información sobre los aspectos relacionados con la

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INFORMACIÓN SOBRE LOS ASPECTOS
RELACIONADOS CON LA SALUD EN EL
ENTORNO DE LA CENTRAL NUCLEAR
DE SANTA MARIA DE GAROÑA
Junio 2006
Índice
Resumen ejecutivo..............................................................................3
1. Introducción....................................................................................5
2. Aspectos radiológicos del funcionamiento de la central de
Garoña.................................................................................................5
2.1. Límites vigentes y radiación natural......................................................5
2.2. Efluentes radiactivos líquidos y gaseosos..............................................6
2.3. Impacto radiológico de la central de Garoña.........................................6
3. Aspectos radiológicos en los entornos de las centrales
nucleares españolas............................................................................9
4. Estudios Epidemiológicos llevados a cabo en España. Estudio del Instituto
de Salud Carlos III............................................................................13
4.1. Contexto del Estudio.........................................................................13
4.2. Ámbito.............................................................................................13
4.3. Conclusiones....................................................................................13
4.4. El caso de Santa María de Garoña…………………………………………………..14
4.4.1. Resultados del Informe del Instituto de Salud Carlos III……………......14
4.4.2. Otras conclusiones del estudio referentes a la central de Garoña.…...15
4.4.3. Otros estudios que corroboran las conclusiones del Instituto…………..15
5. Estudios epidemiológicos llevados a cabo en otros países...........18
2
INFORMACIÓN SOBRE LOS ASPECTOS RELACIONADOS CON LA SALUD
EN EL ENTORNO DE LA CENTRAL NUCLEAR DE SANTA MARIA DE
GAROÑA.
Resumen ejecutivo
•
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) supervisa los efluentes y vertidos de
todas las instalaciones nucleares y en sus informes periódicos confirma que los
efluentes de Garoña se encuentran muy por debajo (del orden del
0,5%) de los límites legales establecidos y del nivel medio de
radiación natural. Por esta razón es improbable que existan consecuencias
negativas para la salud cuando no existen causas que puedan producirlas.
•
Las centrales nucleares españolas tienen una incidencia irrelevante en la dosis
radiológica que se da en sus entornos. De acuerdo con el reciente estudio
realizado por la facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria, el Consejo
de Seguridad Nuclear y el Instituto Meteorológico Nacional, la central de
Santa María de Garoña es la instalación nuclear española que menos
incidencia radiológica ocasiona en su entorno.
•
La vigilancia radiológica ambiental en España es muy completa. En los entornos
de las instalaciones nucleares existen hasta 4 redes de vigilancia radiológica
ambiental. El conocimiento y control de las actividades de todas las
instalaciones nucleares y radiactivas del país y sus repercusiones sobre las
personas y el medio ambiente están adecuadamente garantizados.
•
Sobre el estudio epidemiológico del Instituto de Salud Carlos III hay que
señalar que, según se reconoce en el propio estudio, éste ha de tomarse como
una deducción meramente especulativa debido a la limitación de sus fuentes. El
análisis global de los resultados sin embargo descarta el aumento del
riesgo de leucemia y de otros tipos de cáncer en las poblaciones
cercanas a las centrales nucleares españolas. Este estudio, además,
señala una conclusión significativa “En general no se observa un exceso de
mortalidad por tumores en las zonas donde se hallan instaladas
centrales nucleares en España.”
•
Respecto a Santa María de Garoña, las conclusiones de las investigaciones
realizadas están en consonancia con los resultados globales del estudio
publicado en la revista “Environmental Health Perspectives”, descartando un
aumento del riesgo para la salud de los habitantes del entorno de la
instalación de Garoña debida al funcionamiento de la planta.
3
•
Estas conclusiones del informe del Instituto Carlos III se ven avaladas por los
registros dosimétricos y el seguimiento médico de las más de 3.000 personas
que han prestado sus servicios en Santa María de Garoña y que no
revelan ninguna incidencia significativa en su salud, y por el Programa de
Vigilancia Radiológica Ambiental (que incluye más de 70.000
muestras analizadas).
•
Asimismo hay que destacar algunas declaraciones que hacen referencia a otros
estudios llevados a cabo sobre la población de la zona del entorno de la central,
como las del Delegado Territorial de Sanidad de Álava, que en 1.999 afirmó que
no se habían encontrado evidencias de un aumento de tumores en 12
años en las zonas alavesas próximas a Garoña –según los resultados de
un estudio encargado por el Parlamento Vasco-, o las del Subdirector de Salud
Pública de Álava, del Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, quien
afirmó que no existían reacciones adversas en la población como
consecuencia de la actividad de la central de Garoña.
