La ALADI Y la integración comercial asimétrica en

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La ALADI Y la integración
comercial asimétrica en
Sudamérica
Didier Opertti'
Esta presentación debe ser precedida de algunas anotaciones del estado
actual de la ALAD 1.
La Asociación a partir del 18 de octubre del 2004, con la aproba­
ción de las Resoluciones 59, 60 Y61 por el Consejo de Ministros de la
ALADI se ha comprometido a establecer las bases para un Espacio Li­
bre de Comercio en la región, a la reestructura de la Secretaría Gene­
ral de la Asociación y a un tratamiento preferenciado por los países de
Menor Desarrollo Económico Relativo respectivamente.
Esta es la etapa en que se encuentra la ALADI al presente, en coor­
dinación permanente con los demás organismos de integración.
Por lo tanto la ponencia que a continuación se describe da cuenta
de los trabajos en curso desde una visión básicamente técnica, sin per­
juicio de reconocer por nuestra parte la cuestión incluye aspectos polí­
ticos, diplomáticos e institucionales que no podrán ser obviados en una
consideración más profunda del tema.
1. Antecedentes
1. En un seminario referido a los retos futuros para la integración su­
damericana los temas a abordar tienen una riqueza y una multipli­
cidad de aproximaciones.
Secretario Genera! de fa Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
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Didier Opertti
2.
De hecho, desde la perspectiva de la ALADI, sería posible incursionar en varios de ellos
puesto que forman parte de los Mandatos que orientan su accionar futuro en esta nue­
va etapa de la Asociación, iniciada a partir de las Resoluciones del Consejo de Minis­
tro de octubre recién pasado. La infraestructura física y de comunicaciones, el finan­
ciamiento de comercio intraregional y, por supuesto, la contribución del proceso de in­
tegración regional a la estabilidad y el proceso democrático, son parte de las actuales
tareas; no obstante, su énfasis debe ser remarcado en e futuro si se desea responder al
Mandato de los países miembros.
3. Asimismo, la integración comercial sudamericano no es un tema desconocido para la
Asociación; por el contrario, es parte de a construcción de un proceso de integración
que se encuentra en uno de sus primeros estadios (constitución de una zona de libre
comercio) y, por tanto, forma parte de acervo institucional acumulado.
4.
Basta recordar que en la actualidad se encuentran vigentes más de 68 acuerdos que re­
gulan las interrelaciones entre los países miembros. Entre ellos, aparte de los 19 que co­
rresponde al Art, 25 del TM 80 (con otros países y áreas de integración de América La­
tina), se distinguen los acuerdos intrarregionales, de los cuales 26 son de Preferencias
Fijas y 13 son de Acuerdos de Libre Comercio (ALC).
5. Tales acuerdos han generado redes de interrelaciones y comercio que involucran a los
países miembros, pero fundamentalmente, a los de la sub-región sudamericana. Sin ir
más lejos, con la inminente protocolización del ACE N° 58 (MERCOSUR-Perú), a
enero de 2006 estarán en situación de liberación amplia más de 80% de las partidas
arancelarias.
6.
Un ingrediente adicional en esta visión sudamericana, nos muestra que si se exceptúa
la relación Bolivia con Chile y, por supuesto, la participación de Guyana y Surinam
(que no son países miembros de la Asociación), todas las relaciones de comercio están
regidas por ALC; sin embargo, no existe todavía un área de libre comercio.
7.
Por su parte, los volúmenes de comercio, medidos por las exportaciones, que corres­
ponden a tales flujos ascendieron a casi 48 .000 millones de dólares en el año 2004; es­
to significa que alrededor del 85% del comercio intraregional, se realiza al interior de
la sub-región sudamericana.
11. El tratado de Montevideo y los tratamientos diferenciales
8. En el marco de la ALADI el Tratado de Montevideo 1980 (TM 80) es el instrumento pa­
ra avanzar en el proceso de integración regional. Su objetivo es promover el desarrollo eco­
nómico y social armónico de la región y constituir un mercado común latinoamericano.
