4. pintura. rococó

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B - LA PINTURA BARROCA EN ITALIA
En la última década del XVI surgen en Italia dos corrientes muy diferentes de pintura, que van a
influir sobre el resto de Europa: la naturalista y la clasicista.
PINTURA NATURALISTA: CARAVAGGIO
Michelangelo Merisi (1573-1610), Il Caravaggio. Tuvo un vida turbulenta, por un carácter muy
difícil, violento (riñas de taberna, acusaciones de asesinato... lo que le obligó a autoexiliarse de
Roma), que sin duda influye en su pintura. Su forma de pintar revolucionó toda la pintura
italiana y europea. Muy criticado en vida, sus obras eran retiradas de las iglesias para las que
los hacía. Se le considera el primer pintor barroco. Características:
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Naturalismo: total acercamiento a la realidad, representando tanto lo bonito como lo feo.
Desaparecen los atributos de santidad, introduce tipos de la calle (sucios, mal afeitados,
incluso algunos con deformidades), usa modelos reales. Objetos reales en bodegones.
Tenebrismo: intensos contrastes de luz y sombra. Sobre fondos oscuros destacan las
superficies iluminadas por un intenso foco de luz exterior al cuadro, centrado
especialmente en manos y rostro para intensificar la composición elegida o el mensaje que
pretende transmitir. Aumenta el dramatismo, pero también realza volúmenes y colores.
Cuadros sobrios, de pocos personajes, pero de gran tamaño.
Interés por el hombre (su vida interior, a través de las miradas, los gestos) y de los objetos
relacionados con él. No interesa el paisaje ni los fondos.
Composición: Predominan las diagonales, a veces marcadas por la luz; también son
frecuentes figuras cortadas por una mesa o por el borde del cuadro, etc.
No le interesa el problema del espacio, sin arquitecturas ni preocupación por la perspectiva,
que logra con escorzos y volúmenes.
Color: influido por el colorido veneciano. Donde llega la luz, los colores son intensos, vivos,
brillantes, con pinceladas cada vez mas gruesas y sueltas.
La Cena de Emaús . 1597. (National Gallery. Londres)
Introduce como personajes sagrados a tipos vulgares, lo que resultaba más creíble para el
pueblo, pero era mal visto por la Iglesia (polémicas). Los objetos que hay sobre la mesa
representan un auténtico bodegón.
Para la capilla Contarelli de la Iglesia de S. Luis de los Franceses, en Roma, hizo:
S. Mateo. El Martirio de S. Mateo, y...
La Vocación de S. Mateo (1600)
Tema: religioso: Jesucristo, con el brazo extendido, entra en la taberna buscando a Mateo, el
recaudador de impuestos (que está contando monedas)
Tenebrismo: la oscuridad envuelve el cuadro, y un rayo de luz exterior vertebra las formas, que
emergen de la oscuridad. Destacan las manos y rostros: la mano de Jesús señala, los otros
cuentan el dinero.
No hay movimiento, pero la composición diagonal marcada por la luz genera tensión.
Naturalismo: rostros de personajes son tabernarios.
Para la Capilla Cerasi de la Iglesia e Sta. María del Popolo (Roma) hace ¨la Crucifixión de S.
Pedro (composición diagonal, tipos patibularios, luz sobre cuerpo) y
La Conversión de S. Pablo (1600-1601).
Sin paisaje ni profundidad, en un limbo de oscuridad. S, Pablo presenta un violento escorzo
(acaba de caer del caballo, empujado por un rayo de luz divina), el caballo nos presenta la
grupa (algo insólito hasta entonces). Iluminación en rostro de criado y grupa del caballo
distraen del asunto principal (también polémica). Gran naturalismo en el rostro del criado.
La Muerte de la Virgen. (1605-1606) Óleo sobre lienzo. (Museo del Louvre). 365 x 245 cm.
Momento de la “dormición” de la Virgen, mientras la Magdalena y los apóstoles lloran. Gran
dramatismo, acentuada por el tenebrismo.
Realismo: en rostros, en el cadáver (modelo: mujer ahogada en el Tiber, con el vientre
hinchado). Los apóstoles son tipos patibularios, quizá mendigos.
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Tenebrismo: un rayo de luz desde el ángulo superior izquierdo hacia la derecha. Donde
alcanza el rayo, el color es hiriente, el resto permanece en penumbra.
Composición: el cuadro se estructura alrededor del rayo de luz, en diagonal, destacando las
cabezas de los apóstoles y el cuerpo de la Virgen, extendido en diagonal.
PINTURA CLASICISTA
La Iglesia, la gran mecenas, no comprendía el arte de Caravaggio al considerar que pintaba lo
concreto y faltaba el ideal religioso. Eso es lo que hizo ANIBALE CARRACCI (1560-1609):
conjugar el realismo natural y el clasicismo ideal. Por ello a la corriente pictórica que inicia se le
llama también “Eclecticismo”. Recoge el dibujo romano, el color y movimiento venecianos, la
simetría de Rafael, etc. La escuela ecléctica se desarrolló en Bolonia, donde los Carracci
fundaron una Academia de Pintura en la que se crearon unas “normas” “correctas” que darán
lugar a la pintura academicista del XVII, XVIII y XIX, sobre todo en Italia y Francia.
Bóveda de la Gran Galería del Palacio Farnese (Roma). Temas. Amores de los dioses y el
triunfo de Baco. Las figuras se insertan en un marco arquitectónico ficticio (infl. Capilla Sixtina).
Galería Doria.
Seguidores de Carracci fueron: GUERCINO, GUIDO RENI, DOMENICHINO
Existe una tercera tendencia en Italia, mas centrada en lograr efectos decorativos, creando la
escenografía de una Iglesia triunfante. Se trataba de producir un efecto al creyente con
grandes programas iconográficos que impactasen en su contemplación (pintura decorativa):
GIOVANNI LANFRANCO, PIETRO DA CORTONA, PADRE POZZO, y sobre todo:
LUCA GIORDANO (Lucas Jordán). Muchas obras en España (Prado, Escorial)
J.B. TIÉPOLO. Venecia. Autor encuadrable ya en el Rococó (Palacio Real de Madrid)
CANALETTO. Veneciano. Paisajes de Venecia. Colorido, pincelada suelta.
C - LA PINTURA BARROCA EN FLANDES
En el XVII Bélgica y Holanda se separan políticamente: Bélgica sigue bajo el dominio español,
católica, más ligada al Mediterráneo. En Bélgica se había perdido en el XVI la originalidad de
los primitivos flamencos, demasiado influida por Italia. En el XVII vuelve a su grandeza, sobre
todo gracias a la figura de Rubens. Entre los mecenas destaca la nobleza.
Holanda es independiente, calvinista, más nórdica y burguesa.
PETER PAUL RUBENS (1577-1640)
Nacido en Alemania. Se traslada a Bélgica. Viaja a Italia, donde conoce la obra de los
renacentistas, (Miguel Ángel) y los venecianos, así como la academia de Bolonia (en cambio
recibe poca influencia de Caravaggio). De gran éxito en vida, pudo viajar otras veces a Italia,
España, etc. Trabajó para las mejores cortes europeas, sobre todo la hispana, tuvo infinidad de
encargos y un gran taller con multitud de discípulos, lo que explica su gran producción artística
(3000 obras, la mayoría de su taller, con poca intervención del maestro).
Características:
- Movimiento: gracias a la línea curva, dinamismo en las figuras y composiciones diagonales.
- Desnudos femeninos, de carnes blandas, celulíticas, sensuales (prototipo de belleza)
- Gran virtuoso de la técnica: pincelada suelta, colores cálidos.
- Escasa profundidad psicológica de los personajes: sólo muestran lo superficial.
- Carácter alegre, brillante, exultante.
- Temas: predominan los mitológicos, pero no desdeñó los religiosos. También bastantes
retratos, incluso de sus esposas, o autorretratos.
Erección de la Cruz (1610. Prado)
Descendimiento de la Cruz (1611-1614).
