BULLETIN DE LA SOCIÉTÉ POLONAISE DE LINGUISTIQUE, fasc. LVI, 2000 ISSN 0032-3802 JADWIGA KONIECZNA-TWARDZIKOWA Katowice/Kraków MONTSERRAT PRUNA I MERCADER Kraków El caso del caso Transcategorización en el paradigma casual del sustantivo español y catalán: La lección de La Lección Para analizar el problema del caso morfológico español y catalán desde la perspectiva contrastiva polaca continuamos el juego con el poema La lección de Wis³awa Szymborska, premio Nobel 96, presentado en el Simposio XXVI de la Sociedad Espanola de Lingüística, ya que el poema, mostrando un estereotipo de caso sintético, nos ofrece, en el juego con las respectivas traducciones castellana y catalana, una LECCIÓN evidente y provocativa. Lekcja Kto co Król Aleksander kim czym mieczem przecina kogo co gordyjski wêze³. Nie przysz³o to do g³owy komu czemu nikomu. By³o stu filozofów - ¿aden nie rozpl¹ta³. Nic dziwnego, ¿e teraz kryj¹ siê po k¹tach. ¯o³dactwo ich za brody ³apie, za roztrzêsione, siwe, capie, i bucha gromki kto co miech. Doæ. Spojrza³ król spod pióropusza, na konia wsiada, w drogê rusza. A za nim w tr¹b tr¹bieniu, w bêbnieniu bêbenków kto co armia z³o¿ona z kogo czego z wêze³ków na kogo co na bój. Wis³awa Szymborska J. KONIECZNA-TWARDZIKOWA, M. PRUNA I MERCADER 126 La lección Quién, qué El rey Alejandro con quién, con qué con una espada corta de un tajo a quién, qué el nudo gordiano. Esto no se le había ocurrido antes a quién, a qué a nadie. Había cien filósofos — ninguno lo había desenredado. No es extraño que ahora se escondan por los rincones. La soldadesca los agarra por esas barbas de chivo, histéricas, canosas y estalla un estruendosa quién, qué risa. Basta. Lanzó el rey una mirada desde debajo de su penacho, monta en su caballo, se pone en camino. Y tras él, en la trompa de las trompetas, en el tambor de los tamboriles, quién, qué un ejército compuesto de quién, de qué de pequeños nudos, para quién, para qué para el combate.1 trad. Xaverio Ballester La lliçó ¿Qui?,¿què? El rei Alexandre ¿amb qui?, ¿amb què? amb l’espasa talla en sec ¿qui?, ¿què? el nus gordià. No li havia passat pel cap ¿a qui?, ¿a què? a ningú. Hi havia cent filòsofs – cap d’ells l’havia desenredat. No és estrany que ara s’amaguin pels racons. La soldatada els agafa per les barbes, de cabra, canoses, tremolenques i esclata una estrepitosa ¿qui?, ¿què? rialla. Prou. El rei llança una mirada de sota el plomall, s’enfila al cavall, i se’n va pel camí. I rera seu, al trompeteig de trompetes, a la tamborinada de tamborins ¿qui?, ¿què? l’exèrcit format ¿de qui?, ¿de què? de nusets ¿per a qui?, ¿per a què? per al combat. trad. Montserrat Pruna i Mercader 1 Wis³awa Szymborska, Wybór wierszy, Warszawa, PIW, 1973, p.43. Wis³awa Szymborska, El gran número. Fin y principio y otros poemas, Madrid, Hiperión, 1997, p.65. EL CASO DEL CASO 127 Queremos dejar claro que no desarrollaremos aquí una interpretación semántica o pragmática2 sinó simplemente una oposición morfológica la cual los lingüistas no tanto niegan – porque esto ya sería su confirmación- sinó que no la ven. 1. Si la lección del 96, presentada en el XXVI Simposio de la SEL por Ana Jiménez de Maquirriain Pantrigo y Jadwiga Konieczna-Twardzikowa3 , era una reflexión dirigida a la competencia española del paradigma del caso del sustantivo, concretamente de las oposiciones estructurales del caso morfológico del sujeto / objeto directo; objeto directo / objeto indirecto — QUIÉN, QUÉ / A QUIÉN, QUÉ; A QUIÉN, QUE / A QUIÉN A QUÉ— basándose en dos estudios de E. Alarcos Llorach: Estudios de gramática funcional del español4 y Gramática de la lengua española5, que ENSEÑABA unos rasgos morfológicos de objeto, sin llegar a la legitimación del paradigma del caso, por parte española6, 2. en LA LECCIÓN que presentamos partimos de esta legitimación. Sobre todo de la afirmación-base, citada por V. Demonte7: *SN, si SN tiene contenido fonético y no tiene Caso” (Chomsky, 1991). y la „semejanza” notada por ella entre el caso abstracto y el morfológico. Nos basamos en el estudio de V. Demonte (1991) Teoría sintáctica : de las estructuras a la rección, tanto en su apartado „La teoría del Caso abstracto”, como en el apartado „Verbos con complementos dativos y el papel de los clíticos en el ligamiento”. Es la legitimación del caso español, pero no de su paradigma. 