Sintaxis y Semantica

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Sintaxis y semántica
¿Qué es sintaxis?
Para entender lo que es la sintaxis, recurriremos a un ejemplo.
Fíjate en la siguiente frase:
Me devolvió el bolígrafo gastado.
Esta frase puede significar dos cosas:
1- "Me devolvió así el bolígrafo": el emisor de la frase prestó un solo bolígrafo, en
perfectas condiciones de uso, que le devuelven gastado.
2- "Me devolvió ese bolígrafo": el emisor prestó varios bolígrafos y le devuelven el que
estaba gastado.
En el segundo caso (2), el adjetivo "gastado" nos especifica de qué bolígrafo, de todos los
posibles a los que nos podríamos referir, estoy haciendo mención; me dice que es el
bolígrafo gastado, y no ningún otro, el que se me ha devuelto. En este sentido, "gastado"
sólo se relaciona con la palabra bolígrafo.
En el primer caso (1), "gastado" no nos indica de qué bolígrafo hablo, pues sólo he prestado
uno, sino cómo me han devuelto el bolígrafo. En esta acepción, "gastado" no se relaciona
sólo con "bolígrafo" (nos dice cuál es su estado), sino también con "devolvió", pues nos
dice cómo se ha efectuado la devolución.
Bien, si esta frase puede tener dos usos o significados no es porque haya cambiado el
significado de alguna de sus palabras, sino porque los términos que aparecen en la frase se
relacionan de distinta forma en la acepción 1 y en la acepción 2. ¡La forma en que se
relacionan las palabras también aporta significado a la frase!
Pues bien, la sintaxis es la parte de la lengua que estudia de qué forma se relacionan las
palabras que aparecen en una misma frase o párrafo. Y a las distintas formas en que se
relacionan esas palabras se le llama función sintáctica. En la frase que nos ocupa,
habríamos podido explicar sus dos significados diciendo que el adjetivo "gastado" puede
funcionar como complemento del nombre (adyacente) (2) o como complemento predicativo
(1).
Sintácticamente, el adjetivo puede desempeñar funciones de adyacente del núcleo del
sintagma nominal y funciones de atributo o complemento predicativo en las oraciones.
Debe concordar en género y número con el sustantivo al que califica y del que dependen.
Al sustantivarse, pasa a desempeñar la función de núcleo.
Semánticamente, el adjetivo destaca cualidades y condiciones del sustantivo
Análisis morfosintáctico de una oración simple
El doctor visitará al enfermo dentro de dos horas
1.- En primer lugar debemos identificar el verbo de la oración. Hemos de averiguar si se
trata de un verbo copulativo o predicativo. En este ejemplo, el verbo es visitará, y se
trata de un verbo predicativo, pues no es ni ser, ni estar, ni parecer.
2.- Preguntamos al verbo quién realiza la acción para saber quién es el sujeto. ¿Quién
visitará? el doctor.
3.- Todo lo que no sea sujeto, será el predicado; es decir, en este caso el predicado será:
visitará al enfermo dentro de dos horas. Será un Predicado verbal, pues como hemos
visto anteriormente, se trata de un verbo Predicativo.
4.- Una vez identificados el sujeto y el predicado, se procede al análisis de las funciones
dentro del sujeto y dentro del predicado; es decir, se hace un estudio de la estructura del
sujeto y del predicado.
5.- El núcleo del predicado, el verbo visitará, es determinado por el Complemento Directo
“al enfermo” (la persona visitada sobre quien recae la acción de visitar que ejecuta el sujeto
(doctor))
5.- El núcleo del predicado, el verbo visitará, también es determinado por el adverbio de
tiempo, “dentro”, que forma parte del Complemento Circunstancial de tiempo (dentro de
dos horas).
Sujeto
El doctor
Predicado verbal
visitará
al enfermo
Núcleo del
Complemento
predicado
directo
Semantica.
Semántica
dentro
Adverbio de
tiempo
de dos horas
La gramática teórica está dividida en cuatro áreas principales, que son: fonología,
morfología, sintaxis y semántica.
Semántica (del griego semantikos, “lo que tiene significado”), estudio del significado de
los signos lingüísticos; esto es, palabras, expresiones y oraciones.
Quienes estudian la semántica tratan de responder a preguntas del tipo "¿Cuál es el
significado de X (la palabra)?".
