Carta de ex comandantes de las AUC al Gobierno

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Carta al Gobierno:
"Señor
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
Ciudad
Los desmovilizados postulados y versionados de las Ex autodefensas recluidos en el
Pabellón ERE-3 de la Picota de Bogotá, en asocio con nuestros compañeros recluidos
en la Cárcel de Itagüí, Departamento de Antioquia, presentamos un cordial saludo,
manifestando la URGENCIA en la adopción de una solución, política, Constitucional y
pacífica al conflicto que azota nuestra patria, proponiendo con todo respeto algunas
ideas que apuntan en forma mancomunada, a proseguir el camino real hacia el fin
primordial, que es la paz, en acatamiento del artículo 22 de la Constitución, que ordena
dentro del rango de los Derechos fundamentales que “La paz es un derecho y un deber
de obligatorio cumplimiento”, como consecuencia de la inaplicabilidad de lo poco que
queda con vida de la ley 975 de 2005, dados los fallos emitidos por las Cortes en
cumplimiento de su deber Constitucional y legal.
PROPUESTAS PARA EL PROCESO DE PAZ
Estas no serían de recibo, sin antes analizar, evaluar y establecer la vida útil de la
actual Ley 975 de 2005 en la actualidad, después de los fallos de orden Constitucional y
jurisdiccional que sobre la materia se han adoptado, dejando la misma sin aplicación
alguna, llena de vacios, incongruencias, inexactitudes, imprecisiones, ente otros, lo que
motivó nuestra decisión de no asistir a nuevas diligencias judiciales, pues lo que queda
de esta Ley, no garantiza el Derecho a la defensa y menos el Debido proceso, norma
rectora del orden supralegal, consagrada en el artículo 29 de la Constitución, en aras a
la verdad, la justicia y la reparación, dentro del fin esencial para la paz.
EXAMEN SOMERO DE LA LEY 975 DE 2005
Esta norma de carácter legal, era hasta antes del fallo C-370 del 18 de mayo de 2006
de la Honorable Corte Constitucional, junto con los fallos de la Honorable Corte
Suprema de justicia, el marco que regulaba el proceso de paz en Colombia con los
grupos al margen de la Ley que se hubiesen desmovilizado, pero que como ha quedado
su disminuido y contradictorio texto, no garantiza la seguridad jurídica para los actores
del conflicto que nos hallamos inmersos en este proceso y menos para los que no han
participado, pues su aplicación real es imposible con el articulado que sobrevive,
viéndose truncado el ejercicio de Derechos Fundamentales como el Debido proceso,
Derecho a la defensa y el más importante e imprescindible, el de la Paz.
Artículo 10. Esta disposición consagra LOS REQUISITOS DE ELEGIBILIDAD PARA LA
DESMOVILIZACION COLECTIVA.
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El PARAGRAFO. Trata de los integrantes de grupos al margen de la ley, que estén
detenidos y el artículo 11, dispone lo concerniente a LA DESMOVILIZACION
INDIVIDUAL.
Hasta el momento para obtener la POSTULACION de un desmovilizado que lo haya
hecho en forma colectiva, o individualmente estando detenido, es casi imposible, pues
aparece una barrera insalvable como lo es que “la postulación dependa de la inclusión
en un listado que al respecto el Gobierno Nacional, a través de la oficina del alto
comisionado, envié a la Fiscalía General de la Nación”.
Esta figura ha fracasado, ya que personas desmovilizadas en forma colectiva no han
podido ser POSTULADAS, pues su verdad depende del acto administrativo que así lo
ordene, emanado de la consejería para la paz, a pesar de ser certificadas por el
miembro representante, calidad que el Gobierno reconoció mediante Resolución
emanada de la presidencia de la República.
Más complejo e imposible ha sido el camino que tienen que recorrer los que están
detenidos antes de la vigencia de la ley de justicia y paz, pues ellos no han sido
desmovilizados, ni reconocido por grupo o miembro representante alguno, que en sus
providencias aparece su participación a un grupo organizado ilegal, los que al amparo
del nuevo marco de justicia y paz, han manifestado su pertenencia a un grupo al
margen de la ley, situación ilegal que en aquella época en que cayeron detenidos no lo
podían hacer, pues agravaban su situación jurídica.
