LECTURAS PARA IDEAS

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CICLO DE NIVELACION
ARQUITECTURA
FEBRERO/MARZO 2016
MODULO DE DISEÑO
LECTURAS PARA PERCIBIR IDEAS
1. LA HISTORIA DEL CARPINTERO
Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo
para acogerse al retiro y dedicarle tiempo a su familia. Así se lo comunicó a su
jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su
familia; de alguna forma sobreviviría. Al contratista le entristeció mucho la
noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió de favor que si le podía
construir una casa más antes de retirarse. El carpintero aceptó la proposición
del jefe y empezó la construcción de su última casa pero, a medida que pasa el
tiempo, se dio cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.
Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y
la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la construyó con
materiales de calidad inferior. Esa era, según él, una manera muy desafortunada
de terminar una excelente carrera, la cual le había dedicado la mayor parte de su
vida. Cuando el carpintero terminó su trabajo el contratista vino a inspeccionar
la casa. Al terminar la inspección le dio la llave de la casa al carpintero y le dijo:
"Esta es tu casa, mi regalo para tí y tu familia por tanto años de buen servicio".
El carpintero sintió que el mundo se le iba...
Grande fue la vergüenza que sintió al recibir la llave de la casa, su casa. Si tan
sólo el hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese
hecho todo de una manera diferente. Así también pasa con nosotros. A diario
construimos relaciones en nuestras vidas, y en muchas ocasiones ponemos el
menor esfuerzo posible para hacer que esa relación progrese. Entonces, con el
tiempo es que nos damos cuenta de la necesidad que tenemos de esa relación.
Si lo pudiésemos hacer de nuevo, lo haríamos totalmente diferente. Pero no
podemos regresar. Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, pones una
puerta, o eriges una pared.
Alguien una vez dijo: "La vida es un proyecto que haces tu mismo. Tus actitudes
y las selecciones que haces hoy construyen la casa en la cual vivirás mañana".
¡Construye sabiamente! Recuerda... trabaja como si no necesitaras el dinero;
ama como ni nunca te hubiesen herido; baila como si nadie te estuviera
observando...
Para el mundo tal vez tu seas una sola persona, pero para una persona tal vez tú
seas el mundo...
2. METAFORA DE LA CASA BARCO
Una familia había vivido por varias generaciones en una casa barco amarrada en
las orillas de un gran río. La casa estaba firmemente anclada a la orilla y no se
movía para nada. Todas las actividades diarias las realizaban desde esa casa.
Una noche, sin previo aviso, las amarras se fueron aflojando, la casa empezó a
moverse. Primero lentamente en el flujo suave de esa parte del rio. Luego más
rápidamente según se adentraba en la corriente de aquel gran río.
Al despertar, uno por uno los miembros de esa familia, iban asombrándose con
el cambio inesperado de escenario. Los primeros en despertar se paralizaron
pensando en cómo iban a ejecutar las tareas de cada día ahora que las cosas no
eran como estaban acostumbrados. Insistían en preguntarse qué iban a hacer,
pues trataban de continuar con su rutina pero la misma no encajaba con las
nuevas circunstancias.
De pronto, uno de los miembros de la familia gritó –“Hay que moverse, la casa
está moviéndose río abajo. Tenemos que aprender a navegar. Hay que manejarla
para evitar que encalle y para dirigirla de nuevo hacia la orilla.”Pero los demás, seguían embelesados con el problema de cómo iban a hacer lo
que hacían todos los días ahora que las cosas eran bien distintas. El que hizo el
llamado se dedicó a tratar de prender el motor que hacía tiempo no se usaba.
Empezó a usar el timón, que estaba endurecido. Prendió la radio de
comunicación para pedir ayuda. Sonó la bocina para alertar a los otros botes de
que iban a la deriva.
Finalmente logró controlar la casa bote. Entonces, inició las maniobras para
acercarla a la orilla. Cuando finalmente atracó en la orilla los que estaban
pasmados dijeron –“Ahora sí podemos seguir con nuestras rutinas”- Y saltando
a la orilla reanudaron sus tareas.
3. LA BOTELLA
Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte,
llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre
anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para
protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja
bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y
comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía.
Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había
una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer
que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que
contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla
nuevamente antes de marchar". El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio
que estaba llena de agua... ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si
bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y
oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría
tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y
el agua de la botella sería desperdiciada.
¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese
agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía
perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco
confiables escritas no se cuánto tiempo atrás? Al final, derramó toda el agua en
la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó
a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces
de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua
corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina.
Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su
contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la
llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que
funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente".
