Noviembre 2010 / Nº 2

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UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
FACULTAD DE DERECHO
REVISTA DE DERECHO AGRARIO DIGITAL
No. 2 AÑO 1
INSTITUTO DE DERECHO AGRARIO
NOVIEMBRE 2010
Dra. Matilde Saravia
Esc. Pablo López
Redactores Responsables
EDITORIAL
La iniciativa oportunamente planteada por los Redactores responsables de
esta Revista, hoy tiene su segunda presentación de acuerdo con los plazos y
términos que dieron nacimiento a la Revista Digital.
Desde el Instituto de Derecho Agrario de la Facultad de Derecho alentamos y
respaldamos este tipo de iniciativas que principalmente permiten una mayor
difusión de los temas que nos interesan a los agraristas.
Los tiempos modernos obligan a una constante actualización y renovación
de los conocimientos adquiridos, y la aparición permanente de novedades justifica
plenamente un instrumento ágil y dinámico como pretende ser esta Revista Digital.
Nos hemos sentido sumamente reconfortados desde el Instituto de Derecho
Agrario, por el respaldo que la Sra. Decana de la Facultad de Derecho le ha dado a la
Revista Digital y conjuntamente con los Redactores asumimos la responsabilidad
que deriva de dicho respaldo.
Siempre hemos señalado que lo más difícil en cualquier tipo de
publicaciones periódicas, es la continuidad y la calidad de su contenido, y si bien su
evaluación es producto del tiempo y de sus lectores, el compromiso lo tenemos
presente.
Dr. Jorge E. Fernández Reyes
Director del Instituto de Derecho Agrario
1
I
LEGISLACION
A nivel nacional
LEYES
AGOSTO
Ley Nº 18.676 de 13 de agosto de 2010
(Publicada D.O. de 1 de setiembre de 2010)
Se designa "MEVIR – Doctor Alberto Gallinal Heber" a la persona pública no estatal
Comisión Honoraria pro Erradicación de la Vivienda Rural Insalubre, creada por el
artículo 473 de la Ley Nº 13.640, de 26 de diciembre de 1967.
SETIEMBRE
No se aprobaron disposiciones legales de interés
OCTUBRE
No se aprobaron disposiciones legales de interés
II
ACTUALIDAD
MODIFICACIONES A LA LEY DE COLONIZACIÓN
Ley No. 18.187 del 2 de Noviembre de 2007
SEGUNDA PARTE
Esc. Pablo Adrián LOPEZ
En esta oportunidad continuaremos analizando los cambios sustanciales que
esta Ley nos trae y algunas consecuencias prácticas.
En la publicación No. 1 de esta Revista nos remitimos simplemente a señalar
cuales fueron los artículos de la Ley No. 11.029 que fueron modificados, sustituidos
o derogados.
Hoy analizaremos consecuencias de esas modificaciones; las mas
importantes y que ya se están dando en la práctica.
En lo que respecta al articulo 15 de la Ley No. 18.187 que sustituye al
articulo 35 de la Ley No. 11.029 que determina el derecho de preferencia o de
tanteo que tiene el INC para la adquisición de bienes inmuebles cuando cualquier
propietario antes de enajenar un campo que cumpla con determinados requisitos,
que mas adelante expondremos, la Ley No. 18.187, sustituye el termino vender por
el termino enajenación, lo que comprende no solamente el negocio jurídico
compraventa, sino todas aquellos negocios jurídicos que suponen excluir o sacar un
bien de un determinado patrimonio.
2
Podríamos por la tanto afirmar que todo titulo hábil para transferir el
dominio o la propiedad de una cosa, entraría como negocio susceptible de ser
ofrecido
Sin embargo en la propia redacción del artículo encontramos que dicho
ofrecimiento deberá ser por igual valor y plazo de pago. Lo que ha llevado a
sostener por algunos autores y por el propio Instituto de Colonización que por
ejemplo el negocio jurídico donación no seria objeto de ofrecimiento por el artículo
35 en la redacción dada por el artículo 15 de la Ley No. 18.187, lo cual no toda
enajenación se ve afectada por este articulo.
