PEACC Población Vulnerable frente a consecuencias del Cambio

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PEACC
Población Vulnerable frente a consecuencias del Cambio Climático
Micheline Cariño, Lorella Castorena,
Mario Monteforte, Aurora Breceda,
Rocío Vázquez, Renée Amao
Introducción:
Si bien el cambio climático (CC) debe ser considerado como un problema real, que nos afecta a
todos los seres vivientes y que todos los humanos contribuimos a su generación a través de lo que
hacemos y lo que dejamos de hacer, también debemos considerar al CC como una oportunidad.
La gravedad de las amenazas del CC nos deben conducir como humanidad al análisis de la historia
reciente (los últimos tres siglos) preguntándonos ¿qué hemos hecho y/o dejado de hacer para
estar en esa situación tan riesgosa? La respuesta es evidente, hemos errado la ruta, las estrategias
y las finalidades del desarrollo. Hemos optado por estilos de vida insustentables ya que abusan del
uso de los recursos. Hemos olvidado que vivimos en un planeta único, formado por sistemas
interdependientes, y que dependemos de manera absoluta del equilibrio de esos sistemas para
nuestra reproducción social y para nuestro pleno desenvolvimiento como seres humanos.
Estamos en un momento decisivo para dejar de hacer las cosas de la misma manera, si queremos
que se dé el cambio que sabemos tan urgente. Es aún tiempo de mitigar (reducir, evitar, combatir)
las causas que provocan la alteración que conocemos con el término genérico de CC. Es también
necesario que diseñemos estrategias de adaptación a los cambios que ya no son reversibles y que
por el contrario irán acentuándose. Nos encontramos frente a la oportunidad de producir,
consumir, vivir, pensar y actuar sustentablemente.
Si bien estas oportunidades y necesidades son válidas para todos los actores del CC, lo son aún
más para aquellas personas que por diferentes aspectos se les ha considerado grupos,
comunidades o poblaciones vulnerables al CC. El IPCC (A.- 2007) define vulnerabilidad como: "el
grado de susceptibilidad o de incapacidad de un sistema para afrontar los efectos adversos del
cambio climático y, en particular, la variabilidad del clima y los fenómenos extremos. La
vulnerabilidad dependerá del carácter, magnitud y rapidez del cambio climático al que esté
expuesto un sistema, y de su sensibilidad y capacidad de adaptación". Esta última consiste en la
habilidad de un sistema para ajustarse al CC con la finalidad de moderar los daños, aprovechar
oportunidades y enfrentar las consecuencias; además es de fundamental importancia ya que es el
mecanismo que permite reducir la vulnerabilidad (Tejeda-Martínez y Conde-Álvarez, 2008).
Las medidas de adaptación son acciones enfocadas a prevenir la influencia que el CC puede tener
en diferentes sectores y sistemas, naturales y humanos. Para establecer estas medidas es
indispensable realizar un diagnóstico que permita identificar: ¿quiénes son los vulnerables?, ¿a
qué son vulnerables?, ¿porqué son vulnerables? y ¿cuáles son las fuentes de su vulnerabilidad?
(Tejeda-Martínez y Conde-Álvarez, 2008). Es indispensable establecer correlaciones entre los
procesos que fomentan la vulnerabilidad, para lo cual se debe contar con un esquema integrador
(basado en ejes transversales de análisis y no en sectores) que explique la vulnerabilidad a las
consecuencias del CC para generar información que pueda ser integrada en un modelo de
vulnerabilidad que sustente medidas de adaptación al CC a corto, mediano y largo plazos, de las
cuales derivará una estrategia de adaptación.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
1
Las proyecciones del IPCC (B.- 2007) consideran a la región de América Latina vulnerable a: la
reducción de los recursos hídricos (10-30%), la pérdida de especies en los ecosistemas (20-30%),
los decrementos en la productividad agrícola y el aumento del nivel del mar que amenaza a la
zona costera. El INE considera que si bien cada entidad tendrá sus características particulares, en
general los retos que impone el CC a todo el país son: manejo de recursos hídricos por reducción
(sequía) o excedencia (inundaciones), alimentación (reducción de la productividad agrícola y
pesquera), salud (enfermedades y estrés térmico), territorio (aumento del nivel del mar
provocando erosión de zona e intrusión salina, afectación de asentamientos humanos costeros y
de las actividades económicas que ahí se realizan como el turismo), infraestructura, biodiversidad,
energía, finanzas y transporte.
Para elaborar el diagnóstico de vulnerabilidad de una población y de sus recursos naturales, la
metodología recomienda (Marshall et al., 2009; USAID, 2009; Turner, 2003) cubrir los tres criterios
principales que determinan el nivel de vulnerabilidad: exposición, sensibilidad y capacidad
adaptativa. Partiendo de una perspectiva social (Wongbusarakum y Loper, 2011) estos términos se
definen como sigue:
 Exposición: estado en el cual una comunidad entra en contacto con eventos climáticos o
impactos climáticos específicos. Especialmente se consideran áreas de residencia y uso de
recursos expuestos a diferentes eventos o impactos climáticos.
 Sensibilidad: condición en la cual una población puede ser afectada negativamente por
cambios en el clima. Es determinada por la relación que individuos, familias o
comunidades tienen con los recursos afectados por los eventos climáticos, así como por el
grado de dependencia que tienen de estos recursos.
 Capacidad adaptativa: potencial o capacidad de una comunidad para ajustarse a los
impactos del cambio climático. La capacidad adaptativa es compleja y dinámica. Está
íntimamente relacionada con el desarrollo social y económico, aunque se halla
desigualmente distribuida tanto entre las sociedades como en el seno de éstas. La
capacidad de adaptación depende de la base productiva social, en particular de: los bienes
de capital naturales y artificiales, las redes y prestaciones sociales, el capital humano y las
instituciones, la gobernanza, los ingresos a nivel nacional, la salud y la tecnología. Incluso
sociedades de alta capacidad adaptativa siguen siendo vulnerables al CC, a la variabilidad y
a los eventos extremos (A.-IPCC, 2007).
Considerando las características geográficas y socioeconómicas de Baja California Sur y los
antecedentes conceptuales que hemos sintetizado, optamos por una estrategia tripartita para
identificar la población vulnerable frente a las consecuencias del CC.
1. Considerando el criterio de exposición y tomando en cuenta las características geográficas
de la entidad:
 su condición de aridez lo enfrenta en su totalidad (población y sectores) al
aumento de la sequía y, por lo tanto, al agravamiento de la escasez del agua.
 debido a la condición casi insular de BCS, así como a la elevada concentración de
la población en la zona costera, los asentamientos humanos localizados a 1km de
distancia de la costa son vulnerables a diversos riesgos: inundación, destrucción,
erosión e intrusión salina.
 la ubicación de la entidad en la zona de riesgo de huracanes, provoca que en
ciertas zonas (las más expuestas y las más pobres) los asentamientos humanos
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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sean vulnerables a inundaciones frente a la ocurrencia de eventos
hidrometeorológicos extremos.
2. Considerando el criterio de sensibilidad y tomando en cuenta las características
geográficas y socioeconómicas del estado de BCS:
 Las comunidades rancheras, que forman el sustento de la identidad regional, son
vulnerables al CC debido a la elevada dependencia que tienen de la ganadería
extensiva y ésta es vulnerable a la desertificación, ya que casi en su totalidad los
hatos dependen exclusivamente de los recursos del agostadero. A esta situación
de vulnerabilidad frente al CC, se añaden los diversos factores socioeconómicos y
demográficos que amenazan la reproducción social y continuidad de la cultura
ranchera.