•
Por otro lado, la Comisión Mixta Médica del Hospital Comarcal Santiago Apóstol
de Miranda de Ebro afirmó que no existían datos especiales o superiores
al resto del país que sugiriesen la necesidad de plantearse un estudio
epidemiológico sobre las implicaciones del funcionamiento de la central de
Garoña.
•
Existen cerca de una treintena de estudios epidemiológicos solventes realizados
en diferentes países con centrales nucleares en operación. La inmensa
mayoría de estas investigaciones son unánimes al confirmar la
ausencia de incidencias negativas sobre la salud provocadas por las
centrales nucleares en operación.
•
El Consejo de Seguridad Nuclear y el Instituto de Salud Carlos III, bajo la
supervisión del Ministerio de Sanidad y Consumo, han suscrito el pasado 26 de
abril un convenio para la realización de un estudio epidemiológico de la
población que reside en más de 300 municipios de los entornos de las centrales
nucleares españolas. Los resultados se presentaran en 2009. Se estudiarán 72
municipios en el área de la central de Garoña.
Este conjunto de informaciones y datos concluyen unánimemente que la
actividad de la central nuclear de Santa María de Garoña no tiene
incidencia en la salud de las personas ni en el medio ambiente de la zona
de influencia de la instalación. En las conclusiones del conjunto de
estudios realizados no se hallan indicios sólidos que puedan justificar una
incidencia negativa de la actividad de la planta en la salud de las
personas o en el medioambiente.
4
1. INTRODUCCIÓN
En NUCLENOR sabemos que la salud de las personas es lo más importante. Por
ese motivo y para confirmar que el impacto de la operación de la central sobre
las personas es nulo hemos elaborado una información sintética, pero completa
y actualizada, sobre cuales son las condiciones de operación de la planta en los
aspectos radiológicos y medioambientales.
El lector podrá encontrar un resumen de los estudios más significativos sobre
esta materia llevados a cabo en otros países y en nuestro entorno más
inmediato. Consideramos que los datos que se aportan son lo suficientemente
claros como para asegurar que el impacto de la central sobre el entorno y,
especialmente sobre la salud de las personas es, como ya hemos señalado,
nulo.
2. ASPECTOS RADIOLÓGICOS DEL FUNCIONAMIENTO DE LA CENTRAL
DE GAROÑA.
2.1. Límites vigentes y radiación natural
Se considera que la causa principal del impacto de las centrales nucleares se
debe a sus efluentes líquidos y gaseosos. En consecuencia, la normativa
vigente establece un límite que regula la aportación de los efluentes de las
centrales nucleares a la dosis radiológica natural. En la Autorización de
Funcionamiento de cada Central se fija el límite para los efluentes líquidos y
gaseosos en términos de dosis máxima a la persona más expuesta en el
exterior de la central. De acuerdo con esto se establece que los efluentes
gaseosos y líquidos de una Central no deben generar una dosis que supere los
1000 µ Sv/año. Este valor es considerado como límite legal, aunque el Consejo
de Seguridad Nuclear ha impuesto una restricción adicional que fija que la dosis
debida a los efluentes no supere los 100 µ Sv/año. En cualquier caso, ambos
valores se encuentran muy por debajo de la dosis radiológica natural anual
media en España.
En este sentido, es conocido que en el medio natural existe radiación y que
ésta produce una dosis radiológica a las personas con independencia del
impacto de las centrales nucleares. La dosis debida a la radiactividad natural en
nuestro país tiene como origen y presenta los valores medios siguientes:
-Dosis debida a la inhalación de Radón (Rn222 ):
4.000 µSv/año
-Dosis debida a radiación de los materiales de la tierra: 360 µSv/año
-Dosis debida a la radiación cósmica:
-Dosis total debida a causas naturales:
276 µSv/año
4.636 µSv/año
5
En el entorno de la Central de Santa María de Garoña la dosis radiológica
natural tiene un valor medio de 1000 µ Sv/año, que representa el 21,57% del
valor medio en España.
2.2. Efluentes radiactivos líquidos y gaseosos
Los efluentes de una central nuclear se producen en dos formas distintas:
líquidos y gaseosos. Los efluentes líquidos de la Central están formados por
diferentes tipos de agua que contienen concentraciones mínimas de
radiactividad. Los efluentes gaseosos están formados por aire de ventilación
que contiene trazas de gases nobles, yodo, partículas y vapor de tritio.
En el gráfico se presenta la evolución de la tasa de dosis debida a los efluentes
de la Central de Santa María de Garoña con relación al límite legal establecido,
expresada en porcentaje.
