situacion de derechos humanos y derecho internacional

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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
SITUACION DE DERECHOS
HUMANOS Y DERECHO
INTERNACIONAL HUMANITARIO
PUEBLO EMBERA KATIO
TIERRALTA, CORDOBA
2005- 2006 (PRIMER TRIMESTRE)
Consejo Nacional Indígena de Paz
CONIP
Septiembre de 2006
1
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Documento auspiciado por el Programa SUIPPCOL
Consultora: Amanda Romero, con el apoyo de las organizaciones ACIN, OIK,
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, AsoU'wa y ASCATIDAR, en las cuatro
regiones visitadas, y ONIC, AICO, CIT y OPIAC, como miembros del CONIP.
Equipo de Apoyo del CONIP: Johanna Rojas, Higinio Obispo, Arahúgo Gañán,
Lisardo Domicó
Coordinador MIV: Lisardo Domicó
Secretaría Técnica MIV: Joanne Hutchinson
Bogotá, DC, septiembre de 2006
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
ABREVIATURAS
ACDH: Alto Comisionado (de las Naciones Unidas) sobre Derechos Humanos.
AUC: Autodefensas Unidas de Colombia.
CIDH: Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
CINEP: Centro de Investigación y Educación Popular.
CONIP: Consejo Nacional Indígena de Paz.
CORELCA: Corporación Eléctrica de la Costa Atlántica.
CUS: Corporación Regional Autónoma del Valle del Cauca.
DANE: Departamento Nacional de Estadística.
DAS: Departamento Administrativo de Seguridad.
DNP: Departamento Nacional de Planeación
EDA: Enfermad Diarreica Aguda.
EPL: Ejército Popular de Liberación.
EPS: Empresa Promotora de Salud.
FARC-EP: Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejercito del Pueblo.
ICBF: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
INCORA: Instituto Colombiano de Reforma Agraria.
INCODER: Instituto Colombiano de Desarrollo Rural.
INDERENA: Instituto de Recursos Naturales Renovables.
IRA: Infección Respiratoria Aguda.
MAP/MUSE: Minas Antipersonales y Munición sin Explotar.
MAPP/OEA: Misión de Apoyo al Proceso de Paz / Organización de los Estados Americanos.
MAVDT: Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.
MEN: Ministerio de Educación Nacional.
OEA: Organización de Estados Americanos.
ONIC: Organización Nacional Indígena de Colombia.
ONU: Organización de Naciones Unidas
PAAP: Parque Natural Nacional del Nudo de Paramillo.
PAB: Plan de Atención Básico en Salud.
PEC: Proyecto Educativo Comunitario.
POS: Plan Obligatorio de Salud.
SED: Secretaria de Educación Departamental.
SEM: Secretaria de Educación Municipal.
UAESPAM: Unidad Ambiental Especial de Parque Natural Nacional de Nudo de Paramillo.
USAID: Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
SITUACION DE DERECHOS HUMANOS Y DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
RESGUARDO PUEBLO EMBERA KATIO, ALTO SINÚ,
TIERRALTA, CÓRDOBA
2005- 2006 (PRIMER TRIMESTRE)
““Somos nosotros, las comunidades,
las más afectadas por la ausencia de políticas públicas,
en una estrategia de aniquilamiento….
Toda nuestra lucha ha sido simbólica, nunca hemos acudido a las armas, ni a las acciones ilegales,
pero nuestros contendores han recurrido siempre a la guerra sucia”.
Introducción
El presente informe realiza un análisis, basado en la visita a la zona del Resguardo Embera Katío del Alto
Sinú, en el municipio de Tierralta, departamento de Córdoba, en el mes de junio de 2006, con el apoyo de
los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú y la comunidad de Amborromia, en el último río, así como
la sistematización de la información de fuentes primarias y secundarias disponibles, para el período 2004,
2005 y el primer trimestre de 2006, tomando nota que en muchos casos los registros son incompletos,
debido a las dificultades de la organización indígena para mantener una base de datos, la apretada agenda
de las y los líderes de los Cabildos Mayores y el temor prevaleciente que impide que todos los casos sean
denunciados o debidamente registrados ante las autoridades indígenas, organismos de derechos humanos o
autoridades estatales y gubernamentales. Este informe llama la atención sobre la gravísima situación de
vulnerabilidad en la que se encuentra este pueblo indígena, a fin de evitar tragedias mayores y detener las
violaciones de derechos humanos y derecho internacional humanitario que ocurren en su territorio.
Contexto
En el departamento de Córdoba existen dos grupos étnicos entre los Pueblos Indígenas: los Embera Katío y
los Zenúes.
Los cuatro municipios con población indígena de Córdoba son: Montelíbano, Puerto Libertador, San
Andrés de Sotavento y Tierralta.
1. Ubicación1
El pueblo Embera Katío (Ébêra) del departamento de Córdoba, habita en las riberas de los ríos Sinú,
Esmeralda y Verde, en territorio milenario, constituido en resguardo indígena por el Instituto Colombiano
de la Reforma Agraria (INCORA), -hoy Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER-, mediante
la resolución 0053 de diciembre de 1998, en el municipio de Tierralta, departamento de Córdoba al norte de
Colombia. El tamaño actual del territorio Embera es de 103.517 has., sin contar con el área de restitución
por la inundación causada, que fue de la Quebrada de Mutatá a la comunidad de Mongaratatadó (Ver Mapa
Resguardo Embera Katío del Alto Sinú, anexo).
2. Población
En el territorio tradicional de los Embera-Katío, dos porciones fueron constituidas como resguardos
indígenas mediante las resoluciones 002/93 y 064/96 del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria
(INCORA). El de Karagaví, que se encuentra a lo largo de los ríos Esmeralda y Sinú en la jurisdicción del
1
La sección que describe la ubicación, población y organización de los Embera Katío, corresponde a una
contribución directa de Neburuby, indígena Embera Katío, asesor de los Cabildos Mayores.
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Municipio de Tierralta en el Departamento de Córdoba y del Municipio Ituango en el Departamento de
Antioquia; y el de Iwagadó, antigua Reserva Indígena de Río Verde, que colinda con el anterior y está
situado a lo largo del río Verde en la jurisdicción del municipio de Tierralta, Departamento de Córdoba.
Antes de la constitución de esos resguardos, el INDERENA y el Ministerio de Minas y Energía crearon el
Parque Nacional Natural del Paramillo, quedando sobrepuestos el parque y los dos resguardos. La
población de Iwagadó es de unos 750 habitantes, y la de Karagaví de 1.549; de éstos, 769 habitan sobre el
río Esmeralda y 780 sobre el Sinú. El 51.2% de la población es femenina, el 62% es menor de 12 años y el
5% mayor de 50.2
El Parque Natural Nacional del Nudo de Paramillo tiene 460.000 hectáreas, 300.000 en Córdoba y 160.000
en Antioquia. “Creado el PNNP el ejército desalojó los colonos y adelantó una campaña de cerco y
aniquilamiento contra la guerrilla del EPL [a comienzos de la década del 90]. Uno de los resultados
obtenidos fue la desocupación de colonos, pero una vez retirado el ejército, empezaron a regresar”3.
En la actualidad, son 4.256 indígenas del pueblo Embera, distribuidos en 24 comunidades, de las cuales 8
comunidades están sobre el río Sinú, 6 comunidades en el río Esmeralda y 9 comunidades en el río Verde:
Tabla No 1.
COMUNIDADES DEL RESGUARDO EMBERA KATIO DEL ALTO SINÚ
EMBERA BEDEA
KURANZADO
1 Beguidó
2 Kachichí
3 Wido
4 Karakarado
5 Junkaradó
6 Kanyidó
2
3
ESPAÑOL
RIO ESMERALDA
Quebrada Venado
Cachichi
Quebrada El Oso
Quebrada Cadiyo o Amañador
Quebrada Pita
Q.uebrada de Achiote
KERADÓ
1 Amborromia
2 Mongaratatadó
3 Zambudo
4 Nejodó
5 Koeredo
6 Kapupudo
7 Changarra
8 Kiparadó
9 Antadó
RIO SINÚ
Guineo
Quebrada Pedregoso
QuebradaTotuma
Quebrada Guamo
Quebrada Caimán
Quebrada Candelaria
Changarra
Quebrada Jagua
Quebrada Tagua
IWAGADO
1 Dozá
2 Tundó
3 Pawarandó
4 Ariza
5 Porremia
6 Imamadó
7 Simbra
8 Chimiado
RIO VERDE
Rio Pulgas
Rio Clara
Torres
Quebrada Tigre
Quebrada Polillas
Corte Constitucional, Sentencia T-652 de 1998
http://www.disaster-info.net/desplazados/informes/ach/despCord6colonizacion.htm
6
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
9 Zorandó
Río Viejos
3. Organización
La lucha de los Embera Katío surge del tránsito de una organización basada en unidades familiares, a la
constitución del Cabildo, gracias a las disposiciones de la Constitución Nacional de 1991. Después de una
serie de dificultades alrededor de la forma en que se deberían elegir los representantes de las
organizaciones indígenas del Alto Sinú, en parte derivadas de la inexperiencia en el manejo de los recursos
transferidos por el gobierno nacional para atender las necesidades en salud y educación, y en parte por
factores relacionados con la ingerencia de agentes externos, mestizos o blancos, que llegó inclusive a los
estrados judiciales de Tierralta, Montería y Bogotá, el Pueblo Embera acordó nombrar dos Cabildos
Mayores, uno para cada uno de los dos ríos más importantes, el Sinú y el Verde, respectivamente.
La división interna del pueblo Embera propiciada por Urrá y el Gobierno
La organización se rompe por la acción indebida de la compañía Urrá S.A. ESP, que alienta la
conformación de una organización paralela, denominada “Alianza de Cabildos Menores”, la mayoría de
ellos ubicados en barrios marginales de la ciudad de Tierralta.
“Desde 1997 Urrá S.A. interrumpió la celebración de contratos bajo el Plan de Etnodesarrollo por la crisis
de legitimidad de los representantes indígenas. Como condición previa a la financiación anual de los
proyectos existentes, Urrá impuso la resolución del conflicto interno y la acreditación de los representantes
de cada resguardo. Esta posición fue respaldada por la ONIC, según oficio del 20 de noviembre 1997, que
recomendó a Urrá abstenerse de suscribir acuerdos por defectos de validez. En el caso de los convenios
existentes o interacciones necesarias, la ONIC recomendó tratar con los gobernadores de cada comunidad y
con el Cabildo Mayor que cada una respalde”.4
En consecuencia, desde la segunda Junta Directiva realizada en la comunidad Beguidó, río Esmeralda,
durante los días 28, 29, 30 y 31 de mayo de 1995 los indígenas definieron como Pueblo Embera Katío la
estructura organizativa así: Cabildos locales, Junta Directiva y Cabildos Mayores.
Del 10 al 12 de agosto de 1998, la Corte Constitucional envió una inspección de verificación al Resguardo,
la cual fue atendida por las autoridades indígenas y las comunidades de Tundó por el Río Verde y Sambudó
por el río Sinú. Dicha inspección fue acompañada por los delegados de los Ministerios del Medio
Ambiente, de Minas y Energía, del Interior, de la Procuraduría General de la Nación, de la empresa Urrá,
de la Defensoría del Pueblo Regional, de la Comisión Colombiana de Juristas y de la ONIC (Organización
Nacional Indígena de Colombia).
Tras la decisión de la Corte Constitucional (Sentencia T 652 de 1998), en el sentido de que eran los
indígenas mismos quienes debían solucionar el problema, éste se resolvió con el nombramiento de los
Nokó o Cabildos Mayores por cada uno de los dos ríos principales, y esa situación continúa hasta la fecha.
4
Corte Constitucional. Sentencia T 652 de 1998
7
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
La división tenía por base la oposición de los Cabildos Mayores a la construcción de la represa de Urrá.
“En la visita de inspección mencionada, uno de los compañeros indígenas de los Cabildos Menores de la
Alianza defendió a la empresa Urrá manifestando que “Urrá no culpa” lo cual dejó en evidencia que Urrá
es [para la mayoría indígena], el autor intelectual de la división interna del pueblo Embera Katío del Alto
Sinú”.5
El gobierno, a través de la Dirección de Asuntos Indígenas, convocó a dos mesas de concertación con Urrá.
Se suponía que iba a haber acuerdo en ambas, pero esos acuerdos resultaron diferentes. Entonces, el
Ministro del Ambiente “tenía como justificación de sus decisiones unilaterales una supuesta falta de
alternativas ya que, a su parecer, los Emberas no habíamos presentado propuestas en la mesa”.6
La empresa y el gobierno utilizaron métodos de mala fe, dividieron al pueblo Embera y ofrecieron unas
pequeñas cantidades de dinero a cambio de un acuerdo. “Algunos de nuestros compañeros, los del Cabildo
de Río Esmeralda, aceptaron esa propuesta, sin tener en cuenta los impactos de la obra y el daño a
nuestras vidas. Pero muchos de nosotros estamos convencidos que el daño a nuestro medio ambiente y a
nuestra seguridad alimentaria es irreparable y que ningún pago puede compensar eso”.7
El Gobierno Nacional siguió impulsando dos acuerdos, buscando la autorización de los gobernadores
indígenas para el llenado y operación del embalse, a través de engaños. El Ministro del Ambiente de esa
época, Dr. Juan Mayr, quiso hacer firmar a los tres gobernadores Mayores un acta donde se aceptaba el
llenado del embalse antes del proceso de consulta.
Por otra parte, Urrá inició los pagos en efectivo a las comunidades del río Esmeralda “y eso ha producido
mucho problema, porque ni la Corte Constitucional, ni Urrá, ni algunos de nuestros hermanos, fueron
capaces de decirle NO a ese dinero maldito y no se dieron de cuenta que plata de bolsillo era dañina; hoy
el 65% la población del pueblo Embera habita en el Resguardo y el otro 35% de la población Embera se
encuentra en el casco urbano del municipio de Tierralta y la ciudad de Montería, departamento de
Córdoba”.8
Para la dirigencia de los Cabildos Mayores, “la división puede ser un factor para el exterminio de las
comunidades, porque los indígenas que están en la Alianza [en medio urbano], presentan mayor
vulnerabilidad actualmente por las situaciones de alcoholismo y corrupción”.9
3.1 Los Cabildos Locales
Cada comunidad elige un Cabildo Local, que es la máxima autoridad de la misma y está conformada por 5
miembros que son:
1
1
1
1
1
Gobernador Local
Representante de Recursos Naturales
Representante del Territorio
Representante de la Organización
Representante de las Mujeres
Nokó local
Oi Yibarí
Drua Wandra
Embera Wandra
Nokó Wera
3.2 La Junta Directiva
La Junta Directiva la conforman todos los miembros de los Cabildos Locales y los Cabildos Mayores. Se
ha establecido que las reuniones de la Junta Directiva se realizarán cada 2 meses. A esta Junta Directiva
también se la llama Asamblea de Gobernadores, y es la instancia que elige a los Cabildos Mayores.
5
Documento elaborado por los Cabildos Mayores, julio de 2006.
Ídem.
7
Ídem.
8
Ídem.
9
Entrevista a miembros del Cabildo Mayor Embera Katío del Alto Sinú, Tierralta, junio de 2006.
6
8
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
También se definió que en la Junta Directiva del 28 al 30 de enero de cada año, se hiciera una posesión
colectiva de los Cabildos Locales. Esto quiere decir, que en el mes de enero de cada año cada comunidad
Embera del Alto Sinú debe reunirse en Asamblea Comunitaria para elegir sus Cabildos Locales.
3.3 Cabildos Mayores
Los Cabildos Mayores son la máxima autoridad del Resguardo; representan a las comunidades ante el
Estado al nivel Municipal, Regional, Nacional e internacional y se encuentran dirigidos por los Nokós
(jefes). Actualmente Wilson Domicó es el Nokó de Río Sinú y Abel Domicó es el Nokó de Río Verde.
Los Cabildos Mayores se conforman por 8 miembros que son:
Nokó:
Embera Wandra:
Drua Wandra:
Oi Yibari:
Krincha Wandra:
Noko Wera:
Secretario General:
Jenené
Gobernador Mayor. Representante legal
Representante de la problemática organizativa
Representante de la problemática territorial
Representante de la problemática de los recursos naturales.
Representante de la problemática educativa Embera/ etnoeducación.
Gobernadora de las mujeres Embera
Responsable de actas, cartas y demás papeles del Cabildo Mayor
Guardia indígena
4. Los Embera antes de Urrá
Los Embera Katío del Alto Sinú provienen de una migración de siglos, del Chocó, y como en otras
regiones de Colombia, han debido soportar diferentes oleadas de invasiones de colonos blancos, que buscan
riquezas naturales:
“Recurriendo a la historia reciente encontramos que durante el período colonial, desde finales
del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XIX, las tierras montañosas del sur de Córdoba
sirvieron de refugio a reductos de las etnias Zenú que se asentaron en la quebrada Naín en el alto
Sinú y a negros fugados de las minas de oro del Bajo Cauca antioqueño que fundaron los
palenques de Cintura y Carate en las ciénagas del mismo nombre, en el bajo San Jorge y a Uré en
la parte alta. Vecino a Uré, los indígenas Embera Katíos procedentes del Chocó, fundaron el
pueblo de San Cipriano situado donde la quebrada con este nombre desemboca en el río San
Jorge. Estos grupos desarrollaron economías basadas en la extracción de oro y maderas, la caza
de animales y agricultura en pequeña escala, dado lo inhóspito del terreno y los débiles vínculos
con la sociedad colonial. A pesar de estas dificultades vivieron en armonía con el paisaje
natural.
Después vino la oleada de la extracción maderera; para el caso del Caribe colombiano esta
actividad fue ejercida por compañías extranjeras para abastecer los mercados de Estados Unidos
y Europa. La llevaron a cabo en dos períodos: el primero entre 1883 y 1915. En este último año
el estallido de la primera guerra mundial paralizó las exportaciones de madera. Después de un
receso la compañía maderera D. Emery Company de Boston, Estados Unidos, la que más extrajo
maderas de esta región, abrió un segundo período de exportaciones entre 1926 y 1942. En este
período cayeron las selvas de las serranías de Las Palomas en la margen izquierda del río Sinú,
la de los ríos Mulatos y San Juan, las aledañas al golfo de Urabá y las de la parte alta de los ríos
Sinú y San Jorge.10
10
Galeano Sánchez, José. Colonización, Desplazamiento y Productividad Agrícola. En: EL
DESPLAZAMIENTO POR LA VIOLENCIA EN EL DEPARTAMENTO DE CORDOBA 19992001. Tomado de: www.disaster-info.net/desplazados/informes/ach/despCord6colonizacion.htm
9
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
De acuerdo con datos históricos, Córdoba se caracterizaba a comienzos del siglo XX por la presencia de
una abundante vegetación selvática en las márgenes de los ríos Sinú y San Jorge. Sin embargo, en la
década del 40 se registró una fuerte colonización que destruyó manglares y selvas húmedas, produciendo
un brusco cambio en la conformación del paisaje:
"...En un siglo, la colonización avanzó lentamente hacia el Alto Sinú. La selva fue deforestada;
se establecieron grandes haciendas ganaderas y poblaciones como Tierralta, que corrieron
paulatinamente más hacia el sur el límite de poblamiento Emberá. Fueron determinantes las
actividades de las empresas francesas y norteamericanas, entre ellas las de explotación de
madera, de caucho, de ipecacuana o 'raicilla', el comercio de pieles y labores agrícolas y
ganaderas.
Al entrar el siglo se incrementó la colonización con la afluencia de familias provenientes de
varios pueblos y ciudades de la costa Caribe y posteriormente, con la llegada de campesinos
antioqueños. A partir de la década del 50, se intensificó el desarrollo de la subregión sinuana,
forzando el repliegue de los indígenas que habitaban en cercanías de Tierralta y Tucura."11
Antes de la construcción de la represa hidroeléctrica Urrá I, sobre el río Sinú, los ríos eran ricos en recursos
ícticos, y “los Embera Katío nos dedicábamos a la agricultura y a la pesca, sacábamos al mercado lo que
producíamos para vender y así suplir nuestras necesidades básicas; cada vez que salíamos al pueblo lo
hacíamos bajando río abajo en planchones o balsas, que utilizábamos como medio de transporte fluvial;
esto lo hacíamos cada vez que lo considerábamos necesario, sin necesidad de pagar pasajes. Éramos
unidos, teníamos una sola autoridad para todo el pueblo Embera… éramos solidarios, nunca recibíamos
amenazas de muerte y jamás habíamos visto quitar la vida con un arma de fuego a un indígena. Vivíamos
en paz sin violencia en nuestro territorio hasta el año 1993”.
5. El Proceso de Urrá
En 1951 el gobierno nacional hizo el primer estudio en donde se señala la Angostura de Urrá como sitio de
posible embalse, en el río Sinú. En 1971, la Corporación Eléctrica de la Costa Atlántica, CORELCA,
contrató un estudio para estimar la viabilidad de un proyecto hidroeléctrico que generaría cerca de 300.000
kilovatios, “pero los Êbêrâ no fuimos tenidos en cuenta en ese estudio a pesar que se comprometían
nuestro territorio”.
En 1977 una firma norteamericana llamada Damey Moore, acompañada por funcionarios del Estado
colombiano, realizó el estudio y evaluación ambiental para estimar la viabilidad del proyecto hidroeléctrica
Urrá II. En el mismo año, se declaró de “utilidad pública” la zona del proyecto en donde se incluyó al
territorio indígena “y sin adelantar con nosotros la consulta previa”; en dicho estudio no se menciona la
existencia de los indígenas en la región ni se tuvieron en cuenta las opiniones ni la cultura del pueblo
Embera. El proyecto lo inició la empresa “Interconexión Eléctrica S.A.” (ISA) en 1980, y pasó a ser
responsabilidad de CORELCA en 1982, que subcontrata con compañías extranjeras.
En efecto, en 1982, el gobierno colombiano firma un convenio con la empresa rusa “V.O.
