Ciencia y Progreso Epistemologia.

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IX JORNADAS DE EPISTEMOLOGIA DE LAS CIENCIAS
ECONOMICAS - IV SIMPOSIO DE LA SOCIEDAD
IBEROAMERICANA DE METODOLOGIA DE LA ECONOMIA
BUENOS AIRES 16-17 DE OCTUBRE DE 2003
CIENCIA Y PROGRESO: ACUMULACIÓN,
EVOLUCIÓN Y ETICA
Martin A. Morgenstern**
(FCE – U.B.A)
**
[email protected] Comentarios y críticas seran bienvenidos
©copy right – se autoriza su reproducción total con indicación de fuente
1
“La filosofía es la ciencia de los principios conectivos de la naturaleza...La filosofía al exponer las
cadenas invisibles de todos estos objetos dislocados (hechos solitarios e incoherentes), pretende traer el
orden a este caos de apariencias discordes...apaciguar el tumulto en la imaginación (Adam Smith
1
1795) ”.
ABSTRACT
Frente a avances epistemológicos y científicos, se propone una revisión de afirmaciones
bibliográficas categóricas como acumulación, evolución y progreso dada la no
intercambiabilidad substitutiva o equivalencia semántica.
El análisis formulado, revisa posiciones del instrumentalismo , el realismo, programas de
investigación, el rechazo de metafísica teleológica y propuestas de compromiso cognitivo
“miope” antes que “mesiánico” .
La visión no sincrónica contradice ideas de acumulación y la evolución e implica historia
como argumento positivo antes que axiológico. El término progreso - a diferencia de
ambivalentes - es axiológico , afirmamos que un estadio X a uno Y constituye progreso - si y
solo si - Y mejora respecto X algún criterio normativo.
Aun como objetivo cognitivo orientado, el significado no es unidimensional: verdad e
información, poder explicativo y predictivo, accuracy, consistencia, alcance, simplicidad y
fruitfulness. Sin embargo lo axiológico, recorre hoy andariveles paralelos e inconexos de
temporalidad. Finbogadóttir (2000) formula preguntas relevantes al progreso científico,
aseverando que las respuestas exceden códigos de ética profesionales y límites nacionales.
La revisión de categorizaciones de movilidad científica, sugiere revisiones éticas de medios y
fines a toda aseveración de
“progreso”. El estudio propone entonces, interrogantes
epistemológicos frente a ganancias y pérdidas Kuhnianas, delimitación, transición economía
clásica-neoclásica, externalización operativa ética y contrastes axiológicos históricos.
Introducción
Testigo y actor de inconmensurables tragedias humanas, el pasado siglo XX ha sido también
productor de grandes cambios cuantitativos y cualitativos de los conocimientos científicos de la
humanidad. En epistemología y desde diversos enfoques ( historia, sociología y filosofía de la
ciencia), una larga lista de investigadores ha contribuido analíticamente, con coincidencias en
algunos aspectos y contradicciones en otros al avance del conocimiento. El conjunto de estas
ideas, permitiría sintetizar hoy una definición de ciencia como:
El complejo sistema de significado múltiple que involucra a una comunidad de científicos - que haciendo
uso de métodos científicos- se encuentran comprometidos en la investigación con el fin de producir
nuevos conocimientos.
Con ciertas características tautológicas, esta breve explicación implica entonces que - la noción
de ciencia - puede referirse a: 1)una institución social (la comunidad científica), 2) a los
investigadores (las personas), 3) al proceso de investigación, 4) al método de formulación y
desarrollo de problemas o 5) al corpus del conocimiento científico adquirido.
Veamos sin embargo una definición alternativa utilizada hoy por los profesores de ciencia de
USA:
2
"La ciencia es un método de explicación del mundo natural. Asume que el universo opera de acuerdo a
regularidades y que por medio de la investigación sistemática podemos alcanzar a comprender estas
regularidades. La metodología de la ciencia enfatiza la revisión lógica de explicaciones alternativas de
los fenómenos naturales respecto a información empírica. Dado que la ciencia esta limitada a explicar
por medio de procesos naturales el mundo natural, no puede hacer uso de explicaciones sobrenaturales
de causalidad... La ciencia ha incrementado nuestro conocimiento justamente debido a esta insistencia
2
en la búsqueda de causas naturales. ”
Por su parte, esta definición con reminiscencias neopositivistas y popperianas, subsume
analíticamente ciertas notas de interés:
·
·
·
·
·
·
·
Un adjetivo calificativo: ante todo un método
El objeto: explicación del mundo natural
Un supuesto: el universo opera según regularidades
Los alcances: comprender estas regularidades
La metodología: revisión lógica de explicaciones alternativas (teorías) e información
empírica.
La delimitación científica: explicaciones naturales de causalidad, las no naturales fuera de
la ciencia.
Un supuesto conclusional: la ciencia ha incrementado nuestro conocimiento debido a la
insistencia en la búsqueda de causas naturales.
El desarrollo epistemológico de cada uno de estas notas, abarcaría una innumerable
bibliografía, que excede el desarrollo plausible sugerido para el presente trabajo. Por ello y aun
imperfectamente - se pretende en este contexto - analizar solo parcialmente el conclusional
referido al supuesto incremento del conocimiento.
En este sentido, una gran parte de la bibliografía se ha referido a los avances del conocimiento,
utilizando (no siempre correctamente) los términos acumulación, evolución y progreso de la
ciencia. Dada la no intercambiabilidad substitutiva de estos términos, se propone entonces
una revisión sintética pero sistemática de los conceptos involucrados en cada una de estas
afirmaciones.
Antes de analizar el problema planteado, clarifiquemos más la referencia al conocimiento
científico. Las más importantes explicaciones científicas se denominan “teorías”. En lenguaje
ordinario, "teoría" es algunas veces utilizado en el sentido de suposición o pálpito, mientras que
en terminología científica, una teoría es un conjunto de enunciados universales que explican
(o mejor dicho intentan explicar) el mundo natural.