Para ello tienen que estudiar qué signos existen y cuáles son los que poseen significación
—esto es, qué significan para los hablantes, cómo los designan (es decir, de qué forma se
refieren a ideas y cosas), y, por último, cómo los interpretan los oyentes—.
Tenemos que partir de una definición previa. Sabemos que todo signo lingüístico tiene dos
caras: el significante o parte material del signo y el significado o imagen mental que
sugiere el significante.
Aun hemos de añadir un nuevo elemento: el referente o elemento real, existente, al que se
refieren tanto significado como significante. No es lo mismo la palabra que designa un
referente que el referente mismo.
Componentes del significado
El significado o imagen mental está compuesto por una serie de rasgos conceptuales que
todos los hablantes de una lengua asocian de una manera general a un significante. No
obstante lo dicho, hay que tener en cuenta que este significado tiene dos componentes:
Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el significado que presenta una
palabra fuera de cualquier contexto. Constituyen el núcleo semántico fundamental. Son
comunes a todos los hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario
Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos. Son las significaciones que lleva
añadidas una palabra. Estas significaciones tienen un carácter marcadamente subjetivo.
Dependiendo de los hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones distintas.
La semántica estudia las diferentes relaciones que contrae un signo con todos los demás,
pues todo el léxico constituye un sistema, cuya estructuración facilita a los hablantes la
adquisición de ese léxico.
Vamos a ver alguna de estas relaciones.
Relaciones entre significantes: la homonimia
La homonimia
Decimos que dos palabras son homónimas si su significante es el mismo; es decir, están
compuestas por los mismos fonemas, o su realización fonética coincide. No se trata, pues
de relación entre significados.
La relación homonímica más habitual se produce entre palabras de distinta categoría
gramatical:
Vino: sustantivo, masculino, singular
Vino: tercera persona del singular del pretérito indefinido, del verbo venir
Pero también se produce en palabras de la misma categoría. Se da en aquellos casos en
que el significado de las palabras no tiene ninguna relación, porque proceden de étimos
distintos.
Hinojo: "planta medicinal” (finoculum)
Hinojo: “rodilla” (genuculum )
Dentro del concepto general de homonimia, se pueden distinguir :
palabras homógrafas: Tienen las mismas grafías y los mismos sonidos
haya: "árbol"
haya: "primera/tercera pers. sing. presente de subj. de haber"
palabras homófonas: Tienen los mismos sonidos, pero distinta grafía.
Aya: "criada"
halla: "segunda pers. sing. Imperativo verbo hallar ".
Todas ellas son, por supuesto, homónimas. Las dos primeras son homógrafas. Las dos
últimas son homófonas, entre sí, y respecto a las anteriores. (Ver: Parónimos)
Relaciones entre significado y significante: monosemia, polisemia y sinonimia
Monosemia
Es la relación habitual que existe entre el significado y el significante en una palabra. A un
significante se corresponde un solo significado.
Por ejemplo, la palabra lapicero expresa un referente que sólo puede ser evocado mediante
ese significante.
Polisemia
Una palabra es polisémica cuando podemos expresar con ella varios significados. O, dicho
de otra forma: un significante puede tener varios significados.
La polisemia se distingue de la homonimia en que se trata de una relación entre los dos
planos del signo lingüístico: los diferentes significados de una palabra tienen, o han tenido,
un origen común.
Araña: 'animal'/'lámpara'
Espada: 'instrumento'/'matador de toros.'
La polisemia es uno de los mecanismos más eficaces de economía lingüística, pues permite
expresar varios significados con un único significante.
Sinonimia
Dos o más palabras son sinónimas si tienen el mismo significado. Es decir, la sinonimia
consiste en la igualdad de significado, cuando existen diferentes significantes.
Algunos lingüistas niegan la sinonimia, pues en realidad no habría dos palabras con un
significado totalmente exacto. O, cuando menos, sería prácticamente imposible encontrar
palabras con el mismo significado teniendo en cuenta todas sus acepciones y contextos en
los que podría aparecer.