Energomachexport” para el diseño, suministro y montaje del equipo hidroeléctrico. En 1985 se hace un
contrato con “Skanska Conciviles” (de Suecia) para la construcción de las obras civiles. “Tampoco nos
dijeron nada a los Embera al respecto”.12
“Mediante Resoluciones No. 27 (Febrero 20, 1989), No. 142 (Diciembre 18, 1992) y No. 167 (Diciembre
14, 1992), el Gobierno Nacional declaró de “utilidad pública e interés social” el territorio necesario para
la construcción del proyecto hidroeléctrico Urrá I bajo la administración de CORELCA”.13
11
Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP y El Colombiano: COLOMBIA, PAIS DE
REGIONES. Fascículo #6, páginas 91 y 92.
12
Testimonio Neburuby.
13
Corte Constitucional. Sentencia T-652 de 1998.
10
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
En 1992, se crea la Empresa Multipropósito Urrá S.A. y seis meses más tarde, el entonces Instituto de
Recursos Naturales Renovables (INDERENA), hoy Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
territorial, otorga la licencia para la construcción del proyecto Urrá. Es así como “el 13 de abril de 1993,
aunque no se había adelantado el proceso de consulta previa al pueblo Embera-Katío como lo requerían la
Ley 21 de 1991 y el Artículo 330 de la Carta Política, el INDERENA le otorgó a CORELCA una licencia
ambiental (Resolución 0243/93), para la construcción de las obras civiles y la desviación del río Sinú;
quedó pendiente la licencia para la segunda etapa, de ‘llenado y operación del proyecto’.”14
“Tampoco nos consultaron. No le preguntaron a los pescadores, ni a los campesinos”. Desde
hace más de 50 años, se viene hablando del proyecto Urrá, pero en el sector eléctrico no se
hablaba de los Êbêra. Era como si no existieran. Los ingenieros pasaban por los tambos15, por el
territorio pero nunca escribieron que los Embera fuéramos personas con derechos. Servíamos
sólo para las fotos”. 16
5.1 Urrá 1
Urrá es una palabra Êbêra que significa “abeja pequeña”, que produce miel conocida también como
Korabari. “Para hacer daño, hasta el nombre nos lo han robado”.
En 1993 empezó la construcción de Urrá 1 en la angostura de Chibugadó sobre el río Sinú a siete (7)
kilómetros del resguardo Embera Katío del Alto Sinú.
Por esa razón, con líderes como Kimi Pernía Domicó, en 1994 la comunidad organizó una marcha llamada
Do Wambura (Adiós Río) en protesta por el llenado de la represa Urrá I.
El 22 de noviembre 1994, se suscribió un Acta de Compromiso entre la Empresa Urrá S.A., la comunidad
indígena y la ONIC, en la que se establecieron las bases para el proceso de consulta previo a la licencia
para la segunda etapa de la obra; la compensación por el impacto consistiría en la elaboración y ejecución
de un plan de desarrollo, luego conocido como el Plan de Etnodesarrollo o Jenené -2 de octubre de 1995-.
Éste contiene 8 programas aprobados por Urrá en las áreas de: manejo sostenible del hábitat tradicional del
pueblo Embera-Katío en el Parque Nacional del Paramillo (Karagaví); manejo ambiental y socioeconómico
del río Verde (Iwagadó); desarrollo pecuario; organización del pueblo Embera-Katío; educación; salud;
actividades de género; y recreación y cultura.
En 1995, a pesar de las reiteradas peticiones indígenas, de dio inicio a la construcción de la represa de Urrá,
mediante el desvío el río Sinú y desde entonces la situación cambió totalmente.
“El 23 de octubre de 1996, se suscribió un convenio entre la Empresa Multipropósito Urrá S.A., el
INCORA, el Ministerio del Medio Ambiente, el Ministerio de Minas y Energía y el pueblo Embera-Katío
del Alto Sinú, en el que se acordó que a la firma dueña del proyecto le correspondía:
a) cumplir con los compromisos del Plan de Etnodesarrollo para 1996;
b) financiar el Plan de Etnodesarrollo hasta el año 2000; y
c) mejorar sus esfuerzos en el transporte de peces, al igual que revisar y reformular el proyecto de
estanques piscícolas.
Además, el pueblo Embera exigió como condición previa a la inundación, el pago del servicio ambiental
por el mantenimiento de los bosques y las aguas, y el pago de una participación en los ingresos por la
generación eléctrica. Para darle seguimiento a estas condiciones, Urrá S.A. se comprometió a establecer
una Comisión Interinstitucional de Concertación, integrada por el Ministerio del Medio Ambiente, el
Ministerio de Minas y Energía, Urrá S.A., la Defensoría del Pueblo, la ONIC y el Cabildo Mayor, para que
14
Corte Constitucional, Sentencia T-652 de 1998
Viviendas tradicionales
16
Testimonio Nokó Rió Sinú y Neburuby.
15
11
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
"en el término de un mes concierte sobre las propuestas que formulen las comunidades y las instituciones
competentes." En siguientes fases de la consulta, Urrá ha negado su obligación de conceder un porcentaje
de sus ingresos a la comunidad Embera Katío. En cambio, relevante al pago de servicio ambiental, Urrá ha
propuesto repartir el 1%, fijado por ley, entre los ocupantes de la cuenca afectada, dentro de los cuales
figuran los Embera17.
El 15 de septiembre de 1997, Urrá S.A. solicitó formalmente la ampliación de la licencia ambiental para el
llenado y funcionamiento del embalse. Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente, mediante auto
número 828 del 11 de noviembre de 1997, negó la licencia con base en el incumplimiento de varios
requisitos previos, entre ellos, el proceso de consulta y concertación con el pueblo Embera-Katío.”18
Urrá I ha inundado 7417 hectáreas, de las cuales 417 hectáreas corresponden a territorio indígena y el
proyectado Urrá II inundaría 70.000 19hectáreas pertenecientes al resguardo indígena, lo cual significaría el
exterminio del pueblo Embera y de la biodiversidad existente en la zona. Este último proyecto habría sido
archivado por el gobierno por la presión del pueblo Embera.
Como todo embalse, la vida útil del Proyecto Urrá I está estimada por la propia Empresa en 50 años; pero
la firma monitora internacional “MONENCO AGRA” de Canadá, la proyecta a 2O años. “Quienes conocen
del tema nos informan que será mucho menos aún”20. Por eso, como lo ha dicho la Corte Constitucional en
su fallo “En este marco doctrinal, y teniendo en cuenta las pruebas aportadas al proceso, es claro que la
construcción de las obras civiles de la hidroeléctrica Urrá I resultaron más perjudiciales para la
integridad cultural y económica del pueblo Embera-Katío del Alto Sinú, que la presión territorial y el
infrarreconocimiento a los que estuvieron sometidos desde la conquista española: tales obras no sólo
constituyen otra presión territorial, sino que hicieron definitivamente imposible para este pueblo conservar
la economía de caza, recolecta y cultivos itinerantes que le permitió sobrevivir por siglos sin degradar el
frágil entorno del bosque húmedo tropical que habitan”21.
6. Los impactos identificados
“La visibilidad de los pueblos indígenas surge solamente a raíz del impacto negativo de la construcción de
la represa o embalse de Urrá”22. La construcción y el funcionamiento de la represa hidroeléctrica Urrá I,
generó impactos a nivel ambiental, social, cultural y económico a la población de la región. Por ello, las
comunidades han identificado a lo largo de estos diez años dichos impactos entre ellos, los más
importantes23:
a) Impactos ambientales:
o
o
o
La inundación de 7417 hectáreas de los cuales 417 hectáreas están dentro de nuestro
territorio indígena.
La descomposición de árboles, raíces, plantas medicinales y venenosas (biomasa) en las
7417 hectáreas. Los funcionarios de Urrá dijeron que no eran importantes.
Alteración gravísima de importantes ecosistemas: páramo, selva húmeda, humedales y
estuario.
17
Corte Constitucional, Sentencia T-652 de 1998
Ídem.
19
Acuerdos del 19 de abril de 2000: “El gobierno nacional ratifica los compromisos celebrados el 22 de
Noviembre de 1994 y en abril 19 de 2000 con el pueblo Embera Katío del Alto Sinú en el que dentro de la
política de desarrollo del sector eléctrico, el gobierno nacional no encuentra necesario, conveniente ni
factible la ejecución del Proyecto Hidroeléctrico Urrá II”.
20
Documento Cabildos Mayores, julio de 2006
21
Corte Constitucional, op. cit., p. 16
22
Testimonio Nokó Río Sinú. Tierralta, Córdoba, 13 de junio de 2006.
23
Síntesis de impactos presentada por los Cabildos Mayores, documento Neburuby, julio de 2006.
18
12
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
o
o
o
o
o
o
o
Penetración de la cuña salina en el estuario del bajo Sinú24, agravada por este desvío del
río.
La sedimentación y contaminación del río, que genera un ambiente inhóspito en especial
en la época seca.
Las inundaciones de las tierras más fértiles del territorio del pueblo Êbêra, perdiendo
incluso, las márgenes del río donde solían cultivar arroz y otros productos para consumo
de las comunidades.
La baja del nivel del agua de la Ciénega Grande de Lorica, que se alimentaba del río y que
trajo la pérdida de la calidad de vida de cientos de miles de pescadores y campesinos de la
región baja.
La desaparición del pescado, fuente principal de alimentación y comercio indígena.25
Aumento de mosquitos, zancudos y otros insectos portadores de enfermedades
infecciosas.
La división interna del Pueblo Embera, "que hoy nos cuesta vidas”, por conflictos internos
entre comunidades de los ríos del territorio.26
b) Impactos culturales
A pesar de las duras condiciones de vida, los actuales habitantes de los resguardos del Alto Sinú
mantuvieron su cohesión social, basada en el territorio, la lengua, y la cultura.
"La cultura de las comunidades indígenas, en efecto, corresponde a una forma de vida que se
condensa en un particular modo de ser y de actuar en el mundo, constituido a partir de valores,
creencias, actitudes y conocimientos, que de ser cancelado o suprimido -y a ello puede llegarse si
su medio ambiente sufre un deterioro severo-, induce a la desestabilización y a su eventual
extinción. La prohibición de toda forma de desaparición forzada (Constitución Política, Art. 12)
también se predica de las comunidades indígenas, quienes tienen un derecho fundamental a su
integridad étnica, cultural y social”. 27
Por consiguiente, la presencia de este megaproyecto hidroeléctrico ha sido más negativa que las penurias y
problemas de los siglos de pervivencia que lograron estos indígenas:
24
"La región sobre la desembocadura del río Sinú, en la bahía de Cispatá, que contaba con 40.000 hectáreas
[de manglar], fue afectada en 1949 [por la deforestación] porque el río cambió su curso, abriendo una salida
directa al mar, por la boca de Tinajones; por este motivo, la tierra se salinizó y quedó inútil para la
agricultura. Se produjo entonces un proceso migratorio de los campesinos, sobre todo hacia los latifundios
de San Bernardo del Viento y Lorica". En: Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP y El
Colombiano: COLOMBIA, PAIS DE REGIONES. Fascículo #6, páginas 91 y 92.
25
Ya en 1998 la Corte Constitucional había declarado en su sentencia T-652: “Sobre la desaparición del
pescado en los ríos y quebradas de los actuales resguardos, hecho que afecta la supervivencia física del
pueblo Embera-Katío y la posibilidad de que éste pueda conservar su cultura tradicional, quedó establecido
que las obras civiles de la hidroeléctrica impiden las migraciones de los peces, que aún el traslado de éstos
desde un lado a otro de la presa no permitió su reproducción, y que la inundación del embalse impedirá que
se reproduzcan los pocos peces que se llevaron a la parte superior de la vertiente, puesto que "para su
desarrollo los huevos deben permanecer en movimiento, desde el momento de la fertilización hasta la
eclosión de las larvas". Además, el ensayo de acuacultura que se hizo con el engorde de alevinos en
estanques, obtuvo resultados muy limitados, se suspendió en todas las localidades visitadas, dependió
totalmente de alimentos industriales, y no incluyó la posible adecuación y apropiación de la tecnología
necesaria para lograr la reproducción de los peces en estanques”.
26
Véase Revista Cambio: “La Hora de los Emberá Katío”, En:
http://www.revistacambio.com/html/pais/articulos/3411/
27
Corte Constitucional, Sentencia T-380 de 1993.
13
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
“Antes los pueblos indígenas vivían sin interés en los recursos económicos, pero por la ingerencia
de la empresa, esto cambió la cultura. Antes vivían en terrenos amplios, sin necesidad de tocar
los recursos del gobierno. 28
La Corte Constitucional mediante la sentencia T-652 de 1998 ordenó la indemnización a la comunidad por
la pérdida de la fuente de alimentación que era el pescado y el transporte tradicional argumentando que:
“Como la omisión de la consulta previa para otorgar la licencia ambiental a la construcción de
las obras civiles de la hidroeléctrica es precisamente el hecho que originó la violación de los
mencionados derechos, y los daños irreversibles que la construcción de tales obras vienen
causando en nada se remedian cumpliendo a posteriori con el requisito constitucional omitido, la
Corte ordenará que se indemnice al pueblo afectado al menos en la cuantía que garantice su
supervivencia física, mientras elabora los cambios culturales, sociales y económicos a los que ya
no puede escapar, y por los que los dueños del proyecto y el Estado, en abierta violación de la
Constitución y la ley vigentes, le negaron la oportunidad de optar.
Si los Embera-Katío del Alto Sinú y la firma dueña del proyecto no llegaren a un acuerdo sobre el
monto de la indemnización que se les debe pagar a los primeros, dentro de los seis (6) meses
siguientes a la notificación de esta providencia, los Embera-Katío deberán iniciar ante el
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Córdoba -juez de primera instancia en este proceso de
tutela-, el incidente previsto en la ley para fijar la suma que corresponda a un subsidio
alimentario y de transporte, que pagará la firma propietaria del proyecto a cada uno de los
miembros del pueblo indígena durante los próximos quince (15) años, a fin de garantizar la
supervivencia física de ese pueblo, mientras adecuan sus usos y costumbres a las modificaciones
culturales, económicas y políticas que introdujo la construcción de la hidroeléctrica sin que ellos
fueran consultados, y mientras pueden educar a la siguiente generación para asegurar que no
desaparecerá esta cultura en el mediano plazo.
Una vez acordada o definida judicialmente la cantidad que debe pagar a los Embera-Katío la
Empresa Multipropósito Urra S.A., con ella se constituirá un fondo para la indemnización y
compensación de los efectos del proyecto, que se administrará bajo la modalidad del fideicomiso,
y de él se pagará mensualmente a las autoridades de cada una de las comunidades de Beguidó,
Cachichí, Widó, Karacaradó, Junkaradó, Kanyidó, Amborromia, Mongaratatadó, Zambudó,
Koredó, Capupudó, Chángarra, Quiparadó, Antadó, Tundó, Pawarandó, Arizá, Porremia y
Zorandó, la mesada correspondiente al número habitantes de cada una de ellas”. 29
Después de las demoras en iniciar el proceso de desembolsos, para el liderazgo indígena, en estos
momentos, el análisis que hacen es que dicha indemnización, que comenzó a recibirse en abril de 2006,
trajo más problemas que beneficios al pueblo Embera30 por lo siguiente:
o
o
Ha generado más divisiones internas, sin posibilidad de unificar, luchar y defender los
derechos territoriales, la educación, la salud, los recursos naturales y los derechos humanos
ante el Estado, como pueblo “para el futuro de los futuros”.
El pueblo Embera está perdiendo la visión, la costumbre y la cultura indígena, ya no trabajan
comunitariamente, ni les interesa la organización, el control territorial, la lucha política, ni la
prohibición del corte de la madera etc. Hay riesgo que pueden desaparecer las tradiciones y
costumbres milenarias de este pueblo Embera Katío del alto Sinú. Esto se comprueba por lo
28
Testimonio de Cabildo Local de Amborromia, Tierralta, 12 de junio de 2006.
29
Corte Constitucional, Sentencia T-652 de 1998.
30
Análisis de los Cabildos Mayores, julio de 2006.
14
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
o
o
o
que una mujer líder ha dicho: “Urrá hizo mucho daño, porque la gente ya no quiere tejer sus
collares”31.
A raíz de la inundación de 28 lugares sagrados (Jaidéra) se han suicidado 20 indígenas desde
1997, y se ha ido perdiendo la relación con sus mayores y sus creencias religiosas.
Para los Embera el pescado tenía una gran importancia, puesto que “no sólo significaba
seguridad alimentaria sino también realizamos ritos, ceremonias tradicionales como el
“Jenené”; el pescado no era para comercializar, solo para consumo diario y para comer en las
celebraciones, convites, fiestas, matrimonios, donde todos podían disfrutar. Esto era común en
temporadas como semana santa”.
Pérdida el medio de transporte tradicional por el río: “El pueblo indígena Embera no está
acostumbrado a manejar recursos, pero ahora hay necesidad de ampliación y se debe recurrir
a lo occidental, por el desvío del río: tener motor fuera de borda, algo que cambió la cultura
indígena.”32
Estos impactos negativos que viven los Embera Katío se desarrollan en un contexto de un ambiente de
hostilidad, discriminación racial y racismo que ostentan numerosas personas no indígenas, que les
siguen considerando como inferiores, incapaces de tomar sus propias decisiones y desarrollar sus Planes
de Vida. Por ejemplo, artículos de prensa en los que se mencionan los problemas internos de los
Cabildos Mayores y la “Alianza” en relación con la rápida aculturación derivada de la recepción de
dineros de la indemnización reflejan posiciones discriminatorias, porque generalizan situaciones
particulares de algunas familias y dan crédito, además, a voceros de la empresa Urrá S.A.:
"Se enloquecieron con la plata. Ahora viven en Tierralta, borrachos en la plaza, algunas en
los prostíbulos y no quieren regresar [a] sembrar. En promedio son 8 miembros por familia
que gastan 800 mil pesos y la pregunta es qué va a pasar en el futuro", dijo un funcionario de
Urrá que pidió omitir su nombre.33
La discriminación racial es algo sentido por todas las comunidades y su relación con las personas no
indígenas, en particular funcionarios y funcionarias públicos, sectores económicamente poderosos e
intermediarios económicos, hecho que ha conducido a que la dirigencia indígena y sus autoridades
tradicionales soliciten al Estado colombiano una pronta solución para prevenir y sancionar esta situación.
El Pueblo Embera Katío se vio obligado a presentar recursos ante las instancias internacionales, en
concreto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, solicitando medidas cautelares para la
protección de sus derechos, no solamente en vista del reiterado incumplimiento de las autoridades
competentes en Colombia, sino por el asesinato y desaparición de importantes líderes (como se menciona
más adelante), y aparte de declaraciones retóricas y repetidas faltas, el tema sigue sin resolverse, en una
situación que revela una de las peores prácticas en el país contra de minorías étnicas. En los acuerdos el
gobierno ha reconocido la urgencia de capacitar sobre los derechos indígenas y buscar a través de la
sensibilización y la educación, que cese esta discriminación:
“…el Gobierno Nacional y las autoridades indígenas impulsarán reuniones con sectores sociales
y medios de comunicación para facilitar el diálogo y la discusión sobre la importancia de los
pueblos indígenas y la necesidad de asegurar el pleno respeto de sus derechos y libertades.”
(Páginas 8 y 9, 2 D); “el Ministerio del Interior y de Justicia divulgará los derechos de los
pueblos indígenas, la legislación indígena y el compromiso del Estado colombiano por garantizar
la supervivencia de los pueblos indígenas. Estas actividades son permanentes y se concretarán en
una estrategia de comunicación. Para el diseño de la estrategia de comunicación se realizará una
reunión en el mes de julio de 2005 y se presentará para su aprobación en la siguiente reunión del
31
Testimonio de la Noko-Wera de los Cabildos Mayores de los ríos Verde y Sinú, Tierralta, 13 de junio de
2006.
32
Testimonio de miembro de la comunidad de Amborromia, junio de 2006.
33
El Tiempo: “Plata de Urrá enloqueció a los Emberás”, 14 de Septiembre de 2003.
15
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
espacio de seguimiento a los acuerdos; el gobierno nacional facilitará el acceso del Pueblo
Embera al canal institucional y la realización de eventos en la zona”34.
Como se explica más adelante, esta situación se agrava en la medida en que el discurso oficial –incluso el
de la compañía hidroeléctrica- desarrollan toda una campaña publicitaria para acusar a los líderes indígenas
de los Cabildos Mayores como miembros de la insurgencia, con gravísimas consecuencias para el disfrute
de sus derechos civiles y políticos.
c) Impactos económicos
Aunque los medios de comunicación atribuyen los problemas económicos a la ausencia de una capacitación
en el uso del dinero, en la actual situación económica del pueblo Embera Katío del Alto Sinú en realidad se
combinan una serie de elementos por la marginación, la opresión, el racismo (al que hemos hecho mención
anteriormente) y el entorno en el que predomina el dinero fácil relacionado con el narcotráfico y su vínculo
con los actores de la guerra. Así, por ejemplo, la empresa en cierta forma culpa a la Sentencia de la Corte
Constitucional:
“Alfredo Solano, presidente de Urrá, añadió que ya se le había advertido a la Corte Constitucional tribunal que ordenó indemnizarlos con 75 mil millones de pesos- sobre estos riesgos: ‘Ellos no tenían
manejo de plata y menos de sumas grandes’.”35
Mientras que para la Defensoría del Pueblo, el asunto era de preparación y capacitación:
“Para Gabriel Mujuy, defensor delegado de asuntos indígenas y minorías étnicas, faltó prever
mecanismos para enseñarles a manejar dinero. Este -dice- ha ocasionado cambios acelerados en los
embera y los ha llevado a un proceso de aculturación.”36
Reconociendo que esas son, entre otras, las causas de la situación, actualmente se pueden identificar otros
aspectos de la crisis humanitaria por la que atraviesan los Embera Katío:
o
“El acceso a los alimentos es restringido en esta dinámica de exterminio”37. De acuerdo con la
observación en la visita practicada a la zona en junio de 2006, a causa de la pérdida de las
playas y vegas de los ríos, muchos indígenas dejaron de cultivar el arroz y ahora deben
comprarlo en los establecimientos comerciales de Puerto Frasquillo y Tierralta, donde florecen
negocios de blancos, principalmente antioqueños. Así mismo, se han introducido alimentos
occidentales procesados que no suplen las calorías necesarias, como por ejemplo, las pastas y
condimentos y sopas de sobre. Algunas madres alimentan a sus niños y niñas con leche en
polvo o de fórmula, y desde el inicio de la entrega de la compensación individual por los
impactos negativos de la represa, se ha incrementado el consumo de bebidas alcohólicas
también, un fenómeno que anteriormente afectaba de modo principal a indígenas de la
“Alianza de Cabildos Menores”, pero que desde 2003, tiende a generalizarse, así como la
adquisición de bienes suntuarios:
“…Las 290 familias indígenas que cada mes van por su subsidio de $113.994 pesos por
persona –dinero que consigna la empresa Urrá en el Banco de Bogotá en Montería –, ven
cómo extraños mediadores les arrebatan una comisión, sólo por cobrar el dinero… Así mismo,
34
Análisis del seguimiento de las Recomendaciones del Acta del 8 de abril de 2005.
