1 R E V I S T A C U B A N A D E SUMARIO CONTENTS SOMMAIRE EDITORIAL 5 ARTÍCULOS ORIGINALES Enfermedad del desarrollo de la cadera Hip developmental disease Maladie du développment de la hanche 7 Jorge Riaño Echenique, Elsa M. García Estrada y José Manuel González Gil Morbilidad por fractura de cadera Morbidity from hip fracture Morbidité par fracture de hanche 12 Alexis Pérez Carvajal, Severino E. Matos Duarte, Antonio Padovani Cantón, María de los Ángeles Díaz Domínguez y Jesús M. Alonso Pérez Osteotomías de apoyo en el tratamiento de las fracturas intertrocantéricas inestables de cadera Supporting osteotomy in the treatment of unstable intertrochanteric hip fractures Ostéotomies d´ appui dans le traitement fractures intertrochantériennes instables de hanche 17 Rafael Echevarría Castillo y Osvaldo Pereda Cardoso Morbimortalidad por fractura de cadera Morbimortality from hip fracture Morbi-mortalité para fracture de hanche 21 Hilario Collazo Álvarez y Noelia M. Boada Sala Terapéutica con imanes en afecciones del aparato locomotor Magnetotherapy in affections of the locomotor system Thérapeutique par aimants des affections de l´appareil locomoteur 26 Ulises Sosa Salinas y Consuelo V. Ramos González Tratamiento artroscópico de la fractura de la espina tibial anterior. Presentación de una técnica quirúrgica Arthroscopic treatment of the anterior tibial spine fracture. Presentation of a surgical technique Traitment arthroscopique de la fracture de l´épine tibiale antérieure. Présentation d´une technique chirurgical Sergio Morales Piñeiro y Roberto Mata Cuevas 32 2 Tratamiento quirúrgico de la luxación recidivante de hombro por la técnica de Boytchev Arthroscopic treatment of the recidivant shoulder luxation by Boytchev’s technique Traitement chirurgical de la luxation récidivante de l´épaule par la technique de Boytchev 36 Mario Bernal González, Nelson Cabrera Viltres, Xiomara de J. Remón Dávila y Leopoldo Álvarez Placeres Colgajos locales en el tratamiento de urgencia de las amputaciones distales de los dedos Local flaps in the emergency treatment of distal amputations of the fingers Lambeaux locaux dans le traitement 41 Héctor Blanco Placencia y Osvaldo Pereda Cardoso Valoración artroscópica de las fracturas de la espina tibial anterior Arthroscopic assessment of the anterior tibial spine fractures Evaluation arthroscopique des fractures de l´épine tibiale antérieure 46 Sergio Morales Piñeiro y Roberto Mata Cuevas Nueva técnica artroscópica para el síndrome del espolón del calcáneo New arthroscopic technique for the calcaneal spur syndrome Nouvelle technique arthroscopique pour le syndrome de l´éperon calcanéen 51 Carlos E. Rodríguez Blanco y Heriberto Ojeda León PRESENTACIÓN DE CASOS Síndrome de Holt y Oram. Presentación de un caso Holt and Oram’s syndrome: A case report Syndrome de Holt et Oram. Présentation d´un cas 56 Rolando Gondres Argote, Daysi Socorro Febles, Osana Vilma Rondón García y Martha Melo Víctores Luxaciones congénitas múltiples o síndrome de Larsen. Presentación de tres casos Multiple congenital luxations or Larsen’s syndrome. Report of 3 cases Luxations congénitales multiples ou syndrome de Larsen. Présentation de trois cas 62 José Manuel González Gil, Déborah A. García Martínez y Omar González Salgado Utilidad del colgajo inguinal McGregor en la reparación de pérdidas cutáneas extensas de la mano Usefulness of McGregor inguinal flap in the repair of extensive cutaneous losses of the hand Efficacité du lambeau inguinal McGregor dans la restauration de pertes cutanées extensives de la main Pedro Santana López, Mario Chiong Castillo, Adalberto Fernández Abréu y Danilo Ducongé Oliva 66 3 Fractura del húmero en una atleta de judo. Presentación de un caso Humerus fracture in a judo athlete. A case report Fracture de l´humérus chez un athléte de judo. Présentation d´un cas 70 Rudbeckia D. Álvarez Núñez, Elsa Luna Ceballos, María E. Domínguez Pérez y Godetia M. Porto Álvarez Alternativa quirúrgica en el tratamiento de la osteomielitis aguda posfractura abierta de la tibia. Presentación de un caso Surgical alternative in the treatment of acute osteomyelitis after open tibia fracture. A case report Alternative chirugicale dans le traitement de l´ostéomyélite aigue aprés fracture ouverte du tibia. Présentation d´un cas 73 Reynol Delfín García Moreiro, Hilario Collazo Álvarez, Juan Carlos Estenoz Esquivel y Diana Ayup García Colgajo sural superficial. Una solución para los defectos de la pierna y el pie Superficial sural flap. A solution to leg and foot defects Lambeau sural superficial, une solution pour les défauts de la jambe et le pied 77 Pedro Santana López, Mario Chiong Castillo, Danilo Ducongé Oliva y Adalberto Fernández Abréu Mano zamba congénita Congenital club-hand Main bote congénitale 82 Miguel Ángel de la Torre Rojas, Elena Menéndez Hernández y Samuel Román Fernández Colgajo peroneo breve. Presentación de un caso Peroneal brevis flap. A case report Lambeau péronier court. Présentation d´un cas 85 Adalberto Fernández Abréu, Pedro Santana López, Mario Chiong Castillo y Danilo Ducongé Oliva Espina bífida. Presentación de una familia Spina bifida. A family report Spina-bifida. Presentation d´une famille 89 Elsa Luna Ceballos, María E. Domínguez Pérez y Rudbeckia Álvarez Núñez TEMAS DE ACTUALIZACIÓN Técnica quirúrgica para la corrección de la mano zamba congénita Surgical technique for the correction of congenital club-hand Technique chirurgicale pour la correction de la main bote congénitale 92 Rodrigo Álvarez Cambras, Nelson Cabrera Viltres, Xiomara J. Remón Dávila, Mario J. Bernal González y Fidel Basulto Arencibia Otros fármacos y procederes en el tratamiento de las infecciones en Ortopedia Other drugs and procedures in the treatment of orthopedic infections D´ autres médicaments et procedés dans le traitment des infections en Orthopédie Digmara Barbán Lores, Goliat Reina Gómez, Daysi Socorro Febles y María Virginia Yon Lee 99 4 La minifijación ósea externa en las malformaciones congénitas The external bony minifixation in congenital malformations La minifixation osseuse externe dans les malformation congénitales 102 Rodrigo Álvarez Cambras, Mario de J. Bernal González y Nelson Cabrera Viltres Síndrome de Marfán: Diez años de experiencia Marfan’s syndrome: 10 years of experience Syndrome de Marfán: dix ans d´expérience María Eugenia Domínguez Pérez, Elsa Luna Ceballos y Rudbeckia Álvarez Núñez 108 5 EDITORIAL Estimados lectores: Hoy tienen en sus manos un nuevo número de nuestra revista. Los resultados alcanzados en los anteriores fueron satisfactorios, aunque algunos aparecieron tardíamente motivado por la carencia de un colchón de artículos capaz de posibilitar la pronta conformación. Asimismo se detectaron problemas con la actualización de la bibliografía por la entrada de trabajos no ajustados a los requerimientos expuestos en las “Instrucciones al autor”. Estamos seguros de que con los innumerables centros de información que a través de INFOMED se han instalado recientemente en las instituciones de salud, las bibliografías se actualizarán aún más y que con nuestro esfuerzo lograremos un trabajo de mayor calidad. Con el espíritu que caracteriza a los colegas ortopédicos, nuestra especialidad seguirá en punta; así nuestra salud pública y en particular nuestro pueblo, se sentirán satisfechos de los servicios que brindamos. Seguir adelante junto a la Revolución es la palabra de orden. Prof. Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras Director Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología 6 P ara m a y or in form a c i n O fic ina C e ntra l d e R um bo s , D ir. R e la c io na les In te rn ac io n ales L n e a N o . 6 0 e s qu ina a M , E l Ved ad o . Te l.: 6 6-2113 al 1 5 7 HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE "WILLIAM SOLER". CIUDAD DE LA HABANA ARTÍCULOS ORIGINALES Enfermedad del desarrollo de la cadera DR. JORGE RIAÑO ECHENIQUE,1 DRA. ELSA M. GARCÍA ESTRADA2 Y DR. JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ GIL3 Riaño Echenique J, García Estrada EM, González Gil JM. Enfermedad del desarrollo de la cadera. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):7-11 Resumen Este trabajo analiza una casuística de 200 niños con signos clínicos y/o radiológicos de displasia congénita de cadera, lo que supone el 2,20 % de los recién nacidos. En los resultados se evidencia una mayor frecuencia entre los hijos de madres jóvenes, un predominio entre las de origen rural, un porcentaje alto de presentaciones de nalgas, una incidencia elevada entre las de edades gestacionales superiores a 39 sem., predominante en el sexo femenino, mayor afectación unilateral con predominio evidente de lesión en el lado izquierdo y un número relativamente bajo de malformaciones asociadas. Las formas anatomorradiológicas halladas por orden de frecuencia fueron, displasia subluxaciones y luxaciones con una proporción alta de asociación unilateral de anomalías. El tratamiento fundamentado en Harnes de Pavlick para la displasia cefálica y acetabulares sin subluxaciones y con ellas y yeso en posición de centraje en la luxación, así como tenotomías en casos de abducción limitada dio resultados francamente favorables. DeCS: LUXACION CONGENITA DE LA CADERA/genética; LUXACION CONGENITA DE LA CADERA/cirugía; RECIEN NACIDO; ENFERMEDADES FETALES. La displasia congénita de la cadera es un problema importante que plantea serias dificultades diagnósticas y terapéuticas de las que son responsables el pediatra y el ortopeda infantil. El primero, por la necesidad que tiene de hacer el diagnóstico y el segundo, porque ha de instaurar el tratamiento adecuado al tipo, grado y momento del proceso, ambos conjuntamente han de resolver no sólo la situación inmediata, sino también el porvenir definitivo de la cadera en crecimiento para evitar secuelas mediante métodos preventivos o reparadores y si ello no es posible se recurrirá a la cirugía ortopédica paliativa o protésica en la adultez. En los últimos años hemos tenido la oportunidad de revisar una gran cantidad de trabajos clínicos y experimentales sobre la conocida enfermedad del desarrollo de la cadera los que han Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Instructor Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. 3 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. 1 2 aportado un voluminoso caudal de conocimientos sobre las condiciones anatómicas y fisiológicas que predisponen o favorecen al desarrollo de la enfermedad, así como la participación de factores genéticos y ambientales en el desencadenamiento de la anomalía que han tenido gran utilidad práctica y han permitido el establecimiento de pautas y modelos diagnóstico y tratamientos precoces. En este trabajo, nos proponemos analizar la casuística de niños afectados por esta anomalía con el objetivo de comprobar si es que existe diferencias en nuestro estudio como se señala en bibliografías revisadas de otras poblaciones y de ser así, cuál era su tipo y frecuencia, así como su origen genético, étnico o ambiental, si el pesquisaje sistemático de la disciplina luxante de la cadera era adecuado y si las pautas terapéuticas seguidas daban los resultados esperados. 8 Métodos El material humano comprende 200 niños con signos clínicos y/o radiológicos de enfermedad congénita de la cadera en el período comprendido desde marzo de 1993 a 1999. En todos los casos en que existían manifestaciones clínicas de la enfermedad se obtuvo una radiografía simple en proyección anteroposterior (rótula al Cenit) y una radiografía en proyección frontal a 45o de abducción (proyección en rana). Los criterios diagnósticos siguieron pautas establecidas y fueron de orden clínico (signo de ortolani, prueba de Barlow, asimetría de pliegues, acortamiento y movilidad anormales de las caderas) y radiológicos (defectos en los núcleos de osificación y/o cavidad cotiloidea, así como desplazamiento de la cabeza femoral). Pautas terapéuticas 1. Niños con signos clínicos de enfermedad congénita de cadera y hallazgos radiológicos negativos: Observación. 2. Niños con signos clínicos de enfermedad congénita de cadera y radiológicos de displasia cefálica y/o acetabular, así como subluxación de la cabeza femoral: Uso de correas de Pavlick y nuevo control cada 3 ó 4 meses. 3. Niños con signos de enfermedad congénita de cadera y radiológicos de displasia cefálica y/o acetabular con luxación de la cabeza femoral: Ingreso hospitalario con tracción de partes blandas al Cenit con abducción progresiva por 2 ó 3 semanas, según control radiológico periódico (cada 7 días), tenotomías del psoas ilíaco y utilización de yeso en posición de centraje (posición humana) y controles evolutivos clínicos y radiológicos cada 4 meses. 4. La valoración de los resultados obtenidos se hizo clínica y radiológicamente. Resultados De acuerdo con criterios clínicos la incidencia de esta enfermedad fue de 200 niños entre 9 000 recién nacidos (2,22 %). En la figura 1 agrupamos los datos que recogen la procedencia de las madres de nuestros enfermos y resulta que el 64,5 % es del medio rural y el 33,5 % de origen urbano. Eran 24 madres menores de 20 años para 12 %; el 57,5 %, que equivale a 115 casos, son madres con edades que oscilan entre 21 y 25 años mientras que entre 26 y 30 años encontramos 37 madres que corresponden a 18,5 % en esta casuística (tabla 1). Urbano 35,5% Rural 64,5% FIG. 1. Distribución de casos según procedencia de la madre. TABLA 1. Distribución de edades de las madres de los pacientes Edad madre (años) < 20 21-25 26-30 31-40 > 40 No. madres 24 115 37 20 4 % 12 57,5 18,5 10 2 La distribución según el número de gestaciones de las madres se refleja en la figura 2, donde se observa que 147 madres, que equivale a 73,5 %, son nulíparas. En los tipos de presentaciones fetales es de destacar que existió cierto grado de similitud entre ambas presentaciones, pues 51 % (102 madres) tuvieron presentación de nalgas, mientras 49 %, que equivale a 98 madres, sus fetos venían en posición cefálica. Multíparas 26,5% Primíparas 73,5% FIG. 2. Distribución de casos según el número de gestaciones. 9 Se pudo notar un aumento en el número de cesáreas de estos recién nacidos que corresponde con 119 casos, para un 59,5 %, mientras que los partos fisiológicos fueron 81 para un 40,5 %. En edades gestacionales de 40 semanas se registra el porcentaje absoluto mayor de enfermedad congénita de cadera, mientras en las pretérminos la incidencia es mínima. Encontramos un predominio de enfermedad congénita de cadera en el sexo femenino con una frecuencia de 69,5 % (139 casos) y en el masculino 61 para el 30,5 %. La enfermedad congénita de cadera fue unilateral en 168 casos (84 %) y bilateral en 32 (16 %). De las formas unilaterales la cadera afectada con mayor frecuencia fue la izquierda en 144 casos (72 %) y la derecha en 24 lo que se corresponde con el 12 % (tabla 2). El número de malformaciones asociadas en nuestra serie es muy bajo (tabla 3). En nuestro estudio se trazaron diferentes pautas terapéuticas según la forma de presentación de la enfermedad. TABLA 2. Distribución de los casos según formas anatomorradiológicas Formas anatomorradiológicas Unilateral Bilateral Unilateral izquierda Unilateral derecha No. de casos 168 32 144 24 % 84 16 72 12 TABLA 3. Distribución de los casos según malformaciones asociadas Malformaciones Pie equinovaro Pie calcáneo valgo Luxación congénita rodilla Artrogriposis Síndrome Down Sindactilia Tortículis congénita No. de casos 3 4 2 2 2 2 1 normalidad clínica y radiológica, solamente en 11 niños hubo la necesidad de continuar con una optesis de Ponsetti durante 4 meses hasta su total recuperación. 2. Valorados 12 niños con signos clínicos de enfermedad congénita de cadera y radiológicos de displasia acetabular con subluxación de la cabeza femoral a los cuales se les indicó Harnes de Pavlick y durante el tercer y cuarto control, 8 de ellos estaban completamente normales, en 4 sus cabezas femorales estaban centradas y estables, pero sus techos permanecían displásicos, por lo que se decidió mantener con optesis de Ponsetti durante 2 controles de consulta hasta que sus techos quedaran completamente horizontalizados. 3. De los niños con clínica de enfermedad congénita de cadera y signos radiológicos de displasia cefálica y/o acetabular con luxación evolucionaron bien 3 a los 14 meses de edad; en otros casos se les realizó tetomía del psoas ilíaco y reducción manual con anestesia seguido de inmovilización en posición de centraje (posición humana); este proceder se realizó cada 4 meses con controles clínicos y radiológicos en el salón; se revisó la estabilidad de la cabeza femoral al tomar como patrón pronóstico la zona de RANCE y así 41 niños alcanzaron su normalidad clínica y radiológica al cabo de 2 años de tratamiento. 4. Fue necesario realizar 4 osteotomías del hueso innominado (Salter) debido a la gran verticalización del techo acetabular y por supuesto, al alto grado de inestabilidad de la cadera. Discusión % 1,5 2 1 1 1 1 0,5 De los 200 niños que presentaban signos clínicos de enfermedad congénita de cadera y hallazgos radiológicos de displasia cefálica y/o acetabular: 1. En el primer control al indicarse Harnes de Pavlick al año de edad, la totalidad de los niños tenían La frecuencia encontrada por nosotros de recién nacidos con signos clínicos de enfermedad congénita de cadera e incluso al limitarse a los que presentaban hallazgos radiológicos positivos es muy alta en comparación con la fijada en la literatura médica que se ha cifrado entre 1,55 ×1 000 y 1,7 × 1 000 nacidos vivos2,4,5 lo que si bien puede estar justificada por razones raciales y geográficas ligadas a distintos factores genéticos y ambientales, estas dependientes de las costumbres de llevar a los lactantes en posición con las caderas extendidas y en abducción y el alto porcentaje de niños afectados de otros colectivos que no se diagnostican en el período neonatal inmediato,2,3,6 todo ello viene a poner en evidencia que la metodología 10 diagnóstica por nosotros seguida en la enfermedad luxante de la cadera es efectiva. Otro aspecto a considerar justificativo de las diferentes estadísticas es el momento de la exploración, pues se ha comprobado que 58 % de las caderas inestables al nacer se han curado a los 4 días, 60 % de la primera semana y 88 % en los primeros meses.1,8,12 Lo que sí se afirma y nosotros compartimos es que si queremos conseguir resultados adecuados y evitar tratamientos penosos de una cadera ya luxada, tenemos que diagnosticar la luxabilidad lo más precozmente posible por signos clínicos al tener en cuenta que la positividad de ellos da una seguridad del 100 % en los diagnósticos y que los signos radiológicos antes de la aparición del núcleo de la cabeza femoral dificultan esta exploración en el recién nacido donde es frecuente no descubrir signo o simplemente ningún dato de alarma.1,13 El alto número de deformidades presentes en el momento del nacimiento vendrían a comprobar que es una malformación congénita en su origen2,3,9 y que se desarrolla intraútero, en contra de los que sustentan que la mayoría de los casos se producen en etapa posnatal.14 El predominio de madres del medio rural es evidente sin que podamos encontrar explicaciones razonables, debido a la gran diseminación de la salud pública y la asistencia médica en todos los rincones de nuestro país. Al ser el útero de las primíparas el de mayor tono muscular que el de las multíparas, hay una mayor frecuencia de compresiones y malposiciones y una menor cantidad del líquido amniótico que restringe el movimiento fetal e impide la versión cefálica, todo ello justifica que la enfermedad luxante congénita de cadera sea más frecuente en primogénitas como de hecho se refleja en nuestra casuística y que explica a su vez que coincida con madres jóvenes de edad.2,7,10,12 De acuerdo con el tipo de presentación hemos visto una similitud entre las presentaciones cefálicas y pelvianas, cuestión esta que no coincide con otras bibliografías revisadas, en las cuales se han notado un mayor porcentaje de recién nacidos con luxación congénita de cadera que tienen antecedentes de malposición de nalgas.2,9 El hecho de que la pelvis del feto sea aprisionada dentro de la pelvis de la madre, lo que fuerza las caderas a una posición de extrema flexión e impone que la cabeza femoral provoque que partes sin cubrir distiendan la cápsula lo que se asocia a veces con la extensión de la rodilla1,4,11 con tensión de los músculos izquiotibiales que empujan la cabeza femoral contra el reborde posterior del cótilo deformándolo, al tiempo que la presión del trocante menor y de la cara interna del cuello femoral aplastan la parte anterosuperior del rodete acetabular forzándolo en eversión y otros en inversión para llegar así a las distintas formas de enfermedad congénita de la cadera. La presentación de nalgas impide al feto cambios de posición que conllevan a que no pueda sustraerse de esta peligrosa posición y que las fuerzas deformantes actúen constantemente sobre el rodete acetabular. El mayor número de niños afectados durante las 40 semanas o con posterioridad, lo interpretamos como consecuencia lógica de su mayor tamaño y peso lo que lleva a un aumento en el número de presiones sobre el cuerpo fetal. Se encontró que es más frecuente la enfermedad congénita de cadera en el sexo femenino que en el masculino. Esta predominancia es menor que la registrada por diferentes autores13,14 cuyas cifras oscilan entre 80 y 90 % de predominio en el sexo femenino, discrepancia que se ha relacionado con la influencia de factores hormonales en la producción de la enfermedad,1,8 ya que durante el segundo y tercer trimestre es cuando la estrona y progesterona entran en circulación fetal, pero en caso de que el metabolismo hepático fracase, estas estimularían el útero y producirían relaxina que al pasar a la circulación fetal causaría laxitud capsuloligamentosa. 5,9 Argumento contrario a este se halla en la teoría que señala como causa primaria la hiperlaxitud ligamentosa que es más frecuente en la hembra. La mayor incidencia de afección unilateral de cadera es semejante a la descrita por otros autores. Se ha fijado que la lesión en la cadera izquierda es 40 veces más frecuente que en la derecha para unos investigadores, mientras que en otros estudios la proporción señala 2:1; 2,4,5 en nuestra serie la diferencia es significativa (168 casos para un 84 %). Se ha demostrado que la cadera izquierda comprimida contra el promontorio sacro de la madre en la posición de nalgas podría ser la razón para la asociación entre las luxaciones del lado izquierdo y la presentación de nalgas. En contraste con la mayoría de trabajos publicados que hacen hincapié en la relativa frecuencia de malformaciones asociadas a la enfermedad congénita de cadera, nosotros hemos observado un número limitado, pero el tipo de malformaciones es el mismo.2,4,9 11 En relación con el tratamiento de los niños con signos clínicos de enfermedad congénita de cadera y radiológicos de displasia acetabular y/o cefálica, la utilización de los Harnes de Pavlick en principio se ha mostrado ser un método corrector suficiente y en aquellos casos limitados que sobrepasaron los 13 meses de edad, convenimos usar la optesis de Ponsetti en abdución y se logró así su total solución. Todas las observaciones que clínica y radiológicamente presentaban subluxación evolucionaron de forma satisfactoria bajo tratamiento con los Harnes de Pavlick por lo que el empleo de este procedimiento queda justificado; si bien sería preciso recurrir a la tenotomía de aductores y psoas en el caso de que existiese flexión y abducción limitada. El empleo de yeso en posición humana previa tenotomía del psoas y aductores, así como la hospitalización para el tratamiento a través de la tracción progresiva en abducción, pudiera evidentemente ser sometido a crítica a partir de la base de que cuando el centrado manual es fácil sería más que suficiente la colocación de una férula en abducción que resultaría menos molesta y que permitiría más fácilmente la limpieza del niño y daría además más libertad de movimientos activos sin salirse de los límites prescritos, pero es que dada las condiciones ambientales en que nos movemos y el grado de instrucción de los familiares, queremos asegurar la constancia en la fijación de la abducción para así evitar ulteriores procedimientos quirúrgicos. Summary A casuistics of 200 children with clinical and/or radiological signs of congenital hip dysplasia, accounting for 2.20 % of the newborn infants, is analyzed in this paper. Among the results we found a higher frequency among the children from young mothers, mainly in those of rural origin, a high percentage of breech presentations, an elevated incidence in gestational ages over 39 weeks, a predominance of the female sex, higher unilateral affectation with an evident prevailing of injury on the left side and a relatively low number of associated malformations. The most frequent anatomoradiological forms observed were dysplasia, subluxations and luxations with a high proportion of unilateral association of abnormalities. The treatment was based on Pavlick Harness for cephalic dysplasia and acetabular dysplasias with or without subluxations and cast in physiological position of the articulation in the luxation, as well as on tenotomies in those cases of limited abduction. The results were favorable. Subject headings: HIP DISLOCATION, CONGENITAL/ genetics; HIP DISLOCATION, CONGENITAL/surgery; INFANT, NEWBORN; FETAL DISEASES. Résumé Dans ce travail, une casuistique de 200 enfants avec signes cliniques et/ou radiologiques de dysplasie congénitale de hanche, supposant 2,20% des nouveaux nés, est analysée. D’après les résultats, on a bien constaté une incidence plus grande chez les enfants de mères jeunes, une prédominance parmi celles d’origine rurale, un haut pourcentage de présentations du siège, une incidence élevée parmi celles d’âge gestationnel supérieur à 39 semaines, une haute prédominance du sexe féminin, une affection unilatérale plus grande avec prédominance évidente de lésion du côté gauche et un nombre relativement bas de malformations associées. Les formes anatomoradiologiques rencontrées par ordre d’incidence ont été les dysplasies sous-luxations et les luxations d’une haute proportion d’association unilatérale d’anomalies. Le traitement, basé sur Harnes de Pavlick pour la dysplasie céphalique et acétabulaire sans sous-luxations, avec du plâtre en position centrée sur la luxation et des ténotomies en cas de abduction limitée, a vraiement réussi. Mots clés: LUXATION CONGÉNITALE DE LA HANCHE/ génétique; LUXATION CONGÉNITALE DE LA HANCHE/ chirurgie; NOUVEAU NÉ; MALADIES FŒTALES. Referencias bibliográficas 1. Salter RB. Innominate osteotomy in the treatment of congenital dislocation and subluxation of the hip. J Bone Joing Surg (BR) 1961;43B:518-39. 2. Rachio KH. Simultaneuos open reduction and salter innominate osteotomya for developmental dysplasia of the hip. J Bone Joint Surg 1996;78B47:1-6 3. Bestard Pividal G. Uso correcto de Pavlick en el tratamiento de la displasia congénita de cadera. Rev Cubana Pediatr 1982;54:593-603. 4. Fraga M, Villar JL. Displasia congénita de cadera Rev Esp Pediatr 1982;38(5):337-48. 5. Clin Pauvvels F, Osborne GV. Norteam Dislocations of the Hip Joint 1997;v.2:173. 6. Álvarez Cambras R. Tratado de Cirugía Ortopédica y Traumatología. La Habana, Editorial Pueblo y Educación 1986;t2:110. 7. Chapchal G. Cirugía ortopédica y traumática de la cadera. 1968;p357. Diagnóstico de la displasia de cadera. Ed. Revolucionaria. La Habana. 8. Klave K, Durmin CW. A clinical presentation of dysplasia of the Hip. J Bone Joing Surg (B) 1991;73B:423-9. 9. Gangloff S. Chiari pelvic osteotomy technique and indication. Pediatr Orthop 1994;3:68-75. 10. Terje T. Ultrasound measurement of femoral anteversion. J Bone Joing Surg (B) 1990;72B:726-7. 11. James F. Mooney brachial plexus palsy as a complication of Pavlick Harnes. Use J Pediatr Orthop 1994;14:677-9. 12. Gaborda GM. Renshaw TS. Reduction of congenital di slocation of the Hip. J Bone Joing Surg (AM) 1992;74:624-31. 13. Barlow T. Early diagnosis and treatment of congenital dislocation of the hip. J Bone Joing Surg 1962;44B:292. 14. Ransey PL. Laser congenital dislocation of the hip. Use of the Pavlick Harnes in the child during the first 6 month of life. J Bone Joing Surg 1990;58:1000-4. Recibido: 24 de noviembre de 1999. Aprobado: 20 de enero del 2000. Dr. Jorge Riaño Echenique. Hospital Pediátrico Docente "William Soler". San Francisco y Perla. Boyeros. Ciudad de La Habana, Cuba. 12 FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS “ERNESTO CHE GUEVARA”. PINAR DEL RÍO Morbilidad por fractura de cadera DR. ALEXIS PÉREZ CARVAJAL, 1 DR. SEVERINO E. MATOS DUARTE2 , DR. ANTONIO PADOVANI CANTÓN,3 DRA. MARÍA DE LOS ÁNGELES DÍAZ DOMÍNGUEZ4 Y DR. JESÚS M. ALONSO PÉREZ1 Pérez Carvajal A, Matos Duarte SE, Padovani Cantón A, Díaz Domínguez M de los A, Alonso Pérez JM. Morbilidad por fractura de cadera. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):12-6 Resumen El objetivo de esta investigación fue determinar las características de la morbilidad por fracturas de caderas (FC) en la provincia de Pinar del Río en el período 1996-1997. Se realizó un estudio descriptivo prospectivo de la morbilidad en el servicio de ortopedia y traumatología del Hospital Docente Clinicoquirúrgico “ Abel Santamaría” en el período comprendido de agosto de 1996 al mismo mes de 1997. Para adquirir la información se utilizó una encuesta previamente validada. Los resultados obtenidos mostraron que la fractura de cadera, cuya causa principal son las caídas accidentales (87,5 % de los casos) constituye un importante problema de salud en la tercera edad. El lugar de ocurrencia predominante fue la vivienda con el 74,4 %. Predominó la FC en el sexo femenino en comparación con el masculino. Por último, los resultados destacaron la necesidad de establecer estrategias de intervención al nivel primario para la prevención y el desarrollo de actividades dirigidas a elevar la calidad de vida del anciano. DeCS: FRACTURAS DE CADERA/etiología; FRACTURAS DE CADERA/prevención & control; MORBILIDAD; SALUD DEL ANCIANO; CALIDAD DE VIDA; PROMOCION DE LA SALUD. A medida que se controlan las enfermedades infecciosas, que suelen llevar a una muerte prematura, aumenta la esperanza de vida al nacer. La disminución simultánea de la tasa de mortalidad ha incidido en el incremento de la población de edad avanzada, la que se define como de 65 años y más. 1 Este envejecimiento de la población provocará una sobrecarga de los servicios de salud y originará problemas sociales, económicos y políticos.2 En personas de edad avanzada, las caídas representan un problema muy serio que conduce a traumatismos físicos y psicológicos y a un deterioro de la sociedad. A medida que avanza la edad, la incidencia de caídas aumenta de manera exponencial, especialmente en la mujer, debido a factores que pueden ser extrísecos, intrínsecos, o ambos, aunque gran parte de los estudios Especialista de I Grado en Medicina Interna. Especialista de II Grado en Epidemiología. Profesor Asistente. Especialista de II Grado en Medicina Interna. Profesor Titular. 4 Especialista de I Grado en Medicina Interna. Profesora Auxiliar. 1 2 3 efectuados sobre el tema han sido retrospectivos y se han basado en datos de dudosa calidad.3,8,9 En los últimos años ha aumentado la frecuencia de los traumatismos en pacientes ancianos, con una mayor incidencia se afecta la extremidad proximal del fémur.4 La osteoporosis es uno de los mayores problemas que enfrentan los ancianos de ambos sexos.10 El evento mórbido en la osteoporosis es la fractura. Aunque la definición de la osteoporosis no requiere la presencia de fracturas, la disminución en la masa ósea está unida innegablemente a un alto riesgo de fracturas. En los EE.UU., aproximadamente 1,5 millones de fracturas anuales son atribuibles a la osteoporosis; estas incluyen 250 000 fracturas de caderas.5 En varios estudios realizados en diferentes regiones y países se señalan tasas de incidencias anuales de fracturas de cadera que oscilan de 219,6 a 318,2 por 100 000 habitantes en los hombres mayores de 50 años y que se triplican en el sexo 13 femenino.6 Otros autores7 señalan que el 10 % de estos pacientes proceden de hogares de anciano o instituciones de atención médica, y que de fractura de cadera un 84 % se produce en el hogar y que cerca del 80 % requiere cirugía señalándose también el área urbana como la más afectada, cuando se le compara con la rural. En nuestro país, donde la expectativa de vida supera los 75 años como promedio, siendo algo mayor en la mujer y donde el 12 % de la población está representada por el grupo de 65 años y más, no escapa a esta problemática, sin embargo, al igual que en otros países y regiones, sólo se han realizado estudios aislados y muy limitados en el abordaje de este problema8 lo que no permite caracterizarlo. Métodos Se utilizó un estudio descriptivo de carácter prospectivo de la morbilidad por la fractura de cadera (FC) en la provincia de Pinar del Río. Para el estudio de la morbilidad se aplicó una encuesta a los pacientes ingresados en el servicio de ortopedia del Hospital Provincial Clinicoquirúrgico "Ab el Santamaría" en el período comprendido de agosto de 1996 hasta agosto de 1997 con el diagnóstico de fractura de cadera. Se definió como tal a las fracturas comprendidas desde el extremo proximal del fémur (la cadera propiamente dicha) hasta 5 cm por debajo del trocante menor. Se excluyeron las fracturas secundarias de cadera, a otras enfermedades y politraumatismos. La encuesta recogió información sobre variables relacionadas con datos de identidad, edad, sexo, fecha y lugar de ocurrencia de la fractura, condiciones personales y ambientales asociadas. La encuesta fue validada durante el mes previo a su aplicación en varios pacientes. Los datos fueron obtenidos directamente de los pacientes, o cuando esto no fue posible a través de los familiares, así como de los expedientes clínicos por personal previamente capacitado. Una vez confeccionadas y revisadas en cada encuesta se plasmó su información en un documento de trabajo para facilitar su tabulación manual y procesamiento. El análisis estadístico se realizó a través de las técnicas descriptivas dadas en razones, porcentajes, tasas y la desviación estándar para medir variables. Para la asociación estadística se utilizó el chi Cuadrado para tablas de contingencia de 2 × 2 con un nivel de significación del 95 % (p < 0,05). Resultados Para el análisis de las características de la morbilidad fue aplicada la encuesta diseñada en esta investigación a un total de 129 pacientes admitidos en el servicio de ortopedia del Hospital Provincial Docente "Abel Santamaría" en el período de agosto de 1996 hasta agosto de 1997 y que representaron el 80,6 % de los egresados con el diagnóstico de FC durante esta etapa. Los casos no incluidos correspondieron a los que se utilizaron para la validación de la encuesta. En la tabla 1 se presenta la distribución de las FC según edad y sexo donde se observa que el sexo femenino resultó el más afectado con TABLA 1. Morbilidad por frecuencia de edades. Distribución según edad y sexo Sexo Edades (años) Masculino % Femenino % Total % < 50 50-59 60-69 70-79 80-89 90-99 100 1 3 7 9 13 7 - 2,5 7,5 17,5 22,5 32,5 17,5 - 1 3 9 36 30 9 1 1,1 3,3 10,1 40,4 33,7 10,1 1,1 2 6 16 45 43 16 1 1,5 4,6 12,4 34,8 33,8 12,4 0,7 Total 40 100,0 89 100,0 129 100,0 Fuente: Encuesta de morbilidad. 14 frecuencia la sala, baño y portal, no se observaron diferencias en la distribución por sexos. No obstante, dentro de la vivienda predominó el sexo femenino Escalera Pasillo Comedor Lugar de ocurrencia el 68,9 % del total y una relación 2,2:1 comparado con el sexo masculino. La edad media de ocurrencia de estos tipos de eventos fue de 77,8 años (DE = 10,8 años) se apreció un comportamiento similar en relación con las edades en ambos sexos, con la mayor concentración de casos en las edades de 70 a 89 años. En resumen el 93,7 % de las FC incidieron en la llamada tercera edad, es decir, 60 y más años. Es precisamente en los grupos de edades de 70 a 89 años donde se observa el predominio de casos de FC en el sexo femenino en relación con el masculino. Al comparar el sexo, al lugar de procedencia de los pacientes encuestados (tabla 2), en ambos observamos predominio del área rural sobre la urbana, siendo más elevada esta diferencia para el sexo masculino. La relación rural urbana fue de 1,9:1. Estas diferencias resultaron estadísticamente significativas (p < 0,05). En la tabla 3 se presenta la morbilidad de las FC según lugar de ocurrencia y sexo. De los 129 casos encuestados el 74,4 % aconteció dentro de la vivienda, un 25,5 % fuera de la vivienda, y el 3,1 % en instituciones (hogar de ancianos). En ambos sexos predominó la ocurrencia dentro de la vivienda. Al establecer el sitio dentro de la vivienda en que ocurrieron las FC (fig. 1) los que más incidieron fueron el dormitorio y el patio, seguían en orden de Cocina Baño Portal Sala Patio Dormitorio 0 10 20 Serie 1 FIG. 1. Distribución según sitio de ocurrencia dentro de la vivienda. TABLA 2. Morbilidad por fractura de cadera. Distribución por área de procedencia y sexo Área de procedencia Masculino % Femenino % Total % Urbano Rural 14 26 35,0 65,0 40 49 44,9 55,0 54 75 41,9 58,1 Total 40 100,0 89 100,0 129 100,0 Fuente: Encuesta de morbilidad. p = 0,003. TABLA 3. Morbilidad por fractura de cadera. Distribución según lugar de ocurrencia y sexo Lugar de ocurrencia Masculino % Femenino % Total % Dentro de la vivienda Fuera de la vivienda Institucional 24 15 1 60,0 37,5 2,5 73 13 13 81,0 15,7 3,3 97 28 4 74,4 22,5 3,1 Total 40 100,0 89 100,0 129 100,0 Fuente: Encuestas de morbilidad. 