El instrumentalismo sostiene sin embargo,
que las teorías son meras herramientas
conceptuales para clasificar y sistematizar observaciones, por lo que el contenido genuino de
la ciencia no debe encontrarse en este nivel (Duhem 1954)3. Opuestamente, el realismo afirma
que las teorías son intentos de describir la realidad mas allá de hechos observables o
regularidades y poseen en sí contenidos de verdad; aún si las teorías son falsas, pueden ser
cognitivamente valuables si están mas cercanas a la verdad que otras (Popper 1963)4.
En el empirismo constructivo, una teoría empíricamente adecuada T2 es mejor que T1 si T2
posee mas contenidos observacionales verdaderos que T1; salvo si la teoría T1 ha sido
falsada por evidencia observacional . Lakatos y Musgrave (1970)5 sostenían en su definición
3
de programas de investigación empíricamente progresivos, que una nueva teoría T2 debe
corroborar en exceso el contenido relativo a T1 y T2 debe mantener todos los elementos no
refutados de T1.
La estrategia de Kuhn (1962)6 fue evitar la noción de verdad y circunscribía la ciencia a la
resolución de problemas. La ciencia paradigmática normal es acumulativa en términos de
problemas resueltos, y aun los cambios de paradigmas o revoluciones son progresivas dado
que una gran parte de la capacidad de resolución de la vieja teoría es preservado en el nuevo
paradigma pero también insistía que algunos problemas resueltos anteriormente han dejado de
ser relevantes (pérdidas de Kuhn). Laudan (1977)7 por su parte, formulaba la idea de sumar los
problemas empíricos resueltos y restar las anomalías o problemas conceptuales generados.
Asumamos que las teorías son las herramientas que poseemos. Los científicos buscan
desarrollar teorías que cumplan con todas o algunas de estas notas: (1) resulten internamente
consistentes y compatibles con toda la evidencia disponible (2) estén sólidamente establecidas
y basadas en evidencia que haya sido testeada frente a un rango diverso de fenómenos y/o
(3)posean una amplia y demostrable efectividad en la resolución de problemas y/o (4)expliquen
una amplia variedad de fenómenos.
Significado compartido: la movilidad del conocimiento o dinámica de la ciencia
Tanto si hablamos de acumulación, evolución o progreso de la ciencia, estamos representando
en parte una característica compartida de todos estos términos: el supuesto de inestabilidad o
movilidad dinámica de la ciencia y por ende del conocimiento. Esto supone por ejemplo en
economía, una contradicción a la tan mentada noción de equilibrio8, si asumimos que la
ciencia y el conocimiento resultan insumos críticos al desarrollo de la economía, es imposible
suponer que la movilidad de unos no implica determinísticamente la continua inestabilidad de
la otra.
En resumen el cuerpo del conocimiento científico cambia con la aparición de nuevas
observaciones y descubrimientos. Teorías y otras explicaciones cambian. Nuevas teorías
emergen y otras teorías son modificadas o descartadas. A través de este proceso entonces,
teorías son formuladas y revisadas sobre la base de evidencia, su propia consistencia interna y
su poder explicativo.
Esta definición nos lleva inexorablemente a una primera encrucijada epistemológica: ¿cuál es
la característica de esta dinámica, desde dónde y hacia dónde se moviliza el
conocimiento? y simultáneamente una segunda: ¿cómo podemos o debemos describir
categóricamente tal movilidad?
Focalizamos en esta instancia, solo la primera de las preguntas formuladas respecto al sentido
y algún probable patrón de observación de tal dinámica.
Dependiendo de posibles conductas, el movimiento de un objeto puede ser observado y
estudiado mediante puntos de referencia y el transcurso del tiempo. Si asumimos un sentido
unidireccional lineal, podremos evaluar a partir de un punto A en el momento t, el punto B en
el momento t +1 y el punto C en t+2. Si se asume además regularidad o aceleración = 0, el
cálculo de velocidad constante y distancia nos permitirá inferir además el tiempo t+2+x
necesario para arribar a un punto D.
4
Este elemental ejemplo presentado, nos permite describir la existencia de dos maneras de
identificar un movimiento: por la distancia y/o tiempo recorrido desde un punto de partida (el
punto A observado en t si el objeto se encontraba ya en movimiento) o por la distancia y /o
tiempo faltante a un supuesto punto de destino D ( o punto de referencia futuro).
Lógicamente este razonamiento nos introduce directamente a un problema no menor, respecto
a como observar el movimiento no lineal de la ciencia ( estamos dando por demostrada sin
mayor argumentación, la pauta de movilidad del conocimiento y la ciencia).
Si asumiéramos por un instante como aún vigente la nota de verdad de la concepción
aristotélica de la ciencia, el destino- la obtención de la verdad última de cada circunstancia debería ser el patrón identificatorio del movimiento de la ciencia. Sin embargo, como se ha
demostrado recurrentemente, científicamente no podemos estar ciertos de la verdad ni aún
parados sobre ella. No contamos con algoritmo alguno que nos demuestre y nos asegure que
una teoría es verdadera en el sentido de que no existe ni existirá nunca otra teoría que
científicamente pueda refutarla Gómez (1998)9.
Pero si paradójicamente, el punto de destino (la verdad sobre algo) es desconocido, significa
que tampoco podemos saber a priori la distancia que nos separa de él. Solo podemos evaluar
la distancia recorrida hasta el hoy (el avance) en su contraste con algún lugar en el espacio/
tiempo pasado.
Kuhn (1970) 10 sostenía el criterio de progreso a partir de una visión retrospectiva con una
fuerte crítica a enfoques como: “la medición apropiada de los logros científicos es la extensión
que nos acerca al fin último, una completa verdad objetiva de la naturaleza. Él sugería que:
“debemos aprender a substituir evolución-de aquello-que –sabemos por evolución - hacia - lo
que- anhelamos - saber. En el mismo espíritu, Stegmüller (1976)11 argumentaba que debemos
rechazar todas las variantes de metafísica teleológica que definan al progreso en términos de: ”
acercándose cada vez más cerca de la verdad.”
