse.
Cruzó los brazos sobre el pecho, se quedó mirando el lo que podía
comer que fuera de bajas calorías que su abuela limpiaba todos los
días.
No tenía derecho a venir aquí, pensó.
544
545
Por otra parte, había visitado su casa sin ser invitada, no la había
invitado Frunció el ceño y levantó los ojos. La ventana que se enmarca
en las cortinas medio rosa con volantes, era negro azabache porque ella
no había apagado las luces exteriores en ese momento. Pero ella sabía
que había alguien allí.
Y ella sabía quién era.
Se le cortóel aliento, el corazón comenzóa latir rápido, se llevó la mano
a la parte delantera de su garganta por alguna razón.
Volviendo la espalda, se dijo. Hulle.
Pero... no lo hizo.
Assail no había querido ir a la casa de Su pequena ladrona Sin
embargo, el dispositivo de rastreo estaba todavía en su Audi, y cuando
se le había informado de que había vuelto a la dirección, era incapaz de
no materializarse allí. Él no quería ser visto, sin embargo, por lo que
eligió el patio trasero, y fortuito: cuando Su pequena ladrona entró en
la cocina, se puso la vista completa en ella, al igual que en su
compañera de piso.
Una hembra mayor humana era bastante encantadora en la especie, la
anciana de con el pelo en bigudíes, su salto de cama brillante como un
día de primavera, con el rostro hermoso, a pesar de su edad. Ella no
era feliz, sin embargo, cuando ella estaba sentada en la mesa y miró,
Assail había conjeturado que debía ser su nieta.
Se intercambiaron palabras, y sonrió un poco en la oscuridad. Mucho
amor entre ellas muchas molestias, también. Y no era la forma como
con parientes mayores, si fueras humana o vampiro.
¡Oh!, cómo se alivió al saber que ella no vivía con un hombre.
A menos, claro, que uno que había conocido en el restaurante también
se quedara en la casita.
É[ gruñó suavemente en la oscuridad, el perro de la casa de al lado
empezó a ladrar, advirtiendo a su humana propietara de la que no
tenían conocimiento.
Un momento después, la pequena ladrona se quedó sola en la cocina,
con una expresión un tanto de renuncia y frustración. Mientras estaba
allí, cruzando los brazos, moviendo la cabeza, se dijo que se debía ir. En
su lugar, hizo lo que no debía. Miró a través del cristal con su mente y
dio rienda suelta a su necesidad.
Al instante, ella respondió, ese cuerpo esbelto enderezar de su magra
figura contra el mostrador, con los ojos mirando a través de la ventana.
545
546
—Ven a mí, — dijo en el frío.
Y así lo hizo.
La puerta trasera crujió cuando la abrió con la cadera, lo que obligó la a
esquina inferior a tallar el pastel y cortar en la cubierta de nieve.
Su olor era ambrosía para él. Y mientras cerraba la distancia entre ellos,
su cuerpo se elevó con avidez depredadora.
Assail no se detuvo hasta que estuvo a pocos centímetros de ella. Y
pecho a pecho, que era tanto más pequeña que él, sin embargo, el
efecto que tenía sobre él era una montaña: Las manos en un ovillo, los
muslos endurecidos, su ritmo cardíaco con la sangre caliente.
—No pensé que iba a verte otra vez, — susurró.
Su miembro se endureció aún más, solo por el sonido de su voz.
—Parece que tenemos asuntos pendientes. —
Y no se trataba de dinero, drogas, o información.
—Quise decir lo que dije. — Se cepilló el pelo hacia atrás, como si
estuviera teniendo dificultades para mantenerse de pie todavía. —No
más espionaje de mi parte. Lo prometo. —
—De hecho, me has dado tu palabra. Pero parece que echo de menos
tener sus ojos en mí. —Con pequeños silbidos llevados a través del aire
frío desde la boca. —Entre otras cosas. —
Ella apartó la mirada rápidamente. Miró hacia atrás.
—Esto no es una buena idea. —
— ¿Por que? Debido a que el ser humano con que estabas cenando
anoche? —
Su pequena ladrona frunció el ceño probablemente en el uso de la
palabra humano.
—No. No a causa de él. —
—Así que ya no vive aquí. —
—No, es solo para mi abuela y yo. —
—Estoy de acuerdo. —
— ¿Por que vas a tener opinión en absoluto?—
546
547
—Me pregunto a diario, — murmuró. —Pero explicar, si no es a causa
de el hombre, ¿por que no cumple? —
Su pequena ladrona echó el pelo sobre su hombro otra vez y sacudió la
cabeza.
—Eres... problemas. —
—Dice eso la mujer que es casi siempre va armada. —
Ella inclinó la barbilla. — ¿Crees que no vi esa espada ensangrentada en
tu pasillo de vuelta?—
—Oh, eso. — Rechazó el comentario con un gesto de la mano. —Solo
cuidando los negocios. —
—Pensé que lo habías matado. —
— ¿A. Quién?
—A Mark, mi amigo. —
—Amigo, — se oyó gruñir. — ¿Eso es lo que es.? —
—Entonces, ¿A quién mataste?—
Assail sacó un cigarro a la luz, pero ella lo detuvo. —Mi abuela va a oler.
—
Levantó la vista hacia las ventanas cerradas de la segunda planta.
— ¿Cómo?—
—Por favor, no. No aquí. —
Con una inclinación de cabeza, aceptó aunque no podía recordar haber
hecho una exepción con nadie.
— ¿A quién mataste?—
El se preguntó ¿hechos, sin la histeria? que se podría esperar de una
mujer.
—No es nada que te refiera. —
—A lo mejor, no lo sé, eh. —
Teniendo en cuenta que era una especie diferente a ella. Sí. En efecto.
—Fue lo que nunca nadie supo. Te diré, sin embargo, que tenía
motivos. Me. Traicionó —
547
548
—Así que se lo merecía... — No es una cuestión, más una declaración
de aprobación.
No podía dejar de favorecer su toma de las cosas.
—Sí, lo hizo. —
Hubo un momento de silencio, y luego tuvo que preguntar:
— ¿Cuál es tu nombre?—
Ella se echó a reír. — ¿Quieres decir que no lo sabes?—
— ¿Cómo me voy a enterar?—
—Buen punto, y yo te lo diré, si me explicas lo que le dijiste a mi vovó.
— Abrazó a su torso, como si tuviera frío.
—Sabes..., le gustas. —
— ¿A. Quién...?—
—Mi abuela. —
—Cómo siempre... ¿no me conoce?—
Su pequeña ladrona frunció el ceño. —cuando viniste antes que ahora.
Dijo que pensaba que eras un buen hombre, y quiere invitarte a cenar.
—Esos ojos negros asombrosos regresaron a los suyos. —No es que te
estoy defendiendo, ¿Qué...? Hey. —
Assail se obligó a aflojar su control, sin darse cuenta la había agarrado
el brazo. —Yo no he venido antes.
En
ningún
momento
he
hablado
con
tu
abuela.
—
Su pequeña ladrona abrió la boca. Callese. Abrió de nuevo. —Usted no
estubo aquí esta noche?—
—No. —
—Entonces, ¿quién diablos me está buscando?—
Una gran necesidad de protección se apoderó de él, sus colmillos se
alargaron y su labio superior empezó a enrollarse de nuevo. Pero se
contuvo, apisonar de dar espectáculo exterior de sus emociones
internas.
De repente, él asintió con la cabeza en dirección a la cocina. —Vamos
dentro. Ahora. Y me dice más. —
548
549
—Yo no necesito tu ayuda. —
Assail la miró desde su altura superior.
—La tendrás de todos modos.