Bajo estas premisas de justicia, verdad, reparación, favorabilidad, han solicitado la
aplicación de la ley 975 de 2005, sin que hayan obtenido respuesta favorable al
respecto, siendo esta restricción una burla a la justicia, la verdad y la paz. Como
corolario de este tema, en aras de la paz real se, se plantea lo siguiente:
PROPUESTA
1º. Que la postulación no sea administrativa sino jurisdiccional, es decir que sea la
persona o grupo de ellos, que frente a la autoridad judicial manifieste su pertenencia al
grupo al margen de la ley y sean posteriormente reconocidos en diligencia judicial o por
medio de certificación, expedida por el miembro representante.
Artículo 10.5. Que el grupo no se haya organizado para el tráfico de estupefacientes o
el enriquecimiento ilícito.
Con estas dos exigencias normativas, ninguno de los integrantes de los grupos
organizados al margen de la ley, serán sujetos de la Ley de justicia paz, pues para
nadie debe ser un secreto como lo han confesado que, el narcotráfico ha sido el
combustible de la guerra, como se acepta en la sentencia reciente, en la que fue
condenado el Señor WILSON SALAZAR CARRASCAL “alias” EL LORO, cuando se dijo
por parte del tribunal de justicia y paz de Bogotá en fallo del 19 de marzo de 2009
respecto a las finanzas que “otra fuente de financiación del grupo era el GRAMAJE”,
que consistía en una cuota que los cultivadores y comerciantes de coca y amapola de
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los municipios de Ocaña, Abrego y la Esperanza, pagaban mes a mes al grupo.
De entrada se está aceptando que una parte de las finanzas del grupo provenían del
narcotráfico, quedando cobijado este comportamiento dentro de la misma sentencia sin
objeción alguna; entonces qué sentido tiene la existencia de este numeral 10.5, que se
presta para que en el futuro y de pronto por dar resultados, se extraditen
desmovilizados, postulados y versionados, ya que el fallo de justicia y paz, en forma
sabia analizó este tema y se acepta este comportamiento como una forma de financiar
esta infortunada guerra.
De otro lado no deja de ser menos peligroso, cuando dice el numeral antes citado,
sobre el enriquecimiento ilícito, pues la misma Corte Suprema de Justicia, en fallo C370 del 18 de mayo de 2005, al examinar la exequibilidad e inexequibilidad, dijo “el
postulado deberá reparar con sus bienes lícitos e ilícitos”.
Con esta postura se obliga al desmovilizado a vivir pobre, desmotivado, a no tener nada
a nombre propio, impulsándole a delinquir en el futuro, cercenándole su derecho de ser
sujeto fiscal, tributario, comercial, entre otros, pues desde ya con esta decisión se
presume que “todos los bienes que posee el versionado son ilícitos”, siendo imposible
por vía de este articulo décimo, numeral quinto, ser sujeto de elegibilidad, frente a la ley
de justicia y paz.
Frente al versionado la presunción de ilegalidad de sus bienes, sirve para la reparación
a las víctimas, pero no para ser elegible, por ser capitales obtenidos en forma ilícita,
incremento de capital al margen de la ley, ya que con lo lícito no tendría problemas,
pero que de todas maneras iría a la reparación.
PROPUESTA
1). Que en un futuro, bajo un nuevo marco político, constitucional, legal y jurídico, se
contemple que “todas la actividades ilegales cometidas por el desmovilizado sean
cobijadas por ese nuevo marco de justicia y paz”.
2). En materia de reparación se preacuerde con el versionado, para que declare
previamente sobre su estado financiero, se le exija un porcentaje para el fondo de
reparación y el restante valor, ingrese a formar parte de su capital, lo que lo obliga a ser
sujeto fiscal, tributario, asegurando que en el futuro habrá liquidez, amparo a su familia
y desde luego el estado se fortalece, como sucede con los preacuerdos en la
jurisdicción penal en los Estados Unidos.
Artículo 17. VERSION LIBRE Y CONFESIÓN. Otro aspecto del desconocimiento del
Debido Proceso y el Derecho a la defensa, se presenta con la aplicación de lo que
quedó de este artículo, pues esta normativa manda que, “La versión libre se realizará
ante el Fiscal delegado asignado para el proceso de desmovilización, quien en
presencia de su defensor, los interrogará sobre todos los hechos que tenga
conocimiento, tiempo, modo y lugar, en que hayan participado en los hechos delictivos,
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con ocasión de su pertenencia al grupo, que sean anteriores a su desmovilización y por
los cuales se acogen a la presente ley.
