“Más allá de los estereotipos: En reconstrucción de los cimientos sobre las creencias acerca de la belleza” Conclusiones Estudio Global Dove 2005 Febrero 2006 Dra. Nancy Etcoff – Universidad de Harvard Dra. Susie Orbach – London School of Economics Dra. Jennifer Scott – StrategyOne Heidi D’Agostino – StrategyOn ÍNDICE Página Acerca del estudio 3-4 Prólogos – Silvia Lagnado – Directora Global de la Marca, Dove – Dra. Nancy Etcoff – Universidad de Harvard – Dra. Susie Orbach – London School of Economics 5-8 5 6 7-8 Metodología del estudio – Descubrimiento – Validación 9-13 10-11 12-13 Implicaciones del estudio 14-16 Conclusiones detalladas – La vida con ideales de belleza – La relación entre ideales de belleza, satisfacción por la apariencia y autoestima Autoestima – Agentes de compromiso – Influencia de los ideales de belleza en la forma en que las mujeres llevan sus vidas Impacto de los ideales de belleza en el compromiso de la belleza Impacto de los ideales de belleza en el compromiso y la autorrealización – Las influencias tempranas en la socialización de la belleza Deseos al crecer El inicio Fuentes de influencia en los sentimientos sobre la belleza y la imagen corporal – En reconstrucción de los cimientos de las creencias sobre la belleza para las generaciones futuras Reflexiones del pasado Los deseos para las generaciones futuras 17-54 18-23 24-31 Información adicional Discovery – Apéndice y recursos de revisión 57 58-63 27-31 32-40 32-36 37-41 42-51 42-43 44-46 47-51 52-56 52-53 54-56 2 ACERCA DEL ESTUDIO El estudio global de 2004 de Dove, “La verdad acerca de la belleza”,1 demostró que las mujeres tienen una concepción más amplia sobre la belleza que la limitada definición de ideales que se representa con mayor frecuencia en la cultura popular. – – Para la mayoría de las mujeres a escala mundial, el estándar poco realista de la belleza se enfoca con demasiada frecuencia en unos cuantos atributos físicos –y al mismo tiempo consideran que su propia belleza abarca mucho más de quienes son como mujeres– a través de su felicidad, amabilidad, seguridad y dignidad. Además, consideran que la idea de belleza debería incluir una variedad más amplia de aspectos físicos, lo que expresa un fuerte deseo por ver que los medios de comunicación hagan un mejor trabajo para representar a las mujeres de diferentes pesos y figuras, edades y etnias. El estudio también mostró que las creencias sobre la belleza inician en las etapas tempranas de la vida, pues más de la mitad de las mujeres (54%) alrededor del mundo afirman que se percataron de la necesidad de ser físicamente atractivas cuando tenían entre 6 y 17 años. – Con esta observación, el estudio también arrojó importantes datos iniciales sobre la hipótesis de que lo que las mujeres aprenden sobre la belleza puede tener un impacto negativo o positivo en la forma en que se sienten respecto a sí mismas y en la vida, en particular, en su autoestima. Con los resultados del estudio, Dove lanzó la Campaña por la Belleza Real, que desafió las creencias actuales y las representaciones en los medios de lo que es la belleza real al mostrar mujeres verdaderas vistas como bellezas no convencionales en sus anuncios publicitarios. La campaña se convirtió en el catalizador de un importante debate para explorar la definición y la representación de la belleza real a escala mundial. Inspirado en el estudio de 2004, Dove decidió dar el siguiente paso y explorar el impacto que tienen los ideales de la belleza en la sociedad sobre la autoestima de las mujeres y, lo más importante, en las mujeres jóvenes. La exploración incluyó la comprensión de la forma en que los sentimientos sobre la belleza afectan el sentido de valor de la mujer, y a su vez la forma en que vive y se compromete en su vida. Sobre todo, Dove trató de “predicar con el ejemplo” explorando no sólo la belleza real y el impacto de los ideales de belleza, sino también de encontrar soluciones, con la esperanza de influir de manera positiva en el proceso de socialización de la belleza para las futuras generaciones de las mujeres jóvenes. ________________________________________________________________________ – 1 – Dove 2004 “La verdad acerca de la belleza – Un Informe Global”, N. Etcoff, S. Orbach, J. Scott, H. D’Agostino. Estudio telefónico cuantitativo realizado entre 3,200 mujeres, de entre 18 y 64 años, de 10 países Estados Unidos, Canadá, México, Gran Bretaña, Italia, Francia, Portugal, los Países Bajos, Brasil, Argentina y Japón. 3 Con esto en mente, Dove ordenó el estudio global 2005, “Más allá de los estereotipos: En reconstrucción de los cimientos sobre las creencias acerca de la belleza” para tener una base fidedigna y así cambiar la forma en que piensan y hablan las mujeres jóvenes y adultas de la belleza y de la imagen corporal. – La meta final del estudio, y de los programas relacionados que se lanzaron a su conclusión, es ayudar a más mujeres –en especial a las jóvenes– a superar y desafiar los dañinos estereotipos y aceptar sinceramente formas saludables, auténticas y positivas de ser bellas. El estudio amplía el compromiso continuo de Dove por hacer que más mujeres jóvenes y adultas se sientan bellas día a día con sus anuncios publicitarios, comunicados, productos y programas (tal como la Fundación Dove para la Autoestima). 4 PRÓLOGO POR SILVIA LAGNADO – DIRECTORA GLOBAL DE MARCA, DOVE Con el estudio global de Dove de este año, “Más allá de los estereotipos: En reconstrucción de los cimientos sobre las creencias acerca de la belleza” queríamos dar un paso más en nuestros esfuerzos con las mujeres a escala mundial y de verdad “predicar con el ejemplo” ayudando a las mujeres a abrazar la belleza real. Al ser una marca mundial de productos de belleza, consideramos que tenemos una clara responsabilidad no sólo de mostrar diferentes clases de modelos, sino también de ayudar a la siguiente generación –en particular, a las mujeres jóvenes– a crecer sin la presión y las consecuencias de tener que vivir de acuerdo a ideales poco realistas sobre la belleza. La encuesta mundial ha demostrado que las jóvenes en particular sienten con frecuencia que tienen que vivir de acuerdo a los ideales populares de belleza que las rodean, y a menudo esta demanda genera el desarrollo de una baja autoestima e incluso el dejar de realizar actividades cotidianas. A través de nuestra Campaña por la Belleza Real, queremos demostrar a estas mujeres jóvenes –y por supuesto a las mujeres adultas– que la belleza viene en diferentes formas, tamaños, edades y apariencias. Una vez más, trataremos de mostrar mujeres reales y auténticas en nuestras campañas de publicidad y comercialización, mujeres que no caen en los estereotipos de belleza que prevalecen en la sociedad actual, y a quienes nosotros consideramos que son bellezas reales. Con el trabajo de la Fundación Dove para la Autoestima, deseamos ofrecer soluciones dinámicas tanto a mujeres jóvenes como adultas para que finalmente cuiden de sí mismas y se sientan cada vez más bellas. 5 PRÓLOGO POR LA DRA. NANCY ETCOFF – UNIVERSIDAD DE HARVARD Ha sido un placer y un privilegio colaborar una vez más en la investigación global de vanguardia sobre las mujeres y la belleza financiada por Dove. La meta de la investigación original y de esta segunda ola ha sido descubrir y entender las diversas formas en que la belleza, ya sea definida por sí misma o impuesta por la sociedad, impacta la identidad de las mujeres, la autoestima y el bienestar. Esperamos que los hallazgos esclarezcan no sólo la manera en que la percepción de la mujer de la belleza ayuda o daña su sentido de valor sino también señalar el camino para un cambio positivo. Hemos llegado a equiparar la belleza con el dolor más que con el placer, y la alejamos diciendo que el sufrimiento es “necesario” para la belleza; este es un mito que debe tirarse al bote de la historia. La belleza debe recapturarse como un placer humano básico. El presente estudio trae un mensaje tanto de peligro como de promesa: la ansiedad de las mujeres por su apariencia es un fenómeno mundial que se encontró en todos los países estudiados, desde Arabia Saudita hasta Estados Unidos. Por primera vez, se pone al descubierto un ejemplo contundente del problema mundial y actual de la belleza: dos terceras partes de las mujeres alrededor del mundo, de quince a sesenta años de edad, evitan ciertas actividades básicas de la vida porque se sienten mal por su apariencia, actividades como reunirse con los amigos, hacer ejercicio, expresar opiniones, ir a la escuela, ir a trabajar, tener citas o incluso buscar ayuda médica. Si alguien afirma que la belleza es un problema trivial, este hallazgo pondrá esa afirmación a descansar; no es extraño que más y más mujeres jóvenes y adultas también digan aquí que están considerando la cirugía plástica y que las modificaciones quirúrgicas de cara y cuerpo sean cada vez más frecuentes. Es como si las mujeres jóvenes y adultas sintieran que tienen que utilizar máscaras permanentes que se acerquen al limitado ideal actual de la belleza más que enfrentar al mundo como son, en su singularidad y diversidad. No obstante, el estudio también sugiere que el cambio es deseable, posible y está cercano. La mayoría de estudios sobre mujeres y belleza se han enfocado sólo en los problemas, en los orígenes de la influencia negativa; nosotros buscamos probables influencias positivas y las encontramos. Nuestro estudio muestra que las amigas y las madres son quienes influyen primero y con más fuerza en los sentimientos de las jóvenes respecto a su apariencia, pero esa influencia maternal está relacionada con la satisfacción por la apariencia y propia estima. Las madres tienen la capacidad de ayudar a las jóvenes a enfrentar el difícil y demandante mundo de sus compañeras y de su propia cultura con fortaleza y seguridad y no con pena y duda. Y las madres con quienes hablamos aceptan esta posibilidad de manera ferviente. Finalmente, la mayoría de las mujeres alrededor del mundo nos han dicho “es importante para las mujeres dar un mayor apoyo a la belleza de otras mujeres”. Es hora de hacer realidad esa creencia. 