Niiniluoto (2002)12 propone un compromiso entre la visión retrospectiva y la visión del sendero
faltante : “... Si la ciencia es vista como una actividad de búsqueda del conocimiento, es natural
definir al progreso real en términos de una visión del sendero faltante: el objeto cognitivo de la
ciencia es algo que aún es desconocido, y nuestro progreso depende de nuestra distancia al
punto de destino. Pero, como nuestra meta es desconocida para nosotros, nuestras
estimaciones o percepciones de progreso deben estar basadas en consideraciones
evidenciales de una visión retrospectiva. Este tipo de enfoque respecto a los objetivos de la
ciencia no presupone la existencia de un único fin último. Utilizando las palabras de Levi
nuestros objetivos deben ser “miopes” antes que “mesiánicos”. (Levi 1985)13: el blanco
particular sobre el que queremos acertar durante el curso de nuestra investigación, debe ser
redefinido “localmente” en relación a cada situación y problema cognitivo.
Más aún, además de la multiplicidad de blancos posibles, puede existir una variedad de rutas
conducentes al mismo destino. El carácter de la visión del sendero a recorrer no excluye lo que
Stegmüller denomina “estaciones de progreso “... podemos aproximarnos a San Francisco
desde New York por medio de dos rutas diferentes: vía Chicago o St Louis. “
Este compromiso entre la visión retrospectiva y la visión del destino, registra ciertas
semejanzas con la resolución por pasos a la Paradoja de Epiménides, desarrollada por Alfred
Tarski 14mediante la concepción de la verdad mejorada. Haciendo una extrapolación, el sentido
5
de similitud lo encontramos al establecer la diferencia entre el lenguaje objeto y el
metalenguaje. La resolución es también paso por paso:
1)Al observar retrospectivamente el avance de la ciencia, lo podemos hacer cualitativa o
cuantitativamente hablando con un lenguaje objeto (nos referimos con una sentencia a un
hecho que observamos), en términos de por ejemplo mejores (en el sentido de más completas)
explicaciones o, de mayor conocimiento (sobre distintas cosas) en comparación a los
registrados en un tiempo pasado.
2) Sin embargo, al referirnos al espacio que media hasta un determinado objetivo cognitivo aun
no alcanzado, solo podemos hacerlo a partir de un metalenguaje, nos estamos refiriendo a la
primera sentencia - la que registra los avances respecto al pasado - y no respecto a los
hechos en sí (el conocimiento), es decir actuamos en dos planos diferentes en cuyo caso la
paradoja no se produce ya que no es de aplicación la substitución de idénticos. Como vemos el
uso y la mención no corresponden al mismo nivel:
Paso 1: La ciencia ha avanzado en los últimos 5 años en explicar los procesos de alteración del
sistema inmunológico, asociados con el síndrome producido por el HIV. (A partir de un punto de
origen nos expresamos con un lenguaje objeto con algún grado de objetividad respecto a los
hechos).
Paso 2. A pesar de estos avances, aun estamos distantes de desarrollar una vacuna efectiva
que permita prevenir o curar la enfermedad. (Creemos saber el destino, pero solo podemos
referimos a los hechos subjetivamente con un metalenguaje referido a la primera sentencia).
Si el concepto de movilidad y algún enfoque de aproximación crítica a los métodos más
plausibles de observación para la dinámica científica, han quedado aceptablemente
planteados, debemos entonces retomar la segunda pregunta formulada respecto a las
diferentes denominaciones categóricas de los estadios de movilidad.
La acumulación del conocimiento
“Los empiricistas clásicos (Francis Bacon) y los racionalistas (René Descartes) del siglo XVII
urgían que la utilización de métodos apropiados para la formulación de las preguntas
garantizarían y justificarían los descubrimientos. Esta visión cumulativa del progreso científico
fue un ingrediente importante en el optimismo de la ilustración del siglo XVIII e incorporado por
Auguste Comte en su programa positivista de 1830: al acumular verdades empíricamente
certificadas la ciencia también promueve el progreso en la sociedad. Niiniluoto (2002) 15”
¿ Sabemos más acerca de más cosas en comparación a nuestros antecesores hace 100 años?
Si la pregunta refiere al mundo natural objeto de la investigación científica la respuesta es sí.
Nuestras teorías actuales refieren a más problemas y brindan explicaciones más completas en
algunos aspectos. Por otra parte, muchas teorías científicas vigentes hace 100 años han
quedado refutadas, en ciertos casos mediante avances en los medios de contrastación
empírica y en otros por el desarrollo de teorías más completas.
Al expresarnos de este modo lo estamos haciendo positivamente , significando que se ha
acumulado mayor conocimiento. Nada decimos acerca del objetivo de esta acumulación fuera
6
del propio de adquirir mas conocimientos , ni tampoco hacemos referencia respecto a los
beneficios emergentes de este mayor conocimiento.
Sin embargo y como vemos, la visión tradicional del término acumulación del conocimiento
científico ( quizas por su incorrecto uso e interpretación contextual) y la del progreso han sido
también epistemológicamente objetadas y desafiadas por los filósofos de la ciencia en las
décadas del 60 y 70.
Tanto el falsacionismo de Popper (1959)16, las revoluciones científicas de Kuhn(1962), como la
tesis de variabilidad de Feyerabend (1962) 17compartían el criterio de que la ciencia no crece
por la mera acumulación de nuevas verdades sobre las anteriores. Excepto quizás los periodos
de ciencia normal de Kuhn, el cambio de las teorías no es ni acumulativo ni continuo. Estos
suponen que los resultados anteriores deben ser rechazados, reemplazados y reinterpretados
por nuevas teorías y marcos conceptuales. Esta es una visión diacrónica antes que
idílicamente sincrónica de la movilidad del conocimiento.
La evolución como un concepto unificador
“...Tendencias de influencia en el siglo XIX fueron la visión Romántica del crecimiento orgánico,
la dinámica de los cambios históricos de Hegel y la teoría de la evolución. Todos ellos
inspiraron visiones epistemológicas (e.g., entre Marxistas y pragmáticos) que observaban el
conocimiento humano como un proceso. Filósofos –científicos con intereses en la historia de la
ciencia (William Whewell, Charles Peirce, Ernst Mach, Pierre Duhem) proveyeron análisis
interesantes de algunos aspectos del cambio científico. Niiniluoto (2002)”
En un sentido amplio el concepto de evolución, puede ser definido mediante la idea de
identificación de procesos y cambios ocurridos con el transcurso del tiempo. Esto supone
desde luego, que el universo posee una historia durante la cual han acaecido tales
modificaciones. La clasificación del concepto es en este sentido positiva antes que normativa
o axiológica, siempre que no estemos refiriéndonos a una connotación de superación en el
sentido de mejora.
