Ver/Abrir - Repositorio Institucional de la Universidad de La Habana

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Universidad de La Habana
Facultad de Economía
Tesis de Diploma
Cuba: Medición del efecto sustitución de importaciones.
Una primera aproximación.
Autor:
Antonio F. Díaz Hernández
Tutora:
Dra. Nancy Quiñones Chang
Co-tutor:
Lic. David Concepción García
La Habana
Junio 2015
AGRADECIMIENTOS
A mis padres; a él por mostrarme el camino y por su apoyo incondicional,
a ella por estar siempre a mi lado, por ser la mejor.
A mi tutora Nancy; gracias por su apoyo y paciencia infinita.
A David; por toda la ayuda brindada.
A Jimmy; por sus consejos y apoyo.
A mis amigos de la facultad y de la infancia; estén donde estén gracias por su amistad;
sin ella nada de esto tiene sentido.
A mi familia; gracias por su apoyo.
A mi novia.
Resumen
La economía cubana se caracteriza por una alta dependencia del sector externo, por lo
que sustituir importaciones siempre ha sido una necesidad para el desarrollo del país.
En la presente investigación, se abordan algunas de las diferentes metodologías que se
pueden emplear para medir el efecto de la sustitución de importaciones y, de esta forma
interpretar los resultados obtenidos, así como explicar su comportamiento.
De los resultados obtenidos se observa que a partir de la crisis del 2007, Cuba ha
realizado esfuerzos para disminuir el grado de dependencia externa y disminuir el
coeficiente importado. Estos esfuerzos no muestran la efectividad que se deseaba a
causa de factores, como las fuertes variaciones de los precios no previstas en las
estimaciones iniciales y la baja productividad nacional causada por la inestabilidad de la
demanda del mercado mundial, que afectaron la estructura productiva del país.
Abstract
Cuban economy it’s characterized by a highly dependence of the external sector, hence
substitute imports always has been a need to the country’s development. The present
investigation use different methodologies to measure the effects off import substitution
and analyzed the results obtained in order to explain its behavior.
From the results obtained it’s shown that since 2007’s crisis, Cuba has been making
efforts in order to decrease the external dependence degree and the imported coefficient.
This efforts doesn’t show the effectiveness expected because of factors, such as, the
highly changes in the prices that weren’t anticipated in the initial estimations and the low
national productivity caused by the instability of the world market’s demand, that affected
the production structure of the country.
Índice
Introducción..................................................................................................................... 1
Capítulo 1: Teórico y metodológico. ................................................................................ 4
1.1 Sustitución de Importaciones. Visiones teóricas y metodologías de medición ...... 4
1.2 Metodologías para medir el efecto sustitución de importaciones .......................... 8
1.2.1 Importaciones teóricas ....................................................................................... 9
1.2.2 Descomposición de la demanda ...................................................................... 10
1.2.3 Descomposición de efecto puro e inducido ...................................................... 11
1.2.4 Elasticidad de las importaciones ...................................................................... 16
1.3 Ventajas y desventajas de las metodologías identificadas ................................. 19
1.4 Cuba, antecedentes de aplicaciones de las metodologías para medir el efecto
sustitución de importaciones. .................................................................................... 20
Capitulo II: La sustitución de importaciones en Cuba.................................................... 24
2.1 Antecedentes (1960-1990) .................................................................................. 24
2.2 Período de 1990-2015. ....................................................................................... 28
2.2.1 Primera etapa, la apertura (1990-2003) ........................................................... 29
2.2.2 Segunda etapa, el reordenamiento (2004 en adelante) ................................... 31
2.3 Resultados recientes ........................................................................................... 40
Capitulo III: Medición del efecto sustitución de importaciones. ..................................... 45
3.1 Evolución de las importaciones a partir del año 1990. Coeficiente de
importaciones a precios corrientes y precios constantes. ......................................... 45
3.2 Aplicación de las metodologías: Importaciones teóricas y descomposición de la
demanda. .................................................................................................................. 47
3.3 Elasticidades: Modelo, recorrido de propensiones marginales y salida de los
márgenes de confianza. ............................................................................................ 49
3.3.1 Estimación de las elasticidades de largo plazo. ............................................... 51
3.4 Análisis e interpretación de los resultados. ......................................................... 60
Conclusiones ................................................................................................................. 64
Recomendaciones......................................................................................................... 66
Bibliografía .................................................................................................................... 67
Anexos .......................................................................................................................... 69
Introducción
Desde los primeros años del triunfo de la Revolución cubana, la sustitución de
importaciones ha estado presente entre los principales objetivos de la política económica,
a los efectos de disminuir la alta dependencia externa que históricamente ha
caracterizado a la economía nacional y mitigar los efectos del bloqueo norteamericano.
Esta política adquirió especial relevancia luego de la desaparición del campo socialista,
cuando el país quedó prácticamente aislado de las fuentes de financiamiento
internacionales y sobre todo a partir del año 2007 debido a la crisis de la economía
internacional, la cual incrementó considerablemente los precios y recrudeció las
condiciones de acceso al mercado de capitales. Este entorno externo ha hecho que el
uso más eficaz de los recursos disponibles y el cambio de la estructura de las compras
externas sean variables estratégicas para lograr mayores dinámicas de crecimiento y la
vía más inmediata de oxigenar las finanzas externas.
Desde el propio año 2007 se puso en práctica el Programa de Sustitución de
Importaciones que involucró a varios organismos de la economía con un valor potencial
estimado de alrededor de dos mil millones de dólares anuales a sustituir. Este programa
fue complementado con una visión más integrada en los Lineamientos de la Política
Económica aprobados en el año 2011.
Este programa incluyó definiciones metodológicas para medir la sustitución efectiva de
las importaciones y, de acuerdo a las mismas, los resultados alcanzados han estado por
debajo de lo planificado. Sin embargo, la sustitución efectiva está determinada por el
ahorro en divisas que se alcanza en términos absolutos, sin tener en cuenta que la
variación del valor importado puede responder a coyunturas adversas que impactan a la
capacidad de compra, nuevos productos que se comercializan, cambios estructurales de
la economía, el propio proceso de sustitución que incrementa la demanda de insumos y
equipos, entre otros.
De lo anterior surgen las siguientes preguntas a contestar:

¿Cuáles son las metodologías más adecuadas para medir el efecto sustitución de
importaciones?
1

¿El programa de sustitución de importaciones aplicado desde el año 2007 ha
tenido un efecto positivo, aplicando las metodologías anteriores?
El objetivo general trazado para responder estas interrogantes fue:
Evaluar el programa de sustitución de importaciones aplicado en Cuba desde el año
2007.
Para dar cumplimiento al mismo se trazaron los siguientes objetivos específicos:

Identificar las metodologías que se han propuesto para la medición del efecto
sustitución de importaciones y las aplicadas a Cuba.

Sintetizar las principales medidas aplicadas por Cuba para la sustitución de
importaciones en el período revolucionario.

Valorar el efecto sustitución de importaciones en Cuba a partir de las
metodologías identificadas.
El trabajo combina varios instrumentos de análisis estadístico y técnicas econométricas
de series temporales. Lo anterior requirió la construcción de series estadísticas a partir
de los Anuarios Estadísticos editados por la Oficina Nacional de Estadísticas e
Información y la Reconstrucción de series estadísticas realizadas por el Instituto Nacional
de Investigaciones Económicas.
El trabajo se estructura en tres capítulos. En el primero, se hace una revisión de las
metodologías propuestas para la medición del efecto sustitución y los resultados de las
aplicaciones realizadas para la economía cubana.
El segundo analiza las medidas de sustitución de importaciones aplicadas durante el
período revolucionario, haciendo especial énfasis en los años posteriores a la crisis
internacional del 2007, así como sus resultados más relevantes.
En el tercero, se aplican las metodologías de las importaciones teóricas, la
descomposición de la demanda y de las elasticidades ingreso para identificar los
períodos donde hubo un efecto positivo de sustitución de importaciones.
2
En los estudios precedentes sobre Cuba se identificaron como precedentes los artículos
de (Quiñones & Mañalich, 2010) para los años 1990-2009 y de (Fundora, 2008) para el
período 1950-2005. El presente trabajo actualiza el período de estimación, y realiza
mejoras metodológicas en cuanto a la especificación del modelo de demanda de
importaciones.
3
Capítulo 1: Teórico y metodológico.
1.1 Sustitución de Importaciones. Visiones teóricas y metodologías de medición
El capítulo sintetiza aspectos teóricos sobre la sustitución de las importaciones, partiendo
de su conceptualización y los retos que supone medirla. Para ello se ha estructurado en
cuatro partes fundamentales, en la primera se realiza un acercamiento a la definición de
este proceso, la segunda describe las metodologías identificadas para medirlo, la tercera
resume las ventajas y desventajas de cada una y la cuarta revisa los antecedentes de
su aplicación en Cuba.
La sustitución de importaciones es una política comercial basada en la premisa de que
un país debe tratar de reducir su dependencia del exterior a través de la producción local
de productos industrializados. La misma ha estado presente en el desarrollo teórico
desde los economistas clásicos como David Ricardo, John Stuart Mill y Friedrich List, y
adquirió particular importancia a principios del siglo XX cuando se insertó en las políticas
de desarrollo latinoamericanas.
Según Bruton (Bruton, A reconsideration of import substitution, 1998), básicamente,
sustitución de importaciones es sustituir los bienes importados con bienes producidos
localmente con el objetivo de satisfacer la demanda local.
La sustitución de importaciones es una política económica y comercial basada en el
principio de que para que una nación desarrolle (o restaure) su economía, necesita
sustituir productos que importa con bienes y servicios domésticos. A través de la
sustitución de importaciones, las ganancias y el dinero obtenido como salarios son
invertidos y gastados localmente, resultando en un desarrollo económico sustentable
doméstico (Vogel, 2010).
Las definiciones de los términos “sustitución de importaciones”, “protección” y
“promoción” muchas veces son ambiguas. Tavares (1977) define la sustitución de
importaciones como un proceso de desarrollo con el cual, en respuesta a las
restricciones del comercio exterior, se procuró repetir aceleradamente y en condiciones
históricas distintas la experiencia de industrialización de los países desarrollados. El
4
objetivo era forjar una economía suficientemente flexible y diversificada para poder
superar las crisis, crear oportunidades reales y continuas de crecimiento y generar
bienestar para la población. La lógica básica de la estrategia de sustitución de
importaciones es que la transformación de las economías en desarrollo requiere medidas
de protección ante la competencia de los productos importados (Bruton, 1989).
Según Chenery, citado por Díaz-Alejandro (1975), la sustitución de importaciones tiene
lugar cuando disminuye la proporción de la oferta de un determinado bien que
corresponde a importaciones y no a producción nacional, ya sea porque un nuevo
arancel incide sobre las importaciones del producto, o porque la desvalorización aumenta
el precio de las importaciones, o por otras causas, entre ellas la interrupción de las
operaciones de comercio por situaciones de guerra.
Desai (1969) distingue dos tipos de medidas de sustitución de importaciones:
1) Unas en comparación con un óptimo
2) Otras simplemente describen cambios en el modelo de importaciones y de
producción interna.
Raúl Prebisch introdujo la teoría de la sustitución de importaciones a finales de la década
del ‘40 y principios de los ‘50. Enfatizó la necesidad de la industrialización de los
exportadores de commodity primarios porque creía, basado en los resultados de sus
estudios, que la distribución de las ganancias en el comercio de los bienes de commodity
primarios era desfavorable para los países en desarrollo. En consecuencia, los términos
de intercambio de estos productos sufrían deterioros frente a los bienes manufacturados
importados de los países desarrollados. Por otra parte, las mejoras en la productividad
de bienes primarios, beneficiarían a los países importadores, más que a aquellos países
exportadores en desarrollo. (Amsden, 2004)
Así, la intervención del estado era requerida para la industrialización de apoyo a las
industrias nacientes que enfrentaban la competencia con industrias ya establecidas en
países desarrollados ya que las fuerzas del mercado por si solas no permitirían a un país
en desarrollo alcanzar a los ya desarrollados.
5
Prebisch, inicialmente, no tuvo en cuenta la sustitución de importaciones como un paso
de avance hacia la expansión de las exportaciones. No obstante, en su reporte de la
UNCTAD I, también aplicó el concepto de industrias nacientes para la exportación de
actividades recomendando subsidios selectivos a las mismas. Finalmente, a mediados
de los ’80 enfatizó dos aspectos de su teoría. Uno es la importancia de las tecnologías
nativas, las cuales implícitamente se refieren al significado crucial de “aprender
haciendo”. El otro hace referencia a la necesidad de una mezcla de promoción de
exportaciones y sustitución de importaciones para incrementar el valor agregado
doméstico.
La implementación de la sustitución de importaciones consiste en que el estado
promueva el desarrollo industrial de aquellos sectores que realizan mayores volúmenes
de compras externas. De esta manera, no solo se consigue un desarrollo industrial, sino
mejorar la balanza comercial y la balanza de pagos del país, reduciendo la dependencia
del exterior. (Shafaeddin & Pizarro, 2007)
Es una estrategia, seguida en Latinoamérica y otras áreas en desarrollo a partir de los
años de postguerra, que perseguía como objetivo la industrialización. Se pensaba que,
estableciendo fuertes barreras a la importación y promoviendo las inversiones, podría
protegerse a la débil industria local para que esta abasteciese al mercado interno;
entretanto se ahorrarían las divisas necesarias para mejorar la balanza de pagos y se
reducirían los lazos de dependencia. La primera etapa consistía en sustituir los bienes
de consumo masivo de menos complejidad tecnológica, para pasar luego a los de mayor
complejidad y, finalmente, a los bienes de capital. La sustitución de importaciones
consideraba a la industria como la clave del desarrollo económico y propiciaba lo que se
denominó como "nacionalismo económico". (Plaza, 2005)
Muchos autores definen esta estrategia como una política de industrialización aplicada
desde mediados de siglo hasta los años setenta en los países de América Latina,
mediante una fuerte intervención del Estado, una alta protección a las empresas
(elevados aranceles, subsidios e incentivos tributarios) y una orientación básicamente
hacia el mercado interno.
6
Para un desarrollo armónico del mercado interno es indispensable el fortalecimiento de
la infraestructura que conecte las diferentes regiones del país. Es necesario apoyar e
impulsar la tecnificación no solo de las empresas sino de los empresarios y dela fuerza
de trabajo en general. Por su parte, el gobierno debe profundizar sus acciones de
desregulación y de simplificación administrativa, para no convertirse en obstáculo del
desarrollo.
Es por ello, que la sustitución de importaciones, mediante la integración del mercado
interno, permitirá fortalecer la balanza de pagos y la productividad doméstica, para lograr
una macroeconomía más sólida y estable.
El término “sustitución de importaciones” no supone una operación sencilla mediante la
cual se retiran o disminuyen componentes de la pauta de importaciones para sustituirlos
por productos nacionales. Entenderlo así podría llevar a concluir que los objetivos de tal
estrategia serían la eliminación de todas las importaciones, pero de hecho, se trata de
un proceso complejo, en el cual en lugar de los bienes sustituidos aparecen otros a
importar, y a medida que el proceso avanza aumenta la demanda derivada de
importaciones (de bienes intermedios y de bienes de capital), que puede resultar en una
mayor dependencia del exterior. De este modo, la sustitución aparente puede ocultar la
esencia del fenómeno: (Baumann & de Paiva, 2006)
1)
Aunque no disminuya el volumen o la participación de algunos productos en
la pauta de importaciones, puede haber sustitución a través de una mayor
participación interna debida a una creciente oferta nacional, con la
consiguiente reducción del coeficiente de importaciones de la economía.
2)
El análisis comparativo de la pauta de importaciones entre períodos distintos
puede verse afectado por la aparición de nuevos productos en el mercado
internacional. Se debe observar, por ejemplo, si el aumento de las
importaciones de un determinado producto desplaza a la producción interna,
o si se trata de un nuevo producto que no se elabora en el país.
3)
La merma de la importación de algunos productos puede obedecer a una
sanción comercial, una política discriminatoria u otros factores de ese tipo.
7
Solo habrá sustitución real de importaciones si hay un estímulo a la producción
interna.
4)
La sustitución real o efectiva generalmente es mucho menor que la aparente,
que se visualiza como el descenso de la importación de ciertos productos. La
producción de un determinado bien solo sustituye una parte del valor agregado
que antes se generaba fuera de la economía, por lo tanto, el aumento en
términos dinámicos de la demanda derivada de importaciones puede ser
superior a la economía de divisas que se obtuvo con la producción sustitutiva.
En consecuencia, cuando se habla de promover la sustitución de importaciones se debe
entender que es preciso estimular la producción interna y que el proceso puede llevar a
un empeoramiento de la balanza comercial y a una mayor dependencia externa, tanto
por la necesidad de importar bienes intermedios y de producción como por el efecto de
la demanda derivada del aumento del ingreso inducido por el incremento de la
producción interna de los sectores beneficiados (Tavares, 1977).
Lo anterior es un reto a la hora de evaluar los efectos de la política de sustitución de
importaciones, para lo cual varios autores han propuesto metodologías dirigidas a buscar
indicadores de medición.
1.2 Metodologías para medir el efecto sustitución de importaciones
La presencia de un proceso de sustitución de importaciones suele confirmarse, cuando
el crecimiento de la producción, con expansión de la demanda interna, es más dinámico
que el de las importaciones; o sea, el crecimiento de la producción se logra con una
reducción del coeficiente de importaciones1 (Chenery, 1979)Es decir, su medición se
realiza en términos relativos.
No obstante, determinadas coyunturas económicas podrían reducir la capacidad de
compra externa de un país sin necesariamente existir un proceso de sustitución de
importaciones, por ejemplo: disminución de los ingresos por exportaciones, interrupción
de los flujos de financiamiento externo, devaluación cambiaria, entre otros.
1
El coeficiente de importaciones se refiere a la relación Importaciones/PIB.
8
En la literatura se han propuesto metodologías para cuantificar el efecto de la sustitución
de importaciones, entre ellas se encuentran: las importaciones teóricas, la
descomposición del crecimiento de la economía en factores de demanda, la
descomposición del efecto puro e inducido y la elasticidad ingreso.
1.2.1 Importaciones teóricas
El principio básico de la comparación del valor real y teórico de importaciones2, es el
cálculo de cuál hubiese sido el valor de las compras externas en ausencia de sustitución,
el cual consiste en “actualizar” las cantidades teóricas a importar por los distintos
sectores en función de la producción de cada uno3, suponiendo que poseen funciones
de producción de coeficientes fijos −tipo Leontieff−, es decir, que la cantidad de insumos
varía en proporción lineal al volumen de producción. Luego, esta matriz de cantidades
teóricas se ajusta por la evolución de los precios de los diferentes productos en el
período, para obtener finalmente el valor de las importaciones teóricas de cada producto
𝑗(𝑀̐𝑗𝑡 ), las cuales serían iguales a:
𝑛
𝑀̐𝑗𝑡
𝑗
̂ 𝑉) + 𝑀𝑖𝑆 (1 + 𝑆̂) + 𝑀𝑖𝐴 (1 + 𝐴̂)]
= (1 + 𝑃̂𝑖 ) [∑ 𝑀𝑖 (1 + 𝐼𝑉̂ 𝐹) + 𝑀𝑖𝑐 (1 + 𝐶̂ ) + 𝑀𝑖𝐼𝑁𝑉 (1 + 𝐼𝑁
𝑗=0
Donde M importaciones, j sector, i producto, t período, C consumo, INV inversiones, S
servicios, A producciones primarias, IVF índice del volumen físico, P precio, y el
supraíndice ^ tasas de crecimiento
En caso de no contar con la matriz insumo producto, la aproximación al efecto sustitución
de importaciones, se realiza de acuerdo con la siguiente formulación:



M t  1  Pˆm M t 1 1  PIˆB

2
Propuesto por el Centro de Estudios para la Producción de Argentina (2003): Una aproximación a la sustitución de
importaciones en el año 2002.
3
Los coeficientes se obtienen de la matriz insumo-producto.
9
El efecto sustitución de importaciones surge de la diferencia entre las importaciones
teóricas y las reales, tal que: 𝐸𝑆𝑀𝑗𝑡 = 𝑀̐𝑗𝑡 − 𝑀𝑗𝑡 solo será positivo si las importaciones
teóricas (valor esperado en el año t teniendo en cuenta el crecimiento de los precios y el
PIB) superan a las reales, o sea: 𝑀̐𝑗𝑡 > 𝑀𝑗𝑡 .
1.2.2 Descomposición de la demanda
El esquema diseñado por Hollis B. Chenery en 1979 descompone las variaciones del
producto bruto en sus partes integrantes a fin de evaluar la capacidad explicativa de cada
uno de los componentes del ingreso nacional: crecimiento por demanda doméstica,
crecimiento por sustitución de importaciones y crecimiento por dinámica exportadora.
Parte de la identidad contable macroeconómica dinamizada a partir de la adición de un
subscripto que identifica el período en cuestión, tal que4:
(𝑌𝑡 − 𝑌𝑡−1 ) =∝𝑡−1 (𝐷𝑡 − 𝐷𝑡−1 ) + (∝𝑡 −∝𝑡−1 )𝑂𝑇𝑡 +∝𝑡−1 (𝑋𝑡 − 𝑋𝑡−1 )
Donde:
Y= Producción doméstica o PIB
D= Demanda Doméstica (𝐶 + 𝐺 + 𝐼 + 𝑀 − 𝑋)
Ot= Oferta Total (𝑌 + 𝑀)
X= Exportaciones de bienes y servicios
M= Importaciones de bienes y servicios
∝= PIB como porcentaje de la Oferta Total (𝑌/𝑂𝑇)
ty t-1: Representan el período actual y el anterior
Las principales fuentes de crecimiento de la economía serían entonces:
∝𝑡−1 (𝐷𝑡 − 𝐷𝑡−1 ) Contribución de la Demanda Doméstica
4
Contenido en MTESS (2004)
10
(∝𝑡 −∝𝑡−1 )𝑂𝑇𝑡
Efecto de la mayor eficiencia y sustitución de bienes importados
∝𝑡−1 (𝑋𝑡 − 𝑋𝑡−1 ) Efecto del crecimiento de las exportaciones
El efecto sustitución de importaciones puede apreciarse más claramente cuando se
expresa de forma más detallada:
(∝𝑡 −∝𝑡−1 )𝑂𝑇𝑡 = [(
𝑌
𝑌
) −(
) ] (𝑌 + 𝑀)𝑡
𝑌+𝑀 𝑡
𝑌 + 𝑀 𝑡−1
De modo que solo arrojará valores positivos si la proporción del PIB en la Oferta total en
el año t es mayor que en el año t-1.
1.2.3 Descomposición de efecto puro e inducido
Los indicadores habitualmente usados para medir el alcance y profundidad del proceso
de sustitución de importaciones a lo largo de un período de tiempo, toma en cuenta el
cambio operado en las relaciones importaciones/oferta total (o importaciones/producto)
sin considerar el eventual desvío de posiciones de óptimo de libre comercio ni el hecho
de que tal cambio podría haber sido inducido por modificaciones en las relaciones de los
precios internacionales de bienes exportables e importables5.
El indicador más simple, de los que miden la sustitución de importaciones, estima la
variación de la relación importaciones/oferta total operada entre dos períodos de tiempo.
𝑀𝑆1 =
𝑀1 𝑀0
1
𝑆1
−
= (𝑄1 − 𝑄0 )
𝑆1
𝑆0 𝑆1
𝑆0
Donde S = Q + M indica la oferta total (S) igual a la producción doméstica (Q) más las
importaciones (M). Los subíndices 0 y 1 se refieren a los períodos.
Una variación de este indicador, relacionada en cierto modo con la propuesta de
Chenery, toma en cuenta la parte de la variación del coeficiente de importaciones (M/S)
5
Tales medidas son por otra parte, las únicas operativas para los análisis empíricos. Cf. Montuschi, (1984)
11
atribuible al efecto sustitución. Si se define a 𝑚 =
𝑀
𝑆
será ∆𝑀 = 𝑚∆𝑆 + 𝑆∆𝑚 donde 𝑆∆𝑚 =
𝑆(𝑚1 − 𝑚0 ) medirá el efecto sustitución. El correspondiente indicador que se deriva de
la expresión anterior es
𝑀𝑆2 =
𝑆1
1
𝑆1
(𝑚1 𝑚0 ) = −
(𝑄1 − 𝑄0 )
∆𝑄
∆𝑄
𝑆0
y mide la sustitución operada entre 0 y 1, por unidad de variación de Q.
Los coeficientes 𝑀𝑆1 y 𝑀𝑆2 , así como otras posibles variantes, presentan serias
limitaciones tanto en lo referente en el análisis global de la sustitución de importaciones,
como cuando se pretende estudiar el proceso sustitutivo a nivel de rama o sector de la
producción. En el primer caso, debe señalarse que solo miden lo que se denomina
“efecto sustitución puro”, esto es la variación en las importaciones originadas por
cambios de los coeficientes directos de bienes importados sin tomar en cuenta la
existencia de efectos indirectos. Los contenidos indirectos de importaciones pueden
modificarse precisamente como consecuencia del proceso sustitutivo, que induce
cambios en la estructura productiva de la economía. En lo referente al análisis
desagregado a nivel de rama debe tenerse presente que el esfuerzo sustitutivo dará
origen a demandas intermedias de bienes importados que aparecen compensadas en
los indicadores globales.
Para medir el efectivo alcance de la sustitución operada en determinado sector o rama
productiva, Montuschi (1985) propone utilizar el instrumental del análisis insumo
producto. Así define:
𝑥 = [𝑥𝑖 ] = 𝑅𝑓𝑛
Como el vector de producciones totales.
𝑓𝑁 = [𝑓𝑗 ]
Como el vector de demandas finales nacionales.
𝑅 = [𝛾𝑖𝑗 ] = [‫ ׀‬− 𝐴]
𝑋 = [𝑥𝑖𝑗 ]
−1
La matriz de insumos directos e indirectos.
La matriz diagonal cuyos elementos son los del vector x.
12
𝐹𝑁 = [𝑓𝑖𝑗 ]
La matriz diagonal cuyos elementos son los del vector f.
𝐻 = [ℎ𝑖𝑗 ]
La matriz de coeficientes de insumos importados.
La demanda final total de los bienes producidos por el sector i será
(1)
𝑓𝐼 = 𝑓𝑁,𝑖 + 𝑀𝑓,𝑖
donde 𝐹𝑁,𝑖 indica la demanda final de bienes nacionales y 𝑀𝑓,𝑖 las importaciones de
bienes de uso final de dicho sector. Por otra parte, las importaciones totales de los bienes
producidos por i serán
(2)
𝑀𝑖 = 𝑀‫׀‬,𝑖 + 𝑀𝑓,𝑖
donde 𝑀|,𝑖 son las importaciones de bienes intermedios, utilizados como insumos en la
producción de todos los sectores de la economía. Si
(3)
𝐻̄ = [ℎ̄𝑖,𝑗 ] = 𝐻𝑅
es la matriz de requerimientos totales (directos e indirectos) de bienes importados, será
𝑀 = (𝐻𝑅)𝐹𝑁 = 𝐻̄𝐹𝑁 = 𝐻𝑋
(4)
la matriz de transacciones intersectoriales de bienes importados donde
(5)
𝑀‫׀‬,𝑗 = ∑ ℎ̄𝑖𝑗 𝑓𝑗 = ∑ 𝑓𝑖 ∑ ℎ𝑖𝑗 𝛾𝑗𝑖 = ∑ ℎ𝑖𝑗 𝑥𝑖𝑗
𝑗
𝑖
𝑗
𝑗
El problema consiste en estimar la sustitución de importaciones operada entre un período
inicial 0 y un período subsiguiente t. La variación de las importaciones por unidad de
variación de la demanda final, entre ambos períodos, será
(6)
𝑡
0
𝑡
0
𝑀𝑖𝑡 − 𝑀𝑖0 (𝑀‫׀‬,𝑖 + 𝑀𝑓,𝑖 ) − (𝑀‫׀‬,𝑖 + 𝑀𝑓,𝑖 ) ∆𝑀‫׀‬,𝑖 + ∆𝑀𝑓,𝑖 ∆𝑀𝑖
=
=
=
∆𝐹𝑖
∆𝐹𝑖
𝐹𝑖𝑡 − 𝐹𝑖0
𝐹𝑖𝑡 − 𝐹𝑖0
13
A partir de (6) es necesario determinar que parte de ∆𝑀𝑖 corresponde al efecto sustitución
y sumarle el incremento inducido de importaciones intermedias necesarias para producir
el bien del sector i que sustituye a las anteriores importaciones (intermedias y finales).
Se definen las matrices:
𝑀‫𝑡 𝑋 𝑡𝐻 = 𝑡𝑁𝐹 𝑡̄𝐻 = 𝑡𝑁𝐹) 𝑡𝑅 𝑡𝐻( = 𝑡׀‬
𝑀‫׀‬0 = (𝐻0 𝑅0 )𝐹𝑁0 = 𝐻̄0 𝐹𝑁0 = 𝐻0 𝑋 0
𝑀‫׀‬0,𝑡 = (𝐻0 𝑅𝑡 )𝐹𝑁𝑡 = 𝐻̄0,𝑡 𝐹𝑁𝑡 = 𝐻0 𝑋 𝑡
a partir de las cuales se obtiene
(7) 𝑀‫ 𝑡׀‬− 𝑀‫׀‬0 = (𝑀‫ 𝑡׀‬− 𝑀‫׀‬0,𝑡 ) + (𝑀‫׀‬0,𝑡 − 𝑀‫׀‬0 ) = ∆𝐻𝑋 𝑡 + 𝐻0 ∆𝑋
De acuerdo con los indicadores reseñados, el término ∆𝐻𝑋 𝑡 de (7) sería la parte de ∆𝑀
atribuida al efecto sustitución, mientras que 𝐻 0 ∆𝑋 mediría el cambio de M debido a las
variaciones operadas en las producciones totales.
No obstante, debe observarse que ∆𝑋 se origina tanto en cambios en el vector de
demandas finales, como en cambios en la estructura productiva ∆𝑅.
Estos últimos pueden haberse originado en la reestructuración de los procesos
productivos y en nuevas tecnologías requeridas por la sustitución de importaciones por
bienes de producción nacional. Para separar ambos efectos se define otra matriz.
𝜇‫׀‬0,𝑡 = (𝐻0 𝑅0 )𝐹𝑁𝑡 = 𝐻̄ 0 𝐹𝑁𝑡 = 𝐻0 𝑋 0,𝑡
de donde se deriva
0,𝑡
0,𝑡
0,𝑡
0
0
(8) (𝑀0,𝑡
− 𝑀‫ 𝑀( = ) ׀‬− 𝜇 ) + (𝜇 − 𝑀‫ 𝑁𝑡𝐹)𝑅∆ 𝑜𝐻( = ) ׀‬+ (𝐻0 𝑅0 )∆𝐹𝑁
‫׀‬
‫׀‬
‫׀‬
‫׀‬
= 𝐻0 ∆𝑋
De (7) y (8) se obtiene
14
(9) 𝑀‫ 𝑡׀‬− 𝑀‫׀‬0 = (∆𝐻𝑅𝑡 )𝐹𝑁𝑡 + (𝐻0 ∆𝑅)𝐹𝑁𝑡 + (𝐻0 𝑅0 )∆𝐹𝑁
(10)
(∆𝐻𝑅𝑡 )𝐹𝑁𝑡 + (𝐻0 ∆𝑅)𝐹𝑁𝑡 = ∆𝐻̄𝐹𝑁𝑡
El término ∆𝐻̄ 𝐹𝑁𝑡 se denomina “efecto sustitución total” y es igual a la suma de “efecto
sustitución puro” (∆𝐻𝑅 𝑡 )𝐹𝑁𝑡 que se debe exclusivamente a los cambios en los coeficientes
de importación más (𝐻 0 ∆𝑅)𝐹𝑁𝑡 que puede ser designado como “efecto estructura”.
Resulta claro que el término (𝐻 0 𝑅 0 )∆𝐹𝑁 mide la variación de 𝑀‫ ׀‬que, de manera estricta,
no resulta atribuible a sustitución de importaciones y será llamado “efecto demanda final”.
En consecuencia, la sustitución de importaciones intermedias del bien del sector i será
0
(11) ∆𝑀‫׀‬,𝑖 = ∑ ∆ℎ̄𝑖𝑗 𝑓𝑗𝑡 = ∑ 𝑓𝑖𝑡 ∑ ∆ℎ𝑖𝑗 𝛾𝑗𝑖𝑡 + ∑ 𝑓𝑖𝑡 ∑ ℎ𝑖𝑗
∆𝛾𝑗𝑖
𝑗
𝑖
𝑗
𝑖
𝑗
Bajo la vigencia de una estrategia sustitutiva de importaciones cabe esperar que el
“efecto sustitución puro” tenga signo negativo pero a priori no puede inferirse nada
respecto del signo del “efecto estructura” ya que la existencia de eslabonamientos, que
se intensifican en el curso de un proceso de desarrollo económico, puede determinar un
signo positivo para este término que compensaría así en el efecto total la incidencia del
otro término6.
En lo que atañe a las importaciones finales también corresponde estimar qué parte de
∆𝑀𝑓,𝑖 resulta atribuible al efecto sustitución. A tal efecto, se definen los coeficientes de
importaciones finales.
ℎ𝑓 =
𝑀𝑓
𝑓
La variación de 𝑀𝑓 operada entre período o y el período t, correspondiente al bien del
sector i será
6
La evidencia disponible indica que este efecto tendrá signo positivo. Cf. (Montuschi, 1985)
15
(12)
𝑡
0
∆𝑀𝑓,𝑖 = 𝑀𝑓,𝑖
− 𝑀𝑓,𝑖
= ∆ℎ𝑓 𝑓𝑖𝑡 + ℎ𝑓0 ∆𝑓𝑖
El término ℎ𝑓0 ∆𝑓𝑖 mide la variación en 𝑀𝑓,𝑖 atribuible exclusivamente a cambios en la
demanda final, mientras que ∆ℎ𝑓 𝑓𝑖𝑡 medirá la parte atribuible al efecto sustitución.
Finalmente, debe tenerse en cuenta que, como resultado de la sustitución operada, se
habrá de producir un incremento en la demanda final de bienes nacionales que dará
origen a una demanda inducida de insumos intermedios importados. El incremento de la
demanda final nacional respecto de la demanda final total será ∆(𝑓𝑁,𝑖 /𝑓𝑖 ). Los
requerimientos totales (directos e indirectos) de insumos importados por unidad de
demanda final nacional serán ∑𝑖 ℎ̄𝑖𝑗 y, en consecuencia, las importaciones necesarias
para atender la producción que sustituye importaciones del bien del sector i se pueden
expresar como
(13)
𝛾𝑖 = ∆
𝑓𝑁,𝑖
𝑓𝑛,𝑖
∑ ℎ̄𝑖𝑗 = ∆
∑ 𝛾𝑖𝑗 ∑ ℎ𝑗𝑖
𝑓𝑖
𝑓𝑖
𝑖
𝑖
𝑗
En definitiva, el indicador adecuado para medir la efectiva sustitución operada respecto
de las importaciones del bien producido en el sector i se deriva de (6), (11), (12) y (13) y
se expresa como
(14)
𝑀𝑆𝐴 =
1
𝑓𝑁,𝑖
(∑ ∆ℎ̄𝑖𝑗 𝑓𝑗𝑡 − ∆ℎ𝑓 𝑓𝑖𝑡 ) + ∆
∑ ℎ̄𝑖𝑗
∆𝑓𝑖
𝑓𝑖
𝑗
𝑖
Esta metodología permite analizar el efecto sustitución a nivel de sectores de la
economía y descomponerlo en efecto puro e inducido, lo cual es muy conveniente para
el diseño y la evaluación de las políticas.
1.2.4 Elasticidad de las importaciones
La forma más sencilla de evaluar si se concretó un proceso de sustitución de
importaciones, en un período determinado, es a través de la propensión a importar
16
(relación importaciones/PIB). Si este coeficiente disminuye en el tiempo, indica que el
crecimiento de las importaciones es más lento que el de la producción, es decir, que la
propensión marginal a importar (Δ importaciones/ Δ PIB) disminuyó y por tanto hubo
sustitución.
La variación de las cantidades importadas puede responder, según la teoría de la
demanda, a dos factores básicos: la variación del ingreso y la variación de los precios y
la estimación de las funciones de demanda de importaciones permite aislar cada uno de
estos efectos.
El modelo teórico subyacente de la estimación de las funciones de demanda del
comercio, es un modelo de sustitutos imperfectos, es decir, se asume que los
consumidores en sus elecciones diferencian las importaciones de las producciones
similares domésticas- Goldstein y Khan (1958) realizan una discusión detallada sobre
este modelo.
El modelo suele expresar la cantidad importada como función del ingreso y los precios.
Las variables proxies para el ingreso suelen ser: PIB, PIB menos exportaciones, Ingreso
nacional, y para los precios: los deflactores de las importaciones, el tipo de cambio real,
la relación de los deflactores de las importaciones y del PIB, entre otras. Las variables
suelen
expresarse
en
forma
logarítmica
para
disminuir
los
problemas
de
heterocedasticidad y que los parámetros expresen las elasticidades de forma directa, tal
que:
ln 𝑀𝑡 = 𝑏0 + 𝑏1 ln 𝑃𝐼𝐵𝑡 + 𝑏2 ln 𝑃𝑟𝑡 + 𝑢𝑡
Donde 𝑢𝑡 es el error residual asumido. La forma de logaritmo natural es ln.
La elasticidad ingreso por la demanda de importaciones (b 1) mide cuanto cambian las
importaciones de un país ante cambios de su ingreso doméstico. Teóricamente debe
tener signo positivo, esto es, el aumento del ingreso de un país conlleva a comprar más
desde países extranjeros.
17
Una elasticidad unitaria (elasticidad igual a 1) implica que las importaciones o
exportaciones aumentan proporcionalmente con el ingreso, mientras que una elasticidad
ingreso mayor que uno implica que los consumidores domésticos tienen mayor
preferencia por el consumo de bienes importados con respecto a los domésticos. Esta
última situación significa que, si los precios no se ajustan, el crecimiento más que
proporcional de las importaciones podría conllevar a que en el largo plazo las
importaciones podrían superar al PIB.
Así, la situación más conveniente para evitar ajustes abruptos del balance comercial es
que la elasticidad ingreso sea menor a la unidad, mientras que si tiene signo negativo
significaría que en la economía se están sustituyendo las importaciones por producción
nacional (Bairam, 1993)
En lo referente a la relación entre el precio e importaciones, se estima como responden
las importaciones a las variaciones de los precios relativos externos e internos. Mientras
los bienes importados se vuelven más caros en relación a los domésticos, la teoría
económica predice una disminución en el volumen de bienes importados. En otras
palabras, la elasticidad de las importaciones (b2) con respecto a los precios debe ser
negativa.
