SIGNOS CATATONICOS

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ARTICULO ORIGINAL
SIGNOS CATATONICOS
PREVALENCIA EN TRASTORNO MENTAL
RODRIGO ESCOBAR*, MARCELA MEDINA.**
AI LFONSO GUSHIKEN***, SARA I.ÓPEZ****
Se estudiaron todos los pacientes que ingresaron a la Unidad de Salud
Mental del Hospital San Vicente de Paúl de marzo de 1998 a marzo de
1999. Al ingreso se les aplicó la Escala de Bush - Francis para Catatonía
(EBFC) para determinar la presencia de este tipo de síntomas. Se obtuvo
una muestra de 132 pacientes; un 11.4% (n=15) cumplió criterios para
catatonía. Los diagnósticos más prevalentes dentro del grupo de cata
tónicos fueron los Trastornos Psicóticos (53%, n=8), seguidos por los
Trastornos Mentales Orgánicos (26%, n=4) con una diferencia significativa
en comparación con el grupo de pacientes no catatónico (p=0.004). Los
síntomas cata tónicos más frecuentes fueron: mutismo (73%), cata-lepsia
(67%), negativismo (67%), abstinencia a comer, beber o al contacto visual
(60%), estupor (53%), mirada fija (46%) y mitgehen -ir con- (33%).
Palabras Claves: Catatonía; Escala de Bush Francis.
CATATONIC SYMPTOMS
PREVALENCE IN MENTAL DISORDERS
In order to find catatóme symptoms we applied Bush Francis Catatonía
Rating Scale (BFCRS) to all patients admitted to in the Hospital San
Vicente de Paul in patient psychiatric unit, from march 1998 to march
1999. Sample consisted in 132 patients, 11.4% (n=15) met catatonía
criteria. Most prevalent diagnostics among catatonic patients were
psychotic disorders (53%, n=8) and organic mental disorders (26%, n=4). A
significant difference was found with the group of no catatonic patients
(p=0.004). The most frequent catatonic symptoms were mutism (73%),
catatepsy (67%), negativism (67%), withdrawal (60%), stupor (53%),
staring (46%), and mitgehen (33%).
Key Words: Catatonía; Bush-Francis Catatonía Rating Scale.
Coordinador de Psiquiatría Universidad CES, Profesor de Psiquiatría, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
Residente Psiquiatría, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
Médico Magister en Salud Publica, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
Médica Interna, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
RIA'ISTA COLOMBIANA Di: PSIQUIATRÍA YOL X X I X X" 3 20OO
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ESCOBAR R, MEDINA M, GUSHIKEN A Y LÓPEZ S.
INTRODUCCIÓN
A través de la historia del estudio
de la catatonía, diversas definiciones
y clasificaciones han sido propuestas, dependiendo de la forma
en que se ha entendido el concepto:
como un síndrome o como un
síntoma de algún otro proceso patológico. Kahlbaum fue quien primero la describió (1874), definiéndola como "una enfermedad cerebral con evolución alternante, cíclica
e independiente de otras enfermedades mentales, en la cual los
síntomas psíquicos son consecutivamente depresión, manía, estupor, confusión y eventualmente
demencia", a la cual se agregan fenómenos de la esfera del sistema
nervioso motor que constituyen los
síntomas principales (1/ 2). Existe
cierto consenso en que las características primordiales de la catatonía
son los trastornos motores, que no
sólo implican anormalidades en la
motricidad sino también alteraciones
en actos voluntarios, de la conducta
y del lenguaje (estupor, verbigeración, mutismo, negativismo,
movimientos estereotipados, agitación y flexibilidad cérea)(3/4). Euge-ne
Bleuler (1911) observó trastornos
motores en más de la mitad de sus
pacientes esquizofrénicos y al igual
que Kraepelin (1904), consideró la
catatonía como un subtipo de
esquizofrenia, pero a diferencia de
Kraepelin, estableció una relación
entre los signos catatónicos y los
afectivos (4). La escuela de
Wer-nicke-Kleist-Leonhard retomó
los
244
conceptos de Kahlbaum y la definió
como una identidad nosológi-ca
independiente (2-5).
