conservacion de bulbos de ajo (allium sativum l.) por

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J.E.N.443
Sp ISSN 0081-3397
CONSERVACIÓN DE BULBOS DE AJO
(Aliium sativum L.) POR IRRADIACIÓN
GAMMA.
por
Fernández,J.
Arranz,T.
JUNTA DE ENERGÍA NUCLEAR
MADRID,1979
CLASIFICACIÓN INIS Y DESCRIPTORES
C43.
ALLIUM CEPA
GAMMA RADIATION
RADURIZATION SPROUT INHIBITION
Toda correspondencia en relación con este trabajo debe dirigirse al Servicio de Documentación Biblioteca
y Publicaciones, Junta de Energía Nuclear, Ciudad Universitaria, Madrid-3, ESPAÑA.
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s-oltese el informe IAEA-INIS-12 (INIS: Manual de Indizacion) y IAEA-INTS-13 (INIS: Thesauro) publicado por el Organismo Internacional de Energía Atómica.
Se autoriza la reproducción de los resúmenes ana
líticos que aparecen en esta publicación.
Este trabajo se ha recibido para su impresión en
Febrero de 1979.'
Depósito legal nS M-19216-1979
Sp ISSN 0081-3397
I.S.B.N. 84-500-3237-7
2. .
S U M A R I O
Página
1. OBJETO E INTERÉS DEL TEMA
2
2. SITUACIÓN BIBLIOGRÁFICA
2.1. Caracteres agrobotánicos del ajo
g
2.1.1. Caracteres anatómicos y fisiológicos del bulbo
8
2.1.2. Composición química del bulbo
io
2.1.3* El cultivo del ajo
12
2.1.4. Importancia del cultivo del ajo en
España.
i4
2.1.5- Pérdidas durante la conservación
2.1.5.1. Pérdidas por brotación
17
17
2.1.5-2. Pérdidas provocadas por
insectos
20
2.I.5.3. Pérdidas por enfermedades criptogámicas
2.2. Métodos de conservación
22
25
2.2.1. Conservación por frío
25
2.2.2. Conservación por desnidratación
28
2.2.3» Conservación por procedimientos
químicos
29
2.2.4. Conservación por radiación gamma
-32
3. MATBKIAL T MÉTODOS.. '
3.1. Bulbos de ajo empleados
44
3.2. Tratamientos
•
44
3.2.1. Refrigeración
44
3.2.2. Irradiación
45
3.2.2.1. Descripción de la unidad
de irradiación
45
3.2.2.2. Dosimetría de la irradiación
3.2.2.3. Irradiación de los bulbos
48
=51
Página
3«3« Condiciones de almacenamiento
51
3.4. Parámetros estudiados
52
3.4.1. Pérdida de peso total
52
3.4.2. Pérdida del contenido en numedad
52
3 . 4. 3 • Actividad respiratoria
52
3.4.4. Brotación natural e infecciones
54
3-4.5« Brotación inducida.
54
4 . RESULTADOS
4.1. Variación de peso fresco
58
4 , 2. Variación del contenido en iiumedad
67
4.3» Variación de la actividad respiratoria
67
k.k. Pérdidas por brotación e infecciones
73
^+. 5 • Brotación inducida
'
73
¿+.5«1« Longitud media de las raíces
73
4.5.2. Longitud media de los brotes
74
4.3«3- Actividad vegetativa
74
5. DISCUSIÓN DE- RESULTADOS
5.1. Variación del peso de los bulbos durante
el almacenamiento
128
5.2. Humedad
130
5.3. Actividad respiratoria
130
5.4. Brotación
131
5«5« Infecciones
133
5.6. Brotación inducida
134
6. CONCLUSIONES
139
7. BIBLIOGRAFÍA
Í42
1. OBJETO E INTERÉS DEL TEMA
1. OBJETO E INTERÉS DEL TEMA
Entre las aplicaciones de la radiación gamma a la conservación de alimentos, una de las que parece tener mejores perspectivas para su aplicación, es la que está basada en la inhibición de brotes de bulbos y tubérculos.
En
este sentido se han realizado numerosos estudios en todo
el mundo sobre conservación de tubérculos de patata y bul_
bos de cebolla, los cuales han dado como consecuencia el
que en 16 países se haya aprobado este tipo de tratamiento para la patata y en 8 para la cebolla.
Con respecto a
la conservación de bulbos de ajo por irradiación, solamen
te Italia y Bulgaria han incluido este producto entre los
aprobados oficialmente para tratarlos por irradiación (vea
se Tabla i ) , pero en realidad se han efectuado muy
pocas
experiencias con él, y se han tomado como base para su
aprobación las experiencias efectuadas sobre bulbos de ce
bolla, dada la afinidad que existe entre ambas especies v ¿
getales.
Uno de los principales motivos por los que no se
han realizado muchas experimentaciones sobre conservación
de bulbos de ajos, radican en la escasa importancia
que
tiene este cultivo en los principales países que han efec_
tuado investigaciones sobre irradiación de alimentos.-
Siendo España el principal país productor de ajos
en
el mundo, con una producción anual de 198.5OO Tm y a
la
que dedica 27.200 Ha (Ministerio de
Agricultura, 1977),
distribuidas entre 11 provincias (véase Tabla I I ) , se com
prende la necesidad de realizar un estudio específico sobre la conservación de este producto por medio de la radiación gamma.
3
T A B LA
Países que tienen aprobado el tratamiento de la irradiación para
conservar patatas, cebollas y ajos (datos suministrados por I'AEA,
1977).
Producto
Fuente
de
irradiación
País
URSS
6o_Co
elect. 1 MeV
C anadá
60_Co
USA
60
Co
137
Cs
l37 C s
Patatas
Israel
60
OMS**
60
Co
Co Ó 1 3 7 C s
60Co o ó 137
ó 10 MeV
Cs
Dosis
(Krad)
Fecha
de
aprobación
10
14 mar. 1953
30
10 máx.
15 máx.
5-10
17 jul. 1973
9 nov. 1960 ..
14 jun. 1963
30 jun. 1964
oct . 1964
5-10
p
5-15
1 nov. 1965
15 máx.
5 jul. 1967
15 máx.
12 abr. 1969
3-15
7
sep . 1976
4
nov. 1969
España
60
Co
5-15
Hungría
6oCo
n
10
23 dic . 1969
15 máx.
27 ene . 1970
15 máx.
23 m a r . 1970
20 máx.
23 may. 1974
10
30 abr. 1972
15 máx.
30 ago . 1972
15 máx.
13 sep . 1972
Dinamarca 10 MeV
Holanda
Uruguay
Bulgaria
Japón
60n ó 4 MeV
Lo
Co
Co
Co
Filipinas
60 n
Co
Francia
6°Co
7,5-15
8 nov. 1972
Italia
60^ ó 137
Co
Cs
60.
Co
7,5-15
30 ago. 1973
Chile*
África
del Sur
Co
31 oct. 1974
32-14
19 ene . 1977
h
A B L A - I (Continuación)
Producto
Cebollas
Fuente
de
irradiación
País
Dosis
(Krad)
Fecha
de
aprobación
Canadá
6o r
URSS3^
6oCo
n
Israel
6oCo
n
Holanda
60 "
h Co
MeV
15 máx.
Bulgaria
60n
Co
10
30 abr. 1972
Tb.il a n d i a
60n
Co
10 máx.
20 mar. 1973
Italia
60^ ó 137
Co
Cs
España
60
Co
OMS +
60
1.5 máx •
Co
6
10 máx.
5 máx.
7,5-15
8 máx.
ó 137n ó 10 MeV
2-15
25 mar. 1965
17 jul. 1973 !
25 jul. 1968
9
5
jun. 1975
feb. 1971
30 ago . 1973
10 sep . 1975
7
sep . 1976
í
Bulgaria
60
ro
Italia
60
Co ó. l-37Cs
Ajos
Lotes experimentales
Aprobación temporal por 5 aiios
Aceptación provisional
10
30 abr . 1972
7 ,5-15
30 ago . 1973
T A B L A
-
II
Datos estadísticos del cultivo, producción y rendimiento del ajo en
España en la campaña de 1976.
Regiones
Superficie
Secano Regadío
Total
Ha
Ha
Ha
Galicia
Norte
Ebro
Nordeste
Duero
Centro
Levante
Extremadura
Andalucía
oriental
Andalucía
occidental
Canarias
h36
444
4o
951
1.673
17-534
180
994
101
18
1.121
602
790
1.905
782
719
54l
2.950
3.802
4.380
71
578
120
ESPAÑA
26.666
9.686
537
462
I.l6l
1.553
2.463
19.^39
962
1.713
Rendimiento
Secano Regadío
Kg/Ha
Kg/Ha
6.116
6.368
3.412
6.944
5.123
2.065
3.416
3.506
8.886
10.833
7.975
12.252
9.108
6.145
11.861
7.757
Producción
Tm
3.564
3.022
9.076
13.980
15.767
47.923
9.890
9.062
31.849
4.404
9.988
191
4.488
3.422
9.062
10.000
22.302
1.443
36.352
3.030
8.989
167.883
3.491
En la actualidad España tiene aprobado oficialmente
el tratamiento de irradiación para conservar tubérculos
de patata y bulbos de cebolla, pero no se ha aprobado
oficialmente el tratamiento en ajos.
Por este motivo y
con objeto de aportar datos para ver la factibilidad de
aplicación del tratamiento de irradiación a la conservación del bulbo y concretamente del estudio de la dosis
óptima de irradiación y el efecto de la época de aplicación del tratamiento sobre la conservación de los bulbos
de ajo, se realizó el presente trabajo, cuya finalidad
principal es la de servir de base para una posible propuesta de aprobación oficial del método de irradiación.
2. SITUACIÓN BIBLIOGRÁFICA
8.
SITUACIÓN BIBLIOGRÁFICA
2.1. Caracteres agrobotánicos del ajo
2.1.1. Caracteres anatómicos y fisiológicos del bul"bo
del ajo
El ajo (Allium 3ativum L.) es una planta herbácea
del orden Liliflorae,género Allium y familia Liliácea.
Aunque se puede reproducir por semillas, normalmente se
multiplica vegetativamente por bulbillos agrupados, que
es lo que vulgarmente se conoce como "cabeza de ajos".
La cabeza está compuesta de 6 a 12 bulbillos insertos en un disco aplastado, en donde aparecen las huellas y restos membranosos de las hojas.
Las hojas exte-
riores forman una membrana protectora y las interiores
una especial para cada uno de los bulbillos crecidos en
su asila; estos son blanquecinos o de color rosa pálido,
ovoides, alargados con dos caras laterales planas, la
interna cóncava y la externa o dorsal, convexa, y los
extremos puntiagudos; la masa carnosa que los forma está
envuelta de una túnica propia, más o menos fuerte, coriácea, formada por un parénquima mucilaginoso que contiene
vasos y una yema o germen embrional.
Analizando la estructura del bulbo,encontramos en
el hipodermo de las túnicas exteriores,grandes cantidades de cristales prismáticos de oxalato de calcio.
En
las túnicas individuales de cada bulbillo falta el hipodermo y los cristales.
Las células individuales que envuelven los rudimentarios hacecillos liberoleñosos contienen el fermento
alisina, que cuando se tritura el ajo desdobla el glucósido aliósido que se encuentra en las células parenquimatosas, engendrándose entonces la esencia de ajo.
De la base o parte exterior del bulbo salen las
raíces que se introducen en la tierra para alimentar la
planta y afianzarla.
Sus hojas son largas, alternas,
comprimidas y sin nervios aparentes.
Del centro de las
hojas se destaca el tallo, algo hueco, rollizo y muy lampiño que alcanza una longitud de 4o ó 50 cm y que finaliza en las flores, contenidas en una espata membranosa;., que
se abre longitudinalmente al tiempo de la floración y per
manece marchita debajo de las flores.
Estas se encuen-
tran dispuestas en umbelas y cada una tiene una corola de
6 pétalos blancos, 6 estambres y 1 pistilo y por fruto
una cápsula con 3 celdas y 3 ventanas llenas de simientes
negras ,pequeñas y casi redondas (strasburger, 1963)*
Son muy pocas las variedades de ajo cultivadas, debido a que la multiplicación, casi siempre se realiza por
bulbillos y muchas veces la infecundidad de las flores da
lugar a una gran estabilidad de caracteres y, por ende, a
un número limitadísimo de razas.
De e'stas destacaremos
las siguientes:
"Ajo blanco común", de gran consumo en los países meridionales.
Sus dientes son muy blancos y su envoltura es pla-
teada.
Es considerado como tardío y de buena productivi-
dad.
"Ajo rosa", llamado así por el color de su membrana. Son
precoces, poco conservables, resiste bien la humedad.
10.
"A.jo rojo" , caracterizado por bulbillos cortos de color rojo vinoso.
"Ajo
pardo, rocambola o murciano".
Los dientes deque
se compone la cabeza son 3 ó k veces más gordos que los
del blanco común, siendo moreno su color exterior y ama
rilla su carne, haciéndose más picante y jugoso que el
ajo común blanco.
"Ajo fino de Chinchón", variedad de ajo blanco, formado
por la agregación de dientes envueltos por túnicas mem
branosas, de cuya prolongación se forma el tallo, en
contraposición con el ajo murciano, cuyo tallo nace
del centro de la raiz y los dientes se hallan muy engastados en la base y rodeando al tallo.
"Ajo canario", cultivado en la Isla de Gomera, de gran
tamaño, llegando a pesar más de 230 g. ,
Otras variedades cultivadas en el extranjero son el
"ajo rosa temprano", cultivado en el norte de Francia,
"ajo rojo de los provenzales", el "ajo redondo de Lemosín" y el "ajo de oriente", según los datos de Vidal
(1956).
2.1.2. Composición química del bulbo
El ajo es un alimento empleado principalmente
como condimento por la presencia de un aceite volátil
de olor
característico.
Los datos presentados por
Comenge (19Ó2) indican que contiene un heterósido que
por hidrólisis da celulosa y esencia sulfurada de peso
específico 1,046, y sin poder rotatorio.
Esta esencia
está constituida por sexquiterpeno, sulfuro de alilo y
otros sulfuros de fórmula:
(C H j
Sp
(COH ) SS (C H_)
3 5
3 7
(C H ) SSS (C O H_)
3 5
3 D
disulfuro de alilo
alil propil disulfuro
trisulfuro de alilo
11.
En la Tabla III se da la composición media general
del bulbo de ajo.
En ella se destacan principalmente los
hidratos de carbono, y dentro de estos, se observa que las
pentosas representan un 93°/o, encontrándose entre los componentes glucídicos un polímero de la fructosa, como es
la inulina (C^H
0_)n.
12.
T A B L A
-
III
Composición química general del bulbo de ajo expresada
en ?¿, con respecto al peso fresco. Datos tomados de
¥inton (1935).
Componente
Agua
Proteína
Grasa
Carbohidratos totales
Azúcares
Fibra
Cenizas
Valor energético
°/o del peso fresco
7^,2
k,k
0,2
20,0
1,2
1,0
1,2
99 calorías por
100 g' de muestra
13.
2.1.3- El cultivo del ajo
El clima que requiere esta planta es muy variado,
siendo necesario elegir las variedades que mejor se acomoden a las condiciones de la región donde quiera cultivarse.
Aunque prospera en casi todos los climas, prefie-
re aquellos suaves y templados, no demasiado húmedos, poco expuestos a cambios bruscos primaverales.
El ajo cul-
tivado en zonas frías adquiere un sabor acre sumamente
desagradable.
Acontece con esta planta algo análogo a lo que
ocurre con la cebolla, esto es, que una variedad determinada adquiere un gusto más o menos picante según que
el sitio donde se produzca sea más o menos frío.
Las tierras más propicias para el cultivo de esta
planta son las arenosas, ligeras y sueltas, saneadas.
No
tolera la nimiedad excesiva ni el abuso de riegos, que pudren las plantaciones y favorecen el desarrollo de algunas enfermedades de carácter criptogámico.
Se cria bien en tierras fuertes, a condición de
que sean de moderada humedad, exigiendo también terrenos
ricos en materia orgánica y suficientemente provistos de
cal.
El ajo sucede al cultivo de la alcachofa o al tomate encontrando un suelo abonado y limpio de malas plantas .
Como el ajo da pocas semillas,se multiplica por
los
numerosos dientes que rodean al bulbo principal.
La
plantación se efectúa en otoño o en primavera, si se hace en otoño, noviembre es el mejor mes, y si es en primavera, febrero o primeros de marzo.
En la siembra por
14.
dientes se emplean los bulbillos periféricos que son los
mejor nutridos, no debiéndose usar los centrales por ser
más sensibles a la humedad y producir cabezas más pequeñas.
La duración del cultivo viene a ser de 8 y k meses
respectivamente para las siembras de otoño y primavera.
A fin de junio se procede a la recolección cuando
el tallo palidece y las hojas se marchitan y secan.
De-
be hacerse en días secos y calurosos y nunca después de
un riego reciente para facilitar la conservación, arrancados se dejan sobre el terreno para que el sol los seque algo. Secos los bulbos,se mojan las hojas para que
adquieran alguna flexibilidad y se procede a su trenzado,
formando ristras u horcas de manera que queden separadas
unas cabezas de otras a fin de que circule el aire libremente entre ellas, colgándose en lugares ventilados donde
acaban de.perder la humedad.
La multiplicación se efectúa por semillas únicamente para obtener nuevas variedades, en este caso se
siembra en marzo, y los ajos nacidos se transplantan en
noviembre del mismo año cuando se realiza en zonas templadas, o en marzo del siguiente cuando es en zonas fríasj
en ambos casos no dan productos sazonados hasta que transcurren dos años.
2.1.k. Importancia del cultivo de a.jo en España
El cultivo del ajo es uno de los cultivos típicamente españoles.
Su importancia deriva del gran consumo
que de él se hace en nuestro país, en el que entra a formar parte de un gran número de recetas culinarias, sin
olvidar los contingentes reservados para la exportación,
que lo convierten en una fuente no despreciable de divisas .
Dadas las exigencias climáticas de este artículo,
el cultivo de su bulbo se encuentra muy extendido por
toda nuestra geografía, alcanzando tal magnitud que ll_e_
ga a situar a España en primer lugar entre los países
productores.
En cifras de producción bruta, el anuario estadístico del Ministerio de Agricultura (l9?6) Tabla II,
citaba una producción total de 167-900 Tm en este año
frente a las l^k.000 Tm que se registraban 5 años antes.
Según la misma fuente, vienen dedicándose al cul
tivo de este bulbo unas 30.000 Ha correspondiendo
un
73» 3^ a- secano y el 26,6^ a regadío, siendo dos veces
mayor el rendimiento
cuando el cultivo se realiza en
regadío.
En la Tabla II se detallan los datos estadísticos agrupados
por
regiones de la
producción de ajo
en España durante la campaña del 76 •
En la citada ta-
bla se observa que de la producción total el 28,5?¿
co
ü
responde a la región Centro y que dentro de esta zona
la provincia de Cuenca recoge
el 68,9°/o, realizándose
prácticamente todo el cultivo en secano.
La producción
de Cuenca representa aproximadamente el 20^ de la producción nacional.
Comparando las progresiones históricas referidas a superficie utilizada, producción global y rendimiento Qm/Ha que se señala en la Tabla IV, se puede ob_
servar que el rendimiento ha permanecido bastante con|s_
tante.
16.
T A B L A
I V
Datos estadísticos del cultivo, producción y rendimien-to del
ajo cosechado en España desde la campaña de 1950*
Ministerio de Agricultura de España (1977,1978)
Aiios
Superficie
Miles de Ha
Rendimiento
Qm/Ha
1950
9,5
61,6
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
10,0
65,5
65,0
63,6
60,4
1963
1964
18,7
20,0
19,0
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
9,9
10,0
11,0
12,0
12,9
13,1
13,5
15,5
17,5
18,5
19,0
16,9
16,6
17,3
18,2
18,7
19,8
23,0
30,7
38,3
36,0
36,4
27,2
31,1
62,9
65,2
64,5
65,0
64,6
66,0
71,9
71,8
70,0
69,0
65,0
67,9
68,3
71,6
71,7
68,4
68,0
67,2
60,5
61,4
53,3
46,2
72,2
Producción
Miles de Tm
58 , 5
65,8
64,6
64,0
66,7
75,3
84,0
84,3
87,5
100,2
115,2
135,8
136,5
130,6
137,6
123,1
114,9
113,3
123,6
130,2
128,0
134,6
154,7
185,9
235,0
192,2
167,9
198,5
—
17.
