de los servicios públicos domiciliarios como derecho fundamental

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DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO DERECHO
FUNDAMENTAL. UN DERECHO DE LA POBLACIÓN VULNERABLE: ESTUDIO
COMPARADO – COLOMBIA FRENTE A ESPAÑA
PAOLA ANDREA HERNANDEZ PRIETO
UNIVERSIDAD CATÓLICA DE COLOMBIA
FACULTAD DE DERECHO
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIONES – COORDINACIÓN TRABAJOS DE
GRADO E INVESTIGACIÓN FORMATIVA
BOGOTÁ
2014
DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO DERECHO
FUNDAMENTAL. UN DERECHO DE LA POBLACIÓN VULNERABLE: ESTUDIO
COMPARADO – COLOMBIA FRENTE A ESPAÑA
PAOLA ANDREA HERNANDEZ PRIETO
Trabajo de Grado para optar el título de
Abogada
Director
JAIRO BECERRA
Abogado
UNIVERSIDAD CATÓLICA DE COLOMBIA
FACULTAD DE DERECHO
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIONES – COORDINACIÓN TRABAJOS DE
GRADO E INVESTIGACIÓN FORMATIVA
BOGOTÁ
2014
Nota de Aceptación
_______________________
_______________________
_______________________
_______________________
_______________________
___________________________
Firma del presidente del jurado
_________________
Firma del jurado
_________________
Firma del jurado
Bogotá, 18, octubre, 2014
Gracias a Dios primeramente por ser mi guía en este arduo camino de la vida. A
mis padres por su apoyo incondicional, por su profundo amor y por el legado que
han dejado en mí. A mi gran amigo Boyaca por su dedicación, entrega y por
brindarme tantas enseñanzas, y finalmente a Mauricio Jiménez por ser parte de mi
inspiración.
“Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas
otras montañas por escalar.”
«Nelson Mandela»
CONTENIDO
pág.
INTRODUCCIÓN ................................................................................................... 41
1. DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS…………………………..45
1.1. NOCIÓN Y CLASES DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS .............. 46
1.1.1. Servicios públicos de acueducto, alcantarillado y aseo ............................... 49
1.1.2. Servicio público de energía eléctrica ........................................................... 50
1.1.3. Servicio público de gas combustible ............................................................ 50
1.1.4. Servicio público domiciliario de telefonía pública básica conmutada y
telefonía móvil rural ................................................................................................ 50
1.2. ENTIDADES ENCARGADAS DE PRESTAR LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS .................................................................................................... 52
1.2.1. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte empresas de
servicios públicos domiciliarios .............................................................................. 54
1.2.1.1. Sociedades por Acciones.......................................................................... 55
1.2.1.2. Empresas Industriales Comerciales del Estado ........................................ 55
1.2.2. Prestación de los S.P.D. por parte las personas naturales o jurídicas que
produzcan para ellas mismas de éstos bienes y servicios ..................................... 56
1.2.3. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte de los municipios 57
1.2.4. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte de las
organizaciones autorizadas ................................................................................... 58
1.2.5. Prestación de los s.p.d. por parte de las entidades descentralizadas que al
momento de expedirse la Ley 142 de 1994 estén prestando cualquiera de los
servicios públicos ................................................................................................... 58
1.3.
EVOLUCIÓN
NORMATIVA
DE
LOS
SERVICIOS
PÚBLICOS
DOMICILIARIOS ................................................................................................... 59
1.4. ACTUALIDAD DE LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS .................................................................................................... 65
2. POBLACIONES VULNERABLES…………………………………………….....71
2.1. NOCIÓN DE POBLACIÓN VULNERABLE ..................................................... 72
2.2. GRUPOS CONSIDERADOS COMO POBLACIÓN VULNERABLE ................ 76
2.2.1. Personas en condición de desplazamiento .................................................. 77
2.2.2. Personas en situación de discapacidad ...................................................... 79
2.2.3. Mujeres Cabeza de Familia ........................................................................ 81
2.2.4. Adultos mayores ......................................................................................... 82
pág.
2.2.5. Grupos indígenas (comunidades tribales y etno-culturales)Personas en
situación de discapacidad ..................................................................................... 84
2.2.6. Personas sin ingresos económicos ............................................................. 85
2.3. MARCO NORMATIVO RELACIONADO CON LA POBLACIÓN VULNERABLE
............................................................................................................................... 87
2.4. INFLUENCIA DE LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS EN LA POBLACIÓN VULNERABLE .......................................... 95
3.
SERVICIOS
PÚBLICOS
DOMICILIARIOS
COMO
DERECHO
FUNDAMENTAL………...……………………………..............................................103
3.1. NOCIÓN DE DERECHO FUNDAMENTAL Y SU DIFERENCIA FRENTE A UN
DERECHO ........................................................................................................... 104
3.2. IMPLICACIÓN DE UNA REFORMA CONSTITUCIONAL SOBRE UNA
REFORMA LEGAL .............................................................................................. 110
3.3. LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO UN DERECHO ...... 117
3.4. DESARROLLO JURISPRUDENCIAL ........................................................... 124
4. DERECHO COMPARADO: COLOMBIA VS ESPAÑA FRENTE A LA
PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS………….133
4.1. CONCEPTO DE SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA ............................. 133
4.2. PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA .................... 141
4.3. DERECHO COMPARADO............................................................................ 149
4.4. PROPUESTA: SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO UN
DERECHO FUNDAMENTAL PARA LA POBLACIÓN VULNERABLE ................. 158
5. CONCLUSIONES ........................................................................................... 167
BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................... 173
GLOSARIO
ABASTECIMIENTO: Actividad que consiste en satisfacer, en el tiempo apropiado
y de la forma adecuada, las necesidades de las personas en lo referente
al consumo de algún recurso o producto comercial.
ACCIÓN DE TUTELA: Es el mecanismo por el cual toda persona tiene derecho
para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un
procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por quien actúe a su nombre,
la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales, cuando
quiera que éstos resulten vulnerados por la acción o la omisión de cualquier
autoridad pública o de los particulares.
ADMINISTRADO: Es la persona física o jurídica que, en principio, es sujeto pasivo
o destinatario de la actuación administrativa, de manera que en la relación jurídica
que pueda constituirse entre la Administración Pública y el administrado, ambos
sujetos ocupan posiciones opuestas. Sin embargo, el administrado puede
aparecer, a veces, como titular de facultades o derechos frente a la
Administración.
COADYUVAR: Contribuir o ayudar a la consecución de una cosa.
CONCESIÓN: Acción y efecto de conceder o dar una cosa a una persona quien
tiene autoridad o poder para ello, especialmente un favor o permiso. Otro de sus
significados en la actualidad es de un permiso que un organismo oficial concede a
una empresa o a un particular para que explote una actividad o propiedad del
gobierno. Y hay una tercera definición que es la que refiere a una renuncia sobre
un asunto concreto que hace una persona en favor de otra, siendo generalmente
la primera de mayor autoridad que la segunda.
CONCRECIÓN: Cualidad de una cosa dicha o escrita con exactitud y precisión,
reduciendo el contenido a lo fundamental.
CONSORCIO: Cuando dos o más personas en forma conjunta presentan una
misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato,
respondiendo solidariamente por todas y cada una de las obligaciones derivadas
de la propuesta y del contrato. En consecuencia, las actuaciones, hechos y
omisiones que se presenten en desarrollo de la propuesta y del contrato, afectarán
a todos los miembros que lo conforman
CONSUMIDOR: Individuo u organización que demanda bienes o servicios que
ofrece, ya sea un productor o quien provee los mencionados bienes y servicios.
Vale mencionarse que esa demanda tiene como motivación la satisfacción de
necesidades o en su defecto reemplazar el gasto de energía o daño que haya
recibido algún bien.
CONTRATO CONSENSUAL: Aquellos que quedan perfeccionados o concluidos
con todos sus efectos desde que las partes se ponen de acuerdo, aún antes de
ser entregada la cosa, materia del contrato.
CONTRATO ONEROSO: Son contratos onerosos aquellos en los que el beneficio
que espera obtener una parte como consecuencia de su cumplimiento o
perfección se produce a cambio de un propio sacrificio previo, simultáneo o
posterior en el tiempo.
COOPERATIVAS: Es una asociación de personas que se unen de forma
voluntaria para atender y satisfacer en común sus necesidades y aspiraciones
económicas, sociales, de salud, educación y culturales mediante una empresa que
es de propiedad colectiva y de gestión democrática.
DERECHO CONSTITUCIONAL: Derecho tendente a asegurar la libertad y los
derechos de los ciudadanos y el derecho que contempla las normas que regulan la
organización y el ejercicio del poder. Simplificadamente es el derecho que
pretende equilibrar el ejercicio del poder y el de la libertad en el seno del Estado.
DERECHO DE PETICIÓN: Cualquier comunicación escrita o verbal que presente
el usuario ante la prestadora, solicitando el reconocimiento de un derecho o que
se le resuelva una situación jurídica relacionada con la prestación de los servicios
públicos domiciliarios.
DERECHOS LEGALES: Derechos que emanan de una ley proferida por el
constituyente secundario, en desarrollo de un derecho fundamental, que son de
obligatorio cumplimiento y su eficacia depende de las armas jurídicas consagradas
en las mismas leyes que los fundamentan.
DERECHOS FUNDAMENTALES: Los derechos fundamentales son todos
aquellos derechos de los cuales es titular el hombre por el mero hecho de serlo, es
decir que le pertenecen al ser humano sin distinción de raza, condición, sexo o
religión. Se les ha dado varias denominaciones como lo son derechos humanos,
derechos del hombre, derechos de la persona para luego definirlo como derechos
fundamentales.
DESCENTRALIZACIÓN: Es un mecanismo administrativo que consiste en
transferir del centro a la periferia funciones políticas, administrativas y/o
financieras para que sean ejercidas autónomamente por quien recibe tales
atribuciones.
DESPLAZADOS: Quienes se encuentran amenazados con ocasión del conflicto
armado interno o requieran evitar los conflictos de los mismos y por ello se
hayanvisto forzados abandonar el lugar de su residencia habitual o de sus
actividades se consideran personas desplazadas.
DIGNIDAD HUMANA: Es aquella condición especial que reviste todo ser humano
por el hecho de serlo, y lo caracteriza de forma permanente y fundamental desde
su concepción hasta su muerte.
DISCAPACIDAD: Deficiencia física, mental o sensorial, ya sea de naturaleza
permanente o temporal, que limita la capacidad de ejercer una o más actividades
esenciales de la vida diaria, que puede ser causada o agravada por el entorno
económico y social.
DISCRIMINACIÓN: Es el acto de agrupar a los seres humanos según algún
criterio elegido e implica una forma de relacionarse socialmente. Concretamente,
suele ser usado para hacer diferenciaciones que atentan contra la igualdad, ya
que implica un posicionamiento jerarquizado entre grupos sociales, es decir,
cuando se erige un grupo con más legitimidad o poder que el resto.
EMPRESAS PRESTADORAS DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS:
Quien lleva el servicio público domiciliario a la vivienda, oficina o local comercial,
para satisfacer las necesidades básicas y esenciales de un usuario.
EMPRESAS INDUSTRIALES Y COMERCIALES DEL ESTADO: Son organismos
que desarrollan actividades de naturaleza industrial o comercial y de gestión
económica conforme a las reglas del derecho privado, salvo las excepciones que
consagre la ley; deben tener personería jurídica y autonomía administrativa y
financiera conforme a los actos que las rigen; deben tener capital independiente,
constituido totalmente por fondos públicos comunes, los productos de ellos, o el
rendimiento de tasas que perciban por las funciones o servicios, y contribuciones
de destinación especial en los casos autorizados por la Constitución; en el acto de
creación debe definirse su vinculación a un ministerio o un departamento
administrativo; en el cumplimiento de sus actividades se ceñirán a las ley o norma
que las creó o autorizó y a sus estatutos internos.
ENAJENAR: Vender, donar o ceder el derecho o el dominio que se tiene sobre un
bien o una propiedad.
ENERVAR: Debilitar la fuerza de las razones o argumentos.
ESENCIALIDAD: Cualidad que hace que una cosa sea esencial o no se pueda
prescindir de ella.
10
ESPECIE: Clase, tipo, categoría o aspecto característico. Por tanto, una especie
es un conjunto de personas o de cosas que son semejantes porque tienen uno o
más atributos o características en común, que permiten clasificarlos en una misma
categoría.
ESTADO LIBERAL CLÁSICO: Es el término empleado para designar la ideología
que defiende la propiedad privada, una economía de mercado no intervenida, el
estado de derecho, garantías constitucionales de libertad de religión y prensa y
paz internacional basada en el libre comercio.
EXCRETAS: Son las deposiciones que evacua el organismo humano: materia
fecal y orina.
GASODUCTO: Conducción de tuberías que sirven para transportar gases
combustibles a gran escala.
HUELGA: Constituye un instrumento de vital importancia en el marco de las
relaciones laborales entre trabajadores y empleadores, toda vez que sirve de
medio legítimo de presión para alcanzar mejores condiciones de trabajo y, de esa
manera, un equilibrio y justicia sociales, así como el respeto de la dignidad
humana y la materialización de los derechos del trabajador.
INDEFENSIÓN: En cuanto al estado de indefensión, la Corte Constitucional, en su
jurisprudencia, ha señalado que éste no tiene origen en la obligatoriedad que se
deriva de un vínculo jurídico, sino en la situación de ausencia o insuficiencia de
medios físicos y jurídicos de defensa para resistir u oponerse a la agresión,
amenaza o vulneración de sus derechos fundamentales. La indefensión no puede
ser, entonces, analizada en abstracto, sino que requiere de un vínculo entre quien
la alega y quien la genera, que permita asegurar el nexo causal y la respectiva
vulneración del derecho fundamental.
INEMBARGABILIDAD: Calidad de determinados bienes que no pueden ser objeto
de embargo; por ejemplo los bienes del Estado, los bienes de uso público, del
salario, asignaciones de retiro, pensiones y demás prestaciones sociales.
IUS FUNDAMENTAL: Abanico de garantías y derechos fundamentales que se
encuentran en la Constitución Política.
INTERÉS GENERAL: Es una cláusula más indeterminada cuyo contenido ha de
hacerse explícito en cada caso concreto.
Es precisamente el carácter
jurídicamente abstracto e indeterminado del concepto de interés general, lo que ha
llevado a que las constituciones liberales modernas consideren la necesidad de
armonizarlo con los derechos individuales y con el valor social que tiene la
diversidad cultural.
11
JAGÜEYES: Nombre con el cual se denominan las pequeñas y medianas
represas de tipo artificial, comunes en todas las fincas y haciendas de la costa
Caribe colombiana, poseen un arraigo tradicional en la producción agropecuaria
típica de la región.
LETRINAS: Es un sistema apropiado e higiénico, donde se depositan los
excrementos humanos que contribuye a evitar la contaminación del ambiente y a
preservar la salud de la población.
LEYES ESTATUTARIAS: Aquellas que la Constitución establece taxativamente.
Tienen una categoría superior a las demás clases de leyes y se establece un
trámite especial para su expedición por su importancia jurídica. Para su moncler
aprobación requiere mayoría absoluta y revisión previa por parte de la Corte
Constitucional.
LEYES MARCO: Son aquellas que establecen las normas generales y señala los
criterios y objetivos a los que debe sujetarse el gobierno con relación a
determinados asuntos establecidos en la Constitución. (Artículo 150, numeral 19
Constitución Política de Colombia).
LEYES ORGÁNICAS: Aquellas que la Constitución establece taxativamente. Le
siguen en jerarquía a las leyes estatutarias y se establece un trámite especial para
su expedición por su importancia jurídica.
LIBRE INICIATIVA EMPRESARIAL: Expresión de valores de razonabilidad y
eficiencia en la gestión económica para la producción de bienes y servicios y
permite el aprovechamiento de la capacidad creadora de los individuos y de la
iniciativa privada; la competencia se presenta cuando un conjunto de empresarios
(personas naturales o jurídicas), en un marco normativo, de igualdad de
condiciones, ponen sus esfuerzos o recursos en la conquista de un determinado
mercado de bienes y servicios; la libre competencia, desde el punto de vista
subjetivo, se consagra como derecho individual que entraña tanto facultades como
obligaciones; las libertades económicas no son derechos fundamentales.
MIGRACIÓN: Movimiento de personas que dejan su país de origen o en el que
tienen residencia habitual, para establecerse temporal o permanentemente en otro
país distinto al suyo. Estas personas para ello han debido atravesar una frontera.
PERSONAS JURÍDICAS: Persona ficticia, capaz de ejercer derechos y contraer
obligaciones civiles, y de ser representada judicial y extrajudicialmente.
PERSONAS NATURALES: Todos los individuos de la especie humana,
cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición.
12
POTABILIZACIÓN: Proceso que se lleva a cabo sobre cualquier agua para
transformarla en agua potable y de esta manera hacerla absolutamente apta para
el consumo humano.
PRINCIPIO DE CONTINUIDAD: El principio de continuidad implica que el servicio
se deberá prestar aún en casos de quiebra, liquidación, intervención, sustitución o
terminación de contratos de las empresas responsables del mismo, sin
interrupciones diferentes a las programadas por razones técnicas, fuerza mayor,
caso fortuito, o por las sanciones impuestas al usuario por el incumplimiento de
sus obligaciones.
PRODUCTORES MARGINALES: La persona natural o jurídica que utilizando
recursos propios y técnicamente aceptados por la normatividad vigente para cada
servicio, produce bienes o servicios propios del objeto de las empresas de
servicios públicos para sí misma o para una clientela compuesta exclusivamente
por quienes tienen vinculación económica directa con ella o con sus socios o
miembros o como subproducto de otra actividad principal.
PRECARIO: Se entiende por precario la situación que se da cuando una persona
tiene la posesión de una cosa, normalmente un bien inmueble, sin ser su dueño.
El dueño tolera dicha posesión, pero ello no significa que otorgue al poseedor
ningún derecho sobre la cosa.
REFERENDO: La Constitución Política de Colombia regula de manera cuidadosa
el referendo constitucional, pues su objetivo no sólo fue establecer un mecanismo
de reforma constitucional, que contara con la participación directa de la
ciudadanía, sino también asegurar que el referendo, en el ordenamiento
constitucional colombiano, sea un instrumento al servicio de los ciudadanos, y no
un recurso al servicio del príncipe y del gobernante.
REFORESTACIÓN: Reforestar es establecer vegetación arbórea en terrenos con
aptitud forestal. Consiste en plantar árboles donde ya no existen o quedan pocos;
así como su cuidado para que se desarrollen adecuadamente.
REPÚBLICA CENTRALISTA: El centralismo es el sistema de organización estatal
cuyas decisiones de gobierno son únicas y emanan de un mismo centro.
REPÚBLICA PRESIDENCIALISTA: Se denomina república presidencialista o
sistema presidencial a aquella forma de gobierno en la que, una vez constituida
una República, la Constitución establece una división de poderes entre el poder
legislativo, el poder ejecutivo, poder judicial, y el Jefe de Estado, además de
ostentar la representación formal del país, es también parte activa del poder
ejecutivo, como Jefe de Gobierno, ejerciendo así una doble función, porque le
corresponden facultades propias del Gobierno, siendo elegido de forma directa por
los votantes y no por el Congreso o Parlamento.
REPÚBLICA UNITARIA: Cuando se afirma que Colombia es una república
unitaria, se alude a su organización política, basada simultáneamente en una
forma de Estado (unitario) y en una de las formas de Gobierno (la república).
RIESGO: Es la vulnerabilidad ante un potencial perjuicio o daño para las
unidades, personas, organizaciones o entidades.
SECTORES EXCEPTUADOS: Con la mención de los sectores exceptuados en el
derecho de la competencia, generalmente se hace referencia a aquellos sectores
económicos a los que las leyes de competencia sólo son aplicables con
limitaciones considerables. Típicamente estos sectores son el sector del
transporte, la agricultura, banca y seguros, sociedades de protección de los
derechos de autor y los servicios públicos domiciliarios.
SEGREGACIÓN: Es el resultado de disparidades sociales que después se
manifiestan en desiguales condiciones de vivienda, con desiguales
infraestructuras y servicios (atención médica, comercio, comida, comunicaciones,
transporte y educación). En un sentido amplio se incluyen otras condiciones
ambientales desiguales, tales como acceso a espacios verdes, calidad del agua y
del aire, riesgos de aluviones, etc. Se consideran distintas formas de segregación:
étnica, religiosa, económica, según profesiones, según nivel de educación y
demográfica (edad y sexo).
SERVICIO PÚBLICO: Servicio público es la actividad desarrollada por una
institución pública o privada con el fin de satisfacer una necesidad social
determinada.
SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS: Todas las actividades ordenadas a la
generación o captación, transformación, transmisión o transporte, distribución,
comercialización y provisión masiva de aquellos bienes de consumo y servicios de
naturaleza homogénea, producibles en masa por empresas y mediante un
régimen de tarifas, que, en cada etapa de desarrollo económico y social, todos los
residentes en el país necesitan en forma continua en su lugar de habitación y
trabajo para disfrutar en éste de libertad e intimidad frente a terceros, vivir en
forma digna y saludable y adelantar actividades productivas
SERVIDUMBRES: Es un gravamen impuesto sobre un predio, en utilidad de otro
predio de distinto dueño.
SITIO DE ACOPIO: Los centros de acopio cumplen la función de reunir la
producción de pequeños productores para que puedan competir en cantidad y
calidad en los mercados de los grandes centros urbanos.
SOCIEDADES POR ACCIONES: La Sociedades por acciones son los entes
societarios constituidos por acciones, dentro de las cuales encontramos las
sociedades por acciones simplificadas, sociedades anónimas y la comandita por
acciones.
SUBSIDIO: Diferencia entre lo que se paga por un bien o servicio, y el costo real
de éste, cuando el valor pagado es menor que el del costo
SUFRAGANTE: Persona que realiza el acto de cumplir con un sufragio o voto.
TAXACTIVIDAD: Adjetivo que se emplea en el ámbito del Derecho para referirse
a algo que limita, que circunscribe o bien que reduce un caso concreto a una serie
de determinadas circunstancias.
TELEFONÍA PÚBLICA BÁSICA CONMUTADA: Es el servicio básico de
telecomunicaciones, uno de cuyos objetos es la transmisión conmutada de voz a
través de la red telefónica conmutada con acceso generalizado al público, en un
mismo municipio.
USUARIO: Persona natural o jurídica que se beneficia con la prestación de un
servicio público, bien como propietario del inmueble en donde éste se presta o
como receptor directo del servicio. A este último usuario se le denomina también
consumidor.
VULNERABILIDAD: Capacidad disminuida de una persona o un grupo de
personas para anticiparse, hacer frente y resistir a los efectos de un peligro natural
o causado por la actividad humana, y para recuperarse de los mismos.
INTRODUCCIÓN
Colombia es un estado social de derecho que tiene como pilar fundamental el
respeto por la dignidad humana y como finalidad la obtención del bienestar
general y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes. De igual forma,
establece como objeto fundamental de la actividad del Estado la solución de las
necesidades insatisfechas de la población, en especial la prestación de los
servicios públicos domiciliarios, que al ser indispensables, se tornan como
fundamentales, en especial, para las personas en situación de vulnerabilidad.
El artículo 365 de la Constitución Política dispone que los servicios públicos
estarán sometidos al régimen jurídico que determina la ley, que estos, podrán ser
prestados por comunidades organizadas por particulares y que en todo caso, el
Estado mantendrá la regulación, el control y la vigilancia de dichos servicios. Así
mismo, el artículo 367 determina que la ley fijara las competencias y
responsabilidades relativas a la prestación de los servicios públicos domiciliarios y
las entidades competentes para fijar las tarifas. No obstante, la Constitución no
define con claridad que se entiende por servicios públicos domiciliarios, ni fija
pautas para clasificar un servicio como domiciliario, en cambio, facultan al
legislador para señalar el régimen jurídico de estos, motivo por el cual, el congreso
de la república expidió la Ley 142 de 1994, por medio de esta, se establece el
régimen de los servicios públicos domiciliarios. Esta ley dispone, que son servicios
públicos domiciliarios los de acueducto, alcantarillado, aseo, energía eléctrica,
distribución de gas y comestible, telefonía fija pública básica conmutada y la
telefonía local móvil en el sector rural.
Ahora bien, los servicios públicos domiciliarios son mecanismos de los cuales se
vale el Estado, ya sea a través de entidades públicas o privadas, para
proporcionar bienes o servicios, dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de
subsistencia de toda la comunidad, sujetándose siempre al ordenamiento legal y
constitucional que lo regule; por tanto, cumplen una finalidad pública, que
evidencia lo esencial de su función y los reviste de un contenido fundamental.
Partiendo de la esencialidad de los servicios públicos domiciliarios para alcanzar
un nivel de vida digna, existen segmentos de la población que, debido a su
especial condición de vulnerabilidad, no logran cumplir dicho fin. En este orden de
ideas, se define como población en situación de vulnerabilidad, el conjunto de
personas o grupos poblacionales que se encuentran en condiciones de fragilidad,
bien sea por su condición étnica, de género, edad, capacidad funcional, nivel
económico, cultural y que requieren de una atención especializada por parte de las
entidades del Estado. De acuerdo con esto, para que un grupo poblacional sea
considerado como población vulnerable, se debe encontrar en una condición de
16
fragilidad, es decir, debe encontrarse en situaciones que no le permitan desarrollar
un soporte económico para satisfacer sus necesidades básicas.
En este mismo sentido, en el ordenamiento jurídico colombiano, no existe un
concepto o definición específica sobre “población vulnerable”, no obstante, la
Corte Constitucional, en reiterada jurisprudencia, ha mencionado quienes integran
dicha población, los cuales son: las personas en condición de desplazamiento, en
situación de discapacidad, mujer cabeza de familia, adultos mayores, grupos
étnicos (afro descendientes población rom ó gitanos, indígenas y raizales).
Descendiendo a la protección que se le debe dar a la población vulnerable,
respecto del goce de los servicios públicos domiciliarios, se debe definir si dentro
de nuestro ordenamiento constitucional, este derecho merece la categoría de
“fundamental” dada su esencialidad.
Ahora bien, con el nacimiento de la Constitución Política de Colombia, se hizo
tránsito de un Estado de Derecho, a uno Social de Derecho, y con ello, se elevó a
un rango de constitucional una serie de derechos esenciales, que a la postre, se
convertirían en fundamentales.
Estos derechos fundamentales se caracterizan por ser inherentes a la persona,
por tanto, resultan indispensables para la supervivencia en condiciones “dignas”
de la población. Es decir, que estos derechos nacen con las personas, y son los
que garantizan que los individuos se puedan desarrollar en sociedad, con lo cual,
los derechos fundamentales se hacen exigibles al Estado.
En virtud de lo anterior, los componentes subjetivos de un derecho fundamental
son: titular de un derecho, sujetos obligados de los derechos sociales
fundamentales y el objeto de los derechos fundamentales. Estos componentes,
ocasionan que, dentro de nuestro ordenamiento constitucional se puedan
distinguir dos tipos de derechos, derechos fundamentales de aplicación directa y
derechos fundamentales por conexidad o aplicación indirecta; perteneciendo a
estos últimos, los derechos económicos, sociales y culturales, dentro de los cuales
se enmarca la prestación de servicios públicos domiciliarios, que dada su
naturaleza no los hace merecedores de una protección directa mediante la acción
de tutela.
En nuestro país, si bien la Constitución contempla que la prestación de los
servicios públicos domiciliarios se encuentra en cabeza del Estado, no contempla
que la prestación de los mismos sea un derecho fundamental, en especial para las
personas en especial protección de vulnerabilidad. La Corte Constitucional ha
amparado este derecho en diferentes casos para este tipo de personas, no
obstante, se requiere que este derecho sea contemplado como fundamental en la
constitución, para que el Estado se vea obligado a implementar mecanismos que
aseguren su efectivo goce por parte de esta población.
17
En algunos países, como por ejemplo España, desde su Constitución se consagra
como garantía un nivel mínimo en la prestación de los servicios públicos
fundamentales. No obstante, en España no existe, como tal, el concepto de
Servicios públicos domiciliarios, al contrario, éste ha desparecido, no porque
universalmente no exista, sino que allí se habla de servicios de interés general.
La teleología del servicio público, en la legislación española, es la de satisfacer las
necesidades colectivas, esa finalidad es la misma que los servicios económicos de
interés general que se incluyen en el Derecho comunitario, que actualmente se
encuentra más demarcado, ya que, tiene que ver con la satisfacción de los
intereses colectivos en la sociedad. Así mismo, la jurisprudencia española
reconoció, y acto seguido, la legislación ratificó, el concepto de servicios
esenciales, definición que consagra las obligaciones de interés general o
concretamente el tema de servicios públicos. En efecto, “en la definición de los
servicios esenciales entrarían el carácter necesario de las prestaciones y su
conexión con atenciones vitales”1, por tanto “un servicio no es esencial tanto por la
naturaleza de la actividad que se despliega como por el resultado que con dicha
actividad se pretende”2.
A partir de lo anterior, se infiere que en España se encuentra consagrado la
prestación de los servicios públicos domiciliarios (esenciales) en su propia
Constitución (art. 150), garantizando un nivel mínimo de servicios públicos
fundamentales y las correspondientes asignaciones presupuestarias; mientras que
la LOFCA (Ley Orgánica 8 de 1980 art. 15) establece tales garantías y
asignaciones, además de garantizar un régimen tarifario preferencial para los
sectores económicamente débiles.
En este orden de ideas, al consagrar como derecho fundamental la prestación de
los servicios públicos domiciliarios, y un nivel mínimo de acceso a la población
vulnerable, no se condicionaría su titularidad y eficacia al ejercicio frente a la
acción de tutela, en cambio, se garantiza que las autoridades administrativas,
tanto como los entes privados que se dedican a la prestación de estos servicios,
no podrían, bajo ninguna circunstancia jurídica, supeditar su prestación y acceso,
por cuanto que, estarían vulnerando un derecho fundamental consagrado en la
Constitución Política de Colombia, lo cual les acarrearía las diferentes
consecuencias legales establecidas por ello.
En este orden de ideas, la presente monografía se divide en cuatro capítulos, el
primero de ellos se denomina, de los servicios públicos domiciliarios, éste trata
sobre la noción y las clases de los servicios públicos domiciliarios, las entidades
1
2
REINO DE ESPAÑA. TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. Sentencia del 17 de Julio de 1981.
Ibíd.
18
encargadas de prestar los servicios públicos domiciliarios, la evolución normativa
de los servicios públicos domiciliarios y una descripción de la actualidad de los
servicios públicos domiciliarios.
El segundo capítulo se denomina, poblaciones vulnerables, éste trata temas, como,
la noción de población vulnerable, los grupos considerados como población
vulnerable, el marco normativo relacionado con la población vulnerable y la
influencia de la prestación de los servicios públicos domiciliarios en la población
vulnerable.
En el tercer capítulo, se estudian a los servicios públicos domiciliarios, como
derecho fundamental, para ello se analiza la noción de derecho fundamental y su
diferencia frente a un derecho de orden legal, la implicación de una reforma
constitucional sobre una reforma legal, los servicios públicos domiciliarios con un
derecho, y el desarrollo jurisprudencial sobre los servicios públicos domiciliarios.
En el cuarto capítulo, se realiza un comparado entre el derecho colombiano y
español frente a la prestación de los servicios públicos domiciliarios, en éste
capítulo se tocan temas como: el concepto de los servicios públicos domiciliarios en
España, la prestación de los servicios públicos en España, se establece un análisis
de derecho comparado entre la normativa Española y Colombia, y finalmente se
expone la propuesta de la monografía.
19
1. DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS
Durante el siglo XX, en el mundo surgieron las principales corrientes políticas, que
a la postre, serían quienes guiarían a la sociedad a un fuerte cambio económico y
político que, como es natural, repercute en el funcionamiento del Estado. Las dos
grandes corrientes a que se hace referencia fueron el liberalismo (derecha) y el
comunismo (izquierda), la primera fundada como un estado de derecho, capitalista
e individualista; y la segunda como un estado social, socialista y de propiedad
colectiva.3
En el Estado liberal se protegía al individuo, como factor de crecimiento
económico, donde el estado no podía intervenir en el desarrollo económico, so
pena de limitar la libertad de sus individuos, y se daba especial privilegio a la
propiedad privada; mientras que, en el Estado socialista se protegía a la sociedad
en su conjunto, el crecimiento económico debía fundarse en la sociedad, la
propiedad privada no tiene cabida, ya que, la propiedad debe tener una función
eminentemente social en cabeza del Estado, el cual debía mantener el control de
todos los medios de producción.
A partir de lo anterior, y como punto medio, surge el Estado Social de Derecho…
… que a diferencia del Estado de Derecho que atiende exclusivamente a
un concepto formal de igualdad y libertad, en el Estado Social de Derecho
la igualdad material es determinante como principio fundamental que guía
las tareas del Estado con el fin de corregir las desigualdades existentes,
promover la inclusión y la participación y garantizar a las personas o
grupos en situación de desventaja el goce efectivo de sus derechos
fundamentales. De esta forma, el Estado Social de Derecho busca realizar
la justicia social y la dignidad humana mediante la sujeción de las
autoridades públicas a los principios, derechos y deberes sociales de
orden constitucional.4
De allí que, el Estado Social de Derecho debe intervenir para asegurar la no
extralimitación de los particulares, en virtud de ello, se orienta al cumplimiento de
diferentes fines, como los dirigidos a servir a la comunidad, promover la
prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y
deberes consagrados en la Constitución Política. “En Colombia, este modelo se
puso en práctica tardíamente, si se considera a los países desarrollados, pues
3
TORTELLA, Gabriel. La revolución del siglo XX. Madrid: Editorial Taurus. 2000. p.31.
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-1064 de 10 de octubre 2001. MP.
Manuel José Cepeda Espinosa.
4
20
apenas se consagro en 1991, momento histórico en que los economistas, filósofos
y sociólogos lo presentaba como un modelo de revisión”.5
De acuerdo a lo anterior, la prestación de servicios públicos se convierte en un
elemento determinante para perseguir el desarrollo social de la comunidad, en
tanto que, “la prestación del servicio, que debe cubrir las necesidades de “todos
los habitantes del territorio nacional, a quienes se les debe asegurar su prestación
eficiente”, tiene como destinatario a los usuarios, esto es, a quienes son titulares
de dichas necesidades y demandan por consiguiente su satisfacción.”6
1.1.
NOCIÓN Y CLASES DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS
Para establecer la noción de servicios públicos domiciliarios es necesario partir del
concepto de servicio público. De acuerdo a la Comisión de Servicios Públicos y
Comercio Internacional de ATTAC-España, “La noción de servicio público no
presenta una definición válida de manera universal. Las diferentes actividades que
abarca y el modo de organizarlas difieren de unos países a otros. Además, la
historia de los Servicios Públicos no es un proceso lineal y progresivo; la
redefinición neoliberal de los mismos a la que actualmente asistimos es una
prueba de ello.”7
Siguiendo el punto de vista anterior, la noción de servicio público se enmarca de
acuerdo a la regulación establecida en cada país, por tanto, varía de acuerdo al
modelo de estado establecido en cada uno.
En principio, podría pensarse que los servicios públicos se enmarcan como las
actividades que desarrollan el Estado a través de sus diferentes órganos de poder,
no obstante, este criterio no es válido si se tiene en cuenta que los servicios
públicos están orientados al servicio de la comunidad, por tanto, surgen de las
necesidades de esta, es decir, el “servicio público” nace de la necesidad de las
personas. En efecto…
… “desde nuestro punto de vista es innegable que actualmente se
reconocen como servicio público muchas actividades que se desarrollan
con el objetivo de satisfacer un beneficio común, así no estén claramente
determinados sus destinatarios, como sucede con el servicio de defensa
nacional desarrollado por el ejército, pues en estos casos se busca
5
MARIN CORTES, Fabián. Los servicios semipúblicos domiciliarios. Bogotá: Editorial Temis S.A.
2010. p. 81.
6 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-636 de 31 de mayo de 2000. MP.
Antonio Barrera Carbonell.
7 COMISIÓN DE SERVICIOS PÚBLICOS Y COMERCIO INTERNACIONAL DE ATTAC-España. La
privatización de los Servicios Públicos en España. Madrid: [Citado: 26. Enero, 2014]. Disponible en
Internet: <http://www.attac.es/wp-content/uploads/2013/01/Web_v1.0.pdf>.
21
satisfacer necesidades o intereses generales de la población, como la
seguridad y la paz. En algunos casos, como la seguridad ciudadana, es
incorrecto sostener que por no estar, en un sentido puro, dirigida a
personas concretas, sino a todos los miembros de la sociedad, deba
negársele la calidad de servicio público, básicamente por dos razones:
porque dichas labores también benefician, en última instancia, a las
personas individualmente consideradas y porque responden a un
necesidad general que el Estado debe satisfacer. Así pues, acogemos el
criterio material de servicio público, para definirlo a partir de la actividad y
no del órgano.”8
Retomando lo anterior, Colombia, de acuerdo al artículo 1° de la Constitución
Política, es un Estado Social de Derecho, y en concordancia con el artículo 2°,
dentro de sus fines esenciales se encuentra servir a la comunidad, promover la
prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y
deberes consagrados en la constitución; todo ello mediante la prestación de sus
diferentes servicios públicos.9
Ahora bien, la noción de servicio público se encuentra en el artículo 430 del
Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el Decreto 753 de 1956, que
“considera como servicio público, toda actividad organizada que tienda a satisfacer
necesidades de interés general en forma regular y continua, de acuerdo con un
régimen jurídico especial, bien que se realice por el Estado directa o
indirectamente, o por personas privadas".
Se puede inferir de lo anterior, que el servicio público se erige como el mecanismo
mediante el cual el estado cumple sus fines, siempre orientado a satisfacer las
necesidades de interés general, y de esta forma, garantizando la efectividad de los
principios, derechos y deberes consagrados en la constitución.
En el mismo sentido, la Corte Constitucional, citando al tratadista Marienhoff, en el
caso afirma que…
… “el servicio público no es simplemente un "concepto" jurídico; es ante
todo un hecho, una realidad. Las manifestaciones de la autoridad pública
declarando que tal o cual actividad es un servicio público, no pasarán de
meras declaraciones arbitrarias en el supuesto de que no exista de por
medio la satisfacción efectiva de una necesidad de interés general. Tal
declaración cuando ella concuerde con la realidad, tendrá
indiscutiblemente su valor en el orden jurídico”10.
8
MARÍN, Op. Cit., p.41.
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución Política. Artículo 367.
10 MARIENHOFF, Miguel. Tratado de Derecho Administrativo. Buenos Aires: Editorial AbeledoPerrot, Tomo II. Tercera Edición. 1988. p. 27, citado en: CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia
No. T-578 de 03 de noviembre de 1992. MP. Alejandro Martínez Caballero.
9
22
Ésta teoría material del servicio público se ajusta a los postulados constitucionales
y legales adoptados por el estado colombiano.
Ahora bien, en lo que respecta a los servicios públicos domiciliarios, la
normatividad colombiana, en el artículo 365 de la Constitución Política, dispone
que los servicios públicos estarán sometidos al régimen jurídico que determina la
ley, que estos podrán ser prestados por comunidades organizadas, por
particulares y que en todo caso el Estado mantendrá la regulación, el control y la
vigilancia de dichos servicios. No obstante, lo anterior enmarca un criterio general
de los prestadores de servicios públicos domiciliarios, sin detenerse a establecer
una noción clara de los mismos.
De igual forma, el artículo 367 del ordenamiento superior determina que la ley
fijara las competencias y responsabilidades relativas a la prestación de los
servicios públicos domiciliarios y las entidades competentes para fijar las tarifas,
así mismo, el artículo 369 indica que la ley determinara los deberes y derechos de
los usuarios.
Partiendo de lo anterior, si bien la constitución no define con claridad que se
entiende por servicios públicos domiciliarios, ni fija pautas para clasificar un
servicio como domiciliario11, facultan al legislador para señalar el régimen jurídico
de estos12. Sin embargo, la jurisprudencia constitucional define los servicios
públicos domiciliarios como “aquellos que se prestan a través del sistema de redes
físicas o humanas con puntos terminales en las viviendas o sitios de trabajo de los
usuarios y cumplen la finalidad específica de satisfacer las necesidades”13.
Entonces que, se puede entender como servicios públicos domiciliarios…
…“todas las actividades ordenadas a la generación o captación,
transformación, transmisión o transporte, distribución, comercialización y
provisión masiva de aquellos bienes de consumo y servicios de naturaleza
homogénea, producibles en masa por empresas y mediante un régimen de
tarifas, que, en cada etapa de desarrollo económico y social, todos los
residentes en el país necesitan en forma continua en su lugar de
habitación y trabajo para disfrutar en éste de libertad e intimidad frente a
terceros, vivir en forma digna y saludable y adelantar actividades
productivas.”14
11
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-741 de 28 de agosto de 2003. MP.
Manuel José Cepeda Espinosa.
12 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política, artículo 367.
13 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-578 de 03 noviembre de 1992. MP. Alejandro
Martínez Caballero.
14 PALACIOS, Hugo. La Constitución y la especialización de las funciones de protección a la
competencia en materia de servicios públicos domiciliarios. Bogotá: [Citado: 10. Diciembre, 2013].
Disponible
en
Internet:
<http://foros.uexternado.edu.co/ecoinstitucional/index.php/contexto/article/viewFile/1917/1710>.
23
De igual forma, el Consejo de Estado ha afirmado, que la clasificación de un
servicio público domiciliario no depende de la institución pública que lo presta, sino
el fin estatal que con su prestación se persigue:
“antes de la Constitución de 1991, un sector de la doctrina estimaba que tanto
desde el punto de vista orgánico, material o formal el servicio público era función
pública y, por tanto, no era ni actividad industrial ni comercial ni de servicios.
Reitera también que a partir de la Constitución de 1991 la noción de servicio
público evolucionó hacia una noción objetiva que “pretende atribuir [a los servicios
públicos] un contenido material o sustancial” cuyo eje es el interés general que, en
la actualidad, lo promueve la Administración Pública, directamente, o por
intermedio de particulares.
En consecuencia, lo que determina una actividad económica como servicio público
ya no es la institución pública que lo presta, sino el fin estatal que con su
prestación se procura. Por eso, el artículo 365 de la Carta Política dispone que los
servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado y que es deber de
éste asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio
nacional.15
Como se ve, la noción de servicios públicos domiciliarios evolucionó, en relación a
lo que se conocía bajo la Constitución de 1886 con lo que se estableció con la
Constitución Política de 1991, donde los servicios públicos domiciliarios dejaron de
ser una función pública para ser una actividad de servicios. Así mismo, “puede
afirmarse, en síntesis, que, desde una perspectiva instrumental, la Constitución
entiende como “servicios públicos” ciertas actividades, encaminadas a
proporcionar bienes o servicios “públicos” y “privados”, que interesen a todas las
personas y tienen, por lo tanto, naturaleza homogénea; esas actividades pueden
estar a cargo de las autoridades o de los particulares, y pueden adelantarse,
también, para obtener provecho patrimonial, según disponga el legislador”.16
Por lo tanto, de acuerdo a la noción de servicio público domiciliario, la Constitución
Política faculto al legislador para señalar el régimen jurídico de estos. 17 Con
fundamento en ella, el Congreso de la República expidió la Ley 142 de 199418,
por medio de la cual se fija dicho régimen. Esta ley dispone que son servicios
públicos domiciliarios los de acueducto, alcantarillado, aseo, energía eléctrica,
15
COLOMBIA. CONSEJO DE ESTADO, Sección Cuarta. Radicación No. 18343 de 24 de octubre
de 2013. CP. Hugo Fernando Bastidas Bárcenas.
16 PALACIOS MEJÍA, Hugo. El derecho de los servicios públicos. Bogotá: Editorial Derecho
Vigente. 1999. p.21.
17 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política de Colombia, artículo 367.
18 Ibíd., Ley 142. (11, julio 1994). Por la cual se establece el régimen de los servicios públicos
domiciliarios y se dictan otras disposiciones. Bogotá, 1994. no. 41433.
24
distribución de gas combustible, telefonía pública básica conmutada y telefonía
móvil rural, de los cuales se enunciara el concepto que comprende cada uno:
1.1.1 Servicios públicos de acueducto, alcantarillado y aseo. De acuerdo al
artículo 14.22 de la Ley 142 de 1994, el servicio público domiciliario de acueducto,
llamado también servicio público domiciliario de agua potable, es la distribución
municipal de agua apta para el consumo humano, incluida su conexión y medición.
La Ley también se aplica para las actividades complementarias tales como
captación de agua y su procesamiento, tratamiento, almacenamiento, conducción
y transporte.19
Así mismo, en el artículo 14.23 de la mencionada ley, el servicio público
domiciliario de alcantarillado comprende la recolección municipal de residuos,
principalmente líquidos, por medio de tuberías y conductos. La Ley también se
aplicará a las actividades complementarias de transporte, tratamiento y disposición
final de tales residuos.
En el mismo sentido, el artículo 14.24 del régimen de los servicios públicos
domiciliarios, establece que, el servicio público de aseo consiste en el servicio de
recolección municipal de residuos, principalmente sólidos. También comprende las
actividades complementarias de transporte, tratamiento, aprovechamiento,
disposición final de tales residuos, corte de césped y poda de árboles ubicados en
las vías y áreas públicas; lavado de estas áreas, transferencia, tratamiento y
aprovechamiento.
1.1.2. Servicio Público de energía eléctrica. El artículo 14.25 de la Ley 142 de
1994 establece que este servicio consiste en el transporte de energía eléctrica
desde las redes regionales de transmisión hasta el domicilio del usuario final,
incluida su conexión y medición. Según este artículo, también se aplica a las
actividades complementarias de generación, comercialización, transformación,
interconexión y transmisión de energía eléctrica.20
1.1.3. Servicio Público de gas combustible. En el artículo 14.28 de la Ley 142
se define el Servicio Público Domiciliario de Gas Combustible, como el conjunto de
actividades ordenadas a la distribución de gas combustible, por tubería u otro
medio, desde un sitio de acopio de grandes volúmenes o desde un gasoducto
central hasta la instalación de un consumidor final, incluyendo su conexión y
medición. También se aplica esta Ley a las actividades complementarias de
comercialización desde la producción y transporte de gas por un gasoducto
19
20
Ibíd. Artículo 14.22.
Ibíd. Artículo 14.25.
25
principal, o por otros medios, desde el sitio de generación hasta aquel en donde se
conecte a una red secundaria.21
1.1.4. Servicio Público Domiciliario de Telefonía Pública Básica Conmutada y
Telefonía Móvil Rural. De acuerdo al artículo 14.26 de la Ley 142 de 1994, el
Servicio Público Domiciliario de Telefonía Pública Básica Conmutada y Telefonía
Móvil Rural es el servicio básico de telecomunicaciones, uno de cuyos objetos es
la transmisión conmutada de voz a través de la red telefónica conmutada con
acceso generalizado al público, en un mismo municipio. También se aplicará esta
Ley a la actividad complementaria de telefonía móvil rural y al servicio de larga
distancia nacional e internacional. Se exceptúa revisar la telefonía móvil celular, la
cual se regirá, en todos sus aspectos por la Ley 37 de 1993 y sus decretos
reglamentarios o las normas que los modifiquen, complementen o sustituyen.22
Teniendo en cuenta la clasificación de los servicios públicos domiciliarios
enunciados anteriormente, es pertinente determinar el porqué de su esencialidad.
Establece la Ley 142 de 199423 que para los efectos de la correcta aplicación del
inciso primero del artículo 56 de la Constitución Política de Colombia, todos los
servicios públicos, se considerarán servicios públicos esenciales.24 Así mismo,
con respecto a la “esencialidad de un servicio público” la Corte Constitucional en
sentencia C- 450 de 1995 lo definió de la siguiente forma…
…“El carácter esencial de un servicio público se predica, cuando las
actividades que lo conforman contribuyen de modo directo y concreto a la
protección de bienes o a la satisfacción de intereses o a la realización de
valores, ligados con el respeto, vigencia, ejercicio y efectividad de los
derechos y libertades fundamentales, ello es así, en razón de la
preeminencia que se reconoce a los derechos fundamentales de la
persona y de las garantías dispuestas para su amparo, con el fin de
asegurar su respeto y efectividad”. 25
De acuerdo a lo establecido por la Corte Constitucional, los servicios públicos
domiciliarios enunciados, y correspondiendo a la finalidad pública que ellos
cumplen, denotan lo esencial de su función y se encuentran revestidos de
contenido fundamental.
Como quedó sentado a lo largo del presente capítulo, el concepto de servicios
públicos ha evolucionado, de ser una función pública a una actividad orientada a la
21
Ibíd. Artículo 14.28.
Ibíd. Artículo 14.26.
23 Ibíd. Artículo 4.
24 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política, Aartículo 56.
25 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-450 de 04 de octubre de 1995. MP. Antonio
Barrera Carbonell.
22
26
satisfacción de las necesidades de la población, tal como lo afirmo la Corte
Constitucional, citando al tratadista Marienhoff, “el servicio público no es
simplemente un "concepto" jurídico; es ante todo un hecho, una realidad”26;
realidad a la cual no es ajena el sistema normativo Colombiano, ya que su
regulación se consagro desde la propia Constitución Política 27 y desemboco
finalmente en la Ley 142 de 199428.
En este orden de ideas, se puede concluir que los servicios públicos domiciliarios
son mecanismos de los cuales se vale el Estado, ya sea a través de entidades
públicas o privadas, para proporcionar bienes o servicios dirigidos a satisfacer las
necesidades básicas de subsistencia de toda la comunidad, sujetándose siempre
al ordenamiento legal y constitucional que lo regule.
1.2. ENTIDADES ENCARGADAS DE PRESTAR LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS
La Constitución Política, en sus artículos 333 y en con concordancia con el artículo
335, estableció que los servicios públicos domiciliarios se rigen por los principios
de libre iniciativa empresarial29, competencia y prestación eficiente30. En efecto,…
…“con la Constitución de 1991 se elevó el principio de la libre competencia a
la categoría de derecho (art. 333). El mismo artículo hace mención a los
alcances de ese derecho, indicando valores fundamentales que constituyen la
base de la política de competencia en Colombia: Señala a la empresa como
base del desarrollo y permite limitar el alcance de la libertad económica
cuando las circunstancias de “interés social”, “el ambiente” y “el patrimonio
nacional” así lo requieran; adicionalmente, los constituyentes se ocuparon de
las empresas con posición dominante en el mercado, para que por medio de
las leyes y en ejercicio de sus funciones, las autoridades eviten, controlen y
sancionen los abusos.”31
Partiendo de lo mencionado, y teniendo en cuenta el concepto de libertad de
empresa y competencia señalado anteriormente, los servicios públicos se
encuentran dentro de los sectores exceptuados.
26
Ibíd., Sentencia No. T-578 de 1992. Op.cit.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art.365 y siguientes.
28 Ibíd., Ley 142 de 1994. Op, cit
29 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL.
Sentencia No. C-578 de 08 de junio 2004. MP. Alfredo
Beltrán Sierra.
30 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-741 de 2003. Op. cit.
31JARAMILLO, Jorge. El control de la economía: los sectores exceptuados y el caso de los
servicios públicos domiciliarios en Revista Contexto. Bogotá: [Citado: 15. Diciembre, 2013].
Disponible
en
Internet:
<http://foros.uexternado.edu.co/ecoinstitucional/index.php/contexto/article/viewFile/1738/1556>.
27
27
En ese orden de ideas, de acuerdo con lo establecido en los artículos 333 y 365
de la Constitución Política, los servicios públicos domiciliarios, como regla general,
se prestan en régimen de competencia32. Así mismo, el artículo 22 de la Ley 142
de 1994 señala el principio de libertad de empresa, el cual permite que las
empresas debidamente constituidas y organizadas desarrollen su objeto social sin
que sea necesaria la habilitación por parte de la Superintendencia de Servicios
Públicos Domiciliarios; todo ello para garantizar la competencia.
Ahora bien, retomando la noción de servicio público enunciado en el capítulo
anterior, se puede elevar una conclusión preliminar, en el sentido que el servicio
público es el género y el servicio público domiciliario es la especie. En efecto, con
la clasificación de género y especie, la Constitución consagro un articulado que se
ocupa especialmente de regular los servicios públicos, entre ellos los
“domiciliarios”, calificándolos como inherentes a sus fines sociales y atribuyendo a
estos como función pública, el deber de asegurar su prestación eficiente a los
habitantes del territorio nacional. En el artículo 365 se estableció que los servicios
públicos son inherentes a la finalidad del Estado, estarán sometidos al régimen
jurídico que fije la ley, podrán ser prestados por el Estado, directa o
indirectamente, por comunidades organizadas y a través de particulares. De igual
forma, se estableció que el Estado mantendrá la regulación, el control y la
vigilancia de dichos servicios33.
En virtud de lo anterior, se faculto a los entes particulares para la prestación de
éstos servicios con la vigía y regulación del Estado, por consiguiente, la Carta a
pesar de que reconoce la posibilidad de que los particulares presten servicios
públicos, reserva funciones esenciales al Estado, en esta materia y en especial le
atribuye una competencia general de regulación (art. 365 C. P.). Esta regulación,
control y vigilancia de los servicios públicos proviene además de la facultad
general que la Carta atribuye al Estado de dirigir la economía e intervenir en los
servicios públicos y privados, para racionalizar la economía y mejorar la calidad de
vida de los habitantes, sin perjuicio del reconocimiento de la libre iniciativa privada
(arts. 333 y 334 C. P.).
En el artículo 15 de la Ley 142 de 1994 se establecen las personas que prestan
servicios públicos domiciliarios, a saber:
Artículo 15. Personas que prestan servicios públicos. Pueden prestar los servicios
públicos:
15.1. Las empresas de servicios públicos.
32
RAMÍREZ, Javier. (2003). Op.cit.
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Artículos 14.22, 14.25, 14.26,
14.28.
33
28
15.2. Las personas naturales o jurídicas que produzcan para ellas mismas, o como
consecuencia o complemento de su actividad principal, los bienes y servicios
propios del objeto de las empresas de servicios públicos.
15.3. Los municipios cuando asuman en forma directa, a través de su
administración central, la prestación de los servicios públicos, conforme a lo
dispuesto en esta Ley.
15.4. Las organizaciones autorizadas conforme a esta Ley para prestar servicios
públicos en municipios menores en zonas rurales y en áreas o zonas urbanas
específicas.
15.5. Las entidades autorizadas para prestar servicios públicos durante los
períodos de transición previstos en esta Ley.
15.6. Las entidades descentralizadas de cualquier orden territorial o nacional que
al momento de expedirse esta Ley estén prestando cualquiera de los servicios
públicos y se ajusten a lo establecido en el parágrafo del Artículo 17.
Teniendo en cuenta quienes son los entes encargados en la prestación de los
servicios públicos domiciliarios, es pertinente mencionar brevemente que son y
cómo funcionan.
1.2.1. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte Empresas
de Servicios Públicos Domiciliarios. Como lo tiene establecido el artículo 17 de
la Ley 142 de 199434, las empresas de servicios públicos domiciliarios son
sociedades por acciones o por Empresas Industriales y Comerciales del Estado
cuyo objeto es la prestación de los servicios públicos de que trata ésta Ley. Al
respecto, la Corte Constitucional ha establecido lo siguiente:
“el término empresas de servicios públicos domiciliarios, lo reserva la Ley 142
de 1994 para las sociedades por acciones –sean éstas públicas, mixtas o
privadas- que participen en la prestación de los servicios públicos de
acueducto, alcantarillado, aseo, energía eléctrica, distribución de gas
combustible, telefonía pública básica conmutada y la telefonía local móvil en
el sector rural; o la realización de una o varias de las actividades
complementarias. De tal manera que una comunidad organizada mediante
una forma diferente no es considerada empresa de servicios públicos
domiciliarios.”35
34
35
Ibíd., Ley 142 de 1994. Artículo 17.
Ibid. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C- 741 de 2003. Op.cit.
29
Entonces, las empresas de servicios únicamente pueden ser constituidas como
sociedades por acciones, por tanto, mediante los demás tipos societarios no se
podría constituir este tipo de empresas.
1.2.1.1. Sociedades por Acciones: La Sociedades por acciones son los entes
societarios constituidos por acciones36, dentro de las cuales se encuentra las
sociedades por acciones simplificadas37, sociedades anónimas38 y la comandita
por acciones39.
Ahora bien, las empresas de servicios públicos, constituidas bajo la modalidad de
sociedad por acciones, no requieren tener objeto exclusivo, por cuanto de
conformidad con el artículo 18 de la Ley 142 de 1994, el objeto de las citadas
empresas es la prestación de uno o más de los servicios públicos a los que se
aplica la referida ley o pueden dedicarse a actividades complementarias de los
mismos.
1.2.1.2. Empresas Industriales Comerciales del Estado. En la sentencia C-691 de
200740, la Corte Constitucional estableció las características de las empresas
industriales y comerciales del Estado:
1. Son organismos que desarrollan actividades de naturaleza industrial o comercial
y de gestión económica conforme a las reglas del derecho privado, salvo las
excepciones que consagre la ley;
2. Deben tener personería jurídica y autonomía administrativa y financiera
conforme a los actos que las rigen;
3. Deben tener capital independiente, constituido totalmente por fondos públicos
comunes, los productos de ellos, o el rendimiento de tasas que perciban por las
funciones o servicios, y contribuciones de destinación especial en los casos
autorizados por la Constitución;
4. En el acto de creación debe definirse su vinculación a un ministerio o un
departamento administrativo;
5. En el cumplimiento de sus actividades se ceñirán a la ley o la norma que las
creó o autorizó y a sus estatutos internos.
En este orden de ideas, las EICE son organizaciones estatales que desarrollan
actividades comerciales o industriales, sujetas al derecho privado, constituidos por
36
Ibíd. SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES. Concepto Jurídico No. 237 de 2007.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 1258. (05, diciembre 2008). Por medio de la cual se
crea la sociedad por acciones simplificada. Bogotá, 2008. no. 47194. Artículo 3.
38 Ibíd., Decreto 410 (27, marzo 1971). Por el cual se expide el Código de Comercio. Bogotá, 1971.
no. 33339. Artículo 373.
39 Ibíd. Código de Comercio. Op. Cit. Artículo 344.
40 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-691 de 02 de septiembre de 2007. MP. Clara
Inés Vargas Hernández.
37
30
fondos públicos, que compite con las demás empresas privadas que exploten el
mismo ramo de negocios.
1.2.2. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte las
personas naturales o jurídicas que produzcan para ellas mismas de éstos
bienes y servicios. De acuerdo al artículo 15 de la ley 142 de 1994, pueden
prestar servicios públicos domiciliarios entre otras personas, las personas jurídicas
que produzcan para ellas mismas, o como consecuencia o complemento de sus
actividad principal, los bienes o servicios propios del objeto de las empresas de
servicios públicos, definidas en numeral 14.15 de la ley 142 de 199441, modificado
por el artículo 1 de la ley 689 de 2001.
En el mismo sentido, el artículo 16 del precitado régimen dispone que los
productores marginales o para uso particular deberán someterse a los artículos 25
y 26 de la ley 142 de 199442, y que igualmente deben ceñirse a las demás normas
pertinentes de dicha ley.
Así mismo, la normativa anterior faculta las personas naturales o jurídicas que
produzcan para ellas mismas, o como consecuencia o complemento de su
actividad principal, los bienes y servicios propios del objeto de las empresas de
servicios públicos domiciliarios a través de la figura de productores marginales; es
decir, que el productor marginal en unos casos puede producir bienes o servicios
propios del objeto de las empresas de servicios públicos para sí misma, o bien,
puede hacerlo en forma masiva para una clientela compuesta por quienes tienen
vinculación directa con ella, o como subproducto de una actividad principal.
En el primer caso, esto es, cuando produce para ella misma, no actúa como
prestador de públicos, y por lo tanto no se aplicaría el artículo 3° de la ley 142 de
1994, sino en lo pertinente el artículo 16 en lo que tiene que ver con las
disposiciones sobre concesiones, y permisos ambientales y sanitarios, y permisos
municipales.
En el segundo caso, es decir, cuando ofrece a otras personas en forma masiva los
bienes o servicios propios del objeto de las empresas de servicios públicos como
subproducto de otra actividad principal, por actuar como prestador de un servicio
público, el productor marginal debe someterse a las disposiciones que contiene
para las empresas de servicios públicos, tanto la Ley 142 de 1994, como las
resoluciones que para efectos regulatorios dicte la Comisión de Regulación.”43
41
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Op. Cit. Artículo 14.15.
Ibíd., Ley 142 de 1994. Op. Cit. Artículos 25 y 26.
43 Ibíd. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS. Concepto Jurídico
No. 463 de 17 de julio de 2012.
42
31
En conclusión, “cuando un productor marginal produzca bienes o servicios propios
del objeto de las empresas de servicios públicos, bien sea por que los producidos
para sí mismo generen excedentes, o como subproducto de su actividad principal,
y los suministre a otras personas de manera masiva o cambio de cualquier
remuneración, estará sujeto en todo lo que la ley 142 de 1994 dispone para las
empresas de servicios públicos, ya que, se insiste, se estaría comportando como
un prestador de servicios públicos, condición que exige el artículo 3 ibídem.”44
1.2.3. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte de los
municipios. De acuerdo al artículo 17, en concordancia con el artículo 6 de la
Ley 142 de 1994, los municipios están facultados para prestar directamente los
servicios públicos domiciliarios bajo las siguientes condiciones:
“Artículo 6. Prestación directa de s ervicios por parte de los municipios.