Tríptico para la Catedral de Amberes. Cierto tenebrismo y dramatismo. Personajes inestables,
blandos, casi manieristas. Composición diagonal (movimiento) marcada por cuerpo y sábana.
La túnica roja de S. Juan en primer plano es un recurso para llamar la atención sobre Cristo.
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Hizo varias series de cartones para tapices, con pinturas de temas históricos (21 lienzos para
María de Médici) o de batallas (para el Palacio del Buen Retiro).
En sus últimos años, bajo la influencia de Tiziano, predominan los temas mitológicos.
El Jardín del Amor. El Juicio de Paris. Ninfas perseguidas por faunos (Prado)
El rapto de Proserpina (Prado). El rapto de Europa (Prado). Meleagro y Atalanta (Prado)
El Rapto de las hijas de Leucipo (1618). Pinacoteca de Munich.
Tema: mitológico. Cástor y Pólux raptan a las hijas de Leucipo.
Composición: diagonal, marcada por los cuerpos blancos, paralelos de las 2 mujeres. Las
figuras se disponen dentro de un cuadrado y se contraponen unas con otras. La composición
se refuerza con el uso del color: cuerpos pálidos, luz fría, contraste entre colores oscuros y
claros. Disposición armónica: cada varón mira a su amada; hay 2 mujeres, 2 caballos, 2
hombres, 2 cupidos.
Movimiento violento: los cuerpos se retuercen, predominio de la línea curva, composición
diagonal. La serenidad de los rostros contradice la violencia de los cuerpos.
Implicaciones eróticas por el tema, y por el tratamiento de las carnes y pieles.
Venus en el tocador (Venus y Cupido). Museo Thyssen. Posible copia de un Tiziano.
El espejo refleja la parte del rostro que el espectador no ve. El fondo oscuro hace resaltar más
la carne de tono lechoso. El foco de luz hace cobrar volumen a las figuras
Las Tres Gracias. (Prado). Óleo sobre tabla. 221 x 181 cm.
Las tres Gracias (servidoras de Venus, hijas de Zeus y la ninfa Eurínome: Eufrosine, Talía,
Áglae, representan el encanto, la alegría y la belleza, representadas como jóvenes desnudas,
forman un círculo y se disponen a iniciar una danza. Rubens aprovecha esta excusa para
representar su ideal de belleza. La Gracia de la derecha es su 1ª mujer (Isabella Brandt), la de
la izquierda es su 2ª mujer (Hêlene Fourment)
Composición tradicional de la Antigüedad Clásica: las 3 figuras entrelazadas formando un
círculo, una de ellas de espaldas.
El fondo es un paisaje idílico, irreal. La escena está enmarcada por una guirnalda de flores, un
tronco y rama de árbol y un cupido vertiendo agua de un cántaro de la abundancia.
Plástica: color: la piel de las 3 gracias es una mezcla de rojo, amarillo y azul. Predominan los
trazos sinuosos, lo que acentúa la sensualidad. Las formas son robustas, exuberantes, el color
veneciano, la luz muy barroca.
Autorretrato (Prado). Autorretrato junto a Isabelle Fourment
Retrato ecuestre del Duque de Lerma (Prado)
OTROS PINTORES FLAMENCOS:
ANTON VAN DICK (1599-1640)
Discípulo de Rubens. Crea su propio estilo: menos inventivo, dibujo más preciso, mayor
elegancia. Se especializa en retratos, sobre todo de aristócratas y reyes, a los que refleja en
poses de gracia y elegancia, con indumentarias de gran calidad. Adelgaza las formas, las
manos, sin fuerza. Utiliza tonos grises, colores poco luminosos. Las figuras no suelen ocupar el
centro del retrato, desplazadas por un objeto o animal.
Retrato de Carlos I de Inglaterra (Louvre) Retrato ecuestre de Carlos I de Inglaterra.
El grabador Pol de Pont. El pintor y Sir Edminion Porter (Prado)
JACOB JORDAENS (1593-1678).
Trabaja en Flandes. Estilo relacionado con Rubens, pero diferente. Menos movimiento, figuras
menos corpulentas, más interés por las clases humildes. Cuadros de género: mezcla lo
mitológico con el realismo aldeano. Decoración de la Torre de la Parada (Madrid). Los tres
músicos ambulantes. El Rey bebe. El pintor y su familia (Prado)
D- LA PINTURA BARROCA EN LOS PAÍSES BAJOS
En el XVII Holanda es una de las grandes escuelas de pintura, con una serie de
particularidades que la hacen muy original:
- Geográficas: el mar, un elemento contra el que se lucha y al que se domina (desecación
tierras bajas) y que aporta la riqueza al país (comercio marítimo); las tierras poco
montañosas de Holanda hacen que el paisaje sea dominado por los cielos, nubes, que los
horizontes sean muy amplios.
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Políticas: tras la independencia el poder político es dominado por la burguesía, que es el
grupo social que realiza los encargos a los artistas.
- Económico-sociales: la riqueza comercial, monopolizada por la burguesía. Hay una gran
demanda de cuadros, muy especialmente de retratos.
- Religiosas: Holanda es un país reformista, dominado por el Calvinismo. De ahí que exista
muy poca iconografía religiosa y que la pintura sea de tipo civil.
CARACTERÍSTICAS DE LA PINTURA:
- Temas domésticos, cotidianos (género grotesco, interiores), retratos, los objetos cotidianos
(bodegones), los paisajes, el gusto por lo anecdótico y por la realidad.
- Algunas obras son por encargo (retratos), otras las realizan libremente los pintores y luego
las ponen a la venta a través de galerías de arte o marchantes.
- Como son para colgar en las paredes de las casas de los burgueses, las pinturas suelen
ser de pequeño tamaño.
- Técnicamente se caracterizan por un dibujo perfecto y seguro, colores sobrios y poco
variados, pero con una gran variedad de tonalidades.
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GÉNERO GROTESCO: Temas de la vida aldeana.
VAN OSTADE.
JAN STEEEN.
GÉNERO DOMÉSTICO O DE SOCIEDAD: Interiores burgueses (conciertos, conversaciones,
visitas del médico, etc). Refleja una vida dulce y parsimoniosa. Pocos personajes, pero de
mayor tamaño. El dibujo se esfuma entre los vapores de una atmósfera más intimista.
TERBORCH, GABRIEL METSU, PIETER DE HOOCH.
VERMEER DE DELFT. (1632-1675). Ignorado hasta el XIX, recuperado en el XX, es un genio
de la pintura. Además de interiores domina también el paisaje, sobre todo el de su ciudad,
Delft. Único por su estética, moderna, intimista, gracias a un excepcional tratamiento de la luz,
muy suave, que entra por una ventana lateral y que crea planos lumínicos de diferente
profundidad (crea una atmósfera, igual que Velázquez). Sus interiores dan una sensación de
intimidad, reflejo de la placidez de la vida burguesa. Su pincelada es minuciosa, detallista,
alcanzando la realidad casi fotográfica.
El vaso de vino. El tiempo se ha congelado. Una habitación con un mobiliario captado con
gran detalle, acariciado por la luz. Un hombre sujeta un jarro de vino para rellenar la copa.
El estudio del artista. (alegoría de la Historia) Un pintor retrata a una mujer vestida de Clío, la
Musa de la Historia. Gran estudio de la luz, que penetra por el ángulo superior izquierdo e
ilumina la estancia en diferentes grados.
La bordadora y el oficial. Carta de amor, etc.
La lechera. Dulzura de la lechera. Naturaleza muerta de gran pureza sobre la mesa. Tonos
amarillos graduales.
Vista de Delft. 1658-1660. 98,5 x 118,5 cm. Museo Mauritshuis (La Haya)
Uno de los cuadros más originales de la Historia del Arte. Se trata de un paisaje, una vista de
Delft desde el canal de Rotterdam, con una técnica precursora del Impresionismo por el
tratamiento de la luz y el color. Se palpa el silencio, la quietud, la soledad y melancolía,
aumentadas por el reflejo de las casas en el canal, creando una mayor sensación de espacio,
distancia y calma. No hay movimiento, ni olas, ni pájaros, las figuras humanas están
esperando, no hacen nada. Capta un instante, en el que se abre camino un rayo de luz tras
una tempestad.