9.
El TM 80 define un conjunto de principios para alcanzar e objetivo final. Entre ellos
se debe considerar los Tratamientos Diferenciales que, considerando las características
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económicas-estructurales de los países, establecen la existencia de tres categorías: entre
ellos los países de menor desarrollo relativo (PMDER)
10. El estatuto PMDER, cuya denominación proviene del Tratado de Montevideo de 1960
que creó la ALALC, está consagrado en la Resolución 6 del Consejo de Ministros de
la ALALC y, por tanto, incorporando al ordenamiento jurídico del TM 80. Allí se de­
fine que tienen esa categoría Bolivia, Ecuador y Paraguay.
11. Los mecanismos establecidos para avanzar en la creación de un área de preferencias
económicas son la Preferencia Arancelaria Regional (PAR); los Acuerdos de Alcance
Regional (AAR); los Acuerdos de Alcance Parcial (AAP) y, específicamente para los
PMDER, las Nóminas de Apertura de Mercados (NAM).
12. En la perspectiva de los tratamientos diferenciales, en su capítulo II, el TM 80 incor­
pora el Sistema de Apoyo a los PMDER que básicamente, establece lo siguiente:
a) que las condiciones de la participación de los PMDER en el proceso de integra­
ción que estarán basadas en la no reciprocidad y cooperación comunitaria;
b) que los países miembros también establecerán a apertura de los mercados, concer­
tando programas y otras modalidades específicas de la cooperación;
e) que las acciones a favor de los PMDER se concretarán a través de los AAR y AAP.
A fin de asegurar la eficacia de estos acuerdos los países miembros deberán forma­
lizar normas para preservar las preferencias, eliminar las restricciones no arancela­
rias y la aplicación de cláusulas de salvaguarda;
d) que cada uno de los países miembros negociaran programas especiales de coope­
ración con los PMDER;
e) que para facilitar el aprovechamiento de las desgravaciones arancelarias, los países
miembros podrán establecer programas y acciones de cooperación con los PM­
DER en las áreas de pre-inversión, financiamiento y tecnología.
f)
Sin perjuicio de lo anterior, se podrán establecer acciones de cooperación colecti­
va y parcial para compensar la situación desventajosa de los países mediterráneos;
y
g) Que los países miembros procurarán otorgar facilidades para el establecimiento en
sus territorios de zonas, depósitos o puertos francos u otras facilidades administra­
tivas a favor de los países mediterráneos.
III. Los tratamientos diferenciales en el proceso de integración regional
13. La vigencia de la PAR: durante la primera década de la ALADI era el único mecanismo re­
gional de amplia cobertura, en el que todos los países reciben y otorgan preferencias. Entre
otras cosas, su funcionamiento consideraba tratamientos diferenciales para los PMDER.
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14. La superación de la PAR por los ALC: en base a la PAR se acordó la profundización
sucesiva de las preferencias a través de tiempo. No obstante, dados los cambios ocurri­
dos en el ámbito de la economía internacional, como a las nuevas formas que fueron
adoptando las negociaciones entre los países. Este mecanismo, que llegó a una prefe­
rencia básica de 20 %, fue perdiendo importancia en el comercio intraregional, en es­
pecial con la suscripción de Acuerdos de Libre Comercio (ALC) entre diferentes paí­
ses de la región.
15. La NAM, que en su creación constituyeron el eje del sistema de Apoyo a los PMDER,
aunque se tradujeron en listas concretas de apertura de mercados no alcanzaron los
efectos esperados, o que llevó a su congelamiento. Ello se explica por tres razones bá­
SICas:
a.
los ítems otorgados por los países miembros no permitieron la conformación de
una lista única, por lo que no se generó un verdadero mercado ampliado para los
países beneficiarios;
b.
el bajo aprovechamiento por parte de los PMDER de tales nóminas, lo cual es­
tá vinculado a cuestiones de carácter estructural y de diseño de políticas de ta­
les países;
c. La suscripción de los ALC ya mencionados en las negociaciones intrarregionales.
