Aesthetica in Nuce Una rapsodia en prosa cabalística

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Aesthetica in Nuce
Una rapsodia en prosa cabalística
Johann Georg Hamann
Jueces. V. 30:
Un vestido, dos vestidos de varios colores para Sísara. / Un vestido, dos vestidos bordados a su cuello.
Job. XXXII. 19-22:
He aquí que mi interior está como vino sin escape, / que hace reventar los odres nuevos. / Hablaré, pues, para desahogarme / y
abriré mis labios para responder. / No haré excepción de personas ni adularé a nadie, / porque yo no sé adular, / y me soportará por
un poco mi Hacedor.
¡No una lira! —¡No un pincel! —¡Una pala para mi musa para limpiar la era1 de la literatura sagrada! —¡Viva el arcángel sobre las
reliquias del idioma de Canaán! —Él gana en la carrera sobre asnas hermosas2; -pero el sabio idiota de Grecia3 toma prestado los
orgullosos caballos de Eutifrón4 para la disputa filológica.
L
a poesía es el idioma materno del género humano; como la horticultura es más antigua
que la milpa; la pintura más antigua que la
escritura; el canto que la declamación; los símiles que
las deducciones5; el trueque que el comercio. La tranquilidad de nuestros antepasados era un sueño más
profundo; y su movimiento, un baile extático. Siete
días en el silencio de la reflexión estaban sentados; -y
abrieron su boca para dichos alados.
Los sentidos y las pasiones no hablan y no entienden sino imágenes. Todo el tesoro del conocimiento
y de la felicidad humana consiste en imágenes. La
1. “Era” en el sentido de un almacén para el trigo. En español se
produce un doble sentido que no se da en el original.
2. Jueces. V. 10. En español dice: “blancas asnas”. Las citas del
Viejo y Nuevo Testamentos se apegan a la edición de la Biblioteca
de Autores Cristianos (Madrid, 1975). N. d. t.: Como traductores
figuran Eloino Nacar Fuster y Alberto Colunga Coeto.
3. Se entiende que el “sabio idiota” es Sócrates.
4. Véase el Cratilo de Platón: Hermógenes: “Verdaderamente,
Sócrates, se me figura que pronuncias oráculos a manera
de los inspirados.” —Sócrates: “Creo con razón, mi querido
Hermógenes, que semejante virtud me ha venido de la boca
de Eutifrón de Prospalte. Desde esta mañana no le he abandonado prestándole un oído atento; y es muy posible que, en su
entusiasmo, no se haya contentado con llenar mis oídos con
su divina sabiduría, y que se haya apoderado también de mi
espíritu. He aquí, a mi parecer, el mejor partido que debemos
tomar. Usemos de esta sabiduría por hoy […] Mañana, si en
ello convenimos, procederemos a las expiaciones, y nos purificaremos si encontramos alguno que nos ayude, sea sacerdote
o sofista […] Sobre cualquier otro objeto interrógame lo que
quieras, y verás lo que valen los corceles de Eutifrón”. N. d. t.: La
versión española se tomó de la edición popular de los Diálogos,
de Porrúa (21a edición, 1989, p. 259 y 268).
5. “[...]como los jeroglíficos son más antiguos que las letras, así
las parábolas son más viejas que los argumentos”, dice Bacon,
mi Eutifrón.
Johann Georg Hamann
primera erupción de la creación y la primera impresión de su historiador; la primera aparición y el primer goce de la naturaleza se unen en estas palabras:
¡Hágase la luz! Con ellas comienza la percepción de
la presencia de las cosas.6
Finalmente Dios coronó la revelación sensual de
su esplendor con la pieza maestra del hombre. Creó
al hombre en Figura Divina; - lo creó para ser la imagen de Dios. Esta decisión del Creador desata los
nudos más enredados de la naturaleza humana y de
su destinación. Unos paganos ciegos reconocieron la
invisibilidad que une al hombre con Dios. La figura
velada del cuerpo, el rostro de la testa, y las extremidades de los brazos son el esquema visible dentro
del cual andamos; mas en realidad sólo son un dedo
índice del hombre escondido en nosotros:
Cada hombre es una contraparte de Dios en miniatura.7
El primer alimento procedió de la flora; la leche
de los antiguos es el vino. Según la fábula de Jotán y
Joás8, el escolástico erudito llamaba botánica9 a la poesía
más antigua; y la primera vestimenta del hombre fue
una rapsodia de hojas de parra.
Pero Dios el Señor hizo ropa de pelaje y vistió a
nuestros ancestros, a los que el conocimiento del bien
y del mal había enseñado la vergüenza. Si la necesidad es una inventora de la comodidad y de las artes,
entonces hay razón para maravillarse dos veces, con
Goguet10, cómo había podido surgir la moda de vestirse,
y eso con ropa de pelaje, en Oriente. ¿Puedo atrever una
suposición que, por lo menos, me parece sensata? Ubico
el origen de esta vestimenta en la constancia universal
del carácter bestial, del que Adán tuvo conocimiento
por su trato con el anciano poeta (que se llama Abaddón
en el idioma de Canaán, y Apolión en helénico), la cual
motivó a los primeros hombres a procrear bajo la forma
de la piel prestada un conocimiento visual de acontecimientos pasados y futuros hacia la posteridad.11
¡Habla para que te vea! Este deseo fue realizado por
la creación que es un discurso a la criatura a través de
la criatura; porque un día lo dice al otro, y una noche lo
revela a la otra. Su lema recorre todos los climas hasta
el último rincón del mundo, y en todos los dialectos se
escucha su voz. Mas la culpa yazca donde sea (afuera
o adentro de nosotros): en la naturaleza sólo disponemos de versos fragmentarios y de disiecti membra poetae
(“miembros del poeta desmembrado” [Horacio. Sátiras.
I. 4]).12 Coleccionarlos es tarea del erudito; interpretarlos, del filósofo; imitarlos13 o -más atrevido aún- darles
forma14, es el trabajo modesto del poeta.
Hablar es traducir de un idioma angelical a uno
humano, es decir, pensamientos a palabras, objetos a
nombres, imágenes a signos, que pueden ser poéticos
o quirológicos15, históricos, simbólicos o jeroglíficos, y
6. A los Efesios. V. 13: “[…] y todo lo descubierto, luz es”
7. Marco Manilio. Astronómica. IV. 895. N. d. t.: Se sabe muy poco
de la vida de Manilio. Vivió en el primer siglo después de Cristo.
Se conocen fragmentos de su poema estoico Astronómica.
8. Jueces. IX. 2, y II Paralipómenos o Crónicas. XXV. 18.
9. “Siendo como una planta que sale de la lujuria de la tierra sin
semen formal, la poesía creció y se difundió más que cualquier otro
tipo de conocimiento” (Bacon. El avance del conocimiento [1605].
II. 13). Véase el estudio del consejero Johann David Michaelis
sobre las Praelectiones de Sacra Poesi Hebraeorum [1753] de Robert
Lowth. N. d. t.: Robert Lowth (1710-1787).
10. Antoine Yves Goguet (1716-1758) publicó en el año de su
muerte De l’origine des loix, des arts et des sciences et leur progrès
chez les anciens peuples (Del origen de las leyes, las artes y las
ciencias y de su desarrollo en los pueblos antiguos).
11. Se trata de una alusión irónica al ensayo de Lessing sobre las
fábulas (1759), donde el gran dramaturgo argumenta que los escritores recurren a animales, ya que éstos tienen más constancia
de carácter que los humanos.
12. Este poeta “desmembrado” es, por supuesto, Homero.
13. “Aprendes a componer versos con un nombre separado;
/ Así vas a ser un imitador del cantante Lucilio” (Ausonio. Epístolas. XVI).