La composición es muy equilibrada, a base de líneas verticales y horizontales. Se delimitan 3
zonas: la ribera del canal, el canal y la ciudad. Ningún elemento sobresale sobre el resto. El
cielo, nublado, ocupa una gran extensión, con grandes juegos de luz y sombra.
Plástica: El dibujo es de una pincelada impecable, detallista. Predominan los colores amarillos
limón para las zonas sólidas y los azules tenues para el canal, los techos y el cielo. Las casas
del primer plano tienen los contornos más suaves y los colores amortiguados, bañados por una
luz mas fría, mientras que las del segundo plano tienen unos colores más vivos, con una luz
más intensa.
EL BODEGÓN: Cuadro de género protagonizado por “naturalezas muertas”, donde destacan
las calidades de los objetos. Los hay de opulentos manjares, pero predomina la austeridad.
Prestan mas atención a los platos, cristales (brillantez, transparencia) y manteles.
CLAESZ, HEDA.
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EL PAISAJE: Cualquier vista de exterior: ciudad (paisaje urbano), campo, mar (marinas), cielos
(casi siempre encapotados, presagiando tormenta). Predomina el espíritu, la poesía, sobre la
materia. Suelen representar la línea del horizonte muy baja, para dar más cabida a un cielo con
nubes de tormenta, con luces que se filtran entre ellas y se reflejan en las aguas.
JAN VAN GOYEN: creador del paisaje holandés.
JACOB RUYSDAEL (1628-1682). En sus obras el cielo cubre ¾ del cuadro, con efectos
dramáticos como nubes grises, cielos cubiertos, viento, agua de tormenta, etc. Usa mucho la
técnica del aguafuerte. Tuvo una gran influencia en los paisajistas ingleses del XIX.
El molino de Wijk (Rijksmuseum. Amsterdam) Cielo plomizo, luces fugitivas sobre el agua y
los tejados, contra los que destaca la mole del molino, de gran quietud.
MEINDERT HOBBEMA (1638-1709). Paisajes mas tranquilos, estáticos, de árboles erguidos y
caminos que se alejan en el horizonte. Por ejemplo “Avenida de Middlhamis”.
RETRATO: Verdadera vocación de los pintores holandeses. El retrato puede ser individual o
colectivo (en grupo, llamados “doelenstukken”), pero siempre psicológicos.
FRANZ HALS (1580-1666). Junto con Rembrandt el mejor retratista holandés. Sus retratos son
psicológicos, reflejando el carácter típico de los holandeses (humorismo, orgullo de ser
ciudadanos, en algunos casos el puritanismo calvinista). Su técnica se caracteriza por la
pincelada suelta, de color, con mucho pigmento.
Retratos en grupo:
Los arcabuceros de S. Jorge: refleja rostros alegres, saludables, con el orgullo de defender a
su ciudad.
Los regentes del Hospicio de Santa Isabel de Haarlem(1664). Coordina un gran grupo de
forma magistral, donde cada uno tiene su vida propia y el orgullo de pertenecer a un organismo
social, y también el conjunto como entidad colectiva.
Retratos individuales: con mayor penetración psicológica.
La gitana, La bruja de Haarlem, Van Heythuysen.
REMBRANDT VAN RIJN (1606-1669)
Un auténtico genio de la pintura. Abarcó todos los géneros, pero sobre todo el retrato. Su estilo
chocó con sus compatriotas, poco comprendido en vida, pero no lo varió y permaneció fiel a él
hasta el final, a pesar de que perdía encargos.
Nace en Leyden, hijo de molinero, pronto demostró sus aptitudes y estudió pintura en varios
talleres. Se instala en Amsterdam, donde contrae matrimonio con Saskia Vylemberg. Tras un
gran éxito inicial (llegó a tener un taller con más de 150 alumnos), empiezan las dificultades
con una serie de inversiones fallidas, la ruina, la muerte de su mujer, su segundo matrimonio
(Hendrycke), la incomprensión de su arte, la pérdida de clientes.
Su estilo se caracteriza por unir el sentido holandés de la realidad a un cierto idealismo. De lo
concreto se eleva a lo universal: cuando retrata a un tipo real, lo que hace es reflejar la idea
general. Es un pintor del espíritu. Usa el tenebrismo, los juegos de luz, para lograr un valor
poético, no pictórico. Usa pocos colores, pero los hace brillar en la oscuridad (sobre todo los
metales), y los aplica en grandes manchas de color. A pesar de ello es un gran dibujante, como
podemos apreciar en sus grabados. Muchas de sus obras son en realidad de su taller, don de
los alumnos hacían copias de las obras del maestro, por lo que es difícil establecer la autoría.
Retratos:
La Lección de anatomía del doctor Tulp. (1632). 169 x 216 cm. Museo Mauritshuis (la
Haya). Es el primer retrato en grupo de Rembrandt. Encargo del Gremio de Cirujanos de
Amsterdam. Refleja la conferencia del doctor Tulp diseccionando el cadáver de un reo
ejecutado (acto poco frecuente: 1 vez al año), presenciada por una serie de ciudadanos (de los
que ninguno es médico o estudiante, sino burgueses). No da importancia los retratados, sino a
la acción. Gran unidad psicológica de todos al tiempo que cada uno tiene una expresión
particular.
Plástica: La luz es irreal, artificial: Usa el tenebrismo para acentuar los contrastes entre el
cuerpo frío del cadáver y la calidez de los rostros. Parece que la luz emane del muerto. En
cuanto al color, el fondo es oscuro, monocromo, predominan los tonos blancos y negros de los
alumnos, entre los que destaca el rojo de la carne abierta del brazo del muerto.
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Composición: No respetó el orden jerárquico ni el rango de los personajes, quedando todos
subordinados al cadáver y al profesor. Lo que pretende destacar es la acción en sí, la lección
de anatomía. La composición es piramidal: 7 personajes (cuyos nombres conocemos por el
folio que sostiene el del fondo) escuchan al profesor, separado del grupo, tocado con
sombrero, en la acción de diseccionar el brazo. 3 prestan atención, el resto mira al techo, al
espectador (recurso para captar la atención del espectador). El profesor mira fuera del cuadro.
A los pies del muerto hay un libro de anatomía de Vesalio. La acción se enmarca en una
construcción, hay una pared al fondo, con un cartel donde aparece la fecha y firma.
Fue muy retocado posteriormente por sus discípulos.
Repitió el tema años mas tarde en la lección de anatomía del Doctor Deyman, donde se
inspira en el Cristo Yacente de Mantegna.
La Ronda de Noche (1642). Es un gran “doelen” encargado por los arcabuceros de
Rotterdam. El tema es la toma de las armas de los 18 arcabuceros comandados por el capitán
Frans Banning Cocq ante una señal de alarma, aunque también aparecen otros personajes.
No buscó la complacencia de sus clientes destacándolos en el retrato, sino la propia al hacer
un cuadro de historia contemporánea. Los clientes no se reconocieron en él, no los dispuso
según la jerarquización tradicional, sino que de un modo arbitrario dispuso una serie de
personajes orgullosos de defender su ciudad.
Es un cuadro fantástico, sucede en plena luz del día, pero están envueltos en tinieblas. La luz
procede de la izquierda e ilumina selectivamente, sobre todo a una niña (luz dorada). Aparecen
una serie de personajes que parecen una alegoría del acto de disparar.
El movimiento se plasma en las figuras de los personajes y en las diagonales.
La composición es compleja: la acción forma una curva, y se centra en los dos personajes
centrales del capitán y su lugarteniente. Las figuras se agrupan en triángulos
Fue mutilado en 1715, cuando fue recortado por los 4 lados.
Los síndicos del gremio de pañeros. 1661. Composición unitaria. Retratos físicos,
psicológicos, tanto individual como colectivamente.