16. Los restantes instrumentos relacionados con el Sistema de Apoyo a los PMDER han
jugado un carácter complementario, pero en la medida que los que eran cruciales pa­
ra atacar la cuestión de las asimetrías tuvieron un rol limitado, los efectos de estos úl­
timos tampoco han contribuido de manera decisiva a la incorporación de los PMDER
en el comercio interregional.
17. Entre ellos se cuentan los programas especiales de cooperación y, por otro lado los pro­
gramas y acciones de cooperación en áreas definidas que han sido llevado a cabo por
la Secretaría de la ALADI. Solo a modo de ejemplo, cabe mencionar que en el perío­
do 1990-2003 se realizaron 334 estudios y 437 proyectos de cooperación técnica a fa­
vor de los PMDER.
18. A partir de la década de los 90 el proceso de integración entra en una nueva etapa, ca­
racterizada por la suscripción de los Acuerdos de Libre Comercio (ALC), que poste­
riormente dan lugar a una compleja red de interrelaciones. ES más, es a partir de estos
LAC que se verifica la profundización del proceso de integración regional, cuya carac­
terística esencial hasta el presente ha sido la de avanzar por la vía parcial, en desmedro
de la regional.
19. De esta manera, los tratamientos diferenciales quedan supeditados a la lógica econó­
mica vigente en la región que, entre otras cosas, se traduce en un cambio radical en la
política comercial en el que prevalecen: la reciprocidad, la cobertura universal del pro­
ceso de desgravación, la presencia de cronogramas de desgravación, listas de excepcio­
nes reducidas e incorporaron de nuevas disciplinas.
La ALADI Y la inregración comercial asirnérrica en Sudamérica
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20. En los hechos se produce un punto de inflexión en relación a lo planteado en el TM
80, en especial en lo que se refiere al principio de no reciprocidad. De este modo el tra­
tamiento especial y diferenciado empieza a manifestarse en una mayor flexibilidad pa­
ra cumplir el programa de liberación, lo cual se manifiesta en diferentes ámbitos, en­
tre los que destacan:
a.
Menor número de ítems incluido en liberación inmediata;
b.
Mayores niveles preferenciales iniciales;
c.
Cronogramas más largos;
d.
Ororgamiento de preferencias con cadencias más pausadas;
e.
Mayor número de excepciones;
f
Mayor flexibilidad en la aplicación de normas de comercio.
21. El ejemplo paradigmático de tal cambio es la suscripción del ACE N° 18 (MERCO­
SUR), el cual incorpora estos nuevos parámetros a la negociación. En relación al tema
de las asimetrías, la idea prevaleciente al momento de su fundación era que la profun­
didad del proceso de liberación comercial generaría beneficios generalizados, que no re­
q uerirían tratamientos preferenciales.
22. Cabe recordar un hecho político que también contribuyó a legitimar la ausencia
de dichos tratamientos. Este se refiere al grado de avance en las conversaciones y
acuerdos entre los dos socas mayores y a la consecuente tardía incorporación de Pa­
raguay y Uruguaya un proceso que, de alguna manera, tenía sus parámetros defi­
nidos. Lo relevante es que aquéllos sentaron las bases para los ALC suscritos pos­
teriormente, que considerarán las asimetrías en los términos ya mencionados para
esros acuerdos.
23. Esta es una tendencia, que perdura hasta el presente, se encuentra también en los tra­
tamientos preferenciales acordados en la suscripción del ACE N° 59 (CAN (3)-MER­
COSUR), protocolizado a inicios de este año. Entre otros, cabe mencionar el progra­
ma de liberación comercial yel cumplimiento del porcentaje de contenido regional re­
ferido a las normas de origen. En ambos caos se consideran, de manera especial, las si­
tuaciones de Ecuador y Paraguay.