2.1.5* Pérdidas durante la conservación
2.1.5«1- Pérdidas por brotación
Dada la estacionalidad de la producción de ajos
en nuestro país, el consumo y exportación en las épocas
no productoras, na de cubrirse lógicamente con los excedentes almacenados en los meses productores.
Los bulbos recolectados, como órganos de reproducción vegetativos, pasan por un período de reposo o
letargo, seguido en la mayoría de los casos por una movilidad vegetativa.
Este lapso de tiempo transcurrido des-
de la recolección hasta el inicio de la brotación coincide con el período apto para la conservación y comercialización.
La depreciación y desecho como producto comer-
cial es consecuencia pues, de esta tendencia natural a cerrar su ciclo vital.
Dentro del estado de reposo o letargo de los bulbos después de recolectados se pueden distinguir dos fases
la primera, que ocurre inmediatamente después de la recolección
y que puede tener una duración de 2 ó 3 meses,es
la de reposo propiamente dicha y durante ella,los bulbos
no pueden brotar por causas endógenas, incluso aunque se
les coloque en condiciones favorables.
Durante la segun-
da fase que algunos autores denominan dormición (¥eaver,
1972),el bulbo ha evolucionado fisiológicamente y tiene
capacidad para brotar pero no lo hace debido a las condiciones externas desfavorables (bajas temperaturas principalmente ) .
El paso de la fase de latencia a la de dormición
se produce paulatinamente, y por este motivo es frecuente
que dentro del término de reposo o letargo se incluyan
ambos estados fisiológicos.
En el caso concreto del ajo, el período de reposo comienza en los meses de junio o julio (recolección)
y llega hasta septiembre-octubre y el de dormición se
prolonga hasta los meses de enero-febrero, según las condiciones climatológicas naturales.
Es pues
a partir de
este mes, cuando constituye un problema el alargar la vida comercial del producto.
Hay que señalar que las varie-
dades rosadas,de letargo muy profundo,experimentan muchas
menos pérdidas durante el almacenaje que las blancas de
otoño.
Una vez transcurrido el estado de letargo se ini-
cia la brotación.
El proceso, que en un principio es len-
to, va acelerándose progresivamente con el tiempo.
La
brotación induce una serie de cambios en los bulbos afectados por ella.
Entre otros,se observa una pérdida de
peso motivada por diversos factores, uno de ellos es el
propio brote, ya que en el desarrollo del mismo se movilizan las reservas del bulbo, y conforme el proceso se
acelera éstas van disminuyendo (Mazón 1975)*
La energía necesaria para el crecimiento activo
del brote, es proporcionada por la función respiratoria,
viéndose acelerada esta actividad desde el momento en qiie
se inicia la brotación.
Como consecuencia de las reaccio-
nes metabólicas se observa un desprendimiento de C 0 p y de
calor, por ello se aconseja mantener los almacenes ventilados con aire fresco.
Durante el período de brotación? el bulbo acusa
una gran sensibilidad frente a cambios en las condiciones
de almacenaje, comprendiéndose que el porcentaje de germinación está íntimamente relacionado con la temperatura ambiental.
A temperaturas comprendidas entre los 0°C y los
h°C, si no se anula, al menos se dificulta el comienzo
del brote.
19.
En condiciones de almacenaje apropiadas? se podría ejercer un control efectivo y reducir las pérdidas.
La mayor parte de los almacenes, sin embargo, carecen de
sistemas de refrigeración,,. en casos con hacinamiento , falta de aireación conveniente y excesiva iluminación; todas
ellas malas condiciones de conservación, que
además de
favorecer la podredumbre, inducen al inicio de la actividad vegetativa.
Con el fin de retrasar la brotación y evitar las
alteraciones que de ella se derivan,se han adoptado diversas medidas, destacándose entre ellas el mantenimiento de
bajas temperaturas y la aplicación de productos químicos.
En estos últimos años se han obtenido buenos resultados con el empleo de herbicidas que al inhibir la actividad meristemática previenen el inicio del brote, como
es el caso de la hidracida del ácido maleico (M.H,) usada
comercialmente unos días antes de la recolección.
Cabe agregar que el empleo de bajas temperaturas, aunque en principio detiene el brote, transcurrido
un período de tiempo resulta ineficaz, pues tínicamente
es capaz de amortiguar los procesos metabólicos sin llegar a paralizarlos, con lo que el brote se presenta"después de un período más o menos largo.
En conclusión, se considera que el uso de un inhibidor efectivo de la brotación para ajos almacenados,
puede traducirse en una reducción de las pérdidas para
cosecheros y expedidores, en un mercado más regulado, en
una prolongación de los mercados estacionales y en un
aumento de las posibilidades de exportación, puesto que
serían posibles embarques más tardíos.
20.
2.1.5*2. Pérdidas provocadas por insectos
El ajo almacenado ya seco,es propenso al ataque
por plagas de insectos que lo dejan inservible para su
consumo.
En nuestro país,los mayores desperfectos son ocasionados por los géneros siguientes:
La oruga del Lepidóptero cóxido Dyspessa ulula
de una sola generación anual; las mariposas aparecen en
la segunda mitad de junio, efectuando la puesta a finales de junio sobre los ajos cuando ya está próxima la
recolección, pudiendo elegir para la puesta otras Liliáceas silvestres.
Los huevos, se depositan en la base de la planta
y las larvas
apenas nacidas, se dirigen al bulbo en el
que penetran excavando galerías.
Cuando se recogen los
ajos llevan las larvas en su interior, si bien los daños
apenas son perceptibles, pero una vez en el almacén continúan las larvas su crecimiento, formando varias cavernas en cada una de las cuales pueden albergarse varias
larvas; dichas cavernas están llenas de excrementos y
desperdicios que inutilizan al ajo; además las larvas se
trasladan de uno a otro aumentando el daño hasta destruir
la cosecha.
La actividad destructora de la larva continúa
durante el verano hasta alcanzar el período de madurez,
momento en que se prepara para invernar bien en el suelo
o en los almacenes, formando un capullo de hilos sedosos
entrelazados.
Al llegar la primavera la larva abandona su refugio y construye otro capullo alargado en el cual la
crisálida da lugar a los nuevos adultos.
21.
La larva del gorgojo (Bracliicerus algirus) , ataca a los bulbos en formación y aunque estos pueden crecer
normalmente y hasta alcanzar su tamaño definitivo, el interior, sin embargo, queda destruido totalmente por la
larva que los habita y resultan inservibles para el consumo siendo fácilmente atacados por mohos y podredumbres
que los inutilizan por completo.
Sin revestir la importancia de las dos plagas
anteriormente descritas, debemos consignar la posibilidad
de daños en ajos por la "mosca" de las Liliáceas, es decir, por el díptero - Chortophila antigua Meig; el imago
efectúa la puesta en la parte enterrada y en ocasiones
sobre la parte aérea del vegetal.
Las larvas se desarrollan dentro de los bulbos
abriendo galerías y son propagadores de diversas enfermedades de origen bacteriano.
Tiene tres generaciones anua-
les, todas perjudiciales, especialmente la primera por
atacar a las plantas jóvenes que resisten difícilmente.
Con el propósito de hacer frente a estas plagass
se han practicado distintas medidas según las peculiaridades de cada especie, indicándose que únicamente se hace
posible la lucha directa en el caso del gorgojo, ya que
los daños se manifiestan en el interior de los bulbos y
bajo tierra, por ello se recomienda únicamente como medio
eficaz la destrucción de los bulbos atacados en el momento de la recolección y como medios preventivos la inundación del terreno por riegos continuados antes de la plantación, dado que los adultos no vuelan.
Ahora bien, como procedimientos comunes para
combatir estas plagas se indican: la interrupción de cultivos de Allium durante un período de 2 a 3 años, al mismo
tiempo que se destruyen todas las Liliáceas silvestres que
podrían mantener la plaga en estado de latencia.
22.
En aquellas ocasiones en que los ajos sean destinados a la exportación ,deben instalarse cámaras de vacío
parcial donde se fumiguen!os ajos con bromuro de metilo,
al mismo tiempo que los almacenes deben mantenerse limpios
y desinfectados.
Estas medidas exigen instalaciones cos-
tosas, por lo que tiene mayor interés el tratamiento directo en el campo, practicando pulverizaciones con Lindano y
otros insecticidas antes de que se efectúe la puesta, exceptuando el gorgojo.
2.1.5.3- Pérdidas por enfermedades criptogámicas
Los bulbos almacenados en ristras o manojos pueden presentar diversas alteraciones ocasionadas por hongos, de entre ellas cabe destacar la enfermedad conocida
como el "mal del esclerocio", registrada en Galicia, Regió/..
Centro, Valencia y Cataluña.
En esta última zona se ha
presentado con carácter de gravedad en algunas comarcas,
donde se la conoce con el nombre de "boixat".
El agente
causal es el Sclerotium cepivorum Berk.
Este hongo en estado de reposo se alberga en el
suelo en forma de esclerocios, su viabilidad en el suelo
perdura durante h 6 5 años por lo menos, sólo germina
cuando tiene cerca una raíz de Allium o gladiolo.
Su de-
sarrollo sólo es posible a partir de los 2°C, siendo los
17-20°C la temperatura óptima de desarrollo, por encima
de los 20OC el desarrollo es muy lento, y a los 28-29°C
cesa por completo, el micelio muere a los 33°C.
Parece
ser que la humedad no tiene demasiada importancia para
su desarrollo, pero un exceso de agua le es desfavorable 5
el óptimo está alrededor de un kO°/o de la capacidad receptiva de agua.
23-
Aquellos bulbos que han sido atacados durante el
almacenamiento} muestran su membrana exterior con un aspecto totalmente normal, pero el interior del bulbo está
invadido por completo.
Los daños se observan al sopesar
los bulbos, que resultan muy ligeros y se aplastan al
apretarlos con los dedos.
Al abrirlos se encuentra el -
diente de ajo completamente momificado y recubierto de
una masa más o menos abundante de esclerocios negros.
Es muy probable que cuando los daños en el almacén resulten graves se deba a que en el campo se haya
presentado una infección discreta que pasó desapercibida
en el momento de la cosecha.
El conjunto de síntomas que muestran los bulbos
atacados por este hongo se conocen con el nombre de "podredumbre blanca", quedando aún otro tipo de podredumbre
específica, en la que los daños se manifiestan comúnmente
en los bulbos y en el cuello de las plantas próximas a la
cosecha o en el almacén, y también en los bulbos y dientes
de multiplicación después de su plantación.
Los hongos
responsables son principalmente de los géneros Botrytis y
Penicillium.
El Botrytis allii causa la denominada podredumbre gris, enfermedad que se manifiesta en el almacenaje
por una podredumbre seca, donde las túnicas de protección
de los bulbos quedan invadidas y recubiertas por numerosos esclerocios.
Las fructificaciones conídicas son raras,
limitándose a la parte superficial del bulbo o bien rodeando una herida o abertura accidental; también pueden aparecer en el cuello.
En el período de la cosecha,las fructi-
ficaciones conídicas forman alrededor de las vainas una
felpa grisácea muy abundante, de ahí su nombre, podredumbre gris .
2k.
Por su parte el género Penicillium desarrolla-,,
en los bulbos almacenados una mohosidad verde localizada
en la parte del cuello, o bien se pone de manifiesto esta
podredumbre porque, al manipular los bulbos, estos se rompen con la presión
de los dedos.
Cuando se abren las
túnicas exteriores, se hayan los dientes secos y recubiertos total o parcialmente de -una mohosidad verde o azulada
muy característica.
La mohosidad comienza a menudo por
la base del bulbo o por una lesión, en este caso puede
que sólo resulte dañado un diente.
El P. corymbiferum y P. cyclopium son las especies que ocasionan estas alteraciones, siendo más frecuente la primera.
Ambas son resistentes a los principios an-
tibióticos del ajo, mientras que estos inhiben a la mayoría de los otros penicillium.
Se considera que la temperatura más favorable
para que la infección se lleve a cabo es de 25°C, aunque
su desarrollo es factible entre los 13 y 28°C; la germinación de las esporas es posible entre temperaturas extremas
de 7 a 31°C, viéndose favorecido su desarrollo por una excesiva humedad.
En el caso de Botrytis, la temperatura óptima
para que la infección se produzca es de 22 a 23°C, aunque
el micelio puede desarrollarse entre 0°C y 38°C,
Las es-
poras para su germinación necesitan el concurso del agua
en estado líquido.
Diversas micosis actúan durante el período de cultivo, ocasionando alteraciones que no revisten la importancia de las citadas anteriormente, como es el caso de la
enfermedad de las "raíces rosas" provocada por la Pyrenocheata terrestris.
Este hongo^que se caracteriza porque
sus picnidios presentan unos apéndices en forma de cuernos,
ataca a la mayoría de los Allium cultivados, particularmente a la cebolla, puerro y ajo, pero en el ajo los daños
25.
que produce no son graves
ya que la planta sigue su
desarrollo normal, incluso teniendo lesiones rosas en
las raíces.
El agente causantepuede ir acompañado de to-
da una microflora que comprende el Fusarium oxysporum,
F. roseum y Khizoctonia solani.
La enfermedad aparece
con fuertes calores, como también ocurre con la "helmintosporiasis" de los "bulbos de ajo blanco, en la que el
Helmintosporium allii, responsable de esta alteración,
es más bien un comensal que un parásito y se limita a
ennegrecer las escamas exteriores a partir de su base.
Sólo tiene importancia cuando en terrenos húmedos se
retrasa la cosecha, ya que entonces las hojas amarillean
y se secan rápidamente.
2,2. Métodos de Conservación
2.2.1. Conservación por frío
La conservación por medio de bajas temperaturas
es de todos los métodos utilizados el más antiguo, y durante muchos años el único empleado.
Los resultados ob-
tenidos mediante su aplicación lo califican como un procedimiento idóneo para este fin.
El efecto que ejerce la temperatura sobre la velocidad de las reacciones químicas es conocido desde que
Arrhenius y Vant'hoff espresaron la relación que existía
entre la temperatura y la energía de activación necesaria
para que las moléculas interacionen.
Al aumentar la tem-
peratura, la movilidad de las moléculas es mayor y la posibilidad de colisiones se incrementa.
Por este motivo las reacciones químicas y biológicas efectuadas por microorganismos, levaduras y otros agentes de alteración, así como los propios del metabolismo
del producto pueden ser reducidos al descender la temperatura.
26.
Los bulbos de ajo tratados por frío^experimentan
una reducción en las pérdidas de "peso durante su almacenaje (Oksh 1971) probablemente debido a una inhibición de
la brotación.
Al estudiar el proceso respiratorio en función de
la temperatura en distintas especies vegetales (Fig. l)
se observa un máximo entre 30 y 40°C y un mínimo entre 5
y 10°C.
La aceleración de este fenómeno entre límites
extremos es función directa de la temperatura y tiende a
aproximarse a la ley de Vant'hoff, según la cual entre los
límites anteriormente citados la velocidad de reacción se
duplica por cada 10°C de incremento de temperatura.
Los bulbos deben someterse a temperaturas de 3°C
con una humedad relativa del 75°/° en una atmósfera que contenga de un 3 a iin k°/o de oxígeno y un 5-6% de C 0 p , para
mantener durante 8 meses un almacenamiento perfecto, según las indicaciones del Ministerio de Comercio (l975)«
INTENSIDAD RESPIRATORIA (ESCALA RELATIVA)
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28.
Para que el proceso de refrigeración sea efectivo,
hay que considerar que tanto la temperatura de refrigeración como la humedad relativa,han de mantenerse constantes.
La renovación del aire debe efectuarse introducien-
do aire limpio, inodoro, no contaminado, incluso acondicionado, a las mismas características del aire presente
en la cámara.
En aquellos productos como las hortalizas, que durante su conservación frigorífica desprenden una cantidad
considerable de calor y de productos volátiles, se recomienda un coeficiente de recirculación de 20 á 30,que supone el doble del utilizado con los demás materiales.
La aplicación del tratamiento debe efectuarse antes
de finalizar el período de reposo y mantenerse en estas
condiciones durante todo el almacenamiento.
Esto se con-
sigue conservándolos en cámaras frigoríficas o en almacenes ventilados con aire exterior frío.
Con respecto a la conservación por frío cabe indicar que, aunque su empleo está tan extendido que incluso
se han dictado normas para su reglamentación (ISO/TY 3 V
1970) el proceso se encuentra limitado por factores de
tipo económico.
Mantener largo tiempo materiales de re-
lativo bajo precio unitario como es el ajo en condiciones
de refrigeración, implica un gasto muchas veces incompatible con las condiciones comerciales del mismo.
2.2.2. Conservación por deshidratación
La estabilización del ajo por este método» ofrece
las ventajas de evitar fluctuaciones estacionarias del
aprovisionamiento industrial.
29-
El procesamiento tiene el inconveniente de su
bajo rendimiento, según se indica en la "Revue de la
Conserve" (Anónimo, 1957) j donde los hechos comparados
muestran que hay que emplear 800 g.. de ajo deshidratado para obtener los mismos efectos gustativos que 5 ° ó
Kg. de ajo fresco.
El producto que se consume como polvo de ajo o
sal de ajo, se presenta en el comercio empaquetado en distintos envases.
La necesidad de conocer cuales serían
las condiciones idóneas de temperatura y embalaje para
mantener este artículo inalterado } impulsó a Singh (1959)
a elaborar un estudio sobre el tema, encontrando que:
del empleo de 3 (bolsas de politeno, cápsulas de gelatina y botes de hojalata herméticamente cerrados) el que
dio mejores resultados fue el politeno.
Por otro lado,
y en relación con la temperatura de almacenamiento,observó que las pérdidas de aroma y el deterioro en el
color eran mayores al aumentar la temperatura, subrayando que estas pérdidas de aroma se debían a una liberación
de sulfuro de alilo y substancias volátiles reductoras.
Los ensayos concluyen indicando que el embalaje más conveniente es el politeno y que estos deben mantenerse a
29 C, excepto para aquellas zonas tropicales y húmedas
donde aconseja los botes de cierre hermético, con el fin
de mantener el contenido en humedad alrededor del 6%, ya
que como señala Pruthi (1961), estas variaciones pueden
ser la causa del ennegrecimiento no enzimático del polvo
de ajo.
2.2.3- Conservación por procedimientos químicos
Actualmente existen dos métodos importantes de
inhibición química de la brotación del ajo que son: la
aplicación de la hidracida maleica (MH) unos días antes
de la recolección y la administración de Profam o IPC
(N-fenil carbamato de isopropilo) sobre el bulbo, durante
30
la época de almacenamiento.
De ambos métodos el más
efectivo es sin duda el de la H.M., ya que como sucede
con otros
preparados, la aplicación de IPC en periodo
de almacenaje, tan sólo prevé
una mejora muy leve en
el porcentaje de bulbos no brotados.
La falta de re-
sultados suficientemente efectivos, parece deberse a
que los inhibidores químicos no pueden penetrar a través de la fuerte envoltura del bulbo para alcanzar las
células germinales localizadas en la base.
Estas sustancias actúan principalmente bloquean
do la división celular.
El IPC, cuya acción sobre las
plantas fue descubierta por Templeman y Sexton en 19^+5
(Detroux y Gostinchar, 1967) trabajando con gramíneas,
consigue
paralizar la división celular sin impedir el
alargamiento, siendo una de sus características la de
traslocarse con dificultad, produciendo su efecto localmente en los puntos de absorción.
Actualmente se utiliza un preparado comercial
que es una mezcla de IPC (N-fenil carbamato de isopropilo) y CIP (N-3-clorofenil carbamato de isopropilo)
denominada Profam.
o
NH - C - O - CH
IPC : N-fenil carbamato de isopropilo
0
1!
NH - C - 0 - CH
N-3-clorofenil carbamato de isopropilo
31.
En cuanto a la H.M. ¥ittwer y Sharma (1950) fueron
los primeros en indicar sus efectos como inhibidor de brotes de cebolla, más tarde diversos autores señalaron que
la aplicación de 2.000 a 3-000 ppm de H.M., 3 semanas antes de la cosecha detenía la brotación de los bulbos de
cebolla durante el almacenaje.