Dosis efectiva debida a los Efluentes Radiactivos
0,09
Porcentaje respecto al Límite Legal
0,08
0,07
0,06
0,05
0,04
0,03
0,02
0,01
0,00
1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Fecha
Efluentes Líquidos
Efluentes Gaseosos
Grafico 1
2.3. Impacto radiológico de la central de Garoña
En el año 2005, la contribución de los efluentes de la Central ha sido de 0,521
µSv/año. Esto significa que la dosis al público de estos vertidos ha
representado unos porcentajes del 0,05% del límite legal establecido y del
0,011% del nivel medio de radiación natural en España. Si la comparación se
hace con respecto a la radiación natural en la zona de influencia de la Central
el porcentaje que se obtienen es del 0,05%. En este sentido puede concluirse
que la incidencia del funcionamiento de la central en el medioambiente del
entorno es totalmente irrelevante.
6
En el gráfico siguiente se puede apreciar con mayor claridad lo que representa
la dosis debida a los efluentes de la central en comparación con el límite
vigente y con la dosis debida a la radiación natural del entorno.
DOSIS RADIOLÓGICAS MEDIAS EN EL ENTORNO DE LA CENTRAL
1000
1000
1000
Microsievert / año
800
600
460
400
300
240
200
0,5
0
Límite
vigente
Radiactividad
Natural Total
Radón
Cósmica
Terreno
Central
Grafico 2. Fuente: Informe final: “Evaluación de las dosis de radiación natural recibidas
por la población de las zonas en las que están ubicadas las centrales nucleares
españolas.”CSN, UNESA, 1999
Hay que subrayar que en España también se aprecian grandes diferencias entre
la radiación natural existente en unos puntos y otros de nuestra geografía
(4.000 µSv/año). Esto significa que el hecho de vivir en una u otra zona de
España tiene muchísima mayor importancia, en cuanto a la dosis recibida por el
publico se refiere, que la influencia que puede tener el funcionamiento y la
proximidad a una central nuclear en la dosis. De hecho, ciudades tan distantes
entre sí como Santander, Huelva, San Sebastián o Salamanca soportan niveles
de radiación natural mayores que la zona donde se halla ubicada la central de
Santa María de Garoña.
Sobre el impacto radiológico de la central de Garoña en su entorno es
significativa la aportación de D. Eugenio Gil, Subdirector General de
Protección Radiológica Ambiental del Consejo de Seguridad Nuclear.
En una reunión celebrada en Vitoria el pasado día 17 de junio de 2004 el señor
Gil afirmó que “el Programa de limitación, vigilancia y control de vertidos, el
Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) fija para cada central, en particular para
Garoña, unos límites de vertido cuyo valor garantiza que el impacto radiológico
de sus vertidos sobre cualquier persona que habite en su entorno, es inferior al
10% de los límites anuales de dosis establecidos en el Reglamento sobre
protección sanitaria contra radiaciones ionizantes. El CSN supervisa los vertidos
a través de inspecciones y de los datos que le son remitidos, habiéndose
7
mantenido los vertidos de la Central de Garoña históricamente por
debajo del 5% de los límites de vertido fijados por el CSN.” Esta
afirmación esta extraída del acta de la mencionada reunión, convocada por la
Diputación de Álava a instancias de las Juntas Generales de Álava, para tratar
de la situación de la central de Santa María de Garoña.
La verificación de que el funcionamiento de la central tiene un impacto
irrelevante en el medio ambiente próximo a la instalación se lleva a cabo a
través del Programa de Vigilancia Radiológica Ambiental que consiste en la
realización de alrededor de 1.800 medidas anuales de radiación y
contaminación de diferentes elementos (aire, agua, alimentos, tierra, animales,
etc.) en diferentes puntos en un radio de 30 Km. en el entorno de la instalación
de Garoña para el estudio y evaluación del impacto de la planta en la zona.
Paralelamente a la verificación anterior, se recogen y analizan medidas
adicionales por parte de un laboratorio independiente y por el Consejo de
Seguridad Nuclear. Los resultados se cotejan periódicamente y son publicados
por este organismo en sus informes anuales al Congreso de los Diputados.
Hasta la fecha no indican nada significativo en lo referente a la vigilancia
radiológica en el entorno de la instalación de Santa María de Garoña.
Una primera conclusión de lo visto hasta aquí indica que los niveles de
radiación, tanto los referidos a la operación de la planta, como los que se
detectan en los alrededores de la central son, cuando menos, muy similares a
los de cualquier zona geográfica donde no exista una planta nuclear en
funcionamiento. Por esta razón parece muy poco probable que se
produzcan consecuencias negativas para la salud cuando realmente
no hay causas que puedan producirlas.