Cuando, habiendo hecho los municipios invitación pública a las empresas
de servicios públicos, no haya habido empresa alguna que se ofreciera a prestarlo;

Cuando, no habiendo empresas que se ofrecieran a prestar el servicio, y
habiendo hecho los municipios invitación pública a otros municipios, al
Departamento del cual hacen parte, a la Nación y a otras personas públicas o
privadas para organizar una empresa de servicios públicos que lo preste, no haya
habido una respuesta adecuada;

Cuando, aun habiendo empresas deseosas de prestar el servicio, haya
estudios aprobados por el Superintendente que demuestren que los costos de
prestación directa para el municipio serían inferiores a los de empresas
interesadas, y que la calidad y atención para el usuario serían, por lo menos,
iguales a las que tales empresas podrían ofrecer. Las Comisiones de Regulación
establecerán las metodologías que permitan hacer comparables diferentes costos
de prestación de servicios;

Cuando los municipios asuman la prestación directa de un servicio público,
la contabilidad general del municipio debe separarse de la que se lleve para la
prestación del servicio; y si presta más de un servicio, la de cada uno debe ser
independiente de la de los demás. Además, su contabilidad distinguirá entre los
ingresos y gastos relacionados con dicha actividad, y las rentas tributarias o no
tributarias que obtienen como autoridades políticas, de tal manera que la
prestación de los servicios quede sometida a las mismas reglas que serían
aplicables a otras entidades prestadoras de servicios públicos…”45
44
45
Ibíd.
Ibíd., Ley 142 de 1994. Op. Cit. Artículo 6.
32
En este sentido, frente a la prestación directa de los servicios públicos
domiciliarios por parte de los municipios se constituye una excepción frente a la
libertad económica e iniciativa privadas, y que consiste en que los municipios sólo
pueden prestar directamente estos servicios cuando las características técnicas y
económicas del servicio y las conveniencias generales así lo permitan y
aconsejen.
De igual forma, el municipio puede crear una E.S.P.D. o participar en su creación
de conformidad con el principio de libertad de empresa, consagrado en el artículo
333 de la Constitución Política y 10 de la Ley 142 de 1994, teniendo en cuenta, lo
dispuesto en el artículo 27 ibídem sobre participación de entidades públicas en
empresas de servicios públicos domiciliarios.
1.2.4. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte de las
organizaciones autorizadas. De acuerdo al artículo 365 de la Constitución
Política de 199146, los servicios públicos podrán ser prestados por comunidades
organizadas. En el mismo sentido, la Ley 142 de 1994 previo en el artículo 15.447
que las organizaciones autorizadas podrán prestar servicios públicos en
municipios menores, en zonas rurales y áreas o zonas urbanas específicas,
disposición reglamentada por el Decreto 421 de 200048, según el cual las
organizaciones autorizadas para prestar servicios públicos domiciliarios, son todas
aquellas constituidas como personas jurídicas sin ánimo de lucro de acuerdo con
la normatividad vigente.
Dentro de este tipo de organizaciones autorizadas se encuentran las juntas
administradoras, las asociaciones de usuarios, las cooperativas, las
administraciones públicas cooperativas, entre otras49.
1.2.5. Prestación de los servicios públicos domiciliarios por parte de las
entidades descentralizadas que al momento de expedirse esta Ley estén
prestando cualquiera de los servicios públicos y se ajusten a lo establecido
en el parágrafo del Artículo 17 de la Ley 142 de 1994. La facultad otorgada por
el artículo 17 de la ley 142 de 1994, para la constitución de Empresas Industriales
y Comerciales del Estado como prestadoras de servicios públicos domiciliarios,
encuentra una limitante en el artículo 180 de la mencionada ley, que concedió un
46
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 365.
Ibíd., Ley 142 de 1994. Artículo 15.4.
48 Ibíd., Decreto 421 (08, marzo 2000). Por el cual se reglamenta el numeral 4 del artículo 15 de la
Ley 142 de 1994, en relación con las organizaciones autorizadas para prestar los servicios públicos
de agua potable y saneamiento básico en municipios menores, zonas rurales y áreas urbanas
específicas. Bogotá, 2000. no. 43932. Artículo 1
49 Ibíd. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS. Concepto Jurídico
No. 238 de 26 de abril de 2012.
47
33
término de 2 años, que a su vez fue prorrogado en 18 meses por la Ley 286 de
1996, para que las entidades descentralizadas que venían prestando los servicios
públicos domiciliarios, se constituyeran en Empresas Industriales y Comerciales
del Estado.
Como quedo evidenciado, la propia Constitución Política faculto a entes
particulares para la prestación de los servicios públicos domiciliarios con la vigía y
regulación del Estado, en consecuencia, la Constitución Política a pesar de que
reconoce la posibilidad de que los particulares presten servicios públicos, reserva
la facultad de regulación y competencia al Estado.
1.3
EVOLUCIÓN
DOMICILIARIOS
NORMATIVA
DE
LOS
SERVICIOS
PÚBLICOS
El punto de partida en la prestación de los servicios públicos domiciliarios se
remonta a la Constitución de 1886, mediante la cual, se implantaron los conceptos
de república unitaria, centralista y presidencialista, lo cual generó, para la época,
un desarrollo en la sociedad tanto urbana y rural.
Los pocos servicios públicos domiciliarios que comenzaron a prestarse fueron los
de alumbrado público a gas, el acueducto por tuberías de hierro sin tratamiento,
energía eléctrica de generación hídrica y térmica. Para la época la telefonía y el
aseo, eran precarios, casi inexistentes y eran exclusivos de las clases sociales
altas.
En la década de 1920, bajo el gobierno de Miguel Abadía Méndez, se abrió la
discusión en torno al papel del estado con respecto a la prestación de los servicios
públicos, y fue así, cómo surgió la Ley 113 de 1928, mediante la cual se declaró
de utilidad pública las caídas de aguas y definió algunos aspectos sobre
regulación de tarifa. En efecto, en su artículo 2° se declaró de utilidad pública el
aprovechamiento de la fuerza hidráulica para todo objeto permitido por las leyes.
Durante la década de 1930, bajo el gobierno de Alfonso López Pumarejo, se
produjo la reforma constitucional de 1936 mediante la cual…
…“el Congreso perdió la iniciativa en el gasto público, los institutos
descentralizados quedaron bajo un control del ejecutivo, y se extendió el
período de los representantes a cuatro años. López logró crear la figura de la
"emergencia económica" y una declaración de principios en relación con la
intervención del Estado, al vincularla a una política de ingresos y salarios y de
pleno empleo, y al determinar que el objetivo principal del desarrollo
34
económico es la justicia social y el mejoramiento armónico e integrado de la
comunidad y "de las clases proletarias en particular".50
A partir de lo anterior, el Congreso de la República expidió la Ley 65 de 1936,
mediante la cual se dictaron normas sobre abastecimiento de agua potable de los
municipios de la república. En su artículo 1°, se estipulo que..
…“corresponde a los Concejos Municipales promover lo conducente para el
abastecimiento de agua potable por medio de la instalación de acueductos,
en los centros urbanos que tengan la categoría de cabecera de municipio,
cuando la población de éste pase de los 3.000 habitantes y sea inferior a
20.000…, el abastecimiento de agua potable contemplado en el presente
artículo constituye un servicio público fundamental, en el que cooperarán,
para los fines de su organización y desarrollo, los departamentos y la nación,
en la forma prescrita por la presente ley.”51
Entre 1954 y 1957, durante el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla, funcionó la
denominada Corporación Nacional de Servicios públicos, adscrita a la Presidencia
de la República, en la cual fueron fusionados Inaguas (Instituto Nacional de
Aprovechamiento de Aguas y Fomento Eléctrico), Insfopal (Instituto Nacional de
Fomento Municipal) y el ICT (Instituto de Crédito Territorial). De acuerdo al artículo
segundo del Decreto 2956 de 1955, “La Corporación Nacional de Servicios
Públicos”, que se crea por medio del presente Decreto, funcionará como entidad
de servicio público, descentralizada, con domicilio en Bogotá, y tendrá tres
Departamentos independientes que se denominarán “Instituto de Crédito
Territorial”, “Instituto de Aguas y Fomento Eléctrico” e “Instituto de Fomento
Municipal”. Cada uno de estos Departamentos tendrá un Gerente y un Asesor
Técnico, de libre nombramiento y remoción del Presidente de la República”52.
En el mismo sentido, a lo largo del territorio nacional, especialmente en las
ciudades de mayor tamaño, se crearon institutos descentralizados mediante los
cuales empezaron a prestarse los servicios públicos domiciliarios, creados
mayormente por capital público.
Durante la década de 1970, bajo el gobierno de Julio Cesar Turbay Ayala, el
Congreso de la República expidió la Ley 9 de 1979 la cual estableció una serie de
regulaciones tendentes a proteger la calidad del agua que se suministre para
50
MELO, Jorge. Las reformas laborales de 1936 a 1968, Bogotá: [Citado: 13. Febrero, 2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/enero1991/enero2.htm>.
51 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 65 de 1936. Por la cual se dictan normas
sobre abastecimiento de agua potable a los Municipios de la República y se conceden unas
autorizaciones al Gobierno Nacional, y Decreto que la reglamenta. Artículo 1.
52 Ibíd., Decreto 2956 (10, noviembre 1955). Por el cual se crea la corporación nacional de
servicios públicos. Bogotá, 1955. Artículo 2.
35
consumo humano, así como el manejo adecuado y disposición de residuos
líquidos y sólidos y la disposición de excretas.
Posteriormente, el Decreto 2105 de 1983 reglamentó el Título II de la mencionada
ley en cuanto a potabilización del agua. En éste se establecen, entre otros, los
parámetros de calidad física, química y bacteriológica del agua potable, la
clasificación de los sistemas de suministros, los procedimientos para el diseño de
los sistemas, la operación y mantenimiento de éstos y las medidas sanitarias53.
Es de destacar, que durante la década de 1980 el sector eléctrico del país sufrió
una grave crisis que condujo al racionamiento, tal como en el resto de países
latinoamericanos54.
A partir de la consagración de la Constitución Política de 1991 se reformo el
Estado colombiano profundamente, en lo que respecta a los servicios públicos
domiciliarios, el artículo 38 garantiza el derecho de libre asociación para el
desarrollo de las distintas actividades que las personas realizan en sociedad. El
artículo 40 establece como principio fundamental la participación democrática
como uno de sus fines y un derecho de todo ciudadano; a su vez el artículo 60
ordena que el Estado promueva, de acuerdo con la ley, el acceso a la propiedad.
Cuando el Estado enajene su participación en una empresa, tomara las medidas
conducentes a democratizar la titularidad de sus acciones, y ofrecerá a sus
trabajadores, condiciones especiales para acceder a dicha propiedad accionaria.
El artículo 365 estipula que los servicios públicos son inherentes a la finalidad
social del Estado. Es deber del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los
habitantes del territorio nacional. Finalmente el artículo 369 ordena que la ley
determinará los deberes y derechos de los usuarios, el régimen de su protección y
sus formas de participación en la gestión y fiscalización de las empresas estatales
que presten el servicio. Igualmente definirá la participación de los municipios o de
sus representantes, en las entidades y empresas que les presten servicios
públicos domiciliarios55.
En el año 1993, el Congreso de la República expido la Ley 60 de 1993, la cual
asigna la competencia a los municipios de asegurar la prestación de los servicios
de agua potable, alcantarillado, soluciones de tratamiento de aguas y disposición
de excretas, aseo urbano y saneamiento básico rural, así como ejercer la
vigilancia y control de las plazas de mercado, centros de acopio o mataderos
públicos y privados. Esta misma ley, asigna recursos financieros a los municipios
53
Ibíd., Decreto 2105 (26, julio 1983). Por el cual se reglamenta parcialmente el título II de la ley 09
de 1979 en cuanto a Potabilización del Agua. Bogotá, 1983. Artículo 90.
54 RODRIGUEZ RESTREPO, Carlos; FAINBOIM YAKER, Israel. El desarrollo de la infraestructura
en Colombia en la década de los noventa, en la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe.
Bogotá:
[Citado:
10.
Febrero,
2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.cepal.org/publicaciones/xml/9/4729/lcl1348.pdf>.
55 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-741 de 2003. Op.cit.
36
para servicios de agua potable y saneamiento básico, en cuanto a construcción,
remodelación y ampliación de acueductos y alcantarillados, potabilización del
agua, soluciones alternas de agua potable y exposición de excretas; saneamiento
básico rural; tratamiento y disposición final de basuras; conservación de
microcuencas, protección de fuentes; reforestación y tratamiento de residuos; y
construcción, ampliación y mantenimiento de jagüeyes, pozos, letrinas, plantas de
tratamiento y redes.
Posteriormente se expidió el régimen de los servicios públicos domiciliarios (Ley
142 de 1994), el cual se aplica a los servicios públicos domiciliarios de acueducto,
alcantarillado, aseo, energía eléctrica, distribución de gas combustible, telefonía
fija pública básica conmutada y la telefonía local móvil en el sector rural 56.
Ahora bien, la Ley 142 de 1994 se divide en diez títulos que regulan aspectos
como:
En el Título I se encuentran las personas encargadas de prestar los servicios
públicos domiciliarios57, además de regular el régimen jurídico de las empresas de
servicios públicos58, la participación de entidades públicas en empresas de
servicios públicos59 y los bienes de las empresas de servicios públicos60.
En el Título II se encentra el régimen de actos y contratos61, normas generales62 y
contratos especiales para la gestión de los servicios públicos63.
En el Título III se encuentra el régimen laboral de las empresas de servicios
públicos domiciliarios64.
En el Título IV se encentra todo lo referente a disposiciones relacionadas con las
expropiaciones y servidumbres, la toma de posesión de las empresas de servicios
públicos y la liquidación de éstas65.
En el Título V consagra aspectos relacionados con la regulación, control y
vigilancia del estado en los servicios públicos, control social66, de los ministerios67,
56
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Artículo 1.
Ibíd. Artículo 15.
58 Ibíd. Artículo 19.
59 Ibíd. Artículo 27.
60 Ibíd. Artículo 28 y 29.
61 Ibíd. Artículo 31.
62 Ibíd. Constitución política. Artículo 333, Ley 142 de 1994. Op. Cit. Artículo 30
63 Ibíd. Ley 142 de 1994. Op. Cit. Artículo 39.
64 Ibíd. Artículo 41.
65 Ibíd. Artículo 61.
66 Ibíd. Artículo 63.
67 Ibíd. Artículo 67.
57
37
de las comisiones de regulación68, la superintendencia de servicios públicos69, el
presupuesto y contribuciones para las comisiones y superintendencias de
servicios públicos domiciliarios70.
En el Título VI regula el régimen tarifario de las empresas de servicios públicos
domiciliarios, todo lo concerniente a formulas y prácticas de tarifas71, subsidios72 y
estratificación socio económica73.
En el Título VII establece la organización y el procedimiento administrativo, es
decir, procedimientos administrativos para actos unilaterales74, las expropiaciones
y servidumbres75, formulas tarifarias76.
En el Título VIII regula el contrato de servicios públicos, en lo que tiene que ver
con: naturaleza y características del contrato77, prestación del servicio78,
instrumentos de medición del consumo79, determinación del consumo facturable80,
facturas81 y defensa de los usuarios en sede de la empresa de servicios públicos
domiciliarios82.
En el Título IX dicta normas especiales para los servicios de agua potable y
saneamiento83, y energía eléctrica84 y gas combustible85.
Y finalmente en el Titulo X se establece el régimen de transición 86 para las
empresas de servicios públicos que se regían por el régimen anterior de la ley 142
de 1994 y lo concerniente a sus empleados.
Otros aspectos que regula el Régimen de los Servicios Públicos Domiciliarios son
los siguientes:
68
Ibíd. Artículo 73.
Ibíd. Artículo 75.
70 Ibíd. Artículos 84 y 85.
71Ibíd. Artículos 89 y 90.
72 Ibíd. Constitución política. Artículo 368. Ley 142 de 1994. Op. cit. Artículo 99
73 Ibíd. Artículo 101.
74 Ibíd. Artículo 106.
75 Ibíd. Artículos 116 y 117.
76 Ibíd. Artículo 124.
77 Ibíd. Artículo 128.
78 Ibíd. Artículo 134.
79 Ibíd. Artículo 144.
80 Ibíd. Artículo 146.
81 Ibíd. Artículo 147.
82 Ibíd. Artículos 152, 153 y 154.
83 Ibíd. Artículos 160, 161, 162, 163 y 164
84 Ibíd. Artículo 167.
85 Ibíd. Artículo 174.
86 Ibíd. Artículo 177 y siguientes.
69
38
•
La Intervención del Estado en los Servicios Públicos87, el cual debe
garantizar la calidad del bien objeto del servicio público y su disposición final para
asegurar el mejoramiento de la calidad de vida de los usuarios y la prestación
continua e ininterrumpida88.
•
Competencia de los municipios en cuanto a la prestación de los Servicios
Públicos: Los municipios deben asegurar que se presten éstos servicios a sus
habitantes, de manera eficiente, los servicios domiciliarios. En el mismo sentido
debe asegurar en los términos de ésta Ley, la participación de los usuarios en la
gestión y fiscalización de las entidades que prestan los servicios públicos en el
municipio89.
•
Función Social de las Empresas: Las Empresas de Servicios Públicos
Domiciliarios deben asegurar que el servicio se preste en forma continua y
eficiente, y sin abuso de la posición dominante que la entidad pueda tener frente al
usuario o a terceros90.
•
Mediante la expedición de la Ley 142 de 1994 se crearon Comisiones de
Regulación, las cuales, entre otras funciones, deben definir los criterios de
eficiencia y desarrollar indicadores y modelos para evaluar la gestión financiera,
técnica y administrativa de las empresas de servicios públicos y solicitar las
evaluaciones que considere necesarias para el ejercicio de sus funciones, así
como fijar las normas de calidad a las que deben ceñirse las empresas de
servicios públicos en la prestación del servicio. Otra función importarte de éstas
comisiones es la de establecer fórmulas para la fijación de las tarifas de los
servicios públicos, cuando ello corresponda según lo previsto en el artículo 88; y
señalar cuándo hay suficiente competencia como para que la fijación de las tarifas
sea libre91.
•
El precitado régimen creo la Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios, la cual tiene la función de vigilar y controlar el cumplimiento de las
leyes y actos administrativos a los que estén sujetos quienes presten servicios
públicos, en cuanto el cumplimiento afecte en forma directa e inmediata a usuarios
determinados; y sancionar sus violaciones, siempre y cuando esta función no sea
competencia de otra autoridad92.
87
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-150 de 25 de febrero de 2003. MP. Manuel
José Cepeda Espinosa.
88 Ibíd.
89 Ibíd. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS, Concepto Jurídico
074 de 08 de febrero de 2011.
90 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-389 de 22 de mayo de 2002. MP. Clara Inés
Vargas Hernández.
91 Ibíd., Sentencia No. C-263 de 08 de mayo de 2013. MP. Jorge Iván Palacio Palacio.
92 Ibíd., Sentencia No. C-272 de 01 de abril de 2003. MP. Alfredo Beltrán.
39
•
Se establecieron unos principios a los que se debe sujetar las fórmulas y
prácticas tarifarias, entre los cuales se encuentra el de neutralidad, solidaridad y
redistribución, suficiencia financiera, simplicidad y transparencia93.
•
Otro aspecto importante que se introdujo mediante éste régimen, fue el
establecimiento de subsidios de acuerdo con las siguientes reglas: El reparto debe
hacerse entre los usuarios como un descuento en el valor de la factura que éste
debe cancelar, conforme a lo dispuesto en esta Ley y en las ordenanzas y
acuerdos según el caso; Los subsidios no excederán, en ningún caso, del valor de
los consumos básicos o de subsistencia; El reparto debe hacerse entre los
usuarios como un descuento en el valor de la factura que éste debe cancelar,
conforme a lo dispuesto en esta Ley y en las ordenanzas y acuerdos según el
caso; En ningún caso el subsidio será superior al 15% del costo medio del
suministro para el estrato 3, al 40% del costo medio del suministro para el estrato
2, ni superior al 70% de éste para el estrato 1. (Acueducto, alcantarillado y aseo);
60% para estrato 1 y 50% para estrato 2; Los subsidios sólo se otorgarán a los
usuarios de inmuebles residenciales y a las zonas rurales de los estratos 1 y 2; las
Comisiones de Regulación definirán las condiciones para otorgarlos al estrato 394.
1.4
. ACTUALIDAD DE LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS
Teniendo en cuenta que Colombia se encuentra fundada como un Estado Social
de Derecho, su deber es realizar acciones tendientes a garantizar de manera
efectiva el uso y disfrute de los derechos constitucionales de carácter fundamental.
Uno de los instrumentos con los cuales cuenta el Estado para realizar el fin
mencionado, se materializa en la prestación de los servicios públicos domiciliarios,
en la medida que, “el Servicio Público Domiciliario es uno de los mecanismos por
los que el Estado ha optado para salvaguardar de manera efectiva los derechos
fundamentales”95.
En virtud de lo anterior, mediante el Régimen de los Servicios Públicos
Domiciliarios se propone una regulación de la prestación de los servicios públicos
domiciliarios acorde con el Estado Social de Derecho instituido en la Constitución
Política. En efecto, “los Artículos 1, 3 y 186 de la Ley 142 de 1994 propenden por
un nuevo orden en materia de servicios públicos domiciliarios; “ella incorpora una
visión del “Estado social de derecho” inspirados en los criterios de “Law and
Economics” y de la economía institucional […] reconcilia pues el objetivo explícito
de alcanzar la eficiencia en la asignación de los recursos con el de crear
condiciones más propicias a una distribución mejor del ingreso y la riqueza”,
93
Ibíd., Sentencia No. C-389 de 2002. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. T-740 de 03 de octubre de 2011. MP. Humberto Antonio Sierra Porte.
95 Ibíd., Sentencia No. C-060 de 01 de febrero de 2005. MP. Jaime Araujo Rentería.
94
40
consideraciones que se reflejan en las regulaciones que gravan a los usuarios con
mayor capacidad económica y favorece a los usuarios de menores recursos” 96. Es
decir, la fijación del valor del consumo de un servicio público domiciliario se hace
mediante la estratificación socio económica de la población, así en los estratos
altos se paga un valor de factura neto sin lugar a subsidios, mientras que en los
estratos bajos el valor del consumo está cubierto en parte por los subsidios
otorgados por el Estado97. No obstante, en muchos casos el valor de dichos
subsidios no es suficiente para garantizar el mínimo vital de la población
vulnerable.
Por otra parte, con la expedición de la Constitución de 1991 se abrió paso a la
descentralización administrativa por servicios98, la cual trajo consigo
consecuencias favorables a favor de la eficiente prestación de los servicios
públicos domiciliarios.
Teniendo en cuenta lo anterior, mediante la precitada Ley 142 de 1994, se crearon
prestadores de servicios públicos domiciliarios para que operaran éste servicio a lo
largo del territorio nacional, atendiendo a los principios de libre competencia y de
libertad de empresa, como se ha mencionado anteriormente, en virtud de la
descentralización administrativa por servicios, teniendo en cuenta las
características distintas de las personas que habitan el territorio del estado.
Evidencia de ello es que, “en Colombia hay 1102 municipios y 6453 prestadores
registrados en la Superintendencia de Servicios Públicos, cifra que representa un
incremento de 517 por ciento en el número de prestadores registrados entre 2006
y 2009. Hay municipios que cuentan con más de un prestador, lo cual es más
frecuente en municipios pequeños donde la población es atendida por el municipio
directamente o por organizaciones autorizadas, teniendo en cuenta la distancia
que hay entre el área rural y el casco urbano.”99
No obstante, teniendo en cuenta que, de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 2 de la Ley 142 de 1994, la intervención del Estado en los servicios
públicos tiene entre otras finalidades, garantizar la calidad y continuidad en la
prestación de los servicios, la ampliación permanente de la cobertura y la atención
prioritaria en materia de agua potable y saneamiento básico, en la actualidad no
se ve reflejada una adecuada, eficaz y amplia cobertura en la prestación de los
servicios públicos domiciliarios. Prueba de ello es la reiterada jurisprudencia
96
USAQUÉN, Martha. Gestión ambiental de los servicios públicos domiciliarios: seguimiento para
el departamento de Cundinamarca en Revista Equidad y Desarrollo. 14. 49-66. Bogotá: [Citado: 10.
Diciembre,
2013].
Disponible
en
Internet:
<http://revistas.lasalle.edu.co/index.php/ed/article/view/200/144>.
97 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REÚBLICA. Ley 142 de 1994. Artículo 3. Op. Cit.
98 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-1051 de 04 de octubre de 2001. MP. Jaime
Araujo Rentería.
99 Ibíd. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS (2010). Op. cit.
41
constitucional sobre el tema100, ya que la acción de tutela se ha convertido en la
herramienta habitual de la población afectada por la inadecuada prestación de
dichos servicios para hacer valer su derecho fundamental a disfrutar de forma
digna de los servicios públicos domiciliarios.
En este orden de ideas, es importante abarcar el tema de la acción de tutela,
siendo este el mecanismo por el cual las personas acceden y pueden hacer valer
su derecho al disfrute y goce de los servicios públicos domiciliarios y de esta forma
no sean vulnerados otros derechos, tales como el mínimo vital, la integridad
personal y la dignidad humana. De este modo, la Corte Constitucional define la
acción de tutela101, en el sentido, de que es un mecanismo de protección de los
derechos constitucionales fundamentales de los habitantes del territorio
colombiano. La Constitución Política en su artículo 86 dispuso que toda persona
tendrá acción de tutela para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar,
mediante un procedimiento preferente y sumario, por si misma o por quien actúe a
su nombre la protección inmediata de sus derechos constitucionales
fundamentales, cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la
acción o la omisión de cualquier autoridad pública o de particulares en los casos
previstos en la ley, siempre y cuando no proceda otro mecanismo judicial de
defensa.
Ahora bien, la acción de tutela, al convertirse en la herramienta que usualmente la
población acude para garantizar sus derechos fundamentales al acceso a una
adecuada y digna prestación de los servicios públicos domiciliarios, ha
evolucionado a partir de la Constitución Política de 1991, tal como se evidencia en
la sentencia T-578 de 1992, siendo este el primer pronunciamiento de la Corte
Constitucional respecto al tema. En dicha sentencia, se trató el caso de una
urbanizadora a la cual no se le instalo el servicio de acueducto por parte de la
sociedad encargada de instalar dicho servicios en el municipio, en la misma
sentencia esbozó la noción de servicio público 102, seguidamente se fijaron las
características de los servicios públicos domiciliarios103. Mediante esta tutela se
pretendía proteger el derecho a solicitar la conexión del servicio de acueducto, no
obstante, no se protegió este derecho, ya que el derecho al agua como elemento
vital para el consumo humano es propio de las personas naturales mas no
jurídicas, que fue lo que sucedió en este caso104.
Si bien, en la sentencia anterior se dejó sentado que el agua constituye fuente de
vida y la falta de servicio atenta directamente con el derecho fundamental a la vida
100
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias T-496 de 2012. M.P. Jorge Ignacio Pretelt, T312 de 2012. M.P. Luis Ernesto Vargas Silvas, T-916 de 2011. M.P. Jorge Ignacio Pretelt, C-220
de 2011. M.P. Jorge Ignacio Pretelt, T-616 de 2010 M.P. Luis Ernesto Vargas Silvas, entre otras.
101 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 86.
102 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-578 de 1992. Op. cit.
103 Ibíd.
104 Ibíd.
42
de las personas, y la tutela en principio estaba orientada la protección del derecho
al acceso a éste preciado líquido, se sentaron las bases para la procedibilidad de
la acción de tutela para proteger el acceso de la personas a los servicios públicos
domiciliarios.
Entonces, esta posición ha sido reiterada en múltiples providencias proferidas por
la Corte Constitucional105, en las que en la mayoría de los casos se protege el
derecho al agua en relación con la prestación de servicio público domiciliario de
acueducto.
En idéntico sentido, la Corte Constitucional, mediante sentencias en sede de
tutela, ha protegido el derecho de los usuarios al disfrute de los servicios públicos
domiciliarios frente a la suspensión de los mismos en los casos de mora en el
pago de dos facturas sucesivas106. En efecto, en la sentencia T-242 de 2013, se
establecieron los requisitos de procedibilidad que deben agotar las empresas de
servicios públicos domiciliarios para efectuar la suspensión de los mismos; así,…
… “de lo hasta aquí expuesto, se puede concluir que (i) el cobro de los
servicios públicos domiciliarios persigue unos fines constitucionalmente
válidos y se encuentra amparado por la ley; (ii) es un derecho y un deber de
las empresas prestadoras de los servicios suspender el suministro del mismo,
cuando han transcurrido dos periodos de facturación sucesivos en los que el
usuario no haya efectuado el pago de lo debido; (iii) no resulta
constitucionalmente aceptable realizar la suspensión del servicio si con esto,
se afectan otros derechos fundamentales de sujetos en estado de
vulnerabilidad, que merecen una especial protección constitucional aún si el
usuario se encuentra en mora con la empresa prestadora; (iv) los usuarios del
servicio tienen el deber de informar a la empresa por lo menos el hecho de
que con la suspensión del servicio se afectarían derechos fundamentales de
personas especialmente protegidas y, que la falta del pago del mismo se
debió a razones involuntarias o incontrolables y, (v) verificada la anterior
105
Ibíd., Ver Sentencias C- 150 de 2003 M.P. Manuel José Cepeda Espinosa, T-1150 de 2001 M.
P. Álvaro Tafur Galvis, T-1225 de 2001 M.P. Alfredo Beltrán Sierra, T-636 de 2002 M.P. Alfredo
Beltrán Sierra, T-490 de 2003 M.P. Clara Inés Vargas Hernández, T-270 de 2007 M.P. Jaime
Araujo Rentería, T-381 de 2009 M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, T-915 de 2009 M.P. Nilson
Pinilla Pinilla, T-546 de 2009 M.P. María Victoria Calle Correa, T-616 de 2010 M.P. Luis Ernesto
Vargas Silva, T-717 de 2010 M.P. María Victoria Calle Correa, T-418 de 2010 M.P. María Victoria
Calle Correa y, C-220 de 2011 M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, T-055 de 2011 M.P. Jorge
Ignacio Pretelt Chaljub, T-740 de 2011 M.P. Humberto Antonio Sierra Porto, T-918 de 2011 M.P.
Luís Ernesto Vargas Silva, T-089 de 2012 M.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, T-188 de 2012
M.P. Humberto Antonio Sierra Porto, entre muchas otras.
106 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Artículo 128; Ver sentencias T-928 de
2011. M.P. Luís Ernesto Vargas Silva, T-717 de 2010. M.P. Dra. María Victoria Calle Correa, T-881
de 2002 M.P. Eduardo Montealegre Lynett, C-150 de 2003 C-150 de 2003. M.P. Manuel José
Cepeda Espinosa, T-485 de 2001. M.P. Jaime Córdoba Triviño, T-881 de 2002. M.P. Eduardo
Montealegre Lynett, T-1108 de 2002. M.P. Álvaro Tafur Galvis, T-235 de 1994. M.P. Antonio
Barrera Carbonell, T-380 de 1994 M.P. Hernando Herrera Vergara, T-881 de 2002. M.P. Eduardo
Montealegre Lynett.
43
situación, las empresas no pueden suspender el servicio, pero si cambiar la
forma en que se realiza, para garantizar una cantidad mínima de agua.”107
En la misma línea, otro factor que influye en la inadecuada prestación de los
servicios públicos domiciliarios es la forma como se encuentra estructurada la
prestación de los mencionados servicios por parte de los entes encargados de
prestarlos, en la medida que,…
… “la estructura de la industria del sector es altamente dispersa con un alto
número de prestadores de los servicios, se desaprovechan economías de
escala y se atomizan los recursos aportados por el Estado. Se estima que
existen en el país más de 12 mil prestadores, de los cuales 2.244 se
encuentran registrados ante la Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios - SSPD, ubicados en 887 municipios. La baja concentración se
presenta no sólo por la existencia de más de un prestador en un municipio
determinado, sino también por la presencia de prestadores diferentes en
municipios que podrían compartir uno solo bajo un esquema región”108.
La atomización de los recursos aportados por el Estado para los prestadores de
los servicios públicos domiciliarios conlleva al despilfarro del erario público, que en
últimas, debería ser invertido de forma eficaz en la prestación de éstos servicios,
ya que, la población es quien en últimas se debe beneficiar de la prestación de los
mismos, y por ende, son quienes padecen las consecuencias de ello. En efecto,
“el uso disperso de las diferentes fuentes de recursos (tarifas, SGP, regalías,
aportes del Gobierno Nacional, corporaciones autónomas regionales), así como la
falta de un componente de preinversión integral y con visión regional, ha limitado
la celeridad y eficiencia con que se desarrollan los planes de inversión y los
procesos de transformación empresarial”109.
Otro factor que actualmente afecta la prestación de los servicios públicos
domiciliarios, es el efectivo acceso de ciudadanos en especial condición de
vulnerabilidad, puesto que,…
… “al parecer siempre existirán ciudadanos que no puedan acceder a
servicios públicos domiciliarios que le permitan mejorar sus condiciones de
vida, ante la ausencia de una cultura de buen manejo del recurso hídrico,
ilegalidad en la prestación de los servicios y falta de control por parte de las
autoridades ambientales, entre otras. Además, parte del problema urbano
podría ser explicado por el desmesurado crecimiento habitacional en
condiciones de informalidad; el desplazamiento poblacional hasta ahora
inevitable y, además, porque los municipios de Cundinamarca, en particular
107
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia T-242 de 19 de abril de 2013. MP. Luis Ernesto
Vargas Silva.
108 Ibíd. DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN. Documento CONPES DNP 3463 del 12
de marzo de 2007.
109 Ibíd.
44
los cercanos a la ciudad capital, se han convertido en receptores de una alto
porcentaje de esta población desplazada, lo que imposibilita a las
administraciones municipales para satisfacer de manera eficiente estas
necesidades”. 110
En la actualidad, cursan en el Congreso de la República tres Proyectos de Ley que
pretenden establecer un mínimo vital en el consumo de los servicios públicos
domiciliarios111; con el Proyecto de Ley 227 de 2013 se busca implementar la
Gratuidad del Mínimo Vital en el servicio de energía, su objeto es regular lo
respectivo a la gratuidad del mínimo vital en el servicio público domiciliario de
energía eléctrica en Colombia, esto es, de la cantidad mínima de energía eléctrica
utilizada en un mes por un usuario típico para satisfacer necesidades básicas
eficiente y económicamente, y así de esta forma poder beneficiar a las personas
de los estratos socio-económicos uno y dos, de uso residencial y mixto112.
Con el Proyecto de Ley 09 de 2013 se implementará la Gratuidad de la Canasta
Vital en los Servicios públicos Domiciliarios de Energía, Agua, Alcantarillado y Gas
domiciliario, su objeto regular la canasta vital de energía, agua, alcantarillado, gas
domiciliario y telecomunicaciones para los colombianos de escasos recursos,
como una medida de satisfacción de los derechos fundamentales de todos los
colombianos113.
Por último, con el Proyecto de Ley 101 de 2013 se establecerá el marco jurídico
para la implementación del mínimo vital en servicios públicos domiciliarios y el
fomento a la universalización de las telecomunicaciones y se dictan otras
disposiciones, el mismo tiene como objeto modificar las leyes 142 y 143 de 1994 y
la Ley 1341 de 2009, con el fin de integrar el derecho al mínimo vital en servicios
públicos domiciliarios y fomentar la Universalización de los servicios de
Telecomunicaciones a las obligaciones de los prestadores de los servicios, las de
las autoridades nacionales y territoriales y las de los usuarios con capacidad de
pago, así como definir el marco general que sobre esta materia debe tomarse en
cuenta al establecer el régimen regulatorio y reglamentario de cada uno de los
servicios.
Si bien, existe amplia normativa que regula los servicios públicos domiciliarios,
quedo en evidencia que los mecanismos judiciales, como la tutela, es la principal
arma para garantizar la eficaz prestación de estos servicios, por cuanto que, “el
marco legal y regulatorio adoptado en Colombia desde la década anterior parece
no haber tenido en cuenta la realidad institucional en la que se desenvuelven
estos servicios. El resultado ha sido un gran distanciamiento entre las aspiraciones
110
USAQUÉN, Martha. (2010). Ob.cit.
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 367.
112 Ibíd., Proyecto de Ley 227 de 2013. exposición de motivos.
113 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-546 de 06 de agosto de 2009. MP. María
Victoria Calle Correa.
111
45
y los resultados.”114 En efecto, prueba de ello es que la Corte Constitucional se ha
ocupado en varias ocasiones del estudio de la procedencia de la acción de tutela
para proteger el acceso a los servicios públicos domiciliarios como es el caso del
derecho al agua115. De ésta forma, cuando la población de manera reiterada
acude a mecanismos judiciales para lograr el acceso a unas condiciones mínimas
de prestación de los servicios públicos domiciliarios, se puede concluir que la
normativa referente a este tema no es acorde con la realidad que se vive a diario
en nuestro país.
114
BERNAL, Pedro. Límites institucionales a la adopción de la eficacia como principio regulador de
los servicios públicos domiciliarios en Colombia en Revista Contexto. 16. 2010. pp. 25-30. Bogotá:
[Citado:
10.
Diciembre,
2013].
Disponible
en
Internet:
<http://foros.uexternado.edu.co/ecoinstitucional/index.php/contexto/article/viewFile/1863/1657>.
115 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias C- 150 de 2003 M.P. Manuel José
Cepeda Espinosa, T-1150 de 2001 M. P. Alvaro Tafur Galvis, T-1225 de 2001 M.P. Alfredo Beltrán
Sierra, T-636 de 2002 M.P. Alfredo Beltrán Sierra, T-490 de 2003 M.P. Clara Inés Vargas
Hernández, T-270 de 2007 M.P. Jaime Araujo Rentería, T-381 de 2009 M.P. Jorge Ignacio Pretelt
Chaljub, T-915 de 2009 M.P. Nilson Pinilla Pinilla, T-546 de 2009 M.P. María Victoria Calle Correa,
T-616 de 2010 M.P. Luis Ernesto Vargas Silva, T-717 de 2010 M.P. María Victoria Calle Correa, T418 de 2010 M.P. María Victoria Calle Correa y, C-220 de 2011 M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub,
T-055 de 2011 M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, T-740 de 2011 M.P. Humberto Antonio Sierra
Porto, T-089 de 2012 M.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, T-188 de 2012 M.P. Humberto
Antonio Sierra Porto, entre muchas otras.
46
2.
POBLACIONES VULNERABLES
Como se vio en el capítulo anterior, la prestación de los servicios públicos
domiciliarios goza de un estatus de “esencial”, que enmarcado dentro del Estado
Social de Derecho, garantiza que su prestación sea para toda la población.
Ahora bien, partiendo del carácter esencial de los servicios públicos domiciliarios,
mediante los cuales se busca alcanzar un nivel de vida digna, existen segmentos
de la población que, debido a su especial condición de vulnerabilidad, no logran
cumplir dicho fin. Este tipo de población se caracteriza por estar conformado por
un grupo de personas, que ya sea por condiciones económicas, sociales,
culturales, laborales o familiares, se encuentran en estado de indefensión y “se
enfrentan a la vulnerabilidad relacionada con el riesgo, también tienen
características intrínsecas que van más allá de su relación con el riesgo” 116.
El riesgo a que se hace mención, hace referencia a las diferentes situaciones de
amenaza o peligro, tanto interno como externo, al que se enfrenta determinado
grupo poblacional en la sociedad. Dentro del riesgo se encuentra la prestación de
los servicios públicos domiciliarios, que, bajo determinadas condiciones influyen
de forma vital para la población vulnerable.
Por otro lado, en el ordenamiento jurídico colombiano no existe una definición
específica sobre “población vulnerable”, no obstante, la Corte Constitucional, en
reiterada jurisprudencia117, ha mencionado quienes integran dicha población, las
cuales son: las personas en condición de desplazamiento, en situación de
discapacidad, mujer cabeza de familia, adultos mayores, grupos étnicos (afro
descendientes población rom ó gitanos, indígenas y raizales)118.
Descendiendo a la protección que se le debe dar a la población vulnerable
respecto del goce de los servicios públicos domiciliarios, se debe definir, si dentro
de nuestro ordenamiento constitucional, este derecho merece la categoría de
“fundamental” dada su esencialidad.
116
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN, DNP. Una aproximación a la vulnerabilidad.
Bogotá:
[Citado:
08.
Marzo,
2014].
Disponible
en
Internet:
<https://www.dnp.gov.co/Portals/0/archivos/documentos/DDS/SISD/boletin34_1.pdf>.
117 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias T-736 de 2013, T- 638 de 2013, T610 de 2013, T-740 de 2012, T-160 de 2012, T-300 de 2010, entre otras.
118 Ibíd., En la sentencia C-359 de 2013 se estudio la constitucionalidad de los artículos 13 y 28
parciales de la Ley 1537 de 2012.
47
2.1
NOCIÓN DE POBLACIÓN VULNERABLE
Para iniciar el presente apartado es menester hacer referencia al concepto de
“situación o estado de vulnerabilidad” para sí aproximarse al concepto de
población vulnerable.
De acuerdo a Gustavo Busso119, la vulnerabilidad de un segmento poblacional
puede generarse por factores económicos como sociales120. Un ejemplo de ello es
el sector de la población de bajos ingresos económicos y en el peor de los casos
que viven en la pobreza absoluta.
No obstante, las causas mencionadas anteriormente no son las únicas que
generan vulnerabilidad a ciertos sectores de la población, por cuanto, existen
factores jurídicos que generan inequidad dentro de la sociedad. En efecto, “en
este tipo de vulnerabilidad proviene de las inequidades indebidamente
introducidas por los ordenamientos jurídicos vigentes en el Estado y puede darse
en dos planos: En el nivel constitucional, cuando la misma Carta Magna contiene
disposiciones que agravian a determinado grupo o persona, y en la dimensión
legal, cuando las disposiciones jurídicas de orden secundario generan situaciones
de desigualdad y trato indigno para ciertas personas o grupos”121.
En este orden de ideas, se puede entender la vulnerabilidad “como un proceso
multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del individuo, hogar o
comunidad de ser herido, lesionado o dañado ante cambios o permanencia de
situaciones externas y/o internas”122.
El concepto anterior lleva implícito tres situaciones, a saber: La necesidad de
establecer cómo se determina que un hecho sea definido como riesgoso; los
efectos que éste riesgo genera; e identificar como éste riesgo convierte a una
persona o grupo poblacional en población vulnerable.
Para determinar que un hecho genera riesgo a una persona o una comunidad “se
debe tener en cuenta la cantidad, calidad y diversidad de los tipos de recursos
internos o activos (físicos, financieros, humanos y sociales) que pueden
Investigador de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL, Naciones
Unidas.
120 BUSO, Gustavo. Vulnerabilidad Social: Nociones e Implicancias de Políticas para Latinoamérica
a inicios del siglo XXI. Santiago de Chile: Naciones Unidas Comisión Económica para América
Latina y el Caribe – CEPAL. (2001). Recuperado el día 8 de marzo de 2014 a las 15:08 en:
http://www.cepal.cl/publicaciones/xml/3/8283/GBusso.pdf.
121 URIBE, Enrique; GONZÁLEZ, María de Lourdes. La protección Jurídica de las personas
vulnerables.
Barranquilla:
[Citado:
21.
Junio,
2014].
Disponible
en:
<file:///C:/Users/Propietario/Downloads/2661-8502-1-PB.pdf>.
122 Ibíd.
119
48
movilizarse para enfrentar la variación del entorno”123 donde conviven este tipo de
personas. Estos factores son primordiales para determinar si un conjunto
poblacional cuenta con este tipo de activos, en tanto en cantidad, calidad y
diversidad, para acceder de forma satisfactoria a las oportunidades que ofrece el
entorno social dentro del cual se desenvuelven.
Los activos a que se hace referencia son los siguientes:

“Activos físicos. Incluye medios de vida como la vivienda, animales,
recursos naturales, bienes durables para el hogar y el transporte familiar, etc.,
usados para mantener y reproducir la vida en el hogar; también los medios de
producción, como los bienes que se usan para obtener ingresos o intercambio de
bienes (herramientas, maquinarias, transporte para uso comercial, etc.).

Activos financieros. Incluye ahorro monetario, créditos disponibles (cuenta
corriente de bancos, tarjetas de crédito, fiados de almacenes, etc.), acciones,
bonos y otros instrumentos financieros de uso habitual en el sistema financiero
formal e informal.

Activos humanos o capital humano. Se entiende por activos humanos los
recursos de que disponen los hogares en términos de cantidad y calidad de la
fuerza de trabajo del hogar, y el valor agregado en inversiones en educación y
salud para sus miembros.

Activos sociales o capital social. Los recursos o activos sociales son
intangibles (denominados por la literatura especializada como capital social) y se
instalan en relaciones, a diferencia de los recursos humanos que están instalados
en personas y de los recursos físicos que se instalan en derechos. Los activos
sociales son una forma y un atributo colectivo o comunitario que incluyen redes y
lazos de confianza y reciprocidad articuladas en redes interpersonales.” 124
De acuerdo a lo anterior, son diversos los factores que influyen en la creación de
un riesgo, no obstante, éste riesgo por sí sólo no genera vulnerabilidad a una
persona o sector poblacional. Por consiguiente, para que un riesgo genere
vulnerabilidad hay que estudiar los efectos que produce.
El efecto que genera un riesgo depende del tipo de respuesta o de la forma como
una persona o grupo poblacional enfrenta las diferentes adversidades que se
presentan. Esta respuesta debe tender a generar un tipo de bienestar que permita
mejorar los diferentes factores que generan la vulnerabilidad y conducir a mitigar
los efectos que está genera125.
123
Ibíd.
BUSSO, Gustavo. Op.cit.
125 Ob. Cit.
124
49
Ahora bien, dada el tipo de estrategia que utilice una comunidad frente al riesgo
depende si puede ser considerado o no vulnerable. En este orden de ideas “las
relaciones entre activos, estrategias y conjunto de oportunidades que pueden
articularse en el abordaje analítico de la vulnerabilidad son complejas, dinámicas y
multicausales”126. Una forma de aproximarse a ellas, es plantear algunas hipótesis
sobre la capacidad de respuesta ante cambios en el conjunto de oportunidades en
lo que tiene que ver en la prestación de los servicios públicos domiciliarios la
situación de vulnerabilidad se enfoca en factores externos que no permiten al
individuo acceder a pleno goce de estos.
De acuerdo con lo anterior, dentro de los factores externos se puede ubicar la falta
de políticas estatales orientadas a fortalecer la prestación de servicios públicos
domiciliarios a determinados grupos de la población. En éste escenario, las
comunidades que no pueden hacerle frente a la falta de políticas que debieran ser
implementadas por los gobiernos se encuentran en desventaja frente al estado, y
por tanto, en situación de indefensión, lo cual conllevaría a clasificarlos como
población vulnerable.
En este sentido, dentro de la población que se encuentra en condición de
vulnerabilidad, se puede afirmar que corresponden a aquellas personas para las
cuales la vulnerabilidad se encuadra dentro del concepto de “debilidad” o de
“incapacidad para defenderse”, por tanto, en materia de prestación de servicios
públicos domiciliarios, la población vulnerable correspondería a un grupo de
personas que se encuentran en incapacidad de acceder al goce de estos
servicios; por tanto, la situación de vulnerabilidad que deviene de la falta de
políticas en materia de prestación de servicios públicos domiciliarios dirigida a la
población en situación de vulnerabilidad, ligada al deficiente acceso a los mismos,
genera exclusión, que se evidencia en un acceso parcial o inexistente a los
servicios públicos de acueducto, alcantarillado, energía eléctrica y gas natural, lo
que vulnera los derechos de éste grupo poblacional, teniendo en cuenta sus
insuficientes ingresos económicos para cubrir las necesidades básicas y
familiares, como también las necesidades inmateriales.
Lo anterior se puede enmarcar dentro del concepto de vulnerabilidad social, es
decir, son los diferentes factores y entornos a que se somete el ser humano
dejándolo en debilidad manifiesta y en estado de vulnerabilidad por las distintas
amenazas existentes dentro de un contexto tanto social y económico, siendo este
último la falta de ingresos económicos, como no contar con un empleo, el hecho
de no poder satisfacer las necesidades básicas propias de las personas, siendo
126
Ibíd.
50
evidente el estado de vulnerabilidad por no contar con adecuados medios de
sustento127.
Desde el punto de vista jurídico, para algunos autores, la vulnerabilidad en este
estadio se puede considerar como atípica, es decir jurídica, por cuanto que, ésta
se genera como consecuencia de ordenamientos jurídicos establecidos por el
Estado que tienden a enervar la desigualdad generada por factores “típicos”,
vistos anteriormente, tal como lo señala Enrique Uribe Arzate 128 y María de
Lourdes González Chávez129:
“Así las cosas, la vulnerabilidad atípica introduce indebidamente elementos que
propician el trato desigual y discriminatorio, desde una perspectiva que debería
generar mejores leyes para combatir la vulnerabilidad típica derivada de las
condiciones socioeconómicas de los vulnerables vulnerados. Por eso, a la
vulnerabilidad biológica, social y económica se agrega otra categoría, la
vulnerabilidad jurídica”130.
Esta vulnerabilidad atípica (jurídica) puede generarse cuando un ordenamiento
jurídico regula aspectos que generan desigualdad en la población vulnerable así el
principio de “igualdad entre iguales”. En efecto, la Corte Constitucional ha
desarrollado el mencionado principio y ha establecido que “el ordenamiento
jurídico, fundado en la Constitución, ha de reconocer el ámbito de la igualdad y
discernir en el campo de las desigualdades, a fin de evaluar con criterio objetivo
cuáles son las normas que deben plasmar idéntico tratamiento para todos y
cuáles, por el contrario, tienen que prever consecuencias jurídicas distintas para
hipótesis diferentes”131.
Entonces, desde un punto de vista jurídico, mediante un ordenamiento legal no se
pueden otorgar privilegios sin ningún tipo de justificación o establecer
discriminaciones arbitrarias que vulneren el principio de igualdad, ni desconocer a
los más débiles los derechos fundamentales que la Constitución Política confiere
para ser especialmente protegidos, como consecuencia de la situación especial de
debilidad o vulnerabilidad en que se encuentran frente al resto de la sociedad.
127
RAMIREZ, M. Pobreza y servicios públicos domiciliarios. Bogotá: [Citado: 20. Diciembre, 2013].
Disponible
en
Internet:
<https://www.dnp.gov.co/Portals/0/archivos/documentos/DDS/Pobreza/En_Que_Vamos/SERVICIO
S%20PUBLICOS.pdf>.
128 Doctor en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor de tiempo
completo de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México, miembro
del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT).
129 Doctora en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesora de tiempo
completo de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México.
130 URIBE, Enrique; GONZÁLEZ, María de Lourde. Op,cit.
131 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-472 de 23 de julio de 1992. MP.
Jorge Gregorio Hernández Galindo.
51
Finalmente, se puede concluir que el concepto de vulnerabilidad se encuentra
asociado a la incapacidad de ciertas personas132, generada por diversas
situaciones o factores, tanto externos como internos, para acceder al goce eficaz
de determinados servicios ofrecidos, ya sea por el Estado o por el sector privado.
2.2.
GRUPOS CONSIDERADOS COMO POBLACIÓN VULNERABLE
Teniendo en cuenta el concepto de vulnerabilidad enunciado en el apartado
anterior, son los distintos factores tanto económicos, sociales, culturales,
ambientales a los que se ve sometido el ser humano que lo llevan a un grado de
vulnerabilidad además de no contar con ingresos económicos, un lugar de
residencia, por origen étnico, por discapacidad o cualquier tipo de enfermedad; por
tanto, es preciso determinar quienes hacen parte de esta población y sus
respectivas características.
Ahora bien, el concepto de vulnerabilidad tiene un enfoque diferente al factor de
riesgo de que se trate, pero a la vez se correlacionan, es decir que, “la noción de
vulnerabilidad social tiene su propia particularidad y tiene características distintas
a otros enfoques como el de pobreza, marginalidad o exclusión social. Estos
enfoques son distintos en la medida que varían sus conceptos, sus enfoques y sus
preocupaciones de política, pero pueden ser complementarios”133.
Así, cada aspecto o enfoque se ve afectado por los distintos factores generados
por la inestabilidad laboral, los ingresos económicos de las personas, cambios
tanto en el entorno familiar como social se convierten en desafíos que impiden
alcanzar el fin de las personas y los ponen más inmersos a un estado de
vulnerabilidad.
De acuerdo a lo anterior, el concepto de vulnerabilidad es muy amplio y en esa
medida cobija a diferentes grupos poblacionales. De esta forma, se puede
clasificar la población en condición de vulnerabilidad, para el presente trabajo en:






