Desestima, desmentida, negación

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* Desestima, desmentida, negación:
su relación con los juicios
Desenlaces clínicos
•• Luiz N. L. Da Cunha y
••• Francisco S. Ferranle
1.1. Introducción
En el siguiente trabajo haremos un estudio de las defensas desestima,
desmentido y negación y los juicios predominantes en relación con las
estructuras clínicas: psicosis. perversión y neurosis. El propósito es
observar los matices diferenciales y determinar si las defensas antedichas configuran. por su eficacia, un desenlace clínico específico.
El tema de la defensa aparecía ya en los comienzos de la obra de
Freud como central en tomo a la lucha del yo contra una idea incompatible; en 1893 en la "Comunicación preliminar" enunciaba el concepto que más tarde llamaría "defensa" [Abwehr]: ••... o porque se trataba
de cosas que el enfermo quería olvidar y por eso adrede las reprimió
[desalojó] de su pensar consciente, las inhibió y sofocó".
• Presentada en 1986 en el seminario "Defensas y su eficacia en las estructuras clínicas: represión, desmentida y desestima", desarrollado por el doctor David Saludjian, con la colaboración de las doctoras Ana María Abadie y Liliana Ziaurriz de
Jacoby .
•• Dirección: Bulnes 1878,6'" "25", (1425) Capital Feeeral, R. Argentina .
••• Dirección: Echeverría 1632, P.B., (1428) Capital Federal, R. Argentina.
Luiz N. L. Da Cunha y Francisco S. Ferrante
684
No obstante, según dice Strachey, en la "Comunicación preliminar"
no figura la palabra defensa. Ella aparece por primera vez en el trabajo
sobre las neuropsicosis de defensa.
En 1894, en "Las neuropsicosis de defensa" y "Obsesiones y fobias"
estudia los desenlaces clínicos. Luego otorga gran preeminencia a la
represión hasta 1926 (Inhibición. stnioma y angustia), en que establece
la diferencia entre defensa y represión y aclara el concepto de defensa
como hecho total.
Los elementos que básicamente toma Freud cuando piensa en la
clínica son:
-
pulsiones y puntos de fijación,
conflicto entre el complejo de Edipo y el complejo de castración,
defensas,
formaciones sustitutivas.
En este estudio planteamos que al no hay una estructura clínica
inconsciente. b] La dimensión del pensamiento inconsciente: en su
avance al preconsciente, se liga a las representaciones y al ingrediente
desiderativo, siendo lo central las fantasías que tienen el elemento verbal. Esto ya nos ubica en el terreno del Prec. cl Las neurosis serían el
desenlace del complejo de Edipo. dl Las defensas juegan en cada etapa
de la evolución 'del yo y de los juicios correspondientes. Se ubicarían
entre la pulsión sexual y el yo. el Asimismo hay que tener en cuenta el
factor filogenético para pensar en la configuración defensiva.
2.1. Desarrollo
Al hablar del desenlace de los mecanismos defensivos desmentido y
desestima como preponderantes en la configuración del cuadro clínico
de las perversiones y psicosis, respectivamente, y el estudio que
inevitablemente debemos hacer de la negación como adscrita a la neurosis, se suele admitir que son utilizados por el yo, pero permanece sin
resolver ~omo bien dice Laplanche--, el problema teórico de saber si
su puesta en marcha presupone siempre la existencia de un yo organizado que sea soporte de los mismos. Por eso creemos conveniente
revisar algunos textos metapsicológicos básicos, como ser "Pulsiones y
destinos de pulsión", en donde Freud se refiere a las tres polaridades de
la vida anímica. Siguiendo el desarrollo psicogenético estudiado en ese
trabajo de 1915, iremos insertando en esos distintos períodos los
mecanismos defensivos aludidos, previo repaso del desarrollo del yo y
del juicio y su correspondiente evolución en cada etapa.
2.2. Etapas de la evolución del yo y sus correspondientes juicios
En "Pulsiones y destinos de pulsión" (p. 128) escribe Freud que la vida
anímica en general está gobernada por tres polaridades, la oposición
entre:
Desestima. desmentida. negación [. ..]
