Leer - Valero Murillo Martínez

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La función de reproducción
La vida es un proceso de duración limitada. Los individuos que
desaparecen deben ser sustituidos pues, de otro modo, los seres vivos se
extinguirían de la superficie del planeta.
Esto sucede gracias a la función de reproducción, proceso por el cual unos
seres vivos dan origen a otros nuevos, aumentando el número de individuos.
En el hombre, la reproducción es sexual, ya que el nuevo individuo resulta
de la unión de dos células especiales llamadas gametos; el gameto paterno
se llama espermatozoide y el materno, óvulo.
Estas células están producidas por unas glándulas que reciben el nombre
de gónadas; las gónadas del hombre se llaman testículos y las de la mujer,
ovarios.
Aparato genital masculino
Vista frontal
Vista lateral
Aparato genital masculino: órganos externos
Los testículos son dos órganos de forma redondeada que se encuentran
fuera de la cavidad corporal, encerrados en una bolsa llamada escroto.
Son las gónadas masculinas y
producen los espermatozoides.
Además
secretan
hormonas
masculinas,
andrógenos
y
testosterona, responsables del
comportamiento sexual y de la
aparición de los caracteres
sexuales secundarios.
Caracteres sexuales secundarios:
• voz grave
• pelo en barba y pecho
• mayor masa muscular que la
mujer
• distribución de las grasas
diferente a la mujer.
Aparato genital masculino: órganos externos
El pene es un órgano cilíndrico de naturaleza esponjosa.
Por su interior discurre la uretra (conducto por el que sale al exterior tanto la
orina como el semen) y posee una irrigación sanguínea abundante que le
permite aumentar su tamaño bajo determinados estímulos.
Su extremo se llama glande y la
piel que lo cubre, prepucio.
El glande es extremadamente
sensible debido a la acumulación
de terminaciones nerviosas y está
unido al prepucio por un
ligamento llamado frenillo.
Aparato genital masculino: órganos internos
Los conductos deferentes son los
tubos a través de los cuales se
desplazan los espermatozoides desde
los testículos hasta la uretra, por la
que salen al exterior.
En la parte posterior de la vejiga de la
orina se encuentra las vesículas
seminales, que realizan una doble
misión: almacenan los espermatozoides
por un tiempo limitado y producen parte
de los líquidos que forman el semen.
Aparato genital masculino: órganos internos
Debajo de la vejiga urinaria se encuentra la
próstata.
Es una glándula que rodea a la uretra en el punto
en que se une a los canales deferentes.
Produce el líquido prostático que, junto con los
espermatozoides y el líquido segregado por las
vesículas seminales, forma el semen o esperma.
Las glándulas de Cowper, también
llamadas glándulas bulbouretrales,
están situadas debajo de la próstata y
a ambos lados de la uretra.
Previamente
a
la
eyaculación,
segregan unas sustancias que
neutralizan la acidez de la orina y
preparan
el
camino
a
los
espermatozoides.
Aparato genital masculino: los espermatozoides
Los espermatozoides son los gametos masculinos que aportarán los genes
del padre al futuro embrión. Son células móviles que constan de tres partes:
•
Cabeza. Contiene el núcleo con los 23 cromosomas* aportados por el
padre al futuro hijo.
•
Pieza intermedia: contiene numerosas mitocondrias que aportan la energía
necesaria para moverse.
•
Cola: es un flagelo que le permite
desplazarse por el útero y las trompas de
Falopio
Cromosomas. Los cromosomas son los portadores de las características hereditarias
de cada especie Todas las células del ser humano tienen 46 cromosomas, excepto los
espermatozoides y los óvulos que tienen la mitad.
Aparato genital masculino: los espermatozoides
La producción de espermatozoides comienza en la pubertad, alrededor de los
trece años, y continúa durante toda la vida, aunque va decreciendo con la
edad. Se pueden fabricar miles de ellos cada día.
Para desarrollarse, los espermatozoides necesitan una temperatura
ligeramente inferior a la corporal. Por esta razón, los testículos se alojan fuera
de la cavidad abdominal.