No todo propietario de un bien inmueble rural que vaya a ser enajenado
esta obligado al ofrecimiento, sino aquellos campos que tengan una extensión igual
o superior a 500 hectáreas índice de productividad CONEAT 100
Este índice es fijado por el MGAP (Comisión Nacional de Estudios
Agroeconómicos de la Tierra) y se obtiene de la siguiente manera: se multiplica la
superficie del padrón o la superficie total de todos los padrones por su índice de
productividad y el resultado se divide por cien.
Ej. Campo de 1000 hectáreas físicas por 10 de índice de productividad
dividido cien esto me da un campo de 100 hectáreas índice CONEAT.
Por último la ley establece que dicho ofrecimiento debe de realizarse al
Instituto nacional de Colonización por le mismo valor y plazo de pago, sustituyendo
el término: “iguales condiciones” que establecía la Ley No. 11.029.
En restantes entregas de esta Revista seguiremos analizando a la Ley No.
18.187 modificativa de la Ley No. 11.029 de Colonización.
III
INFORMACIONES DE INTERES
COMENTARIOS AL PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTO QUINQUENAL EN LO
RELATIVO AL INCISO MINISTERIO DE GANADERÍA AGRICULTURA Y PESCA
Dr. Jorge E. Fernández Reyes
Actualmente se encuentra en trámite de aprobación parlamentaria el
Proyecto de Ley de Presupuesto Quinquenal presentado por el Poder Ejecutivo,
conforme a lo previsto en la Constitución de la República.
La intención de esta breve presentación es analizar los principales aspectos
contemplados en el Inciso 07 – Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que
tiene directa vinculación con la materia agraria en sus aspectos sustantivos.
En consecuencia, y sin perjuicio de las normas estrictamente presupuestales
que se encuentran en el articulado que corresponde a dicho Inciso, relativas a las
asignaciones presupuestales (i.e. partidas presupuestales) en materia de
Inversiones (inmuebles, vehículos), Gastos de Funcionamiento, Contrataciones,
3
Adecuaciones de Estructuras, Supresiones de Cargos, etc., se encuentran otros
artículos que van más allá de lo estrictamente presupuestal.
Del punto de vista operativo de la Secretaría de Estado, se destaca: (i) la
posibilidad de asignar vehículos oficiales a personas independientemente de su
vínculo contractual con el Ministerio, bajo determinadas circunstancias y con ciertos
requisitos; (ii) la realización del Censo General Agropecuario en el año 2011 por
parte de DIEA en todos los establecimientos agropecuarios del país de una hectárea
o más de superficie, y la correspondiente autorización para contratar personal a
esos efectos; (iii) la transferencia de competencias de ”Microbiología de Suelos y
Fertilizantes” de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables a la
Dirección General de Servicios Agrícolas; (iv) la facultad de celebrar convenios de
pago en cuotas (tasas que gravan el Registro y Control de productos veterinarios).
En materia de competencias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y
Pesca, se: (i) crean nuevos cometidos para la Dirección General de Secretaría de
Estado, en cuanto deberá coordinar la operativa del SING; coordinar la
instrumentación del SIRA; y diseñar y proyectar el SNIA (esto implica modificar el
artículo 3 de la Ley No. 17997 de 2 de agosto de 2006); (ii) sustituye el artículo 137
de la Ley No. 13.640 de 26 de diciembre de 1967 , exclusivamente en lo que
respecta al control de materias o productos de uso agrícola o ganadera con destino
alimentación animal, y regula sanciones; y (iiii) amplia las competencias de las
Direcciones Generales de Servicios Agrícolas y Servicios Ganaderos en materia de
control y prohibición de consumo de productos que contengan residuos, etc. (antes
solamente eran los plaguicidas y los Servicios de Protección Agrícola).
En materia apícola, se ocupa de asignarle al MGAP el control de la
habilitación sanitaria, etc. de la producción, etc. de los productos apícolas y dispone
la asignación de recursos para el Fondo de Desarrollo Apícola.
Por otra parte, modifica el artículo 207 de la Ley No. 18.362 del 6 de octubre
de 2010 (literal B), relativo al Fondo Agropecuario de Emergencias, asignándole
complementariamente el saldo disponible no comprometido al 31.12.20 del Fondo
de Compensación de la Industria Láctea.