Gumede (2000) cuestiona que este signo debe ser siempre negativo, pues algunos
productos se consumen continuamente a pesar de los cambios de precios. Por ejemplo,
una economía en desarrollo al someterse a transformaciones de su base industrial
requiere de equipos y aunque el precio mundial aumente, a la nación en desarrollo no le
queda otra opción que importar la mercancía como una necesidad básica.
Fundora (2008) estimó la trayectoria de las elasticidades ingreso a través del filtro de
Kalman e identificó los períodos donde los valores disminuyó como aquellos donde hubo
sustitución de importaciones en la economía cubana. Esto se explica a partir de la
formulación de las elasticidades:
(16)
𝜀𝑀 =
∆𝑀⁄𝑀
∆𝑃𝐼𝐵⁄𝑃𝐼𝐵
=
∆𝑀
∆𝑃𝐼𝐵
∗
𝑃𝐼𝐵
𝑀
18
Si esta elasticidad disminuye en el tiempo significa que disminuye el por ciento de
incremento de las importaciones por cada por ciento de incremento del PIB, con lo cual
debe disminuir también la proporción de las importaciones en el PIB.
Loría (2000) identificó dichos períodos para la economía mexicana en los años 19701999, pero a partir de la trayectoria de la propensión marginal a importar. Para ello,
calculó la elasticidad ingreso de largo plazo y la ponderó por los valores de las
importaciones y el PIB de cada año, tal que:
𝑃𝑀𝑀 = 𝜀𝑀 ∗
𝑀
∆𝑀
=
𝑃𝐼𝐵 ∆𝑃𝐼𝐵
A partir de la trayectoria el autor concluye que solo se verificó sustitución de
importaciones en los años 1980-1986, cuando la propensión marginal disminuyó y por
tanto también el coeficiente de importaciones.
1.3 Ventajas y desventajas de las metodologías identificadas
Las metodologías identificadas permiten verificar si se ha concretado un proceso de
sustitución de importaciones. La más completa es la metodología de Montuschi ya que
explica tres efectos: el “efecto sustitución puro” que describe los cambios en los
coeficientes de importación, el “efecto estructura” que describe los cambios estructurales
debido al incremento de la demanda final de bienes nacionales y el “efecto demanda
final” que no es atribuible a la sustitución de importaciones.
Esta metodología no es posible aplicarla en Cuba debido a que no se cuenta con la matriz
insumo-producto. Sin embargo, resultaría interesante ver el impacto que tiene la
sustitución de importaciones en la estructura productiva del país. Esto permitiría conocer
aquellos sectores de mayor efectividad en el proceso de sustitución de importaciones
además de incluir algunos sectores que aunque no parecen sustituir por el “efecto
sustitución puro” puede que si sustituyan por medio del “efecto estructura”.
Por otra parte, la metodología de Chenery plantea como las tres fuentes de crecimiento
de la economía son la contribución de la demanda doméstica, el efecto de sustitución de
19
importaciones y el efecto del crecimiento de las exportaciones. Esto, solamente, mide la
sustitución de importaciones operada entre dos períodos por unidad de variación de la
producción doméstica. Esta variante presenta serias limitaciones para el análisis global
de la sustitución de importaciones pues solo mide lo que Montuschi llama “efecto
sustitución puro”.
Las importaciones teóricas comparan el valor real y el valor teórico de las importaciones,
es decir, cuál hubiese sido el valor de las compras externas en ausencia de sustitución
de importaciones. Esta metodología permite la comparación entre dos períodos de
tiempo teniendo en cuenta la variación de los precios. Además, permite ver con mayor
claridad el efecto de la sustitución de importaciones más detalladamente pues pueden
darse casos en que se asume una sustitución de importaciones efectiva, cuando
realmente no lo es, pero debido a las variaciones de los precios de importación otros
métodos de cálculo indican que sí se está sustituyendo.
La metodología de la elasticidad ingreso de las importaciones permite analizar cómo las
variaciones del PIB inciden sobre las importaciones y si esta disminuye también lo hará
el coeficiente de las importaciones. Pero resulta complicado utilizar esta metodología
debido a sus exigencias estadísticas, sin embargo es una forma más precisa de analizar
si hubo o no sustitución de importaciones en un período de tiempo, pues a diferencia de
las demás metodologías permite aislar el efecto ingreso y el efecto precio en la variación
de las cantidades importadas.
1.4 Cuba, antecedentes de aplicaciones de las metodologías para medir el efecto
sustitución de importaciones.
Algunas de estas metodologías han sido utilizadas en Cuba para medir el efecto de la
sustitución de importaciones. A continuación se presentará los resultados arrojados por
estos estudios para comparar los resultados.
Primeramente en el estudio sobre “Pautas para el diseño de la política comercial”
(Quiñones & Mañalich, 2010) se utilizan las importaciones Teóricas y la descomposición
de la demanda, arrojando los siguientes resultados:
20
Fuente: Tomado de (Quiñones & Mañalich, 2010), página 21.
Puede notarse una ligera diferencia del valor del efecto sustitución de importaciones
calculado por ambas metodologías, pero aun así describen un comportamiento similar
en cuanto a los signos a lo largo del período analizado.
El efecto sustitución siguió una trayectoria en forma de ciclos (de ocho años). Durante
los períodos de reducción aguda de las importaciones (1990-93 y 2000-02), el
aprovechamiento de las reservas de eficiencia permitió atenuar la caída del PIB. Sin
embargo, en los períodos de restablecimiento de la capacidad de compra (1994-97 y
2003-06), se produjeron sobrerreacciones de la demanda de recursos externos, con
dinámicas de crecimiento de las importaciones que, por lo general, duplicaron a las del
PIB.
La etapa de efectos positivos que se inició en el año 2007, se interrumpió en el año 2008
debido a las compras emergentes que se hicieron luego del paso de tres ciclones por
nuestro territorio nacional.
21
Estas metodologías no han podido aplicarse a las ramas de la economía por no contarse
con la matriz insumo-producto actualizada, herramienta que permitiría hacer un análisis
de la sustitución de importaciones a nivel de los procesos productivos.
En la tesis de maestria de la Lic. Annia Fundora en el Capitulo 3.4.3 donde se hace un
analisis sobre la elasticidad-ingreso de las importaciones se observan los siguientes
resultados:
Fuente: Tomado de (Fundora, 2008), página 94.
Se aprecia que en los años 50 y 60 la elasticidad-ingreso de las importaciones tuvo una
tendencia decreciente indicando un proceso de sustitución de importaciones. En el año
1953 experimentó un máximo de 3.18 y en 1969 llegó al mínimo de 1.62. Para 1974 dicha
elasticidad había vuelto a aumentar hasta un valor de 2.54. Desde entonces tuvo una
tendencia negativa hasta 1989 llegando a 1.69, revelando nuevamente un avance en la
sustitución de importaciones. Con la crisis económica, de 1990 a 1992 la elasticidad
volvió a crecer. Desde 1992 hasta el 2002 se mantuvo alrededor de un valor medio de
2.21. Finalmente, en los tres últimos años la elasticidad creció significativamente, con
valores estimados de 2.50, 2.79 y 3.06, respectivamente. La elasticidad del 2005 es el
segundo valor más grande en los 55 años analizados.
22
Como se puede apreciar hay muchos períodos donde coinciden estas metodologías,
ambas demuestran que hubo un efecto sustitución de importaciones en los años 1992,
1997 y 2000; y en los años 1993, 1995, 2003, 2004 y 2005 se observa que no hubo
efecto sustitución. Por otra parte, hay diferencias en los resultados observados en los
años 1990, 1991, 1994, 1996, 2001 y 2002. Esta diferencia se podría explicar debido a
que en las metodologías de descomposición e importaciones teóricas no separan el
efecto de la variación de los precios, por otra parte la elasticidad si separa el efecto
ingreso y el efecto variación de los precios explicando así una diferencia en los resultados
obtenidos a partir de estos estudios.
Los estudios analizados culminan en el año 2009, fecha muy reciente para evaluar la
concreción de los resultados de las políticas de sustitución de importaciones que se
impulsaron desde 2007, las cuales abarcaron varias actividades y organismos. Las
mismas son objeto de estudio en el próximo capítulo.
23
Capitulo II: La sustitución de importaciones en Cuba
El capítulo realiza un acercamiento a las medidas aplicadas para la sustitución de
importaciones a partir de 1959, centrando la atención en el período 1990-2014.
2.1 Antecedentes (1960-1990)
Las transformaciones económicas iniciadas en el país, con posterioridad a 1959, tuvieron
como objetivo central superar los obstáculos provocados engendrados por una estructura
económica notablemente deformada. En dicha dirección se plantearon dos objetivos
esenciales: lograr el desarrollo económico y construir una sociedad equitativa.
En 1962 se elaboró el primer plan de comercio exterior. Uno de sus propósitos
fundamentales, teniendo en cuenta el bloqueo económico que venía aplicando el
imperialismo norteamericano, fue instrumentar la reorientación geográfica del comercio
exterior de Cuba y muy específicamente de las importaciones del área capitalista hacia
los países socialistas, en especial la Unión Soviética.
Hasta 1985, las condiciones del intercambio comercial y de las relaciones financieras
con los países del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME)7 hicieron posible
reforzar el énfasis en la industrialización8. Tales circunstancias permitieron amortiguar
los efectos derivados de las oscilaciones de la producción azucarera; de fuerte influencia
dadas las peculiaridades de la estructura económica heredada del período prerevolucionario.
Tal proceso estuvo guiado básicamente por una política de sustitución de importaciones
que puso énfasis en el fomento del sector tradicional (complejo agroindustrial, minero y
metalúrgico) y en la expansión de actividades productoras de bienes intermedios y de
7
8
Cuba se incorporó desde 1972 a este esquema de integración.
Este proceso de industrialización estaría sumamente marcado por las insuficiencias manifiestas que, en el orden
tecnológico, presentaba el desarrollo del área socialista en algunas esferas determinantes en esta área; que se
expresaría, entre otros y fundamentalmente, en un alto coeficiente energético (Figueras, 1991). Es necesario
apuntar, tal como señala Álvarez (1993), que para el país, hostigado por el bloqueo económico, no existía en todos
los casos la posibilidad de optar por las tecnologías más avanzadas y efectivas en el ámbito internacional.
24
capital (en particular, los demandados por las actividades orientadas a la exportación)
(García, Adriano, Quiñones, Mañalich, & Bulnes, 2003).
A finales de la década de los años 1980 se había logrado el desarrollo de nuevas ramas
industriales, entre ellas: construcción de maquinarias, electrotécnica y electrónica,
productos metálicos y también se amplió el surtido y la capacidad de producción de
algunas. Por ejemplo, el complejo farmacéutica-biotecnológica se constituyó en un sector
competitivo a partir de la innovación y desarrollo tecnológico de carácter endógeno y se
insertó en producciones de alta tecnología, algunas de ellas únicas a nivel mundial
(vacunas y reactivos clínicos); en la pesquera se llegó a la aplicación de producciones
de alta densidad tecnológica en el cultivo del camarón y la acuicultura; se desarrolló la
industria de derivados de la caña de azúcar con miras al aprovechamiento integral de las
potencialidades de este recurso renovable; la industria mecánica logró un alto nivel de
integración con el sector agropecuario llegando a abastecer una parte importante de sus
requerimientos de bienes de capital (combinadas cañeras, implementos agrícolas,
centrales azucareros, sistemas de riego), lo cual posibilitó alcanzar un alto nivel de
mecanización y humanización de las labores agrícolas (Iglesias Llopiz, 2005).
Es de destacar que las ramas productoras de bienes de capital incrementaron su
participación en la satisfacción de los requerimientos de equipos de la inversión bruta,
pasando del 1% en 1959 al 33% en 1989 y logrando simultáneamente incrementar la
complejidad tecnológica de sus producciones (Fernández de Bulnes, 1991).
El sector industrial se dirigió fundamentalmente a la sustitución de importaciones,
desarrollándose equipos y suministros para la agricultura tales como implementos
agrícolas, combinadas cañeras, neumáticos, acumuladores, fertilizantes, etc. Asimismo,
se fortaleció el aseguramiento de las actividades productivas y del transporte en general
destinando una parte importante de las capacidades fabriles a la producción de piezas
de repuesto (Iglesias Llopiz, 2005).
El proceso de industrialización aseguró un importante desarrollo de la infraestructura
energética del país; en particular la industria electro-energética fue una de las ramas más
dinámicas, lo que permitió dar un salto significativo en el nivel de electrificación de la
25
economía y garantizar el acceso a este servicio a más del 95% de la población. Por otra
parte, la industria de materiales de construcción tuvo una gran expansión vinculada a los
objetivos del desarrollo considerable logrado en la infraestructura física del país
(Fernández de Bulnes, 1991).
Este desarrollo de la industria nacional permitió disminuir el coeficiente de las
importaciones desde 33.03% en 1959, 38,71% en 1975, 35.35% en 1980 y 25.65% en
19899, lo cual apunta hacia un proceso de sustitución de importaciones a finales del
período. No obstante, algunos autores señalan aspectos que se sumaron a la débil base
de recursos naturales en el país para profundizaron la dependencia de la economía con
respecto a las importaciones, entre ellas (Alvarez, 1993):