30 Total de casos 15 sobre el masculino, mientras que fuera de la vivienda el porcentaje fue mayor en el sexo masculino. La figura 2 presenta la distribución de las FC por día de la semana en que ocurrieron. Como puede observarse los días de mayor afectación fueron los lunes, miércoles y domingos. El resto de los días fue similar en su distribución por días en el total de los casos. Total de casos 24 24 14 15 15 10 9 22 12 9 4 L M 17 16 12 10 2 11 6 4 M J V S 16 6 D Días de la semana TOTA L FEMENINO MASCULINO FIG.2. Fractura de cadera según los días de la semana. Discusión La muestra estudiada para caracterizar la morbilidad ha permitido alcanzar este objetivo. No obstante, como se conoce, los estudios que se realizan a nivel de hospital tienen la limitante del riesgo de los rasgos de selección que pueden influir en algunos resultados, así como la imposibilidad de extrapolarlos a la población general. Otra limitante ha sido la pobre bibliografía referente a este tipo de estudio para poder comparar nuestros resultados, ya que los disponibles sobre el tema han sido eminentemente clínicos y con limitado enfoque epidemiológico. La distribución por edades y sexo de la muestra estudiada con predominio en el femenino y con la mayor concentración de la morbilidad entre los 70 y 89 años coincide con los hallazgos de otros autores. Artadill en un estudio realizado en Asturia señala una incidencia 3 veces mayor en la mujer que en el hombre y un promedio de edad de 80,2 " 8,9 años. Estas diferencias se atribuyen a que en mujeres de edad avanzada la atrofia fisiológica del extremo proximal de fémur es más marcada, así como la configuración de las caderas de la mujer que la predisponen a fracturas ante traumatismos. El predominio de los casos en el área rural con un 58,1 % con relación al urbano observado, en nuestro estudio, no se corresponde con lo que se señala en otros trabajos.5 Esta diferencia pudiera explicarse por el grado de desarrollo alcanzado por nuestras áreas rurales en que van igualándose tales diferencias. Constituye la vivienda el sitio donde ocurre el mayor por ciento de FC con el 74,4 % lo que coincide con Artadill en su estudio que reporta un 84,4 %. La ocurrencia de FC en instituciones de salud en nuestro estudio resultó muy baja, con el 3,1 % comparada con el 10 % que se reporta en otros estudios.6 Dentro de la vivienda, el dormitorio constituyó el lugar de mayor riesgo lo que coincide con otro estudio revisado,7 seguido del patio. Este último nos da la medida, de que a pesar de las limitaciones de la movilidad del anciano, este siempre trata de ser útil en las actividades domésticas exponiéndose a este tipo de riesgo. Tanto el sexo masculino como el femenino mantuvieron una mayor frecuencia de casos los días lunes, miércoles y domingo en los que no encontramos una variable de las exploradas que explicaron este comportamiento. Para concluir expresamos que las FC constituyen un importante problema de salud dada sus altas tasas de morbilidad así como representan un elevado costo en la atención médica que repercute negativamente en la calidad de vida del anciano. Las caídas accidentales resultan las causas precipitantes, siendo el hogar el lugar más frecuente de ocurrencia, lo que permite establecer estrategias de intervención para su prevención en el nivel primario de salud. Summary The purpose of this research was to determine the characteristrics of morbidity from hip fractures (HF) in the province of Pinar del Río from 1996 to 1997. A descriptive prospective study of morbidity was conducted at the Service of Orthopedics and Traumatology of “Abel Santamaría” Clinical and Surgical Teaching Hospital between August, 1996, and August, 1997. A survey previously validated was used to gather information. The results obtained showed that hip fracture, caused mainly by accidental falls (87.5 % of the cases), is an important health problem in the elderly. It occurred predominantly at home (74.4 %). The hip fracture prevailed in females compared with males. Finally, the results stressed the necessity of establishing intervention strategies at the primary health care level for the prevention and for the development of activities directed to improve the quality of life among the elderly. Subject headings: HIP FRACTURES/etiology; HIP FRACTURES/prevention & control; MORBIDITY; AGING HEALTH; QUALITY OF LIFE; HEALTH PROMOTION. 16 Résumé Dans le but de déterminer les caractéristiques de la morbidité par fractures de hanche à Pinar del Río dans la période de 1996 à 1997, une étude descriptive prospective de la morbidité dans le Service d’orthopédie et traumatologie de l’Hôpital universitaire et clinico-chirurgical "Abel Santamaría" dans la période comprise d’août 1996 à août 1997, a été réalisée. Afin de recueillir des renseignements, on a mené une enquête préalablement validée. Les résultats obtenus ont montré que la fracture de hanche, dont sa cause principale est les chutes accidentelles (87,5% des cas), constitue un problème de santé important pour les personnes âgées. La maison a été l’endroit de prédominance dans 74,4% des cas. Il y a eu une prédominance de la fracture de hanche chez le sexe féminin par rapport au sexe masculin. Les résultats ont finallement souligné le besoin d’établir des stratégies d’intervention au niveau primaire pour la prévention et le développement d’activités dirigées à améliorer la qualité de la vie des personnes âgées. Mots clés: FRACTURES DE HANCHE/étiologie; FRACTURES DE HANCHE/prévention & contrôle; MORBIDITÉ; SANTÉ DE LA PERSONNE ÂGÈE; QUALITÉ DE LA VIE; PROMOTION DE LA SANTÉ. Referencias bibliográficas 1. Organización Mundial de la Salud. La tercera edad. Bol of Sanit Panam 1992;112:364. 2. . Salud de los ancianos. Bol of Sanit Panam 1991;113;552. 3. . Factores asociados con caídas en personas de edad avanzada. Bol of Sanit Panam 1992;121:459. 4. García Juárez, Bravo Bernabé, José Dolores, Pedro Antonio. Fracturas intertrocanterianas de la cadera; estudio prospectivo 1987-1990. Rev Mex Ortop Traumatol 1991;8(2):34-7. 5. Riggs BL, Wolton LJ. The worldwide problems of osteoporosis: insights A. Forded by epidemiology. Bone 1995;17:5055-115. 6. Altadill Arregui A, Gómez Alfonso C. Epidemiología de la fractura de cadera en Asturia. Med Clin 1995;105:281-6. 7. Colech Kiel DP. Epidemiology story of fall-related fracture among institutionalized older people 3. In: Geriatr Loc 1995;43:1336-40. 8. Bravo Caiter F, Carbonel Frez T, Gabian Hamoud H. Morbilidad y letalidad de la fractura de cadera en Hospitales Provinciales de Santiago de Cuba. Rev Cubana Ortop Traumatol 1990;59(4):67. 9. Hadman JG, Limbird LE, Molinoff PB, Ruddon RW, Goodman A, Gilman A. Las bases farmacológicas de la terapéutica. 4ta. ed. México, DF: McGraw- Hill, Interamericana, 1996;vol 1. 10. Eliopoulos Ch. Gerontological nursing. 3a. ed Philadelphia: JB Lippincott, 1992. Recibido: 6 de octubre del 2000. Aprobado: 10 de enero del 2000. Dr. Alexis Pérez Carvajal, Calle González-Alcorta No. 37 e/ Martí y Maceo, Rpto. Cabadas, Pinar del Río. 17 HOSPITAL MILITAR CENTRAL “DR. CARLOS J. FINLAY” Osteotomías de apoyo en el tratamiento de las fracturas intertrocantéricas inestables de cadera DR. RAFAEL ECHEVARRÍA CASTILLO1 Y DR. OSVALDO PEREDA CARDOSO2 Echevarría Castillo R, Pereda Cardoso O. Osteotomías de apoyo en el tratamiento de las fracturas intertrocantéricas inestables de cadera. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):17-20 Resumen Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo y longitudinal de 48 pacientes con el diagnóstico de fracturas intertrocantéricas inestables de fémur tratadas con osteotomías de Dimon y Hughston o Sarmiento con un seguimiento posoperatorio de 1 año con el objetivo de evaluar la eficacia de dichas osteotomías en relación con el tiempo de consolidación y la estabilidad de la reducción. Se analiza el comportamiento de diversas variables y su influencia en los resultados como: edad, sexo, diagnóstico, estadía preoperatoria, tratamiento quirúrgico, eficacia de la reducción, evolución clínica, tiempo de consolidación, complicaciones, secuelas y resultado final. Se ofrecen recomendaciones en relación con las “bondades” de la osteotomía por permitir un apoyo precoz a expensas de la estabilidad que proporciona. DeCS: FRACTURAS DE CADERA/cirugía; OSTEOTOMIA/métodos; SALUD DEL ANCIANO; ESTUDIOS DE SEGUIMIENTO. Las fracturas de caderas courren con elevada frecuencia en el suejeto de edad avanzada, por lo que constituye el grupo nosológico de mayor morbilidad y mortalidad entre todas las lesiones traumáticas del esqueleto.1,2 Actualmente se plantea que la incidencia de fracturas de cadera se duplica cada 5 años en las mujeres y cada 7 en los hombres y por supuesto nuestro país no escapa a este incremento mundial.3 Dentro del grupo de lesiones del extremo proximal del fémur, las fracturas intertrocantéricas requieren exposición quirúrgica más extensa, ocurre mayor pérdida de sangre, exhiben cifras más altas de mortalidad y pueden ser más difíciles de someter a una fijación interna rígida. En cambio suelen consolidar bien si se hace una reducción y fijación correctas, pero sucede que estas pueden dificultarse mucho en los casos de las fracturas intertrocantéricas inestables lo cual obliga al cirujano ortopédico a realizar técnicas tendientes a obtener estabilidad y facilitar la fijación.4 Un buen conocimiento de estas fracturas inestables, así como la aplicación del tratamiento adecuado, contribuyen a disminuir los estragos que este tipo de lesión produce en la población anciana,5 por lo que nos motivamos en la realización de este trabajo en el cual tratamos de rutina todas las fracturas intertrocantéricas inestables mediante osteotomías para obtener una reducción estable y osteosíntesis eficaz. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor. Profesor Principal de Ortopedia Hospital Militar Central "Dr. Carlos J. Finlay". Nuestro universo de estudio lo constituyen 48 pacientes con fracturas intertrocantéricas de fémur 1 2 Métodos 18 tipos III y IV de la clasificación de Tronzo, 6 con los que se empleó la técnica de Dimon y Hughston 7 o la técnica de Sarmiento,8 como método operatorio. Las variables evaluadas fueron: edad, sexo, diagnóstico, tipo de fractura, estadía preoperatoria, tratamiento quirúrgico, eficacia y mantenimiento de la reducción, evolución clínico-funcional, tiempo de consolidación, complicaciones, y resultado cualitativo final. La eficacia de la reducción se midió según el método de Garden 9 basado en el índice de alineamiento cérvico-diafisario. El resultado clínico se evaluó según la puntuación clínico-funcional de Merle D’ Aubigné, en cuanto a dolor, capacidad de la marcha y movilidad articular. La evaluación cualitativa final de los resultados se efectuó sobre la base de los siguientes parámetros: eficacia y mantenimiento de la reducción, consolidación y resultado clínicofuncional. El análisis estadístico empleado fue el porcentaje como medida de resumen para datos cualitativos. Resultados En la serie evaluada de 48 pacientes con fracturas intertrocantéricas de cadera predominó el sexo femenino lo cual coincide con la generalidad de las estadísticas publicadas hasta el momento.10-13 En el análisis de la edad de presentación de la fractura se puede apreciar que los mayores porcentajes se localizaron entre los 61 y 80 años de edad para ambos sexos. Atendiendo a la clasificación de Tronzo, la fractura tipo III es la que presenta un predominio evidente. En nuestra serie de casos el 62,50 % de los pacientes fue operado en las primeras 72 h de producida la fractura. En este aspecto, si deseamos detenernos para hacer algunas reflexiones que consideramos de valor por su importancia, es en relación con las ventajas que proporcionan a estos pacientes la cirugía de urgencia, pues mientras más precoz se lleve a cabo este tratamiento, más se reducirá en el paciente la morbilidad y la mortalidad.13,14 En estos momentos en nuestro centro se operará esta lesión en las primeras 24 h de evolución. En cuanto al grado de reducción quirúrgica de la fractura, evaluado según los criterios de Garden, se obtuvo una reducción buena en el 68,75 % del total de casos. Este dato nos parece significativo si tomamos en consideración que nos enfrentamos a fracturas del macizo trocantérico con gran conminución y desplazamiento de los fragmentos lo cual las convierten en fracturas inestables de difícil reducción. El mantenimiento de la reducción ocurrió en el 79,16 % de los pacientes. La pérdida de la reducción se produjo fundamentalmente por falla de los implantes (angulación en varo de los mismos) que a nuestro juicio se debe a la mala calidad del material de osteosíntesis utilizado. En todos los casos se indicó el apoyo posoperatorio precoz durante los primeros 15 días de evolución. En la figura 1 se observa que se produjo la consolidación ósea de las fracturas en 44 pacientes operados (91,66 %) con independencia del mantenimiento o no de la reducción inicial, lo cual viene a confirmar las ventajas que brinda la técnica empleada, la cual garantiza una estabilidad óptima y permite el apoyo precoz facilitando la consolidación satisfactoria. También es loable la reducción del tiempo de consolidación, pues la mayoría de los pacientes consolidó antes de las 16 sem (77,08 %), para un tiempo medio total de consolidación de 12,7 sem (tabla 1). En este aspecto cuando revisamos la literatura encontramos resultados muy similares,11-14 pero nos gustaría hacer nuestra propia reflexión, pues pensamos que en las series antes mencionadas se estudian pacientes con fracturas intertrocantéricas de todo tipo sin tener en cuenta de manera específica las fracturas inestables, por lo que no podemos hacer análisis comparativo, pues es lógico que las fracturas estables y adecuadamente reducidas consoliden con pocas dificultades. Según la puntuación clínico-funcional de Merle D’Aubigné se obtuvo un 72,91 % de resultados excelentes o buenos (fig.2). TABLA 1. Distribución de pacientes según tiempo de consolidación Tiempo de consolidación (semanas) Entre 8 y 12 Entre 12 y 16 Entre 16 y 20 Después de 20 No. de pacientes 8 29 7 4 Fuente: Modelo de recogida de datos. % 16,66 60,41 14,58 8,33 19 TABLA 2. Complicaciones generales en los 48 casos estudiados Complicaciones generales 91,66 % Consolidación Seudoartrosis No. de pacientes Bronconeumonía Sepsis urinaria Escaras de decúbito Accidente vascular encefálico Ileoparalítico Demencia senil % 8 7 4 1 2 2 16,66 14,58 8,33 2,08 4,16 4,16 Fuente: Modelo de recogida de datos. FIG. 1. Distribución de pacientes según la consolidación ósea alcanzada. TABLA 3. Complicaciones locales en los 48 casos estudiados Complicaciones locales 50,00 % Pérdida de la reducción Coxa vara Acortamiento del miembro Sepsis de la herida Osteoartritis de cadera Retardo de consolidación Seudoatrosis 40,00 30,00 20,00 % 10 10* 10* 2 4 7 4 20,83 20,83 20,83 4,16 8,33 14,58 8,33 Fuente: Modelo de recogida de datos. La coxa vara y el acortamiento son consecuencia de la pérdida de fijación. * 10,00 0,00 No. de pacientes Excelente Bueno Regular 58,33 % Malo FIG. 2. Resultado clínico-funcional según la puntuación de Merle. D’Aubigné en cuanto a dolor, capacidad de marcha y movilidad articular. Al analizar las complicaciones generales nos percatamos de que no existen diferencias significativas con otros autores, por lo que coincidimos en señalar la bronconeumonía, la sepsis urinaria y las escaras de decúbito como las más frecuentes (tabla 2). 11,14 En el caso de las complicaciones locales sí existen diferencias con otros autores, pues en nuestra serie la complicación más frecuente fue el fallo del implante con deformidad en varo de la cadera y el consiguiente acortamiento de la extremidad. Ocurrió retardo de la consolidación en 7 pacientes y seudoartrosis solamente en 4 pacientes (tabla 3). Al evaluar el resultado cualitativo final de nuestro estudio encontramos que el 77,08 % de los pacientes mostraron resultado excelente o bueno (fig. 3). 18,75 % 14,58 % 8,33 % Excelente Bueno Regular Malo FIG. 3. Resultado cualitativo final en los 48 pacientes tratados. En conclusión la consolidación ósea se alcanzó en el 91,66 % de los pacientes de nuestra serie, el resultado clínico-funcional sólo fue malo en el 4,16 % de los casos estudiados, la reducción se mantuvo en el 79,16 % de los pacientes operados, el tiempo promedio de consolidación de la serie estudiada fue de 12,7 sem. Las fracturas intertrocantéricas inestables revisten un mayor grado de complejidad tanto para su 20 reducción, como para la obtención de una osteosíntesis estable eficaz. A nuestro juicio la osteotomía garantiza una reducción estable por lo que permite el apoyo precoz y contribuye a reducir el tiempo de consolidación. Recomendamos el uso más sistemático de las osteotomías de apoyo como tratamiento de elección de las fracturas intertrocantéricas inestables de la cadera. Summary A descriptive, retrospective and longitudinal study of 48 patients with diagnosis of unstable intertrochanteric femur fractures treated with Dimon and Hughston’s or Sarmiento’s osteotomies with a follow-up of one year was conducted in order to evaluate the efficacy of these osteotomies in relation to the time of consolidation and the stability of the reduction. It was analyzed the behavior of different variables and their influence on results such as age, sex, diagnosis, preoperative stay, surgical treatment, efficiency of the reduction, clinical evolution, time of consolidation, complications, sequelae and final outcome. Recommendations are made in connection with the advantages of osteotomy, since it allows an early support at the expense of the stability it provides. Subject headings: HIP FRACTURE/surgery; OSTEOTOMY/ methods; AGING HEALTH; FOLLOW-UP STUDIES. Résumé Une étude descriptive, rétrospective et longitudinale de 48 patients diagnostiqués de fractures intertrochantériennes instables de fémur traitées par ostéotomies de Dimon et Hughston ou Sarmiento, de suivi post-opératoire d’un an, a été réalisée afin d’évaluer l’efficacité des dites ostéotomies par rapport au temps de consolidation et à la stabilité de la réduction. On analyse le comportement de diverses variables, telles que l’âge, le sexe, le diagnostic, le séjour pré-opératoire, le traitement chirurgical, l’efficacité de la réduction, l’évolution clinique, le temps de consolidation, les complications, les sequelles et le résultat final, et leur influence sur les résultats. On donne des recommmendations par rapport aux " bénéfices" de l’ostéotomie, permettant un appui précoce grâce à la stabilité qu’elle facilite. Mots clés: FRACTURES DE HANCHE/chirurgie; OSTÉOTOMIES/méthodes; SANTÉ DE LA PERSONNE ÂGÉE; ÉTUDES DE SUIVI. Referencias bibliográficas 1. Epstein RS. 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Los objetivos fueron determinar la técnica quirúrgica empleada, las complicaciones posoperatorias, los grupos de edad y el tiempo de consolidación. Las fracturas intracapsulares fueron 250 y las extracapsulares 538, siendo las técnicas quirúrgicas empleadas, en las primeras la osteosíntesis, con clavo de Etropal (10,0 %), tornillos AO de esponjosa (8,8 %) y la artroplastia parcial (80,4%); mientras en las extracapsulares tuvimos la osteosíntesis con lámina angulada AO de 130° (50,7 %) y de 95 ° (17,0 %) clavo de Smith Petersen y lámina de McLauglin (28,9 %) y la fijación extrafocal con fijador RALCA (2,4 %). Las complicaciones fueron la bronconeumonía (4,9 %), y la sepsis de la herida (3,08 %). Tuvimos 47 fallecidos (5,9 %). El tiempo de consolidación fue en las fracturas intracapsulares de 13 a 16 sem. (51,0 %) y en las extracapsulares de 17 a 20 sem. (57,0 %). DeCS: FRACTURAS DE CADERA/cirugía; INDICADORES DE MORBIMORTALIDAD; FIJACION INTERNA DE FRACTURAS/métodos; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS/métodos. Las fracturas del extremo superior del fémur aparecieron descritas por primera vez en los trabajos de Hipócrates (460 ANE), pero no es hasta el siglo XVI que Ambrosio Paré plantea un método de tratamiento1 y a su vez fue Smith Petersen quien popularizó la osteosíntesis de las fracturas del cuello femoral con su clavo trilaminar.2 El aumento sostenido de la esperanza de vida que se ha experimentado a nivel mundial, junto con la alta incidencia de las fracturas de la cadera en personas de edades avanzadas; ubican a este grupo nosológico como el de mayor mortalidad entre las lesiones traumáticas del esqueleto.3-8 La fractura de cadera ocurre la mayoría de las veces en pacientes mayores de 60 años y son más frecuentes en el sexo femenino (80-85 %) quizás como consecuencia de diversos factores tales como: pelvis ósea más ancha con tendencia a la coxa vara, son personas menos activas y adquieren osteoporosis más pronto y su promedio de vida es mayor que la de los hombres.4 1 2 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Licenciada en Enfermería. Muchos autores plantean, que a los pacientes con fracturas de cadera se les debe de realizar la osteosíntes de urgencia por tratarse de personas ancianas con una situación general precaria y por el gran riesgo de presentar complicaciones cuando hay larga estadía hospitalaria.1 La rehabilitación debe de comenzar en el posoperatorio inmediato con ejercicios respiratorios y movilización hacia el sillón a las 24 h de operado el paciente para evitar las complicaciones que puedan presentarse por el encamamiento y prestar atención a la profilaxis de complicaciones, tales como la bronconeumonía y úlceras por decúbito. A estos pacientes, se les debe de realizar tratamiento profiláctico con antibióticos en el transoperatorio.9 Al parecer los resultados2,10 que se obtienen al corregir estas fracturas dependen de: 1. La importancia de la lesión, como grado de desplazamiento, magnitud de la conminución y por último si está o no alterada la circulación local. 2. Lo bien que se consiga reducir la fractura. 3. El grado de fijación rígida que se consiga con la osteosíntesis realizada. 22 Los objetivos de nuestro trabajo fueron los siguientes: determinar el tipo de técnica quirúrgica realizada, exponer las complicaciones encontradas en el grupo de estudio y precisar los grupos de edad y el tiempo de consolidación de los distintos tipos de fracturas de cadera. Métodos Para la realización del presente estudio se hizo un análisis retrospectivo de todos los pacientes operados de fractura de cadera en el Hospital General Provincial Docente de Morón en el período comprendido de enero/1991 a enero/1999. La muestra de estudio quedó constituida por 788 pacientes. Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, tipo de fractura, tiempo prequirúrgico, intervención quirúrgica realizada, complicaciones, tiempo de consolidación y estadía hospitalaria. Para ilustrar los resultados de las estadísticas se confeccionaron tablas de doble entrada con procesamiento estadístico sobre la base de porcentajes. Resultados En la tabla 1 se observa que el grupo de edad más afectado fue el de los pacientes de 71 a 80 años (35,7 %) siendo el sexo femenino el predominante con 429 casos (54,4 %); correspondiéndose lo anteriormente con lo revisado en la literatura.11-13 Haciendo una correlación entre el tipo de fractura y las complicaciones, observamos que 72 pacientes (28,8 %) con fracturas intracapsulares y 97 casos (18,0 %) con fracturas extracapsulares presentaron diferentes tipos de complicaciones. No hubo diferencia con respecto al sexo. Las complicaciones predominantes fueron la bronconeumonía y la sepsis de la herida en un 4,9 y 3,6 %, respectivamente. Lo anterior se observa en la tabla 2. En total tuvimos 169 pacientes con alguna complicación para un 21,4 %. Los fallecidos fueron 47 pacientes (5,9 %), siendo las causas la bronconeumonía en 31 casos (65,9 %), el paro cardiaco en 8 pacientes y por otras causas fueron el shock, la sepsis generalizada y el tromboembolismo pulmonar en 2,2 y 2 pacientes, respectivamente. La bronconeumonía como causa de muerte coincide con las estadísticas de otros autores11,13 y la nuestra es inferior a la que reportan algunos autores.14-16 Las fracturas intracapsulares se distribuyeron acorde a la clasificación de Garden, predominando en nuestra casuística los grados III y IV con 90 y 107 pacientes respectivamente; mientras que las fracturas extracapsulares se analizaron por la clasificación de Tronzo y tuvimos en los grados II y IIII la mayor cantidad de casos con 141 y 139 (tabla 3). En el período analizado (enero/1991 a enero/ 1999) se observó un promedio mensual de 8,1 pacientes operados por fractura de cadera y anualmente de 98,5 % para un total de 788 casos. En relación con el tiempo de consolidación de las 49 fracturas intracapsulares que se estabilizaron con diversas técnicas de osteosíntesis, tuvimos 7 pacientes con fracturas grado IV que presentaron necrosis ósea avascular al ser tratadas con tornillos AO de esponjosa. Las restantes 42 fracturas consolidaron entre 13 a 16 sem en 25 pacientes y en más de 17 sem 8 casos (tabla 4). TABLA 1. Distribución de los pacientes según sexo y grupo de edad Grupo de edad Masculino No. % Femenino No. % Total No. 40-50 51-60 61-70 71-80 81-90 + 90 3 40 78 134 134 40 0,6 9,3 18,1 31,2 31,2 9,3 2 28 86 154 64 25 0,5 7,8 23,9 42,9 17,8 6,9 5 68 164 281 198 65 Total 429 54,4 359 45,6 788 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. % 0,6 8,6 20,8 35,7 25,1 8,2 100 23 TABLA 2. Distribución de los pacientes acorde al sexo, tipo de fractura y complicación posquirúrgica Complicaciones Fractura intracapsular Masculino Femenino N = 34 N = 38 No. % No. % Fractura extracapsular Masculino Femenino N = 48 N = 49 No. % No. % Sepsis Luxación prótesis Necrosis vascular Tromboembolismo Bronconeumonía Rotura material Pérdida fijación Úlceras por presión Deshidratación Ílio paralítico Anemia 3 2 4 11 2 4 2 1 3 2 6 1 9 4 4 6 4 3 11 8,8 5,8 11,7 32,3 5,8 11,7 5,8 2,9 8,8 5,8 9 3 3 1 7 4 2 1 1 4 23,7 7,9 7,9 2,6 18,4 10,5 5,3 2,6 2,6 10,5 12,5 2,1 18,8 8,3 8,3 12,5 8,3 6,3 22,9 11 12 3 6 5 3 9 22,4 24,5 6,1 12,2 10,2 6,1 18,4 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. TABLA 3. Distribución de los pacientes fracturados acorde a la clasificación de Garden y Tronzo I Tipo Garden Tronzo II No. % 25 110 10,0 20,4 No. 28 141 Grado de la fractura III % No. % 11,2 90 26,2 139 36,0 25,8 IV V No. 107 78 % No. 42,8 14,5 70 Total % 13,0 No. % 250 538 100,0 100,0 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. TABLA 4. Distribución de los pacientes con fracturas intracapsulares según tiempo de consolidación I % Clasificación de Garden. II III No. % No. % No. IV Total Tiempo de consolidación (sem) No. % No. % 9-12 13-16 + 17 No consolidación 9 - 100,0 - 20 - 100,0 - 5 8 - 38,5 41,5 - 7 - 9 25 8 7 18,4 51,0 16,3 14,3 Total 9 18,4 20 40,8 13 26,5 7 14,3 49 100,0 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. Los 7 pacientes que presentaron necrosis ósea avascular fueron reintervenidos y se les colocó una prótesis parcial de Thompson. El tiempo promedio de consolidación en las fracturas extracapsulares fue de 17 a 20 sem en el 57,0 % de los pacientes (tabla 5). Nuestros resultados con el tiempo de consolidación de las fracturas de cadera se aproximan a lo reportado por otros autores;1,2,5,12,17 pero difiere con los buenos resultados obtenidos por el Profesor Álvarez Cambras con el uso del fijador externo RALCA.3 Como dato curioso, diremos que en los pocos casos en que nosotros empleamos la fijación extrafocal empleando el fijador RALCA, las fracturas consolidaron antes de las 11 sem. Con respecto a los procederes quirúrgicos empleados en las fracturas intracapsulares predominó la sustitución protésica parcial Moore o Thompson en 201 pacientes (80,4 %); mientras que en las fracturas extracapsulares fue la osteosíntesis con lámina AO de 130 o la más empleada en 273 casos (50,7 %) (tabla 6). 24 TABLA 5. Distribución de los pacientes con fracturas extracapsulares acorde al tiempo de consolidación Tiempo (sem) 12-16 17-20 + 21 Fallos Total Clasificación de Tronzo Grado II Grado III No. % No. % Grado I No. % Grado IV No. % Grado V No. % 15 70 25 - 13,6 63,6 22,7 - 47 79 15 - 33,3 56,0 10,6 - 39 83 15 2 28,0 59,7 10,8 1,4 13 44 19 2 16,7 56,4 24,4 2,6 110 20,4 141 26,2 139 25,8 78 14,5 15 31 21 3 70 Total No. % 21,4 44,2 30,0 4,3 129 307 95 7 23,9 57,0 17,7 1,3 13,0 538 100,0 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. TABLA 6. Distribución de los pacientes según tipo de fractura y la técnica quirúrgica empleada Tipo de fractura Intracapsular Técnica quirúrgica No. Estracapsular % No. Total % No. % Clavo etropal Tornillo AO Artroplastia Fijación extrafocal Lámina AO de 130 o Lámina AO de 95 o Clavo de S-P con lámina de McLauglin Clavo placa RALCACaderas colgante 25 22 201 2 10,0 8,8 80,4 0,8 4 273 92 0,7 50,7 17,1 25 22 201 4 273 92 3,2 2,8 25,5 0,5 34,6 11,7 156 13 - 28,9 2,4 - 156 13 2 19,8 1,6 0,25 Total 250 31,8 538 68,3 788 100,0 Fuente: Departamento de Archivo y Estadísticas. Recomendamos sistematizar un mayor empleo de la osteosíntesis extrafocal empleando el fijador RALCA en las fracturas extracapsulares y realizar la intervención quirúrgica en las primeras 24 h una vez estabilizado el paciente de cualquier afección preexistente y aplicar antibioticoterapia profiláctica. Agradecimiento A Stephen Yecc Collazo Marín, estudiante de la FCM de Ciego de Ávila, por su valiosa cooperación en el trabajo. Summary An observational descriptive study was conducted among 788 patients with hip fracture admitted in the Provincial General Teaching Hospital of Morón from January, 1991, to January, 1999. The objectives were to determine the surgical procedure used, the postoperative complications, the age groups and the time of consolidation. There were 250 intracapsular fractures and 538 extracapsular fractures.The surgical techniques used in the first fractures were osteosynthesis with Etropal nail (10.0 %), AO cancellous screws (8.8 %) and partial arthroplasty (80.4 %); whereas the surgical techniques used in the second fractures were the osteosynthesis with AO angular plate of 130º (50.7 %) and of 95 º (17.0 %), Smith Petersen nail and McLauglin plate (28.9 %) and extrafocal fixation with RALCA fixator (2.4 %). The complications were: bronchopneumonia (4.9 %) and wound sepsis (3.08 %). 47 patients died (5.9 %). The consolidation time in the intracapsular fractures was from 13 to 16 weeks (5l.0 %); whereas in the extracapsular it was from 17 to 20 weeks (57.0 %). Subject headings: HIP FRACTURES/surgery; INDICATORS OF MORBIDITY AND MORTALITY; FRACTURE FIXATION, INTERNAL/methods; ORTHOPEDIC PROCEDURES. Résumé Dans le but de déterminer la technique chirurgicale utilisée, les complications post-opératoires, les tranches d’âge et le temps de consolidation, une étude descriptive et d’observation de 778 patients atteints de fracture de hanche et hospitalisés à l’Hôpital général universitaire de Moron fut réalisée de janvier 25 1991 à janvier 1999. Les fractures intracapsulaires ont été 250 traitées par ostéosynthèse, avec clou d’Etropal (10,0%) et vis AO d’éponge (8,8%), et arthroplastie partielle (80,4%), tandis que les extracapsulaires ont été 538 traitées par ostéosynthèse, avec lame angulaire AO de 130º (50,7%) et de 95º (17,0%), clou de Smith-Petersen et lame de McLauglin (28,9%), et fixation extrafocale avec fixateur RALCA (2,4%). Les complications ont été la bronchopneumonie (4,9%) et la sepsie de la plaie (3,08%). Il y a eu 47 décès (5,9%). Le temps de consolidation fut dans les fractures intracapsulaires de 13 à 16 semaines (51,0%) et dans les extracapsulaires de 17 à 20 semaines (57,0%). Mots clés: FRACTURES DE HANCHE/chirurgie; INDICATEURS DE MORBI-MORTALITÉ; FIXATION INTERNE DE FRACTURES/ méthodes; PROCÉDURES ORTHOPÉDIQUES/méthodes. Referencias bibliográficas 1. Benítez Herrera A, Ylizastegui Romero LE, Ramírez Aguera PJ, Rodríguez García E. Fracturas trocantéricas: tratamiento de urgencia con el sistema AO. 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García Mendoza J, Bermúdez Yero P, Hamound ZH, García Aguilar M, Ginarte Batista E, Pérez Mendoza L. Fracturas de la cadera: estudio de los casos tratados en nuestro servicio entre 1980-85. Rev Cubana Ortop Traumatol 1989;3(3):46-54. 14. Wilton TJ. Screening for osteomalacia in elderly patients with femoral neck fractures. J Bone Joint Surgery 1987;69B(5):765-8. 15. Ferris BB. Major components of bone in subcapital and trochanteric fractures. J Bone Joint Surg 1987;69B(2):234. 16. Aegert E. Enfermedades ortopédicas. 4ta. ed. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1985:363. 17. Hernández Rodríguez AR, Pérez García JR, Cruz Méndez R, Candelario Álvarez JL. Osteosíntesis de las fracturas del cuello femoral con clavo de Etropal. Rev Cubana Ortop Traumatol 1993;7(1-2):30-5. Recibido: 18 de enero del 2000. Aprobado: 16 de abril del 2000. Dr. Hilario Collazo Álvarez. Hermanos González No. 92, Morón, CP 67210, Ciego de Ávila. 26 INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS MÉDICAS. CAMAGÜEY Terapéutica con imanes en afecciones del aparato locomotor DR. ULISES SOSA SALINAS1 Y TÉC. CONSUELO V. RAMOS GONZÁLEZ2 Sosa Salinas U, Ramos González CV. Terapéutica con imanes en afecciones del aparato locomotor. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):26-31 Resumen Se informa sobre la utilización de imanes de alta potencia en las afecciones dolorosas e inflamatorias del aparato locomotor. Se analizan los resultados obtenidos en 200 pacientes tratados en la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del ISCM de Camagüey. Sólo 6 pacientes mantuvieron igual sintomatología en las 5 sesiones de tratamiento; el resto, obtuvo franca mejoría o ausencia total de la sintomatología inicial. Los imanes provienen de generadores eléctricos en desuso, computadoras soviéticas desechadas, bocinas grandes, etc. No se observó intolerancia ni complicaciones con la utilización de este método. DeCS: MEDICINA TRADICIONAL; TERAPIAS ALTERNATIVAS; ELECTROMAGNETICA; ENFERMEDADES MUSCULOESQUELETICAS. Todos y cada uno de los seres que habitamos el planeta estamos cotidiana y permanentemente influenciados por el magnetismo, por el solo hecho de vivir sobre la tierra, que es, en sí misma, un gingantesco imán.1 Ya desde tiempos remotos, el hombre ha sabido que unas rocas de la región de Magnesia, en el Asia Menor, poseían cualidades magnéticas. Es, precisamente, por el nombre de esa región que los fenómenos provocados por esos materiales se llaman magnetismo y todos los elementos con esas propiedades se conocen con el hombre de magnetos. Los magnetos o imanes, llamados también imanes permanentes para diferenciarlos del electroimán que mantiene sus propiedades magnéticas sólo cuando está conectado a la corriente, han demostrado ser altamente beneficiosos para ciertas dolencias, y ya desde tiempos inmemoriales han sido utilizados para aliviar 1 2 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Máster en Medicina Natural y Tradicional. Presidente filial provincial, Sociedad Cubana de Ortopedia. Profesor de Ortopedia y Medicina Natural y Tradicional. Técnica de Fisioterapia. Diplomada en Medicina Natural y Tradicional. la rigidez de los músculos y articulaciones, o mitigar los dolores corporales en forma inmediata.2 En la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey, utilizamos indistintamente la magnetoterapia y la electromagnetoterapia, en las afecciones del aparato locomotor; en las enfermedades más generales la magnetoterapia con imanes permanentes de alta potencia y para las lesiones más localizadas la electromagnetoterapia, como informamos en un artículo publicado en esta revista en el año 1996.3 El uso terapéutico de los imanes se orienta básicamente hacia un aporte a la curación natural del cuerpo, y su aplicación médica tiende a restaurar en el organismo sus parámetros normales de salud.2 El tratamiento mediante imanes ejerce sus influencias principales a través del sistema circulatorio, aunque sus efectos abarcan también otros sistemas, como el osteomioarticular, digestivo, nervioso, respiratorio, urinario, etc.; para lo cual existen normas y métodos de aplicación que expondremos más adelante. 27 La antigua literatura demuestra que ya las civilizaciones más remotas, como la china, egipcia y otras, utilizaron los imanes con fines curativos. Después de muchas experimentaciones a través de los años, se ha llegado al consenso de que los dos polos de un imán (norte y sur o positivo y negativo) no actúan de la misma forma y tienen diversas acciones terapéuticas. El polo norte, por ejemplo, tiene una acción de retardo, controla las infecciones bacterianas y puede neutralizar las células cancerosas. El polo sur, por su parte, irradia potencia, proporciona calor y fuerza a la zona afectada, reduce la inflamación y alivia el dolor corporal. En el presente trabajo expondremos las normas esenciales de utilización de los imanes en las afecciones ortopédicas, traumatológicas y reumatológicas más frecuentes y analizaremos los resultados de pacientes tratados en la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del ISCM de Camagüey en un período comprendido entre los meses de enero y agosto de 1999, donde se utilizó exclusivamente imanes de alta potencia procedentes de motores eléctricos y computadoras soviéticas desechadas. siguientes: si la enfermedad radica en la mitad superior del cuerpo, es decir, en las zonas por encima del ombligo, los dos imanes deben colocarse en las palmas de ambas manos del paciente; si se localiza en la parte inferior del cuerpo, deben ubicarse en la planta de los pies. Como punto complementario, el polo norte puede colocarse en la mano derecha y el sur en el pie contrario. Deben recordarse algunos sencillos principios: siempre el polo norte debe estar por encima y el sur debajo; el norte por delante y el sur por detrás; el norte a la derecha y el sur a la izquierda. 