KOVICH, Roberto Adrián

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LA CIENCIA Y LA RELIGIÓN
Alumno: KOVICH, Roberto Adrián
Escuela: E.P.E.T Nº9, Plottier, Neuquén
Profesor Guía: MARTIN, Viviana Mónica
Introducción
Desde muy antiguo, el hombre se preguntaba: ¿por qué vivimos? ¿para qué vivimos? ¿de dónde
venimos y a dónde vamos? ¿cómo es nuestro universo? ¿quién lo rige? Las primeras respuestas la
dieron los mitos. Pero con el tiempo, estos dioses que regían la vida cotidiana fueron decayendo en
credibilidad...tenían muchos defectos “humanos”. Aparecieron los primeros filósofos para
responder a estos interrogantes, luego los científicos, y por supuesto nuevas religiones, como la
cristiana, con Dios Todopoderoso y Creador.
Para lograr sus objetivos, las religiones interpretaban textos antiguos, y establecían (mediante
estos textos) que todo lo creado era por obra divina. Para el cristianismo, Dios creo la vida y el
universo. La fe y las creencias son la herramienta fundamental.
Para la ciencia (filósofos y astrónomos) las preguntas se responden por medio de cosmologías,
teorías comprobables, medibles y que puedan predecir fenómenos. La experiencia y la matemática
son las herramientas fundamentales.
Las controversias (si se las considera tales) surgen como consecuencia de que la ciencia y la
religión utilizan medios totalmente opuestos de entender y descifrar el espacio en el que vivimos,
sus regularidades, sus cambios y las necesidades del hombre.
A continuación veremos algunas de las confrontaciones más importantes surgidas a lo largo de
la historia.
La Ciencia y la Religión en Occidente.
La ciencia en Europa tuvo como destacada figura en el S.IV a.C. a Aristóteles (filósofo griego),
quien propuso que la Tierra era redonda, estacionaria y que el Sol, la Luna y los Planetas se movían
en formas circulares alrededor de ella, convencido por razones místicas, observacionales y de que el
movimiento circular era el más perfecto. Ptolomeo un seguidor de Aristóteles la amplía en el S.II
d.C. tratando de perfeccionarla para eliminar las dicotomías de esta cosmología con la realidad de la
naturaleza, hasta que logró hacer una cosmología geocentrista casi completa...
Esta postura cosmológica fue aceptada por la Iglesia Católica porque coincide con la Sagrada
Escritura en algunos aspectos, y además porque este modelo de universo dejaba espacio (detrás de
la esfera de las estrellas) al cielo y al infierno.
Es recién en 1514 cuando Copérnico formuló su teoría heliocéntrica, en la cual había trabajado
25 años. En aquella época esta teoría suponía una revolución en el pensamiento del hombre común
y una revolución científica muy importante. Apoyarla era por un lado ir en contra del sentido
común y por el otro arriesgarse a ser considerado hereje. Esta es la primera gran controversia entre
ciencia y religión, ya que la ciencia estaba ofreciendo otra respuesta o perspectiva sobre el
funcionamiento del universo diametralmente opuesta a las concepciones religiosas y al sentido
común imperante en esos tiempos…es por ello que pasó casi un siglo para que esta teoría fuera
tomada en serio.
El alemán Johannes Kepler y el italiano Galileo Galilei años más tardes, apoyaron la teoría de
Copérnico públicamente cada uno a su manera. Pero es Galileo el que elaboró una teoría con sus
observaciones y los datos obtenidos por otros científicos (incluyendo a Kepler) y la publica, lo que
le valió a ser enjuiciado por la Iglesia Católica y obligado a abjurar.
Pero fue Isaac Newton quién “logró ver más lejos porque se había subido a hombros de
gigantes”(*) al armar el rompecabezas, gracias a las piezas otorgadas por sus antecesores
(Copérnico, Galileo, Kepler, etc.) con lo cual estableció y publicó (sin miedos y sin influencias
religiosas) la obra más importante de la Ciencia Física (su Principia de 1687) presentando su teoría
de cómo se mueven los cuerpos celestes, la ley de gravitación universal y la existencia de un
universo infinito (sin dejar lugar al cielo y al infierno de la Religión Católica).
Esta teoría heliocéntrica y la idea de infinito generaron más conflictos y diferencias con la
Sagrada Escritura.
Estos grandes logros de la ciencia no explicaban el origen del universo, el cual era privilegio
divino. Pero los científicos animados y fortalecidos por las nuevas teorías, adelantos tecnológicos y
matemáticos, fueron incursionando cada vez más en temas que competían sólo a la religión; como
por ejemplo, el origen de la vida humana.
Mentes curiosos y brillantes para nada influenciados por dogmas religiosos y sin miedo a
represalias, llegaban a teorías sobre la evolución de la vida terrestre, como lo fue Chales Darwin
con su “Evolución de la especies” de 1859. Esta gran teoría tan revolucionaria, produjo grandes
enfrentamientos a nivel mundial, entre científicos, filósofos y religiosos. Sin embargo promovió
cambios y fue punto de partida para el desarrollo y adelanto en otras ramas de la ciencia.
