II PREMIO ISABEL ÁLVAREZ: AL COMPROMISO CON LA EDUCACIÓN: D. FRANCISCO PRIOR REAL Hoy estoy aquí en representación del colegio La Paz, como profesional de la educación, con tareas en la gestión educativa, en el equipo de dirección del centro. Pero, también soy compañera y amiga de la persona que hoy nos reúne. Ello dificulta de forma muy considerable mi intervención en este acto entrañable y simbólico. Creo que es imposible hablar desde el ámbito de lo profesional sin mezclar lo personal. Creo que es difícil hablar del trabajo de un compañero, porque sus éxitos son nuestros éxitos y sus fracasos los nuestros. Y también creo que es difícil hablar de un maestro sin mezclar sentimientos, sensaciones. Lo podría tener fácil. Bastaría elaborar un listado amplio de todos y cada uno de los proyectos que en nuestro centro se han realizado por iniciativa o con la estrecha colaboración de Paco. Y, cuando estaba preparando esta intervención tuve la tentación de hacerlo. Pero, quizás no valga la pena recordar los proyectos que en tantos años se han hecho. Los proyectos, con el paso del tiempo, especialmente en el ámbito educativo, quedan anticuados, obsoletos. Conviene recordar las ideas que los provocaron y les dieron fundamento y justificación. Y hablar de ideas y principios, de las ideas de Paco, es complejo porque casi todas nacen de sus sentimientos hacia esta profesión, de su implicación social y personal con el entorno que le rodea, de sus adentros. Y como no quiero hablar de aspectos que mezclen sentimientos de amistad, como no quiero recordar las batallitas de antiguos proyectos, como no quiero caer en un cierto sentimentalismo; quiero tratar de hacer un pequeño juego dialéctico a través de lanzar unas cuantas preguntas y reflexiones. Primera reflexión. Leo textualmente: “Y así, los nuevos educadores en ningún momento tratarán de ser meros transmisores del saber, ni siquiera habrán de conformarse con la mera relación instructiva, sino que en todo momento será su ideal el formar hombres nuevos y esto significa atención a todas las facultades del hombre, físicas y espirituales.” ¿Quién pronunció o escribió esta frase?. No es, pero bien pudiera haber sido Paco. La frase es de Francisco Giner de los Ríos, fundador y director de la Institución Libre de Enseñanza. Seguro que Francisco Prior ha bebido de la fuente de Giner de los Rios. Segunda reflexión: Puedo repetir, hoy aquí, en voz alta, que: “La educación debe basarse en los siguientes principios: La educación pública es esencialmente una función del Estado. La educación pública debe ser laica. La educación pública debe ser gratuita, especialmente en la enseñanza primaria y media. La educación pública debe tener un carácter activo y creador. La educación pública debe tener un carácter social La educación pública debe hacer de la coeducación principio pedagógico aplicable a todos los grados de enseñanza. un la Los maestros y maestras que hemos compartido experiencias en el Colegio La Paz podemos esperarnos afirmaciones de este tipo por parte de Paco. ¿Las he tomado de él?. No, aunque posiblemente él estará casi completamente de acuerdo con ellas. Las he tomado textualmente del encargo que el Consejo de Instrucción Pública, presidido por D. Miguel de Unamuno, hizo en 1931 al maestro y pedagogo Lorenzo Luzuriaga para redactar un proyecto de ley de educación basado en dichos principios. Posiblemente, de forma directa o indirecta, tales principios han inspirado el quehacer diario de Paco Prior. Y en ese quehacer diario, se puede afirmar y mantener constantemente que: “La enseñanza, debe ser, sobre todo, una provocación intelectual”. ¿Es esta afirmación de Paco Prior?. Tampoco lo es en este caso. Fue pronunciada por el escritor José Luis Sanpedro. Pero los alumnos y alumnas de Paco que hoy están aquí nos pueden contar cómo sus clases se convierten en una constante “provocación intelectual”, “incitación al aprendizaje”, “motivación a mantener despiertos los sentidos”. Y sus compañeros, maestros y maestras, que hoy estamos aquí, podemos confirmar como intenta constantemente “provocarnos” para nuevos proyectos, “incitarnos” a la autocrítica y la reivindicación constante, “motivarnos” para mantener viva la llama educativa. A veces con tanto ahínco, que en ocasiones, deriva en algo de desasosiego entre los compañeros al no poder seguir el paso rápido y constante que Paco trata de imprimir en el andar del camino diario de la educación. Educación que en la actualidad, como querían muchos de los citados en esta breve intervención, como siempre ha deseado Paco Prior, se ha universalizado en nuestro país, en nuestro pueblo, y se constituye como derecho esencial en nuestra sociedad, basándose en la igualdad de oportunidades. Sin embargo, aún hoy se puede afirmar que: “Los niños llegan al sistema escolar con un mundo experiencial muy diferenciado, por lo que existe una asimetría. Hay igualdad para que todos los niños se escolaricen a los tres años, pero no todos llegan con las mismas posibilidades de aprendizaje” Y esta afirmación, ¿es de nuestro amigo que motiva este acto?( Tampoco lo es. Es de la persona que origina este acto, que está en la génesis del mismo: Isabel Álvarez, en la entrevista concedida a Antonio Feria y publicada en Cuadernos de Pedagogía en el año 2004. Pero esa desigualdad ha suscitado en Paco una de sus constantes preocupaciones, que nos ha ido trasladando y transmitiendo a todos y cada uno de los que hemos compartido la profesión de maestro con él. Preocupación constante que se convierte en ocupación diaria. Porque también quiero leer hoy otra cita de lo cotidiano en la escuela. “¡Qué sencillo placer de lo diario! Porque lo importante, lo más destacado, tal vez no sea cuanto se referencia, sino lo oculto, lo callado, el transfondo, el día a día, la preocupación y el desánimo puntual, el remonte, la preparación de la clase, el vínculo con el alumno, la integración del grupo, la faena diaria, la interrelación con la familia, la nueva ilusión” ¿Y esta cita? ¿La ha escrito Francisco Prior?. Sí, es de nuestro compañero, nuestro maestro, nuestro amigo Paco Prior, recogida en la publicación “Veinticinco años de La Paz”, en 1999. Pero muy bien pudiera haber sido pronunciada por Isabel Álvarez, por José Luis Sampedro, por Unamuno, o por Giner de los Ríos. Y, aunque posiblemente nadie se la haya oído pronunciar textualmente, sus compañeros, maestros y maestras, hemos podido sentir como vive y trasmite ese “sencillo placer por lo diario”, hemos podido sentir como crea el vínculo con el alumno, cómo se interrelaciona con la familia, como nos trata de integrar diariamente en un grupo volcado en pro del colegio, y como, en definitiva, crea cada día la nueva ilusión por su Colegio Público La Paz. En representación de la Comunidad Educativa, hoy puedo pronunciar otra frase: GRACIAS Y HASTA MAÑANA PACO, QUE “ EL PLACER DE LO DIARIO” NOS SIGUE ESPERANDO EN EL COLEGIO LA PAZ DE SAN JOSÉ DE LA RINCONADA. San José de la Rinconada a 8 de marzo de 2010.