Aún hoy en día no se tiene claridad
sobre si la catatonía se debiera considerar
como
una
entidad
nosoló-gica independiente, un
síndrome inespecífico, un subtipo
de esquizofrenia o de un trastorno
del afecto. Es reveladora la
ausencia de consenso en cuanto a
los criterios diagnósticos.
Hacia 1936 Bonner y Kent encontraron que el estupor y el mutismo,
fueron más prevalentes en la esquizofrenia, mientras que los signos
catatónicos de agitación y manierismos lo fueron en la manía (6). En
1971 Hearst y colaboradores evaluaron 20 pacientes con esquizofrenia
catatónica y hallaron que la mitad
presentaban historia familiar y
personal de trastorno afectivo (7).
Morrison encontró, al revisar historias clínicas de pacientes diagnosticados como esquizofrénicos
catatónicos, que el 28% de los
cata-tónicos agitados tenían en
realidad un trastorno afectivo y por
lo tanto mejor pronóstico (8). Richard
Abra-ms y colaboradores (1976)
evaluaron durante 14 meses
pacientes que ingresaron a dos
unidades
de
tratamiento
psiquiátrico y observaron que 55 de
ellos presentaron uno o más de los
siguientes signos motores: mutismo,
estereotipias,
cata-lepsia,
obediencia automática, negativismo,
ecolalia-ecopraxia o estupor, los
cuales
se
definieron
como
(9)
catatónicos . Posteriormente
RFY1STA COLOMBIANA Dl: PSIQUIATRÍA / VOL XXIX / N!" 3 2000
SIGNOS CATATONICOS EN TRASTORNO MENTAL
Abrams y Taylor estudiaron un
grupo de pacientes con manía comparando aquellos que presentaban
signos catatónicos con los que no
los tenían y analizaron un amplio
número
de
variables
sociodemo-gráficas y clínicas. Ellos
no
encontraron
diferencias
estadísticamente significativas entre
los grupos, lo que los llevó a concluir
que los signos catatónicos, aunque
muy
pre-valentes,
son
muy
inespecíficos (10).
En 1982, Teo Manschreek publicó
un trabajo en el que llama la atención sobre el abandono del estudio
de los signos motores en la psicosis,
afirmando que debido a la disminución de las formas graves de
catatonía y a raíz de la introducción
de los neurolépticos se ha ignorado
la evolución de los trastornos
motores más sutiles como la torpeza
motora, la incoordinación, los
manierismos, así como las diversas
anomalías de la iniciación y realización del acto motor. Los autores
observaron que este tipo de alteraciones no eran sólo por enfermedad
neurológica y que se daban más frecuentemente en la esquizofrenia
que en otras psicosis (11).
Actualmente, esta controversia persiste entre los sistemas de clasificación como el Manual Diagnóstico y
Estadístico de Trastornos Mentales
(DSM-IV) y la Clasificación Internacional para Enfermedades, en
su capítulo para las Enfermedades
Mentales (CIE-10). Así el DSM-IV
admite la catatonía como secunda-
ria a los trastornos afectivos, a la
esquizofrenia y a los trastornos
mentales orgánicos, mientras que la
CIE-10 continúa considerándola un
subtipo específico de esquizofrenia o
secundaria a un trastorno mental
orgánico y no incluye los trastornos
afectivos (12/13).
Por otra parte, son pocas las publicaciones recientes que han evaluado
en forma sistemática y objetiva la
actividad motora, con el fin de
diagnosticar catatonía en los pacientes que ingresan a unidades de
salud mental. En 1996, Bush y colaboradores examinaron la validez de
una escala de evaluación y diagnóstico de los signos catatónicos.
Esta escala utilizó definiciones operativas de signos adscritos a la catatonía a partir de los hallazgos de
otros estudios, comparando la distribución de los signos encontrados
con la de otras tres publicaciones
del mismo tipo. Ellos encontraron
en
su
investigación
una
prevalen-cia de catatonía del 7%,
mientras
que otros trabajos
establecen cifras entre 8% y 14% en
pacientes
hospitalizados
en
34
servicios de psiquia-tría< ' >.
En nuestro medio no hay cifras estadísticas de la prevalencia de los
síntomas catatónicos. Sin embargo,
dada la forma tardía como nuestra
población recibe atención médica y
psiquiátrica especializada, que en
parte se refleja en cuadros clínicos
más floridos, es posible que sea más
alta que la informada en otros países.