8
3.- ASPECTOS RADIOLOGICOS EN LOS ENTORNOS DE LAS
CENTRALES NUCLEARES ESPAÑOLAS (2003)
Las conclusiones indicadas para la central de Santa María de Garoña son validas
también para el conjunto de las centrales nucleares españolas, ya que éstas
son responsables de muy bajas dosis de radiación en su entorno, como puede
apreciarse en el gráfico 3, con valores medios de 0,01 a 0,001 mSv.
Grafico 3
Este gráfico es parte de las conclusiones de un estudio que ha sido realizado
por miembros de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria, el
Consejo de Seguridad Nuclear y el Instituto Meteorológico Nacional, publicado
en la revista HEALTH PHYSICS en 2003. Dentro del alcance de este estudio se
ha analizado la radiación existente en el entorno de las centrales nucleares
españolas, considerando la contribución que las plantas aportan al nivel de
radiación natural existente en la zona.
El estudio muestra los valores medios y los rangos de variación para las áreas
estudiadas. De los datos generados por las centrales se evidencia que las
emisiones de las plantas nucleares españolas son muy inferiores a las del fondo
de radiación natural de las zonas donde se hallan. Es especialmente significativa
la línea que marca la dosis en el entorno de la central de Santa María de
Garoña que se encuentra muy por debajo de la media del resto de
centrales y de los limites que marca la legislación. Las dosis efectivas
anuales están en todos los casos muy por debajo del límite operacional
establecido y aún mucho más del límite de dosis al público, como se indica en
la parte superior del gráfico.
9
En España la vigilancia radiológica ambiental es muy completa. Los
Programas de Vigilancia Radiológica Ambiental (PVRA) cumplen la función de
evaluación y control del impacto radiológico ambiental de las instalaciones
nucleares y radiactivas en todo el país. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)
realiza esta supervisión a través de un sistema de redes de vigilancia en el
entorno de las instalaciones y una red nacional. En la vigilancia radiológica
alrededor de las centrales nucleares hay un conjunto de estaciones de
muestreo que miden aire, partículas de polvo, yodo, radiación directa, aguas,
peces, lodos, sedimentos, alimentos, vegetales, leche, organismos indicadores,
etc.
Las otras instalaciones radiactivas que no son centrales nucleares se controlan
por el CSN a través de otra red de ámbito nacional que se denomina REVIRA.
Esta red esta constituida a su vez por varias redes complementarias. La primera
de ellas es una red de estaciones de muestreo (REM) para el análisis de
muestras de aire, aguas, suelos, alimentos, etc. para determinar la existencia
de radionucléidos. Los puntos de muestreo se hallan situados tanto en rios y
costas (grafico 4) como en el medio terrestre (grafico 5)
Grafico 4
10
Grafico 5
Existe además una segunda red de vigilancia formada por un conjunto de
estaciones automáticas de medida en continua (REA). Esta red se distribuye por
todo el territorio nacional y proporciona información radiológica sobre la
radiactividad de la atmósfera el suelo, los alimentos, las aguas potables, etc.
Esta red esta operando desde 1993 y se ha ido completando con la puesta en
servicio de las redes de vigilancia de las diferentes comunidades autónomas con
instalaciones nucleares, o próximas a ellas.
11
Además existe una tercera red de alerta a la radiactividad (RAR) que depende
de la Dirección General de Protección Civil, perteneciente al Ministerio del
Interior, que dispone de una red constituida por 907 estaciones automáticas de
medida de dosis de radiación gamma en el aire con mediciones cada minuto,
distribuidas por toda la geografía nacional.
Grafico 7
Todos estos datos llevan a la conclusión de que el conocimiento y
control de las actividades de todas las instalaciones nucleares y
radiactivas del país y sus repercusiones sobre las personas y el medio
ambiente están adecuadamente garantizados.
12
4. ESTUDIOS EPIDEMIOLOGICOS LLEVADOS A CABO EN ESPAÑA –
ESTUDIO DEL INSTITUTO DE SALUD CARLOS III.
4.1. Contexto del estudio
El Centro Nacional de Epidemiología, dependiente del Ministerio de Sanidad,
publicó en el numero de octubre de 1999 de la revista Cancer epidemiology,
biomarkers & prevention los resultados del estudio elaborado por un equipo
de expertos sobre los efectos de las centrales nucleares y las instalaciones del
ciclo de combustible en España. El articulo se titula “Mortalidad por
leucemia, linfomas y mieloma en las poblaciones cercanas a las
centrales nucleares e instalaciones nucleares es España”.
Las
conclusiones de este estudio están en la misma línea que otras investigaciones
realizadas en países con centrales nucleares como Francia, Alemania, Reino
Unido, Estados Unidos, etc. como veremos más adelante. (Una revisión de este
mismo estudio fue publicada en la revista Environmental Health Perspectives en
julio de 2001).