10. El tiempo de mantener los imanes debe ser un mínimo de 10 min y un máximo de 30, una o dos veces al día, a lo sumo, dependiendo del tamaño e intensidad del imán. En niños, no exceder de 5 min una vez al día. TÉCNICA DE APLICACIÓN DE IMANES, SEGÚN LOS 5 MÉTODOS DE BANSAL2 Método Polo del imán Punto de aplicación I Norte Sur Norte Sur Norte Sur Norte Sur Norte Sur Mano derecha Mano izquierda Mano derecha Pie izquierdo Mano izquierda Pie izquierdo Mano derecha Pie derecho Pie derecho Pie izquierdo Información previa II CARACTERÍSTICAS DE LOS IMANES PERMANENTES III 1. Deben ser de mediana o alta potencia (más de 1 000 gauss) 2. Se consiguen en motores eléctricos, computadoras soviéticas desechadas, generadores, bocinas grandes, etc. 3. Pueden ser medidos en los Institutos Pedagógicos que posean gausímetros. 4. Cada polo tiene sus indicaciones específicas y su forma de aplicación. 5. Pueden ser utilizados en tratamientos de afecciones locales y generales. 6. Sus acciones fundamentales son: analgésica, antiflogística y bacteriostática. 7. Puede utilizarse una brújula para detectar cuál es el polo norte o el sur del imán: el polo que señale la aguja es el norte. 8. No utilizar en pacientes embarazadas, cardiópatas severos, portadores de marcapaso o cuando exista sensibilidad individual. 9. Los lineamientos básicos para la aplicación de los imanes en un tratamiento general son los IV V Método I: Este consiste en colocar el polo norte del imán en la mano derecha y el polo sur en la mano izquierda. Se indica en las afecciones de la parte superior del cuerpo: lesiones de los miembros superiores, tórax, columna cervical y dorsal, cara y cráneo. (fig. 1). Método II: Consiste en colocar el polo norte en la mano derecha y el sur en la izquierda. Esta aplicación diagonal beneficia el hígado, bazo, páncreas, estómago o intestinos, ejerciendo un efecto regulador sobre el aparato digestivo. Es conveniente recordar que muchas enfermedades del aparato digestivo afectan el SOMA, como lo demuestra la medicina natural y tradicional. Método III: Consiste en colocar el polo norte en la mano izquierda y el sur en el pie izquierdo. Se utiliza en las afecciones del lado izquierdo del cuerpo (fig. 2). 28 FIG. 1. Polo norte bajo la palma de la mano derecha y polo sur bajo de la izquierda utilizado para el tratamiento de enfermedades de la parte superior del cuerpo, de la cintura para arriba: como artritis de las manos, artrosis de los hombros y codos, etc. FIG. 3. Método V. Polo norte bajo la planta del pie derecho y polo sur bajo la del izquierdo. Se aplica en dolencias de la parte inferior del cuerpo (bajo abdomen, aparato genital, piernas, tobillos y pies). Entre estas dolencias pueden contarse la gota, circulación irregular o escasa en las piernas, calambres, esquinces, luxaciones, etc. MÉTODOS ADICIONALES EN ALGUNAS ENFERMEDADES ORTOPÉDICAS Sacrolumbalgia: Pueden colocarse los imanes a los lados de la columna: con el paciente en decúbito prono, se coloca el polo norte a la derecha de la columna y el polo sur a la izquierda (fig. 4). FIG. 2. Método IV. Polo norte bajo la palma derecha y polo sur bajo la planta del pie derecho. Se usa para el tratamiento de enfermedades lateralizadas sobre la derecha como parálisis, polio, hemiplejías, etc., y se alterna con el método III en casos de debilidad general. Método IV: Consiste en colocar el polo norte en la mano derecha y el sur en el pie derecho. Al igual que el método anterior, se utiliza en las afecciones del lado derecho del cuerpo (fig. 2). Método V: Consiste en colocar el polo norte en el pie derecho y el sur en el izquierdo. Se indica en las afecciones de la parte inferior del cuerpo: lesiones de los miembros inferiores, pelvis, columna lumbosacra, genitales, próstata (fig. 3). FIG. 4. Imanes de alta potencia en la espalda para casos de lumbago, desviaciones y hernias de discos. La disposición es polo sur a la izquierda y polo norte a la derecha, inmediatamente sobre la cintura. 29 Ciatalgia: Colocar el polo norte a nivel del trocánter mayor del fémur del lado afectado y el polo sur en la planta del pie del mismo lado (fig. 5). Métodos Se realizó el estudio de los primeros 200 pacientes tratados en el servicio de terpias físicas de la Clínica de Medicina Natural y Tradicional del ISCM de Camagüey. Se utilizaron imanes de alta potencia procedentes de motores eléctricos y computadoras soviéticas desechadas. Se confeccionó planilla de consentimiento informado y se confeccionó historia clínica de cada paciente, se realizó evaluación diaria de su evolución. En la microhistoria se incluían los siguientes datos: nombre, edad, sexo, dirección particular, teléfono, número de H C, diagnóstico, forma de colocación de los imanes, evolución diaria, observaciones. Los patrones utilizados para la evaluación de los resultados obtenidos fueron: Igual: Mantenimiento de la misma sintomatología observada al comienzo del tratamiento. Asintomático: Ausencia de la sintomatología observada al comienzo del tratamiento. Mejorado: Ausencia parcial de la sintomatología observada al comienzo del tratamiento. Empeorado: Aumento de la sintomatología observada al comienzo del tratamiento. FIG. 5. Ciática sobre el lateral izquierdo. Polo norte sobre la cadera izquierda y polo sur bajo la planta del pie del mismo lado. Se puede repetir esta posición sobre el lado derecho en idénticas condiciones cuando la enfermedad ha tomado ese costado. Cervicobraquialgia: Se coloca el polo norte en la región cervical y el sur en la palma de la mano del lado afectado. Lesiones del tobillo: Polo norte en la zona afectada del tobillo y polo sur en el talón del mismo lado. Talalgias: Polo norte en la parte interna o externa del calcáneo y el sur en el talón del mismo lado. Resultados Los 200 pacientes tratados con aplicación de imanes permanentes, por presentar afecciones dolorosas e inflamatorias del aparato locomotor, se distribuyeron según se muestra en la tabla. El paciente de mayor edad tratado tiene 88 años y el menor 7. El promedio de sesiones utilizadas fue de 5. Se analizan primeramente los trastornos motores neurotróficos de ambos miembros inferiores TABLA. Distribución de pacientes tratados Patología No. Masc. MI bilateral Rodilla Tobillo Talalgia Cadera Hombro Codo Muñeca y mano Cervicobraquialgia Ciatalgia Polialtralgia Dolor der Dolor izq Total 27 25 12 18 9 7 28 20 19 12 7 7 9 200 7 8 5 1 3 6 9 4 6 5 2 1 2 59 Fem. 20 17 7 17 6 1 19 16 13 7 5 6 7 141 Igual. 0 0 1 0 1 2 0 0 0 2 1 0 0 6 Resultados Asint. Mejor. 17 12 4 11 2 2 11 12 9 4 2 3 5 94 10 13 7 7 6 3 17 8 10 6 4 5 4 100 Empeor. 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 30 (MI bilateral) con un total de 27 pacientes, todos mejorados o asintomáticos al final del tratamiento. Aquejaban dolores y molestias neurotróficas en ambas piernas. Utilizamos el método V de tratamiento, o sea, el polo norte en el pie derecho y el sur en el izquierdo. Los resultados fueron excelentes. En segundo término se analizan las afecciones de rodilla (osteoartritis, sinovitis, traumas ligeros, etc.). Se utilizó el mismo método V, también con magníficos resultados. Posteriormente las afecciones de tobillo, mayormente esquinces antiguos que habían tenido mala evolución con otras terapéuticas. En este caso utilizamos los imanes directamente en el tobillo, colocando el polo norte sobre el maleolo afecto y el sur en el talón. Tuvimos un paciente que mantuvo su sintomatología al final de las 5 sesiones de tratamiento. Es bueno aclarar que en los pacientes clasificados de igual o mejorado, por lo regular instauramos otra terapéutica de medicina tradicional después de las 5 sesiones de tratamiento con imanes, hasta lograr la total recuperación de su sintomatología. Las talalgias, que incluyen los temidos espolones calcáneos, fueron atendidas en un total de 18 casos, con buenos resultados finales. En estos pacientes se indicó además la clásica cuña removible del talón, pues se trataba, fundamentalmente, de mujeres que abusaban de los tenis o sandalias. Las afecciones de cadera y hombro no obtuvieron los excelentes resultados de otras enfermedades y, en muchos casos, nos vimos en la necesidad de asociar otras terapéuticas de medicina tradicional como acupuntura, moxa, etc. En el codo las lesiones tratadas fueron epicondilitis y epitroclitis, con excelentes resultados. Colocamos el polo norte en el cóndilo afectado y el sur en la mano del mismo lado. En cuanto a la muñeca y la mano, utilizamos el método I, polo norte en la mano derecha y el sur en la izquierda; en las cervicobraquialgias, el polo norte lo colocamos en la región cervical y el sur en la mano afectada. Obtuvios muy buenos resultados con esta técnica. La ciatalgia se trata colocando el polo norte a nivel del trocánter y el sur en el pie del lado afectado. Se obtienen buenos resultados en pacientes que acuden rápidamente a nuestra consulta y no han recibido otras terapéuticas. La polialtralgia es de difícil tratamiento, tanto desde el punto de vista occidental como oriental. No obstante, tratamos sólo 7 pacientes con esta técnica, utilizando los métodos I y V combinados entre las sesiones de mañana y tarde; se exceptuó 1 paciente que no mejoró, los otros 6 obtuvieron alivio de su sintomatología inicial. Los métodos III y IV, los reservamos para los pacientes que presentaban dolores en el lado derecho o izquierdo del cuerpo, en su totalidad. Son pacientes, por lo regular mujeres por encima de los 50 años, que refieren dolor y molestias en el miembro superior e inferior del mismo lado. Los resultados fueron favorables al utilizar los citados métodos. El tiempo de exposición a los imanes fue de 15 min en todos los casos tratados. De los 200 pacientes tratados, sólo 6 mantuvieron la misma sintomatología inicial. Ninguno empeoró con el tratamiento ni tuvimos intolerancia o complicación con la técnica utilizada. Discusión Consideramos que esta terapéutica es beneficiosa, de fácil aplicación y muy económica, siempre y cuando se cuente con los imanes adecuados. Puede asociarse a cualquier otra terapéutica de medicina tradicional y es muy bien tolerada por el paciente. La utilización de imanes de alta potencia en afecciones dolorosas e inflamatorias del SOMA no sólo es factible sino recomendable cuando se cuente con magnetos adecuados. Pueden obtenerse estos imanes en motores o generadores eléctricos descontinuados, bocinas grandes, antiguas computadoras soviéticas en desuso, etc. El tiempo de exposición es de 15 min, una o dos veces al día. Desde la primera sesión se observa cierta mejoría, que aumentará a medida que continúen las sesiones. El promedio habitual de sesiones es de 5, aunque pudieran ampliarse hasta 10 si fuera necesario. Esta técnica puede asociarse a cualquier otra de medicina tradicional como acupuntura, digitopresión, energía piramidal, moxa, etc. El paciente, por lo regular, experimenta cierta sensación de parestesis en el sitio donde está colocado el polo sur; refieren, habitualmente, "cosquilleos", "calambres ligeros" u "hormigueo", a partir de los 5 a 7 min de exposición al imán. Los resultados son alentadores y factibles en asistencia primaria o secundaria. 31 Agradecimiento Al alumno Milton M. Martínez Madrigal, de la Facultad de Ciencias Médicas de Camagüey, por su valiosa cooperación en este trabajo. Summary The use of high potency magnets in the painful and inflammatory affections of the locomotor system is reported. The results obtained in 200 patients treated in the Clinic of Natural and Traditional Medicine of the Higher Institute of Medical Sciences of Camagüey are analyzed. Only 6 patients had the same symptomatology during the 5 sessions of treatment. The rest improved considerably or had a total absence of the inital symptomatology. The magnets were obtained from unused electrical generators, given away Russian computers, bigloudspeakersetc. No intolerance or complications were observed on using this method. Subject headings: MEDICINE, TRADITIONAL; ALTERNATIVE THERAPIES; ELECTROMAGNETICS; MUSCULOSKELETAL DISEASES. Résumé Les résultats obtenus chez 200 patients traités par aimants de haute puissance pour des affections douloureuses et inflammatoires de l’appareil locomoteur dans la Clinique de Médecine naturelle et traditionnelle de l’Institut supérieur de sciences médicales à Camagüey ont été analysés. Dans les 5 séances de traitement, ce ne sont que 6 patients qui ont eu la même symptomatologie tandis qu’il y a eu une franche amélioration ou une absence totale de la symptomatologie initiale pour le reste. Les aimants proviennent de générateurs électriques désuets, d’ordinateurs soviétiques hors de service, de grands porte-voix, etc. Dans l’utilisation de cette méthode, aucune intolérance ou complication n’a été observée. Mots clés: MÉDECINE TRADITIONNELLE; THÉRAPIES ALTERNATIVES; ÉLECTROMAGNÉTIQUE; MALADIES MUSCULO-SQUELETTIQUES. Referencias bibliográficas 1. Mahta AK. Magnetoterapia y acupuntura, aplicaciones terapéuticas combinadas, Buenos Aires: Ediciones Continente, 1994: 2. Bansal HL. Magnetoterapia, Libro de Autoayuda, Buenos Aires: Ediciones Continente, 1993. 3. Sosa Salinas U, Espinosa Rodríguez Y, Morfa Viamontes F. Uso de la magnetoterapia en afecciones articulares y pararticulares. Rev Cubana Ortop Traumatol 1996;10(1):56-64. 4. Holzapfel E, Crepon P, Philippe C. Magnetoterapia, Madrid: Editorial EDAF, 1987. 5. Guerra E. Magnetismo y energía, magnetoterapia, Madrid: Editorial LIBSA, 1994. 6. Sosa Salinas U. Manual de terapéutica bioenergética articular y electromagnetoterapia. Trabajo para optar por el título de Máster en Medicina Natural y Tradicional, Camagüey, 1997. Recibido. 10 de marzo del 2000. Aprobado: 28 de abril del 2001. Dr. Ulises Sosa Salinas. Instituto Superior de Ciencias Médicas. Camagüey. 32 HOSPITAL GENERAL DOCENTE “MÁRTIRES DEL 9 DE ABRIL”. SAGUA LA GRANDE. VILLA CLARA Tratamiento artroscópico de la fractura de la espina tibial anterior. Presentación de una técnica quirúrgica DR. SERGIO MORALES PIÑEIRO1 Y DR. ROBERTO MATA CUEVAS2 Morales Piñeiro S, Mata Cuevas R. Tratamiento artroscópico de la fractura de la espina tibial anterior. Presentación de una técnica quirúrgica. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):32-5 Resumen Se describe una técnica quirúrgica artroscópica para el tratamiento de la fractura de la espina tibial anterior del tipo II-b (2 pacientes) y otra por el tipo III-a, según la clasificación modificada de estas lesiones desarrollada por nuestro servicio. Todos los pacientes son del sexo masculino y están comprendidos entre las edades de 15 a 44 años. La técnica se basa en la fijación del fragmento óseo mediante alambre tensado a través de túneles tibiales, lo que permite retirar el implante una vez consolidada la fractura sin necesidad de nuevo abordaje artroscópico. DeCS: ARTROSCOPIA/métodos; FIJACION DE FRACTURA; FRACTURAS DE LA TIBIA/clasificación; FRACTURAS DE LA TIBIA/cirugía; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS. La fractura de la espina tibial descrita por Ponse1 en 1875 es una lesión propia de la adolescencia que se trató básicamente de forma conservadora hasta 1959 en que Meyers y McKeever2 dan a conocer una calificación muy válida para orientar el tratamiento de estas lesiones. A partir de esa fecha toma auge el tratamiento quirúrgico, gesto que se realiza en el 20 % de los pacientes aproximadamente. Son varias las técnicas que se han preconizado, incluyendo entre otros tornillos AO o canulados de Herbert,3-5 agujas o alambres de Kirschnel3 o la sutura a través del hueso tibial o las porciones anteriores del menisco,1-3,6 las que pueden practicarse por astroscopia o artrotomía según disponibilidad. A mediados de 1997 nuestro hospital recibió la donación de un moderno artroscopio que nos posibilitó comenzar a realizar este proceder en la 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Instructor. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. región central de Cuba. Después de presentarse un paciente con este tipo de fractura vimos la posibilidad de tratarlo por vía artroscópica, revisamos la bibliografía y nos dimos cuenta que no contábamos con tornillos canulados, los tornillos AO eran técnicamente muy difíciles de colocar3 y la fijación con suturas no nos garantizaba la rigidez y estabilidad de la osteosíntesis, 1-3,6 por lo que desarrollamos un método de fijación con alambres tensados que pueden usarse además en aquellos servicios que no posean artroscopia y tengan que enfrentar este tipo de fractura, con un mínimo de recursos al alcance de todos y lograr, además, gran estabilidad y rigidez que permita la movilización precoz de la articulación. Métodos Con la técnica que se describe han sido operados 4 pacientes que presentaron fracturas de la espina tibial anterior de tipo II-b (2 pacientes) y 33 de III-a (2 pacientes), según la clasificación modificada de la fractura de la espina tibial desarrollada por nuestro servicio en el período comprendido de agosto de 1997 a julio de 1999. Todos los pacientes son del sexo masculino con edades que oscilan entre 15 y 44 años. Una vez diagnosticada la lesión por rayos X de rodilla Ap y lateral y confirmada la necesidad de la intervención quirúrgica atendiendo a un esquema de tratamiento, se obtiene el consentimiento de los pacientes y se procede a la realización de los exámenes complementarios de rutina y finalmente, el ingreso. Para la realización del acto operatorio utilizamos artroscopio de la marca Richard Wolf con video VHS Sony Trinitrón. Como instrumentales empleamos compás artroscópico (no necesario si se practica artrotomía), un alambre de Kirschner de 3,5 mm, 3 trócares con su mandril No.16, alambre quirúrgico No. 36 y un transfixor. TÉCNICA QUIRÚRGICA Se utiliza la raquianestesia con ayuda del manguito neumático de isquemia y con el miembro en posición colgante auxiliados con un soporta muslo. Se emplean 3 portales clásicos: ínfero-externo para la óptica, ínfero-interno para instrumentales y el súpero-interno para la cánula de irrigación. El primer paso consiste en drenar el hemartros y realizar un lavado articular amplio para eliminar toda la sangre y posibles coágulos. Una vez logrado esto se hace el examen de rutina de la articulación buscando posibles lesiones asociadas al trauma, las que se resuelven según las posibilidades. A continuación se centra la atención en la fractura de la espina tibial observando sus características y si el lecho fracturario está ocupado por coágulos, fragmentos de cartílago o si se interpone el ligamento yugal o intermeniscal, se elimina con curetas o mediante el corte del ligamento interpuesto. El próximo paso será reducir la fractura en el foco con ayuda del explorador o de la pinza de agarre. Si la reducción es anatómica pasamos a planificar los túneles tibiales por donde pasará la lazada de alambre, para ello nos auxiliamos del compás artroscópico que se colocará por el portal ínfero-interno manteniendo la visión por el ínferoexterno. Aproximadamente a 4,0 cm del tubérculo de Gerdy de la tibia guiándonos por el compás, se barrena con un alambre de kirschner de 3,5 mm, de esta forma se realizan 2 túneles que irán dirigidos hacia los márgenes opuestos del foco de fractura (fig.1). FIG. 1. Perforación de los túneles tibiales auxiliados del compás artroscópico. Por los túneles tibiales se introducen 2 trócares No. 16 que tienen en su interior lazos de alambre No. 36 y se hacen salir estos por los márgenes del foco fracturario (fig. 2). Acto seguido se introduce a través de la piel algo por encima del portal ínferoexterno (de la óptica) un trócar No. 16 con su mandril (fig. 3), se introduce entonces la aguja por el lazo proximal, se reduce la fractura manteniéndola en su lugar con el explorador o pinza de agarre, se perfora el ligamento cruzado anterior LCA lo más cerca posible del fragmento óseo y finalmente se introduce la aguja en el lazo distal. Es entonces que se retira el mandril y por el interior de la aguja se pasa un alambre No. 36 que será tomado por el otro extremo con la pinza de agarre y sacado por el portal ínferointerno (fig. 4). FIG. 2. Introducción de los trócares No.16 con lazos de alambre por los túneles tibiales. 34 FIG. 5. Tironeamiento de los lazos tibiales, por tensado del alambre intrarticular. FIG. 3. Paso del trocar de la parte antero-externa de la rodilla a través del lazo tibial proximal. FIG. 6. Tensado del alambre y anclaje en la tibia. FIG. 4. Paso del trocar a través de los lazos y del LCA. Extracción del alambre del trocar intrarticular por el portal ínfero-interno. A continuación se retiran los trócares y se comienza a halar los lazos de alambres de los túneles tibiales hasta que emergen por la tibia los cabos del alambre intrarticular (fig. 5). Se procede a tensar el alambre utilizando para ello un botón sobre la tibia (fig. 6). Por último se realiza maniobra de flexo extensión de la rodilla para comprobar la estabilidad de la fractura y del LCA. Para concluir se hace lavado articular amplio y se dejan intrarticularmente 5 cc de bupivacaína o mepivacaína. La inmovilización se deja a consideración en dependencia de la rigidez y estabilidad de la osteosíntesis no más de 4 semanas. Se comenzarán de inmediato ejercicicos fortalecedores del cuádriceps y de arco de movimiento para lo cual se utiliza preferiblemente una férula con tope a 45E. Se retira el alambre entre 4 a 6 sem sin necesidad de anestesia, se corta el alambre y se hala por el otro extremo toda vez que utilizamos botones. Pudiera dejarse en el subcutáneo sin tener que extraerlo. Resultados Los 4 pacientes intervenidos se recuperaron satisfactoriamente, aunque uno de ellos tardó 35 alrededor de 10 meses y hubo que hacerle movilizaciones en el salón, pues le persistió, solo discreta atrofia del cuádriceps. El tiempo quirúrgico se ha ido acortando en la medida en que hemos ganado experiencia y habilidades, en estos momentos se halla en el orden de los 50 min. Summary Discusión Subject headings: ARTHROSCOPY/methods; FRACTURE FIXATION; TIBIAL FRACTURES/classification; TIBIAL FRACTURES/surgery; ORTHOPEDIC PROCEDURES La rigidez posquirúrgica que presentó el paciente no es motivada por la técnica; este al ser intervenido tenía 14 días de lesionado. En la artroscopia confirmamos organización de fibrina (artrofibrosis), además fue el segundo paciente intervenido (inmovilizamos 4 sem a los 2 primeros). Estas situaciones son las que en nuestra opinión causaron la rigidez y el retardo en la recuperación. Cuando nos percatamos de la rigidez de la osteosíntesis, limitamos la inmovilización y sólo le pusimos tope a la flexión aproximadamente a los 45E y no hemos tenido problemas. Utilizamos el esquema de rehabilitación que Zarins propone para las lesiones meniscoles 7 lo cual motivó la recuperación de estos pacientes. El paciente más joven (15 años) aún tenía la hepífisis abierta y la osteosíntesis retardó su crecimiento, pues se le quitó el alambre a las 5 sem, y 2 perforaciones de 3,5 mm, poco o ningún daño hacen; por tal razón pensamos que la técnica puede realizarse en niños, pero eso sí, no puede dejarse mucho tiempo el implante. La técnica se puede realizar aunque no se tenga artroscopia pues a visión directa por artrotomía o miniartrotomía se puede abordar, tampoco se precisa de un compás artroscópico, sólo hay que guiar el alambre de Kirschner hacia los bordes opuestos del lecho fracturario y podrá hacerse el proceder sin contratiempos. Por último una ventaja innegable es la posibilidad de retirar el implante sin necesidad de nueva artroscopia o artrotomía, cuestión esta imposible cuando usamos tornillos.3-5 Se concluye que la técnica quirúrgica en cuestión permite la osteosíntesis de las fracturas de la espina tibial anterior, aunque se tenga o no la ventaja del artroscopio, de una forma rígida y estable. La rehabilitación comienza en el posoperatorio inmediato y el implante (alambre) puede retirarse tan pronto tengamos la certeza de la consolidación de la fractura. An arthroscopic surgical technique for treating type II-b anterior tibial spine fracture (2 patients) and another type III-a fracture is described according to the modified classification of these injuries developed by our service. All the patients are males aged 15-44. The technique is based on the fixation of the bony fragment by tense wire through the tibial tunnels, which allows to remove the implant once the fracture is reduced. A new arthroscopic approach is not necessary. Résumé Une technique chirurgicale arthroscopique pour le traitement d’une fracture de l’épine tibiale antérieure de type II-b (2 patients) et d’une autre de type III-a, d’après la classification modifiée de ces lésions étant développée par notre service, est décrite. Tous les patients sont du sexe masculin, et compris dans la tranche d’âge de 15 à 44 ans. La technique consiste à la fixation d’un fragment osseux au moyen d’un fil tendu par les tunnels tibiaux, permettant de retirer l’implant une fois consolidée la fracture, sans besoin d’une nouvelle intervention arthroscopique. Mots clés : ARTHROSCOPIE/méthodes; FIXATION DE FRACTURE; FRACTURES DU TIBIA/classification; FRACTURES DU TIBIA/chirurgie; PROCÉDURES ORTHOPÉDIQUES. Referencias bibliográficas 1. Hayes JM, Mascar VR. Avulsion fracture of the tibial eminence associated with severe medial ligamentous injury in the adolescent. Am J Sport Med 1984;12:330-3. 2. Meyers MH, McKeever FM. Fractures at the intercondilar eminence of the tibia. J Bone Joint Surg 1959;41A:209-22. 3. Amigo Fernández A, Alegre Mateos R, Uruñuela de la Rica A. Suárez Vázquez L, Menéndez Viñuela G. Fijación artroscópica en fracturas de la espina tibial. Cuad Artroscop 1995;2(1):20-4. 4. Pérez-Caballer F, Marco Martínez F, Moro Rodríguez E, Otero R, Sánchez JC, López-Durán L. Tratamiento artroscópico de las fracturas de espina tibial. Cuad Artroscop 1995;2(1):25-9. 5. Loon T van, Mante RK. A fracture of the intercondylar eminence of the tibia treated by arthroscopic fixation. Arthroscopy 1991;7:385-8. 6. Sullivan DJ, Dines DM, Herban SF, Rose HA. Natural history of a type III fracture of the intercondylar eminence of the tibia in adult. Am J Sports Med 1989;17:132. 7. Zarins B, Harres B. Knee rehabilitation following arthroscopic menicectomy. Clin Orthop 1985;198:36. Recibido: 8 de febrero del 2000. Aprobado: 26 del marzo del 2000. Dr. Sergio Morales Piñeiro. 4ta. Ave. Norte No. 4, e/ 3ra. y 5ta. del Este, Quemado de Güines, Villa Clara, Cuba. CP 52200. 36 COMPLEJO CIENTÍFICO ORTOPÉDICO INTERNACIONAL “FRANK PAÍS” Tratamiento quirúrgico de la luxación recidivante de hombro por la técnica de Boytchev DR. MARIO BERNAL GONZÁLEZ,1 DR. NELSON CABRERA VILTRES,2 DRA. XIOMARA DE J. REMÓN DÁVILA3 Y DR. LEOPOLDO ÁLVAREZ PLACERES3 Bernal González M, Cabrera Viltres N, Remón Dávila X de J, Álvarez Placeres L. Tratamiento quirúrgico de la luxación recidivante de hombro por la técnica de Boytchev. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):36-40 Resumen Se estudiaron un total de 56 pacientes por presentar luxación anterior recidivante de hombro, los cuales se operaron mediante la técnica de Boytchev en el período comprendido de enero de 1990 a diciembre de 1997. Se analizó el comportamiento de diversas variables como: edad, sexo, etiología, número de luxaciones, tiempo de recuperación y sus influencias sobre los resultados. Con el análisis y el estudio de estos datos se comprobó que la técnica de Boytchev como método de tratamiento fue satisfactoria en 91 % de los casos, con una indicación adecuada de la técnica y aplicación correcta de los procederes quirúrgicos y control evolutivo de los pacientes por consulta. DeCS: LUXACION DEL HOMBRO/cirugía; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; OSTEOTOMIA/métodos. La luxación recidivante de hombro (LRH) se ha descrito desde los tiempo de Hipócrates (años 350 a.n.e) quien dijera: “Es obligación nuestra saber tratar el hombro con repetidas luxaciones.”1,2 Es bien conocido que el tratamiento de la LRH es eminentemente quirúrgico, por lo que se han descrito más de 150 técnicas quirúrgicas, señalando la necesidad de seleccionar la técnica más adecuada para resolver las diferentes lesiones anatomopatológicas que intervienen en la producción de esta donde se tuvo en cuenta la actividad y ocupación del paciente.2,3 La técnica de Boytchev, una de las más recientes, consiste en una osteotomía de la coracoide con sus inserciones musculares, pasán1 2 3 Especialista de I Grado en MGI. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Jefe del Servicio. Miembro Superior. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. dola por un tunel labrado en el músculo subescapular y reinsertándola en su posición original.3-5 Numerosos autores como el Dr. Ducongé en su tesis de grado plantean que esta técnica está encaminada a proporcionar un apoyo al mecanismo capsular anterior y así evitar las recidivas.6 Métodos Se realizó un estudio de 56 pacientes con LRH los que se operaron mediante la técnica de Boythev en un período que va desde enero de 1990 hasta diciembre de 1997, en el Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". A todos se les realizó un minucioso examen físico integral, pruebas valorativas para determinar la dirección y la severidad de la inestabilidad, como son: del dibujante, del fulcro, de la manivela, de surco, de sacudida, de push-pull y de estrés posterior. 37 Además, se realizaron estudios radiológicos simples, vistas especiales de West Point y Straiker.7-11 Se excluyeron de este estudio a los pacientes que presentaban una luxación multidireccional, luxación posterior o una severa lesión de Hill Sach. Los resultados obtenidos se evaluaron teniendo en cuenta los parámetros siguientes: - Buenos: · Ausencia de dolor. · Limitación de la rotación externa < 15E · Recuperación funcional. · No recidiva de la luxación. · No complicaciones. · Paciente satisfecho. - Regulares: · Molestias moderadas y dolor en ocasiones. · Limitación funcional de la rotación externa de 15 a 20E. · Recuperación funcional entre los 3 a 5 meses. · No recidiva de la luxación. · Complicaciones menores. · Paciente satisfecho. - Malos: · Dolor. · Gran limitación funcional. · Recidiva. · Complicaciones no resueltas. · Paciente no satisfecho. Casos 25 25 (44,64%) 20 15 12 (21,42%) 10 8 (14,28%) 5 3 (5,36%) 4 (7,15%) 31-41 >41 4 (7,15%) 0 < 20 20-30 Grupo de edades Mas culino Femenino Fuente: Historias clínicas FIG. 1. Distribución de los casos según edad y sexo. de las actividades que realizan las personas de uno y otro sexos, predominando las que exigen un mayor esfuerzo físico que son los pacientes masculinos quienes se exponen a las lesiones traumáticas con mayor frecuencia. En la figura 2 encontramos que la luxación recidivante es más frecuente en obreros con 25 pacientes (44,64 %), seguidos por los estudiantes con 13 (23,21 %) y deportistas 9 (16,07 %). Deportis tas 9 (16% ) Amas de casa 3 (3% ) Estudiantes 13 (23% ) Resultados Se estudiaron 56 pacientes (fig. 1) de ellos 44 (78,58 %) son del sexo masculino y 12 (21,42 %) del femenino, los que tuvieron una proporción 4:1 a favor del sexo masculino. Al analizar las edades, en la figura 1 apreciamos que 16 pacientes (28,57 %) pertenecen al grupo de edades menor que 20 años, de ellos 12 (21,42 %) eran masculinos y 4 (7,15 %) femeninos. En el grupo comprendido entre 20 a 30 años tuvimos 33 pacientes (58,92 %) de los cuales 25 (44,64 %) eran del sexo masculino y 8 (14,28 %) del femenino. En el grupo de 31 a 41 años sólo había 3 pacientes (5,36 %), todos del sexo masculino al igual que en el grupo siguiente con más de 41 años donde había 4 (7,15 %) pacientes masculinos. Como podemos apreciar en esta figura la LRH fue más frecuente en el sexo masculino (78,58 %) con 44 pacientes y en los grupos de edades entre 20 a 30 años. Esto se explica por las características Obreros 25 (45% ) Trabajo intelectual 6 (11% ) Fuente: Historias clínicas FIG. 2. Distribución de casos según su ocupación. En la localización de la lesión (fig. 3), 29 pacientes (51,78 %) tenían afectado el hombro derecho, 23 (41,07 %) el izquierdo y en 4 (7,15 %), la afección era bilateral. La causa más frecuente de la luxación inicial (fig. 4) fue la traumática con 50 pacientes (89,28 %) y de espontáneas o atraumáticas con 6 (10,72 %). La mayoría de los pacientes, 29 (51,78 %) había presentado entre 4 y 7 luxaciones antes del acto operatorio, 15 (26,80 %) había presentado más de 7 luxaciones y 12 (21,42 %) fueron operados con menos de 4 (fig. 5). 38 30 Casos 29 (51,78%) 25 23 (41,07%) 20 15 10 4 (7,15% ) 5 0 DERECHO IZQUIERD O de Hill Sach con 14 (25 %) y por último, la lesión de Bankart con 10 para un 17,86 % (fig. 6). En la figura 7 analizamos el tiempo de recuperación funcional del hombro contando desde el momento quirúrgico hasta su alta clínica; observando que 38 pacientes (67,85 %) se recuperaron en un período menor que 3; 14 (25 %) entre 3 a 5 y solo 4 de ellos (7,15 %) necesitaron más de 5 meses para su recuperación. Lesión de Hill Sach 14 (25% ) B ILATERA L Hombro afectado Fuente: Historias clínicas FIG. 3. Distribución de casos según hombro afectado. Espontánea 6 (10,72%) Lesión de Bankart 10 (17,86% ) Laxitud del Subes capular 32 (57,41%) Fuente: Historias clínicas FIG. 6. Distribución de casos según la lesión anatómica encontrada. 40 Casos 38 (67,85%) 30 Traumática 50 (89,28%) Fuente: Historias clínicas FIG. 4. Distribución de casos según etiología. 20 14 (25% ) 10 > 7 luxaciones 27% < 4 luxaciones 21% 4 (7,15% ) 0 < 3 meses 3 -5 meses > 5 meses Fuente: Historias clínicas FIG. 7. Distribución de casos según el tiempo de recuperación funcional. 4 -7 luxaciones 52% Fuente: Historias clínicas FIG. 5. Distribución de casos según el número de luxaciones. La laxitud del subescapular en el acto quirúrgico fue la más frecuente con 32 casos (57,41 %); la lesión Las complicaciones, con la utilización de esta técnica, fueron 15 y se muestran en la figura 8 donde se observan 8 pacientes (14,28 %) las cuales son las siguientes: sepsis superficial, recidiva, neuropraxia del músculo-cutáneo y periartritis escapulohumeral. Consideramos que esta técnica no fue satisfactoria en 5 pacientes (8,92 %) por diferentes razones: en 3 de ellos no se hizo una correcta selección del paciente, haciéndose una técnica quirúrgica que no se corresponde con la lesión 39 anatómica encontrada; 1 paciente durante su fisioterapia posoperatoria presentó una luxación debido a maniobras no “gentiles”; otro paciente recibió un trauma (caída de una bicicleta a los 8 meses de operado) lo que ocasionó una nueva recidiva. Todos estos pacientes fueron reintervenidos en nuestro centro realizándose a 3 de ellos una técnica de Magnuson y a los 2 restantes una técnica de Putti Plat, no presentándose recidiva 2 años después de operados. Neuropraxia del músculo cutáneo 2 Rediciva 5 Sepsis superficial 5 Periartritis escápulo humeral 2 Fuente: Historias clínicas FIG. 8. Distribución de casos según complicaciones. Los resultados obtenidos con la aplicación de esta técnica fueron: buenos, 49 pacientes (87,5 %), regular 2 (3,58 %) y malos 5 (8,92 %), quedando 51 pacientes (91,07 %) satisfechos con los resultados de su operación (fig. 9). Casos 50 49 (87,5% ) 45 40 35 30 25 20 15 10 5 0 2 (3,58% ) Bueno Regular FIG. 9. Evaluación de los resultados. 5 (8,92% ) Malo Fuente: Historias clínicas Discusión La actividad que conlleva un mayor despliegue de energía parece tener una mayor importancia en la etiología de LRH, coincidiendo con lo planteado por De Palma5 y Dutoit-Roox12 quienes encontraron en un estudio realizado por ellos que un alto porcentaje de los pacientes que padecían de esta afección eran deportistas o militares. Como la mayoría de los autores coincidimos en que esta patología es frecuente en pacientes jóvenes del sexo masculino. 10,12-16 También coincidimos en que la causa más frecuente de la luxación inicial es la traumática.1,3,7-9 De las lesiones atraumáticas encontradas en el acto quirúrgico, la que predominó fue la laxitud del subescapular, seguida de la de Hill-Sach y por último de la de Bankart. Estas cifras están por debajo de lo reportado por algunos autores5,6 y pensamos se deba a que en ocasiones no se explora la articulación y se escapa el diagnóstico directo de estos y por otra parte, el diagnóstico radiológico es difícil.9,17-20 En el tiempo de recuperación funcional del hombro coincidimos con algunos autores, quienes plantean que la recuperación total de este debe lograrse entre la 8va. y 10ma. sem2,3,7 y que está en íntima relación con el tiempo de inmovilización, observando que todos los pacientes que se recuperaron antes de los 3 meses estuvieron inmovilizados por un período entre 4 y 6 sem., mientras que los pacientes que demoraron su recuperación presentaron una inmovilización insuficiente o muy prolongada en el tiempo. Los buenos resultados están relacionados con la edad del paciente y la etiología de la luxación inicial ya que como plantea Campbell2 y otros,9,20 las luxaciones espontáneas son de pronóstico más reservado y cuanto más severo sea el trauma inicial más difícil será su reducción y menor será la posibilidad de recidiva. Otro de los factores que influyeron fue el número de luxaciones que presentaron antes del acto quirúrgico, cuanto menor sea el número de luxaciones, menor serán las lesiones que se encuentren, por lo tanto, tendrán una evolución satisfactoria después de la aplicación de esta técnica.4-6,13,14,19,20 Podemos concluir que la LRH es más frecuente en el paciente joven, masculino, con buen desarrollo muscular y como causa de trauma. Las lesiones anatómicas más frecuentes encontradas fueron: laxitud del músculo subescapular, laxitud de la cápsula articular y lesión de Hill Sach. Además, 40 el 67,85 % de los pacientes se recuperaron en un período menor que 3 meses con la rápida incorporación a sus actividades. Esta técnica sólo fue insatisfactoria en 5 pacientes (8,92 %), el resto, 51 pacientes (91,07 %) tuvo una evolución satisfactoria. Summary A total of 56 patients with recidivant anterior luxation of the shoulder that were operated on by Boytchev technique from January, 1990, to December, 1997, were studied. The behavior of some variables such as age, sex, etiology, number of luxations, time of recovery and their influence on the results was analyzed. By analyzing and studying these data it was possible to prove that Boytchev’s technique as a treatment was satisfactory in 91 % of the cases, with an adequate indication of the technique and a right application of the surgical procedures and an evolutive control of the patients at the physician’s office. Subject headings: SHOULDER DISLOCATION/surgery; ORTHOPEDIC PROCEDURES; OSTEOTOMY/methods. Résumé Un groupe de 56 patients atteints de luxation antérieure récidivante de l’épaule, et opérés par la technique de Boytchev dans la période de janvier 1990 à décembre 1997, a été étudié. Le comportement de diverses variables telles que l’âge, le sexe, l’étiologie, le nombre de luxations, la durée de la récupération et leurs influences sur les résultats, a été analysé. Avec l’analyse et l’étude de ces données, on a constaté que la technique de Boytchev, en tant que méthode de traitement, a réussi dans 91% des cas avec une indication adéquate de la technique et l’application correcte des procédés chirurgicaux et le contrôle évolutif des patients par consultation. Mots clés : LUXATION DE L’ÉPAULE/chirurgie; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; OS Referencias bibliográficas 1. Watson Jones R. Fracturas y heridas artículares. La Habana: Ed Científico-Técnica, 1986;t2:553-62. 