Sin embargo, la evolución en el sentido biológico, posee una referencia muy específica
respecto a las diversas teorías que han intentado explicar los cambios ocurridos en las
especies vivas, a partir de una noción de ancestros comunes de los cuales han divergido estas
especies. Darwin llamó esto "descendencia con modificación" y algunos han interpretado esta
adaptación en términos de superación; si esta referencia fuera solo la consecuente adaptación
a entornos cambiantes entonces el concepto se mantendría aún en el terreno positivo.
Por otra parte, existe abundante y consistente evidencia de la astronomía, física, bioquímica,
geología, biología, antropología y otras ciencias que una evolución ha ocurrido. En este
sentido la evolución constituye un concepto unificador para la ciencia.
Aún más las disciplinas con fuertes componentes históricos como la astronomía, geología,
biología, antropología y en nuestra opinión también las ciencias sociales, no pueden ser
imaginadas en su integridad, sin enfatizar la percepción de evolución e historia.
En realidad, no existe casi debate científico respecto a sí una evolución ha ocurrido en el
universo tal como lo percibimos; sin embargo, son considerables los debates respecto a las
explicaciones acerca de como esta evolución ha ocurrido. Las teorías respecto a procesos y
7
mecanismos productores del cambio y las diversas hipótesis de sucesos ocurridos durante la
historia del universo, constituyen un material apto para importantes desacuerdos científicos.
La epistemología evolucionista posee dos interpretaciones: la instrumentalista (Toulmin
1972)18 y la realista (Popper). El enfoque biológico del conocimiento humano da énfasis a la
visión pragmática que las teorías científicas funcionan como instrumentos de sobrevivencia. Al
aplicar esto al problema de la búsqueda del conocimiento, la adecuación de una teoría puede
ser interpretada como siendo aceptada por los miembros de la comunidad científica. La
realista sin embargo, reinterpreta el modelo evolutivo como adecuación a la verdad o
verosimilitud de la teoría. Sin embargo y como lo ha señalado Gómez (1998) en las teorías de
evolución de Darwin no existe un telos o fin, sino que las especies se adaptan a un constante
cambio de entorno, razón por la que esta interpretación de Popper le valió innumerables
críticas.
En toda ciencia, los desacuerdos deberían estar supuestamente sujetos a reglas de evaluación.
Según la metodología científica los errores y falsas conclusiones, son confrontados por la
experimentación y observación; por lo tanto, la evolución como cualquier otro aspecto de la
ciencia, depende de una continua distribución y apertura del conocimiento, la abierta crítica,
experimentación y desde luego refutación.
La noción de Progreso
Sarton (1936)19 como historiador de la ciencia, argumentaba que “la adquisición y
sistematización del conocimiento, es la única actividad humana que resulta acumuladora y
progresiva” y que “ el progreso no tiene un significado definido e incuestionable en otros
campos fuera de la ciencia”.
“La ciencia es a veces distinguida de otros dominios de la cultura humana por su naturaleza
progresiva : en contraste con el arte la religión, la filosofía, la moral y la política existen claros
estándares o criterios normativos para identificar mejoras y avances en ciencia.” Niiniluoto
(2002).
¿Son compartibles estas aseveraciones?
El término progreso - a diferencia de todos los anteriores presentados, que pudieran ser en
ciertos contextos interpretados ambivalentemente - es un concepto estrictamente axiológico o
normativo. Podemos afirmar que la transición de un estadio X a uno Y constituye un progreso
- si y solo si - Y es mejor con relación a X respecto a algún criterio normativo mas o menos
estandarizado. Claramente, siempre depende de percepciones del observador y convenciones
más o menos colectivas para el establecimiento de normas de contrastación.
Entonces, la primera cuestión conceptual es ¿qué entendemos por progreso científico?
En el contexto epistemológico Popper y Kuhn diferían en sus definiciones de progreso.
Mientras Popper sostenía aún la idea que sucesivas teorías podían acercarse a la verdad,
Kuhn por su parte caracterizaba el progreso en términos de capacidad de las teorías para la
resolución de problemas.
En conclusión, cualquier teoría de progreso científico no implica una mera descripción de los
patrones de cambios científicos, sino que por el contrario debe especificar cierto conjunto de
8
valores respecto a los cuales estos cambios pueden ser descriptos como progresos. Así
cuestiones subsecuentes aparecen al pensar metodológicamente:
¿Cómo podemos reconocer que cambios científicos implican progresos?
¿En qué medida y respecto a qué o con qué indicadores la ciencia es progresiva?
Para una mayoría de la sociedad civilizada por ejemplo, la disminución del delito constituye un
progreso, Sin embargo para los grupos de delincuentes, seguramente este cambio no
representa una buena noticia. Estas circunstancias pueden dramatizarse aún más, si
analizamos las implicancias del descubrimiento de los antibióticos para una mayoría de los
seres vivos, opinión que seguramente no compartirán - si pudieran transmitirla - los microbios.
El progreso como objetivo - orientado
Como hemos visto, el concepto de progreso refiere siempre a un objetivo. Aun si se considera
al objetivo científico como cognitivo orientado, no existe razón para atribuirle solo un
significado unidimensional . “...Isaac Levi's (1967)20 argumentaba en su clásico Gambling With
Truth ( Jugando con la verdad), que el objetivo cognitivo de la investigación científica debe ser
definido como una equilibrada combinación de diferentes y aún conflictivas utilidades
epistémicas... teorías alternativas de progreso científico pueden ser entendidas como
especificaciones de estas utilidades epistémicas. Por ejemplo, pueden incluir verdad e
información (Levi 1967 y también Popper 1959, 1963) o poder explicativo y predictivo (Hempel
1965)21. La lista de valores de la ciencia de Kuhn (1977) incluye exactitud - certeza (accuracy),
consistencia, alcance, simplicidad y beneficiosidad (fruitfulness) Niiniluoto (2002)”
En crítica a la concepción del objetivo de verdad (Popper), los escépticos repetían que conocer
la verdad es un objetivo utópico. Estos últimos sostienen una posición extrema al proponer la
eliminación de la verdad como objetivo de la ciencia: “ el objetivo racional de la ciencia debe ser
accesible y efectivamente reconocible (Laudan 1977)”.
