Índice de Contrapulsación Arterial a partir del Análisis de la Onda

Anuncio
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
Índice de Contrapulsación Arterial a partir del Análisis
de la Onda de Presión Aórtica
JUAN M. CAMUS a, EDMUNDO I. C. FISCHER a,b, GUIDO NICOLINI a,
JAVIER GIUNTA a Y MARCELO R. RISK c
a
Universidad Favaloro, Buenos Aires, Argentina
b
CONICET, Argentina
c
Centro de Procesamiento de Señales e Imágenes,
Facultad Regional Buenos Aires, Universidad Tecnológica Nacional, Argentina
Introducción
La sangre humana viaja por un circuito en serie formado por venas y arterias,
impulsada por el corazón, una bomba física formada por tejido muscular
miocárdico. Desde una cavidad cardiaca llamada ventrículo izquierdo, la sangre
pasa a la arteria aorta y mantiene un régimen de presiones que ciclan
periódicamente (1.4 Hz). Ver Figura 1. Cuando hay una insuficiencia cardiaca el
corazón no es capaz de impulsar la sangre y si no se puede corregir con
medicamentos es preciso usar dispositivos mecánicos.
La contrapulsación es un tratamiento utilizado en la insuficiencia cardiaca
refractaria al tratamiento farmacológico. Consiste en lograr un aumento de presión
arterial luego del cierre de la válvula aórtica (conecta el ventrículo izquierdo con
la arteria aorta), con lo cual se consigue aumento del flujo sanguíneo en arterias
torácicas abdominales y en las arterias coronarias. Por otro lado, se tiene un efecto
beneficioso al disminuir la impedancia aórtica, que redunda en un aumento de la
función de bomba y en una disminución de la demanda miocárdica de oxígeno.
Ver Figura 1.
mm Hg
120
*
*
*
*
*
*
*
80
40
0
tiempo
Figura 1: Trazado de presión aórtica contrapulsado 1:2. Los aumentos de presión
diastólica (*) generan disminuciones de la presión de fin de diástole y del pico
sistólico siguiente.
313
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
A pesar de lo masivo de su utilización, la eficacia de la contrapulsación es
medida con índices indirectos tales como el aumento de la perfusión periférica, la
diuresis y otros parámetros hemodinámicas. En experimentación básica existe un
índice que permite la objetivización de la contrapulsación denominado índice de
viabilidad subendocárdica calculado como el cociente DPTI/TTI (diastolic
pressure time index/tension time index). Este índice fue desarrollado por
Buckberg (Buckberg 1972). Este índice es muy preciso y eficaz, pero tiene el
inconveniente que necesita de la presión ventricular izquierda y por ello no es
práctico en clínica y mucho menos en pacientes ambulatorios.
En el laboratorio de asistencia circulatoria de la Universidad Favaloro se
desarrolló un índice de contrapulsación arterial que permite obtener valores
cuantitativos analizando las áreas bajo la onda de presión aórtica. Este índice fue
llamado DABAC/SABAC (Diastolic Area Beneath Aortic Curve/Systolic Area
Beneath Aortic Curve). No obstante la demostración de una alta correlación con
datos experimentales, no existe experiencia clínica reportada en la que se haya
usado este método para evaluar la eficacia de la contrapulsación intraaórtica.
Señal de presión aórtica
El elemento impulsor de la sangre es el corazón, órgano contráctil formado
por cuatro cavidades. El ventrículo izquierdo impulsa la sangre oxigenada, a
través de la válvula aórtica, hacia la arteria aorta, la cual se va ramificando
sucesivamente hasta llegar al nivel de arteriolas y finalmente de capilares. Es a
nivel de éstos que la sangre libera oxígeno y nutrientes y capta dióxido de carbono
y desechos. Luego, los capilares se unen para formar vénulas y éstas últimas dan
origen a venas que desembocan en las venas cavas superior e inferior, a través de
las cuales la sangre es conducida de regreso al corazón, entrando a su aurícula
derecha, de donde pasa al ventrículo derecho, cuya contracción la impulsa, hacia
los pulmones, a través de la arteria pulmonar. En los pulmones la sangre se
oxigena y vuelve a la aurícula izquierda del corazón a través de la vena pulmonar.