6 PRÓLOGO POR LA DRA. SUSIE ORBACH – THE LONDON SCHOOL OF ECONOMICS Ya sea que la mujer tenga 15 ó 65 años, verse bien es importante para ella y los sentimientos que tiene para sí; esta verdad es sólo una de esas cosas que damos por hecho sin pensarlo demasiado, pero los resultados de “Más allá de los estereotipos: En reconstrucción de los cimientos sobre las creencias acerca de la belleza” nos muestra el alarmante hallazgo: 7 de cada 10 chicas se abstienen de realizar muchas actividades de la vida diaria cuando se sienten mal por su apariencia. El verse bien fue un placer, pero los intereses comerciales son tan agudos que alimentan el panorama de la belleza contemporánea que muchas mujeres terminan alimentándose de manera inadecuada. Las demandas incesantes y a menudo difíciles de alcanzar la industria de la belleza pueden entonces tener efectos devastadores y dañinos. En un esfuerzo por verse bien y así sentirse bien, la mujer entra en regímenes de belleza, tales como el uso de cosméticos, hacer dietas o alisar su cabello: prácticas ordinarias que la mujer disfruta en general. No obstante, lo normal se ha convertido ahora en prácticas de belleza como cirugías plásticas para mejorar el busto o las caderas, para cambiar los pómulos o para alargar las piernas a fin de agregar altura, procedimientos a los que la mujer aspira a llegar. El cuadro entonces da un giro al pasar de ser prácticas de belleza benignas y divertidas al escenario en el que prevalece el rechazo a gran escala del propio cuerpo tal como es, a favor del deseo de tener un cuerpo que se puede crear y perfeccionar para acomodarse a la moda actual. En la actualidad, nuestro campo visual está impregnado con imágenes de mujeres (a menudo, con mejoras y reestructuras hechas digitalmente); están en las pantallas de TV, carteleras, revistas, diarios, computadoras y pantallas de cine, y representan imágenes que moldean las relaciones personales con nuestros propios cuerpos y generan sentimientos de inseguridad y aflicciones corporales, ya sea que el propio cuerpo se ajuste o no a los cuadros e imágenes que nos transmiten apasionada e intensamente. Sólo diez mujeres de cada cien dicen no tener preocupaciones por el peso y la forma de su cuerpo; pero para la vasta mayoría, las preocupaciones por el cuerpo son parte de la vida diaria. Nuestra relación contemporánea con la belleza es trágica, pues está dañando los sentimientos de autoestima de mujeres jóvenes y adultas; la belleza ya no es tan placentera conforme avanza, ya no es algo simplemente decorativo pues se siente como algo esencial y difícil de alcanzar; ya no se siente como un derecho de nacimiento sino como una lucha, un deseo que es difícil de lograr. Por supuesto, las mujeres no son personas tontas y pasivas que simplemente se tragan los dictados de la industria de la moda; saben bien que el artificio es la compañera de la publicidad y la industria de los medios de comunicación; sin embargo, el campo visual está impregnado de imágenes singulares de mujeres glamorosas, altas, delgadas y con un gran busto que parecen capaces, independientes, exitosas y a la vez enigmáticamente disponibles y necesitadas, imágenes que de manera inevitable se filtran en el reordenamiento de nuestros deseos y 7 los sitúan en un tipo de cuerpo restringido, una imagen icónica y nociones estrechas de belleza que la mujer desea hacerlas propias. Tan profunda es la penetración y transmisión del ideal de cuerpo occidental que vemos pruebas desgarradoras de la exportación de aflicción corporal a países muy lejanos de los Estados Unidos. Los estándares nacionales de belleza en Japón, Arabia Saudita y Brasil están siendo afectados: pertenecer al mundo actual significa habitar un cuerpo que evidentemente sea moderno y occidental. Nuestro estudio confirma a escala mundial lo que otros estudios más pequeños han señalado: la ansiedad por la apariencia y la inseguridad e insatisfacción por el cuerpo se ha extendido. Pero el estudio también anuncia esperanzas; nos habla de la pasión de la mujer por cambiar el impacto de los estrechos ideales de belleza en la siguiente generación y enfatiza la importancia crucial de la capacidad de las madres para influenciar a sus hijas contra los aspectos más dañinos de las imágenes visuales que se nos presentan. Madres e hijas: todas expresan un deseo por ver cuadros que se parezcan a ellas cuando eran jóvenes. Las madres esperan no transmitir los sentimientos de duda e inseguridad a sus hijas; las madres y las hijas desearían que las madres hubieran hablado más sobre la belleza cuando estaban creciendo y madres e hijas desearían que las mujeres jóvenes se alimenten de manera sana en lugar de hacer dietas. Las mujeres reconocen la difícil situación en la que se encuentran ellas y sus hijas y desean acabar con las condiciones que les dieron origen; las mujeres avanzan, no quieren rechazar la belleza ya que ésta significa mucho para ellas, pero tampoco quieren una cultura de la belleza que les exija amoldarse a las maquinaciones de la industria de la moda cuyos intereses radican en otro lugar; dicen con audacia que desean aquella belleza que está llena de variedad, que reconozca su individualidad y singularidad y les permita a ellas y a sus hijas disfrutar de la misma y de sus vidas. 8 METODOLOGÍA DEL ESTUDIO El estudio “Más allá de los estereotipos: En reconstrucción de los cimientos sobre las creencias acerca de la belleza” fue administrado por StrategyOne, una firma de investigación aplicada especialista con base en Nueva York. StrategyOne adoptó un riguroso enfoque académico de dos fases para explorar y validar muchos de lo supuestos acerca de los estereotipos, belleza, autoestima y autorrealización en mujeres jóvenes y adultas. Colaboradores StrategyOne colaboró con académicos y expertos líderes en belleza, imagen corporal y autoestima para obtener guía experta y apoyo a las hipótesis del estudio, al diseño de la investigación cuantitativa, y al análisis, incluyendo: Dra. Nancy Etcoff: Profesora de la Universidad de Harvard y autora de “Survival of the Prettiest.” – Nancy Etcoff es miembro de la Facultad de la Escuela de Medicina de Harvard y de la Iniciativa de Mente/Cerebro/Comportamiento de la Universidad de Harvard y psicóloga practicante del Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachussets, donde es Directora del Programa es Estética y Bienestar. Es autora de Survival of the Prettiest: The Science of Beauty (Doubleday, 1999; Anchor, 2000) y está concluyendo su segundo libro sobre la ciencia de la felicidad. Dra. Susie Orbach: Profesora visitante de London School of Economics y autora de “Fat is a Feminist Issue”. – Susie Orbach es psicoterapeuta que ha escrito ampliamente sobre temas de madres e hijas e imagen corporal; es profesora visitante en London School of Economics; es autora de 10 libros, 60 artículos periodísticos y muchas más piezas populares. Es co-fundara de The Women's Therapy Centre en Londres y The Women's Therapy Centre Institute en Nueva York. 9 Fase I – Descubrimiento Antes de realizar la investigación original sobre el tema de los ideales de la belleza, la socialización de la imagen corporal, la autoestima y la autorrealización entre las mujeres jóvenes y adultas, el grupo analítico de información secundaria de StrategyOne realizó una revisión detallada sobre la literatura, la cual examinó la investigación y los escritos existentes respecto a la socialización de la belleza y su impacto en la autoestima y en el compromiso; esta revisión ayudó a determinar el conjunto actual de conocimiento que existe sobre el tema y a identificar los vacíos que existen en este análisis. La revisión exploró publicaciones en inglés y traducciones de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, Francia, Alemania, Italia, Hungría, los Países Bajos, Portugal, India, China, Japón, Indonesia, Brasil y otros. Para ciertos países específicos de la Unión Europea y de Asia, se revisaron resúmenes en inglés y la cobertura de noticias de corrientes dominantes en los estudios relacionados con el tema. Para este estudio, StrategyOne realizó una amplia revisión de estudios académicos recientes y publicaciones relacionadas con la socialización intergeneracional de la belleza, así como una investigación exhaustiva de los medios de comunicación. – – Aprovechó las múltiples bases de datos que ofrece la Biblioteca Nacional de Medicina y PubMed, así como los cables de noticias de Dow Jones, Factiva, Lexis-Nexis y Dialog, y realizó búsquedas en Internet de sitios Web de academias y asociaciones. Se consultaron varias publicaciones académicas, documentos y estudios en los campos de sociología, psicología y medicina a fin de explorar las múltiples influencias que contribuyen a formar las ideas de la mujer respecto a la belleza. StrategyOne revisó numerosas bases de datos que ofrecen Wiley InterScience, Ingenta y High Beam Research. La revisión global de fuentes secundarias reveló que hay muy poca cobertura respecto a la socialización de la belleza en general entre mujeres jóvenes y adultas, con un enfoque más amplio en temas específicos relacionados con la belleza, tales como el peso, la imagen corporal, las dietas o la autoestima. Un hecho importante es que, si bien se han realizado bastantes trabajos para explorar las relaciones negativas potenciales entre madres, hijas, imagen corporal y autoestima, se pudo observar que existe poco trabajo enfocado en el papel que tener las ideas sobre la belleza para contribuir –o ayudar a resolver– estos problemas. Tampoco fue posible encontrar una cobertura importante sobre la forma en que se transmiten dichas actitudes. 10 Al hacer la pregunta “¿Qué papel juegan las madres para formar la percepción de las hijas adolescentes respecto a la belleza?” StrategyOne encontró muchos componentes importantes interrelacionados que se ven afectados por la figura materna. Imagen corporal: Existen pruebas de que las ideas de las madres y sus conductas comienzan a influir en la imagen corporal de las hijas durante los primeros años de vida y que esto continúa siendo una influencia profunda durante la adolescencia. Desordenes alimenticios: La incidencia más alta de desórdenes alimenticios ocurre entre mujeres durante la adolescencia y la primera etapa de la edad adulta, donde la edad promedio de comienzo está disminuyendo actualmente; numerosos estudios hacen referencia a la relación madre-hija como una variable clave relacionada con los desórdenes alimenticios. Autoestima: La investigación indica que la madre tiene más influencia que el padre respecto al desarrollo de la autoestima en los niños. En las jóvenes adolescentes, se sabe que el desarrollo de la autoestima depende más de las conexiones y del aprecio de la demás gente; sin embargo, la relación entre una joven y su madre es sumamente poderosa. Estos tres componentes no son distintos y con frecuencia se mencionaron juntos; muchos estudios se enfocaron en las relaciones entre dos, tales como imagen corporal y autoestima, en tanto que otros abordaron la relación madre-hija en relación al desarrollo de desórdenes alimenticios. Sin embargo, más allá de esto, existe poca literatura en cuanto a la transmisión de la idea de la belleza para las jóvenes en general, y específicamente entre madre e hija. El apéndice y los recursos de revisión de la literatura se encuentran al final de este documento. 