-
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sujeto (yo)-objeto (mundo exterior),
placer-displacer,
activo-pasivo.
Con el objetivo de acercarse a la comprensión de los opuestos del
amar (amor-indiferencia, amor-odio, amar-ser amado) Freud recurre al
estudio de las primeras etapas del yo.
a. Yo realidad inicial [anfiinglichen
Real-Ich]. Freud 10 describe
desde el comienzo mismo de la vida como investido de pulsiones
(narcisismo originario). Este yo distingue el adentro del afuera mediante una eficaz actividad muscular que hace las veces de mecanismo de fuga frente a las exigencias del exterior y que fracasa frente a
la exigencia [Drang] constante de las necesidades pulsionales.
b. Yo de placer autoer6tico [Lust-Ich]. Es la etapa del narcisismo
originario, las necesidades pulsionales se satisfacen en sí mismo,
siendo ésta una modalidad de placer autoer6tica.
El yo coincide con el placer, es indiferente hacia el mundo externo.
c. Yo de placer purificado [purifiziertes Lust-Ich]. Ordena la situación sobre la base del principio de placer, haciendo coincidir el yo
con el placer y el mundo exterior con lo displacentero. Para ello
asimila (introyecta) lo de afuera que provoca placer, y expulsa
(proyecta) lo que le hace sentir displacer (comer-escupir). Todo lo
efectúa sirviéndose de la primitiva forma de juicio característica de
esa etapa: el juicio de atribución, "se es" lo que place (está dentro de
mí) - "no se es" lo que desagrada (está fuera de mí).
Yo = lo aceptado.
No yo = 10no aceptado, 10ajeno, 10odiado.
Esta etapa coincide con el llamado narcisismo primario, que vendría
a corresponder al "nuevo acto psíquico" (las identificaciones primarias).
d. Yo real definitivo. Implica el paso de una fase narcisista a la fase
objetal. Placer y displacer significan relaciones del yo con el objeto.
Se remplaza la proyección e introyección por la repulsa y la incorporación de imagos al yo que constituye el "yo ampliado"; se realizan
las identificaciones secundarias.
El yo es un yo total con síntesis de todas las pulsiones parciales de la
sexualidad bajo la primacía de las genitales.
En esta etapa nos encontramos con el juicio de existencia o de realidad, que admite o impugna la existencia de una representación en la
realidad y que es propio del proceso secundario.
El juicio de existencia tiene que rencontrar en el exterior la imagen
de la representación de objetos perdidos que otorgaron satisfacción
real.
Cabe señalar que Urteil [Uro "origen"; teil: "partición"] en filosoffa
tiene el sentido de juicio como unidad o totalidad (véase Ferrater
Mora), mientras que Freud alude a partición, a cosas que se dividen.
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Luiz N. L. Da Cunha y Francisco S. Ferrante
Haremos referencia a este ordenamiento en sucesivas etapas de nuestro trabajo. (Véase cuadro.)
2.3. Generalidades y desenlaces de la configuración defensiva en estudio
Aplicamos el concepto de "desenlaces finales" siguiendo Tres ensayos
de teoría sexual. Allí (p. 216) alude a la perversión:
"A menudo sucede que en la pubertad se instala ante todo una corriente sexual normal, la cual, empero, a consecuencia de su debilidad intrínseca, se detiene ante los primeros obstáculos internos y es
relevada después por la regresión a la fijación perversa."
En el punto 2 alude a la represión:
"otro es el desenlace cuando en el curso del desarrollo algunos componentes, que en la disposición eran hiperintensos, sufren el proceso
de la represión. [... ] las neurosis son el negativo de la perversión".
En el punto 3, la sublimación, alude a una subvariedad; es la sofocación por fonnación reactiva. Encontramos (p. 218) una definición de
carácter:
"lo que llamamos el carácter de un hombre está construido en buena
parte con el material de las excitaciones sexuales, y se compone de
pulsiones fijadas desde la infancia, de otras adquiridas por sublimación y de construcciones destinadas a sofrenar unas mociones perversas, reconocidas como inaplicables. Así, en la disposición sexual,
universalmente perversa, de la infancia puede verse la fuente de una
serie de nuestras virtudes, en la medida en que, por vía de la formación reactiva, da el impulso para crearlas. [Y leemos en la nota al
pie:] hasta se ha llegado a individualizar en ciertos rasgos de carácter
componentes erógenos determinados".
