Tumor De Celulas De Leydig

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TUMOR DE CÉLULAS DE LEYDIG Y SEMINOMA EN UN PERRO
*Alvarez-Manriquez L., Padilla-Arellanes S.
RESUMEN
Los tumores testiculares afectan a perros de entre 2 a 12 años de edad, estos
pueden ser unilaterales o bilaterales El testículo derecho se ve afectado con
mayor frecuencia que el izquierdo. Los principales factores de riesgo asociados
con la aparición de estos tumores en perros son la edad y raza El testículo
derecho se ve afectado con mayor frecuencia que el izquierdo. Los principales
factores de riesgo asociados con la aparición de estos tumores en perros son la
edad, raza, criptorquidia. En este caso se presento un ladrador de 11 años y 8
meses, macho a la Clínica de Veterinaria de la Universidad Michoacana el motivo
de consulta fue un agrandamiento de un testículo, zonas alopecias en abdomen
caudal e hiperpigmentación en escroto y zona inguinal. Se realizo una punción de
aguja fina del testículo hiperplasico reportando una neoplasia de aspecto benigno
por lo cual se realizó la orquiectomía bilateral.
RESEÑA DEL CASO
Fue presentado a la Clínica Veterinaria de la Universidad Michoacana un perro de
la raza Labrador, sexo macho completo, de 11años 8 meses, y 30 Kg. de peso, de
nombre Lumi que habita dentro de casa, con dieta comercial a base de croquetas
y comida casera, y con calendario de vacunación y desparasitación vigentes.
ANAMNESIS
El propietario reporto que hace 1 mes observo un agrandamiento en el testículo
izquierdo, caída de pelo excesiva y lo llevo con un veterinario, el cual lo remitió a
la clínica de Veterinaria de la Universidad Michoacana. (Imagen 1)
EXAMEN FÍSICO
Durante el examen físico Lumi estuvo atento, se observo el pelo hirsuto, un
agrandamiento del testículo izquierdo, hiperpigmentación en abdomen caudal e
inguinal y alrededor del pene, zonas alopécicas en abdomen caudal bilateral.
DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES
Neoplasia
Orquitis
Torsión testicular
Hernia inguinoescrotal
PRUEBAS DE DIAGNOSTICO
Se realizo un hemograma el cual reporto hiperproteinemia 86 g/l (60-75) y
linfopenia de 0.4x 10 9/L (1.0-4.8). Además de una punción con aguja fina en el
testículo izquierdo reportando neoplasia de aspecto benigno.
Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Clínica Veterinaria de la Universidad
Michoacana. Av. Acueducto – Tzintzúntzan S/N Col Matamoros C.P. 58240 Morelia, Michoacán. Tel: (443) 324 87 98
TRATAMIENTO
De acuerdo a los resultados de laboratorio, historia clínica y examen físico, se
recomendó la orquiectomia bilateral.
Se realizo un estudio histopatológico de los dos testículos en el Departamento de
Patología de la UNAM, reportado en el testículo izquierdo un Tumor de células
intersticiales (Leydig) y en el testículo derecho un Seminoma intratubular.
DISCUSIÓN
En los perros el descenso testicular ocurre a los 10 días de vida, aunque pueden
existir variaciones raciales. Si no son palpables a las 8 semanas de edad se
puede considerar que el perro es criptorquido. La criptorquidia unilateral es más
frecuente que la bilateral. El testículo o testículos sin descender no son normales
ya que serán incapaces de producir espermatozoides en especial los localizados
en la cavidad abdominal o en el tejido subcutáneo de la zona inguinal, debido a la
elevada temperatura a la que están sometidos. La libido suele ser normal. La
Criptorquidia bilateral produce esterilidad. El testículo que se encuentra en la
bolsa escrotal es normal, es decir, estos perros son fértiles, pero su número de
espermatozoides en el eyaculado es menor.
La criptorquidia se presenta con más frecuencia en razas (Caniche toy y
miniatura, Yorkshire, Chihauhua, Boxer, Pomerania, Schnauzer miniatura,
Pekinés, Maltés, Pastor de Shetland, y Cairn Terrier) (Zaldivar, 2007). En este
caso el paciente no presentaba alguna anormalidad con el descenso testicular.