2. Crenshaw AH. Campbell: cirugía ortopédica. 8va. ed. Buenos Aires: Ed. Médica Panamericana, 1993;v2: 1325-66. 3. 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Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):41-5 Resumen Se realizó un estudio prospectivo en 48 pacientes con amputaciones distales de 76 dedos de las manos, tratados en el centro de urgencias del Hospital Militar Central "Dr. Carlos J. Finlay" en un período de 2 años, con el objetivo de evaluar la eficacia de 3 tipos de colgajos locales en el tratamiento inmediato de estas lesiones. El mayor número de pacientes se encontraba entre los 50 y 60 años de edad y en ellos prevalecía la mano no dominante y los dedos pulgar e índice. El 43,42 % fue tratado por la técnica del colgajo de Atasoy. El resultado fue excelente o bueno en el 72,3 % de los casos. Se presentaron complicaciones en el 28,94 % de los dedos tratados; las más frecuentes fueron la secuela estática seguida de la sepsis, la cicatriz dolorosa y la deformidad ungueal. Se realizó análisis y discusión de los resultados, así como de las complicaciones ocurridas. Se ofrecieron conclusiones relacionadas con el análisis particular en nuestra serie de casos y la experiencia derivada de ellos. DeCS: AMPUTACION; AMPUTADOS; TRAUMATISMOS DE LA MANO/cirugía; TRAUMATISMOS DE LOS DEDOS/ cirugía; PULGAR/lesiones; CIRUGIA PLASTICA; COLGAJOS QUIRURGICOS. La mano como órgano “efector” y “sensible” revierte una extraordinaria importancia para el ser humano como instrumento ejecutor de su inteligencia, desarrollo e interacción con el medio que lo rodea. Se ha dicho que la discapacidad de las manos priva al hombre de su libertad.1,2 Cada año, a nivel mundial, se reportan millones de lesiones de las manos que redundan en una considerable carga económica para la sociedad. Hay estadísticas que señalan que el 25 % de las heridas que sufre el hombre afectan sus manos.3-8 Dentro de estas lesiones, las amputaciones distales de los dedos ocupan un lugar especial por cuanto, esta región anatómica constituye la parte más preciada de las manos por contener terminaciones 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Auxiliar. Profesor Principal de Ortopedia. nerviosas sensoriales tan especializadas que posibilitan la "visión" de los ciegos y la "transmisión" de la armonía de los músicos.9 La secuela más leve impide considerablemente la función del dedo afectado y puede comprometer el uso profesional de la mano.10 El tratamiento de urgencia de estas lesiones plantea problemas de orden médico y hospitalario y aunque suelen considerarse como "una cirugía menor" no debe restársele la importancia que merece la restitución de una mano útil y sensible. Nuestro país no constituye una excepción en la elevada frecuencia de presentación de estas lesiones y precisamente este hecho nos motivó en la realización de este estudio al tener que enfrentar un número importante de pacientes con amputaciones distales de los dedos durante nuestra asistencia médica de urgencias. 42 Métodos El universo de estudio está constituido por 48 pacientes con amputaciones distales en 76 dedos en las zonas 1, 2 y 3 según la clasificación topográfica de Merle.11 En el proceder operatorio, bajo anestesia regional pedicular y tomadas las medidas preoperatorias, se realizó lavado con soluciones antisépticas, desbridamiento y hemostasia adecuada. Finalmente se procedió a la solución de defecto traumático mediante colgajos locales de tipo Kutler, Atasoy o Möberg.12-14 Para todos los casos se utilizó sutura de nylon monofilamentosa tres cero con aguja atraumática. Se realizó profilaxis antibiótica oral o parental en dependencia del tipo de lesión. Para efectuar la elección del colgajo a utilizar, se realizó sobre la base de los siguientes parámetros: edad, actividad profesional, topografía del defecto, dedo implicado, pulpejo dominante, mano dominante y nivel de amputación.11 La evaluación de los resultados se hizo según una escala de excelente, bueno, regular o malo teniendo en cuenta: estado de la cicatriz, deformidad ósea, deformidad ungueal y sensibilidad. El método estadístico que se utilizó fue la prueba de chi cuadrado utilizando un nivel de significación del 1 % cuando se busca relación entre dos variables. Resultados La edad de los pacientes afectados osciló entre 41 y 60 años, lo que representa el 68,76 %. En nuestra interpretación consideramos que ya en la cuarta década de la vida existe una experiencia laboral, lo que trae consigo mayor confianza en la realización de las diferentes actividades, así como la manipulación de los instrumentos de trabajo, por lo que se viola, en muchas ocasiones, el cumplimiento de las medidas de protección. Conjuntamente con esto comienzan a aparecer los efectos propios de la disminución de las aptitudes físicas del individuo, tales como: déficit visual, incordinación de los movimientos finos manuales y la disminución de la capacidad de reacción ante los posibles peligros.15 El sexo masculino fue el más afectado con un 70,83 % (fig. 1). Esto se fundamenta en que el hombre desempeña habitualmente actividades manuales de mayor riesgo en comparación con la mujer.5-8 80 70,83% 60 40 29,17% 20 0 Femenino Masculino FIG. 1. Afectación según el sexo. La mayor incidencia de lesiones estuvo provocada por sierra y garlopa eléctrica en talleres hogareños, lo cual se corresponde con otros estudios en los que se reportan que los accidentes laborales han descendido considerablemente en la industria pesada debido a la aplicación de medidas de prevención, esto no es así en los pequeños talleres fuera del contexto laboral los cuales carecen de las medidas necesarias de protección.16,17 La mano no predominante tuvo un por ciento de afectación del 68,43 % en relación con la mano predominante (fig. 2). Esto se explica porque el ser humano instintivamente protege más su mano dominante de los peligros y esta además es más apta y rápida en su capacidad de reacción precisamente por su carácter predominante.17 No predominante 68 % Predominante 32 % FIG. 2. Mano lesionada. Los dedos más afectados fueron el pulgar y el índice con 42,11 y 27,63 % respectivamente, esto se corresponde con la prevalencia de la pinza digital en todas las funciones de la mano12 (fig. 3) Las lesiones de la zona 3 ocurrieron en el 38,15 % de los dedos tratados. Estas son las más graves por cuanto a este nivel peligra la estabilidad del pulpejo distal por lesión de la matriz ungueal y 43 50,00 % 40,00 30,00 20,00 10,00 0,00 Pulgar Índice Restantes FIG. 3. Dedo lesionado. acortamiento de estructura ósea por lesión de la tuberosidad falángica. Existe un hecho esencial y unánimemente admitido: el tratamiento inicial de los dedos lesionados tiene una importancia decisiva en su futuro. Un tratamiento inicial correcto disminuye de forma considerable las intervenciones secundarias y sus secuelas. Si bien es cierto que en la actualidad el desarrollo de la microcirugía ha introducido técnicas cada vez más eficaces, también se apunta que esta aún no es una cirugía de uso generalizado, por lo que nosotros seguimos en nuestro trabajo la concepción de Jacques Michon y sus discípulos planteada en 1976 en relación con el tratamiento de urgencias de las lesiones de los dedos que se resume en la frase: "Tratamiento en un solo tiempo con movilización precoz."11 La razón de la elección particular de estos tres tipos de colgajos estuvo dado por una preferencia personal motivada por la observación de la eficacia de ellos y por la familiarización y habilidad adquiridas en la realización de este tipo de colgajos. El colgajo de Atasoy se realizó en el 46,05 % de los dedos, el de Kutler en el 34,21 % y el de Möberg en el 19,74 % de los dedos. En análisis individual de los dedos vemos que para el pulgar usamos de manera predominante los colgajos de Möberg y Atasoy. Usamos muy poco el de Kutler para este dedo porque presenta un acolchado lateral escaso, por lo que resulta mucho más eficaz el de Atasoy, y en aquellos casos en que existió oblicuidad plamar del trazo de sección del pulpejo con mayor reducción de su superficie útil, preferimos usar el de Möberg que garantiza una mejor cobertura a expensas del avance de un colgajo palmar del dedo. En relación con el dedo índice se usó de manera proporcional los colgajos de Kutler y Atasoy. En el resto de los dedos se realizó también los de Kutler y Atasoy con discreto predominio del primero, ya que este encuentra su principal indicación en las amputaciones al nivel de la zona 2 en bisel palmar corto o de poca oblicuidad de los dedos largos, pues en estos casos se dificulta la utilización del colgajo de Atasoy. Ocurrieron complicaciones en el 28,94 % de los dedos tratados (tabla), pero de ellas el 9,21 % fueron secuelas estéticas dadas por cicatrices con queloides (indoloros) y deformidad ungueal sin repercusión funcional y en tal sentido concedemos poco valor al resultado cosmético, pues para nosotros prevalece la capacidad funcional de la mano y no su aspecto estético. Este criterio es unánime en la literatura revisada, pues ningún autor ofrece resultados basados en aspectos estéticos. En relación con la deformidad en "pico de loro" de la uña, consideramos que fue la resultante de una técnica inadecuada ya que esta deformidad ocurre en las lesiones de la zona 3 en las cuales se lesiona la matriz ungueal por lo que en estos casos es necesario hacer la resección completa de dicha matriz para que no se produzca la deformidad antes mencionada. TABLA. Complicaciones presentadas Complicaciones Sepsis Necrosis del colgajo Cicatriz dolorosa Pérdida sensitiva Secuelas estéticas Deformidad ungueal * Deformidad ósea* No. de pacientes % 3 2 3 2 7 3 2 3,94 2,63 3,94 2,63 9,21 3,94 2,63 * Con repercusión funcional. Fuente: Modelo de recolección de datos. Según la evaluación clínica de la cicatriz quirúrgica, la sensibilidad y la deformidad ungueal y ósea, establecimos los resultados finales de nuestro trabajo mediante los cuales evidenciamos que el 72,3 % de los dedos tratados obtuvieron un resultado de excelente o bueno (fig. 4). Finalmente desearíamos hacer algunas reflexiones en relación con la utilización de este tipo de colgajos locales respecto a otros procederes. Por ejemplo, en el caso de las lesiones de la zona 1, la mayor parte de los autores indican la cicatrización dirigida, pero en nuestra experiencia si bien es cierto que es muy simple y eficaz tiene el inconveniente de requerir curaciones repetidas y regulares durante varias semanas. Los injertos libres de piel, aunque 44 50,00 % 47,3 % 40,00 30,00 25 % 20,00 17,1 % 10,6 % 10,00 0,00 Excelente Bueno Regular también eficaces, representan importantes porcentajes de fracasos e inconvenientes del sitio a donar. El acortamiento y sutura son eficaces en cuanto a cobertura pero al elevado precio del sacrificio de la longitud del dedo. Existen otros tipos y variedades de colgajos, pero requieren mayor complejidad técnica-quirúrgica y por ende mayor entrenamiento por parte del cirujano. Algo similar ocurre con los reimplantes o con las transferencias usando dedos del pie, que requieren técnicas de microcirugía y por lo tanto, instrumentos y personal médico con entrenamiento adecuado, además de consumir un tiempo operatorio mucho más prolongado por lo que sus indicaciones serían mucho más selectivas.18-25 Por todo lo anterior es nuestro criterio que los colgajos locales de Kutler, Atasoy y Möberg no son técnicamente complejos y resultan eficaces en el tratamiento de las amputaciones del pulpejo de los dedos en zonas 1, 2 y 3 y sobre todo, permiten la solución de urgencias de estas lesiones y ratifican el postulado incial de "tratamiento en un solo tiempo con movilización precoz". En conclusión en nuestra serie de casos las lesiones se dan en los dedos índice y pulgar de la mano no predominante en el sexo masculino. En el dedo pulgar se utilizaron los colgajos de Möberg y Atasoy y en el resto, los de Kutler y Atasoy. Se apreció que sólo ocurrieron complicaciones con repercusión funcional en el 13,15 % de los dedos. Asimismo el resultado final fue excelente o bueno en el 72,36 % de los dedos tratados. Se insiste que los colgajos locales de Kutler, Atasoy y Möberg no son técnicamente complejos y resultan adecuados y eficaces en el tratamiento de urgencias de las amputaciones distales de los dedos. Malo FIG. 4. Resultado final. Summary A prospective study was carried out among 48 patients with distal amputations of 76 fingers of the hands treated at the Emergency Department of “Dr. Carlos J. Finlay” Military Central Hospital during 2 years in order to evaluate the efficiency of 3 types of local flaps in the immediate treatment of these injuries. Most of the patients were between 50 and 60 years old and the non-dominant hand and the thumb and index fingers prevailed in them. 43.42 % were treated by Atasoy’s flap technique. The result was excellent or good in 72.3 % of the cases. Complications were observed in 28.94 % of the treated fingers. The static sequela followed by sepsis, the painful scar and the ungual deformity were the most frequent complications. The results were analyzed and discussed, as well as the complications. Conclusions were reached in relation to the particular analysis in our series of cases and the experience derived from them. Subject headings: AMPUTATION; AMPUTEES; HAND INJURIES/surgery; FINGER INJURIES/ surgery; THUMB/ injuries; SURGERY, PLASTIC; SURGICAL FLAPS. Résumé Une étude prospective dans un groupe de 48 patients qui ont subi des amputations distales de 76 doigts des mains, et qui ont été traités dans le centre d’urgences de l’Hôpital militaire central " Dr. Carlos J. Finlay ", a été réalisée lors de 2 ans dans le but d’évaluer l’efficacité de 3 types de lambeaux locaux dans le traitement immédiat de ces lésions. La plupart de patients se trouvait entre ceux de 50 et 60 ans, dont la prévalence était entre la main non dominante, et le pouce et l’index. Parmi eux, 43,42% ont été traités par la technique du lambeau d’Atasoy. Le résultat a été excellent ou bon dans 72,3% des cas. Des complications ont survenu dans 28,94% des doigts traités; les complication les plus fréquentes ont été: la séquelle statique suivie de la sepsie, la cicatrice douloureuse et la déformation unguéale. L’analyse et la discussion des résultats et des complications survenues ont été effectuées. On a fait des 45 conclusions relatives à l’analyse particulière dans notre série de cas et l’expérience résultante de ceux-ci. Mots clés : AMPUTATION; AMPUTÉS; TRAUMATISMES DE LA MAIN/chirurgie; TRAUMATISMES DES DOIGTS/chirurgie; POUCE/lésions; CHIRURGIE PLASTIQUE; LAMBEAUX CHIRURGICAUX. Referencias bibliográficas 1. Swanson A. Evaluation of impairment of function in the hand. Surg Clin North Am 1964;44:925. 2. Buennell S. 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Del universo, 10 pacientes son del sexo masculino y 2 del femenino con un rango de edades que oscila entre 15 y 44 años con una media de 28,3 y una desviación estándar de ± 5,1 años. Se propone una clasificación modificada de estas fracturas y en consecuencia un algoritmo de tratamiento útil en servicios con artroscopia y sin ella. Se estudian además las lesiones que pueden asociarse a este tipo de trauma y su tratamiento, minimizando las secuelas que se puedan originar. DeCS: FRACTURAS DE LA TIBIA/clasificación; FRACTURAS DE LA TIBIA/cirugía; ARTROSCOPIA/métodos; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; FIJACION INTERNA DE FRACTURAS. La fractura de la espina tibial anterior es una lesión poco frecuente, ocurre principalmente en niños y adolescentes debido a la fortaleza del ligamento cruzado anterior (LCA) y a la relativa debilidad de la porción osteocartilaginosa de la espina tibial, sin embargo, no está excluido que pueda verse también en adultos. Su ocurrencia está muy ligada a la práctica deportiva por traumas indirectos o directos que impliquen movimientos rotatorios, hiperextensión o valgus forzado.1 En 1959 Meyers y McKeever 2 publicaron una clasificación de estas fracturas muy útil para orientar el tratamiento de las lesiones, con el tiempo ha sido modificada por Zaricznyj3 que añade un cuarto tipo para las fracturas conminutas y por Zitko y Gaudernak4 que subdividen la tipo III en 2 grupos. Según la clasificación pueden ser tratadas conservadora o quirúrgicamente mediante artrotomía o artroscopia utilizando como elementos 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Instructor. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. de fijación tornillos, kirschner, lazadas de alambre o suturas de material reabsorbible.5,6 Nuestro servicio, que tiene la posibilidad de contar con un equipo de artroscopia, ha desarrollado un protocolo de trabajo que incluye la valoración artroscópica de pacientes con este tipo de lesión y ha creado una estrategia de tratamiento al respecto que constituye el objeto del presente artículo. Métodos Se estudiaron 12 pacientes que presentaron fracturas de la espina tibial anterior en el período comprendido de agosto de 1997 a julio de 1999, procedentes de nuestro hospital y de otras instituciones de la provincia con las cuales habíamos establecido coordinaciones al respecto. Se les explicó a los pacientes, previo al ingreso, el objetivo de nuestro estudio, útil desde el punto de vista diagnóstico-terapéutico y se obtuvo el consentimiento de ellos. A continuación se procede 47 al ingreso, se les hace el control hematológico de rutina y rayos X de rodilla vistas AP y lateral. Con posterioridad son llevados al salón de operaciones para la realización de la artroscopia de la rodilla, se emplea un equipo de la marca Richard Wolf con videos VHS del tipo Sony-Trinitrón. El acto operatorio lo hacemos con anestesia espinal con manguito neumático de isquemia y utilizamos 3 portales; ínfero-externo y el ínferointerno para la instrumentación y el súpero-interno para la cánula de irrigación. El primer paso consiste en drenar el hemartros y realizar un lavado articular amplio que elimine todo resto de sangre o coágulos. Con posterioridad se hace revisión de rutina de la cavidad articular con énfasis en las características de la fractura y lesiones asociadas gue pudieran estar relacionadas con el trauma. Tomando como elementos fundamentales las revisiones bibliográficas 1-6 que incluyen clasificaciones de estas fracturas, las imágenes radiológicas y los hallazgos artroscópicos en la articulación; proponemos la clasificación modificada de la fractura de la espina tibial anterior y son estudiados los pacientes según estos criterios (fig. 1). 6 1 2 I II a II b 2 0 1 0 III a III b IV a IV b Total:12 pacientes FIG. 1. Clasificación modificada de la fractura de la espina tibial anterior. CLASIFICACIÓN MODIFICADA DE LA FRACTURA DE LA ESPINA TIBIAL ANTERIOR Tipo I: Fractura no desplazada de la espina tibial anterior (6 pacientes). Tibial II: Fractura desplazada pero la porción posterior de la espina mantiene contacto con la tibia: a) Se reduce el fragmento óseo con maniobra de hiperextensión (1 paciente). b) No se reduce el fragmento óseo por interposición en el lecho de fractura de coágulos, fragmentos de cartílago o del ligamento yugal o intermeniscal (2 pacientes). Tipo III: La espina tibial esta desplazada, no entre en contacto con la tibia: a) Desplazada pero no rotada (2 pacientes). b) Desplazada y rotada sobre su eje hasta 180E (0 paciente). Tipo IV: Fractura conminuta de la espina tibial anterior: a) No desplazada (1 paciente). b) Desplazada (0 paciente). A 8 pacientes no se les hizo osteosíntesis y fueron tratados con calza de yeso por un período de 4 a 6 sem. Sí se les hizo osteosíntesis a 4 pacientes, mediante técnica artroscópica original que se describe en artículo aparte. A aquellos que presentaron lesiones asociadas, se les trató según el caso aprovechando las “bondades” de la técnica artroscópica. Todos los pacientes recibieron atención fisioterapéutica de forma ambulatoria hasta su rehabilitación total e incorporación a las actividades normales. Resultados Del universo de pacientes, 10 pertenecen al sexo masculino y 2 al femenino. El más joven tiene 15 años y el mayor 44 con una media de 28,3 y una desviación estándar DE ± 5,1 años. La mayoría de las fracturas pertenecen a los grupos I y II y se producen a consecuencia de la práctica deportiva y accidentes del tránsito y de la actividad laboral. Los hallazgos artroscópicos más significativos fueron por lógica la fractura de la espina tibial anterior y el hemartros en 12 pacientes, pero no debemos descuidar los desgarros parciales del LCA y las lesiones meniscales presentes con relativa frecuencia (tabla). Los pacientes se recuperaron satisfactoriamente en un período de 4 a 6 meses; a 1 fue necesario llevarlo al salón para movilizaciones, ya tenía buenos resultados hacia los 10 meses con movilidad normal y solo atrofia del cuádriceps. 48 TABLA. Hallazgos artroscópicos en pacientes con fractura de la espina tibial anterior Hallazgos artroscópicos No. de pacientes Hemartrosis Fractura de la espina tibial. Desgarros parciales del LCA Lesiones meniscales Lesiones del cartílago articular Lesiones capsulares Artrofibrosis incipiente Fuente: Modelo de encuesta. 12 12 4 3 3 2 1 Discusión Como resultado de la correlación de las imágenes radiológicas, de los hallazgos artroscópicos a nivel fracturario, de la confección de una clasificación modificada de la fractura de la espina tibial anterior y de la realización del tratamiento definitivo en el mismo acto operatorio, surge un esquema de tratamiento (fig.2) que puede ser muy útil en servicios de ortopedia con artroscopia o sin ella, se pueden obtener buenos resultados si nos guiamos por él sólo nos restan algunas precisiones. Si persisten molestias FIG. 2. Esquema de tratamiento de la fractura espina tibial anterior. 49 Las fracturas del tipo I, II-a y IV-a se tratarán conservadoramente; se insiste en evacuar el hemartros y hacer un lavado articular amplio, procederes estos muy fáciles y al alcance de cualquier servicio. Con esto evitamos la artrofibrosis,7 una de las causas de rigidez articular. Evidencia al respecto la tuvimos en 1 paciente que tardó 14 días en hacérsele el proceder y encontramos incipiente formación de fibrosis intrarticular y fue probablemente la causa de la tardanza en la recuperación, por tal razón aconsejamos hacer la operación entre 3 a 7 días posteriores al trauma. Las fracturas del tipo II-b, III-a, III-b y IV-b se tratarán quirúrgicamente apelando a los recursos que se tengan a disposición y entre los que se incluyen tornillos AO y de Herbert,5,6,8 agujas y alambres de kirschner3,9 o sutura del fragmento al hueso o cuernos anteriores de los meniscos con sutura absorbible.2,5,10 Nosotros que tenemos la técnica artroscópica, utilizamos un método original que dio resultados satisfactorios. La inmovilización se dejará a consideración del cirujano en dependencia de la rigidez de la osteosíntesis y la rehabilitación comienza desde el mismo momento que el posoperatorio lo permita y estará encaminado a fortalecer el cuádriceps y aumentar el arco de movimiento en caso que no necesite yeso. En las fracturas tipo II se decide el tratamiento en dependencia de la reducción que se logre al aplicar maniobra de hiperextensión de la rodilla que consecuentemente hace que el LCA, la grasa de Hoffa y los cóndilos femorales compriman el fragmento sobre su lecho,6,11 pero si en este hay un coágulo de sangre, fragmento de cartílago o se interpone el ligamento yugal o intermeniscal,6,12 no se logrará la reducción, por lo tanto se impone el tratamiento quirúrgico para evitar laxitud articular por insuficiencia del LCA y artrosis postraumática tardía.13 Por tal razón en la clasificación propuesta decidimos dividir la tipo II en dos grupos y aunque no se cuente con artroscopia para demostrar la causa in situs de la no reducción, la comprobación radiológica es motivo suficiente para la intervención. También dividimos las fracturas del tipoIV; en las reducidas se sigue el curso conservador, pero las desplazadas por sus características son difíciles de estabilizar por los múltiples fragmentos y generalmente, no admiten tornillos;6,10 se puede emplear en su reducción material de sutura absorbible.2,5,10 En conclusión el esquema propuesto constituye una útil herramienta en el tratamiento de las fracturas de la espina tibial anterior. La exacta reducción de la fractura es necesaria y no deben escatimarse medios y recursos para lograrla. Por otra parte deberán tenerse en cuenta posibles lesiones asociadas y erradicarlas en dependencia de los recursos disponibles, además la evacuación del hemartros y el lavado articular se imponen en todos los tipos de fracturas de la espina tibial anteior en aras de evitar la artrofibrosis. Summary An arthroscopic assessment of 12 patients who had anterior tibial spine fracture from August, 1997, to July, 1999, and were treated at the Service of Arthroscopy of “Mártires del 9 de Abril” General Teaching Hospital, in Sagua La Grande, is made. 10 patients are males and 2 females with an age range from 15 to 44 years old, a mean of 28.3 and a standard deviation of ± 5.1 years. It is proposed a modified classification of these fractures and an algorithm of useful treatment in services with and without arthroscopy. Those injuries that may be associated with this type of trauma and its treatment are also studied, minimizing the sequelae that may appear. Subject headings: TIBIAL FRACTURES/classification; TIBIAL FRACTURES/surgery: ARTHROSCOPY/methods; ORTHOPEDIC PROCEDURES; FRACTURE FIXATION; INTERNAL. Résumé L’évaluation arthroscopique de 12 patients atteints d’une fracture de l’épine tibiale antérieure, et traités dans le service d’arthroscopie de l’Hôpital général universitaire "Mártires del 9 de Abril", de Sagua la Grande, a été réalisée dans la période d’aôut 1997 à juillet 1999. Sur le total, 10 patients étaient du sexe masculin et 2 du sexe féminin, dans une tranche d’âge de 15 - 44 ans dont la moyenne était de 28,3, et une déviation standart de ± 5,1 ans. Une classification modifiée de ces fractures est proposée, et par conséquent un algorithme de traitement utile dans les services avec et sans arthroscopie. Les lésions pouvant s’associées à ce type de traumatisme et leur traitement minimisant les séquelles qui peuvent survenir, sont étudiées. Mots clés: FRACTURES DU TIBIA/classification; FRACTURES DU TIBIA/chirurgie; ARTHROSCOPIE/méthodes; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; FIXATION INTERNE DE FRACTURES. Referencias bibliográficas 1. Alpert SW, Yishay AB, Koval Konneth J, Zuckerman JD. Tibial spine fractures. In: Zuckerman JD, ed. Fractures and dislocations. A manual of orthopaedic trauma. New York: Lippincott, Raven, 1994:187-8. 2. Meyers MH, McKeever FM. Fracture of the intercondilar eminence of the tibia. J Bone Joint Surg 1959;41A:209-22. 3. Zariczanyj B. Avulsion fracture of the tibial eminence treated by open reduction and pinning. J Bone Joint Surg 1977;59A:1111-4. 50 4. Zitke B, Gaudernak T. Zur Problemati in der Therapic von Eminentiaausrissen bei Kindern and jugendlichen. Unfallheikunde 1984;87:267-71. 5. Amigo Fernández A, Alegre Mateo R, Uruñuela de la Rica A, Suárez Vázquez L, Menéndez Viñuela G. Fijación artroscópica en fracturas de la espina tibial. Cuad Artroscop 1995;2(1):20-4. 6. Pérez-Caballer AJ, Marco Martínez F, Moro Rodríguez E, Otero R, Sánchez JC, López-Durán L. Tratamiento artroscópico de las fracturas de la espina tibial. Cuad Artroscop 1995;2(1):25-7. 7. Dubos JP. Artrofibrosis. 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Avenida Norte, No. 4, e/ 3ra. y 5ta. del Este, Quemado de Güines, Villa Clara, Cuba. CP 52200. 51 HOSPITAL “HERMANOS AMEIJEIRAS”. CIUDAD DE LA HABANA Nueva técnica artroscópica para el síndrome del espolón del calcáneo DR. CARLOS E. RODRÍGUEZ BLANCO1 Y DR. HERIBERTO OJEDA LEÓN.2 Rodríguez Blanco CE, Ojeda León H. Nueva técnica artroscópica para el síndrome del espolón del calcáneo. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):51-5 Resumen El propósito de este artículo fue describir un tratamiento endoscópico para el tratamiento del síndrome del espolón del calcáneo desarrollado por los autores, miembros del grupo de Cirugía Artroscópica del Servicio de Ortopedia del Hospital "Hermanos Ameijeiras" de Ciudad de La Habana. Esta técnica quirúrgica incluye el tratamiento del espolón como tal y la fascitis asociada, pero como aspecto novedoso actúa sobre la periostitis adyacente al espolón y realiza descompresión del nervio abductor del 5to. dedo. El acceso medial para los medios ópticos y lateral para los instrumentos de corte es usado en un proceder que descomprime la raíz posterior del arco subcalcáneo de este nervio mediante la remoción del espolón subcalcáneo; libera medialmente de la fascia plantar y por último desperiostización de la región adyacente a la localización del espolón. Esta técnica fue utilizada desde junio de 1997 a mayo de 1998 en el tratamiento de 34 pies de 30 pacientes los que refirieron un nivel inaceptable de dolor después de 3 meses de tratamiento conservador y en los cuales falló un programa adicional intensivo de 8 sem de tratamiento con fisioterapia. Buenos y excelentes resultados fueron obtenidos a los 3 meses en todos los pacientes en relación con el alivio del dolor y el retorno a sus actividades normales previas al inicio de los síntomas, sólo 5 casos requirieron ciclos cortos de tratamiento fisioterapéutico para resolver molestias relacionadas con la práctica de deportes, traumas o impactos intensos repetidos antes del año de seguimiento donde todos los pacientes reportaron de buenos a excelentes resultados. Las complicaciones incluyen 3 infecciones superficiales curadas con antibióticos orales y 2 cuadros de parestesias laterales transitorias que se resolvieron con reposo y antinflamatorios no esteroideos (AINE). DeCS: ARTROSCOPIA/métodos; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; ENDOSCOPIA; PERIOSTITIS; CALCANEO/ lesiones. De acuerdo con Mark Harris y otros, el Síndrome del Espolón del Calcáneo incluye 3 síndromes diferentes que se presentan de forma progresiva: la fascitis plantar, la periostitis subcalcánea y el espolón como tal. La clínica de este síndrome ha sido asosiada por muchos años con el espolón en sí, a pesar de conocerse su presencia en el 15 % de los pacientes asintomáticos y presentarse fuera de la inserción plantar en el 50 % de los casos con síntomas.1 El tratamiento conservador va dirigido al alivio del dolor, a disminuir la tensión de la fascia y a 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. prevenir el paso a la cronicidad del cuadro y consiste en el uso de AINE, analgésicos crioterapia y reposo. Las ortesis, inyecciones de esteroides, yesos y terapia físicas también se usan. Este tratamiento conservador tiene un porcentaje de fallos donde el cuadro puede cronificarse nesesitando considerar la opción quirúrgica.2,3 Por la historia natural de esta enfermedad la curación se obtiene de 12 a 18 meses, no siendo así en todos los casos donde un grupo de pacientes evoluciona con dolor importante que le provoca limitaciones inaceptables de su estilo de vida en relación con actividades deportivas, laborales o sociales. La fasciotomía y/o resección del espolón mediante técnicas clásicas no son muy aceptadas, 52 debido a los malos resultados y el alto número de complicaciones observadas durante décadas de uso.1,4,5 La conducta habitual es la prolongación del tratamiento conservador con modificaciones del estilo de vida. Las alternativas a este dilema han sido, las técnicas de mínimo acceso asistidas con fluoroscopia, uso de instrumental más pequeño e incluso la cirugía a ciegas con lo que se ha logrado disminuir el número de complicaciones; pero siguen obteniéndose resultados poco satisfactorios en el orden del alivio del dolor y recurrencia de los síntomas.6 En centros muy especializados se reporta el uso de técnicas endoscópicas de mínimo acceso para la remoción del espolón,6-8 y otros autores escriben acerca de la fasciotomía endoscópica aislada.8,9 Estudiosos del tema reportan que del 5 al 10 % de los fallos son motivados por no tener en cuenta todos los factores etiológicos que influyen en el cuadro clínico, como es la grasa subcalcánea, el periostio y los atrapamientos neurológicos.12-14 El proceder desarrollado por nosotros se dirige a la solución de múltiples factores etiológicos en un solo tiempo quirúrgico. Métodos TRATAMIENTO PREOPERATORIO Los pacientes que presentan dolor subcalcáneo crónico medial o subfascial que se exacerba al inicio de la deambulación o con la dorsiflexión de los artejos y con la carga de peso o estancias de pie prolongadas son considerados como portadores del síndrome. La obesidad y los traumas son tenidos en cuenta para descartar fracturas traumáticas son por fatiga. Otras etiologías como dolor radicular, tumores, infecciones y síndrome del túnel del tarso son excluidas. El examen físico incluye la inspección, la evaluación de la función neuromuscular y circulatoria, la palpación de la fascia plantar y del periostio de la región anteromedial y la posterior palpación de la inserción de la fascia plantar para detectar signos de periostitis. Las radiografías laterales con carga de peso son obtenidas para determinar la localización y el tamaño del espolón calcáneo y descartar otras causas posibles de dolor. Cuando el diagnóstico del síndrome del espolón del calcáneo es confirmado, el paciente es sometido a tratamiento conservador protocolizado por 3 m con reposo, calor local, AIRE, estímulos eléctricos y campo magnético. Si el paciente no mejora recibe 8 sem adicionales de tratamiento que incluyen 3 ciclos de ultrasonido de 10 sesiones cada uno, 2 cursos de laserterapia de 10 sesiones cada uno, mientras continúa con AINE. En relación con el tratamiento quirúrgico se exlcuyen los pacientes con micosis interdigital, enfermedad vascular, fisuraciones plantes u otro daño de la piel. TÉCNICA QUIRÚRGICA Utilizando anestesia espinal, el paciente es colocado en posición supina con el soportapiernas adecuado a nivel de la pierna. El pie y tobillo son lavados y preparados. Un portal medial es realizado en el triángulo conocido como zona de seguridad formado por la prolongación de una línea que sigue el reborde peroneal posterior y se cruza con otra paralela a la planta a 2 cm de borde inferior donde se realiza una incisión puntiforme para dar paso a los instrumentos ópticos. La cánula de 5 mm con su trocar filoso es pasada de medial a lateral rozando la pared inferior del calcáneo, saliendo al exterior por la pared externa creándose así un túnel de trabajo. El endoscopio de 30 o de 4 mm es introducido en la cánula para la visualización de las estructuras comenzando con la desperiostización subcalcánea en un radio de 3 cm alrededor del espolón con el objetivo de resecar todo el periostio reactivo; se procede después a seccionar el 75 % de la fascia plantar al nivel de la inserción con bisturí retrógrado de lateral a medial. El espolón como tal es resecado utilizando una pinza de hipófisis o barrenas quirúrgicas teniendo cuidado de evitar el filete nervioso que corre de medial a lateral en sentido proximal al espolón y que de esta forma se descomprime al eliminar la pared posterior formada por la excrecencia ósea. Los portales no son saturados y se aplica pomada antibiótica y vendaje elástico. TRATAMIENTO POSOPERATORIO Son orientados al recuperarse de la anestesia movimientos activos de tobillo y dedos. El vendaje elástico es removido a las 48 h. Se estimula la deambulación en este período de 48 a 72 h. El paciente es evaluado a los 15, 30 y 90 días del 53 posoperatorio. Para la evaluación del dolor tomamos la escala análoga visual (VAS) de 0-10. Complicaciones mayores como infección, trombosis venosa profunda y distrofia reflejosimpática y menores como infecciones superficiales, o parestesias son tenidas en cuenta. La marcha es clasificada de dolorosa, antálgica o imposible. El máximo dolor experimentado en cualquier momento del posoperatorio es anotado. NUESTRA EXPERIENCIA Fueron tratados 34 pies en 30 pacientes en los cuales falló el tratamiento conservador descrito. No se excluyeron pacientes debido a edad, peso corporal o estilo de vida. 11 pacientes (32 %) fueron masculinos, 19 pacientes (68 %) femeninos. La edad se distribuyó de la manera siguiente: 20 a 30 años, 5 pacientes; 31 a 40, 8 pacientes; 41 a 50, 11 pacientes; 51 a 60, 6 pacientes. Recibieron el proceder de forma bilateral 4 pacientes en tiempos quirúrgicos separados. Decidieron cambiar de trabajo 6 pacientes para evitar recidivas del cuadro sin síntromas en el momento de hacerlo. Las complicaciones encontradas fueron 3 sepsis superficiales y 2 casos con parestesias en la cara lateral. CLASIFICACIÓN DE LOS CASOS Excelente Bueno Regular Malo Máximo dolor 0 a 2/10, no complicaciones, marcha normal. Máximo dolor 3 a 4/10, no complicaciones y marcha normal. Máximo dolor 5/10, complicación menor y marcha antálgica. Máximo dolor > 5/10, complicación mayor y marcha imposible. Resultados Los resultados son expuestos en la tabla. Al año de seguimiento, 34 pies fueron evaluados. Sólo 5 de ellos (14,7%) reportaron algún dolor entre los 91 a 365 días siguientes a la cirugía y fue durante la práctica de deportes u otras actividades que requieren grandes esfuerzos del pie y fueron resueltas con ciclos de tratamiento de 7 a 10 sesiones de terapia física previa a la cirugía sin experimentar recurrencia a pesar de regresar a las actividades que desempeñaban. Los pacientes no usaron AINE en el año de seguimiento a causa de esta afección. No se apreció descenso del arco plantar en ningún caso. Discusión El mecanismo de la causa y del desarrollo del síndrome del espolón del calcáneo es controversial y no del todo conocido. El proceso reactivo periosteal es parte del síndrome lo cual se demuestra por la fibrosis reactiva con calcificaciones y por la formación focal de hueso encontradas en las muestras obtenidas de periostio durante la cirugía y que fueron sometidas a estudio microscópico sugiriendo inflamación crónica. En 1994, Wander 10 reportó el uso de un endoscopio en la fasciotomía plantar y obtuvo mejores resultados que los descritos para este proceder con técnica convencional en lo relacionado con la morbilidad reafirmándose lo planteado por otros autores en lo referente al uso del mínimo acceso en la fasciotomía para disminuir complicaciones. El nivel de complicaciones de nuestro estudio fue bajo, 15 comparado con otros de fasciotomía y resección endoscópica del espolón calcáneo solamente que reportan del 10 al 15 % de resultados desfavorables lo cual consideramos está en TABLA. Clasificación de los resultados Clasificación Excelente Bueno Regular Malo Día 0 a 15 8 17 9 0 Día 16 a 30 13 17 4 0 Día 31 a 90 Día 91 a 365 26 8 0 0 * Estos 5 pacientes presentaron síntomas que se resolvieron con tratamiento conservador. 