Asimismo, creación el Fondo de Desarrollo Rural, determina sus objetivos y
su financiamiento.
Modifica las multas previstas en el numeral 2 del artículo 285 de la Ley No.
16.736 de 5 de enero de 1996, y amplia la utilización del Fondo Permanente de
Indemnización en materia sanitaria.
Como señalamos al inicio, se trata del Proyecto de Ley presentado por el
Poder Ejecutivo, que se encuentra en plena consideración por parte del Poder
Legislativo, y que naturalmente sufrirá modificaciones.
La intención es brindar una idea de los artículos que se encuentran en
trámite y oportunamente se hará un análisis de lo efectivamente aprobado, y
vigente a partir del 1 de enero de 2011.
4
IV
JURISPRUDENCIA
A continuación se transcriba la Sentencia Definitiva No. 119/2009 del T.A.T. de 2º
Turno, Echeveste (MR)-Tosi-Echeveste-Corraes, de fecha 21 de julio de 2009, la cual
incursiona en el análisis sobre si una trabajadora de una empresa agraria que
efectúa tareas administrativas en el establecimiento es o no una trabajadora rural y
en consecuencia si posee o no derecho al cobro de horas extras.VISTOS EN EL ACUERDO: En autos caratulados: "xxx c/ xxx. Demanda Laboral", Ficha
xxx, venidos en apelación del Juzgado Letrado de Primera Instancia de Maldonado
de 5º Turno.Y RESULTANDO:
1) La Sala acepta el relato de antecedentes procesales que se consignan en la
recurrida, y dicta la decisión anticipada en base al artículo 200.1 No. 1 del C.G.P.
2) Por Sentencia Definitiva de Primera Instancia No. 79 de 15/10/2008, se hizo lugar
parcialmente a la demanda y en su mérito condeno a la demandada a pagar a la
actora las horas extras reclamadas de acuerdo a lo expresado en el Considerando V
y que se liquidara por el procedimiento del art. 378 tomando como base de cálculo
el salario que resulta de los recibos agregados en autos. Desestimó los demás
rubros reclamados. Sin especial condenación (fs.119-125). 3) Frente al recurso de
aclaración y ampliación interpuesto por el representante de ***, por interlocutoria
No. 3653/2008 de 22/10/2008 fue desestimado (fs.129).4) Apelo el representante de xxx. En lo esencial se agravia porque la sentencia
entiende que la actora no es trabajadora rural. Se analiza la recurrida, se adjuntan
consultas y se cita la jurisprudencia. No corresponde el rubro horas extra (fs. 148155).5) Por auto No. 4191/2008 de 24 de noviembre de 2008, se otorgó traslado (fs. 156)
el que fue evacuado como surge de fs. 158-159, solicitándose el mantenimiento de
la recurrida con costos y costas.
6) Por Resolución No. 47835/2008 de 24/12/2008 se franqueo la alzada (fs 160).7) Llegaron los autos al Tribunal el día 16 de abril de 2008 (fs. 166), lo que se
efectivizo el día 13 de mayo de 2009 (fs. 167).CONSIDERANDO:
I) Sin duda que el derecho laboral nació, vive y se desarrolla con una finalidad
esencial como la es la de proteger a la parte más débil de la relación laboral como lo
es el trabajador y que posee principios propios que lo vertebran y que son de vital
importancia. Se repite de esto no existe duda. Pero los principios, esos principios
rectores y guías en diversos aspectos del derecho, deben aplicarse cuando
correspondan y en el caso de autos no es de aplicación el principio protector con su
regla "in dubio pro operario" pues el caso es claro y no existe duda.