14. Hamann usa la palabra Geschick que puede significar “destino”,
pero igualmente se puede interpretar como “adecuado”, es decir,
dar a los versos una apariencia adecuada a su importancia.
15. Se puede consultar al respecto la primera parte de: Naturae
& Scripturae Concordia. Commentatio de literis ac numeris primaeuis
aliisque rebus memorabilibus cum ortu literarum coniunctis, de
Wachter (1752). N. d. t.: Hamann usa el término “quirológico”
10
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
filosóficos o característicos16. Esta manera de traducir
(es decir: hablar) concuerda, más que cualquier otra,
con el revés de los tapices,
And shows the stuff, but not the workman’s skill (Y muestra el material, pero no la destreza del artesano [Earl
of Roscommon. Poemas, 1717]); o con un eclipse de sol
que se observa en un recipiente lleno de agua.17
La antorcha de Moisés ilumina hasta el mundo
intelectual que también tiene su cielo y su tierra. Por
ende Bacon compara las ciencias con las aguas de
arriba y abajo de la bóveda de nuestra esfera de vapor. Aquéllas son un mar de vidrio, mezcladas, en
la forma de cristal, con el fuego; éstas, por otro lado,
son nubes pequeñas que surgen del mar, como una
mano de hombre.
La creación de la escena tiene la misma relación
con la creación del hombre, como la poesía épica con
la dramática. Aquélla se realizó por la palabra, ésta
por la acción. ¡Corazón! ¡Sé como un mar tranquilo!
¡Escucha el consejo! ¡Dejad que creemos a los hombres, una imagen idéntica a nosotros, los que gobernamos! ¡Ve el hecho! Y Dios el Señor hizo al hombre
de una pieza de barro. ¡Compara el consejo y el hecho!
¡Adora al fuerte hablador18 con el salmista; al supuesto
jardinero19 con la evangelista de los apóstoles; al libre
alfarero20 con el apóstol de los sabios mundanos helénicos y de los eruditos del Talmud!
El Adán jeroglífico es la historia de todo el género
en la rueda simbólica; el carácter de Eva, el original
respecto a la naturaleza bella y la economía sistemática que no está escrita conforme a la santidad metódica sobre la página frontal, sino que se formó en la
tierra, y fue escondida en los intestinos, en los riñones
de las cosas.
¡Virtuosos del eón presente, sobre los que Dios
el Señor dejó caer un sueño profundo! ¡Vosotros, los
pocos nobles! ¡Aprovechad este sueño y construid de
una costilla de este Endimión la más nueva versión
del alma humana, que el rapsoda de cantos nocturnos
ha visto en su sueño matutino21, aunque no de cerca.22
El siguiente eón se despertará como un gigante de su
ebriedad para abrazar a vuestra musa y gritarle este
testimonio: ¡Esto es hueso de mi hueso, y carne de mi
carne!
Si algún Levita23 de la literatura nueva ve de reojo
esta rapsodia, entonces sé de antemano que se bendecirá a sí mismo, como San Pedro24 frente al mantel
grande sostenido por las cuatro puntas, donde, con una
en el sentido lingüístico de “fonológico”. Johann Georg Wachter
(1673-1757): filólogo alemán.
16. El siguiente pasaje de Petronio se debe entender como perteneciente a este género de signos. Me veo obligado a citarlo en
su contexto, dado que también se le puede interpretar como una
sátira al filólogo y a sus contemporáneos: “No hace mucho que
esta charlatanería fanfarrona y desequilibrada emigró del Asia
hasta Atenas, envenenando con su influencia, como un astro
maligno, las aspiraciones de los jóvenes a las grandes empresas.
Con su estilo corrompido, la elocuencia se paralizó y enmudeció. Decidme: en definitiva, ¿quién ha superado hasta ahora la
gloria de un Tucídides (se le llama el Píndaro de los historiadores
[paréntesis de Hamann]) o de un Hipérides (quien desnudó el
pecho de Frine para convencer a los jueces de su causa noble
[paréntesis de Hamann])? / Y no es únicamente la poesía la que
ha perdido sus sanos colores. Todo lo que se ha empachado con
dicho alimento no ha podido sobrevivir hasta las canas de la
vejez. También la pintura ha corrido la misma suerte desde que
los egipcios osaron simplificar el procedimiento de este sublime
arte” [Trad. española por Julio Picasso. México: rei, 1990, pp. 50 ss.]
Compárese con esto la profecía profunda sobre el invento de Teut
que Sócrates pone en boca del rey egipcio Tamus. Exclama Fedro
al respecto: “Sócrates, tienes especial gracia para pronunciar
discursos egipcios, y lo mismo lo harías de todos los países del
universo, si quisieras” (pág. 658 en la edición de Porrúa).
17. La primera metáfora proviene de Essay on Translated Verse
del Conde de Roscommon, y de las Letras de Howel. Ambos,
si no me equivoco, tomaron prestado el símil de Saavedra. La
segunda se tomó de uno de los semanarios más excelentes (The
Adventurer). Mas: allá se usan, como la musa de Eutifrón enseña
a diferenciar, ad ilustrationem (la orla de la gabardina); aquí ad
involucrum (la camisa sobre el dorso desnudo). N. d. t.: James
Howell murió en 1666.
18. Salmos. XXXIII. 9.
19. Evangelio de San Juan. XX. 15-17.
20. A los Romanos.
21. Véase del Dr. Young: Letter to the Author of Grandison on
Original Composition (1759).
22. Referencia a Edward Young (1683-1765) y sus Night
Thoughts.
23. Levita aquí como sinónimo de sacerdote.
24. Hechos de los Apóstoles. X. 11. CajaNegra
11
Johann Georg Hamann
mirada, vio los cuadrúpedos de la tierra y los animales salvajes, y los gusanos y los pájaros del cielo. “¡ Oh,
no, Samaritano poseído!” (Así insultará en su corazón
al filólogo). “Para los lectores de un gusto ortodoxo no
se usan ni las expresiones vulgares, ni los platos impuros”. Impossibilissimum est, communia proprie dicere (“es
imposible tratar adecuadamente a los sujetos familiares” [Horacio. Arte poética. 127]). ¡Mira! Por ello un autor, cuyo gusto tiene la edad de ocho días, pero que es
circunciso, llenó sus pañales con genciana blanca, para
honrar las necesidades humanas. De hecho, la fealdad
fabulosa del viejo Frigio no deslumbra tanto, como la
belleza estética de Esopo el joven. Este año se cumplió
la oda típica de Horacio a Aristo25, en el sentido de que
un cantante de Lalage26 con la dulce sonrisa, que besa
aún más dulcemente de lo que ríe, ha transformado en
pisaverdes a monstruos sabinos, apúlicos y mauretánicos.27 Sin embargo, se puede ser hombre sin la necesidad de ser autor. Mas quien exige de los buenos amigos
que se imaginen al escritor sin el hombre, tiende más
a las abstracciones poéticas que a las filosóficas. No os
atreváis a entrar en la metafísica de las bellas artes sin
ser perfectos en las orgías28 y los Misterios de Eleusis.
Los sentidos son Ceres, y Baco es la pasión: antiguos
padres tutelares de la naturaleza hermosa.