El efecto de este preparado, observado en gran cantidad de vegetales, consiste en un cese del crecimiento de
la yema terminal, supresión del crecimiento radicular y
esterilidad al no desarrollarse yemas florales o aparecer
con estructuras anormales impidiéndose la reproducción.
La inhibición del desarrollo eficaz se debe a un descenso
de la cantidad de células en división o a la total ausencia de ellas. Las mitosis iniciadas en el momento del tratamiento se culminan normalmente jpero las nuevas no se
inician durante un tiempo.
La actuación de la H.M. (l,2-dihidropiridacina
3-6- diona) sobre el crecimiento de los brotes puede deberse a su capacidad de reducir la síntesis de hormonas
del crecimiento, responsables del alargamiento de las células, o a un descenso en la plasticidad de la pared celular (Biswas, 1966).
Mientras que se ha concedido una atención especial
a los efectos de la hidracida maleica sobre cebolla y patata, la bibliografía recoge pocos trabajos que traten de
emplear este fitorregulador en la conservación de ajos,
aunque sí que hacen mención autores como Tewfic (1960) que
utilizó este tratamiento aplicándolo 2 semanas antes de la
recolección, llegando a la conclusión de que la efectividad
del mismo estaba ligada con la dosis empleada,haciéndose
mayor al aumentar esta. También se han obtenido buenos
resultados en un estudio comparado con la radiación gamma ,
encontrando que una dosificación de 2.500 ppm conseguía
reducir las pérdidas de peso y detenía la emergencia de
los brotes. (El Oksh, 1971).
32.
Callaghan, 1966, ha indicado que debido a la semejanza estructural entre la H.M. y la base de uracilo del
RNA, éste puede interferir la síntesis del RNA durante la
división celular y así inhibir o retrasar la división en
el meristemo. De aquí que las hojas (brote interno) que
se desarrollan en los ajos tratados con H.M.,puedan ser el
resultado de la expansión de las células que han iniciado
su división, sin que haya una contribución por parte de
nuevas divisiones.
Las mejoras que introduce en la conservación,vienen
indicadas por una reducción en las pérdidas por brotación
y peso respecto a los controles (El Oksh, 197l)«
H
H
i
í
C = C
0 = C<
/C = 0
N - N
í \
H
H
H.M. (l-2-dihidropiridacina - 3-6 diona)
La.administración de H.M. 20 días antes de la recolección implica un riesgo evidente, ya que de sobrevenirlluvias en el período inmediato a su aplicación,se pierde
totalmente la eficacia del tratamiento. Por otra parte ,
tanto el IPC como la H.M. presentan problemas de toxicidad
residual y dificultades de manejo que hacen poco favorable
su utilización.
2 . 2 . h. Conservación por radicación gamma
Hace más de un cuarto de siglo que los EE.UU. utilizaron radiaciones ionizantes para resolver los problemas que plantean los alimentos en su conservación. A partir de entonces empezaron a elaborarse programas con objeto de buscar las condiciones óptimas en las que debía efectuarse el tratamiento.
33-
La radiación gamma, de naturaleza electromagnética al igual que la luz y los rayos X, está constituida
por fotones o cuantos de energía caracterizados por una
longitud de onda comprendida entre 10~
y 10
m. ,
aproximadamente, y una velocidad de propagación de
3 x 10 8 m/s.
La energía de los rayos gamma se encuentra comprendida entre 10 y 10' eV (siendo un eV = 1,601 x 10" ° julios). Los rayos gamma y los rayos X se diferencian principalmente en su origen; los rayos gamma proceden de la
desexcitación de los núcleos de átomos radiactivos, mientras que los rayos X se producen como consecuencia de saltos de electrones en las capas internas del átomo.
Como núclidos típicos productores de rayos gamma
se emplean normalmente el Co
y el Cs
. El Co
utilizado en la presente experiencia tiene una energía de
1533 MeV y su longitud de onda es de 10
m.
La unidad utilizada para medir la cantidad de radiación absorbida por cualquier tipo de material es el
rad, que representa la absorción de 100 ergios de energía
radiante por gramo de material irradiado. Esta definición
que fue aprobada por la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones, en 195^> será sustituida en
el plazo de unos años por el Gray, definido en la XV Conferencia Internacional de Pesas y Medidas (1975),como la
absorción de 1 julio de energía radiante por Kg. de materia irradiada (Domínguez, 1976).
1 Gray = 100 rad = 1 julio/Kg.
Todavía no se na utilizado mucho esta denominación,
por lo que en nuestro trabajo continuaremos utilizando el
rad.
Una de las características más importantes de las
radiaciones es su poder para producir alteraciones en el
crecimiento y desarrollo celular.
Estas alteraciones se
traducen normalmente en la pérdida del poder de división
celular, así como en mutaciones génicas.
Todo ello es
debido a que las radiaciones ceden energía a.las moléculas del material irradiado, y éstas se activan pudiendo
entrar en reacción.
No se sabe con carteza, pero se su-
pone que una de las moléculas posiblemente más afectadas
sean los ácidos nucleicos, responsables del desarrollo de
la célula.
En las células meristemáticas de los vegetales,
uno de los efectos es la pérdida del poder de división,
y si la dosis absorbida no ha sido muy alta, las células
pueden seguir aumentando de tamaño hasta un determinado
nivel, dando como - consecuencia células gigantes o hipertrofiadas (Fernández González, 1975)Es interesante resaltar el hecho de que las células influyen notablemente en el crecimiento y desarrollo
de los órganos.
Concretamentejpor ser
la capacidad celu-
lar una de las más afectadas por la radiación (incluso a
dosis medias),se comprende que uno de los muchos efectos
de ésta sobre las plantas u órganos vegetales,sea la interacción de los meristemos y como consecuencia la inhibición de la brotación y la detención del crecimiento.
En bulbos de ajo (objeto del presente estudio) ? las
radiaciones ionizantes actúan inhibiendo el desarrollo de
los meristemos
localizados en la base de los dientes;
estos tejidos responsables del crecimiento de la planta,
están formados por células embrionarias que, como tales,
conservan su función de división celular añadiendo nuevas
células al cuerpo de la planta (Esaú, 1972).
35.
Al conocer los efectos que producen las radiaciones
al interaccionar con la materia viva, la Comisión de Energía Atómica de los EE.UU., en 1950, incluyó en sus programas de investigación el tema de la irradiación de alimentos.
Desde entonces, en varios países del mundo se han
realizado numerosos estudios sobre el.tema, los cuales
han dado como consecuencia el que hoy en día se encuentre
aprobado oficialmente el tratamiento de irradiación para
conservación de determinado tipo de alimentos.
Las primeras experiencias sobre la inhibición de la
brotación fueron desarrolladas por Sparro-w y Christensen
en 1950 y 195^ en patatas.
A partir de entonces,las ra-
diaciones ionizantes han sido ampliamente utilizadas para
impedir -la brotación en bulbos y tubérculos durante el período de almacenamiento.
El tratamiento está fundado en el efecto de las
radiaciones sobre la división de las células meristemáticas , estando muy indicado en la conservación de patatas,
cebollas y ajos.
Dosis relativamente bajas, del orden de
5 a 10 krad, son suficientes para inhibir el ciclo mitótico normal, sin alterar funfiamentalmente el resto de las
actividades fisiológicas de las células.
Esta inhibición
provoca una detención total e irreversible de la brotación,
con lo que los bulbos y tubérculos pueden conservarse en un
estado de dormición permanente del que no pueden salir ni
con tratamientos que estimulen el crecimiento (Mathur,I968).
Durante el almacenaje de bulbos y tubérculos se
desprende a la atmósfera vapor de agua procedente de la
respiración.
El material irradiado sufre una inhibición
en su metabolismo, disminuyendo de esta forma la actividad
respiratoria y reduciéndose, por tanto, las pérdidas de
peso (Michiels, 1967).
36.
Las investigaciones de Brunelet y Vidal en 1960,
mostraron que dosis de 12,5 Icrad controlaban
perfecta-'
mente la brotación de diversas variedades de ajo, pero
que la aplicación de dosis menores proporcionaba única,
mente un control parcial.
Según estos autores, el tra
tamiento debía aplicarse aproximadamente a los 60 días
de la recolección, permitiendo así al ajo un perfecto
secado.
Tiempos más dilatados dejaban de ser recomen-
dables, ya
que dichos bulbos presentaban una vez que
se iniciaba el brote, una gran resistencia a su inhibi_
ción por el tratamiento de irradiación.
Se ha visto, que aunque dosis bajas tales como
5 krad son suficientes para impedir
la brotación apa-
rente, sin embargo resultan ser incapaces de detener
de una
manera total la movilización de los escapos
(P.B. Mathur, 1963).
Este autor, utilizando bulbos
de ajo irradiados con 5 krad de radiación gamma, obser
vó el comportamiento de éstos frente a controles almacenándolos durante 9 meses a 12°C de temperatura.
Con
cluyó que las pérdidas de peso debidas a respiración y
transpiración, fueron menores en los irradiados que en
los testigos.
Ningún bulbo irradiado brotó antes de 8
meses de almacenamiento; sin embargo, el 8°/o de los te_s
tigos brotaron a los 2 meses.
Con todo esto
se llegó
a la conclusión de que, se puede prolongar hasta 7 meses la vida de almacenamiento de ajos mediante irradia.
ción.
Revisando
aquellos trabajos que hacen referen-
cia al tema, se aprecia que
el quinquenio comprendido
entre los años 19Ó5-197O es el de mayor profusión de
ensayos.
37.
Así, en el año 1966 la Comisión de Energía Atómica
Israelí, con el propósito de controlar la germinación del
ajo almacenado, realizó una serie de ensayos de los que
se dedujo que 7,5 krads eran suficientes para inhibir la
germinación interna y externa, siempre que fueran administrados en los 3 meses siguientes a la recolección, y asimismo indicó, que dosis de 12,5 krad no conseguían detener completamente la germinación, si se aplicaban durante el período activo
(unos 5 meses después de la recolección) y si el
almacenaje se efectuaba a temperatura ambiente.
Dada la similitud de los bulbos de ajo y cebolla,
también objeto de estudio de la C.E.A.I., los resultados
obtenidos en ambos estudios se relacionaron, demostrando
la mayor disponibilidad de este artículo para el tratamiento de la irradiación, pues en el caso del ajo no se detecto
podredumbre durante su almacenaje y contrariamente al caso
de la cebolla, no aparecía obscurecimiento inducido por
la radiación en el tejido del brote.
Por otra parte se
observó que una dosis de 10 krad reducía la pérdida de
peso hasta en un 50°/° con respecto al testigo.
Mathur en 1 9 6 7 , al hacer u n estudio sobre vegetales
susceptibles de ser tratados por irradiación,_incluyó al
ajo junto a las patatas y cebollas, obteniendo
resultados
satisfactorios en cuanto a la capacidad de este
tratamien-
to para prolongar la vida útil del bulbo durante su almacena j e .
Otros autores trabajando en este
campo f establecieron
dosis mínimas de radiación a fin de obtener una buena conservación del producto.
En el año 1967 Mettliskii da el resultado de sus
observaciones realizadas en patatas y otros vegetales,
entre ellos el ajo.
Sometiendo estos últimos a distintos
niveles de dosis,llegó a la conclusión de que las dosis
38.
bajas tenían un efecto estimulante de la brotación, dosis
medias la detenían y dosis altas causaban la muerte celular.
Paralelamente se ensayaron los efectos que producían
las radiaciones ionizantes sobre bulbos de cebolla, mostrando los resultados que las dosis comprendidas entre 5 y
6 krad eran suficientes para detener la brotación, mientras
que los bulbos de ajo requerían dosis de hasta,10 y 12 krad.
También encontró que la resistencia délos tejidos vegetales a la acción de los microorganismos era el resultado
de la formación de sustancias antibióticas y que la irradiación disminuía la capacidad que tiene la planta de producirlas .
En el mismo año (l967),se publica en Japón un estudio
que tenía como tema la irradiación de ajos; los doctores
Todasni ¥atanabe e Hiroko Tozaki, promotores de la experiencia, irradiaron bulbos de ajo con dosis comprendidas entre
los 0,1 y 6,k krad y siguieron
su comportamiento
durante
los k meses que duró su almacenaje, observando a lo largo
de la experiencia que la dosis mínima que impedía la brotación de bulbos era de 3 a h krad.
Al mismo tiempo se
comprobó.que la irradiación mantenía inalterada la actividad de la enzima allium-liasa respecto a los controles, y
que la única variación que se observaba era un descenso en
la solubilidad de ésta en los irradiados.
Abdel-Al y Zidan. E (1967) en la universidad de
Alejandría, publicaron un trabajo cuyo objetivo era mostrar
la posibilidad de utilizar radiaciones gamma para mejorar
la conservación en almacén del ajo egipcio.
Tomando la
variedad Baladí, que se planta en la R.A.U. tanto para consumo local como para exportación, se diseñó una experiencia con el fin de determinar si la radiación gamma disminuía las pérdidas causadas por brotación y vaciamiento en
el período de diciembre a junio.
ron 4,6,8,12 krad.
Las dosis aplicadas fue-
Se almacenaron durante un año, y en el
39
tratamiento se tomaron dientes separados y bulbos ent_e
ros.
El 9Q°/o de los bulbos no irradiados, experimenta-
ron brotación al
cabo de 9 meses de almacenamiento,
mientras que en los ajos irradiados a
12 krad, se "obser-
vó una inhibición completa de los brotes y un menor
porcentaje de los dientes infectados por mohos.
Por su parte Kahan
y Padova, en 1967, indica-
ron que dosis de 7»5 krad, fueron suficientes para con
trolar el brote externo e
interno, encontrándose que
el 55c/° de los bulbos que sirvieron de control habían
experimentado, en los 8 meses que duró el almacenarnien
to, un brote que alcanzaba los kO mm de longitud.
En el
año 1969 Park, Choi y Kim investigaron
los efectos de la radiación gamma en la brotación de
ajos durante su almacenamiento.
Los ajos provenían de
dos localidades de Corea, Dangjin y Muan.
La diferen-
cia principal entre estos dos tipos de ajos consiste
en que los de
la localidad de Muan tienen un período
latente más corto y por consiguiente la brotación apa_
rece antes que en los de Dangjin.
ción
krad.
En ambos, la brota-
se inhibió completamente con una dosis de 10
En cuanto al contenido de azúcares, que también
se determinó en esta experiencia, se pudo observar que
con dosis inferiores a 300 krad no se producían altera
ciones en
el contenido de azúcares.
Estos datos coinciden con los resultados de
Leveque,
Este investigador, en 1971> desde el Centro
de Estudios Nucleares de Saclay (Francia), comunicó
que una dosis
de
10 krad era suficiente para detener
la brotación en ajos, patatas y cebollas.
ko.
El Oksh y colaboradores, en 1971» notifican a
través de sus estudios, las variaciones en el comportamiento de los ajos almacenados después de haber sufrido distintos tratamientos.
Los ajos irradiados con 12
krad fueron los que experimentaron menos modificaciones
durante su almacenaje.
A los 9 meses de su entrada en
el almacén, los ajos irradiados perdían un k-"¡°/o en el p¿
so frente al 62, j°/o de los controles.
Durante la expe-
riencia se observó que tanto la hidracida maleica como
la radiación gamma reducían las pérdidas de peso y detenían la emergencia del brote, así como las enfermedades decrecían notablemente con la aplicación de los tra
tamientos citados.
En 1971» Lapidot, en la Conferencia de Ginebra,
presenta un informe cuyas conclusiones eran el resultado
de un programa que sobre irradiación de alimentos había
diseñado la Comisión de Energía Atómica Israelí.
Los
trabajos que duraron 5 años, incluyeron al ajo entre
los artículos estudiados y en él analizaron cuál era la
dosis más efectiva que fuera capaz de controlar la emer
gencia del brote.
Para ello aplicaron dosis de 7 5 5 y
17)5 krad, almacenando posteriormente los bulbos así
tratados por un período de 12 meses.
Se buscó que las
condiciones fueran similares a las de un almacén común,
manteniendo una ventilación adecuada y oscilando la tem
peratura a lo largo de la experiencia de 10 a 35°C. Los
resultados mostraron la efectividad del tratamiento, ya
que la dosis adecuada permitía el uso de almacenajes a
temperaturas normales, eliminando con ello costosas inj_
talaciones de acondicionamiento.
En resumen, se cifró
como dosis mínima efectiva los 7»5 krad.
41.
Las experiencias más recientes se han efectuado
en Pakistán,
Khan y Wahid (1978), basándose en traba- .
jos anteriores, dan como dosis más favorable los 10
krads, coincidiendo con los datos de Lapidot (l9"73).
Los trabajos de Khan mostraron que la irradiación seguida de un almacenaje a lk - l6°C mantenía en buenas
condiciones los ajos cosechados en países de clima tra
pical.
En las observaciones realizadas a los 6 meses
de efectuado el tratamiento, se
apreciaba una total
brotación en los bulbos control,
no irradiados, mien-
tras que los irradiados y almacenados a baja temperatu
ra no lo hacían.
bulbos
Los ataques por podredumbre, en los
conservados a lk - l6°,C, no se observaron has-
ta transcurridas 17 semanas desde su entrada en almacén.
Paralelamente a los estudios de Khan, Lapidot
(1978) encontró en especies cultivadas en Israel, reducciones en las pérdidas
de peso y brotación en bul-
bos irradiados a 2, 10 y 50 krads entre las 2 y k sema
ñas después de la recolección.
En España, las investigaciones sobre esta materia se
inician en el año 1967 con las experiencias de
García Mateos y González Zapatero.
Los trabajos reali
zados en la JEN se encaminaron a estudiar las posibili_
dades de conservar los bulbos de ajo por irradiación,
tomando para ello aquellas variedades más represéntate
vas
de las que se cultivan en nuestra geografía.
Se
encontró que las dosis precisas
para conseguir unas
pérdidas de peso aceptables (l5%
a
2,0%) durante los 10
meses de almacenamiento, debían ser de 10 a 12 krad,
aunque también se observó
que durante el período de
reposo vegetativo no existían diferencias esenciales
en el comportamiento de los ajos irradiados con los
testigos, siendo las pérdidas de peso en dicho período
de un 10 a un 13°/o.
42.
En cuanto al brote, se pudo comprobar que el
tratamiento resultaba efectivo aún a dosis bajas, ya .
que bastaba con aplicar 5 krad para inhibir la aparición del brote que se inicia a mediados de febrero.
Todo ello mostró las posibilidades que ofrecía el tratamiento como medio de conseguir una perfecta comercia
lización del producto.
Los trabajos sobre irradiación de ajos se con
tinuaron en la Sección de Isótopos de la JEN, encaminándose las investigaciones al estudio de las alteraciones fisiológicas producidas en los meristemos y a
la posibilidad de obtención de bioensayos para detectar la irradiación en bulbos de ajo (Alfaro, 1974),
(Aparicio, 1977). También se continuaron las experien
cias sobre el efecto de la irradiación en la conservación de bulbos de ajo (Torres, 1974, Martin, 1976, Merino, 1976).
3.
MATERIAL Y MÉTODOS
kh.
3. MATERIAL Y MÉTODOS
3.1. Bulbos de a,jo empleados
Se utilizaron bulbos de ajo morado (Allium sativum)
cultivados en secano, recogidos en julio (variedad tardía)
precedentes de la localidad de Pedroñeras (Cuenca).
Todas las cabezas procedían de una misma parcela de
cultivo, con objeto de no introducir nuevas variables en
el estudio.
Se pelaron los ajos quitando tallos y raíces secas
y se seleccionaron cabezas de dimensiones semejantes para
cada tratamiento, separándolos convenientemente.
Del to-
tal de cabezas de cada tratamiento, se aislaron 30 con
objeto de seguir mensualmente las variaciones en el peso,
respiración y observaciones visuales, tales como brotación natural, vaciamiento e infecciones, etc.
3•2. Tratamientos
3.2.1. Refrigeración
Para el tratamiento de refrigeración, los especímenes fueron almacenados en un refrigerador a 3°C +_ 1 con
un 85/¿ de humedad relativa.
En total se efectuaron 3 refrigeraciones, iniciándose la primera en el mes de septiembre, y las restantes
en noviembre y enero, coincidiendo la aplicación del tratamiento con las 3 épocas en que se realizaron las irradiaciones .
k'-
3.2.2. Irradiación
3.2.2.1. Descripción de la unidad de irradiación
La irradiación se realizó en la unidad "Náyade"
de Cobalto-60, situada en los sótanos del edificio de la
Unidad Operacional de Isótopos del Centro "Juan Vigón"
de la JEN de Madrid.