5
II) Aquí lo que debe resolverse es si una trabajadora de una empresa agraria que
efectúa tareas administrativas en el establecimiento es o no una trabajadora rural y
en consecuencia si posee o no derecho al cobro de horas extras. Y la consulta del
Dr. Juan Pablo Saavedra Methol) que debe considerarse como integrante del medio
impugnativo y no como prueba) es excelente y el colegio se permite transcribir sus
conclusiones: "Recapitulando pues, y a modo de conclusión, puede señalarse que:
1) El criterio más recibido y que recogen tanto los Convenios Internacionales de la
OIT como nuestro ordenamiento positivo para distinguir los trabajadores rurales de
los restantes trabajadores atiende a la naturaleza de la empresa para la cual
prestaba funciones como administrativa o secretaria para una empresa agraria en
un establecimiento rural, por lo que a todos los efectos debe ser considerada como
administrativa o secretaria para una empresa agraria en un establecimiento rural,
por lo que a todos los efectos debe ser considerada como trabajadora rural y por
ende quedar sometida a las disposiciones que rigen a tales trabajadores..." (fs. 143144) (ver asimismo informe -sin criterio vinculante por tratarse únicamente de una
de las integrantes de las delegaciones del Consejo de Salarios del Grupo N|23 de
fecha 17/11/2008 de fs. 147, que también comparte la Sala). Y obsérvese que con el
criterio aportado en la recurrida un administrativo del área de la salud, no estaría
alcanzado por las normas que regulan a dicho grupo por no realizar tareas
específicas de prestación de servicios de salud, lo que es inaceptable.VII) Costas del grado de oficio (art- 337 de la Ley 16226) (Principio de Gratuidad) no
existiendo mérito para la especial imposición de costos (artículos 56 del CGP y 668
CC).Por tales fundamentos, disposiciones legales citadas y artículos 197 y 198 del C.G.P.,
el Tribunal,
FALLA:
REVOCASE LA SENTENCIA APELADA EN CUANTO CONDENA A LA DEMANDADA A
PAGAR A LA ACTORA LAS HORAS EXTRAS RECLAMADAS DE ACUERDO A LO
EXPRESADO EN EL CONSIDERANDO V Y EN SU LUGAR ABSUELVASE A LA
ACCIONADA DE DICHA CONDENA. COSTAS DEL GRADO DE OFICIO. SIN ESPECIAL
IMPOSICION DE COSTOS. HONORARIOS FICTOS DE LA INSTANCIA, TRES BASES DE
PRESTACIONES Y CONTRIBUCINOES. Y DEVUELVASE.-
V
JORNADA SOBRE LA LEY DE COLONIZACIÓN.
El pasado 11 de septiembre de 2010 se realizó en Mercedes, en la
Intendencia Municipal de Soriano una Jornada sobre “Normativa en materia de
colonización” organizado por la Facultad de Derecho en el marco del ciclo “Derecho
y Actualidad”.
6
Participaron en el mismo como expositores el Prof. Roque Molla que
examinó las sentencias de la Suprema Corte de Justicia que declararon la
inconstitucionalidad de la Ley 18.187, la Prof. Nora Guarinoni que expuso sobre la
evolución histórica de la normativa sobre colonización y el Prof. Juan Pablo
Saavedra que analizó el contenido y alcance del art. 70 de la Ley 11.029.
VI
ENCUENTRO DE COLEGIO DE ABOGADOS SOBRE TEMAS DE DERECHO AGRARIO
El 21 y 22 de octubre de 2010, tuvo lugar en la ciudad de Rosario, Argentina,
el “VIII Encuentro de Colegios de Abogados sobre Temas de Derecho Agrario”
organizado por el Instituto de Derecho Agrario del Colegio de Abogados de Rosario.
En el mismo, se expuso sobre diversos temas relacionados a la materia agraria
como ser: responsabilidad del empresario, aspectos tributarios, contratos agrarios,
áreas naturales protegidas, cuestiones agroambientales, agro negocios,
asociaciones agrarias, ordenamiento territorial, desarrollo rural, cuestiones
procesales, entre otros.
De nuestro país, participaron como expositores el Esc. Pablo Lopez y la Dra.