SETENTA Y DOS
Trez no estaba acostumbrado a tener chofer alrededor. Le gustaba
conducir a él mismo. Estar controlado. La elección de la izquierda o la
derecha.
Ese tipo de auto-determinación no estaba en el menú de esta noche, sin
embargo, por el momento en el que viajaba fantástico en la parte
trasera de un Mercedes que era del tamaño de una casa.
En el frente, Fritz, ya que era su nombre, conducía como un murciélago
salido del infierno, era exactamente algo que se espera de un
mayordomo que parecía que era de siete mil años de edad.
Ahora, dado que Trez era todavía un poco después del dolor de cabeza
de la noche anterior, supuso que estaba bien ser un pasajero en este
caso. Pero si él y iAm se iban a vivir aquí, iba a tener que saber dónde
estaba la maldita propiedad.
Vete a la mierda.
Por alguna razón, sus sentidos se daban cuenta de un cambio en el
ambiente, algo como un hormigueo en los bordes de su conciencia, una
advertencia.
Y ¿qué sabes, fuera de la ventana, la luz de la luna mostraba un paisaje
ondulado, con una distorsión fundamental, ajustando su visión.
Sus ojos saliendo del interior del Mercedes. Todo estaba bien, el cuero
negro, la madera de nogal, la partición que se habían planteado en su
lugar todo aparecerá exactamente como debería. Así que no eran sus
nervios ópticos no veía mal.
Cambiando los ojos hacia el aire libre, él sabía que la distorsión no era
porque tenía una niebla
No, algo raro, aguanieve, tampoco. No, esta mierda no era el clima era
algo completamente distinto... como si el miedo hubiera cristalizado en
549
550
las propias partículas del aire, y que estaba causando que el paisaje se
transformarse de otra forma.
Una cubierta protectora. Genial, pensó.
Y aquí había asumido que él y su hermano eran los únicos con trucos
bajo la manga.
—Estamos cerca, — dijo.
— ¿Qué es esto?— IAm murmuró él también miró por la ventana.
—No lo sé. Pero tenemos que conseguir algo de él. —
De repente, el coche entró en una subida, lo que, dada la velocidad del
Anciano pie de plomo, parecía el lanzamiento de una montaña rusa. Lo
hicieron sin cresta y una caída libre en la parte superior, sin embargo, a
partir de la nada, una mansión de piedra maciza se materializó, tan
rápido, Trez lo agarró de la mano y se preparó.
Sin embargo, su chofer sabía exactamente dónde estaban, y la
distancia que se requería para detener el Mercedes Benz. Con la
experiencia de un conductor especialista de Hollywood, el mayordomo
clavado los frenos, llevandolos a un parque de estacionamiento entre de
un GTO, Trez tuvo una inmediata erección por..., un Hummer que
parecía una escultura abstracta en lugar de todo lo que era manejable.
—Tal vez él cometió sus errores con esto, — dijo Trez secamente. A
medida que se liberaron los bloqueos, él y iAm salieron al mismo
tiempo. Era una casa digna de loas, Trez pensó mientras inclinaba la
cabeza hacia atrás y miró hacia arriba, arriba, muy arriba. En
comparación con la pila gigante de roca, que se sentía como del tamaño
de un pulgar.
Al igual, que el pulgar de un niño de dos años de edad.
Vislumbrando lo alto en el frío de la noche, con gárgolas que vigilaban
desde el alero, y siniestras miradas a un par de alas de cuatro pisos que
se extendían fuera de cualquier lado, el lugar parecía ser exactamente
igual a lo uno esperaría que el rey de los vampiros tuviera para vivir,
era espeluznante, amenazante.
Era toda esa mierda de Halloween, pero esta era de verdad. La gente
de allí mordían, y no sólo cuando se les pidió que lo hicieran.
—Interesante, — dijo Trez, al sentirse como en casa.
—Señores, ¿por qué no continuan en el interior, — dijo el mayordomo
alegremente. —Y voy a tratar de llevarles sus maletas. —
550
551
—No,— respondió Trez mientras se dirigía hacia el maletero. —Tenemos
un montón de mierda, er… mierda. —
Fue un poco difícil maldecir delante de un hombre de frac.
iAm asintió. —Nosotros nos encargaremos de esto por usted. —
El mayordomo miró hacia atrás y adelante entre ellos, sonrío todavía
firmemente en su lugar. —Por favor, no, vengan a la fiesta. Vamos a
dejar estas cosas mundanas. —
—Oh, no, podemos—
—Sí, quiero decir, no va a llevar mucho—
Fritz parecía confundido, y luego con un poco en pánico. —Pero, por
favor, deben unirse a los demás. Yo deberá hacerme cargo de esto.
Esta es mi posición dentro del hogar. —
La angustia parecía tan fuera de lugar, pero no era como si se pudiera
argumentar como sin causar más molestias: Es evidente que el tipo iba
a subrir una embolia si llevaban su propio equipaje a través de esa
puerta.
Como en Roma... pensó Trez.
—Bueno, sí, gracias. —
—Sí, muchas gracias. —
Una sonrisa entrañable, con ojos muy abiertos había respondido de
inmediato. —Muy bien. Muy bien, por cierto. —
El mayordomo indicó el camino por la puerta, como propósito de una
gran… catedral, era un misterio, Trez se encogió de hombros y se dirigió
hacia las escaleras.
— ¿Crees que va a limpiarnos nuestros propios traseros?, — Dijo en voz
baja.
—Sólo si él nos ve a ir al baño. —
Trez soltó una carcajada y lo miró. — ¿Ha sido una broma, iAm? ¿Eh?
Creo que lo fue. —
Después de darle un codazo a su hermano, y conseguir un gruñido
como respuesta, extendió la mano y agarró la pesada manija del portal.
Él se sorprendió un poco al ver que no estaba cerrada con llave, pero,
de nuevo, con... sea lo que sea... por todas partes, por qué necesita
sugerir nada. No chilló cuando se abrió camino, y eso no fue una
551
552
sorpresa. El lugar estaba ajardinado a una pulgada,
completamente arreglado al fondo, y totalmente ordenado.
todo
Por otra parte, ¿con ese mayordomo a cargo? Una motita de polvo era
probablemente una emergencia nacional.
Al salir del frío, se encontró en una pequeña antesala con un piso de
mosaico y un alto techo, frente a una estación de recepción que incluye
una lente de cámara. Él sabía lo que era para él y
empujó su globo a la derecha, en su campo de visión. Al instante, la
puerta interior, que podría haber protegido una bóveda de un banco
cuando en lo que se trata al peso, y se abrió en todo su ancho.
— ¡Hola!, — Dijo una mujer. —Usted ha llegado. —
Trez apenas notó a Ehlena mientras tomaba nota de lo que estaba
detrás de ella.
—Hey... ¿qué tal...? —
No oyó su respuesta.
Oh... wow. Oh... qué hermoso color.
Trez estaba al tanto del avance, pero lo hizo... era la más increíble
maravilla arquitectónica que jamás había visto. Grandes columnas de
malaquita y mármol subía a un techo más alto que los cielos.
Lámparas de cristal y apliques dorados brillaron. Una escalera de color
rojo sangre tan grande como un parque de la ciudad se levantó de un
piso de mosaico que parecía describir... un manzano en flor. Con el
adusto del exterior, el interior era absolutamente resplandeciente.
—Que compite con el palacio, — dijo iAm de asombro.
—Oh, Ehlena, hey, nena. —
Trez era vagamente consciente de su hermano abrazando a la shellan
de Rehvenge. Y había otras personas dando vueltas, mujeres, en su
mayoría, pero reconoció a Blay y un hombre rubio, junto con John
Matthew, y, por supuesto, Rehv, que venía por el suelo con la ayuda de
su bastón.
