La promesa del Padre Iglesia del Evangelio Completo de Yoido

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Iglesia del Evangelio Completo de Yoido
Orador: Rev. YOUNGHOON LEE, Pastor Principal
Website: http://spanish.fgtv.com/, Seúl - Corea
Sermón dominical: 2007. 05. 13.
La promesa del Padre
Hechos 1:4-5
Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del
Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros
seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
Hoy quiero compartir con ustedes el texto del libro de los Hechos 1:4-5 con el
título la promesa del Padre.
Repetimos La promesa del Padre. La promesa del Padre.
En todo el mundo se escucha lamentos o gemidos. Hace poco en Filipinas se volcó
un barco y 800 personas perdieron sus vidas. Familias que se lamentan gimiendo
y rompen en llanto por la pérdida de sus seres amados, esposos, esposas e hijos.
Esta noticia a consternado a todo el mundo. Tenemos los dañ os y perjuicios que
ha causado un ciclón en Myanmar. El terremoto desatado en China. Hace poco
otro terremoto sacudió Japón. Lo ú nico que escuchamos son los gemidos. No solo
esto, si miramos a nuestro alrededor llegamos a ver el dolor y el gemido de los
padres por causa de sus hijos. En nuestra nación, la educación tiene muchos
problemas, muchos padres se sacrifican e invierten bastante dinero en poder dar
a sus hijos clases particular de estudios. Matrimonios que gimen. Algunas veces
pienso ¿No será que estamos viviendo en tu tiempo de gemido en donde toda la
creación clama por su restauración?.
En Romanos 8:3 nos habla sobre el gemido Porque lo que era imposible para la
ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de
carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
1. El gemido de la creación
Romanos 8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con
dolores de parto hasta ahora.
La biblia dice que toda la creación gime a una y a una está con dolores de parto
hasta ahora.
¿Por qué todo el mundo gime? Desde un principio Dios vio que toda su creación
era hermosa. En Génesis 1 aparece 6 veces la palabra “y vio Dios que era bueno”.
Génesis 1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran
manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Toda la creación creada por Dios ante sus ojos fue bueno y bello. No había falta de
nada.
Pero después del pecado cometido por Adán y Eva, luego de su
degeneración, el mundo recibió maldición.
Génesis 3:17-18 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y
comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la
tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y
cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
Por la maldición que recibió la tierra ésta produjo espinos y cardos. Todo el
mundo estaba bajo el dominio del diablo. Todo el mundo está en continuo lamento
sea grande o pequeñ o. Tenemos terremotos, ciclones, catástrofe. Toda la
humanidad vive en el dolor y lamento. En todo lugar hay terremotos, hambre,
inundaciones, etc. Toda la creación se encuentra en medio de dificultades y en
gemido. El mundo está en un tiempo de dolor. Después de esto las huestes
demoniacas han tomado la posesión en el mundo destruyéndolo y arruinándolo.
Por la contaminación del aire muere el cielo, por la contaminación del suelo
muere la tierra, por la contaminación del agua y el derramamiento de petróleo
muere el rio y el mar, ciento de personas por la enfermedad y el hambre muere a
causa de la contaminación ambiental. La vez pasada nuestra nación por un
terrible catástrofe por causa del derramamiento de petróleo en el mar trayendo
mucha pérdida y perjuicio. Dicen que para que nuestro mar se recupere debe
pasar 20 añ os. El demonio vino para destruir pero Jesú s vino para dar vida y
salvación.
Juna 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido
para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Toda la creación está esperando la venida del Señ or para volver a ser renovada y
cambiada. Toda la creación espera el cielo nuevo y la tierra nueva.
2Pedro 3:13 Pero nosotros esperamos, segú n sus promesas, cielos nuevos y tierra
nueva, en los cuales mora la justicia.
Ese día llegara. Tenemos que anunciar que la ú nica esperanza para el mundo es
JESUCRISTO. Estemos despiertos espiritualmente y hablemos a todo el mundo
que Jesucristo es el ú nico camino, verdad y vida para la salvación.
2. Nuestro gemido
Repitamos nuestro gemido.
Romanos 8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las
primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos,
esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
No solo la creación sino también nosotros vivimos gimiendo. Después de creer en
Jesú s algunos de nosotros creemos que todo es color de rosa, que no tendríamos
alta de nada, pero la verdad es que comienzan los problemas, empieza la lucha
entre el viejo hombre y el nuevo hombre. Si vemos la vida cristiana es una vida
de lucha. Todos los días lucha nuestro nuevo hombre con el viejo hombre.
El apóstol Pablo habla de esta lucha y explica detalladamente el motivo de esta
situación.
Romanos 7:21-25 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal
está en mí. Porque segú n el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo
otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva
cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién
me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señ or
nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a
la ley del pecado.
