Elche, capital de las gafas de sol

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8 DOMINGO, 24 DE JULIO, 2016
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Elche
La plantilla de la empresa Hawkers en sus oficinas situadas en el Parque Empresarial de Elche. SERGIO FERRÁNDEZ
UN FENÓMENO DE COMERCIO ONLINE
Elche, capital de
las gafas de sol
Tras el éxito millonario cosechado por la empresa ilicitana Hawkers
en solo dos años y medio, ya hay más de una decena de firmas en la
ciudad que se dedican a las lentes de diseño a precios muy asequibles.
SERGIO ILLESCAS
Cuando en el mundo empresarial ilicitano sale a colación el nombre de la marca Hawkers, sobre
todo en el sector más joven, se habla de su modelo de negocio y de
sus fundadores como si fueran una
especie de estrellas del rock, de los
que pueden llegar a renegar pero a
los que todos quieren parecerse. Y
es que esta «startup» no solo ha pegado el gran pelotazo en el mercado internacional en solo dos años
y medio, sino que se ha convertido
en el catalizador de un nuevo sector dedicado a la elaboración de
gafas más asequibles, en el que
existe una fuerte presencia de mercantiles radicadas en la localidad
de las palmeras. Si Elche se había
identificado hasta ahora como la
ciudad del zapato, ya comienza a
conocerse en algunos puntos del
país, e incluso del mundo, como
uno de los enclaves donde se concentran más marcas de este tipo de
lentes de sol de diseño que no suelen sobrepasar los  euros. Hasta
una decena de firmas nuevas se
han creado en los últimos dos
años, inspiradas la mayoría en el
modelo de negocio de Hawkers,
que espera facturar  millones de
euros en , que ha seducido a
Amancio Ortega introduciendo su
producto en las tiendas de
Pull&Bear, y que ya cuenta con sedes en Los Angeles, Hong Kong y
Barcelona. Squadra, Cocker, Dr.
Fish, D. Franklin, Rommeus, Wolfnoir, Miss Hamptons... empresas
con sede social en Elche que no te
dejan excusa a nivel económico
para que no vayas a la última en lo
que a gafas de sol se refiere.
Precursores de la «revolución»
Al director general de Hawkers,
Francisco Pérez, le parece todo
este fenómeno empresarial que
gira en torno a las gafas de sol una
auténtica revolución. «Con independencia de quién gane la carrera, nosotros ya hemos iniciado el
movimiento. Esta nueva manera
de consumir gafas de sol de calidad a precios realmente justos ya
está en el mercado. Y es algo que
no va a parar nadie, puesto que se
encuentra en la mente de muchísimos emprendedores y de miles
de consumidores de todo el planeta», dice.
Francisco Pérez no teme que la
competencia que comienza a generarse en su propia ciudad reste
fuerza a su meteórico crecimiento.
«Observamos a muchas marcas
que intentan replicar lo que nosotros hacemos sin aportar ningún
valor nuevo a la sociedad, y van cometiendo los errores en los que
nosotros pudimos caer en el pasado. Nosotros, por ejemplo, pusimos
en duda todo lo establecido cuando todo el mundo nos decía lo que
teníamos que hacer. Creemos que
las marcas se toman demasiado enserio a sí mismas. Y las marcas, hoy
en día, no pertenecen al que las gestiona sino al que las consume. A
partir de ahí nace una nueva generación de empresas», detalla Pérez, cuya mercantil despertó el interés del propio Mark Zuckerberg,
que invitó a su cúpula directiva a su
sede en Menlo Park (California) de
Facebook, a explicar cómo habían
usado la herramienta publicitaria
de esta red social.
El consultor de negocio en Pragma Business Consulting Miguel
Rosique considera que Hawkers,
Algunas de las nuevas
mercantiles aseguran
que, en poco más de
un año, ya facturan
millones de euros
más que haber descubierto un
nuevo nicho de mercado, ha conseguido democratizar un producto «como Inditex hizo en sus inicios
con la ropa», precisa. En su opinión,
esta empresa no ha inventado nada
nuevo en el marketing, «pero lo ha
hecho perfecto a la hora de utilizar
sus recursos, sobre todo a nivel de
redes sociales. Por decirlo de alguna manera, ha hecho cosas nuevas
con herramientas viejas, sacando
un gran rendimiento a su “knowhow” como desarrolladores web,
especializados en proyectos de ecommerce», sentencia.