—La fiesta no es para ustedes dos, pero pueden pretender que es. —
iAm y Rehv se abrazaron, pero de nuevo Trez no estaba prestando
atención.
De hecho, al arco iris de color oh-my-Dios había desaparecido por
completo, también.
552
553
De pie en el arco de lo que parecía ser un comedor formal, Una Elegida
que había visto con Rehv estaba hablando con otra persona que
también estaba en una túnica blanca.
La visión de Trez salió del túnel y algo más, con los ojos prendidos en
ella y quedarse donde estába.
Mírame a mí, él lo quería. Mírame.
En ese momento, como si sintiera un comando, La Elegida miró.
Trez se endureció al instante, su cuerpo se hinchó de la necesidad de ir
a la hembra, recogerla, y llevarla a algún lugar privado. Dónde podría
marcarla.
La voz de iAm era exactamente, justamente, lo que no necesitaba
escuchar a su oído.
—No es para ti, hermano. —
Joder que para reír, Trez la pensó como su elegida y centrandose en la
mujer con la que había estado hablando.
Él iba a tenerla, aunque le mataran.
¿Y si todo se reduce por eso? Bueno, la vida no era realmente un
partido en este momento, lo era.
****
Cuando Qhuinn regresó de su alrededor, estaba acostado en la parte
superior del altar. El cráneo estaba justo al lado de su cabeza, como si
el primer hermano cuidara de él cuando él se recuperó de la bebida.
Guiñando unos ojos claros, se dio cuenta de que estaba mirando a una
pared de nombres. Cada centímetro cuadrado de la gran losa de
mármol contra la que había estado de pie habían sido grabadas con los
nombres en el Antiguo Idioma.
Bueno, excepto por donde estaban las clavijas individuales.
En cuanto se sentó y dejó las piernas libres, tenía la espalda agrietado y
su cabeza le daba vueltas. Frotándose la cara, saltó y caminó hacia
adelante... hasta que pudo tocar las esculturas.
—Tú estás abajo en el otro extremo, — dijo Zsadist detrás de él.
Qhuinn dio la vuelta. La Hermandad fue una vez más de pie abajo, cada
uno de ellos sonriendo como un hijo de puta.
El acento bostoniano de Butch sonó.
553
554
—Es una carrera para ver tu nombre allí. Tienes que verlo. —
Qhuinn dio la vuelta. Efectivamente, después de dirigirse a la derecha,
se encontró con el nombre del policía... y luego el suyo. Sus piernas se
aflojaron y se dejó caer, de rodillas antes de la alineación precisa de
símbolos.
Luego miró al otro lado de la pared, los distintos nombres que
desaparecen en la nada, sin un solo, patrón coherente en todo el
mármol. Al igual que la Hermandad. No hay personas en ella, el grupo
era la cosa. Y él era parte de ella.
Maldita sea... él estaba allí.
Qhuinn estaba listo para una experiencia transformadora algo parecido
a lo largo de las líneas de un gran tema: “la campana” (deYou Belong)
golpeandolo en el pecho, o tal vez la alegría lo mareo o... mierda, una
gran carga del culo. “Galan” cantando en su cerebro. No sucedió.
Estaba contento, sí. Estaba orgulloso, acogido, sí. Estaba listo para salir
y luchar como un mack hijo de puta.
Pero cuando se puso de pie, se dio cuenta de que a pesar de que estaba
totalmente renovado, parte de él se mantenía separado y desprotegido.
Por otra parte, había sido un par de días cojonudos, como si el destino
tuviera que poner su vida en la licuadora, el pulso y estaba ocupado
haciendo salsa en su culo.
¿Tal vez fue más porque nunca había sido bueno en lo emocional? Y en
nada iba a cambiar eso. Al menos estaba en funcionamiento, sin
embargo.
Bajando a los Hermanos, que tenían tantos golpes en la espalda y
golpes de pecho, sabía lo que es un lineman, se sentía como después
de una práctica.
Y entonces cayó en la cuenta... Que se iba a casa de Blay.
María, Santa Madre de Dios, usando una frase del policía, estaba tan
dispuesto a bloquear los ojos en ese guy.
Tal vez escabullirse y decirle lo que era, a pesar de que probablemente
no se supone que debe hacer que. Tal vez ir a su habitación después de
que la fiesta hubiera terminado y... um, sí... por un tiempo.
Bien, ahora que se bombea.
Rhage le arrojó su manto negro y con la mirada. —Así que, bienvenido
al manicomio, lo sientes, hijo de puta. Estás atrapado con nosotros para
toda la vida. —
554
555
Qhuinn frunció el ceño y pensó en John. — ¿Qué pasa con mi posición
ahstrux nohtrum?—
—Quitado— V dijo mientras se vistió por arriba de la cabeza también.
Eres un hombre libre. —
—Así que John sabía?—
—No que estabas recibiendo este tipo de promoción, no. Pero le dijeron
que no podías ser más su soldado raso.
—Cuando Qhuinn tocó el tatuaje bajo los ojos, V asintió. —Sí, vamos
para cambiar eso, es una cosa honorable alta, sin embargo, no es una
muerte o despido. —
Oh, genial. Mejor que una carta de despido en el centro del pecho y una
tumba poco profunda.
Mientras salían, Qhuinn echó un último vistazo a la cueva. Era tan raro,
sí, él estaba pasando a la historia, pero esto también se sentía como la
culminación de todas esas noches luchando con los hermanos, una
lógica interna haciendo de este evento algo extraordinario parece...
inevitable
Volviendo sobre el camino que habían tomado, Qhuinn pronto se
encontró en un pasillo que se alineaba con estantes desde el piso al
techo muy alto.
—Jesús Cristo..., — susurró mientras miraba en todas las vasijas de
menores. Todo el mundo se detuvo.
— ¿Las tinajas,? — preguntó Wrath.
—Sí,— dijo Tohr con una risita. —Nuestro hijo se ve impresionado. —
—Debe estarlo, — Rhage murmuró mientras apodera del cinturón de la
bata.
—Es muy impresionante. —
Multiples gemidos en ese punto. Poniendo los ojos en blanco.
—Al menos no las tiran —
— Menuda bolsa de sorpresas, — murmuró alguien.
—Eso es Lassiter, — era la respuesta.
—El hombre, ese hijo de puta, tiene que dejar de ver níquel-odeon de
mierda. —
555
556
—Entre otras cosas. —
—Enfoque, gente, — Rhage interrumpió — ¿Podemos hablar un
momento aquí?— Gruñidos de aprobación sustituyó las puteadsa, el
sonido gutural se levanta y con hilo a través de los recuerdos de sus
enemigos muertos.
—Imagínate, —
Tohr dijo mientras ponía un brazo alrededor de los hombros de Qhuinn,
— ahora tú puedes poner tu propio cuerpo aquí. —
—Buen trato, — murmuró Qhuinn mientras revisaba a todos los
diferentes tipos de contenedores. — Bien trataré. —
Salieron por las puertas que eran tan antíguas y el tipo de cosa que un
soplete haría, necesitaban un par de horas para llegar. Luego había otro
obstáculo que se hizo a un lado, seguro que parecía una pared en la
cueva y solo ellos la conocían, salieron por un bajo rincón de la tierra,
y estaban de vuelta en el Escalade. Les tomó un tiempo para volver a
través del bosque, y los segundos después las luces de la mansión
aparecieron a la vista, comenzó a emocionarse su cuerpo sacudiéndose
hacia adelante en su asiento, con la mano en busca de la cerradura de
la puerta.
El SUV apenas había disminuido cuando fue sintiendose libre y saltando,
entre una erupción de risas de la Hermandad, ya que tomó una salida
más razonable de las cosas, siguiendo su estela mientras saltaba los
escalones.