 Las comunidades pesqueras tradicionales que dependen de la pesca artesanal
son vulnerables al CC debido a la directa y exclusiva dependencia que tienen de
los recursos pesqueros ribereños. Las modificaciones en el ambiente marino
debidas al CC, aunadas a la inercia de la sobrepesca, harán cada vez más
vulnerable a la pesca en general y particularmente a la artesanal debido a su
menor capacidad productiva.
3. La acumulación de exposición y sensibilidad a la problemática de género, permite
identificar un tercer tipo de vulnerabilidad, a la que llamaremos vulnerabilidad
acumulada por género. Identificamos que ésta afectará a:
 Las mujeres que viven en el contexto urbano regional, debido a la feminización de
la pobreza, son uno de los grupos sociales vulnerables, por lo que hay que
considerar la vulnerabilidad de las áreas urbanas localizadas en zonas de riesgo
de inundación cercanas a los arroyos, donde se han emplazado las colonias
marginadas de la ciudad de La Paz y la zona urbana de Los Cabos.
 Las Acuacultoras del Golfo y de la región Pacífico Norte: además de sufrir los
problemas inherentes a la discriminación de género, habrán de enfrentar los
impactos que el CC tendrá en los recursos marinos, especialmente en las especies
sobre las cuales ellas basan su actividad productiva.
 Las productoras de dulces regionales y queso, es decir las rancheras: además de
los problemas inherentes a su condición de género, estas mujeres basan sus
ingresos en la venta de productos típicos regionales cuya materia prima proviene
de la agricultura y la ganadería que como hemos señalado es vulnerable ante el
CC.
4. La capacidad adaptativa de la población sudcaliforniana –en general- dependerá del
desarrollo de una cultura de acción climática y de educación para la sustentabilidad. Sin
embargo, cabe destacar que respecto a la vulnerabilidad de las comunidades rancheras y
pesqueras su capacidad adaptativa depende de la valoración, adecuación y
aprovechamiento de su conocimiento tradicional. Estas comunidades han tenido que
subsistir en extraordinarias situaciones de aislamiento, falta de apoyo y escasez. De hecho
estos grupos se distinguen por haber desarrollado estrategias de adaptación a condiciones
inhóspitas y adversas, al hacerlo han construido una cultura de sustentabilidad que les ha
permitido subsistir –durante tres siglos en el caso de las comunidades rancheras- e
inclusive desarrollar una buena calidad de vida.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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Sin embargo, su capacidad histórica de adaptación tiene por base el conocimiento del
ambiente en el que viven, particularmente el conocimiento del sistema hídrico, ya que es
el que les plantea mayores retos. La amplitud y rapidez de los cambios ambientales que
impone el CC introduce una variable desconocida para los saberes tradicionales de estas
comunidades. Asimismo, la rapidez de la modernización de la economía y la sociedad
regionales son situaciones que hasta hace unas cuantas décadas eran ajenas a estas
comunidades. Por ello, ante el caos climático y la falta de una planeación adecuada que
reconozca la vulnerabilidad acumulada de estos grupos, la eficiencia de la capacidad de
adaptación histórica de estas comunidades puede ser insuficiente.
En los apartados siguientes discutiremos –a nivel de pre-diagnóstico- los tres criterios de
vulnerabilidad ante el CC que enfrenta la población sudcaliforniana con base en un estudio
cartográfico y estadístico básico, así como en los resultados de los otros capítulos de este PEACC.
Este estudio nos ha permitido identificar lagunas de conocimiento (que esbozaremos al final), así
como las acciones a seguir, para poder elaborar en investigaciones posteriores indicadores de
vulnerabilidad que den fundamento y refuercen medidas de adaptación y mitigación.
1. Vulnerabilidad de los asentamientos humanos por exposición a: incremento de la
sequía, elevación del nivel del mar, ubicación en la costa e inundación por huracanes.
1.1. Vulnerabilidad por sequía y elevación del nivel del mar.
A causa de su posición geográfica, BCS es el estado más árido de la República Mexicana, sólo
recibe en promedio 200 mm de precipitación -menos de la tercera parte del promedio nacionalmientras que la evaporación potencial (la cantidad máxima que podría evaporarse) es diez veces
mayor. Por lo tanto, los acuíferos son la principal fuente de abastecimiento de agua para la
mayoría de las actividades económicas y para el uso doméstico. Esta fuente subterránea ya en la
actualidad presenta niveles notorios de sobreexplotación, lo que además de constituir una
restricción para el desarrollo futuro de la entidad, genera riesgos para el abasto de la población y
de los centros de producción.
La sobreexplotación de los acuíferos ha ocasionado el abatimiento de los niveles estáticos,
provocando ya en algunos de ellos la intrusión de las aguas marinas, lo que agrava la problemática
de sobrexplotación y escases. La situación actual puede agravarse al añadirse el riesgo de un
incremento de la intrusión salina en los acuíferos debido la elevación del nivel del mar; situación
que se ha analizado en el capítulo correspondiente en este documento.
A causa de la sequía y la sobrexplotación de los acuíferos, actualmente BCS tiene una escasez
crítica de agua, ya que la disponibilidad per cápita al año es menor a 600 m3, siendo que el rango
de escasez absoluta inicia con menos de 500 m3. Se prevé que esta situación empeorará ya que la
presión sobre el recurso aumentará 80% para 2025.
Los modelos climáticos sugieren que el ciclo hidrológico se verá afectado tanto en la distribución
de lluvias intensas como en la frecuencia y duración de las sequías (B.-IPCC, 2007).
Consecuentemente, la vulnerabilidad por exposición de la población sudcaliforniana provocada
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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por los impactos del CC, se suma a una situación que ya es de alto riesgo. Como se indica en el
módulo de Recursos Hídricos de este documento, se pronostica para la península de Baja California
disminuciones en la precipitación anual promedio de 5 a 10%, y que en el año 2040 una cuarta
parte de la península de Baja California registrará disminuciones en las precipitaciones, mientras
que en el resto del territorio aumentarán.
En congruencia con la perspectiva de oportunidad frente a la adversidad mencionada al inicio de
este capítulo, debemos señalar que la elevada vulnerabilidad en la que se encuentra la población
sudcaliforniana frente a la actual escasez crítica del agua que se agravará por el aumento de la
sequía y elevación del nivel del mar consecuentes al CC, es impostergable modificar la forma en la
que usamos el agua en BCS. Siendo el estado más árido del país, diversas acciones deben ser
emprendidas para adaptar nuestras formas de vida y producción a la escasez de agua, pero
también debemos mitigar el uso irracional y desmesurado que hasta ahora hemos hecho de un
recurso tan escaso como valioso.
Sin afán de exhaustividad y a reserva de profundizar la investigación, algunas opciones inmediatas
para intervenir ante tan elevada vulnerabilidad se enlistan a continuación:
1. Educar a la población para que sea consciente de la grave situación de escasez de agua;
por lo que urge establecer un programa eficiente y generalizado de cultura del agua.
2. Elaborar un programa de gestión del agua en BCS en condiciones de CC.
3. Restringir el uso del agua potable y tratada a las actividades productivas que hagan un uso
cuya eficiencia haya sido demostrada y que resulten prioritarias para el bienestar de la
sociedad y el desarrollo regional.