Autorretratos (más de 60). Retratos de Tito (su hijo), Saskia, Hendrycke. Le sirven como
investigación. Se ve la evolución de su pincelada, el tratamiento de la luz, el color, etc.
Obras de tema religioso: contra la tradición protestante y la costumbre holandesa sí le interesó
el tema religioso. El descendimiento de la cruz.
Tema mitológico: pocas obras: Rapto de Ganímedes, Dánae.
Paisajes: refleja naturalezas inhóspitas, tenebrosas, de luz dorada, que transmiten una
sensación de tristeza. Prefiere paisajes invernales u otoñales. El puente de piedra. Paisaje
tempestuoso, paisaje con castillo.
Bodegones: El buey desollado. Precedente del impresionismo: pincelada suelta, pastosa.
Analiza los cambios de luz (varias copias con diferente iluminación)
E - LA PINTURA BARROCA EN FRANCIA
Gran influencia de la pintura italiana y flamenca. En la 2ª mitad del XVII se imponen los gustos
academicistas, que imponen cánones clasicistas. Durante el reinado de Luis XIV Charles le
Brun dirige la Academia de Bellas Artes de París, con la misión de uniformizar los gustos e
imponer unas normas y criterios que debían ser seguidos por otros artistas (predominio del
dibujo sobre el color).
Destacan dos autores que trabajan sobre todo en Italia y con una fuerte formación clasicista:
NICOLÁS POUSSIN
CLAUDIO DE LORENA: Destacan sus paisajes al amanecer o atardecer, con fondos de
ciudades portuarias y arquitecturas clásicas. El embarque de Sta. Paula.
F - LA PINTURA BARROCA EN ESPAÑA
CARACTERÍSTICAS GENERALES
A pesar de la crisis económica y política el XVII es el siglo culminante de la pintura española,
tanto en cantidad como en calidad. Además de coincidir con muchos rasgos de la pintura
europea, tiene su propia personalidad: CARACTERÍSTICAS:
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1- Los centros artísticos son: Madrid ( encargos de la monarquía, la corte, la nobleza, tanto
a autores hispanos como extranjeros), Sevilla (capital económica, gracias al comercio
americano) y otros como Valencia, Granada, Toledo, Valladolid.
2- Los mecenas son la monarquía, la Iglesia (conventos, cofradías, iglesias) y la aristocracia.
No existió una burguesía que comprase obras como en el norte de Europa.
3- Por eso los artistas no se independizan, ni consiguen un gran reconocimiento social:
siguen dependiendo de los encargos (a pesar de que pudieran tener mayor o menor fama).
4- Temas: predominan los religiosos, sobre todo para expresar el ascetismo y misticismo.
Muy pocos temas religiosos (se encargan a autores extranjeros). Irrumpe con fuerza el
bodegón, frecuentemente con un significado simbólico y también hay muchos retratos. No
abunda el paisaje, los temas históricos ni la pintura decorativa (frescos de bóvedas por
autores extranjeros).
5- Predomina un naturalismo equilibrado, sin llegar a un realismo desaforado. El pintor se
acerca al humilde con una mirada comprensiva, prescindiendo de su situación social, o al
misticismo sin vanagloria. Se valora al individuo por su personalidad. También son
frecuentes los contrastes: de formas o ideas; tipos y contratipos opuestos (D. Quijote/
Sancho: realismo/misticismo).
6- Las composiciones suelen ser sencillas y equilibradas.
7- No es frecuente un movimiento exagerado.
8- Aspectos técnicos insuperables: luz, color, dibujo, calidades, perspectiva aérea, etc.
9- Gran influencia de Caravaggio y el tenebrismo: casi todos los autores pasan por una época
tenebrista.
10- Gran influencia de la literatura de su época, sobre todo del teatro (temas, simbología,
teatralidad).
LOS PINTORES VALENCIANOS: EL NATURALISMO TENEBRISTA
FRANCISCO DE RIBALTA (1565-1628).
Se forma en la corte y en Italia. Gran influencia de Caravaggio (tenebrismo, naturalismo).
Retablo Mayor de la Iglesia del Corpus Christi de Valencia. Escena de la Última Cena. Los
apóstoles alrededor de una mesa redonda. Los rasgos son muy expresivos, reflejando la
psicología de los personajes. Los apóstoles del primer plano, de rodillas, nos muestran la
planta de los pies.
S. Bernardo abrazado por Cristo, que se desprende de la cruz (Prado). Atmósfera espesa,
tenebrismo, luz dorada, simplificación de colores, misticismo, plasticidad (volumen)
Visión de S. Francisco (Prado). Retablo de la Cartuja de Portaceli (Museo de Valencia).
JUSEPE DE RIBERA (1591-1652).
Nacido en Xátiva, trabaja sobre todo en Italia (Nápoles), aunque conserva su carácter hispano
(firma muchas obras como “Il Spagnolo”).
Características:
- Gran influencia de Caravaggio: tenebrismo (fondos oscuros, donde llega la luz colores
brillantes, pincelada pastosa, curva) y naturalismo (realismo, tipos humildes, vulgares,
deformes, rarezas, etc).
- Composiciones sencillas: monumentalidad de las figuras.
- Superficies rugosas: gran calidad en pieles (arrugadas)
- Dibujo preciso.
- Predominan los temas religiosos, pero no renuncia a los mitológicos ni retratos de tipos
humildes.
Obras naturalistas:
La Barbuda de los Abruzzos. 1631. (Hospital de Afuera, Toledo). Retrato de una mujer con
barba (ansias de sorprender representando también lo raro). Tenebrismo.
El Patizambo. 1642. (museo del Louvre. París). Tema: niño mendigo tullido. Representa la
figura casi de perfil. El naturalismo se ve en le pie deforme del niño y en sus dientes, sucios.
Nos acerca a la pobreza, no la repudia: la diagonal marcada por el bastón nos lleva al rótulo:
los pobres están más cerca de Dios). Destaca la sonrisa del niño, que esconde la tristeza por
su deformidad y su miseria, y que llama la atención, disimulando la cojera.
En esta obra de sus últimos años se aleja un tanto del tenebrismo.
Arquímedes (Prado). Tenebrismo. El filósofo tiene en realidad aspecto de mendigo.
Obras mitológicas: Apolo y Marsias; Ixión; Ticio (Prado)
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Obras religiosas:
El sueño de Jacob (Prado) Gran sencillez compositiva (1 figura, 1 tronco, 1 nube que se
funde con las figuras del sueño). Destaca la fortaleza del personaje (corpulencia y psique).
Martirio de S. Bartolomé (Prado). Martirio de S. Andrés (Prado)
Martirio de S. Felipe. 1639. (Prado) Naturalismo (tipos vulgares, sucios, mal afeitados), fuerza,
misticismo. Composición diagonal. Contrastes: dramatismo de la escena / niño dormido.
ESCUELA ANDALUZA
FRANCISCO DE ZURBARÁN. (1598-1664)
Nacido en Badajoz, sus principales encargos los recibe de conventos sevillanos y extremeños.
De la misma generación que Ribera y Velazquez, se inicia como ellos en el naturalismo y
tenebrismo, pero su pintura evoluciona hacia la investigación en la plástica escultórica
(volumen, calidades) y el misticismo religioso, aún continuando con el tenebrismo. Es el pintor
del misticismo, del pleno deleite de lo divino, sin crueldad, todo es goce, contemplación,
inmovilidad, suspensión de fuerzas, sin estridencias, la verdad religiosa se encuentra en lo
humilde. Para ello se ayuda del tenebrismo: una luz blanca, muy viva, ilumina a sus santos y
monjes sobre fondos oscuros.
Gran pintor de calidades (telas, hábitos, pieles, objetos, como demuestra en sus bodegones) y
volúmenes (plasticismo) gracias a la luz y los claroscuros.
Sus composiciones son muy simples. Las escenas transcurren en interiores, con una
escenografía teatral (1 puerta o ventana abre el espacio). No domina la profundidad.