3. Nuestra lección es un juego de la transcategorización de „las preposiciones y postposiciones”8 en función de „rasgos morfológicos del caso”9, tanto del castellano como del catalán, con la gramaticalizacion del paradigma, confirmándose el caso a través de la posibilidad de negarlo10. 1.1. Partimos de la contradicción que hay entre la nota del autor de la traducción castellana, X. Ballester: La polaca es lengua con flexión nominal. En las escuelas los diversos casos de la declinación se aprenden mediante el recurso empleado aquí por Szymborska 2 Véase por ejemplo el artículo de Eva Mendieta e Isabel Molina, Anteposición de objeto en el habla culta de México y Madrid. Revista Española de Lingüística, 27 (2), 1997, 447-477. 3 Resumen en RSEL, 27 (1), 1997, p.214: „La lección” de lengua polaca a través de la española. 4 E. Alarcos Llorach, Estudios de gramática funcional del español. III edic. Madrid: Gredos 1987. 5 E. Alarcos Llorach, Gramática de la lengua española. Real Academia Española. Colección Nebrija y Bello. Madrid: Espasa Calpe 1995. 6 Una propuesta del paradigma ha sido presentada en: J. Konieczna-Twardzikowa, La categoría del caso en el sustantivo español. Un análisis contrastivo desde la perspectiva polaca. Kraków: Universitas 1993. 7 V. Demonte, Teoría Sintáctica: de las estructuras de rección. Madrid: Sintesis 1991. 8 Demonte 1991: 141. 9 Demonte 1991: 141. 10 Aristóteles, Metafísica, 985b4 (67 A 6 D.-K.). 128 J. KONIECZNA-TWARDZIKOWA, M. PRUNA I MERCADER y la misma traducción. Porque mientras que de esta nota se puede deducir que en la lengua española no hay flexión nominal, el mismo traductor lo niega introduciendo la oposición entre las formas morfológicas del sujeto: QUIÉN, QUÉ y la de objeto directo: A QUIÉN, QUÉ; la cual basta ya para formar un paradigma nominal. En la traducción catalana esta oposición no aparece: QUI, QUÈ / QUI, QUÈ y por eso la nota no tan sólo no sería contradictoria para la traducción catalana sino que curiosamente le sería más útil al catalán que al castellano; porque la lengua catalana no acepta, en principio, la oposición entre a / Ø en el SN de complemento directo. 1.1.1. Sobre este problema en lengua castellana nos parece muy interesante contrastar dos opiniones de E.Alarcos Llorach, la de Estudios y la de la Gramática. En Estudios E.Alarcos permite ver A QUIÉN como sintagma no-sujeto, pero sólo lo admite „en algunas ocasiones y por motivos originariamente semánticos” por ejemplo: el perro persigue al lobo.11 En la Gramática de la Lengua Española E.Alarcos parece indicar la relación entre objeto directo e indirecto de una forma más gramaticalizada, cosa que resultará básicamente importante para nuestras consideraciones: Pero hay casos en que una sola preposición es exigida como índice funcional oportuno, y otros en que puede alternar (con sentidos diversos) distintas preposiciones. Lo primero ocurre en la función de objeto indirecto, que obligatoriamente debe ir señalado por /a/. Y para el objeto directo, Alarcos dice: la función de objeto directo carece en principio de índice funcional; pero si la unidad que la cumple hace referencia a entes capaces de ser actores de noción designada por el verbo, la necesidad de distinguirlo del sujeto imponen en objeto directo la preposición /a/: Florencio ve entre nieblas y espasmos al general; lo mismo sucede cuando el segmento que funciona como sujeto y el que cumple como objeto directo aluden a cosas [...] donde la supresión de /a/ (diciendo la niebla invade nuestra mente) impediría la distinción entre ambas funciones o produciría la consiguiente ambigüedad. Y aunque no utiliza el término ”índice” de la forma del objeto directo para la preposición /a/, la hace índice en ejemplos como: A la niebla invade nuestra mente. Si desde nuestra perspectiva la tendencia a la gramaticalización de la preposición /a/ como marca morfológica del caso de OD parece muy interesante, lo es gracias a la desaparición simultánea de la subcategoría del género [+/- anim]. 