DE SU HONRA. - Universidad de Navarra

Anuncio
DEL MÉDICO
DE SU HONRA.
COMEDIA FAMOSA
de Don Pedro Calderón de la Barca.
Personas que hablan en ella
Don Gutierre
Doña Mencía de Acuña
Rey don Pedro
Leonor
Infante don Enrique
Una esclava [Jacinta]
Don Arias
Inés, criada
Don Diego
[Teodora, criada]
[Coquín, lacayo]
[Ludovico, sangrador]
[Soldados]
[Un viejo]
[PRIMERA JORNADA]
*Suena ruido de caja, y sale cayendo el
INFANTE DON ENRIQUE, y DON ARIAS, y DON
DIEGO, y algo detrás el REY DON PEDRO, todos de
camino.
D. ENRIQUE*
¡Jesús mil veces!
Añado como Cruickshank las personas que hablan en la comedia y no aparecen
referidas en la lista de personajes de QC. Aparte de éstas, el texto menciona a una
criada Silvia (1051) y «a toda la compañía» (808+). También se requiere la Música.
1acot. caja: «Se llama también el tambor, específicamente entre los soldados»
(Aut). El ruido del tambor acompaña la caída del Infante al suelo en escena para
atraer la atención sobre el hecho; la variante «caza» introducida por VT podría funcionar en este mismo sentido, como disparo fuera del escenario con la misma función, sin implicar que la comitiva, que se desplaza a Sevilla, esté cazando; de camino:
el traje de camino era más colorido y adornado que el urbano, de color negro. Para
más detalles, cfr. Tirso, Marta la piadosa, n. v. 1113.
344
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¡El Cielo
D. ARIAS
te valga!
¿Qué fue?
REY*
Cayó
D. ARIAS
el caballo y arrojó
* desde él al Infante al suelo.
REY
Si las torres de Sevilla
* saluda de esa manera,
¡nunca a Sevilla viniera,
nunca dejara a Castilla!
¡Enrique! ¡Hermano!
¡Señor!
D. DIEGO
REY
¿No vuelve?
D. ARIAS
A un tiempo ha perdido
pulso, color y sentido.
¡Qué desdicha!
D. DIEGO
REY
5
10
¡Qué dolor!
Llegad a esa quinta bella
que está del camino al paso,
Don Arias, a ver si acaso,
* recogido un poco en ella,
15
v. 2 valer: «Significa también amparar, proteger o patrocinar a alguno» (Aut).
vv. 2-4 Para el valor simbólico de la caída del caballo ver Valbuena Briones,
1976 y 1977 y León, 1983. Cull, 1992, p. 115, propone, como reflejo de la imprudencia temeraria que demuestra el príncipe a lo largo de la comedia, el emblema de
Covarrubias Horozco «parce puer stimulis». En él un joven monta un caballo desbocado y el texto advierte sobre la necesidad de refrenar su carácter para evitar una
caída. Cull señala una relación directa entre la comedia y el emblema, especialmente
en la advertencia que Mencía hará más tarde al infante: «no os despeñe vuestro brío»
(v. 415).
v. 13 quinta: «Casería o sitio de recreo en el campo, donde se retiran sus dueños
a divertirse algún tiempo del año» (Aut). Comp. Calderón, La nave del mercader, vv.
1053-57: «Habiendo de ella salido / hoy con el aurora a efecto / de divertir el día en
una / hermosa quinta que tengo / en la falda de ese monte».
v. 16 «recogido» es lectura de VT, que enmienda la errónea «regocijo» de QC,
CH, S, Q. No reflejo aquí ni en adelante la lectura de todos los testimonios derivados de VT, salvo en el caso de que presenten una lectura privativa mejor que la de
los otros testimonios. Ver para más precisiones el aparato de variantes.
TEXTO DE LA COMEDIA
* cobra salud el Infante.
Todos os quedad aquí,
y dadme un caballo a mí,
* que he de pasar adelante,
que aunque este horror y mancilla
mi rémora pudo ser,
no me quiero detener
hasta llegar a Sevilla.
* Allá llegará la nueva
del suceso.
*
D. ARIAS
D. DIEGO
345
20
25
Vase.
Esta ocasión
de su fiera condición
ha sido bastante prueba.
¿Quién a un hermano dejara,
* tropezando desta suerte
en los brazos de la muerte?
¡Vive Dios!
30
Calla, y repara
en que, si oyen las paredes,
v. 21 mancilla: «La llaga o herida que mueve a compasión. Se toma también por
compasión y lástima, y así se dice no tener mancilla» (Aut). Comp. Calderón, El
alcalde de Zalamea, vv. 1827-30: «Si a mi casa determinan / volver mis erradas plantas, / será dar nueva mancilla / a un anciano padre mío».
v. 22 rémora: «Pez pequeño, cubierto de espinas y conchas, de quien se dice tener
tanta fuerza que detiene el curso de un navío en el mar. Por semejanza se toma por
cualquiera cosa que detiene, embarga o suspende» (Aut). Cfr. Eliano, Historia de los
animales, lib. I, 36 y lib. II, 17; Plinio, Historia Natural, lib. IX, 42. Autoridades cita a
Calderón, Las manos blancas no ofenden: «queriendo / escapar, fue de la fuga / rémora
el desmayo…». Comp. Duque de Estrada, Comentarios del desengañado de sí mismo, p.
145: «Y como si fuera rémora aferrada a la barquilla o timón, así me detuvo con
piadosas exclamaciones».
vv. 26-28 La fama del rey don Pedro, cruel o justiciero, es ambigua. Ver estudio
preliminar.
v. 30 Enmiendo el error de QC, Q «deste fuerte» con la lectura de CH, S, VT,
«desta suerte».
v. 33 las paredes oyen: «Refrán que enseña y amonesta el gran cuidado que se debe poner en donde y a quien se dice alguna cosa que importa que esté secreta, por el
riesgo que puede tener de que se publique o se sepa» (Aut). Correas (p. 264) registra
el refrán: «Las paredes han oídos y los montes ojos»; o «Las paredes tienen orejas y
346
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
los troncos, Don Arias, ven,
* y nada nos está bien.
D. ARIAS
Tú, don Diego, llegar puedes
* a esa quinta, y di que aquí
el Infante, mi señor,
cayó. Pero no; mejor
será que los dos así
le llevemos donde pueda
descansar.
D. DIEGO
Has dicho bien.
D. ARIAS
* Viva Enrique, y otro bien
35
40
la suerte no me conceda.
*Llevan al INFANTE, y sale DOÑA MENCÍA y
JACINTA, esclava herrada.
DOÑA MENCÍA * Desde la torre los vi,
* y aunque quién son no podré
distinguir, Jacinta, sé
* que una gran desdicha allí
ha sucedido. Venía
un bizarro caballero
45
50
oídos». Valbuena Briones y Cruickshank lo creen posible referencia a la comedia de
Ruiz de Alarcón, Las paredes oyen, publicada en su Primera Parte en 1628, aunque se
trata de un lugar común y la referencia no se puede asegurar. Para Díez Borque el
añadido de Calderón, («los troncos ven»), es prueba de que la acción transcurre en el
campo. Comp. Tirso, El celoso prudente, p. 1275: «Paredes, ¿no habláis vosotras? / Sí,
que por eso os han dado / orejas nuestros proverbios, / y quien oye, que habla es
claro».
v. 35 estar bien, o mal o mejor: «Vale convenir o no, ser oportuna alguna cosa y a
propósito o no serla para algún efecto» (Aut).
v. 44 acot. esclava herrada: «Usaron los romanos herrar los esclavos, poniendoles
letras o señales en las frentes [...] Pocas veces o nunca se hierran los esclavos, salvo
cuando son fugitivos e incorregibles; y si no son cristianos no tiene tanto inconveniente» (Cov.). Ver Deleito y Piñuela, 1966, pp. 143-47. Comp. Calderón, El alcalde
de Zalamea, vv. 2275-77: «Y si queréis desde luego / poner una S y un clavo / hoy a
los dos y vendernos».
v. 46 quién son: el relativo quien se utilizaba en la época tanto para singular como
para plural.
v. 50 bizarro: «Vale también lucido, muy galán, espléndido y adornado» (Aut).
Comp. Calderón, Luis Pérez el gallego, OC, II, p. 283: «Fue la ocasión de los míos
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
en un bruto tan ligero,
que en el viento parecía
un pájaro que volaba;
y es razón que lo presumas,
porque un penacho de plumas 55
matices al aire daba.
El campo y el sol en ellas
compitieron resplandores,
que el campo le dio sus flores,
y el sol le dio sus estrellas,
porque campeaban de modo,
y de modo relucían,
que en todo al sol parecían,
y a la primavera en todo.
Corrió, pues, y tropezó
el caballo, de manera
que lo que ave entonces era,
347
60
65
[celos de Manuel] / un bizarro caballero, / galán, valiente, entendido, / liberal,
prudente y cuerdo». Lope de Vega, Pobreza no es vileza: «Tome este dinero y luego /
bizarramente se haga / de vestir, que este es mi gusto» (Voc. Lope).
v. 51 bruto tan ligero: ponderación tópica, con trueque de ámbitos elementales (el
bruto terrestre se compara con el pájaro del aire…). Comp. Lope de Vega, Los
comendadores de Córdoba, p. 4: «que de Córdoba, en Castilla, / dicen los que al viento
igualas, / que por mucha maravilla / nace el caballo con alas, / y el hombre sobre la
silla».
vv. 55-56 penacho de plumas: «El copete de plumas que tienen algunas aves sobre
la cabeza. […] Se llama también el adorno que artificiosamente se forma de plumas
vistosas de algunas aves, para poner encima de las celadas y morriones» (Aut); matiz:
«La mixtura o unión de colores diversas que se mezclan en las pinturas, tejidos,
bordados y otras cosas, con tan admirable proporción que las hermosean y hacen
resaltar» (Aut). El colorido y brillo de las plumas apoya la comparación con el pájaro
del caballero tocado con su sombrero de plumas y de la estampa de ambos, caballo y
jinete, corriendo velozmente o volando en el viento. Comp. Lope de Vega, El acero
de Madrid: «Aves que vais por el viento, / ya del sol clarificado / sobre sus plumas
tendiendo / vuestros vistosos penachos» (Voc. Lope).
v. 61 Adopto la lectura de SB, único testimonio que corrige adecuadamente la
lectura de QC «cambiaban»; campear: «Es lucir, como la cosa que está en tierra rasa,
que de muy lejos se divisa, y así hacen las colores sobre los campos, que las relievan y
hacen lucir» (Cov.). El pasaje recupera su significado y su construcción absolutamente paralela. La comparación con la rosa en el v. 69 cuando el caballo y el caballero
caen al suelo cobra todo su sentido.
348
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
cuando en la tierra cayó
fue rosa, y así, en rigor,
imitó su lucimiento
en sol, cielo, tierra y viento,
ave, bruto, estrella y flor.
JACINTA
¡Ay, señora! En casa ha entrado...
DOÑA MENCÍA
Quién?
JACINTA
...un confuso tropel
de gente.
DOÑA MENCÍA
¿Mas que con él
* a nuestra quinta han llegado?
70
75
Salen DON ARIAS y DON DIEGO, y sacan al
INFANTE, y siéntanle en una silla.
DON DIEGO
En las casas de los nobles
* tiene tan divino imperio
* la sangre del Rey, que ha dado
en la vuestra atrevimiento
para entrar desta manera.
80
DOÑA MENCÍA * [Ap.] ¿Qué es esto que miro? ¡Ay cielos!
DON DIEGO
El Infante don Enrique,
hermano del Rey don Pedro,
* a vuestras puertas cayó
y llega aquí medio muerto.
DOÑA MENCÍA
¡Valgame Dios, qué desdicha!
DON ARIAS
Decidnos a qué aposento
podrá retirarse, en tanto
85
vv. 71-72 Correlación diseminativa recolectiva, rasgo típico de la retórica calderoniana. Cfr. Alonso y Bousoño, 1956 y Alonso, 1956a.
v. 75 mas que : ‘¿a que han llegado con él a nuestra quinta?’. Sobre la construcción mas que ver n. v. 637 de Tirso, Todo es dar en una cosa. Comp. Calderón, No hay
burlas con el amor, vv. 2548-49: «¿Mas que me voy sin hablar / a Beatriz?».
v. 78 «tiene», lectura de S, VT, que enmienda el error de QC, CH, Q, GL «tienen»; imperio: «El mando u dominio, o el mismo acto de mandar con autoridad»
(Aut).
v. 85 «vuestras», lectura de VT, que repara el error de QC, CH, S, Q, GL «nuestras».
TEXTO DE LA COMEDIA
* que vuelva al primero aliento
su vida. Pero ¿qué miro?
* ¡Señora!
DOÑA MENCÍA
DON ARIAS
DOÑA MENCÍA
349
90
¡Don Arias!
Creo
* que es sueño fingido cuanto
estoy escuchando y viendo.
¿Que el Infante don Enrique,
más amante que primero,
vuelva a Sevilla y te halle
con tan infeliz encuentro
puede ser verdad?
Sí es;
* ¡y ojalá que fuera sueño!
DON ARIAS
Pues ¿qué haces aquí?
DOÑA MENCÍA
De espacio
lo sabrás, que ahora no es tiempo
sino solo de acudir
a la vida de tu dueño.
DON ARIAS
¿Quién le dijera que así
llegara a verte?
DOÑA MENCÍA
Silencio,
que importa mucho, don Arias.
DON ARIAS
¿Por qué?
95
100
105
v. 90 primero: «Significa asimismo antiguo, y que antes se ha poseído o logrado; y
así se dice que uno se restituyó a su primera sanidad o al estado primero en que se
hallaba» (Aut).
v. 93 VT introduce la variante «sueño, o fingido» que, como comenta Cruickshank, quizá dé mejor sentido.
v. 96 primero: ‘antes’; ‘más enamorado que antes, es decir, más enamorado que
nunca’.
v. 101 de espacio: forma antigua sin contracción. Comp. Cervantes, Quijote, I, 44:
«Limpiose el mozo los soñolientos ojos y miró de espacio al que le tenía asido».
v. 103 acudir: «Vale también cuidar, asistir y socorrer a alguno» (Aut).
vv. 106-08 Ver sobre la importancia del silencio en Calderón y, específicamente,
en el mantenimiento del honor Déodat, 1998 y 1999. Comp. Lope de Vega, La
Estrella de Sevilla, p. 179: «y así, Estrella, te apercibo, / su esposa: guarda silencio /
porque importa al honor mío».
350
DOÑA MENCÍA
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Va mi honor en ello.
* Entrad en ese retiro
* donde esté un catre cubierto
de un cuero turco y de flores,
* y en él, aunque humilde lecho,
podrá descansar. Jacinta,
saca tú ropa al momento,
* aguas y olores que sean
dignos de tan alto empleo.
110
115
v. 109 retiro: «Se toma por el lugar apartado y distante del concurso y bullicio de
la gente» (Aut).
v. 110 catre: «Cama pequeña con su pies que suele tener pilares para colgadura, la
cual sirve para dormir y se hace regularmente de palos, que se doblan para poderlos
llevar fácilmente en las jornadas y caminos» (Aut). Por eso, y por la modestia de la
casa para un huésped semejante, se refiere Mencía al catre como humilde lecho en el
v. 112.
v. 111 cuero: «Cueros, las colgaduras de guadamaciles, por ser de cuero labrado y
dorado» (Cov.). Interpreto que sobre la cama hay tendido un guadamecí («cuero
adobado y adornado con dibujos de pintura o relieve», DRAE) y que el cuero está
labrado con motivos florales (flores: «En las pieles adobadas se llama la parte exterior
que admite pulimento», Aut). Ver Deleito y Piñuela, 1966, p. 94: «Los dormitorios
elegantes estaban tapizados con telas de color, las cuales solían hacer juego con la
colcha de damasco que cubría la cama, adornada a veces con brocado de plata y
blondas españolas». Comp. Lope de Vega, Querer la propia desdicha: «Tres maletas y
un catre, con un cuero» (Voc. Lope).
v. 114 ropa: «Todo género de tela de seda, lana o lino, que sirve para el uso o
adorno de las casas, en que se incluyen tapices, colgaduras» (Aut). Puede referirse
específicamente a la ropa blanca: «El conjunto de piezas y alhajas de lino, que sirve en
las casas para el servicio de ellas y limpieza de los sujetos» (Aut). Comp. Lope de
Vega, Los comendadores de Córdoba, p. 54, donde Beatriz ordena a Esperanza preparar
la habitación: «Enjuga presto / cuatro sábanas de holanda. / Saca pastillas, pues sabes,
/ del escritorio pequeño, / haz fiestas al nuevo dueño. / ¿Qué aguardas? Toma las
llaves. / Perfuma esta cuadra toda, / echa aquella colcha indiana».
v. 115 aguas y olores: agua de olor: «Se llama el agua que está compuesta con diferentes hierbas olorosas o con algunos aromas que se le comunican» (Aut). Puede
aludir a aguas para lavar al herido; Autoridades cita: «Con muchas aguas de olor precioso le lavó todo el cuerpo»; y s. v. lavar recoge este texto de Pellicer: «Lavó entonces Poliarco sus heridas con vinagre oloroso, porque con la hinchazón no se inflamasen»; Comp. Cervantes, Quijote, II, 32: «que no hay tanta diferencia de mí a mi amo,
que a él le laven con agua de ángeles y a mí con lejía de diablos». Otra posibilidad es
que olores se refiera simplemente a perfume de ambiente o las pastillas para perfumar
la habitación, y en este caso la conjunción copulativa «y» apuntaría a dos elementos
distintos y complementarios en su función.
TEXTO DE LA COMEDIA
351
Vase JACINTA.
DON ARIAS
Los dos, mientras se adereza,
aquí al Infante dejemos,
y a su remedio acudamos,
si hay en desdichas remedio.
120
*Vanse los dos.
DOÑA MENCÍA
Ya se fueron, ya he quedado
* sola. ¡Oh quién pudiera, ah, cielos,
con licencia de su honor
hacer aquí sentimientos!
¡Oh quién pudiera dar voces
y romper con el silencio,
cárceles de nieve donde
está aprisionado el fuego,
que ya, resuelto en cenizas,
es ruina que está diciendo
“Aquí fue amor”! Mas ¿qué digo?
¿Qué es esto, cielos, qué es esto?
Yo soy quien soy. Vuelva el aire
125
130
v. 120 si hay en desdichas remedio: Cruickshank ve una posible referencia a la comedia de Lope de Vega El remedio en la desdicha, publicada en su Parte XIII, de 1620.
No creo que sea necesaria esta alusión tan precisa en lo que resulta otro tópico.
Comp. Cervantes, Quijote, I, 24: «me complacéis, de serviros con las veras a que me
obliga el ser quien soy, ora remediando vuestra desgracia, si tiene remedio, ora
ayudandoos a llorarla, como os lo he prometido».
v. 127 Las imágenes antitéticas fuego-hielo y fuego-nieve, en diversos contextos,
tienen gran tradición petrarquista. Ver Manero Sorolla, 1990, pp. 557-72.
v. 131 aquí fue amor: frase construida sobre la expresión aquí fue Troya: «Frase de
la que se usa para dar a entender lo que ya pereció y acabó y de que apenas han
quedado vestigios, como la ruina de un edificio, población, etc.» (Aut). Cervantes,
Quijote, II, 66: «Al salir de Barcelona, volvió don Quijote a mirar el sitio donde
había caído, y dijo: —¡Aquí fue Troya! ¡Aquí mi desdicha, y no mi cobardía, se llevó
mis alcanzadas glorias».
v. 133 soy quien soy, es quien es: «Frase con que se expresa que alguno ha correspondido en alguna acción a lo que debe a su sangre o empleo» (Aut). Expresión
tópica de los caballeros y damas de la comedia áurea, que se recuerdan su deber de
actuar decorosamente. Comp. Lope de Vega, El perro del hortelano, vv. 303-05 (habla
Diana): «no puedo dejar de ser / quien soy, como ves que debo / a mi generoso
nombre»; Calderón, El pintor de su deshonra, OC, II, p. 879: «yo te amé / cuando
352
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
los repetidos acentos
que llevó, porque aun perdidos,
no es bien que publiquen ellos
lo que yo debo callar,
* porque ya, con más acuerdo,
ni para sentir soy mía,
y solamente me huelgo
de tener hoy que sentir,
por tener en mis deseos
que vencer, pues no hay virtud
* sin experiencia. Perfeto
está el oro en el crisol,
el imán en el acero,
el diamante en el diamante,
los metales en el fuego,
y así mi honor en sí mismo
se acrisola cuando llego
135
140
145
150
imaginé ser tuya, / y pasando mi esperanza / desde perdida a difunta, / me casé;
ahora soy quien soy»; vuelva: ‘devuelva’.
v. 138 y ss. acuerdo: «Es asimismo juicio, conocimiento, capacidad» (Aut). La falta
de libertad que expresan las damas en la comedia del Siglo de Oro, sometidas a la
autoridad del padre o hermano y del marido luego de casadas, constituye una queja
constante. Comp. Calderón, A secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 434: «declarese mi rigor, / porque mi vida y mi honor / ya no es mío, es de mi esposo».
v. 145 crisol: «Vaso de cierta tierra arenisca, de la hechura y forma de un medio
huevo, en que los plateros funden el oro y la plata y los acendran y acrisolan» (Aut).
Enríquez Gómez, A lo que obliga el honor, p. 509: «Basta. El oro al crisol se prueba».
Esta misma teoría, más morbosamente expuesta, es la que lleva a la perdición al
curioso impertinente cervantino.
v. 147 el diamante en el diamante: el diamante se perfecciona, pule o labra con
otro diamante, debido a su dureza. También con sangre. Cfr. nota al v. 2175 de
Calderón, Mañanas de abril y mayo.
v. 150 acrisolar: «Purificar, limpiar y purgar en el crisol el oro o la plata, separando lo térreo y extraño mediante la operación del fuego, hasta que queden limpios y
apurados de las heces» (Aut). La tacha que numerosos estudiosos han puesto a la
conducta de Mencía comienza por su imprudencia, al considerar que el honor es un
valor susceptible de perfeccionarse con la experiencia. Comp. Lope de Vega, La
hermosa Esther: «¡Tú, donde el oro puro se acrisola / de las virtudes que imitar deseo,
/ en tanto mal me sirve de coluna / al peso del rigor de mi fortuna!» (Voc. Lope).
TEXTO DE LA COMEDIA
353
a vencerme, pues no fuera
* sin experiencias perfeto.
¡Piedad, divinos cielos!
¡Viva callando, pues callando muero!
* ¡Enrique! ¡Señor!
¿Quién llama?
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
¡Albricias...
¡Valgame el cielo!
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
155
...que vive tu Alteza!
¿Dónde
DON ENRIQUE
estoy?
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
En parte, a lo menos,
donde de vuestra salud
hay quien se huelgue.
Lo creo,
si esta dicha, por ser mía,
no se deshace en el viento,
pues consultando conmigo
* estoy si despierto sueño,
o si dormido discurro,
pues a un tiempo duermo y velo.
Pero ¿para qué averiguo,
poniendo a mayores riesgos
160
165
v. 151 vencerse: tópico habitual. Mencía no puede poner a prueba su honor, ni
aun con intención de vencerse a sí misma sin exponerlo a grave peligro. Comp.
Calderón, El astrólogo fingido, OC, I, p. 132: «Mas ¿qué victoria me diera / lo que
amé, sufrí y callé, / si yo en mis propios deseos / no tuviera que vencer?»; id., A
secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 439: «Amor, / aunque en la ocasión esté, /
soy quien soy, vencerme puedo, / no es liviandad, honra es».
v. 155 «Señor», lectura de VT, en lugar de la errónea «suena» de QC, CH, S, Q.
v. 157 Díez Borque hace notar la alternancia de las fórmulas de tratamiento empleadas por los personajes a lo largo de la comedia debidas a la fluctuación en su uso
en la época de Calderón. Rechaza Díez Borque la interpretación de Wardropper,
para quien esta variación se debía a un cambio de actitud de Mencía al dirigirse al
tutear al Príncipe cuando cree que se encuentra a solas con él. También puede obedecer a razones métricas.
354
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
la verdad? Nunca despierte,
* si es verdad que agora duermo,
y nunca duerma en mi vida,
* si es verdad que estoy despierto.
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
Vuestra Alteza, gran señor,
trate prevenido y cuerdo
de su salud, cuya vida
dilate siglos eternos,
fénix de su misma fama,
* imitando al que en el fuego
ave, llama, ascua y gusano,
* urna, pira, voz y incendio,
nace, vive, dura y muere,
* hijo y padre de sí mesmo;
que después sabrá de mí
dónde está.
No lo deseo;
que si estoy vivo y te miro,
ya mayor dicha no espero,
ni mayor dicha tampoco
si te miro estando muerto,
pues es fuerza que sea gloria
170
175
180
185
vv. 169-72 Comp. Calderón, La vida es sueño, vv. 2420-22: «A reinar, fortuna,
vamos; / no me despiertes si duermo, / y si es verdad, no me duermas».
v. 170 Cruickshank anota el valor trisilábico de agora en los manuscritos autógrafos de Calderón.
vv. 177-82 Fénix: «Ave singular y única, que nace en Arabia. Es del tamaño de
un águila y tiene las plumas matizadas de varios y hermosos colores, que la hacen
muy vistosa, con un penacho encima de la cabeza. Vive muchos años, y cuando
siente falta de su vigor natural fabrica sobre una palma un nido de leños olorosos,
sobre el cual se sienta y, batiendo las alas a los rayos del sol los enciende y se abrasa y
quema en ellos, hasta hacerse ceniza, de la cual sale un gusanito blanco que crece
muy presto, y toma forma de huevo, del cual renace otro nuevo fénix como el
primero» (Aut). Cfr. Plinio, Historia Natural, lib. X, II.
v. 180 voz: «Se toma también por opinión, fama o rumor» (Aut). Jones y Díez
Borque ya apuntaban al sentido de fama.
v. 182 «mesmo», lectura de CH, S, VT, GL, mejor para la rima que «mismo»,
lectura de QC, Q, aunque no imposible.
TEXTO DE LA COMEDIA
donde vive ángel tan bello;
y así, no quiero saber
* qué acasos ni qué sucesos
aquí mi vida guiaron,
* ni aquí la tuya trujeron,
pues con saber que estoy donde
estás tú, vivo contento;
y así, ni tú que decirme,
ni yo que escucharte tengo.
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
([Ap.] Presto de tantos favores
será desengaño el tiempo.)
Digame ahora, ¿cómo está
vuestra Alteza?
355
190
195
200
Estoy tan bueno,
que nunca estuve mejor;
sólo en esta pierna siento
un dolor.
Fue gran caída;
pero, en descansando, pienso
que cobraréis la salud,
* y ya os están previniendo
cama donde descanséis.
Que me perdonéis, os ruego,
la humildad de la posada,
aunque disculpada quedo...
205
210
Muy como señora habláis,
Mencía. ¿Sois vos el dueño
* desta casa?
vv. 189-90 Cruickshank proporciona este texto paralelo, en el que el Comendador de Ocaña vuelve en sí y se dirige a Casilda: «es justo pensar que sea / cielo,
donde un hombre vea / que hay ángeles como vos» (Peribáñez y el comendador de
Ocaña, 1963, p. 19).
v. 192 acaso: «Suceso impensado, contingencia, casualidad o desgracia» (Aut). Cfr.
infra v. 244.
v. 194 trujeron: forma verbal que en el siglo XVII alternaba indistintamente con
trajeron. Ver Lapesa, 1988, p. 395.
v. 207 cobrar: «Vale también adquirir, y en cierta manera recuperar y recobrar lo
perdido» (Aut).
356
DOÑA MENCÍA
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
No, señor;
pero de quien lo es, sospecho
que lo soy.
DON ENRIQUE
Y ¿quién lo es?
DOÑA MENCÍA
Un ilustre caballero,
Gutierre Alfonso Solís,
* mi esposo y esclavo vuestro.
215
220
DON ENRIQUE * ¿Vuestro esposo?
[Levántase.]
DOÑA MENCÍA
Sí, señor.
No os levantéis, deteneos;
ved que no podéis estar
en pie.
DON ENRIQUE
Sí puedo, sí puedo.
Sale DON ARIAS.
DON ARIAS
Dame, gran señor, las plantas
que mil veces toco y beso,
agradecido a la dicha
que en tu salud nos ha vuelto
* la vida a todos.
225
Sale DON DIEGO.
DON DIEGO
Ya puede
vuestra Alteza a ese aposento
retirarse, donde está
prevenido todo aquello
que pudo en la fantasía
bosquejar el pensamiento.
DON ENRIQUE * Don Arias, dame un caballo;
230
235
* dame un caballo, don Diego.
Salgamos presto de aquí.
v. 234 bosquejar: «Dar al lienzo, lámina, pared o tabla las primeras colores, que
por estar confusas entre sí, sin líneas ni perfiles, sombras ni claros, se distingue mal lo
pintado» (Aut). En el contexto significa que los arreglos hechos en el aposento son
tan cuidadosos que cumplen todo lo que la fantasía pudo imaginar.
TEXTO DE LA COMEDIA
DON ARIAS
357
* ¿Qué decís?
Que me deis presto
DON ENRIQUE
un caballo.
Pues, señor...
DON DIEGO
DON ARIAS
Mira...
DON ENRIQUE
Estase Troya ardiendo,
y Eneas de mis sentidos,
he de librarlos del fuego.
240
[Vase DON DIEGO .]
* ¡Ay, don Arias, la caída
no fue acaso, sino agüero
de mi muerte! Y con razón,[hacia Mencía]
pues fue divino decreto
que viniese a morir yo,
con tan justo sentimiento,
donde tú estabas casada,
porque nos diesen a un tiempo
pésames y parabienes
* de tu boda y de mi entierro.
* De verse el bruto a su sombra
pensé que, altivo y soberbio,
engendró con osadía
bizarros atrevimientos,
cuando presumiendo de ave,
245
250
255
vv. 240-42 También cabría «Mirá», con la fluctuación de las fórmulas de tratamiento en la época comentada en nota al v. 157. Enrique ha de sacar sus sentidos del
fuego de la pasión, como Eneas rescató a su padre Anquises de la ciudad de Troya en
llamas. Comp. Tirso, El burlador de Sevilla, vv. 502-504, en que don Juan saca del
agua a Catalinón en hombros: «En los hombros le toma. / Anquises le hace Eneas, /
si el mar está hecho Troya»; Estebanillo González, vol. II, pp. 127-28: «sin ser piadoso
Eneas, la saqué una noche de aquella encendida Troya, y di con ella en mi casa».
v. 252 «tu boda», lectura de VT, GL que enmienda la errónea de QC, CH, S, Q
«su boda».
v. 256 bizarros atrevimientos: ‘gallardos, valerosos’; ponderan el coraje supuesto del
animal, porque lo usual era que el animal se asustara de su sombra; de ahí el sentido
usual en el Siglo de Oro de asombrar ‘asustar’.
358
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
con relinchos, cuerpo a cuerpo
desafiaba los rayos,
* después que venció los vientos,
y no fue sino que al ver
tu casa, montes de celos
se le pusieron delante
porque tropezase en ellos,
* que aun un bruto se desboca
con celos, y no hay tan diestro
jinete, que allí no pierda
los estribos al correrlos.
Milagro de tu hermosura
presumí el feliz suceso
de mi vida, pero ya,
más desengañado, pienso
que no fue sino venganza
de mi muerte, pues es cierto
que muero, y que no hay milagros
que se examinen muriendo.
260
265
270
275
DOÑA MENCÍA * Quien oyere a vuestra Alteza
quejas, agravios, desprecios,
podrá formar de mi honor
* presunciones y concetos
* indignos dél; y yo agora,
* por si acaso llevó el viento,
280
vv. 256-57 ave con relinchos: metáfora por agudeza de semejanza incompleta, en
términos de Gracián. Cfr. infra n. vv. 1118-21 para otros ejemplos de este mismo
procedimiento. El sentido es: ‘el caballo relinchando se mantenía en el aire con la
cabeza elevada hacia el sol, después de vencer la resistencia del viento, al igual que
hacen las aves al volar en contra del viento’.
vv. 267-68 perder los estribos: toda la imagen se apoya en la hipérbole: los celos
eran tan excesivos (montes es metáfora tópica para expresar la magnitud de este
sentimiento) que el caballo no podía atravesarlos. El caballo desenfrenado y desbocado es imagen tópica también para la ceguera pasional, como la provocada por los
celos.
v. 276 se examinen muriendo: ‘había considerado que tu hermosura había hecho el
milagro de resucitarme, pero ahora veo que no, puesto que me matas de celos, y si
muero no hay milagro’.
vv. 282-85 cabal: «Cumplido, entero y perfecto, y que está sin faltarle o sobrarle
cosa alguna» (Aut); cabal modifica a razón y se opone a partidos. Entiendo que el
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
cabal, alguna razón,
sin que en partidos acentos
la trocase, responder
a tantos agravios quiero,
porque donde fueron quejas,
vayan con el mismo aliento
desengaños. Vuestra Alteza,
liberal de sus deseos,
generoso de sus gustos,
pródigo de sus afectos,
puso los ojos en mí;
es verdad, yo lo confieso.
Bien sabe, de tantos años
de experiencias, el respeto
con que constante mi honor
fue una montaña de hielo,
conquistada de las flores,
escuadrones que arma el tiempo.
Si me casé, ¿de qué engaño
se queja, siendo sujeto
imposible a sus pasiones,
reservado a sus intentos,
pues soy para dama más,
lo que para esposa menos?