132
133
Personas en condición de desplazamiento;
Personas en situación de discapacidad;
Mujeres cabeza de familia;
Adultos mayores;
Grupos indígenas
Personas sin ingresos económicos.
RAMIREZ, M. (2007).Op. cit.
BUSO, Gustavo. (2001). Op.cit.
52
A continuación se presentan las características sobre la población en condiciones
de vulnerabilidad.
2.2.1. Personas en condición de desplazamiento. En virtud del complejo
conflicto armado interno en que ha vivido el país durante décadas, en muchas
ocasiones la población se encuentra en la mitad del mismo, y como efecto de la
confrontación, muchas de ellas se ven obligadas a partir de su tierra natal a un
lugar, muchas veces, desconocido, en la mayoría de las veces, sin ninguna
oportunidad.
A este grupo de personas se consideran desplazados por la violencia, que dada
su compleja condición dentro de la sociedad, podría considerarse que se
encuentran en un estado especial de vulnerabilidad.
Si bien, dentro de la Constitución Política no se hace alusión directa de la
protección de las personas desplazadas, mediante un análisis sistemático de la
situación en la que se encuentran, se evidencia que constantemente ven
vulnerados sus derechos fundamentales, y en esa medida, la jurisprudencia
constitucional les ha reconocido, con fundamento en el artículo 13 constitucional,
el derecho a recibir de manera urgente un trato preferente por parte del Estado.
Con fundamento en lo anterior, en el artículo 1 de la Ley 387 de 1997 134, se
considera como persona desplazada toda persona que se ha visto forzada a
migrar dentro del territorio nacional abandonando su localidad de residencia o
actividades económicas habituales, porque su vida, su integridad física su
seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente
amenazadas con ocasión de cualquiera de las siguientes situaciones:
Conflicto armado interno; disturbios y tensiones interiores, violencia generalizada,
violencias masivas de los Derechos Humanos, infracciones al Derecho
internacional Humanitario u otras circunstancias emanadas de las situaciones
anteriores que pueden alterar drásticamente el orden público.
De acuerdo con el concepto anterior, se encuentra tres situaciones claves que
determinan la condición de desplazado de una persona o grupo de personas, y en
consecuencia su vulnerabilidad, a saber: la migración de migración del lugar de
residencia o habitación; el abandono de las actividades económicas habituales; y
el peligro que corre la vida de estas personas, así como su integridad física, o
134
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 387. (18, julio 1997). Por la cual se adoptan
medidas para la prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación y
esta estabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia en la República de
Colombia. Bogotá. 1997.
53
porque su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran
directamente amenazadas.
Respecto de la primera situación, se encuentra que, el hecho de que una persona
se vea obligada a abandonar su lugar de residencia o habitación implica quedar
desprotegidos frente al accionar de un factor externo, como la violencia o la falta
de políticas afirmativas estatales, lo que conlleva a buscar un nuevo lugar de
residencia, que en la mayoría de las veces, resulta ser desconocido. Esta
situación lleva a las personas sometidas a ella, a enfrentar condiciones distintas a
las del entorno social en las que acostumbraban convivir, y en consecuencia, los
sitúa en una situación de desventaja frente a las condiciones que exige su nuevo
entorno social.
Con relación a la segunda situación, el abandono de las actividades económicas
habituales en las que se desempeñaban las personas en situación de
desplazamiento, implica para ellas un golpe directo en el manejo de sus finanzas
personales; en efecto, esta situación conlleva, en la mayoría de los casos, a la
disminución de sus ingresos, y con ello se afecta directamente el sostenimiento de
su núcleo familiar, en consecuencia, se ven conducidos a una situación de
pobreza e indefensión.
Finalmente la tercera situación, la que se encuadraría como el factor determinante,
es el peligro que corre la vida de estas personas, así como su integridad física, o
porque su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran
directamente amenazadas. Esta situación es determinante para que una persona
sea catalogada como desplazada, por cuanto que la vida es el elemento más
preciado para el ser humano, y en consecuencia, siempre se debe buscar su
protección.
A partir de las situaciones anteriores, la jurisprudencia constitucional Colombiana
ha reiterado que las personas que hayan sido forzadas por causa del conflicto
armado a abandonar su lugar de origen o residencia pueden considerarse como
desplazados, por cuanto que, “quienes se encuentran amenazados con ocasión
del conflicto armado interno o requieran evitar los conflictos de los mismos y por
ello se hayan visto forzados abandonar el lugar de su residencia habitual o de sus
actividades se consideran personas en condición de desplazamiento”135. Cabe
resaltar, que no se requiere que la amenaza provenga de un grupo armado
organizado al margen de la ley para que se configure la situación de
desplazamiento forzado interno.
135
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-1346 de 12 de diciembre de 2001. MP.
Rodrigo Escobar Gil.
54
2.2.2. Personas en situación de discapacidad. De acuerdo al artículo 1 de la
Convención Interamericana para la Eliminación de todas las formas de
discriminación contra las Personas con Discapacidad136, “el término
"discapacidad", significa una deficiencia física, mental o sensorial, ya sea de
naturaleza permanente o temporal, que limita la capacidad de ejercer una o más
actividades esenciales de la vida diaria, que puede ser causada o agravada por el
entorno económico y social.”137
De acuerdo con lo anterior, para que una persona sea considerada como
discapacitada debe padecer una deficiencia física, mental o sensorial 138, ya sea
causada por una enfermedad o limitación que afecte su aspecto físico, síquico o
motor; que sea de naturaleza permanente o temporal 139, es decir, no importa el
término de duración de la discapacidad; que limita la capacidad de ejercer una o
más actividades esenciales de la vida diaria140, como el desarrollo de actividades
laborales, deportivas y de la vida cotidiana; que puede ser causada o agravada
por el entorno económico y social141, como por ejemplo la discriminación que
padecen con ocasión al olvido de la sociedad para con su cuidado. Cabe resaltar,
que la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra las Personas con Discapacidad se aplica en Colombia en
virtud de la Ley 762 de 2002 mediante la cual se aprueba la misma.
Teniendo en cuenta lo anterior, las personas en condición de discapacidad son
sujetos de especial protección, por tanto, de acuerdo con el artículo 3 de la
Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra las Personas con Discapacidad aprobada por la Ley 762 de
2002142, es deber del Estado garantizar sus derechos fundamentales previniendo
cualquier tipo de discriminación que sobre ellas se ejerza.
Al respecto, la Corte Constitucional, en reiterada jurisprudencia, “ha afirmado que
las personas en situación de discapacidad son sujetos de especial protección
constitucional. Esta declaración se soporta en la existencia de un deber
constitucional de protección fundado en las condiciones singulares de
136
Convención aprobada por la Ley 762 de 2002.
Ibíd.
138 Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las
personas con discapacidad, artículo 1.
139 Ibíd.
140 Ibíd.
141 Ibíd.
142 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 762. (31, julio 2002). Por medio de la cual
se aprueba la "Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra las Personas con Discapacidad", suscrita en la ciudad de Guatemala,
Guatemala, el siete (7) de junio de mil novecientos noventa y nueve (1999). Artículo 3.
137
55
vulnerabilidad y eventualmente de desprotección, que hace que tal población
requiera de atención especial por parte del Estado y de la sociedad en general.” 143
En síntesis, las personas en situación de discapacidad, al ser sujetos de especial
protección constitucional, deben ser protegidas por el Estado y la sociedad en
general, desarrollando actividades siempre orientadas a la preservación de los
derechos fundamentales de esta población, en condiciones de igualdad 144 y
eliminando cualquier forma de discriminación o segregación.
2.2.3. Mujeres Cabeza de Familia. A través de la historia Colombiana la mujer
ha sido discriminada por la sociedad y en especial la mujer cabeza de familia. No
obstante, a partir de la Constitución de 1991 se ha empezado a reivindicar los
derechos que ellas gozan. En efecto, de acuerdo al artículo 43 de la Constitución
Política “la mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer
no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación… El estado apoyará de
manera especial la mujer cabeza de familia”145. (Negrilla fuera del texto).
De acuerdo a lo anterior, por mandato expreso de la Constitución, el estado debe
brindar un apoyo especial a la mujer cabeza de familia, en virtud de que en ella
reposan grandes responsabilidades, como lo son el sustento diario del hogar, la
educación y crianza de sus hijos.
Por tanto, el estado debe idear mecanismos que amparen a este grupo de mujeres
en virtud de su condición de vulnerabilidad, ya que, se encuentran en desventaja
en la sociedad, con respecto al acceso de oportunidades laborales, educativas y
económicas.
Este tipo de protección especial que se establece para este grupo de personas,
tiene como finalidad facilitar a la mujer cabeza da familia, que por razones
sociales, culturales e históricas, asumir el rol de cabeza de hogar abriéndoles
oportunidades en distintos aspectos de su vida y de su desarrollo personal,
garantizando un fácil acceso a ciertos recursos económicos; sin olvidar, que busca
preservar y fomentar condiciones de vida digna a los menores y a las personas en
estado de debilidad manifiesta que se encuentran a su cargo. En virtud de lo
anterior, “por expreso mandato constitucional, en los procesos de reforma
institucional existe la obligación del Estado de garantizar de manera especial la
permanencia y estabilidad de las madres cabeza de familia en sus empleos”146.
143
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias C-606 de 2012, C- 824 de 2011 y T- 096 de
2009.
144 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 13.
145 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-722 de 03 de agosto de 2004. MP. Rodrigo
Escobar Gil.
146 Ibíd., Sentencia No. T-1080 de 13 de diciembre de 2006. MP. Rodrigo Escobar Gil.
56
Como consecuencia de esto, el legislador expidió la Ley 82 de 1993, modificada
por la Ley 1232 de 2008, la cual en el inciso 2 del artículo 2 estipuló que “es Mujer
Cabeza de Familia, quien siendo soltera o casada, ejerce la jefatura femenina de
hogar y tiene bajo su cargo, afectiva, económica o socialmente, en forma
permanente, hijos menores propios u otras personas incapaces o incapacitadas
para trabajar, ya sea por ausencia permanente o incapacidad física, sensorial,
síquica o moral del cónyuge o compañero permanente o deficiencia sustancial de
ayuda de los demás miembros del núcleo familiar”147, es decir, a este tipo de mujer
le corresponde asumir toda la carga económica, afectiva y familiar en el hogar,
además de ser la responsable de todos los sujetos de especial protección
constitucional que tenga a cargo.
No obstante, no cualquier mujer puede considerarse como cabeza de familia y
hogar, y en esa medida la jurisprudencia constitucional148 ha establecido una serie
de requisitos que deben presentarse para considerar que una mujer tiene la
condición de madre cabeza de familia, y por tanto, se encuentra en situación de
vulnerabilidad, a saber:
a) Que se tenga a cargo la responsabilidad de hijos menores o de otras personas
incapacitadas para trabajar, es decir, que la mujer cabeza de hogar debe tener la
tutela sobre los hijos menores que convivan con ella así como las personas
incapacitadas para trabajar. No sobra mencionar que las personas incapacitadas
para trabajar deben demostrarlo con la respectiva calificación de invalidez que
debe ser acreditada legalmente.
b) Que esa responsabilidad sea de carácter permanente, es decir, que la
responsabilidad sobre los sujetos a su cargo debe ser permanente y no por
razones transitorias o por determinados lapsos de tiempo.
c) No sólo la ausencia permanente o abandono del hogar por parte de la pareja,
sino que aquélla se sustraiga del cumplimiento de sus obligaciones como padre,
es decir, que el cónyuge o compañero permanente no realice ningún tipo de
aporte al sustento del hogar con ocasión al abandono del mismo.
d) Que la pareja no asuma la responsabilidad que le corresponde y ello obedezca
a un motivo verdaderamente poderoso como la incapacidad física, sensorial,
síquica o mental ó, como es obvio, la muerte; es decir, que el cónyuge o
compañero permanente no realice ningún tipo de aporte al sustento del hogar por
motivos de fuerza mayor.
147
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 82. (03, noviembre 1993). Por la cual se expiden
normas para apoyar de manera especial a la mujer cabeza de familia. Bogotá. 1993. no. 41101.
Artículo 1.
148 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. Su-388 de 13 de abril de 2005. MP. Clara Inés
Vargas Hernández.
57
e) Que haya una deficiencia sustancial de ayuda de los demás miembros de la
familia; lo anterior significa que, debe existir una responsabilidad solitaria de la
madre para con los sujetos a su cargo y con el sustento del hogar.
Como se ve, la mujer cabeza de familia, bajo determinadas circunstancias, es
considerada como un sujeto de especial protección constitucional y en
consecuencia hace parte de la población vulnerable.
2.2.4 Adultos mayores. Uno de los grupos que merecen una especial protección
constitucional, y por tanto, se encuentran en especial condición de vulnerabilidad,
es el conformado por las personas pertenecientes a la tercera edad, “pues con el
transcurso del tiempo se ven obligadas a enfrentar el deterioro progresivo de su
salud y, como consecuencia de ello, el padecimiento de enfermedades propias de
la vejez”149.
Es apenas normal, que con el pasar de los años, las personas tienden a perder
progresivamente el vigor y por tanto su capacidad para trabajar y lograr el sustento
diario de su hogar, por cuanto que, una persona de tercera edad, dada su
condición física, se encuentra incapacitada para trabajar, además de las
restricciones derivadas de las prohibiciones legales que hacen obligatorio el retiro
forzoso de su trabajo al cumplir cierta edad.
Los eventos anteriores inhabilitan a éstas personas para poder proveerse sus
propios gastos. Aparte de lo anterior, “se ve igualmente avocado a afrontar el
deterioro irreversible y progresivo de su salud por el desgaste natural del
organismo y consecuente con ello al advenimiento de diversas enfermedades
propias de la vejez, lo que hace necesario que el Estado lo proteja en relación con
la acción u omisión que vulnere sus derechos y que en tales circunstancias deba
obrar por encima de consideraciones meramente formales.”150
Así mismo, la Constitución Política de Colombia en su artículo 46 establece que “el
Estado, la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia de las
personas de la tercera edad y promoverán su integración a la vida activa y
comunitaria…”151, por tanto, las personas de tercera edad o adultos mayores no
solamente se encuentran a cargo del estado, sino que la sociedad y
principalmente la familia, deben sumar esfuerzos para propender su protección.
149
Ibíd., Sentencia No. T-050 de 02 de febrero de 2010. MP. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo.
Ibíd., Sentencia No. T-634 de 2008, junio 26 de 2008. MP. Mauricio González Cuervo.
151 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA. Constitución política. Art. 46. El Estado,
la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia de las personas de la tercera
edad y promoverán su integración a la vida activa y comunitaria.
El Estado les garantizará los servicios de la seguridad social integral y el subsidio alimentario en
caso de indigencia.
150
58
No sobra resaltar, que la familia es el primer actor en responder por sus adultos
mayores en virtud del principio de solidaridad constitucional, que se debe
evidenciar más en éste caso.
Ahora bien, es oportuno destacar que, de acuerdo al literal b) del artículo 7 de la
Ley 1276 de 2009, es adulto mayor “aquella persona que cuenta con sesenta (60)
años de edad o más. A criterio de los especialistas de los centros vida, una
persona podrá ser clasificada dentro de este rango, siendo menor de 60 años y
mayor de 55, cuando sus condiciones de desgaste físico, vital y psicológico así lo
determinen”152, por tanto, a partir de los 60 años se es un adulto mayor, además,
esta situación adquiere un tinte especial cuando se ha sobrepasado el promedio
de vida de los colombianos que es de 74 años153.
Al respecto, la Corte Constitucional, en reiterada jurisprudencia154, ha establecido
que en materia de tutela, el juicio de procedibilidad para cuando se trata de éstas
personas no debe ser tan riguroso como normalmente suele ser, en la medida
que, por si misma, la tercera edad conlleva un nivel mayor de vulnerabilidad155.
En razón a lo expuesto, las personas de tercera edad o adultos mayores se
encuentran en especial condición de vulnerabilidad, ya que, como consecuencia
de su edad, se convierten en sujetos de especial protección constitucional, y por
tanto, el estado y la sociedad deben orientarse al especialísimo cuidado y
protección de sus derechos; razones por las cuales se les debe dar un trato
preferente, para evitar cualquier tipo de vulneración a sus derechos
fundamentales156.
2.2.5 Grupos indígenas (comunidades tribales y etno-culturales). Mediante
los artículos 7º157 y 13º158 de la Constitución Política, se establece que el Estado
reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación, y que debe
promover las condiciones objetivas para que la igualdad sea real y efectiva,
adoptando medidas positivas a favor de los grupos étnicos.
152
Ibíd., Ley 1276. (30, enero 2009). Por medio del cual se modifica parcialmente el
Decreto 313 de 2008, que reglamenta parcialmente la Ley 1176 de 2007, y se dictan otras
disposiciones. no. 47248. Art. 7, literal b).
153 DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA DANE, Bogotá: [Citado: 24. Marzo, 2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/poblacion/series_proyecciones/proyecc3.xls>.
154 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias T-634 de 2008, T-668 de 2007, T580 de 2005, y otras.
155 Ibíd., Sentencia No. T-531 de 23 de mayo de 2008. MP. Jaime Córdoba Triviño.
156 Ibíd., Ver Sentencia T-315 de 2011.
157 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 7.
158 Ibíd. Artículo 13.
59
En Colombia existe una gran diversidad socio cultural y étnica de comunidades
aborígenes, “de la población total nacional, 41.468.384 de habitantes, el grupo
étnico indígena cuenta con 1.392.623 habitantes que representan el 3,4% del total
nacional; el grupo étnico afro que cuenta con 4.311.757 habitantes y representa el
10,4%; y el grupo étnico rom o gitano en el que se cuentan 4.857 habitantes,
representando el 0,01%. De esta manera se tiene que la población sin pertenencia
étnica es de 35.759.147 habitantes”159.
De acuerdo a lo anterior, las comunidades indígenas habitan una buena parte del
territorio nacional, en gran medida en zonas alejadas de los centros urbanos, lo
cual los aleja de la protección que pueda otorgar el gobierno central.
La anterior situación trae graves repercusiones ante la falta de atención prestada
por el Estado, ya que, en los últimos años se han venido desarrollando actividades
económicas en los territorios indígenas, tanto lícitas160 como ilícitas161, que afectan
ostensiblemente el hogar, el bienestar y los derechos territoriales de ésta
población.
Como consecuencia de lo anterior, muchos grupos de población indígena se han
visto forzados a migrar a otros territorios, o en su defecto, deben someterse a las
malas condiciones de vida que sean impuestas por agentes externos en su
territorio162.
En este sentido, la sumatoria de las situaciones anteriores, pone de presente una
clara situación de indefensión a la cual se encuentra sometida la población
indígena, situaciones que afectan el desarrollo y goce de sus derechos
fundamentales, así como el difícil acceso a ciertos servicios que presta la
sociedad, y en algunos casos, coadyuvado por la falta de políticas claras por parte
del estado, lo que conlleva a considerarlos como población vulnerable.
159
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN DNP. Información sobre acciones y procesos
institucionales para los pueblos indígenas de Colombia. Acción Social-Unión Europea-CORDEPAZ.
Pp. 16. (2010). Bogotá: [Citado: 24. Marzo, 2014]. Disponible en Internet:
<https://www.dnp.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=EL8FDC3NV0E%3d&tabid=273>.
160 COLOMBIA. UNIVERSIDAD DEL ROSARIO. Tomo III, fascículo interactivo 12. (2008). [Citado:
25. Marzo, 2014]. Disponible en Internet: <http://www.urosario.edu.co/Universidad-CienciaDesarrollo/ur/Fasciculos-Anteriores/Tomo-III-2008/PDF/2008_fasciculo12/>.
161 PERAFÁN, Carlos. Impacto de cultivos ilícitos en pueblos indígenas, caso Colombia. Banco
Interamericano de Desarrollo. Washington, D.C: [Citado: 23. Marzo, 2014]. Disponible en Internet:
<http://publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/5018/Impacto%20de%20cultivos%20il%C3%A
Dcitos%20en%20pueblos%20ind%C3%ADgenas.%20El%20caso%20de%20Colombia.pdf?sequen
ce=1>
162 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Auto No. 004 de 26 de enero de 2009. MP. Manuel
José Cepeda Espinosa.
60
2.2.6 Personas sin ingresos económicos.
Las personas sin ingresos
económicos, o personas en condición de pobreza, habitualmente son excluidas
por la sociedad, y más aún olvidadas muchas veces por el Estado.
En éste orden de ideas, una persona pobre se puede considerar como aquella a la
que se le dificulta acceder a determinados bienes materiales o inmateriales, ya
sea por factores sociales, de salud o culturales que afectan el crecimiento
económico propio y de su núcleo familiar. En efecto, “la pobreza es un estado de
privación del bienestar, no sólo material (consumo de alimentos, vivienda,
educación, salud…) sino referido también en otras esferas de la vida: inseguridad
personal y de los bienes; vulnerabilidad (a la enfermedad, a los desastres y las
crisis económicas); exclusión social y política, entre otros factores”163.
En Colombia, de acuerdo a cifras del gobierno nacional, la pobreza se situó en un
34% y la pobreza extrema se encuentran en un 9.6%, lo que indica que una
tercera parte del país se encuentra en situación de pobreza.
Esta situación se debe en mayor parte, a las condiciones de desigualdad que
existen en el país, en la medida que, las oportunidades de acceso al mercado
laboral en el sector rural son mucho menores a las que se encuentran en la
ciudad, sin contar con los territorios que no cuentan con fuerza productiva e
industrial que jalone el crecimiento.
Anudado a lo anterior, existen personas que alcanzan la tercera edad y no reúnen
los requisitos para pensionarse, por tanto, no cuentan con recursos económicos
para su sustento y se ven abocados, en muchos casos, a la mendicidad, y en
consecuencia, se podrían catalogar como personas pobres o en estado de
pobreza extrema.
Además, es de recordar que “Colombia es, sin duda, uno de los países más
desiguales, en América Latina y en el mundo. En 2002 –cifras del Banco Mundial–
sólo 2,7% del ingreso total de la población colombiana iba al primer quintil. En
América Latina, una región con índices de desigualdad muy elevados, el país se
ubica en el puesto cinco, pero su desigualdad no está muy lejana de la de otros
ocho países. Visto desde un punto de vista más global, la desigualdad encontrada
en Colombia es de una magnitud extrema.”164.
Lo anterior trae serias repercusiones en el andamiaje social del país, en la medida
que a mayor desigualdad, más pobreza y menos desarrollo; y en consecuencia,
163
LOPÉZ, Hugo, y NUÑEZ, Jairo. Pobreza y desigualdad en Colombia Diagnóstico y estrategias.
Departamento Nacional de Planeación. Bogotá: [Citado: 20. Marzo, 2014]. Disponible en Internet:
<https://www.dnp.gov.co/Portals/0/archivos/documentos/DDS/Pobreza/En_Que_Vamos/ESTRATE
GIA%20libro%20def.pdf>.
164 LOPÉZ, Hugo, y NUÑEZ, Jairo. (2007). p. 65. Op. cit.
61
pone a gran parte de la población en una clara situación de desventaja y
desigualdad con respecto al resto de la población, e inclusive, totalmente
vulnerable a los avances de la maquinaria económica que no los toma en cuenta
en su desarrollo.
En síntesis, las personas pobres se encuentran en clara situación de
vulnerabilidad y desventaja frente al acceso de los servicios que pueda ofrecer el
estado y los particulares, por tanto merecen especial protección constitucional, y
en consecuencia deben ser considerados como población vulnerable.
Finalmente, de acuerdo a las distintas circunstancias a las que se ve sometida una
persona o grupo de personas determinan el estado de vulnerabilidad, por tanto, el
estado y la sociedad deben proveer diferentes soluciones objetivas y regulatorias
que busquen proteger los derechos fundamentales de ésta población, y para este
caso sería garantizar un efectivo acceso y goce de los servicios públicos
domiciliarios que apacigüen las difíciles condiciones de vida a la que se ven
sometidos.
2.3.
MARCO
VULNERABLE
NORMATIVO
RELACIONADO
CON
LA
POBLACIÓN
Como se ha venido mencionado a lo largo de este trabajo, todas las personas de
la sociedad gozan de una serie de derechos fundamentales y de derechos
humanos que son inalienables a ellas.
Desde ésta óptica, estos derechos ya sean humanos o fundamentales se
encuentran consagrados en una constitución o un instrumento internacional que
los haga exigibles, sin importar el tipo de estado de derecho que se rija.
La población vulnerable se encuentra en desventaja respecto a los demás sujetos
de la sociedad para lograr una efectiva realización de sus derechos y en
consecuencia el Estado debe idear mecanismos para ello.
En efecto, de acuerdo al tratadista Pedro Pablo Camargo,
“Estos tipos de Estados de derecho [Estado liberal de derecho, el Estado
Socialista y el Estado social liberal de derecho] se rigen por una Constitución
Política, cuyo objeto es la defensa y protección de los derechos humanos, no
sólo civiles y políticos, sino también los económicos, sociales y culturales, por
cuanto con arreglo a la Declaración Universal de Derechos Humanos, no
pueden realizarse el ideal del ser humano libre, liberado del temor y la
miseria, a menos que se creen condiciones que permitan a cada persona
62
gozar de sus derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus
derechos civiles y políticos”165.
De acuerdo a Camargo, para que las personas, y en para este caso, la población
vulnerable, para lograr cierto grado de bienestar, se les debe permitir el goce de
sus derechos económicos, sociales y culturales.
Al respecto, Rodolfo Arango, afirma que en Colombia existe “muy precaria
conciencia ciudadana respecto a la existencia de esos derechos” 166, lo que
conlleva a que gran parte de la sociedad no tenga conciencia de que es titular de
estos derechos y están legitimados para hacerlos efectivos y exigibles.
El mencionado autor distingue tres dimensiones de los derechos sociales, la
primera de tipo moral; la segunda de tipo jurídico; y la tercera de tipo político.
Respecto de la dimensión jurídica de los derechos sociales, Arango a punta que,
“en este punto hay que tener en cuenta que cada derecho social tiene sus
especificidades y no es lo mismo el problema del derecho a la seguridad social del
trabajo, que el problema de la alimentación o del agua o el de la educación. Cada
derecho social es un universo con sus especificidades, y es importante estudiar
detenidamente cada uno de ellos”167.
En este orden de ideas, la población vulnerable es titular de derechos sociales
como la prestación de servicios públicos domiciliarios, y en consecuencia se
encuentra legitimada para hacerlo exigible.
De acuerdo a lo anterior, para ratificar el amparo legal y constitucional de la
población vulnerable es pertinente esbozar el marco jurídico normativo aplicable a
cada grupo de personas que conforman esta población.
165
CAMARGO, Pedro. Manual de Derechos Humanos. Bogotá D.C.: Leyer Editores. (2012). p. 39.
GONZALEZ, Pablo. Derechos económicos, sociales y culturales. Bogotá D.C.: Universidad Libre
de Colombia. (2009). p. 137.
167 Ibíd.
166
63
Cuadro 1. Marco normativo relacionado con la población vulnerable.
NORMATIVIDAD
Constitución Política de Colombia,
Artículo 13: Todas las personas
nacen libres e iguales ante la ley,
recibirán la misma protección y trato
de las autoridades y gozarán de los
mismos derechos, libertades y
oportunidades
sin
ninguna
discriminación por razones de sexo,
raza, origen nacional o familiar,
lengua, religión, opinión política o
filosófica.
El Estado promoverá las condiciones
para que la igualdad sea real y
efectiva y adoptará medidas en favor
de
grupos
discriminados
o
marginados.
CONTENIDO Y DESARROLLO
Si bien a la luz de la Constitución Política
de Colombia manifiesta el derecho a la
igualdad entre todas las personas sin
ninguna clase de discriminación, sin
embargo es notorio ver que existen
personas que por algún tipo de condición
se hacen vulnerables y posteriormente a
ello debe existir un trato diferenciador y
protector por parte del Estado ya que
éste tiene el deber de garantizar este
principio fundamental de la diversidad a
través de la garantía de la igualdad de
todos ante la ley, la protección debida de
los derechos, de las libertades y la oferta
de oportunidades de realización personal
y colectiva.
El Estado protegerá especialmente a
aquellas personas que por su
condición económica, física o mental,
se encuentren en circunstancia de
debilidad manifiesta y sancionará los
abusos o maltratos que contra ellas
se cometan.
3.1. Población en condición de La Ley 387 de 1997, regula todo lo
desplazamiento:
referente al desplazamiento en Colombia,
se
establece
unas
condiciones
Ley 387 de 1997, por la cual se específicas, como los requerimientos que
adoptan medidas para la prevención se deben tener en cuenta para
del desplazamiento forzado; la determinar quién tiene la condición de
atención, protección, consolidación y desplazado, se crea un sistema de
esta estabilización socioeconómica atención integrada a las personas
de los desplazados internos por la desplazadas por la violencia. De igual
violencia en la República de forma esta ley se estableció con el fin de
Colombia.
dar una protección integral a las
personas desplazadas, una ayuda
64
NORMATIVIDAD
Decreto 250 de 2005, por el cual se
expide el Plan Nacional para la
Atención Integral a la Población
Desplazada por la Violencia.
Decreto 2569 de 2000, por el cual se
reglamenta la inscripción de la
población
desplazada
por
la
violencia.
3.2. Población en situación de
discapacidad:
Ley 1346 de 2009, por medio de la
cual se aprueba la “Convención
sobre los Derechos de las personas
CONTENIDO Y DESARROLLO
humanitaria con la finalidad de socorrer y
atender las necesidades en condiciones
dignas a dichas personas, así mismo se
establece el marco de protección jurídica
para aquellos que sean partes de un
proceso administrativo o judicial a fin de
garantizar la celeridad y eficacia de los
procesos de que se trate, sin perjuicio de
los derechos de terceros. Con respecto al
tema la Corte Constitucional estableció
criterios para determinar quiénes tienen
derecho a la protección que otorga la Ley
387 de 1997, los cuales son: la
protección legal que debe prestar la
Agencia Presidencial para la Acción
Social y la Cooperación Internacional
únicamente
para
las
personas
desplazadas por el conflicto armado. La
condición de desplazado se adquiere al
estar en cualquier situación, derivada del
conflicto armado interno. Se debe
prevalecer el principio de buena fe en la
procedencia de la inscripción en el
Registro Nacional de Desplazados.
Ahora bien con el Decreto 250 de 2005,
se expide el Plan Nacional para la
Atención Integral a la Población
Desplazada por la Violencia, partiendo de
la Ley 387 de 1997, el objetivo principal
del mencionado decreto es “establecer la
política general del Gobierno y las líneas
de acción para la prevención y la
atención al desplazamiento forzado
interno en Colombia, que permita la
restitución de los derechos y las
obligaciones de las colombianas y los
colombianos afectados por el mismo.
En los casos de las personas que se
encuentran en una situación de
discapacidad se ha creado normas
tendientes a promover, proteger y
asegurar el goce pleno y en condiciones
de igualdad sus derechos humanos y
65
NORMATIVIDAD
CONTENIDO Y DESARROLLO
con Discapacidad”, adoptada por la libertades fundamentales. Con la Ley 361
Asamblea General de la Naciones de 1997 se establecieron mecanismos de
Unidas el 13 de diciembre de 2006.
integración social para las personas con
limitaciones, con el fin de adelantar una
Ley 982 de 2005, por la cual se política para prevenir, rehabilitar e
establecen normas tendientes a la integrar a la vida social a este tipo de
equiparación de oportunidades para personas.
las personas sordas y sordociegas.
Ahora bien, mediante la Ley 1346 de
Ley 762 de 2002, por medio de la 2009, se desarrolla lo contemplado en la
cual se aprueba la "Convención convención sobre los derechos de las
Interamericana para la Eliminación de personas con discapacidad, la cual se
todas las Formas de Discriminación constituye un instrumento internacional
contra
las
Personas
con que al ser ratificado por Colombia es de
Discapacidad", suscrita en la ciudad obligatorio cumplimiento tanto para
de Guatemala, Guatemala, el siete entidades públicas como privadas del
(7) de junio de mil novecientos país.
noventa y nueve (1999)".
En el mismo sentido, el convenio 159 de
Ley 361 de 1997, por la cual se la OIT, el cual regula la readaptación
establecen
mecanismos
de profesional y el empleo de personas
integración social de la personas con inválidas hace parte del bloque de
limitación.
constitucionalidad y base para la
posterior exhibición de las leyes 982 de
Decreto 2381 de 1993, por el cual se 2005, 762 de 2002, 361 de 1997, en
declara el 3 de diciembre de cada virtud que ellas se deriva la expresa y
año como el día nacional de las específica obligación del Estado de
personas con discapacidad.
garantizar la previsión, rehabilitación e
integración social de las personas con
Convenio N° 159 de la OIT, limitaciones o con discapacidad. Estas
Convenio sobre la readaptación normas
consagran
un
derecho
profesional y el empleo de personas constitucional para las personas con
inválidas.
discapacidad.
Recomendación N° 168 de la OIT,
La Convención de las Naciones
Unidas sobre los derechos de las
personas con discapacidad.
Recomendación N°99 de la OIT,
sobre la readaptación profesional y el
empleo de personas inválidas.
66
NORMATIVIDAD
3.3. Mujeres cabeza de familia:
Constitución Política de Colombia,
Artículo 42: La familia es el núcleo
fundamental de la sociedad. Se
constituye por vínculos naturales o
jurídicos, por la decisión libre de un
hombre y una mujer de contraer
matrimonio o por la voluntad
responsable de conformarla.
CONTENIDO Y DESARROLLO
Partiendo del postulado contenido en el
artículo 43 de la Constitución Política, el
Estado debe velar de manera especial a
la mujer cabeza de familia, motivo por el
cual el legislador tuvo la necesidad de
expedir
normas
que
consagraran
medidas tendientes a proteger a estas
mujeres, claramente al saber que por su
condición especial necesitan de un apoyo
reforzado e inminente del Estado.
El Estado y la sociedad garantizan la En este orden de ideas, se expidieron las
protección integral de la familia…
leyes 82 de 1993 y la Ley 1232 de 2008
con el fin de dar una protección especial
Artículo 43: La mujer y el hombre a estas mujeres. Esta última establece el
tienen
iguales
derechos
y concepto de mujer cabeza de familia, el
oportunidades. La mujer no podrá ser cual predica que es cabeza de familia la
sometida a ninguna clase de mujer (siendo soltera o casada), ejerce la
discriminación. Durante el embarazo jefatura femenina de hogar y tiene bajo
y después del parto gozará de su cargo a hijos menores propios u otras
especial asistencia y protección del personas incapaces o incapacitadas para
Estado, y recibirá de éste subsidio trabajar; se busca brindarle ciertos
alimentario si entonces estuviere beneficios a este tipo de mujeres, que
desempleada o desamparada.
debido a su estado de debilidad
manifiesta, se le debe a ellas una
El Estado apoyará de manera protección de sus derechos tanto propios
especial a la mujer cabeza de como de quien está a su cargo. De igual
familia.
forma esta norma busca dar un trato
especial
y
así
mismo
brinda
Ley 1232 de 2008, por la cual se oportunidades tanto económicas como
modifica la Ley 82 de 1993, Ley sociales para que se logre un
Mujer Cabeza de Familia.
sostenimiento de vida en condiciones
dignas.
Ley 82 de 1993, por la cual se
expiden normas para apoyar de Ahora bien, mediante la jurisprudencia168
manera especial a la mujer cabeza constitucional se le ha dado un amparo
de familia.
supralegal a la mujer por su especial
condición de madre cabeza de familia. La
Corte Constitucional ha reconocido la
ardua tarea a la que se enfrentan las
mujeres en su rol de madres cabeza de
168
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-162 de 08 de marzo de 2010. MP.
Jorge Iván Palacio Palacio.
67
NORMATIVIDAD
3.4. Adultos mayores:
Constitución Política de Colombia,
Artículo 46: El Estado, la sociedad y
la familia concurrirán para la
protección y la asistencia de las
personas de la tercera edad y
promoverán su integración a la vida
activa y comunitaria.
CONTENIDO Y DESARROLLO
familia y la necesidad de ofrecerles
privilegios, con el fin de hacer más
llevadera la difícil situación de asumir las
obligaciones que emana el hogar.
De acuerdo con la Constitución Política
de Colombia, el Estado, la sociedad y la
familia promoverán a la protección de las
personas de tercera edad, puesto que se
encuentran en una posición de debilidad
e indefensión ya que se hallan limitadas
para obtener ingresos económicos que
les pueda permitir una vida en
condiciones dignas y humanas.
El Estado les garantizará los
servicios de la seguridad social
integral y el subsidio alimentario en
caso de indigencia.
Se ha expedido distinta normativa con el
único fin de brindar una protección y
asegurar los derechos de las personas
de tercera edad, puesto que es
indispensable otorgarles un trato especial
Ley 1251 de 2008, por la cual se y preferente y evitar así una vulneración
dictan normas tendientes a procurar a sus derechos fundamentales.
la protección, promoción y defensa
de los derechos de los adultos Con la Ley 1171 de 2007, se estableció
mayores.
beneficios para los adultos mayores para
garantizar sus derechos como a la
Ley 1171 de 2007, por medio de la educación, a la recreación, a la salud y
cual se establecen unos beneficios a mejorar las condiciones de vida.
las personas adultas mayores.
En cuanto con la Ley 1251 de 2008 se
Ley 271 de 1996, por la cual se orientan unas políticas que tienen como
establece el Día Nacional de las fin lograr que los adultos mayores sean
Personas de la Tercera Edad y del partícipes de la sociedad, promoviendo el
Pensionado.
respeto que ellos mismos se merecen por
su experiencia de vida, así como
Decreto 1135 de 1994, por el cual se acciones encaminadas a su desarrollo
reglamentan
parcialmente
los integral, además permitir la integración
artículos 257, 258, 259, 260, 261 y plena en el desarrollo económico, social,
262 de la Ley 100 de 1993” (Auxilio político y cultural de la Nación.
para ancianos Indigentes).
3.5. Población Indígena:
En la Carta Política Colombiana consta
una serie de disposiciones con el fin de
Constitución Política de Colombia, otorgar una protección a las etnias y
Artículo 7: El Estado reconoce y culturas que residen en el país en
68
NORMATIVIDAD
CONTENIDO Y DESARROLLO
protege la diversidad étnica y cultural circunstancias de igualdad, sin ningún
de la Nación colombiana.
tipo de discriminación y siempre
prevaleciendo el respeto por la dignidad
Ley 21 de 1991, por la cual el Estado humana, además de predominar sus
colombiano ratifica el Convenio 169 derechos fundamentales, motivo por el
de la OIT de 1989, sobre pueblos cual fue necesario dar una protección
indígenas y tribales en países especial ateniendo a las necesidades que
independientes.
a veces por el mismo rechazo de la
sociedad por tal condición repercute a
Ley 22 de 1981, por medio de la cual una negación de oportunidades tanto
se
aprueba
"La
Convención económicas, sociales y culturales.
Internacional sobre la Eliminación de
todas las formas de Discriminación Es por esto que para alcanzar una
Racial", adoptado por la Asamblea igualdad efectiva fue importante otorgarle
General de las Naciones Unidas en a este grupo de personas beneficios que
Resolución 2106 (XX) del 21 de lograran alcanzar una vida plena con
diciembre de 1965, y abierta a la toda clase de oportunidades para el
firma el 7 de marzo de 1966.
desenvolvimiento de esta sociedad.
Decreto 2164 de 1995, Dotación y
titulación
de
tierras
a
las
comunidades indígenas para la
constitución,
reestructuración,
ampliación y saneamiento de los
Resguardos Indígenas en el territorio
nacional.
En virtud de lo anterior, el legislador creo
la Ley 22 de 1981 con el objetivo de
eliminar toda clase de discriminación
racial, además de promover y estimular el
respeto universal y efectivo de los
derechos humanos y de las libertades
fundamentales de todos, sin importar la
raza, el sexo, el idioma, o la religión, en
concordancia con el artículo 13 de la
Constitución Política de Colombia, en el
sentido que todos nacemos libres e
iguales de tal forma que se recibirá el
mismo trato, protección y se gozara de
los mismos derechos, libertades y
oportunidades sin distinción alguna.
Esta ley consagra y reafirma un catálogo
de derechos que deben ser cumplidos
por el Estado y toda la sociedad.
Posteriormente con la Ley 21 de 1991 se
aprueba el Convenio número 169 sobre
pueblos indígenas y tribales en países
independientes, se crea con el fin de dar
69
NORMATIVIDAD
CONTENIDO Y DESARROLLO
una protección especial y permitir una
participación plena a este grupo
poblacional
sin
ningún
tipo
de
discriminación o rechazo. Se buscaron
medidas tendientes a asegurar a los
miembros de dicha población sus
derechos y libertades que la misma ley
emana.
Así mismo, se expidió el Decreto 2164
de 1995 que trata lo relacionado con la
dotación y titulación de tierras a las
comunidades
indígenas
para
la
constitución, reestructuración, ampliación
y saneamiento de los Resguardos
Indígenas en el territorio colombiano.
3.6.
Personas
sin
ingresos Teniendo en cuenta que los diferentes
económicos:
avatares económicos del país no
benefician a la totalidad de sus
CONPES 102 de 2006, red de habitantes, existen personas que por
protección social contra la extrema distintos factores, que ya se han
pobreza.
analizado, no tienen un ingreso
económico suficiente y a veces
inexistente, que los coloca en un estado
de vulnerabilidad frente al acceso de
diferentes servicios, tanto públicos como
privados.
Es así que mediante el Documento
CONPES 102 de 2006 se busca idear
políticas orientadas a la reducción de
extrema pobreza, a través de medidas
que logren promover e integrar a dicho
grupo poblacional en el núcleo de la
sociedad.
Fuente: Autora.
Como se evidencia en el marco normativo expuesto, en el ordenamiento jurídico
patrio existen diferentes normas que buscan generar un ambiente de “inclusión” y
protección de la población vulnerable, no obstante, en ninguna de ellas se aborda
el acceso a un nivel mínimo en la prestación de los servicios públicos domiciliarios,
un problema que aqueja a la mayoría de esta población y, como se ha evidenciado
a lo largo de este trabajo, es vital para lograr un nivel aceptable de bienestar y un
70
mejor nivel de vida acorde con los postulados consagrados en nuestra
Constitución.
2.4. INFLUENCIA DE LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS EN LA POBLACIÓN VULNERABLE
El estado Colombiano, al haberse establecido como un “estado social”, busca
mediante la prestación de los servicios públicos satisfacer las necesidades de la
comunidad.
Dentro del “estado social” implementado en Colombia mediante la Constitución
Política se establecieron un catálogo de derechos fundamentales, como el
derecho a la vida en condiciones dignas, derechos que el estado busca garantizar
mediante la prestación de una serie de servicios públicos.
En nuestro ordenamiento constitucional se consagro el derecho a la vida como el
bien mayor que poseen todos los colombianos, inclusive, desde el preámbulo se
fijó como fin del estado asegurar a sus integrantes la vida169, “cuyo deber de
garantía se erige como valor superior de la organización política imperante en el
Estado Colombiano, en cuya salvaguarda deben concurrir tanto particulares como
autoridades públicas; las últimas con mayor carga de responsabilidad que los
primeros, tomando en cuenta el fin social para el cual han sido establecidas.”170.
En el mismo sentido, la Constitución Política establece que, el derecho a la vida es
inviolable171 y en virtud de ello el Estado debe proteger especialmente a aquellas
personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en
circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que
contra ellas se cometan172; es decir, que el estado debe garantizar el derecho a la
vida de todos los habitantes del territorio nacional y en especial, de las personas
que por su especial condición de vulnerabilidad son susceptibles de discriminación
por el mismo Estado y la sociedad.
No obstante lo anterior, el derecho a la vida no se limita únicamente a garantizar
que un individuo no muera, sino que éste tiene un significado más amplio y
profundo de lo que parece a primera vista, por cuanto que, “el concepto de vida
que la Constitución consagra no corresponde simplemente al aspecto biológico,
que supondría apenas la conservación de los signos vitales, sino que implica una
169
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Preámbulo.
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-270 de 2007. Op. cit.
171 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 11.
172 Ibíd., Constitución política. Artículo 13.
170
71
cualificación necesaria: la vida que el Estado debe preservar exige condiciones
dignas.”173.
Pensar que el constituyente primario estatuyo como derecho primario y
fundamental, la vida como un concepto eminentemente biológico, sería limitar y
dejar aún lado la amplitud que comprende la vida misma de un individuo174.
Por lo anterior, para proteger el derecho a la vida, es menester abarcar todas las
condiciones que se exigen para que ésta sea llevada de forma digna y con las
mínimas condiciones de subsistencia, tanto física como espiritual, por tanto, “el
derecho fundamental contenido en el artículo 11 constitucional, debe interpretarse
conforme al principio de dignidad humana, lo cual implica que su titular deba
alcanzar un estado lo más lejano posible al sufrimiento y que, en consecuencia,
pueda desempeñarse en sociedad como un individuo normal con una óptima
calidad de vida.”175.
En este orden de ideas, el derecho a la vida va íntimamente ligado al derecho a la
dignidad, ya que, no es suficiente estar vivo y convivir en situaciones precarias y
de necesidad, por tanto, éste derecho debe entenderse en toda su dimensión, sin
confundirse con la mera supervivencia, y siempre buscando las condiciones
esenciales para preservar la dignidad humana.
Es de recordar que, el Estado Colombiano se encuentra fundado en el respeto de
la dignidad humana176 y en virtud de éste principio se impone al estado “nuevos
deberes, y en consecuencia, aparecen nuevos derechos a favor de las personas,
particularmente aquellos relacionados con los valores intrínsecos e inherentes del
ser humano”177; es decir, se elevan de categoría algunos postulados que en su
momento fueron vistos desde un punto de vista teórico a la jerarquía de norma
constitucional, pero que actualmente constituyen la columna vertebral del
ordenamiento jurídico.
En virtud del principio de dignidad humana, las personas pueden proyectarse un
futuro de vida en una condiciones que hagan viable éste proyecto orientados por
su integridad física y espiritual, a lo cual el Estado debe garantizar todos los
mecanismos necesarios para que todos los individuos del territorio nacional
puedan lograr sus fines.
173
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-067 de 1994 de 22 de febrero de 1994. MP.
José Gregorio Hernández Galindo.
174 Ibíd.
175 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-489 de 11 de septiembre de 1998.
MP. Vladimiro Naranjo Mesa. Ver Sentencia T-536 de 2007. M.P. Humberto Antonio Sierra Porto.
176 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución Política de Colombia, artículo 1.
177 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-336 de 16 de abril de 2008. MP. Clara Inés
Vargas Hernández.
72
De acuerdo a lo anterior, éste principio no se queda en el mero concepto abstracto
contenido en el artículo 1 de la Constitución política, sino que, cobija a otra serie
de derechos y estructura la órbita funcional de las entidades del estado, en efecto,
de acuerdo a la Corte Constitucional,
“ampliar el contenido de la dignidad humana, con tal de pasar de una concepción
naturalista o esencialista de la misma en el sentido de estar referida a ciertas
condiciones intrínsecas del ser humano, a una concepción normativista o
funcionalista en el sentido de completar los contenidos de aquella, con los propios
de la dimensión social de la persona humana, resulta de especial importancia, al
menos por tres razones: primero, porque permite racionalizar el manejo normativo
de la dignidad humana, segundo, porque lo presenta más armónico con el
contenido axiológico de la Constitución de 1991, y tercero, porque abre la
posibilidad de concretar con mayor claridad los mandatos de la Constitución.”178.
Lo anterior resulta de gran importancia, por cuanto que, el Estado debe fundar sus
decisiones en el principio de dignidad humana sin consideración de raza, sexo o
creencia religiosa de sus administrados, y más aún, en la prestación de los
servicios públicos, ya que, mediante ellos logra concretar los fines consagrados en
la Constitución política, de tal forma que conductas tendientes a generar exclusión
social, atentando contra la dimensión física y espiritual de las personas, se
encuentran constitucionalmente prohibidas al estar cobijadas por principio de la
dignidad humana.
En este orden de ideas, en virtud del principio de dignidad humana, el Estado ni la
sociedad puede ejecutar medias tendientes a discriminar a personas o grupos de
personas, y más aún, en condición de vulnerabilidad, tanto en su integridad física
como moral, ya que la protección del principio de la dignidad humana, debe
sobrepasar el contenido abstracto para concretarse en su efectiva protección.
De otra parte, la concreción del derecho a la vida en condiciones dignas en
materia prestación de los servicios públicos prestados parte del estado, y en
especial en lo relacionado domiciliarios, se evidencia en la “inherencia” de los
mismos a la finalidad del estado179, y la prestación de éstos como un derecho a
favor de todos los habitantes del territorio nacional; prestación que debe darse en
condiciones reales, objetivas y eficientes de conformidad con los principios de
eficiencia, universalidad y solidaridad en su cobertura180.
Ahora bien, la satisfacción de los servicios públicos no se satisface con la mera
prestación, sino que, “deben mantener un nivel de eficiencia óptimo, que permita
dar respuesta a las necesidades sociales imperantes de justicia material y de
condiciones reales de igualdad. Dicho nivel de eficiencia se concreta en la
178
Ibíd., Sentencia No. T-536 de 2007. Op. cit.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 365.
180 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencia C-741 de 2003, agosto 28 de 2003.
179
73
“continuidad, regularidad y calidad del mismo” frente a lo cual su prestación “no
puede tolerar interrupciones” y mucho menos cuando la interrupción se acomete
con el objeto de “hacer prevalecer el interés económico del particular o entidad
pública prestataria del servicio frente a los intereses públicos sociales que
representa el Estado.”181
Entonces, de la eficiencia de la prestación de un servicio público depende de la
continuidad del mismo, en razón a que el concepto de servicio público responde
por definición a una necesidad de interés general; “ahora bien, la satisfacción del
interés general no podría ser discontinua; toda interrupción puede ocasionar
problemas graves para la vida colectiva. La prestación del servicio público no
puede tolerar interrupciones.”182
De acuerdo a lo anterior, como los servicios públicos domiciliarios buscan
satisfacer el interés general, como finalidad del Estado, su prestación debe ser
continúa, por cuanto que, con su interrupción se pueden vulnerar derechos
fundamentales de la población.
Ahora bien, el principio de continuidad se encuentra directamente relacionado con
la noción de estado social de derecho que fundamenta al Estado Colombiano 183,
en la medida que, mediante la continuidad en la prestación de servicios públicos
domiciliarios se buscan suplir las necesidades básicas y mínimas que permitan el
desarrollo de una vida digna de los individuos en la sociedad184.
En éste sentido, en nuestro ordenamiento jurídico existen ejemplos relacionados
con la continuidad del servicio público, entre los cuales, la Corte Constitucional
destaca:
“a. En el artículo 56 de la Constitución que consagra el derecho de
huelga salvo en los servicios públicos esenciales definidos por el
legislador.
b. El principio de la inembargabilidad presupuestal es una garantía que
permite proteger los recursos financieros del Estado, destinados por
definición, en un Estado social de derecho, a satisfacer los
requerimientos indispensables para la realización de la dignidad
humana.
181
Ibíd., Sentencia No. T-881 de 2002. Op. cit. Cfr., Sentencias T-380 de 1994, T-235 de 1994, T406 de 1993 y T-058 de 1997.
182 Ibíd., Sentencia No. T-406 de 24 de septiembre de1993. MP. Alejandro Martinez Caballero.
183 Ibíd., Al respecto ver Sentencias T-406 de 1993, T-380 de 1994, T-058 de 1997, T-927 de 1999,
T-417 de 2001, T-881 de 2002, T-134 de 2003.
184 Ibíd., Sentencia No. T-270 de 2007. Op. cit.
74
c. Las cláusulas exhorbitantes contenidas en el Capítulo VI del Decreto
222 de 1983.”185
Con respecto al artículo 56186 de la Constitución Política de Colombia, se erige un
conflicto entre dos preceptos constitucionales relevantes, como lo son, el derecho
a huelga y la prestación de servicios públicos, donde el conflicto se centra en la
continuidad; en la medida que, del artículo 56 se desprende un disyuntiva jurídica
entre dos derechos, de un lado, el reconocimiento del derecho de los trabajadores
a efectuar suspensiones del trabajo para defender sus intereses y lograr un mayor
equilibrio en las relaciones laborales, y por otro lado, la necesidad que tiene el
Estado de garantizar la continuidad en la prestación de ciertos servicios públicos
esenciales, con lo cual, su suspensión generaría efectos que pueden repercutir en
los derechos de los ciudadanos.
Como se ve, del principio de continuidad surge una tensión normativa, que para el
caso anterior, sería entre los derechos de los trabajadores y los derechos de los
usuarios, donde éstos se ven involucrados en un conflicto laboral del que no
hacen parte, “hay pues un conflicto eventual entre, de un lado, los derechos de los
usuarios de los servicios públicos esenciales, que sin ser parte en el conflicto
laboral como tal, se pueden ver afectados y perjudicados por ceses generales de
actividades; y, de otro lado, los derechos de los trabajadores que laboran en tales
servicios, quienes se pueden ver eventualmente despojados de instrumentos
legítimos para la defensa de sus intereses, como la huelga.”187
Si bien, en este conflicto se encuentran enfrentados un conjunto de derechos igual
de válidos y protegidos constitucionalmente, en el caso de servicios públicos
esenciales, tienen prevalencia los derechos de los usuarios, por cuanto que, la
interrupción de dichos servicios puede ocasionar la vulneración de otros derechos
fundamentales como la vida, la salud, la justicia etc., no obstante, “tal conflicto lo
resuelve la Constitución no garantizando la huelga en los servicios públicos
esenciales”188, con lo cual el Constituyente busco proteger los derechos de los
usuarios de los servicios públicos esenciales.
En este orden de ideas, el principio de continuidad, cuando se trata de la
prestación de servicios públicos domiciliarios, se erige como fundamental, y en
virtud del cual, los particulares que administren las empresas prestadoras de
servicios públicos o las entidades públicas no pueden interrumpir la prestación de
servicios públicos esenciales189, y para nuestro caso, las entidades prestadoras de
servicios públicos domiciliarios, no pueden, bajo ninguna circunstancia, interrumpir
la prestación de éstos servicios.
185
Ibíd., Sentencia No. T-406 de 1993. Op. cit.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 56.
187 Ibíd.
188 Ibíd.
189 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-406 de 1993. Op. cit.
186
75
No obstante lo anterior, bajo ciertas circunstancias se puede ver interrumpida la
prestación de un servicio público domiciliario, cuando, por ejemplo, no hay pago
de la factura del servicio público domiciliario, no existe cobertura o no existen los
medios físicos necesarios para el efecto.
Como primera medida es pertinente indicar, que para que un usuario pueda
acceder a la prestación de un servicio público domiciliario, éste debe suscribir un
contrato con el prestador del servicio190, el cual es un contrato uniforme,
consensual, en virtud del cual una empresa de servicios públicos los presta a un
usuario a cambio de un precio en dinero, de acuerdo a estipulaciones que han
sido definidas por ella para ofrecerlas a muchos usuarios no determinados 191. En
virtud de ello, el contrato de prestación de servicios públicos domiciliarios se
constituye en un contrato oneroso, de igual forma se faculto a las empresas de
servicios domiciliarios para realizar el cobro y prestar el servicio a cambio. En el
mismo sentido, se facultó a las mencionadas empresas para suspender la
prestación de los servicios públicos domiciliarios si el usuario o suscriptor incumple
su obligación de pagar oportunamente los servicios facturados dentro del término
previsto en el contrato, el cual no excederá dos períodos consecutivos de
facturación, la empresa de servicios públicos estará en la obligación de suspender
el servicio192.
Entonces, el legislador faculta a las empresas de servicios públicos domiciliarios
para suspender el servicio si los usuarios no pagan las facturas que sirven para
costear la prestación del mismo; la jurisprudencia constitucional ha señalado que,
“el pago de los precios acordados en los contratos de prestación de servicios
públicos es una condición indispensable para garantizar la prestación eficiente,
continua e ininterrumpida de los mismos a los demás usuarios, de lo que se
deduce que debe haber un medio apremiante para desincentivar la falta de pago.
Ese medio puede ser la suspensión.”193
Sin embargo, la suspensión de la prestación de un servicio público domiciliario no
es absoluta cuando se ejerce sobre la población vulnerable, ya que éste grupo
poblacional, como se vio, se encuentra bajo condiciones especiales, y por tanto,
son sujetos de especial protección constitucional, es por estas razones que, como
ya lo ha afirmado la Corte, “el interés económico del prestador del servicio,
empresa prestadora de servicios de salud, establecimiento educativo, o empresa
prestadora del servicio de energía, debe ceder ante la necesidad de protección de
190
Ibíd., Sentencia No. T-540 de 24 de septiembre de 1992. MP. Eduardo Cifuentes Muñoz.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994, Artículo 128.
192 Ibíd., Ley 142 de 1994. Op. cit. Art. 130 modificado por art. 18 de Ley 689 de 2001 parágrafo.
193 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-717 de 2010. Op. cit.
191
76
los intereses de las personas que persiguen el goce efectivo de sus derechos
fundamentales (en estos casos a la salud y a la educación).”194
Al respecto, la Corte Constitucional ha establecido dos hipótesis bajo las cuales es
improcedente la suspensión de los servicios públicos domiciliarios, a pesar del
incumplimiento sucesivo del pago de las facturas de cobro, a saber195:
a.
Cuando la suspensión del servicios se realiza con violación de las
garantías del derecho al debido proceso.
b.
La suspensión se debe realizar bajo el respeto del debido
proceso, pero con la consecuencia aneja de: (a) suponer “el
desconocimiento
de
derechos
constitucionales
de sujetos
especialmente protegidos”, (b) “impedir el funcionamiento de hospitales
y otros establecimientos también especialmente protegidos” o
(c) “afectar gravemente las condiciones de vida de toda una
comunidad”.196
En relación con la primera hipótesis, la Corte Constitucional se refiere a las
oportunidades reales a las cuales el usuario puede acceder para cuestionar las
decisiones tomadas por los prestadores de los servicios públicos domiciliarios197,
tales como, las facilidades de acceder a presentar peticiones, quejas y reclamos,
así como, a defenderse en su debida oportunidad la decisión de un prestador de
suspender los precitados servicios.
Con respecto a la segunda hipótesis, se hace referencia a la suspensión de la
prestación de servicios públicos domiciliarios cuando existe un incumplimiento en
el pago por parte de sujetos de especial protección constitucional, o
establecimientos que presten servicios públicos esenciales (como los hospitales,
ESE, centros penitenciarios, etc.), o cuando se afecten las condiciones de vida de
una comunidad.
Para este caso, la suspensión de la prestación de servicios públicos domiciliarios
cuando existe un incumplimiento en el pago por parte de la población vulnerable,
desconociendo sus derechos fundamentales, resulta ser improcedente, no
obstante, está hipótesis no es absoluta, para que ello suceda se debe reunir tres
condiciones, a saber:
 que la suspensión del servicios efectivamente recaiga sobre un sujeto de
especial protección constitucional,
194
Ibíd., Sentencia No. T-881 de 2002. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. T-717 de 2010. Op.cit.
196 Ibíd.
197 Ibíd., Sentencia No. C-150 de 2003. Op. cit.
195
77
 que tenga como consecuencia directa, para él sujeto sobre el cual recaiga la
medida, un desconocimiento de sus derechos fundamentales,
 que se produzca por un incumplimiento involuntario de las obligaciones que,
debido a circunstancias insuperables e incontrolables por el sujeto especialmente
protegido o por quienes cuidan de él.
De acuerdo a lo anterior, como primera medida, en todos los casos se debe
verificar que la suspensión del servicio recaiga sobre un sujeto de especial
protección constitucional, lo cual supone que debe recaer sobre un individuo o
individuos que hacen parte de la población vulnerable; como segunda medida, se
debe verificar si se están desconociendo derechos constitucionales o
fundamentales, que para el caso visto, los primeros derechos vulnerados son el de
la vida y la dignidad humana de los cuales se derivan otros derechos
constitucionales; y como tercera medida, comprobar que el incumplimiento de las
obligaciones fue involuntario, debido a circunstancias insuperables e
incontrolables por el sujeto especialmente protegido.
En éste orden de ideas, la prestación de los servicios públicos se rige por los
principios de eficiencia y solidaridad, por tanto, cuando la suspensión de un
servicio público domiciliario tenga como consecuencia el desconocimiento de
derechos constitucionales de sujetos de especial protección constitucional, “una
empresa prestadora de algún servicio público domiciliario puede y, según las
circunstancias del caso, debe adoptar la decisión de continuar prestando el
servicio a un usuario moroso sin que ello genere consecuencias adicionales a la
ruptura de la solidaridad que vincula al propietario del inmueble, al suscriptor y a
los usuarios del servicio respecto de sus obligaciones pecuniarias de que tratan
las normas acusadas.”198
En conclusión, cuando se pretenda suspender la prestación de un servicio público
domiciliario, para este caso, se deben verificar unas especiales condiciones para
que pueda ejecutarse tal medida, siempre respetando los derechos fundamentales
a una vida digna de los usuarios, que dada su especial condición de
vulnerabilidad, no pueden costear el servicio, además, de abstenerse de
suspender la prestación del servicio a pesar de la mora del usuario o por su
incapacidad económica de asumir los costos para la adecuada prestación del
servicio.
198
Ibíd., Sentencia No. C-150 de 2003. Op. cit.
78
3. SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO DERECHO
FUNDAMENTAL
Con el nacimiento de la Constitución Política de Colombia, se hizo tránsito de un
Estado de Derecho a uno Social de Derecho, y con ello se elevó a un rango de
constitucional una serie de derechos esenciales que a la postre se convertirían en
fundamentales199.
Estos derechos fundamentales se caracterizan por ser inherentes a la persona,
por tanto, resultan indispensables para la supervivencia en condiciones “humanas”
de la población. Es decir, que estos derechos nacen con las personas y son los
que garantizan que los individuos se puedan desarrollar en sociedad, con lo cual
los derechos fundamentales se hacen exigibles al Estado.
No obstante lo anterior, no existe una definición única sobre el concepto de
derecho fundamental, sin embargo la Corte Constitucional, en reiterada
jurisprudencia200, ha consagrado que estos derechos descansan sobre el principio
de dignidad humana el cual es la base del Estado Social de Derecho Colombiano.
A la par del desarrollo de los anteriores derechos, surgió la necesidad de
reglamentarlos y dividirlos en otros derechos de menor jerarquía, y de ésta forma
se crearon los derechos de rango legal.
Estos derechos de rango legal, acudiendo a la teoría piramidal kelseniana, son de
menor jerarquía que uno constitucional, porque tienen su origen en una ley, que
naturalmente es inferior a la Constitución.
Lo anterior, implica que su protección se debe realizar por medio de mecanismos
ordinarios y extraordinarios que el legislador ha establecido para la defensa de
estos derechos, que en determinadas ocasiones, no son tan eficaces y algo
tardíos, en relación con la efectividad de las acciones constitucionales
consagradas en la carta política.
En este orden de ideas, se puede catalogar como un derecho legal la prestación
de servicios públicos domiciliarios, que si bien, “el Estado asegura la consolidación
de uno de sus fines sociales al confirmar la importancia de la eficiencia y la
universalidad en la prestación de tales servicios” 201, su prestación no está
consagrada como fundamental en la Constitución Política.
199
Ibíd., Sentencia No. T-406 de 05 de junio de 1992. MP. Ciro Angarita Barón.
Ibíd., Ver sentencias C-372 de 2011, T-760 de 2008, T-859 de 2003, T-227 de 2003, T-240 de
1993, T-419 de 1992, T-418 de 1992, entre otras.
201 Ibíd., Sentencia No. T-055 de 2011. Op. cit.
200
79
Teniendo en cuenta lo mencionado en capítulos precedentes, es menester
abordar la opción de consagrar, mediante una reforma constitucional, como
derecho fundamental la prestación de servicios públicos domiciliarios, y el acceso
a un nivel mínimo en la prestación estos servicios a la población vulnerable, y de
esta forma, trascender lo establecido en la ley202 a la Constitución Política de
Colombia.
3.1 NOCIÓN DE DERECHO FUNDAMENTAL Y SU DIFERENCIA FRENTE A UN
DERECHO LEGAL
De acuerdo a Moreau, citado por Jacobo Pérez Escobar, “las personas gozan, por
el mero hecho de existir, de derechos propios, que son denominados derechos
individuales, derechos humanos, derechos públicos, libertades públicas, derechos
del hombre y del ciudadano o derechos públicos subjetivos” 203. Es decir, que a las
personas le son inherentes una serie de derechos que son inenajenables e
intransferibles.
Estos derechos han sido desarrollados a través de la historia, de acuerdo a los
acontecimientos que se fueron dando en la misma, y por tanto, su consecución
puede catalogarse como un logro para la humanidad.
Este logro se vio concretado a lo largo de diferentes batallas, tanto jurídicas como
“físicas”, a lo largo del mundo, en diferentes constituciones. En efecto, “la
Constitución encarna un sistema axiológico que corresponde al sistema de valores
imperante en el momento constituyente. Tal sistema axiológico está definido por
aquellos intereses y valores que definen, en su momento histórico, las
características propias de un grupo social”204.
No obstante a lo anterior, no todo derecho fundamental es tal por el hecho de
encontrarse consignado en una constitución, por cuanto que, los derechos son
inherentes a la persona humana, y más allá de ser reconocidos mediante un texto
constitucional, es una facultad que tiene una persona para hacer o no hacer algo o
imponer o impedir a otro hacer algo.
En efecto, con el surgimiento del estado liberal clásico205 se consagraron una serie
de derechos en diferentes instrumentos jurídicos, que a la larga, consistían en un
202
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Op. cit.
PÉREZ, Jacobo. Derecho Constitucional Colombiano, octava edición. Bogotá: Editorial Temis
S.A. (2010). p. 295. Cfr. MOREAU, F. Précis eléméntaire de droit constitutionel. Organisation des
pouvoirs publics et libertés publiques, 9 ed. París: Librairie Recueil Sirey. 1921. p. 455.
204 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-227 de 2003. Op. cit.
205 MOLINA, Gerardo. Breviario de Ideas Políticas. Ediciones Tercer Mundo. (1986). Bogotá:
[Citado:
18.
Abril,
2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/politica/breviari/index.htm>.
203
80
decálogo de derechos reconocidos bajo consenso y fuera de los cuales no podrían
surgir otros derechos.
Un problema que surgió respecto del anterior postulado, fue el tema de su
aplicación, en la medida que, el hecho de que se encuentren taxativamente
enunciados no quiere decir que su efectividad sea plena206.
Como consecuencia de lo anterior, la noción de derecho no puede depender de su
taxatividad jurídica sino de su aplicación, por cuanto que, el problema no radica en
si un derecho es enunciado como fundamental en la Constitución sino el de su
aplicación, ya que, “para la realidad del derecho es más importante establecer
cuáles son los criterios de interpretación y aplicación de las normas que establecer
cuales es la lista de aquellas normas que pertenecen a una determinada
categoría”.207 En efecto, la órbita del derecho debe sobrepasar las fronteras del
texto jurídico y pasar a la aplicación social de lo consignado en los diferentes
ordenamientos jurídicos, ya que de nada serviría establecer un catálogo de
derechos fundamentales que serían imposibles de cumplir en la práctica social.
Ahora bien, no existe una definición univoca y clara de “derecho constitucional”,
sin embargo, en la honorable Corte Constitucional se manejan dos hipótesis, como
derecho subjetivo y como derechos inalienables a la persona humana.
Respecto de la primera postura, se concibe como derecho fundamental todos los
derechos que emanan de un derecho subjetivo que a su vez devienen de unos
principios constitucionales sin los cuales perdería su categoría de fundamental y
de los cuales depende su eficacia. De acuerdo con a la Corte Constitucional,…
…“los principios constitucionales son la base axiológico-jurídica sobre la cual se
construye todo el sistema normativo. En consecuencia, ninguna norma o
institución del sistema puede estar en contradicción con los postulados
expuestos en los principios. De aquí se deriva el hecho de que toda la
discrecionalidad otorgada a los órganos y creadores del derecho debe estar
fundada a partir del hilo conductor de los principios. La movilidad del sentido de
una norma se encuentra limitada por una interpretación acorde con los principios
constitucionales.”208
Es decir que, los derechos fundamentales, al igual que las normas
constitucionales, emanan de los valores y principios consagrados en la
Constitución y en consecuencia, de acuerdo a ésta postura, todo derecho
fundamental debe, necesariamente, tener como fuente directa y principal un
principio constitucional, y de esta forma poder garantizar su reconocimiento.
206
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-406 de 1992. Op. cit..
Ibíd.
208 Ibíd.
207
81
Se infiere de lo anterior, que la Constitución consagra una serie de principios de
los cuales provienen los derechos fundamentales, derechos que se tornan
subjetivos y por tanto deben estar consagrados en la norma superior, por cuanto
que, “los derechos fundamentales son aquellos que se encuentran reconocidos directa o indirectamente - en el texto constitucional como derechos subjetivos de
aplicación inmediata.”209
Lo anterior implica, que el reconocimiento de un derecho como constitucional
depende de su consagración como derecho subjetivo en la Constitución Política, y
para lograr su eficacia no es necesario una intervención normativa inferior, por lo
cual, un derecho constitucional puede ser considerado como fundamental sin que
sea forzoso acudir a un texto normativo diferente de la misma Constitución.
Es decir, de éste derecho debe ser posible extraer, de forma precisa, los deberes
positivos o negativos a partir del sólo texto constitucional. Por lo tanto, de acuerdo
a la Corte Constitucional, “en normas que poseen una "textura abierta", como por
ejemplo las que establecen meros valores constitucionales, a partir de la cual el
legislador entra a fijar el sentido del texto, no podrían presentarse la garantía de la
tutela. Está claro que no puede ser fundamental un derecho cuya eficacia depende
de decisiones políticas eventuales”.210
Siguiendo con esta interpretación, los derechos subjetivos, de los cuales depende
un derecho fundamental, provienen de principios constitucionales como por
ejemplo el de la libertad y la dignidad humana.
Respecto del primer principio, “se trata de derechos de tal magnitud para el orden
constitucional, que su vigencia no puede depender de decisiones políticas de los
representantes de las mayorías. Usualmente, los derechos fundamentales son
derechos de libertad”.211 En el mismo sentido, la Corte Constitucional, “ha
reiterado que uno de los elementos centrales que le da sentido al uso de la
expresión ‘derechos fundamentales’ es el concepto de ‘dignidad humana’, el cual
ha de ser apreciado en el contexto en que se encuentra cada persona, como lo
dijo el artículo 2 del Decreto 2591 de 1991”.212
En resumen, esta postura de derecho fundamental implica que los derechos
fundamentales deben estar consagrados expresamente en la Constitución 213, o
209
Ibíd., Sentencia No. SU-225 de 20 de mayo de 1998. MP. Eduardo Cifuentes Muñoz.
Ibíd., Sentencia No. T-406 de 1992. Op. cit.
211 Ibíd., Sentencia No. SU-225 de 1998. Op. cit.
212 Ibíd., Sentencia No. T-760 de 2008. Op. cit.
213 Ibíd., Sentencia No. T-406 de 1992. Op. cit.
210
82
tener remisión expresa de tratados y convenios internacionales214, o cuando
menos tengan conexidad directa con los principios constitucionales215.
Respecto de la segunda postura, los derechos fundamentales son inherentes216 a
la persona humana, por cuanto que, a partir de su existencia se pueden predicar
derechos que son parte de él por el mero hecho de ser humano.
La anterior postura se fundamenta en el artículo 94 de la Constitución Política el
cual establece que, “la enunciación de los derechos y garantías contenidos en la
Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no debe entenderse
como negación de otros que, siendo inherentes a la persona humana, no figuren
expresamente en ellos.”217 (Negrilla fuera del texto).
Al respecto, la Corte Constitucional, ha afirmado que, “los derechos obtienen el
calificativo de fundamentales en razón de su naturaleza, esto es, por su inherencia
con respecto al núcleo jurídico, político, social, económico y cultural del
hombre.”218 En este orden de ideas, un derecho es fundamental cuando encaja en
el mundo jurídico y es posible su desenvolvimiento en el entorno social,
económico y cultural de los individuos de una sociedad; en consecuencia, el mero
hecho de aparecer reconocido en la Constitución Política como fundamental no
garantiza tal estatus.
En este sentido, cabe afirmar que el ser humano es el eje, la fuente y el fin de la
Constitución por tanto a partir de su existencia tienen razón de ser los derechos
fundamentales. En efecto, “el sujeto, razón y fin de la Constitución de 1991 es la
persona humana. No es pues el individuo en abstracto, aisladamente considerado,
sino precisamente el ser humano en su dimensión social, visto en la tensión
individuo-comunidad, la razón última de la nueva Carta Política”219.
Se puede concluir que los derechos fundamentales son propios de cada ser
humano en cuanto tal, por cuanto que, cada ser humano es un fin en sí mismo220 y
en consecuencia, no depende de una categorización de sus derechos para
ejercerlos como tales221.
De acuerdo con las posturas vistas anteriormente, sobre la noción de derecho
fundamental, si bien no definen como tal que es un derecho fundamental, las
mismas contribuyen a dar la importancia que se merecen los derechos
214
Ibíd.
Ibíd.
216 Ibíd., Sentencia No. T-002 de 08 de mayo de 1992. MP. Alejandro Martínez Caballero.
217 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 94.
218 Ibíd., Sentencia No. T-418 de 1992. Op. cit.
219 Ibíd., Sentencia No. T-002 de 1992. Op. cit.
220 KANT, Imanuell. Critica a la razón pura. 11ª edición. Zaragoza: INO Reproducciones. (2000).
221 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-419 de 1992. Op. cit.
215
83
fundamentales de las personas, y dando como conclusión, que más importante
que la fuente del derecho fundamental importa es su eficacia y protección por
parte del Estado.
De los derechos fundamentales se desprenden otro tipo de derechos, como los
legales, que si bien no poseen la autonomía e importancia de los primeros son de
obligatorio cumplimiento.
Los derechos legales se pueden definir como lo derechos que emanan de una ley
proferida por el constituyente secundario, en desarrollo de un derecho
fundamental, que son de obligatorio cumplimiento y su eficacia depende de las
armas jurídicas consagradas en las mismas leyes que los fundamentan.
De acuerdo a lo anterior, los derechos de rango legal desarrollan derechos
fundamentales y en esa medida no son autónomos y su protección no es expedita
como la de estos últimos. Un ejemplo de ello, es el derecho a tener una familia,
“en cuyo desarrollo legislativo se crearon y diferenciaron, en cuanto a los medios
judiciales para su defensa, varios derechos de rango legal: derecho a la
investigación de la maternidad, de la paternidad, derecho a solicitar alimentos,
asistencia, guía, derecho a aceptar o rechazar la legitimación, el reconocimiento,
etc.”222
No obstante algunos derechos fundamentales, como el derecho de petición 223,
han sido desarrollados legalmente, sin que haya habido necesidad de que el
legislador los divida en derechos de rango legal que, al hacerse efectivos,
permiten garantizar la efectividad del derecho fundamental desarrollado.
Ahora bien, la eficacia de un derecho de rango legal se sujeta a las acciones
ordinarias consagradas en la ley, por cuanto que, la acción constitucional por
excelencia para proteger derechos fundamentales no procede para proteger este
tipo de derechos, ya que, la acción de tutela no fue creada por el constituyente
para amparar derechos de rango legal, “lo que implica que el juez de tutela se
encuentra sin competencia para abordar la revisión de la titularidad de derechos
reconocidos en la ley, haciendo adecuaciones normativas de los supuesto de
hecho en que se encuentra el interesado, o evaluando las pruebas que para
determinar los mismos, presente quien aspire a la declaración de su derecho” 224.
Un ejemplo de ello son los derechos que en algún momento la Corte
Constitucional determino como prestacionales, que se abordaran más adelante,
222
Ibíd., Sentencia No. T-100 de 09 de marzo de 1994. MP. Carlos Gaviria Díaz.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 1437. (18, enero 2011). Por la cual se expide el
Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo. no. 47956. Art. 13 y
siguientes.
224 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-054 de 14 de febrero de 1994. MP. Fabio
Morón Díaz.
223
84
tales como el derecho a la salud, los derechos de los reclusos, el derecho a la
pensión de vejez y el derecho a la prestación de los servicios públicos
domiciliarios.
Retomando lo expuesto hasta este momento, se puede concluir que los derechos
fundamentales, ya sean consagrados o no en la Constitución Política, se
constituyen como eje primordial en el andamiaje del Estado, por cuanto que, este
no podría existir sin las personas, y por tanto, está obligado a garantizarle sus
derechos fundamentales. No obstante, el problema radica en la protección que la
misma jurisprudencia les da, en razón a la procedencia de la tutela para su
protección.
De igual forma, el estado cuenta con instrumentos jurídicos como las leyes, por
medio de las cuales se establecen derechos legales que si bien no cuentan con la
protección inmediata de un derecho fundamental son igual necesarios para el
desarrollo de los fines del Estado.
Un problema similar, respecto del amparo vía constitucional de los derechos
legales, ocurría con los derechos económicos, sociales y culturales que no podían
ser protegidos directamente al no pertenecer a la primera generación de derechos
humanos reconocidos, ya que, los mismos pertenecen a la segunda generación.
Lo anterior, era sustentado por la Corte Constitucional al condicionar su protección
vía acción de tutela en razón a la generación que pertenecían225, en ese orden de
ideas, los derechos de primera generación están recogidos en la Constitución del
91 bajo el Título “De los derechos fundamentales", en el capítulo 1 del título II,
comprendido entre los artículos 11 a 41; los de segunda generación se hallan
consignados en el capítulo 2 del mismo título II, denominado "De los derechos
sociales, económicos y culturales"); y los de tercera generación se encuentran
consagrados en el capítulo 3 del mismo título y se estipulan como los "derechos
colectivos y del medio ambiente".
En relación con éste punto de vista, la prestación de servicios públicos
domiciliarios corresponden a los derechos de segunda generación, es decir, al
grupo de los derechos económicos, sociales y culturales al ser derechos de orden
prestacional que requieren de una acción legislativa o administrativa para lograr su
efectivo cumplimiento.
No obstante lo anterior, y sin querer restarle importancia a los derechos de rango
legal, existen derechos con faceta prestacional de rango legal que requieren
elevarse al nivel de derecho fundamental, como lo es la prestación de los servicios
225
GAVIRIA, Carlos. La Constitución del 91 y los derechos humanos, en Revista Credencial de
historia Edición 156. Banco de la República. (2002). Bogotá: [Citado: 20. Julio, 2014]. Disponible en
Internet: <http://www.banrepcultural.org/node/73285>.
85
públicos domiciliarios que, como se ha visto, merecen una connotación especial
en nuestro ordenamiento constitucional.
3.2 IMPLICACIÓN DE UNA REFORMA CONSTITUCIONAL SOBRE UNA
REFORMA LEGAL
Como primera medida, antes de estudiar los mecanismos instituidos para reformar
una constitución es menester resaltar, a grandes rasgos, la importancia de una
Constitución como la norma de normas.
De acuerdo a Kelsen, “la importancia de la norma fundamental se manifiesta
particularmente en los casos en que un orden jurídico sustituye a otro no por la vía
legal sino por una revolución”226, y en esa medida, la sociedad requiere de un
ordenamiento jurídico superior del cual devenga la norma de las cuales se
fundamenten las demás, es decir la Constitución227.
En este sentido, “en el Estado constitucional contemporáneo la Constitución es el
orden jurídico fundamental expresado por un conjunto de normas y que, en virtud
de una tradición relativamente reciente, tales normas suelen tener base textual
mediante las disposiciones reunidas en un documento formal, adoptado por el
poder Constituyente originario y denominado Constitución”.228
Este documento formal llamado constitución, en un sistema democrático, su
creación debe originarse en el pueblo que es su base, es decir, en el constituyente
primario, en la medida que, de acuerdo al artículo 3° de la Constitución, en una
democracia participativa la soberanía reside exclusivamente en el pueblo, por
tanto ésta no se encuentra en cabeza del Congreso, ni en el ejecutivo como
tampoco en el poder judicial, ya que estos poderes emanan del poder soberano y
están subordinados a éste. En consecuencia, el pueblo actúa como soberano y
constituyente primario al darse una constitución; por cuanto que, “en los estados
democráticos el acto de soberanía por excelencia es el acto constituyente, es
decir, el acto de fundación constitucional. Solo el soberano tiene, en estricto
sentido, poder constituyente puesto que solo él puede constituir un nuevo sistema,
adoptar una nueva constitución, no solo en su acepción formal sino
primordialmente material.”229
Ahora bien, así como el constituyente primario, cuando da nacimiento a un texto
constitucional establece los principios, los órganos de poder del estado y demás
226
KELSEN, Hans. Théorie pure du droit. Introduction a la science du droit (Teoría Pura del
Derecho). Neuchatel: editions de la baconnière. (1953). p. 140.
227 Ibíd. p. 147.
228 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-588 de 27 de agosto de 2009. MP.
Gabriel Eduardo Mendoza Martelo.
229 Ibíd., Sentencia No. C-1200 de 09 de diciembre de 2003. MP. Manuel José Cepeda Espinosa.
86
temas de suma importancia, también establece los mecanismos mediante los
cuales se puede reformar o revisar la constitución,…
… “tanto es así que, aun cuando sea difícil llegar a un acuerdo acerca de las
materias que deberían ser objeto de regulación constitucional, las distintas
tipologías que se han intentado tienden a coincidir en que toda
Constitución ha de prever disposiciones referentes a su propia revisión,
siendo también de común aceptación que tales disposiciones establecen
especiales requisitos cuya finalidad es hacer más riguroso el procedimiento
de la reforma que, por lo demás, suele ser confiada a algún poder instituido e
incluso al órgano legislativo ordinario que, en tal caso, debe atenerse a las
especiales previsiones y a los límites que de ellas derivan.”230 (Negrilla fuera
de texto).
En este orden de ideas, la constitución adoptada por un estado soberano y
proferida por su pueblo puede ser modificada por los mecanismos que el mismo
soberano haya estipulado en el texto constitucional231.
De acuerdo a lo anterior es posible reformar un texto constitucional 232, y de esta
forma modificar aspectos importantes en su texto de acuerdo a las circunstancias
históricas, sociales que demanden los avatares de la sociedad.
En efecto, “el control constitucional del poder de reforma o de revisión comporta
dos graves peligros: la petrificación de la Constitución y el subjetivismo del juez
constitucional”.233
Respecto del primer peligro, cabe advertir que la petrificación de la constitución se
da en virtud de la rigidez con la que se consagro, lo cual conlleva al estancamiento
del ordenamiento jurídico en relación con el desarrollo de la sociedad. En este
caso, “la misión del juez constitucional de defender la Constitución termine por
impedir que ésta sea reformada inclusive en temas importantes y significativos
para la vida cambiante de un país”234.
Respecto del segundo peligro, esta posición conlleva a subjetivismos por parte del
juez que revise una posible reforma constitucional a cambiar el sentido de lo que
realmente pretende la reforma;…
… “por ejemplo, un juez podría concluir que la Constitución de 1886 fue
sustituida por la reforma constitucional de 1936, en razón a su propia
concepción personal de la libertad y del papel del Estado, lo cual habría
230
Ibíd., Sentencia No. C-588 de 2009. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. C-1200 de 2003. Op. cit.
232 Ibíd., Ver las sentencias, C-551 de 2003, C-1200 de de 2003, C-1040 de 2005, C-588 de 2009,
C- 141 de 2010 y C-288 de 2012.
233 Ibíd., Sentencia No. C-1200 de 2003. Op cit.
234 Ibíd.
231
87
conducido a la inconstitucionalidad de dicha reforma, algo que en perspectiva
histórica habría resultado contraevidente puesto que la Constitución de 1886
no fue sustituida por otra en 1936, y además adverso a la ampliación de la
democracia para responder a cambios sociales, económicos y políticos”.235
En el caso colombiano, el Título XIII de la Constitución Política consagra las
formas en que ésta puede ser reformada, a saber: por el Congreso, por una
Asamblea Constituyente o por el Pueblo mediante referendo.
De acuerdo al artículo 375 de la Constitución Política, ésta podrá ser reformada
por el Congreso, por una Asamblea Constituyente o por el pueblo mediante
referendo236.
El artículo 376 del texto superior consagra el procedimiento para convocar a una
asamblea nacional constituyente para reformar la Constitución, mediante ley
aprobada por mayoría de los miembros de una y otra Cámara, el Congreso podrá
disponer que el pueblo en votación popular decida si convoca una Asamblea
Constituyente con la competencia, el período y la composición que la misma ley
determine237.
De igual forma, el artículo 378 superior consagra el procedimiento para convocar
el referendo, en la cual, por iniciativa del Gobierno o de los ciudadanos en las
condiciones del artículo 155, el Congreso, mediante ley que requiere la aprobación
de la mayoría de los miembros de ambas Cámaras, podrá someter a referendo un
proyecto de reforma constitucional que el mismo Congreso incorpore a la ley. El
referendo será presentado de manera que los electores puedan escoger
libremente en el temario o articulado qué votan positivamente y qué votan
negativamente238.
Respecto de la reforma de la Constitución mediante acto legislativo, esta se
realiza de la siguiente forma: el gobierno nacional puede presentar proyectos de
actos legislativos o diez miembros del congreso, o el veinte por ciento de los
concejales o de los diputados y los ciudadanos en un número equivalente al
menos, al cinco por ciento del censo electoral vigente239.
Para el caso del gobierno, se debe entender que el presidente y el ministro son
quienes constituyen esta figura para el efecto, “por lo tanto, teniendo en cuenta
que los Proyectos de Acto legislativo son actos que han de tramitarse ante el
235
Ibíd.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 374. La Constitución
Política podrá ser reformada por el Congreso, por una Asamblea Constituyente o por el pueblo
mediante referendo.
237 Ibíd., Constitución política. Artículo 376.
238 Ibíd., Constitución política. Artículo 378.
239 Ibíd., Constitución política. Art. 375.
236
88
Congreso de la República, que los ministros, en relación con el Congreso, son
voceros del Gobierno (art. 208, CP) de acuerdo con la Constitución y la manera
como la jurisprudencia constitucional ha aplicado estas reglas, la Sala considera
que los ministros, en relación con la presentación de Actos legislativos, son
voceros del Gobierno y, por tanto, se presume que representan al Presidente de la
República”240.
Cuando la reforma se realiza por iniciativa del congreso, deben cumplir los
requisitos establecidos en la Constitución de la Ley 5 de 1992,…
… “así, el artículo 375 de la Constitución establece que (i) el trámite del
proyecto tendrá lugar en dos períodos ordinarios y consecutivos; (ii)
aprobado en el primero de ellos por la mayoría de los asistentes; (iii)el
proyecto será publicado por el Gobierno; (iv) en el segundo período la
aprobación requerirá el voto de la mayoría de los miembros de cada
Cámara; y (v) en este segundo período sólo podrán debatirse iniciativas
presentadas en el primero”241.
En el mismo sentido se deben tener en cuenta los siguientes pasos estipulados en
la Constitución Política de Colombia para la presentación y aprobación del Acto
Legislativo:

Iniciativa: En el artículo 375, establece que, la iniciativa del Acto Legislativo
puede provenir del Gobierno, diez miembros del Congreso, el veinte por ciento de
los concejales o de los diputados y los ciudadanos en un número equivalente al
menos, al cinco por ciento del censo electoral vigente242.

Publicación en la Gaceta: De acuerdo con el artículo 157-1 de la
Constitución y el artículo 144 de la Ley 5 de 1992 (por la cual se expide el
Reglamento del Congreso; el Senado y la Cámara de Representantes), el
proyecto de Acto Legislativo debe publicarse en la Gaceta del Congreso antes de
darle curso en la Comisión respectiva243.

Informe de ponencia: En el artículo 160, se establece que todo proyecto
de Ley o acto legislativo deberá tener informe de ponencia en la respectiva
comisión encargada de tramitarlo, y a él deberá dársele el curso
correspondiente244.
240
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia C-294 de 18 de abril de 2012. MP. María Victoria
Calle Correa.
241 Ibíd., Sentencia No. C-487 de 26 de junio de 2002. MP. Álvaro Tafur Galvis.
242 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 375.
243 Ibíd., Constitución política. Art. 157-1; COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 5.
(17, junio 1992). Por la cual se expide el Reglamento del Congreso; el Senado y la Cámara de
Representantes. no. 40483. Art. 144.
244 Ibíd., Constitución política. Art. 160.
89

Aprobación: De acuerdo con el artículo 375, el Acto Legislativo deberá
aprobarse en dos períodos ordinarios y consecutivos, es decir, en la primera
legislatura por la mayoría de los asistentes y en la segunda por la mayoría de los
miembros de cada Cámara245.

Publicación: En cuanto a su publicación, el artículo 375 también establece
que después de haber sido aprobado el proyecto en el primer período, el Gobierno
deberá publicarlo246.

Debate e iniciativas: Así mismo, en el mencionado artículo, se establece
que, en el segundo período sólo pueden debatirse iniciativas presentadas en el
primero247.

Términos: En cuanto a los términos, de acuerdo con el artículo 160, se
establece que, entre el primero y segundo debate deberá mediar un lapso no
inferior a ocho (8) días, y entre la aprobación del proyecto en una de las Cámaras
y la iniciación del debate en la otra, deberán transcurrir por lo menos quince
días248.

Modificaciones: Posteriormente, en el mismo artículo se constituye que,
durante el segundo debate cada Cámara podrá introducir al proyecto las
modificaciones, adiciones y supresiones que juzgue necesarias249.

Rechazo de propuestas: Ahora bien, en el artículo 160 también se
establece que, en el informe para la Cámara plena en segundo debate, el ponente
deberá consignar la totalidad de las propuestas que fueron consideradas por la
comisión y las razones que determinaron su rechazo250.

Unidad de materia: En el artículo 158 de la Constitución, hace referencia
que todo proyecto de ley debe referirse a una misma materia y serán inadmisibles
las disposiciones o modificaciones que no se relacionen con ella251.

