Un lugar seguro para jugar y dormir

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sección 5
Un lugar seguro
para jugar y dormir
10-12 meses
reunión
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Repasemos:
Al iniciar la reunión, demos la bienvenida y luego preguntemos a las y los participantes:
• ¿Quiénes pueden ayudarnos a recordar lo que conversamos en la reunión pasada?
• ¿Quiénes lograron hacer en su casa la actividad que pedimos al final de la reunión
pasada? ¿Cómo les fue?
• ¿Qué preguntas o dudas han quedado después de practicar la actividad?
¿Qué vamos a aprender?
Sobre la importancia de respetar los horarios de sueño
de la o el bebé y de la creación de un ambiente seguro
para su libre movimiento.
DIALOGUEMOS: Vamos a ver unas fotos, para
conversar sobre lo que conocemos de este tema.
¿Cómo aseguran que no le va a pasar algo malo
(un accidente, caída, etc.) a sus bebés? ¿Han
tenido alguna vez un accidente con un bebé?
¿Cuándo duermen sus bebés y cuándo están
levantados?
¿Cómo debería ser el horario de una o un bebé
saludable? ¿Por qué?
¿Qué cosas prácticas piensan que se pueden
hacer para crear un ambiente más regular y
seguro para la o el bebé en sus hogares?
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Actividad:
“Para dormir y jugar bien”
¿COMO LO VAMOS A HACER?
¿Qué vamos a necesitar?
• Iniciemos con una discusión sobre cuánto
debería dormir la o el bebé a esta edad.
• Papel Rotafolio con sugerencias
Presentemos los siguientes patrones de sueño
(ver abajo)
sugeridos:
• Recién nacido: Duerme entre 20 y 22
horas diarias.
• A los seis meses: Duerme entre 15 y 16 horas diarias.
• A los doce meses: Duerme entre 13 y 14 horas diarias.
• Preguntemos qué opinan de esto, según su experiencia. Luego pidamos que compartan su
experiencia en el manejo de la o el bebé para lograr que duerma bien, en un ambiente tranquilo y
con seguridad.
• Preguntemos sobre los peligros que pueden correr las y los bebés de esta edad. ¿Qué podemos
hacer para prevenir estos peligros? (Pueden hacer un repaso de la Reunión 22)
• Ponemos un papel rotafolio en la pared, con sugerencias sobre cómo crear un ambiente seguro
para que la o el bebé se movilice, disminuyendo al máximo el peligro. Las y los participantes
pueden tomar turnos leyendo y discutiendo cada sugerencia, enriqueciéndolo con su experiencia.
Sugerencias para el rotafolio: Creando un ambiente seguro
• Coloque insecticidas y pesticidas en botes herméticamente cerrados, en un lugar donde su
bebé no pueda alcanzarlos.
• Nunca deje solo a sul bebé solo o al cuidado de otros niños, pues ellos no miden el peligro.
• Nunca permita que su bebé permanezca cerca de la estufa o fogón, muchos accidentes han
sucedido al dejarlos en ese lugar; y jamás cocine mientras carga a su bebé.
• Cuando ande gateando, tenga cuidado con los manteles que tiene en la mesa, ya que los
pueden halar. Además asegúrese que no tenga a su alcance objetos con piezas pequeñas,
pues se puede atragantar.
• Jamás permita que su bebé duerma cerca de candelas (velas) encendidas o candiles. Ni
encerrado solo con la candela encendida, aunque aparentemente esté bien dormido en
cualquier momento se puede despertar.
• Fumigue regularmente su casa para evitar arañas, alacranes u hormigas.
• Coloque los enchufes de electricidad en alto o tápelos de manera que las niñas o niños
pequeños no puedan alcanzarlos.
Manual para Facilitadores
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Para finalizar:
¿Qué aprendimos hoy?
Ahora, repasemos lo que hemos discutido hoy.
• ¿Cómo se sienten después de esta reunión? ¿Por qué?
• ¿Cuáles son los dos puntos más importantes que han aprendido hoy?
• ¿Qué harán de manera diferente de acuerdo a lo que han aprendido en esta reunión?
• ¿Cuáles son los puntos que más les gustaron?¿Hay algunas cosas que no les gustaron?
• ¿Les quedó alguna duda, inquietud o pregunta sobre lo que hemos platicado?
• ¿Algo más que quieran compartir?
Para concluir, ¿Tienen alguna recomendación para mejorar esta reunión cuando se realice con otras
personas? (Hay que explicar que al contestar estas preguntas, los participantes estarán ayudando a que
la reunión sea aún mejor en el futuro para otros padres y madres que tengan bebés).