Y así, en esta parte ya
disculpada, en la que tengo
de mujer, a vuestros pies
359
285
290
295
300
305
miedo de Mencía obedece a que el viento haya trasladado alguna de las quejas al
completo de Enrique y puedan haber sido entendidas por alguien.
v. 285 Mantengo la lectura de QC, CH, S, Q, GL «trocase» frente a troncase de
VT adoptada por otros editores; trocar: «cambiar, mudar, variar, alterar» (DRAE).
vv. 295-300 Entiendo que Mencía se resistió a los persistentes requiebros y piropos o flores del Príncipe para salvaguardar su honor, como una constante montaña
que se mantiene helada, aunque las sucesivas estaciones la adornen de flores. Ver infra
vv. 566-68.
vv. 305-06 Tópico de la comedia que responden las damas nobles al ser requeridas de amores por el rey, en este caso por el Infante; dama: «Se llama también la
manceba o concubina con quien se tiene comunicación ilícita» (Aut). Comp. Calderón, No hay burlas con el amor, vv. 1304-07: «decid, dijo, a vuestro dueño / que de mi
valor no vista, / que soy grande para dama, / y para esposa soy chica».
360
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
humilde, señor, os ruego
no os ausentéis desta casa,
poniendo a tan claros riesgos
la salud.
DON ENRIQUE
310
¡Cuánto mayor
* en esta casa le tengo!
Salen don GUTIERRE ALFONSO y COQUÍN.
DON GUTIERRE Deme los pies vuestra Alteza,
si puedo de tanto sol
tocar, ¡oh rayo español!,
la majestad y grandeza.
Con alegría y tristeza
hoy a vuestras plantas llego,
y mi aliento, lince y ciego,
entre asombros y desmayos,
es águila a tantos rayos,
315
320
v. 314 le tengo: ‘el riesgo’. No creo necesario leer «claro riesgo», lectura de Hartzenbusch en el v. 312, como hace Cruickshank para que sustantivo, «riesgo», y
pronombre, «le», concuerden.
vv. 316-17 sol: como anota Díez Borque, en la imaginería del teatro barroco el
sol es ponderativo de los atributos monárquicos, y por extensión del príncipe que,
no se olvide, reinará después del rey don Pedro. Ver Valbuena Briones, 1977.
v. 321 antítesis entre ciego y lince: «animal de aguda vista que algunos llaman lobo cerval» (Cov.). Cfr. Malaxecheverría, Bestiario medieval, pp. 18-23. Comp. Calderón, El alcalde de Zalamea, vv. 2002-03: «que son linces los pesares / que penetran
con la vista». Cfr. para otras referencias literarias Suárez de Figueroa, El pasajero, I, p.
63, nota 7.
v. 323 águila: «Fingen los poetas ser la armígera del dios Júpiter, que le ministra
los rayos, y dio ocasión a esta fábula la naturaleza suya, por cuanto, según algunos
autores, entre todas las demás aves, ella sola no es herida del rayo, y los del sol mira
de hito en hito» (Cov.). Eliano, Historia de los animales, lib. II, p. 26: «He aquí la
prueba de legitimidad a que somete a sus polluelos: los pone de cara a los rayos del
sol cuando aún son pequeñitos e implumes, y si alguno parpadea porque no puede
soportar el resplandor de los rayos, lo expulsa del nido y lo destierra de este hogar,
pero si aguanta inmóvil el resplandor, queda fuera de toda sospecha e integrado en el
número de los descendientes legítimos, ya que el fuego celeste es para el águila como
un registro fidedigno e incorruptible de su origen»; cfr. también Eliano, Historia de los
animales, lib. IX, 3; Plinio, Historia Natural, lib. X, 31-32 o Malaxecheverría, Bestiario medieval, pp. 73-78. Comp. Calderón, La nave del mercader, vv. 10-12: «Dígalo la
divina / águila, que a los rayos se examina / del sol más verdadero».
TEXTO DE LA COMEDIA
mariposa a tanto fuego:
tristeza de la caída
* que puso con triste efeto
a Castilla en tanto aprieto,
y alegría de la vida
que vuelve restituida
a su pompa, a su belleza,
cuando en gusto vuestra Alteza
trueca ya la pena mía.
* ¿Quién vio triste la alegría?,
¿quién vio alegre la tristeza?
* Y honrad por tan breve espacio
esta esfera, aunque pequeña,
porque el sol no se desdeña,
después que ilustró un palacio,
de iluminar el topacio
de algún pajizo arrebol.
Y pues sois rayo español,
361
325
330
335
340
v. 324 mariposa: tópico de la atracción de la mariposa por el fuego, que la ciega y
quema. Comp. Calderón, Lances de amor y fortuna, OC, II, p. 174: «como el águila,
que ve / al sol mismo, y en el viento / reina de las aves es. / Mas no soy águila yo, /
mariposa sí, que al ver, / haciendo a la llama visos / las alas de rosicler, / muere en
un mismo deseo».
v. 330 recuérdese la comparación con la rosa del v. 69 cuando el Príncipe y su
caballo cayeron al suelo.
v. 336 esfera: «Llamamos esferas todos los orbes celestes y los elementales como la
esfera del fuego, etc.» (Cov.). Llamar esfera a la casa, sobre todo si la ocupa su «sol»
(el rey o la dama) es una metáfora muy frecuente en Calderón, convertida ya en
cliché. Comp. Calderón, No hay burlas con el amor, vv. 373-75: «Esta es la capaz
esfera, / este el abreviado cielo / de la más bella deidad»; id., Antes que todo es mi
dama, OC, I, p. 881: «del sol que adoro es / hoy breve esfera esta casa».
v. 340 arrebol: «color rojo que toman las nubes heridas por los rayos del sol, lo
que regularmente sucede al salir o al ponerse» (Aut). Pajizo, por el color de la paja
seca, es metáfora y metonimia de cabaña, en este caso de la quinta de Gutierre por su
humildad en relación al príncipe (ver supra v. 211). Comp. Lope de Vega, Angélica en
el Catay: «Ojalá fuera un palacio, / esta pajiza cabaña»; Calderón, El indulto general,
vv. 1089-93: «yermo / páramo, cuyo distrito / de pajizas chozas no es / más que,
en burgos dividido, / pobre albergue de ganados».
vv. 341-44 No creo necesario, como Díez Borque, leer con VT «si hace» en el
v. 344 como adoptan Jones y Cruickshank; es ley / hacer el palacio el rey: Covarrubias,
s. v. palacio, recuerda a Alfonso X a este respecto: «Sólo será bien referir aquí la ley
de la partida 29, título nueve, partida segunda, que dice desta manera: “Palacio es
362
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
descansad aquí, que es ley
hacer el palacio el rey:
* también hará esfera el sol.
DON ENRIQUE
El gusto y pesar estimo
del modo que le sentís,
Gutierre Alfonso Solís;
* y así en el alma le imprimo,
* donde a tenerle me animo
guardado.
345
DON GUTIERRE
Sabe tu Alteza
* honrar.
350
DON ENRIQUE
Y aunque la grandeza
desta casa fuera aquí
grande esfera para mí,
pues lo fue de otra belleza,
no me puedo detener,
que pienso que esta caída
ha de costarme la vida,
y no sólo por caer,
* sino también por hacer
* que no pasase adelante
mi intento; y es importante
irme, que, hasta un desengaño,
cada minuto es un año,
es un siglo cada instante.
DON GUTIERRE Señor, ¿vuestra Alteza tiene
355
360
365
causa tal que su inquietud
aventure la salud
de una vida que previene
tantos aplausos?
dicho cualquier lugar do el rey se ayunta paladinamente para fablar con los omes”»
(Cov.). Entiéndase: ‘donde está el rey se considera palacio; donde está el sol se puede
calificar de esfera celeste: aunque sea una choza pajiza la presencia del rey la convierte en palacio, la del sol, en esfera’.
v. 354 Está hablando con doble intención referiéndose galantemente a Mencía, a
la que en v. 484 califica de hermosísima.
vv. 361-64 El Príncipe decide irse porque su intento no ha podido pasar adelante, y el tiempo se le hace eterno hasta que se resuelva.
DON ENRIQUE
TEXTO DE LA COMEDIA
363
Conviene
llegar a Sevilla hoy.
370
DON GUTIERRE Necio en apurar estoy
vuestro intento, pero creo
que mi lealtad y deseo...
DON ENRIQUE
DON GUTIERRE
Y si yo la causa os doy,
¿qué diréis?
Yo no os la pido;
* que a vos, señor, no es bien hecho
examinaros el pecho.
DON ENRIQUE
Pues escuchad: yo he tenido
un amigo tal, que ha sido
otro yo.
DON GUTIERRE
Dichoso fue.
375
380
DON ENRIQUE * A éste en mi ausencia fié
el alma, la vida, el gusto
en una mujer. ¿Fue justo
* que, atropellando la fe
que debió al respeto mío,
* faltase en ausencia?
DON GUTIERRE
No.
DON ENRIQUE
Pues a otro dueño le dio
llaves de aquel albedrío;
385
v. 371 apurar: «Metafóricamente es averiguar y llegar a saber de raíz y con fundamento alguna cosa, como apurar una noticia, un cuento, una mentira» (Aut). Cfr.
infra n. vv. 1635, 1910, 1926.
vv. 375-77 Comp. Claramonte, Deste agua no beberé, vv. 1243-47 (Gutierre pide
a Diego explicaciones a la orden del rey, que le exige que mate a su esposa): «Diego.- Sólo que lo manda sé, / y no se ha de consultar / su voluntad y su gusto, /
porque al cielo ni a los reyes / pedir la causa no es justo».
vv. 378-80 un amigo… otro yo: «el amigo es otro yo» y «un alma en dos sujetos»
son conceptos de la amistad de procedencia clásica con gran repercusión en la época.
Comp. Tirso, Celos con celos se curan, vv. 57-60: «Porque si se definió / que era una
alma en dos sujetos, / afirmando los discretos / que el amigo es otro yo», y nota de
Oteiza que cita entre otros a Aristóteles, Ética, IX, 145, 150, 152; Cicerón, Laelius,
p. 36, etc. Su presencia en los refranes, muestra la incorporación del concepto al
acervo popular: «El buen amigo es la mitad del alma de su amigo», «El buen amigo
es otro yo» (Rodríguez Marín, 1926, p. 148).
364
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
al pecho que yo le fío,
introdujo otro señor;
otro goza su favor.
¿Podrá un hombre enamorado
sosegar con tal cuidado,
descansar con tal dolor?
390
DON GUTIERRE No, señor.
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
Cuando los cielos
tanto me fatigan hoy,
que en cualquier parte que estoy
estoy mirando mis celos,
tan presentes mis desvelos
están delante de mí,
que aquí los miro, y así
* de aquí ausentarme deseo,
que aunque van conmigo, creo
que se han de quedar aquí.
395
Dicen que el primer consejo
ha de ser de la mujer,
y así, señor, quiero ser
(perdonad si os aconsejo)
quien os dé consuelo. Dejo
aparte celos, y digo
que aguardéis a vuestro amigo
hasta ver si se disculpa,
que hay calidades de culpa
que no merecen castigo.
405
400
410
v. 393 cuidado: «Vale también recelo y temor de lo que puede sobrevenir» (Aut).
v. 396 fatigar: «Acosar, cansar, oprimir, congojar» (Aut).
vv. 405-406 Correas (175): «El consejo de la mujer es poco, y el que no le toma
es loco». Rodríguez Marín, 1941, p. 113: «De la mujer el consejo primero; del
hombre, el postrero». Martínez Kleiser, 1953, p. 141, recoge en otros refranes los
matices que sobre la apreciación del consejo femenino establece la sociedad: «Al caso
repentino el consejo de la mujer; y al de pensado, el del más barbado», «De la mujer
el consejo repentino, del hombre, el meditado y detenido», «De la mujer el primer
consejo, el segundo no le quiero», «Consejo femenil, o muy bueno o muy vil»,
«Consejos de buena moral, de la mujer rara vez los recibirás». La misma vacilación
aparece en la obra.
TEXTO DE LA COMEDIA
* No os despeñe vuestro brío;
mirad, aunque estéis celoso,
que ninguno es poderoso
en el ajeno albedrío.
Cuanto al amigo, confío
que os he respondido ya;
cuanto a la dama, quizá
fuerza y no mudanza fue:
oídla vos, que yo sé
que ella se disculpará.
DON ENRIQUE
365
415
420
No es posible.
[Sale DON DIEGO.]
DON DIEGO
Ya está allí
* el caballo apercebido.
425
DON GUTIERRE Si es del que hoy habéis caído,
no subáis en él, y aquí
* recebid, señor, de mí
una pía hermosa y bella,
a quien una palma sella,
signo que vuestra la hace,
que también un bruto nace
* con mala o con buena estrella.
430
v. 415 Enmiendo con VT la lectura errónea de QC, CH, S, Q, GL, «dispone».
v. 426 apercebir: «Prevenir, disponer, aparejar, preparar lo necesario para cualquier
cosa» (Aut). Cfr. infra v. 1238.
v. 430 pía: «El caballo o yegua cuya piel es manchada de varios colores, como a
remiendos» (Aut).
v. 431 palma: «Palma es insignia de vitoria y tomase por la vitoria y por el premio» (Cov.). Cfr. San Isidoro, Etimologías, XVII, 7, 1, 339. Comp. Calderón, Primero
y Segundo Isaac, vv. 1791-92: «Abel.- Felice yo, que el primero / gocé en tal triunfo
la palma». Wardropper, y con él Cruickshank, apuntó a la semejanza entre una de las
manchas y el signo de la victoria, lo que hace a la pía meritoria del Príncipe.
v. 434 estrella: juego de palabras con «Por semejanza se llama la mancha blanca
que saca el caballo en la frente, y así se dice caballo con estrella o estrellado» (Aut).
Comp. Lope de Vega, El Duque de Viseo: «Dos morcillos que beben blanca nieve, /
estrellados de frente» (Voc. Lope); tener buena o mala estrella: «Es ser dichoso u desgraciado, tener próspera o adversa la suerte o la fortuna» (Aut). Comp. Calderón, No
hay cosa como callar, OC, I, p. 1034: «Hasta las mentiras tienen / buena o mala estrella». Interpreto: ‘Gutierre le ofrece al Infante una pía estrellada, es decir, con una
366
DON ENRIQUE
COQUÍN
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Es este prodigio, pues,
proporcionado y bien hecho,
dilatado de anca y pecho,
de cabeza y cuello es
corto, de brazos y pies
fuerte, a uno y otro elemento
les da en sí lugar y asiento,
siendo el bruto de la palma
tierra el cuerpo, fuego el alma,
mar la espuma, y todo viento.
435
El alma aquí no podría
distinguir lo que procura
la pía de la pintura,
o por mejor bizarría,
la pintura de la pía.
445
440
* Aquí entro yo. A mí me dé 450
vuestra Alteza mano o pie,
lo que está (que esto es más llano),
* o más a pie o más a mano.
mancha blanca en el testuz, mancha en forma de estrella, o, por semejanza, de palma;
la pía ha nacido con buena estrella porque está destinada a pertenecer a un príncipe y
también porque tiene el símbolo de victoria grabado, que la hace apropiada para un
personaje de ese linaje’.
vv. 435-440 Comp. Virgilio, Geórgicas, lib. III, p. 329: «Su cuello [el del potro
que es de raza] es alto y la cabeza fina, el vientre corto y la grupa recia y los músculos se abultan en su animoso pecho». San Isidoro, Etimologías, XII, I, 45 y ss., 65: «Al
decir de los antiguos, cuatro cosas hay que tener en cuenta en un buen caballo: la
estampa, la belleza, las cualidades y el color. En cuanto a la estampa, que sea fuerte y
sólido de cuerpo, de una alzada en consonancia con su robustez, ancho y largo,
recogido de vientre y de redonda grupa, muy abierto de pecho, cuerpo nudoso por
la consistencia de los músculos, fino de patas y sólido por su cóncava pezuña». Este
estereotipo aparece también en los proverbios: «El buen caballo ha de ser ancho en
tres, largo en tres, corto en tres: ancho de testera, pecho y cadera; largo de oído, crin
y pico; corto de sillar, cuartilla e ijar» y «Caballo bonito, corto y gordito» (Martínez
Kleiser, 1953, p. 91). Ver una descripción similar de un caballo en Lances de amor y
fortuna, OC, I, p. 175. Díez Borque, 1978, estudió en la introducción a su edición
de la comedia el valor simbólico de los cuatro elementos.
vv. 450-53 Juego de palabras del gracioso a partir de dos expresiones, las de salutación «dar la mano o las plantas» y «estar algo a mano», hecha extensible al pie; llano:
«Metafóricamente significa fácil, corriente y que no tiene embarazo, dificultad ni
impedimento» (Aut).
TEXTO DE LA COMEDIA
367
DON GUTIERRE Aparta, necio.
DON ENRIQUE
¿Por qué?
* Dejalde, su humor le abona.
COQUÍN
En hablando de la pía,
entra la persona mía,
que es su segunda persona.
DON ENRIQUE
Pues ¿quién sois?
COQUÍN
¿No lo pregona
mi estilo? Yo soy, en fin, 460
Coquín, hijo de Coquín,
de aquesta casa escudero,
de la pía despensero,
* pues le siso al celemín
la mitad de la comida;
* y en efeto, señor, hoy,
455
465
v. 455 dejalde: forma con metátesis frecuente en la época; abonar: «acreditar alguna persona, hacer buena y cierta cosa» (Cov. s. v. bueno). Comp. una escena similar
de Calderón, Nadie fíe su secreto, OC, I, p. 95: «Buscando a César (perdona / si te
ofendo), hoy he llegado / a tus pies. Arias.- Su humor le abona. /Alej.- ¿Sírvesle?
Láz.- Soy su criado».
v. 458 segunda persona: su más allegado, su representante, persona de la mayor
confianza.
v. 462 escudero: «Es también el criado que sirve a las señoras, acompañándolas
cuando salen de casa y asistiendo en su antecámara» (Aut). Comp. nota de Romera
Navarro en Gracián, Criticón, II, p. 287. Comp. Claramonte, Deste agua no beberé, vv.
378-80 (el rey don Pedro decide acompañar a Mencía a su castillo y quedarse a hacer
noche en él): «pero justamente quiero / servir aquí de escudero, / que os tengo de
acompañar». Sin embargo, Coquín es criado de Gutierre y no de Mencía en la obra.
vv. 463-65 despensero: es chiste con la palabra de valor dilógico burlesco: Coquín
es en realidad lacayo encargado de las caballerías, despensero de los animales, también porque la ‘des-piensa o quita el pienso o comida a la pía’, sentido ya anotado
por Díez Borque; pensar: «Vale echar de comer a los animales, o ministrarles el alimento» (Aut). «Despensero» sería un neologismo por un juego de derivación de esta
acepción; celemín: «Medida de granos, semillas y otras cosas que hace la duodécima
parte de una fanega, y se divide en cuatro cuartillos» (Aut). Comp. una actuación
semejante que relata el gracioso Caramanchel de Tirso, Don Gil de las calzas verdes,
vv. 463-70: «Quitabame de ordinario / la ración, pero el rocín / y su medio celemín
/ alentaban mi salario, / vendiendo sin redención / la cebada que le hurtaba, / con
que yo ración llevaba, / y el rocín la quitación».
368
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* por ser vuestro día, os doy
* norabuena muy cumplida.
DON ENRIQUE
COQUÍN
¿Mi día?
Es cosa sabida.
DON ENRIQUE
Su día llama uno aquel
* que es a sus gustos fiel,
* y lo fue a la pena mía:
¿cómo pudo ser mi día?
COQUÍN
Cayendo, señor, en él;
y para que se publique
en cuantos lunarios hay,
* desde hoy diré: “A tantos cay
San Infante don Enrique”.
470
475
DON GUTIERRE Tu Alteza, señor, aplique
la espuela al ijar, que el día
* ya en la tumba helada y fría,
huésped del undoso dios,
hace noche.
DON ENRIQUE
Guardeos Dios,
hermosísima Mencía;
y porque veáis que estimo
el consejo, buscaré
480
485
vv. 467-68 introduzco el pronombre «os», como hace VT y, con él Jones y
Cruickshank en el v. 467; su día: «Se llama el del Santo del nombre de algún sujeto o
el en que celebra su nacimiento» (Aut). Hace un juego de palabras, que se explica a
continuación, con la acepción de ‘caer en una fecha un suceso, caer en tal día el
cumpleaños de alguien, etc’.
v. 476 lunario: «El calendario que cuenta el año por lunas» (Aut).
v. 477 Tomo la lectura de Q, VT, GL que enmienda la errónea de QC, S, «dirá».
vv. 479-83 Gutierre recomienda a Enrique que se dé prisa en llegar a Sevilla,
puesto que está anocheciendo. Neptuno es el undoso Dios y la tumba helada del sol
el océano, donde cae o muere. Comp. Góngora, Soneto 52, p. 117: «Undosa tamba
da al farol del día / quien ya cuna le dio a la hermosura…»; Calderón, El tesoro escondido, OC, III, p. 1669: «desde la primera cuna / del sol [...] hasta donde entre cristales / yace en transparentes urnas, / de cuyo panteón aun todo / el mar es pequeña
tumba».
TEXTO DE LA COMEDIA
369
a esta dama, y della oiré
* la disculpa.
[Aparte.]
Mal reprimo
el dolor, cuando me animo
* a no decir lo que callo.
Lo que en este lance hallo,
ganar y perder se llama,
pues él me ganó la dama
y yo le gané el caballo.
490
*Vase el INFANTE, DON ARIAS, y DON DIEGO
y COQUÍN.
DON GUTIERRE Bellísimo dueño mío,
ya que vive tan unida
a dos almas una vida,
* dos vidas a un albedrío,
* de tu amor y ingenio fío
hoy que licencia me des
para ir a besar los pies
495
500
v. 491 lance: «Se llama en el juego aquel ardid y disposición industriosa de que se
vale el jugador, según el sistema y reglas de cada juego para mejorar su suerte» (Aut).
vv. 492-94 ganapierde: «Un modo de jugar el juego que llaman de las damas, tirando a perder todas las piezas para ganar el juego. Es nueva invención contraria a la
primera intención del juego, y este mismo modo ha pasado a otros juegos con el
mismo nombre. Formóse de las voces ganar y perder, como quien dice el que gana
pierde» (Aut). Puede aludir al juego del ajedrez. Comp. Lope de Vega, La niñez de
San Isidro: «Estas cartillas son cartas, / Bato, de la ganapierde, / porque el que las
guarda gana, / y pierde el que las desprecia» (Voc. Lope). Irónicamente, la pía es, por
el momento, la única ganancia que obtiene de este lance, que el Infante considera
insuficiente, porque ha perdido la dama (Mencía).
v. 495 dueño: «se suele llamar así a la mujer y a las demás cosas de género femenino que tienen dominio en algo, por no llamarlas dueñas, voz que comúnmente se
entiende de las dueñas de honor» (Aut). Comp. Castillo Solórzano, El mayorazgo
figura, vv. 83-86: «Ya se llegó la ocasión / en que será doña Elena, / a quien estimo
y adoro, / dueño desta cantidad».
vv. 496-98 Los esposos constituyen un único ser. Comp. Cervantes, Quijote, I,
33: «Y tiene tanta fuerza y virtud este milagroso sacramento, que hace que dos diferentes personas sean una mesma carne; y aun hace más en los buenos casados, que
aunque tienen dos almas no tienen más de una voluntad».
370
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
al rey mi señor, que viene
de Castilla; y le conviene
a quien caballero es,
irle a dar la bienvenida.
Y fuera desto, ir sirviendo
al Infante Enrique entiendo
que es acción justa y debida,
* ya que debí a su caída
* el honor que hoy ha ganado
nuestra casa.
505
510
¿Qué cuidado
más te lleva a darme enojos?
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE No otra cosa, ¡por tus ojos!
¿Quién duda que haya causado
algún deseo Leonor?
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE*
¿Eso dices? No la nombres.
DOÑA MENCÍA
¡Oh, qué tales sois los hombres!
Hoy olvido, ayer amor;
ayer gusto y hoy rigor.
DON GUTIERRE *Ayer, como al sol no vía,
hermosa me parecía
la luna; mas hoy, que adoro
al sol, ni dudo ni ignoro
lo que hay de la noche al día.
* Y escuchame un argumento:
una llama en noche obscura
arde hermosa, luce pura,
515
520
525
v. 509 Enmiendo con VT el error de QC, Q: «y aquí debía su caída»; para los
versos 509-11 Wardropper anota muy bien el sentido tristemente irónico de las
palabras de Gutierre considerando el conjunto de la obra, vistos los acontecimientos
anteriores y posteriores.
vv. 520 y ss. Tópico de la mujer como imagen del sol derivado del amor cortés.
Teoría que arranca del neoplatonismo y del dolce stil novo, reelaborada más tarde por
Bembo y León Hebreo en el Renacimiento y que implica una visión de la belleza
femenina que refleja la perfección cósmica y la ponderación perfecta de la hermosura. Ver Valbuena Briones, 1977 y Manero Sorolla, 1990, pp. 495-510. Comp. Calderón, El alcalde de Zalamea, vv. 349-52: «Di que por el bello Oriente, / coronado
de diamantes, / hoy, repitiendose el sol, / amanece por la tarde».
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
*
DOÑA MENCÍA
cuyos rayos, cuyo aliento
dulce ilumina del viento
la esfera; sale el farol
del cielo y a su arrebol
toda a sombra se reduce;
ni arde, ni alumbra, ni luce,
que es mar de rayos el sol.
Aplico agora: yo amaba
una luz cuyo esplendor
bebió planeta mayor
que sus rayos sepultaba;
una llama me alumbraba,
pero era una llama aquella,
que eclisas divina y bella,
siendo de luces crisol,
porque hasta que sale el sol,
parece hermosa una estrella.
¡Qué lisonjero os escucho!;
* muy metafísico estáis.
371
530
535
540
545
DON GUTIERRE En fin, ¿licencia me dais?
DOÑA MENCÍA
Pienso que la deseáis mucho;
por eso cobarde lucho
conmigo.
vv. 529-30 dulce: me inclino a interpretar ‘dulcemente’ modificando a ilumina;
esfera del viento: cfr. supra vv. 335-50.
v. 532 enmiendo con VT el error de QC, S, Q «toda la sombra se reduce», hipermétrico, manteniendo la lectura «toda» de éstos en lugar de «todo» de VT; ver
otras variantes.
v. 537 Adopto como Cruickshank la lectura sugerida pero no tomada por Jones
«bebió», que en su opinión debió de ser confundida por el cajista, para enmendar la
errónea de QC y resto «vivió». El planeta mayor es el sol, Mencía, de nuevo la
imagen de la dama como sol, que absorbe y eclipsa a la luna, luz y llama: Leonor.
vv. 545-46 enmiendo con VT; Rico, 1997, p. 148 y nota 14, ratifica la lectura
de VT y apunta el sentido de ‘filósofo’; «paralífico» es lectura de QC, CH, Q, GL; S
lee «parali ico»; Jones Díez Borque y Cruickshank leen «parabólico»; Lauer, 2000, p.
285 sugiere «paralógico», es decir, ‘razonamiento falso’, porque inmediatamente
después Gutierre declara que no hay engaño en sus palabras.
372
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
DON GUTIERRE
¿Puede en los dos
haber engaño, si en vos
quedo yo y vos vais en mí?
550
DOÑA MENCÍA * Pues como os quedáis aquí,
adiós, don Gutierre.
DON GUTIERRE
Adiós.
*Vase DON GUTIERRE. [Sale JACINTA.]
JACINTA
Triste, señora, has quedado.
DOÑA MENCÍA
Sí, Jacinta, y con razón.
JACINTA
No sé qué nueva ocasión
te ha suspendido y turbado,
que una inquietud, un cuidado
te ha divertido.
DOÑA MENCÍA
JACINTA
DOÑA MENCÍA
JACINTA
DOÑA MENCÍA
Es así.
555
560
Bien puedes fiar de mí.
¿Quieres ver si de ti fío
* mi vida y el honor mío?
Pues escucha atenta.
Di.
Nací en Sevilla, y en ella
me vio Enrique; festejó
mis desdenes, celebró
* mi nombre, ¡felice estrella!
Fuese, y mi padre atropella
565
vv. 550-54 Tópico de los amantes, cuerpo y alma único, que no se separa aunque lo hagan físicamente; ver supra vv. 495-98. Cruickshank lo interpreta como un
chiste de Mencía no captado por Gutierre que no entiendo. Díez Borque recuerda la
expresión «ser para en uno», muy usada por Lope. En su edición de El caballero de
Olmedo Rico recuerda a Erasmo, Apotegmas, V (el alma del amante está más «ubi
amat, quam ubi animat»); también el famoso soneto de Lope de Vega de las Rimas
humanas: «Ir y quedarse y con quedar partirse, / partir sin alma y ir con alma ajena…».
v. 557 ocasión: «Significa también peligro u riesgo» (Aut). Jacinta, que demuestra
conocer bien a su ama, se percata de que algo ha sucedido.
vv. 566-67 Díez Borque anota muy bien que el desdén aviva en el amante el
amor, y recuerda El desdén, con el desdén, de Moreto.
TEXTO DE LA COMEDIA
la libertad que hubo en mí:
la mano a Gutierre di;
volvió Enrique, y en rigor,
tuve amor y tengo honor:
esto es cuanto sé de mí.
373
570
*Vanse, y sale LEONOR, y INÉS, con mantos.
INÉS
Ya sale para entrar en la capilla:
* aquí le espera, y a sus pies te humilla.
DOÑA LEONOR
Lograré mi esperanza,
* si repite a mi agravio la venganza.
575
Sale el REY, [un VIEJO], y SOLDADOS.
[VOZ] DENTRO * ¡Plaza!
Tu Majestad aqueste lea.
[SOLDADO] 1º.
REY
* Yo le haré ver.
Tu Alteza, señor, vea
[SOLDADO] 2º.
580
* este.
REY
Está bien.
[SOLDADO] 2º.*
[SOLDADO] 3º.*
REY
[SOLDADO] 3º.*
[Ap.] Pocas palabras gasta.
Yo soy...
El memorial aqueste basta.
Turbado estoy; mal el temor resisto.
v. 578 Conservo la lectura de QC, CH, S, Q, GL como hacía Jones pero sin explicar el verso. Cruickshank dice elegir la versión de VT («si recibe mi agravio la
venganza»), que en realidad es lectura de Hartzenbusch; repetición: «En lo forense es
una acción por la cual se pide se restituya lo que se entregó, no dibiéndose, o por
defecto de la cosa o en fraude de los acreedores» (Aut). ‘Leonor logrará su propósito
si su venganza le restituye lo que le tomó el agravio’.
v. 579 plaza: «Voz repetida que usan los guardias cuando sale el Rey, u en otras
ocasiones de gran concurso, que vale tanto como lugar, lugar, esto es despejen para
que quede el camino libre» (Aut); hacer plaza: «Frase que significa hacer lugar, despejando algún sitio, por violencia o por mandato» (Aut). Comp. Tirso, El celoso prudente, OC, I, p. 1271: «(Voces dentro) Plaza, que viene / el Rey».
v. 582 memorial: «Se llama también el papel o escrito en que se pide alguna merced o gracia, alegando los méritos o motivos en que funda su razón» (Aut).
vv. 583-85 El v. 583 es corto en QC, CH, S, Q, GL: «Turbado estoy; el temor
resisto», que enmiendo con VT. Es natural en el súbdito sentir temor, al tiempo que
374
REY
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿De qué os turbáis?
¿No basta haberos visto?
[SOLDADO] 3º.*
REY
Sí basta. ¿Qué pedís?
Yo soy soldado;
[SOLDADO] 3º.*
585
una ventaja.
REY
[SOLDADO] 3º.*
VIEJO*
REY
VIEJO*
REY
Poco habéis pedido,
para haberos turbado:
una jineta os doy.
Felice he sido.
Un pobre viejo soy: limosna os pido.
* Tomad este diamante.
590
¿Para mí os le quitáis?
Y no os espante;
que para darle de una vez, quisiera
* solo un diamante todo el mundo fuera.
DOÑA LEONOR * Señor, a vuestras plantas
mis pies turbados llegan;
de parte de mi honor vengo a pediros
—con voces que se anegan en suspiros,
595
respeto, hacia su rey, más aún cuando se le acerca para pedirle un empleo, distinción
etc. Díez Borque comenta la profusión de pretendientes que acudían a la Corte en el
Madrid del XVII, anacrónico en la comedia, en busca de mercedes, hábitos, encomiendas o para solucionar litigios. Comp. Lope de Vega, La Estrella de Sevilla, p.
140: «A esos pies / turbado llego, porque es / natural efecto ya / en la presencia del
Rey / turbarse el vasallo…». Ante el rey don Pedro el temor se acrecienta por su
fama de cruel y su semblante, que provoca miedo.
v. 586 ventaja: «Se toma también por el sueldo sobreañadido al común que gozan
otros» (Aut). Comp. Calderón, No hay cosa como callar, OC, I, p. 1009: «y daselos [los
papeles], porque es cierto / que sin ellos no podrá / cobrar su ventaja y sueldo».
v. 588 jineta: «Cierta especie de lanza corta con el hierro dorado y una borla por
guarnición, que en lo antiguo era insignia y distintivo de los capitanes de infantería»
(Aut). Lo hace, pues, capitán. Es muestra, como señala Jones, de la magnanimidad
del rey, que después le entrega un diamante a un mendigo que acaba de pedirle
limosna. Comp. Calderón, A secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 440: «tratábamos de casarnos, / cuando os hicieron merced / de una jineta, y fue fuerza / iros a
servir al Rey. / Fuisteis a Flandes».
