Playa Lobería, 10 años después

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Playa Lobería, 10 años después
Evaluación de los impactos de la construcción, ampliación y operación
de la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural e
Instalaciones de Carga en Playa Lobería (Ica, Perú).
Junio, 2014
Tabla de Contenidos
I.
Introducción ..................................................................................................................................... 2
II.
Objetivos ........................................................................................................................................ 2
III.
Metodología ................................................................................................................................... 3
IV. Diagnóstico situacional .................................................................................................................. 4
1.
De las evaluaciones de impactos ............................................................................................... 4
2.
Cambios en el uso del espacio y recursos de la bahía de Paracas .......................................... 7
2.1.
Relevancia ambiental de la Bahía de Paracas .................................................................... 7
2.2.
Ocupación y contaminación de la Bahía de Paracas .......................................................... 8
2.3.
La actividad pesquera en Pisco ........................................................................................... 9
2.4.
La actividad turística de la Bahía de Paracas ..................................................................... 9
2.5.
Producción agrícola de la Región Ica ................................................................................ 10
2.6.
Comercio y transporte marítimo ........................................................................................ 10
2.7.
Exportación de hidrocarburos desde Planta Lobería ........................................................ 10
2.8.
Gestión Marino-Costera ..................................................................................................... 11
3.
Testimonios y percepciones sobre problemas e impactos emergentes .................................. 12
4.
El Terremoto del 2007 .............................................................................................................. 14
V.
Conclusiones ............................................................................................................................... 16
VI. Recomendaciones ....................................................................................................................... 17
VII. Referencias .................................................................................................................................. 18
VIII. Figuras ......................................................................................................................................... 19
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I.
Introducción
En el 2014 se cumplen 10 años del inicio de operaciones dela Planta de Fraccionamiento de
Líquidos de Gas Natural (LGN) en Playa Lobería, en la Zona de Amortiguamiento de la Reserva
Nacional de Paracas (RNP). Estaplanta y su muelle de embarque forman parte del conjunto de
proyectos conocidos como el Gran Proyecto Camisea, el proyecto de inversión extranjera más
grande de la historia peruana (Castro de la Mata et al., 2010). Éste incluye la exploración,
explotación y exportación del gas natural de los Lotes N° 56 y 88, la Planta de Separación en
Malvinasen el distrito de Echarate, provincia de La Convención, Cuzco, centrales de distribución,
inicialmente dos ductos de transporte y la mega-infraestructura portuaria para la exportación del gas
operada por Perú LNG en la costa al sur de Cañete.Teniendo en consideración que todos estos
proyectos están estrechamente relacionados y son interdependientes entre sí, resulta difícil separar
los impactos sociales y ambientales,directos e indirectos de los mismos.
Al momento de la construcción de la planta en Playa Lobería, se dieron muchos cuestionamientos,
principalmente por los riesgos potenciales a la vida humana y patrimonio natural que resultan de su
ubicación cercana a la Reserva Nacional de Paracas y a las ciudades de San Andrés y Pisco,así
como por la forma en la que fue aprobada su construcción (Castro de la Mata et al., 2010). Resultó
muy controversial para los bancos que en ese momento evaluaban el otorgamiento de préstamos
para dicho proyecto, que la aprobación para la construcción de Planta Lobería se diese en forma
fragmentada, primero aprobándose la fase terrestre y posteriormente la marina. Al ser éstas
evaluadas de manera independiente, no se consideraronlos impactos aditivos e indirectos de ellas,
nilosimpactosdirectos e indirectos delas inversiones resultantes del aumento significativo de
ingresos a las zonas de influencia del Proyecto Camisea,que se esperaba condujeran al mayor
desarrollo de estas zonas y por ende al mayor bienestar de sus poblaciones(Castro de la Mata et al.,
2010).
Por estos motivos y principalmente tomando en consideración los impactos potenciales a la RN de
Paracas el Export-Import Bank de los Estados Unidos (ExIm-Bank)no aprobó el préstamo que iba a
otorgar para la construcción de la planta en Playa Lobería. Asimismo, el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) otorgaron prestamosque estuvieron
condicionados al cumplimiento de 21 compromisos que incluían prácticas ambientales rigurosas,
estudios complementarios, la creación de Fondos diseñados a fortalecer la RN de Paracas y a las
comunidades de la zona afectadas por la construcción de la Planta.Sin embargo, aun cuando la
evaluación del BID consideró que sí se había cumplido con las condiciones impuestas, el estudio
llevado a cabo por la agrupación Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR, 2007), concluyó
que muchos de los compromisos (11) aún se encuentran en un nivel de cumplimiento incipiente y
que los 10 restantes no han sido cumplidos. Muchas otras agrupaciones que hicieron seguimiento al
proceso de cumplimiento de las 21 condiciones impuestas al Estado Peruano y a Pluspetrol, el
operador de la Planta Lobería, coinciden con la evaluación de DAR.
Adicionalmente, un aspecto no considerado en el estudio de impacto ambiental (EIA) original del
2004 fue la casi duplicación de la capacidad de procesamiento de la Planta que se ha dadoen la
última década. Este aumento ha generado importantes ingresos para el país, perono se conocen los
potenciales impactos y riesgos adicionales de este crecimiento, principalmente porque losEIAs para
el aumento de capacidad de la Planta fueron evaluados con menos rigurosidad que el EIA original
porquefueron presentados sólo como adendas al EIA original.
El presente estudio fue encargado por el Panel Asesor Independiente sobre Asuntos de Desarrollo
en la región Sur-Centro del Perú.Éste intentahacer una primera evaluación indirecta de los impactos
socioeconómicos y ambientales de la construcción y operación de la Planta de Fraccionamiento de
LGN en Playa Loberíaen la zona alrededor de la Bahía de Paracas y otras zonas de influencia
indirecta, después de la expansión y diez años de funcionamiento de la planta.
II.
Objetivos
Caracterizar los impactos en las prácticas y usos de la zona marino-costera de la
provincia de Pisco, con énfasis en la bahía de Paracas y poblaciones aledañas, luego
de la construcción y expansiónde la Planta de Fraccionamiento de LGN en Playa
Lobería.
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Evaluar las percepciones de los usuarios del ámbito marino-costero en relación a la
problemática local y su vínculo con el funcionamiento de la Planta de Fraccionamiento
de LGN en Playa Lobería.
III.
Metodología
Esta investigación se realizó, principalmente, mediante el análisis de los documentos de certificación
ambiental relacionados con la Planta de Fraccionamiento de LGN en Playa Lobería. Estos incluyen:
El Estudio de Impacto Ambiental y Social para la instalación de la Planta de Fraccionamiento
de LGN e Instalaciones de Carga en Playa Lobería (ERM Perú S.A., 2002), aprobado
mediante la Resolución Directoral No. 284-2003-EM/DGAA el 11 de julio del 2003;
El Estudio de Impacto Ambiental y Social del Proyecto de Ampliación de la Planta de
Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural de Pisco (ERM Perú S.A., 2006), aprobado
mediante la Resolución Directoral No. 403-2007-MEM/AAE el 4 de mayo del 2007; y
El Estudio de Impacto Ambiental para la Ampliación de las Unidades de Procesamiento y
Almacenamiento de la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural, Playa
Lobería, Pisco (ERM Perú S.A., 2010), aprobado mediante la Resolución Directoral No. 3612010-MEM/AAE el 29 de octubre del 2010.
Adicionalmente, se realizaron salidas de campo al área de influencia directa de la Planta y su
terminal portuario, durante Enero-Febrero del 2014 y se levantaron las percepciones de los actores
locales en relación al proyecto, sus impactos y problemática.
Las personas entrevistadas incluyen pescadores, recolectores y acuicultores; operadores turísticos
del circuito de las Islas Ballestas, personal del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado
Peruano (SERNANP) adscrito a la Reserva Nacional de Paracas y a la Reserva Nacional Sistema
de Islas, Islotes y Puntas Guaneras (Islas Ballestas), personal de la Municipalidad Distrital de Pisco,
personal de la Dirección Regional de la Producción de Ica (sede Pisco), investigadores del Instituto
del Mar del Perú (IMARPE) Laboratorio Costero Descentralizado de Paracas, miembros de la
Dirección de Capitanías y Guardacostas (DICAPI) de la Marina de Guerra del Perú (sede Pisco),
miembros de la Organización No Gubernamental (ONG) Áreas Costeras y Recursos Marinos
(ACOREMA), entre otros.
Esta información fue luego complementada con el análisis de series estadísticas oficiales de:
Desembarques pesqueros
<www.imarpe.gob.pe>.
artesanales,
obtenidas
del
portal
oficial
del
IMARPE
Desembarques pesqueros industriales, obtenidas del portal oficial del Ministerio de la
Producción (PRODUCE) <www.produce.gob.pe>.
Producción agrícola de la Región Ica, obtenidas del portal oficial del Ministerio de Agricultura
y Riego (MINAGRI) <www.minag.gob.pe>.
Flujo turístico de las reservas naturales de la zona, obtenidas del portal oficial del Ministerio
de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) <www.mincetur.gob.pe>.
Carga exportada de los Terminales Portuarios General San Martín y Pluspetrol Pisco,
obtenidas del portal oficial de la Autoridad Portuaria Nacional (APN) <www.apn.gob.pe>.