El Tiempo. “Plata de Urrá enloqueció a los Emberas”, 14 de septiembre de 2003.
36
Ibíd.
37
Documento de los Cabildos Mayores, julio de 2006.
35
16
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
han sido escandalosas las riñas fatídicas entre los mismos embera, como cuando Daniel
Domicó le quitó la vida a John Domicó, propietario del bar El Amigo en Tierralta….”38
o
Los túneles y la turbina del embalse impidieron la subida del pescado que ascendía al Alto Sinú y
afectó el desove de huevos del Bocachico39. Esto lesionó la economía de los pescadores del Bajo
Sinú y generó crisis alimentaria a las comunidades indígenas del Alto Sinú, como bien lo destacó
la Sentencia de la Corte Constitucional de 1998, al señalar que para este pueblo, “la economía
tradicional de subsistencia ya no es posible, y la supervivencia de los Embera-Katío del Alto Sinú
sólo será viable si se incorporan a la economía de mercado; es decir, si renuncian a la diversidad
de productos naturales que aquel modo de producción les ofrecía y cambian -definitiva y
apresuradamente-, sus prácticas tradicionales de caza y recolecta por actividades agrarias
orientadas a la venta de las cosechas; paradójicamente, la legislación sobre protección ambiental
les prohíbe hacerlo por la superposición de sus tierras con el parque nacional natural”. 40
o
Adicional a esto, los indígenas no cuentan sino con algunas lanchas de motor y para desplazarse
deben realizar pagos para transporte fluvial y terrestre permanentes.
o
Los proyectos productivos diseñados para paliar los daños y las pérdidas fueron impuestos desde
fuera, sin contar con la construcción de consensos o la preparación y capacitación de la población
indígena conforme a sus usos y costumbres, para alcanzar una transición económica digna.
o
Finalmente, se anota que la inexperiencia en el uso del dinero y la influencia de los blancos ha
llevado a algunos indígenas a consumir bienes suntuarios, la prostitución, el alcoholismo y
problemas de inseguridad, que exacerban la ya deteriorada situación de salud de la población de
este territorio, en especial los grupos más vulnerables, como niños, niñas, mujeres lactantes y
gestantes (por lo general adolescentes), y personas adultas mayores.
d) Impactos sociales
Aunque algunas familias conservan sus tradiciones, otras prefieren las comodidades de los blancos y gastan
sus mesadas en electrodomésticos. Foto “El Tiempo” José A. Perdomo, edición virtual.
38
Revista Cambio. “La hora de los Embera Katíos”. En:
http://www.revistacambio.com/html/pais/articulos/3411/
39
Nombre científico: Prochilodus sp., posiblemente P. nigricans.
40
Corte Constitucional, Sentencia T 652 de 1998.
17
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Como se ha dicho anteriormente, el impacto social en la estructura comunitaria del Pueblo Embera Katío,
ocasionado por la construcción y puesta en marcha de la represa de Urrá es muy notorio.
Partiendo del hecho de que la única ruta de acceso a las comunidades es la represa, y que su autonomía se
vio totalmente menoscabada por las reglas del juego impuestas por la empresa (principalmente al norte,
para tener acceso al Puerto de Frasquillo, y de ahí a Tierralta y Montería), por los grupos armados (en
especial al sur del territorio, en la zona selvática y montañosa del Nudo de Paramillo, en jurisdicción del
municipio de Ituango –Antioquia) y por los funcionarios/as estatales responsables de la protección de sus
derechos, los condicionantes geográficos y estratégicos que afectan al pueblo Embera Katío lo constriñen a
haber quedado en la práctica encerrado y con graves amenazas en ciernes:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
La presencia de comunidades campesinas que han ocupado ilegalmente las tierras que bordean el
resguardo, y en donde en estos momentos se registra un alto índice de cultivos de coca,
laboratorios y demás factores relacionados con el procesamiento y tráfico de cocaína.
Las consecuencias negativas para la población indígena derivadas de las fumigaciones con
químicos (Glifosato y mezcla de otros componentes) a cultivos de coca de las comunidades
campesinas vecinas a ellos inclusive en 2005.
La presencia en estas comunidades campesinas de redes de desmovilizados que han sido
contratados dentro del programa de Desarme, Desmovilización y Reinserción del gobierno central
para llevar a cabo la erradicación manual de cultivos de coca, en un proceso en el que se destaca el
liderazgo personal del ex vocero de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Salvatore
Mancuso, a partir de finales de 2005.
Debe tomarse en cuenta que la sede de la “zona de reubicación”, como se denominó el lugar
escogido por el gobierno Uribe para las negociaciones de paz con las AUC está localizado en
Santa Fe de Ralito, en la vía que conduce de Tierralta a Montería, y que la mayoría de las
haciendas de la zona son propiedad de miembros de las AUC o personas allegadas a su proyecto
político.
Las tensiones y problemas que surgen por la interferencia de cultivadores y cosecheros
(“raspachines”) de hoja de coca con miembros de las comunidades indígenas vecinas a ellos, en
especial por la cohabitación en el uso común del puerto de Frasquillo.
La aculturación, manipulación y conflictos entre las familias que se separaron de los Cabildos
Mayores y se ubicaron en veredas aledañas o barrios del municipio de Tierralta, y las comunidades
que habitan en el territorio, en especial porque ahora desea recibir el pago de indemnización.
La introducción en las comunidades de electrodomésticos, tales como radios, televisores,
ventiladores y otros, que distorsionan y cambian el imaginario colectivo sobre los acontecimientos
locales, regionales, nacionales e internacionales y su forma de relación con la naturaleza y la
sociedad nacional, a la par que inciden en los roles tradicionales de la mujer y la familia Embera
Katío, en especial en la juventud.
Los sufrimientos asociados con el desplazamiento forzado que han vivido las comunidades del
Pueblo Embera Katío, implican igualmente factores de aculturación y cambios en las percepciones
que sobre sus derechos, su territorio y su cultura tienen estos indígenas.
La influencia del paramilitarismo en la vida pública del municipio de Tierralta y del departamento
de Córdoba (y de Ituango, en Antioquia), que hace que los servidores/as públicos/as estén sujetos
a mediaciones, presiones e intereses políticos de las AUC desmovilizadas.
La presencia de nuevos rebrotes de paramilitares y grupos ligados al narcotráfico, que han dado
lugar a situaciones de violencia, en especial en el Puerto de Frasquillo, aparentemente en ajustes
de cuentas.41
41
El Tiempo, 9 de julio de 2006: “Salvatore Mancuso, otrora jefe militar de las autodefensas, le pidió al
Estado en los últimos días que le pusiera fin a la ola de crímenes que vienen registrándose en la zona de
Tierralta (Córdoba) porque, en su criterio, está en peligro el proceso de paz; pero simultáneamente ha
18
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Estos problemas sociales, entre otros, son generalmente atribuidos exclusivamente a la relación EmpresaPueblo Indígena. Sin embargo, como puede observarse en el diagrama (abajo), la notoriedad del problema
suscitado por la construcción de la Represa, conlleva otros problemas adicionales que, combinados, ponen
a este pueblo en altísimo riesgo de exterminio:
“Los actores del conflicto armado legal e ilegales, los políticos de la costa Caribe, la empresa Urrá S.A., el
gobierno a través del antes Ministerio del Medio Ambiente (hoy Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial), así como el Ministerio del Interior y de Justicia han violado de manera continua,
deliberada y cínica el derecho internacional humanitario y los derechos humanos en general del pueblo
Embera Katío del Alto Sinú. La violación de los derechos humanos se presenta en dos momentos: antes y
después de la firma de los acuerdos del 19 de abril del 2000 entre las Autoridades indígena del pueblo
Embera y el Alto Gobierno Nacional. Es importante anotar que es el deber como autoridades del pueblo
Embera Katío realizar la denuncia ante los diferentes medios de comunicación, ante las entidades del
estado Colombiano y ante los organismos internacionales. 42
Marco Legal e institucional
eludido las notificaciones de la justicia. Por eso, la Fiscalía le acaba de dar un ultimátum: o se presenta a
rendir indagatoria en seis procesos que requieren su testimonio, o es capturado y llevado a Bogotá para que
cumpla su deber como comandante desmovilizado.
42
Documento Cabildos Mayores, julio de 2006
19
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
El Pueblo Embera Katío del Alto Sinú ha sido uno de los pueblos indígenas que en Colombia ha empleado
todos los recursos legales que ofrece el sistema jurídico nacional, y que ante su inoperancia, ha recurrido a
la movilización, la denuncia y las acciones no violentas, que dieron por resultado dos acuerdos importantes:
el primero, del 19 de abril de 2000 Acuerdos del 19 de abril de 2000, que abordan los temas de Derecho a
la vida, la integridad personal y el territorio; Derecho a la Educación, y Derecho a la Salud. Y el segundo,
del 8 de abril de 2005, en los que se plantean varios temas: licencia ambiental, salud y etnoeducación.
Estos acuerdos se sobreponen, de muchas maneras, con la determinación de los Cabildos Mayores de
acordar con el Estado colombiano un procedimiento amistoso ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH), para la solución del conflicto surgido por la violación grave de los derechos humanos,
en particular por la detención-desaparición forzada e involuntaria de Kimi Pernía Domicó y el asesinato y
amenazas contra otros dirigentes del Pueblo Embera Katío:
“El 4 de junio de 2001 la CIDH otorgó medidas cautelares en favor de Kimi Domicó, Uldarico Domicó,
Argel Domicó, Honorio Domicó, Adolfo Domicó, Teofan Domicó, Mariano Majore, Delio Domicó, Fredy
Domicó y demás miembros de la Comunidad Indígena Embera Katio del Alto Sinú secuestrados en el
cabildo comunitario y zonas aledañas. Se solicitó al Estado colombiano adoptar de manera urgente las
medidas necesarias para establecer el paradero y proteger la vida e integridad personal de las personas
arriba mencionadas, adoptar las medidas necesarias para proteger a los demás miembros de la
Comunidad Indígena Embera Katio del Alto Sinú, de común acuerdo con los peticionarios, e investigar,
juzgar y sancionar a los responsables de los atentados en contra de la Comunidad. Tras la respuesta del
Estado las partes continuaron presentando información y observaciones con relación a estas medidas
cautelares”.43
En desarrollo de las acciones para responder a la demanda ante la CIDH interpuesta por la Comisión
Colombiana de Juristas, se crea una Comisión Mixta44, con funciones específicas para la superación de la
crisis humanitaria del Pueblo Embera-Katío, del Alto Sinú.
Desde sus inicios, la Comisión Mixta tiene la misión de implementar la verificación de la situación de los
pueblos indígenas en las áreas de salud, atención a niños y niñas, a través del ICBF y Acción Social de la
Presidencia de la República. Aunque originalmente estaba previsto que se trasladara cada dos meses a
terreno, los Cabildos Mayores dan cuenta de las dificultades para que fluya la información sobre su trabajo,
puesto que su reglamento no se ha cumplido a cabalidad hasta ahora, y adolece de los males de la
burocracia, las presiones políticas y los constreñimientos propios de la presencia de la Zona de Ubicación
paramilitar. Además, la Comisión Mixta ha establecido mesas de trabajo o “Comisiones”, que siguen
fallando en alcanzar la meta establecida por las partes dentro del caso ante la CIDH. Pero la
implementación de las determinaciones ha sido lenta:
Licencia Ambiental
Seguimiento a los impactos ambientales:
Mitigación
Reparación o compensación
43
Organización de Estados Americanos, OEA. “Informe Anual de la CIDH 2003”. Washington, 2003
Hacen parte de la Comisión Mixta: El Ministerio del Interior y de Justicia, División de Etnias; el
Ministerio de Ambiente, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, la Organización
Nacional Indígena de Colombia, ONIC; la Comisión Colombiana de Juristas, y el Pueblo Embera Katío,
representado por los Cabildos Mayores.
44
20
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Además de las funciones de seguimiento a los impactos ambientales por la construcción de la Represa, la
Comisión Especial tiene la tarea de diseñar, e implementar:
Régimen Especial de Manejo
Plan de reemplazo de las prácticas tradicionales de recolección y caza
Según el Acta de acuerdos después de la Asamblea Permanente, “estos debían ser trabajados como un
insumo para el Diagnóstico, que en últimas constituiría el Plan Integral de Vida o Plan Jenené, de ocho
meses de duración, entre mayo y diciembre de 2005. La Empresa Urrá S.A. adicionaría los recursos para
garantizar la seguridad alimenticia, y los Cabildos Mayores harían lo suyo, aportando los equipos, la
metodología, el plan y el cronograma de actividades, objetivos y metas propuestos para ese trabajo”. Hoy,
después de más de un año de los acuerdos, su desarrollo es lento, improductivo e ineficaz para resolver la
crisis humanitaria del pueblo Embera Katío.
Veremos brevemente, los principales acuerdos a los que se llegaron en el Acta del 8 de abril de 2005;
posteriormente, en la sección sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, presentamos el balance
que a la fecha hacen los Embera Katío sobre el estado de cumplimiento de los mismos.
Derecho a la Educación
Fue previsto en cabeza de la SED Córdoba, a partir de mayo de 2005 para abordar junto con la
Procuraduría y el Ministerio de Educación Nacional, programas educativos de acuerdo con las necesidades
del pueblo Embera Katío.
Para ello, se estableció una
El Cabildo Mayor debía informar al SED Córdoba las necesidades en cuanto a qué obras se requerían, el
número de niños y niñas que se beneficiarían, el tipo de construcción y los costos que esto acarrearía. El
SED y el MEN se comprometieron a asignar recursos económicos para la ampliación de la cobertura en
primaria para el 2006, y posteriormente, para secundaria, así como la financiación de dos ciclos adicionales
en el proceso de profesionalización docente, de los 13 ciclos.
Derecho a la Salud
La propuesta era hacer una concertación del Plan de Atención Básico en salud, PAB, a partir del 15 de abril
de 2005, con la Secretaría de Salud Departamental, que haría visitas cada dos meses a las comunidades. El
acuerdo incluyó la provisión de un microscopio y el estudio para incorporar la medicina tradicional dentro
del POS que maneja la empresa indígena MANEXKA (#4). Igualmente, se daría capacitación en salud
dentro del PAB, así como capacitación a funcionarios con una “perspectiva étnica” (#6). Se habló de 816
cupos de afiliación al régimen subsidiado basado en un listado sensual, en que los Cabildos Mayores debían
aportar el 33.5%, para implementarse desde julio de 2005 (#7). El sistema de potabilización de agua: el
MAVDT y el Ministerio de Protección Social iban a “coadyuvar a que la Alcaldía de Tierralta y la CVS
cumplan con el sistema de potabilización de agua en el resguardo” (#8). Transporte de enfermos de
Frasquillo a Tierralta desde marzo de 2006, incluso pago de salario del conductor y la gasolina.
ICBF
Se plantea que los programas de esta institución deben hacer una “definición conjunta con los Cabildos de
la zona de criterios que respondan a la situación de mayor vulnerabilidad de las comunidades y que
permitan priorizar recursos y cupos de los programas del ICBF hacia ellas”.
21
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Sin embargo, haciendo clara alusión a la existencia de las otras comunidades indígenas que se separaron de
los Cabildos Mayores, el documento de Acta señala que “Prevalecerá el principio de equidad, de tal
manera que se focalizarán las comunidades más alejadas de los centros urbanos, con menor presencia
institucional, con mayores dificultades de comunicación, con mayor afectación por la situación del
conflicto armado, con población en peores condiciones de salud y con más dificultades de acceso a
servicios”.
Para ello, el ICBF y los Cabildos harían un “diagnóstico social actualizado que permita conocer las
necesidades de la población indígena de la zona y las posibles soluciones a éstas” Sin embargo, más
adelante, el mismo acta indica que se haría un “análisis de las investigaciones auspiciadas por Urrá S.A.
ESP u otras instituciones (estudios epidemiológicos)” sobre los problemas de salud indígena.
Llama la atención, sin embargo que el Acta inste al “ICBF Regional Córdoba, teniendo en cuenta las
particularidades sociales y culturales del pueblo Embera Katío” para que haga “una propuesta de
flexibilización de los lineamientos de los programas de restaurante escolar y desayuno infantil que
consultará y validará con los Cabildos y comunidades indígenas de la zona”.
“ICBF hará gestión con la Fuerza Pública que tiene presencia en la zona para hacerles conocer los
programas del ICBF, y se concertará con ellos la forma más adecuada para la identificación de remesas
que se envían a los asentamientos ubicados en los sitios más alejados”. (p. 7, 4 B)
Situación de violaciones de los Derechos Humanos (Civiles y Políticos) atribuidas a
paramilitares y miembros de la Fuerza Pública
Desplazamientos forzados
El 27 de enero de 1999 un grupo de hombres presumiblemente paramilitares incendiaron 4 tambos
indígenas en la comunidad de Kiparadó, en el Resguardo Embera Katio. Esto tambos se encontraban
abandonados porque las familias que los habitaban fueron presionadas a desplazarse por los grupos
guerrilleros.
El 15 de septiembre de 2000, los cabildos mayores del Río Verde y Río Sinú denunciaron que un presunto
grupo de paramilitares incursionó en Zorandó y en Zimbra, acusó a los indígenas de ser auxiliadores de la
guerrilla y obligó a los habitantes de estos caseríos a abandonar las dos comunidades.
El sábado 16 de septiembre de 2000, 4 hombres armados presumiblemente de las FARC tras asesinar al
comunero Januario Cabrera Lana, en la comunidad de Zorandó, obligaron a 7 familias de esa comunidad a
desplazarse hacia la vereda El Cerro en límites con Antioquia.
El 26 de septiembre de 2000, los enfrentamientos entre las AUC y las FARC, originaron el desplazamiento
forzado de 200 familias del corregimiento de Saiza, Tierralta.
El 27 de septiembre de 2000, y tras 6 días sin ningún tipo de información, se confirma por parte de las
autoridades indígenas locales el desplazamiento masivo de la comunidad de Zorandó hacia el departamento
de Antioquia. Por otro lado se conoció el desplazamiento de la comunidad de Simbra, ubicada a dos horas
de la comunidad de Zorandó, hacia ésta última, después de recibir amenazas por parte de los grupos
paramilitares, quienes reunieron a los civiles en el sitio conocido como El Llano, en límites con Antioquia,
y dieron un plazo de 20 días para que todas las personas indígenas y campesinos desocuparan la región.
El Sábado 30 de Septiembre de 2000 los miembros de la comunidad indígena Simbra que se encontraban
en la comunidad de Zorandó se desplazaron hacia el sitio denominado El Cerro, en límites con el
departamento de Antioquia, luego de que un grupo de hombres armados al aparecer de las AUC solicitaron
a los miembros de la comunidad que despejaran el área, advirtiendo que aquellas personas que no
desalojaran serían consideradas miembros de la guerrilla. Por otro lado, también manifestaron que no
respetarían el territorio indígena, que no tenían que ver con los Cabildos y que contaban con un
determinado número de hombres listos a incursionar en nuestro territorio.
22
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Como lo han señalado Villa & Houghton, “En materia de capacidad des-estructurante de la violencia y el
terror, resulta relevante el número de veces en que un pueblo o comunidad debe desplazarse. Visto en esa
lógica, uno de los pueblos más afectados por el desplazamiento forzado fueron los Emberá Katío, con el
20% de los casos de desplazamiento masivo, el 13,4% de los desplazados y una tasa de 12.252 por cada
100.000, cuatro veces la nacional; sin embargo, al aplicar esta tasa a cada una de las unidades
territoriales de ese pueblo, resulta por su gravedad lo que viene ocurriendo con los Emberá Katío del Alto
Sinú, cuya población es de 2600 personas y la cantidad de desplazados forzados fue 2163, el 83% del
total; y con los Emberá Katío del Alto San Jorge, el 100%, de los cuales estuvo en situación de
desplazamiento por varios años (…) Los datos sobre desplazamiento forzado masivo revelan los
municipios donde el fenómeno es más agudo: Mutatá, con 2.800 desplazados; Tierralta, con 2289 y Puerto
Libertador, con 1696, sobre el Nudo de Paramillo, ilustran la fuerte arremetida sufrida contra los Emberá
Katío como efecto de la disputa territorial ocurrida en esa región entre las FARC y el Ejército, en asocio
con los paramilitares”45 (subrayado nuestro)
De acuerdo con los testimonios acopiados durante la visita a las comunidades del Río Sinú, “en estos
momentos, no se registran casos graves de desplazamiento indígena. En Nejundó dentro del Resguardo por
causa de los combates, se presentaron desplazamientos en Noviembre de 2003, antes de las negociaciones
de Santa Fe de Ralito. Igualmente, en la región de Saiza y Barrancones, que ya no son parte del territorio
del Resguardo, sino de población campesina, sí se han presentado desplazamientos. Los Emberas de
Antioquia son quienes se han desplazado forzadamente en estos días46.