Pensamos que se trata de una muy buena definición por la aplicabilidad
clínica que tiene aún, no obstante sus ochenta y dos años de formulada.
Estos puntos precedentes corresponden al "procesamiento ulterior"
de Tres ensayos en donde Freud estudia el planteo inicial de los diversos componentes de la constitución sexual que lleva a los desenlaces
citados.
Siguiendo con la idea del desenlace en la configuración defensiva
observable en la clínica, es interesante observar cómo retoma Freud en
"Puntualizaciones ... " su concepto de fijación.
"En Tres ensayos de teorla sexual formulé la opinión de que cada
estadio de desarrollo de la psicosexualidad ofrece una posibilidad de
Desestima, desmentida, negación [... J
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fijación y. así. un lugar de predisposición. [... ] poseen allí una
fijación que puede tener el efecto de una predisposición patológica.
[... ] A semejante resultado puede llevar todo cuanto provoque una
corriente retrocedente de la libido (regresión)". (1911c. p. 57.)
A los fines del presente trabajo debemos recordar cuál era. en Freud,
el concepto global de defensa; transcribimos de Laplanche y Pontalis:
"Conjunto de operaciones cuya finalidad consiste en reducir o
suprimir toda modificación susceptible de poner en peligro la integridad y la constancia del individuo biopsicológico. [... ]
Los estudios sobre la histeria (1895) muestran toda la complejidad
de las relaciones existentes entre la defensa y el yo. al cual se
atribuye aquélla. En efecto, el yo es aquella región de la personalidad, aquel 'espacio' que se intenta proteger de toda perturbación (por
ejemplo, conflictos entre deseos opuestos). Es también un 'grupo de
representaciones' que se halla en desacuerdo con una representación
'inconciliable' con él, siendo la señal de esta incompatibilidad un
efecto displacentero; finalmente. es agente de la operación defensiva.
En los trabajos de Freud donde se elabora el concepto de psiconeurosis de defensa, se realiza siempre la idea de inconciliabilidad de una
representación con el yo; los diferentes tipos de defensa consisten en
las diversas formas de tratar esta representación actuando en especial
sobre la separación de ésta del afecto que originalmente estaba ligado a ella" (pp. 87-88).
Las defensas las ubicamos entre los impulsos sexuales y el yo. En el
capítulo séptimo de "De la historia de una neurosis infantil", en referencia al problema de la castración. dice Freud: "Al final subsistieron
en él. lado a lado. dos corrientes opuestas, una de las cuales abominaba
de la castración, mientras que la otra estaba pronta a aceptarla y consolarse con la feminidad como sustituto. La tercera corriente. más antigua
y profunda, que simplemente había desestimado la castración. con lo
cual no estaba todavía en cuestión el juicio acerca de su realidad objetiva. seguía siendo sin duda activable" (p. 78).
La utilidad de esta conceptualización de Freud nos permite ver tres
corrientes psíquicas, que nos darán. cada una, la característica defensiva predominante:
neurosis
represión ____
desmentida
desestima
____
perversión (hay represión
y juicio de realidad)
psicosis
"La organización genital infantil" (1924). como comenta l. Strachey:
"Es en esencia, como lo indica el subtítulo, un agregado a los Tres
ensayos de teorta sexual. Freud dice:
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Luiz N. L. Da Cunha y Francisco S. Ferrante
"En el curso de estas indagaciones el niño llega a descubrir que el
pene no es un patrimonio común de todos los seres semejantes a él.
