UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO Edad y

Anuncio
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE
MEXICO
FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ZARAGOZA
CARRERA DE BIOLOGÍA
Edad y crecimiento de Girardinichthys viviparus en
el lago urbano de la Alameda Oriente, D.F.
TESIS
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE
BIÓLOGO
PRESENTA
MONTESINO GONZÁLEZ LUISA
DIRECTOR: DR. JOSÉ LUIS GÓMEZ MÁRQUEZ
MEXICO, D.F.
SEPTIEMBRE 2013
AGRADECIMIENTOS
A la FES ZARAGOZA UNAM que me dio la oportunidad de iniciar y
terminar mis estudios dentro de ella, así como realizarme como
profesional en la carrera de Biología.
A mis profesores el Dr. José Luis Gómez Márquez y la Dra. Berta
Peña Mendoza por sus conocimientos, paciencia y tolerancia en la
realización de este trabajo.
A los sinodales José Luis Guzmán Santiago, Ernesto Mendoza
VALLEJO e Isaías h. Salgado Ugarte por sus aportaciones en este
trabajo, ya que sin ellos no hubiera podido concluirla.
A todos aquellos profesores con los que curse la carrera y tuve
la oportunidad de conocerlos y aprender muchas cosas que solo
la experiencia te enseña.
A todos aquellos compañeros de la carrera que me enseñaron
cosas que desconocía y me brindaron su compañía así como parte
de sus experiencias.
DEDICATORIA
A mis padres por su apoyo incondicional como su amor. Que me
acompañaron en este largo camino de mi vida para realizarme
tanto profesional como personalmente, ya que sin ellos no
hubiera podido concluir la carrera. Se los agradezco con todo mi
corazón y los QUIERO MUCHO.
A
mis
hermanos,
que
me
alentaron
a
desarrollarme
profesionalmente y me apoyaron para conseguirlo.
A mis amigas con quienes compartí bellos momentos, así como
también aprendí de ellas: Vero, Carolina, Ana, Luz, Ingrid.
Especialmente a Nathaly y Paulina, quienes me acompañaron
cuando realice este trabajo y me dieron consejos y todo su apoyo.
A todas aquellas personas que forman parte de mi vida y que me
brindaron su mano, en cuanto más lo necesitaba, así como su
cariño y protección.
ÍNDICE
Pág.
RESUMEN ......................................................................................................................... 1
INTRODUCCIÓN ............................................................................................................. 2
ANTECEDENTES…. ....................................................................................................... 7
JUSTIFICACIÓN…........................................................................................................ 11
TAXONOMÍAY DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE .................................................. 12
ÁREA DE ESTUDIO ...................................................................................................... 14
OBJETIVOS .................................................................................................................... 17
MATERIAL Y MÉTODOS ............................................................................................ 18
Fase de campo ...................................................................................................... 18
Fase de laboratorio .............................................................................................. 19
Fase de gabinete ................................................................................................... 20
RESULTADOS ................................................................................................................ 24
Parámetros Físicos y químicos ........................................................................... 24
Biometría de la especie ........................................................................................ 27
Proporción por sexos ........................................................................................... 27
Relaciones Biométricas ........................................................................................ 28
Longitud Total-Longitud Patrón...................................................................... 28
Factor de Condición de Fulton ........................................................................ 29
Relación Peso Total-Longitud Patrón ............................................................. 30
Distribución por tallas ......................................................................................... 33
Análisis de frecuencia de tallas ........................................................................... 34
Edad y crecimiento .............................................................................................. 36
Determinación de la edad a partir del análisis de escamas .............................. 36
Crecimiento en Longitud y Peso ......................................................................... 38
DISCUSIÓN ..................................................................................................................... 45
CONCLUSIONES ........................................................................................................... 61
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .......................................................................... 62
ÍNDICE DE FIGURAS ................................................................................................... 73
ÍNDICE DE TABLAS ..................................................................................................... 75
RESUMEN
Dentro del lago Alameda Oriente solo se han realizado estudios de calidad de agua, y solo
se tienen pocos registros en cuanto a la fauna del lago. Por lo que el presente estudio se
enfocó en el estudio de la población de Girardinichthys viviparus.
El presente trabajo se llevó a cabo dentro de la esclusa 2 del lago urbano de la Alameda
Oriente con muestreos mensuales dentro de un periodo anual de Septiembre de 2009 a
Agosto de 2010, dentro del cual se determinaron parámetros físicos y químicos mensuales
de la calidad del agua, así como el estudio de Girardinichthys viviparus.
Las características físicas y químicas que presentó el lago fueron: una temperatura de 16.0 a
25.0 ºC, pH de 9.2 a 10.5 clasificándolo como un lago alcalino, oxígeno disuelto de 1.2 a
14.5 mg/l, conductividad de 1526.5 a 2233.5 µS/cm, sólidos totales disueltos de 794.5 a
1169 ppm, alcalinidad de 79 a 1241 mg/l y un dureza total de 160 a 206 mg/l clasificando
al sistema como un lago de aguas duras.
En la presente investigación se determinaron la distribución, edad y crecimiento de G.
viviparus. Se capturó un total de 937 organismos de los cuales 490 fueron hembras, 378
machos y 69 indeterminados.
La distribución de frecuencias de tallas determinó que las hembras son superiores a los
machos en cuanto a talla y presencia de estas en la esclusa con una proporción de machos
por hembras de 1:1.29.
La relación peso-longitud para las hembras indicó que tienen un crecimiento alométrico
positivo con tendencia a la isometría(b=3.007, t-Student=1.96; p>0.05), determinando así
que ellas presentan una mejor condición durante la época reproductiva al mantener estas los
embriones dentro de la gónada, lo que va a originar que ellas sean más pesadas en relación
a su longitud. Mientras que los machos presentan un crecimiento alométrico negativo con
tendencia a la isometría (b=2.98, t-Student=1.96; p>0.05) con una mejor condición durante
casi todo el muestreo.
La mayor longitud la presentó una hembra 55 mm y la menor un individuo al cual no se le
pudo determinar su sexo con una longitud de 13 mm. La mayor abundancia de esta especie
se reportó en el mes de noviembre y la menor en el mes de junio. De acuerdo con el
ANDECOVA entre la longitud y el peso existen diferencias significativas entre sexos (F=
83.44; p>0.05) por lo que se decidió trabajar por separado cada uno. El análisis de
frecuencia de tallas por el método de Powell-Wetherall indicó una L∞= 55.73 mm para las
hembras y una L∞= 36.53 mm para los machos. La determinación de la edad se realizó a
través del método directo de escamas; se determinaron 10 clases de edades para las
hembras y 5 para los machos. Los valores de las constantes del modelo de crecimiento de
von Bertalanffy que se obtuvieron fueron L∞=59.4 mm, K=0.2769/año y to=-0.6651 para
las hembras y L∞=41.69 mm, K=0.5085/año y to=-0.5421 para los machos. Por medio del
método no lineal, los valores de las constantes de la ecuación de crecimiento de von
Bertalanffy a través del paquete Stata, se obtuvo una L∞=66.32 mm, K=0.2309/año y to=0.7333 para las hembras y una L∞=54.07, K=0.3189/año y to=-0.6570 para los machos. La
ecuación de crecimiento en peso indicó un P∞=6.47 g para las hembras y un P∞=1.87 g para
los machos. Se aplicó la prueba de T2 de Hotelling, la cual indicó que las diferencias de
crecimiento existentes entre sexos se debieron al valor de L∞.
1
INTRODUCCIÓN
Los lagos mexicanos, por su naturaleza tropical-subtropical, representan una fuente valiosa
de información y en ellos abundan los temas de interés para los investigadores. La fauna
presente en estos ecosistemas es rica en especies endémicas, algunas de ellas únicas en el
mundo y que conforman una riqueza científica nacional, que no esta bien estudiada y que es
menester preservar, dadas las condiciones de deterioro ambiental a que están sujetas
(Flores, 1991).
En México existen una gran cantidad de cuerpos de agua epicontinentales, cuya superficie
ha sido estimada en 1.3 millones de hectáreas, que incluyen lagos, lagunas, presas y
pequeños ecosistemas acuáticos de distinto origen (Arredondo-Figueroa y Flores-Nava,
1992).
El estudio de los aspectos que influyen en el crecimiento de los peces cultivados se ha
realizado de manera fragmentada y solo existen trabajos que tratan los aspectos físicos y
químicos y su relación con el crecimiento de los peces, incluyen el mejor de los casos, un
listado de los grupos zoológicos presentes en el sistema, que pueden ser alimento para los
peces (Elías-Fernández y Navarrete-Salgado, 1998).
A pesar de su importancia biológica y económica muchos cuerpos de agua interiores y
principalmente en las zonas urbanas, no han sido objeto de estudios limnológicos
detallados, además de que estos ecosistemas acuáticos han sido modificados por el aporte
constante de nutrimentos (Arredondo-Figueroa y Flores-Nava, 1992; Martínez-Arroyo y
Jáuregui, 2000; Schueler y Simpson, 2003).
Los lagos urbanos son ambientes acuáticos muy importantes para las grandes ciudades, ya
que representan lugares significativos de recreación para sus habitantes. En ellos se pueden
hacer estudios a escala sobre la dinámica de otros cuerpos de agua de mayor tamaño
(Labounty, 1995; Elías-Fernández et al., 2006). Birch y Mc. Caskie (1999) mencionan que
los lagos urbanos son muy diferentes a los lagos naturales: son someros, artificiales y
frecuentemente son hipertróficos y la gente de la ciudad está en mayor contacto con ellos
que con los rurales y los lagos naturales; además el conocimiento que se tiene de ellos
desde el punto de vista ecológico y de manejo es muy pobre.
Actualmente son los cuerpos de agua que un mayor número de personas visita, conoce,
utiliza y estos lagos se definen considerando su tamaño (superficie menor a 2.6 km 2),
profundidad (promedio de 6 m o menos), origen del agua (residual), tipo de cuenca de
depósitos y usos: recreativo, abastecimiento de agua, contenedores de lluvia o cualquier
otro relacionado con actividades antropogénicas (Schueler y Simpson, 2003; Oliva et al.,
2008).
Estos sistemas, presentan características particulares, dependiendo de la calidad del agua
con la cual es llenado. En la ciudad de México la carencia y problemática de este recurso,
ha propiciado que los lagos urbanos sean llenados con agua tratada y por lo mismo,
propician condiciones ecológicas especiales que permiten el desarrollo de algunas especies.
2
En los lagos urbanos se encuentran elementos naturales e inducidos que propician el
surgimiento de hábitats en medio de la ciudad, para las especies que se logren adaptar, sean
acuáticas, terrestres, migratorias o residentes (Elías-Fernández et al., 2006).
México cuenta con cerca del 10% de todos los organismos de la Tierra (Rzedowski1991,
Mittermeier y Mittermeier 1992). Su riqueza biológica radica en su diversidad, y en el
elevado número de especies endémicas del país (Mittermeier y Mittermeier 1992, Ceballos
1993).
La ictiofauna presente en la República Mexicana es rica por la gran diversidad de hábitats
y por tener dentro de su territorio especies de la zona neártica y neotropical. Dentro de la
ictiofauna mexicana se encuentran las familias Cyprinidae, Atherinopsidae, Goodeidae,
Poeciliidae (Navarrete-Salgado et al., 2007).
Las comunidades de peces son particularmente efectivos como indicadores biológicos. Son
el mejor estudio y comportamiento de la fauna acuática y actúan en una gran variedad de
funciones ecológicas dentro del ecosistema (Karr, 1981; Fausch et al., 1990, citados en
Lyons et al, 2000).
El estudio de la fauna ictiológica no sólo es necesario, sino indispensable, debido a que
conforma un grupo de gran importancia, tanto en el aspecto económico del cual se obtiene
alimento, recreación, ornato y recursos económicos, como en el aspecto ecológico, por la
importancia del papel que juegan en los ecosistemas acuáticos. Esto obliga a desarrollar
programas de conservación, a través de estudios que den a conocer su situación real, debido
a las crecientes condiciones de deterioro y modificación ambiental, que sufre su hábitat y
que ponen en peligro su supervivencia, por el incremento de la contaminación, la
desecación de los cuerpos de agua, la introducción de especies exóticas y la sobrepesca,
entre otras causas (Guzmán, 1990; citado en Guzmán y Lyons, 2003).
Los peces constituyen el grupo más numeroso de los vertebrados, los cuales representan
más de la mitad de estos en el mundo (Lagler et al., 1997). México posee 2,122 especies
(Espinosa et al., 1993), representando 12.5 % aproximadamente del total de especies
actuales (De La Lanzaet al., 2000). Son considerados como vertebrados acuáticos con
sistema respiratorio branquial, extremidades en forma de aletas y una gran diversidad de
formas, tamaño, color, funciones ecológicas, historias de vida, especializaciones, entre otras
(Lagler et al., 1997). Latitudinalmente habitan en cualquier tipo de ambiente acuático tanto
continental como marino; en altitudes de hasta 5200 msnm, así como en cuevas, en
regiones húmedas o desérticas. Toleran amplios intervalos de salinidad, temperatura y
oxígeno disuelto (Nelson, 1994) y algunas especies son tolerantes o intolerantes a la
presencia de contaminantes en el agua (De La Lanzaet al., 2000).
Para los peces como sucede con todos los animales, es indispensable una nutrición
adecuada para poder crecer y sobrevivir. Algunos peces se alimentan exclusivamente de
plantas, otros de animales solamente, mientras que existe un tercer grupo que se alimenta
de las dos fuentes (Trujillo-Jiménez y Espinosa de los Monteros, 2006).
3
En la Meseta Central de México existen sistemas hidrológicos tanto naturales como
artificiales que sustentan gran cantidad y diversidad de especies acuáticas que en muchos
de los casos son endémicas; lo cual, incrementa el interés de realizar estudios detallados
acerca de estos organismos (Navarrete et al, 2005). Tal es el caso de la familia Goodeidae
cuyas especies de peces son denominadas de diferente forma según la región donde se
localizan (tiros, chehuas, choromes, sardinitas, mexclapiques, doradillas, entre otros)
(Torres-Orozco, 1991; Navarrete-Salgado et al, 2007).
La familia Goodeidae en México está representada por aproximadamente 42 especies de
peces vivíparos (Paulo-Maya y Trujillo-Jiménez 2000), agrupa peces dulceacuícolas,
exclusivamente mexicanos, caracterizados por presentar marcado dimorfismo sexual,
cortejo prenupcial y viviparidad, fenómenos que conllevan una serie de adaptaciones
morfológicas, anatómicas y fisiológicas propias del grupo (Díaz-Pardo y Ortíz-Jiménez,
1986).
Esta familia es la más rica en endemismos, con 36 especies que representan el 32% de las
especies endémicas de la Mesa Central de México. Este sitio se ha caracterizado por una
gran explotación de recursos naturales, situación que ha sido favorecida por los grandes
asentamientos urbanos, constituyendo a esta región en una de las más densamente pobladas
de la República Mexicana y también la más contaminada por actividades agrícolas,
pecuarias e industriales de gran importancia económica. Todo esto ha contribuido a que los
cuerpos de agua de las cuencas del Lerma-Chapala-Santiago, Balsas, figuren como los más
contaminados del país (Vázquez-Gutiérrez, 1993), lo que ha provocado la desaparición de
la fauna y flora de sus aguas en algunas de sus porciones (Miller et al., 1989; Díaz-Pardo et
al., 1993; Soto-Galera et al., 1999; López-López y Paulo-Maya, 2001; De la VegaSalazaret al., 2003) y donde se distribuyen más del 75% de las especies de Goodeidae,
taxones, que además presentan características fisiológicas que posiblemente pueden poner
en peligro su supervivencia por bioacumulación de contaminantes (De la Vega-Salazaret al.
1997).
Soto-Galera y Paulo-Maya (1995) mencionan que la distribución actual de los goodeidos
dista mucho de ser natural, ya que las modificaciones del hábitat, ocasionadas por la
construcción de obras hidráulicas y la contaminación urbana, agrícola e industrial, en
prácticamente todas las cuencas donde se distribuye esta familia, se refleja en la restricción
de la distribución de la mayoría de estas especies.
Girardinichthys viviparus (Bustamante, 1837) es un goodeido amenazado con distribución
extremadamente reducida, solo se conocen unas pocas localidades cerca del Distrito
Federal donde actualmente vive (Navarrete-Salgado et al., 2004; Vega-López et al., 2007).
Las poblaciones de esta especie han sido reducidas cerca del 80% en los últimos 10 años
(Contreras-Balderas y Almada-Villeda, 1996) y se encuentra en extinción en algunas de las
partes más perturbadas de su hábitat natural (Navarrete-Salgado et al., 2004). Efectos
antropogénicos han alterado y contaminado su ambiente natural (Legorreta, 2005; Romero,
2005; Ramírez y González, 2006; Vega-López et al., 2006), como la explotación del agua
urbana, la agricultura y las necesidades industriales (Díaz-Pardo y Ortíz-Jiménez, 1986;
Vega-López et al., 2007; Miranda et al., 2008).
4
Este especie se encuentra en peligro de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2010) y se
reporta en el lago Texcoco (Vega-López et al, 2008), escasamente en el lago Chapultepec
y Xochimilco y ausente en el lago de Zumpango (Sedeño-Díaz y López-López, 2009).
Asimismo, el crecimiento de los organismos ha sido y es en la actualidad uno de los temas
de investigación más importantes e interesantes que han ocupado gran parte del quehacer
de numerosos científicos en distintas disciplinas de las Ciencias Biológicas (GallardoCabello, 1985).
Existen varias definiciones respecto al crecimiento de un organismo y todas están
enfocadas hacia la construcción de tejido corporal (mediante la asimilación de alimento), lo
que se traduce en aumento en talla, así como en biomasa. Una definición más exacta es la
citada por Royce (1972) que dice “el crecimiento es la adición de material el cual es
organizado totalmente dentro del organismo”.
El crecimiento de cualquier animal está acompañado e influenciado por muchos factores
incluyendo los eventos endógenos (el desarrollo del embrión, la maduración y la senilidad)
y los cambios exógenos en su ambiente. Muchos de estos factores operan
independientemente y algunos influencian el cambio en tamaño de todo el animal, otros en
la forma del mismo. Entre los factores más comunes se encuentran la cantidad y calidad del
alimento disponible, el número de peces usando la misma fuente de alimento; la
temperatura, el oxígeno y otros factores de calidad del agua; el tamaño, edad y madurez
sexual del pez (Gómez-Márquez, 1994; Salgado-Ugarte et al., 2005).
Saber cuál es la edad de cualquier organismo y en especial de los peces, tiene un gran
interés al permitir abordar estudios sobre crecimiento, dinámica de poblaciones, manejo y
gestión de pesquerías (Bagenal, 1973; citado en Granado, 2002).
Los principales métodos empleados en la determinación de la edad de los peces son: el
recuento de las marcas de crecimiento en los tejidos calcificados (escamas, otolitos,
vértebras y radios), el análisis de frecuencia de tallas, el marcaje y la recaptura (Sánchez y
Ponce, 1996).
Los tejidos calcificados de los peces presentan, en torno a un núcleo central formado
durante las primeras fases del desarrollo, una serie consecutiva de anillos correspondientes
a periodos de crecimiento del organismo (Sánchez y Ponce, 1996).
Existen dos métodos para obtener la edad de los organismos:
1. Directos:
a. La liberación y recuperación de peces marcados.
b. Colocación de peces de edad y tamaño conocidos en cuerpos de agua
experimentales.
c. Interpretación y conteo de capas anuales depositadas en estructuras duras:
i. Escamas
ii. Otolitos
iii. Opérculos y otros huesos.
5
2. Indirectos, los cuales se basan en la distribución de frecuencias de tallas de una
población de peces (Gómez-Márquez, 1994; Salgado-Ugarte et al., 2005).
Por lo tanto, el crecimiento se expresa fundamentalmente, como la variación de una
dimensión cualquiera del individuo o de la población, en función del tiempo. Dicha función
corresponde a una curva asintótica, que corresponde a dimensiones medidas en tiempos
sucesivos sobre una muestra de la población y es por eso que la curva de crecimiento es una
característica del individuo y lo es de la población (Guzmán-Arroyo et al, 1979).
6
ANTECEDENTES
Los estudios acerca de la familia Goodeidae están enfocados principalmente a sistemática y
taxonomía; tal es el caso de Girardi (1859); Jordan y Everman (1896-1900); Meek (1902) y
en 1904 maneja distribución; Regan (1906-1908); Eiggenmann (1909); Turner (1933),
Hubbs y Turner (1939) manejan reproducción; De Buen (1942); Álvarez (1950 y 1970);
Miller y Fitzsimons (1971) (citados en Cedillo, 1997).
El primer reporte que se tiene acerca del mexclapique data de 1651, cuando aparece la
publicación del Dr. Hernández “Nova, plantarum, animalium et mineralium Mexicanorum
historia” en el cual menciona la existencia, en el Lago de Texcoco, de un pequeño pez
llamado por los lugareños “Yecapitzahuac” o “Iztacmichin” el cual al igual que otros
productos era consumido por los pobladores nativos (Ojendis, 1985).
Girardinichthys innominatus fue descrita por primera vez por Miguel de Bustamante,
(1837) citado por Álvarez del Villar, 1949; como Cyprinus viviparus. La misma forma fue
descrita por Bleeker, (1860: 484) citado por Hubbs y Turner, 1939; como Girardinichthys
innominatus. Así se conoció durante un siglo y fue citada de esa forma en trabajos de Meek
(1902), Hubbs y Turner (1939), De Buen (1939), etc.; posteriormente en 1957 Álvarez saca
a la luz el trabajo de Bustamante y cita la especie como Girardinichthys viviparus
(Bustamante), (Salazar, 1981).