Sin embargo, una reinterpretación de Kant, puede asistirnos a imaginar la verdad como un
principio regulador – una idea fuerza o un punto cardinal al que siempre se aspira llegar pero
del que nunca podemos estar ciertos de haber alcanzado.
Entonces la cuestión crucial, es si es posible hacer evaluaciones racionales respecto al
desarrollo de progresos en dirección de la verdad. El objetivo seria efectivamente reconocible,
si existiera un control mecánico y rutinario que demuestre que hemos llegado o nos hemos
aproximado al destino.
Dado que carecemos de esto en un sentido absoluto, debemos entonces manejarnos en
términos de percepciones, diferenciando claramente el contenido semántico de nuestras
aseveraciones científicas: no podemos ni debemos aseverar que D representa un progreso
respecto a C, sino que - según la evidencia disponible - D parece representar un progreso
respecto a C.
El enfoque naturalista
Los programas naturalistas sostienen que los aspectos normativos de la filosofía de la ciencia
pueden encuadrarse en el análisis de la práctica científica desde enfoques históricos y
sociológicos traducidos en: “afirmaciones declarativas respecto a como la ciencia se comporta”
9
(Laudan et al. 1986)22. Esto implicaría instantáneamente que la mejor ciencia en cada era ha
sido también buena ciencia.
Esto puede ser criticado desde dos ángulos distintos:
·
·
Distintas escuelas pueden cumplir ciertos preceptos de buena ciencia y sin embargo
poseer enfoques teóricos y programas de investigación opuestos entre sí.
La historia del desarrollo de las armas de destrucción masiva implican sin lugar a dudas,
un conjunto de mayores conocimientos científicos aunque dudosamente, puedan ser
calificados como buena ciencia por los resultados obtenidos.
En conclusión, la frazada naturalista resulta simultáneamente angosta y corta. Una definición
de progreso no puede sostenerse en definiciones tautológicas de ciencia practicada, sino que
debe estar siempre acompañada de los estándares normativos utilizados por la comunidad
científica para haberla juzgado como progresiva.
“El objetivo de encontrar y defender estos estándares normativos, es genuinamente filosófico y
puede ser iluminado por la historia y la sociología, pero esto no puede ser reducido a meros
estudios empíricos de la ciencia” Niiniluoto (2002).
Argumentos de calidad y progreso
El supuesto de identificación calidad = progreso científico, resulta también conceptualmente
equivocado. La calidad esta vinculada a resultados pero solo indirectamente,
fundamentalmente concierne a la capacidad, cuidado y competencia aplicada a diversas
actividades. Por otra parte, el progreso solo refiere como hemos visto a resultados. Todo
esfuerzo científico debe cumplir ciertos estándares de calidad; sin embargo esto no nos
asegura resultados. La paradoja es que una investigación de calidad puede no producir
progreso alguno, mientras que una descuidada puede quizás accidentalmente, lograr progresos
científicos significativos. Esto no debe ser interpretado sin embargo, como ausencia de
correlación entre calidad de procesos y resultados, un enfoque cualitativo de los procesos
puede probabilísticamente producir mejores resultados.
Argumentos de impacto y progreso
Un intento de cuantificación del progreso científico, ha sido la indicación acerca del impacto en
términos de publicación de trabajos científicos y la “visibilidad ” del autor dentro de la
comunidad científica. En ciencia en general, existe la demanda normativa de que todas las
contribuciones a la investigación, produzcan algún avance cognitivo; por ello ya sea en la
presentación de una tesis o previo a la publicación de un trabajo existe un dictamen de tribunal
de pares que evalúe tales avances. A esto puede sumarse la sujeción posterior a la exposición
y revisión crítica de toda la comunidad de colegas.
Martin e Irvine (1983)23 “sugirieron que el concepto de progreso científico debe ser ligado a la
noción de impacto, por ejemplo la influencia de la investigación sobre las actividades
científicas en un tiempo dado. No hay duda que no se puede avanzar en el conocimiento
científico sin influenciar el estado epistémico de la comunidad científica. Pero el impacto de
publicación demuestra solo de que ha movido exitosamente a la comunidad científica en alguna
dirección. Pero si la ciencia es orientada a objetivos, debemos reconocer que un movimiento en
la dirección incorrecta no constituye un progreso (Niiniluoto 2002)”.
10
La falla de los indicadores de la ciencia para funcionar como definiciones de progreso científico,
se debe a que no toman en cuenta el contenido semántico de las publicaciones científicas.
Para determinar si un trabajo L aporta una contribución al progreso científico, debemos
especificar lo que L dice (o alternativamente: que problemas L resuelve) y entonces relacionar
este contenido de L a la situación del conocimiento de la comunidad científica. Por la misma
razón, la evaluación de ejercicios de investigación puede utilizar indicadores de la ciencia
como herramientas, pero en definitiva debe basarse en el juicio de pares que posean un
conocimiento substancial en el campo particular.
Argumentos de racionalidad y progreso
Este argumento no se sustenta en la lógica implicación o negación de asociación entre ambos
términos, sino en la idea de vislumbrar un significado de equivalencia o sinónimo para ambos
conceptos: las elecciones racionales de los científicos son los determinantes del progreso.
Nuevamente una confusión de niveles semánticos, la racionalidad puede ser interpretada
positivamente frente al significado estrictamente axiológico del progreso.
Una segunda contradicción, aparece al pensar en términos de que la ciencia también progresa
a partir de confrontar nuevas hipótesis las cuales pueden o no estar en sus inicios totalmente
sustentadas o demostradas con explicaciones racionales.