Da ocasión a ello la visión [... l. Es notoria su reacción frente a las
primeras impresiones de la falta del pene: desconocen [Leugnenl esa
falta; creen ver un miembro a pesar de todo; cohonestan la contradicción entre observación y prejuicio mediante el subterfugio de que
aún sería pequeño y ya va a crecer, y después, poco a poco, llegan a
la conclusión, afectivamente sustantiva, de que sin duda estuvo presente y luego fue removido. La falta de pene es entendida como
resultado de una castración, y ahora se le plantea al niño la tarea de
habérselas con la referencia de la castración a su propia persona [... ;l
sólo puede apreciarse plenamente la significatividad del complejo de
castración si a la vez se toma en cuenta su génesis en la fase de primado del falo".
A partir de aquí, el concepto de desconocimiento o desmentida
pasará a ocupar un lugar cada vez más importante en los escritos de
Freud. Utiliza aquí Leugnen y luego casi siempre la forma Yerleugnen.
Dice además Freud:
"El carácter principal de esta organización genital infantil es, al
mismo tiempo, su diferencia respecto de la organización genital
definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, sólo desempena un papel un genital, el masculino. Por tanto, no hay un primado
genital. sino un primado del falo".
Ya estamos en presencia del concepto de desmentida, o sea. dos corrientes distintas que dicen dos cosas diferentes. y ya se atisba el concepto de escisión del yo.
Pero investiguemos las "primeras publicaciones psicoanalíticas"
(1893-1899). En el capítulo 1 de "Las neuropsicosis de defensa" (1894).
Freud habla de: "escisión de la conciencia con formación de grupos
psíquicos separados", al referirse a la histeria; pero --capítulo 3- explica los casos en que la representación no permanece en la conciencia:
"I...] existe una modalidad defensiva mucho más enérgica y exitosa,
que consiste en que el yo desestima (verwerfen) la representación
insoportable junto con su afecto y se comporta como si la representación nunca hubiera comparecido.
[... ] El yo se arranca de la representación insoportable, pero ésta
se entrama de manera inseparable con un fragmento de la realidad
objetiva. y en tanto el yo lleva a cabo esta operación. se deshace también. total o parcialmente, de la realidad objetiva".
Freud rozaba aquí un problema que habría de ocuparlo mucho hacia
el final de su vida. como se ve en sus últimos artículos (uLa escisión
del yo en el proceso defensivo", "Fetichismo" Y otros).
Desestima, desmentida, negación {. ..}
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Esta descripción clínica sería uno de los pilares que, a nuestro entender, Freud aclara y completa con el concepto de las "corrientes
psíquicas". Más tarde, luego de la teoría estructural, amplía el detalle
de los mecanismos defensivos que nos ocupan: desmentida, desestima
y negación.
En "Fetichismo" (1927) leemos:
"el fetiche es el sustituto del falo de la mujer (de la madre) en que el
varoncito ha creído y al que no quiere renunciar, sabemos por qué
[...I" (p. 148).
También examina la distinción entre la represión y desmentida
[Verleugnung] de la realidad externa o de parte de ella por el yo, por
primera vez en forma extensa:
"Si [... ] se quiere separar de manera más nítida el destino de la representación del destino del afecto, y reservar el término represión
para el afecto, desmentida [Verleugnung] sería la designación correcta para el destino de la representación".
Luego, en el capítulo octavo de Esquema del psicoanálisis (194Oa),
Freud establece otra distinción entre represión y desmentida. Represión
sería la defensa frente a las demandas pulsionales internas. mientras
que desmentida sería la defensa contra las exigencias de la realidad
externa.
También en "Fetichismo" se ocupa de la diferencia esencial entre
neurosis y psicosis:
"La diferencia [... ] reside en que en la primera el yo sofoca. al servicio de la realidad, un fragmento del ello, mientras que en la psicosis
se deja arrastrar por el ello a desasirse de un fragmento de la realidad".
"I...] sólo una corriente no había reconocido la muerte del padre;
pero existía otra que había dado cabal razón de ese hecho: coexistían. una junto a la otra. la actitud acorde al deseo y la acorde a la
realidad".