La versión rendida por el desmovilizado y las demás actuaciones adelantadas en el
proceso de desmovilización se pondrán en forma inmediata a disposición de la Unidad
Nacional de Fiscalía de Justicia y paz, con el fin que el fiscal delegado y la policía
judicial asignados al caso elaboren y desarrollen el programa metodológico, para iniciar
la investigación, comprobar la veracidad de la información suministrada y esclarecer
esos hechos y todos aquellos de los cuales tenga conocimiento dentro del ámbito de su
competencia”.
Esta disposición, es concordante con el artículo 33, de la ley 975 de 2005, cuando dice
en resumen: La Unidad de Justicia y Paz, será la responsable de adelantar las
diligencias que por razón de su competencia le corresponden a la fiscalía general de la
Nación, en los procedimientos establecidos en la presente ley.
De esta lectura sencilla, se extraen elementos contundentes para demostrar como se
viene violando el derecho a la defensa y el debido proceso, dentro del marco de la
aplicación de la Ley de justicia y paz. Veamos:
a). La versión libre según la norma en comento, adelantará ante el fiscal delegado para
la desmovilización, en presencia de un defensor y no ante el fiscalía delegada para
justicia y la paz, pues ésta junto con el grupo de policía judicial asumen competencia,
cuando en forma inmediata, el fiscal que tomo la versión les entrega las diligencias para
que se adelanten las investigaciones y comprobaciones de lo dicho por el versionado
(Aquí no hay un tiempo determinado), luego presente la imputación, continúe el proceso
hasta obtener la elegibilidad del postulado y la consecuente sentencia.
Luego la versión no es ante la fiscalía delegada para la justicia y la paz, sino ante el
fiscal delegado para la desmovilización, pero hoy en día se hace todo lo contrario,
dejando de lado el procedimiento establecido por el legislador.
b). Este artículo 17 en comento, establece de manera categórica, que los hechos
interrogados en la versión libre por el fiscal delegado para la desmovilización, son los
cometidos durante y con ocasión de su pertenencia al grupo que sean anteriores a su
desmovilización y por los cuales se acogen a la presente ley.
Luego en ningún momento se puede establecer en una providencia por respetable que
sea que, la ley 975 de julio 25 de 2005, solo se aplica a hechos ocurridos del 25 de julio
hacia atrás, pues es el propio artículo 17, quien establece que los hechos que ampara
la ley, son los cometidos por el grupo o individuo, anteriores a su desmovilización.
Con esta aplicación, se dará oportunidad a todos los grupos al margen de la ley, que se
desmovilicen hacia el futuro y contribuyan con la paz.
c). La versión ante el fiscal delegado para la desmovilización, no se realizó conforme lo
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ordena la ley de justicia y paz y menos hubo presencia de defensor, naciendo viciada
toda la actuación que hoy se adelanta.
PROPUESTA
1ª). Dar aplicación a lo preceptuado por este artículo 17 de la ley 975 de 2005, cuando
ordena que “los hechos interrogados en la versión libre por el fiscal delegado para la
desmovilización, son los cometidos durante y con ocasión de su pertenencia al grupo
que sean anteriores a su desmovilización y por los cuales se acogen a la presente ley y
no como lo dijo la Honorable Corte Suprema de Justicia, que la ley de justicia y paz solo
se aplica a hechos cometidos por el grupo, del 25 de julio de 2005 hacia atrás, fecha en
que entró a regir la ley.
2ª). Establecer un tiempo prudencial, que puede ser modificado por el ejecutivo
dependiendo de la complejidad del proceso, para que los grupos organizados al
margen, inicien la negociación, concentración, desmovilización y reinserción a la vida
civil, con esta decisión se dará oportunidad a todos los grupos al margen de la ley, que
se desmovilicen hacia el futuro y contribuyan con la paz.
Articulo 20. Acumulación de penas y de procesos. Para todos los efectos legales, se
acumularán las penas y los procesos que le figuren al desmovilizado, por hechos
delictivos cometidos hasta la fecha de su desmovilización.
Este artículo 20 de la ley 975 de 2005 de la acumulación de penas y de procesos,
remite para su aplicación a las normas penales (debió decir al código de procedimiento
penal articulo 460) y allí hay unas prohibiciones para acumular penas, que harían
imposible aplicar este articulo 20 de la ley 975 como hoy está redactado, veamos:
- No se podrán acumular penas:
- Por delitos cometidos con posterioridad al proferimiento de sentencia de primera o
única instancia en cualquiera de los procesos.
