PERCEPCIÓN DE IZQUIERDA Y DERECHA Tomado de Cratty, B. J.

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PERCEPCIÓN DE IZQUIERDA Y DERECHA
Tomado de Cratty, B. J. (2003): El desarrollo perceptual y motor en los niños.
Barcelona: Paidós. Páginas 180-182.
Otros datos reunidos por estas investigadoras proporcionan alguna
comprensión de la manera en que los niños empiezan a percibir varias
orientaciones izquierda-derecha. Después de señalar una mano u otra parte del
cuerpo, las investigadoras preguntaban: “¿Cómo llamas tú a esta parte?” Se
comprobó que el 74 por ciento de los niños y el 66 por cierto de las niñas de
cinco años no lograban identificar correctamente sus manos izquierda y
derecha; alrededor de los seis años, el 62 por ciento de las mujeres y el 56 por
ciento de los varones no acertaban todavía a efectuar este tipo de
discriminación. Empero, a los siete años, sólo el 14 por ciento de las niñas y el
16 por ciento de los varones eran incapaces de identificar correctamente sus
manos izquierda y derecha.
Las experimentadoras clasificaron las razones que los niños daban para
explicar sus discriminaciones sobre izquierda-derecha. Con la mayor
frecuencia, la mano se relacionaba con una función motriz de alguna índole:
“La uso para señalar, para comer, para escribir”.
Ilg y Ames pidieron a los niños que efectuaran otras discriminaciones
izquierda-derecha en relación con otras partes del cuerpo. Comprobaron que
aproximadamente el 50 por ciento de los niños de cinco años y alrededor del
68 por ciento de los de seis años identificaban correctamente la oreja y el ojo
izquierdos, o bien los identificaban con regularidad en forma incorrecta. (Si los
niños contestan al azar, cabe esperar que sus respuestas sobre izquierda y
derecha resulten correctas alrededor del 50 por ciento de las veces.) Hacia los
seis años, el 64 por ciento de estos niños eran capaces de reconocer las
manos izquierda y derecha del examinador; alrededor de los siete años, el 74
por ciento eran capaces de hacerlo, y para los ocho años, el 95 por ciento
lograban proyectarse con acierto en el sistema de referencias del examinador.
Si bien, de acuerdo con algunas autoridades, el empleo unilateral de una
mano se advierte ya en el séptimo mes, se diría que la conciencia cognitiva de
las orientaciones izquierda-derecha del cuerpo se alcanza mucho tiempo
después, alrededor de los seis o siete años. Alguna conciencia de arriba-abajo
y cierto sentido de adelante-atrás se adquieren durante los años preescolares,
en tanto que una conciencia de izquierda-derecha se desarrolla durante los
primeros años de la escuela.
Binet sugiere que esta especie de reconocimiento de izquierda-derecha
se presenta aproximadamente a los siete años de edad; Terman la ubica a los
seis, y Piaget coincide con él. De acuerdo con Gallifret-Granjon, el
reconocimiento de la izquierda y la derecha del propio niño se presentó a los
seis años en el 86 por ciento de los casos que él estudió, en tanto que el
reconocimiento de la izquierda y derecha de un observador no apareció hasta
los ocho años de edad. El reconocimiento de la posición relativa de tres
objetos, si se lo juzga mediante el test de Piaget, no aparece antes de los diez
o doce años de edad.
En relación con la discriminación de izquierda-derecha, CacoursierePaige ha investigado la importancia de cierto número de variables, entre ellas
la inteligencia, la habilidad para dibujar la figura humana y el rendimiento en
tests de copia de figuras. En este estudio, efectuado en 1974, se comprobó que
la edad cronológica permitía predecir la discriminación de izquierda-derecha
mejor que las restantes variables consideradas. Spionnek llevó a cabo un
importante estudio sobre la orientación izquierda-derecha desde el punto de
vista del desarrollo y comprobó que esas percepciones del cuerpo pasan en su
evolución por las siguientes etapas:
Etapa I: El niño no puede distinguir entre los dos lados de su cuerpo;
esta etapa abarca desde el nacimiento hasta alrededor de los tres años
y medio.
Etapa II: El niño adquiere conciencia de que sus extremidades
izquierdas y derechas se encuentran a los lados de su cuerpo, pero no
sabe ubicarías, o sea, no sabe cuáles partes del cuerpo se llaman
“izquierdas” y cuáles “derechas”. Esta etapa se presenta por lo general
entre los cuatro y los cinco años.
Etapa III: El niño advierte que los miembros y órganos izquierdos y
derechos se encuentran en lados opuestos de su cuerpo, pero no sabe
que esas partes son las izquierdas o las derechas; esta etapa se
desarrolla entre los seis y los siete años.
Etapa IV: Durante ella el niño llega a saber con precisión cuáles son las
partes izquierda y derecha de su cuerpo. Esto le sucede entre los ocho y
los nueve años.
Spionnek demostró que cuando el niño tiene alrededor de cinco años se
le puede enseñar, por medio del condicionamiento operante, a identificar
correctamente las partes izquierdas y derechas de su cuerpo; o sea, dos años
antes de la edad en que puede esperarse que los niños formulen juicios de esa
clase. Datos contenidos en un estudio inédito que efectuaron el autor y uno de
sus alumnos también demuestran que las discriminaciones izquierda-derecha,
en niños con diagnóstico de discapacidad neurológica mínima, podían ser
mejoradas considerablemente mediante el entrenamiento en varias actividades
motrices que incluían la adopción, por parte del niño, de decisiones sobre
izquierda-derecha (por ejemplo, “rueda sobre tu hombro izquierdo”, o “salta y
gira a tu derecha”). En los experimentos en que se solicitan respuestas por
opción (por ejemplo, entre izquierda y derecha), no se debe suponer que se
han obtenido respuestas “correctas” a menos que una población de niños
conteste con acierto alrededor del 75 por ciento de las veces. En consecuencia,
a juzgar por los resultados de las investigaciones al respecto, cabe pensar que
sólo cuando alcanzan alrededor de los siete años son capaces los niños
normales de identificar correcta y regularmente las partes y lados izquierdos y
derechos de sus cuerpos.
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