Gregorio Prieto, Carl Theodor Dreyer y el centenario del

Anuncio
o se Ilevó bien con Luis Buñuel, al que conoció en la residencia de estudiantes de Madrid y no es difícil adivinar la razón, aunque siempre admiró su obra.
Sintió una gran admiración por Manuel Altolaguirre, en su faceta de realizador
de cine, y con el que planeaba realizar una película cuando trágicamente
falleció éste último.
Gregorio Prieto, como el resto de los componentes d e a
Generación Poética del 27, de
la que formó parte, nació con
el cinematógrafo y a él estuvo
vinculado durante toda su vida.
No podría entenderse esa generación de poetas e intelectuales acaudillada por García
Lorca, Alberti o Cernuda, de la
que también formó parte Luis
Buñuel y de la que Prieto fue
su mejor cronista iconográfico,
sin sus relaciones e influencias
mutuas con el llamado Séptimo Arte.
Los que conocimos íntima y
cercanamente a Prieto, sabemos bien lo que el cine significó para él y hasta qué punto
influyó en su vida y en su obra.
Era un entendido en la materia
y asistir, junto a él, a una proyección cine~atográficasuponía, no sólo un placer, sino
también una lección de arte.
Muchos filmes vimos juntos,
pero viene ahora a mi mente el
entusiasmo con el que contemplarnos "Muerte en Venecia"
de Visconti, al que Prieto había
conocido en Italia y que se
basaba en una novela de Thomas Mann que precisamente
el mismo Prieto me había re.galado muchos años antes.
Nunca podré olvidar como
supo comprender y luego expresar el cromatismo de algunas escenas, la elegancia de
los intérpretes, especialmente
Silvana Mangano, y el hechizo
"de la música de Mahler.
No se Ilevó bien con Luis
Buñuel, al que conoció en la
Residencia de Estudiantes de
Madrid y no es difícil adivinar
la razón, aunque siempre ad- director danés, considerado
mitió su obra. Sintió una gran como uno de los mejores realiadmiración por Manuel Altola- zadores de ese fenómeno esguirre, en su faceta de realiza- tético social que caracteriza al
dor de cine, y con el que pla- siglo XX y que conocemos con
neaba realizar una película el nombre de cine.
cuando trágicamente falleció
Cuando un día del año 1929
este último. "El cantar de los Gregorio Prieto .ve en un cine
cantares" de Altolaguirre, le de Roma "La pasión de Juana '
-parecía a Prieto uno de los de Arco", considerada como
mejores filmes 'que había visto una de las diez mejores pelícuen su vidá.
las de la historia en la actualiPrieto conoció y tuvo rela- dad, siente deseos de conocer
ción directa con grandes acto- a.su realizador, Dreyer y sueres y "actrices que en diversas ña también -¡qué trabajo cuesocasiones acudían a sus expo- ta soñar!- con interpretar un
siciones y j u n t ~a los que el papel en uno de sus filmes.
pintor procuraba siempre re- ¿Quién le iba a decir a él que,
tratarse. Muchos famosos del poco más tarde,'su sueño se
cine posaron para él directa- - hará realidad?
mente y otros, elévados a la - La amistad entre P;ieto y
categoría de mitos y fetiches - Dreyer fue como el encuentro
Charlot, James Dean, Marlon sideral de dos astros, y la
Brando, etcétera-, fueron se- admiración mutua, trajo consileccionados para formar parte go el proyecto de realizar junde ese espléndido "collage" tos un filme que el pintor manque legó a su Fundación y en chego protagonizará. Hay que
el que están presentes todas decir que Prieto quiso ser
las personas que formaron siempre artista de cine -esta
parte de su vida y de época. fue su gran vocación frustraCiertas anécdotas suyas refe- da- y durante toda su vida se
rentes a- la forma como cono- comportó con el divismo y el
ció a algunos de sus artistas narcisismo de una estrella.
favoritos, como la que se refie- Durante toda su vida no dejó
re al conocimiento de Greta de organizar reportajes y monGarbo en las ruinas de Pompe- tajes fotográficos sobre su percona, vicio al que no renunció
ya, son fabulosas.
Pero, sin duda, lo que más ni siquiera en su ancianidad, y
vincula a Gregorio Prieto con lo mismo se atrevía a posar
el Séptimo Arte y lo que casi desnudo sobre uno de los tode alguna manera lo incorpora ros de Guisando, como preso
con la historia del cinemató- junto a mí en la prisión de Cergrafo, es la amistad con Carl vantes, como rodeado de taTheodor Dreyer y su pariicipa- llas de arcángeles en la terración en -la filmografía de este za de su casa. Los fotomonta-
"VIDA RELIGIOSA':
Lección de
liz de trabajar en una película
que iba creando al mismo tiempo junto a su realizador, aunque a veces se sentía molesto
por las imposiciones del director y por las molestias que le
producían el rodaje de ciertas
escenas: hormigas recorriendo
su rostro o interminables permanencias a pleno sol.