29 5* 0 0 54 relación con la acción sobre los 4 principales factores etiológicos descritos en nuestra técnica.7,16-18 En nuestra serie de casos, la técnica se presenta como una solución rápida y sencilla del cuadro logrando niveles de realización de actividades similares a los de antes de la afección. Consideramos este proceder simple, con un costo beneficio adecuado dado el gasto mínimo de recursos, la buena evolución y escasas complicaciones como una alternativa razonable para el tratamiento de los casos refractarios al tratamiento conservador. No consideramos el 14,7 % de dolor recurrente como fallos de la técnica debido a que los síntomas comenzaron durante actividades vigorosas y se resolvieron con tratamiento conservador simple. Nuestras complicaciones incluyen 3 infecciones superficiales curadas con antibióticos orales y 2 cuadros de parestesias que se resolvieron con reposo y AINE. No se reportaron complicaciones graves. Se concluye que la técnica descrita puede ofrecer ventajas sobre otras, dado el debridamiento perióstico y descompresión del nervio después de remover el espolón con técnica de mínimo acceso por lo cual tiene pocas complicaciones y una recuperación rápida. Summary This paper was aimed at describing an endoscopic procedure developed by the Group of Arthroscopic Surgery of “Hermanos Ameijeiras” Hospital, in Havana City, to treat the calcaneal spur syndrome. This surgical technique includes the treatment of the spur as such and the associated fascitis, but as a novel aspect it acts on the periostitis adjacent to the spur and makes possible the decompression of the abductor nerve of the fifth finger. The medial access for the optical tools and lateral for the cutting instruments is used in a procedure that decompresses the posterior root of the subcalcaneal spur, medially releases from the plantar fascia and, finally, allows the removal of the periosteum in the region adjacent to the localization of the spur. This technique was used from June, 1977, to May, 1998, in the treatment of 34 feet of 30 patients, who referred an unaceptable level of pain after 3 months of conservative treatment and among whom an aditional intensive program of 8 weeks with phsysiotherapy failed. Good and excellent results were attained 3 months later in all patients in relation to the release of pain and they were able to return to the normal activities previous to the onset of the symptoms. Only 5 cases required short cycles of physiotherapeutic treatment to solve discomforts connected with the practice of sports, intense traumas or impacts repeated before the year of follow-up. The complications consisted in 3 superficial infections cured with oral antibiotics and 2 cases of lateral transitory parestesia that were treated with rest and non-steroidal anti-inflammatory agents. Subject headings: ARTHROSCOPY/methods; ORTHOPEDIC PROCEDURES; ENDOSCOPY; PERIOSTITIS; CALCANEUS/ injuries. Résumé Le but de cet article est de décrire une thérapie endoscopique pour le traitement du syndrome de l’éperon calcanéen qui a été développé par les auteurs, membres du groupe de chirurgie arthroscopique du service d’orthopédie de l’Hôpital " Hermanos Ameijeiras " à La Havane. Cette technique chirurgicale comprend le traitement de l’éperon tel quel et la fascéite associée, mais en tant que aspect nouveau il agit sur la périostite voisine de l’éperon et exerce une décompression du nerf abducteur du 5e doigt. L’accès médial pour les moyens optiques et l’accès latéral pour les instruments de coupure sont utilisés afin de réduire la pression sur la racine postérieure de l’arc sous-calcanéen de ce nerf par remuement de l’éperon souscalcanéen, de libérer médialement de la fascia plantaire, et en dernier lieu de réduire la périostite de la région adjacente au siège de l’éperon. Cette technique fut utilisée depuis juin 1997 jusqu’à mai 1998 dans le traitement des 34 pieds de 30 patients référant un niveau inacceptable de douleur après 3 mois de traitement conservateur, et chez lesquels un programme additionnel intensif de 8 semaines de physiothérapie a échoué. De bons et excellents résultats ont été obtenus en 3 mois chez tous les patients par rapport au soulagement de la douleur et le retour à leurs activités normales avant le commencement des symptômes; ce n’est que 5 cas qui ont requis des courts cycles de traitement physiothérapique pour réduire les troubles relatifs à la pratique de sports, les traumas ou les fortes récidives avant l’année de suivi pendant lequel tous les patients ont rapporté de bons à excellents résultats. Les complications ont compris 3 infections superficielles traitées avec antibiotiques par voie orale et 2 situations de paresthésies latérales transitoires résolues par repos et AINE. Mots clés: ARTHROSCOPIE/méthodes; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; ENDOSCOPIE; PÉRIOSTITE; CALCANÉUM/ /lésions. Referencias bibliográficas 1. Harries M, Williams C, Stanish ML. Sports medicine. 2a. ed. Oxford: Medical Publications, 1998:697-8. 2. Baxter D. The heel in sport. Clin Sports Med 1994;13(4). 3. Swellnus MP. 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Resident’s thesis on file at Hospital Ameijeiras, Habana, Cuba. 1991. Recibido: 25 de marzo del 2000. Aprobado: 12 de junio del 2000. Dr. Carlos E. Rodríguez Blanco. Hospital "Hermanos Ameijeiras", Belascoaín No. 701, Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba. 56 COMPLEJO CIENTÍFICO ORTOPÉDICO INTERNACIONAL "FRANK PAÍS" PRESENTACIÓN DE CASOS Síndrome de Holt y Oram. Presentación de un caso DR. ROLANDO GONDRES ARGOTE, 1 DRA. DAYSI SOCORRO FEBLES,2 DRA. OSANA VILMA RONDÓN GARCÍA3 Y DRA. MARTHA MELO VÍCTORES1 Gondres Argote R, Socorro Febles D, Rondón García OV, Melo Víctores M. Síndrome de Holt y Oram. Presentación de un caso. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):56-61 Resumen Se presentó un caso de anomalías musculoesqueléticas y cardiopatía congénita con acortamiento del miembro superior izquierdo y CIA, ausencia de pulgares en ambas manos asociado a hombros estrechos tipo foramen oval. Se realizaron exámenes complementarios que confirman el diagnóstico clínico. En el síndrome de Holt y Oram se señala herencia autosómica dominante y al no encontrar antecedentes familiares en nuestro caso, se planteó una mutación genética como causa de la aparición aislada de este síndrome. DeCS: ANOMALIAS MUSCULOESQUELETICAS; CARDIOPATIAS CONGENITAS; PULGAR/anomalías; MANO/ anomalías; ANTEBRAZO/anomalías; HOMBRO/anomalías; NIÑO. El síndrome fue descrito por primera vez por Holt y Oram en el año 1960 en un niño que presentaba defecto septal interauricular, anomalías del pulgar y arritmia supraventricular.1,2 Desde entonces han sido publicados otros casos con cuadros similares.3-9 Hasta el año 1967 se habían publicado 30 casos.10 En Cuba, en el año 1977, fue publicado por Savio y otros el caso de un niño de 4 años que presentaba acortamiento del miembro superior izquierdo, agenesia del pulgar y tetralogía de Fallot.11 En la década del 80 Goldstein y Brown señalaron que, aunque no se había definido la acción bioquímica del gen mutante, se suponía que actuaba rompiendo el proceso embrionario, importante para la formación de las extremidades superiores y el corazón.12 1 2 3 Especialista de I Grado en Pediatría. Jefe de Servicio de Pediatría. Especialista de II Grado en Pediatría. Especialista de I Grado en Radiología. Jefe del Departamento de Radiología. En publicaciones internacionales recientes han sido reportados otros casos13-18 y diferentes autores coinciden en señalar mutación en el gen TBX5, factor de transcripción como causa en el humano de las malformaciones que se observan en este síndrome y muchas mutaciones han sido identificadas.19-22 ANOMALÍAS QUE PUEDE PRESENTAR EL SÍNDROME DE HOLT Y ORAM Anomalías del esqueleto Diversos grados de malformación en el miembro superior y hombro; desde hipoplasia de dedos hasta focomelia. Es más frecuente en lado izquierdo, en proporción de 2:1. No hay correlación entre la severidad del defecto del miembro y el defecto cardíaco. Las anomalías del pulgar son frecuentemente bilaterales, pero asimétricas; son habituales los tipos de 57 ausencia digital, presencia de remedo digital o de trifalangismo. Uno o los tres segmentos del primer rayo pueden estar duplicados. El 1er. metarcapiano suele estar alargado y delgado o ausente; puede haber sindactilia. Las anomalías del carpo adoptan la forma de persistencia de la primitiva fila central del carpo, con un hueso accesorio del lado cubital del escafoide. Poznanski y otros encontraron que los huesos carpianos adicionales constituían la anomalía más chocante del esqueleto en sus pacientes.23 Puede existir rotación de la escápula, anormalidad de la articulación acromioclavicular, deformidad de la clavícula, de la epitroclea humeral y del esternón, luxación de la cabeza del radio o ausencia del radio, defectos del cúbito y agenesia del sacro.2,24,25 ausencia de pulgares en ambas manos. Al año de edad se le realizó pulgarización en mano derecha. AL EXAMEN CLÍNICO (fig.1) · · · · · · Fascie no característica de proceso patológico. Cráneo de configuración normal. Cara: asimetría facial. Hombros: estrechos. Tronco: agenesia del pectoral mayor izquierdo. Extremidades: acortamiento del miembro superior izquierdo a expensa, sobre todo del antebrazo. · Ausencia de pliegues en ambos codos con limitación del movimiento de flexoextensión del miembro superior izquierdo. · Deformidad en valgus de muñeca izquierda. Anomalías cardiovasculares El defecto auricular septal, a veces con arritmia, siendo el osteum secundum el defecto interauricular más frecuente y el osteum primus excepcional. El defecto septal ventricular ha sido también el defecto más común. Otros defectos han sido la transposición de grandes vasos y el origen anómalo de coronaria izquierda. Cerca de un tercio de los pacientes tienen otro tipo de defecto cardíaco congénito. 2 Anomalías ocasionales Hipertelorismo, presencia de ductus arterioso, estenosis pulmonar, ausencia del músculo pectoral mayor, pectus escavatum, escoliosis, anomalías vertebrales, ausencia de uno o más centros de osificación en la muñeca.2 Etiología Autosómica dominante con expresión variable, tendiente a ser más severa en el sexo femenino. Hay casos que pueden presentar mutaciones esporádicas del gen.2,12,19-22,26 PRESENTACIÓN DE UN CASO · HC: 273240 · Niño de 3 años de edad que se atiende en nuestro centro con antecedentes de haber nacido con FIG. 1. Características externas. 58 · Malformación en cada mano por ausencia de pulgares. · Sindactilia del 2do. y 3er. dedos de la mano izquierda. · Valoración nutricional: 50 percentil. · Ar: fr 28 × min. · M.V. normal, no estertores. · ACV: latido de la punta no visible ni palpable. · No abombamiento precordial. · FC: 88 × min., ss grados III/VI en 2do. E.I.I. · Pulsos periféricos presentes. · Abdomen blando depresible, no visceromegalia. FIG. 2. Miembro superior derecho. FIG. 3. Miembro superior izquierdo. EXÁMENES COMPLEMENTARIOS (figs. 2 Y 3). Radiología: · · · · Retardo de la maduración esquelética. Ausencia del 1er. metacarpiano en cada mano. Deformidad de los codos. Ausencia de osificación de la cabeza humeral. 59 · Fractura antigua del húmero derecho en la unión de su tercio medio con el distal, estando incurvado su eje longitudinal en sentido posterior externo. · No se visualiza núcleos de asificación en codos y manos. Telecardiograma: · Cardiomegalia (fig.4). · Flujo pulmonar: disminuido. Electrocardiograma: En V1 se observa RSR.1 compatible con bloqueo incompleto de rama derecha, sugestivo de CIA (fig. 5). Ecocardiograma: CIA, tipo foramen oval, 11 mm (fig. 6). Insuficiencia mitral y tricuspidea ligera. COMENTARIOS FIG. 4. Telecardiograma. El desarrollo embriológico del tubo cardíaco y de las extremidades superiores se inicia hacia la 4ta. semana de vida embrionaria. Esta relación puede explicar la asociación de cardiopatías con malformación de miembros superiores. En nuestro caso se cumplen los criterios para el diagnóstico del síndrome de Holt y Oram. No pudimos encontrar antecedentes familiares en este caso, por lo que planteamos la posibilidad de una mutación genética como explicación a la aparición aislada del síndrome en un solo miembro de la familia. FIG. 5. Electrocardiograma. Derivación V1. 60 FIG. 6. Ecocardiograma. Summary Referencias bibliográficas A case of musculoskeletal abnormalities and congenital heart disease with shortness of the left upper limb and interauricular communication (IAC), and absence of thumbs in both hands associated with foramen ovale-like narrow shoulders was presented. The clinical diagnosis was confirmed by complementary tests. Dominant autosomal inheritance is stressed in the Holt and Oram’s syndrome and, as no familiy history was found in our case, a genetic mutation was considered as the cause of the isolated appearance of this syndrome. 1. Holt M, Oram S. Familial heart disease with skeletal malformation. Br J 1960;(22):236. 2. Smith DW, Lyon JK. Recognizable patterns of human malformation genetic, embriologic and clinical aspects. 3ra. ed. Phyladelphia; WB Saunders, 1982;232. 3. Kuhn E. A primary pulmonary hypertension, congenital heart disease and skeletal anomalies in three generations. Jap Heart J 1963;(4):205. 4. Homes LB. Congenital heart disease and upper-extremity deformities. New Engl J Med 1965;272:437. 5. Gall JC. Holt Oram Syndrome clinical and genetic study of a large family. Am J Hum Genet 1965;(18):187. 6. Pruzanki W. Familial congenital malformations of the heart and upper limbs a syndrome of Holt Oram. Cardiology 1964;(45):21. 7. Sánchez CA. Holt Oram Syndrome. Acta Paediatr Scand 1967;(56):313. 8. Ehlers KF, Engel MA. Familial congenital heart disease: genetic and environmetal factors. Circulation 1966;(34):503. 9. Solit RW. Congenital heart disease and upper extremity defects: a case report (Holt Oram Syndrome). Cardiovasc Surg 1976;(14):76. 10. Chang CH. Holt Oram Syndrome. Radiology 1967;(88):479. 11. Savio BA. Syndrome de Holt y Oram: presentación de un caso. Rev Cubana Pediatr 1977;49(2):193. 12. Goldstein JL, Brown MS. Genética y enfermedades vasculares, En: Braunwald E. Tratado de Cardiología. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1981;3(2):1855. 13. Basson CT. Holt Oram Syndrome vs heart-hand syndrome. Circulation; 2000 May 9;101(18):E191. 14. Kranidis A; Filippatos G; Karvounis H. A case of Holt Oram Syndrome. Int J Cardiol; 2000 Mar 31;73(1):95-6. Subject headings: MUSCULOSKELETAL ABNORMALITIES; HEART DEFECTS; CONGENITAL; THUMB/abnormalities; HAND/abnormalities; FOREARM/abnormalities; SHOULDER/ abnormalities; CHILD. Résumé Un cas d’anomalies musculo-squelettiques et de cardiopathie congénitale avec raccourcissemet du membre supérieur gauche et CIA, ainsi qu’absence de tous les deux pouces associée à des épaules étroits type trou ovale, a été présenté. Des examens complémentaires confirmant le diagnostique clinique ont été réalisés. Dans le syndrome de Holt et Oram, une hérédité autosomique dominante fut signalée, et étant donné qu’on n’a pas rencontré d’antécédents familiaux dans notre cas, une mutation génétique comme cause de survenue isolée de ce syndrome fut établie. Mots clés: ANOMALIES MUSCULO-SQUELETTIQUES; CARDIOPATHIES CONGÉNITALES; POUCE/anomalies; MAIN/ anomalies; AVANT-BRAS/anomalies; ÉPAULE/anomalies. 61 15. Tongsong T; Chanprapaph P. Prenatal sonographic diagnosis of Holt Oram Syndrome. J Clinic Ultrasound; 200 Feb;28(2):98-100. 16. Tate DE, Gupta A, Kleinert HE . Bipartite scaphoid with proximal pole osteonecrosis in a patient with Holt Oram syndrome J Hand Surg (Br);2000 Feb;25(1): 112-4. 17. Frota F, Pereira W, Leiria TL, Vallenas M, Blacher C. HoltOram Syndrome revisited. Two patients int the same family. Arq Bras Cardiol; 1999 Nov;73(5):429-34. 18. Brockhoff CJ, Kober H, Tsilimingas N, Dapper F, Myunzel T, Holt-Oram Syndrome. Circulation; 1999 Mar;99(10): 1395-6. 19. Hatcher CJ, Goldstein MM, Mah CS, Delia CS, Basson CT. Identification and localization of TBX5 transcription factor during human cardiac morphogenesis. Dev Dyn;2000 Sep;219(1):90-5. 20. Yang J, Hu D, Xia J, Yang Y, Yin B, Hu J, Zhou X. TBX5 mutation in Chinese patients with Holt-Oram syndrome. Chung Hua I Hsueh I Chuan Hsueh Tsa Chih; 2000 Aug, 17(4):233-5. 21. Liberatore CM, Searcy-Schirck RD, Yutzey KE. Ventricular expression of TBX5 inhibits normal heart hamber development. Dev Biol; 2000 Jul;223(1):169-80. 22. Yang J, Hu D, Xia J, Yang Y, Ying B, Hu J, Zhou X. Three novel TBX5 mutations in Chinese patients with Holt-Oram syndrome. Am J Med Genet; 2000 Jun;92(4):237-40. 23. Poznanski AK, Gall TC, Stern AM. Skeletal manifestations of the Holt Oram Syndrome. Radiology 1970, 94:45. 24. Tachdjian MO, MB Ortopedia Pediátrica. 2da. ed. México: Interamericana. 1994, vol:205. 25. Ozonoff MB. Radiología en Ortopedia Pediátrica. Buenos Aires. Ed. Médica Panamericana, 1982:113-5. 26. Reston P. Congenital skeletal anomalies; skeletal dysplasias, chromosomal disorders. En: Sutton D. A textbook of radiology and imaging. 5ta. ed. Edinburgh: Churchil Livingstons, 1993:3. Recibido: 26 de abril del 2000. Aprobado: 18 de julio del 2000. Dr. Rolando Gondres Argote. Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". Avenida 51 No. 19603 e/ 196 y 202, La Lisa, Ciudad de La Habana, Cuba. 62 HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE “WILLIAM SOLER”. CIUDAD DE LA HABANA Luxaciones congénitas múltiples o síndrome de Larsen. Presentación de tres casos DR. JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ GIL,1 DRA. DÉBORAH A. GARCÍA MARTÍNEZ 2 Y DR. OMAR GONZÁLEZ SALGADO3 González Gil JM, García Martínez DA, González Salgado O. Luxaciones congénitas múltiples o síndrome de Larsen. Presentación de tres casos. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):62-5 Resumen Se hizo un estudio de 3 pacientes portadores de luxaciones congénitas múltiples o Síndrome de Larsen. Uno de los pacientes presentó luxación de las 6 grandes articulaciones. Se trataron quirúrgicamente las rodillas. Los otros 2 pacientes presentaron los signos de la enfermedad con un ligero grado de atenuación. Se hizo un breve recuento de la enfermedad desde la fecha en que fue descrita por el autor que le dio su nombre. DeCS: LUXACIONES/congénito; ANOMALIAS MUSCULOESQUELETICAS; ANOMALIAS MULTIPLES; TRAUMATISMOS DE LA RODILLA/congénito; RECIEN NACIDO. En 1950, Larsen y otros 1 describen este síndrome cuya incidencia aproximada es de 1 por cada 100 000 nacimientos que se caracteriza por luxaciones congénitas múltiples de rodillas, caderas y codos, deformidad podálica marcada, depresión del puente nasal, hipertelorismo y frente prominente. Algunos autores2 añaden al síndrome otras anomalías como la hidrocefalia, el retardo en la fusión de los centros de osificación del carpo y la subluxación de las muñecas y de los hombros. Latta y otros3 describen además, metacarpianos cortos, anomalías vertebrales, defecto del paladar, disminución de la rigidez de los cartílagos condrocostales, de la epiglotis, los aritenoides y posiblemente de la tráquea, así como ensanchamiento de la uña del dedo pulgar. Stanley y otros 4 reportan sordera sensorineural en la enfermedad. 1 2 3 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Jefe del Departamento de Investigación. Profesor de Ortopedia y Traumatología. Especialista de II Grado en Neonatología. Jefa del Departamento de Genética Clínica. Profesora de Pediatría. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Steel y Kohl 2 describen 3 hermanos portadores del síndrome y Curtis y Fisher5 2 con la misma entidad. Latta y otros3 reportan un varón, con iguales características faciales que su madre y Harris y Cullen 6 una hija y su madre con la misma enfermedad. En la literatura se reporta patrones de herencia autosómica dominante7 y autosómica recesiva en este síndrome. Se describe, además, una forma letal de la enfermedad, mucho más rara, también de herencia autosómica recesiva, que ocasiona la muerte en el período neonatal por insuficiencia respiratoria debido a traqueomalacia e hipoplasia pulmonar.8 Se reportan también casos esporádicos,9 sin antecedentes familiares de la enfermedad como ocurre en los 3 pacientes que se presentan a continuación, en los que tampoco se recogen antecedentes de consanguinidad. En el estudio dermatológico suelen encontrarse surcos anormales. Pierquin y otros10 han reportado la presencia de aberraciones cromosómicas parciales tales como la traslación no balanceada entre el brazo largo (q) del cromosoma 1 y el brazo 63 corto (p) del cromosoma 6, lo que da lugar a una trisomía 1q y una monosomía parcial 6p. Los 3 casos que exponemos a continuación, son ejemplos de casos esporádicos. Presentación de casos Paciente femenina, con 2 hermanos sanos. Producto de embarazo normal a término y parto distósico en pelviana, con período expulsivo demorado y valoración de Apgar de 5 y 8, al minuto y a los cinco de vida ingresa en el servicio de Neonatología por dificultad respiratoria y posteriormente tiene varios ingresos por neumonía. Retraso mental moderado (figs. 1-a, b, y c). Se realizaron varios intentos por reducir la luxación de la rodilla, los que resultaron infructuosos, incluido el uso de fijadores externos, que tampoco tuvo éxito, por lo que a los 9 años de edad se le realizó artrodesis de la rodilla con lo que se corrige la deformidad de la misma para prevenir la lesión del paquete vásculo-nervioso (figs. 2, 3 y 4). Paciente femenina, con un hermano sano. Embarazo y parto normales. Nace a término con valoración de Apgar de 9 y 9 al min y a los cinco de vida. Desde los 15 días de edad comienza la reducción de la luxación de la rodilla con enyesados progresivos, con lo cual se logra gran mejoría en su evolución, es una niña de inteligencia normal. Paciente femenina, con 3 hermanos sanos. Embarazo normal a término y parto fisiológico. Valoración de Apgar de 9 y 8 al min. y a los cinco de vida. No tiene antecedentes de otra enfermedad. Inteligencia normal. No ha necesitado tratamiento ortopédico por tener deformidades menos acentuadas que los casos anteriores. Comentario La afección que nos ocupa es poco frecuente. Entre los casos que estudiamos, encontramos uno con luxación severa de la rodilla, en el que se intentó tratamiento con fijadores externos sin éxito, por lo que ante el peligro de lesión del paquete vasculonervioso, se realizó una artrodesis de la rodilla. El segundo paciente mejoró notablemente con reducción periódica y enyesado; el tercero, que presentaba una subluxación tolerable de rodilla, FIG. 1. Paciente de cuerpo entero mostrando las deformidades (primer caso). 64 FIG. 2. Marcada hiperextensión de rodillas dada por la luxación fémuro-tibial que amenaza el paquete vásculo-nervioso. FIG. 3. Perfil de la cara con escasa prominencia de la nariz. FIG. 4 Vista anteroposterior de pie. Se observan las deformidades que presenta la paciente. 65 mejoró con el tratamiento con enyesado. Al año dejó de asistir a las consultas. Los casos reportados en la literatura eran portadores de subluxación de rodillas y mejoraron con tratamiento quirúrgico, basado en la sección de la bandeleta iliotibial y transposición del bíceps femoral al basto externo. Se concluye que existen otras afecciones que presentan luxaciones congénitas, aunque divergen en otro sentido de la afección que estudiamos, entre estas, el síndrome de Marfán, la artrogriposis múltiple congénita y el síndrome de Ehlers Danlos. En el estudio dermatológico de los 3 pacientes estudiados, encontramos surcos palmares anormales, lo que concuerda con los descritos en la literatura. En la actualidad es posible el diagnóstico prenatal de este síndrome genético mediante la ultrasonografía, en la que se hacen evidentes las luxaciones fetales. Summary A study of 3 patients carriers of multiple congenital luxations or Larsen’s syndrome was conducted. One of the patients presented luxation of the 6 large articulations. The knees were surgically treated. The other 2 patients had signs of the diseases with a light degree of attenuation. A brief account of the disease was made since the date it was described by the author who named it after him. Subject headings: DISLOCATIONS/congenital; MUSCULOSKELETAL ABNORMALITIES; ABNORMALITIES, MULTIPLE; KNEE INJURIES/congenital; INFANT, NEWBORN. Résumé Une étude de 3 patients atteints de luxations congénitales multiples ou syndrome de Larsen a été réalisée. Un des patients était atteint d’une luxation des 6 grandes articulations. Les genous ont été chirurgicalement traitées. Le reste avait les signes de la maladie légèrement atténués. On a brièvement raconté l’histoire de la maladie depuis la date où elle a été décrite par l’auteur qui lui a donné son nom. Mots clés: LUXATIONS/congénital; ANOMALIES MUSCULOSQUELLETIQUES; ANOMALIES MULTIPLES; TRAUMATISMES DU GENOU/congénital; NOUVEAU NÉ. Referencias bibliográficas 1. Larsen LJ, Schottstaedt ER and Bost FC. Multiple congenital dislocations associated with characteristic facial abnormality. J Pediatr 1950;37:574-81. 2. Stee H, Kohl J. Multiple congenital dislocations associated with others skeletal anomalies. (Larsen’s syndrome) in three siblings Journal of Bone and Joint Surgery 1972;54(1):7582. 3. Latta RJ, Graham CB, Aase J, Scham SM and Smith DW. Larsen’s syndrome: a skeletal dysplasia with multiple joint dislocations and unusual facies. J Pediatr 78(2):291-98. 1971. 4. Stanely CS, Thelin JW, Miles JH. Mixed hearing loss in Larsen’s syndrome clin. Genet 1988;33:395-8. 5. Curtis B, Fisher R. Heritable congenital tibiofemoral subluxation. Journal of Bone and Joint Surgery. 1970;52A(6):1104-14. 6. Harris R, Cullen CH. Autosomal dominant inheritance in Larsen’s syndrome. Clin Genet 1971;(2):87-90. 7. Trigueros AP, Vázquez JLV, Miguel JFD. Larsen’s syndrome: Report of three cases in one family. Acta Orthop Scand 1978;49:582-8. 8. Mostello D, Hoechstetter L, Ben Don RW, Dignan PSJ, Oestreich AE and Siddizi TA. Prenatal Diagnosis of Recurrent Larsen’s Syndrome: Further definition of a lethal variant. Prenatal Diag. 1991;11:215-25. 9. Robertson FW, Koslowski K, Middleton RW. Larsen’s Syndrome: three cases with multiple congenital joint dislocations and distinctive facies. Clin. Pediatr. 1975;14:53-60. 10. Pierquin G, et al. Two unrelated children with partial trisomy 1q and monosomy 6p, presenting with the phenotype of the Larsen’s syndrome. Hum Genet. 1991;87: 587-91. Recibido: 2 de noviembre del 2000. Aprobado: 20 de junio del 2001. Dr. José Manuel González Gil. Hospital Pediátrico Docente "William Soler", Ciudad de La Habana, Cuba. 66 HOSPITAL CLINICOQUIRÚRGICO “SALVADOR ALLENDE” Utilidad del colgajo inguinal McGregor en la reparación de pérdidas cutáneas extensas de la mano DR. PEDRO SANTANA LÓPEZ,1 DR. MARIO CHIONG CASTILLO,1 DR. ADALBERTO FERNÁNDEZ ABRÉU1 Y DR. DANILO DUCONGÉ OLIVA2 Santana López P, Chiong Castillo M, Fernández Abréu A, Ducongé Oliva D. Utilidad del colgajo inguinal McGregor en la reparación de pérdidas cutáneas extensas en la mano. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000,14(1-2):66-9 Resumen La cobertura de los defectos cutáneos de la mano representa un desafío desde el punto de vista anatómico y funcional. Se realizó la valoración del empleo del colgajo McGregor para dar cubierta de grandes pérdidas de sustancias de la mano obteniendo una movilización precoz, mejoría funcional y aporte de una cubierta cutánea adecuada. DeCS: MANO/anormalitis; MANO/cirugía; COLGAJOS QUIRURGICOS; CIRUGIA PLASTICA. La verdadera reconstrucción de la mano comienza con los procedimientos quirúrgicos que proporcionan una cubierta adecuada de piel y tejidos blandos. Históricamente los colgajos a distancia fueron los primeros utilizados en caso de grandes pérdidas de sustancia de la mano (colgajo abdominal, colgajo braquial e infraclavicular). La segunda generación de estos colgajos a distancia está representada por los colgajos con pedículo axial. Shaw y Payne en 1946 describieron el colgajo abdominal vascularizado por la arteria epigástrica superficial. 1,6 Finalmente, McGregor y Jackson propusieron en 1972 un colgajo inguinal vascularizado por la arteria ilíaca superficial siendo el único consagrado por el uso, no solo utilizándose como colgajo pediculado, sino como colgajo libre para los problemas de la cabeza, cuello, tronco y extremidades (en fracturas de tibia en las que, se requieren injerto óseo incluyendo cresta ilíaca 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Jefe de Servicio. subyacente).2-4,6,7,9 En este apartado, que se refiere a la descripción, disponibilidad y gran fiabilidad que nos ofrece este colgajo a distancia, brindando solución a la mayoría de los problemas de pérdida de sustancia severa de la mano, presentándose 2 casos clínicos de reconstrucción de defecto en el dorso y zona volar de esta. Anatomía vascular La vascularización del colgajo es suministrada por la arteria ilíaca superficial, rama de la arteria femoral común, que se desprende en el triángulo femoral cursando paralelamente al ligamento inguinal (de 2 a 3 cm). En su origen es subaponeurótica, perfora la aponeurosis frente al borde medial del saltorio dirigiéndose oblícuamente en el tejido celular subcutáneo, bordeando la cresta ilíaca superficialmente.1,2,5,11 Esta arteria está sometida a variaciones anatómicas que atañen a su origen en la arteria femoral, según estudios realizados por Gomis, en ciertos casos nace de un tronco común de la 67 epigástrica y circunfleja ilíaca superficial: 56 %, origen separado: 42 %, duplicidad directa: 9 % y duplicidad indirecta: 7 %.2 Técnica quirúrgica Este colgajo se obtuvo de un paciente en decúbito supino con un cojín bajo la región glútea. Según el caso se optó por la región inguinal derecha o izquierda prefiriendo el lado afectado. Se marcó el trayecto de la arteria y dibujó alrededor de este eje: espina ilíaca anterosuperior, espina del pubis, arco sural y saltorio. El extremo distal del colgajo tiene la forma y dimensiones del defecto a cubrir y su parte proximal está destinada a formar la charnela que debe ser suficientemente amplia para permitir la tubulización. Se incindió la piel en el extremo distal del colgajo, elevándolo sin su fascia que deja en la profundidad, disecándolo medial y lateralmente hasta el borde lateral del saltorio, en este sitio se incluye y eleva la fascia hasta el borde medial, punto de emergencia de la arteria ilíaca superficial.1-3,10 La anchura de este colgajo depende del defecto, no obstante el promedio general es de 10 cm y su longitud se puede prolongar hasta la proximidad de la línea media posterior (35 cm).10,11 Se transpuso el colgajo a la zona receptora y el área donante del colgajo casi siempre logra un cierre primario. De no ser así, se injerta con piel de grosor parcial. El vendaje desempeña un papel importante durante el período posoperatorio siendo necesario el bloqueo de la mano sobre el abdomen y luego el brazo contra el tórax para evitar la fase crítica de agitación al despertar el paciente. El colgajo se liberó del abdomen a los 15 a 21 días, tiempo de haber creado su vascularización propia, la prueba de pinzamiento al nivel de la tubulización indicó autonomía satisfactoria del colgajo.2,7,8,10,11 Indicaciones Este colgajo puede emplearse en los casos siguientes: - Tratamiento para defecto de partes blandas del codo, antebrazo y mano. - Tratamiento local de defectos como resultado de úlceras por presión en el área trocantérica. - Cuando no pueda utilizarse ningún pedículo en la mano para recibir un colgajo libre. Discusión La reconstrucción de las pérdidas de sustancias representa un desafío desde el punto de vista anatómico y funcional, constituyendo los colgajos el método más deseable. La elección de las técnicas de reconstrucción de la mano depende en gran medida de la morbilidad ocasionada por cada técnica. Entre los colgajos a distancia regionales más popularizados se señala el colgajo McGregor y Jackson, aunque consagrado por su uso, supone una técnica en dos tiempos, requiere de un período prolongado de inmovilización y difícil versión sensibilizada.2 A pesar de estos inconvenientes sobresalen sus ventajas ofreciendo gran fiabilidad de la técnica cuya realización no presenta dificultades: un pedículo largo y constante que permite lograr cobertura de pérdida de sustancias extensas (codo, muñeca y mano), movilización precoz simultánea, funcionabilidad segura y escaso defecto cosmético secundario, ofreciendo una solución de la mayoría de las pérdidas severas de los tejidos en las zonas señaladas.3,5,8,10,11 Caso reportado No.1 Paciente de 27 años de edad, masculino, con antecedentes de salud que presenta traumatismo por aplastamiento al nivel del antebrazo y mano izquierda, donde sufrió un síndrome compartimental y se realizó fasciotomía del compartimiento anterior y adventicectomía de la arteria radial. A los 5 días, fue reintervenido por diferenciación del tejido necrótico donde se observa exposición del mecanismo extensor y los huesos del carpo en región volar, por lo que se determinó realizar cobertura cutánea del dorso y región tenar de la mano (fig. 1). Posoperatorio 6 sem de evolución (fig.2). Caso reportado No. 2 Paciente masculino de 36 años de edad, con amputación del quinto rayo y defecto cutáneo del dorso y zona volar de la mano con deterioro del mecanismo extensor del 4to. dedo secundario a absceso medio palmar por germen anaerobio (fig. 3), tras “condenado” a la amputación del 4to. dedo. Según principio del "dedo banco" se optó por cubrir el defecto dorsal de la mano parcialmente y se 68 completó la cobertura con el colgajo inguinal pediculado McCregor. En la figura 4 se ilustra el posoperatorio con 6 sem de evolución. Se concluye que el colgajo inguinal McGregor es una variante de los colgajos a distancia más utilizados en la solución de la mayoría de los problemas de pérdidas severas de tejidos blandos de la mano por su gran funcionabilidad, seguridad y escaso defecto cosmético secundario. FIG. 1. Exposición del mecanismo extensor, flexor y huesos del carpo en región volar de la mano. FIG. 4. Cobertura con el colgajo inguinal pediculado McGregor, utilización del cuarto dedo como “dedo blanco”. Posoperatorio 6 semanas de evolución. Summary FIG. 2. Posoperatorio 6 semanas de evolución. The covering of the skin defects of the hand is a challenge from the anatomical and functional point of view. The use of McGregor flap was assessed to treat large losses of substances of the hand. An early mobilization, a functional improvement and an adequate cutaneous covering were attained. Subject headings: HAND/abnormalities; HAND/surgery; SURGICAL FLAPS; SURGERY, PLASTIC. Résumé Le recouvrement des défauts cutanés de la main représente un défi du point de vue anatomique et fonctionnel. L’évaluation de l’emploi du lambeau McGregor pour couvrir de grandes pertes de substances de la main en obtenant une mobilisation précoce, une amélioration fonctionnelle et un recouvrement cutané adéquat, a été réalisée. FIG. 3. Defecto cutáneo del dorso y zona volar de la mano con deterioro del mecanismo extensor y flexor del cuarto dedo. Mots clés: MAIN/anomalies; MAIN/chirurgie; LAMBEAUX CHIRURGICAUX; CHIRURGIE PLASTIQUE. 