4.2. Ámbito
El trabajo de investigación estudia las poblaciones (radio de 30Km. para “zonas
de exposición” y radio de 50 a 100 Km. para “zonas de referencia”) de cuatro
centrales nucleares (Almaraz, Garoña, Vandellós y Zorita) y cuatro instalaciones
de ciclo de Combustible (destacan Andujar y Ciudad Rodrigo).
El estudio se basa sólo en los certificados de fallecimiento. Como se reconoce,
esta fuente de información limita significativamente la relevancia estadística del
análisis, ya que no se tienen en cuenta factores importantes como el fondo
natural de radiación, movimientos de población o las dosimetrías de la zona
estudiada.
4.3. Conclusiones
En las conclusiones del estudio publicado en 2001, se indica textualmente:
“Los resultados deben ser interpretados con gran cautela debido a la naturaleza
del estudio y a sus limitaciones. Siendo un estudio ecológico y explorativo,
cualquier posible deducción basada en la relación entre la presencia de
instalaciones nucleares y mortalidad por cáncer en los entornos, debe ser vista
como una deducción meramente especulativa”.
El análisis global del estudio ofrece resultados concluyentes que
descartan el aumento de riesgo de leucemia y otros tipos de cáncer en
poblaciones cercanas a instalaciones nucleares (centrales nucleares e
instalaciones de ciclo combustible).
13
Según el análisis global del estudio se puede concluir lo siguiente:
•
•
•
El conjunto de resultados de índices de mortalidad en España, tanto
para la leucemia como para el MIELOMA, no presentan aumento
alguno.
En todos los casos el riesgo es inferior a 1.
Al igual que en los estudios desarrollados en EE.UU. (Estudio de los
Condados), Gran Bretaña y Francia, analizando instalación por
instalación, se han observado riesgos relativos superiores a 1.
El pasado día 26 de abril de 2006 el Consejo de Seguridad Nuclear y el Instituto
e Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad, firmaron un convenio
para la elaboración de un nuevo estudio epidemiológico de la población que
residen en más de 300 municipios situados en el entorno de las centrales
nucleares españolas. El estudio abarcará los fallecimientos por cáncer entre los
años 1975 y 2003. En este nuevo estudio se investigará “si existe algún efecto
de la exposición a las radiaciones ionizantes sobre la mortalidad por cáncer de
la población en las instalaciones nucleares y radiactivas del ciclo de combustible
nuclear.” El estudio también ofrecerá información sobre las dosis de exposición
de las personas a las radiaciones procedentes tanto de las instalaciones
nucleares como de origen natural. El estudio está previsto que se presente en
el año 2009.
4.4. El Caso de Santa María de Garoña.
4.4.1. Resultados del Informe del Instituto de Salud Carlos III .
En el artículo al que hemos hecho referencia anteriormente publicado en
octubre de 1999, que recoge las conclusiones de la investigación del Instituto
de Salud Carlos III, hay varias referencias a la instalación de Santa María de
Garoña.
Respecto a los casos de leucemia en personas menores de 25 años “el número
de casos es muy bajo (...) y el exceso de riesgo no es estadísticamente
significativo”.
Respecto a los casos de leucemia aparecidos antes y después del comienzo del
funcionamiento de la central, las conclusiones del estudio indican que los datos
son similares en las áreas donde se ha realizado el estudio y que en el caso de
Santa María de Garoña –como en el caso de Zorita- “los resultados no son
estadísticamente significativos”.
El estudio indica que “no se detectó ningún exceso de riesgo de mortandad
relacionada con la leucemia en la población con edades comprendidas entre 0 y
24 años y residentes dentro de un radio de 30 km de una central nuclear. La
única área que registró un RR (riesgo relativo) alto era la de Garoña, pero en
este caso el exceso de riesgo no alcanzó un índice estadísticamente
significativo. El análisis conjunto registró: un RR de 0,70 para áreas que
14
rodeaban las diferentes centrales nucleares (NPP) y 1,02 para las áreas que
rodeaban las diferentes instalaciones con combustible nuclear (NFF)”.
En el resto de los parámetros estudiados no hay referencias significativas a
nuestra instalación.
No obstante, en el capítulo de resultados también se indica textualmente que
“en las proximidades de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos)
(...) se observan algunos casos de cáncer de estómago con un riesgo relativo
similar tanto en hombres como en mujeres (...)”. Más adelante el estudio indica
que esto puede deberse a distintas prácticas alimentarias en las zonas rurales
de la zona norte de la península.