De allí pasa al ventrículo izquierdo y un nuevo ciclo se inicia (Cingolani 1993).
Las cavidades del corazón son contráctiles, y el ventrículo izquierdo no es la
excepción. Éste presenta fases alternativas de contracción (sístole) y relajación
(diástole). La Figura 2 representa la evolución temporal de la presión dentro del
ventrículo izquierdo. Puede verse que la misma fluctúa entre un valor máximo
cercano a los 120 Mm. Hg. durante la sístole y se hace prácticamente 0 durante la
diástole.
Características de la Onda de Presión Aórtica.
La Figura 2 muestra la presión arterial registrada en la raíz aórtica. La primera
observación que puede hacerse es que ésta varía entre 120 mmHg. (valor
sistólico) y 80 mmHg. (valor diastólico) aproximadamente, es decir que las
componentes de alta frecuencia han sido filtradas.
314
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
Este efecto de filtrado se debe a las propiedades elásticas de la pared aórtica,
la cual durante la sístole ventricular recibe volumen proveniente del ventrículo y
almacena energía que durante la diástole transmite a la sangre (Fischer 2000).
Esta característica de la aorta de poder recibir grandes volúmenes de sangre con
cambios de presión menores se evalúa a través del valor de la compliance. La
compliance representa la distensibilidad volumétrica de las arterias, es decir la
capacidad de las arterias de aumentar su volumen frente a cambios de presión
(Simón 1984).
Figura 2: Índice DPTI/TTI. En negro se observa la señal de presión ventricular y
en gris la señal de presión aórtica. Los latidos contrapulsados se indican con *.
Esta característica atenúa las pulsaciones del flujo que eyecta el corazón,
haciendo que el flujo a nivel de los capilares sea continuo.
El sistema arterial puede ser analizado como una línea de transmisión a lo
largo de la cual la onda de presión es amortiguada y sufre sucesivas reflexiones.
Las reflexiones se producen en todos los puntos de bifurcación y/o cambio de
diámetro; sin embargo está generalmente aceptado que la mayor reflexión se
produce a nivel de las arteriolas, ya que es allí donde se concentra la resistencia
del sistema arterial (O’Rourke 1982).
En la Figura 3 y en los latidos no contrapulsados de la Figura 2, puede verse
que la onda de presión aórtica está formada por una primera cresta, debida a la
eyección ventricular (onda eyectiva), seguida por la incisura dicrótica, la cual se
debe al cierre de la válvula aórtica; a continuación, aparece la onda reflejada
debida a la reflexión de la onda eyectiva y finalmente una caída exponencial de la
presión (O’ Rourke 1982).
La mayor parte de la energía de la onda de presión arterial está presente en los
componentes frecuenciales que van desde la frecuencia fundamental, que es la
frecuencia cardiaca (algo más de 1 Hz en reposo) hasta las armónicas de alrededor
de 10 Hz. Sin embargo, la incisura dícrota presenta armónicas por encima de los
25 Hz (O’ Rourke 1982).
315
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
Figura 3: Onda de presión aórtica. La flecha muestra la incisura dícrota que es
originada por la sumatoria de la onda eyectiva (E) ventricular izquierda y la onda
reflejada (R) desde la periferia.
Obtención de señales
Sensores de Presión Arterial
Los sensores de presión arterial se diferencian a gran escala entre los invasivos
y los no invasivos. Los sensores invasivos pueden ser intracorpóreos o
paracorpóreos, mientras que existen diferentes técnicas no invasivas para el
sensado de la presión arterial (Millasseau 2000).
Los intracorpóreos consisten en un puente de Wheatstone formado por 4
galgas extensiométricas colocadas detrás de un diafragma y dispuestas de modo
tal que cuando 2 de ellas son estiradas, las otras 2 sean comprimidas. Se los
coloca sobre la pared del vaso o en la cavidad cuya presión se desea medir, y
tienen el inconveniente de tener un valor de referencia incierto. Por lo tanto
requieren ser calibrados, para lo que se usa un sensor paracorpóreo (Figura 4), que
tiene una conformación similar al anterior, pero es fácilmente calibrable
aplicándole dos valores de presión conocidos. Para utilizar estos últimos sensores,
se introduce una sonda llena de solución fisiológica hasta la cavidad o vaso cuya
presión se desea medir. Una desventaja de los sensores paracorpóreos es que
tienen una menor velocidad de respuesta debido a la inercia de la columna de
fluido.
