newSPAN Tunza 4 p08-09

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Un paralímpico revolucionario
Hayley Stewart habla con Phil Craven
Phil Craven perdió el uso de sus piernas en 1966, en un accidente de escalada de rocas,
apenas cumplidos los 16 años. Sólo pocos días después vio un equipo de jugadores de
baloncesto en sillas de ruedas, y su vida volvió a cambiar una vez más.
Desde entonces ha vivido, no como un
hombre discapacitado en silla de ruedas, sino
como un deportista de categoría mundial,
compitiendo cinco veces en los Juegos
Paralímpicos. El ex capitán del Equipo de
Baloncesto en Silla de Ruedas de Gran Bretaña, es
actualmente presidente del Comité Paralímpico
Internacional (CPI).
Con una carrera fantásticamente exitosa tras
él, y su actual vida llena de satisfacciones, Phil
desea cambiar las cosas de manera que otros
puedan disfrutar la vida tanto como él.
“Si algo está mal en el mundo, es una razón
para cambiarlo,” dice. “Yo soy un activista, un
revolucionario.”
Sin querer, y sin malicia, gente sin
impedimentos físicos a menudo niegan la libertad,
que ellos disfrutan por derecho, a personas con
invalidez, dice Phil.
“Los problemas de acceso para los
discapacitados están fuera de vista y por lo tanto
fuera de la mente,” afirma. “Hace falta educación
para acabar con la ignorancia.”
“La ciudad de
Atenas, donde
tendrán lugar los
próximos Juegos
Paralímpicos y
Olímpicos, tendrá
que hacer muchos
cambios para
posibilitar su acceso.
Por el momento es
imposible andar por
ciertas calles de
Atenas en una silla
de ruedas porque los
coches están
estacionados en la
mitad de la vereda.
“Los conductores
de automóviles
atenienses no tienen
nada en contra de
las personas en silla
FOTO: PHIL CRAVEN
de ruedas o las
personas con vista parcial, pero hasta hace poco
nunca se les había dicho lo que se necesita de
ellos. Es imprescindible crear una conciencia
pública. De otro modo, las autoridades
municipales de Atenas construirán rampas de
acceso para sillas de ruedas y la gente seguirá
estacionando sus coches frente a ellas.”
El CPI considera esto como una parte clave
de su trabajo. Phil explica: “El objetivo es inspirar
al mundo, y efectuar el cambio en entornos
prácticos, en las actitudes hacia gente con
discapacidades y en las actitudes de la gente
alrededor del mundo. Debemos reconfigurar
asunciones y expectativas.
“Las personas con discapacidades son tan
capaces de ser atletas de primera categoría como
cualquiera; son personas plenamente capaces,
responsables y ambiciosas. Es importante que se
les permita a TODAS las personas vivir su vida
plenamente, apreciar la naturaleza, o hacer algo
tan simple como ir a dar un paseo por la
campiña.”
El deporte paralímpico ha mejorado las
actitudes hacia las personas con una discapacidad
y creado oportunidades en todos los aspectos de la
vida, explica.
“Sabemos que en la televisión británica
dos horas de deportes Paralímpicos de Atenas
todas las noches coloca a los atletas paralímpicos
en el ojo del público, lo cual nos complace
sobremanera,” dice. “También nos complace que,
a través del acuerdo del CPI con el Comité
Olímpico Internacional, las ciudades postoras para
futuros Juegos Olímpicos/Paralímpicos deben
probar que una ciudad favorable al medio
ambiente esperará a los atletas paralímpicos
cuando compitan en los Juegos. Los esfuerzos para
asegurar el fácil acceso a los lugares donde tienen
lugar los Juegos, los edificios de la ciudad y los
servicios de transporte será un legado clave que
beneficiará a la gente con discapacidades por
muchos años más.”
Y agrega: “Los Juegos atraen a millones de
participantes y seguidores, hombres y mujeres,
jóvenes y mayores, de modo que educar a la gente
mediante el deporte es un papel clave para ellos.
Los recursos inyectados a la ciudad y al país para
los Juegos presentan tremendas oportunidades para
dejar importantes legados medioambientales. Esto
potencialmente puede ser bueno a la vez que malo:
debemos aprovechar esta energía para asegurar que
lo que dejamos atrás sea beneficioso para las
generaciones futuras.
“Este mundo nuestro puede mejorar o puede
empeorar. ¿Qué es lo que tenemos más cerca de
nosotros? Sin duda es la tierra en que vivimos. ¿Y
qué es lo más precioso para la gente? El agua, los
alimentos y su hogar.
