ZÁRATE, Lucila

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A HOMBROS DE LA HISTORIA, LA RAZÓN Y LA IMAGINACIÓN:
UNA AVENTURA LLAMADA CIENCIA
ZÁRATE, Lucila
Liceo 9 "Santiago Derqui", Capital Federal
Profesora Guía: LIDIA, Contini
“...Los hombres temen al pensamiento... El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructor
y terrible; el pensamiento es inclemente con los privilegios, las instituciones establecidas y los
hábitos cómodos; el pensamiento es anárquico y sin ley... Acompaña al hombre, una débil partícula
rodeada de insondables profundidades de silencio; sin embargo, se apoya orgullosamente en sí
mismo como si fuese el señor del Universo. El pensamiento es grande, veloz y libre; la luz del
mundo y la gloria principal del hombre...”1
La CIENCIA es una creación del espíritu humano, un edificio abstracto de conceptos
inventados para construir una imagen inteligible de la realidad y en relación con el mundo sensible.
Las teorías físicas resultantes configuran la visión del mundo propia de cada momento histórico
pero son, al mismo tiempo, condicionadas por éste en tanto surgen no sólo de la curiosidad
epistémica sino también de las necesidades propias de la Sociedad que les da impulso.
El saber científico-técnico surgió, en los primitivos grupos humanos, de manera espontánea
e inconsciente, como forma de adaptación al hostil medio que los rodeaba, y se incorporó de manera
natural a su cultura.
Si bien la naturaleza del conocimiento científico había sido ya aprehendida por los pueblos
de la Antigüedad, fue recién en el s. XVII en que el hombre logró formalizar dicho saber. Es decir,
que adquirió consciencia de su capacidad de aprendizaje e invención a través de un método que lo
legitimaba y una técnica que lo organizaba. Tal fue la génesis de la ciencia moderna cuya actividad
se hallaba en manos de un grupo privilegiado capaz de consagrar parte de su tiempo libre a la
reflexión sin un fin determinado, lo cual contribuyó a jerarquizar al conocimiento teórico por
encima del práctico. Las innovaciones técnicas, en términos cuantitativos y cualitativos, fueron
consecuencia directa de los cambios en la base conceptual, desarrollados en un principio por
Galileo y que culminarían con Newton. La lógica subyacente era un criterio de verdad absoluta y de
causalidad lineal, que se instituyó en las concepciones racionalistas y realistas de la Sociedad
europea de la época.
Como consecuencia ocurrió una revalorización de la CIENCIA: como saber capaz de
proveer una explicación (o al menos una descripción) acerca de la REALIDAD, que había
desterrado la visión teológica y antropocéntrica predominante durante toda la edad Media; y como
instrumento cuya aplicación sistemática (iniciada en el s. XIX) estaría al servicio de una nueva
organización económica. A partir de entonces comenzó a configurarse un nuevo orden mundial en
el que el conocimiento científico-técnico determina la forma de producción; en otras palabras, la
innovación pasó a ser sinónimo de crecimiento económico.
La especialización, profesionalización e institucionalización de la investigación científica
en manos de los grupos de poder financiero, profundizó aún más el ritmo de aparición de la
novedad tecnológica, y provocó un cambio de mentalidad que convirtió a la ciencia en ideal social
que la divorció radicalmente de la cultura humanista. Esta corriente de pensamiento conocida como
“positivismo” consideraba al saber científico como equivalente del progreso, y lo presumía
objetivo, transhistórico y neutral (desvinculado de valores). Si bien era reconocida, desde los
Estados de Derecho en formación, la necesidad de su comprensión para educar a los pueblos para la
ciudadanía, no instauró al método científico como bien cultural asequible. La pretensión de utilizar
a la ciencia como sustento del utilitarismo y pragmatismo moral, socavó la posibilidad de fomentar
1
Bertrand Russell, `Principles of social reconstruction(1916)
1
el pensamiento científico en los ciudadanos manteniendo a la evolución histórica de la ciencia en
una torre de marfil.
Einstein marcó un hito en la ciencia moderna del siglo XX. La revolución científica que
entrañaron sus descubrimientos en física cambiaría para siempre la historia de la humanidad.
Fueron cinco los artículos publicados en 1905, que sentaron las bases de las tres teorías físicas que
transformarían los paradigmas que habían estructurado la ciencia durante más de tres siglos,
I.
La teoría del movimiento Browniano: cuya demostración fue considerada la prueba
fehaciente de la realidad física de los átomos y las moléculas.
II.
La teoría Especial de la Relatividad: la cual implicó la reconceptualización del espacio y el
tiempo, y que le permitirían arribar a su famosa fórmula: E=mc
III.
La teoría Cuántica de la Luz: cuya explicación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis
de Max Planck de la radiación del cuerpo negro, legitimó la teoría Cuántica, pilar de la
ciencia moderna y la tecnología.