En cada eyaculación se expulsan entre 200 y 300
millones de espermatozoides. Dentro del aparato
reproductor femenino pueden permanecer vivos
hasta 3 días, tiempo en el que puede producirse
la fecundación.
Si no hay eyaculaciones, el esperma es
reabsorbido por el organismo, no afectando por
ello a la capacidad de producir nuevos
espermatozoides, ni a la actividad sexual
Aparato genital femenino
Vista lateral
Vista frontal
Aparato genital femenino: órganos externos
El conjunto de los órganos externos de la mujer recibe el nombre de vulva y
consta de:
•
•
Labios mayores. Pliegues de piel situados a ambos lados de la vulva.
Labios menores. Están situados por dentro de los mayores. Son dos finos
pliegues con gran número de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas.
Protegen la entrada de la vagina y el orificio uretral. Se unen en la parte superior
formando el prepucio del clítoris.
•
Clítoris. Está situado entre los labios
mayores y menores. Es un órgano
constituido por tejido eréctil que, al igual
que el pene, experimenta cambios de
tamaño y consistencia bajo determinados
estímulos.
•
Orificio uretral. Es la terminación de
la uretra, el orificio por el que sale la orina
al exterior. Está situado debajo del clítoris
y encima de la entrada de la vagina.
Aparato genital femenino: órganos internos
Los ovarios son dos órganos del tamaño de una aceituna situados en la
cavidad abdominal a ambos lados del útero. Son las gónadas femeninas y
contienen los óvulos.
Además secretan las hormonas femeninas, estrógenos y progesterona, que
regulan el ciclo ovárico y la aparición de los caracteres sexuales secundarios
(desarrollo de los pechos, voz menos grave que en los hombres, etc.).
Las trompas de Falopio son dos
tubos delgados situados a ambos
lados del útero.
Su misión es recoger el óvulo
cuando es expulsado por los ovarios
y transportarlo hasta el útero.
En las trompas de Falopio es donde
se produce la fecundación (unión
del óvulo y el espermatozoide).
Aparato genital femenino: órganos internos
El útero, también llamado matriz, es un órgano hueco de estructura muscular
con forma de pera invertida. Su parte inferior, más estrecha, se llama cuello y
permite la salida del flujo menstrual y del feto en el momento del parto.
Está revestido en su interior de una capa mucosa, llamada endometrio, que
experimenta modificaciones en función del ciclo menstrual y que es donde anida
y se desarrolla el óvulo fecundado.
Aparato genital femenino: órganos internos
La vagina es un conducto expansible de
unos 8 a 10 cm de longitud que comunica el
útero con el exterior.
Aloja el pene durante el coito y es el
conducto por el que sale al exterior el feto
en el parto.
En la abertura vaginal se encuentra el
himen, membrana elástica y porosa que
permite tanto la salida como la entrada de
secreciones (por ejemplo, el semen que
pudiera haber sido depositado en la entrada
de la vagina).
La importancia del himen es, básicamente,
cultural. El himen puede romperse por una
relación sexual o por un esfuerzo físico.
Aparato genital femenino: el óvulo
El óvulo es una célula grande, de 0,14 mm de diámetro.
Consta de un núcleo, que contiene los 23 cromosomas proporcionados por
la madre al futuro hijo y de un citoplasma con abundantes sustancias
nutritivas (vitelo) para el futuro embrión.
La membrana celular del óvulo se llama
membrana vitelina.
Los óvulos son inmóviles y se
desplazan gracias a los movimientos de
las trompas.
Pueden permanecer vivos hasta 1 día.
Aparato genital femenino: el óvulo
Los óvulos se producen en los folículos que se encuentran en los ovarios.
Los ovarios contienen numerosos folículos en distintos estados de
maduración.
Cuando el folículo está
maduro se rompe y libera el
óvulo. Este proceso se
denomina ovulación. El óvulo
es conducido por la trompa de
Falopio hasta el útero.
La formación de los óvulos se
inicia ya en el feto.
El proceso de maduración de
los folículos se activa en la
pubertad, tiene lugar cada
mes y finaliza con la
menopausia.
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