2.4. Desmentida
Relacionado con desmentir un juicio (el de existencia). La desmentida
vendría a refutar algo que resulta traumático, refuta el conocimiento
operando sobre un juicio ya establecido, que plantea una diferencia. La
desmentida implica "00 reconocer" algo existente afuera; así como en
la represión se rechaza (esfuerzo de desalojo) una representación que
avanza desde el inconsciente, o sea. desde adentro del aparato.
En Esquema del psicoanálisis. dice Freud:
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Desestima. desmentida. negación l...J
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"El yo infantil, bajo el imperio del mundo real-objetivo, ttamita las
exigencias pulsionales [... ] mediante las represiones [... ;] de una
admonición del mundo exterior, sentida como penosa, se defiende
mediante la desmentida de las percepciones que anotician de ese
reclamo de la realidad objetiva [... ;] es complementada en todos los
casos por un reconocimiento;
se establecen siempre dos posturas
opuestas [... I" (p. 205).
Se desmiente una percepción que resulta traumática: la falta de pene
en la mujer, porque impone que hay una diferencia que se refiere,
luego, a la amenaza de castración y provoca "el efecto de un terror
enorme" pues el pene es un órgano dotado de un alto valor narcisista.
Psicodinámicamente el mecanismo de la desmentida opera como una
defensa que se opone al juicio de existencia: vuelve atrás lo que la
prueba de realidad muestra; pero para ello se produce "una desgarradura en el yo, que nunca se reparará sino que se hará más grande con el
tiempo" (Freud, 194Oa, p. 275). Se crea, pues, un yo que desmiente, en
el cual no hay aceptación de la castración y donde el proceso primario
remplaza al proceso secundario; en él se verifica una regresión al yo de
placer purificado que atribuye cualidades según el principio de placer
utilizando el juicio atributivo. La otra parte del yo conserva el funcionamiento del juicio de existencia, el predominio del proceso secundario y la capacidad de reprimir, o sea, se comporta como un yo
real definitivo. Por lo tanto "coexisten" un yo que desmiente con un
yo que reprime, concepto sumamente útil en el tratamiento de estos
pacientes.
En un intento de aclarar más el mecanismo de la desmentida, decimos:
Se cuestiona un juicio (hay distorsión de la percepción), no hay psicosis, pues entran dos juicios contradictorios que 110 se excluyen,
opera sobre un trastorno de la represión una de las posturas, con
prevalencia del juicio atributivo; la otra postura, que se escinde, es la
del yo real definitivo. conserva el juicio de existencia. (Véase
cuadro.)
La percepción impone que hay una diferencia; la desmentida viene a
ser un "mentís" sobre algo que se está viendo, o sea, "el desmentido es
un volver atrás de lo que la prueba de realidad muestra". no afecta la
representación; se desmiente "creando" un yo que desmiente. Es un
mecanismo del proceso primario, ubicándose como tal, en vez del proceso secundario. La desmentida es para el afuera como la negación es
para el adentro.
Freud describe la desmentida como una etapa normal en el desarrollo, un mecanismo intermedio que se instala a partir de la visión del
órgano genital femenino, en el niño; la desmentida se realiza en éste en
relación al objeto. En cambio en la niña la desmentida se realiza en
relación a su propio cuerpo acompañado de gran hostilidad hacia la
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Luiz N. L. Da Cunha y Francisco S. Ferrante
madre. La desmentida implica. de hecho. una idealización de la madre
fálica (identificación primaria con un objeto ideal); la representación
de la madre castrada amenaza con la ruptura de un equilibrio preexistente.
La desmentida sería un momento precedente que puede avanzar
regresivamente y transformarse en desestima: en lugar de colocar un
fetiche. ·sustituto del pene materno. se introduce un elemento psicótico
de la índole de un delirio o una alucinación.
2.5. Desestima
Modalidad defensiva que consiste en que el yo se arranca. se deshace
de una representación insoportable [Unertrdglich] junto con su afecto y
se comporta como si la representación nunca hubiera comparecido. De
esta forma el yo "se refugia" en la psicosis ante una realidad que le
resulta insoportablemente traumática. Existe un rechazo total de todo lo
traumático que se transforma en una fractura. una huida inicial. un
primer tiempo del enfermar psicótico. Luego vendrá la etapa de la restitución.