11 Fase II – Validación Una vez que se exploró y aprovechó la investigación existente, se realizó un estudio cuantitativo global de propiedad exclusiva para obtener perspectivas que se pudieran proyectar, que fueran confiables y progresistas y formar el cimiento del compromiso social y de comunicaciones de Dove. El estudio cuantitativo se realizó entre 3,300 mujeres jóvenes y adultas, con edades de 15 a 64 años, en 10 países. – Se realizaron 1,000 entrevistas a jóvenes de 15 a 17 años. – Se realizaron 2,300 entrevistas a mujeres de 18 a 64 años. A fin de asegurar una perspectiva global amplia, se realizaron entrevistas en cada uno de los siguientes países: Estados Unidos (EUA), Canadá (CAN), México (MEX), Brasil (BRA), Reino Unido (GBR), Italia (ITA), Alemania (DEU), Japón (JPN), China (CHN) y Arabia Saudita (SAU). – En todos los países, se realizaron 100 entrevistas a jóvenes de 15 a 17 años. – En Canadá, México, Brasil, Reino Unido, Italia, Alemania y Arabia Saudita, se realizaron 200 entrevistas a mujeres de 18 a 64 años de edad. – Debido a que el tamaño de la población es más grande en Estados Unidos, Japón y China, se realizaron 300 entrevistas a mujeres de 18 a 64 años de edad. Las entrevistas se realizaron utilizando la metodología telefónica a fin de asegurar un enfoque consistente y un instrumento de encuestas en las naciones estudiadas. Como tal el estudio es representativo de la población femenina disponible telefónicamente con edades de 15 a 64 años dentro de los países encuestados. – – Sin embargo, donde la penetración por teléfono y/o lo adecuado de la cultura para entrevistar a mujeres jóvenes y adultas representaban barreras, se empleó un enfoque centrado en ciudades. Para estos países, los resultados son representativos de las ciudades principales dentro de estos países. Se utilizó un enfoque centrado en ciudades en: México: Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey Brasil: São Paulo, Río de Janeiro, Recife, Porto Alegre China: Beijing, Shangai Arabia Saudita: Jeddah, Riyadh, Dammam En promedio, las entrevistas duraron 15 minutos y se realizaron entre el 6 y el 26 de septiembre de 2005, utilizando los servicios telefónicos de campo de MORI International (Ipsos MORI). – – Las entrevistas se realizaron por hablantes nativos. Creado en 1969, MORI, miembro de ESOMAR (World Association of Opinion and Marketing Research Professionals – Asociación Mundial de Profesionales en Investigación de Opiniones y Comercialización), es uno de los servicios en campo más acreditados del mundo, con alcance global y recursos importantes dentro del 12 país para la implementación efectiva de estudios en una amplia variedad de idiomas, dialectos y culturas. El margen de error de muestra a un nivel de confianza de 95% es de ±1.7 para todas las mujeres de 15 a 64 años (3,300), de ±3.1 para mujeres jóvenes de 15 a 17 años (1,000), y de ±2.0 para mujeres de 18 a 64 años (2,300), lo cual significa que, en 95 veces de 100, cuando se extrae una muestra de este tamaño y composición, los hallazgos no diferirán en más de 1.7 puntos porcentuales en cualquier dirección para todas las mujeres de 15 a 64 años. Se realizó un estudio de seguimiento en Argentina (ARG) entre el 19 y el 30 de enero de 2006 entre 300 mujeres argentinas de 15 a 64 años (100 mujeres jóvenes de 15 a 17 años y 200 mujeres de 18 a 64 años). Los totales globales mencionados en el informe no incluyen a Argentina. Al realizar la investigación internacional, es importante recordar las diferencias culturales que pueden influir en los datos, en particular al entrevistar a mujeres jóvenes y adultas de diversos antecedentes. – Desde una perspectiva metodológica y analítica, la investigación global ha mostrado de manera consistente que la gente en ciertas culturas puede responder a escalas con tendencias de respuesta particulares; por ejemplo, pueden tender a aceptar un gran número de artículos, tener más probabilidades de utilizar calificaciones en la escala más extremas o respuestas con modestia personal, estas aumentarán o disminuirán de manera global las respuestas entre el panel. Esta tendencia se puede observar en América Latina y, específicamente en este caso, en Brasil, donde hay una tendencia a utilizar calificaciones más extremas o aceptaciones más frecuentes. Además, algunas culturas responden a encuestas con una modestia más personal, lo cual ocurre con frecuencia en Asia y, en particular en este caso, en Japón y China. Las tendencias de estas respuestas no son específicas a calificaciones respecto a la belleza. Durante el estudio, también exploramos los rompimientos generacionales, donde una generación más joven reacciona o se comporta de manera diferente a la generación anterior dentro de un país; los hallazgos se mencionan en el documento. El asterisco ‘*’ después de un número en los cuadros incluidos indica una diferencia de la audiencia correspondiente que es importante al nivel de 95% de confianza. 13 IMPLICACIONES DEL ESTUDIO Vivimos en un mundo de estereotipos, juicios y suposiciones, de los cuales tal vez no seamos parte en su creación, pero que nos influencian de todas formas. Cuando estos estereotipos son dañinos, el reconocimiento consciente y la disertación al respecto son las claves para cambiar actitudes y las acciones en el futuro en la dirección de una mayor exactitud y autenticidad. El presente estudio, que explora la socialización de la belleza, lo nocivo de los estereotipos actuales de belleza y el deseo por el cambio, está dirigido a cambiar la dinámica de los estereotipos de belleza para las generaciones futuras de las mujeres jóvenes. No se puede negar que existen influencias de los estereotipos de belleza, ya sea que se enfoquen en un ideal occidental o en una expectativa cultural local más fuerte, que llenan las páginas de revistas de moda y de belleza, la programación de televisión, las tiendas minoristas y otros entornos públicos a escala mundial. A través de la investigación, hemos aprendido que los ideales de belleza actuales pueden crear ansiedad por la apariencia para las mujeres a nivel global, siendo las mujeres jóvenes (15 a 17 años) las más susceptibles. – – – Más de dos terceras partes de las mujeres estudiadas dijeron que con frecuencia la belleza se define muy estrechamente, lo que deja a muchas de estas mujeres en la creencia de que es difícil sentirse bella cuando se enfrentan con estos ideales. A escala global, casi todas las mujeres dicen que en algún punto de sus vidas se llegan a preocupar por su apariencia física general, su peso y la forma del cuerpo, y es en la adolescencia donde comienza la preocupación por la apariencia y las acciones para cambiarla. Nueve de cada diez mujeres desean cambiar algún aspecto de su apariencia, siendo la mayor insatisfacción el peso y la forma del cuerpo. El estudio también examinó la correlación entre la satisfacción por la apariencia y autoestima a escala mundial, y se encontró que existe una relación importante entre la satisfacción de la mujer con su apariencia general, el peso y la forma del cuerpo, y su sentido de autoestima. Además, el estudio exploró la proyección de la baja y alta autoestima en sentimientos de compromiso en comparación con sentimientos de desconexión; a escala mundial, cuando la mujer se siente bien por sí misma, esto se proyecta en sentirse segura y querida, lo que probablemente propicia una conducta de compromiso. En contraste, cuando la mujer se siente mal por sí misma, con frecuencia se expresa en sentimientos de inseguridad y cansancio, los cuales probablemente propician desconexión y evasión de actividades. 14 Puesto que este es el caso, resulta desalentador, aunque no extraño, encontrar que vivir con ideales de belleza indica que casi siete de diez mujeres a nivel mundial se apartan de actividades normales de la vida porque se sienten mal con su apariencia; actividades tales como expresar su opinión, asistir a una cita, realizar una actividad física, ir a la escuela o al trabajo, o ir a una entrevista de trabajo. Además, parece que esta relación entre belleza y autoestima puede crear un circulo vicioso descendente, donde las mujeres se sienten insatisfechas con su apariencia física general y el peso y la forma de su cuerpo tienen más probabilidades que las mujeres que se sienten satisfechas, de tomar parte en conductas más extremas para cambiarse a sí mismas (como desórdenes alimenticios) y a evitar actividades por sentirse mal por su apariencia. Afortunadamente, el primer paso que toman las mujeres (de 15 a 64 años) a nivel mundial cuando se sienten mal por su apariencia es tratar de llegar a otros hablando a familiares y amigos, lo que abre una ventana clara de oportunidades para facilitar el cambio en disertaciones y actitudes. – Al seguir conectada con los demás, la mujer a nivel global toma parte con una conducta de una mayor desconexión o retraimiento para tratar con el sentirse mal por su apariencia, como permanecer en casa, dormir o tomar una siesta, o ver televisión. Lo importante es que las mujeres son vehementes respecto a cambiar esta dinámica para las generaciones futuras y expresan un fuerte deseo por crear una disertación constructiva y temprano para las jóvenes respecto a la belleza y la imagen corporal. – – Las mujeres alrededor del mundo expresaron un fuerte deseo de “comprometer activamente a las mujeres jóvenes respecto a tener una imagen realista y saludable del cuerpo”, y también expresaron que “existe una gran necesidad de comenzar a hablar a las jóvenes a más temprana edad en sus vidas respecto a lo que la belleza real es”. A escala mundial, la mujer también desea que las jóvenes aprendan a “alimentarse de manera saludable en lugar de hacer dietas” y a aceptar la idea de que “la mujer bella viene en diferentes colores, tamaños y formas”. Estas mujeres también desean que la conversación constructiva cambie para ellas mismas, y la mayoría de las mujeres a nivel mundial consideran que “es importante que la mujer apoye más a la belleza de otras mujeres”. El camino hacia el cambio necesita comenzar en las primeras etapas de la vida de las jóvenes (puesto que la ansiedad por la apariencia alcanza el nivel más alto en la adolescencia), y las fuentes de influencia apropiadas deben considerarse cuidadosamente. La investigación detalla los roles fundamentales que las amigas (compañeras) y las madres juegan para influir en las creencias sobre la belleza y la imagen corporal. 15 – – Las amigas y las madres se ven como la influencia más temprana y poderosa en los sentimientos de una joven respecto a su belleza e imagen corporal. Sin embargo, la influencia maternal está relacionada con una satisfacción más positiva por la apariencia y la autoestima, en tanto que las amigas (compañeras) y los medios de comunicación se relacionan con una satisfacción más negativa por la apariencia y la autoestima. Aunque se ha escrito mucho sobre la influencia de la madre en la socialización amplia, no se puede negar que la mayoría de las mujeres jóvenes y adultas consideran que sus madres han influido positivamente en la socialización de la belleza. – – – El estudio encontró que más de dos terceras partes de las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) a escala mundial están de acuerdo en que sus madres han influido positivamente en los sentimientos para sí mismas y su belleza. A escala mundial, las madres también expresaron gran ansiedad por la socialización de la belleza, en donde siete de cada diez madres con hijas de 17 años y menos dijeron que esperan no transmitir los sentimientos de duda o inseguridad a sus hijas. Se descubrieron diferencias culturales y regionales en el rol y la influencia de la madre que divergen de la noción de influencia maternal positiva, en particular en Italia y Japón. 16 CONCLUSIONES DETALLADAS 17 I. LA VIDA CON IDEALES DE BELLEZA Los ideales de belleza actuales pueden crear un deseo por la perfección que deja a muchas mujeres alrededor del mundo con sentimientos de ansiedad e insuficiencia por su apariencia física general, y en especial por el peso y la forma del cuerpo. De los Estados Unidos a Arabia Saudita, las mujeres (de 15 a 64 años) consideran que la belleza ha sido definida de manera muy estrecha por sus atributos físicos, con lo cual concordaron siete de cada diez mujeres a escala mundial. – – Esta percepción se comparte en las generaciones, siendo mutuo el acuerdo entre las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) y adultas (de 18 a 64 años) a escala mundial. Excepto por China, donde los ideales de belleza occidentales son un fenómeno más reciente, este sentimiento de que existe una definición estrecha de la belleza es compartido por la mayoría de las mujeres en todos los países estudiados. Esta definición física y estrecha de belleza crea una ansiedad por la apariencia entre un gran número de mujeres (de 15 a 64 años), en particular en las jóvenes (de 15 a 17), quienes consideran que es difícil sentirse hermosa en lo personal cuando se enfrentan con los ideales de belleza actuales, en lo que estuvieron de acuerdo más de la mitad de todas las mujeres a escala mundial. – – – – Este efecto dañino se relaciona con la edad; entre más joven es la mujer, más probabilidades tiene de sentir que es difícil percibirse bella en lo personal cuando se enfrenta con dichos ideales. Regionalmente, éste también fue un sentimiento común compartido; el mayor acuerdo al respecto se dio entre las mujeres de Brasil, Gran Bretaña y Arabia Saudita, y se sintió con más modestia por las mujeres en Asia y Alemania, aunque incluso en estas culturas, 43-49% de las mujeres estuvieron de acuerdo. El estudio también reveló que más mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) en Gran Bretaña que en cualquier otro país encuestado consideran que es difícil sentirse bella cuando al enfrentarse con dichos ideales. Para la mayoría de los países encuestados, hubo patrones similares de acuerdo con esta creencia dentro de cada país en las generaciones; sin embargo, en Gran Bretaña y Alemania, vemos diferencias generacionales al respecto, siendo las jóvenes (de 15 a 17 años) quienes tienen más probabilidades que sus contrapartes de más edad (mujeres de 18 a 64 años) de estar de acuerdo en que es difícil sentirse belleza en lo personal cuando se enfrentan con los ideales de belleza actuales. Esto puede reflejar la influencia de la cultura similar o de los medios de comunicación en estos países, o puede reflejar algún otro factor desconocido. 