Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles

Anuncio
Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles
Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles
Desde su aparición, hace cerca de quince años, se predijo que los bioplásticos generarían una
revolución crucial en las tendencias productivas de la industria plástica. Los pasos de ‘animal
grande’ que se esperaban están empezando a sentirse. Con el desarrollo de una exhibición especial
de bioplásticos en la pasada Interpack, en Frankfurt, y la presentación por primera vez de un
simposio sobre polímeros degradables previo a NPE, la feria de la industria plástica
estadounidense que tendrá lugar en junio próximo, el sector de biopolímeros evidencia un nivel de
madurez que gran parte del público no esperaba. De acuerdo con representantes de este sector de
producción, es inminente la entrada de los bioplásticos a gran escala en el mercado. Sin embargo,
hay algunas condiciones marco que aún deben mejorarse.
Debido al incremento en precio que en el 2005 tuvieron las resinas convencionales, de entre 30 y
80%, muchas empresas se inclinan por buscar alternativas. Algunos plásticos biodegradables han
desarrollado un nivel de madurez que les permite ser competitivos; la brecha en precio que los
separaba de las resinas comunes se ha disminuido considerablemente, y materias primas como la
caña de azúcar y el almidón son actualmente más económicas que el petróleo. La productividad y
la competitividad tienden a aumentar en la perspectiva a largo plazo, y ya se evidencian las
primeras aplicaciones concretas y masivas para estos polímeros.
Los plásticos biodegradables pueden ser fabricados a partir de recursos renovables de origen
animal o vegetal, o de recursos fósiles. Las materias primas más comunes son el PLA, ácido
poliláctico, y los PHA, poli-hidroxi-alcanoatos. Es la estructura química lo que hace a un polímero
biodegradable, lo diferencia de un polímero convencional, y permite que pueda ser destruido por
microorganismos, como hongos y bacterias en ambientes biológicamente activos.
Aunque las cifras no son oficiales, se estima que el mercado actual de biopolímeros está alrededor
de las 250.000 toneladas al año, en el que el consumo de Europa está alrededor de las 50.000
toneladas. De mantenerse el crecimiento continuo que se ha presentado hasta ahora, la capacidad
global de producción de polímeros biodegradables alcanzaría la marca del millón de toneladas
alrededor del año 2010.
Futuro: promesas y desafíos
La sociedad en general, y en particular la industria plástica, tiene actualmente una peligrosa
dependencia del petróleo. Es por esto que se hace imperativo desarrollar alternativas a los
materiales convencionales. Los bioplásticos se convierten en una interesante solución,
particularmente para los países que no cuentan con recursos propios de petróleo, y además reducen
Página 1/4
Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles
sustancialmente la cantidad de emisiones de dióxido de carbono. Sin embargo, para explotar el
potencial actual, es necesario invertir varios billones de euros, particularmente en la construcción
de grandes plantas de manufactura.
“Anticipamos que los empaques degradables de bioplásticos pronto alcanzarán en masa los
anaqueles de los supermercados europeos”, afirma Harald Kaeb, presidente de IBAW, la
Asociación Internacional y Grupo de Trabajo de Polímeros Biodegradables. “Los políticos
generalmente pasan por alto esta innovación”, explica Kaeb. La esperanza que sostiene es que el
sector tenga una atención similar y condiciones de desarrollo comparables a las que se otorgan a
las energías renovables.
La propuesta más útil de desarrollo sería la de hacer un uso en cascada de los recursos naturales,
de manera que primero tengan una vida útil dentro de una aplicación en la industria plástica o
química, como en bioplásticos, por ejemplo, y después se conviertan en biocombustibles y
bioenergía.El uso de bioplásticos, además, abre un nuevo camino a la agricultura.
El soporte a la industria es fundamental en este momento; particularmente para una entrada al
mercado a gran escala. La IBAW estima que aproximadamente el 10% de las áreas de aplicación
que los plásticos tienen hoy en día puede ser cubierta con los bioplásticos disponibles actualmente.
Para que esto sucediera, sin embargo, sería necesario que hubiera cinco millones de toneladas de
biopolímeros en Europa, y actualmente la capacidad de producción alcanza sólo las 300.000
toneladas.El potencial que el sector tiene sólo se alcanzará si se dan las condiciones de inversión
necesarias. Un primer paso hacia la creación de este marco favorable fue dado por la regulación de
empaques en Alemania, en mayo de 2005, a través de la cual se dio una exención a los
bioempaques.