1.1.2. Como ya se ha dicho, la lengua catalana no acepta en principio la preposición /a/ en los complementos de objeto directo; en la gramática de P.Fabra se aceptan 11 E. Alarcos Llorach, Estudios [...] p.154 EL CASO DEL CASO 129 sólo cuando este complemento „acompaña”12 inmediatamente al sujeto y designa un ser que podría pasar por sujeto del verbo y, por lo tanto, hay peligro de ambigüedad: El perseguia com el gat a la rata13. La gramática de A. Badia i Margarit14, de forma parecida, y limitándonos en este estudio al sustantivo, acepta la preposición /a/ „para deshacer posibles equívocos en la transmisión del mensaje”. No entraremos en problemas normativos respecto al uso correcto o incorrecto, en catalán, de la preposición /a/ en los complementos directos de persona15; el hecho es que, sea por las razones que sea, este fenómeno se da. 1.2.1. La estructura del verso „esto no se le había ocurrido antes a quién, a qué a nadie” es también contemplada por E.Alarcos, y es gracias a él que sabemos que se trata de una oposición de objetos: la función de /a/ es idéntica: indicar que lo que sigue no es sujeto. No obstante, la función de tales sintagmas no es la implementación. En efecto, cuando son consabidos y se eluden, la expresión del referente a su función, que aparece junto al núcleo, es distinta a la de los implementos: le escribes (a tu madre), le escribe (a Juan), les escribo (a los amigos). Mientras el referente a la función de implemento señala el número y el género del sintagma eludido, este otro referente sólo alude al número y es invariable en cuanto al género. Como hay distinción formal, la función es distinta16. En la Gramática17 los por E.Alarcos llamados incrementos personales pueden aparecer ya junto a una unidad sustantiva con la misma función. A Juan no le importa, Esos libros los hemos comprado baratos „cuando sea preciso (a menudo con énfasis expresivo)”. Este fenómeno nos interesa en el artículo sólo por adquirir el término „incrementos”. Por lo tanto: E. Alarcos distingue en Estudios y en la Gramática el objeto directo y el indirecto, también, a través de los „referentes o incrementos” indicando, lo que para nosotros es fundamental: la subcategoría de genero [+/- masc] en objeto directo y su neutralización en el objeto indirecto. 1.2.2. En lengua catalana, los clíticos (o los llamados pronoms febles) marcan también una oposición de objetos : mientras que los de complemento directo (el, la, 12 P. Fabra, Gramàtica Catalana (13a ed.), Barcelona: Teide 1988, p. 173. P. Fabra, op. cit., p.173 14 A.M. Badia i Margarit, Gramàtica de la llengua catalana : descriptiva, normativa, diatòpica, diastràtica. Barcelona: Enciclopèdia Catalana 1994 (Biblioteca Universitària, 22), p.207. 15 J. Ver Solà, Sintaxi normativa: estat de la qüestió. Barcelona: Empúries 1994. §9 El complement directe, p.163-177. 16 E. Alarcos Llorach, Estudios [...], p.154-155 17 E. Alarcos Llorach, Gramática de la lengua española, op. cit., p.199 13 130 J. KONIECZNA-TWARDZIKOWA, M. PRUNA I MERCADER els, les) distinguen el género [+/- masc], los de indirecto (li, els), no. Cabe señalar que el sistema de clíticos catalanes es más amplio al que aquí se señala, nos referimos por ejemplo a los pronoms febles en y ho. No tocaremos este tema pero queremos subrayar que el cuadro de clíticos castellano no corresponde al catalán. En suma: tenemos el índice /a/, con tendencia a la gramaticalización, incrementos vinculados con la subcategoría del género, en función de expresar una relación entre la forma de sujeto y de objeto, entre formas de objetos directo e indirecto, pero no tenemos la categoría del caso legitimada. 