TEXTO DE LA COMEDIA
375
con suspiros que en lágrimas se anegan—
* justicia: para vos y Dios apelo.
REY
Sosegaos, señora, alzad del suelo.
600
DOÑA LEONOR * Yo soy...
REY
No prosigáis de esa manera.
Salíos todos afuera.
*Vanse.
* Hablad agora, porque si venisteis
de parte del honor, como dijisteis,
indigna cosa fuera
que en público el honor sus quejas diera
y que a tan bella cara
* vergüenza la justicia le costara.
605
DOÑA LEONOR * Pedro, a quien llama el mundo Justiciero,
planeta soberano de Castilla,
* a cuya luz se alumbra este hemisfero;
Júpiter español, cuya cuchilla
rayos esgrime de templado acero,
* cuando blandida al aire alumbra y brilla;
sangriento giro, que entre nubes de oro,
corta los cuellos de uno y otro moro:
yo soy Leonor, a quien Andalucía
* llama (lisonja fue), Leonor la bella;
no porque fuese la hermosura mía
610
615
v. 599 Enmiendo con VT la lectura errónea de QC, S, Q «justicia: para vos y
Dios Apolo».
vv. 609-16 Enmiendo el error de QC, CH, S, Q, GL «Padre» en el v. 609 con
la lectura de VT. El sol es símbolo del rey. Ver Valbuena Briones, 1977. Comp.
Lope de Vega, El mejor alcalde, el rey, vv. 1629-32 (al rey Alfonso): «aquel castellano
sol, / aquel piadoso Trajano, / aquel Alcides cristiano / y aquel César español». Díez
Borque, 1976, p. 147 recoge varios textos de sol ponderativo de la monarquía, como
el de El guante de doña Blanca, Hartzenbusch: «Rey.- Que son los reyes hechos / del
mismo sol, pues cuando más se encubren / por cualquier lugar rayos descubren».
vv. 614-16 Enmiendo el error de QC, CH, S, Q, GL «cuando bladida entre
alumbra y brilla», en el v. 614, con la lectura de VT. Comp. Calderón, El viático
cordero, OC, III, p. 1176: «Esta lanza sea instrumento, / que sustituya sus iras, /
siendo su templado acero / al bramido de mi voz, / blandido rayo de fresno».
v. 618 Enmiendo con VT el error de QC, CH, S, Q, GL: «Leonor la villa».
376
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
quien el nombre adquirió, sino la estrella;
que quien decía bella, ya decía
infelice, que el nombre incluye y sella,
a la sombra no más de la hermosura,
poca dicha, señor, poca ventura.
Puso los ojos, para darme enojos,
un caballero en mí, que ojalá fuera
basilisco de amor a mis despojos,
áspid de celos a mi primavera.
* Luego, el deseo sucedió a los ojos,
el amor al deseo, y de manera
* mi calle festejó, que en ella vía
morir la noche y espirar el día.
¿Con qué razones, gran señor, herida
la voz, diré que a tanto amor postrada,
aunque el desdén me publicó ofendida,
la voluntad me confesó obligada?
De obligada pasé a agradecida,
620
625
630
635
vv. 621-24 Era proverbial la asociación de la infelicidad (mala estrella) a la mujer
hermosa. Casada o soltera, su belleza, y la persecución que sufría, suponía un constante peligro para el mantenimiento de la honra del marido, padre o hermano. Martínez Kleiser, 1953, p. 504 recoge: «Hermosa y garrida, o muy desgraciada, o muy
perseguida», «La mujer guapa no está segura ni en casa», «Tuve hermosura, y no tuve
ventura», «Fui hermosa, mas no venturosa». Ver Smith, 1998, donde se encontrarán
abundantes ejemplos.
v. 627 basilisco: «Especie de serpiente que según Plinio y otros autores se cría en
los desiertos de África. Tiene la cabeza aguda, y sobre ella una mancha blanca a
modo de corona de tres puntas, los ojos son muy encendidos y rojos. El cuerpo es
pequeño […] Con el silbo ahuyenta las demás serpientes, como rey que presume ser
de todas, por lo que es llamado también Regulo. Es fama vulgar que con su vista y
resuello mata, por ser eficacísimo su veneno» (Aut). Ver Plinio, Historia Natural,
1952, lib. VIII, 78, 79; San Isidoro, Etimologías, 1951, XII, 4, 6 y ss. Comp. Calderón, Judas Macabeo, OC, II, p. 29: «Vete, basilisco fiero, / que me matas con tu
vista»; despojos: ‘dones, ornatos y virtudes’, sentido alejado del común ‘ruinas,
desechos’; en el Siglo de Oro es una palabra ómnibus, de muy amplios y generales
significados en contextos amorosos.
v. 628 áspid: «Una especie de víbora cuyo veneno es tan eficaz y tan pronto, que
si no es cortado al momento el miembro que ha mordido, para que no pase al corazón, no tiene remedio» (Cov.). Cfr. San Isidoro, Etimologías, XII, 4, 12 y ss. Entiendo que ‘Leonor hubiera preferido que las miradas de Gutierre hubiesen tenido efectos destructores en su persona, en sus virtudes y juventud, como los son los del
basilisco y el áspid, en lugar de enamorarla’.
TEXTO DE LA COMEDIA
luego de agradecida a apasionada,
que en la universidad de enamorados,
dignidades de amor se dan por grados. 640
Poca centella incita mucho fuego,
poco viento movió mucha tormenta,
poca nube al principio arroja luego
mucho diluvio, poca luz alienta
mucho rayo después, poco amor ciego
descubre mucho engaño, y así intenta,
siendo centella, viento, nube, ensayo,
ser tormenta, diluvio, incendio y rayo.
Diome palabra que sería mi esposo,
* que este de las mujeres es el cebo
* con que engaña el honor el cauteloso
pescador, cuya pasta es el Erebo
377
645
650
vv. 639-40 grado: «En las Universidades es el título y honor que se da al que se
gradúa en alguna facultad o ciencia, honrandole con el título honorífico del grado
que recibe, como grado de Bachilller, de Doctor, etc.» (Aut). Valbuena Briones
anota que juega Calderón con el concepto de academia de amor, de abolengo renacentista, que transforma en universidad. Comp. Lope de Vega, La dama boba, vv.
2069-72: «Ya puedes del grado honrarme, / dándome a Laurencio, amor, / con
quien pudiste mejor, / enamorada, enseñarme».
v. 651 cauteloso: «Las más veces se toma por astuto, fingido y disimulado, que cubre su malicia para engañar sin ser conocido, lo que también se extiende a las cosas»
(Aut). Comp. Calderón, No hay burlas con el amor, vv. 2555-59: «escuchando los
ultrajes / de una vil hermana, de un / falso amigo, de un infame / criado, una criada
aleve / y de un cauteloso amante».
vv. 652-53 Erebo: «Erebo es el nombre de las Tinieblas infernales. En tanto que
personificado, ha recibido una genealogía y se ha hecho de él un hijo de Caos y
hermano de Nix (la Noche)» (Grimal, 1994); temeroso: «Lo que pone o causa miedo,
temor o recelo de alguna cosa» (Aut). Todos los editores señalan que quizá Calderón
se refiera al Leteo, río infernal que infundía sueño y olvido, en lugar del Erebo, que
encajaría por el sentido y la métrica, aunque la rima exige Erebo. Sin embargo podría no ser exclusiva esta propiedad del Leteo, a juzgar por las palabras de Ovidio,
Metamorfosis, lib. XI, pp. 383-84: «Hay, cerca del país de los Cimerios, una caverna
en un lugar distante y apartado, una montaña hueca, morada y santuario del perezoso
Sueño, a la que Febo, ya se levante, esté alto o se ponga, nunca puede llegar con sus
rayos. […] sólo un riachuelo de agua del Leteo brota de las entrañas de la roca, y sus
aguas, fluyendo con un murmullo entre guijarros crepitantes, invitan al sueño. Ante
la puerta de la cueva florecen abundantes amapolas e innumerables hierbas de cuyo
jugo la noche extrae el sopor, que luego esparce, húmeda, sobre las tierras sumidas
en la oscuridad». El Erebo, tierra de tinieblas, podría participar de este sopor.
378
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
*
*
*
*
REY
que aduerme los sentidos temeroso.
El labio aquí fallece, y no me atrevo
a decir que mintió: no es maravilla, 655
que palabra sí dio para cumplilla.
Con esta libertad entró en mi casa,
si bien siempre el honor fue reservado;
porque yo, liberal de amor y escasa
de honor, me atuve siempre a este sagrado.
Mas la publicidad a tanto pasa,
y tanto esta opinión se ha dilatado,
que en secreto quisiera más perdella,
que con público escándalo tenella.
Pedí justicia, pero soy muy pobre;
quejeme dél, pero es muy poderoso;
y ya que es imposible que yo cobre,
pues se casó, mi honor, Pedro famoso,
si sobre tu piedad divina, sobre
tu justicia, me admites generoso,
que me sustente en un convento pido:
Gutierre Alfonso de Solís ha sido.
660
665
670
Señora, vuestros enojos
siento con razón, por ser
vv. 655-56 Entiendo que no dice explícitamente que mintió, pero señala que le
dio palabra para cumplirla, lo que no ha hecho. VT lee «que palabra se dio para
cumplilla», como hacen Jones y Cruickshank bajo forma interrogativa.
v. 659 escasa: en el sentido de ‘avarienta’, opuesto a liberal ‘generosa’; ofrece mucho amor, pero es muy reservada y cuidadosa en lo que toca al honor.
vv. 665-66 Paterson, 1985, p. 199, señala que Leonor presenta una apelación ante el rey, cumpliendo con los requisitos legales, como comenzar su acusación dando
su nombre (v. 617); refiere el delito y solicita un nuevo examen ya que el primero
fue tergiversado por la parcialidad del juez. En cuanto a la pobreza de Leonor, es
muy relativa porque en v. 831-33 Gutierre la describe como noble y «de lo mejor
desta tierra».
v. 671 La mujer soltera deshonrada podía recuperar su honor si el causante de su
muerte a efectos sociales se casaba con ella. Si esto no podía ser posible, o porque
hubiese muerto o por estar ya casado, la única solución que le restaba era la de recluirse en un convento, para lo que necesitaba una dote, que es lo que reclama
Leonor de Gutierre. Comp. Calderón, El alcalde de Zalamea, vv. 2743-45: «Un
convento tiene ya / elegido y tiene Esposo / que no mira en calidad».
TEXTO DE LA COMEDIA
* un Adlante en quien descansa
todo el peso de la ley.
Si Gutierre está casado,
no podrá satisfacer,
como decís, por entero,
vuestro honor, pero yo haré
* justicia como convenga
en esta parte, si bien
no os debe restituir
honor que vos os tenéis.
Oigamos a la otra parte
disculpas suyas, que es bien
guardar el segundo oído
para quien llega después;
y fiad, Leonor, de mí,
que vuestra causa veré
de suerte que no os obligue
a que digáis otra vez
que sois pobre, él poderoso,
siendo yo en Castilla rey.
Mas Gutierre viene allí;
podrá, si conmigo os ve,
conocer que me informasteis
379
675
680
685
690
695
vv. 675-76 Adlante: Cruickshank dice que es grafía errónea pero que consta en
otros manuscritos autógrafos de Calderón. En realidad no es errónea, sino una variante bien documentada en textos no modernizados que, como se demuestra infra
en el v. 2054 alterna con Atlante en la época. Ver infra v. 1473 edición de El médico
atribuido a Lope; «es «Voz muy usada de los poetas y algunas veces en la prosa, para
expresar aquello que real o metafóricamente se dice sustentar un gran peso, como
cuando para elogiar la sabiduría de un ministro o la valentía de un general se dice
que es un Atlante de la monarquía. Introdújose esta voz con alusión a la fábula de
Atlante, Rey de Mauritania, que los antiguos fingieron haber sustentado sobre sus
hombros el Cielo para significar el mucho conocimiento que tuvo del curso del sol,
luna y estrellas» (Aut). En el texto alterna con Atlante (v. 2054).
v. 687 guardar el segundo oído: motivo clásico para indicar que el juez debe ser
imparcial y escuchar a las dos partes. Comp. Lope de Vega, El Duque de Viseo: «Todo juez discreto guarda oído / al ausente ofendido» (Voc. Lope). Calderón, El astrólogo fingido, OC, I, p. 140: «Diego.- Ya quiero que me escuchéis; / que siendo pleito
de amor, / es fuerza darme un oído / a mí, pues habéis oído / de espacio al competidor». Ver infra nota al v. 2213.
380
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
primero. Aquese cancel
os encubra, aquí aguardad,
hasta que salgáis después.
700
DOÑA LEONOR * En todo he de obedeceros.
*Escondese, y sale COQUÍN.
COQUÍN
REY
COQUÍN
De sala en sala, pardiez,
a la sombra de mi amo,
que allí se quedó, llegué
* hasta aquí, ¡válgame Alá! 705
¡Vive Dios, que está aquí el Rey!
Él me ha visto, y se mesura.
¡Plegue al cielo que no esté
muy alto aqueste balcón,
por si me arroja por él!
710
¿Quién sois?
¿Yo, señor?
v. 698 cancel: «Antepuerta de madera, lienzo o cuero que defiende del aire o a los
que entran el que vean lo que está detrás de él. En palacio es una vidriera detrás de la
cual se pone el rey en la capilla, y aunque le ven los que están dentro, se tiene como
si no estuviese presente, porque no se le hacen las genuflexiones, y así se dice: el rey
estaba detrás del cancel, estaba por el cancel» (Aut). Comp. Calderón, El nuevo hospicio de pobres, vv. 1959-62: «Desde estos aparadores / que a imitación de los cielos /
plateados canceles forman / puedes, Señor, encubierto...». Cfr. infra vv. 2159-67 en
que el rey rememora la escena y se refiere al cancel como «aquellos tapices».
v. 701acot. situada erróneamente tras el v. 700 en QC, S, Q, GL.
v. 702 pardiez: «Expresión del estilo familiar que se usa a modo de interjección
para explicar el ánimo en que se está acerca de alguna cosa» (Aut). Es eufemismo de
la expresión «por Dios».
v. 705 valgame Alá: «Voz de que usan los que quieren afectar el lenguaje arábigo
porque hay pocos que ignoren que Alá en árabe quiere decir Dios, y en este mismo
sentido se usa de ella, aunque en caso de duda se suele decir vulgarmente valgame
Alá, si Alá es Dios» (Aut). No tenemos por qué pensar que Coquín es moro, como
se ha hecho en otras ediciones; son bromas propias del gracioso.
v. 707 mesura: pone expresión grave y severa, propia de los reyes. Comp. Coello,
El conde de Sex, p. 416: «¡Oh, qué diferente tienen / la cara, que no el vasallo, / si se
mesuran, los reyes!».
vv. 708-10 Comp. Moreto, El desdén, con el desdén, vv. 2545-47: «¡Vete, atrevido, / o haré que te arrojen luego / de una ventana!». Calderón, En la vida..., II, vv.
1176-79: «No basta, señor. ¿No tiene / este palacio ventanas, / por donde volando
vuelva / más presto?».
TEXTO DE LA COMEDIA
REY
COQUÍN
381
Vos.
Yo
(¡válgame el cielo!) soy quien
vuestra Majestad quisiere,
sin quitar y sin poner,
porque un hombre muy discreto
me dio por consejo ayer,
no fuese quien en mi vida
vos no quisieseis; y fue
* de manera la lición,
* que antes, agora y después,
quien vos quisiéredes solo
fui, quien gustareis seré,
* quien os place soy, y en esto,
mirad con quién y sin quién...;
y así, con vuestra licencia,
por donde vine me iré
hoy, con mis pies de compás,
si no con compás de pies.
715
720
725
vv. 711-18 Cruikshank ofrece un buen texto paralelo: comp. Polifemo y Circe, III
(el acto escrito por Calderón), donde Polifemo pregunta a Chitón quién es, a lo que
Chitón responde: «Quien tú quisieres que sea; / que una madre muy prudente / me
dijo que fuese sólo / lo que tú, señor, quisieses».
v. 714 Correas (p. 644) registra: «Sin quitar y sin poner: “Lo que suena”».
vv. 721-22 quisiéredes: forma etimológica, frente a gustareis evolucionada; alternancia corriente en la época.
v. 723 Enmiendo con VT la lectura «emplace» de QC, CH, S, Q, GL.
v. 724 mirad con quién y sin quién: debió de ser un proverbio o formar parte de un
romance conocido a juzgar por los textos. Comp. Calderón, El maestro del danzar,
OC, I, p. 1540: «en alas de aquel proverbio: / “¡Ved con quién, y sin quién!” Pues /
aplicado al viaje nuestro, / es con muchísimo amor, / y poquísimo dinero»; id.,
Fineza contra fineza, OC, II, p. 2108: «que si a otros decir he oído: “Con amor y sin
dinero, / ¡mirad con quién y sin quién, / para que nos vaya bien!” / Mejor yo decir
espero: / “Con Venus y sin Dïana, / ¡mirad con cuál y sin cuál, / para que nos vaya
mal!”»; id., Casa con dos puertas, mala es de guardar, OC, I, p. 301: «que parecemos,
señor, / el dinero y el amor: / mirad ¡con quién, y sin quién! ». Entiendo que Coquín será lo que el rey quiera sin pedir dinero a cambio, para no tener problemas
con él.
vv. 727-28 Juego de antanaclasis con las distintas acepciones de la palabra compás.
La primera alude al intrumento de metal para trazar circunferencias, que, como dijo
Covarrubias: «Díjose compás, quasi compes, porque tiene dos piernas» (Cov.). La
382
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
REY
Aunque me habéis respondido
cuanto pudiera saber,
quién sois os he preguntado.
COQUÍN
Y yo os hubiera también,
al tenor de la pregunta,
respondido, a no temer
* que en diciéndoos quién soy, luego
por un balcón me arrojéis,
por haberme entrado aquí
tan sin qué ni para qué,
teniendo un oficio yo
que vos no habéis menester.
REY
¿Qué oficio tenéis?
COQUÍN
Yo soy
cierto correo de a pie,
portador de todas nuevas,
hurón de todo interés,
730
735
740
segunda acepción: «En la esgrima es cierto movimiento que se hace con los pies, de
varias figuras y modos» (Aut). Otra tercera acepción podría ser ‘con ritmo’. Comp.
Cervantes, Quijote, II, 19: «Apeaos, y usad de vuestro compás de pies, de vuestros
círculos y vuestros ángulos y ciencia, que yo espero de haceros ver estrellas a mediodía con mi destreza moderna y zafia»; id. Quijote, II, 13: «Mejor es retirarnos con
buen compás de pies»; Calderón, Yerros de naturaleza y aciertos de la fortuna, p. 135: «Si
me das / tal licencia ireme pues / si no con compás de pies / con los pies sí de compás» (texto de Cruickshank).
v. 735 «soy» es lectura de S, VT; QC y Q leen «sois»; luego: «Al instante, sin dilación, prontamente» (Aut). Cfr. infra vv. 1158, 1617.
v. 738 sin qué ni para qué: «Frase adverbial que vale sin motivo, causa ni razón alguna» (Aut). Correas (p. 1074 RJ) recoge la frase: «sin qué ni para qué: Meterse,
hacer algo sin propósito».
v. 741 ¿Qué oficio tenéis? Este que veis: «Frase vulgar para burlarse de los holgazanes y perezosos que no quieren trabajar, no teniendo de qué vivir» (Aut); por esto
teme que el rey le mande azotar por vagamundo.
vv. 742-43 El mismo nombre de Coquín creo que puede tener connotaciones
para el público y ayudar a la caracterización del personaje. Alonso Hernández, 1976:
«Bribón»; la palabra es de origen francés; comp. Quevedo, La hora de todos, p. 147:
«Los bugres, viéndole demudado y colérico, se levantaron con un zurrido monsiur,
hablando galalones y pronunciando el “mon diu” en tropa, y la palabra “coquin”.
En mal punto la dijeron, que el español, arrancando de la daga y arremetiendo…».
v. 744 hurón: «Especie de comadreja [...] Por semejanza se llama la persona que
averigua y descubre lo escondido y secreto» (Aut).
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
*
*
sin que se me haya escapado
señor, profeso o novel;
y del que me ha dado más,
digo mal, mas digo bien.
Todas las casas son mías;
y aunque lo son, esta vez,
la de don Gutierre Alfonso
es mi acesoria, en quien fue
mi pasto meridiano
un andaluz cordobés.
Soy cofrade del contento,
el pesar no sé quién es
ni aun para servirle; en fin,
soy, aquí donde me veis,
mayordomo de la risa,
383
745
750
755
v. 746 profeso: «Adjetivo que se aplica al religioso que ha hecho su profesión»
(Aut); novel: «Nuevo, principiante o sin experiencia en las cosas» (Aut), es decir, ‘ha
servido a todo tipo de gente’.
vv. 747-48 dar: «Vale también cascar, golpear, apalear, castigar, herir, como dar
de azotes, de golpes, de palos...» (Aut); digo mal: podría estar empleado en el sentido
de poner mal o en mal: ‘hablo mal de él’; aparente agudeza de contrariedad entre los
antónimos bien y mal: ‘Coquín habla mal de aquellos a quienes ha servido y le han
maltratado; sin embargo, habla bien porque dice la verdad’.
v. 749 Enmiendo con la lectura de S y VT. QC, CH, Q, GL leen «cosas» por
error. Interpreto que se define como criado ‘de muchas casas, aunque por el momento al servicio de Gutierre’.
v. 752 accesoria: «Se llama la casa pequeña contigua o inmediata a otra principal,
la cual de ordinario sirve o para habitación de criados inferiores, o para tener ganados
u otra granjería» (Aut). Sobre el lugar en el que se instalaban los criados escribe
Deleito y Piñuela, 1966, p. 93: «no solía haber cuartos para los criados, los cuales se
alojaban ordinariamente en casas vecinas, alquiladas con tal objeto».
vv. 753-54 pasto meridiano: la comida del mediodía; es decir, el alimento cotidiano. Alude, creo, a que sacaba su comida cuidando de los caballos (y sisándoles la
cebada). Los caballos cordobeses eran muy famosos.
vv. 755 y ss. cofrade del contento: por su talante alegre se nombra miembro de la
cofradía del contento y declara no conocer la tristeza.
v. 756-57 ni aun para servirle: parodia una muletilla que se decía en estos contextos de ‘no conocer a alguien si no era para servirle’.
v. 759 Para seguir justificando su presencia, Coquín nombra oficios relacionados
con la vida en palacio.
384
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
gentilhombre del placer
y camarero del gusto,
pues que me visto con él.
* Y por ser esto, he temido
el darme aquí a conocer,
* porque un rey que no se ríe,
temo que me libre cien
esportillas batanadas
con pespuntes al envés,
por vagamundo.
760
765
v. 760 gentilhombre: puede referirse al gentilhombre de boca (el que sirve a la mesa del rey) que es el de mayor grado después del mayordomo. Para el apodo «hombres de placer» comp. Deleito y Piñuela, 1964, p. 121: «Mención especialísima
merecen, entre los huéspedes del Palacio real los bufones, los enanos, monstruos e
idiotas-sabandijas u hombres de placer, como se los llamaba». Cfr. también Moreno
Villa, 1939 y Bouza, 1991.
v. 761 camarero: «El criado que asiste a vestir y acompañar a su amo y anda siempre cerca de su persona, cuyo oficio se conserva en las de los grandes señores» (Aut);
en palacio es oficio de gran estimación el de camarero mayor o sumiller de corps. Se
viste merced al oficio de proporcionar placer y hacer reír.
v. 763 y ss. enmiendo con la lectura de S, VT; QC, CH y Q leen «tenido». El
rey don Pedro encarna el agelastos ‘el que no ríe’, de ahí la inoportunidad de Coquín, sus temores y reparos.
vv. 766-69 Irónicamente Coquín teme que le regale cien esportillas como las
que llevan los pícaros, que eran alquilados en los mercados para transportar las mercancías hasta las casas de los clientes. Sin embargo, tiene miedo de que el rey le
mande azotar la espalda; ciento: «Los cien azotes que da el verdugo al reo condenado
a ello. En algunos casos pueden ser varios cientos; según los textos vistos parece que
la condena más frecuente se medía en centenas casi siempre» (Alonso Hernández,
1976, s. v.). Comp. Cervantes, Quijote, I, 22: «concluyose la causa, acomodáronme
las espaldas con ciento [...] le condenaron a seis años a galeras, amén de docientos
azotes, que ya lleva en las espaldas».
v. 767 esportilla: «Tanda de azotes» (Alonso Hernández, 1976, s. v.). Comp.
Quiñones de Benavente, Entremés famoso de los ladrones y Moro Hueco, y la parida, p.
626: «Ropa Santa.- Aquí me palmearon. Chicharrón.- Y aquí cierta esportilla me
contaron. Moro Hueco.- Asido al albabilla, / me contó el pagador otra esportilla»;
batanear: «Lo mismo que batanar en el significado translaticio de aporrear y golpear»
(Aut); Quevedo, El buscón, lib. I, cap. 1, p. 58: «No lo puedo decir sin lágrimas lloraba como un niño el buen viejo, acordándose de las que le habían batanado las
costillas».
v. 768 envés: «Por analogía significa las espaldas» (Aut); envés germ.: «la espalda del
reo condenado a ser azotado, por influencia del cordobán, cuero cuyo envés curtido
TEXTO DE LA COMEDIA
REY
COQUÍN
En fin, ¿sois
hombre que a cargo tenéis
la risa?
385
770
Sí, mi señor;
y porque lo echéis de ver,
* esto es jugar de gracioso
*Cúbrese.
en palacio.
REY
Está muy bien;
y pues sé quién sois, hagamos
los dos un concierto.
¿Y es?
COQUÍN
REY
¿Hacer reír profesáis?
COQUÍN
Es verdad.
REY
COQUÍN
775
Pues cada vez
que me hiciéredes reír,
cien escudos os daré;
* y si no me hubiereis hecho
reír en término de un mes,
os han de sacar los dientes.
Testigo falso me hacéis,
* y es ilícito contrato
* de inorme lesión.
780
785
se llama envesado o carnaza» (Alonso Hernández, 1976, s. v.). Los pespuntes serían
los nudos en el azote o látigo.
v. 769 Para los holgazanes y gente ociosa el castigo reservado eran las tandas de
azotes. Comp. Calderón, De una causa dos efectos, OC, I, p. 462: «Federico.- A ese
hombre den / el doblón... y cien azotes. [...] / Pernía.- ¿Por qué / tal rigor en ti se
ve? / Federico.- Por vagamundo y por mal / entretenido».
vv. 772-74 Sólo los grandes de España podían permanecer con la cabeza cubierta
en presencia del rey. Coquín hace una gracia, permitida a los bufones, claro, como
es cubrirse descaradamente.
v. 777 profesar: «Ejercer o enseñar en público alguna facultad, arte o doctrina»
(Aut).
vv. 785-86 “lesión enorme”: «El engaño que padece el que vende alguna cosa en
algo menos, o el que la compra en algo más de la mitad del justo precio, como si
valiendo diez se vende en cuatro o se compra en diez y seis» (Aut). Son todos térmi-
386
REY
COQUÍN
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿Por qué?
* Porque quedaré lisiado
* si le aceto, ¿no se ve?
Dicen, cuando uno se ríe,
que enseña los dientes; pues
enseñarlos yo llorando,
será reírme al revés.
Dicen que sois tan severo,
que a todos dientes hacéis;
¿qué os hice yo, que a mí solo
deshacérmelos queréis?
Pero vengo en el partido;
que porque ahora me dejéis
* ir libre, no le rehúso,
pues por lo menos un mes
me hallo aquí, como en la calle,
de vida, y al cabo dél,
no es mucho que tome postas
790
795
800
nos jurídicos precisos. Paterson, 1985, p. 198 señala cómo la relación entre el gracioso y el rey se expresa en términos de contrato civil y que el castigo recuerda a un
refinado tormento para sacar la confesión al reo. Enorme lesión, también en sentido
corporal (lesiado ‘el que tiene algún miembro roto o estropeado’), como apuntan
Wardropper o Cruickshank. Por lo demás burlas crueles a los bufones (apagar antorchas en sus carnes, arrancarles dientes, arrancarles el pelo…) eran corrientes. La
forma lesión alterna con lisión, como puede verse infra en el v. 1258.
vv. 794-96 hacer dientes... deshacerlos: Autoridades registra la expresión mostrar dientes: «Resistir, rechazar u oponerse a lo que otro pretende o intenta, explicandose con
aire o con ira»; el rey hace o muestra dientes a todos (es muy severo); a Coquín en
cambio quiere deshacérselos. Juego de palabras con el sentido literal de «hacer dientes».
v. 797 partido: «Se usa asimismo por trato, convenio u condiciones que se proponen para el ajuste de alguna cosa» (Aut); esto es ‘acepto el trato’.
v. 801 hallarse como en la calle: Jones señala la expresión Como quien se lo halla en la
calle: «Expresión familiar para notar y ponderar las cosas que se adquieren sin diligencia y solicitud, sino que ellas por sí se vienen como si estuvieran arrojadas para el
primero que las encuentra» (Aut). Aceptando el trato se encuentra como si se lo
hallara en la calle un mes de vida.
vv. 803-04 postas: puede entenderse ‘la vejez tomará lugar, y uno de sus efectos
es quitar los dientes’, o ‘la vejez corre velozmente, como si viajara por la posta, y
me dejará pronto sin dientes’. En cualquier caso el sentido es ‘la vejez, posiblemente,
TEXTO DE LA COMEDIA
en mi boca la vejez,
y así voy a examinarme
* de cosquillas. ¡Voto a diez,
que os habéis de reír! Adiós,
y veámonos después.
387
805
*Vase, y sale ENRIQUE, DON GUTIERRE, DON
DIEGO, y DON ARIAS, y toda la compañía.
DON ENRIQUE
Déme vuestra Majestad
la mano.
REY
Vengáis con bien,
Enrique; ¿cómo os sentís?
DON ENRIQUE
Más, señor, el susto fue
que el golpe; estoy bueno.
DON GUTIERRE
A mí
vuestra Majestad me dé
la mano, si mi humildad
merece tan alto bien,
porque el suelo que pisáis
es soberano dosel
que ilumina de los vientos
uno y otro rosicler;
y vengáis con la salud
que este reino ha menester,
810
815
820
me dejaría pronto sin dientes; si los conservo un mes más me doy por satisfecho,
aunque luego me los quite el tiempo o el rey y quede como viejo desdentado’.
v. 806 Tomo la lectura de Q, VT, GL en lugar de la de QC, CH, S «cosquilla».
Las dos lecturas son aceptables: las cosquillas hacen reír; Coquín va a realizar ‘un
examen’ para probar si está cualificado para actuar como las cosquillas.
vv. 817-20 dosel: «Adorno honorífico y majestuoso, que se compone de uno
como cielo de cama puesto en bastidor con cenefas a la parte de adelante y a los dos
lados, y una cortina pendiente en la de atrás que cubre la pared o paraje donde se
coloca. Hacese de terciopelo, damasco u otra tela, guarnecido de galones o flecos y a
veces bordado de oro u sedas. Sirve para poner las imágenes en los altares, y también
le usan los reyes y los prelados eclesiásticos en sus sitiales» (Aut); rosicler: «El color
encendido y luciente, parecido al de la rosa encarnada» (Aut), como el de los crepúsculos. Las palabras de Gutierre son ponderativas del poder real: el rey ilumina
todo el reino, el Este y el Oeste. El suelo que pisa es tan alto como si fuera un dosel
de luz que ilumina el mundo. Gran hipérbole.
388
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
para que os adore España,
coronado de laurel.
REY
De vos, don Gutierre Alfonso...
825
DON GUTIERRE ¿Las espaldas me volvéis?
REY
grandes querellas me dan.
DON GUTIERRE Injustas deben de ser.
REY
DON GUTIERRE
REY
¿Quién es, decidme, Leonor,
una principal mujer
de Sevilla?
830
Una señora
bella, ilustre y noble es,
de lo mejor desta tierra.
¿Qué obligación la tenéis,
a que habéis correspondido
* necio, ingrato y descortés?
835
DON GUTIERRE No os he de mentir en nada,
que el hombre, señor, de bien
no sabe mentir jamás,
y más delante del rey.
Servíla, y mi intento entonces
casarme con ella fue,
si no mudara las cosas
de los tiempos el vaivén.
Visitéla, entré en su casa
públicamente; si bien
no le debo a su opinión
de una mano el interés.
840
845
v. 826 volver las espaldas: el hecho de que el rey dé la espalda a un vasallo es signo
de desagrado y de que ha incurrido en su desgracia, y tiene repercusiones enormes
en su vida social. Comp. Tirso, El burlador de Sevilla, vv. 183-86: «Isabela.- Gran
señor, volvedme el rostro. / Rey.- Ofensa a mi espalda hecha, / es justicia y es razón
/ castigalla a espaldas vueltas».
v. 827 dar querella: «Término forense que vale presentar ante el juez petición, en
que se alega de agravios y se pide satisfacción contra alguno que le ha ofendido en la
honra, la vida o hacienda» (Aut).
vv. 846-49 Entiendo: ‘no le perjudiqué en su honor u opinión, ni tampoco le di
promesa de matrimonio (darse las manos equivalía a casarse)’.