Los tumores testiculares son los segundos tumores en frecuencia en el perro y
representa el 75% de todos los tumores del aparato reproductor de los machos. El
testículo derecho se ve afectado con mayor frecuencia que el izquierdo. Los
principales factores de riesgo asociados con la aparición de estos tumores en
perros son la edad, raza, criptorquidia y exposición medio ambiental a
carcinógenos (Morris, 2002). En nuestro caso el testículo de mayor tamaño era el
izquierdo.
La incidencia de tumores testiculares es del .91% y la edad promedio en perros
afectados varia entre 2 a 12 años. Pueden ser unilaterales o bilaterales, puede
haber un aumento del tamaño testicular sin dolor, hay atrofia del testículo contra
lateral como resultado de las hormonas sintetizadas por el tejido neoplásico o por
incremento de la Tº interescrotal (Ettinger, 2007). En este caso el testículo
derecho no estaba atrofiado ya que se reporto otra neoplasia.
Se pueden encontrar tumores: de células de Sertoli con una incidencia del 44%,
células de Leydig con incidencia 31% y los seminomas con 31%. Hasta un 35%
de los perros con neoplasia testicular tienen dos o tres tipos tumorales, con
incidencia mayor en perros testículos criptorquídicos, que en los escrotales y el
testículo derecho con mayor frecuencia tiene una prevalencia mas alta de
enfermedad neoplásica (Ettinger, 2007). En este caso el paciente presento dos
tipos de tumores testiculares el de células de Leydig y Seminoma, lo que
menciona la literatura que puede ser posible, sin embargo en la tabla 1, no se
encuentra como raza de alta incidencia. (Tabla 1).
Las manifestaciones clínicas dependen de la actividad hormonal del tumor
(secreción de andrógenos o de estrógenos).
Se puede observar un
agrandamiento escrotal o testicular y una diferencia de tamaños entre los dos
testículos. Si el tumor produce estrógenos presenta el síndrome de feminización y
si produce andrógenos abra problemas relacionados con la actividad prostática,
y la presencia en ocasiones de tumores perineales. Como consecuencia de la
descarga de andrógenos por los tumores testiculares se pueden encontrar con
quistes, hiperplasia, abscesos e inflamación de la próstata (Zaldivar, 2007). Los
síndromes paranoeplasicos asociados con hiperestrogenismo son: Alopecia,
Pigmentación, Feminización masculina, ginecomastia, escroto/ prepucio
pendulosos, Supresión de la medula ósea: anemia, trombocitopenia y leucopenia,
Espermatogenesis deprimida, Atrofia testicular (Withrow, 2001). En nuestro caso
el
paciente
presentaba
alopecia
y
pigmentación.
Los seminomas tienen origen en las células espermatogenicas de los tubulos
seminíferos y tienen un diámetro de 1 a 10 cm. A la palpación son blandos. Tan
solo el 5 a 10 % son malignos y si hacen metástasis, se localizaran en ganglios
linfáticos, pulmones, hígado, bazo, riñones y páncreas. Existe un síndrome
llamado síndrome de feminización del macho en los mismos lugares en que lo
hacen los de Sertoli. La secreción de andrógenos puede ser más común y el
síndrome de feminización del macho es menos frecuente con seminoma que con
tumor células sertoli (Ettinger, 2007). Desde el punto de vista histológico, las
células tumorales, suelen ser grandes y multinucleadas, se desarrollan dentro de
los tubulos seminiferos atróficos, pero mas tarde invaden al estroma intersticial y
parecen mas difusos. Macroscopicamente, estos tumores suelen ser firmes no
encapsulados, lobulados y blancos a gris-rosado (Morris, 2002). En este caso el
testículo derecho presento un seminoma y fue el de mayor tamaño, además de
presentar signos característicos como alopecia bilateral e hiperpigmentación.
Los tumores de células intersticiales provienen de las células de Leydig, son
masas pequeñas y llegan a medir de .1 a 2 cm., no palpables, hormonalmente
afuncionales. En su mayoría benignos y a la palpación son blandos y nodulares.
Los signos paraneoplasicos son infrecuentes con estas masas y ocurren como
consecuencia del hiperestrogenismo o hiperandrogenismo, casi siempre se
encuentran en testículos descendidos con diferente incidencia (Ettinger, 2007).