Características de los pescadores artesanales de la zona. Obtenidas del Primer Censo
Nacional de la Pesca Artesanal (I-CENPAR) cuyo reporte se encuentra presente tanto en el
portal oficial del PRODUCE como en el del Instituto Nacional de Estadística e Informática
(INEI) <www.inei.gob.pe>.
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IV.
1.
Diagnóstico situacional
De las evaluaciones de impactos
De acuerdo con elEstudio de Impacto Ambiental y Social para la instalación de la Planta de
Fraccionamiento de LGN e Instalaciones de Carga en Playa Lobería (ERM Perú S.A., 2002), Playa
Lobería fue escogida para el proyecto debido a que su ubicación permitía reducir riesgos en materia
de operaciones portuarias y de maniobrabilidad para las embarcacionesconsideradas para la
exportación del gas proveniente de Camisea.
Dicha planta contaría con una unidad de fraccionamiento para producir propano y butano y una
unidad de destilación primaria para producir nafta, diesel y combustible para motores de reacción.
Esta planta también tendría tanques refrigerados que operarían a presión atmosférica para el
almacenamiento de propano y butano y tanques convencionales para el almacenamiento de los
productos de la unidad de destilación primaria. Adicionalmente, también se construiría un muelle de
aproximadamente 3 Km de longitud para el despacho de estos productos, incluyendo instalaciones
marinas de amarre y carga, un caballete de tuberías, una plataforma de carga y brazos de carga
sobre la plataforma.
Elterminal marítimo de la planta incluiría la edificación de las siguientes estructuras:
Caballete de acceso de acero liviano montado sobre pilotes: Una estructura de 5 m de
ancho y casi 3 Km de largo que forma el enlace entre las instalaciones de la costa y el
muelle de carga. Ésta sostendría las tuberías que conducen los productos hacia el muelle
de carga y un angosto camino para la operación de vehículos pequeños para el transporte
del personal (únicamente durante la construcción).
Muelle: que comprende una plataforma de carga, cuatro muertos de amarre frontales y
cuatro muertos de amarre de través situados a una profundidad de 15 metros por debajo del
lecho marino. La elevación de la plataforma se encontraría a 8 metros por del nivel del mar y
la longitud total del muelle, incluyendo los muertos de amarre frontales y de través, sería de
aproximadamente 230 m. La plataforma de carga a su vez contaría con brazos de carga,
que transfieren el producto a los buques, colocados sobre una cubierta de hormigón
prefabricado de 15 x 30 m, que se sostendría sobre 12 pilotes de tubo individuales.
Muertos de amarre frontales y de través: Estructuras para el atraque y amarre de los buques,
que se colocarían sobre estructuras individuales que incluyen una cubierta de hormigón
prefabricado y se sostienen sobre un total de 36 pilotes de tubo.
Adicionalmente, dicho EIApresenta lineamientos generales para la construcción del terminal
marítimo y para su operación, a fin de minimizar los posibles impactos que devengan de dichas
actividades.
Es así que considera los riesgos asociados a la operación de la planta y culmina con la propuesta de
un sistema de cierre diseñado para detener las operaciones en caso se detecten problemas en el
proceso, caídas de tensión y emergencias como incendios o liberación accidental de vapores
inflamables. Este sistema también agrupa a diversos subsistemas para la distribución, bombeo y
eliminación de agua contra incendios, así como sistemas para la protección de las áreas de
producción y de la plataforma de carga, sistemas para el suministro de espumas y extintores
portátiles; y se encuentra asociado a otros sistemas de control de operaciones para la fácil detección
de problemas.
Entre los impactos ambientales y sociales evaluados para la fase de construcción se consideran: (i)
movimiento de suelos, (ii) movimiento de maquinaria pesada, (iii) construcción de instalaciones, (iv)
emisiones gaseosas, (v) aumento del riesgo de contaminación del agua superficial, (vi) aumento del
riesgo de contaminación del agua subterránea, (vii) aumento del tránsito marítimo, (viii) aumento del
tránsito vehicular.
Para la fase de operación los principales impactos identificados serían:
(i)
Aumento del riesgo de incendio y explosión: Se anticipó que la operación de la Planta
implica operaciones que por sus características poseen riesgos de ocurrencia de
incendios y/o explosiones. La consultora afirmó que la potencial ocurrencia de estos
episodios causaría impactos negativos en la seguridad e integridad del personal, así
como la generación de emisiones gaseosas (debido a un potencial incendio o el venteo
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de corrientes gaseosas de hidrocarburos sin quemar) que alterarían la calidad de aire
circundante a la Planta. Además también se alertó que la operación de la planta
aumentaría el riesgo de contaminación de suelos y/o agua superficial, sobretodo al
considerar un posible derrame de agua utilizada para sofocar un posible incendio.
(ii)
Aumento del riesgo de contaminación de aguas superficiales, subterráneas y suelos: Se
anticipó que durante la fase de operación de la planta se utilizarían, almacenarían y
manipularían diferentes productos químicos, combustibles, insumos, etc., cuyo
derramamiento podría ocasionar la contaminación de aguas superficiales, subterráneas
y suelo. Adicionalmente los procesos productivos de la Planta generan y almacenan
diversos hidrocarburos en estado líquido que en caso de fuga/derrame podrían
ocasionar un evento de contaminación de suelos y/o aguas superficiales y/o
subterráneas. Por otro lado, en los sumideros de los sistemas de drenajes de la planta,
se separan y acumulan hidrocarburos que en caso de ruptura de los sumideros o
drenajes, podrían ocasionar la infiltración de los mismos y una potencial contaminación
de suelos y/o aguas superficiales y/o subterráneas. Finalmente, las instalaciones
subterráneas de almacenamiento de agua oleosas y/o aceite aguado podrán generar
eventos de contaminación de suelo y/o aguas subterráneas en caso que estos tanques
sufran algún daño.
(iii)
Aumento del tráfico vehicular terrestre y marítimo: Se anticipó que los residentes
cercanos a la Planta se verían afectados por los ruidos y emisiones gaseosas
provenientes de fuentes móviles tales como buques de carga y vehículos terrestres
como los camiones tanques encargados de transportar los productos. Dado que las
carreteras a través de las que se moverían los camiones tanques atraviesan o pasan
cerca de centros poblados, se previó que el tránsito en éstas debería modificarse. No
obstante, la alteración de la calidad de aire debido a la generación de ruidos y la emisión
de gases de combustión se consideró de carácter temporal, mientras que la afectación
de las vías de comunicación sería extendida.
(iv)
Aumento de presión sonora (fuentes fijas): Se anticipó que la operación normal de la
Planta generaría ruidos (generados por compresores, generadores, enfriadores, bombas
y tuberías conduciendo fluido a altas velocidades) cuyo carácter sería permanente en
tanto y en cuanto ésta se halle en operación, y que este impacto afectaría a los
residentes locales y a la fauna.
Tanto para la fase de construcción como de operación, la evaluación caracteriza a los impactos
negativos como (a) “de baja intensidad, asociados mayoritariamente con los factores ambientales
correspondientes al medio ambiente físico-natural”; (b) “de carácter reversible y con posible
recuperabilidad en forma inmediata o en el mediano plazo”, y (c) “principalmente de extensión local”
(ERM Perú S.A., 2002).
Es más, se prevé -por ejemplo- que el incremento del tráfico marítimo (no solo de los buques de
carga, sino también de sus remolcadores) generaría sólo una leve afectación de la seguridad e
integridad de terceros ya que “la zona es adecuada y amplia para la operación de estos y otros
buques que acceden a puerto San Martín”. Más aún, señalan que este impacto negativo será
mínimo dado que “las cartas náuticas indican claramente que todas las medidas de seguridad y
señalización de la zona se encuentran en funcionamiento” y que podrían afectar positivamente a la
enconomía individual y local.
Es evidente que esta es una evaluación bastante superficial de los impactos asociados a la
construcción, pero principalmente a la operación de la planta. Hay detalles que no se toman en
cuenta como por ejemplo, ¿cómo variaría la intensidad de los impactos en relación a la frecuencia
de entrada y salida de buques? ¿Son iguales los impactos con dos buques al mes que con dos
buques por semana?
Por otro lado, (i) se asume que las embarcaciones de carga de productos de la planta se
comportarán de acuerdo al convenio MARPOL y respetarán las áreas para el vaciado del agua de
lastre; (ii) tampoco se consideran los impactos que tendrían el transporte de hidrocarburos a bajas
temperaturas las tuberías que unen a la plataforma de carga con la planta; (iii) ni se considera el
dragado de mantenimiento, ni las zonas para el vertimiento final de los sedimentos removidos.
Cuatro años más tarde, con el propósito de incrementar la capacidad de producción y
almacenamiento de LGN, propano, butano, nafta y diesel de la Planta de Fraccionamiento de
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Lobería, y así poder aprovechar mejor el gas de Camisea. Por tal motivo, en el 2006 se realizó un
Estudio de Impacto Ambiental y Social para el Proyecto de Ampliación de la Planta de
Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural de Pisco que fue aprobado el 4 de mayo del 2007,
mediante la Resolución Directoral No. 403-2007-MEM/AAE.