24. No obstante, cabe decir que los tropiezos experimentados en el seno del MERCOSUR
a partir de fines de la década de los 90 y sus efectos sobre los países menores, han pues­
to la discusión sobre las asimetrías en el marco de la profundización del proceso de in­
tegración. Ello adquiere reconocimiento a nivel gubernamental como un tema de in­
terés común a partir de la Cumbre de Asunción en 1993, lo cual se traduce en una de­
cisión explicita con la reciente creación del Fondo para la Convergencia Estructural del
MERCOSUR (FOCEM).
25. En este marco es preciso reconocer que el FOCEM, tanto por los recursos dedicados
(en momentos de restricciones presupuestarias generalizadas), como por la cornposi­
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ción de sus gastos, constituye un punto de inflexión en la visión sobre las asimetrías y
su superación.
26. En especial conviene detenerse en la correlación que se busca alcanzar a través del funcionamiento del FOCEM, directamente ligada con medidas para avanzar en el proceso de desarrollo, en el cual se entiende a los países miembros como una región, atacando además, las disparidades al interior de cada uno de ellos. El financiamiento de los
programas que lo componen son una clara intención en ese sentido, a saber: la promoción de la convergencia estructural; el desarrollo de la competitividad, la promoción de
la cohesión social en la economía menores y regiones menos desarrolladas y apoyar el
funcionamiento de la institucionalidad para fortalecer el proceso de integración.
VI. Los tratamientos diferenciales en la conformación
del Espacio de Libre Comercio (ELC)
27. La Resolución 59 del XII Consejo de Ministros de la ALADI contiene el Mandato para profundizar del proceso de integración al interior de la Asociación, recomendado:
"La adopción de medidas destinada a la implementación de un programa para la conformación progresiva de un Espacio de Libre Comercio en la ALADI, a partir de las
bases contenidas en la presente Resolución".
28. Este mandato define las tareas fundamentales de hoy y en los próximos años, senda sus
parámetros los siguientes:
a. profundizar los ALe ya suscritos;
b. contribuir a la transformación de los Acuerdos de Preferencias Fijas en ALC;
c. propiciar la armonización de las disciplinas necesarias para la conformación de di-
cho ELC;
d. incorporar normas y disciplinas que contribuyan a complementar y potenciar dicho
ELe.
29. Paralelamente, entre los componentes a ser considerados para el desarrollo del ELe,
aparte del acceso a mercados y el establecimiento de normas y disciplinas comunes, se
incluye explícitamente el apoyo a los PMDER.
30. Específicamente, se incorpora un acápite en el cual se subraya que: "es necesario fortalecer el Sistema de Apoyo a los PMDER, enfatizando su carácter sistémico, con el objeto de incrementar la participación de los PMDER en los flujos del comercio intraregional y facilitar su acceso al mercado de los países miembros".
31. El mismo acápite entrega orientaciones para avanzar en este objetivo, lo cual es un insumo importante para elaborar una propuesta orientada a satisfacer el mandato de los
Ministros ya mencionados. Dice la resolución: "La cooperación comprenda en el Sis-
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tema de Apoyo debe ser profundizada con el fin de lograr un desarrollo armónico y
equilibrado, así como un aumento de la productividad y la competitividad de las economías de los PMDER".
32. El camino a seguir para responder al Mandato de la Resolución 59 (XII) está proceso,
por lo que por ahora solo es posible esbozar algunas líneas orientadas a definir acciones para enfrentar las asimetrías existentes.
33. En primer lugar correspondería destacar la importancia de los dos componentes básicos para el desarrollo del ELC, que s bien involucran a todos los países miembros, son
esenciales para los países pequeños y, concretamente, para los PMDER.
34. Nos referimos, en primer lugar, a asegurar el acceso amplio y universal a los mercados,
en plazos, modalidades y mecanismos acordados en una perspectiva convergente por
los países miembros. En segundo lugar, y no menos importante, al establecimiento de
normas y disciplinas para facilitar y estimular el comercio. Estas, no obstante su carácter común, deben tener incorporados mecanismos de flexibilidad para facilitar su puesta en práctica por parte de los PMDER.