RliVISTA COLOMBIANA OH PSIQUIATRÍA / YOL XXIX \° 3 2000
245
ESCOBAR R, MEDINA M, GUSHIKEN A Y LÓPEZ S.
Los objetivos del presente trabajo
son determinar la prevalencia de
los signos catatónicos y de catatonía
en los pacientes que ingresan a la
Unidad de Salud Mental (USM) del
Hospital San Vicente de Paul
(HUSVP) de Medellín, examinando
la distribución de frecuencia según
edad, sexo, procedencia, escolaridad
y psicopatología de base.
meros 14 ítems hay 2 ó más positivos y, por lo tanto, se realiza el
diagnóstico, se continúa aplicando
el resto del instrumento (23 ítems)
para determinar la severidad. Esta
última se evalúa según la puntuación total (por ejemplo, un paciente
con un puntaje total de 13, se
encuentra más comprometido que
aquél con un puntaje total de 8).
MATERIALES Y MÉTODOS
ANÁLISIS ESTADÍSTICO
UNIVERSO - MUESTRA
Se analizó por distribución de frecuencias
de
variables
sociodemo-gráficas en el total de la
población atendida y en la
población con diagnóstico de
catatonia.
Se incluyeron los pacientes que ingresaron para tratamiento a la Unidad de Salud Mental del HUSVP
entre marzo de 1998 y marzo de
1999.
INSTRUMENTO
A todos los pacientes, durante la
primera semana del ingreso, se les
aplicó la Escala de Bush Francis
para Catatonía (EBFC). Se recogieron,
además,
datos
sociodemográ-ficos:
sexo,
escolaridad, procedencia, edad.
Finalmente el diagnóstico definitivo,
al egreso, según los criterios del
DSM-IV.
La EBFC está compuesta por 23 ítems.
Los primeros 14 describen los
signos más comunes reportados
por la literatura (inmovilidad, estupor, mutismo, signos clásicos
como flexibilidad cérea, manierismos y ecofenómenos) y se evalúan
por su presencia o su ausencia. La
presencia de 2 ó más signos en los
primeros 14 ítems se considera positivo para catatonia. Si en los pri-
246
Se analizó la existencia de asociación entre las características
socio-demográficas y la presencia de
catatonia, empleando para ello las
pruebas estadísticas chi cuadrado
para las variables nominales y t de
student para la variable de edad.
Igualmente se exploró la existencia
de asociación de catatonia con un
diagnóstico psiquiátrico de base
mediante chi cuadrado.
RESULTADOS
En total de obtuvo una muestra de
132 pacientes, con una edad media
de 36.5 años (rango: 15-78), siendo
de sexo masculino el 53.3% (n=69),
la mayoría de procedencia urbana
(75,8%; n=100), y con al menos estudios secundarios incompletos el
28% (n=37).
De los 132 pacientes evaluados,
11.4% (n=15) cumplieron criterios
KliVISTA COLOMBIANA I ) H PSIQUIATRÍA VOI. XXIX , N" 3 2000
SIGNOS CATATÓNOS EN TRASTORNO MENTAL
de Catatonía. No se encontraron
diferencias significativas en la frecuencia de las características
socio-demográficas
entre
los
pacientes catatónicos y los pacientes
no cata-tónicos (Tabla 1). En total, de
los 15 pacientes catatónicos, 13
tuvieron más de 2 signos en el
momento de la evaluación.
En los pacientes con manifestaciones catatónicas, los diagnósticos
con mayor prevalencia fueron:
Trastornos Psicóticos con el 53%
(n=8) y Síndrome Mental Orgánico
(SMO) con 26% (n=4). En ambos
casos se encontró diferencia estadísticamente significativa (P=0.004)
respecto del grupo de los pacientes
no catatónicos donde la prevalencia
de los Trastornos Psicóticos fue del
18% (n=21) y del SMO del 7%
(n=8). El Trastorno Afectivo Bipolar
(TAB) fue encontrado solamente en
uno de los de los pacientes
catatónicos (7%), mientras que en el
grupo de pacientes no catatónicos
estuvo presente en el 44% (n=51).