Desde la perspectiva teórica entonces cabe resaltar, en mi opinión, la trascendencia del
legado de Einstein como desafío a la intuición, al “sentido común”, a la propia lógica aprendida; el
compromiso y la responsabilidad sobre las consecuencias que acarrean los modelos de pensamiento,
y por último, la importancia de unificar las disciplinas (hoy en día tan especializadas) para alcanzar
una clara visión del orden de la Naturaleza. No obstante, las Sociedades, ajenas a las
transformaciones de la ciencia teórica no incorporaron los cambios en la percepción de la realidad
que estas ideas significaban, ni fueron conscientes del valor que su conducta representó en la
comunidad científica de nuestra época.
Desde la perspectiva práctica, los avances científico tecnológicos impulsados por el desarrollo
de la física transformarían la realidad social desde tres enfoques fundamentales:
§ Por un lado, la antigua COSMOVISIÓN positivista fue reemplazada por una mirada crítica al
desarrollo tecnológico, fundamentada en su forma de utilización, y escéptica respecto a su poder
de cambio sobre la organización social, en tanto no se disuelven las estructuras que determinan
su distribución.
§ Por toro lado, nuevos PATRONES CULTURALES (materiales y de conducta) fueron (y
todavía lo son) definidos e impuestos a través de los medios masivos de comunicación que
disponen la información.
§ Finalmente, el inicio de una nueva etapa histórica reconocida como la “era NUCLEAR”
caracterizada por una realidad instrumental deslumbrante (resultado de la industrialización de la
ciencia), pero que conmovería al mundo cuando revelara el potencial destructor del hombre en
su forma más cruda: las bombas nucleares.
CONCLUSIÓN
Del discurrir de la ciencia a lo largo de la historia puedo concluir que en la medida en que
fue constituyéndose como instrumento de poder fue desfigurándose su sentido original (servir a un
proyecto social) y segregándose de la cultura que la condiciona.
La manipulación de la información realizada por los sectores dirigentes para legitimar la
tecnocracia; la orientación propedéutica en los niveles de enseñanza; la escasa difusión científica y
la especialización creciente que obstaculiza la comunicación entre las disciplinas científicas entre sí
han contribuido a mantener la concepción heredada de la ciencia 2 . Como resultado la visión de la
ciencia que posee el ciudadano común:
• Continúa profesando el “cientificismo”, es decir, niega su contenido ideológico y promueve el
elitismo de sus actores
•
Cree en la autoridad de la ciencia y la tecnología para el desarrollo económico y social,
independientemente del contexto sociocultural
2
Sus bases epistemológicas habían sido sentadas por el Círculo de Viena en la década de los años 20.
2
•
•
•
•
•
•
Sostiene la primacía intelectualista de la ciencia teórica sobre la técnica
Posee una mirada fragmentada de la actividad científico-tecnológica, en la que la tecnología es
considerada sólo como ciencia aplicada.
Interpreta linealmente la evolución científica atribuyéndole un carácter acumulativo (las viejas
teorías son incorporadas a otras más aprehensivas)
Rechaza su relación (o condicionamiento) con la filosofía –ciencia sin concienciaConsidera al racionalismo científico como forma indiscutible de conocimiento
Construye un saber diferenciado que no interrelaciona a las distintas disciplinas entre sí
Podemos concluir entonces, que si bien el desarrollo tecnológico condiciona de manera directa
nuestra forma de vida, no ocurre lo mismo con el pensamiento científico como mecanismo racional
de análisis crítico frente a las situaciones cotidianas que invitan a la reflexión. Por el contrario, la
ciencia es percibida como un inventario de leyes ajenas a nuestra realidad. Su mitificación (en una
visión fragmentada, limitada y estática) ha ocasionado consecuentemente, la generalización y
expansión del ANALFABETISMO CIENTÍFICO.
¿Por qué estimo a la Ciencia como un valor cultural incuestionable?
El significado trascendente de la ciencia para una Sociedad no se encuentra en sus
contenidos intelectuales, sino fundamentalmente en su valor como HÁBITO MENTAL. Hacer
ciencia implica un comportamiento que destierra todo prejuicio, es una actitud frente a los
problemas que no se conforma con soluciones pretenciosas de certidumbre. Por el contrario, la
ciencia constituye una fuente inagotable de posibilidades racionales alimentadas por la imaginación
y el pensamiento creativo. Esta forma de pensamiento crece en tanto hay lugar para la duda y es, en
mi opinión, el mensaje más valioso que Einstein personifica.
La alternativa científica debería formar parte de las opciones de vida de todo ciudadano ya
que propende su libertad y es esencialmente democrática puesto que su objetividad garantiza a
priori la igualdad de oportunidades. Con la Ciencia entre su bagaje cultural, el hombre evita
comportamientos sectarios, de exclusión racial y de género 3 , y es consciente de la necesidad de un
proyecto colectivo que oriente (juicioso de sus valores y limitaciones) a la actividad científica para
que se constituya como fuerza cultural transformadora, capaz de satisfacer las necesidades sociales,
favorecer el desarrollo –sustentable en el aspecto ecológico -, y mejorar la calidad de vida de todos.