De acuerdo a ese estudio (ERM Perú S.A., 2006), las actividades previstas comprenderían la
construcción y operación de una nueva unidad de fraccionamiento, la ampliación de la capacidad de
los tanques refrigerados de almacenamiento, de los tanques a presión atmosférica y de los tanques
atmosféricos convencionales. Con la ampliación de las instalaciones se duplicaría la producción de
LGN (de 25 a 50 MBbl), de propano (184 a 368 MBbl), y butano (92 a 184 MBbl), generando una
producción final de 1943 MBbl (considerando también la producción de Nafta y Diesel). No obstante,
las instalaciones del terminal marino para el transporte de los productos desde tierra hasta los
buques no serían ampliadas en el marco de este proyecto.
De acuerdo a la evaluación de los impactos de la ampliación de la planta, el estudio señala ésta
tendría impactos positivos sobre el empleo local (ERM Perú S.A., 2006). Menciona también que los
impactos registrados en el EIA del 2002 (ERM Perú S.A., 2002) habían estado sujetos a un
constante monitoreo y sostiene que el ruido, el impacto visual, los niveles de migración, los cambios
en los niveles de la economía, comercio, transporte y salud pública, se estaban presentando tal
como fueron previstos, pero en menor grado.
Por otro lado, el aumento de la turbidez por el movimiento de sedimentos durante la construcción de
la zanja para las tuberías marinas podría haber afectado la extracción de productos hidrobiológicos
bentónicos, generando una mayor presión sobre los recursos de la Reserva Nacional de Paracas.
No obstante, esta afectación sería sólo de muy corta duración y los impactos puntuales registrados
sobre el bentos y las aves marinas por ejemplo serían muy localizados y breves.
El estudio también señala que el aumento en el tráfico marítimo como resultado de la ampliación de
la planta podría afectar el libre desplazamiento de las embarcaciones locales (circuitos turísticos
hacia las Islas Ballestas) y de las faenas de pesca. No obstante, se cree que éste sería mínimo
(ERM Perú S.A., 2006), debido a que los impactos de la operación de la planta estaban siendo
monitoreados y no se habían registrado incidentes relacionados al mayor número de buques de
carga de hidrocarburos. Lo único que menciona el EIA es que durante el monitoreo se registraron
quejas por parte del sector pesquero por las interferencias que se dan a sus actividades durante las
fases de carga de los buques.
Finalmente, en el 2010 se realizó una adenda adicional al EIA original para ampliar – por segunda
vez – las Unidades de Procesamiento y Almacenamiento de la Planta de Fraccionamiento de
Líquidos de Gas Natural en Playa Lobería, Pisco.
La Planta Lobería sería objeto de obras para ampliar su capacidad de procesamiento en un 41%
(llegando a una tasa de producción de 120 MBbls por día) y su capacidad de almacenamiento en un
6.7%.
Esta ampliación incluyó la adición de una tercera unidad de fraccionamiento de líquidos degas
natural a partir de la cual se obtiene propano y butano, y una tercera unidadde destilación primaria
de la que se obtendrá nafta, diesel y otros combustibles según el modooperativo de los equipos.
Además, se construyó una nueva esfera de almacenaje de líquidos de gas naturalidéntica a las dos
existentes, para compensar eventuales fluctuaciones óinterrupciones en el gasoducto de transporte
que proviene de Malvinas (Camisea).
Si bien esta evaluación de impactos (ERM Perú S.A., 2010) incluyó la ponderación de impactos
sinérgicos y acumulativos, y avanzó hacia su valoración económica, su ponderación en relación a
los impactos negativos fue bastante tenue. La alta reversibilidad de los impactos negativos, con un
área de acción bastante limitada y un bajo impacto sobre la biodiversidad local y las comunidades
cercanas deja bastante que desear.
Aparentemente los impactos generados a la fecha, tanto de la construcción de la planta, sus
ampliaciones posteriores y su operación, no han sido significativos. Sin embargo, existe un error
claro en relación a la ponderación de los impactos: los conceptos de riesgo y magnitud no son claros.
Es decir, un accidente como la explosión de un tanque de almacenamiento, la caída de un avión en
la planta (dada la cercanía de la planta al aeropuerto de Pisco), el choque de un buque cargado con
hidrocarburos y su posterior derrame, los daños en la infraestructura marítima y terrestre producto
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de un terremoto o tsunami, entre otros, son eventos de baja probabilidad pero de gran impacto y
baja reversibilidad.
En general las tres evaluaciones de impacto desarrolladas por ERM Perú S.A. para Pluspetrol
identifican acciones que podrían generar impactos de gran magnitud pero baja probabilidad, como
impactos moderados o leves sobre el ambiente y las comunidades humanas.
3
Es importante señalar también, que en el 2002 la planta estaba equipada para almacenar 30 mil m
3
de propano y 15 mil m de butano y se estimaba que llegarían lograr su máxima capacidad de
producción y almacenamiento en el 2014 (ERM Perú S.A., 2002). No obstante, para el 2010 se
triplicaba la capacidad de almacenamiento. Tanto en la primera (ERM Perú S.A., 2006) como en la
segunda (ERM Perú S.A., 2010) ampliación de la planta se menciona que la plataforma de carga y
que la infraestructura marítima no será ampliada y no se vuelve a mencionar más. Es así que resulta
interesante que los impactos del incremento del flujo de embarcaciones en la bahía de Paracas no
se traduzca en un mayor impacto de esta actividad sobre las comunidades marinas y los otros
usuarios del área marina (como pescadores, acuicultores, recolectores costeros, operadores
turísticos, entre otros) de la bahía de Paracas.
Adicionalmente, encontramos otras fuentes de error en la ponderación de la magnitud de los
impactos. Por ejemplo, el cálculo de la altura de las olas se hace con observaciones de campo y con
datos históricos de Ventanilla (ERM Perú S.A., 2002). Debido a las particularidades batimétricas y
los sistemas de corrientes marinas dentro de la bahía de Paracas, ambos puntos son poco similares.
La información de Ventanilla también fue utilizada en la evaluación de impacto ambiental para la
construcción del terminal portuario de Pampa Melchorita, administrado por Perú LNG (Majluf et al.,
2013). En este caso, las proyecciones de arenamiento de la infraestructura portuaria fueron muy
subestimados, lo que ha generado sobrecostos importantes para Perú LNG, e impactos emergentes
para las comunidades de pescadores artesanales al norte y sur del área de influencia directa e
indirecta de Pampa Melchorita (Majluf et al., 2013).
A pesar de que en el terminal portuario de Pluspetrol en Pisco no hay evidencia de un proceso de
arenamiento, el usar información de otros puntos de la costa sin considerar las particularidades
locales podría devenir en la subestimación del riesgo y la magnitud de los impactos para la
infraestructura marina de la Planta de Lobería.
Más aún, la descripción de la actividad pesquera realizada en la zona es bastante básica, ignorando
la clasificación de áreas críticas de vida, crianza y reproducción para muchos de los recursos
aprovechados por la pesca artesanal en la localidad.
No obstante, estos documentos de certificación ambiental y otros complementarios incluyen planes
de contingencia, planes de emergencia, planes de operación y manejo, y planes de cierre en donde
se recogen lineamientos generales de operación que consideran escenarios normales y de crisis
(incendios, choques, explosiones, entre otros).
2. Cambios en el uso del espacio y recursos de la bahía de Paracas
La Región Ica, la Provincia de Pisco, el Distrito de Pisco y la Bahía de Paracas han cambiado de
manera muy significativa entre los años 2000-2014. El uso del área marina-costera se ha
intensificado significativamente en esta última década, sobretodo después del terremoto de Pisco
del 15 de agosto del 2007 que alcanzó una magnitud de 7.9 en la escala de Richter. Los usos de
esta área son muy variables y se encuentran bastante sobre-solapados.
2.1.
Relevancia ambiental de la Bahía de Paracas
La Bahía de Paracas es un área de gran importancia ecológica es la discontinuidad más grande de
la línea costera peruana. Define hacia el norte una bahía extensa y somera, de importancia crítica
para la conservación de comunidades marinas únicas del Perú (Majluf et al., 2004), y hacia el sur
áreas rápidamente profundas y críticas para la reproducción y crianza de recursos marinos vivos
aprovechados por la pesca local.
Las corrientes oceánicas superficiales en el área, fluyen predominantemente hacia el centro de la
bahía, transportando y depositando en orillas fangosas sedimentos provenientes de la sierra
peruana, a través del río Pisco, (Hooker&Lleellish, 1999) generando un hábitat rico con el sustrato
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adecuado para fomentar el crecimiento de invertebrados altamente demandados en mercados
nacionales e internacionales (Sueiro& De la Puente, 2012).
Adicionalmente, en esta zona hayabundancia de islas e islotes, ocupados por importantes colonias
de aves y mamíferos marinos, yque son centros importantes de productividad primaria y para el
desove y crianza de una gran diversidad de peces e invertebrados (Majluf et al., 2004). Estas islas e
islotes son centros de alto valor de biodiversidad (Majluf et al., 2004) de importancia parala
pesquería artesanal, de menor escala e industrial así como para la industria del turismo.