El método fotopletismográfico es una técnica no invasiva para registrar
presión que consiste en rodear un dedo de la mano con un manguito, al cual se
aplica, mediante un sistema de control, una presión que iguale en todo momento a
la presión de las arterias del dedo (señal monitoreada), de modo que éstas tengan
una presión transmural nula. Si esto se cumple, el volumen de estas arterias se
mantendrá constante. La señal de referencia se obtiene mediante un LED, cuya luz
atraviesa las arterias y es sensada. La intensidad de la luz sensada debe
permanecer constante (Ramírez 1999).
316
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
Galga extensiométrica
Guía con solución
fisiológica
Vaso o cavidad
Diafragma
Figura 4: Esquema del sensor utilizado para la medición de la tensión arterial. La
presión del interior del vaso es transmitida por una columna liquida que genera
una deformación en un diafragma que a su vez cambia las características resistivas
de 4 galgas extensiométricas (strain gauges), dispuestas en puente de Wheatstone.
La tonometría arterial es otra técnica no invasiva muy utilizada que radica en
calcular continuamente la presión sanguínea arterial por medio de un sensor
aplicado sobre la piel en regiones del cuerpo donde las arterias se ubiquen
superficialmente (arterias radial, carótida y femoral). El sensor consiste en un
conjunto de transductores de presión (galgas extensiométricas) que miden la
fuerza producida por el vaso sanguíneo, transmitida a través de la piel. La
fabricación de estos sensores está ligada a la tecnología de circuitos integrados
(Terry 1990).
Se han desarrollado funciones de transferencia que estiman la onda de presión
aórtica central a partir de señales obtenidas por tonometría en la arteria radial al
analizar adquisiciones simultáneas de las señales (Chen 1997).
Índices usados en la evaluación de la contrapulsación aórtica
Los beneficiosos efectos hemodinámicos producidos por la contrapulsación
aórtica, tanto mecánicos como biológicos, pueden ser evaluados por medio de
índices obtenidos a partir del análisis de las señales de presión aórtica y
ventricular izquierda (Buckberg 1972, Cabrera Fischer 2002, Dumcius 2003).
Índice de Viabilidad Subendocárdica: DPTI/TTI
El índice DPTI/TTI (Diastolic Pressure Time Index / Tensión Time Index)
predice el grado de perfusión del músculo subendocárdico, la porción del músculo
cardíaco próxima a la cavidad ventricular, como un determinante de isquemia
(falta de irrigación) miocárdica. Es una relación que representa el balance entre el
flujo sanguíneo coronario disponible en el músculo subendocárdico (directamente
317
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
proporcional al suministro de oxígeno) y la necesidad metabólica o demanda de
oxígeno miocárdica (Buckberg 1972).
El flujo de sangre subendocárdico es predominantemente diastólico, ya que
durante la sístole cardiaca, la presión del músculo iguala o excede a la presión de
la cavidad ventricular, imposibilitando su perfusión. El flujo arterial
subendocárdico depende del gradiente de presión que favorece la perfusión y de la
duración de la fase diastólica. El gradiente está formado por la presión diastólica
arterial coronaria y la presión venosa coronaria o intramiocárdica diastólica
(oposición al flujo). La presión arterial coronaria es igual a la aórtica en ausencia
de obstrucciones, en tanto que la presión diastólica intramiocárdica es similar a la
presión intracavitaria. De esta manera, los factores que determinan la perfusión
diastólica del músculo subendocárdico están representados por el área que existe
entre las curvas de presión aórtica y ventricular izquierda en diástole, denominada
DPTI (Buckberg 1972). Ver Figura 2.
La estimación de la demanda de oxígeno miocárdica está directamente
relacionada con el área bajo la curva de presión ventricular durante la sístole, ésta
se define como TTI (Buckberg 1972). Ver Figura 2.
El índice de viabilidad subendocárdica se calcula al realizar el cociente entre
la DPTI y el TTI. Como es obvio, si se aumenta el valor de presión diastólica,
aumenta el área bajo la curva y por ende el índice de viabilidad subendocárdico.
