Cultura pide un informe sobre la estructura de Corta Atalaya

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VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2012 ●
Huelva Información
En Portada
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Cuenca Minera: Un
suelo muy inestable
URGENCIA Las autoridades han dado de plazo 15 días a Emed para
que aporte los estudios del Instituto Geológico y Minero (IGME)
Cultura pide un informe sobre
la estructura de Corta Atalaya
La Delegación ha solicitado a la Consejería de Innovación de la Junta de
Andalucía datos sobre los riesgos de aguas y medioambiental en la zona minera
Odiel, que surcan la zona donde
se ubican los filones minerales.
La Junta recuerda en la notificación enviada a la empresa minera que “en el caso de justificarse la necesidad de acometer actuaciones de conservación preventiva, será preceptiva la previa
autorización de la Consejería de
Cultura y habrán de requerirse
cuantos informes de carácter sectorial resulten preceptivos, muy
especialmente en materia de minas y de aguas”.
La Delegación insiste en su interés de hacer cumplir los requisitos que establece la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.
La primera vez que la Junta se
puso en contacto con Emed Tartessus para este asunto fue el pasado 27 de enero, dos días después de que Huelva Información
publicara un reportaje basado en
unas imágenes recientes tomadas
por el fotógrafo Antonio Romero
y que ponían en evidencia la situación de inundación que sufría
Corta Atalaya.
Con posterioridad, el 9 de febrero, Cultura mantuvo una reunión con representantes de la empresa australiano-chipriota para
analizar la situación.
Fue en ese encuentro, según ha
reconocido la Junta, cuando
Emed manifestó que trabaja directamente con el Instituto Geotécnico Minero de España (IGME), que monitoriza Corta Atalaya, y que no hay urgencia en actuar sobre el nivel de la corta al
OBLIGACIÓN
Innovación y Medio
Ambiente deberán
pronunciarse sobre la
estabilidad del terreno
Imagen de Corta Atalaya captada por Antonio Romero a finales de enero pasado, en plena época de sequía meteorológica.
Rafael Moreno / HUELVA
Ante la situación que presenta
Corta Atalaya, que sufre un proceso de inundación imparable y
prolongado desde hace casi una
década, la delegación de Cultura
de la Junta de Andalucía en Huelva instó a la empresa propietaria
de los terrenos, Emed Tartessus, a
que presente un informe técnico
valorativo en el que justifique “la
diagnosis inicial del estado de
conservación (de la Corta) y se
sustancien las medidas de conservación preventiva que resulten
necesarias o, por el contrario, la
innecesariedad de la adopción de
tales actuaciones preventivas
desde la justificación debida de la
situación de estabilidad y ausencia de riesgo para la integridad
del bien y de las personas”. La
Junta hizo el requerimiento a la
multinacional minera el pasado
diez de febrero y le dio de plazo
quince días para presentar sus datos aunque todavía no ha recibido
respuesta a su requerimiento.
Desde que trascendió pública-
ANTONIO ROMERO
CLAVES
1
Año 2000: El comienzo
del problema La
inundación de Corta
Atalaya comenzó tras
paralizar su actividad MRTSAL en ese año.
2
Un reparto nefasto de
la propiedad Tras la
quiebra de la compañía los
terrenos se subastan y
quedan divididos entre
Emed, Rumbo y Zeitung
3
4
2007: Proyecto de
reapertura de la mina
Emed Tartessus es la
propietaria de la corta y
proyecta reabrir la
explotación minera.
mente la inundación de la popular corta minera, las autoridades
políticas comenzaron a mover el
asunto para tranquilizar a una población alarmada por la pérdida
de su patrimonio y por la estabilidad del terreno.
Al mismo tiempo que Cultura
hacía público su requerimiento a
Emed, la Administración informó
2012: El abandono se
hace evidente Tras
diez años de abandono y
conflictos por los terrenos,
el agua inunda la corta y
llega a los 150 metros.
que está a la espera de recibir dos
informes que ha solicitado a la
Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y a Medio Ambiente para valorar la situación de
Corta Atalaya. La Junta quiere
analizar si hay realmente un riesgo de aguas, medioambiental o
de estructura.
El riesgo estructural es lo que
más preocupa a las autoridades
pues puede dar lugar a desprendimientos de los taludes de la corta
o corrimientos de tierras, que ya
son evidentes desde 2004 en las
zonas colindantes con Atalaya,
Pozo Alfredo y el antiguo Pozo
Alicia. El de aguas se relaciona
con la filtración de caudales ácidos de mina a los ríos tinto y
“no presentar riesgos por lo menos en dos años”.
A pesar de estos datos, Cultura
ha solicitado a Emed Mining que
remita el informe al que hizo referencia en la reunión para que sea
analizado por los técnicos competentes. En ese mismo encuentro
se le pidió a Emed un plan de conservación del bien, tal y como establece la Ley de Patrimonio.
La zona colindante con Corta
Atalaya padece un litigio entre
varios propietarios entre los que
rezan Rumbo 5.0 y Zeitung. Ambas empresas no consienten a los
operarios de Emed, que debe encargarse del mantenimiento,
atravesar sus propiedades (servidumbre de paso) ni para realizar
esos trabajos esenciales en cualquier operativo de estas características.
Emed Mining siempre ha vinculado la situación de abandono
de las instalaciones con la reapertura del negocio minero.
Corta Atalaya tiene una elipse
de 1.200 metros de larga, 900 de
ancho y 350 metros de profundidad. Su círculo central mide
2.000 metros cuadrados.
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