Cuantas personas ingresaron a los grupos organizados al margen de la ley estando ya
sentenciados y al seguir en su actividad ilegal, incurrieron en los delitos que hoy los
tiene en versión confesando nuevas conductas, pues en nada se aplicará la
acumulación de penas y procesos, porque de un lado la ley de justicia y paz no se
aplicará a conductas cometidas con anterioridad al ingreso al grupo organizado al
margen de la ley, pero tampoco se podrá acumular las penas, cuando la persona así
hubiera estado dentro del grupo ilegal, hubiera sufrido una condena.
- Cuando haya penas ya ejecutadas.
- Cuando estando detenidos, hubieran cometido nuevos delitos. Hay desmovilizados
que estando detenidos, cometieron delitos o se fugaron de la cárcel.
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PROPUESTA
1º). Que se elimine el inciso segundo del artículo 460 del actual código de
procedimiento penal. Con ello, se dará vía libre a la real acumulación de penas y
procesos.
2º). En cuanto a las personas condenas se sugiere:
Que toda persona que haya cumplido la pena, o esté prescrita, solicitará la extinción de
la misma, con la consecuente rehabilitación de derechos y funciones públicas, lo cual
quedará habilitado para elegir y ser elegido. La anterior habilitación, se aplicará a los
casos de cesación de procedimiento, decretada por cualquier medio legal. Esto incluiría
reformar al artículo 122 de la Constitución, que fue modificada en su inciso 5º, por el
acto legislativo 01 de 2004, en su artículo 1º y por la hoy reforma política en su artículo
4º; la ley 136 de 1994 artículo 95, modificada por la ley 617 de 2000, además
ordenando derogar todas las disposiciones que sean contrarias.
JUSTIFICACION. En la actualidad, una persona que haya sido condenada y aún
pagando su pena, no puede elegir y ser elegida. Con esta reforma que se propone, se
le da vida a la persona para que pueda ejercer sus derechos políticos y civiles.
Artículo 25. Hechos conocidos con posterioridad a la sentencia o indulto. Con la
sentencia C-370 de 2006 de la Corte Constitucional, el desmovilizado, queda expuesto
a que cuando aparezca un hecho que haya omitido dolosamente un hecho, una vez
emitida la sentencia, será investigado por la justicia ordinaria y si llegare a ser declarado
culpable mediante sentencia en firme, perderá los beneficios de justicia y paz, aún por
actos cometidos durante y con ocasión de su militancia en el grupo al margen de la ley,
solo porque la memoria no le alcanzó para recordar todo lo sucedido o lo de sus
hombres, haya estado enterado o no de lo sucedido, por ser el comandante de ese
bloque o grupo, deberá responder por esos delitos.
En resumen, ninguna persona postulada, podrá garantizar que en el futuro, se presente
una investigación por hechos en los que no tenía conocimiento, pero que otra persona
diga por ejemplo, que actuaba bajo el mando de ese comandante postulado.
PROPUESTA.
1). Que el nuevo marco de justicia y paz, cubra todos los comportamientos ilegales en
que ha podido incurrir el grupo o persona al margen de la ley.
2). Que el nuevo marco de justicia y paz, ordene que a la sentencia o fallo de esta
jurisdicción, se le acumulen los fallos posteriores por hechos no confesados por el
versionado, comportamientos que serán investigados y fallados por la justicia ordinaria,
pero que en todo caso procede la acumulación con el fallo emitido en justicia y paz, sin
que sobrepase el tope de la pena alternativa.
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Que no se obligue al postulado a saber la verdad de todo lo sucedido en un solo
evento, pues para ello requiere del apoyo de los integrantes del Bloque desmovilizados,
de la comunidad donde ocurrieron los hechos y desde luego del trabajo de la policía
judicial que realice la fiscalía de justicia y paz, al tenor del articulo 17 y 33 de la ley 975
de 2005.
Artículo 30. Del lugar de reclusión. El gobierno Nacional determinará el establecimiento
de reclusión, donde debe cumplirse la pena efectiva.
Hasta el momento el Gobierno Nacional, no ha establecido en forma definitiva, los
establecimientos donde se pagará la pena alternativa de justicia y paz.