18 En el contexto de vivir con ideales de belleza limitados, no es extraño saber que nueve de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial desean cambiar algún aspecto de sí mismas, siendo el peso y la forma del cuerpo las principales preocupaciones, seguidas de la altura. – – Las mujeres más jóvenes (de 15 a 29 años), que informan de una mayor ansiedad personal debido a los ideales de belleza también son quienes tienen más probabilidades que sus contrapartes mayores (mujeres de 30 a 64 años) de informar que desean cambiar su apariencia física. De todos los países estudiados, la mujer japonesa (de 15 a 64 años), seguida por la mujer británica, tuvieron el deseo más fuerte de realizar cambios físicos, en tanto que el de la mujer italiana fue el más bajo, lo cual se relaciona directamente con los datos para estos países de la satisfacción en la apariencia y la autoestima que se detallan en la Sección II, donde una menor autoestima se relaciona con el deseo de cambiar físicamente. 19 De todos los aspectos de apariencia evaluados, el peso se situó como el más alto tanto para mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) como para mujeres adultas (de 18 a 64 años) en el área donde se desea realizar cambios. – Para las mujeres jóvenes, esto fue seguido por el cambio en la estatura, y para las mujeres adultas, el cambio en la forma de su cuerpo. No está claro si el desarrollo físico constante o la dinámica cultural del cambio están influyendo en el deseo de tener una mayor estatura entre las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años). Es importante reconocer la creciente popularidad de la cirugía por alargar las piernas, en particular en los países de Asia; por lo tanto, la implicación del deseo de cambiar la propia estatura –que en Japón se sitúa como la más alta, y más de la mitad de las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) desean este cambio– es alarmante. Como es lógico, las jóvenes (de 15 a 17 años) –quienes están más propensas al acné y a las imperfecciones faciales debido al continuo desarrollo físico– tienen muchas más probabilidades que las mujeres adultas (de 18 a 64 años) de afirmar que desean cambiar su cutis y la apariencia del rostro. También es probable que la oportunidad –en particular la disponibilidad y comercialización de lentes de contacto para las jóvenes– haya hecho que el cambiar el 20 color de los ojos sea una aspiración mucho más alta para las jóvenes (de 15 a 17 años) en comparación con las mujeres adultas (de 18 a 64 años). La cultural local del país y las normas sociales también tienen un rol de influencia en el deseo de realizar cambios físicos –en particular al considerar el cabello, el color de la piel y de los ojos– como lo hacen las representaciones de los medios de las características occidentalizadas y la constante descripción de modelos caucásicas con cabello lacio, ojos grandes y piernas largas. – – – – El deseo de cambiar el cabello se mencionó con mayor frecuencia en Brasil, Asia y Arabia Saudita que en los demás países de la encuesta. Además, el deseo de cambiar el color de piel fue destacado en Asia, así como cambiar la forma de los ojos en Japón. También fue destacado el enfoque en los ojos, mencionándose el deseo de cambio en el color de los ojos en Canadá, México, Brasil y Argentina, y de la forma de los ojos en Japón. En Brasil, el cabello de la mujer (textura, largo, color) con frecuencia es un indicador de la clase social y raza, siendo el cabello largo y lacio el que se desea con mayor frecuencia. 21 22 23 II. LA RELACIÓN ENTRE IDEALES DE BELLEZA, SATISFACCIÓN POR LA APARIENCIA Y AUTOESTIMA Vivir con ideales de belleza puede influir negativamente en la forma en que la mujer valora su ser físico e impactar el sentido general de autoestima, y muchas veces la mayor insatisfacción se ve influenciada por la percepción de la propia imagen corporal. Sólo dos de diez mujeres están “muy satisfechas” con su apariencia física general, su peso y la forma del cuerpo, y menos de dos de cada diez mujeres informan tener una autoestima “muy alta”. – – Los datos obtenidos sobre la satisfacción personal y la autoestima tienden a reflejar la curva de la campana, y la mayoría de la gente cae en el área media o “algo insatisfecha”, convirtiéndose en una categoría un tanto ambigua. Lo que nos muestran los datos es que la mayoría de mujeres a escala mundial caen en el espacio de transición, tienen el deseo de ser “mejores” de lo que son, pero también son vulnerables a la presión de sentirse peor. Las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) y adultas (de 18 a 64 años) comparten por igual los niveles de satisfacción y autoestima. – Sin embargo, las jóvenes (de 15 a 17 años) tienen una probabilidad más alta de informar una baja autoestima en comparación con grupos de otras edades, donde casi dos de cada diez informa tener una baja autoestima. En términos regional, la mujer japonesa (de 15 a 64 años), seguida de la mujer británica, tuvieron la satisfacción por la apariencia y la autoestima más baja, y la mujer de Arabia Saudita la más alta, en comparación con los demás países estudiados. – – – Lo anterior sigue el patrón de los primeros hallazgos en donde la mujer de Japón y de Gran Bretaña tuvieron el deseo más alto por realizar cambios físicos. Los hallazgos también muestran normas culturales para Japón, donde la mujer japonesa tiende sentirse apenada, tímida y el deseo vivo por sentirse aceptada, y para Arabia Saudita, donde la mujer refleja la doctrina de la religión musulmana respecto a la aceptación de la propia apariencia. Al correlacionar la satisfacción por la apariencia y la autoestima regional, el estudio mostró que la mujer de Arabia Saudita y de México tienen una satisfacción por su apariencia y autoestima significativamente más alta que en los demás países de la encuesta (excepto por los Estados Unidos en autoestima). En contraste, la mujer de Japón tuvo la satisfacción por la apariencia y la autoestima más bajas que todos los demás países en la encuesta. 24 – A nivel mundial, existe una correlación importante entre la satisfacción por la apariencia de la mujer (apariencia física general, apariencia del rostro y peso y forma del cuerpo) y su sentido de autoestima. – Los datos indican que cuando la mujer tiene un sentido positivo de sí misma, tiene más probabilidades a sentirse satisfecha con su ser físico y viceversa. Para la mitad de las mujeres (de 15 a 64 años) en el estudio a nivel global, la conexión causal entre estos aspectos es clara; dicen que cuando se sienten mal por sí mismas en general tiene que ver con su apariencia o peso. La creencia en esta conexión causal es más profunda en las mujeres jóvenes (de 15 a 29 años) que en sus contrapartes de mayor edad (mujeres de 30 a 64 años). – También encontramos que esta conexión causal tiene la aprobación más alta entre las mujeres (de 15 a 64 años) de Gran Bretaña, Arabia Saudita y Estados Unidos. – En contraste, esta conexión tuvo la menor probabilidad de presentarse en mujeres de Alemania, Italia y Japón, y por diferentes razones. Las mujeres en Alemania y en Italia tienen una satisfacción en la apariencia y autoestima más altas y tienen menos probabilidades de desear cambiar su apariencia física. Como tales, estas mujeres pueden atribuir el sentirse mal por sí mismas a otros aspectos de sus vidas y no en su ser físico. En contraste, las mujeres en Japón, quienes tienen la satisfacción en la apariencia y la autoestima más bajas de los países en estudio, pueden asociar el – 25 sentirse mal con el hecho de fallar como personas y vivir de acuerdo a las expectativas sociales, más allá de sólo la imperfección física. Dentro de los países encuestados, se observaron patrones similares en términos de generaciones para la conexión entre sentirse mal y el peso o la apariencia propias. – Sin embargo, vemos una diferencia generacional en Japón y China, donde esta creencia es más fuerte entre la generación más joven (mujeres jóvenes de 15 a 17 años) que en sus contrapares de más edad (mujeres de 18 a 64 años), lo que sugiere una tendencia en las generaciones más jóvenes a asociar el sentirse mal con defectos o deficiencias físicos. AUTOESTIMA – AGENTES DE COMPROMISO La autoestima en la mujer tiene un impacto en su deseo por comprometerse en la vida; puede ser vista en su rostro, postura y energía que proyecta al mundo todos los días. El presente estudio encontró que a escala mundial, cuando la mujer se siente bien por si misma, esto se proyecta y la hace sentirse confiada, querida, saludable, con energía y elegante, características que con probabilidad promueven el compromiso en la vida diaria. 26 En términos generacionales, sentirse bien por uno mismo se asocia con la seguridad tanto para las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) como adultas (de 18 a 64 años) por igual, seguido de sentirse con energía para las jóvenes (de 15 a 17 años), y sentirse querida para la mujer adulta (de 18 a 64 años), lo cual corresponde con la etapa en la vida. – Los sentimientos relacionados con la apariencia, tales como sentirse bonita y atractiva, se encuentran entre los más bajos de las características estudiadas. Sin embargo, las jóvenes (de 15 a 17 años) asociaron los sentimientos relacionados con la apariencia con la autoestima más que las mujeres adultas (de 18 a 64 años), lo cual se puede atribuir a la mayor vulnerabilidad a los ideales de belleza. – 27 – A nivel regional, podemos observar que las diferencias culturales entran en juego respecto al sentido de sentirse bien por una misma. Sentirse segura fue un sentimiento que se situó como el más alto en América del Norte, América Latina y Europa, en tanto que el sentirse saludable se consideró como el más alto en Asia, y sentirse amada en Arabia. Más allá de las características principales, también observamos que el sentirse elegante se notó con más frecuencia en América del Norte y América Latina; sentirse exitosa en América del Norte y Gran Bretaña (siendo el más alto en Estados Unidos); sentirse popular lo fue en Asia, Argentina y Alemania; sentirse físicamente en forma para Japón y Alemania, y sentirse deseada en Asia y Arabia Saudita. Estas . Estas características sugieren diferencias al considerar el valor personal que van de las capacidades propias (elegante, exitosa) a la aceptación social (popular, deseada). El estudio también mostró que a escala mundial, cuando la mujer se siente mal por sí misma, esto se proyecta en sentimientos de cansancio e inseguridad, características con probabilidades de promover la evasión de actividades, el retraimiento y la desconexión de la vida diaria. 