Matilde Saravia quienes expusieron sobre “Incidencias de la ley uruguaya 18308 de
Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible en el Derecho agrario”
VII
EL “USO PROPIO” Y LAS MODIFICACIONES INTRODUCIDAS A LA NORMATIVA
URUGUAYA EN MATERIA DE SEMILLAS
Dr. Aníbal del Campo
El 27.02.09 fue promulgada la ley No. 18.467 que contiene una serie de
modificaciones a la Ley de Semillas y, entre esas modificaciones, se encuentra una,
referida al “uso propio”, que es nuestro propósito comentar en las líneas que
siguen. Con posterioridad, el 14.07.10, se dictó el decreto No. 219/010 que adecua
la reglamentación a las nuevas previsiones contenidas en dicha ley, entre ellas la
relativa al “uso propio”.¿Qué es esto del “uso propio”? Procuremos explicarlo. El llamado obtentor
es el que invierte dinero y tiempo en “obtener” nuevas variedades vegetales. Al
comercializarse la semilla de esas nuevas variedades se cobra una regalía que tiene
como fin compensar lo que se ha invertido en el logro de esa variedad u obtención
vegetal. Ahora bien: dados ciertos supuestos, el agricultor que paga esa regalía, al
adquirir semilla por primera vez, no tiene por qué volverla a pagar cuando siembra,
7
en una segunda ocasión, la semilla que ha reservado de la cosecha que recogiera
luego de haber sembrado aquella por la que sí pagara una regalía; es decir: cuando
esa semilla, que podríamos denominar de segunda generación, es reservada por él
para volver a sembrar. En esa causal de exención se traduce la figura del “uso
propio”.Se trata de una figura fuertemente resistida por los obtentores porque
restringe las posibilidades de cobro de regalía.1 Sobre el particular existen, en el
Derecho comparado, dos corrientes: una amplia y otra restringida. La primera, que
es la que recoge la UPOV 78; la primera Convención Internacional que se concretara
en el marco de la Unión para la Protección de Obtenciones Vegetales; la segunda es
la corriente a la que adhiere la segunda Convención, la llamada UPOV 91, la que, sin
embargo, pese a excluir, en principio, el uso propio, admite que los gobiernos lo
puedan implantar pero siempre con carácter excepcional.-2
Nuestro país se ha inclinado, tradicionalmente, a favor de la corriente
amplia. El texto original del art.72, lit.b) de la Ley de Semillas de 1997, la ley
No.16.811, parece adherir claramente a esa orientación, al consagrar la figura del
1
El tema de las semillas es tema políticamente complicado. Interfieren en él grandes intereses.
Basta pensar en el peso que tienen las transnacionales que han efectuado grandes inversiones para
el logro de nuevas obtenciones vegetales y que se agravian, como es notorio – remitámonos, por
ejemplo, a lo que ha acontecido en la Argentina, en los últimos años, y los reclamos de la firma
Monsanto respecto al cobro de regalías por la soja transgénica- de la amplitud que tiene el comercio
ilegal de semillas -de lo que, en la jerga del sector, se conoce como “bolsa blanca”- y oponen
resistencia al “uso propio”, al que consideran un factor incidente en el fenómeno expresado.2
En grandes líneas, digamos que, mientras UPOV 78 reclama la autorización del obtentor para
comercializar la semilla de que se trate, UPOV 91 no supedita esa autorización a la comercialización,
con lo que los derechos del obtentor vienen a tener límites mucho más vastos. Por tanto: para el
empleo de semilla para uso propio, tratándose de UPOV 91, debería contarse con autorización del
obtentor –esto como solución de principio- a diferencia de lo que acontecía con UPOV 78, supuesto
en el que, no tratándose de comercialización de semilla, el uso propio quedaba fuera de los límites del
derecho del obtentor Hay, pues, entre ambos convenios, una diferencia radical en torno al tema que
nos ocupa. Sin embargo, pese a que UPOV 91 no consagró, como solución de principio, el uso propio
de la semilla por parte del productor, permitió que esa posibilidad fuese consagrada a título de
excepción, otorgándose a los gobiernos la facultad de establecerla cuando así lo consideraran
oportuno. Es lo que se conoce como “la excepción o el privilegio del agricultor”.-
8
uso propio con gran amplitud.3 Camino similar al del Uruguay se puede decir que ha
seguido la República Argentina.-4
Desde el sector semillerista se ha intentado, por vía convencional, recortar el
alcance del uso propio, procurando establecer, mediante verdaderos contratos de