Aunque realizó algunas obras mitológicas y de tema histórico para la Corte de Felipe IV
(decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro: La Defensa de Cadiz; los
trabajos de Hércules), y que es el mejor bodegonista español (junto a Sanchez Cotán), su
pintura es esencialmente de tema religioso.
Bodegones. Con pocos objetos, pero impregnados de dignidad. Grandes calidades.
Religiosas. Series de monjes, por encargo de conventos o monasterios.
Cristo en la Cruz (1630) (Thyssen). Sobre fondo oscuro sobresale la figura blanca de Cristo.
El dibujo es de trazos enérgicos, dando a la figura un gran volumen. Clavado con 4 clavos.
Destaca por su patetismo, reflejado en la mirada de Cristo y la fragilidad de la figura.
Visión de S. Pedro Nolasco. (1628. Prado).
S. Buenaventura.
S. Hugo en el Refectorio. Encargo de la Cartuja de Las Cuevas. Representa el milagro de S.
Hugo apareciendo en el refectorio de la Cartuja (cuando se supone que ya ha muerto, y que se
lo están comiendo, pero la comida se transforma en cenizas). Composición yuxtapuesta,
efectos de perspectiva muy simples, una ventana o puerta –como en todas sus obras- se abre
al fondo, gran trabajo de calidades.
Adoración de los Magos.
A partir de 1639 se enfrasca en el encargo del Monasterio de Guadalupe (Cáceres), para el
que hace: La visión de Fray Pedro de Salamanca; La despedida del Padre Carrión; El
milagro del Padre Salmerón; Fray Gonzalo de Illescas, El padre Vizcaya, La misa del
padre Cabañuelas.
A partir de 1640 empieza a notar la gran competencia de Murillo, por lo que tiene que hacer
obras para América (de menor calidad), acepta más variedad de encargos, imita temas de
Murillo, hace mas retratos. De esta época son:
Inmaculada.
Santa Casilda (Prado) Retratos de damas de su época, ataviadas como santas, pero con
vestiduras de gran lujo (gran trabajo en calidad de las telas)
ALONSO CANO. Arquitecto, escultor, pintor. Trabaja sobre todo en Granada. Su pintura es
predominantemente religiosa. Tiende a buscar una belleza ideal, bajo esquemas geométricos
de líneas ovaladas (clasicista), de hábil dibujo y colores claros. Las composiciones están muy
estudiadas para dar la sensación de calma, equilibrio, serenidad.
Inmaculada, Cristo muerto con ángeles. El Milagro del Pozo
BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO (1617-1682). Trabaja en la 2ª mitad del XVII. Ya ha pasado
el tenebrismo. Se adaptó a la religiosidad imperante en Andalucía en su época: más tierna. Se
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inclina hacia la gracia, embellece la realidad, la hace amable, lo que explica su éxito popular.
Sus primeras pinturas son más tenebristas, pero evoluciona hacia una mayor luminosidad.
Gran dominio de la técnica en composiciones, luz, dibujo y color. Prefiere los temas infantiles
(niños) y de bellas mujeres (Vírgenes).
El sueño del patricio Liberio (Prado)
Inmaculada (muchas copias, por ejemplo la de Soult, en el Prado): cara de niña, triunfal,
ascendiendo a los cielos sobre una nube impulsada por varios putti.
Virgen con el Niño (Prado), El Divino Pastor (Prado), Los Niños de la Concha (Prado)
Niños comiendo uvas y melón (Pinacoteca de Munich), La Sagrada Familia del Pajarito
(Prado), Santa Isabel curando a los tiñosos (Prado), Rebeca y Eliecer (Prado)
JUAN DE VALDÉS LEAL (1622-1690).De temperamento violento, es la antítesis de Murillo,
aunque también trabaja en Sevilla. Es el pintor español más barroco: movimiento,
melodramático, pincelada amplia y deshecha de gran colorido.
Las tentaciones de S. Jerónimo.
En 1672 recibe el encargo de 2 cuadros para el Hospital de la Caridad de Sevilla, dirigido por
su mecenas, D. Miguel de Mañara Vicentelo, quien estaba obsesionado con el tema de la
muerte. Las dos obras se llaman conjuntamente los “Jeroglifos de nuestras postrimerías”:
In Ictu Oculi: la muerte (esqueleto con guadaña y ataúd) pisotea joyas, brocados, una mitra
papal (la muerte pone fin a todos los esplendores)
Finis Terrae Mundi: significado similar. La balanza alude al Juicio Final. En primer plano los
insectos devoran el cuerpo putrefacto de un obispo, y otro con el hábito de la Orden de
Calatrava.
DIEGO RODRIGUEZ DE SILVA Y VELÁZQUEZ (Sevilla. 1599 / Madrid. 1660)
Uno de los mejores pintores de la Historia del Arte, y con mayor influencia posterior, un genio
único y creador. Nace en Sevilla, estudia pintura desde 1609 en los talleres de Herrera el Viejo
y Francisco Pacheco (con cuya hija, Juana, se casa).
ETAPA SEVILLANA (hasta 1623):
Se caracteriza por el naturalismo, con escenas costumbristas de tipos humildes, el tenebrismo
(fondos oscuros, predominio de los tonos color madera), plasticismo (gran preocupación por el
volumen), pincelada fina. Obras:
Vieja friendo huevos. 1618. National Gallery of Scottland. Edimburgo. Iluminación sobre el
primer plano. Tipos populares. Bodegón de objetos. Gran calidad en materiales. Interés por la
psicología de los personajes. Composición en elipse (cabeza de la vieja, del joven, objetos
sobre la mesa)
El aguador de Sevilla. 1620. Colección Wellington. Londres. Tema de complejo significado
reflejado en una escena popular: las tres edades del hombre (juventud, madurez, vejez. El viejo
traspasa el conocimiento al joven, mientras el adulto bebe). Gran atención a los detalles
(bodegón de los objetos en primer plano, transparencia del vaso de agua –con un higo en el
fondo-, volumen del cántaro, gotas sobre su superficie). Composición circular (como
corresponde al tema: ciclo de la vida): cántaro-jarra-joven-viejo.
La Adoración de los Reyes. 1619. Tenebrismo, naturalismo. Centra la composición en el niño.
ETAPA MADRILEÑA
En 1622 hace un primer viaje a Madrid, conoce las colecciones reales y se da a conocer en la
Corte. En 1623 se instala definitivamente en Madrid, y desde 1625 es pintor de la Corte de
Felipe IV, lo que le da muchas ventajas: la posibilidad de conocer la obra de otros autores
(Rubens, etc), de viajar a Italia en 2 ocasiones, de tener una tranquilidad económica que le
permitió poder hacer pocas obras, pero muy cuidadas, al convivir con ellas en Palacio, y por lo
tanto poder retocarlas con posterioridad (“Arrepentimientos”). Se va perfilando el gran
Velázquez, caracterizado por evolucionar constantemente:
- Temas: todos. Mitológicos, religiosos, históricos, paisajes, retratos, de género costumbrista.
- Técnica: óleo sobre lienzo. Evoluciona constantemente: de una pincelada fina pasa a
trazos más gruesos, manchas casi impresionistas; de potentes volúmenes a difuminar las
figuras fundiéndolas con la atmósfera (perspectiva aérea); del tenebrismo a la aclaración
de los colores. Normalmente pinta “alla prima”, sin dibujo previo.
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-
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Composiciones: la composición nos obliga a observar la obra “a golpes” de vista,
generando tensión, sorpresa. Suele contraponer personajes, situaciones, conceptos. Ello
genera un dinamismo que suple la falta de movimiento de las figuras.
Poco movimiento en las figuras.
No solo capta la realidad, también reflexiona sobre ella y la interpreta al servicio de un
ideal. Capta la psicología de los personajes, su personalidad.
Recibe influencias de Pacheco, Herrera, Rubens, Miguel Angel, El Greco, Ribera,
Caravaggio, Durero, Tiziano. Tiene una gran influencia posterior sobre toda la pintura, pero
especialmente sobre Goya, los realistas e impresionistas, incluso Picasso.