Unos años después Albert Einstein, el gran científico que rechazaba la idea de un Dios que se
ocupaba de la suerte y de los actos de los hombres, cree más bien en un Dios cósmico. Einstein
como muchos otros científicos prefería ser llamado filósofo antes que físico, y fue él que dio un
increíble avance a la ciencia con el modelo de un universo infinito y en expansión por medio de su
teoría relativista. Pero sus descubrimientos llevaron a la construcción de la bomba atómica y
entonces la ciencia puso en evidencia que su uso tecnológico era ambiguo.
Actualmente la Iglesia Católica se muestra interesada en los avances científicos y hasta le pidió
perdón a Galileo por su mala acción; también invita a grandes astrofísicos como lo es Stephen
Hawking para escuchar su cosmología y luego pedirle a los científicos a que “no profundicen sobre
el origen del universo en sí mismo ya que se trata del momento de la creación y de la intervención
de Dios”…(**)
Aunque la ciencia en la actualidad no puede explicar el origen y el porqué del universo (el
origen del Big Bang.) y el origen y el porqué de la vida en la Tierra, si sabe cuáles son las
condiciones favorables para el desarrollo de la vida y cómo evolucionó hasta nuestros días el
universo; también puede manipular la creación de una vida “in vitro” es decir, facilitar su
procreación, mantenerla congelada, decidir el color de ojos del nuevo ser, etc., gracias a los avances
en la biotecnología y la genética…
Aquí tenemos, entonces, un nuevo motivo de controversia no sólo con la religión sino con la
ética. No olvidemos que la ciencia es producto del trabajo humano, un trabajo para descubrir leyes
que no hemos propuesto y por su parte las creencias religiosas, éticas y morales, también son
respuestas humanas a esas leyes que no hemos creado. Es por esto que ambos (científicos y
religiosos), buscan incesablemente redescubrir esas leyes del universo que funcionan sin nuestra
intervención.
Pero la ciencia, en la actualidad, ha evolucionado mucho más que la filosofía y la religión,
estableciéndose cada vez más técnica, específica y tan matemática que se ha transformado en
materia solamente para especialistas. Por lo tanto la religión sólo puede dar su mirada y contener la
aplicación tecnológica de la ciencia, cuando ataquen la ética de las personas…
Con todo esto la ciencia, cada vez que obtiene un logro, necesita llegar a saber más; los
científicos (o la ciencia) en su proyecto más ambicioso están trabajando para establecer una “teoría
del todo”, que no sabemos si lo logrará, pero lo que si sabemos es que están trabajando con total
firmeza. Según Stephen Hawking (en su “Historia del tiempo”) si se encontrara esta teoría, es
probable que hiciera a la ciencia alcanzable para el hombre corriente; en donde todos podríamos
discutir en igualdad de condiciones el porqué de la vida y hasta descifrar el pensamiento de Dios…
* Isaac Newton en una carta a Robert Hooke en 1676.
** Juan Pablo II, según S. Hawking en una charla sobre cosmología en el Vaticano.
Conclusión.
La ciencia sigue avanzando en su búsqueda de la comprensión de la naturaleza humana cada vez
más precisa, con la herramienta por excelencia, que es la matemática. Ella es capaz de dar el
esquema lógico que se necesita para esa comprensión. Es así que el constante progreso de la ciencia
va dejando atrás los esfuerzos de la filosofía y de la religión para realizar la misma tarea. También
hay que tener en cuenta que lo que hoy es una verdad para la ciencia mañana puede no serlo o serlo
a medias…
Este constante progreso va incentivando cada vez más esa inspiración interna que mueve al
científico de querer saber más y más, a veces sin preguntarse si debe éticamente seguir
investigando, a qué precio y sobre qué valores humanos…
Si bien la ciencia y su aplicación tecnológica le ha dado al hombre muchísimas cosas buenas,
también ha provocado degradación del medio ambiente, manipulación genética, etc (entre sus
aspectos negativos), y esto ha llevado a la sociedad a tener una actitud más crítica frente a ella. Y el
catolicismo ha dado un paso importante al dar muestras de un acercamiento a la ciencia y
reconociendo sus errores del pasado.
Será entonces, misión de la religión aportar un marco de contención a la ciencia y sus
aplicaciones tecnológicas.
La ciencia y la religión no deben ser contrapuestas sino que ambas deben complementarse.
Bibliografía:
• Boido, Guillermo y otros .Pensamiento Científico. Programa de perfeccionamiento docente. Pro
Ciencia CONICET. 1996 Libro 1 y 2.
• Hawking Stephen. Historia del Tiempo. Critica. Buenos Aires. 2ª Edición. 2002
• Casalla, Mario y Hernando, Claudia. La Tecnología.. Plus Ultra. Buenos Aires. 1996. Antología
I y II.
• Udías, Agustín http://www.upcomillas.es/webcorporativo/centros/catedras.pdf.
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