adhesión, la aceptación, por parte de los adquirentes de semilla, de la llamada
“regalía extendida”, la que, básicamente, consiste en prever, al momento de la
adquisición de la semilla, el pago de una regalía inicial y de una regalía
complementaria toda vez que, en campañas ulteriores, se reserve para sembrar
semilla proveniente, en segunda o ulterior generación, de aquella semilla que se
adquiriera y por la que se pagara la regalía inicial.Quienes patrocinaban este tipo de acuerdos sostenían que eran
perfectamente lícitos porque, si bien se apartaban de la previsión que contenía la
Ley de Semillas, respecto al uso propio, tal previsión podía ser modificada por
acuerdo de partes por no tratarse de una cuestión de orden público. Quienes han
combatido tales acuerdos han sostenido, por el contrario, que sí se trataba de una
cuestión de orden público porque referían al contenido y alcance del derecho de
propiedad del obtentor, un derecho con eficacia erga omnes establecido por la ley,
la que colocaba fuera de las prerrogativas de aquél la hipótesis del uso propio.Ya un primer avance tendiente a limitar el alcance del uso propio lo
constituyó el decreto reglamentario de la Ley de Semillas, dictado varios años
después de sancionada ésta, –nos referimos al decreto 438/004 del 16.12.04- que
fue cuestionado desde el punto de su legalidad al establecer, en su art. 46, que las
previsiones legales relativas al uso propio eran de carácter excepcional y que, por lo
tanto, se imponía, a su respecto, una interpretación restrictiva.-5
3
Dice, sobre este punto, el texto de la aludida disposición: “El cultivar objeto del título de propiedad
podrá ser usado sin que otorgue derechos a su tenedor a compensación alguna cuando: …B) Se
reserve y siembre para uso propio pero no para comercializar …”. El planteo de la ley parece haber
sido el siguiente: los derechos del obtentor suponen, para éste, la prerrogativa de autorizar ciertos
empleos de la semilla por él obtenida; otros no. Entre estos últimos, se encuentra el empleo de semilla
para uso propio. En definitiva, esa hipótesis está fuera de los límites del derecho del obtentor; no
tendría éste derecho a cobrar una regalía en tal supuesto porque no tiene la prerrogativa de autorizar
ese empleo; la reserva y utilización de la semilla es libre.
4
El régimen normativo vigente en la Argentina se ha alineado claramente en el marco de la UPOV 78;
tanto la Ley de Semillas argentina (Ley No.20.247; art. 27) como su decreto reglamentario (Dec.
2183/91; art. 41). Lo que parecería que no ha resultado del todo acorde con esos antecedentes ha sido
la práctica administrativa seguida por el INASE de aquel país. Se ha citado, en especial, una
resolución de dicho Organismo (la resolución 35/96) disponiendo un conjunto de requisitos, a los que
quedaría supeditado el “uso propio”, que limitarían las prerrogativas del productor. Hoy en día existe
una fuerte presión, proveniente de los obtentores. para la modificación la normativa existente, siendo
reiterado el anuncio de proyectos en ese sentido.5
Establecía el primer inciso del art. 46: “…la reserva de semilla de un cultivar protegido para uso
propio constituye una excepción al derecho del obtentor según el artículo 72, literal B) de la ley
16.811” y , si esto no fuera poco, agregaba todavía el literal e) de dicho artículo: “e) A los efectos del
9
Con posterioridad, la ley No.18.467, dio un paso decisivo tendiente a
restringir la figura del “uso propio” al establecer -dándole un nuevo texto al art. 72,
lit. b) de la vieja ley del 97 6- que el mismo solo constituye una cuestión de orden
público –es decir una materia indisponible para las partes- cuando quien adquiere la
semilla es un pequeño agricultor. Dicho con otras palabras: si no se trata de un
pequeño agricultor –concepto cuya definición fue dejada en manos del PE, a
iniciativa del MGAP- las partes estarían en condiciones de convenir el pago de una
regalía adicional por cada empleo sucesivo de la semilla -es decir: podrían convenir
el pago de la llamada “regalía extendida”- porque ya no estarían disponiendo sobre
una cuestión de “orden público”.Importa agregar que el PE cumplió con el encargo recibido dictando el
decreto 385/009, de fecha 18.08.09, en el que se define qué cabe entender por
“pequeño agricultor”, en términos bastante coincidentes con los que, a otros