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
Viéndome desobligado,
pude mudarme después;
y así, libre deste amor,
en Sevilla me casé
con doña Mencía de Acuña,
dama principal, con quien
vivo, fuera de Sevilla,
una casa de placer.
Leonor, mal aconsejada
(que no la aconseja bien
quien destruye su opinión),
pleitos intentó poner
a mi desposorio, donde
el más riguroso juez
no halló causa contra mí,
aunque ella dice que fue
diligencia del favor.
¡Mirad vos a qué mujer
hermosa favor faltara,
si le hubiera menester!
Con este engaño pretende,
puesto que vos lo sabéis,
valerse de vos; y así,
yo me pongo a vuestros pies,
donde a la justicia vuestra
389
850
855
860
865
870
vv. 855-56 vivir una casa: «Frase que vale tenerla por su cuenta o alquilada, habitando en ella» (Aut). Nótese el uso transitivo del verbo; casa de placer: casa de campo, de
solaz: «se llama la casa fabricada con jardines, fuentes y otros adornos que tienen
algunos príncipes y personas ricas para ir a divertirse y pasar algunas temporadas del
año» (Aut). Comp. Tirso, Celos con celos se curan, p. 239: «A esta casa de placer / te he
querido convidar»; id., El Bandolero, p. 299: «escogieron por más acomodada una casa
de placer que a media legua, entre la seguridad de unos riscos arduos, servía de
recreación a los antecesores de Manfredo».
v. 860 Enmiendo el error de QC, Q, GL, «intenté» con la lectura de CH, S,
VT.
v. 869 Enmiendo con VT, que añade «este», el verso corto de QC, Q, S.
v. 870 Entiendo ‘ya que os ha contado su versión de los hechos predisponiéndoos en su favor’. Ver infra vv. 904-10, donde el Rey trata de averiguar la verdad.
vv. 873-75 Gutierre, como caballero que es, se pone a la entera disposición del
rey. Comp. Calderón, No hay cosa como callar, OC, I, pp. 1008-09: «Pero vaya (el
390
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* dará la espada mi fe,
y mi lealtad la cabeza.
REY
875
¿Qué causa tuvisteis, pues,
para tan grande mudanza?
DON GUTIERRE ¿Novedad tan grande es
mudarse un hombre?¿No es cosa
que cada día se ve?
REY
880
Sí; pero de extremo a extremo
* pasar el que quiso bien,
no fue sin grande ocasión.
DON GUTIERRE Suplicoos no me apretéis;
que soy hombre que en ausencia
de las mujeres, daré
la vida por no decir
* cosa indigna de su ser.
REY
¿Luego vos causa tuvisteis?
DON GUTIERRE Sí, señor, pero creed
que si para mi descargo
hoy hubiera menester
decirlo, cuando importara
vida y alma, amante fiel
de su honor, no lo dijera.
REY
885
890
895
Pues yo lo quiero saber.
DON GUTIERRE Señor...
Es curiosidad.
REY
DON GUTIERRE Mirad...
REY
No me repliquéis;
que me enojaré, ¡por vida...!
DON GUTIERRE Señor, señor, no juréis;
900
* que menos importa mucho
que yo deje aquí de ser
quien soy, que veros airado.
hijo de don Pedro a la guerra), mozo es / sirva al rey; pues es tan cierto / que es la
sangre de los nobles, / por justicia y por derecho, / patrimonio de los reyes».
v. 901 ‘que mucho menos importa’.
TEXTO DE LA COMEDIA
REY [Ap.]
* (Que dijese le apuré
el suceso en alta voz,
porque pueda responder
Leonor, si aqueste me engaña;
y si habla verdad, porque,
convencida con su culpa,
sepa Leonor que lo sé).
Decid, pues.
DON GUTIERRE
*
*
*
*
DON ARIAS
391
A mi pesar
lo digo: una noche entré
en su casa, sentí ruido
en una cuadra, llegué,
y al mismo tiempo que ya
fui a entrar, pude el bulto ver
de un hombre, que se arrojó
del balcón; bajé tras él
y, sin conocerle, al fin
pudo escaparse por pies.
905
910
915
920
* [Ap.] ¡(Válgame el cielo! Qué es esto
* que miro?)
DON GUTIERRE
Y aunque escuché
* satisfaciones, y nunca
* di a mi agravio entera fe,
fue bastante esta aprehensión
a no casarme, porque
925
v. 904 apurar a uno: «Es apretarle y estrecharle demasiadamente, y en cierto modo
molestarle para que prorrumpa y se inquiete» (Aut).
v. 914 cuadra: «La sala o pieza de la casa, habitación o edificio. Llamase así por ser
regularmente cuadrada» (Aut). Comp. Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache, 1987, p.
323: «…y entretanto se podrán Vuestras Mercedes entrar a sentarse a la cuadra. Ellas
entraron por el patio en una sala bien aderezada, donde se quedaron las más y solas
dos pasaron adelante a una mediana cuadra con Dorotea. Estaba muy bien puesta,
con sus paños de tela de plata y damasco azul».
v. 920 irse por pies: «Frase con que se explica que alguno debió a su ligereza el
ponerse en cobro o escapar de algún riesgo u peligro» (Aut).
vv. 926-32 ‘Si amor y honor son pasiones hermanas el que ofende a uno ofende
al otro; así no es simple agravio del gusto o del sentimiento amoroso, sino que afecta
también al alma, al honor, y es preciso tomarse muy en serio esta cuestión’. Comp.
Calderón, Bien vengas, mal, si vienes solo, OC, I, p. 606: «y piensa / que quien al
392
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
si amor y honor son pasiones
del ánimo, a mi entender,
quien hizo al amor ofensa,
* se le hace al honor en él;
porque el agravio del gusto
al alma toca también.
930
Sale LEONOR.
DOÑA LEONOR* Vuestra Majestad perdone;
que no puedo detener
el golpe a tantas desdichas
que han llegado de tropel…
REY [Ap.]
935
* (¡Vive Dios, que me engañaba!
La prueba sucedió bien.)
DOÑA LEONOR * …Y oyendo contra mi honor
presunciones, fuera ley
injusta que yo, cobarde,
dejara de responder;
que menos perder importa
la vida, cuando me dé
este atrevimiento muerte,
que vida y honor perder:
Don Arias entró en mi casa...
DON ARIAS
Señora, espera, detén
la voz. Vuestra Majestad,
licencia, señor, me dé,
porque el honor desta dama
me toca a mí defender.
* Esa noche estaba en casa
940
945
950
gusto hace ofensa / se la hará al honor también; / que si en el alma se ven / gusto y
honor, quien provoca / su ofensa atrevida y loca, / al alma ofende; y no es justo, /
porque el agravio del gusto / también al alma le toca».
v. 937 El sujeto de engañaba podría ser Gutierre o Leonor. Me inclino a pensar
que Leonor.
v. 939 Enmiendo con S, Q, VT y resto la lectura de QC, CH «Yo yendo contra
mi honor».
v. 953 Enmiendo con VT la lectura de QC, CH, S, Q, GL «esta», más apropiado a la lejanía temporal de los hechos.
TEXTO DE LA COMEDIA
de Leonor una mujer
con quien me hubiera casado,
si de la parca el cruel
golpe no cortara fiera
su vida. Yo, amante fiel
de su hermosura, seguí
sus pasos, y en casa entré
de Leonor (atrevimiento
de enamorado), sin ser
parte a estorbarlo Leonor.
Llegó don Gutierre, pues;
temerosa, Leonor dijo
que me retirase a aquel
aposento; yo lo hice.
¡Mil veces mal haya, amén,
quien de una mujer se rinde
a admitir el parecer!
Sintiome, entró, y a la voz
de marido, me arrojé
por el balcón; y si entonces
volví el rostro a su poder
porque era marido, hoy,
que dice que no lo es,
vuelvo a ponerme delante.
Vuestra Majestad me dé
campo en que defienda altivo
393
955
960
965
970
975
vv. 956-58 parca: «Voz con que se significa la muerte, especialmente en la poesía,
por alusión a la fábula de las tres hermanas Cloto, Lachesis y Atropos, a cuyo cuidado fingieron los antiguos gentiles estar la vida del hombre, hilando el estambre de
ella la primera, devanandole la segunda, y cortandole la tercera» (Aut). Comp. Calderón, El mayor monstruo del mundo, OC, II, p. 467: «La Parca, que nuestras vidas /
tiene pendientes de un hilo».
vv. 962-63 ser parte: «Frase que vale tener acción en alguna cosa, autoridad o poder para ejecutarla» (Aut). Comp. Espinel, Vida del escudero Marcos de Obregón, vol. II,
p. 57: «No fue parte esta advertencia para que dejasemos de ir cada día a visitar
aquella regalada habitación, comiendo y sesteando en ella».
vv. 978-82 campo: «El sitio que se destina y escoge para salir a reñir algún desafío
entre dos o más personas» (Aut). Valbuena Briones remite a varios artículos, entre
ellos el clásico de Entwistle, 1950; ver también Chauchadis, 1997; se le concede: ‘el
campo’.
394
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* que no he faltado a quien es
Leonor, pues a un caballero
se le concede la ley.
980
DON GUTIERRE Yo saldré donde...
*[Empuñan.]
REY
¿Qué es esto?
¿Cómo las manos tenéis
* en las espadas delante
* de mí? ¿No tembláis de ver
mi semblante? Donde estoy,
¿hay soberbia ni altivez?
Presos los llevad al punto;
* en dos torres los tened;
y agradeced que no os pongo
las cabezas a los pies.
985
990
*Vase.
DON ARIAS
[Ap.] Si perdió Leonor por mí
su opinión, por mí también
la tendrá, que esto se debe
al honor de una mujer.
995
*Vase.
DON GUTIERRE [Ap.] No siento en desdicha tal
* ver riguroso y cruel
al rey; sólo siento que hoy,
Mencía, no te he de ver.
1000
vv. 984-86 Empuñar las espadas en presencia del rey era un delito de lesa majestad, por faltarle al respeto debido y haber riesgo de un ataque al rey.
vv. 986-87 La presencia y, en concreto, el rostro de Pedro el Cruel causaba espanto. Comp. Claramonte, Deste agua no beberé, vv. 723-26: «Pero si aquesto no
haces, / afrentada has de vivir; / que soy don Pedro el Cruel, / y todos tiemblan de
mí».
vv. 991-92 La decapitación a manos del verdugo era la manera de ejecutar a los
nobles, mientras que a los plebeyos se les ahorcaba. Comp. Lope de Vega, El mejor
alcalde, el rey, vv. 2359-61 y 2368-69: «pero puedo hacer justicia / cortándole la
cabeza / a Tello. Venga el verdugo… / Hoy veré yo tu soberbia, / don Tello,
puesta a mis pies».
395
TEXTO DE LA COMEDIA
*Vase.
DON ENRIQUE * [Ap.] Con ocasión de la caza,
* preso Gutierre, podré
ver esta tarde a Mencía.
Don Diego, conmigo ven;
que tengo de porfiar
hasta morir o vencer.
1005
Vanse.
DOÑA LEONOR
*
*
*
*
*
*
¡Muerta quedo! ¡Plegue a Dios,
ingrato, aleve y cruel,
falso, engañador, fingido,
sin fe, sin Dios y sin ley,
que, como inocente pierdo
mi honor, venganza me dé
el cielo! ¡El mismo dolor
sientas que siento, y a ver
llegues, bañado en tu sangre,
deshonras tuyas, porque
mueras con las mismas armas
que matas, amén, amén!
¡Ay de mí!, mi honor perdí;
¡ay de mí!, mi muerte hallé.
1010
1015
1020
Vase.
SEGUNDA JORNADA
Salen JACINTA y DON ENRIQUE como a escuras.
JACINTA
DON ENRIQUE
Llega con silencio.
Apenas
* los pies en la tierra puse.
v. 1015 Enmiendo con VT la lectura de QC, CH, S, Q, GL «bañada».
v. 1019 Enmiendo el error de QC, CH, S «hoy de mi honor perdí», verso corto,
con la lectura paralelística de VT.
v. 1020acot. Cruikshank recuerda que las comedias se representaban en pleno
día en los corrales, por lo que los actores tenían que dar a entender, yendo a tientas,
que estaba oscuro.
396
JACINTA
DON ENRIQUE
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Este es el jardín, y aquí,
pues de la noche te encubre
el manto, y pues don Gutierre
está preso, no hay que dudes,
sino que conseguirás
vitorias de amor tan dulces.
Si la libertad, Jacinta,
que te prometí, presumes
poco premio a bien tan grande,
pide más, y no te excuses
por cortedad: vida y alma
* es bien que por tuyas juzgues.
JACINTA
Aquí mi señora siempre
viene, y tiene por costumbre
pasar un poco la noche.
DON ENRIQUE
Calla, calla, no pronuncies
otra razón, porque temo
que los vientos nos escuchen.
JACINTA
1025
1030
1035
1040
* Ya, pues, porque tanta ausencia
no me indicie, o no me culpe
deste delito, no quiero
faltar de allí.
Vase.
DON ENRIQUE
Amor ayude
mi intento. Estas verdes hojas
me escondan y disimulen,
que no seré yo el primero
1045
vv. 1024-25 manto: metáfora tópica de la noche. Comp. Calderón, La piel de Gedeón, vv. 819-22: «y así, / pues ya desdoblado el ceño / de la noche veo esparcir / su
negro manto»; id., Casa con dos puertas, mala es de guardar, OC, I, p. 290: «Apenas la
sombra fría / tendió, Laura, el manto negro / capa de noche que viste / para disfrazarse el Cielo».
vv. 1041-42 porque: Cruickshank señala el valor final, «para que»; indiciar: «Dar u
ocasionar indicios de alguna cosa, por donde se venga en conocimiento de ella»
(Aut).
vv. 1047-50 Acteón era cazador, como Enrique, que supuestamente ha salido de
caza e inmediatamente se comparará a un halcón en busca de la garza. La leyenda
TEXTO DE LA COMEDIA
que a vuestras espaldas hurte
* rayos al sol: Anteón
con Diana me disculpe.
397
1050
*Escóndese, y sale DOÑA MENCÍA y criadas.
DOÑA MENCÍA * ¡Silvia, Jacinta, Teodora!
¿Qué mandas?
JACINTA
Que traigas luces,
y venid todas conmigo
a divertir pesadumbres
de la ausencia de Gutierre,
donde el natural presume
vencer hermosos países
* que el arte dibuja y pule.
¡Teodora!
DOÑA MENCÍA *
TEODORA
DOÑA MENCÍA
TEODORA
1055
Señora mía.
Divierte con voces dulces
* esta tristeza.
1060
Holgareme
que de letra y tono gustes.
dice que Acteón escondido contempló desnuda a la diosa Diana mientras se bañaba
en un manantial. Diana, furiosa, le transformó en ciervo y fue devorado por sus
propios perros. El sol es la dama, como ha quedado ya anotado, aunque implícitamente hay aquí una antítesis entre el sol y la luna, Diana. La forma Anteón alterna
con Acteón en el siglo XVII. Comp. Rojas Zorrilla, Del rey abajo, ninguno, vv. 134044: «Que el hombre de caza, amigo, / tiene el de más perdición, [el peligro de
adornar su frente con cornamentas porque mientras sale a cazar de noche puede ser
engañado por su esposa] / más costoso y infelice; / la moralidad lo dice / del suceso
de Anteón». Quijote, II, 58: «no debió de quedar más suspenso ni admirado Anteón
cuando vio al improviso bañarse en las aguas a Diana».
vv. 1056-58 ‘El jardín supera en hermosura a las pinturas que el arte dibuja a
imitación de la naturaleza’; país: «Significa también la pintura en que están pintados
villas, lugares, fortalezas, casas de campo, campañas» (Aut). Comp. Calderón, El
pintor de su deshonra, OC, III, p. 831: «Seis días ha que en un país / se desvela cuidadoso, / siendo la obra de seis días / de sus estudios el colmo»; id., La hija del aire
(Parte I), OC, II, p. 726: «En esta apacible quinta, / adonde el mayo gentil / los
países que el abril / dejó bosquejados, pinta, […] bella Semíramis mía, / es donde
estarás segura».
398
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
*Canta TEODORA, y duérmese MENCÍA.
JACINTA
TEODORA
JACINTA
No cantes más, que parece
que ya el sueño al alma infunde
sosiego y descanso, y pues
hallaron sus inquietudes
en él sagrado, nosotras
* no la despertemos.
1065
Huye,
con silencio la ocasión.
* [Ap.] Yo lo haré, porque la busque
1070
quien la deseó. ¡Oh criadas,
* y cuántas honras ilustres
se han perdido por vosotras!
*Vanse, y sale DON ENRIQUE.
DON ENRIQUE
Sola se quedó. No duden
mis sentidos tanta dicha,
y ya que a esto me dispuse,
pues la ventura me falta,
1075
v. 1067 sagrado: «Metafóricamente significa cualquiera recurso o sitio que asegura
de algún peligro, aunque no sea lugar sagrado» (Aut). Comp. Calderón, El alcalde de
Zalamea, vv. 681-84: «Señoras, si siempre ha sido / sagrado el que es templo, hoy /
sea mi sagrado aquéste, / pues es templo del amor».
v. 1068 «Huye», lectura de VT, que enmienda la lectura de QC, CH, S, Q, GL
«Oi»; ‘se marcha o disipa con silencio la ocasión de que despierte’.
v. 1070 la busque: la ocasión; en sentido más preciso, como el que comenta Pérez
de Moya, Filosofía secreta, lib. III, cap. XIV (De la Ocasión y Metanoea), p. 423: «La
Ocasión, deesa muy estimada de los antiguos romanos es hija de las obras y diligencia
del hombre; y no es otra cosa Ocasión, según Tulio, sino una parte de tiempo que
tiene en sí alguna oportunidad o coyuntura idónea para hacer o dejar de hacer alguna cosa. Pintábanla sobre una rueda que se mueve, con alas a los pies, y con un
manojo de cabellos delante de la frente, que le cubría la cara, y todo lo demás de la
cabeza tenía rapado. Por la rueda y alas dan a entender que la Ocasión no para y que
va aprisa. Por el manojo de cabellos que trae delante denota que cuando se ofrece la
ocasión con facilidad se puede asir y aprovechar della. Estar rapada lo demás de la
cabeza denota que pasada la ocasión mal se podrá asir, por no tener de dónde».
vv. 1077-78 Correas (p. 477) recoge el refrán: «Tiempo y lugar y ventura / muchos hay que lo han tenido, / pero pocos han sabido / gozar de la coyuntura».
Comp. Calderón, Bien vengas, mal, si vienes solo, OC, I, p. 631: «¿Y qué me vendrá a
importar / el tener tiempo y lugar, / si me falta la ventura?»; id., Hombre pobre todo es
TEXTO DE LA COMEDIA
399
tiempo y lugar me aseguren.
¡Hermosísima Mencía!
Despierta.
DOÑA MENCÍA * ¡Válgame Dios!
No te asustes.
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
¿Qué es esto?
DON ENRIQUE
Un atrevimiento,
a quien es bien que disculpen
tantos años de esperanza.
1080
DOÑA MENCÍA * ¿Pues, señor, vos...
No te turbes.
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA * desta suerte...
No te alteres.
DON ENRIQUE
1085
DOÑA MENCÍA * entrasteis...
DON ENRIQUE
No te disgustes.
DOÑA MENCÍA * en mi casa sin temor?
¡Que así a una mujer destruye,
* y que así ofende un vasallo
* tan generoso y ilustre!
1090
DON ENRIQUE * Esto es tomar tu consejo.
Tú me aconsejas que escuche
disculpas de aquella dama,
y vengo a que te disculpes
conmigo de mis agravios.
1095
trazas, OC, I, p. 207: «Cuando agradecida quedo / a vuestro amor, podré dar, / Don
Diego, tiempo y lugar, / pero ventura no puedo».
v. 1080 Enmiendo con CH, S, Q, VT, GL el error tipográfico de QC «ajustes».
v. 1084 Añado «vos» como VT para enmendar el verso corto de QC, S, Q, GL.
v. 1087 Podría ser aceptable la lectura «temer» de VT, con lo cual los vv. 108890 vendrían a ser el objeto directo de «temer», pero también la lectura que queda
arriba, como exclamación reclamatoria dirigida por ejemplo a un «tu alteza» sobreentendido (ver v. 1098). Otra posibilidad es suponer un discurso interrumpido por el
infante.
v. 1089 Es usual en la época el complemento directo de persona sin preposición.
v. 1090 generoso: «Noble y de ilustre prosapia» (Aut).
400
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
DOÑA MENCÍA
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Es verdad, la culpa tuve,
pero si he de disculparme,
tu Alteza, señor, no dude
que es en orden a mi honor.
¿Que ignoro, acaso presumes,
* que sé el respeto que debo
a tu sangre y tus costumbres?
El achaque de la caza
que en estos campos dispuse,
no fue fatigar la caza,
* estorbando que saluden
a la venida del día,
sino a ti, garza, que subes
tan remontada, que tocas
* por las campañas azules
de los palacios del sol
los dorados balaústres.
1100
1105
1110
Muy bien, señor, vuestra Alteza
a las garzas atribuye
esta lucha, pues la garza 1115
* de tal instinto presume,
que volando hasta los cielos,
v. 1099 en orden: «Vale también lo mismo que en cuanto, o por lo que mira a alguna cosa» (Aut).
v. 1101 Jones y Cruickshank adoptan la lectura de VT «el respeto que les debo»,
cambio que no encuentro nada obligado.
v. 1103 achaque: «Metafóricamente significa ocasión, motivo o pretexto para hacer alguna cosa y fingir otra o para no hacer lo que se pide» (Aut). Comp. Calderón,
El pintor de su deshonra, OC, II, p. 887: «tiene, señor, / un castillo, que del bosque /
es rústica población: / si en achaque de la caza / a él quisieres ir, mejor / en él tendremos mil veces / para hablarnos ocasión».
vv. 1105-07 fatigar: «acosar, cansar, oprimir, congojar» (Aut); fatigar la selva: «Empléase en el ejercicio de la caza mayor» (Aut). Comp. Góngora, Fábula de Polifemo y
Galatea, vv. 7-8: «si ya los muros no te ven de Huelva, / peinar el viento, fatigar la
selva». «Saluden» tiene concordancia ad sensum con caza: ‘las mismas aves o animales
que se van a cazar’.
v. 1110 campañas azules es metáfora tópica de cielo.
v. 1112 dorados balaústres es metáfora de rayos del sol.
TEXTO DE LA COMEDIA
* rayo de pluma sin lumbre,
ave de fuego con alma,
con instinto alada nube, 1120
* parda cometa sin fuego,
* quiere que su intento burle
azores reales, y aun dicen
que cuando de todos huye
* conoce el que ha de matarla,
y así, antes que con él luche,
* el temor hace que tiemble,
* se estremezca y se espeluce.
Así yo, viendo a tu Alteza,
401
1125
vv. 1118-21 Las cuatro imágenes alusivas al vuelo remontado de la garza son
metáforas por agudeza de semejanza incompleta, en términos de Gracián, muy del
gusto de Góngora y que Calderón también desarrolla. Comp. el mismo tipo de
metáfora aplicada a las aves en Góngora, Soledades, I, vv. 176-79: «Durmió, y recuerda al fin cuando las aves, / esquilas dulces de sonora pluma, / señas dieron
süaves / del Alba al Sol»; id., I, v. 556: «Pintadas aves, cítaras de pluma»; Calderón,
El nuevo hospicio de pobres, v. 1223 («cítaras de pluma»); id., La vida es sueño, v. 483
(«clarines de pluma»).
v. 1121 cometa: como otras palabras de origen griego, fantasma o epigrama (cfr.
infra n. v. 1461-62), es de género femenino.
v. 1122 burlar: «Significa también engañar a alguno, o frustrarle sus designios»
(Aut). Los testimonios leen «burlen», pero creo que la sintaxis y el sentido exigen el
singular (sujeto es intento). Cull, 1992, p. 120, recuerda dos emblemas a propósito de
la garza y el azor real. El primero, «Adverso tuta vulatu», de Francisco de Villalva,
alude al intento del ave de burlar al azor con un presto vuelo, pero en este caso la
presa que huye es la paloma. El texto añade que el noble azor encarna el mal, como
el príncipe en la comedia, interpreta Cull. El otro emblema pertenece a L. Anneo
Seneca (1670), de Juan Baños de Velasco. En uno de los emblemas el ave de presa
aparece atada y encapuchada para refrenar sus inclinaciones naturales. Cull piensa
que las palabras de Mencía funcionan como advertencia al príncipe para que reprima
sus bajos instintos.
vv. 1123-28 Comp. Andrés Ferrer de Valdecebro, Gobierno general, moral y político, hallado en las aves más generosas y nobles, Madrid, 1683, p. 145: «La [garza] que ha
de morir, lo sabe luego que sueltan el neblí. Y así se previene antes que se remonte,
de arrojar cuanto tiene en el buche, para volar más ligera y veloz» (texto de Cruickshank). Comp. Lope de Vega, Las bizarrías de Belisa, pp. 129-30: «el que ha de matarla, sabe / la garza entre mil halcones» (cit. por Cruickshank). Mencía sabe que Enrique, el azor poderoso que la acecha, será la causa de su muerte, como ocurrirá al
final de la comedia.
v. 1128 espeluzar, despeluzar: «Erizar los cabellos algún pavor o miedo repentino
[…] se dice también espeluzar y despeluznar» (Aut).
402
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
quedé muda, absorta estuve,
conocí el riesgo y temblé,
tuve miedo y horror tuve,
porque mi temor no ignore,
porque mi espanto no dude,
que es quien me ha de dar la muerte.
DON ENRIQUE
1130
1135
Ya llegué a hablarte, ya tuve
* ocasión; no he de perdella.
DOÑA MENCÍA * ¿Cómo esto los cielos sufren?
* Daré voces.
A ti misma
DON ENRIQUE
te infamas.
DOÑA MENCÍA
¿Cómo no acuden
a darme favor las fieras?
DON ENRIQUE
Porque de enojarme huyen.
1140
*Dentro DON GUTIERRE.
DON GUTIERRE Ten ese estribo, Coquín,
* y llama a esa puerta.
DOÑA MENCÍA
¡Cielos!
No mintieron mis recelos;
* llegó de mi vida el fin.
Don Gutierre es este, ¡ay Dios!
DON ENRIQUE
¡Oh qué infelice nací!
DOÑA MENCÍA
¿Qué ha de ser, señor, de mí,
si os halla conmigo a vos?
1145
1150
DON ENRIQUE * ¿Pues qué he de hacer?
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
Retiraros.
¿Yo me tengo de esconder?
vv. 1139-40 Comp. Tirso, El celoso prudente, p. 1275: «Demos voces... Pero no:
/ más vale morir callando. / No os afrentéis a vos mismo, /perdido honor; lengua
paso; / no en balde el cuerdo silencio / tiene en la boca un candado».
v. 1145 Corrijo con CH, S, VT, GL el leve error «mi recelos» de QC.
vv. 1152-66 Sobre la construcción «tener de + infinitivo» ver Cuervo, 1994,
vol. VIII, p. 704.
TEXTO DE LA COMEDIA
DOÑA MENCÍA
DON ENRIQUE
El honor de una mujer
a más que esto ha de obligaros.
No podéis salir (¡soy muerta!),
que como allá no sabían
* mis criadas lo que hacían,
abrieron luego la puerta.
Aun salir no podéis ya.
¿Qué haré en tanta confusión?
DOÑA MENCÍA
Detrás de ese pabellón,
* que en mi misma cuadra está,
os esconded.
DON ENRIQUE
No he sabido,
hasta la ocasión presente,
qué es temor. ¡Oh qué valiente
* debe de ser un marido!
403
1155
1160
1165
Escóndese y salen GUTIERRE y COQUÍN.
DOÑA MENCÍA * Si, inocente la mujer,
* no hay desdicha que no aguarde,
* ¡valgame Dios, qué cobarde
* culpada debe de ser!
1170
DON GUTIERRE Mi bien, señora, los brazos
darme una y mil veces puedes.
v. 1161 pabellón: «Se llama también una especie de colgadura de la misma hechura de la tienda de campaña que sirve en camas, adorno de tronos, etc.» (Aut).
vv. 1167-70 Comp. Calderón, Mañana será otro día, OC, I, p. 768: «Si así teme
una inocente / ¿cómo teme una culpada?» (cit. por Cruickshank).
v. 1169 Enmiendo con VT, GL la lectura de QC, CH, S, Q «constante»; Cruickshank sugiere que se trata de una contaminación con el v. 1178. Mencía establece
una antítesis entre marido valiente (v. 1165) y esposa cobarde.
vv. 1171-75 dar los brazos a uno: «Frase muy común y familiar, que vale admitir y
recibir a uno con afecto y cariño» (Aut). Alude con las redes que menciona, dado
que la escena transcurre en el jardín, como apuntan Jones o Cruickshank, a una
enredadera o al follaje, o a las rejas. Comp. Calderón, La cena del rey Baltasar: «¿quién
de tan dulces abrazos / podrá las redes y lazos / romper? » y «Postres serán mis brazos, / fingiendo redes y inventando lazos» (textos de Cruickshank). Cull, 1992 interpreta esta imagen de los esposos fundidos en un fingido abrazo, en su opinión, con
relación a la tradición emblemática del olmo y la vid abrazados y la hiedra enredada
en el árbol.
404
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
DOÑA MENCÍA * Con envidia destas redes,
que en tan amorosos lazos
están inventando abrazos.
1175
DON GUTIERRE No dirás que no he venido
a verte.
DOÑA MENCÍA
Fineza ha sido
de amante firme y constante.
DON GUTIERRE No dejo de ser amante
yo, mi bien, por ser marido;
* que por propia la hermosura
no desmerece jamás
las finezas; antes más
las alienta y asegura,
* y así a su riesgo procura
los medios, las ocasiones.
DOÑA MENCÍA
1180
1185
En obligación me pones.
DON GUTIERRE El alcaide que conmigo
está, es mi deudo y amigo,
y quitándome prisiones
* al cuerpo, más las echó
al alma, porque me ha dado
ocasión de haber llegado
a tan grande dicha yo
como es a verte.
¿Quién vio
DOÑA MENCÍA
1190
1195
mayor gloria...
v. 1180 amante: «el que ama y quiere bien, y tiene afecto a otro» (Aut). Comp.
Calderón, El mayor monstruo del mundo, OC, II, p. 467: «y creyéndote cortés / (pues
por amante y marido / me está tan bien el creerlo)».
v. 1189 deudo: «Lo mismo que pariente. Llamase así por la especial obligación
que tienen los parientes de amarse y favorecerse recíprocamente» (Aut). Calderón,
No hay cosa como callar, OC, I, p. 1010: «Pues ¿qué he de hacer, ¡infelice / de mí!,
que una amiga, un deudo, / donde pudiera albergarme, / ambos viven de aquí
lejos?».
vv. 1190-94 prisiones: «Se llaman los grillos, cadenas y otros instrumentos de hierro, con que en las cárceles se aseguran los delincuentes» (Aut). Calderón hace uso
dilógico de la palabra, repetida en el pronombre; prisiones: «Metafóricamente se llama
lo que une estrechamente las voluntades y afectos» (Aut).
TEXTO DE LA COMEDIA
DON GUTIERRE
...que la mía?;
aunque, si bien advertía,
hizo muy poco por mí
en dejarme que hasta aquí
* viniese, pues si vivía
yo sin alma en la prisión,
por estar en ti, mi bien,
darme libertad fue bien,
para que en esta ocasión
alma y vida con razón
otra vez se viese unida,
porque estaba dividida,
* teniendo en prolija calma,
en una prisión el alma
y en otra prisión la vida.
405
1200
1205
1210
DOÑA MENCÍA* Dicen que dos instrumentos
conformemente templados,
vv. 1200-10 De nuevo recurre Calderón a la teoría neoplatónica de la unión de
los amantes en un único cuerpo y alma; prolija: «Largo, dilatado y extendido en
exceso. Se toma también por molesto, impertinente y pesado» (Aut). Calma, como
anota Cruickshank, significa en el Siglo de Oro ‘angustia, tristeza’. Comp. Calderón,
La nave del mercader, vv. 1722-24: «Sentidos.- ¿Qué / nos quieres? Hombre.- En dura
calma / estoy». Sobre la historia del carcelero que deja salir durante la noche al preso
bajo promesa de regresar a prisión, los editores anteriores recuerdan la historia de Los
amores de Abindarráez y la hermosa Jarifa, incluida por Montemayor en su Diana.
vv. 1211-20 conformemente: «Con unión y conformidad, de un acuerdo» (Aut);
templar: «En la música vale poner acordes dos instrumentos según la proporción
harmónica» (Aut); herir: «Metafóricamente es tocar una cosa en otra» (Aut); herir la
cuerda: «Tocarla o pulsarla en el instrumento» (Aut). Cruikshank habla de esta imagen
como símbolo del amor correspondido y remite al grabado del emblema XLII,
«Quid non sentit amor», del libro Silenus Alcibiadis de Jacob Cats, 1618. La idea que
expone Mencía sobre la unión del alma y el cuerpo y su concepción música es de
procedencia clásica pitagórica. Arístides Quintiliano, Sobre la música, lib. II, cap. 1618, pp. 158-66, desarrolla este razonamiento: «Un argumento dice que el alma es
una cierta armonía, y una armonía de números, y que la armonía musical está constituida por esas mismas proporciones; y, por consiguiente, cuando los semejantes son
puestos en movimiento también se mueven a la vez los de naturaleza semejante. […]
La materia y la naturaleza de los instrumentos es análoga a la primera constitución
del alma, mediante la cual ella se ha unido a este cuerpo. […] ¿Qué hay de asombroso en que el alma, que ha tomado físicamente un cuerpo semejante a las cosas que
mueven los instrumentos (nervios y viento) se mueva al mismo tiempo que estos se
406
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
por los ecos dilatados
comunican los acentos:
tocan el uno, y los vientos
hiere el otro, sin que allí
nadie le toque, y en mí
esta experiencia se viera,
pues si el golpe allá te hiriera,
muriera yo desde aquí.