La principal aplicación de este parámetro es la realización de estudios
comparativos en un mismo animal. Se han tratado de establecer umbrales de
DPTI/TTI indicadores de isquemia, pero los resultados de ls investigaciones
reflejan que éstos dependen de las diferentes condiciones fisiológicas de los
modelos experimentales (Buckberg 1972).
Índice DABAC/SABAC (Diastolic Area Beneath Aortic Curve/Systolic Area
Beneath Aortic Curve)
Para calcular el índice de viabilidad subendocárdica se necesita del registro de
la presión ventricular izquierda; este requerimiento dificulta su aplicación clínica,
por lo que su uso se restringe solo a la experimentación en animales (Cabrera
Fischer 1999).
El índice DABAC/SABAC permite medir la magnitud del aumento diastólico
en forma no invasiva, ya que únicamente requiere para su cálculo de la onda de
presión aórtica. Se obtiene de la relación entre las áreas diastólica y sistólica bajo
la curva de presión aórtica. Es un método simple que facilita el seguimiento de
pacientes ambulatorios sometidos a aortomioplastía dinámica, balón de
contrapulsación intra-aórtico o contrapulsación externa.
En la Figura 5 se observa la señal de presión aórtica de un paciente asistido
1:2 (un latido de cada dos) con la técnica de contrapulsación intra-aórtica clásica,
donde se destacan las áreas utilizadas en el cálculo del DABAC/SABAC durante
el latido asistido.
318
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
Se ha demostrado una alta correlación entre el índice de viabilidad
subendocárdica y el DABAC/SABAC, como también una variabilidad menor al
10% en ambos casos, esta última característica resulta imprescindible para
estudiar la evolución de pacientes tratados con alguno de los métodos de
asistencia circulatoria mecánica basados en la contrapulsación aórtica (Cabrera
Fischer 1999).
Debido a que clínicamente la contrapulsación aórtica 1:2 es la más aplicada,
se analizan frecuentemente ambos índices computando el cambio porcentual de
los mismos entre los latidos asistidos y no asistidos (Neilson 1986, Cabrera
Fischer 2002) De esta manera, el cálculo se independiza de la frecuencia cardiaca
del animal o paciente al momento que se realiza la valoración; factor que tiene
gran influencia en el valor del índice, ya que modifica la duración de la diástole.
Figura 5: Determinación del índice DABAC/SABAC en base a la medición de las
áreas sistólicas y diastólicas de un latido determinado, en este caso uno de los
contrapulsados (indicados con *).
Para limitar automáticamente las áreas necesarias para el cálculo de ambos
índices es necesario determinar las dos fases del ciclo cardíaco. Cuando se cuenta
con la señal de presión ventricular, se puede utilizar su primera derivada para
indicar el comienzo y el final de la sístole (Cabrera Fischer 1999). Otra alternativa
es la señal de electrocardiografía, donde se relaciona el final de la diástole con el
pico de la onda R (onda más prominente del electrocardiograma) y el fin de sístole
con la terminación de la onda T del electrocardiograma superficial (Whar 1983).
En el Laboratorio de Asistencia Circulatoria de la Fundación Favaloro se han
desarrollado diversos algoritmos para el cálculo de los índices mencionados. El
lenguaje gráfico de programación LabView (National Instruments, Austin, Texas,
USA) es muy práctico para implementar estas mediciones ya que es muy potente
en varios sentidos. Por un lado, es muy fácil configurar las placas de adquisición
para digitalizar de las señales. Además, cuando se visualizan las señales digitales
en gráficos, hay gran cantidad de herramientas para interactuar con él, por
ejemplo se pueden identificar los períodos sistólico y diastólico del ciclo cardíaco
319
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
según el criterio de algún profesional médico antes de realizar el cálculo de los
índices, situación difícil de determinar automáticamente cuando solo se cuenta
con la señal de presión aortica contrapulsada.