No obstante, al igual que otros puntos del litoral, la dinámica ecológica de la bahía está fuertemente
influenciada por la Oscilación del Sur El Niño (ENSO). El Niño ha generado importantes cambios en
la abundancia y distribución de especies que también repercute en los ingresos que devienen de su
aprovechamiento (Sueiro& De la Puente, 2012).
Laimportancia de la biodiversidady restos arqueológicos de la zona llevaron al estado peruano a
protegerlas a través del establecimiento de la Reserva Nacional de Paracas en septiembre de 1975,
a través del Decreto Supremo No. 1281-75-AG.Posteriormente se creó la Reserva Nacional Sistema
de Islas, Islotes y Puntas Guaneras en diciembre del 2009, mediante el Decreto Supremo No. 0142009-MINAM.
Si bien esta área protegida incluye 22 islas e islotes y 11 puntas guaneras distribuidas a lo largo del
litoral peruano, para efectos de la Provincia de Pisco, esta área protegida resguarda a las Islas
Ballestas, uno de los núcleos de turismo de naturaleza más importante del país.
2.2.
Ocupación y contaminación de la Bahía de Paracas
Si bien la ocupación humana de esta bahía data del periodo pre-cerámico (Bonavía, 1991), la
abundancia de pobladores y el grado de extracción y aprovechamiento de sus recursos y
espacios,se ha intensificado con el pasar del tiempo.Tomando en consideración los censos del 1940
a la fecha, podemos apreciar que la población de Pisco ha tenido un crecimiento importante. En
1940, esta área tenía 25 mil habitantes, mientras que en el 2007 contaba con una población de más
1
de 111 mil habitantes .
El incremento poblacional ha significado un mayor volumen de residuos sólidos y de aguas servidas
urbanas. Esta contaminación a su vez se ve acompañada por la del Río Pisco que en el verano
aumenta su caudal y deposita en el lecho marino materia orgánica, sedimentos y componentes de
agroquímicos y metales pesados provenientes de la parte de la parte alta de la cuenca (Majluf et al.,
2004), así como por los efluentes pesqueros industriales de eran depositados dentro de la bahía
hasta el 2004.
Todos éstos agentes contaminantes tienden a acumularse dentro de la bahía debido a su baja
circulación. Sin embargo, actualmente, de loscontaminantes regulados registrados en la Bahía,
ninguno alcanza concentraciones si quiera cercanas a los límites máximos permisibles establecidos
(IMARPE – Laboratorio Costero de Pisco, 2010). Esto resulta interesante, pues en el pasado
reciente (1996-2004) se han reportado para esta zona importantes varamientos de peces e
invertebrados asociadas a la contaminación acuática resultante de los vertimientos puntuales de las
plantas pesqueras ubicadas en la Bahía (ERM Perú S.A., 2002; Majluf et al., 2004).La reducción en
la ocurrencia de varamientos masivos en la zona podría deberseen parte a la construcción en el
2005 de un nuevo emisor para APROPISCO, una asociación de siete empresas productoras de
harina y aceite de pescado en la región.
Con el desarrollo de la primera evaluación de impacto ambiental y social para la planta de Lobería
(ERM Perú S.A., 2002) y diversas investigaciones de la calidad ambiental de la zona (Majluf et al.,
2004) se hizo evidente a la opinión pública que la bahía de Paracas estaba siendo fuertemente
contaminada, sobretodo por los efluentes pesqueros industriales de las plantas de harina de
pescado de la localidad. Es así que APROPISCO reemplaza su emisor original, ya muy deteriorado,
con un nuevo emisor en el 2004, que canaliza los efluentes de las plantas pesqueras hacia un punto
de descarga a 12 Km y a 26 metros de profundidad, fuera de la zona de amortiguamiento de la
reserva de Paracas. Este emisor aparentemente ha contribuido a reducir la contaminación y
eutrofización de la bahía.
1
Información disponible en el portal oficial del Instituto Nacional de Estadística e Informática <www.inei.gob.pe>.
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8
2.3.
La actividad pesquera en Pisco
Es importante resaltar que Piscoes muy importante para la pesquería nacional (Sueiro& De la
Puente, 2012). En materia pesquera industrial, en Pisco se ha desembarcado alrededor del 10% de
las capturas nacionales de anchoveta (Engraulisringens) entre el 1991-2013 (Fig. 01). En los últimos
cinco años (2009-2013), ha sido de poco más de 600 mil TM, contribuyendo alrededor del 12% de
las capturas pesquerías industriales peruanas en este período.
El número de plantas productoras de harina de pescado ha ido variando entre 1991-2013. En la
actualidad quedan6plantas de harina de pescado de alto contenido proteico, con una capacidad de
procesamiento de 647 TM/hora; 2plantas de harina estándar, con capacidad de procesamiento de
46 TM/hora; y 3 plantas de harina residual, con una capacidad de procesamiento de 20 TM/hora;
todas en el perímetrode la bahía de Paracas (Sueiro& De la Puente, 2012).
Adicionalmente, Pisco es importante para la pesca de consumo humano e industrial concentrada en
la pesca de jurel (Trachurusmurphyi) y caballa (Scomberjaponicus), y pesca artesanal con
desembarques de más de 200 especies de peces, invertebrados y algas dela zona (Sueiro& De la
Puente, 2012). Pisco acoge casi 3 mil pescadores artesanales y 800 embarcaciones artesanales
(Sueiro& De la Puente, 2012).Recientemente (desde el 2009) se ha dado un fuerte incremento del
tamaño de la flota de cerco artesanal que opera en la zona (Sueiro& De la Puente, 2012).
En Pisco/San Andrés existen además 2 plantas para el deshidratado de algas con capacidad de
procesamiento de 57 TM/mes, 1 centro para el desarenado y cocido de moluscos bivalvos con una
capacidad de 6 TM/mes, 6 centros de desvalvado de moluscos bivalvos con una capacidad de 35
TM/mes, 7 plantas industriales para la producción de curados de pescado con una capacidad de
1621 TM/mes, 2 centros de depurado de bivalvos con una capacidad de 16 TM/día, 5 plantas
industriales para el congelado de recursos hidrobiológicos con una capacidad de 194 TM/día, y 6
plantas industriales de enlatados depescadocon una capacidad de 15,343 cajas/turno (Sueiro& De
la Puente, 2012).
Finalmente, en materia de producción acuícola, la bahía de Paracas ha sido muy importante para el
cultivo de concha de abanico (Argopectenpurpuratus). Recientemente una empresa de capital
español-peruano ha empezado a producir algas rojas del género Chondracanthus en el Complejo
2
Pesquero La Puntilla con fines de producción de fertilizantes y el proyecto GEF-Humboldt está
desarrollandoun proyecto piloto demostrativo para el cultivo y repoblamiento de macroalgas pardas
(de los géneros Lessonia y Macrocystis) en la Bahía de Paracas. Se espera que a través del cultivo
de estas algas pardas se fomenten hábitats para la reproducción, crianza y refugio de diversas
especies de peces e invertebrados de importancia comercial, que son aprovechados por la pesca
artesanal.
2.4.
La actividad turística de la Bahía de Paracas
La industria turística en la zona de Paracas ha crecido significativamente en los últimos años (20072014). Esto se puede apreciar enel incremento en el número de hoteles de alto nivel en la bahía, así
como en el aumento del número de visitantes a la Reserva Nacional de Paracas y a las Islas
Ballestas (Fig. 02). Estos turistas generalmente llegan a través de circuitos turísticos de naturaleza y
antropología, por ejemplo aIca-Chincha-Paracas-Nazca.
En la actualidad operanalrededor de 20 operadores turísticos en la zona, cada uno con por lo menos
una embarcación que realiza entre 1-4 viajes a las islas Ballestas durante el día.A este número hay
que añadirle un grupo importante de yates, lanchas con motor fuera de borda y veleros de uso
particular con fines de ocio, asociados a las casas de playa de Paracas. Estas embarcaciones no se
encuentran listadasen un registro alguno. Sin embargo, parece que están aumentandoen relación al
mayor desarrollo inmobiliario de la zona. Esto incrementa la intensidad del uso de área costera y
acuática.
La expansión inmobiliaria actual es alarmante, pues no se ha estimadoelimpacto ambiental que
podría resultar del incremento de la población en de la bahía y la falta de mecanismos de
tratamiento de residuos domésticos.
2
Proyecto GEF-Humboldt: Hacia un manejo con enfoque ecosistémico del Gran Ecosistema Marino de la Corriente de
Humboldt. <http://humboldt.iwlearn.org/es>.
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2.5.
Producción agrícola de la Región Ica
Si bien no hay zonas decultivos en las áreas de influencia directa e indirecta de la planta de
fraccionamiento, la Región Ica ha aumentadode manera significativa su producción agrícola.El 95%
de la producción agrícola de la región para el periodo 2000-2012 está conformado por sólo 12
especies: 16%alfalfa, 13% espárrago, 11%uva, 10%tomate, 9% maíz amarillo 9% algodón,8%, papa,
8% cebolla,3% mandarina, 2%naranja, 2%choclo y2%palta.
La producción anual agrícola acumulada (33 cultivos) de la Región fue de 1’154,946 TMen el 2012.
Es importante recalcar que en el año 2000 se cultivaron solo 552,948 TM (Fig. 03).