Álvarez del Villar, (1959, 1963), ictiólogo mexicano colaboró en el conocimiento científico
de los goodeidos aportando la descripción de varias especies (Terrón, 1994).
Romero (1965), trabajó con “Los peces del Alto Lerma”, que se caracteriza por ser un
trabajo taxonómico de ictiología, donde se conoce a nivel especifico la ictiofauna de dicha
región, así como la distribución y variación de las especies allí existentes, enfocado
únicamente a las representativas de fauna autóctona, no así a las introducidas por el
hombre.
En 1989 Bureli hace una comparación entre Girardinichthys viviparus y Poecilia reticulata
en relación a características morfológicas y abundancia en los canales de Xochimilco.
Godínez (1989) retoma aspectos de madurez gonádica de Girardinichthys viviparus y
Xenotoca variata.
Salazar (1981) contribuyó con el conocimiento de la Biología de Girardinichthys
innonimatus Bleeker, 1860 (citado por Hubbs y Turner, 1939) en los aspectos de edad y
crecimiento, mortalidad, supervivencia y fecundidad relativa, discutiendo sobre las
condiciones ambientales en que se desarrolla. Dentro de sus estudios determinó que las
mejores condiciones para el desarrollo de esta especie se dan en los meses de mayo, julio y
agosto. Así como también se encuentra en mucha mayor abundancia a temperaturas de
entre 14-27 ºC, oxígeno disuelto que va de 4.5-15 mg/l y aguas someras de 0.25-12 cm
medianamente turbias. El crecimiento que presentó la especie fue alométrico, marcando
diferencias de crecimiento en longitud y peso entre machos y hembras. La proporción de
7
sexos encontrada en los muestreos fue de 3.6 hembras por 1 macho y una mortalidad baja
debida a la poca explotación de la misma mostrando una supervivencia alta.
Ojendis (1985) contribuyó al conocimiento de la biología del mexcalpique (Girardinichthys
viviparus), con algunos aspectos ecológicos de la parte norte del ex-Lago de Texcoco en un
tanque de evaporación solar denominado “El Caracol”; donde llevó a cabo muestreos
hidrológicos, ictiológicos y bentónicos para la determinación de parámetros físicos y
químicos, hábitos alimenticios, comunidad bentónica, proporción de sexos, fecundidad,
edad y crecimiento. Observó la presencia de una gran cantidad de materia orgánica y un
alto grado de salinidad, destacando que dentro de los hábitos alimenticios del Mexcalpique
se encontraron: Ciclopoideos, Algas (Spirulina) y Larvas de Chironomidos. Observó una
proporción de sexos de 68.24% de hembras y un 31.76 % de machos, con una fecundidad
promedio de 50, además de cuatro clases de edad.
Díaz-Pardo y Ortiz-Jiménez (1986) establecieron cinco estadios de desarrollo ovárico a
partir del análisis de 128 hembras y 1033 embriones; una relación directa entre el tamaño
de la madre y número de crías (27 en promedio); así como seis estadios del desarrollo
embrionario basados en el desarrollo de las aletas, pigmentación, ojos, boca, algunos
órganos internos y el número de somitas. Además de un ciclo reproductivo múltiple dentro
del cual se estableció que las crías nacen de manera continua entre marzo y octubre. Y
describen en forma somera los eventos del comportamiento prenupcial de Girardinichthys
viviparus.
De la Luz (1990) evaluó la dinámica poblacional de G. viviparus en el Lago “Nabor
Carrillo” Texcoco, enfocándose en el comportamiento de la abundancia de la especie en
relación con los parámetros físicos y químicos. Registró un crecimiento alométrico, en el
cual las hembras presentaron un mejor estado de bienestar que los machos y 6 clases de
edad para las hembras y 4 para los machos.
Flores (1991) contribuyó con el conocimiento de la ictiofauna de tres lagos de Chapultepec
donde Girardinichthys viviparus fue una de las especies presentes en estos lagos.
Determinó que estos lagos son eutróficos con una elevada concentración de nutrimentos (N
y P), aguas alcalinas, suaves a moderadamente duras, con un pH elevado y altas
concentraciones de sólidos suspendidos. Observó que dentro de esta especie predominaban
las hembras con respecto a los machos. Además de determinar un crecimiento isométrico y
cinco clases de edad para hembras y cuatro para machos, así como cinco estadios de
madurez gonádica y una temporada de reproducción larga (abril a septiembre). Obtuvo que
la dieta principal estaba constituida por crustáceos planctónicos (41.7%) e insectos (14.6%)
y con los parámetros fisicoquímicos analizados determinó que la temperatura y el oxígeno
mostraban un comportamiento similar con la abundancia de G. viviparus.
Terrón (1994) realizó un estudio biológico de G. viviparus en el embalse “La Goleta”
Estado de México, donde observó una abundancia máxima en el mes de Abril de 30
organismos/500 m2 y una biomasa de 170 g/500 m2 en el mes de Febrero. Un tipo de
crecimiento alométrico con una relación Fecundidad-Longitud máxima de 39
embriones/hembra/año y la mínima de 15 embriones/hembra/año. La proporción sexual
mostró un predominio de hembras sobre los machos durante todo el año. Dentro de la dieta
8
que mostró G. viviparus demostró ser un consumidor de tipo primario con preferencia por
el alga Fragilaria.
Cedillo (1997) hizo un estudio sobre crecimiento, reproducción, supervivencia y ontogenia
de G. viviparus en el embalse de Los Arcos, estado de México. Dentro de este estudio se
determinaron cuatro clases de edad a lo largo del año. Un crecimiento de tipo alométrico
con una época reproductiva de primavera a otoño. La talla mínima de reproducción que
presentó la especie fue en primavera a los 2.305 cm. en hembras y talla de1.70 cm. en
otoño para machos. Así mismo se determinaron seis estadios embrionarios, como también
cinco estadios de madurez gonádica.
Godínez (2001) realizó un estudio de las condiciones ambientales que favorecieron el
mantenimiento y reproducción de Girardinichthys viviparus en el laboratorio. Se mantuvo
la calidad del agua de los acuarios con un volumen de 31.65 L, temperatura de 24.54ºC,
oxígeno disuelto en el agua de 6.48 mg/L, conductividad de 904.93µS, pH 8.47, amonio
0.05 mg/L NH4, nitratos 11.48 mg/L NO3 y nitritos con 0.06 mg/L. Cada pecera contuvo de
15 a 20 peces en una proporción sexual de 3 hembras por cada macho con registros diarios
del comportamiento sexual, además se determinó que el alimento básico de G. viviparus
fue la pulga de agua (1.25 g/día) y el complemento básico ideal el cubo de vegetales (3.5
g/semana). Se logró una reproducción en cautiverio y con las crías obtenidas una relación
longitud-peso alométrica.
Navarrete-Salgado et al (2004), llevaron a cabo un estudio en los lagos de Chapultepec,
Zumpango y Requena, para determinar la situación de G. viviparus dentro de estos sistemas
de agua. Indicaron la presencia de esta especie dentro del lago de Chapultepec, con mayor
abundancia dentro del Lago Viejo y menor abundancia en el Lago Menor y Lago Mayor,
dadas las características medioambientales más favorables que en los lagos Zumpango y
Requena donde se reportó como desaparecida esta especie por la mala calidad del agua.
Olvera (2007) llevó a cabo un diseño experimental de reproducción en cautiverio de
Girardinichthys viviparus de la Zona Lacustre de Xochimilco, donde determinó un
intervalo de temperatura con mayor tasa de reproducción de 21ºC a 25ºC. Así mismo
encontró diferencias significativas entre acuarios a temperatura ambiente y acuarios con
temperaturas establecidas a priori donde se obtuvieron mayor cantidad de crías. Observó
también que el alimento mejor aceptado por la especie en cautiverio fue la pulga de agua.
Miranda et al (2008) descubrieron en el Lago Tecocomulco una importante población de
G. viviparus, al cual consideraron como el huésped de la más grande población de esta
especie nunca descubierta, en donde obtuvieron especímenes machos de 22.0mm y
hembras de 47.0mm de longitud total, e hicieron comentarios sobre la necesidad de la
conservación de la localidad, para efectos de protección de esta especie.
Castillo (2011) analizó el ciclo reproductivo de G. viviparus y su posible relación con los
factores ambientales en el lago artificial Alameda Oriente. Determinó una proporción de
hembras por macho de 1.28:1. Así como la talla de primera madurez de 38 mm con un
crecimiento de tipo alométrico positivo y 29mm y crecimiento de tipo alométrico negativo
9
para hembras y machos respectivamente. Indicó que la especie se reproduce con mayor
intensidad en marzo y abril y en menor intensidad entre agosto y diciembre. No
encontrando relación alguna entre la longitud y la fecundidad de la especie.
10
JUSTIFICACIÓN
Desde años anteriores se han realizado estudios sistemáticos, taxonómicos, ecológicos, de
alimentación y reproducción en muchas especies de importancia comercial y muy pocos
sobre especies endémicas como G. viviparus, la cual se encuentra en peligro de extinción
de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010, debido a los constantes deterioros de su
hábitat como lo son la contaminación y las desecaciones de los cuerpos de agua en los
cuales habitan, que han ocasionado que su área de distribución se haya reducido en más del
50 %. Por tal motivo, es muy importante que se generen programas de conservación para
evitar la desaparición de ésta y otras especies endémicas amenazadas, tomando en cuenta la
importancia a nivel económico (ornato, alimento) y ecológico (debido al papel que juega
dentro de la cadena alimenticia) que presentan, y en este trabajo se pretende contribuir un
poco a la información sobre la biología de esta especie(en específico sobre el crecimiento),
para que sea de ayuda en estudios posteriores que requieran de información para el manejo
de la especie en cautiverio.
11
TAXONOMÍA Y DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE
La descripción taxonómica a nivel supragenérico se realizó con base en el criterio de
Álvarez del Villar (1950) y a nivel de especie de acuerdo al criterio de Álvarez del Villar y
Navarro (1957).
PHYLUM:
CLASE:
SUBCLASE:
ORDEN:
SUBORDEN:
FAMILIA:
SUBFAMILIA:
GENERO:
ESPECIE:
Chordata
Osteichthyes
Actinopterygii
Cyprinodontiformes
Cyprinodontoidei
Goodeidae
Girardinichthynae
Girardinichthys
Girardinichthys viviparus(BUSTAMANTE, 1837)
Figura 1. Girardinichthys viviparus (Bustamante, 1837); a) macho y b) hembra
Girardinichthys pertenece a la familia Goodeidae. Esta familia agrupa peces dulceacuícolas
caracterizados por presentar un marcado dimorfismo sexual, que comprende la
modificación distintiva de la aleta anal masculina, la presencia de un órgano muscular
interno llamado pseudófalo de función aparentemente reproductiva, la peculiar estructura
de un solo ovario, la fertilización interna, el desarrollo de la trofotenia en los embriones y la
viviparidad o nacimiento de individuos vivos (Díaz-Pardo y Ortiz-Jiménez, 1986)
Las hembras son de color grisáceo, con rayas transversales en los flancos de color café,
(Lessandra, 1989; citado en Godínez, 2001).Los machos maduros presentan la aleta anal
modificada en los primeros radios, asimismo las aletas dorsal, anal y caudal de estos
presentan una coloración negra, lo que se acentúa durante la reproducción; su tamaño es de
4.0 cm. para los machos mientras que las hembras miden 6.5 cm. (Figura 1), (Ojendis,
1985). Los dientes se consideran truncados y no bífidos, pueden presentar ligeros indicios
de bifurcación. El origen de la aleta dorsal se encuentra en la mitad anterior de la longitud
total. Aleta dorsal con 18 a 26 radios y la anal con 20 a 27, tiene de 40 a 45 escamas en una
serie longitudinal (Álvarez del Villar, 1970).
Es endémico de la Cuenca de México: Lago de Xochimilco, Texcoco y Chapultepec
(Álvarez del Villar y Navarro, 1957). Abunda en charcos artificiales en el Lago de
12
Texcoco, escaso en Lagos de Xochimilco y Chapultepec, y ausente en Lago de Zumpango.
Habita en el Lago de Texcoco, viven en charcos salinos altamente productivos (SedeñoDíaz y López-López, 2009).
Es un pez de aguas lénticas templadas, claras o medias turbias, le gustan los fondos
arenosos o con gravas, orillas con algas y ligero oleaje. Sus requerimientos mínimos
ambientales son: temperatura de 18 a 22ºC, oxígeno de 5 a 8 ppm y pH de 7.2 a 7.6
(García-Ortega, 1992; citado en Ávila, 2000). No tiene preferencia por algún tipo de
ecosistema, se desarrolla de manera adecuada tanto en aguas corrientes, como en cuerpos
lacustres naturales y artificiales; de la misma forma se le encuentra en aguas dulces y en
otras con altas cantidades de sales, y con diferentes condiciones de calidad de agua (DíazPardo, 2002).Es un pez eurifágico, cuya dieta se compone de algas, insectos acuáticos y
crustáceos (Soto, 1953).
La reproducción la llevan a cabo de Marzo a Octubre, es vivíparo con múltiples ciclos
reproductivos, con superfetación ocasional. Las hembras alcanzan su madurez sexual en un
año y su fecundidad va de 15 a 47 embriones (Díaz-Pardo y Ortiz-Jiménez, 1986).
La subfamilia Goodeinae, está conformada por 19 géneros y 41 especies. La distribución de
las especies de esta subfamilia se extiende de la cuenca del río Mezquital y Salado (en el
norte), hasta la del río Balsas por la vertiente del Pacífico y la del río Pánuco por la del
golfo de México hacia el sur, abarcando los estados de Durango, Zacatecas, Nayarit, San
Luís Potosí, Jalisco, Colima, Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala,
México, Morelos, Michoacán, Puebla, Guerrero y Distrito Federal (Domínguez-Domínguez
et al, 2008).
Los goodeidos son un grupo de peces cuya conservación está en riesgo puesto que muchas
de sus especies se encuentran en peligro de extinción (Duncan y Lockwood, 2001;
Domínguez-Domínguez et al., 2005a). Algunas especies de esta subfamilia están
registradas como extintas (v.gr. Characodon garmani y Ameca splendens) por la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); otras 2, Skiffia francesae y
Zoogoneticus tequila las registra como extintas la Norma Oficial MexicanaNOM-059
(DOF, 2001), pero con poblaciones en cautiverio. La segunda de estas especies cuenta con
registros recientes de poblaciones en la naturaleza (Dela Vega-Salazar et al., 2003); Hay
especies que no se han logrado recolectar desde hace más de 5 años (Allotocagoslinae y
Allodontichthys polylepis). Aunado a lo anterior, la NOM-059 registra otras 8 en peligro y 4
amenazadas; por lo tanto, cerca del 30% de esta subfamilia está en alguna categoría de
riesgo. Sin embargo, evaluaciones recientes sugieren un panorama más pesimista,
aumentando al 60% las especies en peligro o amenazadas (Domínguez-Domínguez et al.,
2005b; citado en Domínguez-Domínguez et al, 2008).
El mexclapique Girardinichthys viviparus, se encuentra actualmente en la categoría de
riesgo como una especie en peligro de extinción de acuerdo con los listados de la
SEMARNAT (NOM-059-SEMARNAT-2010), es decir, desaparecerá si su hábitat sigue
siendo deteriorado (Navarrete-Salgado et al, 2004).
13
ÁREA DE ESTUDIO
El parque Alameda Oriente se ubica en Av. Bordo Xochiaca S/N, esq. Prolongación
Periférico, Col. Arenal 4ª sección, Delegación Venustiano Carranza, C.P. 15600, México,
D. F. Se encuentra a los 19º 25’43” y 19º 26’29” N y entre los 99º 03’37” y 99º 02’34” O a
2234 msnm; comprende un área total de 95 hectáreas, de las cuales 9 hectáreas forman
parte de una laguna artificial. Pertenece a la provincia fisiográfica del Eje Neovolcánico y a
la subprovincia de Lagos y Volcanes de Anáhuac, con un sistema de topo formas, llanura
lacustre salina (Cruickshank, 1995; citado en Ordóñez, 2001).
El parque Alameda Oriente, se encuentra dividido en nueve zonas con instalaciones
deportivas, recreativas y administrativas, áreas verdes y de jardín, que poseen diferentes
especies de árboles y setos, un vivero y un lago artificial que cuenta con cinco esclusas con
área total de 11 hectáreas. El agua suministrada al lago proviene del Lago de Aragón
ubicado en la delegación Gustavo A. Madero (Alameda Oriente) (Figura 2).
La zona 9 se localiza al suroeste del parque. La superficie total que posee es de 11.7 ha y
únicamente 2.09 ha. corresponden a áreas verdes; en esta zona se encuentra un lago
artificial cuyos bordes poseen una cubierta de pasto (figura 2) (Alameda Oriente).
Esta se encuentra en lo que antiguamente constituía el llamado “Lago de Xochiaca”, el cual
se encontraba adjunto al gran Lago Texcoco. Al ser esta región lacustre, la más baja del
valle de México, propició que los escurrimientos de las partes más elevadas (como
Xochimilco, Zumpango y Chalco, etc.) desembocaran en la zona. Si a esto se le añade la
presencia de manantiales termales y una alta evaporación, el resultado es un cuerpo de agua
con una elevada concentración de sales (Cruickshank, 1995; citado en Ordóñez, 2001).
El lago del parque de la Alameda Oriente, es un cuerpo de agua estancado localizado al
nor-poniente de la delegación Venustiano Carranza, limitado por el Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México entre los 19º25´ N y 99º 02´ O, a 2234msnm. El tipo
de clima que prevalece en la zona es BS1Kw (w) (i´) g semiseco templado con lluvias en
verano, con una temperatura promedio anual de 16 ºC, con una precipitación media anual
en la región de 600mm. (García, 2004).
Anteriormente esta zona, formaba parte de los remanentes del que fue el gran Lago de
Texcoco. El crecimiento urbano y la alta densidad poblacional propiciaron que esta zona se
convirtiera en receptáculo de aguas negras y tiraderos clandestinos de desechos sólidos y
cascajo. Posterior al sismo de 1985, este sitio fue rellenado con material proveniente de las
demoliciones, creándose el Parque Alameda Oriente, en cuyo interior se implementó un
lago artificial, el cual es alimentado con aguas tratadas de la planta de Bombeo de la
D.G.C.O.H. (Cruickshank, 1995; citado en Ordóñez, 2001).
El lago se integró junto con la Alameda al programa de recuperación de áreas verdes de la
Dirección de Servicios Urbanos, lo que formaba parte de una laguna fue desecada y librada
de basura, fue acondicionada con iluminación y cercado, también se rellenó el terreno con
escombros que surgieron del temblor del 85’, posteriormente se reconstruyó, seccionando
14
la laguna en 7 partes (Figura 2). A partir de esto el lago se consideró artificial tipo humedal
urbano, el cual conlleva una gran importancia no solamente como paisaje, sino que
representa una fuente moderadora del impacto ambiental que rodea la Alameda
amortiguando la contaminación y siendo hogar de muchas aves tanto nativas como
migratorias (Alameda Oriente).
El Proyecto Xochiaca adquirió el nombre de "Alameda Oriente", cuando se integró al
programa de dotación de áreas verdes establecido por el Gobierno de la Ciudad de México
y pretendió sanear y rehabilitar 90 ha, donde se propició el establecimiento y desarrollo de
flora y fauna en forma inducida o natural, compatible con las necesidades de los habitantes
del entorno (Alameda Oriente).
Su origen y evolución es similar al exlago de Texcoco, razón por la cual se considera como
uno de los últimos reductos lagunares característicos de la cuenca del Valle de México. Fue
utilizado por muchos años como receptor de las aguas de desechos del aeropuerto,
adquiriendo características propias de una laguna de estabilización para materia orgánica
alterando con esto la calidad del agua, lo que agregado al constante depósito de basura,
llantas, animales muertos y en los últimos años escombros y distintos materiales provocó el
rompimiento del equilibrio ecológico de la zona.
15
Figura 2. Mapa del Lago de la Alameda Oriente, la esclusa 2 corresponde a la unidad de muestreo
16
OBJETIVO GENERAL

Determinar el crecimiento de Girardinchthys viviparus por medio del uso
de estructuras duras (escamas), en el lago urbano de la Alameda Oriente.
OBJETIVOS PARTICULARES

Utilizar el método directo por medio del uso de escamas, como medio de
determinación del crecimiento del mexcalpique.

Obtener la relación peso-longitud así como la robustez de los organismos
durante el periodo de muestreo.

Establecer curvas de crecimiento en longitud y peso en relación con la edad.

Analizar la relación de los parámetros tanto físicos y químicos del agua del
lago urbano con el crecimiento de los peces.
17
MATERIAL Y MÉTODOS
Fase de campo
Se realizaron muestreos mensuales de Septiembre de 2009 a Agosto de 2010; en el lago
urbano de la Alameda Oriente. Se estableció una estación de muestreo en la esclusa
marcada con el número dos con base en la abundancia de los organismos en las cinco
esclusas.
Para la toma de muestras de agua se utilizó una botella Van Dorn de dos litros de capacidad
y las muestras fueron almacenadas en botellas de polietileno de un litro para la
determinación de los parámetros físicos y químicos, las cuales se mantuvieron en hielo para
su posterior análisis en el laboratorio. Para la determinación del oxígeno disuelto se utilizó
una botella tipo DBO de trescientos mililitros y se obtuvo la concentración por medio del
método de Winkler modificación de ázida de sodio (Pacheco-Meneseset al., 1982;
Cervantes, 1984).