2.1. La legitimación del caso nos la facilita V.Demonte18 en forma de relación entre el caso abstracto y el morfológico, „como una marca morfológica sobre la palabra”. Esta relación es útil tanto para el castellano, el catalán como el polaco. Queremos subrayar la semejanza entre el caso abstracto y el morfológico, tal como la presenta V. Demonte.: „¿Pero qué es el Caso? ¿qué relación guarda esta noción de Caso abstracto con la tradicional de caso morfológico? La verdad es que la semejanza entre ambas concepciones es muy considerable: el Caso abstracto se puede definir también con una marca morfológica sobre la palabra, como la materialización de ciertos rasgos que hacen reconocible la relación sintáctica que ese SN guarda con los constituyentes de la oración”. Y en base de la cita que sigue: En esta concepción puramente formalista de la relación de Caso, no hay diferencias entre la noción tradicional y la actual; si acaso sólo cabe añadir que las lenguas difieren en el tipo de marcas que usen para expresar o materializar los Casos. Algunas recurren a rasgos morfológicos -sean éstos morfemas de caso o coindización con el asignador-, otras emplean estrategias sintácticas: orden respecto del asignador, preposiciones y postposiciones. También hay diferencias en cuanto a la riqueza y variación de esas marcas de caso: hay lenguas que distinguen decenas de casos mientras que las actuales que nos son más familiares tan sólo utilizan tres [...]”19 nos preguntamos: ¿Y no pueden ser estas „preposiciones y postposiciones” tratadas como rasgos morfológicos analíticos? Aunque parecería que a partir de la semejanza presentada podríamos encontrar una base legítima para a quién, qué y para a quién, a qué en el marco de las Reglas de Asignación de Caso abstracto que V. Demonte nos presenta no la encontramos. 18 19 Demonte 1991, p.140-141 Demonte 1991, p.141 EL CASO DEL CASO 131 Reglas de asignación de Caso: i) El verbo asigna Caso Objetivo a la posición [SN, V] sv (i.e. al SN hermano de V). ii) INFL asigna Caso Nominativo a [SN, INFL´] infl´´ iii) P asigna Caso oblicuo a [SN, P]sp20 no prevén la anunciada semejanza respecta a esta oposición (española y catalana). Como un caso oblicuo, el cual es tratado como subcaso del Caso abstracto y dependiente de la rección, el objeto indirecto (español y catalán) sólo puede aparecer en el iii) y como tal, siendo uno del grupo de SP, no corresponde al caso morfológico del objeto indirecto. No habría, pues, diferencia, según las Reglas de asignación de Caso, entre con quién, con qué; a quién, a qué; de quién, de qué y para quién, para qué. Pero curiosamente en el apartado 6.3.1. V.Demonte nos introduce a unos „complementos dativos” y al „papel de los clíticos en el ligamiento”; si tenemos problemas para entender dativo es porqué las Reglas de asignación de Caso, tal y como son presentadas, no lo recogen. Desde la perspectiva de nuestro primer apartado, donde nos basamos en E.Alarcos, vemos en la aceptación del dativo por V. Demonte una confirmación de su gramaticalización. 2.2.Una confirmación de la gramaticalización del caso del OI nos la sugieren igualmente Mª Lluïsa Hernanz i J.M. Brucart21: definiremos el CI como un argumento interno ligado a verbos que subcategorizan además un CD, introducido siempre por la preposición a (y nunca por para), sustituible por la forma pronominal de dativo le(s) y, por último, capaz de ser duplicado por el citado pronombre aun cuando no se haga efectivo un fenómeno de tematización: El médico prohibió el tabaco a la enfermera El médico le prohibió el tabaco El médico le prohibió el tabaco a la enfermera En suma: en la lección de La lección lo esencial para nuestras consideraciones es la legitimación del Caso Abstracto y morfológico. Aunque no corresponde a todas nuestras espectativas generadas en el apartado 1 de nuestro artículo por E. Alarcos, nos acerca más al problema analizado. 3.1. Nuestra aportación al problema es una reflexión sobre la transcategorización de „la preposición a, incrementos personales”/ „preposiciones y postposiciones” en función de „índices funcionales” / „rasgos morfológicos del caso” tanto del castellano como del catalán. 