Lo más relevante del boom agrícola es que emplea a una importante fracción de la población, que la
mayoría de cultivos ocurren dentro de los valles costeros y, en su gran mayoría,son exportados. La
extensión agrícola de los valles de Cañete, Chincha, Pisco y Palpa, cada vez es mayor. Se espera
que parte de esta producción empiece a salir por el Terminal Portuario General San Martin en los
próximos años, incrementando aún más el tráficomarítimo en la Bahía de Paracas.
2.6.
Comercio y transporte marítimo
El Terminal Portuario General San Martín, cuenta con un muelle marginal de 700 mde largo, 4
puntos de atraque, una profundidad aproximada de 32 pies y un calado de hasta 25,000 TM y una
capacidad máxima de 2,3 millones de TM. El puerto registra un movimiento de carga de 1.42
millones de toneladas métricas al año en promedio, principalmente para la exportación de harina y
aceite de pescado y la importación de maíz, chatarra, fertilizantes. No se da el embarque de los
productos agrícolas locales, aún con el boom exportador (Sueiro& De la Puente, 2012).
El volumen de carga del puerto San Martín se ha mantenido más o menos constante en los últimos
10 años, recibiendo en promedio 123 embarcaciones al año (MTC, 2005).Para el periodo 2003-2013
se ha exportado deeste terminal portuario un promedio de alrededor de 520 mil TM anuales (Fig.
04).No obstante, los últimos dos años han sido particularmente bajos reduciéndose al 2.7% la
contribución de este puerto al total de la carga exportada a nivel nacional desde terminales
portuarios públicos.
Puerto San Martín recientemente ha sido privatizado y se prevé realizará inversiones con las cuales
será capaz de aumentar su capacidad de carga y se podrá embarcar contenedores de productos
agrícolas y pesqueros.
2.7.
Exportación de hidrocarburos desde Planta Lobería
La construcción de la Planta Lobería se inició en el 2003 y comenzó a funcionar en Agosto del 2004.
Cada 3 años la planta ha incrementado su capacidad, casi triplicando la capacidad inicial de
producción y almacenamiento (ERM Perú S.A., 2009).
Estos incrementos se pueden apreciar en el volumen de exportaciones de hidrocarburos
embarcados del terminal portuario de la Plantade Playa Lobería (Fig. 05). Entre el 2005 y el 2013 la
carga de hidrocarburos exportada aumentó de 1,782 a 3,379 mil TM/año. Asimismo elnúmerode
embarcacionesatendidas también se incrementó, pasando de 130 a 141al año (Fig. 05). Esto
representaun incremento del 89.6% en la carga exportada y del 8.5% en el númerode
embarcaciones.
El movimiento mensual de embarcaciones varióentre 6-15 embarcaciones al mes para el periodo
entre enero del 2004 y diciembre del 2013 (Fig. 06). Sin embargo, el volumen de carga
exportadapara el periodo 2004-2008 la exportación mensual promedio de hidrocarburos desde este
terminal fue de alrededor de 153 mil TM, mientras en el periodo 2009-2013 fue de 240 mil TM (Fig.
07).
Resulta difícil cuantificar el impacto que tienen las operaciones de la planta en el ámbito marítimo
debido a que éste es utilizado para diferentes fines. Lamentablemente, los resultados del programa
de monitoreo de Planta Lobería no fueron disponibles para su evaluación, de modo tal que no se
puede determinar si en el área de uso exclusivo del terminal portuario sehan dado o no cambios en
la composición y estructura de las comunidades bentónicas y pelágicas, cambios en la calidad del
agua o en la temperatura del agua alrededor del ductoque conecta la planta de fraccionamiento al
terminal portuario, sila sedimentación de la bahía ha sido afectada por el incremento del
movimientode embarcaciones en la bahía o si la descarga de agua de lastre de las embarcaciones
carguerasestá asociada con la presencia de especies invasoras en la bahía.
Lobería 10 años después -
10
Lo que sí se puede afirmar en forma categórica es que el tráfico de grandes embarcaciones de
carga a la bahía se ha más que duplicado desde el inicio de operaciones de la planta lobería y su
terminal de embarque. Si antes entraban al Puerto San Martín alrededor de 120 barcos al año,
3
ahora hay que sumar los 130-140 barcos cada vez más grandes que entran al terminal de
embarque de Pluspetrol. Más del doble del tráfico marítimo de gran calado en la bahía representa un
doble riesgo de accidentes o derrames en la zona.
En conversaciones con personal de la planta en el 2005, empleados de la planta indicaron que los
equipos para contención de derrames disponibles en la planta servirían sólo para contener un
derrame en la zona inmediata al terminal de embarque. De darse un accidente fuera de esta área,
por ejemplo cerca de las islas Ballestas, la responsabilidad de responder al derrame que pudiera
darse no era de Pluspetrol, sino de las autoridades locales. Por otro lado, las medidas de contención
de derrames sólo era posible utilizarlas en condiciones de mar muy calma. De darse un accidente
4
con mar brava, vientos fuertes o en el peor de los casos, durante una Paraca , no se podría acudir al
rescate hasta que la mar se calme o termine la Paraca.
Con mar brava, viento fuerte o Paraca, unaccidente resultaría en un derrame que ocasionaría gran
daño a las costas de la bahía de Paracas, sobre todo a los lechos fangosos donde se aposentan y
alimentan playeros, flamencos y una diversidad de aves migratorias. Por su importancia para las
aves migratorias Paracas ha sido declarada Sitio RAMSAR y Sitio Particularmente Sensible por la
Organización Marítima Internacional (OMI). Por eso fue que se dieron muchas objeciones de
personas y organizaciones nacionales e internacionales a la construcción de la planta y su terminal
de embarque en la zona. Un mayor tráfico marítimo y los riegos que este trae consigo, es una
importante amenaza potencial para esta zona tan importante para la biodiversidad marina del país.
2.8.
Gestión Marino-Costera
Zonas costeras, como la Bahía de Paracas, tienen como características un continuo crecimiento e
intensificación en relación al uso de espacios por actividades económicas muy distintas que con
frecuencia no son compatibles entre sí, así como la superposición de atribuciones y funciones de
diversas instituciones que tienen como resultado una alta fragmentación de la gestiónque constituye
uno de los principales obstáculos para el desarrollo sostenible de estas áreas (Olsen et al. 2006).
En el caso del Gobierno Regional de Ica esto es evidente. La Zonificación Ecológica y Económica
(ZEE) de esta región, uno de los primeros pasos en el largo proceso de construir el ordenamiento
territorial en el país, recién se inició en noviembre del 2012 (Fig. 08).Ello se agrava en la medida que
los Gobiernos Regionales tienen adscritos el ordenamiento territorial no a la Gerencia de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, sino a la Gerencia de Planificación y Presupuesto, encargada de la
demarcación de las fronteras políticas al interior de la región pero no a los procesos de zonificación
ecológica y económica, lo que limita fuertemente este proceso.
Pisco y en particular la bahía de Paracas es uno de los espacios costeros con usos más intensos del
país y con ecosistemas particularmente valiosos por su especificidad como por los servicios
ambientales que brinda (Majluf et al., 2004; Sueiro& De la Puente, 2012; De la Puente &Sueiro,
2013).En lo que corresponde a los aspectos institucionales, allí se percibe un importante retraso que
no coincide con la creciente intensidad del uso de espacios y recursos.
Con el préstamo del BID a la planta Lobería, se financió la conformación de la Comisión para el
Desarrollo Sostenible de la bahía de Paracas, con impulso del entonces Consejo Nacional del Medio
Ambiente (CONAM). Tras un extenso proceso de consulta, la Comisión aprobó un Plan estratégico
para la rehabilitación y manejo de riesgos de la bahía de Paracas y zonas
circundantes.Posteriormente, la Comisión fue transferida al Gobierno Regional de Ica, y se le
cambió el nombre de la Comisión aProParacas. Lamentablemente ProParacas no ha contado con
un presupuesto propio luego del sismo del 2007 y poco después fuedesactivada (Gamboa et al.
2008).
Las instancias de coordinación inter-institucional existentes son el Comité de Gestión de la Reserva
Nacional de Paracas y el Comité de Gestión de la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y
Puntas Guaneras, que incluye a las Islas Ballestas e Islas Chincha. Sin embargo, estas instancias
no reemplazan, ni tienen los alcances planteados en, ProParacas. Más aún, la escasa, fragmentada
3
Si aumentó poco el número de barcos y casi se duplicó la carga de hidrocarburos, necesariamente se tiene que utilizar
embarcaciones de mayor capacidad de carga.
4
La Paraca está asociada a vientos extremadamente fuertes y tormentas de arena que impiden la visibilidad totalmente.
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y episódica coordinación inter-institucional es un hecho al que hay que presarle atención sobre todo
al considerar el creciente de uso de la bahía.
También se ha expresado que la Municipalidad Provincial de Pisco y la Municipalidad distrital de
San Andrés muestran en años recientes mayor disposición a abordar temas ambientales, pero a una
escala pequeña y circunscrita a determinados ámbitos y a la colaboración con determinadas
iniciativas de la sociedad civil, pero sin la capacidad de encarar los aspectos sustanciales
relacionados con la bahía y la Reserva Nacional de Paracas.