Debemos ver en esto un desenlace al que hace referencia Freud
(1940a. p. 203)"cuando habla de la intensidad. la fuerza relativa de las
posturas psíquicas que se forman a raíz de una escisión del yo: una que
toma en cuenta la realidad objetiva y otra que bajo el influjo de lo pulsional deshace al yo de la realidad. Aquí triunfa esta última postura. se
expulsa el factor realidad de la escisión. el que formaba parte del funcionamiento de un precario yo real definitivo. y que aceptaba la percepción. Esta. que en el desmentido era remplazada por un fetiche. es
ahora reconstruida sobre la base del proceso primario (desplazamiento.
condensación) y retoma como alucinación o delirio.
Se destruye. se aniquila y se expulsa el juicio de existencia y el yo
emprende un camino regresivo que lo llevará aun más allá del yo o de
placer purificado hasta el yo de placer autoerótico, estadio primitivo del
narcisismo donde el yo se satisface en forma autoerótica y el exterior es
tn.tado con indiferencia (placer/displacer-indiferencia: véase cuadro).
Se abandonan las investiduras de objetos y se va más allá de un no-yo.
no hay indicios representacionales (identificación negativa).
2.6. Negacián
En el capítulo quinto de "Lo inconsciente" (1915). Freud dice:
"Dentro de este sistema [lcc] no existe negación [Verneinung], no
existe duda ni grado alguno de certeza. Todo esto es introducido sólo
por el trabajo de la censura entre Ice y Prcc. La negación es un sustituto de la represión. de nivel más alto [... ] Dentro del sistema Prcc
rige el proceso secundario" (p. 183).
Desestima. desmentida. negación l...J
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Yen "La negación" (1925):
"La negación es un modo de tomar noticia de lo reprimido" (p. 253).
La negación implica un juicio aplicado a la representación emergente
que, dejándose negar, tiene acceso a la conciencia; a su vez se mantiene
reprimido el quantum de afecto.
Actúa el juicio de condena [Verurteilung] originado en el superyó.
Es el que suministra el no que, como sucesor evolutivo de la expulsión,
se agrega a un ingrediente representacional dotado siempre de un sentido afirmativo pues proviene del inconsciente previa actuación de la
represión.
La negación trabaja sobre el levantamiento parcial de la represión;
sena un paso intermedio entre la represión y el levantamiento total
(representación y afecto) de la represión (tratamiento psicoanalítico)
cuando debe actuar el juicio de condena sobre la representación y el
afecto. Este inhibe, entonces, la realización en actos por motivos de
oportunidad (postergación) o por contradecir las normas incorporadas.
Ambas soluciones implican un superyó y un yo coherentes yarmónicos. Por ejemplo, en el caso Juanito, cuando se levanta, se cancela la
represión, actúa el juicio de condena: algo sucedido (reprimido) es
admitido, tiene acceso a la conciencia, pero no se llega a la realización
en actos.
La negación funciona en un yo real definitivo caracterizado por utilizar el juicio de existencia; donde se establecen las identificaciones
secundarias con sus correspondientes introyecciones de imagos (yo
ampliado). Implica la utilización de un juicio que subordina y condena
la realización de deseos, según el principio de placer, que signa la etapa
anterior del yo de placer purificado. Además este yo total tiene acceso
al pensar secundario con funcionamiento del principio de realidad.
El no posibilita el acceso al bagaje simbólico del sistema Prec., que.
a su vez, se enriquece con contenidos representacionales indispensables
para el funcionamiento del pensar; se libera de las consecuencias
inhibitorias de la represión. Es ésta una gran diferencia con la desmentida; material emergente no va a situarse en "otro yo". pues no hay
escisión del yo, lo cual resulta doblemente enriquecedor, en energías,
en símbolos y en coherencia.
En este proceso la negación refuerza el proceso de predominio del
principio de realidad separando la función intelectual de los procesos
afectivos siempre contaminados, en mayor o menor medida, por el
principio de placer.
Hay que remarcar también la utilidad terapéutica que significa el
poder tener acceso a material inconsciente reprimido a través de la "vía
regia" que constituyen frases con un no agregado.