Estudio experimental
Se tomaron ocho ovejas de raza corriedale a las que se les realizó
contrapulsación arterial. Todos los animales habían sido anestesiados y provenían
del bioterio de la Universidad Favaloro en donde habían sido vacunados contra
rabia, moquillo, hepatitis y leptospirosis. La anestesia general fue inducida con
tiopental sódico endovenoso (20 mg/Kg), seguido de intubación y mantenida con
Halotano al 1% vehiculizado por un tubo de Bain conectado a un respirador (Mark
VIII, Bird Electronic Corp., Cleveland, Ohio, USA).
Con el animal anestesiado se introdujo por vía femoral un catéter-balón de
9.5-French de diámetro (Datascope Corp., Cardiac Assist Division, NJ, USA; 40
cc counterpulsation balloon) conectado a una consola que tenía como función
sincronizar la asistencia con el ritmo cardíaco natural (Datascope Corp., Cardiac
Assist Division, NJ, USA). El inflado del balón se hizo con helio a los fines de
prevenir las consecuencias de una embolia gaseosa. La sincronización del inflado
del balón se hizo a través de la onda R de un electrocardiograma de superficie. La
eficiencia de la contrapulsación fue monitoreda visualmente en la pantalla de un
osciloscopio
Las señales electrocardiográficas y de presión registradas por el catéter balón
fueron introducidas en un amplificador (Model 4600, Gould, Inc., Cleveland,
Ohio) y registradas en papel milimetrado a baja velocidad en un polígrafo (Model
2600S, Gould, Inc., Cleveland, Ohio). Las señales fueron adquiridas en forma
digital con una plaqueta (Keithley DAS802 data acquisition board) y con la ayuda
de un programa específico desarrollado en nuestro laboratorio escrito en Visual
Basic para Windows. Los parámetros fueron: 250 Hz de frecuencia de muestreo, 2
canales de adquisición y se tomaron en cada caso 1250 muestras.
A los fines de obtener un amplio rango de variación de presiones, se hicieron
maniobras sobre los animales que aseguraran dicho propósito. Dos animales
fueron estudiados en estado control, dos de ellos en insuficiencia cardiaca
inducida por una alta dosis de halothano (4%), y dos de ellos en hipertensión
arterial inducida por un goteo de fenilefrina endovenosa. La adquisición de datos
se realizó luego de dos minutos de contrapulsación 1:2 y en estado estable.
Todos los animales de la serie fueron heparinizados (300 unidades/Kg) y la
temperatura fue mantenida mediante una manta térmica. Luego de los
experimentos los animales fueron sacrificados con una sobredosis de Tiopental
Sódico. Durante todos los experimentos todos los animales recibieron cuidados de
acuerdo a las recomendaciones de la "Guide for the Care and Use of Laboratory
Animals" publicado por el National Institutes of Health (NIH Publication No. 8523, revised 1985).
320
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
Los valores del índice DABAC/SABAC fueron calculados a través de un
programa específico desarrollado en LabView (National Instruments, Austin,
Texas, USA).
Los valores obtenidos de presión arterial y de la cuantificación de la
contrapulsación (Tabla 1) muestran un amplio rango de valores donde la presión
sistólica osciló entre los 68 y 180 mmHg y la presión diastólica entre los 55 y los
135 mmHg. Se puede observar que la contrapulsación produce un incremento
significativo (P<0.001) de la relación de las áreas lo cual implica un significativo
aumento del área diastólica.
Tabla1: Evaluación de la contrapulsación en animales de laboratorio.
Animal
1
2
3
4
5
6
media
DS
PS
140
80
68
78
142
180
PD
90
55
60
62
100
135
DABAC/SABAC(B)
0.678
0.217
1.170
1.130
0.433
1.440
0.845
0.480
DABAC/SABAC(A)
1.060
0.597
1.430
1.440
0.707
1.600
1.139*
0.420*
Valores de presión sistólica (PS) y diastólica (PD) obtenidos en ovejas
anestesiadas en estado control (#1 y #2), en insuficiencia cardiaca (#3 y #4) y
durante la infusión de fenilefrina (#5 y #6). El índice de contrapulsación
DABAC/SABAC fue calculado en estado basal (B) y durante el contrapulsado
(A). *: P<0.001.