4. Debe evitarse de manera inmediata y radical cualquier desperdicio del agua ya sea en su
extracción, conducción o empleo.
1.2. Vulnerabilidad de los asentamientos humanos establecidos a 1km de la costa.
BCS es el estado de la República Mexicana con mayor longitud de costa, posee 22% del total
nacional y sus litorales se extienden a lo largo de 2,230 kilómetros (Gob. de BCS, 2001). Cuenta
con tres islas en el océano Pacífico y más de 100 islas e incidentes insulares en el golfo de
California. El territorio sudcaliforniano ocupa un poco más de la mitad meridional de la segunda
península más larga del mundo, posee un ancho de 43km en la parte más angosta (istmo de La
Paz) y 227km en la parte más ancha (península de Vizcaíno). La entidad se separa del continente
por un mar de difícil navegación y un vasto desierto, por lo que su situación es prácticamente
insular.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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Mapa 1
La mayor parte de la población sudcaliforniana está asentada en la zona costera y particularmente
en los dos municipios que ocupan el sur de la entidad: La Paz y Los Cabos, donde vive 75% de la
población sudcaliforniana (tabla 1). La aridez y el abrupto relieve de la península de Baja California,
así como el desarrollo del turismo (especialmente el denominado de sol y playa) y -en general- la
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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tercerización de las actividades económicas explican esa desigual distribución de la población. La
Paz, capital del estado, se ubica en la bahía que lleva el mismo nombre y a lo largo de la costa
meridional, desde Cabo San Lucas hasta San José del Cabo se ubica el llamado corredor de Los
Cabos donde se han establecido los principales centros turísticos de la entidad. Es de llamar la
atención que en el municipio de Loreto, a pesar de ser el que tiene menor superficie y menor
población (sólo 2% de la entidad), la casi totalidad de su población (92%) vive en la zona costera.
Esto se debe a su abrupta y característica orografía, en la cual los contrafuertes de la Sierra de la
Giganta se aproximan mucho al mar dejando sólo una estrecha planicie costera para el desarrollo
de los asentamientos humanos.
Tabla 1
Población vulnerable por asentamientos humanos a 1km de la costa
Población por
municipio
( % del total de BCS)
Mulegé
Comondú
Loreto
La Paz
Los Cabos
BCS
52,743 (10%)
63,830 (3%)
11,839 (2%)
219,596 (43%)
164,162 (32%)
512,170 (100%)
Localidades
a 1km de la costa
Población que vive
a 1km de la costa
(% municipal de BCS)
52
20
16
99
67
274
17,235
8,330
10,893
7,130
60,312
103,900
% de la población
vulnerable en cada
municipio
(17%)
(8%)
(10%)
(7%)
(58%)
(100%)
33
13
92
3
37
20
Fuente: Elaborada con base en el Conteo de población y vivienda 2005, INEGI.
Considerando las mencionadas características demográficas y geográficas de BCS, la quinta parte
de su población se encuentra expuesta a los riesgos inherentes de los asentamientos humanos que
se localizan en zona costera. Esta población es vulnerable ante la posibilidad de inundación,
destrucción por oleaje, pérdida de suelo costero e intrusión salina.
 Si observamos esta vulnerabilidad a nivel municipal notamos importantes desigualdades.
La gráfica 1 evidencia que la población del municipio de Loreto es la más vulnerable (92%),
seguida por la del municipio de Los Cabos (37%) y por la de Mulegé (33%). Solamente 3%
de la población del municipio de La Paz es vulnerable por asentamientos humanos
ubicados en zona costera, a pesar de ser el más poblado de la entidad (43%).
 Si analizamos la vulnerabilidad de los asentamientos humanos ubicados en zona costera
en relación con la cantidad de población expuesta se debe poner especial atención al
municipio de Los Cabos. Si bien el porcentaje de su población expuesta (37%) es mucho
menor al de la población loretana (92%), Los Cabos, por ser el segundo municipio más
poblado de la entidad, es el que tiene mayor cantidad de población expuesta; más de 60
mil personas son vulnerables a los riesgos que corren los asentamientos humanos que se
ubican a 1km de la costa. Esta cantidad de población vulnerable en Los Cabos representa
58% del total de la población sudcaliforniana expuesta (103,900 personas).
Gráfica 1
Población vulnerable en asentamientos humanos a 1km de la costa
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
7
120
100
80
60
% Pob Mpal.
40
20
0
% Pob Costera
Vulnerable
Evidentemente a este análisis habrá que agregar mayor detalle considerando los factores
socioeconómicos que acentúan o atenúan la vulnerabilidad de la población y de los asentamientos
humanos, entre los que destacan: el nivel educativo, la pobreza, el tipo de vivienda y la calidad de
la infraestructura. También sería conveniente afinar el análisis considerando una escala más fina
para poder estudiar la vulnerabilidad de la población ante la elevación del nivel del mar, en cuyo
caso es indispensable considerar la pendiente de la zona costera. Este análisis nos permitiría
identificar las localidades que se encuentran más expuestas y por lo tanto que son más
vulnerables.
No obstante, los casos de la población cabeña y loretana, aun en este primer acercamiento,
evidencian la urgencia de tomar acciones de adaptación y prevención. Entre éstas deberán
considerarse:
1. Tomar en cuenta en la planeación de los asentamientos humanos y en el desarrollo de las
actividades económicas la vulnerabilidad que el CC impone a los asentamientos humanos
que se encuentran a 1km de la costa (inundación, destrucción, erosión e intrusión salina).
2. En el caso de los asentamientos ya establecidos es necesario evaluar estrategias de
abandono, retroceso y protección.
3. Atender de manera prioritaria a la población más vulnerable que habita en esa zona,
aportándoles información y alternativas.
4. Evitar la extracción de agua de los acuíferos de estas regiones para no agravar la intrusión
salina en ellos.
1.3. Vulnerabilidad de los asentamientos humanos ubicados a 500m de los cauces de los
principales arroyos por inundación en caso de eventos de lluvias extremas.
Los eventos extremos son fenómenos atmosféricos que alcanzan valores sumamente altos que
pueden producir, directa o indirectamente, deterioros materiales de consideración, daños a las
personas o alteraciones significativas en la actividad humana en un ámbito espacial determinado.
Ejemplo de estos fenómenos son las tormentas, inundaciones, avalanchas, olas u ondas de calor
(Tejeda-Martínez y Conde-Álvarez, 2008).
BCS es el estado en la costa del Pacífico de la República Mexicana que fue impactado por mayor
número de huracanes que tocaron tierra entre 1966 y 2010. De 111 huracanes registrados en ese
periodo, 39 (35%) impactaron la entidad (ver capítulo Ciclones Tropicales de este documento). El
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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IPCC considera como muy probable el aumento de la frecuencia de eventos de precipitación
intensa en la mayoría de las regiones (A.- 2007). Esta previsión coincide con el incremento en las
últimas décadas de la actividad ciclónica en las cuencas del Atlántico norte y del Pacífico noroeste.
La percepción de los huracanes en BCS es paradójica, ya que si bien a menudo provocan daños
materiales y muy raramente pérdida de vidas humanas, son la principal fuente de recarga de los
acuíferos y de humedad del agostadero. Su doble función, dañina y benéfica, nos condujo a limitar
la vulnerabilidad por este tipo de eventos extremos, a los asentamientos humanos ubicados a
500m de cada borde de los principales arroyos (Mapa 2); siendo éstas las zonas sujetas a
inundación, destrucción por acarreo de materiales y, en algunos casos, deslaves.