1ª ETAPA MADRILEÑA (1623-1629). Va abandonando el tenebrismo y los tonos madera,
aclarando los fondos. Destacan varios retratos de la familia real y del Conde-Duque de
Olivares:
Felipe IV. Pies en ángulo recto, tonos grises. Luego abandonará progresivamente esa postura
rígida, impuesta por las normas cortesanas, aunque siempre ha de hacer ostentación de su
poder y su responsabilidad de gobierno, por lo que su pose es más encorsetada que la de otros
personajes retratados por Velazquez. Retrata al rey con fidelidad a la realidad (belfo, peinados
de la época). Sobre fondos neutros, oscuros, con algún mueble emblemático (mesa con un
tapete sobre ella: es el Justicia Mayor del Reino). Sujetando en la mano un documento (para
señalar su papel de gobernante), la otra posada sobre la espada (defensor del Reino). Gran
austeridad en indumentarias (negras). Profundidad psicológica del personaje (frío, señorial,
tendencia a la melancolía). A través de los retratos de Velazquez se puede analizar la
evolución física y psicológica del rey desde su juventud hasta la vejez.
El Triunfo de Baco (Los Borrachos). 1628. Óleo sobre lienzo. 165 x 188 cm (Prado)
Funde el tema mitológico (Baco) con la pintura de género (tipos populares), como casi siempre
con el objetivo de ridiculizar la mitología. Baco y un acompañante coronan a un bebedor por
sus méritos (sátira). Persisten vestigios de los bodegones de su 1ª etapa (parte inferior), pero
aparecen novedades: pincelada más suelta, luz y color, un atisbo de perspectiva aérea
(horizonte difuso). Composición en aspa, confluye en la cabeza del soldado iniciado. Ya
encontramos contraposiciones: personajes divinos / personajes humanos; desnudos / vestidos;
juventud / vejez; parte izquierda (mas italiana, con menos figuras) / parte derecha (mas
popular, con 6 individuos.
PRIMER VIAJE A ITALIA (1629-1631). Para estudiar a los maestros italianos, sobre todo a los
venecianos y romanos. Gran influencia en su estilo: menos tenebrismo y mas color, pincelada
mas suelta, perspectiva aérea, desnudos.
Retrato de Dª Maria de Austria, reina de Hungría.
La túnica de José (Escorial). Óleo sobre lienzo. 223 x 250 cm. 1630. Obra que hace pareja
con la Fragua de Vulcano (mismo tamaño, número de personajes, torsos desnudos). Los
hermanos de José, envidiosos, muestran a Jacob su túnica como muestra de que ha muerto.
Influencias de la escuela de Bolonia (luz, color, monumentalidad de las figuras).
La Fragua de Vulcano. 1630. (Prado). Óleo sobre lienzo 223 x 290 cm.
Influencia italiana en el tema mitológico y el tratamiento del desnudo. Abandona el tenebrismo
aunque quedan restos de los tonos madera. Tema: Apolo llega a la fragua de Vulcano y le
cuenta el adulterio de su esposa (Venus) con Marte. Vuelve a fundir lo mitológico y la escena
de género (trabajadores) y el bodegón (objetos). Destaca el rostro de sorpresa de Vulcano y
sus obreros (retrato psicológico de la indignación de Vulcano y el estupor de todos), captados
como si de una instantánea se tratase (los cuerpos pierden movimiento, parecen congelados).
La composición se cierra en torno al yunque central. Apolo se recorta sobre un vano que abre
al fondo la habitación. Destaca el estudio anatómico del desnudo en los cuerpos de los
trabajadores (sobre todo el que está de espaldas). Vuelve a utilizar los contrastes: el rostro de
Apolo, la pieza metal al rojo, la fragua al fondo, frente al fondo oscuro; la idealización de Apolo
frente al realismo del resto; el colorido en Apolo frente a los tonos oscuros del resto.
SEGUNDA ETAPA MADRILEÑA (1631-1649) A su vuelta a Madrid realiza algunos cuadros
de tema religioso: La visita de S. Pablo a S. Antonio Abad.
Cristo Crucificado (1632. Prado. Óleo sobre lienzo. 248 x 169 m.), que transmite serenidad,
sin buscar el dramatismo, parece mas dormido que muerto, sin sangre. Clavado con 4 clavos,
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los pies sobre una peana. El cuerpo suavemente modelado por una luz clara procedente del
ángulo superior izquierdo (influencia de Zurbarán).
Vuelve a realizar varias series de retratos de la familia real, muchos de ellos empezados y
finalizados por él, pero con intervención de ayudantes en medio, para la decoración del Palacio
del Buen Retiro, o para la Torre de Parada (en El Pardo), de pie, ecuestres, o vestidos con traje
de caza. Destacan los retratos: Felipe III, Felipe IV, Infante Baltasar Carlos, Reina Margarita
de Austria, Reina Isabel de Francia (esposas de Felipe IV). Destaca el tratamiento de los
paisajes (difusos, con atmósfera), las tintas diluidas, casi transparentes, el tratamiento de los
personajes reales (calma, majestuosidad, elegancia), los perros (realismo perfecto) y los
caballos (desmesurados, pero con razones: eran cruces de caballos españoles y nórdicos, muy
grandes y fuertes, pero mansos, los cuadros se debían colgar a cierta altura y por tanto la
perspectiva que se debía de tener era sobre todo del vientre del animal) a los que Velazquez
utiliza para dar sensación de movimiento (posición en corveta), e incluso de tridimensionalidad
(retrato ecuestre de Felipe IV – cola, patas traseras-)
Retrato ecuestre del Conde-Duque de Olivares 1634 Prado. Óleo sobre lienzo 313 x 239 cm
Se suele decir que el tema es la reconquista de Fuenterrabía contra Francia, pero no es seguro
ya que sucedió en 1638 (en cualquier caso el Conde-Duque nunca estuvo allí ni en ninguna
otra batalla. Da igual, lo importante era exaltar al valido, junto al rey, el máximo protector de
Velazquez. Destaca la arrogancia del Conde-Duque, visible en su mirada (directa al
espectador), la pose (en corveta, cuando sólo los reyes y príncipes eran retratados en esa
pose), las vestimentas lujosas. Por eso Velazquez lo retrata en movimiento, no en calma como
a los reyes, sino eufórico, arrogante, señalando la victoria y mirando al espectador, pidiendo su
admiración (tras el peloteo se puede ver una cierta crítica a esa arrogancia, que Olivares ni
siquiera detectaría por su endiosamiento). La ejecución de la pintura es magistral: rápidas
pinceladas de color púrpura, oro, negro, marrón, difuminando el fondo para dar sensación de
lejanía y de humo de batalla. La composición diagonal da sensación de movimiento.
La Rendición de Breda (Las Lanzas) 1634-35. Óleo sobre lienzo (307 x 367 cm). Prado.
Conmemora la rendición de Breda (ciudad flamenca, alzada contra España en la Guerra de los
Treinta Años) en 1625. Justino de Nassau entrega las llaves de la ciudad a Ambrosio de
Spínola. El tema en teoría es histórico, pero Velázquez lo trasciende al hacer toda una reflexión
sobre la dignidad y el tratamiento al vencido (se inspira en una obra teatral de Calderón de la
Barca): se honra al vencido, pero aún más al vencedor, que no permite que aquél se arrodille.
Velazquez nunca vió Breda, ni a Nassau, y sólo de pasada a Spínola, pero supo dar a su
pintura toda la verosimilitud, e incluso pone en la escena a personajes reales (es dudoso que el
del extremo derecho sea el propio Velazquez).
Trata a todos por igual, pero los españoles están de cara y los flamencos de espaldas, sus
lanzas son mas cortas, y hay menos personajes.
Técnicamente, la pintura está muy diversificada: más o menos compacta según zonas. La
pincelada muy suelta le permite a la vez captar meticulosamente los objetos y telas, y dar
apariencia de nebulosa transparente a la atmósfera (por el humo de la batalla), y difuminar el
paisaje en la lejanía (perspectiva aérea: pinta la atmósfera). El espacio está perfectamente
estudiado, disponiendo en primer término a los personajes y dejando el fondo con un paisaje
brumoso, donde la vista se pierde, pasando por otros planos intermedios.