20 21 Demonte 1991, p.141. M.L. Hernanz, J.M. Brucart, La sintaxis. Barcelona: Crítica 1987, p.256-157. 132 J. KONIECZNA-TWARDZIKOWA, M. PRUNA I MERCADER 3.1.1. Si nos interesa el clítico le por ser coasignador del caso OI, junto con /a/ es por la neutralización de la subcategoría de género. Tan sólo podemos señalar este rasgo morfológico como coasignador del caso de OI del sustantivo sabiendo que es distinto a los del caso de OD del sustantivo. Precisamente las marcas de las subcategorías del género: [+/- anim], [+/- masc] son las que coasignan el caso de objeto directo respecto al OI. En el Biuletyn PTJ del 1996 publicamos un artículo donde estudiábamos el género animado / no animado en los sustantivos de las lenguas polaca, búlgara, castellana, catalana y latina22. 3.1.2. Si un tratamiento distinto de la subcategoría del género distingue el objeto directo del indirecto, los une la subcategoría de persona23. Como vemos en los ejemplos: [...] Azaña quiso alejarNOS A LOS JEFES PATRIOTAS y me destinó a la Capitanía General de Canarias [...] [...] A LOS INFERIORES sólo NOS toca acatar lo dispuesto [...] ALS POLONESOS ENS acullen arreu ALS CATALANS ENS donen botifarra estos ejemplos nos indican: que el clítico no es simplemente el clítico, un pronombre átono, ni un incremento personal, ni una postposición sino que es la realización de la subcategoría de persona en el paradigma casual del sustantivo. Y en consecuencia, debido a que la realización en primera y segunda persona es posible tan sólo en el plural significa que hay que añadir al fenómeno de la transcategorización la subcategoría del número. Si el clítico de la tercera persona es indiferente respecto a la categoría del número, el de la primera y segunda es marcado por la limitación al plural y, por lo tanto, marcado por la subcategoría de número. Plural no significa solamente el plural de los sustantivos (los jefes patriotas, los inferiores) sino también un SN coordinado: En primer lugar, a Hans y a mí nos pareció que [...]24 22 R.L. Górski, J. Konieczna-Twardzikowa, G. Minczew, M. Pruna Mercader, Rodzaj ¿ywotny / osobowy: dzieli czy ³¹czy jêzyki? Analiza kontrastywna wybranych jêzyków s³owiañskich i romañskich na przyk³adzie rzeczownika, Biuletyn Polskiego Towarzystwa Jêzykoznawczego 52, 1996, p.127-134. Una versión ampliada, en catalan, publicada en Lenguas iberorrománicas y eslavas [Estudios Hispánicos 7], Wroc³aw 1999, p.21-31. 23 Véase J. Konieczna-Twardzikowa,?Existe la categoría de la persona en el sustantivo español? Una reflexión desde la perspectiva polaca, en: A.I.Blanco Picado, T. Eminowicz (ed.), Europa del Centro y del Este y el Mundo Hispánico. Kraków 1996, p.251-255. 24 F. Rico, Prólogo. Breve biblioteca de autores españoles, p. 7. EL CASO DEL CASO 133 En suma : En nuestro juego polaco-español- catalán, si la lección polaco-española opta por la tendencia a la gramaticalización de la categoría del caso del sustantivo español, la lección catalana optaría por la superación de la transcategorización por encima de la gramaticalización.. La transcategorización la niega la gramaticalización española de la categoría del caso del sustantivo realizada a través de la preposición /a/ —es decir cada vez menos válida la alternancia a / Ø— en el OD, y la forma le del OI. –es decir, neutralizada la categoría del género-. Lo que de otra parte en nuestra lección confirma la legitimación del Caso del sustantivo español, entendido como relación entre el Caso Abstracto y morfológico, ya que no se puede negar la gramaticalización si ésta no existe. Y como conclusión aprovechamos la cita de Aristóteles leída por Alberto Bernabé en el XVII Simposio de la SEL: „Leucipo y... Demócrito dicen que los elementos son lo lleno y lo vacío – llamando a lo uno «ser» y a lo otro «no ser» – y que de éstos lo uno es lleno y sólido, el ser, y lo otro vacío y sutil, el no-ser, por lo que dicen que el ser no es más real que el no-ser, porque tampoco el vacío lo es menos que el cuerpo”.25 25 Aristóteles, Metafísica, 985b4 (67 A 6 D.-K.). 134 J. KONIECZNA-TWARDZIKOWA, M. PRUNA I MERCADER