69 Referencias bibliográficas 1. Phillips E. lesiones agudas. En: Crenshaw AH, ed. Campbell Cirugía Ortopédica. 8va. ed. Mosby, St Louis: Interamericana, 1994;vol.4:2824. 2. Dautelo G. Cobertura cutánea. En: Merle M, Dautel G, Loda G. Mano traumática. Urgencias. Barcelona: Masson, 1993:77,178. 3. McGregor IA, Jackson IT. The groin flap. Br J Plast Surg 1972;25:3-16. 4. Daniel RK, Taylor GL. Distant transfer of and island flap by microvascular anastomoses: a clinical technique. Plast Reconstr Surg 1973;52:111. 5. Chuang DR, Colony LH, Chen HC, Wei FC. Groin flap design and versatility. Plast Reconst Surg 1989;84:100-7. 6. Ballesteros MR, Loureiro MJ, Juanco OJ, Gutiérrez de la Cámara A. Pérdidas de sustancias. Un desafío en traumatología y cirugía ortopédica, Mapfre Med 1997;8:251-61. 7. Smith R. Composite groin flap with Iliac-bone flap for primary thumb reconstruction. J Bone Joint Surg 1976;58A:130-2. 8. McGregor IA. Flap reconstruction in hand and surgery: the evolution of presently use methods. J Hand Surg 1979;4: 1-15. 9. Baudet J. Ten free groin flaps. Plast Reconstr Surg 1976;57:577-95. 10. Masquelet AC, Alain G. An atlas of flaps in limb reconstruction. London: Martin Dunits, 1995:223-30. 11. Scheker LS. Soft-tissue defect of the upper limbs. In: Microvascular surgery and free tissue transfer. Boston: SD Soutar, 1993:40-6. Recibido: 29 de mayo del 2000. Aprobado: 13 de febrero de 2001. Dr. Pedro Santana López. Ave. San Juan No. 29 e/ Calzada de Bejucal y Matanzas, Arroyo Apolo, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana, Cuba. 70 HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE “ELISEO NOEL CAAMAÑO”, MATANZAS Fractura del húmero en una atleta de judo. Presentación de un caso DRA. RUDBECKIA D. ÁLVAREZ NÚÑEZ,1 DRA. ELSA LUNA CEBALLOS,2 DRA. MARÍA E. DOMÍNGUEZ PÉREZ3 Y DRA. GODETIA M. PORTO ÁLVAREZ4 Álvarez Núñez RD, Luna Ceballos E, Domínguez Pérez ME, Porto Álvarez GM. Fractura de húmero en una atleta de judo. Presentación de un caso. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000,14(1-2):70-2 Resumen Se presenta un caso de fractura espiroidea con fragmentos libres del húmero y lesión neurológica, en un atleta de 14 años de edad y 72 kg de peso, que se produce durante su enfrentamiento en el deporte de judo. Se discute la frecuencia de la fractura, la causa y el mecanismo de producción. DeCS: FRACTURAS DEL HUMERO/cirugía; FRACTURAS DEL HUMERO/etiología; FRACTURAS DEL HUMERO/ radiografía; DEPORTES; EJERCICIO; TRAUMATISMOS EN ATLETAS. La fractura del húmero durante el judo y la lucha no son frecuentes,1-4 pero pueden ocurrir en la diáfisis5 o en el epicóndilo medial. En la diáfisis las fracturas son usualmente espiroideas y entre la parte media y tercio distal,5 con compromiso neurológico o sin él. Presentación del caso Paciente femenino de 14 años de edad, deportista de judo, de 72 kg de peso y talla de 183 cm que sintió dolor intenso en el brazo derecho con impotencia funcional absoluta mientras realizaba entrenamiento en los ejercicios individuales, no en judo con pareja. Fue trasladada a nuestro centro donde en el examen físico se observó gran aumento de volumen en el tercio medio y tercio distal del brazo derecho, 1 2 3 4 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesora Consultante. Especialista de I Grado en Genética Clínica. Especialista de I Grado en Radiología. Especialista de I Grado en Medicina General Integral. dolor intenso a la palpación de la región, sintiendo la crepitación gruesa de los fragmentos e impotencia funcional absoluta de dicho miembro. Se constatan signos de compromiso del nervio radial y del nervio cubital. Las radiografías mostraron una fractura en espiral de la diáfisis humeral con fragmentos libres en la unión del tercio medio, con el tercio distal (fig. 1). Se le realizó el tratamiento quirúrgico, se exploraron los nervios radial y cubital, este último estaba contusionado y atrapado el radial. Se liberaron los nervios y se procedió a la reducción de la fractura, se fijaron los fragmentos libres entre ellos con un primer tornillo AO y posteriormente de igual forma con el fragmento así creado (semejante a un rompecabezas). Con posterioridad se colocó una lámina estabilizadora AO (fig. 2). La evolución fue satisfactoria pues se logró la consolidación en el tiempo habitual y de igual manera la recuperación total de las neuropraxias radial y cubital, con ayuda de fisioterapia y férulas dinámicas. En la actualidad esta paciente continúa la práctica del deporte de judo y pertenece al equipo nacional juvenil. 71 FIG. 1. Radiografía que muestra la fractura en espiral del húmero con fragmentos libres. Discusión Las fracturas de las diáfisis del húmero durante la lucha y el judo son causadas por fuerte acción muscular. La articulación del hombro es internamente rotada por el pectoral mayor, subescapular y bíceps, mientras el codo es fijado en flexión por el bíceps braquial y extensor largo del carpo. Al mismo tiempo, una gran fuerza de tensión es transmitida a la diáfisis humeral por su oponente del antebrazo quien tiende a elevar el húmero y mientras el codo es fijado en flexión toda la fuerza transmitida por el antebrazo también actúa para elevar el húmero.1-3,6,7 Se cree que la violenta acción de incoordinación muscular es el resultado de una fuerte torsión en el húmero la que causa una fractura espinal.1,5 Ha sido inferido que el fragmento libre (en mariposa) indica que estas fracturas son producidas por carga y giro axial y no por la fuerza de torsión de los músculos del miembro superior. FIG. 2. Radiografía de control en el salón de operaciones que muestra el resultado de la osteosíntesis. Summary A case of a 14-year-old athlete of 72 kg with an spiral fracture with free fragments of humerus and neuorologic injury occurred in a judo contest is presented. The frequency of the fracture, the cause and the mechanism of production are discussed. Subject headings: HUMERAL FRACTURES/surgery; HUMERAL FRACTURES/etiology; HUMERAL FRACTURES/ radiography; SPORTS; EXERCISE; ATHLETIC INJURIES. Résumé Un cas de fracture spiroïde avec fragments libres de l’humérus et lésion neurologique chez un athlète âgé de 14 ans et 72 kg de poids, produites pendant un match de judo, est présenté. La fréquence de la fracture, la cause et le mécanisme de production sont discutés. Mots clés: FRACTURES DE L’HUMÉRUS/chirurgie; FRACTURES DE L’HUMÉRUS/étiologie; FRACTURES DE L’HUMÉRUS/cliché; SPORTS; EXERCICE; TRAUMATISMES CHEZ LES ATHLÈTES. 72 Referencias bibliográficas 1. Wagner BJ, Oliveira DJ. Fractures of the humerus in arm wrestling. Int Orthop 1995;19:390-1. 2. Alkalay I, Grimberg B, Daniel M. Humeral fracture caused by arm wrestling. Herefuch 1981;100:131-2. 3. Brisman B, Spanger L. Fracture at the humerus from arm wrestling. Acta Orthop Scand 1975;46:707-8. 4. Chiu KY, Pur WK, Chow SP. Humeral shaft fracture and arm wrestling. J Roy Surg 1990;35:264-6. 5. Barros JW, Dantes AS. Fractura helicoidal húmero durante disputa de "gueda de braco". Rev Orthop Bras 1993;28: 785-6. 6. Kjaller KH, Nielen BF. Spiral fracture of humerus in arm wrestling. Ugesksr-Laeger 1991;153:3563-66. 7. Low DY, Lim J. Fracture of humerus during arm wrestling. Singapore Med J 1991;32:47-9. Recibido: 24 de diciembre de 1999. Aprobado: 25 de enero del 2000. Dra. Rudbeckia D. Álvarez Núñez. Hospital Pediátrico Docente "Eliseo Noel Camaaño", Matanzas. Paseo Martí No. 23617, Versalles, Matanzas, Cuba. 73 HOSPITAL GENERAL PROVINCIAL DOCENTE DE MORÓN. CIEGO DE ÁVILA Alternativa quirúrgica en el tratamiento de la osteomielitis aguda posfractura abierta de la tibia. Presentación de un caso DR. REYNOL DELFÍN GARCÍA MOREIRO, 1 DR. HILARIO COLLAZO ÁLVAREZ,2 DR. JUAN CARLOS ESTENOZ ESQUIVEL3 Y DRA. DIANA AYUP GARCÍA4 García Moreiro RD, Collazo Álvarez H, Estenoz Esquivel JC, Ayup García D. Alternativa quirúrgica en el tratamiento de la osteomielitis posfractura abierta de la tibia. Presentación de un caso. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):73-6 Resumen Se presenta un caso de fractura abierta del tercio inferior de la tibia y el peroné derechos. Como intervención de urgencia se realiza debridamiento y osteosíntesis. Se observa con posterioridad signos necróticos en partes blandas con osteomielitis aguda. Se mantienen todos los cuidados generales necesarios, se le coloca fijador externo RALCA e injerto libre de piel en tejido de granulación; este último proceder resulta infructuoso al persistir los signos anteriormente expuestos. A continuación se procede a la confección del tubo de Filatov, transportado en etapas desde el muslo derecho hasta la zona afectada, y se obtiene como resultado definitivo la superación de la sepsis y el cierre del 100 % de la pérdida de la piel. Como última conducta se retira el fijador externo y se aborda la tibia por la parte posterior de la pierna para la colocación del injerto óseo de cresta ilíaca. DeCS: OSTEOMIELITIS/terapia; FRACTURAS DE LA TIBIA/cirugía; FIJACION DE FRACTURA; FIJADORES EXTERNOS; FRACTURAS EXPUESTAS/cirugía; COLGAJOS QUIRURGICOS. La fractura de la tibia es una de las primeras causas de ingreso urgente en los servicios de Ortopedia y Traumatología, y al mismo tiempo es la fractura expuesta que con más frecuencia se presenta.1 La tibia por su situación anatómica y por ser un hueso largo de sustentación, es el más afectado por las fracturas abiertas, pues cualquier lesión directa sobre su cara anterior, que está protegida sólo por tejido celular subcutáneo, implica a la gran probabilidad de una fractura abierta, incluso si de inicio fuese cerrada. 1 2 3 4 Especialista de I Grado en cirugía Plástica, Reconstructiva y Estática. Jefe de Servicio de Cirugía Plástica. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Instructor. Especialista de I Grado en Medicina Interna y Medicina Intensiva. Médico General. Policlínico "Ciro Redondo". Las pautas de tratamiento de las fracturas abiertas de la tibia se encuentran preferentemente delineadas, sin embargo, todavía existen puntos de vista con los cuales todos no están de acuerdo: cierre primario o diferido de las lesiones cutáneas, realización de injertos óseos de forma precoz, estabilización mediante sistemas de fijación externos e indicación de la osteosíntesis convencional.2 En la actualidad lo más recomendado es la osteosíntesis extrafocal con diversos tipos y modelos de fijadores externos, los que cumplen diversas funciones y permiten diferentes procederes, entre ellos, injertos cutáneos que proporcionan un adecuado revestimiento a la pierna, excepto, los defectos expuestos de huesos, tendones, articulaciones y los colgajos cutáneos distantes, a partir fundamentalmente del muslo;3,4 ambos actos fueron realizados en el caso que a continuación presentamos. 74 Presentación del caso TRATAMIENTO QUIRÚRGICO Paciente de 30 años de edad, masculino, blanco, que el 17 de junio de 1997 ingresa en el Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital General Provincial de Morón, cuando accidentalmente le cae una palma encima de la pierna derecha con la consiguiente lesión de partes blandas y óseas. El 17-6-97 se realiza debridamiento quirúrgico y osteosíntesis, que evolutivamente presenta signos de necrosis de partes blandas y la consiguiente pérdida de estas. Posteriormente, el 24-6-97 se realiza nuevo debridamiento, extracción de clavos de osteosíntesis y colocación de fijador externo tipo RALCA. El 28-6-97 se realizaron injertos libres de piel, con lo cual se logra el cierre parcial de dicha zona y se mantiene el hueso expuesto. El 5-7-97 se planifica realización de colgajo tubular en la cara interna del muslo derecho utilizando la técnica de Garrabó con un ancho entre 7 y 10 cm y un largo de 15 a 20 cm; se procedió al retraso o autonomización del mismo. Veintiún días después se realiza la confección del tubo, y cada 2 ó 3 sem se empieza a trasladar como una oruga desde el muslo hasta la cara anterior de la pierna donde estaba el defecto, cerrando la zona donde permanecía el extremo del pedículo que avanza, con colgajos locales e injertos libres de piel. Se abre convenientemente el extremo distal del tubo sobre la zona granulante y de hueso expuesto, cubriendo este y fijándolo a los bordes de piel de la zona (fig. 2). Tres semanas más tarde se secciona el extremo proximal del tubo y se soluciona el defecto en dicho lugar, se obtiene la desaparición del defecto de piel con una zona adecuada, capaz de recibir cualquier intervención y la superación de la sepsis (fig. 3). EXAMEN FÍSICO Fractura abierta del tercio inferior de la tibia derecha con pérdida de tejidos blandos en la cara anterior de la pierna. El examen radiográfico arroja como resultado fractura del tercio inferior de la tibia y el peroné derechos con angulación del foco de fractura y pérdida de tejido óseo (fig. 1). TRATAMIENTO GENERAL De urgencia se realiza debridamiento quirúrgico y osteosíntesis; rápidamente aparece sepsis en partes blandas y óseas con cultivos cualitativos positivos a pseudomonas aeruginosa, Enterobacter calcoacético y enterococos, por lo que recibe antibioticoterapia múltiple (fosfocina, gentamicina, pyopen, oxacillín y eritromicina). Por otra parte se le aplica soporte general con vitaminoterapia, inmunomoduladores, corrección de la anemia en varias ocasiones, vasodilatadores y ansiolíticos entre otros. FIG. 1. Fractura de tercio inferior de la tibia y peroné derechos con pérdida de tejido óseo. 75 FIG. 2. Extensión del extremo distal del tubo sobre la zona granulante y de hueso expuesto. Obsérvese el campo de trabajo que ofrece el fijador externo RALCA. FIG. 3. Remodelación completa del lecho receptor quedando una zona adecuada, sin sepsis y capaz de recibir cualquier intervención. 76 Como última conducta se retira el fijador externo RALCA y se realiza injerto óseo de cresta ilíaca en dicha zona, a causa de la pérdida de tejido óseo detectada en el examen radiográfico. approached by the posterior part of the leg to place the iliac crest bony graft. Discusión Résumé El caso presentado muestra las múltiples ventajas de la utilización del fijador externo RALCA en la reducción progresiva de la fractura y compresión interfragmentaria con placa de neutralización; se evidencia cómo diversos procederes de partes blandas se pueden realizar sin interferir en la estabilización de la fractura.5,6 En esta ocasión la variante utilizada es la corrección definitiva del defecto de partes blandas (tubo Filatov), basada en los principios de su confección;7,8 pero este tiene características poco comunes como son: la realización en el muslo del miembro afectado y no en el contralateral como se hace más comúnmente, su traslado de oruga o gusano, la inmovilización de un solo miembro siendo más cómodo para el paciente la movilidad en el lecho- así como que las posteriores secuelas serán en solo ese miembro; además el fijador externo RALCA nos permitió sin dificultad alguna todas las manipulaciones necesarias. El traslado de un colgajo bien vascularizado hacia una zona pobre y contaminada desde todos los sentidos, ha tenido múltiples criterios al respecto,7,8 sin embargo en este caso trajo consigo la mejoría de lo anterior, recomendando, por tanto, esta variante de tratamiento para las fracturas abiertas de tibia. Un cas de fracture ouverte du tiers inférieur du tibia et du péroné droits est présenté. Le débridement et l’ostéosynthèse sont réalisés en tant qu’intervention d’urgence. Des signes nécrotiques dans les parties molles avec ostéomyélite aiguë sont constatés. Tous les soins généraux nécessaires sont maintenus; un fixateur externe RALCA et un greffon libre de peau sur tissu de granulation sont placés, ce dernier procédé est infructueux en raison de la persistance des signes ci-dessus. On procède ci-après à la confection du tube de Filatov, transporté par étapes depuis la cuisse droite jusqu’à la région affectée, et la réduction de la sepsie et le recouvrement de 100% de la peau perdue en résultent définitivement. Le fixateur externe est finalement retiré, et le tibia est abordé par la partie postérieure de la jambe pour le placement du greffon osseux de crête iliaque. Summary A case of open fracture of the inferior third of the right tibia and perone is presented. Débridement and osteosynthesis are performed as emergency procedures. Necrotic signs in soft parts with acute osteomyelitis are later observed. All the necessary general care is maintained. RALCA external fixators and free skin graft in granulation tissue are used. The latter procedure was unfruitful due to the persistence of the abovementioned signs. Next, Filatov’s tube is made and transported by stages from the righ tight to the affected zone. As a result, sepsis is cured and the closure of 100 % of the skin loss is attained. Finally, the external fixator is removed and the tibia is Subject headings: OSTEOMYELITIS/therapy; TIBIAL FRACTURES/surgery; FRACTURE FIXATION; EXTERNAL FIXATORS; FRACTURES, OPEN/surgery; SURGICAL FLAPS. Mots clés: OSTÉOMYÉLITE/thérapie; FRACTURES DU TIBIA/ /chirurgie; FIXATION DE FRACTURE; FIXATEURS EXTERNES; FRACTURES EXPOSÉES/chirurgie; LAMBEAUX CHIRURGICAUX. Referencias bibliográficas 1. Escarpanter Buliés JC, Molina González RR, Ortiz García JC, Álvarez González H. Morbilidad en el servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital General Docente "Comandante Pinares". Rev Cubana Cir 1986;25(3):311-7. 2. Wilson JN. Watson Jones. Fracturas y heridas articulares. 1980;(2):1009-30. 3. Lara J, Leiti F, Montequín JF, Montes A. Uso de epiplón autólogo en el tratamiento de fracturas abiertas de tibia. Rev Cubana Ortop Traumatol 1991;5(1):27-33. 4. García Lázaro FG, Llanos Alcazar LF, Cano Egea JM, Caivoyota Abatí E. Fracturas abiertas graves de la tibia tratadas mediante fijación externa rígida. Rev Cir Esp1988;43(2):234-44. 5. García Aguilar AM, Pérez Mendoza L, Ginarte Batista E, Zabian Hamoun H, Milanés Morales R, García Mendoza J. Resultados obtenidos con la fijación externa en las fracturas expuestas de la tibia. Rev Cubana Ortop Traumatol 1993;7(1-2):13-8. 6. Álvarez Cambras R, Dios Hernández F, Rigar Bacallao PM, Barreda Pérez H, Lintos Fernández F. Tratamiento de la pseudoartrosis con el fijador externo del Profesor Rodrigo Álvarez Cambras. Rev Cubana Ortop Traumatol 1987;2(2):7-16. Recibido: 26 de abril de 1999. Aprobado: 4 de mayo de 1999. Dr. Reynol Delfín García Moreiro. Antonio Maceo No. 34, Ciro Redondo, Ciego de Ávila. CP 67500. 77 HOSPITAL CLINICOQUIRÚRGICO “SALVADOR ALLENDE” Colgajo sural superficial. Una solución para los defectos de la pierna y el pie DR. PEDRO SANTANA LÓPEZ, 1 DR. MARIO CHIONG CASTILLO, 1 DR. DANILO DUCONGÉ OLIVA 2 Y DR. ADALBERTO FERNÁNDEZ ABRÉU1 Santana López P, Chiong Castillo M, Ducongé Oliva D, Fernández Abréu A. Colgajo sural superficial. Una solución para los defectos de la pierna y el pie. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):77-81 Resumen Realizamos la valoración de la utilidad del colgajo arterial neurocutáneo sural de base distal para cubrir defectos cutáneos en las extremidades inferiores, para evitar la exposición de tejidos nobles. Se muestra un caso clínico de defecto traumático tendocutáneo en la zona aquílea, con el que se obtuvo una cobertura adecuada e incorporación temprana del paciente a la vida laboral y social. DeCS: COLGAJOS QUIRURGICOS/utilización; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; NERVIO SURAL/cirugía; TRAUMATISMOS DE LA PIERNA/cirugía; TENDON DE AQUILES/lesiones. Muchos procedimientos han sido utilizados para conseguir una cobertura adecuada en el tercio inferior de la pierna y el pie. En 1889 Manchot describió la anatomía de las arterias surales, con amplias anastomosis entre sí, acompañada al nervio cutáneo sural superficial para descender entre los gastronemios contribuyendo a la vascularización de la piel.1 Pontein en 1981 describe por primera vez los colgajos fasciocutáneos y populariza el concepto de unidades fasciocutáneas, basado en la inclusión del plexo fascial que incluyen en su formación la fascia profunda con lo que aumenta su viabilidad.2,3,4 La circulación de los colgajos fasciocutáneos está determinada por tres sistemas arteriales diferentes descritos por Shafer: el primero formado por arterias perforantes que provienen de los músculos o tabiques musculares, el segundo por 1 2 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Jefe de Servicio. arterias subcutáneas que discurren paralelas a la fascia superficial y el tercero conformado por las arterias subfasciales localizadas en el tejido aerolar, el cual establece anastomosis dermo-subdérmica.2 Por otro lado, Beterli y otros han descrito los llamados colgajos neurocutáneos como pequeños colgajos, aunque ampliables hasta un tamaño moderado, tratándose de colgajos axiales en isla, tanto de flujo anterógrado como retrógrado, basado en el eje arterial perineural asociado de modo constante a los nervios sensitivos superficiales, satélite de las grandes venas subcutáneas. Básicamente se trata de pequeños sistemas arteriales epineurales nutridos por arterias perforantes septocutáneas distales.5 La literatura nos ha permitido informarnos de algunas variedades de colgajos fasciocutáneos con gran aplicación clínica en la cobertura de defectos cutáneos. El propósito de ese trabajo es demostrar la versatilidad de este colgajo neurocutáneo de base distal (colgajo sural superficial) lo que permite una adecuada cobertura de la zona expuesta. 78 ANATOMÍA QUIRÚRGICA El colgajo sural está compuesto de tejido celular subcutáneo, fascia, nervio, vena y arteria sural. Esta última desciende hasta el tobillo en un 65 % de los casos y en otros en un 35 %, y termina en un plexo suprafascial. Este no debe extenderse más allá de las dos cabezas de los gastronemios porque estos elementos se profundizan a este nivel.8 El colgajo se basa sobre el trayecto del nervio sural el cual atraviesa la profundidad de la fascia al nivel de la mitad de la pierna y va acompañado por la arteria sural que desciende hasta la región retromaleolar, lo que forma una red vascular. Numerosas anastomosis existen entre la arteria peronea y la arteria peronea septocutánea perforante. La anastomosis más distal está localizada a 5 cm del vértice del maleolo considerándose el punto de pivote del pedículo.7 TÉCNICA QUIRÚRGICA El colgajo para su mejor diseño se coloca al paciente en decúbito prono con utilización de torniquete, visualizamos el relieve de las dos cabezas de los gastronemios y dibujamos el colgajo en relación con el defecto a cubrir, descendemos sobre el trayecto de la arteria, vena y nervio sural extendiéndose hasta 5 cm del vértice del maleolo peroneo, punto de pivote del colgajo (sitio de anastomosis entre la arteria sural y la arteria peronea septocutánea perforante). Se practica una incisión en la piel (isla del colgajo) incluyendo la grasa fascia FIG. 1. Área cruenta con necrosis superficial del tendón de Aquiles. Diseño del colgajo 7 × 6 cm. y pedículo hasta el epimisio muscular. Elevados ambos, procedemos a ligar el paquete vásculonervioso (el nervio sural proximalmente se profundiza en los vientres musculares de los gastronemios, así se evita neuromas posteriores). El pedículo es disecado con inclusión de la fascia en todo su trayecto hasta el punto de pivote; entonces se realiza un arco de rotación, esto permite la cobertura del defecto. La zona donante del colgajo en ocasiones se cierra directamente; en otras es necesario la utilización de injerto libre. Los grandes colgajos (10 × 13 cm) pueden ser elevados pero están sujetos a congestión venosa.7-10 Presentación del caso Paciente de 45 años de edad, del sexo masculino, obrero que sufre herida avulsiva en la cara posterior del tobillo con exposición del tendón de Aquiles. Se realiza debridamiento, sutura primaria y seguimiento por su área de salud. Transcurrida la semana del accidente presenta dehiscencia de la herida, se le realizan curas locales sucesivas. Dos meses después es remitido por la evolución lenta de la herida. Al efectuar el examen físico se detecta zona de defecto cutáneo de 6 × 5 cm, necrosis superficial del tendón de Aquiles con abundante tejido exudativo circundante (fig. 1). Después de realizadas varias curas, se ejecuta una limpieza quirúrgica y la cubierta cutánea se realizó mediante un colgajo en isla de 7 × 6 cm, con 79 FIG. 2. Colgajo neurocutáneo disecado en su totalidad, donde se aprecia pedículo neurovascular. FIG. 3. Rotación del colgajo a 180°. lo que se logra así cobertura y cierre total de la zona donante (figs. 2, 3, 4, y 5). Discusión La elección de las técnicas de reconstrucción de los miembros inferiores depende en gran medida de la morbilidad ocasionada por cada técnica. Se han descrito numerosos colgajos locales con el fin de solucionar los problemas de pérdida de cubierta cutánea sobre el tercio distal de la pierna y el pie. Los colgajos neurocutáneos (colgajo sural superficial) por su estructura y espesor nos brindan una cobertura cutánea de pequeño y moderado defecto, esto proporciona un resultado cosmético aceptable, fácil disección, preservación de pedículos vasculares importantes y evitan un deterioro de la función muscular cuando se utilizan los colgajos musculares en la zona. Las indicaciones absolutas del colgajo sural superficial de base distal son: defectos cutáneos en la cara anterior de la tibia, tendón de Aquiles, tobillo y retropié, y además, cuando la microcirugía está contraindicada por riesgo vascular importante.7-10 El caso clínico presentado mostraba un defecto en la zona aquílea con la consiguiente desvitalización del tendón de Aquiles, se logró una cobertura adecuada e incorporación temprana del paciente a la vida laboral y social, sin secuela funcional alguna. 80 FIG. 4. Colgajo transpuesto a la zona receptora sin tensión alguna. El área donante logró el cierre total. FIG. 5. Posoperatorio 6 semanas de evolución del colgajo neurocutáneo sural superficial de base distal. Summary An assessment of the usefulness of the distally based sural neurocutaneous arterial flap to cover skin defects in the lower extremities and to prevent the exposure of vasculonervous structures is made. Subject headings: SURGICAL FLAPS/utilization; ORTHOPEDIC PROCEDURES; SURAL NERVE/surgery; LEG INJURIES/surgery; ACHILLES TENDON/injuries. Résumé Nous avons fait l’évaluation du bénéfice rapporté par le lambeau artériel neurocutané sural de base distale pour recouvrir les défauts cutanés des membres inférieurs et prévenir l’exposition de tissus moux. On montre un cas clinique de défaut traumatique ténocutané dans la région achilléenne, dont un recouvrement adéquat et un retour précoce du patient au travail et à la vie sociale ont été parvenus. Mots clés: LAMBEUX CHIRURGICAUX/bénéfice; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; NERF SURAL/chirurgie; TRAUMATISMES DE LA JAMBE/chir Referencias bibliográficas 1. Fix J, Vasconez L. Reconstruction lower extremity. Clin Plastic Surg 1991;18(3):402-5. 2. Pérez de las Casas Arocha OT, Zaldívar Ponce IM, González López RC. Utilidad del colgajo fasciocutáneo sural 81 nervosensorial, en la reparación de pérdidas parciales del tendón de Aquiles. Mapfre Med 1998;9:173-8. 3. Pontein S. The fasciocutaneous flap. Its use in soft tissue defects of the lower leg. Br J Plast Surg 1981;34:215-20. 4. Tolhurst D. Surgical indications for fasciocutaneous flap. Ann Plast Surg 1984;13:495. 5. Bertelli JA, Kaleli T. Retrograde-flow nervocutaneous island flaps in the forarm: anatomic basis and clinical results. Plast Reconstr Surg 1995;95:851-9. 6. Masquelet AC, Romana MC, Wolf G. Skin island flaps supplied by the vascular axis of the sensitive superficial nerve: anatomic study and clinical experience in the leg. 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Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):82-4 Resumen La mano zamba congénita es una de las afecciones ortopédicas de más difícil tratamiento, Se presentó un caso de un paciente portador de esta entidad, por agenesia del radio; quien fue tratado con el minifijador externo modelo RALCA. Se obtuvieron resultados satisfactorios, que muestran las “bondades” de este sistema de fijación externa. DeCS: MANO/anomalías; MANO/cirugía; RADIO (ANATOMIA)/anomalías; FIJACION DE FRACTURA; FIJADORES EXTERNOS; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS. La mano zamba congénita, también definida como meromelia radial o clinartrosis, es una deformidad caracterizada por la desviación radial de la mano, resultado de un defecto del radio, que puede ser su hipoplasia o ausencia total.1,2 En ocasiones está ausente el 1er. metacarpiano, con un pulgar funcional, producto de la agenesia de los extensores largo y corto, y de los músculos de la eminencia tenar; a menudo este dedo falta o sólo es un pequeño apéndice.1,2 Este anomalía se asocia con otras alteraciones del esqueleto de la extremidad superior y de los músculos del hombro y del brazo.2,3 El tratamiento es combinado con métodos de tipo conservador y quirúrgico; entre los primeros encontramos los yesos y los aparatos ortopédicos, empleados hasta los 6 u 8 años; a partir de estas edades comienzan los procederes quirúrgicos, tales como resecciones de bridas, centralización del cúbito en relación con el carpo y con la ulterior dicotomía en V de la metáfisis. Estas intervenciones pueden asociarse con el empleo del minifijador externo desarrollado por el Profesor Rodrigo Álvarez Cambras.1,4 En ocasiones, en otro tiempo quirúrgico puede realizarse el alargamiento del cúbito y corrección de su deformidad angular; ya que en ocasiones este queda residualmente acortado y arqueado.5 Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Director del Hospital. Especialista de I Grado en Histología. Profesor Asistente. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Presenta una marcada desviación radial de la mano derecha; a la vez que se aprecia la ausencia total del primer metacarpiano y el pulgar. 1 2 3 Presentación del caso Paciente del sexo masculino, de la raza blanca, de 6 años de edad, gemelar; intervenido quirúrgicamente por presentar una coartación de la aorta en los primeros meses de la vida; es referido a nuestro centro, una vez solucionado el problema cardiovascular, con el objetivo de iniciar el tratamiento ortopédico producto de presentar una grave deformidad del miembro superior (mano zamba congénita). EXAMEN FÍSICO 83 EXAMEN RADIOGRÁFICO Se constata la agenesia casi total del radio y la desviación radial de la mano (fig. 1). FIG. 1. Radiografía preoperatoria en que se aprecia la desviación radial de la mano. Más tarde, logramos la efectividad total, repitiendo la liberación de las partes blandas, y realizando la reducción progresiva con el minifijador externo modelo RALCA; colocado en el 2do. metacarpiano distal y proximalmente en el cúbito, el cual nos permitió la real corrección de la deformidad (fig. 2). FIG. 2. Corrección total de la deformidad con el minifijador externo RALCA. CONDUCTA SEGUIDA Comenzamos con manipulaciones progresivas, empleando férulas enyesadas, alternándolas, posteriormente, con aparatos ortopédicos. Se observó desde un inicio lo difícil que resultaba la reducción y centralización de la mano; por lo que decidimos el tratamiento quirúrgico a los 6 años de edad. En un primer tiempo procedimos de acuerdo con lo señalado en la clásica técnica de Riordan para esta deformidad congénita, con la fijación, con un alambre de Kirschner y enyesado ulterior,6 lo que nos permitió algún centraje de la mano, pero aún insuficiente. Se mantiene el aparato por espacio de 3 meses; con una evolución clínica y radiológica satisfactorias, obteniéndose una aceptable función de esta mano de sólo 4 dedos. Discusión Se demostró con este caso la versatilidad y posibilidades del minifijador externo RALCA, el cual nos permitió la solución de esta anomalía, lográndose un buen resultado cosmético y funcional. 84 Summary Referencias bibliográficas The congenital club-hand is one of the most difficult orthopedic affections to be treated. A case of a patient carrier of this entity due to radius agenesis that was treated with RALCA external minifixator was presented. Satisfactory results were obtained that showed the advantages of the external fixation system. 1. Álvarez Cambras R. Tratado de Cirugía Ortopédica y Traumatología. 4ta. ed. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1986:60. 2. Smith JC, Weiss AP, Weiss YS. Congenital anomalies of the hand. Clin Pediatr (Phila) 1988;37(8):459-67. 3. Behrman RE, Vaughan VC, Nelson WE. Tratado de Pediatría. 13ra. ed. Madrid: Interamericana, McGraw-Hill, 1989:1465. 4. Netscher DT. Congenital hand problems terminology, etiology, and management. Clin Plast Surg 1988;25(4):537-52. 5. Kawabata H, Shibata T, Masalomi T, Yasul N. Residual deformity in congenital radial club hands after previous centralization of the wrist ulnar lengthening and correction by the Elizarov method. J Bone Joint Surg BR 1998;80(5):762-5. 6. Edmonson AS, Crenshaw AH. La mano. En: Campbell. Tratado de Cirugía Ortopédica. 6 ed. La Habana: Instituto del Libro, 1981:356-8. (Edición Revolucionaria). Subject headings: HAND/abnormalities; HAND/surgery; RADIUS/abnormalities; FRACTURE FIXATION; EXTERNAL FIXATORS; ORTHOPEDIC FRACTURES. Résumé La main bote congénital est l’une des affections orthopédiques plus difficiles à traiter. Un cas d’un patient atteint de cette affection par agénésie du radius, et traité par minifixateur externe modèle RALCA, a été présenté. Des résultats satisfaisants montrant les " bontés " de ce système de fixation externe ont été obtenus. Mots clés: MAIN/anomalies; RADIUS (ANATOMIE)/ anomaliesFIXATION DE FRACTURE; FIXATEURS EXTERNES; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES. Recibido: 18 de enero del 2000. Aprobado: 16 de abril del 2000. Dr. Miguel Ángel de la Torre Rojas. Hospital Pediátrico Provincial Docente "José Luis Miranda", Ave. 26 de Julio, Santa Clara, Villa Clara. 85 HOSPITAL NACIONAL DE RECLUSOS Colgajo peroneo breve. Presentación de un caso DR. ADALBERTO FERNÁNDEZ ABRÉU,1 DR. PEDRO SANTANA LÓPEZ,2 DR. MARIO CHIONG CASTILLO2 Y DR. DANILO DUCONGÉ OLIVA3 Fernández Abréu A, Santana López P, Chiong Castillo M, Ducongé Oliva D. Colgajo peroneo breve. Presentación de un caso. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):85-8 Resumen Se presenta un caso clínico de defecto postraumático cutáneo con exposición de hueso en la cara anteroexterna del tercio medio de la pierna derecha, de 4 años de evolución. La cobertura cutánea se realizó mediante un colgajo muscular, para lo cual se utilizó el músculo peroneo breve preservando su vascularización proximal. Se completó con injerto parcial de piel, evolucionó satisfactoriamente cumpliéndose nuestro objetivo. DeCS: COLGAJOS QUIRURGICOS; TRAUMATISMOS DE LA PIERNA/cirugía; TRAUMATISMOS DE LOS TEJIDOS BLANDOS/cirugía; TRASPLANTACION DE PIEL. La cobertura de los defectos cutáneos del tercio medio de la pierna, principalmente la cara anterior, supone un desafío para la cirugía traumatológica; ella se expone más a los traumatismos por su orientación y por presentar una piel fina, móvil y con escaso tejido subcutáneo sobre el plano óseo. La cara anterior de la pierna es una de las zonas que a menudo presenta problemas de cobertura al igual que el dorso de la mano1,2 asociada a altas tasas de complicaciones por procederes locales, de hecho la transferencia muscular es la terapéutica de elección.3 En 1966, Ger y otros,4,5 sugieren el uso de los colgajos musculares, cubiertos por injerto de piel como una técnica simple para cubrir los defectos de tejidos blandos en esta área, donde reafirman que el conocimiento de la anatomía muscular y sus tejidos adyacentes, es la seguridad y efectividad de estas transferencias. El músculo peroné breve -el más pequeño de los peroneos- es largo, delgado y en forma de 1 2 3 Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Jefe del Servicio de Urgencias. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Asistente. Jefe de Servicio abanico, situado en la cara externa y media del peroné debajo del músculo peroneo largo, donde se extiende su vientre muscular más distal, su tendón contornea por detrás al maleolo externo y se inserta en la tuberosidad del quinto metatarsiano. El flujo sanguíneo es suministrado por pequeños ramos segmentarios usualmente de 3 a 4 ramos penetrantes de la arteria peronea y otra red vascular proveniente de la arteria tibial anterior la que nutre la porción superior del músculo. El propósito de nuestro trabajo es demostrar las posibilidades reales que brinda la aplicación de este colgajo muscular para cubrir los defectos de la cara anterior del tercio medio e inferior de la pierna, como resolución definitiva de los defectos cutáneos de larga evolución, además de divulgar su utilización entre los cirujanos generales y ortopédicos.3,4 Caso clínico Paciente de 38 años con antecedentes de diabetes mellitus que hace 4 años sufrió fractura abierta del tercio medio de la tibia derecha por disparo de arma de fuego, fue tratado de urgencia y se le colocó fijador externo modelo RALCA, y 86 evolucionó a una osteomielitis crónica. se le realizaron secuestrectomías y necrectomías en varias ocasiones, se resolvió la lesión ósea; pero dejó como secuela defecto cutáneo en el tercio medio de la pierna el cual fue injertado con piel parcial en reiterados momentos, más no se logró la curación. Es ingresado en nuestro servicio y se constata, al examen físico, una zona de defecto cutáneo de 5´ 5 cm con bordes irregulares, exposición de tejido óseo y tejido necrótico al nivel de la cara anterointerna del tercio medio de la pierna (fig. 1). FIG. 2. Posoperatorio 6 semanas de evolución. FIG. 1. Zona de defecto cutáneo de 5 × 5 cm con bordes atróficos y exposición de tejido óseo. Los exámenes de laboratorio demuestran: Hemoglobina: 13,2 g/L; Hematócrito: 0,42 %; Glicemia: 7,2 mmol/L; Eritrosedimentación: 20 mm;Tiempo de coagulación: 8 min;Tiempo de sangramiento: 3 min; Serología: No reactiva; VIH: Negativo; Calcio, fósforo y fosfatasa alcalina dentro de límites normales; Cultivo y antibiograma (3 series) negativos. Con los resultados obtenidos en los estudios realizados, se decidió llevar al paciente al salón de operaciones, con el criterio de realizar colgajo muscular con músculo peroneo breve e injerto parcial de piel en el mismo acto quirúrgico y evolucionó satisfactoriamente. El seguimiento se efectuó durante 6 meses, no se reportó en este período complicación alguna (fig. 2). TÉCNICA QUIRÚRGICA Con el paciente en decúbito supino, colocamos cojín debajo del glúteo del miembro afecto para proporcionar rotación interna a la extremidad y trabajar sin dificultad en la cara externa de la pierna. Se practica incisión siguiendo una línea imaginaria desde el borde inferior de la lesión hasta 2 cm posterior a la punta del maleolo externo y otra por el borde superior del defecto hasta 2 cm posterior y distal a la cabeza del peroné, decolamos piel y tejido celular subcutáneo, se incinde la fascia y queda expuesto el grupo muscular externo de la pierna, separamos medialmente el músculo extensor de los dedos y lateralmente el músculo peroneo largo quedando descubierto el músculo peroneo breve (fig. 3), desinsertamos distalmente al nivel de la unión musculotendinosa y lo elevamos de distal a proximal decolándolo subperiósticamente de la cara externa del peroné y se preserva su inserción y vascularización proximal, se pasa por debajo del músculo tibial anterior y lo colocamos sobre el defecto (fig. 4). Cerramos piel y cubrimos el músculo traspuesto con injerto parcial de piel en el acto quirúrgico (fig. 5), aunque algunos autores lo difieren de 5 a 7 días.2,6 Los colgajos musculares regionales han sido durante años la herramienta básica en la reconstrucción de los tejidos blandos de la pierna, por su fácil disección, preservación de pedículos vasculares importantes del miembro, resultado cosmético aceptable y aumento del aporte sanguíneo de la zona dañada; se consideran estos como una técnica de primera elección.2,3,6 La selección de las técnicas quirúrgicas de reconstrucción de la cara anterior de la pierna, 87 FIG. 3. Plano de identificación del músculo peroneo breve. FIG. 4. Elevación y rotación del músculo, el que se desplaza por debajo del tibial anterior. depende en gran medida de la morbilidad ocasionada por cada técnica, de la extensión, localización del defecto de tejido blando y musculatura adyacente a la lesión que esté disponible.2-4,6 Los colgajos microvasculares, de reducida morbilidad y altísima fiabilidad, permiten la reconstrucción de casi cualquier defecto de la pierna,6,7 aunque las indicaciones de cobertura microvascular se amplían en función de la capacidad humana y técnica de cada equipo; existen indicaciones relativamente claras como son los defectos masivos cuando no es posible la utilización de otros colgajos considerados de primera elección. En la pierna los colgajos musculares regionales dependen de la extensión y localización del defecto de partes blandas, por ejemplo, autores dedicados a esta cirugía recomiendan la utilización del músculo gastronemio para las lesiones de la rodilla y tercio superior de la pierna,9,10 en el tercio medio toman como cobertura principal el músculo soleo y en el distal el músculo extensor común de los dedos.2-4,6 En la bibliografía consultada, se encuentran pocos trabajos que utilizan el músculo peroneo breve para cubrir los defectos del tercio medio; sólo lo emplean para las lesiones de partes blandas de la mitad inferior de la pierna. Después de un estudio minucioso de la bibliografía y de la anatomía de la pierna, encontramos que el músculo peroneo breve cuando se eleva completamente preservando su pedículo vascular proximal, se puede movilizar de 11 a 15 cm, sin disturbio de su suplemento sanguíneo,3 por lo que comenzamos a utilizar este músculo como una posibilidad más de cobertura en los defectos cutáneos de la cara anterior del tercio medio de la pierna, aunque para proporcionar una buena cubierta debe ser traspuesto por debajo del músculo tibial anterior. Una de las ventajas que encontramos aparte del suplemento vascular proximal que deriva de dos arterias fundamentales de la pierna (arteria peronea y tibial anterior) es su morfología (músculo plano) la que proporciona una cobertura adecuada y estéticamente aceptable en la zona del defecto 88 FIG. 5. Colgajo muscular transpuesto a la zona receptora, cubierto con injerto parcial de piel. (fig. 5), además de no afectar la función motora del pie, sustituida esta por el músculo peroneo lateral largo. En conclusión el músculo peroneo breve es una posibilidad más de cobertura para los defectos miocutáneos de la cara anterior del tercio medio de la pierna, brinda mejor estética que los otros músculos utilizados como cobertura en las lesiones de tejido blando en la pierna, no perjudica la función del miembro afecto y es muy bien aceptado por el paciente. Summary A clinical case of posttraumatic cutaneous defect of 4 years of evolution with exposure of the bone in the anteroexternal side of the medial third of the right leg is presented. The cutaneous covering was attained by muscular flap, for which the peroneus brevis muscle was used, preserving its proximal vascularization. It was completed with a partial skin graft. The evolution was satisfactory and our objective was achieved. SUBJECT HEADINGS: SURGICAL FLAPS; LEG INJURIES/ surgery; SOFT TISSUE INJURIES/surgery; SKIN TRANSPLANTATION. Résumé Un cas clinique de défaut post-traumatique cutané avec exposition d’os dans la face antéro-externe du tiers moyen de la jambe droite, de 4 ans d’évolution, est présenté. Le recouvrement cutané a été réalisé au moyen d’un lambeau musculaire, en utilisant le muscle péronier court dont sa vascularisation proximale est préservée. Il a été complété par un greffon partiel de peau, qui a évolué de manière satisfaisante, ce qui nous a permis d’atteindre notre fin. Mots clés: LAMBEAUX CHIRURGICAUX; TRAUMATISMES DE LA JAMBE/chirurgie; TRAUMATISMES DES TISSUS MOUX/ chirurgie; TRANSPLANTATION DE PEAU. Referencias bibliográficas 1. Chuang DC, Colony LH, Chen HC, Wel FC. Groin flap design and versatility. Plast Reconstr Surg 1989;84:100-7. 2. McCraw J, Arnold PG. Atlas of muscle and musculocutaneous flaps. 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Cover of the exposed knee joint by the lateral head of the gastrocnemius Br J Plast Surg 1978;31(2):136. Recibido: 6 de julio del 2000. Aprobado: 28 de marzo del 2001. Dr. Adalberto Francisco Fernández Abréu. Edificio 634 apto. 31, zona 17, Alamar, Habana del Este, Ciudad de La Habana, Cuba. Teléf.: 651883. 89 HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE “ELISEO NOEL CAMAAÑO”. MATANZAS Espina bífida. Presentación de una familia DRA. ELSA LUNA CEBALLOS,1 DRA. MARÍA E. DOMÍNGUEZ PÉREZ2 Y DRA. RUDBECKIA ÁLVAREZ NÚÑEZ3 Luna Ceballos E, Domínguez Pérez ME, Álvarez Núñez R. Espina bífida. Presentación de una familia. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):89-91 Resumen La espina bífida es un defecto de cierre del tubo neural considerado de etiología multifactorial, no obstante, en la literatura médica se han reportado escasas familias con un patrón de herencia autosómico dominante. En el presente trabajo, a partir de la interrupción de un embarazo, en el cual el feto presentaba raquisquisis lumbosacra, se estudiaron los padres y se detectó una espina bífida oculta de localización sacra en la madre. Comienza así el estudio de la familia materna, en la cual se encentraron otros familiares afectados y se demostró, al confeccionar el árbol genealógico, la existencia de un patrón autosómico de herencia dominante para esta entidad. Por todo lo anterior, se pone a consideración de otros especialistas esta presentación no habitual de espina bífida familiar. DeCS: DISRAFIA ESPINAL/genética; ESPINA BIFIDA OCULTA/genética; ESPINA BIFIDA OCULTA/ultrasonografía; ULTRASONOGRAFIA PRENATAL; ENFERMEDADES FETALES/diagnóstico; ENFERMEDADES FETALES/ ultrasonografía. El proceso de cierre del tubo neural se inicia en la región torácica procede en todas direcciones y finaliza durante la cuarta semana embrionaria. Las formas de espina bífida constituyen uno de los resultados de las alteraciones de este proceso.1 El término raquisquisis se utiliza a veces para indicar grandes defectos de cierre que implican, la mayoría o la totalidad de las regiones dorsal, lumbar o sacra.2 La forma más común de espina bífida es la oculta, una anomalía mesodérmica en la que no hay fusión de los arcos laminares vertebrales y con frecuencia existe ausencia de los procesos espinosos. La alteración es más común al nivel de la quinta vértebra lumbar y la primera sacra, pero puede afectar cualquier porción de la columna vertebral.3 El diagnóstico de esta anomalía es esencialmente radiológico, ya que la mayoría de los pacientes no presentan síntomas asociados, por lo cual pasa el defecto inadvertido y constituye en muchas ocasiones un hallazgo en un estudio radiológico ocasional. Un menor número de casos puede presentar alteraciones clínicas. La piel y el tejido celular subcutáneo sobre el defecto pueden mostrar un mechón de pelo anormal, telangiectasias o lipoma subcutáneo, alteraciones del desarrollo funcional en la médula espinal subyacente, molestias dolorosas, etc.4 Este defecto del tubo neural es de etiología multifactorial, es decir, el ambiente juega un papel primordial asociado a la predisposición genética del individuo.5 En la literatura han sido publicadas escasas familias con esta anomalía, aislada, o en asociación con otras alteraciones como la anencefalia, las distintas formas de regresión caudal, etcétera con patrones de herencia mendeliano, pero esto no constituye una forma habitual de presentación.6,7 Presentación del caso 1 2 3 Especialista de I Grado en Genética Clínica. Especialista de I Grado en Radiología. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesora Consultante. A partir del estudio de una embarazada, en la cual se detectaron niveles elevados alfafetoproteína 90 en suero materno y una raquisquisis lumbosacra fetal a través del ultrasonido, asociación reportada en la literatura,8,9 se procedió al asesoramiento genético de la pareja, posterior a lo cual se decide la interrupción de la gestación. Esta pareja es remitida a la consulta de genética donde se realizan un adecuado interrogatorio y estudio radiológico de ambos padres, se detecta que la madre presenta una espina bífida oculta de localización sacra. Atendiendo a este hallazgo, se continuó el examen de la familia materna y se encuentran varios familiares portadores de espina bífida oculta. Una vez concluido el estudio se confeccionó el árbol genealógico que muestra la figura. Discusión El árbol genealógico de la familia aquí mostrada es compatible con un patrón de herencia monogénico autosómico dominante. A pesar de que los defectos del cierre del tubo neural tienen como forma de herencia principal la multifactorial, existen escasas familias como la previamente discutida en que es posible demostrar un patrón de herencia mendeliano. La mayoría de los casos diagnósticados en esta familia no presentaban síntomas clínicos de la afección, sólo algunos refirieron molestias dolorosas ocasionales y ninguno presentó alteraciones de la piel y el tejido celular subcutáneo sobre el defecto. Si atendemos a lo anterior, resulta de vital importancia realizar un exhaustivo análisis clínico y radiológico de los miembros de las familias en los que se detecta esta anomalía, y buscar los signos mínimos de esta para poder diagnosticar otros familiares afectados. Así se determinará de forma adecuada el riesgo de recurrencia de este defecto en la descendencia, ya que en muchos casos por la penetración reducido del gen10 se desconoce el número total de personas afectadas y pueden pasar inadvertidas familias como esta, en las que existe un patrón de herencia mendeliano. > Femenino > Masculino > Fallecido > Espina bífida FIG. Árbol genealógico. > Aborto de sexo femeníno 91 Summary Spina bifida is a closure defect of the neural tube of multifactorial etiology; however, a few families with a pattern of dominant autosomal inheritance have been reported. In the present paper, starting from an abortion, in which the fetus had lumbosacral rachischisis, the parents were studied and a spina bifida occulta of sacral localization was detected. It was started the study of the maternal family, in which other affected relatives were included. It was proved the existance of an autosomal pattern of dominant inheritance for this entity, on making the pedigree. Taking all this into account, this uncommon presentation or familiar spina bifida is put into the consideration of other specialists. Subject headings: SPINAL DYSRAPHISM/genetics; SPINA BIFIDA OCCULTA/genetics; SPINA BIFIDA OCCULTA/ ultrasonography; ULTRASONOGRAPHY, PRENATAL; FETAL DISEASES/diagnosis; FETAL DISEASES/ultrasonography. Résumé La spina-bifida est un défaut de fermeture du tube neural consideré d’étiologie multifactorielle; cependant, dans la littérature médicale peu de familles avec un modèle héréditaire autosomique dominant ont été rapportées. Dans ce travail, les parents ont été étudiés à partir de l’interruption de grossesse, dans laquel le fœtus présentait rachischisis lombo-sacrée, et une spina-bifida occulta localisée dans la région sacrée a été détectée chez la mère. L’étude de la famille maternelle, dans laquelle d’autres parents atteints ont été inclus, fut ainsi commencée; et l’existence d’un modèle héréditaire autosomique dominant pour cette entité a été démontrée en précisant la généalogie de cette famille. C’est pourquoi cette présentation non habituelle de spina-bifida familiale est mise en considération d’autres spécialistes. Mots clés: DYSRAPHIE SPINALE/génétique; SPINA-BIFIDA OCCULTA/génétique; SPINA-BIFIDA OCCULTA/ ultrasonographie; ULTRASONOGRAPHIE PRÉNATALE; MALADIES FŒTALES/diagnostic; MALADIES FŒTALES/ ultrasonographie. Referencias bibliográficas 1. Smith DW. Recognizable patterns of human malformation. 3 ed. Philadelphia: WB Saunders, 1982:464-5. 2. Behrman RE; Vaughan VC, Nelson WE. Tratado de Pediatría. 1ra. ed. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1988:1618. 3. Epstein BS. Afecciones de la columna vertebral y de la médula espinal. 3ra. ed. La Habana: Editorial CientíficoTécnica, 1981:195-9. 4. Marques GA, Riva AM. Espina bífida. Planteamiento después de 25 años. Cir Pediatr 1995;8(3):92-5. 5. Thompson JS. Thompson MW. Genética Médica. 3ra. ed. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1985:292-4. 6. Estin D, Cohen AR. Caudal agenesis and associated caudal spinal cord malformation Neurosurg Clin North Am 1995;6(2):377-91. 7. Yen S, MacMahon B. Genetics of anencephaly and spina bífida. Lancet 1968;1:623-6. 8. García BC, Daza BC, Zuleta FA, Huete LI, Winter GA. Ultrasonografía en la disrafia espinal y la médula espinal anclada. Rev Chil Pediatr 1991;62(5):302-8. 9. Cragan JD, Roberts HE, Edmonds LD, Khoury MJ, Kirby RS. Surveillance for anencephaly and spina bifida and the impact of prenatal diagnosis. MMWR CDC Surveill Sum 1995;44(4):1-13. 10. McKusick VA. Mendelian inheretance in man. ed. Baltimore: Johns Hopkins Press, 1983:488-9. Recibido: 24 de diciembre de 1999. Aprobado: 19 de abril del 2000. Dra. Elsa Luna Ceballos. Hospital Pediátrico Docente "Eliseo Noel Camaaño". Matanzas Santa Isabel y Compostela. Matanzas. Cuba. Teléf: 4586 y 2208 92 COMPLEJO CIENTÍFICO ORTOPÉDICO INTERNACIONAL "FRANK PAÍS". CIUDAD DE LA HABANA TEMAS DE ACTUALIZACIÓN Técnica quirúrgica para la corrección de la mano zamba congénita DR. SC. RODRIGO ÁLVAREZ CAMBRAS,1 DR. NELSON CABRERA VILTRES,2 DRA. XIOMARA J. REMÓN DÁVILA, 3 DR. MARIO J. BERNAL GONZÁLEZ3 Y DR. FIDEL BASULTO ARENCIBIA3 Álvarez Cambras R, Cabrera Viltres N, Remón Dávila XJ, Bernal González MJ, Basulto Arencibia F. Técnica quirúrgica para la corrección de la mano zamba congénita. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):92-8 Resumen Se realizó un estudio longitudinal retroprospectivo de 20 pacientes (27 manos) portadores de mano zamba congénita atendidos en el CCOI "Frank País" desde enero de 1980 hasta diciembre de 1995 y que fueron tratados por medio de la técnica del autor. El miembro más afectado resultó el derecho y el sexo predominante, el masculino. Se utilizó la clasificación de Heikel modificada, el tipo IV (65 %) fue más frecuente. Los resultados fueron buenos en 92,6 % de los casos y regulares en 7,4 %. DeCS: MANO/anomalías; MANO/cirugía; FIJADORES EXTERNOS; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; DEFORMIDADES CONGENITAS DE LA MANO/cirugía. Las malformaciones congénitas de la mano comprenden una gran variedad de deformidades, todas ellas con implicaciones funcionales y estéticas diferentes, que afectan al paciente y a sus familiares.1 La mano zamba congénita es una deficiencia longitudinal congénita del radio que comprende diversas anomalías que van desde la hipoplasia simple de este hueso hasta su ausencia completa, produce una desviación radial de la mano.2 Al igual que en otras malformaciones, con el tratamiento se procura mejorar la función y el aspecto, lo ideal sería mantener la mano en el extremo distal del cúbito; asegurar un movimiento máximo, pero controlado de la muñeca, mantener en todo lo posible la longitud del brazo y permitir que el movimiento continúe sin limitaciones. 1 2 3 Doctor en Ciencias. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor Titular Principal. Director. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Jefe de Servicio. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. En el año 1980, en el CCOI "Frank País", e ideada por el Profesor Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras se desarrolló una técnica quirúrgica reconstructiva para el tratamiento de la mano zamba congénita.3,4 Con el presente trabajo demostramos la utilidad de este novedoso aporte a la cirugía de la mano en Cuba. Métodos Se realizó un estudio retroprospectivo longitudinal de los pacientes portadores de mano zamba congénita, operados en el CCOI "Frank País" mediante la técnica quirúrgica del Prof. Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras, durante el período comprendido entre enero de 1980 y diciembre de 1995, con un seguimiento posoperatorio de un año como mínimo. La muestra quedó constituida por 20 pacientes (27 manos). Se utilizó la clasificación de Heikel modificada (fig. 1).5 93 Se excluyeron aquellos pacientes que: 1. Presentaban anomalías asociadas graves no compatibles con una vida prolongada. 2. Tenían inadecuada flexión del codo. 3. Presentaban deformidades leves con sostén radial del carpo aceptable (Tipo I y algunos Tipos II de Heikel). 4. Aceptaron las deformidades y ajustaron sus actividades de forma adecuada. Técnica quirúrgica del Profesor Rodrigo Álvarez Cambras Primer tiempo (fig. 2). FIG. 1. Clasificación de Heikel modificada. Tipo I (radio distal corto): la epífisis distal está presente, pero tarda en aparecer, el radio está algo acortado y el cúbito no muestra arqueamiento, la epífisis radial proximal es normal. Tipo II (radio hipoplásico): tanto la epífisis radial proximal como la distal muestran retardo en su aparición y se produce acortamiento del radio y engrosamiento o arqueamiento del cúbito. Tipo III (ausencia parcial del radio): puede ser proximal, medial o distal; el carpo puede tener desviación radial no contenida y el cúbito está engrosado y encorvado. Tipo IV (ausencia total del radio): es la más común y presenta desviación radial del carpo con subluxación palmar proximal, frecuentemente pseudoarticulación con el borde radial del cúbito distal y el cúbito está acortado y encorvado. a) Fase preparatoria: Se confecciona un minifijador bipolar siempre se toma en cuenta el tamaño de los huesos del paciente, ya que existen barras de diferentes medidas. Durante esta fase se les informa a los padres y al paciente el tipo de intervención a que será sometido y los cuidados que deberá tener con el minifijador una vez colocado. b) Fase operatoria: En el salón de operaciones, previa anestesia general o regional, y después de tomar todas las medidas preoperatorias de asepsia y antisepsia, se procede a colocar a cielo cerrado el minifijador RALCA. Los alambres proximales se pasan a través del cúbito a unos 5 cm por encima de la superficie articular sin comprometer la placa epifisiaria, los alambres distales se pasan a través de los metacarpianos. c) Fase posoperatoria: Al día siguiente se les indica a los pacientes ejercicios de flexoextensión, abducción y aducción de los dedos. Se prescriben curas de los orificios de entrada y de salida de los alambres en la piel. Es importante el seguimiento por el cirujano, de la distracción que se aplica progresivamente a razón de 1,0 mm por día por el lado cóncavo de la deformidad y 0,5 mm por el lado convexo hasta que se logra la posición neutra de la muñeca. Se controla clínica y radiográficamente la corrección de la deformidad. Segundo tiempo (fig. 3) a) Fase preoperatoria: Ligamentotaxis con minifijador RALCA. 94 FIG. 2. Primer tiempo quirúrgico. b) Fase operatoria: Previa anestesia y todos los cuidados prequirúrgicos de rigor, se abre el hemiaro del minifijador "en libro abierto" y se realiza una incisión en S itálica sobre la piel de la cara dorsal de la muñeca, se decola por planos hasta identificar el extremo distal del cúbito y con un cincel fino se realiza una osteotomía sagital de su tercio inferior, de aproximadamente 2,5 a 3 cm, la que se mantiene abierta por medio de un injerto óseo en forma de triángulo tomado de la cresta ilíaca o del banco de tejidos, el cual se coloca con su base en sentido distal (hacia el carpo) y sin sobrepasar la línea de crecimiento. No suele ser necesaria la utilización de artefactos de fijación adicional para mantener el injerto en su lugar y el autor no la recomienda. Luego se realizan liberaciones de las partes blandas contracturadas del lado radial de la muñeca y se cierra el hemiaro del minifijador. c) Fase posoperatoria: El minifijador se mantiene hasta que se comprueba radiológicamente que el injerto se ha integrado. El paciente se mantiene realizando fisioterapia antes de ser retirado el minifijador y con posterioridad. Los resultados fueron evaluados de la siguiente forma Bueno: Se corrigió la deformidad con resultados estéticos y funcionales satisfactorios. Regular: Se logró corregir la deformidad con resultados funcionales satisfactorios, pero no estéticos. Malo: Solo se logró corregir la deformidad con resultados estéticos, pero no funcionales o no se logró mejoría alguna. 95 FIG. 3. Segundo tiempo quirúrgico. Estético: Cuando se corrigió la desviación radial de la mano y esta queda central al eje longitudinal del antebrazo y en posición funcional. Funcional: Cuando se logran movimientos de flexión y extensión de la muñeca y los dedos de la mano. La información obtenida fue tabulada de forma mecánica y se presentó en cuadros estadísticos los que aparecen los valores absolutos (número de casos) y los valores relativos (por cientos). Discusión El 40 % del total analizado corresponde a los niños entre 4 a 6 años. El 35 % fue atendido por debajo de los 3 años, seguido por el grupo de edades mayores de 10 años para 15 % y sólo se reportaron 2 casos entre los 7 y los 10 años. Casi la totalidad de la muestra (17 pacientes) acudió a consulta, por primera vez, con una edad inferior a los 10 años; hecho que está de acuerdo con las estadísticas presentadas por Simün, quien plantea como edades más frecuentes al diagnóstico entre 1 y 10 años.6 Es de destacar que aunque nuestra técnica quirúrgica puede realizarse al igual que las descritas por la literatura internacional,6-8 entre los 3 y 12 meses de edad, es preferible realizarla entre los 4 a 5 años de edad para trabajar sobre estructuras anatómicas más desarrolladas y definidas. El sexo en nuestra casuística se comportó de la siguiente forma: 11 casos masculinos (55 %) y 9 (45 %) femeninos. Algunos autores plantean que los dos sexos pueden estar afectados en igual proporción; y otros 96 señalan un predominio en el sexo masculino, en una proporción de 1,5 : 1,5-9 con los cuales se corresponde nuestro trabajo. En nuestro trabajo encontramos que el mayor número de pacientes corresponden a los de piel blanca (60 %) seguidos de los mestizos (30 %) y los de piel negra (10 %). Por el alto grado de mestizaje de la población cubana es difícil establecer las diferencias raciales, no obstante somos del criterio de que la distribución observada está en correspondencia con las características étnicas de nuestro país donde, según el último censo de población y viviendas realizado en 1981,10 existe un predominio de la raza blanca, seguida de los mestizos y finalmente de la negra. No obstante se pudo comprobar que la deformidad no difiere de una raza a la otra, ni tiene influencia en los resultados. En la distribución de los pacientes según el miembro afectado se muestra un predominio de afección en el miembro superior derecho (40 %), seguida de la localización bilateral (35 %) y finalmente un (25 %) del lado izquierdo. Estos datos se corresponden con los estudios revisados sobre el tema.1,9,11-13 Es interesante señalar el predominio en el lado derecho que se observó, si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría de nuestra población es diestra,10 esto provoca que cada vez sea más necesario el desarrollo de tratamientos eficaces y precoces con el objetivo de obtener una rápida y útil incorporación del paciente a la sociedad. Se comprobó que el tipo de mano zamba más frecuente según la clasificación de Heikel modificada fue el tipo IV con 13 casos para el 65 %, seguido por los tipos I y III con 3 casos cada uno, para el 15 % per cápita y finalmente por el tipo II con sólo 2 pacientes (5 %). Coincidimos, por lo tanto, con Pillegrini 14 y Heikel15 los cuales plantean que la variante más común es la ausencia total del radio (tipo IV) acompañado por grados variables de aplasia del pulgar y de los huesos del carpo. La recuperación de los pacientes se comportó de la forma que aparece en la tabla 1. Durante el primer tiempo quirúrgico la mayoría (77,8 %) se recuperó en 4 sem, el 14,8 % entre las 5 y 6, y el resto (2 pacientes) entre las 7 y 12 (3,7 %). Los 2 casos con más de 7 sem de evolución se deben a complicaciones propias de la operación (osteítis) y la demora en la recuperación del paciente con más de 9 sem, fue debida a que necesitó tratamiento por una afección congénita abdominal asociada. En el segundo tiempo quirúrgico la generalidad (70,4 %) se recuperó entre las 5 y 6 sem, el 25,9 % entre las 7 y 8 sem y sólo 1 caso necesitó de 9 a 12 por presentar sepsis de la herida quirúrgica, la cual se pudo resolver finalmente sin complicaciones. Con esta técnica quirúrgica se logra un tiempo de recuperación más breve que los obtenidos por las técnicas descritas por la literatura médica internacional, pues el tiempo promedio de recuperación es de 3 a 6 m, porque en la mayoría se realiza artrodesis del cúbito distal con el carpo y en otras se utiliza un injerto de hueso autólogo.5-8,16-21 De las 24 manos operadas (88,8 %) no presentaron complicaciones, 2 mostraron osteítis que se manifestó con aflojamiento de los alambres lo que coincide con el tiempo en que se les realizaría la dicotomía del cúbito, se retiró el fijador externo sin que se les alteraran los resultados finales de la técnica; tampoco se afectó el resultado del tratamiento en 1 paciente con sepsis de la herida durante el segundo tiempo quirúrgico, el que fue tratado con curas locales y antibióticos específicos (fig. 4). Estos resultados reflejan las escasas complicaciones posquirúrgicas con la utilización de esta técnica, siempre que se tengan en cuenta los criterios de exclusión planteados anteriormente al TABLA 1. Tiempo de recuperación Tiempo de recuperación (sem) 1er. tiempo quirúrgico No. de pacientes % 2do. tiempo quirúrgico No. de pacientes % 4 5-6 7-8 9-12 21 4 1 1 77,8 14,8 3,7 3,7 0 19 7 1 0 70,4 25,9 3,7 Total 27 100,0 27 100,0 Fuente: Modelo de recogida de datos. 97 Sepsis herida 1 2 Osteitis Casos n=27 Fuente:Modelo de recogida de datos FIG. 4. Complicaciones. seleccionar o decidir dicho tratamiento, además de que se realice por personal especializado en la cirugía de la mano. El proceder ideado por el profesor Rodrigo Álvarez Cambras tiene varias ventajas sobre las técnicas conocidas tales como: 1. Es menos invasiva. 2. Se puede practicar en cualquier tipo de mano zamba congénita. 3. Se realiza solamente en tiempos quirúrgicos. 4. Hay menos peligro de lesión vascular o neurológica. 5. En el segundo tiempo la dicotomía no afecta la epífisis de crecimiento y por lo tanto, se estabiliza la muñeca sin afectar el crecimiento del antebrazo. 6. No se deja alambre a través de la articulación cubitocarpiana para dar estabilidad, lo que evita la lesión de la epífisis distal del cúbito, así como la migración o la rotura del alambre. 7. Al no artrodesar el cúbito (apostado) con el carpo, se obtiene una mano mucho más funcional y estética. 8. La recidiva de la deformidad no es frecuente, debido a que el fijador externo produce más fijación y estabilidad lo que evita posteriormente, la falla de la reducción operatoria inicial o de la osteotomía cubital distal. 9. No se necesita férulas ni enyesados posquirúrgicos. 10. El tiempo de rehabilitación y recuperación funcional de la mano afectada es menor, pues se permite la movilidad precoz de la articulación cubitocarpiana. Nuestros resultados se corresponden con los reportados por Bayne y Klug15 los cuales informaron 52 resultados buenos funcionales y estéticos de un total de 53 pacientes, aunque son superiores a los resultados de Tsuyuguch y otros, los que comunicaron 6 casos curados de un total de 12 para un 50 %. Watson, Bee Be Curz,7 obtuvieron resultados inferiores a los nuestros con 12 pacientes complicados por recidivas de la deformidad. Los resultados buenos presentaron los siguientes factores comunes: 1. Todos presentaban tejidos blandos adecuados antes de la operación. 2. Se obtuvieron los objetivos quirúrgicos planeados. 3. No se presentaron grandes problemas con la fijación externa. 4. La mayoría presentaban contracturas leves de los tejidos blandos. 5. La mayor parte eran menores de 6 años de edad en el momento de la centralización. En la fig. 5 podemos constatar que los resultados fueron buenos en 25 de las manos operadas para el 92,6 % y 2 regulares para el 7,4 %, no se obtuvieron resultados malos. FIG. 5. Resultados finales. De los 13 pacientes con mano zamba tipo IV de Keikel, 7 presentaron mano zamba bilateral, se nota que no existe diferencia en cuanto a la afección del radio o el cúbito entre un miembro y su contrario. Esto provoca un mayor número de manos operadas del tipo IV (20 pacientes en total) lo que dio a esta mayores posibilidades de que exista alguna de las complicaciones aparecidas en nuestro trabajo. Este hecho se muestra en la tabla 2, pues lo dos únicos resultados regulares los obtuvo el tipo de IV (10 %), no existen resultados malos en ninguno de los tipos de mano zamba que fueron tratados. Aunque se señala por Badelón,16 Define17 y Rayono18 que esta entidad en muchos de los casos necesita de varios tiempos y/o técnicas quirúrgicas para su reconstrucción total. Con esta nueva técnica quirúrgica sólo fue necesario realizar 2 plastia en 3 pacientes, con deformidad severa y gran resistencia 98 de la piel del lado radial de la muñeca, para facilitar la centralización del carpo con el cúbito. TABLA 2. Relación resultado - Tipo de mano zamba Tipo de mano zamba Resultados Buenos Regulares No. de pacientes % No. de pacientes % I II 3 1 100,00 100,00 - - III IV 3 18 100,00 90,00 2 10,00 25 92,6 2 7,4 Total Fuente: Modelo de recogida de datos. Summary A longitudinal retrospective study of 20 patients (27 hands) carriers of congenital club-hand that receieved attention at “Frank País” International Scientific Orthopedic Complex (ICOC) from January, 1980, to December, 1995, was conducted. They were treated by means of the author’s technique. The right limb was the most affected. It was observed a predominance of males. The type IV (65 %) modified Heikel’s classification was the most frequent. The results were good in 92.6 % of the cases and fair in 7.4 %. Subject headings: HAND/abnorrnalities; HAND/surgery; EXTERNAL FIXATORS; ORTHOPEDIC PROCEDURES; HAND DEFORMITIES, CONGENITAL. Résumé Une étude longitudinale rétroprospective de 20 patients (27 mains) atteints de main bote congénitale, et traités au moyen de la technique de l’auteur dans le CCOI " Frank País " depuis janvier 1980 jusqu’à décembre 1995, a été réalisée. La main la plus affectée a été la droite, et le sexe prédominant le masculin. La classification d’Heikel modifiée fut utilisée, tandis que le type IV (65%) a été le plus fréquent. Les résultats furent bons dans 92,6% des cas et assez bons dans 7,4%. Mots clés: MAIN/anomalies; MAIN/chirurgie; FIXATEURS EXTERNES; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; DÉFFORMITÉS CONGÉNITALES DE LA MAIN/chirurgie. Referencias bibliográficas 1. Tachdian MO. Ortopedia pediátrica. 2da. ed. México, DF: Interamericana, 1994;t1:205-24. 2. Álvarez Cambras R. Tratado de Cirugía Ortopédica y Traumatología. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1985;t2:60-1. 3. . Presentación de un sistema cubano de fijadores externos. Tesis Doctoral en Ciencias Médicas. La Habana, 1984. 4. ____ . Tratamiento de las deformidades ortopédicas con fijador externo RALCA. Curso Precongreso Congreso Internacional SCOT-SICOT, CCOI "Frank País", La Habana, 1989. 5. Manske PR, McCarroll HR, Swanson K. Centralization of the radial club hand: an ulnar surgical approach. J Hand Surg [Am] 1981;6(2):423-33. 6. Simün L. Contribution to the research of malformations on the hand. Acta Chir Plast 1970;12(3):170-6. 7. Bora FW, Osterman AL, Káneda RR, Sterhai J. Radial club hand deformity: long-term follow-up, J Bone Joint Surg [Am] 1981;63(5):741-5. 8. Bayne LG, Klug MS. Long-term review of the surgical treatment of radial deficiencies. J Hand Surg [Am] 1987;12(1):169. 9. Crenshaw AH, ed. Cirugía ortopédica de Campbell, 8va. ed. Buenos Aires: Editora Médica Panamericana, 1994;vol.4:3179. 10. Comunicado acerca de los resultados definitivos del censo de población y viviendas de 1981. Granma, 1983:4-5. 11. Álvarez Cambras R. La transportación ósea en cirugía ortopédica y traumatología. Rev Cubana Ortop Traumatol 1989;3(1-2):51-60. 12. Estin Martin A. Anomalías congénitas. En: Flynn JE. Cirugía de la mano. 2da. ed., Barcelona: De Tray, 1985:46-74. 13. Sayre RH. A contribution to the study of club hand. Tráns Am Orthop Assoc 1983;6:208. 14. Pellegrini VD. Care of the child with congenital hand deformities. In: Evart CMc. Surgery of the muscoloskeletal system. 2 ed., New York: Churchill Livingstone; 1980;t1:1001-85. 15. Heikel HVA. Aplasia and hypoplasia of the radius: studies on 64 cases and on epiphyseal transplantation on rabbits with the imitated defect. Acta Orthop Scand 1959(Suppl 39):79-81. 16. Badelon D. Management of radial club hand. J Bone Joint Surg [Br] 1993;75(2):157. 17. Define D. Treatment of congenital radial club hand. Clin Orthop 1970;80:153. 18. Coiffman F. Texto de cirugía plástica, reconstructiva y estética. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1986;t2:1273-318. 19. Riordan DC. Congenital absence of the radius. J Bone Joint Surg [Am] 1955;37(6):1129. 20. Starr DE. Congenital absence of the radius: method of surgical correction: J Bone Joint Surg 1945;27:572. 21. Buck-Gramcko D. Radialization as a new treatment for radial club hand. J Hand Surg [Am] 1985;10(3):964. Recibido: 12 de octubre de 1999. Aprobado: 24 de octubre del 2000. Dr. Rodrigo Álvarez Cambras. CCOI "Frank País". Avenida 51 No. 19603 e/ 196 y 202, La Lisa, Ciudad de La Habana, Cuba. 99 COMPLEJO CIENTÍFICO ORTOPÉDICO INTERNACIONAL “FRANK PAÍS” Otros fármacos y procederes en el tratamiento de las infecciones en Ortopedia DRA. DIGMARA BARBÁN LORES,1 DR. GOLIAT REINA GÓMEZ,2 DRA. DAYSI SOCORRO FEBLES3 Y LIC. MARÍA VIRGINIA YON LEE4 Barbán Lores D, Reina Gómez G, Socorro Febles D, Yon Lee MV. Otros fármacos y procederes en el tratamiento de las infecciones en Ortopedia. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):99-101 Resumen Los vertiginosos avances que se vienen produciendo en el campo de la farmacología han permitido la aparición de nuevos antibióticos para tratar eficazmente las infecciones osteomioarticulares. Hoy los gérmenes más frecuentes de este tipo estafilococos, estreptococos, Neiseria gonorreae, Hemophilos enfluenzae, y bacilos gramnegativos entre otros, los cuales se han hecho resistentes a muchos antibióticos convencionales. En este trabajo exponemos los tratamientos idóneos en infecciones como artritis, osteomielitis, osteítis, tenosinovitis, bursitis, mordeduras y heridas; siempre se tiene en cuenta la edad del paciente y el tipo de afección en el momento de su aplicación. DeCS: MEDICINA CHINA TRADICIONAL; ENFERMEDADES MUSCULOESQUELETICAS/quimioterapia; ENFERMEDADES MUSCULO-ESQUELETICAS/terapia; ADYUVANTES INMUNOLOGICOS/uso terapéutico; OXIGENACION HIPERBARICA; HOMEOPATIA; ARTRITIS/terapia; OSTEOMIELITIS/terapia; OSTEITIS/terapia; BURSITIS/terapia; TENOSINOVITIS/terapia. I. Tratamiento inmunomodulador 1. Inmunoglobulinas polivalentes purificadas por vía EV (Intaglobín) - Contienen los anticuerpos presentes en el plasma total del que fueron extraídos. - Tienen buena actividad opsónica contra varias bacterias. 