En la entrada principal, la grande, él abrió la puerta y le disparó en el
vestíbulo, lanzando su cara en la cámara de seguridad. Detrás de él,
oyó las voces de los hermanosSus hermanos, ahora, sin embargo. ¿No eran ellos.
Sus hermanos fueron subiendo en la medida que se reunieron con él, y
la puerta interior la abrió por Fritz.
Qhuinn casi atropelló al mayordomo al saltar dentro. Gran cantidad de
caras sonrientes, de las shellans de la casa, la reina, doggen por todas
partes... iAm, Trez, y Rehv con Ehlena... Buscó el pelo rojo, en el
comedor, y luego al otro lado de la sala de billar.
Cuando fue se detuvo.
En el lado opuesto de la mesa de billar, en el sofá ante el televisor que
se montó sobre la chimenea, Blay y Saxton estaban sentados lado a
lado. Sus rostros estaban vueltos uno al otro, con un par de gin tonics
en sus manos, los dos como si estuvieran en una discusión profunda.
556
557
Bruscamente, Blay se echó a reír, con la cabeza inclinada hacia atrás....
En ese momento, miró a Qhuinn.
Al instante, su expresión se endureció.
— ¡Felicidades!—
El sonido de la voz de Layla le revolvió, y él se volvió hacia ella
ciegamente, su mente confundida, incluso aunque no debería esperarlo,
había sabido todo el tiempo que Saxton regresaba después de sus
vacaciones.
—Estoy tan feliz por ti— A medida que Layla le abrazó, puso sus brazos
alrededor de ella automáticamente.
—Gracias. —
Él se retiró y se frotó el pelo. —Así que, ah, ¿cómo te sientes?—
—Nauceosa y ¡fabuloso!—
Qhuinn se hundía en su propia piel, tratando de encontrar la alegría en
el embarazo.
—Estoy tan contento. Estoy muy... contento —
SETENTA Y TRES
Entró en la cocina mientras ella trajo al hombre a su casa. Y entonces,
como parte de su curso de corrección, lo invito a la silla en que su
abuela había estado, apenas pudo sacar unas cosas fuera para que se
sentara.
—No me has dicho tu nombre, o bien,— murmuró a ella, a pesar de que
los nombres propios era la última cosa en su mente.
El hombre se unió a ella en la mesita. Entre sus ropas caras y el tamaño
de él, que hizo que todo pareciera endeble, desde el tramo de laminado
que les separaba de los asientos, a la cocina.
Toda la casa.
Extendió su mano sobre la mesa. En esa voz con acento profundo como
cielo, dijo:
557
558
—Yo soy Assail. —
— ¿Assail?— Su cautela se extendió a su propia palma, dispuesto a
reunirse con él en el centro.
—Nombre de extraño —
El contacto de inmediato se hizo, un rayo que pasó lcomo una lengua
por su brazo y cayó en su corazón, lo que lo aceleró hacia arriba,
haciendo que se ruborizara.
— ¿No te gusta?, — Susurró a sabiendas, como si fuera consciente de
su reacción. Excepto que él estaba hablando de su nombre, ¿no? Sí, eso
fue todo. —
Es... inesperado. —
—Dame el tuyo. — Emitió el comando sin soltarla —Por favor. —
Mientras esperaba, sostenía su mano, mientras respiraban juntos, ella
se dio cuenta de que a veces hay cosas más íntimas que el sexo.
—Marisol. Pero la gente me llama Sola. —
Él ronroneó. Ronroneó. —Yo te llamo Marisol. —
Y no tenía que adaptarse. Dios, con ese acento... se volvió lo que había
sido llamado toda su vida en un poema.
Sola retiró su mano de la de él y la puso en su regazo. Pero sus ojos
quedaron a la derecha en él; su expresión era de arrogancia, y ella tuvo
la impresión de que se trataba de una omisión inconsciente, no, nada
que ver con ella. Su cabello parecía imposiblemente grueso, y, sin duda,
decorado con productos nada meramente humanos podía mantener esa
ola perfecta en la frente de esa manera. ¿Y su colonia?
Olvidaba lo que le traía. Lo que sea que fuera, ella estuvo a punto de
conseguirlo alto y claro, su olor era increíble.
Entre estos se veía bien el cuerpo y todo... sus cerebros.
Estaba dispuesta a apostar la casa, de
deporte mundial.
hecho su vida era un gran
—Así que háblame de este visitante de los suyos,— dijo.
Mientras esperaba, bajó la barbilla, y él la miró por debajo de sus
párpados.
558
559
Así que no es una sorpresa que hubiera matado a alguien.
Ella se encogió de hombros. —No tengo ni idea. Mi abuela acaba de
decírmelo que el hombre tenía el pelo oscuro y ojos hundidos... —Ella
frunció el ceño, notando que sus iris eran como siempre ese color luz de
la luna el tipo de cosas que simplemente no parece posible en la
naturaleza. ¿Lentes de Contactos? , se preguntó.
—Ella ah, no mencionó un nombre, pero debe de haber sido educado, si
no lo hubiera sido, me habría oído hablar de esto y algo más. ¡Ay Y le
habló en español. —
— ¿Hay alguien que te busca a ti?—
Sola negó con la cabeza. —Yo no hablo de esta casa. La mayoría de la
gente ni siquiera sabe mi verdadero nombre. Por eso pensé que era
usted, ¿quién más...? quiero decir, nadie más se ha llegado aquí, como
usted. —
— ¿No hay nadie en tu pasado?—
Exhalando, miró alrededor de la cocina, y luego recogió las servilletas y
doblandolas.
—No sé.... —
Con la vida que llevaba. Podría ser cualquier número de personas.
— ¿Tienes una alarma de seguridad aquí, — le preguntó.
—Sí. —
—Debes asumir que es peligroso hasta que se demuestre lo contrario.
—
—Estoy de acuerdo. — Como Assail, él metió la mano en su abrigo, ella
negó con la cabeza.
—No hay cigarros. Yo dije que — Hizo una demostración exagerada de
la extracción de una pluma de oro y la sostenía. Luego tomó una de las
servilletas con las que acabara de juguetear y escribió un número de
teléfono de siete dígitos.
— ¿Me llamarás si viene otra vez. — Deslizó la servilleta plana sobre la
mesa, pero mantuvo su índice derecho sobre los números. —Y voy te
voy a cuidar de él. —
559
560
Sola se levantó demasiado rápido, haciendo chirrear la silla. Al instante,
se quedó inmóvil y miró al techo. Cuando no hubo ningún sonido desde
arriba, se recordó a mantener los ruidos bajos.
Caminó hacia la cocina en silencio. Volviendose de nuevo. Hechando un
vistazo a la puerta de atrás en el porche. Volviendo de nuevo.
—Mire, no necesito su ayuda. Se lo agradezco.—
En cuanto se dio la vuelta para tomar la ruta a la estufa de nuevo,
quedaba justo en frente de ella. Jadeando sobresaltada ni siquiera había
oído que se moviera Su silla estaba en la misma posición que estaba
cuando se había sentado en ella. No como ella, que la empujó a un
lado.
— ¿Qué...? — Ella se quedó en silencio, su mente girando.
Seguramente, ella no iba a preguntarle qué era- Cuando él extendió la
mano y tomó la cara, sabía que habría tenido problemas para decir no a
todo lo sugirió
—Me vas a llamar,— le ordenó, —y yo vengo a ti. —
Las palabras eran tan bajas que casi deformaba, su profunda voz... muy
profunda.
Por orgullo formuló una protesta en su cerebro, pero su boca se negaba
a hablarlo.
—Está bien,— dijo.