efectos, se ha definido al llamado “productor familiar”.7 Últimamente, la normativa
control y la tutela de los derechos correspondientes, se tendrá especialmente en cuenta que la reserva
de un cultivar protegido para uso propio es una excepción al régimen protector y, como tal, es de
interpretación estricta”. Pero el contenido del referido art. 46 no se agotaba con esta previsión; aludía
a los requisitos que se debían cumplir para hacer valer la excepción o privilegio del agricultor: debía
haberse adquirido, originalmente, la semilla de alguien habilitado para comercializarla; debían
individualizarse, de forma fehaciente, las distintas etapas por las que atravesase la semilla para uso
propio, desde que fuera cosechada hasta que fuera sembrada, aspecto que debía ser objeto de
reglamentación, por parte de INASE, en un plazo perentorio de 60 días; el destino de esa semilla debía
ser la tierra de la que fuese tenedor el productor que la había cosechado; esa tenencia debía ser
“documentalmente” comprobable; la partida reservada de semilla debía guardar razonable
proporción con las necesidades del agricultor de que se tratase, conforme a las características del
predio en cuestión. Ahora bien: esos requisitos, de origen legal, podían ser modificados por acuerdo
de partes. Lo daba claramente a entender el texto del segundo inciso del art.46: “ … A falta de
acuerdo entre partes, son requisitos para que se configure la referida excepción…”. Esto que
anotamos era realmente trascendente porque, por esa vía, agregando nuevos requisitos, podía quedar
habilitada la pretensión de establecer la llamada “regalía extendida”, mediante convenio de partes.
Ya hemos visto que ese proceder fue cuestionado por implicar un acuerdo tendiente a modificar una
norma legal, vigente por entonces, de orden público.6
El art. 72, lit. b) quedó redactado en los siguientes términos: “El cultivar objeto del título de
propiedad puede ser usado sin que otorgue derecho a su tenedor a compensación alguna cuando:
…b) Se reserve y siembre semilla para uso propio pero no para comercializar. Cuando quien reserve y
siembre semilla para uso propio pero no para comercializar sea un pequeño agricultor, la presente
norma es de orden público. El Poder Ejecutivo, a iniciativa del Ministerio de Ganadería, Agricultura y
Pesca, definirá al pequeño agricultor”.7
La definición del “pequeño agricultor” resultará valedera, conforme nos alerta el decreto que
comentamos, para todos los cultivos. Deberá tratarse, por lo pronto, de un agricultor. Este podrá ser
persona física o jurídica y, además, deberá reunir, simultáneamente, un conjunto de requisitos, cuyo
cumplimiento deberá acreditar, mediante declaración jurada, ante la Dirección de Desarrollo Rural
del MGAP. ¿Cuáles son esos requisitos? En primer lugar, deberá explotar hasta 500 hás. Índice
Coneat 100. Esas hectáreas podrán ser detentadas a cualquier título. La tenencia debe resultar
comprobable documentalmente. El agricultor está limitado en cuanto a la colaboración que puede
10
en la materia se ha visto completada con el dictado del decreto 219/010 que
introduce cambios al decreto No. 438/004, reglamentario de la Ley de Semillas, y
modifica, entre otros, al art. 46 del mismo, relativo al “uso propio”.-8
recibir de terceros si no quiere evadir su categorización como “pequeño agricultor”: no podrá contar
con más de dos colaboradores o su equivalente anual tratándose de jornaleros (500 jornales). Es
indiferente, a este respecto, que esos trabajadores los contrate él o un tercero, empresario, que, por
contrato, preste servicios para él (tercerización). El trabajo en la explotación debe proporcionar el
ingreso principal del agricultor o éste debe cumplir su jornada laboral en la misma. El productor debe
residir en la explotación o en una localidad no distante más de 50 kms. de ella.8
Establece el art. 25 del decreto 219/010: “Sustitúyase el acápite del Art. 46 del decreto No.
438/004, de 16 de diciembre de 2004 el que quedará redactado de la siguiente manera: “Artículo
46º) La reserva de semilla de un cultivar protegido para uso propio constituye una excepción al
derecho del obtentor según el Art. 72 literal B de la ley No. 16.811 de 21 de febrero de 1997, en su
nueva redacción dada por el Art. 1º. de la ley No. 18.467, de 27 de febrero de 2009”.-
11
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