El desarrollo industrial tuvo que basarse en tecnologías procedentes del área
socialista, caracterizadas por el alto consumo de combustibles y de materias primas
por unidad de producto final, pues en la práctica fueron las únicas disponibles ante el
hostigamiento constante de las presiones norteamericanas y las dificultades de
financiamiento en el área de moneda capitalista.

La insuficiente integración alcanzada en la industria.

En la agricultura se pasó al uso de métodos intensivos de explotación con una débil
base de producción nacional, lo que implicó la necesidad de importar equipos,
piensos, herbicidas, fertilizantes, semillas e incluso herramientas de uso manual.
Algunos indicadores ejemplifican de forma concreta la sensibilidad de la economía
cubana a las importaciones a finales de los’80: alrededor del 57% de las proteínas y más
del 50% de las calorías consumidas por la población fueron de origen importado directa
o indirectamente, entre 75 y 80% de los equipos para inversión era importado ellas
(Alvarez, 1993).
Así, luego de haber alcanzado en 1989 el volumen de importaciones más alto de su
historia, la economía cubana enfrentó a partir de 1990 una disminución drástica de los
suministros externos, al coincidir en el tiempo dificultades financieras y comerciales en
el área capitalista debido al no pago del servicio de la deuda desde 1986, junto a la
9
Calculados a precios constantes de 1997.
26
desaparición del mercado de los países del CAME, con los que se realizaba alrededor
del 85% del intercambio.
Esta contracción clasifica como una de las más severas del presente siglo, solo
comparable con las sufridas por el país en 1921-22 y 1928-33. En el cuadro 2.1 se
muestran indicadores de estos tres momentos, el por ciento de reducción compara el
valor más bajo de importaciones con el del año anterior al inicio del declive, la segunda
fila muestra la duración de la reducción y el indicador retorno busca en la serie histórica
un valor de compras similar anterior.
Tabla 2.1: Comparación de los Ajustes Importadores en Cuba
Indicador
Reducción (%) 10
1921-22 1928-33 1990-93
67,6
85,7
76,7
Período de reducción (años)
2
8
4
Retorno (años)
6
35
20
Fuente: Elaborado a partir de datos de la ONEI (varios años).
Puede apreciarse que el ajuste de inicios de los ‘90 significó una reducción de casi 77%
(comparando 1993/1989), tuvo una duración de cuatro años y el retorno del nivel de las
importaciones fue de 20 años, es decir, en 1993 el monto de las compras externas fue
similar al de 1973.
Existen otros elementos difíciles de cuantificar que pudieran denotar un impacto más
agudo para la economía: la pérdida abrupta de los suministradores tradicionales,
búsqueda de nuevos canales de comercialización, el paso rápido a nuevas formas de
operar en el comercio, el costo del bloqueo, entre otros.
Con el objetivo de garantizar niveles mínimos de actividad en el país y de nutrición de la
población, se priorizaron las compras externas de combustibles y alimentos cuya
proporción conjunta en las importaciones de bienes alcanzó alrededor del 60% en 1993
y 1994. No obstante el valor conjunto de estos grupos se contrajo 66.5% entre 1989 y
10
Compara 1922/1920, 1933/1925, 1993/1989.
27
1994, lo cual incidió en el deterioro considerable de la calidad de vida de la población
debido a la disminución de la disponibilidad de alimentos11 y del aseguramiento material
de los servicios, fundamentalmente: transporte, electricidad, salud y educación
(Quiñones N. , Cuba's insertion in the international economy time 1990, 2013)
La situación que se enfrentaba a finales de 1993 incluía: caída general de la actividad
económica, acumulación de desequilibrios financieros internos (déficit fiscal/PIB: 33,5%
y masa monetaria/PIB: 73,2%) que habían provocado la pérdida creciente del valor del
peso cubano, deteriorado el ingreso real de los trabajadores, junto a la disciplina laboral
y social12. (CEPAL, 2000).
Así, Cuba tuvo que replantear el modelo de inserción en la economía internacional por
segunda vez en un plazo menor a los 30 años13. Esto significó un cambio profundo en la
estructura de los mercados, la especialización comercial, de las fuentes de
financiamiento y de los instrumentos de regulación de la actividad externa. En este
contexto la sustitución de importaciones adquirió particular relevancia.
2.2 Período de 1990-2015.
En las transformaciones del régimen de importación que esta situación generó pudieran
diferenciarse dos etapas de acuerdo al grado de centralización de la actividad. La primera
se enmarcó desde 1990 hasta 2003 y se caracterizó por un proceso descentralizador. La
segunda etapa, iniciada en el año 2004, se ha caracterizado por el fortalecimiento de los
mecanismos centralizadores en la gestión del comercio exterior.
11
El aporte nutricional de la disponibilidad alimentaria disminuyó desde 2845 kilocalorías diarias en 1989 a 1863
en 1993 (CEPAL 2000)
12 Se manifestaba a través de: alto nivel de subempleo oculto, desestímulo a la búsqueda de empleos formales,
selectividad en la aceptación de los empleos, elevada fluctuación laboral, alto ausentismo y descenso de la edad
promedio de retiro.
13
A inicios de los ’60 enfrentó similar situación ante la ruptura de relaciones por parte de Estados Unidos.
28
2.2.1 Primera etapa, la apertura (1990-2003)
Los acontecimientos en la esfera internacional llevaron a la economía cubana a una
profunda crisis y marcaron el inicio, a partir del año 1991, del llamado Período Especial
en Tiempo de Paz.
Los abruptos cambios en el escenario internacional de inicios de los '90, originados por
la desarticulación de los mercados tradicionales e involución política en Europa del Este,
la agudización del bloqueo de los Estados Unidos14, y el nuevo marco regulatorio
multilateral surgido a raíz de los acuerdos de la Ronda Uruguay, llevaron a un replanteo
del modelo de inserción cubana en la economía internacional. Para ello las condiciones
de partida eran en extremo difíciles y pudieran resumirse en (Álvarez, 1995):

Especialización
exportadora
basada
en
productos
primarios,
altamente
concentrada en pocos renglones y estructurada en surtidos no acordes con las
tendencias o requerimientos de los nuevos mercados15.

Alta dependencia importadora en combustibles, materias primas y piezas de
repuesto.

El país quedó casi totalmente aislado de fuentes de crédito internacional.

Estructura organizativa altamente centralizada, con poca vinculación directa de
las empresas productoras o consumidoras con los mercados externos y poco
conocimiento de estos; mecanismos de funcionamiento y gestión empresarial
distantes de los requerimientos de los nuevos mercados.

El bloqueo económico de Estados Unidos se recrudeció ante las expectativas de
que el país colapsara, al no contar con las relaciones del campo socialista.

El país no participaba en ningún esquema de integración regional, ni estaba
incluido en los sistemas de tratamiento preferencial que otorgan países
desarrollados (Lomé e Iniciativa para la Cuenca del Caribe).
14
Con la aprobación de las leyes Torricelli en 1992 y Helms-Burton en 1996.
Por ejemplo, en el mercado azucarero mundial han ganado participación los azúcares blancos, en tanto
las ventas cubanas son fundamentalmente de crudos; y en el níquel, las plantas existentes no llegan al
proceso de níquel metálico.
15
29
En este contexto, la sustitución de importaciones se convirtió en un aspecto esencial para
la supervivencia de la nación, por lo que los esfuerzos centrales se dirigieron a dos
esferas básicas: los alimentos y la energía. En los lineamientos de la Resolución
Económica del V Congreso del Partido Comunista de Cuba celebrado en 1997, el ahorro
en el consumo material, la necesidad de mejorar los rendimientos en la producción de
alimentos y los resultados de sectores como combustible y energía, alimentos y
medicamentos, fueron priorizados en la consecución de estos objetivos de carácter
estratégico.
El desarrollo de las fuentes nacionales de energía fue una línea estratégica de particular
impulso en estos años y se destinaron cuantiosas inversiones a la exploración,
ampliación de capacidades y adaptación de las tecnologías para el uso del crudo pesado
nacional. Así la extracción de petróleo crudo creció desde casi 0,7 hasta 3,3 millones de
toneladas entre 1990 y 2004, mientras que la producción de gas natural que apenas era
de 33,7 millones de metros cúbicos en 1990 alcanzó 704,2 millones en 2004 (ONEI,
2006).
Tabla 2.2
Producto
Arroz
Producción
Importación
Frijoles
Producción
Importación
Ropa exterior
Producción
Importación
Calzado
Producción
Importación
UM
1995
1997
2000
2004
Mt
Mt
80.1 145.1 66.1 77.9
242.0 290.6 392.5 529.7
Mt
Mt
14.1 56.3 106.3 132.9
139.0 181.4 119.7 217.3
MMu
MMp
8.2
15.0
10.1 13.2
78.7 127.2
10.0
86.3
MMpar
MMp
10.2
19.0
9.6
58.5
5.9
68.7
11.1
75.8
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ONEI.
Otra línea de particular atención fue el mercado en moneda libremente convertible
generado por el turismo y las tiendas de recuperación de divisas donde se manifestó una
fuerte tendencia a la sustitución de importaciones. En particular para el mercado
30
asociado a la demanda del turismo los productos nacionales pasaron de tener una
participación de un 12% en 1990 a un 36% en 1996, a un 61% en el 2000 y 69% en el
2004. Por su parte, en el mercado de las tiendas en divisa cuya creación fue mucho más
reciente a la del mercado turístico, la participación pasó de un 29% en 1996 a un 49%
en el 2000 (García, Adriano, Quiñones, Mañalich, & Bulnes, 2003) y (Figueras, 2004).
A pesar de estos avances, el incremento de las cuotas de participación en el mercado
interno de estas actividades no tuvo suficiente impacto en la reducción de la dependencia
importadora en términos de ganancias en cuotas de mercado, al ser dicho incremento
más que contrarrestado por la caída en el grado de autoabastecimiento del mercado
interno de todo un conjunto de otras actividades, sobre todo los alimentos y otras
vinculadas al mercado interno en CUP.
En esto incidió, entre otros factores, la ausencia de un mecanismo de financiamiento
para activar la sustitución de importaciones en estos sectores, lo cual imposibilito desatar
el potencial productivo del sector agrícola, y otros vinculados fundamentalmente al
mercado nacional. En la tabla 2.2 se muestra el comportamiento de algunos renglones
cuyas producciones no se reanimaron lo suficiente para lograr aminorar el incremento de
las importaciones.
2.2.2 Segunda etapa, el reordenamiento (2004 en adelante)
En el año 2004, hubo un giro favorable en las relaciones económicas externas a partir
de los acuerdos firmados con Venezuela en los marcos del ALBA, convenios con la
República Popular China y de reestructuración de deudas de corto plazo con algunos
gobiernos. Ello se tradujo en una ampliación considerable de la capacidad crediticia del
país, entre los años 2004-2007 la deuda activa se incrementó en 3´102 Millones de
pesos16 (ONEI, Anuario estadístico, 2009).
16
Refleja las transacciones financieras activas y su saldo está en función de los nuevos financiamientos obtenidos y
los pagos realizados.
31
Esto marcó el inicio de una segunda etapa caracterizada por el fortalecimiento de los
mecanismos centralizadores en la gestión del comercio exterior, con los objetivos de
garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales contraídos y dirigir los
recursos hacia las prioridades del desarrollo económico social del país. Las acciones
apuntaron, en lo fundamental, hacia la centralización y racionalización de las compras
externas, entre las de mayor relevancia estuvieron: las modificaciones institucionales, las
nuevas regulaciones monetarias que entraron en vigor desde mediados del año 2003 y
el fortalecimiento de los instrumentos de planificación.
Las
modificaciones
institucionales
apuntaron
hacia
la
concentración
de
las
importaciones, a través de la reducción de las empresas autorizadas a realizar
operaciones de comercio exterior y la extensión de la actividad de los Comités de Compra
(Casanova, 2003) y (Padrón, 2005).17
Las regulaciones monetarias se iniciaron a partir de julio del año 2003 con el
establecimiento del canje obligatorio que eliminó la circulación interna del dólar e
implantó el peso cubano convertible (CUC). Desde febrero de 2005 se concentraron las
divisas en una Cuenta Única de Ingresos en el BCC, a la cual tributan las empresas y de
cuyos fondos se pagan, centralizadamente, los compromisos asumidos de acuerdo a las
prioridades que se establezcan. En el año 2009, este mecanismo se descentralización
mediante la asignación de montos de gastos en divisas a los diferentes organismos de
la administración central del estado.
Estas medidas se complementaron, a partir del año 2006, con la elaboración del Plan de
importaciones por parte del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), que sirve de
enmarcamiento y guía para la posterior gestión del comercio exterior, así como para las
aprobaciones de los gastos en divisas. Desde el año 2009, se ha fortalecido el papel del
plan incluyendo la actividad de los negocios conjuntos.
17
Funcionan como carteles de compra para renglones de uso difundido (metales, madera, neumáticos, materias
primas plásticas), integrados por importadores y productores nacionales. Trabajan bajo la dirección del Ministerio
de Comercio Exterior (MINCEX) y en su actividad introducen elementos de competencia para la búsqueda de ofertas
y luego negocian el volumen total a importar con la contraparte que ofrezca las mejores condiciones.
32
Así, en la actualidad, los mecanismos de planificación centralizada son los que definen
la estructura y volúmenes de las importaciones, e incluso en buena medida la orientación
geográfica de las compras. Los aranceles (y por ende, los precios), si bien entran a
formar parte de los costos y son tenidos en cuenta para los análisis, no definen de por sí
la realización o no de las importaciones; lo determinante es la disponibilidad de divisas,
asignada mediante los mecanismos del Plan de la economía nacional, a partir del cual
las empresas realizan las compras. (Alcarez, Mañalich, & Quiñones, 2006).
En los años 2008 y el 2009, como consecuencia de desastres naturales y la crisis
económica a nivel internacional, el comercio exterior decreció, limitándose nuevamente
las importaciones e impulsándose la política de sustitución de importaciones y el fomento
de las exportaciones.
Los esfuerzos para la sustitución de importaciones se intensificaron a partir del 2007
cuando se elaboró, bajo la dirección del MINCEX, un balance de las posibilidades de
producciones para sustituir importaciones con un saldo de más de 200 millones de pesos
anuales y eventualmente un ahorro de más de mil millones de dólares en el corto plazo
(MINCEX, Sustitución de Importaciones y Exportaciones de Bienes, 2008).
Las bases del programa de sustitución de importaciones, propuesto en el año 2008,
fueron las siguientes:

Se consideraron como sustitución de importaciones las nuevas producciones
planificadas a ejecutar a partir del 2007, tanto los nuevos productos como los
incrementos a alcanzar sobre la producción base del 2006.