694
Luiz N. L. Da Cunha y Francisco S. Ferrante
3.1. Conclusiones (teóricas)
La desmentida está sostenida por:
a. El horror a la castración.
b. Persistencia a la satisfacción como goce fálico (194Oa, p. 275).
c. Mantenimiento de un equilibrio: idealización de la madre fálica a
partir' del fetiche.
d. Persistencia de una etapa normal de la evolución del niño,
La desmentida hace uso del "motor" del ingrediente de afecto que lo
sostiene: el horror a la castración; otro elemento o "ingrediente" sería la
persistencia a la satisfacción autoerótica.
1..0 observable en la' clínica en pacientes perversos adultos, y ello
incide para el pronóstico, es que no demuestran angustia: su síntomatología es egosinténica; esto llevaría a asociar la egosintonía con la persistencia a la satisfacción masturbatoria, por una regresión al yo de
placer purificado
con la prevalencia
del juicio atributivo
(véase
cuadro). Aquí podemos observar la regresión y puntos de fijación.
En la desestima hay una proyección que avanza más allá de un noyo, va hacia afuera, hacia el mundo exterior con disolución del juicio
de existencia.
En la represión tenemos un yo que discrimina (yo-no yo); las representaciones son desalojadas del yo pero se mantienen dentro de aparato
psíquico; en la desestima no hay indicios representacionales, se produjo
un rechazo hacia afuera (mundo externo, 10 real).
La desmentida tiene un afecto en juego que es la amenaza de castración, es un volver atrás 10 que la prueba de realidad muestra siendo
ésta, la percepción, un elemento importante de la prueba o examen de
realidad. Esto se realiza en una parte del yo regresivo escindida de otra
parte que se maneja con juicio de realidad conservado.
En la represión se produce la vigencia de un conflicto con un empobrecimiento del yo pero con buen funcionamiento de la función sintética; no se da la fractura (escisión) como podemos observar en la desmentida.
En síntesis: la represión reconoce y desaloja la representación; la desmentida desconoce y se reconoce (dos posturas) una representaciónpercepción.
En la represión propiamente dicha hay: 1] sustitución y alejamiento
de la representación correspondiente; 2] se la admite y se la desaloja a
otro sistema; 3] estructura un modelo de repetición.
Podemos enumerar cuatro aspectos fundamentales que tienen importancia para la formación clínica, pero la defensa tiene el valor de
estructurar el desenlace clínico. Ellos son:
a. Las formaciones sustitutivas en el Prec. que tienen que ver con las
fantasías determinan diferencias en las estructuras clínicas. En el
Inc. no hay estructura histérica. nifóbica. ni obsesiva. etc.
Desestima. desmentida. negación l...
]
695
b. Se establece también por el conflicto entre el complejo de Edipo y
el complejo de castración. Por ejemplo: en la perversión el complejo
de Edipo cursa con desmentida de la castración; en la neurosis se da
el conflicto porque se admite la castración.
c. Punto de fijación: subsidiario del desarrollo de la pulsión sexual.
d. Defensas y tipos (o modalidades): desestima, desmentida, represión.
Estos cuatro elementos tienen que ver con la formación clínica. pero
lo que modela y articula un desenlace clínico es la defensa.
El estudio del mecanismo defensivo es de suma importancia pues
alude a cómo el sujeto lleva adelante sus vinculaciones objetales.
Desde el punto de vista de la teoría psicoanalítica nos parece útil
pues jerarquizamos un tema: las defensas, que consideramos uno de los
elementos centrales de la obra de Freud. Nos dedicamos al estudio de la
desestima. la desmentida y la negación, mecanismos que, junto con la
represión, ya estaban en la mente de Freud al comienzo de sus investigaciones y que son, a nuestro entender. elementos básicos para la comprensión de la neurosis, la perversión y la psicosis como desenlaces
clínicos.