El hecho de que hayan podido
inspirar a otras empresas lo basa en
que tienen un modelo de negocio
con muy bajas barreras de entrada
y facilmente replicable. «Lo que nos
dirá el futuro es si hay suficiente espacio de juego, a nivel de clientes,
para un jugador, para dos o para
diez», afirma este experto, a la vez
que incide en que es totalmente
normal que ese boom de mercantiles parecidas se haya producido
en Elche. «Estos fenómenos suelen
derivar en seguidores a nivel local;
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Elche
1
«Hawkers tiene un
modelo con muy bajas
barreras de entrada y es
fácilmente replicable»,
afirma un experto
Varias de las empresas
que se han sumado a
este modelo apuestan
también por la venta de
otros complementos
si Hawkers fuera de Madrid se hubieran creado más empresas parecidas allí. También hay que decir
que Elche conoce muy bien el sector del «retail», y eso influye a la
hora de trabajar con un producto
que mayoritariamente se fabrica en
China».
Mario Penalva sí que cree en la
idea de que el mundo es muy grande y hay pastel para todos. Su marca, Cocker Company, la lanzaron
hace solo un año y ya están vendiendo alrededor de . gafas de
sol al mes, que distribuyen tanto en
Europa, América como en Australia. No patrocinan a los Lakers
como Hawkers, pero son los encargados de elaborar las gafas oficiales del Elche CF. También tienen
convenios solidarios con fundaciones como Unicef, a través de los
que generan modelos para recoger
fondos con fines benéficos.
Este expolítico jubilado decidió
meterse en este negocio con su
hijo y actualmente disponen de
una oficina en el centro de Elche
con nueve trabajadores, entre los
que se encuentran expertos en comercio internacional, diseño web,
industrial, etcétera. «Por ahora es
algo rentable, pero tienes que hacer una inversión muy grande en
publicidad. También debes estar
muy pendiente de las producciones. Mi hijo, por ejemplo, va cada
dos por tres a China y disponemos
de dos personas que controlan la
calidad del producto para conseguir
las certificaciones que se precisan
en cada país. Aquí, como en todo,
tanto pagas, tanto recibes», resalta
el empresario.
René Gil, gerente de la marca
Squadra, está totalmente de acuerdo. De hecho, aunque no quiere dar
nombres, sabe de varias intentonas
de gente en Elche que ha perdido
muchísimo dinero dejándose llevar
por el «efecto Hawkers». «Hay quien
se ha creído que esto es muy fácil y
que con meterse en una web china
y encargar producto a un precio irrisorio está todo solucionado. En
Squadra tratamos de vender a un
precio económico productos de
mucha calidad, por lo que trabajas
con márgenes muy pequeños. No
es nada sencillo», insiste.
Esta mercantil solo hace cuatro
meses que introdujo las gafas como
reclamo en su portal de venta online. Desde hace tiempo, ya venían produciendo un zapato de diseño, pero han considerado que
con el tirón de la venta de gafas asequibles en internet podían atraer a
más consumidores. Su objetivo es
ir revalorizando la marca, que
quieren convertir en un referente
en moda poco a poco con otros
productos. Esa es la clave con la
que quieren diferenciarse de otras
empresas miméticas.
En D. Franklin, por ejemplo,
además de con gafas, nacieron
hace año y medio con otra gama de
complementos como mochilas,
gorras, calzado y relojes. Pertenecen a un holding ilicitano dedicado a la moda, y dentro del mismo
lanzaron este proyecto online para
un target de público más joven
que su grupo no tocaba. No obstante, como también han hecho
otras marcas, han colocado su producto en algunos comercios y han
abierto alguna «pop up store» (tienda efímera que se mantiene durante un tiempo determinado).