El ahorro por sustitución de importaciones se calculó multiplicando la cantidad
propuesta a sustituir por la diferencia entre el precio unitario CIF de importación y
el costo de producción total expresado en CUC.

El costo de producción total se obtuvo sumando el costo en CUC y en moneda
nacional, este último convertido a CUC con una tasa de 10 CUP por 1 CUC. Dicha
tasa corresponde al límite utilizado por el MFP para la determinación de los
subsidios en moneda nacional. Para determinados productos alimenticios, se
33
utilizó una tasa de 15 CUP por 1 CUC, siempre que la producción resultara
estratégica para el país.

Se consideraron las necesidades de financiamiento tanto para capital de trabajo
como inversiones. El capital de trabajo incluido es para el incremento de
producción que sustituirá importaciones y no la producción total.

El cálculo inicial del capital de trabajo requerido se realizó para un año en el caso
de las producciones destinadas a entidades que pagan solamente en moneda
nacional y para períodos más cortos (3 o 4 meses) cuando se destinan al mercado
interno en divisas. Se asume que el capital de trabajo se recupera para continuar
con producciones e incrementos superiores en los siguientes años.
El programa de sustitución de importaciones se enfocó en los siguientes aspectos:

Económico
o Establecer o determinar la factibilidad de la producción.

Investigación del mercado.

Cálculo de las fichas de costo (país) de cada producto.

Identificación de las necesidades de capital de trabajo y de inversión.
o Planificación de la producción.

Lograr la inclusión del programa en el Plan Anual de la Economía.
o Firma de los contratos económicos.

Administrativo
o A nivel de empresa:

Tiene que constituir un objetivo de trabajo de la organización.

Ser objeto de evaluación periódica en los Consejos de Dirección:
cumplimiento del plan, ejecución de las inversiones requeridas, etc.
o A nivel de OACE:

Despachos sistemáticos con los OACE: mensuales a nivel de
Viceministros y Trimestrales a nivel de Ministros.

Político
o Divulgación del Programa y movilización de los trabajadores.
o Reconocimiento y estimulación de los resultados.
34
En este programa participaron trece Organismos de la Administración Central del Estado:
Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME), Ministerio de la Agricultura (MINAG),
Ministerio del Azúcar (MINAZ), Ministerio de la Construcción (MICONS), Instituto
Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Ministerio de la Industria Básica (MINBAS),
Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), Ministerio de las
Comunicaciones (MIC), Ministerio de la Industria Alimenticia (MINAL), Ministerio de la
Industria Ligera (MINIL), Ministerio del Interior (MININT), Instituto Nacional de Deportes
y Recreación (INDER), Ministerio del Transporte (MITRANS).
Cada uno de estos Organismos identificó una cartera de renglones con potencial de
sustitución a partir de las bases del programa, y propuso montos anuales de ahorro de
importaciones. En el año 2008 se incluyeron 360 productos con un ahorro estimado de
107’006.2 MCUC (MINCEX, Sustitución de Importaciones y Exportaciones de Bienes,
2008).
En el año 2010 se hizo una revisión metodológica de las bases del programa y se
reconoció la importancia de una adecuada conceptualización del término sustitución de
importaciones, quedando definida como:
“Se considerará Sustitución de Importaciones los productos que a partir del año
anterior, aumenten la producción nacional, reduzcan las importaciones, logrando
niveles de ahorro efectivo, que no requieran de capital de trabajo adicional y sean
aprobados por el MEP” (MINCEX, Sustitución de Importaciones y Exportaciones
de Bienes, 2008).
El potencial identificado para la sustitución de importaciones en un año se amplió a 1’900
millones de CUC anuales, dentro de los cuales estuvieron los siguientes productos por
sector:
35
Tabla 2.3: Productos potenciales a sustituir en sectores seleccionados.
Industria Básica:
Agroindustria:
Neumáticos
MU
186
Fertilizantes granulados
MTM
60
Productos de piscina