En Interpack, IBAW hizo una aclaración acerca del mal uso de los términos “degradable” y
“biodegradable”. Existe una diferencia entre los aditivos que hacen plásticos provenientes del
petróleo degradables, y los plásticos provenientes de fuentes naturales, como los bioplásticos. De
acuerdo con la asociación, estos términos no están protegidos, y los plásticos que cuentan con
aditivos que mejoran su capacidad de degradación no alcanzan a satisfacer las normas de
biodegradabilidad establecidas por los cánones europeos; particularmente por la norma EN 12432.
Los bioplásticos, en cambio, sí las satisfacen. La IBAW promueve un compromiso ambiental de la
industria, en la que los productos se certifiquen, y alcancen el logo de “compostabilidad”.
Crece el número de aplicaciones
Página 2/4
Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles
Los focos de interés en cuanto a aplicaciones se centran en los sectores de empaque, agricultura y
desechables. Sin embargo, ya hay fabricantes de teléfonos celulares, computadores y dispositivos
de audio y video que han reportado un progreso importante en el uso de biomateriales. Una nueva
tendencia, de acuerdo con la IBAW, es la combinación de bioplásticos comercializados, con lo
cual se obtienen nuevas características funcionales y beneficios especiales. Algunos avances se
han reportado también en el desarrollo de películas biodegradables, por ejemplo, que con
características modificadas pueden mejorar las condiciones de barrera de un empaque.
A través de su producción centralizada en Nebraska, NatureWorks LLC es el mayor productor
mundial de polímeros biodegradables, con un volumen que alcanza las 140.000 toneladas de ácido
poliláctico, PLA, polímero extraído de la dextrosa del maíz, un azúcar vegetal sencillo. El
polímero, que tiene características similares a las de los termoplásticos tradicionales, se ha
empleado con éxito en aplicaciones de termoformado rígido, en donde gracias a su rigidez puede
presentar desempeños superiores a los de materiales como el A-PET. En películas puede
emplearse dentro de capas de sellado térmico, películas de ventana, películas flow-wrap, etiquetas
y bolsas de transporte; se constituye en una alternativa para películas tradicionales como el celofán
y el acetato de celulosa, y puede emplearse como capa de sellado térmico a baja temperatura y/o
barrera de sabor y aroma en estructuras coextruidas. También puede formularse en sustitución de
las bolsas de LDPE y HDPE cuando se desea una solución degradable. Otras aplicaciones son las
de envases rígidos, como botellas, fundamentalmente para aguas, lácteos, aceites y jugos. Su
transparencia y propiedades organolépticas comparables a las del vidrio y PET le permiten a la
resina competir dentro de estos nichos.
La compañía Italiana Novamont ofrece el bioplástico Mater-Bi, fabricado a partir de almidones de
maíz, trigo y papa. La resina puede inyectarse, extruirse y termoformarse, ha conocido
aplicaciones específicas en el área de espumas, productos de higiene, e incluso está siendo
aplicado como relleno en llantas de la empresa Goodyear, que dentro de su tecnología Biotred ha
desarrollado neumáticos que permiten reducir la resistencia al rodado.
BASF ofrece desde hace varios años Ecoflex, un producto basado en almidón de maíz, almidón de
papa y ácido poliláctico.
En octubre de 2005, Nestlé Gran Bretaña anunció el uso de una bandeja termoformada fabricada a
partir de Plantic, resina basada en almidón y producida por la compañía australiana Plantic
Technologies Limited, para el empaque de sus chocolates “Dairy Box”. La bandeja puede
desintegrarse en tres meses cuando se desecha en un relleno sanitario, pero se desintegra en
momentos cuando entra en contacto con agua. De acuerdo con la compañía, su uso emplea cerca
de 50% menos de energía dentro de todo su ciclo de vida que las alternativas convencionales.
Página 3/4
Bioplásticos: Cada vez más rentables y versátiles
En el congreso “Electronics Goes Green” (“lo electrónico tiende hacia el verde”), celebrado en
Berlín en 2004, se estableció que el 10% de los plásticos que actualmente se emplean en la
industria electrónica pueden ser reemplazados por biopolímeros. Mitsubishi y Sony lanzaron en
Japón una carcasa para Walkman hecha con polímeros biodegradables.Motorola desarrolló una
cubierta para sus teléfonos celulares que puede ser compostada, y contiene una semilla de girasol
que germina una vez realizado el compostaje. En noviembre de 2004, Pioneer desarrolló un medio
óptico a partir de almidón de maíz. El “bio-disco” tiene un espesor de 1,2 mm, una capacidad de
almacenamiento de 25 GB. Sanyo introdujo en 2003 un CD basado en ácido poliláctico (PLA).
Fecha: 01/03/2006
Enlace: Plastico- Artículos e informes
Página 4/4
Descargar