Sin embargo, la aparición de grupos armados, presumiblemente de ex paramilitares rearmados, a más de los
enfrentamientos entre tropas de los Batallones Voltígeros (Antioquia) y Junín (Tierralta, Córdoba), hacen
temer a los Embera Katío que la situación podría repetirse como a inicios del siglo:
“Los miembros de la comunidad señalaron que lo que menos quieren es desplazarse. Pero frente a una
situación de amenaza, no tendrían otro camino. Pues vale la pena señalar que el pasado 1º de marzo,
cuando una canoa se desplazaba por el río, en cercanías de Bocas del Río Verde, con el objetivo de
conocer la situación de sedimentación, la comisión compuesta por tres funcionarios de Urrá, un
funcionario de Parques, dos asesores y tres miembros de la comunidad Embera, minutos después de que la
canoa pasó el puesto de control [del ejército] de Naín, se encontraron con (…) hombres armados que
manifestaron necesitar la canoa para transportarse (…) Esto demuestra que cerca al Embalse, en zonas
aledañas, y dentro del mismo resguardo, hay presencia de actores armados, que incluso no se tienen
claramente identificados. Al respecto es evidente una situación de riesgo y una vulneración de los
derechos humanos de la población civil en la zona.”47
Además de la crisis humanitaria derivada del conflicto armado, también hay otro factor de riesgo, resultante
de la pérdida de los medios de vida de los campesinos cocaleros, vecinos del Resguardo Embera Katío. Así
lo expresó la Defensora Comunitaria, en carta a funcionarios(as) del Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar de Tierralta, solicitándole asistencia urgente para 17 familias campesinas, “que se quedaron
resistiendo frente al desplazamiento forzado que realizaron sus vecinos en el año 2001 al casco urbano de
Tierralta [y]… no ha contado con el apoyo del Estado en cuanto a salud, educación, producción, trabajo,
subsistencia”, ocasionadas por las erradicaciones manuales de coca. “La comunidad ya no tiene grandes
esperanzas, por lo que considera como solución desplazarse (…) Solicitamos también al ICBF su apoyo,
para que brinde una ayuda prioritaria a esta comunidad en cuanto a alimentación, ya que allí habitan 40
niños en total, los cuales están padeciendo de hambre”.48
45
Villa, W. y Houghton, Juan Carlos: Violencia Política contra los Pueblos Indígenas en Colombia 19742004, p. 72
46
Testimonio de representantes de comunidades de los Ríos Verde y Sinú. Comunidad de Amborromia,
junio de 2006.
47
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de 2006.
48
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de 2006.
Anexo carta al ICBF de Tierralta, 14 de julio de 2006.
23
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Ello se corrobora por las informaciones aparecidas en medios de comunicación nacional, en donde se
señalaba que: “Uno de los motivos de preocupación En Tierralta (Córdoba), el legendario e indomable
territorio sobre las estribaciones del Nudo de Paramillo, hoy se vive una situación típica de lo que podría
llegar a ser un posconflicto en el país, porque la vigencia de la coca, las rencillas políticas, el
reagrupamiento de ex combatientes en otras formas delincuenciales, el tráfico de armas, las cuentas de
cobro entre ex paramilitares y las víctimas del conflicto armado, así lo están demostrando (…)Mancuso, en
carta enviada el 3 de julio pasado al presidente Álvaro Uribe y a la OEA, denunció que en la zona de
Tierralta ex paramilitares y ex miembros de la Fuerza Pública, bajo el seudónimo de ‘Los Traquetos’,
están sembrando el terror y controlando a sangre y fuego el negocio del narcotráfico y las vidas de los
pobladores. También le dijo al Gobierno que las autoridades locales sabían quiénes estaban detrás de
estos crímenes. (…) Concretamente se refirió a los nueve asesinatos ocurridos entre el 30 de junio y el 3 de
julio pasados, crímenes en los que resultaron víctimas algunos de sus amigos cercanos: Óscar Zapata
Guerra y sus dos escoltas, Lino Ramón Arias Paternina y Jorge Alvarado Reyes. Zapata, propietario de
varias gasolineras y chalupas en el corregimiento de Frasquillo, cerca de Tierralta, transportaba
erradicadores de coca hacia la localidad de Crucito, en el Nudo de Paramillo. Otra de las víctimas es
Aran Assiaf, a quien le asesinaron a su hijo y a su yerno Andrés Alberto y Hernán Giraldo. Assiaf donó dos
fincas para la siembra de especies maderables, de la que se están favoreciendo desmovilizados de los
bloques Catatumbo y Córdoba (…) Aunque se habla de que las víctimas estaban colaborando en el
proceso de erradicación de la hoja de coca, la Policía y el Ejército afirmaron que se trataba de
retaliaciones entre traficantes de droga de la zona”.49
Confinamiento
Las comunidades de Kiparadó fueron objeto de repetidas violaciones a su derecho al libre tránsito, como el
29 de enero de 1999, cuando grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia –AUCordenaron a tres familias indígenas salir en un plazo de tres días; sus viviendas fueron incendiadas. A las
familias amenazadas les prohibieron migrar hacía el casco urbano de Tierralta y la zona de Río Verde. “Si
van a salir pueden salir a la zona del Río Esmeralda; a otra parte no”, argumentaron los agresores.
Igualmente ordenaron despejar la parte central de la comunidad de Kiparadó, donde se encuentra el
dispensario de salud y la escuela.
Desde los días 3 hasta el 6 de junio del 2001, permanecieron aislados 226 Embera que se encontraban en
una Asamblea extraordinaria en la comunidad de Beguidó, después de ser informados de la presencia de un
reten de las Autodefensas Unidas de Colombia, los cuales manifestaron a miembros de la comunidad
indígena la orden expresa de no permitir la movilización de canoas por el río Sinú, quien no acatase esta
orden se atendría a las consecuencias. Finalmente el reten fue levantado, y las personas se pudieron
desplazar el 6 de junio de 2001.
El 16 de septiembre de 2004, las comunidades denunciaron que mientras sucedían combates en la zona
central del resguardo, “en el puerto de Frasquillo, miembros del ejército prohibían la salida de Johnsons
[botes] dejando a una treintena de compañeros Embera y a un número desconocido de campesinos,
privados de su derecho a retornar a sus casas, hasta nueva orden. Y, por supuesto, dejando a toda la
población del resguardo incomunicada y sitiada”50.
A la fecha de elaboración de este informe no se tienen noticias de nuevos confinamientos de comunidades
Embera Katío.
Detenciones arbitrarias y retenciones
El 31 de enero de 1999, fueron retenidas en el Río Sinú, en el sector denominado La Caimanera, 14 canoas
con sus respectivos ocupantes; de esta canoa, siete pertenecían a indígenas. Después de destruir las canoas
49
El Espectador: Alto Sinú está entre la guerra y la cultura de la coca. Lo que hay tras la crisis en Tierralta.
Edición Nacional, 9 de junio de 2006.
50
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado de Prensa, 16 de Septiembre de 2004.
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
y sus motores, los hombres armados, presuntos paramilitares de las autodefensas unidas de Colombia
(AUC) retuvieron por dos días a 40 personas, dentro de las cuales 10 pertenecían al Pueblo Embera Katío.
Los indígenas eran: Gabriel Domicó, Solangel Arias Domicó, Eugenio Domicó, Lubertin Cabrera, Luz
Marina Domicó, Antonio Domicó, William Domicó, Libardo Domicó, Micaela Domicó, y Ana Luz
Guasaruca.
El 16 de septiembre del 2000 fueron retenidos por hombres fuertemente armados que portaban brazaletes
de la AUC, tres canoas que subía con el personal indígena e insumos necesarios para la ejecución de los
proyectos de desarrollo pecuario y fomento piscícola que se llevaban a cabo en las comunidades indígenas
de Río Sinú y Verde. La retención ocurrió desde las 11:00 de la mañana en el sector conocido como las
bocas de Río Verde. Las personas retenidas fueron: Ricardo Bailarín, Efraín Chamarra, Elkin Rubiano,
Amado Domicó, Rigoberto Domicó, Álvaro Rubiano, Rubit Domicó, Miguel Domicó García, Saúl
Bailarín, Oraime Domicó, Martín Casamá, Algarin Domicó, Domicilio Guasaruca, Luis Alberto Cabrera,
Agustín Pernía, Irenia Domicó Chara, Loliria Domicó, Diana Domicó, Maritza Domicó (menor de edad),
Horacio Bailarín, Germán Domicó, las personas fueron retenidas por 5 días, después de utilizar las canoas
de propiedad de la comunidad.
El 19 de mayo del 2001 un grupo de hombres fuertemente armados, los cuales se auto denominaron de las
AUC llegaron a la comunidad de Kiparadó, donde se quedaron por una noche, al día siguiente se llevaron a
los indígenas: Uldarico Domicó (25 Años) Argel Domicó (24 años), Honorio Domicó (34 años), y Adolfo
Domicó (13 años). El días lunes 21 de mayo salieron en búsqueda de sus hermanos, el gobernador de la
comunidad, el señor Teofán Domicó (46 años), acompañado por otros miembros de la comunidad: Mariano
Majore (26 años), Delio Domicó (27 años), y Fredy Domicó (14 años). Las personas antes mencionadas
estuvieron en poder del grupo armado hasta el días jueves 26 de mayo, cuando fueron dejadas en libertad.
Aparte de retenciones por algunas horas en los retenes instalados por las partes en el conflicto, no se
informó sobre casos de personas que hayan sufrido limitaciones a su libertad personal similares a los casos
aquí presentados.
Asesinatos
En 2003 se produjo el asesinato de en el casco urbano de Tierralta Córdoba,
El 13 de Noviembre de 2004 se reportó que otro indígena Embera Katío, John Domicó Domicó, había sido
asesinado en Tierralta, Córdoba, a manos de otro indígena, en una riña alrededor de su posición frente a la
represa de Urrá, “hecho que se suma a la larga lista de muertes que el pueblo Embera Katío del Alto Sinú
ha puesto en su lucha…”51; el hecho sucedió mientras los dirigentes Embera, Nokó Mayor del Río Sinú,
Wilson Domicó, y el Nokó Mayor del Río Verde, Abel Domicó, iniciaron la negociación con la empresa
Urrá y el Gobierno Nacional en Bogotá52.
Durante el primer semestre de 2006, sin embargo, se conoció por denuncias del propio jefe de las AUC
desmovilizadas, Salvatore Mancuso, la ola de asesinatos que vienen ocurriendo en Tierralta, la mayoría
entre ex paramilitares, campesinos y personas presuntamente vinculadas al tráfico de drogas. Como lo
expuso el Obispo de Montería luego de un Consejo de Seguridad realizado en Tierralta:
Parte de lo que se venía desconociendo en todo el territorio nacional fue expuesto el 3 de julio
pasado en la emisora Sergio Restrepo Jaramillo de Tierralta por el obispo de Montería, Julio
César Vidal Perdomo, quien alertó a los fieles sobre el espejismo de la bonanza cocalera, que,
según él, no ha traído sino un mundo de ilegalidad en el que viene proliferando la prostitución, la
muerte y la desolación. “Hay miedo en la población y el pueblo está triste, llora y está
preocupado”, dijo el religioso.
51
52
Documento de Cabildos Mayores, julio de 2006.
Oficina de Prensa ONIC Boletín de Prensa 047, 13 de noviembre de 2004.
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Vidal Perdomo advirtió que si se quería parar esta ola de asesinatos, se debía optar por la
legalidad. Una alerta que se sustenta en los 30 crímenes ocurridos a lo largo de este año, pero
que hasta que el agua no les llegó al cuello a los amigos de Mancuso y a algunos dirigentes
políticos locales, no se prestó atención.53
Torturas
La tortura sigue presente en el accionar de las partes en el conflicto. Si bien esta práctica fue recurrente en
muchas de las muertes, detenciones y desapariciones de comuneros Embera Katío causadas por las AUC,
en el momento también hay reportes de situaciones que representarían tratos crueles, inhumanos y
degradantes.
El pasado 15 de febrero de 2006, representantes indígenas denunciaron que “cinco hombres vestidos de
camuflado que circundaban cerca de la comunidad de Porremia, a las 5 a.m. (…) golpearon y detuvieron
por cuatro horas a cuatro indígenas54”. Los hechos sucedieron en el contexto en que soldados del Batallón
“Voltígeros”, con sede en el Urabá Antioqueño desplegaban un operativo en la región, y aparentemente se
habrían perdido de su comandante.
La Defensoría del Pueblo verificó la información en visita a la comunidad de Porremia el 21 de marzo,
estableciendo que “el 15 de febrero (…) después de que algunos indígenas salieron en las horas de la
mañana, aproximadamente a las 6 a.m., a recorrer los alrededores de la comunidad, a casi kilómetro y
medio, aparecieron varios hombres armados, vestidos de camuflado, con armas [con Ghalil] y morrales
que demostraban su movilidad. Específicamente, cinco hombres se le acercaron a Augusto Mojoré Jumí,
de 18 años; le quitaron su machete y le preguntaron que dónde estaba la guerrilla; lo acusaron de
colaborarle a la guerrilla, y que si no hablaba, lo castraban y le echaban sal. Le golpearon la cabeza, se
sentaron encima de él, y le golpearon cerca al corazón, diciéndole que tenía que decir dónde estaba la
guerrilla, y que se lo iban a llevar a Carepa. Aunque fueron cinco hombres en total, en los alrededores
había como 30 hombres, que de acuerdo con la descripción parecían ser ejército, aunque de otra
jurisdicción. (…) También a Julio Martín Domicó, de 30 años, le preguntaron si era indio; le quitaron el
gorro, los tenis y también lo acusaron de cómplice y ayudante de la guerrilla. De igual forma a Algarin
Domicó, de 22 años, lo golpearon y lo acusaron de igual forma que a los demás. Des pués de eso tomaron
la ruta que conduce hacia Saiza”.55
Pese a la contundencia de los testimonios, los representantes del ejército en la zona han desestimado el
tema, aduciendo que “realizarán las investigaciones pertinentes que ayuden a esclarecer la situación,
aunque tiene sospechas de quién pueda ser”, sin precisar más detalles, cuando se trata de un crimen de
Lesa Humanidad.
Masacres
El 14 de julio de 1999, en el corregimiento de Saiza (en cabecera del Río Verde) municipio de Tierralta,
fueron incendiadas 10 viviendas, retenidas y masacradas 8 personas, por un presunto grupo de
paramilitares.
El miércoles 20 de septiembre de 2000, 11 personas fueron ejecutadas en la finca El Guineo, vereda Naín
por grupos presuntamente paramilitares, el hecho originó el desplazamiento forzado de varios pobladores.
Todas las víctimas eran campesinos de la vereda El Naín. El hecho ocasionó además el desplazamiento
forzado de varios pobladores campesinos de la vereda. Los autores de los crímenes cometidos en Naín,
amenazaron con continuar las masacres en la comunidad indígena de Kiparadó, razón por la cual los
Cabildo Mayores de Río Verde y Sinú manifestaron su preocupación.
53
El Espectador, 9 de julio de 2006.
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 2 de junio de 2006.
55
Ídem
54
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
En el período del presente estudio no se han reportado casos nuevos de masacres entre la población
indígena o campesina de Tierralta.
Amenazas de muerte, estigmatización y hostigamientos
El 18 de noviembre de 2005, en Carta a Carlos Franco, Director del Programa de Derechos Humanos de la
Vicepresidencia de la República y a Rafael Bustamante, de la Dirección de Etnias del Ministerio del
Interior y de Justicia, los Cabildos Mayores hacen un resumen de la ausencia de respuestas del Estado
colombiano:
“En el marco de la tercera visita adelantada por la Comisión Mixta a nuestro resguardo Ébêra Katío del
Alto Sinú, queremos manifestarles las siguientes consideraciones: Las medidas cautelares fueron
solicitadas a la CIDH desde el 2000 y decretadas por ese organismo en 2001, pero sólo hasta el 2004, se
definió conjuntamente con el gobierno colombiano el esquema de protección correspondiente, el que
contiene como mecanismo de protección la Comisión Mixta, la Defensoría Comunitaria y el Programa de
protección a líderes y autoridades indígenas.”
En ese contexto, la autoridad indígena propuso al gobierno colombiano la definición de un conjunto de
medidas en el campo de los derechos económicos, sociales y culturales, en lugar de aceptar la oferta
institucional de lo que se denomina “esquema de protección” dentro del Programa de Protección a líderes y
autoridades indígenas amenazadas: chalecos, guardaespaldas, radios y vehículos o la salida temporal por
tres meses para los líderes. Se trataba de proteger no solamente a los líderes, sino a todo el pueblo indígena.
Por eso, los Cabildos Mayores propusieron mejor que las medidas de protección fueran encaminadas a
fortalecer los servicios de salud y educación; y la ampliación del resguardo, sumado a un papel clave de la
Defensoría Comunitaria. “Sin embargo, la discusión ha sido muy difícil en términos de acceso pleno y
efectivo a estos derechos y al bienestar comunitario, por la ausencia de voluntad política del Estado de
responder por sus obligaciones con esta población”56.
Desapariciones forzadas e involuntarias
Un tema que no se ha resuelto, porque permanece en la impunidad, además de los asesinatos cometidos
entre 1998 y 2004, son las desapariciones forzadas e involuntarias. Por su importancia en el actual
contexto, reseñamos los casos más emblemáticos en información proporcionada por los Cabildos Mayores:
En un atentado en Saiza, el 14 de julio de 1999, en que fueron incendiadas las viviendas y masacradas 8
personas, resultaron heridos los indígenas Rubén Darío Mosquera Pernía y Moisés Domicó Bailarín, éste
último menor de 14 años, quienes se salvaron porque se hicieron los muertos. “Nuestros hermanos fueron
trasladados al hospital San José de Tierralta, donde permanecieron custodiados por miembros de la
policía”. El día 15 de julio de 1999, a la 1:00 p.m., aproximadamente, en Bentací, sitio en la vía que
conduce de Tierralta a Montería, y cuando era transportado hacia el hospital San Jerónimo de Montería, fue
sacado de la ambulancia y retenido por hombres armados presumiblemente paramilitares el indígena Rubén
Darío Mosquera Pernía, quien no contaba con ningún tipo de escolta, a pesar del serio riesgo que corría.
“Hasta la fecha desconocemos su paradero”. 57
El 16 de septiembre del 2000, en Tierralta (Córdoba), fueron desaparecidos los indígenas Ricardo Bailarín,
Domicilio Guasaruca, Agustín Pernía, Nariño Domicó, Efraín Chamarra, Elkin Rubiano, Amado Domicó,
Rigoberto Domicó, Alvaro Rubiano, Rubit Domicó, Miguel Domicó García, Saúl Bailarín, Oraine Domicó,
Martín Casama, Algarín Domicó, Luis Alberto Cabrera, Irenae Domicó Chava, Lidia Domicó, Diana
Domicó, Horacio Bailarín, Germán Domicó y Maritsa Domicó, por miembros de las ACCU. Las víctimas
pertenecen al grupo indígena que, algunos meses antes, ocupó las instalaciones del Ministerio del Medio
Ambiente en Bogotá. Los hechos se presentaron en momento en que los indígenas transportaban insumos
para desarrollar proyectos agrícolas y piscícolas con base en los acuerdos realizados con el Gobierno.
56
57
Documento Cabildos Mayores, julio de 2006
Ídem
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Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
El día sábado 2 de junio de 2001, en inmediaciones a la oficina de los Cabildos Mayores de los Río Sinú y
Verde, siendo las 6:20 p.m., fue raptado nuestro líder y autoridad tradicional KIMY PERNIA DOMICO,
por tres hombres armados quienes lo abordaron y a la fuerza lo obligaron a subirse en una motocicleta de
color blanco, de la cual se bajó, después de forcejear con los captores; los hombres armados procedieron
entonces a colocar una pistola en la cabeza y esposándole lo subieron nuevamente en la moto, en medio de
dos de los agresores, mientras que el otro los siguió en otra moto de la misma características. Según
versiones, el señor KIMY gritaba “me cogieron”, en la salida de Tierralta hacia Montería. En cercanía de la
estación de gasolina, KIMY se tiró de la motocicleta y de nuevo fue obligado a subirse para tomar
definitivamente la vía que conduce hacia dicha ciudad. Por la forma del operativo se presume que el acto
fue perpetrado por paramilitares. Hasta la fecha de publicación del presente documento se desconoce el
paradero de nuestro hermano.
En una carta a Álvaro Uribe Vélez, que a la vez era un pronunciamiento, la Coordinadora Asturiana de
ONGD [Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo], a tres años de la desaparición del líder
indígena Embera-Katío, Kimy Pernía, enviada el 11 de junio de 2004, hacía preguntas sobre la impunidad
frente a éste y los casos de los asesinatos de dirigentes en 1998, y afirmaba que la responsabilidad en la
desaparición de Kimi era de los paramilitares:
“… A pesar de que cerca de 1000 autoridades indígenas llevaron a cabo durante diez días una Misión
Humanitaria en Tierralta (Córdoba), para pedirle a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá,
ACCU, que devolvieran a su dirigente, la dirigencia de esta organización no respondió a los pedidos de los
pueblos indígenas. Lo único concreto que sabemos hasta el momento es que el Sr. Salvatore MANCUSO,
comandante de las ACCU, manifestó a líderes Emberá que el secuestro fue perpetrado por hombres bajo
su mando, pero no bajo su responsabilidad, pues se encontraban en franquicia”58.
