Cuestión 159 Necesidad y posibles medios para desarrollar

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Cuestión 159
Necesidad y posibles medios para desarrollar el Convenio sobre
Biodiversidad en materia de derechos de patente
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Congreso de Melbourne, 23 - 30 de marzo 2001
Q159
Cuestión Q159
Necesidad y posibles medios para desarrollar el Convenio sobre
Biodiversidad en materia de derechos de patente
RESOLUCIÓN
AIPPI
Considerando que:
(a) El Convenio sobre Diversidad Biológica (o Biodiversidad), firmado en Río de Janeiro el 5 de
junio de 1992, entró en vigor el 29 de diciembre de 1993 y es aplicable en un gran número
de Estados.
(b)
Los objetivos de este Convenio, denominado como Convenio de Río, son la conservación
de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus elementos y la participación justa
y equitativa en los beneficios que se deriven de la explotación de los recursos genéticos en
el mundo.
(c)
De acuerdo con el Artículo 16 (5) de este Convenio, “las Partes Contratantes, reconociendo
que las patentes y otros derechos de propiedad intelectual pueden influir en la aplicación
del presente Convenio, cooperarán en este respecto de conformidad con la legislación
nacional y el derecho internacional para velar porque esos derechos apoyen y no se
opongan a los objetivos del presente Convenio”
(d)
Es por ello importante investigar el posible efecto que las leyes de patentes puedan tener
en la aplicación de este Convenio, y determinar la posición del Convenio en el sistema de
patentes, en particular a la vista del Acuerdo sobre los ADPIC, firmado el 15 de abril de
1994, y que es igualmente aplicable en un gran número de Estados.
(e)
El Artículo 27(3) del Acuerdo sobre los ADPIC contiene disposiciones que permiten a la
legislación nacional excluir de la patentabilidad a las plantas y los animales, excepto los
microorganismos, y los procedimientos esencialmente biológicos para la producción de
plantas y animales; sin embargo los Estados otorgarán protección a todas las obtenciones
vegetales bien mediante patentes o bien mediante un sistema eficaz sui generis.
Adopta la siguiente resolución:
1
El Convenio de Río no pone en tela de juicio el sistema de derechos de propiedad
intelectual, y especialmente el sistema de patentes, y no es un instrumento internacional
con mayor autoridad que los otros tratados o acuerdos en materia de patentes.
2
La concesión de una patente no crea un derecho a usar la invención patentada. La mera
existencia de derechos de patente no está en contradicción con la utilización sostenible de
recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la
1
explotación de dichos recursos, como más adelante se señala.
3
El Convenio de Río y el Acuerdo sobre los ADPIC son de aplicación en sus respectivos
campos. En el caso de cualquier conflicto que se derive de la interpretación o aplicación de
esos tratados, el acuerdo sobre los ADPIC deberá prevalecer, puesto que se negoció y
firmó después de la entrada en vigor del Convenio de Río.
4
El aplicación del Convenio de Río debe respetar los principios que subyacen en el Acuerdo
sobre los ADPIC, en particular aquellos del Artículo 27 sobre la patentabilidad de las
invenciones y del Artículo 31 sobre el uso sin autorización del titular de los derechos. La
inquietud provocada por el hecho de que los derechos de patente pudieran restringir
prácticas preexistentes, carece de fundamento. Los derechos de patente no pueden cubrir
de manera válida tales prácticas, o incluso material biológico presente en la naturaleza
como tal en su estado natural.
5
En ausencia de protección por patente (o de protección de variedades vegetales) en los
Estados Miembros del Convenio de Río para invenciones que se relacionan en el Artículo
27 del Acuerdo sobre los ADPIC, la aplicación de dicho Convenio no se vería facilitada y
tendría un efecto debilitador más que de refuerzo de dicho Convenio. Una protección
efectiva de las invenciones en cuestión proporciona el medio para la efectiva transferencia
de tecnología y la utilización viable de recursos genéticos. La ausencia de tal protección
traería consigo inevitablemente la reducción o la retirada de la inversión en estos campos, lo
que desanimaría a la investigación o animaría a los investigadores a adoptar una política de
secretismo, limitando el acceso de los científicos a estas tecnologías y empobreciendo la
información disponible sobre recursos genéticos. Las patentes, al publicarse, enriquecen el
conocimiento técnico y científico y promueven el acceso a dicho conocimiento, en
concordancia con los objetivos del Convenio de Río.
6
Se confirman las resoluciones ya adoptadas en relación con las cuestiones Q 114
(Biotecnología), Q 128 (Patentes y protección del medio ambiente) y Q 150 (requisitos de
patentabilidad y ámbito de protección de secuencias EST, de polimorfismos singulares de
nucleótidos (SNP) y de genomas enteros.
7
Las reglas legales aplicables a las invenciones de cualquier campo deberían aplicarse para
determinar la titularidad de las invenciones que se deriven del uso de un recurso genético
8
Tal y como el Convenio de Río prevé, ha de fomentarse la negociación y la ejecución de
contratos de condiciones mutuamente convenidas que aseguren el consentimiento
fundamentado previo para el acceso y uso de recursos genéticos. Tales contratos
constituyen un medio práctico para regular el acceso de los recursos genéticos y compartir
los beneficios (incluidos los financieros) que se deriven de la explotación de dichos
recursos, a la vez que se satisfacen los objetivos del Convenio de Río y se toman en cuenta
las circunstancias particulares relativas a dichos recursos. Los Estados o instituciones
(incluyendo las colecciones in vivo e in vitro) que posee recursos genéticos son invitados
expresamente a adoptar medidas legales para facilitar la consecución de tales contratos.
9
Se invita expresamente a cada Estado para que designe y defina el status legal de un
organismo que tenga autoridad para permitir el acceso a los recursos genéticos, así como
sus límites de poder, con el fin de asegurar la máxima seguridad con respecto a los
derechos legales de las partes para acceder o utilizar dichos recursos, y de los titulares de
patentes derivadas de dichos recursos.
10
AIPPI apoya la realización de estudios, por parte de los organismos adecuados, destinados
a establecer directrices con el fin de redactar contratos que regulen el acceso a los recursos
genéticos y su utilización de acuerdo con los objetivos del Convenio de Río.
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