Mapa 2
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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Con la finalidad de cuantificar la población vulnerable a los efectos dañinos de los huracanes,
identificamos las localidades de cada municipio de la entidad que se ubican en esa zona de riesgo
(Tabla 2). Según este criterio, sólo 10% de la población sudcaliforniana es vulnerable a las
inundaciones provocadas por los eventos de lluvias extremas.
De igual manera que en el caso antes analizado, la vulnerabilidad de la población por inundación
de los principales arroyos, acusa una marcada diferencia entre los municipios. En este caso es
también la población del municipio de Los Cabos la más vulnerable, ya que 63% de los
sudcalifornianos expuestos a este riesgo habitan en asentamientos humanos ubicados a 500m de
los principales arroyos cabeños.
Población que vive a 500m del cauce de
los principales arroyos
14%
Mulegé
Comondú
8%
2%
Loreto
13%
63%
La Paz
Los Cabos
Para evitar el sesgo que podría provocar la concentración demográfica en los municipios del sur de
la entidad, debemos considerar los datos de la población vulnerable en relación con la población
total en cada municipio (Tabla 2). De esta manera, la población vulnerable de Los Cabos (20%) es
casi igual a la de Mulegé (19%). Solamente 7% de la población de los municipios de Loreto y
Comondú es vulnerable. La población menos vulnerable a las inundaciones por lluvias extremas es
la del municipio de La Paz (3%).
Tabla 2
Población vulnerable por inundación
Asentamientos humanos a 500m del cauce de los principales arroyos
Población por
municipio
( % del total de BCS)
Mulegé
Comondú
Loreto
La Paz
Los Cabos
BCS
Localidades
a 500m del cauce
de principales
arroyos
52,743 (10%)
63,830 (3%)
11,839 (2%)
219,596 (43%)
164,162 (32%)
512,170 (100%)
273
267
93
477
211
1321
Población que vive
a 500m del cauce de
principales arroyos
(% municipal de BCS)
7,397
4,384
842
6,792
32,633
52,048
% de la población
vulnerable a
inundación en cada
municipio
(14%)
(8%)
(2%)
(13%)
(63%)
(100%)
19
7
7
3
20
10
Fuente: Elaborada con base en el Conteo de población y vivienda 2005, INEGI
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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Más allá del criterio que elegimos para identificar la población vulnerable a la inundación de los
arroyos, es importante subrayar que los huracanes extremos (categorías 3 y 4 o aquellos que por
su desenvolvimiento aportan súbitas y grandes cantidades de agua) son sumamente peligrosos
para la población y provocan enormes daños. Entre éstos destacan: pérdida de los cultivos y de
ganado, erosión de los suelos, destrucción de hogares e infraestructura, efectos sobre la salud e
incluso pérdida de vidas humanas (A.-IPCC, 2007).
BCS cuenta con un sistema eficiente de protección civil y la población tiene cierta cultura de
prevención del peligro que imponen los huracanes. Esta situación permite minimizar la
vulnerabilidad de la población, sin embargo, no contribuye a disminuir los daños materiales y
ambientales que se suscitan por eventos extremos. Ante esta situación las medidas contundentes
están en el ámbito de la mitigación del CC, pero también en la adaptación a través de políticas que
tomen en cuenta el probable aumento de la frecuencia de eventos de precipitación intensa en la
mayoría de las regiones que indica el IPCC (A.- 2007). Entre las medidas de adaptación deberán
considerarse:
1. Prohibir el establecimiento de asentamientos humanos y el desarrollo de actividades
económicas en las zonas vulnerables a la inundación por lluvias extremas.
2. En el caso de los asentamientos ya establecidos es necesario evaluar estrategias de
abandono, retroceso y protección.
3. Atender de manera prioritaria a la población más vulnerable que habita en esa zona
reforzando el sistema de protección civil y aportándoles alternativas.
2. Vulnerabilidad por sensibilidad de las comunidades rancheras y pesqueras tradicionales.
2.1. Vulnerabilidad por sensibilidad acumulada de las comunidades rancheras:
desertificación y problemática socioeconómica.
La desertificación consiste en la degeneración de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, resultante de variaciones climáticas y de actividades humanas, a menudo
relacionadas con la agricultura extensiva, el sobre pastoreo y la expansión de zonas urbanas. Es un
fenómeno estrechamente ligado a la sequía, y vinculado como causa-efecto con la pobreza, la
desigualdad y el deterioro de los recursos y sistemas productivos en las zonas rurales. Por la
gravedad de los problemas ambientales y sociales que provoca, la Organización de las Naciones
Unidas ha encaminado sus esfuerzos para mitigar la desertificación desde 1977, cuando celebró la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desertificación, en Nairobi. En 1994 proclamó el 17 de
junio como el Día Mundial de lucha contra la desertificación y la sequía. Finalmente, en 1996 entró
en vigor la Convención de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación (UNCCD por sus
siglas en inglés) que constituye el marco legalmente vinculante, suscrito por 192, países para hacer
frente a tan grave problema.
Las alteraciones hidrometeorológicas del CC, agudizan la problemática socioambiental causada por
la desertificación, aunque en diferentes niveles y aspectos según las regiones. Actualmente ésta
afecta más de 3,500 millones de hectáreas, en aproximadamente 100 países, así como a 250
millones de personas directamente y a 750 indirectamente. México, por tener una superficie árida
y semiárida que ocupa 55% de su territorio, es fuertemente amenazado por la desertificación; se
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
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estima que alrededor de 48% de la superficie nacional presenta suelos degradados, siendo la
agricultura y el sobrepastoreo las principales causas.
La totalidad del territorio de BCS es árido, y como explicamos al principio de este capítulo y en
otros capítulos de este documento, la sequía es uno de los mayores problemas que enfrenta. Por
haber sido siempre la entidad menos poblada del país, y desde hace unas décadas la que tiene
mayor superficie de su territorio bajo algún esquema de protección, la desertificación se
encuentra contenida en áreas relativamente delimitadas. Éstas se concentran en los principales
valles (Santo Domingo, Vizcaíno, Los Planes, El Carrizal) dónde en la segunda mitad del siglo XX se
desarrolló la agricultura extensiva (Cariño et al., 2011). Entre 1950 y 1980, las prioridades de la
política federal –reparto agrario, el aumento en la producción de granos y la producción de
materias primas para la exportación- fueron la causa de la roturación de 60 mil hectáreas donde la
vegetación de los ecosistemas áridos fue substituida por cultivos altamente demandantes en agua,
pesticidas y fertilizantes. El fuerte decaimiento del nivel de los mantos freáticos y la escasa
rentabilidad de la producción agrícola, conllevó a un proceso de reconversión de cultivos y la
mayor parte de esas zonas agrícolas fueron abandonadas (Urciaga, 2008). Esas tierras, carentes de
su vegetación nativa y con suelos contaminados y empobrecidos, son ahora presa de la
desertificación.
Puesto que uno de los capítulos de este documento ha sido dedicado al análisis de la
desertificación y la vulnerabilidad que implica a la población y al ambiente sudcalifornianos, en
este apartado centraremos el análisis en la vulnerabilidad acumulada por sensibilidad de las
comunidades rancheras, que no radican en las zonas más afectadas por la desertificación pero que
por su estilo de vida, sus actividades económicas y su situación social vigente deben ser
consideradas como un grupo vulnerable al que es necesario otorgar una atención especial.