COQUÍN
DOÑA MENCÍA
COQUÍN
¿Y no le darás, señora,
tu mano por un momento
a un preso de cumplimiento,
* pues llora, siente y ignora
por qué siente y por qué llora,
y está su muerte esperando
sin saber por qué ni cuándo?
Pero...
1215
1220
1225
Coquín, ¿qué hay en fin?
Fin al principio en Coquín.
* ¡Ay!, ¡qué es esto! ¡Estoy cantando!;
1230
mueven -en que cuando el viento suena melodiosa y rítmicamente el alma sea afectada por simpatía mediante el viento que hay en ella, y en que cuando un nervio es
armónicamente golpeado el alma resuene y se tense a la vez mediante sus propios
nervios-, si también en la cítara se observa que sucede algo semejante? En efecto, si
se colocara una pequeña y ligera pajita en una cualquiera de dos cuerdas homófonas
y se golpeara la otra, tendida lejos de la primera, se vería muy claramente que la
cuerda que lleva la pajita se mueve al mismo tiempo». Comp. Lope de Vega, El
villano en su rincón, vv. 1160-64: «Lisarda.- Música me persuades / que el amor debe
de ser. / Constanza.- El amor tiene poder / de concertar voluntades».
v. 1227 Correas (p. 644) registra un refrán que dice: «Sin saber cómo ni cuándo;
sin sentir; sin echarlo de ver».
vv. 1228-30 fin… cantar: «Confesar; declarar un reo en el tormento los delitos
que ha cometido y a veces los que no ha cometido» (Alonso Hernández, 1976, s. v.).
Coquín ve su final, su muerte, en el comienzo de su vida, porque está confesando,
como los presos sometidos a tortura; ha sido encarcelado con su amo y desconoce el
motivo de su encarcelamiento, como los presos en prisión preventiva.
v. 1230 Tomo la lectura de CH que enmienda el verso largo de QC, S, Q, GL
«hay, que es esto que estoy cantando»; VT enmienda así: «ay, que e o e toy contando». Jones lee con QC verso largo y Cruickshank propone: «hay, que esto te estoy
contando».
TEXTO DE LA COMEDIA
407
* mucho el rey me quiere, pero,
si el rigor pasa adelante,
* mi amo será muerto andante,
pues irá con escudero.
DOÑA MENCÍA
[A Don Gut.]
Poco regalarte espero,
porque como no aguardaba
huésped, descuidada estaba.
* Cena os quiero apercebir.
1235
DON GUTIERRE Una esclava puede ir.
DOÑA MENCÍA
¿Ya, señor, no va una esclava?
Yo lo soy y lo he de ser.
* Jacinta, venme a ayudar.
* ([Ap.] En salud me he de curar.
* Ved, honor, cómo ha de ser,
porque me he de resolver
a una temeraria acción.)
1240
1245
*Vanse las dos.
DON GUTIERRE Tú, Coquín, a esta ocasión
aquí te queda, y extremos
v. 1231 Corrijo con Cruickshank la lectura de QC y el resto de testimonios «espero», por el sentido y para evitar la rima idéntica con el v. 1235.
v. 1235 regalar: «Agasajar o contribuir a otro con alguna cosa, voluntariamente o
por obligación» (Aut); Comp. Espinel, Vida del escudero Marcos de Obregón, vol. I, pp.
164-65: «y en entrando dijo a un despensero de la casa que me regalase: él entendió
sin duda que me reglase, y así lo hizo de manera, que de pura dieta casi se me vino a
juntar el pecho con el espinazo».
v. 1243 curarse en salud: «Además del sentido recto de usar de medicinas que preserven de la enfermedad, se dice de los que dan satisfacción de alguna cosa, antes que
se les haga cargo de ella» (Aut). Correas (p. 888 RJ) recoge: «Curarse en salud. Curóse en salud. Es prevenir los daños que pueden venir por crímenes o pleitos con
justicia, antes que tenga algún pesquisidor o justicia nueva»; y también (p. 1051)
«Purgarse en salud. Por asegurarse y prevenir del mal peligro que puede venir de
pleitos y crimen que pueden acechar». Wardropper señala las consecuencias nefastas
de la acción de Mencía, que desencadenará la tragedia y una cura, esta vez verdadera,
por parte de Gutierre. Comp. Cervantes, Quijote, I, 3: «No se curó el arriero destas
razones, y fuera mejor que se curara, porque fuera curarse en salud».
v. 1246 corrijo el error de la acotación «Vanse los dos» en QC, S, Q con la lectura de CH, VT, GL.
408
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
olvida y mira que habemos
de volver a la prisión
* antes del día; ya falta
poco; aquí puedes quedarte.
COQUÍN
Yo quisiera aconsejarte
una industria, la más alta
que el ingenio humano esmalta:
en ella tu vida está.
¡Oh qué industria...
DON GUTIERRE
Dila ya.
[COQUÍN]*
...para salir sin lisión,
sano y bueno de prisión!
1250
1255
DON GUTIERRE ¿Cuál es?
COQUÍN
No volver allá.
¿No estás bueno? ¿No estás sano?
Con no volver, claro ha sido
que sano y bueno has salido.
1260
DON GUTIERRE ¡Vive Dios, necio, villano,
que te mate por mi mano!
* ¿Pues tú me has de aconsejar
tan vil acción, sin mirar
la confianza que aquí
hizo el alcaide de mí?
COQUÍN
Señor, yo llego a dudar
(que soy más desconfïado)
de la condición del rey,
y así el honor de esa ley
no se entiende en el crïado,
y hoy estoy determinado
a dejarte y no volver.
1265
1270
1275
v. 1248 extremos: ‘exageraciones, extravagancias’. Ver infra v. 1400.
v. 1254 industria: «Se toma también por ingenio y sutileza, maña u artificio»
(Aut). Comp. Calderón, No hay cosa como callar, OC, I, p. 1032: «No es posible que
yo a eso / me atreva sin una industria. / Luis.- ¿Cuál ha de ser? Juana.- Ya la pienso».
Cfr. infra vv. 2773, 2778.
v. 1258 QC, CH, S, Q omiten el locutor, cuya falta es enmendada por VT, GL.
TEXTO DE LA COMEDIA
DON GUTIERRE*
¿Dejarme tú?
¿Qué he de hacer?
COQUÍN
DON GUTIERRE*
COQUÍN
409
Y de ti ¿qué han de decir?
Y ¿heme de dejar morir
por sólo bien parecer?
Si el morir, señor, tuviera
* descarte o enmienda alguna,
cosa que de dos la una
un hombre hacerla pudiera,
yo probara la primera
por servirte; mas ¿no ves
* que rifa la vida es?
Entro en ella, vengo y tomo
cartas, y piérdola: ¿cómo
me desquitaré después?
Perdida se quedará,
si la pierdo por tu engaño,
* hasta hasta ciento y un año.
1280
1285
1290
v. 1282 descarte: «Las cartas que en el juego de naipes se desechan. Significa asimismo metafóricamente excusa, escape o salida» (Aut).
v. 1285 primera: «Juego de naipes, que se juega dando cuatro cartas a cada uno»
(Aut). Ver Étienvre, 1987, pp. 195-240. Comp. Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache, 1987, p. 190: «Estaba con otros jugando a la primera y, habiéndose el tercero
descartado, dijo el segundo...». Entiendo que Coquín usa lenguaje de naipes, como
en los versos que siguen: si pudiera jugar una partida con posibilidad de descartes y
perder unas cartas conservando otras para mejorar de juego, lo haría, pero en la
partida que se juega con el rey no va a haber posibilidades: han de jugar con sólo
unas cartas, y si son de perder, la cosa no tendrá remedio.
vv. 1286-90 rifa: «Vale también el juego o especie de contrato que se hace entrando muchos a la suerte de alguna alhaja, por la talla que se pone» (Aut); rifas: «Las
que se hacen en los juegos entrando muchos con un tanto a ganar la joya que se rifa»
(Cov.). Étienvre, 1987, p. 211 explica la asimilación de la quínola a la rifa, aunque
eran juegos diferentes. Ver Espinel, Vida del escudero Marcos de Obregón, vol. I, pp.
215-16: «¡Oh qué graciosa sortija! […] ¿Pues qué haremos della? -dijo un mercader-.
Echalla a una quínola -dijo el fullero- en llegando a la venta, y a quien Dios se la
diere, San Pedro se la bendiga. […] Dioles una baraja hecha a su modo, y, como el
licor de Ciudad Real se arrima tanto al corazón y humea para el cerebro, alegráronse
y con mucho gusto echaron la rifa a cuatro quínolas».
v. 1287 QC, CH, S, Q, GL parecen leer ri a, con «s» larga; enmiendo con VT.
v. 1293 Correas (p. 235) recoge la expresión: «Hasta ciento y un año. De lo que
para siempre fue perdido o hecho». Comp. Estebanillo González, vol. I, p. 98: «Y
410
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Sale MENCÍA sola, muy alborotada.
DOÑA MENCÍA
Señor, tu favor me da.
DON GUTIERRE ¡Válgame Dios! ¿Qué será?
1295
¿Qué puede haber sucedido?
DOÑA MENCÍA
Un hombre...
DON GUTIERRE
¡Presto!
DOÑA MENCÍA
escondido
* en mi aposento he topado,
encubierto y rebozado.
Favor, Gutierre, te pido.
1300
DON GUTIERRE ¿Qué dices? ¡Válgame el cielo!
Ya es forzoso que me asombre.
¿Embozado en casa un hombre?
DOÑA MENCÍA
Yo le vi.
DON GUTIERRE
Todo soy yelo.
Toma esa luz.
COQUÍN
DON GUTIERRE
DOÑA MENCÍA
¿Yo?
El recelo
1305
pierde, pues conmigo vas.
Villano, ¿cobarde estás?
* Saca tú la espada; yo
iré. La luz se cayó.
*Al tomar la luz, la mata disimuladamente,
y salen JACINTA, y ENRIQUE siguiéndola.
DON GUTIERRE Esto me faltaba más;
1310
* pero a escuras entraré.
diciendo esto se salió de casa, y yo me quedé con mis bofetadas hasta ciento y un
año»; id., vol. II, p. 37: «El uno, que era cabezudo como aragonés, dio en que no
había de pasar adelante y salióse con ello hasta ciento y un año».
v. 1309 acot. matar: «Significa también apagar, como matar la luz, el fuego»
(Aut). Comp. Lope de Vega, El perro del hortelano, vv. 54-55: «A la lámpara tiró / el
sombrero y la mató».
v. 1311 Verso que Cruickshank atribuye por error a Jacinta en la edición que
manejo.
TEXTO DE LA COMEDIA
JACINTA
COQUÍN*
411
Síguete, señor, por mí;
seguro vas por aquí,
* que toda la casa sé.
¿Dónde iré yo?
Coge a COQUÍN.
DON GUTIERRE
Ya topé
* el hombre.
1315
Señor, advierte...
COQUÍN
DON GUTIERRE ¡Vive Dios, que desta suerte,
hasta que sepa quién es,
le he de tener!, que después
le darán mis manos muerte.
COQUÍN
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE
1320
Mira, que yo...
[Ap.] ¡Qué rigor!
* Si es que con él ha topado,
¡ay de mí!
Luz han sacado.
*Sale JACINTA con luz.
¿Quién eres, hombre?
Señor,
COQUÍN
yo soy.
DON GUTIERRE
¡Qué engaño! ¡Qué error!
COQUÍN
Pues yo ¿no te lo decía?
1325
DON GUTIERRE Que me hablabas presumía,
pero no que eras el mismo
que tenía. [Ap.] ¡Oh ciego abismo
del alma y paciencia mía!
DOÑA MENCÍA
[Ap. a ella]
JACINTA
DOÑA MENCÍA
¿Salió ya, Jacinta?
Sí.
Como esto en tu ausencia pasa,
mira bien toda la casa;
que como saben que aquí
1330
412
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* no estás, se atreven ansí
ladrones.
DON GUTIERRE
A verla voy.
Suspiros al cielo doy,
que mis sentimientos lleven,
* si es que a mi casa se atreven
por ver que en ella no estoy.
1335
1340
Vase.
JACINTA
Grande atrevimiento fue
* determinarte, señora,
* a tan grande acción agora.
DOÑA MENCÍA
En ella mi vida hallé.
JACINTA
¿Por qué lo hiciste?
DOÑA MENCÍA
Porque
si yo no se lo dijera
y Gutierre lo sintiera,
* la presunción era clara,
pues no se desengañara
* de que yo cómplice era,
y no fue dificultad
en ocasión tan cruel,
haciendo del ladrón fiel,
engañar con la verdad.
1345
1350
*Sale don GUTIERRE, y debajo de la capa hay
una daga.
v. 1348 presunción: «La sospecha o conjetura que se hace de alguna cosa, fundada
en indicios o señales» (Aut). Ver infra v. 2623. Nótese el continuo empleo de léxico
jurídico.
v. 1353 hacer del ladrón fiel: ‘disimular alguien atribuyendo a buenas intenciones y
lealtad las cautelas que maquina en detrimento de otro’. Correas (p. 589): «Hacer del
ladrón fiel: cuando uno se muestra amigo de aquel a quien por otra parte hace traición y daño». Comp. Calderón, Mística y real Babilonia, OC, III, p. 1053: «Sí, yo soy,
que al verte hoy tan oprimido / haga del ladrón fiel de aquese sueño, […] a asistirte
en tus ansias he venido».
TEXTO DE LA COMEDIA
DON GUTIERRE ¿Qué ilusión, qué vanidad
*
*
*
*
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE
desta suerte te burló?
Toda la casa vi yo,
pero en ella no topé
sombra de que verdad fue
lo que a ti te pareció.
([Ap.] Mas es engaño, ay de mí!,
que esta daga que hallé, ¡cielos!,
con sospechas y recelos
previene mi muerte en sí;
mas no es esto para aquí.)
Mi bien, mi esposa, Mencía;
ya la noche en sombra fría
su manto va recogiendo,
y cobardemente huyendo
de la hermosa luz del día.
Mucho siento, claro está,
el dejarte en esta parte,
por dejarte y por dejarte
con este temor; mas ya
es hora.
Los brazos da
* a quien te adora.
413
1355
1360
1365
1370
1375
El favor
estimo.
*Al abrazalla, ve la daga.
DOÑA MENCÍA
¡Tente, señor!
¿Tú la daga para mí?
v. 1355 vanidad: «Se llama también la vana representación, ilusión o ficción de la
fantasía» (Aut). Autoridades cita este texto de Calderón, En esta vida todo es verdad,
jornada II: «Cielos, lo que veo y escucho / es verdad, o es vanidad / de mi fantasía».
v. 1361 Enmiendo con CH, S, Q, VT, GL el error de QC «y de mi». Ver variantes para el verso completo.
v. 1369 «viendo» es lectura de QC, CH, S, Q, GL que enmiendo con VT. Jones
sugirió que Calderón había escrito “vyendo”, que explicaría la confusión del cajista.
Cruickshank aporta un ejemplo muy interesante del manuscrito autógrafo de Polifemo y Circe, donde Calderón escribió “vyendo” por huyendo. Sin embargo,
«viendo» es otra forma de escribir «uiendo», que es lo mismo que decir huyendo.
414
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
En mi vida te ofendí.
Detén la mano al rigor,
detén...
DON GUTIERRE
1380
¿De qué estás turbada,
mi bien, mi esposa, Mencía?
DOÑA MENCÍA * Al verte ansí, presumía
que ya en mi sangre bañada,
* hoy moría desangrada.
1385
DON GUTIERRE Como a ver la casa entré,
así esta daga saqué.
DOÑA MENCÍA
Toda soy una ilusión.
DON GUTIERRE ¡Jesús, qué imaginación!
DOÑA MENCÍA
En mi vida te he ofendido.
1390
DON GUTIERRE [AP.]¡Qué necia disculpa ha sido!
Pero suele una aprehensión
tales miedos prevenir.
DOÑA MENCÍA
Mis tristezas, mis enojos,
* en tu ausencia estos antojos 1395
* suelen, mi dueño, fingir.
DON GUTIERRE Si yo pudiere venir,
vendré a la noche, y adiós.
DOÑA MENCÍA * Él vaya, mi bien, con vos.
([Ap.] ¡Oh qué asombros!
[¡Oh qué extremos!)
1400
DON GUTIERRE [Ap.] ¡Ay, honor!, mucho tenemos
que hablar a solas los dos.
*Vanse cada uno por su puerta. Salen el REY
y DON DIEGO con rodela y capa de color; y como
representa, se muda de negro.
vv. 1381-92 Como señala Cruickshank, Calderón introduce una “décima”
compuesta de 12 versos que riman abbaaccddeed, pero el sentido es bueno.
v. 1402 acot. y ss. Cruickshank advierte de que la palabra «rodelas» debe ser un
error de QC, S, Q (también contenido en CH, GL), porque sólo el rey tiene una
rodela (v. 1403). El traje de color era propio de la noche, ya que el diurno era de
TEXTO DE LA COMEDIA
REY
* Ten, don Diego, esa rodela.
DON DIEGO
* Tarde vienes a acostarte.
REY
Toda la noche rondé
* de aquesta ciudad las calles,
* que quiero saber ansí
* sujetos y novedades
de Sevilla, que es lugar
donde cada noche salen
cuentos nuevos, y deseo
desta manera informarme
de todo para saber
lo que convenga.
DON DIEGO*
Bien haces,
que el rey debe ser un Argos,
415
1405
1410
1415
color negro u oscuro. Como el rey viene de rondar la ciudad lleva traje de color,
que cambia por el negro. Cfr. infra vv. 2721-23 y 2772-78. Como recuerda Cruickshank, el Comendador de Ocaña llevaba una capa de color cuando salía por la
noche a galantear a Casilda. Es tradición de los buenos gobernantes rondar las calles
de sus ciudades. Comp. Lope de Vega, El castigo sin venganza, vv. 137-64: «que
algunos emperadores / se valieron deste engaño» (texto de Cruikshank); Suárez de
Figueroa, El pasajero, vol. I, pp. 259-60, que aunque no se trata de gobernantes,
describe un ambiente nocturno parecido al que describe el rey en estos y los vv.
siguientes: «Debéis acudir antes de anochecer al parador, para inquirir novedades y
ver lo que desembarca de carros y coches. No es posible escusar las rondas, porque,
fuera de ser las horas de la noche dispuestas para gozar las galas que se prohíben en
las de día, se ofrecen varias ocasiones de recreo y delectación. Conviene en estas
salidas ir sobremanera bien puesto; porque en los vivos aires se traban obstinadas
pendencias, de quien resultan nocturnos hurgonazos, que en un punto envían a
cenar con Christo al más orgulloso». Cfr. Deleito y Piñuela, 1966, «Trajes y aprestos
para las salidas nocturnas», pp. 230-33.
v. 1408 sujeto: «Vale asimismo la materia, asunto o tema de lo que se habla o escribe» (Aut). Mantengo la lectura de QC y rechazo la introducida por Vera Tassis y
admitida por Jones y Cruickshank «sucesos». Comp. Cervantes, Los trabajos de Persiles
y Sigismunda, p. 387: «Pues esperad no más de hasta la mañana, vereis cosas que os
den sujeto para hablar en ellas mil siglos, si tantos tuviesedes de vida». Cfr. infra v.
2872.
v. 1415 Argos: es el personaje mitológico de cien ojos. Hera le encargó la custodia de Ío, a la cual vigilaba de noche y de día, puesto que mientras dormía sólo
permanecían cerrados la mitad de sus ojos. En el Siglo de Oro funciona como símbolo del buen gobernante y del celoso. Comp. Tirso, El amor médico, vv. 1769-71: «a
416
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
en su reino, vigilante:
el emblema de aquel cetro
con dos ojos lo declare.
Mas ¿qué vio tu Majestad?
REY
Vi recatados galanes,
damas desveladas vi,
músicas, fiestas y bailes,
* muchos garitos, de quien
eran siempre voces grandes
la tablilla que decía:
“Aquí hay juego, caminante”.
1420
1425
los cien ojos con que Argos / alcanza todas las cosas, /que éste en vela siempre
estudia».
vv. 1417-18 emblema del cetro con dos ojos: los emblemas, empresas y enigmas gozaron de gran favor en el siglo XVII. En cuanto al emblema concreto al que se
refiere Calderón, Jones, p. 55 cita a Diego de Saavedra Fajardo, Idea de un principe
político cristiano, 1640; describe un emblema que muestra un cetro con varios ojos (3),
cuyo lema es el siguiente «His praevide et provide»: «significando que por medio de
sus consejeros ha de ver el Príncipe y prevenir las cosas de su gobierno»; Cruickshank, p. 144 cita el libro de emblemas de Aneau, Picta Poesis, 1552, donde se muestra un cetro con un ojo, el de Osiris, rey y Dios de Egipto, bajo el mote, «Princeps
justitiae advigilans». Covarrubias s.v. cetro: «Del cetro hay algunos símbolos. […] Un
cetro, sobre el cual está un ojo, significa la vigilancia que debe tener el rey y el que
gobierna». Como recuerda Cruickshank, Andrés de Valdecebro publicó en 1678 un
libro tituladod El cetro con ojos.
v. 1420 recatar: «Encubrir o ocultar alguna cosa que no se quiere se vea o sepa»
(Aut). Alusión irónica probablemente a los galanes embozados. Las que tenían que
ser recatadas (en el sentido de ‘castas’, son las damas. Desveladas puede tener dos
sentidos: ‘sin dormir, sin sueño’ y ‘sin velo’, o mejor, con el velo tapando a medias la
cara (las llamadas tapadas de medio ojo), afectación muy típica de las sevillanas, que
luego se extendería, y muy criticada por los moralistas.
v. 1423 garito: «El juego o la casa del juego» (Aut). Ver Étienvre, 1987, pp. 24189. Étienvre observa que es un término que parece reservado a los naipes (p. 266).
Comp. Lope de Vega, Las pérdidas del que juega: «Señoras almas, ¿qué hacemos? / Ya
que por jugar venimos / algunas que aquí afligimos, / vengan naipes y pintemos. /
Guzmán.- Buen garito» (Voc. Lope); de quien: ‘de los cuales’, con uso normal en el
Siglo de Oro de ‘quien’ en lugar de otro relativo (procedente del quem latino) para
persona y cosa, masculino y femenino, singular y plural.
v. 1424 voces grandes: ‘gritos’. Es decir que las tablillas que anunciaban los mesones y garitos atraían con tanta fuerza a la gente como si les gritaran. Comp. Lope de
Vega, La batalla del honor, p. 602: «El oro, el olor, la seda, / el cuidado y galas son /
como tabla de mesón, / que llama y fuera se queda».
TEXTO DE LA COMEDIA
Vi valientes infinitos,
y no hay cosa que me canse
tanto como ver valientes,
y que por oficio pase
ser uno valiente aquí.
Mas porque no se me alaben
que no doy examen yo
a oficio tan importante,
a una tropa de valientes
probé solo en una calle.
DON DIEGO
1430
1435
Mal hizo tu Majestad.
REY
Antes bien, pues con su sangre
* llevaron iluminada...
DON DIEGO
* ¿Qué?
REY
417
La carta del examen.
1440
Sale COQUÍN.
COQUÍN*
REY
COQUÍN
[Ap.] No quise entrar en la torre
con mi amo, por quedarme
a saber lo que se dice
de su prisión. Pero... ¡tate!
(que es un Pero muy honrado
del celebrado linaje
de los Tates de Castilla),
porque el rey está delante.
1445
Coquín.
Señor.
v. 1427 Era tópica la abundancia de valentones sevillanos. Ver Herrero García,
1966.
v. 1433 carta de examen: «El despacho que se da a alguno, aprobándole y habilitándole para poder usar el oficio que ha aprendido» (Aut). Comp. Cervantes, Quijote,
I, 45: «Señor barbero, o quien sois, sabed que yo también soy de vuestro oficio, y
tengo más ha de veinte años carta de examen».
v. 1439 Enmiendo «iluminadas», lectura de QC, CH, S, Q, GL con VT.
v. 1440 Verso largo en QC, CH, S, Q, GL que leen «el qué»; enmiendo con
VT.
v. 1444 tate: «voz que equivale a ¡cuidado!» (DRAE).
418
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿Cómo va?
REY
COQUÍN
Responderé a lo estudiante.
REY
¿Cómo?
COQUÍN
REY
COQUÍN
REY
1450
“De corpore bene,
* pero de pecunis male”.
Decid algo, pues sabéis,
Coquín, que como me agrade,
tenéis aquí cien escudos.
Fuera hacer tú aquesta tarde
el papel de una comedia
* que se llamaba El rey ángel.
Pero con todo eso traigo
hoy un cuento que contarte,
que remata en epigrama.
1455
1460
* Si es vuestra, será elegante.
Vaya el cuento.
COQUÍN
Yo vi ayer
de la cama levantarse
vv. 1450-52 Tópico del estudiante pobre o capigorrón, que aquí adopta el gracioso, con el empleo cómico de latinajos, rasgo lingüístico habitual de los graciosos.
Por lo demás es típico en el estudiante estar de corpore bene pero de dineros muy mal.
vv. 1453-55 García Gómez, 1981, p. 1031, señala cómo el rey no ha rebajado
sus condiciones desde el primer encuentro con Coquín y el contrato de sus dientes.
La risa basada en la percepción de las cosas agradables era otra posibilidad del humor,
además de la risa cómica apoyada en la «turpitudo» clásica.
vv. 1457-58 Según Valbuena Briones puede tratarse de la comedia Ángel, rey de
Sicilia y demonio en la mujer, atribuida por de la Barrera, 1860, a tres ingenios. Cruickshank precisa que se trata de las dos comedias de Juan de Mojica, El demonio en la
mujer y el rey ángel de Sicilia y El rey ángel de Sicilia, y príncipe demonio y diablo de Palermo, publicadas en la Parte cuarenta y tres de comedias de diferentes autores, Zaragoza,
1650.
vv. 1461-62 epigrama: «En su riguroso significado vale inscripción, pero en nuestro castellano comúnmente se toma por un género de composición poética breve»
(Aut); «vuestra» concierta con epigrama, que como muchos otros nombres de procedencia griega son femeninos, aunque fluctúan en la época, como se observa en el
texto (v. 1469); elegante: «compuesto, adornado, culto, sin afectación, selecto y esmerado» (Aut). Comp. Calderón, Bien vengas, mal, si vienes solo, OC, I, pp. 612-13:
«Retrato es, y dice así / el papel en que está envuelto: […] / El castellano epigrama
/ es docto, elegante y cuerdo, / y de conceptos y voces / florido, elegante y crespo».
TEXTO DE LA COMEDIA
* un capón con bigotera.
* ¿No te ríes de pensarle
curándose sobre sano
con tan vagamundo parche?
A esto un epigrama hice.
(No te pido, Pedro el grande,
casas ni viñas; que sólo
risa pido en este guante:
dad vuestra bendita risa
a un gracioso vergonzante.)
“Floro, casa muy desierta
la tuya debe de ser,
* porque eso nos da a entender
la cédula de la puerta:
donde no hay carta ¿hay cubierta?,
419
1465
1470
1475
vv. 1463-68 bigotera: «Cierta funda de camuza suave u de badanilla, que se usaba
en tiempo de los bigotes para meterlos en ella cuando estaban en casa, o en la cama,
para que no se descompusiesen y ajasen» (Aut); ‘el castrado duerme con la bigotera,
cuando no le es necesaria, por eso se cura sobre sano’. Abundantes ejemplos de esta
moda de la sociedad barroca pueden verse en Wilson, 1955, pp. 29-31. Ver Deleito
y Piñuela, 1966, p. 222.
vv. 1470-74 guante: se solía echar la propina o donativo en un guante; y guante,
además, «Se toma común y regularmente por la misma mano» (Aut); vergonzante: «El
que tiene vergüenza o lo que la ocasiona. Aplícase regularmente al pobre de obligaciones, que pide secretamente y con recato» (Aut). Para los pobres vergonzantes cfr.
Pérez de Herrera, 1975, pp. 67, 73, 173… Coquín mendiga la risa del rey a cambio
de su chiste.
v. 1471 casas y viñas: figuran en los proverbios entre las posesiones estimadas. Por
lo demás, forman parte de los bienes recibidos en herencia o de la dote de las mujeres, como muestran los textos. Correas (p. 109): «Casas cuantas quepas; viñas cuantas
bebas» o «casas cuantas mores; viñas cuantas podes». Comp. Lope de Vega, El galán
de la membrilla, p. 345: «que yo tenía una hija / hermosa, para quien eran / estos
campos, estos sotos, / casas, viñas y dehesas»; id., La mal casada, p. 296: «¿Cuándo has
visto casamiento, / donde mentiras no haya? / […] La mujer dice que tiene / diez
mil ducados por fama. / Aprécianse ciertas viñas, / unas huertas y dos casas».
v. 1478 poner cédulas: «Fijar papeles en los sitios públicos de los lugares, escrito en
ellos lo que se desea venga a noticia de todos, como que se vende o se arrienda tal
casa, o posesión, o que se ha perdido alguna alhaja» (Aut); «poner cédula a la puerta
de la casa, señal que se alquila» (Cov.). Por lo tanto, su casa está vacía, esto es, metafóricamente, no tiene testículos, y por lo mismo será lampiño, así que es absurdo
ponerse bigotera (ver vv. 1479-80).
420
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿cáscara sin fruta? No,
no pierdas tiempo, que yo,
* esperando los provechos,
he visto labrar barbechos,
* mas barbideshechos no”.
REY
COQUÍN
1480
* ¡Qué frialdad!
Pues adiós dientes.
1485
Sale el INFANTE.
DON ENRIQUE * Dadme vuestra mano.
Infante,
REY
¿cómo estáis?
DON ENRIQUE
REY
Tengo salud,
contento de que se halle
vuestra Majestad con ella;
y esto, señor, a una parte,
don Arias...
Don Arias es
* vuestra privanza: sacalde
de la prisión y haced vos,
Enrique, esas amistades,
* y agradézcanos la vida.
1490
1495
vv. 1480-84 Para todo pasaje remito al artículo de Arellano, 1992. El cuento
parte de la tradición literaria clásica del chiste erótico sobre capones. Al plano literal
del lenguaje sobre el campo semántico de las labores agrícolas se le suma el metafórico, alusivo a las actividades sexuales; el sentido recto de labrar barbechos para cosechar provechos es el de ‘trabajar los campos en barbecho con el arado para cosechar
frutos’; barbideshechos se explica como un juego de derivación a partir de barbihecho («recién afeitado y hecho de barba», Aut), con asociación de barbecho con
barbihecho por falsa etimología, apoyado en la paronomasia. A este plano literal se le
suma el uso dilógico sexual de las expresiones: barbechos pasa a desempeñar la función de sujeto de labrar y, otra vez por falsa etimología y paronomasia implícita
significa ‘hombres con la barba hecha, barbudos, viriles’; los barbechos labran ‘copulan’ con esperanza de frutos ‘hijos’; pero además, Coquín dice haber visto labrar
(‘metáfora para el acto sexual’) barbechos (‘sexos femeninos’); en definitiva los que
copulan y tienen capacidad de engendrar son los hombres viriles y no los barbideshechos o barbilampiños como los capones, que, o no copulan, o su acción no da
frutos. Según Arellano, desde la perspectiva del decoro, el chiste no es apropiado
para el regio auditorio, lo que provoca la frialdad con la que lo recibe el rey.
TEXTO DE LA COMEDIA
421
Vase el REY.
DON ENRIQUE
La tuya los cielos guarden,
y heredero de ti mismo,
apuestes eternidades
con el tiempo. Iréis, don Diego,
* a la torre y al alcalde
le diréis que traiga aquí
los dos presos.
1500
[Vase DON DIEGO.]
Cielos, dadme
paciencia en tales desdichas,
* y prudencia en tales males.
Coquín, ¿tú estabas aquí?
COQUÍN
1505
Y más me valiera en Flandes.
DON ENRIQUE * ¿Cómo?
COQUÍN
El rey es un prodigio
de todos los animales.
DON ENRIQUE
¿Por qué?
COQUÍN
La naturaleza
permite que el toro brame,
ruja el león, muja el buey,
el asno rebuzne, el ave
cante, el caballo relinche,
ladre el perro, el gato maye,
aulle el lobo, el lechón gruña,
* y sólo permitió dalle
risa al hombre, y Aristóteles
1510
1515
v. 1497 Enrique compara al rey con el ave fénix, que renace de sus propias cenizas viviendo eternamente, como ha quedado anotado.
vv. 1516-21 Adopto en el v. 1518 «risible», lectura únicamente de Hartzenbusch; el resto lee «pasible». Cruickshank anota que se refiere a De partibus animalium,
673a, 7-9, de Aristóteles: «El hecho de que sólo el hombre es cosquilloso se debe a la
finura de su piel y al hecho de que es la única criatura que ríe». Ver para el asunto de
la risibilitas García Gómez, 1981, especialmente pp. 1028-32. Comp. Cervantes, Los
trabajos de Persiles y Sigismunda, p. 178: «Una de las difiniciones del hombre es decir
que es animal risible, porque sólo el hombre se ríe, y no otro ningún animal».