Esta unidad de irradiación de tipo piscina
contiene una actividad de 7.000 curios de Cobalto-6o.
El' dispositivo de irradiación está constituido
por un portafuentes de acero inoxidable donde se introducen las fuentes que constituyen una configuración cilindrica de actividad.
El contenedor en cuyo interior se disponen los
materiales a irradiar,es un recipiente de acero inoxidable estanco, adaptado al respectivo portafuentes (Fig. 2).
Las fuentes radiactivas son cilindros de Cobalto-60 proco
ducidas por una reacción de tipo (n,"^) a partir de
Co
en un reactor nuclear y doblemente encapsuladas con acero
inoxidable soldado en atmósfera de argón.
Esta distribución de actividad determina unas
curvas de isodosis cuyo detalle se puede observar en la
Fig. 3«
Los números, corresponden a los valores relativos
a la dosis del punto situado en el centro geométrico de
la configuración (100).
Este dispositivo se coloca en el fondo, de una
piscina llena de agua desionizada, que sirve de protección
radiológica y permite un adecuado control del proceso.
Figura 2 : Esquema del sistema de irradiación.
3 : Curvas de isodosis (escala l/2)
48.
3.2.2.2. Dosimetría de la irradiación
Como en todos los tratamientos por radiación,
el aspecto dosimétrico constituye uno de los problemas
más importantes en el contexto total del trabajo.
Por
más que existan métodos de cálculo numérico que hagan
factible el cálculo a priori de la dosis recibida por
una muestra en un campo de irradiación producido por
una configuración de fuentes de actividad conocida, es
necesario realizar determinaciones dosimétricas, ya
que los cálculos pocas veces pueden configurar un mod£
lo matemático suficientemente preciso para fijar los
valores de dosis absorbida
por el material en cues-
tión.
De todos los métodos dosimétricos
el más
existentes,
utilizado en el intervalo de dosis usadas en
el presente trabajo (de 5 a 30 krad), es el sistema
Fricke.
Este dosímetro
se
dante de la radiación sobre
basa en
la acción oxi-
una solución acida de sal
ferrosa en agua saturada de aire que produce una cantidad de Fe
directamente
proporcional a la dosis de
radiación recibida.
La determinación de
la concentración de Fe "*"
producido se hace por espectrofot.ometría,
y los cálcu
los de dosis se realizan, suponiendo que se oxidan a
un promedio de 15»5 átomos de hierro por cada 100 eV
de energía absorbida por la
solución (valor G ) .
La oxidación del Fe""
se hace de acuerdo a la
siguiente ecuación química:
15,6 F e ~ + + 3,7 0p + 15,6 H + 100 e V ^
100 eV^ 15,6 F e 3 +
+
Q,k H ? + 7,k H p 0
Reactivos
Sulfato ferroso amónico
p.a.
0,^ gr.
Cloruro sódico
p.a. •
0,06 gr.
Acido sulfúrico (95-97$)
p.a.
22 mi.
Agua destilada de una solución neutra de permanganato potásico en exceso hasta completar 1 litro.
Irradiación
Los tiempos de irradiación de los dosímetros deben calcularse teniendo en cuenta que la máxima efectividad del
dosímetro se halla entre los 3 • 500 y ¿1.000 rads.
Medida del Fe
formado
La absorfeanda de la solución irradiada se mide con el espectrof otometro ,tomando como blanco la solución sin irradiar, con lo que se elimina,o al menos disminuye,el error
debido a la oxidación del Fe~
por oxígeno del aire.
Las medidas se hacen a una longitud de onda de 304 nm. que
corresponde a un máximo del espectro de absorción del Fe
y el espectrofotometro se utiliza con una anchura de rendija de 0,35 mm.
Para calcular la dosis recibida por el dosímetro?a partir
de la cantidad de Fe
formada durante la irradiación, se
parte de la siguiente fórmula:
Dosis (eV/g, )
=
(Ds - P) 6,023 x 1 Q 2 3 x 10^
L x G x £ d x 10 3
donde:
50.
(Ds - D) = densidad óptica leída frente a txn blanco de
solución Friclce
L
= anchura de rendija
C
= coeficiente de extinción molar
d
= densidad de la solución del dosímetro
Estos datos tienen los siguientes valores:
L = 0,35
G = 15,5
d = 1
Coeficiente de extinción molar del Fe '
2,17^ litros/mol, cm.
a 23,7°C =
Con estos datos resulta que la
dosis recibida por el dosímetro es:
Dosis = 2,8 10
k x A/d
/ rads
A = absorbancia (o densidad óptica) medida a "}0k nm. y a
23,7°C de la solución irradiada con respecto a la solución sin irradiar.
d = paso de luz por la cubeta de cuarzo en era.
Como las medidas se hacen a una temperatura diferente de
23j7°C, la corrección de la dosis leída se hace por la
fórmula:
Dosis corregida =
Dosis medida a t°C
1 + 0,007 (t°C - 23 5 7°C)
t°C = es la temperatura de la solución irradiada en el momento de la lectura en el espectrofotómetro, expresada en °C .
A pesar de ser muy sensible a impurezas, al calor, a la
exposición de la luz y al tiempo post-irradiación, el sistema es capaz de brindar precisiones del 3°/° cuando se opera en buenas condiciones.
51.
3.2.2.3' Irradiación de los bulbos
La irradiación de los bulbos se efectuó en tres
épocas distintas.
La primera de ellas en el mes de sep-
tiembre, dentro del período natural de reposo y las dos
siguientes en los meses de noviembre y enero respectivamente.
Las dosis administradas en cada período fueron
de 5, 10, 15, 20, 30 krad y los flujos de irradiación
fueron según el período en que se efectuó el tratamiento:
septiembre - 2,84 krad/minuto
noviembre
- 2,78 krad/minuto
enero
- 2,69 krad/minuto
3.3• Condiciones de almacenamiento
La necesidad de identificación individual de cada cabeza, obligó al etiquetado de cada una de ellas con las especificaciones completas de dosis y fecha de irradiación.
Los bulbos irradiados y convenientemente marcados, fueron
almacenados en cajas de madera con ventilación..
El recin-
to mantenía una humedad relativa del hy/o +_ 5°C controlada
con termohidrógrafo y una temperatura media de 14°C +_ 2.
Los bulbos testigos se mantuvieron en las mismas condiciones ambientales que los irradiados.
Con objeto de comparar el efecto de la refrigeración
frente a la irradiación, se utilizaron lotes análogos a los
empleados en el tratamiento de irradiación y se conservaron
a 3° C -r 1 .
Los tratamientos de refrigeración se aplicaron
al mismo tiempo que se dieron los tratamientos de irradiación (septiembre, noviembre y enero).
52.
3.4. Parámetros estudiados
3*4.1. Pérdida de peso total
Para evaluar la variación en el peso de los bulbos
de ajo almacenados, se realizaron mensualmente pesadas de
los 30 ajos contenidos en el 'pallet"de cada tratamiento.
Las pesadas se efectuaron bulbo por bulbo.
El peso se
realizó en una balanza granatario con precisión de centésimas de gramo, expresándose las mermas en tanto por ciento
respecto al peso inicial.
3.4.2. Pérdida del contenido en humedad
La determinación del contenido en humedad de los
bulbos almacenados, se realizó mensualmente tomando 5 mués
tras de cada tratamiento y haciendo 3 repeticiones de cada
muestra.
El contenido en humedad,se determinó por diferen-
cia de pesada entre el peso fresco inicial y el peso seco,
después de permanecer las muestras 24 horas en estufa a
110°C y en desecador hasta peso constante.
3.4.3. Actividad respiratoria
Se realizó por el método de Petenkofer, en los 30
ajos destinados a la observación de cada tratamiento.
El
esquema del dispositivo empleado se representa en la Fig« 4
Después de un barrido previo con aire libre de C 0 p ,
el recipiente que tenía los ajos se conectaba al tubo de
Petenkofer en el que había 50 mi. de hidróxido de bario
0,1 N,. Se ajustó el flujo de barrido a 100 ml./min. , y se
dejó en funcionamiento durante 1 hora con objeto de desalojar todo el C 0 ? producido en la respiración de los bulbos.
Este C 0 ? era recogido en el hidróxido de bario del
tubo de Petenkofer y su determinación se efectuó mediante
una valoración del hidróxido de bario que no había reaccionado con ácido oxálico 0,1 N, utilizando solución alcohólica de fenolftaleína al~L°[ocomo indicador.
TERMÓMETRO
LANA DE
VIDRIO
BOMBA DE
AIRE
ROÍAME TRO
m
TUBO DE PETENKOFER
m
COLUMNA DE
CAL SODADA
I1' ¡ (•;• i n i
'i :
|)¡ b | n i t ¡ i L i v o
(h.!
;i,¡<>
p o r
CÁMARA DE
RESPIRACIÓN
eiiip.l Ü Í U I O
til
IIH5 L o d o
O H
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de
Pe Lo n k o l o v •
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clu
.Los
b u l l i o s
Ul
i c
KI
n
A
r.
El valor de la actividad respiratoria ,se expreso' en
)les de C
CO0 ? ;por gramo de ajo y por hora aplicando la
micromoles
fórmula siguiente:
mi x 2,2 x 60
R =
peso (g-.)
tiempo
(minutos)
mi = nil de Ba(OH) p que han sido neutralizados con C 0 p
2,2 = mg. C 0 p neutralizados por cada mi de Ba(OH) p 0,1 N
3.4.4. Brotación natural e infecciones
Con objeto de tener una medida del proceso de brotación natural,se consideró el porcentaje de bulbos brotados en cada lote.
Se realizaron controles bisemanales
a partir del mes de enero, fecha en que se iniciaron los
brotes.
Al mismo tiempo se tomó la elongación de los 30
ajos contenidos en las bandejas de cada tratamiento.
Los
resultados de los bulbos brotados se expresaron en tanto
por ciento, para cada época de observación.
También se anotaron las pérdidas provocadas por insectos e infecciones a lo largo de la experiencia,expresándose los resultados por el porcentaje de bulbos afectados .
3.4.5. Brotación inducida
Con el fin de acelerar artificialmente la posible
brotación de los dientes de ajo,se utilizó una técnica de
cultivo en medio acuoso, consistente en introducir unos
5 mm. la zona basal del diente en agua que se renovaba
diariamente.
Los dientes así dispuestosf se colocaron en
cámaras de crecimiento con iluminación de 18 Vatts/m~ y
temperatura controlada de 23°C _+ 2°C.
De cada tratamiento mensualmente se sembraron
12 dientes que se colocaron como se
muestra en la Fi-
gura 5 •
Semanalmente se medía la longitud del tallo
surgido de cada diente, asi como la longitud media de las raíces nacidas.
A las dos semanas de crecimiento
se retiraban la mitad de los dientes, continuándose la
experiencia con los 6 restantes
hasta completar las
k semanas de desarrollo.
Después de tomar las medidas referidas anteriormente, se separaban el tallo y las raíces del resto del bulbo, y se desecaban a 70°C en estufa, pesándo_
se cada uno por separado con objeto de establecer la
actividad vegetativa habida durante el desarrollo de
los bulbos
y para cuya evaluación se tomó la
te expresión:
AV {$>) =
Pr + Pt
Pr + Pt -i- Pd
En la que:
AV = actividad
vegetativa
Pr = peso seco raíces
Pt = peso seco tallo
Pd = peso seco del resto del diente
siguien
DO.
BULBO
FRASCO DE fc^Mlife^
5: Disposición de ios dientes de ajo en la expe_
riencia de oro-.ación inducida.
h. RESULTADOS
58.
4. RESULTADOS
4.1. Variación de peso fresco
La variación en el peso de los bulbos de ajo pertenecientes a los distintos tratamientos» se realizó mediante
controles mensuales a partir del 16 de septiembre en el
caso del primer lote irradiado y que denominaremos para
simplificar su identificación como lote de irradiación
temprana.
Con un periodo de dos meses de diferencia se inicia
el control del segundo lote exactamente el 7 de noviembre
y el 7 d© enero se inician las experiencias sobre el tercer lote .
Las observaciones que se mantuvieron hasta finales
de junio, época en que se comienza la nueva recolección,
vienen expresadas en las Tablas V, VI, VII y se representan gráficamente en las Figuras 6, 7 y 8.
En todas ellas se ha expresado la variación del peso
en tanto por ciento referido al peso inicial determinado
en el mes de septiembre.
Con objeto de tener una visión comparativa del efecto
de la época en que se administró el tratamiento, en la
Tabla VIII se expresan los resultados que se obtuvieron
en los tres lotes al final del período de almacenamiento
(mes de junio),representándose gráficamente en la Figura 9
T A B L A - V
Variación del peso fresco de los lotes de 30 ajos tratados en
septiembre a lo largo de 10 me3es de almacenamiento. Valores
expresados en °/u respecto al peso inicial (v.m. = valor medio,
c.v. = coeficiente de variabilidad).
El peso iiifcxüo linicial de una muestra de 210 cabezas de ajo era de
3'i, H-g-. con un coeficiente de variabilidad de lk,8fo*
Peso fresco de los bulbos en las diversas épocas de determinación
Tratamiento
V . 111
Sep .
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
100
98,4
96,0
93,8
2,5
3,9
85,9
9,2
78,6
1,0
90,2
5,7
15,5
68,9
19,2
65,9
26,0
57,6
39,0
98,3
0,4
96,5
93,2
2,6
92,0
2,8
90,5
3,2
89,0
1,1
94,1
6,2
3,5
86,7
3,6
84,5
3,8
100
97,7
1,6
95,9
2,0
94,1
3,1
92,3
4,1
90,8
5,0
88,8
6,0
86,7
8,0
85,1
5,6
83,5
4,0
100
97,8
95,8
3,0
93,9
4,0
92,2
6,0
90,3
8,0
87,7
10,0
86,0
12,0
84,1
6,0
81,5
2,0
98,4
0,6
96,7
1,9
92,5
3,0
90,8
4,0
89,0
6,0
87,7
5,0
86,2
1,2
95,3
1,7
98,5
95,7
1,2
94,0
3,6
92,6
1,0
96,7
1,9
91,2
5,8
89,8
2,2
87,5
3,8
85,2
1,9
98,8
0,2
97,5
0,4
96,3
0,7
95,4
0,9
93,1
1,2
91,9
1,5
90,5
1,9
88,8
2,0
0 Krad
c.v
v.m
5 Krad
c.v
v.m.
10 Krad
c.v
v. m.
15 Krad
100
1,0
c.v
v . ni
100
20 Krad
c.v
V . 111
100
30 Krad
c.v
v . iri
Refrig.
c.v
100
* Época en que se efectuó la irradiación.
0,9
3,5
o».
VO
T A B L A
-
Variación del peso fresco dé los ajos tratados en noviembre a lo
largo de 8 meses de almacenamiento. Valores expresados en °/o res_
pecto al peso inicial (v.m. = valor medio, c.v. = coeficiente de
variabilidad).
El peso medio inicial de una muestra de 210 cabezas de.,ajo era
de 34, 4g con un coeficiente de variabilidad del lh,8°/o.
Peso
T r a t ain i e n i o
Tresco de 10 s bulbos en las diversas épocas de determinación
Sep.
Nov .
Dic •
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
100
96,0
90,2
85,9
78,6
2,5
5,7
9,2
15,5
68,9
19,2
65,9
-
93, 8
3.,9
57,6
39,0
100
96,0
94, 5
92,6
1, 4
2,3
75,9
7,3
71,3
2,5
85,5
5,5
81,2
-
89,5
3,7
V . 111 .
100
96,0
2,5
89,5
4,8
78,1
-
91,7
3,7
84,7
c.v.
93, 8
3,0
11,0
74,9
10,8
70,0
12,0
100
96,0
93, 8
91,6
87,9
83,2
2,5
1, 7
3,2
5,1
7,5
73,9
9,3
68,8
-
78,2
10,0
100
96,0
94, 1
91,7
88,4
82,3
c.v.
-
2,5
1,'3
3,1
5,0
84,5
3,5
6,1
77,3
8,3
72,2
10,4
v . ni.
100
96,0
94, 4
92,5
89,8
86,8
83,1
79,1
74,7
-
2,5
0, 7
1,2
1,8
2,7
4,9
6,1
7,2
100
96,0
94, 8
93,9
92,2
90,8
89,2
86,2
-
2,5
0, 7
0,9
1,5
2,0
2,5
3,2
83,4
3,6
v. m.
0 Krad
c.v.
V . 111 .
5 Krad
c.v.
10 Krad
v. m.
Krad
15
c . v.
V . 111 .
20 Krad
30 Krad c.v.
v.m.
['rig.
Reí
c.v.
6,5
5,8
2,9
9,3
9,7
o
Época en que se efectuó la irradiación.•
T A B L A -
VII
Variación del peso fresco de los ajos tratados en enero a lo
largo de los 7 meses de almacenamiento. Valores expresados
en °/o respecto al peso inicial (v.m. = valor medio, c.v. = coe
ficiente de variabilidad).
El peso medio inicial de una muestra de 210 cabezas de ajo
era de 34,4 g con un coeficiente de variabilidad de lk,8°/o.
Peso fresco en las diversas épocas de determinación
Tratamiento
v . rn.
0 Kradc.v.
Sep .
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
100
90,2
78 , 6
68,9
15,5
19,2
65,9
26,0-
57,6
5,7
85,9
9,2
39,0
90,2
87,2
80,4
76,0
72,1
68,2
5,7
1,5
1,8
9,0
10,0
12,0
90,2
86, 4
82,6
4, 4
5,7
71,2
115,6
69,7
5,7
76,0
10,8
83,2
4,54
77,7
70,3
9,1
10,7
67,9
14,6
81,9
75,1
72,8
',2
9,4
12,2
70,4
14, 5
73,o
71,7
18,3
18,4
-
v. m.
5 Krad
100
c.v.
-
v. m.
100
10 Krad c.v.
-
v.m.
15 Krad c.v.
100
v. m.
100
20 Krad
c.v.
V . 111 .
30 Krad
Refrig.
-
100
c.v.
-
v. m.
100
c.v.
-
90,2
86,9
5,7
2,0
90,2
86,1
¿
16,1
5,7
1,9
90,2
86,6
81,0
5,7
3,3
8,4
76,3
15,1
90,2
88,4
85,0
82,8
81,2
77,8
5,7
0,7
2,6
3,1
3,9
^,2
Época en que se efectuó la irradiación
H
100-r
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REFRIGERADO
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10
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•65T A B L A -
VIII
Comparación de los pesos remanentes de los bulbos
sometidos a los diferentes tratamientos.
Valores tomados en el mes de junio y expresados
en °/o respecto al peso inicial (mes de septiembre)
v.m. = valor medio sobre 30 bulbos
c.v. = coeficiente de variabilidad
Épocas de
Trat ami ent o
Irradiación
Septiembre
Noviembre
Enero
57,6
57,6
57,6
0 Kradc.v.
39,0
39*0
39,0
v.m.
5 Kradc.v.
84,5
3,6
71,3
68,2
v.m.
10 Krad c.v.
83,5
70,0
68,2
^,0
12,0
16,1
v.m.
15 Krad c.v.
81,5
68,8
2,0
9,7
67,9
14,6
v.m.
20 Krad c.v.
86,2
72,2
10,4
70,4
v.m.
85,2
1,9
74,7
7,2
71,7
18,4
88,8
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77,8
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"-
71
3
6?.
^ • 2 . Variación del contenido en humedad
El contenido en humedad de los bulbos procedentes de
cada tratamiento se realizó mensualmente a partir del momento en que se efectuó el último tratamiento (mes de enero ) .
Dadas las escasas diferencias
que se apreciaron en
el período ai que se mantuvieron las observaciones, en la
Tabla IX se reflejan únicamente los datos correspondientes
al mes de junio, indicando al mismo tiempo los valores que
presentaron los testigos en el período inicial y final de
la experiencia (enero - junio).
4.3» Variación de la actividad respiratoria
En las Tablas X, XI y XII se muestran los resultados
correspondientes a la actividad respiratoria de los bulbos
de ajo de cada tratamiento, expresados en micromoles de
COp, por gramo de ajo y por hora.