La situación de presiones y hostigamiento de los paramilitares en contra de la población indígena ha
continuado, a pesar del desarrollo del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Auto Defensas
Unidas de Colombia. Posterior a esta comunicación, el 25 de mayo de 2004, se reportó el intento de
desaparición forzada del Gobernador de la comunidad de Arizá:
“… el Gobernador Indígena Ovidio DOMICÓ, de la comunidad de Arizá, fue retenido por un grupo
paramilitar a kilómetro y medio de Puerto Frasquillo, en jurisdicción del municipio de Tierralta
(Córdoba). La retención tuvo lugar el 25 de mayo de 2004, aproximadamente a las 10 de la mañana,
cuando se desplazaba en una canoa para asistir a la Asamblea General de mujeres que se llevaría a cabo
entre el 25 y el 29 de mayo, en la comunidad de Beguidó, ubicada en el río Verde. Los hombres armados
que interceptaron la canoa del Gobernador indígena se desplazaban también en una canoa, pero de mayor
velocidad, y habían partido del sitio conocido como Puerto Frasquillo, lugar de pleno control de la
pública.
… Los términos del acuerdo firmado entre el gobierno colombiano y las AUC con el acompañamiento de
la MAPP-OEA precisan los principios rectores, dentro de los cuales deben actuar las partes (…) e indica
(….) que la conducta de los miembros de las Autodefensas y del Gobierno Nacional, dentro de la zona de
ubicación, se ajustará al respeto a la población que habita en la zona.(subrayado en el texto), (…) y que
La Fuerza Pública se encargará de la seguridad perimetral de la zona y del control de acceso”.
(Subrayado en el texto). 59
Al día siguiente, 26 de julio de 2004, los Cabildos Mayores expidieron un comunicado público, en el que
exigieron al Alto Comisionado de Paz. Luis Carlos Restrepo, la recuperación de la libertad del Gobernador
y de ese modo, prevenir su desaparición forzada:
58
Carta pública al Presidente Álvaro Uribe Vélez. Coordinadora Asturiana de ONGD, 11 de junio de 2004,
en Archivo ONIC.
59
Comisión Colombiana de Juristas. Comunicado Público: “RETENIDO POR PARAMILITARES
GOBERNADOR EMBERÁ EN “ZONA DE REUBICACIÓN”.
28
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
“(…) En el 2001 las AUC se comprometieron con nuestro pueblo a no realizar ninguna acción en contra
nuestra y que en todo caso respetarían la aplicación de la justicia propia Embera sin tomar justicia por su
propia mano y cuenta. De la misma forma desde el año pasado en el marco de las negociaciones con el
estado colombiano, las AUC suscribieron un acuerdo y manifestaron públicamente el cese de toda acción
armada, hostigamiento y hostilidades hacia la población civil (…) Hoy justamente cuando el Alto
Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, visita el municipio de Tierralta para ultimar detalles
sobre la zona de ubicación paramilitar, el pueblo Ébêra exige al gobierno colombiano y a su Alto
Comisionado, una exposición pública, amplia y suficiente de los acuerdos que hasta el momento ha
suscrito con las AUC , una aclaración pública sobre los incumplimientos de los paramilitares y un
compromiso verdadero para garantizar el cese de las hostilidades por parte del paramilitarismo hacia el
pueblo colombiano, y en especial, para los grupos más vulnerables. El silencio y la desidia del gobierno
colombiano frente a estos hechos no pueden ser interpretados sino como una permisividad y legitimación
de acciones de lesa humanidad. (…) Exigimos al Alto Comisionado el esclarecimiento inmediato de la
desaparición de nuestro compañero Ovidio Domicó y le responsabilizamos de cualquier atentado contra su
vida. De igual forma, responsabilizamos al Estado colombiano por futuras acciones que puedan realizar
estos grupos contra nuestro pueblo, de sus asesores, líderes, gobernadores y la organización. 60
Finalmente, se logró su liberación: “Luego de gestiones que adelantamos directamente y en estrecha
colaboración solidaria de varias organizaciones defensoras de derechos humanos ante las Naciones
Unidas, la OEA, el veedor del proceso de paz, el Ministerio del Interior y de Justicia, y la Defensoría del
Pueblo, los captores entraron en comunicación con la Defensora Regional de Córdoba. Después de
algunos inconvenientes, finalmente los paramilitares accedieron a entregar el día de ayer al compañero a
la Defensora Regional de Córdoba. Esta funcionaria acompañó a Ovidio Domicó hasta nuestras oficinas,
donde se produjo su entrega oficial al Pueblo Embera…”61
El 4 de agosto de 2004 se produjo una visita de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de
la Nación, a la sede de los Cabildos Mayores, en Tierralta, para averiguar sobre la desaparición de Kimi
Pernía Domicó y los asesinatos de Lucindo y Alejandro Domicó. Igualmente preguntaban por la masacre y
desaparición de otros indígenas Ébêra Katío, bajo el proceso 1035 en las comunidades de Alto Socorro,
Gloria, Zancón y Palestina; sin embargo, las dos autoridades de los Cabildos Mayores no les recibieron
porque los funcionarios no informaron con anticipación la fecha de la visita, ni los indígenas podían
suministrar datos sobre las comunidades mencionadas porque los casos de las comunidades por las que
averiguaba la Fiscalía corresponden a campesinos y a los Cabildos Menores que se separaron de la
organización indígena. En el Acta de la Fiscalía señaló que el caso de Kimi había sido “asignado a la
Unidad Nacional de Derechos Humanos a fin de avanzar en las investigaciones y se había conformado una
comisión de cuatro Fiscales para conocer los casos de los indígenas y que, precisamente, dos integrantes
de la misma hacen parte de esta comisión”62.
La Defensoría Comunitaria, figura creada tras los acuerdos de protección a las comunidades, por
implementación de las Medidas Cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha
extendido su mandato de acuerdo con los puntos 5 y 6 del Acta de Constitución del Esquema de Protección
para el Pueblo Indígena Embera Katío del Alto Sinú, mediante el establecimiento de reuniones periódicas
con la Fuerza Pública, en lo que se denomina la “Mesa de Trabajo con la Fuerza Pública”, en la que
participa también la Defensora del Pueblo de Córdoba, la analista del Sistema de Alertas Tempranas, SAT
de la misma institución, y la Defensoría Comunitaria.
De acuerdo con informes de la propia Defensoría Comunitaria, en 2005 se realizaron en total tres reuniones
de dicha Mesa, y que una evaluación de las mismas señalarían una “mejoría en las restricciones que se
60
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado Público, 26 de julio de 2004.
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado a la Opinión Pública, Tierralta: 27 de mayo de
2004.
62
Acta de visita a la Casa Indígena del Cabildo Mayor del Río Sinú y Río Verde de la comunidad Embera
Katío en Tierralta, Córdoba
61
29
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
estaban presentando en el Puerto de Frasquillo para la entrada de remesas y gasolina. También la
mejoría en los niveles de coordinación y comunicación con el Batallón Junín”63.
Sin embargo, en la primera reunión de 2006, la Defensoría indicaba que el representante del ejército
“señaló como una posibilidad que sea el DAS el que esté desarrollando la toma de fotografías”, algo que
los testimonios de los indígenas desestiman en repetidas ocasiones.
Violación y abuso sexual a mujeres y niñas
Las mujeres han soportado muchas presiones y el horror de combates, la pérdida de sus parejas, hijos,
parientes y vecinos a causa de asesinatos selectivos, masacres, detenciones arbitrarias y desapariciones
forzadas e involuntarias.
Pero también han sido víctimas directas del conflicto armado. “La experiencia nos enseña a los líderes
indígenas porque los actores armados dan mal ejemplo, porque conquistan a las mujeres y jóvenes y
cuando no lastiman, asesinan. Tanto la guerrilla como los paramilitares hacen esto por eso no es
conveniente para los pueblos indígenas.”64
No se logró obtener testimonios específicos, sin embargo, de mujeres que hubieran sido víctimas de abuso
sexual u otras violaciones de sus derechos humanos.
Situación de Derecho Internacional Humanitario
Homicidios y otras infracciones al DIH atribuidas a la guerrilla:
En la región de Tierralta opera el Frente 18 de las FARC. Las infracciones al derecho internacional
humanitario atribuidas a la guerrilla incluyen homicidios, secuestros, retenciones, amenazas de muerte, y el
irrespeto a las autoridades y vida indígena. Los informes suministrados por los Cabildos Mayores indican
que desde 1999 se vienen dando una serie de estos hechos, que han afectado principalmente a miembros de
las comunidades.
En el último tiempo, se reportó el secuestro de dos personas: “El día 10 de junio del 2005, en las bocas de
Río Verde, comunidad indígena de Kapupudo, fueron abordados por un grupo de hombres armados,
presumiblemente de las FARC, nuestros hermanos Colmes HERNANDEZ y Darío GOMEZ, el primero
presidente de nuestra Junta de Acción Comunal, y el segundo contratista de la Empresa Urrá, los cuales
adelantaban en la zona unos talleres de capacitación sobre técnicas para la pesca en el Embalse, las
cuales se dieron el día jueves 9 de junio y donde se colocaron las artes de pesca para ser recogidas el día
viernes 10 de junio en horas de la mañana. Cuando nuestros hermanos se disponían a recoger las artes de
pesca, fueron abordados por los hombres armados en mención, los cuales según información de miembros
de la comunidad indígena fueron desplazados hacia la cabecera del río Sinú. Solicitamos a los captores
que respeten la vida de Colmes y Darío y pedimos su pronta devolución, ya que son líderes importantes de
nuestra comunidad”.65
Posteriormente, ante la Comisión Mixta, los pueblos indígenas denunciaron que “el 10 de agosto de 2005,
a las 5 de la tarde, un grupo de hombres fuertemente armados, presuntamente del grupo guerrillero FARC,
63
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Anexos. Tierralta,
1 de junio de 2006.
64
Testimonio de mujeres Embera Katío, reunión con Cabildos Mayores, Tierralta, 12 de junio de 2006.
65
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado Público, 16 de Septiembre de 2004.
30
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
asesinó de tres impactos de bala en la cabeza al indígena Honorio Domicó. La víctima pertenecía a la
comunidad de Kiparadó, resguardo Embera Katío del Alto Sinú.”66
Acciones atribuidas a la Fuerza Pública
El 16 de Septiembre de 2004, las comunidades denunciaron “Fuertes combates entre el ejército
colombiano y la guerrilla de las FARC que aterrorizan y atentan contra la vida de la población indígena
del Resguardo Embera Katío del Alto Sinú. Los hechos se presentaron en el sitio conocido como Bocas del
Río Esmeralda y Río Sinú, localizado en el centro geográfico del territorio embera, al medio día de hoy.
Al parecer al menos ocho pangas llenas de hombres del ejército transitan en estos momentos por el río
Esmeralda (…) La información se obtuvo de dos asustadas compañeras Emberas quienes buscando
transporte para traer a sus hijos enfermos al hospital, se vieron cercadas por el fuego cruzado y debieron
nadar río abajo a la vez que sus familiares corrían sin rumbo fijo, presas del terror. Las compañeras
después de esconderse en el río, mientras el combate, salieron a buscar un Jhonson y finalmente, lograron
llegar al puerto de Frasquillo. Mientras estos hechos sucedían en el puerto de Frasquillo, miembros del
ejército prohibían la salida de Johnsons [botes] dejando a una treintena de compañeros Emberas y a un
número desconocido de campesinos, privados de su derecho a retornar a sus casas, hasta nueva orden. Y,
por supuesto, dejando a toda la población del resguardo incomunicada y sitiada. El número aproximado
de hombres del ejército que han salido del Puerto de Frasquillo en lo que va del día es superior a los 500
hombres”. 67
Los enfrentamientos armados entre guerrillas y fuerzas estatales, aparentemente con el apoyo de ex
combatientes paramilitares, sigue afectando a las comunidades indígenas Embera Katío, tal como se ha
informado a la Defensoría Comunitaria en repetidas ocasiones en lo que va transcurrido de 2006. Así, por
ejemplo, “el 7 de marzo se presentó un enfrentamiento entre el ejército y la guerrilla, cerca de la
Quebrada La Chispa, del sector de Crucito; allí hubo un muerto. Esta situación ocurre cerca de los
sectores de la comunidad de Kiparadó. Todas estas situaciones llevan a que la comunidad esté alarmada;
los niños se encuentren tristes y las mujeres preocupadas. La comunidad espera que se respeten los
compromisos adquiridos en las Comisiones Mixtas, para ver si la situación de ellos mejora.”68
Posteriormente, se denunció que “... Desde finales del mes de agosto y hasta alrededor del 12 de
Septiembre [de 2005], el ejército permaneció en territorio de los Embera Katío, violando sus derechos
humanos y cometiendo múltiples infracciones contra el derecho humanitario: miembros de la fuerza
pública permanecieron con sus tiendas de campaña en cercanías de los lugares de habitación de la
comunidad de Amborromia; durmieron al menos en dos oportunidades debajo o al lado de los tambos
(viviendas de la comunidad); entraron en los tambos ‘cuando les pareció’; sustrajeron animales
domésticos (gallinas), en algunas oportunidades pagaron el precio que ellos quisieron, y en una ocasión
no pagaron: preguntaron a las mujeres, niñas y niños sobre el sitio donde está la guerrilla; obligaron a
los jóvenes a cargarles sus remesas [alimentos y vituallas]; utilizaron los botes de la comunidad; dijeron a
la gene que ‘como estas cosas las hacen para la guerrilla, entonces para ellos también las tienen que
hacer”.Igualmente, denunciaron que “persisten los controles y restricciones de alimentos del [sic] ejército
en contra de las familias de las comunidades indígenas en Puerto Frasquillo69
66
ONIC. Comunicado Público, 25 de Septiembre de 2005. En: Comisión Mixta: Informe de la Comisión
Mixta de Protección para el Pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Visita realizada entre los días 18, 19 y 20
de Noviembre de 2005.
67
Cabildos Mayores de los Rios Verde y Sinú. Comunicado de Prensa: COMBATES DENTRO DEL
RESGUARDO EMBERA KATION DEL ALTO SINU PONEN EN RIESGO LA VIDA, NUESTRA
VIDA. 16 de Septiembre de 2004.
68
Carta de la Defensora Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de 2006.
Anexo carta a la Doctora María Milene Andrade García, Defensora Regional Córdoba, 10 de mayo de
2006.
69
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado a la Opinión Pública. 12 de septiembre de
2005. En: Informe de la Comisión Mixta de Protección para el Pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Visita
realizada entre los días 18, 19 y 20 de noviembre de 2005.
31
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Reclutamiento de niños, niñas y jóvenes
Los testimonios de las comunidades indican que las guerrillas, especialmente, reclutaron jóvenes de la
comunidad hace unos cinco años, sin respetar a las comunidades, aunque el nivel de reclutamiento no fue
alto, porque los indígenas no quieren morir en el conflicto. También reportaron que quienes tratan de
desertar, son asesinados por la misma guerrilla, haciendo alusión a un caso sucedido en 2001.
Soldados y Policías “por un día”
No se logró información sobre actividades desarrolladas por la Fuerza Pública con niños, niñas y
adolescentes indígenas.
Reclutamiento de adultos
Sobre los programas principales del gobierno Uribe, como la Red de Informantes y el de Soldados y
Policías campesinos, los líderes indígenas informaron que muy rara vez los indígenas que se involucran en
actividades militares o de policía. Sin embargo, resaltaron que la división creada por la Empresa Urrá S.A.
sí ha servido para que algunos indígenas tomen partido por ésta y por la fuerza pública, mientras que otros
presionados por las guerrillas, han sido utilizados para obtener información sobre el ejército.
Militarización y ocupación de bienes civiles de las comunidades por las partes en conflicto: Fuerza
Pública, guerrillas, paramilitares.
Las comunidades del Alto Sinú han sufrido en los últimos nueve años la continua presencia y ocupación de
sus viviendas tradicionales o “tambos”, sus puestos de salud, escuelas y vehículos de transporte fluvial
(canoas de remos y de motor fuera de borda) por todas las partes en el conflicto.
Los hechos más recientes de denuncia se reportaron el 12 de febrero de 2006, cuando en un operativo aún
sin aclarar, en el que al parecer un grupo de militares del Batallón “Voltígeros”, de Carepa (Antioquia) se
habrían extraviado en la región del Nudo de Paramillo, las comunidades presenciaron que “en horas de la
mañana estaban volando dos helicópteros por el río Verde; este sobrevuelo tuvo cinco rondas y desde allí
lanzaron dos velones de humo. Las bengalas cayeron cerca del tambo de Ofelia Domicó, madre de familia.
También sobrevoló por la comunidad de Dozá. Los sobrevuelos duraron aproximadamente tres días. Los
niños estaban muy asustados”.70
Nuevos hechos de presencia de tropas en las comunidades de Porremia y Kiparadó se habrían registrado
durante los días 28 a 30 de abril de 2006, cuando soldados pertenecientes al Batallón “Voltígeros”
estuvieron hostigando a la población, averiguando sobre la presencia de la guerrilla en la zona.
En denuncia pública, los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú denunciaron la presencia de “grupos
armados no identificados”, en clara alusión a posibles paramilitares rearmados, que están “estableciendo
retenes, incrementando la inseguridad de nuestros hermanos indígenas, que justo en estos momentos
reciben los recursos de indemnización por los daños causados por la Empresa Urrá”:
“…el miércoles 1 de marzo de 2006, mientras nos desplazábamos hacia las colas del Embalse de
Urrá, en límites con nuestro territorio, junto con una comisión técnica conformada por [la
empresa] Urrá, [funcionarios del] Parque Natural Nacional de Paramillo y los Cabildos Mayores
de los Ríos Sinú y Verde, fuimos abordados por hombres fuertemente armados, en el sitio
conocido como las Bocas del Río Verde, los cuales procedieron a llevarse la canoa, junto con el
70
Carta de la Defensora Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de 2006.
32
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
motorista y un acompañante del mismo (…) La comisión se desplazó en una canoa contratada por
la Empresa Urrá.71
El conocimiento y posible complicidad de la Fuerza Pública en el hecho quedaría establecido en la medida
en que los testimonios de la delegación que viajaba así lo indican:
“En el sitio conocido como las Bocas de la Quebrada Naín, un retén del ejército nos detuvo y
después de hacer sus pesquisas rutinarias, nos informaron que más adelante encontraríamos
tropas. A quince minutos vía fluvial del retén mencionado, nos encontramos con unos
campesinos, los cuales nos hicieron señas para que acercásemos las canoas; el motorista decidió
acercar la canoa, pese a que miembros de la comisión manifestamos no estar de acuerdo con ello,
ya que la canoa tenía una misión técnica específica. Segundos después, apareció un hombre
fuertemente armado, [que] nos condujo hacia donde se encontraban otros dos hombres
igualmente armados, los cuales se llevaron la canoa, junto con el motorista y el ayudante”.72
En el mismo mes de febrero de 2006, se reportó la presencia de unos 20 hombres armados en la comunidad
de Kiparadó, tres de ellos encapuchados, preguntando por la guerrilla y con algunos nombres de líderes y
miembros de la comunidad. La presencia de estos armados se repitió en el mes de mayo de 2006, cuando
“unos 15 hombres de camuflado, junto con uno encapuchado, se ubicaron en la cancha y sacaron como
papeles; luego, llegó otro preguntando, hasta que un tercero entró al tambo y subió. Preguntó a la
indígena que quedó sola si ella tenía dos hijos, de manera insistente. Pero ella dijo que tenía cuatro. Uno
de los soldados preguntó que si el gobernador también estaba en la reunión”.73
Es preocupante, sin embargo, que la respuesta del Ejército en la “Mesa con la Fuerza Pública” haya
atribuido el hecho a “una actuación de la guerrilla de la zona, lo cual señala está bajo control”74, algo que
podría representar un mecanismo para desviar la atención sobre una situación más compleja en la zona,
conforme se ha denunciado por los propios miembros desmovilizados de las AUC y que estarían trayendo
más violencia a las comunidades campesinas e indígenas de Tierralta.
De la misma forma, sobre el uso de bienes civiles, como las canoas, la Fuerza Pública informó que “ya
existe una canoa para disposición única de la fuerza pública, lo cual, favorece enormemente a la
comunidad ya que evita el involucramiento de la sociedad civil al conflicto.”75 Pese a ello, los indígenas
denunciaron que ““El día 9 [de junio de 2006], saliendo de Frasquillo, el ejército detuvo la embarcación
de la comunidad, para que lo llevara a otro lugar, pero ésta se negó, informando que la Comisión Mixta
ha solicitado y presentado quejas por esa razón. En los meses pasados, hubo disparos al aire para que se
detuvieran…”76
Un fenómeno que se viene registrando en diferentes regiones colombianas en donde se desarrollan
operaciones militares prolongadas, es que la tropa detenga los vehículos de transporte civil para pedir a la
población gasolina: “Ahora lo más frecuente es que nos detengan las canoas para que les demos la
gasolina para cocinar ellos”77. El sostenimiento de las tropas es responsabilidad del Estado, y en estas
regiones indígenas, donde el acceso al combustible es –además- restringido por ser un precursor usado para
el procesamiento de cocaína, el costo es muy alto, por lo que esta situación representa un atropello más
contra la población.
Privación de alimentos y medicamentos
71
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado a la Opinión Pública. Tierralta, 2 de marzo de
2006.
72
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado a la Opinión Pública, 2 de marzo de 2006.
73
Carta de la Defensora comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de 2006.
Anexo, informe de misión a Kiparadó, mayo 2006.
74
Carta de la Defensora Comunitaria a los Cabildos Mayores, Anexos. 1 de junio de 2006.
75
Ídem
76
Testimonio comuneros del río Sinú, Tierralta, 12 de junio de 2006.
77
Testimonio miembros de Cabildos Mayores, Tierralta, 12 de junio de 2006.
33
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
No solamente las guerrillas tratan de controlar a la población indígena Embera Katío, sino que la Fuerza
Pública también ha sido responsable de controles en el paso de víveres y medicinas para las familias de las
comunidades.
Así mismo, cuando se trata de eventos comunitarios, en los que se requiere el ingreso de mayor cantidad de
víveres, se ha registrado la prohibición de entrar alimentos para la realización de la Asamblea General de
los cabildos, prevista entre los meses de Diciembre de 2005 y enero de 2006, como lo denunciaron las
comunidades de los Cabildos Mayores.