35. Lo anterior, referido al ámbito de la profundización de la integración, implica, por un
lado, la generación de certidumbre comercial y de negocios con compromisos respecto de las reglas y disciplinas vigentes y, por otro lado, a la institucionalización de tales
normas, ya sea en su generación, seguimiento, internalización y cumplimiento.
36. En lo referido al Sistema de Apoyo a los PMDER específicamente, parece necesario remitirse a la Resolución 61 del Consejo de Ministros como las evaluaciones realizadas
por la Secretaría en ese sentido, las cuales entregan elementos valiosos para diseñar una
propuesta.
37. Dicha resolución, entre otras cuestiones, encomienda adoptar medidas para desarrollar
y proponer mecanismos adicionales que garanticen la certidumbre y permanencia de
las preferencias recibidas; evaluar periódicamente el sistema de tratamiento preferencial
de los PMDER; apoyar proyectos e iniciativas regionales y sub-regionales de integración física que favorezca a los PMDER.
38. Cabe destacar además, que tanto la Resolución 61 como los estudios realizados por la
Secretaría concientes de que los factores exógenos limitan una mejor inserción internacional y regional, centran sus propuestas en la orientar los programas de cooperación a
favor de los PMDER en el mejoramiento de su productividad y competitividad.
39. Es así que dichos estudios muestran que las dificultades endógenas que enfrentan los
PMDER para insertarse en forma dinámica en el comercio internacional e intraregional están directamente relacionados con el escaso desarrollo de la competitividad de dichos países. Por tanto, las propuestas futuras deberían estar orientadas a superar los
problemas derivados de tal situación.
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40. En lo macroeconómico, avanzar en la superación de la actual inserción internacional,
basada en cornrnodiries y en una débil integración de las cadenas productivas. Ello hace necesaria la definición concertada de una estrategia nacional de desarrollo económico social, con un estado capaz de liderarla en una amplia concertación con el sector
privado y, por otro lado, con el reforzamiento de la institucionalidad económica, jurídica y política.
41. En lo microeconómico, las bajas tasas de inversión, acompañadas de una escasa incorporación de tecnología a los procesos productivos, la baja interacción entre la política
educacional y la tecnológica, los limitados niveles educativos de la fuerza de trabajo, de
elevada informalidad y de una deficiente gestión empresarial deben ser combatidas con
medidas ad hoc que-entre arras-incluyen incentivos a nuevas inversiones, mediante la
generación de un marco adecuado para su desenvolvimiento.
42. En lo que se refiere a la política comercial, se requiere diversificar las exportaciones,
tanto en los que se refiere a producros como a mercados, a lo cual contribuyen las medidas propuestas anteriormente, pero que deben r acompañadas del fortalecimiento de
un esquema de promoción y de incentivos a las exportaciones.
43. Las deficiencias de la infraestructura física y de servicios es otro elemento que afecta la
competitividad sistémica, por lo que se hace necesario impulsar medidas que permitan
reducir los costos de rransporte y de telecomunicaciones y avanzar en la diversificación
de la marriz energética de los países.
44. Finalmente, el marco legal e institucional constituye arra rraba para lograr mejoras en
la competitividad; en especial en los que se refiere al marco normativo e institucional
de comercio exterior; la complejidad jurídica del régimen laboral; las deficiencias del
sistema tributario; y la debilidad de la participación del secror privado en las decisiones fundamentales.
45. Esros elementos, referidos a la situación interna de los PMDER así como aquellos dedicados a la profundización del ELC deberán ser orientadoras de los esfuerzos de la
Asociación para, de esta manera, cumplir con los Mandaros emanados de los Ministros, en octubre del año pasado. La envergadura de estas tareas no es menor, pero dada la voluntad política de los países miembros para enfrentarlos, la Secretaría General
como el organismo técnico encargado de llevarlos adelante, tiene un desafío y una obligación: buscar las formas para conseguir esros objetivos.
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