“Trabajar en conjunto por una economía social y solidaria” Quito, 13 de diciembre.- Hoy, se desarrolló el Foro “Alternativa para la Construcción de un Modelo Económico Soberano” en el auditorio Nela Martínez, ubicado en el parque Bicentenario de la ciudad de Quito, con motivo del XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Al evento acudieron alrededor de 500 participantes, quienes compartieron y analizaron diferentes aspectos entorno a la Economía Popular y Solidaria expuestos por Héctor Rodríguez, Gerente General de la Empresa Pública Yachay, quien analizó cómo la Economía Popular y Solidaria es una alternativa al modelo neoliberal que ha empujado a la sociedad hacia la acumulación de capital por encima de los valores humanos. “El egoísmo metodológico conlleva el deseo infinito de convertir, en privada, una propiedad… han llegado hasta cuantificar las relaciones sociales”, señaló Rodríguez. Tras una semana de debates e intercambios de ideas entre miles de jóvenes de 90 países, el punto central del debate fue el análisis de lo que representa la Economía Popular y Solidaria en la actualidad. Héctor Rodríguez despejó varias inquietudes de los asistentes y destacó la importancia de las/los jóvenes ecuatorianos y extranjeros en el proceso de trabajar en conjunto por una economía global, social y solidaria. “Buscamos la transformación de una economía primario exportadora hacia una economía del conocimiento donde lo más importante es el talento humano, sin olvidarnos de la armonía con la naturaleza y que no estamos solos en este planeta”, subrayó. En el diálogo, Geoconda Aguirre del Movimiento Juvenil Activo de Paraguay, expresó que “conocer el caso del Ecuador y la forma en que están luchado para proponer cambiar y salir de la visión consumista de la economía neoliberal hacia una economía del conocimiento es algo que a todos nos debería interesar”. “Se trata de orientar las decisiones soberanas de nuestro pueblo a producir, para dejar de ser economías de postre fácilmente sustituibles. Una transformación productiva implica no producir de manera egoísta sino solidaria. La solidaridad rompe con el individualismo metodológico, implica cooperación y acción colectiva”, recalcó el Gerente General de YACHAY EP. La Economía Popular y Solidaria es la forma de organización económica donde sus integrantes, individual o colectivamente, organizan y desarrollan procesos de producción, intercambio, comercialización, financiamiento y consumo de bienes y servicios, para satisfacer necesidades y generar ingresos, basados en relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad, privilegiando al trabajo y al ser humano como sujeto y fin de su actividad, orientada al Buen Vivir. Paola Palacios, miembro del Movimiento Participativo por el cambio Social de Perú, indicó que en el país vecino se habla de la redistribución de la riqueza pero son conscientes que se requiere, necesariamente, de la voluntad política. “Se dice fácil –redistribuir- pero, en mi país se habla del cambio que están teniendo en Ecuador, por eso venimos al Festival Mundial de la Juventud porque queremos saber cómo empezaron el proceso para copiar lo mejor e intentar aplicarlo en nuestro país”, dijo. El Foro, que contó con la ponencia de Magdalena León, líder de la Red Latinoamericana de Mujeres Transformando la Economía, sostuvo que el Buen Vivir busca el equilibrio entre las personas y los recursos. “Las decisiones sobre qué producimos, ahora tienen un camino y busca que el Sistema Económico sea social y solidario para, por ejemplo, forjar la soberanía alimentaria, energética y tecnológica”, indicó. Por su parte, Raúl Zurita, Director General del Instituto Nacional de Economía Popular y Solidaria, entidad que organizó el Festival, manifestó que el cooperativismo y la asociación permiten construir de forma colectiva y posibilita pensar en el bien común. “En la Economía Social y Solidaria las decisiones se democratizan para lograr una mejor distribución de los beneficios y se promueve mejores condiciones de vida para los trabajadores”, acotó. El XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes se desarrolló durante una semana en Quito, con alrededor de diez mil participantes de diversas partes del mundo quienes dialogaron e intercambiaron experiencias relacionadas a construir un mundo mejor.