Esta información relativa a la incidencia de tumores estomacales está
muy bien recogida y documentada en el Censo Nacional de Tumores,
que se edita cada 5 años, donde este aspecto no se vincula en ningún
caso al funcionamiento de la instalación de Santa María de Garoña.
Sobre este tema es relevante la opinión bien fundamentada de la epidemióloga
Dra. Marina Pollán del Centro Nacional de Epidemiología, adscrito al
Instituto de Salud Carlos III y coautora del Estudio epidemiologico del Instituto
de Salud Carlos III realizado en el año 1999, quien coincide en sus conclusiones
con las indicadas en el Estudio del Instituto de Salud Carlos III relativo a las
prácticas alimentarias de la población de esta zona de la península.
A esta misma conclusión llega también el Informe “La situación del cáncer en
España” presentado por el Ministerio de Sanidad y Consumo en agosto de
2005.
4.4.2. Otras conclusiones del estudio referentes a la central de Garoña
Más adelante el informe del Instituto de Salud Carlos III señala una conclusión
significativa ya adelantada anteriormente: “en general no se observa un
exceso de mortalidad por tumores en las zonas donde se hallan
instaladas centrales nucleares en España”. Una observación similar se
realiza en las conclusiones del estudio en relación a la central de Santa María de
Garoña ya que el resto de los resultados hallados en el entorno de la instalación
de Garoña se encuentran dentro de los parámetros normales de incidencia de
este tipo de enfermedades en el conjunto de la población.
4.4.3. Otros estudios que corroboran las conclusiones del Instituto Carlos III
Las conclusiones del Estudio del Instituto de Salud Carlos III se ven
corroboradas por otros estudios centrados en la zona de influencia de la central
de Santa María de Garoña que indican la irrelevancia de la actividad de la
central en la salud de las personas de las comarcas próximas a la planta.
15
•
Los registros dosimétricos y el seguimiento médico de las cerca de
3.000 personas que han prestado sus servicios profesionales en Santa
María de Garoña en sus 35 años de operación no revelan ninguna
incidencia significativa en su salud que este relacionada con el
funcionamiento de la planta.
•
En abril de 1997 la Delegación Territorial de Sanidad de Álava –
dependiente del Gobierno Vasco- desmintió que en los últimos años se
hubiera producido un aumento de la mortalidad por cáncer en las
comarcas alavesas próximas a la central de Garoña, como denunció un
colectivo antinuclear. En este sentido, Francisco Martín de la Cuesta,
Delegado Territorial de Sanidad en Álava, se refirió a un estudio
elaborado en 1995 por el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco
a instancias del Parlamento de aquella Comunidad que estudió periodos
largos de tiempo. “El análisis epidemiológico efectuado en 1995 por
expertos concluye que no se habían encontrado evidencias de un
aumento de cáncer en 12 años en las zonas alavesas próximas a Garoña.
Los planes de salud de los últimos años no han detectado una asociación
del cáncer con la actividad de la central” (El Correo, 15 de abril de 1997)
•
Más recientemente, D. Juan Carlos Fernández, Subdirector de Salud
Pública de Álava del Departamento de Sanidad del Gobierno
Vasco ha afirmado que “hasta la actualidad no existe constancia de
reacciones adversas en la población consecuencia de la actividad de la
Central, ni enfermedades relacionadas con las radiaciones ionizantes,
como la leucemia infantil”. Esta afirmación consta en el acta de la
reunión que se celebró el pasado día 17 de junio de 2004 en Vitoria, ya
mencionada anteriormente. Esta afirmación corrobora la realizada en
1997 por el Delegado Territorial de Sanidad de Álava.
•
La Comisión Mixta Médica del Hospital Comarcal Santiago
Apóstol de Miranda de Ebro declaró en julio de 1997 que los datos
elaborados por el Hospital de Santiago y referidos a las dolencias más
susceptibles de verse afectadas por la presencia de la central nuclear de
Santa María de Garoña no manifestaban que en esta localidad –Miranda
de Ebro y su comarca- existiera un volumen superior al resto de la
provincia o del país. De esta manera los representantes de la citada
Comisión Mixta afirmaban que “no hay ninguna incidencia que indique
que en Miranda se den datos especiales o superiores al resto del país y
que sugieran la necesidad de plantearse el estudio (epidemiológico)”. En
este sentido se mostraron tajantes al asegurar que el seguimiento de
patologías realizado en los últimos años en esa localidad no indicaba la
existencia de una mayor incidencia de las dolencias respiratorias y
tumorales más susceptibles de verse afectadas por la presencia de una
planta nuclear como Garoña. (El Correo, 6 de julio de 1997)
16
•
Otro estudio epidemiológico realizado por el instituto de Salud
Carlos III en 1999 revela que no existe una relación directa indicativa
de que la causa de ciertas patologías este motivada por la concentración
de empresas químicas y una central nuclear en las cercanías de un suelo
urbano. El entonces concejal de medioambiente del Ayuntamiento de
Miranda de Ebro, Miguel Ángel Montejo, afirmaba que “el informe que
se nos ha enviado desde el Instituto Carlos III considera que no
existen datos relevantes que permitan establecer una relación
causa efecto entre las enfermedades de los individuos y el tipo
de industria que esta instalado en Miranda”. Este estudio no era
exclusivo para la ciudad de Miranda de Ebro –situada a 33 Km. de la
central de Santa María de Garoña- ya que se realizó en poblaciones con
una alta concentración de empresas hipotéticamente contaminantes
como Bilbao, Ponferrada o Miranda de Ebro, comparándolas con
poblaciones de un radio de hasta 100 Km. Este estudio fue pionero en
España. (El Periódico de Álava, 6 de noviembre de 1999).