28 – – – – Aunque el sentimiento de inseguridad y el cansancio se situaron entre los dos principales tanto para mujeres jóvenes como adultas –por generaciones, las jóvenes (de 15 a 17 años) asocian con mayor frecuencia el sentirse mal con los sentimientos de inseguridad, en tanto que las mujeres adultas (de 18 a 64 años) tienen más probabilidades de asociar el sentirse mal con el cansancio, lo que refleja la etapa de la vida del desarrollo en comparación con la madurez. Las jóvenes (de 15 a 17 años), que a menudo tienen un sentido más frágil de sí mismas, tienen bastantes más probabilidades que las mujeres adultas (de 18 a 64 años) de decir que se sienten tontas o feas cuando se sienten mal por si mismas. Un hecho notable es que es más probable observar asociaciones con la apariencia, en particular con la imagen corporal (fuera de forma, gorda), al considerar sentimientos negativos o baja autoestima que al considerar sentimientos positivos o alta autoestima. Más allá del cansancio y la inseguridad, el sentirse mal también se relacionó con dudas respecto a la imagen corporal física, como sentirse gorda para las jóvenes (de 15 a 17 años) y fuera de forma, para la mujer adulta (de 18 a 64 años). A nivel regional, el sentirse gorda fue más mencionado por las mujeres de Estados Unidos y del Reino Unido en comparación con los demás países estudiados; las mujeres 29 de Arabia Saudita fueron quienes más mención hicieron de sentirse fuera de forma, seguidas por Italia, Estados Unidos, Japón y Canadá. Esta correlación de la proyección de la autoestima también ayudó a aislar las conexiones dentro de los países para asociaciones positivas y negativas con la belleza, aceptación, rol social y salud. – – Las mujeres brasileñas (de 15 a 64 años) muestran la conexión más fuerte entre autoestima y belleza y son quienes tienen las probabilidades más altas de decir que se sienten bellas cuando se sienten bien por sí mismas, y sentirse feas cuando se sienten mal por sí mismas, en comparación con las mujeres de los demás países estudiados. En Asia, las mujeres (de 15 a 64 años) tienen la conexión más fuerte entre autoestima y aceptación, lo que culturalmente corresponde con el enfoque en la comunidad y el sentido de pertenencia. Cuando se sienten bien por sí mismas, las mujeres de Asia tienen las probabilidades más altas de decir que se sienten populares, aunque cuando se sienten mal, esto se proyecta en sentirse tontas, no deseadas (Japón), incompetentes e impopulares (China). 30 o Se observó una relación similar en Argentina, donde hubo una relación con autoestima y sentimientos personales proyectados en sentirse popular o no popular. – La conexión más fuerte entre autoestima y sentirse queridas o deseadas se observó en las mujeres de Arabia Saudita, lo que refleja las expectativas sociales de sus roles y el énfasis en la vida familiar. Cuando se sienten bien por sí mismas, tienen más probabilidades de sentirse queridas y deseadas que las mujeres de otros países; no obstante, cuando se sienten mal, lo asocian con mayor frecuencia con sentirse no queridas y no deseadas, fuera de forma y con mala salud. El impacto del papel societario en la autoestima se ejemplifica más al comparar a las mujeres casadas con las mujeres solteras. Las mujeres casadas de Arabia Saudita tienen más probabilidades que sus contrapartes solteras de decir que se sienten queridas cuando se sienten bien por sí mismas; sin embargo, cuando se sienten mal, las mujeres solteras de Arabia Saudita tienen más probabilidades de sentirse fuera de forma o impopulares en comparación con sus contrapartes que son casadas. – En Alemania, las mujeres muestran una conexión más importante entre su autoestima y la salud que en los demás países estudiados. Cuando se sienten bien por si mismas, es más probable que las mujeres de los demás países lo asocien con sentirse físicamente en forma; no obstante, cuando se sienten mal, es más frecuente que lo asocien con sentirse con mala salud. 31 III. INFLUENCIA DE LOS IDEALES DE BELLEZA EN LA FORMA EN QUE LAS MUJERES LLEVAN SUS VIDAS La satisfacción por la apariencia y la autoestima pueden influir en la forma en que las mujeres cuidan de sí mismas tanto física como emocionalmente, así como en la forma en que llevan sus vidas. A fin de entender lo anterior, el estudio exploró conductas convencionales y más extremas de cambios por uno mismo, así como conductas de conexión y desconexión respecto a la belleza y al bienestar. Si bien la mayoría de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial recurren a prácticas de belleza convencionales para mejorar su apariencia, una importante minoría también está adoptando métodos más extremos. Además, y lo más alarmante, es que las mujeres en el mundo permiten que los sentimientos de ansiedad y autocrítica sobre la belleza y la imagen corporal influyan de manera negativa en su compromiso en una amplia gama de actividades de la vida cotidiana. EL IMPACTO DE LOS IDEALES DE BELLEZA EN EL COMPROMISO CON LA BELLEZA La mayoría de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial realizan prácticas de belleza, como utilizar maquillaje, se hacen manicura o se alacian el cabello para mejorar su apariencia física. El estudio reveló que estas prácticas son intergeneracionales, algo compartido mundialmente por igual entre mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) y mujeres adultas (de 18 a 64 años) . – Además, las prácticas fueron realizadas igualmente por mujeres que estaban satisfechas o insatisfechas con su apariencia física general y el peso y la forma de su cuerpo. – Estas conductas también se practicaron en todas las regiones del mundo que se estudiaron, siendo las mujeres japonesas (de 15 a 64 años) quienes informaron tener la participación más alta y las mujeres de Arabia la más baja. Sin embargo, parece estar sucediendo un cambio generacional en Arabia Saudita, donde las jóvenes (de 15 a 17 años) tienen más probabilidades que las mujeres adultas (de 18 a 64 años) de tomar parte en estas actividades, lo cual sugiere una divergencia de las normas sociales actuales (49% vs. 29%). – 32 El estudio también exploró la participación en dietas y los desórdenes alimenticios; si bien existen muchas razones para estas conductas (que van de la mejora de la apariencia al bienestar emocional y físico, intentos por frenar la propagación de la obesidad, y control personal), el propósito único del estudio fue mostrar la participación. De los países estudiados, cuatro de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial informan haber hecho dieta alguna vez, existiendo notables diferencias por región y edad. – – – – Seis de cada diez mujeres (de 18 a 64 años) en Canadá, Argentina y Gran Bretaña, y cinco de cada diez mujeres (de 18 a 64 años) en Japón, Estados Unidos, Brasil y Alemania informan haber hecho dieta alguna vez. El nivel más bajo en este rubro se observa entre las mujeres (de 18 a 64 años) en China (20%) y Arabia Saudita (28%). En general, las mujeres (de 18 a 64 años) hacen dieta con más frecuencia, y tienden a tener más problemas en el control del peso conforme avanzan en edad, que las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años). Las jóvenes japonesas (de 15 a 17 años), quienes tienen la satisfacción por la apariencia y la autoestima más bajas de todas las jóvenes a escala mundial, informaron tener el nivel más alto respecto a hacer dietas: la mitad de las jóvenes de Japón (de 15 a 17 años), seguido de Brasil, Alemania, Gran Bretaña, Argentina y México, donde cuadro de cada diez jóvenes (de 15 a 17 años) informaron haber realizado esta práctica . En gran medida, el concepto de “hacer dieta” no se definió en el estudio y podría interpretarse de diferentes maneras por región: desde perder peso, alimentarse en forma saludable, las expectativas del papel de uno mismo dentro de la comunidad. Hacer dieta puede ser una práctica en la que las mujeres sienten que están cuidando de sí mismas así como un indicador de la insatisfacción por el cuerpo que requiere el control del deseo por la comida. Las prácticas normativas como hacer dietas se dan por hecho con frecuencia y no se examinan por cuanto revelan sobre nuestras actitudes culturales hacia la belleza y el cuerpo. Cuando el régimen de dieta es normativo, el significado de la palabra “hacer dieta” puede haberse interpretado como la restricción extrema de comida. Una de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial reconoce conductas de desórdenes alimenticios, tales como comer compulsivamente y vomitar, o bien negarse a comer. Si bien este número puede parecer bajo, es un reconocimiento global importante puesto que con frecuencia es un hecho menos reportado de lo real y en algunas culturas puede llegar a ser algo común. – – – Las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) informaron con más frecuencia de este comportamiento que las mujeres adultas (de 18 a 64 años). Italia, seguida de Brasil, informó el nivel más alto en esta práctica, en particular entre las jóvenes, donde una tercera parte de las jóvenes italianas (de 15 a 17 años) informaron haber tenido conductas de desorden alimenticio. La participación más baja en desórdenes alimenticios se dio en China. 33 Aunque la mujer de Arabia Saudita tuvo el nivel más bajo en cuanto a dietas se refiere, tuvo el mismo nivel de participación en desórdenes alimenticios que – América del Norte y Europa, lo que sugiere una relación más complicada con este comportamiento. La evaluación de estos comportamientos relacionados con el cuerpo en el contexto de la satisfacción por la apariencia y autoestima enfatiza un círculo dañino entre las mujeres. – – Las mujeres (de 15 a 64 años) que se sienten insatisfechas con su apariencia física general y el peso y la forma del cuerpo tienen más probabilidades que quienes se sienten satisfechas de haber hecho dietas o tener desórdenes alimenticios alguna vez. Además, estas mismas mujeres –que están insatisfechas con su apariencia física general y el peso y la forma del cuerpo– tienen más probabilidades que quienes se sienten satisfechas, a ser parte de mecanismos de afrontamiento negativos, como comer o tener desórdenes alimenticios cuando uno se siente mal por la apariencia. La cirugía y los procedimientos estéticos siguen siendo la conducta de belleza menos practicada de aquellas consideradas, siendo Brasil quien informa el nivel más alto en esta práctica de todos los países estudiados. 