Estos datos son el va-
lor medio de 3 repeticiones realizadas sobre un total de
20 ajos.
con objeto de efectuar observaciones comparati-
vas de las 3 épocas de la irradiación, los análisis se
llevaron a cabo en el momento de contar con la totalidad
de los tratamientos realizados, comenzando los ensayos
en enero.
En la Tabla XIII se comparan los valores fina-
les de los bulbos testigo, irradiados y refrigerados en
septiembre, noviembre y enero correspondientes al mes de
junio.
T A B L A -
IX
Comparación del contenido en humedad de los bulbos sometidos a los distintos tratamientos. Valores tomados en
junio, expresados en °/o respecto al peso fresco.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
El contenido en humedad del testigo en el mes de enero .:
era de 62,91$.
Épocas de Irradiación
Tratamientos
Septiembre
Noviembre
Enero
v.m.
c.v.
v.m.
c.v.
v.m.
c.v.
0 Krad
64,8
7,1
64,8
7,1
64,8
7,1
5 Krad
67,6
1,0
64,2
2,2
65,9
3,6
10 Krad
68,4
5,8
66,4
2,5
65,3
3,0
15 Krad
70,4
2,9
68,7
1,5
65,7
2,5
20 Krad
69,9
2,0
•64,5
4,0
67,4
6,0
30 Krad
67,3
2,0
66,2
1,7
66,1
3,1
Refrigerado
62,3
7,2
62,7
1,1
63,2
2,0
T A B L A -
Variación de la actividad respiratoria de los ajos durante el
periodo de almacenamiento.
Valores expresados en micromóles
de C0£ por gramo de ajo y por hora.
Época de irradiación e inicio de la regrigeración: septiembre
Determinaciones
Trat ami en10 s
Enero
0 Erad
5 Krad
10 Krad
15 Krad
20 Krad
30 Krad
Refrig.
0,96
0,36
0,65
0,67
0,53
0,29
0,20
Febrero
1,32
0,55
0,86
0,82
0,61
0,52
0,28
Marzo
Abril
Mayo
1,38
0,61
0,88
0,87
0,63
0,82
4,75
0,83
0,90
0,89
1,02
0,89
0,58
5,09
o,4o
1,21
0,94
0,89
1,07
1,07
0,65
70,
Variación de la actividad respiratoria de los ajos durante
el período de almacenamiento.
Valores expresados en micrc_
moles de CO2 por gramo de ajo y por hora.
Época de irradiación e inicio de la refrigeración: noviembre .
Determinaciones
Trat ami ent 0
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
1,38
5,09
0 Krad
0,96
5 Krad
1,04
1,32
1,24
10 Krad
1,22
1,31
2,10
15 Krad
0,99
1,20
1,12
1,88
4,75
3,05
3,95
2,4l
1,48
1,66
1,91
3,76
1,00
1,24
2,99
0,27
0,30
2,10
0,38
20 Krad
30 Krad
Refrig.
0,83
0,20
1,58
4,75
4,75
2,80
0,87
71
T A B L A -
XII
Variación de la actividad respiratoria de los ajos durante el
período de almacenamiento.
Valores expresados en micromoles de CO2 por gramo de ajo y
por hora.
Época de irradiación e inicio de la refrigeración: enero.
Determinaciones
Tratamiento
Enero
0 Krad
5 Krad
10 Krad
15 Krad
20 Krad
30 Krad
Refrig.
0,96
1,09
1,67
1,23
1,64
1,20
0,00
Febrero
1,32
1,98
1,68
1,69
1,65
1,60
0,73
Marzo
Abril
1,38
2,12
2,23
2,03
1,89
1,67
0,73
4,75
3,75
4,43
3,06
3,92
3,22
0,74
Mayo
5,09
7,36
5,74
3,28
4,15
3,59
0,97
/2
T A B L A -
XIII
Comparación de la actividad respiratoria de los bulbos sometidos a los diferentes tratamientos.
Valores obtenidos en el mes de mayo y expresados en micromo_
les de C0£ por gramo de ajo y por hora.
Épocas de Irradiación
Tratamiento
Septiembre
Noviembre
Enero
0 Krad
5,09
5,09
5,09
5 Krad
1,21
5,75
7,37
10 Krad
0,94
4,75
5,74
15 Krad
0,98
2,80
3,28
20 Krad
1,07
3,76
4,15
30 Krad
1,07
2,99
3,59
Refrig.
0,65
0,87
0,97
73.
k,k. Pérdidas por "brotación e infecciones
Con objeto de tener una medida del proceso de brotación natural, se consideró el porcentaje de bulbos brotados en cada lote, realizándose controles bisemanales a'
partir del mes de enero, fecha en que se iniciaron los
brotes y se tomó la elongación de los mismos en las bandejas de cada tratamiento, reflejándose los resultados
en las Tablas XIV a XIX. •
-
.... •.
•
Para observar el efecto que supuso la administración
del tratamiento en distintas fechas, en la Tabla XX se
dan los valores correspondientes al período final de las
observaciones, que es el reflejo de los resultados definitivos.
Estos valores se representan gráficamente en
la Figura 10.
Al mismo tiempo que se observaron las pérdidas ocasionadas por brotación se evaluaron también las pérdidas
por infecciones,
señalándose en la Tabla XXI el porcen-
taje de bulbos atacados al final de la experiencia y representándose gráficamente en la Figura 11•
^ • 5 • Brotación inducida
Longitud media de las rafees
Debido a la gran cantidad de raíces desarrolladas
por cada diente no fue factible la medida individual de
cada una de ellas, por este motivo se hizo una estimación del valor medio que se midió en cm.
En las Tablas
XXII, XXIII, XXIV, se expresan los valores medios semanales de las longitudes de las raíces, y en la Tabla
XXV se da un resumen de los valores medios finales alcanzados por las raíces al cabo de k semanas de desarrollo en todos los tratamientos.
Estos datos se represen-
tan gráficamente en las Figuras 12, lk y lo.
74.
Longitud media de los brotes
En las Tablas XXVI, XXVII, XXVIII, se expresan los
resultados medios del crecimiento de los brotes de los
bulbos inducidos a brotar, y en la Tabla XXIX se da un r_e_
sumen de los valores finales alcanzados por los brotes al
cabo de h semanas de desarrollo en todos los tratamientos.
Estos valores medios están representados en las Figuras
13, 15 y 17.
Actividad vegetativa
Considerando como actividad vegetativa
la relación
entre el peso de los brotes y raíces desarrolladas después de 2 y h semanas de cultivo frente al peso total (in
cluido el resto del diente), en las Tablas XXX, XXXI,
XXXII, XXXIII, XXXIV y XXXV se expresa la variación de la
actividad vegetativa de los distintos tratamientos
largo
a lo
de 10 meses que duró la experiencia.
Para poder comparar el efecto de los distintos trata
mientos y de su época de aplicación, se ha determinado el
valor medio de los resultados expresados en las tablas an
teriores, así como el coeficiente de actividad vegetativa
relativo, que indica la relación entre el peso de brotes
y raíces de cada lote respecto al de los refrigerados.
Los resultados que se expresan en °/o se resumen en
las Tablas XXXVI y XXXVII y se representan gráficamente
en las Figuras 18 y 19.
En las Tablas XXXVIII, XXXIX y XL se agrupan los datos procedentes del cultivo en medio acuoso, reflejándose
conjuntamente el valor medio de la longitud de brotes y
raíces de cada tratamiento con el coeficiente de actividad vegetativa.
Ib-
T A B L A - XIV
Evolución mensual del porcentaje
bos.
Observaciones realizadas
tratamiento.
ración:
de brotación de los bul-
sobre 30 bulbos en cada
Época de irradiación e inicio de la refrige_
septiembre .
Épocas de Determinación
Trat ami ent o
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
0 Krad
30
60
73,3
76,6
83,3
100
5 Krad
0
0
0
0
0
0
10 Krad
0
0
0
0
0
0
15 Krad
0
0
0
0
0
0
20 Krad
0
0
0
0
0
0
30 Krad
0
0
0
0
0
0
Refrig.
0
0
0
0
0
0
76
T A B L A - XV
Evolución mensual del porcentaje de brotación de los
bulbos.
Observaciones realizadas sobre 30 bulbos
cada tratamiento.
Época de irradiación e inicio
en
de
la refrigeración: noviembre.
Épocas de Determinación
Tratamiento
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
0 Krad
30,0
O
O
vo
73,3
76,6
83,3
100,0
5 Krad
30,0
en
en
en
43,3
hS,6
53,3
60,0
10 Krad
16,6
hO,O
he,e
h6,e
15 Krad
20,0
36,6
he, 6
h6,e
he,e
20 Krad
23,3
4o,o
he,e
50,0
50,0
30 Krad
20,0
O
en en en
o
en en en
c\¡ c\i en en
33,3
k6,6
50,0
53,3
56,6
Refrig.
0,0
10,0
23,3
36,6
h3,3
O
o
Ene .
77
T A B L A -
XVI
Evolución mensual del porcentaje de "orotación de los
bulbos.
Observaciones realizadas sobre 30 bulbos en
cada tratamiento.
Época de irradiación e inicio de
la refrigeración: enero.
Épocas de Determinación
Tratamiento
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
0 Krad
30,0
60,0
73,3
76,6
83,3
100,0
5 Krad
36,6
53,3
66,6
73,3
86,6
90,0
10 Krad
26,6
k6,6
50,0
56 ,6
66,6
70,0
15 Krad
26,6
50,0
53,3
6o,o
66,6
66,6
20 Krad
30,0
53,3
56,6
63,3
70,0
70,0
30 Krad
30,0
50,0
60,0
70,0
73,3
73,3
10, 0
3O,o
4o,0
53,3
53,3
Refrig.
T A B L A - XVII
Variación de la longitud media de los brotes (expresada en cm) do ios ajos
sometidos a los diversos tratamientos.
Valores tomados cada 15 días a partir del l4 de Enero.
Época de irradiación e inicio de la re £ riger ación: septiembre .
v .ni. == valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Días transcurridos desde el 14 de Tí
Inero
Tratamiento
15
30
60
75
90
105
120
135
150
2,46
2,68
2,9
38,5
32,1
4i,l
0, 7O
0,84
1,28
1,61
1,98
52,5
53,9
63,3
58,3
50,5
2,35
41,8
0,0
-
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
-
-
-
_
_
-
-
-
-
V . 111 .
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0 ,0
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-
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-
-
-
-
-
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
v. m.
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0,0
0,0
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0,0
0,0
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c.v.
-
-
-
-
-
-
-
-
-
v. m.
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0 Krad
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c.v.
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V . 111 .
15 Krad
c.v.
V . 111 .
20 Krad
c.v.
30 Krad
00
Refrig.
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T A B L A -
XVIII
Variación de la longitud media de los brotes (expresada en cm) de los ajos
sometidos a los diversos tratamientos.
Valores tomados cada 15 días a partir del 14 de Enero.
Época de irradiación e inicio de la refrigeración: noviembre.
v . ni. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Días trans curridos desde el 14 de Enero
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V . 111 .
20 Krad
c.v.
v. m.
30 Krad
c.v.
V . 111 .
Re frig.
c.v.
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90
105
1,61
1,98
2,35
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58,3
1,18
48,8
1,41
32,0
1,54
31,6
1,18
1,45
23,3
1,46
27 ,8
1,55
35,3
1,38
2,68
2,9
38,5
32,1
4i, 1
16,8
1,55
24,8
1,58
23,4
1,58
23,4
1,58
23,4
1,63
36,4
1,71
1,75
36,6
1,75
1,51
24,7
1,71
25,3
0,42
0,45
39,0
15,7
2,46
19,3
35,5
0,0
150
1,64
16,8
48 ,4
34,3
135
1,64
16,8
1,56
1,45
32,8
1,50
26,6
1,25
50,5
120
35,4
1,50
31,4
1,64
1,50
31,4
36,6
1,50
31,4
24 , 0
1,74
24,0
24 , 0
0,68
1,85
2,09
1,74
35? 6
38,4
1,74
36,2
VD
T A B L A - XIX
Variación de la longitud inedia de los brotes (expresada en cm) de los ajos
sometidos a los diversos tratamientos.
Valores tomados cada 15 días a partir del 14 de Enero.
Época de irradiación e inicio de la i'efrigex*aci ón: enero.
v . ni. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Días
t r a n s c u r r i d o s desde el 14 de Enero
Tratamiento
15
v. m.
0 Krad
c.v.
V .111.
5 Krad
c . v.
V . 111 .
15 Krad
c.v.
V . III .
20 Krad
0,42
14,3
V . 111 .
10 Krad
0,55
41 , 8
c . v.
V . 111 .
30 Krad
c.v.
V . 111.
R e f r i gto. c . v .
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135
0,84
1,28
l,6l
1,98
2,35
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2,46
2,68
53,9
63,3
0,66
60,6
72,0
42, i
0,74
51,35
0,96
45,8
0,54
50,6
0,68
48, 5
1,05
45,7
0,62
0,73
51,7
0,91
50,4
0,88
1,10
0,52
49,2
0,57
46,4
0,66
'•7,3
0,45
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4 6 "••
1,06
36,2
0,63
34,8
58,3
1 , ¿13
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1,¿I4
43,7
1,22
46,9
1,16
47,7
1,38
31,4
1,26
43 , 2
50,5
1,82
46,7
1,62
38,9
1,45
37,4
1,35
49 ,6
1,56
32,1
1,30
42,7
38,5
2,07
46,8
47,0
1,87
33,7
2,15
28,8
1,7
36,12
1,88
53,2
i,6k
1,81
48,2
1,88
32,0
1,33
41,3
2,21
46,5
2,01
28,8
1 , ¿10
4o ,5
32,1
2,31
40,7
2,30
29 ,4
1,92
150
2,9
41,1
2,37
38,4
2,42
29,4
33,1
1,95
32,6
1,87
48,8
1,93
49,7
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26,8
1,40
40,5
2,38
26,1
i,4o
¿10,5
OD
O
81
T A B L A - XX
Comparación de los valores finales del porcentaje de brotacidn de los bulbos sometidos a los diferentes tratamientos.
Observaciones realizadas en el mes de junio.
Épocas
de
Irradiación
Tratamient o
Septi embre
Noviembre
Enero
0 Krad
100,0
100,0
100,0
5 Krad
0,0
60,0
90,0
10 Krad
0,0
k6,6
70,0
15 Krad
0,0
h6,6
66,6
20 Krad
0,0
50,0
70,0
30 Krad
0,0
56,6
73,3
Refrig.
0,0
¿+3,3
60,0
82
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—
T A B L A -
XXI
Comparación de los valores finales del porcentaje de infección de los bulbos sometidos a los diferentes tratamientos.
Observaciones realizadas en el mes de junio.
Valores expre_
sados en "Jo respecto al testigo.
Épocas de Irradiación
Tratamiento
Septi embre
Noviembre
Enero
0 Krad
100,0
100,0
100,0
5 Erad
35,2
39,1
86,2
10 Krad
47,05
47,05
86,2
15 Krad
39,1
47,05
86,2
20 Krad
23,52
23,52
78,34
30 Krad
7,83
15,6
86,2
Reírig.
0,0
7,83
27,41
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(3/o ) N01003JN! dOd SV
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-
85.
TABLA-
XXII
Longitud media de las raíces de los dientes de ajo cultivados
a lo largo de 4 semanas de d e s a r r o l l o .
Observaciones realiza
das en 10 meses consecutivos.
Valores expresados en CE. Bul_
bos irradiados en septiembre.
Las medidas de la 1§- y 2$ sema
na se tomaron sobre 12 bulbos y las de la 3- y 4- sobre 6.
Meses
de
Siembra
Sep .
Oct.
0 Krad
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
Semanas transcurridas desde
la
siembra
4&
12^
3^
0,0
5,4
5,7
6,8
7,1
6,4
5,1
7,2
7,1
3',7
6,4
0,5
8,2
7,0
7,2
9,4
8,6
6,3
10,7
7,2
8,0
1,8
10,4
8,2
8,7
10,4
10,5
7,6
11,9
7,3
8,5
3,4
23,9
5,7
26,5
7,3
37,1
8,5
32,8
oooooooooo
oooooooooo
Tratamiento
de variabilidad
oooooooooo
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coeficiente
oooooooooo
oooooooooo
°/o =
oooooooooo
oooooooooo
c.v.
0,0
2,1
3,6
0,0
0,0
0,0
0,0
3',4
3,3
4,5
C . V . °/o
5
Krad
Sep .
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar ..
Abr.
• May.
Jun.
Valor
medio
C.V. °¡0
86.
T A B L 4 - XXII -
Tratamiento
10 Krad
M e se s
de
Siembra
Sep .
Oct.
Nov .
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Val o r me di o
C . V . °/o
15 Krad
Valor medio
c.v. 5¿
Sep .
Oct.
Nov.
Dic.
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
(Continuación)
Semanas trans curri das
la
siembra
desde
1-
2-
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0 ,0
0 ,0
0 ,o
0 ,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0, 0
0,0
0,0
0 ,0
0 ,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0 ,0
0 ,o
0 ,0
0 ,o
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
-
0,0
-
0 ,0
—
0,0
—
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0
0 ,0
0 ,o
0 ,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0
0 ,o
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0 ,0
0 ,0
0 ,0
0 ,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
-
0,0
—
0
0,0
—
0, 0
—
87-
oooooooooo
oooooooooo
oooooooooo
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0,0
0,0
0,0
oooooooooo
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0000000000
0,0
oooooooooo
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Valor medio
c . -v . °¡o
3a
oooooooooo
30 Krad
Sep .
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
2-
oooooooooo
oooooooooo
Valor medio
c . v.
°/o
1&
0,0
0,0
0,0
0,0
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20 K r a d
Sep.
Oct.
Nov.
Dic.
Ene.
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
(Continuación)
Semanas transcurridas desde
la
siembra
OOOOOOOOOO
T r a i a m i ent o
Me s e s
de
Siembra
XXII -
oooooooooo
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T A B L A -
88:.,
T A B L A -
Mes es
Tra t ami en t o
de
Siembra
Refrigerado
V a l o r medio
c . v . °/o
Sep .
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jim.
XXII - (Continua c i o n '
Semanas transcurridas
la
siembra
2a
3a
1&
desde
4a
0, 0
1,5
0,0
1,0
2,3
4,6
3,4
4,7
3,4
6,2
4,9
5,2
7,2
5,7
5,5
7,6
7,-1
7,8
7,8
9,5
8,4
4,2
3,3
4,6
3,6
36,4
6,5
7,0
5,7
7,6
5,7
9.6
7,9
7,3
7,9
7,4
6,1
6,4
7,8
6,5
6,8
5,5
20,8
6,3
7,5
31,5
26,9
7,2
89.
T A B L A
XXIII
Longitud media de las raíces de los dientes de ajo cultivado
a lo largo de 4 semanas de desarrollo. Observaciones realizadas en 8 meses consecutivos. Valores expresados en cm.
Bulbos irradiados en noviembre. Las medidas de la 1§- y 2&
semanas se tomaron sobre 12 bulbos y las de la 3- y 4& sobre
6.
c.v. = coeficiente de variabilidad
Semanas transcurridas
Tratamientos
M e s es
de
siembra
0 Krad
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar •
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
C . V . °/o
5 Krad
Valor medio
C . V . °/o
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
la
desde
siembra
1§
2§
3a
4*
3,6
5,7
7,o
8,2
4,1
6,8
7,1
7,2
8,7
10,4
10,5
7,6
3,4
3,3
^,5
^,1
6,4
5,1
7,2
7,1
9,4
8,6
6,3
10,7
11,9
7,3
6,4
7,2
8,0
3,9
6,4
8,0
9,1
12,4
31,4
18,0
17,6
1,5
1,3
1,3
1,6
1,3
1,4
1,6
1,3
1,5
1,6
1^
1,5
1,3
1,4
1,6
1,4
1,8
1,4
1
,0
1,8
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1,^
1,^
1,5
4,8
3,7
8,5
1,2
1,3
1,3
1,2
l,^
1,3
1,2
1,3
1,4
1,4
1,^
7,1
10,1
13,5
13,7
90,
T__A B L_A
Tratamientos
10 Krad
Meses
de
siembra
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v . °/o
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
-
XXIII (Continuación)
Semanas transcurridas desde
la
siembra
15
2&
3a
2,0
1,2
2,0
1,2
1,3
1,4
2,3
1,3
1,4
2,3
1,3
1,4
1,1
1,0
1,1
1,2
1,1
1,2
1,2
1,1
1,0
1,3
1,4
1,6
1,5
1,5
1,6
1,5
1,5
1,6
1,3
1,4
1,5
1,5
23,4
22,3
24,5
24,5
2,0
1,4
1,3
2,1
2,1
2,1
1,4
1,5
1,2
1,2
1,3
1,6
1,7
1,3
1,6
1,4
1,6
1,6 .