3.
Testimonios y percepciones sobre problemas e impactos emergentes
Pisco, y particularmente la Bahía de Paracas, está sufriendo un cambio muy intenso, en dónde el
uso de los recursos y espacios marino-costeros está aumentando.En ese contexto, sorprende ver
que las operaciones de la plataforma de embarque de Pluspetrol, no está presente en las
preocupaciones de la mayoría de las personas que hemos entrevistado, tanto de instituciones
públicas, como pescadores artesanales, operadores turísticos yONGs.Esta situación difiere
significativamente de lo que se veen Pampa Melchorita, donde los usuarios del ámbito marinocostero, desde Cerro Azul hasta Tambo de Mora, tienen muy presente el “daño” generado por la
construcción y operación de la infraestructura portuaria construida para la exportación del LNG
(Majluf et al., 2013).
En el EIA para la ampliación de Planta Lobería (ERM 2006), se realizó una encuesta de
percepciones de la población de Pisco-San Andrés-Paracas sobrePluspetrol, la Planta y sus
riesgos.Los principales riesgos e impactos percibidos fueron: a) el potencial de que ocurran
accidentes o catástrofes, b) impactos al medio ambiente y c) impactos sobre el empleo de personas
de la localidad.
Aunque en general se encontró que existen aún grandes expectativas de empleo en relación con las
operaciones de la planta y su terminal de embarque, asimismo se halló una percepción generalizada
y siempre presente de la Planta como riesgo (de accidentes/catástrofes) y fuente potencial de
problemas. La mitad de los que fueron encuestados no creían que la Planta hubiera impactado en el
ambiente de la bahía, mientras que la otra mitad si creía que existía un impacto (no especificado),
pero que éste no se hacía público.
Los habitantes de Paracas tenían la percepción que Pluspetrol no tenía mayor compromiso con la
comunidad y que podría/debería tener una relación más cercana con las poblaciones vecinas.
Muchos expresaron que Pluspetrol sólo hacía caso a los más “bulleros”, es decir los que hacían más
lío y ruido.
De las entrevistas que fueron realizadas para este estudio, casi ocho años más tarde, se encontró
coincidencia con las percepciones registradas por ERM en el 2006. No se halló una percepción de
impactos significativos de las operaciones de la plataforma de embarque, probablemente porque el
impacto de estas operaciones no es conspicuo orelevante para la dinámica de la bahía. En general
se encontró quela población no cuenta con la información adecuada/necesaria para
detectarproblemas asociados a la plantay su infraestructura portuaria.
Diferentes testimonios expresaron preocupación porla introducción, relativamente reciente, de una
especie del alga verde invasora del género Caulerpa.Algunos entrevistados aseguraronque ésta se
debería al pobre cumplimiento de los protocolos de vaciado del agua de lastre por los buques que
cargan de la plataforma de embarque, mientras que otros afirmaronque se debería al trasvase de
semillas de conchas de abanico desde el norte del país.
Asimismo, los recolectores de orilla y buzos pulmoneros expresaron que las algas rojas que antes
aprovechaban comercialmente, como el yuyo (Chondracanthuschamissoi), tienen ahora adherido
“un barro que antes no tenían” y que éste “hace imposible su comercialización como fresco”. Según
ellos, hay aproximadamente 500 personas que extraen estas algas en toda la zona, agrupados en
cinco asociaciones. Estos recolectores no solo sufren por ello sino también por la reducción de la
abundancia de yuyo en la zona.
Ellos no perciben que la presencia de la plataforma de embarque tenga algo que ver con estos
cambios. Personal de IMARPE sugiere que el cambio en la distribución y abundancia de la
población de yuyo podría debersea: a) la reducción de la carga orgánica de la bahía luego de la
construcción del emisor submarino de APROPISCO, b) sobreexplotación de las praderas de algas
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oc) posibles variaciones de las características físico-químicas de la bahía resultantes de procesos
naturales de larga duración y baja frecuencia de ocurrencia.
Por otro lado, los pescadores artesanales se quejaron por no poder pescar en las áreas alrededor
de la plataforma de embarque. Ellos sostienenque esa área era una zona de pesca tradicional
importante para aquellos equipados con redes de cortina y/o pinta.
No obstante, los principales reclamossobre el estado de los recursos aprovechados por la pesca
artesanal, aparentemente serían productode las malas prácticas pesqueras artesanales (Sueiro& De
la Puente, 2013). El uso de redes de cerco dentro de las primeras cinco millas para la captura de
anchoveta y otras especies (en zonas someras las redes de cerco se arrastran por el fondo,
destruyendo hábitats y capturando incidentalmente especies que no son objeto de la pesca), la falta
de respeto por las temporadas reproductivas de los recursos marinos vivos, la pesca de individuos
juveniles (tengan o no talla mínima), la concentración muy rápida del esfuerzo pesquero ante la
aparición de especies de interés comercial, la sobrepesca, etc. son acciones que impactan muy
negativamente a los recursos aprovechados por la pesca artesanal y particularmente en Pisco y la
Bahía de Paracas (Sueiro& De la Puente, 2012).Sin embargo, vale recalcar que al indicar los
objetivos de la presente investigación, se suscitan suspicacias entre los pescadores artesanales y se
acusa coincidencia de los problemas encontrados localmente con el inicio de operaciones de la
planta de fraccionamiento administrada por Pluspetrol.
Por otro lado, la desinformación en relación a los impactos de la operación de dicha planta es muy
extendida. Tres pescadores sostuvieron que la tubería submarina estaba impactando muy
negativamente a la comunidad bentónica de la bahía de Paracas. Cuando se les preguntó porqué,
uno sostuvo que era debido a que el ducto “estaba muy caliente” y que “quema todo”, otro dijo que
se debía a que la tubería estaba muy fría “por lo menos 5 grados menos” y que eso limitaba el
crecimiento de algas en la zona y el tercero afirmó que esta reducción se debía a la contaminación
por el derrame constante de hidrocarburos en la zona. El EIA del año 2002 afirma que para
transportar los productos de la planta de fraccionamiento era necesario a veces reducir su
temperatura, aunque no especifica valores ni probables impactos.
No obstante, los reportes del monitoreo de la calidad y características del agua, suelos y de las
comunidades bentónicas por parte de Pluspetrol no son disponibles en línea, ni pudieron
conseguirse de la empresa. Dada dicha situación, resulta imposible verificar si: (a) se registran
cambios en la estructura, composición y funcionamiento de las comunidades bentónicas en áreas
adyacentes al ducto, (b) se dancambios significativos en la temperatura marina en estas áreas o(c)
existe contaminación por derrame de hidrocarburos. Esto creaincertidumbre, pues de darsecambios
en las comunidades bentónicas,éstos también podría deberse a los trabajos iniciales de dragado
para la colocación del ducto o al movimiento de sedimentos por el incremento del tránsito marítimo
en la bahía por las operaciones del embarque de la plataforma (ERM Perú S.A., 2002).
Del mismo modo,se tiende a relacionar fenómenosde corto plazo con las operaciones dePluspetrol,
pero se ignoran las posibles conexiones con condicionesde más largo plazo que no son percibidas
como tales; como por ejemplo los impactos y consecuencias de El Niño de 1997/98
sobredeterminadas poblaciones o hábitats.
La gran mayoría de entrevistados considera que la comunicación y divulgación de información por
parte de Pluspetrol es escasa, sobre todo aquella relacionada a los riesgos implícitos de las
operaciones, los planes de contingencia existentes, los procedimientos de operación de carga
vigentes, el monitoreo ambiental que se realizan en la zona (por IMARPE, la Reserva Nacional
Paracas y otras entidades), la asistencia a las poblaciones humanas, las entidades a cargo de
afrontar las situaciones de riesgo, compensaciones, etc.
Asimismo, el fuerte crecimiento de la actividad turística basada en el avistamiento de aves y
mamíferos marinos ha generado conflictos entre pescadores artesanales y operadores turísticos,
quienes acercan demasiado los botes a las islas para su avistamiento, generando riesgos de
accidentes y consecuencias negativa no sólo para las personas involucradas sino también para la
biodiversidad residente en las Islas Ballestas, que forman parte de una Reserva Nacional. Se puso
como referencia de ello un accidente en una playa denominada “la maternidad” que alejó a los
mamíferos marinos de ese lugar por varios meses.Se espera que en el proceso de generación de
los instrumentos de gestión de las Islas ballestas, como parte del Plan Maestro de la Reserva
Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras regule esta situación y establezca una
distancia mínima para que el turismo no perturbe a la fauna local.
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No se registraron preocupaciones o testimonios deconflictos entre la operación de la Planta y la
actividad turística. Los operadores turísticos entrevistados señalan que la Planta “a veces manda
clientes” y que “todos tienen rutas diferentes”. Esto hace alusión a que las rutas de tránsito de los
buques cargueros y de las lanchasturísticas, es diferente.
