Absceso secundario a tofo gotoso: una causa rara de

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Acta Otorrinolaringol Esp. 2014;65(2):129---130
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CASO CLÍNICO
Absceso secundario a tofo gotoso: una causa rara de tumoración
en la región parotídea
Abscess secondary to tophaceous gout: a rare cause of parotid region
tumour
Juan Jose Góngora Lencina a,∗ , Juan García-Valdecasas Bernal a , Mercedes Caba Molina b
y Manuel Sainz Quevedo a
a
b
Servicio de Otorrinolaringología, Hospital Universitario San Cecilio, Granada, España
Servicio de Anatomía Patológica, Hospital Universitario San Cecilio, Granada, España
Recibido el 28 de marzo de 2012; aceptado el 19 de junio de 2012
Caso clínico
Presentamos el caso de una mujer de 74 años, que acudió
al servicio de urgencia como consecuencia de la aparición
brusca 2 días antes de una masa a nivel laterocervical derecho. Presentaba como antecedentes personales
más relevantes: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión
arterial, dislipemia e insuficiencia renal crónica grado iv
(con niveles séricos de acido úrico normales desde hace
8 años).
La paciente no refería fiebre, disfagia, odinofagia, disnea
o disfonía, pero sí dolor a la palpación de la lesión.
En la exploración física no se apreciaban otras alteraciones a nivel bucal, orofaríngeo, nasal, en cavum o laríngeo.
La analítica tenía como datos más significativos una leucocitosis con desviación izquierda, una PCR elevada siendo
los demás valores esperables para su afección de base. La
tomografía axial computarizada (TAC) objetivó una lesión
nodular hipercaptante en el espacio parotídeo derecho
(fig. 1), realizándose posteriormente una PAAF cuyo diagnóstico fue de absceso secundario a depósitos de cristales
de urato monosódico (fig. 2).
Autor para correspondencia.
Correo electrónico: [email protected]
(J.J. Góngora Lencina).
La paciente fue tratada con cefditoren pivoxilo y deflazacort remitiendo la lesión en los días sucesivos, lo cual
fue comprobado mediante ecografía, sin recidivas hasta el
momento.
∗
Figura 1 Imagen de TC que muestra una lesión hipercaptante
de 3 cm de diámetro mayor en la región parotídea derecha.
0001-6519/$ – see front matter © 2012 Elsevier España, S.L. Todos los derechos reservados.
http://dx.doi.org/10.1016/j.otorri.2012.06.013
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Figura 2 Microfotografía del material obtenido mediante
PAAF y preparada mediante la tinción de Papanicolau. Los cristales de urato monosódico se observan tintados de rojo.
Discusión
La gota es una enfermedad metabólica que afecta aproximadamente a un 1% de la población. Se caracteriza por el
depósito de cristales de urato monosódico en articulaciones, tendones, válvulas cardíacas y ojos entre otros, causada
por una alteración primaria o secundaria a otras afecciones. La localización otorrinolaringológica más frecuente es
el pabellón auricular, no existiendo bibliografía sobre depósitos cervicales1 .
Es una enfermedad cuyo gold standard diagnóstico es la
presencia de cristales de urato monosódico en el aspirado
del tofo o líquido articular. Cuando no es posible realizarla,
una buena aproximación al diagnóstico es la detección de
la hiperuricemia y los signos clínicos y radiológicos que el
paciente demuestre1 .
Clásicamente la gota tofácea aparece tras años de clínica
gotosa aguda, con crisis de rápida aparición, muy dolorosas,
preferentemente nocturnas. Sin embargo, es cierto que la
aparición aislada de un tofo puede ser la primera manifestación de la enfermedad1 .
Las pruebas de imagen a realizar más importantes en
esta localización son la TC, la resonancia magnética nuclear
(RMN) y la ecografía. La TC es capaz de revelar el depósito de
cristales de urato monosódico en articulaciones y otros tejidos, siendo estos detectados más precozmente y con mayor
precisión, en límites y características, mediante la RMN2 .
La ecografía supone una prueba interesante, dada su nula
radiación, su escasa invasividad y su bajo precio, detectando
del mismo modo los depósitos de urato monosódico.
En el diagnóstico diferencial con otras afecciones susceptibles de aparición cervical es importante la realización de
una completa exploración del área otorrinolaringológica. La
nasofibroendoscopia resulta útil, sobre todo si sospecháramos malignidad. La PAAF, prueba barata, rápida e incruenta
se ha convertido en el gold standard para el diagnóstico anatomopatológico, pudiendo ser usada en tiroides, glándulas
salivares, masas cervicales y adenopatías.
J.J. Góngora Lencina et al
Centrándonos en la distintas masas que pueden aparecer
a nivel parotídeo; las infecciones, pueden tener múltiples
orígenes, desde la tuberculosis, parotiditis y sialoadenitis hasta abscesos parotídeos y otros. Habrá que tener en
cuenta también la afección originaria del primer arco branquial. Entre las neoplasias benignas destacan por encima del
resto el adenoma pleomorfo y el tumor de Warthin. Atendiendo a las malignas, las neoplasias de piel también pueden
ser origen de lesiones en la región parotídea. Igualmente
ocurriría con los linfomas. Entre las neoplasias de glándulas salivales cabe destacar el carcinoma mucoepidermoide
y el carcinoma adenoide quístico siendo el primer y segundo
tumor maligno en frecuencia respectivamente3 .
La anamnesis, exploración y sobre todo la imagen hipercaptante en la TC y la aparición de cristales en la PAAF nos
los diferenciarían de todos estos casos.
El tratamiento está basado en el uso de antiinflamatorios no esteroideos como primera línea, glucocorticoides
en segunda y colchicina como tercera opción4 . Nosotros en
nuestro caso incluimos un antibiótico de amplio espectro
dados los signos de infección abscesificada que presentaba.
El cuadro clínico que presentamos supone el primer caso
que se diagnostica como tofo de localización cervical, que
no guarda relación con estructuras laríngeas5,6 , columna
vertebral7 y articulación temporomandibular8 .
Los antecedentes personales y la afección concomitante de la paciente, la localización, la imagen radiológica
y fundamentalmente la imagen anatomopatológica nos
hacen estar ante un caso único, del que no hemos encontrado referencias o similitudes en la literatura médica
actual.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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