1,3
1,5
1,7 |
1,3
1,6
1,6
1,3
1,5
1,7
1,8
1,4
1,6
Valor medio
1,5
1,5
1,6
1,6
c . v . °¡o
17,6
19,6
15,6
15,6
15 Krad
1,8
1,8
1,4
1,6
91.
TABLA
-
XXIII
(Continuación)
t
Tratamientos
20 Erad
Meses
de
siembra
Nov.
Dic .
Ene ,
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v. °/o
30 Krad
V a l o r medio
c . v . °/o
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Semanas transcurridas desde
la siembra
1S
2§
3^
1,8
1,^
0,9
1,3
1,3
1,3
1,3
1,1
1,8
2,0
1,^
1,0
1,5
1,3
l,^
1,5
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2,0
1,2
1,0
1,5
1,3
i,^
1,5
1,1
1,3
1,3
1,^
1,^
19,9
19,9
21,6
21,6
1,3
1,2
1,3
1,5
l,k
1,3
1,2
1,^
1,^
1,2
1,^
1,6
1,7
1,3
1,2
1,5
1,6
1,2
1,^
1,6
1,7
1,5
1,^
1,6
1,6
1,2
1,^
1,6
1,7
1,6
1,^
1,6
1,3
1,^
1,5
1,5
8,2
12,9
11,2
11,2
0,9
1,3
1 ,2
l',3
1,4
1,1
92
T A B L A
Tratamientos
Refrigerado
Valor medio
C .V.
°/o
Meses
de
siembra
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
-
XXIII
(Continuaci
Semanas transcurridas desde
la
siembra
15
2§
3§
4§
3,4
^,7
3,4
6,3
^,9
4,2
3,3
4,6
5,2
7,2
6,5
7,0
5,7
7 ,6
6,1
5,7
6,5
7,6
7,1
7,8
6,4
7 ,°
6,8
6,5
9,5
8,4
9,6
7,9
7,3
7,9
7,2
7,4
^,3
6,3
7,0
8,1
23,0
13,4
8,6
11,7
93.
T A B L A
XXIV
Longitud media de las raíces de dientes de ajo cultivados
a lo largo de 4 semanas de desarrollo. Observaciones realizadas en 6 meses consecutivos. Valores expresados en
en. Bulbos irradiados en enero. Las medidas de la 1^ y
2& semana se tomaron sobre 12 bulbos, y las de la 3- 7 4§
sobre 6.
c.v. °/o = coeficiente de variabilidad
Tratamientos
.M e se s
de
siembra
0 Krad
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
C.V.
"/o
5 Krad
Valor medio
C . V . °/o
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Semanas transcurridas desde
la
siembra
!+§
1§
2§
3,4
3,3
4,5
4,1
4,8
3,7
7,1
6,4
5,1
7,2
7,1
6,4
9,4
8,6
6,3
10,7
7,2
8,0
10,4
10,5
7,6
11,9
7,3
8,5
3,9
6,5
8,3
9,3
14,0
12,3
18,9
19,8
1,6
1,6
1,5
2,4
1,9
2,0
1,9
1,6
1,6
2,4
2,0
2,0
2,0
1,7
1,8
2,5
2,3
2,0
2,1
1,7
1,8
2,5
2,3
2,0
1,8
1,9
2,0
2,0
18,9
15,7
14,9
15,5
3^
94,
T A B L A
Tratamientos
10 Krad
Me s e s
de
siembra
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
Valor medio
c . v . °/o
(Continuación)
Semanas transcurridas desde
la
siembra
1&
2§
3a
4§
1,9
2,0
1,9
1,4
1,8
1,9
2,0
2,1
1,9
1,^
2,0
2,3
2,1
2,3
2,0
1,5
2,0
2,4
2,1
2,3
2,0
1,5
2,0
2,4
1,9
2,0
2,0
11,9
16,3
15,9
15,9
2,2
2,0
2,2
2,2
1,^
1,8
2,2
2,0
2,3
2,3
1,^
2,0
2,3
2,1
2,6
2,4
1,4
2,0
2,3
2,1
2,6
2,4
1,^
2,0
1,9
2,0
2,1
2,1
17,3
17,0
19,9
19,9
1,8
c . v . °/o
15 Krad
XXIV
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
.
95
T A B L A
Tratamientos
20 K r a d
Valor
Meses
de
siembra
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
medio
c . v . °/o
30 K r a d
Valor
medio
c . v . °/o
-
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
XXIV
(Continuación)
Semanas transcurridas
la
siembra
desde
1§
2§
3-
4§
1,3
1,6
2,0
2,0
1,8
1,9
1,5
1,7
2,1
2,1
1,9
2,2
1,5
1,7
2,2
2,1
2,0
2, 2
1,5
1,7
2,2
2,1
2,0
2,2
1,7
• 1,9
1,9
1,9
16,6
14,3
14,5
14,5
2,0
1,7
1,5
1,3
1,8
2,0
2,3
1,7
1,6
1,6
2,0
2,4
2,4
1,8
1,6
1,6
2,0
2,4
2,4
1,8
1,6
1,6
2,0
2,4
1,7
1,9
1,9
1,9
16,4
18,8
18,3
18,3
-9-6.
T A B L A
Tratamientos
Refrigerado
Me s e s
de
siembra
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v . °/o
-
XXIV
(Continuación",
Semanas transcurridas desde
la
siembra
!§.
p§
3§
2,3
^,3
^,5
4,2
^,7
3,4
6,0
7,6
4,6
5,8
7,0
5,4
9,5
^,7
7,8
7,3
7,6
3,9
6,o6
7,6
8,2
23,1
17,91
21,7
25,9
8,8
4§
10,8
10,2
4,8
7,9
7,8
8,0
•'-97
T A B L A -
XXV
Resumen comparativo de la longitud alcanzada por las
a las k semanas de desarrollo.
raíces
Observaciones realizadas en
los bulbos de todos los tratamxentos sometidos a brotación
inducida.
Valores expresados en cm.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Épocas
de
Irradiación
Trat amient o
V
0 Krad
. m.
c . v.
V
. m.
Septiembre
Noviembre
Enero
8,5
32,8
9,1
17,6
9,3
19,8
V
10 Krad
.m.
13,7
0
c .v.
V .m.
Krad
15
c • v.
0
. m.
0
V
20 Krad
c . v.
V
30 Krad
. m.
. v.
1,5
15,5
2,05
2^,5
15,9
1,6
2,1
15,6
19,9
1,9
22 , 2
0
c . v.
V
Reí
. m.
2,06
0
5 Krad c • v.
7,5
26,9
1,5
11,2
1,9
18,3
8,1
8,2
11,7
25,9
98.
T A B L A
-
XXYI
Longitud media semanal del crecimiento de los brotes en los
ajos sembrados. Observaciones realizados en 10 meses consecutivos. Valores expresados en cm. Bulbos irradiados en septiembre . Las medidas de la 1* y 2$ semana se tomaron sobre
12 bulbos y las de la 3- Y 4§- sobre 6,
c.v. % = coeficiente de variabilidad
5 Krad
Valor medio
C . V . °/o
Sep.
Oct .
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
4^
0,0
^,7
7,8
5,7
9,0
5,3
7,0
7,8
*,7
0,0
1,9
8,5
1^,5
13,3
14,6
15,0
14,0
15,6
8,5
0,0
5,6
11,^ .
17,8
19,6
16,7
18,1
17,8
18,0
14,3
0,0
11,4
16,3
19,0
23,5
18,3
23,2
21,6
19,0
16,3
5,2
12,3
13,9
16,8
36,2
35,2
32,2
24,3
oooooooooo
oooooooooo
c.v. °/o
3&
oooooooooo
oooooooooo
Valor medio
1&
oooooooooo
oooooooooo
0 Krad
Sep.
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr .
May.
Jun,
Semanas transcurridas desde
la
siembra
oooooooooo
oooooooooo
Tratamientos
Me s e s
de
siembra
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
99.
oooooooooo
oooooooooo
0,0
0,0
0,0
0,0
0 o'o 0000000
oooooooooo
oooooooooo
oooooooooo
¿+a
oooooooooo
oooooooooo
3a
oooooooooo
oooooooooo
V a l o r medio
2§
oooooooooo
oooooooooo
Jun.
1&
oooooooooo
oooooooooo
10 Krad
Sep.
Oct .
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Semanas transcurridas desde
la
siembra
oooooooooo
oooooooooo
Tratamientos
Me s e s
de
siembra
0,0
0,0
0,0
0,0
c . v. °/o
15 Krad
V a l o r medio
c.v. Ío
Sep.
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
100,
0,0
0,0
0,0
oooooooooo
oooooooooo
0,0
0,0
0,0
0,0
oooooooooo
oooooooooo
0,0
oooooooooo
0000000000
3-
oooooooooo
oooooooooo
25
oooooooooo
oooooooooo
1&
desde
oooooooooo
oooooooooo
Valor medio
Semanas transcurridas
la siembra
oooooooooo
20 Krad
Sep .
Oct.
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr .
May.
Jun.
XXVI (Continuación'
OOOOOOOOOO
Tratamientos
Me s e s
de
siembra
-
oooooooooo
oooooooooo
T A B L A
c . v .c/o
30 Krad
Valor medio
C . V . °¡o
Sep.
Oct .
Nov.
Dic .
Ene .
Feb,
Mar.
Abr.
May.
Jun.
101
B L A
Tratamientos
Refrigerado
Valor medio
c . v . °/o
Meses
de
siembra
Sep .
Oct .
Nov .
Dic .
Ene .
Fe"b.
Mar .
Abr .
May.
Jun.
-
XXVI (Continuación"
Semanas transcurridas
la siembra
desde
1§
2&
3^
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,5
7,7
7,9
8,6
8,1
^,9
8,4
7,6
l4,o
17,1
15,0
17,7
13,3
12,8
16,9
14,5
^,9
23,3
26,0
18,8
25,9
14,0
17,5
24,0
21,6
13,6
29,3
30,8
20,6
28,0
16,3
24,6
26,1
24,3
5,6
12,1
17,6
21,3
27,4
38,0
28,3
38,4
4&
•
102
T A B L A
XXVII
Longitud media semanal del crecimiento de los brotes en los
ajos sembrados. Observaciones realizadas en 8 meses consecutivos. Valores expresados en cm. Bulbos irradiados en
noviembre. Las medidas de la 1§- y 2& semana se tomaron sobre 12 bulbos y las de la 3- Y'-*•-sobre 6.
c.v. °/o = coeficiente de variabilidad
Tratamientos
0 Krad
Meses
de
siembra
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar ,
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
Semanas transcurridas desde
la
siembra
1§
2§
3^
4§
4,7
7,8
5,7
9,0
5,3
7,0
7,8
^,7
8,5
14,5
13,3
14,6
15,0
l4,o
15, 6
8,5
11,4
17,8
19,6
16,7
18,1
17,8
18,0
14,3
16,3
19,0
23,5
18,3
23,2
21,6
19,0
16,3
6,5
13,0
16,7
19,6
1
22,5
21,9
15,7
14,4
1,4
1,7
1,5
1,8
1,6
1,9
1,5
1,7
1,5
1,5
1,9
1,6
2,0
1,6
1,8
1,5
2,6
1,6
2,0
1,7
2,4
1,6
1,9
1,7
2,7
1,6
2,0
1,7
2,5
1,6
1,9
Valor medio
1,6
1,7
1,9
1,9
C.V. °¡0
10,8
13,6
21,0
22,4
C . V . °/o
5 Krad
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar ,
Abr.
May.
Jun.
2,1
103
AB L A
Tratamientos
10 Krad
Me s e s
de
siembra
Nov 0
Dic 0
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v . °¡o
15 Krad
Valor medio
c . v. %
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May .
Jun.
-
XXVII
(Continuación)
Semanas transcurridas
la
siembra
desde
1&
2§
3&
4s
1,5
1,7
1,7
1,6
2,0
1,7
1,8
1,9
1,6
2,1
1,8
1,8
2,1
1,6
1,9
2,0
1,7
2,4
2,2
1,8
2,6
1,6
2,2
2,4
1,7
2,4
2,3
1,8
2,6
1,6
2,2
2,4
1,7
1,8
2,1
2,1
11,9
11,7
17,5
17,8
1,4
1,6
2,5
1,7
1,8
2,1
1,7
1,9
2,0
1,7
3,3
2,4
2,1
2,6
2,1
2,3
2,6
1,8
3,3
2,6
2,4
2,9
2,2
2,5
2,8
1,8
3,3
2,6
2,4
3,0
2,2
2,5
1,8
2,3
2,5
2,6
18,9
20,9
17,7
18,0
104,
T A B L A
Tratamientos
20 Erad
Meses
de
siembra
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v . °/o
30 K r a d
Valor medio
c . v. °/o
Nov.
Dic .
Ene.
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
-
XXVII (Continuación)
Semanas transcurridas
la
siembra
ia
2§
desde
3a
4a
1,^
1,5
1,6
1,9
1,4
1,8
1,9
1,^
1,6
1,7
2,1
1,9
1,62,2
2,4
1,8
1,7
2,1
2,2
2,0
1,7
2,4
2,8
2,1
1,7
1,6
1,9
2,1
2,2
17,2
15,5
17,2
15,9
2,5
2,8
3,0
2,2
2,1
2,4
2,6
2,4
2,2
2,2
2,0
2,0
2,6
2,8
2,1
1,7
1,6
2,9
2,1
1,6
2,1
1,8
2,3
2,1
2,1
3,0
0
,2
1,8
2,4
2,5
2,4
2,1
2,3
3,0
2,2
2,1
2,4
2,6
2,4
2,0
2,3
2,4
2,5
22,0
15,5
11,9
11,9
105.
TABLA
Tratamientos
Refrigerado
•Valor medio
C ,V.
°/o
-
Me ses
de
sie m bra
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
XXVII
(Continuación)
Semanas transcurridas desde
la
siembra
1&
2§
3a
4&
3,5
7,7
7,9
8,6
8,1
4,9
8,4
7,6
14,0
17,1
15,0
17,7
13,3
12,8
16,9
14,5
23,3
26,0
18,8
25,9
14,0
17,5
24,0
21,6
29,3
30,8
20, 6
28,0
16,3
24,6
26,1
24,3
7,0
15,1
21,4
25,0
26,1
12,3
20,0
19,0
10-6 ,
T A B L A
XXVIII
Longitud media semanal del crecimiento de los .brotes en los
ajos sembrados. Observaciones realizadas en 6 meses consecutivos. Valores expresados en cm. Bulbos irradiados en
enero. Las medidas de la 18 y 2^ semana se tomaron sobre
12 bulbos y las de la 3§- y 4^ sobre 6.
c.v. °/o = coeficiente de variabilidad
Tratamientos
0 Krad
Me s e s
de
siembra
Ene .
Feb.
Mar .
Abr .
May.
Jun.
Valor medio
C . V . °/o
5 Krad
Valor medio
C . V . c/o
Ene .
Feb.
Mar .
Abr.
May.
Jun.
Semanas transcurridas desde
la siembra
3-
4s
5,3
7,0
7,8
4,7
13,3
14,6
15,0
14,0
15,6
8,5
19,6
16, 7
18,1
17,8
18,0
14,3
23,5
18,3
23,2
21,6
19,0
16,3
6,5
13,5
17,4
20,3
25,3
19,0
10,2
14,3 !
3,9
3,0
5,4
3,1
5,4
3,7
4,8
4,1
5,6
3,6
6,2
5,6
5,5
4,1
5,7
4, 2
6^8
5,7
5,8
4,7
5,8
4,2
6,8
5,7
4,o
4,9
5,3
5,5
26,9
20,0
19, 3
16,7
1-
2?
5,7
9,0
107-
T_A B L A
Tratamientos
Meses
de
siembra
-
XXVIII (Continuación)
Semanas transcurridas desde
la siembra
1^
2§
3§
Ene .
3,9
Feb.
3,1
5,2
4,2
Mar.
Abr .
May.
Jun,
5,h
k,6
6,2
5,3
6,0
5,1
6,7
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6,7
5,6
6,0
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k,h
5,3
5,7
5,8
20,3
13,5
17, 0
16,3
Ene ,
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5,3
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6,0
Feb.
5,5
5,1
5,h
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7,0
7,8
6,k
6,1
6,3
5,6
6,7
7,9
6,1
6,k
5,6
6,7
Valor medio
5,1
6,0
6,3
6,k
c . v . °/o
9,8
11,4
12, 6
12,6
10 Erad
Valor medio
c . v. %
15 Erad
Mar .
Abr.
May.
Jun.
5,h
^,3
6,1
6,2
5,2
7,0
^,5
6,7
5,6
6,0
5,1
108
T A B L A
Tratamientos
Me s e s
de
siembra
-
XXVIII
(Continuación)
Semanas transcurridas desde
la siembra
1S
2§
3a
2,8
3,5
5,8
3,4
4,2
5,1
5,3
4,7
6,6
4,8
6,9
7,0
7,3
6,5
7,1
6,6
7,1
7,1
7,4
6,6
7,1
6,6
7,1
7,1
4,1
5,8
6,9
6,9
27,7
18,5
4,7
3,8
3,8
5,6
4,3
4,0
3,8
5,3
4,6
5,8
5,2
4,8
5,3
5,3
5,7
5,9
5,6
5,2
5,8
5,7
5,8
5,9
5,6
5,2
6,4
Valor medio
4,2
5,1
5,5
5,7
c . v.
16,8
8,4
5,3
7,0
20 i£rad
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Valor medio
c . v . °¡o
30 Krad
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May,
Jun.
.
4,8
109
T A B L A
Tratamientos
Refrigerado
Valor medio
C .Vo
°/o
Me s e s
de
siembra
Ene .
Feb.
Mar,
Abr .
May.
Jun.
-
XXVIII
(Continuación)
Semanas transcurridas desde
la
siembra
li
2a
3§
4a
3,1
7,9
8,1
7,7
3,5
8,6
12,8
17,3
16,^
17,1
1^,0
17,7
21,1
22,9
i4,o
22,3
23,0
25,9
25,7
28,5
16,3
28,8
29,0
28,0
6,k
15,8
21,5
26,0
38,8
12,7
18,6
18,9
110.
T A B L A -
XXIX
Resumen comparativo de la longitud alcanzada por los tallos
a las 4 semanas de desarrollo. Observaciones realizadas en
los bulbos de todos los tratamientos sometidos a brotación
inducida. Valores expresados en cm.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Época de Irradiación
Tratamientos
v.m.
0 Kradc.v.
Septi embre
Noviembre
Enero
16 ,8
19,6
20,3
1^,3
5,5
16,7
2k ,3
v.m.
5 Kradc.v.
0
-
1,9
22 ,h
v.m.
10 Krad c.v.
0
2,1
5,8
-
17,8
16,3
v.m.
15 Krad c.v.
0
2,6
6,^
-
18,0
12,6
v.m.
20 Krad c.v.
0
2, 2
6,9
-
15,9
ú,8
v.m.
30 Krad c.v.
0
2,5
-
11,9
v.m.
Refrig.
° c.v.
21 ,3
28 ,3
25,0
19,0
5) 7
7,01
26,0
18,9
111
4 SEMANAS
Pixa-ura
a-
~\
L¿ o Variación de la longitud media de las raices
de los dientes de ajo brotados a lo largo de
un mes de cultivo. Irradiación septiembre.
£
o
REFRSG.
0 Krad.
SEMANAS
Figura 13: Variación, de la longitud media de los bro res
de los dientes de ajo, a lo largo de un mes de
cultivo. Irradiación seotiembrs.
LONGITUD MEDIA DE LAS RAICES(cm.)
LONGITUD MEDIA DE LOS BROTESÍcm.)
o
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LONGITUD MEDIA DE LOS BROTES(cm.)
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LONGITUD MEDIA DE LAS RAlCESÍcm.)
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114
T A B L A -
XXX
V a r i a c i ó n de la actividad v e g e t a t i v a
durante 2 s e m a n a s .
