¡Bienvenida la Apostilla al Uruguay!

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el observador
Miércoles 24 de octubre de 2012
pRofesionAles
impuesto y legal
¡Bienvenida la Apostilla
al Uruguay!
El pasado 14 de octubre de 2012 entró en vigencia la Apostilla de la Convención de La Haya para nuestro país
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dRA. esC. eRikA
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ecordemos que la Ley N°
18.836 de 15 de noviembre
de 2011 aprobó el Convenio Suprimiendo la Exigencia de
Legalización de los Documentos
Públicos Extranjeros, suscrito en
La Haya, el 5 de octubre de 1961,
conocido como “Convenio de la
Apostilla”.
Recientemente, el Poder Ejecutivo reglamentó ciertos aspectos
instrumentales con relación a la
Apostilla mediante el Decreto N°
322/012 de fecha 3 de octubre de
2012, que entró en vigencia el 14
de octubre de 2012.
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¿Qué es la Apostilla?
En la práctica la Apostilla se traduce en un simple sello, que tiene
forma de cuadro que contiene determinada información y que se
adhiere a un documento público
dándole autenticidad, a efectos
de su presentación en otro país
adherente al Convenio. El Convenio de la Apostilla dispone que
cada Estado Parte debe reconocer la eficacia jurídica de un documento público emitido en otro
Estado Parte cuando se encuentra
apostillado. El documento apostillado es, en consecuencia, reconocido en cualquiera de los países
que son parte del Convenio.
Cabe señalar que actualmente
más de cien países son parte del
mencionado Convenio, constituyéndose en uno de los convenios
internacionales que ha logrado
mayor número de ratificaciones.
¿Qué beneficios tiene
la Apostilla?
La Apostilla reemplaza las formalidades del sistema de legalización diplomática y consular
tRámite. La gestión para el
apostillado no necesariamente debe ser personal: puede
realizarla un familiar o un
tercero.
opoRtunidAd. El trámite
se realiza en el momento,
presentando el documento a
apostillar, abonar el arancel
correspondiente y retirar la
documentación apostillada.
vAlidez. La Apostilla no tiene
vencimiento.
ejemplos. Se pueden legalizar por esta vía documentos
notariales, exhortos internacionales, títulos universitarios,
certificados de antecedentes
judiciales, testimonios de
partidas, certificados de salud,
entre otros.
d. bAttiStE
de documentos en cadena, unificando los requisitos y eliminando formalismos a efectos de
facilitar la identificación de documentos públicos entre los países
signatarios. Ello implica que los
documentos apostillados serán
reconocidos en cualquiera de los
Estados Partes del Convenio, sin
necesidad de ningún otro tipo de
autenticación.
En definitiva, el apostillado
significa una reducción en los
costos de la autenticación de
documentos y una significativa
disminución de las formalidades
y demoras si lo comparamos con
el sistema de legalización consular en cadena, colocando a los
países que no son parte del Convenio en desventaja frente a los
que sí lo son.
El llamado Convenio de la
Apostilla suprime la
exigencia de legalización
de documentos
¿Qué sucede con los países que
no son parte del Convenio?
Se mantiene el sistema de legalización consular en cadena, tanto
para los documentos que provienen de otros países como para los
emitidos en países no miembros,
que deban ser reconocidos en
Estados que forman parte de la
Convención.
El sistema de legalización consular en cadena implica la presentación del documento ante varias
autoridades, incluyendo la auto-
ridad consular del país al que el
documento está designado.
Lo mismo ocurre en el caso de
documentos que son emitidos en
el extranjero y que deben surtir
efectos en nuestro país.
Dichos documentos deben
ser legalizados en el consulado
uruguayo del país donde fueron
emitidos (o el más cercano si no
hubiere consulado uruguayo en
dicho país), previo pasaje por el
organismo interno correspondiente, si fuere pertinente, y luego – una vez en Uruguay – deben
ser presentados ante el Ministerio de Relaciones Exteriores
(MRREE), culminando el trámite
de legalización.
La legalización consular en
cadena es un proceso bastante
costoso, y el tiempo que demanda
muchas veces se presenta como
un inconveniente que enlentece
el trámite para el que la legalización del documento es requerida.
Reglamentación
El Decreto antes citado designó
al Ministerio de Relaciones Exteriores como la autoridad competente en nuestro país para emitir
la Apostilla y fijó su costo en 121
U.I. (aproximadamente $ 300), el
que se actualizará anualmente.
En el nuevo régimen, los documentos que deben enviarse al
exterior no están exentos del previo pasaje por la Suprema Corte
de Justicia (documentos notariales) y el nuevo régimen tampoco
exime de su traducción al idioma
español a los que ingresen al Uruguay en otro idioma. l
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