“Cuidar el medio ambiente es
increíblemente importante. No podemos pensar
simplemente en la gente aquí, donde estamos
nosotros. Tenemos que pensar en la gente a 15
kilómetros más allá. El objeto de los Juegos
Paralímpicos es maximizar lo que se posee.
Podemos efectuar un cambio a fin de que todo el
mundo también pueda hacerlo.”
Los paralímpicos como Phil son personas
inspiradoras. Es necesario poseer algo
extraordinario para llegar a ser un atleta, para
encontrar ese nivel de compromiso, para entrenar
con tanta regularidad y tan duramente. Hace
falta una fuerza similar para superar cosas que
podrían frenar a un individuo debido a una
discapacidad. El ejemplo de los paralímpicos
puede inspirar a sus conciudadanos a mirar fuera
del pequeño cajón de su propia vida y de su
propio medio ambiente, a una distancia mucho
más allá de los 15 kilómetros.
FOTO: HTTP://NEWS.BBC.CO.UK
Clare Strange,
de 24 años de edad y miembro del
equipo de Baloncesto en Silla de
Ruedas de Gran Bretaña desde 1998,
está esperando enterarse si ha sido
seleccionada para los Juegos
Paralímpicos. Aquí conversa con Tunza...
¿Cómo llegaste a quedar
involucrada en los deportes?
“Antes de mi accidente solía jugar al
hockey sobre hierba y participaba en
competencias de equitación. Ahora, desde
mi accidente, estoy completamente
enganchada al baloncesto en silla de
ruedas.”
¿Acaso el hecho de ser una
deportista te trajo más cerca al
medio ambiente?
“Solía andar mucho a caballo y me
encantaba sentirme cerca de la naturaleza.
También soy muy afortunada en vivir en la
campiña rodeada por la naturaleza todos
los días.”
¿Cómo piensas sobre nuestro
planeta y lo que está pasando con él?
“Pienso que estamos abusando de
nuestro planeta y si seguimos como ahora
poco a poco empezará a afectar cada
parte de nuestra vida, especialmente
nuestra salud. Hay tantas cosas que
necesitamos hacer, y vivir una vida verde
es más fácil de lo que pensamos, pero
simplemente somos demasiado perezosos.
Nadie puede lograr todo pero todos
podemos hacer más de lo que creemos.
Esto es por qué en el correr de los años
tantos atletas han hecho lo que muchos
decían era lo imposible.”
En tu opinión, ¿cómo afecta el
deporte al medio ambiente?
“Puede ser positivo y negativo a la vez.
Muchas áreas de naturaleza se pierden
cuando se construyen grandes estadios y
lugares para deporte, pero al mismo
tiempo hay muchas zonas en decadencia
que quedan totalmente regeneradas en
esta forma. También puede usarse el
deporte para aumentar la consciencia de
la gente respecto a asuntos importantes
como por ejemplo el medio ambiente.”
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Atletas naturales
FRANKIE FREDERICKS
El velocista Frankie
Fredericks ayudó a poner
en el mapa a su país,
Namibia. Exactamente dos
años después de su
independencia, Frankie
ganó dos medallas de plata
—en las carreras de 100
metros y 200 metros— en
los Juegos Olímpicos de
1992 en Barcelona,
seguidas por otras dos en
los mismos eventos en los
Juegos de 1996 en Atlanta.
Fue el primer medallista
olímpico de su patria, y en
Stuttgart en 1993 se
convirtió en su primer
– ex campeón mundial de 200 metros
campeón mundial al ganar los 200 metros. “Namibia era un país
joven, y yo aparecí en un momento en que necesitaba
publicidad,” Frankie explicó a Tunza. “¿Qué mejor manera de
hacerse notar que tener a alguien en un final en los Juegos
Olímpicos?”
Continúa diciendo que el deporte tiene mucho que dar a los
jóvenes y al mundo. “Puede ayudar a los jóvenes a no meterse
en problemas, sobre todo si viven en zonas agitadas, y ayuda a
combatir el problema de la obesidad. La gente aprende a
compartir, y cómo encarar la situación cuando ganan o cuando
pierden, en los deportes. Estas son lecciones muy valiosas.”
Le preocupa que la construcción de estadios deportivos y la
fabricación de equipos para deportes daña al medio ambiente y
cree que las personalidades del deporte debieran usar su
posición “como las personas más conocidas aparte de los
políticos” para ayudar a protegerlo. “Es necesario que cuidemos
al medio ambiente,” afirma. “Si seguimos destruyéndolo, les
resultará difícil a las generaciones futuras tener aire limpio.”