En el sitio de monitoreo se determinaron los siguientes parámetros: Temperatura ambiental
y del agua (con termómetro de +1 °C), pH, sólidos disueltos y conductividad eléctrica, con
un multiparámetros marca HANNA modelo HI98201 y la visibilidad en el agua mediante el
disco de Secchi. Asimismo, se registró la nubosidad y la hora de muestreo.
En el laboratorio se realizaron las siguientes determinaciones:
 Oxígeno disuelto por medio del método de Winkler con la modificación
del ázida de sodio.
 Alcalinidad por el método de indicadores, utilizando la fenolftaleína y el
anaranjado de metilo.
 Dureza total por medio del método de titulación con EDTA (método
complejométrico).
 Dureza de calcio con el método complejométrico
(Pacheco-Meneseset al., 1982; Cervantes, 1984).
Para la captura de los peces se utilizó un chinchorro tipo playero de aproximadamente 10 m
de largo y 1.5 m de ancho con 0.01 m de luz de malla. Una vez capturados los organismos,
se fijaron en formol al 10% y se transportaron al laboratorio para su posterior identificación
y análisis.
18
Fase de laboratorio
Para la identificación de los peces se hizo uso del material propuesto por Álvarez del Villar
(1970) y Miller et al. (2005); se enviaron algunos ejemplares al Laboratorio de Peces del
Instituto de Biología de la UNAM, para corroborar la especie y realizar su registro en el
sistema. En el laboratorio se registraron la longitud total (Lt), longitud patrón (Lp) y altura
(A) con la ayuda de un Ictiómetro con precisión de ± 1 mm, el peso total (Pt) con una
balanza analítica de 0.0001 g de precisión.
A cada uno de los organismos se les determinó el sexo y a las hembras la madurez gonádica
por medio de la observación de la gónada con base en el criterio establecido por Díaz-Pardo
y Ortiz-Jiménez, (1986). Para esto se les practicó a cada una de las hembras un corte ventral
desde la base de la aleta anal hasta el opérculo y dos cortes transversales, uno en la aleta
anal y otro en la base del opérculo y se extrajeron los ovarios para su posterior comparación
(Díaz-Pardo y Ortiz-Jiménez, 1986).
Para el análisis de los anillos de crecimiento se seleccionaron 30 ejemplares representantes
de todas las tallas, tomándose de cada uno de ellos por lo menos 10 escamas cercanas a la
línea lateral y por encima de ésta. Las escamas se colocaron en frascos con solución de
hidróxido de amonio al 5%, se limpiaron con un pincel de cerdas suaves para retirar el
exceso de tejido y se enjuagaron con agua corriente. Con ayuda de un microscopio óptico,
se montaron de 8 a 10 escamas entre dos portaobjetos (etiquetados con el número
correspondiente al ejemplar del cual se obtuvieron). Posterior a esto, se eligieron al azar
entre tres y cuatro escamas de un solo individuo para tomar la lectura del número de los
anillos (Gómez-Márquez, 1994; Salgado-Ugarte et al., 2005). Las escamas se examinaron a
través de un microscopio con la ayuda de una cámara adaptada al microscopio y del
paquete de medición Motic v.2.0 (2008). Asimismo, las escamas analizadas fueron
fotografiadas y a cada una de estas se les midió el radio total que va desde el foco hasta el
margen anterior (R), así como el conteo del número de circulli presentes en estas (Figura
3). Las medidas de R se obtuvieron para varias escamas de un mismo individuo para
obtener un promedio y así minimizar los errores en las mediciones (Bagenal y Tesch. 1978;
Gómez-Márquez, 1994).
Figura 3. Escama de G. viviparus
19
Una vez obtenido esto, se realizó el análisis de correlación entre el radio de la escama y
cada una de las variables (Lt, Lp y Pt) para determinar con cual tenía mayor relación y
determinar la relación entre la escama y el cuerpo del pez. Una vez obtenida, se graficó los
radios de las escamas (R) contra la longitud patrón observada de los individuos (Lp) al
tiempo que se obtuvo la muestra de las escamas.
Para determinar la edad de los ejemplares se capturaron15 peces del sitio de muestreo de
menos de un cm. de talla para cultivarlos en el laboratorio bajo las condiciones de
temperatura promedio en los que se encuentra la especie y se alimentaron con alimento
balanceado en hojuelas marca Tetrapérez y se realizaron recambios de agua del mismo
sistema para suministrar la cantidad de plancton adecuada; se sacrificaron dos peces cada
tres días para observar cada cuando se llevaba a cabo la formación de los circulli en las
escamas de cada ejemplar durante un mes.
Fase de gabinete
Con los datos de peso total y longitud patrón de los ejemplares se aplicó el análisis de
covarianza (ANDECOVA, p<0.05) para determinar si existía diferencias entre la talla y el
peso en función del sexo y con base en este resultado se obtuvo la relación peso-longitud
para toda la población por sexos (machos, hembras e indeterminados) mediante una
relación potencial con el propósito de evaluar el tipo de crecimiento (Everhart y Youngs,
1981):
Pt= a Ltb
Donde:
Pt: peso total (g), a: constante de proporcionalidad, Lt: longitud total en mm. y b: pendiente
de la relación.
Esta ecuación se transforma en forma lineal mediante el uso de logaritmos, por lo que se
obtiene:
Log Pt = Log a + b Log Lt
Las constantes a y b se obtuvieron mediante un análisis de regresión lineal por medio del
método de mínimos cuadrados (Caicedo et al, 2006), donde b es una constante que
determina la proporcionalidad de los incrementos de la longitud respecto al peso.
Se evaluó la significancia estadística del valor del exponente por medio del estadístico tStudent:
t Student 
b 3
e.s x
*
* n2
e.s y
1 r2
20
Donde:
t: estadístico t-Student, e.sx: desviación estándar del logaritmo de L, e.sy: desviación
estándar del logaritmo del peso, r²: coeficiente de determinación de la relación pesolongitud y n: número de peces utilizados en el análisis (Pauly, 1984; Salgado-Ugarte et al,
2005).
Con los datos de longitud patrón se obtuvo la distribución de tallas por sexos, los intervalos
de clase de talla se obtuvieron siguiendo la regla de Sturges (Marques-Dos Santos, 2004).
Se determinó el factor de condición de Fulton para conocer el periodo en que la especie
alcanza su grado máximo de bienestar o robustez según la expresión matemática: K =
P*100/Lp3, donde P es el peso en gramos y Lp la longitud patrón en cm.
Para determinar la edad de los organismos, se aplicó el análisis de covarianza
(ANDECOVA, p<0.05) entre la longitud patrón y el radio de la escama por sexos, para
determinar si existen diferencias entre los valores de las pendientes de los sexos, por medio
del modelo lineal general (GML) de Minitab for Windows, Release 10.5 (Minitab, Inc.
1995) ó Statgraphics v 5.0 para Windows.
Se realizó el método gráfico de Powell-Wetherall por medio del análisis de frecuencias de
tallas de hembras y machos para determinar el estimado de L∞.
Wetherall (1986), con base en el trabajo de Powell (1979), sugiere un método para estimar
la longitud asintótica (L∞) y el cociente de la mortalidad total y el coeficiente de
crecimiento (Z/K) utilizando muestras de longitud de los peces en la captura. Las bases de
este método están sustentadas en la ecuación de Beverton y Holt (1956).
Z  K L  L` / L  L`
Donde:
Z= Tasa instantánea de mortalidad total, L∞y K son los parámetros de la ecuación de
crecimiento considerados en el modelo de von Bertalanffy (1938).
Puede ser demostrado que el promedio de la longitud ( L ) de los peces en la muestra (n)
está en relación directa a la longitud media de primera captura (L`), entonces:
L  L 1/1  Z / K   L1/1  Z / K 
Esta ecuación fue modificada por Wetherall (1986) de la siguiente manera:
L  L` a  bL`
Donde:
L = Talla media de los peces de longitud L` y más grandes.
21
L`= Alguna talla en el que todos los peces de ese tamaño y más grandes están sometidos a
una explotación plena.
a y b= constantes
De donde se obtiene:
L  a /  b
y
Z / K  1  b /  b
El método de Powell (1979) modificada por Wetherall (1986) propone una estimación
estadísticamente robusta del valor de L∞, según lo demuestran Wetherall et al. (1987)
Hampton y Majkouwski (1987). Sin embargo, como cualquier método basado en frecuencia
de tallas, la correcta estimación de L∞ depende en gran medida de que los peces de mayor
tamaño de la población estén presentes en la muestra (Gulland, 1983; Gulland y
Rosenberg, 1992).
Debido a que en los peces es casi imposible observar el crecimiento en vivo y de forma
continua, es necesario expresar dicho proceso mediante un modelo matemático que pueda
ser usado para estudios analíticos. Para determinar el crecimiento de los peces se utilizó el
modelo de von Bertalanffy, este tiene la ventaja de estar respaldado por un razonamiento
biológico, puede ser incorporada fácilmente a modelos de rendimiento y se ajusta bien a la
mayoría de los datos observados:
Lt  L (1  e  K (t t0 ) )
Donde:
Lt=Longitud del pez en un momento dado.
L∞=Longitud promedio máximo que alcanza el pez en un embalse en particular.
e=Base logaritmo natural
k= Índice o tasa de crecimiento por unidad de tiempo.
t= Tiempo de crecimiento del pez a tamaño comercial.
to= Edad hipotética a la cual el pez tiene una longitud de cero.
Para estimar L, k y to de la ecuación de von Bertalanffy, se utilizó los métodos de FordWalford (1964) y Beverton y Holt (1957) (citados en Everhart y Youngs 1981; GómezMárquez, 1994; Sparre y Venema, 1997; Salgado-Ugarte et al., 2005).
Para la determinación de los parámetros L∞ y K se utilizó el método de Ford-Walford
(1949; citado en Gómez-Márquez, 1994; Sparre y Venema, 1997) el cual consiste en
graficar las longitudes medias, correspondientes a las edades 1 al tiempo t en el eje de las x
y las mismas longitudes, pero de la edad 2 al tiempo t+1 en el eje de las y, de esta manera
se genera una línea recta y donde esta línea se intercepta con una línea recta de 45º se
determina el valor de L∞. Otra manera de obtener el valor de las constantes es por el
método analítico al aplicar a los datos el análisis de regresión lineal por medio del método
de mínimos cuadrados y cada una de las variables se calcularon de la siguiente manera:
22
L 
a
1 b
Donde:
a= ordenada al origen
b= pendiente
K= -ln b
Para obtener una mejor estimación del valor de K y to, se utilizó el método de Beverton y
Holt (1957 citado en Gómez, 1994; Sparre y Venema, 1997).Este método utiliza el valor de
una L∞ dada, la cual puede provenir del método anterior. De la función de crecimiento de
von Bertalanffy se puede obtener:
L  Lt  L (e  K (t t0 ) )
ln( L  Lt )  ln L  Kt 0  Kt
Una regresión lineal de ln (L∞- Lt) contra t resulta en una recta pendiente (-k). to se puede
estimar a partir de la ordenada al origen:
K= -b
a= ln L∞ + kto
y si de esta expresión se despeja to, entonces se tiene:
to 
a  ln L
K
(Gómez, 1994)
Asimismo, se obtuvo la ecuación de crecimiento en peso, la cual se deriva a partir de la
transformación de la ecuación de crecimiento de von Bertalanffy y utilizando la relación
peso-longitud (Everhart y Youngs 1981; Gómez-Márquez, 1994; Sparre y Venema, 1997;
Salgado-Ugarte et al., 2005).

Pt  P 1  e  k(tt 0 )

b
Donde.
Pt = Peso del organismo a la edad t
P = Peso máximo que alcanza el pez
b = Pendiente de la relación peso – longitud
Por último, se realizó una correlación de Pearson o de Sperman (dependiendo del
cumplimiento de los supuestos de normalidad y homocedasticidad de los datos; MarquesDos Santos, 2004) entre los factores físicos y químicos con las constantes de crecimiento
para reconocer la relación entre el crecimiento y los factores ambientales.
23
RESULTADOS
Parámetros físicos y químicos
Se realizaron muestreos mensuales durante el periodo Septiembre 2009 a Agosto 2010, se
obtuvieron los datos de los parámetros físicos y químicos del agua de la esclusa 2 donde se
recolectaron los peces de G. viviparus, de lo cual se obtuvo lo siguiente.
A los parámetros físicos (transparencia o visibilidad al disco de Secchi y conductividad) y
químicos (oxígeno, alcalinidad, conductividad, pH, dureza, temperatura y sólidos totales
disueltos (STD)) que se obtuvieron, tanto de la superficie como del fondo de la esclusa, se
les aplicó una prueba no-paramétrica (U de Mann Whitney) debido a la falta de
homocedasticidad y normalidad de los datos y a través de la cual se demostró que no existía
diferencia significativa entre los valores de dichos parámetros de la superficie (0.30 m) y el
fondo (1.0 m) de la esclusa con una confiabilidad del 95 %, por lo cual se promediaron los
valores de ambas y se obtuvieron sus correspondientes gráficas.
En la figura 4 se muestra que la mayor transparencia (0.12m) del aguade la esclusa, se
registró en el mes de julio y la menor con 0.05 m en los meses de diciembre, febrero, abril y
junio.
En la figura 5 se observa una temperatura máxima de 25ºC en junio y una mínima de 16ºC
en enero, debiéndose a la época de calor y frío respectivamente. El pH máximo (10.5) en
mayo y el mínimo (9.2) en diciembre y enero. La cantidad de oxígeno disuelto máximo
(14.5 mg/l) en el mes de mayo y el mínimo (1.2 mg/l) en el mes de noviembre.
La conductividad y los sólidos totales disueltos (figura 6) se comporta de manera similar,
observándose la máxima en el mes de abril (2233 µS/cm, 1169 ppm) y la mínima en el mes
de julio (1526µS/cm, 794.5 ppm) respectivamente.
La alcalinidad total máxima presente en la esclusa fue de 1241 mg/l en enero y la mínima
presente en noviembre con 79 mg/l. Mientras que la máxima de dureza total fue de 206
mg/l en diciembre y abril y la mínima de 160 mg/l en el mes de septiembre y junio (figura
7).
24
0,14
0,12
Transparencia (m)
0,1
0,08
0,06
0,04
0,02
0
Sep
Oct
Nov
Dic
Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Figura 4. Variación temporal de la transparencia en la esclusa 2 del lago urbano de la Alameda
Oriente
30
25
20
15
10
5
0
Sep
Oct
Nov
Dic
Ene
Temperatura (ºC)
Feb
pH
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Oxígeno disuelto (mg/l)
Figura 5. Comportamiento estacional de la temperatura del agua, pH y oxígeno disuelto en la
esclusa 2 del lago urbano de la Alameda Oriente
25
2500
2000
1500
1000
500
0
Sep
Oct
Nov
Dic
Ene
Feb
Mar
Conductividad (µS/cm)
Abr
May
Jun
Jul
Ago
TDS (ppm)
Figura 6. Variación estacional de las sales y sólidos presentes en la esclusa 2 del lago urbano de la
Alameda Oriente
1400
1200
1000
800
600
400
200
0
Sep
Oct
Nov
Dic
Ene
Feb
Alcalinidad Total (mg/l)
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Dureza Total (mg/l)
Figura 7. Comportamiento temporal de la alcalinidad y la dureza en la esclusa 2 del lago urbano de
la Alameda Oriente
26
Biometría de la especie
Durante el periodo de septiembre 2009-agosto 2010 se capturaron un total de 937
organismos de la especie de Girardinichthys viviparus dentro de la esclusa 2 del lago
urbano de la Alameda Oriente. El análisis por sexos indica que en las hembras la longitud
total máxima registrada fue de 55 mm y mínima de 19 mm, con peso máximo de 3.4106 g y
mínimo de 0.0908 g. En los machos se registró una longitud total máxima de 38 mm y una
mínima de 18mm y peso total máximo de 0.9197 g y mínimo de 0.0815 g (Tabla 1).
Tabla 1. Estadística descriptiva por sexos de G. viviparus del lago Alameda oriente
Lt(mm)
Lp(mm)
Altura(mm)
Peso(g)
Hembras (n=490)
Máx.
Mín.
Prom.
55
19
30,33
48
15
24,85
18
3
6,33
3,41
0,09
0,49
Machos (n=378)
Máx.
Mín.
Prom.
38
18
24,81
31
14
20,10
8
3
5,16
0,91
0,08
0,24
Indeterminados (n=69)
Máx.
Mín.
Prom.
19
13
16,57
16
11
13,39
4
2
3,26
0,10
0,02
0,06
Los valores máximos, mínimos y algunas medidas de tendencia central como la media y
desviación estándar para toda la población, se encuentran en la Tabla 2.
Tabla 2. Estadística descriptiva para G. viviparus
Variable |
Obs
Media
Desv. Est.
Min
Max
------------+----------------------------------------Lt (mm) |
937
27.09
6.57
13
55
Lp (mm) |
937
22.08
5.58
11
48
Altura (mm) |
937
5.63
1.83
2
18
Peso T. (g) |
937
0.35
0.32
0.024
3.41
------------+-----------------------------------------
Proporción por sexos
De los 937 organismos capturados, se clasificaron en 490 (53%) hembras, 378 (40%)
machos y 69 (7%) indeterminados. La proporción de sexos fue de 1:1.29 (macho:hembra)
(2 =14.4; p < 0.05). La mayor parte del año dominaron las hembras, ya que los machos
solo se registraron durante los meses de septiembre, octubre mayo, junio y julio (Figura 8).
También se puede observar que el mayor número de organismos capturados se llevó a cabo
27
en el mes de noviembre (132 ejemplares) y la de menor captura en el mes de junio (35
ejemplares).
80
70
*
*
*
No de capturados
60
50
40
*
30
*
*
20
*
10
0
sep
oct
nov
dic
ene
feb
indeterminados
mar
abr
hembras
may
jun
jul
ago
machos
* no significativo
Figura 8. Variación temporal de la proporción de sexos de G. viviparus
Relaciones Biométricas
Longitud Total-Longitud Patrón
Se estimó la relación entre la longitud total y la longitud patrón (figura 9), observándose
una relación de tipo lineal entre las variables, con valor de a=1.1727, b=1.1866 y
r2=0.9936, lo que indicó que existe una alta correlación entre las variables, y que a través
de una se puede obtener el valor de la otra.
28
70
Lt = 1.1727 Lp + 1.1866
r² = 0.9936
n= 937
Longitud Total (mm)
60
50
40
30
20
10
0
0
10
20
30
40
50
60
Longitud Patrón (mm)
Figura 9. Relación longitud patrón-longitud total para la población de G. viviparus
Factor de Condición de Fulton
El factor de condición (k) para las hembras fluctuó de 0.20 a 0.42 y el de los machos de
0.29 a 0.36 (figura 10). Sin embargo, tanto hembras como machos siguen una misma
tendencia y su condición aumenta durante la época reproductiva, por lo que esta especie
presentan un buen estado de robustez durante su época reproductiva. Mostrando
claramente que los machos presentan mejor condición que las hembras la mayor parte del
año, ya que las hembras por ser mucho más pesadas que los machos también lo son en
longitud y esto hace que presenten proporciones corporales más o menos constantes y por
lo tanto su estado de mejor condición va a estar relacionado con el aumento de la gónada en
la época reproductiva al mantener los embriones dentro de la misma.
29
0.450
Factor de condición (k)
0.400
0.350
0.300
0.250
0.200
0.150
0.100
0.050
0.000
Hembras
Machos
Figura 10. Comportamiento temporal del factor de condición para G. viviparus
Relación Peso Total-Longitud Patrón
Para la población de G. viviparus, se realizó un análisis de correlación de Pearson entre el
peso total y la longitud (total y patrón), a fin de obtener cuál de estas dos últimas variables
presentaba mayor asociación con la variable peso total. Se obtuvo que la longitud patrón
presenta un mayor grado de asociación con el peso (r=0.9135) que la longitud total
(r=0.9054) y por lo tanto, se decidió trabajar con la Lp.
El análisis de covarianza de la relación peso total-longitud patrón entre sexos demostró que
existen diferencias significativas entre estos (F=83.44; p<0.05), por lo cual se obtuvieron
las regresiones por separado, tanto de machos como de hembras (Tabla 3).
Tabla 3. Análisis de covarianza por sexos para peso total-longitud patrón
Número de obs =
937
Raíz MSE
=0.120804
R-cuadrada
=
Adj R-cuadrada=
0.8611
0.8607
Fuente|
Suma de C
gl
Cuadrados M
F
Prob > F
-------------+-------------------------------------------------Modelo |
84.43
3
28.14
1928.56
0.0000
|
Lp (mm) |
40.02
1
40.02
2742.68
0.0000
Lp (mm)*sexo |
2.43
2
1.21
83.44
0.0000
|
Residuo |
13.61
933
0.014
-------------+-------------------------------------------------Total |
98.05
936
0.104
30
Se realizó el análisis de regresión para la población total, para los machos y las hembras así
como para obtener las constantes “a” y “b”, para obtener el tipo de crecimiento que
presenta esta especie.
El coeficiente de determinación de R2 y b en las hembras fue de 0.9504 y 3.0071 y, en los
machos fue de 0.8867 y 2.9809; el valor de R y el coeficiente b en las hembras fue mayor al
de los machos, lo que significa que en las hembras existe una relación alta entre las
variables peso y longitud así como también son más pesadas en relación a su longitud.
La relación peso total-longitud patrón para la población total, hembras, machos e
indeterminados se muestran en la figura 11, 12, 13 y 14.