(fo) de los ajos
Valores tomados m e n s u a l m e n t e .
cultivados
É p o c a de i-
r r a d i a c i ó n e inicio de la r e f r i g e r a c i ó n : septiembre.
v.m. = v a l o r medio
c.v. = coeficiente de v a r i a b i l i d a d
Mes es
de
-
Si embra
Tratamientos
Sep .
Oct.
Nov •
Dic •
Ene •
Feb •
Mar • Abr •
May •
Jun •
0
13,8
16, 1
17, 0
41, 6
43,0
-
46,8
15, 2
23, 0
36,1
7,5
37, 0
0 Krad c . v .
25, 2
12, 2
13, 3
26, 0
23, 0
46,8
28, 4
v . m.
K
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5
c . v.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
v. m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
c . v.
-
-
-
-
-
-
-
-
_
-
v ,m
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
v .m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
c . v.
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
v .m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
-
-
-
-
-
-
-
-
-
0
7,1
11, 3
s, 8
-
15,3
14, 0
22 , 1
v. m.
10 Krad
15 Krad c . v .
20 Krad
30 Krad c . v .
v .m.
Ref rig. C . V .
31, 9
16, 5
39,0
40, 0
44, 0
38, 6
10, 8
34, 0
21, 0
10, 4
17, 2
115
T A B L A -
XXXI
Variación de la actividad vegetativa (c/o) de los ajos cultivados durante 2 semanas.
Valores tomados mensualmente.
Época de irradiación e inicio de la refrigeración: noviembre .
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Meses
de
Siembra
Tratamientos
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.
Mar.
Abr.
May •
Jun.
v.m.
0 Krad c.v.
ló,l
17,0
25,2
36,1
37,0
41,6
43,0
46,8
15,2
23,0
12,2
7, 5
13,3
26,0
23,0
28,4
v.m.
5 Krad c.v.
4,0
2,9
2,2
4,8
9,6
5,0
27,8
64,2
5, 5
12,7
17,2
20,5
27,5
30,5
15,2
v.m.
10 Krad c.v.
5,3
7,3
3,3
3,4
3,7
5,0
^,3
5,1
16,0
30,9
18,1
25,1
15,6
30,4
23,0
v.m.
15 Krad c.v.
4,8
3 ,7
30,7
4,6
^,7
5, 5
4,8
^,7
23,8
5,0
50,4
25,2
12,8
25,1
20,3
3,1
40,6
2,7
24,2
3,6
19,1
3,2
3,0
61,5
3,5
31,7
34,2
4o,2
31,8
v.m.
20 Krad c.v.
66,2
v.m.
30 Krad c.v.
2,9
28,6
3,9
3,8
2,8
3,6
3,1
3,1
3,3
20,0
37,0
21,5
54,7
34,5
30,4
33,2
v.m.
Refrig.
to
c.v.
13,5
22,4
26,3
30,4
38,6
43,0
46,2
48,0
40,4
27,0
49,2
31,7
28,6
9,^
15,7
14,2
2,8
3,7
116,
TABLA-
XXXII
Variación de la actividad vegetativa
tivados durante 2 semanas•
(°/o) de los ajos
Valores tomados mensualmente.
Época de irradiación e i n i c i o de l a refrigeración:
enero.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Mes es
de Siembra
Tratamientos
Mar z o
Abril
May o
Junio
36,1
37,0
43,0
46,8
12, 2
7,5
13,3
41,6
26,0
23,0
28,4
• m.
9,7
7,0
18,1
10,1
13,0
5 Krad c . v .
16,6
10,6
11,6
17,6
40,0
18,4
20,4
•m.
10,2
6,9
10,8
10,0
9,0
7,3
c. v.
38,8
11,7
13,1
23,7
14,8
13,9
• m.
8,8
9,2
10,1
7,7
10,7
15 Krad c . v .
8,7
35,9
23,1
12,6
13,7
15,6
20,5
. m.
8,2
4,8
10,2
10,0
43,8
15,1
7,7
5,7
35,3
18,6
15,9
8,3
7,2
7,6
7,8
8,4
8,9
9,7
15,9
10,2
Enero
V .rn.
0 Krad
c .v.
V
V
10 Krad
V
V
20 Krad
c .v.
25,2
Tebrero
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30 Krad c . v .
24,7
7,7
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• m.
27,9
37,0
41,5
42,6
48,1
52 ,1
25,4
10,6
15,6
11,2
10,6
12,8
V
Refrig. c .v.
cul-
117
T A B L A -
XXXIII
Variación de la actividad vegetativa (°/o) de los ajos cultivados
durante 4 semanas.
Valores tomados mensualmente.
Época de i-
rradiación e inicio de la refrigeración: septiembre.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Meses
Tratamientos
. m.
0 Erad
c . v.
V
de
Siembra
Sep •
Oct •
Nov •
Dic
Ene •
Feb •
Mar •
3,6
15, 4
20, 6
34, 7
38, 1
h3,0
58, 2
13, 2
11, 5
13, 3
15, 8
54, 4
13, 6
Abr •
May •
Jun.
6o, 0 63, 8 72,0
5,0
7,4 8, 7
11, 6
. m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
5 Krad c . v.
-
_
-
-
-
-
-
-
-
-
.m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
c • v.
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
V . m.
Krad
15
c . v.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
. m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
c . v.
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
. m.
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
30 Krad c .v.
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
V
V
10 Krad
V
20 Krad
V
V
Reí'rig.
.m.
c . v.
5
10, 3
28, 2
15, 0
37, 0
7, 5
42 ,3
48 0
52, l
16 ,3
8 6
11, 2
63, 3
8, 9
64, 4
13, 2
65, 0
5? 9
6,2
118
T A B L A -
XXXIV
Variación de la actividad vegetativa
tivados durante 4 semanas.
{jo) de los ajos cul-
Valores tomados mensualmente.
É p o c a de irradiación e inicio de la refrigeración: noviembre .
v . m. = val o r me di o
c.v. = coeficiente de variabilidad
Meses
de
Siembra
Tratamientos
0 Krad
5 Krad
10 Krad
15 K r a d
Nov.
Dic .
Ene .
Feb.-
Mar.
Abr.
May .
Jun.
v. m.
34,7
38,1
60,0
63,8
72,0
11,5
13,3
54,4
13,6
58,2
c.v.
43,0
15,8
11,6
7,4
8,7
5,0
v. m.
5,1
3,6
4,2
3,7
4,8
4,6
4,3
c.v.
18,1
17,2
27,2
25,1
20,3
34,1
3,8
23,7
v ,m.
5,0
4,3
3,7
3,9
4,3
3,9
4,7
c.v.
16,1
25,0
15,6
27,9
23,6
30,4
19,8
v. m.
5,3
3,1
6,7
4,9
4,9
30,7
25,2
68,3
12,8
6,8
33,2
3,3
c.v.
4,4
9,6
20, 2
18,7
v. m .
3,9
3,4
4,6
2,8
22,9
31,7
20,5
2,6
15,6
3,9
49,4
4,5
19,1
54,3
3,1
13,2
v. m.
4,9
3,3
4 2
5,5
3,8
4,6
5,4
c.v.
28,6
5,1
8,7
21,5
34,5
26,9
15,9
20,3
26,5
v. m.
35,1
40,0
48,0
56,1
6l,6
72,0
19,2
16,3
9,3
9,4
7,3
62,8
15,6
64,4
CjV>
20 Krad
C eV .
30 Krad
Refrig.
Í
25,0
4,5
18,1
2,7
5, 6
T A B L A - XXXV
Variación de la actividad vegetativa
cultivados durante 4 semanas.
sualmente.
{°/Q) de los
ajos
Valores tomados men-
Época de irradiación e inicio de la r e -
frigeración:
enero.
V .m. = valor medio
c.v.
= coeficiente de variabilidad
Mes es de
iraoamienx o s
v. m.
0 Krad
c.v.
v. m.
Enero
43,0
15,8
Siembra
Marzo
Abril
Mayo
54,4
58,2
60,0
63,8
13,6
11,7
7,4
8,7
72,0
5,02
7,7
9,6
9,3
9,8
8,0
10,6
22,6
42,8
23,7
18,7
6,2
16,4
9,8
35,9
8,9
13,7
8,9
27,2
9,8
5,8
9,5
8,8
9,4
14,2
18,5
15,5
42,3
11,0
10,2
9,3
10,2
9,7
8,3
Febrero
Junio
c.v.
8,9
4,0
v .m.
10,8
c.v.
13,1
v. m.
15 Krad c.v.
7,8
32,3
10,9
10,0
v. m.
8,8
9,3
c.v.
15,7
8,1
9,7
5,7
v. m.
9,5
64,2
7,1
8,6
7,7
9,3
9,6
8,9
23 ; 9
11,7
17,3
20,5
48,0
56,3
60,0
63,3
64,2
69,0
7,8
5,9
12,3
7,8
15,6
8,9
5 Krad
10 Krad
20 Krad
30 Krad
c.v,
v. m.
Refrig.
° c.v.
10, 0
120
T A B L A -
XXXVI
Coeficiente medio de actividad vegetativa de los ajos a
las 2 semanas de su siembra.
La actividad vegetativa
de los bulbos irradiados se tomó con relación a los refrigerados, expresándose en °/o.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Irradiación
septiembre "*"
Tratamientos
Media
v.m.
0 Krad c.v.
Relativa
Refrig.
27,6
45,2
105,7
-
Irradiación
noviembre
Media
Relativa
Refrig.
32,8
98,0
36,3
-
v.m.
5 Krad c.v.
0
0
4,8
-
-
46,3
v.m.
10 Krad c.v.
0
0
4,3
-
-
18,8
v.m.
15 Krad c.v.
0
0
i4,o
-
-
4,7
10,6
v.m.
20 Krad c.v.
0
0
3,2
-
-
11,8
9,5
-
v.m.
0
0
3,3
30 Krad c.v.
-
-
12,5
26,1
100,0
56, 5
-
33,5
36,9
v.m.
Refrig.
Media
92,0
11,6
27,9
-
32,5
12,8
9,0
-
17,8
-
Relativa
Refrig.
38,2
19,7
-
9,2
11,6
7,7
-
21,7
22 , 1
-
29,3
18,5
-
9,8
-
7,8
18,7
100,0
41,5
100,0
-
20,5
-
Media de las 10 observaciones realizadas
515
Irradiación
enero
Media de las
8 observaciones realizadas
Media de las
6 observaciones realizadas
5,8
121
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T. —
122
T A B L A -
XXXVII
Coeficiente medio de actividad vegetativa de los ajos a las
4 semanas de su siembra.
La actividad vegetativa de los
bulbos irradiados se tomó con relación a los refrigerados,
expresándose en "¡o.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Irradiación
septiembre
Tratamientos
Me di a
0 Krad
v.m.
44,8
c.v.
47,3
v.m.
5
J
Krad
c.v.
c.v.
c.v.
c.v.
c.v.
v.m.
Refrig.
fe
c.v.
Relativa
Refrig.
96,3
58,5
16,5
97,3
7,8
8,9
9,6
14,8
0
4,3
10,6
7,8
8,9
18,4
14,8
0
4,9
27,9
9,0
9,4
3,5
18,7
6,3
4,6
8,4
0
0
0
47,4
27,4
Media
4,3
12,7
0
v.m.
30 Krad
53,0
Relativa
Refrig.
Irradi aci ón
enero
0
0
v.m.
20 Krad
Me di a
24,7
0
v.m.
15 Erad
94,5
0
v.m.
10 Krad
Relativa
Refrig.
Irradiación
noviembre
11,1
55,0
9,7
1652
7,9
16,9
100,0
15,7 ;
8,6
14,3
11,9
100,0
60,1
12 , 2
23,3
5
Media de las 10 observaciones
realizadas
s$
Media de las
8 observaciones
realizadas
$ss
Media de las
6 observaciones
realizadas
100,0
123
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3
124
T A B L A
- XXXVIII
Longitud media del tallo v raíces
(expresada en cm)
de los bulbos cultivados al cabo de 2 y 4 semanas
de desarrollo.
bras.
Datos correspondientes a. las 1 0 siem
También se expresa la actividad vegetativa (c/o).
Epocá de irradiación e inicio de la refrigeración:
sep ti embre .
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Raíz
Trat ami ent o s
0 Krad
A.V.
Tallo
2
4
semanas semanas
2
4
semanas semanas
(#)
2
4
semanas semanas
12,3
16,8
27,6
44,8
26,5
8,5
32,8
35,2
24,3
45,2
47,3
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
5, 5
7>5
12,1
21,3
26,1
47,4
27,4
28,3
56 ,5
27,4
v.m.
5,7
c.v.
v.m.
5 Krad
c.v.
v.m.
10 Krad
c.v.
v.m.
15 Krad
c.v.
v.m.
20 Krad
c.v.
v.m.
30 Krad
c.v.
v.m.
Refrig.
° c.v.
20,8
26,9
125
T A B L A -
XXXIX
Longitud media del tallo y raíces (expresada en cm)
de los bulbos cultivados al cabo de 2 y 4 semanas
de desarrollo.
bras .
Datos correspondientes a las 8 siem
También se expresa la actividad vegetativa (°/o).
Época de irradiación e inicio de la refrigeración:
noviembre.
v.m. = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
1
Raíz
Trat ami en tos
v.m.
0 Krad c.v.
v.m.
5 Krad c.v.
v.m.
10 Krad c.v.
v.m.
15 Krad c.v.
v.m.
20 Krad c.v.
Tallo
2
4
semanas semanas
6,4
32,8
53,0
21,9
36,3
24,7
1,7
13,6
1,9
22,4
4,8
1,8
2,1
11,7
2,3
20,9
18,0
1,9
2,2
1,4
22,2
1,5
24,5
1,6
15,6
T
2
semanas semanas
19,6
14,4
13,0
13,7
1,5
19,6
2
4
semanas semanas
9,1
17,6
10,1
A . V . {°/o)
46,2
12,7
17,8
18,8
4,3
10,6
2,6
4,7
10,6
27,9
3,5
18,7
4,9
19,9
22,2
15,5
15,9
3,1
11,8
v.m.
30 Krad c.v.
2,3
2,5
3,3
4,6
12,9
1,5
11,2
15,5
11,9
12,5
16,9
v.m.
Refrig. c.v.
6,3
13,4
8,1
15,1
25,0
33,5
55,0
11,7
12,3
19,0
36,9
23,3
1,3
126
T A B L A - XL
Longitud media del tallo y raíces (expresada en cm)
de los bulbos cultivados al cabo de 2 y 4 semanas
de desarrollo. Datos correspondientes a las 6 siem
bras. También se expresa la actividad vegetativa (°/o).
Época de irradiación e inicio de la refrigeración:
enero.
v.m, = valor medio
c.v. = coeficiente de variabilidad
Raíz
Tratamientos
4
2
semanas semanas
9,4
v.m.
0 Krad c.v.
6,5
12,3
v.m.
5 Krad c.v.
1,9
15,7
v.m"
10 Krad c.v.
1,9
16,3
15,9
v.m.
15 Krad c.v.
2,0
2,1
1,7
19,9
v.m.
20 Krad c.v.
1,9
14,3
1,9
14,5
v.m.
30 Krad c.v.
1,9
18,8
v.m.
Refrig.
A.V.
Tallo
4
2
semanas semanas
{%)
4
2
semanas semanas
13,5
19,0
20,3
14,3
38,2
19,7
58 , 5
4,9
20,0
5,5
16,7
11,6
32,5
8,9
9,6
5,3
13,5
5,8
16,3
9,0
17,8
8,9
18,4
6,0
11,4
6,4
13,6
9,2
11, 6
9,4
11,5
5,8
18,5
6,9
4,8
7,7
29,3
9,7
7,9
1,9
18,3
5,1
8,4
5,7
7,0
7,8
5,8
8,6
6,0
8,2
15,8
26,0
4l,6
17,9
25,9
12,7
18,9
20,5
19,8
2,0
15,5
2,0
16,5
11,9
60,0
12,2
5. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
128.
5• DISCUSIÓN DE RESULTADOS
5.1. Variación de peso de los bulbos durante el almacenamiento
Después de 10 meses de iniciada la experiencia,
se aprecian diferencias altamente
significativas en
la pérdida de peso de los bulbos refrigerados e irradiados frente a los controles.
La radiación gamma cau
sa un pequeño descenso en las pérdidas de peso compara
da con los testigos, esto confirma las observaciones
de Abdel Al (1967) con ajos y de Solanas y Darder (196V
en cebollas.
Tal reducción en la pérdida de peso pue-
de ser atribuida a la inhibición del brote y a un descenso de la actividad respiratoria, ya que como demue_s
tran los hechos, a partir del mes de enero
, en que
se inicia el brote, las diferencias entre las
pérdi-
das de peso en los bulbos de los distintos tratamientos se incrementan considerablemente, observándose que,
en el caso de los bulbos irradiados en septiembre que
no presentan brote en toda la experiencia, los valores
se mantienen prácticamente inalterados, oscilando entre un 15c/o y un 2O°/o de pérdidas a los 10 meses de almacenaje (Tablas V, VIII, XIII a XVI y X X ) .
Las pérdidas de peso observadas en los testigos a
los 10
meses de almacenaje eran superiores al k0%, re
duciéndose notablemente estas pérdidas con el tratamiento de refrigeración e irradiación.
La aplicación
de los tratamientos en tres épocas diferentes, septiem
bre, noviembre y enero, supuso
sultados obtenidos.
Los mejores
variaciones en los reresultados se obtu-
vieron cuando el tratamiento se proporcionó en septiem
bre, pues las pérdidas de peso encontradas en los bulbos irradiados y refrigerados fueron del 2 0^ y 10°/o re¿
pectivamente.
Aunque los datos no son tan satisfacto--
rios, la aplicación del tratamiento en noviembre y ene
ro, consiguió ofrecer unas reducciones del 25/° y 30%
respectivamente, frente al kO°/o de los testigos (Tablas
V a VIII).
129 •
De las observaciones realizadas
se deduce que cuanto
más se retrase la aplicación del tratamiento, menor es
v
la efectividad del m i s m o , siendo la refrigeración el tratamiento que mejores resultados ofrece, al igual que indica El Oksh
(1971) .
El análisis estadístico
que las diferencias
son significativas
de los resultados
indica
entre los irradiados y los
testigos
a lo largo de toda la experiencia, in-
dependientes de la dosis empleada y
del momento de su
aplicación, al igual que sucede con los refrigerados r e s pecto a los testigos.
Con relación a las dosisjse
obser-
vó que los 30 krad recibidos en septiembre, eran los que
reducían con más efectividad las pérdidas en el peso,
siendo estas diferencias
significativas con relación a
los 10 y 15 krad sólo a partir del mes de abril, mientras
que para la irradiación de noviembre,lo
mes de m a r z o , no encontrándose
son a partir del
significación entre los
irradiados en enero.
Los bulbos tratados con 30 krad,perdieron menos peso
que aquellos que h a b í a n recibido dosis m e n o r e s , posiblemente debido a que en estos los valores de la actividad
respiratoria eran i n f e r i o r e s , tal como indica Michiels
al estudiar patatas
(Tablas V a VII y X a X I I ) .
Con respecto a las pérdidas de peso, podemos resuxu:,...
que para disminuir éstas sin necesidad de recurrir a la
refrigeración, se debe realizar el tratamiento de irradiación durante el período comprendido entre los 2 y 3
meses siguientes
a la recolección, lo que coincide
las conclusiones de García Mateos y González
(1968)
(Tabla V I I I ) .
con
Zapatero
130.
5*2. Humedad
Según se observa en la Tabla IX, el contenido en
humedad de los bulbos a lo largo del almacenaje se mantuvo constante alrededor del valor inicial en todos los
tratamientos.
Este hecho nos indica que las diferencias
en la pérdida de peso referida anteriormente (en los distintos tratamientos y en sus épocas de aplicación) no
eran debidas a las diferencias en las pérdidas de humedad, sino a variaciones en la actividad metabólica de los
bulbos, lo cual se confirma al observar las diferencias
en la actividad respiratoria reflejadas en las Tablas X,
XI, XII, XIII.
5•3• Actividad respiratoria
En los bulbos testigo se observa un incremento gradual de la actividad respiratoria a medida que va transcurriendo el tiempo.