Para hacer en casa:
• Que las madres y padres verifiquen que sus bebés están durmiendo lo suficiente y en un horario
regular.
• Que las familias revisen de nuevo los espacios donde la o el bebé juega y duerme, y se aseguren de
remover los posibles peligros para crear un espacio seguro.
Información básica para la y el facilitador:
Conociendo más sobre cómo crear un lugar
seguro para jugar y dormir:
1- La necesidad de dormir varía tremendamente en las o los bebés. Los que se han
acostumbrado a dormir en períodos relativamente largos, seguirán durmiendo de esa manera.
Mientras que, aquellos que normalmente pasan despiertos, probablemente continuarán con ese
mismo patrón. En general, el número de horas que se duerme en un día va disminuyendo. En
promedio, los bebés de 6 meses duermen aproximadamente 13 horas al día, aunque el sueño puede
oscilar entre 9 a 18 horas. Si bien, el comer y dormir todavía se asocian, los bebés no necesariamente
se duermen después de cada comida. Un típico patrón de sueño consiste en dormir de 10 a 13 horas
en la noche, interrumpida por algunos momentos en que se despierta y una o dos siestas durante
el día. Algunas de estas interrupciones al sueño se debe a situaciones externas como el ruido o el
cambio de temperatura. Sin embargo, a esta edad, la mayoría ocurre debido a molestias que siente la
o el bebé.
Aproximadamente hasta los 6 meses de edad, las y los bebés duermen cuando lo necesitan. Nada
excepto el hambre, enfermedad o dolor los mantendrá despiertos. Entre los 6 a 9 meses, la y los bebés
pueden mantenerse despiertos por alguna emoción, tensión o porque no quieren “desconectarse”
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del mundo. No es raro que las dificultades y problemas para dormir surjan en este período. Las y los
bebés pueden llegar a estar tan cansados que no logran relajarse lo suficiente para dormirse.
Cuando un bebé se despierta en la noche, los padres no deben enojarse. Más bien, deben buscar la
razón de la incomodidad y brindarles alimento, alivio o consuelo.
2-
Para brindar un ambiente adecuado para dormir es bueno que las y los bebés vayan
desarrollando sus propias maneras de calmarse y arrullarse, ya sea chupando algo, abrazando su
cobijita u objeto favorito o haciendo movimientos rítmicos, tal como enrollar un mechón de su
cabello. Estas formas de calmarse por ellos mismos, les brinda una fuente independiente de seguridad
que los ayuda a ser menos dependientes de los adultos y que no se acostumbren únicamente a la
comodidad y calma que les brindan los demás.
Las y los bebés responden a rutinas, por lo que los encargados de cuidarlos necesitan establecer esas
rutinas para dormir y no esperar hasta que se caigan de cansancio. Algunas maneras de fomentar
buenos hábitos incluyen: organizarles una rutina, mantener el cuarto oscuro y en silencio y cantarles
canciones.
3- Las y los bebés son activos y necesitan un ambiente seguro para vivir. Como les encanta
explorar, éste es un deseo importante que se les debe cultivar para desarrollar su curiosidad, pues
es esencial para su futuro potencial de aprendizaje. Los padres o adultos encargados de cuidarles
no pueden esperar que las y los bebés midan el peligro, ya que es hasta el tercer año de vida
que comienzan a comprender ese concepto. Hasta que eso suceda, los adultos encargados son
completamente responsables de su seguridad. No tiene sentido decirle a la o el bebé que no toque
algún objeto como las estufas, piezas de vidrio, fósforos o cuchillos porque no entienden el lenguaje
ni el concepto de ser cuidadosos.
4- Las personas que cuidan a las y los bebés deben colocar una barrera alrededor de
las hornillas o estufas y de preferencia, es mejor no dejarlos acercarse para nada al área de
la cocina. Los pozos, pilas y recipientes para el agua deben mantenerse sellados con tapaderas
seguras. También se deben ubicar barreras o cercos alrededor de cualquier corriente de agua como
arroyos, quebradas o riachuelos. Los objetos con filo como cuchillos, sierras u machetes, así como
las medicinas deben mantenerse en lugares altos donde ni siquiera las niñas o niños más grandes
puedan alcanzarlos. Los encargados de cuidar a las niñas o niños deben tener nociones sobre su
desarrollo y saber en qué etapa llegan a comprender conceptos como el peligro. Pueden esperar
que los mayores de 4 años entiendan las instrucciones sobre lo que no se debe tocar o cuándo tener
cuidado, pero no de los más pequeños.
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