FOTO: EMPICS
MANUELA DI CENTA
– ex campeona mundial y campeona olímpica de esquí de fondo
Elegí dedicar mi vida al deporte, y al esquí de fondo en
particular, porque me siento cómoda en el medio ambiente
en el cual me muevo, sufro y vivo. También fue el amor a la
naturaleza, el deseo de sentirme más cerca de la naturaleza
a través del esfuerzo físico, lo que me llevó a descubrir
ambientes extremos y únicos.
Me crié en las montañas, y seguí viviendo allí hasta cuando
al parecer toda la gente alrededor de nosotros se estaba
yendo a vivir a la gran ciudad. Hoy día estoy viviendo en el
parque natural de Stelvio. Siempre fui consciente de la
importancia de respetar el medio ambiente en que vivimos, y
estoy convencida de que nosotros mismos somos la expresión
de nuestro propio medio ambiente.
Empecé a esquiar a los cuatro años, y he disfrutado una
carrera larga y fructífera, participando en cinco Juegos
Olímpicos, ganando siete medallas olímpicas, siete títulos
mundiales y dos copas mundiales. Durante más de seis años
decidí llevar el uniforme de la Asociación Nacional de
Silvicultura para contribuir mi parte en ayudar a proteger el
medio ambiente.
Por último, el 23 de mayo de 2003, alcancé la cumbre
más alta de todas: la cima del Monte Everest. Fui la primera
medallista olímpica en escalarlo, y lo hice llevando una
pequeña bandera olímpica con los cinco círculos, una señal
tangible de la unión entre naciones.
El atleta experimenta un intenso vínculo con la naturaleza a
través del entrenamiento y las carreras. Sin embargo, lo primero
es la confrontación entre opositores, no la confrontación entre
seres humanos y la naturaleza: los obstáculos a lo largo del
camino —que es necesario superar en el tiempo más rápido
posible— son los medios, y no el fin, de la competición.
Esto contrasta totalmente con la conquista de un pico
considerado como el techo del mundo. Aquí, la naturaleza se
impone sobre uno, su vastedad y su fuerza condicionan todos
nuestros movimientos y nuestras decisiones. Los senderos en
Everest no están marcados por la gente: sólo tenemos los que
proporciona la madre naturaleza. Podemos seguir los senderos
de los montañistas que han escalado antes de nosotros, entre
quienes —dicho sea de paso— no hay muchas mujeres, pero
las huellas de su paso son borradas constantemente por nieve
nueva, por el hielo, el viento... o por el calor del bellísimo sol.
Los alpinistas sólo pueden depender de sí mismos para
encontrar la fuerza y la voluntad para conquistar la montaña.
En estas condiciones, la victoria deja de ser un sueño. ¡Se
convierte en una absoluta locura! Los opositores que deben
vencerse son adversarios naturales, no tanto “fáciles” o
“difíciles” como “posibles” o “imposibles”. Con cada paso, al
ascender poco a poco, los elementos básicos de la vida se
vuelven preciosos: oxígeno, agua, calor. Hasta los más simples
ejercicios físicos —tales como mantener una buen postura al
caminar— se vuelven arduos: caminar en sí mismo se convierte
en un desafío.
Llegas a comprender que, si logras llegar aunque sea
a la mitad de tu destino, es porque la naturaleza estaba
de tu lado. Lo que eras capaz de lograr podría no haber sido
posible un minuto más tarde.
Mucho depende de
la medida en que eres
capaz de acomodarte a la
presencia y la fuerza de
la madre naturaleza, a fin
de coexistir con ella,
respetando su papel. De
con mucho, la victoria
más importante no es la
conquista del pico más
alto sino ese paso extra
dado hacia una mayor
comprensión de la
humanidad y su relación
con la naturaleza.
Después de esta
experiencia me pregunté:
¿Qué puedo hacer yo, como FOTO: EMPICS / DPA
campeona olímpica y miembro del Comité Olímpico
Internacional, con mis habilidades y mi conocimiento
profesional, para contribuir a la preservación de nuestro
medio ambiente? La respuesta fue combinar el deporte con
el periodismo de televisión iniciando un nuevo proyecto:
“La bandera de los 5 Círculos Olímpicos”. Me propongo
escalar una montaña en cada Continente, con la bandera de
la unidad del Comité Olímpico Internacional, combinando
de esta manera el deporte con la cultura, el medio ambiente
y la tradición. El proyecto será emitido en la televisión
internacional para comunicar el valor de preservar y conservar
nuestro medio ambiente.
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