PROPUESTA
1). Que para efectos de la jurisdicción de justicia y paz, el Gobierno creará centros
especiales de reclusión, con reglamento especial, dotados con los medios técnicos,
para facilitar la consecución de la verdad.
2). Dada la condición de desmovilizados, estos serán clasificados en mínima seguridad,
con aplicación del Sistema Nacional Progresivo, el cual se ordenó crear en fallo de
acción de cumplimiento de 1998, para evaluar cual es el comportamiento de
rehabilitación y adaptación, para cuando el versionado salga a cumplir su libertad a
prueba.
Articulo 70. Rebaja de penas. Sobre la rebaja de la pena consagrada en esta
disposición, debe aplicarse en forma general y no como está concebida, pues crea
distinciones odiosas, que rayan con la igualdad.
PROPUESTA. (Estos planteamientos son para los detenidos que no está en justicia y
paz).
1). Que este beneficio no solo sea para condenados con sentencias ejecutoriadas como
lo dice el texto actual, dejando sin el beneficio al detenido que aun estando condenado,
tiene su proceso en apelación, casación o revisión y esta rebaja le sirve para una
posible libertad provisional.
2). Que la rebaja la conceda la autoridad judicial que este conociendo el proceso, pues
como está redactada la norma la disminución de la pena solo puede ser concedida por
el Juez de Ejecución de Penas, con lo anterior se niega la competencia a otras
autoridades que tienen el proceso, aún haya condena sin estar en firme, por efectos de
la apelación, casación o revisión.
3). Para conceder la rebaja de la pena, no se debe condicionar al buen comportamiento
del condenado o a factores subjetivos. La rebaja de la pena debe ser pura y simple,
solo con el facto objetivo.
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El artículo 71 SEDICION
PROPUESTA
1). Este se debe incluir como estaba en un nuevo marco legal, pues su inexequibilidad,
se basó en vicios de trámite y no sustanciales.
2). Declarar por parte del ejecutivo que en Colombia existe un conflicto armado, como lo
han reconocido por vía jurisdiccional en reiterados fallos.
Crear un nuevo artículo que diga:
Redención de pena, por trabajo o estudio. A la presente ley 975 se le debe reconocer
los beneficios de toda persona que trabaje o estudie, estando detenido.
Si bien es cierto la alternatividad no concede descuento por redención de pena, esta se
debe aplicar por virtud de la calificación que se le dé a cada postulado, una vez se
solicité su libertad y entre al periodo de prueba, donde el sistema nacional progresivo a
través del equipo interdisciplinario debe evaluar a cada persona que gozará de la
libertad, para establecer su personalidad, rehabilitación y reinserción a la vida civil.
Del código penal hay que modificar algunos artículos, porque en el futuro y para efectos
de suspender la condena o la libertad condicional será casi imposible, por virtud de la
ley 890 de 2004.
Artículo 63 del Código Penal. Quedará así. Suspensión condicional de la ejecución de
la pena. La ejecución de la pena privativa de la libertad impuesta en sentencia de
primera, segunda o única instancia, se suspenderá por un periodo de dos (2) a cinco (5)
años, de oficio o a petición del interesado, siempre que cumpla el siguiente requisito.
1º. Que la pena impuesta sea de prisión, que no exceda de tres (3) años.
2o. Este numeral se debe suprimir en su integridad. La mayoría de los funcionarios
judiciales niegan este subrogado, con el argumento que la persona es peligrosa, que
requiere tratamiento carcelario, etc.
Inciso. Adicionado. Artículo 4º de la ley 890 de 2004. Se debe suprimir, al igual que el
inciso siguiente.
El Artículo 64. Modificado. Artículo 5º de la ley 890 de 2004, quedará así. Libertad
condicional. El Juez podrá conceder la libertad condicional al condenado a pena
privativa de la libertad, cuando haya cumplido las tres quintas (3/5) partes de la
condena. (El resto del artículo se debe suprimir).
Esta Ley 890 de 2004, es desfavorable, por cuanto las tres quintas partes de la pena y
sin el aspecto subjetivo (Buena conducta, tratamiento carcelario y otros), ya existía con
la ley 415 de 1997 (De alternatividad penal) y el Código penal vigente ley 599 de 2000,
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pero que desafortunadamente la ley 890 de 2004, impuso unos requisitos del factor
subjetivo, que hace imposible aplicar estos dos artículos.