Título: En cuanto al título del Acto Legislativo, el artículo 169 establece que
el título debe corresponder exactamente a su contenido, y a su texto precederá
esta fórmula: "El Congreso de Colombia, DECRETA :" 252
245
Ibíd. Constitución política. Art. 375.
Ibíd.
247 Ibíd.
248 Ibíd. Constitución política. Art. 160.
249 Ibíd.
250 Ibíd.
251 Ibíd. Constitución política. Art.158.
252 Ibíd. Constitución política. Art.169.
246
90
Ahora bien, en relación con el referendo, en el artículo 378 de la Constitución
Política, se establecen los siguientes pasos, a saber: a) la iniciativa de reforma,
que puede ser de origen gubernamental o de origen popular; b) la discusión y
aprobación del proyecto de ley de convocatoria al Pueblo a un referendo, en el
cual se incorpora el texto que será sometido a la decisión popular; c) la votación; y
d) la aprobación de las reformas a la Constitución que requiere el voto afirmativo
de más de la mitad de los sufragantes siempre y cuando el número de estos sea
superior a la cuarta parte del total de ciudadanos que integran el censo electoral.
En este caso, el pueblo es quien puede convocar a esta iniciativa para reformar la
Constitución actuando como juez sobre la decisión que se pretenda tomar, así la
convocatoria del mismo haya sido por intermedio del gobierno.
Al respecto, “cuando existe iniciativa popular el grupo de ciudadanos que la
apoyan no puede convocar directamente el referendo, dado que se trata de un
acto complejo y, como también sucede cuando la iniciativa es del gobierno, la
propuesta requiere el debate y la aprobación del Congreso, que es el órgano por
excelencia de la representación política, y además, la ley que autoriza convocar al
pueblo debe ser sometida al control automático de constitucionalidad, tal y como
está previsto en el numeral 2º del artículo 241 de la Carta.”253
De igual forma, existen normas de menor jerarquía que la Constitución pero de
suma importancia, como lo son las leyes, por cuanto que, de acuerdo a una visión
kelseniana, “en tanto que la Constitución tiene por función esencial regular la
creación de las leyes y se ocupa poco o nada de su contenido, la legislación
determina tanto la creación como el contenido de las normas judiciales y
administrativas”254.
De acuerdo al artículo 150 de la Constitución Política, le corresponde al congreso
hacer las leyes e interpretar, reformar y derogar las mismas255. En nuestra
Constitución Política existen unos tipos de leyes de acuerdo a la materia tratar, a
saber: leyes orgánicas, leyes estatutarias, leyes marco, leyes de facultades, leyes
de convocatoria, asamblea nacional constituyente y de convocatoria a referendo,
leyes aprobatorias y leyes ordinarias.
En virtud del artículo 151 del texto superior256 las leyes orgánicas tienen una
función ordenadora limitante de las funciones del congreso. En cuanto a las leyes
253
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-141 de 2010. Op. cit.
KELSEN, Hans. (1953). Op. cit.
255 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 150.
256 Ibíd., Art. 151.
254
91
estatutarias regulan y protegen los derechos fundamentales, organización y
régimen de los partidos y movimientos políticos y estados de excepción257.
Con respecto a las leyes marco, estas regulan temas económicos relacionados
con el crédito público y régimen de cambio internacional, actividad financiera,
bursátil y aseguradora; régimen salarial y de prestaciones sociales, entre otras 258.
Las leyes de facultades están instituidas para otorgar al presidente facultades
extraordinarias para expedir normas con fuerza de ley259.
Ahora bien, para la reforma de estas leyes se deben presentar proyectos de ley de
igual jerarquía a la ley que se pretenda unificar conforme a lo establecido en el
capítulo sexto de la Ley 5 de 1992.
Para el caso que ocupa el presente trabajo, la prestación de servicios públicos
domiciliarios se encuentra regulada en la Ley 142 de 1994, la cual, si bien
desarrolla la prestación de los servicios públicos consagrada 365 de la
Constitución Política, no consagra la prestación de estos servicios como un
derecho fundamental y autónomo, por tanto, el hecho de que se trate de una ley
no necesariamente goza de la protección y eficacia de que goza un derecho
fundamental, por tanto, no bastaría con una reforma legal para garantizar su
efectividad, cuando se trata de población vulnerable, por tanto, este tipo de
personas en la mayoría de ocasiones se ve vulnerado este derecho por parte del
estado, y tiene que acudir a la acción de tutela y esgrimir derechos fundamentales
en conexidad para lograr su protección.
En efecto, la importancia de considerar como fundamental la prestación de
servicios públicos domiciliarios radica en la misma esencia de la validez, tanto
jurídica como social, de la Constitución, en palabras de Robert Alexy:
“Presupuesto de la validez de una Constitución es que, en general, sea
socialmente eficaz. Con esta fórmula se hace referencia a la validez social del
sistema jurídico como un todo pues una Constitución es, en general, socialmente
eficaz sólo si el sistema jurídico promulgado con ella es, en general, socialmente
eficaz. Además, el concepto de eficacia social en general contiene las
características de la coacción y de la dominación frente a sistemas de normas en
competencia, contenidas en muchas definiciones del derecho”260.
Conforme a lo anterior, en la prestación de los servicios públicos domiciliarios se
evidencia el reflejo de un derecho arraigado íntimamente al desarrollo de la
257
Ibíd., Art. 152.
Ibíd., Art. 150.19.
259 Ibíd., Art. 150.10.
260 ALEXY, Robert. El Concepto y la validez del derecho. Barcelona: Editorial Gebisa. 2004. p. 124.
258
92
sociedad, por tanto, su validez fundamental no puede estar en duda, y en
consecuencia su arraigo constitucional tampoco.
En este orden de ideas, cabe concluir, en palabras de Buckhardt y Sánchez
Viamonte, citados por la Corte Constitucional para el caso en concreto, que, “esta
explicación finalista de las reformas introducidas con ocasión de la expedición de
la nueva Constitución se basa, en última instancia, en el hombre y en la historia
misma. Como anota Buckhardt, "la historia no solamente debe hacernos
razonables (para otra vez) sino sensatos (para siempre)". Y en palabras de
Sánchez Viamonte, "una Constitución es, por encima de todo, un cauce por
donde circula la vida social hacia la justicia".”261
3.3.
LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO UN DERECHO
En el ordenamiento jurídico colombiano, la prestación de servicios públicos es
inherente a la finalidad del estado262 y en la propia Constitución se estipula que
mediante una ley se regularan los derechos de los usuarios263.
No obstante lo anterior, en el texto constitucional no se encuentra establecido la
prestación de los servicios públicos domiciliarios como derecho fundamental,
menos aún un derecho fundamental de la población vulnerable.
Ahora bien, es menester precisar si la prestación de los servicios públicos
Domiciliarios, al ser un derecho social prestacional, se convierte en un derecho
colectivo y de esta forma pierde el carácter de ius fundamental.
Comúnmente, surge la pregunta sobre qué derechos deben considerarse
fundamentales y cuáles no, o si existe una fórmula o procedimiento para
catalogarlos como tales. En efecto, de acuerdo al tratadista Luigi Ferrajoli,…
…“por lo común a la pregunta que derechos son fundamentales se suele dar
dos respuestas distintas, ambas sustanciales, según se la interprete en el
sentido de cuales son o en el sentido de cuáles deben ser esos derechos.
Una primera respuesta, que podemos llamar iuspositiva […]. La segunda
respuesta, de tipo axiológico o, si se prefiere, iusnaturalismo,[…]”264
261
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-544 de 01 de octubre de 1992. MP.
Alejandro Martínez Caballero. Cfr. BUCKHARDT, Jacob. Considerations sur l´historie du monde, 2,
Trad. de S. Stelling-Michaud, 1.938. Cita tomada del libro El Poder Constituyente de Carlos
Sánchez Viamonte. Ed. Bibliográfica Argentina. Buenos Aires 1.957. p. 19.; SANCHEZ VIAMONTE,
Carlos. Hacia un nuevo Derecho constitucional,. Ed. Claridad. Buenos Aires, 1.938, pag. 71.
262 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 365.
263 Ibíd. Constitución política. Artículo 369.
264 FERRAJOLI, Luigi. Los fundamentos de los derechos fundamentales. Madrid: Editorial Trotta.
2001. p. 289.
93
Dentro de nuestro ordenamiento constitucional se puede distinguir dos tipos de
derechos, derechos fundamentales de aplicación directa y derechos
fundamentales por conexidad o aplicación indirecta, perteneciendo estos últimos
los derechos económicos, sociales y culturales dentro de los cuales se enmarca la
prestación de servicios públicos domiciliarios,265 que dada su naturaleza no los
hace merecedores de una protección directa mediante la acción de tutela.
En efecto, el desconocimiento de carácter de fundamental de algunos derechos
económicos y sociales esgrimidos por la jurisprudencia de la Corte Constitucional
se debe a tres aspectos principales266, que han llevado a un desarrollo casi
contradictorio de ésta línea jurisprudencial: la clasificación de los derechos
fundamentales de acuerdo a la generación en la cual ha sido concebidos; el
carácter prestacional que enmarcan estos derechos y; la indeterminación de las
prestaciones que se encuentran protegidas por estos derechos.
En relación con el primer aspecto, este se refiere al proceso histórico que llevo en
determinadas etapas al reconocimiento de diferentes derechos humanos. Al
respecto, la Corte Constitucional…
… “se ha valido de la clasificación ampliamente difundida por la doctrina y la
jurisprudencia, según la cual el proceso histórico que permitió la consolidación
de los derechos humanos enseña una categorización de éstos de acuerdo a
las pretensiones exigibles; con base en esta tipificación, la cual facilita el
reconocimiento de tres grupos –generaciones- de derechos, la Corte ha
sostenido que el carácter prestacional del derecho a la salud, propio de los
derechos de segunda generación, obstaculiza su consolidación como derecho
fundamental”267.
Con base a lo anterior, los derechos económicos, sociales y culturales no pueden
ser protegidos directamente al no pertenecer a la primera generación de derechos
humanos reconocidos, ya que los mismos pertenecen a la segunda generación.
En relación del segundo aspecto, se tiene que los derechos económicos, sociales
y culturales al ser derechos de orden prestacional requieren de una acción
legislativa o administrativa para lograr su efectivo cumplimiento, en efecto “es
indudable que los derechos sociales orientan la actividad del Legislador, que debe
entonces establecer todas las regulaciones necesarias para la realización efectiva
de estos derechos. Es más, conforme a la jurisprudencia de la Corte, la ley juega
265
RIVEROS, Daniel. Los derechos económicos, sociales y culturales como derechos subjetivos:
una visión estructural, en Revista Derecho del Estado No. 24. pp. 29-43. Bogotá: [Citado: 03.
Mayo,
2014].
Disponible
en
Internet:
<http://revistas.uexternado.edu.co/index.php?journal=derest&page=article&op=view&path%5B%5D
=418>.
266 Ibíd.
267 Ibíd., Sentencia No. T-1041 de 05 de diciembre de 2006. MP. Humberto Antonio Sierra Porto
94
un papel esencial, a veces ineludible, en la materialización de los derechos
sociales.268”.
La anterior concepción tiene como efecto negativo la protección prima facie por vía
de tutela de estos derechos prestacionales, ya que, en un primer momento la
Corte Constitucional considero que “los derechos de prestación con contenido
programático se les van dando condiciones de eficacia que hace posible que
emane un derecho subjetivo. Por eso, a nivel teórico, en efecto, el estado inicial de
un derecho de prestación es su condición programática la cual luego tiende a
transmutarse hacia un derecho subjetivo”269, por tanto, si los derechos
prestacionales (como por ejemplo la prestación de servicios públicos domiciliarios
o de salud) no emanan de un derecho subjetivo no pueden ser protegidos
mediante la precitada acción de tutela.
Respecto del tercer aspecto, la indeterminación de las prestaciones que se
encuentran protegidas por un derecho conduce a su “no” reconocimiento directo
mediante la acción de tutela.
Así mismo, de acuerdo a ésta tesis, la indeterminación del contenido del derecho a
la prestación de servicios públicos domiciliarios impide su reconocimiento como
ius fundamental…
… “En ese sentido, sin el respaldo de una norma jurídica que defina de
manera precisa las prestaciones médicas debidas a los ciudadanos, el juez
constitucional no podría conceder el amparo de este derecho por vía de tutela
debido a la vaguedad de su composición, la cual impide deducir en esta
materia normas jurídicas precisas del texto constitucional, en la medida
en que las pretensiones que se elevan por medio de esta acción se
encaminan a obtener del juez ordenes de provisión de tratamientos y
medicamentos concretos, lo cual requiere definición jurídica previa y
precisa”270(Negrilla fuera de texto).
Así pues, si bien el artículo 365 de la Constitución Política de Colombia establece
que los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado, 271 el
propio texto constitucional no precisa el contenido de la prestación de los servicios
públicos domiciliarios.
De acuerdo a las tesis expuestas, el desconocimiento como derecho fundamental
autónomo de la prestación de los servicios públicos domiciliarios condiciona su
protección mediante la acción de tutela, lo que conlleva necesariamente al
268
Ibíd., Sentencia No. C-251 de 28 de mayo de 1997. MP. Alejandro Martínez Caballero. Al
respecto ver las sentencias T-427 de 1992 y la T-760 de 1998.
269 Ibíd., Sentencia No. T-207 de 12 de mayo de 1995. MP. Alejandro Martínez Caballero.
270 Ibíd., Sentencia No. T-1041 de 2006. Op. cit.
271 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 365.
95
desprendimiento de “dos categorías conceptuales que hasta entonces habían sido
asimiladas en la jurisprudencia constitucional: de un lado, el carácter fundamental
de los derechos económicos, sociales y culturales y de otro, las vías que estos
requieren para su efectivo cumplimiento”272.
Esta distinción despojaría a los derechos económicos, sociales y culturales (como
la prestación de los servicios públicos domiciliarios) de su dimensión subjetiva, lo
que implicaría su exigibilidad frente al estado.
En efecto, “el orden jurídico, según lo hemos indicado, confiere un “derecho
subjetivo” a un individuo cuando otorga a éste, o su, representante, la posibilidad
de poner en movimiento el proceso que habrá de terminar con la ejecución de la
sanción”273, por tanto, la distinción que en ocasiones la Corte Constitucional
respecto de la protección de un derecho económico, social y cultural como
fundamental en relación con la procedencia de la acción de tutela restringiría la
exigibilidad de éstos frente al estado.
En este sentido, “según lo dicho por Rodolfo Arango frente al concepto del
derecho subjetivo, se establece un concepto en sentido estrecho, el cual está
conformado por: una norma jurídica, una obligación jurídica y una posición jurídica.
Y señala el autor que todo lo que contenga estos tres requisitos es un derecho
subjetivo”274, por tanto, un derecho económico, social y cultural es fundamental al
encontrarse en una norma jurídica de carácter constitucional y una obligación
jurídica frente un tercero.
Ahora bien, es menester estudiar los componentes mencionados anteriormente
que configuran un derecho subjetivo y por tanto fundamental.
En el caso de los titulares del derecho, son las personas sujetos de derechos, que
en virtud de una norma, le pueden exigir a otra persona la obligación de dar, hacer
o no hacer, en otras palabras, la exigencia legítima de un persona frente a otra de
la concreción de un derecho.
Una de las características de la titularidad de un derecho es su universalidad,
“entendida ésta como la pertenencia por igual a todo miembro de la especie
humana, en todos los tiempos y en todas las situaciones”275, por tanto, en virtud de
272
RIVEROS, Daniel. (2010). Op. cit.
KELSEN, Hans. Teoría General del Derecho y del estado. México D.F.: Universidad Autónoma
de México. Quinta reimpresión. (1995). p. 101.
274 ARANGO, Rodolfo. El Concepto de los derechos sociales fundamentales. Bogotá: Legis. (2005),
citado por SIERRA, David; GÓMEZ, María. Ideas Básicas del Concepto: Derechos Subjetivos,
Derechos Fundamentales y derechos sociales, en el constitucionalismo colombiano. Universidad
de Antioquia. (2011). Medellín: [Citado: 25. Mayo, 2014]. Disponible en Internet:
<http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/red/article/viewFile/11382/10396>.
275 RIVEROS, Daniel. (2010). Op. cit.
273
96
este principio todas las personas son sujetos de derechos y por tanto pueden
hacerlos exigibles frente a terceros, claro ésta, siempre que sean titulares
específicos del derecho que se demanda276.
La mencionada “universalidad” en términos de la titularidad del derecho,
presupone que todos los individuos se encuentran en “igualdad” de condiciones,
tanto económicas, sociales o físicas (en cuanto a entorno físico) para asumir por si
mismos sus necesidades; no obstante, está visión se alejan de los graves
problemas que apareja la modernidad “debido a que esta idealización de la
sociedad propuesta por el liberalismo no se compadece de la circunstancia real de
que “grandes sectores de la comunidad no pueden valerse por sí mismos”, y es de
allí de donde nacen los derechos sociales”277.
Entonces, los derechos sociales son derechos patrimoniales, por cuanto que, “los
derechos a prestaciones en sentido estricto son derechos del individuo frente al
estado a algo que – si el individuo poseyera medios financieros suficientes y sin
encontrarse en el mercado una oferta suficiente – podría obtenerlo también de
particulares”278; por tanto, a partir de esta concepción, la titularidad de un derecho
vas más allá de una igualdad en sentido horizontal 279, para variar por una igualdad
en sentido vertical, que tome en cuenta las reales condiciones por las cuales
pueden estar pasando determinados grupos de personas, donde “la ciudadanía
representa el último privilegio del status, el último factor de exclusión y de
discriminación, el último residuo postmoderno de la desigualdad personal en
contraposición a la proclamada universalidad e igualdad de los derechos
fundamentales”280.
Esta titularidad específica de la cual se ha venido hablando, condiciona a los
derechos sociales y los desliga del concepto que se tenía de ellos de “colectivo”,
pues, “este planteamiento de considerar los derechos sociales como derechos
colectivos no tiene asidero, debido a que, en primer lugar, estos derechos no
están encaminados a proteger intereses colectivos sino intereses individuales” 281.
En este orden de ideas, son titulares de los derechos sociales toda persona que
se encuentra en una situación que le impida por sí mismo satisfacer sus
necesidades.
276
FERRAJOLI, Luigi. Derechos y garantías. La ley del más débil. Madrid: Trotta. (1999). p. 37.
RIVEROS, Daniel. (2010). Op. cit.; Ver, TUGENTHAT, Ernst. (1997). Lecciones de ética.
Barcelona: Gedisa, pp. 344 y ss.
278 ALEXY, Robert. Teoría de los derechos fundamentales. Madrid: Imprenta Fareseo. (1993). p.
482.
279 Ibíd, p. 381.
280 FERRAJOLI, Luigi. (1999). Op. cit.
281 RIVEROS, Daniel. (2010). Op. cit. COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C630 de 24 de agosto de 2011. MP. María Victoria Calle Correa.
277
97
Ahora bien, en relación con los sujetos obligados de los derechos sociales
fundamentales, se puede decir que éstos son los “obligados” a respetar, proteger
o garantizar el derecho en cuestión. En efecto, “ser el obligado a la satisfacción de
un derecho social, significa ser la persona natural o jurídica de derecho público o
de derecho privado llamada a cumplir con las obligaciones iusfundamentales
emanadas de éstos”282.
Por lo anterior, se puede concluir que, es el Estado y los particulares que ejercen
funciones públicas los sujetos obligados a cumplir las obligaciones
iusfundamentales que emanan de los derechos sociales.
Respecto del objeto de los derechos sociales fundamentales, son aquellas
acciones o omisiones que se derivan de las obligaciones que surgen de la relación
jurídica y vinculante antes expuesta, y cuyo cumplimiento es esencial para el
surgimiento del derecho.
No obstante la anterior definición, esta apareja acciones y omisiones que no
encuadraría dentro de la naturaleza prestacional, a diferencia de los derechos
civiles que contienen obligaciones negativas, por cuanto que, “las obligaciones
negativas se agotarían en un no hacer del estado; no detener arbitrariamente a las
personas, no aplicar penas sin juicio previo, no restringir la libertad de expresión,
no interferir con la propiedad privada, etc.”283.
De acuerdo con la anterior concepción, “sólo podría hablarse con algún sentido de
“derechos” cuando una determinada prescripción normativa se limita a imponer
obligaciones negativas o abstenciones, mientras que el intento de fundar derechos
a partir de establecimiento de obligaciones positivas resultaría conceptualmente
imposible o materialmente inviable”284.
En este orden de ideas, todos los derechos civiles, políticos o económicos,
sociales o culturales, sin importar su denominación, exigen prestaciones positivas
tanto negativas por parte del estado y los particulares que ejerzan funciones
públicas para lograr su efectiva satisfacción.
Ahora bien, la determinación de las obligaciones de los precitados derechos
sociales ha sido un gran inconveniente a la hora de la justiciabilidad de los
mismos, “puesto que la indeterminación de las normas que los consagran hace
difícil saber cuáles son las prestaciones debidas”285.
282
RIVEROS, Daniel. (2010). Op. cit.
ABRAMOVICH, Victor; COURTIS, Christian. Los derechos sociales como derechos exigibles.
Madrid: Trotta. (2004). p. 21.
284 Ibíd.
285 COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia T-701 de 02 de octubre de 2009. MP.
Humberto Antonio Sierra Porto.
283
98
No obstante, esta dificultad no es exclusiva de los derechos sociales, ya que, “la
existencia de esta dificultad jamás ha llevado a la afirmación de que los derechos
civiles no sean derechos, o no sean exigibles judicialmente, sino más bien a la
tarea de especificación de su contenido y límites, a partir de distintos
procedimientos de afinamiento de su significado – principalmente la
reglamentación legislativa y administrativa, la jurisprudencia y la dogmática
jurídica”286.
En este caso, el juez debe utilizar las herramientas jurídicas que otorgan las
diferentes organizaciones internacionales que hacen parte del bloque de
constitucionalidad. Un ejemplo de ello, es lo dicho por el Comité de Derechos
Económicos Sociales y Culturales cuando señala que: “en relación con cualquier
derecho humano existen tres tipos de obligaciones: “respetar”, “proteger” y
cumplir”[…]. A su vez, este último deber relacionado con “hacer efectivo” el
derecho se subdivide en tres: facilitar proporcionar y promover”287.
Después de hacer la precisión sobre la naturaleza subjetiva de los derechos
fundamentales, es necesario establecer si la prestación de servicios públicos
domiciliarios encuadra dentro de la estructura subjetiva de un derecho
fundamental.
Para el caso de la titularidad del derecho, los artículos 365 de la Constitución
Política288 establece, frente a la prestación de los servicios públicos, que “es deber
del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio
nacional”, por tanto, los titulares del precitado derecho son los habitantes del
territorio nacional que se constituyen como usuarios de éste servicio.
En cuanto a los sujetos obligados a la prestación de éste servicio, el inciso
segundo del precitado artículo constitucional, indica que, “los servicios públicos
estarán sometidos al régimen jurídico que fije la ley, podrán ser prestados por el
Estado, directa o indirectamente, por comunidades organizadas, o por
particulares”289, por tanto, el Estado y todas aquellas empresas cuyo objeto social
es la prestación de los servicios públicos domiciliarios se encuentran obligadas
respecto del derecho a la prestación de los servicios públicos domiciliarios.
Finalmente, el objeto del derecho, son todas las obligaciones que emanan de los
artículos 365, 366 y 369 de la Constitución Política y en la Ley 142 de 1994 que
constituyen el contenido del derecho fundamental de la prestación de los servicios
públicos domiciliarios, “es decir, son todas aquellas acciones u omisiones
286
ABRAMOVICH, Victor; COURTIS, Christian. (2004). Op. cit.
AA. VV. Protección internacional de los Derechos económicos, sociales y culturales: Sistema
universal y Sistema interamericano, San José de Costa Rica, Instituto Interamericano de Derechos
Humanos. (2008). p. 130.
288 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 365.
289 Ibíd., Constitución política. Artículo 365.
287
99
encaminadas a la consecución de una prestación continua de los servicios
públicos domiciliarios y de buena calidad”290.
De acuerdo a lo expuesto, claramente queda demostrado que la prestación de los
servicios públicos domiciliarios, no obstante al ser un derecho social, está
compuesto de todos los elementos que fundamentan la estructura de un derecho
subjetivo, es decir: un titular determinado, un sujeto obligado y un objeto
identificable.
3.4
DESARROLLO JURISPRUDENCIAL
Hasta el momento se han desarrollado diferentes temas relacionados con la
prestación de los servicios públicos domiciliarios como un derecho, se ha acudido
a la doctrina y algunos apartes jurisprudenciales, no obstante, se deben precisar
las principales sentencias proferidas por la Corte Constitucional, la cual ha
construido una importante línea jurisprudencial, pasando de proteger la prestación
de un servicio público domiciliario en conexidad con un derecho fundamental, a
ser de esta prestación, un derecho fundamental tutelable; al demostrar que estos
servicios públicos son esenciales para garantizar un mínimo de nivel de vida digna
a las personas.
En Sentencia T-406 de 1992, la Corte Constitucional manifiesto que, los criterios
que determinan el carácter de fundamental de un derecho en relación con la
prestación de los servicios públicos domiciliarios “sobrepasan la consagración
expresa y dependen de la existencia de un consenso, histórico y de una voluntad
colectiva en torno a la naturaleza específica de un derecho, con todas sus
implicaciones relativas al contenido esencial, a la conexión con los principios y a la
eficacia directa. Por eso el criterio de la consagración expresa es insuficiente” 291.
Teniendo en cuenta esto, considero que, “el derecho al servicio de
alcantarillado puede ser protegido por la acción de tutela en aquellos casos en los
que afecte de manera evidente derechos y principios constitucionales
fundamentales, como son los consagrados en los artículos 1 (dignidad humana),
11 (vida) y 13 (derechos de los disminuidos)”292 de la carta superior. Como se ve
en esta sentencia, aún se consideraba la prestación de los servicios públicos
domiciliarios como un derecho fundamental en conexidad y no un derecho
fundamental autónomo.
Posteriormente, en sentencia T-578 de 1992, en la cual la Corte reconoció el agua
como un derecho con dimensiones de fundamentalidad tutelables, al ser esta
“fuente de vida y la falta del servicio atenta directamente con el derecho
fundamental a la vida de las personas, la salubridad pública o la salud, es un
290
Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-701 de 2009. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. T-406 de1992. Op. cit.
292 Ibíd.
291
100
derecho constitucional fundamental y como tal ser objeto de protección a través de
la acción de tutela”293.
En sentencia T-092 de 1995, se señaló que,…
… “cuando el servicio de acueducto que presta el municipio en forma directa,
o a través de particulares, afecta en forma evidente e inminente los derechos
fundamentales a la vida y a la salud de quienes se benefician de él, bien por
su prestación deficiente o por contener elementos que no permitan su
consumo, deben ser protegidos a través de la acción de tutela. Así, el hecho
de que la comunidad no tenga servicio de acueducto o lo tenga en
condiciones que no permitan su utilización en forma adecuada, se constituye
en factor de riesgo grande para la salud y la vida de la comunidad expuesta a
esa situación”294.
En sentencia T-927 de 1999, la Corte estableció “el carácter fundamental del
derecho a la prestación del servicio de energía cuando se trata de
establecimientos educativos, hospitalarios y carcelarios, por su conexidad con los
derechos a vivir en condiciones dignas, a la educación, la vida y la seguridad
personal”295, como se ve, en esta sentencia se protegió a un sector poblacional
vulnerable frente a la prestación de un servicio público domiciliario.
Sin embargo, en sentencia T-334 de 2001, se estableció que, la protección de la
prestación de servicios públicos domiciliarios como derecho autónomo depende de
la conexidad que haya en relación con la vulneración de un derecho fundamental;
en efecto, “si bien la Corte ha reconocido la viabilidad de la acción de tutela para
proteger los derechos de los usuarios de los servicios públicos domiciliarios, esa
protección se ha supeditado a la conexidad entre tales derechos y derechos
fundamentales pues de lo contrario se estaría extendiendo el amparo a
situaciones que no implican vulneración de derechos de tal índole y se estarían
desconociendo los mecanismos legales y administrativos previstos para
protegerlos”296.
Ahora bien, mediante la sentencia C-150 de 2003, se dio un paso importante para
la protección de la prestación de servicios públicos domiciliarios como derecho
autónomo y fundamental, en la medida que, la Corte Constitucional estableció los
parámetros que deben seguir las empresas prestadoras de servicios públicos
domiciliarios para efectuar el corte de un servicio púbico domiciliario, a saber:
“(i) el debido proceso y el derecho de defensa, que permite a los usuarios o
suscriptores contradecir efectivamente tanto las facturas a su cargo como el
293
Ibíd., Sentencia No. T-578 de 1992. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. T-092 de 02 de marzo de 1995. MP. Hernando Herrera Vergara.
295 Ibíd., Sentencia No. T-927 de 18 de noviembre de 1997. MP. Carlos Gaviria Díaz.
296 Ibíd., Sentencia No. T-334 de 29 de marzo de 2001. MP. Jaime Córdoba Triviño.
294
101
acto mediante el cual se suspende el servicio y también obligan a las
empresas prestadoras de servicios públicos a observar estrictamente el
procedimiento que les permite suspender el servicio. El derecho al debido
proceso incorpora también el derecho a que se preserve la confianza legítima
del usuario de buena fe en la continuidad de la prestación del servicio si éste
ha cumplido con sus deberes; y (ii) el derecho a que las empresas
prestadoras de servicios públicos se abstengan de suspender el servicio
cuando dicha interrupción tenga como consecuencia el desconocimiento de
derechos constitucionales de sujetos especialmente protegidos o, impida el
funcionamiento de hospitales y otros establecimientos también especialmente
protegidos en razón a sus usuarios, o afecte gravemente las condiciones de
vida de toda una comunidad”297.
Como se ve, esta sentencia marca un procedimiento especial para el corte del
suministro del servicio, procedimiento que no se encuentra establecido en la ley.
En sentencia T-410 de 2003, se reiteró la jurisprudencia constitucional, en el
sentido que, “el derecho al agua es un derecho fundamental cuando está
destinado para el uso de las personas, en cuanto contribuye a la vida, la salud y la
salubridad pública, y que, por el contrario, no es un derecho fundamental, cuando
se destina a otro tipo de necesidades, tales como la explotación agropecuaria o a
terrenos deshabitados”298.
Posteriormente, en sentencia T-1205 de 2004, la Corte, aclaró que los servicios
públicos esenciales se caracterizan por su continuidad, razón por la cual, no
pueden interrumpirse…
… “sobre la base de que exista el incumplimiento de las obligaciones
pecuniarias que le corresponde asumir, máxime cuando además su
interrupción genera la afectación o vulneración de un derecho fundamental.
Con el servicio público de energía, se garantiza la satisfacción de las
necesidades esenciales de las personas y el goce del derecho fundamental a
la dignidad humana en el sentido social o de otros derechos fundamentales,
sobre todo cuando de su prestación efectiva dependen las condiciones
normales de prestación de otros servicios públicos, o las condiciones
necesarias para el funcionamiento de la sociedad”299.
Igualmente, en sentencia T-1104 de 2005, la Corte preciso que,...
… “el servicio público de acueducto tiene como finalidad la satisfacción de
necesidades vitales de las personas, lo que exige, naturalmente, el suministro
de agua apta para el consumo humano pues no podrá considerarse que el
servicio se presta con el mero transporte del líquido, sin aplicarle ningún tipo
297
Ibíd., Sentencia No. C-150 2003. Op. cit.
Ibíd., Sentencia No. T-410 de 22 de mayo de 2003. MP. Jaime Córdoba Triviño.
299 Ibíd., Sentencia No. T-1205 de 02 de diciembre de 2004. MP. Marco Gerardo Monroy Cabra.
298
102
de tratamiento cuando no reúne las condiciones físicas, químicas y
bacteriológicas mínimas exigidas para su uso, sin que ponga en riesgo la
salud y la vida de sus consumidores. Ahora bien, la dignidad humana,
concepto normativo de carácter fundamental, se relaciona estrechamente con
la garantía de las condiciones materiales de existencia y dentro de ésta
garantía se debe incluir, sin duda alguna, la prestación de los servicios
públicos esenciales y, entre ellos, el de acueducto. Así pues, la falta de
prestación de éste servicio también está llamada a constituir una posible
violación del derecho que tienen todas las personas a vivir una vida digna. Se
concluye entonces que el servicio público domiciliario de acueducto puede ser
objeto de protección judicial a través de la acción de tutela”300.
Ahora bien, en sentencia T-270 de 2007, la Corte reitero lo establecido en la
sentencia C-150 de 2003, en la cual consagro el marco de excepción para los
casos en que se considera legítima la suspensión de los servicios públicos
domiciliarios cuando existen sujetos de especial protección constitucional. En ésta,
se concluye que, “el agua potable es un elemento básico para ejercer el derecho
a la salud, y para proporcionar un nivel adecuado de vida para todos los individuos
de nuestro Estado Social y Demócratico de Derecho, garantizando así su
subsistencia en condiciones dignas”301.
A la postre, en sentencia T-888 de 2008, la Corte Constitucional mantuvo su línea
jurisprudencial, y reitero que, “el derecho al consumo de agua en condiciones de
potabilidad tiene rango fundamental y puede ser protegido por vía de tutela
cuando existe afectación particular del derecho fundamental o cuando existe un
perjuicio irremediable que autorice la intervención urgente del juez de tutela,
siempre y cuando el suministro de agua sea requerido para el consumo humano y
no para otras necesidades”302. En este orden de ideas, se determinó que procede
la acción de tutela para proteger el derecho fundamental al agua potable cuando:
“i) se demuestre que se requiere para el consumo humano, pues en caso
contrario no se trata de un derecho fundamental y, por lo tanto, no debe
utilizarse este mecanismo procesal sumarial sino la acción popular; ii) se
pruebe que el agua que se ofrece al accionante y/o a una comunidad
determinada se encuentra contaminada o no se presta en condiciones aptas
para el consumo de las personas y, iii) los usuarios cumplen con los requisitos
señalados en la ley y los reglamentos para la instalación del servicio público,
pues este derecho también implica el deber de acatar las normas técnicas
especializadas para la correcta prestación del servicio”303.
En el año 2009, la Corte Constitucional, mediante la sentencia T-701, dio un viraje
importante en cuanto a la concepción, como “derecho fundamental” la prestación
300
Ibíd., Sentencia No. T-1104 de 28 de octubre de 2005. MP. Jaime Araújo Rentería.
Ibíd., Sentencia No. T-270 de 2007. Op. cit.
302 Ibíd., Sentencia No. T- 888 de 12 de septiembre de 2008. MP. Marco Gerardo Monroy Cabra.
303 Ibíd.
301
103
de los servicios públicos domiciliarios, por cuanto que, después de una larga línea
jurisprudencial, la Corte Constitucional catalogo la prestación de servicios públicos
domiciliarios como derecho fundamental, en efecto, “la jurisprudencia de esta
Corporación ha brindado los elementos suficientes para considerar que el acceso
a los servicios públicos domiciliarios como un derecho fundamental, en el
entendido que éstos son instrumentos necesarios para la satisfacción de las
necesidades básicas del individuo”304.
En síntesis, la Corte Constitucional concluyó que, “la falta de prestación de un
servicio público domiciliario amenaza con ocasionar un daño a las personas al
privarlos de bienes cuyo disfrute se define en la actualidad como un estándar de
vida digna”, por tanto se debe considerar que “el acceso a los servicios públicos
domicilios como un derecho fundamental, en el entendido que éstos son
instrumentos necesarios para la satisfacción de las necesidades básicas del
individuo.”305
Mediante la sentencia T-418 de 2010, la Corte Constitucional reitero el agua
como…
… “un derecho humano, un derecho fundamental de toda persona, para
poder contar con una existencia digna. Sin embargo, es un derecho que tiene
también facetas de carácter colectivo. Hay dimensiones del derecho que
generan obligaciones de respeto, de protección y de garantía, de las cuales
no son titulares las personas individualmente, sino colectivamente. Las
protecciones de las fuentes hídricas de las cuales puede depender
eventualmente el consumo de agua de las futuras generaciones, hace parte,
sin duda, de los ámbitos de protección del derecho al agua, pero no se trata
de un derecho individual”306.
Posteriormente, en sentencia T-614 de 2010, la Corte reitera los casos en que las
empresas que prestan los servicios públicos domiciliarios deben abstenerse de
suspender un servicio público por incumplimiento de pago cuando, “(i) las
personas afectadas por esa medida sean sujetos de especial protección
constitucional; (ii) se trate de establecimientos constitucionalmente protegidos en
atención al servicio que prestan y las condiciones de vulnerabilidad e indefensión
de sus usuarios; (iii) esté debidamente acreditado que se trata de usuarios que
carecen de recursos económicos suficientes para sufragar el costo del servicio y
(iv) se constate que el accionante no realizó conexiones fraudulentas a las redes
de suministro”307.
304
Ibíd., Sentencia No. T- 701 de 2009. Op. cit .
Ibíd.
306 Ibíd., Sentencia No. T-418 de 25 de mayo de 2010. MP. María Victoria Calle Correa.
307 Ibíd., Sentencia No. T-614 de 05 de agosto de 2010. MP. Luis Ernesto Vargas Silva.
305
104
En sentencia T-471 de 2011, la Corte Constitucional manifestó que los usuarios
clasificados en el nivel uno de Sisbén solo deben probar que son sujetos de
protección constitucional para evitar la suspensión del servicio de acueducto, en el
sentido que,…
… “los usuarios clasificados en el nivel uno del SISBEN sólo deben probar la
condición de sujetos de especial protección constitucional. Es decir que si un
usuario perteneciente al SISBEN uno es notificado de que va a serle
suspendido su servicio de acueducto, puede evitar la desconexión si prueba
que esta última recaería sobre un sujeto de especial protección constitucional.
En su caso se presume que la desconexión apareja el desconocimiento de
sus derechos fundamentales y que el incumplimiento de las obligaciones que
daría lugar al corte se debe a circunstancias no imputables a su voluntad
propia o a la de sus acudientes, pues regularmente quienes son clasificados
en ese nivel del SISBEN viven en condiciones de relevante precariedad de
bienes de fortuna, de pobreza extrema, de miseria e incluso –algunas vecesde indigencia”308.
Posteriormente, en sentencia T-925 de 2012, la Corte reitera que en viviendas con
personas clasificadas en el Sisben uno donde hay sujetos de especial protección
no se puede suspender servicio por incumplimiento en el pago; la potestad de
suspender completamente el servicio público de agua potable a una persona tiene
un cortafuegos, aplicable siempre que se den dos condiciones necesarias: 1) en
primer término, que la suspensión del servicio público efectivamente recaiga sobre
un sujeto de especial protección constitucional, y 2) en segundo término que esa
suspensión tenga como consecuencia directa, para él, un desconocimiento de sus
derechos constitucionales. No obstante, esas dos condiciones necesarias de
constitucionalidad de la suspensión no deben ser entendidas, en todos los casos y
de forma absoluta, como condiciones suficientes. En algunas hipótesis,…
… “la suspensión del servicio público es legítima, incluso si se practica en la
vivienda de un sujeto de especial protección constitucional y tiene como
consecuencia el desconocimiento de sus derechos constitucionales, si es que
esa consecuencia se produce precisamente porque el sujeto o quienes cuidan
de él deciden voluntariamente no pagar los servicios públicos, pudiendo
hacerlo. De modo que lo real y definitivamente inconstitucional es la
suspensión de los servicios públicos que reúna tres condiciones: 1) que
efectivamente recaiga sobre un sujeto de especial protección constitucional,
2) que tenga como consecuencia directa, para él, un “desconocimiento de sus
derechos constitucionales”, y 3) que se produzca por un incumplimiento de las
obligaciones que pueda considerarse como involuntario, debido a
circunstancias insuperables e incontrolables por el sujeto especialmente
protegido o por quienes cuidan de él”309.
308
309
Ibíd., Sentencia No. T-471 de 13 de junio de 2011. MP. María Victoria Calle Correa.
Ibíd., Sentencia No. T- 925 de 09 de noviembre de 2012. MP. Alexei Julio Estrada.
105
En sentencia T-864 de 2013, la Corte Constitucional, contempla que el Estado
está en la obligación de garantizar a los sujetos de especial protección
constitucional, por medio de acciones afirmativas una existencia acorde con la
dignidad humana. Por ello,…
… “la jurisprudencia de esta Corporación sin desconocer la legitimidad que
les asiste a las empresas prestadoras de servicios públicos, de suspender el
fluido de los mismos, a un usuario que ha incurrido en mora en el pago de las
facturas por consumo, ha venido sosteniendo que cuando en el hogar objeto
de la interrupción, habitan sujetos de especial protección constitucional (como
niños, personas en situación de discapacidad, adultos mayores etc.), la
facultad del corte del servicio público domiciliario no es absoluta. La facultad
de suspender completamente el servicio público de agua potable a una
persona, encuentra su límite cuando supone el desconocimiento de derechos
constitucionales de sujetos de especial protección, aplicable sólo en los casos
en que, en primer lugar, la suspensión del servicio público recaiga sobre un
sujeto de especial protección constitucional; y, en segundo lugar, que esa
suspensión tenga como consecuencia directa para él, un desconocimiento de
sus derechos constitucionales”310.
Como se vio, en principio, mediante sentencia T-406 de 1992, se buscaba la
protección de un servicio público domiciliario mediante la acción de tutela y esta
solo podía ser procedente cuando se veían vulnerados principios constitucionales
y derechos fundamentales. En ese mismo año, con la sentencia T-578, la Corte
fallo en relación con la prestación del servicio público domiciliario del agua, en la
misma instituyo que al ser este servicio un sustento vital para personas, su
suministro debía ser protegido constitucionalmente, por tanto le reconoció el
carácter de derecho fundamental.
Posteriormente, con la sentencia T-092 de 1995, la Corte Constitucional reitera la
protección mediante tutela de los servicios públicos domiciliarios cuando la
vulneración de los mismos afecte directamente derechos fundamentales como la
vida, salud y dignidad humana.
Ahora bien, mediante sentencia T-927 de 1999, se dio el carácter fundamental del
derecho a la prestación de un servicio público domiciliario, que para el presente
caso es el de energía, cuando dicho servicio se preste en establecimientos
públicos que atiendan sujetos de especial protección.
Luego, en año 2001, mediante sentencia T-334, la Corte considero que los
servicios públicos debían ser protegidos únicamente por vía de tutela cuando
existiría vulneración con derechos fundamentales, ya que de lo contrario se
estarían desconociendo los mecanismos legales y administrativos previstos para
proteger los mismos.
310
Ibíd. Sentencia No. T-864 de 27 de noviembre de 2013. MP. Alberto Rojas Ríos.
106
No obstante, con la sentencia C-150 de 2003 se empieza a dar un cambio
trascendente a la protección de los servicios públicos domiciliarios, en cuanto que,
la Corte Constitucional manifiesta ciertos limitantes como la protección del derecho
al debido proceso y al de defensa, y en cuanto a las empresas prestadoras de
servicios públicos se abstengan de suspender el servicio cuando dicha
interrupción tenga como consecuencia el desconocimiento de derechos
constitucionales de sujetos especialmente protegidos. De acuerdo con esto, la
Corte condiciono la suspensión de la prestación de un servicio público domiciliario
a los parámetros mencionados anteriormente.
En este mismo año, la Corte hace una importante aclaración mediante la
sentencia T-410, en relación al carácter de fundamental de un servicio público, en
el sentido que, solo es fundamental cuando sea destinado para el desarrollo de la
actividad humana de carácter vital y no para otro tipo de actividades como
mercantiles o comerciales.
En sentencia T-1205 de 2004, se manifiesta la importancia de la continuidad de
los servicios públicos domiciliarios debido a su importancia vital para el hombre y
por ende las razones por las cuales no pueden interrumpirse.
Así mismo con la sentencia T-1104 de 2005, se reitera la finalidad de los servicios
públicos domiciliarios para la satisfacción de necesidades vitales de las personas y
el desconocimiento de los mismos vulneran derechos fundamentales conexos
como la vida digna y la salud.
Posteriormente, en sentencia T-270 de 2007, la Corte reitero lo establecido en la
sentencia C-150 de 2003, en la cual consagro la protección del derecho a la
prestación del servicio de agua potable recordando a las empresas prestadoras de
servicios públicos domiciliarios los parámetros que deben observar para proceder
a la suspensión de un servicio público domiciliario.
En sentencia T-888 de 2008, la Corte Constitucional consolido su jurisprudencia
que venía profiriendo, en cuanto que, considero el derecho al agua como derecho
fundamental y su protección por vía de tutela.
Ya en sentencia T-701 de 2009, la Corte estableció de manera general el carácter
fundamental de la prestación de los servicios públicos domiciliarios
al
considerarlos como necesarios e indispensables para la vida humana.
Ahora bien, mediante las sentencias T-418 y T-614 de 2010, se reitera los casos
en que las empresas que prestan los servicios públicos domiciliarios deben
abstenerse de suspender un servicio público por incumplimiento de pago, por
cuanto que, se debe garantizar el derecho a la continuidad de la prestación de
estos servicios cuando sus usuarios son sujetos de protección constitucional.
107
Posteriormente, en sentencias T-471 de 2011 y T-925 de 2012, la Corte reitero la
protección que se debe dar a las personas que se encuentran en categoría uno
del sisben para evitar la suspensión de los servicios públicos domiciliarios al
demostrar que son personas de protección constitucional.
En la sentencia T-864 de 2013, la Corte estableció la obligación que tiene el
estado para dar protección al acceso y la prestación de los servicios públicos
domiciliarios a aquellos sujetos que se encuentran en situación de debilidad
manifiesta para garantizar la vida y dignidad humana.
Finalmente, es evidente que la Corte Constitucional en sus diferentes
pronunciamientos ha variado en su jurisprudencia, ya que, ha pasado por
diferentes posturas partiendo de una concepción prestacional a, en algunas
sentencias, reconocerlo como derecho autónomo sin necesidad de tener que
acudir a la subsidiaridad con otro derecho fundamental.
En este sentido, como se mencionó, en algunas sentencias se ha considerado a
los servicios públicos domiciliarios como un derecho fundamental, cobijando su
protección a través de la acción de tutela, y en consecuencia, se da alcance a uno
de los fines esenciales del Estado como es la solución de las necesidades básicas
insatisfechas de las personas, ya que, con la garantía de esta prestación se
protegen otros derechos fundamentales tan trascendentales como la vida en
condiciones dignas y la salud.
No obstante, se considera pertinente que se debe unificar la postura, ya que, si
bien la jurisprudencia constitucional se constituye como un precedente obligatorio
a seguir por parte de todos los jueces de la república, es necesario que las
entidades administrativas se obliguen a través de un postulado consagrado en la
Constitución, en la medida que, en la práctica, la ley no es suficiente, por tanto se
debe considerar la prestación de los servicios públicos domiciliarios como un
derecho fundamental y de esta forma garantizar el mínimo vital a la población
vulnerable.
En consecuencia, queda demostrado que la prestación de los servicios públicos
domiciliarios, está compuesto de todos los elementos que fundamentan la
estructura de un derecho subjetivo, por tanto su consagración como derecho
fundamental para la población vulnerable cumple con los requisitos necesarios
para ser elevado a rango fundamental dentro del ordenamiento constitucional.
108
4.
4.1
DERECHO COMPARADO: COLOMBIA VS ESPAÑA FRENTE A LA
PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS
CONCEPTO DE SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA
De acuerdo con la doctrina española, “el servicio público es una de las actividades
que realizan los poderes públicos para satisfacer unas preferencias, expectativas,
manda y necesidades públicas”311.
De acuerdo a lo anterior, los servicios públicos se constituyen como una de las
formas por medio de las cuales la Administración Pública busca satisfacer las
diferentes necesidades de la población.
El servicio público es la modalidad por excelencia, por medio de la cual se
evidencia la acción del Estado para la satisfacción de los intereses generales de
los ciudadanos, esta prestación puede hacerse de manera directa y de manera
indirecta. El servicio público se presta de manera directa cuando es la misma
Administración Pública la encargada de suministrar dicho servicio.
La prestación también podrá hacerse de manera indirecta, es decir, cuando la
Administración contrata con un operador privado la prestación del servicio bajo los
cánones de calidad y continuidad del servicio, la gestión indirecta puede hacerse:
-
Concesión
Gestión Interesada
Concierto; y
Sociedad de economía mixta.
Es la ordenación de un conjunto de elementos y de actividades encaminadas a la
satisfacción de intereses generales. El concepto de servicio público en sí, ha
sustituido el concepto de poder soberano proveniente del Derecho Administrativo.
Existen aún posiciones que consideran que es servicio público todas aquellas
actividades desarrollada por el Estado, actividades que deben ser controladas por
los diferentes organismos adscritos a la Administración Publica, sin embargo hay
quienes interpretan que no todas las actividades del Estado se deben entender
como servicio público.
Ahora bien, en lo que atañe a los servicios públicos domiciliarios, la doctrina ha
optado por reconocer que estos son servicios de interés general312. Son distintas
311
ÁBALOS, José. Descentralización, financiación y servicios públicos, fortalecimiento de las
ciudadanía y la cohesión social. Valencia: Tirant Lo Blanch. (2008). p. 89.
109
las razones sobre las cuales se describe conceptualmente un servicio público.
Desde que se introdujo la privatización de los servicios públicos, hay quienes
optan por definir que el servicio público no solamente puede ser prestado por parte
de la Administración Pública, sino que, también puede estar en cabeza de
particulares o de empresas privadas su suministro.
El tema de los fines del Estado no ha desaparecido de las diversas definiciones, lo
único que ha variado en estos conceptos, ha sido la persona que satisface dichas
necesidades, si lo ha hecho el mismo Estado o si lo ha hecho una sociedad
anónima, una sociedad mixta o un concesionario.313
Es importante reconocer, que en el marco de la globalización y de todos los
procesos de liberalización de la economía, se ha venido abandonando el concepto
de servicios públicos, principalmente en los sectores más protuberantes, como los
que se prestan en los hogares, (en red) como la energía, el gas,
telecomunicaciones, servicios postales, entre otros más, de tal manera que no es
frecuente hablar de servicios públicos domiciliarios314.
De otro lado, el nuevo enfoque de servicios públicos, influenciado por las políticas
globalizadoras, hace referencia a la des-publificación, es decir, retirar el
revestimiento de “público” de los “servicios públicos”, que no es otra cosa que la
delegación a empresas privadas en el suministro del servicio o de la actividad.
La legislación española, en cuanto a la regulación de los servicios públicos, ha
dispuesto la privatización de los mismos; es así que, en la Ley 34 de 1998 “del
sector de hidrocarburos” dispone en su exposición de motivos la inclusión de
políticas mercantiles socialmente aceptadas y propende por la libre iniciativa
empresarial, a saber:
“Esta regulación debe permitir, además, que la libre iniciativa empresarial
amplíe su campo de actuación y la introducción en nuestro ordenamiento
jurídico de realidades técnicas y mercantiles socialmente asumidas, pero
carentes, en este momento, del encaje legal adecuado. Asimismo,
paralelamente a esta apertura de la legislación debe profundizarse en los
mecanismos de la información detallada por los agentes del mercado a las
Administraciones competentes, para permitir la constatación de la
312
COMISIÓN DE SERVICIOS PÚBLICOS Y COMERCIO INTERNACIONAL DE ATTAC-España.
La privatización de los Servicios Públicos en España. ATTAC. 2012. p. 12. Madrid: [Citado: 26.
Enero,
2014].
Diaponible
en
Internet:
<http://www.attac.es/wpcontent/uploads/2013/01/Web_v1.0.pdf>.
313 Concepto de servicio público en: Enciclopedia Jurídica. Bogota: [Citado: 30. Julio, 2014].
Disponible en Internet: <http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/servicio-publico/serviciopublico.htm>.
314. TORRES, Lourdes; PIÑA, Vicente. Privatización de Empresas y descentralización de servicios
públicos. Madrid: Ediciones Gráficas Ortega. p, 127.
110
consecución de los objetivos propuestos con la liberalización de los
mercados.315”
En cuanto el suministro de energía eléctrica, la Ley 54 de 1997 ordena en su parte
motiva que se abandone dicha definición, lo hace en los siguientes términos:
“(…) se abandona la noción de servicio público, tradicional en nuestro
ordenamiento pese a su progresiva pérdida de trascendencia en la práctica,
sustituyéndola por la expresa garantía del suministro a todos los consumidores
demandantes del servicio dentro del territorio nacional (...)”316
En el tema de las telecomunicaciones (siendo en Colombia un servicio público
domiciliario) la legislación Española también ha abandonado el tema de servicio
público, para allí reemplazarlo por el concepto de servicio de interés general, la ley
que regula el tema de las telecomunicaciones dispone:
“(…) Artículo 2. Las telecomunicaciones como servicios de interés general.
Las telecomunicaciones son servicios de interés general que se prestan en
régimen de competencia. Sólo tienen la consideración de servicio público o están
sometidos a obligaciones de servicio público, los servicios regulados en el artículo
5 y en el Título III de esta Ley (…)”317
El servicio postal, que en su momento configuró la red de servicios en los hogares,
también es definido como un servicio de interés general en la legislación
Española318.
Con lo anterior, claramente se puede evidenciar que en España no existe como tal
el concepto de Servicios públicos domiciliarios, sino que este ha desparecido, no
porque universalmente no exista, sino que, en España se habla de servicios de
interés general, tal como se evidencia en la exposición de motivos de las Leyes
estudiadas.
Con las anteriores apreciaciones, se puede evidenciar que dados los cambios en
la economía, con la introducción de la liberalización y la despublificacion de
algunas actividades que antes el Estado obligatoriamente debía desarrollar en
virtud de la satisfacción de intereses consagrados en la Constitución Española, se
315
REINO DE ESPAÑA. Exposición de motivos Ley 34. (08, octubre 1998). Del Sector de
Hidrocarburos. Boletín Oficial del Estado núm. 241. Madrid, España, octubre 8 de 1998.
316 Ibíd. Ley 54 (29, noviembre 1997). Del sector eléctrico. Boletín Oficial del Estado. Madrid,
España.
317 Ibíd. Ley 11. (25, abril 1998). General de Telecomunicaciones. Boletín Oficial del Estado Madrid,
España, 25 de Abril de 1998.
318 Ibíd. Ley 24. (14, julio 1998). Del servicio postal universal y liberalización de los servicios
postales. Boletín Oficial del Estado. Madrid, España.
111
ha abandonado el concepto de servicios públicos (incluyendo los domiciliarios),
adicionalmente, no es imperiosa esa presencia inminente del Estado en el
suministro del servicio para categorizarlo como servicio público.
El tema de los servicios públicos, se encuentra definido en la Constitución
Española, la cual en su artículo 128 estipula que, “mediante ley se podrá reservar
al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de
monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere
el interés general” 319, definición de la cual se desprenden dos tipos de prestación
de un servicio público: un servicio público subjetivo y un servicio público objetivo,
compartido o concurrente320.
En la doctrina española, se define como servicio público subjetivo aquel que está
vinculado únicamente a la titularidad pública del servicio y la eliminación de la
libertad de empresa, mientras que el servicio público objetivo al conjunto de
actividades en las que su titularidad y monopolio no recaen en la Administración
Publica, aunque la presencia de esta se encuentre en dicha prestación, el ejemplo
claro, es la prestación de servicios económicos o sociales (sanidad, educación,
cultura), con estas dos definiciones, lo que se evidencia, es que hay servicios que
pueden estar en cabeza del Estado y hay otros que dadas las disposiciones
legales se encuentran en cabeza y suministro de sociedades anónimas,
sociedades mixtas o consorcios.321
Es decir, que el “servicio público subjetivo” es aquel en cual la titularidad de la
prestación se encuentra en cabeza del Estado y mediante el cual se limita o
elimina la libertad de empresa; respecto del “servicio público objetivo, compartido
o concurrente”, éste no conlleva a una titularidad restrictiva por parte de la
administración pública, sino que, para la adecuada prestación del servicio público
requiere la colaboración de actores privados, sin que implique un
desentendimiento total, en cuanto a su regulación, por parte del estado.
Desde la perspectiva de la Constitución Española de 1978, esta no establece
claramente un concepto de servicio público, solamente ha sido mencionado este
concepto pero de manera indirecta a partir del concepto de derechos
fundamentales y de la libertad de empresa322 para aproximarse a lo que significa
formal y materialmente los servicios públicos.
319
Ibíd. Constitución Española de 1978. Art. 128.2.
FERNÁNDEZ, German. El concepto de servicio público y su funcionalidad en el Derecho
Administrativo de la Nueva economía, en la revista de derecho administrativo. Universidad
Nacional de Educación a Distancia, No. 18. (2003). p. 7-21. Madrid: [Citado: 11. Julio, 2014].
Disponible en Internet: <http://www.lexnova.es/Pub_ln/indices_ln/rja_articulo_doctrinal.pdf>.
321 PAREJO, Luciano. Servicios públicos y servicios de interés general: La renovada actualidad de
los primeros, en Revista de la Unión Europea. Madrid: [Citado: 18. Agosto, 2014]. Disponible en
Internet: <http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:19684&dsID=SpcosEintgen.pdf>.
322 REINO DE ESPAÑA. Constitución Española de 1978. Art. 38.
320
112
En el ordenamiento constitucional español no se habla de servicio público, sino de
reservar el servicio público y los servicios esenciales. Si bien, la constitución no
define plenamente el concepto de servicio público si se define plenamente el
interés general, el cual es ese fin que consagra el servicio público, lo define de la
siguiente manera:
“Constitución Española, artículo 128.
1. Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su
titularidad está subordinada al interés general.
2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante
ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales,
especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención
de empresas cuando así lo exigiere el interés general.”323
Dentro de los criterios que definen si determinada actividad es considerada como
servicio público, se encuentra la de determinar la titularidad de parte de la
Administración Pública y el contenido económico de la actividad que la hace
susceptible de ser gestionada directamente.
La Constitución de 1978 en ningún momento ha modificado la naturaleza de
servicio público. De conformidad con la legislación española324, hay una numerosa
denominación de los servicios públicos locales, hay tantos servicios públicos como
tantas competencias de entidades locales.325
Si bien, ahora son diferentes las definiciones que abarcan los servicios públicos y
los servicios públicos domiciliarios, históricamente si era rígida la posición según la
cual se enfatizaba que era el Estado – Administración pública, quien se encargaba
del suministro y del control de los servicios públicos y de aquellos que servían los
hogares.
Primero, el servicio público era considerado similar al concepto de actividad
administrativa, la doctrina del siglo XIX, la cual señalaba que los servicios públicos
(y domiciliarios) equivalen a la materia administrativa y corresponden a las
necesidades administrativas del Estado.
323
Ibíd., Art. 128.
Ibíd. Ley 7. (03, abril 1985). Reguladora de las bases de régimen Local. Boletín Oficial del
Estado. Palma de Mallorca, España.
325 MEILÁN, José. El servicio público en el contexto constitucional y comunitario. Anuario da
Facultade de Dereito da Universidade da Coruña, No. 9. (2005). p 536. La Coruña: [Citado: 30,
Julio, 2014]. Disponible en Internet: <http://ruc.udc.es/dspace/bitstream/2183/2353/1/AD-9-23.pdf>.
324
113
Otros conceptos optaban por considerar que, el concepto de servicio público era
similar al de obra pública, en el siglo XIX fue marcado un hito muy importante para
la historia de las actividades del Estado, se construyeron varias obras que
proveían el servicio de ferrocarriles. La obra pública representa ese interés
general, sin embargo la obra pública es susceptible de explotación, puede ser
destinada a un servicio particular o bien general.326
Para el año 1869, la legislación comercial española (Código de Comercio 327)
reconoce al concepto de obra pública con el de servicio público y se construyó la
legislación correspondiente al tema de obras públicas, es decir la Ley de Obras
Públicas.
Posteriormente a esto, surgieron los conflictos de competencias entre algunos
municipios y el Estado con relación a algunos servicios públicos, el ejemplo claro
era el servicio de tranvía, donde se utilizará la relación del servicio con la de
dominio público para justificar la intervención de los municipios involucrados.
El conflicto se originaba porque el Estado reclamaba la titularidad del servicio,
mientras que los municipios también reclamaban la titularidad ya que los tramos
donde pasaban los tranvías eran de propiedad de algunos municipios 328.
Si bien, era inminente ese conflicto de competencias entre el Estado y los
Municipios, aun no aparecía definido el concepto de servicio público, tanto así que
en el año 1856 se comenzó a construir el proyecto de código civil 329 pero allí no
aparece plenamente definido el concepto de servicio público, pero si se hace
mención de obra pública y el tema de los tranvías tiene relación con dicho
concepto.
El hecho de que una actividad fuera considerada o tuviera la naturaleza de un
servicio público, no significaba que existiera un título justo que acreditara la
titularidad del mismo, el titulo era la atribución que la ley le otorgaba a los
municipios para velar por el interés de los pueblos.
En el año 1924, acaece un suceso importante, se comienza a concebir los
servicios públicos a partir de la importación de la doctrina francesa, y comienza a
hablarse del interés general en la satisfacción de necesidades o realización de
actividades de parte del Estado.330
326
REINO DE ESPAÑA. Ley general de caminos de hierro. Gaceta de Madrid. Junio 3 de 1855.
Ibíd. Real decreto de 22 de agosto de 1885 por el que se publica el Código de Comercio.
328 MEILÁN, José. (2005). Op. cit. págs. 527-542.
329 REINO DE ESPAÑA. Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil.
Boletín Oficial del Estado núm. 206, de julio 25 de 1889.
330 MEILÁN, José. (2005). Op. cit. p.530.
327
114
En España se empiezan a emitir los primeros esbozos sobre el tema de servicios
públicos, actividades realizadas tales como agua, gas, energía eléctrica empiezan
a tener la naturaleza de servicios públicos.331
El Derecho positivo español, conserva aún, la utilización del servicio público pero
solo por influencia doctrinal, para lo cual, no se descarta, un posicionamiento
ideológico, o sencillamente, la influencia del poder político, como sucede con el
tema de la educación, con la radio fusión y la televisión.332
La teleología del servicio público en la legislación española es la de satisfacer las
necesidades colectivas, esa finalidad es la misma que los servicios económicos de
interés general que se incluyen en el Derecho comunitario, actualmente se
encuentra más demarcado porque tiene que ver con la satisfacción de los
intereses colectivos en la sociedad.
Posteriormente, la Jurisprudencia reconoció, y acto seguido la legislación ratificó,
el concepto de servicios esenciales, definición que consagra las obligaciones de
interés general o concretamente el tema de servicios públicos. En decisiones
Jurisprudenciales, se ha trazado la definición de servicios esenciales, definición
que sobreviene de la de servicio público, en decisión del año 1981 se arguyó:
“(…) en la definición de los servicios esenciales entrarían el carácter
necesario de las prestaciones y su conexión con atenciones vitales. De
acuerdo con una segunda concepción, un servicio no es esencial tanto
por la naturaleza de la actividad que se despliega como por el resultado
que con dicha actividad se pretende. Más concretamente, por la
naturaleza de los intereses a cuya satisfacción la prestación se
endereza. Para que el servicio sea esencial deben ser esenciales los
bienes e intereses satisfechos. Como bienes e intereses esenciales hay
que considerar los derechos fundamentales, las libertades públicas y los
bienes constitucionales protegidos. A nuestro juicio, esta línea
interpretativa, que pone el acento en los bienes y en los intereses de la
persona -y no la primera que se mantiene en la superficie de la
necesidad de las organizaciones dedicadas a llevar a cabo las
actividades- es la que debe ser tenida en cuenta, por ser la que mejor
concuerda con los principios que inspira la Constitución.”333
El concepto de servicio público no ha desaparecido ni en la legislación, doctrina, ni
jurisprudencia, mucho menos ha cambiado de categoría jurídica, lo que sucede es
que se ha reducido su ámbito de aplicación, ya que actividades que se realizaban
bajo la figura de servicios públicos, en la actualidad, se realizan sin necesidad de
331
Ibíd.
Ibíd.
333 REINO DE ESPAÑA. TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. Sentencia del 17 de Julio de 1981. MP.
Luis Díez-Picazo y Ponce de León. Sentencia T.C. 26/1981.
332
115
otorgarles esta naturaleza, ya que estos pueden ser prestados por sociedades
anónimas, mixtas o concesionarios.
Como se ha manifestado, España tiene un concepto diverso a cerca de los
servicios públicos, pero también cuenta con una reglamentación proveniente de la
Unión Europea (UE). Dentro del acuerdo de la Unión Europea, se deja a los
Estados para que de manera independiente definan y reglamenten lo que
consideren como servicios públicos, pero los gobiernos también podrán:
-
Definirlo a su modo de elección
Definirlo en cualquiera de los niveles de la administración
En lo que respecta al modo de elección la Administración Pública, se tiene la
facultad para dar licencia a sociedades privadas para que sean ellos quien se
encarguen de la prestación de los servicios con base en las directrices trazadas
por el Estado.334
La legislación Internacional, como la OIT (Organización Internacional del Trabajo),
se pronuncia sobre los servicios públicos de suministro, o comúnmente
denominados “servicios públicos domiciliarios” en los siguientes términos:
“Los servicios públicos de suministro (agua, electricidad y gas) son
fundamentales y desempeñan un papel esencial en el desarrollo económico y
social. Los servicios públicos de suministro de calidad son una condición sine
qua non para la erradicación efectiva de la pobreza. Los gobiernos son
responsables en último término de asegurar el acceso fiable y universal a los
servicios en unos marcos normativos que prevean la rendición de cuentas. La
creciente competencia en el sector de los servicios públicos de suministro en
los últimos años ha conllevado cambios en los marcos normativos y
estructuras de responsabilización de las empresas, además de la
diversificación de las actividades empresariales.”335
De conformidad con lo que se ha enunciado, a pesar de la multiplicidad de
definiciones de parte de la doctrina y de la legislación se entiende que los servicios
públicos (y domiciliarios), sin importar quien los suministre, el objetivo es la
satisfacción de necesidades colectivas en procura del cumplimiento de las
garantías contenidas en la Constitución Española.
334
UNIÓN EUROPEA. Protecting public services in TTIP and other EU trade agreements. Bruselas:
[Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en Internet: <http://ec.europa.eu/spain/sobre-laue/ttip/servicios-publicos-acuerdos_es.htm>.
335 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Servicios Públicos (agua; gas;
electricidad). [Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en Internet: <http://www.ilo.org/global/industriesand-sectors/utilities-water-gas-electricity/lang--es/index.htm>.
116
4.2 PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA
En lo que atañe a la prestación de los servicios públicos, el cimiento constitucional
erige a partir del artículo 128.2 de la Constitución Española de 1978, el cual reza:
“Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá
reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en casos
de monopolio y así mismo acordar la intervención de empresas cuando así lo
exigiere el interés general”336.
Contractualmente, el desarrollo y la prestación de los servicios públicos en España
podrán desarrollarse en diferentes modalidades conforme lo estipula la ley337:
-
Gestión Directa.
Gestión interesada.
Gestión a través de sociedad de economía mixta.
Gestión privada o indirecta.
Arrendamiento.
Concesión.
Concierto.
Son las anteriores modalidades, emanadas del aparato legislativo, que permiten el
desarrollo y la prestación de los servicios públicos a escala general, servicios
públicos sanitarios o servicios esenciales.
España, entre el año 2005 – 2008, se planteó como meta, adscribirse a unos
lineamientos de raigambre internacional que conllevaron a que se construyera el
Plan Director de la Cooperación Española, que no era otra cosa que la necesidad
de esbozar lineamientos que indujeran a derrotar la pobreza y estimular el acceso
a los mínimos de las clases más desfavorecidas, su eslogan era el aumento de las
capacidades humanas y la cobertura de las necesidades sociales, entendiéndose
que dentro de esas necesidades sociales se incluye la cobertura en materia de
servicios públicos; educación, salud, transporte, acceso al agua potable,
alimentación, entre otros.
La teleología de este plan maestro, era incentivar a la Administración Pública para
que con la adopción de las medidas conocidas, se fortaleciera primero; las
administraciones locales para que su rango de acción fuera más efectivo y
cercano; segundo, en la calidad y prestación de los servicios públicos esenciales y
336
REINO DE ESPAÑA. Constitución Española de 1978. Art. 128.2.
Ibíd. Real Decreto Legislativo 3. (14, noviembre 2011). Por el que se aprueba el texto refundido
de la ley de contratos del sector público. Boletín Oficial del Estado. Madrid, España.
337
117
los servicios públicos sociales y por último, que se generara equidad hacia todas
las personas de condición vulnerable.338
En España, la Administración Pública la Integra el poder Ejecutivo, que a su vez
consta de tres niveles de gestión ejecutiva; la administración general del Estado,
las administraciones de las comunidades autónomas y las entidades que
conforman la administración municipal. Gerencialmente los servicios públicos se
encuentran en cabeza de tres niveles de gobierno; el Estatal, el Autonómico y el
Municipal.
El ejemplo clave es el Sistema público de Salud, el cual se encuentra amparado
por la Carta Política de 1978 en su artículo 43 que consagra la protección de la
salud y la integralidad en la atención sanitaria de todos los ciudadanos
españoles.339
La prestación de los servicios públicos se encuentra definida dentro de la
satisfacción de intereses generales en cabeza de la administración pública, de tal
manera que, el control y prestación de servicios públicos es uno de los fines del
estado.
En España hay posiciones divergentes, en lo que atañe al tema de los servicios
públicos, hay quienes apuntan por decir que los servicios públicos son unos de los
grandes focos de burocratización, estatalización y aumento del déficit público en
contraste con la iniciativa y con la empresa privada, sin embargo, no hay una
verdadera prestación del servicio público y hay quienes apuntan por decir que el
servicio público es la técnica única por medio de la cual se satisfacen las
necesidades vitales de los ciudadanos en términos de igualdad .340
Las anteriores posiciones radican de la privatización que actualmente se vive en
España en la prestación de los servicios públicos en general (incluidos los
domiciliarios), y esto no es otra cosa que la intervención del mercado en todas las
actividades destinadas a la satisfacción de intereses generales como el sistema de
salud, el sistema de transporte, el sistema de correo y el sistema de aquellos
servicios utilizados en los hogares de la nación Española.
338
ABALOS, José; E ILLAN SAILER, José. La gestión y prestación de servicios públicos en el
marco de la descentralización. Madrid: [Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en Internet:
<http://www.fiiapp.org/pdf/publicaciones/1b4e62fd72689c5cb6c77d57234b5366.pdf>.
339SALUD Y OTROS SERVICIOS PÚBLICOS. España: [Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en
Internet: <http://www.mequieroir.com/paises/espana/emigrar/descripcion/servicios-publicos/>.
340 PARADA, José. Los servicios públicos en España, en el derecho público a comienzos del siglo
XXI: estudios en homenaje al profesor Allan R. Brewer Carías. Madrid: [Citado: 31. Julio, 2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.uam.es/personal_pdi/derecho/jarsey/1asignaturas/da_economico/lecturasdaeconomico
/sesion8_servicio_publico.pdf>.
118
Esta privatización comienza después de que la Monarquía absoluta asentara lo
que en la actualidad se conoce como servicios públicos, allí se trataron temas, no
tanto enfocados a la satisfacción de intereses en general sino a la satisfacción de
intereses en pro de la soberanía nacional como las relaciones exteriores, la
defensa nacional, la justicia, la moneda, el sistema de correos, entre otros, la
prestación de los servicios públicos estaba en cabeza de la iglesia católica.
Ahora bien, la figura del constitucionalismo Español es cimentada a base y
semejanza del constitucionalismo Francés, donde se empiezan a ver los primeros
esbozos de cómo se tratarían los servicios públicos contemporáneamente en la
nación Española. Comenzó a utilizarse la figura del “holding”, que no era otra cosa
que la destinación de un gran cuerpo de funcionarios que se hicieran cargo de la
prestación de todos los servicios públicos que antes asumía la Iglesia Católica.341
Ya no solamente se hablaban de servicios públicos enfocados hacia la seguridad y
soberanía nacional, sino que, se empezaron a implementar servicios de
beneficencia, sanidad, enseñanza, cultura, lo cual quiere decir que ya no
solamente se pensaba en la soberanía nacional sino que ya se empezaba a
pensar en la sensibilización social.
Posteriormente, al cuerpo especializado de funcionarios encargados de la
prestación de los servicios públicos, comienza a adquirir vigor la figura de la
concesión, que no es otra cosa que dejarle a un particular o privado el
funcionamiento y prestación de los servicios públicos, la figura comenzó a
utilizarse con el sistema de transporte ferroviario, y la explotación de aguas y
minerales que son fuentes de riqueza nacional, en estos casos le fue adjudicado a
un concesionario la directa prestación y explotación de dichas actividades.
En el Siglo XX comenzó a hablarse de la prestación de servicios públicos
domiciliarios, con la satisfacción de nuevas necesidades como el agua, el gas,
energía eléctrica, teléfono, hidrocarburos, entre otros, sin olvidar el sistema
indirecto, o sea la utilización del sistema por adjudicación a un privado, la
prestación del servicio en cabeza de la empresa privada. Actividades tales como el
refino de hidrocarburos y la comercialización de tabaco, aun así eran prestadas
por particulares máxime que históricamente era el Estado quien asumía dichas
actividades.342
Después, con la caída del socialismo real en los países comunistas, sumado a ello
la gran época del neoliberalismo económico globalizado, el fortalecimiento del
principio de libre competencia y la inminente crisis de un estado de Bienestar
conllevaron a que a finales del siglo XX se hablara formalmente y se evidenciara
materialmente de la privatización de los servicios públicos.
341
342
Ibíd.
Ibíd.
119
Al hablarse de privatización formal de los servicios públicos, se quiere enfatizar en
que la figura de la concesión no es preponderante, pero si es utilizada, es decir, la
prestación de los servicios públicos puede estar a cargo de la administración
pública (Estado) o puede estar en cabeza de un particular, donde a cada una le es
aplicada la legislación en virtud de su naturaleza constitutiva, si es a la
administración pública se aplicarán las normas dada su naturaleza y si es una
sociedad anónima, le serán aplicadas las normas de naturaleza mercantil o las
afines.
En lo que atañe a los servicios públicos utilizados en los hogares, es importante
precisar que, dichas actividades tampoco se encuentran exentas de una eventual
concesión, mediante este mecanismo de adjudicación es posible la prestación de
dichos servicios de manera parcial o total, por ejemplo la energía eléctrica, el gas,
el agua, servicios utilizados en los hogares también pueden ser adjudicados
mediante concesión. Con esto se entiende que la responsabilidad en la prestación
de los servicios públicos (incluidos los domiciliarios) ingresa al principio
emblemático de la libre competencia y en España son creados organismos
específicos destinados al control y funcionamiento de dichas concesiones.
En lo que se refiere a legislación, en el año 1995343 se suprimieron dos grandes
holdings (Constitucionalismo Francés) representativos del sector económico, el INI
– Instituto Nacional de Industria y el Instituto Nacional de Hidrocarburos, y
asumieron sus funciones de eficacia otras entidades como la SEPI – Sociedad
Estatal de Participación Industrial y la AIE – Agencia Industrial del Estado.
Ya enunciada la parte formal de lo referente a los servicios públicos, es pertinente
llevar a colación un ejemplo claro de servicios públicos domiciliarios en España,
por ejemplo en esa Nación, el agua siendo un servicio público de uso y consumo
de todos los ciudadanos españoles, de categoría domiciliario, este ha sido
privatizado y su funcionamiento es asumido por operadores privados que
funcionan bajo la figura de la concesión.
El tiempo que puede durar la adjudicación oscila entre los 20 y los 25 años, puede
hacerse mediante dos maneras, mediante concesión o constituyendo una
sociedad anónima o una empresa mixta, cuyo accionario está participando por una
o por varias empresas privadas y por la administración competente, que en
muchas ocasiones está posicionado en una condición mayoritaria.
343
REINO DE ESPAÑA. Real Decreto-ley 5. (16, junio 1995). De creación de determinadas
entidades de derecho público. Boletín Oficial del Estado. Madrid, España.
120
En la legislación Española, se plantearon diferentes modelos de gestión directa e
indirecta en tema de servicios públicos344, para tal efecto la gestión directa puede
darse como:
 Gestión por la propia Entidad Local; y
 Gestión por Organismo Autónomo Local
Tanto la gestión por la propia Entidad Local como la Gestión por Organismo
Autónomo Local pueden ser llevadas a cabo, tanto por Organismos Públicos y
funcionarios sujetos al Derecho Administrativo, por entidades públicas
empresariales o sociedades anónimas de capital público, donde ya no hay lugar a
la aplicación de aquel derecho a su personal ni a sus actos salvo que ejerzan
funciones públicas. 345
La actividad de prestación o del servicio se encuentra regida por unos principios
rectores que se encuentran consignados en la Doctrina y en la Jurisprudencia,
tales principios son:





Legalidad.
Continuidad o regularidad.
Adaptabilidad al progreso tecnológico.
Neutralidad.
Igualdad.
La legalidad del servicio público tiene que ver con su base legislativa, es decir que
corresponde al Poder Legislativo categorizar o no alguna actividad como de
interés general, así mismo, debe propender por robustecer financieramente la
creación de dicha actividad que se quiere categorizar como un servicio público. En
la esfera local se habla del principio de legalidad cuando la misma legislación
habla de aquellas actividades que deben ser consideradas susceptibles de
monopolizar.
Es bajo el principio de legalidad sobre el cual se encuentran definidos todos los
conceptos y características en la prestación del o de los servicios públicos, de tal
manera que, ésta es la carta de navegación, pues allí se encuentran definidos
todos los lineamientos en el funcionamiento, control y vigilancia de determinados
órganos estatales.
El principio de continuidad, significa la permanente prestación del servicio público,
sin embargo, esto no obedece a algo objetivo, ya que dependiendo de la
344
REINO DE ESPAÑA. Decreto de 17 de Junio de 1994. Por el que se aprueba el reglamento de
corporaciones locales. Art. 85. Boletín Oficial del Estado. Madrid, España.
345 PARADA, José. (2003). Op. cit.
121
característica del servicio este puede ser prestado de manera continua o
discontinua. La continuidad de los servicios públicos es una de las obligaciones de
quienes son los encargados de la prestación de los mismos.
Servicios tales como el suministro de agua y energía, al ser servicios públicos
domiciliarios estos deben ser prestados de manera continua e ininterrumpida, pero
servicios tales como la educación y la salud, deberán ser prestados en los horarios
y tiempos previstos para tal efecto.
En los contratos que se suscriben entre la Administración Pública y el operador
privado que se encargará del suministro del servicio, contractualmente se debe
pactar “prestar el contrato con la continuidad convenida”346 ya que es uno de los
principios fundamentales en la prestación de servicios púbicos en general y
también los servicios públicos domiciliarios.
El principio de perfectibilidad y adaptabilidad en los servicios públicos, significa
que el encargado de la prestación del servicio (Administración pública o
concesionario) se encuentra en la obligación de prestar al usuario todos los
adelantos técnicos que requiera dicho servicio.
El principio de neutralidad debe interpretarse en armonía con el principio
constitucional de funcionamiento de la administración347, este principio garantiza
dos consignas importantes, una es la satisfacción de los intereses generales con
la prestación del servicio y otra es la prohibición de utilizar la prestación del
servicio para fines proselitistas o partidistas que influyan como medio de
propaganda política, de tal manera que debe primar el respeto hacia los grupos
sociales, respetando el pluralismo en la sociedad española.348
El principio de igualdad, que debe ser interpretado armónicamente con la
Constitución Española349, quiere decir que la prestación de los servicios públicos
en general (Incluidos los domiciliarios) debe darse de manera igualitaria para
todos los españoles, se encuentra proscrita cualquier forma de discriminación, por
tanto, sin embargo no habrán tratos preferenciales salvo en los casos que se
disponga la consecución de servicios públicos para minorías o para sectores más
vulnerables.
Por último, el principio de gratuidad significa el acceso sin costo alguno a
determinados servicios públicos, como el servicio público de seguridad ciudadana
y a los mínimos del agua. Hay determinados servicios públicos de los cuales el
Estado no recibirá retribución alguna de parte del Estado como por ejemplo la
346
REINO DE ESPAÑA. Real Decreto Legislativo 3 de 2011. Op. cit. Art. 161.
Ibíd. Constitución Española de 1978. Art. 103.
348 Ibíd., Art. 21.
349 Ibíd., Art. 14.
347
122
enseñanza básica, la cual constitucionalmente debe ser garantizada por el Estado
de manera gratuita.350
El servicio de energía eléctrica, la cual se entiende que es un servicio público de
características domiciliarias, de igual manera puede hacerse bajo la figura de la
concesión, cimentado en los principios de libertad de elección de suministrador. El
suministro de energía eléctrica deja de ser concebido como un servicio público
cuya titularidad recae en el Estado por medio de una sociedad de mayoría publica,
y en su lugar, sus funciones serán asumidas por dos sociedades mercantiles y
privadas, sobre quien recae el cumplimiento de funciones técnicas, administrativas
y operativas propias de dicha gestión económica.
Es el operador del mercado el encargado de todo lo referente a la gestión
económica del sistema, es decir que debe asumir la gestión del sistema de
compra y de venta de energía eléctrica bajo las condiciones que el aparato
legislativo impone.
Ahora bien, el servicio público de telefonía o de telecomunicaciones, de
conformidad con la legislación española, debe realizarse mediante la obtención de
licencias o autorizaciones de organismos competentes para la prestación de este
servicio de interés general. 351
En virtud de la anterior, es pertinente hacer mención que se trata de dos tipos
diferentes de autorizaciones, unas de carácter general y otras de carácter
individual. Las autorizaciones generales se otorgan de manera reglada y
automática, sin embargo se deben cumplir requisitos tales como la calidad, el
comportamiento competitivo en el mercado de las telecomunicaciones, la
protección de los usuarios, la utilización efectiva y eficaz de la capacidad
numérica, el encaminamiento de las llamadas a los servicios de emergencia, la
interconexión de las redes y la defensa nacional y de la seguridad pública.
En lo referente a la utilización de autorización individual es solamente requerida
cuando se necesite la explotación de redes públicas de telecomunicaciones para
la prestación del servicio telefónico y que este sea utilizado por todos los usuarios
y para la explotación de redes de telecomunicaciones que impliquen el uso del
dominio público radioeléctrico.352
Existe en España, un organismo denominado la Comisión del Mercado de las
Telecomunicaciones, cuya función (entre otras) es determinar si la prestación del
350
Ibíd., Art. 27 y 158.
Directiva 97/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo. Relativa a un marco común en
materia de autorizaciones generales y licencias individuales en el ámbito de los servicios de
telecomunicaciones. Diario Oficial de las comunidades europeas. Bruselas, Bélgica. 10 de Abril de
1997.
352 PARADA, José. (2003). Op. cit.
351
123
servicio de telecomunicaciones pueda originar una desventaja competitiva entre
los operadores o empresas privadas que se dediquen a ello, en caso de que haya
diferencias competitivas la Comisión determinará acciones o mecanismos
tendientes a la distribución del estimado de la prestación económica entre los
operadores que se dediquen a ello.353 Para tal efecto, la Nación Española creó los
órganos de control en lo que respecta a los operadores que suministran los
servicios públicos y (domiciliarios).354
En conclusión, al desarrollo de los servicios públicos en España, se puede
vislumbrar que en ese país no se encuentra contemplada como tal la definición de
servicios públicos domiciliarios, sin embargo, la definición que más se aproxima a
tal es la de servicios esenciales. Servicios como el agua, gas, energía son
considerados como servicios esenciales.
Le teleología de la prestación de los servicios públicos obedece al fin
constitucional ya conocidos, como lo es la satisfacción de necesidades colectivas
de parte del Estado, los servicios públicos es una manera de satisfacer las
necesidades del Estado ofreciendo una calidad, control y vigilancia en la
prestación de todos los servicios públicos en España.
4.3.
DERECHO COMPARADO
La pretensión del presente acápite es establecer las diferencias y/o similitudes que
existen en la prestación de los servicios públicos domiciliarios en Colombia y en
España. Se desarrollarán varios aspectos, entre los cuales se encuentran la
definición de servicios públicos domiciliarios, la prestación de los servicios públicos
domiciliarios y la vigilancia y control que ejercen cada uno de los Estados en lo
que atañe a los servicios públicos domiciliarios.
La diferenciación se hará bajo criterios constitucionales y legales, es decir, se hará
mención en la Constitución y legislación de Colombia para los servicios públicos
domiciliarios, y de igual manera en España, para tal efecto, se contrastarán dichas
legislaciones y se concluirá al respecto. En cuanto a la estructura del esquema, se
utilizara un cuadro comparativo en el cual se ubicará Colombia en el sentido
izquierdo y España en el sentido Derecho, a continuación se realizará el desarrollo
y descripción de los servicios públicos domiciliarios tanto en Colombia como en
España:
353
Ibíd.
354
AGENCIA
DE
EVALUACIÓN
Y
http://www.aeval.es/es/la_agencia/presentacion/.
124
CALIDAD.
[s.f].
Presentación,
de
Cuadro 2. Derecho comparado respecto a los servicios públicos domiciliarios.
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA

El fundamento constitucional de los
servicios
públicos
domiciliarios
se
encuentra consignado en el Artículo 365,
el cual consagra:
“Los servicios públicos son inherentes a la
finalidad social del Estado. Es deber del
Estado asegurar su prestación eficiente a
todos los habitantes del territorio nacional.

En
España
el
fundamento
constitucional en la prestación de los
servicios públicos se encuentra definido
de la siguiente manera:
(…) el Estado mantendrá la regulación, el
control y la vigilancia de dichos servicios
(…)”355

Se define como servicios públicos
domiciliarios “(…) los servicios de
acueducto, alcantarillado, aseo, energía
eléctrica,
telefonía
pública
básica
conmutada, telefonía móvil rural, y
distribución de gas combustible, tal como
se define en este capítulo.”356

Entre los diferentes fines del
Estado en la prestación de los servicios
públicos domiciliarios, y los consagrados
en el artículo 2 de la Ley de servicios
públicos domiciliarios357, se encuentra
garantizar la calidad del bien objeto de
servicio público y su disposición final, dar
atención de manera prioritaria en materia
355
“1. Toda la riqueza del país en sus
distintas formas y sea cual fuere su
titularidad está subordinada al interés
general.
2. Se reconoce la iniciativa pública en la
actividad económica. Mediante ley se
podrá reservar al sector público recursos
o servicios esenciales, especialmente en
caso de monopolio y asimismo acordar la
intervención de empresas cuando así lo
exigiere el interés general.”
366

Como se ha dicho en el desarrollo
del trabajo, en España no se habla como
tal de servicios públicos domiciliarios, sino
de servicios esenciales, para tal efecto la
doctrina Española los define de la
siguiente manera: Servicios esenciales
“(…) En coherencia con la línea
interpretativa mantenida respecto del art.
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 365.
Ibíd., Ley 142 de 1994. Op. cit. Por la cual se establece el régimen de los servicios públicos
domiciliarios y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial. Artículo 14. numeral 21. Santa Fe de
Bogotá, Colombia
357 Ibíd.
366 REINO DE ESPAÑA. Constitución Española de 1978. Art. 128, Numeral 2.
356
125
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
de agua potable y saneamiento básico,
brindar mecanismos que garanticen a los
usuarios el acceso a los servicios públicos
domiciliarios.

El control y vigilancia en materia de
servicios públicos está a cargo de la
Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios la cual se encuentra adscrita
al Ministerio de Desarrollo Económico358.
La
Superintendencia
de
Servicios
Públicos “(…) protege y promueve los
derechos y los deberes de los usuarios y
prestadores de los servicios públicos,
para contribuir al desarrollo sostenible del
país y a la calidad de vida de sus
habitantes”359.

En virtud de lo anterior, la
Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios se encarga de salvaguardar
y proteger a escala constitucional los
derechos de los usuarios en la prestación
de los servicios públicos domiciliarios en
procura de alcanzar un desarrollo
sostenible a nivel nacional.

En cuanto a la prestación del
servicio, el suministro lo podrán hacer las
empresas de servicios públicos y las
personas naturales o jurídicas que
produzcan para ellas mismas, o como
consecuencia o complemento de su
actividad principal, los bienes y servicios
propios del objeto de las empresas de
servicios públicos.360

La legislación concerniente a la
128.2 CE, la declaración de una actividad
como servicio público requiere, a modo de
presupuesto previo, que la actividad de
que se trate pueda ser calificada como
esencial, exigencia que determina que
todos los servicios públicos tengan
carácter esencial pero no implica que los
servicios esenciales deban configurarse
necesariamente como públicos, pues la
decisión de reservar una actividad al
sector público se encuentra dentro de las
facultades -que no obligaciones- del
legislador. La noción de servicio esencial
también es utilizada por la Constitución
como técnica que, por su eficacia
limitadora,
permita
garantizar
la
supremacía de ciertas necesidades
colectivas.(…)”367

De lo anteriormente enunciado se
puede colegir que, calificar determinada
actividad como un servicio esencial, es
decir, todos los servicios públicos pueden
ser esenciales, pero no todo servicio
esencial puede tener la connotación de
servicio público.

En la legislación colombiana se
encuentra la Ley 142 de 1994,
interiormente hace referencia a los
mecanismos de defensa del usuario, pero
en la Legislación Española se encuentra
la ley 3 de 2014 la cual se dedica en sus
apartes a la defensa de los usuarios de
los servicios públicos. Teniendo en cuenta
que no se encuentra prevista la noción de
servicios públicos domiciliarios, allí se
358
AMAYA, C.; LORA REYES, N. Servicios Públicos Domiciliarios. Bogotá: [Citado: 30, Julio,
2014]. Disponible en Internet: <http://es.slideshare.net/joshramos/servicios-publicos-domiciliarios8106645>.
359 SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS. Bogotá: [Citado: 30, Julio,
2014]. Disponible en Internet: <http://www.superservicios.gov.co/Institucional/Mision-y-Vision>
360 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Ley 142 de 1994. Ob. cit. Art. 15.
367 VALERO, J. El concepto de servicio público a la luz de la constitución. Murcia: [Citado: 30. Julio,
2014]. Disponible en Internet: <http://www.carm.es/chac/interleg/arti0001.htm>.
126
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
materia, establece plena y taxativamente
los requisitos que debe reunir una
empresa cuyo objeto sea el suministro de
servicios públicos, entre esos requisitos
se encuentra el de llevar las siglas E.S.P.
(Empresa de Servicios Públicos) y que
dicha sociedad sea susceptible de
composición accionaria (sociedad por
acciones).

La naturaleza de las empresas que
prestan servicios públicos, la ley exige
que deben ser sociedades por acciones
cuyo objeto directo es la prestación de los
servicios públicos que se consagran en la
Ley 142 de 1994 y deben estar a lo
dispuesto en la organización jurídica de
que trata dicha ley.361

A pesar de que dichas empresas
tengan naturaleza privada, al prestar
directamente un servicio público son
sujetas también a las reglas del Derecho
Administrativo.

En lo que respecta a la legislación
en materia de servicios públicos
domiciliarios se tiene la Ley 286 de 1996,
por medio de la cual se modifica
parcialmente la ley 142 y 143 de 1994 la
cual consagra limites en la facturación de
servicios públicos domiciliarios,
se
establece el régimen de contratos para la
prestación de los servicios públicos
domiciliarios, los canales de control y
vigilancia de los servicios públicos
domiciliarios, se establecen mecanismos
de defensa del consumidor o usuario la
ley 632 de 2000 define el aseo como un
servicio público domiciliario y desarrolla
incluye el servicio de agua, gas,
transporte, entre otros.

La jurisprudencia del Tribunal
Constitucional Español con relación a los
servicios públicos (y domiciliarios) arguye:
361
“La noción de «poderes públicos» que
utiliza nuestra Constitución (arts. 9, 27, 39
a 41, 44 a 51, 53 y otros) sirve como
concepto genérico que incluye a todos
aquellos entes (y sus órganos) que
ejercen un poder de imperio, derivado de
la soberanía del Estado y procedente, en
consecuencia, a través de una mediación
más o menos larga, del propio pueblo.
Esta noción no es sin duda coincidente
con la de servicio público, pero lo
«público» establece entre ambas una
conexión que tampoco cabe desconocer,
pues las funciones calificadas como
servicios públicos quedan colocadas por
ello, y con independencia de cuál sea el
título (autorización, concesión, etc.) que
hace posible su prestación, en una
especial
relación
de
dependencia
respecto
de
los
«poderes
públicos»(…)”368(Líneas no originales del
texto)

De conformidad con lo anterior se
puede colegir que en España las nociones
de poder público y servicio público se
encuentran aparejadas ya que conservan
una afinidad y dependencia para el
cumplimiento de los Fines del Estado.

Como se dijo en el desarrollo
conceptual del presente trabajo, la
prestación de los servicios públicos puede
Ibíd. Art. 17.
REINO DE ESPAÑA. Tribunal Constitucional. Sala Segunda. Sentencia del 11 de Mayo de
1983. Magistrados Ponentes: don Jerónimo Arozamena Sierra, Presidente, y don Francisco Rubio
Llorente, don Luis Díez-Picazo y Ponce de León, don Francisco Tomás y Valiente y don Antonio
Truyol Serra. Sentencia STC 035 de 1983.
368
127
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
su esquema.

Frente a los derechos que aparejan
los
servicios
Públicos,
la
Corte
Constitucional en providencia del año
2012 arguyó:
estar a cargo de la misma Administración
Pública – Estado o por sociedades
anónimas y concesionarios. El Estado
puede participar parcial o totalmente en el
suministro de servicios públicos.

Mientras que en Colombia se exige
como requisito sine qua non que la
empresa prestadora del servicio público
que deba tener una composición
accionaria (sociedad por acciones), en
España no se exige como tal ese
requisito, solo hace mención de la
naturaleza de la sociedad, que puede ser
anónima, mixta o puede ser un consorcio.

En
España
hay
diferentes
modalidades por medio de las cuales se
puede realizar la prestación de los
servicios públicos, sanitarios o servicios
esenciales.369

Contractualmente el desarrollo y la
prestación de los servicios públicos en la
nación de España podrá desarrollarse en
diferentes modalidades conforme a lo
estipula la ley :
Gestión Directa.
Gestión interesada.
Gestión a través de sociedad de
economía mixta.
Gestión privada o indirecta.
Sociedad de economía mixta.
Arrendamiento.
Concesión
Concierto.

Hay una diferencia en cuanto a
legislación entre Colombia y España,
mientras que en Colombia hay legislación
específica para el tema de servicios
“(…) Esta Corporación ha considerado en
pasadas oportunidades, que los servicios
públicos al encontrarse en el marco del
Estado Social de Derecho, constituyen
“aplicación
concreta
del
principio
fundamental de solidaridad social” y se
erigen como el principal instrumento
mediante el cual “el Estado realiza los
fines esenciales de servir a la comunidad,
promover la prosperidad general y
garantizar la efectividad de los principios y
derechos constitucionales”.
(…)
En el mismo sentido, ha afirmado esta
Corporación, que los servicios públicos
responden por definición a una necesidad
de interés general, cuya satisfacción no
puede faltar ni ser discontinua, en tanto
que toda carencia e interrupción en los
mismos puede ocasionar a los usuarios
problemas graves en sus condiciones
dignas de vida. (…)"362(Líneas fuera del
texto)

Como se dijo en el pasaje
jurisprudencial anterior, la Honorable
Corte Constitucional establece que el
servicio público encarna el cumplimiento
de los fines del Estado y de otra parte la
satisfacción y el cumplimiento de
362
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-281 de 12 de abril de 2012. MP.
Mauricio González Cuervo.
369 Prestación de servicios públicos. Madrid: [Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en Internet:
<http://es.wikipedia.org/wiki/Prestaci%C3%B3n_de_servicios_p%C3%BAblicos_(Espa%C3%B1a)>
128
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
garantías constitucionales con sujeción al
espíritu del Estado Social de Derecho.

De igual manera que en España,
en Colombia el poder legislativo es el
competente para definir lo que considera
como servicios públicos, en este caso
domiciliarios,
en
providencia
constitucional se afirma que:
públicos domiciliarios con la ley 142 de
1994, en España mediante legislación se
propende el mejoramiento en la calidad
de los servicios públicos pero desde un
campo más amplio370, pues allí no se
hace mención del agua, gas, energía
eléctrica ni comunicaciones, sino de
servicios públicos desde una acepción
más abstracta.

En lo referente a la adjudicación
para la prestación de los servicios
públicos,
tanto
en
la
legislación
Colombiana como en la legislación
Española el Estado tiene intervención en
el funcionamiento de las empresas, las
adjudicaciones en Colombia se realizan
con concesión de licencias, mientras que
en España se maneja el término de
autorizaciones que pueden ser generales
o individuales.

Concretamente hablando de los
servicios públicos domiciliarios de gas,
energía eléctrica, agua potable y
comunicaciones en el caso de Colombia,
como se ha dicho, en España no se tiene
esta connotación de “domiciliarios” sino
de meramente públicos. La misma
legislación española, por ejemplo en el
suministro de energía eléctrica, ordena en
su parte motiva que se abandone dicha
definición, lo hace en los siguientes
términos:
“(…) De conformidad con la Constitución
Política, la “regulación” de las actividades
que constituyen servicios públicos le
compete al Legislador. El detallado marco
constitucional
diseñado
por
el
constituyente de 1991 en materia de
servicios públicos, refleja la importancia
de éstos como instrumentos para
realización de los fines del Estado Social
de Derecho, así como para el logro de la
plena vigencia y eficacia de los derechos
constitucionales que garantizan una
existencia digna. (…)”363

Lo anterior se puede explicar a la
luz del Principio constitucional de
configuración legislativa, el cual sugiere
que es de competencia del poder
legislativo, determinar cuáles son las
actividades que deben considerarse y
vigilarse como servicio público domiciliario
de acuerdo a las características de
necesidad colectiva y que además encaje
en los derechos fundamentales.

Si bien es cierto existe la
Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios cuya función principal es la
de prestar vigilancia y control sobre las
empresas que prestan los servicios
públicos domiciliarios, la ley designó la
creación de comisiones reguladoras en
363
“(…) se abandona la noción de servicio
público,
tradicional
en
nuestro
ordenamiento pese a su progresiva
pérdida de trascendencia en la práctica,
sustituyéndola por la expresa garantía del
suministro a todos los consumidores
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-741 de 2003. Op. cit.
REINO DE ESPAÑA. Ley 28. (18, julio 2006). De Agencias Estatales para la mejora de servicios
públicos. Boletín Oficial del Estado. Madrid, España.
370
129
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
los servicios públicos domiciliarios.

La comisión reguladora de agua
potable y saneamiento básico se encarga
de:
demandantes del servicio dentro del
territorio nacional (...)”371

En España por disposiciones
legales, se ordenó dejar a un lado la
noción de servicio público en lo que atañe
al servicio de gas e hidrocarburos, ahora
este servicio es un servicio esencial.

En cuanto a los órganos de control
y vigilancia de los servicios públicos, que
para el caso de Colombia es la
Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios, pero para el caso de
España el órgano encargado de dicha
función es la Agencia Estatal para la
mejora de los servicios públicos.

Ya conocidas las facultades y/o
funciones de la Superintendencia de
Servicios públicos domiciliarios en la Ley
142 de 1994, las facultades de la Agencia
Estatal para la mejora de los servicios
públicos se encuentran definidas en la ley
28 de 2006 y en el Real Decreto 1418 de
2006.

Para el caso de Colombia existe
para cada uno de los servicios públicos
domiciliarios una entidad que imprime
vigilancia y control tales como las
comisiones
(de
agua
potable
y
saneamiento básico, de energía y gas y
de comunicaciones) lo que permite
identificar que hay un control general de
parte de la Superintendencia de Servicios
públicos domiciliarios y un control
especifico de parte de las comisiones
reguladoras, mientras que en la
legislación y el funcionamiento de los
servicios
públicos
domiciliarios
(esenciales en España) todo el control
“(…) regular monopolios, promover la
competencia, impulsar la sostenibilidad
del sector Agua Potable y Saneamiento
Básico, evitando abusos de posición
dominante, garantizando la prestación de
servicios
de
calidad,
con
tarifas
razonables y amplia cobertura. (…)”364

La comisión reguladora en pocas
palabras vigila el control efectivo de
posición dominante de las empresas cuyo
objeto sea el suministro de agua potable,
de igual manera vigila el régimen de
tarifas en esta prestación y en procura del
cumplimiento de la constitución garantiza
el suministro con una amplia cobertura.