Por ello, se pueden distinguir diversas formas en que puede presentarse la sinonimia:
Sinonimia conceptual: Los significados denotativos son plenamente coincidentes. Ej:
listo=inteligente
Sinonimia connotativa: Puede, en ocasiones, no haber coincidencia denotativa; sin
embargo, esto no impediría que se consideren sinónimos por los valores connotativos que
encierran. Ej: listo=zorro
Sinonimia contextual: En determinados contextos, se pueden establecer ciertas sinonimias
que serían impensables en otros. Ej: listo=preparado, en contextos como ¿Estás listo?
Relaciones entre significados: el campo semántico
En estos casos sólo tenemos en cuenta el significado de la palabra; nos olvidamos del
significante. Todo significado está constituido por una serie de notas significativas que
aluden a su referente, y que pueden servir para diferenciar unas palabras de otras: reciben el
nombre de semas. El conjunto de todos los semas de una palabra es el significado o
semema.
Evidentemente, los sememas aluden siempre a los referentes, pero no se identifican con
ellos. Las palabras no son las cosas, sino la forma de referirse a ellas.
Cada lengua expresa una visión del mundo diferente, aunque el mundo sea el mismo para
todos. Ello obedece a que el significado de las palabras no se establece de una manera
arbitraria.
Es posible descubrir una estructuración lingüística también dentro de los significados. De
ahí nace el concepto de campo semántico: es un conjunto de palabras que tienen un
sema común, entre las cuales se pueden establecer diversos tipos de relaciones. Cada
lengua posee su propia forma de estructuración de sus campos semánticos.
Ciertos factores contribuyen a esta estructuración. Los más estudiados son los que se verán
a continuación.
Hiperonimia e hiponimia
Llamamos hiperónimo a la palabra cuyo significado abarca al de otras, que se conocen
como hipónimos. Los hipónimos a los que se refiere una palabra son, entre sí,
cohipónimos.
Se pueden distinguir:
Relaciones de inclusión: Un conjunto de palabras puede estar englobado dentro de otra
palabra que las incluya a todas.
Hiperónimo
Flor
Hipónimos
Clavel
Rosa
Margarita
Cohipónimos
Relaciones lineales. En otros casos, se establecen relaciones de sucesión. Así sucede, por
ejemplo, con los nombres de los meses o los días: Enero, Febrero,... Diciembre; lunes,
martes,..., domingo.
Hiperónimo
Día
Hipónimos
lunes
martes
miércoles
Cohipónimos
Relaciones de oposición: complementariedad, antonimia y reciprocidad
Se entiende por antonimia, en un sentido general, el hecho de que dos palabras tengan dos
significados contrarios. Sin embargo, no siempre se trata de la misma relación. Así,
distinguimos tres tipos de oposiciones distintas.
Complementariedad. La negación de uno de los elementos supone la afirmación del otro.
Ej: cruento/incruento.
Antonimia. Entre los dos términos propuestos se extiende una gradación. Ej: caliente/frío.
Reciprocidad. Un término implica al otro. Ej: entrega/recepción
Valores expresivos del significado
El significado puede convertirse en un elemento de máxima efectividad expresiva. Si
tenemos en cuenta los elementos de la comunicación, la situación comunicativa nos va
aclarar el significado de muchas palabras. Pero a veces, el contexto referencial hará que
surjan significados nuevos, que antes no estaban presentes.
Tenemos que tener en cuenta que toda palabra tiene un significado denotativo y un
significado connotativo. Las connotaciones pueden ser positivas o negativas, siempre
dependiendo del hablante que las considere.
Cuando una palabra tiene mayoritariamente connotaciones positivas, las llamamos
palabras-ronroneo; frente a las palabras-gruñido. Democracia sería una palabraronroneo; frente a dictadura, palabra-gruñido
Ahora bien, hay palabras consideradas negativamente por todos. Se produce, entonces, el
fenómeno que se conoce como tabú. Con esta palabra se designa lo prohibido en una
lengua polinésica, de donde se toma.
Palabras tabú son aquellas que no pronunciamos, porque tienen una carga connotativa
despectiva. Se sustituyen por otras palabras que designan la misma realidad, pero sin esas
connotaciones peyorativas. Es lo que conocemos como eufemismos (del griego: palabra
bien sonante).
Ciertas partes del cuerpo siempre han estado sometidas a fenómenos de tabú. Pocos son los
alumnos que se atreverían a pedir al profesar permiso para ir a "mear". Y en el caso de que
la hicieran se consideraría una falta de respeto. La normal es que se utilice el eufemismo:
"¿Puedo ir al servicio?