En las zonas áridas, impactadas por la sequía y otras alteraciones del CC, la desertificación afecta
cada vez más a la producción agrícola y pecuaria en general. En BCS dicha afectación se acentúa en
el caso de la ganadería tradicional, puesto que su manejo extensivo provoca que la mayor parte de
los hatos dependan exclusivamente de los recursos del agostadero. Los ganaderos que
desempeñan esta actividad en BCS son llamados rancheros y su cultura es reconocida como el
fundamento de la identidad cultural regional (Castorena y Breceda, 2008) ya que ocupan un papel
pionero y central en el proceso de construcción de este otro México (Jordán, 2005).
Los misioneros jesuitas introdujeron a la Antigua California la agricultura y la ganadería, así como
familias de rancheros para que se ocuparan del arduo trabajo que implicó la introducción de esas
actividades en una región donde eran completamente desconocidas. Desde principios del siglo
XVIII, en los albores de la colonización de la península de Baja California, la cultura ranchera se
desarrolló con base en una relación dinámica entre el manejo extensivo de la ganadería criolla en
las áridas serranías y la hortofruticultura llevada a cabo a pequeña escala en los oasis (Mapa 3).
Paulatinamente los rancheros incorporaron algunos indígenas, al emplearles como trabajadores o
mediante el matrimonio. Esta convivencia permitió que ciertos elementos de la memoria biocultural
(Toledo y Barrera-Bassols, 2009) de los indios fueran incluidos en las estrategias de aprovechamiento
del ambiente que permitieron a los rancheros sudcalifornianos adaptarse exitosamente a su hostil
tierra de adopción.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
12
Mapa 3
El aprovechamiento racional e integral de los recursos bióticos y abióticos fue la base del éxito de la
cultura ranchera. En ésta los recursos de vital importancia son el agua y el suelo, para la práctica de
la agricultura en los oasis, y la vegetación de las zonas de secano circundantes, empleadas en la
alimentación del ganado y para una variedad de usos domésticos. El uso de estos recursos en la
cultura ranchera siempre ha sido racional, ya que la subsistencia de esta sociedad depende por
completo del manejo sustentable de esos recursos (Cariño, 1996). No obstante, la apertura del
territorio peninsular a la agricultura, transformó en oasis los humedales donde se establecieron las
misiones y los ranchos.
Pese a la importancia alimenticia de la producción agrícola de los oasis, la ganadería ha sido
siempre la actividad más importante en el estilo de vida ranchero. Por su carácter extensivo, sólo
ocupa a los hombres recios y se lleva a cabo en el agostadero (Martínez Balboa, 1981) donde los
hatos se alimentan con base en un sistema que alterna los territorios de pastoreo para evitar la
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
13
sobreexplotación de la flora silvestre. Este sistema se llama de cambiadero y recuerda el uso del
espacio que hacían los indios en sus territorios de recorrido. Los rancheros acompañan a su
ganado, vigilan que no se aparten de sus corredores, que haya agua en los abrevaderos y que
llegado el momento de la ordeña los hatos regresen al rancho.
Las estrategias del modelo de aprovechamiento de los rancheros subsisten en unos cuantos de los
más remotos oasis sudcalifornianos. En ellos, en un tiempo largo y lento, se ha consolidado en la
mentalidad colectiva una relación hombre/naturaleza que les impone un amoroso respeto vital
por el ambiente, del que dependen de manera absoluta para subsistir. Para el desarrollo
sudcaliforniano la cultura ranchera es de suma importancia; además de ser el origen de la
identidad regional, las estrategias socio ambientales de la cultura ranchera podrían ser empleadas
en acciones y políticas cuyo objetivo sea el uso sustentable del suelo y el agua en la región.
A pesar de la importancia que para la historia y el futuro sustentable de la región tiene la cultura
ranchera, la atención que se ha brindado a las comunidades rancheras no ha trascendido en
acciones que efectivamente rescaten una cultura que por múltiples y variadas razones se
encuentra amenazada. Entre éstas destaca el decrecimiento demográfico; las dificultades de
acceso a servicios y prestaciones sociales; el decremento de sus actividades productivas; su escaso
empoderamiento y capacidad de organización para hacerle frente a los retos de las exigencias de
la sociedad contemporánea; la falta de atención gubernamental para garantizar el desarrollo
integral de las comunidades rancheras; la falta de oportunidades de empleo y de diversificación
productiva, así como la incertidumbre en la tenencia de la tierra.
En investigaciones recientes hemos demostrado que los hombres y mujeres de rancho conforman
un grupo social susceptible de ser considerado como minoría nacional en riesgo debido a su
inferioridad numérica respecto al resto de la población nacional y regional, a que poseen rasgos
culturales comunes y a que se encuentran en una situación sumamente vulnerable desde el punto
de vista social, económico y cultural (Castorena y Breceda, 2008).
A esta ya grave situación se añade la problemática ambiental del CC. La desertificación amenaza el
sostenimiento de los hatos de las comunidades rancheras y sin ellos, su estilo de vida
desaparecerá. La extinción de los rancheros y sus consecuencias deben ser valoradas en un
contexto que trasciende el ámbito regional ya que implica la pérdida de un bagaje cultural único
que puede orientarnos en la búsqueda de la sostenibilidad de los ecosistemas áridos y semiáridos
de México y del continente americano.
La atención que los gobiernos brindan al CC es una oportunidad invaluable para que las
comunidades rancheras encuentren esperanza en la adversidad. Una política de mitigación y
adaptación al CC, que en su diseño considere atender la problemática que afecta a las
comunidades rancheras pero también revalorar su extraordinaria y ancestral capacidad de
adaptación, sería un escenario conveniente (“gana-gana”) tanto para BCS como para estas
comunidades. En esta situación el diálogo de saberes (el mutuo enriquecimiento entre aquellos
locales y los científicos) nos parece ser el punto de partida ideal para elaborar estrategias
microregionales que permitan plantear, con base en los saberes locales de la cultura ranchera,
eficientes medidas de mitigación de la sequía y la desertificación, que promuevan la organización y
el empoderamiento comunitario.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
14
2.2. Vulnerabilidad por sensibilidad acumulada de las comunidades pesqueras
tradicionales: deterioro de los recursos de la pesca ribereña y artesanal y
problemática socioeconómica.
La gente que vive de la pesca tradicional comunitaria conforma uno de los grupos donde se
resienten de manera acentuada los efectos de fenómenos desequilibrantes. Estos pueden ser
causados por una o una combinación de numerosas causas: naturales, socioeconómicas, políticas y
culturales. Las consecuencias de estos fenómenos deterioran el estado de bienestar de las
comunidades pesqueras. Es por lo tanto evidente que a la vulnerabilidad por sensibilidad ante los
impactos del CC, se acumulan otro tipo de vulnerabilidades, particularmente las de índole social y
económico.
La vulnerabilidad socioambiental de las comunidades pesqueras tradicionales proviene de tres
causas cuya naturaleza es distinta:
1. Aquellas que provoca y provocará el CC, entre las que se consideran como probables:
acidificación de los océanos, cambios periódicos de temperatura, nivel del mar,
modificación de la salinidad, e impacto de estos fenómenos en las diferentes especies.
Entre las principales variables que afectan a la pesca atribuibles al CC, tenemos que:
- Son de alcance geográfico y/o temporal de corto o largo plazo (p.ej., desde
mareas rojas y ciclos climáticos como Niño-Niña, Monzones, etc., a situaciones
asociadas a cambio climático).