Por ejemplo, en visita a Pawarandó, del 24 al 26 de febrero de 2006, la comunidad informó que sigue
sufriendo dificultades para “subir grandes cantidades de víveres, drogas e insumos en general (…) A veces
también se presentan inconvenientes con mercados inferiores a $100.000. La mayoría de las familias tiene
más de 5 hijos e hijas, razón por la que no les alcanza el mercado”. “Antes éramos libres, pero ahora por la
guerra, ya no es como antes, porque hay retenes, control de alimentos”.78
Se denunció por parte de los Cabildos Mayores que los retenes del ejército están causando mayores
problemas de desnutrición infantil: “La acción de la Fuerza Pública ha demorado el tránsito de remesas
dirigidas al programa de desayuno escolar y almuerzo indígena, para niñas y niños de las escuelas, las
cuales apenas llegan al cago de dos días de retenes, con algunos alimentos descompuestos, a pesar de las
certificaciones correspondientes dadas por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, y la
Defensoría del Pueblo. ‘Con esos controles y considerando que entre los impactos más graves
ocasionados por la Empresa Urrá a nuestro pueblo, ha sido la falta de pescado, nuestra seguridad
alimentaria es adicionalmente afectada y con ella la salud de nuestros niños y pueblo en general.”79
El Comandante de la Brigada XI manifestó que “el control de alimentos se hace por orden expresa de los
altos mandos, como un mecanismo de cortar los abastecimientos que van a la guerrilla [pero] que no ha
dado instrucciones a los soldados que se encuentran en Puerto Frasquillo para establecer topes para el
transporte de alimentos”.80
Libertad de movimiento y tránsito
El 30 de agosto 2005 cuando tres hombres armados, al parecer pertenecientes a las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC EP), asesinaron al indígena Honorio Domicó, quien pertenecía a la
comunidad de Kiparadó, en el resguardo Embera Katío del Alto Sinú, municipio de Tierralta, Córdoba, las
guerrillas impidieron el desplazamiento de las comunidades que, atemorizadas por lo que pudiera suceder,
buscaban salir al río, con dirección a Puerto Frasquillo, en zona rural de Tierralta.
En desarrollo de intensos operativos militares especialmente desde finales del 2005, y hasta el mes de
febrero de 2006, enmarcados dentro de la Política de Seguridad Democrática del actual gobierno, tropas del
ejército establecieron un retén en el Puerto de Frasquillo y comenzaron a tomar fotografías de todas las
personas que se embarcaban, al tiempo que les entregaban una ficha, que debían retornar a su regreso al
puerto.
Tras las protestas de las comunidades, fuentes militares informaron a la Defensoría del Pueblo que “la toma
de fotografías casi no se hacía con los indígenas, y que la entrega del ficho era un control de las
embarcaciones y no del ejército”81, contrario a los testimonios indígenas, que reportaron que dicha ficha
corresponde a un registro que tiene el ejército en una computadora, y que pese a que miembros del Batallón
78
Testimonio de una mujer de la comunidad de Amborromia, 13 de junio de 2006.
Cabildos Mayores de los Ríos Sinú y Verde. Comunicado a la Opinión Pública. 12 de Septiembre de
2005. En: Informe de la Comisión Mixta de Protección para el Pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Visita
realizada entre los días 18, 19 y 20 de noviembre de 2005.
80
Informe de la Comisión Mixta de Protección par el Pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Visita realizada
entre los días 18, 19 y 20 de Noviembre de 2005.
81
Carta de la Defensora Comunitaria a los Cabildos Mayores, 1 de junio de 2006.
79
34
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Junín, apostado en inmediaciones de la represa de Urrá, en Puerto Frasquillo, habían informado en una
reunión el 2 de diciembre de 2005, con la Alianza de Cabildos Menores, la Fuerza Pública y la Defensoría
del Pueblo que dichas medidas se habían suspendido, la situación se mantenía hasta finales del mes de
mayo de 2006, cuando el responsable de derechos humanos de los Cabildos Mayores visitó la zona.
Minas
La preocupación por la presencia de minas antipersonal y munición sin explotar (MAP/MUSE) en las
comunidades más apartadas del resguardo, es decir, las que se hallan en la parte más alta del Nudo de
Paramillo, se ha agudizado a partir de 2005. Las comunidades reportaron que la guerrilla de las FARC ha
sembrado minas en especial en la parte alta del Río Esmeralda, causando un impacto muy grande en la
población, en especial en lo que toca a la medicina tradicional: “Cuando vamos a coger plantas para hacer
medicina, entonces, pisamos esas minas y peligra la vida nuestra”82
Pero no solamente éstas En efecto, el 22 de septiembre de 2005, a las 3 de la tarde en la comunidad de
Beguidó a orillas del Embalse Urrá, cuando el adolescente Luis Javier Domicó de 15 años pisó
accidentalmente una mina antipersonal que le produjo graves quemaduras en una pierna. 83 El proceso de
desminado de la zona rural de Beguidó, al que se comprometió la Fuerza Pública, tras una visita a la
comunidad afectada, ya ha sido llevado a cabo, gracias a solicitud expresa de la Defensoría del Pueblo, a
través de un informe de riesgo. Sin embargo, la Defensoría aclaró que no se respetó el principio de consulta
previa y “en este caso en particular, que los procedimientos para desminar una zona sean concertados con
las autoridades indígenas”84
Situación de Derechos Humanos (Económicos, Sociales y Culturales)
Los problemas socioeconómicos de los pueblos indígenas tienen un impacto muy grave sobre su población,
en la medida en que los indígenas son una minoría étnica en Colombia, y por sus características de
marginalidad social, se hallan entre los grupos más pobres del país. Pero en el caso de Córdoba, por la
altísima concentración de la riqueza, su población en general está dentro de las de mayor pobreza y miseria.
Para el caso particular del municipio de Tierralta, donde está localizada la comunidad indígena Embera
Katío, el Departamento Nacional de Estadísticas, DANE, ubica que el 78,49 de la población tiene las
necesidades básicas insatisfechas.
Su situación, sin embargo, no logra superarse, entre otras cosas, por el desorden institucional que ha vivido
el departamento de Córdoba en los últimos dos años. Luego de un pleito entre políticos locales, y gracias a
una acción de tutela, se posesionó nuevamente como Gobernador del departamento Libardo José López
Cabrales, el 23 de junio de 2006. El gobernador saliente, Jaime Torralvo también interpuso medidas
jurídicas para lograr su restitución. En medio de estos cambios, cada Gobernador nombra funcionarios y
funcionarias de gabinete, que deshacen –muchas veces-, los programas de gobierno impulsados por el
predecesor. De ese modo, cuatro meses después de haberse posesionado el actual Gobernador, la
Asamblea Departamental debe aprobar el Plan de Desarrollo. Eso significa que las decisiones para aplicar
fondos a programas sociales, entre ellos, los de los pueblos indígenas son las más olvidadas.
En este contexto, por causa de la gravísima situación humanitaria a la que está sometida la comunidad
Embera Katío del Alto Sinú, se desarrolló, entre noviembre de 2004 y abril de 2005, una movilización a la
ciudad de Bogotá, a donde permanecieron para demandar al gobierno central la rápida solución a los
problemas:
82
Testimonio Gobernador comunidad de Amborromia, 13 de junio de 2006.
Actualidad Étnica, 30 septiembre de 2005
84
Informe de la Misión Mixta de Protección para el Pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Visita realizada
los días 18, 19 y 20 de Noviembre de 2005.
83
35
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
“No hace mucho, nuestro pueblo Ébêra Katío, del Alto Sinú tuvo que movilizarse en Asamblea
Permanente para denunciar violaciones y reclamar sus derechos por el incumplimiento de
obligaciones establecidas a la empresa Urrá S.A. ESP en el proceso de licenciamiento, pero
también por el abandono institucional al que nos condenan cuando dejan a un lado nuestras
propuestas propias de desarrollo e inversión a la que están obligadas las entidades territoriales
con la población que la habita. Pero, además, porque han pasado varios años desde que
importantes líderes y autoridades de nuestro resguardo fueron objeto de desaparición forzada y
asesinato y hasta hoy las autoridades judiciales no nos han dicho la verdad, ni han aplicado
justicia y mucho menos reparación alguna se ha recibido, por tan lamentables sucesos. Nuestra
Asamblea Permanente se disolvió luego de varios meses de persistencia en las exigencias y de un
acuerdo firmado con el gobierno nacional el 8 de abril de 2005.”85
Durante el 9 y 10 de Noviembre de 2004 se inició el proceso de diálogo entre las autoridades indígenas
Embera Katío del Alto Sinú y el Gobierno Nacional en Bogotá, Montería y Tierralta, para adelantar una
agenda de trabajo encaminada a solucionar las exigencias de la Asamblea Permanente del Pueblo Embera.
Producto de estas conversaciones fueron los Acuerdos del 8 de abril de 2005, que lamentablemente, siguen
sin tener una respuesta oportuna, eficaz y que apunte a resolver los problemas estructurales de la población
indígena de esta zona, que de ese modo, ha sido puesta en grave riesgo de aculturación y extinción.
En las reuniones sostenidas han participado personas de alto nivel de responsabilidad estatal, tales como el
Ministerio de Minas y Energía (incluso la Ministra encargada), el Ministerio del Interior y de Justicia,
representantes de Urrá (incluso el Gerente y el Presidente), delegados del Ministerio de Ambiente,
Vivienda y Territorios (responsable de Licencias y permisos), dos senadores indígenas, la Comisión
Colombiana de Juristas, la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC, y autoridades y
representantes de los Cabildos Mayores, y las autoridades locales y departamentales que son las encargadas
en últimas de implementar los acuerdos.
Una mirada retrospectiva de todos los documentos de acuerdos indica que los temas que ha llevado a la
mesa de conversaciones el Pueblo Embera Katío, han sido los mismos durante los últimos 8 años:
1. Revisión, ampliación y modificación de la Licencia Ambiental. Evaluación y rediseño del Comité
de seguimiento a la Licencia Ambiental y financiación de consultoría externa internacional para
evaluar impactos.
2. Plan de Transición y adaptación a los impactos producidos por Urrá
3. Compromiso y explicaciones sobre la construcción de Urrá II
4. Compromisos para prevenir y ampliar la cobertura total en salud
5. Construcción, dotación y mantenimiento de escuelas y asesorías educativas, plan educativo en el
Resguardo Embera-Katío
6. Situación de derechos humanos del pueblo Embera Katío y acuerdos 19 de abril [de 2000]
7. Saneamiento y legalización de territorios
8. Registro poblacional Embera. Punto resolutivo 3 de la sentencia de la CC T-652/98
Y como siempre, se encarga a los indígenas de preparar con antelación los temas a discutir, en una forma
particular de colocar las responsabilidades estatales en manos de las comunidades, puesto que la
información gubernamental, de la empresa y de los entes de control del Estado no llega a los representantes
indígenas:
“Para llevar a cabo estas reuniones acordadas los Embera Katío se comprometen a enviar los
puntos a discutir, para poder hacer la reunión con los Ministros lo más pronto posible, con el fin
de dar solución”.86
El papel que han jugado las entidades de control ha sido valorado por el Pueblo Embera, así como la
veeduría internacional al proceso, pero su papel aún no logra transformar prácticas burocráticas que a
85
86
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Comunicado de Prensa, 29 de julio de 2005.
Ibíd.
36
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
menudo se limitan a enviar cartas y recibir o presentar quejas, sin que haya verdaderamente una solución a
los problemas:
A petición de las comunidades indígenas, a todas las reuniones de la agenda, el gobierno invitará
a la Procuraduría, Defensoría del Pueblo, la Contraloría, la Oficina en Colombia del ACDHONU y la Embajada del Canadá.87
La Empresa Urrá, en una interpretación estrecha del concepto de derechos humanos, solicitó no ser incluida
en las reuniones que tienen que ver con el tema de derechos civiles y políticos.
En todas las reuniones debe participar un representante de la Empresa Urrá, excepto en la de
derechos humanos por expresa petición de la empresa.88
Los problemas de la licencia ambiental
Desde 1998, la Corte Constitucional ordenó la modificación de licencia ambiental que fuera concedida a la
Empresa Urrá S.A.:
“…Al Ministerio del Medio Ambiente y a la Corporación Autónoma Regional del río Sinú y el
San Jorge (CVS) que, dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta
providencia, procedan a iniciar el proceso de concertación tendente a fijar el régimen especial
que en adelante será aplicable al área de terreno en la que están superpuestos el Parque
Nacional Natural del Paramillo y los actuales resguardos indígenas, de acuerdo con lo
establecido en el Decreto 622 de 1997; pues la protección ecológica del parque nacional no
puede hacerse a costa de la desaparición forzada de este pueblo indígena… También se ordenará
a la Empresa Multipropósito Urrá s.a. que concurra a ese proceso de concertación para
determinar el monto de la financiación a su cargo (que es independiente de la indemnización de
la que se trató en la consideración 5.a) de esta providencia), pues como dueña del proyecto, a ella
le corresponde asumir el costo del plan destinado a lograr que las prácticas embera tradicionales
de recolección y caza, puedan ser reemplazadas en la cultura de este pueblo indígena, por las
prácticas productivas (compatibles con la función ecológica de su propiedad colectiva sobre las
tierras del resguardo), que le permitan en el futuro vivir dignamente y desarrollarse de manera
autónoma.89”
Sin embargo, “acorde con lo establecido en la reglamentación del comité de seguimiento a la licencia
ambiental, éste debe reunirse de manera ordinaria cada tres meses, y desde 2004 [la del 18 y 19 de mayo
de 2006] es la única reunión que se realiza”90, por “la inoperancia de ese comité, el bajo perfil de los
representantes de los organismos de control y los entes gubernamentales, el no trámite de los reclamos
realizados por las comunidades, la no asistencia a las reuniones de los delegados de los órganos del
Estado, en general a la no solución de los problemas vividos por las comunidades y ocasionados por la
construcción de la hidroeléctrica de Urrá”91.
Durante la reunión mencionada se abordaron tres temas: aspectos forestales, ícticos y pesqueros y
transporte fluvial.
87
Ídem
Ídem
89
Ídem.
90
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento de los Acuerdos del 8 de abril
de 2005. Tierralta, julio de 2006.
91
Ídem.
88
37
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Sobre el primero de estos aspectos, el forestal, Urrá S.A. “manifestó que estaba en proceso de realización
de este plan y que en un lapso de dos meses lo entregaría al Ministerio de Ambiente y las autoridades
indígenas”. Es decir, que se esperaría que para el momento de la visita de la Misión Internacional de
Verificación que visitará al Pueblo Embera Katío del Alto Sinú, este punto haya sido cumplido a
satisfacción por la empresa.
En relación con lo relativo a la pérdida de peces en el río (aspectos ícticos y pesqueros), a pesar de que el
Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, MAVDT conformó un equipo técnico
conformado por este Ministerio, la administración del Parque Natural Nacional del Paramillo, PNNP, y el
Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER, en el que habiendo analizado la información
existente, se produjo un concepto técnico para remediar los serios impactos en el ambiente y en la salud de
la población indígena, la empresa Urrá S.A., planteó una reposición al concepto. Es decir, rechazaría, en
principio el concepto técnico, a pesar de no haberse realizado aún “el monitoreo pesquero en la parte alta
de la cuenca, el monitoreo del ictio-plancton, el desarrollo de los programas de capacitación y desarrollo
de la actividad pesquera para las comunidades indígenas.”92
Así, con problemas sin resolver en lo tocante al transporte por el río, la conclusión que hacen los pueblos
indígenas en lo ambiental, es que aunque “la comisión ya emitió los conceptos respectivos y se está a la
espera de que queden en firme los autos pertinentes (…) los tiempos manejados son muy largos, teniendo
en cuenta los impactos generados (…) La concertación se limita por el excesivo trámite al que se sujetan
las decisiones y medidas institucionales, cuando las hay”93. Señalan de igual forma, que todo se empantana
en la necesidad de tener “conceptos técnicos”, se alega que los indígenas no hacen argumentos “científicos”
en sus demandas, y “se descarga en los Cabildos la producción de los informes que sirvan del referencia
para los Comités de seguimiento y otros”.94
Dentro de los problemas ambientales, está la decisión de la Corte Constitucional de definir la zona que
habita el pueblo Embera Katío del Alto Sinú como de Régimen Especial, en la medida en que se
sobrepone la existencia del Parque Natural Nacional con el del Resguardo o territorio indígena. Igual que
en el caso de la Licencia, se conformó un “Comité de Concertación”, tripartito: Corporación Autónoma
Regional del Valle del Sinú, CVS (máxima autoridad ambiental a nivel local y departamental), la Unidad
Ambiental Especial Parque Natural Nacional Nudo de Paramillo (UAESPNN), y el Resguardo Embera
Katío. “A la fecha, se entregó a la empresa Urrá la propuesta de reinicio de la concertación, para que ésta
brinde el apoyo logístico, y a la fecha la empresa Urrá ha manifestado que no financiará el evento
presentado” (subrayado nuestro)95
En lo que respecta al “Plan de reemplazo de las prácticas tradicionales de recolección y caza”, la
administración del Parque, UAESPNN, y la empresa Urrá sigue violando todos los procedimientos
internacionalmente reconocidos relativos a la consulta libre, previa e informada al Pueblo Embera Katío: en
efecto, mientras que los Cabildos hicieron entrega del proyecto de diagnóstico en agosto de 2005, pidiendo
a los funcionarios de Parques viabilizar su implementación, buscando la financiación de la empresa Urrá,
“para sorpresa nuestra, el día 16 de noviembre de 2005 la Empresa Urrá (…) nos hace llegar el ‘concepto
técnico referente a la propuesta para la concertación del Régimen Especial de manejo para el PNN
Paramillo y las comunidades Embera del Alto Sinú, emitido por la Oficina de Parques Nacionales
Naturales (…) [lo que] hace notar la intención conjunta de Parques y Urrá de generar condiciones de
negociación diferentes a las acordadas, en donde los cabildos dejan de ser sujetos activos del proceso”.
96
Es decir, los funcionarios ambientales están al servicio de la empresa y no del Pueblo Embera que habita
la zona y ha sido la víctima principal de la represa.
Las autoridades indígenas han denunciado que el concepto del MAVDT – Unidad de Parques, afirma que
cualquier autodiagnóstico corresponde a la definición del Régimen Especial de manejo del área de traslape
92
Ídem.
Ibíd., p. 3
94
Ídem.
95
Ibíd., página 4
96
Ídem.
93
38
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
entre parque y resguardo, “noción que lesiona la autonomía en el ejercicio diagnóstico y obliga a la
actuación conjunta del Cabildo con la Unidad de Parques,… no definido en los acuerdos; [y] se pierde de
vista que la finalidad del proceso de autodiagnóstico está enmarcada en la construcción del Plan de Vida
Embera.”97
Gracias a las gestiones de la Defensoría del Pueblo, el autodiagnóstico finamente inició en marzo de 2006.
Educación
Las reuniones establecidas luego de los Acuerdos del 8 de abril de 2005, han dado por resultado una serie
de encuentros en los que el avance ha sido relativamente escaso:
Luego de una reunión en Bogotá, el 15 de Diciembre de 2005, las comunidades volvieron a reunirse el 30
de enero de 2006, ésta vez en Tierralta, para discutir los temas de (a) Mesa permanente de política
educativa para los Embera Katío; (b) infraestructura educativa; (c) ampliación de cobertura; (d) Ampliación
de la cobertura educativa para educación media secundaria, y (d) Proyecto de profesionalización docente.
Aunque a las reuniones han sido convocados todas las comunidades indígenas Embera Katío (incluso las de
la Alianza de Cabildos Menores), las autoridades del orden municipal (Secretaría de Educación Municipal,
SEM); departamental (Secretaría de Educación Departamental), SED; y nacional (Ministerio de Educación
Nacional), MEN, los compromisos no han sido cabalmente cumplidos, y generalmente, se entrega a las
comunidades la responsabilidad de informar sobre las necesidades, por ejemplo, de niños y niñas que están
por fuera del sistema educativo, algo que las propias autoridades educativas podrían iniciar por cuenta
propia, coordinando esta acción con los Cabildos Mayores y demás comunidades indígenas.
La aplicación de la Ley General de Educación ha significado un desfase entre la demanda y la oferta
educativa en territorio indígena, puesto que se exige que las comunidades sean los encargados de demostrar
y “justificar la apertura de convocatorias para la actualización del banco de oferentes, en la medida en
que se identifica la necesidad de ampliación de cobertura”.98
Pese a que las comunidades han identificado ya que se deberá incluir en grado 6º (Primero de enseñanza
básica secundaria), es de 28, que se hallan cursando 4º y 5º grados de básica primaria, la fecha de inicio del
programa de secundaria está previsto para 2007, para “presentar al Banco de Oferentes”. De la misma
forma, para Septiembre de 2006, “los Cabildos Mayores deberán presentar ante la Secretaría de
Educación Municipal su proyecto de fusión y organización del sistema educativo interno, de manera que se
constituya a la escuela de Porremia como centro educativo a la cual se asocian los demás centros
educativos del resguardo. Así mismo, se presentará un proyecto de ampliación de cobertura en educación
básica secundaria ante la oficina de trámites educativos de la Secretaría de Educación Departamental”.99
En el resguardo hay 16 escuelas primarias, 7 en el Río Sinú y 8 en el Río Verde. No hay colegio de
secundaria. Las escuelas han sido construidas con los recursos propios de los resguardos. Desde 2003 se
logró el nombramiento de 16 maestros indígenas. Anteriormente, estos maestros eran pagados con los
recursos de la comunidad.
Pero el sistema educativo no cambia y sigue sin favorecer las diferencias étnicas. Por ello, el Pueblo
Embera ha tenido que recurrir a la Procuraduría y otras instancias para ser oídos: “los pueblos indígenas
somos de otra raza, de otro modo, y nos han discriminado por la lengua y la cultura, porque ellos dicen
que les incomoda para hacer compras o diligencias, porque no hablamos claro [el castellano]”100
97
Ídem.