Este incremento de la actividad
respiratoria está en consonancia con la actividad metabólica de los bulbos y se hace máximo cuando la actividad vegetativa de éstos es máxima (abril y mayo).
En los bulbos irradiados se observa también un incremento paulatino de la actividad respiratoria en función del tiempo, pero este incremento es sensiblemente
inferior al observado en los bulbos testigo.
Con respecto a la época de irradiación se observa
también en este caso que los bulbos irradiados en septiembre son los que mantuvieron la actividad respiratoria más disminuida a lo largo de todo el período de observación.
Los bulbos irradiados tardíamente
(noviembre
y enero) mantuvieron una actividad respiratoria elevada,
sobre todo los irradiados a dosis bajas(Tablas X a XIIl).
131.
En cuanto al nivel de dosis aplicado,se observa que
la actividad respiratoria es superior en los bulbos irradiados a 10 y 15 krad, manteniéndose casi constante esta
diferencia hasta el final del período de observación.
Este hecho explica el que las pérdidas de peso sean mayores en los lotes tratados con 10 y 15 krad.
Es de seña-
lar que los bulbos irradiados en enero a 5 Y 10 krad presentaron una actividad respiratoria mayor que el testigo
en el mes de mayo; esto se explica porqué en esta época
los bulbos testigo estaban ya muy agotados, mientras que
los irradiados, si bien habían sufrido un cierto retraso
en su desarrollo por efecto de la irradiación, mantenían
más reservas
y ante las condiciones favorables de desa-
rrollo (meses de mayo y abril), mostraron este incremento
con una actividad respiratoria superior al testigo.
Esto
indica que el tratamiento de irradiación a bajas dosis,
administrado tardíamente, no es suficiente para disminuir
considerablemente el metabolismo de los bulbos.
El tratamiento de refrigeración, evidentemente, es .
el que detiene de manera más considerable la actividad
respiratoria, debido a la reducción general que experimenta el metabolismo por efecto de las bajas temperaturas.
En los tres tratamientos aplicados con refrigeración se
observó un efecto análogo • y
aunque el inicio del tra-
tamiento ocurrió en tres épocas diferentes, las variaciones observadas en la actividad respiratoria fueron
muy pequeñas (Tabla XIII).
5 .h. Brotación
La formación de brotes en los bulbos testigo,comenzó
en el período de enero a febrero, alcanzándose el máximo
de brotación a los 12 meses de la recolección con un 100%,
132.
Una característica que se observa en los valores •,
medios de brotación (porcentaje y longitud total), es
el alto coeficiente de variabilidad (16-63) según los
casos, lo cual indica el escalonarniento natural con
que se presentan y desarrollan los brotes.
En los bulbos irradiados se observó un descenso
del porcentaje de brotado frente a los testigos, apreciándose variaciones según la época de aplicación.
En
los irradiados en septiembre (2-3 meses de la recolección), el efecto de la irradiación fue muy marcado, ya
que se inhibió completamente el brote a cualquiera de
las dosis empleadas.
Esto confirma las observaciones
de Brunelet y Vidal (1960) con ajos y de Mazón (1975)
con patatas.
Irradiaciones posteriores al período de
reposo vegetativo del bulbo, consiguen reducir el brote, pero nunca inhibirlo, siendo esta reducción más
acusada cuanto menos diste la irradiación del período
idóneo de su aplicación, encontrando una proporción di_
recta entre el porcentaje y longitud del brote alcanza.
do por el bulbo y la fecha en que se trató, ya que al
avanzar ésta, aumentan los parámetros citados.
observa que, al
Así se
administrar el tratamiento en noviem-
bre (k meses de la recolección), el porcentaje de bulbos aceptables asciende aproximadamente a un 5®°/° Y
en
los irradiados en enero llega a alcanzar el 3Oc/o con
dosis
de 10 y
La longitud
15 krad (Tablas XIY a X V I ) .
alcanzada por los brotes fue un me-
dio de diferenciar los tratamientos aplicados.
contró que los bulbos irradiados
Se en-
en cualquier época,
a excepción de los irradiados en septiembre, que
brotaron, presentaban una inhibición relativa
no
en fun-
ción de la dosis y la fecha de aplicación del tratamiento (Tablas XVII
a
XIX).
133.
Del análisis estadístico de los resultados se dedujo que las diferencias entre los bulbos irradiados a •,
distintas dosis no eran significativas, encontrando en
este caso que el efecto de la irradiación no estaba d_e
finido por el nivel de dosis empleado, sino por el momento en que se aplicaba.
Sin embargo, las diferen-
cias entre refrigerados y testigos resultaron altamente significativas a lo largo
de toda la experiencia.
Entre los controles y los irradiados la longitud de
los brotes es semejante
desarrollo, en
hasta alcanzar los 60 días de
que el ritmo de crecimiento de los irra
diados se atenúa considerablemente (Tablas XVIII y XIX).
A partir de los 90 días, las diferencias entre
los irradiados y el
control comienzan a ser significa,
tivas en todos los niveles de dosis,-paira,los irradiados en noviembre y únicamente para los 15 y 20 krad en
los irradiados en enero, aunque a los 150 días de
ciarse el brote en los controles, las
significativas para los 30
inri
diferencias son
krad en la irradiación de
enero y para todos los rangos de dosis
en los irradia.
dos en noviembre.
Resumiendo, se puede decir que el tratamiento de
irradiación resulta
efectivo para detener el brote a
partir de los 5 krad, siempre que sea administrado en
los dos meses siguientes a la recolección (Tabla X X ) ,
5•5• Infecc ione s
Según los datos que se reflejan en la-Tabla XXI,
la irradiación logró disminuir el porcentaje de bulbos
infectados, viéndose afectada la intensidad de esta ac_
ción por la dosis y la época en que se administró el
tratamiento.
Respecto a la dosis se observó que no tu
vo excesiva influencia, aunque las dosis idóneas fueron las de 20 y 30 krad.
En cuanto a la influencia de .
la época en que se administró el tratamiento, se obser-
va que la aplicación de enero, prácticamente no supuso,
una mejora a considerar, ya que los "bulbos irradiados
en esta época tuvieron mucho más porcentaje de infección que
los irradiados en septiembre o noviembre.
Como en otras experiencias (Torres, 197^+)» la refrigeración fue el tratamiento más efectivo en cualquiera de las tres épocas en
que se administró.
5.6. Brotación inducida
Como se ha indicado anteriormente en el párrafo
4s del apartado 3 . k . 5 . ,
la zona
en
esta prueba, se introdujo
basal de los dientes de ajo en agua para es-
timular el desarrollo de los mismos y acelerar así el
proceso de brotación.
La longitud alcanzada por los tallos y raíces pro_
cedentes de cada bulbo, que se refleja en las-Tablas
XXII. XXIII, XXIV, XXY, XXVI, XXVII, XXVIII, XXIX y en
las figuras 13, l^s 15> lo, 1?) 18, indicó claramente
la diferencia que existía entre los controles y los
tratamientos aplicados (irradiación y refrigeración).
El estudio estadístico de los resultados muestra
que las diferencias entre
la longitud de los tallos y
raíces de los bulbos no irradiados (tanto testigo como
refrigerado) y los irradiados, fue altamente signific^a
tiva.
También son altamente significativas las dife-
rencias entre los bulbos irradiados en época temprana
(septiembre) con los irradiados en épocas tardías (noviembre y enero), siéndolo también entre los bulbos de
estas dos irradiaciones tratados
con las mismas dosis.
Sin embargo, no se detectó diferencia alguna entre los
bulbos irradiados en una misma época, indicando este
hecho la escasa importancia que tiene el nivel de dosis utilizado, frente a la época en que se
el tratamiento.
administra
135.
En los bulbos irradiados en septiembre, el efecto de
irradiación fue tan marcado que no se llegó a detectar
crecimiento alguno en los 10 meses que duró la experiencia, incluso cuando se aplicaron 30 krad, mientras que
las irradiaciones de noviembre y enero, permitieron al
tallo desarrollarse hasta alcanzar 2,5 cm y 7 cm respectivamente a las h semanas de cultivo.
Los bulbos refrigerados se comportaron análogamente
a como lo hicieron los testigos, si bien,debido a que
aquellos tenían mayor contenido en reservas, mostraron
siempre un mayor desarrollo que éstos, sobre todo a medida que avanzaba el tiempo.
Siempre se observaron di-
ferencias altamente significativas entre el desarrollo de
los bulbos testigo refrigerados e irradiados.
Para evaluar cuantitativamente el efecto de la irradiación, se estableció el coeficiente de actividad vegetativa
que, según se ha dicho anteriormente, expresa la
proporción que representa el peso seco de las raíces y el
tallo desarrollados, frente al peso seco total de la planta.
Este coeficiente sirve para dar una idea numérica
aproximada de la importancia que tuvo este desarrollo.
Además, al tomar el mismo criterio para todas las plantas, se pudo establecer un índice que indicara el efecto
de la irradiación, ya que se pudo comprobar la actividad
vegetativa de los bulbos irradiados en las distintas épocas con la de los no irradiados.
Los resultados obtenidos mostraron que la actividad
vegetativa aumentaba ligeramente a medida que la irradiación se efectuaba en período más avanzado.
Así, tomando
como 100 el valor corrapondiente a los bulbos conservados en refrigeración (se prefiere elegir los bulbos refrigerados mejor que los testigos, debido a que aquellos
presentan un mayor período de viabilidad),
el de los
136.
bulbos irradiados oscilaría alrededor de 12 para la
irradiación de noviembre y de 23 para la de enero,
cuando los datos se toman al cabo de 15 días de desarrollo.
Si en lugar de los 15 días, los valores se ob-
tienen a-los 30 días, entonces la actividad vegetativa
es de un 8c/o para la irradiación de noviembre y de un
15c/° para la de enero, mientras que la irradiación apli_
cada en septiembre detuvo completamente la actividad
de los bulbos, manteniéndose esta inhibición a lo largo de los 10 meses que duró la experiencia (Tablas XXX
a XXXVII).
El hecho de que en los bulbos irradiados que brotan, la longitud que alcanzan los "pseudobrotes" quede
estabilizada al cabo de un cierto tiempo, confirma las
observaciones realizadas anteriormente por Alfaro (197^-)
y Aparicio (1977) en el sentido de que la irradiación
impide la actividad mitótica del meristemo, pero no impide el alargamiento de las células preformadas.
Cuan-
do la irradiación se produce en época avanzada del desarrollo, el alargamiento de las células provoca la emergencia de las hojas y da como consecuencia una brotación
aparente.
A diferencia de la brotación normal, en la
brotación aparente, el crecimiento se detiene al cabo
de un cierto tiempo, el cual coincide con el momento
en que todas las células han alcanzado su máxima longitud .
El índice de actividad vegetativa sirve para ver
el efecto beneficioso de la irradiación gamma ante la
movilidad vegetativa de los bulbos de ajo; se observa
que, en los bulbos irradiados, el desarrollo vegetativo es pequeño o no lo tiene, por tanto las pérdidas debidas a la brotación se reducen enormemente con la aplicación de este tratamiento (Tablas XXXVIII a X L ) .
137.-
En el caso de que este método se quiera utilizar
como test para la identificación de bulbos irradiados,
sería suficiente mantener los ajos durante 13 días
cultivo acuoso.
en
6.
CONCLUSIONES
139-
6. CONCLUSIONES
A la vista de los resultados obtenidos, se ha llegado a
las siguientes conclusiones:
12.- Que el tratamiento de la irradiación es efectivo para
controlar la brotación de los bulbos de ajo, pudiendo
prolongar el período comercial de estos productos durante 10 a 12 meses como mínimo, lo cual asegura
una
disponibilidad del producto durante todo el año con
independencia de la época de recolección.
22.- La mejor época para realizar el tratamiento de irradiación, es la comprendida entre los dos meses siguientes
a la recolección.
Para el caso del ajo de secano, que
se recolecta en España en los meses de junio-julio, el
tratamiento debe realizarse en los meses de agosto-septiembre .
3-'- Con respecto a la dosis de aplicación, si el tratamiento se efectúa en la época indicada anteriormente, 5 krad
serían suficientes para controlar la brotación de los
bulbos.
42.- Las pérdidas de peso en la variedad estudiadaj se reducen
en un 6O°/o, un 33°/o y un 28% respectivamente para los bulbos irradiados en septiembre, noviembre y enero con relación a los testigos, y las pérdidas por brotación e infecciones se reducen en un 100% y un 70% respectivamente
para la irradiación de septiembre, también, en relación
al testigo; en un 5^%> y un 6j°/c para los irradiados en
noviembre y un 26% y un l4% para la irradiación de enero,
siendo esta última reducción prácticamente insignificante
1Á0.
52.- El tratamiento por refrigeración disminuye las pérdidas
de peso en un 7^-$ con respecto a los testigos para los
refrigerados en septiembre, un ól$ para los de noviembre y un 48$ para los de enero, siendo más efectivo
según la época en que se aplique, y las pérdidas por
brotación se reducen en un 100$, un 57$ y un 4o$ en
relación al testigo para las refrigeraciones de septiembre, noviembre y enero respectivamente .
En cuant-,.
a las pérdidas por infección, la refrigeración las reduce en un 100$, un 92$ y un 73$ en relación al testigo para las refrigeraciones de septiembre, noviembre y
enero.
De todas formas, dado el elevado coste del tra-
tamiento de refrigeración, no parece ser muy recomendable para un producto de relativo bajo precio, como es
el ajo.
62.- El efecto de la irradiación sobre los bulbos puede consistir en una inhibición de la actividad mitótica del
meristemo basal.
Como consecuencia de irradiaciones
tardías, se pueden apreciar "pseudobrotaciones" en las
que hay alargamiento de brotes anormales con crecimiento inhibido,
7 2 .- Utilizando el valor de "coeficiente de actividad vegetativa',' se puede establecer un test para poder discriminar
entre bulbos inhibidos por irradiación y bulbos en estado de reposo o inhibidos por refrigeración.
7. BIBLIOGRAFÍA
lk2.
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J . E . N . 443
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Junta de Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
"Conservación de bulbos de ajo (Allium sativurn L. )
por irradiación gamma".
Junta de Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
"Conservación de bulbos de ajo (Allium sativum L. )
por irradiación gamma".
FERNANDEZ, J . ; ARKANZ, T. (1979) 147 pp. 19 f i g s . 50 r e f s .
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 147 pp. 19 f i g s . 50 r e f s .
Se estudia el efecto de l a aplicación de diversas dosis de radiación gamma, comprendidas entre li y 30 krad, sobre l a conservación de bulbos de ajo durante un periodo de
12 meses. El tratamiento de irradiación se efectuó en tres épocas diferentes, observando]
se los mejores resultados cuando las irradiaciones se efectuaron dentro de los dos meses siguientes a la recolección. Con respecto a la dosis, se comprobó que 5 krad eran
suficientes para inhibir l a brotación si l a irradiación se efectuaba en época cercana
a l a recolección.
Se estudia e l efecto de la aplicación de diversas dosis de radiación gamma, compren-'
didas entre 5 y 30 krad, sobre la conservación de bulbos de ajo durante un periodo dé
12 meses. El tratamiento de irradiación se efectuó en tres épocas diferentes, observando,
se los mejores resultados cuando las irradiaciones se efectuaron dentro de los dos meses siguientes a l a recolección. Con respecto a l a dosis, se comprobó que 5 krad eran
suficientes para i n h i b i r l a brotación si l a irradiación se efectuaba en época cercana
a l a recolección.
CLASIFICACIÓN INIS Y DESCRIPTORES:
CLASIFICACIÓN INIS Y DESCRIPTORES: C43. Allium cepa. Gamma radiation. Radurization
sproul i n h i b i t i o n .
Ci-3. Allium cepa. Gamma radiation. Radurization
sprint inhibition.
J . E . N . 443
J. E N 443
Junta do Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
• "Conservación de bulbos de ajo (Allium sativum L. )
por irradiación gamma".
Junta de Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
"Conservación de bulbos de ajo (Allium sativum L. )
por irradiación gamma".
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 147 pp. 19 f i g s . 50 r e f s .
Se estudia el efecto de la aplicación do diversas dosis de radiación gamma, comprendidas entre 5 y 30 krad, sobre la conservación de bulbos de ajo durante un periodo de
12 meses. El tratamiento de irradiación se efectuó e n t r e s épocas diferentes, observando!
se los mejores resultados cuando las irradiaciones se efectuaron (ilentro de los dos meses siguientes a la recolección. Con respecto a l a dosis, se comprobó que 5 krad eran
suficientes para i n h i b i r l a brotación si l a irradiación se efectuaba en época cercana
a la recolección.
CLASIFICACIÓN INIS Y DESCRIPTORES: C43. Allium cei);.,. Gamma radial ¡un. Radurization
sprout inhibítion.
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 147 p p . 19 f i g s . 50 r e f s .
Se estudia el efecto de l a aplicación de diversas dosis de radiación gamma, comprendidas entre 5 y 30 krad, sobre l a conservación de bulbos de ajo durante un periodo de
12 meses. El tratamiento de irradiación se efectuó en tres épocas diferentes, observándose los mejores resultados cuando las irradiaciones se efectuaron dentro de los dos meses siguientes a la recolección. Con respecto a l a dosis, se comprobó que 5 krad eran
suficientes para i n h i b i r l a brotación si l a irradiación se efectuaba en época cercana
a l a recolección.
CLASIFICACIÓN INIS Y DESCRIPTORES: C43. Allium cepa. Gamma radiation. Radurization
sprout inliibition»
J . E . N . 443
Junta de Energía Nuclear.
J . E . N . 443
Unidad de Isótopos. Madrid.
Junta de Energía Nuclear. Unidad do Isótopos. Madrid.
"Conservation of garlic bulbs (Allium aativum 1,. ) by
gamma irradiation".
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 147 pp. 19 figs. 50 r e f s .
"Conservation of garlic bulbs (Allium sativum L. ) by
gamma irradiation".
The effect of ditíorcnt dosos of gamma radiation (from 5 t o 30 krad) on the const.-rvat i on of garlic bulbs during a 12 months period i s studied. Irradiations were made at
three different times and the best results were obtained with the treatment given during.
the two montl.s following harvest. Nuring t h i s period, 5 krad are enough t o i n h i b i t
garlic bulbs sprouting.
TI ic effect of different doses of gamma radiation (frora 5 to 30 krad) on the conservation of garlic bulbs during a 12 months period is studied. Irradiations were mado at'
three different times and th.fi best results were obtained with the treatment given during
the two months following liarvest. During this period, 5 krad are enough t o i n h i b i t
garlic bulbs sprouting.
INIS CLASSIFICAIIÜN AND DESCIÜPTORS: C43. Allium cepa. Gamma radiation. Radurization
sprout i n h i b i t i o n .
INIS CLASSIFICATION AND ESCRIPTORS: C'i-3. Alliuu cepa. Gamma radiation. Radurization
sprout i n h i b i t i o n .
J . E . N . 443
J . E . N . 443
Junta de Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 1'i7 pp. 19 f i g s . 50 refs.
Junta de Energía Nuclear. Unidad de Isótopos. Madrid.
"Conservation of garlic bulbs (Allium sativum L. ) by
gamma ir radiation".
FERNANIEZ, J . ; ARliAN/, T. (1979) 1'i7 pp. 19 f i g s . 60 r e f s .
"Conservation of garlic bulbs (Allium sativum L. ) by
gamma ir radiation".
FERNANDEZ, J . ; ARRANZ, T. (1979) 147 pp. 19 f i g s . 50 r e f s .
The effoct of d i f furi¡nt doses of gamma radiation (from 5 to 30 krad) on the conservat i o n of garlic bulbs during a 12 niGnths period l s studied. Irradiations were made at
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the two ilionths fullowing hurvest. During t h i s period, b krad are enough t o inhibit
garlic bulbs sprouting.
The effect of different deses of gamma radiation (from 5 t o 30 krad) on the conservation of garlic bulbs during a 12 months period i s studied. Irradiations were made at
three different times and the best results were obtained with the treatment given during
the two months following liarvest. During this period, 5 krad are enough to inhibit
garlic bulbs sprouting.
INIS CLASSIFlCATIÓN AND DESCRIPTORS: CW. Allium copa. Gamma radiation. Radurization
INIS CLASSIFICATION AND DESCRIPTORS: C'¡3. Allium cepa. Gamma radiation. Radurization
sprout i n h i b i t i o n .
sprout i n h i b i t i o n .
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