2. Anticuerpos monoclonales G H A 1A (IgM) que se liga específicamente al lípido A de la endotoxina bacteriana. Se usa en infecciones graves por gramnegativo. Está contraindicado en: · Hipersensibilidad conocida a proteínas murinas. · Sepsis secundaria a quemaduras. · Evolución previa a HA-IA. 1 2 3 4 Expecialista de I Grado en Pediatría. Especialista de I Grado en Medicina Interna. Especialista de II Grado en Pediatría. Profesor Asistente. Licenciada en Enfermería. Instructora de Taiji. · Dosis: niños (6 mg/kg). Dosis máxima: 100 mg. · Adultos: 1 amp/(150 mg). 3. Interferones (IFN). Son citocitos potentes con actividad antiviral inmunomoduladora y antiproliferativa. Proteínas que sintetizan las células que reaccionan a diversos factores inductores y a su vez ocasionan cambios bioquímicos. Existen 3 clases de interferones humanos, pero es el producido por linfocitos y otras células naturales el que posee efecto inmunomodulador más potente. La ingestión oral no produce valores detectables en ocasiones, pero la administración intramuscular o subcutánea excede su absorción en un 80 %. Valores máximos plasmáticos en 4 a 6 h y IM 18 a 36 h. Su uso puede producir un síndrome similar al de la influenza aguda, que comienza horas después de su aplicación: fiebre, escalofríos, cefalea, neuralgia, náuseas, vómitos, diarreas. Poco a poco surge tolerancia en casi todos los enfermos. 100 II. Oxigenación hiperbárica El primer intento de empleo de una cámara de oxigenación hiperbárica se realizó en Inglaterra en 1662 y a partir del siglo XIX un nuevo interés provocó su expansión por toda Europa. En Ortopedia su uso clínico está dado por la posibilidad en activar la defensa antimicrobiana, micótica y viral al favorecer la fagocitosis de los leucocitos polimorfonucleares, la quimiotaxis y la lisis oxidativa de las bacterias. Permite la inactivación de las toxinas en infecciones por clostridium perfringes (anaerobios) y favorece la síntesis de prostaglandinas e interferones. La oxigenación hiperbárica es un inmunomodulador ya que presiones de hasta 2 ATA estimulan los procesos inmunológicos al actuar sobre el sistema linfocitorio y es capaz de potencializar la acción de algunos medicamentos, entre ellos los antibacterianos. · Incrementa el aporte de O2 al hueso y tejidos sistémicos comprometidos por la sepsis, con normalización bioenergética. · Modula la osteogénesis al estimular la actividad de los osteoclastos y ostroblastos, activando procesos biosintéticos y reparativos que incluyen la angiogénesis capilar, la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágenos teniendo un efecto antiedema local. Por todo esto es beneficioso su uso. Está justificado en osteomielitis crónica refractaria, infecciones osteomioarticulares producidas por micosis (cándida, aspergilos), lepra, TB, pseudomonas, Estafilococos aureus, Echerichia coli y Proteus, celulitis por clostridium o mionecrosis y fascitis necrotizante. III. Tratamiento homeopático La homeopatía es un sistema terapéutico que consiste en curar enfermedades con dosis mínimas (infinitecimales) de sustancias que en concentraciones superiores producirán en las personas síntomas análogos a los que se desean combatir. El paciente homeopático debe tener una lesión reversible o potencialmente neurosensible o que una parte de su lesión sea reversible. El tratamiento homeopático requiere de un tiempo que no lo fija el médico, ni el remedio, sino el tipo de afección y sobre todo por características del paciente. Si el cuadro clínico del paciente es de alta reversibilidad, pero el tiempo que se necesita para actuar es muy limitado, puede usarse un tratamiento quirúrgico de inicio y posteriormente asociar la homeopatía para terminar de regular el cuadro. De acuerdo con las características clínicas del paciente se indicará la terapéutica correspondiente. En abscesos podemos indicar: · Teréntula hispánica: puede lograr abrir espontáneamente el abceso sin recurrir a la cirugía. · Calcárea picrata: puede usarse en abcesos localizados en zonas en que la piel casi contacta con el hueso, como cresta ilíaca y coxis. · Calcárea sulphúrica: se usa en abcesos que se han abierto quiúrgica o espontáneamente y no terminan de cerrar. · Hepar Sulphus: Es sin duda el medicamento más utilizado en los abscesos extremadamente dolorosos y sensibles y que mejora con el calor. Abre el absceso y apresura la curación. · Silicia: Reduce la excesiva supuración. Promueve la expulsión de cuerpos extraños. Puede usarse en abscesos agudos por cierre transitorio de fístulas. En la osteomielitis aguda podemos indicar: · Asa facetida: Se indica especialmente en los huesos de las extremidades, sobre todo en la tibia y huesos del pie, con periostitis y dolores en los huesos que se intensifican en la noche. · Fluoricum acidum: Indicado sobre todo para huesos largos con dolores que mejoran por el frío local que tengan tendencia a la fistulización, con intenso prurito en el orificio, con dolores nocturnos y gran postración con fiebre. · Silicia: Es el principal medicamento indicado en la osteomielitis aguda, especialmente cuando se fistulizan y eliminan secuestros y pus. · Mercurius solubiles: Se usa sobre todo en lesiones de la tibia, con dolores nocturnos, fiebre y sudores. La homeopatía puede tratar exitosamente los casos si se hace una correcta evaluación de la reversibilidad y el tiempo de que se dispone. IV. Energía biomecánica La evidencia clínica ha comprobado la acción terapéutica que se produce cuando se modifica el 101 campo energético con efectos antiflagísticos, analgésicos y bacteriostáticos. Entre los métodos que pueden utilizarse, están: · Pirámide. · Magnetoterapia. · Métodos tradicionales chinos. La energía piramidal no es más que energía biocósmica acumulada en el centro de la pirámide. El generador de esta fuente energética lo constituye una estructura piramidal de dimensiones rigurosamente exactas, que funcionará en adecuada orientación geométrica con una de sus caras paralela a línea norte-sur, logrando el restablecimiento del balance energético de la persona enferma mediante el suministro de energía vital, según sus necesidades, lográndose una acción de estimulación o tonificación general y una acción inmunodefensiva. · Magnetoterapia: Es un sistema de tratamiento donde los imanes y magnetos son beneficiosos para mitigar los dolores corporales; inmuniza el cuerpo y aumenta las secreciones glandulares vitalizadoras. la teoría más difundida se basa en que los efectos tienen origen en las moléculas que contienen hierro, tales como la hemoglobina, citocromos, etc, basándose en las propiedades paramagnéticas del hierro. · Dentro de la medicina tradicional china existen diferentes métodos de tratamiento, como: - El Taiji. Taiji Qi Gong. El masaje. Acupuntura. Digitopuntura. Tienen todos una estrecha relación entre sí y son capaces de inducir el flujo de energía a través de los canales energéticos del cuerpo humano reforzando el sistema inmunológico, mejorando la circulación sanguínea, fortaleciendo los huesos, disminuyendo el dolor, el edema y acelerando la cicatrización de las heridas. Summary The rapid advances attained in the field of pharmacology have allowed the appearance of new antibiotics for the efficient treatment of osteomyoarticular infections. At present, the most frequent germs of this type are: staphylococcus, streptococcus, Neiseria gonorreae, Hemophilos influenzae, and gram-negative bacilli, among others. They have become resistant to many conventional antibiotics. Subject headings: MEDICINE, CHINESE TRADITIONAL; MUSCULOSKELETAL DISEASES/drug thereapy; MUSCULOSKELETAL DISEASES/therapy; ADJUVANTS, IMMUNOLOGIC, HYPERBARIC OXYGENATION; HOMEOPATHY, ARTHRITIS/therapy; OSTEOMYELITIS/therapy; OSTEITIS/ therapy; BURSISITS/therapy; TENOSYNOVITIS/therapy. Résumé Les grands progrès opérés dans le domaine de la pharmacologie ont permis l’apparition de nouveaux antibiotiques pour le traitement efficace des infections ostéomyoarticulaires. Actuellement, les germes les plus fréquents sont les staphylocoques, les streptocoques, la Niseria gonorreae, le Hæmophilus enfluenzae, les bacilles gram-négatifs, et d’autres, lesquels ont devenus résistants à de plusieurs antibiotiques conventionnels. Dans ce travail, on expose les traitements convenables pour les infections telles que l’arthrite, l’ostéomyélite, l’ostéite, la téno-synovite, la bursite, les morsures et les plaies; au moment de leur application, l’âge du patient et le type d’affection sont tenus en compte. Mots clés: MÉDECINE TRADITIONNELLE CHINOISE; MALADIES MUSCULO-SQUELETTIQUES/chimiothérapie; MALADIES MUSCULO-SQUELETTIQUES/thérapie; ADJUVANTS IMMUNOLOGIQUES/ usage thérapeutique; OXYGÉNATION. Referencias bibliográficas 1. Eisayaga F. Enfermedades agudas febriles, su tratamiento. En: Enciclopedia Médica Homeopática. Buenos Aires: Ediciones Marecel, 1978;118. 2. Vynousky B. Tratamiento Homeopático de las afecciones y enfermedades agudas. Buenos Aires: Ediciones Marecel, 1979;10,158. 3. Requena Y, Qi Gong. Gimnasia china. Barcelona: Ediciones Los libros de la liebre de Marzo, 1993:127-87. 4. Álvarez TA. Acupuntura: Medicina Tradicional Asiática. La Habana: Editorial Capitán San Luis, 1992:143-58. 5. Norden CW. Osteomielitis. En: Stein JH. Medicina Interna. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1984. t2-A; 1280-3. Recibido: 16 de marzo del 2000. Aprobado: 9 de noviembre del 2000. Dra. Dignora Barbán Lores. Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". Ave 51 No. 19603 e/ 196 y 202. La Lisa. Ciudad de La Habana, Cuba. 102 COMPLEJO CIENTÍFICO ORTOPÉDICO INTERNACIONAL “FRANK PAÍS” La minifijación ósea externa en las malformaciones congénitas DR. SC. RODRIGO ÁLVAREZ CAMBRAS,1 DR. MARIO DE J. BERNAL GONZÁLEZ2 Y DR. NELSON CABRERA VILTRES3 Álvarez Cambras R, Bernal González M de J, Cabrera Viltres N. La minifijación ósea externa en las malformaciones congénitas. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):102-7 Resumen Se realizó un estudio de los distintos procederes quirúrgicos con el sistema de minifijación ósea externa RALCA a 74 pacientes portadores de alguna malformación congénita operados en el CCOI "Frank País" desde 1990 hasta 1999. Se presentan los resultados obtenidos con dicho procedimiento en el difícil tratamiento de estas entidades. DeCS: ANOMALIAS MUSCULOESQUELETICAS/clasificación; ANOMALIAS MUSCULOESQUELETICAS/cirugía; PROCEDIMIENTOS ORTOPEDICOS; FIJADORES EXTERNOS. Las malformaciones congénitas del sistema musculoesquelético comprende una gran diversidad de deformidades. Ha sido difícil la clasificación precisa de todas ellas y hasta fecha reciente no se contaba con una nomenclatura aceptada en forma unánime. En 1837, Geoffrey Saint-Halaire publicó una clasificación de las anormalidades congénitas e introdujo los términos de focomella, hemimella y ectromella, pero que creó un conglomerado confuso de términos. En 1961, Frantz y O’Rahilly propusieron una clasificación concisa y global basada en aspectos embriológicos y teratológicos.1,2 Se conoce como malformación congénita a un defecto estructural primario resultante de un fallo localizado en el desarrollo embriológico. Wle Demann en 1962 planteó que alrededor del 20 % de todas las malformaciones congénitas son genéticas en su origen y el 20 % son puramente exógenas. En las restantes no es posible señalar la 1 2 3 Doctor en Ciencias. Profesor Titular de Ortopedia y Traumatología. Director. Especialista de I Grado en MGI, Ortopedia y Traumatología. Especialista de I Grado en Ortopedia y Traumatología. Jefe de Servicio de Miembros Superiores, Microcirugía y Minifijación externa. causa y ellas son probablemente el resultado de la interacción de factores genéticos y ambientales.3 La incidencia de las malformaciones congénitas es difícil de determinar, pues sus formas mínimas pueden no ser notificadas inmediatamente y otras aparecen años después; además, muchos embriones con malformaciones congénitas mueren en el útero.3,4 Algunos autores reportan las siguientes incidencias: · Conway y Bowe (1956): Encontraron malformaciones de la mano en 626 nacidos vivos en el hospital de New York entre 1932 y 1954. · Woolf (1974): Reportó una incidencia de 1:1 064 nacidos vivos en Sait-Lake City entre 1951-1967. · Leck (1969): Encontró 1:2 228 en Birmingham entre 1950-1952. · Birch y Lensen (1949): Describieron 1:6 438 sólo por defecto de falla del crecimiento. Entre 1959-1962, se reporta aumento de malformaciones congénitas (miembro superior), en Europa Central por uso de la Talidomida. Por su parte Mildenstein (1964), encontró una frecuencia 103 de aplasia de extremidades de 0,3 a 0,7 % de 917 804 nacimientos en el período de 1950-1959. Se han reportado diferencias entre los pacientes de raza blanca y la negra; por ejemplo la polidactilia es más frecuente en la raza negra (Altemus y Ferguson). En contraste con la sindactilia que aparece más en la raza blanca.1-4 En general el tratamiento de las malformaciones congénitas puede ser conservador o quirúrgico. La forma más utilizada de tratamiento conservador son las férulas usadas desde el nacimiento, durante el período preoperatorio y posoperatorio y las mismas pueden ser pasivas o activas, y estas pueden ser realizadas tanto por el fisioterapeuta como por la madre, varias veces al día. La elección de un tratamiento quirúrgico debe estar guiada más por el mejoramiento de la función del miembro que de su apariencia. No se debe sacrificar la función si es buena con aras de una mejoría cosmética. El tratamiento quirúrgico en la mayoría de los casos no es bien combatido. Resulta alentador la introducción de la fijación externa y la microcirugía en este tratamiento. Muchos autores opinan que el tratamiento quirúrgico debe ser tan temprano como sea posible, mientras que otros abogan por operar cuando el crecimiento se ha completado.5-7 Discusión Desde 1979 se comienza a utilizar en el CCOI "Frank País" el sistema de minifijación externa del Prof. Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras como respuesta a los problemas que se planteaban en los huesos cortos y en las pequeñas articulaciones. Este sistema permite la elaboración de diferentes montajes de minifijación externa que pueden ser utilizados en varias patologías, tanto traumáticas como ortopédicas. En este centro de investigación desde 1990 a 1999 fueron operados 74 pacientes con malformaciones congénitas en los que se aplicaron, como parte del tratamiento quirúrgico, algunos de los montajes de minifijación externa. Estas malformaciones se localizan más frecuentemente en el miembro superior (46 pacientes) para el 62,2 % y dentro de todas ellas la mano zamba congénita (29 pacientes) lo que se presentó el 39,9 % y el pie varo equino residual (21 pacientes) que equivale al 28,9 %. Estas fueron las de mayor frecuencia (tabla 1).8 TABLA 1. Malformaciones congénitas. 1990-1999 Malformaciones congénitas No. % - 29 21 3 6 2 2 2 5 3 1 39,2 28,6 4,05 8,10 2,7 2,7 2,7 6,7 4,10 1,3 Mano zamba Pie varo equino residual Contractura codo Acortamiento hueso mano y pie Aplasia de cúbito Enf. Madulung Hipoplasia de húmero Escápula elevada Contractura flexión rodilla × artrogriposis Ps. Artrosis congénita tibia En relación con el sexo, existe un predominio en el masculino (52 pacientes) para el 70,3 %. Se plantea que las malformaciones congénitas son más frecuentes en este sexo a razón 2:1 con el opuesto, según Slmün L; esto coincide con nuestro estudio9 (fig. 1). (29,7% ) 27 Mas culino Femenino 52 (70,3% ) FIG. 1. Comportamiento de las malformaciones congénitas según el sexo. En cuanto a la raza, aproximadamente la 5ta. parte de las malformaciones congénitas pertenecen a la blanca, visto en 55 pacientes (74,4 %); un 16,2 % (12 pacientes) se dan en la mestiza y 7 (9,4 %) pertenecen a la raza negra. En Cuba por su alto índice de mestizaje es difícil establecer diferencias raciales, pero la observación realizada coincide con los datos del censo de población y vivienda realizado en 198110 el que reportó que existe un predominio de la raza blanca (66 %), mestiza (21,9 %) y negra (12 %). No existen pruebas suficientes para establecer de forma categórica que las malformaciones congénitas predominan en una raza específica2,11,12 (fig. 2). La mayoría de nuestros pacientes 58 (78,4 %) presentaban una afección unilateral; el lado derecho 32 pacientes (43,2 %) es el más afectado. No se 104 arribaran al final del crecimiento sin haber recibido un tratamiento que mejorara las posibilidades funcionales del miembro afecto; esto es debido al abandono familiar o a un mal manejo de la enfermedad. En otras partes del mundo como sabemos, a estos dos factores, se les añaden las dificultades del Sistema de Salud, para el diagnóstico precoz de estas enfermedades y el alto costo de su tratamiento (tabla 3). Todos los pacientes fueron tratados quirúrgicamente y en ellos se utilizó, como parte del tratamiento, algunos de los montajes del sistema de minifijación externa. Estos minifijadores son capaces de realizar las mismas funciones (compresión, distracción, estabilización, transportación) que los maxifijadores del Profesor Rodrigo Álvarez Cambras. De acuerdo con la malformación congénita y la función del minifijador, la ligamentotaxia fue el proceder más utilizado, en 58 pacientes (78,4 %) fundamentalmente en la mano zamba congénita y el pie varo equino residual. En la mano zamba congénita la ligamentotaxia se ha venido aplicando desde 1983. La técnica quirúrgica consta de dos tiempos: un primero donde se realiza ligamentotaxia y distracción progresiva a razón de 1 mm/día por el lado cóncavo de la deformidad y 0,5 mm/día por el lado convexo hasta que se logre la posición neutra de la muñeca; posteriormente se realiza el segundo, que consiste en practicar la dicotomía del cúbito. 60 50 40 30 20 10 0 Blanca Mestiza Negra FIG. 2. Comportamiento de las malformaciones congénitas según la raza. recoge ningún dato en la literatura que nos relacione este elemento con la incidencia o prevalencia de las malformaciones congénitas (Tabla 2). El diagnóstico de las malformaciones congénitas en muchos de los casos se realiza desde la etapa final (intrauterino); de ahí que la mayoría de los casos reciban una atención especializada desde edades tempranas de la vida, reciben el tratamiento quirúrgico mucho antes de que se establezcan deformidades invalidantes o irreversibles.13 La mayoría de los pacientes 53 (71,6 %) fueron operados entre los 5 y 14 años, edades en las que aún no se habían establecido, en mucho de los casos, deformidades óseas que podrían comprometer la función del miembro, lo que ocasionó que muy pocos pacientes 10 (13,5 %) TABLA 2. Localización de la malformación congénita Localización Mano zamba Acortam. Cont. hueso mano codo y pie Aplasia cúbito Madelung Cont. Ps Hipop. Escáp. PVE flex. artro. húm. elev. resi. rod. cong Total/ % D I B 13 11 5 1 2 - 3 2 1 1 1 - 1 1 - 1 1 - 3 2 - 7 5 9 1 1 1 1 - 32/43,2 26/35,1 16/21,7 Total 29 3 6 2 2 2 5 21 3 1 74/100 TABLA 3. Edad en que recibieron tratamiento quirúrgico Edad Hasta 4 años 5-9 10-14 + 14 Total Mano zamba Acortam. Cont. hueso mano codo y pie Aplasia cúbito Madelung Hipop. Escáp. húm. elev. PVE resi. Cont. Ps flex. artro. rod. cong Total/ % 5 12 8 4 1 2 - 3 3 2 - 2 - 1 1 2 2 1 - 1 10 8 2 2 1 - 1 - 11/14,9 30/40,5 23/31,0 10/13,6 29 3 6 2 2 2 5 21 3 1 74/100 105 TABLA 4. Función realizada por el minifijador externo RALCA Malformación Mano zamba Contractura codo Acortamiento hueso mano Aplasia del cúbito Madelung Hipoplasia húmero Escápula elevada PVE residual Cont. flexión Estabilización siempre Transportación Distracción Ligamentotaxia - - X X X(29) X(3) - X X X - X X X - X(2) X(21) X(3) El pie varo equino congénito es la malformación congénita más frecuente en nuestro medio, pero este tratamiento sólo se aplica en los pies varo equino congénito, espásticos, artrogriposis o mielo meningocele que hayan tenido un mal seguimiento, un tratamiento tardío de la enfermedad o un fracaso del tratamiento quirúrgico. En esta enfermedad, este proceder de minifijación externa constituye el complemento de algún tratamiento quirúrgico como elongación de partes blandas (Z plastias, osteotomías tarsianas, enucleación del cuboides, etc). La distracción y la ligamentotaxia fueron los procedimientos más utilizados generalmente combinados en malformaciones como contractura congénita del codo, escápula elevada, enfermedad de Madelung. En tercer lugar, la función de transportación ósea que se realizó en todos aquellos casos en que existía un acortamiento congénito de algún hueso donde se realizó elongación ósea practicando una callotaxis de forma lenta, progresiva y dosificada a razón de 0,5 mm/día (tabla 4). El tiempo promedio en que se mantuvo el minifijador externo fue de 12 sem. y esto está relacionado con el proceder utilizado y la presencia de complicaciones. El tiempo menor resultó ser el de 8 sem. En la escápula elevada congénita en el que se realiza un descenso lento y progresivo de ella. En los casos de elongación ósea, ligamentotaxia, el tiempo promedio depende del ritmo de distracción progresiva y que no aparezcan signos de formación de callo óseo o alteraciones neurovasculares que pudieran detener el procedimiento (tabla 5). Los resultados de la utilización de los diferentes montajes de minifijación externa en el tratamiento quirúrgico de las malformaciones congénitas fueron valorados desde el punto de vista de la mejoría estética y funcional en buenos 63 pacientes, lo que representa (85,1 %); regular 9 (12,1 %) y malos 2 (2,8 %) como se refleja en la tabla 6. Los TABLA 5. Tiempo promedio que tuvo minifijador externo Malformación Mano zamba Contractura codo Acortamiento hueso mano Aplasia del cúbito Madelung Hipoplasia húmero Escápula elevada PVE residual Cont. flexión rodilla Acortamiento metatarsiano Ps. Artrosis congénita tibia Tiempo 4 sem. 1 1/2 m. 3m 3m 3m - clasificados con el resultado de malo están relacionados con: tratamiento en edades tardías, mal manejo de los pacientes, técnica quirúrgica mal empleada y la gravedad de la lesión preexistente. Los resultados buenos dependen de un diagnóstico precoz, el uso de órtesis que impidan el aumento progresivo de la deformidad y el tratamiento quirúrgico oportuno. Se presentaron complicaciones en 20 pacientes (27 %), la más frecuente resultó la sepsis superficial alrededor de los orificios por donde penetraban los alambres del minifijador externo. En algunos casos en los que el uso del minifijador externo se mantuvo por más de 16 sem que fueron 3 pacientes (4 %), se presentó osteítis. Hubo un caso de PVE en que se produjo recidiva de la lesión con rigidez articular que lo llevó a una artrodesis del tobillo, por lo que se considera este resultado como malo. En dos casos de mano zamba, se produjo fractura del cúbito al momento del 2do. tiempo quirúrgico, cuando se realizaba la dicotomía, lo que fue tratado con tornillos (tabla 7). 106 TABLA 6. Resultados Malformación Mano zamba Contractura codo Acortamiento hueso mano Aplasia del cúbito Madelung Hipoplasia húmero Escápula elevada PVE residual Cont. flexión rodilla Ps. Artrosis congénita tibia Total Bueno Regular Malo Total 25 3 3 - 1 - 29 3 4 2 1 1 5 19 3 2 1 1 1 - 1 - 6 2 2 2 5 21 3 - 1 - 1 9 (12,1 %) 2 (2,8 %) 63 (85,1 %) TABLA 7. Complicaciones Complicaciones Sepsis superficial Osteítis Pseudoartrosis Angulación foco osteotomía Fractura del cúbito Rigidez articular Recidiva deformidad Total No. % 7 3 3 10 4 4 2 2 1 1 20 2,7 2,7 1,4 1,4 27 En conclusión, después de una década de trabajo en la aplicación de los diferentes montajes del sistema de minifijación externa RALCA y de su aplicación en el tratamiento quirúrgico observamos que diferentes malformaciones congénitas reportan las ventas siguientes: 1. Permite la corrección quirúrgica en edades tempranas. 2. Permite la reducción lenta y progresiva de la deformidad. 3. Logra mejoría estética sin perder la movilidad. 4. Evita deformidades fijas con trastornos psíquicos y funcionales para el paciente. 5. Permite la rehabilitación precoz desde antes del tratamiento quirúrgico. Summary A study of the different surgical procedures with the RALCA osteal minifixation system was conducted in 74 patients carriers of some congenital malformation that were operated on at “Frank 74 (100 %) País” International Scientific Orthopedic Complex from 1990 to 1999. The results obtained with such a procedure in the difficult treatment of these entities are shown. Subject headigns: MUSCULOSKELETAL ABNORMALITIES/ classification; MUSKULOSKELETAL ABNORMALITIES/ surgery; ORTHOPEDIC PROCEDURES; EXTERNAL FIXATORS. Résumé De 1990 à 1999, une étude des différents procédés chirurgicaux dans le système de minifixation osseuse externe RALCA appliqué à 74 patients atteints d’une certaine malformation congénitale et opérés dans le CCOI " Frank País " a été effectuées. Les résultats obtenus avec un tel procédé dans le traitement difficile de ces entités ont été présentés. Mots-clés: ANOMALIES MUSCULO-SQUELETTIQUES/ /classification; ANOMALIES MUSCULO-SQUELETTIQUES/ /chirurgie; PROCÉDÉS ORTHOPÉDIQUES; FIXATEURS EXTERNES. Referencias bibliográficas 1. Tachdjian MO. Ortopedia pediátrica. 2da. ed. México DF: Nueva Editorial Interamericana, 1994;v1:117-8. 2. Frantz CH, O’Rahlley R. Congenital skeletal limb deficiencies. J Bone Joint Surg 1961;43(A):1202-6. 3. Fraser FC. Cause of congenital malformation in human being. J Chron Dis 1957;10:97. 4. Flatt AE. A test classification of congenital anomalies of the upper extremity. Surg Clin North Am 1970;50:509-16. 5. Buck-Gramcko D. Radialization as a new treatment for radial club hand. J Hand Surg 1985;10(A):964-8. 6. Canale Terry S. Campbell: cirugía ortopédica. 9na. ed. Madrid: Harcourt Brace, 1998;v1:937-52,1061-73. 7. Define D. Treatment of congenital radial club hand. Clin Ortop 1970;73:153. 107 8. Álvarez Cambras R. Tratado de cirugía ortopédica y traumatología. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1985;t2:1-7. 9. Simün L. Contribution to the research of malformation of the hand. Acta Chir Plast 1970;12(3):170-6. 10. Resultados definitivos del censo de población y vivienda de 1981. Gramma, 1983;19(175):4-5. 11. Pellegrini VD. Care of the child with congenital hand deformities. In: Evarts CMc. Surgery of the musculoskeletal system. 2da. ed. New York: Churchill Living-stone, 1990;t1:1001-85. 12. Arvo N. External fixation in the treatment fracture of the long bone. Orthop Rev 1988;(6):19-20. 13. Ceballo Mesa A. La fijación externa de los huesos. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1983;15-20. Recibido: 24 de abril del 2000. Aprobado: 18 de mayo del 2000. Dr. Sc. Rodrigo Álvarez Cambras. Complejo Científico Ortopédico Internacional "Frank País". Avenida 51 No. 19603 e/ 196 y 202. La Lisa. Ciudad de La Habana, Cuba. 108 HOSPITAL PEDIÁTRICO DOCENTE “ELISEO NOEL CAMAAÑO”. MATANZAS Síndrome de Marfán: Diez años de experiencia DRA. MARÍA EUGENIA DOMÍNGUEZ PÉREZ,1 DRA. ELSA LUNA CEBALLOS 2 Y DRA. RUDBECKIA ÁLVAREZ NÚÑEZ3 Domínguez Pérez ME, Luna Ceballos E, Álvarez Núñez R. Síndrome de Marfán: Diez años de experiencia. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2):108-11 Resumen Se realiza un estudio retrospectivo descriptivo de 79 pacientes estudiados con el diagnóstico de Síndrome de Marfán en los últimos diez años, en las consultas del Departamento Provincial de Genética y del Hospital Pediátrico Docente "Eliseo Noel Camaaño", de Matanzas. Se determina que los trastornos musculoesqueléticos más frecuentemente hallados fueron: la talla alta con desproporción del segmento inferior, la aracnodactilia y la escoliosis, asociados a hallazgos radiológicos como el adelgazamiento de la cortical de los huesos largos, el aumento del índice metacarpiano y la escoliosis. Se encontró un elevado número de pacientes, 41 en total (51,6 %), vinculados a actividades de sobrecarga física inadecuadas para su enfermedad. DeCS: SINDROME DE MARFAN/diagnóstico; SINDROME DE MARFAN/genética; SINDROME DE MARFAN/ radiografía; ANOMALIAS MUSCULOESQUELETICAS; NIÑO. La primera referencia en la literatura médica del Síndrome de Marfán se remonta a 1896 cuando Antoine Marfán reportó en el boletín de la Sociedad Médica de París una niña de 5 años con aracnodactila, pero no fue hasta 50 años más tarde que se describió completamente este síndrome.1 Esta entidad es un trastorno hereditario del tejido conectivo relativamente frecuente, transmitido de forma autosómica dominante2 debido a cambios estructurales o cuantitativos de la proteína fibrilina en el tejido conectivo. Se caracteriza fundamentalmente por alteraciones musculoesqueléticas, oculares y cardiovasculares. El diagnóstico suele establecerse desde el punto de vista clínico; los estudios radiológicos son de utilidad.3-5 Las alteraciones musculoesqueléticas son el pilar fundamental para 1 2 3 Especialista de I Grado en Radiología. Especialista de I Grado en Genética Clínica. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesora Consultante. el diagnóstico y constituyen los signos clínicos que les dan la típica apariencia a los enfermos.6 Las alteraciones oculares1 y cardiovasculares varían en su frecuencia y orden de aparición, estas últimas determinan mal pronóstico de la enfermedad por el desarrollo de aneurismas disecantes de la aorta.8,9 Los objetivos de este trabajo estuvieron encaminados a determinar los trastornos musculoesqueléticos y radiológicos más frecuentes en nuestros pacientes, ya que a través de ellos se logra hacer el diagnóstico de certeza de la enfermedad, así como, determinar el número de pacientes vinculados a actividades de sobrecarga física por las repercusiones que esto tiene sobre sus vidas. Por el compromiso cardiovascular de estos enfermos, según la literatura consultada10 debe existir una guía que disponga y límite las actividades físicas y los ejercicios que deben realizar, como la recientemente presentada por la Universidad de Washington, 10 debido a que las complicaciones cardiovasculares de la enfermedad son precipitadas por estas tareas. 109 Métodos TABLA 2. Alteraciones musculoesqueléticas Se realizó un estudio retrospectivo descriptivo de la totalidad de los pacientes con el diagnóstico de síndrome de Marfán de las consultas del Departamento Provincial de Genética Clínica y del Hospital Pediátrico Docente "Eliseo Noel Camaaño" de Matanzas, en el período comprendido entre enero de 1989 y el mismo mes de 1999; ocasión en que se recopilaron los datos de las historias clínicas y de las entrevistas con los pacientes y familiares. Se evaluaron 79 pacientes, a los que se les determinaron las alteraciones musculoesqueléticas y la presencia de alteraciones cardiovasculares y oculares. En todos los casos se realizaron exámenes radiológicos los que fueron estudiados minuciosamente y ampliados en algunos casos. De igual forma se precisaron las actividades de sobrecarga física que pudieran estar realizando. Para cada grupo de variables estudiadas, se presentaron las frecuencias relativas de las mismas en por cientos los cuales se muestran en tablas. Afecciones musculoesqueléticas Resultados En nuestra casuística se analizaron un total de 79 pacientes con el diagnóstico de síndrome de Marfán, en la totalidad se presentaron las alteraciones musculoesqueléticas (tabla 1). Talla alta con desproporción del segmento inferior en relación con el superior Aracnodactilia Escoliosis Pies planos Diferencia entre brazada y talla Pectur carinatum Vifosis Hiperlaxitud articular (luxaciones y subluxaciones, genu recurvatum) Signo del pulgar de Steimberg Hipotonía Pectus excavatum Camptodactilia Artrogriposis Manifestaciones No. % Alteraciones musculoesqueléticas Alteraciones cardiovasculares Alteraciones oculares 79 65 22 100,0 82,2 27,8 Las alteraciones cardiovasculares estuvieron en 65 pacientes (82,2 %) y sólo 22 (27,8 %) presentaron alteraciones oculares, por lo cual se señala que no todos mostraron la tríada clínica que caracteriza la enfermedad. Al analizar las alteraciones musculoesqueléticas halladas en nuestros pacientes (tabla 2) se observa predominantemente la talla alta con desproporción del segmento inferior en la totalidad de los casos estudiados, 79 (100 %), seguido de la aracnodactilia en 75 (94,9 %) y la escoliosis en 71 (89,8 %). % 79 75 71 68 66 56 43 100 94,9 89,8 86,0 83,5 70,8 54,4 41 38 11 23 5 1 51,8 48,1 13,9 29,1 6,3 1,2 También son frecuentes los pies planos, 68 pacientes (86 %), la diferencia entre brazada y talla, 66 (83,5 %) y el Pectus carinatus, 56 (70,8 %). Las alteraciones radiológicas más importantes para contribuir al diagnóstico se muestran en la tabla 3, son las más frecuentes: adelgazamiento de la cortical de los huesos largos, en 76 pacientes (96,2 %), el aumento del índice metacarpiano, en 75 (94,9 %) y la escoliosis en 71 (89,8 %). Otros trastornos radiológicos fueron hallados de modo no significativo, como se puede apreciar. TABLA 3. Signos radiológicos óseos Signos radiológicos TABLA 1. Manifestaciones clínicas No. Adelgazamiento de la cortical de huesos largos Aumento del índice metacarpiano Escoliosis Cifosis Aumento de la altura de cuerpos vertebrales lumbares Aumento de la longitud de pedículos vertebrales Aumento de la concavidad de la cara posterior de las vértebras lumbares Irregularidad de la superficie de oposición de cuerpos vertebrales Espina bífida Hipoplasia de huesos ilíacos Retardo del cierre epifisario Fusión de cuerpos vertebrales No. % 76 75 71 43 96,2 94,9 89,8 54,4 39 49,3 39 49,3 30 37,9 15 9 7 5 5 18,9 11,3 8,8 6,3 6,3 En la tabla 4 se expone la vinculación de los pacientes a actividades de sobrecarga física en el momento del diagnóstico. De ellos 15 se encontraban en escuelas deportivas (18,9 %), 11 (13,9 %) 110 realizaban actividades agrícolas; 9 pacientes (11,3 %) se hallaban en las FAR, SMG o EJT y 6 (7,5 %) en la construcción; un total de 41 pacientes eran portadores del síndrome de Marfán (51,6 %). TABLA 4. Pacientes vinculados a actividades de sobrecarga física Tipo de actividad No. % Escuelas deportivas Actividades agrícolas FAR, SMG, EJT Construcción 15 11 9 6 18,9 13,9 11,3 7,5 Total 41 51,6 Discusión Los trastornos musculoesqueléticos son los más importantes para el diagnóstico de la enfermedad y se encuentran con mayor frecuencia la presencia de talla alta con desproporción corporal a expensas del segmento inferior, escoliosis y aracnodactilia, unidos a los signos radiológicos que caracterizan las principales manifestaciones óseas.11 Estos aspectos se deben tener en cuenta a la hora de realizar el diagnóstico, se precisa que las manifestaciones clínicas de este síndrome son muy variadas por su heterogeneidad genética y las alteraciones de las proporciones corporales, lo que hace sospechar la existencia de la enfermedad aun en ausencia de cardiopatía, o de manifestaciones oculares.12 Algunos autores como Chevalier y otros11 proponen la valoración de estos enfermos por un equipo multidisciplinario que permita realizar un certero diagnóstico de manera que diferencie esta entidad de otros hábitos marfanoides y proporcione un seguimiento riguroso que ayude a prevenir las complicaciones. Las personas con síndrome de Marfán son frecuentemente altas y ágiles y este fenotipo adecuado para la práctica de deportes y otras actividades de sobrecarga física, los vincula con frecuencia a tareas que aumentan su riesgo de disección aórtica y muerte súbita. Acorde con lo planteado en la Introducción y según lo recogido en la literatura médica internacional y los resultados de nuestro estudio, señalamos la importancia de realizar un diagnóstico temprano y una orientación adecuada de los enfermos sobre el régimen de actividades que pueden llevar a cabo para lograr una mayor calidad y expectativa de vida. Summary A retrospective descriptive study of 79 patients with the diagnosis of Marfan’s Syndrome that received attention at the physicians’ offices of the Provincial Department of Genetics and of “Eliseo Noel Camaaño” Provincial Teaching Hospital during the last 10 years was conducted. It was determined that the most frequently found musculoskeletal disorders were: tall stature with disproportion of the inferior segment, arachnodactyly and scoliosis associated with radiological findings, such as thinness of the cortical substance of the long bones, increase of the metacarpial index and scoliosis. It was observed that a high number of patients, 41 in all (51.6 %), were linked to physical overload activities that were not suitable for their disease. Subject headings: MARFAN SYNDROME/diagnosis; MARFAN SYNDROME/genetics; MARFAN SYNDROME/radiography; MUSCULOSKELETAL ABNORMALITIES; CHILD. Résumé Dans la dernière décennie, une étude rétrospective descriptive de 79 patients suivis pour syndrome de Marfan au Département de génétique et à l’Hôpital pédiatrique universitaire " Eliseo Noel Camaño " de Matanzas, a été réalisée. Les troubles musculosquelettiques les plus fréquemment rencontrés ont été : taille démesurément grande du segment inférieur, arachnodactylie et scoliose, associées à des découvertes radiologiques tels que l’amincissement du cortex des os longs, l’augmentation de l’indice métacarpien et la scoliose. On a rencontré un nombre élevé de patients, 41 au total (51,6%), associés à des activités de surcharge physique inadéquates pour leur maladie. Mots clés: SYNDROME DE MARFAN/diagnostic; SYNDROME DE MARFAN/génétique; SYNDROME DE MARFAN/cliché; ANOMALIES MUSCULO-SQUELETTIQUES; ENFANT. Referencias bibliográficas 1. Gott VI. Antoine Marfan and his syndrome: one hundred years later. Md Med J 1998;45(5):247-52. 2. McKusick VA. Mendelian inheritance in man. 6. ed. Baltimore: Johns Hopkins, 1983:344-5. 3. Rand Hendriksen S, Christensen B. New diagnostic criteria in Marfan syndrome. Tidsskr Nor Laegeforen 1998;118(18):2796-9. 4. Murray RO, Jacobson HG. 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