¡Ven a nosotros, Baco, con el racimo de dulces uvas
que penden de tus cuernos, y, Ceres, teje tu templo
con tus espigas!29
Si esta rapsodia tuviera el honor de ser juzgada
por un maestro de Israel, permitid acercárnosle con
una santa prosopopeya30, tan bienvenida en el reino
de los muertos, como en el de los vivos (si nux modo
ponor in illis “[…] si, como nuez, cuento como uno de
ellos […]”. Ovidio. Nux. 19):
Muy honorable y erudito Rabino,
“El postillón del Sacro Imperio Romano, quien,
sobre su escudo, trae el lema de Relata refero [reporto
reportes]31, me ha hecho ansioso de la segunda mitad
de las homilías de sacra poesi.32 Ardo en deseo de ellas
y las espero en vano hasta el día de hoy, así como la
madre del capitán Sísara buscó con la mirada a través
de la ventana el carro de su hijo y lloró tras la reja.33
No me lo tome a mal, por ende, si hablo, como el fantasma en Hamlet, mediante señas con usted, hasta que
tenga el tiempo más apropiado para explicarme con
sermones fideles [expresiones verdaderas].34 Lo creerá
25 Odas. I. 22.
26. Lalage es la musa (y amante real) de Horacio. Le puso un
monumento literario en la Oda 22 del libro I.
27. Se refiere a las Fábulas de Lessing, publicadas en 1759.
28. Orgia nec Pentheum nec Orpheum tolerant (Ni Penteo, ni Orfeo
soportan las orgías [Bacon. El avance del conocimiento, II. 13])
29. Tibulo. Libro II. Elegía 1. N. d. t.: Hamann cita en latín; mi
traducción no respeta el verso.
30. “El arte de personificar abre un campo menos limitado y
más fértil que la antigua mitología”. Fontenelle sobre la poesía
en general. Tomo VIII, N. d. t.: Hamann cita en francés.
31. Se trata de una referencia a un periódico semanal del correo
alemán, impreso en Frankfurt, cuyo lema fue precisamente
“relata refero”.
32. Hamann se refiere a la segunda parte de la obra sobre la
poesía sagrada hebrea, del teólogo Johann David Michaelis,
mencionada en su nota 6 (aquí 9). El texto apareció en 1761.
33. Paráfrasis de Jueces. V. 28.
34 Evangelio de San Juan. III. 11. Trato de adelantarme con el
siguiente pasaje a la ignorancia más crasa, a la que se le podría
ocurrir pregonar la presente imitación del estilo cabalístico
como buena o mala: “con la manera libre de interpretar las Es-
crituras ocurren dos excesos. Uno presupone tal perfección en
las Escrituras, que toda filosofía debería derivar de sus fuentes,
como si toda otra filosofía fuera algo profano y terrenal. Este defecto se ha divulgado sobre todo en la escuela de Paracelso, pero
sus comienzos provienen de los Rabinos y de los Cabalistas.
Pero estos hombres no alcanzan su objeto; y, en lugar de honrar
a las Escrituras, como ellos suponen, las envilecen y envenenan […] Buscar la divinidad en filosofía significa buscar a los
vivos entre los muertos, del mismo modo que buscar filosofía
en la divinidad es buscar a los muertos entre los vivos. El otro
método de interpretación, que había asignado como exceso, a
primera vista parece sobrio y modesto, mas en realidad tanto
deshonra a las Escrituras, como injuria a la Iglesia. Esto sucede,
en una palabra, cuando las divinamente inspiradas Escrituras
son explicadas del mismo modo que escritos humanos. Pero
deberíamos recordar que hay dos cosas que Dios el autor de las
Escrituras sabe, pero el hombre no sabe, es decir, los secretos
del corazón y la sucesión del tiempo. Como los dictados de
las Escrituras se redactan para los corazones de los hombres
e incluyen las vicisitudes de todas las épocas, con un entero y
certero preconocimiento de todas las herejías, contradicciones,
diferencias y estados cambiantes de la Iglesia, tanto en general,
12
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
sin pruebas que el Orbis pictus y los Muselii Exercitia
de Amos Comenio35, visionario famoso, maestro y filólogo, son libros demasiado eruditos para unos niños
que apenas practican el de-le-tre-ar.
Y, verdaderamente, tenemos que ser niños si queremos recibir el espíritu de la verdad que el mundo
no puede captar, ya que no lo ve, y si lo viera, no lo
conocería. Perdone la ingenuidad de mi manera de
escribir que no va conforme ni con el pecado original
matemático de sus escritos más antiguos, ni con el
renacimiento ingenioso de los más recientes, si tomo
prestado un ejemplo del abecedario que, sin duda,
podría ser más viejo que la Biblia. ¿Los elementos
del ABC pierden su significado natural si, mediante
la combinación interminable de signos arbitrarios,
nos recuerdan ideas que, si no están en el cielo, sí se
encuentran en el cerebro? Mas: si se fundamenta toda
la justicia meritoria de un hombre de letras sobre el
cadáver de la letra, ¿qué dice el espíritu respecto a
eso? ¿No será más que el lacayo de la letra muerta, o,
más aún, el escudero de la letra que mata? ¡Lejos de
mí eso! Según su amplio conocimiento de los asuntos
físicos, Usted sabe mejor de lo que yo pueda insistir en
ello, que el viento sopla dónde le plazca. No obstante
se escucha su silbar, se nota en la veleta inconstante
de dónde viene, más bien, adónde va.”
como de los individuos electos, no se pueden interpretar sólo
acorde a la latitud y al significado obvio del lugar, o respecto
a la ocasión cuando se pronunciaron las palabras, o en el
preciso contexto con las palabras anteriores y posteriores, o
contemplando su entorno específico, sino que tenemos que
tomar en cuenta que contienen en ellas mismas manantiales
y ríos infinitos de doctrinas para regar todas las partes de la
Iglesia y de las almas de los feligreses, y esto no sólo en su total,
colectivamente, sino distribuido en cláusulas y palabras. Se ha
observado acertadamente que las respuestas de nuestro Salvador a muchas de las preguntas que se le pusieron no parecen
ser adecuadas, sino inoport unas. Hay dos causas para ello:
una que, conociendo los pensamientos de los que preguntaron
no por las palabras, sino inmediatamente y por ellos mismos,
contestó a sus pensamientos y no a sus palabras; la otra que no
sólo habló a las personas entonces presentes, sino también a
nosotros que vivimos ahora y a los hombres de todas las épocas
y naciones a los que el evangelio habría de ser revelado. Y esto
vale también para otros pasajes de las Escrituras” (Bacon. El
avance … Libro IX) N. d. t.: La traducción del inglés al español
es mía. Hamann cita en latín.
35. Véase la colección de Kortholt de las cartas del Señor de
Leibnitz, vol. 3, carta 29. N. d. t.: Juan Amos Comenio es el
nombre latinizado del líder religioso checo Jan Komensky
(1592-1670) quien, en varios países europeos, propagó reformas
pedagógicas.
36 Véase el edicto poético del emperador Octavio Augusto,
según el cual se debía anular la última voluntad de Virgilio de
destruir la Eneida. Se puede admitir plenamente lo que George
Benson ha juntado, más que investigado, con poca reflexión,
selección y unción acerca de la unidad del entendimiento. Si
nos hubiera comunicado algunas frases terrenales sobre la
interpretación, su escrupulosidad nos habría parecido más
sensitiva. No se pueden leer los cuatro tomos de explicaciones
parafrásticas sin una sonrisa ambigua. Los muchos pasajes
que echan pestes de las astillas de la iglesia romana, teniendo
la madera completa en sus pupilas, no se pueden perder. Imita
a nuestros consejeros de corte que aplauden ruidosamente
cualquier idea ciega prematura que honra más a la criatura que
al creador. Primero se debería preguntar a George Benson si la
unidad no podría persistir junto a la pluralidad. Un amante de
Homero corre el mismo peligro de perder la unidad de su razón
a causa de un parafraseador francés, como La Motte, como a causa de un dogmático profundo, como Samuel Clarke. El sentido
literal o gramatical, el carnal o el dialéctico, el capernáitico o el
histórico son altamente místicos y dependen tanto de causas y
circunstancias laterales, que no es posible bajar las claves de su
revelación sin subir al cielo, que no se debe rehusar ningún viaje
por el mar, ni a las comarcas de aquellas sombras que, desde
ayer o antier, desde cien o mil años, han creído, hablado, sufrido
secretos, de los cuales la historia general del mundo apenas nos
ha dado tanta noticia que cabe sobre la lápida más estrecha, o
tanta que Eco, la ninfa de memoria lacónica, puede retener. El
que quiera revelarnos los proyectos, que escritores fecundos en
ideas arman en un lugar difícil para convertir a sus hermanos
incrédulos, sí debe tener las llaves del cielo y del infierno. Dado
que Moisés situó la vida en la sangre, a todos los rabinos bautizados les da pavor el espíritu y la vida de los profetas, por lo
CajaNegra
¡Oh, crimen indigno! ¿Será destruida la obra preciosa?