Ahora sonreía, sus labios se encresparon hacia arriba. Dios, sus
colmillos eran agudos, y ya ella recordó.
—Marisol, — ronroneó. — Un nombre muy bonito. —
Cuando empezó a inclinarse hacia ella, una sutil presión sobre su
mandíbula levantó la barbilla. Oh, no, el infierno, no, no debería estar
haciendo esto. No en esta casa. No con un hombre como él...
A la mierda. Con un suspiro de rendición, cerró los ojos y levantó la
boca para aceptar su beso.
—Sola! Sola, ¿qué haces ahí abajo! —
Ambos se congelaron y al instante, Sola regresó a la edad de trece
años.
— ¡Nada!— Gritó.
560
561
— ¿Quién está contigo?—
—No solo es la televisión—
Tres... dos... uno... —Eso no suena como ninguna TV—
—Ve, — susurró mientras empujaba contra su ancho pecho. —Tienes
que irte ahora. — O baja. —
—Creo que me gustaría conocerla. —
—No lo sabes. —
—Yo no—
—Sola! Estoy bajando —
—Ve,— dijo entre dientes. —Por favor. —
Assail pasó su dedo pulgar por el labio inferior y se apoyó en ella,
hablando directamente al oído.
—Yo tengo planes para recoger su pedido del que hemos sido
interrumpidos. Sólo para que lo sepas. —
Dándose la vuelta, se trasladó con frustración y ocio a la puerta. De ella
así como de su abuela y sus zapatillas en las escaleras, se tomó el
tiempo para mirar por encima del hombro mientras abría la salida.
Sus brillantes ojos recorrieron su cuerpo.
—Esto no ha terminado entre nosotros. —
Y luego se fue, gracias al buen Dios.
Su abuela dio la vuelta a la esquina una fracción de segundo después
de que la puerta de la salida al exterior hizo clic estando en su lugar.
— ¿Y bien?, — Dijo.
Sola miró a la ventana junto a la mesa, tranquilizandose a sí misma de
que todavía estaba oscuro como el interior de un sombrero. Sip. Bueno.
— ¿Ves?, — Dijo, barriendo sus brazos alrededor de la cocina, por
demás vacío.
—Nadie está aquí. —
561
562
—La televisión no está encendida. —
¿Por qué, oh, ¿por qué no su abuela tenía la gracia para ablandar su
cabeza, como tantos otros geriátricos?
—Lo apagué porque te perturban. —
—Oh. — Ojos sospechosos merodeaban alrededor....
Mierda. Había nieve en fusión en el linóleo de donde habían estado.
—Vamos, — Sola dijo mientras se dirigió a la mujer en girándola —
Basta de molestias por esta noche. Nosotros iremos a la cama. —
—Te estoy vigilando, Sola. —
—Lo sé, vovó. —
Mientras se dirigían a las escaleras juntas, parte de ella se preguntaba
exactamente quién diablos había llegado buscándola aquí y por qué. Y
la otra mitad? Pues bien, esa parte se encontraba todavía en la cocina,
a punto de besarla ese hombre. Probablemente era mejor que habían
sido interrumpidos.
Tenía la impresión inequívoca de que su protector... también era un
depredador.
****
La llamada de Xcor al teléfono que había estado esperando llegó en un
momento más oportuno. Acababa de terminar de acechar y matar a un
asesino solitario bajo el centro del puente, y estaba limpiando su
amada, de la sangre negra en la hoja de la guadaña que salía
fácilmente mientras pasaba un paño de gamuza de arriba a abajo.
Sacó a su mujer fuera de la espalda primero, y sólo entonces sacó su
teléfono. Para responder, miró a sus combatientes que se reunieron y
hablaron de la lucha de la noche y el viento frío.
— ¿Es usted Xcor, hijo de Bloodletter?—
Xcor apretó los dientes, pero no se molestó en corregir la inexactitud. El
nombre del Bloodletter era de utilizar para su reputación.
—Sí. ¿Quién es usted? —
Hubo una larga pausa. —No sé si debería estar hablando contigo. —
562
563
Los tonos eran aristocráticos, y le informó de la identidad de la persona
que hablaba lo suficientemente bien.
—Tú eres el Asociado de Elan. —
Otra larga pausa y, las Parcas, que intentaron con su paciencia. Pero
eso era otra cosa que lo mantenía en sí mismo.
—Sí. Lo. Soy. ¿Has escuchado las noticias? —
—Acerca de. —
Cuando un tercer tramo de silencio llegó, él sabía que esto iba a tomar
su tiempo. Silbando a sus soldados, que indicaba que todos fueran a su
rascacielos, varias cuadras hacia el este.
Un momento después, estaba en el techo, las ráfagas mucho más
fuerte por su elevación prefiriendo. Como con un discurso impidió tal
vendaval, que se puso a cubierto al abrigo de algunos motores.
—Noticias sobre qué, — que se le solicite.
—Elan está muerto. —
Xcor enseñó los dientes al sonreír.
—Por supuesto. —
—No pareces sorprendido. —
—No lo estoy. — Xcor rodó los ojos. —Aunque, naturalmente, estoy
despojado de mi contacto. — Lo cual era algo cierto: Era más bien como
la pérdida de un arma a mano. O, más exactamente, una destornillador.
Pero esas cosas podrían ser reemplazadas.
— ¿Sabes quién lo hizo?— Exigió la persona que llama.
—Bueno, creo que lo hago, ¿me equivoco?—
—Fue la Hermandad, por supuesto. —
Otra idea falsa, pero de nuevo, Xcor estaba dispuesto a dejarla reposar.
—Dime, ¿Qué estás esperando que yo le vengue? —
—Ese no es mi preocupación. — Los tonos altisonantes sugirieron al
macho estaba de hecho preocupado ante el mismo destino para si. —Su
familia debe ir detrás de una reparación. —
563
564
—Como es su derecho. — Cuando no había nada más que importara a
Xcor sabía lo que había esperado y lo que requería. —Te puedo
asegurar dos cosas: mi confidencialidad y mi protección. Puedo adivinar
que estaban en la reunión en la casa de Elan en el otoño. Mi posición
vis-à-vis el rey no ha cambiado, y yo estoy conjeturando que esta
llamada le coloca en una orientación favorable a mi propia opinión.
¿Estoy en lo correcto? —
—Yo no soy una persona que busca el poder político o social. —
Perro de mierda.
—Por supuesto que no. —
—Yo Estoy... preocupado por el futuro de la raza, en esto, Elan y yo
estábamos alineados. Yo no estoy de acuerdo con las tácticas que
propone, sin embargo. El acesinato conlleva demasiados riesgos, y en
última instancia, no será lograr lo que justifica. —
Al contrario, pensó Xcor. Una bala en el cerebro arregla muchas cosas—La ley es la manera de derrocar al rey. —
Xcor frunció el ceño.
—No lo entiendo. —
—Con todo el respeto, la ley es más poderosa que la espada.
Parafraseando un dicho humano. —
—Sus referencias indirectas son una pérdida de palabras para mí. Sea
específico, si no le importa. —
—Las viejas leyes proporcionan el poder que ejerce Wrath. Ellas
explican su dominio unilateral sobre todo tipo de nuestras vidas y de
nuestra sociedad, dándole rienda suelta a actuar como le plazca, con
una completa falta de rendición de cuentas. —
¿Cuál era la razón por la que Xcor quería el trabajo, muchas gracias.
—Adelante. —
—No hay restricciones sobre lo que puede hacer, los cursos que puede
tomar, de hecho, también puede cambiar las viejas leyes, si así lo
desea, y alterar la estructura misma de nuestras tradiciones y
fundaciones. —
—Soy muy consciente de ello. —
564
565
Él miró su reloj. Suponiendo que no se atasque en este maldito teléfono
durante las próximas dos horas, todavía había un montón de tiempo
que queda para luchar.