Espiritualmente servimos a Dios, pero físicamente nuestra carne sigue el pecado.
Nuestra carne está acostumbrada al pecado, por lo tanto si no estamos llenos del
Espíritu Santo en segundo volvemos a nuestro viejo hombre. Aunque sabiendo
que no debemos pecar, lo cometemos. El gemido es la maldición actual. Aunque
nuestro aspecto es de gemidos, cuando volvemos con fe sincero a Jesucristo,
podemos triunfar en nuestras vidas y seguir hacia adelante mediante la cruz de
gracia. Crucifiquemos a nuestro viejo en la cruz y resucitemos con nuestro nuevo
hombre
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el
cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
¡Aleluya! Lo
que ahora vivimos en la carne lo vivimos en la fe del Hijo de Dios,
el cual nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros.
Las complicaciones continú an aun después de creer en Jesucristo. Todos tenemos
que vencer a las dificultades y a los problemas por medio del poder de la cruz y la
llenura del Espíritu Santo. La sangre de Jesucristo hace que triunfemos sobre
todo pecado y siempre nos hace nuestras criaturas y nos transforma. El trabajo
de hoy día es la difusión de la destrucción familiar. Si llegamos a apartarnos del
camino del Señ or, confesemos y arrepintámonos de nuestros pecados y volvamos
al camino del Señ or. Seamos limpios por la sangre de Jesucristo, seamos
transformados y recibamos sanidad y nuevas fuerzas para salir adelante. Esta es
la gracia del Señ or que nos renueva diariamente. El poder de la sangre de Jesú s,
la gracia de la Palabra del Señ or, y la llenura del Espíritu Santo. Por eso
debemos orar y decir al Señ or: Señ or lléname de la gracia del poder de tu Espíritu
Santo, con tu sangre preciosa purifícame y con tu Palabra renuévame
diariamente.
Hace poco en el periódico de Kukmin-ilbo algo muy divertido y dice así: Antes de
usar, lea bien el manual de instrucciones. Este producto puede ser montado o
armado y utilizado por el usuario.
El producto adquirido nunca podrá ser
devuelto ni menos pedir la devolución del dinero, el usuario deberá usarlo o
arreglándolo o componiéndolo. Ahora al leer el manual de instrucción ¿qué
producto piensa que es? Es una publicación asombrosa y es el manual de
instrucción del marido, trata de
un libro de recolecciones de cómo servir al
marido. El matrimonio fue instituido por Dios, porque vio que no era bueno que
Adán este solo, por lo cual le hizo dormir profundamente y de su costilla hizo a la
mujer a Eva, este fue el comienzo del matrimonio. El matrimonio fue creado para
la felicidad de la humanidad. Pero esta constitución divina, constituida por Dios
está siendo derrumbada y quebrada en nuestra sociedad. Estamos en la época en
donde van a su luna de miel, se pelean y se divorcian. Cuando leí esto del
periódico pensé, nosotros los cristianos debemos realizar un movimiento para
salvar a los matrimonios que están siendo destruidos. Jesucristo es la solución a
todos nuestros problemas. La familia que está dividida, destrozada, derrumbada,
el ú nico que la puede restaurar y sanar es Jesucristo. Por lo tanto nosotros los
cristianos debemos movernos para ayudar a todas las familias necesitadas.
Hermanos cuando llegan las tribulaciones y las dificultades debemos agradecer,
porque a través de ellas podemos recapacitar y entender sobre la gracia de Dios.
Cuando nos quebrantamos y nos humillamos es cuando llegamos a conocer más
del Señ or. Día a día debemos transfórmanos en hijos obedientes y sumisos a Dios.
Salmos 119:71 Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus
estatutos.
¡Aleluya!
En 1930 en EEUU hubo una verdadera crisis comercial. En esa época era tan
apreciado el azú car, que al tomar el café, no podían ponerle el azú car porque era
muy escaso,
En ese entonces vivía el famoso ateo Clarence Darrow. Siendo
abogado y ateo era muy negativo. Un día el junto a muchas personas empezó a
dar una conferencia sobre el ateísmo.
“Señores, nosotros ya hemos perdido todo. Perdimos nuestros sueños, bienes,
mú sicas. Estando en esta situación, ¿Para qué debemos ir a la iglesia? ¿Qué
vamos a cantar? Dios no existe. Estas fueron las palabras que hablo con fervor
ante los oyentes que se encontraban en la desesperación.
Pero una abuelita que se encontraba en el fondo levanto la mano y pregunto:
“Profesor, profesor yo sé cantar”. Pero ¿Qué va a cantar? Dijo el profesor y la
abuela respondió: Jesú s por mi murió crucificado, por medio de su sangre y
muerte yo puedo saber el gran amor de Dios, yo creo en Dios y lo alabo. Y luego
toda la gente que asistió en la reunión decía: es cierto, así es, es la verdad,
nosotros podemos cantar, podemos cantar a Dios. Nosotros por Dios podemos
cantar. En este momento todos empezaron a cantar juntos.