¡Dejad que el venerable poder de las leyes se infrinja!
Baco y dulce Ceres, ¡Ayudádnos! 36
Las opiniones de los sabios profanos son interpretaciones de la naturaleza, y las constataciones de
los teólogos son interpretaciones de las Escrituras. El
13
Johann Georg Hamann
Creador es el mejor intérprete de sus palabras. Puede decir a través de criaturas, de acontecimientos,
o de fuego y vapor37 en qué consiste el lenguaje del
santuario.
El Libro de la Creación contiene ejemplos de conceptos generales que Dios quiso revelar a la criatura a
través de la criatura. Los libros de la alianza contienen
ejemplos de artículos secretos que Dios quiso revelar a
los hombres a través de hombres. La unidad del Creador se refleja hasta en el dialecto de su obra, en todo un
tono de una altura y de una profundidad inconmensurables. ¡Una prueba de la majestad más espléndida y
de un altruismo total! ¡Un milagro de una tranquilidad
infinita que asemeja a Dios a la nada; de modo que hay
que negar su existencia a plena conciencia, o ser una
bestia38; pero al mismo tiempo de una fuerza tan eterna
que realiza todo en todos, de manera que uno no puede
salvaguardarse de su afectación más intensa!
Si se trata del buen gusto de la devoción, que se
compone del espíritu filosófico y de la verdad poética,
y si se trata de la razón del estado39, que es la versificación, ¿puede haber testigo más fiable que el inmortal
Voltaire que casi declara que la religión es el pilar de
la poesía épica, y que lamenta que la religión40 sea lo
contrario de la mitología?
Bacon se imagina la mitología como a un niño
alado del Eolo, con el sol a espaldas, nubes a sus
pies y tocando una flauta griega para abatir el aburrimiento.41
Voltaire sin embargo, el sumo sacerdote en el templo del buen gusto, deduce tan acertadamente como
Caifás42 y piensa más fértilmente que Herodes.43 Si
nuestra teología no vale tanto como la mitología, entonces nos será imposible, como lo exigirían nuestro
deber y nuestra vanidad, alcanzar la poesía de los
paganos, y mucho menos superarla. Mas, si nuestra poesía no sirve, nuestra historia se verá todavía
más flaca que las vacas del faraón; pero los cuentos
de hadas y los periódicos de la corte sustituyen la
deficiencia de nuestros historiadores. Ni siquiera
vale la pena pensar en la filosofía. ¡Más calendarios
sistemáticos, más telarañas en un castillo destruido!
Cualquier vago, que a duras penas entienda algo de
latín y del alemán suizo, cuyo nombre, no obstante,
que el sentido literal se sacrifica, como si se tratara de un mero
ejemplo, y los arroyos de la sabiduría oriental se transforman en
sangre. El uso de estos pensamientos ahogados no conviene a un
estómago mimado. Abstracta initiis occultis; Concreta maturitati
conveniunt [Lo abstracto es adecuado para comienzos oscuros,
lo concreto para la madurez], según el Sonnenweiser [sabio
solar] de Bengel (plane pollex, non index [claramente un pulgar,
no un dedo índice]). N. d. t.: George Benson (1699-1762): teólogo
liberal, escribió varios comentarios sobre el Nuevo Testamento.
Johann Albrecht Bengel (1687-1752) igualmente destacó por sus
interpretaciones del Nuevo Testamento.
37. Hechos de los Apóstoles. II. 19.
38. Salmos. LXXIII. 21. 22.
39. “La única política en un poema debe ser la de hacer buenos
versos” dice el Señor de Voltaire en su credo sobre la epopeya.
N. d. t.: Hamann cita en francés.
40. Lo que el Señor de Voltaire entiende como religión, “los
eruditos lo argumentan y no es caso decidido todavía” [en latín
en el original]. Eso no le debe importar ni al filólogo, ni al lector.
Puede que lo sean las libertades de la Iglesia gálica, puede que
lo sean las flores de azufre del naturalismo ilustrado: ambas
explicaciones no afectan la unidad del entendimiento.
41. “Considero que las fábulas mitológicas son un tipo de respiro
de las tradiciones de naciones más antiguas que cayeron en
las flautas de los griegos”. El Avance… II. 13. N. d. t.: Hamann
cita en latín.
42. “No importa si un hombre tiene juicio o no, gana igualmente con la lectura de vuestras obras; únicamente necesita
la memoria”, dice un escritor, en cuya boca hay profecía, al
Señor de Voltaire. “El rapsoda no debería olvidar esto”, dice
Sócrates en el “Ión” de Platón. N. d. t.: Hamann cita en francés
y griego; el diálogo Ión se encuentra entre las páginas 95 y 105
en la edición de Porrúa.
43. Focio (citado en las Amphilochiis Quaest. CXX, las cuales
Johann Christoph Wolf agregó a su cuerno de abundancia de
caprichos filológicos y críticos) busca una profecía en las palabras
de Herodes a los Sabios de Oriente: “para que yo también venga
y lo adore”. Las compara con lo dicho por Caifás (Evangelio de
San Juan. XI. 49-52) y apunta: “Probablemente hay otras observaciones de este tipo, hechas por alguien de mala intención y
de corazón asesino, las que, a la postre, resultan ser profecías”. Focio se imagina a Herodes como a un Jano bifronte, cuyo género
14
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
¡Mitología aquí, mitología allá!45 La poesía es una
imitación de la naturaleza bella, y las revelaciones de
Nieuwentyt46, Newton y Buffon47 podrán sustituir a
unas fábulas de mal gusto. Deberían hacerlo y lo harían, si sólo pudieran. ¿Por qué no acontece entonces?
Porque es imposible, dicen vuestros poetas.
La naturaleza opera a través de los sentidos y
las pasiones. El que mutile sus herramientas, ¿cómo
podrá sentir éste? ¿Acaso los tendones paralíticos se
mueven?
Vuestra filosofía mentirosa ha aniquilado la naturaleza. ¿Por qué, entonces, exigís que la imitemos?
Para que tengáis el placer de ser también los asesinos
de los alumnos de la naturaleza.
¡Sí, nobles jueces del arte! Siempre preguntáis qué
es la verdad y asís la manija de la puerta porque no
podéis esperar ninguna respuesta. Vuestras manos
siempre son lavadas; sea porque queréis comer pan,
sea porque habéis dictado una sentencia sangrienta.
¿No os preguntáis por qué habéis aniquilado la naturaleza? Bacon os culpa que la maltratáis con vuestras abstracciones. Si Bacon dice la verdad, ¡adelante!:
Arrojad piedras y perseguid su sombra con barro o
con pelotas de nieve.