Arroz
MTM
400
Leche en polvo
MTM
40
M lts
400
Maíz
MTM
700
Pinturas, esmaltes y barnices
MM lts
10
Tomate
MTM
6
Cajas corrugadas
MMU
18
Frijoles
MTM
70
MU
530
Conductores eléctricos
MTM
12
Guantes quirúrgicos
MMU
11
Perfiles de aluminio
MTM
4
Pieles para botas
Mmts
795
Estructuras Metálicas
MTM
8
MU
446
Aires acondicionados
MU
70
MU
180
Industria Ligera:
Sideromecánica:
Muebles
Botas
Ropas de trabajo y uniformes
Detergentes y polvo industrial
MMU
2
MT
2
Acumuladores
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del (MINCEX, 2008).
En el balance realizado ese año se reconoció que el ahorro de sustitución de
importaciones real siempre había estado por debajo del plan, lo que se pone de
manifiesto en el Gráfico 2.1
Gráfico 2.1: ahorro de importaciones (MMP)
350
300
250
200
150
100
50
0
2007
2008
2009
Plan
2010
Real
Fuente: Fuente: Elaboración propia a partir de datos del MINCEX.
36
Los problemas fundamentales que incidieron en esta situación fueron (MINCEX, 2010):
-
La existencia de falta de integralidad en la organización de los ciclos productivos,
e inestabilidad en los parámetros de calidad que se logran.
-
La débil previsión y acción para asegurar con la antelación necesaria los
suministros, combinado con una insuficiente liquidez.
-
La metodología para la confección del Plan de Sustitución de Importaciones
presenta debilidades y existen errores conceptuales.
-
Los niveles de cuentas por cobrar vencidas en moneda extranjera.
-
No
se
aplican
reclamaciones
a
los
suministradores
nacionales
por
incumplimientos provocando indisciplina, atrasos y dificultades en las relaciones
comerciales inter empresariales.
-
No hubo suficiente integralidad en la planificación de la producción de alimentos,
que entre otros factores no tuvo en cuenta adecuadamente el pronóstico de
disponibilidad de agua. Lo cual provocó incumplimientos y obligó a realizar
importaciones adicionales.
-
Dilatado proceso de contratación e importación de los insumos.
-
Incapacidad de las empresas productoras para distribuir sus productos a los
clientes.
-
Demora en la ejecución de las inversiones.
A partir de ello se emprendieron un grupo de acciones dirigidas a mejorar la situación
para el período 2011-2015, entre ellas se destacaron:
 La concepción del Plan 2011-2015 toma como base la conciliación de las
posibilidades de la industria nacional para conformar el Plan de importación.
 El tratamiento integral para garantizar la cadena de valor, tanto en los productos
de exportación como para los de sustitución de importaciones.
 El establecimiento de un fondo administrado por el sistema bancario, para
financiar capital de trabajo o para proyectos territoriales que contribuyen al
mejoramiento de la base productiva.
37
 Se lograron certificar los precios de importaciones que fueron considerados en la
referencia del Plan de Sustitución de Importaciones. Se inició la emisión
sistemática del Boletín de Precios de Importación, que mantiene actualizados los
precios para mercancías y monedas, una herramienta decisiva para la gestión
comercial.
 Por primera vez se compatibilizó el Plan de Importaciones con los productos que
constituirían parte del Plan de Sustitución de Importaciones.
 La decisión de crear un Grupo de Trabajo que impulse el desarrollo del sector del
envase y embalaje.
 Se ejecuta el reordenamiento de las nomenclaturas autorizadas a las empresas
que realizan comercio exterior, en aras de lograr una concentración del poder de
compra y especialización.
 Se avanzó en la definición por los OACEs de una selección de productos en
fomento y su vinculación de empresas exportadoras con los suministradores.
 Se lograron 15 esquemas cerrados de financiamiento en nueve OACEs para la
sustitución de las importaciones.
 Fortalecimiento del trabajo a nivel territorial de los OACEs patrocinadores de las
producciones y del MINCEX.
 Acciones de capacitación a empresarios en territorios seleccionados integrando
al Instituto de Comercio Exterior, la colaboración de la ANEC, las Universidades,
Cámara de Comercio de las provincias y los Delegados del MINCEX.
 Analizar formas de estimulación de la producción y los servicios que puedan
contribuir a una sustitución efectiva de importaciones.
 A partir de los acuerdos adoptados en la Cumbre Cuba-Venezuela acrecentar la
gestión para potenciar las complementariedades productivas y de mercado,
rescatando tecnologías en la industria y asegurando las producciones para
desarrollar el intercambio comercial y la sustitución de importaciones.
 La entrega de tierras combinada con la elevación de precios al productor en
productos seleccionados, unido a medidas organizativas, de planificación y
racionalidad que incentivan a la base productiva.
38
 Se destaca el inicio del autoabastecimiento territorial de ganado porcino y vacuno
de forma coordinada con el MINAZ y MINAG con prioridad en las entregas al
MINTUR.
 Control sobre las cuentas por cobrar vencidas externas junto con el BCC
adoptando medidas y aportando un cambio en el accionar.
 Poner en práctica una planificación y control integrado de acciones entre las
direcciones funcionales de nuestro organismo, con todos los que participan en los
procesos, para propiciar el cumplimiento del plan de cada OACE, en la sustitución
de importaciones.
 Evaluar el sistema de aplicación o nuevas propuestas de esquemas cerrados
aprobados por el MEP, que sean fundamentados por una base productiva
sustentado en el aumento eficiente de su producción, su realización y su rotación
en aumento de ingresos.
 Dar continuidad con el MEP a la participación y propuestas sobre los estudios de
factibilidad en el Comité de Inversiones, cumpliendo con su cronograma aprobado.
Este concepto presenta algunos errores. Inicialmente, plantea que “se considerará
sustitución de importaciones los productos que aumenten la producción nacional…” lo
cual es correcto pero proponer que se “…reduzcan las importaciones…” sería incorrecto
porque como se explicó en el Capítulo 1 la sustitución de importaciones puede ser
efectiva incluso cuando aumentan las importaciones, siendo así en la generalidad de los
casos. Lo que resulta efectivo en un proceso de sustitución de importaciones es cuando
la producción nacional crece en mayor medida de lo que crecen las importaciones.
Básicamente, esto se refiere a que la producción nacional debe ganar mayor peso con
respecto al PIB que lo representado por las importaciones. ¿Por qué resultaría un error
este planteamiento? Pues bien, si resulta difícil tener un proceso de sustitución de
importaciones efectivo, resultaría prácticamente imposible que un país, y más uno como
Cuba, logre aumentar su producción nacional sin importar bienes intermedios en
cantidades mayores en un año en relación con el anterior.
Los lineamientos del VI Congreso del PCC aprobados en el año 2011 reconocen, entre
otros aspectos de la política económica, la importancia de la sustitución de
39
importaciones. Entre los 313 lineamientos hay 22 que hacen referencia de una forma u
otra al tema de la sustitución de importaciones. Dentro de los programas de mayor
importancia se encuentran el caso de los alimentos y los combustibles, por su peso en
la balanza comercial del país.
En los lineamientos referentes a la política exterior se expresa claramente la intención
de enfocar la economía para promover exportaciones y sustituir importaciones
efectivamente mediante el aprovechamiento de las capacidades del sector agrícola,
industrial, servicios y recursos humanos18. Sobre la inversión extranjera también se hace
referencia a la importancia de enfocarla hacia aquellas industrias no exportadoras pero
que si sustituyen importaciones.
2.3 Resultados recientes
El análisis de los resultados de esta política enfrenta el inconveniente de la poca
disponibilidad de informes públicos de los organismos involucrados, por lo que se realiza
a partir de informaciones dispersas de prensa y datos estadísticos de producciones
seleccionadas.
En el balance del primer semestre del año 2014, realizado por el Consejo de Ministros
se reconoció que: “… las políticas dirigidas a la sustitución en la importación de alimentos
por producciones nacionales –que potencialmente pueden cubrir el 60% del valor de lo
comprado en el exterior actualmente– no han dado los resultados esperados”
(Rodríguez, 2014).
Se reconoció la incidencia de factores organizativos de alta significación –tales como
precios de acopio poco estimulantes–, el peso decisivo que tiene el alto nivel de
descapitalización de la producción agropecuaria, cuya superación demanda fuertes
inversiones.
La producción de arroz en Cuba durante las últimas tres décadas ha sufrido altos y bajos.
Primeramente en la época del período especial en tiempo de paz se destinaron muchas
18
En el Lineamiento 87 sobre el comercio exterior, se hace referencia a estos sectores (pág. 17).
40
tierras que se dedicaban a la producción de arroz para la ganadería y otras actividades
necesarias en ese momento. Aunque se intentó mantener la infraestructura productora
de arroz, muchas de estas tierras no se pudieron dedicar a la producción de arroz
inmediatamente. Las afectaciones por desastres naturales y las sequias afectaron
fuertemente en años posteriores. La creación de mejores infraestructuras, silos de
almacenamientos, sistemas de riego y embalses de agua han permito mantener un
crecimiento estable en la producción de este producto (Mesa Redonda, (2013)).
En el caso del arroz consumo, aunque la mayor parte de este producto es importado, se
observa que existe un proceso de sustitución de importación (Gráfico 2.2), a pesar de
alguno incrementos en las importaciones, a partir del año 2005 se observa una tendencia
creciente en la producción y las importaciones describen una tendencia decreciente. Este
comportamiento es un claro ejemplo de la sustitución de importaciones.
Miles de toneladas
Gráfico 2.2: Arroz Consumo
800.0
700.0
600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Producido
Importado
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
Otros productos de la canasta de alimentos en que se han centrado los Lineamientos
serían el maíz y los frijoles los cuales muestran una tendencia creciente (Gráfico 2.3) en
sus producciones aunque aún no logran satisfacer la totalidad de la demanda interna.
41
Gráfico 2.3: Producción de Frijoles y Maíz
500,000
Toneladas
400,000
300,000
200,000
100,000
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
0
Frijoles
Maíz
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
Por otra parte, la ganadería ha experimentado serios reveses en cuanto a la producción
derivadas del ganado vacuno, tanto la leche, la entrega para sacrificios como el número
de cabezas de ganado va disminuyendo cada año como se observa en Gráfico 2.4.
Gráfico 2.4: Ganado Vacuno
6000
5000
4000
3000
2000
1000
0
1989199019911992199319941995199619971998199920002001200220032004200520062007200820092010
Leche (Mt)
Cabezas (M)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
Sin embargo, en el ganado Ovino y Caprino (Gráfico 2.5) si ha experimentado un
crecimiento fuerte y estable por lo que sí debería considerarse para sustituir
importaciones.
42
Gráfico 2.5: Ganado Caprino y Ovino
5,000.0
4,000.0
3,000.0
2,000.0
1,000.0
0.0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
Miles de cabezas de Ovino y Caprino
Toneladas de leche
Entrega a sacrificio (MT) peso en pie (se dividió el valor entre 10 para ajustar a la escala)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
La producción de petróleo crudo se ha mantenido estable sobre los 3 millones de
toneladas de crudos desde el año 2000. No obstante, en los años 2003 y 2004 se logró
un poco más de medio millón de toneladas de la media. En el 2009, se extrajo 300 mil
toneladas menos de lo habitual (Gráfico 2.6). Las importaciones del producto tuvieron un
incremento notable a partir del 2007 debido a los acuerdos comerciales en los marcos
del ALBA que incluyeron la re-exportación de los derivados.
Gráfico 2.6: Petróleo Crudo
Petróleo Crudo
6 000.0
5 000.0
4 000.0
3 000.0
2 000.0
1 000.0
.0
2000
2001
2002
2003
2004
2005
Importacion
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Produccion Nacional
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
43
La disminución de la alta dependencia del combustible importado para la generación
eléctrica tiene una alta prioridad en estos momentos. La política de sustitución de
importaciones en el campo energético supone reducir en 13% el costo de generación de
un KWH, que actualmente alcanza 0,211 dólares, a 0,183 en 2030. Para ello se proyecta
que para este último año el 24% de la electricidad que se consuma provenga de fuentes
de energía renovable, frente a 4,3% en el presente (Rodríguez, 2014).
Ello requerirá fuertes inversiones, incluyendo el aporte del capital extranjero, tomando en
cuenta que solo para desarrollar este programa se requieren 3 700 millones de dólares,
y en total habrá que invertir 6 200 millones para elevar la eficiencia del sistema
electroenergético nacional (Rodríquez, 2014).
A pesar de los resultados positivos alcanzados en estos sectores, a nivel de la economía
es difícil afirmar que se verificó un proceso de sustitución de importaciones, debido a los
cambios estructurales que se produjeron a partir de 1990, y el propio programa de
sustitución de importaciones impulsado desde 2007, el cual para disminuir las compras
externas de unos renglones ha demandado el incremento de otros.
Entre las deficiencias más importantes de este programa está la de orden metodológico,
pues la sustitución de información se mide en términos de ahorro absoluto y no de
disminución de la participación relativa de las importaciones en la oferta total, tal y como
quedó definido en el epígrafe 1.1 del capítulo 1.
Esto puede llevar a errores de evaluación ya que la variación del valor de las
importaciones puede responder a situaciones coyunturales externas, a aparición de
nuevos productos en el mercado internacional y a cambios estructurales en la producción
que no están vinculados a la sustitución de importaciones como tal. Por lo que resulta
necesario contar con indicadores de medición adecuados que permitan un acercamiento
más preciso a la sustitución efectiva.
44
Capitulo III: Medición del efecto sustitución de importaciones.
En el presente capítulo, se aplicarán las metodologías para medir el efecto de la
sustitución de importaciones en la economía cubana. Se ha estructurado en tres
epígrafes, en el primero se analizará el comportamiento de las importaciones y su
relación con el PIB. En el segundo epígrafe, se aplicarán las metodologías de las
importaciones teóricas y la descomposición de la demanda. Y un tercer epígrafe que, a
partir de la estimación de las elasticidades ingreso y precio de las importaciones,
identifica lo subperíodos donde se verificó sustitución de importaciones.
3.1 Evolución de las importaciones a partir del año 1990. Coeficiente de
importaciones a precios corrientes y precios constantes.
Después de haber alcanzado en 1989 el valor de importaciones más alto de su historia
(8’608.2 MM USD a precios corrientes)19, la economía cubana, impactada por la
desarticulación del campo socialista, enfrentó a partir de 1990 una contracción drástica
de los suministros externos: 70.4% en un período de cuatro años (1990-1993), lo que
significó retornar a un monto similar al de 1974. A partir de 1994, las compras externas
experimentaron un crecimiento sostenido a un ritmo promedio anual de 7.7% hasta el
año 2004. La coyuntura externa favorable permitió un crecimiento considerablemente
rápido en 2005-2008: 20.4% anual por lo que en 2008 se alcanzó un valor sin precedente
en la historia económica del país: 14’806.0 Millones de pesos (72% superior al nivel de
1989). Los efectos de la crisis iniciada en 2007, se tradujeron en una reducción del valor
corriente en 2009 y 2010 y a partir del 2011 se recuperó hasta alcanzar en el 2013 un
valor de 15’601.8 millones, niveles superiores de lo alcanzado en 2008. (Gráfico 3.1)
Los precios mantuvieron un crecimiento relativamente estable en el período 1990-2004
por lo que las variaciones en las importaciones corrientes se debieron mayormente a las
cantidades importadas. Este comportamiento cambió a partir del 2005 cuando los precios
tuvieron un alza muy acelerada por lo que el crecimiento del valor de las importaciones
se debió fundamentalmente a los precios, pues las cantidades importadas disminuyeron.
(Gráfico 3.1)
19
Tomado de (Quiñones N. , 2007)
45
Gráfico 3.1: Comportamiento de las Importaciones, PIB y los índices de precio,
cantidad y valor (a precios corrientes).
16000.0
80000
2
14000.0
70000
1.8
12000.0
60000
1.6
10000.0
50000
8000.0
40000
6000.0
30000
4000.0
20000
2000.0
10000
0.4
0
0.2
Iv
Ip
Iq
1.4
1.2
1
2012
2008
2010
2006
2002
2004
1998
2000
1994
1996
0
1992
2012
2010
2008
PIB Corriente MMP
0.6
1990
M Corrientes MMP
2006
2004
2002
2000
1998
1996
1994
1992
1990
0.0
0.8
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
Lo anteriormente planteado incidió en el comportamiento del coeficiente de importación.
El severo ajuste importador que experimentó la economía cubana, a inicios de los años
’90, provocó una abrupta reducción del coeficiente de importaciones. Este indicador,
entre 1990-94, tuvo una caída continua hasta un nivel mínimo de 14.5% a precios
corrientes y de 10.9% a precios constantes. A partir de 1994, el coeficiente se recuperó
ligeramente y tuvo valores muy similares, medido a precios corrientes y constantes pero,
en el 2008, se alejaron fuertemente aunque se vuelven a encontrar poco a poco en los
próximos años. (Gráfico 3.2)
Esto es debido a los altos precios de las importaciones con una acentuada caída en el
2009-2010, mientras que los precios internos (deflactor del PIB) mantuvieron una
dinámica creciente en el período 2005-2013. (Gráfico 3.3)
46
Gráfico 3.2: Coeficiente de Importación
Gráfico 3.3 Índice de precios1997=1
Corrientes
Constantes
Deflactor PIB
2012
2010
2008
2006
2004
2002
2000
1998
1996
0.6
1994
10%
1992
0.8
1990
15%
2012
1.0
2010
20%
2008
1.2
2006
25%
2004
1.4
2002
30%
2000
1.6
1998
35%
1996
1.8
1994
40%
1992
2.0
1990
45%
IPM
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
Así, desde el punto de vista empírico, es difícil validar un proceso de sustitución de
importaciones durante la recuperación experimentada por la economía a partir de 1994,
por lo cual se hace necesario un análisis más exhaustivo mediante las metodologías
descritas en el Capítulo I.
3.2 Aplicación de las metodologías: Importaciones teóricas y descomposición de
la demanda.
El efecto sustitución de importaciones, mediante la metodología de las importaciones
teóricas, se realizó de forma global20 utilizando la siguiente formulación:
𝑀̐𝑡 = (1 + 𝑃̂𝑚 )[𝑀𝑡−1 (1 + 𝑃𝐼̂𝐵)]
Los resultados obtenidos fueron contrastados con la metodología de la descomposición
de la demanda. Si bien el valor absoluto fue diferente, ambos métodos coincidieron en el
signo del efecto para cada año (positivo o negativo)
20
No se dispuso de la matriz insumo-producto para realizar el cálculo detallado por sectores.
47
En Gráfico 3.4, se muestran el efecto sustitución obtenido de ambas metodologías (con
barras) y el comportamiento de los incrementos del PIB y las importaciones a precios
corrientes (con líneas).
Como se aprecia en el Gráfico 3.4, en 1996 no se consiguió sustituir importaciones al
igual que en el ’98; en el ’97 sí se logró sustituir importaciones. En el período 1999-2002,
se observa un efecto sustitución de importaciones con una tendencia más fuerte en cada