Podemos reflexionar entonces que al haber excluido el componente ciencia de la cultura, el
hombre contemporáneo no consigue, ni desea, comprender el complejo mundo que lo rodea. La
imposibilidad de reconocer el conjunto de ideas, tesis, convicciones y valores históricamente
acumulados y transformados que influyen sobre su existencia, le impide ser verdaderamente
consciente de su realidad. De no revolucionar sus concepciones las Sociedades no lograrán un
desarrollo pleno y verdadero pues no serán capaces de tomar decisiones responsables; no permitirán
que crezca su vida intelectual; no sabrán defenderse frente a los peligros y a las situaciones críticas;
no conseguirán poner en funcionamiento mecanismos útiles que le permitan desterrar la pobreza de
su seno y continuarán siendo vulnerables a los mecanismos de control y manejo de la información...
PROPUESTA PARA EL FUTURO
Estimo como punto de partida esencial generar CONSCIENCIA en la comunidad de la
necesidad de incluir a la ciencia y la tecnología dentro de nuestra concepción social, para progresar
como individuos con un proyecto común.
3
“Si hay alguna herramienta que ha apoyado la emancipación de las mujeres, ha sido la ciencia” A.M. .Sánchez Mora,
“Lo que ha hecho la ciencia por las mujeres”, La Jornada, México,(2001).
3
Propongo para ello la participación tanto del ámbito POLÍTICO como garante del acceso a
la educación, como del EDUCATIVO. ...“los sistemas actuales de enseñanza no parecen estar
encaminados a desarrollar la inteligencia y la personalidad, sino que más bien parecen encauzar
todos sus esfuerzos a desarrollar en el niño la capacidad de reproducir los conocimientos elaborados
por otros” 4 . La enseñanza de las ciencias, en la escuela media en Argentina, no solo no ha
incorporado las teorías vanguardistas en Ciencia (entre ellas la Relatividad y la Mecánica Cuántica)
sino que atraviesa una seria crisis, debida a las siguientes causas entre las que destaco las más
trascendentales:
§ La falta de recursos impide conservar a los laboratorios en condiciones de ser utilizados
§ La reducida carga horaria no permite un desarrollo pleno del temario
§ La exagerada cantidad de materias de orientación propedéutica, no sólo humilla el deseo de
aprender sino que, al estar desarticuladas entre sí, inhiben la comprensión de su interrelación en
la realidad.
§ La desactualizada formación científica docente niega la posibilidad de agregar contenidos
vanguardistas, y su pedagogía no estimula la curiosidad y la motivación a descubrir.
Sin duda que la transformación de las estructuras administrativas y académicas, hacia una
organización interdisciplinaria necesaria para integrar el conocimiento y encauzarlo con relación a
los enigmas y problemas sociales, será una ardua tarea que deberá afrontar las posibilidades
económicas, organizativas y políticas. Para lograrlo, considero como punto de partida, la
reformulación de los objetivos de la educación:
• Desde el punto de vista cognitivo: orientarse a mejorar la comprensión de la influencia mutua
existente entre la ciencia, la tecnología y la sociedad (la naturaleza histórica del desarrollo
científico, los cambios en la percepción de la realidad resultante de aquella, etc.) y a adquirir
una visión realista de los intereses que orientan hoy en día la actividad científica. No se puede
soslayar la importancia del aprendizaje conceptual, pero no como instrumento mecánico sino
como lenguaje capaz de construir una visión del mundo ajena a toda creencia dogmática, mítica
y selectiva respecto a los discursos invasivos de los medios.
• Desde la perspectiva procedimental: generar un espacio en el que la cultura científica y
tecnológica internalicen la critica, la reflexión, la creatividad y el análisis como forma de
pensamiento más elaborado y sistemático.
• Desde el aspecto actitudinal: motivar la participación ciudadana responsable de sus decisiones,
y que construye (a medida que crece su conocimiento) su propia libertad de elección.
Educar es transmitir la herencia de la humanidad que construye con su historia, es otorgar las
herramientas a la generación naciente para aprender a pensar y ser capaz de elegir, es un
compromiso con el futuro. Ser conscientes de esa “DEUDA” con la vida es, en mi opinión, la
responsabilidad de cada adulto; y recibirla, de cada joven, su derecho.
BIBLIOGRAFÍA
§
§
“(Des)-haciendo ciencia. Creencias, cultura y conocimiento”, Lic.Alejandro Piscitelli.
Ed.los libros del riel.Cap.5: paradigmas y sistemas de creencias, 6: actividad cietífica,
7:la ciencia entre el saber y el poder, Cap.8:ciencia, tec y sociedad
“Hacia una visión social integral de la ciencia y la tecnología”, Lic. Fidel Martínez
Álvarez
4
Moreno.M “la psicología operatoria -la aplicación de la sociología genética en la escuela”, editorial Laia, Barcelona,
1989, p.32
4
§
§
§
§
“La estructura de las revoluciones científicas.” Thomas Kuhn. Fondo de cultura
económica, México, 314p.
“The two cultures and the scientific revolution”, CP.Snow. Cambridge University Press
1964.
“Reflexiones sobre la enseñanza de la física”. Pedro Burbano
“La Sociedad del conocimiento: el orden del cambio”, Emiliano Lamo de Espinosa
5
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