4
Pt = 3E-05 Lp
R² = 0.9564
3,5
2.9775
Peso Total (g)
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
0
10
20
30
40
50
60
Longitud Patrón (mm)
Figura 11. Relacion peso total-longitud patrón para la población total de G. viviparus.
4
3,5
Pt = 3E-05 Lp
R² = 0.9504
Peso Total (g)
3
3.0071
2,5
2
1,5
1
0,5
0
0
10
20
30
40
50
60
Longitud Patron (mm)
Figura 12. Relación peso total-longitud patrón para hembras de G. viviparus.
31
1
0,9
Pt = 3E-05 Lp 2.9809
R² = 0.8867
0,8
Peso Total (g)
0,7
0,6
0,5
0,4
0,3
0,2
0,1
0
0
5
10
15
20
25
30
35
Longitud Patrón (mm)
Figura 13. Relación peso total-longitud patrón para machos de G. viviparus.
0,12
Pt = 1E-05 Lp 3.313
R² = 0.854
Peso Total (g)
0,1
0,08
0,06
0,04
0,02
0
0
5
10
15
20
Longitud Patrón (mm)
Figura 14. Relación peso total-longitud patrón para indeterminados de G. viviparus.
En la tabla 4 se observan los valores de las constantes de la ecuación potencial, donde se
muestra que la población total y los machos presentan un crecimiento de tipo alométrico
negativo, mientras que las hembras y los indeterminados presentan un crecimiento
alométrico positivo, pero de acuerdo con la t- Student calculada todos tienden a la isometría
(t-Student =1.96; p<0.05).
32
Tabla 4. Valores de las constantes y de t-Student para G. viviparus
Población Total
Hembras
Machos
Indeterminados
N
937
490
378
69
a
0.00003
0.00003
0.00003
0.00001
b
2.9775
3.0071
2.9809
3.3130
t calculada
1.0771
0.2283
0.3475
1.8679
t (p < 0.05) teórica
1.96
1.96
1.96
1.99
Distribución por tallas
En la figura 15 se observa la distribución de frecuencias de tallas representada por el
número de individuos presentes en cada clase de talla. El total de los organismos obtenidos
se agruparon en 29 intervalos de clase de 1.5 cm de longitud estándar, con marca de clase
menor de 10 mm y la mayor de 50.5 mm. La clase de talla de mayor frecuencia para los
machos esta representada por organismos que se encontraban entre 19 y 24 mm de longitud
patrón. La talla de mayor frecuencia para las hembras esta representada de los 19 a28 mm
de longitud estándar y para los indeterminados por la talla de 13 a16 mm de longitud
estándar. Las hembras presentaron un intervalo de talla de 15.0 a 48.0 mm de longitud
estándar y los machos presentaron un intervalo de 14.0 a 31 mm de longitud estándar,
mientras que los indeterminados fue de 11.0 a 16.0 mm de longitud estándar.
140
100
80
60
40
20
49
46
43
40
37
34
31
28
25
22
19
16
13
0
10
Número de peces
120
Longitud Patrón (mm)
Indeterminados
Hembras
Machos
Figura 15. Distribución de frecuencias de tallas para G. viviparus por sexos
33
Análisis de frecuencia de tallas a través del método de powell wetherall
Mediante la utilización del método de Powell (1979), modificado por Wetherall (1986) y
ajustando los intervalos de clase, se obtuvo L∞ y Z/K (cociente de la mortalidad total y el
coeficiente de crecimiento).
Se calculó el valor de L∞ para la población total, así como para los machos y hembras
debido al marcado dimorfismo sexual presente en esta especie, a partir de la frecuencia de
tallas de cada uno, a través del paquete estadístico FISAT.
Mediante la fórmula L  L` a  bL` y con los datos de las frecuencias de tallas, se estimó
L∞ para la población total (figura 16), la cual fue de 53.43 mm con r2=-0.958, intercepto y
pendiente igual a: L  L`= 10.24+ (-0.192) L. Para las hembras (figura 17) se obtuvo un
L∞=55.73mm con r2=-0.927, intercepto y pendiente igual a: L  L`=11.17 + (-0.200) L.
Para los machos (figura 18) se obtuvo una L∞=36.53mm con r2=-0.916, intercepto y
pendiente igual a: L  L`=5.86 + (-0.160) L.
El valor de L∞ alcanzada es significativa ya que la longitud obtenida del muestreo fue de
48.0 mm para la población total, 48.0 mm para las hembras y de 31.0 mm para los machos.
Figura 16. Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para la población total de
G. viviparus
34
Figura 17. Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para las hembras de G.
viviparus
Figura 18. Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para los machos de G.
viviparus
35
Edad y crecimiento
Determinación de la edad a partir del análisis de escamas
Se determinó la edad de 359 individuos de G. viviparus (206 hembras, 130 machos y 23
indeterminados), para lo cual se analizaron 1077 escamas de las cuales se obtuvo el número
de circulli presentes en estas y el radio de la escama. La relación entre la longitud patrón y
el radio total de la escama para la población total respondió al modelo de tipo logarítmico
Lp = 14.453Ln(R) + 40.017 con un intercepto diferente al origen, lo que indica que no hay
una proporcionalidad directa entre la escama y el cuerpo del pez (Figura 19).
60
Lp = 14,453Ln(R) + 40,017
Longitud Patrón (mm)
50
2
R = 0,7991
40
30
20
10
0
0,00
0,20
0,40
0,60
0,80
1,00
1,20
Radio de la escama (mm)
Figura 19. Relación de la escama-longitud patrón del pez
De acuerdo con el análisis de covarianza realizado entre el radio dela escama y la longitud
patrón, existe diferencia significativa entre hembras y machos (F=24.73; p<0.05), por lo
que se presentan los resultados tanto para las hembras como para los machos (Tabla 5 y
figura 20 y 21).
36
Tabla 5. ANDECOVA de Radio escama-Longitud patrón por sexos
Número de obs =
Raíz MSE
=
359
.06929
R-cuadrada
=
Adj R-cuadrada =
0.7812
0.7794
Fuente | Suma de C
gl
C Medios
F
Prob > F
-------------+---------------------------------------------------Modelo |
6.0867371
3
2.02891237
422.59
0.0000
|
Lp (mm) |
1.69923991
1
1.69923991
353.93
0.0000
Lp (mm)*sexo |
0.237505416
2
0.118752708
24.73
0.0000
|
Residuo |
1.70439992 355
0.004801127
-------------+---------------------------------------------------Total |
7.79113702 358
0.021762953
Longitud Patrón (mm)
60
Lp = 15,922Ln(R) + 41,212
2
50
R = 0,7921
40
30
20
10
0
0
0,2
0,4
0,6
0,8
1
1,2
Radio promedio (mm)
Figura 20. Relación longitud del pez y radio de la escama de las hembras de G. viviparus
37
35
Lp = 9,268Ln(R) + 33,416
Longitud Patrón (mm)
30
R2 = 0,3382
25
20
15
10
5
0
0
0,1
0,2
0,3
0,4
Radio Promedio (mm)
Figura 21. Relación longitud del pez y radio de la escama de los machos de G. viviparus
Para conocer el periodo de formación de los circulli se analizaron escamas de peces
cultivados en una pecera bajo las siguientes condiciones ambientales (Temperatura del
agua=19°C; oxígeno disuelto=5 mg/L; pH=9) durante un mes, determinándose así que cada
10 días se forma un nuevo círculo.
Con los datos de los círculos formados en las escamas y el periodo de formación de cada
uno de estos, se obtuvieron las edades a diferentes longitudes para la población en general.
Debido a las diferencias significativas entre hembras y machos se obtuvieron 10 clases de
edades para las hembras y 5 para los machos (los indeterminados solo registraron una edad
por lo cual se integraron tanto a hembras como a machos). Se obtuvo como edad mínima
0.5 meses y como máxima 5 meses de edad, donde la mayoría de los organismos
capturados eran de un mes de edad.
Crecimiento en longitud y en peso
Con base en lo anterior se obtuvieron los valores de las constantes de crecimiento por el
método de Ford-Walfort (L∞) y Beverton-Holft (K y to) de acuerdo el modelo de
crecimiento de von Bertalanffy, para la población total, hembras y machos (Tabla 6).
Tabla 6. Valores de las constantes de crecimiento de von Bertalanffy
Población Total
Hembras
Machos
L∞ (ml)
64.0
59.4
41.69
K
0.2349
0.2769
0.5085
to (mes)
-0.8261
-0.6651
-0.5421
38
La relación longitud-edad para la población total muestra un crecimiento curvilíneo de
acuerdo al modelo de crecimiento de von Bertalanffy (figura 22), en el que durante los 3.5
primeros meses de vida tienen un crecimiento rápido, después del cual comienza a
disminuir conforme aumenta la edad.
60
Longitud Total (mm)
50
40
30
20
10
0
0
1
2
3
4
5
6
7
Edad (meses)
Datos Observados
von Bertalanffy
Figura 22. Curva de crecimiento en longitud para la población Total de G. viviparus
El modelo de crecimiento para las hembras muestra un crecimiento curvilíneo en el cual
crecen de manera rápida durante los cuatro meses de vida, después del cual comienza a
disminuir conforme aumenta la edad (figura 23); además, de que ellas alcanzan una mayor
edad (cinco meses) y mayor longitud (55 mm) en comparación con los machos.
39
60
Longitud Total (mm)
50
40
30
20
10
0
0
1
2
3
4
5
6
7
Edad (meses)
Datos Observados
von Bertalanffy
Figura 23. Curva de crecimiento en longitud para hembras de G. viviparus
El crecimiento en los machos se vio reflejado por un crecimiento rápido durante los dos
primeros meses de vida y un crecimiento lento después de esta (figura 24), presentando una
menor edad (2.5 meses) y talla menor (35 mm) que las hembras.
40
Longitud Total (mm)
35
30
25
20
15
10
5
0
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
3,5
4
Edad (meses)
Datos observados
von Bertalanffy
Figura 24. Curva de crecimiento en longitud para machos de G. viviparus
40
Mediante el análisis de regresión no lineal a través del paquete Stata se obtuvieron los
valores de L∞, K y to para la población, hembras y machos como se muestra en la tabla 7.
Tabla 7. Valores de las constantes de crecimiento de von Bertalanffy por el método no lineal
L∞ (mm)
61.75
66.32
54.07
Población Total
Hembras
Machos
K
0.2601
0.2309
0.3189
to (mes)
-0.7126
-0.7333
-0.6570
La figuras 25, 26 y 27 muestran la curva de crecimiento en longitud obtenidas por el
método no lineal para la población total, hembras y machos respectivamente.
60
Longitud Total (mm)
50
40
30
20
10
0
0
1
2
3
4
5
6
7
Edad (meses)
Datos Observados
von Bertalanffy
Figura 25. Curva de crecimiento en longitud para la población total de G. viviparus
41
60
Longitud Total (mm)
50
40
30
20
10
0
0
1
2
3
4
5
6
7
Edad (meses)
Datos Observados
von Bertalanffy
Figura 26. Curva de crecimiento en longitud para hembras de G. viviparus
40
Longitud Total (mm)
35
30
25
20
15
10
5
0
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
3,5
4
Edad (meses)
Datos observados
von Bertalanffy
Figura 27. Curva de crecimiento en longitud para machos de G. viviparus
42
Con el valor de la pendiente de la relación peso-longitud y las constantes obtenidas por el
método lineal de von Bertalanffy para las longitudes, se obtuvo la ecuación de crecimiento
en peso para la población total, hembras y machos (Tabla 8, figura 28).
Tabla 8. Ecuaciones de crecimiento en peso de G. viviparus
Ecuación en peso de von Bertalanffy
Pt = 7.1617* (1-e(-0.2349*(t-(-0.8261))))2.9775
Pt = 6.4744* (1-e(-0.2769*(t-(-0.6651))))3.0071
Pt = 1.8795* (1-e(-0.5085*(t-(-0.5421))))2.9609
Población Total
Hembras
Machos
2,5
Peso Total (g)
2
1,5
1
0,5
0
0
1
2
3
4
5
6
Edad (meses)
Población Total
Hembras
Machos
Figura 28. Curva de crecimiento en peso para la población total, hembras y machos de G. viviparus
Se realizó la prueba de T2 de Hotelling (Bernard, 1981) implementado por Salgado-Ugarte
et al., (2005) para comparar si las constates del modelo de crecimiento de von Bertalanffy
de las hembras y los machos eran diferentes entre si. En la tabla 9 se observa que existieron
diferencias significativas entre las hembras y los machos con un 95 % de confianza,
mostrando claramente que la variable que afectó el crecimiento a lo largo de la vida del pez
fue L∞. Así mismo, se realizó la prueba con un nivel de confianza del 99% dentro del cual
se mostró que existen diferencias entre las constantes del modelo de crecimiento entre las
hembras y los machos (tabla 10).
43
Tabla 9. Prueba Multivariada para la comparación de los parámetros de la función de crecimiento
de von Bertalanffy al 95% de confianza (basada en Bernard, 1981)
Matriz
|
|
|
S
Matriz S inversa
420.16879 -4.7736506 -7.4531604 | |
.05496006 .08743221 | |
.1541469 | |
.236608791
24.0737405 -2.21436213
2635.65364 -330.954257
87.138086
|
|
|
______________________________________________________________________________
|
-12.2587
0.0880
0.0762 |
= [P1 - P2]'
______________________________________________________________________________
T^2 =
14.1058
T^2_0.05: 3,11 =
12.7191 F_0.05: 3,11 =
3.5874
______________________________________________________________________________
Intervalo de Confianza del 95%
F Critica
-52.2993 <= L_inf1 - L_inf2 <=
-0.3699 <=
K1
-
K2
<=
27.7819
0.3363
0.5459
0.1325
-0.6907 <= t_o1 - t_o2 <=
0.8431
0.0354
==============================================================================
S=Matriz varianza-covarianza, P=Valores de los parámetros de crecimiento, T2=Estatístico de
Hotelling
Tabla 10. Prueba Multivariada para la comparación de los parámetros de la función de crecimiento
de von Bertalanffy al 99% de confianza (basada en Bernard, 1981)
Matriz S
|
|
|
Matriz S inversa
420.16879 -4.7736506 -7.4531604 | |
.05496006 .08743221 | |
.1541469 | |
.236608791
24.0737405 -2.21436213
2635.65364 -330.954257
87.138086
|
|
|
______________________________________________________________________________
|
-12.2587
0.0880
0.0762 |
= [P1 - P2]'
______________________________________________________________________________
T^2 =
14.1058
T^2_0.01: 3,11 =
22.0411 F_0.01: 3,11 =
6.2167
______________________________________________________________________________
Las funciones de crecimiento no sondiferentes al 99% de nivel de confianza
==============================================================================
S=Matriz varianza-covarianza, P=Valores de los parámetros de crecimiento, T2=Estatístico de
Hotelling
44
DISCUSIÓN
Parámetros físicos y químicos
Dentro de los parámetros físicos y químicos del agua del Lago del Parque de la Alameda
Oriente se encuentran los sólidos totales disueltos los cuales corresponden a la cantidad
tanto de sustancias de origen inorgánico como orgánico y su importancia en el manejo de la
calidad del agua radica en poder dimensionar las condiciones edáficas, la salinidad y los
niveles de productividad natural del ecosistema, puesto que incide en la turbiedad de la
columna, en la capacidad de penetración lumínica y procesos bioenergéticos (fotosíntesis)
(Sandoval, 2007). Esto indica que aguas oligotróficas presentan valores bajos (entre 10 y
25 mg/L), mientras que aguas de naturaleza trófica como el presente sistema, tienden a
aumentar considerablemente estos valores (entre 50 y 200 mg/L) por el aporte de material
alóctono y la procedencia que es de la planta de Bombeo lo que le caracteriza una gran
cantidad de materiales.
La transparencia del agua, expresada usualmente como la profundidad de visión al disco de
Secchi, que presentó el agua de la esclusa fue mayor en el mes de Julio (0.12 m) como
resultado en parte de la cantidad de sólidos totales disueltos en el sitio de muestreo (794
ppm) así como la calidad, ya que se trata de aguas tratadas. Si se toma en cuenta que
durante este mes comenzó la época de lluvias en la cual la profundidad del sistema tuvo la
tendencia a aumentar, los niveles de conductividad y sólidos disueltos disminuyeron y por
lo tanto, la visibilidad al disco de Secchi aumentó. El sistema durante toda la época de
muestreo no presentó tanta variabilidad en la visibilidad, la cual dependió en su mayoría de
la cantidad de materia orgánica o plancton (fitoplancton) que le confirió al sistema el color
verde que presenta. La media de la transparencia fue de 0.07 m clasificando al sistema
como agua turbia, aunque de acuerdo con Sandoval (2007) si la turbidez del agua es alta,
habrá muchas partículas suspendidas en ella y estas a su vez bloquearán la luz solar y
evitarán que las plantas acuáticas obtengan la luz solar que necesitan para la fotosíntesis.
Las plantas producirán menos oxígeno y con ello bajarán los niveles de oxígeno disuelto.
Las plantas morirán más fácilmente y serán descompuestas por las bacterias en el agua, lo
que reducirá los niveles de oxígeno disuelto aún más.
Scheffer (1998) menciona que los lagos someros como el presente, son típicamente
polimícticos, debido a que la acción del viento provoca la mezcla de la columna de agua,
alterando su estabilidad e impidiendo la limitación de nutrimentos, lo cual favorece el
crecimiento de especies algales con bajas tasas de sedimentación y altas tasas de
crecimiento, lo que le confiere un alto grado de turbidez al agua y por lo tanto, la
transparencia es mínima. Sin embargo, de acuerdo con el estudio realizado y dada las
condiciones de visibilidad presentes, estas permitieron el desarrollo de la especie G.
viviparus, la cual se desarrolla en cuerpos de agua turbias (Ávila, 2000).
La conductividad es una medida de la resistencia de una solución al flujo eléctrico, por
consiguiente, mide la cantidad de iones y los correlaciona con los sólidos disueltos y la
salinidad (Sandoval, 2007). La conductividad al igual que la transparencia depende en su
mayoría de los sólidos totales (disueltos y suspendidos) en el cuerpo de agua. Esta se
45
presentó durante todo el muestreo proporcional a la cantidad de sólidos disueltos, es decir, a
mayor cantidad de sólidos mayor fue la conductividad, esto debido a que el sistema es
alimentado por aguas tratadas que en su mayoría presentan gran concentración de iones lo
que le confieren la alta conductividad que presenta.
Resultados similares fueron reportados por Salazar (1981) quien trabajo en el embalse
Requena. Sin embargo años más tarde, Navarrete-Salgado et al (2003) trabajaron en el lago
de Chapultepec y en Requena, en donde en el primero registraron niveles de 428-439
µS/cm y la especie aún se encuentra presente, pero en el lago Requena menciona que bajo
esas condiciones de conductividad los organismos fallecen, razón por la cual ya no se
encuentra la especie en dicho sistema.
Pineda-Mendoza et al (2011) realizaron un muestreo para caracterizar las cianobacterias
presentes en el lago de la Alameda Oriente y de acuerdo al análisis de la calidad del agua,
reportaron una conductividad de 1923 µS/cm en el segundo estanque (segunda esclusa) del
lago, resultados similares a los obtenidos en el presente estudio, ya que la conductividad
osciló entre los 1526.5-2233.5 µS/cm y se encuentran por debajo de los niveles reportados
por Ojendis (1985) en la parte norte del exlago de Texcoco, donde registró valores de 20008000 µS/cm dentro de los cuales se desarrolla G. viviparus.
En general la conductividad en los cuerpos de agua dulce varía entre 50 y 1500 µS/cm
(Boyd, 1982) y en nuestro país oscila entre 20 y 10 000 µS/cm (Arredondo-Figueroa,
1986). Sedeño-Díaz y López-López (2009) reporta que la especie G. viviparus se desarrolla
dentro de niveles de conductividad de 10,254 ± 444 µS/cm. De acuerdo a lo reportado
anteriormente, esta especie se le ha encontrado a niveles de conductividad bajos y a niveles
tan altos como en el presente estudio, lo que demuestra su capacidad de adaptabilidad a los
cambios tan elevados en la calidad del agua para su sobrevivencia y por lo tanto, el
desarrollo de la especie dentro de la esclusa.
La temperatura es uno de los parámetros más importantes en el agua y por lo general
influye en el retardo o aceleración de la actividad biológica, la absorción de oxígeno, la
precipitación de compuestos, etc. La temperatura del agua tiene influencia directa en otros
factores de la calidad del agua tales como el oxígeno disuelto y la supervivencia de las
especies acuáticas, puede afectar funciones vitales de los peces tales como la respiración,
reproducción, metabolismo, etc. Es un factor que afecta directamente el metabolismo de los
animales (Re et al., 2004). A medida que aumenta la temperatura, también aumenta la tasa
metabólica y viceversa (Prosser, 1986; Huey y Bennett, 1990; Cifuentes-Lemus et al.,
1997; Gillooly et al., 2001; Martínez-Porchas, 2005). Al incrementarse la tasa metabólica
también lo hace la demanda energética (Clarck ySeymour, 2006), por lo cual, el organismo
consume una mayor cantidad de alimento, provocando que la tasa de crecimiento también
se vea incrementada.
La temperatura del agua se registró con comportamiento en dos etapas; la época de fríosecas y la época de calor-lluvias. Esta variable disminuyó a partir de octubre hasta febrero
mostrando una mínima de 16.3ºC en el mes de Enero; la cual aumentó a partir de marzo
hasta septiembre con una máxima de 24.5ºC en el mes de Junio, esto debido a la temporada
46
de calor y frío que se presenta durante todo el año. G. viviparus se desarrolla dentro de
límites de temperatura de los 13ºC hasta los 21ºC (Sedeño-Díaz y López-López, 2009) y de
acuerdo a los resultados obtenidos para el agua de la esclusa, se puede calificar como un
sistema apto para el desarrollo de esta especie. Cabe señalar que Godínez (2001), reportó
un favorecimiento en el mantenimiento y reproducción de esta especie en laboratorio a una
temperatura de 24.54 ºC. Así mismo, Navarrete-Salgado et al. (2003) recolectaron esta
especie del lago de Chapultepec a temperaturas de 20ºC.