Desde el punto de vista histológico tienen un citoplasma espumoso y algunas
veces esta asociado con hemorragias, necrosis o quistes. Macroscopicamente
estos tumores suelen ser encapsulados, permanecen dentro del testículo y
pueden tener una coloración rosa a canela. Por lo general son los tumores más
pequeños y mas blandos posibles de palpar y pueden ser solitarios o múltiples
dentro del mismo testículo o contralateral. El testículo afectado puede tener un
tamaño normal o aumentado (Morris, 2002). En este caso el testículo izquierdo
tuvo menor tamaño y fue caracterizado como de este tipo.
El diagnóstico para los tumores testiculares es directo al examen físico y signos
clínicos: si se palpa una masa en el testículo, atrofia o hiperplasia testicular,
pigmentación, alopecia principalmente. La ecografía es útil en la evaluación,
cuando hay neoplasias y no se palpan. La aspiración de aguja fina de las masas
testiculares palpables se realiza sin dificultad. El examen citológico del material
aspirado es muy útil para diferenciar los tumores de otras masas como abscesos
y granulomas. El estudio histopatológico sirven para confirmar los diagnóstico
(Nelson, 2005). En este caso el diagnóstico se baso en el examen físico en el cual
se observo una atrofia en el testículo izquierdo y una hiperplasia del derecho,
signos clínicos que presento el paciente fue zonas alopécicas en abdomen caudal
bilateral e hiperpigmentación en zona caudal, inguinal y en el escroto. A la
punción de aguja fina en el testículo izquierdo se diagnóstico una neoplasia de
aspecto benigno y el estudio histopatológico de ambos testículos se reporto en el
izquierdo tumor células de Leydig y en el derecho un seminoma.
El tratamiento en los tumores testiculares es la orquiectomia bilateral. En este
caso este fue el tratamiento para el paciente.
CONCLUSIONES
Los factores que predisponentes a la presencia de tumores testiculares en perros
son la edad, raza, criptorquidismo. Para el diagnostico de los tumores testiculares
en perros que sean palpables es necesario una punción de aguja fina para
diferenciar el tipo y si es de aspecto maligno o benigno. Aquí vemos la
importancia de diagnosticar neoplasia testicular con una historia clínica y examen
físico completo, además de la importancia del estudio citológico e histopatológico
para caracterizar el problema
BIBLIOGRAFIA
Ettinger J. S. 2007. Tratado de Medicina Interna Veterinaria. 6ª ed. Vol. 2. Ed.
Elsevier. España. Pp. 1695-1696.
Morris J. 2002. Oncologia en pequeños animales. Ed. Inter-Medica. Argentina.
Pp. 157-159.
Nelson R., Couto G. 2005. Medicina Interna de Animales Pequeños. 3ª ed.
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ed. Ed. Iter Médica. Argentina. Pp. 1078-1084.
Zaldívar L. 2007. Enfermedades del Aparato Reproductor del Perro. El Mundo
del Perro. Madrid.
Withrow S. 2001. Tumors in Domestic Animals. 4ª ed. Ed. Saunders. EUA. Pp.
478-483.
Imagen 1. Paciente en posición ventro dorsal, en la cual se observa el
agrandamiento del testículo izquierdo.
Tabla 1. Predisposición de tumores testiculares en las diferentes razas de perros.
Todos tumores
2.1-2.5 %
Husky siberiano
Fox terrier
Shetlauld
Sertoli
2.2-3.5 %
Fox terrier
Weimaran
Pekignes
Seminoma
2.0-3.8%
Husky siberiano
Samoyedo
Bulldog
Weimaraner
Fox terrier
Leydig
2.1-4.0%
Dalmata
Fox terrier
Bull terrier
Husky siberiano
0.4-.05 %
American cocker
Spaniel
Rotweiller
Shit tsu
Yorkshire terrier
Mini poodle
Schnauzer
miniatura
0.0-0.6 %
Rotweiller
Labrador retriver
Springer spaniel
Cocker spaniel
0.2-0.5%
Cocker spaniel
Yorkshire terrier
Dachshound
0.1-0.5%
Bulldog
Cocker spaniel
Dachshound
Mini poodle
(Withrow, 2001).
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