La percepción generalizada de la población entrevistada es que la cotidianeidad de la operación de
la plataforma no genera problemas significativos. La preocupación más notoria sería el riesgo de la
ocurrencia de accidentes que impliquen derrames significativos de combustible de la carga de diesel
y otros productos de los buques cargueros o de que se de una explosión en la planta. Aún cuando la
empresa cuenta con mecanismos y procedimientos para reducir el riesgo en sus operaciones en la
plataforma, no comprende percances originados por los buques en áreas fuera del área de
influencia directa de la misma. Nose conocen los procedimientos, ni los equipos con que cuenta la
empresa para hacer frente a estas situaciones.
Adicionalmente, si bien se ha incrementado el númerode embarcaciones transitando por la bahía
como producto de las operaciones de la plana de fraccionamiento y del volumen de productos
transportados, se desconoce si se ha dadoun aumento proporcional en las medidas de contingencia
existentes.
Finalmente,entrevistados expresan que existencompromisos asumidos por laempresa con la
Reserva Nacional de Paracas y otros actores, que no han sido modificados a pesar del incremento
del riesgo resultante del mayortránsitode embarcaciones cargueras. Es decir, existe lapercepción
generalizada de que la inversión de Pluspetrol en los programas de desarrollo comunitario en la
Bahía de Paracas no se ha aumentado; aun cuando la empresa ha incrementadoen forma
significativa sus ingresos y márgenes de ganancia.
4.
El Terremoto del 2007
El 15 de agosto del 2007,un fuerte terremoto de más de 8.0 de intensidad en la escala de Richter
sacudióla Región Ica con dos grandes pulsos; 60 segundos uno después del otro (Sladenet.al. 2010,
Sufriet.al. 2012), con epicentros en el mar frente a Pisco y Paracas. Estos pulsos generaron sendos
tsunamis que golpearon la zona de Pisco hasta el sur de la península de Paracas, resultando en
más de 500 personas muertas, miles de heridos, casi medio millón de damnificados y daños
importantes en la infraestructura urbana, industrial, turística y pesquera en la zona (Chincha, Ica,
Pisco, Apurímac - INEI 2007).
Muchos pescadores perdieron sus embarcaciones, se perdieron cultivos (acuícolas y agrícolas), la
formación geológica de “la catedral” colapsó dentro de la Reserva Nacional de Paracas, plantas de
procesamiento de recursos hidrobiológicos (procesamiento primario, harina y aceite de pescado,
congelados, enlatados y curados) fueron dañadas. Asimismo, los desembarcaderos pesqueros
artesanales de San Andrés y el Chaco, así como el Complejo Pesquero La Puntilla, y el Terminal
Portuario General San Martínsufrieron daños severos. Casi el 80% de la población perdió sus
viviendas. Según la evaluación del INEI, poco después del terremoto, alrededor de 192 mil viviendas
fueron devastadas en las zonas impactadas por el sismo.
Afortunadamente, la planta de Fraccionamiento de Playa Lobería no fue mayormente afectada, pues
la explosión que hubiera resultado de haber sido la planta dañada por los desastres naturales aquí
descritos, habría habido un número mucho mayor de muertos y heridos, así como daños materiales
significativamente mayores.
Cientos de millones de dólares de donaciones en dinero y bienes fueron recibidos para ayudar a los
damnificados y para la reconstrucción de las viviendas, infraestructura pública y servicios destruidos
por el terremoto, de personas y empresas nacionales y del mundo entero. Asimismo, el Gobierno
Peruano aprueba un fondo de más de 650 millones de soles y los Gobiernos Regionales y locales
destinan varios cientos de millones más para la reconstrucción y ayuda a los damnificados.
Pocodespués, el Gobierno crea el FORSUR (Fondo de Reconstrucción Integral de las Zonas
Afectadas por los Sismos del 15 de Agosto de 2007) para la administración de estos fondos, y la
coordinación de la distribución de los bienes donados. En estos procesos participaron 18
organismos públicos, 115 Gobiernos Locales y 20 Agencias de Cooperación Internacional. A la
fecha, se considera que el FORSUR fue un tremendo fracaso.
El terremoto resultó no sólo en la destrucción material aquí descrita, sino en la destrucción moral y la
degradación de la institucionalidad nacional, regional y local. Esto llevó a que las prioridades se
trastocaran de forma tal que la reconstrucción hasta hoy, siete años después del terremoto, siga
Lobería 10 años después -
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inconclusa y que se hayan permitido inversiones y desarrollos que poco o nada han beneficiado a
los damnificados del terremoto.
En la emergencia del momento, con decenas de miles de personas en la calle sin alimento ni
servicios básicos, una diversidad de funcionarios sin escrúpulos, aprovecharon la oportunidad para
desviar fondos y bienes en beneficio propio y de sus allegados. Nunca hubo un plan integral de
reconstrucción sino, más bien, hubo claramente incapacidad para el gasto, grandes derroches y
corrupción generalizada. Apenas pasado el terremoto ya se daban múltiples denuncias por los
retrasos y corrupción en los procesos de reconstrucción y ayuda monetaria.
Se estima que entre el 2007 y el 2011 que sale el gobierno Aprista, desaparecieron alrededor de
200 millones de soles (aproximadamente 30% de los fondos destinados por el Gobierno al
FORSUR). El 2013, a seis años del terremoto, se encontró que de las 8,600 casas destruidas en
Pisco, alrededor de 5 mil seguían sin reconstruir y las familias seguían viviendo en carpas. Sin
embargo, en ese tiempo se invirtieron 5 millones y medio de soles en mejorar el ornato de Pisco y
Paracas.
Aunque el terremotodefine una caída en las estadísticas de producción agrícola, pesquera, la
exportación de hidrocarburos y el flujo turístico de la zona, a la fecha, estas actividades no sólo se
han recuperado, sino que han aumentado significativamente. En el caos que se dio después del
terremoto, el Gobierno aprovechó la oportunidad de convertir la zona de Pisco-Paracas en un polo
industrial y turístico, por encima de consideraciones sobre la fragilidad ambiental e importancia de la
bahía de Paracas o de las Áreas Naturales Protegidas que existen en la zona.
La primera actividad del Presidente Humala al asumir el gobierno en el 2011 fue ir a Pisco y
prometer la reactivación del proceso de reconstrucción de la Región. Sin embargo, lo que finalmente
se priorizó fue el desarrollo de proyectos turísticos, energéticos, industriales y de condominios de
lujo, en vez de la reconstrucción. En los últimos seis años, se han desarrollado en la zona 880
proyectos por un total de 1,116 millones de dólares y se espera que finalmente se inviertan más de
dos mil millones de dólares en la zona.
A la fecha ya hay operando al menos siete nuevos (o reconstruidos) hoteles de alto nivel en Paracas
que representan una inversión de por lo menos 120 Millones de dólares. Esto representa una oferta
de alrededor de 1,000 habitaciones de nivel corporativo. Para el primer bimestre del 2013, más de
210 mil turistas visitaron el área. Para este año se espera un flujo de medio millón de turistas, lo que
significa un aumento del 15-20% sobre el flujo de hace cinco años.
Debido al gran aumento de la oferta de habitaciones de lujo en Paracas, un 30% de los visitantes en
la actualidad son de nivel corporativo. De hecho, actualmente se ve a Paracas como futura sede de
grandes eventos y convenciones. Esta visión también es incentivada por la futura remodelación del
aeropuerto de Pisco que representa una inversión de 153 millones de dólares. Este aeropuerto se
espera que se constituya en un importante “hub” aéreo para la Región, sobre todo si se autoriza la
ruta aérea Lima-Pisco-Cuzco. De darse este desarrollo, se anticipan 400 mil pasajeros para el 2017.
Por otro lado, a Julio del 2014, se ha firmado el contrato para la ampliación y mejoramiento del
terminal portuario de San Martín, en el extremo norte de la península de Paracas. Para esto se
tendrá que dragar la entrada al puerto para permitir el ingreso y mayor tráfico de embarcaciones de
gran calado.
Paracas es hoy el segundo destino turístico del país y el turismo provee empleo a 50% de los 1,200
habitantes de Paracas. Dado que los desarrollos industrial y de transporte arriba descritos, junto con
la ampliación de la planta de fraccionamiento de Pluspetrol,significan un gran riesgo de impactos
negativos a la calidad ambiental de la bahía, la población local ve en ellos una amenaza permanente.
El turismo, la pesca y acuicultura que se dan en la bahía, dependen en gran forma de la calidad
ambiental y de los recursos naturales de la bahía, por eso muchos temen que cualquier accidente o
catástrofe perjudicaría su empleo y calidad de vida.
Ante esta situación compleja, donde los riesgos potenciales tienen una diversidad de posibles
fuentes, se entiende que la población local no tenga a la Planta de Pluspetrol como una
preocupación prioritaria. El terremoto resultó en un relajamiento de las restricciones de uso de la
zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Paracas, posiblemente como resultado de la
corrupción y comportamiento irresponsable de los funcionarios que administraban la abundancia
extraordinaria de recursos que se vertieron en el área para la reconstrucción.Asimismo, prevaleció la
visión desarrollista del gobierno que aún ahora ve las preocupaciones sobre temas ambientales
como obstáculos al crecimiento económico e inversiones.
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15
Aun cuando hubo abundante evidencia del riesgo potencial que significaba la construcción y
operación de la Planta de Fraccionamiento de Playa Lobería en la zona de amortiguamiento de la
Reserva Nacional de Paracas, la política de “Camisea como sea” del gobierno del momento hizo
que se modificara la zonificación y se dieran las autorizaciones para que se construyera la Planta.