34 35 Si bien sólo dos por ciento de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial dicen haberse realizado cirugías o procedimientos estéticos, una cuarta parte de las mujeres dicen que en algún punto lo considerarían, lo que sugiere un modo de pensar más abierto a esta práctica en el futuro. – – – – Esta apertura futura a cirugías y procedimientos estéticos fue compartida en todos los rangos de edades, siendo las mujeres de 18 a 44 años quienes tienen la consideración para en el futuro más alta. Es importante observar que casi una cuarta parte de las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) dijeron que “en algún punto consideraría hacerme una cirugía plástica o estética para mejorar mi apariencia”. Para la mayoría, la consideración en el futuro de cirugías y procedimientos estéticos fue más alta en las culturas latinas, como Brasil, Argentina y México, así como en Arabia Saudita. Es importante observar que, a diferencia de otros países cuya generación anterior tiene una consideración más alta de cirugía plástica o estética, en Asia y Arabia Saudita la generación más joven (mujeres de 15 a 17 años) deja atrás a sus contrapartes de mayor edad (mujeres de 18 a 64 años) en la consideración futura, lo que sugiere un rompimiento generacional en donde la aceptación diverge de las normas culturales. 36 IMPACTO DE LOS IDEALES DE BELLEZA EN EL COMPROMISO DE LA VIDA Y LA AUTORREALIZACIÓN Una hipótesis central para el estudio fue que las creencias sobre la belleza tienen un impacto significativo en las acciones de las mujeres, no sólo en las acciones relacionadas con la belleza sino en acciones más generales. De ser verdadera, la hipótesis tiene implicaciones profundas para la autorrealización de las mujeres; en particular, planteamos la hipótesis de que la ansiedad por la apariencia puede llevar a retirarse y desconectarse de acciones cruciales de la vida diaria para la mujer a escala mundial. Encontramos bastante evidencia que apoya esta hipótesis. – – El estudio reveló que dos terceras partes de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial han evitado alguna actividad por sentirse mal por su apariencia. Evitar actividades es una práctica más frecuente en las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años), quienes parecen ser más vulnerables a los ideales de belleza y a una estima baja, que en las mujeres adultas (de 18 a 64 años). En términos regionales, las mujeres en Japón registraron el nivel más alto de evasión de actividades de todos los países encuestados, seguidas de Gran Bretaña y Estados Unidos. 37 Lo anterior sigue el patrón para Japón y Gran Bretaña, donde las mujeres tienen la satisfacción por la apariencia y la autoestima más bajas, y el deseo más grande por cambiar su físico. Culturalmente, la evasión entre las mujeres japonesas se puede atribuir al sentimiento de pena y al deseo de no fallar sobre lo que se espera socialmente, en particular cuando la apariencia es un factor primario de la aceptación. – Las mujeres de China, México y Argentina (de 15 a 64 años) fueron quienes tuvieron las probabilidades más bajas de evitar actividades por sentirse mal por su apariencia; además, las mujeres de China y México también estuvieron entre quienes se sienten más satisfechas con su apariencia física general. No es extraño que las actividades que requieren mostrar o exhibir la propia apariencia -como ir a la playa, a una fiesta o a un club, comprar ropa o realizar actividades físicas– hayan estado entre aquellas que más se evitan. Lo que es más alarmante, muchas mujeres (de 15 a 64 años), en particular jóvenes (de 15 a 17 años), no toman parte en actividades de autorrealización –como expresar su opinión, ir a una entrevista de trabajo, asistir a la escuela o al trabajo– porque se sienten mal por su apariencia. 38 – Además, una de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) arriesga su salud al evitar ir al doctor por sentirse mal por su aspecto; este número es el más alto en Japón, en particular, en las mujeres jóvenes japonesas (de 15 a 17 años). 39 Por fortuna, cuando las mujeres (de 15 a 64 años) se sienten mal por su apariencia, tienen probabilidades de acercarse a otros primero hablando a similares y amigos, lo que sugiere que existe la oportunidad de influir en esta disertación sobre la belleza y la imagen corporal. – – Un hecho importante es que las jóvenes (de 15 a 17 años), quienes parecen sentir más en lo personal el impacto de los ideales de belleza, tienen probabilidades de utilizar este mecanismo de afrontamiento para la comunicación. La conexión con otros al sentirse mal por la propia apariencia fue menos frecuente en China, seguida de Argentina e Italia. Después de hablar con otros, se siguieron conductas menos proactivas, de más desconexión y retraimiento para tratar con el sentimiento de malestar por la apariencia, incluyendo quedarse en casa, dormir o tomar siestas, o ver televisión. – Hubo más probabilidades de que las mujeres de China tomaran parte en estas conductas de desconexión que las mujeres de los demás países encuestados. 40 Más allá de los mecanismos primarios de afrontamiento, existen mecanismos únicos que es importante considerar. – – – – Las mujeres de Arabia Saudita, en particular las jóvenes (de 15 a 17 años), tienen más probabilidades que las mujeres de otros países estudiados a informar que el llorar es la respuesta primaria ante el sentimiento de malestar por la apariencia, para quienes la disponibilidad de otros mecanismos de afrontamiento puede ser limitada, y el llorar se ve como una conducta culturalmente aceptable. Las mujeres de Brasil fueron quienes más mencionaron los tratamientos de belleza, como la manicura, para afrontar los sentimientos de malestar por la apariencia; también tuvieron la conexión más alta entre autoestima y belleza. Las mujeres británicas fueron quienes más hicieron mención a comer y tener desórdenes alimenticios como mecanismos de afrontamiento cuando se sienten mal por la apariencia; también tuvieron la satisfacción más baja por el peso y la forma del cuerpo en un país con un creciente problema de obesidad. Como la autoestima se asocial con más frecuencia con la aptitud física en las mujeres alemanas, no sorprende saber que estas mujeres fueron quienes más veces mencionaron el ejercicio como mecanismo de afrontamiento, seguidas de México y Canadá. 41 IV. LAS INFLUENCIAS TEMPRANAS DE LA SOCIALIZACIÓN DE LA BELLEZA DESEOS AL CRECER Cuando pensamos en el hecho de que la mayoría de las mujeres a escala mundial están viviendo en un espacio tridimensional cuando se trata de la satisfacción por su apariencia y autoestima –creyendo que pueden ser mejores y aún así vulnerables a sentirse peor– no es extraño descubrir que la vasta mayoría de mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) a escala mundial consideran que cambiar algún aspecto de sí mismas las hará sentirse mejor [97%]. – – La mayoría de las jóvenes (de 15 a 17 años) en la actualidad se enfocan en tener más seguridad, ser más delgadas, más altas y más atléticas para sentirse mejor respecto a sí mismas, directamente relacionado con la apariencia por la satisfacción y la autoestima. El deseo de ser más elegante también prevaleció en Asia, México y América Latina. 42 – – El cambio en el color de la piel también jugó un importante papel, siendo las jóvenes de Europa y Canadá quienes desean tener una piel más oscura o bronceada, y las jóvenes de Asia y Arabia Saudita desean una piel más clara o blanca. Más que en ningún otro país, las jóvenes en Arabia Saudita consideran que una mayor riqueza las hará sentir mejor respecto a sí mismas. En retrospectiva, la mayoría de las mujeres (de 18 a 64 años) están de acuerdo en que algún cambio mientras crecían –tener más seguridad y ser más sociable, seguido de ser más delgada– las habría hecho sentirse mejor respecto a sí mismas [94%]. Lo más importante de estos sentimientos es compartido en todas las regiones estudiadas. 43 44 EL INICIO Al igual que en el caso de los datos retrospectivos, la gente (y en este caso las mujeres) sólo proyectan un cierto período en el pasado; así, entre más jóvenes son las mujeres, menor es la edad en la que afirman haberse preocupado por primera vez por su apariencia física general y el peso y la forma del cuerpo. Por lo tanto, los datos más confiables al respecto provienen de las jóvenes (de 15 a 17 años) cuyas experiencias son las más cercanas en proximidad. – – Una de cada diez jóvenes recuerda haberse preocupado por su apariencia física general, el aspecto de su rostro y el peso y la forma del cuerpo entre los 6 y 11 años de edad, siendo la edad de 12 a 14 años cuando hubo la mayor preocupación. La edad promedio en la que comenzó la preocupación por la apariencia física y por el peso y la forma del cuerpo es de 13 años para las jóvenes en la mayoría de los países encuestados, excepto por Argentina, Italia, China y Arabia Saudita, donde comenzó un poco después, a los 14 años. 45 Un hecho notable es que mientras más jóvenes eran cuando comenzaron a preocuparse por la apariencia física y el peso y la forma del cuerpo, menor es la satisfacción y autoestima hoy en día, lo que indica la necesidad de una socialización más constructiva sobre la belleza a más temprana edad en las vidas de las jóvenes. Además, la edad de la aparición de la preocupación corresponde con la edad en la que la mayoría de las mujeres (de 15 a 64 años) actúan al respecto, y recuerdan haber iniciado conductas de cambio por sí mismas, como usar maquillaje, hacer dietas y tener desórdenes alimenticios. – – Regionalmente, las jóvenes (de 15 a 17 años) en Brasil dicen que comenzaron a usar maquillaje a la edad promedio de 12 años; en Estados Unidos, los desórdenes alimenticios comenzaron, en promedio, a los 12 años; y en Canadá, el Reino Unido y Arabia Saudita, las dietas comenzaron a la edad promedio de 13 años. Estas prácticas tendieron a iniciar a una edad posterior entre las jóvenes (de 15 a 17 años) en México, Argentina, Italia y China. De esta forma, las tendencias en los desórdenes alimenticios y las dificultades en la imagen corporal en las mujeres jóvenes son alarmantes. 46 Para prácticamente todas las mujeres jóvenes y adultas a escala mundial, la belleza es una fuente de preocupación, y muy pocas mujeres dicen no haberse preocupado nunca por su apariencia física general o por el peso y la forma del cuerpo. Sólo 8% de las mujeres (de 15 a 64 años) en la encuesta nunca se han preocupado por su apariencia física general. – Sólo una de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) nunca se ha preocupado por el peso y la forma del cuerpo. – 99% de las mujeres de Arabia Saudita dijeron haberse preocupado por su apariencia física general en algún punto de sus vidas, el más alto de todos los países encuestados, en conflicto directo con la mayoría de estas mujeres que dijeron sentirse satisfechas con su apariencia física y tener una autoestima muy alta. – Las mujeres de Argentina e Italia son quienes tienen menos probabilidades a escala mundial de alguna vez haberse preocupado por su aspecto físico, lo que refleja la falta del deseo de cambiar su apariencia; fue el nivel más bajo de todos los países encuestados en el deseo de hacer cambios. Las jóvenes argentinas (de 15 a 17 años) tienen más probabilidades que las jóvenes de los demás países estudiados de decir que nunca se han preocupado por su apariencia física y por el peso y la forma del cuerpo. Existe un rompimiento generacional básico entre las mujeres italianas (de 18 a 64 años) que dicen no haberse preocupado nunca por su apariencia física general en comparación con sólo el 4% de las mujeres jóvenes de 15 a 17 años, lo cual sugiere que la generación más joven de las italianas puede no estar tan protegida de los ideales de belleza como las mujeres italianas de mayor edad. – 47 FUENTES DE INFLUENCIA EN LOS SENTIMIENTOS SOBRE LA BELLEZA Y LA IMAGEN CORPORAL A fin de determinar los canales más importantes para dar un giro en la dinámica de socialización de la belleza, el estudió exploró quiénes influyen en el concepto de belleza e imagen corporal entre mujeres jóvenes y adultas. Como datos proporcionados por uno