Si gobierna una única verdad, como un sol, eso se
llama día. Si veis en lugar de esta única verdad tantas como hay arena a la orilla del mar, y luego una
lucecita48 que brilla más que todo este ejército solar49,
eso se llama noche, de la que se enamoran los poetas
y los ladrones. El poeta50, al comienzo de los días, es
lo mismo que el ladrón51 al final de ellos.
Todos los colores del mundo más hermoso palidecen si ahogáis aquella luz, la primogénita de
la Creación. Si la panza es vuestro Dios, hasta los
cabellos de vuestras cabezas están bajo su tutela.
Cualquier criatura será alternativamente vuestra
víctima y vuestro ídolo. Suspira bajo el servicio o
sobre la vanidad, contra su voluntad, pero siempre
representa a los paganos, cuya dignidad a los judíos.
Muchas ideas cínicas e inútiles (de las que el amo y el siervo se
ufanan) nos parecerían muy diferentes si de vez en cuando nos
acordáramos si hablan de sí mismas o si hay que entenderlas
como profecías. N. d. t.: Focio (820-891): Patriarca de Constantinopla, tiene fama de haber sido uno de los hombres más
eruditos de su época.
44. Hamann juega con los tradicionales títulos académicos de
la universidad alemana: Magister y Doktor, cuyas abreviaturas
corresponden a los números romanos D (500) y M (1000).
45. Fontenelle sobre la poesía en general: “Cuando se sepa usar
de una manera novedosa las imágenes fabulosas, tendrán un
efecto importante”. N. d. t.: Hamann cita en francés.
46 Bernhard Nieuwentyt (1654-1720): científico y teólogo holandés.
47. Georges Buffon (1707-1788): científico francés, escribió obras
importantes sobre la historia de la biología y la geología.
48. “[…] et notho - lumine […]” [y con luz prestada]. Catulo. Himno
a Diana. II.
49. “Y más radiante brilla la estrella de Julio que la luna misma”.
Horacio. Odas. I. 12. N. d. t.: Hamann cita en latín.
50. II a los Corintios IV. 6.
51. Apocalipsis. XVI. 15.
trae el sello del número completo M., o de la mitad
del animal académico44, sabe comprobar unas mentiras que las bancas, y los bultos sentados en ellas,
deberían gritar ¡delito!, si aquellas tuvieran oídos y
éstos supieran, aunque la burla los llama auditorio,
escuchar con sus oídos.
“¿Dónde está el látigo de Eutifrón, caballo espantadizo,
para que mi coche no se atore?”
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15
Johann Georg Hamann
esclava de la esperanza. Hace lo posible para escapar de vuestra tiranía y anhela, en medio de vuestros abrazos lujuriosos, la libertad con la cual los
animales veneraban a Adán, porque Dios los trajo
al hombre para que éste decidiera cómo nombrarlos. Porque así como el hombre los quería nombrar,
debían llamarse.
Esta analogía del hombre con el Creador otorga a
todas las criaturas su esencia y su sello, del que dependen la fidelidad y la fe en toda la naturaleza. Cuanto
más viva se encuentra en nuestra alma la idea de ser
el fiel retrato del Dios invisible52, tanto más capaces
somos de ver, sentir, mirar y tocar con las manos Su
benevolencia en las criaturas. Cualquier impresión
de la naturaleza en el hombre no sólo es un recuerdo, sino una prenda de la verdad profunda de quién
es el SEÑOR. Cualquier reacción del hombre hacia
la criatura es carta y sello de nuestra participación
en la naturaleza divina53, de que somos parte de Su
género54.
¡Oh, una musa como el fuego del orfebre, y como
el jabón de las lavanderas55! Ella se atreverá a purificar
el uso natural de los sentidos, del uso innatural de las
abstracciones56, por el cual nuestros conceptos de las
¡Observad! Los grandes y pequeños escribanos de
la sabiduría profana han ahogado, como un diluvio,
el texto de la naturaleza. ¿No debían hacerse agua
todas sus bellezas y riquezas? Pero hacéis milagros
más grandes, que nunca han hecho los dioses, cuando
trataban de convencer al género humano, divirtiéndose58 con encinas59 y columnas de sal, con fábulas y
con metamorfosis petrificadas y alquímicas. Vosotros
enceguecéis a la naturaleza para que sea vuestra guía.
Más bien os habéis quitado los ojos por el epicureismo,
para que se piense de vosotros que sois los profetas,
quienes succionan la inspiración y la interpretación de
sus cinco dedos. Queréis gobernar sobre la naturaleza
y os atáis las manos y los pies con el estoicismo, para
52. “[…] la imagen de Dios invisible”. A los Colosenses. I. 15.
53. “[…] partícipes de la divina naturaleza […]” Epístola II de
San Pedro. I. 4. “[…] ser conformes a la imagen de su Hijo […]”. A los Romanos. VIII. 29.
54. Hechos de los Apóstoles. XVII. 27.
55. Malaquías. III. 2.
56. Bacon. De interpretatione Naturae et regno Hominis. Aforismo
CXXIV: “Pero yo digo que esas imágenes tontas y afectadas
que la fantasía del hombre ha creado dentro de los sistemas
filosóficos, han de ser dispersadas en el viento. Entonces se
conocerá lo grande que es la diferencia entre los ídolos de
la mente humana y las Ideas de lo divino. Aquéllos sólo son
abstracciones arbitrarias; éstas son el sello del creador sobre su
creación, impreso y definido en materia por líneas verdaderas
y exquisitas. La verdad y la utilidad, por ende, son aquí una y la
misma cosa; y las obras de la naturaleza en sí valen más como
prendas de la verdad, que como contribuciones a la comodidad
de la vida” [Hamann cita en latín; la traducción del inglés al
español es mía; se trata del aforismo 124 del Novum Organum].
En otro lugar Bacon repite esta advertencia de usar todas las
obras de la naturaleza no sólo como beneficios de la vida, sino
también como prendas de la verdad. Novum Organum]. En otro
lugar Bacon repite esta advertencia de usar todas las obras de
la naturaleza no sólo como beneficios de la vida, sino también
como prendas de la verdad.
57. Hamann cita el comienzo de la Iliada y quita las alphas y
omegas. Quito las aes y oes en la traducción española.
58. “[…] los dioses también tienen sentido de humor”. Sócrates
en el “Cratilo”.
59. Sócrates a Fedro: “El caso es, amigo mío, que, según se dice
que se decía en el templo de Zeus en Dodoma, las primeras
palabras proféticas provenían de una encina. Pues los hombres
de entonces, como no eran sabios como vosotros los jóvenes, tal
ingenuidad tenían, que se conformaban con oír a una encina o a
una roca, sólo con que dijesen la verdad. Sin embargo, para ti la
cosa es diferente, según quién sea el que hable y de dónde. Pues no
te fijas únicamente en si lo que dicen es así o de otra manera” [Trad.
de E, Lledó Íñigo. Diálogos III. Madrid: Gredos, 1986, 404s.].
16
cosas se mutilan tanto, como el nombre del Creador
se subyuga y blasfema. Hablo con vosotros, griegos,
ya que os pensáis más sabios que los chambelanes con
las llaves gnósticas. Tratad de leer la Iliada después de
haber filtrado, por la abstracción, las dos vocales alpha
y omega, y después comunicadme vuestra opinión de
la razón y de la armonía del poeta.
C-nt-, Di-s-, el v-l-r de -quiles, el hij- de Pele-.57
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
poder tararear con más conmoción en vuestros poemas sobre las ataduras diamantinas del destino.