13% (n=2) de los pacientes
catatónicos se agruparon en otros
diagnósticos, incluyendo un paciente con comorbilidad de TOC y
Tabla 1
Comparación de las características sociodemográficas de los
pacientes catatónicos y no catatónicos
NO CATATÓNICOS
N:117
Edad
Sexo
37.3 años Rango:
15-78
Masculino: 47.0% (n:
CATATÓNICOS N:15
Valor
30.3 años Rango: 15-66
P
Masculino: 46.7% (n:7)
Urbana: 73.3% (n: 11)
55)
Procedencia
Escolaridad
0.10
0.85
0.76
0.67
Urbana: 76.0% (n: 89)
Ninguna: 13.3% (n: 2)
PC: 6.6% (n: 1) Pl:
Ninguna: 8.5% (n: 10)
33.3%
(n:5)
PC: 17.0%(n:20)
SC:13.3%(n:2)
Pl:21.4%(n:25)
33.3% (n: 5) SupC:
SC:10.2%(n:12)
0% (n: 0) Supl: 0% (n:
SI: 27.4% (n: 32)
0)
SI:
SupC:5.1%(n:6)
Sup:10.2%(n:12)
PC: primaría completa; Pl: primaría incompleta; SC: secundaria completa; SI: secundaria
incompleta; SUPC: superior completa; SUPI: superior incompleta.
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ESCOBAR R, MEDINA M, GUSHIKEN A Y LÓPEZ S.
DISCUSIÓN:
Tabla 2
Prevalencia de
síntomas «catátemeos»
Mutismo
Catalepsia
Negativísimo
Abstinencia
Estupor
Mirada Fija
Mitgehen
Rigidez
Estereotipias
Perseveración
Ambitendencia
Excitación
Manierismos
Verbigeración
Flexib. Cérea
Gegenhalten
73%
67%
67%
60%
53%
46%
33%
26%
26%
26%
20%
13%
13%
7%
7%
7%
Síndrome de Guilles de la Tourette
y otro paciente con diagnóstico de
Trastorno Conversivo.
De los 8 pacientes con diagnóstico
de Trastorno Psicótico, 4 tenían Esquizofrenia Cata tónica (50%), 2 Esquizofrenia de tipo Paranoide
(25%), uno Trastorno Esquizofreniforme (12.5%) y otro Trastorno
Es-quizoafectivo (12.5%). De los 4
pacientes con diagnóstico de SMO,
un
paciente
tenía
Lupus
Eritematoso Sistémico (LES), uno
delirium secundario a esteroides,
una paciente una enfermedad
cerebro vascular isquémica y una
paciente
un
cuadro
de
hipertensión endocra-neana.
La Tabla 2 muestra la prevalencia
de los síntomas en los pacientes
catatónicos. La duración de los síntomas cata tónicos fluctuó entre 1.5
semanas (16.7%; n=2) y 52 o más
semanas (7.25%; n=3).
248
La catatonía es un síndrome
neu-ropsiquiátrico que puede ser
causado por múltiples etiologías:
psiquiátricas,
neurológicas,
metabóli-cas, tóxicas, etc. Requiere
ser identificado de manera rápida
para realizar un estudio y
tratamiento adecuados. Utilizando la
EBFC, nosotros encontramos que
11.4% de los pacientes que ingresan
en nuestra USM muestran síntomas
de catatonía, cifra ligeramente
superior a la del reporte original de
la escala, pero que se mantiene en
el rango encontrado en los otros
estudios (de8%al4%P-3>).
El grupo de pacientes con síntomas
catatónicos tuvo una tendencia a
ser de menor edad que los pacientes
sin síntomas catatónicos, sin
embargo no se encontraron diferencias significativas de los datos
sociodemográficos analizados.