Solo llevan año y medio y ya se acercan a unos siete millones de euros
de facturación, según fuentes de la
empresa.
2
ALGUNAS DE LAS
MARCAS de gafas de sol
en Elche. 1 Allan Cárdenas con un par de compañeras en el Hospital, luciendo gafas de su firma
Dr. Fish. 2 Dos de los socios de la marca ilicitana
Cocker Company. 3 Tres
de los propietarios de la
firma Squadra, en el que
además de gafas de sol
venden zapatos de forma
on-line. F SERGIO FERRÁNDEZ
3
El origen de un nuevo sector
que nació por mera casualidad
Para hablar del origen de este
nuevo segmento de las gafas de sol
en la ciudad de Elche, hay que poner el foco en los motivos que llevaron a los fundadores de Hawkers a
comenzar a trabajar con este tipo
de producto. El director general de
la mercantil, Francisco Pérez, que
forma parte de este grupo, comenta que algunos miembros de esta
«startup», antes de ser Hawkers, se
dieron cuenta de que las empresas
para las que desarrollaban infraestructuras web de e-commerce ren-
tabilizaban su inversión en muy pocos meses. Así que decidieron sumergirse en el mundo de la venta
on-line. Su intención era lanzar una
app parecida a la famosa Wallapop,
en la que miles de personas venden
y compran todo tipo de objetos.
Pero necesitaban fondos para publicitarla y pensaron en algún negocio rápido que les diera liquidez.
Tras un estudio de mercado, detectaron que en el campo de las gafas
de sol había un monopolio liderado
por un par de «players» italianos
que tenían la propiedad de las marcas más poderosas y las licencias de
firmas insignia de moda. Optaron
por irse a San Diego (Estados Unidos), contactaron con la empresa
de gafas Knockaround y comenzaron a distribuirla por España. Primero con una pequeña inversión de
300 euros. El asunto es que lo hicieron tan bien, a través de las redes
sociales, que en pocos meses ya habían vendido más que los norteamericanos en mucho tiempo. Según
dicen, la empresa matriz pasó a ser
una especie de proveedor y al tiempo se quedó sin capacidad de suministrarles las unidades que necesitaban. Tampoco podían innovar. De
ahí que montaran su marca.
Los doctores «fashions»
Los que hacen honor a su nombre
son los de Dr. Fish, ya que entre sus
socios hay varios profesionales sanitarios. De hecho, en el Hospital
General Universitario de Elche
quedan pocos médicos que no luzcan unas gafas de esta firma. Marcan tendencia sanitaria. Uno de los
fundadores, Allan Cárdenas, además de ser un gran médico de Urgencias, es un comercial de primera, y ya le quedan pocos compañeros a los que no les haya puesto sobre la nariz uno de sus diseños,
además de incitarles a lucirlos en
sus perfiles de Instagram. «La idea
surgió entre un grupo de novios de
amigas de toda la vida que estudiaban en Jesuitinas. En un principio, nuestra idea era hacer alpargatas pero finalmente también surgió lo de las gafas. Cada uno tiene
su trabajo y la hemos creado un
poco para divertirnos, con el pensamiento peregrino de retirarnos
algún día gracias a esto», detalla
Joan Rizo, otro de los socios, que
recuerda con cariño el inicio de
esta aventura: «Allan, que es el más
echado para adelante, nos dijo un
día que dejáramos de elucubrar
con la idea de montar nuestra propia empresa y que, si teníamos lo
que había que tener, en la próxima
cena de grupo pusiéramos todos
sobre la mesa  euros. Llegó el
día y solo los trajo él, pero el resto,
al ver que iba en serio, nos sumamos a la aventura».
Especifica que lo que comenzó
como mero entretenimiento cada
vez va tomando un cariz más serio.
Por ahora, ya han conseguido que
«celebrities» como Carlos Baute
se fotografíen con sus gafas y sus alpargatas. Y varias bloggers de moda
ya han comenzado a escribir sobre
Dr. Fish. Quizá lo que empezó casi
por casualidad, acabe siendo un
proyecto rompedor. Y si no... que se
lo digan a Hawkers.
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