El pH mide la acidez relativa del agua. Las fuentes de agua dulce con un pH inferior a 5.0 o
mayor a 9.5 no son adecuadas para la vida vegetal y animal (Arredondo-Figueroa, 1986;
Sandoval, 2007). Con valores de pH menores que 6.0 y mayor que 9.0, el crecimiento de
las especies es pobre, mientras que entre 6.8 y 9.0 los valores son adecuados para la
piscicultura (Sandoval, 2007).
Navarrete-Salgado et al. (2003) reportaron un pH de 8.3 y 8.7 en el lago de Chapultepec
donde se recolectó G. viviparus. Así mismo, Navarrete-Salgado et al 2007, reportaron en el
embalse San Miguel Arco a G. multiradiatus a un pH promedio de 7.84 ± 1.94. PinedaMendoza et al. (2011), reportaron valores de pH de 10.74 en el segundo estanque de la
alameda. En el presente estudio el pH se mantuvo casi estable durante todo el periodo de
muestreo con una media de 9.71 con un máximo de 10.5 en Mayo y un mínimo de 9.2 en
Diciembre 2009 y Enero 2010, el sistema es calificado como de tipo alcalino (Wetzel,
1994) por la presencia de carbonatos en grandes concentraciones, no así afectando el
desarrollo de la especie la cual se encuentra dentro del intervalo de pH que va de 7.2 a 7.6
(Ávila, 2000), pero se sabe que es una especie que fácilmente se adapta a cualquier tipo de
sistema y esto demuestra su evolución y adaptación a las condiciones físicas y químicas que
se registran en el sistema acuático a lo largo del año (Díaz-Pardo, 2002).
La concentración de oxígeno disuelto puede ser un indicador del nivel de contaminación
del agua y el soporte a la vida vegetal y animal. Generalmente un nivel más alto (8 mg/L)
de oxígeno disuelto indica mejor calidad del agua y si los niveles están demasiados bajos (2
mg/L) puede afectar algunos organismos y peces (Sandoval, 2007).
La mayor parte del oxígeno disuelto en el agua proviene del oxígeno del aire disuelto en
esta. También es producido por la fotosíntesis que llevan a cabo las plantas acuáticas, así
como por las algas debido a la alta radiación solar, sin olvidar que la temperatura afecta
directamente los niveles de oxígeno disuelto en el agua, en tanto que el agua más fría puede
solubilizar más oxígeno en ella que el agua más caliente. Navarrete-Salgado et al. (2007),
reportaron en el embalse San Miguel Arco a G. multiradiatus en niveles de oxígeno
disuelto de 8.78 ± 2.40 mg/L. Ávila (2000) reporta a G. viviparus en el lago de Xochimilco
a concentraciones de oxígeno de 6-15 mg/L. En el estudio realizado se reportan datos entre
1.2 y 14.4 mg/L, sin olvidar que noviembre fue el mes de mayor abundancia de individuos
a pesar de los niveles tan bajos de oxígeno, esto pudo haber sido por que los individuos
migran dentro del sistema a zonas donde la temperatura no presente tanta variabilidad y se
registren mejores condiciones de oxígeno, recalcando que no todo el sistema de agua
presenta la misma temperatura, ya que hay espacios donde hay mayor florecimiento de
algas donde se llevará a cabo la fotosíntesis y habrá mayor producción de oxígeno disuelto.
47
La alcalinidad es la capacidad del agua de neutralizar ácidos. Sin embargo, ácidos débiles
(bicarbonatos, carbonatos, hidróxido, sulfuro, bisulfuro, silicato y fosfato) pueden
contribuir a la alcalinidad. Está influenciada por el pH, la composición general del agua, la
temperatura y la fuerza iónica (Sandoval, 2007).
La alcalinidad desempeña un papel principal en la productividad, sirviendo como una
fuente de reserva para la fotosíntesis. Históricamente la alcalinidad ha sido utilizada como
un indicador de la productividad de los lagos, donde niveles de alcalinidad altos indicarían
una productividad alta y viceversa. Arredondo-Figueroa y Ponce-Palafox (1998) indican
que las aguas que contienen 40 mg/L o más de alcalinidad total son consideradas muy
productivas. La alcalinidad presentó su máximo (1241 mg/L) en Enero (valor sobreestimado) de 2010 y su mínimo (79 mg/L) en Noviembre de 2009, por lo que el sistema es
considerado como alcalino muy productivo. Se sabe que entre mayor el pH, mayor es su
alcalinidad, dentro del estudio se observaron valores de pH casi constantes e igual que la
alcalinidad, excepto en Noviembre y diciembre donde la alcalinidad disminuyo
drásticamente y en Enero donde se registró su valor más alto. Navarrete-Salgado et al.
(2003) reportaron la abundancia de G. viviparus a niveles de alcalinidad bajos entre 79.2-98
mg/L. Esta especie se adapta fácilmente a las condiciones ambientales de la mayoría de los
cuerpos de agua, por lo que permite su fácil desarrollo, la cual se encuentra a alcalinidades
de 412 ± 70.21 mg CaCO3/L (Sedeño-Díaz y López-López, 2009).
La dureza indica presencia de iones calcio y magnesio en el agua. Según Swingle (1969) y
Arredondo-Figueroa (1986) las aguas duras se encuentran en intervalos de 150-300 mg/L.
El sistema mostró datos que van de 160-206 mg/L, lo cual lo clasifica como un sistema de
aguas duras. Las aguas blandas son biológicamente poco productivas; mientras que las
aguas con valores altos de dureza son muy productivas.
Flores (1991) y Navarrete-salgado et al. (2003), reportaron valores de dureza de entre 89.6103.4 mg/L. En el estudio realizado se registraron mínimos en el mes de Septiembre (160
mg/L) y máximos en el mes de Diciembre y Abril (206 mg/L), mismas que son importantes
para la productividad primaria y que demuestran una vez más la capacidad de adaptabilidad
de esta especie a los cambios drásticos de su hábitat, ya que se reportaron en la presente
investigación datos de dureza para su desarrollo y sobrevivencia de 1,549 mg CaCO3/L.
Biometría de la especie
Se obtuvo un total de 937 organismos de G. viviparus de la esclusa 2 del lago urbano de la
Alameda Oriente, dentro del periodo comprendido de Septiembre de 2009 a Agosto de
2010, con un registro de la talla más alta de 55 mm de longitud total en hembras y una talla
de 38 mm de longitud total en los machos. Del análisis realizado a cada uno de los peces se
observó un marcado dimorfismo sexual, al ser las hembras mucho más grandes y pesadas
que los machos, presentando estos últimos características distintivas como la coloración
negra de la aleta caudal y anal así como la presencia de un gonopodio.
48
Godínez (2001) en condiciones de laboratorio con parámetros físicos y químicos
controlados para el mejor desarrollo de la especie, registró tallas de 57 mm para hembras y
39 mm en machos, lo que determina la fácil adaptación de esta especie a cambios en la
calidad del agua, como en el presente estudio.
Cabe mencionar que Díaz-Pardo y Ortiz-Jiménez (1986) analizaron hembras entre 21 y 55
mm de longitud estándar procedentes de Xochimilco y Ojendis (1985) reportó una hembra
grávida de 68 mm de longitud total; por lo que los valores obtenidos en el presente estudio
se encuentra por debajo de lo reportado por estudios anteriores, esto como resultado de
otros factores no relacionados con la calidad del agua ya que de acuerdo con Díaz-Pardo
(2002) esta especie no tiene preferencia por ningún tipo de ecosistema, ya que se desarrolla
de manera adecuada tanto en aguas corrientes como en cuerpos lacustres naturales y
artificiales; así como aguas dulces y aguas con altas cantidades de sales. Esto se le puede
atribuir a que al presentar esta especie un ciclo reproductivo múltiple, esto hace que varios
especímenes se alejen de la superficie para llevar a cabo su reproducción o para el
nacimiento de sus crías y que la mayoría de los organismos juveniles se encuentren en la
superficie y sean de fácil captura.
Nikolsky (1963) menciona que las grandes tallas de las hembras son el resultado de una
tasa de crecimiento diferencial con respecto a los machos. Gómez-Márquez et al. (2010)
citan para Poeciliopsis gracilis los mismos resultados y Snelson (1989) reporta que las
hembras viven más tiempo y crecen más que los machos de los poecilidos; esto se debe a
que los machos dejan de crecer o disminuyen la tasa de crecimiento después de que el
gonopodio ha sido formado completamente y no viven mucho tiempo después de que han
alcanzado la madurez.
Proporción por sexos
De acuerdo con Nikolsky (1963) la proporción esperada debe ser de 1:1 (macho:hembra)
para la mayoría de las especies; sin embargo, puede existir diferencias entre poblaciones de
la misma especie o bien dentro de una misma población.
La proporción sexual de G. viviparus fue de 1:1.29 (macho:hembra),del cual el 53%
correspondió a hembras y el 40% a machos. Aunque durante la captura mensual se observó
un dominio de las hembras sobre los machos durante la mayor parte del año; se mostró una
dominancia de machos sobre hembras en el mes de octubre de 2009, mayo, junio y julio de
2010, debido a la época de reproducción en la cual quizá la mayoría de las hembras se
alejan de la superficie para llevar a cabo su cortejo prenupcial o el nacimiento de sus crías.
Castillo (2011) reportó para G. viviparus dentro del lago Alameda Oriente una proporción
de 1:1.28 (macho:hembra) lo que determina la dominancia de las hembras sobre los machos
a través del tiempo sin relación alguna con la calidad del agua o algún otro factor interno o
externo.
49
Ojendis (1985) mencionó que en la parte norte del ex-Lago de Texcoco existe el dominio
de las hembras sobre los machos con una proporción de 68% hembras y 32% machos, es
decir, dos hembras por un macho, observando una proporción equilibrada durante la
primavera de 56.64% hembras y 43.36% machos. Al igual que Terrón (1994), observó una
predominancia de hembras sobre los machos durante todo el año en el embalse La Goleta.
Flores (1991) también reportó un dominio de hembras sobre los machos durante todo
periodo de muestreo en los lagos de Chapultepec, haciendo hincapié que las hembras
dominaban durante la época reproductiva y los machos durante el periodo no reproducido
que era en los meses fríos. Así mismo, recalcó que el incremento en el número de
individuos era en la época más cálida.
Snelson (1989) cita que la preponderancia de las hembras puede ser atribuida a la
mortalidad diferencial de los sexos, porque las hembras tiene altas tasas de supervivencia
debido a grandes tamaños, larga esperanza de vida, colores menos conspicuos y más
resistencia al rigor del esfuerzo reproductivo y a las condiciones ambientales poco
favorables en comparación con los machos. Además, los machos sufren altas tasas de
mortalidad atribuible a diferentes causas entre las que se incluyen la depredación, gran
susceptibilidad al estrés y acelerada edad fisiológica.
Además, respecto a la distribución de sexos diferencial, VanAerle et al. (2004), Devlin y
Nagahama (2002) y Guerrero-Estévez y Moreno-Mendoza (2010) señalan que existen una
gran variedad de mecanismos que determinan el sexo. Estos pueden ser genéticos o
depender de las condiciones ambientales tales como la temperatura, pH y factores de la
comunidad, los cuales todos pueden influenciar la proporción sexual en una población. De
acuerdo a Devlin y Nagahama (2002), las fluctuaciones de la temperatura en los diferentes
hábitats donde viven los peces, pueden alterar las rutas bioquímicas de la determinación
sexual y actuar sobre un individuo para inducir el desarrollo de un macho o de una hembra
Salazar (1981), reportó para el embalse Requena que la máxima captura de esta especie se
obtuvo en el mes de julio y la mínima en el mes de abril del mismo año, atribuyéndolo a las
condiciones ambientales, las cuales en los meses cálidos reflejaban mejores condiciones de
temperatura y oxígeno disuelto, contrario a lo que ocurría en los meses fríos donde las
concentraciones de estos parámetros disminuían favoreciendo la escasa presencia de la
especie. Al igual Terrón (1994) observó una abundancia máxima en el mes de Abril y una
mínima en el mes de Julio en el embalse “La Goleta” atribuyéndoselo a las condiciones
ambientales.
La máxima abundancia de esta especie en el presente estudio se dio en los meses de
septiembre a diciembre con una máxima en el mes de noviembre. Esto se le puede atribuir
al hecho de que la especie migre a zonas dentro de la esclusa con temperaturas más cálidas
que puede ser la superficie, además del posible aporte de materia orgánica como fuente de
alimento por el lavado de la zona litoral, a pesar de tener un suministro de agua tratada. La
mínima abundancia se dio a partir del mes de enero hasta agosto con un mínimo en el mes
de junio, probablemente al ser la época de reproducción de esta especie, en la cual tienden a
alejarse de la superficie del lago al igual que pueden migrar a otras zonas dentro de la
50
misma esclusa para llevar a cabo su cortejo prenupcial y su reproducción o probablemente a
la inundación a la que estuvo expuesto el lago en la temporada de lluvias.
Relaciones Biométricas
Longitud Total-Longitud Patrón
La longitud total máxima registrada fue de 55 mm en hembras y 38 mm en machos, datos
parecidos a los de Castillo (2011) que registró una talla máxima de 59 mm en hembras y 30
mm en machos. Estas pequeñas diferencias se pueden deber al área de captura o a otros
factores no relacionados con la calidad del agua, como el arte de pesca o la zona donde se
llevó a cabo la captura así como la época reproductiva.
La relación entre la longitud total y la longitud patrón fue de tipo lineal con un índice de
correlación alto r2= 0.9936, lo que significa que se puede determinar el valor de una
variable a partir de la otra en estudios futuros, principalmente cuando se desea comparar
diferentes estudios en los cuales las variables de la talla utilizadas es diferente.
Relación Peso Total-Longitud Patrón
Es importante para el estudio del ciclo de vida de una especie, conocer su crecimiento en
longitud y peso, puesto que poblaciones de una misma especie pueden presentar tasas
diferentes de crecimiento ponderal (Vazzoler, 1981). Entre las utilidades más frecuentes de
esta relación se destacan la posibilidad de determinar indirectamente el peso a través de la
longitud y viceversa, la comparación de la biomasa de la población para estimar de manera
indirecta la producción, estimar la condición del pez en relación con el almacenamiento de
grasa y desarrollo gonadal, así como permitir el análisis indirecto del ritmo de crecimiento
(Manríquez, 2005).
Salazar (1981), reportó un crecimiento de tipo alométrico positivo para G. viviparus tanto
para hembras como para machos con una pendiente de 3.41 para hembras y 3.16 para
machos, ya que existen cambios en tamaño y peso a través del tiempo y no se cumple el
valor teórico de b=3 para que el crecimiento fuera isométrico.
Resultados de Flores (1991), indican un crecimiento isométrico en el Lago de Chapultepec
para esta especie. Terrón (1994), observó un crecimiento alométrico, debido probablemente
al aumento de peso durante la maduración sexual y al grado de gordura del pez. Cedillo
(1997), reportó un crecimiento de tipo alométrico durante todo el año para la población de
G. viviparus en el embalse de Los Arcos. De igual manera Navarrete-Salgado et al. (2007)
reportaron un crecimiento alométrico para la población de G. multiradiatus en el embalse
San Miguel arco durante las cuatro estaciones del año.
El valor de la pendiente de la relación peso-longitud para las hembras del Lago de la
Alameda Oriente fue de 3.007 y el de los indeterminados de 3.31, por lo que fue alométrico
positivo con tendencia a la isometría de acuerdo con la t-Student, indicando que fueron más
51
pesados en relación a su longitud. Las hembras presentan características que las hace
diferentes a los machos, como en la época de reproducción en la que se caracterizan por un
abultamiento en el abdomen debido a la viviparidad que presentan, lo que las hace más
pesadas.
El tipo de crecimiento que presentaron los machos fue alométrico negativo con tendencia a
la isometría, dado por el valor de la pendiente igual a 2.98 de la relación peso-longitud y la
prueba t-Student indica una tendencia a la isometría, lo que determina que fueron menos
pesados en relación con su longitud, debido a su marcado dimorfismo sexual en el que estos
alcanzan tallas menores que las hembras.
Castillo (2011) obtuvo valores similares al presente estudio donde reportó que las hembras
presentaron un crecimiento de tipo alométrico positivo y los machos un crecimiento de tipo
alométrico negativo pero con tendencia a la isometría en ambos.
El crecimiento tiene una relación directa con el factor de condición de la especie, ya que las
hembras presenta un incremento en peso debido por el desarrollo de la gónada debido a que
una vez fecundadas los embriones se desarrollan dentro de esta, por lo que la condición
aumenta.
Wootton (1990) menciona que estas diferencias podrían ser porque la relación longitudpeso puede ser influenciada por el sexo, la madurez gonádica, la localización geográfica y
las condiciones ambientales. Además, la relación entre la longitud y el peso provee de un
índice (de condición) frecuentemente utilizado por los biólogos pesqueros para cuantificar
el estado de bienestar de los peces.
Factor de condición de Fulton
Murphy et al. (1991; citado por González et al., 2006) mencionan que el factor de
condición provee una evaluación útil acerca del estado de “bienestar” de los peces y
representa una forma indirecta de evaluar las relaciones ecológicas y los efectos de
diferentes estrategias de manejo.
El factor de condición (K) expresa la relación volumétrica en función del peso. Dicho
factor puede indicar el estado nutritivo de los organismos y, en cultivo, es útil para
comparar y cuantificar numéricamente la condición o estado en que el pez se encuentra
pudiendo asociarse a una valoración dela contextura o estado de delgadez o gordura
(Martínez Millán, 1987).Hay variaciones interespecíficas de K y para una especie
determinada puede variar ampliamente, ya que sobre él influyen entre otros factores la
temperatura, cantidad y calidad de alimento y estado reproductivo (García-García et al.,
2001; citado en García-García y Cerezo, 2002).
Chavance et al. (1984) señalan que biológicamente la constante de regresión está
relacionada con la condición promedio de los organismos en la población, cuyos valores
52
permiten conocer el periodo en el que los individuos obtienen su máxima ganancia en
biomasa.
Salazar (1981) reportó para G. viviparus una diferencia de peso entre hembras y machos
para todos los meses del año, siempre siendo las hembras más gordas que los machos, estos
a su vez siempre manteniendo sus proporciones corporales. Registró una época de febrero y
marzo en donde se alcanzan los más altos valores y otra de julio y agosto con valores más
bajos debido al decremento en peso por el crecimiento en abril y mayo y el resto de los
meses con proporciones corporales constantes. De igual forma Flores (1991) reportó que el
factor de condición mensual revela que las hembras poseen una mejor condición física,
especialmente en la época reproductiva, mientras que los machos en los últimos meses
después de pasada esta época, decrecen en relación al factor obtenido en la época
reproductiva, atribuyéndoselo al esfuerzo realizado en la misma. Asimismo Carrasco
(2005) registró un valor de condición de 0.013 para G. multiradiatus en el embalse La
Goleta, resultando ser pesados para su longitud, debido al incremento en peso para la
maduración sexual.
Navarrete-Salgado et al. (2007), reportaron para G. multiradiatus en el embalse San Miguel
Arco un factor de condición mayor en primavera (0.0740) y menor en invierno (0.0110),
indicando que el ritmo de crecimiento es diferente tanto en longitud como en peso, ya que
durante la primavera los peces tienen un peso mayor debido al desarrollo de las gónadas en
el caso de las hembras, porque estas al ser fecundadas conservan los embriones dentro del
ovario. No siendo así en la época de invierno, en el cual el pez se tiene que acondicionar
para esta temporada por lo que su condición disminuye.
El factor de condición en el presente estudio no presentó variaciones a lo largo de la época
de muestreo tanto en hembras como en machos, ya que se pudo observar que ambos siguen
la misma tendencia. Los machos presentaron valores constantes durante casi toda la época
de muestreo y solo se pudo observar máximos en Abril, Junio y Julio en el que se puede
decir que estaban gordos en relación a su longitud, probablemente por dejar de crecer en
ese periodo para llevar a cabo su maduración y reproducción sexual, durante el cual tienen
un mayor gasto de energía por lo que la reservan en el peso. Las hembras por su parte la
mayor parte de los meses presentaron proporciones corporales más o menos constantes, con
un mínimo en Diciembre que esto de acuerdo con Castillo (2011) se debe a una baja en el
metabolismo, así mismo presentó máximos en Junio y Julio resultando ser más gordas en
relación a su peso, atribuyéndosele esto a la época de reproducción en la cual ellas tienden
a incrementar su peso debido al desarrollo de los embriones dentro de su gónada. Sin
embargo se puede observar que la mejor condición se da en la época reproductiva lo que
indica que G. viviparus presenta un buen estado en grado de robustez. Nikolsky (1963)
señala que el factor de condición es afectado por el peso de las gónadas en la época
reproductiva, ya que puede llegar a constituir el 15 % del peso corporal del organismo.
53
Distribución por tallas
La determinación del tamaño del intervalo así como el número de intervalos en el análisis
de la frecuencia de tallas, se realizó por medio de la regla de Sturges (1926). Miranda et al.