En cuanto a los diagnósticos psiquiátricos de base en pacientes con
catatonía, nuestros hallazgos difieren
de los otros estudios. Así, en
nuestra serie, 40% de los catatónicos
tenía diagnóstico de esquizofrenia y
7% diagnóstico de Trastorno
Afectivo Bipolar. Este hallazgo esta
en contraposición al grupo de Chicago que en un estudio realizado en
los años 70 encontró, en un grupo de
55 pacientes con uno o más
síntomas de catatonía, que 7% de
los pacientes tenían diagnóstico de
esquizofrenia y dos tercios diagnóstico de trastorno afectivo. Estas di-
KB'ISTA COLOMBIANA I)l¡ PSIQUIATRÍA • YOL XXIX X" 3
20OO
SIGNOS CATATÓNOS EN TRASTORNO MENTAL
ferencias en los resultados podrían
explicarse, en parte, porque ellos
utilizaron criterios excluyentes
para el diagnóstico esquizofrenia e
incluyentes para el diagnóstico de
trastornos afectivos (9). Nosotros
utilizamos para el diagnóstico de
catatonia la presencia de por lo
menos 2 síntomas (inclusive 13 de
los 15 pacientes presentaron más de
2 síntomas), no un solo síntoma
como ellos, y además se utilizaron
los criterios DSM-IV para el diagnóstico definitivo de la enfermedad
psiquiátrica de base. El hecho que
no todos los pacientes con Trastornos Psicóticos con síntomas cata tónicos correspondían a Esquizofrenia
Catatónica, se debe a que en algunos
casos la magnitud de los síntomas
catatónicos era sobrepasada por
otros síntomas psicóticos, o en otros
casos, los síntomas catatónicos
disminuían marcadamente. Esto
llevaba a que el diagnóstico
definitivo correspondiese a otra
modalidad de psicosis. El grupo de
Peralta y colaboradores en España
encontró, de manera retrospectiva,
que la mayoría de los pacientes que
cumplían criterios de síndrome de
Kahlbaum, correspondían a catatonia
periódica y de forma especial a
psicosis cicloides (2).
El 27% de los pacientes presentó un
síndrome catatónico secundario a
una entidad médica. Los cuadros de
catatonia orgánica han sido descritos
desde los primeros reportes de
Kahlbaum y es la forma etioló-gica
que ha tenido mayor estabili-
dad en el tiempo, siendo actualmente reconocida por las diferentes
escuelas psiquiátricas. Por su
elevada frecuencia es recomendable,
en los pacientes catatónicos, la
realización de estudios exhaustivos
para descartar alteraciones médicas
de base, ya que en nuestra experiencia estos cuadros son clínicamente indistinguibles de los otros
tipos de catatonia y desafortunadamente son catalogados, de manera
muy precoz y sin las suficientes
exploraciones complementarias,
como secundarios a una entidad
psiquiátrica.
Cinco síntomas catatónicos se presentaron en más del 50% de los pacientes
analizados:
mutismo,
cata-lepsia,
negativismo,
abstinencia a comer, beber o al
contacto visual y estupor catatónico.
La frecuencia en la presentación de
estos síntomas es similar a la descrita
por Bush y colaboradores(3). Las
alteraciones en la mirada (mirada fija)
y el mit-gehen (respuesta excesiva
«de cooperación a los movimientos
pasivos, por ejemplo, elevar un
brazo en respuesta a una ligera
presión de un dedo a pesar de
instruir al paciente de lo contrario),
que son síntomas rara vez valorados
de rutina, se encontraron en 46% y
33% de los casos respectivamente.
Por otro lado, un síntoma tan
«clásico» como la flexibilidad cérea,
sólo se observó en el 7% de
nuestros pacientes.
El hecho de tener protocolos de tratamiento e investigación para el
REVISTA COLOMBIANA DI: PSIQUIATRÍA VOL. XXIX . V 3 2000
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ESCOBAR R, MEDINA M, GUSHIKEN A Y LÓPEZ S.
síndrome catatónico y de recibir
pacientes remitidos, puede contribuir a que nuestra prevalencia sea
más elevada que la de otros servicios de salud mental en el país. Sin
embargo, cabe señalar que la mayoría de los pacientes incluidos en
este estudio no fueron remitidos a
nuestra sala.
Finalmente, a pesar de la alta tasa
de pacientes catatónicos con esquizofrenia, estamos de acuerdo con el
Dr. Max Fink en que no se puede
pensar que la catatonía obedece a
un subgrupo de pacientes esquizofrénicos, sino que más bien se trata
de un conjunto de síntomas motores
que, como las alteraciones de la
sensopercepción, no son específicas
ni patognomónicas de una entidad
particular y pueden aparecer en
múltiples patologías. Además, nosotros agregaríamos la importancia
de incluir a los pacientes con síndromes mentales orgánicos.
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