Las pasiones no dejan de ser armas de la masculinidad, aunque son eslabones de la deshonra. ¿Entendéis mejor que este chambelán alegórico de la iglesia
alejandrina, quien se castró a sí mismo en nombre del
reino celestial60, la letra de la razón que la letra de las
Escrituras? El príncipe de este eón quiere más a los
peores maleantes contra sí mismos, sus bufones son
los peores enemigos de la naturaleza hermosa que, no
obstante, tiene a galos y coribantes61como sacerdotes
panzones, pero a espíritus fuertes como verdaderos
aduladores.
Un filósofo como Saúl62 fija leyes para monjes. Sólo
la pasión da manos, pies y alas a las abstracciones e
hipótesis; espíritu, vida y lengua a imágenes y signos.
¿Dónde hay deducciones más veloces? ¿Dónde se generan el trueno de la elocuencia y su compañero, el
rayo monosilábico?63
¿Por qué les debo, a los lectores ignorantes según
su estado, dignidad y honra, parafrasear una palabra
por infinitas? Ellos mismos pueden observar las apariciones de la pasión en la sociedad humana. Todo,
aunque esté muy lejos, encuentra un alma afectada
con una dirección especial. Cualquier sentimiento se
extiende más allá del entorno de los objetos superficiales.64 Nos apropiamos los casos más generales para
el uso personal, y transformamos las circunstancias
privadas en un espectáculo público del cielo y de la
tierra. Cualquier verdad individual crece hasta ser
la base de un plan, de manera más maravillosa que
aquella piel de vaca que se convirtió en el terreno de
un estado; y un plan, más grande que el hemisferio,
preserva el pico de un foco. En corto: La perfección
de los borradores, la fuerza de su realización, el engendrar y parir nuevas ideas y nuevas expresiones,
el trabajo y la calma del sabio, su consuelo y su asco:
todo esto está enterrado en el seno fértil de las pasiones y se esconde a nuestros sentidos.
“Parece que el público del filólogo, su mundo de
lectores, se asemeja al aula que Platón solo llenó.”65 Antímaco prosiguió con calma, como está escrito:
“Como la sanguijuela que no cae de la piel antes
de haberse saciado”.66
Como si nuestro estudiar fuera un mero acordarse, se nos remite siempre a los monumentos de los
antiguos para formar el espíritu mediante la memoria. Mas, ¿por qué nos detenemos con los pozos agujereados de los griegos y abandonamos las fuentes
más vivas de la antigüedad? Posiblemente tampoco
sabemos bien qué es lo que admiramos en los griegos
y romanos hasta la idolatría. De ahí proviene la maldita contradicción67 en nuestros libros de enseñanza
simbólicos, los que, hasta hoy, se empastan con tierna
piel de oveja, pero interiormente están llenos de huesos de muertos y de vicios hipócritas.68
Tratamos a los antiguos como un hombre que ve su
rostro en el espejo, pero, después de haberse contemplado, sale a pasear durante horas y olvida cómo se había
visto. De manera muy diferente se sienta un pintor frente
60. Orígenes, quien se mutiló a sí mismo.
61. Sacerdotes eunucos en el culto de Cibeles, una diosa de
Frigia, en Asia Menor.
62. I Samuel. XIV. 24.
63. “Corto como un rayo en la noche de carbón que, enojado,
abre el cielo y la tierra. Y antes de que el hombre tiene la
fuerza de decir: ¡Detente!, las garras de la oscuridad lo devoran”
(Shakespeare. A Midsummer Night’s Dream). N. d. t.: La traducción del inglés al español es mía.
64. “Esto es el efecto común de nuestra ignorancia de imaginarnos todo semejante a nosotros y de dispersar nuestros
lienzos en toda la naturaleza”, dice Fontenelle en la Historia
del teatro francés. “Una pasión grande es una especie de alma,
inmortal a su manera y casi independiente de los órganos”
(Fontenelle en su Elogio del Señor Du Verney). N. d. t.: Hamann
cita en francés.
65. “Platón solo vale lo que todos ellos juntos[…]”. Cicerón.
Bruto.
66. Verso final del Arte poético de Horacio. Antímaco es figura
del Bruto de Cicerón.
67. Salmos. LIX. 13.
68. Véase toda la sección XI de las Cartas sobre la literatura novísima, un poco aquí, un poco allá, pero propiamente dicho la
página 131.
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Johann Georg Hamann
a su propia cara. Narciso, la planta bulbosa de los espíritus hermosos, ama más a su imagen que a su vida.69
La salvación proviene de los judíos. Todavía no
los había visto, pero ya esperaba conceptos más sanos de sus escritos filosóficos. ¡Para su vergüenza,
cristianos! Pero vosotros no sentís la aguja del buen
nombre que os nombra.70 Y tampoco sentís que es un
honor que Dios haya tomado el nombre asqueroso de
hijo del hombre.
La naturaleza y las Escrituras son los materiales del
espíritu bello, creador e imitador. Bacon compara la materia con Penélope; sus pretendientes descarados son los
sabios profanos y los eruditos. Vosotros sabéis: la historia del mendigo que apareció en la corte de Itaca. ¿No la
tradujo Homero a versos griegos, y Pope a ingleses?
¿Con qué podemos resucitar el idioma extinto de
la naturaleza de los muertos? Con peregrinaciones a la
Arabia feliz, con cruzadas a los países de Oriente, con
la reconstrucción de su magia que tenemos que hacer
nuestra con la ayuda de la astucia femenina, porque
ésta es la mejor. Bajad la mirada, panzas podridas, y
leed lo que Bacon71 compone de la magia. Permitid
que os muestre el camino con una hipérbole, ya que
los pies sedosos, en zapatillas de ballet, no aguantarán un viaje tan fatigoso.72
¡Tú, que has roto el cielo y descendido de él, ante
cuyo advenimiento se derriten las montañas, así como
el agua caliente hierve sobre el fuego, para que Tu nombre se conozca entre sus enemigos que, no obstante,
se llaman según él, y para que los paganos bautiza-
dos aprendan a temblar ante Tus milagros que no se
pueden entender! ¡Haz que nuevos fuegos fatuos salgan en Oriente! ¡Haz que nuevas estrellas despierten
la impertinencia de sus sabios, para que ellos mismos
puedan traer sus tesoros a nuestro país: mirra, incienso
y su oro, que nos importa más que su magia! Haz que
ofendan a los reyes, cuya musa filosófica se enojará en
vano con los niños y con las enseñanzas de niños! ¡Pero
no dejes que Raquel73 llore en vano!
¿Cómo podemos engullir la muerte en las ollas,
para que la verdura sepa deliciosa a los hijos de los
profetas? ¿Con qué podemos consolar el espíritu
amargado de las Escrituras? “¿Crees que quiero comer carne de buey o beber sangre de cabra?”74 Ni el
cuidado dogmático de los ortodoxos fariseos, ni la
voluptuosidad poética de los liberales saduceos renovarán la misión del espíritu que impulsó a los santos
hombres de Dios (en la temporada o fuera de ella) a
hablar y a escribir. Aquel apóstol favorito del único
hijo de Dios, quien está en el seno del Padre, nos lo
ha revelado: que el espíritu de la profecía viva como
testimonio del Único Nombre, que nos hace bienaventurados y que nos puede legar la promesa de ésta y
de la futura vida, del Nombre que sólo conoce el que
lo reciba, que está sobre todos los nombres, que en el
nombre de Jesús se doblen todas las rodillas de los
que están en el cielo y en la tierra y bajo la tierra, que
todas las lenguas admitan que Jesucristo es el Señor
para mayor gloria de Dios, el Creador que alabado
sea en toda la eternidad. Amén.