•
Los resultados del estudio mencionado son muy similares al
Diagnóstico Medioambiental realizado por el Centro Tecnológico
de Miranda de Ebro por encargo de ayuntamiento mirandés en
diciembre de 2000 y presentado en 2001, que llega a conclusiones
idénticas en cuanto a la ausencia de relación directa entre tejido
industrial e incremento de enfermedades tumorales.
El nuevo estudio epidemiológico del Instituto de Salud Carlos III que ha
comenzado a realizarse y que finalizará en el año 2009 prevé que en área de
influencia de la central nuclear de Santa María de Garoña el estudio investigará
la información de las personas que fallecieron por cáncer y residieron en los 72
municipios de Burgos, Álava, La Rioja y Vizcaya situadas en el radio de 30
kilómetros alrededor de la instalación. Entre estos municipios se encuentran el
Valle de Tobalina, Frias, Trespaderne, Valle de Losa, Merindad de Valdivieso,
Miranda de Ebro, Pancorbo, Briviesca, Medina de Pomar, Oña, Poza de la Sal o
Salas de Bureba.
17
5. ESTUDIOS EPIDEMIOLOGICOS LLEVADOS A CABO EN OTROS
PAISES.
Referencias validas para el caso de Santa María de Garoña.
Los resultados de los estudios llevados a cabo en nuestro país están
en consonancia con los realizados en otros países como Estados
Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Canadá o Japón. Un resumen
de los principales estudios llevados a cabo en estos países se presenta a
continuación.
•
INFORME SEYMOUR REALIZADO EN EE.UU. ENTRE 1950 Y 1985 (35
AÑOS) Se analizó la población circundante a 62 instalaciones nucleares.
Sus resultados arrojan la cifra de 900.000 fallecimientos por todo tipo de
cánceres en las zonas nucleares durante ese periodo de tiempo frente a
1.800.000 fallecidos por todo tipo de cánceres entre los ciudadanos de
las zonas no nucleares utilizadas como referencia.
•
ESTUDIO DEL INSTITUTO NACIONAL DEL CÁNCER DE EE.UU. (19871990) Se controlaron 107 condados que tienen o están próximos a 62
centrales nucleares. La conclusión de este trabajo, el de mayor alcance
realizado hasta ahora, es que no se encontró evidencia de ningún
aumento en mortalidad por cáncer en ninguna de las áreas estudiadas.
•
ESTUDIO BRITÁNICO (1959-1980) Realizado por la U.K. Office of
Population Censuses and Surveys (OPCS), concluyó que no se detectaba
aumento de cáncer en instalaciones nucleares en Inglaterra y Gales y, en
particular, para casos más frecuentemente asociados a las radiaciones
como
leucemia, cáncer de huesos o mieloma múltiple. Los
investigadores analizaron 8 millones de casos entre 1959 y 1980. Existen
estudios posteriores realizados en el entorno del centro de
reprocesamiento de Sellafield (1984) y en Dounrey (1986)
•
ESTUDIO FRANCÉS (1990) Dos investigadores publicaron su trabajo en
la revista NATURE en octubre de 1990. Las conclusiones del mismo
confirmaban que no existía aumento de leucemia infantil en las
proximidades de cuatro plantas nucleares y de los centros de
reprocesamiento de combustible de La Hague y Marcoule. En el centro
de reprocesamiento de La Hague se han realizado estudios
complementarios en los años 1997 y 1999
•
ESTUDIO CANADIENSE (1991) Presentado en 1991 por la Fundación del
Tratamiento y la Investigación del Cáncer no encontró incrementos
estadísticos significativos de leucemia entre los niños nacidos de madres
viviendo en las proximidades de cinco plantas nucleares en la provincia
de Ontario. El estudio abarcó los fallecimientos producidos entre 1950 y
1987.