La composición se centra en torno a las llaves, formando unas aspas: lanzas españolasSpínola-llaves-Nassau-soldado flamenco; y soldados flamencos-Nassau-llaves-Spínola-caballo
de grupas. Utiliza las lanzas para equilibrar la composición. Todas verticales menos 4, que
siguen la dirección de la bandera. Utiliza varios recursos para captar nuestra atención,
hacernos penetrar en la escena y generar tensión: soldados españoles miran al espectador, el
caballo de grupas, el caballo y soldado flamencos que nos miran.
Serie de retratos de enanos y bufones de la Corte: presenta los problemas físicos y psíquicos,
pero con simpatía, ocultándolos en lo posible.
Niño de Vallecas (Francisco Lezcano, bufón vizcaíno favorito del infante Baltasar Carlos)
Destaca su hidrocefalia (bobo) y enanismo. Por eso Velazquez lo representa sentado, de verde
sobre el mismo fondo que el retrato ecuestre del infante, y con una expresión de simpatía
visible en la sonrisa.
El Primo (D. Diego de Acedo). En realidad funcionario de la corte a pesar de su enanismo.
Mirada inteligente. Vanidoso: elegantemente vestido y rodeado de muchos libros.
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Sebastián de Morra. Gran colorido. Personalidad: sentado para no restarle dignidad, con una
mirada triste, severa, profunda, que inspira simpatía.
D. Juan de Austria. Bufón con aires de grandeza. Tragicómico. Técnica con pincelada muy
suelta y con poco pigmento.
Pablillos de Valladolid. Bufón. El fondo desaparece. La referencia es la sombra y un dibujo
preciso (silueta).
Bufón Calabacillas. Erróneamente llamado “el bobo de Coria”. Lo representa sentado (las
piernas deformes no le permitían estar de pie), bizco, rodeado de calabazas (cabeza hueca),
con una sonrisa bobalicona y simpática. El modelado es luminoso, dando la sensación de
inacabado, para lo que desdibuja las facciones y manos.
Bufón Barbarroja. Hombre vestido “a la turca” de rojo, con espada. Gesto feroz pero ridículo.
También realizó una serie de obras de tema mitológico, pero con un tratamiento satírico, como
por ejemplo: Menipo (aspecto de mendigo), Esopo (igual), Marte (no parece un dios de la
guerra. Somnoliento, indolente. Pose copiada de la Tumba Médici de Miguel Angel).
2º VIAJE A ITALIA (1649-1651) Para comprar obras de arte para el rey. Se entretuvo 2 años
estudiando y perfeccionando su estilo, llegando a la plenitud.
Juan de Pareja. (Metropolitan N.Y.) Retrato de su esclavo-criado. Gran expresión de dignidad
y firmeza. Técnica: sin dibujo, sólo pinceladas de color, pero con muy poca variedad.
Retrato del Cardenal Pamphili. Retrato del barbero del Papa.
Papa Inocencio X. Pincelada suelta. Luz, color. Gran profundidad psicológica (arrogancia,
crueldad, receloso, un cierto fondo vulgar).
Vistas del jardín de Villa Médici en Roma. 2 cuadros: “la tarde” y “el mediodía”. Un mismo
lugar con 2 iluminaciones diferentes según la hora del día (se adelanta al impresionismo en la
técnica de pincelada suelta llena de color y en el espíritu al captar la luz y sus efectos sobre los
objetos). En realidad eran 2 bocetos, 2 notas de color sin tema, inacabados.
Venus del Espejo (National Gallery. Londres). 122,5 x 177 cm. Tema: Venus en el tocador,
mirándose en un espejo sostenido por Cupido. Pero Velazquez desmitifica el mito: intuimos la
belleza, el cuerpo de Venus sin duda lo es, pero el rostro, o lo que intuimos de él en el espejo
es vulgar, ni feo ni extremadamente bello. Cupido sostiene el espejo con las manos atadas a él:
el amor es prisionero de la belleza (crítica. Tema recurrente del amor carnal y el platónico).
Gran complejidad compositiva: el cuerpo sinuoso nos conduce en diagonal hacia el rostro, pero
para verlo hemos de volver a los pies, donde está el espejo. La técnica es propia del último
periodo velazqueño: la luz resbala sobre el cuerpo y las telas, la pincelada es muy suelta, el
colorido a manchas, el uso de la perspectiva aérea.
3ª ETAPA MADRILEÑA (1652-1660) Hace varias series más de retratos de la familia real, en
los que predominan los tonos rosados, blancos, plateados, con una pincelada cada vez mas
suelta, usando efectos pictóricos (manchas de pintura que para dar la auténtica sensación de
bordados hay que observar a cierta distancia).
Infanta Mª Teresa, la reina Mariana de Austria, la Infanta Margarita, Felipe IV
Las Meninas. 1656. Óleo sobre lienzo de 310 x 276 cm (Prado) Hasta el XIX conocido con el
nombre de “la familia”. Un cuadro muy complejo por su composición, significación y técnica.
Descripción: el taller de Velázquez, con varias pinturas colgadas de las paredes; la infanta
Margarita, con sus “meninas” (damas de compañía), que le ofrecen alimentos, inclinándose. A
un lado está la enana Maribárbola, el enano Nicolasito Pertusato y un perro. Detrás, en
penumbra, la guardesa de la infanta y un guardadamas inidentificable, y al otro lado de la
estancia el propio Velázquez reflexionando antes de aplicar la pincelada. Al fondo se recorta la
figura del Aposentador Real (D. José Nieto) y en un espejo las figuras de Felipe IV y Dª
Mariana de Austria.
Las posibles interpretaciones del cuadro son:
a- La infanta Margarita acude al taller del pintor para ver a sus padres, a los que Velázquez
está retratando. Pero... ¿Y si no es así? ¿Y se está pintando a la propia infanta y sus
meninas, reflejadas en un espejo, y los que acuden son los reyes?
b- Los cuadros colgados al fondo (Aracne y Atenea; Apolo y Marsias) encarnan la victoria de
las artes sobre la artesanía, lo que unido al hecho de que Velázquez está pensando y no
pintando, y que tiene la osadía de representarse junto a los reyes, puede ser una
reivindicación sobre el arte de la pintura (toda su vida intentó obtener el título de hidalguía,
la exención de impuestos, y entrar en una Orden Militar).
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La composición es muy compleja: forma 2 triángulos en primer término (infanta y meninas;
enanos y perro). En 2º término se encuentran a un lado 2 personajes en penumbra, muy
desdibujados, y el propio Velázquez al otro lado (izq.). Al fondo se recorta sobre una puerta
abierta por donde penetra la luz un caballero que señala con su mano el espejo donde
aparecen los reyes.. La mirada directa de la infanta, Maribárbola, el aposentador y Velázquez
nos hacen entrar en el cuadro, al igual que el juego de espejos (es el espectador el que se
debería reflejar en él), mientras que el lienzo –cortado por el borde del cuadro- nos saca de él.
Velázquez ha enfrentado dos términos: el que vemos y el que no vemos, pero nos imaginamos.
Todas las figuras “flotan” dentro de un gran espacio vacío, creado por la perspectiva lineal
(cuyas líneas confluyen en el espejo) y aérea (la luz, sombras, color, difuminado de los
contornos, las figuras parecen roídas por la luz. En cuanto al movimiento, la mayoría de las
figuras están estáticas (el movimiento de las meninas es muy suave; sólo destaca Nicolasito
Pertusato dando una patada al perrazo, inconmovible). Pero las miradas, las poses, el espejo,
y sobre todo el “asunto” obliga a mirar a “golpes de vista” la escena. Son los ojos del
espectador los que se mueven, y su mente. Ése es el auténtico barroquismo de Velázquez,
conceptualmente, no por movimiento.