Al igual que existen eufemismos, también hay disfemismo. Cuando la palabra tabú se
sustituye por otra, pero de carácter humorístico. En vez de muerto, fiambre.
Familia semántica
Se entiende por Familia Semántica aquel grupo de palabras unidas por una idea o grupo de
ideas, que pueden ser sinónimos, antónimos o ideas afines. No confundir con Familia
léxica.
Ejemplo:
A continuación te entregamos algunas palabras que corresponden a una determinada
familia semántica:
Piedras preciosas
a) esmeralda
b) rubí
c) topacio
d) jade
e) diamante
Aves canoras
a) zorzal
b) canario
c) jilguero
d) ruiseñor
e) calandria
f) alondra
Conjunto o grupos
a) bandada
b) piara
c) cardumen
d) enjambre
e) jauría
f) manada
Algunas familias Semánticas:
Lee y estudia el significado de las siguientes palabras de cada grupo.
Familia semántica: habla
Lengua: es el lenguaje de una nación.
Idioma: lenguaje de una nación o país.
Dialecto: variedad regional de un idioma.
Argot: jerga, jerigonza.
Jerga: lenguaje especial de ciertas profesiones u oficios.
Germanía: jerga de ladrones y rufianes.
Coa: jerga de los delincuentes chilenos.
Lunfardo: jerga de los delincuentes argentinos.
Facundia: abundancia y facilidad de palabras.
Elocuencia: arte de conmover o persuadir con palabras.
Locuaz: que habla mucho.
Parlanchín: que habla mucho o dice cosas inoportunas.
Verborrea: abundancia de palabras insustanciales.
Parco: sobrio, moderado (incluyendo el lenguaje).
Lacónico: breve, que expresa su pensamiento con pocas palabras.
Cuchichear: hablar en voz baja al oído.
Charlar: conversar sin objetivo determinado.
Departir: conversar con alguno sobre algo.
Platicar: hablar unos con otros.
Vagido: llanto del recién nacido.
Diálogo: conversación entre dos o más personas.
Monólogo: soliloquio.
Soliloquio: habla de una persona no dirigida a otra.
Galimatías: lenguaje oscuro y confuso.
Dislalia: dificultad de articular las palabras.
Barbotar: barbotear o mascullar.
Musitar: murmurar, susurrar, hablar entre dientes.
Bisbisar: musitar, hablar entre dientes.
Mascullar: hablar entre dientes.
Balbucir o balbucear: decir vacilantemente palabras.
Vociferar: hablar a grandes voces.
Desgañitarse: gritar o vocear esforzándose.
Vitorear: aplaudir con gritos de alabanza.
Familia semántica: discursos y refranes
A) Discursos:
Discurso: razonamiento de alguna extensión dirigido por una persona a otras.
Invectiva: discurso acre y violento contra personas o cosas.
Diatriba: discurso o escrito violento e injurioso contra personas o cosas.
Apología: discurso oral o escrito, en defensa o alabanza de personas o cosas.
Homilía: plática para explicar al pueblo materias religiosas.
Ditirambo: discurso de alabanza exagerada.
Arenga: discurso breve destinado a enardecer los ánimos.
Panegírico: discurso encomiástico (de alabanza).
Filípica: invectiva, censura acre (áspera).
Sermón: discurso religioso orientado a la corrección moral.
Predica: sermón o plática.
Alocución: discurso o razonamiento breve, dirigido por un superior.
B) Refranes:
Paremiología: tratado o estudio de los refranes.
Refrán: dicho popular con enseñanza de validez general.
Adagio: máxima, sentencia breve.
Proverbio: refrán, sentencia.
Dicho: palabra o frase original. Grupo de palabras con que se expresa un concepto verbal.
Sentencia: dicho conciso con una enseñanza.
Apotegma: sentencia o dicho memorable.
Aforismo: Máxima de intención moralizante.
Máxima: pensamiento adoptado como regla de conducta.
Otros ejemplos:
Familia semántica: airoso
Garboso
Gallardo
Apuesto
Elegante
Esbelto
Gentil
Galán
Triunfante
Vencedor
Sus antónimos:
Desgarbado
Fracasado
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