3.2. Conclusiones técnicas
Tenemos que pensar en las defensas como "soportes metapsicológicos"
para una mejor comprensión de la clínica. Las "tres corrientes" que
describimos en el desarrollo se nos pueden dar en un paciente en nuestra tarea psicoanalítica. La emergencia de algunas de ellas durante el
trabajo analítico. y, por supuesto, su conocimiento, nos permite una
mejor comprensión del analizando y, por ende. una más sólida adecuación técnica en su manejo clínico.
También observamos que clínicamente se suele hablar de "si el
paciente tiene o no juicio o examen de la realidad conservado", y raramente en términos de prevalencia del juicio de existencia o juicio
atributivo o disolución total y/o absoluta de los juicios. A nuestro parecer. este diagnóstico diferencial de los juicios en los pacientes, con sus
distintos gradientes, es no solamente de importancia y aplicabilidad
clínica sino que también nos habla de la evolución del yo (véase
cuadro).
Por último, desde luego que consideramos la monografía "in toto"
como capítulo abierto al que se pueden agregar otras teorizaciones y
también críticas, pero. volvemos a repetir. estas ideas de Freud que llamativamente comenzaron en 105 albores de su obra agregando al
finalizar la misma esos "pequeños capítulos" ("Fetichismo". "Neurosis
y psicosis", "Escisión del yo en el proceso defensivo", Esquema del
psicoanatisisy; en donde retoma sus ideas originales. es por demás llamativo; como si hubiese necesitado desarrollar su teoría instintiva
-incluyendo su rica correspondencia con Fliess, sus Manuscritos- y
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Luiz N. L. Da
CUIÚUJ
y Francisco S. Ferrante
luego la teoría llamada "estructural", para retornar a sus conceptualizadones iniciales sobre "defensas", en forma más acabada y detallada,
Cerrando las conclusiones en una elaborada síntesis pensamos en la
aplicabilidad teórica y técnica de esta monografía, teniendo en cuenta:
1. La posibilidad de una eficacia diagnóstica según la "corriente"
más poderosa en movimiento. (Desenlace clínico.)
2. Actitud en el manejo técnico de pacientes de acuerdo con la "corriente" prevalente en ese momento terapéutico.
3. Finalmente, el pronóstico según la magnitud de fuerzas de la parte
del yo que funciona aferrada a la realidad.
Bibllografta
Ferrater Mora, José: "Diccionario de filosofía". Sudamericana, Buenos Aires,
1969.
Freud, Sigmund (1893): "Comunicación preliminar". AE., 11.
- (191Sc): "Pulsiones y destinos de pulsión". AE., XIV.
- (1911b): "Los dos principios del suceder psíquico". AE., XII.
- (l905d): Tres ensayos de teoria sexual. AE., VII.
- (1920): Prólogo a la cuarta edición de Tres ensayos. AE., VII.
- (l911c): "Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia
paranoides) descrito autobiográficamente". AE., XII.
- (l918b [1914]): UDe la historia de una neurosis infantil". AE., XVII.
- (l923e): "La organízecíén genital infantil". AE., XIX,
- (18948): "Las neuropsicosis de defensa. (Ensayo de una teoría psicológica de la
hislOria adquirida, de muchas fobias y representaciones obsesivas, y de ciertas
psicosis alucinatorias)". AE., III.
- (l927e): "Fetichismo". AE., XXI.
- (1940a [1938]): EsqlU!ma del psicoanálisis, Cap. VIII. AE., XXIII.
- (1924b): "Neurosis y psicosis". AE., XIX.
- (194Oe [1938]):"La escisión del yo en el proceso defensivo". AE., XXIII.
- (l925j): "Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los
sexos". AE., XIX.
- (1915d): "La represión". AE., XIV.
- (191Se): "Lo inconsciente", Cap. V. AE., XIV.
- (l925h): "La negación". AE., XX.
- (l900a [1899]): La inlerpr~lación de los sueños. Cap. VII. AE., V.
- (l924e): "La pérdida de realidad en la neurosis y la psicosis". AE., XIX.
- (1914c): "lnIroducción del narcisismo". AE., XIV.
Laplanche, lean. y Pontalis, J. B.: Diccionario de psicoanálisis. Labor, Barcelona,
1971.
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