mismo, el análisis puede no tomar en cuenta las influencias subconscientes; sin embargo, proporciona un conocimiento importante de la apertura y responsabilidad que se requieren de quienes influyen. Puesto que en general muchas jóvenes (de 15 a 17 años) comienzan a preocuparse por su apariencia física, así como por el peso y la forma del cuerpo en particular, en la edad promedio de 13 a 14 años, no sorprende saber que quienes ejercen la influencia más poderosa para todas las mujeres (de 15 a 64 años) respecto a los sentimientos sobre la belleza y la imagen corporal son las amigas (compañeras) y las madres, seguido por los medios de comunicación. – Esto no quiere decir que los chicos y hombres no jueguen un papel importante en la influencia respecto a los sentimientos de mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) y adultas (de 18 a 64 años) sobre su belleza y la imagen corporal, en particular como compañeros y padres románticos; sin embargo, pueden considerarse como un rol secundario. Los compañeros románticos juegan un papel más poderoso a medida que las mujeres crecen. Para la mayoría de los países encuestados, las amigas y las madres juegan un papel primario; no obstante, sí existen diferencias generacionales y culturales en el rol y en la influencia de la madre. Las madres juegan un papel importante al ser quienes influyen con más fuerza y a más temprana edad en aspectos de la belleza e imagen corporal en países como Brasil, Argentina, México y Arabia Saudita, donde la esfera de influencia se centra más estrechamente en la familia y el hogar; las madres también juegan un papel poderoso en Estados Unidos. – Sin embargo, en países como Japón e Italia, el papel de la mujer es mucho menos importante que en los demás países encuestados, lo que sugiere un rompimiento generacional en las creencias sobre la belleza. Para las mujeres de Japón (de 15 a 64 años), este papel de influencia queda usurpado por los medios de comunicación y las figuras individuales famosas, en tanto que en Italia la influencia proviene de los chicos en general y de los compañeros románticos. En estos casos, donde puede estar ocurriendo un rompimiento generacional, las amigas, los medios de comunicación y los compañeros románticos pueden – 48 tener un parecido más cercano con las aspiraciones y los papeles deseados de las jóvenes que las creencias de las generaciones de mayor edad. – En general, los muchachos desempeñan un papel importante como la influencia más temprana y poderosa para las jóvenes (de 15 a 17 años) en Italia, Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña, donde este tipo de relación puede ser más aceptable a esta edad. – Además, los padres juegan un papel importante como influencia temprana en China, Argentina y Arabia Saudita, lo cual se ajusta culturalmente con el papel más importante que desempeñan. 49 Aunque las amigas y las madres juegan papeles importantes como la influencia más poderosa y a más temprana edad, el impacto de ésta es decididamente diferente, donde la influencia maternal corresponde a una satisfacción por la apariencia y autoestima más altas, y la influencia de las amigas (compañeras) corresponde a una satisfacción por la apariencia y autoestima menor. – – Se observa la misma relación al comparar la familia de origen con las influencias más externas; si el padre está alejado del núcleo familiar, la relación con la satisfacción por la apariencia y la autoestima es más negativa. Esta relación negativa es la más profunda cuando los medios de comunicación y los personajes famosos son la fuente primaria de influencia a más temprana edad o más poderosa en los sentimientos de la joven respecto a su belleza e imagen corporal. 50 51 Además, cuando se dice que las madres son la influencia principal, también es más probable que otros miembros de la familia jueguen un papel importante y, a su vez, los medios de comunicación uno menos importante. Sin embargo, cuando se dice que las amigas (compañeras) son la influencia principal, las madres y los demás miembros de la familia juegan un papel menos importante, siendo los medios de comunicación y los personajes famosos los que tienen un papel más importante. Esta asociación positiva con la influencia materna se comprueba además por la explicación de las mujeres jóvenes y adultas de estas relaciones. – Casi la mitad de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial consideran que las ideas de su madre sobre la belleza han modelado la suya. Esta creencia se da con mayor fuerza en Arabia Saudita, Estados Unidos, México y Canadá. Sólo una cuarta parte de las mujeres italianas estuvieron de acuerdo con este sentimiento, con el nivel más bajo de todos los países encuestados, lo que apoya el rompimiento generacional respecto a las creencias sobre la belleza antes analizadas. – Seis de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial consideran que sus madres han influido positivamente en los sentimientos hacia sí mismas y su belleza. Entre más joven es la mujer, mayores son las probabilidades de que esté de acuerdo en que su madre influyó positivamente en los sentimientos hacia sí mismas y su belleza; la mayor probabilidad de estar de acuerdo se da en las jóvenes (de 15 a 17 años). Esta creencia fue más importante en Arabia Saudita, México, Canadá, Argentina y Estados Unidos. Las mujeres de Japón son quienes tienen menos probabilidades de estar de acuerdo en que sus madres tuvieron una influencia positiva en los sentimientos hacía sí mismas y su belleza, lo cual corresponde con el rompimiento generacional que puede estar alimentando la apertura a las fuentes de influencia, tales como las amigas y los medios de comunicación y celebridades, para guiar las creencias sobre la belleza y la imagen corporal. 52 53 V . EN RECONSTRUCCIÓN DE LOS CIMIENTOS DE LAS CREENCIAS SOBRE LA BELLEZA PARA LAS GENERACIONES FUTURAS REFLEXIONES DEL PASADO Para la mayoría de mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) y adultas (de 18 a 64 años), un cambio en la representación de los ideales y la comunicación sobre la belleza cuando crecían habría sido bien recibido. De las mujeres entrevistadas, casi la mitad (de 15 a 64 años) a escala mundial desea que como jóvenes, hubieran visto mujeres jóvenes y adultas como ellas en las revistas. – – – Este sentimiento tiene mayor fuerza entre mujeres jóvenes y adultas (de 15 a 29 años) en comparación con sus contrapartes de más edad (30-64), lo que sugiere una creciente expectativa y una creencia en una vista más democrática de la belleza. Excepto por Japón y Arabia Saudita, donde las aspiraciones individuales tienen menos valor, esta creencia permanece en todas las regiones encuestadas. Sin embargo, continuamos viendo un rompimiento generacional que se ha visto influido por la modernidad en estos países, y es la generación más joven de mujeres japonesas y de Arabia Saudita (de 15 a 17 años) quienes tienen más probabilidades que sus contrapartes de más edad (mujeres de 18 a 64 años) de estar de acuerdo con este deseo. Adicionalmente, la mitad de las mujeres (de 15 a 64 años) encuestadas a escala mundial desearon que sus madres les hubieran hablado con más frecuencia sobre su belleza e imagen corporal cuando estaban en crecimiento. – – – Este sentimiento es menos importante entre las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años), quienes proclaman independencia de sus madres, y es el más fuerte entre las mujeres de 18 a 44 años. Regionalmente, este sentimiento fue el más importante en algunas culturas donde la esfera de influencia está más estrechamente centrada en el hogar y en la familia, como en México, Brasil, China y Arabia Saudita. Esta creencia fue la más débil en Italia, en particular entre la generación más joven (mujeres de 15 a 17 años), lo cual no es extraño puesto que no sienten que las ideas sobre la belleza de sus madres hayan moldeado las suyas. 54 Un hecho importante es que casi tres cuartas partes de las madres con hijas de 17 años y menos, a escala mundial, tienen la esperanza de no transmitir los sentimientos de duda e inseguridad a sus hijas. – Esta es una preocupación que comparten por igual las madres con hijas de 0 a 5 años y de jóvenes de 12 a 17 años, lo que sugiere una creencia entre las madres de que la socialización sobre la belleza está sucediendo a temprana edad en la vida de las jóvenes. 55 LOS DESEOS PARA LAS GENERACIONES FUTURAS Independientemente de las diferencias culturales que se observan en la satisfacción por la apariencia y la autoestima, o el rol de la madre en la influencia que tiene respecto a estos sentimientos y creencias, las mujeres a escala mundial expresaron un fuerte deseo por una disertación constructiva y temprana sobre la belleza, en particular por la imagen corporal. – Nueve de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial consideraron que es importante comprometer de manera activa a las jóvenes para tener una imagen realista y saludable de la imagen corporal, en lo que estuvieron de totalmente acuerdo dos terceras partes. Este sentimiento fue compartido por igual por mujeres desde Estados Unidos hasta Arabia Saudita. Incluso las mujeres en Japón, que tendieron a tener valores atípicos en las percepciones de belleza y de quienes influyen, consideran que el compromiso activo es importante, con lo cual estuvieron de acuerdo ocho de diez de estas mujeres. Lo más importante, nueve de diez mujeres jóvenes (de 15 a 17 años) están de acuerdo en que esta disertación sobre la imagen corporal debe ser activa e iniciar en las primeras etapas, aunque están en una edad donde la comunicación maternal tiene una menor aceptación. 56 – Además, ocho de cada diez mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial informan que es necesario hablar a las jóvenes a una edad más temprana sobre lo que es la belleza real. Este sentimiento es compartido entre todos los grupos de edades y países estudiados, con lo cual estuvieron de acuerdo tres cuartas partes de las mujeres jóvenes (de 15 a 17 años). Al mismo tiempo, las mujeres de Japón, y en particular la generación más joven (mujeres de 15 a 17 años), tienen menos probabilidades de estar de acuerdo con esta idea en comparación con los otros países estudiados, y dos tercios estuvieron de acuerdo en esto. Puesto que sabemos que la influencia de las amigas (compañeras) se puede relacionar con una menor satisfacción por la apariencia y autoestima en las jóvenes, no es extraño encontrar que la mayoría de las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial consideran que es importante para las mujeres dar un mayor apoyo a la belleza de otras mujeres. – – Este sentimiento es compartido en todas las edades y regiones y ocho de cada diez jóvenes (de 15 a 17 años) están de acuerdo. En las mujeres en Japón (de 15 a 64 años), quienes viven en un entorno competitivo por la apariencia, hubo el acuerdo más alto con esta creencia: el 97%. En comparación, sólo la mitad de las mujeres de Alemania estuvo de acuerdo. 