Popper (1959) es el primero ( pero no el único), en introducir el término de racionalidad en el
contexto epistemológico del progreso. Afirmaba que la ciencia progresa por el método crítico
ergo es racional, es decir progresa por buenas razones: la ciencia es racional y lo es por el
modo en que progresa. Popper desarrolla durante su vida tres versiones distintas (Gómez
1995)24 de teorías en las cuales el progreso es equivalente a racionalidad y establece la
identidad de racionalidad y progreso:
RACIONALIDAD ≡ CRITICISMO ≡ LOGICALIDAD ≡ PROGRESIVIDAD
“Las principales teorías filosóficas rivales de progreso proponen criterios absolutos, tales
como capacidad resolutiva de problemas o mayor verosimilitud que sean aplicables a todos los
desarrollos de la ciencia a través de la historia. Por otra parte la racionalidad es un concepto
metodológico que resulta históricamente relativo: al evaluar la racionalidad de las selecciones
hechas por científicos en el pasado , debemos estudiar sus objetivos, estándares, métodos,
teorías alternativas y la evidencia disponible aceptada dentro de comunidad científica en ese
momento (cf. Doppelt, 1983, Laudan, 1987; Niiniluoto 1999). Si la comunidad científica SC en
un punto en el tiempo t aceptó los estándares V, entonces la preferencia de SC por la teoría
T1 sobre T2 , se puede basar en evidencia racional solo en caso de que la utilidad epistémica
de T1 en relación a V fue mayor que la de T2. Pero en una nueva situación, donde los
estándares fueran diferentes de V (por ejemplo V’), una preferencia diferente podría haber
resultado también racional Niiniluoto (2002).”
La ética y el progreso científico
Todo debate sobre conceptos normativos o axiológicos implica – como hemos visto - una
revisión de los objetivos o fines. Sin embargo esto no alcanza, debemos también evaluar los
medios utilizados para alcanzar tales fines. Por consiguiente y a diferencia de todo lo
señalado hasta este punto, toda aseveración de progreso científico no puede ni debe escapar
al alcance de una revisión ética.
11
Esta nota no pretende negar la existencia de comités y tribunales de ética científica, sino que
señala la relación lamentablemente no directa entre la definición de progreso y el supuesto
ético. Esta revisión ética recorre hoy andariveles paralelos a veces inconexos o posteriores a
los supuestos del avance científico, cuando en realidad, deberían formar parte indivisible de
cualquier afirmación de progreso. Esto supone la necesidad de agregar como condición
necesaria, una definición del contenido ético en términos de bien o valor humanitario contenido
en toda proposición de avance científico.
Recordemos que la ética, es el estudio disciplinado que enfrenta problemas normativos
desde un punto de vista racional e intelectual. Trata de resolverlos mediante el uso de la
argumentación racional y una cuidadosa consideración de información relevante. “La ética debe
construir el puente sobre el vacío que media entre la teoría y la práctica mediante... la
evaluación crítica de normas o estándares justificables del comportamiento personal e
interpersonal.25”
En una visión que el mismo Aristóteles reconocía como circular definía: “ la descripción de
“bien” con dos diferentes significados:1) cosas que son intrínsicamente buenas y 2) cosas que
son buenas ya que conducen al intrínseco bien “26
Frente a esta diferenciación, la ética teleológica señala la corrección o no de actos en
términos de su valor instrumental; y frente a esta, en la ética deontológica una acción es
buena o mala en función de su valor intrínseco.
Respecto a concepto filosófico de “bien” o “valor “ debemos visualizar en forma muy sintetizada
algunas diferencias:
Valor instrumental: la calidad de ser deseable o indeseable como medio de obtener ciertos
fines.
Valor intrínseco: la calidad de ser deseable o indeseable como un fin en si mismo.
Valor subjetivo: la calidad de ser deseable, preferido o indeseable para la persona que emite
la opinión.
Valor objetivo: la calidad de ser deseable, preferido o indeseable con independencia de la
persona que emita opinión
Valor relativo: lo que es deseable, preferido o indeseable en función de una convención social,
donde la existencia de tal convención implica un medio para el logro de un fin social último.
Valor absoluto: un valor que “vale” con independencia de situaciones particulares o
convenciones de una sociedad de contexto.
En torno a los inicios de la economía clásica por ejemplo, se formularon teorías que intentaron
lograr acuerdos comunes sobre la ética y el valor. Pensadores como Hutcheson, Smith y
Hume reconocieron la necesidad del sistema económico de contar con objetivos definidos y
reglas operacionales en términos de valor y comportamiento. Hume27 señalaba que el hecho
de que la mayoría de los individuos responden con benevolencia al malestar ajeno, crea la
posibilidad para un sistema de justicia y algún tipo de comunidad moral.
Para algunos ( no es el caso de Smith), el utilitarismo aparece como la respuesta apropiada.
Jeremy Bentham (1748-1832) firme impulsor del utilitarismo, formula un método operacional
para el cálculo y predicción del valor implícito en una acción al formular preguntas como: ¿Qué
hace a una situación mala o buena? 28.
12
Para responderla el utilitarismo se focaliza en las preferencias subjetivas de los individuos
respecto a lo deseado. “Los individuos se conocen mejor a sí mismos para determinar su
propio bien... los deseos individuales ( en la medida que no perjudican a otros) es lo que los
individuos deben obtener.29”
Sin embargo coincidiendo con Fitzgibbons( 1995)30 y contradiciendo lo erróneamente supuesto
por algunos economistas modernos, debemos recordar que la teoría moral de Adam Smith
presentaba diferencias fundamentales frente a los utilitaristas:
“Pero de todas formas afirmo que no es la noción de esta utilidad lo que es la fuente primera o
principal de nuestra aprobación o desaprobación... el sentido de aprobación siempre involucra
un sentido de la corrección muy diferente de la percepción de la utilidad (Smith 1790) 31”
“Dispensa al temprano racionalismo cristiano porque se ha preocupado en preparar a la gente
no para este mundo, sino para el siguiente. La preocupación de Smith es coincidente con la de
Hume al querer reemplazar la visión Aristotélica con un parecer más consistente con la ciencia
de Newton. Dado el reemplazo ocurrido en la física, era lógico reemplazar también todo el
pensamiento filosófico griego por su “inconsistencia” con la nueva ciencia. Pero mientras Hume
pretendía reemplazar la virtud y la racionalidad con la utilidad, Smith insistía con una versión
moral para el estado liberal en donde las motivaciones “superiores” e “inferiores” eran
compatibilizadas en beneficio de la sociedad, merced al descubrimiento de las leyes relevantes
de la naturaleza.32”
Esta posición que surge a partir del temprano desarrollo en Smith del espectador imparcial ,
permite la formulación de ciertos conceptos objetivos del bien.