La comisión reguladora de gas y
energía eléctrica tiene como objetivo “(…)
regular los servicios públicos domiciliarios
de energía eléctrica, gas licuado de
petróleo y combustibles líquidos de
manera
técnica,
independiente
y
transparente, promoviendo el desarrollo
sostenido de estos sectores, regulando
los
monopolios,
incentivando
la
competencia donde sea posible y
atendiendo
oportunamente
las
necesidades de los usuarios y las
empresas de acuerdo con los criterios
establecidos en la Ley.”

La comisión reguladora de gas y
energía eléctrica, también vigila y controla
los monopolios en el sector, la finalidad es
garantizar el acceso a este servicio
364
COMISIÓN DE REGULACIÓN DE AGUA POTABLE Y SANEAMIENTO BÁSICO. Estructura
organizacional, Misión. Bogotá: [Citado: 30. Julio, 2014]. Disponible en Internet:
<http://www.cra.gov.co/es/acerca-de-la-entidad/estructura-organizacional>.
371 Ibíd., Ley 34 de 1998. Op. cit.
130
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
público a los usuarios en procura del
desarrollo sostenible del país.

La
comisión
reguladora
de
comunicaciones tiene como función “(…)
promover la competencia y la inversión
así como proteger los derechos de los
usuarios y acorde con los lineamientos del
estado, garantizar la prestación efectiva
de los servicios de telecomunicaciones y
el desarrollo del sector en el marco de la
convergencia y la sociedad de la
información.”365

La
comisión
reguladora
de
comunicaciones, de igual manera tiene
como finalidad garantizar que el
suministro del servicio de comunicaciones
sea igual para todos los usuarios que
garantice una cobertura en todo el
territorio nacional.

En conclusión conceptuando sobre
su noción y sobre la prestación de los
servicios públicos domiciliarios, tanto en
Colombia como en España la prestación
de los servicios puede estar a cargo de
empresas o sociedades, que para el caso
de Colombia son empresas por acciones,
mientras que en España no exige tal
formalidad pero si se encuentra presente
la figura del consorcio.

En Colombia si está plenamente
identificada la noción de servicios públicos
y hay una legislación para este tema en
particular donde se definen cuáles son los
servicios públicos domiciliarios, quienes
prestan dichos servicios y cuáles son las
entidades del Estado que se encargan de
la inspección y vigilancia.
recae sobre la Agencia de Estatal para la
mejora de los servicios públicos.

Finalmente, el Derecho comparado
permite identificar que en Colombia la
legislación y la jurisprudencia si arroja
como tal el concepto de servicios públicos
domiciliarios, su régimen jurídico, la
identificación de cuáles son los servicios
públicos domiciliarios, mientras que en
España no está plenamente concebida la
noción
de
“servicios
públicos
domiciliarios” sino que su acepción es
meramente la de servicios públicos o se
habla de servicios esenciales.
365
Como se pudo evidenciar, servicios tales
como el gas y la energía eléctrica que en
Colombia claramente son servicios
públicos domiciliarios, en España la
legislación ordena que se suprima su
connotación de servicios públicos y en su
lugar utilizar el término de servicios
esenciales.
COMISIÓN DE REGULACIÓN DE COMUNICACIONES. Comisión de regulación de
comunicaciones.
Bogotá:
[Citado:
30.
Julio,
2014].
Disponible
en
Internet:
<http://www.ane.gov.co/index.php/conozca-la-ane/entidades-relacionadas/comision-de-regulacionde-comunicaciones.html>.
131
EN COLOMBIA
EN ESPAÑA
En España no está plenamente la
definición de servicios públicos, por
cuanto que, en España no existe como tal
el concepto de servicios públicos
domiciliarios, sino de servicios esenciales,
entre los cuales se encuentran los
servicios sociales, la educación, la
sanidad, entre otros, sin embargo hay
diversidad de conceptos que solamente
tienen en común la satisfacción de
intereses colectivos.
En España la legislación que existe al
respecto es la denominada ley de
servicios locales, mediante la cual los
municipios tienen la competencia de
establecer cuáles son los servicios
considerados
como
esenciales
cumpliendo con las características de
necesidad colectiva.
Fuente: Autora.
Basado en lo anterior, y teniendo en cuenta que, los servicios públicos se erigen
como el principal instrumento mediante el cual el Estado realiza los fines
esenciales de servir a la comunidad y garantizar la efectividad de los principios y
derechos constitucionales de los colombianos, son éstos la herramienta idónea
para garantizar un nivel de vida mínimo en condiciones de igualdad y dignidad.
Ahora bien, de conformidad con lo establecido en el artículo 365 de la Constitución
colombiana, consagra que, está en cabeza del Estado garantizar la prestación
eficiente de los mismos a todos los habitantes del territorio nacional, en cuanto a la
instalación, continuidad, regularidad y calidad del servicio. En el mismo sentido,
los servicios públicos responden por definición a una necesidad de interés general,
cuya satisfacción no puede faltar ni ser interrumpida, en tanto que toda carencia
de estos puede ocasionar a las persona problemas graves en sus condiciones
dignas de vida.
En cuanto a España, se encuentra consagrado en el artículo 158.1 de su
Constitución, una garantía de un nivel mínimo en la prestación de los servicios
públicos fundamentales. Es decir que, en España no existe, como tal, el concepto
de Servicios públicos domiciliarios, sino que, son de interés general o también
llamados servicios esenciales. En este sentido, este país sigue los lineamientos
establecidos por la OIT, mediante los cuales se consideran a los servicios públicos
132
de suministro (agua, electricidad y gas) como fundamentales, y se destaca el
desempeño que ellos cumplen como esencial en el desarrollo económico y social.
No obstante, Colombia y España confluyen, en que, los Estados le dan la potestad
a los particulares para que presten los servicios públicos, que para este caso
serían los domiciliaros, con unas garantías mínimas y con intervención en su
regulación y vigilia por parte del Estado, teniendo en cuenta que, dicha potestad
que le dan los Estados está orientado por varios deberes relevantes a la hora de
regular los servicios públicos domiciliarios, es decir, deben asegurar su prestación
eficiente a todos los habitantes del territorio, dar soluciones eficientes a las
necesidades básicas insatisfechas de saneamiento ambiental, también en
garantizar la cobertura y la calidad en la prestación de los servicios públicos
domiciliarios; y lo más importante, garantizar los derechos y deberes de los
usuarios.
Así mismo, tanto en Colombia como España, los servicios públicos son inherentes
a finalidad del estado, puesto que en él recae la prestación, garantía y vigilia de
los mismos. Si bien existen diferencias en lo que respecta al tratamiento de los
Servicios Públicos Domiciliarios en Colombia y los Servicios Públicos en España,
la más importante tiene que ver con el tema conceptual, mientras que en Colombia
si se encuentra plenamente identificado de parte de la Legislación, la doctrina y la
jurisprudencia el concepto de Servicios Públicos Domiciliarios (agua potable, gas,
luz, telefonía móvil), en España no existe como tal el concepto de servicios
públicos domiciliarios sino la acepción de Servicios Públicos esenciales.
En lo que atañe a la prestación de los servicios públicos, en ambas legislaciones
es similar, ya que, esta puede hacerse de manera directa por el Estado o por
medio de sociedades anónimas, mixtas o consorcios, en Colombia no se habla de
dichas sociedades, el requisito es que sea una sociedad que tenga composición
accionaria.
La ley 142 de 1994 es el estandarte legislativo en materia de servicios públicos
domiciliarios en Colombia, adicionalmente, tiene previstos los mecanismos que
tienen los usuarios para la protección de sus derechos como usuarios; en España
cada servicio tiene su ley, el agua, el gas, la energía eléctrica, cada uno está
regulado por una ley específica, incluso, en algunos servicios se ordena en su
parte motiva que le sea removida su connotación de servicio público y en su lugar
atribuirle la noción de servicios esenciales. En cuanto a los mecanismos de
protección de los consumidores, España cuenta con la legislación que así lo
dispone como se hizo mención en el cuadro comparativo.
Otra de las diferencias, radica en la intensidad del control y vigilancia de parte de
las Entidades del Estado, en España la Agencia de Evaluación y calidad de los
servicios públicos controla el tema de los servicios públicos y servicios esenciales,
como es el tema de salud, educación, servicios sociales, energía eléctrica, gas,
133
entre otros, ya que, el concepto de servicios públicos domiciliarios no está previsto
en la legislación, doctrina, ni en la jurisprudencia. En Colombia, la
superintendencia de servicios públicos se encarga de realizar la vigilancia y control
sobre las empresas prestadoras de servicios públicos y para ello delega también a
comisiones reguladoras.
Sin embargo, una diferencia contundente que presenta la legislación española,
respecto de la colombiana, es que, la prestación de los servicios públicos
domiciliarios se encuentran consagrados como fundamentales372, garantizando un
nivel mínimo de servicios públicos fundamentales y las correspondientes
asignaciones presupuestarias; mientras que la LOFCA (Ley Orgánica 8 de 1980
art. 15) establece tales garantías y asignaciones, además de garantizar un
régimen tarifario preferencial para los sectores económicamente débiles.
4.4. PROPUESTA: SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS COMO UN
DERECHO FUNDAMENTAL PARA LA POBLACIÓN VULNERABLE
En el ordenamiento jurídico colombiano, la prestación de servicios públicos es
inherente a la finalidad del estado373 y en la propia Constitución se estipula que
mediante una ley se regularan los derechos de los usuarios374.
El inciso primero del artículo 56 de la Constitución Política de Colombia garantiza
el derecho de huelga, salvo en los servicios públicos esenciales definidos por el
legislador, en consecuencia el legislador debe consagrar los servicios públicos que
se debe considerar esenciales.
Establece la Ley 142 de 1994375 que, para los efectos de la correcta aplicación del
inciso primero del artículo 56 de la Constitución Política de Colombia, todos los
servicios públicos se considerarán servicios públicos esenciales.376 Así mismo,
con respecto a la “esencialidad de un servicio público”, la Corte Constitucional, en
la sentencia C- 450 de 1995, lo definió de la siguiente forma:
“El carácter esencial de un servicio público se predica, cuando las actividades que
lo conforman contribuyen de modo directo y concreto a la protección de bienes o a
la satisfacción de intereses o a la realización de valores, ligados con el respeto,
vigencia, ejercicio y efectividad de los derechos y libertades fundamentales, ello es
así, en razón de la preeminencia que se reconoce a los derechos fundamentales
372
REINO DE ESPAÑA. Constitución Española de 1978. Art. 150.
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 365.
374 Ibíd., Artículo 369.
375 Ibíd., Ley 142 de 1994. Artículo 4. Op. cit.
376 Ibíd., Constitución política. Artículo 56.
373
134
de la persona y de las garantías dispuestas para su amparo, con el fin de asegurar
su respeto y efectividad”. 377
De acuerdo a lo establecido por la Corte Constitucional, los servicios públicos
domiciliarios, y correspondiendo a la finalidad pública que ellos cumplen, denotan
lo esencial de su función y revisten un contenido fundamental.
En este sentido, el concepto de servicios públicos ha evolucionado, de ser una
función pública a una actividad orientada a la satisfacción de las necesidades de la
población, tal como lo afirmo la Corte Constitucional, citando al tratadista
Marienhoff, “el servicio público no es simplemente un "concepto" jurídico; es ante
todo un hecho, una realidad”378, realidad a la cual no es ajena el sistema
normativo Colombiano, ya que su regulación se consagro desde la propia
Constitución Política379 y desemboco finalmente en la Ley 142 de 1994380.
En este orden de ideas, se puede afirmar que los servicios públicos domiciliarios
son mecanismos de los cuales se vale el Estado, ya sea a través de entidades
públicas o privadas, para proporcionar bienes o servicios, dirigidos a satisfacer las
necesidades básicas de subsistencia de toda la comunidad, sujetándose siempre
al ordenamiento legal y constitucional que lo regule.
En virtud de lo anterior, se faculto a diferentes entidades particulares para que
presten los mentados servicios con la vigía y regulación del Estado, “por
consiguiente, la Carta a pesar de que reconoce la posibilidad de que los
particulares presten servicios públicos, reserva funciones esenciales al Estado, en
esta materia y en especial le atribuye una competencia general de regulación (art.
365 C. P.)” 381.
Esta regulación, control, vigilancia y si se quiere “injerencia” en los servicios
públicos proviene de la facultad constitucional según la cual, el Estado debe dirigir
la economía e intervenir en los servicios públicos y privados, para efectos de
regular la economía y propender con la mejoría de la calidad de vida de los
habitantes de territorio nacional, claro está que, sin perjudicar ni obstaculizar la
libre iniciativa privada (arts. 333 y 334 C. P.).
Ahora bien, partiendo del carácter esencial de los servicios públicos domiciliarios,
mediante los cuales se busca alcanzar un nivel de vida digna, existen segmentos
de la población que, debido a su especial condición de vulnerabilidad no logran
377
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia C-450 de 1995. Op. cit.
Ibíd., Sentencia T-578 de 1992. Op. cit.
379 Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución Política; Artículos 365 y siguientes.
380 Ibíd., Ley 142 de 1994 Por la cual se establece el régimen de los servicios públicos domiciliarios
y se dictan otras disposiciones.
381 Ibíd.
378
135
cumplir dicho fin. Este tipo de población se caracteriza por estar conformado de
personas, que ya sea por condiciones económicas, sociales, culturales, laborales
o familiares, se encuentran en estado de indefensión, y “se enfrentan a la
vulnerabilidad relacionada con el riesgo, también tienen características intrínsecas
que van más allá de su relación con el riesgo”382.
No obstante, en el ordenamiento jurídico colombiano no existe una definición
específica sobre “población vulnerable”, sin embargo, la Corte Constitucional, en
reiterada jurisprudencia383, ha mencionado quienes integran dicha población, las
cuales son: las personas en condición de desplazamiento, en situación de
discapacidad, mujer cabeza de familia, adultos mayores, grupos étnicos (afro
descendientes población rom ó gitanos, indígenas y raizales).
En relación con lo anterior, la prestación de servicios públicos domiciliarios juega
un papel primordial para garantizar los derechos fundamentales de esta población;
pese a ello, la satisfacción de los servicios públicos no se satisface con la mera
prestación, sino que,..
“deben mantener un nivel de eficiencia óptimo, que permita dar respuesta a
las necesidades sociales imperantes de justicia material y de condiciones
reales de igualdad. Dicho nivel de eficiencia se concreta en la “continuidad,
regularidad y calidad del mismo” frente a lo cual su prestación “no puede
tolerar interrupciones” y mucho menos cuando la interrupción se acomete con
el objeto de “hacer prevalecer el interés económico del particular o entidad
pública prestataria del servicio frente a los intereses públicos sociales que
representa el Estado.”384
De los componentes que concretan la eficiencia de la prestación de un servicio
público domiciliario, se encuentra el contenido de “tipo prestacional” de un
derecho. No obstante, en el texto constitucional no se encuentra establecido la
prestación de los servicios públicos domiciliarios como derecho fundamental,
menos aún, como un derecho fundamental preferencial de la población vulnerable.
Al respecto, dentro de nuestro ordenamiento constitucional se puede distinguir dos
tipos de derechos, derechos fundamentales de aplicación directa y derechos
fundamentales por conexidad o aplicación indirecta, perteneciendo estos últimos
los derechos económicos, sociales y culturales dentro de los cuales se enmarca la
382
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN, DNP (2007). Op. cit.
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL. Ver Sentencias T-736 de 2013, T- 638 de 2013, T610 de 2013, T-740 de 2012, T-160 de 2012, T-300 de 2010, entre otras.
384 Ibíd., Sentencia T-881 de 2002, octubre 17 de 2002. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo
Montealegre Lynett. Cfr., Sentencias T-380 de 1994, T-235 de 1994, T-406 de 1993 y T-058 de
1997.
383
136
prestación de servicios públicos domiciliarios,385 que, dada su naturaleza, no los
hace merecedores de una protección directa mediante la acción de tutela.
En este sentido, el desconocimiento de carácter de fundamental de algunos
derechos económicos y sociales esgrimidos por la jurisprudencia de la Corte
Constitucional se debe a tres aspectos principales386, que han llevado a un
desarrollo casi contradictorio de ésta línea jurisprudencial: la clasificación de los
derechos fundamentales de acuerdo a la generación en la cual ha sido
concebidos; el carácter prestacional que enmarcan estos derechos y; la
indeterminación de las prestaciones que se encuentran protegidas por estos
derechos.
Así pues, si bien el artículo 365 de la Constitución Política de Colombia establece
que los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado, 387 el
propio texto constitucional no precisa el contenido de la prestación de los servicios
públicos domiciliarios. En efecto, de acuerdo a Luigi Ferrajoli, es menester
formular las normas constitucionales sustantivas en términos de derecho (que
para este caso, sería el derecho fundamental a la prestación de los servicios
públicos domiciliarios), por cuanto que, “la formulación de las normas
constitucionales sustantivas en términos de derechos sirve para explicar la
titularidad de tales normas – en sentido no figurado, sino literal – a cargo de las
personas y/o de los ciudadanos, y, por ello, la colocación de estos en una posición
supra ordenada al artificio jurídico, como titulares de otros tantos fragmentos de la
soberanía popular”388.
Entonces, el no reconocimiento por parte de la normativa constitucional del
derecho fundamental, de carácter sustantivo, de la prestación de los servicios
públicos domiciliarios, trae como consecuencia jurídica inmediata, su protección
mediante la acción de tutela, lo que conlleva necesariamente al desprendimiento
de “dos categorías conceptuales que hasta entonces habían sido asimiladas en la
jurisprudencia constitucional: de un lado, el carácter fundamental de los derechos
económicos, sociales y culturales y de otro, las vías que estos requieren para su
efectivo cumplimiento”389.
Esta distinción despojaría a los derechos económicos, sociales y culturales (como
la prestación de los servicios públicos domiciliarios) de su dimensión subjetiva, lo
que implicaría su exigibilidad frente al estado, por tanto, la distinción que en
ocasiones la Corte Constitucional, efectúa respecto de la protección de un
385
RIVEROS, Daniel. (2010). Ob.cit.
Ibíd.
387 COLOMBIA. CONGRESO DE LA REÚBLICA. Constitución Política, artículo 365.
388 FERRAJOLI, Luigi; MANERO, Juan Ruiz. Dos modelos de constitucionalismo. Madrid: Editorial
Trotta. 2012. p. 53.
389 RIVEROS, Daniel. (2010). Ob.cit.
386
137
derecho económico, social y cultural como fundamental, en relación con la
procedencia de la acción de tutela, restringiría la exigibilidad de éstos frente al
estado.
En este sentido, la prestación de los servicios públicos domiciliarios cumple a
cabalidad con los componentes de un derecho subjetivo, que a la postre lo
encuadraría como un derecho fundamental; no obstante, en el texto constitucional
no se encuentra establecido la prestación de los servicios públicos domiciliarios
como derecho fundamental, y en consecuencia no garantiza su prestación a
personas que se encuentran en condición de vulnerabilidad.
Así, si bien, el artículo 365 de la Constitución Política de Colombia establece que
los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado, 390 el propio
texto constitucional no precisa el contenido de la prestación de los servicios
públicos domiciliarios; “la Constitución de 1991 no definió el régimen legal de los
mismos: se defirió al legislador la libertad de escoger el régimen jurídico más
apropiado, estableciendo una entrada libre al capital privado que podrá prestarlos
en forma conjunta con el Estado, reservándose este último la potestad de
regularlos”391.
En consecuencia, el desconocimiento como derecho fundamental subjetivo y
autónomo de la prestación de los servicios públicos domiciliarios deja en libertad al
legislador de establecer quién y cuales tienen derecho al acceso a éste, por tanto,
no se garantiza una titularidad constitucional específica, para el caso de la
población vulnerable, de la prestación de este servicio, por tanto, no se coloca a
este derecho en una posición supra ordenada del ordenamiento jurídico.
En efecto, “el orden jurídico, según lo hemos indicado, confiere un “derecho
subjetivo” a un individuo cuando otorga a éste, o su, representante, la posibilidad
de poner en movimiento el proceso que habrá de terminar con la ejecución de la
sanción”392; entonces, como actualmente se encuentra consagrado el derecho a la
prestación de los servicios públicos domiciliarios, ocasiona que, la Corte
Constitucional, como protectora de la Constitución, condicione la protección de un
derecho económico, social y cultural (como se ha tratado, hasta ahora, la
prestación de los servicios públicos domiciliarios) como fundamental, en relación
con la procedencia de la acción de tutela, lo cual restringiría la exigibilidad de éste
derecho frente al estado.
Contrario a lo anterior, si bien la prestación de los servicios públicos domiciliarios
hace parte de los derechos económicos y culturales, dentro de su contenido se
390
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 365.
ÁLVARES CASALLAS, Leonardo. III jornadas de derecho constitucional y administrativo. Las
reformas a la Constitución Política. El derecho administrativo de los servicios públicos. Bogotá
D.C.: Universidad Externado de Colombia. 2003. p. 275.
392 KELSEN, Hans. (1995). Op. cit.
391
138
evidencia los componentes de un derecho subjetivo, que lo convertiría en un
derecho fundamental.
En este sentido, un derecho económico, social y cultural es fundamental al
encontrarse en una norma jurídica de carácter constitucional de la cual se emana
una obligación jurídica frente un tercero.
En virtud de lo anterior, los componentes de un derecho subjetivo son: titular de un
derecho, sujetos obligados de los derechos sociales fundamentales y el objeto de
los derechos fundamentales.
Entonces, frente a los titulares del derecho a la prestación de los servicios públicos
domiciliarios, de acuerdo al artículo 365 de la Constitución Política 393, “es deber
del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio
nacional”, por tanto, los titulares del precitado derecho son los habitantes del
territorio nacional que se constituyen como usuarios de éste servicio. No obstante
lo anterior, y atendiendo a la realidad social y económica por la cual atraviesa
nuestro país, existen sujetos que merecen especial prelación respecto de los
demás habitantes del territorio nacional, como lo son los sujetos en especial
condición de vulnerabilidad; ya que, ellos, en la mayoría de las ocasiones, ven
troncadas las posibilidades de acceder a la prestación efectiva y digna de los
servicios públicos domiciliarios, por tanto es menester que se le garantice un nivel
mínimo respecto al acceso a los mismos.
En cuanto a los sujetos obligados a la prestación de éste servicio, el inciso
segundo del precitado artículo constitucional indica que “los servicios públicos
estarán sometidos al régimen jurídico que fije la ley, podrán ser prestados por el
Estado, directa o indirectamente, por comunidades organizadas, o por
particulares”394, por tanto, el Estado y todas aquellas empresas cuyo objeto social
es la prestación de los servicios públicos domiciliarios se encuentran obligadas
respecto del derecho a la prestación de los servicios públicos domiciliarios.
En consecuencia, el objeto del derecho son todas las obligaciones que emanan
de los artículos 365, 366 y 369 de la Constitución Política y en la Ley 142 de 1994
que constituyen el contenido del derecho fundamental de la prestación de los
servicios públicos domiciliarios, “es decir, son todas aquellas acciones u omisiones
encaminadas a la consecución de una prestación continua de los servicios
públicos domiciliarios y de buena calidad”395.
Por otra parte, en algunos países, como por ejemplo España, desde su
Constitución se consagra como garantía un nivel mínimo en la prestación de los
393
COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Artículo 365.
Ibíd. Artículo 365.
395 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. T-701 de 2009. Op. cit.
394
139
servicios públicos fundamentales396. No obstante a lo anterior, en España no
existe, como tal, el concepto de Servicios públicos domiciliarios, al contrario, éste
ha desparecido, no porque universalmente no exista, sino que allí se habla es de
servicios de interés general.
La teleología del servicio público en la legislación española397 es la de satisfacer
las necesidades colectivas, esa finalidad es la misma que los servicios
económicos de interés general que se incluyen en el Derecho comunitario, que
actualmente se encuentra más demarcado, ya que, tiene que ver con la
satisfacción de los intereses colectivos en la sociedad.
La Jurisprudencia española reconoció, y acto seguido la legislación ratificó, el
concepto de servicios esenciales, definición que consagra las obligaciones de
interés general o concretamente el tema de servicios públicos. En efecto “en la
definición de los servicios esenciales entrarían el carácter necesario de las
prestaciones y su conexión con atenciones vitales” 398, por tanto “un servicio no es
esencial tanto por la naturaleza de la actividad que se despliega como por el
resultado que con dicha actividad se pretende”399.
En este sentido, en España se siguen los lineamientos establecidos por la OIT
mediante los cuales se consideran a los servicios públicos de suministro (agua,
electricidad y gas) como fundamentales y se destaca el desempeño que ellos
cumplen como esencial en el desarrollo económico y social400.
De este modo, el artículo 15 de la Ley Orgánica 8º de 1980 (de financiación de las
Comunidades Autónomas) desarrolla el artículo 150 de la Constitución Española:
“Uno. El Estado garantizará en todo el territorio español el nivel mínimo de los
servicios públicos fundamentales de su competencia.
A efectos de este artículo se considerarán servicios públicos fundamentales la
educación, la sanidad y los servicios sociales esenciales.
Se considerará que no se llega a cubrir el nivel de prestación de los servicios
públicos al que hace referencia este apartado, cuando su cobertura se desvíe
396
REINO DE ESPAÑA. Constitución Española de 1978. Artículo 158. 1.
Ibíd. Ley 54 de 1997, Ley 11 de 1998, Ley 24 de 1998, Ley 34 de 1998.
398 Ibíd. TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. Sentencia del 17 de Julio de 1981. Op. cit.
399 Ibíd.
400 ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO. (OIT). Op. cit.
397
140
del nivel medio de los mismos en el territorio nacional”401.(Subrayado fuera de
texto).
El mencionado artículo establece que el Estado debe garantizar un nivel mínimo
de los servicios públicos que presta y su financiación por parte de la Comunidades
Autónomas. Además, mediante el Decreto 17 de 1955, se protege primordialmente
a los sectores económicamente débiles, a saber:
“Artículo 150
1. La tarifa de cada servicio público de la Corporación será igual para
todos los que recibieren las mismas prestaciones y en iguales
circunstancias.
2. No obstante, podrán establecerse tarifas reducidas en beneficio de
sectores personales económicamente débiles”402.
A partir de lo anterior, se infiere que en España se encuentra consagrado la
prestación de los servicios públicos domiciliarios (esenciales) en su propia
Constitución (art. 158.1), garantizando un nivel mínimo de servicios públicos
fundamentales y las correspondientes asignaciones presupuestarias; mientras que
la LOFCA (Ley Orgánica 8 de 1980 art. 15) establece tales garantías y
asignaciones, además de garantizar un régimen tarifario preferencial para los
sectores económicamente débiles.
De acuerdo a lo mencionado a lo largo de este trabajo, y teniendo en cuenta los
componentes de un derecho fundamental, se considera que se debe consagrar,
en la Constitución Política de Colombia, como derecho fundamental la prestación
de los servicios públicos domiciliarios, garantizando un nivel mínimo de acceso a
la población vulnerable; ya que está plenamente demostrado, que, el derecho a la
prestación de estos servicios, no obstante ser un derecho social, está compuesto
de todos los elementos que fundamentan la estructura de un derecho subjetivo, es
decir: un titular determinado (habitantes del territorio nacional y en especial la
población vulnerable), un sujeto obligado (el Estado y los entes privados
autorizados por él) y un objeto identificable (que es la prestación de los servicios
públicos domiciliarios).
401
REINO DE ESPAÑA, Ley Orgánica 8 de 1980 (LOFCA).
Decreto 17 de 1955 (por el que se aprueba el Reglamento de Servicios de las
Corporaciones Locales).
402Ibíd.
141
De acuerdo con lo mencionado, ante la falta de regulación Constitucional y legal,
respecto al acceso a un nivel mínimo en la prestación de los servicios públicos
domiciliarios, la Corte Constitucional403, en reiteradas ocasiones, ha sido la
encargada de llenar aquel vacío; no obstante esta función radica en el legislativo,
por tanto, ese “acceso a un nivel mínimo en la prestación de estos servicios”, se
debe garantizar a través de un derecho fundamental consagrado en la
Constitución Política, es decir, elevarlo a rango constitucional, siendo este, un
derecho fundamental, que quede plasmado en el texto constitucional.
En este orden de ideas, al consagrar como derecho fundamental la prestación de
los servicios públicos domiciliarios, y un nivel mínimo de acceso a la población
vulnerable, no se condicionaría su titularidad y eficacia al ejercicio frente a la
acción de tutela, en cambio, se garantizaría que las autoridades administrativas,
tanto como los entes privados que se dedican a la prestación de estos servicios,
no podrían, bajo ninguna circunstancia jurídica, supeditar su prestación y acceso,
por cuanto que, estarían vulnerando un derecho fundamental consagrado en la
Constitución Política de Colombia, lo cual les acarrearía las diferentes
consecuencias legales establecidas por ello.
De igual forma, no basta con consagrar que los servicios públicos son inherentes a
la finalidad del Estado404, sino que, es necesario formular la prestación de los
servicios públicos domiciliarios como un derecho contenido, de forma literal, en
una norma constitucional sustantiva, donde se establezcan claramente los titulares
de los mismos, para efectos de hacer una distinción objetiva, entre los habitantes
del territorio nacional con respecto a la población en especial condición de
vulnerabilidad, todo ello, para ubicar este derecho en una posición superior en el
ordenamiento jurídico colombiano; en palabras de Sánchez Viamonte, "una
Constitución es, por encima de todo, un cauce por donde circula la vida social
hacia la justicia".405
Por lo tanto, el ámbito de aplicación de la prestación de los servicios públicos
domiciliarios como derecho fundamental, y en especial, el acceso a un nivel
mínimo en la prestación de estos para la población vulnerable, resulta ser el
mecanismo idóneo y eficaz para establecer y concretar políticas económicas y
sociales, que permitan, a los diferentes sujetos involucrados en la prestación de
éste servicio, lograr alcanzar un desarrollo económico, humano y social, a través
de la ampliación de la cobertura y satisfacción de una, y quizás la más grande,
necesidad de la población, logrando, de esta forma, alcanzar uno de los fines
esenciales del Estado, que en últimas es, el bienestar general de la población.
403
COLOMBIA. CORTE CONSTITUCIONAL, Sentencias No. C-150 de 2003, T-546 de 2009.
Ibíd. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución política. Art. 365.
405 Ibíd. CORTE CONSTITUCIONAL. Sentencia No. C-544 de 1992. Op. cit.
404
142
5. CONCLUSIONES
1.
EL CONCEPTO DE SERVICIOS PÚBLICOS HA EVOLUCIONADO, DE
SER UNA FUNCIÓN PÚBLICA, A UNA ACTIVIDAD ORIENTADA A LA
SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES DE LA POBLACIÓN.
El concepto de servicios públicos ha evolucionado en el tiempo, separándose del
concepto de “función pública”, entendida esta como la manifestación de la
capacidad jurídica del estado; por cuanto que, los servicios públicos, más allá de
ser de competencia estatal, comprenden un entramado de actividades técnicas,
materiales e industriales que requieren de la colaboración de los particulares, para
lograr su consecución.
Como prueba de lo anterior, la Ley 142 de 1994 en el artículo 15 definió las
personas que pueden prestar los servicios públicos: las empresas de servicios
públicos (ESP); las personas naturales o jurídicas que produzcan para ellas
mismas; los municipios cuando asuman en forma directa, a través de su
administración central, la prestación de éstos; las organizaciones autorizadas
conforme a la mentada ley para prestar servicios públicos en municipios menores
en zonas rurales y en áreas o zonas urbanas específicas; y las entidades
descentralizadas de cualquier orden territorial o nacional, que al momento de
expedirse la Ley 142 de 1994 estén prestando cualquiera de los servicios públicos.
De igual forma, mediante el Régimen de los Servicios Públicos Domiciliarios, se
evidencia una clara relación que debe existir entre particulares y el Estado, ya que,
estableció la Intervención de este último en los Servicios Públicos, el cual debe
garantizar la calidad del bien objeto del servicio público y su disposición final para
asegurar el mejoramiento de la calidad de vida de los usuarios y la prestación
continua e ininterrumpida; así como, la función Social de las Empresas, en el
entendido que las ESPD deben asegurar que el servicio se preste en forma
continua y eficiente, y sin abuso de la posición dominante que la entidad pueda
tener frente al usuario o a terceros.
143
En consecuencia, los servicios públicos domiciliarios son mecanismos de los
cuales se vale el Estado, ya sea a través de entidades públicas o privadas, para
proporcionar bienes o servicios dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de
subsistencia de toda la comunidad, sujetándose siempre al ordenamiento legal y
constitucional que lo regule.
2.
EXISTEN
FACTORES
TANTO
ECONÓMICOS,
SOCIALES,
CULTURALES Y AMBIENTALES A LOS QUE SE VE SOMETIDA UNA PARTE
DE LA POBLACIÓN QUE LES IMPIDE EL DISFRUTE DE LOS SERVICIOS
PÚBLICOS DOMICILIARIOS Y, EN CONSECUENCIA, LA DE SUS DERECHOS
FUNDAMENTALES.
Los derechos fundamentales consagrados en la constitución serían simplemente,
ideales, si no existieran las condiciones materiales para que sus destinatarios
gocen de ellos. Lo mismo sucede con el acceso a los servicios públicos
domiciliarios por parte de un sector de la población, que dada su especial
condición de vulnerabilidad, les es complicado disfrutar de ellos.
Es el caso de las personas en condición de vulnerabilidad, dentro de las cuales se
puede destacar a las personas en condición de desplazamiento; las personas en
situación de discapacidad; las mujeres cabeza de familia; los adultos mayores; los
grupos indígenas; y las personas sin ingresos económicos.
La vulnerabilidad de este grupo de personas se encuentra asociada a su
incapacidad, generada por diversas situaciones o factores (tanto externos como
internos), para acceder al goce eficaz de determinados servicios ofrecidos, ya sea
por el Estado o por el sector privado. Como consecuencia de ello, son los distintos
factores tanto económicos, sociales, culturales, ambientales a los que se ve
sometido el ser humano, que lo llevan a un grado de vulnerabilidad, además, de
no contar con ingresos económicos, un lugar de residencia, por origen étnico, por
discapacidad o cualquier tipo de enfermedad.
Teniendo en cuenta los factores enunciados, la Corte Constitucional ha ordenado
que, cuando se pretenda suspender la prestación de un servicio público
domiciliario, se deben verificar unas especiales condiciones para que pueda
ejecutarse tal medida, siempre respetando los derechos fundamentales a una vida
digna de los usuarios que, dada su especial condición de vulnerabilidad, no
pueden costear el servicio, además de abstenerse de suspender la prestación del
144
servicio a pesar de la mora del usuario o por su incapacidad económica de asumir
los costos para la adecuada prestación del servicio.
Entonces, los factores mencionados, sumados al difícil acceso a los servicios
públicos domiciliarios, traen como consecuencia la vulneración de los derechos
fundamentales de la población en condición de vulnerabilidad, tales como llevar
una vida en condiciones dignas. De hecho, la Corte Constitucional ha establecido
que no es posible gozar de los derechos fundamentales si no existe la posibilidad
de acceder a una adecuada prestación de los servicios públicos domiciliarios.
3.
LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS, NO
OBSTANTE SER UN DERECHO ECONÓMICO Y SOCIAL, ESTÁ COMPUESTO
DE TODOS LOS ELEMENTOS QUE FUNDAMENTAN LA ESTRUCTURA
SUBJETIVA DE UN DERECHO FUNDAMENTAL.
Con el nacimiento de la Constitución Política de Colombia, se hizo tránsito de un
Estado de Derecho, a uno Social de Derecho, y con ello, se elevó a un rango de
constitucional una serie de derechos esenciales, que a la postre, se convertirían
en fundamentales.
Estos derechos fundamentales se caracterizan por ser inherentes a la persona,
por tanto, resultan indispensables para la supervivencia en condiciones “humanas”
de la población. Es decir, que estos derechos nacen con las personas y son los
que garantizan que los individuos se puedan desarrollar en sociedad, con lo cual,
los derechos fundamentales se hacen exigibles al Estado.
En virtud de lo anterior, los componentes subjetivos de un derecho fundamental
son: titular de un derecho, sujetos obligados de los derechos sociales
fundamentales y el objeto de los derechos fundamentales. Estos componentes,
ocasionan que, dentro de nuestro ordenamiento constitucional se puedan
distinguir dos tipos de derechos, derechos fundamentales de aplicación directa y
derechos fundamentales por conexidad o aplicación indirecta, perteneciendo estos
últimos los derechos económicos, sociales y culturales dentro de los cuales se
enmarca la prestación de servicios públicos domiciliarios, que dada su naturaleza
no los hace merecedores de una protección directa mediante la acción de tutela.
Ahora bien, si bien, la Constitución estableció en su artículo 365 que el Estado
debe garantizar la prestación de los servicios públicos a todos los habitantes del
territorio nacional, el propio texto constitucional no precisa el contenido de la
prestación de los servicios públicos domiciliarios.
145
En este sentido, el desconocimiento como derecho fundamental autónomo de los
servicios públicos domiciliarios, condiciona su prestación por parte de los
operadores encargados de ellos, así como, su protección mediante la acción de
tutela; lo que conlleva necesariamente a despojar a los derechos económicos,
sociales y culturales (como la prestación de los servicios públicos domiciliarios) de
su dimensión subjetiva, lo que implicaría, su exigibilidad frente al estado.
En consecuencia, la prestación de los servicios públicos domiciliarios, no obstante
ser un derecho social, está compuesto de todos los elementos que fundamentan la
estructura subjetiva de un derecho fundamental, es decir: un titular determinado
(habitantes del territorio nacional), un sujeto obligado (el Estado y los operadores
privados habilitados para prestar estos servicios) y un objeto identificable (la
prestación de estos servicios).
4.
SE DEBE CONSAGRAR EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE
COLOMBIA, TANTO, LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS COMO UN DERECHO FUNDAMENTAL, COMO, EL ACCESO
A UN NIVEL MÍNIMO EN LA PRESTACIÓN DE ESTOS SERVICIOS POR
PARTE DE LA POBLACIÓN VULNERABLE.
Los servicios públicos domiciliarios son mecanismos de los cuales se vale el
Estado, ya sea a través de entidades públicas o privadas, para proporcionar
bienes o servicios, dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de subsistencia
de toda la comunidad, sujetándose siempre al ordenamiento legal y constitucional
que lo regule; por tanto, cumplen una finalidad pública, que evidencia lo esencial
de su función y los reviste de un contenido fundamental.
En este sentido, partiendo del carácter esencial de los servicios públicos
domiciliarios, mediante los cuales se busca alcanzar un nivel de vida digna,
existen segmentos de la población que, debido a su especial condición de
vulnerabilidad no logran cumplir dicho fin. Este tipo de población se caracteriza por
estar conformado de personas que, por diferentes circunstancias económicas,
sociales, culturales, laborales o familiares, se encuentran en estado de
indefensión.
La anterior situación no es ajena a otros ordenamientos jurídicos extranjeros, tal
es el caso de España, que, en el artículo 158.1 de su Constitución, se consagra
como garantía un nivel mínimo en la prestación de los servicios públicos
fundamentales. Valga aclarar, que en España no existe, como tal, el concepto de
Servicios públicos domiciliarios, sino que allí se habla es de servicios de interés
general. En este sentido, este país sigue los lineamientos establecidos por la OIT,
mediante los cuales se consideran a los servicios públicos de suministro (agua,
electricidad y gas) como fundamentales, y se destaca el desempeño que ellos
cumplen como esencial en el desarrollo económico y social.
146
En este sentido, en España se encuentra consagrado la prestación de los
servicios públicos domiciliarios (esenciales) como fundamentales (Constitución
Española art. 150), garantizando un nivel mínimo de servicios públicos
fundamentales y las correspondientes asignaciones presupuestarias; mientras que
la LOFCA (Ley Orgánica 8 de 1980 art. 15) establece tales garantías y
asignaciones, además de garantizar un régimen tarifario preferencial para los
sectores económicamente débiles.
En este orden de ideas, al consagrar como derecho fundamental la prestación de
los servicios públicos domiciliarios, y un nivel mínimo de acceso a la población
vulnerable, no se estaría creando un derecho exótico en la constitución, ya que
existen Estados, como el Español, que ya lo han hecho; en cambio, se estaría
reconociendo que, cada individuo de la población colombiana nace con el derecho
a acceder a la prestación de estos servicios, y de esta forma, se garantizaría que
las autoridades administrativas, tanto como los entes privados que se dedican a la
prestación de estos servicios, no podrían, bajo ninguna circunstancia jurídica,
supeditar su prestación y acceso, por cuanto que, al hacerlo, estarían vulnerando
un derecho fundamental consagrado en la Constitución Política de Colombia.
147
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149
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tendientes a procurar la protección, promoción y defensa de los derechos de los
adultos mayores. Bogotá, 2008. no. 47186. Arts. 1, 3.
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Mujer Cabeza de Familia. Bogotá, 2008. no. 47053. Arts. 2, 3.
--------. Ley 1171. (07, diciembre 2007). Por medio de la cual se establecen unos
beneficios a las personas adultas mayores. Bogotá, 2007. no.46835. Arts. 1, 2.
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la equiparación de oportunidades para las personas sordas y sordociegas. Bogotá,
2005. no.45995. Arts. 21, 30.
--------. Ley 762 (31, julio 2002). Por medio de la cual se aprueba la "Convención
Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra
las Personas con Discapacidad", suscrita en la ciudad de Guatemala, Guatemala,
el siete (7) de junio de mil novecientos noventa y nueve (1999)"). Bogotá, 2002.
no. 44889. Art. 1.
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prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación y
esta estabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia en
la República de Colombia. Bogotá. 1997. Art. 1.
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integración social de la personas con limitación. Bogotá, 1997. no. 42978. Arts. 1,
2, 3.
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Personas de la Tercera Edad y del Pensionado). Bogotá, 1996. no. 42739. Art. 1.
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servicios públicos domiciliarios y se dictan otras disposiciones. Bogotá, 1994. no.
41433. Arts. 1, 3, 4, 6,14.15, 14.22, 14.25, 14.26, 14.28, 15, 15.4, 17, 19, 25, 26,
27, 28, 29, 30, 31, 39, 41, 61, 63, 67, 73, 75, 84, 85, 89, 90, 99, 101, 106, 116,
117, 124, 128, 130, 134, 144, 146, 147, 152, 153, 154, 160, 161, 162, 163, 164,
167, 174, 177 .
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1989). Bogotá, 1991. no. 39720. Arts. 1,2.
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adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Resolución 2106
(XX) del 21 de diciembre de 1965, y abierta a la firma el 7 de marzo de 1966).
Bogotá. 1981. no. 35711. Art. 1.
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la Atención Integral a la Población Desplazada por la Violencia y se dictan otras
disposiciones. Bogotá, 2005. no. 45816. Art. 2.1.
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parcialmente la Ley 387 de 1997. Bogotá, 2000. Art. 2.
--------. Decreto 421. (08, marzo 2000). Por el cual se reglamenta el numeral 4 del
artículo 15 de la Ley 142 de 1994, en relación con las organizaciones autorizadas
para prestar los servicios públicos de agua potable y saneamiento básico en
municipios menores, zonas rurales y áreas urbanas específicas. Bogotá, 2000. no.
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parcialmente el Capítulo XIV de la Ley 160 de 1994 en lo relacionado con la
dotación y titulación de tierras a las comunidades indígenas para la constitución,
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territorio nacional. Bogotá, 1995. no. 42140. Art. 2.
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artículos 257, 258, 259, 260, 261 y 262 de la Ley 100 de 1993” (Auxilio para
ancianos Indigentes). Bogotá, 1994. no. 41389. Art. 2.
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Porto.
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Hernández.
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Hernández.
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Hernández.
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Cuervo.
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Monroy Cabra.
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Porto.
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Palacio.
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Silva.
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