Ésta entró en operación en el 2004 y el mismo año se dio la gran “varazón” (mortalidad masiva y
varamiento de la diversidad de organismos de la bahía) como resultado del vertimiento de los
líquidos de limpieza (soda caustica y ácido nítrico) de los tanques de las siete plantas procesadoras
de harina y aceite de pescado ubicadas al sur de la planta de fraccionamiento. Ante esta catástrofe,
la planta de fraccionamiento pronto pasó a ser una preocupación secundaria.
Después del terremoto, con la ciudad de Pisco todavía sin reconstruir y ante los grandes proyectos
de desarrollo actualmente en progreso, es natural que la planta de fraccionamiento y su terminal de
embarque sean sólo una de múltiples preocupaciones de los pobladores locales, imposibles de
evaluar por separado.
Es lamentable ver que la misma actitud que llevó a priorizar el Proyecto Camisea sobre la Reserva
de Paracas, hizo que se aprovechara la oportunidad que abrió el desorden institucional que hubo
después del terremoto para erosionar aún más la protección a la Reserva que debería proporcionar
la zona de amortiguamiento de la misma. El legislativo y muchos inversionistas siguen viendo a los
recursos naturales y ecosistemas como fuentes de bienes y servicios para unos pocos, ignorando
las externalidades que resultan del uso indiscriminado de los mismos que afectan a la sociedad en
general. Como país que tiene como gran atractivo sus paisajes y su importante diversidad biológica
y cultural, esta es una actitud que pone en peligro importantes elementos de nuestro patrimonio
natural y que aumenta los riesgos que representan cada vez más los procesos de cambio climático
global que enfrentamos en la actualidad.
V.
Conclusiones
Las evaluaciones de impactos ambientales y sociales para la construcción, operación e
incremento de la capacidad de la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural
en la Playa Lobería (Pisco, Perú) tiene fuertes limitaciones en relación a la caracterización
y ponderación de los impactos en relación a su potencial magnitud, riesgo y reversibilidad.
No obstante a ello, en base a la limitada disponibilidad de la información de monitoreo de
la empresa encontrada, no se halló evidencia de que la construcción, ampliación y
operación de la planta y la plataforma de embarque hayan repercutido negativamente
sobre la integridad ecológica de la bahía de Paracas o sobre el desarrollo de actividades
económicas en la zona.
Es imposible separar el efecto del terremoto del 2007 de los efectos de la aprobación
irregular y presencia de la planta Lobería y su terminal de embarque. Probablemente es la
combinación de ambos factores que debilitó la institucionalidad, regulación y control en la
zona de Paracas. En el 2007 también se autoriza el aumento de capacidad de la planta,
sin una evaluación estricta del EIA presentado entonces.
Actualmente, con el doble de tráfico marítimo en la bahía de Paracas hay un mayor riesgo
que se dé un accidente y un derrame que dañaría gravemente las áreas críticas para las
aves migratorias que se aposentan y alimentan en la zona.
Después del terremoto se da inicio al proceso de crecimiento urbano, hotelero y de las
actividades turísticas e industriales en forma no planificada.Consecuentemente, el uso de
las áreas marinas y costeras y sus recursos está aumentando de manera significativa sin
tomar las precauciones necesarias para prevenir los potenciales impactos negativos sobre
la calidad del agua y la salud de la bahía asociados a dicha intensificación de usos.
Los testimonios de los usuarios del ámbito marino-costero denuncian la presencia del alga
verde invasora del género Caulerpa. Sin embargo, se desconoce cómo ha llegado a la
Bahía de Paracas y no se cuenta con la información necesaria para identificar el origen o
modo de transporte del alga.
Asimismo, los testimonios de los usuarios del ámbito marino-costero describen un cambio
en la composición y estructura de las comunidades bentónicas en las áreas adyacentes al
ducto que conecta la planta de fraccionamiento y la plataforma de embarque. Es
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16
importante demostrar si éste cambio se ha dado y en qué grado y buscar mecanismos
para su mitigación o fomento, en caso éstos pudieran generar impactos positivos para la
pesca.
Existe un estado general de desinformación en relación a la operación de la planta de
fraccionamiento y su terminal de embarque, los resultados de las actividades de monitoreo,
así como de los riesgos intrínsecos de dicha operación y los planes de contingencia que
existen para mitigar los riesgos y sus impactos.
Los impactos ambientales y sociales de la construcción y operación de la Planta y su
terminal de embarque, no están presentes en las preocupaciones de la gran mayoría de
las personas entrevistadas. Para la comunidad local, la operación cotidiana del terminal
portuario y de la planta de fraccionamiento no generan impactos negativos.
VI.
Recomendaciones
1. Retomar y reactivar ProParacas y efectuar la actualización del Plan Estratégico para la
recuperación de la Bahía de Paracas, en la medida del incremento de la capacidad de
la planta, del aumento de hoteles y actividades turísticas y diversas iniciativas que se
han realizado en la zona (aunque fuera de este Plan) que se deben incorporar a este
plan.
2. Mejorar la calidad de información y los mecanismos de divulgación de ella, así como de
las funciones y responsabilidades de las instituciones relevantesy los protocolos y
recursos existentes para enfrentarlos riesgos intrínsecos del fraccionamiento y
transporte de hidrocarburos.
3. Integrar y divulgar los resultados de las actividades de monitoreo que realizan las
distintas instituciones y empresas en la bahía, fomentando la transparencia, el
monitoreo comunitario y el involucramiento de los pobladores locales.
4. Proponer al Gobierno Regional de Ica la realización de una evaluación ambiental
estratégica en la zona de la bahía de Paracas debido a la superposición de actividades
productivas, inmobiliarias, turísticas, que al ser evaluadas de manera independiente
limitan la capacidad para determinar los potenciales impactos aditivos y sinérgicos que
existan desde una perspectiva ecosistémica.
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17
VII.
Referencias
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Banco Continental para el Fomento de la Educación y la Cultura. Ediciones Edubanco. 586 p.
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6.
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de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural de Pisco. Aprobado mediante la Resolución Directoral
No. 403-2007-MEM/AAE el 4 de mayo del 2007.
7.
ERM Perú S.A. (2010). Estudio de Impacto Ambiental para la Ampliación de las Unidades de
Procesamiento y Almacenamiento de la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural, Playa
Lobería, Pisco. Aprobado mediante la Resolución Directoral No. 361-2010-MEM/AAE el 29 de octubre
del 2010.
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elaboración de la Estrategia Nacional para el Fortalecimiento de la Pesca Artesanal Sostenible. Lima,
Perú. 132p.
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18
VIII.
Figuras
Fig. 01: Desembarques de anchoveta para la producción de harina y aceite de pescado en la
5
provincia de Pisco
Fig. 02:Número de visitantes a la Reserva Nacional de Paracas y a las Islas Ballestas
6
5
Fuente: Ministerio de la Producción <www.produce.gob.pe>.
Fuente: Ministerio de Comercio Exterior y Turismo <www.mincetur.gob.pe>. No se cuenta con datos del flujo turístico a Islas
Ballestas para el periodo 2002-2007, sin embargo éste no se encuentra agregado al de la Reserva Nacional de Paracas para
dicho periodo.
6
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19
Fig. 03: Producción agrícola de la Región Ica
7
Fig. 04: Carga exportada a través del Terminal Portuario General San Martín
7
8
8
Fuente: Ministerio de Agricultura y Riego <www.minag.gob.pe>.
Fuente: Autoridad Portuaria Nacional <www.apn.gob.pe>.
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20
Fig. 05: Número de embarcaciones y carga exportada a través del Terminal Portuario de Pluspetrol
9
– Pisco
Fig. 06: Frecuencia mensual de embarcaciones que utilizan el Terminal Portuario de Pluspetrol –
10
Pisco
15
14
No. de buques cargueros
13
12
11
10
9
8
7
6
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
9
Fuente: Autoridad Portuaria Nacional <www.apn.gob.pe>.
Fuente: Dirección Nacional de Capitanías y Guardacostas. Autoridad Marítima Nacional. Información otorgada mediante el
carta V.200-1891 del 22 de mayo del 2014.
10
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Fig. 07: Carga exportada mensualmente a través del Terminal de embarquede Pluspetrol
11
325
Miles de toneladas métricas
300
275
250
225
200
175
150
125
100
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Fig. 08: Avances en la implementación de la Zonificación Económica Ecológica de las regiones
12
costeras peruanas
Tumbes
Piura
Fase preliminar
Fase de recopilación y generación
de información
Fase de
análisis
Fase de evaluación
Fase de
validación
Etapa aprobación
Etapa
inicial
Lambayeque
La Libertad
Ancash
Lima
Callao
Ica
Arequipa
Moquegua
Tacna
0%
5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% 55% 60% 65% 70% 75% 80% 85% 90% 95% 100%
11
Fuente: Dirección Nacional de Capitanías y Guardacostas. Autoridad Marítima Nacional. Información otorgada mediante el
carta V.200-1891 del 22 de mayo del 2014.
12
Esta figura fue tomada de: De la Puente &Sueiro (2013).
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