422
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* risible animal le hace
* por difinición perfeta;
y el rey, contra el orden y arte,
no quiere reírse. Déme
el cielo, para sacarle
risa, todas las tenazas
del buen gusto y del donaire.
1520
*Vase, y sale Don Gutierre, y Don Arias y Don
Diego.
DON DIEGO
Ya, señor, están aquí
los presos.
DON GUTIERRE
Danos tus plantas.
DON ARIAS
Hoy al cielo nos levantas.
DON ENRIQUE
El rey mi señor de mí
(porque humilde le pedí
vuestras vidas este día)
estas amistades fía.
1525
1530
DON GUTIERRE El honrar es dado a vos.
([Ap.] ¿Qué es esto que miro? ¡Ay Dios!)
Coteja la daga [que se halló] con la espada
[del INFANTE].
DON ENRIQUE
Las manos os dad.
La mía
DON ARIAS
es ésta.
DON GUTIERRE
Y éstos mis brazos,
* cuyo nudo y lazo fuerte
no desatará la muerte
sin que los haga pedazos.
1535
vv. 1536-38 Alude al complicado nudo de Gordias que ataba el timón de su carro, de manera que nadie podía desatarlo. Alejandro lo cortó con su espada porque
conocía el oráculo, que prometía el imperio asiático a quien consiguiese la hazaña.
Comp. Cervantes, La entretenida, p. 114 (se refiere al matrimonio): «No fue de
Gordïano el lazo fuerte / tan duro de romper como este ñudo, / que sólo se desata
con la muerte».
TEXTO DE LA COMEDIA
DON ARIAS
DON ENRIQUE
Confirmen estos abrazos
firme amistad desde aquí.
Esto queda bien así.
Entrambos sois caballeros
en acudir los primeros
a su obligación, y así
está bien el ser amigo
* uno y otro, y quien pensare
que no queda bien, repare
en que ha de reñir conmigo.
423
1540
1545
DON GUTIERRE A cumplir, señor, me obligo
las amistades que juro:
obedeceros procuro,
y pienso que me honraréis
tanto, que de mí creeréis
lo que de mí estáis seguro.
Sois fuerte enemigo vos,
y cuando lealtad no fuera,
por temor no me atreviera
a romperlas, ¡vive Dios!
Vos y yo para otros dos
me estuviera a mí muy bien;
* mostrara entonces también
que sé cumplir lo que digo;
mas con vos por enemigo,
¿quién ha de atreverse?, ¿quién?
* Tanto enojaros temiera
el alma cuerda y prudente,
que a miraros solamente
tal vez aun no me atreviera;
y si en ocasión me viera
de probar vuestros aceros,
cuando yo sin conoceros
1550
1555
1560
1565
1570
vv. 1559-60 vos y yo para otros dos: comp. Lope de Vega, El favor agradecido, p.
251: «Vos y yo a dos enemigos. / Estacio.- Y el conde para otros dos»; id., Los Ramírez de Arellano, p. 701: «Llega al balcón y ¡por Dios!, / que puedes estar seguro; /
que soy lo mismo que un muro, / y tú y yo para otros dos».
v. 1565 QC, Q, leen «tantos», error que subsanan CH, S, VT, GL.
424
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
a tal extremo llegara,
que se muriera estimara
la luz del sol por no veros.
DON ENRIQUE * ([Ap.] De sus quejas y suspiros
1575
grandes sospechas prevengo.)
Venid conmigo, que tengo
muchas cosas que deciros,
don Arias.
Iré a serviros.
DON ARIAS
*[Vanse DON ENRIQUE, DON DIEGO y DON
ARIAS].
DON GUTIERRE Nada Enrique respondió; 1580
*
*
*
*
*
sin duda se convenció
de mi razón. ¡Ay de mí!
¿Podré ya quejarme? Sí;
pero consolarme no.
Ya estoy solo, ya bien puedo
hablar. ¡Ay Dios!, quién supiera
reducir sólo a un discurso,
medir con sola una idea
tantos géneros de agravios,
tantos linajes de penas
como cobardes me asaltan,
como atrevidos me cercan.
Agora, agora, valor,
salga repetido en quejas,
salga en lágrimas envuelto
el corazón a las puertas
1585
1590
1595
v. 1576 prevenir: «Significa asimismo conocer de antemano y con anticipación algún daño u perjuicio» (Aut). Creo que es éste el sentido. Enrique piensa que la
referencia a encontrarse con él de noche y sin conocerle puede ser una indirecta del
incidente de su casa. Cfr. infra v. 1718.
vv. 1596-97 Los ojos puertas o ventanas del alma por donde sale el llanto es una
imagen tópica. Comp. Calderón, La vida es sueño, vv. 413-21: «Este es mi hijo, y las
señas / dicen bien con las señales / del corazón, que por verle / llama al pecho, y en
él bate / las alas, y no pudiendo / romper los candados, hace / lo que aquél que está
encerrado / y oyendo ruido en la calle / se asoma por la ventana. / Y él así, como
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
*
del alma, que son los ojos,
y en ocasión como esta,
«bien podéis, ojos, llorar,
no lo dejéis de vergüenza».
Agora, valor, agora
es tiempo de que se vea
que sabéis medir iguales
el valor y la paciencia.
Pero cese el sentimiento,
y a fuerza de honor y a fuerza
de valor, aun no me dé
para quejarme licencia,
porque adula sus penas
el que pide a la voz justicia dellas.
Pero vengamos al caso;
quizá hallaremos respuesta.
¡Oh, ruego a Dios que la haya!
¡Oh, plegue a Dios que la tenga!
Anoche llegué a mi casa;
es verdad, pero las puertas
me abrieron luego y mi esposa
estaba segura y quieta.
En cuanto a que me avisaron
de que estaba un hombre en ella,
tengo disculpa en que fue
la que me avisó ella mesma.
En cuanto a que se mató
la luz, ¿qué testigo prueba
425
1600
1605
1610
1615
1620
no sabe / lo que pasa, y oye el ruido, / va a los ojos a asomarse, / que son ventanas
del pecho / por donde en lágrimas sale».
vv. 1598-600 Versos iniciales de un romance: «Bien podéis ojos, llorar, / no lo
dejéis de vergüenza, / que poco importa ser hombre / que no son los hombres
piedras» (Romancero general, núm. 1188). Comp. Calderón, No hay burlas con el amor,
vv. 1096-98: «Pues tan triste, Inés, me dejas, / bien podéis, ojos, llorar, / no lo dejéis
de vergüenza». (Uso parte de la nota de Arellano a No hay burlas…). Ver para otros
casos y su relación con la fuente Rogers, 1989.
vv. 1609-10 ‘Gutierre vence su momento de debilidad y sentimiento y se prohíbe llorar porque se recrea en el dolor el que en alto pide justicia para sus penas’.
v. 1622 «misma», lectura de QC, que enmiendan CH, S, Q, VT, GL por la rima.
426
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
aquí que no pudo ser
* un caso de contingencia?
* En cuanto a que hallé esta daga,
hay criados de quien pueda
ser. En cuanto, ¡ay dolor mío!,
que con la espada convenga
del Infante, puede ser
otra espada como ella,
que no es labor tan extraña
que no hay mil que la parezcan.
Y apurando más el caso,
confieso, ¡ay de mí!, que sea
del Infante, y más confieso
que estaba allí, aunque no fuera
posible dejar de verle;
mas siendolo, ¿no pudiera
no estar culpada Mencía?;
que el oro es llave maestra
* que las guardas de criadas
* por instantes nos falsea.
¡Oh, cuánto me estimo haber
hallado esta sutileza!
* Y así, acortemos discursos,
1625
1630
1635
1640
1645
v. 1626 «caso», lectura de CH, VT, GL, y «acaso», lectura de QC, S, Q, tienen
valor en el contexto, pero por la métrica es más apropiado «caso».
v. 1642 oro… llave maestra: para el motivo de la corrupción de los sirvientes por
el oro, comp. Lope de Vega, La Estrella de Sevilla, p. 159: «Natilde.- Por oro, / ¿qué
monte tendrá firmeza? / El oro ha sido en el mundo / el que los males engendra, /
porque si él faltara, es claro / no hubiera infamias ni afrentas».
vv. 1643-44 guardas: «En las cerraduras son aquellos hierros figurados que tienen
dentro de sí, que impiden pasar las llaves para correr el pestillo, y al contrario en las
llaves se llaman guardas aquellos huecos por donde pasan los hierros figurados de la
cerradura con que la llave mueve el pestillo» (Aut); por instantes: «Modo adverbial que
vale sin cesar, continuamente o sin intermisión» (Aut); falsear las guardas: «Falsificar las
guardas de una llave para abrir lo que está cerrado con ella» (DRAE); falsear las guardas o centinelas: «Es ganarlas y contrastarlas con el engaño u soborno para poder sorprender un ejército, castillo o plaza» (Aut). El uso de falsear las guardas es dilógico.
Comp. Calderón, El galán fantasma, OC, I, p. 663: «Pues dile, Candil, al duque /
que en cuanto a falsear y abrir / la puerta, que soy criada, / con que te digo que sí».
v. 1644 Enmiendo con Hartzenbusch, como Jones o Cruickshank, el plural «falsean» en todas las ediciones, ya que el sujeto del verbo es el oro.
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
*
*
pues todos juntos se cierran
en que Mencía es quien es
y soy quien soy; no hay quien pueda
borrar de tanto esplendor
la hermosura y la pureza.
Pero sí puede, mal digo;
que al sol una nube negra,
si no le mancha le turba,
si no le eclipsa le yela.
¿Qué injusta ley condena
que muera el inocente, que padezca?
A peligro estáis, honor,
no hay hora en vos que no sea
crítica; en vuestro sepulcro
vivís, puesto que os alienta
la mujer; en ella estáis
pisando siempre la güesa.
Y os he de curar, honor,
y pues al principio muestra
427
1650
1655
1660
1665
vv. 1657-58 Frecuente queja de los maridos del teatro áureo de la injusta ley del
honor. Comp. Calderón, El pintor de su deshonra, OC, II, p. 897: «¡Mal haya el primero amén, / que hizo ley tan rigurosa! / Poco del honor sabía / el legislador tirano, / que puso en ajena mano / la opinión, y no en la mía […] ¿Cómo bárbaro
consiente / el mundo este infame rito?».
vv. 1660-61 hora crítica; días críticos: «Llaman los médicos a aquellos en que se
puede hacer juicio de la enfermedad del paciente, que por otro nombre llaman
términos o días decretorios» (Aut). Comp. Lope de Vega, Viuda, casada y doncella:
«¿Hay día crítico aquí / para nuestra enfermedad? (Voc. Lope).
v. 1664 güesa, huesa: «Lo mismo que sepultura. Viene del latino fossa» (Aut).
vv. 1665-76 Comp. Tirso, El celoso prudente, p. 1275: «Dos modos hay de curar,
/ y milagrosos entrambos. / El preservativo es uno, / con que se previene el sano, /
y se cura antes que llegue / el mal que está recelando, / porque el sangrarse en salud
/ suele excusar muchos daños. / Ya no podéis usar deste: / tarde, honor, habéis
llegado; / enfermo por vuestra culpa / y por mi desdicha os hallo. / Pues venga el
segundo medio: / procurad, honor, curaros, / ya que en la cama caístes / de la
deshonra y agravio. / Apliquemos medicinas. / Lo primero, pues, que os mando, /
honor, es guardar la boca, / que no sana el desreglado. / La dïeta es el remedio /
más eficaz y ordinario: / guardad, honor, pues, dïeta / de silencio cuerdo y santo. /
Pero es rigurosa cura: / ¿qué médico tan extraño / no os ha, honor, de permitir / si
estáis enfermo, quejaros?».
428
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* este primero acidente
tan grave peligro, sea
la primera medicina
cerrar al daño las puertas,
atajar al mal los pasos,
y así os receta y ordena
* el médico de su honra
primeramente la dieta
del silencio, que es guardar
* la boca, tened paciencia;
luego dice que apliquéis
a vuestra mujer finezas,
agrados, gustos, amores,
lisonjas, que son las fuerzas
* defensibles, porque el mal
con el despego no crezca,
que sentimientos, disgustos,
celos, agravios, sospechas
* con la mujer, y más propia,
aún más que sanan enferman.
Esta noche iré a mi casa;
de secreto entraré en ella,
1670
1675
1680
1685
v. 1667 acidente: «Llaman los médicos la enfermedad o indisposición que sobreviene y acomete o repentinamente, o causada de nuevo por la mala disposición del
paciente» (Aut). Ver infra v. 2835 la alternancia en la época con accidente, menos
usual.
vv. 1674-75 guardar la boca: «Es observar dieta y abstenerse de comer cosas contrarias a la salud, especialmente los que están puestos en cura» (Aut); y también «Observar silencio callando lo que le puede ser dañoso y perjudicial. Covarrubias dice
estaba escrito sobre la puerta de una sala del tormento: Guarda la boca y excusarás
sangría, metáfora que alude a la dieta que guardaban los enfermos en la boca» (Aut);
«Guarda la boca y excusarás la sangría; estas palabras vi escritas en la cárcel de Corte,
sobre la puerta de la cámara del tormento, a propósito de los que entran en ella»
(Cov.).
vv. 1677-82 apliquéis: aplicar forma parte del léxico que emplean los médicos,
como señala Wardropper.
v. 1681 defensibles: del verbo anticuado defensar, lo mismo que defender. Comp.
Calderón, Amar y ser amado y divina Filotea, OC, III, p. 1778: «de quien / tierra todo
el material, / aun defensable no es / ni del céfiro a un embate / ni del ábrego a un
vaivén».
TEXTO DE LA COMEDIA
*
*
*
*
*
por ver qué malicia tiene
el mal, y hasta apurar ésta,
disimularé si puedo,
esta desdicha, esta pena,
este rigor, este agravio,
este dolor, esta ofensa,
este asombro, este delirio,
este cuidado, esta afrenta,
estos celos... ¿Celos dije?
¡Qué mal hice! Vuelva, vuelva
al pecho la voz; mas no,
que si es ponzoña que engendra
mi pecho, si no me dio
la muerte, ¡ay de mí!, al verterla,
al volverla a mí podrá,
que de la víbora cuentan
que la mata su ponzoña
si fuera de sí la encuentra.
¿Celos dije? Celos dije;
pues basta, que cuando llega
un marido a saber que hay
celos, faltará la ciencia, 1710
y es la cura postrera
que el médico de honor hacer intenta.
429
1690
1695
1700
1705
v. 1689 malicia: «Cualidad por la que una cosa se hace perjudicial y maligna».
Tiene sentido médico, como infra v. 2094.
v. 1690 «ésta» se refiere a malicia.
v. 1697 QC, Q leen «astos» en vez de «estos», que enmiendo con CH, S, VT,
GL. Es mera errata.
v. 1698 y ss. para el motivo de la víbora a la que mata su propia ponzoña, comp.
Calderón, Las espigas de Ruth, OC, III, p. 1099: «Lucero.- ¿Quién creerá que contra
mí / tanto mi industria se vuelva, / que víbora de mí mismo / me mate, bien como
a ella / mata su mismo veneno, si fuera de sí le encuentra»; id., El cordero de Isaías, vv.
974-78: «¡Oh, nunca fingido hubiera / la incauta voz que fingí, / pues víbora, con
mi misma / ponzoña, yo misma a mí / me he dado la muerte!».
vv. 1710-11 faltará la ciencia: Vitse, 2002, p. 176 interpreta así estos versos:
‘cuando un marido se da cuenta de que son reales los motivos que generan unos
celos justificados, entonces le hace falta acudir a la ciencia del honor o sea a la «cura
postrera»’; faltar: «se dice también de la cosa que se necesita y se carece de ella» (Aut).
v. 1711 cura postrera: la última cura para el mal, es decir, la muerte. Cfr. infra v.
2478.
430
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Vase, y sale DON ARIAS y LEONOR.
DON ARIAS
*
*
*
*
DOÑA LEONOR
No penséis, bella Leonor,
que el no haberos visto fue
porque negar intenté
las deudas que a vuestro honor
tengo; y acreedor a quien
tanta deuda se previene,
el deudor buscando viene,
no a pagar, porque no es bien
que necio y loco presuma
que pueda jamás llegar
a satisfacer y dar
cantidad que fue tan suma;
pero en fin, ya que no pago,
que soy el deudor confieso;
no os vuelvo el rostro, y con eso
la obligación satisfago.
Señor don Arias, yo he sido
* la que obligada de vos,
en las cuentas de los dos,
más interés ha tenido.
Confieso que me quitasteis
un esposo a quien quería;
mas quizá la suerte mía
por ventura mejorasteis,
pues es mejor que sin vida,
sin opinión, sin honor
viva, que no sin amor
de un marido aborrecida.
Yo tuve la culpa, yo
1715
1720
1725
1730
1735
1740
v. 1716 Enmiendo con VT, GL el error de QC, CH, S, Q «dudas».
vv. 1717-32 El honor está aquí expresado con una metáfora de lenguaje mercantil o en términos económicos: deuda, acreedor, pago, cantidad suma, cuentas, interés. Interés tiene el sentido de ‘ganancia, lucro’, como en el v. 846. Cfr. infra v.
2808. Comp. Tirso, Todo es dar en una cosa, vv. 1543-47 (Pizarro se refiere a la relación con su padre): «Agravios y obligaciones / dicen que os debo, y ya veis / cuán
mal conformarse pueden / deudas de ofensas y amor. / Quisieraos yo mi acreedor…».
v. 1718 enmiendo con VT la lectura de QC, CH, S, Q, GL «duda».
TEXTO DE LA COMEDIA
431
la pena siento; y así,
sólo me quejo de mí
y de mi estrella.
DON ARIAS
DOÑA LEONOR
Eso no;
quitarme, Leonor hermosa,
la culpa, es querer negar
a mis deseos lugar,
pues si mi pena amorosa
os significo, ella diga
en cifra sucinta y breve
que es vuestro amor quien me mueve,
mi deseo quien me obliga
a deciros que, pues fui
causa de penas tan tristes,
* si esposo por mí perdisteis,
tengáis esposo por mí.
Señor don Arias, estimo,
como es razón, la elección,
y aunque con tanta razón
* dentro del alma la imprimo,
licencia me habéis de dar
de responderos también
que no puede estarme bien.
No, señor, porque a ganar
* no llegaba yo infinito,
sino porque si vos fuisteis
quien a Gutierre le disteis
de un mal formado delito
* la ocasión, y agora viera
1745
1750
1755
1760
1765
v. 1744 estrella: era pensamiento de la época el decisivo influjo de los astros en el
destino de las personas, especialmente en cuestiones de amor, llegando a calificar a las
estrellas de «terceras». Comp. Calderón, Los cabellos de Absalón, OC, II, p. 834: «Tamar.- Pues quéjate, Amón, de ti. Amón.- No haré, sino de mi estrella, / cuyo influjo
es tan severo / que a morir, Tamar, me obliga…». Sin embargo, su inclinación no
exime de la responsabilidad sobre nuestros actos. Comp. Mateo Alemán, Guzmán de
Alfarache, 1987, p. 464: «No podré decir que mi corta estrella lo causó, sino que mi
larga desvergüenza lo perdió. Las estrellas no fuerzan, aunque inclinan».
v. 1760 Adopto la lectura de VT, la única más apropiada por la rima que la de
QC, CH, S, Q, GL «imprima».
432
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
que me casaba con vos,
fácilmente entre los dos
de aquella sospecha hiciera
evidencia, y disculpado,
* con demostración tan clara,
con todo el mundo quedara
de haberme a mí despreciado;
y yo estimo de manera
el quejarme con razón,
que no he de darle ocasión
a la disculpa primera,
porque si en un lance tal
* le culpan cuantos le ven,
no han de pensar que hizo bien
quien yo pienso que hizo mal.
DON ARIAS
*
*
*
*
DOÑA LEONOR
Frívola respuesta ha sido
la vuestra, bella Leonor,
pues cuando de antiguo amor
os hubiera convencido
la experiencia, ella también
disculpa en la enmienda os da.
¡Cuánto peor os estará
que tenga por cierto quien
imaginó vuestro agravio
y no le constó después
la satisfación!
No es
amante prudente y sabio,
don Arias, quien aconseja
* lo que en mi daño se ve,
pues si agravio entonces fue,
* no por eso agora deja
de ser agravio también,
y peor cuanto haber sido
de imaginado a creído,
1770
1775
1780
1785
1790
1795
1800
v. 1798 Sigo a VT, como Cruickshank y no la lectura «sabe» de QC, CH, S, Q,
GL que acepta Jones sin tener en cuenta la métrica.
TEXTO DE LA COMEDIA
433
* y a vos no os estará bien
tampoco.
DON ARIAS
DOÑA LEONOR
Como yo sé
la inocencia de ese pecho
en la ocasión, satisfecho
siempre de vos estaré.
En mi vida he conocido
galán necio, escrupuloso,
y con extremo celoso,
que en llegando a ser marido
no le castiguen los cielos.
Gutierre pudiera bien
decirlo, Leonor; pues quien
levantó tantos desvelos
de un hombre en la ajena casa,
extremos pudiera hacer
mayores, pues llega a ver
* lo que en la propia le pasa.
Señor don Arias, no quiero
escuchar lo que decís,
que os engañáis o mentís.
Don Gutierre es caballero
que en todas las ocasiones,
* con obrar y con decir,
sabrá, vive Dios, cumplir
muy bien sus obligaciones;
y es hombre cuya cuchilla,
o cuyo consejo sabio,
sabrá no sufrir su agravio
ni a un Infante de Castilla.
* Si pensáis vos que con eso
mis enojos aduláis,
muy mal, don Arias, pensáis,
y si la verdad confieso,
1805
1810
1815
1820
1825
1830
1835
v. 1826 Enmiendo, por la estructura paralela y la métrica, con S, SB, GL, VO y
Hartzenbusch; QC, Q leen «obra»; CH, VT leen «obras».
v. 1833 Enmiendo con VT la lectura de QC, CH, S, Q, GL «esto», por razones
de rima.
434
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
*
*
*
*
*
*
mucho perdisteis conmigo,
pues si fuerais noble vos,
no hablárades, vive Dios,
así de vuestro enemigo.
Y yo, aunque ofendida estoy,
y aunque la muerte le diera
con mis manos si pudiera,
no le murmurara hoy
en el honor, y, leal,
sabed, don Arias, que quien
una vez le quiso bien
no se vengará en su mal.
1840
1845
Vase.
DON ARIAS
No supe qué responder.
Muy grande ha sido mi error,
pues en escuelas de honor
arguyendo una mujer
me convence. Iré al Infante,
y humilde le rogaré
que destos cuidados dé
parte ya de aquí adelante
* a otro; y porque no lo yerre,
ya que el día va a morir,
me ha de matar o no he de ir
en casa de don Gutierre.
1850
1855
1860
v. 1844 Enmiendo con CH, VT, GL la lectura errónea de QC, S, Q «murmura».
v. 1845 Mantengo como Jones la lectura de QC. Cruickshank adopta la de VT
«en el honor desleal». Leonor reprocha a don Arias que hable mal de Gutierre en
cuestiones que atañen al honor; avisa, pues, que no piensa murmurarle en el honor
‘no murmuraré de cosas que afectan a su honor’ (es un régimen usual en verbos de
lengua y pensamiento en la época).
v. 1847 Enmiendo con S y VT la lectura errónea de QC, CH, Q, GL «quito».
vv. 1857-60 Como la noche se acerca, momento de la visita de Enrique a Mencía, don Arias expresa su determinación de no inmiscuirse más en ese asunto, y no
cometer más errores como el que acaba de serle reconvenido por Leonor.
TEXTO DE LA COMEDIA
435
*Vase. Sale DON GUTIERRE como saltando
unas tapias.
DON GUTIERRE * En el mudo silencio
*
*
*
*
*
*
de la noche, que adoro y reverencio,
por sombra aborrecida,
como sepulcro de la humana vida,
de secreto he venido
hasta mi casa, sin haber querido
avisar a Mencía
de que ya libertad del rey tenía
para que descuidada
estuviese, ¡ay de mí!, desta jornada.
Médico de mi honra
me llamo, pues procuro mi deshonra
curar; y así, he venido
a visitar mi enfermo a hora que ha sido
de ayer la misma, ¡cielos!,
a ver si el acidente de mis celos
a su tiempo repite.
El dolor mis intentos facilite.
Las tapias de la huerta
salté, porque no quise por la puerta
entrar. ¡Ay Dios, qué introducido engaño
es en el mundo no querer su daño
examinar un hombre,
1865
1870
1875
1880
v. 1860 act. Enmiendo con VT la acotación «como que asalta unas tapias» de
QC, CH, S, Q, GL. Cruickshank lee «como quien salta». Ver vv. 1879-80.
vv. 1861-64 noche como sepulcro de la vida: el sueño es hijo de la noche y hermano
de la muerte. Durante la noche dormimos, que es como morir. Cfr. Pérez de Moya,
Filosofía secreta, cap. X, Del sueño, p. 645: «Que sea hermano de la muerte es para
advertir a los hombres, que no sólo dio Dios el Sueño para que recuperemos fuerzas,
y los trabajos se despidan, mas para que por el Sueño nos acordemos de la muerte,
pues todo lo que tiene necesidad de dormir, en algún tiempo ha de morir, o porque
el que duerme parece al muerto».
v. 1870 jornada: «Se toma también por todo el camino o viaje que se hace o se
debe hacer» (Aut).
vv. 1881-84 introducir: «Vale también empezar el uso de alguna moda, estilo o
costumbre, u dar motivo y persuadir con la voz o con el ejemplo el uso o ejercicio
de alguna cosa» (Aut); asombrar: «Vale también atemorizar, espantar, infundir terror y
miedo» (Aut).
436
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
sin que el recelo ni el temor le asombre!
Dice mal quien lo dice,
* que no es posible, no, que un infelice
no llore sus desvelos:
mintió quien dijo que calló con celos,
o confiéseme aquí que no los siente.
Mas ¡sentir y callar!: otra vez miente.
Este es el sitio donde
suele de noche estar; aun no responde
el eco entre estos ramos.
Vamos pasito, honor, que ya llegamos;
* que en estas ocasiones
tienen los celos pasos de ladrones.
do
1885
1890
1895
*Descubre una cortina donde está durmien[DOÑA MENCÍA].
* ¡Ay, hermosa Mencía,
* que mal tratas mi amor y la fe mía!
Volverme otra vez quiero.
vv. 1888-90 Comp. Calderón, Mañanas de abril y mayo, vv. 1953-57: «que temo
que me declaren / mis congojas, mis desdichas, / mis recelos, mis pesares, / porque
no es posible, no, / que un celoso sufra y calle».
v. 1894 pasito: «Usado como adverbio vale quedito, con gran tiento» (Aut).
Comp. Tirso, El amor médico, vv. 3372-75: «Jerónima.- Pasito, pasito. Estefanía.- ¿Qué
es pasito? A voces ¡don Gaspar, / gente, pajes! Jerónima.- Paso, digo, / que soy doña
Marta yo».
v. 1896 pasos de ladrones: para las numerosas alusiones a la necesidad de guardar
silencio, de hablar a solas, la importancia de la noche, etc. que culminan en este
verso, cfr. el clásico estudio de Rogers, 1965; también los recientes de DéodatKessedjian, 1998 y 1999 y McGrady, 1995. McGrady cree que la fuente concreta de
esta imagen está en el poema de la Arcadia de Lope de Vega titulado «Leriano a los
celos», continua metáfora que describr los celos como un animal: «Tiene los pasos de
espía […] tiene los pies de ladrón». Comp. Calderón, El escondido y la tapada, vv.
2080-82 (aplicado a las desdichas): «¿Agora estáis torpes, / pies? Mirad que las desdichas / tienen pasos de ladrones».
v. 1896 acot. habitual apariencia dramática, que se repite al final con el descubrimiento del cadáver de Mencía.
vv. 1897 Corrijo con VT el error de QC, CH, S, Q, GL «Oy hermosa Mencia»,
al igual que Jones y Cruickshank.
TEXTO DE LA COMEDIA
437
* Bueno he hallado mi honor, hacer no quiero1900
* por agora otra cura,
* pues la salud en él está segura.
Pero ¿ni una criada
* la acompaña? ¿Si acaso retirada
aguarda...? ¡Oh pensamiento 1905
injusto! ¡Oh vil temor! ¡Oh infame aliento!
Ya con esta sospecha
no he de volverme; y pues que no aprovecha
tan grave desengaño,
apuremos de todo en todo el daño.
1910
* Mato la luz y llego
sin luz y sin razón, dos veces ciego;
pues bien encubrir puedo
el metal de la voz, hablando quedo.
¡Mencía!
*Despiértala.
¡Ay Dios! ¿Qué es esto?
DOÑA MENCÍA
No des voces.
DON GUTIERRE
1915
DOÑA MENCÍA* ¿Quién es?
DON GUTIERRE
Yo soy, mi bien. ¿No me conoces?
DOÑA MENCÍA
Sí, señor; que no fuera
otro tan atrevido...
DON GUTIERRE *
[Ap.] Ella me ha conocido.
vv. 1900-02 En el diagnóstico, continúan los términos médicos: bueno ‘sano’, cura, salud.
v. 1910 apurar: «Metafóricamente es averiguar y llegar a saber de raíz y con fundamento alguna cosa, como apurar una noticia, un cuento, una mentira» (Aut); de
todo en todo: «Entera y absolutamente» (DRAE).
v. 1912 Es obvio aquí el valor simbólico de la luz, vida, y su falta, muerte, que
junto con el silencio es uno de los símbolos más estudiados de la comedia. Comp.
Calderón, Mañanas de abril y mayo, vv. 133-38: “Entreabrieron el postigo / y a la
poca luz que dieron / las estrellas en la calle, / entrar solo un hombre veo / que, sin
luz y sin razón, / andaba dos veces ciego» (texto de Cruickshank); id. El veneno y la
triaca, OC, III, p. 183: «a estos jardines llego, / sin luz y con amor dos veces ciego».
v. 1914 metal: «Metafóricamente se toma por el sonido u tono de la voz» (Aut).
438
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
DOÑA MENCÍA * que así hasta aquí viniera.
1920
¿Quién hasta aquí llegara
que no fuérades vos, que no dejara
en mis manos la vida,
con valor y con honra defendida?
DON GUTIERRE *
[Ap.] ¡Qué dulce desengaño!
1925
*¡Bien haya, amor, el que apuró su daño!
Mencía, no te espantes de haber visto
tal extremo.
DOÑA MENCÍA
¡Qué mal, temor, resisto
el sentimiento!
DON GUTIERRE
Mucha razón tiene
tu valor.
¿Qué disculpa me previene...
DOÑA MENCÍA
1930
DON GUTIERRE Ninguna.
de venir así tu Alteza?
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE *
¡Tu Alteza! no es conmigo, [Ap.]¡ay Dios!
[¿Qué escucho?
Con nuevas dudas lucho.
¡Qué pesar! ¡Qué desdicha! ¡Qué tristeza!
DOÑA MENCÍA
¿Segunda vez pretende ver mi muerte?
* ¿Piensa que cada día...
DON GUTIERRE
[Ap.] ¡Oh trance fuerte!
DOÑA MENCÍA
puede esconderse...
DON GUTIERRE
1935
[Ap.] ¡Cielos!
DOÑA MENCÍA * y matando la luz...
DON GUTIERRE
[Ap.] ¡Matadme, celos!
DOÑA MENCÍA
salir a riesgo mío
* delante de Gutierre?
DON GUTIERRE
[Ap.] Desconfío 1940
* de mí, pues que dilato
v. 1938 Enmiendo el error de QC, CH, S, Q «cielos», que repite el verso anterior, con la lectura de VT, GL.
TEXTO DE LA COMEDIA
morir, y con mi aliento no la mato.
El venir no ha extrañado
el Infante, ni dél se ha recatado,
sino sólo ha sentido
que en ocasión se ponga, ¡estoy perdido!,
de que otra vez se esconda.
* ¡Mi venganza a mi agravio corresponda!
439
1945
DOÑA MENCÍA
Señor, vuélvase luego.
DON GUTIERRE*
[Ap.]¡Ay, Dios! Todo soy rabia, y todo fuego. 1950
DOÑA MENCÍA
Tu Alteza así otra vez no llegue a verse.
DON GUTIERRE*
[Ap.] ¿Que por eso no más ha de volverse?
DOÑA MENCÍA
Mirad que es hora que Gutierre venga.
DON GUTIERRE *
[Ap.](¿Habrá en el mundo quien paciencia
[tenga?
* Sí, si prudente alcanza
* oportuna ocasión a su venganza).
No vendrá; yo le dejo
entretenido; y guardame un amigo
las espaldas el tiempo que conmigo
estáis: él no vendrá, yo estoy seguro.
1955
1960
Sale JACINTA.
JACINTA*
[Ap.] Temerosa procuro
* ver quién hablaba aquí.
DOÑA MENCÍA
Gente he sentido.
DON GUTIERRE ¿Qué haré?
v. 1956 Enmiendo el error de QC, CH, S, Q «tu» con la lectura de VT.
v. 1957 Así en todas las ediciones, con los vv. 1957 y 1962 sueltos, salvo en la de
Cruickshank que lee «No vendrá; yo le dejo entretenido». Cruickshank propone una
combinación de rimas AbBCcA muy rara en las silvas de Calderón, sin embargo
presente en forma muy parecida en El mayor encanto amor (comedia estrenada en
1635, e impresa, como El médico de su honra, en la Segunda Parte): AbBaCcA (OC, I,
1530b).
v. 1962 Enmiendo con VT el verso corto de QC, CH, Q, S, GL que leen «habla».