“¿ Cómo es que el hombre, un ser que se guía por el propio interés (homoeconomicus), llega a
formar juicios morales en los que su egoísmo se mantiene al margen? , o es transmutado a una
esfera superior? Smith sostenía que la respuesta está en que el hombre puede colocarse en la
posición de una tercera persona, de un observador imparcial y, de este modo, juzgar con
simpatía las razones morales del caso” (Heilbroner 1967)33
La extensión del utilitarismo, ha derivado en dos interpretaciones éticas distintas: la de actos
y reglas. Un acto es bueno o malo en función de sus consecuencias. La de reglas impone
una tarea de dos pasos: primero evaluar si el acto esta de acuerdo con una norma general de
conductas, segundo determinar la aceptabilidad de la regla en cuestión - al evaluar la utilidad
de la acción que la regla gobierna.
Ambos enfoques pueden merecer críticas:
La de actos cae en un instrumentalismo sumamente peligroso, en donde los fines pueden
justificar los medios. Un ejemplo sumamente cuestionado éticamente es el de las pruebas de
doble ciego y el uso de placebos en contextos de investigación, en donde con el fin de
determinar científicamente la efectividad de un tratamiento, se trata con un placebo a alguien
que espera y cree recibir una terapia. La Declaración de Helsinki de la Asociación Médica
Mundial establece que : “ En cualquier estudio médico, todo paciente – incluyendo aquellos de
un grupo de control si lo hubiere – debe tener asegurado el método de diagnóstico o
terapéutico mejor probado”. Sin embargo, mientras esto debería casi excluir totalmente el uso
de placebos, la realidad demuestra que Centros de Investigación y aún Organismos
fiscalizadores (FDA) siguen impulsando el uso de placebos como paradigma de objetividad
13
científica en lugar de contrastaciones entre reconocidas
1998)34.
terapias distintas (Lurie – Wolfe
La de reglas por su parte, impide actuar distinto en casos diferentes. Por ejemplo nos impide
actuar en casos en que existen las mayores probabilidades de obtener un resultado negativo.
Una terapia alternativa o un intento de salvar una vida en una cirugía con baja probabilidad de
resultado.
En una crítica parcial al utilitarismo, Kant señalaba con gran cercandad a Smith35, que nadie
puede anticipar con perfección todas las consecuencias de sus actos y por lo tanto si una
acción es buena o mala no puede ser juzgada sobre la base de algo no anticipable. No
obstante una persona puede conocer el principio que mueve su acción (la intención), el cual
es la base inconfundible para juzgar la corrección o incorrección del acto incurrido o pretendido.
Nuevamente aparecen en Kant las tres formulaciones del Imperativo Categórico: “ Entonces
actúa de modo que las máximas de tu voluntad puedan siempre ser sostenidas como principios
establecidos por ley universal... Actúa del modo de tratar a la humanidad, ya sea en tu propia
persona o en la otro, siempre como un fin y nunca como sólo un medio... Actúa de acuerdo a
las máximas como un miembro legislativo universal de un reinado potencial de fines...36”
Rusell en crítica a Kant, vuelve el enfoque intrínseco: “Las nociones más fundamentales de la
ética, acordamos, son el bien o el mal intrínsecos… El acto objetivamente justo es el acto que
un hombre mantendrá cuando no se equivoca … Por lo tanto al juzgar que acciones son justas
necesitamos saber que resultados son buenos37”
Finbogadóttir (2000)38 formula preguntas relevantes para este contexto : “...las cuestiones del
progreso científico son críticas. ¿ Quien y sobre la base de que proyecto colectivo define las
prioridades y alternativas respecto a la investigación científica y tecnológica? Cuando hay
involucrados riesgos, ¿dónde debemos trazar la línea entre lo que es socialmente aceptable y
lo que no...? ¿ Que grado de responsabilidad y solidaridad hacia las generaciones presentes y
futuras podemos con derecho esperar de los individuos y comunidades? . Las respuestas a
estas preguntas exceden largamente los límites de los códigos de ética profesionales y aún los
límites nacionales.”
Conclusiones
El presente trabajo ha pretendido en primer lugar, clarificar ideas respecto a la categorización
abrogada por ciertas definiciones vinculadas al contexto de movilidad de la ciencia.
En segundo término, el recorrido analítico desarrollado sugiere la imposibilidad de una
definición de progreso científico, sin la integración de claras y definidas evaluaciones éticas
respecto a los medios y fines involucrados en todo avance científico.
En tercer lugar y antes de sugerir conclusionales, se plantean una serie de cuestiones para el
contexto epistemológico específico:
Podemos visualizar claramente, las ganancias epistemológicas fruto de la delimitación de cada
campo científico. Sin embargo ¿ tenemos claras las perdidas totales en el sentido Kuhniano?
¿Qué ha ocurrido por ejemplo con la economía política clásica en su transición a la economía
neoclásica?
14
¿Qué cosas hemos dejado afuera de cada ciencia en particular, produciendo una
externalización hipotética de principios éticos rectores?
¿Ha sido ocupado científicamente este espacio externalizado? ¿Por qué recurrir a criterios
axiológicos históricos y tan lejanos? O expresado de modo más simple ¿Qué hemos
avanzado en este campo?
¿Debe la epistemología en sus distintos enfoques ( histórico, sociológico y filosófico) incorporar
una nota analítica preponderante respecto a la ética y objetivos científicos de valor humanitario
a toda afirmación de progreso?
La formulación de estos interrogantes en la mente del lector-no-tan-desprevenido, permitirá
seguramente, conjeturar respuestas y conclusiones más trascendentes a las aquí ensayadas.
NOTAS
1
Smith A. “Los Principios que presiden y dirigen las investigaciones filosóficas, ilustrados por la historia de la
astronomía”en “Ensayos Filosóficos” publicación póstuma (1795) Editorial Pirámide Madrid 1998 Pag. 57
2
NSTA (National Science Teachers Assoc.) Definición formal de ciencia www.nsta.org.