69. Ovidio. Metamorfosis. Libro III. N. d. t.: Hamann cita extensamente el episodio de Narciso y Eco. Remito a la edición de
Porrúa (1991), p. 41s.
70. Epístola de Santiago. II. 7.
71. “La tarea principal de la magia consistía en descubrir las
correspondencias entre la composición y hechura de cosas
naturales y civilizadas. Éstas no sólo son semejanzas, como un
hombre de observación limitada podría concebirlas, sino que
se trata de los mismos pasos de la naturaleza que imprimen
sus huellas sobre sujetos y materias diferentes”. Así Bacon
en el tercer libro de El avance del conocimiento, donde pretende
entender la magia como una “ciencia del consenso universal
de las cosas”, mediante la cual podría explicar la aparición de
los sabios de Belén. N. d. t.: Hamann cita el original latín. La
traducción del inglés al español es mía.
72. “Pero quiero mostraros un camino mejor”. I a los Corintios.
XII. 31.
73. Raquel lloró pensando que era estéril. Resultó en vano, ya
que, después de entregar a su esposo Jacob una de sus esclavas, de la que nacieron Dan y Jeftalí, ella misma parió a José y
a Benjamín.
74. Salmos. L. 13.
18
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía;75
y la primera señal, que revela la majestad de su figura
de siervo, transforma los libros sagrados de la alianza
en vino viejo y bueno que engaña el juicio del cocinero
y refuerza el estómago débil de los jueces de arte. “Si
lees los libros proféticos sin entender a Cristo”, dice
el patriarca púnico,76 “¡qué insipidez y estupidez encontrarás! Si entiendes a Cristo en ellos, entonces no
sólo te van a gustar, sino también te van a intoxicar”.
“Pero, para tomar las riendas de los espíritus blasfemos y arrogantes: Adán tiene que estar muerto antes
de que sufra esta cosa y beba del vino fuerte. Por eso
cuídate de que no tomes vino si todavía eres un niño
de pecho. Cualquier enseñanza tiene su medida, su
tiempo y su edad”.77
Después de que Dios se había cansado y quedado sin respiración por la naturaleza y las Escrituras,
por los seres y los visionarios, por razones y figuras,
por poetas y profetas, hablaba en la tarde de los días
a nosotros, a través de su Hijo -ayer y hoy- hasta que
la promesa de Su futuro advenimiento, ya no en forma de siervo, se cumpliera:
75. Apocalipsis. XIX. 10.
76. Véase la respuesta a la pregunta por la influencia de las
opiniones en el idioma y del idioma en las opiniones, la cual
recibió el premio de la Real Academia de las Ciencias para el
año 1759: pp. 66 y 67. También se puede consultar: The Art of
Punning, or the Flower of Languages in Seventy-Nine Rules for the
Farther Improvement of Conversation and Help of Memory. By the
Labour and Industry of TUM PUN-SIBI. [El arte de hacer bromas
(puns), o la flor de las lenguas en 79 reglas para el mejoramiento
de la conversación y el apoyo de la memoria, hecho por el trabajo
y la industria de Tum Pun-Sibi]. “Se supone que ocurrencias
verbales surgidas por equivocación son las más inteligentes,
aunque no siempre tienen que ver con la broma, sino muchas
veces con lo que realmente es importante […] La capacidad de
convertir el sentido de una palabra en uno bastante diferente
de cómo la otra gente la entiende, parece indicar a un hombre
de talento” (Cicerón. De oratore. Libro 2). Esta obra erudita [The
Art of Punning], de la que desgraciadamente sólo poseo una
edición imperfecta, tiene como autor a Swift, la gloria del sacerdocio (Hagedorn): “La gloria del sacerdocio y su vergüenza”
(Pope. Essay on Criticism). Empieza con una definición lógica,
física y moral. En un sentido lógico “bromear con palabras es
esencialmente algo de lo que se dice que aplica a algo diferente, o es, de todos modos, aplicado a algo diferente” [latín en el
original]. Según la ciencia natural (del aventurero y extravagante Cardan), “bromear con palabras es el arte de tintinear
armoniosamente con palabras que, pasando por los oídos y
cayendo sobre el diafragma, excita un movimiento tintineante
en estas partes y, siendo transportado a los músculos faciales,
calienta el corazón”. Según la casuística, sin embargo, es una
“virtud que muy eficazmente promueve el final de una buena
compañía”. Un ejemplo para esta virtud artificial se encuentra,
entre otros de esta índole, en la respuesta antes citada. Se trata
de la comparación púnica entre Mahoma, el profeta, y San
Agustín, el patriarca, que se parece a un amante anfibiológico
de la poesía, de una imaginación mitad entusiasta mitad escolástica, que no parece ser lo suficientemente erudito para poder
entender a fondo el uso del lenguaje figurativo, y mucho menos
para poder examinar experiencias espirituales. El buen obispo
habló, sin saberlo, en hebreo, así como el noble burgués habla
en prosa, y así como todavía hoy en día se puede traicionar,
con preguntas y respuestas eruditas, la barbarie de la época y
la hipocresía del corazón. Con ello se alaba la verdad profunda
de que todos son pecadores y carecen de una fama que les es
inventada: tanto el profeta mentiroso árabe, como el buen pastor
africano y la mente chistosa (a la que habría debido mencionar
en primer lugar), a la que se le había ocurrido comparar a esos
dos confesores de la providencia mediante pasajes paralelos
tan ridículos: conforme a la racionalidad púnica de nuestros
cabalistas actuales, para los que cualquier hoja de parra es razón
suficiente, y cualquier alusión una revelación.
77. Palabras de nuestro Lutero (del que se dice que la lectura de San
Agustín le ha pervertido el gusto un poco) de su famoso prólogo
sobre la Epístola a los Romanos, de cuya lectura no me canso, así
como tampoco de su prólogo a los Salmos. He puesto aquí este
pasaje mediante una, así llamada, acomodación, ya que Lutero
habla en el lugar citado del abismo de la providencia divina, y
asegura, según su costumbre, “que no se puede negociar sin
daño e ira secreta la providencia contra Dios sin el sufrimiento,
la cruz y las penas de la muerte”.
78. El lector devoto será capaz de completar la secuencia hímnica
de este pasaje. Mi memoria me abandona por razones egoístas.
“Siempre apurándose hacia el final, y lo que no puede cumplir,
lo omite”.
CajaNegra
¡Rey glorioso, Señor Jesucristo!
Tú eres el hijo eterno de Dios Padre;
Tú no rechazaste el seno de la virgen.78
Sería una blasfemia si quisiéramos insultar a los
sofistas graciosos como tontos diablos porque estiman al legislador de los judíos como a una cabeza
19
Johann Georg Hamann
de burro, y los dichos de sus cantores como estiércol
de palomas. Y sin embargo, el día del Señor —un
domingo más oscuro que la medianoche, cuando las
armadas indomables serán sólo rastrojos— un viento del oeste, un heraldo de la más reciente tormenta,
tan poético como sólo el Señor de los ejércitos puede
pensar y expresarlo, callará al trompetista más audaz.
Los amigos de Abraham alcanzarán la cumbre más
alta, el cáliz se derramará. Dios mismo secará la última lágrima, más valiosa que todas las perlas, la que
la última reina de Egipto malgasta:79 la última lágrima
que se vertió sobre el último incendio en Sodoma y
sobre el secuestro del último mártir.80
Este día del Señor, que dará valor a los cristianos
para predicar la muerte del Señor, expondrá a los más
tontos entre los ángeles, a los que espera un fuego infernal. ¡Los diablos creen y tiemblan! Pero vuestros
sentidos, confundidos por las travesuras de la razón,
no tiemblan. Reís cuando Adán, el pecador, se ahoga
con la manzana, y Anacreonte, el sabio, con el hueso
de la uva. ¿No os reís cuando los gansos liberan el Capitolio y los cuervos alimentan al patriota, bajo cuyo
espíritu la artillería y caballería de Israel se sostuvieron?