—Tal vez usted y yo deberíamos tener esta charla juntos en persona
mañana por la noche. —
—No hay más que una advertencia. —
Xcor frunció el ceño.
— ¿Advertencia?—
—Él debe necesariamente ser capaz de producir, y cito,— un heredero
de sangre pura. —
—Y esto es relevante, ¿cómo? Él está acoplado ya, y sin duda en el
futuro —
—Su shellan es una mestiza. —
Ahora Xcor fue el que cayó abogando en silencio y Elan se aprovechó de
la tranquilidad.
—Vamos a ser claros con los demás. No debe haber sangre humana en
las especie. De vez en cuando, no han sido apareamientos fuera de la
carrera. Se podría argumentar que nadie fuera verdaderamente 'de
pura cepa'. Hay, sin embargo, una importante diferencia entre un
extravío civil y la piscina de apareamiento humano, y el rey, debe
producir una descendencia cuya propia madre es una mestiza y que
dejaría descendientes a heredar el trono a su muerte. —
Throe se acercaba por la esquina.
—Todo está bien, — le preguntó
Xcor cogió el teléfono. —Lleva a los demás a las calles. Me reuniré
contigo a buen ritmo. —
—Como quieras, — dijo Throe con una breve reverencia.
Como caza se esquivó, el aristócrata en el otro extremo continuó.
—Hay inquietud entre muchos miembros de la clase dominante, como
usted bien sabe. Y creo que si alguien viene adelante con esto, será
mucho más eficaz en el desplazamiento de Wrath, hijo de Wrath, que
cualquier atentado contra su vida. Sobre todo después de haber hecho
tal demostración de fuerza en la reunión del Consejo de la otra noche.
565
566
En efecto, muchos se asustaron en una especie de presentación a partir
de entonces, sus voluntad de reclutar era bastante fuerte. —
La mente de Xcor comenzó a estrechar las posibilidades.
—Así que digame caballero, en su mente, se haría su sucesor, ¿no? —
—No, — fue la respuesta estridente. —Yo soy un abogado, y como tal,
valoro la lógica por encima de todo. En este clima de intranquilidad y de
guerra, sólo un soldado podría liderar la carrera y deben hacerlo. Elan
era un tonto por su ambiciones, y que ha estado tomando ventaja de
esto. Lo sé porque lo vi en su casa la noche de su caída que lo estabas
posicionando donde él quería, como él pensaba que era el otro, todo lo
contrario. Quiero cambiar, sí. Y estoy dispuesto a hacer que suceda.
Pero no me hago ilusiones sobre mi utilidad, y no tengo interés en el
resultado de Elan de convertirse en mi costa. —
Xcor se encontró girando en el sentido de la cima de la montaña. —El
rey no será destronado de esta manera. —
—Ningún rey lo ha sido. —
Buen punto.
Mientras miraba hacia el noreste, donde se encuentra la extraña
alteración en el paisaje, pensó en el rey allí con su reina... y Xcor en su
Elegida que está embarazada.
Hubo un momento en que él habría preferido mucho el camino más
sangriento, el que estuvo marcado con la satisfacción de que rasga el
trono lejos de la mano muriendo de cólera. Pero esta guerra de las
letras era mas seguro...
Por su hembra.
La última cosa que quería hacer era redada donde comía, donde
dormía... donde su condición era tratada.
Cerró los ojos y sacudió la cabeza ante él mismo.
¡Oh, cómo los poderosos habían caído... y sin embargo, lo haríase
levantaría, se lo prometió.
— ¿Cómo te sugeriría este procedimiento?, — Dijo
—Más o menos. —
566
567
En silencio, en un primer momento. —Tengo necesidad de reunir
antecedentes para esta manera con uno "de pura cepa" haya sido
interpretarse en el casos de ser necesario por una decisión. La ventaja
es que no hay una larga data, de la discriminación contra los seres
humanos, y fue incluso más pronunciada en el pasado, cuando el padre
de Wrath reinaba, fue en realidad el emisión de la proclamas y la
interpretación de la ley. Esa será la clave. Cuanto más fuerte sea el
precedente, más exitoso será todo. —
Qué irónico. La lectura del propio padre de Wrath, y la redacción iba a
ser lo que trajera al hijo hacia su caida.
—El problema para nosotros será el mismo rey. Él tiene que
permanecer
respirando y que no necesita reconocer la debilidad
inherente de su reinado y arreglarlo antes de que podamos poner las
cosas en orden. —
—Vea en el e-mail los pasajes pertinentes, para mi parecer y luego se
reunirá conmigo. —
—Esto tendrá un número de días. —
—Entendido. Pero espero su llamada con prontitud. —
Como si intercambiaran nombres Xcor recibió el e-mail de manos de
Throe, comenzó a sentir uuna cierta flotabilidad. Si este hombre estaba
en lo cierto
el Reinado de Wrath se va a terminar sin más
derramamiento de sangre. Y luego Xcor tendría libertad para determinar
el futuro de la carrera: Por lo que él sabía, Wrath no tenía familia
directa, por lo que si se le quita, no habría nadie para una fuerte
demanda al trono.
Aunque eso no significaba que no habría relaciones saliendo de la
artesanía en madera Intrusos se podrían tratar, sin embargo. ¿Y con el
apoyo del Consejo? Él estaba dispuesto.
Apostando a que podría llegar a ser un líder populista siempre todo el
mundo tiene en una cola.
Wrath no era el único que podía cambiar las leyes.
—No pierdas el tiempo con esto, — dijo Xcor. —Tienes una semana. Ya
no. —La respuesta que venía hacia él fue muy gratificante. —Voy a
proceder a toda prisa. —
Y no era una bonita manera de terminar una llamada telefónica.
567
568
SETENTA Y CUATRO
El túnel que conecta la mansión con el centro de formación era fresco,
oscuro y tranquilo. Como Qhuinn caminó a través de él, estaba solo y
se alegro de ello. No hay nada peor que estar rodeado de gente feliz y
se sintió como la muerte. Cuando llegó a la puerta que daba a la parte
trasera del armario de la oficina, él puso el código, esperó a que el
bloqueo saltara, y se abrió paso a su interior. Un rápido viaje más allá
de la papelería y lápices, y por otra puerta, e iba alrededor de la mesa.
Lo siguiente que supo fue que estaba en el pasillo frente a la sala de
pesas, pero el ejercicio no era lo que estaba buscando.
Después de lo que la Hermandad había hecho con él, él estaba rígido y
dolorido, sobre todo en los brazos, gracias a haberse mantenido erguido
en las clavijas.
El hombre, con las manos aún entumecidas, y mientras flexionaba los
dedos, él sabía lo que se sentiría con artritis la primera vez en su vida.
Moviéndolos a lo largo, se detuvo de nuevo cuando llegó al área de la
clínica. Cuando fue a acomodar su ropa, se dio cuenta de que aún
llevaba sólo la túnica.
Él no iba a volver a cambiarse, eso era seguro. Llamando a las puertas
de la sala de recuperación, dijo,
— ¿Luchas? ¿Puedo pasar? —
—Adelante, — fue la respuesta ronca.
Tenía que prepararse a sí mismo antes de entrar. Y él estaba contento
de haberlo hecho.
Tendido en la cama con la cabeza apoyada, Luchas todavía se veía
como si estuviera a punto de la extinción.
El rostro que Qhuinn había recordado cuan inteligente y joven era y
rayaba sombrío. El cuerpo era dolorosamente delgado. Y esas manos...
Jesús Cristo, las manos. Y pensó en su dolor un poco Se aclaró la
garganta.