3
Duhem, P. “The aim and Structure of Physical Theory. Princeton University Press 1954
4
Popper K. “ Conjetures and Refutations: The Growth of Scientific Knowledge”. London Hutchinson, 1963
5
Lakatos, I y Musgrave, A. (ed) “Critcism and the Growth of Knowledge” Cambridge Univ. Press 1970
6
Kuhn, T. S. “The Structure of Scientific Revolutions” Univ. of Chicago 1962.
7
Laudan, L. “Progress and Its Problems: Toward a Theory of Scientific Growth. London Routledge and Kegan Paul
1977
8
No se puede confundir como a veces ocurre, el contexto teórico –analítico del análisis marginal donde es necesario
asumir la noción de equilibrio para evaluar ciertas consecuencias y procesos, con la noción empírica de equilibrio
en el mundo real.
9
Gómez R.”Metodología de las Ciencias Sociales: Introducción Crítica” .Notas de clase Seminario de Doctorado
1998
10
Kuhn, T. S. “La Estructura de las Revoluciones Científicas” Fondo de Cultura Económica 1996 sobre edición
ampliada de 1970.
11
Stegmüller, W., The Structure and Dynamics of Theories. New York-Heidelberg-Berlin: Springer-Verlag, 1976.
12
Niinluoto, I “ Scientific Progress” in Standford Enciclopedy of Philosophy, Standford 2002
13
Levi, I. “Messianic vs Myopic Realism,” in: P.D. Asquith and P. Kitcher (eds.), PSA 1984, vol. 2; East Lansing,
Michigan: Philosophy of Science Association, 1985, pp. 617-636. O cit. en 12
14
Tarski, A. “La concepción semántica de la verdad y los fundamentos de la semántica científica” en Antología
Semántica M. Bunge Nueva Visión Buenos Aires
15
O cit. en 12
16
Popper, K. “ La Lógica de la Investigación Científica” Tecnos Madrid (sobre 1era edición 1959)
17
Feyerabend, P “ Explanation, Reduction and Empiricism” University of Minnesota Press 1962 pp 28-97 o.cit en
12.
18
Toulmin, S “ Human Understanding, vol I Oxford Clarendon Press, 1972 ocit en 12
19
Sarton, G. “ The study of the history of ScienceHarvard University Press 1936
20
Levi, I., Gambling With Truth: An Essay on Induction and the Aims of Science. New York: Harper & Row 1967.
2nd ed. Cambridge, Mass.: The MIT Press, 1973.
21
Hempel C.G Aspects of Scientific Explanation New Yorf Free Press, 1965
22
Laudan, L.et al “Scientific Change: Philosophical Models and Historical Research”. Synthese 69 (1986), 141 –
224 o cit en 12
15
23
Martin, B. , y Irvine J. Assesing Basic Research: Some Partial Indicators of Scientific Progress in Radio
Astronomy” Research Policy 12 (1983) 61-90 o.cit en 12
24
Gómez R.J. “ Neoliberalismo y Pseudociencia” Lugar 1995
25
Scherer,D. , Facione, P., Attig, T. , Miller, F. “Introduction to Philosophy ”From Wonder to World View” 1979
Prentice Hall, N.J.
26
Aristóteles “Nichomacean Ethics “Bobbs Merril Co. 1962 pp 12,14-15
27
Hume, D. “An Enquiry Concerning the Principles of Morals” (1777)
28
texto citado en Scherer,D. , Facione, P., Attig, T. , Miller, F. “Introduction to Philosophy ”From Wonder to
World View” 1979 Prentice Hall, N.J.
29
Scherer,D. , Facione, P., Attig, T. , Miller, F. “Introduction to Philosophy ”From Wonder to World View” 1979
Prentice Hall, N.J.
30
Fitzgibbons Athol “Adam Smith’s System of Liberty Wealth and Virtue”Oxford England Clarendon Press 1995
31
Smith A. “Teoría de los Sentimientos Morales (1759 ) “ sobre la sexta edición corregida por Smith (1790 )
Alianza Editorial Madrid 1997 IV.ii Pag. 339
32
Fitzgibbons o.cit
33
Heilbroner, Robert “Vida y doctrina de los grandes economistas” Ediciones Orbis Madrid 1984. .Tomo I Pag 67
34
Lurie, P. & Wolfe S. “ Clinical Trials and Patient Safety” Testimony before de Committte on Government
Reform and Oversight U.S. House of Representatives April 22. 1998
35
Kant. I. “The Metaphisycs of Morals”extractado de Internet Encyclopedia of Philosophy. La influencia de Smith
sobre Kant esta absolutamente probada y en la “Metafísica de las Costumbres” este lo cita explícitamente.
36
Scherer, D.; Facione P.; Attig, T.; Miller Jr. F. “Introduction to Philosophy : From Wonder to World View”
Prentice-Hall Inc. New Jersey USA 1979 Pag.107 –110
37
Rusell Bertrand, “Los Elementos de la Etica” en Ensayos Filosóficos Ed. Altaya 1993 p 80-81
38
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Bibliografia
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1997
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16
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sobre edición ampliada de 1970.
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1970
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Routledge and Kegan Paul, 1977.
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Harper & Row 1967. 2nd ed. Cambridge, Mass.: The MIT Press, 1973.
-----, “Messianic vs Myopic Realism,” in: P.D. Asquith and P. Kitcher (eds.), PSA 1984, vol. 2;
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Hutchinson, 1963
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Rusell Bertrand, “Los Elementos de la Etica” en Ensayos Filosóficos Ed. Altaya 1993
Sarton, G., The Study of the History of Science. Harvard: Harvard University Press, 1936.
Scherer, D.; Facione P.; Attig, T.; Miller Jr. F. “Introduction to Philosophy : From Wonder to
World View” Prentice-Hall Inc. New Jersey USA 1979
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historia de la astronomía”en “Ensayos Filosóficos” publicación póstuma (1795) Editorial
Pirámide Madrid 1998
Smith A. “Teoría de los Sentimientos Morales (1759 ) “ sobre la sexta edición corregida por
Smith (1790 ) Alianza Editorial Madrid 1997
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Springer-Verlag, 1976.
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en Antología Semántica M. Bunge Nueva Visión Buenos Aires
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17
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