año, pero ya para el 2003 se ve un período de 4 años en el que no se sustituyen
importaciones.
Miles de pesos
Gráfico 3.4: Relación efecto sustitución-Crecimiento PIB y M
5000
40
4000
20
3000
0
2000
-20
1000
-40
0
-60
-1000
-80
-2000
-100
-3000
-120
Teóricas
Chenery
ΔPIB
%
ΔM
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de (ONEI, 2009) y (ONEI, 2014).
El período 2007-2010 describe un comportamiento alternado entre valores positivos y
negativos del efecto sustitución de importaciones que termina con el año 2011 y 2012
donde se logra el efecto. La serie termina con efectos negativos en el último año. Esto
48
se debe a las fuertes variaciones en los crecimientos de las importaciones, ya que el PIB
mantuvo una tasa de crecimiento en niveles bajos de forma sostenida.
Se observa que en los años en los que el crecimiento del PIB supera el crecimiento de
las importaciones existe sustitución de importaciones (los resultados de ambas
metodologías arrojan resultados positivos). Por otra parte, aquellos años en que el
crecimiento de las importaciones supera el crecimiento del PIB no hay sustitución de
importaciones (en estos casos, los resultados obtenidos son negativos). De esta forma,
se corrobora que la sustitución de importaciones se basa en la premisa de que las
importaciones tendrán menor peso en la producción nacional al paso de cada año, o sea,
el crecimiento de las importaciones tendrá que ser menor que el crecimiento del PIB para
lograr el efecto sustitución.
3.3 Elasticidades: Modelo, recorrido de propensiones marginales y salida de los
márgenes de confianza.
El presente epígrafe realiza una aproximación a la respuesta de las cantidades
importadas ante las variaciones del ingreso y los precios a partir de su función de
demanda. Para ello, se seleccionó el enfoque de elasticidades, a partir de los siguientes
elementos: Cuba es una economía pequeña con escaso desarrollo del mercado de
capitales, existen reconstrucciones de series que permiten cumplir con las exigencias
estadísticas de este método y ha sido el enfoque aplicado para el estudio las
importaciones (con lo cual se pueden realizar análisis comparativos).
El análisis de las elasticidades se realizó a partir del modelo uniecuacional de la demanda
de importaciones. Teniendo en cuenta los estudios previos se ha seleccionado la forma
funcional exponencial con transformación logarítmica, ya que es la más apropiada para
la estimación de los flujos de comercio, y ofrece las ventajas de reducir los problemas de
heterocedasticidad (tienen varianza aproximadamente constantes) y sus estimadores
coinciden con las elasticidades (Islam & Hassan, 2004). Las estimaciones y contrastes
se realizaron con el auxilio del programa EViews 3.1.
Las series estadísticas cubanas se obtuvieron a partir de reconstrucciones parciales
realizadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Económicas (INIE) y el Ministerio
49
de Economía y Planificación (MEP) para el período 1960-89. Estos trabajos transfirieron
la información del Sistema de Balances de la Economía Nacional utilizado por los países
ex-socialistas al Sistema de Cuentas Nacionales. Este último sistema fue introducido en
Cuba desde inicios de los años ‘90 y desde entonces la información es publicada por la
Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
El modelo adoptado, en el análisis, parte de la formulación tradicional postulada por el
enfoque de elasticidades, de modo que la función de la demanda agregada para las
importaciones cubanas sería:
𝐿𝑀𝑡 = 𝛽0 + 𝛽1 𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 + 𝛽2 𝐿𝐼𝑃𝐷𝐸𝐹𝑡 + 𝜇𝑡
Las variables proxy utilizadas para la estimación de la demanda de importaciones son:
las importaciones a precios constantes de 1997 (LM), el PIB a precios constantes de
1997 (LPIB) y los precios relativos resultado del coeficiente del deflactor de las
importaciones y el deflactor de PIB, ambos con año base 1997 (LIPDEF). Las L denotan
que están expresadas en logaritmos.
Gráfico 3.5: Correlación de las importaciones con el PIB y los precios relativos.
LM vs. LIPDEF
9.4
9.4
9.2
9.2
9.0
9.0
8.8
8.8
LM
LM
LM vs. LPIB
8.6
8.6
8.4
8.4
8.2
8.2
8.0
8.0
7.8
9.6
9.8
10.0 10.2 10.4 10.6 10.8 11.0
7.8
-1.6
-1.2
LPIB
-0.8
-0.4
0.0
0.4
LIPDEF
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
Las variaciones de la serie de importaciones tuvieron una correlación alta y directa con
respecto a la serie del PIB (0.558) mientras que la correlación con la variable precio fue
baja e inversa (-0.180) lo cual concuerda con las predicciones teóricas que explican que
50
la demanda de importaciones tiene una relación positiva con el ingreso mientras que la
relación con los precios es negativa (Ver Anexo I). El hecho de que la relación de las
importaciones con los precios sea tan bajo se explica debido a la alta dependencia de la
economía cubana a la importación de alimentos y combustibles así como que, en quince
años de la muestra, predominó el comercio con países socialistas basado en acuerdos
gubernamentales de volúmenes de suministros mutuos (Quiñones N. , 2013).
Para descartar la existencia de multicolinealidad entre las variables explicativas, que
podrían impedir la estimación del modelo, se verificó que los coeficientes de correlación
parcial entre las variables explicativas (0,6217) resultara menor que el coeficiente de
correlación múltiple: 0,8751 (raíz cuadrada del coeficiente de determinación R2 del
modelo)21.
El modelo es de corte temporal y abarca el período 1975-2013. A partir del tamaño de la
muestra y de los resultados de los contrastes de exogeneidad de las variables, se adoptó
el enfoque de Engle-Granger para la estimación de la demanda de las importaciones de
largo plazo, que primero estima el modelo de regresión estático aplicando Mínimos
Cuadrados Ordinarios (en adelante MCO), y luego para obtener un estimado del vector
de cointegración22, realiza contrastes de raíz unitaria a los residuos. Una vez corroborado
que los residuos son estacionarios, se realizan los contrastes de especificación,
estabilidad y sobre las propiedades de los residuos para verificar que los parámetros del
modelo son eficientes, consistentes e insesgados.
3.3.1 Estimación de las elasticidades de largo plazo.
El análisis sigue dos pasos fundamentales. En el primero, se determina el orden de
integrabilidad de las variables, y luego se estiman las relaciones de largo plazo entre las
variables integradas de orden uno (I(1)) mediante el modelo estático. Posteriormente, se
contrasta el orden de integración de sus residuos para descartar la existencia de
relaciones espurias entre las variables del modelo, y se continúa perfeccionando el
21
Ver Anexo III.
22
Los parámetros β que establecen una relación estacionaria de largo plazo entre las variables no estacionarias del
modelo.
51
modelo hasta garantizar que cumpla las propiedades de un buen ajuste al proceso
generador de datos.
La identificación del orden de integración de las series se realizó a partir de los contrastes
no formales: la representación gráfica de las series en niveles y en diferencias, la función
de autocorrelación, los estadísticos Q de Box Pierce y Ljung Box; así como el d de Durbin
Watson (Mata 2004) y el formal, Dickey Fuller Aumentado.
Gráfico 3.6: Trayectoria de las variables de Importaciones.
En nivel
Importaciones
PIB
9.6
IP/deflactor del PIB
11.0
0. 4
10.8
9.2
0. 0
10.6
8.8
-0.4
10.4
10.2
8.4
-0.8
10.0
8.0
-1.2
9.8
7.6
75
9.6
80
85
90
95
LM
00
05
10
75
80
85
90
95
00
05
10
-1.6
75
LPIB
80
85
90
95
00
05
10
LI PD EF
En primeras diferencias
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
Las variables en niveles tienen una tendencia creciente, por lo que el valor medio y la
varianza aumentan con el transcurso del tiempo. Sin embargo, las primeras diferencias
fluctúan alrededor de la media (cero en este caso) y tienen una varianza finita, lo cual es
un indicador de series con raíz unitaria. Asimismo, se confirma la estrecha relación entre
las variables del sistema, pues las variaciones de las importaciones de los años 20052010 estuvieron asociado a las fluctuaciones de los precios, mientras que la disminución
de inicios de los años ‘90 respondió a la contracción del PIB (Gráfico 3.6).
52
Asimismo, las gráficas de las series en niveles y en diferencias apuntan hacia la
presencia de raíz unitaria, pues en niveles los valores medios y las varianzas varían en
el tiempo, mientras que en diferencias las medias fluctúan alrededor de cero por lo que
la varianza tiende a ser finita.
Los coeficientes de autocorrelación ρ calculan la correlación teórica entre los valores de
la serie en el período t y sus valores en t+k23. En los procesos estacionarios, a medida
que aumenta el número de retardos k, tienden a cero rápidamente24; mientras que en los
no estacionarios decaen muy lentamente (tienen memoria ilimitada por presentar un
componente tendencial). Las gráficas de sus valores se conocen por correlogramas.
El contraste de hipótesis del estadístico Q25 analiza en la hipótesis nula la probabilidad
de que los primeros T26 coeficientes ρ sean iguales a cero (la serie es estacionaria), y su
distribución es una χ2 con (T-k) grados de libertad. Si el estadístico supera el valor de la
tabla, se rechaza H(0) y la serie es un paseo aleatorio, o sea no estacionaria.
Según la propuesta de Sargan y Bhargava (1983), el estadístico d de Durbin Watson
también puede ser utilizado para detectar la presencia de una raíz unitaria en una serie
temporal. La idea consiste en aplicar el contraste sobre los residuos del siguiente modelo:
yt   0   t y si estuvieran correlacionados de forma perfecta (presentan una raíz
unitaria) el estadístico d tomará valor cero (Mahia 1999, página 19).
Así, la hipótesis a contrastar sería si el estadístico d toma un valor significativamente
distinto de cero. Su valor tiene la siguiente relación con el coeficiente ρ: d  2(1   ) , de
modo que ante la presencia de raíz unitaria, el valor de ρ se acercaría a 1 y el d a cero,
mientras que en las series estacionarias los valores serían ρ≈0 y d≈2 (Mahia 1999,
página 19).
23
El coeficiente relaciona la covarianza y las varianzas de una variable en dos momentos del tiempo, tal que:
 k  cov(xt , xt k )
var(xt ) var(xt k )
24
El descenso es exponencial porque las series estacionarias tienen memoria limitada.
25
Los contrastes Q propuestos por Box-Pierce: QBP  T
m
 ̂
k 11
2
k
y Ljung-Box: Q  T (T  2) m ˆ 2 T  k 
 k
LB
k 1
26
Número de coeficientes de correlación seleccionados para el correlograma (un tercio de las observaciones en
muestras pequeñas y un cuarto en muestras grandes).
53
Los contrastes de autocorrelación y del estadístico Q se realizaron para 13 retardos
(Tabla 3.1). Todos coincidieron al apuntar hacia la no estacionariedad de las tres series
pues el coeficiente ρ disminuyó lentamente. Las probabilidades asociadas al estadístico
Q resultaron fuertemente significativas (menores a 0,01) y los estadísticos DW fueron
más cercanos a cero que a dos (Ver Anexo II).
Tabla 3.1: Contrastes no formales sobre la estacionariedad de las series.
LM
Correlograma
LPIB
AC
Q-Stat
Prob
. |*******|
0.87
32.03
0.00
. |***** |
0.67
51.66
. |**** |
0.46
. |**
|
. |**
AC
Q-Stat
Prob
AC
Q-Stat
Prob
. |*******|
0.88
32.788
0.00
. |*******|
0.901
34.20
0.00
0.00
. |****** |
0.74
56.866
0.00
. |****** |
0.799
61.81
0.00
61.2
0.00
. |***** |
0.60
73.239
0.00
. |****** |
0.723
85.01
0.00
0.29
65.09
0.00
. |**** |
0.47
83.550
0.00
. |***** |
0.637
103.58
0.00
|
0.20
67.03
0.00
. |***
|
0.34
89.049
0.00
. |**** |
0.538
117.17
0.00
. |*.
|
0.10
67.55
0.00
. |**
|
0.19
90.964
0.00
. |***
|
0.451
127.05
0.00
. |.
|
0.01
67.55
0.00
. |*.
|
0.08
91.303
0.00
. |***
|
0.389
134.62
0.00
. *| .
|
-0.08
67.91
0.00
. |.
|
-0.01
91.322
0.00
. |***
|
0.333
140.34
0.00
. *| .
|
-0.15
69.13
0.00
. *| .
|
-0.09
91.77
0.00
. |**
|
0.267
144.1
0.00
.**| .
|
-0.21
71.62
0.00
. *| .
|
-0.12
92.69
0.00
. |**
|
0.216
146.7
0.00
.**| .
|
-0.29
76.53
0.00
. *| .
|
-0.14
93.91
0.00
. |*.
|
0.162
148.2
0.00
***| .
|
-0.37
84.72
0.00
. *| .
|
-0.15
95.33
0.00
. |*.
|
0.108
148.9
0.00
***| .
|
-0.43
96.45
0.00
. *| .
|
-0.15
96.84
0.00
. |.
|
0.061
149.1
0.00
DW: 0.200901
Correlograma
LIPDEF
DW: 0.055023
Correlograma
DW: 0.082248
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
El contraste formal, Dickey Fuller Aumentado (en lo adelante ADF), mediante la inclusión
de retardos (para asegurar que los residuos de las regresiones sean ruido blanco),
permite el análisis de procesos autorregresivos de orden mayor a uno y se basa en la
estimación de tres modelos que se diferencian por la presencia de componentes
determinísticos: intercepto y tendencia. El orden del contraste va desde el más general
(con intercepto y tendencia), al restringido (con intercepto) y finaliza en el más restringido
que sería un modelo puramente aleatorio (sin intercepto ni tendencia)27.
27
Esquema propuesto por Dolado et al (1990) y Perron (1990). Citados por Mahia 1999, página 49.
54
El contraste formal ADF (Tabla 3.2) coincidió con los anteriores al no rechazar la
presencia de raíz unitaria en las series LM y LPIB. Sin embargo, el modelo más
restringido la rechazó para la serie LIPDEF. Teniendo en cuenta que los otros contrastes
(Correlograma, DW, Q, modelos general y restringido) concordaron al señalar no
estacionariedad en esta última variable, se decidió continuar el análisis considerando a
las tres variables.
Tabla 3.2: Resultados del contraste ADF28.
Constante y
Serie
ADF
LM
0.212462
no
1
LPIB
1.292178
no
1
LIPDEF
-3.811637
no
2
D(LM)
-4.003790
no
0
D(LPIB)
-3.096770
no
0
Tendencia
Rezagos
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
De los resultados anteriores, se pasa a la estimación de las relaciones de largo plazo a
partir de un modelo que contiene tres variables integradas de orden uno. El modelo
resultante fue el siguiente:
𝐿𝑀𝑡 = −5.276 + 1.3411 ∗ 𝐿𝑃𝐼𝐵 − 0.695 ∗ 𝐿𝐼𝑃𝐷𝐸𝐹
(-4.012)
(10.618)
(-8.357)
El análisis del orden de integrabilidad del residuo de este modelo tuvo el objetivo de
conocer si sus variables están cointegradas. El contraste ADF29, realizado a los residuos,
permitió rechazar la presencia de raíz unitaria al 10%, lo cual indica que existe una
relación de largo plazo entre las variables del sistema con ese nivel de significación. (Ver
Cuadro 3.1).
Asimismo, el contraste de variables omitidas sobre los modelos marginales de LPIB y
LIPDEF permitió verificar la asignación adecuada de exogeneidad (débil) (Ver Anexo III)
28
29
El valor crítico para 5% de significación es de -1.950117
Sin tendencia e intercepto por definición.
55
a la variable LM, pues la variable endógena no resultó estadísticamente significativa en
la explicación de las exógenas (Cuadro 3.1).
Cuadro 3.1: Resultados de contrastes del modelo de largo plazo
Contraste ADF de los residuos del Contraste de Exogeneidad débil
modelo.
Valor del estadístico ADF
Valores críticos (n = 3, k
=
50)30
H(0)
-3.766
PROBABILIDAD
(VALOR)
10%
-3.73
5%
-4.11
LM no es
1%
-4.84
significativa
(dos retardos)
ESTADÍSTICO
1.219
0.230
-1.778
0.084
en modelo
marginal de
LPIB
LM no es
significativa
en modelo
marginal de
LIPDEF
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
Una primera aproximación al análisis de especificación se realizó a partir de los
resultados básicos de la estimación, el elevado coeficiente de autocorrelación en los
residuos: Durbin-Watson próximo a cero (0.840) (Anexo IV) es un indicio de omisión de
variables relevantes, por ejemplo cambios estructurales y de tendencias de las variables
del modelo.31 (Gujarati 2004, páginas 499-501).
La evaluación estadística de la estabilidad de los parámetros se realizó aplicando los
contrastes de residuos recursivos y de la suma acumulada de los residuos al cuadrado
(CusumQ). Ambos apuntaron hacia quiebres estructurales, pues las gráficas se salieron
30
31
Los valores críticos contenidos en Engle-Yoo, página 157.
Quiñones, 2012 incluyó un cambio de nivel.
56
de las bandas de confianza a inicio de los años ‘90 (período de crisis en la economía
cubana). (Gráfico 3.7)
Gráfico 3.7: Contraste de estabilidad de los parámetros período 1975-2013.
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
Para identificar las variables dummies a modelar este quiebre, se graficó la trayectoria
de la relación LM y LPIB en el Gráfico 3.8. Se puede apreciar que, a pesar de mostrar
una tendencia creciente con una pendiente de 0.684892 (lo cual indica que el PIB
aumenta en mayor medida que las importaciones), se deben introducir variables
dummies en el modelo para corregir el cambio estructural y el cambio de tendencia de
esta relación en el período de la muestra.
Gráfico 3.8
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años).
57
De acuerdo a la trayectoria mostrada, se introdujeron tres variables dummies al modelo,
la primera para describir el período 1975-1989 que se observa una tendencia creciente,
otra para el período especial (1990-1993), donde se observa una fuerte disminución de
las importaciones y del PIB, y la última sería el resto del período (1994-2013) donde los
ritmos de crecimientos son más elevados (Ver Anexo V). Así, de las versiones
consideradas para la estimación, la que logró el mejor ajuste fue:
𝐿𝑀 = 𝛽0 𝐷9093 + 𝛽1 𝐷9413 + 𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 + 𝛽2 𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 ∗ 𝐷9093 + 𝛽3 𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 ∗ 𝐷9413 + 𝛽4 𝐿𝐼𝑃𝐷𝐸𝐹𝑡 + 𝜇𝑡
𝐿𝑀 = −20.87𝐷9093 − 4.22 ∗ 𝐷9413 + 0.854𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 + 2.006𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 ∗ 𝐷9093
+ 0.384𝐿𝑃𝐼𝐵𝑡 ∗ 𝐷9413 − 0.321𝐿𝐼𝑃𝐷𝐸𝐹𝑡
Los parámetros asociados al PIB y a los precios tuvieron los signos esperados y
resultaron significativos en el modelo.
Al modelo se le realizaron los contrastes para validar la especificación, la estabilidad de
los
parámetros
y
las
propiedades
de
Gauss-Markov
para
los
residuos
(homocedasticidad, no autocorrelación, ausencia de correlación entre los errores y las
variables dependientes, valor esperado de la media condicional del error es igual a cero).
El contraste de Ramsey (1969), diseñado para detectar errores de especificación en
sentido amplio (variables omitidas, forma funcional incorrecta, correlación entre las
variables explicativas y los residuos), permitió corroborar que los coeficientes de las
variables adicionales no son diferentes de cero por lo que la forma funcional seleccionada
es la correcta. Asimismo, el contraste de variable redundante permitió verificar que los
parámetros asociados a LIPDEF y LPIB no son diferentes de cero y el CUSUMQ se
mantuvo dentro de las bandas de confianza. Todo lo anterior apuntó hacia la correcta
especificación del modelo y la estabilidad de sus parámetros. (Cuadro 3.2)
58
Cuadro 3.2: Contrastes de diagnóstico de los residuos.
Contraste
H(0)
Estadístico
Probabilidad
(valor)
Ramsey
Coeficientes δ de variables adicionadas no son
1.481
0,232
20.569
0,000
significativos
Variables
El coeficiente de la variable LIPDEF no es diferente
redundante
de cero.
Jarque Bera
Residuos tienen distribución normal
3.916
0.141
Breusch-
Ausencia de autocorrelación hasta el retardo h (2)
0.646
0,530
Residuos homocedásticos
0.565
0.457
Godfrey
ARCH
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años) .
El contraste de Jarque y Bera analiza la diferencia entre los coeficientes de asimetría y
apuntamiento de los residuos de la ecuación y los correspondientes a los de una