(2008), registraron un intervalo de talla de las hembras de 21.5 a 40.0 mm y 18.0 a 25.8
mm para los machos de longitud estándar en el lago de Tecocomulco,
Farr (1989) menciona que el tamaño diferencial de la familia Poeciliidae, (presentando ésta
características similares a las de la familia Godeidae), puede ser explicado en términos de
que las hembras toman más tiempo en madurar y continúan creciendo a través de toda su
vida. En el caso de los machos, es probable que estos sigan el comportamiento presentado
por Gambusia holbrooki, ya que de acuerdo con Vargas y de Sostoa (1996) los machos no
crecen o si lo hacen (Snelson, 1984), éste es muy poco, una vez que el gonopodio ha sido
completamente formado y no viven mucho después de haber madurado.
En el presente estudio se registró para las hembras un intervalo de 15.0-48.0 mm y para
machos de 14.0-31.0 mm, por lo que las hembras alcanzan tallas mayores que los machos,
dado su marcado dimorfismo sexual. También se le puede atribuir esta clase de tallas a la
red de captura utilizada, ya que permite la captura de diferentes tamaños sin afectar a los
juveniles que se encuentran en plena etapa de desarrollo y por lo tanto, no afectándose así a
la población, debido a que durante la captura muchos organismos fueron devueltos al
sistemas para no afectar el tamaño de la población de este lago.
Análisis de frecuencia de tallas a través del método de Powell-Wetherall
A través del método de Powell-Wetherall mediante el estadístico FISAT, se hizo una mejor
estimación de L∞ que fue de 53.43 mm para la población total, 55.73 mm para las hembras
y 36.53 mm para los machos, teniendo en cuenta que el valor de la longitud patrón de la
muestra obtenida en el estudio fue de 48.0 mm para la población total, 48.0 mm para las
hembras y 38.0 para los machos, lo cual se considera muy bueno ya que los valores
observados están dentro de los valores estimados.
Pocos trabajos han utilizado este método y uno de ellos fue el de Orozco (2013) para la
obtención de la edad y crecimiento de la tilapia (Oreochromis niloticus), el cual fue
satisfactorio de acuerdo al intervalo de talla que obtuvo durante los muestreos y el valor
aproximado de L∞ que se calculó. Sin embargo, este método tiene la desventaja de que no
considera los valores iniciales y finales dentro de la muestra, debido a la poca
representación que tienen, por lo cual es una estimación del parámetros de máximo
crecimiento, tal como lo menciona Sparre y Venema (1997).
Edad y crecimiento
Determinación de la edad a partir del análisis de escamas
54
El conocimiento de la edad y crecimiento de una especie de pez es de gran interés
biológico, además de ser muy útil en una política adecuada de manejo del recurso pesquero.
La historia del crecimiento individual de los peces se encuentra registrada en las marcas
presentes en las estructuras duras como otolitos, escamas, radios de las aletas, vértebras,
opérculos y otros huesos.
La edad de muchas especies puede determinarse a partir de las marcas de crecimiento
presentes en algunas estructuras duras (Holden y Raitt 1975, Tavares2001, Araya y
Cubillos 2002), que se forman debido a factores intrínsecos; como el desove, metabolismo
y cambios de residencia; o ambientales, como temperatura, salinidad, luz y alimento
(González 1977, 1979).
La determinación de la edad y el crecimiento de la especie se hicieron a través del método
directo de interpretación y conteo de capas diarias o mensuales (circulli) en estructuras
duras (escamas). No haciéndose a través de los otolitos ya que de acuerdo con Gutiérrez y
Hernández (2007) los otolitos tanto de Poeciliopsis gracilis y de G. viviparus son de un
tamaño muy pequeño y no se alcanzan a distinguir las marcas de crecimiento tan fácilmente
a través de un microscopio ordinario por lo que se requeriría un microscopio de máxima
resolución. Además que Neilson et al. (1985a) y Penny y Evans (1985) estudiaron una
población durante dos años consecutivos y encontraron que los peces coleccionados
durante el año con lento crecimiento tenían otolitos más grandes que los peces
coleccionados durante el año con más rápido crecimiento. Lo que determina que los otolitos
de G. viviparus son muy pequeños debido a que presentan una tasa de crecimiento alta, lo
que dificultaría el análisis de estos.
Todos los factores que influyen en el crecimiento se traducen de alguna manera en la
escama. De todos estos factores quizá el más importante sea la alimentación, ya que cuando
el pez se alimenta abundantemente, la escama presenta una zona bien calcificada y ancha y
cuando el pez deja de alimentarse (por causas como frío, reproducción o disminución en la
cantidad de alimento) hay poca calcificación y se forma una zona estrecha que se
interpretaría como anillo de crecimiento (Mancini, 2002). Siendo G. viviparus una especie
que no alcanza más de dos años de longevidad no puede determinársele anillos de
crecimiento por lo que se hizo un conteo de circulli presentes en estas.
El análisis de escamas es un método probadamente válido para la determinación de la edad
de los peces, tanto marinos como de agua dulce, mediante el examen de los anillos de
crecimiento o annuli. En una escama pueden verse un foco central, radios, círculos
(circulli), más o menos concéntricos, anillos verdaderos o annulli, que son los considerados
como indicadores de un año en la vida del pez y anillos falsos.
Las escamas son placas duras que cubren ciertas partes o todo el cuerpo de la mayoría de
los peces. Hay cuatro tipos de escamas: placoideas, cicloideas, ctenoideas y ganoideas. Las
escamas ctenoideas tiene pequeña espinas en su superficie en la parte posterior de la
misma, por lo que son ásperas al tacto y las escamas cicloideas, son lisas y redondeadas,
siendo estas dos las más comunes en los peces modernos (Granado, 2002).
55
Las escamas presentes en G. viviparus fueron de tipo cicloideas y su interpretación se hizo
derivada del cultivo de la especie en peceras y la extracción de las escamas para su
posterior análisis. Derivado de esto se identificó la formación de un circulli por cada 10
días en condiciones ambientales similares a su ambiente natural en el Lago Alameda y
evitando factores externos como el estrés, calidad y cantidad del alimento que pudieran
afectar su crecimiento, ya que se le proporcionó alimento en hojuelas (con 30% de proteína
animal) el cual no fue rechazado y se hicieron recambios de agua para suministrar la
cantidad de plancton adecuada y mantener la aireación (> 5 mg/L) y temperatura adecuada
(20 °C) para su desarrollo.
Cabe mencionar que Gutiérrez y Hernández (2007), realizaron el conteo de circulli en
escamas de Poeciliopsis gracilis, estableciendo la formación de un círculo por cada 3.2
días, siendo que esta especie presenta características similares a las de G. viviparus en
cuanto a la viviparidad y marcado dimorfismo sexual, sin embargo se desarrollan en
ambientes diferentes puesto que P. gracilis vive en ambientes más cálidos ( de entre 21 y
30 ºC) lo cual le permite alcanzar tallas mucho más grandes por lo tanto la formación de los
circulli es mucho más rápido que en G. viviparus que se encuentra en ambientes más
templados ( de entre 18 y 22ºC) por lo que sus tallas son menores y la formación de los
circulli es de manera más lenta.
A partir del conteo de circulli presentes en las escamas y la formación de cada uno de estos
se procedió a la obtención de las clases de edades presentes en la población. De acuerdo al
ANDECOVA realizado entre la longitud patrón, el radio de la escama y el sexo, se
obtuvieron diferencias significativas entre los sexos y por lo tanto el análisis se realizó
independientemente. Con base en ello se obtuvieron 10 clases de edad para hembras y 5
para machos, ya que al ser las hembras más grandes que los machos estas presentaban
escamas más grandes. Asimismo, se observó que el espaciado de los circulli puede variar
de un periodo a otro debido en gran parte a las condiciones ambientales fluctuantes, tal
como lo señala Friedland et al. (2005).
La regresión realizada entre la longitud patrón-radio total de la escama del pez mostró una
tendencia de tipo potencial (logarítmico) con un intercepto diferente el origen, lo que
significa que la escama del pez se forma después de su nacimiento, pero la relación indica
que el crecimiento de la escama depende del crecimiento del pez y tanto en hembras como
en machos, existe esta clara dependencia. A partir de esta relación se obtuvieron los valores
promedio que corresponden a cada clase de edad.
Crecimiento en longitud y en peso
El crecimiento de un organismo implica un cambio de tamaño en el tiempo. Se puede medir
este cambio utilizando como variables, principalmente, a la longitud o al peso. Un
individuo obtiene energía del alimento y esa energía puede ser destinada a crecimiento,
reproducción, mantenimiento o actividad. De acuerdo con von Bertalanffy (1938) el
crecimiento en los peces es el resultado neto de dos procesos opuestos, el catabolismo y el
56
anabolismo. Los procesos anabólicos involucran a la síntesis de proteínas, mientras que los
catabólicos son su degradación (Granado, 2002; Maroñas et al., 2003).
En el proceso del crecimiento el organismo dedica energía para la formación de estructuras
y tejidos; sin embargo, este proceso puede ser afectado por diferentes factores. Los
animales acuáticos utilizan una mayor proporción de su energía ingerida hacia el
crecimiento solamente bajo condiciones óptimas internas y externas. Existen factores
ambientales que afectan el crecimiento de los organismos acuáticos; bajo condiciones
óptimas se canaliza una parte significativa de la energía hacia el proceso de crecimiento; sin
embargo, si uno o varios factores son modificados, la canalización de energía hacia el
crecimiento no es prioritaria y la energía es distribuida hacia otros procesos que toman
mayor prominencia (Martínez-Porchas et al., 2009).
En el presente estudio se obtuvieron las constantes de von Bertalanffy a través del método
lineal mediante las ecuaciones de Ford-Walford (1949) y Beverton y Holt (1957: citados
en Everhart y Youngs, 1981) por medio de los programas de Salgado-Ugarte et al. (2000).
Se mostró que las hembras (L∞=59.4 mm) alcanzan una longitud asintótica mucho mayor
que los machos (L∞=41.69 mm), al igual que en peso donde las hembras (P∞=6.47g)
demuestran ser más pesadas que los machos (P∞=1.87g). Esto debido en gran parte al
marcado dimorfismo de la especie en la cual las hembras siempre serán más grandes que
los machos sin olvidar que ellas por presentar viviparidad, el desarrollo gonadal y de los
embriones influenciara directamente sobre su peso.
Sin embargo, las constantes de crecimiento de von Bertalanffy a través del método no lineal
del paquete Stata (1999), fueron un poco diferentes a las obtenidas anteriormente, dando
como resultado una longitud asintótica en la hembras (L∞=66.32 mm) mayor que en los
machos (L∞=54.07). Posiblemente, al no considerar el tamaño de muestra para cada clase
de edad, los valores son diferentes y por lo tanto, se sobre estima el valor máximo de
crecimiento.
Flores (1991) reportó para G. viviparus, 5 clases de edades en el Lago viejo de Chapultepec
para las hembras, así como 3 y 4 clases de edades para los machos a partir del método
indirecto de Cassie (1954), en donde cada punto de inflexión indica el límite entre una clase
y la siguiente. Determinó a través de método de Ford-Walford una L∞=77.02 mm en el lago
viejo y una L∞=75.00 mm en el lago mayor para las hembras, así como una L∞=43.00 mm
en el lago viejo y una L∞=45.48 mm en el lago mayor para los machos. Al igual Ojendis
(1985) trabajó con la misma especie reportando para la población cuatro clases de edad por
el método de Cassie y una L∞=99.32 mm, atribuyéndosele este valor elevado debido a que
trabajo con organismos de tallas grandes (68 mm máximo), por lo tanto, se encuentra sobre
estimado.
Carrasco (2005), reportó cuatro clases de edad, a través del método de frecuencias de
Cassie, para la población de G. multiradiatus en el embalse La Goleta con una longitud
asintótica de L∞=60.78 mm y un peso asintótico de P∞=9.83 g, muy similares a los
obtenidos en el presente estudio en cuanto a la longitud.
57
Cedillo (1997) al trabajar en el embalse de Los Arcos reportó datos muy variados, debido a
que lo hizo por estacionalidad, en la cual obtuvo longitudes asintóticas variadas de entre
40.64-70.27 mm, así como en peso del cual obtuvo como peso máximo valores de entre
1.6-5.9 g. Gómez-Larrañeta (1967), indica que la temperatura y la abundancia de alimento,
son factores ambientales importantes que influyen sobre la curva de crecimiento, es decir,
una especie puede tener sus propios parámetros medios de crecimiento, pero estos pueden
variar por las características del área donde se desarrolla la población.
Salazar (1981) obtuvo por medio del método de frecuencias de Cassie 4 clases de edad
para la población de G. viviparus obteniendo una longitud asintótica de L∞= 72.5 mm y un
peso máximo de P∞=11.63g. Datos muy parecidos a los obtenidos por De la Luz (1990) en
el Lago “Nabor Carrillo” donde reportó para las hembras 6 clases de edad y una longitud
asintótica de L∞=74.76 mm y un peso asintótico P∞=11.04 g y para los machos 4 clases de
edad y una longitud de L∞=45.49mm y un peso de P∞=8.90g.
Una posible desventaja del método de Cassie (1954) está en el gráfico, ya que para separar
los componentes, se debe tener muy claro el punto de inflexión que determina cada uno de
los componentes los cuales se obtienen en forma subjetiva y a veces, esa pequeña
diferencia determina el tener valor sobre o subestimados de la longitud promedio para cada
clase de edad (Gómez-Márquez, 1994).
Gallardo-Cabello (1986) menciona que el proceso de separación de las sobre posiciones
polimodales desarrolladas por la técnica de Bhattacharya (1967), resultan ser más rápido,
sencillo y adecuado que el propuesto por Cassie. Además los resultados obtenidos por los
métodos descritos pueden ser adecuados para determinar las tallas de los primeros grupos
de edad. Dichos métodos pueden compararse con los obtenidos mediante la lectura de
estructuras óseas, siendo ambos indispensables para estudiar el crecimiento durante sus
primeras etapas.
En cuanto a la tasa de crecimiento de G. vivparus (k) mediante el método no lineal a través
del estadístico Stata, se obtuvo para la población total (0.2601), hembras (0.2309) y machos
(0.3189), y el método lineal a través del análisis de escamas indican una tasa de crecimiento
para la población total de 0.2349, hembras de 0.2769 y machos de 0.5085. Esto indica en
ambos casos que los machos presentan un acelerado crecimiento en cuanto a las hembras
por lo que estos crecen más rápidos obteniendo su talla máxima a edades tempranas. Sin
embargo, son valores similares a los de Salazar (1981) quien reportó una tasa de
crecimiento para la población total de k=0.3223, al igual que De la Luz (1990) quien
registró una tasa de k=0.3402 para las hembras y k=0.3130 para los machos.
Cedillo (1997) reportó tasas de crecimiento bajas para la población total de G. viviparus, en
el embalse de Los Arcos, de k=0.055 a k=0.1928 de acuerdo a la estacionalidad que manejo
durante el estudio, dando como resultado un crecimiento lento en la especie pero una mayor
longitud máxima de crecimiento.
Dicho patrón de crecimiento puede tener relación con la presión ejercida debido a la
depredación, la captura por pesca y por factores intrínsecos de la especie (Carpenter,
2002). A su vez, Gulland (1971), señala que el coeficiente de crecimiento (k) de la ecuación
58
de von Bertalanffy, guarda cierta proporcionalidad con la mortalidad natural de la
población, es decir, un pez que alcanza la longitud asintótica rápido (k elevado), es
probable que tenga una mortalidad elevada, mientras que un pez que crece lentamente (k
bajo), es posible que tenga una baja mortalidad natural.
Es por esto, que el crecimiento en juveniles es muy rápido, consecuencia de ser organismos
capaces de comenzar a alimentarse casi inmediatamente después de la eclosión y se ha
observado en el laboratorio y en el campo que especies de la familia Poeciliidae, tienen
tasas de crecimiento de 0.2 mm a 0.3 mm/día (Snelson, 1989) y en el estado adulto los
machos cesan de crecer después de alcanzar la madurez sexual (Vargas y de Sostoa 1996).
Por lo tanto, el crecimiento presentado por G. viviparus es posible que se ajuste al que
muestran otras especies de la familia Poeciliidae, ya que al comparar las curvas de
crecimiento por sexo, se observa que los machos alcanzan la talla asintótica en menor
tiempo que las hembras por efecto de la tasa de crecimiento.
Ricker (1979) indica que el crecimiento de las hembras de los poecílidos es
exponenciálmente lento, como el que presentan los grandes peces, condición que en las
hembras de G. viviparus se presenta porque son más grandes en longitud y poseen mayor
peso que los machos. Además, altas tasa de crecimiento favorecen la sobrevivencia de los
juveniles, porque si ellos son grandes, pueden alimentarse de grandes presas y evitar la
depredación y por lo tanto, disminuir su tasa de mortalidad (Vargas y de Sostoa, 1996).
Asimismo, los machos alcanzan su estado adulto en menor tiempo y por consiguiente su
etapa reproductiva, por lo que poseen menor longevidad. Rickter y Efanov (citados
en Sparre Venema, 1997) demostraron que los peces con una alta mortalidad natural
maduran a temprana edad de la vida, compensando la alta mortalidad mediante una
reproducción más temprana y en la mayoría de las especies, los machos envejecen y
mueren a más temprana edad que las hembras.
Para determinar si existían diferencias entre las constantes del modelo de crecimiento de
von Bertalanffy entre machos y hembras, se utilizó el estadístico multivariado de la T2 de
Hotelling al 95 y 99 % de confianza (Bernard, 1981; citado en Salgado-Ugarte et al., 2005).
Esta prueba permite comparar las diferencias de crecimiento entre dos poblaciones o grupo
de peces, cuando la correlación entre los valores es significativa, ya que las diferencias
entre todos los valores de los parámetros son probados simultáneamente a partir de la
covarianza entre los parámetros incluidos en la prueba. El valor obtenido de la prueba de T2
de Hotelling mostró diferencias significativas en cuanto al valor de L∞ al 95 % de
confianza, por lo que se indica que esta variable influenció el crecimiento a lo largo de la
vida del pez.
El análisis de distribución de frecuencias de tallas no ha sido considerado satisfactorio por
varios autores, los cuales recomiendan la lectura de los otolitos u otra estructura dura como
la mejor técnica para determinar la edad de los peces de vida corta (Snelson, 1989), se
considera que los valores obtenidos mediante el método utilizado en el presente estudio es
adecuado, ya que la complejidad de los factores sociales, ambientales y genéticos no
controlables en la naturaleza, pueden influir en el crecimiento, la maduración y
reproducción de la especie.
59
Los principales factores ambientales que influyen en el crecimiento de los peces son la
temperatura y la luz, constituyentes químicos del agua, concentración de oxígeno y
presencia de catabolitos. La temperatura del agua es un aspecto fundamental dentro de
fisiología de los poiquilotermos. El incremento de la misma aumenta el metabolismo y en
consecuencia los requerimientos energéticos de los animales, los que se deberán satisfacer
mediante el consumo de materia orgánica del medio natural. El pH extremo (por debajo de
6,5 y por encima de 9,0) reduce el crecimiento en la mayoría de los peces. Al igual,
cambios más allá del intervalo de tolerancia de salinidad afectan en gran medida el
crecimiento. Asimismo, en animales estresados por la variación de los factores ambientes
(físicos o químicos) se han observado algunas respuestas secundarias reflejando un
aumento del catabolismo, lo que se traduce en una disminución de la ingesta, disminución
de la actividad tiroidea, variaciones de los niveles de hormonas esteroideas relacionadas
con la reproducción, así como cambios en la viabilidad de los gametos (Mancini, 2002).
Para concluir, Snelson (1989) menciona que sólo dos parámetros ambientales abióticos, la
temperatura y el pH se han mostrado a influir en la proporción sexual y que su efecto sobre
la maduración y el crecimiento de los organismos es muy significativo, pero éste varía de
especie a especie.
El Lago Alameda Oriente presenta condiciones adversas en cuanto a factores ambientales
como lo son la alta salinidad, el elevado pH y demasiado estrés para los peces debido a la
alta concentración de aves migratorias y aves nativas del lago, puesto que se alimentan de
la fauna del lago y esto hace que la población de G. viviparus viva estresada, pero esta
especie muestra una clara adaptación a tan drásticas condiciones ambientales, lo que le
asegura su supervivencia.
60
CONCLUSIONES
El lago de la Alameda Oriente por ser eutrófico debido a la alta concentración de materia
orgánica, aguas duras, y plancton se considera como altamente productivo.
La proporción de sexos presente en esta especie fue de 1:1.29 (macho: hembra).
Además de presentar su marcado dimorfismo sexual, siendo las hembras más grandes que
los machos y la modificación de la aleta anal en los machos.
La máxima abundancia de la especie se registró durante la época de frío.
Tanto hembras como machos presentaron una buena condición durante toda la época de
muestreo, siendo las hembras más robustas que los machos, debido al desarrollo gonadal
que estas presentan, lo que las hace más pesadas en relación a su longitud.
El análisis de covarianza ANDECOVA (F=83.44, p<0.05), indicó que existen diferencias
significativas entre hembras y machos, por lo que se realizó un análisis de regresión tanto
para hembras como para machos.
De acuerdo a la regresión de la longitud patrón y el peso total, el tipo de crecimiento de G.
viviparus es alométrico positivo en hembras e indeterminados y alométrico negativo para la
población total y los machos, todos con tendencia a la isometría (t-Student=1.96; p>0.05).
El análisis de frecuencias de tallas por el método de Powell-Wetherall indicó una L∞=53.43
mm para la población total, L∞=55.73 mm para las hembras y L∞=36.53 mm para los
machos.
Mediante el análisis de escamas de G. viviparus se obtuvieron 10 grupos de edad para las
hembras y 5 para los machos.