57 La lección más importante que las mujeres (de 15 a 64 años) a escala mundial esperan que las jóvenes del futuro aprendan es a “alimentarse saludablemente en lugar de hacer dietas”. – – – Esta lección se situó como la más alta entre todos los grupos de edades y en la mayoría de las regiones a escala mundial. En los Estados Unidos, donde la diversidad tiene un rol más grande, la lección con mayor calificación fue “saber que las mujeres bellas vienen en diferentes colores, formas y tamaños”, al igual que para la mujer en Canadá y Gran Bretaña, seguida de “alimentarse saludablemente en lugar de hacer dietas”. Las mujeres japonesas, quienes tienden a sentirse apenadas con la preocupación por sí mismas, y tímidas, mencionaron más veces la esperanza de que las jóvenes “celebren las cosas que las hacen únicas” y “vean todos los aspectos de su belleza de la misma forma en que ven la belleza de otras”. Es alentador que estos deseos y lecciones aceptados por las mujeres mundialmente sean para socializar de manera diferente a las mujeres jóvenes respecto a creencias e ideales sobre la belleza, para que menos jóvenes en el futuro sientan en lo personal el impacto negativo de los ideales de belleza en su autoestima y en la manera en que se desempeñan en la vida diaria. 58 PARA OBTENER INFORMACIÓN ADICIONAL, PUEDE PONERSE EN CONTACTO CON: Dr. Jennifer Scott President, StrategyOne (212)704-8286 [email protected] Heidi D’Agostino Vice President, StrategyOne (212)704-8295 Heidi.d’[email protected] StrategyOne Subsidiaria de Edelman 1500 Broadway New York, New York 10036 59 DISCOVERY – APÉNDICE Y RECURSOS DE REVISIÓN DE LITERATURA REVISTAS IMPORTANTES, EXPERTOS Y RECURSOS Y PROGRAMAS ACADÉMICOS Revistas: Adolescence American Journal of Public Health Behavioral & Brain Sciences British Medical Journal Contemporary Women’s Issues Cultural Diversity and Mental Health European Eating Disorders Review Indian Journal of Gender Studies International Journal of Eating Disorders International Journal of Obesity Journal of Abnormal Psychology Journal of Adolescent Health Journal of Adolescent Research Journal of the American Dietetic Association Journal of Cross-Cultural Psychology Journal of Emotional and Behavioral Disorders Journal of Pediatric Psychology Journal of Experimental Child Psychology Journal of Social Psychology Media Asia 60 New Zealand Medical Journal Pediatrics Psychological Bulletin Psychology, Evolution and Gender Psychology of Women Quarterly Singapore Medical Journal Sociological Inquiry Estudios importantes: American Academy of Facial Plastic and Reconstructive Surgery: Trends in Plastic Surgery for 2004 (Academia Americana de Cirugía Plástica y Reconstructiva Facial: Tendencias en la cirugía plástica para 2004) Avon Global Women Survey 2003 (Encuesta Mundial 2003 de la Mujer de Avon) Cover Girl: A Most Beautiful Self Study 2001 (Cover Girl: Un estudio personal más bello 2001) 61 Recursos y programas académicos: Escuela de Medicina de Harvard Nancy Etcoff, autora de “Survival of the Prettiest” (“Supervivencia de lo más hermoso") es profesora en la Escuela de Medicina de Harvard, que también ha tenido una importante función en la investigación realizada sobre el tema de la belleza y la autoestima. Harvard Medical School 25 Shattuck Street Boston, MA 02115 (617) 432-1000 www.hms.harvard.edu King’s College (Londres, Inglaterra) El departamento de psicología en King’s College (Londres) ofrece una amplia gama de cursos y recursos para sus estudiantes en el campo de psicología evolutiva. King’s College (London, England) Institute of Psychiatry De Crespigny Park London SE5 8AF +44(0)20 7836 5454 www.iop.kcl.ac.uk The Women’s Therapy Centre Institute (Instituto del Centro de Terapias de la Mujer) Psicoterapia, educación, capacitación y becas en temas cruciales en la psicología de la mujer, la relación madre-hija, y temas relacionados con el cuerpo. 562 West End Avenue New York, New York 10024 1-212-721-7005 http://www.wtci-nyc.org/ Universidad de California-Santa Barbara La Universidad de California-Santa Barbara ofrece una variedad de cursos en psicología social y evolutiva. University of California-Santa Barbara Department of Psychology Santa Barbara, California 93106-9660 (805) 893-2791 62 www.psych.ucsb.edu Universidad de Texas-Austin La Universidad de Texas en Austin es el hogar de varias figuras líderes en el campo de la psicología en lo que respecta a temas sobre la belleza y autoestima. David M. Buss y Judith Hall Langlois son dos investigadores cuyos trabajos fueron útiles en este estudio. University of Texas-Austin Department of Psychology 1 University Station A8000 Austin, Texas 78712-0187 (512) 471-1167 www.psy.utexas.edu Universidad de Minerota-Centro para la Salud y el Desarrollo del Adolescente El Center for Adolescent Health and Development (Centro para la Salud y el Desarrollo del Adolescente) ofrece investigación interdisciplinaria, capacitación y servicios clínicos en colaboración con las disciplinas de medicina, enfermería, nutrición, salud pública y trabajo social. El trabajo del Centro se enfoca en especial en la salud y el desarrollo de los adolescentes en peligro. Division of General Pediatrics and Adolescent Health McNamara Alumni Center University of Minnesota Gateway 200 Oak St. S.E., Suite 260 Minneapolis, MN 55455-2002 Teléfono: (612) 626-2820 Fax: (612) 626-2134 E-mail: [email protected] allaboutkids.umn.edu/cfahad/index.htm Instituto Melpomene para la Salud de la Mujer El Instituto Melpomene está dedicado a la investigación y educación así como en la publicación de la conexión entre la actividad física y la salud de la mujer. Creado en 1982, cuenta con numerosos recursos dirigidos a motivar a la mujer para que adopte un estilo de vida más activo físicamente e inspirar a otros también. MELPOMENE INSTITUTE 3036 University Avenue SE Minneapolis, MN 55414-3342 Teléfono: 612-378-1572 63 Fax: 612-378-1576 www.melpomene.org Expertos: Carol Gilligan Carol Gilligan es una de las psicólogas líderes en el mundo en el área de desarrollo femenino; su innovador libro titulado In a Different Voice marcó el inicio de una nueva era en el pensamiento sobre la psicología de la mujer en relación con al moralidad y la ética, el cual fue producto de su propia frustración personal por la falta de atención en las diferencias de género en el área de desarrollo humano y de la condición humana. Carol Gilligan fue la primera Cátedra de Patricia Albjerg Graham en Estudios de Género en la Universidad de Harvard, donde cofundó el Proyecto Harvard sobre la Psicología de la Mujer y el Desarrollo de las Jóvenes. Ahora, afiliada con la Universidad de Columbia, Carol Gilligan fue nombrada como una de las mujeres americanas de más influencia por la Revista Time en 1996. Dra. Leann Birch La Dra. Birch es pionera en el estudio de desórdenes alimenticios en las niñas; es Profesora Distinguida de Estudios sobre el Ser Humano y la Salud en la Universidad Estatal de Pensilvana. Una buena parte del trabajo de la Dra. Birch se enfoca en la forma en que los niños adquieren preferencias en los alimentos y desarrollan la capacidad de controlar la cantidad de alimento que consumen durante los primeros años de sus vidas. Sus hallazgos han influido en el desarrollo del área de educación nutricional así como en las técnicas de asesoramiento que utilizan los pediatras, los nutriólogos y los padres con relación a buenos patrones de alimentación en los niños. Dra. Mary Pipher La Dra. Pipher es autora de la aclamada obra Reviving Ophelia, que explora lo que califica como la “cultura de envenenamiento de las jóvenes” de la actualidad; de acuerdo a la Dra. Pipher, las mujeres jóvenes de hoy en día se ven impulsadas hacia conductas dañinas y a la pérdida de la identidad debido a la obsesión de la sociedad con el consumismo y las imágenes de los medios que presentan imágenes poco realistas de la belleza. La Dra. Pipher es psicoterapeuta de mujeres adolescentes y es autora de muchos artículos adicionales en la intersección de la cultura americana y la salud mental. Dra. Ira Sacker El Dr. Sacker es uno de las expertos más destacados del mundo en desórdenes alimenticios y ha tratado pacientes con desórdenes alimenticios por más de 30 años; actualmente, dirige el Programa de Medicina del Adolescente en el Hospital y Centro Médico de la Universidad de Brookdale en la Ciudad de Nueva York. De acuerdo al Dr. Sacker, los desórdenes alimenticios no son respecto a la comida, sino a la incapacidad del 64 individuo para verse a sí mismo; considera que la falta de autoestima es el centro de la mayoría de los desórdenes alimenticios, y los padres pueden desempeñar una función positiva en el combate contra la imagen negativa alejando la atención del niño de la imagen corporal y dirigiéndola hacia algo que disfruta. El Dr. Sacker también es autor de la obra Dying to be Thin, un bestseller nacional. Joan Jacobs Brumberg La publicación 2005 de Bromberg, “The Body Project”, ha suscitado un gran debate en las fuertes presiones propias de la actualidad en las mujeres jóvenes para cumplir con un ideal físico poco realista. De acuerdo a Joan Jacobs Bromberg, las mujeres hoy en día están sujetas a medios de comunicación masivos cada vez más poderosos que aumentan las expectativas de la perfección física forzando a un gran número de mujeres a definirse a sí mismas únicamente por sus cuerpos. Joan Jacobs Bromberg ha enseñado historia, desarrollo humano y estudios de género en la Universidad de Cornell desde 1979 y también es autora de la galardonada obra Fasting Girls: The History of Anorexia Nervous. Dra. Susie Orbach La Dra. Susie Orbach, quien participó como consultora experta en el estudio de Dove, es psicoterapeuta líder especialista en temas y alimentación de la mujer, y revolucionó la forma en que las mujeres consideran su cuerpo en la década de 1970 con la publicación de su libro Fat is a Feminist Issue (1978); la Dra. Orbach da clases por todas partes de Europa y América del Norte y es profesora visitante en la Escuela de Economía de Londres. También es una escritora cuyas obras se han publicado ampliamente y, además de las numerosas contribuciones en periódicos y revistas, es autora de una serie de trabajos de gran erudición, incluyendo: Fat is a Feminist Issue II (1982), What's Really Going on Here (1993) y Susie Orbach on Eating (2001). Con Luise Eichenbaum, ha escrito Understanding Women: A Feminist Psychoanalytic Account (Penguin, 1982), y “Feminine Subjectivity, Countertransference and the Mother Daughter Relationship”, Mothers & Daughters Revisited, ed. Luise Eichenbaum, J. van Merls-Verhulst, Routledge (1993). Dra. Ava Siegler La Dra. Siegler es directora del Instituto de Estudios de Niños, Adolescentes y Familias en la Ciudad de Nueva York; es psicóloga infantil que utiliza un enfoque desde el punto de vista del desarrollo y recomienda las cuatro C para enfocar la comunicación con los adolescentes: compasión, comunicación, comprensión y competencia. La Dra. Siegler ha aparecido con Oprah, escribe una columna semanal para la revista Child y colaboradora en MSN.com; también es autora de varios libros, incluyendo The Essential Guide to the New Adolescence: How to Raise an Emotionally Healthy Teenager. Dr. Allan S. Kaplan El Dr. Kaplan es investigador líder en el área de desórdenes alimenticios y fue nombrado 65 el primer Presidente en Desórdenes Alimenticios en el Hospital Toronto en 2002. El Dr. Kaplan ha realizado importantes investigaciones durante este tiempo en el Hospital General de Toronto, incluyendo obras sobre los factores genéticos probables de estas enfermedades; los cimientos biológicos que pueden contribuir a conductas de desórdenes alimenticios; tratamientos para evitar recaídas; intervenciones preventivas como participaciones para mejorar la autoestima en pre-pubertos; la efectividad de las intervenciones de autoayuda; y la relación entre diabetes y conductas alimenticias anormales. Como líder del Programa de Desórdenes Alimenticios en el Hospital de Toronto, el Dr. Kaplan ha diseñado el innovador enfoque multidisciplinario del programa. 66