440
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
DOÑA MENCÍA
¿Qué? Retirarte,
no a mi aposento, sino a otra parte.
*Vase DON GUTIERRE detrás del paño.
* ¡Hola!
JACINTA
DOÑA MENCÍA
¿Señora?
El aire que corría
* entre estos ramos mientras yo dormía,
la luz ha muerto; luego
traed luces.
1965
Vase JACINTA.
DON GUTIERRE
[Ap.] Encendidas en mi fuego.
Si aquí estoy escondido,
* han de verme, y de todas conocido,
podrá saber Mencía
que he llegado a entender la pena mía;
* y porque no lo entienda
y dos veces me ofenda,
una con tal intento
* y otra pensando que lo sé y consiento,
dilatando su muerte,
he de hacer la deshecha desta suerte.
1970
1975
*Dice dentro.
¡Hola! ¿Cómo está aquí desta manera?
DOÑA MENCÍA
Este es Gutierre: otra desdicha espera
mi espíritu cobarde.
1980
DON GUTIERRE ¿No han encendido luces, y es tan tarde?
v.1964 acot. al paño: detrás de la cortina que cubre el vestuario, desde la cual
puede presenciar lo que ocurre en escena sin ser visto.
v. 1968 Encendidas (las luces) en el fuego de su pasión.
v. 1976 Enmiendo con VT el error de QC, CH, S, Q, GL: «que lo soy, consiento». Teme Gutierre que Mecía piense que es un cornudo consentido.
v. 1978 deshecha: «Disimulo, fingimiento y arte con que se finge y disfraza alguna
cosa» (Aut). Correas (p. 589) recoge la expresión hacer la deshecha: «Cuando por notar
algo, se intenta hacer cosa diferente». Comp. Calderón, El cordero de Isaías, vv. 137980: «Aquí conviene / fingir alguna deshecha».
TEXTO DE LA COMEDIA
441
*Sale JACINTA con luz, y DON GUTIERRE por
otra puerta de donde se escondió.
JACINTA
* Ya la luz está aquí.
¡Bella Mencía!
DON GUTIERRE
DOÑA MENCÍA * ¡Oh mi esposo! ¡Oh mi bien! ¡Oh gloria mía!
DON GUTIERRE*
[Ap.] ¡Qué fingidos extremos!
Mas, alma y corazón, disimulemos.
1985
DOÑA MENCÍA * Señor, ¿por dónde entrasteis?
Desa huerta,
con la llave que tengo, abrí la puerta.
Mi esposa, mi señora,
¿en qué te entretenías?
DON GUTIERRE
Vine agora
* a este jardín, y entre estas fuentes puras
* dejóme el aire a escuras.
DOÑA MENCÍA *
1990
DON GUTIERRE No me espanto, bien mío,
que el aire que mató la luz, tan frío
corre, que es un aliento
respirado del céfiro violento,
1995
vv. 1993-2010 Cull, 1992, pp. 117-18, propone una referencia a un emblema
concreto tras las enigmáticas palabras de Gutierre. Se trata del emblema de Sebastián
Covarrubias Horozco, cuyo lema es «Utraque ex ore» (Centuria II, Emblema 81).
Dos vientos contrarios soplan sobre un fuego: el uno lo aviva con su soplo y el otro
lo apaga con su saliva. Cull interpreta que Gutierre extinguirá la llama de la vida de
Mencía para que la de su honor pueda sobrevivir, ya que la lengua del viento (reputación, opinión) sopla apagando una llama y encendiendo la pavesa.
v. 1996 céfiro: «Entre los poetas se toma por cualquier viento que sopla blanda y
apaciblemente» (Aut). Díez Borque anota la incongruencia entre la suavidad del
viento y el texto, pero el contexto puede explicarlo. Comp. Alonso de Ercilla, La
Araucana, vol. I, p. 430 (Eolo, doliéndose del pueblo castellano, quiere recoger el
Bóreas, pero al hacerlo se le escapa el Céfiro): «y abriendo la caverna, no advirtiendo
/ al Céfiro que estaba más cercano, / rotas ya las cadenas a la puerta, / salió bramando al mar, viendola abierta. / Y con violento soplo, arrebatando / cuantas nubes
halló por el camino, / se arroja al levantado mar cerrando / más la noche con negro
torbellino»; y p. 431: «Las gúmenas y jarcias rechinaban / del turbulento Céfiro
estiradas». Calderón, El sitio de Breda, OC, II, p. 120: «Del céfiro la atrevida / furia
marchita el candor / del más vivo resplandor». Estos textos corroboran el carácter
violento del Céfiro al que se refiere Gutierre, aunque contraste con el rasgo habitualmente destacado en la pintura del viento: su suavidad.
442
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
y que no sólo advierte
muerte a las luces, a las vidas muerte,
* y pudieras dormida
* a sus soplos también perder la vida.
DOÑA MENCÍA
2000
Entenderte pretendo,
y aunque más lo procuro no te entiendo.
DON GUTIERRE ¿No has visto ardiente llama
perder la luz al aire que la hiere,
y que a este tiempo de otra luz inflama
la pavesa? Una vive y otra muere
a sólo un soplo. Así, desta manera
la lengua de los vientos lisonjera
matarte la luz pudo
y darme luz a mí.
DOÑA MENCÍA
El sentido dudo.
Parece que celoso
* hablas en dos sentidos.
DON GUTIERRE
([Ap.] Riguroso
* es el dolor de agravios;
mas con celos ningunos fueron sabios).
¿Celoso? ¿Sabes tú lo que son celos?
Que yo no sé qué son, ¡viven los cielos!;
porque si lo supiera,
y celos...
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE
2005
2010
2015
¡Ay de mí!
...llegar pudiera
a tener... ¿qué son celos?
vv. 2019-31 El mero hecho de pronunciar la palabra celoso implicaba en el
hombre el deshonor. Valbuena trae a la memoria el refrán: «Hombre celoso de suyo
es cornudo»; «Celoso, de suyo se es cornudo»; «El hombre sospechoso de suyo se es
cornudo; o «de suyo es ciervo anchoso» «Hombre celoso, el cuerno al ojo. Con celos
suelen dar ocasión a las mujeres» Correas (p. 244). Comp. Calderón, A secreto agravio,
secreta venganza, OC, II, p. 442: «Y si llegara a creer... / ¿Qué es a creer? Si llegara /
a imaginar, a pensar / que alguien pudo poner mancha / en mi honor… -¿qué es en
mi honor?- / en mi opinión y en mi fama, / y en la voz tan solamente / de una
crïada, una esclava, / no tuviera, ¡vive Dios!, / vida que no le quitara, / sangre que
no le vertiera, / almas que no le sacara, / y estas rompiera después / a ser visibles las
almas».
TEXTO DE LA COMEDIA
* átomos, ilusiones, y desvelos;...
no más que de una esclava, una criada,
por sombra imaginada,
con hechos inhumanos,
a pedazos sacara con mis manos
el corazón y luego
envuelto en sangre, desatado en fuego,
el corazón comiera
a bocados, la sangre me bebiera,
el alma le sacara,
y el alma, ¡vive Dios!, despedazara,
si capaz de dolor el alma fuera.
¿Pero cómo hablo yo desta manera?
DOÑA MENCÍA
443
2020
2025
2030
Temor al alma ofreces.
DON GUTIERRE ¡Jesús, Jesús mil veces!
¡Mi bien, mi esposa, cielo, gloria mía!
¡Ah mi dueño! ¡Ah Mencía!
Perdona, por tus ojos,
esta descompostura, estos enojos,
que tanto un fingimiento
fuera de mí llevó mi pensamiento,
y vete, por tu vida, que prometo
que te miro con miedo y con respeto,
corrido deste exceso.
¡Jesús! No estuve en mí, no tuve seso.
DOÑA MENCÍA
DON GUTIERRE*
[Ap.] Miedo, espanto, temor, y horror
[tan fuerte,
parasismos han sido de mi muerte.
2035
2040
2045
[Ap.] Pues médico me llamo de mi honra,
yo cubriré con tierra mi deshonra.
*[Vanse.]
v. 2026 desatar: «Vale asimismo deshacer» (Aut). Cfr. infra v. 2817.
v. 2043 correrse: «Avergonzarse, tener empacho de alguna cosa que se ha dicho o
hecho» (Aut).
v. 2046 parasismo: «Accidente peligroso o cuasi mortal, en que el paciente pierde
el sentido y la acción por largo tiempo» (Aut). Prosigue el léxico de la medicina.
v. 2048 Clara alusión a la muerte, al entierro. Cfr. infra v. 2098.
444
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
TERCERA JORNADA
*Sale todo el acompañamiento, y DON
GUTIERRE y el REY.
DON GUTIERRE*
REY
Pedro, a quien el indio polo
coronar de luz espera,
hablarte a solas quisiera.
2050
Idos todos.
Ya estoy solo.
*Vase el acompañamiento.
DON GUTIERRE Pues a ti, español Apolo,
a ti, castellano Atlante,
en cuyos hombros, constante,
se ve durar y vivir
todo un orbe de zafir,
todo un globo de diamante,
a ti, pues, rindo en despojos
la vida mal defendida
* de tantas penas, si es vida
vida con tantos enojos.
No te espantes que los ojos
2055
2060
v. 2049 indio: «de color azul» (DRAE); polo: el de la esfera celeste. Por lo tanto,
indio polo: «cielo azul» (Díez Borque). También podría referirse al oriente, y aludir,
quizá, a posibles conquistas orientales del rey.
vv. 2053-58 Apolo: dios del Sol, aquí ponderativo de la realeza, como anota Díez
Borque; zafir o zafiro: «Llaman a cualquier cosa que tiene el color azul, especialmente
al cielo, y es frecuentemente usado entre los poetas» (Aut); orbe de zafir: ‘cielo’;
Comp. Calderón, La protestación de la fe, OC, III, p. 730: «¿Qué fábrica es aquella /
que en los dorados campos del Oriente / empina al orbe de zafir la frente».
v. 2062 enojos: además de por la rima enojos/ojos, las dos palabras están íntimamente unidas en Calderón con el uso de muchas expresiones, como señala Valbuena
Briones. Díez Borque la denomina rima semántica. Comp. Lope de Vega, El perro
del hortelano. vv. 1472-76: «Teodoro.- Que estoy dispuesto / a no darle más enojos / a
la condesa. Marcela.- En los ojos / tuve muchas veces puesto / el temor desta verdad». Comp. Calderón, No hay cosa como callar, OC, I, p. 1025: «¿Qué enojos / te da
mi nombre al oírle, / que salen a recibirle / las lágrimas de tus ojos?». Cfr. infra vv.
2357-59, 2456-57.
TEXTO DE LA COMEDIA
también se quejen, señor,
que dicen que amor y honor
pueden, sin que a nadie asombre,
permitir que llore un hombre,
y yo tengo honor y amor:
honor, que siempre he guardado
como noble y bien nacido,
y amor que siempre he tenido
como esposo enamorado;
adquirido y heredado
uno y otro en mí se ve,
hasta que tirana fue
* la nube que turbar osa
tanto esplendor en mi esposa
* y tanto lustre en su fe.
No sé cómo signifique
mi pena; turbado estoy...
y más cuando a decir voy
que fue vuestro hermano Enrique,
contra quien pido se aplique
* desa justicia el rigor,
no porque sepa, señor,
que el poder mi honor contrasta,
pero imaginarlo basta,
quien sabe que tiene honor.
La vida de vos espero
de mi honra; así la curo
con prevención, y procuro
que ésta la sane primero,
porque si en rigor tan fiero
malicia en el mal hubiera,
junta de agravios hiciera,
a mi honor desahuciara,
445
2065
2070
2075
2080
2085
2090
2095
v. 2076 QC, CH, S, Q, GL leen «turbarosa», en una sola palabra.
v. 2095 junta de agravios: Calderón emplea, anotan Wardropper y Cruickshank,
metáforas médicas adaptadas; junta de médicos: «La consulta que tienen sobre el enfermo peligroso» (Cov. s. v. juntar).
v. 2094 una vez más empleo de terminología médica.
446
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
con la sangre le lavara,
con la tierra le cubriera.
No os turbéis; con sangre digo
solamente de mi pecho:
* Enrique, está satisfecho
* que está seguro conmigo;
y para esto, hable un testigo:
* esta daga, esta brillante
lengua de acero elegante,
suya fue; ved este día
si está seguro, pues fía
de mí su daga el Infante.
REY
DON GUTIERRE
Don Gutierre, bien está;
y quien de tan invencible
honor corona las sienes,
que con los rayos compiten
del sol, satisfecho viva
de que su honor...
No me obligue
vuestra Majestad, señor,
a que piense, que imagine
que yo he menester consuelos
que mi opinión acrediten.
¡Vive Dios!, que tengo esposa
tan honesta, casta y firme,
que deja atrás las romanas
Lucrecia, Porcia y Tomiris.
2100
2105
2110
2115
2120
v. 2097 Comp. Tirso, El celoso prudente, p. 1265 (unido al motivo de la secreta
venganza): «pero si en público muere, / quedará mi afrenta viva. / Mas no hará, que
el mundo alaba / al marido varonil / que su honra en sangre vil / de los adúlteros
lava. / Mas ¿qué sangre habrá que pueda / lavarla, si la divulgo, / y en los archivos
del vulgo / inmortal la mancha queda?». Cfr. infra vv. 2630-33, 2938-39.
v. 2101 «está» forma del imperativo «estad» empleada frecuentemente en el siglo
XVII, como señala Cruickshank.
v. 2116 Entiendo que el sujeto de pensar e imaginar es el mismo: don Gutierre.
v. 2122 Lucrecia, Porcia y Tomiris: Lucrecia mujer romana fue forzada por Sexto
Tarquinio, hijo del rey Tarquinio. Después de confesárselo a su marido para quedar
vengada, se suicidó. Porcia es otra mujer romana conocida por su fidelidad conyugal.
Esposa de Bruto, asesino de Julio César, se suicidó después de conocer la muerte de
TEXTO DE LA COMEDIA
447
Ésta ha sido prevención
solamente.
REY
Pues decidme:
para tantas prevenciones,
Gutierre, ¿qué es lo que visteis?
2125
DON GUTIERRE Nada, que hombres como yo
no ven; basta que imaginen,
que sospechen, que prevengan,
que recelen, que adivinen,
* que... no sé cómo lo diga,
que no hay voz que signifique
* una cosa, que no sea
* un átamo indivisible.
Sólo a vuestra Majestad
di parte, para que evite
el daño que no hay; porque
si le hubiera, de mí fíe
que yo le diera el remedio
en vez, señor, de pedirle.
REY
2130
2135
2140
Pues ya que de vuestro honor
* médico os llamáis, decidme,
don Gutierre, ¿qué remedios
antes del último hicisteis?
su marido para no sobrevivirle. Tomiris fue reina de los masagetas. En la batalla mató
a Ciro el Grande y ordenó que su cabeza fuese metida en un odre de sangre, donde
el tirano aplacase su sed. Comp. Calderón, Amor, honor y poder, OC, I, pp. 87-88:
«¡Que una mujer ha sido / tan noble, que el poder haya vencido! / Callen Porcia y
Lucrecia, que ofendidas / despreciaron las vidas; / pero no desta suerte / por honor
se atrevieron a la muerte»; id., Afectos de odio y amor, OC, I, p. 1759: «Esta, pues,
nueva Tomiris […] / desempeñara el acaso / de la pasada tragedia».
vv. 2132-34 Para Jones las palabras no pueden expresar ese significado puesto
que son demasiado rígidas y compactas (un átomo indivisible). Entiendo que ‘no hay
palabra para expresar una cosa tan imponderable como un átomo ínfimo’. La lectura
«átamo» en el v. 2134, que VT cambia por «átomo», no es un error tipográfico, sino
que está bien documentada en ediciones antiguas no modernizadas por los editores.
Ver infra v. 708 en edición de El médico atribuido a Lope. Comp. Calderón, Fieras
afemina amor, p. 2 (ed. de 1677): «Con luces cuente el fuego, / el agua con arenas, /
con átamos el aire / y con flores la tierra».
v. 2144 último: el último remedio ‘la muerte’.
448
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
No pedí a mi mujer celos,
y desde entonces la quise
más; vivía en una quinta
deleitosa y apacible,
y para que no estuviera
en las soledades triste,
* truje a Sevilla mi casa
y a vivir en ella vine,
adonde todo lo goza
* sin que nada a nadie envidie;
porque malos tratamientos
son para maridos viles
que pierden a sus agravios
el miedo cuando los dicen.
DON GUTIERRE*
REY
El Infante viene allí,
y si aquí os ve no es posible
que deje de conocer
las quejas que dél me disteis.
Mas acuérdome que un día
me dieron con voces tristes
quejas de vos, y yo entonces
detrás de aquellos tapices
escondí a quien se quejaba;
y en el mismo caso pide
* el daño el propio remedio,
pues al revés lo repite,
y así quiero hacer con vos
lo mismo que entonces hice,
pero con un orden más,
y es que nada aquí os obligue
2145
2150
2155
2160
2165
2170
v. 2145 pedir celos: «Frase que vale hacer cargo a la persona amada de haber mudado su cariño y puéstole en otro» (Aut). Comp. el refrán que recoge Correas (p.
387): «Pedir celos es despertar a quien que está durmiendo».
v. 2150 soledad: «Por extensión vale el lugar desierto o tierra no habitada» (Aut),
y también lugar rústico, frente a la urbe. Comp. las Soledades, de Góngora. Vivía en
una casa de campo deleitosa ‘de recreo, de placer’, pero al mismo tiempo alejada de
la ciudad. Comp. Cervantes, Quijote, I, 24: «que me digáis quién sois y la causa que
os ha traído a vivir y a morir entre estas soledades como bruto animal».
TEXTO DE LA COMEDIA
a descubriros. Callad
* a cuanto viereis.
DON GUTIERRE
449
2175
Humilde
estoy, señor, a tus pies.
Seré el pájaro que fingen
con una piedra en la boca.
*Escondese. Sale el INFANTE.
REY
Vengáis norabuena, Enrique,
* aunque mala habrá de ser,
pues me halláis...
¡Ay de mí triste!
DON ENRIQUE
REY
...enojado.
DON ENRIQUE
Pues, señor,
¿con quién lo estáis, que os obligue…?
REY
Con vos, Infante, con vos.
DON ENRIQUE
Será mi vida infelice:
si enojado tengo al sol,
veré mi mortal eclipse.
REY
2180
¿Vos, Enrique, no sabéis
* que más de un acero tiñe
el agravio en sangre real?
2185
2190
v. 2176 Enmiendo con CH, VT el verso largo de QC, S, Q, GL: «vieredes».
vv. 2178-79 pájaro… con una piedra en la boca: diversos editores lo han identificado con la grulla o con el ánsar. Para el pasaje y la controversia suscitada remito al
artículo de Arellano, 1990, que examina numerosos textos y detalles de la tradición
clásica y emblemática, que hacen inclinarse por el ánsar. Jones cita un emblema de
Juan de Horozco y Covarrubias (1589, fol. 183r): «Pasando el monte Tauro a su
ventura / el ánsar bravo con temor crecido / del águila real, siempre procura / volar
de suerte que no sea sentido. / Y para su defensa más segura, / porque no se descuide en dar graznido, / una piedra en el pico siempre lleva / con que el silencio ser la
vida prueba». Comp. Calderón, El astrólogo fingido, OC, I, p. 133: «María.- Espera,
don Juan. Advierte / que has de callar. Juan.- Yo seré / el ave que el viento rompe /
con una piedra en el pie / y otra en el pico, advirtiendo / que soy vigilante y fiel»
(texto de Jones).
vv. 2189-91 Señalan Jones y Wardropper que el rey se hace responsable del
agravio del vasallo, pero más bien quiere decir que el hecho de ser de sangre real no
lo hace inmune a las venganzas de honor.
450
DON ENRIQUE
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Pues ¿por quién, señor, lo dice
vuestra Majestad?
REY
Por vos
lo digo, por vos, Enrique.
El honor es reservado
lugar, donde el alma asiste;
yo no soy rey de las almas:
harto en esto solo os dije.
2195
DON ENRIQUE * No os entiendo.
REY
Si a la enmienda
vuestro amor no se apercibe,
dejando vanos intentos
de bellezas imposibles
donde el alma de un vasallo
con ley soberana vive,
podrá ser de mi justicia
* aun mi sangre no se libre.
2200
2205
DON ENRIQUE * Señor, aunque tu preceto
es ley que tu lengua imprime
en mi corazón y en él
* como en el bronce se escribe,
escucha disculpas mías,
que no será bien que olvides
que con iguales orejas
ambas partes han de oírse.
Yo, señor, quise a una dama
(que ya sé por quién lo dices,
si bien con poca ocasión);
* en efeto, yo la quise
tanto...
2210
2215
v. 2213 igual tiene aquí el sentido etimológico (aequalem ‘justo, imparcial’). Es
motivo clásico recogido en los repertorios emblemáticos. Bernat Vistarini y Cull,
1999, p. 129 recogen el emblema de Mendo cuyo lema es «Statera regum» y representa una cabeza humana que sostiene una balanza. La subscritio dice: «Cuando oye a
la parte interesada, guarde un oído para la otra».
v. 2217 si bien con poca ocasión: ‘no hay motivo para sacar a relucir este asunto,
porque no hay culpa en lo que sucedió’.
TEXTO DE LA COMEDIA
¿Qué importa, si ella
es beldad tan imposible?
REY
Callad.
REY
Pues, señor, ¿no me permites
disculparme?
DON ENRIQUE
No hay disculpa;
que es belleza que no admite
* objeción.
Es cierto, pero
el tiempo todo lo rinde,
el amor todo lo puede.
DON ENRIQUE
REY
2220
Es verdad, pero...
DON ENRIQUE
REY
451
2225
* ([Ap.] ¡Válgame Dios, qué mal hice
en esconder a Gutierre!)
Callad, callad.
No te incites
tanto contra mí, ignorando
la causa que a esto me obligue.
DON ENRIQUE
REY
2230
* Yo lo sé todo muy bien.
* ([Ap.] ¡Oh qué lance tan terrible!)
DON ENRIQUE
Pues yo, señor, he de hablar:
en fin, doncella la quise.
* ¿Quién, decid, agravió a quién?
¿Yo a un vasallo...
DON GUTIERRE
[Ap.] ¡Ay infelice!
DON ENRIQUE
...que antes que fuese su esposa
fue...?
REY
*
No tenéis qué decirme.
Callad, callad, que ya sé
2235
2240
v. 2226 el tiempo todo lo rinde: puede haber eco del motivo “Tempus edax
rerum” ‘el tiempo todo lo destruye’, frase de Ovidio, Metamorfosis, 15, 234.
v. 2227 el amor todo lo puede: es motivo clásico, formulado con exactitud en el
texto virgiliano “Omnia vincit amor” (Bucólicas, X, 59). Comp. Lope de Vega, La
villana de Getafe, p. 371: «pues cuanto quiere Amor, todo lo puede».
v. 2230 y ss. ‘No te enfades conmigo antes de saber la causa’.
452
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
que por disculpa fingisteis
tal quimera. Infante, Infante,
vamos mediando los fines:
¿conocéis aquesta daga?
DON ENRIQUE
Sin ella a palacio vine
una noche.
REY
¿Y no sabéis
dónde la daga perdisteis?
DON ENRIQUE
No, señor.
REY
DON ENRIQUE
Yo sí, pues fue
* adonde fuera posible
mancharse con sangre vuestra
* a no ser el que la rige
* tan noble y leal vasallo.
¿No veis que venganza pide
* el hombre que, aun ofendido,
el pecho y las armas rinde?
¿Veis este puñal dorado?
* Jeroglífico es que dice
vuestro delito. A quejarse
* viene de vos; yo he de oírle.
Tomad su acero y en él
os mirad: veréis, Enrique,
* vuestros defetos.
Señor,
considera que me riñes
tan severo, que turbado...
2245
2250
2255
2260
2265
Dale la daga, y al tomarla, turbado, el INFANTE
corta al REY la mano.
REY
* Tomad la daga. ¿Qué hiciste,
traidor?
DON ENRIQUE
¿Yo?
v. 2244 mediar: «Tomar un término medio entre dos extremos» (Aut).
v. 2266 y ss. Cruickshank anota que parece que la turbación del rey es la causa
de este tuteo; hasta aquí, airado, ha voseado al Infante.
TEXTO DE LA COMEDIA
REY
¿Desta manera
tu acero en mi sangre tiñes?
¿Tú la daga que te di
hoy contra mi pecho esgrimes?
¿Tú me quieres dar la muerte?
DON ENRIQUE
Mira, señor, lo que dices;
que yo turbado...
REY
¿Tú a mí
te atreves? ¡Enrique, Enrique!
Detén el puñal, ya muero.
DON ENRIQUE
453
2270
2275
¿Hay confusiones más tristes?
*Cáesele la daga al INFANTE.
Mejor es volver la espalda
y aun ausentarme y partirme
* donde en mi vida te vea,
porque de mí no imagines
* que puedo verter tu sangre
yo, mil veces infelice.
2280
Vase.
REY
¡Valgame el cielo! ¿Qué es esto?
* ¡Ah, qué aprehensión insufrible!
* Bañado me vi en mi sangre;
muerto estuve. ¿Qué infelice
imaginación me cerca,
que con espantos horribles
y con helados temores
* el pecho y el alma oprimen?
Ruego a Dios que estos principios
no lleguen a tales fines,
que con diluvios de sangre
el mundo se escandalice.
2285
2290
vv. 2267-94 Versos que han sido interpretados como premonitorios de la muerte
del rey a manos de su hermanastro Enrique en Montiel.
v. 2276 Cruickshank anota que, como no existe distinción entre «ay» y «hay» en
la ortografía calderoniana, las dos lecturas serían posibles.
454
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
*Vase por otra puerta y sale DON GUTIERRE.
DON GUTIERRE*
Todo es prodigios el día.
Con asombros tan terribles,
de que yo estaba escondido
no es mucho que el rey se olvide.
¡Valgame Dios! ¿Qué escuché?
Mas ¿para qué lo repite
la lengua, cuando mi agravio
con mi desdicha se mide?
Arranquemos de una vez
de tanto mal las raíces.
Muera Mencía; su sangre
bañe el lecho donde asiste,
y pues aqueste puñal
2295
2300
2305
*Levántale.
hoy segunda vez me rinde
* el Infante, con él muera.
Mas no es bien que lo publique,
porque si sé que el secreto
* altas vitorias consigue
* y que agravio que es oculto
oculta venganza pide,
muera Mencía de suerte
que ninguno lo imagine.
Pero antes que llegue a esto,
la vida el cielo me quite
porque no vea tragedias
de un amor tan infelice.
2310
2315
2320
v. 2302 medir: «Metafóricamente vale igualar y comparar alguna cosa no material
con otra» (Aut).
v. 2306 asistir: ‘estar’ (DRAE). Sentido que anota Díez Borque.
vv. 2310-16 Idea tópica y recurrente en la concepción del honor en la comedia
del Siglo de Oro. Comp. Calderón, A secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 447:
«Y cuando la mano mía / se bañe en sangre este día, / ella mi agravio dirá, / pues la
venganza sabrá / quien la ofensa no sabía. / Pues ya no quiero buscalla / (¡ay cielos!)
públicamente, / sino encubrilla y celalla; / que un ofendido prudente / sufre, disimula y calla. / Que del secreto colijo / más honra, más alabanza. / Callando mi
intento rijo, / porque dijo la venganza / lo que el agravio no dijo».
TEXTO DE LA COMEDIA
* ¿Para cuándo, para cuándo
esos azules viriles
guardan un rayo?¿No es tiempo
de que sus puntas se vibren?
* Preciándoos de tan piadosos,
¿no hay, claros cielos, decidme,
para un desdichado muerte,
no hay un rayo para un triste?
455
2325
*Vase. Salen MENCÍA y JACINTA.
JACINTA
DOÑA MENCÍA
Señora, ¿qué tristeza
turba la admiración a tu belleza,
que la noche y el día
* no haces sino llorar?
La pena mía
no se rinde a razones.
En una confusión de confusiones,
ni medidas, ni cuerdas,
desde la noche triste, si te acuerdas,
que viviendo en la quinta,
te dije que conmigo había, Jacinta,
hablado don Enrique
(no sé como mi mal te signifique),
y tú después dijiste que no era
posible, porque afuera,
a aquella misma hora que yo digo,
el Infante también habló contigo,
estoy triste y dudosa,
confusa, divertida y temerosa,
pensando que no fuese
Gutierre quien conmigo habló.
2330
2335
2340
2345
v. 2322 viril: «En la astronomía es uno de los varios epítetos que los astrónomos
dan al tercer cuadrante del tema celeste» (Aut); azules viriles: ‘cielos’.
vv. 2326-28 Comp. Calderón, El príncipe constante, OC, I, pp. 265-66, la respuesta del Infante Fernando a las palabras de don Juan Coutiño (¡Que no desate / un
rayo el cielo para darme muerte!): «“Don Juan no ha de quejarse de esa suerte / un
noble. ¿Quién del cielo desconfía?» (texto de Cruickshank).
v. 2334 Comp. Calderón, A secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 441:
«Toda soy confusión de confusiones».
456
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿Pues ése
JACINTA
es engaño que pudo
suceder?
DOÑA MENCÍA
Sí, Jacinta, que no dudo
que de noche, y hablando
quedo, y yo tan turbada, imaginando
* en él mismo venía,
* bien tal engaño suceder podía.
* Con esto el verle agora
conmigo alegre, y que consigo llora
(porque al fin los enojos,
que son grandes amigos de los ojos,
no les encubren nada),
me tiene en tantas penas anegada.
2350
2355
2360
*Sale COQUÍN.
COQUÍN
DOÑA MENCÍA
COQUÍN
Señora.
¿Qué hay de nuevo?
* Apenas a contártelo me atrevo:
don Enrique el Infante...
DOÑA MENCÍA
COQUÍN
Tente, Coquín, no pases adelante,
que su nombre, no más, me causa espanto;
tanto le temo, o le aborrezco tanto.
2365
No es de amor el suceso,
y por eso lo digo.
Y yo por eso
DOÑA MENCÍA
* lo escucharé.
COQUÍN
El Infante,
que fue, señora, tu imposible amante,
con don Pedro su hermano
2370
vv. 2352-53 imaginar en: ciertos verbos de pensamiento y lengua rigen la preposición en en la lengua clásica: discurrir en, sospechar en, hablar en. Comp. Lope de Vega,
El perro del hortelano. vv. 1810-12: «Marcela.- Y tan olvidada estoy, / que a no imaginar en ti / fuera de mí misma voy»; Calderón, No hay burlas con el amor, vv. 202829: «¿En qué discurres? ¿En qué / imaginas? Di, ¿en qué andas?».
v. 2355 Enmiendo con VT, GL el error de QC, CH, S, Q: «verme».
v. 2369 Enmiendo con VT el verso corto de QC, CH, S, Q, GL: «escucho».
TEXTO DE LA COMEDIA
457
hoy un lance ha tenido (pero en vano
* contártele pretendo,
* por no saberle bien, o porque entiendo
que no son justas leyes
2375
que hombres de burlas hablen de los reyes):
* esto aparte, en efeto,
Enrique me llamó, y con gran secreto
dijo: “A doña Mencía
este recado da de parte mía,
2380
que su desdén tirano
* me ha quitado la gracia de mi hermano,
y huyendo desta tierra
hoy a la ajena patria me destierra
donde vivir no espero
2385
pues de Mencía aborrecido muero”.
DOÑA MENCÍA
JACINTA
COQUÍN
JACINTA
COQUÍN
¿Por mí el Infante ausente,
sin la gracia del rey? ¡Cosa que intente
con novedad tan grande,
que mi opinión en voz del vulgo ande!
* ¿Qué haré, cielos?
2390
Agora
el remedio mejor será, señora,
prevenir este daño.
¿Cómo puede?
Rogándole al Infante que se quede,
pues si una vez se ausenta,
como dicen, por ti, será tu afrenta
pública, que no es cosa
* la ausencia de un infante tan dudosa
que no se diga luego
cómo y por qué.
¿Pues cuándo oirá ese ruego,
* si, calzada la espuela,
ya en su imaginación Enrique vuela?
2395
2400
v. 2376 hombre de burlas: «Se llama el que tiene poco asiento y madurez en su
modo de proceder, y reputado por inútil para cosas de entidad» (Aut). Cfr. infra vv.
2730-31.
458
JACINTA
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
* Escribiéndole agora
un papel en que diga mi señora
que a su opinión conviene
que no se ausente, pues para eso tiene
lugar, si tú le llevas.
DOÑA MENCÍA
Pruebas de honor son peligrosas pruebas;
pero con todo quiero
escribir el papel, pues considero,
* y no con necio engaño,
que es de dos daños éste el menor daño
* si hay menor en los daños que recibo.
Quedaos aquí los dos mientras yo escribo.
2405
2410
*Vase.
JACINTA
¿Qué tienes estos días,
Coquín, que andas tan triste? ¿No solías
* ser alegre? ¿Qué efeto
* te tiene así?
COQUÍN
Metime a ser discreto
por mi mal y hame dado
* tan grande hipocondría en este lado
que me muero.
2415
2420
v. 2408 Soufas, 1986, p. 175 ve una relación directa entre el discurrir de la historia y el siguiente refrán, que el público debía recordar: «Médicos errados, papeles mal
guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas» (Rodríguez Marín, 21000 refranes, p.