— Hey. —
— Hola. —
568
569
—Así que... sí. ¿Cómo has estado? —
Follado con eso. El chico estaba mirando semanas de reposo en cama, y
después de meses de rehabilitación y que iba a tener suerte si alguna
vez podría sostener una pluma de nuevo.
Luchas hizo una mueca mientras trataba de levantar los hombros en un
encogimiento de hombros.
—Me sorprende que hayas venido. —
—Bueno, tú eres mi— Qhuinn se detuvo. En realidad, el hombre no era,
de hecho, cualquier relación suya. —Quiero decir... sí. —
Luchas cerró los ojos.
—Yo siempre he sidoo, y siempre, seré tu sangre. Ningún pedazo de
papel puede cambiar eso. —
Los ojos de Qhuinn fueron a la mano derecha destrozada, y su anillo de
sello. —Creo que sería muy como padre si estuviera en desacuerdo
contigo. —
—Está muerto. Así que su opinión ya no es relevante. —
Qhuinn parpadeó.
Cuando él no dijo nada, Luchas estallar los párpados abiertos.
—Pareces sorprendido. —
—Sin ánimo de ofender, pero yo nunca esperaba oír que saliera de tu
boca. —
El hombre señaló su cuerpo destrozado.
—He cambiado. —
Qhuinn se acercó y sacó una silla para él, y como él se sentó, se frotó la
cara. Él había venido aquí porque ver a tu hermano distanciado
previamente muerto era la única razón remota aceptable para salir de
la fiesta en su honor.
Y pasar la noche viendo a Blay con Saxton juntos. No va a suceder.
Sólo que ahora que estaba aquí, él no pensaba que estaba teniendo
algún tipo de conversación.
— ¿Qué pasó con la casa? — preguntó Luchas.
569
570
—Ah... nada. Quiero decir, después de... lo que pasó fue ofrecida, nadie
reivindicaba, y yo no tenía derecho a ella. Cuando vino a Wrath, me lo
dio a mí, pero oye, es tuya. No he estado en el interior de la misma
desde que me echaron. —
—No la quiero. —
Okaaaaaaaaaaay, otra gran sorpresa. Al crecer, su hermano había
hablado sin parar de todo lo él quería lograr cuando fuera mayor la
educación,
la
prominencia
social,
asumiendo
el
control
cuando su padre lo dejara.
Él decía que no era como si alguien rechazara un trono insondable.
— ¿Alguna vez has sido torturado?— Murmuró Luchas.
Su infancia vino a la mente. A continuación, la Guardia de Honor. Pero
seguro como la mierda no iba a reventar sus bolas de Guy.
—He sido golpeado en torno a algunos. —
—Estoy seguro. ¿Qué pasó después? —
— ¿Qué quieres decir?—
— ¿Cómo te acostumbras a la normalidad?—
Qhuinn flexionó sus manos doloridas, mirando a sus propios dedos que
estaban perfectamente funcionales e intactos a pesar de los dolores. Su
hermano no iba a ser capaz de contar hasta diez nunca más: La
curación fue una cosa, otra muy distinta la regeneración.
—No hay un normal nunca más, — se oyó decir. —De alguna manera...
sólo sigues adelante, porque eso es todo lo que tienes. Lo más difícil es
estar con otras personas, es como si estuvieran en una diferente
longitud de onda, pero sólo tú lo sabes. Hablan de sus vidas y lo que
está mal con ellos, y de que clase son, ¿Cómo?, simplemente déjalos ir.
Es un lenguaje completamente diferente, y tienes que recordar que
puedes sólo responder en su lengua materna. Es muy difícil de
relacionar. —
—Sí, eso es exactamente correcto, — dijo Luchas lentamente. —Eso es
correcto. —
Qhuinn se frotó la cara otra vez. —Nunca esperé tener nada en común
contigo. —
570
571
Pero lo hicieron. Cuando Luchas lo miró, los ojos perfectamente
adaptados se reunieron con los jodidos de Qhuinn, y la conexión estaba
allí. Los dos habían pasado por el infierno, y ese mismo paso era más
poderoso que el ADN común que compartían.
Era tan raro.
Y divertido, supuso esta noche fue la noche para él para encontrar la
familia en todas partes.
Excepto el único lugar que quería.
Mientras el silencio se impuso, con nada más que el pitido constante de
la maquinaria por la noche para romper la tranquilidad, Qhuinn se
quedó un largo rato. Su hermano y él no hablaban mucho, y estaba
bien.
Eso era lo que quería. Él no estaba dispuesto a abrirse al chico sobre
Layla o el bebe, y supuso que estaba diciendo que Luchas no
preguntara si estaba acoplado. Y seguro que no estaba llegando hasta
Blay.
Fue bueno sentarse con su hermano, sin embargo. Había algo en la
gente que crecía a su alrededor, las que había visto a lo largo de su
infancia, la gente que no podía recordar no saber. Incluso si el pasado
fue un lío complicado, como envejecido, estaba contento por los hijos
de puta, estaban todavía en el planeta.
Se le dio la ilusión de que la vida no era tan frágil como lo que
realmente parecía, en ocasiones, era él
Lo único que consiguió a través de la noche.
—Será mejor que me vaya para que puedas descansar, — dijo,
frotándose las rodillas, despertando sus piernas.
Luchas volvió la cabeza en la almohada de hospital. —Vistes de manera
extraña para ti, ¿no es así?—
Qhuinn miró el traje negro. — ¿Oh, esta cosa vieja? Me tiré encima. —
—Parece ceremonial. —
— ¿Necesitas algo?— Qhuinn se puso de pie. — ¿Comida?—
—Lo estoy haciendo suficientemente bien. Pero gracias. —
—Bueno, me lo haces saber, está bien. —
571
572
—Eres un hombre muy decente, Qhuinn, ¿lo sabías?—
El corazón de Qhuinn se detuvo, y luego venció duro. Esa fue la frase
que su padre siempre había utilizado para describir caballeros... fue él
un plus de elogios, la parte superior de la pila, el equivalente a un
soportable abrazo y un máximo de cinco de un chico normal.
—Gracias, hombre, — dijo con voz ronca. —Tú también. —
— ¿Cómo puedes decir eso?— Luchas aclaró la garganta. — ¿Cómo, en
el nombre de la Virgen Escriba puedes decir eso? —
Qhuinn exhaló con fuerza.
— ¿Quieres el resultado final? Bueno, yo te lo doy. Tú eras el favorito.
Yo fui la maldición que estaban en extremos opuestos de la escala en
ese hogar. Pero ninguno de los dos tenía una oportunidad. No eras más
libre que yo. No tenías elección de tu futuro, era predeterminado al
nacer, y en cierto modo, mis ojos? Ellos eran mi salida de la cárcel,
porque eso significaba que no se preocupaban por mí. ¿Se joderme? Sí,
pero al menos tengo que decidir lo que quería hacer y donde quería ir.
Tú... nunca tuviste una maldita oportunidad. Fue más que una ecuación
matemática con los resueltos cuando fuiste concebido, con todas las
respuestas predeterminadas. —
Luchas tenía cerrados los párpados de nuevo y se estremeció.
—Yo sigo
desde mi
Tosió un
estuviera
viviendo en de mi cabeza. Todos los años en mi crecimiento,
primer recuerdo... al último que vi esa noche, cuando... —
poco, como Le dolía el pecho, o tal vez su ritmo cardíaco
poco firme. —Yo lo odiaba. ¿Sabías? —
—No. Pero no puedo decir que me sorprende. —
—Yo no quiero volver a esa casa. —
—Entonces no tienes que hacerlo. Pero si lo haces... Yo iré cintigo. —
Luchas miró una vez más. — ¿En serio?—
Qhuinn asintió con la cabeza. A pesar de que no tenía ninguna prisa a
caminar a través de las habitaciones y danzar con los fantasmas del
pasado, que iría allí si Luchas lo hacía.