Conclusión. Se debe derogar en su totalidad la ley 890 de 2004, además de lo antes
planteado, en su artículo 14, incrementa en forma despiadada las penas en una tercera
parte.
¿Desde cuando se aplicará la alternatividad penal, que habla el artículo 29 de la ley de
justicia y paz?. En este aspecto la norma dejo un vacio, pues no precisó a partir de qué
momento procesal se debe aplicar esta figura.
PROPUESTA
1). Dentro de un nuevo marco de justicia y paz, esta alternatividad debe aplicarse,
desde el mismo momento de la desmovilización o, ¿en qué calidad están todos los
desmovilizados y detenidos en virtud de los acuerdos realizados con el gobierno
Nacional, cuando no había marco legal que lo regulara, solo para contribuir con el fin
primordial de la paz?.
Como corolario de lo planteado, hemos concluido que la ley 975 de justicia y paz debe
ser revaluada dada su inaplicabilidad al ser recortada en gran parte, con participación
de las víctimas, desmovilizados, la academia, las Cortes, la Fiscalía, abogados
litigantes, las ONG, organismos internacionales, organismos de control Colombiano, el
Gobierno Nacional, el Congreso, toda instancia pública o privada, que tenga deseo de
participar en un nuevo marco Político, Constitucional y jurídico por la paz de Colombia.
Como advertimos que el texto de la ley 975 de 2005, no consagra una seguridad
jurídica para los desmovilizados y menos para quienes están aún en la ilegalidad que
piensan desmovilizarse, en la búsqueda indeclinable por la paz.
PROPENEMOS:
1º. EL REFERENDO POR LA PAZ. Debe ser el pueblo quien con su firma avale un
nuevo marco político, constitucional y jurídico, para parar la guerra y buscar la paz con
todos los actores del conflicto, pues con el REFERENDO sería el constituyente primario
quien ordena como hacer la paz y no la guerra, dejándole al mandatario de turno el
cumplimiento de este encargo, nacido del mandato ciudadano.
2º. CONVOCATORIA DE LA CONSTITUYENTE. Un proceso de paz debe contar con
un nuevo marco supralegal y no solo con una Ley como se evidencia hoy con lo que
queda de la ley de justicia y paz, la cual solo ha creado inseguridad jurídica, divisiones,
resentimientos e indefiniciones, que han dilatado en el tiempo un real resultado hacia la
tan anhelada paz de nuestra Nación.
3º. Declarar que en Colombia existe un CONFLICTO ARMADO, como se ha reconocido
en diferentes posturas jurisprudenciales y legales.
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Con esta definición se podrá avanzar en temas muy importantes tales como humanizar
el conflicto, pactar treguas, permitir el ingreso a zonas donde se encuentren heridos o
rehenes, menores de edad, entre otros, de organismos que cumplen funciones de
intermediación, médicas, humanitarias, etc.
Ratificamos nuestro deseo inquebrantable de buscar acuerdos para dar soluciones
mancomunadas al fin primordial de la paz, ya que como lo consagra el artículo 22 de la
carta política de Colombia, LA PAZ es un derecho y un deber de obligatorio
cumplimiento.
Es por ello que el conflicto interno de nuestra Patria, atañe por igual a los actores al
margen de la Ley, al Gobierno, el Congreso, la Justicia, la sociedad civil e internacional,
la academia, la prensa, es decir en la solución por la Paz debe existir una voluntad
política indeclinable soberana, donde coexista la diferencia, la tolerancia, el diálogo, la
conciliación, el desarme interior del alma, con la precisión y firmeza que los intereses
supremos de la Paz, son la esencia y la sustancia que nos une a todos, donde lo
general prime sobre los intereses particulares, preponderancia esta última, que tanto
daño ha causado a nuestro maltrecho, pero amado País.
Este documento será dirigido al Presidente de la República, a las Cortes, Congreso de
la República, Fiscalía General de la Nación, Procurador General de la Nación, Contralor
General de la República, Universidades Públicas y Privadas.
Atentamente,
RAMON MARIA ISAZA
EDWAR COBOS TELLEZ
JOSE BALDOMERO LINARES
LUIS EDUARDO CIFUENTES
MANUEL DE JESUS PIRABAN
OLIVERIO ISAZA
LUIS EDUARDO ZULUAGA
JHON FREDY GALLO
DIEGO MARTINEZ GOYENECHE".
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