distribución normal. En este caso, la probabilidad asociada fue mayor del 5% por lo que
no se rechaza la hipótesis nula y se afirma que los residuos siguen una distribución
normal.
Para analizar la existencia de autocorrelación de los residuos, se emplearon tres
contrastes. El valor del estadístico Durbin-Watson (2.213)32 que osciló alrededor de dos.
Esto permitió corroborar no hay autocorrelación de primer orden. Asimismo, la prueba
32
Ver Anexo VI
59
Breusch-Godfrey rechaza la autocorrelación de cualquier orden inferior a dos. Y el
Correlograma de los residuos rechaza la autocorrelación hasta el residuo decimosexto.
El supuesto de comportamiento homocedástico se contrastó a través del test de ARCH
y como las probabilidades asociadas a los estadísticos fueron mayores del 5% no se
rechazó la hipótesis nula. Esto junto a los contrastes anteriores nos permite confirmar
que los residuos son gaussianos y el modelo es una adecuada aproximación al proceso
generador de datos (PGD) (Cuadro 3.3).
Cuadro 3.3: Resultados del modelo.
Variables
Coeficiente Probabilidad
LPIB
0.854920
0.0000
LPIB*D9093 2.006121
0.0000
LPIB*D9413 0.384919
0.0000
LIPDEF
-0.321358
0.0001
D9093
-20.87023
0.0000
D9413
-4.229682
0.0000
R2 Ajustado
0.928764
--
Akaike
-1.677140
--
Schwarz
-1.421207
--
DW
2.213267
--
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años) .
3.4 Análisis e interpretación de los resultados.
En el largo plazo, los factores de la demanda tienen el papel fundamental en la
determinación de las compras externas, pues el PIB y los precios relativos resultaron
significativos en su explicación. Los signos de los parámetros se correspondieron con las
predicciones teóricas. La respuesta ante las variaciones del PIB resultó elástica y
60
positiva, mientras que ante las variaciones de los precios fue inelástica y negativa (LPIB:
1.23933, LIPDEF: -0.321).
Estos resultados significan una alerta para el diseño de las políticas económicas, ya que
indica que las importaciones crecen más que proporcionalmente ante el crecimiento del
PIB. De manera que si esta situación se mantiene en el largo plazo, sin ajuste de los
precios, las cantidades importadas podrían sobrepasar el valor del PIB. Por otra parte, la
baja respuesta ante los precios indica que esta variable tiene muy baja incidencia en la
regulación de la demanda de importaciones.
La elasticidad ingreso varió a lo largo del período, y de acuerdo al Gráfico 3.8, se
identificaron tres subperíodos. El primero 1975-1989 arrojó una elasticidad promedio de
0.854920, es decir el crecimiento del PIB estuvo acompañado de aumentos
proporcionalmente menores de las importaciones. Esto se debe a la forma de
comercializar dentro del esquema de integración del CAME donde el monto de las
importaciones respondía esencialmente a los acuerdos suscritos y no del ingreso que
realmente se disponía. El segundo período (1990-1993) tuvo un valor de 2.861041, en
estos años de crisis la disminución de las importaciones fue más profunda que la caída
del PIB. En el período de recuperación 1994-2013, el valor del parámetro asciende a
1.240253 reflejando una nueva cualidad de la economía, ya que el crecimiento del PIB
demanda incrementos más que proporcionales de las importaciones.
A partir de esas elasticidades promedio por períodos se calcularon las propensiones
marginales anuales, según la metodología de Loría (2001), y se verificó que dichas
propensiones disminuyeron en el período inicial (1975-1989) de 0.33 hasta lograr el valor
de 0.21. En el período 1996-2002, pasó de 0.23 a 0.17 durante el desarrollo del sector
del turismo, por lo que en ambos se verificó un proceso de sustitución de importaciones
en la economía cubana. Sin embargo, los últimos años del estudio, esta propensión ha
aumentado hasta el valor de 0.25 y se ha mantenido los últimos años oscilando entre
0.24~0.25.
33
El cálculo de la elasticidad para el período 1975-2013 se logra sumando la elasticidad parcial que arroja LPIB
(0.854920) con la elasticidad del último período LPIB*D9413 (0.384919) debido a que la inclusión de las dummies
recogen estos períodos por separado.
61
Gráfico 3.9: trayectoria de las propensiones marginales a importar.
DM/DPIB
0.80
0.70
0.60
0.50
0.40
0.30
0.20
0.10
0.00
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ONEI (varios años).
El comportamiento en el tiempo de las elasticidades ingreso revela elementos
adicionales sobre los efectos de las medidas adoptadas para la sustitución de
importaciones a partir del año 2007. Para ello, se realizaron estimaciones recursivas a
través de MCO del modelo iniciándose por la muestra 1975-1996, repitiendo la
estimación añadiendo una observación en cada ocasión y asignando el valor del
parámetro al último año de la muestra parcial. (Gráfico 3.9)
Gráfico 3.10: Recorrido de la elasticidad ingreso de las importaciones.
Elasticidad Ingreso
2.40
2.20
2.00
1.80
1.60
1.40
1.20
1.00
199619971998199920002001200220032004200520062007200820092010201120122013
Fuente: Elaborado en EViews a partir de datos de la ONEI y el INIE (varios años) .
62
Analizando el Gráfico 3.10, se observa una disminución en las elasticidades ingreso
desde el 1996 (2.39) hasta lograr un mínimo en el año 2003 (1.15). Los años 2005 y 2006
aumentan este valor hasta 1.31. A partir del año 2007 mantiene una estabilidad en el
rango de 1.23 y 1.25 excepto el 2009 y 2010 que logró valores inferiores 1.2 debido al
ajuste de las importaciones.
A modo de resumen, todas las metodologías utilizadas coincidieron en identificar que en
el período 1999-2003 y los años 2007 y 2009 si se logró un efecto sustitución de
importaciones en la economía cubana y lo común en estos años fue la reducción de las
cantidades importadas. No obstante, las metodologías arrojaron resultados diferentes en
los años 2011 y 2012, a través de las teóricas y la descomposición de la demanda se
observó sustitución de importaciones pero el recorrido de las elasticidades mostró lo
contrario.
Esta diferencia en los resultados de las metodologías puede responder al hecho de que
la estimación del modelo de demanda permite separar el efecto que tiene el ingreso y los
precios sobre las cantidades importadas. En los años 2011 y 2012 las cantidades
importadas disminuyeron (el índice de cantidad pasó de 1.02 en 2010 a 0.87 en 2011 y
0.64 en 2012), pero la elasticidad ingreso se incrementó (desde 1.20 en el 2010 a 1.23
en 2011 y 2012), lo cual apunta a que el efecto precio fue el factor fundamental en la
disminución de las cantidades importadas. Por tanto en esos años no se verifico
sustitución de importaciones, y esto muestra la conveniencia de utilizar esta metodología
en el análisis de este proceso.
63
Conclusiones
Las metodologías identificadas permiten verificar si se ha concretado un proceso de
sustitución de importaciones a partir de las variaciones de la penetración d las
importaciones en la oferta total. La más completa es la metodología de Montuschi ya que
explica tres efectos: el “efecto sustitución puro” que describe los cambios en los
coeficientes de importación, el “efecto estructura” que describe los cambios estructurales
debido al incremento de la demanda final de bienes nacionales y el “efecto demanda
final” que no es atribuible a la sustitución de importaciones. Esta metodología no es
posible aplicarla en Cuba debido a que no se cuenta con una matriz insumo-producto
actualizada.
La metodología de las elasticidades de las importaciones permite aislar los efectos que
han tenido las variaciones de los ingresos y de los precios sobre las oscilaciones de las
cantidades importadas. Su aplicación tiene exigencias estadísticas pero permite un
acercamiento más preciso al efecto sustitución a través de la trayectoria de la elasticidad
ingreso.
Todas las metodologías utilizadas coincidieron en identificar que en el período 19992003 y los años 2007 y 2009 si se logró un efecto sustitución de importaciones en la
economía cubana y lo común en estos años fue la reducción de las cantidades
importadas. No obstante, las metodologías arrojaron resultados diferentes en los años
2011 y 2012, pues a través de las teóricas y la descomposición de la demanda se
observó sustitución de importaciones pero el recorrido de las elasticidades mostró lo
contrario.
Esta diferencia en los resultados de las metodologías puede responder al hecho de que
la estimación del modelo de demanda permite separar el efecto que tiene el ingreso y los
precios sobre las cantidades importadas. En los años 2011 y 2012 las cantidades
importadas disminuyeron (el índice de cantidad pasó de 1.02 en 2010 a 0.87 en 2011 y
0.64 en 2012), pero la elasticidad ingreso se incrementó (desde 1.20 en el 2010 a 1.23
en 2011 y 2012), lo cual apunta a que el efecto precio fue el factor fundamental en la
disminución de las cantidades importadas. Por tanto en esos años no se verifico
64
sustitución de importaciones y esto muestra la conveniencia de utilizar esta metodología
en el análisis de este proceso.
La elasticidad ingreso varió a lo largo del período y se identificaron tres subperíodos. El
primero 1975-1989 arrojó una elasticidad promedio de 0.85, es decir el crecimiento del
PIB estuvo acompañado de aumentos proporcionalmente menores de las importaciones,
debido a la forma de comercializar dentro del CAME donde el monto de las importaciones
respondía esencialmente a los acuerdos suscritos y no del ingreso que realmente se
disponía. En el segundo período (1990-1993) tuvo un valor de 2.86 pues, durante la
crisis, la disminución de las importaciones fue más profunda que la caída del PIB. En el
período de recuperación 1994-2013, el valor del parámetro ascendió a 1.24 reflejando
una nueva cualidad de la economía, ya que el crecimiento del PIB demanda incrementos
más que proporcionales de las importaciones.
65
Recomendaciones
Es necesario contar con una matriz Insumo-Producto actualizada para descomponer los
efectos de la sustitución de importaciones (puro, estructura y demanda final) a nivel de
sectores de la economía.
Enviar los resultados del trabajo a la Dirección de Importaciones del MINCEX para que
los tenga en cuenta en las definiciones metodológicas del Programa de sustitución de
importaciones.
Incluir el estudio de estas metodologías en el programa de formación profesional de
pregrado.
66
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68
Anexos34
Anexo I:
Matriz de correlación de las variables
LM
LPIB
LIPDEF
LM
1.000000
0.558285
-0.180753
LPIB
0.558285
1.000000
0.621727
LIPDEF
-0.180753
0.621727
1.000000
Anexo II:
LM=C
Dependent Variable: LM
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 11:15
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
8.722946
0.058500
149.1108
0.0000
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
0.000000
0.000000
0.365331
5.071736
-15.56097
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
8.722946
0.365331
0.849281
0.891936
0.200901
LPIB=C
Dependent Variable: LPIB
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 11:16
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
10.28279
0.047686
215.6368
0.0000
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
34
0.000000
0.000000
0.297797
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
10.28279
0.297797
0.440497
Todos los anexos son elaboración propia en EViews 3.1 a partir de datos de (ONEI) varios años
69
Sum squared resid
Log likelihood
3.369957
-7.589698
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
0.483153
0.055023
LIPDEF=C
Dependent Variable: LIPDEF
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 11:17
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
-0.299395
0.072426
-4.133802
0.0002
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
0.000000
0.000000
0.452301
7.773898
-23.88920
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
-0.299395
0.452301
1.276369
1.319025
0.082248
Anexo III:
Contrastes de Causalidad
Exogeneidad débil:
Dependent Variable: LPIB
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 13:04
Sample(adjusted): 1976 2013
Included observations: 38 after adjusting endpoints
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
LPIB(-1)
LM(-1)
0.131981
0.954061
0.042327
0.387053
0.043617
0.034711
0.340989
21.87373
1.219417
0.7352
0.0000
0.2308
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
Durbin-Watson stat
0.952487
0.949772
0.064679
0.146419
51.69886
0.979242
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
F-statistic
Prob(F-statistic)
10.29674
0.288596
-2.563098
-2.433815
350.8176
0.000000
70
Contrastes de Causalidad
Dependent Variable: LIPDEF
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 13:05
Sample(adjusted): 1976 2013
Included observations: 38 after adjusting endpoints
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
LIPDEF(-1)
LM(-1)
0.865352
0.897294
-0.099350
0.484078
0.044152
0.055851
1.787630
20.32298
-1.778854
0.0825
0.0000
0.0840
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
Durbin-Watson stat
0.928205
0.924102
0.119465
0.499519
28.38255
2.309823
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
F-statistic
Prob(F-statistic)
-0.275925
0.433637
-1.335924
-1.206640
226.2480
0.000000
Exogeneidad Fuerte:
Pairwise Granger Causality Tests
Date: 06/27/15 Time: 13:06
Sample: 1975 2013
Lags: 1
Null Hypothesis:
Obs
F-Statistic
Probability
DLPIB does not Granger Cause DLM
DLM does not Granger Cause DLPIB
37
0.06241
13.2097
0.80423
0.00091
DLIPDEF does not Granger Cause DLM
DLM does not Granger Cause DLIPDEF
37
0.16238
0.13799
0.68950
0.71260
DLIPDEF does not Granger Cause DLPIB
DLPIB does not Granger Cause DLIPDEF
37
1.53285
1.12055
0.22417
0.29726
71
Anexo IV:
Modelo de largo plazo
Dependent Variable: LM
Method: Least Squares
Date: 06/28/15 Time: 10:26
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
LPIB
LIPDEF
-5.276228
1.341182
-0.695007
1.314785
0.126312
0.083164
-4.012996
10.61802
-8.357031
0.0003
0.0000
0.0000
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
Durbin-Watson stat
0.765878
0.752871
0.181613
1.187404
12.75134
0.840987
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
F-statistic
Prob(F-statistic)
8.722946
0.365331
-0.500069
-0.372102
58.88304
0.000000
Anexo V: Modelos Probados
LM C D9093 D9413 D7589*LPIB D9093*LPIB D9413*LPIB D7589*LIPDEF
LM D7589 D9093 D9413 LPIB*D7589 LPIB*D9093 LPIB*D9413 LIPDEF
LM LIPDEF LPIB LPIB*D9093 LPIB*D9413 D9093 D9413
72
Anexo VI: contrastes del modelo estimado.
LM LIPDEF LPIB LPIB*D9093 LPIB*D9413 D9093 D9413
Dependent Variable: LM
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 14:14
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
LIPDEF
LPIB
LPIB*D9093
LPIB*D9413
D9093
D9413
-0.321358
0.854920
2.006121
0.384919
-20.87023
-4.229682
0.071556
0.005891
0.330569
0.074268
3.352530
0.772860
-4.490993
145.1239
6.068697
5.182820
-6.225217
-5.472763
0.0001
0.0000
0.0000
0.0000
0.0000
0.0000
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
0.938137
0.928764
0.097507
0.313754
38.70423
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
8.722946
0.365331
-1.677140
-1.421207
2.213267
Residuos del modelo
73
Anexo VII
Ramsey RESET Test:
F-statistic
Log likelihood ratio
1.481615
1.765163
Probability
Probability
0.232423
0.183982
Test Equation:
Dependent Variable: LM
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 15:02
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
LIPDEF
LPIB
LPIB*D9093
LPIB*D9413
D9093
D9413
FITTED^2
-0.386202
1.148905
3.532700
0.914636
-36.73387
-9.934545
-0.038194
0.088795
0.241594
1.296384
0.441390
13.45101
4.749203
0.031378
-4.349369
4.755530
2.725042
2.072174
-2.730938
-2.091834
-1.217216
0.0001
0.0000
0.0103
0.0464
0.0102
0.0445
0.2324
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
0.940874
0.929788
0.096804
0.299869
39.58681
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
8.722946
0.365331
-1.671118
-1.372530
2.051157
Anexo VIII
Redundant Variables: LIPDEF
F-statistic
Log likelihood ratio
20.16902
18.60176
Probability
Probability
0.000082
0.000016
Test Equation:
Dependent Variable: LM
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 15:05
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
LPIB
LPIB*D9093
LPIB*D9413
D9093
D9413
0.878904
2.039311
0.362428
-21.31207
-4.268849
0.003109
0.413279
0.092662
4.190593
0.966414
282.6656
4.934472
3.911276
-5.085694
-4.417205
0.0000
0.0000
0.0004
0.0000
0.0001
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
0.900327
0.888601
0.121935
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
8.722946
0.365331
-1.251454
74
Sum squared resid
Log likelihood
0.505514
29.40335
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
-1.038176
1.225875
Anexo IX
Date: 06/27/15 Time: 14:23
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Autocorrelation
Partial Correlation
. *| .
. *| .
. |.
.**| .
. |.
. |.
. |.
. |*.
. |.
. |*.
. *| .
. *| .
. |.
. *| .
. |**
. *| .
. *| .
. *| .
. |.
***| .
. *| .
. *| .
. *| .
. *| .
. *| .
. |*.
. *| .
. *| .
. *| .
. *| .
. |*.
.**| .
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|
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
AC
PAC
Q-Stat
Prob
-0.118
-0.126
0.001
-0.317
-0.001
-0.028
0.008
0.114
-0.019
0.145
-0.098
-0.156
0.012
-0.074
0.276
-0.133
-0.118
-0.142
-0.035
-0.352
-0.120
-0.186
-0.100
-0.081
-0.103
0.077
-0.120
-0.167
-0.129
-0.133
0.183
-0.252
0.5885
1.2788
1.2788
5.8756
5.8756
5.9136
5.9166
6.5878
6.6072
7.7648
8.3079
9.7460
9.7554
10.107
15.200
16.425
0.443
0.528
0.734
0.209
0.319
0.433
0.550
0.582
0.678
0.652
0.685
0.638
0.714
0.754
0.437
0.424
Anexo X
75
Anexo XI
Breusch-Godfrey Serial Correlation LM Test:
F-statistic
Obs*R-squared
0.646967
1.562522
Probability
Probability
0.530556
0.457828
Test Equation:
Dependent Variable: RESID
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 14:24
Presample missing value lagged residuals set to zero.
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
LIPDEF
LPIB
LPIB*D9093
LPIB*D9413
D9093
D9413
RESID(-1)
RESID(-2)
-0.019023
-0.001395
0.135333
-0.004863
-1.371026
0.067127
-0.179465
-0.148945
0.074555
0.006103
0.369555
0.075559
3.748772
0.788066
0.204507
0.178782
-0.255161
-0.228626
0.366204
-0.064365
-0.365727
0.085179
-0.877550
-0.833113
0.8003
0.8207
0.7167
0.9491
0.7171
0.9327
0.3869
0.4112
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
0.040065
-0.176695
0.098568
0.301182
39.50162
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
Durbin-Watson stat
0.000150
0.090866
-1.615468
-1.274225
2.007486
Anexo XII
White Heteroskedasticity Test:
F-statistic
Obs*R-squared
2.332036
17.72190
Probability
Probability
0.037910
0.059840
Test Equation:
Dependent Variable: RESID^2
Method: Least Squares
Date: 06/27/15 Time: 14:24
Sample: 1975 2013
Included observations: 39
Variable
Coefficient
Std. Error
t-Statistic
Prob.
C
LIPDEF
LIPDEF^2
LPIB
LPIB^2
LPIB*D9093
(LPIB*D9093)^2
LPIB*D9413
(LPIB*D9413)^2
1.895885
-0.002590
-0.029975
-0.297660
0.011104
11.41704
-0.563107
0.442341
-0.018153
10.14571
0.022801
0.024495
2.005089
0.099120
7.116623
0.350832
2.307311
0.113452
0.186866
-0.113597
-1.223750
-0.148452
0.112021
1.604278
-1.605061
0.191713
-0.160006
0.8531
0.9104
0.2312
0.8830
0.9116
0.1199
0.1197
0.8494
0.8740
76
D9093
D9413
R-squared
Adjusted R-squared
S.E. of regression
Sum squared resid
Log likelihood
Durbin-Watson stat
-57.84390
-2.628851
0.454408
0.259553
0.011519
0.003715
125.2110
2.806913
36.08855
11.73354
-1.602832
-0.224046
Mean dependent var
S.D. dependent var
Akaike info criterion
Schwarz criterion
F-statistic
Prob(F-statistic)
0.1202
0.8243
0.008045
0.013386
-5.856974
-5.387765
2.332036
0.037910
Anexo XIII
Anexo XIV
77
Descargar