Aspectos plásticos: El dibujo es correcto a pesar de la pincelada suelta, larga, fluida, se ve,
casi impresionista, pero muy delicada en la zona del espejo. La luz está muy estudiada:
impacta sobre el primer plano (infanta), resbalando sobre las formas; el segundo plano
permanece en penumbra, y vuelve a entrar por el fondo para remarcar la figura que señala al
espejo, al tiempo que da más profundidad. El color es claro, luminoso, con gran riqueza de
colores y matices. Utiliza la técnica del “efecto pictórico” para los detalles de las puntillas,
bordados, etc., que sólo son visibles en la distancia (de cerca son manchas de color)
También en estos años hace una pareja de cuadros de tema mitológico. Mercurio y Argos, y...
Las Hilanderas o “la fábula de Aracne”. 1657. Óleo sobre lienzo de 220 x 289 cm (en
realidad 167 x 252). Museo del Prado.
Tema: durante mucho tiempo se pensó que era una escena costumbrista, naturalista, un taller
de unas hilanderas, con sumo realismo, que es visitado por unas damas. Pero hoy se piensa
en una segunda interpretación: la escena del fondo representa el mito de Aracne y Atenea
(Aracne alardeó de se mejor tejedora que la diosa –tapiz del Rapto de Europa al fondo-, y la
diosa la castiga por su soberbia a convertirse en araña para tejer toda su vida).
Descripción: En primer plano 5 mujeres trabajando en un taller, hilando. En 2º plano 3 damas
observan un tapiz. En tercer plano las figuras de Atenea y Aracne y el tapiz del rapto de
Europa, de las que no se sabe si forman una misma escena, o dos (figuras y tapiz; o todo
forma parte del tapiz)
Significación: desmitificación del mito (algo muy frecuente en Velázquez) al integrar a diosas,
cortesanas y trabajadoras en la misma escena: es posible que las figuras de la diosa y de
Aracne correspondan en el primer plano a las de la anciana y la joven de espaldas. Una
segunda interpretación podría volver al típico alegato velazqueño de la defensa de las artes, en
forma alegórica.: la diosa de las Artes castiga a la intrusa.
Composición: Gran influencia del teatro: todo parece un escenario, o varios. Enorme
complejidad ( ¿Hay 2, 3, ó 4 planos?). En el primer plano las figuras están pareadas. La mirada
directa al espectador de una de las damas, el rayo de luz y la hilandera agachada para dejar
hueco nos llaman la atención sobre la escena del fondo. Nuevamente Velázquez acude al
equívoco y juega con el espectador, al que obliga a desviar la mirada de un lugar a otro.
Movimiento: visible sobre todo en la rueca del primer plano, que giran tan deprisa que no deja
ver lo que hay detrás.
Profundidad: gracias al dominio de la perspectiva aérea (atmósfera, luz)
Elementos plásticos: La luz se concentra en el primer plano sobre la espalda de la joven
(¿Aracne?), y sobre todo en el fondo de la estancia (tanto que no permite ver con claridad). El
color es brillante, vivo, destacando los verdes, rojos y blancos. Aplicados con grandes
pinceladas, sueltas, impresionistas. El dibujo pierde nitidez.
No fue hecho para el rey, sino para el montero real. Sufrió daños en un incendio, por lo que se
le añadieron los bordes (arco superior, los dos lados), que no son de Velázquez.
LA ESCUELA MADRILEÑA
En la 2ª mitad del XVII aparecen en Madrid una serie de pintores que representan un cambio
respecto al barroco pleno. Tienen menor influencia de Italia, y mayor de Flandes. Son pintores
que viven alrededor del ambiente cortesano, con encargos de la corona y la aristocracia.
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JUAN BAUTISTA MARTINEZ DEL MAZO (Yerno de Velázquez), JUAN DE PAREJA (Criado de
Velázquez), ANTONIO DE PEREDA, FRAY JUAN RIZZI, FRANCISCO RIZZI.
JUAN CARREÑO DE MIRANDA: Pintor de la corte. Carlos II Joven; Reina viuda Dª Mariana
de Austria. Bufones: La monstrua (desnuda y vestida)
CLAUDIO COELLO: Pintor de cámara de Carlos II.
Carlos II (retrato físico y psicológico que deja ver su decadencia en ambos aspectos)
La adoración de la Sagrada Forma. Escorial. Óleo sobre lienzo. Obra llena de espiritualidad,
pero también una excelente galería de retratos de Carlos II y sus cortesanos. Composición
diagonal. Abre la profundidad con focos de luz (velas y ventanales) y la perspectiva lineal en el
techo. Utiliza un efecto óptico: el cuadro parece un espejo de la sala real, ya que representa la
misma estructura arquitectónica de la sacristía donde se encuentra.
IV)
EL ROCOCÓ
A) CARACTERÍSTICAS GENERALES
El Rococó surge en Francia a mediados del XVIII. Desde allí se extiende al resto de Europa,
sobre todo la Central. La palabra deriva del término “rocaille”: tipo de decoración formada por
conchas, caracolas, piedras, algas, que recubrían profusamente las superficies.
El mecenazgo pasó de la monarquía a la aristocracia y la alta burguesía, amantes de un estilo
mundano, delicado, frívolo.
B) ARQUITECTURA
Características:
1- Acumulación de elementos decorativos barrocos (líneas ondulantes, rocallas, etc),
dispuestos de un modo sensible y delicado. La decoración interior se desborda, alcanzando
incluso los muebles, relojes, porcelanas, telas, etc.
2- En cambio el trazado externo es simple por influencia del clasicismo palaciego francés.
3- Predominan los palacios urbanos, pensados para disfrutar de la intimidad.
Francia: Hotel Soubise, Place Stanislas
Alemania: Iglesia de los Catorce Santos, Iglesia de Otobeuren, Residencia del obispo de
Wurzburg.
C) PINTURA
La pintura rococó está fuertemente influida por el academicismo, prefiere los colores pasteles y
brillantes, un dibujo preciso, los temas frívolos e intrascendentes, como las fiestas galantes
(aunque a veces esconde un crítica) o los temas mitológicos.
FRANCIA
ANTOINE WATTEAU (1673-1721). Gilles.
JEAN HONORÉ FRAGONARD (1732-1806): Escenas galantes, con cierta carga erótica.
El columpio (1766. Wallace collection. Londres). Una joven se columpia, impulsada por un
hombre, y arroja un zapato a otro joven tumbado en el suelo. Fondo de vegetación desbordante
(gran gama de verdes) entre los que impacta el vestido de la chica (rosa y blanco). Pincelada
suelta y rápida. La luz penetra por un claro de la vegetación e impacta sobre la chica. La
composición es triangular.
ITALIA
El rococó se desarrolló especialmente en Venecia:
GIAMBATTISTA TIÉPOLO: (1696-1770). Color encendido. Pintó sobre todo frescos y lienzos
de gran tamaño. Temas mitológicos y alegóricos. Palacio Labbia (Venecia), Palacio Real de
Madrid (Apoteosis de la Monarquía Española)
ANTONIO CANALETTO (1697-1768): Preocupación de la luz, la atmósfera, un dibujo muy
preciso. Vistas de Venecia y sus canales.
INGLATERRA
Se cultiva sobre todo el retrato y paisaje. Es difícil encuadrar esta pintura en ningún movimiento
pictórico: hay quien la incluye en el Rococó, y hay quien en el Neoclasicismo.
WILLIAM HOGARTH (1697-1764) pintura satírica, moralizante. Criticó los vicios de la sociedad
de su tiempo (matrimonio a la moda). Retratos: El Capitán Coram.
JOSUAH REYNOLDS (1725-1792): Retratista. Fundador de la Royal Academy. Sus personajes
posan de un modo natural, con gracia y elegancia. Ejemplos: Nelly O´Brien, Niño Hare.
THOMAS GAINSBOROUGH (1721-1788): retratista, con penetración psicológica. Blue Boy, El
Señor y la Señora Andrews. También pintó paisajes, constituyendo el precedente más directo
de los paisajistas ingleses del XIX (Constable, Turner).
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