- Se originan naturalmente sin control o son provocados (de vertederos, alteración
del perfil costero e industrialización del paisaje, al efecto invernadero).
- Afectan la zona y/o son interdependientes del recurso pesquero (p.ej. declinación
del recurso –a veces incluyendo infestaciones nocivas y/o mortalidad- sobrepesca,
pérdida de rentabilidad y competitividad, abandono gradual, etc.).
- Tienen historia ambiental acumulada en el o los escenarios considerados (p.ej.
estadísticas de las especies comerciales; evolución social, económica, política,
cultural, de las comunidades pesqueras y su territorio, etc.).
- Se derivan de políticas a escala global que resultan en hot-spots (p.ej. tendencia a
modelos de saqueo con planes de desarrollo costero excluyente).
2. La sobreexplotación de las pesquerías disminuye la capacidad de resilencia de algunas
especies de las que depende el sustento de las comunidades pesqueras tradicionales. A
esta vulnerabilidad ambiental, y de manera marcadamente desigual entre las
comunidades pesqueras, se acumulan los efectos de las vulnerabilidades sociales y
económicas, entre los que destacan: la pobreza, la falta de educación, la precariedad de la
vivienda, la inequidad de género, la desintegración de las cadenas productivas, los abusos
de los intermediarios, la corrupción de los agentes gubernamentales y privados, y la
precariedad de la infraestructura productiva, entre otras.
3. Los asentamientos humanos de las comunidades pesqueras se ubican en la zona costera, a
menudo en la playa misma en precarios campamentos, donde se acumula la
vulnerabilidad por exposición que explicamos en el primer apartado de este capítulo.
Además, mientras más pobres son estas comunidades y, consecuentemente, la
infraestructura de sus viviendas es de menor calidad, su vulnerabilidad se incrementa.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
15
Las comunidades pesqueras tradicionales en BCS se encuentran comúnmente asociadas a las
Sociedades Cooperativas de Producción Pesquera (SCPP), que ascienden a poco más de 800
unidades registradas en la entidad y se distribuyen en ambas costas, como se muestra en el Mapa
4.
Mapa 4
El pescador ribereño sudcaliforniano posee un patrón promedio de equipamiento con el cual
practica modalidades de pesca denominada artesanal. Los aperos de pesca son sencillos (línea,
chinchorros y trampas) y su radio de acción es limitado. Algunos poseen equipo de buceo
(generalmente tipo Hooka), su alcance máximo en condiciones de seguridad es de 30-35m de
profundidad. Debido a la disminución en la abundancia de los recursos pesqueros cada vez se
alejan más, pasan mayor tiempo en mar y/o se aventuran a extremos, para llenar la cuota que les
es autorizada y de la que depende su subsistencia y la de su familia. Por las características
geográficas (p.ej. ubicación de los principales centros de población), las comunidades de una y
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
16
otra costa de la entidad, y dedicadas a uno u otro tipo dominante de pesca presentan distintos
tipos de vulnerabilidad por sensibilidad.
Entre las SCPP existen comunidades con buenos niveles de calidad de vida, fuerte
empoderamiento comunitario, ingresos relativamente elevados, buenos niveles educativos y
considerable capital social, como es el caso de los grupos asociados a la FEDECOP en la zona
Pacífico. Esta situación contrasta con muchas otras SCPP cuyas características prácticamente son
inversas. Las causas de estas desigualdades son múltiples y variadas, en buena medida tienen por
base el valor comercial de los productos de la pesca y la historia de su organización, pero lo que es
incuestionable es que estas diferencias influyen en la capacidad adaptativa de las comunidades
pesqueras tradicionales sudcalifornianas. Como explicamos en la introducción, la capacidad
adaptativa es el mecanismo que permite reducir la vulnerabilidad, por lo tanto las comunidades
pesqueras de la entidad tienen niveles de vulnerabilidad muy distintos, aunque todas sean
vulnerables ante los impactos del CC.
Por lo tanto, -amén de realizar un diagnóstico detallado- es indispensable considerar estrategias
generales de adaptación al CC que reduzcan la vulnerabilidad de las comunidades pesqueras.
Entre éstas la reducción del esfuerzo pesquero y el reordenamiento de las actividades pesqueras
deben ser la base de una serie posibles diversas acciones. Entre éstas y, una vez más sin afán de
exhaustividad, se puede considerar:
1. Fomentar la acuacultura de variadas especies nativas.
2. Mejorar la competitividad de la producción (romper el círculo vicioso del intermediarismo
y la corrupción).
3. Incrementar el valor agregado de la pesca diversificando la producción (artesanías en
conchas, producción de perlas, envase, conservas, etc.).
4. Mejorar las condiciones sociales de las comunidades pesqueras.
5. Revalorar y dignificar el trabajo de los y las pescadoras.
Entre las estrategias de adaptación y particularmente en el aspecto del reordenamiento de las
actividades pesqueras, es de fundamental importancia tomar en cuenta en las decisiones de
manejo el conocimiento de los pescadores locales (Berkes & Jolly, 2001). En última instancia son
ellos quienes conocen mejor su ambiente, quienes más rápida y precisamente pueden advertir los
cambios y las tendencias y, fundamentalmente, quienes son más vulnerables a los impactos que el
CC pueda causar en la merma de su fuente de vida (tanto en el sentido económico como en el
cultural). Por estas razones se debe considerar la importancia que el diálogo de saberes tiene cada
vez más en las políticas públicas y en las estrategias de conservación (Nietschmann, 1992).
3. Vulnerabilidad acumulada por género
La acumulación de exposición y sensibilidad a la problemática de género, permite identificar un
tercer tipo de vulnerabilidad, a la que llamaremos vulnerabilidad acumulada por género que
parte de la idea de que no todos los grupos sociales se encuentran preparados para enfrentar los
efectos del cambio climático, ni todos son capaces de generar o participar de las estrategias de
adaptación y mitigación. Como decíamos antes, el fenómeno del cambio climático se presenta en
múltiples dimensiones de la vida social y una de ellas, está constituida por las relaciones de
género.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
17
La perspectiva de género es transversal al análisis de la vulnerabilidad social provocada por los
efectos del cambio climático y permite identificar las asimetrías y desigualdades para generar
procesos de cambio tanto en el plano personal como institucional, con miras a conformar
políticas, programas y proyectos con una visión de igualdad y equidad para mujeres y hombres.
Como categoría analítica, la noción de género ha sido un instrumento privilegiado del feminismo,
así como de otras expresiones políticas de mujeres y hombres que se han preocupado por los
ideales de igualdad y justicia. Es una mirada analítica que indaga y explica cómo las sociedades
construyen sus reglas, valores, prácticas, procesos y subjetividad, dándole un nuevo sentido a lo
que son las mujeres y los hombres, y a las relaciones que se producen entre ambos. Dado este
sentido relacional, la perspectiva de género no alude exclusivamente a “asuntos de mujeres”, sino
a los procesos sociales y culturales que convierten la diferencia sexual en la base de la desigualdad
de género. En términos generales, el uso de la perspectiva de género pretende:
‫ ׇ‬Desnaturalizar las explicaciones sobre las diferencias entre mujeres y hombres, basadas en
la idealización de los aspectos biológicos y la negación de la influencia social.