18
•
ESTUDIO SOBRE LA INCIDENCIA EN ENFERMEDADES DE LOS MENORES
DE 15 AÑOS EN LAS PROXIMIDADES DE CENTRALES NUCLEARES
ALEMANAS (1998) El trabajo realizado por la Universidad de MAINZ
(Alemania) consistió en comparar las tasas de enfermedades existentes
en las proximidades de las centrales nucleares con las identificadas en
otras zonas. Los resultados no mostraron un aumento en el grado de
incidencia en jóvenes menores de 15 años que residían en un radio de
15 km. de una central nuclear, tanto para cualquier tipo de enfermedad
como para leucemias agudas. La conclusión última es que, en el
presente, en Alemania no son necesarias más investigaciones de este
tipo.
•
INVESTIGACIONES EPIDEMIOLÓGICAS SOBRE RESIDENTES EN LAS
PROXIMIDADES DE PLANTAS NUCLEARES EN JAPÓN (2002) El trabajo
realizado en 2002 por el Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas
muestra que el rango de dosis media por radiación natural varía entre
344 y 842 µSv** según los datos del Centro de Análisis Químicos de
Japón. Las dosis al público provenientes de las centrales nucleares son
de 20 µSv para cada emplazamiento. Como puede apreciarse, la
oscilación de la radiación natural entre 842 y 344 µSv, es decir, 498 µSv
es muy superior al valor de 20 µSv derivado de las centrales nucleares.
Se concluye en el estudio que la mortalidad por leucemia y linfomas
malignos en la proximidad de las centrales nucleares no presenta
variaciones significativas con la de otras áreas donde no existen
centrales nucleares.
•
ANÁLISIS DE LA MORTALIDAD ENTRE TRABAJADORES DE LA
INDUSTRIA NUCLEAR DE ESTADOS UNIDOS (2004) Este estudio fue
publicado en la revista Radiation Research en noviembre de 2004, y se
realizo sobre más de 53.000 trabajadores de la industria nuclear
norteamericana. Las conclusiones son que estos trabajadores son menos
propensos, en gran medida, a morir por cáncer u otras causas, que la
población en general. El estudio llevado a cabo por la Mailman School of
Public Health controló empleados de 15 instalaciones nucleares por
periodos de hasta 18 años, entre 1979 y 1997. La tasa de mortalidad de
estos trabajadores ha sido un 60% inferior a la correspondiente a
poblaciones similares en términos de género, edad y año. Este resultado
es consistente con la gran mayoría de estudios parecidos sobre
trabajadores expuestos en su actividad laboral a radiaciones ionizantes.
•
NUEVOS ESTUDIO DEL IARC SOBRE RIESGO DE CANCER ANTE BAJAS
DOSIS DE RADIACIONES IONIZANTES (2005). Este nuevo estudio que
publicado por el British Medical Journal (BMJ) en junio de 2005 y
coordinado por la Internacional Agency for Research on Cancer (IARC).
Se trata del estudio más amplio realizado a trabajadores de la industria
** 1 µSv equivale a 10-6Sv
19
nuclear y presenta las mayores evidencias sobre los efectos de la
exposición crónica a bajas dosis de radiaciones ionizantes. El estudio
incluye a más de 407.000 trabajadores de la industria nuclear de 15
países. La IARC estima que una exposición acumulada de 100 mSv
podría dar lugar a un incremento del riesgo de muerte por cancer del 10
y el 19% ( La dosis media incorporada por un trabajador de una
instalación nuclear española fue en 2005 de___mSv). Las estimaciones
de riesgo obtenidas en este estudio coinciden con los estándares de
protección radiológica actuales.
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ESTUDIO SOBRE TASAS DE LEUCEMIA EN NIÑOS EN FRANCIA (2006).
La tasa de leucemia de los niños que viven cerca de una instalación
nuclear en Francia no es más elevada que en el resto del país, según un
estudio que publicó en enro de 2006 el Instituto de Vigilancia Sanitaria
de Francia. El documento concluye que no hay “heterogeneidad” entre el
riesgo de cáncer en zonas con centrales nucleares y el resto.
Como conclusión de este apartado puede señalarse que los estudios
más rigurosos realizados sobre largos periodos de tiempo, muestras
de población elevadas, gran número de controles, etc. indican que no
hay incidencia negativa sobre la salud provocada por las centrales
nucleares en operación. En este sentido es inevitable destacar el alto
grado de unanimidad entre todos los trabajos realizados durante las
últimas décadas en diferentes países con instalaciones nucleares en
operación.
NUCLENOR, junio de 2006.
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