Hay muchas lecciones que podemos extraer de esta historia. Muchas veces
tenemos miedo de iniciar un nuevo proyecto porque demandará una gran
inversión de tiempo, recursos, preparación y conocimiento. Muchos se quedan
parados satisfaciéndose con los resultados mediocres, cuando podrían lograr
grandes victorias. Muchas veces tenemos grandes oportunidades que se nos
presentan en la vida y que pueden ayudarnos a ser mejores personas o pueden
abrirnos puertas nuevas que nos conducen a un mundo mejor... pero tememos...
no
confiamos. La vida es un desafío, ¿por qué no nos arriesgamos?, ¿por qué no
creemos? El tren pasa algunas veces por nuestra vida cargado de cosas...
podemos arriesgarnos y subir... o dejarlo pasar... ¿Y si no vuelve? ¿Y si esa
oportunidad que hoy dejamos pasar no se repite?
4. LA PIEDRA DEL CAMINO
En un momento de nuestras vidas, nos encontramos con piedras en nuestro
camino, esas piedras son obstáculos que tenemos que vencer y por
consiguiente no llegamos a nuestras metas ni cumplimos propósitos.
Las personas reaccionamos de manera diferente ante esas piedras, por ejemplo.
Algunas personas solo vemos las piedras y seguimos de paso por nuestra vida
sin preocuparnos por ellas nunca.
Otras, damos vueltas alrededor de una piedra, sea grande o pequeña pero no
queremos salir de ella.
Otros individuos solemos ponernos la piedra en la cabeza y no recapacitamos
que es bien fácil quitárnosla de encima.
Hacemos semejantes que cuando vemos la piedra, solo la hacemos a un lado
con el pie y no nos detenemos a pensar que puede lastimarnos un dedo.
También hay seres que a pesar de que la piedra está alejada de sus vidas, corren
a traerla, es decir la hacen propia.
Existen personas que no se molestan en nada, al contrario tienden a sentarse
sobre la piedra, mientras que otras brincan encima de ella; incluso algunas
gentes llenan de piedritas sus bolsas y hacen que el peso de las piedras no les
permita caminar.
Si acaso tu llegaras a encontrarte con una piedra trata de trabajar en ella,
conviértela en una joya, aprende la lección y cuando lo hayas logrado sigue tu
camino porque en la vida te encontraras otras piedras que tendrás que esculpir
hasta hacer de ellas una verdadera obra de arte.
5. ¿Y TU QUE ERES, ZANAHORIA, HUEVO O CAFE?
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le
resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se
daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba
un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas
con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba
hirviendo.
En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos
de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó
en un bowl. Sacó los huevos y los colocó en otro bowl. Coló el café y lo puso en
un tercer bowl.
Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"
"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que
estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara,
observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el cafe. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico
aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, Padre?" El le explicó que
los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero
habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó al agua fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua
hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior
líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había
endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua
hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta,
¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"
¿Y cómo eres tú?
¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero, que cuando la adversidad y el dolor
te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Es decir, poseías un
espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un
despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te sigues viendo igual, pero eres
amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento
que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza
su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor
tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de
café?
6. LA SOPA DE PIEDRA
Un peregrino muerto de hambre llegó a un pueblo y, como en todos lados donde
pedía comida se la negaban porque su aspecto era bastante especial, pensó en
hacer algo para conseguir alimento. Dijo tener una piedra mágica con la que
podía hacer la sopa más rica del mundo.
Una vecina le preguntó qué podía hacer para lograrlo, y el peregrino le pidió una
olla enorme con agua hasta la mitad. Hicieron un buen fuego y pusieron el agua
a hervir, con la piedra dentro, a la vista de todos en medio de la plaza.
La gente, movida por la curiosidad, se fue acercando. Era algo raro en el pueblo,
porque los vecinos nunca hacían nada juntos. El peregrino probó el agua
cuando ya estaba tibia y dijo que era exquisita, pero que estaría mucho mejor si
alguna vecina aportaba dos docenas de choclos.
Y muchísimo mejor si alguien ponía cebollas, y si otro agregaba zapallo.
Así, el peregrino logró que todos los vecinos pusieran algo: sal, batatas, papas,
trozos de carne de puchero, zanahorias y muchas, incontables, cosas más.
Se imaginarán que, verdaderamente, salió una sopa extraordinaria, no por la
piedra sino por los ingredientes que aportó la gente. Todos comieron y el
peregrino siguió viaje no sin antes regalarles la piedra que había quedado en el
fondo de la olla.
Para Pensar
Sin duda, era una piedra "mágica", porque, junto con el ingenio de ese hombre,
había logrado que todos hicieran una enorme sopa para comer en comunidad.
Infinidad de veces, tenemos que poner a prueba nuestro ingenio para "hacer
comunidad" allí donde la gente no se comunica. Es importante saber que,
poniendo un poco de creatividad, se consiguen cosas verdaderamente
sorprendentes.
7. EL CAPULLO
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder
ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño
orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa
luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba
duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que
llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues
aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado.
Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una
pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que
por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo al salir la mariposa tenía
el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó
observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblaran y
crecería lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo
hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa
solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas
dobladas... Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la
apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el
diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de
la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego
pudiese volar. Libertad y el volar solamente podrán llegar luego de la lucha. Al
privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos
permitiese
progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No
podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido. Cuanta verdad
hay en esto! Cuantas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de
dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.
Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y
que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos, así como el oro
es refinado con el fuego.
Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o
que no debemos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y
podemos tener. No pensemos ni nos enfoquemos en lo que no tenemos,
disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado.
8. LA VIDA Y EL BUSCAMINA
Muchas veces me pongo a pensar... y pasa por mi mente... ¿has jugado alguna
vez al buscamina? quizá deba interesarte el porqué de mi pregunta... es que
muchas veces he comparado a la vida con este simple juego...
Si...pensamos es prácticamente lo mismo... primero seremos principiantes...
Tendremos a nuestro alrededor pocas personas, pocas metas que cumplir y por
lo tanto pocas minas, también tenemos un tiempo... que para que nos sea útil
debemos observarlo y superarlo cada vez que lo volvamos a intentar...
Primero, debemos agrandar nuestros horizontes abriéndonos hacia nuestros
costados de la mejor manera que podamos hacerlo... si comparáramos a cada
numerito que allí aparecen con una persona... encontraríamos aquellos que nos
ayuda a seguir nuestro camino, a evitar las minas de la vida y a protegernos,...
también encontraremos aquellos que nos confunden y nos dejan pensando... en
algunos explotaremos y debemos volver a empezar... muchas veces no
sabremos qué camino debemos seguir... que casillero pisar... y el único aliento
que nos queda es nuestro propio Instinto... porque no habrá numerito que pueda
ayudarnos. Quizás erremos el camino... y de nuevo al comienzo...quizá no lo
erremos... y debamos continuar con la mayor cautela posible... pero sin miedo a
equivocarnos, porque siempre habrá otra oportunidad.
A medida que crezcamos ocuparemos nuevos lugares... seremos intermedios
con un poco de experiencia pero siempre presente a nuestros ojos dos
posibilidades: ganar o perder. Conoceremos nuevas personas... nuevos y más
obstáculos se presentaran en el Camino. Más adelante seremos expertos... una
tarea difícil de concretar... a la cual llegaremos si mantenemos la esperanza y
confiamos en nosotros mismos. Quizás no seamos expertos en nuestras vidas...
pero aumentaran las ganas se continuar hasta el final.
Al sumarse minas, se sumaran los problemas... deberemos ocupar más tiempo y
pensar bien nuestros movimientos... con cada casillero deberemos pensar
distinto... pues no todos nos llevaran a la misma conclusión.
Vida, debemos entregar todo de nosotros mismos: paciencia, confianza, fe,
esperanza, ganas, tiempo y fuerzas para seguir adelante. Muchas veces
ganaremos y llenaremos de lágrimas nuestros ojos de tanta felicidad... otras
veces perderemos y las lágrimas caerán sin llamarlas... por eso te propongo que
tomes tu vida con amor y paciencia, con dedicación y tiempo, porque no es solo
un juego para ganar, también lo es para disfrutar...cada vez que caigas vuélvete
a levantar, y vuelve a comenzar, pero abre bien tus ojos que algunas cosas
pueden confundirte, tu sabes dónde debes apoyarte, y que camino debes
seguir... y cuando no lo sepas recuerda que a veces el tiempo es la mejor
respuesta.
Y nunca olvides que si perseveras, ganarás.
9. DISFRUTA TU CAFE
Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se
juntó para visitar a su antiguo profesor. Pronto la charla de vino en quejas
acerca del interminable 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general.
El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera
grande y una selección de tazas de lo más ecléctica: de porcelana, plástico,
vidrio, cristal, unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras
realmente exquisitas...
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café
recién preparado.
Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha
calma y paciencia se dirigió al grupo: 'Se habrán dado cuenta de que todas las
tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más
sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí
mismo. Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al
'stress.' Continuó: 'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.
En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes
querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores.
Después se pusieron a mirar las tazas de los demás. Ahora piensen en esto: La
vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas,
que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni
cambia realmente la calidad de vida que llevemos.
A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.
¡Disfruten su café! La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la
que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo: * Vivan de manera
sencilla.
* Tengan paz.
* Amen y actúen generosamente.
* Sean solidarios y solícitos
* Hablen con amabilidad.
El resto déjenselo a Dios.
Y recuerden que: la persona más rica no es la que tiene más sino la que necesita
menos..... DISFRUTA TU CAFÉ……
10. BAMBU JAPONES
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena
semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la
tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, jalándola con el riesgo
de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en
no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla
constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.
En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, tal
punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado
semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la
planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer?
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba
generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el
crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos
encontrar
soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es
simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. De
igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente
a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser
extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del
bambú japonés y aceptar que, en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos
por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo..., dentro
nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los
hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se
materialice.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá sólo estés echando
raíces....
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