‫ ׇ‬Comprender los procesos a través de los cuales las diferencias biológicas entre los sexos se
convierten en desigualdades sociales, que limitan el acceso equitativo de mujeres y
hombres a los recursos naturales, económicos, políticos y culturales.
‫ ׇ‬Identificar vías y alternativas para modificar la desigualdad de género y promover la
igualdad jurídica y la equidad entre mujeres y hombres.
‫ ׇ‬Visibilizar la experiencia de los hombres en su condición de género, contribuyendo a una
mirada más integral e histórica de sus necesidades, intereses y contribuciones al cambio
social. Esto ayudaría a desplazar la creencia de que son “representantes de toda la
humanidad”, para considerarlos en su diversidad y especificidad histórica.
Mirar los efectos del cambio climático desde la perspectiva de género, supone el ejercicio de un
análisis que contemple cómo las construcciones sociales de género se van articulando con el
funcionamiento de la economía, la política, la vida cotidiana, la ecología, la migración y la
subjetividad de las personas, para dilucidar los medios a través de los cuales es posible replantear
los equilibrios en términos de acceso, uso, control y beneficio de los recursos naturales, sociales,
económicos y culturales.
La perspectiva de género, permite reconocer que las relaciones entre hombres y mujeres no se
dan de forma aislada, sino en interrelación con otras variables de diferenciación, como la clase
social, la edad, la condición étnica y etaria, la preferencia sexual y el credo religioso, entre otras.
Por tanto, es incorrecto hacer generalizaciones que obvien las especificidades del contexto en que
se producen y significan las relaciones de género. La premisa básica del género es la distinción que
establece con respecto al sexo. Mientras el sexo alude a las características biológicas con las que
nacemos, el género se relaciona con los aspectos sociales que dan contenido y sentido al hecho de
ser mujeres y hombres. La desigualdad de género no es por tanto resultado de factores naturales
sino sociales, esto es que no hay conductas exclusivas de un sexo, sino procesos sociales que
asignan y dan sentido a las diferencias biológicas, por lo que la identidad de las personas y las
condiciones a través de las cuales estos procesos se reproducen, pueden y deben cambiar hacia
mayores equilibrios y la igualdad de oportunidades.
Es así como la noción de género en tanto que categoría analítica, permite comprender una
dimensión de la desigualdad e inequidad social imprescindible para enfrentar los retos que
impone el cambio climático. El análisis de la vulnerabilidad acumulada por género producida por el
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
18
cambio climático implica operacionalizar la noción de género en los siguientes niveles y
dimensiones:
‫ ׇ‬Como categoría de análisis: permite comprender de qué manera las vivencias y
necesidades de hombres y mujeres producen vulnerabilidades y capacidades de
adaptación diferenciadas;
‫ ׇ‬Como herramienta metodológica: visibiliza aspectos de la realidad que suelen relegarse o
invisibilizarse en los estudios sobre los efectos sociales del cambio climático que no
incorporan los diferentes roles y responsabilidades, los niveles y la participación en la
toma de decisiones, las visiones, necesidades e intereses de mujeres y hombres, en
contextos socioculturales específicos donde el acceso, uso y control de los recursos
derivan en la desigualdad e inequidad en la distribución de oportunidades, derechos y
obligaciones entre hombres y mujeres.
‫ ׇ‬Como acción política: para promover la equidad de género y reducir la vulnerabilidad de
las mujeres ante el cambio climático.
Las condiciones de género que hacen de las mujeres uno de los sectores de la población más
vulnerables a los efectos del cambio climático son:
‫ ׇ‬Las relaciones asimétricas de poder entre hombres y mujeres;
‫ ׇ‬La violencia de género;
‫ ׇ‬La asunción de roles y responsabilidades diferenciadas en razón del género;
‫ ׇ‬La división sexual del trabajo;
‫ ׇ‬La inequidad en el acceso a los recursos;
‫ ׇ‬La reducida participación de las mujeres en la toma de decisiones y en la política (ámbito
privado y público);
‫ ׇ‬La excesiva carga de las mujeres en la responsabilidad de la alimentación doméstica;
‫ ׇ‬Las limitaciones culturales para moverse del espacio doméstico;
‫ ׇ‬El menor acceso a la información en caso de amenaza;
‫ ׇ‬El acceso limitado a los sistemas de alerta temprana y a pronósticos de variabilidad
climática;
‫ ׇ‬La dificultad para participar en procesos de capacitación de prevención de desastres.
Según el análisis con perspectiva de género realizado por Salazar Ramírez (2010) a las medidas de
adaptación y mitigación del cambio climático propuestas en el Plan Nacional de Cambio Climático
(PNCC), las estrategias registradas fomentan el rol tradicional de género de las mujeres a través
por ejemplo, de la implementación de las estufas ahorradoras de leña en las comunidades rurales.
Los métodos de reducción de emisiones y captura de carbono a menudo están orientados a los
propietarios de las tierras, que en general son hombres. No se explora la posibilidad de la
intervención de las mujeres en la transición energética para reducir emisiones más allá que en lo
que corresponde a la esfera doméstica de las mujeres. Aún cuando se reconoce el papel de las
mujeres en la producción de alimentos, no se plantean medidas para mejorar sus condiciones de
participación en este sector, ni se reivindican o valoran su contribución al mantenimiento de las
comunidades rurales.
En las zonas costeras el cambio climático puede producir reconversión de las actividades
productivas y migraciones, por lo que las dinámicas familiares también pueden verse
transformadas, con un probable incremento de la jefatura femenina en los hogares costeros.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
19
Respecto a los efectos del cambio climático en la salud, serán las mujeres quienes se harán cargo
del cuidado de la salud familiar lo que implica sobrecarga del trabajo enfermos, y el aumento de la
carga femenina no es visibilizada en el PNCC.
Con base en todo lo anterior y tomando en consideración la particular situación geográfica de Baja
California Sur, hemos identificado las siguientes vulnerabilidades acumuladas por género:
‫ ׇ‬Las mujeres que viven en el contexto urbano regional, que debido a la feminización de la
pobreza, son uno de los grupos sociales vulnerables, por lo que hay que considerar la
vulnerabilidad de las áreas urbanas localizadas en zonas de riesgo de inundación
cercanas a los arroyos, donde se han emplazado las colonias marginadas de la ciudad de
La Paz y la zona urbana de Los Cabos.
‫ ׇ‬Las Acuacultoras del Golfo y de la región Pacífico Norte: quienes además de sufrir los
problemas inherentes a la discriminación de género, habrán de enfrentar los impactos que
el CC tendrá en los recursos marinos, especialmente en las especies que constituyen la
base de su actividad productiva;
‫ ׇ‬Las productoras de dulces regionales y queso, es decir las rancheras: además de los
problemas inherentes a su condición de género, estas mujeres basan sus ingresos en la
venta de productos típicos regionales cuya materia prima proviene de la agricultura y la
ganadería que como hemos señalado es vulnerable ante el CC.
Conclusiones y propuesta para futuras investigaciones :
El resultado de este pre-diagnóstico de la vulnerabilidad de la población sudcaliforniana ante el CC
evidencia dos aspectos:
1. La situación de vulnerabilidad general que la población sudcaliforniana enfrenta es
demasiado grave para postergar acciones preventivas y adaptativas.
2. Es necesario realizar (en investigaciones posteriores) un diagnóstico detallado que nos
permita establecer índices de vulnerabilidad por microrregión, localidad, comunidad, o
grupo, según sea el caso. Este estudio permitiría diseñar una política de mitigación y
adaptación mucho más eficiente.