Acta de reunión del tema de educación al seguimiento a los acuerdos del 8 de abril, Tierralta, 30 de enero
de 2006.
99
Ibíd.
100
Testimonio de comuneros, reunión con los Cabildos Mayores. Amborromia, 13 junio de 2006.
98
39
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
La mayoría de la comunidad Embera que quiere hacer el bachillerato, debe ir a Tierralta a estudiar, pero
por las dificultades, muchos no pasan del cuarto grado de primaria. “Pero allí en el colegio de Tierralta, no
permiten que los niños y niñas se pinten, usen el idioma o el traje tradicional”. Es necesario seguir
insistiendo en la necesidad de elevar el nivel educativo del pueblo Embera Katío, apoyando y promoviendo
de mejor manera incluso a la dirigencia indígena: “consideramos que en un mediano plazo se irán
ampliando los grados de escolarización”101.
Igual sucede con los proyectos de construcción de escuelas, puesto que a pesar de los compromisos
estatales en esa materia102 aún se posterga la realización de estos planes, puesto que la Secretaría de
Educación departamental en la reunión del mes de enero de 2006 informó su “compromiso de construcción
de dos escuelas para el segundo semestre de 2006, toda vez que se requiere actualizar el presupuesto y
definir el modelo o tipo de construcción para la escuela de Porremia, mientras que la de Kiparadó debe
mantener el diseño ya presentado de ‘Tambo Escuela’”.103
Respecto de la calidad educativa, ésta se confunde –evidentemente- con la infraestructura, puesto que lo
que se abordó en la reunión de enero se refería a 100 sillas que entregaría la Secretaría de Educación
Departamental; el transporte escolar apenas sí se esbozó como pendiente de la propuesta que presentarían
las comunidades indígenas, sin reconocer que cualquier desplazamiento desde las comunidades necesita de
canoas, combustible y disponibilidad de motores y motoristas. Adicionalmente, se proponía que “las
escuelas se asocien a una institución ubicada en el casco urbano de Tierralta, para que de esta manera se
pueda acceder al fondo de infraestructura que plantea la Ley 21 de 1991. En otros términos, debemos
perder autonomía en el desarrollo de nuestro sistema educativo, sometiéndonos en consecuencia a la
implementación del PEI [Proyecto Educativo Institucional] de una institución educativa no indígena,
localizada en el casco urbano, al igual que se delegaría la capacidad de gestión de los intereses del
Cabildo en la materia a las instancias administrativas de dicha institución”.104
Por último, el tema de Proyecto de Etnoeducación el trámite quedaría pendiente de una convocatoria a
reunión entre las autoridades municipal, departamental, funcionarios de la Empresa Urrá, la Normal
Superior y los Cabildos Mayores, pero de antemano se señalaba que los docentes que participaran en ella
deberían estar “involucrados en el proceso y que cumplan los requisitos del programa (…) con la finalidad
de abordar el Convenio de ejecución del proyecto de profesionalización docente y retomar el proceso”.105
En otras palabras, las promesas luego de seis años, siguen incumplidas, y las gestiones se limitan a
reuniones en donde se pide a los indígenas presentar la información, los diagnósticos y demás necesidades
identificados sin que medien los recursos humanos, técnicos y materiales para garantizar una verdadera
etnoeducación. La perspectiva del respeto por la cultura propia Embera sigue relegada y no se toman los
correctivos para superar el racismo que entraña poner en marcha procesos de consulta previa para estos
fines:
“En términos generales, el derecho a una educación que respete, valore y proyecte la identidad
Embera, no se ha implementado en sus componentes sustanciales. Si bien es cierto se ha logrado
el nombramiento de docentes indígenas, las condiciones de calidad que pueden garantizarse
mediante la profesionalización docente, la construcción curricular y en general, la aplicación de
la Etnoeducación, se ven aplazados por la ausencia de voluntad institucional”.106
101
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento de los Acuerdos del 8 de abril
de 2005. Tierralta, julio de 2006, p. 7
102
Artículos correspondientes de la Constitución Política sobre etnoeducación, Convenio 169 de la OIT y la
ley 21 de 1991 que lo desarrolla, la Convención Americana de Derechos Humanos y otros Pactos
Internacionales en esa materia, así como el Programa y Plan de Acción de la Conferencia Mundial Contra
el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y formas conexas de intolerancia (2001), entre otros.
103
Acta de la reunión del tema educativo… (documento citado)
104
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento de los Acuerdos del 8 de abril
de 2005. Tierralta, julio de 2006, p. 6
105
Ídem
106
Ibíd. P. 7
40
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Salud
Dentro de un análisis comprehensivo del bienestar de la población Embera Katío del Alto Sinú, la lentitud
en los procedimientos y la excesiva burocracia ayudan no a los indígenas sino a la Empresa Urrá y los
poderosos intereses económicos de la región que habitan.
De ese modo, la Empresa Urrá decidió no adicionar recursos a los proyectos productivos (particularmente
agropecuarios), que ayudarían a garantizar la seguridad alimentaria. “La empresa ha incumplido con este
punto, manifestando que hasta no viabilizar el diagnóstico, no se realizará dicha adición presupuestal, lo
cual va claramente en contravía del espíritu de la medida”.107
La relación entre la pérdida de la seguridad alimentaria y los problemas de salud agravados para la
población infantil, las mujeres y demás miembros del pueblo Embera, hace que las demandas hacia la
empresa cobren una importancia capital. Sin embargo, cuando los indígenas presentan sus requerimientos
de Salud, los proyectos deben pasar por el Coordinador de Asuntos Indígenas de la gobernación del
departamento, para que de conjunto con los entes correspondientes, se dé solución a los problemas.
El Pueblo Embera pasa las solicitudes y con interlocutores de cada Secretaría y sector, se acuerda el plan de
trabajo, en el que la red departamental de Salud debe implementar acciones, entre ellas: la Secretaría de
Salud (local y departamental), el Hospital de Montería, el Centro de Salud Tierralta.
Desde la expedición de las normas en materia de salud (Ley 100), los pueblos indígenas crearon las EPS-I y
buscaron afiliarse a los regímenes subsidiados de salud para obtener el acceso al servicio. Los Embera
Katío escogieron a “Manexka” una empresa prestadora de servicios de salud indígena creada y manejada
por sus vecinos, los indígenas Zenú (del norte de Córdoba), quienes deben actuar en coordinación con el
Sistema de Salud.
Sin embargo, los indígenas tienen quejas tanto por dificultades con los servicios que ofrece Manexka, como
por la falta de respuestas del sistema de salud departamental a sus problemas.
“Existen al menos cinco médicos tradicionales o Jaibaná en las comunidades del Río Sinú que
atienden a las comunidades en sus necesidades”.108
En relación con los médicos occidentales, Manexka ha contratado un médico occidental, “que viene a
revisar pacientes cada dos o tres meses De parte de la Secretaría de Salud departamental o municipal no
vienen a la zona. Para casos de emergencias, van a Tierralta o a veces llaman a los médicos tradicionales.
”109.
A estos problemas se adiciona la altísima contaminación del agua que consumen, y la ausencia de servicios
de acueducto y alcantarillado. En el desarrollo de la implementación de los acuerdos entre indígenas y
Estado colombiano, se ha solicitado reiteradas veces la intervención de la CVS, como entidad
gubernamental responsable del ambiente.
Pero la CVS insiste en que en la cuestión de la toma de muestras de agua interviene sólo desde la
perspectiva técnica, para atender 17 comunidades, sin responder a los acuerdos del 8 de abril de 2005, en
los que se estableció que la CVS debía tomar muestras en la fuente para articular una acción con otras
instituciones para potabilizar el agua de las comunidades, mediante micro acueductos.
En 2004 se tomaron muestras en Dozá y se halló que la calidad corresponde al agua en estado natural, y
que no es apta para consumo humano; de ahí en adelante, no se han vuelto a tomar muestras, porque los
107
Ibíd. P. 6
Testimonio de mujeres de las comunidades del Río Sinú, 11 de junio de 2006.
109
Ídem.
108
41
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
funcionarios alegan que lo hacen solamente si las condiciones de seguridad lo permiten, con el apoyo del
ejército.
La Comisión Mixta (de la que hace parte la CVS) debe definir el desarrollo de los compromisos, con un
Acta respectiva. Se debe determinar la calidad del agua, definiendo cuándo se toman las muestras para
organizar los acueductos comunitarios. Todas las comunidades del Río Verde y del Río Sinú están
sufriendo porque el agua es simplemente barro. La CVS debería aportar también al saneamiento básico,
porque hay un rubro asignado para mejorar la calidad del agua para consumo humano. Se deben definir los
puntos de muestreo y las condiciones logísticas necesarias para el desplazamiento de las y los técnicos a las
comunidades.
La oficina de Planeación Departamental debe asistir para la construcción de los acueductos. El monitoreo
debe incluir el acceso al agua y el número de personas de la población que participaría. Para discutir estos
puntos de la agenda, el 16 de junio se reunirían de nuevo para definir aquellos lugares en que se tomarán las
muestras, y debido a la ausencia de funcionarios de alto perfil en la reunión del mes de junio de 2006
llevada a cabo en Montería, un informe de dicha reunión se pasaría a la Secretaría de Gobierno, Planeación
Departamental y la CVS.
En cuanto a Programas de emergencia, estos no han sido diseñados aún. Las comunidades no cuentan con
cuenta con medicamentos110.
En materia de educación en salud, el Cabildo Mayor ha recibido solamente dos capacitaciones en 2003 y
2004, sin seguimiento. El 31 de mayo de 2006 se hizo una reunión en el Hospital San Jerónimo de
Montería, sobre el manejo de alimentos y de residuos. Hay un taller pendiente de programarse, hasta que se
contrate el personal responsable, pero no se ha avanzado nada más, ni hay visitas de los entes de salud a la
zona.
“El Plan Maestro definió la necesidad de un técnico en salud ambiental. Los funcionarios de planta son
reducidos y la mayoría de acciones se hacen con funcionarios contratados a seis meses solamente”111. La
ONG Médicos Sin Fronteras, MSF, hacía presencia en la zona, pero estaba en proceso de retirarse. Los
indígenas mencionaron que esta ONG brindó capacitación de microscopistas en la ciudad de Tierralta. Hay
actualmente 2 ya capacitados, y 4 en formación, pero los funcionarios de salud pública opinan que es mejor
que las comunidades “bajen” a Montería.
En relación con el Plan de Atención Básico en Salud, PAB (Departamental), las personas responsables del
área hablan de gestiones realizadas entre 2004 y 2005: $16 millones dedicados para combatir las dos
enfermedades más recurrentes: enfermedad diarreica aguda (EDA) e infección respiratoria aguda (IRA),
con $10 millones adicionales para salud sexual y reproductiva para los indígenas.
En 2006 hay presupuestados $200 millones de pesos, para atender: EDA, IRA, salud ambiental, sexual y
reproductiva para 4 municipios de población indígena de Córdoba (Montelíbano, Tierralta, San Andrés y
Puerto Libertador), es decir, de 50 millones de pesos cada uno. Los 50 millones para Tierralta, deben
distribuirse entre 10 comunidades.
Aunque se ve como positivo que el dinero se distribuya entre todos los pueblos indígenas del departamento,
los Cabildos Mayores solicitaron que les respondan por escrito a su petición de asignación de fondos
suficientes para atender sus necesidades.
Cuando se llegó a discutir con las personas funcionarias del nivel local sobre el PAB Municipal de
Tierralta, éstas dieron cuenta de $30 millones para repartir entre los Cabildos Mayores (10 millones) y la
Alianza de Cabildos. La convocatoria inicial era plantear la concertación entre los dos grupos indígenas.
Así, se asignaron $20 millones para 7 Cabildos adicionales. De los 190.000 habitantes, del municipio, las
110
Anexo de la carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores: Acta visita Pawarandó, DC, 24
a 26 de febrero de 2006.
111
Notas reunión con funcionarios de Salud Departamental y Local y representantes de los Cabildos
Mayores. Montería, 12 de junio de 2006
42
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
autoridades locales aseguraron que deben distribuir los fondos entre: los pueblos indígenas, 15.000
desplazados internos (la mayoría campesinos), y 8.000 desmovilizados en el departamento.112 Esto
significa que, además de la marginación a la que se tiene sometido a los Embera, los recursos que les
corresponden van a financiar el programa de DDR que el gobierno debería asumir con fondos separados.
En conclusión, los Cabildos Mayores afirman que: “la atención en salud para las comunidades Êbêra sigue
siendo deficiente y más aún si observamos la falta de apoyo a la medicina tradicional. La construcción de
un modelo propio de salud en el que se articulen lo propio y lo ajeno, y se logre garantizar la optimización
de los recursos interinstitucionales requiere del concurso de todas las entidades encargadas de la materia
y la disposición a construir metodologías y conocimientos desde las especificidades que requieren los
Êbêra”.113
Los Cabildos Mayores esperan que dentro del Plan Jenené, que culminaría en 2005-2006, se requieren
fondos para seguir respondiendo a las problemáticas de salud, en especial “en materia de enfermedades
tropicales”.
Impacto del conflicto armado en los derechos económicos, sociales y culturales
El conflicto armado trae diversos impactos negativos en las comunidades, tanto en su salud mental y física,
como en su capacidad de pervivir como pueblos:
Después de las torturas que presuntos miembros del Batallón “Voltígeros” de Carepa (Antioquia),
infligieron a tres comuneros de Porremia, la Defensoría del Pueblo informó los impactos en los derechos
sociales, económicos y culturales de la población Embera Katío:
“(…), los miembros de la comunidad se encuentran muy preocupados frente a estos hechos;
además temen incluso salir a trabajar a sus cultivos, lo cual afecta el desarrollo normal y
tranquilo de su cotidianidad, vulnerando el derecho que tienen a una vida digna. Esto los ha
hecho pensar en la posibilidad de que se presente un enfrentamiento entre los actores armados,
pues ellos señalan que los unos o los otros se aparecen sin dar aviso alguno, como si estuvieran
en su propia casa, como en ocasiones anteriores se ha denunciado. Llegan, toman los animales;
a veces los pagan, otras veces no, pidiendo apoyo y colaboración que como bien se sabe, puede
representar un riesgo para la misma comunidad”.114
“Los sitios sagrados en la zona no son respetados por los combatientes; por ejemplo, hay
controles por los guerrilleros, que colocan minas antipersonal en estas zonas, algo que viola las
normas indígenas, poniéndose ellos como autoridad única. Ellas son madres de los niños y no es
conveniente que anden por esos sitios porque además hay plantas medicinales…”
No solamente afectan los impactos directos del conflicto, sino los rumores, las acusaciones y el
hostigamiento a que son sometidos todo el tiempo, en especial en el principal diario del departamento,
controlado por la elite política y económica cordobesa:
“…son inaceptables los comentarios puestos en apostillas como declaraciones del Gobernador de
Córdoba por el diario El Meridiano, sobre que el reciente secuestro de dos biólogos e investigadores en el
puerto de Frasquillo, tenga que ver con el Pueblo Ébêra Katío, hecho incluso rechazado por nosotros en
comunicado público. El periódico El Meridiano de Córdoba ha sido conocedor de la problemática que
nos ha rodeado en los últimos años y por la que hemos tenido que adelantar nuestra lucha para garantizar
los derechos reconocidos en el Estado social de derecho que nos rige, situaciones que afectan no sólo a los
indígenas, sino a campesinos, pescadores y habitantes en general de la cuenca del río Sinú. Sin embargo,
112
Ídem.
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento de los Acuerdos del 8 de abril
de 2005. Tierralta, julio de 2006, p.12
114
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú, 1 de junio de
2006.
113
43
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
ha sido característica constante del diario desarrollo de toda esta problemática, el señalamiento, la
discriminación y la calumnia a nuestro Pueblo, a nuestros líderes, colocándolos en el fuego cruzado de un
conflicto armado que atraviesa el país hace más de 40 años, con causas tan complejas que ni el sentido
común acepta que la acción que realice uno de los actores armados se nos achaque tan alevosa e
irresponsablemente. Cabe anotar de qué manera esta línea de información ha sido una de las causas que
ha ayudado a generar una opinión pública cada vez más exasperante con nuestro Pueblo Ébêra Katío y
por ello, también adversa con la creación de las condiciones que garantizan la realización de un Estado
Social de Derecho, como se ve desconocido para algunos en la región”.
“…después de levantada nuestra Asamblea Permanente, con el artículo que nos deja como causantes del
secuestro reciente, señalamiento perverso, se suman una serie de artículos publicados en los últimos días
por el mismo diario, sobre posibles tomas a las oficinas de la empresa Urrá que en su conjunto nos
preocupan. Hacemos un llamado a los organismos de Derechos Humanos para que condenen las repetidas
y malintencionadas publicaciones que hace el diario El Meridiano de Córdoba contra nuestro pueblo, que
vulneran el derecho fundamental a la información, pero que además con ellos seguramente los actores
armados adversos a quienes cometieron el hecho, nos pondrán en la mira de su accionar militar. Exigimos
al diario El Meridiano de Córdoba, en ejercicio del derecho de rectificación, publique las aclaraciones
aquí hechas…”115
Enfoque de programas a mujeres, niños y niñas
Existe un convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que permitió la descentralización
administrativa de recursos para restaurante escolar, en ejecución, en el que también se desarrollan algunas
acciones de capacitación con docentes indígenas que apoyan dichos programas. Sin embargo, las
autoridades de los Cabildos Mayores insisten en que no hay una armonización entre las políticas estatales
en materia de protección y atención a la infancia y “los parámetros culturales de consumo de alimentos”,
puesto que a los niños se les llevan alimentos distintos a los de consumo tradicional y se presenta una
divergencia respecto de su valor nutricional.
Al parecer las relaciones entre la organización indígena y funcionarias del ICBF no han sido las mejores:
“Es necesario madurar mejores procesos de concertación interinstitucional que permitan ganar una
dinámica de trabajo conjunto matizado por la horizontalidad en las relaciones”.116
Por las presiones de la Fuerza Pública en el control de alimentos, como se mencionó anteriormente, el Acta
del 8 de abril de 2005 precisó que: “La Regional ICBF Córdoba concertará con la Comisión Mixta de
Derechos Humanos el acompañamiento en la zona del Resguardo, con el fin de hacer seguimiento directo
y evaluación periódica a la ejecución de los programas ICBF”117. Esto incluye una evaluación del
programa de restaurante escolar, que los indígenas consideran urgente y necesario, por los altos niveles de
desnutrición que siguen presentando los niños y niñas indígenas y las dificultades administrativas en la
transferencia de los recursos por parte de funcionarios del nivel local.
Finalmente, los Cabildos Mayores citan los problemas de la pésima atención en salud para los pueblos
indígenas, “a partir del caso de la niña Nafry Luz Domico, quien parece haber muerto en el hospital de
Montería por lesiones personales, aun sin esclarecer pese a la información que se ha solicitado a la
Fiscalía, creemos que los pacientes indígenas no tiene garantías por fuera de su territorio y su estado de
indefensión y vulneración es superior”118.
Fumigaciones y cultivos de uso ilícito
115
Comunicado Cabildos Mayores Del Río Sinú y Río Verde- Resguardo Embera Katío Del Alto Sinú.
“Ahí Están Pintados, El Meridiano Saca Lo Mejor Que Tiene: El Señalamiento, La Discriminación Y La
Calumnia. ¿Hasta Cuándo Más Irresponsabilidad En La Información? 29 de julio de 2005.
116
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento … p.13
117
Acta 8 abril, página 7.
118
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento… p.12
44
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
En cuanto al manejo de los recursos naturales, por necesidad, los pueblos indígenas sacan madera de la
selva para el consumo, pero de manera controlada. Sin embargo desde la década de 1980 y ahora se ha
abusado por parte de campesinos, que sacan la madera por el puerto de Frasquillo, con la complicidad de la
Fuerza Pública.
La deforestación, en cambio, ha surgido a partir de la introducción de cultivos de coca. Dentro de la
implementación del “Plan Colombia”, el Pueblo Embera Katío también ha sido víctima de fumigaciones y
más recientemente, de erradicación manual de cultivos:
En el resguardo hay cultivos ilícitos pero a través de colonos,[y fumigaciones] que están
afectando a la población civil (sic).119
El INCODER (con el apoyo logístico de la empresa Urrá SA), “se compromete que en el año 2005
comprará las 21 mejoras pendientes por adquirir en relación al Saneamiento del Resguardo Embera Katío
del Alto Sinú (…) iniciando en febrero de 2005.120” Para ello, se adjudicarían recursos de 400 millones de
pesos (ratificados por la XIII Comisión Nacional de Territorios Indígenas el 24 de febrero de 2005),
además para “levantamientos topográficos”. INCODER solicitaría presupuesto a Ministerio de Agricultura
y Desarrollo Rural y al Departamento Nacional de Planeación (DNP) “para atender las necesidades de tal
saneamiento hasta el año 2010 o hasta tanto se cumpla con la obligación del saneamiento total del
territorio, previa consideración de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas”121.
Si bien esta medida es algo urgente para los indígenas, ahora tienen la preocupación de que esas tierras, en
las que hay presencia de coca, les traerían mayores problemas y dificultades con los campesinos colonos,
pero igualmente con los grupos armados. Por ello, piden que se entreguen las tierras ya “saneadas” y que al
recibirlas, ellos no tengan que afrontar la presencia de cultivos de uso ilícito y resolverlo con un alto costo.
