Marina frustró a parte de los manifestantes

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LATERCERA Sábado 4 de octubre de 2014
Mundo
Elecciones en Brasil
Entrevista a Rudá Ricci
Sociólogo brasileño experto en movimientos sociales:
“Marina frustró
a parte de los
manifestantes”
R Según Ricci, la mayor parte de los
manifestantes se dispersó.
Fernando Fuentes
Enviado especial a Brasilia
“Menos estadios, más hospitales y escuelas” fue uno de los lemas más repetidos durante las manifestaciones
que tuvieron lugar en junio de 2013
en las calles de las principales ciudades de Brasil, motivadas por los millonarios costos de celebrar el Mundial más caro de la historia. Y en la
capital del país el tema no es menor.
Convertido en un virtual “elefante
blanco”, el estadio de Brasilia aún
saca ronchas, sobre todo por los US$
830 millones que costó al gobierno
local, convirtiéndolo en el más caro
construido en el país. Pero un año y
cuatro meses después de esas manifestaciones, el descontento de los jóvenes no se traduce en las encuestas
electorales, que dan como ganadora a la Presidenta Dilma Rousseff. “La
gran mayoría de los manifestantes se
dispersó”, dice el sociólogo y cientista político brasileño especializado
en movimientos sociales, Rudá Ricci. En esta entrevista con La Tercera, el autor del libro En las calles, la
otra política que emergió en junio de
2013 analiza ese fenómeno.
Según Mauro Paulino, director de
Datafolha, “Silva tiene un contingente de electores con un perfil que
se asemeja mucho a los manifestantes de 2013”. ¿Se puede decir entonces que Silva no ha capitalizado el
voto de los “insatisfechos”?
Marina capitalizó el voto de los descontentos y frustrados con el sistema político-partidario y electoral
brasileño vigente cuando apareció,
después de la muerte de Eduardo
Campos. Se presentó como la protagonista de la “nueva política”, contra la “vieja política”. Fue bien acogida. En la semana en que fue oficializada su candidatura, surgió con el
21% de las intenciones de voto de los
brasileños, ubicándose en segundo
lugar, apenas abajo de Dilma
Rousseff. Al descomponer el perfil de
ese 21%, percibimos que ella había
absorbido la mitad de los electores indecisos y la mitad de los que afirmaban que votarían en blanco o anularían el voto el 5 de octubre. Sucede
que Marina no sustentó el discurso de
lo “nuevo”. Dos semanas después, ya
aparecía al lado de grandes empresarios y flirteó con pastores de algunas iglesias muy conservadoras en
Brasil. En pocas palabras: ella se reveló tan tradicional como los candidatos a los que criticaba. El elector básico de Marina se frustró más de una
vez y fue abandonando su candidatura. Parte de este elector volvió al estado de antes de las manifestaciones
de junio: se tornó cínico desde el
punto de vista electoral, o sea, vota
sin emoción y empatía.
BRASILEÑOS MAS POBRES
PRESIDENTA DE BRASIL
“Son los brasileños pobres,
no la clase media, los que
vienen eligiendo al
presidente desde 2006”.
“Rousseff es la heredera de
los programas sociales implantados por Lula. Cuarenta
millones de brasileños salieron de la línea de pobreza en
virtud de esos programas”.
En 2013 la propia Marina no ocultaba su apoyo a esos movimientos
que, a su juicio, ayudaban a “despertar” el país. ¿Cómo cree que es
vista hoy por los “indignados”?
Marina apoyó a los manifestantes
de junio, pero no estuvo con ellos. Ni
su partido estuvo al frente de las
protestas. Había una proximidad
subjetiva, pero nada orgánico. Al
ser candidata, Marina se alejó aún
más del perfil de los manifestantes.
Parte de los líderes de las protestas
(no necesariamente todos los manifestantes) apoyan la descriminalización de la marihuana y del aborto.
Marina se presentó como la candidata que refutaba estas demandas.
Así fue, gradualmente, frustrando a
los líderes y parte de los indignados
de junio.
¿Qué pasó entonces con el poder de
los “indignados” en las calles?
Los indignados brasileños no formaron organizaciones políticas. Continuaron dispersos. El único partido que adoptó las demandas de junio de 2013 fue el Partido Socialismo
y Libertad (PSOL). Sin embargo, la
gran mayoría de los manifestantes
se dispersó. Algo parecido con lo
que ocurrió en 2001 en Argentina,
después de las asambleas populares
y piqueteros que derrumbaron a De
La Rúa.
El Psdb, principal fuerza opositora,
no fue capaz de construir una alternativa sobre el malestar. ¿Por qué?
El Psdb no capitalizó las manifestaciones de junio porque no es un partido popular o enraizado en los movimientos sociales. Su electorado básico es la clase media alta.
Rousseff perdió 28 puntos de popularidad a raíz de las protestas ¿Por
qué hoy sigue siendo la favorita?
Porque ella es la heredera de los programas sociales implantados por
Lula. Cuarenta millones de brasileños salieron de la línea de pobreza en
virtud de esos programas. Brasil, por
primera vez, salió del mapa del hambre en el mundo este año. En la historia de Brasil, las elites políticas difícilmente destinaron recursos públicos para acabar efectivamente con el
hambre. Y son los brasileños pobres,
no la clase media, los que vienen eligiendo al presidente desde 2006. Ese
año, los más pobres dejaron de seguir
el voto de la clase media.
Silva ganó rápidamente el apoyo de
los “anti PT”. Por ahora ese voto luce
desunido, pues se agrupa en torno a
ella y Aécio Neves, del Psdb. ¿Cree
que en una eventual segunda vuelta ese voto se unificará?
Las encuestas recientes indican que
el 50% de los electores de Marina y
Aécio votarían por otro en una segunda vuelta. Entre el 15% y 20% votarían por Rousseff. El restante, anularía el voto o se dicen indecisos. Por
lo tanto, la segunda vuelta continúa
siendo favorable a la reelección de la
presidenta. b
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