Los retos que plantean las consecuencias del CC ofrecen a BCS una coyuntura invaluable para
aprovechar su extraordinario capital humano y las diversas opciones existentes para elaborar una
planificación del desarrollo regional que le permita crecer económica y socialmente conservando
su extraordinario patrimonio natural y cultural. La entidad tiene características demográficas,
geográficas, sociales y económicas que le ofrecen la oportunidad de ser un laboratorio para la
sustentabilidad.
A reserva de hacer los estudios profundizados que sugeriremos más adelante, a manera de
síntesis, agrupamos en estrategias y líneas de acción las recomendaciones que mencionamos en
los apartados de este capítulo y que pueden ser útiles para diseñar una política precautoria de
adaptación al CC.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
20
Estrategia
1 Educación e
información.
2 Planificación
y gestión.
Acción de Adaptación
1.1. Diseñar un programa
eficiente y generalizado de
cultura del agua que
concientice a la población
respecto a la grave
situación de escasez de
agua y le enseñe cómo
puede ahorrarla.
1.2. Informar a la población
más vulnerable que habita
en esa zona sobre las
medidas a tomar para
evitar daños materiales y
riesgos en las personas.
Así como aportarles
alternativas de
reubicación.
1.3. Mantener y mejorar el
sistema de protección civil.
Acción de Mitigación
Vulnerabilidad
Elaborar un programa de Sequía
gestión del agua en BCS
en condiciones de CC.
Diseñar un programa de
información para evitar
los riesgos de ubicar
asentamientos humanos
y actividades productivas
en zona de riesgo.
Diseñar un programa de
información para evitar
los riesgos de ubicar
asentamientos humanos y
actividades productivas
en zona de riesgo.
1.4 Elaborar programas de
Elaborar programas de
información de los
capacitación para mitigar
impactos del CC que
los impactos del CC que
incrementan la
incrementan la
vulnerabilidad de las
vulnerabilidad de las
comunidades rancheras.
comunidades rancheras.
1.5 Elaborar programas de
Elaborar programas de
información de los
capacitación para mitigar
impactos del CC que
los impactos del CC que
incrementan la
incrementan la
vulnerabilidad de las
vulnerabilidad de las
comunidades pesqueras
comunidades pesqueras
tradicionales.
tradicionales.
2.1. Autorizar el uso del agua
Restringir el uso del agua
potable y tratada a las
potable y tratada a las
actividades productivas
actividades productivas
que sean prioritarias para que hagan un uso
el bienestar de la sociedad eficiente demostrado.
y el desarrollo regional.
2.2. Analizar la necesidad de
Evitar el establecimiento
reubicación, abandono,
de asentamientos
retroceso y protección de humanos y de actividades
los asentamientos
económicas es las zonas
humanos y de actividades costeras sujetas a riesgo.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
Impactos del
CC en zona
costera
(inundación,
destrucción y
erosión).
Inundación por
lluvias
extremas
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
rancheras
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
pesqueras
tradicionales.
Sequía
Impactos del
CC en zona
costera
(inundación,
destrucción y
21
económicas ubicados a
1km de la costa.
2.3.
2.4. Analizar la necesidad de
reubicación, abandono,
retroceso y protección de
los asentamientos
humanos y de actividades
económicas ubicados a
500m de los cauces de los
arroyos.
2.5. Elaborar un programa de
atención a las
vulnerabilidades socioambientales y económicas
de las comunidades
rancheras.
3 Gobernanza.
erosión).
Evitar la extracción de
agua de los acuíferos en
zona de riesgo.
Evitar el establecimiento
de asentamientos
humanos y de actividades
económicas es las zonas a
500m de los cauces de los
arroyos.
Fomentar la ganadería
sustentable con base en
los saberes del manejo
tradicional, con la
finalidad de mitigar el
sobre pastoreo -una de las
causas de la
desertificación- y para
salvaguardar la cultura
ranchera.
2.6. Mejorar los instrumentos Mitigar la sobrepesca del manejo pesquero (con disminuyendo el esfuerzo
base en el diálogo de
pesquero- y salvaguardar
saberes) al establecer
el estilo y medio de vida
cuotas y zonas de pesca
de las comunidades
tomando en cuenta la
pesqueras tradicionales,
sobreexplotación y los
fomentando:
impactos del CC en los
- la acuacultura
recursos pesqueros.
sustentable de variadas
especies nativas.
- la creación de reservas
marinas (no take zones).
- la diversificación de la
producción pesquera
(artesanías en conchas,
producción de perlas,
envase, conservas, etc.).
3.1. Fomentar la ceración de
Fomentar la ceración de
comités u observatorios
comités u observatorios
ciudadanos para evitar
ciudadanos para la
cualquier desperdicio del gestión del agua.
agua ya sea en su
extracción, conducción o
empleo.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
Intrusión salina
Inundación por
lluvias
extremas
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
rancheras
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
pesqueras
tradicionales.
Sequía
22
3.2. Fomentar la creación de
comités multisectoriales
(gobierno, academia, OSC
y comunidades) para
diseñar programas de
reordenamiento de las
actividades agrícolas y
ganaderas de las
comunidades rancheras en
condiciones de CC y
proponer actividades
alternativas.
3.3. Fomentar la creación de
comités multisectoriales
(gobierno, academia, OSC
y comunidades) para
diseñar programas de
reordenamiento de las
actividades pesqueras en
condiciones de CC y
proponer actividades
alternativas.
Implementar el diálogo
de saberes como
estrategia para elaborar
programas de manejo
socio-ambiental y de
dinamización económica
comunitario de las
comunidades rancheras.
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
rancheras
Implementar el diálogo
de saberes como
estrategia para elaborar
programas de manejo
socio-ambiental y de
dinamización económica
comunitario de las
comunidades pesqueras
tradicionales.
Sensibilidad
acumulada de
las
comunidades
pesqueras
tradicionales.
Sin afán de exhaustividad, entre las propuestas de investigaciones a desarrollar para determinar
los indicadores de vulnerabilidad, así como para elaborar una política detallada de adaptación
consideramos los siguientes estudios:
Vulnerabilidad
Sequía
Estudio propuesto
Análisis (costo/beneficio) crítico (incluyendo externalidades) del
consumo de agua del sector del turismo tradicional, incluyendo campos
de golf.
Impactos del CC en zona Diagnóstico de los factores socioeconómicos que acentúan o atenúan la
costera
vulnerabilidad de la población y de los asentamientos humanos
Realizar un modelo de elevación digital de la zona costera a una escala
lo suficientemente fina para poder estudiar la vulnerabilidad de la
población ante la elevación del nivel del mar. Este análisis permitiría
identificar las localidades y/o colonias que se encuentran más
expuestas y por lo tanto que son más vulnerables.
Sensibilidad acumulada Realizar un estudio social, económico y ambiental del manejo de la
de las comunidades
ganadería y del beneficio que aporta esta actividad a la sociedad
rancheras
sudcaliforniana tanto a través de sus productos como a través del
sostenimiento de las comunidades rancheras.
Sensibilidad acumulada Realizar un estudio social, económico y ambiental de diversas opciones
de las comunidades
de pesca y acuacultura sustentables y del beneficio que aportan estas
pesqueras tradicionales. actividades a la sociedad sudcaliforniana tanto a través de sus
productos como a través del sostenimiento de las comunidades
pesqueras tradicionales.
Población vulnerable ante el CC en BCS, PEACC
23
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