Dos sobrevivientes, de nuevo a la escena de los crímenes de los que
ellos habían sobrevivido.
—Si. En serio. —
572
573
Luchas sonrió un poco, la expresión nada cerca de lo que él había usado
para el deporte. Y eso estaba bien. A Qhuinn le gustó mucho. Era
honesto. Frágil, pero honrado.
—Nos vemos pronto, — dijo Qhuinn.
—Eso sería... muy agradable. —
Dándose la vuelta, Qhuinn abrió la puerta, y Blay le estaba esperando
en el pasillo, fumando un cigarrillo mientras estaba sentado en el suelo.
Cuando Qhuinn salió de la habitación de su hermano, Blay se puso de
pie y apuñaló a su Dunhill a cabo en el labio. No estaba seguro de lo
que él esperaba que el luchador se apareciera, pero lo siguiente no tení
que verse tan tenso e infeliz, a pesar del gran honor que le habían
dado. Por otra parte, el gasto de tiempo en la cama de su hermano era
apenas una ocasión feliz. Y Blay no era estúpido. Saxton estaba de
vuelta en la casa.
—Pensé que te encontraría aquí, — dijo, cuando el otro hombre ni
siquiera ofrecía un hola De hecho, la mirada azul y verde de Qhuinn dio
la vuelta al pasillo, golpeando casi todo excepto a él.
—Así que, ah, ¿cómo está tu hermano?— Le solicitó
— Viviendo. —
Supongo que era lo mejor que podían esperar en estos momentos Y
supongo que eso era todo lo que Qhuinn tenía intención de decir. Tal
vez no debería haberme llegado hasta aquí. —Yo, ah, quería darte
felicitaciones. —
—Gracias. —
Bueno, Qhuinn aún no lo miraba. En cambio, el hombre se había
centrado en la dirección de la oficina, al igual que en su mente ya había
entrado en la maldita cosa y donde estaba el armario lleno de papel y
suministros a buen recaudoEl sonido de Qhuinn al crujir los nudillos era fuerte como disparos.
Luego flexionó sus manos, separando los dedos como si le dolieran.
—Así que eres histórico. — Blay fue a tomar un cigarrillo de su paquete,
y se detuvo.
—Un verdadero primero. —
573
574
—Ha habido un montón primeros por aquí últimamente,— dijo Qhuinn
algo borde.
— ¿Qué se supone que significa eso?—
—Nada. En realidad no es relevante. —
Cristo, Blay pensó, no deberías haber hecho esto.
— ¿Puedes verme? Quiero decir, ¿tendría jodidamente que matarte para
que me mires? —
Esos ojos desiguales dispararon alrededor. —Oh, yo te vi, muy bien.
Adivina la cosa el hombre. ¿Vas a decirle que me cogiste durante su
ausencia? ¿O vas a seguir con tu pequeño secreto sucio. Si, shhhhhhh,
no se lo digas a mi primo. —
Blay apretó los dientes. —Eres un hijo de puta hipócrita. —
—Disculpa, no soy yo el que tiene un novio—
— ¿En realidad te vas a quedar aquí y fingir que estas a la intemperie
sobre lo nuestro? Como cuando Vishous salió de esa habitación, señaló
con el dedo índice en el pasillo, y que no saltaste con el culo en llamas?
¿Quieres fingir que estabas orgulloso de estar cogiendo a un individuo?
—
Qhuinn pareció momentáneamente aturdido.
— ¿Crees que es por eso? Y no, oh, déjame pensar, por estar ¡tratando
de respetar el hecho de que estuviera engañando al amor de mi vida! —
En este punto, los dos estaban choqueados delante de sus caderas, sus
voces a toda velocidad por todo el corredor.
— Oh, mierda. — Blay cortó la mano en el aire. —Eso es una total de
mierda! Mira, esto siempre ha sido su problema. ¿Nunca has querido
salir —
— ¿Salir? ¿Como si yo fuera gay? —
— ¡Vete a la mierda los hombre! Maldición ¿Qué crees que significa? —
—Que que es mierda entre chicos. ¿No te gustan las mujeres? —
—Nunca ha sido capaz de aceptar lo que eres, — Blay gritó, — ¡porque
tienes miedo de lo que la gente piensa! ¡El gran iconoclasta, el Sr.
574
575
herido, paralizado por su maldita familia. La verdad es que, eres un
marica y que siempre lo has sido! —
La expresión de Qhuinn fue de furia absoluta, hasta el punto que Blay
estaba listo para golpear y como el infierno, que quería dar un golpe
que le lanzara sólo para poder tener el placer de taponar la boca al tipo.
—Vamos a aclarar esto, — Qhuinn ladró. —Mantén la mierda de tu lado
del pasillo. Y eso incluye a mi primo y el hecho de que la cagaste en
torno a él. —
Blay levantó las manos y tuvo que pasearse antes de saltar fuera de su
piel.
—Simplemente no puedo soportar esto. No puedo tomar esto contigo
otra vez. Siento que me he pasado toda la vida tratando con tu mierda.
—
—Si soy gay, ¿por qué eres el único hombre que ha estado en!—
Blay se detuvo en seco y se quedó mirando por encima del hombre, las
imágenes de todos los hombres en los baños de filtrándose en su
cerebro. Por el amor de todo lo sagrado, recordó todos y cada uno de
ellos, aunque Qhuinn sin duda no lo hizo. Sus rostros. Sus cuerpos. Sus
orgasmos. Todos consiguiendo lo que había estado desesperado por
tener, y le negó. — ¿Cómo te atreves? — dijo. — ¿Cómo mierda te
atreves? ¿O crees que no sé tú historia sexual? He tenido que verlo por
mucho más tiempodel que hubiera querido y que lo he visto.
Francamente, no era tan interesante y tú tampoco. —
Qhuinn palideció, Blay empezó a negar con la cabeza.
—Estoy tan cansado. Estoy tan harto de esto, el hecho de que no
puedes aceptarte a ti mismo, ve a la mierda lo que queda de tu vida,
pero eso es tú problema, no el mío. —
Qhuinn maldijo largo y bajo. —Nunca pensé que diría esto... pero tú no
me conoces. —
—Yo no te conozco? Creo que el zapato está en el otro pie, imbécil. No
te conoces a ti mismo. —
En ese momento, él esperaba algún tipo de explosión, algún teatro, en
la parte superior, se prendió la luz del mundo, la emoción, quería
escapar del hombre.
No lo entiendo.
575
576
Qhuinn acaba de establecer sus hombros, apuntó con su barbilla, y
habló con control.
—He pasado el último año tratando de averiguar quién soy, dejando
caer el acto, conseguir una limpieza de mi cabeza —
—Entonces yo digo que has perdido trescientos sesenta y cinco noches.
Pero como todo en esto, eso está en ti. —
Con una maldición gruesa, Blay dio media vuelta y se alejó, y no miró
hacia atrás. No había razón para hacerlo. Allí No había nadie en el
pasillo que quisiera ver.
Hombre. Si la definición de locura estaba haciendo la misma cosa una y
otra vez y esperar un resultado diferente, y a continuación, había
perdido sus canicas hacía años. Por su salud mental, su bienestar
emocional, y por su misma vida, necesitaba ordenar todo esto.
Qhuinn lo alcanzó girándolo de un brazo, con la cara furiosa del tipo
empujó los ojos a los suyos.
— ¿No es así, irte lejos de mí así. —
Blay sintió un
Descargar