Cristo me ama bien lo sé, su Palabra me hace ver,
Que los niñ os son de aquel, quien es nuestro amigo fiel.
Cristo me ama, Cristo me ama, Cristo me ama, la Biblia dice así.
¡Aleluya!
Jesucristo está con nosotros. Jesucristo es nuestro camino, nuestra verdad y
nuestra vida. En cualquier situación desesperante que nos encontremos nosotros
podemos alabar y adorar a Dios. Nosotros podemos alabar al Señ or. Podemos
comprobar y sentir el amor de Dios. Si Jesú s está con nosotros somos más que
vencedores y podemos vivir una vida victoriosa. Si Jesú s está con nosotros,
nosotros ya no gemimos mas, si Jesú s está con nosotros ya no tenemos más
tristeza, si Jesú s está con nosotros ya no es más necesario desesperarnos. Solo
tengamos fe y la mirada puesta en Jesucristo y salgamos adelante venciendo todo
obstáculo.
Al cantar esta alabanza el ateo tuvo que dar punto final a su conferencia.
Hasta el día que tengamos que ir al cielo tenemos que luchar, no caigamos en la
trampa de la tentación del diablo, triunfemos sobre diablo, luchemos y recitamos
a satanas para tener una vida de victoria. No permitir que nos engañ e. Todo el
pesimismo y el negativismo vienen del diablo. No caigamos en la trampa de
escuchar palabras negativas, como: no lo puedes hacer, es imposible, no lo
lograras, has fracasado, todo termino, no estemos atento a esas voces, aunque
crean que toda la esperanza del mundo se ha acabado, confiemos y creamos que
en Jesucristo tenemos esperanza. Salgamos adelante con nuestra fe.
Aunque por más difícil situación nos encontremos en Cristo tenemos esperanza y
seguridad.
Aunque nuestro hijo pueda estar en la cama de un hospital, aunque los doctores
digan que es imposible de sanar, en Jesú s tenemos esperanza y seguridad.
Cuando creemos, oramos y tenemos fe, el Señ or nos abre la puerta de milagro.
Siempre tenemos que tener una vida de optimismo.
3. El gemido del Espíritu Santo.
Repitamos el gemido del Espíritu Santo, el gemido del Espíritu Santo.
Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;
pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo
intercede por nosotros con gemidos indecibles.
El Espíritu Santo, el Espíritu de Jesú s nos ayuda. ¡Aleluya!
Desde que le
aceptamos a Jesú s somos sus hijos, el Espíritu Santo entra en nuestras vidas y
está con nosotros hasta tengamos que partir al cielo. El Espíritu Santo que vive
dentro de nosotros siempre nos pide y nos suplica que vivamos bajo la voluntad
de Dios. El siempre intercede por nosotros gimiendo y orando cuando estamos en
dolor, en angustia. Esta es una verdadera gracia del Señ or que nos ha otorgado,
siempre debemos estar agradecidos por esta gracia inmerecida. Nosotros siempre
debemos estar llenos del Espíritu Santo, a través de la oración y del gemido viene
la libertad y los milagros.
Nosotros tenemos que ser sensible a la voz del Espíritu Santo. Siempre tenemos
que estar atentos a la voz del Señ or, hasta el día que vayamos al cielo, siempre
debemos tener presente al Espíritu Santo, darle la bienvenida, y morar con él. El
Espíritu Santo viene a morar en nosotros cuando aceptamos a Jesucristo como
salvador y Señ or de nuestras vidas. Hasta el día que vayamos al cielo el Espíritu
Santo nunca nos abandonara. Pero eso solo sucederá cuando tenemos al Espíritu
Santo presente constantemente en nuestras vidas.
Siempre debemos orar diciendo: Espíritu Santo, permite que pueda entender la
voluntad de Dios sobre mi vida, y servirle con alegría y gozo. Espíritu Santo como
no se orar ni interceder bien, ayú dame. Ayú dame a sanar, a ser libre, renuévame
y guía mis pasos para llevar una vida de triunfo y de victoria. Seamos personas
atentas a la voz de Dios.
¿Cómo podemos escuchar la voz del Señ or? Cuando nos arrodillamos ante la
presencia del Señ or y oramos, cuando meditamos en la palabra de Dios, cuando
llegamos ante su presencia para alabarlo y adorarlo es cuando viene el Espíritu
Santo y nos hace sentir y entender la voluntad de Dios.
En 1990 Elena Rain recibió el premio nobel de la paz. El apodo de esta mujer era
“la madre de los ancianos”. Esta mujer ha creado un gran y famoso asilo para
ancianos y ha dado mucha alegría a las personas.
