juicio ordinario mercantil. es procedente oponer excepciones de

Anuncio
181941. I.11o.C.89 C. Tribunales Colegiados de Circuito. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XIX, Marzo de 2004, Pág. 1571.
JUICIO ORDINARIO MERCANTIL. ES PROCEDENTE OPONER EXCEPCIONES DE
CUALQUIER NATURALEZA, NO OBSTANTE QUE NO LAS PREVEA
EXPRESAMENTE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE CRÉDITO.
Tomando en consideración que el artículo 1379 del Código de Comercio dispone que en los
juicios ordinarios se pueden oponer excepciones de cualquier naturaleza, consecuentemente
no puede sostenerse válidamente que la excepción de litispendencia en el juicio ordinario
mercantil sea improcedente, toda vez que la acción no se basa en un título de crédito, sino
que emana de la relación causal y jurídica que motivó la suscripción del título, pues con
independencia de que se haya acompañado éste a la demanda, en tratándose de la vía
ordinaria mercantil, es un requisito esencial el manifestar y demostrar la relación jurídica que
dio origen a la suscripción del título, es decir, la relación jurídica subyacente en virtud de la
cual los demandados se constituyen en deudores de la suma consignada en el título, por tanto,
no es exacto que el demandado sólo puede hacer valer las excepciones que menciona el
artículo 8o. de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, porque el contenido de
ese artículo se actualiza cuando la acción se basa en un título de crédito pero, en el caso, la
acción deriva de la relación causal que originó la suscripción del pagaré y no propiamente de
este último, máxime si se considera que en la tramitación de un juicio ordinario mercantil no
puede restringirse la oposición de excepciones, porque en este procedimiento el legislador
decidió dar una mayor amplitud en la defensa del demandado al permitir la oposición de
excepciones de cualquier naturaleza en el citado artículo 1379. Efectivamente, en tratándose
del juicio ordinario mercantil debe privilegiarse la naturaleza del procedimiento y no
restringir las excepciones que el demandado pueda oponer, porque si en el juicio ejecutivo la
actividad procesal del demandado está limitada dada la celeridad que requiere su resolución,
en el juicio ordinario mercantil tiene preponderancia el hecho de que el conflicto puede
presentar distintas aristas (emanadas de una relación causal más compleja que un título que
trae aparejada ejecución), que requieran de una mayor facultad de defensa en la actividad
procesal del enjuiciado, la cual debe tener lugar no en el juicio ejecutivo, sino en uno de
mayor amplitud, como es el ordinario. Pensar lo contrario y limitar la oposición de
excepciones en un juicio ordinario mercantil, implicaría que se siguiera un juicio en que se
discutieran las mismas prestaciones derivadas de una relación causal concreta de la que
emanó un título de crédito, cuando en un juicio anterior ya se absolvió al demandado por la
misma relación, el mismo título de crédito y por las mismas prestaciones, impidiendo al
demandado oponer la excepción de cosa juzgada sólo por no haber estado prevista en el
Código de Comercio anterior a las reformas de mil novecientos noventa y seis, circunstancia
que redundaría en un desgaste procesal innecesario que puede evitarse con la oposición de
dicha excepción.
DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Amparo directo 371/2003. Banco Mercantil del Norte, S.A., Institución de Banca Múltiple,
Grupo Financiero Banorte. 23 de octubre de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: Indalfer
Infante Gonzales. Secretario: Mario Alejandro Moreno Hernández.
-1-
Descargar