En secreto os felicitáis por vuestra ceguera cuando se
confunde a Dios en la cruz con los ladrones, o cuando
alguna atrocidad en Ginebra o Roma, en la ópera o en
la mezquita, alcanza su apoteosis o purgación.81
¡Dibuja dos víboras! Terreno consagrado, mis hijos:
¡No es el lugar para orinar! Me voy… (Persio)82
79. Referencia a Cleopatra.
80. II de San Pedro. II.
81. Ginebra y la mezquita representan la severa iglesia calvinista,
Roma y la ópera el espectáculo de la iglesia católica.
82. Persio (34-62): poeta romano de obras satíricas y frívolas,
inspirado en Lucilio.
83. Véase la nota 76 del editor en: Lowth. Praelectiones. XV; y
Algarotti, vol. III.
84. “Dulcemente la rima, si se encuentra libre, alcanza el corazón. Adorna y apoya la armonía y fija el discurso en la memoria”
20
El cumpleaños de un genio se celebra, como es
costumbre, con una fiesta martirológica de niños
inocentes. Permitidme comparar la rima y la métrica
con niños inocentes, ya que se exponen a un peligro
de vida en nuestro arte poético.
Si la rima pertenece al género de la paronomasia.83
Entonces su origen casi concuerda con la naturaleza
de las lenguas y de nuestra imaginación sensorial.
No tiene el derecho de denigrar su talento84 el que no
soporte el yugo de la rima. En tal caso, la rima fallida
habría dado tanta causa a esta pluma frívola para redactar un escrito sarcástico, como la que tuvo Platón
para eternizar los tragos de Aristófanes en el Banquete,
o Scarron85 sus propios en un soneto.
Probablemente el edificio libre, que se permite
Klopstock,86 este renovador del canto lírico, sólo es
un arcaísmo que imita felizmente el funcionamiento
enigmático de la poesía de los hebreos que, según las
observaciones agudas de los críticos más profundos
de nuestro tiempo,87 sólo consiste en “una prosa artificial fraccionada en todas las partes pequeñas de sus
cláusulas, cada cual de ellas siendo un verso suelto de
una métrica específica; y parece que las observaciones
y sentimientos de los poetas más antiguos y sagrados
se ordenaron automáticamente en renglones simétricos
llenos de armonía, aunque no tengan ninguna métrica
prefijada o reglamentada.” Quizás ello sea tan casual
como el polvo solar de Epicuro.
El metro monótono de Homero nos debería parecer
por lo menos tan paradójico como la libertad [métri-
(Nicolai. Elegías y epístolas, 1760).
85. Paul Scarron (1610-1660): escritor satírico francés. Su obra
más famosa es La novela cómica, del género picaresco. Famoso
por sus borracheras.
86. Friedrich Gottlieb Klopstock (1724-1803): efectivamente uno de
los renovadores de la literatura alemana. Intentó revivir la épica en
su lengua materna. Su Mesías, inspirado en el de Milton, apareció
a partir de 1748, pero sólo en 1773 llegó a una conclusión.
87. Véase la cuarta nota del editor a la tercera conferencia de Lowth, p. 149; y la carta 51 de las Cartas sobre la literatura novísima.
Aesthetica in Nuce. Una rapsodia en prosa cabalística
ca] del Píndaro alemán.88 Mi admiración o ignorancia respecto a las causas de un metro siempre igual
en el poeta griego, fue relativizada durante un viaje
a través de Kurland y Liefland.89 En dichas comarcas
hay regiones donde el pueblo letón (no alemán) canta
mientras trabaja, pero sólo cadencias de pocos sonidos
que se parecen mucho a un metrónomo. Si surgiera
un poeta entre ellos, sería natural que hiciera todos
sus versos según esta medida preestablecida de sus
voces. Se necesitaría demasiado tiempo para aclarar
estas circunstancias debidamente, compararlas con
otros fenómenos, rastrear sus causas y desarrollar sus
consecuencias fértiles:
Harto tiempo lanzó el Padre de los dioses sobre
la tierra las tristes nieves y el duro granizo; y con su
diestra fulminante hirió los sagrados alcázares imponiendo pavor en los ánimos romanos.
Su ira hace temer a las naciones la renovación del siglo
prodigioso, en que Pirrha vio a Proteo conduciendo su
ganado sobre la cima de los montes (Horacio. Odas).90
Apostilla
Me veo obligado, según el derecho del primogénito y
como el lector más antiguo de esta rapsodia en prosa
cabalística, a legar otro ejemplo de mi juicio piadoso a
mis hermanos menores, que me seguirán.
Todo en esta nuez estética sabe a vanidad. ¡A vanidad! El rapsoda91 ha leído, observado, pensado, buscado y encontrado palabras agradables, citado fielmente, ha ido, como un barco comercial, muy lejos por sus
alimentos y los ha traído a casa. Ha sumado frase por
frase, como se cuentan las flechas92 sobre un campo
de batalla; ha medido sus figuras, como se miden los
clavos para una construcción. En lugar de clavos y
flechas ha escrito, con los maestritos y pedantes de
su tiempo, obeliscos y asteriscos.93
Escuchemos ahora la suma principal de su nueva
estética, que es la más antigua:
¡Temed a Dios y honradlo, porque el tiempo de su
juicio ha venido, y adorad al que ha hecho el cielo y
la tierra y el mar y la fuente!
88. Sería gracioso si el Señor Klopstock explicara a su impresor, o a una Margot la Ravaudeuse [significa “la rota”, “la
remendada”, es decir, obviamente una musa de origen muy
popular], quien es la musa del filólogo, las causas por qué deja
imprimir en renglones separados sus sentimientos poéticos,
que tratan, para los vulgares, de cualidades ocultas, y que
se llaman, en el idioma galante, sentimientos par excellence.
No obstante mi dialecto confuso me gustaría reconocer en
el estilo prosaico del Señor Klopstock un modelo de perfección clásica. Juzgando de pequeñas pruebas concedo a este
autor un conocimiento tan profundo de su lengua materna,
especialmente de su prosodia, que su metro musical puede
servir a cualquier cantante, que no quiere ser vulgar, como
ornato más adecuado de la poesía lírica. Diferencio las piezas
originales de sus metamorfosis de antiguos cantos sagrados,
hasta de su epopeya, cuya historia se conoce, y que se parece
a la de Milton por lo menos de perfil.
89. Regiones actualmente pertenecientes a Letonia, históricamente bajo influencia germana, polaca y rusa. Hay minoría
germanohablante.
90. Cito la traducción en prosa del cubano Felipe Poey (17991891), tomada del artículo “Felipe Poey: traductor de Virgilio y
Horacio”, de Amaury B. Carbón Sierra. Disponible en: www.
fayl.uh.cu/Documentos/Articulos/Felipe%20Poey.doc
91. Léase a Sócrates en el “Ión” de Platón.
92. Procopio. Libro de las guerras. I. 18.
93. “El asterisco lo hace amanecer, el obelisco acaba y confunde”
(Jerónimo en el prefacio del Pentateuco). El uso hábil de estos
signos masoréticos podría servir para rejuvenecer los escritos
salomónicos, así como un intérprete nuevo ha explicado dos
cartas de Pablo con el método de los §§ y con tablas. N. d. t.: La
masora es una doctrina judía acerca del texto hebreo de la Biblia,
es decir, un intento de conservar el significado “genuino” del
Viejo Testamento.
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