Por medio del análisis no lineal del método de von Bertalanffy se obtuvo L∞=66.32mm,
P∞=6.47g, k=0.2309, to=-0.7333 para las hembras y L∞=54.07mm, P∞=1.87g, k=0.3189,
to=-0.6570 para los machos.
A través del estadístico de la T2 de Hotelling con un 95% de confianza se obtuvo que la
constante de crecimiento que afecta el crecimiento a lo largo de vida del pez es L∞.
La esclusa 2 del Lago Alameda Oriente presenta mejores condiciones en la calidad del agua
en relación a las demás. Lo que la hace la más adecuada para el completo desarrollo y
crecimiento de G. viviparus, además de que esta especie muestra una clara adaptación a
diferentes condiciones ambientales, lo que le asegura su supervivencia.
61
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Alameda Oriente. Proyecto Bordo Xochiaca. Gobierno del Distrito Federal. Consultada
en: 2009-09-19. Disponible en: http//:www.alamedaoriente.df.gob.mx.
Alcocer J., Williams, W.D., 1996. Historical and recent changes in Lake Texcoco, a saline
lake in México. Int. J. Salt Lake Res. 5, 45–61.
Álvarez del Villar, J. 1950. Claves para la determinación de especies en los peces de las
aguas continentales mexicanas. Secretaría de Marina. Dirección General de Pesca.
México, D. F. 136 p.
Álvarez del Villar, J. 1970. Peces Mexicanos (claves). Instituto Nacional de
Investigaciones Biológicas Pesqueras. Comisión Nacional Consultiva de Pesca,
México. Secretaría de Industria y Comercio, Dirección General de Pesca e Industrias
Conexas. 166p.
Álvarez del Villar, J. y G. L. Navarro. 1957. Los peces del Valle de México. Secretaría
de Marina. Dirección General de Pesca e Industrias Conexas. Comisión para el
Fomento de la Piscicultura Rural. México, D. F. 62 p.
Araya, M. y L. Cubillos. 2002. The retrospective analysis of the growth in fish and their
associated problems. Gayana (Concepción) 66: 161-179.
Arredondo-Figueroa, J. L. 1986. Breve descripción de los criterios y técnicas para el
manejo de calidad del agua, en estanques de piscicultura extensiva. SEPES. Dir. De
Fomento Acuícola. Dpto. de Asistencia Técnica. 182 p.
Arredondo-Figueroa, J. L. y A. Flores-Nava. 1992. Características limnológicas de
pequeños embalses epicontinentales, su uso y manejo en la acuicultura. Hidrobiológica.
3(4): 1-10.
Arredondo-Figueroa, J. L. y J. T. Ponce-Palafox. 1998. Calidad del agua en acuicultura:
Conceptos y aplicaciones. AGT Editor. S. A. 222 p.
Athie, M. 1987. Calidad y cantidad del agua en México. Fundación Universo Veintiuno,
México, D.F. 192 p.
Ávila, R. B. E. 2000. Composición actual de la ictiofauna del Lago de Xochimilco. Tesis
de Licenciatura. ENEP Iztacala. UNAM. 72 p.
Bagenal. T.B. y F.W. Tesch. 1978. Age and Growth: 101-136. En: Ricker W. E. (Editor)
Methods for Assessement of fish Production in Freshwater. Third Edition. Blackwell
Scientific Publications.
Barbour, C. D. 1973. A biogeographical history of Chirostoma (Pisces:Aterinidae): a
species flock from the Mexican plateau. Copeia 3:533-556.
Birch, S. y J. Mc. Caskie. 1999. Shallow urban lakes: a challenge for lake management.
Hydrobiologia, Vol. 395-396. No.0:365-378.
Boyd, C.E. 1982. Water quality management for pond fish culture. Volume 9 of
developments in aquaculturem in fisheries science. Elsevier Scientific Pub. Co. 318 p.
Bustamente, S. M. 1837. Descripción del Mexclapique (Cyprinus viviparus). Mosaico
Mexicano. 2:116.
Caicedo, J. A., E. A. Rubio, L. A. Zapata y A. Giraldo. 2006. Estimación del
crecimiento de Lutjanus peru (Pisces: Lutjanidae) basado en capturas artesanales
experimentales realizadas en el Parque Nacional Natural Gorgona y su área de
influencia, océano Pacifico colombiano. Rev. Investigaciones Marinas, 34(2):163-167.
62
Carpenter, K. 2002. The living marine resources of thewestern central Atlantic. Volume 3:
Bony fishes part 2 (Opistognathidae to Molidae), sea turtles and marine mammals. FAO
Species identification guide for fishery purposes and American Society of
Ichthyologists and Herpetologists Special Publication 5:1375-2127.
Carrasco, C. H. P. 2005. Contribución al conocimiento de la Biología de Girardinichthys
multiradiatus en el embalse “La Goleta”, Edo. de México. Tesis de Licenciatura. FES
Iztacala. 54 p.
Castillo, O. B. 2011. Biología Reproductiva de Girardinichthys viviparus en el lago
artificial de la Alameda Oriente, D.F. Tesis de Licenciatura. FES Zaragoza. UNAM. 82
p.
Ceballos, G. 1993. Especies en peligro de extinción. Rev. Dif. Ciencias D. F. México. No
especial 7: 5-10.
Cedillo, D. B. E. 1997. Crecimiento, reproducción, supervivencia y ontogenia de G.
viviparus Bleecker, 1860 (Goodeidae), en el embalse de Los Arcos, estado de México.
Tesis de Licenciatura. ENEP Iztacala. UNAM. 65 p.
Cervantes, S. A. 1984. Manual de Técnicas para el Análisis de Ambientes Acuáticos.
División de Ciencias Químico-Biológicas. Departamento de Biología. 105 p.
Chavance, P., D. Flores-Hernández, A. Yáñez-Arancibia y F. Amezcua-Linares. 1984.
Ecología, biología y dinámica de las poblaciones de Bairdiella chrysoura en la laguna
de Términos, sur del Golfo de México. (Pisces: Sciaenidae). Anales Instituto Ciencias
del Mar y Limnología Universidad Nacional Autónoma de México 11(1): 123-162.
Cifuentes-Lemus, J. L., P. Torres-García y M. M. Frias. 1997. Comportamiento de los
organismos marinos frente a la temperatura y salinidad. En Cifuentes-Lemus, J.L.,
Torres-García, P y Frias, M. M. El Océano y sus Recursos IV. Ciencias del Mar:
Oceanografía Biológica.
Clark, T.D. y R. S. Seymour. 2006. Cardio respiratory physiology and swimming
energetics of a high-energy-demand teleost, the yellowtail kingfish (Seriola lalandi).
Journal of Experimental Biology 209:3940-3951.
CONABIO. 2000. Estrategia Nacional Sobre Biodiversidad de México. Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México 103 p.
CONAP. 2005. “Mexcalpique”. Especies Protegidas, Comisión Nacional de Áreas
Naturales Protegidas. http://chichinautzin.conanp.gob.mx/especies/mexcalpique.htm.
Contreras-Balderas, S. y P. Almada-Villela. 1996. Girardinichthys viviparus. In IUCN
(2007). IUCN Red List of Threatened Species. Disponible enwww.iucnredlist.org.
Contreras-Balderas, S., P. Almada-Villela, M. de L. Lozano-Vilano y M. E. GarcíaRamírez. 2003. Freshwater fish at risk or extinct in México, A checklist and review.
Reviews in Fish Biology and Fisheries 12:241-251.
Cotler, H., M. Mazari-Hiriart y J. Anda-Sánchez (2006). Atlas de la cuenca LermaChapala. Construyendo una visión conjunta. Pág. 196.
Cruickshank G.G 1995. Proyecto lago de Texcoco. Rescate hidrológico. SARH. México.
Pág. 111: 61-63, 92-99.
De la Lanza, E. G., S. P. Hernández y J. L. P. Carbajal. 2000. Organismos indicadores
de la Calidad del agua y de la Contaminación (Bioindicadores). Plaza y Valdés
Editores, S. A. de C. V. 195 p.
63
De la Luz, G.G. 1990. Estudio Poblacional de Girardinichthys viviparus (Bustamante,
1837) en el Lago “Nabor Carrillo” Texcoco, Estado de México. (Teleostei: Goodeidae).
85 p.
De la Vega-Salazar M. Y. 2006. Estado de conservación de los peces de la familia
Goodeidae (Cyprinodontiformes) en la mesa central de México. Rev. Biol. Trop. 54(1):
163-177.
De la Vega-Salazar, M. Y., L Martínez-Tabche y C. Macías-García. 1997.
Bioaccumulation of Methyl Parathion and its Toxicology in Several Species of the
Freshwater Community in Ignacio Ramirez dam in Mexico. Ecotox. Environ. Safety
38:53-62.
De la Vega-Salazar, M.Y. 2003. Situación de los peces dulceacuícolas de México. Rev.
Dif. Ciencias D. F. México 78: 20-30.
De la Vega-Salazar. M. Y., E. Ávila-Luna y C. Macías-García. 2003. Threatened fishes
of the word: Zoogoneticus tequila. Environ. Biol. Fish. 68:14.
Devlin, H. R. y Y. Nagahama. 2002. Sex determination and sex differentiation in fish: an
overview of genetic, physiological, and environmental influences. Aquaculture 208:
191–364.
Díaz-Pardo E. y D. Ortíz-Jiménez. 1986. Reproducción y ontogenia de Girardinichtys
viviparus (Pisces: Goodeidae). Anal. Esc. Nac. Cienc. Biol., México 30: 45-66.
Díaz-Pardo, E. 2002. Girardinichthys viviparus. Peces en riesgo de la Mesa Central de
México. Laboratorio de Ictiología y Limnología, Departamento de Zoología, Escuela
Nacional de Ciencias Biológicas, Instituto Politécnico Nacional. Bases de datos SNIBCONABIO. Proyecto W039. México. D.F. 6 p.
Díaz-Pardo, E., M. A. Godínez-Rodríguez, E. López-López y E. Soto-Galera. 1993.
Ecología de los peces de la cuenca del río Lerma, México. Anal. Esc. Nac. Cienc. Biol.,
México 39: 103-127.
DOF (Diario Oficial de la Federación). 2001. Norma Oficial Mexicana de Ecología 0592001. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Dirección General de
Regulación Ambiental, Gobierno de la República, México, D.F. 6 de marzo.
Domínguez-Domínguez O., L. Zambrano, L. H. Escalera-Vázquez, R. PérezRodríguez y G. Pérez-Ponce de León. 2008. Cambio en la distribución de Goodeidos
(Osteichthyes: Cyprinodontiformes: Goodeidae) en cuencas hidrológicas del centro de
México. Revista Mexicana de Biodiversidad 79:501-512.
Domínguez-Domínguez, O., N. Mercado-Silva y J. Lyons. 2005a. Conservation status of
Mexican goodeids: problems, perspectives, and solutions. 495-504. In: M. C. UribeAranzabal y H. Grier (eds.).Proceedings of the II International Symposium on
Livebearing Fishes, New Life, Homestead, Florida.
Domínguez-Domínguez, O., N. Mercado-Silva, J. Lyons y H. J. Grier. 2005b. Goodeid
fishes photos. 505-549.In: M.C. Uribe-Aranzabal y H. Grier (eds.).Proceedings of the II
International Symposium on Livebearing Fishes New Life, Homestead, Florida.
Duncan, J. R. y J. L. Lockwood. 2001. Extintion in a field of bullets: a search for causes
in the decline of the world’s freshwater fishes. Biological Conservation 102:97-105.
Echelle, A. A. Y A. F. Echelle. 1984. Evolutionary generics of a “species flock”:
Atherinidae fishes on the Mesa Central of Mexico. 93-110.In: A. A. Echelley I. Kornfi
eld (eds.). Evolution of fish species flocks. University of Maine at Orono Press.
64
Elías-Fernández G. y N. A. Navarrete-Salgado. 1998. Crecimiento y producción de
carpa común (Cyprinus Carpio Linnaeus, 1758) durante la época de sequía y lluvias en
un bordo del Estado de México, México. Hidrobiológica 8(2): 117-123.
Elías-Fernández. G., N. A. Navarrete-Salgado, J. L. Fernández-Guzmán y G.
Contreras-Rivero. 2006. Crecimiento, abundancia y biomasa de Poecilia reticulata en
el lago urbano del Parque Tezozomoc de la ciudad de México. Rev. Chapingo. Serie
Ciencias Forestales y del Ambiente 12(2): 155-159.
Espinosa, P. H., P. Fuentes-Mata, M. T. Gaspa-Dillanes y V. Arenas. 1993. Listados
faunísticos de México III. Los peces dulceacuícolas mexicanos. IBUNAM. 99 p.
Everhart, E.H. y W.D. Youngs. 1981. Principles of fishery science. Second Edition.
CornellUniversity Press: 349 p.
Farr, A.J. 1989. Sexual Selection and Secondary Sexual Differentiation in Poeciliids:
Determinants of Male Mating Success and the Evolution of Female Choice, p. 91-123.
In: Meffe, G. K. & F. F. Snelson Jr. (eds). Ecology and Evolution of Livebearing Fishes
(Poeciliidae). Prentice-Hall, Englewood Cliffs, Nueva Jersey.
Fausch, K. D., J. Lyons, J. R. Karr y P. L. Angermeir. 1990. Fish communities as
indicators of environmental degradation. Am. Fish. Soc. Symp. 8: 123-144.
Flores, T. Ma. De L. 1991. Contribución al conocimiento de la ictiofauna de los tres lagos
de Chapultepec México, D. F. Tesis de Licenciatura. ENEP Iztacala. UNAM. 79 p.
Friedland, K.D., G. Chapuly J. C. MacLean. 2005. The emerging role of climate inpostsmolt growth of Atlantic salmon. ICES Journal of Marine Science 62, 1338–1349. doi:
10.1016/j.icesjms.2005.04.013
Gallardo-Cabello, M. 1985. Análisis del crecimiento de la brótola Phyus blennoides
(brünnich, 1768) en el mediterráneo occidental (Pisces: Gadidae). Anal. Inst. Cienc. Del
Mar y Limnol. Univ. Nal. Autón. de México, 13(2):107-127.
Gallardo-Cabello, M. 1986. Análisis de las frecuencias de talla por medio de los métodos
de Petersen, Cassie y Bhattacharya para la determinación de la edad de la brótola
Phycis blennoides (Brunnich 1768) en el Mediterráneo Occidental (Pisces:Gadidae).
Anal. Inst. Cienc. Del Mar y Limnol. UNAM 13(2): 187-196.
García, E. 2004. Modificaciones al sistema de clasificación climática de Köppen (para
adaptarlo a las condiciones de la República Mexicana). Instituto de Geografía, UNAM,
México. 90 p.
García-García, B. y J. Cerezo. 2002. Variación del índice de Condición en función del
tipo de tanque de estabulación en el Dentón (Dentex dentex). JACUMAR. Planes
nacionales de Cultivos Marinos. 2 p.
Gayanilo, F.C.Jr., P. Sparre y D. Pauly. 1994. The FAO-ICLARM Stock Assessment
Tools (FISAT) User's Guide. FAO. ICLARM Contribution No. 1048. 124 p.
Gilloly, J.F., J. H. Brown, G. B. West, V. M. Savage y E. L. Charnov. 2001. Effects of
size and temperature on metabolic rate. Science. 293:2248-2251.
Guerrero-Estévez, S. y N. Moreno-Mendoza. 2010. Sexual determination and
differentiation in teleost fish. Rev. Fish. Biol. Fisheries 20:101–121.
Godínez, T. F. 2001. Estudio de las condiciones ambientales que favorezcan el
mantenimiento y reproducción del mexcalpique Girardinichthys viviparus (Goodeidae),
en condiciones de laboratorio. Tesis de Licenciatura. ENEP Iztacala. UNAM. 62 p.
Gómez–Larrañeta, M. 1967. Crecimiento de Pagellus erythrinus de las costas de
Castellón. Inv. Pesq. 31:185-258.
65
Gómez-Márquez, J. L. 1994. Métodos para determinar la edad de los organismos
acuáticos. FES Zaragoza, UNAM. México. 89 p.
Gómez-Márquez, J. L., B. Peña-Mendoza, A. Cervantes-Sandoval, I. AyalaHernández y M. G. Vera-Gómez. 2010. Reproductive strategies of Poeciliopsis
gracilis in a tropical shallow reservoir in Morelos, Mexico. In: Uribe, M. C. and H.
Grier (editors). Viviparous fishes II. New Life Publications, Homestead, Florida, USA.
P. 484-489.
González, C., E. Román y X. Paz. 2006. Condition and feeding of american plaice
(Hippoglossoides platessoides) in the north atlantic whit emphasis on the Flemish cap.
Journal of Northwest Atlantic Fishery Sciencie, vol. 37:87-102.
González, L.W. 1977. Aspectos técnicos de preparación de otolitos para estudios de edad
de algunas especies del género Cynoscion (Pisces: Sciaenidae). Lagena: 39-40: 43-48.
González,
L.W.
1979.
Determinación
de
la
edad
del Paralonchurus
peruanus (Steindachner, 1875) (Pisces: Sciaenidae) mediante el uso de los otolitos.
Informe Museo del Mar 22: 1-19.
Granado, L. C. 2002. Ecología de los peces. Universidad de Sevilla, Secretariado de
Publicaciones, Sevilla España. 354 p.
Gulland, J. A. 1971. Manual de métodos para la evaluación de poblaciones de peces.
Acribia, Zaragoza, España.
Gulland, J.A. 1983. Fish stock assessment. A manual for basic methods. New York:
Chapman and Hall. 570 p.
Gulland, J.A. y A. A. Rosenberg. 1992. A review of length-based approaches to assessing
fish stocks. FAO Fish. Tech. Pap., 323: 100 p.
Gutiérrez-García, G y R. E. Hernández. 2007. Edad y Crecimiento de Poeciliopsis
gracilis de la presa Emiliano Zapata, Morelos, México. Tesis de Licenciatura. FES
Zaragoza. UNAM. 59 p.
Guzmán-Arroyo, M., (1990). La fauna acuática de la Nueva Galicia. Una aproximación a
la problemática de su estudio y conservación. Tiempos de Ciencia. Univ. Guadalajara.
20: 1-46.
Guzmán-Arroyo, M., J. L. Rojas-Galaviz y F. Vera-Herrera. 1979. Crecimiento y
Aspectos Poblacionales de la Lobina Negra Micropterus salmoides Lacépéde en el
Lago de Camécuaro Michoacán (Pisces: Centrarchidae). Anal. Inst. Cienc. del Mar y
Limnol. 6 (1):53-68.
Guzmán-Arroyo, M. y J. Lyons. 2003. Los peces de las aguas continentales del estado de
Jalisco, México. Análisis preliminar. e-Gnosis, [online] Vol.1 Art.12. ISSN: 16655745(Versión en línea), 37 p.
Holden, M. J. y D. F. S. Raitt. 1975. Manual de Ciencia Pesquera. Parte 2. Métodos para
investigar los recursos y su aplicación. ONU/FAO. Documento Técnico Sobre Pesca
115 (1):1-207.
Huey, R.B. y A. F. Bennett. 1990. Physiological adjustments to fluctuating thermal
environments: An ecological and evolutionary perspective. Stress proteins in biology
and medicine. 37-59.
Ibáñez, A. A. L., M. C. Gallardo y M. P. R. Sánchez. 1995. Estimación de la lisa Mugil
cephalus y la lebrancha M.curema por métodos indirectos. Hidrobiológica, 5(1-2): 105111.
66
Instituto de Biología. "Girardinichthys viviparus - IBUNAM: CNPE:PE3642".UNIBIO:
Colecciones Biológicas. 2006-03-16.Universidad Nacional Autónoma de México.
Consultada
en:
2009-12-4.
Disponible
en:
<http://unibio.unam.mx/collections/specimens/urn/IBUNAM:CNPE:PE3642>
Karr, J. R. 1981. Assessment of biotic integrity using fish communities. Fisheries 6 (6):
21-27.
Labounty, J. 1995. What’s an urban lake worth? Lakeline 15: 6-7.
Lagler, K. F., J. E. Bardach, R. R. Miller y D. R. M. Passino. 1997. Ictiología. A. G. T.
Editor, S. A. México. 489 p.
Legorreta, J. 2005. Xochimilco, ante la última oportunidad para rescatarlo. 2005-06-12.
La
Jornada.
Consultada
en:
2010-10-26.
Disponible
en
www.jornada.unam.mx/2005/06/12/a02n1cul.php.
López-López, E., y J. Paulo-Maya. 2001. Changes in the fish assemblage in the upper Río
Ameca México. J. Freshw. Ecol. 16: 179-187.
Lydeard, C. y R. L. Mayden. 1995. A Diverse and Endangered Aquatic Ecosystem of the
SoutheastUnited States. Conserv. Biol. 9: 800-805.
Lyons, J., G. González-Hernández, E. Soto-Galera y M. Guzmán-Arroyo. 1998. Decline
of freshwater fishes and fisheries in selected drainages of west-central México. Fisheries
Management, American Fisheries Society 23:10-18.
Lyons, J., A. Gutiérrez-Hernández, E. Díaz-Pardo, E. Soto-Galera, M. Medina-Nava y
R. Pineda-López. 2000. Development of a preliminary index of biotic integrity (IBI)
based on fish assemblages to assess ecosystem condition in the lakes of central
Mexico.Hydrobiología418: 57–72.
Manríquez, L. Y. 2005. Edad y Crecimiento de Oreochromis niloticus por medio de
otolitos en el Lago Coatetelco, Morelos. Tesis de Licenciatura. FES Zaragoza. UNAM.