Esta mujer vivía secretamente en China como misionera. Estando en China se
infecto de tuberculosis. Estando en un lugar donde no podía limpiarse, su
enfermedad avanzaba hasta vomitar sangre, pero esta mujer no maldijo a Dios
diciendo: “Dios, ¿Por qué me diste esta enfermedad? Al contrario, se arrodillo
ante la presencia de Dios y empezó a orar diciendo: Dios ¿Qué deseas de mi?
Volvió a su país de origen y empezó a cultivar en la tierra estéril que había
heredo de su padre. Luego empezó a vender lo que había cosechado y el dinero
recaudado envió a China como ofrenda de misiones. Pero mientras estaba
cosechando, su mano se atoro a la máquina de cosecha por la que perdió la mano
derecha. Y aun estando en esa circunstancia ella no maldijo a Dios. Siempre
oraba humildemente diciendo: ¿En qué te puedo servir ahora Dios?
Ella dejo de cultivar y creó un asilo para ancianos y empezó a cuidar de ellos.
Este asilo se fue ampliando y ella recibió el sobrenombre de la madre de los
ancianos. Esta mujer en ningú n momento odio ni maldijo en ninguna
circunstancia a Dios. En todo momento se arrodillo delante de Dios y esperaba su
guía.
“Señor ¿En qué te puedo servir ahora?”
Cuando vivimos una vida cristiana sin escuchar la voz del Espíritu Santo y solo
vivimos bajo nuestra voluntad e idea es cuando empiezan los problemas, el dolor,
las tribulaciones y las angustias. Por eso el Espíritu Santo sin decirnos nada
empieza a gemir. Los corazones cerrados y duros tienen que romperse. Recibamos,
reconozcamos y demos la bienvenida al Espíritu Santo en nuestros corazones.
“Espíritu Santo ven a nosotros”. Digamos al Señ or, Señ or ahora ¿en qué te puedo
servir? Estemos atentos a la voz del Señ or y obedezcamos su voluntad.
El cristiano actual, el aspecto de la iglesia. La vida cristiana de un fariseo,
despojémonos, quitémonos todo. Escuchemos el gemido del Espíritu Santo.
¿Qué debemos hacer para vivir bajo la voluntad de Dios?
Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añ adidas.
Siempre que vivamos buscando primeramente el reino de Dios y su justicia, todo
lo que hagamos Dios nos bendecirá y todo nos saldrá bien. Todo lo que hagamos,
en donde estemos, seamos personas que glorifiquemos el nombre del Señ or.
Porque en donde nos encontremos si buscamos primero el reino de Dios y su
justicia, Dios hará a través de nuestras vidas grandes milagros. Como padres de
familia esforcémonos para que nuestra familia glorifique el nombre de Dios.
Transformemos nuestra familia en un lugar en donde se anuncia el Evangelio de
Jesú s, en un lugar de bendición, en un lugar de amor. Como estudiante
esforcémonos en nuestros estudios, llegando a ser los mejores, para que muchas
personas vengan a los pies de Cristo por medio de nuestro testimonio. Los que
tienen trabajos en su trabajo, los que tienen empresa, en su empresa, los que son
doctores en los hospitales, en donde nos encontremos, busquemos primeramente
el reino de Dios y su perfecta justicia, cuando buscamos el reino de Dios y su
justicia, Dios nos bendice y Dios nos acompañ a.
3Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que
tengas salud, así como prospera tu alma.
Cuando consagramos nuestras vidas al Señ or, el Señ or nos bendice grandemente.
La bendición de Dios no llega a cualquier persona, la bendición de Dios llega a
todo aquel que vive bajo la voluntad de Dios, que son sinceras y se esfuerzan
hasta el final, Dios le da las bendiciones como regalo. Pero todo aquel que es un
agarran y no quiere hacer nada, no se esmera ni se esfuerza, no recibirá ninguna
bendición, no tendrá victoria, pero el secreto de las personas que triunfan y son
victoriosa son fieles, se esfuerzan y se esmeran hasta el final.
Que nuestras vidas sean vidas que agraden a Jesú s. Digámosle al Señ or: Señ or
háblame, deseo vivir conforme a tu voluntad. Quiero consagrarme más a ti, guía
cada paso que doy en la vida.
Todo el mundo está gimiendo, muchas personas se encuentran en llanto, el ú nico
que puede ayudarnos en este gemido es JESUCRISTO.
Jesucristo el ú nico que escucha nuestros gemidos y es el ú nico que puede
transforma nuestros gemidos en bendición, en gozo y en gratitud.
Seamos vencedores siendo llenos del Espíritu Santo por medio de la poderosa
sangre de Jesucristo. Vivamos una vida victoriosa siendo sensibles a la voz del
Espíritu Santo y concentrémonos en ella.
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