El pirata que quería ser el Pirata Jacke

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El pirata que
quería ser
el Pirata Jacke
Texto e ilustraciones: CD Sotres
Color y entintado: rosarrubio
1
Érase una vez tres muñecos de trapo: Pipo, Marta y Zanahorio, que vivían la
vida tranquila de cualquier muñeco de trapo.
Hacían visitas, jugaban a las mamás, tomaban la merienda…
Pipo odiaba tomar comiditas y disfrazarse de niño bueno. Él solo tenía un
deseo, salir a descubrir mundo; solo quería ser una cosa:
un pirata,
y solo tenía un héroe:
El Pirata Jacke de la Isla de Nunca Jamás…
¡Eso sí era ser algo! Además…
¿Qué clase de nombre era “Pipo”?
2
Pipo se pasaba horas leyendo las aventuras del Pirata Jacke y contándolas a
Marta y a Zanahorio.
Llegó a obsesionarse tanto con la piratería que cuando Marta le dijo:
- “Pero Pipo, el Pirata Jacke no existe”
Pipo le contestó:
- “Yo seré el Pirata Jacke”
- “¿Todos vamos a ser piratas?” – preguntó Zanahorio
- “Ya veremos” - dijo Pipo.
3
Los tres muñecos se pasaron toda la mañana saqueando costureros y
armarios con vestiditos de barbies y nancys.
Había mucho trabajo que hacer.
Tras mucho coser y remendar, y un palito astillado convertido en sable:
- “Caramba, Pipo, pareces Jacke” – dijo Marta
- “Soy Jacke” – contestó Pipo.
- “¡Y yo soy Chaquetón Rojo!” – dijo Zanahorio.
- “¿Y yo no puedo jugar?” – preguntó Marta.
4
- “Esto no es un juego y no se permiten muñecas” – exclamaron los chicos a
dúo.
- “¿Ah, no? ¡En guardia!” – contestó Marta
-“¡Marta!” – gritó Zanahorio – “¿Qué ha pasado con tu vestido?”
Poco después, una extraña expedición de muñecos intentaba comenzar su
vida aventurera.
Tarea nada sencilla cuando se es tamaño….muñeco.
5
La fuga fue complicada.
Por suerte, la muñeca Marta era experta en el uso de horquillas.
El mundo exterior parecía ruidoso y amenazante, de modo que los nuevos
piratas terminaron escondidos en unos setos ornamentales.
- “¿Qué vamos a hacer ahora?” – se quejó Zanahorio.
- “Un auténtico pirata nunca tiene miedo” – contestó el nuevo Pirata Jacke “Lo único que necesitamos es un barco para encontrar la Isla de Nunca
Jamás”.
6
Pero ¡ay!, en cuanto salieron del seto, los perros del parque no se tomaron
muy bien la invasión de su espacio natural.
- “Atrás, ratones” – gruñían
- “No somos ratones” – dijo el nuevo Pirata Jacke.
- “¡Fuera de aquí! ¡Guau, guau!”
Los muñecos, agotados, llegaron a la orilla de un río.
“¡Se acabó!” – dijo Zanahorio – “¡Ya no quiero ser pirata! ¡Nunca vamos a
encontrar la Isla de Nunca Jamás escondidos en bardiales!”
- “Un momento” – dijo el nuevo Pirata Jacke- “¿Qué es aquello que veo allí
tirado?”
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“¡Una huevera de plástico reluciente!
Un gran refugio para unos piratas abandonados.
Pero…
¡Una repulsiva rata peluda también estaba interesada en la huevera!
- “¡Empujad!” – gritó el nuevo Pirata Jacke- “¡Al río con la huevera, deprisa!”
8
Pero la rata peluda, como buen aguarón, nadaba sigilosamente siguiendo a su
presa mientras los piratas flotaban en la corriente…
Cuando de pronto…
“¡Marta! ¡Zanahorio! ¡Hemos encontrado la isla!...
En el horizonte se alzaba orgullosa…La Isla de los Patos.
Los piratas la exploraron emocionados.
“¡Aquí está el tesoro!” – exclamó el nuevo Pirata Jacke al encontrar un nido
con huevos calentitos.
De pronto, los huevos se movieron y…
9
“¿Mami? ¿Mami? ¿Mami?” – piaron los tres patitos al mismo tiempo.
“¡Comida por fin!” – dijo la rata peluda saltando sobre los indefensos patitos.
- “¡Quieto ahí, bicho miserable!” – gritó el Pirata Jacke.
- “¿Mami?” – gimieron los patitos.
- “¡Apártate, muñecajo!” – dijo la rata.
- “Patitos” – ordenó el nuevo Pirata Jacke.
“Seguid a vuestras mamis al agua”
- “Aquí, patitos, aquí” – gritaron Marta y Zanahorio desde la huevera.
10
- “¡Tú lo has querido!” – rugió la rata peluda.
- “El Pirata Jacke no se rinde jamás” – contestó el nuevo Pirata Jacke.
“Tripulación, ¡proteged a los patitos!”
Y cuando la rana peluda saltó…
Una muy furiosa Mamá Pato bajó volando y cosió al bicho a picotazo limpio.
- “Un perro me había alejado del nido” – dijo Mamá Pato.
“Y si no fuera por vosotros, habría perdido a mis tesoros.
¡Sois mis héroes!”
- “Hala, al final sí que hemos encontrado un tesoro” – dijo Zanahorio.
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- “La Isla de los Patos está a vuestra disposición” – dijo Mamá Pato.
“¿Qué queréis hacer?”
- “Verá, Señora Pato” – dijo el nuevo Pirata Jacke. “Me preguntaba…”
Y así fue cómo nuestros muñecos se convirtieron en piratas aéreos.
Mamá Pato voló por toda la ciudad hasta dejar a los agotados piratas en el
mismo parque del que habían partido.
Donde un niño llamado
Jaime, se encontró con una tripulación pirata
completa.
¡Con una bandada de patos a su servicio para correr nuevas aventuras!
FIN
12
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