111p.
Mancini, M.A. 2002. Introducción a la Biología de los Peces. Piscicultura. Capítulo IV.
Cursos de Introducción a la Producción Animal y Producción Animal I. FAV UNRC. 19
p.
Margalef, R.1974. Ecología. Omega Barcelona. 951 p.
Maroñas, M. E.; G. A. Darrigran; E. D. Sendra y G. Breckon. 2003. Shell growth of
golden mussell,Limnoperna fortunei (Dunker, 1857) (Mytilidae), in the Río de la Plata,
Argentina. Hidrobiología 495: 41-45.
Marques-Dos Santos, M. J. 2004. Probabilidad y Estadística para Ciencias QuímicoBiológicas. 2ª ed. Facultad de Estudios Superiores Zaragoza. Universidad Nacional
Autónoma de México.626p.
Martínez-Arroyo, A. y E. Jáuregui.2000. On the environmental role of urban lakes in
Mexico City.Urban Ecosystems, 4: 145–166.
Martínez-Millan, L. 1987. Métodos de evaluación, control y racionamiento en la
alimentación práctica. In. Alimentación en Acuicultura. CAICYT. J. Espinosa de los
Monteros y U. Labarta (Editores). pp 295-325.
Martínez-Porchas, M. 2005. Efecto de la proporción proteína/energía dietética en el
desempeño biológico de Litopenaeus vannamei en baja temperatura. Universidad de
Sonora. Tesis de Maestría. 47 p.
67
Martínez-Porchas, M., L. R. Martínez-Córdova y R. Ramos-Enríquez. 2009. Dinámica
del crecimiento de peces y crustáceos. REDVET. Revista Electrónica de Veterinaria.
ISSN: 1695-7504. Vol. 10, Nº 10. 16 p.
Mercado-Silva N., J. D. Lyons, G. M. Salgado y M. N. Medina. 2002. Validation of a
fish-based index of biotic integrity for streams and rivers of central Mexico. Reviews in
Fish Biology and Fisheries12: 179–191.
Miller, R. R., D. Williams y J. E. Williams. 1989. Extinctions of North American fishes
during the past century. Fisheries 14: 22-38.
Miller, R.R., W.L. Minckley y S.M. Norris. 2005. Freshwater fishes of México. The
University of Chicago Press, Chicago, U.S. 490 p.
Miranda, R., D. Galicia, G. F. Pulido y S. Monks. 2008. First record of Girardinichthys
viviparus in Lake Tecocomulco, Mexico. Journal of Fish Biology (73): 317–322.
Mittermeier, R. A. y C. Mittermeier. 1992. La Importancia de la Diversidad Biológica de
México. In J. Sarukkán y R. Dirzo (eds.). México Frente a los Retos de la
Biodiversidad. CONABIO, México, 63-73.
Navarrete-Salgado, N. A., G. Contreras-Rivero y G. Elías-Fernández.2003.
Abundancia y estado sanitario del mexclapique (Girardinichthys viviparus Bustamante)
en cuerpos de agua del Centro de México. Rev. Chapingo. Serie ciencias forestales y
del Ambiente 9(2):143-146.
Navarrete-Salgado, N., G. Contreras-Rivero, G. Elías-Fernández y M. L. RojasBustamante. 2004. Situación de Girardinichthys viviparus (especie amenazada) en los
Lagos de Chapultepec, Zumpango y Requena. Rev. Zool. 15:1-6.
Navarrete-Salgado, N. A., G. Elías-Fernández, G. Contreras-Rivero, M. L. RojasBustamante y R. Sánchez M. 2005. Piscicultura y Ecología en Estanques
Dulceacuícolas. AGT Editor, México. 170 p.
Navarrete-Salgado, N. A., M. L. Rojas-Bustamante, G. Contreras-Rivero y G. ElíasFernández. 2007. Alimentación de Girardinichthys multiradiatus (Pisces: Goodeidae)
en el embalse La Goleta, Estado de México. Ciencia Ergo Sum, 14(1):63-68.
Navarrete-Salgado N. A., B. E. Cedillo-Díaz, G. Contreras-Rivero y G. ElíasFernández. 2007. Crecimiento, Reproducción y Supervivencia de Girardinichthys
multiradiatus (Pisces: Goodeidae) en el embalse San Miguel Arco, Estado de México.
Rev. Chapingo. Serie Ciencias Forestales y del Ambiente, 13(1): 15-21.
Navarrete-Salgado N. A., J. R. Aguilar, J. M. D. González y G. Elías-Fernández. 2007.
Espectro trófico de la ictiofauna del Embalse San Miguel Arco, Soyaniquilpan, Estado
de México. Rev. Zool. 18: 1-12.
Neilson, J.D., G. H. Geen y D. Bottom. 1985a. Estuarine growth of juvenile Chinook
salmon (Oncorhynchus tshawytscha) as inferred from otolith microstructure. Can. J.
Fish. Aquat. Sci. 42:899-908.
Nelson, J. S. 1994. Fishes of the world. 3ª ed. John Wiley and Sons, Inc. 600 p.
Nikolsky, D. V. 1963. The ecology of fishes. Academia Press, New Cork. 532 p.
NOM-059-SEMARNAT-2010. Norma oficial mexicana de Protección ambiental-Especies
nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones
para su inclusión, exclusión o cambio. Lista de especies en riesgo. Publicada en el
Diario Oficial de la Federación (segunda sección) el 6 de septiembre de 2010. Poder
Ejecutivo, Secretaría de Desarrollo Social. 78 p.
68
Ojendis, G. V. M. 1985. Contribución al Conocimiento de la Biología del Mexclapique
(Girardinichthys viviparus); con algunos aspectos ecológicos de la Parte Norte del ExLago de Texcoco. Tesis de Licenciatura. ENEP Iztacala. UNAM. 55p.
Oliva, M. M. G., A. R. Rodríguez, A. V. Lugo y M. del R. R. Sánchez. 2008.
Composición y dinámica del fitoplancton en un lago urbano hipertrófico.
Hidrobiológica 18(1 Suplemento): 1-13.
Olvera, R. M. F. 2007. Efecto de la temperatura en la reproducción del “mexcalpique”
Girardinichthys viviparus. Bustamante, 1837 (Pisces: Goodeidae) de Xochimilco.
Informe final de Servicio Social. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad
Xochimilco. 39 p.
Ordoñez, L. M. A. 2001. Recuperación y Reestructuración de las propiedades físico
químicas de la Alameda Oriente. División de Ciencias Biológicas y de la Salud.
Departamento de Biología. UAM Iztapalapa. 10 p.
Orozco, B. E. A. 2013. Edad y el crecimiento de Oreochromis niloticus en el bordo la
Palapa, Morelos, México. Tesis de Licenciatura, FES Zaragoza, UNAM. 67 p.
Pacheco-Meneses, A., M. Galván-García, M. del P. Leal-Hernández, J. Lugo-Quintar,
J. Gallina-Álvarez y R. Ramos 1982. “Técnicas de Análisis Fisicoquímicos para
Aguas”, 5ª Edición, Dirección General de usos del agua y prevención de la
contaminación. SARH. México. 319 p.
Paulo-Maya, J. y P. Trujillo-Jiménez. 2000. Nueva especie de Ilyodon
(Cyprinodontiformes:Goodeidae) de la cuenca del río Balsas, México. Rev. Biol. Trop.
48: 465-472.
Pauly, D. 1984. Fish population dynamics in tropical waters: A manual for use with
programmable calculators. International Center for Living Aquatic Resources
Management, Studies and Reviews 8, Manila, Philippines, 325 p.
Pauly, D. y J. Caddy. 1985. A modification of Bhattacharya's method for the separation
of normal distributions. FAO Fish. Circ. 781. 16 p.
Penny, R. W. y G. T. Evans. 1985. Growth histories of larval redfish (Sebastes spp.) on an
offsore Atlantic fishing bank determined by otolith increment analysis. Can. J. Fish.
Aquatic. Sci. 42:1452-1464.
Pérez-Ortíz, G. y J. S. Patlani. 2002. Edad y Crecimiento de la tilapia (Oreochromis
niloticus) de la presa “Emiliano Zapata”. Morelos. Tesis de Licenciatura. FES
Zaragoza. UNAM. 87 p.
Pineda-Mendoza, R., F. Martínez-Jerónimo, G. Garduño-Solórzano y R. OlveraRamírez. 2011. Caracterización morfológica y molecular de cianobacterias
filamentosas aisladas de florecimientos de tres lagos urbanos eutróficos de la ciudad de
México. Polibotánica. ISSN 1405-2768. Num. 31, pp. 31-50.
Powell, D. G. 1979. Estimation of mortality and growth parameters from the lengthfrequency in the cath. Rapp. P. V. Reún. Conseil International Pour l´éxploration de la
Mer, 175: 167-169.
Prosser, C. L. 1986. Adaptational Biology: Molecules to organisms. John Wiley, New
York.
Ramírez, B. T. y R. González. 2006. Se rompió el lago de Chapultepec. 2006-06-06. La
Jornada.
Consultada
en:
2006-10-26.
Disponible
en:
http://www.jornada.unam.mx/2006/06/06.
69
Re, A. D., F. Díaz, E. Sierra y S. Gómez-Jiménez. 2004. Oxygen consumption,
ammonium and osmoregulatory capacity of Litopenaeus stilyrostris (Stimpson)
exposed combinations of temperature and salinity. Ciencias Marinas 30:433-453.
Ricker, W.E: 1979. Growth rates and models. In: Hoar, W.S., D.J. Randall & J.R. Brett
(eds). Fish Phisiology. Vol. 8 Academic, Nueva York. p. 677-743.
Rodríguez, R. J. R. 2009. Programa para ajuste y comparación de funciones de
crecimiento aplicados a datos biológico-pesqueros. Tesis de Maestría en Ciencias
(Biología Ambiental). FES Zaragoza, UNAM. 75 p.
Rodríguez, R. J.R. 2009. Programas para Ajuste y Comparación de Funciones de
Crecimiento Aplicados a Datos Biológico-Pesqueros. Tesis de Posgrado. FES
Zaragoza. UNAM. 75 p.
Romero, L. 2005. Alumnos participantes Proyecto Integral de Saneamiento del Bosque de
Chapultepec. Gaceta UNAM 3816, 4–5.
Romero, R. A. 1965. Los peces del Alto Lerma. Tesis Profesional. Escuela Nacional de
Ciencias Biológicas, IPN. México, D. F. 77 p.
Royce, W. F. 1972. Introduction to the Fishery Sciences. Academic Press, Inc. 351 p.
Rzedowski, J. 1991. Diversidad y Orígenes de la FloraFanerogámica de México. Acta Bot.
Méx. 14:3-21.
Salazar, M. E. 1981. Contribución al Conocimiento de la Biología de Girardinichthys
innominatus Bleeker, 1860 (Pisces: Goodeidae) del Embalse Requena. Edo de Hidalgo.
Tesis de Licenciatura. ENEP Iztacala, UNAM. 43 p.
Salgado-Ugarte, I.H. 1992. El análisis Exploratorio de Datos Biológicos. Fundamentos y
Aplicaciones. Marc Ediciones y U.N.A.M., 243 p.
Salgado-Ugarte, I. H. 2002. Suavización no Paramétrica para Análisis de datos. Facultad
de Estudios Superiores Zaragoza, U.N.A.M., México. 139 p.
Salgado-Ugarte, I. H., M. A. H. Pérez, J. L. Gómez-Márquez y B. Peña-Mendoza.
2004. Pruebas multivariadas y de máxima verosimilitud para comparación de funciones
de crecimiento en peces. Memorias del IX Congreso Nacional de Ictiología, Tabasco.
13 p.
Salgado-Ugarte, I. H., J. L. Gómez-Márquez y B. Peña-Mendoza. 2005. Métodos
Actualizados para análisis de Datos Biológico-Pesqueros. Facultad de Estudios
Superiores Zaragoza, Universidad Nacional Autónoma de México.240 p.
Sánchez, R. M. P. y M. E. M. Ponce. 1996. Métodos hidrobiológicos II. Estudio y colecta
de organismos marinos, estuarino-lagunar y de agua dulce. Universidad Autónoma
Metropolitana. 208 p.
Sandoval, J. A. 2007. Fundamentos de piscicultura y calidad de aguas naturales.
Fundación Eco-Ambiental de Colombia. 38 p.
Scheffer, M.1998. Ecology of Shallow Lakes. Volume 22 of Population and Community
Biology Series. ISSN 1367-5257. 357 p.
Schueler, T y J. Simpson. 2003. Why urban lakes are different. Urban Lakes
Management. 3: 747-750.
Sedeño-Díaz J. E. y E. López-López.2009. Threatened fishes of the world:
Girardinichthys viviparus (Bustamante 1837) (Cyprinodontiformes: Goodeidae).
Environ Biol Fish 84:11–12. DOI 10.1007/s10641-008-9380-4.
Snelson, F. y F. Jr. 1984. Seasonal maturation and growth of males in a natural population
of Poecilia latipinna. Copeia 1: 252-255.
70
Snelson, F. y F. Jr. 1989. Social and environmental control of life history traits in poeciliid
fishes. In: Meffe GK, Snelson Jr FF, editor. Ecology and evolution of livebearing fishes
(Poeciliidae). Ed. Prentice Hall. N.J. p. 149-161.
Soto, G.C. 1953. Peces de la cuenca de México. Tesis de Licenciatura. Departamento de
Zoología, Instituto de Biología, UNAM. México.
Soto-Galera, E. y J. Paulo-Maya. 1995. Peces dulceacuícolas mexicanos XI. Allotoca
dugesi (Cyprinodontiformes: Goodeidae). Zoología Informa. (31): 5-15.
Soto-Galera, E., J. Paulo-Maya, E. López-López, J. A. Serna-Hernández and J. Lyons.
1999. Change in the fish fauna as an indication of aquatic ecosystem condition in the
Río Grande de Morelia-Lago de Cuitzeo basin, México. Environ. Manage. 24:133-140.
Sparre, P. y S. C. Venema. 1997. Introducción a la evaluación de recursos pesqueros
tropicales. Parte 1. Manual F.A.O. Doc. Tec. Pesca, 306 p.
Stata Corporation, 1999. Stata Statistical Software: Release 6.0. Collage Station, TX.
Stata Corporation.
Sturges, H.A. 1926. The choice of a class interval. Journal of the American Statistical
Association. 21:65-66.
Sugunan, V.V. 1997. Fisheries management of small water bodies in seven countries in
Africa, Asia and Latin America. FAO Fisheries Circular. No. 933. Roma. 149 p.
Swingle, H. S. 1969. Methods of Analisys for Water, Organic Matter and Pond Bottom
Soils used in Fisheries Research. Auburn University, Auburn. 119 p.
Tavares, R.2001. Estudio sobre la biodiversidad de tiburones en el parque nacional
Archipiélago Los Roques. Informe técnico final para la oficina de diversidad biológica
del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales. Fundación científica Los
Roques, Venezuela.
Terrón, R. A. A. 1994. Estudios Biológicos de Girardinichthys viviparus (Pisces:
Goodeidae) en el embalse “La Goleta” estado de México. Tesis de Licenciatura. ENEP
Iztacala, UNAM. 55 p.
Torres-Orozco, R. B. 1991. Los peces de México. A. G. T. Editor, S. A. México. 235 p.
Trujillo-Jiménez, P. y E. Espinosa de los Monteros V. 2006. La ecología alimentaria del
pez endémico Girardinichthys multiradiatus (Cyprinidontiformes: Goodeidae), en el
Parque Nacional Lagunas de Zempoala, México.Rev. Biol. Trop. 54 (4): 1247-1255.
Van Aerle R., T. J. Runnalls y C. R. Tyler. 2004. Ontogeny of gonadal sex development
relativeto growth in fathead minnow. J. Fish Biol. 64: 355–369.
Vargas M. J. y A. de Sostoa. 1996. Life history of Gambusia holbrooki (Pisces,
Poeciliidae) in the Ebro delta (NE Iberian Peninsula). Hydrobiologia 341: 215-224.
Vazzoler, A. 1981. Manual de métodos para estudios biológicos de poblaciones de peces:
Reproducción y crecimiento. CNPq. Programa Nacional de Zoología. Brasilia. 108 p.
Vázquez-Gutiérrez, F. 1993. Desarrollo industrial de las cuencas en México. Curso de
Limnología Aplicada. Instituto de Ciencias del Mar y Limnología. D. F. México p. 3439.
Vega-López, A., F. A. Jiménez-Orozco, E. García-Latorre y M. L. Domínguez-López.
2008. Oxidative stress response in an endangered goodeid fish (Girardinichthys
viviparus) by exposure to water from its extant localities. Ecotoxicology and
Enviroment Safety 71: 94-103.
Vega-López, A., L. Martínez-Tabche, M. L. Domínguez-López, E. García-Latorre, E.
Ramón-Gallegos y A. García-Gasca. 2006. Vitellogenin induction in the endangered
71
goodeid fish Girardinichthys viviparus: Vitellogenin characterization and estrogenic
effects of polychlorinated byphenyls.Comparative Biochemistry and Physiology, Parte
C 142: 356-364.
Vega-López, A., E. Ramón-Gallegos, M. Galar-Martínez, F. A. Jiménez-Orozco, E.
García-Latorre y M. L. Domínguez-López. 2007. Estrogenic, anti-estrogenic and
cytotoxic effects elicited by water from the type localities of the endangered goodeid
fish Girardinichthys viviparus. Comparative Biochemistry and Physiology C145: 394–
403.
Wetherall, J.A. 1986. A new method for estimating growth and mortality parameters from
length-frecuency data. International Center for Living Aquatic Resources Management
Fishbyte, 4(1): 12-14.
Wetzel.R. B. 1994. Limnología. Ediciones Omega, España.
Wootton, J. R. 1990. Ecology of teleost fishes. Fish and Fisheries Series 1. Chapman and
Hall. New York. USA. 404 p.
Zambrano, L., M. Perrow, V. Aguirre-Hidalgo y C. Macías-García. 1999. Impact of
introduced carp (Cyprinus carpio) in subtropical shallow ponds in central Mexico.
Journal of Aquatic Stress Ecosystems and Recovery 6:281-288.
72
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura
1
2
Girardinichthys viviparus (Bustamante, 1837); a)macho y b) hembra
Pág.
12
Mapa del Lago de la Alameda Oriente y las estaciones de muestreo.
La Esclusa 2 corresponde a la unidad de muestreo
Escama de G. viviparus
16
Variación temporal de la transparencia en la esclusa 2 del lago
urbano de la Alameda Oriente
Comportamiento estacional de la temperatura del agua, pH y oxígeno
disuelto en la esclusa 2 del lago urbano de la Alameda Oriente
Variación estacional de las sales y sólidos presentes en la esclusa 2
del lago urbano de la Alameda Oriente
Comportamiento temporal de la alcalinidad y la dureza en la esclusa
2 del lago urbano de la Alameda Oriente
Variación temporal de la proporción de sexos de G. viviparus
25
9
Relación longitud patrón-longitud total para la población de G.
viviparus
29
10
Tendencia del factor de condición en G. viviparus
30
11
Relacion peso total-longitud patrón para la población total de G. 31
viviparus
12
Relación Peso-longitud para hembras de G. viviparus
31
13
Relación Peso-Longitud para machos de G. viviparus
32
14
Relación Peso-longitud para indeterminados de G. viviparus
32
15
Distribución de frecuencias de tallas para G. viviparus por sexos
33
16
Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para la
población total de G. viviparus
Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para las
hembras de G. viviparus
Estimación de L∞ por medio del método de Powell-Wetherall para
los machos de G. viviparus
Relación escama-cuerpo del pez
34
Relación longitud del pez y radio de la escama hembras del pez, G.
viviparus
37
3
4
5
6
7
8
17
18
19
20
19
25
26
26
28
35
35
36
73
21
Relación longitud del pez y radio de la escama machos del pez, G.
viviparus
22
Curva de crecimiento, mediante el modelo lineal, en longitud para la 39
población Total de G. viviparus
Curva de crecimiento, mediante el modelo lineal, en longitud para
40
hembras de G. viviparus
Curva de crecimiento, mediante el modelo lineal, en longitud para
40
machos de G. viviparus
Curva de crecimiento, mediante el modelo no lineal, en longitud para 41
la población total de G. viviparus
Curva de crecimiento, mediante el modelo no lineal, en longitud para 42
hembras de G. viviparus
Curva de crecimiento, mediante el modelo no lineal, en longitud para 42
machos de G. viviparus
Curva de crecimiento en peso para la población total, hembras y
43
machos de G. viviparus
23
24
25
26
27
28
38
74
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla
1
Pág.
Estadística descriptiva por sexos de G. viviparus del lago Alameda 27
oriente
2
Estadística descriptiva para G. viviparus
27
3
Análisis de covarianza ANDECOVA por sexos para peso total-longitud
patrón
30
4
Valores de las constantes, y t- student de G. viviparus
33
5
Análisis de covarianza ANDECOVA de Radio escama-Longitud patrón
por sexos
37
6
Valores de las constantes de crecimiento de von Bertalanffy mediante el
modelo lineal
38
7
Valores de las constantes de crecimiento de von Bertalanffy mediante el
modelo no lineal
41
8
Ecuaciones de crecimiento en peso de G. viviparus
43
9
Prueba Multivariada T2 de Hotelling para la comparación de los
parámetros de la función de crecimiento de von Bertalanffy al 95% de
confianza (basada en Bernard, 1981)
Prueba Multivariada T2 de Hotelling para la comparación de los
parámetros de la función de crecimiento de von Bertalanffy al 99% de
confianza (basada en Bernard, 1981)
44
10
44
75
Descargar