Estudio clínico
Entre julio y septiembre de 2001 se seleccionaron 6 pacientes masculinos. El
criterio de inclusión de casos en este trabajo consistió en estudiar pacientes en
postoperatorio de cirugía cardiovascular (cirugía de revascularización miocárdica,
reemplazo valvular o ambas), con fallo hemodinámico que requiriera colocación
de balón de contrapulsación intraaórtico (Balón de Contrapulsación Datascope,
Datascope Corp., Cardiac Assist Division, NJ, USA; 40 cc, Consola de
Contrapulsación Datascope 97, Datascope Corp., Cardiac Assist Division, NJ,
USA), en ritmo sinusal, con frecuencia cardíaca entre 60 y 100 latidos/minuto y
con estabilidad de los parámetros a medir: electrocardiograma de superficie,
presiones aórticas sistólica, diastólica y media, presión media de aurícula derecha,
presiones de arteria pulmonar sistólica, diastólica y media y presión Wedge.
El electrocardiograma de superficie y las ondas de presión aórtica se
obtuvieron a partir de la consola de contrapulsación, y se realizó la adquisición en
321
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
una computadora IBM compatible, por medio de un programa de computación
especialmente diseñado en Visual Basic. El resto de los valores de presiones se
determinaron por medio de una computadora de volumen minuto. Las
determinaciones de los parámetros mencionados se llevaron a cabo de la siguiente
manera: una inmediatamente posterior a la colocación del balón de
contrapulsación y otra inmediatamente previa a la suspensión de la
contrapulsación intra-arterial. Además se realizó registro de edad, peso y cálculo
de superficie corporal.
No se realizó ningún procedimiento invasivo sobre paciente alguno en
relación con los objetivos de este protocolo. Las indicaciones médicas
obedecieron a las condiciones clínicas específicas de cada paciente y no al estudio
en sí. Toda actividad médica se basó en la observación de las normas éticas de la
convención de Helsinki.
Los valores del índice DABAC/SABAC fueron calculados a través del mismo
programa utilizado en el estudio experimental.
Los valores se expresan en términos absolutos y como promedios y desvío
estándar. El estudio estadístico se realizó mediante la prueba de Student para
datos apareados considerándose un valor de P menor a 0.05 como significativo.
La edad media de los pacientes fue 66.0±12.1 años (rango: 40.0-78.0 años). El
peso promedio en estos pacientes fue de 77.3 Kg. (98-47 Kg) y la altura promedio
de 1.64m (1.77-1.52 m), totalizando una superficie corporal promedio de 1.82 m2
(1.47-2.25 m2).
A cada uno de estos pacientes le fue colocado un balón de contrapulsación por
vía femoral. Todos los pacientes experimentaron una mejoría hemodinámica
suficiente como para realizar el destete del balón de contrapulsación. El tiempo
promedio de utilización del balón de contrapulsación fue de 2.5±1.7 días. En este
grupo de pacientes no se observaron complicaciones secundarias a la inserción o
retiro del balón de contrapulsación.
Los valores obtenidos de presión y de cuantificación de la contrapulsación de
acuerdo a la metodología antes descripta se muestran en la Tabla 2. Se puede
observar que, nuevamente, la contrapulsación mostró un efecto benéfico
expresado por un aumento del índice en cada uno de los pacientes aplicado. Este
aumento fue significativo indicando un aumento del área diastólica por sobre la
sistólica.
Comentarios
En medicina lo habitual es que no se pueda conocer directamente la estructura
o función que se precisa analizar para diagnosticar o curar al paciente. Para ello es
preciso echar mano a la tecnología. El análisis de señales biológicas permite
conocer los estados de estructuras internas del aparato circulatorio que de otra
manera no podrían ser conocidas. El simple análisis de una onda de presión
permite por un lado conocer si existe una función cardiaca, alterada, pero
322
PROCESAMIENTO DE SEÑALES E IMÁGENES: TEORÍA Y APLICACIONES
compatible aún con la vida, y por otro saber si el dispositivo de ayuda circulatoria
está actuando bien.
Tabla 2: Evaluación de la contrapulsación en humanos.