El 2 de agosto de 2005, comunidades indígenas vecinas a las del Alto Sinú, correspondientes también a la
etnia Embera Katío del río San Jorge (río que nace también en el Parque Natural Nacional del Nudo de
Paramillo, y está separado del río Sinú por la Serranía de San Jerónimo), denunciaron una intensa
fumigación de cultivos de coca:
“…En el Alto Uré, se viene fumigando de manera repetida desde hace más de 2 años. Lo delicado es que
las fumigaciones resultan más graves para la comida de la gente y para los bosques, que para la coca, la
cual queda intacta en muchos casos. Hace mes y medio, la fumigación se hizo sobre un bosque de
conservación en Alto Cristal y sobre los sitios de cultivo de las comunidades Batatadó, Dochamá (San
Antonio) y La Danta, fumigando un total de 55,25 hectáreas. Esto dejó sin comida a las familias, como
también ha provocado muchas enfermedades (diarreas, gripa, erupciones en la piel, vómito, mareos, dolor
de cabeza, fiebre) y contaminación del río y los animales. La coca, viene arrasando las comunidades ante
la impasividad del Estado, que sólo sabe fumigar los alimentos, el bosque, los rastrojos, mientras sigue
aumentando la coca”122
Luego de las fumigaciones, el gobierno nacional inició la implementación de un programa de erradicación
manual en el Parque Natural Nacional del Nudo de Paramillo, contando para ello con la mano de obra de
desmovilizados de las AUC, dirigidos por Salvatore Mancuso.
Las consecuencias de esta situación, como lo constató la visita del Nokó Wilson Domicó y 8 Jenenés a la
comunidad de Kiparadó, localizado a una hora en bote del Puerto de Frasquillo, y a 5 horas de Crucito, es
seria, porque además de la presencia de hombres armados y algunos encapuchados, hay “temor en los
habitantes de la comunidad, pues hace ya casi un mes comenzó el proceso de erradicación en la zona, el
cual hasta donde se conoce, no tiene programas de sustitución; esto propicia mayor desconcierto, zozobra
119
Testimonio de comuneros de Amborromia. 12 de junio de 2006.
Acta de acuerdos del 8 de abril de 2006
121
Ídem.
122
Carta del Cabildo Mayor Embera Katío del Resguardo Quebrada Cañaveral Río San Jorge a Luis Evelis
Andrade y Nilson Zurita, ONIC, firmada por el Gobernador Mayor, Aurelio Jumí Jarupia. Archivo ONIC.
120
45
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
y malestar entre los habitantes que, directa o indirectamente se han visto beneficiados por los cultivos de
coca [en particular] la población campesina, del sector de Alto Colón [quienes] vienen haciendo ante la
Defensoría del Pueblo, la Personería Municipal, la Alcaldía y demás entes territoriales, la grave situación
social que presentan, debido a la subsistencia que ha existido de la coca, y las pocas posibilidades ahora
encontradas”.123
A pesar de la presencia de ONG como “Corso”, que proporciona algunos desayunos infantiles, y que el
tema de la población campesina se planteó en el Comité de Atención a la Población Desplazada de
Tierralta, el 29 de marzo de 2006, “a la fecha, la situación no ha mejorado; por el contrario, se ha
empeorado a partir de lo denunciado por la comunidad (sic) pues hasta ahora, el Secretario de Gobierno
Municipal ha señalado que el gobierno sí está haciendo presencia, refiriéndose a la Fuerza Pública, pero
en cuanto a lo social, las respuestas no se ven”.124
De todos modos, ante la decisión del gobierno nacional del mes de julio de 2006 de fumigar parques
nacionales, a raíz de los ataques a erradicadores manuales en la Serranía de La Macarena, al sur oriente
colombiano, no excluyen la alta probabilidad de que este mecanismo sea usado en contra de las
comunidades indígenas del río San Jorge y según la evolución del conflicto y el proceso de
desmovilización paramilitar, recomposición de grupos desmovilizados y creciente delincuencia, extenderse
al Alto Sinú.
Administración de Justicia
Sobre la aplicación de la Justicia Indígena, los Cabildos Mayores consideran que el conflicto armado les ha
restado la autonomía para poder hacer respetar sus decisiones o para aplicar la justicia en sus comunidades.
Además, su impresión de la justicia ordinaria es muy negativa:
“…En todo problema que suceda hay que presentarlo ante la Fiscalía, ante la Policía; pero la Policía
siempre quieren solucionar las cosas [diciendo] ‘los problemas de ustedes, nosotros los solucionamos’.
Entonces nosotros vemos que eso queda en nada (…) Como en el caso de la muerte de un compañero
indígena a manos de otro indígena (…) y todo quedó en impunidad”.125
Utilización de recursos en la jurisdicción nacional
Además de la utilización de los recursos legales de protección, como la Acción de Tutela, los derechos de
petición, y las denuncias penales, los Embera Katío han recurrido incesantemente a las autoridades locales,
departamentales y nacionales para la solución de sus problemas.
En desarrollo de éstas, el 4 de agosto de 2004 los Embera tuvieron la visita de la Unidad de Derechos
Humanos de la Fiscalía General de la Nación, para averiguar sobre la desaparición de Kimi Pernía Domicó
y los asesinatos de Lucindo y Alejandro Domicó. Igualmente preguntaban por la masacre y desaparición
de otros indígenas Ébêra Katío, bajo el proceso 1035 en las comunidades de Alto Socorro, Gloria, Zancón y
Palestina; sin embargo, las dos autoridades de los Cabildos Mayores no les recibieron porque no
informaron con anticipación la fecha de la visita ni podían suministrar datos sobre las comunidades
mencionadas porque ellos corresponden a los Cabildos Menores que se separaron de la organización
indígena. En el Acta de la Fiscalía señaló que el caso de Kimi había sido “asignado a la Unidad Nacional
de Derechos Humanos a fin de avanzar en las investigaciones y se había conformado una comisión de
cuatro Fiscales para conocer los casos de los indígenas y que, precisamente, dos integrantes de la misma
hacen parte de esta comisión”.126
123
Carta de la Defensoría Comunitaria a los Cabildos Mayores, 1 de junio de 2006. Anexo Informe de
Comisión 20 al 22 de mayo de 2006 a la comunidad de Kiparadó.
124
Ídem.
125
Testimonio del Nokó del Río Sinú, 13 de junio de 2006.
126
Fiscalía General de la Nación. Acta de visita a la Casa Indígena del Cabildo Mayor del Río Sinú y Río
Verde de la comunidad Embera Katío en Tierralta, Córdoba, 4 de agosto de 2004.
46
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Posterior a esa visita, la evolución de los casos en el sistema judicial colombiano ha sido lenta o
inexistente, en un cuadro de impunidad generalizada.
Utilización de recursos en la Jurisdicción internacional para la protección de los derechos humanos
Seguimiento a las Medidas Cautelares
Como se mencionó anteriormente, las medidas cautelares han sido un espacio para mantener en la agenda
el tema de los derechos humanos del Pueblo Embera Katío.
El Gobierno nacional, con el apoyo directo de la USAID, ha mantenido el Programa de Protección a
Líderes Sociales y Defensores de Derechos Humanos, que desde 1997 se estableció al lado del Programa de
protección a víctimas de la Unión Patriótica, y al de Protección a testigos (de la Fiscalía General de la
Nación). Sin embargo, a raíz de las medidas cautelares solicitadas por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, se creó el ETNOCRER o Programa de Protección a Comunidades Étnicas (indígenas y
afro descendientes), un esfuerzo interinstitucional, bajo la responsabilidad directa del Ministerio del
Interior y de Justicia, en el que participan la Dirección de Derechos Humanos y la de Etnias, de dicho
ministerio.
El funcionamiento y criterios de este Programa se debían concertar conjuntamente entre los entes
gubernamentales y los pueblos indígenas, sin embargo,
“Este compromiso se esta incumpliendo, a pesar que se realizó una reunión en el mes de Julio del 2005
convocada por la Dirección de Derechos Humanos y Dirección de Etnias. En ella, se llegó a la conclusión
que era necesario adelantar un proceso interinstitucional que permitiera revisar el desarrollo de las
medidas cautelares, así como del ETNOCRER, pero además, la atención al Desplazamiento Indígena, todo
en el marco del desarrollo de los distintos programas institucionales que se vienen adelantando con los
Pueblos Indígenas (oferta institucional). Para ello, la Defensoría del Pueblo elaboraría un documento que
recogiera la situación de la oferta institucional, se adelantaría una reunión interna entre los Pueblos
Indígenas con medidas cautelares los días 8 y 9 de Agosto de 2005, para luego, reunirse con las
instituciones el día 11 de agosto, con el fin de avanzar en la identificación de logros, dificultades, ajustes,
recomendaciones y gestiones correspondientes. Este proceso quedó ahí, pues las reuniones fueron
aplazadas y hasta ahora no hay señales de que se adelanten prontamente”127
Otros mecanismos de la ONU
Las Recomendaciones del Relator Especial sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades
Fundamentales de los Indígenas en Colombia, en su visita realizada en marzo de 2004, solicitaron que se
realizaran tres reuniones para analizar, evaluar y proponer medidas para abordar los problemas de los
Embera. Sin embargo, los Cabildos Mayores indican que:
“El Gobierno viene incumpliendo el compromiso relacionado con el impulso de la realización de
3 reuniones para analizar, evaluar y proponer medidas con respecto al informe y
recomendaciones del relator especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades
fundamentales de los indígenas en Colombia, puesto que la primera reunión debió adelantarse en
Junio 2005. Hasta ahora no se ha convocado ni parece estar en la agenda gubernamental
avanzar en la primera de estas reuniones.
Para adelantar estas reuniones el Ministerio del Interior tiene el compromiso de financiar un
representante de cada uno de los pueblos indígenas con medidas cautelares por parte de la
CIDH.”128
127
128
Cabildos Mayores de los Ríos Verde y Sinú. Documento de seguimiento… p. 15
Ídem.
47
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
Actividades de Prevención y Protección y Mecanismos para Garantizar la Diversidad y el
Debate Respetuoso
También en el campo de los derechos humanos, los Cabildos anotan que: “Los compromisos del Gobierno,
a través del Programa de DDHH de la Vicepresidencia y del Mininterior, son cinco (5).
En primer lugar, en concertación con las Autoridades Indígenas, diseñar y poner en marcha un programa
de capacitación con autoridades locales orientado a brindar las condiciones necesarias para garantizar el
respeto de los derechos de los pueblos indígenas. En él se deberá incluir la participación de las
autoridades indígenas como expositores de sus problemáticas y de las dificultades que han tenido en el
proceso de reclamación de sus derechos. Igualmente, como resultado del mismo se producirán directrices
institucionales que señalen la forma como cada una de las instituciones prestará atención al pueblo
indígena Êbêra Katío en cada una de sus necesidades.
En segundo lugar, se impulsaran reuniones con sectores sociales y medios de comunicación para facilitar
el dialogo y la discusión sobre la importancia de los pueblos indígenas y la necesidad de asegurar el pleno
respeto de sus derechos y libertades.
En tercer lugar, en desarrollo de sus competencias de ley el Ministerio del Interior divulgará los derechos
de los pueblos indígenas, la legislación indígena y el compromiso del Estado colombiano por garantizar la
supervivencia de los pueblos indígenas.
En cuarto lugar, el gobierno nacional facilitará el acceso del pueblo Êbêra al canal institucional y la
realización de eventos en la zona.
Por último, las anteriores actividades se formalizarán como permanentes en una estrategia de
comunicación, para lo cual se realizará una reunión en el mes de julio de 2005 y se presentará para su
aprobación en la siguiente reunión del espacio de seguimiento a los acuerdos.
Estas obligaciones no han tenido avance en su cumplimiento, a pesar que la situación regional de
discriminación, señalamiento, estigmatización no parece tener mayores cambios. Como fue señalado por
los Cabildos Mayores en comunicados públicos (…) y en visita de la Comisión Mixta realizada los días ....
En la actualidad el Ministerio del Interior tramita la ejecución de un proyecto para comunidades en
riesgo, todo indica que el mismo sería el encargado de desarrollar estos compromisos. Los Cabildos
Mayores han sido contactados para concertar el desarrollo del mismo, pero aún no se ha definido el
alcance que tendría.”129
Alternativas y demandas desde las organizaciones indígenas
“…Son (…) años de tristeza, desolación y angustia de todo el pueblo, sus hijos e hijas, sus hermanos y
hermanas. Pero son también tres años de impunidad, a la fecha el estado no ha esclarecido los hechos, ni
nada”.
Como queda dicho a lo largo de este documento, los Embera han desarrollado muchas actividades y han
generado alternativas para demandar sus derechos. Parte de ello son:
1.
2.
3.
4.
La Declaración de Sambudó de 1999, contra la presencia de los actores armados algo que se debe
difundir y circular como parte del mandato.
Defensa del territorio ante la imposición de Urrá- Toma de antejardines del ministerio de
Ambiente, Bogotá (2000)
Movilización para la búsqueda de Kimy Pernía Domicó (2001)
Asamblea Permanente (2005)
Dentro de otras formas de resistencia que están buscando implementar están:
129
Ibíd. Pág. 14
48
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
o
o
o
o
Seguridad alimentaria, para no depender del municipio
Prevención del desplazamiento forzado
Jenené o Guardia Indígena: fortalecimiento como recurso propio.
Presencia de las organizaciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos, por ejemplo,
a través de la Comisión Mixta y la creación de la Defensoría Comunitaria.
También los Embera han realizado eventos para honrar la memoria de sus desaparecidos, como el
efectuado el 2 de junio de 2004, en el parque de Tierralta en el que dos monumentos representativos del
Árbol Jenené fueron inaugurados: “… la escultura muestra los rostros de nuestros compañeros caídos, los
seres de la naturaleza que se vieron afectados por la construcción de la Represa Urrá I, enmarcados en el
árbol jenené, principal imagen cosmogónica de la cultura Embera, origen de la vida y de los ríos”.
El texto bilingüe en la placa de los monumentos reza: A TODOS AQUELLOS HERMANOS QUE
ENTREGARON SUS VIDAS POR DEFENDER NUESTRA DIGNIDAD Y NUESTROS DERECHOS. A
NUESTRO PUEBLO QUE EN MITAD DEL SILENCIO CONVIERTE SU VOZ EN UN GRITO DE
LIBERTAD Y SE NIEGA A SER MARGINADO Y DESCONOCIDO. A NUESTROS HIJOS, LOS
ENCARGADOS DE MANETENER NUESTRA MEMORIA, NUESTRA HISTORIA Y NUESTRA
LUCHA.
Recomendaciones:
Al Gobierno nacional
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
Convocar de manera inmediata la Comisión de expertos130 con la finalidad de realizar un análisis
global del estado actual de los impactos dentro de un espacio objetivo y neutral de valoración al
cumplimiento de los compromisos.
Denunciar y rechazar enfáticamente la incursión militar en el territorio indígena, los combates en
el territorio indígena, y los hostigamientos y vejámenes a los que nos someten los actores armados
ilegales y legales. La vida de nuestras mujeres, hombres y niños está hoy en manos del ejército131.
Educación
Adelantar procesos formativos sistemáticos sobre la Etnoeducación y la legislación indígena a
funcionarios públicos del nivel municipal y departamental.
Realizar un Foro departamental de Etnoeducación con experiencias de otras regiones del país.
Resolver la problemática generada por la aplicabilidad del cabildo en la convocatoria para
infraestructura y garantizar la inversión mediante el fondo.
Financiar el proceso del Proyecto Educativo Comunitario (PEC) Embera allegado al MEN,
Gobernación y Municipio.
Gestionar ante la SEM cupos de ingreso para los bachilleres indígenas, al centro de educación
superior que comenzara a funcionar en el municipio de Tierralta.
Exigir por parte del MEN a la Secretaria de Educación de Tierralta como una exigencia y requisito
para su certificación la inclusión de programas y proyectos en el plan sectorial de educación,
referentes a la Etnoeducación previa concertación con las autoridades indígenas.
Establece un cronograma y metodología de seguimiento a la SED y SEM de Tierralta por parte del
grupo de Etnoeducación del MEN y generar la institucionalización de la Etnoeducación en la
región.
Salud
10. Los procesos de capacitación no se han implementado, es necesario construir un plan de
capacitación, sistemático y acreditación sobre derechos especiales de los pueblos indígenas en
materia de salud e iniciativas y experiencias en etnosalud de otros pueblos indígenas.
130
131
Creada en el marco de los compromisos del 19 de Abril del 2000
Cabildos Mayores. Comunicado público. Tierralta, 16 de Septiembre de 2004.
49
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
11. Sobre el transporte de pacientes indígenas es necesario recordar el compromiso adquirido por Urrá
S.A. y solicitar al Ministerio las gestiones y seguimiento, de acuerdo a los compromisos pactados
en la reunión en Tierralta en el mes de Junio, sobre la ambulancia fluvial que MANEXKA debe
tener en su dotación.
12. El ministerio tiene el compromiso de gestionar ante el municipio de Tierralta y la CVS la solución
a los problemas de calidad de aguas; en este orden de ideas proponemos que se inicie un
diagnostico de la calidad de aguas en la fuente por parte de la CVS y que se genere un
compromiso con el municipio para la construcción de los micro acueductos en las comunidades, a
través de la inclusión de los requerimientos presupuestales en el Plan de Desarrollo Municipal.
13. Seguimiento y asesoría permanente por parte del Ministerio a la aplicación de la adecuación sociocultural del sistema de salud, en las IPS de primer y segundo nivel.
14. Propiciar la construcción del modelo Embera de salud mediante la financiación de un proceso
comunitario de construcción y la apertura de espacios interinstitucionales para el desarrollo de la
interculturalidad en el ámbito de la salud.
15. Debido a que el proyecto de salud que fue ordenado por la Licencia ambiental y que se enmarca en
el Plan Jenené culmina su ejecución el presente año, las comunidades Êbêra quedan desprotegidas
en materia de control a las enfermedades tropicales típicamente generadas por las represas y otras
relacionadas con la zoonosis, el saneamiento ambiental, etc.; se hace relevante establecer
continuidad financiera del proyecto en la misma medida que subsisten las razones que le
generaron ampliando su aplicación hacia el modelo de salud propio.
16. Frente a esta situación se requiere que la Nación garantice la casa de paso para los pacientes
indígenas en la ciudad de Montería.
Atención a niños y niñas
17. Habilitar un escenario de evaluación del programa [del ICBF] de desayuno y restaurante escolar y
su desarrollo actual, cuyos resultados sirvan de base de concertación para la flexibilización de los
programas y los criterios administrativos.
Papel de la Defensoría del Pueblo
18. Evaluar el mecanismo de alertas tempranas para establecer dispositivos que prevengan futuros
ataques, dadas las amenazas reales que se ciernen sobre la población Embera. Durante el período
2003 a 2005 se han hecho cinco (5) alertas por presencia de paramilitares, la fuerza pública y las
amenazas y hostigamiento de las guerrillas, con resultados generalmente positivos.
19. Realizar una evaluación conjunta del trabajo de la Defensoría Comunitaria, a fin de poder
introducir la figura de Defensoría Comunitaria Indígena, es decir, que el cargo en cuestión pueda
ser ejercido por una persona indígena puesto que de ese modo se garantiza una mayor
compenetración con nuestros problemas.
20. A través de la Defensoría Regional se han presentado solicitudes de medidas al Ministerio del
Interior y al Ministerio de la Defensa, así como a autoridades locales y departamentales, para la
protección de la población, pero se debe pasar de los intercambios de cartas al ejercicio e
implementación de la ley que otorga funciones de defensa y protección de los derechos humanos.
A las guerrillas
.
1.
Reiterar nuestra decisión en la Declaración de Sambudó, rechazando la utilización del territorio
Embera por los dos frentes de las FARC que hacen presencia en él (5º y 18), porque pone en serio
riesgo la integridad de nuestros hermanos, además viola nuestra autonomía, el respeto por nuestro
territorio y el derecho a vivir en paz.
2.
Rechazar las graves violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por las guerrillas
al minar un amplio territorio de la parte alta del Río Esmeralda, principalmente, y exigir cesen
estos atropellos.
A los grupos paramilitares
50
Situación de Derechos Humanos y DIH Pueblo Ébêra Katío, Córdoba
“Exigimos al gobierno nacional, al presidente Álvaro Uribe, al vicepresidente Francisco Santos, al
Ministro del Interior y de Justicia, el cumplimiento inmediato de los compromisos adquiridos por las AUC
de cesar toda hostilidad y respetar a la población civil; instamos a la iglesia colombiana, como mediadora
del proceso de paz y al Secretario General de la OEA, César Gaviria Trujillo, como veedor del mismo,
requerir al estado colombiano ofrecer las garantías suficientes para nuestro pueblo y establecer
responsabilidades inmediatas acerca de las violaciones [de derechos humanos]y tomar las medidas
pertinentes”.132
A las ONG y organizaciones sociales
Acompañar al pueblo Embera Katío del Alto Sinú en sus demandas por lograr restablecer sus condiciones
de vida con dignidad y poder vivir en paz.
A las organizaciones internacionales
1.
2.
3.
Intergubernamentales
Mantener su acompañamiento y observación permanente para lograr que el Estado colombiano
cumpla con las disposiciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las
Recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los
Pueblos Indígenas.
Destinar funcionarios idóneos para abordar la temática indígena, mediante el envío de
funcionarios en el terreno, que estén monitoreando y apoyando las labores de capacitación en
derechos humanos, el desarrollo de los Planes de Vida y el adelanto de las comunidades, conforme
a los instrumentos internacionalmente reconocidos suscritos por Colombia.
Elaborar informes periódicos de seguimiento a la situación de los pueblos indígenas de Colombia,
con el propósito de aportar en el diseño de políticas públicas que respondan a las necesidades de
esta población.
No gubernamentales
1.
2.
132
Apoyar iniciativas desde y para las comunidades indígenas, respetando los principios de
autonomía de los pueblos indígenas, como complemento de la acción que corresponde al Estado
colombiano, mediante la creación y apoyo a proyectos y programas orientados al desarrollo de los
Planes de Vida y la protección de los derechos humanos del pueblo Embera.
Mantener una mirada comprehensiva de la problemática de derechos humanos, procesos de paz y
pervivencia de los pueblos indígenas, a fin de comprender las relaciones existentes entre los
pueblos indígenas y el resto de la población en zonas altamente conflictivas.
Cabildos Mayores, Comunicado público del 26 de julio de 2004
51
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