¿Qué pasó con "Filme en
reposo" de Dreyer? Con el cine
de Dreyer sucede lo que con el
de otro genio Orson Welles,
que a veces los proyectos tardan mucho en realizarse o
quedan inacabados. ¿Dónde
estarán las bobinas conteniendo las escenas filmadas de
este singular filme inacabado
que protagonizó Gregorio Prieto? Debería buscarse a través
de la familia Dreyer y de la
Filmoteca de Copenhague,
ahora que se celebra el centenario del cine y que muy pronto se celebrará también el del
nacimiento de Gregorio Prieto.
Ser- de enorme importancia
rescatar este material fílmico
que supone, no sólo la única
película protagonizada por
Prieto, sino una obra distinta
compleja, original y de gran
calidad plástica de uno de los
mejores realizadores de cine
en sus cien primeros- años de
vida, un realizador que luchó
contra el fanatismo religioso y
el racismo, temas tan de actualidad. Y tendríamos sobre
todo, la posibilidad de revivir el
testimonio de una amistad.
El año 44 antes de- Cristo,
murió asesinado por Marco
Junio Bruto, uno de sus mejores amigos, el emperador romano Julio César.
Un año antes moría también
asesinado el más célebre de
los oradores romanos. Marco
Tulio Cicerón, quien dijo de
Julio César: "Ninguna virtud es
en ti más atrayente que tu misericordia".
De Cicerón dijeron San
Agustín y Santo Tomás que
habló mejor que cualquiera
otro orador, y más como filósofo cristiano que como pagano.
Pues bien, la alabanza que
Cicerón dirigió a Julio César, a
quien le pertenece de lleno es
a Jesucristo Nuestro Señor.
Toda la liturgia de este domingo precisamente se centra
en el amor misericordioso de
Dios. Cada una de las lecturas
de la misa nos dan una imagen
hermosa de la bondad de Dios.
"El SeAor es compasivo y misericordioso, lento a la-cólera y
rico en piedad". Dios es muy
distinto de nosotros afortunadamente.
El marco de este cuadro
maravilloso está formado de
un lado por los escribas y,fariseos, que se meten con Cristo,
porque se junta con los pecadores y come con ellos. Y por
otro lado de los publicanos y
pecadores, que, sabedores del
afecto y simpatía con que Jesús los miraba, se les juntaba
y le oían con gusto.
Dios sigue queriendo al pecador y se llena de alegría
cuando éste vuelve. La misión
de Jesús en el mundo es la de
pacificar al hombre con Dios.
Hoy, que tanto se habla de
reconciliación nacional, de olvidar antiguos rencores y enfrentamiento~,no nos vendría
'nada mal caer en la cuenta que
Cristo viene a nuestro planeta
azul para dejar bien asentados
para siempre el perdón, la reconciliación, el amor incluso
para con los enemigos, y todo
esto en contra de los "duros"
de siempre, de los legalistas
de la época.
Todo el evangelió de Lucas,
en especial la página de hoy,
es un hermoso canto a la misericordia de Dios.
Jesús aparece en él con una
manifiesta predilección por los
pobres, amigo de publicanos y
pecadores. El ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido". Siente el Señor una profunda ternura y una misteriosa
afinidad ante la miseria y el
sufrimiento de los hombres. En
Jesús ve el hombre la rnisericordia de Dios hecha carne,
una misericordia que puede
ser palpada, abrazada con
gozo, sencilla por el hombre
pecador. Jesús nos trae en.su
persona la misericordia de
Dios: una misericordia que es
gratuita: no exige nada al pecador, tan sólo que la acepte y
crea en ella.
Una misericordia que nos da
a Dios mismo. Una misericordia que perdona los pecados.
Una misericordia -condescendiente, no arrogante. No es la
misericordia de un hcmbre
sino la misericordia de Dios.
Pascual-Antonio Beño
José Ballesteros
'
Gregorio Prieto, Carl Theodor
Dreyer y el centenario del
cinematógrafo
L
jes realizados en Roma en su
época "postista", logran que el
narcisismo se convierta en
arte.
Prieto hablaba poco de su
amistad con Dreyer; en general él tan extrovertido, tan hablanchin, cuando alguien trataba de acercarse a su vida ínti- '
ma, era de lo más reservado y
de lo más evasivo que se pueda imaginar. Sólo algunos amigos, muy pocos, conseguimos
que nos refiere algunos pormenores de su vida privada y
aún así con la promesa de que
no lo divulgásemos jamás.
Cuando en el año 1968 Dreyer
dejó de existir, Prieto, espon.táneamente y sin yo preguntarle nada,. me habló largo y
tendido, por primera vez de él.
El proyecto se tituló "Filme
en reposo" y el protagonista
absoluto fue Gregorio que
también participó en el guión.
El rodaje aunque íntimo y poco
tumultuoso, fue complicado.
Pr&isaba decorados muy costosos y'una puesta en escena fuera de lo común. Carl Ht.
Dreyer quería hacer con su
amigo español algo distinto a
lo que haría en "Dies irae", en
"Las páginas del libro de Satán" o en Ordet; quería hacer
un. filme vanguardista y diferete, de corte subrealista, en
la línea de los mejores filmes
de Buñuel-dalí o de Cocteau.
Un filme por otro lado nada
puritano y de fuerte contenido
erótico; un filme ~imbolista,
capaz de sugerir más que de
exponer. Gregorio se sintió fe-
Descargar