302; Martínez Kleiser, p. 463; Castillo de Lucas, p. 197). Comp. Lope de Vega, La
prudente venganza, p. 139: «¿Quién no tiembla de escribir una carta? ¿Quién no la lee
muchas veces antes de poner la firma? Dos cosas hacen los hombres de gran peligro
sin considerarlas: escribir una carta y llevar a su casa un amigo, que de estas dos han
surtido a la vida y a la honra desdichados efetos».
v. 2412 de dos daños este el menor daño: alteración de la frase hecha del mal el menos:
«Se da a entender la precisión de elegir el menor entre dos daños» (Aut).
vv. 2420-28 hipocondría: «Término de medicina. Afección o pasión que se padece, procedida de los hipocondrios, la cual causa una melancolía suma y otros efectos
que atormentan al sujeto, como son dolor de estómago, flatos frecuentes, vómitos,
opresión del pecho, dificultad en respirar, falta de sueño y otros que refieren los
médicos (Aut). El gesto de dolor que simula Coquín ‘en este lado’ viene determinado por el significado de hipocondrio: «Las partes laterales puestas debajo de las costillas
sobre el hígado y bazo, llamados así en griego porque están debajo de las ternillas»
(Aut). Coquín recurre en su chiste al tópico de la dama pedigüeña, que solicita al
TEXTO DE LA COMEDIA
¿Y qué es hipocondría?
JACINTA
COQUÍN
* Es una enfermedad que no la había
habrá dos años, ni en el mundo era.
Usóse poco ha y de manera
lo que se usa, amiga, no se excusa,
que una dama, sabiendo que se usa,
le dijo a su galán muy triste un día:
* “tráigame un poco uced de hipocondría”.
* Mas señor entra agora.
JACINTA
459
* ¡Ay Dios! Voy a avisar a mi señora.
2425
2430
Sale DON GUTIERRE.
DON GUTIERRE Tente, Jacinta, espera.
¿Dónde corriendo vas desa manera?
Avisar pretendía
a mi señora de que ya venía
tu persona.
JACINTA
([Ap.] ¡Oh criados!
* en efeto, enemigos no excusados;
turbados de temor los dos se han puesto).
Ven acá, dime tú lo que hay en esto;
dime, ¿por qué corrías?
DON GUTIERRE*
2435
galán todo lo que se le antoja o está a la moda. Cruickshank anota el empleo que
Calderón hace del término con el sentido moderno de enfermedad imaginada. Pone
en relación esta enfermedad con la que padece Gutierre, también imaginada, puesto
que no hay adulterio.
v. 2425 lo que se usa no se excusa: «Refrán que enseña que nos debemos conformar con lo que comúnmente se estila y practica, y no singularizarnos en lo que no
fuere lícito y honesto» (Aut).
v. 2436 Díez Borque anota para «no excusados» el sentido de ‘no escondidos ni
ocultos’; Cruickshank, ‘imprescindibles’. Horozco, Teatro universal de proverbios, r.
625: «Criados, enemigos no escusados». Soufas, 1986, p. 175 cita varios: «No hay
peor mal, que el enemigo de casa para dañar», «No hay mejor enemigo que el de
casa», «Criados, enemigos pagados», «No hay peor enemigo que el que vive conmigo» y «No hay peor enemigo que el que come mi pan y bebe mi vino». Comp. A
secreto agravio, secreta venganza, OC, II, p. 442: «y también hago / prevención tan
recatada, / porque criados, que al fin / son enemigos de casa, / no cuenten que os
hallé en ella»; Lope de Vega, De un castigo, tres venganzas, OC, I, p. 52: «dice un
discreto que son [los criados] / enemigos no excusados» (texto de Cruickshank).
460
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
JACINTA
DON GUTIERRE
Sólo por avisar de que venías.
* ¡Señora, mi señor!
¡Los labios sella!
[Ap. Mas deste lo sabré mejor que della].
Coquín, tú me has servido
noble siempre; en mi casa te has criado:
a ti vuelvo rendido;
dime, dime por Dios lo que ha pasado.
COQUÍN
Señor, si algo supiera,
de lástima no más te lo dijera.
* ¡Plegue a Dios, mi señor...!
DON GUTIERRE
¡No, no des voces!
* Di ¿a qué aquí te turbaste?
COQUÍN
2440
2445
2450
Somos de buen turbar; mas esto baste.
DON GUTIERRE ([Ap.] Señas los dos se han hecho.
Ya no son cobardías de provecho.)
Idos de aquí los dos.
*Vanse.
Solos estamos,
honor, lleguemos ya; desdicha, vamos.
* ¿Quién vio en tantos enojos
2455
v. 2441 Mantengo la lectura de QC, que Jones y Cruickshank habían sustituido
por la lectura de VT, «señor, a mi señora». Entiendo que el texto cobra su total
significado si así se hace, y la métrica no se resiente. Calderón traza una escena absolutamente paralela: Gutierre interroga consecutivamente a los dos criados. Jacinta es
la primera que intenta avisar a su ama de la presencia del marido, ya que está escribiendo la carta y corre grave peligro. Si Jacinta grita para hacerlo, la tensión del
momento dramático aumenta; la criada ya ha señalado en dos ocasiones que intentará avisar a Mencía (vv. 2430 y 2433-35), hasta que pasa a la acción acuciada por
Gutierre. Las últimas palabras que pronuncia son “mi señor”, e inmediatamente
Gutierre le manda callar, como ocurre en los vv. 2449-50 cuando interroga a Coquín.
v. 2441 Entiendo que Gutierre pronuncia estas palabras en tono imperativo y no
aparte, como señalan los otros editores, sino con un volumen normal de voz (lo
último que desea es alertar a Mencía); sellar los labios: «Frase que vale lo mismo que
callar, enmudecer o suspender las palabras» (Aut).
v. 2451 Coquín construye esta expresión basándose en otras similares: ser de
buen apetito, ser de buen conformar, etc.
461
TEXTO DE LA COMEDIA
* matar las manos y llorar los ojos?
Escribiendo Mencía
está; ya es fuerza ver lo que escribía.
*Descubre a DOÑA MENCÍA escribiendo y
quítala el papel y ella se desmaya.
DOÑA MENCÍA * ¡Ay Dios! ¡Válgame el cielo!
2460
DON GUTIERRE Estatua viva se quedó de yelo.
Lee.
“Vuestra Alteza, señor... (¡Que por Alteza
* vino mi honor a dar a tal bajeza!)
no se ausente...”. Deténte,
voz, pues le ruega aquí que no se ausente;
a tanto mal me ofrezco,
que casi las desdichas me agradezco.
* ¿Si aquí le doy la muerte?
* Mas esto ha de pensarse de otra suerte.
Despediré criadas y criados;
solos han de quedarse mis cuidados
conmigo, y ya que ha sido
Mencía la mujer que yo he querido
2465
2470
Escribe DON GUTIERRE.
* más en mi vida, quiero
que en el último vale, en el postrero
parasismo, me deba
la más nueva piedad, la acción más nueva;
ya que la cura he de aplicar postrera,
no muera el alma, aunque la vida muera.
2475
*Vase. Va volviendo en sí DOÑA MENCÍA.
v. 2471 cuidado ver v. 393.
v. 2475 postrero o último vale: «El trance de la muerte, como que es la última despedida, y por extensión se dice de otras cosas cuando se acaban» (Aut). Comp. Calderón, El pintor de su deshonra, OC, II, p. 872: «porque habiendo de ser este / el vale
último, el postrero / trance de mi vida, es bien, / pues las exequias celebro / a una
difunta esperanza, / que nada te calle».
462
DOÑA MENCÍA
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Señor, detén la espada,
2480
no me juzgues culpada:
el cielo sabe que inocente muero.
¿Qué fiera mano, qué sangriento acero
en mi pecho ejecutas? ¡Tente, tente!
Una mujer no mates inocente.
2485
* Mas, ¿qué es esto? ¡Ay de mí! ¿No estaba agora
Gutierre aquí? ¿No vía (¿quién lo ignora?)
que en mi sangre bañada
moría, en rubias ondas anegada?
¡Ay Dios, este desmayo
2490
fue de mi vida aquí mortal ensayo!
¡Qué ilusión! Por verdad lo dudo y creo.
El papel romperé... ¿Pero qué veo?
De mi esposo es la letra y desta suerte
* la sentencia me intima de mi muerte.
2495
Lee.
“El amor te adora, el honor te aborrece; y así el uno
te mata, y el otro te avisa: dos horas tienes de vida:
cristiana eres, salva el alma, que la vida es imposible”.
¡Válgame Dios! ¡Jacinta, hola! ¿Qué es esto?
¿Nadie responde? ¡Otro temor funesto!
* ¿No hay ninguna criada?
Mas, ¡ay de mí!, la puerta está cerrada:
nadie en casa me escucha.
2500
Mucha es mi turbación, mi pena es mucha.
Destas ventanas son los hierros rejas
* y en vano a nadie les diré mis quejas,
v. 2489 rubia: «Lo que tiene color rojo claro u de color de oro» (Aut). Mencía, al
igual que el rey, presiente su propia muerte.
v. 2495 intimar: «Publicar o hacer notoria alguna cosa» (Aut); intimar a uno la sentencia: «Leérsela por mandato del juez» (Cov.). Como médico del honor, después de
examinar el mal, Gutierre ha dictaminado el tratamiento. Por otra parte, es habitual
la figura del marido celoso constituido en juez de su honor. Cfr. Lope de Vega, La
victoria por la honra, El castigo sin venganza o Enríquez Gómez, A lo que obliga el honor,
entre otros.
v. 2496 hola: «Modo vulgar de hablar usado para llamar a otro que es inferior»
(Aut). Cfr. v. 1965.
TEXTO DE LA COMEDIA
que caen a unos jardines, donde apenas
habrá quien oiga repetidas penas.
¿Dónde iré desta suerte,
tropezando en la sombra de mi muerte?
463
2505
*Vase. Salen el REY y DON DIEGO.
REY
En fin ¿Enrique se fue?
DON DIEGO
Sí, señor; aquesta tarde
salió de Sevilla.
REY
Creo
que ha presumido arrogante
que él solamente de mí
podrá en el mundo librarse.
¿Y dónde va?
DON DIEGO
Yo presumo
que a Consuegra.
REY
Está el Infante
Maestre allí, y querrán los dos
a mis espaldas vengarse
de mí.
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
Tus hermanos son
y es forzoso que te amen
* como a hermano, y como a rey
te adoren: dos naturales
* obediencias son.
2510
2515
2520
Y Enrique,
* ¿quién lleva que le acompañe?
Don Arias.
Es su privanza.
Música hay en esta calle.
2525
vv. 2506-07 Comp. Calderón, La cisma de Ingalaterra, OC, II, p. 160: «pues de
cualquier suerte / voy pisando las sombras de la muerte».
vv. 2515-16 Consuegra: pueblo de Toledo. Cruickshank anota que nada tiene
que ver esta localidad con los hermanastros del rey don Pedro. El Infante maestre es
el otro hermanastro del rey, don Fadrique, hermano gemelo del príncipe Enrique.
Cfr. infra n. vv. 2634-37.
464
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
REY
* Vámonos llegando a ellos;
quizá con lo que cantaren
* me divertiré.
DON DIEGO
La música
es antídoto a los males.
Cantan.
* El Infante don Enrique
hoy se despidió del rey;
su pesadumbre y su ausencia
quiera Dios que pare en bien.
REY
¡Qué triste voz! Vos, don Diego,
echad por aquesa calle,
no se nos escape quien
canta desatinos tales.
2530
2535
*Vase cada uno por su puerta, y salen DON
GUTIERRE y LUDOVICO, cubierto el rostro.
DON GUTIERRE Entra, no tengas temor;
que ya es tiempo que destape
tu rostro y encubra el mío.
LUDOVICO
2540
* ¡Valgame Dios!
DON GUTIERRE
No te espante
nada que vieres.
LUDOVICO
Señor,
de mi casa me sacasteis
esta noche, pero apenas
me tuvisteis en la calle
cuando un puñal me pusisteis
al pecho sin que, cobarde,
2545
vv. 2528-29 La música puede distraer las preocupaciones y pesares de los hombres, como David ahuyentó con su melodía los espíritus malignos de Saúl (1 Samuel,
18, 10-11). Cfr. Calderón, La primer flor del Carmelo, OC, III, p. 637; Castiglione, El
cortesano, lib. I, cap. X, p. 122: «Porque, si bien lo consideramos, ningún descanso ni
remedio hay mayor ni más honesto para las fatigas del cuerpo y las pasiones del alma
que la música». Además del carácter educativo los antiguos le otorgaban cualidades
terapeúticas, teniendo en cuanta que la tristeza profunda, la melancolía, eran consideradas en la época enfermedades.
TEXTO DE LA COMEDIA
vuestro intento resistiese,
* que fue cubrirme y taparme
el rostro y darme mil vueltas
* luego a mis propios umbrales.
* Dijisteis más, que mi vida
estaba en no destaparme;
* un hora he andado con vos,
sin saber por dónde ande,
y con ser la admiración
de aqueste caso tan grave,
más me turba y me suspende
impensadamente hallarme
en una casa tan rica,
sin ver que la habite nadie
sino vos, habiendoos visto
siempre ese embozo delante.
¿Qué me queréis?
DON GUTIERRE
Que te esperes
aquí solo un breve instante.
465
2550
2555
2560
2565
Vase.
LUDOVICO
¿Qué confusiones son estas
* que a tal extremo me traen?
¡Válgame Dios!
*Vuelve [DON GUTIERRE].
DON GUTIERRE
Tiempo es ya
de que entres aquí, mas antes
escuchame: aqueste acero
será de tu pecho esmalte
si resistes lo que yo
* tengo agora de mandarte.
Asómate a ese aposento.
¿Qué ves en él?
2570
v. 2551 Lo desorienta haciéndole girar antes de llevarlo por las calles.
v. 2571 esmaltar: ‘teñir’. Entiendo que ‘el puñal te teñirá el pecho si te resistes a
lo que te ordeno’.
466
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
Una imagen
de la muerte, un bulto veo,
que sobre una cama yace;
dos velas tiene a los lados
y un crucifijo delante.
Quién es no puedo decir,
que con unos tafetanes
el rostro tiene cubierto.
LUDOVICO
DON GUTIERRE*
* Pues ¿qué quieres?
DON GUTIERRE
Que la sangres, 2585
y la dejes que rendida
a su violencia desmaye
la fuerza, y que en tanto horror
tú atrevido la acompañes
hasta que por breve herida
ella expire y se desangre.
* No tienes a qué apelar
si buscas en mí piedades,
sino obedecer si quieres
vivir.
DON GUTIERRE
2580
Pues a ese vivo cadáver
que ves has de dar la muerte.
LUDOVICO
LUDOVICO
2575
Señor, tan cobarde
te escucho, que no podré
obedecerte.
Quien hace
* por consejos rigurosos
mayores temeridades,
darte la muerte sabrá.
2590
2595
2600
v. 2581 tafetán: «Tela de seda muy unida que cruje y hace ruido, ludiendo con
ella» (Aut).
v. 2585 sangrar: era costumbre en la época sangrar a los pacientes, con la peligrosidad que ello conllevaba. Correas (p. 443) recoge este refrán: «Sangrarle y purgarle;
si se muriere, enterrarle. Contra la ordinaria cura de médicos, que es purgar y sangrar, como azotes y galeras». Cfr. infra vv. 2591, 2614 (sangría), 2621, 2632, 2840,
2844, 2857, 2929.
v. 2698 Jones anota ‘por exigencias del honor’.
TEXTO DE LA COMEDIA
467
Fuerza es que mi vida guarde.
LUDOVICO
Y haces bien, porque en el mundo
* ya hay quien viva porque mate.
Desde aquí te estoy mirando,
* Ludovico: entra delante.
DON GUTIERRE*
2605
Vase [LUDOVICO].
* Este fue el más fuerte medio
*
*
*
*
*
para que mi afrenta acabe
disimulada, supuesto
que el veneno fuera fácil
de averiguar, las heridas
imposibles de ocultarse.
Y así, constando la muerte,
y diciendo que fue lance
forzoso hacer la sangría,
ninguno podrá probarme
lo contrario, si es posible
que una venda se desate.
Haber traído a este hombre
con recato semejante,
fue bien, pues si descubierto
viniera y viera sangrarse
una mujer, y por fuerza,
fuera presunción notable.
Este no podrá decir,
cuando cuente aqueste trance,
quién fue la mujer; demás
que, cuando de aquí le saque,
muy lejos ya de mi casa,
estoy dispuesto a matarle.
Médico soy de mi honor:
la vida pretendo darle
con una sangría, que todos
curan a costa de sangre.
2610
2615
2620
2625
2630
*Vase, y vuelven el REY, y DON DIEGO, cada
uno por su puerta; y cantan dentro.
468
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
MÚSICA
REY
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
Para Consuegra camina,
donde piensa que han de ser
* teatros de mil tragedias
las montañas de Montiel.
2635
Don Diego.
Señor.
Supuesto
que cantan en esta calle,
¿no hemos de saber quién es?
¿Habla por ventura el aire?
No te desvele, señor,
oír estas necedades,
porque a vuestro enojo ya
versos en Sevilla se hacen.
REY
* Dos hombres vienen aquí.
DON DIEGO
Es verdad: no hay que esperarles
* respuesta. Hoy el conocerles
* me importa.
2640
2645
Saca DON GUTIERRE a LUDOVICO, tapado el rostro.
DON GUTIERRE
¡Que así me ataje
el cielo que con la muerte
deste hombre eche otra llave
al secreto! Ya me es fuerza
2650
vv. 2634-37 Moya, 1975, p. 288 ve en este romance un eco del «Romance del
prior de San Juan», conservado en dos versiones distintas. El prior de San Juan logró
esquivar la encerrona que el rey le preparaba en el castillo de Consuegra, propiedad
del prior. Precisamente logró vencerle huyendo de la corte y retirándose a tiempo en
la fortaleza. La salida precipitada del Infante, recogida en este cantar, quizá rememore
aquella huida que el espectador podría relacionar con la mención a Consuegra.
vv. 2636-37 Enmiendo la lectura de QC, CH, Q «tratos» por la de S y VT, GL
en el v. 2636; teatro: ‘escenario’.
v. 2649 Cruickshank duda de la atribución de estos versos, ya que no tendría
que importarle mucho a don Diego quién cante. Como privado del rey, sí tiene que
tener interés en saberlo; si no, puede optarse por la lectura de VT «importa», más
impersonal, ‘es importante’. Enmiendo la acot. con Q, GL; la lectura de QC, CH, S
es: «Saca a don Gutierre Ludovico».
TEXTO DE LA COMEDIA
de aquestos dos retirarme,
* que nada no está peor
que conocerme en tal parte.
Dejaréle en este puesto.
469
2655
*[Vase].
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
De los dos, señor, que antes
* venían, se volvió el uno,
y el otro se quedó.
A darme
confusión; que si le veo
a la poca luz que esparce
la luna, no tiene forma
su rostro: confusa imagen
el vulto mal acabado
parece de un blanco jaspe.
2660
2665
* Téngase su Majestad,
que yo llegaré.
REY
Dejadme,
don Diego. ¿Quién eres, hombre?
LUDOVICO
Dos confusiones son parte,
señor, a no responderos:
la una, la humildad que trae
consigo un pobre oficial,
2670
*Descubrese.
* para que con reyes hable
* (que ya os conocí en la voz,
luz que tan notorio os hace);
la otra, la novedad
2675
v. 2654 Mantengo la lectura de QC, con doble negación.
v. 2664 vulto: «Se toma alguna vez por el rostro, y en este sentido es del latino
vultus» (Aut). Así está escrito en este verso en QC, mientras que en el verso 916 en
QC se lee «bulto».
v. 2665 El jaspe y el mármol tienen connotaciones de muerte por su frialdad y
por constituirse de este material las lápidas de los sepulcros.
vv. 2669-70 ser parte a, o para que: «Contribuir o dar ocasión a, o para que»
(DRAE).
470
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
del suceso más notable
* que el vulgo, archivo confuso,
califica en sus anales.
REY
¿Qué os ha sucedido?
LUDOVICO
A vos
lo diré; escuchadme aparte.
REY
Retiraos allí, don Diego.
DON DIEGO
[Ap.] Sucesos son admirables
cuantos esta noche veo:
Dios con bien della me saque.
LUDOVICO
REY
No la vi el rostro, mas solo
entre repetidos ayes
escuché: “Inocente muero;
el cielo no te demande
mi muerte”. Esto dijo, y luego
expiró, y en este instante
el hombre mató la luz,
y por los pasos que antes
entré, salí. Sintió ruido
al llegar a aquesta calle
y dejome en ella solo.
Faltame ahora de avisarte,
señor, que saqué bañadas
las manos en roja sangre
y que fui por las paredes
como que quise arrimarme,
manchando todas las puertas,
por si pueden las señales
descubrir la casa.
Bien
hicisteis: venid a hablarme
* con lo que hubiereis sabido,
2680
2685
2690
2695
2700
2705
vv. 2678-79 Comp. Tirso, El celoso prudente, p. 1265: «Mas ¿qué sangre habrá
que pueda / lavarla, si la divulgo, / y en los archivos del vulgo / inmortal la mancha
queda?».
TEXTO DE LA COMEDIA
y tomad este diamante,
y decid que por las señas
dél os permitan hablarme
a cualquier hora que vais.
LUDOVICO*
471
2710
El cielo, señor, os guarde.
Vase.
REY
* Vamos, don Diego.
¿Qué es eso?
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
REY
DON DIEGO
El suceso más notable
del mundo.
Triste has quedado.
Forzoso ha sido asombrarme.
2715
* Vente a acostar, que ya el día
entre dorados celajes
asoma.
REY
DON DIEGO
No he de poder
sosegar, hasta que halle
* una casa que deseo.
2720
¿No miras que ya el sol sale,
y que podrán conocerte
desta suerte?
Sale COQUÍN.
COQUÍN*
Aunque me mates,
habiéndote conocido,
oh señor, tengo de hablarte.
Escúchame.
2725
vv. 2707-10 Comp. Lope de Vega, La Estrella de Sevilla, p. 203 (el rey Sancho le
entrega un anillo a Estrella para que pueda acceder a su castillo): «Tomad esta sortija,
y en Triana / allanad el castillo con sus señas». Calderón, Afectos de odio y amor, OC,
I, p. 1759: «Un soldado, por las señas / deste anillo, dice que / le des de hablarle
licencia».
v. 2710 vais: ‘vayáis’. Subjuntivo etimológico (de vadatis), usual en el Siglo de
Oro.
v. 2727 celaje: «Colores varios que aparecen en las nubes, causados de los rayos
del Sol que las hieren» (Aut).
472
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
REY
Pues, Coquín,
* ¿de qué los extremos son?
COQUÍN
* Esta es una honrada acción
de hombre bien nacido en fin,
que aunque hombre me consideras
de burlas con loco humor,
llegando a veras, señor,
soy hombre de muchas veras.
Oye lo que he de decir,
pues de veras vengo a hablar,
que quiero hacerte llorar
ya que no puedo reír.
Gutierre, mal informado
por aparentes recelos,
llegó a tener viles celos
de su honor; y hoy, obligado
a tal sospecha, que halló
escribiendo (¡error cruel!)
para el Infante un papel
a su esposa, que intentó
con él que no se ausentase,
porque ella causa no fuese
de que en Sevilla se viese
la novedad que causase
pensar que ella le ausentaba…
con esta inocencia, pues,
(que a mí me consta), con pies
cobardes, adonde estaba
llegó y el papel tomó,
y, sus celos declarados,
despidiendo a los criados
todas las puertas cerró;
solo se quedó con ella.
2730
2735
2740
2745
2750
2755
v. 2727 hacer extremos: «Lamentarse, haciendo con ansia y despecho varios ademanes, y dando voces y quejas en demonstración de sentimiento» (Aut). Comp.
Calderón, Amor, honor y poder, OC, I, p. 81: «¿De qué los extremos son? / ¡Ay Ludovico! ¡Ay amigo! / ¡Quién estorbarla pudiera / que ni le hablara ni viera!».
vv. 2732-33 hombre de veras: «El que por su natural y genio o trato y costumbres
es amigo de la realidad y verdad, o es serio y enemigo de burlas» (Aut).
TEXTO DE LA COMEDIA
* Yo, enternecido de ver
* una infelice mujer
perseguida de su estrella,
* vengo, señor, a avisarte
que tu brazo altivo y fuerte
hoy la libre de la muerte.
REY
* ¿Con qué he de poder pagarte
473
2760
2765
* tal piedad?
COQUÍN
Con darme apriesa
* libre sin más acidentes
de la acción contra mis dientes.
REY
No es ahora tiempo de risa.
COQUÍN
¿Cuándo lo fue?
REY
Y pues el día
aun no se muestra, lleguemos,
don Diego así, pues daremos
color a una industria mía,
de entrar en casa mejor,
diciendo que me ha cogido
* el día cerca y he querido
disimular el color
del vestido, y una vez
allá, el estado veremos
del suceso, y así haremos
como rey, supremo juez.
*
DON DIEGO
No hubiera industria mejor.
COQUÍN
De su casa lo has tratado
tan cerca, que ya has llegado,
que esta es su casa, señor.
REY
DON DIEGO
2770
2775
2780
2785
Don Diego, espera.
¿Qué ves?
v. 2773 color: «Vale también pretexto, motivo y razón aparente para emprender y
ejecutar alguna cosa, encubierta y disimuladamente» (Aut). Comp. Cervantes, Quijote, I, 41: «y para asegurar su hecho y dalle color, quiso hacer, como hizo, un viaje a
un lugar que se llama Sargel».
474
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
¿No ves sangrienta una mano
impresa en la puerta?
REY
Es llano.
DON DIEGO
REY
* [Ap.] Gutierre sin duda es
el cruel que anoche hizo
una acción tan inclemente.
No sé qué hacer: cuerdamente
sus agravios satisfizo.
2790
*Sale LEONOR y criada.
Salgo a misa antes del día,
porque ninguno me vea
en Sevilla, donde crea
que olvido la pena mía.
Mas gente hay aquí. ¡Ay, Inés!
¿El rey qué hará en esta casa?
DOÑA LEONOR
INÉS
Tápate en tanto que pasa.
REY
Acción excusada es,
* porque ya estáis conocida.
No fue encubrirme, señor,
por excusar el honor
de dar a tus pies la vida.
DOÑA LEONOR
Esa acción es para mí,
de recatarme de vos,
pues sois acreedor, por Dios,
de mis honras, que yo os di
palabra y con gran razón,
de que he de satisfacer
vuestro honor, y lo he de hacer
en la primera ocasión.
REY
2795
2800
2805
2810
DON GUTIERRE, dentro.
Hoy me he de desesperar,
* cielo cruel, si no baja
un rayo de esas esferas
* y en cenizas me desata.
DON GUTIERRE*
REY
¿Qué es esto?
2815
TEXTO DE LA COMEDIA
Loco furioso
don Gutierre de su casa
sale.
DON DIEGO
REY
475
*
¿Dónde vais, Gutierre?
A besar, señor, tus plantas,
y de la mayor desdicha,
de la tragedia más rara,
escucha la admiración
que eleva, admira y espanta.
Mencía, mi amada esposa,
tan hermosa como casta,
virtuosa como bella
(dígalo a voces la fama),
Mencía, a quien adoré
con la vida y con el alma,
anoche a un grave accidente
* vio su perfeción postrada,
por desmentirla divina
este accidente de humana.
Un médico, que lo es
el de mayor nombre y fama,
y el que en el mundo merece
inmortales alabanzas,
* la recetó una sangría,
porque con ella esperaba
restituir la salud
a un mal de tanta importancia.
Sangróse en fin, que yo mismo,
por estar sola la casa,
* llamé el barbero, no habiendo
ni criados ni criadas.
A verla en su cuarto, pues,
quise entrar esta mañana
2820
DON GUTIERRE*
2825
2830
2835
2840
2845
vv. 2824-25 elevar: «Transportarse, enajenarse, quedar fuera de sí» (DRAE); admirar: «Mirar una cosa con espanto de su calidad, de su valor u de su grandeza» (Aut);
espantarse: «Vale también admirarse» (Aut).
v. 2846 barbero: uno de sus oficios era el de sangrador.
476
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
(aquí la lengua enmudece,
aquí el aliento me falta);
veo de funesta sangre
teñida toda la cama,
toda la ropa cubierta,
y que en ella, ¡ay Dios!, estaba
Mencía, que se había muerto
esta noche desangrada:
* ya se ve cuán fácilmente
una venda se desata.
¿Pero para qué presumo
reducir hoy a palabras
tan lastimosas desdichas?
Vuelve a esta parte la cara,
y verás sangriento el sol,
verás la luna eclipsada,
deslucidas las estrellas,
* y las esferas borradas,
y verás a la hermosura
más triste y más desdichada,
que por darme mayor muerte
* no me ha dejado sin alma.
2850
2855
2860
2865
2870
Descubre a DOÑA MENCÍA en una cama, desangrada.
REY
* ¡Notable sujeto! ([Ap.] Aquí
la prudencia es de importancia:
mucho en reportarme haré;
* tomó notable venganza.)
* Cubrid ese horror que asombra,
ese prodigio que espanta,
espectáculo que admira,
símbolo de la desgracia.
Gutierre, menester es
consuelo, y porque le haya
2875
2880
vv. 2850-51 Comp. Calderón, El príncipe constante, vv. 1357-63: «Aquí enmudece la lengua, / aquí me falta el aliento, / aquí me ahoga la pena, / porque en pensarlo no más / el corazón se me quiebra, / el cabello se me eriza, / y todo el cuerpo me
tiembla».
TEXTO DE LA COMEDIA
en pérdida que es tan grande
con otra tanta ganancia,
* dále la mano a Leonor,
que es tiempo que satisfaga
vuestro valor lo que debe
y yo cumpla la palabra
de volver en la ocasión
por su valor y su fama.
DON GUTIERRE Señor, si de tanto fuego
477
2885
2890
aún las cenizas se hallan
calientes, dadme lugar
* para que llore mis ansias.
¿No queréis que escarmentado
quede?
REY
Esto ha de ser y basta.
DON GUTIERRE*
Señor, ¿queréis que otra vez,
no libre de la borrasca,
vuelva al mar? ¿Con qué disculpa?
REY
Con que vuestro rey lo manda.
DON GUTIERRE Señor, escuchad aparte
2895
2900
disculpas.
REY
Son excusadas.
¿Cuáles son?
DON GUTIERRE
¿Si vuelvo a verme
en desdichas tan extrañas,
que de noche halle embozado
a vuestro hermano en mi casa?
REY
2905
No dar crédito a sospechas.
DON GUTIERRE ¿Y si detrás de mi cama
hallase tal vez, señor,
de don Enrique la daga?
v. 2884 Enmiendo con CH, S, VT, GL la lectura errónea de QC, Q: «da de la
mano». «Dá»: imperativo «dad».
v. 2901 Quizá «Son excusadas» debiera pronunciarse aparte.
v. 2902 Comienza aquí una recopilación de todo lo sucedido en el drama.
v. 2908 tal vez: ‘alguna vez’.
478
EL MÉDICO DE SU HONRA: CALDERÓN
REY
Presumir que hay en el mundo
mil sobornadas criadas,
* y apelar a la cordura.
2910
DON GUTIERRE A veces, señor, no basta.
¿Si veo rondar después
de noche y de día mi casa?
REY
* Quejarseme a mí.
DON GUTIERRE
¿Y si cuando
* llego a quejarme, me aguarda
mayor desdicha escuchando?
REY
¿Qué importa si él desengaña
que fue siempre su hermosura
* una constante muralla
de los vientos defendida?
2915
2920
DON GUTIERRE ¿Y si volviendo a mi casa
hallo algún papel que pide
que el Infante no se vaya?
REY
2925
Para todo habrá remedio.
DON GUTIERRE *¿Posible es que a esto le haya?
REY
Sí, Gutierre.
DON GUTIERRE
¿Cúal, señor?
REY
DON GUTIERRE
* Uno vuestro.
¿Qué es?
Sangralla.
REY
DON GUTIERRE ¿Qué decís?
REY
Que hagáis borrar
las puertas de vuestra casa,
* que hay mano sangrienta en ella.
2930
v. 2912 «apela» es lectura de QC, Q, S; enmiendo con VT, que guarda el paralelismo con «presumir».
v. 2919 El pronombre se refiere al Infante.
v. 2926 Correas (p. 384): «Para todo hay remedio, sino para la muerte». Paradójicamente aquí el remedio para la deshonra consiste en la muerte, como hace notar el
rey.
479
TEXTO DE LA COMEDIA
DON GUTIERRE Los que de un oficio tratan,
ponen, señor, a las puertas
un escudo de sus armas:
trato en honor, y así pongo
mi mano en sangre bañada
a la puerta, que el honor
con sangre, señor, se lava.
REY
Dádsela, pues, a Leonor,
que yo sé que su alabanza
* la merece.
DON GUTIERRE
Sí la doy,
mas mira que va bañada
en sangre, Leonor.
DOÑA LEONOR
No importa,
que no me admira ni espanta.
2935
2940
2945
DON GUTIERRE *Mira que médico he sido
de mi honra: no está olvidada
la ciencia.
DOÑA LEONOR
Cura con ella
mi vida en estando mala.
DON GUTIERRE Pues con esa condición
2950
* te la doy. Con esto acaba
* el Médico de su honra.
* Perdonad sus muchas faltas.
v. 2941 Jones anota el sentido de alabanza como ‘excelencia’, hoy desusado.
Descargar