Paciente
1
2
3
4
5
6
Media
DS
PS
70
100
100
100
70
75
PD
40
40
40
40
40
40
DABAC/SABAC(B) DABAC/SABAC(A)
0.539
1.520
1.550
2.350
1.090
2.310
0.990
1.340
1.690
2.150
0.829
1.640
1.115
1.885*
0.440
0.438
Valores de presión sistólica (PS) y diastólica (PD) obtenidos en pacientes
contrapulsados con insuficiencia cardiaca. El índice de contrapulsación
DABAC/SABAC fue calculado en estado basal (B) y durante la asistencia (A). *:
P<0.01
Referencias
Buckberg GD, Fixler DE, Archie JP, Hoffman JIE. Experimental Subendocardial
Ischemia in Dogs with Normal Coronary Arteries. Circulation Research 1972;
(30) 67-81.
Cabrera Fischer EI, Christen AI, de Forteza E, Risk MR. Dynamic abdominal and
thoracic aortomyoplasty in heart failure: Assessment of counterpulsation. The
Annals of Thoracic Surgery 1999; (67) 1022-1029.
Cabrera Fischer EI, Christen AI, Risk MR, Pessana FM, de Forteza E. A New
Approach to Assist Postoperative Heart Failure in Animal Model: Juxta-Aortic
Counterpulsation. Artificial Organs 2002; 26 (10) 819-826.
Chen Ch-H, Nevo E, Fetics B, Pak PH, Yin FCP, Maughan WL, Kass DA.
Estimation of Central Aortic Pressure Waveform by Mathematical
Transformation of Radial Tonometry Pressure. Validation of Generalized
Transfer Function. Circulation 1997; (95) 1827-1836.
Cingolani HE . Organización general del aparato circulatorio y leyes que rigen el
desplazamiento de los líquidos. En Cingolani HE, Houssay AB. Fisiología
Humana. 6ª Edición. Tomo 2. Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1993.
323
CONTRAPULSACIÓN ARTERIAL Y SU EVALUACIÓN
Camus J.M. et al
Dumcius A, Bavarskis E, Bytautas A, Chekanov V. Hemodynamic Results of
Acute Thoracic Aortomyoplasty in a Canine Model: Comparison of
Stimulation Regimens. ASAIO Journal 2003; (49) 486-491.
Fischer EIC, Otero Lacoste M. Bases Biofísicas de la Circulación. En: Cabrera
Fischer EI, Trainini J, Rabago G. Insuficiencia Cardiaca Severa. Interpretación
y tratamiento. 3ª Edición. Ed. Akadia, Buenos Aires, 2000.
Ganong WF. Fisiología Médica. 15ª Edición. Ed. El Manual Moderno, 1992.
Kelly RP, Millasseau SC, Ritter JM, Chowienczyk PJ. Vasoactive Drugs
Influence Aortic Augmentation Index Independently of Pulse-Wave Velocity
in Healthy Men. Hypertension 2001; (37) 1429-1433.
McDonald DA. Blood Flow in Arteries. 2nd Edition. Ed. Edward Arnold, 1974.
Millasseau SC, Guigui FG, Kelly RP, Prasad K, Cockcroft JR, Ritter JM,
Chowienczyk PJ. Noninvasive Assessment of the Digital Volume Pulse.
Comparison With the Peripheral Pressure Pulse. Hypertension 2000; (36) 952956.
Neilson IR, Chiu RC-J. Skeletal Muscle-Powered Cardiac Assist Using an ExtraAortic Balloon Pump. En Biomechanical Cardiac Assist. Cardiomyoplasty and
Muscle-Powered Devices. Ed. Futura Publishing Company, Inc, New York
1986; pág. 141-150.
Ramírez A, Risk M. Variabilidad y control barorreflejo de la presión arterial. En:
Ramos F. El Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial. Ed. American
Marketing and Comunication. Buenos Aires, 1999.
Simon A, Levenson J et Dard S. Compliance Arterielle. Une Nouvelle Approche
de L’Hypertension. Ed. Librairie Maloine SA, 1984.
Terry S, Eckerle JS, Kornbluh RD, Low T, Ablow CM. Silicon pressure
transducer arrays for blood-pressure measurement. Sensors and Actuators A:
Physical 1990; (23) 1070-1079.
Whar DW, Wang YS, Schiller NB. Left ventricular volumes determined by twodimensional echocardiography in normal adult population. Journal of the
American College of Cardiology 1983; 1 (3) 863-868.
324
Descargar